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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Marajofsky]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/laura-marajofsky/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Marajofsky]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De The Office a Ted Lasso, las series dejan la ironía para entrar en la era de la sinceridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/the-office-ted-tasso-series-dejan-ironia-entrar-sinceridad_1_8355784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18a4b3f9-2882-4147-966d-39a5a11ac462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De The Office a Ted Lasso, las series dejan la ironía para entrar en la era de la sinceridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de casi dos años de pandemia el público parece estar necesitando otra clase de entretenimiento, énfasis en entretenimiento, aunque esto no significa que se trate de series con personajes sólo “buenos” o en donde los conflictos se toquen de forma superficial.</p></div><p class="article-text">
        Si hace unos a&ntilde;os shows como The Office o Arrested Development hicieron del sarcasmo su exitosa marca registrada, o dramones seriales desde Mad Men a Breaking Bad cautivaron cr&iacute;ticos y audiencias por igual con sus personajes antiheroicos, hoy una nueva tendencia narrativa hacia shows m&aacute;s sinceros, directos y menos oscuros se abre paso en la tierra arrasada que parece haber dejado la pandemia en Hollywood. Un poco reflejando los <strong>cambios en el consumo, ya sea en t&eacute;rminos de ciclos est&eacute;ticos y tendencias narrativas </strong>(cansancio con las historias del antih&eacute;roe o las comedias demasiado &aacute;cidas), como con <strong>un momento cultural que pide personajes y l&iacute;neas argumentales m&aacute;s digeribles para el p&uacute;blico</strong>, algunos de los nuevos shows invitan a una mirada m&aacute;s ben&eacute;vola sobre los personajes.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el recurso de la iron&iacute;a, ya muy ubicuo en redes y memes, o incluso el llamado &ldquo;consumo ir&oacute;nico&rdquo; -algo de especial resonancia en nuestro pa&iacute;s a ra&iacute;z de las &uacute;ltimas elecciones-, parece estar agot&aacute;ndose y tambi&eacute;n generando incomodidad. <strong>Hasta qu&eacute; punto el coqueteo con lo pol&iacute;ticamente incorrecto opera como un factor de inflexi&oacute;n/reflexi&oacute;n, o directamente como un tiro por la culata</strong>, se preguntan cada vez m&aacute;s cr&iacute;ticos y creadores. &ldquo;Creo que lo &rdquo;pol&iacute;ticamente incorrecto&ldquo; es divertido hasta que se presenta en forma de antivacunas, de juventud derechizada, etc. Y ah&iacute; deja de causar gracia. Algo que noto es que muchas series abandonaron la din&aacute;mica de malo/bueno, y ahora los conflictos no son tan sencillos, no hay un personaje que am&aacute;s y otro que odi&aacute;s. Hay distintas circunstancias que generan conflicto pero que te permiten empatizar con m&aacute;s de un personaje a la vez, incluso aunque sean contrapuestos&rdquo;, dispara Clara Loustaunau, creadora de contenido en VIACOM y periodista.
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                    alt="The Office, la serie fue una de las más vistas en cuarentena, pero su estilo es cuestionado."
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                The Office, la serie fue una de las más vistas en cuarentena, pero su estilo es cuestionado.                            </span>
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        &iquest;Podr&iacute;a David Brent (el protagonista de The Office) ser contratado hoy?, se preguntaba el periodista y cr&iacute;tico de televisi&oacute;n estadounidense James Poniewozik hace poco en una interesante<a href="https://www.nytimes.com/2021/07/26/arts/television/ted-lasso-the-office.html?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> editorial del New York Times.</a> La respuesta de &eacute;ste como del propio Ricky Gervais (creador de la serie que luego tendr&iacute;a su versi&oacute;n norteamericana), es que hoy ser&iacute;a &ldquo;cancelado&rdquo;. Y es que m&aacute;s all&aacute; de la iron&iacute;a caracter&iacute;stica del propio Gervais, quien tambi&eacute;n sido cancelado en las redes por su humor irreverente numerosas veces, <strong>la pregunta es v&aacute;lida para pensar el agotamiento de un recurso que se consolid&oacute; gracias a series como The Office, el viraje en las preferencias del p&uacute;blico y hacia d&oacute;nde evolucionar&aacute;n los contenidos a futuro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Poniewozik, Brent estar&iacute;a fuera de moda si miramos los protagonistas de series recientes, pasando por Ted Lasso, a la familia de <a href="https://www.vox.com/culture/21449039/schitts-creek-best-comedy-emmy-golden-globe-winner-how-to-watch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Schitt&rsquo;s Creek</a> (la serie canadiense que se volvi&oacute; hit en cuarentena) y otros protagonistas contempor&aacute;neos. &ldquo;En las comedias de TV ambiciosas, y tambi&eacute;n en los dramas, el arco narrativo de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os fue de atrevido y dispuesto a tomar riesgos a inofensivo&rdquo;, argumenta el cr&iacute;tico. &ldquo;Es fundamentalmente un giro, a grandes rasgos, de la iron&iacute;a a la sinceridad. <strong>Pero cuando me refiero a iron&iacute;a ac&aacute;, no hablo de la ecuaci&oacute;n popular que remite al cinismo o al sarcasmo. Me refiero al modo ir&oacute;nico de narraci&oacute;n en donde el show &rdquo;piensa&ldquo; diferente de lo que piensa su protagonista. Antes las historias m&aacute;s distintivas ten&iacute;an algo oscuro o ap&aacute;tico, hoy son m&aacute;s sobrias y directas&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo,<strong> luego de casi dos a&ntilde;os de pandemia el p&uacute;blico parece estar necesitando otra clase de entretenimiento,</strong> &eacute;nfasis en entretenimiento, aunque esto no significa que se trate de series con personajes s&oacute;lo &ldquo;buenos&rdquo; o en donde los conflictos se toquen de forma superficial. Sea el nuevo hit de Apple TV Ted Lasso -ganadora en los Emmys 2021- a &eacute;xitos para toda la familia como Never Have I Ever o Better Things, o shows para adolescentes como Sex Education o Pen15, solo por citar algunos ejemplos, cada vez m&aacute;s creadores parecen orientar sus &ldquo;energ&iacute;as creativas&rdquo; hacia otros lugares percibiendo los cambios culturales y de consumo en las audiencias.
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                    alt="Sex Education, la serie fue pensanda para reflejar los cambios culturales"
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                Sex Education, la serie fue pensanda para reflejar los cambios culturales                            </span>
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        Inclusive el propio Gervais parece ablandarse un poco con su nueva serie After Life, sobre un marido lidiando con la muerte de su esposa; y series afiladas y caracterizadas por un humor que siempre borde&oacute; lo pol&iacute;ticamente correcto como Dear White People, acerca de un grupo de estudiantes afroamericanos en una universidad de EEUU, desconciertan con una cuarta y final temporada<a href="https://www.rogerebert.com/streaming/creative-final-season-of-dear-white-people-is-for-the-fans" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en formato de musical para consentir a los fans.</a> &ldquo;De qu&eacute; otra forma se podr&iacute;a representar a la clase de graduados del 2021? Al menos hay alguna canci&oacute;n pegadiza&rdquo;, dicen sobre esta serie, ante el estr&eacute;s, la desmotivaci&oacute;n y la incertidumbre de salir al mercado laboral en estas condiciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Creo que con la pandemia el consumo on demand fue nuestro mayor acompa&ntilde;ante y teniendo tantas malas noticias y hartazgo rodeandonos un poco nos refugiamos en consumos culturales que nos devolvieran la fe en el mundo. </strong>Incluso si te pon&eacute;s a pensar la TV de aire tuvo r&eacute;cord de audiencia. Y si bien el encierro fue lo que lo gener&oacute;, creo que no es casualidad que hayan tomado relevancia formatos que no est&aacute;n cargados de conflicto, peleas, etc. Como fue el caso de Bake Off el a&ntilde;o pasado&rdquo;, contextualiza Loustaunau en relaci&oacute;n a las expectativas en los consumos post-pandemia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me parece menor esto de que sea una serie linda, una serie con la que uno la pasa bien, claramente tiene que ver con los tiempos en los que vivimos. En lo personal no me estoy bancando demasiados dramones, tiene que ser algo muy alejado de la realidad, cosas de &eacute;poca o que sucedan en pa&iacute;ses alejad&iacute;simos, tipo Islandia, policiales, series sobre la segunda guerra mundial, etc. Y si veo cosas contempor&aacute;neas necesito que sean entre comillas livianas, pero no por eso no profundas. Si bien no es una serie ir&oacute;nica y canchera, s&iacute; hay un humor particular: no es una comedia de gags, no es una sitcom, hay una l&iacute;nea muy sutil distinta al humor cl&aacute;sico tipo The Nanny o Modern Family. <strong>Adem&aacute;s de que todos los personajes son complejos, con virtudes y miserias, y eso me parece lo lindo y lo humano</strong>&rdquo;, aporta por su lado la escritora y periodista Tali Goldman sobre Ted Lasso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El fen&oacute;meno Ted Lasso: nuevo regente est&eacute;tico y favorito del p&uacute;blico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta qu&eacute; punto la serie protagonizada por Jason Sudeikis sobre un c&aacute;ndido entrenador de f&uacute;tbol americano que es contratado para dirigir un equipo de f&uacute;tbol ingl&eacute;s habr&aacute; sido una revelaci&oacute;n <a href="https://www.vox.com/culture/22290391/ted-lasso-explained-apple-tv-plus-jason-sudeikis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poniendo en el mapa a Apple</a>, que seg&uacute;n <a href="https://www.thewrap.com/hollywood-blue-sky-romance-ted-lasso/?utm_source=phttps://www.thewrap.com/hollywood-blue-sky-romance-ted-lasso/?utm_source=pocket_mylistocket_mylist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Wrap</a>, el show &ldquo;dispar&oacute; una sed por contenidos positivos y reconfortantes&rdquo;. En este sentido los programas m&aacute;s oscuros suelen tener m&aacute;s dificultades consiguiendo financiamiento, situaci&oacute;n que ha empeorado con la pandemia cuando las audiencias piden un poco m&aacute;s de contenido escapista. Y si bien Ted Lasso no es el &uacute;nico show con estas caracter&iacute;sticas, y <strong>se explica que el comienzo de esta tendencia se da mucho antes del Covid con la elecci&oacute;n de Donald Trump en 2016, sin dudas la comedia se convirti&oacute; en el caso exitoso que todos los escritores y productores intentan emular.&nbsp;</strong>
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                    alt="Succession, la tercera temporada se estrena en octubre"
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                Succession, la tercera temporada se estrena en octubre                            </span>
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        Por supuesto que existen algunas excepciones a esta tendencia dominante, como la serie Succession de HBO, a&uacute;n si los cr&iacute;ticos no pueden ponerse de acuerdo respecto de si es drama o comedia negra. Tambi&eacute;n se pueden nombrar shows hiper dram&aacute;ticos del a&ntilde;o pasado como May I Destroy You, o con mucha relaci&oacute;n con la coyuntura actual como The Morning Show (centrada en esc&aacute;ndalos post #MeToo en la industria de los medios). Pero todo indicar&iacute;a que la apuesta creativa va por otro lado, e inclusive estos tres shows han tenido cr&iacute;ticas y ratings muy diferentes. Sacando series tipo thriller o policiales, g&eacute;nero que se mantiene m&aacute;s o menos siempre a flote en las preferencias de la audiencia as&iacute; como el terror, precisamente por el componente ficcional m&aacute;s fant&aacute;stico que real,<strong> los consumos se orientan hoy hacia el denominado</strong><a href="https://www.vox.com/culture/22290391/ted-lasso-explained-apple-tv-plus-jason-sudeikis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> comfort food TV</strong></a><strong> o televisi&oacute;n confort.</strong>
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                    alt="May I destroy you, la otra serie que se impuso en la pandemia"
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            <span class="title">
                May I destroy you, la otra serie que se impuso en la pandemia                            </span>
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        Mucha discusi&oacute;n hay detr&aacute;s de lo que se considera o no este tipo de entretenimiento, pero digamos que en rasgos generales <strong>son programas que nos hacen sentir bien sin demandarnos demasiado. La b&uacute;squeda de familiaridad y hasta la evocaci&oacute;n de cierta nostalgia gener&oacute; lo que fue el fen&oacute;meno de consumo m&aacute;s llamativo en pandemia</strong><a href="https://elplanetaurbano.com/2021/05/play-something-un-simbolo-de-paz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>: el rewatch de series cl&aacute;sicas</strong></a>. Esto hizo que shows como Friends, Seinfeld, la mencionada The Office y The Sopranos (que tuvo un 122% de aumento en las vistas en el Reino Unido y un 200% en EEUU) fueran de lo m&aacute;s consumido el 2020 seg&uacute;n Nielsen; y que plataformas como Netflix, Amazon y c&iacute;a. paguen arreglos millonarios por tener estos programas en su cat&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La serie lleg&oacute; en el mejor/peor momento del 2020. Una bocanada de aire fresco en el a&ntilde;o en que la pandemia se nos hizo carne. Una serie super equilibrada entre la comedia y el drama, pero no el drama exacerbado, sino el drama de la vida cotidiana y que permite que podamos identificarnos con los personajes de forma un poco m&aacute;s genuina. Y por &uacute;ltimo, y creo lo m&aacute;s importante, una serie que nos hace reflexionar si vale la pena vivir tan enojado con el mundo todo el tiempo, si no es m&aacute;s f&aacute;cil ser un poco m&aacute;s amable con el que tenemos al lado y con nosotros mismos. <strong>No es poco en una &eacute;poca en la que parece que el cinismo y el desd&eacute;n nos rodean 24/7</strong>&rdquo;, explica Victoria Lo Pardo, comunicadora y especialista en series (<a href="https://twitter.com/vickytedije?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@vickytedije</a>).
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo a Lasso, la diferencia entre este show y otros cutecoms (shows que solo buscan hacerte sonreir y priorizan esto antes que conflictos en la trama o entre los personajes) como Brooklyn Nine-Nine, es que en varios de estos productos s&iacute; hay suficientes conflictos y evoluci&oacute;n de personajes, y su trama avanza antes que estancarse en puros gags.
    </p><p class="article-text">
        Otro factor de atractivo en Ted Lasso tiene que ver con lo que varias comedias corales comenzaron a proponer en sus historias alrededor del 2010, desde Parks and Recreation y The Good Place hasta la actual Sex Education, <strong>en las que un conjunto de personajes diversos y en muchos casos que jam&aacute;s imaginar&iacute;amos trabajando juntos, se unen para lograr un cambio sustancial en su entorno.</strong> Ya sea que hablemos de un grupo de inadaptados que son reunidos en el m&aacute;s all&aacute; por error burocr&aacute;tico, ciudadanos y autoridades de una peque&ntilde;a ciudad, o en el caso de Lasso, los jugadores del AFC Richmond y otros personajes del entorno del club.
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; que no sorprende que el co-creador de Lasso junto con Sudeikis sea nada menos que &#8203;&#8203;Bill Lawrence, responsable de otras series como la ic&oacute;nica Spin City (veh&iacute;culo para un Michael J. Fox joven all&aacute; por 1996) y Scrubs, en donde abundan esta clase de personajes imperfectos pero con aspiraciones -y potencial- para la nobleza, que generaban lazos y alianzas con otros, y con una mirada de fondo sobre la humanidad esencialmente optimista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo Internet est&aacute; moldeando la narrativa actual</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pese a la diferencia en la narrativa o matices en el humor, podr&iacute;a decirse que tanto Lasso como The Office predican acerca de la importancia de la empat&iacute;a y hasta la bondad como valor intr&iacute;nseco. Entonces, &iquest;a qu&eacute; se debe que los creadores, desde Gervais a otros, est&eacute;n suavizando sus estilos o tendiendo a lo sentimental ahora? La respuesta seg&uacute;n Poniewozik radica en lo m&aacute;s ostensible, como determinados signos de &eacute;poca, a los nuevos lenguajes y c&oacute;digos que establece Internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hilo com&uacute;n en el drama del antih&eacute;roe y en la comedia &aacute;cida era la asunci&oacute;n de que las audiencias pod&iacute;an y deb&iacute;an distinguir entre la voz interna del protagonista y la mirada del autor -todas esas series con narradores opinando sobre los personajes centrales de forma cr&iacute;tica. All&iacute; se apelaba a cierta disonancia capitalizando tanto la fascinaci&oacute;n como la repulsi&oacute;n en el espectador: un doble sentimiento que nos permitiera simpatizar con Tony Soprano o re&iacute;rnos con neur&oacute;ticos insufribles como Larry David (Curb Your Enthusiasm) o incluso Louis C.K., al tiempo que sabemos todo lo que no est&aacute; bien de todos ellos.
    </p><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; cuando Poniewozik sugiere que espacios como Twitter donde se promueve el fanatismo apasionado y el juzgamiento sin muchas vueltas -cuando no la cancelaci&oacute;n-, arras&oacute; con esta ret&oacute;rica que muchos creadores popularizaron a comienzos de los 2000, herederos como fueron de la Generaci&oacute;n X que a finales de los 80s impuls&oacute; shows ic&oacute;nicos como Seinfield. Al propio Seinfeld se lo puede leer <a href="https://newyork.cbslocal.com/2015/06/10/jerry-seinfeld-millennials-too-politically-correct/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quej&aacute;ndose de la correcci&oacute;n pol&iacute;tica de los Millennials</a>, que ya no se r&iacute;en de sus bromas. Pero lo que quiz&aacute;s tanto &eacute;l como Gervais no entiendan, es que <strong>hoy se trata menos de est&aacute;ndares morales como de modas y corrientes est&eacute;ticas, as&iacute; como de la saturaci&oacute;n con recursos (el sarcasmo, el humor pol&iacute;ticamente incorrecto) que a trav&eacute;s de las redes se han resignificado una y otra vez hasta perder su filo cr&iacute;tico o singularidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al final del d&iacute;a los dramas seriales multipremiados o las comedias &aacute;cidas con las que muchos crecimos, tambi&eacute;n desarrollaron sus propios clich&eacute;s. <strong>&iquest;Ser&aacute; que ahora toca explorar otras vertientes y matices narrativos y humor&iacute;sticos?</strong> O como proponen algunos, &ldquo;el desaf&iacute;o de que los personajes buenos pueden ser tan interesantes y facetados como los malos&rdquo;. A su vez, de la mano de distintos movimientos de &eacute;poca finalmente pueden verse personajes y comunidades mucho m&aacute;s diversas en TV, y no en pos de movimientos tokenistas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, algunos como Loustaunau advierten sobre el peligro de una paulatina edulcoraci&oacute;n. &ldquo;No querr&iacute;a ver que esta tendencia cristalice en que aquello que es socialmente cuestionable directamente se omite. Un poco el debate que se arm&oacute; en torno a la eliminaci&oacute;n de un cap&iacute;tulo de Dragon Ball. Si el resultado es contenidos cada vez menos arriesgados con personajes m&aacute;s c&oacute;modos de querer, me parece que va a ser una p&eacute;rdida para todes. Si es una tendencia m&aacute;s mientras sigue habiendo lugar para relatos m&aacute;s &rdquo;inc&oacute;modos&ldquo;, bienvenida sea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el caso series recientes como Succession demuestran que la iron&iacute;a y el disconfort no tiene necesariamente que devenir en nihilismo, y para el caso, Lasso explora la posibilidad narrativa e ideol&oacute;gica de que ser m&aacute;s optimistas y directos no implica achatar los contenidos o subestimar al televidente. Una de cal y una de arena.
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/the-office-ted-tasso-series-dejan-ironia-entrar-sinceridad_1_8355784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Oct 2021 09:37:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De The Office a Ted Lasso, las series dejan la ironía para entrar en la era de la sinceridad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Amazon,Netflix,Apple]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bar de viejes: de Instagram a un mapa interactivo que rescata los bares argentinos con identidad barrial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/bar-viejes-instagram-mapa-interactivo-rescata-bares-argentinos-identidad-barrial_1_8296063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eb66caa-28e7-46c5-96f1-54df3ada7ecc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bar de viejes: de Instagram a un mapa interactivo que rescata los bares argentinos con identidad barrial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto comenzó hace diez años y su creadora se mantiene anónima. Busca que la topografía lado B del café bar sea una guía para varias generaciones. Una forma de resistencia cultural con lenguaje inclusivo.</p></div><p class="article-text">
        Mano a mano con la retroman&iacute;a y otros fen&oacute;menos culturales de la &uacute;ltima d&eacute;cada como el crecimiento de las redes sociales, lo que comenz&oacute; como una peque&ntilde;a aventura hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os y luego evolucion&oacute; en fen&oacute;meno de nicho en redes, hoy se vuelve una forma silenciosa de resistencia cultural. Tambi&eacute;n una manera de atraer a las nuevas generaciones a descubrir espacios del patrimonio gastro a trav&eacute;s de Instagram.&nbsp;As&iacute;, por ejemplo, <a href="https://www.instagram.com/bardeviejes/?hl=es-la" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@bardeviejes </a>se constituye en un ejercicio topogr&aacute;fico de los bares y caf&eacute;s tradicionales -en la cuenta explicitan &ldquo;no notables&rdquo; a modo de juego- de Buenos Aires y su colorida fauna. Este proyecto que ha sido reconocido por Mecenazgo, acaba de estrenar su propio sitio: un<a href="https://bardeviejes.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mapa online </a>de b&uacute;squeda de estos espacios, hoy en v&iacute;as extinci&oacute;n. Al mismo tiempo, el proyecto, funciona como testimonio de otras formas de relacionarse con el tiempo, el ocio y la gastronom&iacute;a, en un mundo cambiante en el que la ciudad lucha por no perder su identidad barrial.&nbsp;
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                Los Panchitos del Sol”, Galería del Sol, Florida y Paraguay, Retiro                            </span>
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        Bar de Viejes es adem&aacute;s un proyecto que refleja los tiempos que vive nuestro pa&iacute;s, <strong>creado por una mujer (que se mantiene an&oacute;nima) y utilizando el lenguaje inclusivo, como puente simb&oacute;lico entre nuevas y viejas generaciones, y</strong> usando las redes sociales para trascender la pantalla y mostrar diferentes maneras de habitar la ciudad, reivindicar la herencia local y darle a los ciudadanos un sentido pol&iacute;tico de sus consumos. Charlamos con su creadora.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>-En los &uacute;ltimos a&ntilde;os y quiz&aacute;s potenciados por las redes, la revalorizaci&oacute;n del patrimonio porte&ntilde;o (sea arquitectura, arte o gastronom&iacute;a) se transform&oacute; en un fen&oacute;meno cada vez m&aacute;s ubicuo, &iquest;por qu&eacute; crees que es importante preservar estas cosas y qu&eacute; aportan los bares de viejes a nuestra construcci&oacute;n a futuro?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Creo que imposible construir un futuro sin entender la historia, es parte de la construcci&oacute;n de una identidad personal y colectiva. Sobre todo, porque no creo que el tiempo sea lineal si no que hasta la moda demuestra que funciona c&iacute;clicamente. <strong>Es entender qu&eacute; podemos ofrecer que cuente una historia sobre nosotrxs mismxs y que no sea un copy paste de un bien de importaci&oacute;n. </strong>Uno de los peores males del capitalismo tard&iacute;o es el turismo desregulado que hace que se represente y se consuma siempre la misma ciudad. No importa si est&aacute;s en Latinoam&eacute;rica, en Europa o en Medio Oriente, quer&eacute;s tomarte un latte de leche de soja y seguramente Starbucks lo sabe y est&aacute; ah&iacute; para ofrec&eacute;rtelo y que te sientas como en tu casa. Eso me parece muy problem&aacute;tico para las econom&iacute;as y las comunidades locales que pierden terreno porque la demanda es otra y no hay resguardo ni pol&iacute;ticas de estado que las ayuden. <strong>@bardeviejes </strong>nace fundamentalmente de una visi&oacute;n pol&iacute;tica, porque sienta posici&oacute;n en relaci&oacute;n a modos de consumir, de vincularse y de mirar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Provinciano, Chacabuco y Av. Hipólito Yrigoyen.                            </span>
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        <strong>Junto a tu cuenta ha habido una explosi&oacute;n de este tipo de contenido en redes, algunos proyectos son llevados por locales (como cuentas similares en Uruguay o Espa&ntilde;a por ejemplo), otros por personas extranjeras viviendo como nativos como Creme de la Creme.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas piensan que soy extranjerx porque efectivamente la mirada del proyecto es extranjera (de hecho, muchas de las personas que hacen proyectos similares son extranjerxs). Y no es una mirada turista &ndash;es decir, eso que est&aacute; buscando la confirmaci&oacute;n de lo propio todo el tiempo-, sino todo lo contrario. Es la posibilidad de ver lo diferente en el acto m&aacute;s mundano, en el lugar m&aacute;s antiguo, en el bar por el que pas&aacute;s hace treinta a&ntilde;os y nunca te detuviste a observar porque es demasiado com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Uno de los aspectos m&aacute;s interesantes que rescat&aacute;s sobre estos espacios es la idea del registro del paso del tiempo y el tipo de sociabilidad que promueven. Algo que me parece que los hace especialmente interesantes en una &eacute;poca de hiperconexi&oacute;n y aceleramiento de la vida como &eacute;ste.&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay algo de los bares de viejes que est&aacute; vinculado a una infancia de una parte de la humanidad (en la que me incluyo) que est&aacute; desapareciendo porque los modos de vivir y de vincularnos han cambiado radicalmente. El bar de viejes habla de una forma de resistencia a este mundo veloz y tecnocr&aacute;tico. Es como un p&aacute;ramo anal&oacute;gico en la era digital; un lugar que sigue incorporando las formas comunitarias de vivir, la cultura local y barrial y la permanencia y repetici&oacute;n como formas de actuar en lo cotidiano. Son lugares propicios para la contemplaci&oacute;n y la observaci&oacute;n, algo que est&aacute; en las ant&iacute;podas de la hiperproductividad capitalista a trav&eacute;s de la red wifi. Es m&aacute;s probable ver a alguien mirando por la ventana, charlando con el de la mesa de al lado o leyendo un libro que mirando el celular o trabajando con la computadora. Y eso hoy es casi revolucionario: no estar conectado ni produciendo todo el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Adem&aacute;s est&aacute; cosa de rescatar la din&aacute;mica que tienen especialmente los bares como espacios sociales, de conversaci&oacute;n e intercambio de ideas.&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Un bar de viejes tiene su propia staff, sus habitu&eacute;s, personajes que entran y salen del bar a la misma hora durante a&ntilde;os, quiz&aacute;s d&eacute;cadas, y que s&oacute;lo tienen relaci&oacute;n ah&iacute; adentro. Como si fueran actores de una obra de teatro que repiten sistem&aacute;ticamente el mismo papel. Tambi&eacute;n tienen la cuota perfecta de compa&ntilde;&iacute;a y soledad, de intimidad y desapego.
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                El Provinciano, Chacabuco y Av. Hipólito Yrigoyen.                            </span>
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        <strong>&iquest;Not&aacute;s que hubo un incremento del p&uacute;blico joven que visita estos lugares en el tiempo que lleva el proyecto? &iquest;Qu&eacute; factores pens&aacute;s que contribuyeron con esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si bien son los j&oacute;venes los que consumen mayormente &ldquo;espacios sin alma&rdquo; como Starbucks y otras grandes cadenas y los responsables de los procesos de gentrificaci&oacute;n urbanos, tambi&eacute;n creo que el futuro de los &ldquo;bares de viejes&rdquo; depende, en gran medida, de la acci&oacute;n de las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. Hay un know how vinculado a los productos y al hacer culinario de estos bares que me parece fundamental difundir y conservar para su subsistencia porque el p&uacute;blico joven le otorga mucho valor a la gastronom&iacute;a.<strong> </strong>Otro de los factores del incremento creo es que, frente a la crisis econ&oacute;mica y ahora la pandemia, muchos bares est&aacute;n desapareciendo o ya lo han hecho, entonces hay como una vuelta hacia atr&aacute;s, como cierta nostalgia. Algo as&iacute; como esa profec&iacute;a autocumplida de &ldquo;unx no valora lo que tiene hasta que lo pierde&rdquo; y le agregar&iacute;a &ldquo;o hasta que alguien m&aacute;s lo valora.&rdquo; Con respecto al tema de las mujeres en los bares, es una estad&iacute;stica informal que llevo a ra&iacute;z del trabajo que hago. De hecho, al inicio de la cuenta muchas mujeres me escrib&iacute;an diciendo que no se animaban a entrar tal o cual bar por verg&uuml;enza o miedo. Ese es otro estigma que la cuenta intenta desterrar.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>El relato de historias de personas vs la personalizaci&oacute;n y las selfies, los lugares antes que los rostros, el anonimato, los mapas, parecen c&oacute;digos de la Internet de antes m&aacute;s relacionada con el blog que con Instagram o el consumo r&aacute;pido de rrss de hoy. &iquest;Son elecciones editoriales y est&eacute;ticas deliberadas?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es m&aacute;s un blog que un perfil de IG. Es un proyecto de un joven vieje y va a contrapelo de los c&oacute;digos de hoy como la selfie y el autobombo porque no se hermana con esos valores. El sost&eacute;n de la cuenta tiene que ver con la noci&oacute;n de comunidad, con la idea de que la identidad se construye colectivamente. Se plantea como una verdadera &ldquo;red social&rdquo;, es decir, aquella que permita crear un cambio social y repensar los modos y los medios de consumo. Entonces caer en el mismo c&oacute;digo ser&iacute;a un ox&iacute;moron que no me interesa promover. Adem&aacute;s, te&ntilde;ir el proyecto de una biograf&iacute;a personal lo limitar&iacute;a notablemente y empezar&iacute;a a circular en un sentido poco interesante. Me parece que lo m&aacute;s &ldquo;antisistema&rdquo; que se puede hacer hoy en las redes es ser an&oacute;nimo y correrse de la literalidad. Adem&aacute;s, cultivar el misterio es una forma de jugar con las fantas&iacute;as sociales. Cada unx se imagina algo distinto de qui&eacute;n es @bardeviejes y eso pone en circulaci&oacute;n ideas y prejuicios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si bien el nombre de la cuenta responde a que estos suelen espacios poco habitados por los j&oacute;venes, en especial mujeres y disidencias, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ven cada vez m&aacute;s como espacios abiertos y permeables a todos.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El lenguaje inclusivo funciona en dos sentidos importantes: primero abre a la pregunta de por qu&eacute; estos lugares siempre fueron habitados por varones heterosexuales y no por mujeres.<strong> </strong>Esta pregunta es interesante porque habla de la divisi&oacute;n hist&oacute;rica del trabajo que permiti&oacute; que los varones pudieran armar una &ldquo;familia&rdquo; por fuera del hogar y las mujeres no. De hecho, si pensamos en los &ldquo;bares de viejas&rdquo;, son las confiter&iacute;as como Las Violetas y el momento es la hora del t&eacute; con amigas. Esto de que las mujeres est&aacute;n m&aacute;s en grupo en los bares y no tanto en soledad, est&aacute; cambiando, por lucha y conciencia colectiva. El segundo sentido que abre el inclusivo es dialogar con las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes e interpelarlos directamente. Es en esa direcci&oacute;n donde se gesta el futuro de estos espacios y de todo lo que venga.&nbsp;
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                Bar “La Sarita”, España y Agustin Álvarez, Florida                            </span>
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        <em><strong>Hablando de futuro, contarme un poco sobre el mapa online (</strong></em><a href="https://bardeviejes.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>bardeviejes.com.ar</strong></em></a><em><strong>) que hoy tiene 650 bares en total de Argentina y otros sitios</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Consta de un mapa interactivo de acceso gratuito con informaci&oacute;n de los bares de viejes, tales como direcci&oacute;n, horarios, recomendaciones, fotos, con el objetivo de acercar estos bares a la comunidad y a la nuevas generaciones, puntualmente. La idea principal es poner a los bares de viejes en el mapa y devolverles su capacidad de ser centros de encuentro cuando queramos ir a comer, tomar un caf&eacute; o una cerveza. Hacer un mapa es remarcar la densidad de algo en un determinado territorio, es ponerlos &ldquo;dentro del radar&rdquo;. Una de las funciones m&aacute;s importantes que tiene el mapa es que te permite geolocalizarte y encontrar el bar de viejes m&aacute;s cercano y tambi&eacute;n filtrar por los que est&aacute;n abiertos en ese momento. Adem&aacute;s, pod&eacute;s filtrar por Nombre, por Barrio (en Capital Federal) o por otras ciudades como Mar del Plata o Rosario, y por categor&iacute;as como Cervecer&iacute;a, Minutas, Sandwicher&iacute;a, Parrilla, Helader&iacute;a, etc. A ra&iacute;z de la pandemia, agregamos las opciones de delivery, take away y wifi.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Es colaborativo e interactivo</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la idea del mapa tambi&eacute;n es que se nutra colectivamente, actualizarla con la informaci&oacute;n que vayan reportando los usuarios. Se trata de consolidar la comunidad interesada en habitar f&iacute;sicamente, no s&oacute;lo simb&oacute;licamente, esos espacios. A trav&eacute;s de la web, pod&eacute;s puntuar a los bares y hacer comentarios.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Y contanos qu&eacute; se viene para Bar de Viejes&hellip;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;BAR ABIERTO&rdquo; es una iniciativa de @bardeviejes que estaba pensada para desarrollarse en el 2020, pero se tuvo que interrumpir a causa de la pandemia. Consiste en hacer una serie de encuentros culturales, de m&uacute;sica y gastron&oacute;micos en un bar de viejes distinto al mes para rehabitarlos colectivamente y rescatarlos del olvido. Es una respuesta activa a la situaci&oacute;n cr&iacute;tica de los bares y es una invitaci&oacute;n directa a la comunidad para actuar frente al cierre de bares y generar nuevos espacios de encuentro en un mundo pospand&eacute;mico. Pr&oacute;ximamente, se viene el Club de Amigues de Bar de Viejes, La idea principal del Club es trasladar la comunidad virtual a una comunidad f&iacute;sica y presencial que ocupe los bares. Los miembros del Club tendr&aacute;n acceso a una serie de beneficios como newsletters, descuentos y sorteos, pero no quiero adelantar mucho, para eso tendr&aacute;n que estar atentos a las novedades del proyecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/bar-viejes-instagram-mapa-interactivo-rescata-bares-argentinos-identidad-barrial_1_8296063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Sep 2021 10:40:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bar de viejes: de Instagram a un mapa interactivo que rescata los bares argentinos con identidad barrial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a contar ovejitas: para la nueva normalidad, nuevos patrones de sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adios-contar-ovejitas-nueva-normalidad-nuevos-patrones-sueno_1_8182799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/813a4fe3-37ea-41ca-ae75-58515fea089f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós a contar ovejitas: para la nueva normalidad, nuevos patrones de sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de la pandemia 8 de cada 10 argentinas y argentinos tenían problemas para dormir. El confinamiento fue también una oportunidad para reflexionar sobre hábitos personales y sociales ¿Por qué se está hablando de adaptar el sueño al cronotipo individual como una manera de funcionar mejor?</p></div><p class="article-text">
        Como en muchos otros aspectos, la pandemia actu&oacute; como catalizador de procesos y el sue&ntilde;o no es la excepci&oacute;n. Si bien el insomnio y las disrupciones al dormir ya eran tema recurrente antes del Covid (<a href="https://www.infobae.com/salud/2020/01/20/trastornos-del-sueno-el-40-de-la-poblacion-mundial-duerme-mal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos de la OMS</a> se estima que en el mundo el 40% tiene problemas para dormir y <a href="https://www.perfil.com/noticias/sociedad/sueno-8-de-cada-10-argentinos-dice-tener-problemas-para-dormir.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Argentina 8 de cada 10)</a>, nuevos patrones y comportamientos en este per&iacute;odo tan particular est&aacute;n saliendo a la luz a ra&iacute;z de una serie de estudios internacionales; incluyendo uno titulado <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7342078/?utm_source=pocket_mylist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Efectos del encierro en el sue&ntilde;o y el cronotipo durante la pandemia de Covid-19</a>, realizado por un equipo argentino integrado Mar&iacute;a Juliana Leone, Mariano Sigman y Diego Andr&eacute;s Golombek.
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            <span class="title">
                Según estudios, 8 de cada 10 argentinos tenían problemas de sueño antes de la pandemia                            </span>
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        Es en este contexto de deficiencia general del sue&ntilde;o, exacerbado o simplemente modificado seg&uacute;n el caso por la pandemia, desde hace unos a&ntilde;os se viene estudiando con <strong>especial &eacute;nfasis el funcionamiento de los ciclos circadianos (reloj interno), as&iacute; como sus posibilidades de su modulaci&oacute;n y el impacto en la salud. </strong>Desde el campo de la cronoterapia, una de las novedades m&aacute;s interesantes vincula tambi&eacute;n los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cronotipo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cronotipos</a> con la capacidad del cuerpo para recuperarse de las distintas enfermedades, y as&iacute; pensar &ldquo;mejores maneras de curarnos&rdquo;. Es decir de prescribir y administrar medicamentos y terapias. A futuro se especula poder no s&oacute;lo mapear nuestro genoma, cosa que ya sucede, sino tambi&eacute;n tener analizado nuestro cronobioma con implicancias fundamentales para optimizar nuestros h&aacute;bitos de descanso, digesti&oacute;n, aptitudes cognitivas y hasta luchar contra enfermedades como el c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        Pero sin irnos tan lejos, la investigadora argentina Juliana Leone del Laboratorio de Cronobiolog&iacute;a de Ciencia y Tecnolog&iacute;a, quien viene trabajando en cronobiolog&iacute;a hace a&ntilde;os, cuenta algunas de las conclusiones del estudio que <strong>estuvo centrado en c&oacute;mo la pandemia y el aislamiento afect&oacute; los ritmos biol&oacute;gicos y el sue&ntilde;o.</strong> Lo que hizo fue evaluar c&oacute;mo se hab&iacute;a afectado el sue&ntilde;o en los horarios, la duraci&oacute;n y la calidad en una muestra de gente que ya hab&iacute;a completado el cuestionario <strong>Crono Argentina </strong>(que incluye preguntas estandarizadas relacionadas con cronotipo, duraci&oacute;n y calidad del sue&ntilde;o y h&aacute;bitos) un tiempo antes de la pandemia. La muestra se volvi&oacute; a tomar cerca de un mes y medio comenzado el aislamiento el a&ntilde;o pasado<strong>. </strong>&ldquo;Lo que observamos comparando estos dos puntos temporales previo a la pandemia y durante el aislamiento fue que al principio la gente estaba durmiendo m&aacute;s, el cronotipo era m&aacute;s nocturno y el jetlag se hab&iacute;a reducido, es decir la gente estaba durmiendo mejor, hab&iacute;a m&aacute;s consistencia entre los horarios del sue&ntilde;o entre d&iacute;as h&aacute;biles y d&iacute;as libres, pero a la vez el cronotipo se estaba haciendo m&aacute;s nocturno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es por esto que una <a href="https://www.wired.com/story/the-pandemic-changed-sleep-habits-maybe-thats-a-good-thing/?bxid=5cc9e11cfc942d13eb1f9ce3&amp;cndid=54023397&amp;esrc=bounceX&amp;mbid=mbid%3DCRMWIR012019%0A%0A&amp;source=EDT_WIR_NEWSLETTER_0_DAILY_ZZ&amp;utm_brand=wired&amp;utm_mailing=WIR_Daily_070521&amp;utm_source=pocket_mylist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nota reciente de la prestigiosa revista Wired </a>enunci&oacute; tomando como referencia &eacute;ste y otros estudios en distintas partes del mundo, <strong>que al menos en la pandemia los efectos sobre el sue&ntilde;o no hab&iacute;an sido tan desastrosos como se pensaba y que, de hecho, en algunos lugares se dorm&iacute;a m&aacute;s. </strong>Junto a este estudio argentino se cita otro realizado por la Universidad de Colorado, que indic&oacute; que los estudiantes realizando tele-educaci&oacute;n estaban durmiendo hasta 30 minutos m&aacute;s por d&iacute;a en la semana y 24 minutos m&aacute;s los fines de semana. Relevamientos del estilo en Europa mostraron resultados similares.
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                    alt="No poder dormir y otro fotograma de Pérdidos en Tokio de Sofía Coppola."
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                No poder dormir y otro fotograma de Pérdidos en Tokio de Sofía Coppola.                            </span>
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        Lo que la nota invita a pensar, a tono con lo que se viene estudiando, es qu&eacute; informaci&oacute;n valiosa podemos extraer de este nuevo contexto y <strong>que cada uno se pregunte sobre c&oacute;mo regular y sincronizar mejor de acuerdo al cronotipo. Es decir, a las particularidades de cada reloj biol&oacute;gico, que est&aacute;n determinados tanto por factores gen&eacute;ticos como</strong><a href="https://medium.com/laura-marajofsky/la-revancha-de-los-noct%C3%A1mbulos-trabajar-de-noche-es-productivo-622240ca98d1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> culturales</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien los resultados son positivos por un lado porque las personas dorm&iacute;an m&aacute;s y con mayor consistencia entre d&iacute;as h&aacute;biles y d&iacute;as libres, el cronotipo era m&aacute;s nocturno. Que la duraci&oacute;n del sue&ntilde;o sea mayor y que el jetlag sea menor, <strong>pero el cronotipo m&aacute;s nocturno indica que las se&ntilde;ales que ponen en hora el reloj biol&oacute;gico no son del todo fuertes, algo que hipotetizamos pod&iacute;a ocurrir asociado al aislamiento, porque una de las cosas que afecta al reloj biol&oacute;gico es la poca exposici&oacute;n a la luz del sol y durante el horario de la ma&ntilde;ana </strong>(cuando uno sale a trabajar o a estudiar). Esta rutina cambi&oacute; sobre todo los primeros meses de la pandemia, cuando la exposici&oacute;n a la luz claramente hab&iacute;a disminuido&rdquo;, explica Leone sobre c&oacute;mo el cambio en las rutinas de exposici&oacute;n a la luz permiti&oacute;, por un lado, una mayor consistencia del sue&ntilde;o, pero gener&oacute; tambi&eacute;n un desacople del reloj interno y el horario externo (el ciclo de luz-oscuridad).&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Gen&eacute;tica o cultura? Ambas</h3><p class="article-text">
        <strong>La falta de sue&ntilde;o puede incrementar la posibilidad de error, accidentes, tambi&eacute;n dificultar los procesos cognitivos (atenci&oacute;n, memoria, razonamiento), e incluso el procesamiento de informaci&oacute;n emocional (empat&iacute;a),</strong> por eso trabajar a favor y no en contra de nuestros cronotipos es crucial. Se habla de <strong>b&uacute;hos y de alondras </strong>en los dos extremos de comportamientos en relaci&oacute;n al sue&ntilde;o. Seg&uacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28493061/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las pocas revisiones cient&iacute;ficas existentes</a>, ya que es un tema relativamente reciente, <strong>un 70% se consideran intermedios, un 14% de alondras y un 16% de b&uacute;hos.</strong> Otras fuentes arrojan porcentajes similares, explicando que el 50% de las personas no tienen una preferencia de horarios, otro 25% son alondras y el restante 25% buhos.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual fuere el caso, Leone advierte que el desacople cr&oacute;nico de los ciclos circadianos puede traer problemas del rendimiento cognitivo y de salud a largo plazo, y que <strong>si bien&nbsp;&nbsp;no depende solamente de una predisposici&oacute;n gen&eacute;tica, sino que hay muchos factores que modulan esa expresi&oacute;n, todo tiene un l&iacute;mite.</strong> &ldquo;Para ponerte un ejemplo extremo, en las personas que trabajan en turnos nocturnos, es algo que es posible hacer, pero los seres humanos somos organismo diurnos y estamos preparados fisiol&oacute;gicamente para estar activos durante el d&iacute;a y descansar durante la noche, por lo que hay ciertos l&iacute;mites en relaci&oacute;n a cu&aacute;nto se puede modular ese cronotipo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; otras variables regulan el cronotipo individual, es decir, qu&eacute; tan matutinos o vespertinos somos?: </strong>si uno vive en un lugar donde se expone a la luz muy brillante de d&iacute;a y est&aacute; de completa oscuridad en la noche (si viv&iacute;s en una ciudad donde la diferencia entre el d&iacute;a y la noche es menor), las actividades que realiz&aacute;s, el grupo etario al que pertenec&eacute;s, etc.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El celular, un problema para conciliar el sueño."
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                El celular, un problema para conciliar el sueño.                            </span>
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        &ldquo;El cronotipo depende de muchos factores, entre ellos la exposici&oacute;n a la luz, la edad es otro, los adolescentes son m&aacute;s nocturnos y entonces es un problema que la escuela comience m&aacute;s temprano a la ma&ntilde;ana por ejemplo;<strong> y despu&eacute;s por supuesto tambi&eacute;n est&aacute;n los h&aacute;bitos y esto incluye las actividades que uno hace, incluye la cultura y las costumbres.</strong> En Argentina tenemos un cronotipo en general m&aacute;s nocturno que otros pa&iacute;ses como por ejemplo Alemania&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;an entonces las actividades adaptarse a nuestros cronotipos individuales o a la cultura de cada lugar? </strong>&ldquo;Los horarios de las actividades <strong>deber&iacute;an amoldarse lo m&aacute;s posible al cronotipo de cada grupo etario, individualmente ser&iacute;a lo mejor, pero si no por lo menos de cada grupo etario. </strong>Yo creo que es s&uacute;per interesante esto que la pandemia nos trajo, que es una posibilidad de evaluar justamente que si cada uno elige los horarios de sus actividades podemos funcionar mejor o podr&iacute;amos funcionar mejor, pero sabiendo que hay ciertos l&iacute;mites y cuidando que a largo plazo los h&aacute;bitos no nos lleven a una desincronizaci&oacute;n&rdquo;, concluye Leone.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pandemia nos trajo la posibilidad de evaluar justamente que si cada uno elige los horarios de sus actividades podemos funcionar mejor o podríamos funcionar mejor, pero sabiendo que hay ciertos límites </p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Un desaf&iacute;o a futuro</h3><p class="article-text">
        <strong>En el mundo, tanto desde el &aacute;mbito empresarial como desde lo educativo, se vienen testeando algunas de estas teor&iacute;as y hallazgos, que ser&aacute;n m&aacute;s y m&aacute;s significativas en tanto&nbsp; se regrese a la normalidad.</strong> En algunos distritos escolares de Europa y Estados Unidos han probado que, demorando el horario de entrada, los j&oacute;venes multiplicaban el rendimiento y adem&aacute;s bajaban los &iacute;ndices de violencia, accidentes de tr&aacute;nsito, depresi&oacute;n, obesidad y tabaquismo. Tal vez lo que la pandemia vino a mostrar tanto con el teletrabajo y la tele-educaci&oacute;n es que la estructura normal productiva de 9 a 18 no solo no es beneficiosa para todos sino que puede flexibilizarse con resultados positivos para el sue&ntilde;o y el rendimiento cognitivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando pensamos en optimizar el sue&ntilde;o y alinear los ciclos circadianos con nuestras horas laborales esto no implica solo optimizar el trabajo sino que tambi&eacute;n optimiza la vida&rdquo;, explican desde Wired, en donde tambi&eacute;n se&ntilde;alan <a href="https://psycnet.apa.org/buy/2014-23623-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los estereotipos asociados con ciertos cronotipos</a>. Un cl&aacute;sico ejemplo de esto es considerar a las personas que son m&aacute;s activas a la ma&ntilde;ana como m&aacute;s productivas o m&aacute;s trabajadoras. <strong>C&oacute;mo pensamos en relaci&oacute;n al sue&ntilde;o en lo cultural, tambi&eacute;n es algo que deber&iacute;a cambiar. O por lo menos, revisarse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un proyecto argentino que intenta arrojar luz sobre este proceso y proveer informaci&oacute;n para entender mejor nuestro cronotipo es el proyecto<strong> </strong><a href="https://www.baenegocios.com/sociedad/Cientificas-argentinas-crean-una-app-para-monitorear-el-reloj-interno-20200721-0078.html?utm_source=pocket_mylist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>MI RELOJ INTERNO</strong></a>. El mismo re&uacute;ne a un grupo interdisciplinario de cient&iacute;ficas del CONICET incluyendo a Leone, Lia Frenkel, Mar&iacute;a Fernanda Ceriani y Paula Cramer, y obtuvo financiamiento de la Agencia Nacional de Promoci&oacute;n de la Investigaci&oacute;n y el Desarrollo Tecnol&oacute;gico. Es una app que permite<strong> acercar recomendaciones para mejorar los h&aacute;bitos cronobiol&oacute;gicos de la poblaci&oacute;n, en principio relacionados con el aislamiento, pero tambi&eacute;n por supuesto en general.</strong> El mismo se encuentra en la &uacute;ltima etapa de desarrollo y se estar&iacute;a estrenando a fin de mes o a principios del mes que viene.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pandemia ha sido tambi&eacute;n una oportunidad para reflexionar sobre nuestros h&aacute;bitos como individuos y como sociedad. Entre ellos, la oportunidad de sue&ntilde;o, las horas de trabajo y descanso y la exposici&oacute;n a la luz. Parad&oacute;jicamente, algunas consecuencias de las limitaciones que hemos tenido para las actividades sociales podr&iacute;an ser positivas: acercarnos m&aacute;s al ideal de horas de sue&ntilde;o nocturno y mayor estabilidad de nuestros horarios. Sin embargo, seguimos chocando con nuestras preferencias horarias: aquellos individuos m&aacute;s matutinos a veces obligados a extender su jornada m&aacute;s all&aacute; de la hora de los p&aacute;rpados ca&iacute;dos, y aquellos m&aacute;s noct&aacute;mbulos cuyo trabajo o estudio impone despertadores, alarmas y caf&eacute; para compensar el cansancio de la primera magna. Existen evidencias de que adaptar nuestras actividades a las preferencias horarias (los &rdquo;cronotipos&ldquo;) podr&iacute;a ser muy beneficioso para la salud, el estado de &aacute;nimo y la productividad. Claro que esto es algo dif&iacute;cil de lograr, y deberemos encontrar un equilibrio entre el tiempo de afuera (el social) y el tiempo de adentro (el individual) para rendir mejor y, por qu&eacute; no, ser m&aacute;s felices&rdquo;, concluye Diego Golombek.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adios-contar-ovejitas-nueva-normalidad-nuevos-patrones-sueno_1_8182799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Aug 2021 10:02:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós a contar ovejitas: para la nueva normalidad, nuevos patrones de sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar,Salud,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Neofilia o cuando la curiosidad puede ser el ingrediente secreto para la felicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/neofilia-curiosidad-ingrediente-secreto-felicidad_1_8165556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c4ec846-2ce2-4bd9-9a52-0982386fc168_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Neofilia o cuando la curiosidad puede ser el ingrediente secreto para la felicidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Exponerse a cosas nuevas estimula las emociones positivas. A su vez protege contra el declive cognitivo y físico. Y, tanto en personas jóvenes como mayores. las investigaciones han encontrado que altos y consistentes niveles de curiosidad se asocian con bienestar general y satisfacción con la vida, protegiéndonos de la depresión. ¿Curioso se nace o se hace?¿Qué pasa con el sesgo cognitivo y la sobre abundancia de novedades digitales?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La apertura a una gran variedad de experiencias de la vida, desde visitar lugares interesantes a considerar otros puntos de vista pol&iacute;ticos, trae felicidad&rdquo;, as&iacute; abr&iacute;a<a href="https://www.theatlantic.com/family/archive/2021/05/neophilia-novelty-happiness/618998/?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> su columna regular</a> <em>&ldquo;How to Build a Life&rdquo;</em> (C&oacute;mo construir una vida) hace unas semanas el cient&iacute;fico social y escritor Arthur Brooks en The Atlantic.<strong> Bajo la explicaci&oacute;n del fen&oacute;meno de la </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Neofilia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>neofilia</strong></a><strong> </strong>(t&eacute;rmino popularizado para hacer alusi&oacute;n a un tipo de personalidad caracterizada por una fuerte afinidad hacia la novedad), Brooks alentaba a los lectores a probar cosas nuevas, ya que seg&uacute;n investigaciones recientes existe una correlaci&oacute;n con el bienestar integral de un individuo.
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            <span class="title">
                La columna de The Atlantic sobre cómo construir una vida feliz                            </span>
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        &ldquo;La apertura (<em>openness</em>) tambi&eacute;n conocida como neofilia, est&aacute; fuerte y positivamente asociada con la felicidad. Por supuesto, se puede abusar de esto y estar cr&oacute;nicamente descontento sin un flujo constante de novedad, o inclusive llevarlo tan lejos que produzca adicci&oacute;n: siempre buscando por la siguiente experiencia extrema. Pero la verdadera felicidad puede provenir de una saludable y balanceada neofilia que se cultiva con el amor por la aventura de la vida&rdquo;,<em> </em>prosegu&iacute;a m&aacute;s cauto haciendo alusi&oacute;n a lo que tambi&eacute;n se sabe: el exceso tambi&eacute;n puede ser contraproducente. Entonces, <strong>&iquest;por qu&eacute; la neofilia puede ser un buen enfoque para el bienestar? &iquest;Acaso la apertura y curiosidad, elementos presentes en las personas ne&oacute;filas, resultan un ingrediente fundamental para la felicidad? &iquest;Es un rasgo heredado o puede cultivarse?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En general cuando se habla de la curiosidad, un asunto que complejiza su estudio y comprensi&oacute;n es la dificultad para encontrar una definici&oacute;n &uacute;nica que abarque un concepto tan amplio. Y es por eso que gran parte de la investigaci&oacute;n relevante sobre la curiosidad no utiliza este t&eacute;rmino y, en cambio, se enfoca en fen&oacute;menos similares como la neofilia, el juego, la exploraci&oacute;n, el aprendizaje reforzado. <strong>Sin embargo, sabemos que la curiosidad funciona como un proceso motivacional adaptativo relacionado con la b&uacute;squeda de la novedad o el desaf&iacute;o&rdquo;</strong>, abre Adela S&aacute;enz Cavia especialista en educaci&oacute;n en inteligencia emocional y promoci&oacute;n de la resiliencia, reskilling y coaching.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                No sólo la novedad de experiencias físicas, las curiosidad intelectual puede ser también un estímulo hacia el bienestar                            </span>
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        A nivel de lo que sucede en nuestra cabeza con la novedad,<strong> un aspecto relevante a tener en cuenta es c&oacute;mo operan nuestros propios sesgos cognitivos, m&aacute;s espec&iacute;ficamente la sed por la novedad.</strong> &ldquo;Cuando escuchamos algo nuevo nuestro cerebro presta particular atenci&oacute;n, porque lo que no es nuevo en general est&aacute; de alguna forma automatizado en algunos procesos cognitivos que tenemos, y entonces pierden relevancia en nuestra conciencia. <strong>Ahora a la novedad estamos preparados para prestarle atenci&oacute;n y en muchos sentidos esto nos predispone a que nos interese m&aacute;s</strong>, despu&eacute;s nos puede gustar o no gustar, nos puede dejar tranquilos o darnos miedo, pero en principio <strong>tenemos mucha preponderancia a priorizar por sobre las cosas que no son novedosas. </strong>Entonces ya eso nos para en un lugar distinto al pensar la novedad, ya no solamente por su car&aacute;cter sino tambi&eacute;n por el efecto que tiene en nosotros por c&oacute;mo funciona nuestro cerebro&rdquo;, contextualiza Hache Ariel Merpert, educador y Director Ejecutivo de TEDex R&iacute;o de la Plata, cuya aproximaci&oacute;n al mundo de los sesgos viene de trabajar durante a&ntilde;os en el &aacute;rea de pensamiento cr&iacute;tico y educaci&oacute;n de Chequeado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Brooks, la neofilia est&aacute; correlacionada con la felicidad en tanto est&aacute; asociada con la extroversi&oacute;n, y la misma es un fuerte predictor de la felicidad. <strong>Pero adem&aacute;s, advierte con criterio, la neofilia produce bienestar porque es un motor de inter&eacute;s, y esto, a su vez, seg&uacute;n el psic&oacute;logo Carroll Izard, se vincula con una de las dos emociones positivas b&aacute;sicas.</strong> <strong>La curiosidad es una, y la alegr&iacute;a es la otra.</strong> Sucede entonces que un poco por desprendimiento de, por un lado, rasgos propios de las personalidades de los ne&oacute;filos (extrovertidos, aventureros, sociables, etc), pero tambi&eacute;n porque &eacute;stos tienden naturalmente a exponerse a cosas nuevas, lo cual estimula emociones positivas, es que se dice que la neofilia trae felicidad. <strong>&iquest;Ahora qu&eacute; pasar&iacute;a si todos nos expusi&eacute;ramos de forma m&aacute;s frecuente a estas experiencias, o bien, desarroll&aacute;ramos cierto &ldquo;esp&iacute;ritu ne&oacute;filo&rdquo; en nuestra vida cotidiana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Brooks no es el primero que se ha planteado estos temas. Otros investigadores que han profundizado en la cuesti&oacute;n incluyen a Berlyne, Kashdan o Gallagher, y m&aacute;s recientemente Todd Kashdan quien escribi&oacute; el libro <a href="https://toddkashdan.com/curious/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Curious?</a> y<strong> define a la curiosidad como el ingrediente clave para una vida plena.&nbsp;</strong>
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            <span class="title">
                Todd Kashdan escribió el libro ¿Curious? y define a la curiosidad como el ingrediente clave para una vida plena.                            </span>
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        &ldquo;Seg&uacute;n Kashdan existen cinco dimensiones: la primera es la &rdquo;exploraci&oacute;n gozosa&ldquo;, la experiencia placentera de interesarse en algo y querer descubrir nueva informaci&oacute;n, aprender y crecer. Esta dimensi&oacute;n se ajusta a la definici&oacute;n del diccionario de curiosidad. La segunda es la &rdquo;tolerancia al estr&eacute;s&ldquo; e incluye la capacidad de aceptar y valorar la duda, la confusi&oacute;n, la ansiedad y otras formas de angustia que surgen al explorar eventos nuevos, inesperados y complejos. Las personas curiosas desarrollan esta capacidad, cercana a la resiliencia. La tercera es la &rdquo;Sensibilidad a la privaci&oacute;n&ldquo; e implica reducir las brechas que tenemos en el conocimiento a trav&eacute;s del deseo de saber algo y esencialmente busca reducir la incomodidad. La cuarta dimensi&oacute;n es la &rdquo;b&uacute;squeda de emociones fuertes&ldquo;, que es la voluntad de asumir riesgos f&iacute;sicos, sociales y econ&oacute;micos para adquirir experiencias variadas, complejas e intensas. La quinta y &uacute;ltima dimensi&oacute;n es la &rdquo;curiosidad social&ldquo;. Esta dimensi&oacute;n se trata de querer saber lo que otras personas est&aacute;n pensando y haciendo al observar, hablar o escuchar conversaciones&rdquo;, explica Cavia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo interesante es que, seg&uacute;n sus estudios, las personas que punt&uacute;an alto en algunas o en todas estas dimensiones se correlacionan con altos niveles de bienestar y satisfacci&oacute;n</strong>, confluyendo con Brooks en los hallazgos y conclusiones. &ldquo;Tambi&eacute;n la evidencia muestra que las personas que tienen altos niveles de curiosidad generan mejores y m&aacute;s s&oacute;lidas relaciones. Incluso se sostiene que hay una especie de bidireccionalidad: las buenas relaciones, alimentan, a su vez, la curiosidad&rdquo;, agrega Cavia.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Puede cultivarse la neofilia?</strong></h3><p class="article-text">
        Una gran parte de la tendencia neofilica es heredada, ya que numerosos estudios entre ellos uno citado por Brooks que data del 2002, un meta-an&aacute;lisis centrado en gemelos, encontr&oacute; que la apertura a nuevas experiencias tiene en un 57% un componente gen&eacute;tico. Asimismo, otro estudio en Jap&oacute;n vincul&oacute; la neofilia y las personalidades del tipo que busca la novedad con una enzima particular de las mitocondrias llamada<em> monoamine oxidase A</em>. Pero a no desesperar, este marco a&uacute;n deja lugar para la acci&oacute;n individual, y de hecho la apertura mental tiende a aumentar en la temprana adultez sugieren algunos estudios, aunque luego de cierta edad comienza a declinar nuevamente si no se entrena. La crianza y el entorno educativo tambi&eacute;n juega un rol esencial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La buena noticia es que es una capacidad que puede (y en funci&oacute;n de todos sus beneficios debe) desarrollarse. Y no s&oacute;lo en los ni&ntilde;os, sino tambi&eacute;n en los adultos&rdquo;, se&ntilde;ala Cavia. &ldquo;Tener curiosidad activa el sistema de recompensa del cerebro, liberando dopamina, un neurotransmisor que nos produce un estado de bienestar, mejora nuestra atenci&oacute;n e incluso produce efectos analg&eacute;sicos. La curiosidad es, adem&aacute;s, uno de los ingredientes b&aacute;sicos de la emoci&oacute;n. Y con ella se abre la ventana de la atenci&oacute;n, clave para la generaci&oacute;n de nuevo conocimiento. Entonces, el lugar de la curiosidad es verdaderamente importante: se relaciona con las emociones, con el aprendizaje, la motivaci&oacute;n, la atenci&oacute;n, la memoria, la generaci&oacute;n de nuevos recuerdos y con la sensaci&oacute;n de bienestar. Incluso con la posibilidad de una vida m&aacute;s significativa y satisfactoria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos educativos las caracter&iacute;sticas del ambiente son primordiales. &ldquo;Sabemos que cuando los ambientes son cognitivamente estimulantes favorecen el desarrollo de la cognici&oacute;n, de la b&uacute;squeda de conocimiento, etc. Una de las claves es construir ambientes para las personas que sean cognitivamente estimulantes, que den curiosidad, que llamen la atenci&oacute;n, que usen este sesgo cognitivo de la novedad a favor de motivar el desarrollo del conocimiento. Y otra condici&oacute;n importante es que sea activamente seguro ese espacio, es decir si es cognitivamente estimulante pero es afectivamente hostil probablemente nos gane otra parte de nuestra personalidad, que es protegernos del fracaso y el error&rdquo;, sigue Merpert.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Otras ventajas? Un estudio del 2018 publicado en el journal <strong>Neuroscience &amp; Biobehavioral Reviews</strong> correlaciona curiosidad y salud mental y vigor, <a href="https://elemental.medium.com/curiosity-is-the-secret-to-a-happy-life-3dc5d940d602?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n explica otra nota reciente</a>, indicando que <strong>mantener la curiosidad en la vejez es protectiva contra el declive cognitivo y f&iacute;sico.</strong> A su vez, tanto en personas j&oacute;venes como mayores, las investigaciones han encontrado que altos y consistentes niveles de curiosidad se asocian con bienestar general y satisfacci&oacute;n con la vida, protegi&eacute;ndonos de la depresi&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esto dicho tambi&eacute;n hay evidencia de que la relaci&oacute;n entre curiosidad y felicidad es bidireccional, es decir, una retroalimenta a la otra, como se&ntilde;alan los hallazgos de varios estudios, entre ellos uno del 2019 del <em>Journal of Personality </em>que mostr&oacute; que en los d&iacute;as en los que la gente exhibe emociones positivas, tambi&eacute;n tienden a desplegar mayor curiosidad que en los d&iacute;as en los que no est&aacute;n felices.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una creencia extendida y basada en teor&iacute;a de que las emociones positivas tienen la funci&oacute;n de mantenernos &rdquo;enganchados&ldquo; y comprometidos con cosas que no har&iacute;amos normalmente&rdquo;, explica David Lydon-Staley, uno de los autores de este mismo estudio, del departamento de bioingenier&iacute;a de la Universidad de Pennsylvania. <strong>Lo que nos hace pensar que en efecto la alegr&iacute;a que trae descubrir o aprender algo nuevo es, de alguna manera, una forma de hacernos ir a buscar m&aacute;s</strong>, un anzuelo. Y como dice Lydon, la curiosidad &ldquo;puede guiarnos a nuevas relaciones, habilidades y &aacute;reas del conocimiento que enriquezcan la vida de una persona en muchos niveles&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El lado B de la novedad</strong></h3><p class="article-text">
        Pero pensar este fen&oacute;meno sin una perspectiva cr&iacute;tica puede ser irresponsable, sobre todo si no tenemos en cuenta el rol que la informaci&oacute;n nueva juega tanto en lo educativo como en lo informativo y la generaci&oacute;n de contenido. En la era de la comunicaci&oacute;n digital y las redes sociales, cuando las grandes plataformas y empresas se dedican precisamente a explotar nuestras debilidades cognitivas y sesgos para su provecho, es crucial conocer cu&aacute;les son nuestros sesgos y c&oacute;mo operan ya que es pr&aacute;cticamente imposible luchar contra ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que lo nuevo sea algo a lo que le prestamos atenci&oacute;n, nos puede permitir cuestionar que lo nuevo sea bueno. Por ejemplo, nosotros tenemos una idea del devenir de la historia muy relacionada con el progreso, que b&aacute;sicamente nos cuenta que la progresi&oacute;n de la historia nos lleva a un lugar mejor al que est&aacute;bamos antes. Eso en muchos sentidos es un problema, porque eso quiere decir que todo lo nuevo es mejor que lo viejo y que la progresi&oacute;n de la humanidad va a tender a abrir libertades, a generar derechos, etc, entonces cuando llegan cosas nuevas que no van en ese sentido, s&iacute; nos pueden confundir con otras situaciones&rdquo;, advierte Merpert.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de contribuir con la idea de cierto p&aacute;nico moral en torno a la sobreabundancia de opciones -un relato cultural que en lo contempor&aacute;neo est&aacute; bastante asociado al consumo-,
    </p><p class="article-text">
        ya que las mismas lejos de reducirse van a seguir multiplic&aacute;ndose, <strong>pareciera mejor aprender a hacer una buena gesti&oacute;n y hasta conocer las virtudes de rasgos como la neofilia. </strong>Sin embargo, tambi&eacute;n es pertinente conocer su &ldquo;lado B&rdquo;, en este caso, aspectos negativos vinculados con la b&uacute;squeda constante de novedad que llevada al extremo puede generar inestabilidad en la personalidad (impulsividad, actitudes que ponen en riesgo la vida), poca paciencia para sostener actividades, proyectos o relaciones en el tiempo, falta de consistencia, prevalencia de adicciones, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos gustar&iacute;a que la gente sea curiosa, que tenga apetito por conocer, por descubrir, es algo que tenemos que alimentar, pero creo que lo diferenciar&iacute;a de c&oacute;mo funciona nuestro cerebro en t&eacute;rminos de los sesgos cognitivos de aquellos procesos donde s&iacute; somos conscientes y podemos actuar. Y es en este plano donde la educaci&oacute;n puede hacer un mont&oacute;n para ayudar. Entre tener miedo a lo nuevo y abrazarlo completamente, me parece que hay que encontrar alg&uacute;n punto medio en el desarrollo del pensamiento cr&iacute;tico, porque puede ser la diferencia entre tener miedo a la novedad o abrazar ciegamente, y hoy en d&iacute;a es muy necesario tener una actitud responsable frente a la novedad que te permita profundizar, entender y tomar una decisi&oacute;n propia&rdquo;, cierra Merpert.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/neofilia-curiosidad-ingrediente-secreto-felicidad_1_8165556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jul 2021 10:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Neofilia o cuando la curiosidad puede ser el ingrediente secreto para la felicidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hastío, crisis de productividad y Covid: ¿una sociedad crónicamente distraída?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/hastio-crisis-productividad-covid-sociedad-cronicamente-distraida_1_8136700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb6ac170-95eb-4375-a2cf-5ef2f2a3a816_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hastío, crisis de productividad y Covid: ¿una sociedad crónicamente distraída?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La duración de la pandemia contribuye a alterar la percepción del tiempo y junto al estrés y al tedio, entorpece incluso la capacidad para formar nuevos recuerdos significativos. La languidez, como la sensación predominante del 2021.</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&ldquo;Estoy muy agotada todo el tiempo. Hago mucho menos de lo que hago normalmente &mdash;no viajo, no me entretengo, s&oacute;lo me siento delante de la computadora. Es una din&aacute;mica completamente nueva. Tengo m&aacute;s tiempo y menos obligaciones, pero hago mucho menos&rdquo;, dec&iacute;a<strong> Susan Orlean</strong> en un texto en el <a href="https://www.nytimes.com/es/2021/04/06/espanol/fatiga-pandemica-productividad.html#click=https://t.co/c44nruaXEC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;New York Times</a> de hace unos meses que atrap&oacute; la atenci&oacute;n de muchos por su sugestivo t&iacute;tulo: &ldquo;Todos estamos bloqueados&rdquo;. El mismo hac&iacute;a referencia a c&oacute;mo el cansancio pand&eacute;mico estaba haciendo estragos en cada uno y c&oacute;mo las&nbsp; facultades cognitivas tambi&eacute;n estaban sufriendo el golpe. &iquest;Concentraci&oacute;n? &iquest;Foco? &iquest;Motivaci&oacute;n? &iquest;Productividad? &iquest;Consistencia? Conceptos que hoy parecen ininteligibles, como si fuera un idioma que perdi&oacute; significado.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1374441410569535495?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Siempre decimos que lograr enfocarse hoy es un superpoder. Eso no es una frase hecha, realmente es as&iacute;.</strong> No solo por el foco en s&iacute; que, en general, te permite realizar una tarea de mayor calidad en menor tiempo, sino tambi&eacute;n porque el cambiar de tareas muy seguido que llamamos multitasking (un mito ya que nuestro cerebro no puede hacer dos cosas a la vez) nos drena la energ&iacute;a y llegamos al final del d&iacute;a con muchas tareas empezadas, pero pocas terminadas. Eso le suma incertidumbre a nuestros d&iacute;as, algo totalmente contraproducente en el medio de una pandemia que ya est&aacute; repleta de falta de certezas. La recomendaci&oacute;n es hacer un trabajo consciente. No va a pasar por arte de magia el reducir las interrupciones y la ansiedad frente a las falsas urgencias como ese chat que puede esperar unas horas para ser respondido pero titila en tu cabeza mientras intentas leer esto con concentraci&oacute;n&rdquo;, sugiere Pablo Fern&aacute;ndez co-autor de <em>C&oacute;mo domar tus pantallas</em> y <em>La f&aacute;brica de tiempo</em> y conductor del podcast hom&oacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Algunos eligen referirse a este cuadro como <strong>crisis pand&eacute;mica de productividad, para otros es el hast&iacute;o existencial con el trabajo </strong>vinculado a la manera en que se vive y trabaja precisamente hoy, con la sensaci&oacute;n de tener &ldquo;aproximaciones poco inteligentes de nuestras antiguas versiones productivas&rdquo;. Lo cierto es que cada vez son m&aacute;s comunes los relatos sobre la imposibilidad creciente para poder focalizarse en una tarea y ni hablar de poder terminarla. Si bien, los sospechosos de siempre son la ubicuidad tecnol&oacute;gica y el multitasking, los casos parecen haberse intensificado durante el 2020. Y no sorprende. Por un lado, aunque hubo que adaptarse -y lo hicimos como pudimos-, nadie estaba preparado para sostener determinadas aptitudes de alerta, reacci&oacute;n y flexibilidad tanto tiempo. La repetici&oacute;n y el agotamiento experiencial causado por la pandemia, se est&aacute; empezando a estudiar ahora m&aacute;s de cerca, y tambi&eacute;n tuvo su impacto en el cerebro.&nbsp;
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                    alt="Todos bloqueados, titula un ensayo The New York Times"
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                Todos bloqueados, titula un ensayo The New York Times                            </span>
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        Natasha Rajah, profesora de Psiquiatr&iacute;a de la Universidad McGill, especializada en la memoria y el cerebro explica en la misma nota citada que la duraci&oacute;n de la pandemia contribuye a alterar nuestra percepci&oacute;n del tiempo, y junto al estr&eacute;s y el tedio, se entorpece nuestra capacidad para formar nuevos recuerdos significativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Definitivamente hay un cambio en la forma en que la gente relata sus recuerdos y experiencias cognitivas, con menos detalles alegres sobre sus recuerdos personales y m&aacute;s contenido negativo&rdquo;. El v&iacute;nculo entre memoria y productividad puede ser tenue para nosotros, pero seg&uacute;n los neurocient&iacute;ficos a m&aacute;s dificultad para formar recuerdos funcionales, m&aacute;s dif&iacute;cil prestar atenci&oacute;n. O dicho de otro modo, c&oacute;mo experimentamos el paso del tiempo y la manera en que recordamos, afecta la capacidad para retener informaci&oacute;n, manipular los pensamientos y planificar el futuro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Personalmente siento que los periodos de concentraci&oacute;n o de inspiraci&oacute;n cada vez se fueron haciendo m&aacute;s breves. Trabajo escribiendo y guionando, y desde mediados del a&ntilde;o pasado se me fue haciendo cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil tener sesiones largas de escritura. Antes tambi&eacute;n ten&iacute;a otros momentos para pensar: el viaje en bici hasta la oficina, caminatas, deportes, un almuerzo en un bar. Todos estos espacios de pensamiento desaparecieron en mi d&iacute;a a d&iacute;a, sobre todo en etapas de &rdquo;fase 1&ldquo;. Eran momentos donde la cabeza se enfocaba mucho m&aacute;s en una sola actividad. Lo que busco es no estresarme ni angustiarme por esta falta de concentraci&oacute;n&rdquo;, comenta Mat&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En suma, lo que se constitu&iacute;a o sol&iacute;a verse como problem&aacute;tica de &eacute;poca, hoy es le&iacute;do como un estado esperable a ra&iacute;z de esta situaci&oacute;n, e incluso, evoluciona hacia territorios inexplorados de naturaleza cr&oacute;nica. &iquest;Qu&eacute; nos pasa, pero sobre todo, qu&eacute; interpretaciones que nos sirvan pueden hacerse?
    </p><h3 class="article-text"><strong>Distracci&oacute;n... y algo m&aacute;s</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;El comienzo de la pandemia me encontr&oacute; con un corte de relaci&oacute;n afectiva y viviendo sola con mi perra. Decid&iacute; cumplir a rajatabla las recomendaciones para evitar la propagaci&oacute;n del virus. No ve&iacute;a a casi nada excepto por videollamada, solo ten&iacute;a a mi perra y mi trabajo. Me enfoqu&eacute; en el trabajo, mi jefe chocho, mi salud mental, no. Empec&eacute; terapia de nuevo porque me encontraba muy ansiosa, al borde del ataque en mi propia casa, que deb&iacute;a ser el lugar m&aacute;s seguro para m&iacute;. Tambi&eacute;n me encontr&eacute; fanatizada con los rewatch de series y pel&iacute;culas, algo que pens&eacute; ser&iacute;a pasajero, que por el contexto solo quer&iacute;a ver cosas conocidas. Lo sigo sosteniendo hoy en d&iacute;a, no me puedo concentrar en nada nuevo. Lo empiezo y nunca lo termino, aunque me haya enganchado. Hacer esfuerzos mentales me cuesta el triple. Por mi trabajo estoy acostumbrada a estar haciendo mil cosas a la vez y me cuesta mucho cortar con ese acelere mental. Pero es abarcar mucho y no poder hacer casi nada. Estoy al tanto de todo y resuelvo menos de la mitad. El otro d&iacute;a me encontr&eacute; haciendo limpieza profunda en mi casa, casi al terminar me qued&eacute; con el balde en la mano porque no sab&iacute;a que ten&iacute;a que hacer, simplemente me puse en blanco&rdquo;, cuenta Georgina, un relato con el que muchos se pueden identificar.
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                    alt="Una caricatura de la revista New Yorker que muestra la cantidad de dispositivos prendidos a la vez."
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                Una caricatura de la revista New Yorker que muestra la cantidad de dispositivos prendidos a la vez.                            </span>
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        En este contexto parece l&oacute;gico no poder lograr la concentraci&oacute;n y, de hecho, ciertos aspectos naturalizados como el multitasking acoplan con el aislamiento y la ansiedad (o depresi&oacute;n en algunos casos) creando un c&oacute;ctel explosivo. No incidentalmente una caricatura reciente del New Yorker mostraba una pareja sentada frente al televisor y una mujer con una computadora delante y un di&aacute;logo que dec&iacute;a: &ldquo;&iquest;Est&aacute;s OK? Apenas est&aacute;s prestando atenci&oacute;n a tu libro, tel&eacute;fono, TV, laptop y el crucigrama que empezaste reci&eacute;n&rdquo;. Y por algo tambi&eacute;n ya se habla de &ldquo;ambient TV&rdquo; (televisi&oacute;n ambiente), t&eacute;rmino acu&ntilde;ado durante el 2020 para referirse a los programas que se pueden ver mientras se hacen cinco cosas m&aacute;s a la vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; lo que me pasa es que como trabajo desde mi casa y estoy trabajando todo el d&iacute;a con la computadora y el celular, lo que me sucede es que cuando quiero hacer otra cosa recreativa ya sea mirar una pel&iacute;cula o leer un libro no puedo desconectarme del celular. Entonces es como que no estoy concentrada en la acci&oacute;n principal y estoy todo el tiempo chequeando el celular, incluso si no me sino me suena una notificaci&oacute;n. Antes no me suced&iacute;a y ahora creo que al estar tanto en casa y bueno a laburar con el celu mucho, es como una extensi&oacute;n de mi cuerpo, es muy triste pero pero bueno es un poco as&iacute;&rdquo;, admite Luc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estamos ok? La respuesta ser&aacute; menos obvia para algunos, pero por momentos pareciera que se hace todo lo posible por no pensar demasiado en eso. La distracci&oacute;n como b&aacute;lsamo, pero tambi&eacute;n casi como un trasfondo.&nbsp;
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                Languidez, un malestar de este tiempo según The New York Times                            </span>
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        Por este motivo es que quiz&aacute;s haya que encontrar nuevas formas de llamar y pensar estos malestares. Y un poco eso es lo que cuenta el conocido psic&oacute;logo Adam Grant en relaci&oacute;n a descubrir que muchos de los s&iacute;ntomas que se est&aacute;n experimentando (la falta de motivaci&oacute;n, sensaci&oacute;n de estancamiento, vac&iacute;o, etc) ten&iacute;an un nombre:<a href="https://www.nytimes.com/es/2021/04/21/espanol/covid-estado-animo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Languidez. </a>&ldquo;Se siente como si estuvieras arrastr&aacute;ndote para pasar los d&iacute;as, mirando tu vida a trav&eacute;s de un parabrisas empa&ntilde;ado. Y quiz&aacute; sea la emoci&oacute;n dominante de 2021&rdquo;, explica mientras advierte lo que cada vez se repite m&aacute;s y m&aacute;s: podremos estar curando los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos del Covid, pero<strong> &ldquo;la longevidad emocional&rdquo; de la pandemia est&aacute; produciendo otros mucho m&aacute;s profundos en nuestra psique.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la palabra de este a&ntilde;o es languidez, la del a&ntilde;o pasado fue <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Acedia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acedia</a>, una sensaci&oacute;n de apat&iacute;a caracterizada por el hecho de que pocas cosas importan. Que como <a href="https://theconversation.com/acedia-the-lost-name-for-the-emotion-were-all-feeling-right-now-144058" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos explicaban</a> en su momento, est&aacute; vinculada con la p&eacute;rdida y se da cuando la persona se ve forzada a vivir situaciones de aislamiento espacial y social. El cl&aacute;sico ejemplo que se suele dar en referencia a esta afecci&oacute;n, y que aparece en textos antiguos de literatura m&eacute;dica y religiosa donde se hablaba de acedia, eran los monjes recluidos tanto en la &eacute;poca del imperio bizantino como en la Edad Media. Tambi&eacute;n se sugiere que existe una conexi&oacute;n entre la acedia, la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anhedonia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anhedonia</a> (la dificultad para experimentar placer) y la imposibilidad para poder concentrarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando las personas est&aacute;n sometidas a un largo periodo de estr&eacute;s cr&oacute;nico e imprevisible, desarrollan anhedonia conductual, se vuelven let&aacute;rgicos, y muestran una falta de inter&eacute;s, y obviamente eso influye much&iacute;simo en la productividad&rdquo;, aclara por si hiciera falta Margaret Wehrenberg, experta en ansiedad y autora del libro Pandemic Anxiety: Fear, Stress, and Loss in Traumatic Times.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea no es marearse con las denominaciones, pero poder nombrar lo que nos pasa es, desde siempre, algo reconocido por los especialistas como un primer paso para poder entender qu&eacute; nos est&aacute; sucediendo y tomar acci&oacute;n. En definitiva, la dificultad para concentrarse puede ser un s&iacute;ntoma emergente de un cuadro m&aacute;s grande en el que otras emociones naturales o problem&aacute;ticas derivadas de estar enfrentando una situaci&oacute;n de gran complejidad como &eacute;sta, juegan un rol importante que no hay que soslayar.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Un problema de ahora o de siempre?</strong></h3><p class="article-text">
        Asimismo es importante poder observar con perspectiva un supuesto malestar de esta era. A&uacute;n desagregando el componente pand&eacute;mico de este agotamiento mental y emocional que parece moneda corriente, &iquest;podemos pensar la falta de concentraci&oacute;n o el<em> burnout </em>como algo caracter&iacute;stico de estos tiempos modernos y tecnol&oacute;gicos? O, como sugiere Anna Katharina Schaffner, autora del libro Exhaustion: A History, algunos de estos fen&oacute;menos son ubicuos y atemporales y, en todo caso, cada &eacute;poca elabora sus propias interpretaciones sobre sus causas, consecuencias y remedios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Es esta la era m&aacute;s agotadora? Muchos soci&oacute;logos y cr&iacute;ticos argumentan que condiciones como la depresi&oacute;n, el estr&eacute;s y el <em>burnout</em> son consecuencia de la modernidad y sus desaf&iacute;os. Mientras que los niveles de energ&iacute;a de los seres humanos han permanecido est&aacute;ticos a trav&eacute;s de la historia, existen ciertos &rdquo;generadores de cansancio&ldquo; resultantes de la aceleraci&oacute;n, las nuevas tecnolog&iacute;as y la transformaci&oacute;n de la econom&iacute;a y las finanzas (...) pero estas ansiedades no son particulares de nuestro tiempo, e imaginar que el pasado fue m&aacute;s simple, m&aacute;s lento y mejor es un error&rdquo;, advierte Schaffner.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es la primera vez que se acusa a un medio o a una tecnolog&iacute;a de comunicaci&oacute;n de producir da&ntilde;os individuales y colectivos. Tal como explican investigadorxs como Ellen Wartella, Frank Furedi o Amy Orben, a lo largo del tiempo han existido ciclos de p&aacute;nico moral sobre los medios, que han pasado de la escritura a los libros de ficci&oacute;n, incluyendo radionovelas, c&oacute;mics, o videojuegos. Si bien el foco de preocupaci&oacute;n de estos discursos muta hist&oacute;ricamente, suele haber una mirada dist&oacute;pica y medio-c&eacute;ntrica que los atraviesa. Para el caso de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, el discurso de p&aacute;nico moral sobre el tema distracci&oacute;n parece decirnos: &rdquo;puesto que el tel&eacute;fono me ofrece miles de caminos posibles a la vez, va a ser imposible que yo pueda enfocar mi atenci&oacute;n en una sola cosa&ldquo;. Traslada, as&iacute;, una l&oacute;gica atribuida al dispositivo al deseo, cognici&oacute;n y voluntad del usuario&rdquo;, contextualiza Mora Matassi, especializada en Medios, Tecnolog&iacute;a y Sociedad para la Universidad de Northwestern y coordinadora del Center for Latinx Digital Media.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, mientras que el agotamiento o <em>burnout </em>tuvo distintas explicaciones seg&uacute;n su tiempo, desde una somatizaci&oacute;n del individuo, a un desbalance qu&iacute;mico, una enfermedad viral o simplemente una falla personal, tal vez lo mismo suceda con la distracci&oacute;n. Sin subestimar el impacto sobre nuestra concentraci&oacute;n de las nuevas din&aacute;micas de relacionamiento y trabajo mediadas por dispositivos y redes, &iquest;qu&eacute; otras lecturas o desplazamientos podemos encontrar en el presente, que alumbren otros caminos interpretativos?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El miedo a la distracci&oacute;n est&aacute; presente, tambi&eacute;n, en el discurso de quienes utilizan smartphones -aclara Matassi-. A partir de entrevistas que realic&eacute; con adultas/os de entre 21 y 85 a&ntilde;os en Buenos Aires en el a&ntilde;o 2019, encontr&eacute; que la mayor&iacute;a de las/os usuarias/os de dispositivos m&oacute;viles describen una relaci&oacute;n ambivalente respecto de estos; un v&iacute;nculo que oscila entre el amor y el odio y que se figura como dif&iacute;cil de cortar. Se sienten fuertemente unidos a los smartphones, en cuerpo y mente, y, al mismo tiempo, temen por los efectos negativos que pudieran emerger de ese v&iacute;nculo, al que imaginan como excesivo. Lo cierto es que la capacidad de concentraci&oacute;n no parece haber desaparecido sino que tal vez se ha corrido de eje. De lo contrario ser&iacute;a imposible entender por qu&eacute; existe, por ejemplo, el fen&oacute;meno del llamado binge watching, que es una experiencia que, como indica Pablo Boczkowski en su &uacute;ltimo libro Abundance: On the Experience of Living in a World of Information Plenty, muchas veces otorga un gran nivel de disfrute, placer, y/o inter&eacute;s, que suele estar negado en los discursos de p&aacute;nico moral que refer&iacute; antes. Quiz&aacute;s entonces la pregunta que tendr&iacute;amos que hacernos no es tanto si los tel&eacute;fonos &rdquo;distraen&ldquo;, sino de qu&eacute; nos &rdquo;distraen&ldquo; y por qu&eacute; eso nos llama la atenci&oacute;n o nos angustia. &iquest;Qu&eacute; asumimos que debiera ser, por default, el centro de la atenci&oacute;n de una persona y por qu&eacute; nos incomoda si eso cambia? &iquest;Qu&eacute; nos dicen estos discursos de p&aacute;nico moral sobre los modos contempor&aacute;neos del deber ser?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/hastio-crisis-productividad-covid-sociedad-cronicamente-distraida_1_8136700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jul 2021 10:24:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hastío, crisis de productividad y Covid: ¿una sociedad crónicamente distraída?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Salud mental,Productividad,Concentración,Uso del tiempo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni copa menstrual ni tampones: sangrado libre, una práctica que vuelve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/copa-menstrual-tampones-sangrado-libre-practica-vuelve_1_8100850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4905852-4d0b-4d99-81c3-daedc9a7730a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni copa menstrual ni tampones: sangrado libre, una práctica que vuelve"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas mujeres cansadas de usar productos de higiene personal que aseguran dañan el medio ambiente o interfieren con su salud y son costosos rescatan la práctica feminista de gestión menstrual de la década del 70. ¿Qué es el free-bleeding? El surgimiento de marcas argentinas de ropa interior tecnológica y sustentable para períodos menstruales.</p></div><p class="article-text">
        La liberaci&oacute;n de la sangre. Mucho antes de que hubiera notas de tendencia en revistas femeninas contando sobre esta pr&aacute;ctica, e incluso del hito que la rescat&oacute; en el 2014, algunas abuelas y quiz&aacute;s tambi&eacute;n algunas madres ya lo practicaban el &ldquo;free-bleeding&rdquo;, por su nombre en ingl&eacute;s. Y es que el sangrado libre no tiene mayores complejidades, al menos en uno de sus formatos: el que se trata de dejar caer la sangre libremente sin utilizar ap&oacute;sitos, tampones o copitas contenedoras en el interior del cuerpo. Se dice que Kiran Gandhi fue de las primeras en practicarlo durante la marat&oacute;n de Londres en 2014, <strong>pero lo cierto es que seg&uacute;n su propio testimonio, lo hizo sin ser consciente de la repercusi&oacute;n medi&aacute;tica que aquello representar&iacute;a.</strong>
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                    alt="Kiran Gandhi durante la maratón de Londres de 2014decidió no utilizar ningún método para absober la menstruación. Su imagen se convirtió en símbolo de la vuelta al sangrado libre o free bleeding, en inglés."
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                Kiran Gandhi durante la maratón de Londres de 2014decidió no utilizar ningún método para absober la menstruación. Su imagen se convirtió en símbolo de la vuelta al sangrado libre o free bleeding, en inglés.                            </span>
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        &ldquo;El free bleeding es bastante simple de llevar adelante porque se trata b&aacute;sicamente de la contenci&oacute;n del sangrado menstrual hasta alg&uacute;n momento que decidamos ir al ba&ntilde;o y hacer la descarga directa de la sangre en el inodoro. Para eso hay que tener un entrenamiento o aprender a entrenar e inmovilizar los m&uacute;sculos del suelo p&eacute;lvico que rodean la vagina, la vulva y el &uacute;tero por dentro, y es obviamente una forma de gesti&oacute;n que est&aacute; buen&iacute;sima, pero tambi&eacute;n hay otras personas que lo practican sin esta modalidad si no dejando que la sangre caiga&rdquo;, explica<strong> </strong><a href="https://www.instagram.com/sofiasloboparisi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sofia Lobo Parisi</strong></a><strong>, </strong>especialista en Sexualidad, Ciclicidad y Salud Hormonal, y terapeuta Gineco-Ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Algunos de los pros de hacerla de la primera forma, es que entrenar los m&uacute;sculos del suelo p&eacute;lvico aprender a movilizarlos, y eso te dan muchas consciencia corporal y sexual tambi&eacute;n, que&nbsp; est&aacute; buen&iacute;simo, no usas ning&uacute;n producto de gesti&oacute;n ni sostenible ni descartable lo cual es econ&oacute;mico y no contamina. Las contras es que hay algunas personas que ya de por s&iacute; por su disposici&oacute;n o complexi&oacute;n corporal suelen tener sangrado con tono de tensi&oacute;n en el suelo p&eacute;lvico grande y estar contrayendo puede traerle algunos problemas o desequilibrios que no est&aacute;n buenos y producir molestias y dolores. Depende de cada persona&rdquo;, puntualiza Parisi que se declara fan de las <strong>bombachas menstruales precisamente porque permiten practicar el free bleeding sin esfuerzo de manera que se comprometa la menstruaci&oacute;n, que es de por s&iacute; un proceso inflamatorio.</strong>
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                Freeling, la marca presentada como “ropa interior tecnológica y sustentable para períodos menstruales”                            </span>
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        &ldquo;Para nosotres las pr&aacute;cticas de gesti&oacute;n menstrual en el siglo XX <strong>estuvieron completamente moldeadas por las publicidades e imaginarios de los productos de higiene menstrual. Para esta industria fue muy rentable convencernos de que la menstruaci&oacute;n debe ocultarse</strong>, que es sucia, y que nuestra actividad en esos d&iacute;as debe asociarse a productos blancos e instant&aacute;neamente descartables. Eugenia Tarzibachi dice literalmente &rdquo;la industria necesita que sintamos verg&uuml;enza&ldquo;, y creemos que esa mirada ha calado muy hondo en distintas generaciones. Sigue habiendo un estigma respecto de pr&aacute;cticas alternativas, como el freebleeding, no es sencillo quitarse esas percepciones de encima, no son conceptos ligeros sino una pesada tradici&oacute;n que se traduce en asco por el propio cuerpo. Y esa verg&uuml;enza impide hablar de lo que nos pasa, y ese &rdquo;no hablar&ldquo; hace que muchas vivencias empeoren&rdquo;, reflexiona <strong>Ana Fukelman</strong>, licenciada en Comunicaci&oacute;n y emprendedora tecnol&oacute;gica. Ana es parte del equipo de la <strong>menstruapp Lunar</strong>, que gu&iacute;a a personas ciclantes a alcanzar la plenitud a trav&eacute;s del re-conocimiento de su ciclo menstrual, con una visi&oacute;n sustentable, feminista y de educaci&oacute;n sexual integral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso desde App Lunar vamos acompa&ntilde;ando los ciclos menstruales con informaci&oacute;n diversa, no solamente el manual biom&eacute;dico que describe lo que nos puede ocurrir, sino tambi&eacute;n las pr&aacute;cticas y sentidos que las personas le van dando y encontrando al sangrado. Si yo escucho que otra persona o una aplicaci&oacute;n me cuenta que mis toallitas industriales me pueden estar irritando, tal vez logr&oacute; des-naturalizar las molestias que tengo y buscar una soluci&oacute;n, probar cosas, no hacer lo mismo que hace 10 a&ntilde;os y naturalizar el malestar. El free-bleeding tambi&eacute;n colabora en conocer la sangre menstrual sin mediaciones y componentes que la modifican, y tambi&eacute;n puede acompa&ntilde;ar un camino de mayor propiocepci&oacute;n y entrenamiento del suelo p&eacute;lvico. Desde nuestra app, incluimos en nuestras funcionalidad de trackeo del ciclo la pregunta sobre &rdquo;qu&eacute; elementos de gesti&oacute;n menstrual usaste&ldquo; en el sangrado, y una de ellas dice &rdquo;ninguna&ldquo;&rdquo;, cuentan desde el equipo, en donde est&aacute;n ultimando detalles para la <strong>Red Lunar</strong>, un espacio donde podr&aacute;n leer sobre esta pr&aacute;ctica y tambi&eacute;n compartir sus experiencias y consejos en un espacio digital seguro.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, una apertura en el di&aacute;logo sobre nuestro cuerpo y la menstruaci&oacute;n, en adici&oacute;n con la pandemia, habilit&oacute; a que muchas mujeres comenzaran a indagar m&aacute;s en el tema y hasta se animaran a probarlo. &ldquo;Empec&eacute; hace unos a&ntilde;os interiorizandome mucho con la menstruaci&oacute;n. Le&iacute; cosas al respecto y empec&eacute; a escuchar m&aacute;s a mi cuerpo teniendo en cuenta el momento del ciclo que estoy. Y en la pandemia como estaba m&aacute;s en casa dej&eacute; de usar tampones. Me pasaba mucho de tener picaz&oacute;n post menstruaci&oacute;n y quer&iacute;a probar. Y la verdad es que se suma que menstruo poco. Pero para mi es filosof&iacute;a de vida. No me da verg&uuml;enza decir que estoy menstruando, no oculto cosas. Si necesito llevo ropa interior de m&aacute;s encima&uml;, cuenta Loli (31).
    </p><p class="article-text">
        Para otras, a veces, es el accidente lo que precede el descubrimiento. &ldquo;Se me pas&oacute; la fecha del periodo y me manche, no traspas&oacute; la ropa entonces no me pareci&oacute; tan grave. As&iacute;, descubr&iacute; que ten&iacute;a una bombacha de una tela que traspasaba muy poco casi nada, y empec&eacute; a usarla los d&iacute;as m&aacute;s tranquis. <strong>Lo que s&iacute; me parece positivo es el tema de dejar de&nbsp; criminalizar la sangre. Me pas&oacute; de casualidad y ahora quiero probar las bombachas menstruales</strong>&rdquo;, confiesa Marianela (33).
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una cuesti&oacute;n ecol&oacute;gica, hacia adentro y hacia afuera&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Si bien cada vez se cuestiona m&aacute;s a los componentes de las toallitas, protectores y los tampones por t&oacute;xicos para el organismo, e inclusive pueden ser los causantes de muchas de las molestias que las mujeres experimentan (dolor, olor, infecciones, etc),se observa es una gran preocupaci&oacute;n por el impacto ambiental que no se puede soslayar. &ldquo;La causa de muchas de estas molestias son <strong>las dioxinas presentes en muchos de los productos de uso cotidiano (protectores diarios, tampones y toallitas), que son organoclorados que se acumulan en los tejidos org&aacute;nicos&rdquo;,</strong> agrega Parisi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a hacerlo sin saber que era un movimiento y mucho menos que este ten&iacute;a un nombre. La verdad es que nunca fui de usar tampones, usaba toallitas descartables y me molestaba much&iacute;simo tener que cambiarlas constantemente y tirarlas a la basura. Entonces me di cuenta de que muchas veces lograba evitar mancharme &rdquo;gravemente&ldquo; la toallita si, cuando iba al ba&ntilde;o, me quedaba unos momentos haciendo lo que hoy s&eacute; que se llaman ejercicios de kegel. Hace aproximadamente cinco a&ntilde;os que lo hago y me alegra haber descubierto esta alternativa. Nunca tuve problemas, lo he practicado en casa, en vacaciones, en la oficina y jam&aacute;s me manch&eacute;. Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que es un m&eacute;todo que requiere que estemos atentas a nuestra menstruaci&oacute;n, si estoy en un periodo de ansiedad o estr&eacute;s probablemente no pueda practicarlo con fluidez, en esos casos, prefiero recurrir a una toallita de tela reutilizable para evitar inconvenientes&rdquo;, relata Mar&iacute;a Natalia Mazzei (30), abogada y ecoinfluencer desde <a href="https://www.instagram.com/p/B2fZTsMl5A0/?utm_source=ig_web_copy_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@ecointensa</a>, y quien por supuesto, promueve estos m&eacute;todos de gesti&oacute;n menstrual m&aacute;s naturales y amables con el ambiente
    </p><p class="article-text">
        Por su lado Parisi detalla un tema no menor: <strong>el 50%&nbsp; por ciento de las personas que concurre a su consultorio por consultas a ra&iacute;z de molestias con el ciclo, deja de tenerlas, as&iacute; como se ve una notoria disminuci&oacute;n en los dolores, olores, inflamaci&oacute;n y afecciones (candidiasis o vaginosis bacteriana), en cuanto deja los ap&oacute;sitos descartables. </strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay pa&iacute;ses en el mundo en donde menstruar sigue siendo un estigma y sigue vi&eacute;ndose como algo sucio, pero por suerte en Argentina con unos doce a&ntilde;os que llevo en este mundo, veo que cada vez es m&aacute;s grande la cantidad de personas que se inclinan por una gesti&oacute;n sostenible del sangrado menstrual, porque se dan cuenta de que <strong>no podemos seguir contaminando el mundo como lo estamos contaminando, y no podemos seguir contaminando nuestro cuerpo como lo estamos haciendo&rdquo;.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nueva generaci&oacute;n de bombachas inteligentes</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Sigue habiendo resistencia, cada vez que hablo de este tema en mi cuenta de instagram pierdo muchos seguidores, a la gente le sigue dando pudor y hay mucho rechazo a hablar de menstruaci&oacute;n sin tapujos. Sin embargo, hay mucha gente que me agradece que toque este tema y comparta mi experiencia&rdquo;, sigue Mazzei. Pese a que para algunas como <a href="https://www.instagram.com/p/CO1iRzujj-G/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ginecoline</a> o la propia Ecointensa <strong>el estigma prevalece cuando se trata de mostrar o hablar de procesos fisiol&oacute;gicos como el sangrado en detalle, </strong>una nueva camada de emprendedoras y emprendimientos est&aacute; poniendo el foco en<strong> algo que normaliza, acerca y que quiz&aacute;s hace m&aacute;s asequible la experiencia del sangrado libre: bombachas de tela con sistema de absorci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El producto naci&oacute; durante la pandemia por mi propia curiosidad y ganas de dejar de usar productos desechables y tener otra opci&oacute;n aparte de la copa. El free bleeding es algo que no conoc&iacute;a y lo descubr&iacute; a trav&eacute;s de toda la b&uacute;squeda que hice buscando qu&eacute; materiales se pod&iacute;an usar y nada, una cosa llev&oacute; a la otra. Resulta que tu cuerpo sabe hacerlo solo, yo no siento que &rdquo;tengo control&ldquo;. Pas&oacute; al empezar con las bombachas que tienen esta almohadilla absorbente, hecha de los mismos materiales que las toallitas lavables. Pero c&oacute;mo ya est&aacute; adherida a la bombacha, no se mueve, no hay botoncito que eso me parec&iacute;a inc&oacute;modo&rdquo;, explica Amanda, la creadora detr&aacute;s de las bombachas menstruales <a href="https://www.instagram.com/amandacroes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Croes</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Croes, otra marca de bombachas menstruales.                            </span>
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        As&iacute; a las ya conocidas -pero para algunas no tan c&oacute;modas o pr&aacute;cticas- toallitas de tela, ahora le siguen las bombachas menstruales (en distintos tama&ntilde;os y telas), que tienen cada vez m&aacute;s marcas y mayor adherencia en el mercado local.
    </p><p class="article-text">
        Juliana Morales Rins, es una de las socias fundadoras junta a Romina Delichotti de un proyecto que se acaba de estrenar, <a href="https://www.instagram.com/freelingarg/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Freeling</a>, presentada como &ldquo;ropa interior tecnol&oacute;gica y sustentable para per&iacute;odos menstruales&rdquo;, la misma utiliza tecnolog&iacute;a BioProof que absorbe fluidos y neutraliza olores. &ldquo;Freeling es una marca de ropa interior High Tech, sustentable, canchera y c&oacute;moda, pensada para la menstruaci&oacute;n. Igual a la ropa interior que conocemos pero su tecnolog&iacute;a permite una gran absorci&oacute;n sin modificar su forma, neutraliza olores y elimina el 99 por ciento de las bacterias haci&eacute;ndolo adem&aacute;s un producto seguro para la salud&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apelando a la sensibilidad ambiental de las nuevas generaciones las bombachas Freeling est&aacute;n pensadas para reemplazar toallitas y tampones, reduciendo a cero los residuos.<strong> No olvidemos que las toallitas tardan 500 a&ntilde;os en degradarse.</strong> Pero de la teor&iacute;a a la pr&aacute;ctica hay un gran trecho, o al menos as&iacute; lo muestra el estudio que realiz&oacute; la marca. Sobre casi 200 personas m&aacute;s de la mitad usan toallitas descartables en Argentina; solo el 17% usa la copita pero estaban necesitando ropa interior que les permita absorber derrames para estar 100% tranquilas. <strong>Sumado a esto, casi la mitad de las personas encuestadas dice que utiliza protectores diarios, aun siendo el 73% consciente del impacto en el ambiente que tienen pero no encontrando otra soluci&oacute;n hasta este momento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mundo est&aacute; cambiando y la manera de vivir nuestra menstruaci&oacute;n, tambi&eacute;n. Por suerte, hemos logrado derribar mitos y antiguas creencias sobre el per&iacute;odo menstrual y lo que nos proponemos desde Freeling es que todas las personas menstruantes puedan vivir su ciclo plenamente&rdquo;, explica las socias. Porque aseguran que quieren que se comience a hablar y vivir la menstruaci&oacute;n con libertad y sin pruritos y cuidando al medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/copa-menstrual-tampones-sangrado-libre-practica-vuelve_1_8100850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jul 2021 03:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni copa menstrual ni tampones: sangrado libre, una práctica que vuelve]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escenarios post-pandemia: no todos piensan retomar la vida social como antes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/escenarios-post-pandemia-no-piensan-retomar-vida-social_1_8061024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb2d484f-ed6d-45bc-b2a0-a19e1ea2433d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escenarios post-pandemia: no todos piensan retomar la vida social como antes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque en Argentina todavía estamos en fase crítica, en otros países ya se comienza a evaluar cómo será el escenario post-pandémico tanto en términos funcionales como psicológicos. Encuestas evidencian dos posturas. Aquellos con urgencia por salir y relacionarse y los que simplemente cambiaron sus prioridades. Más allá de la situación dolorosa y el temor, para muchos el Covid trajo la posibilidad de aprender a poner límites. ¿Cómo será encontrar este nuevo balance?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Casi no salgo de mi casa porque puedo hacer la mayor&iacute;a de mi trabajo de manera remota. Los d&iacute;as que salgo quedo agotada despu&eacute;s de ir a un lugar. Antes iba a 40 lugares por d&iacute;a. No s&eacute; si voy a poder volver a la vida &rdquo;normal&ldquo;, reza un tweet de Marina Maiztegui, m&aacute;s conocida en redes como<a href="https://www.instagram.com/soloparami/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> @soloparami</a>, que acumula dos centenas de likes y, sobre todo, gran identificaci&oacute;n en el p&uacute;blico. Si el a&ntilde;o pasado tuvimos que &rdquo;duelar&ldquo; -por ponerlo en t&eacute;rminos usados por los profesionales-, nuestra vida anterior a la pandemia ya que muchas cosas no volver&iacute;an a ser iguales, esta nueva etapa amerita aprender a (con)vivir con una &rdquo;nueva normalidad&ldquo;, entendiendo que algo en nosotros puede haber cambiado. Y no necesariamente, para mal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de todo esto yo laburaba sin parar todo el d&iacute;a, sal&iacute;a, iba, ven&iacute;a, no frenaba un minuto porque entre producciones, fotos, instagram o las clases que eran todas afuera no paraba. Ahora no s&eacute;, no tengo ganas, salgo muy poco porque todo el trabajo es remoto y el que no es remoto por suerte se puede elegir, y yo elijo no hacerlo a veces, y cuando salgo termino haciendo una cosa por d&iacute;a y es como listo por hoy no me pidas nada m&aacute;s. Es muy loco.<strong> Cuando vuelva a la vida normal yo no creo que vuelva al mismo ritmo. </strong>No s&eacute; si voy a tener las mismas energ&iacute;as y tampoco imagino c&oacute;mo va a ser nuestra vuelta a la vida normal, y si es que vuelve a las mismas condiciones&rdquo;, sigue Marina (46).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La vuelta a la normalidad contada por The New Yorker en junio de 2021."
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                La vuelta a la normalidad contada por The New Yorker en junio de 2021.                            </span>
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        Aunque en Argentina todav&iacute;a estamos en fase cr&iacute;tica, en otros pa&iacute;ses ya se comienza a evaluar c&oacute;mo ser&aacute; el escenario post-pand&eacute;mico tanto en t&eacute;rminos funcionales como psicol&oacute;gicos, y encuestas recientes evidencian dos posturas contrapuestas. <strong>Aquellos que luego de m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio de privaciones experimenten urgencia por salir y relacionarse, y aquellos, sobre todo los de tipo introvertido, pero tambi&eacute;n personas con condiciones m&eacute;dicas puntuales o que simplemente cambiaron sus prioridades, que optar&aacute;n por no retomar la vida anterior.</strong> M&aacute;s all&aacute; de los temores o inseguridades respecto del contagio y los protocolos, para muchos el Covid trajo la posibilidad de aprender a poner l&iacute;mites, decir que no y sobreponer las necesidades personales a las p&uacute;blicas, sociales y hasta laborales. <strong>&iquest;C&oacute;mo ser&aacute; encontrar este nuevo balance? &iquest;Podremos recordar c&oacute;mo volver a la sociabilidad o habremos perdido la gimnasia?</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>La pandemia un catalizador de cambios personales</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;El malestar en la cultura hoy es insoslayable. El mundo y las realidades que impone la pandemia y la pos-pandemia son incalculables. Para cada quien el efecto es diverso. Depende de su situaci&oacute;n contextual, de su posibilidad de mantener algunos lazos afectivos y sociales, a&uacute;n en la virtualidad. Pero por sobre todo, puede surgir un tipo de disociaci&oacute;n en la singularidad. Para algunas personalidades solitarias, si no han vivido situaciones extremas, puede ser que puedan convivir con el aislamiento. Y piensen que no las han afectado. Mientras que para aquellos que viven &rdquo;hacia fuera&ldquo; los efectos pueden ser dif&iacute;ciles de tolerar, y llevar al &rdquo;acting&ldquo; de situaciones de riesgo&rdquo;, explica <strong>Gabriela Goldstein</strong>, presidente de Asociaci&oacute;n Psicoanal&iacute;tica Argentina haciendo referencia a dos tendencias que se avisora. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la singularidad del caso, se tratar&aacute; de c&oacute;mo han podido lidiar con las ansiedades y angustias; c&oacute;mo han podido construir &rdquo;puentes&ldquo; en la interminable tarea de relacionar el &rdquo;adentro con el afuera&ldquo;, y c&oacute;mo hemos podido organizar una rutina que nos rescata de un tiempo extra&ntilde;o, que parece &rdquo;desquiciado&ldquo; y un <em>continuum</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La incertidumbre existencial nos dio la oportunidad para ganar perspectiva sobre nuestras vidas y evaluar prioridades, sea pasar m&aacute;s tiempo solos o m&aacute;s tiempo con familia y amigos&rdquo;, sugiere por su parte <strong>Sheldon Solomon</strong>, profesor y autor del libro <em>The Worm at the Core: On the Role of Death in Life</em> en relaci&oacute;n a que de ahora en m&aacute;s tal vez podremos tomar decisiones en formas m&aacute;s conscientes y sanas, sea lo que sea que elijamos.
    </p><p class="article-text">
        Si para ciertas personas la pandemia ofreci&oacute; la chance de frenar y hasta modificar cierto ritmo de vida, o simplemente cambiar h&aacute;bitos sociales que podr&iacute;an prevalecer en el tiempo (salir o cenar temprano para algunos se mantendr&aacute; post-pandemia), en otros casos signific&oacute; a fuerza de restricciones reconfigurar la vida familiar y de la casa. La tensi&oacute;n y los preparativos implicados en cada salida en familia se volvi&oacute; algo cansador para muchos y as&iacute; se fueron recortando las visitas sociales o salidas prescindibles. <strong>&ldquo;La pandemia nos ense&ntilde;o qu&eacute; cosas eran negociables y pod&iacute;amos sustraer de nuestros cronograma, y resulta que algunas de esas sustracciones fueron positivas&rdquo;</strong>, comentaba una profesora en psicolog&iacute;a desde Yale <a href="https://www.theatlantic.com/family/archive/2021/04/post-pandemic-socializers-two-types/618678/?mc_cid=2f63892133&amp;mc_eid=345459b1db" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una nota reciente sobre el tema de The Atlantic.</a>
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                    alt="¿Cómo se vivirá el fin del confinamiento? En Estados Unidos, tras llegar a la inmunidad de rebaño, se hacen esa pregunta"
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                ¿Cómo se vivirá el fin del confinamiento? En Estados Unidos, tras llegar a la inmunidad de rebaño, se hacen esa pregunta                            </span>
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        &ldquo;La pandemia cambi&oacute; los h&aacute;bitos de la mayor&iacute;a. Algunos esperan ansiosos volver a lo de antes apenas se pueda y yo, a esta altura, siento que algunas cosas que un comienzo extra&ntilde;aba o necesitaba (pre-pandemia era una persona con la agenda copada de actividades sociales cada semana) ya no me son tan importantes. &iquest;Esto hace que no quiera salir m&aacute;s que ahora, nuevamente en modo &rdquo;encierro&ldquo;? No, pero s&iacute; aprend&iacute; durante este tiempo a hacer una &rdquo;curadur&iacute;a&ldquo; de v&iacute;nculos estrechos, de actividades. Una selecci&oacute;n mucho m&aacute;s consciente respecto de d&oacute;nde, cu&aacute;ndo y para qui&eacute;n poner mi energ&iacute;a. Si antes le dec&iacute;a &rdquo;s&iacute;&ldquo; a todo plan que se presentara, ahora aprend&iacute; a decir &rdquo;no&ldquo;. Aprend&iacute; a que a veces no tengo ganas y est&aacute; bien, aprend&iacute; a verbalizarlo y aprend&iacute; (obligatoriamente) a reencontrarme con mi hogar y a priorizar el tiempo de calidad con quienes quiero en lugar de diversificarme. En este momento extra&ntilde;o, por sobre todo, aprend&iacute; a que elegir no sea ponerme en riesgo a m&iacute; o a la gente que quiero&rdquo;, dice Melisa (31).
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, ya sea encarado de forma consciente o inconsciente<strong> la transici&oacute;n de vuelta a &ldquo;cierta clase de normalidad&rdquo; ser&aacute; tambi&eacute;n un momento para establecer nuevos ritmos sociales y p&uacute;blicos de vida. Al pensar en el pr&oacute;ximo cap&iacute;tulo algunos consideran que la relativa quietud experimentada el &uacute;ltimo a&ntilde;o tambi&eacute;n puso de manifiesto c&oacute;mo se viv&iacute;a antes del 2020.</strong>&nbsp;
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                Cómo seguir después de la pandemia, la pregunta que se hacen ensayistas y especialistas.                            </span>
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        &ldquo;A veces tengo que salir a hacer algunos tr&aacute;mites y es toda una preparaci&oacute;n previa, como si fuera una excursi&oacute;n o algo as&iacute;, calcular tiempos de viaje, qu&eacute; me conviene hacer primero, etc. No entiendo c&oacute;mo prepandemia pod&iacute;a atravesar toda la ciudad cuatro veces por d&iacute;a y cargada con una s&uacute;per mochila para las diferentes actividades (facu, laburo, gym), no estar&iacute;a teniendo esa energ&iacute;a disponible&rdquo;, admite Malena (29).
    </p><p class="article-text">
        Que el ritmo fren&eacute;tico -que ya ten&iacute;a a muchos agotados o desequilibrados (con diversos problemas de salud f&iacute;sica o mental)- o <strong>que la pandemia como catalizador puede haber ofrecido una oportunidad de cambio, es algo que resulta complejo de admitir o si quiera reconocer en este contexto de segunda ola con un n&uacute;mero altos de casos y tantas muertes. &ldquo;</strong>Vivo sola desde hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os y hasta marzo de 2020 hab&iacute;a encontrado una forma de llevar adelante los d&iacute;as (y las noches) en compa&ntilde;&iacute;a de novios, amigues, amigues de amigues. Sal&iacute;a a comer casi todas las noches, no importaba mucho con qui&eacute;n. Hoy, pongo un pie en la calle y s&oacute;lo pienso en volver a casa. Mis compa&ntilde;eres del museo en el que trabajo dicen que eso tiene un nombre y es &rdquo;el s&iacute;ndrome de la caba&ntilde;a&ldquo;. Con la pandemia me puse muy selectiva, veo solo a las personas que quiero o necesito ver y hay lugares a los que no creo que vuelva. No se trata solo de cuestiones econ&oacute;micas, sino de la forma de transcurrir los d&iacute;as, llena de ruidos y planes&rdquo;, confiesa Luc&iacute;a (38).
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una nueva normalidad: los que se quedan, los que salen</strong></h3><p class="article-text">
        A medida que la poblaci&oacute;n vaya siendo vacunada y se adquiera la tan mencionada inmunidad de reba&ntilde;o, dos estilos o actitudes contrapuestas pueden manifestarse, sugieren desde la revista estadounidense <strong>The Atlantic</strong>. Algunos querr&aacute;n salir y aprovechar las instancias sociales luego de casi dos a&ntilde;os de &ldquo;sequ&iacute;a social&rdquo;, pero otros tender&aacute;n a preferir quedarse o elegir salir lo menos posible. Tambi&eacute;n depender&aacute; del tipo de personalidades, ya que los <a href="https://psyche.co/ideas/introverts-are-excluded-unfairly-in-an-extraverts-world" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">introvertidos o aquellos de naturaleza m&aacute;s solitaria disfrutar&aacute;n de no tener tantas obligaciones sociales cara a cara</a>. Inclusive se plantea que mucha gente de tendencia m&aacute;s introvertida parad&oacute;jicamente puede haber florecido laboral y hasta acad&eacute;micamente durante la cuarentena, ya que el desgaste cotidiano que les implica sostener interacciones en el &aacute;mbito del trabajo o educativo, desapareci&oacute; o se aminor&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los &quot;introvertidos&quot; y &quot;extrovertidos&quot; en el mundo Covid-19."
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                Los &quot;introvertidos&quot; y &quot;extrovertidos&quot; en el mundo Covid-19.                            </span>
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        Desde otra postura, la que analiza la p&eacute;rdida de sociabilidad en la salud y el bienestar individual, una cuesti&oacute;n que se viene trabajando desde la psicolog&iacute;a recientemente es el impacto de la desaparici&oacute;n del contacto o v&iacute;nculo con conocidos, tambi&eacute;n llamados <em>&ldquo;weak ties&rdquo;</em> (v&iacute;nculos sociales m&aacute;s d&eacute;biles). Personas con las que se compart&iacute;a cierto tipo de cotidianidad sin ser v&iacute;nculos estrechos como familiares, pareja o amigos (vecinos, compa&ntilde;eros de trabajo, amigos de amigos, etc). &ldquo;Yo s&eacute; que suena fr&iacute;volo hablar de c&oacute;mo sufre nuestro v&iacute;nculo con conocidos en un contexto de muerte, hambre, pobreza, desempleo. Pero me parece interesante entender que justamente esa red de relaciones de segundo grado ayuda a la reinserci&oacute;n laboral, no es solo una cuesti&oacute;n de roce social&rdquo;, comenta Cristina (52) en relaci&oacute;n al costo econ&oacute;mico que tambi&eacute;n tiene esta falta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy estamos centrados en pasar por el aqu&iacute; y ahora, pero quiz&aacute;s es hora de volver a pensar en la normalidad menos esencial, esa que hace de la vida una experiencia memorable y que no requiere de una planificaci&oacute;n milim&eacute;trica. Un ejemplo aleg&oacute;rico es la actividad f&iacute;sica que conllevan los varios movimientos que hacemos en el d&iacute;a, reemplazada abruptamente por un fuerte sedentario cuyas consecuencias no vistas en el corto plazo pueden hacer que retomar h&aacute;bitos protectores de nuestra salud sea tanto m&aacute;s dif&iacute;cil en el largo plazo. Espero que transitar esos trayectos no sea algo del futuro lejano y quiz&aacute;s sea hora de hacer de reencontrarnos con aquello que perdimos de modo m&aacute;s intencional&rdquo;, propone Marcela Collia, psicoterapeuta cognitivo-conductual y divulgadora en Instagram como @marcelacollia.
    </p><p class="article-text">
        Un reporte de<a href="https://theharrispoll.com/the-great-awakening/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://theharrispoll.com/the-great-awakening/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>The Harris Poll </strong></a>realizado en marzo de 2021 en EEUU <strong>revel&oacute; que tres cuartos de los encuestados dijeron que durante la pandemia aprendieron que &ldquo;prefer&iacute;an reuniones sociales m&aacute;s peque&ntilde;as en el hogar o en la casa de un amigo, antes que ir a bares o restaurantes&rdquo;. </strong>Una proporci&oacute;n parecida predijo que en un mundo post-pandemia van a extra&ntilde;ar el confort del hogar. <strong>S&iacute;ndrome de la caba&ntilde;a o no, lo que es real tambi&eacute;n es que muchos tardar&aacute;n en volver a acostumbrarse a socializar, a&uacute;n si lo quieren o eligen, ya que como otras cosas la sociabilidad tambi&eacute;n requiere pr&aacute;ctica y ejercicio.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Encuesta publicada en Estados Unidos sobre los comportamientos post Covid-19"
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                Encuesta publicada en Estados Unidos sobre los comportamientos post Covid-19                            </span>
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        Por algo tambi&eacute;n ya se habla de <a href="https://www.nytimes.com/2020/11/12/smarter-living/covid-social-anxiety.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ansiedad social de cuarentena</a> (<em>quarantine-induced social anxiety</em>) y de cu&aacute;n fuera de pr&aacute;ctica nos podemos sentir,<strong> desde la manera en que empezamos una conversaci&oacute;n o rompemos el hielo, a c&oacute;mo seguimos las expresiones faciales y el lenguaje corporal. Todo puede costarnos m&aacute;s que antes, luego de una dieta de m&aacute;s de un a&ntilde;o de pantallas para interactuar con otros.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>M&aacute;s all&aacute; de las limitaciones de horarios, entran en juego los factores distancia, tiempos, energ&iacute;a, laburo atrasado y todo hace que me d&eacute; fiaca, incluso cuando s&eacute; que si salgo despu&eacute;s me voy a sentir mejor. Como una persona totalmente social, estoy convencid&iacute;sima de que perd&iacute; <em>social skills</em>. No con mis amigos, pero s&iacute; para conocer gente nueva. Esto es en parte por esta falta de inercia social, pero el factor virus tambi&eacute;n juega un papel importante, desde d&oacute;nde encontrarte, a con qui&eacute;n encontrarte y si vale la pena hacer el esfuerzo o no. No soy la &uacute;nica a la que le da un poco de ansiedad ver series o pel&iacute;culas en las que aparecen los personajes en fiestas o bares. Genera un poco de par&aacute;lisis social -insiste Malena- y para alguien como yo, que nunca tuve mucho problema en conocer gente nueva, es rar&iacute;simo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>LM</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/escenarios-post-pandemia-no-piensan-retomar-vida-social_1_8061024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jun 2021 10:15:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escenarios post-pandemia: no todos piensan retomar la vida social como antes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Confinamiento,Pandemia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ideal de la dieta saludable, un mandato más sobre las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ideal-dieta-saludable-mandato-madres_1_8053257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4994a90-7142-470d-8973-08cfb5133c60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ideal de la dieta saludable, un mandato más sobre las madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mujeres vuelven a ser el centro de las expectativas desde la mirada de la corrección al tener que sostener una “performance” socialmente esperada que vincula la femineidad, la comida y la maternidad. Una mirada sobre las exigencias a partir de la alimentación de las familias.</p></div><p class="article-text">
        Las virtudes de dietas menos industriales y hasta la inclusi&oacute;n de alimentos agroecol&oacute;gicos es algo que ha ido permeabilizando el sentido com&uacute;n y la alimentaci&oacute;n de todos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y que est&aacute; fuera de discusi&oacute;n. &iquest;Pero qu&eacute; pasa con la alimentaci&oacute;n de los ni&ntilde;os, las madres y una mirada cada vez m&aacute;s exigente hacia sus dietas? Desde influencers a art&iacute;culos y estudios que promueven las ventajas de vigilar con m&aacute;s atenci&oacute;n qu&eacute; comen los chicos, el ideal de la dieta saludable o menos industrial se ha ido convirtiendo en los pa&iacute;ses desarrollados (y en las clases medias y altas) en un est&aacute;ndar de crianza, pero a la vez, ha sumado presiones a las madres que deben hacerse cargo del tema.
    </p><p class="article-text">
        Al fen&oacute;meno se le suma el &ldquo;efecto pandemia&rdquo;, un terreno que ya -de por s&iacute;- est&aacute; inclinado en desventaja hacia las mujeres en relaci&oacute;n a la distribuci&oacute;n de tareas y a la llamada carga mental que implican. El t&oacute;pico se vuelve discusi&oacute;n recurrente en blogs de crianza y grupos de &ldquo;mapadres&rdquo; y, adem&aacute;s, es causa de conflicto intra-familiar.<a href="https://chequeado.com/el-explicador/las-mujeres-argentinas-dedican-casi-el-doble-de-horas-que-los-hombres-al-trabajo-domestico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> En Argentina, las mujeres le dedican un 90% m&aacute;s que los hombres al trabajo no remunerado relativo al hogar y la crianza</a>, y seg&uacute;n un informe reciente de <strong>ONU Mujeres </strong>sobre los efectos de la pandemia,<strong> la mujer realiza el triple del trabajo dom&eacute;stico y asistencial sin remuneraci&oacute;n que los hombres (2020).</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los estudios vinculando a los alimentos agroecol&oacute;gicos con menos exposici&oacute;n a los pesticidas y la creciente evidencia de las ventajas de reducir la cantidad de productos procesados de la dieta diaria de los chicos (que no solo afecta la salud sino tambi&eacute;n los priva de conocer sabores m&aacute;s &ldquo;reales&rdquo;); las mujeres est&aacute;n sintiendo la <a href="https://www.popsugar.com/family/should-i-feed-my-child-organic-food-47298305" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presi&oacute;n como individuos responsables</a>. En el equilibrio sobre la inestabilidad pand&eacute;mica deben sostener una &ldquo;performance&rdquo; socialmente esperada que vincula la femineidad, la comida y la maternidad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un artículo en PopSugar, donde una periodista dice estar harta de los mandatos sobre los alimentos orgánicos"
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                Un artículo en PopSugar, donde una periodista dice estar harta de los mandatos sobre los alimentos orgánicos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Este v&iacute;nculo complejo, y cargado de tensiones culturales, es el que exploran <strong>Kate Cairns</strong> y<strong> Jos&eacute;e Johnston</strong> en <a href="https://www.bloomsbury.com/us/food-and-femininity-9780857855565/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Food and Femininity&rdquo;</strong></a>, un estudio extensivo con una d&eacute;cada de investigaci&oacute;n detr&aacute;s y que suma voces de 100 madres y padres de Canad&aacute; y EEUU, de diferentes sectores sociales. &ldquo;El ideal de proveer una dieta org&aacute;nica se ha vuelto una especie de est&aacute;ndar de oro en las pr&aacute;cticas de crianza de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os hoy, pero en la &uacute;ltima d&eacute;cada nuestras investigaciones y entrevistas demuestran que las madres est&aacute;n sintiendo la presi&oacute;n&rdquo;, explican los investigadores en una nota reciente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio muestra las expectativas en torno al g&eacute;nero a la hora de comprar, preparar y disfrutar de una comida y tienen en cuenta los contextos de restricciones de presupuesto; la escasez de tiempo; las ideas pol&iacute;ticas y, adem&aacute;s, la presi&oacute;n (especialmente hacia las mujeres) de llevar una buena salud e imagen. <strong>Hoy en d&iacute;a no s&oacute;lo se espera que las chicas y chicas se alimenten bien, sino que ese &ldquo;bien&rdquo; est&aacute; definido por un conjunto de par&aacute;metros que, si bien ciertos o &uacute;tiles, son cada vez m&aacute;s exigentes, cuando no en t&eacute;rminos econ&oacute;micos de m&iacute;nima en tiempo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivo separada de mi hija mayor, pero la problem&aacute;tica la vivo a diario con ambas familias. Siempre quedo tan sola con toda la informaci&oacute;n que recibo y siempre, siempre est&aacute; dirigida a la madre. No sucede s&oacute;lo con lo org&aacute;nico. Por ejemplo tambi&eacute;n pasa con la carne picada, a las madres nos llega la informaci&oacute;n de la posibilidad de s&iacute;ndrome ur&eacute;mico hemol&iacute;tico y otra mir&iacute;ada de cosas. Esto lo veo muchos grupos de crianza y en la familias. La mayor&iacute;a de los padres nos minimizan, le restan importancia. A la vez por otro lado, est&aacute; el tema econ&oacute;mico, que tambi&eacute;n termina siendo una presi&oacute;n m&aacute;s y se hace dif&iacute;cil de sostener&rdquo;, abre Luc&iacute;a (37).
    </p><h3 class="article-text"><strong>Alimentar(se): un trabajo full time</strong></h3><p class="article-text">
        La crianza ideal se promociona desde cuentas de Instagram o libros como <em>The Big Book of Organic Baby Food</em>, por citar solo un ejemplo, e incluyen a la expectativa de que los chicos coman frutas y verduras; pero que las madres tambi&eacute;n lean las etiquetas; que los alimentos tengan suficientes suplementos como omega-3 o probi&oacute;ticos, sin olvidar que los envases sean reciclables y que los productos alimenticios hayan sido &eacute;ticamente producidos. Con este supercombo es razonable que semejante exigencia produzca estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si ya para un adulto promedio alimentarse de forma saludable es una tarea demandante en el mundo actual</strong>, lo demandante que es planificar las comidas para una familia entera se multiplica. <strong>Pero, aparte de planear las comidas, hacer las compras y alimentar a los chicos, hay que aprender a navegar la abundancia de informaci&oacute;n nutricional -muchas veces contradictoria-, e inclusive, las opiniones externas, sean de otros familiares, amigos o incluso el ojo escrutador del ocasional espectador.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto sucede en un mundo en que las elecciones de las mujeres contin&uacute;an siendo escrutadas desde muy cerca, un mundo en el que 'fallar' en relaci&oacute;n a la alimentaci&oacute;n todav&iacute;a se percibe como un fracaso de la femineidad&rdquo;, marcan <strong>Cairns y Johnston.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Todo esto sucede en un mundo en que las elecciones de las mujeres continúan siendo escrutadas desde muy cerca, un mundo en el que &#039;fallar&#039; en relación a la alimentación todavía se percibe como un fracaso de la femineidad”, marcan Cairns y Johnston.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las tendencias no son de generaci&oacute;n espont&aacute;nea sino que responden a determinados intereses pol&iacute;ticos que se van instalando en cada momento hist&oacute;rico y social, y el auge del feminismo reciente coincide con el incremento de pa&iacute;ses con aborto legal donde se empieza a hablar de una maternidad deseada, donde se empieza a imponer la agenda de igualdad de g&eacute;nero con su correspondiente autonom&iacute;a, pero sobre todo, el poder de decisi&oacute;n de dise&ntilde;ar tu propia vida y de planificarla. Y esto coincide con nuevas tendencias donde pareciera que una buena madre tiene m&aacute;s requisitos que en otras &eacute;pocas. Donde una buena madre es la que hace colecho, es decir, tiene una proximidad f&iacute;sica inclusive hasta para dormir, una buena madre es la que amamanta m&aacute;s de dos a&ntilde;os (que por supuesto est&aacute; avalado por la OMS), etc&rdquo;,contextualiza <strong>Cinthia Gonzalez Oviedo</strong> CEO de Bridge The Gap y cofundadora de Agencia Hermana.
    </p><p class="article-text">
        Pero inclusive a&uacute;n aquellos padres que tienen recursos disponibles y acceso a comida saludable luchan por alcanzar ciertos est&aacute;ndares. Con cada historia de ars&eacute;nico en la comida de los beb&eacute;s, productos de limpieza de la casa que deber&iacute;an discontinuarse o hasta el impacto de ciertos materiales en el medio ambiente, pueden imaginarse los subsecuentes dolores de cabeza de las madres, haciendo malabares para mantener todas las pelotitas en el aire. <strong>Una de estas nuevas pelotitas pareciera cierta obsesi&oacute;n con la alimentaci&oacute;n saludable y org&aacute;nica</strong> (afuera es m&aacute;s com&uacute;n hablar de org&aacute;nico ya que los sistemas de verificaci&oacute;n est&aacute;n m&aacute;s instalados, en Argentina se suele hacer una diferenciaci&oacute;n entre agroecol&oacute;gico y org&aacute;nico, ya que obtener la certificaci&oacute;n es m&aacute;s complejo).
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                    alt="El &quot;niño orgánico&quot; una figura ideal que existe y es imposible de sostener, según el artículo de Aeon.co"
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                El &quot;niño orgánico&quot; una figura ideal que existe y es imposible de sostener, según el artículo de Aeon.co                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que si uno puede consumir org&aacute;nico es mucho mejor, pero la realidad es que eso tambi&eacute;n requiere tener una atenci&oacute;n y un tiempo que no siempre hay, menos en estas circunstancias, pero s&iacute; me parece que est&aacute; buen&iacute;simo que haya consciencia de que, en realidad, comer sano no es comer m&aacute;s caro necesariamente. Las legumbres son mucho m&aacute;s baratas que cualquier carne, el hecho de no consumir gaseosas, de no consumir jugos en polvo o artificiales, procesados o snacks, eso te ahorra un mont&oacute;n de plata. Simplemente, por ejemplo, con solo un buen pan -y si puede ser integral mejor- ya pod&eacute;s hacer una diferencia en lo que le ofrec&eacute;s a los ni&ntilde;os en el desayuno. Mis hijos comen pan con dulce o queso o con manteca en vez de galletitas&rdquo;, opina Virginia (40), mam&aacute; de dos ni&ntilde;os a quienes acostumbr&oacute; a comer de forma vegetariana desde chicos, pero que hoy eligen alternar con otros productos.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a los descubrimientos cient&iacute;ficos y las recomendaciones nutricionales que marcan cada &eacute;poca, los focos van cambiando. Es cuando <strong>muchas veces las madres se encuentran teniendo que tomar y sopesar decisiones de compra de alimentos de acuerdo a distintos momentos y contextos sociales y personales. </strong>Es sabido que cambiar la alimentaci&oacute;n no se hace de un d&iacute;a para el otro y que cuesta sostener los nuevos h&aacute;bitos en el tiempo, pero adem&aacute;s hay que entender c&oacute;mo inciden las elecciones del resto del grupo familiar -y hasta de los conocidos- en la dieta de los menores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se hace muy dif&iacute;cil de sostener tambi&eacute;n una alimentaci&oacute;n sana cuando despu&eacute;s van a lo de familiares y los llenan de dulces y entonces la comida sana -que es otro tipo de sabor- y que no tiene aditivos ni saborizantes fuertes tiene que competir contra esta comida tan colorida tan recargada. Me pasaba mucho con mi hija. Yo tengo toda la informaci&oacute;n, hago todo el esfuerzo en la semana y ella pasa el fin de semana con el pap&aacute; y le da salchichas, comida procesada, helado. Es como que se redobla esto de que la publicidad apunta a las madres, y si queremos hacernos cargo de esta propuesta de alimentar sano a nuestros hijos quedamos bastantes solas. Si los familiares de alrededor no se toman el trabajo de instruirse, al menos deber&iacute;an respetar lo que la madre hace con tanto esfuerzo. Es muy dif&iacute;cil tomar el compromiso de darles de comer sano y encima el resto te lleve la contra&rdquo;, se lamenta Luc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que es seguro es que<strong> este tipo de responsabilidades para proteger a los hijos recae la mayor&iacute;a de las veces en las madres y que de tan instalado que est&aacute; este rol hasta las publicidades y la comunicaci&oacute;n de las marcas las tiene a ellas como interlocutoras principales -reforzando los estereotipos.</strong>&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Este tipo de responsabilidades para proteger a los hijos recae la mayoría de las veces en las madres y que de tan instalado que está este rol hasta las publicidades las tiene a ellas como interlocutoras principales -reforzando los estereotipos </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los medios y las iniciativas p&uacute;blicas de salud apuntan consistentemente a las mujeres como las principales cuidadoras, responsables de las compras de v&iacute;veres y la cocina en el hogar. <strong>Cuando se trata de proteger la salud de los chicos las madres son sometidas a est&aacute;ndares mucho m&aacute;s altos que los padres.</strong> Inclusive cuando los padres tambi&eacute;n tienen ideolog&iacute;as ambientalistas o de cuidado de la salud, es mucho menos probable que se tomen el trabajo de analizar y manejar las toxinas a las que est&aacute; expuesta su familia a trav&eacute;s de los alimentos&rdquo;, sostiene una <a href="https://aeon.co/ideas/the-organic-child-ideal-holds-mothers-to-an-impossible-standard" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nota de AEON magazine</a> sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la d&eacute;cada del setenta hubo toda una l&iacute;nea de liberaci&oacute;n de biberones, y eso era como igual a ser libre, que tampoco lo es, pero a m&iacute; me parece que es un s&iacute;ntoma de &eacute;poca. Vivimos en un tiempo que se caracteriza por movimientos sociales m&aacute;s polarizados y polarizantes a la vez. Entonces conviven, por un lado este auge feminista de equidad, de planificar la vida (sobre todo la salud reproductiva) con una creciente demanda sobre la parte fisiol&oacute;gica de la crianza que habla de satisfacer determinadas necesidades fisiol&oacute;gicas de los beb&eacute;s y de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Como si fu&eacute;ramos solamente seres fisiol&oacute;gicos, cuando somos todos seres sociales y culturales. No es para nada inocente que estas cosas est&eacute;n conviviendo hoy en un mundo tan globalizado&rdquo;, sigue Oviedo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Para todos y para todas?</strong></h3><p class="article-text">
        Otro t&oacute;pico en torno a la alimentaci&oacute;n de los m&aacute;s chicos y a la exigencia hacia las madres es que ciertos est&aacute;ndares son inalcanzables para algunos sectores de menos recursos, <strong>que adem&aacute;s son tambi&eacute;n los que mayor escrutinio reciben por parte de las autoridades, aseguran los estudios globales sobre el tema.</strong> En EEUU, las madres afroamericanas y latinas son las m&aacute;s observadas por doctores, maestras y trabajadores sociales, que consideran que el peso de sus chicos es un reflejo de sus aptitudes como madre; sin desagregar contexto familiar y social, es decir, sin preguntarse: &iquest;cu&aacute;ntos recursos disponibles tiene esa madre, es madre soltera, c&oacute;mo se distribuyen las labores en su hogar, en qu&eacute; trabaja, tiene tiempo? <strong>De igual modo, la percepci&oacute;n de las recomendaciones respecto de los est&aacute;ndares de peso recomendados para ni&ntilde;es, puede ser percibido como elitista o gordof&oacute;bico.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La monotonía de la pandemia afectó la alimentación de las familias, según describe un artículo publicado por The New York Times"
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                La monotonía de la pandemia afectó la alimentación de las familias, según describe un artículo publicado por The New York Times                            </span>
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        Para algunos soci&oacute;logos, en un contexto de privaci&oacute;n material, acceder a ciertos productos poco sanos pero percibidos como &ldquo;reconfortantes&rdquo; puede ser una expresi&oacute;n de amor. <strong>Pero, la necesidad de confort a trav&eacute;s de la comida en un momento como &eacute;ste, no es s&oacute;lo una necesidad de los ni&ntilde;os.</strong> Un art&iacute;culo<a href="https://www.nytimes.com/2020/08/19/parenting/eating-disorders-coronavirus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reciente del </a><a href="https://www.nytimes.com/2020/08/19/parenting/eating-disorders-coronavirus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>New York Times</em></a><a href="https://www.nytimes.com/2020/08/19/parenting/eating-disorders-coronavirus.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>da cuenta de <strong>c&oacute;mo la monoton&iacute;a de la rutina, la alimentaci&oacute;n continua de los chicos sin respiro en pandemia y otros factores, pueden afectar a los adultos (sobre todo aquellos con des&oacute;rdenes de alimentaci&oacute;n), que empiezan a descuidar su salud.</strong> &ldquo;Es f&aacute;cil priorizar la alimentaci&oacute;n de otros, por sobre la tuya&rdquo;, dicen como advertencia.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, hay quienes plantean que dejar todo librado a la responsabilidad y acci&oacute;n de los padres nos distrae de exigir y trabajar hacia un sistema de alimentaci&oacute;n m&aacute;s sustentable y justo, reforzando la idea del s&aacute;lvese quien pueda y sin articulaci&oacute;n pol&iacute;tica o c&iacute;vica desde la sociedad. Por algo <strong>en el &uacute;ltimo tiempo otro mensaje que se ha estado subrayando es que el consumidor vota con el plato tambi&eacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es el Estado regulando las pr&aacute;cticas de la industria (como es el caso actual de la lucha por el etiquetado frontal de los productos en nuestro pa&iacute;s) lo que no puede faltar, m&aacute;s all&aacute; de los esfuerzo de los padres.</strong> Lo mismo con las toxinas y los ingredientes no permitidos en la comida para ni&ntilde;os, e inclusive, las publicidades enga&ntilde;osas, es el Estado el que deber&iacute;a estar m&aacute;s presente en todas estas instancias, como sucede en otros pa&iacute;ses. En Europa, por ejemplo, el marco regulatorio para determinar la seguridad de una sustancia en X producto antes de que salga al mercado es mucho m&aacute;s s&oacute;lido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de lo org&aacute;nico o no org&aacute;nico me parece que lo importante -de lo que no se habla con claridad- es que la calidad del alimento lo da sea que sea lo menos procesado posible. Si te pones a pensar en un postrecito, por ejemplo. Es algo re caro y, la verdad, es que en la mayor&iacute;a de los casos no le aporta nada a un chico. Mi idea es de simplificar el tema de la alimentaci&oacute;n y evitar caer en estos productos que se venden como s&uacute;per nutritivos desde la publicidad porque no tienen nada de eso y porque adem&aacute;s generan adicci&oacute;n por los niveles de az&uacute;car que tienen, y que son gustos que anulan el paladar y la capacidad de los chicos de animarse a probar otras cosas&rdquo;, cierra Virginia.
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ideal-dieta-saludable-mandato-madres_1_8053257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jun 2021 19:56:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ideal de la dieta saludable, un mandato más sobre las madres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentos,Crianza,Desigualdad,Organización social del cuidado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pandemia profundiza la sociedad del cansancio entre los más jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pandemia-profundiza-sociedad-cansancio-jovenes_1_8034605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21139e50-37a9-4401-8ff2-d4adaf1a36cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pandemia profundiza la sociedad del cansancio entre los más jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La abrupta reestructuración de la rutina laboral frente al Covid-19 puso en evidencia el desequilibrio entre el trabajo y la vida personal. Cómo ven el trabajo los que recién se incorporaron al mercado laboral. Entre la tecnología y la precarización.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo trabajo 20 horas por d&iacute;a, si no estoy trabajando es porque estoy durmiendo o cocinando, porque hasta cuando no estoy activamente trabajando, estoy pensando en trabajo&rdquo;, abre su relato Eugenia, 26, productora en medios, quien agrega que no solo su ocio sino tambi&eacute;n su sociabilidad est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con su profesi&oacute;n. Resulta dif&iacute;cil escucharla sin pensar que de una u otra manera este es el modo en que gran parte de las nuevas generaciones encara hoy el trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Escepticismo a un lado respecto de cualquier slogan, y vengas del paradigma que vengas, ya sea que trabajes full time en un empleo de 9 a 6 o seas <a href="https://revistacrisis.com.ar/notas/el-discreto-encanto-de-ser-freelancer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">freelance</a> e hijo de la llamada gig economy, <strong>hoy</strong> <strong>el equilibrio trabajo-vida personal parece estar cada vez m&aacute;s en d&eacute;ficit, y sentir que vivir para trabajar y no a la inversa es una sensaci&oacute;n compartida y exacerbada por las nuevas tecnolog&iacute;as</strong>.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alrededor del mundo 3 de cada 5 trabajadores dicen que est&aacute;n<a href="https://medium.com/laura-marajofsky/burnout-millennial-una-generaci%C3%B3n-agotada-f7aceec2e2f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;quemados&rdquo; (burned out) </a>y seg&uacute;n un estudio del 2020 en los EEUU son 3 en 4 los que declaran esto. De hecho la economista Juliet Schor tiene <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1162/1088198054084581" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una tesis </a>al respecto que propone que a lo largo de los a&ntilde;os los trabajadores han ido ajustando sus expectativas a medida que el promedio de horas trabajadas aumentaba, es decir, no es que estamos satisfechos con lo que tenemos, sino que nos vamos adaptando (y lo que decimos que queremos) a la realidad que nos toca.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los días siguen teniendo 24 horas y por mucha tecnología que poseamos como herramienta, nuestros cuerpo necesitan descanso, advierten los consultados"
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                Los días siguen teniendo 24 horas y por mucha tecnología que poseamos como herramienta, nuestros cuerpo necesitan descanso, advierten los consultados                            </span>
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        Pero si somos lo que hacemos -o de qu&eacute; trabajamos- y todo es trabajo, entonces pareciera perder sentido la noci&oacute;n misma de trabajo, y por consiguiente tambi&eacute;n de ocio. O como propon&iacute;a la periodista Jill Lepore en una <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2021/05/24/burnout-modern-affliction-or-human-condition?mc_cid=686f485cc8&amp;mc_eid=345459b1db" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial reciente del New Yorker sobre la historia del s&iacute;ndrome de burned out</a>: si el burnout es universal y eterno, entonces es un sinsentido, algo que no tiene ni pies ni cabeza, que no sabemos d&oacute;nde empieza y d&oacute;nde termina. En este sentido, el imperativo moderno de que nuestro trabajo sea parte de nuestro ocio pareci&oacute; venir a romper con una dicotom&iacute;a que incomodaba: &iquest;c&oacute;mo diferenciamos el tiempo que tenemos que estar produciendo para otros, del que podemos dedicarnos a lo que nos interesa a nosotros? Ahora bien, si este modelo aspiracional fuera exitoso, <a href="https://www.buzzfeednews.com/article/annehelenpetersen/millennials-burnout-generation-debt-work" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;estar&iacute;amos as&iacute; de mal?</a> Seg&uacute;n un estudio del a&ntilde;o pasado de Vice Media Group realizado entre j&oacute;venes en todo el mundo, <strong>el 90% se siente estresado diariamente a cuenta de su futuro, s&oacute;lo un 6% dice tener salud y bienestar general excelente, y 2 en 5 dicen que encontrar tiempo para encargarse de su salud es algo dif&iacute;cil.</strong> De igual manera el estudio recalca que <strong>la salud mental es la problem&aacute;tica de mayor impacto en la Generaci&oacute;n Z.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; la idea popularizada en los 90s de tener un equilibrio entre vida personal y laboral, dio paso a un desdibujamiento de los l&iacute;mites consciente y supuestamente elegido, &iquest;pero qui&eacute;nes salieron beneficiados realmente? Ya lo dec&iacute;a el fil&oacute;sofo de moda Byung-Chul Han al hablar de la<a href="https://elpais.com/cultura/2018/02/07/actualidad/1517989873_086219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> autoexplotaci&oacute;n</a> en la sociedad del cansancio hace unos a&ntilde;os y de c&oacute;mo las corporaciones sacan provecho de este <em>leitmotiv</em> de moda. De la mano de los discursos de b&uacute;squeda de bienestar integral y las cr&iacute;ticas a la vida digital, y  con una gran catalizaci&oacute;n de muchos de estos fen&oacute;menos gracias a la pandemia, <strong>el interrogante por la posibilidad de tener un v&iacute;nculo m&aacute;s sano con el trabajo </strong><a href="https://www.theatlantic.com/ideas/archive/2019/02/religion-workism-making-americans-miserable/583441/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>vuelve a quedar sobre el tapete</strong></a><strong> y parece uno de los tema que m&aacute;s aqueja a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pienso que estoy todo el d&iacute;a trabajando porque trato de compensar el asunto &rdquo;necesidad econ&oacute;mica&ldquo; con la vocaci&oacute;n y el inter&eacute;s. Si el mundo fuera un lugar m&aacute;s justo quiz&aacute;s no deber&iacute;a dedicar todas las horas que paso despierta al trabajo (rentado y no rentado). Como generaci&oacute;n millenial encima es muy dif&iacute;cil compararse con nuestros padres. Ellos a mi edad ten&iacute;an hijos, trabajo y una casa. Siento que a nosotros todo nos cuesta m&aacute;s. Le&iacute;a hace unos d&iacute;as que ganamos menos como generaci&oacute;n por nuestros trabajos. Y encima nunca podremos comprarnos una casa con nuestros trabajos precarizados. Cuando leo esas cosas veo que la angustia no es solo m&iacute;a, eso me aliviana un poco pero me vuelve pesimista&rdquo;, dice Ayel&eacute;n, 34, periodista con dos trabajos, administrativa y redactora freelance.
    </p><h3 class="article-text">Entre la b&uacute;squeda de un mayor equilibrio y el imperativo de productividad</h3><p class="article-text">
        Una encuesta pre-pandemia del<a href="https://www.gallup.com/workplace/238085/state-american-workplace-report-2017.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 2017 de Gallup</a> realizada en los EEUU revelaba que el 51% de los trabajadores estar&iacute;a dispuesto a cambiar de trabajo por uno que le permitiera tener m&aacute;s control sobre sus horas, y un 35% por uno que le permitiera tener una ubicaci&oacute;n m&aacute;s flexible. <strong>Junto al avance de la automatizaci&oacute;n del trabajo -y el p&aacute;nico moral que suscita-, la flexibilidad laboral tiene que ser uno de los t&oacute;picos (&iquest;y utop&iacute;as?) m&aacute;s debatidos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si durante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os la flexibilidad permiti&oacute; que algunos trabajadores (sobre todo blancos y de clase media) tuvieran m&aacute;s control sobre sus vidas laborales, teniendo efectos transformadores (sobre todo en la vida de las mujeres), <strong>tal vez sea hora de reconocer que en el siglo XXI no basta solo con la flexibilidad para un bienestar general&rdquo;, </strong>advierte con tino la historiadora feminista <a href="https://aeon.co/users/sarah-stoller" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sarah Stoller</a> en <a href="https://aeon.co/essays/how-did-flexible-work-turn-from-a-feminist-ideal-to-a-trap" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nota</a> donde repasa el origen de las pr&aacute;cticas modernas del flexible working surgidas al calor de la segunda ola de activismo feminista. Sin embargo, lo que Stoller plantea y muchos se est&aacute;n dando cuenta es que <strong>es necesario reexaminar estos triunfos a la luz de las nuevas din&aacute;micas y pr&aacute;cticas de trabajo que se van instalando post-pandemia en la coyuntura econ&oacute;mica global actual.</strong> Seg&uacute;n Stoller lo que fue introducido primero con las madres trabajadoras en mente, y luego generalizado a todos los trabajadores, no s&oacute;lo no ha logrado resolver problemas vinculados al cuidado de los hijos o revertido la genderizaci&oacute;n de tareas del hogar, <strong>sino que podr&iacute;a haberse convertido en una trampa moderna.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una sensaci&oacute;n que es casi imposible sacudirse luego de leerla, sobre todo si observamos la persistente desigualdad en la distribuci&oacute;n de tareas entre madres y padres, pero a&uacute;n si nos enfocamos en las capas m&aacute;s j&oacute;venes de la poblaci&oacute;n o miramos m&aacute;s all&aacute; de los hijos, con las problem&aacute;ticas que esta flexibilidad y falta de l&iacute;mites trajeron aparejados. <strong>&ldquo;La abrupta reestructuraci&oacute;n de la rutina laboral debido al Covid-19 tambi&eacute;n ha puesto de manifiesto cu&aacute;n diferente puede ser el trabajo &rdquo;flexible&ldquo; seg&uacute;n el contexto: liberador para algunos, una prisi&oacute;n para otros&rdquo;</strong>, sigue Stoller aludiendo tanto a la diferencia entre estratos sociales -la fuerza laboral m&aacute;s joven no necesita solo flexibilidad sino estabilidad-, como a los inconvenientes reportados el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio de trabajo en estas condiciones.
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                La conexión permanente no ayuda a poder poner límites a la hora destinadas a trabajar.                            </span>
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        &ldquo;Los jefes no me llamaban antes de las 9 porque me iban a ver en la oficina y post 18 ocurr&iacute;a pero con menos frecuencia. En el tiempo del subte nadie pod&iacute;a pedirme trabajo, sencillamente porque en el subte no tengo wifi ni computadora. Ahora el tiempo de producci&oacute;n es todo el tiempo, cualquier momento. El jefe sabe que est&aacute;s en tu casa y uno siente culpa de no responder inmediatamente, porque, si no te ven, la &uacute;nica forma de probar tu productividad es sobre-produciendo, ser<em> overachiever</em>&rdquo;, se lamenta Emiliana, 31, comunicadora social que trabaja para una dependencia p&uacute;blica y adem&aacute;s hace trabajos freelance. Si bien con la pandemia muchos tuvieron el privilegio de poder trabajar desde sus casas, el tiempo que antes se empleaba en el traslado o haciendo otras actividades que requer&iacute;an presencialidad, ahora queda libre, pero no para ser usado en otras actividades sino para seguir produciendo en un continuo que se hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de sobrellevar y con consecuencias para la <a href="https://www.lanacion.com.ar/sabado/sentados-y-agotados-claves-para-prevenir-dolores-posturales-nid20052021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud f&iacute;sica</a> y <a href="https://www.nytimes.com/es/2021/04/21/espanol/covid-estado-animo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mental</a>. &ldquo;Ahora que no tengo ese tiempo de viaje noto que era tiempo de p&eacute;sima calidad, pero era m&iacute;o y era un tiempo donde pod&iacute;a no trabajar. A&uacute;n cuando no est&eacute;s trabajando, sabes que deber&iacute;as o podr&iacute;as. Un poco como &rdquo;aunque no lo veamos el sol siempre est&aacute;&ldquo; pero con el trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda mi familia es muy trabajadora, de hecho mi mam&aacute; trabaj&oacute; toda su vida much&iacute;simo y me atrever&iacute;a decir que es adicta al trabajo, as&iacute; que dicho y hecho as&iacute; era yo. Siempre pensando que hab&iacute;a que estar trabajando, haciendo cosas, produciendo, que no se pod&iacute;a descansar, que descansar est&aacute; mal, que el poco tiempo libre hay que estar haciendo algo &uacute;til y la verdad es que me cost&oacute; mucho trabajo personal desprogramarme de esas ideas. Soy una persona que no sabe disfrutar, que me cuesta mucho jugar, perder el tiempo, hacer cosas no productivas, pero un d&iacute;a no s&eacute; bien cu&aacute;ndo fue me di cuenta de que eso en realidad no me hac&iacute;a bien y entonces empec&eacute; a buscar espacios de placer&rdquo;, confiesa Dalia, 36, emprendedora, autora y due&ntilde;a de Tienda Fe.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Peleados con el tiempo (libre)</strong></h3><p class="article-text">
        Arist&oacute;teles dec&iacute;a que era el ocio y no el trabajo lo que constitu&iacute;a la esfera m&aacute;s significativa de la vida en la que nuestro potencial como individuos puede ser alcanzado, pero para los<em> millennials</em> y m&aacute;s all&aacute; pareciera ser el trabajo el espacio en d&oacute;nde se pone en juego no solo nuestro estatus social como &ldquo;ciudadanos&rdquo; sino tambi&eacute;n nuestra identidad. <strong>&iquest;Pero qu&eacute; queda de nosotros cuando sacamos eso? &iquest;Ser&aacute; por ello tambi&eacute;n que para esta generaci&oacute;n las crisis laborales se parecen mucho a las existenciales?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi vida est&aacute; muy atravesada por mi trabajo porque yo soy mi trabajo, al final del d&iacute;a yo soy un producto que se est&aacute; vendiendo para trabajar x cosa. Yo me estoy vendiendo para que alguien invierta en m&iacute;. Y estoy trabajando siempre para poder producir m&aacute;s trabajo, porque hay mucha gente haciendo lo mismo y ten&eacute;s que asegurarte que vas a seguir trabajando para poder seguir pagando el alquiler&rdquo;, acota Eugenia sobre un imperativo de &eacute;poca: <strong>ya no hablamos de trabajar solamente, tambi&eacute;n de vendernos a nosotros mismos continuamente. </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me levanto y lo primero que hago antes de salir de la cama es revisar los mails y los<em> calendars</em> del d&iacute;a, pero tambi&eacute;n aprend&iacute; a decir que &rdquo;no&ldquo; a un mont&oacute;n de cosas, hay que cortar tambi&eacute;n con el FOMO. Algo que empec&eacute; a hacer hace unos meses es diagramar mis momentos de descanso y sociales no relacionados con mi trabajo. El trabajo el a&ntilde;o pasado me salv&oacute; la pandemia, el haber estado tan ocupada hizo que no tuviera tiempo ni ganas de pensar en otras cosas que estaban pas&aacute;ndome alrededor que me podr&iacute;an haber pegado mal. Que tambi&eacute;n es un mecanismo de autodefensa: si no estoy ocupada, me busco cosas para estar ocupada para no tener que pensar en otro tipo de situaciones&rdquo;, completa Eugenia.
    </p><p class="article-text">
        El FOMO -las siglas en ingl&eacute;s que significan&nbsp;<em>fear of missing out o </em>&ldquo;temor a dejar pasar&rdquo; o &ldquo;temor a perderse algo&rdquo;- sumado a la ubicuidad de la tecnolog&iacute;a, al creciente uso de las redes sociales y la pandemia generaron un caldo de cultivo para nada favorecedor, as&iacute; lo explica Agustina Kupsch de <a href="https://www.instagram.com/panopticodegenero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pan&oacute;ptico de G&eacute;nero</a>, investigadora de la UNSAM quien estudia este tema y resalta que la desconexi&oacute;n y el ocio son los &ldquo;nuevos lujos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el hecho de vivir conectados 24/7, en contexto de pandemia y confinamiento nos permite establecer y mantener los v&iacute;nculos, podemos hacer casi cualquier actividad, compartimos nuestra cotidianeidad y experiencias en vivo. La vida en streaming. Pero ese estar conectados y &rdquo;disponibles&ldquo; todo el d&iacute;a tiene consecuencias, y sumado a las nuevas formas de trabajar que supimos conseguir para adaptarnos a la nueva normalidad, hizo que la esfera de la intimidad se mezclara con la laboral y ahora estamos todos bailando a <strong>un ritmo humanamente insostenible a largo plazo. Porque los d&iacute;as siguen teniendo 24 horas, y por mucha tecnolog&iacute;a que poseamos como herramienta, nuestros cuerpo, y nuestros cerebros son limitados, y necesitan descanso (entre otros lujos)&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para Ignacio, 34, montajista que trabaja en post-producci&oacute;n de cine y tv, tanto la propia din&aacute;mica de la autogesti&oacute;n que conlleva una cuota de gran ansiedad, como la pandemia, son dos grandes catalizadores del estado de intranquilidad que mucha gente joven experimenta. &ldquo;Sin dudas el <em>zeitgeist millennial </em>combina el mandato de la autogesti&oacute;n por un lado, pero sin dejar de reconocer al mismo que es muy perjudicial para la salud mental estar absolutamente todo el tiempo pendiente del trabajo, que para m&iacute; est&aacute; entrelazado absolutamente con mis intereses y hobbies. Al menos en mi caso, que todo lo que hago en mi tiempo libre es tambi&eacute;n frente a una pantalla. La pandemia trae la dificultad adicional de la imposibilidad de la vida social (o de una vida social presencial), entonces me encuentro a m&iacute; mismo mirando tutoriales de <em>After Effects</em> un s&aacute;bado a las 2 de la ma&ntilde;ana, cuando quiz&aacute;s normalmente estar&iacute;a en un bar tomando una cerveza&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El amor a lo que hacemos, &iquest;tambi&eacute;n es una trampa?</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo la suerte de trabajar de lo que me gusta, pero a esta altura de mi vida no creo tener otras opciones realmente, dado que no s&eacute; hacer otra cosa. As&iacute; que supongo que es un arma de doble filo&rdquo;, asume Ignacio entre resignado y orgulloso, entendiendo que no todo lo que reluce es oro.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &ldquo;</strong>Para quienes no vivimos de lo que amamos hay una presi&oacute;n por &rdquo;tener proyectos&ldquo; as&iacute; tu vida no es tan &rdquo;hueca&ldquo; o con poco &rdquo;amor por lo que haces&ldquo;. Bocha de imperativos que no s&eacute; qui&eacute;n los cre&oacute;, pero existen. Me doy cuenta de que me la paso trabajando. Mi pareja me lo ha hecho notar, cuando estoy casi a cualquier hora hablando por Whatsapp sobre mis proyectos. Lo autogestivo es un trabajo 24/7. Y eso que no soy una adicta al trabajo. Creo que hay un poco de autoexplotaci&oacute;n en todo esto, con la excusa del amor o la vocaci&oacute;n. Me cuesta lidiar con esta idea, trato de tener un d&iacute;a libre a la semana porque necesito refrescar mi mente. Adem&aacute;s realmente es dif&iacute;cil tener ideas nuevas cuando est&aacute;s todo el d&iacute;a en modo robot del trabajo&rdquo;, completa Ayel&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Muchas reacciones en relaci&oacute;n a la b&uacute;squeda de sentido en el trabajo se conectan directamente con el achicamiento de ciertos &aacute;mbitos de nuestras vidas (entretenimiento, sociabilidad, vida p&uacute;blica, educaci&oacute;n, etc) a ra&iacute;z de la pandemia, en los cuales canalizar otros intereses. &ldquo;Con la baja de tantas actividades que ten&iacute;amos, que terminaron reducidas a su m&iacute;nima expresi&oacute;n, el trabajo es eso que s&iacute; podemos hacer. Creo que tambi&eacute;n empec&eacute; (excesivamente) a buscar en el laburo la satisfacci&oacute;n personal que no encuentro en otros lados. Antes no era as&iacute;. La p&eacute;rdida de socializaci&oacute;n es algo que me peg&oacute; muy fuerte: veo en vivo y en directo a mi vida social empeque&ntilde;ecerse frente a mis ojos lo cual me llena de ansiedad. Hay una especie de FOMO de pandemia que es: seguramente los otros est&eacute;n atravesando esto mejor que yo, est&aacute;n saliendo m&aacute;s, haciendo m&aacute;s cosas, conociendo m&aacute;s gente, teniendo m&aacute;s logros profesionales, est&eacute;n mejor emocional y mentalmente. Y eso te aniquila&rdquo;, concluye Emiliana.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La forma de trabajar un debate mundial que comenzó antes de la pandemia                            </span>
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        Mientras algunos siguen intentando<a href="https://www.newyorker.com/science/maria-konnikova/three-day-week" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> acortar la semana laboral</a> alineados con el argumento de que no se necesita trabajar tanto para suplir nuestras necesidades y que las jornadas largas s&oacute;lo sirven a la agenda pol&iacute;tica y cultural capitalista, otros como <a href="https://aeon.co/users/jamie-mccallum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jamie McCallum</a>, autor del reciente <a href="https://www.jamiekmccallum.com/books" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Worked Over:How Round-the-Clock Work Is Killing the American Dream</a>, proponen trascender y desarmar la <a href="https://aeon.co/essays/how-the-work-ethic-became-a-substitute-for-good-jobs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;tica de trabajo</a> con la que criaron a generaciones. Para McCallum lo que realmente importa es lo que hacemos fuera del trabajo para fortalecer nuestras comunidades. &ldquo;He tenido muchos a&ntilde;os jornadas laborales de hasta 16/17 horas, lo cual me parec&iacute;a normal y necesario para poder obtener el mayor conocimiento o llegar a un estado de perfecci&oacute;n, pero &iquest;qu&eacute; es la perfecci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; es la felicidad? En muchas conversaciones profundas conmigo mismo o con amigos nos preguntamos: &iquest;Qu&eacute; es tener una buena calidad de vida? Muchos se quedan en medio sin saber qu&eacute; decir&rdquo;, se pregunta Steve, 30, cocinero y trabajador freelance en diversos proyectos gastron&oacute;micos. Las respuestas no est&aacute;n clara y no solo para Steve.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pandemia-profundiza-sociedad-cansancio-jovenes_1_8034605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jun 2021 10:12:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pandemia profundiza la sociedad del cansancio entre los más jóvenes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Pandemia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Neuroarquitectura y confinamiento: los espacios que habitamos y cómo nos habitan ellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/neuroarquitectura-confinamiento-espacios-habitamos-habitan_1_8038125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/244bf2b1-9c5b-4da3-bc01-96e85ca14848_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Neuroarquitectura y confinamiento: los espacios que habitamos y cómo nos habitan ellos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Pueden acaso las casas pensarse como una continuación natural de nuestros estados mentales y emocionales?</p></div><p class="article-text">
        Yendo de la cama al living hoy m&aacute;s que nunca. Con el confinamiento pasamos gran parte del tiempo en unos pocos cuartos en nuestras casas, adecuando rutinas, actividades y hasta estados de &aacute;nimo a ellos, y viceversa. <strong>&iquest;Pueden acaso los espacios que habitamos pensarse como una continuaci&oacute;n natural de nuestros estados mentales y emocionales?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En pandemia hemos estado condicionados a pasar tanto tiempo en los mismos espacios de nuestras casas que caus&oacute; que nuestro d&iacute;a a d&iacute;a sea a&uacute;n m&aacute;s rutinario de lo normal. El cambio de ambiente, sentir que est&aacute;s activo, movi&eacute;ndote o &rdquo;cambiando de aire&ldquo; da un sentido de orientaci&oacute;n y ayuda a despejarse. M&aacute;s que nunca es cuando las personas se est&aacute;n dando cuenta lo mucho que influye el tipo de ambiente en el que viven, y se han visto obligadas a repensar sus espacios personales&rdquo;, explica desde Holanda la arquitecta Stephany Knize, egresada del Savannah College of Art and Design.
    </p><p class="article-text">
        No importa si es en Amsterdam, Buenos Aires o Ushuaia. &ldquo;Cada d&iacute;a hay m&aacute;s gente comprando plantas para el interior, moviendo muebles para sentir que cambiaron de escena, pintando paredes, dejando la ventana abierta para que ventile el espacio cuando antes prefer&iacute;an el aire acondicionado. &iquest;Cu&aacute;ntos cambios han realizado en sus espacio durante este &uacute;ltimo a&ntilde;o?&rdquo;,<em> pregunta Knize.</em>
    </p><p class="article-text">
        Si desde hace un tiempo se viene indagando en la <a href="https://medium.com/laura-marajofsky/puede-una-ciudad-ser-aburrida-o-estimulante-dise%C3%B1o-urbano-la-escenograf%C3%ADa-de-nuestra-vida-dec5761db076" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psicolog&iacute;a del urbanismo </a>y en el dise&ntilde;o de ciudades inteligentes con exponentes como Peter Zumthor o Jan Gehl, con la pandemia y la creciente <strong>intersecci&oacute;n entre psique, espacio y salud</strong> adquiere m&aacute;s sentido y, por ende, se le est&aacute; dedicando al tema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No sorprende entonces que se le preste m&aacute;s atenci&oacute;n al 6x6 en el que pasamos gran parte de nuestros d&iacute;as. Donde sol&iacute;amos comer y dormir ahora tambi&eacute;n trabajamos, festejamos cumplea&ntilde;os, educamos a los ni&ntilde;es e infinidad de otras tareas que se montan unas sobre otras como los d&iacute;as que ya lleva esta agotadora pandemia mundial. Sin embargo, <strong>la influencia ambiental sobre la salud, aunque puesta de manifiesto por el Covid-19, no es algo nuevo pero se revaloriz&oacute;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; es exactamente la neuroarquitectura? La combinaci&oacute;n de elementos de diversos campos para constituir un enfoque <a href="https://www.xn--ministeriodediseo-uxb.com/actualidad/neuroarquitectura-el-poder-del-entorno-sobre-el-cerebro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multidisciplinario </a>sobre la arquitectura. <strong>Se consideran aspectos psicol&oacute;gicos y emocionales a la hora de planificar y dise&ntilde;ar ambientes que, al final del d&iacute;a, incentiven determinados estados de &aacute;nimo sobre el individuo. </strong>En este campo se emplean mediciones de la actividad cerebral de las personas cuando est&aacute;n interactuando con un espacio construido, mientras toca materiales, observa sus dimensiones o siente su temperatura. Estos datos se combinan con la frecuencia card&iacute;aca o un electroencefalograma para observar c&oacute;mo cambian los niveles de estr&eacute;s o ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde hace ya unos a&ntilde;os, muchos campos de conocimiento est&aacute;n nutri&eacute;ndose de la neurociencia. De su aplicaci&oacute;n a la arquitectura surge la Neuroarquitectura. &Eacute;ste es un t&eacute;rmino muy reciente, que exige la aplicaci&oacute;n de los rigurosos procesos de la neurociencia en el estudio de la dimensi&oacute;n cognitivo-emocional del dise&ntilde;o arquitect&oacute;nico, con el objeto de ofrecer espacios optimizados (hospitales que favorezcan la recuperaci&oacute;n de sus pacientes, aulas que potencien el aprendizaje, oficinas que contribuyan a aumentar la productividad, espacios comerciales que favorezcan la intenci&oacute;n de compra, viviendas que potencien el bienestar, etc.)<em>&rdquo;, </em>explica Carmen Llinares Mill&aacute;n, profesora de la Escuela T&eacute;cnica Superior de Ingenier&iacute;a de Edificaci&oacute;n de la Universidad Polit&eacute;cnica de Valencia, especializada en analizar la <strong>influencia psicoemocional en el ser humano de los espacios arquitect&oacute;nicos.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las aplicaciones de las investigaciones del laboratorio incluyen experiencias <strong>a nivel sanitario centradas en la reducci&oacute;n del estr&eacute;s, a nivel comercial el dise&ntilde;o de puntos de venta de empresas, </strong>sobre todo aquellas que quieren cambiar su imagen,<strong> y en lo urbano, desarrollos vinculados con la sensaci&oacute;n de seguridad de los peatones, ya que como cuentan, desde la ciudadan&iacute;a hay una gran demanda.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>Mientras que el cerebro controla nuestro comportamiento y los genes dirigen el dise&ntilde;o y la estructura del cerebro, el ambiente puede modular la funci&oacute;n de los genes y, en &uacute;ltima instancia, la estructura del cerebro cambiando nuestro comportamiento. Al planificar los entornos en los que vivimos, el dise&ntilde;o arquitect&oacute;nico cambia nuestro cerebro y nuestra conducta&rdquo;, explicaba <a href="https://www.worktechacademy.com/neuroarquitectura/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fred Gage</a>, neurocient&iacute;fico del <strong>Salk Institute</strong> y disc&iacute;pulo de Jonas Salk, quien fuera considerado el padre de la neuroarquitectura. La historia cuenta que a mediados de los cincuenta Salk, quien estaba investigando una vacuna contra la poliomielitis, tom&oacute; un viaje inspiracional a Italia, donde pas&oacute; una temporada en el Convento de San Francisco, una construcci&oacute;n del siglo XIII. Volvi&oacute; de su viaje renovado y con nuevas ideas, por lo que convoc&oacute; al arquitecto Louis Kahn y juntos construyeron el Instituto Salk, que hoy es un centro de investigaci&oacute;n de vanguardia con sede en California.
    </p><p class="article-text">
        No parece dif&iacute;cil pensar que si en pleno auge de las neurociencias -y con cada vez m&aacute;s hallazgos en el campo de la epig&eacute;netica (el estudio de la relaci&oacute;n entre influencias gen&eacute;ticas y ambientales en el ADN)-, nos volvamos hacia el espacio y pensemos no s&oacute;lo c&oacute;mo est&aacute; impactando nuestra salud emocional,<strong> sino tambi&eacute;n c&oacute;mo obtener evidencia mensurable para desarrollar dise&ntilde;os y pol&iacute;ticas. </strong>En la era del big data, nada ni nadie escapa a un an&aacute;lisis cuantificable, aunque, todav&iacute;a, el acceso a servicios de neuroarquitectura est&eacute; fuera del alcance del consumidor final.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces, &iquest;qu&eacute; importancia reviste una disciplina como la neuroarquitectura hoy en d&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>El uso de nuestras viviendas, de forma intensiva y prolongada ha puesto en valor el papel del h&aacute;bitat y ha reabierto el debate sobre c&oacute;mo queremos que sean. De hecho, son varios los autores que apuntan a un nuevo paradigma con el centro del dise&ntilde;o en el usuario para conseguir que las viviendas contribuyan, a trav&eacute;s de su dise&ntilde;o, a mejorar nuestro bienestar emocional<em>&rdquo;</em>, apunta Millan.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Knize explica que quiz&aacute;s la frase c&eacute;lebre de Louis Sullivan<em> </em><em><strong>&ldquo;form follows function&rdquo; </strong></em><strong>podr&iacute;a ser hoy remplazada po</strong><em><strong>r &ldquo;form follows feeling&rdquo;</strong></em> (la forma sigue al sentimiento). Y es que nos hemos dado cuenta que tanto nuestras emociones como pensamientos est&aacute;n asociados con los espacios que nosotros mismos creamos en nuestro hogar. Y que son <strong>par&aacute;metros que arquitectos y dise&ntilde;adores de interiores van a utilizar para crear una experiencia final que sea integral y satisfactoria. </strong><em>&ldquo;</em>Tuvo que pasar una pandemia para crear ambientes saludables, sustentables para las actividades diarias. Cada persona tiene una habilidad innata para adecuarse al espacio y, al mismo tiempo, hacer que el espacio se acomode a uno. Por eso, y por lo que estamos viviendo, es tan necesario habitar espacios que den sentimientos de esperanza e inspiraci&oacute;n, para que as&iacute; el trauma psicol&oacute;gico o social que gener&oacute; la pandemia no sea tan profundo y tr&aacute;gico&rdquo;.<em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/neuroarquitectura-confinamiento-espacios-habitamos-habitan_1_8038125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Jun 2021 10:12:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Neuroarquitectura y confinamiento: los espacios que habitamos y cómo nos habitan ellos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pandemia,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otras maneras de concebir la intimidad: asexualidad, grisexualidad, demisexualidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maneras-concebir-intimidad-asexualidad-grisexualidad-demisexualidad_1_7931915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcfceffa-12da-4633-8c46-4d79f6413d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otras maneras de concebir la intimidad: asexualidad, grisexualidad, demisexualidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo es sentir amor y experimentar intimidad pero sin atracción sexual constante? En un contexto como el actual, cuando el contacto físico se ve limitado, vale la pena preguntarse por otras formas de sentir y experimentar.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi camino hacia la asexualidad empez&oacute; hace 4 a&ntilde;os cuando estaba en pareja. Rara vez ten&iacute;a ganas de tener relaciones y me sent&iacute;a presionada, no por &eacute;l sino porque en ese momento no sab&iacute;a que ser alosexual era una posibilidad y no una obligaci&oacute;n. En aquel entonces, me preocupaba mucho porque no ten&iacute;a donde encajar, no ten&iacute;a nadie con quien sentirme identificada y no lo hablaba porque sent&iacute;a que era un problema que ten&iacute;a que resolver, no era normal&rdquo;. La que habla es Paloma, de 23 a&ntilde;os, quien se define como bisexual, poliamorosa y grisexual, y cuenta su experiencia al descubrir que mucho de lo que le pasaba no solo no era anormal, sino que existe todo un universo sexoafectivo por fuera de la alosexualidad o alonormatividad.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>alosexualidad </strong>es un t&eacute;rmino que se utiliza para referirse a la gente que experimenta deseo y atracci&oacute;n sexual por otros, as&iacute; como tambi&eacute;n se utiliza alonormatividad para describir la idea o mandato de que todos somos alosexuales. Sin embargo, como diversos axiomas en el terreno de lo social y afectivo que se vienen desarmando en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, <strong>la noci&oacute;n de que todos experimentamos la atracci&oacute;n por otras personas de la misma manera pareciera ser uno de los &uacute;ltimos bastiones sexuales en pie.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seg&uacute;n cifras oficiales, se estima que el 1% de la poblaci&oacute;n es asexual, que no es una enfermedad, un complejo o trastorno, una fase pasajera, o siquiera una elecci&oacute;n,</strong> y que para muchas personas no s&oacute;lo se manifiesta como un estilo de vida sino una orientaci&oacute;n sexual m&aacute;s. De la mano de la asexualidad tambi&eacute;n, recientemente, se ha comenzado a hablar de otros &ldquo;gradientes&rdquo; sexoafectivos entre la asexualidad y la alosexualidad -entendidos como los polos opuestos-, como por ejemplo la<strong> grisexualidad</strong> (<strong>solo siente atracci&oacute;n sexual hacia otra persona que cumpla una determinada caracter&iacute;stica, circunstancia o situaci&oacute;n</strong>) o <strong>demi-sexualidad (solo experimentan deseo sexual hacia la persona hacia la que sienten atracci&oacute;n rom&aacute;ntica o intelectual</strong>). Si bien hay quienes consideran que la gri- o demisexualidad est&aacute;n en el espectro de la asexualidad, son orientaciones diferenciadas, y de hecho esta &uacute;ltima es considerada <strong>la quinta orientaci&oacute;n sexual </strong>(junto a la heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad, sexualidad, pansexualidad) y la proporci&oacute;n de gente que la experimenta es a&uacute;n menor que la asexualidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre tuve relaciones sexo-afectivas (que en muchos casos eran m&aacute;s afectivas que sexuales) largas y a distancia, en diferentes ciudades o provincia. Cuando ya empec&eacute; a salir y a relacionarme con m&aacute;s personas no me sent&iacute;a c&oacute;moda con la idea de chonguear o estar con una persona diferente todo el tiempo, como que necesito tiempo para sentir atracci&oacute;n sexual. Con el tiempo empec&eacute; a leer varias cosas sobre sexualidad y encontr&eacute; el t&eacute;rmino demisexual y me llam&oacute; la atenci&oacute;n porque no lo hab&iacute;a escuchado antes y me pareci&oacute; que iba conmigo. El a&ntilde;o pasado, en plena cuarentena estricta, hab&iacute;a cortado dos v&iacute;nculos y estuve mucho tiempo casi asexual. A&uacute;n no encuentro las palabras correctas para expresarlo pero me sent&iacute;a as&iacute;. Nada me motivaba ni me daba placer. Era algo como bueno, estoy bien as&iacute;, lo &uacute;nico que quiero son mimos, mirar pelis y comer helado. Al tiempo, casi llegando a noviembre, conoc&iacute; a una persona de otro pa&iacute;s y me revivi&oacute; el deseo sexual pero, de nuevo, no con cualquiera&rdquo;, explica Mavi, de 28 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de relatos puede ser resultar confuso para aquellos que todav&iacute;a piensan de forma binaria la sexualidad, pero sobre todo que no entienden a la misma como algo fluido, en tanto, seg&uacute;n especialistas, <strong>lo que le ocurre a muchas personas es que a lo largo de su vida pueden transitar de una orientaci&oacute;n a otra, o simplemente no se posicionan de modo tan claro en ning&uacute;n punto del espectro.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Día Internacional de la Asexualidad                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Ni blanco ni negro</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, abundan los prejuicios y malas concepciones en torno a qu&eacute; significa ser asexual o arom&aacute;ntico. Conforme nuestras ideas sobre g&eacute;nero y relaciones (tipos de parejas y otros modelos socioafectivos) han ido mutando y flexibiliz&aacute;ndose, la asexualidad todav&iacute;a permanece como un territorio del que poco se escribe o habla, y err&oacute;neamente asociado con disfunciones o el celibato. Si de desarmar preconcepciones se trata, pareciera que dar un debate sobre <strong>la posibilidad de tener relaciones rom&aacute;nticas o intimidad sin sexo, la asexualidad es una nueva frontera a atravesar.</strong> En particular en una cultura donde la sexualizaci&oacute;n -algunos dir&iacute;an h&iacute;per- de los individuos es constante, <strong>y el relato del deseo sexual como algo continuo, inagotable y &ldquo;rendidor&rdquo; se presenta como la norma, </strong>y hasta un par&aacute;metro que concede estatus social<strong>. Pero quiz&aacute;s, y m&aacute;s todav&iacute;a hoy cuando el contacto f&iacute;sico y sexual se ve limitado, es que vale la pena preguntarnos por otras maneras de sentir y experimentar la intimidad sexual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>En el universo cis y heterosexual en el que viv&iacute;a no se hablaba de esto, se daba por sentado que todes sent&iacute;an atracci&oacute;n y deseo constante, lo sent&iacute;a casi obligatorio para poder llevar adelante un v&iacute;nculo y, adem&aacute;s, sent&iacute;a que estaba en una edad donde la sociedad esperaba que yo viviera teniendo relaciones, que experimentara y conociera. Estaba tan presente esa presi&oacute;n social que lo cumpl&iacute;a de igual forma, pero siempre terminaba insatisfecha, asqueada, con una aversi&oacute;n enorme durante d&iacute;as. Y entraba en contradicci&oacute;n porque yo s&iacute; sent&iacute;a deseo cada tanto pero creo que al estar esa palabra culturalmente tan ligada al sexo pensaba que era por ah&iacute; donde se explotaba. Despu&eacute;s de asistir a algunas reuniones de AgruPAs logr&eacute; amigarme con lo que sent&iacute;a y dej&eacute; de exigirme en ese constante intento de darle a la sociedad lo que espera de mi&rdquo;,<em> </em>cuenta Daniela, de 26 a&ntilde;os, trans no binarie y asexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra aclaraci&oacute;n importante: ser asexual (ACE) no implica no tener deseo o actividad sexual (s&oacute;lo no sentir atracci&oacute;n sexual), tampoco no poder tener relaciones rom&aacute;nticas (hay heterom&aacute;nticos, homorom&aacute;nticos, birom&aacute;nticos);</strong> si bien hay arrom&aacute;nticos o ARRO (sin atracci&oacute;n rom&aacute;ntica pero que podr&iacute;an sentir atracci&oacute;n sexual),<strong> abriendo la necesidad de revisar nociones en torno a conceptos aparentemente cerrados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, sentir amor por mi pareja y tener deseo sexual muy de vez en cuando es normal. Ambos creemos que lo m&aacute;s importante es el amor y el deseo de estar juntos y la sexualidad puede estar en alg&uacute;n momento y en otros no. No sentimos que falte intimidad por no tener relaciones, porque nuestra definici&oacute;n de intimidad est&aacute; muy ligada a pasar tiempo juntos, ya sea personal o virtualmente, charlar sobre c&oacute;mo nos sentimos y por suerte tenemos muy linda comunicaci&oacute;n, que es fundamental cuando hay una diferencia tan grande entre ambos como lo es el deseo sexual que experimentamos (o no). En cuanto a otras personas, mi inter&eacute;s es solo birrom&aacute;ntico, cuando me interesa alguien estoy abierta a que eso resulte algo rom&aacute;ntico pero en lo &uacute;ltimo que pienso es en lo sexual y a veces incluso me resulta inc&oacute;modo. Prefiero otras formas de tener intimidad&rdquo;, sigue Paloma.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a la organizaci&oacute;n internacional <a href="https://www.asexuality.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>AVEN (The Asexuality Visibility and Education Network) </strong></a>si bien ser asexual implica no experimentar atracci&oacute;n sexual hacia otras personas, esto <strong>no necesariamente indica que las personas asexuales no puedan sentir otras formas de atracci&oacute;n, sentir deseo y excitaci&oacute;n sexual (en tanto funci&oacute;n biol&oacute;gica), tener fantas&iacute;as sexuales, masturbarse, o inclusive, tener sexo con otros bajo circunstancias espec&iacute;ficas.</strong> De hecho, la posici&oacute;n respecto del sexo puede variar de persona en persona dentro del espectro de la asexualidad: algunos pueden ser <em>&ldquo;sex-favourable&rdquo;</em>, otros estar abiertos a tener experiencias sexuales o dar placer en vez de recibir sea con una pareja o alguien a quien se sientan atra&iacute;dos emocionalmente, mientras que otros sentir&aacute;n poco o nada de inter&eacute;s, neutralidad y algunos sentir&aacute;n rechazo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conocer si alguien es asexual es entender la forma que toma su atracci&oacute;n sexual, pero no implica saber si experimentan deseo sexual o inclusive si tienen sexo. Lo mismo puede decirse de la orientaci&oacute;n sexual de cualquier otra persona, en s&iacute; misma dice poco&rdquo;, esclarece <a href="https://aeon.co/essays/what-being-asexual-or-aromantic-tells-us-about-sex-and-romance" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una completa y extensa nota sobre el tema en la revista AEON</a>, donde se intenta delinear algo que suele embarrar la cancha: la diferencia entre <strong>deseo, excitaci&oacute;n y actividad sexual. Deseo implica querer obtener placer sexual pero no necesariamente con alguien en particular, y se diferencia de la atracci&oacute;n sexual que podemos o no sentir con y por alguien.</strong> Y lo que es m&aacute;s importante, todas estas cosas no siempre van juntas, por lo que asociar la asexualidad con disfunciones sexuales o falta de deseo sexual general es un error.
    </p><h3 class="article-text">Amor sin sexo</h3><p class="article-text">
        Si estamos acostumbrados a pensar que lo que distingue al amor rom&aacute;ntico de otras formas de afecto, como puede ser una amistad, es precisamente lo sexual,<strong> &iquest;c&oacute;mo es sentir amor y experimentar intimidad pero sin atracci&oacute;n sexual? </strong>Este &ldquo;default&rdquo; se inscribe inclusive en la ley, ya que, por ejemplo, ciertos pa&iacute;ses consideran que una uni&oacute;n o matrimonio no es v&aacute;lida en tanto no se consuma sexualmente. Tan axiom&aacute;ticas son las concepciones en torno al sexo y el amor, que para las personas en el espectro asexual resulta dif&iacute;cil aceptarse y sostener relaciones rom&aacute;nticas de cualquier tipo, precisamente porque <strong>se suele pensar en el sexo como la forma m&aacute;s acabada o intensa de intimidad.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Se cree que si no hay atracci&oacute;n sexual es porque unx tanto no lo quiere al otrx. Y est&aacute; tan ligada tambi&eacute;n la intimidad al sexo que resulta dificultoso aceptar otras formas de llevarla adelante. Como si el sexo fuese una pieza faltante, importante y que se siente que no est&aacute; ah&iacute;, que es la culpa de alguien. As&iacute; lo sintieron mis v&iacute;nculos. Es un baj&oacute;n, un momento donde siempre la careteo si me gusta la persona y quiero continuar la relaci&oacute;n, pero eventualmente se cae. Todos mis v&iacute;nculos hasta el momento han sido con personas alosexuales. Para mi me es indiferente, me olvido que existe la atracci&oacute;n y el deseo sexual y solo lo recuerdo cuando viene el planteo desde la otra parte. Suelo acceder, pero como quien se prende a ver una pel&iacute;cula que al otrx le interesa, s&eacute; que en alg&uacute;n momento se va a terminar y cumplo con el momento. No me suma nada hacerlo, siento que es una actividad como cualquier otra que no me genera ning&uacute;n tipo de inter&eacute;s. Sobrevalorada dir&iacute;a&rdquo;, agrega Daniela, cristalizando esta sensaci&oacute;n de incompletitud que se asocia con el amor en el espectro asexual.
    </p><p class="article-text">
        Empezar a considerar seriamente y escuchar sin estigmas las experiencias de las personas asexuales <strong>podr&iacute;a ampliar nuestro espectro de lo que implica tener intimidad, y adem&aacute;s, buen sexo, ya que este &uacute;ltimo puede estar vinculado de distintos modos, con variabilidad en el tiempo y la intensidad, a la atracci&oacute;n, el deseo y el goce f&iacute;sico alternativamente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las ocasiones que tengo sexo, disfruto de eso pero no logro identificarme con la narrativa del deseo sexual constante o que es lo mejor de la vida, otras actividades me reportan mayor satisfacci&oacute;n. Hice terapias para encontrar cu&aacute;l era el problema porque pensaba que ten&iacute;a un problema. Pero me pasaba mucho, desde adolescente, que al compartir experiencias con amigas yo no me sent&iacute;a tan entusiasmada por el tema. Manten&iacute;a relaciones amorosas o casuales con personas pero siempre desde el lugar de conocido, entablar un v&iacute;nculo de alg&uacute;n tipo. Disfrutaba m&aacute;s de conocer a alguien que del sexo en s&iacute;, sol&iacute;a ser un complemento o una muestra de amor/cari&ntilde;o para la persona con quien estaba compartiendo mi tiempo. Al d&iacute;a de hoy que estoy en una relaci&oacute;n estable es una muestra de amor, y me ayud&oacute; saber que exist&iacute;a la asexualidad como una cosa real y no era que yo estaba rota para poder entablar un di&aacute;logo m&aacute;s rico con mi pareja sobre el tema sexualidad. Compartir una comida, una charla sincera, es m&aacute;s intimidad que tener sexo&rdquo;, comparte Maru, de 28 a&ntilde;os, quien adem&aacute;s aclara que el tipo de intimidad que comparte con su pareja, a&uacute;n si no lleva siempre un componente sexual, es distinta a las amistades plat&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como activistas nos proponemos visibilizar la diversidad asexual y concientizar sobre la patologizaci&oacute;n, los abusos vinculares y otras violencias sobre nuestras identidades. Por diversidad asexual nos referimos a las personas con alguna identidad dentro del paraguas de la asexualidad: asexuales, grisexuales, demisexuales y otras. Formamos parte de una comunidad con mucha diversidad interior. Si bien podemos tener distintas posiciones o ideolog&iacute;as, identificarse con alguna identidad asexual <strong>no significa tener una posici&oacute;n moralista, negativa o religiosa sobre la sexualidad&rdquo;</strong>, detalla por su lado <strong>AgruPAs</strong> respecto a otro prejuicio asociado a la asexualidad en relaci&oacute;n a una postura moral o religiosa. <a href="https://twitter.com/agrup_as" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>AgruPAs </strong></a>es una organizaci&oacute;n local que agrupa, contiene e informa a gente con esta orientaci&oacute;n sexual y su composici&oacute;n refleja la variedad de posturas y sentires al respecto de la asexualidad. <em>&ldquo;</em>Somos una organizaci&oacute;n que se dedica al activismo asexual. Actualmente participamos en AgruPAs personas asexuales, demisexuales, fraisexuales, grisexuales y litosexuales de diferentes partes de Buenos Aires&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1258164561364111360?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Las redes, un acompa&ntilde;amiento</h3><p class="article-text">
        Otro lugar com&uacute;n en todos los relatos es la falta de informaci&oacute;n al respecto de la asexualidad y la posibilidad, gracias a las redes sociales, de haberse encontrado con pares y sentirse m&aacute;s acompa&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a, usando Instagram, me apareci&oacute; una imagen con la definici&oacute;n de 'asexualidad' y por primera vez dije ES ESTO. De ah&iacute; en m&aacute;s fue todo un camino de aceptar que eso estaba bien, que no ten&iacute;a 'el cosito de la sexualidad' roto ni hab&iacute;a nada que arreglar. Reci&eacute;n ahora puedo aceptar totalmente mi forma de deseo y todo esto fluy&oacute; mucho m&aacute;s en la cuarentena porque mediante Twitter conoc&iacute; much&iacute;sima m&aacute;s gente en el espectro asexual de la que esperaba y me pone muy contenta la visibilidad que se le est&aacute; dando. Actualmente me defino como bisexual, poliamorosa y grisexual&rdquo;, comenta Paloma.
    </p><p class="article-text">
        Existen otros grupos cerrados de Facebook y foros alternativos estilo AgruPAS donde muchos se encuentran para charlar estas cuestiones y buscar apoyo, pero tambi&eacute;n en la b&uacute;squeda de testimonios para esta nota la mayor&iacute;a expres&oacute; que les gustar&iacute;a que se hable y haya m&aacute;s difusi&oacute;n sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jam&aacute;s busqu&eacute; nada al respecto porque siempre cre&iacute; que el problema era yo, que hab&iacute;a algo que no estaba terminando de entender o de hacer bien. A medida que me fui identificando como trans y que empec&eacute; a seguir ciertas cuentas lgbtq+ en Instagram me fui metiendo de a poco en los conceptos de alonormalidad y asexualidad. Yo personalmente me siento muy satisfecha cuando puedo encarar la intimidad desde otra parte, coexistir con las vulnerabilidades del otrx, eso es un momento enorme de intimidad para mi y es hermoso&rdquo;, cierra, agradecida, Daniela.
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maneras-concebir-intimidad-asexualidad-grisexualidad-demisexualidad_1_7931915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jun 2021 10:24:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otras maneras de concebir la intimidad: asexualidad, grisexualidad, demisexualidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si el celular recuerda las fotos y si Internet nunca olvida, ¿cómo vamos a poder olvidar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/si-celular-recuerda-fotos-si-internet-olvida-olvidar_1_7951378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fec84a2e-afb0-41e1-8863-ba450c35d8a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si el celular recuerda las fotos y si Internet nunca olvida, ¿cómo vamos a poder olvidar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué valor y qué peso tienen los recuerdos digitales? ¿Acaso queremos recordar siempre? ¿Están los algoritmos preparados para entender cuándo queremos recordar y cuándo es mejor olvidar? ¿Qué dice la ley al respecto?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;De los cientos de recuerdos que guardo en mis dispositivos y en la nube, la mayor&iacute;a son recuerdos felices, pero algunos son dolorosos, y cuando los algoritmos resurgen estas im&aacute;genes mi sentido del tiempo y los lugares se deforma. Esto se ha visto especialmente pronunciado este a&ntilde;o con la pandemia (&hellip;) Hoy nuestros tel&eacute;fonos vibran con recuerdos. En tiempos normales nos encontrar&iacute;amos bajo presi&oacute;n para recordar cosas por razones pr&aacute;cticas o nos sorprender&iacute;amos con asociaciones entre el presente y el pasado. Sin embargo, ahora que nuestros recuerdos son digitales, son incesantes, azarosos, intrusivos&rdquo;, <a href="https://www.wired.com/story/weddings-social-media-apps-photos-memories-miscarriage-problem/?bxid=5cc9e11cfc942d13eb1f9ce3&amp;cndid=54023397&amp;esrc=bounceX&amp;mbid=mbid%3DCRMWIR012019%0A%0A&amp;source=EDT_WIR_NEWSLETTER_0_DAILY_ZZ&amp;utm_brand=wired&amp;utm_campaign=aud-dev&amp;utm_mailing=WIR_Daily_040621&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=nl&amp;utm_term=list1_p4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se lamenta la periodista Lauren Goode</a>, cuando un a&ntilde;o despu&eacute;s Pinterest, Google y otros sitios le siguen recordando de su propia boda, cancelada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una crónica en The Wired cuenta cómo Internet le recuerda permanentemente a la autora de la nota sobre casamiento cancelado"
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                Una crónica en The Wired cuenta cómo Internet le recuerda permanentemente a la autora de la nota sobre casamiento cancelado                            </span>
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        Durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas con el boom tecnol&oacute;gico, una mayor ubicuidad de las redes sociales y lo acostumbrados que nos hemos vuelto a vivir conectados y mostrando aspectos de nuestra intimidad, la pregunta sobre la permanencia o &ldquo;vigencia&rdquo; de la informaci&oacute;n personal en la web adquiere una preponderancia que abarca distintos aspectos desde lo metaf&iacute;sico a lo legal. <strong>&iquest;Qu&eacute; valor y qu&eacute; peso tienen los recuerdos digitales? &iquest;Acaso queremos recordar siempre? &iquest;Est&aacute;n los algoritmos preparados para entender cu&aacute;ndo queremos recordar y cu&aacute;ndo es mejor olvidar? &iquest;Qu&eacute; dice la ley al respecto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una extensa editorial de la revista Wired indaga en c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a interact&uacute;a con nuestra memoria, nuestra percepci&oacute;n del tiempo y de nosotros mismos. &iquest;Cu&aacute;ntas veces te encontraste viendo fotos de relaciones terminadas gracias al inoportuno feature <em>timehop </em>en los tel&eacute;fonos celulares? &iquest;O cu&aacute;ntas veces Facebook te felicit&oacute; por el aniversario de un trabajo que ya no ten&eacute;s o por la amistad con alguien que ya no ves? <strong>A veces inclusive se trata de recordatorios o datos que ya no est&aacute;n asociados a nuestra persona y que siguen girando en ciclos cibern&eacute;ticos durante a&ntilde;os, sin que nadie ni nada los rectifique.</strong> Por supuesto que algunas de estas cosas pueden parecer temas menores, y sin embargo, como se&ntilde;ala Goode<strong> este software tan ubicuo y cada vez m&aacute;s esencial en nuestras vidas necesita volverse m&aacute;s inteligente.</strong>
    </p><h3 class="article-text">Nuevas formas de la memoria</h3><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son hoy las implicancias culturales y legales de que muchos contenidos o perfiles contin&uacute;en online a&uacute;n cuando han perdido vigencia personal, o incluso deseamos que desaparezcan o se bajen?</strong> Existen consideraciones que van desde el buen gusto absolutamente subjetivo a la legalidad m&aacute;s absoluta, y en el medio existe una sobrevida cibern&eacute;tica que muchas veces escapa a nuestro control con consecuencias indeseadas y de gran impacto personal, como las que describe Goode.
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                    alt="El final del olvido, libro que trata sobre cómo es crecer con las redes sociales."
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                El final del olvido, libro que trata sobre cómo es crecer con las redes sociales.                            </span>
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        <strong>&ldquo;Olvidar era algo que hac&iacute;amos por default, y tambi&eacute;n significa que pod&iacute;as editar tus memorias&rdquo;</strong><em><strong>, </strong></em>explica Kate Eichhorn, investigadora y autora del libro <a href="https://www.amazon.com/End-Forgetting-Growing-Social-Media/dp/067497669X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The End of Forgetting</a>, quien adem&aacute;s sugiere que <strong>cuando &ldquo;editamos&rdquo; nuestros recuerdos estamos permitiendo incorporar nueva informaci&oacute;n, y en algunos casos, lidiar con el trauma, la tristeza o la p&eacute;rdida.</strong> En este sentido cabe preguntarse, <strong>despu&eacute;s de un a&ntilde;o tan duro, &iquest;cu&aacute;nto queremos que nos recuerden en el futuro las fotos y momentos del 2020? </strong>La manera en que procesamos el pasado de forma personal v&iacute;a la tecnolog&iacute;a actual puede no s&oacute;lo inhibir nuestro crecimiento o desarrollo emocional, tambi&eacute;n vincularse con procesos sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro de Eichhorn se centra en c&oacute;mo estos nuevos contextos<a href="https://www.hup.harvard.edu/catalog.php?isbn=9780674976696" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> inciden en los ni&ntilde;os y adolescentes</a> que crecen con las redes sociales y que no se beneficiaron -como muchos de nosotros de m&aacute;s de 35- de pasar la primera mitad de su vida sin Internet. &iquest;Por qu&eacute; no se benefician? Simple, seg&uacute;n Eichhorn porque no tienen la posibilidad de reinventarse y hasta actualizar la imagen personal cuantas veces quieran. <strong>&ldquo;A diferencia de la informaci&oacute;n que se acumula en un anuario o fotos viejas, la informaci&oacute;n que queda en las redes sociales es permanente, lista para resurgir e interrumpir futuras vidas (...) Hist&oacute;ricamente para crecer se trataba de dejar cosas atr&aacute;s, lograr una distancia segura de los eventos dolorosos que t&iacute;picamente marcan la ni&ntilde;ez y adolescencia&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Eichhorn se&ntilde;ala que pareciera que hay sorprendentemente poco escrito al respecto del <strong>impacto espec&iacute;fico de la cultura digital en nuestra memoria mientras crecemos, si bien, cada vez se habla m&aacute;s de la salud mental y los costos asociados al uso de redes sociales de forma continua. </strong>&nbsp;Hace dos a&ntilde;os la ex editora de la revista de culto <em>Rookie </em>y ex-fashion influencer Tavi Gevinson, quien &ldquo;creciera&rdquo; en Internet, <a href="https://www.thecut.com/2019/09/who-would-tavi-gevinson-be-without-instagram.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se lamentaba en un ensayo</a> muy le&iacute;do sobre c&oacute;mo Instagram hab&iacute;a moldeado su persona e identidad. &ldquo;Trato de imaginar un escenario alternativo donde recorro tierras libres de IG, no alcanzadas por el algoritmo, pero no puedo imaginarme c&oacute;mo es esa persona por dentro&rdquo;<em>. </em><strong>No hay que ser famoso como ella o tener miles de seguidores para sentir el peso abrumador -y a largo plazo- que el agujero negro de las redes est&aacute; creando en nuestra psique.</strong>
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                    alt="Quién sería yo sin Instagram?, el título del ensayo de la periodista Tavi Gevinson"
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                Quién sería yo sin Instagram?, el título del ensayo de la periodista Tavi Gevinson                            </span>
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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tan ubicuo se ha vuelto el recordatorio y memorabilia digital, la recurrencia con la que tercerizamos nuestra capacidad de recordar </strong>-entregando datos y rostros a las grandes corporaciones-,<strong> que quiz&aacute;s sea dif&iacute;cil rastrear cuando comenz&oacute; esta &ldquo;monetizaci&oacute;n&rdquo; de los recuerdos</strong>, como le llama Goode, promovida para generar engagement en las apps y capitalizar la nostalgia. Algunos ubican el inicio de esta tendencia cerca del 2010, momento que coincide tambi&eacute;n con la &uacute;ltima d&eacute;cada de explosi&oacute;n en el uso de rrss, facilitando al sistema un mapita cada vez m&aacute;s detallado de nuestras interacciones, preferencias, relaciones y rasgos personales.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aproximadamente en ese momento fueron introducidos muchos features que hoy son cl&aacute;sicos archi-conocidos de las plataformas: en 2015 Facebook lanz&oacute; el &ldquo;On this day&rdquo; o, en criollo, &ldquo;Un d&iacute;a como hoy&rdquo; para recordar fotos y posteos viejos. Algo que Instagram tambi&eacute;n empez&oacute; a ofrecer hace poco con el feature &ldquo;Memories&rdquo; que es muy similar. En 2016, Apple introdujo su propio feature de recuerdos en su app de fotos, y tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde Google sum&oacute; el suyo que le permite a los usuarios de Android ver fotos viejas. Y gracias a que a Yael Marzan, director del equipo de Google Photos se di&oacute; cuenta que<strong> la mayor&iacute;a de nosotros almacena sus fotos en la nube y nunca las vuelve a mirar, </strong>ahora cada vez que entro a la carpeta &ldquo;Fotos&rdquo; de mi celular tengo que ver qu&eacute; estaba haciendo hace dos a&ntilde;os, qu&eacute; historias sub&iacute;a y qu&eacute; &aacute;lbumes viejos tengo sin visitar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que Marzan parte de un presupuesto axiom&aacute;tico: <strong>que siempre vamos a querer recordar -y que la mayor&iacute;a de los recuerdos van a ser positivos. </strong>Adem&aacute;s ahora se asume que cada producto tiene que tener uno de estos <em>memory features </em>y las nuevas plataformas y apps trabajan con esta prerrogativa de desarrollo. <strong>&iquest;Es que acaso no podemos elegir olvidar? &iquest;Es esa una funci&oacute;n para los usuarios que las grandes empresas no est&aacute;n considerando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es bastante m&aacute;s simple de lo que pens&aacute;s, los clicks a viejos contenidos se traducen en engagement y m&aacute;s tiempo en las plataformas mirando publicidad, lo cual redunda en dinero. <strong>Empresas como </strong><a href="https://www.timehop.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Timehop</strong></a><strong> y otras hacen de los recuerdos, un negocio. </strong>Por eso el punto de Goode es tan l&uacute;cido y nos dice mucho no s&oacute;lo sobre c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a del recuerdo nos est&aacute; afectando,<strong> sino tambi&eacute;n sobre las prerrogativas tecnol&oacute;gicas que deber&iacute;amos tener en cuenta a futuro: la funci&oacute;n memoria en las apps deber&iacute;a ser optativa, no deber&iacute;a activarse por default y en un mundo ideal deber&iacute;an dejar de monetizar nuestros recuerdos de forma directa o indirecta. </strong>Un mundo donde tambi&eacute;n los Timelines registren de forma m&aacute;s fidedigna el paso del tiempo.
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                La &quot;nueva nostalgia&quot; que surgió en pandemia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Uno podr&iacute;a preguntarse por qu&eacute; incluso hoy, en plena pandemia, es importante pensar estas cosas. Y es que si la pandemia, se sabe, ha modificado <a href="https://medium.com/laura-marajofsky/nueva-nostalgia-otra-percepci%C3%B3n-del-tiempo-9d6e7c6c0725" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestro v&iacute;nculo con el paso del tiempo</a> <a href="https://www.playground.media/vida/que-dia-es-hoy-busqueda-google-se-disparo-cuarentena-91034" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y la percepci&oacute;n del mismo</a>, el h&aacute;bito de rememorar, sobre todo ante de la imposibilidad de hacer o salir, se ha visto acrecentado. Detenernos a mirar &eacute;pocas en las que sal&iacute;amos libres sin barbijo o nos abraz&aacute;bamos con amigos en fiestas multitudinarias, puede servir tambi&eacute;n como b&aacute;lsamo -aunque no sin un costo. Por ahora para algunos estas fotos es lo &uacute;nico que queda de una normalidad pasada.
    </p><h3 class="article-text">Efectos colaterales de la memoria</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En tu caso ten&eacute;s un ciclo de vida de alguien que no sos, que te sigue alrededor de la web y m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, explica Goode que le comentaba un especialista en tecnolog&iacute;a cuando pregunt&oacute; qu&eacute; hacer, ya que le segu&iacute;an aparecieron fotos de su ex y otras cosas en su iPad, en su tel&eacute;fono...&iexcl;y hasta en su Google Watch! &iquest;C&oacute;mo hacemos para limpiar estos caminos &ldquo;desactualizados&rdquo; que llevan a nosotros, y que nos traen recuerdos m&aacute;s o menos ingratos o muestran informaci&oacute;n desactualizada que puede perjudicarnos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, propone la autora, navegar los settings cambiando o incluso intentado borrar los registros uno por uno puede ser un camino de mucha demanda mental y emocional. <strong>Inclusive si decidimos una opci&oacute;n m&aacute;s rotunda como borrar una cuenta o dar de baja un servicio, el usuario tampoco se garantiza tener el control total de los datos o la experiencia,</strong> porque como ya sabemos los <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/dark-partner-web-parece-mal-disenada-realidad-trampa_1_6989692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opt-out suelen ser casi-imposibles.</a> De hecho, por ejemplo, Apple no te permite dar de baja el feature Memories.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; dice la ley? &ldquo;En primer lugar, es necesario destacar que la ley N&ordm; 26.032 establece que la b&uacute;squeda, recepci&oacute;n y difusi&oacute;n de informaci&oacute;n e ideas de toda &iacute;ndole, a trav&eacute;s del servicio de Internet, se considera comprendido dentro de la garant&iacute;a constitucional que ampara la libertad de expresi&oacute;n. Ahora bien, el derecho a expresarse libremente en la red, como todo derecho, no es absoluto y encuentra l&iacute;mites en nuestro ordenamiento jur&iacute;dico, que cuando se traspasan generan consecuencias.Por su parte, el art&iacute;culo 51 del C&oacute;digo Civil y Comercial consagra la inviolabilidad de la persona humana y el derecho al reconocimiento y respeto de su dignidad, la cual se conforma por los llamados derechos personal&iacute;simos a la imagen, la identidad, el honor, la reputaci&oacute;n y la intimidad, propia y familiar&rdquo;<em>, </em>enmarca<em> </em><strong>B&aacute;rbara Virginia Pe&ntilde;aloza, </strong>abogada y m&aacute;ster en Abogac&iacute;a Digital y Nuevas Tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Respecto a las publicaciones que una persona realice voluntariamente, en la que comparta aspectos &iacute;ntimos, relativos a su identidad o su propia imagen, podr&aacute; eliminarlas cuando desee. Distinto es el caso en el que un tercero, publique algo respecto de una persona. Aqu&iacute; es m&aacute;s complejo pretender que esa informaci&oacute;n &rdquo;se olvide&ldquo;, pues deber&aacute; ponderarse entre la libertad de expresi&oacute;n de quien publica y de quienes tienen derecho a acceder a esa publicaci&oacute;n y de la dignidad de la persona que se ve expuesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, a diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, no se ha reconocido expresamente en la ley el derecho al olvido, si bien ya se han dictado sentencias que lo reconocen. As&iacute; lo explica<em> </em>por su parte <em><strong>Maia Levy Daniel,</strong></em><em> </em>Directora de Investigaci&oacute;n y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas de Centro Latam Digital. &ldquo;Actualmente no contamos con ninguna ley que ampare el llamado &rdquo;derecho al olvido&ldquo; en Argentina, por lo que no tenemos lineamientos claros para determinar en qu&eacute; casos los motores de b&uacute;squeda &mdash;por ejemplo, Google&mdash; deber&iacute;an desindexar contenidos espec&iacute;ficos, lo que podr&iacute;a podr&iacute;a generar una afectaci&oacute;n del derecho de las personas a buscar, recibir y difundir informaci&oacute;n e ideas. La Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos en general, de jerarqu&iacute;a constitucional en Argentina, protegen ampliamente el derecho a la libertad de expresi&oacute;n. Si bien es cierto que hay informaci&oacute;n que puede generar un da&ntilde;o grave en las personas, y es leg&iacute;timo el objetivo de proteger sus datos personales y su derecho a la intimidad, la restricci&oacute;n a la libertad de expresi&oacute;n debe ser sumamente excepcional&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> La desindexación no supone la supresión o cancelación de dato alguno, solo la desvinculación de datos entre sí, que serán más difíciles de encontrar. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro tema importante de aclarar es que <strong>la desindexaci&oacute;n no supone la supresi&oacute;n o cancelaci&oacute;n de dato alguno, solo la desvinculaci&oacute;n de datos entre s&iacute;, que ser&aacute;n m&aacute;s dif&iacute;ciles de encontrar. </strong>&ldquo;Si se quisiera establecer la posibilidad de desindexar contenidos que propone el &rdquo;derecho al olvido&ldquo;, es necesario que se plantee un debate amplio del que surja una ley espec&iacute;fica aprobada por el Poder Legislativo. Esta ley debe determinar en forma clara y precisa en qu&eacute; casos proceder&iacute;a la desindexaci&oacute;n &mdash;por ejemplo, no en casos de informaci&oacute;n que se considere de inter&eacute;s p&uacute;blico y c&oacute;mo se lo define&mdash;, teniendo en cuenta que para poder restringir el derecho a la libertad de expresi&oacute;n las soluciones deben ser razonables y proporcionadas, Adem&aacute;s, es necesario demostrar que la restricci&oacute;n es el &uacute;nico instrumento leg&iacute;timo para proteger otros derechos. Por &uacute;ltimo, deber&iacute;a ser un/a juez/a &mdash;y no una empresa privada&mdash; quien lleve a cabo la ponderaci&oacute;n entre el derecho a la libertad de expresi&oacute;n y, por ejemplo, el derecho a la intimidad&rsquo;,<em> </em>concluye Levy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/si-celular-recuerda-fotos-si-internet-olvida-olvidar_1_7951378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 May 2021 10:18:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si el celular recuerda las fotos y si Internet nunca olvida, ¿cómo vamos a poder olvidar?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Redes sociales,Memoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Melisa Pereyra, la ginecóloga de Instagram: “les hablo a las vaginnials, una generación atemporal, porque todas atravesamos los mismos momentos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/melisa-pereyra-ginecologa-instagram-les-hablo-vaginnials-generacion-atemporal-atravesamos-momentos_128_7948021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d92f241-c674-4e6d-bd8d-1947c8b2ddb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Melisa Pereyra, la ginecóloga de Instagram: “les hablo a las vaginnials, una generación atemporal, porque todas atravesamos los mismos momentos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un mensaje descontracturado y con perspectiva de género, asegura que pone su cuerpo y fluidos para acercar la salud a un a un terreno concreto, real, más allá de la imagen del médico con el guardapolvo. Un fenómeno viral que se transformó en best-seller.</p></div><p class="article-text">
        Melisa Pereyra es ginec&oacute;loga de profesi&oacute;n, pero comunicadora de vocaci&oacute;n. La rompe en redes como <a href="https://www.instagram.com/gineconline/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ginecoline </a>con casi 800.000 de seguidores, concientizando e informando sobre ginecolog&iacute;a en lenguaje ATP. Pereyra les habla sin tapujos y con perspectiva de g&eacute;nero a los <em>&ldquo;vaginnials&rdquo;</em> tanto desde las redes como desde su flamante nuevo libro que ya es bestseller, <strong>&ldquo;V. Ciencia para una geograf&iacute;a &iacute;ntima sin mitos&rdquo;</strong><em><strong>.</strong></em><strong> </strong>&ldquo;Lo que trato de comunicar es que no importa el sexo, la religi&oacute;n, la cultura o la &eacute;poca en la que estemos viviendo, todas atravesamos por los mismos momentos en la ginecolog&iacute;a, a todas en alg&uacute;n momento de la vida nos puede llegar a suceder algo desde lo patol&oacute;gico, a nivel oncol&oacute;gico, infeccioso, fisiol&oacute;gico e inclusive, desde lo que nunca se hablaba. Son temas que se pueden y deben tratar con naturalidad porque es algo que todos vemos y el m&eacute;dico no se va a sorprender&rdquo;, dice a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue que te animaste a arrancar una cuenta en donde hablar de la ginecolog&iacute;a, sexualidad y cuestiones de g&eacute;nero en Instagram?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo treinta y cinco a&ntilde;os, soy m&eacute;dica egresada de la Universidad de Buenos Aires, mi especialidad es tocogineco, ginecolog&iacute;a y obstetricia. La realic&eacute; en la Unidad Asistencial C&eacute;sar Milstein (que es el ex Hospital Franc&eacute;s) y en el Hospital Santojanni. En el 2017 finalic&eacute; la residencia, la especialidad m&eacute;dica y durante estos cuatro a&ntilde;os me enfrent&eacute; a un mont&oacute;n de situaciones que me sorprendieron, desconoc&iacute;a la falta de informaci&oacute;n que ten&iacute;amos las mujeres acerca de temas que uno quiz&aacute;s como profesional considera ya sabidos o b&aacute;sicos. No importaba la edad, el nivel socioecon&oacute;mico o educativo, hab&iacute;a un mont&oacute;n de conocimientos que deber&iacute;amos saber de nuestro cuerpo, sus procesos fisiol&oacute;gicos, biol&oacute;gicos, y frente a ese desconocimiento ve&iacute;a que llegaban pacientes con patolog&iacute;as avanzadas que por por verg&uuml;enza o por ese desconocimiento de las pautas de alarma; entonces es ah&iacute; donde dije bueno, quiz&aacute;s aprovechar esta red social que tambi&eacute;n la ten&iacute;a en mi celular, y as&iacute; como uno ve moda, ve diferentes tips para el cuidado del cuerpo, hablar de cosas que quiz&aacute;s en unos minutos uno genera un contenido que al leerlo le puede llegar a aportar algo &uacute;til.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Esa idea de que la ginecología es un asco, asco es otra cosa&quot;, dice Melisa Pereyra desde su Instagram                            </span>
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        <strong>Digamos que tu per&iacute;odo de residencia fue muy nutritivo en cuanto a entender problem&aacute;ticas que ten&iacute;a el paciente y mejorar tu atenci&oacute;n como m&eacute;dica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, tambi&eacute;n durante esta especialidad, no solo me enfrentaba frente a desconocimiento de conceptos b&aacute;sicos, tambi&eacute;n aspectos que la mujer tiene que poder manejar (como es el ciclo menstrual, el cuidado de su ambiente vaginal, los diferentes tipos de infecciones vaginales, las infecciones de transmisi&oacute;n sexual). V&iacute; much&iacute;simos embarazos no planificados, entonces uno dice &ldquo;&iquest;bueno qu&eacute; pasa?&rdquo;. No acceden a los m&eacute;todos anticonceptivos, desconocen los tipos de m&eacute;todos anticonceptivos, claramente vi una falencia tanto a nivel social educativo como tambi&eacute;n a nivel del sistema de salud que es lo que nosotros como profesionales de la salud le aportamos al paciente. Si bien estamos para resolver patolog&iacute;as, hacer diagn&oacute;sticos, tratamientos, yo creo que una de las principales herramientas que tenemos al alcance es la prevenci&oacute;n primaria, y ve&iacute;a que est&aacute;bamos bastantes limitados en eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo interesante de tu cuenta es que fuiste cultivando un estilo que hasta entonces no se ve&iacute;a mucho, al menos en cuentas argentinas de profesionales de la medicina, para hablar de forma seria pero descontracturada y did&aacute;ctica de temas &ldquo;sensibles&rdquo;, o a los que la gente ya sea por sesgo cultural o prejuicio propio no acced&iacute;a o se animaba a discutir (hombres y mujeres).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la manera y el estilo, la idea era acercar una profesional de la salud humana, mujer, es tambi&eacute;n poner mi cuerpo, mis fluidos cuando hablo de menstruaci&oacute;n, es acercar la salud a un a un terreno concreto, real, m&aacute;s all&aacute; de la imagen del m&eacute;dico detr&aacute;s de un escritorio con el guardapolvo.<strong> </strong>El objetivo principal es generar empat&iacute;a, que sepan que del otro lado puede haber escucha, m&aacute;s all&aacute; de que yo soy una profesional mujer, creo que tambi&eacute;n el hombre puede estar escuchando, puede estar recibiendo el mensaje. Tambi&eacute;n es muy dif&iacute;cil en ginecolog&iacute;a, ya que a veces la paciente se sienta en el consultorio y por miedo o por verg&uuml;enza, por diferentes motivos, no expresa el problema concreto por el cual vino a consultar, se hacen los controles y se queda con mil preguntas. Yo siempre digo que el silencio tambi&eacute;n enferma a largo plazo, entonces la idea es que puedan hablar con total naturalidad de lo que les pasa, que no se las va a juzgar y que a todas nos pasa.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CObs7dejuQ2/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Muchos de tus contenidos est&aacute;n orientados tambi&eacute;n, de forma m&aacute;s o menos inici&aacute;tica seg&uacute;n el caso, a reconocerse a una misma y su corporalidad, como que todav&iacute;a vivimos bastante disociados de nuestra realidad biol&oacute;gica, de nuestra sexualidad&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La persona no deber&iacute;a estar ocultando informaci&oacute;n o evitando controles por algo, por verg&uuml;enza. El hecho tambi&eacute;n de ver su propia genitalidad es fundamental para poder identificar ciertas patolog&iacute;as, por eso tambi&eacute;n es la invitaci&oacute;n a que miren su cuerpo, a mostrar vulvas, a mostrar vaginas, a mostrar mam&aacute;s, pezones, para que vean la diversidad tambi&eacute;n anat&oacute;mica que existe y nos deje de generar verg&uuml;enza nuestro cuerpo porque nosotros vemos quiz&aacute;s lo que est&aacute;n en los medios que son im&aacute;genes entre comillas ideales. En lo que respecta al cuerpo, el ideal es el cuerpo de cada uno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al comienzo debe haber sido chocante para muchos, sobre todo de la comunidad m&eacute;dica o acad&eacute;mica, &iquest;qu&eacute; sent&iacute;s que es lo m&aacute;s te cost&oacute; de este proceso de encontrar tu voz en redes y tu p&uacute;blico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la dificultad sobre todo en la comunidad m&eacute;dica y tambi&eacute;n social, quiz&aacute;s mi estilo al principio y al d&iacute;a de hoy es algo que a veces choca o genera un poco de incomodidad, porque estamos atrasados a nivel sociocultural desde hace a&ntilde;os. A veces mostrar el cuerpo femenino al natural y sus fluidos, su forma, sus colores, es chocante para muchas personas. Nosotros necesitamos a trav&eacute;s de las redes sociales llegar a la comunidad, no estoy haciendo una presentaci&oacute;n en un congreso, una disertaci&oacute;n en una comunidad m&eacute;dica, estoy brindando un mensaje a la sociedad. Y la sociedad necesita mensajes claros, cortos y concretos que sean reales, entonces esa manera de comunicar al principio cost&oacute; un poco, pero hoy por hoy la comunidad m&eacute;dica se est&aacute; adhiriendo al cien por cien a esto de las redes sociales. Se crean perfiles los profesionales, muestran su actividad, c&oacute;mo desarrollan su atenci&oacute;n, as&iacute; que eso lo celebro y m&aacute;s all&aacute; de que hab&iacute;a colegas que adher&iacute;an y otros que no, ahora es bastante aceptado. No s&eacute; si la forma, porque yo tengo mi manera de comunicar, pero el hecho de hablar y mostrarse en las redes sociales para invitar al paciente a que controle su salud.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los cinco t&oacute;picos que tuvieron m&aacute;s repercusi&oacute;n o los que m&aacute;s sentiste que se hizo eco la comunidad de IG por ser temas tab&uacute; o no tan discutidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los temas que tuvieron m&aacute;s repercusi&oacute;n, creo que el n&uacute;mero uno es la menstruaci&oacute;n, es hablar de nuestro ciclo menstrual, que ninguna mujer est&aacute; exenta, ya que en alguna etapa de la vida va a menstruar, ver el sangrado menstrual, etc. Otro de los t&oacute;picos es el uso de los elementos de gesti&oacute;n menstrual, la libertad que debe tener la mujer para conocer los elementos de gesti&oacute;n menstrual y elegir el que mejor se adapta a ella;<strong> </strong>y algo que fue como trending es el uso de la copa menstrual, lo cual invitada a este tercer t&oacute;pico yo le pondr&iacute;a, que es el redescubrimiento de nuestra genitalidad, de mirar la vulva frente a un espejo, de recorrerla con los dedos en la vagina, de ver su curvatura y textura. En el puesto n&uacute;mero cuatro yo pondr&iacute;a el tema de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual, que tambi&eacute;n lo pondr&iacute;a en un n&uacute;mero uno, pero bueno es dif&iacute;cil empezar a hablar de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual, de c&oacute;mo se ven las lesiones. Y el &uacute;ltimo tema en un top 5, es el de los embarazos no planificados, de los m&eacute;todos anticonceptivos. Uno piensa que todo el mundo sabe los m&eacute;todos que existen y la verdad que hay mucha desinformaci&oacute;n. A veces pienso que estoy repitiendo siempre lo mismo y siempre hay personas que est&aacute;n aprendiendo.
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            <span class="title">
                Melisa Pereyra, le ginecóloga de Instagram: “les hablo a las vaginnials, una generación atemporal, porque no hay edades para aprender”                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo crees que cambi&oacute; la idea que la gente tiene de la ginecolog&iacute;a gracias al poder de las redes para llevar informaci&oacute;n, concientizar, abrir debates o reforzar pr&aacute;cticas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo considero que gracias a Gineco online la ginecolog&iacute;a se est&aacute; viendo de otra manera, de una manera mucho m&aacute;s amigable, m&aacute;s emp&aacute;tica, de una forma de hablar con mayor libertad de nuestra manera de vivir la sexualidad, nuestro cuerpo, nuestras incomodidades. A veces una paciente viene y me dice &ldquo;bueno yo la verdad que no me siento bien con esta situaci&oacute;n&rdquo; y muchas veces uno se va de un m&eacute;dico porque dice esto es as&iacute; y punto y si no te gusta bueno eso es lo que te toc&eacute;, y muchas cosas se pueden conversar. Yo creo que el mayor de los mensajes que deja la cuenta es &ldquo;yo puedo hablar de mi cuerpo con total libertad y s&eacute; que me van a escuchar&rdquo;. Es un un cambio de paradigma de la atenci&oacute;n m&eacute;dica en cuanto a la ginecolog&iacute;a, que es una especialidad que siempre fue bastante reservada, y yo creo que es la puerta de entrada a hablar de un mont&oacute;n de cosas y poder diagnosticar hasta patolog&iacute;as de otras especialidades. Hacer en conjunto una atenci&oacute;n interdisciplinaria, que es el objetivo principal de la medicina, atender al paciente de su forma integral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Finalmente, &iquest;cu&aacute;l fue el motor detr&aacute;s de tu nuevo libro &ldquo;V. Ciencia para una geograf&iacute;a &iacute;ntima sin mitos&rdquo; (que ya es uno de los t&iacute;tulos de Planeta m&aacute;s vendidos este a&ntilde;o) y la recepci&oacute;n al momento?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de lo que escrib&iacute; es que la mujer pueda tener una gu&iacute;a de lo que le sucede a medida que avanza en la vida, desde el nacimiento, la ni&ntilde;ez, la pubertad, el desarrollo del ciclo menstrual, la edad f&eacute;rtil, los m&eacute;todos anticonceptivos, las infecciones de transmisi&oacute;n sexual y gesti&oacute;n menstrual, la perimenopausia y la menopausia. Conceptos b&aacute;sicos que esa lectura lo que hace es poder identificarse como persona, como mujer, lo que le est&aacute; sucediendo para entender lo que le sucedi&oacute; y lo que le va a suceder. El objetivo es que lo pueda leer una mujer, que se lo pueda leer una ni&ntilde;a o un adolescente, que se puede ir transmitiendo de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. En uno de los lanzamientos habl&aacute;bamos de una generaci&oacute;n que era los <em><strong>vagginnials,</strong></em> que era una generaci&oacute;n atemporal, porque ac&aacute; no hay edades para aprender, ac&aacute; se aprende a toda edad. Tuvo una hermosa repercusi&oacute;n, sali&oacute; en diciembre del a&ntilde;o pasado, ya estamos en la tercera edici&oacute;n y tambi&eacute;n estoy por escribir otro libro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/melisa-pereyra-ginecologa-instagram-les-hablo-vaginnials-generacion-atemporal-atravesamos-momentos_128_7948021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 May 2021 11:27:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Melisa Pereyra, la ginecóloga de Instagram: “les hablo a las vaginnials, una generación atemporal, porque todas atravesamos los mismos momentos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Criptoarte y especulación: ¿lo invisible es arte?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/criptoarte-especulacion-invisible-arte_1_7830322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a46b2a73-cbc4-4b02-b8f6-4b1585b82596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Criptoarte y especulación: ¿lo invisible es arte?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un archivo digital que se vende por millones de dólares y que no existe físicamente. Primero fueron las monedas y después llegaron las obras virtuales que comenzaron a revolucionar los límites en las ventas de las casas de subastas tradicionales. ¿Una tendencia pasajera? ¿Una burbuja ? o ¿Una manera de expresarse de tiempos pandémicos?</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Un archivo jpg que se vende por millones de d&oacute;lares? &iquest;Cartas digitales de unos pocos p&iacute;xeles que causan furor entre coleccionistas? &iquest;Especulaci&oacute;n financiera con bienes no tangibles? Si todo esto es simplemente irreal o poco factible, pens&aacute; de nuevo. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os las criptodivisas (de la mano del Bitcoin y el Ethereum, las m&aacute;s cotizadas) se han popularizado y sumado adeptos; pero algo todav&iacute;a m&aacute;s impensado y novedoso viene ganando terreno en el mundo del arte:<strong> el criptoarte.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La palabra clave es<strong> NFT, las siglas en ingl&eacute;s de Non-Fungible Tokens o sea un vale no fungible. Los nifties como los llaman y que no es m&aacute;s que un archivo digital que, a diferencia de cualquier otro que puede copiarse, es &uacute;nico. </strong>En s&iacute;ntesis son activos digitales originales que representan sellos o certificados y que cada vez m&aacute;s artistas, m&uacute;sicos, influencers y hasta franquicias deportivas est&aacute;n usando para monetizar obras o bienes digitales, que de otra manera hubieran sido libres o gratuitos. Pero con la novedosa posibilidad de auto sustentarse llega el peligro de la especulaci&oacute;n, las burbujas que crecen tan r&aacute;pido como explotan y otros problemas.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;Cu&aacute;les son las implicancias econ&oacute;micas, culturales y tecnol&oacute;gicas de este nuevo paradigma que viene a desafiar el status quo del circuito de arte tradicional?, y, &iquest;qu&eacute; preguntas habilita sobre el rol del artista, el valor de lo aut&eacute;ntico y los valores de la creaci&oacute;n digital en tiempos modernos?
    </p><p class="article-text">
        Como comentaba el cr&iacute;tico Jorge Carri&oacute;n en una editorial reciente, pareciera que la vida pand&eacute;mica nos ha impulsado a buscar formas de compensar todo lo que hemos perdido en t&eacute;rminos de experiencia con la reclusi&oacute;n, reemplazando el vivo, la presencia, lo tangible, con suced&aacute;neos digitales y alumbrando v&iacute;nculos emocionales con objetos hecho de p&iacute;xeles. Pero no s&oacute;lo, adem&aacute;s buscamos la singularidad, la exclusividad, por eso, <strong>el criptoarte viene a cumplir con todos esos requerimientos, agilizado por las nuevas tecnolog&iacute;as y el siempre voraz capitalismo</strong>. &ldquo;<a href="https://www.nytimes.com/es/2021/04/11/espanol/opinion/criptoarte-nft.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La vida digital tiene que encontrar sus propias singularidades tambi&eacute;n digitales</a>&rdquo;, propone Carri&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, algunos autores se proponen ubicar toda esta serie de nuevas &ldquo;experiencias&rdquo; digitales que explotaron durante la pandemia, consumibles en plataformas en las que tambi&eacute;n se realizan transacciones digitales (Clubhouse, OnlyFans, Twitch), bajo el mismo paraguas. Y tiene sentido, ya que todas ellas, sea una transmisi&oacute;n o un audio irrepetible, un contenido vip para fans o transmisiones puntuales de servicios (un recital, un partido, un festival o hasta una fiesta), parecen pensados especialmente para esta &eacute;poca -aunque muchas de estas plataformas sean anteriores al 2020. <strong>Es bajo ese mantra de &uacute;nico e irrepetible, que los NTFs est&aacute;n revolucionando el mercado tradicional del arte, y pueden a extenderse m&aacute;s all&aacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya no se trata solo de que una de las casas m&aacute;s tradicionales de subastas como Christies <a href="https://www.nytimes.com/2021/03/11/arts/design/nft-auction-christies-beeple.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haya vendido la obra un artista digita</a>l (un jpg de Beeple por 69 millones de d&oacute;lares) dejando a todos at&oacute;nitos. O que cada vez m&aacute;s <a href="https://es.cointelegraph.com/news/nfts-propel-micro-influencers-to-mass-exposure" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influencers como Paris Hilton</a> est&eacute;n creando sus propios NFTs para comercializar, o inclusive que <a href="https://www.archpaper.com/2021/03/mars-house-nft-just-sold-for-more-than-500000/?ck_subscriber_id=958964799&amp;mc_cid=d6d764ce64&amp;mc_eid=345459b1db" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se vendan casas digitales</a> con NFT. <strong>Para darse una idea de la magnitud y al alcance del fen&oacute;meno, la bolsa de Nueva York acaba de sacar sus propios NFTs.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una casa digital, parte del negocio que creció en pandemia. Se vendió en 500.000 dólares.                            </span>
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        &ldquo;Los mismos avances tecnol&oacute;gicos que en su momento permitieron nuevas formas de creaci&oacute;n cultural como la fotograf&iacute;a, el cine o la grabaci&oacute;n de sonidos, luego la desafiaron en los primeros tiempos de la era digital al permitir el compartir masivamente las creaciones, muchas veces sin retribuir a los creadores por ello. Hoy, la aplicaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a de &rdquo;blockchain&ldquo; da nuevas oportunidades para mejorar la administraci&oacute;n de derechos y tambi&eacute;n para crear c&oacute;digos que certifican el car&aacute;cter &uacute;nico o muy limitado de una copia que hace las veces de un &rdquo;original&ldquo;.&nbsp; Si el mercado est&aacute; dispuesto a conferirle valor, y de hecho hoy lo est&aacute;, bienvenidos los NFTs como una forma nueva de generar ingresos que alimentan el c&iacute;rculo virtuoso de la creaci&oacute;n. El tiempo dir&aacute; si esta percepci&oacute;n de valor perdura o no, o en qu&eacute; medida&rdquo; , comenta<strong> Pablo M&aacute;spero </strong>especialista en el tema de activos digitales y propiedad.
    </p><h3 class="article-text">NFTs, l&oacute;gica y plataformas&nbsp;</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las posiciones al respecto del fen&oacute;meno, cabe aclarar algunas caracter&iacute;sticas de estos activos digitales. La idea es que si antes confer&iacute;amos valor a bienes tangibles (oro, sellos, obras de arte), ahora lo hacemos con bienes intangibles (un collage en jpg, una carta coleccionable de Pokemon o hasta <a href="https://www.cryptokitties.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criptogatitos</a>). La mayor&iacute;a de estos &ldquo;tokens&rdquo; se basan en los est&aacute;ndares de la red <strong>Ethereum</strong> y de su cadena de bloques (blockchain). Esto permite su comercializaci&oacute;n en plataformas de compra venta como por ejemplo <strong>MetaMask o MyEtherWalle</strong>t (monederos que permiten interactuar con Ethereum).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un &quot;criptogatito&quot;, que se vende en la web.                            </span>
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        Pero atenci&oacute;n, en lo que remite a <strong>derechos de autor y propiedad respecto de los NFTs nada es tan lineal, </strong>y<strong> </strong>hay algunas cuestiones a tener en cuenta: <strong>existen los derechos de autor sobre la obra con la compra de ese NFT, pero no de cesi&oacute;n de derechos, reproducci&oacute;n, publicidad u otros, </strong>motivo porque el que due&ntilde;o del NFT puede hacer s&oacute;lo algunas cosas con ese activo digital. Luego, el NFT es un mapa o paquete con los datos de la obra real que <strong>certifica autenticidad y propiedad de la misma, aunque &eacute;sta pueda compartirse f&aacute;cilmente en internet </strong>(y lo hace).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s dos de las caracter&iacute;sticas esenciales de estos activos es que son <strong>verificables e indestructibles:</strong> los datos de un NFT se almacenan en la cadena de bloques (blockchain) a trav&eacute;s de un contrato inteligente (smart contract), <strong>lo que hace que no se puedan destruir, eliminar o replicar.</strong> Asimismo la cadena de bloques mantiene un historial rastreable de qui&eacute;n ha comprado o vendido un NFT y qui&eacute;n es su actual propietario (absoluto), incluyendo el creador original a quien se compr&oacute; ese activo digital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su vez, cada vez existen m&aacute;s plataformas para crear divisas digitales propias o NFTS, como <a href="https://rally.io/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rally.io</a>, una plataforma de criptomonedas que permite a los creadores desarrollar su propia moneda digital para forjar econom&iacute;as independientes con sus seguidores. Los admiradores pueden adquirir la moneda del creador y usarla para tener acceso a contenido exclusivo o privado. Otras son <a href="https://usestir.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stir</a> y <a href="https://www.tubefilter.com/2021/03/05/elijah-daniel-clout-market-nfts/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clout Market</a>, un espacio entre com&eacute;dico y real que ofrece 10 millones de activos digitales que representan a figuras e influencers en cartas (al estilo de las tarjetas digitales de Pok&eacute;mon). Las tarjetas llevan nombres de parodia por motivos legales y el precio sube o baja seg&uacute;n si esa figura pierde o gana seguidores o se convierte en tendencia en Twitter.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Mercado tradicional vs digital</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Me result&oacute; bastante fascinante encontrar en el arte digital o ahora llamado criptoarte un cierto arte de resistencia (ya planteado por net artists y cyberpunks), que encontr&oacute; en las posibilidades t&eacute;cnicas del blockchain y la seguridad asociada contra la manipulaci&oacute;n, la evoluci&oacute;n transparente de los precios y la propiedad, una cierta forma de resistencia contra el sistema, las instituciones y grupos de inter&eacute;s centralizados. B&aacute;sicamente contra un mercado art&iacute;stico (conocido como el mercado primario o secundario) que es bastante cruel e injusto con nuestros artistas&rdquo;, plantea <strong>Victoria Tolomei</strong>, curadora de arte en proyectos varios como <a href="https://www.instagram.com/galeria_mimente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la galer&iacute;a mi_mente</a> y creadora de la plataforma <a href="http://instagram.com/viraliza.arte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Viraliz&aacute; Arte</strong></a><strong>.</strong> Precisamente &eacute;sta &uacute;ltima surgi&oacute; durante la pandemia con el objetivo de hacer del arte algo sustentable para los creadores. Tolomei adem&aacute;s hace una salvedad interesante, que es que si bien la palabra cripto est&aacute; entre nosotros hace ya 6 &oacute; 7 a&ntilde;os, en t&eacute;rminos de territorio y mercado art&iacute;stico, es bastante reciente con lo cual hablar de impactos o de hacia d&oacute;nde va es un poco prematuro.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, los cambios que se avecinan parecen grandes. Un poco de historia muestra que el mundo del arte siempre mir&oacute; de reojo al arte digital, y que por lo menos desde el 2000 se vienen explorando las posibilidades en t&eacute;rminos de mercado digital. En 1999, Ebay invierte 260 millones de d&oacute;lares para desarrollar una plataforma de subastas online, que luego es abandonada porque lanzan Eyestorm Media, que cierra a los tres a&ntilde;os con deudas millonarias. Artnet lanza ese mismo a&ntilde;o una secci&oacute;n de subastas online que tambi&eacute;n cierra y va a p&eacute;rdida. Esta serie de fracasos comerciales culmina con los 80 millones de d&oacute;lares que perdi&oacute; Sotheby&rsquo;s intentando crear una secci&oacute;n de subastas online con Amazon y posteriormente eBay, entre 2000 y 2003.
    </p><p class="article-text">
        Pero luego llega el 2008 y crisis financiera mediante, se genera lo que se conoce como la burbuja del arte contempor&aacute;neo. &ldquo;Vimos volar por el aire a todo y a todxs. Vimos la especulaci&oacute;n y el manoseo de precios que hubo en el mercado de arte. Esta crisis financiera tuvo un impacto fuerte: galer&iacute;as y casas de subastas vieron disminuir sus ventas y empezaron a buscar nuevos mercados, principalmente en pa&iacute;ses con econom&iacute;as en auge pero tambi&eacute;n a trav&eacute;s de nuevos canales. En este momento vemos aparecer un mont&oacute;n de plataformas de venta de arte contempor&aacute;neo en Internet, principalmente en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, que buscan expandir el mercado tradicional o explorar nuevos formatos. Estas plataformas no sustituyen a las galer&iacute;as y casas de subastas, sino que contribuyen a ampliar su negocio, es lo mismo pero digital: Saatchi, Gagosian, David Zwirner o White Cube apoyan estas iniciativas, a la vez que Christie&rsquo;s, Sotheby&rsquo;s y Phillips cuentan actualmente con plataformas de subastas online&rdquo;, contextualiza Tolomei.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El criptoarte viene a poner un poco en jaque este sistema</strong>, que offline u online, termina usando el mismo modelo y reglas. &ldquo;El mercado de arte tradicional se resiste bastante a las nuevas posibilidades digitales, y a crear nuevos mercados porque cuidan su bolsillo, pero la aparici&oacute;n de nuevos canales de difusi&oacute;n y comercializaci&oacute;n anclado en modelos alternativos, pueden generar cambios super profundos si se logra conservar el esp&iacute;ritu de resistencia que propone el criptoarte y las posibilidades t&eacute;cnicas de la tecnolog&iacute;a blockchain. Esto tendr&aacute; un impacto en t&eacute;rminos de producci&oacute;n y territorio art&iacute;stico que puede ser genial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les podr&iacute;an ser esas consecuencias? Tolomei y otros creen que m&aacute;s artistas -o creadores de cualquier tipo- podr&aacute;n vivir de su arte prescindiendo de terceros. Ser&iacute;a la posibilidad de generar un mercado sin intermediarios, sin comisiones, m&aacute;s transparente y con mayor acceso a la informaci&oacute;n. Lo que se empieza a llamar<strong> el tercer mercado de arte.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El valor econ&oacute;mico tiende a ocultarse, a excepci&oacute;n de las cifras astron&oacute;micas que hacen p&uacute;blicas las casas de subastas y dan lugar a una visi&oacute;n distorsionada de la econom&iacute;a del arte. Pero en general, al menos en nuestro pa&iacute;s, y es una realidad latinoamericana, hay mucho ocultamiento de la informaci&oacute;n. Es injusto porque los artistas reciben un pago por una obra que en muchos casos no supera el 30% del valor de venta real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n cabe preguntarse por el af&aacute;n coleccionista que los NFTs promueven, y no precisamente de forma t&iacute;mida. Si vamos a cambiar obras enmarcadas originales en nuestras paredes, por dispositivos para mostrar las obras digitales -una empresa japonesa ya est&aacute; dise&ntilde;ando marcos digitales para poder exhibir estas obras-, &iquest;realmente se est&aacute; articulando una cr&iacute;tica al sentido del ownership, el consumo o el funcionamiento del mercado?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; como el coleccionista de arte siente placer cuando invita gente a su casa y muestra su colecci&oacute;n, a las personas que hoy viven la mayor parte de sus vidas en un entorno virtual le da placer exhibir sus colecciones en el entorno donde m&aacute;s tiempo pasan. Dir&iacute;a que adem&aacute;s del inter&eacute;s genuino en el arte, el Crypto arte es una forma de evangelizar y traer al mundo crypto a una tribu que antes no le prestaba atenci&oacute;n a este fen&oacute;meno&rdquo;, acota<strong> Miguel Klurfan</strong>, CEO del estudio y la productora de animaci&oacute;n lecube.tv y finalfrontier.tv.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Un futuro brillante?</h3><p class="article-text">
        Si bien se viene hablando mucho de los NFTs y de c&oacute;mo estos activos digitales plantean una peque&ntilde;a revoluci&oacute;n para los artistas, tampoco pueden dejarse de lado las consideraciones a ra&iacute;z de la especulaci&oacute;n que se est&aacute; viviendo, as&iacute; como sus consecuencias culturales, econ&oacute;micas y hasta ambientales; como planteaba en un <a href="https://getpocket.com/read/3281734634" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">video reciente</a> sobre el tema el creador digital y animador <strong>Tom&aacute;s Garc&iacute;a</strong>. Garc&iacute;a habla <strong>del gasto energ&eacute;tico que conlleva toda la operaci&oacute;n de las criptos, y tambi&eacute;n resalta que el valor de una criptomoneda est&aacute; vinculado a cu&aacute;nto energ&iacute;a se gasta en producirse. </strong>Es decir, cuanto m&aacute;s se cotiza la moneda, m&aacute;s demanda hay pero mayor es el gasto de energ&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi impresi&oacute;n es que hoy el mercado de arte digital est&aacute; muy hypeado y que los n&uacute;meros que estamos viendo tienen que ver con una forma que tienen los nuevos ricos digitales de expresar su poder. El movimiento crypto comenz&oacute; revolucionando las finanzas, llamando la atenci&oacute;n de un sector del mundo financiero y una buena parte del mundo tecnol&oacute;gico internacional. Hay mucha gente que hizo mucho dinero y que hoy vive la mayor parte de su tiempo dentro de una pantalla, con poca vida social, contacto humano real o presencial&rdquo;, dispara Miguel Klurfan.
    </p><p class="article-text">
        Si la l&oacute;gica del lema &ldquo;move fast, break things&rdquo; es lo que suele caracterizar a procesos de disrupci&oacute;n tecnol&oacute;gica (y a las compa&ntilde;&iacute;as detr&aacute;s de las grandes transformaciones digitales), <strong>no debe soslayarse un an&aacute;lisis integral que contemple tambi&eacute;n aspectos vinculados a la especulaci&oacute;n y el consumismo</strong>, cuando lo que se est&aacute; haciendo es crear escasez de un bien digital de manera artificial para luego poder especular con su valor en un terreno por ahora virgen y bastante desregulado. <strong>Y si bien algunos podr&iacute;an arg&uuml;ir que lo que est&aacute;n haciendo el criptoarte no difiere de lo que hac&iacute;a el mercado tradicional de arte, en el que por ejemplo se sacan series o piezas &uacute;nicas de fot&oacute;grafos a valores alt&iacute;simos cuando en verdad ese fotos se podr&iacute;an replicar de forma masiva, este nuevo paradigma adiciona una gran velocidad y magnitud de impacto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que se arme una burbuja y se especule con esto es inevitable. La diferencia entre la especulaci&oacute;n con arte tradicional y con arte digital viene dada por la velocidad de circulaci&oacute;n de la obra. En el arte tradicional es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil transaccionar mientras que en el arte digital se puede transaccionar r&aacute;pido, una misma obra puede pasar de manos varias veces en un mismo d&iacute;a mientras que en el arte tradicional hay una log&iacute;stica propia de los bienes f&iacute;sicos que hace que los procesos de compra venta sean mucho m&aacute;s lentos y engorrosos&rdquo;, sigue Klurfan.
    </p><p class="article-text">
        De este modo el cripto arte nos invita a hacernos numerosas preguntas, sea sobre los aspectos caducos de la cultura art&iacute;stica tradicional, en t&eacute;rminos del rol del artista, pero tambi&eacute;n del valor de lo aut&eacute;ntico e irreproducible hoy y nuestro v&iacute;nculo con eso. Dado que hoy la mayor&iacute;a de los artistas utilizan herramientas digitales en alguna de las etapas de su producci&oacute;n o proceso creativo, y la digitalizaci&oacute;n es un hecho, <strong>pareciera que el an&aacute;lisis recaer&aacute; no tanto sobre el cripto en tanto recurso creativo o m&eacute;todo de expresi&oacute;n, sino m&aacute;s bien como forma de producci&oacute;n (&iquest;tokenizaci&oacute;n?) y comercializaci&oacute;n del arte. Al final del d&iacute;a, puede que se trate de una lucha de recursos y concentraci&oacute;n de poder, m&aacute;s que de formatos y expresividades.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/criptoarte-especulacion-invisible-arte_1_7830322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 May 2021 10:24:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Criptoarte y especulación: ¿lo invisible es arte?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abrazar sin abrazar, tocar sin tocar: qué son las tecnologías hápticas y por qué serán clave en un futuro no tan lejano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abrazar-abrazar-tocar-tocar-son-tecnologias-hapticas-seran-clave-futuro-no-lejano_1_7876659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4aeb7162-e5a9-434c-89cd-0ca3b95563b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abrazar sin abrazar, tocar sin tocar: qué son las tecnologías hápticas y por qué serán clave en un futuro no tan lejano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comunicación cinestésica o tacto 3D ha intentado reemplazar la sensación de pérdida del tacto y asistir a gente con diversas problemáticas y discapacidades para poder mejorar su calidad de vida. Sin embargo la llegada del Covid-19 parece haber puesto bajo otra luz la urgencia o necesidad del desarrollo de estas tecnologías para evitar las consecuencias que implica vivir a la distancia.</p></div><p class="article-text">
        Bienvenidos a una nueva era en la que tal vez, con ayuda de la tecnolog&iacute;a, podamos &ldquo;tocar&rdquo; y &ldquo;sentir&rdquo; sin tener contacto f&iacute;sico directo. Durante a&ntilde;os desarrollos incipientes en el campo de la&nbsp; tecnolog&iacute;a h&aacute;ptica, tambi&eacute;n conocida como comunicaci&oacute;n cinest&eacute;sica o tacto 3D, han intentado reemplazar la sensaci&oacute;n perdida del tacto y asistir a gente con diversas problem&aacute;ticas y discapacidades para poder mejorar su calidad de vida. <strong>Sin embargo la llegada del COVID19 parece haber puesto bajo otra luz la urgencia o necesidad del desarrollo de estas tecnolog&iacute;as, y seg&uacute;n fuentes especializadas ya puede notarse un renovado inter&eacute;s en los llamados &ldquo;haptics&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por definici&oacute;n <strong>la tecnolog&iacute;a h&aacute;ptica se refiere a cualquier tecnolog&iacute;a que puede (re)crear la experiencia del tacto mediante la aplicaci&oacute;n de fuerzas, vibraciones o movimientos sobre el usuario.</strong> Las mismas pueden ser utilizadas para crear objetos virtuales en una simulaci&oacute;n computarizada o controlar objetos virtuales, pero tambi&eacute;n para controlar de forma remota objetos reales o dispositivos (<em>telerobotics</em>). Los dispositivos h&aacute;pticos suelen incorporar sensores t&aacute;ctiles que miden, entre otras cosas, la fuerza y la temperatura del usuario de la interface. Se denominan h&aacute;pticas porque en Griego <em>haptikos</em> remite precisamente a lo t&aacute;ctil o del sentido del tacto.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n en este campo, abocada a descifrar c&oacute;mo funciona el tacto humano y desarrollar tecnolog&iacute;as que permita controlar dispositivos, se divide en tres &aacute;reas sensitivas respecto del mismo: <strong>cut&aacute;nea, cinest&eacute;sica y h&aacute;ptica.</strong> Las dos primeras reconocen y estudian todo lo que tiene que ver con la percepci&oacute;n t&aacute;ctil propiamente dicha.
    </p><p class="article-text">
        Existen numerosos ejemplos desde cinturones que vibran para ciegos a <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1026309811001702" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dispositivos que se instalan en la lengua</a> y permiten navegar los espacios mediante est&iacute;mulos, a otros inventos para replicar por ejemplo la cercan&iacute;a y el calor del cuerpo de una madre en las<a href="https://www.babybemedical.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> unidades intensivas neonatales</a>; tambi&eacute;n los controles de juegos, joysticks y otros implementos que vienen con las consolas y que usamos de forma corriente son considerados h&aacute;pticos.
    </p><p class="article-text">
        Si la tecnolog&iacute;a ya jug&oacute; un rol important&iacute;simo manteni&eacute;ndonos comunicados a trav&eacute;s de grandes distancias o per&iacute;odos prolongados de aislamiento,<strong> &iquest;qu&eacute; m&aacute;s podr&iacute;a hacer en lo que refiere a nuestras necesidades &lsquo;t&aacute;ctiles&ldquo;? &iquest;Hacia un futuro sin tacto, o mejor dicho, en el que podamos recrear el tacto mediante desarrollos tecnol&oacute;gicos?</strong>
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                    alt="Una imagen de los trajes táctiles que reproducen la sensación de ser tocados."
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            <span class="title">
                Una imagen de los trajes táctiles que reproducen la sensación de ser tocados.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; el tacto es tan importante?</h3><p class="article-text">
        Estamos viviendo un momento particular de la historia que hace que la investigaci&oacute;n y los desarrollos h&aacute;pticos tomen otra dimensi&oacute;n, sobre todo cuando debido al confinamiento y el contagio inminente en plena pandemia, una de las cosas que m&aacute;s extra&ntilde;amos son, precisamente, los gestos de afecto f&iacute;sico. Un abrazo, un apret&oacute;n de manos o hasta una palmada en el hombro, todas pr&aacute;cticas que parecen haber quedado cuando no obsoletas al menos suspendidas por tiempo indeterminado; no sin consecuencias para nuestra salud psicol&oacute;gica y emocional, como han registrado numerosos estudios a la fecha, y aunque reci&eacute;n ahora se comienza a observar lo que podr&iacute;a ser la punta del iceberg respecto del impacto sobre la salud mental que tuvo la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos comunicamos muy activamente a trav&eacute;s del tacto, cuando estamos felices o tristes, un abrazo, una palmadita en la espalda, un beso o una caricia en el brazo, puede decir mucho m&aacute;s que miles de oraciones bien armadas. El tacto es el sentido m&aacute;s desarrollado cuando nacemos y esto tiene una raz&oacute;n: cuando alguien nos toca nuestra piel manda una se&ntilde;al al cerebro para que baje la producci&oacute;n de cortisol, que es una hormona que se ocupa del estr&eacute;s y del sistema inmunol&oacute;gico. Adem&aacute;s, estimula el sistema parasimp&aacute;tico, provocando la liberaci&oacute;n de serotonina, dopamina y oxitocina, todas ellas responsables de la sensaci&oacute;n de bienesta<em>r&rdquo;, </em>explica <strong>Giselle Bordon</strong>, especialista en v&iacute;nculos y trastornos de ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo es a trav&eacute;s del tacto que desarrollamos sensaciones respecto de nuestro propio cuerpo que nos ayudan a diferenciarnos de otros, algo que parece tan b&aacute;sico pero que es es fundamental para la interacci&oacute;n social. Adem&aacute;s tambi&eacute;n utilizamos el tacto para complementar la comunicaci&oacute;n misma, o para expresar emociones que no son f&aacute;cilmente comunicables a trav&eacute;s de palabras o im&aacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muchos neurocient&iacute;ficos y psic&oacute;logos, seg&uacute;n cuenta </strong><a href="https://aeon.co/essays/touch-is-a-language-we-cannot-afford-to-forget" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nota de la revista Aeon</a>  <strong>incluso creen que tenemos un sistema dedicado solamente a la percepci&oacute;n social -afectiva- del tacto, diferenciada a la que usamos para cuando tocamos objetos.</strong> &iquest;M&aacute;s evidencia de cu&aacute;n preparados estamos biol&oacute;gicamente para ser tocados y los sentimientos placenteros que esto despierta? Ya desde la etapa embrionaria el feto est&aacute; cubierto por finos pelitos que se conocen como lanugo, que comienzan a aparecer a las diecis&eacute;is semanas del embarazo y que se cree tienen la funci&oacute;n de aumentar las sensaciones placenteras que producen los fluidos amni&oacute;ticos al rozar con la piel en el vientre materno. Una sensaci&oacute;n comparable con lo que el infante, una vez nacido, experimentar&aacute; cuando sea abrazado por sus padres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La necesidad de ser tocados, así es el título de una nota de neurociencia                            </span>
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        &ldquo;<strong>Un estudio publicado en el 2009 ha demostrado que con el tacto somos capaces de demostrar nuestras emociones con un 78% de eficacia,</strong> es decir que para poder contarle al otro que nos pasa y que sentimos necesitamos tocarlo, adem&aacute;s de hablarle o mirarlo. Otro estudio del 2010 demostr&oacute; que el contacto f&iacute;sico puede elevar el &eacute;xito de las tareas a realizar porque al bajar el nivel de cortisol, permite que confiemos m&aacute;s en nosotros mismos para lograr el objetivo. Por otro lado, la revista Heart publico recientemente un estudio que demuestra que la falta de contacto social aumenta el riesgo de sufrir un ataque al coraz&oacute;n en un 30%. Podemos decir que est&aacute; demostrado que la falta de contacto con el otro impacta negativamente en nuestras emociones, provocando tristeza y desesperanza. Adem&aacute;s, nos complica comunicarnos eficazmente con el otro y afecta directamente en nuestro cuerpo (sistema end&oacute;crino e inmunol&oacute;gico)<em>&rdquo;</em>, sigue Bordon.
    </p><p class="article-text">
        La misma editorial de <strong>Aeon </strong>se&ntilde;ala la iron&iacute;a de que mientras en la actualidad la distancia es lo que nos protege, hist&oacute;ricamente y desde un punto de vista evolutivo esa cercan&iacute;a ha sido troncal en el desarrollo y el cuidado del ser humano. El tacto est&aacute; embebido en las acciones m&aacute;s b&aacute;sicas del cuidado propio y ajeno. Investigaciones en terapia manual comprueban que la funci&oacute;n &ldquo;afectiva&rdquo; del tacto y sus efectos beneficiosos van m&aacute;s all&aacute; de la acci&oacute;n terap&eacute;utica concreta, y que es algo que s&oacute;lo el contacto piel a piel provee. Quiz&aacute;s por eso en ingl&eacute;s se usa la muy elocuente expresi&oacute;n <em>skin hunger </em>(hambre de piel), en relaci&oacute;n a la necesidad del contacto humano.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ironía es que mientras en la actualidad la distancia es lo que nos protege, históricamente y desde un punto de vista evolutivo esa cercanía ha sido troncal en el desarrollo y el cuidado del ser humano. </p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Aplicaciones y alcances</h3><p class="article-text">
        Si la pandemia parece haberle declarado la guerra a los sentidos, para algunos el tacto es el sentido que m&aacute;s se ha visto afectado -aunque la enfermedad afecta el gusto y el olfato espec&iacute;ficamente-, reconvertido en tab&uacute; o con gran estigmatizaci&oacute;n social hoy. Adem&aacute;s, la falta de contacto f&iacute;sico, es una circunstancia que afecta tanto a enfermos como a personas sanas por igual. Aunque nada puede reemplazar al tacto humano, se espera que en un futuro cercano las tecnolog&iacute;as h&aacute;pticas puedan recrear parte de esa sensaci&oacute;n de calma, confort y bienestar que provee el tacto de otra persona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya el a&ntilde;o pasado una nota del sitio de tecnolog&iacute;a <a href="https://techcrunch.com/2020/07/28/the-hype-haplessness-and-hope-of-haptics-in-the-covid-19-era/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TechCrunch</a>, advert&iacute;a sobre el <em>hype </em>de estas tecnolog&iacute;as y explicaba que pese a lo que se promocionaba en los medios tradicionales -y cierta parte de la prensa que cubre tecnolog&iacute;a-, l<a href="https://www.bhaptics.com/tactsuit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os dispositivos h&aacute;pticos por ahora son caros </a> y no est&aacute;n al alcance del <a href="https://teslasuit.io/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consumidor final </a>. Sin embargo en paralelo, comentaba que de la mano de la expectativa de complementar, por ejemplo, la comunicaci&oacute;n por zoom con est&iacute;mulos f&iacute;sicos, numerosas compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n invirtiendo en investigaci&oacute;n. <strong>Sony, Apple, Microsoft, Disney y Facebook</strong> tienen equipos trabajando en el tema y seg&uacute;n la misma publicaci&oacute;n el mercado mundial de la tecnolog&iacute;a h&aacute;ptica que al 2020 era de USD 12.900 millones, alcanzar&iacute;a para el 2027 los USD 40.900.
    </p><p class="article-text">
        Predicciones a un lado lo que s&iacute; podemos decir es que actualmente algunas de las principales &aacute;reas de desarrollo son, por un lado, los reemplazos para dispositivos de uso t&aacute;ctil en la esfera cotidiana (buscando pasar lo m&aacute;s posible del modo t&aacute;ctil a otros por temas de prevenci&oacute;n) y en el &aacute;rea del entretenimiento, pero tambi&eacute;n en el &aacute;mbito del cuidado de la salud y el educativo. En la salud las interfaces h&aacute;pticas son esenciales para la operaci&oacute;n de exoesqueletos, o para dispositivos de asistencia, justamente porque estos dispositivos tienen que integrarse de la manera m&aacute;s natural posible a c&oacute;mo opera el mecanismo biomec&aacute;nico de control de los seres humanos. El <strong>Wearable Walking Helper Device</strong> es un dispositivo de soporte del peso que permite a una persona que tiene debilidad muscular, suplirla y poder caminar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos desarrollos tambi&eacute;n pueden servir para orientar a <a href="https://www.feelspace.de/644-2?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas sin visi&oacute;n</a>  ya que mediante sensores estrat&eacute;gicamente instalados en el cuerpo se les permite &ldquo;sentir&rdquo; los espacios en 360 grados. Y luego existe una mir&iacute;ada de proyectos en relaci&oacute;n a robots y dispositivos dise&ntilde;ados para simular abrazos que suelen pensarse para uso terap&eacute;utico o bien como sustituto y compa&ntilde;&iacute;a para personas que viven solas, de la tercera edad o ni&ntilde;os en orfanatos. En el &aacute;mbito educativo, localmente desde el &aacute;rea de Antropolog&iacute;a Visual de la UBA, en 2018 se comenz&oacute; con un proyecto que utilizando video 360&deg;, y con el objetivo de dise&ntilde;ar una experiencia inmersiva innovadora para sitios arqueol&oacute;gicos, apela a la participaci&oacute;n f&iacute;sica del usuario con herramientas h&aacute;pticas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los dispositivos h&aacute;pticos m&aacute;s populares es <a href="https://cutecircuit.com/hugshirt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Hug Shirt </a> o la remera para abrazar, desarrollada hace algunos a&ntilde;os, que permite producir una sensaci&oacute;n similar al abrazo de forma remota y guiada por una app. La misma puede adquirirse por 250 Euros seg&uacute;n el sitio oficial. &iquest;C&oacute;mo funciona? La remera vibra en las partes en las que el abrazo ha sido &ldquo;grabado&rdquo; y puede ser enviado a otro/s. Se la promocion&oacute; como un producto ideal para parejas que viven a distancia. Y si estamos hablando de v&iacute;nculos, los <strong>teledildonics o cyberdildonics</strong> (tecnolog&iacute;a utilizada para imitar y ampliar la interacci&oacute;n sexual humana) son otra &aacute;rea f&eacute;rtil de investigaci&oacute;n e inversi&oacute;n, sobre todo ahora. Baste mirar las estad&iacute;sticas de venta de juguetes sexuales durante la cuarentena. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si pudieras &ldquo;tocar&rdquo; o &ldquo;ser tocado&rdquo; por otro de forma remota?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ser tocado sin el otro, la propuesta de Hugh Shirt, la remera del abrazo.                            </span>
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        Algunas de las problem&aacute;ticas que por ahora enfrenta el campo de la investigaci&oacute;n h&aacute;ptica, luego de al menos tres d&eacute;cadas de recorrido, tienen que ver por un lado con los precios de los equipos y motores que se emplean, pero tambi&eacute;n con los est&aacute;ndares a definir en relaci&oacute;n a lo que constituye una calidad adecuada para una simulaci&oacute;n h&aacute;ptica realista. Es decir, todav&iacute;a no existen est&aacute;ndares testeados y ampliamente adoptados para lo que son los desarrollos s&iacute;mil tacto.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>Durante la pandemia el contacto f&iacute;sico con el otro se ha reducido exponencialmente y esto trae consecuencias en nuestro cuerpo y desempe&ntilde;o en general. Es importante tener en cuenta que el aislamiento tiene estos resultados y debemos estar atentos para hacer cosas que puedan ayudarnos mientras nos cuidamos del virus y nos tocamos menos. Por ejemplo: <strong>bailar 10 minutos eleva los niveles de oxitocina equivalente a la experiencia de una caricia</strong>. Promover el contacto en el hogar para de alguna forma suplir la falta de contacto con amigos. Si vivimos solos podemos tener sesiones de automasaje para elevar los niveles de endorfinas, igual resultado nos da la actividad f&iacute;sica<em>&rdquo;, </em>sugiere a modo paliativo temporal Bordon. Tambi&eacute;n se recomiendan reemplazos con elementos que emitan temperatura, rituales como ba&ntilde;os calientes o hasta tener animales -lo m&aacute;s cercano a abrazar a otro ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la pandemia termine tendremos que readaptarnos. Algunos volveremos a nuestros usos cotidianos sin pensarlo, a otros quiz&aacute;s les cueste m&aacute;s, lo que es seguro es que llevar&aacute; un tiempo reajustarnos a aquellos viejos tiempos de abrazos y apretones de mano con desconocidos. Mientras tanto algunos de estos inventos podr&iacute;an no solo ser &uacute;tiles en tiempo presente sino marcar el camino para un escenario post-pandemia donde no necesariamente se haya desvalorizado el tacto y la necesidad humana del mismo, sino todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/abrazar-abrazar-tocar-tocar-son-tecnologias-hapticas-seran-clave-futuro-no-lejano_1_7876659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Apr 2021 10:49:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abrazar sin abrazar, tocar sin tocar: qué son las tecnologías hápticas y por qué serán clave en un futuro no tan lejano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Damián Catanzaro, creador de Cafecito: “Con el alto nivel de desarrolladores podríamos impulsar al país, pero mucho talento se está yendo a trabajar afuera”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/damian-catanzaro-creador-cafecito-alto-nivel-desarrolladores-impulsar-pais-talento-yendo-trabajar-exterior_1_7868841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1fb131d-c749-49c1-9509-94b9fc2b2091_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Damián Catanzaro, creador de Cafecito: “Con el alto nivel de desarrolladores podríamos impulsar al país, pero mucho talento se está yendo a trabajar afuera”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comenzó como una aventura personal para este joven de 25 años, es una app que está a días de llegar a las 100 mil cuentas creadas y, como si eso no fuera suficiente, también está a punto de entrar en el top 1000 webs de Argentina según el prestigioso Alexa Rank.</p></div><p class="article-text">
        Si el a&ntilde;o pasado nos demostr&oacute; algo es que los creadores locales estaban necesitando un modo para capitalizar todo el trabajo que realizaban online, sobre todo en pandemia, con una duplicaci&oacute;n y hasta triplicaci&oacute;n de las horas que llevamos conectados. En el marco de la llamada <a href="https://medium.com/laura-marajofsky/passion-economy-cuando-los-fans-sostienen-los-proyectos-2012d78b72db" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>passion economy </em></a>(o econom&iacute;a de la pasi&oacute;n), y gracias a diversas herramientas y plataformas, cada vez m&aacute;s proyectos, artistas, influencers y productores de contenido en general pueden monetizar sus productos y audiencias -a&uacute;n si son de nicho- para autosustentarse. Mientras que afuera ya exist&iacute;an algunas aplicaciones o plataformas como <a href="https://ko-fi.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ko-fi</a>, <a href="https://www.buymeacoffee.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Buy me a Coffee</a> y <a href="https://www.xataka.com/basics/patreon-que-como-funciona-como-apoyar-a-tus-creadores-favoritos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patron</a> (pensada m&aacute;s como espacio de micro-mecenazgo con metas y planes), Argentina todav&iacute;a no ten&iacute;a una herramienta local y caracter&iacute;stica que pudiera nuclear a creadores, permitirle al p&uacute;blico colaborar por micro-aportes, y adem&aacute;s, hacerlo en pesos y sin las tasas en d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>Arranqu&eacute; Cafecito por una necesidad m&iacute;a m&aacute;s ya que quer&iacute;a una forma de que me puedan dar un apoyo econ&oacute;mico o mismo capitalizar mi contenido y las plataformas que encontraba estaban afuera, en d&oacute;lares o euros, as&iacute; que tom&eacute; varias ideas de las que ya estaban funcionando y las traje para ac&aacute; para poder armar Cafecito&rdquo;<em>, </em>cuenta Dami&aacute;n Catanzaro, desarrollador web, emprendedor, y alma mater detr&aacute;s de <a href="https://cafecito.app/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cafecito.app</a>.
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                Cafecito, la app argentina que permite apoyar económicamente a creadores, artistas y a ONGs.                            </span>
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        La app local fue furor el a&ntilde;o pasado y recibi&oacute; mucha atenci&oacute;n por parte del sector entrepreneur tech. Lo que comenz&oacute; como una aventura personal para este joven de 25 a&ntilde;os est&aacute; a d&iacute;as de llegar a las <strong>100 mil cuentas creadas y, como si eso no fuera suficiente, tambi&eacute;n est&aacute; a punto de entrar en el top 1000 webs de Argentina seg&uacute;n el prestigioso Alexa Rank.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para los que todav&iacute;a no &ldquo;compraron o recibieron&rdquo; un cafecito nunca, la app que puede bajarse e instalarse y tambi&eacute;n opera como plataforma, le permite a los usuarios registrados armar un perfil, cargar datos sobre lo que hace, mostrar su trabajo y habilitar donaciones o micro-pagos v&iacute;a otra plataforma argentina exitosa, Mercado Pago. Por esto el sitio percibe una comisi&oacute;n por cada transacci&oacute;n que se realiza. Adem&aacute;s existen distintas categor&iacute;as por tema para navegar y buscar, perfiles destacados para ver y, como otras plataformas de crowdfunding estilo Idea.me, se pueden organizar campa&ntilde;as por objetivos, y m&aacute;s recientemente, armar planes de suscripci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos n&uacute;meros para tener en cuenta, si <strong>MercadoLibre </strong>procesa 19 compras por segundo, (1.64 millones por d&iacute;a), y MercadoPago procesa 100 pagos por segundo (8.64 millones por d&iacute;a), de esos 8.64 millones por d&iacute;a, 1.000 son de Cafecito. Otro rasgo interesante de la plataforma es la difusi&oacute;n que tuvo en redes como Twitter, en donde no solo fue adoptada por muchos creadores, sino tambi&eacute;n por proyectos y hasta ONGs, que en muchos casos el propio Catanzaro difunde por su <a href="https://twitter.com/DamianCatanzaro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta personal</a>, y que sirve para impulsar causas desde la recolecci&oacute;n de dinero para refugios de animales a impedir el cierre de locales.
    </p><p class="article-text">
        Catanzaro habl&oacute; con<strong> elDiarioAR</strong> sobre el crecimiento de Cafecito, lo que se viene y emprender en la Argentina en tecnolog&iacute;a. &ldquo;Llegar a los 100k va a ser un hito important&iacute;simo para la plataforma, al mismo tiempo, estoy trabajando fuerte en la rama de red social que se va a pasar a convertir Cafecito, donde los creadores de contenido y la gente que los apoya va a poder tener una interacci&oacute;n mucho m&aacute;s fuerte con sus posts o galer&iacute;a comentando, dando me gustas o participando en sus proyectos. Me encanta todo el modelo de financiamiento colectivo, es algo que cada vez se ve m&aacute;s y no lo tenemos tan adoptado en este pa&iacute;s por un tema de que no exist&iacute;a nada como Cafecito para solucionarlo, espero que esta plataforma pueda cambiar esa cultura y que cada vez nos apoyemos m&aacute;s entre nosotros para poder crear mejores cosas.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; fue lo que te llam&oacute; la atenci&oacute;n cuando comenzaste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s me llam&oacute; la atenci&oacute;n fue la adopci&oacute;n del t&eacute;rmino &ldquo;Create un Cafecito&rdquo; o &ldquo;Te invitamos un Cafecito&rdquo; refiri&eacute;ndose a la p&aacute;gina, despu&eacute;s se me acerc&oacute; un mont&oacute;n de personas para agradecerme, darme consejos y sugerencias de que les servir&iacute;a a ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; te parece que faltaban m&aacute;s iniciativas locales as&iacute;? &iquest;Era un tema t&eacute;cnico o cultural (de falta de talento o m&aacute;s de visi&oacute;n y oportunidad de mercado)?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que es un tema de LATAM en s&iacute;, si vamos a centrarnos en Argentina estamos muy por detr&aacute;s de otros pa&iacute;ses en lo que es desarrollo de software e innovaci&oacute;n, esto se debe a no a la falta de talento, talento en Argentina hay de sobra, sino a falta de incentivos de parte del pa&iacute;s hacia estos sectores. Todav&iacute;a hay miles de plataformas que podemos copiar del exterior y traerlas ac&aacute;, solo hace falta ganas y tiempo de una persona o equipo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dado que muchas veces te quej&aacute;s en las redes respecto de este tema, tengo que preguntarte, &iquest;te parece que se le hacen las cosas muy dif&iacute;ciles al emprendedor en tecnolog&iacute;a en Argentina? &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; cambios har&iacute;as si pudieras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Centr&aacute;ndonos en lo que es emprender en Argentina y me voy a centrar en el desarrollo de software que es la industria que yo conozco, el desarrollo de software est&aacute; muy ligado al d&oacute;lar: los equipos est&aacute;n en d&oacute;lares, los softwares que se usan, servidores, costos de marketing, todo se basa en el d&oacute;lar, y al tener tantos impuestos sobre esa moneda hace que la inversiones tengan que ser por lo menos un 50% m&aacute;s altas para suplir esos impuestos. Y en cuanto empez&aacute;s a ver ganancias y facturar pasa algo parecido, generalmente todos empezamos siendo monotributistas, donde la cuota es cara pero est&aacute; ok, el problema es cuanto creces un poco m&aacute;s y ten&eacute;s que saltar de monotributista a responsable inscripto, es un salto al abismo y desde el vamos se te va un 21% de tus ganancias en IVA si es que no lo pod&eacute;s pasar a tus clientes. Eso sin contar aut&oacute;nomos, ganancias y contador, el salto es muy duro si crec&eacute;s de a poco cada mes. En cambio yo pondr&iacute;a incentivos al desarrollo de software local, con bajar impuestos o hacer que el d&oacute;lar para comprar servidores, marketing, equipos, etc, no tenga todos los impuestos agregados ya ser&iacute;a un beneficio enorme, el porcentaje es muy grande y no favorece en nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ves el nivel de desarrollo web o devs en Argentina? &iquest;Estamos a un nivel competitivo con respecto al resto de LATAM? &iquest;Y si no es as&iacute;, qu&eacute; te parece que falta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el nivel de desarrolladores que hay en Argentina podr&iacute;amos impulsar el pa&iacute;s solo desde el desarrollo. S&iacute; ahora est&aacute; pasando algo bastante negativo que es que mucho talento se est&aacute; yendo a trabajar al exterior, ganando en d&oacute;lares y las empresas locales no pueden igualarles ese sueldo por lo que se quedan sin talento. Si no revertimos esto pronto vamos a vernos metidos en un problema bastante grande, la tecnolog&iacute;a es al lugar donde hay que apuntar, es la manera de solucionar much&iacute;simas cosas, sin incentivos y con trabas va a ser cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este sentido tambi&eacute;n quiero preguntarte por las mujeres programando y c&oacute;mo pareciera que los sueldos nunca se equiparan. El otro d&iacute;a en Twitter una dise&ntilde;adora UX que pon&iacute;a un consejo para las chicas pasando presupuestos: multiplicar el valor inicial por X. &iquest;En cafecito ten&eacute;s mujeres programando? &iquest;C&oacute;mo manejan el tema de la equidad de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La brecha salarial es algo real, que existe y que no tenemos que pasar por alto, si bien en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os el porcentaje se fue achicando todav&iacute;a queda un trabajo enorme por hacer. En Cafecito por el momento estoy trabajando yo solo, y con una dise&ntilde;adora freelance cuando hay que hacer nuevos dise&ntilde;os. Creo que Cafecito va a seguir as&iacute; por bastante tiempo a menos que pase algo inusual y tenga que armar un equipo, que si llegase a pasar por supuesto que se va a centrar en ser diverso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ves la evoluci&oacute;n de esta econom&iacute;a de &ldquo;changas&rdquo; o </strong><em><strong>passion economy</strong></em><strong> que ha crecido un mont&oacute;n, sobre todo con la pandemia, con la gente pasando cada vez m&aacute;s tiempo online y queriendo capitalizarse?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que es <em>passion economy </em>viene creciendo mucho y va a seguir creciendo, lo mismo con hacer contenido en Internet, el a&ntilde;o pasado vimos la explosi&oacute;n de Twitch como tantas personas que jam&aacute;s nos esper&aacute;bamos que aparecieran delante de una c&aacute;mara se metieron y ahora siguen haciendo streaming diariamente y tienen tanto los medios de pago de Twitch como Cafecito para recibir un &ldquo;tip&rdquo; a su contenido. Lo que se vi&oacute; &uacute;ltimamente con el tema de saludos personalizados u otras cosas que se pueden comprar a famosos o influencers, no lo v&iacute; mal sinceramente, creo que s&iacute; est&aacute; ah&iacute; es porque existe una demanda y no le hace mal a nadie que est&eacute; tampoco. Va de la misma mano con abrirse un Cafecito, que alguien tenga cuenta ah&iacute; no te est&aacute; obligando a donar, est&aacute; por si quer&eacute;s apoyar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; imagin&aacute;s para el futuro de la plataforma y qu&eacute; otros proyectos ten&eacute;s que nos puedas mencionar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me imagino a Cafecito en todos los pa&iacute;ses de LATAM, que es algo muy complejo y que todav&iacute;a no pude lograr. Demasiadas monedas, cada pa&iacute;s tiene su reglamentaci&oacute;n y medios de pagos, es algo que vengo encarando de a poco pero es un desaf&iacute;o enorme. S&eacute; que en alg&uacute;n momento voy a llegar. Y otros proyectos por el momento no tengo, en estos &uacute;ltimos meses me met&iacute; mucho en el desarrollo de criptomonedas y su mundo, capaz que se venga algo por ah&iacute;, quien te dice.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/damian-catanzaro-creador-cafecito-alto-nivel-desarrolladores-impulsar-pais-talento-yendo-trabajar-exterior_1_7868841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Apr 2021 16:39:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Damián Catanzaro, creador de Cafecito: “Con el alto nivel de desarrolladores podríamos impulsar al país, pero mucho talento se está yendo a trabajar afuera”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía del conocimiento,Cafecito,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo por dos dólares centennial: cómo son las plataformas para comprar saludos o controlar acciones de famosos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/son-plataformas-comprar-saludos-controlar-acciones-celebridades-si-dolares-necesarios_1_7372711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16143aff-a734-4e69-b5b0-40c4a05c8ced_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo por dos dólares centennial: cómo son las plataformas para comprar saludos o controlar acciones de famosos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis por la pandemia también impuso a la "economía de las changas” de celebridades y de influencers. Son otra manera de monetizar o rebuscárselas en la web y salir de dominio de YouTube o Instagram. Valores para todos los presupuestos.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa cuando los &ldquo;creadores&rdquo; de contenido en Internet se quedan sin ideas? Acorralados por una econom&iacute;a de la atenci&oacute;n que se cierra sobre ellos y una creciente demanda del p&uacute;blico en un ciclo de 24-7, muchos influencers est&aacute;n recurriendo a nuevas herramientas y plataformas para generar dinero y cobrar por sus contenidos. Lo que quiz&aacute;s sea m&aacute;s novedoso es que ya no hablamos de recursos para ayudarlos a crear comunidades y monetizar sus contenidos, como lo fuera en su momento la llamada <em>passion economy </em>(aquella que pretende transformar un hobbie o algo que te guste hacer en una actividad rentable), sino que ahora hablamos monetizar &ldquo;momentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Los creadores se est&aacute;n quedando sin ideas, pero sus admiradores quieren m&aacute;s y m&aacute;s</em>&rdquo;, explica Jen Lee fundadora de una popular comunidad de econom&iacute;a de creadores en Discord. &ldquo;<em>Al monetizar cada aspecto de sus vidas, pueden extraer valor de sus interacciones diarias</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la premisa <em>&ldquo;No importa lo aburrido que creas que eres, siempre hay alguien ah&iacute; fuera dispuesto a pagar&rdquo;</em>, algunas de estas nuevas herramientas toman sistemas de encuestas y votaci&oacute;n online, din&aacute;micas interactivas y hasta pagos por criptomoneda para que los seguidores puedan &ldquo;comprar&rdquo; desde saludos por video, a tiempo para hablar, o inclusive, su derecho a voto y tener poder sobre sus &iacute;dolos. Un nuevo giro en una escalada en la que ya se <strong>comercializan momentos o acciones de la vida de una persona, desdibujando la l&iacute;nea entre producto e individuo, arte y consumo, entretenimiento y realidad.</strong>
    </p><h3 class="article-text">Un mercado cada vez m&aacute;s competitivo</h3><p class="article-text">
        Una serie de nuevas empresas surgidas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os est&aacute;n facilitando que los creadores digitales moneticen cada aspecto de sus vidas, <strong>desde lo que comen, o hacen a con qui&eacute;n pasan el rato.</strong> Puede parecer irreal, pero no lo es. Comencemos por el principio.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que cada vez m&aacute;s personas se consideran &ldquo;creadorxs&rdquo; digitales o <em>influencers</em>, y este segmento crece as&iacute; como su econom&iacute;a (que representa el &ldquo;tipo de peque&ntilde;a empresa de m&aacute;s r&aacute;pido crecimiento&rdquo; seg&uacute;n un informe de SignalFire del 2020), <strong>el nuevo desaf&iacute;o es permanecer vigentes, competir con otros y adaptarse a los tiempos que corren en t&eacute;rminos de h&aacute;bitos y tendencias. </strong>En este sentido, a medida que el mercado se vuelve m&aacute;s competitivo -y las plataformas y sus algoritmos menos transparentes- <strong>los creadores se ven obligados a diversificar sus fuentes de ingreso aprovechando sus audiencias sean de nicho o masivas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En el mundo de los influencers se cruzan varias dimensiones y no es un fen&oacute;meno que se pueda capturar usando un solo patr&oacute;n. Por eso no se puede entender atendiendo s&oacute;lo a los creadores de contenido o a las plataformas en los que est&aacute;n presentes, sino que hace falta pensar en esa intersecci&oacute;n, junto con la atm&oacute;sfera social, la manera en la que la digitalidad cambi&oacute; nuestra noci&oacute;n de identidad y la forma en la que creemos que debemos reclamar por lo que nos parece justo. Somos una generaci&oacute;n que est&aacute; viviendo una transformaci&oacute;n profunda y en tiempo real&rdquo;, </em>explica <strong>Tom&aacute;s Balmaceda </strong>que junto a Miriam De Paoli y Juan Marenco, forman el grupo de investigaci&oacute;n sobre estos fen&oacute;menos llamado <a href="https://www.instagram.com/culturadelainfluencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cultura de la Influencia</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Estamos construyendo una econom&iacute;a de atenci&oacute;n en la que se pueden comprar momentos en la vida de otras personas y lo llevamos al siguiente nivel al permitir que las personas controlen esos momentos</em>&rdquo;, dice orgullosamente Courtney Smith, <strong>fundadora de la nueva plataforma </strong><a href="https://newnew.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>NewNew</strong></a><strong> </strong>, cuyo slogan es <em>&ldquo;The human stock market&rdquo;</em>, algo as&iacute; como &ldquo;el mercado de valores humano&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Así graficó The New York Times el fenómeno de las plataformas que proponen encuestas sobre las acciones de famosos para lograr, que por dinero, hagan lo que los usuarios quieren.                            </span>
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        Desde que existen las celebridades ha existido la fascinaci&oacute;n del p&uacute;blico por saber m&aacute;s de ellas y hasta vincularse de alguna manera. Es por esto &uacute;ltimo que en 1950 se acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino <strong>interacciones parasociales</strong>, <strong>para hacer referencia a esta clase de interacciones entre audiencia y figuras p&uacute;blicas, que muchas veces son percibidas como v&iacute;nculos reales por la gente que consume celebridades. </strong>Con el advenimiento de las nuevas tecnolog&iacute;as, las redes sociales y ahora plataformas recientes como <strong>NewNew, </strong><a href="https://www.wired.co.uk/article/cameo-app-celebrity" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cameo</strong></a><strong>, PearlPop y otros sitios como OnlyFans</strong>, el p&uacute;blico general puede tener acceso sin precedentes a una serie de servicios que var&iacute;an en nivel de intimidad seg&uacute;n el servicio y el sitio, pero mayormente,<strong> seg&uacute;n cu&aacute;nto est&eacute;s dispuesto a pagar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En verdad lo que estamos viendo hoy es <strong>una lucha encarnizada por monetizar el tiempo online, algo que ahora en pandemia -con mucha gente recluida y con disponibilidad, y con los &ldquo;creadores&rdquo; sin poder trabajar-, se ha vuelto a&uacute;n m&aacute;s preciado.</strong> Si a esto le sumamos que las plataformas tradicionales como YouTube o incluso Instagram tienen algoritmos que no favorecen a los creadores, volvi&eacute;ndose cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil mantener m&eacute;tricas exitosas sin poner plata, o con comisiones que no los favorecen, era cuesti&oacute;n de tiempo antes de empezar a ver migraciones hacia otros lugares.
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                    alt="¿Por qué los youtubers más populares están construyendo sus propios sitios web?, el informe de la BBC habla sobre la necesidad de generar ingresos y dominar el contenido."
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            <span class="title">
                ¿Por qué los youtubers más populares están construyendo sus propios sitios web?, el informe de la BBC habla sobre la necesidad de generar ingresos y dominar el contenido.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        De esto da cuenta un <a href="https://www.bbc.com/news/technology-55349255" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe reciente de la BBC</a> en donde relata c&oacute;mo distintas estrellas de YouTube est&aacute;n empezando a construir sus propios sitios, y compara la tajada que se lleva el gigante por aquellos que trabajan con marcas y patrocinadores en su plataforma, actualmente 45%, con la de Cameo, donde es 25%. Si esta tensi&oacute;n ya viene de hace a&ntilde;os, y muchos de estos<em> youtubers</em> consolidados ya son una compa&ntilde;&iacute;a de renombre en s&iacute; mismos, es l&oacute;gico que est&eacute;n buscando salvaguardar sus futuros y no quedar a la merced del sitio, que adem&aacute;s reporta otros problemas relacionados al uso de copyright, cobro de anuncios y a su sistema de recomendaci&oacute;n de videos.
    </p><p class="article-text">
        Para tener una idea del &ldquo;efecto pandemia&rdquo;, es importante notar c&oacute;mo por ejemplo compa&ntilde;&iacute;as como Cameo, surgida hace cuatro a&ntilde;os, ha ganado mucha popularidad en los &uacute;ltimos meses. Fast Company <a href="https://www.fastcompany.com/90483062/bored-celebs-cooped-up-fans-cameo-is-booming-during-covid-19" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reporta</a> que el pasado mes de marzo las inscripciones de &ldquo;talentos&rdquo; en la p&aacute;gina aumentaron en un 160% desde el principio de a&ntilde;o.
    </p><h3 class="article-text">La nueva camada de plataformas para &ldquo;comprar&rdquo; tiempo de famosos</h3><p class="article-text">
        Si antes fue<strong> CelebVM.com</strong> en Inglaterra, <strong>Greetzly</strong> con talentos de Alemania, Francia e Italia, e incluso, <strong>TheWysh.com </strong>para estrellas de Bollywood, Cameo se transform&oacute; en la plataforma estadounidense con m&aacute;s famosos entre sus opciones. &iquest;Para qu&eacute; sirve y c&oacute;mo funciona la app? Simple, lo que <strong>Cameo</strong> permite es pagar a un famoso para que grabe un v&iacute;deo de corta duraci&oacute;n personalizado, si bien ahora ha incorporado mensajer&iacute;a interna y una nueva funcionalidad de videollamadas v&iacute;a Zoom. Es decir, pod&eacute;s mandarle una felicitaci&oacute;n a alguien que se acaba de casar, recibir, conseguir un nuevo trabajo, o a alguien a quien quieras hacerle una broma o lo que sea, todo grabado por la persona que elijas. Aunque la plataforma se destaca por tener la mayor concentraci&oacute;n de estrellas, <strong>en un total de 30.000 registrados tambi&eacute;n es posible encontrar famosos clase B, influencers y otros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cat&aacute;logo est&aacute; dividido en 668 sub-categor&iacute;as (&ldquo;Netflix&rdquo;, &ldquo;E-sports&rdquo;, &ldquo;Tarot&rdquo;, &ldquo;Disney&rdquo; y &ldquo;Astronautas&rdquo; son algunas), y los precios van desde <strong>2 USD a los 2.500 USD, incluyendo nombres ignotos a consagrados como Snoop Dogg, Lindsay Lohan o Dick van Dyke</strong>. La mayor&iacute;a son filmaciones caseras e informales, lo cual es lo que le da la gracia, y tienen una duraci&oacute;n variable (la m&aacute;s corta es de 6 segundos, la m&aacute;s larga de 22 m&iacute;n) dependiendo de las ganas y disposici&oacute;n de la celebridad que elegiste. Las videollamadas son m&aacute;s caras que un mensaje pregrabado, tienen una duraci&oacute;n de <strong>10 minutos y los precios pueden ir desde los 1.000 d&oacute;lares en el caso del deportista Tony Hawk hasta los 15.000 d&oacute;lares</strong> si charl&aacute;s con un actor clase B como Jeremy Piven. Pero atenci&oacute;n, las llamadas se pueden compartir y as&iacute; costear entre varios.
    </p><p class="article-text">
        Este <em><strong>fan service</strong></em><strong> llevado al extremo, </strong>ha producido otros sitios similares que aprovech&aacute;ndose de <strong>la eficiencia de la &ldquo;gig economy&rdquo; o econom&iacute;a de las changas, la accesibilidad tecnol&oacute;gica, y b&aacute;sicamente, el aburrimiento y la fascinaci&oacute;n del p&uacute;blico, est&aacute; produciendo una nueva rama de servicios monetizables hiper espec&iacute;ficos</strong>, para los cuales, casi que no importa cu&aacute;n famoso sos.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hasta que stalkear a alguien se vuelva legal, Cameo es el servicio m&aacute;s l&oacute;gico para esta &eacute;poca, una tormenta perfecta de conveniencia, acceso y precio, una ventana a la cultura absurda de la obsesi&oacute;n con la celebridad&rdquo;</em>, explican desde una<a href="https://www.theatlantic.com/technology/archive/2020/02/cameo-and-meaning-modern-celebrity/607096/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> editorial en The Atlantic</a> que reflexiona sobre la obsesi&oacute;n contempor&aacute;nea con las celebridades, <strong>a&uacute;n si la propia idea de celebridad ya no es lo que era. Adi&oacute;s viejas estrellas de Hollywood, hola al</strong><em><strong> tiktoker </strong></em><strong>o la</strong><em><strong> instagramer</strong></em><strong> de turno.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero Cameo va un paso m&aacute;s, no s&oacute;lo te acerca de forma m&aacute;s &ldquo;humana&rdquo; a ese &iacute;dolo -que tambi&eacute;n tiene la cocina desordenada o tiene un mal d&iacute;a de pelo-, mostrando que est&aacute; dispuesto a rebajarse por unos d&oacute;lares, sino que adem&aacute;s propone que tambi&eacute;n<a href="https://marker.medium.com/how-cameo-turned-d-list-celebs-into-a-monetization-machine-d0774e6a480f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> hay un mercado para los &ldquo;mediocre famous people&rdquo;</a> (personas m&iacute;nimamente conocidas). Si todos tienen sus quince minutos de fama, entonces tambi&eacute;n pod&eacute;s pagar para tener a esa persona &ldquo;fugazmente&rdquo; conocida para desearle feliz cumplea&ntilde;os a tu abuela en un video grabado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tanto parece haber cambiado el consumo de celebridades y el microclima que se ha generado durante la pandemia para que los productores de contenido amateur y otros se moneticen,</strong> que no resulta chocante escuchar de servicios como <strong>NewNew,</strong> la nueva plataforma que est&aacute; causando sensaci&oacute;n en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; los seguidores compran su poder de votaci&oacute;n y con suficiente poder tienen la oportunidad de ver c&oacute;mo su celebridad favorita experimenta lo que ellos desearon, como un juego de &ldquo;elige tu propia aventura&rdquo; pero en la vida real. Smith, su fundadora, dice que la empresa es similar al mercado burs&aacute;til ya que <em>&ldquo;pod&eacute;s comprar acciones, que en esencia son votos, para poder controlar un cierto nivel de la vida de una persona&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        El creador debe seguir el dictado de los seguidores que pagan por poder votar a trav&eacute;s de una aplicaci&oacute;n m&oacute;vil que por ahora solo est&aacute; disponible para Apple. La plataforma comenz&oacute; su fase de uso preliminar con un grupo limitado de verificados beta y varias figuras de TikTok y YouTube ya comenzaron a ganar dinero. Al igual que Cameo la plataforma se reserva el derecho de prohibir a los usuarios que publiquen encuestas ofensivas, inapropiadas, peligrosas o que infrinjan la ley.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;Alguna vez has querido controlar mi vida?&rdquo;</em>, pregunt&oacute; Lev Cameron, un popular creador de 15 a&ntilde;os con 3,3 millones de seguidores en TikTok, en un video reciente publicado en NewNew. &ldquo;<em>Esta es tu oportunidad. Podr&aacute;s votar para controlar lo que hago a lo largo del d&iacute;a y luego te mostrar&eacute; si termino haciendo las cosas por las que votaste&rdquo;</em>. Esto es lo que muchos influencers est&aacute;n haciendo ahora, convirtiendo esas miniencuestas de Instagram, Snapchat o Twitter en una fuente de ingresos. Resulta dif&iacute;cil vaticinar si, al igual que otros servicios como Cameo o<a href="https://pearpop.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> PearPop</strong></a>, los famosos m&aacute;s tradicionales se sumar&aacute;n. Es decir, &iquest;podremos encontrar grandes nombres entre las estrellas para elegir del cat&aacute;logo de NewNew? <strong>Todo indicar&iacute;a que esta nueva fuente de ingresos con sus c&oacute;digos </strong><em><strong>centennial </strong></em><strong>quedar&iacute;a reservada para el p&uacute;blico m&aacute;s joven y las nuevas celebridades. Pero todo parece posible en un contexto que pide novedad, contenidos y velocidad todo el tiempo.</strong>
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            <span class="title">
                En Pearpop.com se catalogan a los famosos por cantidad de seguidores                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Celebridades old school vs new school</h3><p class="article-text">
        Si bien varios publicistas y agencias de medios tradicionales descreen o hasta desde&ntilde;an espacios y servicios como estos, ya sea por considerarlos de poca calidad o simplemente vulgares, lo cierto es que las reglas est&aacute;n cambiando, y hoy, para muchas marcas y agencias es m&aacute;s org&aacute;nico y efectivo trabajar con influencers.
    </p><p class="article-text">
        Es por esto que Cameo est&aacute; experimentando con una nueva opci&oacute;n en la que las marcas pueden adquirir, con el consentimiento de la celebridad, un contenido pregrabado para por ejemplo ser reutilizado como parte de una campa&ntilde;a de un producto. <strong>Totalmente conscientes del poder de las redes sociales, las nuevas din&aacute;micas de consumo y lo que buscan las marcas hoy en d&iacute;a, estos sitios est&aacute;n ofreci&eacute;ndoles a las estrellas la posibilidad de </strong><em><strong>aggiornarse.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Para nosotros la Cultura de la Influencia es una matriz interpretativa de la realidad. Creemos que la l&oacute;gica con la que se crean, distribuyen y comunican contenidos en redes sociales rompi&oacute; fronteras y hoy est&aacute;n presentes en &aacute;mbitos tradicionales como la pol&iacute;tica y la publicidad pero tambi&eacute;n en espacios vinculados con los movimientos sociales y las empresas&rdquo;, </em>sigue Balmaceda.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la prueba beta de NewNew sigue siendo solo para creadores, Smith espera que con el tiempo todo el mundo -desde las celebridades hasta la gente com&uacute;n- pueda aprovecharla para monetizar sus vidas. <em>&ldquo;Claro que es divertido controlar a un famoso o a una celebridad, pero es igual de divertido controlar a un compa&ntilde;ero de la escuela, o la exnovia de tu novio, o un autor que planea su pr&oacute;xima novela de ciencia ficci&oacute;n, o el fundador de una empresa de cosm&eacute;ticos</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/son-plataformas-comprar-saludos-controlar-acciones-celebridades-si-dolares-necesarios_1_7372711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Apr 2021 02:59:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo por dos dólares centennial: cómo son las plataformas para comprar saludos o controlar acciones de famosos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[YouTube,Instagram,TikTok]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marina Demtschenko, activista digital, sobre el consentimiento a través de una app: “Más que una herramienta a favor de la víctima, lo es para el agresor”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/marina-demtschenko-activista-digital-consentimiento-traves-app-herramienta-favor-victima-agresor_128_7299846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5932253a-a78c-4ab3-b9c5-e13415115975_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marina Demtschenko, activista digital, sobre el consentimiento a través de una app: “Más que una herramienta a favor de la víctima, lo es para el agresor”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aparición de una aplicación para formalizar el acuerdo para mantener relaciones sexuales abre el debate no solo sobre si un tercero privado puede mediar en una relación personal sino también sobre la implicancia posterior.</p></div><p class="article-text">
        Chica conoce a chico en un bar, ambos se atraen y deciden pasar la noche juntos. Corte y toma a la chica firmando un documento digital que &ldquo;notifica&rdquo; y registra su consentimiento para tener relaciones con el chico, que respira aliviado, mientras datos de gran intimidad de ambos -pero principalmente de ella- son guardados en un servidor propiedad de la empresa Schellenbauer &amp; Co.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de una aplicaci&oacute;n llamada<strong>&nbsp;iConsent </strong>creada en Dinamarca para formalizar de manera virtual el consentimiento previo a una cita sexual gener&oacute; controversia hace unas semanas, avivando el debate en torno al alcance de estos desarrollos. M&aacute;s all&aacute; de que de implementarse y normalizarse el uso de este tipo de aplicaciones esta narrativa ser&iacute;a cada vez m&aacute;s com&uacute;n, cabe preguntarse: <strong>&iquest;cu&aacute;l es el verdadero</strong><em><strong> trade-off </strong></em><strong>detr&aacute;s de estos negocios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La app (todav&iacute;a no disponible para Android) que fue desarrollada por la empresa danesa permite explicitar el consentimiento en una relaci&oacute;n sexual por 24 horas, luego de las cuales el permiso expira. Aunque el uso de la app no es legalmente vinculante, la expectativa es poder producir evidencia en caso que fuera necesaria, l&eacute;ase denuncias por violencia sexual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto de la iniciativa viene acompa&ntilde;ado de nueva reglamentaci&oacute;n en un pa&iacute;s que, seg&uacute;n estad&iacute;sticas internaciones, tiene la mayor prevalencia de violaciones en mujeres y adolescentes a partir de los 15 a&ntilde;os y que acaba de modificar su C&oacute;digo Penal tipificando el &ldquo;sexo sin consentimiento expl&iacute;cito&rdquo; como una violaci&oacute;n. En este sentido, esta app tambi&eacute;n abre un interesante debate tanto en torno a lo t&eacute;cnico (la posibilidad de retractarse, su validez como prueba ante una violaci&oacute;n, el hackeo, etc), como lo cultural: <strong>&iquest;de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de consentimiento hoy?, &iquest;qu&eacute; significa consentir virtualmente y sirve acaso como garant&iacute;a de que no haya violencia sexual en una situaci&oacute;n de intimidad?</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La app fue desarrollada con el objetivo de formalizar de manera virtual el consentimiento previo a una cita sexual "
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                La app fue desarrollada con el objetivo de formalizar de manera virtual el consentimiento previo a una cita sexual                             </span>
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        Si bien la aplicaci&oacute;n est&aacute; lejos de ser novedosa, con diversos antecedentes como <strong>We-Consent, UConsent, YesMeansYes o LegalFling</strong>, y pese a las intenciones declaradas por la empresa de que este tipo de &ldquo;contratos digitales&rdquo; sirvan para ser utilizados como evidencia y reducir la incidencia de violencia en el acto sexual, llama la atenci&oacute;n el <em>timing </em>del desarrollo. Resulta por lo menos curioso que cuando la idea de consentir est&aacute; puesta -quiz&aacute;s hoy m&aacute;s que nunca- en discusi&oacute;n, aparezcan medidas orientadas a la simplificaci&oacute;n y tecnificaci&oacute;n del asunto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Acaso pensamos que la construcci&oacute;n de la confianza e intimidad entre dos personas, podr&iacute;a o deber&iacute;a estar mediada por la tecnolog&iacute;a? </strong>Tal vez sea una buena noticia que no todo pueda reducirse a apretar un bot&oacute;n, sobre todo cuando hablamos de placer y de disfrute, de comunicaci&oacute;n y de capacidad de di&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marina Demtschenko</strong> es abogada especialista en Derecho Inform&aacute;tico y presidenta de <strong>FemHack, </strong>que plantea el abordaje de diversas tem&aacute;ticas que surgen de la incidencia de las Tecnolog&iacute;as de la Informaci&oacute;n y la Comunicaci&oacute;n en la vida de las mujeres a trav&eacute;s del ciberfeminismo. Desde su experiencia cree que &ldquo;todo lo relacionado con hay iConsent como propuesta no deja de ser un nicho de marketing que ha encontrado el sector privado como en tantas otras oportunidades&rdquo;. &ldquo;Llegado el momento me pregunto <strong>si las usuarias digitales realmente est&aacute;n conscientes de lo que implica hacer intervenir a una tercera parte en la relaci&oacute;n sexual entre dos o m&aacute;s personas</strong>&rdquo;, considera. Adem&aacute;s analiza este nuevo desarrollo desde un marco legal y cultural con perspectiva de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo primero que te despierta alarma o suspicacia de un desarrollo como este?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que me genera desconfianza es la materia sobre la cual el desarrollo se plante&oacute;. &iquest;No es muy delicado y dif&iacute;cil de sistematizar, la expresi&oacute;n del consentimiento en algo &iacute;ntimo como lo son las relaciones sexuales?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Somos usuarios y somos producto&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo somos debido a la cantidad de informaci&oacute;n que extraen desde el momento en que nosotros colocamos un dato o registramos algo tan personal.<strong> </strong>En definitiva, <strong>siempre deber&iacute;amos dudar sobre las buenas intenciones del sector privado, cuyo &uacute;nico objetivo es lucrar y generar ganancias que le permitan competir en el mercado</strong>. No lo confundamos con la ayuda desinteresada ni con la conciencia feminista o con el apoyo a causas humanitarias. La segunda cuesti&oacute;n que me preocupa &ndash; m&aacute;s all&aacute; de la complejidad del consentimiento previo al sexo, el que por supuesto podr&iacute;a no ser libre (es decir, quien usa la app podr&iacute;a no tener discernimiento &ndash; estando alcoholizada o bajo efectos de estupefacientes-, o incluso podr&iacute;a encontrarse bajo coerci&oacute;n para registrarlo como &ldquo;autorizado&rdquo; al acto posterior), es el tratamiento de los datos sensibles que la empresa desarrolladora le diera a aquellos recolectados a partir de la descarga de las usuarias. <strong>La mayor&iacute;a de nosotras ni siquiera se preguntar&iacute;a esto y el deber de informaci&oacute;n recae sobre la parte aventajada &ndash;la que ostenta el conocimiento t&eacute;cnico-, pero casi nunca se brinda como es obligaci&oacute;n legal hacerlo en casi todo el mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an algunas de esas preocupaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estar&iacute;an operando con servidores, actividad y ambientes adaptados a los est&aacute;ndares debidos de seguridad inform&aacute;tica? Es demasiado para contemplar y sin dudas muy costoso, lo que supone dos hip&oacute;tesis: o la inversi&oacute;n inicial se hizo, significando entonces que el riesgo alt&iacute;simo ameritaba tomarse, dado el resultado esperable (un impresionante acopio de datos sensibles de sumo valor en el mercado), o no se hizo (lo cual nos expone a potenciales abusos de toda &iacute;ndole, con material sumamente delicado de usuarias digitales de toda edad). No ganamos por ning&uacute;n <em>wing </em>y esto me hace desconfiar de todo el proyecto, a&uacute;n cuando fuese promocionado como la soluci&oacute;n a los problemas que pueden derivar de un encuentro sexual cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la diferencia entre consentimiento digital y consentimiento telem&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo digital o lo telem&aacute;tico se define en funci&oacute;n de la &oacute;rbita sobre la que opera una determinada acci&oacute;n. Por ejemplo, damos consentimiento digital a las plataformas cuando navegamos en ellas y aceptamos que tomen nuestros datos de interacci&oacute;n para la generaci&oacute;n de estad&iacute;sticas (cookies, o cualquier otra herramienta de rastreo). El consentimiento telem&aacute;tico har&aacute; alusi&oacute;n a que nuestra acci&oacute;n es instrumentada por medios tecnodigitales, pero en realidad atiende a otras cuestiones, por fuera de la red (en el caso de IConsent, a la &oacute;rbita de nuestra intimidad). La misma diferenciaci&oacute;n es dable sobre la violencia machista: si atenta contra derechos digitales, ser&aacute; &ldquo;digital&rdquo;; si atenta contra derechos tradicionalmente reconocidos pero se ejerce mediante las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n, ser&aacute; &ldquo;telem&aacute;tico&rdquo;.&nbsp;
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                iConsent fue creada en Dinamarca                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de valor real tiene este consentimiento virtual como evidencia en un proceso legal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea del registro o documentaci&oacute;n telem&aacute;tica del consentimiento en la propuesta de iConsent es dejar asentado que la usuaria, antes de su encuentro sexual, as&iacute; lo quiso. Podr&iacute;a verse con fines loables pero me permito mirar la iniciativa con recelo. La presunci&oacute;n de inocencia ante denuncias por abuso sexual, en favor del agresor, es un principio y garant&iacute;a constitucionales consolidados en el derecho penal; la perspectiva feminista pone en jaque esta m&aacute;xima y alega con fundamentos basados en el recorrido hist&oacute;rico de abordaje de la violencia sexual, <strong>una complejidad suficiente del tema como para que el principio de inocencia contin&uacute;e inalterable o &ldquo;a rajatabla&rdquo; no escudri&ntilde;ado.</strong> <strong>La pregunta ac&aacute; es c&oacute;mo el registro telem&aacute;tico &ldquo;ser&iacute;a la prueba conducente y determinante&rdquo; de esa contraposici&oacute;n entre la voz de la denunciante y la voz del denunciado.</strong> Entonces es dable resaltar que parecer&iacute;a que iConsent m&aacute;s que una herramienta a favor de la v&iacute;ctima, lo es para el agresor; es decir, para defenderse &eacute;l de la acusaci&oacute;n:<strong> </strong>la v&iacute;ctima deber&iacute;a ser cre&iacute;da y o&iacute;da debidamente, desde el inicio. El agresor podr&iacute;a arg&uuml;ir que tal y como est&aacute; registrado, la v&iacute;ctima hab&iacute;a dado el consentimiento antes del encuentro sexual, pero la v&iacute;ctima no podr&aacute; arg&uuml;ir, con registros suficientes en el mismo nivel, que el consentimiento se retir&oacute; en alg&uacute;n momento previo al acto; tampoco podr&aacute; hacerlo respecto de su intenci&oacute;n real: quiz&aacute;s fue el agresor mismo el que us&oacute; la app para registrarlo, a&uacute;n con resistencia de la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde el punto de vista de usabilidad y pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n y uso de datos, &iquest;cu&aacute;n seguro es que una corporaci&oacute;n tenga estos datos nuestros? O mejor dicho, &iquest;realmente queremos darle esta informaci&oacute;n tan &iacute;ntima a un tercero, incluso si creemos que es para protegernos de un mal mayor?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si hablamos de seguridad inform&aacute;tica, un procedimiento ser&aacute; seguro o no, seg&uacute;n la infraestructura que la empresa presente, con total conocimiento del tratamiento que deben d&aacute;rsele a los datos personales de usuarios y usuarias. <strong>No hay una forma de establecer a nivel global que todo es inseguro o que todo es seguro. Lo que s&iacute;, se necesita compromiso y conciencia sobre la vulnerabilidad &iacute;nsita y la consecuente necesidad de brindar suficientes garant&iacute;as a quienes utilicen una plataforma</strong>, de estar en resguardo ante eventuales ataques o filtraciones o utilizaciones indebidas. En general se argumenta que los datos personales pueden ser acopiados y almacenados de manera &ldquo;anonimizada&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/marina-demtschenko-activista-digital-consentimiento-traves-app-herramienta-favor-victima-agresor_128_7299846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Apr 2021 10:56:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marina Demtschenko, activista digital, sobre el consentimiento a través de una app: “Más que una herramienta a favor de la víctima, lo es para el agresor”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y usted sabe qué está haciendo con sus datos médicos esa app?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/haciendo-datos-medicos-app_1_7305047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13c25abf-c19f-4e26-82c3-fa0810a1a820_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y usted sabe qué está haciendo con sus datos médicos esa app?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La conexión entre hábitos y salud mental a partir del celular puede sugerir si una persona está experimentando ansiedad o depresión, o si padece enfermedades como insomnio. También, según el número y duración de las llamadas, si escribe menos o sus comportamientos en Internet pueden inferirse otros patrones como padecer esquizofrenia, recaídas de otras enfermedades. ¿Hasta dónde los datos privados son nuestros? ¿Qué pasa con el debate sobre dar a conocer quién se vacuna contra el Covid-19?</p></div><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas globales y locales sobre salud mental muestran un contexto por dem&aacute;s complejo: en Argentina una de cada tres personas presenta un problema de salud mental a partir de los 20 a&ntilde;os, cuadro que se vio intensificado por la pandemia (los niveles de depresi&oacute;n en Argentina se quintuplicaron respecto a los valores &ldquo;pre pandemia&rdquo;, seg&uacute;n Fundaci&oacute;n Ineco). Asimismo, una de cada cuatro personas en el mundo padece alg&uacute;n tipo de trastorno mental, seg&uacute;n la OMS, y un tercio de los adultos en EEUU tiene enfermedades de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Pero las estad&iacute;sticas cuentan s&oacute;lo parte de la historia. Si, como algunos estudios sugieren, es <a href="https://psyche.co/ideas/if-you-stay-mentally-well-your-entire-life-youre-not-normal?utm_source=Aeon+Newsletter&amp;utm_campaign=969417e89c-EMAIL_CAMPAIGN_2021_02_14_11_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_411a82e59d-969417e89c-68627121" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poco probable </a>que pasemos toda nuestra vida sin ning&uacute;n problema de salud mental, un nuevo y lucrativo negocio ha crecido y ganado terreno en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: <strong>las apps de salud mental o mental health apps. </strong>Calm, Talkspace,&nbsp; UpLift, Moodnotes, Shine y tantas otras encabezan un sector que cotiza cada vez m&aacute;s alto, pero que de a poco est&aacute; siendo observado con mayor escrutinio debido a por lo menos dos cuestiones: temas de privacidad y uso de datos extremadamente sensibles, y por otro que escapa a esta nota, la efectividad en el tratamiento. &ldquo;Hay dos tipos de datos: los datos personales, nombre, domicilio, datos de las personas y despu&eacute;s est&aacute;n los datos sensibles. Dentro de los datos sensibles est&aacute;n los datos de salud. &iquest;Por qu&eacute; los datos de salud y otros como la orientaci&oacute;n sexual, pol&iacute;tica o religiosa son sensibles? Porque si estuvieran en manos de un tercero podr&iacute;an hacer que a una persona se la discrimine, excluya o ataque&rdquo;, explica Natalia Zuazo, especialista en pol&iacute;tica y tecnolog&iacute;a y directora de Salto Agencia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo funcionar&iacute;a la discriminaci&oacute;n cuando hablamos de datos de salud? Por ejemplo, si llegara a manos de un potencial empleador que un individuo tiene una enfermedad preexistente, el empleador podr&iacute;a no contratarlo sobre la idea de elegir a las personas m&aacute;s sanas, o que probablemente no se enfermen en un futuro cercano o a largo plazo (si tuvieran enfermedades cr&oacute;nicas), y as&iacute; evitarse pagar un seguro de salud. El mismo tipo de discriminaci&oacute;n que si no contrat&aacute;s a una mujer en edad reproductiva porque puede tener un hijo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso son datos sensibles, que significa que requieren un doble cuidado respecto de los otros, pero tambi&eacute;n que, ante la exposici&oacute;n de sus datos a la venta, son casos en los que aplica una doble sanci&oacute;n. Todas las bases de datos deben estar registradas ante la autoridad competente, en el caso de la Argentina en la Agencia Nacional de Protecci&oacute;n de Datos y Acceso a la Informaci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;l es el tema de estas aplicaciones en general? Que tienen sus sedes en Estados Unidos, donde la ley funciona de otra manera&rdquo;, contin&uacute;a Zuazo.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de su efectividad en el tratamiento, &iquest;acaso sabemos c&oacute;mo se manejan y qu&eacute; hacen exactamente con la informaci&oacute;n personal que almacenan? &iquest;Con qui&eacute;n estamos compartiendo estos datos vitales de nosotrxs? Bienvenidos a la era de los healthy-leaks, una invitaci&oacute;n m&aacute;s a pensar c&oacute;mo las corporaciones est&aacute;n capitaliz&aacute;ndose a nuestras expensas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Apps de salud mental: una radiograf&iacute;a de tu persona</strong></h3><p class="article-text">
        Antes de adentrarnos en las consideraciones &eacute;ticas y de privacidad, es interesante pensar exactamente qu&eacute; cosas pueden inferirse de algunas de estas apps en su uso cotidiano, es decir, a qu&eacute; estamos expuestos. <strong>La conexi&oacute;n entre h&aacute;bitos y salud mental puede resultar en indicadores que, extra&iacute;dos de tus dispositivos, sugieran si una persona est&aacute; experimentando ansiedad o depresi&oacute;n, o si est&aacute; usando mucho su celular en medio de la noche si padece enfermedades como insomnio.</strong> Tambi&eacute;n seg&uacute;n el n&uacute;mero y duraci&oacute;n de las llamadas, si escribe menos o sus comportamientos en Internet, pueden inferirse otros patrones como padecer esquizofrenia, reca&iacute;das de otras enfermedades mentales, baja socializaci&oacute;n, etc. Y de esta forma, a trav&eacute;s de la venta de informaci&oacute;n, las compa&ntilde;&iacute;as podr&iacute;an mostrarte publicidades de antidepresivos u otros medicamentos, o recomendarte terapias/terapeutas espec&iacute;ficos seg&uacute;n tus h&aacute;bitos y tu geolocalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente todo esto explica una <a href="https://psyche.co/ideas/should-smartphone-data-be-harnessed-to-track-mental-health?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nota reciente</a> de la revista <em>Aeon </em>que reflexiona sobre c&oacute;mo deber&iacute;amos usar la informaci&oacute;n sobre salud mental provista por los celulares. &ldquo;La idea de que la salud mental puede ser inferida a trav&eacute;s de los celulares y el uso de Internet est&aacute; en su infancia. Sin embargo, vale reflexionar qu&eacute; significa todo esto para nosotros en una era de vigilancia a trav&eacute;s de la informaci&oacute;n y del capitalismo digital&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;appificaci&oacute;n&rdquo; de la salud mental tiene serios problemas, ya que no hay que olvidar que &eacute;stas son plataformas corporativas y de negocios primero, y de terapia luego, como advert&iacute;an el a&ntilde;o pasado desde un perfil de <em>The</em> <em>New York Times </em><a href="https://www.nytimes.com/2020/08/07/technology/talkspace.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la compa&ntilde;&iacute;a Talkspace</a>, responsable de la aplicaci&oacute;n que permite chatear online con un terapeuta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Captura de pantalla del sitio web de Talkspace                            </span>
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        <strong>El caso de Talkspace es quiz&aacute;s uno de los m&aacute;s escandalosos -o al menos, mediatizados-, ya que, como declaran varias fuentes, la data an&oacute;nima que junta la empresa no es utilizada s&oacute;lo para prop&oacute;sitos m&eacute;dicos, sino para vender productos de la corporaci&oacute;n</strong>. Varios exempleados han salido a testificar al respecto y se conocen algunas de las pol&eacute;micas pr&aacute;cticas de su departamento de marketing, que incluyen escrutinio sobre las transcripciones de las sesiones de los pacientes para mejorar las t&aacute;cticas de venta. A saber, los usuarios de Talkspace no pueden borrar sus registros personales en la app.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s Talkspace est&aacute; acusada de producir falsas recomendaciones online -algunas hechas por sus propios empleados- y lleva una contienda legal con la Psychotherapy Action Network que en 2018 solicit&oacute; a la A.P.A (<a href="https://www.apa.org/centrodeapoyo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">American Psychological Association</a>) que revisara su pol&iacute;tica sobre anuncios comerciales de mental health apps. En el ojo de la tormenta: el permiso para comercializar terapias online que no han sido adecuadamente testeadas o verificadas como las de Talkspace. A partir de eso la compa&ntilde;&iacute;a tuvo que cambiar la leyenda de su sitio, que dec&iacute;a: &ldquo;Este sitio no provee terapia, sino conversaci&oacute;n terap&eacute;utica con un especialista matriculado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un gran negocio&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Para complicar las cosas a&uacute;n m&aacute;s, la pandemia intensific&oacute; el uso de estas apps. Seg&uacute;n el diario <em>The Washington Post, </em>en mayo del a&ntilde;o pasado Talkspace declaraba haber tenido un crecimiento del 65% de su base de clientes respecto de febrero 2020. La popular app de meditaci&oacute;n Calm estaba valuada en un mill&oacute;n de millones al a&ntilde;o 2019.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque Argentina ostenta el r&eacute;cord de un psic&oacute;logo cada 450 habitantes, EEUU no se queda atr&aacute;s con un 42% que declara haber visto a un terapeuta en alg&uacute;n punto de sus vidas y un 36% dispuesto a hacer alg&uacute;n tipo de terapia en un futuro cercano. Un contexto que Sillicon Valley parece estar aprovechando con una caterva de aplicaciones surgidas en el &uacute;ltimo tiempo para diversas cosas, o como dice el dicho popular, &ldquo;si ten&eacute;s alg&uacute;n malestar, seguro hay una app para eso&rdquo;. Las hay de todo tipo, est&aacute;n las que ofrecen charlas con especialistas v&iacute;a online como Talkspace, de meditaci&oacute;n o para calmar el estr&eacute;s y bajar la ansiedad como Calm o Shine, las de registro para monitorear tus estados mentales y hacer trackeo de tus emociones como Moodnotes; otras como Uplift que ofrecen cursos para personas con depresi&oacute;n, y hasta algunas en las que pod&eacute;s chatear con un robot o, mejor dicho, inteligencia artificial como Woebot. Algunas tambi&eacute;n escuchan los sonidos ambiente y colectan datos de geolocalizaci&oacute;n y uso del tel&eacute;fono como StudentLife.&nbsp;
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                Captura de pantalla del sitio web de Calm                            </span>
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        Si todo esto no te parec&iacute;a lo suficientemente inquietante, hay m&aacute;s. Seg&uacute;n un estudio del 2019 que monitore&oacute; las pr&aacute;cticas de 36 apps distintas relacionadas con salud mental y adicciones, un 29% compart&iacute;an data sensible de sus usuarios con servicios provistos por Facebook o Google sin un disclaimer adecuado. Otro <a href="https://www.bmj.com/content/364/bmj.l920" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de marzo</a> encontr&oacute; que el 80% comparte informaci&oacute;n de sus usuarios incluyendo sexo, peso, altura, medicamentos que toma, etc.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n si muchos no tienen enfermedades mentales o utilizan estas apps, es posible que s&iacute; tengan apps de ejercicio, sue&ntilde;o, nutrici&oacute;n, y si sos mujer, de gesti&oacute;n menstrual, instaladas. &iquest;Pod&eacute;s imaginarte la cantidad de informaci&oacute;n disponible sobre un usuario promedio que hay dando vueltas?
    </p><h3 class="article-text"><strong>Qu&eacute; dice la ley</strong></h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de tomar consciencia de la cantidad de datos sensibles que estamos compartiendo con estas apps particulares, as&iacute; como el debate sobre su efectividad y las implicancias de salud, hay que tener en cuenta cu&aacute;les son las pr&aacute;cticas correctas que debieran observar las corporaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Argentina y en Europa el modelo es el mismo, tenemos una ley integral y comprensiva de datos personales que dice que los datos personales son de las personas. Tenemos el principio de<em> data ownership</em> en el que la persona cede sus datos a las empresas para que estas empresas hagan algo con su consentimiento, palabra importante, un consentimiento informado. El nuevo reglamento general de protecci&oacute;n de datos de la Uni&oacute;n Europea lo que dice es que cuando hay alg&uacute;n cambio en lo que se puede hacer con la aplicaci&oacute;n, o con los datos que se recaban, tenemos que ser informados. Tambi&eacute;n dice que si hay alguna falla de seguridad o <em>leak </em>en los datos las personas tambi&eacute;n tienen que ser informadas de que esos datos estuvieron expuestos&rdquo;, detalla Zuazo, ya que la ley funciona diferente ac&aacute; y Europa respecto de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, existen lo que se conoce como leyes sectoriales de tratamiento de datos, es decir, no integrales como las nuestras, presentando posibilidad de conflictos por uso y jurisdicci&oacute;n seg&uacute;n cada empresa y sector. &ldquo;En EEUU -donde tienen sus sedes la mayor&iacute;a de estas apps- funciona as&iacute;: las distintas actividades o &aacute;reas comerciales, sean salud, bancos, seguros o educaci&oacute;n, tienen sus propias leyes respecto al tratamiento de datos. Por lo tanto un problema muy importante para cualquier empresa, pero especialmente de este tipo, es c&oacute;mo trata los datos y c&oacute;mo genera confianza en sus clientes/pacientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zuazo tambi&eacute;n ofrece dos ejemplos recientes y locales de las complejidades en el uso y cesi&oacute;n de datos personales cuando hablamos de salud. &ldquo;Esta semana tenemos dos noticias muy relacionadas: Rodr&iacute;guez Larreta anuncia que est&aacute;n trabajando en una historia cl&iacute;nica digital, ahora la historia cl&iacute;nica de una persona,  &iquest;en manos de qui&eacute;n quedar&iacute;a, c&oacute;mo se va a controlar eso, qu&eacute; seguridad va a tener? Y luego, en Mendoza un fiscal habilit&oacute; la publicaci&oacute;n de quienes se hab&iacute;an vacunado con DNI. Un dato sensibl&iacute;simo. Esto es una violaci&oacute;n clara de la Ley Nacional de Datos Personales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n es la gesti&oacute;n de los datos, si por ejemplo un hospital p&uacute;blico puede darle esos datos a otro hospital p&uacute;blico, o a una dependencia del mismo gobierno en la Ciudad, etc. No se trata solamente de c&oacute;mo cuida cada empresa o entidad p&uacute;blica esos datos, sino qu&eacute; reglas existen para la cesi&oacute;n de datos en cada pa&iacute;s y las excepciones que se pueden hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Significa que si usamos estas apps que est&aacute;n sujetas, en su mayor&iacute;a, a legislaci&oacute;n del exterior tenemos que tener m&aacute;s cuidado o miedo? Por lo pronto es necesario preguntarse c&oacute;mo funcionan, qu&eacute; tipo de informaci&oacute;n pueden recolectar, y saber que su uso est&aacute; reglado diferente. </strong>&ldquo;Me parece que es interesante esta discusi&oacute;n en este momento en el cual surgen y surgir&aacute;n personas que digan &rdquo;prefiero que se conozca toda la lista de vacunados&ldquo; o &rdquo;yo no tengo nada que esconder&ldquo;. No ten&eacute;s nada que esconder es una frase muy tramposa porque si no tuvi&eacute;ramos nada que esconder ir&iacute;amos desnudos por la calle o no le pondr&iacute;amos clave al celular y tantos otros casos m&aacute;s que podemos pensar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/haciendo-datos-medicos-app_1_7305047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Mar 2021 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y usted sabe qué está haciendo con sus datos médicos esa app?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brillar distinto, el desafío de dejar la visión trágica de la discapacidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/brillar-distinto-desafio-vision-tragica-discapacidad_130_7258111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d367674b-2a89-4aad-bdf1-f41d13423a1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brillar distinto, el desafío de dejar la visión trágica de la discapacidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuevos referentes trabajan desde las redes sociales para lograr deconstruir la percepción de lo diferente y ser tenidos en cuenta en diferentes ámbitos como la moda, la maternidad o paternidad o lo laboral. La invisibilidad en los medios y en la ficción como un obstáculo. Los casos que suman.</p></div><p class="article-text">
        Si hablar de cuerpos diversos y gordofobia, racismo o inclusive de aborto, este a&ntilde;o pareci&oacute; m&aacute;s natural al tiempo que los debates permeabilizaron paulatinamente las redes sociales, en muchos casos gracias a las llamadas nuevas activistas o &ldquo;insta-influencers&rdquo;, un t&oacute;pico al que todav&iacute;a muy pocos se le animan es el de la discapacidad. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntas personas con discapacidad vemos en la tele, en novelas como protagonistas (y no como un accesorio), en pel&iacute;culas, en publicidades de cerveza o productos ligados al cuidado personal?&nbsp; Es hora de que nuestros cuerpos tambi&eacute;n aparezcan visibilizados dentro de lo que es la representaci&oacute;n de la diversidad. La realidad es que existe un c&iacute;rculo vicioso del cual es muy dif&iacute;cil salir a partir de la falta de visibilidad. Como no podemos acceder, estos cuerpos no se ven y como no se pueden ver, entonces se piensa que no existen&rdquo;<em>, </em>contextualiza <strong>Daniela Aza</strong>, conocida en redes como <a href="https://www.instagram.com/shinebrightamc/?hl=es-la" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@shinebrightamc</a>/, quien con casi 20K de seguidores se dedica a escribir y contar c&oacute;mo se vive la discapacidad, desde adentro.&nbsp;
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                    alt="Daniela Aza, conocida en redes como @shinebrightamc/, quien con casi 20K de seguidores se dedica a escribir y contar cómo se vive la discapacidad, desde adentro."
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            <span class="title">
                Daniela Aza, conocida en redes como @shinebrightamc/, quien con casi 20K de seguidores se dedica a escribir y contar cómo se vive la discapacidad, desde adentro.                            </span>
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        &iquest;Cu&aacute;l es la idea que tenemos de la discapacidad hoy en d&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; prejuicios y mitos se perpet&uacute;an en los medios y la publicidad? <strong>&iquest;Por qu&eacute; nos cuesta tanto hablar de discapacidad y qu&eacute; est&aacute;n diciendo estos nuevos referentes? </strong>&ldquo;Hist&oacute;ricamente y desde siempre el imaginario en torno a la discapacidad estuvo asociado a entenderla como algo malo, a una falla o carencia. Para la sociedad siempre tuvo que ver con un defecto y un problema de la persona. La perspectiva m&eacute;dica instaur&oacute; la idea predominante de que la discapacidad es una caracter&iacute;stica que debe curarse que no tiene nada que ver con el entorno. Coincidi&oacute; con una &eacute;poca en la que la medicina se instal&oacute; como la respuesta a todos los problemas. El modelo m&eacute;dico de la discapacidad tiende a pensar en el individuo y su diagn&oacute;stico&rdquo;<em>. </em>Aza, quien es licenciada en comunicaci&oacute;n y <em>speaker </em>se caracteriza por una comunicaci&oacute;n franca que quita el foco de la persona y se concentra m&aacute;s en el contexto. Desde preguntas m&aacute;s recurrentes como por qu&eacute; los espacios, los productos o hasta las experiencias no est&aacute;n pensadas para las personas con discapacidad, a dedicarse a desmitifcar cuestiones que van desde la discapacidad y la pareja, el sexo, el v&iacute;nculo con la familia y la crianza, etc. En suma, <strong>Aza hace foco en la discapacidad como asunto social y no individual, dejando de lado lecturas netamente biologicistas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>Lo cierto es que la discapacidad tiene poco que ver con la persona. Si bien por supuesto que existe una condici&oacute;n m&eacute;dica que no podemos negar, es la relaci&oacute;n de esa persona con determinada condici&oacute;n y el entorno que impone barreras, lo que habilita la discapacidad. <strong>Es un t&eacute;rmino social y relacional y, como tal, no deja de ser un asunto de la sociedad. </strong>A&uacute;n hoy se piensa a la discapacidad desde el d&eacute;ficit y como inherente a la persona. Entonces crecen los prejuicios, tab&uacute;es, la estigmatizaci&oacute;n.<strong> Son comunes t&eacute;rminos como &rdquo;padece&ldquo; o &rdquo;sufre&ldquo; cuando, en realidad, sufrimos m&aacute;s que nada los obst&aacute;culos y barreras del entorno</strong><em>&rdquo;, </em>relata con naturalidad Aza.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros problemas a la hora de ver la discapacidad es no pensarla como parte de la diversidad, algo que a ra&iacute;z de otros discursos (cuerpos diversos, sexualidades fuera de la norma, etc), est&aacute; comenzando a instalarse un poco m&aacute;s en los medios. &ldquo;<strong>El cuerpo de una persona con discapacidad es un cuerpo al que le falta algo, anormal, como si no estuvi&eacute;ramos completos. </strong>Y esto claramente responde a un ideal de cuerpo esbelto, que camina, ve, oye que es el modelo de la normalidad establecido. Hace falta deconstruir la percepci&oacute;n de la discapacidad y en ese camino es fundamental dejar la visi&oacute;n tr&aacute;gica y normalizar a la discapacidad para que tambi&eacute;n seamos tenidxs en cuenta en diferentes &aacute;mbitos cotidianos como la moda, la maternidad o paternidad, el &aacute;mbito laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Hacia una idea de mayor diversidad</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Conoc&iacute; a Daniela a trav&eacute;s de otra cuenta en Instagram llamada Bellamente (<a href="https://www.instagram.com/bellamentearg/?hl=es-la" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@bellamentearg</a>), una fundaci&oacute;n dirigida por Candela Yatche, psic&oacute;loga, activista de la diversidad corporal y creadora de la plataforma, que buscar &ldquo;deconstruir el mandato de belleza tradicional&rdquo; y &ldquo;abrir la conversaci&oacute;n para que las nuevas generaciones crezcan libres&rdquo;. <em>&ldquo;</em>Una de las principales problem&aacute;ticas sociales en cuanto a la discapacidad, es la falta de representaci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;ntas veces vimos al aire a personas con discapacidad trabajando en alg&uacute;n medio de comunicaci&oacute;n? &iquest;Y participando en alguna publicidad? &iquest;Qu&eacute; roles se les da en las pel&iacute;culas a las personas con discapacidad?&nbsp; &iquest;Alguna vez jugaste con alg&uacute;n mu&ntilde;eco/a con alguna discapacidad? &iquest;C&oacute;mo se ver&iacute;a la moda si nos incluyera a todxs?<em>&rdquo;, </em>algunas preguntas simples que esboza Yatche como para empezar a pensar el rol de los medios, la publicidad y el arte en un sentido narrativo y en el terreno simb&oacute;lico a la hora de representar la discapacidad.
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                Iniciativa impulsada por @bellamentearg por la inclusión.                            </span>
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        <em>&ldquo;</em>La industria publicitaria y los medios de comunicaci&oacute;n contin&uacute;an resaltando estereotipos de belleza tradicionales que no se ajustan a la realidad general de la poblaci&oacute;n.<strong> Es importante resaltar, que lo que no se ve, no existe. Por eso la falta de representaci&oacute;n tiene un efecto en la autoestima y en la construcci&oacute;n de las identidades, generando consecuencias negativas en la salud mental, f&iacute;sica y emocional de las personas.</strong> La representaci&oacute;n construye subjetividades, por lo tanto es necesario que en las fotos, pel&iacute;culas, en los juguetes, se visibilice a las personas con discapacidad en distintos roles. De esta forma se podr&iacute;an derribar prejuicios, como por ejemplo, que las personas con discapacidad no pueden ser independientes, que no pueden tener un buen rendimiento laboral o escolar, ni tienen sexo, entre muchas otras&rdquo;.
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                Def U, otra serie que visualiza con naturalidad la vida universitaria de los hipoacúsicos.                            </span>
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        En el &uacute;ltimo tiempo algunos programas incursionaron -t&iacute;midamente- en el terreno de incluir <strong>personajes sordos, con implantes cocleares o con incapacidad auditiva</strong>. Entre ellos, la serie de Netflix estrenada el a&ntilde;o pasado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=hr3wwPh5uKs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Def U</a>, que sigue las aventuras de un grupo de estudiantes de Gallaudet University (la &uacute;nica universidad de artes de EEUU para sordos). Uno de los elogios que ha recibido el show, aparte de la representaci&oacute;n y naturalidad en el tono, es mostrar todo el espectro de experiencias en torno a esta discapacidad puntual, ya que por ejemplo hay gente sorda que no habla y otra que s&iacute;, algunos que no usan lenguaje de se&ntilde;as y otros que s&iacute;, etc. &iquest;Otros ejemplos? Tambi&eacute;n se ha sumado un concursante sordo al reality <em>The Bachelor</em>, un personaje en <em>The Walking Dead </em>y Disney+ est&aacute; desarrollando una miniserie con una superhero&iacute;na nativo-americana y sorda.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta es s&oacute;lo una discapacidad, &iquest;qu&eacute; sucede con las otras? &iquest;Cu&aacute;n representadas est&aacute;n y c&oacute;mo se muestra todo el abanico de experiencias en torno a las mismas? Inclusive las discapacidades m&aacute;s &ldquo;invisibles&rdquo; (autismo, tourette, etc), est&aacute;n subrepresentadas en la ficci&oacute;n. Darle voz a las personas con discapacidad, otro punto que no se suele tener en cuenta en las narrativas contempor&aacute;neas, y que las redes sociales habilitan en la actualidad, quiz&aacute;s dando el puntapi&eacute; inicial para empezar a hablar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece important&iacute;simo que hablemos de estas cosas, m&aacute;s que nada nosotros las personas con discapacidad, poder hablar en primera persona y contar, porque la idea que tiene la sociedad, que tenemos todos de la discapacidad (yo incluida ya que pas&eacute; dieciocho a&ntilde;os sin ninguna discapacidad), es la idea que vemos en la tele, los libros o el cine y que no refleja la realidad de muchos que vivimos con discapacidad<em>&rdquo;, </em>comenta Tamara Rom&aacute;n, de 22 a&ntilde;os y con discapacidad motriz, y quien tambi&eacute;n comunica desde su cuenta de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        Hasta qu&eacute; punto los medios, las pel&iacute;culas, juegan un papel definitorio en el autoestima, salud mental e identidad de las personas con discapacidad, que Tamara admite que lo que ve&iacute;a en los primeros a&ntilde;os de discapacidad en todos estos lugares, fue la fuente de sus principales temores. <em>&ldquo;</em>Antes no me daba cuenta de lo importante que es el rol de las cosas que vemos. Por ejemplo el tema de la maternidad yo estaba segur&iacute;sima que las mujeres con discapacidad con la misma lesi&oacute;n que yo no pod&iacute;an ser madres, y cuando me pregunt&aacute;s por qu&eacute; yo ten&iacute;a esa idea, era porque no ve&iacute;a en ning&uacute;n lado, en ninguna publicidad, una mujer en silla de ruedas que fuera madre. En las pel&iacute;culas por lo general no pueden tener hijos (un ejemplo popular Notting Hill). Tampoco hay libros sobre paternidad y crianza sobre el tema. Mismo en series como Glee o films como Yo antes de Ti muestran a personajes en sillas de ruedas con vidas limitadas o sufridas, donde la silla de ruedas es una condena. Y para muchos de nosotros, la silla de ruedas es todo lo contrario, es movimiento, es libertad, movilizarnos&rdquo;<em>, </em>sigue Rom&aacute;n<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Un contraejemplo de esto que le gusta citar a Tamara es la serie Sex Education, donde se muestra a un personaje en silla de ruedas que se comporta como un adolescente m&aacute;s, que va a fiestas, se enamora, etc. Y esto, seg&uacute;n Rom&aacute;n, es algo que no se ve o que se ve poco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;A cu&aacute;ntas personas con discapacidad se pueden ver en la playa? &iquest;Y en las revistas? &iquest;En el bar? &iquest;En las publicidades vinculadas al verano?<strong> Los cuerpos con discapacidad son cuerpos que no se ven diariamente pero esto no significa que no existan. Falta mucho. En general los medios perpet&uacute;an una paradoja: somos h&eacute;roes muchas veces cuando logramos algo grande y en ese sentido somos objeto de inspiraci&oacute;n con un tono de exageraci&oacute;n pero a la vez no podemos tener un lugar como todas las personas y estamos ausentes en muchos discursos.</strong> Siento que no est&aacute; mal inspirar pero a la vez deber&iacute;a existir coherencia en las representaciones&rdquo;<em>, </em>cierra Aza.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Capacitismo vs Discafobia</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a hay muchos nuevos t&eacute;rminos para referirse a la exclusi&oacute;n. El m&aacute;s utilizado es capacitismo, en relaci&oacute;n a la discriminaci&oacute;n o prejuicio social contra las personas con discapacidad. Sin embargo Aza habla de discafobia. &ldquo;Yo utilizo mucho la palabra discafobia pero todos tienen que ver con el rechazo a lo diferente y l&oacute;gicas que excluyen, a pensar en una &uacute;nica forma de actuar, vivir o hacer que es la ideal, la norma. El mensaje que a mi me gusta dar es que todos podemos brillar. <strong>Brillar distinto est&aacute; bien y todas las personas tenemos derecho a tener una vida plena y participar de la sociedad</strong>. Solamente aceptando a todas las personas y sus cuerpos podremos tener un futuro m&aacute;s inclusivo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/brillar-distinto-desafio-vision-tragica-discapacidad_130_7258111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Feb 2021 05:42:48 +0000]]></pubDate>
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