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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Guillermo Ariza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/guillermo-ariza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Guillermo Ariza]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Horacio Rodríguez Larreta (padre), un desarrollista aristocrático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/horacio-rodriguez-larreta-padre-desarrollista-aristocratico_1_7354744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95f4ef35-68b1-4b3c-baa4-ebfc6db7c118_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Horacio Rodríguez Larreta (padre), un desarrollista aristocrático"></p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de 1990 Rogelio Frigerio (abuelo), gran inspirador del desarrollismo argentino y a quien se apodaba el Tapir, tuvo apremios econ&oacute;micos y decidi&oacute; deshacerse de algunos cuadros valiosos que hab&iacute;a atesorado. Fue entonces cuando Horacio Rodr&iacute;guez Larreta (padre del actual jefe de Gobierno de CABA) le compr&oacute; un Victorica gigantesco, un torso de mujer de espaldas que presid&iacute;a la amplia sala principal de su departamento de la calle Arribe&ntilde;os. Eran los gestos de generosidad de Horacio y una muestra de la camarader&iacute;a pol&iacute;tica entre los llamados frigeristas. El Tapir elogiaba a su madre, Adela Leloir, como poeta y mujer de una rica personalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Horacio fue un dirigente destacado del desarrollismo argentino desde que asumi&oacute; tareas en el Ministerio de Relaciones Exteriores durante la gesti&oacute;n de Arturo Frondizi, en 1958.&nbsp;A pesar de su juventud,&nbsp;integraba un grupo que sobresal&iacute;a por sus cualidades intelectuales y habilidades diplom&aacute;ticas, empezando por el canciller, Carlos Florit, profesor de filosof&iacute;a y redactor de borradores de sentencias en la Corte Suprema, y siguiendo por Oscar Camili&oacute;n, entre otros. Estos j&oacute;venes se hicieron notar desde el principio y a lo largo de todas sus vidas el alto perfil que tuvieron les consigui&oacute; tambi&eacute;n enemigos pertinaces.
    </p><p class="article-text">
        Habiendo estudiado ciencias pol&iacute;ticas en Francia, Rodr&iacute;guez Larreta no hac&iacute;a gala de sabidur&iacute;a acad&eacute;mica. Si algo lo caracterizaba era su aptitud para relacionarse con gente de cualquier nivel social y educativo y hacerlo con empat&iacute;a y sencillez. Esto lo prob&oacute; acabadamente en su desempe&ntilde;o p&uacute;blico m&aacute;s conocido: la presidencia del Racing Club de Avellaneda, deporte y club que lo apasionaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Voy a referirme&nbsp;su militancia pol&iacute;tica en el desarrollismo, aunque &eacute;l no fuese lo que hoy se entiende por ser un &ldquo;cuadro&rdquo; partidario cl&aacute;sico. Era un testimonio viviente, desde una posici&oacute;n social elevada, en un contexto que fue casi siempre adverso a las ideas que trajeron a la pol&iacute;tica argentina Frondizi y Frigerio.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nacido en una familia con el respaldo del patrimonio Leloir (muy importante en propiedades agropecuarias), no eligi&oacute; llevar la vida c&oacute;moda y sin compromisos que le hubiese permitido esa posici&oacute;n, sino que asumi&oacute; desaf&iacute;os de construcci&oacute;n pol&iacute;tica que lo pusieron vuelta a vuelta en encrucijadas riesgosas. </strong>Actu&oacute; con acierto y error, motivado por la vocaci&oacute;n inclaudicable de contribuir al progreso del pa&iacute;s, al que pretend&iacute;a desarrollar. Sab&iacute;a que pod&iacute;a, aunque obviamente no depend&iacute;a s&oacute;lo de &eacute;l. <strong>Lo recuerdo siempre bronceado, como reci&eacute;n llegado de La Costa Azul.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Horacio Rodríguez Larreta (padre) junto a Horacio Rodríguez Larreta (H), Augusto Rodríguez Larreta y Mariano Rodríguez Larreta en Mar del Plata, 1973                            </span>
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        Lejos en el tiempo queda su tarea de coordinar la criticada visita de Ernesto &ldquo;Che&rdquo; Guevara a Buenos Aires, en 1962, desde Punta del Este, donde el l&iacute;der guerrillero reconvertido en funcionario del r&eacute;gimen cubano participaba de una reuni&oacute;n interamericana, cuando vino invitado por el presidente Frondizi. Tambi&eacute;n sus di&aacute;logos con montoneros en los 70 a los que tal vez conoc&iacute;a por lo que sin dificultad definir&iacute;amos como relaciones de clase social durante el luctuoso per&iacute;odo en que se desenvolvi&oacute; y fue reprimida ilegalmente la guerrilla en el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es posible que ello le significara haber sido &ldquo;fichado&rdquo; como subversivo por quienes determinaban arbitrariamente qui&eacute;n pod&iacute;a vivir y qui&eacute;n no en la sociedad argentina, lo cual, entre otras intromisiones, lo hizo padecer una detenci&oacute;n irregular en la mitad de la noche que, afortunadamente, no fue demasiado prolongada. Su hijo, el jefe de gobierno porte&ntilde;o, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/rodriguez-larreta-recordo-secuestro-padre-durante-dictadura_1_7344481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">record&oacute; ese episodio el 24 de marzo pasado</a>: &ldquo;Se lo llevaron en un Falcon verde&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de eso intimid&oacute; a Horacio (padre) y sigui&oacute; actuando en la discusi&oacute;n, difusi&oacute;n y construcci&oacute;n de una pol&iacute;tica integradora tal como lo propuso siempre el desarrollismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se destac&oacute; adem&aacute;s en la consultor&iacute;a empresarial. Cre&oacute; un equipo con la marca Asesores, y organiz&oacute; centenares de reuniones de capacitaci&oacute;n destinada a directivos de empresas de diversos niveles, sus fieles clientes, muchos de ellos pertenecientes a grandes firmas locales y multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, se desempe&ntilde;&oacute; como directivo en Petroqu&iacute;mica Argentina (PASA), un sector de la econom&iacute;a que tuvo su impulso fundador durante el gobierno desarrollista, y ello lo llev&oacute; a actuar en las c&aacute;maras industriales representativas. <strong>Pocos empresarios argentinos pudieron ser mencionados reiteradamente para presidir la UIA o la Sociedad Rural, indistintamente. Horacio Rodr&iacute;guez Larreta ten&iacute;a esa condici&oacute;n: nadie pod&iacute;a dudar de su representatividad como productor agropecuario ni de su larga trayectoria en la industria. </strong>Su afabilidad y claridad a la hora de actuar lo convert&iacute;a permanentemente en un referente valioso del sector empresarial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no desde&ntilde;&oacute; acompa&ntilde;ar a Oscar Camili&oacute;n en el Ministerio de Defensa durante el menemismo, donde ofici&oacute; como jefe de asesores hasta que se convenci&oacute; que no deb&iacute;an estar all&iacute;, visto el derrotero de negocios raros que se instal&oacute; en esa dependencia gubernamental. Eso le cost&oacute; un enfriamiento de su amistad con quien hab&iacute;a sido su m&aacute;s cercano compa&ntilde;ero de luchas. Sus convicciones pudieron m&aacute;s que sus afectos. Se alej&oacute;, dej&oacute; de tomar alcohol y estuvo en paz consigo mismo desde entonces, aunque nunca abandon&oacute; el habano de calidad que fumaba con displicencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su visi&oacute;n se ampli&oacute; y sus relaciones se volvieron diversas, mucho m&aacute;s all&aacute; de los sectores donde naturalmente se situaba por su labor profesional. Eso le permiti&oacute; convocar, durante la crisis desatada en 2001, una convergencia notable de personalidades de la pol&iacute;tica y la cultura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; naci&oacute; el Encuentro del Pensamiento Nacional, que se reun&iacute;a en las oficinas de Horacio en la calle Maip&uacute;, donde concurr&iacute;an desde Eduardo Conesa hasta Gustavo Lopetegui, desde Miguel Angel Espeche Gil hasta Manuel Figueroa y much&iacute;simos m&aacute;s. Esta convergencia permiti&oacute; organizar un gran evento en varias jornadas que se realiz&oacute; en auditorio del Banco Naci&oacute;n, en sucesivas tem&aacute;ticas que cubr&iacute;an las principales dimensiones de la vida argentina. En la mesa de Cultura estuvieron,&nbsp; entre otros panelistas, Torcuato Di Tella y Jos&eacute; Nun, quienes luego ser&iacute;an, sucesivamente, secretarios de Cultura de la Naci&oacute;n, tal la capacidad de convocatoria de HRL.
    </p><p class="article-text">
        Horacio siempre funcion&oacute; en sinton&iacute;a con Frondizi y con Frigerio, pero ejerciendo una notable autonom&iacute;a a la hora de elegir interlocutores y &aacute;mbitos de acci&oacute;n pol&iacute;tica. Esa independencia lo convert&iacute;a en protagonista y enlace de las posiciones m&aacute;s antag&oacute;nicas, dado su <em>savoir faire</em> a la hora de sentar a una misma mesa a personalidades dis&iacute;miles. Practicaba la integraci&oacute;n en la vida pol&iacute;tica diaria, era su motivaci&oacute;n natural y en ella se mov&iacute;a como pez en el agua.&nbsp;No era hombre de comit&eacute;, aunque concurr&iacute;a a las reuniones partidarias y desempe&ntilde;aba sin retaceos las responsabilidades que se le confirieran. Su probada versatilidad no lo hizo licuar sus convicciones; todo lo contrario, las viv&iacute;a con intensidad. Si bien reconoc&iacute;a en Frondizi al jefe partidario y estaba orgulloso de haber participado de su gobierno, la principal afinidad la ten&iacute;a con Frigerio. Lo hizo padrino de su hijo mayor y hom&oacute;nimo y -como mera especulaci&oacute;n- cabe preguntarse si es una carga pesada de llevar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Horacio Rodr&iacute;guez Larreta no fue un miembro a tiempo completo de la usina frigerista, pues sus valiosas e indelegables tareas eran <em>extramuros</em>, pero estuvo en el eje de una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica que se propuso transformar la Argentina en un pa&iacute;s que, desplegando su potencial, permitiera a sus habitantes convertirse en ciudadanos plenos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Ariza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/horacio-rodriguez-larreta-padre-desarrollista-aristocratico_1_7354744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Mar 2021 03:11:40 +0000]]></pubDate>
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