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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Agustín Mango]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/agustin-mango/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Agustín Mango]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Argentina, 1985 y las mutaciones del cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-1985-mutaciones-cine_129_9647094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1206dfec-d3d1-4111-9973-bc5d00bd4371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina, 1985 y las mutaciones del cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las grandes cadenas de cines decidieron no exhibir Argentina, 1985﻿ en rechazo a la condiciones de Amazon, co-productor de la película, de permitir sólo tres semanas en salas hasta que sus suscriptores puedan verla ﻿en sus pantallas hogareñas. El gran éxito de taquilla y el impacto social de la película abre la discusión, también, sobre el boicot y sobre el futuro de la industria del cine en Argentina y a nivel global.</p></div><p class="article-text">
        Finalmente sucedi&oacute;: <em>Argentina, 1985, </em>la pel&iacute;cula de Santiago Mitre sobre el Juicio a las Juntas, es el estreno argentino m&aacute;s visto del a&ntilde;o. Mientras sus productores esperan que llegue al mill&oacute;n de espectadores a lo largo de las pr&oacute;ximas dos semanas, la pel&iacute;cula ya est&aacute; disponible en Amazon Prime.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula que Mitre escribi&oacute; con Mariano Llin&aacute;s ha generado unas cuantas discusiones y pol&eacute;micas. Algunas, muy interesantes, acerca de los mecanismos de la ficci&oacute;n cinematogr&aacute;fica para representar hechos hist&oacute;ricos. Otras, agrietadas y est&eacute;riles, sobre cu&aacute;n peronista o radical es la pel&iacute;cula seg&uacute;n las decisiones est&eacute;ticas de sus guionistas. Se la ha calificado de &ldquo;necesaria&rdquo;. Hay colegios que la adoptan como material educativo. Es la candidata que el pa&iacute;s va a mandar a competir en los Oscar, dicen, con bastantes chances de quedar en la <em>shortlist</em> de las nominadas. Las redes est&aacute;n llenas de testimonios del p&uacute;blico en la sala emocionado con escenas clave de la pel&iacute;cula, aplaudiendo y llorando. El presidente de la Naci&oacute;n, cuentan, ya la vio dos veces.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno tiene incluso m&aacute;s m&eacute;rito considerando las condiciones de su estreno. Recordemos: las grandes cadenas de cines &ndash;Cin&eacute;polis, Showcase, Cinemark y Hoyts, due&ntilde;as de la mitad de las salas del pa&iacute;s y casi el 40% de la recaudaci&oacute;n&ndash; decidieron no exhibir <em>Argentina, 1985</em>v en rechazo a la condiciones que impuso Amazon, co-productor de la pel&iacute;cula: una ventana de &ldquo;apenas&rdquo; tres semanas en salas hasta que sus suscriptores puedan en sus pantallas hogare&ntilde;as. La ventana &ldquo;habitual&rdquo; entre salas y streaming era de 45 d&iacute;as, que antes eran 3 meses y, all&aacute; no tan lejos en el tiempo &ndash;cuando reinaba la TV por cable&ndash; era un a&ntilde;o y medio. Es una disputa corporativa global que se est&aacute; dando a niveles que exceden al cine argentino, y que ac&aacute; tuvo la mala suerte de estallar con el blockbuster m&aacute;s &ldquo;local&rdquo; del a&ntilde;o, lo cual result&oacute; en un boicot que dej&oacute; algunas lecciones y abri&oacute; muchos interrogantes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las condiciones en las que se estren&oacute; hac&iacute;an que cualquier proyecci&oacute;n fuese bastante dif&iacute;cil, poco certera&rdquo;, afirma Axel Kuschevatzky, coproductor de la pel&iacute;cula. &ldquo;Nosotros estamos acostumbrados a hacer proyecciones en condiciones muy est&aacute;ndar y en realidad esta vez no tuvimos eso&rdquo;, agrega. Para otros referentes de la industria, las expectativas eran evidentes. &ldquo;Esta pel&iacute;cula nos trajo la evidencia de una discusi&oacute;n internacional, que evidentemente los CEOs argentinos no pudieron &ndash;o no quisieron, o quisieron y no los escucharon&ndash; explicar a los gerentes internacionales de Cinemark, Cinepolis, etc, y es que esta pel&iacute;cula ten&iacute;a una relevancia importante y sin duda iban a ganar dinero, no iban a perder. Est&aacute; haciendo m&aacute;s n&uacute;meros que cualquier pel&iacute;cula estadounidense que hayan estrenado en esas semanas&rdquo;, afirma Vanessa Ragone, productora de &eacute;xitos como <em>El secreto de sus ojos </em>y presidenta de la C&aacute;mara Argentina de la Industria Cinematogr&aacute;fica. &ldquo;Se la perdieron, porque habr&iacute;an hecho un n&uacute;mero espectacular&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El boicot a </strong><em><strong>Argentina, 1985 </strong></em><strong>tuvo, por otro lado, algunas consecuencias positivas inesperadas, como un alcance mucho m&aacute;s federal.</strong> Al haber sido estrenada en salas nacionales e independientes, muchas de ellas en las provincias, la pel&iacute;cula lleg&oacute; a lugares que, si se hubiese estrenado solo en las grandes cadenas, quiz&aacute;s habr&iacute;a tardado m&aacute;s en llegar. Al mismo tiempo, cuenta un productor, la enorme demanda de p&uacute;blico en algunas salas &ndash;con funciones agotad&iacute;simas&ndash; empuj&oacute; el retorno de antiguos horarios que hace rato no se ve&iacute;an, como la ma&ntilde;ana o la trasnoche. <em>Argentina, 1985, </em>entonces, quiz&aacute;s est&eacute; se&ntilde;alando que hay otros caminos posibles de exhibici&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los que el sector da por sentado. &iquest;Se aplica esta l&oacute;gica para todas las pel&iacute;culas? &ldquo;Probablemente no&rdquo;, responde Kuschevatzky. &ldquo;Eso tambi&eacute;n es cierto. Pero por lo pronto sabemos que la posibilidad, aunque dif&iacute;cil, no es imposible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, con el diario del lunes, la decisi&oacute;n de no proyectar <em>Argentina, 1985 </em>parece efectivamente un paso en falso. En especial si consideramos que esta puja global por el tiempo de exhibici&oacute;n en salas es una negociaci&oacute;n constante que no parece en absoluto resuelta, y la herramienta del boicot est&aacute; resultando anacr&oacute;nica. De hecho, hace poco m&aacute;s de una semana, los exhibidores m&aacute;s grandes de EE.UU &ndash;AMC, Regal y Cinemark&ndash; acordaron con Netflix que su pr&oacute;ximo estreno <em>Glass Onion: A Knives Out Mystery</em>, secuela de la exitos&iacute;sima <em>Knives Out</em>, ser&aacute; exhibido en salas por solo una semana, aprovechando el feriado del D&iacute;a de Acci&oacute;n de Gracias, un mes antes de su estreno en la plataforma. Son las mismas cadenas que ya hab&iacute;an boicoteado estrenos de Netflix como <em>Roma,</em> de Alfonso Cuar&oacute;n, en 2019, o <em>The Irishman</em>, de Martin Scorsese, en 2020. D&iacute;as despu&eacute;s de anunciado el deal, una<a href="https://www.hollywoodreporter.com/movies/movie-news/knives-out-drama-theater-owners-blindsided-netflix-1235245506/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> declaraci&oacute;n de Ted Sarandos</a>, CEO de Netflix, sobre las prioridades de la plataforma, volvi&oacute; a sacudir la paz que parec&iacute;a sellada. Lo que est&aacute; claro es que el tema &ndash;y la din&aacute;mica de la industria&ndash; sigue en movimiento. 
    </p><p class="article-text">
        El episodio es otro eslab&oacute;n m&aacute;s en la mutaci&oacute;n que est&aacute; atravesando el modo en que vemos pel&iacute;culas. &ldquo;<em>Argentina, 1985</em> m&aacute;s que dejarnos ense&ntilde;anzas genera un mont&oacute;n de preguntas a futuro&rdquo;, dice Kuschevatzky. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se relaciona el p&uacute;blico con los contenidos? &iquest;Pueden los contenidos convivir en plataforma y en salas a la vez?&rdquo;, se pregunta. Este fin de semana, por ejemplo, es el turno de <em>El gerente</em>, primera pel&iacute;cula original de Paramount+ en Argentina, dirigida por Ariel Winograd, que tendr&aacute; un estreno simult&aacute;neo en la plataforma y en los cines de la cadena Atlas durante una semana.
    </p><p class="article-text">
        El cine argentino sigue buscando acomodarse en un escenario fluido, en el que las plataformas ocupan un lugar preponderante no solo en exhibici&oacute;n sino &ndash;principalmente y hace rato&ndash; en la producci&oacute;n audiovisual. En t&eacute;rminos de financiamiento, las pel&iacute;culas con aspiraciones de p&uacute;blico masivo ya dependen de compa&ntilde;&iacute;as como Netflix o Amazon para su existencia. &ldquo;Hoy las plataformas son las &uacute;nicas fuentes de financiamiento posible para hacer pel&iacute;culas, sea del modo que sea&rdquo;, sentencia Ragone. Una circunstancia agudizada por la desaparici&oacute;n del INCAA como instancia de financiaci&oacute;n para pel&iacute;culas que apunten a un p&uacute;blico masivo, en gran medida por la devaluaci&oacute;n de la moneda y una desactualizaci&oacute;n de los costos medios considerados para otorgar subsidios. De hecho, el sistema mismo de financiaci&oacute;n p&uacute;blica del cine y otras artes corre riesgo de desaparecer por completo este mismo a&ntilde;o si el Senado no aprueba la pr&oacute;rroga de asignaciones espec&iacute;ficas para industrias e instituciones culturales que Diputados aprob&oacute; en junio. Un dato que Llin&aacute;s se encarg&oacute; de recordar en la proyecci&oacute;n especial para funcionarios de gobierno y organismos de derechos humanos que se organiz&oacute; en el cine Gaumont.
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n local de cine en este contexto cambiante sigue llena de interrogantes. Y el caso <em>Argentina, 1985,</em> con su omnipresencia en la conversaci&oacute;n social y medi&aacute;tica de las &uacute;ltimas dos semanas, tambi&eacute;n demuestra que para determinadas pel&iacute;culas la exhibici&oacute;n en salas previa al <em>streaming</em> es tambi&eacute;n una manera de aumentar el volumen y la calidad de la conversaci&oacute;n, un activo dif&iacute;cil de generar a puro marketing. Y una ventana muy peque&ntilde;a tambi&eacute;n puede cortar esa circulaci&oacute;n. &ldquo;La discusi&oacute;n social es algo que a las plataformas les interesa mucho, que haya ruido alrededor de sus estrenos&rdquo;, opina Ragone. Y si hay algo que esta pel&iacute;cula gener&oacute; fue ruido. De periodistas, juristas, intelectuales, un premio Nobel y hasta <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/ricardo-gil-lavedra-omisiones-ficcion-raul-alfonsin_129_9626947.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los jueces</a> de la C&aacute;mara Federal que conden&oacute; a los jerarcas del terrorismo de Estado. El desaf&iacute;o para el cine argentino, hoy, quiz&aacute;s sea demostrar que la mejor caja de resonancia para ese ruido es, todav&iacute;a, la sala de cine.
    </p><p class="article-text">
        <em>AM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Mango]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-1985-mutaciones-cine_129_9647094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Oct 2022 03:03:46 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bowie, Lee Lewis y Elvis: el ritmo frenético de Cannes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/bowie-lee-lewis-elvis-ritmo-frenetico-cannes_129_9036706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/128dacf7-294c-423f-8367-e0b8e2284280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bowie, Lee Lewis y Elvis: el ritmo frenético de Cannes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres películas sobre leyendas de la música se presentaron en esta edición, el ritmo no es solo un elemento estructural del lenguaje, sino un recurso específico para narrar las vidas de David Bowie, Elvis Presley, y Jerry Lee Lewis.</p></div><p class="article-text">
        El ritmo de vida en Cannes es fren&eacute;tico y sostenido. El d&iacute;a arranca temprano y termina tarde. Lo que hay en el medio es una sucesi&oacute;n m&aacute;s o menos organizada de proyecciones de pel&iacute;culas, caf&eacute;s al paso y trasnochadas para sentarse a escribir impresiones. Cuatro, cinco, seis pel&iacute;culas por d&iacute;a, con el tiempo justo para ir de una sala a la otra, hacer la fila, etc, en una secuencia que se va armando en funci&oacute;n de los deberes y los gustos. Es que sin ritmo no hay Cannes, del mismo modo que sin ritmo no hay m&uacute;sica, ni poes&iacute;a, ni cine. Y en las tres pel&iacute;culas sobre leyendas de la m&uacute;sica programadas en esta edici&oacute;n, el ritmo no es solo un elemento estructural del lenguaje, sino un recurso espec&iacute;fico para narrar tres vidas &ndash;<strong>David Bowie</strong>, Elvis Presley, y Jerry Lee Lewis&ndash; y la m&aacute;s maravillosa m&uacute;sica que nos dieron.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se puede decir ya sobre el montaje en las pel&iacute;culas de <strong>Baz Luhrmann</strong>? Desde su primera pel&iacute;cula <em>Strictly Ballroom</em> &ndash;estrenada en Cannes hace 30 a&ntilde;os y proyectada a modo de homenaje en esta edici&oacute;n&ndash; el ritmo de Luhrmann es una marca personal: hiperquin&eacute;tico, desmesurado, apabullante y al mismo tiempo nos da la sensaci&oacute;n de estar bajo control todo el tiempo. <em>Elvis</em>, la <em>oversized </em>biopic del Rey indiscutido del rock and roll, arranca con ese paso agitado desde el vamos, construyendo a su personaje desde las influencias musicales de su entorno &ndash;el gospel y el rhythm &amp; blues negro en las iglesias y en los antros&ndash; usando elementos de los comics, de los que era fan. La voz narradora ser&aacute; la de su pol&eacute;mico manager, el &ldquo;Coronel&rdquo; Tom Parker (Tom Hanks con una superposici&oacute;n de acento y maquillaje marca Oscar), un empresario circense que domin&oacute; la vida y carrera de Elvis en una relaci&oacute;n de dependencia psicol&oacute;gica y abuso econ&oacute;mico que ser&aacute; determinante en su tr&aacute;gico destino.
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            </figure><p class="article-text">
        Luhrmann estructura la pel&iacute;cula en etapas de la vida de Elvis: sus comienzos estallando de rock en los escenarios (y las pel&iacute;culas) hasta su servicio militar en Alemania a principios de los 60, un alejamiento pensado para &ldquo;frenar&rdquo; los efectos de esa revoluci&oacute;n p&eacute;lvica que el director filma sin pudor, intercalando planos detalle de la entrepierna de Elvis con los primeros gritos de una adolescente de los 50. Luego, su retorno para el legendario especial televisivo en la NBC de 1968, y finalmente sus a&ntilde;os como artista residente en Vegas, esa prisi&oacute;n de oro que marcar&iacute;a su final.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La performance de Austin Butler como Elvis se mantiene como una melod&iacute;a s&oacute;lida con grandes momentos en los conciertos en vivo, aunque ayuda que el <em>Elvis</em> de Luhrmann sea una versi&oacute;n edulcorada de un personaje que fue mucho m&aacute;s gris, sobre todo en su relaci&oacute;n pol&iacute;tica con el mundo. Pero la cadencia de la pel&iacute;cula y su deleite kitsch no se sostienen en los largos 160 minutos, y como ese Elvis cada vez m&aacute;s ponderoso y exhausto, hay algo de la elasticidad y la din&aacute;mica que pierde velocidad, hasta el inicio de la etapa Vegas, que toca la &uacute;ltima nota alta de la pel&iacute;cula. Como si Luhrmann hubiese estado m&aacute;s interesado en que la pel&iacute;cula logre un un&iacute;sono con &ldquo;el show m&aacute;s grande del planeta&rdquo; que en decir algo sobre la vida de su personaje.
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                Asian Butler es Elvis. La película se presentó en el Festival de Cannes 2022                            </span>
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        Donde no faltan ideas y opiniones es en <em>Moonage Daydream</em>, el otro gran espect&aacute;culo musical de este Cannes. Con acceso total al archivo de David Bowie, el director Brett Morgen construy&oacute; un objeto h&iacute;brido, tan apabullante como complejo. Es un documental casi con g&eacute;nero propio, armado como un rompecabezas de im&aacute;genes que van desde incre&iacute;bles rendiciones de cl&aacute;sicos de Bowie en vivo hasta videoclips, entrevistas y escenas de pel&iacute;culas, pero tambi&eacute;n im&aacute;genes abstractas y conceptuales, que vemos mientras el audio nos ofrece la voz del propio Bowie reflexionando sobre s&iacute; mismo, el arte y el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Objeto tan alien&iacute;gena como su protagonista, <em>Moonage Daydream</em> (la idea de &ldquo;sue&ntilde;o despierto&rdquo; es una buena descripci&oacute;n de la pel&iacute;cula) es una experiencia cinematogr&aacute;fica y musical expansiva que sin embargo tiene una estructura clara, una l&iacute;nea temporal que tiene que ver menos con el paso del tiempo que con las metamorfosis del artista, y se mueve empujado m&aacute;s por la inasible historia de Bowie que por la Historia de su discograf&iacute;a. Al mismo <em>tempo</em>, sin embargo, el registro grandilocuente y apabullante de Morgen a veces obnubila la expresividad misma de las ideas y la m&uacute;sica, y con sus ansias de ser una obra monumental la pel&iacute;cula se enamora demasiado de sus recursos de montaje, y el ritmo termina silenciando la armon&iacute;a visual de una pel&iacute;cula que naci&oacute; para la pantalla grande, aunque no ser&iacute;a nada raro que en Argentina solo podamos verla en streaming. Ojal&aacute; que no.
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado, el documental <em>Jerry Lee Lewis: Trouble in Mind</em>, de Ethan Coen, no solo parece pensado para una pantalla de televisi&oacute;n, sino que tambi&eacute;n est&aacute; compuesto por im&aacute;genes originalmente televisivas. Breve y concisa, la pel&iacute;cula fue montada por Tricia Cooke, habitual colaboradora de los Coen &ndash;y esposa del mismo Ethan&ndash; que deber&iacute;a tener un cr&eacute;dito de co-directora, porque si la pel&iacute;cula funciona como un retrato del m&uacute;sico de 86 a&ntilde;os, es justamente porque se trata de una pieza de precisi&oacute;n narrativa con Lewis como protagonista absoluto y &uacute;nico narrador de s&iacute; mismo. En su puntual recorrido por la historia del m&uacute;sico, termina siendo un retrato magn&iacute;fico &ndash;y magn&aacute;nimo&ndash; sobre la arrogancia del autor de <em>Whole Lotta Shaking</em> <em>Going On </em>y<em> Great Balls of Fire</em>, quien despu&eacute;s de su mete&oacute;rico &eacute;xito y debacle por el esc&aacute;ndalo de su casamiento con una prima de 13 a&ntilde;os, logr&oacute; volver al tope de los charts convertido en un artista country.&nbsp;
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                    alt="Foto de la película JERRY LEE LEWIS: TROUBLE IN MIND de Ethan COEN © Courtesy of A24"
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                Foto de la película JERRY LEE LEWIS: TROUBLE IN MIND de Ethan COEN © Courtesy of A24                            </span>
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        Lo genial de <em>Jerry Lee Lewis: Trouble in Mind</em>, adem&aacute;s de los conciertos para TV y registros de shows en vivo que la componen &ndash;el dueto con Tom Jones es &uacute;nico&ndash;, es c&oacute;mo compagina todo ese material preexistente y logra unirlo como piezas sueltas de rompecabezas distintos. As&iacute;, con solo sus palabras y su m&uacute;sica, que escuchamos en un mismo hilo mientras la pel&iacute;cula empalma materiales de archivo d&aacute;ndole a la pel&iacute;cula una fluidez impecable. La escena hermosa del final es el &uacute;nico contrapunto &ndash;que vale la pena no spoilear&ndash; de un documental sencillo que, sin cabezas parlantes, experimentos formales, ni opiniones expertas, apuesta todo al ego indestructible de la &uacute;ltima leyenda viviente del rock and roll, y, como su protagonista, nunca pierde el ritmo.
    </p><p class="article-text">
        <em>AM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Mango]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/bowie-lee-lewis-elvis-ritmo-frenetico-cannes_129_9036706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 May 2022 13:22:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bowie, Lee Lewis y Elvis: el ritmo frenético de Cannes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,David Bowie]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cannes: el cine en conflicto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cannes-cine-conflicto_129_9017469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5680cbba-3e6b-469f-a12a-476d79f8cbd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cannes: el cine en conflicto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental trágico sobre el sitio de Mariúpol, una historia de corrupción y violencia en la Ucrania pre-guerra, y la intolerancia racista que se extiende por Europa del Este, en una nueva entrega desde el Festival de Cannes.</p></div><p class="article-text">
        El Festival de Cannes nunca dud&oacute; sobre qu&eacute; postura tomar. Su primera decisi&oacute;n con respecto a la<strong> guerra en Ucrania</strong> fue prohibir a las delegaciones rusas, con la excepci&oacute;n del director ruso exiliado Kirill Serebrennikov. Luego, la programaci&oacute;n &ndash;en la Competencia Oficial y en las secciones paralelas&ndash; se encarg&oacute; de establecer esta edici&oacute;n como un necesario eco del conflicto. As&iacute;, aterrizaron en las pantallas pel&iacute;culas hechas en la Ucrania m&aacute;s reciente, como <em>Mari&uacute;pol 2</em>,<em> Pamfir</em>, y la todav&iacute;a no-estrenada <em>Butterfly Vision</em>, filmada en el Donb&aacute;s. &nbsp;
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        <strong>Mari&uacute;polis 2 </strong>era la pel&iacute;cula que el documentalista lituano Mantas Kvedaravi&#269;ius estaba filmando en Mari&uacute;pol antes de ser asesinado por el ej&eacute;rcito ruso cuando intentaba escapar del sitio que las fuerzas armadas de Putin desplegaron sobre la ciudad portuaria. Antes de morir, Kvedaravi&#269;ius document&oacute; la vida cotidiana en una iglesia rodeada por las ruinas de una ciudad que pr&aacute;cticamente ya no existe, y donde un grupo de personas busc&oacute; refugio de las bombas, esas que suenan omnipresentes durante toda la pel&iacute;cula. El documental fue rescatado y terminado hace unos pocos d&iacute;as por Hanna Bilobrova, novia y colaboradora del director. Probablemente por esa condici&oacute;n de trabajo interrumpido, <em>Mariupolis 2</em><strong> se siente m&aacute;s como una recopilaci&oacute;n de material crudo que como un documental de observaci&oacute;n</strong>, ya que si bien responde a ese formato espec&iacute;fico del g&eacute;nero, nunca termina de encontrar una estructura que realmente conecte esa serie de observaciones, y los momentos m&aacute;s claros que emergen son apenas dos o tres breves vi&ntilde;etas con alg&uacute;n personaje o situaci&oacute;n, como un hombre que muestra el lugar donde estaba su casa bombardeada, ahora reducida a un cr&aacute;ter. &ldquo;Trabaj&eacute; toda mi vida, ahora no tengo nada&rdquo;, dice en uno de los pocos momentos emotivos de un film donde los restos de una ciudad son los protagonistas. Nobleza obliga, no hay mucho m&aacute;s que observar cuando uno est&aacute; rodeado de escombros y casas destruidas.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x8azg8h" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        En<em> Mariupolis 2</em>, pel&iacute;cula que trajo de manera directa la guerra a las pantallas de la Croisette,<em> </em>el conflicto est&aacute;, sin embargo, siempre fuera de campo. Lo vemos menos en las caras de los refugiados que en el estruendo de las bombas y el fuego antia&eacute;reo que se escucha, en el humo lejano en el horizonte, en la sensaci&oacute;n de que cualquier cosa puede pasar. La c&aacute;mara nunca se aleja mucho de la iglesia, aventur&aacute;ndose de a poco primero desde las ventanas y los umbrales de la puerta, y progresivamente al patio, a las pocas construcciones aleda&ntilde;as, o al techo para filmar los destellos de artiller&iacute;a o el fuego de los edificios bombardeados en el horizonte. En la medida en que se trata de un grupo de personas que sobrevive escondi&eacute;ndose de un peligro externo que acecha constantemente en el afuera, en esa imposibilidad de salir y esa necesidad de resguardo se respira una atm&oacute;sfera de apocalipsis zombie: aislados y rodeados, los habitantes de Mari&uacute;pol no tienen d&oacute;nde ir, la amenaza es parte de la vida cotidiana, y el ataque puede aparecer en cualquier momento.
    </p><p class="article-text">
        La otra pel&iacute;cula ucraniana que se vio en el festival, en la Quincena de los Realizadores, fue <em><strong>Pamfir</strong></em>, &oacute;pera prima de Dmytro Sukholytkyy-Sobchu y un drama duro y violento sobre un hombre que se ve obligado a recaer en el crimen organizado para salvar a su familia. Ambientada en una frontera agreste de ese pa&iacute;s con Rumania, donde el contrabando es una forma de ganarse la vida bastante generalizada,<em> Pamfir</em> cuenta la historia de Leonid (Oleksandr Yatsentyuk), un contrabandista que en sus a&ntilde;os j&oacute;venes se volvi&oacute; leyenda, y que ahora regresa de su nuevo trabajo en Polonia para reencontrarse con su familia y llevar una vida m&aacute;s tranquila, pero una deuda lo obliga a trabajar para la polic&iacute;a mafiosa de una peque&ntilde;a localidad donde todos se conocen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia sigue una t&oacute;nica bastante conocida: la del hombre con un pasado criminal que no logra escapar del delito y la corrupci&oacute;n y debe reincidir para poder mantener a salvo a su familia. Pero<em> Pamfir</em> trasciende la f&oacute;rmula, en primer lugar por su poderoso protagonista , un tipo duro capaz de enfrentarse con diez matones al mismo tiempo, en una escena de una precisi&oacute;n seca y efectiva. Pero tambi&eacute;n y sobre todo, por una s&oacute;lida fluidez visual hecha de movimientos de c&aacute;mara que cambian sutileza por dinamismo, y una fotograf&iacute;a que va creciendo en complejidad hasta alcanzar, en las escenas finales donde la trama ya se vuelve bastante atrapante, unos picos de composici&oacute;n que sorprenden para ser una &oacute;pera prima, y hacen pensar en <em><strong>Pamfir</strong></em> como una firme candidata para la C&aacute;mara de Oro, el premio que Cannes otorga a los cineastas que debutan en el largometraje. &nbsp;
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                Mariúpolis                            </span>
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        Un padre que vuelve de trabajar en el exterior para cuidar de su familia es la misma premisa que da inicio a <em><strong>R.M.N.</strong></em>, lo &uacute;ltimo del rumano Cristian Mungiu, ganador de la Palma de Oro en 2007 con <em>4 meses, 3 semanas, 14 d&iacute;as</em>. Y su protagonista, Matthias, es otro tipo duro y violento, que no duda en golpear a su jefe en el frigor&iacute;fico alem&aacute;n donde trabaja cuando lo llama &ldquo;gitano vago&rdquo; porque se tom&oacute; un descanso para atender una llamada de emergencia. La emergencia es que su hijo est&aacute; en shock despu&eacute;s de un encuentro misterioso en el bosque del pueblo rumano donde el ni&ntilde;o vive con su exmujer y su padre est&aacute; perdiendo lentamente la lucidez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras Matthias, trabajador que emigr&oacute; en busca de sueldos m&aacute;s altos, regresa a este pueblo donde hay tambi&eacute;n una gran comunidad h&uacute;ngara, la panificadora local est&aacute; tratando de conseguir un subsidio de la Uni&oacute;n Europea, para lo cual contrata a tres inmigrantes de Sri Lanka dispuestos a trabajar por sueldos que los rumanos no. Su integraci&oacute;n, resistida de manera cada vez m&aacute;s violenta por el pueblo, detonar&aacute; un conflicto social que Mungiu aprovecha para analizar las distintas capas del racismo de la sociedad rumana, del mismo modo &ndash; y sin mucha sutileza metaf&oacute;rica&ndash; que la resonancia magn&eacute;tica del padre de Matthias que vemos en varias ocasiones ilustra el deterioro progresivo de la mente del anciano. O los animales que acechan como esos peligros for&aacute;neos que tanto teme el pueblo. O las escopetas muy poco sutiles en su carga f&aacute;lica. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La parquedad del r&uacute;stico Matthias, que retoma una vieja relaci&oacute;n amorosa con Csilla, la administradora de la f&aacute;brica de pan, le da a Mungiu la oportunidad de personificar en &eacute;l las consecuencias de una postura indiferente frente a la intolerancia y la violencia social. Lo que termina generando, tambi&eacute;n, es que el protagonismo &ndash;y la atenci&oacute;n&ndash; recaiga en Csilla, una mujer bastante m&aacute;s sofisticada que luchar&aacute; por defender a los inmigrantes en un camino que la aleja m&aacute;s y m&aacute;s de su v&iacute;nculo con Matthias. Mungiu maneja con destreza la superposici&oacute;n de conflictos, desde las relaciones de Matthias hasta la lucha de Csilla por cuidar a los panaderos o la relaci&oacute;n entre el pueblo y sus autoridades, excepto cuando llega el n&uacute;cleo del conflicto: una asamblea donde se decide si los ceilaneses pueden quedarse o no. A esa altura, <em>R.M.N. </em>ya decidi&oacute; hacer foco cada vez m&aacute;s en el retrato de una tensi&oacute;n social, y la escena se extiende en un plano secuencia eterno, un desfile de todos los argumentos de la intolerancia, las contradicciones, y los resentimientos, que, por supuesto, termina a las pi&ntilde;as. Solo cuando al final Mungiu recupera el <em>grip</em> de sus recursos cinematogr&aacute;ficos, la pel&iacute;cula vuelve a orientar el relato hacia Matthias en una intersecci&oacute;n entre el deseo, el odio, y el miedo, en un final con mucho de simb&oacute;lico que por suerte conf&iacute;a m&aacute;s en la capacidad de sus espectadores que en la ideolog&iacute;a de sus personajes.
    </p><p class="article-text">
        <em>AM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Mango]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cannes-cine-conflicto_129_9017469.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2022 11:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cannes: el cine en conflicto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Guerra en Ucrania,Documental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cannes: el amor en tiempos de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cannes-amor-tiempos-guerra_1_9006139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/081d5601-088a-46dc-aa7c-de0fe50eb84f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cannes: el amor en tiempos de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inicio del clásico festival de cine en la Costa Azul francesa estuvo marcado por la aparición desde Kiev del presidente ucraniano y una sorpresa cinéfila: el legendario Jean-Pierre Léaud himself, con sus 77 años de historia del cine. En el segundo día el amor también marcaron las pantallas.</p></div><p class="article-text">
        El jetlag es para los d&eacute;biles, y las cosas no necesariamente empiezan cuando empiezan. Son dos ense&ntilde;anzas de este primer d&iacute;a de la edici&oacute;n <strong>75 del Festival de Cannes</strong>, que a modo de bienvenida program&oacute;, en una copia restaurada y casi antes que cualquier otra cosa, las cuatro horas de <em>La maman et la putain</em>, obra maestra de 1973 dirigida por Jean Eustache y uno de los films m&aacute;s ic&oacute;nicos del cine franc&eacute;s, al que &iacute;conos precisamente no le faltan. La proyecci&oacute;n termin&oacute; justo antes de la ceremonia oficial de apertura y funcion&oacute; como una inauguraci&oacute;n no-oficial con una gran sorpresa cin&eacute;fila: en la sala estaba su protagonista, el legendario <strong>Jean-Pierre L&eacute;aud</strong><em> himself</em>, con sus 77 a&ntilde;os de historia del cine.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La otra sorpresa fue un actor bastante m&aacute;s j&oacute;ven y probablemente m&aacute;s famoso, que en estos d&iacute;as tiene un rol distinto a los que hac&iacute;a antes de convertirse en l&iacute;der de la resistencia ucraniana a la invasi&oacute;n rusa.<strong> Volodimir Zelenski,</strong> presidente de Ucrania devenido h&eacute;roe global, habl&oacute; en directo desde Kiev al p&uacute;blico del Grand Theatre Lumi&egrave;re, en un ucraniano doblado al franc&eacute;s en el que los no-tan-pol&iacute;glotas entendimos que mencion&oacute; a Chaplin y <em>El gran dictador</em>. Fue el momento m&aacute;s vivo de una aburrid&iacute;sima ceremonia dise&ntilde;ada para el p&uacute;blico televisivo franc&eacute;s, que hizo un pico de rating como no suced&iacute;a desde 2011. La noche iba a ser dif&iacute;cil para encarar despu&eacute;s de las quince horas de viaje desde Buenos Aires, porque una vez finalizada la larga -largu&iacute;sima- ceremonia,<em> </em>ven&iacute;a la pel&iacute;cula de apertura: <em>Final Cut </em>de Michel Hazanavicius, que la &uacute;ltima vez que estuvo en Cannes, en 2017, hab&iacute;a presentado su mirada &ldquo;irreverente&rdquo; sobre la Nouvelle Vague con una biopic de Jean-Luc Godard bastante insoportable y para el olvido.&nbsp;
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                    alt="&quot;The Final Cut&quot;, del realizador francés Michel Hazanavicius, una divertida comedia que a propósito del rodaje de una película sobre zombies indaga con afecto el amateurismo y la pasión del cine de bajo presupuesto, abrió hoy la 75ta edición del Festival de Cine de Cannes, que se desarrollará hasta el próximo sábado 28, cuando entregue su Palma de Oro."
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                &quot;The Final Cut&quot;, del realizador francés Michel Hazanavicius, una divertida comedia que a propósito del rodaje de una película sobre zombies indaga con afecto el amateurismo y la pasión del cine de bajo presupuesto, abrió hoy la 75ta edición del Festival de Cine de Cannes, que se desarrollará hasta el próximo sábado 28, cuando entregue su Palma de Oro.                            </span>
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        Pero, dec&iacute;amos, las cosas no siempre empiezan cuando empiezan, y para los que no somos muy fans del director de <em>El artista</em>, <em>Final Cut</em> fue una muy linda sorpresa. Remake de <em>One Cut from the Dead</em>, pel&iacute;cula de culto del joven cineasta japon&eacute;s Shin'ichir&ocirc; Ueda, <em>Final Cut</em> comienza como una muy precaria pel&iacute;cula de zombies con un registro confuso donde parecen superponerse dos meta-directores: uno interpretado por Romain Duris y, aparentemente, el propio Hazanavicius. Son unos 40 minutos en los que el rodaje artesanal de una pel&iacute;cula de zombies es interrumpido por&hellip;zombies, pero en un registro sat&iacute;rico que amaga con ser una versi&oacute;n extrema de los recursos de humor autoconsciente &ndash;y un tanto snob&ndash; que Hazanavicius us&oacute; en aquella biopic del director de <em>Sin aliento</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vale la pena no spoilear c&oacute;mo lo hace, pero lo cierto es que la pel&iacute;cula luego toma un giro inesperado que hace encajar todas las piezas en su lugar, cuando el foco vira hacia una historia sobre un director de oficio que vive de hacer productos audiovisuales &ldquo;r&aacute;pido, barato y de calidad media&rdquo; (Duris) y un poco de rebote obtiene el encargo de dirigir una pel&iacute;cula de g&eacute;nero en plano secuencia que ser&aacute; transmitida en directo. Ergo, los protagonistas ya no ser&aacute;n solo los muertos vivos con maquillaje berreta sino un equipo de filmaci&oacute;n variopinto que, adem&aacute;s del director, incluye a su mujer actriz y a su hija estudiante de cine (Berenice B&eacute;jo y Simone Hazanavicius, mujer e hija del director de este meta-meta film). El backstage de un rodaje ca&oacute;tico empieza entonces a completar aquel rompecabezas extra&ntilde;o del comienzo, con muy buenos gags de comedia, y el resultado es una historia con una ternura en la mejor tradici&oacute;n del &ldquo;cine sobre hacer cine&rdquo;, una c&aacute;lida l&iacute;nea que va de <em>La noche americana </em>a <em>Bowfinger</em>.
    </p><p class="article-text">
        En alguna de las muchas declaraciones que el director del festival, Thierry Fr&eacute;maux, dio en la previa del arranque, dijo algo as&iacute; como que en esta 75&ordf; edici&oacute;n que sucede en medio de una guerra que est&aacute; convulsionando una &eacute;poca ya demasiado convulsionada, la programaci&oacute;n del Festival responde al estado del mundo con un hilo conductor basado en &ndash;bienvenida la cursiler&iacute;a&ndash; el amor. Y la pel&iacute;cula de Hazanavicius, que cambi&oacute; su t&iacute;tulo en franc&eacute;s de <em>Z comme Z</em> a <em>Coup&eacute;! </em>para evitar cualquier referencia a esa Z que simboliza la agresi&oacute;n rusa, es en definitiva una pel&iacute;cula sobre una de las formas del amor, el amor al cine y al trabajo colectivo de hacerlo realidad. Tambi&eacute;n a la familia y, en particular, a ese v&iacute;nculo bastante parecido que genera compartir la misi&oacute;n de sacar adelante un rodaje.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas y cr&iacute;ticos m&aacute;s veteranos en esta trinchera cin&eacute;fila de la Costa Azul hablaron de la pel&iacute;cula como un crowdpleaser que, aunque simp&aacute;tica, no daba la talla para ser el film de apertura de un festival de la importancia de Cannes. Con <em>Final Cut</em>, Hazanavicius de alguna manera vuelve a bajarnos l&iacute;nea sobre el cine y su historia, solo que esta vez su idea cari&ntilde;osa del oficio y la responsabilidad de hacer cine &ndash;un acto de amor&ndash; es algo con lo que es muy dif&iacute;cil no estar de acuerdo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esa ligereza, de hecho, es lo que la eleva por sobre la pesada solemnidad de un cine m&aacute;s serio y comprometido como puede ser <em>Tchaikovsky&rsquo;s Wife</em>,<em> </em>del cineasta disidente ruso <strong>Kirill Serebrennikov.</strong> Primera proyecci&oacute;n de la Competencia Oficial, la pel&iacute;cula de Serebrennikov &ndash;quien tuvo que exiliarse de la Rusia de Putin luego de una acusaci&oacute;n penal&ndash; es una s&oacute;lida y densa historia sobre la enfermiza relaci&oacute;n entre el compositor Piotr Tchaikovsky y su esposa Antonina Miliukova, un v&iacute;nculo de dependencia emocional absoluta que la mujer sent&iacute;a por el autor de <em>El lago de los cisnes</em>, cuya sexualidad se mantuvo siempre oculta en la historia oficial de la cultura rusa. Pero la intensidad y precisi&oacute;n de su melodram&aacute;tica e inerte puesta en escena anclan una pel&iacute;cula que nunca parece terminar de entenderse a s&iacute; misma o a su personaje principal, y aunque las motivaciones que llevan a Antonina a mantener esa emoci&oacute;n irreal al punto de caer en la pobreza y la locura, no ser&iacute;a raro que la omnipresente interpretaci&oacute;n de Alyona Mikhailova como esa mujer &iquest;enamorada? de un hombre que nunca le toca un pelo, termine llev&aacute;ndose alg&uacute;n premio. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, la apertura de la <strong>Quincena de los Realizadores</strong> con<em> L&rsquo;Envol</em> (<em>Scarlet</em>), lo &uacute;ltimo del italiano Pietro Marcello, fue un ejemplo de c&oacute;mo la precisi&oacute;n en el manejo del lenguaje cinematogr&aacute;fico funciona solo si hay una historia que respire a trav&eacute;s de &eacute;l. Basada libremente en <em>The Scarlet Sails</em> del ruso Aleksandr Grin,<em> L&rsquo;Envol </em>es una f&aacute;bula y una historia de amor(es) ambientada justo despu&eacute;s de la Primera Guerra en la Francia rural, donde un carpintero ebanista llamado Raphael vuelve a su hogar luego del combate, solo para descubrir que su mujer muri&oacute; en un confuso episodio de violaci&oacute;n, dej&aacute;ndole una hija para cuidar. La adaptaci&oacute;n es dif&iacute;cil para Raphael, un hombre de rasgos dur&iacute;simos y manos callosas, que tarda en enterarse de los hechos que llevaron a la muerte de su mujer, una intriga de pueblo chico que lo convierte, a &eacute;l y a su hija, en parias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La destreza de Marcello en su uso del f&iacute;lmico en 16mm y la luz natural en exteriores (tan buc&oacute;licos como ominosos) nos sumergen naturalmente en una atm&oacute;sfera de posguerra y vidas dif&iacute;ciles signadas por la necesidad y el sufrimiento como una pintura de Jean-Fran&ccedil;ois Millet. Cuando la hija de Raphael, Juliette, crece hasta convertirse en una adolescente (y en la luminosa protagonista de la pel&iacute;cula interpretada por Juliette Jouan), ese relato que mezcla im&aacute;genes reales de principios de siglo comienza a abrirse con elementos de fantas&iacute;a y recursos musicales. La raz&oacute;n, claro, es que Juliette, esta joven que hereda la determinaci&oacute;n y la ternura de su padre, se enamora de un aviador interpretado por Louis Garrel. A esta altura, la pel&iacute;cula ya abraz&oacute; completamente la magia, la m&uacute;sica y, s&iacute;, los clich&eacute;s, para redondear un cuento de una belleza visual encantadora. Y es que quiz&aacute;s una buena historia de amor en el cine tambi&eacute;n sea, necesariamente, una historia de amor al cine y sus posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        <em>AM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Mango]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cannes-amor-tiempos-guerra_1_9006139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 May 2022 11:39:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cannes: el amor en tiempos de guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Francia,Guerra en Ucrania,Volodímir Zelenski]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Disparen contra el INCAA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/disparen-incaa_129_8919402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6928f38c-e700-4ba9-9b47-151a4300ff9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Disparen contra el INCAA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El despido de Luis Puenzo del INCAA en medio de la polémica por la desfinanciación del cine argentino no termina de solucionar una crisis exacerbada por la desinformación y los discursos de odio.</p></div><p class="article-text">
        Como sucesivas remakes de la misma pel&iacute;cula, cada cambio en la direcci&oacute;n del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales siempre sucede en medio de pol&eacute;micas y climas agitados. Sucedi&oacute; con sus dos presidentes anteriores, Alejandro Cacetta y Ralph Haiek, ambos denunciados de un lado y del otro del espectro pol&iacute;tico. Y la salida el jueves pasado de su &uacute;ltimo presidente, el productor y director Luis Puenzo, no fue la excepci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo en la serie del INCAA incluy&oacute; una protesta en la puerta del Instituto, represi&oacute;n y detenidos por la Polic&iacute;a de la Ciudad, y un trasnochado decreto presidencial para echar a Puenzo &ndash;quien al momento de asumir era una figura con amplio consenso en el mundo del cine&ndash; mientras andanadas de violencia verbal inundaban las redes sociales de directores y productores clamando por el cierre del &ldquo;antro&rdquo;, con la ayuda de un periodismo cada vez m&aacute;s desinformado en la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo &ndash;y por qu&eacute;&ndash; el Estado apoya a la producci&oacute;n de cine nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Con la salida del director de <em>La historia oficial </em>parece haberse removido un obst&aacute;culo que retardaba la soluci&oacute;n de un problema urgente: a fin de a&ntilde;o caducan las asignaciones espec&iacute;ficas que financian no solo el Plan de Fomento del INCAA para el cine argentino, sino tambi&eacute;n el Instituto Nacional de la M&uacute;sica, el Instituto Nacional del Teatro, las Bibliotecas Populares, las producciones del Sistema Nacional de Medios P&uacute;blicos, el ENACOM y el funcionamiento de la Defensor&iacute;a del P&uacute;blico de los Servicios de Comunicaci&oacute;n Audiovisual. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero con Puenzo fuera el problema contin&uacute;a, y el escenario de incertidumbre con respecto al futuro del financiamiento del cine argentino es el mismo. &ldquo;Es una sensaci&oacute;n muy grande de tiempo perdido: desde que empez&oacute; Puenzo a hoy no cambi&oacute; nada en el INCAA, estamos como si fuera finales de 2019&rdquo;, describe Vanessa Ragone, presidenta de la C&aacute;mara de la Industria Cinematogr&aacute;fica. A ocho meses de la fecha de caducidad, seg&uacute;n la productora y ganadora del Oscar por <em>El secreto de sus ojos</em>, la soluci&oacute;n deber&aacute; ser casi milagrosa, con un enorme esfuerzo de concientizaci&oacute;n y pol&iacute;tica para que avance el proyecto de ley presentado por el diputado Jos&eacute; Pablo Carro del Frente de Todos, que extiende esa fecha por 50 a&ntilde;os para garantizar la autarqu&iacute;a del Instituto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en una situaci&oacute;n parlamentaria complicad&iacute;sima, que no es la que ten&iacute;amos dos a&ntilde;os atr&aacute;s cuando empezamos a decir que esto iba a suceder, nadie nos daba mucha bolilla, y a Luis Puenzo no le parec&iacute;a un problema. Hay que lograr que un proyecto de ley que todav&iacute;a ni siquiera est&aacute; en las comisiones adecuadas vaya a las comisiones y sea votado por mayor&iacute;as absolutas&rdquo;, explica Ragone. Algo que se adivina muy dif&iacute;cil si algunas de esas fuerzas pol&iacute;ticas son las que en su momento votaron, precisamente, por imponer ese deadline a las asignaciones espec&iacute;ficas para subsidios culturales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Discursos de odio</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A la complejidad necesaria para lograr una soluci&oacute;n en un ecosistema pol&iacute;tico plagado de internas y desconfianza, se le suma la contracorriente de una reacci&oacute;n virulenta contra las v&iacute;as de fomento estatal a la actividad cultural, que pudo verse en los ataques insultos en redes sociales a figuras del mundo del cine que alertaban de la situaci&oacute;n del Incaa, o simplemente se manifestaban a favor de mejorar su Plan de Fomento. Un rechazo avivado por comunicadores que discutieron sin muchos argumentos la existencia misma del Instituto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la cultura hay sectores pol&iacute;ticos que siempre demonizan la cultura&rdquo;, comenta el productor Axel Kuschevatzky. &ldquo;Y el cine, al ser una industria cultural, est&aacute; parado en un lugar intermedio dif&iacute;cil de analizar sin background. Es muy facilista pararse frente al INCAA y no poder determinar qu&eacute; es un tema estructural del Instituto en s&iacute; mismo, qu&eacute; tiene que ver con una pol&iacute;tica cultural espec&iacute;fica, o qu&eacute; tiene que ver con una ley que fue escrita en otro contexto. Entonces, esas diferencias que parecen sutiles desde afuera pero desde adentro son enormes, lo que generan es ruido, y a veces a la gente le cuesta un mont&oacute;n entender de qu&eacute; se est&aacute; hablando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los ataques en redes sociales llegaron incluso hasta la cuenta de Twitter de El Pampero Cine, una compa&ntilde;&iacute;a productora independiente que nunca solicit&oacute; un peso al Instituto para realizar pel&iacute;culas de directores como Mariano Llin&aacute;s (<em>La flor</em>) o Laura Citarella (<em>La mujer de los perros</em>) que son recibidas en prestigiosos festivales internacionales. Las acusaciones de &ldquo;planeros&rdquo;,&nbsp;&ldquo;vagos&rdquo; o &ldquo;estafadores&rdquo;, provocaron una respuesta contundente de los cineastas en <a href="https://twitter.com/ElPamperoCine/status/1514693277982859267?s=20&amp;t=gxN5I_8HfNcNVd71_lV3gA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un hilo</a> de Twitter en el que describ&iacute;an las agresiones y acusando a figuras del macrismo de avalar en voz alta este &ldquo;clamor&rdquo; como una forma de campa&ntilde;a. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El resultado de esta crisis habr&aacute; de ser, por obra y gracia de las facciones en disputa, un escenario aun peor: en el mas leve de los casos, el mantenimiento de un deficitario e ineficaz status quo; en el peor de ellos, la extinci&oacute;n casi completa del cine argentino promovida por facciones que, ins&oacute;litamente, se declaran &lsquo;liberales&rsquo;&rdquo;, escribieron. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empezar de cero </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De alguna manera, estas acciones de falta de confianza en la actividad que se estaba dirigiendo, una falta de fe, de cari&ntilde;o, no s&eacute;, fue el puntapi&eacute; para el discurso del odio, pero ese discurso empez&oacute; en Puenzo&rdquo;, afirma Ragone, describiendo c&oacute;mo el cambio de gobierno en 2019 hab&iacute;a sido una oportunidad para &ldquo;recomponer un v&iacute;nculo con la actividad audiovisual que se hab&iacute;a estado perdiendo en los cuatro a&ntilde;os del gobierno anterior&rdquo;. Seg&uacute;n la productora de <em>Carmel: &iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; a Mar&iacute;a Marta?,</em> el presidente del Instituto &ldquo;lleg&oacute; diciendo &lsquo;venimos a limpiar el INCAA que est&aacute; lleno de gente que lucra&rsquo;. Palabras indignas para alguien que viene a gestionar un sector, y lo gestionaba como si lo odiara. Esa fue la sensaci&oacute;n que tuvimos desde que Puenzo se sent&oacute; ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consenso hoy acerca de la figura de Puenzo en el INCAA termin&oacute; siendo lo opuesto al de su llegada al organismo. La estela que deja su gesti&oacute;n parece ser no solo el mismo peligro de una inminente desfinanciaci&oacute;n del cine argentino &ndash;con menos margen de maniobra para impedirla&ndash;, sino tambi&eacute;n un sistema desprestigiado y objeto de todo tipo de acusaciones desinformadas. Un trasfondo de discursos de odio a los responsables de hacer pel&iacute;culas en Argentina que se monta sobre la crisis pol&iacute;tica y econ&oacute;mica del organismo para hacer mucho m&aacute;s dif&iacute;cil el trabajo de generar los consensos pol&iacute;ticos necesarios para recuperar el Plan de Fomento. &ldquo;Hay que hacer much&iacute;simo trabajo para volver a explic&aacute;rselo a la gente. Y lo que fastidia o indigna es que esa explicaci&oacute;n no saliera de aquellos que son las cabezas de los institutos, y en cambio eran los primeros en andar se&ntilde;alando con un dedo a no sabemos qui&eacute;n&rdquo;, &nbsp;dice Ragone y agrega: &ldquo;Lo que dej&oacute; es muy malo. Nos hizo empezar de cero&rdquo;..
    </p><p class="article-text">
        <em>AM</em>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Mango]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/disparen-incaa_129_8919402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Apr 2022 03:02:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Disparen contra el INCAA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[INCAA,Luis Puenzo,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cuerpo de mamá]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuerpo-mama_129_6502128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4b78904-e5b0-4a72-87fa-14f8446f5a06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cuerpo de mamá"></p><p class="article-text">
        Alrededor de los treinta a&ntilde;os empec&eacute; a creer mucho en esa idea de que en la vida todo pasa por una cuesti&oacute;n de timing. Que la decisi&oacute;n correcta lo es porque fue tomada en el momento oportuno. Que uno se enamora de alguien porque esa persona se cruza en nuestra vida en una etapa en la que todo est&aacute; dado para que suceda. Y al rev&eacute;s tambi&eacute;n: las cosas que no se dan porque no es el momento. Beatriz, mi vieja, tambi&eacute;n cre&iacute;a bastante en eso. &ldquo;Bueno, tranquilo, no ten&iacute;a que ser ahora&rdquo;, me dec&iacute;a si algo no sal&iacute;a bien. &ldquo;&iquest;Viste? Hab&iacute;a que hacerlo ya, si no por ah&iacute; no se daba&rdquo;, cuando las fichas ca&iacute;an en su lugar y algo &ndash;una decisi&oacute;n, un cambio&ndash; avanzaba.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as se anunci&oacute; el env&iacute;o del proyecto de la IVE y el decreto que legaliza el cannabis medicinal, y yo pens&eacute; en el cuerpo de Bea. La &uacute;ltima imagen que tengo del cuerpo de mi mam&aacute; es de hace un a&ntilde;o, en su cama, despu&eacute;s de que su boca dejara ir una exhalaci&oacute;n profunda que, pens&eacute;, hab&iacute;a sido su &uacute;ltimo respiro, apenas unos minutos antes de que su vida finalmente se apagara. Con la ayuda de una enfermera, la movimos un poco para acostarla boca arriba y que Graciela, nuestra m&eacute;dica, pudiera auscultarla. Ah&iacute; fue cuando me di cuenta de que mam&aacute; ya no estaba. Sus ojos abiertos ya no miraban a ning&uacute;n lado, y creo que fue en ese momento, recostado al lado de ella y sosteniendo su mano, que arranc&oacute; mi llanto de despedida.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Queda un hilito de pulso &ndash;dijo Graciela.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos minutos despu&eacute;s, anunci&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Ya est&aacute;, se fue.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 28 de septiembre de 2019 se la llev&oacute; un c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas que le hab&iacute;an detectado dos a&ntilde;os atr&aacute;s y que intent&oacute; frenar con quimioterapia, rayos, y un tratamiento antropos&oacute;fico con un m&eacute;dico muy reconocido que &ndash;el universo puede ser muy c&iacute;nico&ndash; muri&oacute; de c&aacute;ncer antes que ella. Mam&aacute; atraves&oacute; esos a&ntilde;os de tratamiento y de una tenue esperanza de ganar tiempo junto a un gato neur&oacute;tico que dorm&iacute;a en su cama, un &uacute;nico hijo que tapaba su miedo ret&aacute;ndola por su desorden con los medicamentos, y un grupo de amigas de fierro que la acompa&ntilde;aron a todas las sesiones de quimio.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En teor&iacute;a, la curva del efecto de la quimioterapia duraba una semana: despu&eacute;s de cada aplicaci&oacute;n Bea atravesaba una semana de n&aacute;useas y malestar y a la siguiente repuntaba un poco para luego volver a la aplicaci&oacute;n y retomar el ciclo. En realidad, Bea convivi&oacute; todos los d&iacute;as con el dolor y el malestar. A veces m&aacute;s, a veces menos fuerte. A veces insoportable. A veces aliviado con un r&eacute;gimen constante de Ketorolac, Paracetamol, Buscapina, Reliver&aacute;n para la n&aacute;usea, quince comprimidos de enzimas pancre&aacute;ticas por d&iacute;a, Zoloft para la depresi&oacute;n, Maltodextrina para engordar, inyecciones de Clexane para las trombosis, y varios medicamentos m&aacute;s que Bea tomaba muchas veces mal o tarde, mezclando las indicaciones, un poco por confusi&oacute;n y otro poco a prop&oacute;sito, porque no soportaba tantas pastillas y parte de su mecanismo de negaci&oacute;n del c&aacute;ncer era adjudicar su malestar justamente a todas esas pastillas que ten&iacute;a que tragar casi a la fuerza a pesar de la n&aacute;usea y el dolor.
    </p><p class="article-text">
        Lo que mejor funcionaba era el cannabis. Como el humo de la combusti&oacute;n la hac&iacute;a toser mucho, dej&eacute; de armarle porros con papeles org&aacute;nicos y le compr&eacute; un vaporizador que me trajeron de afuera porque ac&aacute; pr&aacute;cticamente no se consegu&iacute;an. Con la ayuda de amigos y familiares con sus plantitas caseras, mam&aacute; ten&iacute;a al lado de los brillantes blisters farmac&eacute;uticos su propio frasco de flores. Fue lo que mejor anduvo. O, al menos, lo m&aacute;s efectivo, porque los analg&eacute;sicos en alg&uacute;n momento dejaban de funcionar del todo. La visitaba casi todos los d&iacute;as, un poco para controlar que tome bien las medicaciones, y cuando me iba de su casa a la tarde-noche, le insist&iacute;a con que le diera &ldquo;unos besos al chirimbolo ese&rdquo; y, si lo hac&iacute;a, en general la dejaba viendo alguna de las series que le llevaba en un pendrive. La dejaba sin dolor y con una sonrisa picarona.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, me voy a casa, Ma. &iquest;Todo bien? &iquest;Te sent&iacute;s mejor?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; B&aacute;rbaro, hijito.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al principio de la enfermedad, cuando nos confirmaron que el tumor era inoperable y que la &uacute;nica opci&oacute;n era un tratamiento, empezamos a ver al que ser&iacute;a su primer y &uacute;ltimo onc&oacute;logo. Las consultas eran largas y exhaustivas, con preguntas precisas, anotaciones, explicaciones y atenci&oacute;n a los detalles de cada s&iacute;ntoma. Enrique, el onc&oacute;logo, era de esos ejemplos hermosos de m&eacute;dicos tan serios como c&aacute;lidos, atentos y presentes, que se toman dos horas para escuchar y revisar a su paciente y despu&eacute;s se van a la trinchera de la salud p&uacute;blica en el Udaondo. Y encima, seg&uacute;n Bea, era &ldquo;muy buenmozo&rdquo;. Esas largas conversaciones eran, tambi&eacute;n, una forma de conocer mejor a su paciente. En una de esas primeras consultas, mam&aacute; le estaba relatando al doctor su historia cl&iacute;nica y, en un momento, par&oacute; de hablar y me pidi&oacute; que saliera por un segundo del consultorio.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No fue hasta pocos meses antes de su muerte que me enter&eacute; por qu&eacute;: lo que mam&aacute; no quiso contar enfrente m&iacute;o es que cuando era joven se hab&iacute;a hecho un aborto. La revelaci&oacute;n no fue nada espectacular. Ella misma, al a&ntilde;o siguiente, en una de sus tantas consultas con la hemat&oacute;loga, dud&oacute; un segundo, me mir&oacute;, y se lo cont&oacute; a la m&eacute;dica. No se explay&oacute; mucho. Un aborto a los 18 o 19 a&ntilde;os, no recuerdo exactamente. Bea ya ten&iacute;a 70, y reci&eacute;n ese d&iacute;a lo dijo por primera vez en voz alta enfrente de su hijo, un poco porque no tuvo mucha chance de decirme que me vaya del consultorio, un poco por cansancio, un poco porque su cabeza le habr&aacute; dicho que ya no val&iacute;a la pena mantener el secreto. Salimos de la cl&iacute;nica como si nada. Mam&aacute; era muy discreta y no volvimos a hablar del tema. Nunca le pregunt&eacute; c&oacute;mo hab&iacute;a sido, si la hab&iacute;a acompa&ntilde;ado alguien, de qui&eacute;n se hab&iacute;a embarazado. Al d&iacute;a de hoy no s&eacute; qui&eacute;nes lo sab&iacute;an. Conoci&eacute;ndola a Bea, sospecho que casi nadie. &iquest;C&oacute;mo habr&aacute; sido mantener ese secreto tanto tiempo? &iquest;Se lo habr&aacute; contado a su mam&aacute;, la esposa de un general que llevaba a sus amigas a abortar porque era la &uacute;nica que sab&iacute;a manejar? &iquest;Por qu&eacute; nunca me lo habr&aacute; contado a m&iacute;? &iquest;Qu&eacute; habr&aacute; sentido cuando finalmente lo dijo en voz alta enfrente de su hijo?.
    </p><p class="article-text">
        El universo quiso que en estos d&iacute;as de diciembre en este pa&iacute;s estemos discutiendo sobre la legalizaci&oacute;n de dos derechos que ella no tuvo. Que su cuerpo no tuvo. El derecho de interrumpir su embarazo no deseado y el de usar una planta para calmar el dolor de una enfermedad horrenda. Y yo me puse a pensar en el cuerpo de mi vieja.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mam&aacute; no tuvo esos derechos. Pero lo hizo igual, claro.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bea siempre fue una mujer libre.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        * Publicado originalmente en <a href="https://agustinmango.medium.com/el-cuerpo-de-mam%C3%A1-5f0936c2a098" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Medium</a> el 10/12/20.
    </p><p class="article-text">
        <em>AM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Mango]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuerpo-mama_129_6502128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Dec 2020 11:15:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cuerpo de mamá]]></media:title>
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    </item>
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</rss>
