<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sebastián Guidi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/sebastian-guidi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sebastián Guidi]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/author/1038694/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Libertarianismo de expresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/libertarianismo-expresion_129_12315679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f775bde2-a410-4bd7-9397-0bcc3b05b41d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libertarianismo de expresión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los deepfakes someten a la discusión democrática a un desafío sin precedentes. El video falso de Macri antes de que abrieran las urnas pone en cuestión no solo la eficacia y legitimidad de los jueces, sino también si las reglas actuales pueden contener el impacto político de la desinformación digital.</p></div><p class="article-text">
        Cada vez que se critica al Presidente por sus expresiones desaforadas (cuando, digamos, insin&uacute;a que somete sexualmente a sus adversarios), no falta quienes sol&iacute;citamente acuden a defender &ldquo;la libertad de expresi&oacute;n del Presidente&rdquo;, como titul&oacute; la <em>Revista Se&uacute;l</em>. &ldquo;La libertad de expresi&oacute;n es al 100%&rdquo;, explic&oacute; Bertie Benegas Lynch cuando algunos osaron cuestionar que el Presidente hablara de meter (metaf&oacute;ricamente, claro) un partido opositor en un ata&uacute;d. Por eso no sorprende que ante el video que se viraliz&oacute; unas horas antes de la elecci&oacute;n porte&ntilde;a (un <em>deepfake </em>de Mauricio Macri anunciando la baja de la candidatura de Silvia Lospennato y llamando a votar por Manuel Adorni), ministros del gobierno hayan <a href="https://www.clarin.com/politica/federico-sturzenegger-video-fake-mundo-libertad-expresion-tiempos-ia-pasa_3_FPF6fu0snK.html?srsltid=AfmBOorXp0t3z-zaBh-pRoOruaNezyzbzwBBvfHSjaIyaRWJM8soqHET" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aclarado</a> que &ldquo;<em>es parte de la libertad de expresi&oacute;n, que es lo m&aacute;s importante que tenemos que preservar&rdquo;</em>. Libertad, libertad, libertad.
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Electoral de la Ciudad de Buenos Aires no crey&oacute; lo mismo. A las tres menos cuarto de la madrugada, el Tribunal desminti&oacute; oficialmente que Lospennato se hubiese bajado, observ&oacute; que &ldquo;inducir con enga&ntilde;os a votar en determinada forma&rdquo; es un delito penado en el C&oacute;digo Electoral y orden&oacute; a la red social X/Twitter dar de baja los posteos que hab&iacute;an difundido el <em>deepfake. </em>A pesar de esta decisi&oacute;n, de todos modos, el video sigue all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n del Tribunal Electoral puede parecer de sentido com&uacute;n. La libertad de expresi&oacute;n no es un valor absoluto (el propio Presidente reconoce esto, por ejemplo, cuando denuncia penalmente a periodistas que lo critican) y la proliferaci&oacute;n de informaci&oacute;n falsa en las redes puede generar una sensaci&oacute;n de urgencia incluso en autoridades bienintencionadas. Preservar la pureza del comicio es esencial, y un video que anuncia falsamente la baja de una candidatura horas antes de la elecci&oacute;n no parece tener ning&uacute;n valor que proteger; ordenar su desaparici&oacute;n parece de lo m&aacute;s razonable. Ojal&aacute; fuera todo tan simple.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, la propia legitimidad de los jueces para tomar este tipo de decisiones es fr&aacute;gil. Hagamos un experimento mental: &iquest;habr&iacute;a reaccionado con la misma audacia y premura la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires si el partido afectado no hubiera sido el que gobierna el distrito hace 18 a&ntilde;os? Medidas tan dr&aacute;sticas como la baja de un video de las redes sociales exigen que quienes toman este tipo de decisiones sean insospechados de favoritismos pol&iacute;ticos, y es dif&iacute;cil mantenerse en ese estado de gracia despu&eacute;s de tomar decisiones como esa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo ilustrar&aacute; la cuesti&oacute;n: Alexandre de Mor&atilde;es, juez del Supremo Tribunal Federal brasilero, era una figura respetada por la derecha de su pa&iacute;s (hab&iacute;a sido, incluso, Ministro de Justicia de Michel Temer), hasta que comenz&oacute; una cruzada contra las <em>fake news </em>filo-bolsonaristas en las redes sociales. Hoy es una figura divisiva, celebrado por algunos como el custodio de la democracia pero acusado de dictador por figuras de la talla de Jair Bolsonaro o Elon Musk. En unos d&iacute;as se estrena el documental <em>Fake Judge: La historia de una naci&oacute;n en las manos de un psic&oacute;pata</em>, <a href="https://x.com/BolsonaroSP/status/1888935381527040298" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">promocionado</a> entusiastamente por Eduardo Bolsonaro en sus redes. Imaginemos c&oacute;mo ser&iacute;an recibidos en el debate p&uacute;blico argentino los jueces que osen tomar medidas de este tipo contra las <em>fake news </em>de los partidarios del gobierno. Ubicados prontamente en la vereda de los opositores (&iquest;mandriles?), probablemente su legitimidad para tomar no s&oacute;lo &eacute;sta sino cualquier otra decisi&oacute;n comience a peligrar. Un camino delicado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Tribunal Electoral no termina de explicar de d&oacute;nde saca la facultad de ordenar la baja de determinadas publicaciones de Internet. Los jueces no pueden simplemente remediar situaciones que nos parezcan mal, sino que deben basar su autoridad en normas precisas. As&iacute;, el Tribunal invoca su rol de &ldquo;<em>fiscalizar el desarrollo de los comicios</em>&rdquo;, pero est&aacute; claro que entender esa facultad de ese modo expansivo lo eximir&iacute;a de cualquier l&iacute;mite. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s podr&iacute;a hacer el Tribunal Electoral para <em>&ldquo;fiscalizar&rdquo; </em>la elecci&oacute;n? Por ejemplo, &iquest;podr&iacute;a ordenar la baja de cualquier publicaci&oacute;n que viole la veda electoral, como las hay a montones? En ese caso, &iquest;c&oacute;mo hacer para asegurarse de que lo har&aacute; de modo ecu&aacute;nime, y no &uacute;nicamente las que favorezcan a determinado partido? Por supuesto, no son preguntas nuevas, pero sin una ley que regule espec&iacute;ficamente esta cuesti&oacute;n, no encontrar&aacute;n respuestas.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, &iquest;qu&eacute; es lo que hace diferente a un <em>deepfake </em>de otras formas de manipulaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica (digamos, para evocar un cl&aacute;sico del repertorio antikirchnerista, &ldquo;<em>menos pobres que en Alemania</em>&rdquo;)? El propio presidente Milei explic&oacute; que el video era un chiste que Macri no entendi&oacute;. Una interpretaci&oacute;n aventurada, pero posible, y por eso mismo el tipo de razonamientos que el derecho occidental se ha acostumbrado a no hacer y simplemente permitir cualquier tipo de discurso pol&iacute;tico, incluso el enga&ntilde;oso, y dejar que sea el &ldquo;libre mercado de ideas&rdquo; el que lo refute.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los <em>deepfakes</em>, sin embargo, someten a la discusi&oacute;n democr&aacute;tica a un desaf&iacute;o sin precedentes: si hasta ahora siempre pod&iacute;amos desconfiar de lo que nos dec&iacute;an, al menos s&iacute; pod&iacute;amos confiar en <em>qui&eacute;n </em>era el que dec&iacute;a lo que dec&iacute;a. Como ocurre con la emisi&oacute;n monetaria, la proliferaci&oacute;n de videos falsos baja tambi&eacute;n el valor de los verdaderos. Los expertos han llamado a este fen&oacute;meno <em>&ldquo;el dividendo del mentiroso&rdquo;</em>: quien se averg&uuml;ence de algo que dijo o hizo puede simplemente atribu&iacute;rselo a la inteligencia artificial y sus partidarios no tendr&aacute;n dificultad en creerlo. Apenas exagerando, se crean realidades diferentes: en una, el <em>deepfake </em>es realidad; en la otra, la realidad es <em>fake</em>. Es dif&iacute;cil creer que nuestra doctrina actual de la libertad de expresi&oacute;n pueda capturar esta complejidad. El intento del Tribunal Electoral fracas&oacute; desapercibidamente, pero probablemente no sea el &uacute;ltimo. En este tiempo convulsionado, la lucha por clasificar la informaci&oacute;n se transformar&aacute;, probablemente, en la &uacute;ltima de las versiones de la grieta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/libertarianismo-expresion_129_12315679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 May 2025 18:29:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f775bde2-a410-4bd7-9397-0bcc3b05b41d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="170501" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f775bde2-a410-4bd7-9397-0bcc3b05b41d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="170501" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Libertarianismo de expresión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f775bde2-a410-4bd7-9397-0bcc3b05b41d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los DNU y el valor de la hipocresía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dnu-hipocresia_129_12148015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1198cfd0-715b-48f7-aeb3-cf94e5853bb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los DNU y el valor de la hipocresía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como nunca en nuestra ya larga historia de abusos de los DNU la discusión por el nuevo acuerdo con el FMI ha mostrado cómo lo que estaba prohibido se permite, lo que era excepcional se vuelve la regla, y lo que era la regla pasa al olvido.
</p></div><p class="article-text">
        La C&aacute;mara de Diputados acaba de aprobar el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 179/2025, por el cual, a su vez, se aprueba el acuerdo &ldquo;a celebrarse&rdquo; con el Fondo Monetario Internacional. &iquest;Habr&aacute; caricatura m&aacute;s acabada del ser nacional que la celebraci&oacute;n euf&oacute;rica de la aprobaci&oacute;n de la aprobaci&oacute;n de algo que todav&iacute;a no existe? Acaso s&iacute;: como nunca en nuestra ya larga historia de abusos de los DNU, esta discusi&oacute;n ha mostrado c&oacute;mo lo que estaba prohibido se permite, lo que era excepcional se vuelve la regla, y lo que era la regla pasa al olvido. Legitimado por los gobiernos anteriores que tampoco escatimaron en su uso, y a un ritmo de uno por semana, el DNU se ha vuelto la herramienta legislativa por defecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Javier Milei ha inaugurado una nueva ret&oacute;rica institucional &ndash;una peor&ndash;. Si antes el uso del DNU se disimulaba (Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, por ejemplo, se ufan&oacute; en alg&uacute;n momento de ser la presidenta que menos DNU dict&oacute;), hoy se exhibe con orgullo. Si antes los gobiernos buscaban excusarse en una situaci&oacute;n de necesidad y urgencia impostergable, hoy el poder explica sin complejos que se dictan DNUs porque as&iacute; se da una &ldquo;<a href="https://www.google.com/search?q=%22imagen+de+cambio+de+regimen%22+eldiarioar&amp;sca_esv=a702c171394dd447&amp;sxsrf=AHTn8zplxG9vV4HMRQOQxTKPwjVPE6FvJQ%3A1742420939630&amp;ei=yzvbZ46aJpPE5OUPqrT2kQw&amp;ved=0ahUKEwjOq5_pj5eMAxUTIrkGHSqaPcIQ4dUDCBI&amp;uact=5&amp;oq=%22imagen+de+cambio+de+regimen%22+eldiarioar&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiKCJpbWFnZW4gZGUgY2FtYmlvIGRlIHJlZ2ltZW4iIGVsZGlhcmlvYXIyBRAhGKABMgUQIRigATIFECEYoAFIkA9QvARYjw5wAXgAkAEAmAG0AaABigqqAQM2Lja4AQPIAQD4AQGYAgygAtEJwgILEAAYgAQYsAMYogTCAggQABiwAxjvBcICBBAhGBWYAwCIBgGQBgKSBwMzLjmgB-IhsgcDMi45uAfNCQ&amp;sclient=gws-wiz-serp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imagen de cambio de r&eacute;gimen</a>&rdquo;, porque sancionar leyes tarda mucho o &ndash;peor&ndash; porque se anticipa que el Congreso no va a aprobar lo que se le solicita. Como con los jueces en comisi&oacute;n: el problema ya no es que el Congreso no pueda sesionar, sino que, pudiendo hacerlo, no hace lo que al Gobierno le gustar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta ret&oacute;rica se repite en cada resquicio argumental. Por ejemplo: la Constituci&oacute;n es clara en que no pueden dictarse DNUs en materia penal, tributaria, electoral o de partidos pol&iacute;ticos. Este l&iacute;mite &ndash;que, con pocas excepciones, es el &uacute;nico que se ha respetado&ndash; ha pasado a cumplir la funci&oacute;n paradojal de legitimar cualquier DNU en cualquier otra materia. Como <a href="https://www.perfil.com/noticias/columnistas/la-revolucion-de-la-libertad-por-federico-sturzenegger.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">areng&oacute;</a> Federico Sturzenegger al justificar el gigantesco DNU 70: <em>&ldquo;&iquest;Se abordan temas tributarios, penales, electorales o de partidos pol&iacute;ticos? No. Listo. Cerrado el tema&rdquo;</em>. Basta con observar el &uacute;ltimo a&ntilde;o parlamentario: pr&aacute;cticamente todos los proyectos de ley enviados por el Presidente al Congreso tienen que ver con alguna de estas &aacute;reas; justamente, las que no habr&iacute;a podido sortear por DNU. Lo que pensaba ser un l&iacute;mite, termin&oacute; siendo interpretado como una habilitaci&oacute;n para legitimar todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La ret&oacute;rica de las materias prohibidas, adem&aacute;s, le ha servido al Gobierno para justificar DNUs en &aacute;reas que no son estrictamente <em>&ldquo;legislativas&rdquo;</em>: la Constituci&oacute;n es clara en que los DNU son &ldquo;<em>disposiciones de car&aacute;cter legislativo&rdquo;</em>, esto es, normas que regulan la conducta y los derechos de los habitantes de modo general. El Congreso tiene competencias que no son de &ldquo;car&aacute;cter legislativo&rdquo; y, por lo tanto, no pueden ser reemplazadas por DNU: declarar la intervenci&oacute;n federal o el estado de sitio, aprobar el presupuesto y la cuenta de inversi&oacute;n, declarar la necesidad de reforma constitucional, etc. Arreglar la deuda externa es, precisamente, una de estas competencias. Con este antecedente, s&oacute;lo queda ver en qu&eacute; otras materias reservadas al Congreso descubrir&aacute; el Presidente que puede irrumpir. Siempre, eso s&iacute;, amparado en que no invade las materias prohibidas por la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos as&iacute; a la &uacute;ltima innovaci&oacute;n ret&oacute;rica. La cuenta oficial de X/Twitter de la C&aacute;mara de Diputados explic&oacute; que alcanza con la mayor&iacute;a simple de una C&aacute;mara para &ldquo;aprobar&rdquo; y &ldquo;blindar&rdquo; el DNU. Desde ya, &eacute;sta es una desfiguraci&oacute;n c&iacute;nica del r&eacute;gimen legal. Desde lo puramente descriptivo, es cierto que la Ley 26.122, aprobada durante el gobierno de N&eacute;stor Kirchner, exige el rechazo de ambas c&aacute;maras para que un DNU quede formalmente rechazado. As&iacute;, si una c&aacute;mara aprueba el decreto ya no podr&aacute; ser rechazado por las dos. Lo realmente incre&iacute;ble es que, durante muchos a&ntilde;os, fue una cr&iacute;tica casi un&aacute;nime a esta ley que, mediante un truquito de redacci&oacute;n, terminara por generar el efecto de que alcanzara con una sola C&aacute;mara para &ldquo;blindar&rdquo; al DNU. Este &ldquo;blindaje&rdquo; era denunciado precisamente como un efecto colateral, algo que debi&oacute; ser redactado de costado para evitar que se lo descubriera y denunciara p&uacute;blicamente. Al apropiarse y legitimar lo que hab&iacute;a sido en realidad una trampilla del gobierno de entonces, el Gobierno desciende un escal&oacute;n m&aacute;s en nuestra institucionalidad. Si antes hab&iacute;a que, por lo menos, profesar hip&oacute;critamente respeto por las instituciones, hoy burlarlas parece un m&eacute;rito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se le atribuye a La Rochefoucauld decir que la hipocres&iacute;a es el homenaje que el vicio rinde a la virtud. Si esto es as&iacute; &ndash;es decir, si la hipocres&iacute;a, al menos, nos obliga a reconocer en nuestras palabras la santidad de nuestras instituciones y nos vuelve vulnerables a la cr&iacute;tica por no respetar nuestros propios valores&ndash;, la desaparici&oacute;n de la hipocres&iacute;a tal vez no augure una &eacute;poca de honestidad brutal como promete el Presidente. Tal vez anuncie, precisamente, la liberaci&oacute;n del vicio.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dnu-hipocresia_129_12148015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Mar 2025 22:20:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1198cfd0-715b-48f7-aeb3-cf94e5853bb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1428189" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1198cfd0-715b-48f7-aeb3-cf94e5853bb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1428189" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los DNU y el valor de la hipocresía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1198cfd0-715b-48f7-aeb3-cf94e5853bb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que dejó la Corte del cuarteto para el traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dejo-corte-cuarteto-traspaso-justicia-nacional-ciudad_129_11944364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1eee2b25-a825-48f9-b0b0-ef6d5728f84a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que dejó la Corte del cuarteto para el traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una sentencia del máximo tribunal del país, poco conocido para el público en general y dictado entre las Fiestas de fin de año, propone un cambio crucial en la estructura judicial argentina. Que pasó y que puede pasar.</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo viernes de diciembre, el cordob&eacute;s Juan Carlos Maqueda se retir&oacute; de la Corte Suprema al ritmo de la Mona Jim&eacute;nez. La pintoresca escena ocultaba lo que hab&iacute;a quedado firmado ese d&iacute;a dentro del Palacio de Justicia, una de las sentencias m&aacute;s importantes del siglo. Si logra su cometido, el fallo &ldquo;Levinas&rdquo; habr&aacute; modificado la estructura del Estado argentino m&aacute;s que casi cualquier otro. Nada en la causa hac&iacute;a sospechar este destino: la viuda del artista pl&aacute;stico Le&oacute;n Ferrari le reclamaba al periodista Gabriel Levinas que rinda cuentas por algunas obras que administr&oacute;. Un caso del mont&oacute;n. Hasta que un abogado quiso ser creativo.
    </p><p class="article-text">
        La cosa es as&iacute;. La causa hab&iacute;a tramitado en la Justicia Civil de la Capital. Ese fuero compone, junto al comercial, el penal y el laboral, lo que se conoce como la Justicia Nacional. Antes de 1994, la Ciudad de Buenos Aires no era aut&oacute;noma: sus instituciones depend&iacute;an del Estado nacional. El intendente, por ejemplo, era designado por el Presidente de la Naci&oacute;n. Sus jueces tambi&eacute;n. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurri&oacute; con casi todo el resto de los organismos de Gobierno local, <strong>la Justicia nunca se transfiri&oacute; a la Ciudad</strong>. Por eso, mientras que a los conflictos locales de los salte&ntilde;os los resuelve la justicia salte&ntilde;a y a los de los fueguinos la fueguina, las contiendas entre porte&ntilde;os siguen siendo tratadas, en su mayor&iacute;a, por jueces de la Naci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Hoy, todos los poderes acuerdan en que, desde la reforma de la Constituci&oacute;n de 1994, la Justicia Nacional tiene que ser transferida a la Ciudad de Buenos Aires, que pas&oacute; a ser, pr&aacute;cticamente, una provincia m&aacute;s. <strong>Esta transferencia sigue pendiente</strong>. Mientras tanto, la Ciudad cre&oacute; su propia justicia, con competencias diferentes a las de la nacional (derecho administrativo local, contravenciones, faltas), a las que se le fueron agregando competencias vinculadas con algunos delitos del C&oacute;digo Penal. Por lo tanto, en la Ciudad existe una anomal&iacute;a: <strong>conviven dos &ldquo;justicias&rdquo;, la porte&ntilde;a y la nacional, que se reparten las competencias que en las provincias corresponden a una sola</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a &ldquo;Levinas&rdquo;. La Corte tiene desde hace muchas d&eacute;cadas una regla que consiste en que, para que ella revise una causa, antes tiene que haberse expedido el tribunal superior de la provincia en la que tramita. El abogado de Levinas razon&oacute;: si ahora la Ciudad es como una provincia, antes de ir a la Corte deber&iacute;a pasar por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad (TSJ). El TSJ, naturalmente, estuvo de acuerdo. La C&aacute;mara Civil no: ning&uacute;n tribunal local va a revisar lo que yo, un tribunal de la Naci&oacute;n, hago. A m&iacute; me revisa la Corte o nadie.
    </p><p class="article-text">
        La Corte decidi&oacute; lo que se preve&iacute;a (de hecho, la propia Corte, en un giro m&aacute;s bien inusual, concede que su decisi&oacute;n era &ldquo;esperable&rdquo;): <strong>quienes deseen apelar una sentencia de la llamada Justicia Nacional deber&aacute;n antes presentar un recurso ante el TSJ</strong>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Esta Ciudad parece un desierto</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; dedicarle tiempo a una decisi&oacute;n en apariencia tan anodina? Detr&aacute;s de las formalidades, el fallo &ldquo;Levinas&rdquo; podr&iacute;a tener consecuencias fundamentales. A veces dada por sentada, la autonom&iacute;a de la Ciudad de Buenos Aires es una de las reformas constitucionales m&aacute;s importantes de 1994. De signo pol&iacute;tico generalmente opositor al Gobierno nacional, la pol&iacute;tica local ha engendrado desde entonces tres presidentes. Su cercan&iacute;a a los medios de comunicaci&oacute;n y sus recursos propios, envidiados por los 23 gobernadores (la Ciudad casi no depende del Gobierno nacional para sus gastos) la vuelven una vidriera formidable para ser exhibida en el resto del pa&iacute;s, a punto tal que produjo al &uacute;nico partido distrital que dio el gran salto a la pol&iacute;tica nacional. Lo &uacute;nico que le falta a este ente para completar su poder&iacute;o es tener, completa, su propia Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a, la Justicia Nacional est&aacute; regida por leyes nacionales, y sus miembros son elegidos igual que los jueces federales (lo que les da un estatus y poder de negociaci&oacute;n que no tendr&iacute;an de ser enviados a lo que era hasta hace poco un municipio). El Consejo de la Magistratura (nacional) realiza un concurso del cual salen tres nombres, el Presidente (de la Naci&oacute;n) escoge uno y el Senado (nacional) le presta su acuerdo. <strong>La situaci&oacute;n es parad&oacute;jica: legisladores, jueces, ministros y presidentes nacionales deben dedicarle tiempo a los conflictos judicializados de los porte&ntilde;os</strong>. Lo hacen con gusto, claro: la historia no recuerda muchos casos de pol&iacute;ticos que devuelvan la posibilidad de manejar recursos y hacer favores. Si las cosas salen mal, los porte&ntilde;os les reclamar&aacute;n a sus autoridades locales, que no pueden hacer nada al respecto. Los votantes juje&ntilde;os o correntinos, entre tanto, no castigar&aacute;n a su diputado o senador por cu&aacute;nto duren los divorcios en la lejana Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n, desde ya, tiene implicancias complejas. Se dice que Dios est&aacute; en todas partes pero atiende en Buenos Aires. Tambi&eacute;n litiga en Buenos Aires. Las empresas m&aacute;s importantes del pa&iacute;s tienen su domicilio en la Capital y muchos contratos importantes poseen cl&aacute;usulas que mandan a resolver sus conflictos all&iacute;. As&iacute;, en definitiva, lo que ocurre en la Justicia de la Ciudad tiene consecuencias econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas que la exceden en mucho.
    </p><p class="article-text">
        La causa del Correo, de la que tanto se ha hablado, es una de ellas: si no es casualidad que haya terminado en la Justicia de Buenos Aires no es porque haya habido alg&uacute;n plan mal&eacute;volo sino, simplemente, porque casi todo termina en Buenos Aires. A largo plazo, lo m&aacute;s importante tal vez sea el control que, a partir de ahora, el TSJ (cuyos miembros fueron, en su mayor&iacute;a, nombrados por el PRO) podr&iacute;a tener sobre la crucial Justicia del Trabajo (de influencia mayoritariamente peronista y desde siempre en la mira de los reformadores laborales). Si bien no necesariamente fue su intenci&oacute;n, tal vez la Corte le haya dado un espaldarazo importante a las reformas laborales impulsadas por el Gobierno: <strong>uno podr&iacute;a conjeturar, por ejemplo, que el TSJ porte&ntilde;o no habr&iacute;a suspendido el cap&iacute;tulo laboral del mega DNU 70/23, como s&iacute; lo hizo la C&aacute;mara Laboral nacional</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Aquello que ando buscando</h2><p class="article-text">
        Sobre esta transferencia de poder a la Ciudad, de todos modos, hay cierto consenso. El art&iacute;culo 129 de la Constituci&oacute;n da a la Ciudad de Buenos Aires &ldquo;facultades propias de jurisdicci&oacute;n&rdquo; lo que, en general, se ha interpretado como ordenando su equiparaci&oacute;n a las provincias. Originalmente, se consider&oacute; que estas facultades de jurisdicci&oacute;n eran simplemente una consecuencia de que la Ciudad pasara a tener un derecho propio: si ahora hab&iacute;a una Legislatura local, deber&iacute;a haber tambi&eacute;n una justicia para aplicar sus leyes, mientras que las leyes nacionales seguir&iacute;an siendo aplicadas por tribunales nacionales. Sin embargo, cu&aacute;ndo no, con el tiempo los porte&ntilde;os ganaron la batalla interpretativa. Fernando De la R&uacute;a, que ven&iacute;a de ser el primer jefe de Gobierno porte&ntilde;o, firm&oacute; un convenio de transferencia de algunas competencias penales a la Ciudad y se fue imponiendo la idea de que la Justicia porte&ntilde;a deb&iacute;a ser equiparable a la de las provincias. La actual composici&oacute;n de la Corte Suprema convalid&oacute; esta interpretaci&oacute;n en 2019. Tantas cosas cambian que esto podr&iacute;a cambiar tambi&eacute;n, pero por ahora parecer&iacute;a que es un mandato inexorable que la Justicia Nacional sea transferida a la Ciudad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La contundencia del mandato constitucional, sin embargo, no se alinea con las motivaciones pol&iacute;ticas. &iquest;Por qu&eacute; un presidente votado por todo el pa&iacute;s y legisladores votados por las provincias dedicar&iacute;an esfuerzos a una pol&iacute;tica compleja y dif&iacute;cil de explicar que, en todo caso, beneficiar&aacute; a un jefe de Gobierno que seguramente est&aacute;, como todos, perge&ntilde;ando una campa&ntilde;a presidencial? Incluso los presidentes porte&ntilde;os han refrenado sus impulsos frente a la presi&oacute;n de las asociaciones de magistrados: Macri firm&oacute; algunos convenios de transferencia pero luego no busc&oacute; su aprobaci&oacute;n en el Congreso; Fern&aacute;ndez, quien con gen peronista propuso transferir la Justicia Penal pero no la Laboral, retrocedi&oacute; r&aacute;pidamente; Milei incluy&oacute; una transferencia total en la Ley de Bases original y la retir&oacute; en silencio frente al <em>lobby</em> judicial. Los incentivos est&aacute;n prolijamente alineados del lado de la inacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La situaci&oacute;n actual es casi la peor imaginable</strong>. Se pod&iacute;a convivir con una Justicia local solo para asuntos locales que dejara a la Justicia Nacional los asuntos en los que ven&iacute;a interviniendo, y se podr&iacute;a vivir con el traspaso finalizado, con la Justicia Nacional &iacute;ntegramente transferida a la Ciudad de Buenos Aires. Lo que es invivible es el escenario actual: <strong>un traspaso realizado a medias, en el que nadie sabe bien qui&eacute;n decide qu&eacute; cosa</strong> y en el que nadie tiene incentivos para planificar a largo plazo en una estructura que alg&uacute;n d&iacute;a ser&aacute; de otro.
    </p><p class="article-text">
        La Corte Suprema, viendo este escenario, decidi&oacute; que era su turno de intervenir. Admiti&oacute; que realizar el traspaso est&aacute; &ldquo;absolutamente&rdquo; fuera de sus &ldquo;posibilidades materiales&rdquo;, pero no se rindi&oacute;. Lo que s&iacute; puede hacer, parece haber pensado, es establecer sus propias facultades: <strong>se negar&aacute; a recibir recursos que antes no hayan pasado por el TSJ de la Ciudad</strong>. Con lo que parece un tecnicismo, transfiere buena parte del poder que la pol&iacute;tica no transfiere. Los jueces nacionales seguir&aacute;n siendo nacionales, nombrados por el Presidente y con sueldos del Tesoro Nacional, pero deber&aacute;n subordinarse, en definitiva, a jueces porte&ntilde;os. Para las asociaciones de magistrados, esto supuso un traspaso &ldquo;de hecho&rdquo;. Sin ir tan lejos, lo cierto es que la Corte empoder&oacute; a un organismo local como superior jer&aacute;rquico de organismos nacionales, lo que no tiene precedentes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los jueces nacionales seguirán siendo nacionales, nombrados por el Presidente y con sueldos del Tesoro Nacional, pero deberán subordinarse, en definitiva, a jueces porteños. Para las asociaciones de magistrados, esto supuso un traspaso “de hecho”. Sin ir tan lejos, lo cierto es que la Corte empoderó a un organismo local como superior jerárquico de organismos nacionales, lo que no tiene precedentes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tal vez la Corte haya pensado que este golpe, material y simb&oacute;lico, vencer&iacute;a la resistencia que la Justicia Nacional ha venido oponiendo al traspaso. Por ahora, parece haber pasado lo contrario.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Arrancarte de mi vida no puedo</h2><p class="article-text">
        Como nota el juez Rosenkrantz expuso en su disidencia que no es funci&oacute;n de la Corte elaborar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Que tengamos hambre no significa que tengamos pan, dec&iacute;a Bentham: que la pol&iacute;tica no est&eacute; resolviendo lo que se espera de ella podr&aacute; llenarnos de impotencia, pero no necesariamente significa que la Corte tenga que arremangarse para resolverlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a debatir si lo que hizo la Corte fue implementar la Constituci&oacute;n o dise&ntilde;ar una pol&iacute;tica p&uacute;blica: Lorenzetti, Maqueda y Rosatti dir&iacute;an que hizo lo primero; Rosenkrantz, quien consider&oacute; lo decidido &ldquo;una grave distorsi&oacute;n en la separaci&oacute;n de poderes&rdquo;, lo segundo. Lo que es insoslayable es que, al carecer de los instrumentos institucionales adecuados, los intentos de la Corte de promover cambios pol&iacute;ticos entran en una zona de turbulencias para la que no necesariamente tienen el tim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas pr&aacute;cticos son importantes. Por ejemplo, la Justicia Nacional tiene un sistema inform&aacute;tico distinto al de la Ciudad: &iquest;c&oacute;mo har&aacute;n los jueces del TSJ para ver los expedientes nacionales sobre los que tendr&aacute;n que resolver? El TSJ fue creado para entender sobre materias espec&iacute;ficas, ni civiles ni comerciales ni laborales: &iquest;tiene personal y capacidades suficientes para encarar este desaf&iacute;o inmediatamente? El sistema nacional, en lo penal, a veces tiene hasta cuatro instancias, por lo que el TSJ ser&iacute;a una quinta, &iquest;no podr&iacute;a haberse pensado c&oacute;mo reducir el camino de una causa, que suele durar lustros o d&eacute;cadas, en vez de alargarlo? Los tribunales superiores, a veces, disponen medidas con respecto a los inferiores, como, por ejemplo, enviar los antecedentes al Consejo de la Magistratura para investigar a un juez que intervino de modo defectuoso en una etapa anterior del procedimiento, &iquest;a qu&eacute; Consejo deber&aacute; enviarlos el TSJ en este caso?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos problemas son precisamente el tipo de dificultad que se habr&iacute;a estudiado si la soluci&oacute;n hubiera sido pol&iacute;tica: posiblemente, tras firmar el traspaso, se habr&iacute;an creado las instituciones que permitir&iacute;an sortearlos y, reci&eacute;n ah&iacute;, se habr&iacute;a concretado. El fallo de la Corte, dictado antes de la feria judicial de enero, da un mes a los involucrados para resolver todo esto &mdash;un mes en el que, suponemos, todos los pasajes a B&uacute;zios ya estaban comprados&mdash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mes es poco tiempo para hacer todo esto bien, pero, tal vez, si se sumaran esfuerzos, algunas cosas podr&iacute;an solucionarse, si no bien, al menos r&aacute;pido. Aqu&iacute; llegamos al &uacute;ltimo escollo, tal vez el m&aacute;s importante en el corto plazo: el fallo de la Corte parece haber exacerbado a&uacute;n m&aacute;s la resistencia al traspaso de los jueces nacionales y sus empleados:no tardaron ni un d&iacute;a h&aacute;bil en emitir un comunicado un&aacute;nime anunciando, pr&aacute;cticamente, la desobediencia civil. Sin importar qui&eacute;n tiene raz&oacute;n, esta resistencia pone a la Corte en una encrucijada: se puede llevar el caballo al r&iacute;o, pero no obligarlo a tomar agua. &iquest;C&oacute;mo har&aacute;n los jueces de la Corte, sin mayor&iacute;as y en el medio de un vendaval pol&iacute;tico, para doblegar a los d&iacute;scolos, de cuya colaboraci&oacute;n voluntariosa necesita?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;ganme, s&oacute;lo quiero saber</h2><p class="article-text">
        El A&ntilde;o Nuevo nos coloca de nuevo en el punto de partida: <strong>la pol&iacute;tica tiene la pelota</strong>. La Legislatura porte&ntilde;a y el Congreso nacional tienen la oportunidad de responder al fallo de la Corte mostrando que pueden reaccionar r&aacute;pidamente a una situaci&oacute;n desafiante, estableciendo reglas y creando estructuras que ordenen un traspaso que de otro modo se promete ca&oacute;tico. Es m&aacute;s: en la antesala de las elecciones porte&ntilde;as, las fuerzas pol&iacute;ticas de la Ciudad podr&iacute;an mostrarle a la ciudadan&iacute;a que pueden dar respuesta a un problema acuciante. Podr&iacute;an, adem&aacute;s, recuperar algo de la potencia de la que la pol&iacute;tica &uacute;ltimamente carece: <strong>podr&iacute;an mostrarnos c&oacute;mo, contra lo que siempre sostuvieron los opositores al traspaso, cuando se hagan cargo definitivamente de la Justicia en la Ciudad, tendremos juicios m&aacute;s r&aacute;pidos, contratos m&aacute;s previsibles, encarcelamientos y excarcelaciones menos arbitrarios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si esto ocurre, el fallo &ldquo;Levinas&rdquo; habr&aacute; sido el empuj&oacute;n final para resolver una situaci&oacute;n que ha venido impidiendo la modernizaci&oacute;n de la Justicia en la Ciudad de Buenos Aires. La Corte habr&aacute; demostrado que conserva la capacidad de movilizar a los actores pol&iacute;ticos cuando &eacute;stos no tienen incentivos para hacerlo y el sistema institucional conserva sus correas de transmisi&oacute;n para hacer que las cosas pasen. Si &eacute;ste es el escenario, adem&aacute;s, las objeciones de los jueces nacionales quedar&aacute;n descoloridas: superados los reparos atendibles al fallo de la Corte, quedar&aacute; una resistencia al traspaso que, a esta altura, necesitar&aacute; de mejores argumentos si se quiere ganar alg&uacute;n apoyo en la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede pasar lo contrario. En un momento de tensi&oacute;n entre el Gobierno nacional y el porte&ntilde;o, <strong>es posible que La Libertad Avanza no quiera avanzar con un traspaso, que ser&iacute;a una victoria pol&iacute;tica para la gesti&oacute;n de Jorge Macri</strong>. Otros actores, como el peronismo, podr&iacute;an tomar el traspaso de reh&eacute;n en la negociaci&oacute;n por la designaci&oacute;n de jueces, supremos y federales. En este contexto, los intentos de los jueces nacionales de retrotraer no solo el fallo &ldquo;Levinas&rdquo; sino la idea misma del traspaso, podr&iacute;an tomar nuevos &iacute;mpetus. Esta combinaci&oacute;n podr&iacute;a terminar con una situaci&oacute;n de estancamiento y tensi&oacute;n institucional incluso peor que la actual.
    </p><p class="article-text">
        Si sucede esto &uacute;ltimo, habremos al menos aprendido algo m&aacute;s sobre la necesidad de dejar de esperar de los jueces que resuelvan desde un fallo los problemas que nuestros representantes no quieren o no pueden resolver.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/MA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi, Marcos Aldazabal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dejo-corte-cuarteto-traspaso-justicia-nacional-ciudad_129_11944364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jan 2025 14:06:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1eee2b25-a825-48f9-b0b0-ef6d5728f84a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="421816" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1eee2b25-a825-48f9-b0b0-ef6d5728f84a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="421816" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lo que dejó la Corte del cuarteto para el traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1eee2b25-a825-48f9-b0b0-ef6d5728f84a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un gobierno preocupado por las formas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gobierno-preocupado-formas_1_11901172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/776c9a16-d80c-4351-a095-f129e200953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un gobierno preocupado por las formas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que están agitando Kueider y Milei no es respeto por la institucionalidad; y si la Justicia lo concede no será la aplicación del derecho, sino su perversión. </p></div><p class="article-text">
        Y un d&iacute;a, ocurri&oacute; lo impensable:<strong> la pasi&oacute;n por las formas invadi&oacute; al gobierno.</strong> Decepcionante. <strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el Milei que conocimos? </strong>El que firmaba un DNU por semana y amenazaba con nombrar jueces por decreto, el que se burlaba (la semana pasada nom&aacute;s) de los &ldquo;<em>obsesionados con las formas y la tolerancia</em>&rdquo; y que nos advert&iacute;a que &ldquo;<em>someternos a la exigencia de las formas es levantar una bandera blanca frente a un enemigo inclemente</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las formas eran un enga&ntilde;o de quienes no quieren que nada cambie, jerga de abogados que defienden privilegios y de periodistas m&aacute;s preocupados por las palabras con las que trabajan que por la realidad que les es indiferente. <strong>A lo sumo -pod&iacute;an conceder en un buen d&iacute;a- el discurso de las formas podr&iacute;a convencer a alg&uacute;n idiota &uacute;til</strong> que, de a poco, iluminado por el &eacute;xito de un gobierno desformalizado, se ir&iacute;a desencantando de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Ya no. Tras la sesi&oacute;n de ayer, s&uacute;bitamente, las formas se volv&iacute;an grandiosas. Con Milei sobre el Atl&aacute;ntico, la presidenta del Senado era ya presidenta de la Naci&oacute;n, y como titular del Ejecutivo no pod&iacute;a estar al frente de la sesi&oacute;n que expuls&oacute; al senador (m.c.) <strong>Edgardo Kueider.</strong> &ldquo;La Argentina tiene un sistema de frenos y contrapesos&rdquo;, explic&oacute; el Presidente con la solemnidad de un columnista de La Naci&oacute;n, &ldquo;[lo que hizo Victoria Villarruel] violenta la divisi&oacute;n de poderes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;ndo no, esto era en realidad una trampa tendida por los mismos de siempre: <strong>ahora, gracias a esta irregularidad, la sesi&oacute;n que expulsaba a un corrupto ser&iacute;a nula. </strong>No era algo que el gobierno deseara, por supuesto (aunque haya sido el Ejecutivo el que difundi&oacute; el dato y aunque haya sido el Ejecutivo el que demor&oacute; la firma del traspaso de mando); pero s&iacute; algo que pasar&iacute;a indefectiblemente. De hecho, Kueider present&oacute; un amparo a las diez de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente, se ve que la violaci&oacute;n a la institucionalidad dej&oacute; a sus abogados sin dormir.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Nada de esto tiene por qu&eacute; suceder, desde ya. <strong>Es muy aventurado decir que la sesi&oacute;n sea vulnerable judicialmente (al menos sin una mano amiga en tribunales). </strong>El derecho es claro: no puede pedirse una nulidad por la nulidad misma. En su amparo, <strong>Kueider debi&oacute; haber explicado de qu&eacute; modo la presidencia de Villarruel podr&iacute;a haber alterado el abrumador resultado de la votaci&oacute;n. </strong>No lo hizo, y resulta francamente dif&iacute;cil imaginar c&oacute;mo podr&iacute;a haberlo hecho. Incluso si lo hiciera, nada impedir&iacute;a que el Senado se re&uacute;na de nuevo y ratifique su expulsi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s:<strong> si nos vamos a poner rigurosos con las formas, Milei ni siquiera pod&iacute;a salir del pa&iacute;s</strong>. Seg&uacute;n la Constituci&oacute;n, el Presidente puede ausentarse del territorio nacional con <em>&ldquo;permiso del Congreso&rdquo;</em> (que no obtuvo durante este a&ntilde;o, sino que se dio un permiso a s&iacute; mismo, seguramente inv&aacute;lido, a trav&eacute;s de un decreto). Si no, durante el receso, puede salir &ldquo;<em>por razones justificadas de servicio p&uacute;blico&rdquo; </em>(dudo que recibir el &ldquo;Premio Milton Friedman&rdquo; o conceder una entrevista al diario derechista <em>&ldquo;</em>Libero<em>&rdquo; </em>cuente como <em>&ldquo;servicio p&uacute;blico&rdquo;</em>, pero qu&eacute; visi&oacute;n puede tener una rata de un gigante). Formas que no.
    </p><p class="article-text">
        Tranquilos: esta columna no es una defensa de las formas, ni aburrir&eacute; a nadie argumentando que son los procedimientos los que nos diferencian de la impulsividad animal (asumir&eacute; que eso se da por dicho con mi firma como abogado). Traigo precisamente la advertencia contraria: <strong>cuando se abusa de las formalidades para obtener una ventaja de corto plazo no se realiza el derecho, sino que se lo pervierte.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute;n agitando Kueider y Milei no es respeto por la institucionalidad; y si la Justicia lo concede no ser&aacute; la aplicaci&oacute;n del derecho, sino su perversi&oacute;n. En el juego enloquecedor que el gobierno nos propone, la restituci&oacute;n de Kueider en su banca ser&iacute;a una especie de triunfo de la casta, dispuesta a privilegiar a las formas (sus formas) sobre el fondo y en contra de los reclamos de los argentinos de bien. <strong>La jugada no est&aacute; exenta de cierto ingenio: el gobierno azuza una aplicaci&oacute;n absurda de las formas para poder luego, &eacute;l mismo, explicar con hast&iacute;o que las formas son el camino a la perdici&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Sin embargo, la propaganda tiene un l&iacute;mite. <strong>En alg&uacute;n momento la realidad se filtra. </strong>Si el gobierno insiste en pervertir las formas -el lenguaje de los abogados, de los pol&iacute;ticos, de los que enarbolan abstracciones para que lo concreto no cambie jam&aacute;s- en su beneficio, si usufruct&uacute;a argumentos leguleyos que no pueden mantenerse mirando a alguien a los ojos, si retuercen la legalidad y defienden corruptos para obtener una ventaja pol&iacute;tica de corto plazo, cada vez le ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil decir que ellos son diferentes. <strong>Como cada vez es menos disimulable, la casta les da la bienvenida.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>DM/SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gobierno-preocupado-formas_1_11901172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Dec 2024 20:01:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/776c9a16-d80c-4351-a095-f129e200953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="179149" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/776c9a16-d80c-4351-a095-f129e200953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="179149" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un gobierno preocupado por las formas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/776c9a16-d80c-4351-a095-f129e200953b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Edgardo Kueider,Victoria Villarruel,Senado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ley Bases y el procedimiento administrativo: ¿improvisación, corrupción o ideología?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ley-bases-procedimiento-administrativo-improvisacion-corrupcion-ideologia_129_11392116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a18077d4-0072-40dc-a78f-5b5a47ca16dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ley Bases y el procedimiento administrativo: ¿improvisación, corrupción o ideología?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reforma incluye el "silencio administrativo positivo", que podría facilitar permisos problemáticos, como la portación de armas por omisión estatal. Además, amplía derechos individuales a expensas del Estado, favoreciendo a grandes corporaciones. Un zar despistado a quien nadie se anima a corregir.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pondr&iacute;as vos en tu &ldquo;Ley de Bases y Puntos de Partida&rdquo;, la que se propone emular a tu pr&oacute;cer favorito para refundar la Naci&oacute;n? El Presidente puso varias cosas en la suya: privatizaciones, un r&eacute;gimen de inversiones, una reforma laboral. Puso otra de la que se habla bastante menos: <strong>una reforma integral a la Ley de Procedimientos Administrativos</strong>. Si la reforma a la LPA es una de las Bases de Milei, acaso debamos hacer el esfuerzo de entender por qu&eacute; le importa tanto. &iquest;Qu&eacute; oculta esta reforma de 28 art&iacute;culos que se escabulle como polizonte entre el RIGI y el blanqueo?
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Improvisaci&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de un siglo, la v&iacute;a ferroviaria entre Mosc&uacute; y San Petersburgo fue una l&iacute;nea recta con una curiosa pancita por la mitad. La leyenda cuenta que, cansado de las tribulaciones de los ingenieros, el zar Nicol&aacute;s I se impacient&oacute;, tom&oacute; una regla con la mano y uni&oacute; las dos ciudades con una l&iacute;nea, sin notar que la pluma hab&iacute;a rodeado el dedo con el que sosten&iacute;a la regla. Los ingenieros que se llevaron el mapa temieron tanto corregirlo que respetaron esa desviaci&oacute;n sin sentido.
    </p><p class="article-text">
        La historia tristemente es ap&oacute;crifa (la pancita en realidad rodeaba una colina que el tren no pod&iacute;a subir) pero <strong>refleja lo que ocurre cuando nadie se atreve a corregir al Presidente incluso ante errores obvios</strong>. El proyecto est&aacute; repleto de yerros exasperantemente f&aacute;ciles de salvar: enumeraciones incompletas, contradicciones evitables, d&iacute;as h&aacute;biles que deber&iacute;an ser corridos. Doy aqu&iacute; un solo ejemplo para no aburrir: el proyecto dispone que las acordadas de los tribunales judiciales entran en vigencia reci&eacute;n con su publicaci&oacute;n en el Bolet&iacute;n Oficial (que, recordemos, depende del Poder Ejecutivo). As&iacute;, en el caso de un conflicto entre poderes, <strong>el Presidente podr&iacute;a f&aacute;cilmente bloquear indefinidamente la entrada en vigencia de una norma interna del Poder Judicial</strong>, incluso una destinada a proteger su propia independencia. Tan f&aacute;cil de corregir es esto que se vuelve desesperante que, en el apuro por aprobar la ley como est&aacute;, no se haga.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Corrupci&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        Al explorar m&aacute;s la reforma, uno empieza a dudar si lo que encuentra son simples errores. Por ejemplo, la reforma permite que los decretos y resoluciones generales se apliquen a los individuos antes de su publicaci&oacute;n, si &eacute;stos lo solicitan. En la pr&aacute;ctica, esto <strong>implica que un funcionario puede dictar normas que permanezcan secretas, salvo para unos privilegiados que se las hayan ingeniado para conocerlas</strong>. Esta cl&aacute;usula no tardar&aacute; en ser declarada inconstitucional por violar la publicidad de los actos de gobierno. En el entretanto, qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntos afortunados gozar&aacute;n de la aplicaci&oacute;n anticipada de normas que los beneficien con respecto a sus competidores o el resto de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto curioso es que se permite que el Gobierno revoque actos administrativos por razones de &ldquo;m&eacute;rito, oportunidad o conveniencia&rdquo;, indemnizando el lucro cesante y no, como siempre sucedi&oacute;, meramente el da&ntilde;o emergente. Pongamos un ejemplo simple: el Gobierno le concede la explotaci&oacute;n del comedor de un ministerio a un comerciante; luego, decide que ese comedor no le sirve m&aacute;s porque la mayor&iacute;a de sus empleados lleva comida de su casa. Si eso pasa hoy, debe pagarle al comerciante los da&ntilde;os que le produjo la revocaci&oacute;n (las indemnizaciones laborales que debi&oacute; afrontar, los fletes para trasladar sus cosas, etc&eacute;tera). <strong>Si la reforma se aprueba, deber&aacute; pagarle adem&aacute;s lo que dej&oacute; de ganar por el tiempo restante de concesi&oacute;n</strong>. Qui&eacute;n pudiera tener un amigo funcionario dispuesto a revocarle los actos administrativos a uno: la misma ganancia, sin el esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vamos a un &uacute;ltimo ejemplo: el silencio administrativo. Hoy, si uno hace una solicitud al Estado y &eacute;ste no responde al cabo de un tiempo, puede asumir que la respuesta fue negativa y recurrir a la Justicia. Con la reforma de la Ley Bases, para ciertos tipos de permisos, transcurridos 60 d&iacute;as uno puede asumir que la respuesta fue positiva y obtener, t&aacute;citamente, el permiso que buscaba. Seamos malpensados de nuevo: &iquest;qu&eacute; ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil: <strong>&ldquo;convencer&rdquo; a un funcionario de que ponga la firma para darme algo que no corresponde o de que mire para otro lado mientras pasan unas semanas</strong>?&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Ideolog&iacute;a?</h3><p class="article-text">
        Finalmente, la reforma a la LPA es arrastrada por innegables impulsos ideol&oacute;gicos (despu&eacute;s de todo, la ley trata nada menos que de la relaci&oacute;n del individuo con el &ldquo;maldito Estado&rdquo;). Sigamos con el ejemplo del silencio administrativo. Si se aprueba la reforma, si le solicito al Estado un permiso para portar armas (incluso armas de guerra) y en 60 d&iacute;as no me responde, puedo considerarme autorizado y solicitar mi inscripci&oacute;n en el registro de leg&iacute;timos usuarios. Generalmente, los pa&iacute;ses que han experimentado con el silencio positivo han exceptuado a las cuestiones que involucran la seguridad p&uacute;blica; la ley Bases no lo hace. Uno podr&iacute;a haber pensado que se trataba de una omisi&oacute;n involuntaria, hasta que la semana pasada la ministra de Seguridad anunci&oacute; que el Estado facilitar&iacute;a la portaci&oacute;n de armas. En el pa&iacute;s de las Bases, se presume que los individuos pueden portar armas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si se aprueba la reforma, si le solicito al Estado un permiso para portar armas (incluso armas de guerra) y en 60 días no me responde, puedo considerarme autorizado y solicitar mi inscripción en el registro de legítimos usuarios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute;, a trav&eacute;s de toda la reforma, se ampl&iacute;an las facultades del individuo (&iquest;o de algunos individuos?) en detrimento de los poderes estatales. Si esto suena bien es porque la narrativa oficial ha logrado mostrar a una persona desprotegida frente a un Estado omn&iacute;modo. Muchas veces, sin embargo, el procedimiento administrativo involucra personas jur&iacute;dicas de gran magnitud y con gran poder sobre las personas a las que se pretend&iacute;a proteger (digamos, para ser amplios, la Barrick Gold o la CGT). <strong>La ficci&oacute;n libertaria que equipara a las personas de carne y hueso con las grandes corporaciones</strong>, como si no existieran empresas con mayor patrimonio que el PBI de varios pa&iacute;ses juntos, encuentra aqu&iacute; un pa&ntilde;o propicio.
    </p><p class="article-text">
        En el proyecto, por ejemplo, todos los tr&aacute;mites ante el Estado son gratuitos, &iexcl;con lo que nos molesta pagar por el pasaporte o el DNI! &iquest;Es igual de agradable si pensamos que estamos financiando &mdash;con el IVA de los fideos, como se dice ahora&mdash; los tr&aacute;mites de las grandes constructoras frente al Registro de la Propiedad Inmueble o de los grandes laboratorios frente a la ANMAT? Parad&oacute;jicamente, al mismo tiempo<strong> el Gobierno busca prohibir por ley la utilizaci&oacute;n de la palabra &ldquo;gratuito&rdquo; para describir cualquier otra actividad del Estado</strong>. En la l&oacute;gica peculiar de la ley Bases, los tr&aacute;mites de las constructoras y laboratorios son &ldquo;gratuitos&rdquo;, mientras que las campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n est&aacute;n &ldquo;solventadas con los tributos de los contribuyentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Presidente tiene derecho a interpretar que su mandato electoral incluye una reforma profunda en la relaci&oacute;n entre el Estado y los individuos, y es leg&iacute;timo que busque plasmar esa reforma en una ley del Congreso. Lo que es dif&iacute;cil de tragar es que una norma con el peso pr&aacute;ctico y ideol&oacute;gico de la LPA se cuele desapercibida mientras discutimos otras cosas, s&oacute;lo porque pocos se animan a pedirle al zar que corra el dedo.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ley-bases-procedimiento-administrativo-improvisacion-corrupcion-ideologia_129_11392116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 May 2024 19:08:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a18077d4-0072-40dc-a78f-5b5a47ca16dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="331451" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a18077d4-0072-40dc-a78f-5b5a47ca16dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="331451" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ley Bases y el procedimiento administrativo: ¿improvisación, corrupción o ideología?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a18077d4-0072-40dc-a78f-5b5a47ca16dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Ley de Procedimiento Administrativo,Ley bases,Ley de bases y puntos de partida para libertad de los argentinos,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las consecuencias institucionales del rechazo al DNU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/consecuencias-institucionales-rechazo-dnu_129_11226583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63bb379b-e7f7-4408-93e3-3020dcf667c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las consecuencias institucionales del rechazo al DNU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si lo que desea el Congreso es desafiar a la Corte aprobando un DNU que sabe inconstitucional, nos conviene en todo caso que nos lo diga. Una señal de que los límites institucionales ya no importan y todo se reduce a la circunstancial relación de fuerzas.</p><p class="subtitle">El rechazo del Senado pone al DNU de Milei en una situación de mayor riesgo judicial</p></div><p class="article-text">
        El Senado rechaz&oacute; el DNU 70/2023. No es la primera vez que ocurre, como ha divulgado err&oacute;neamente el Presidente, pero tampoco es algo frecuente. De los cientos de decretos de necesidad y urgencia que se han dictado desde la reforma constitucional de 1994, esta es la sexta vez que una de las C&aacute;maras del Congreso rechaza uno (le hab&iacute;a ocurrido dos veces a Cristina Fern&aacute;ndez y tres a Mauricio Macri). <strong>La p&eacute;sima Ley 26.122, sancionada en 2006, ha promovido una permisividad pasiva frente a ellos</strong>: como alcanza con una sola C&aacute;mara para mantenerlos en vigencia, en el mejor de los casos el oficialismo de turno los trataba en la C&aacute;mara en la que ten&iacute;a mayor&iacute;a para aprobarlos y luego se volv&iacute;a in&uacute;til tratarlo en la otra. En consecuencia, no hemos construido una pr&aacute;ctica seria de control parlamentario sobre los decretos de necesidad y urgencia, como manda la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En unas semanas, probablemente ser&aacute; el turno de la C&aacute;mara de Diputados. La cuesti&oacute;n reviste una importancia pol&iacute;tica fundamental que otros sabr&aacute;n explicar mejor que yo. Es verdad que ser&iacute;a la primera vez que ambas C&aacute;maras del Congreso rechacen un DNU desde que el procedimiento fue creado; tambi&eacute;n es verdad que jam&aacute;s un presidente hab&iacute;a elevado la apuesta de este modo en relaci&oacute;n con un decreto, d&aacute;ndole dimensiones refundacionales y planteando su aprobaci&oacute;n como una cuesti&oacute;n existencial. Pol&iacute;ticamente, entonces, se trata de encontrar una salida elegante al atolladero en el que el Presidente ha decidido, con toda voluntad, sumergir al Congreso. No s&eacute; c&oacute;mo se hace ni tengo mucho para decir al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; me interesa hablar sobre la cuesti&oacute;n en t&eacute;rminos institucionales. Si bien la Ley 26.122 exige a los legisladores expedirse acerca de la &ldquo;validez&rdquo; del decreto seg&uacute;n &ldquo;requisitos formales y sustanciales establecidos constitucionalmente&rdquo; (en otras palabras, sobre su constitucionalidad), los senadores oficialistas y filo-oficialistas casi ni lo intentaron: se dedicaron a acusar a los opositores de hipocres&iacute;a (&ldquo;ahora son todos constitucionalistas&rdquo;, era el tono general) o de denunciar gen&eacute;ricamente la gravedad de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica como si &eacute;sta volviera innecesaria cualquier justificaci&oacute;n. A tal punto fue evidente la renuncia del oficialismo a defender la constitucionalidad del DNU, que un senador opositor se burl&oacute; de un par libertario: &ldquo;Ten&iacute;a miedo de defender esto, como es abogado le van a sacar la matr&iacute;cula&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, parece ocioso argumentar contra una constitucionalidad que nadie defiende. Dado que un DNU es de toda excepcionalidad, pesa sobre quien lo defiende la carga de argumentar su validez. Sin embargo, <strong>nadie en el Senado sostuvo seriamente que hab&iacute;a que votar el DNU por ser constitucional</strong>; el argumento general fue que hab&iacute;a que votarlo a pesar de no serlo. El senador Luis Juez fue el m&aacute;s claro en este sentido: &ldquo;Por supuesto que este es un manual de buenas intenciones con un mont&oacute;n de agujeros jur&iacute;dicos horribles [pero] ninguno de los que est&aacute; ac&aacute; tiene facultades para discutir la constitucionalidad, para eso est&aacute; la Corte&rdquo;. Es importante resaltar, frente a la inminencia de la discusi&oacute;n en la C&aacute;mara de Diputados, que este argumento es err&oacute;neo y peligroso: necesitamos que el Congreso piense y decida sobre el DNU 70, tambi&eacute;n, en t&eacute;rminos constitucionales.
    </p><p class="article-text">
        Siempre el Congreso se encuentra realizando interpretaci&oacute;n constitucional. Hay veces que lo hace de modo preventivo: numerosos acad&eacute;micos han estudiado c&oacute;mo los poderes legislativos en todo el mundo intentan evitar sancionar normas que luego podr&iacute;an ser declaradas inconstitucionales por sus respectivos poderes judiciales. Si un senador cree que el DNU 70 es contrario a la jurisprudencia de la Corte Suprema (como lo es, seg&uacute;n el consenso de los expertos), votar por aprobarlo es un desaf&iacute;o a la Corte. Ocasionalmente, desafiar a la Corte puede ser pol&iacute;ticamente necesario para modificar pr&aacute;cticas anquilosadas (as&iacute; se gest&oacute;, por ejemplo, el New Deal estadounidense); lo que no se puede es disfrazar ese desaf&iacute;o de deferencia impotente. Si lo que desea el Congreso es desafiar a la Corte aprobando un DNU que sabe inconstitucional, nos conviene en todo caso que nos lo diga.
    </p><p class="article-text">
        Otras veces, y las m&aacute;s interesantes, <strong>el Congreso realiza interpretaci&oacute;n constitucional porque la Constituci&oacute;n no es un documento que est&eacute; reservado a expertos ni a iluminados</strong>: es la norma que rige nuestra vida en com&uacute;n, y las disputas pol&iacute;ticas son tambi&eacute;n una disputa por el sentido constitucional. La discusi&oacute;n sobre el matrimonio igualitario fue, tambi&eacute;n, una disputa sobre el significado constitucional de la igualdad y de la familia; la persistente lucha por el aborto es, tambi&eacute;n, una discusi&oacute;n sobre los valores constitucionales de la vida y de la libertad. El presidente Milei es tal vez uno de los pol&iacute;ticos m&aacute;s conscientes de esto, y por eso le pidi&oacute; al Congreso, de modo expl&iacute;cito, que sancionara la ley &oacute;mnibus para &ldquo;restituir el orden econ&oacute;mico y social basado en la doctrina liberal plasmada en la Constituci&oacute;n Nacional de 1853&rdquo;. La pol&iacute;tica y el derecho, en definitiva, comparten la ambici&oacute;n de regir nuestra vida en com&uacute;n. Un argumento pol&iacute;tico que prescinda del derecho ser&iacute;a tan hueco como uno que ignore que el derecho es, si me perdonan la met&aacute;fora, pol&iacute;tica condensada.
    </p><p class="article-text">
        Al enfrentarse al DNU 70, entonces, la C&aacute;mara de Diputados estar&aacute; tambi&eacute;n moldeando nuestro derecho y nuestra pr&aacute;ctica constitucional. Si lo aprueba, se habr&aacute; expedido por la constitucionalidad de un decreto que a sola firma reforma o deroga cerca de ochenta leyes permanentes y que, por lo tanto, autorizar&aacute; a cualquier presidente futuro a sentirse habilitado a hacer lo mismo. Aprobar el DNU a la vista de todo el mundo sin siquiera intentar explicar, mir&aacute;ndonos a los ojos, c&oacute;mo es que puede ser constitucional un decreto sin necesidad ni urgencia, env&iacute;a la se&ntilde;al de que los l&iacute;mites institucionales ya no importan y que todo se reduce a la circunstancial relaci&oacute;n de fuerzas. La guerra, y casi ya no por otros medios.
    </p><p class="article-text">
        Si lo rechaza, por el contrario, estar&aacute; enviando el mensaje opuesto: en la Argentina rige la divisi&oacute;n de poderes, y los representantes del pueblo reunidos en el Congreso no toleran ser ignorados. Las normas que rigen nuestra vida en com&uacute;n deben ser aprobadas por quienes nos representan a mayor&iacute;as y minor&iacute;as, y prevalecen las decisiones colectivas por sobre los impulsos individuales. Tal vez &eacute;sta pueda ser, despu&eacute;s de todo, la contribuci&oacute;n involuntaria que Milei habr&aacute; hecho a la institucionalidad argentina.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/consecuencias-institucionales-rechazo-dnu_129_11226583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Mar 2024 17:54:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/63bb379b-e7f7-4408-93e3-3020dcf667c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1070487" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/63bb379b-e7f7-4408-93e3-3020dcf667c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1070487" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las consecuencias institucionales del rechazo al DNU]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/63bb379b-e7f7-4408-93e3-3020dcf667c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DNU,DNU 70,DNU de desregulación de la economía,Senado,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo los conozco: son todos chorros (sólo yo no)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/conozco-son-chorros-no_129_10877371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0861be3a-0efc-4246-b2cf-6af12ee53227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo los conozco: son todos chorros (sólo yo no)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El momento del anuncio de la creación de una fiscalía especializada en investigar la corrupción de funcionarios públicos y sus potenciales investigados parecen revelar al inviable proyecto gubernamental más como otra amenaza contra mandatarios provinciales no colaborativos que como una preocupación legal.</p></div><p class="article-text">
        La err&aacute;tica, acaso indescifrable, estrategia pol&iacute;tica del gobierno vir&oacute; la semana pasada de la euforia intransigente a las apretadas desnudas. El jueves, el ministro de Econom&iacute;a afirm&oacute; que recortar&aacute; todas las partidas de las provincias si no se aprueba la ley &oacute;mnibus. El viernes, en una reuni&oacute;n de gabinete, el presidente de la Naci&oacute;n habr&iacute;a dicho lo mismo a su estilo: &ldquo;Los voy a fundir a todos&rdquo; (frase que los <em>likes</em> del Twitter presidencial parecen confirmar). En este contexto de amenazas para nada veladas, el vocero presidencial anunci&oacute; que el Ejecutivo le propondr&aacute; al procurador general de la Naci&oacute;n la creaci&oacute;n de <strong>una fiscal&iacute;a especializada en investigar la corrupci&oacute;n de funcionarios p&uacute;blicos, &ldquo;especialmente en los casos de enriquecimiento pol&iacute;tico e incrementos patrimoniales no justificados&rdquo;</strong>. El vocero puso especial &eacute;nfasis en que esta fiscal&iacute;a investigar&iacute;a a funcionarios tanto federales como provinciales.
    </p><p class="article-text">
        El zorro pierde el pelo pero no las ma&ntilde;as: como ya varios notaron, el proyecto es o bien redundante o bien imposible. Si la fiscal&iacute;a busca investigar a los funcionarios nacionales, el gobierno busca reinventar la rueda de la Procuradur&iacute;a de Investigaciones Administrativas, que existe desde la d&eacute;cada de 1960. Si es cierto, en cambio, que el gobierno busca investigar a funcionarios provinciales y municipales, descubrir&aacute; r&aacute;pidamente que no podr&aacute; hacerlo: <strong>en nuestra organizaci&oacute;n federal, los delitos que afectan administraciones provinciales, y no al erario nacional, deben ser investigados por los fiscales y jueces de sus provincias</strong>. &Eacute;ste y otros problemas t&eacute;cnicos, en cualquier caso, pasan a un segundo plano: el momento del anuncio de la creaci&oacute;n de la fiscal&iacute;a y sus potenciales investigados parecen revelar al inviable proyecto gubernamental m&aacute;s como otra amenaza contra mandatarios provinciales no colaborativos que como una preocupaci&oacute;n legal. Esta persistente voluntad amedrentadora es lo que aparece a simple vista. Sin embargo, bajo la superficie se revelan tendencias ideol&oacute;gicas m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        En una segunda capa de an&aacute;lisis nos encontramos con una estrategia frecuentemente utilizada por el gobierno: acusar de corruptos a quienes simplemente est&aacute;n en desacuerdo. Ya ante el tratamiento del decreto de necesidad y urgencia de los 366 art&iacute;culos, el Presidente se&ntilde;al&oacute;, en varias ocasiones, que los legisladores que se oponen en realidad hacen tiempo mientras esperan coimas. La creaci&oacute;n de la fiscal&iacute;a especializada en corrupci&oacute;n, con especial competencia sobre funcionarios provinciales, contiene un mensaje similar. <strong>Lo que se trasluce es que los gobernadores tambi&eacute;n son, en la jerga gubernamental, &ldquo;casta chorra&rdquo;</strong>, lo que ser&aacute; evidente si se los investiga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esto no hay s&oacute;lo una amenaza; hay tambi&eacute;n un mensaje al p&uacute;blico: los que se interponen entre las ideas de la libertad y su materializaci&oacute;n no son m&aacute;s que delincuentes que se mueven por intereses personales. Estas acusaciones &mdash;para las que, naturalmente, jam&aacute;s se presentan pruebas o siquiera indicios concretos&mdash; obturan cualquier debate. Con los ladrones no se discute, se los apresa. La disputa ya no es pol&iacute;tica sino moral; ya no importa qu&eacute; hacer con el plazo m&iacute;nimo de los alquileres, el precio de los libros o la protecci&oacute;n de los glaciares, sino que todo es tan simple como optar entre buenos y malos. &iquest;O acaso usted est&aacute; a favor del robo?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con los ladrones no se discute, se los apresa. No es política sino moral; no importan el plazo mínimo de los alquileres, el precio de los libros o la protección de los glaciares. Es simple: optar entre buenos y malos. ¿O acaso usted está a favor del robo?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n entre buenos y malos &mdash;en la que los pol&iacute;ticos en general, naturalmente, ocupan el lugar de los malos&mdash; alcanza intensidades c&oacute;micas. En ocasiones, el Presidente ha llegado a plantear que est&aacute; esperando la respuesta de &ldquo;la pol&iacute;tica&rdquo; a sus propuestas. El Presidente, entonces, no es un pol&iacute;tico, es un <em>outsider </em>que, en un sacrificio altruista, decide meter sus pies en el barro de la pol&iacute;tica para salvarnos a todos de ella. El resto &mdash;legisladores, gobernadores, jueces, hasta acad&eacute;micos o artistas&mdash; no son m&aacute;s que parias que viven de lo p&uacute;blico. Cualquier reserva que planteen es &mdash;a no enga&ntilde;arse&mdash; miedo a perder sus privilegios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; llegamos, finalmente, al n&uacute;cleo de la cuesti&oacute;n. Debajo de las acusaciones de corrupci&oacute;n dirigidas contra determinados grupos de pol&iacute;ticos, seg&uacute;n la necesidad del d&iacute;a, yace una impugnaci&oacute;n m&aacute;s general y m&aacute;s fuerte: la pol&iacute;tica en s&iacute; es corrupta. Como explica Martin Gurri en <em>La rebeli&oacute;n del p&uacute;blico</em>, &ldquo;no se puede condenar a los pol&iacute;ticos durante demasiado tiempo sin que se haga necesario cuestionar la legitimidad del sistema que los produce&rdquo;. Parafraseando al Presidente, cuestionar la legitimidad del sistema pol&iacute;tico en general es, en todo tiempo y todo lugar, un fen&oacute;meno populista. Ninguna sociedad compleja puede organizarse sin lo que llamamos pol&iacute;tica; nuestro deseo de que sea mejor de lo que es en la decepcionante realidad no puede llevarnos a negar un hecho tan inevitable. La antipol&iacute;tica, como es obvio, es tambi&eacute;n pol&iacute;tica (m&aacute;s precisamente, mala pol&iacute;tica).
    </p><p class="article-text">
        Estas diatribas selectivas contra la pol&iacute;tica en momentos de crisis desde ya no son nuevas, ni lo son sus consecuencias. En 1915, un joven periodista italiano escrib&iacute;a que estaba &ldquo;firmemente convencido de que para la salud de Italia hace falta fusilar &mdash;s&iacute;, fusilar&mdash; por la espalda una docena de diputados y encerrar de por vida al menos a un par de ex ministros&rdquo;. &ldquo;No s&oacute;lo eso &mdash;dec&iacute;a&mdash;: creo, con fe cada vez m&aacute;s profunda, que el Parlamento en Italia es el for&uacute;nculo pest&iacute;fero que envenena la sangre de la Naci&oacute;n. Hay que extirparlo&rdquo;. Siete a&ntilde;os despu&eacute;s, cumpli&oacute; su promesa.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/conozco-son-chorros-no_129_10877371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jan 2024 09:27:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0861be3a-0efc-4246-b2cf-6af12ee53227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="379639" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0861be3a-0efc-4246-b2cf-6af12ee53227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="379639" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Yo los conozco: son todos chorros (sólo yo no)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0861be3a-0efc-4246-b2cf-6af12ee53227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Fiscalía,Javier Milei,Opinión,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El camino de Sturzenegger y la cerca de Chesterton]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/camino-sturzenegger-cerca-chesterton_129_10824406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70614b24-dab6-444e-8367-24107dd45c3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El camino de Sturzenegger y la cerca de Chesterton"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ímpetu desregulador del Gobierno se parece bastante al viajero de Chesterton, desesperado por quitar la cerca del paso sin prestar atención a que tal vez el camino se llene de bueyes, sostiene el autor sobre la avanzada del oficialismo vía DNU y ley ómnibus. Y destacada que "no es el primer Gobierno en pretender que el Congreso sea su escribanía, pero sí el primero en anunciar que no tolerará otra cosa".</p><p class="subtitle">La imposible desregulación total
</p></div><p class="article-text">
        <em>(Esta nota es continuaci&oacute;n de una nota sobre el mismo tema publicada por el mismo autor&nbsp;</em><a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/imposible-desregulacion-total_129_10748282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>,&nbsp;<em>antes de la asunci&oacute;n de Javier Milei</em>).
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=13LP4JldnnA&amp;ab_channel=LosSimu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una escena</a>&nbsp;de&nbsp;<em>Los Simuladores</em>, Mario Santos ve que una oficial de un banco, a la que est&aacute; por enga&ntilde;ar, est&aacute; leyendo&nbsp;<em>El candor del Padre Brown</em>, un libro de cuentos policiales con ribetes m&iacute;sticos del ingl&eacute;s <strong>Gilbert Keith Chesterton.</strong> Santos le pregunta a su v&iacute;ctima &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se llevan Chesterton y el mundo de las finanzas?&rdquo;. La empleada apenas se permite sonreir ante el coqueteo y le responde: &ldquo;Como pueden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El experto en finanzas que lider&oacute; el proyecto desregulador del Gobierno habr&iacute;a hecho bien, en efecto, en leer a Chesterton. A este autor se le atribuye un principio frecuentemente citado por los tribunales en los Estados Unidos y que en el &uacute;ltimo tiempo se repite bastante ante las fantas&iacute;as revollucionarias en Silicon Valley:&nbsp;<strong>no quites una cerca si no sab&eacute;s para qu&eacute; se puso ah&iacute;</strong>. Chesterton &ndash;ya devenido en conservador cat&oacute;lico&ndash; se burlaba de los reformistas que sent&iacute;an que con la fuerza de su intelecto pod&iacute;an avasallar todo para resolver lo que consideraban problemas sociales: son como alguien que va por un camino, ve una cerca, e inmediatamente se entusiasma con quitarla del paso. Chesterton lo reta: la cerca no creci&oacute; sola en ese lugar. Si alguien se molest&oacute; en ponerla ah&iacute; fue por algo, y antes de sacarla hay que entender exactamente por qu&eacute; lo hizo. Volv&eacute; a tu casa, entend&eacute; perfectamente por qu&eacute; est&aacute; esa cerca ah&iacute;, y reci&eacute;n ah&iacute;, si todav&iacute;a est&aacute;s convencido, quitala.
    </p><p class="article-text">
        El &iacute;mpetu desregulador del Gobierno se parece bastante al viajero de Chesterton, desesperado por quitar la cerca del paso sin prestar atenci&oacute;n a que tal vez el camino se llene de bueyes. En las &uacute;ltimas semanas, <strong>Javier Milei </strong>derog&oacute; una enorme cantidad de leyes que llevaban d&eacute;cadas de vigencia por un decreto de necesidad y urgencia, y exigi&oacute; al Congreso la derogaci&oacute;n inmediata de muchas otras. Como si fuera una serie de Netflix, el productor de las reformas <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/sturzenegger-anticipo-gobierno-enviara-congreso-ley-eliminar-160-regulaciones_1_10803747.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya&nbsp;anunci&oacute;&nbsp;que se vienen unas 160 m&aacute;s</a>. La ciudadan&iacute;a, se supone, deber&iacute;a observar, acaso aplaudir.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos qu&eacute; dir&iacute;a Chesterton ante tanta cerca destruida. Antes de saber si derogar cada una de las normas, nos advertir&iacute;a, deber&iacute;amos asegurarnos de saber cu&aacute;l fue su cometido y si efectivamente se cumpli&oacute;. Tomemos. como ejemplo m&iacute;nimo, una de los cientos de normas derogadas o modificadas por el DNU 70/2023: la Ley 25.626, que prohib&iacute;a la importaci&oacute;n de neum&aacute;ticos usados. El Congreso aprob&oacute; esta ley por unanimidad en el a&ntilde;o 2002, con la finalidad de evitar que el pa&iacute;s se volviera un vertedero de gomas inutilizables. En 2007, a pedido del entonces presidente, se&nbsp;<a href="https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/135000-139999/136124/norma.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flexibiliz&oacute;</a>&nbsp;la norma precisamente para permitir la importaci&oacute;n de neum&aacute;ticos recauchutados bajo ciertas normas de calidad, modificaci&oacute;n que tambi&eacute;n se realiz&oacute; de modo casi un&aacute;nime.
    </p><p class="article-text">
        Para aprobar estas leyes, algunos diputados debieron presentar proyectos, debieron reunirse las comisiones de Comercio, de Industria y de Mercosur de la C&aacute;mara de Diputados y la Comisi&oacute;n de Comercio del Senado, discutir sus pormenores con especialistas en la materia, recibir las observaciones de los sectores afectados, reunir el consenso de varios bloques legislativos y finalmente la promulgaci&oacute;n de dos Presidentes de la Naci&oacute;n. Nada de todo esto, desde ya, garantiza que una pol&iacute;tica sea efectiva, o siquiera que no termine siendo nociva. Sin embargo -y aunque esta defensa del Congreso sea un tanto anticlim&aacute;tica- este tipo de elaboraci&oacute;n colectiva es la mejor manera que la pol&iacute;tica occidental ha encontrado para aproximarse a la soluci&oacute;n correcta a sus problemas.
    </p><p class="article-text">
        Vamos ahora al decreto de necesidad y urgencia que apareci&oacute; en el Bolet&iacute;n Oficial de un d&iacute;a para otro y que deroga de un plumazo esta ley junto con tantas otras . No sabemos qui&eacute;n acerc&oacute; la idea de derogar la prohibici&oacute;n de importar neum&aacute;ticos usados. No sabemos qui&eacute;n realiz&oacute; estudios de mercado o ambientales para saber si volveremos a correr el riesgo ambiental que el Congreso busc&oacute; prevenir. Si estos estudios se hicieron, tampoco sabemos si revelan que sus potenciales beneficios superan estos costos. No sabemos si alguien present&oacute; objeciones, ni mucho menos si &eacute;stas fueron respondidas. Lo que s&iacute;&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/imposible-desregulacion-total_129_10748282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sabemos</a>&nbsp;es que el Gobierno tiene una profunda antipat&iacute;a ideol&oacute;gica por toda regulaci&oacute;n existente. Como el viajero de Chesterton, donde ve una cerca, la quiere sacar de ah&iacute; sin hacerse m&aacute;s preguntas: las cercas son malas, obstruyen el camino, consumen recursos.
    </p><p class="article-text">
        Si la firma de un decreto anula todas las ventajas de la deliberaci&oacute;n p&uacute;blica, el m&eacute;todo legislativo que propone el Gobierno para las reformas restantes queda peligrosamente cerca de hacerlo. S&iacute;: el Gobierno envi&oacute; un proyecto para que otras reformas sean aprobadas por el Congreso, en parte porque cubren materias que est&aacute;n prohibidas para los decretos, como penal, tributaria o electoral. Pero lo hace de un modo parad&oacute;jico: mientras env&iacute;a el proyecto al Congreso, intenta reducir al m&aacute;ximo su posibilidad de debatirlo. As&iacute;, ha reducido el n&uacute;mero de comisiones a los que ir&aacute; el proyecto, ha propuesto que se vote &ldquo;a todo o nada&rdquo; y, por si fuera poco, el Presidente ha dicho que quienes desean discutir el contenido del proyecto son &ldquo;idiotas &uacute;tiles&rdquo; o, peor, que &ldquo;est&aacute;n buscando coimas&rdquo;. Es in&eacute;dito: no es el primer Gobierno en pretender que el Congreso sea su escriban&iacute;a, pero s&iacute; el primero en anunciar que no tolerar&aacute; otra cosa. Si el proyecto fuera aprobado en en estas condiciones, la ley gozar&iacute;a de la legalidad que le da el tr&aacute;mite legislativo, pero se perder&iacute;a de todo lo que &eacute;ste tiene para darle.
    </p><p class="article-text">
        La democracia argentina no deber&iacute;a dejarse llevar por la ret&oacute;rica tremendista del Presidente de la Naci&oacute;n. La crisis econ&oacute;mica es evidente; la necesidad de tomar medidas al respecto tambi&eacute;n. Sin embargo, muchas de las medidas del DNU o de la &ldquo;ley &oacute;mnibus&rdquo; no tienen nada que ver con la soluci&oacute;n a la crisis econ&oacute;mica sino &ndash;en&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/politica/2023/12/21/federico-sturzenegger-el-cerebro-del-dnu-revelo-cual-es-la-reforma-mas-importante-y-contesto-las-criticas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabras</a>&nbsp;del propio autor de las reformas&ndash; con dar una &ldquo;imagen de cambio de r&eacute;gimen&rdquo;. A diferencia del viajero de Chesterton, no s&oacute;lo desean quitar las cercas, sino contarle a todo el mundo que sacar&aacute;n todas las cercas que puedan y a cualquier costo. Esperemos que el Congreso, en todo caso, pueda reivindicar su rol y explicarnos que para algo puso la cerca.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/camino-sturzenegger-cerca-chesterton_129_10824406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jan 2024 09:25:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/70614b24-dab6-444e-8367-24107dd45c3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2261402" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/70614b24-dab6-444e-8367-24107dd45c3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2261402" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El camino de Sturzenegger y la cerca de Chesterton]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/70614b24-dab6-444e-8367-24107dd45c3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DNU de desregulación de la economía,Federico Sturzenegger,Ley Ómnibus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ven cuando la ven?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ven-ven_129_10796108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89ea9daa-0375-46ff-b4e5-13438fe4c42a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ven cuando la ven?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No está claro qué es lo que los críticos del Gobierno “no ven”. Ni siquiera está claro que los que sí la ven (a veces adolescentes ensimismados en la épica que les tocó en suerte, otras veces prestigiosos profesores reivindicando viejas disputas) vean lo mismo. El 55% no es un ancho de espadas.</p><p class="subtitle">La imposible desregulación total</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, con inusual coordinaci&oacute;n, miles de usuarios de redes sociales descubrieron su pasi&oacute;n por la optometr&iacute;a. De modos a veces mec&aacute;nicos y a veces creativos, miles de libertarios repiten que el problema de los cr&iacute;ticos al gobierno es que &ldquo;no la ven&rdquo;. <strong>El presidente de la Naci&oacute;n tambi&eacute;n ha adoptado ese latiguillo y no se cansa de se&ntilde;alar la ceguera de sus detractores</strong>. (Ya que estamos: en Nochebuena fue m&aacute;s all&aacute; y a los defectos visuales de sus opositores les agreg&oacute; perversiones morales: dijo que no aprobar el DNU en el Congreso era propio de s&aacute;dicos o corruptos).
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; claro qu&eacute; es lo que los cr&iacute;ticos &ldquo;no ven&rdquo;. Ni siquiera est&aacute; claro que los que s&iacute; la ven (a veces adolescentes ensimismados en la &eacute;pica que les toc&oacute; en suerte, otras veces prestigiosos profesores reivindicando viejas disputas) vean lo mismo. <strong>Nada indica que detr&aacute;s de esta di&aacute;fana &oacute;ptica libertaria haya algo m&aacute;s que un mantra burl&oacute;n para cohesionar a un grupo que (al menos todav&iacute;a) no tiene mucho para mostrar</strong>. No ser&aacute; la primera religi&oacute;n fundada en el acceso privilegiado a la luz, ni la primera que asume que los herejes son, en realidad, ignorantes: las fuerzas del cielo contra los viejos meados.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es casualidad que el &ldquo;no la ven&rdquo; haya aparecido junto con el DNU 70/2023, que deroga o modifica, a sola firma del Presidente, m&aacute;s de cien leyes y, as&iacute;, flexibiliza el r&eacute;gimen laboral y de alquileres, permite la conversi&oacute;n de clubes de f&uacute;tbol a sociedades an&oacute;nimas y la importaci&oacute;n de neum&aacute;ticos usados, entre tantas otras cosas. Es un esl&oacute;gan muy &uacute;til para respondernos a quienes nos hemos limitado a se&ntilde;alar que, seg&uacute;n los par&aacute;metros que, desde hace a&ntilde;os, ha establecido la Corte Suprema (con muy distintas composiciones), estas reformas no son &ldquo;necesarias y urgentes&rdquo;. Lo &uacute;nico que dijimos ver es que el DNU m&aacute;s voluminoso de nuestra historia va en contra de una de nuestras m&aacute;s can&oacute;nicas doctrinas constitucionales.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No será la primera religión fundada en el acceso privilegiado a la luz, ni la primera que asume que los herejes son, en realidad, ignorantes: las fuerzas del cielo contra los viejos meados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero parece que hay algo, no sabemos qu&eacute;, que no vemos. &iquest;Es posible que estos guerreros de Twitter est&eacute;n viendo algo que nosotros no? S&iacute;. Pero, tambi&eacute;n, es posible que nosotros estemos viendo algo que ellos no. De hecho, no s&oacute;lo es posible: <strong>la democracia se basa, precisamente, en la certeza de que los ciudadanos vemos cosas diferentes</strong>. Por eso, tenemos canales de deliberaci&oacute;n para que las decisiones sean tan informadas como sea posible. Si uno ve algo que otro no, la democracia le da la posibilidad de intentar convencer a sus conciudadanos. Si no lo logra, en democracia, debe sufrir el destino de Casandra. Decepcionar a salvadores poco convincentes es el precio para evitar ineptos aspirantes a tiranos. Por eso, adem&aacute;s de una posibilidad, el explicarle al otro qu&eacute; es lo que hay que ver y no est&aacute; viendo es una obligaci&oacute;n. Esto es especialmente as&iacute; cuando lo que muchos deber&iacute;amos ver no es un detalle, sino por qu&eacute; deber&iacute;amos convertirnos, en palabras de Milei, en el primer pa&iacute;s &ldquo;liberal libertario del mundo&rdquo;. Si van a refundar la patria, al menos, expl&iacute;quennos por qu&eacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1739703608332136758?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Sobre esto, es interesante marcar, una vez m&aacute;s, que los inquisidores del &ldquo;no la ven&rdquo; no apuntan s&oacute;lo contra los que critican el contenido del DNU, sino contra quienes se limitan a decir que el DNU no es la v&iacute;a para modificar la estructura social, econ&oacute;mica y cultural de un pa&iacute;s. A diferencia de los encuadramientos de Twitter, el pa&iacute;s no se divide entre el 55% y el 45%. El pa&iacute;s se divide en m&uacute;ltiples identidades sociales y pol&iacute;ticas. Dentro de los l&iacute;mites que encuentra la representaci&oacute;n en una sociedad de masas, el lugar donde mejor est&aacute;n representadas esas identidades es en el Congreso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El país no se divide entre el 55% y el 45% sino en múltiples identidades sociales y políticas. Dentro de los límites que encuentra la representación en una sociedad de masas, el lugar donde mejor están representadas esas identidades es en el Congreso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La representaci&oacute;n legislativa es el mejor intento de que esas identidades puedan expresarse. En este sentido, <strong>tampoco el 55% es un ancho de espadas</strong>. Interpretar el mandato de las mayor&iacute;as es un arte en s&iacute; mismo: las urnas no hablan, las que hablan son las personas. Entre los que votaron al actual gobierno, en primera o segunda vuelta, seguramente habr&aacute; muchos que no est&aacute;n satisfechos con la anulaci&oacute;n del debate legislativo. Ni siquiera ellos no dejaron de ver el 19 de noviembre. Por todo esto, el llamado a que las leyes se hagan en el Congreso es, fundamentalmente, un llamado al di&aacute;logo. Es aceptar que, quiz&aacute;s, nosotros no veamos algo, pero pedir, tambi&eacute;n, ser escuchados. Tras la deliberaci&oacute;n que propone el debate parlamentario, quiz&aacute;s concluyamos que entre dos antagonistas uno era ciego. Pero, quiz&aacute;s, tras debatir nos demos cuenta de que no solo hay dos bandos, sino muchos. Quiz&aacute;s, adem&aacute;s, percibamos que todos tenemos cierta miop&iacute;a, y que es una miop&iacute;a particular: curable no con rayos l&aacute;ser, sino con una discusi&oacute;n civilizada.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ven-ven_129_10796108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Dec 2023 22:12:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/89ea9daa-0375-46ff-b4e5-13438fe4c42a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="561156" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/89ea9daa-0375-46ff-b4e5-13438fe4c42a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="561156" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué ven cuando la ven?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/89ea9daa-0375-46ff-b4e5-13438fe4c42a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Javier Milei,Política,Gobierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El protocolo y el humo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/protocolo-humo_129_10777561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0cf172d-6b1c-4e8c-99bc-97639599e36d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084466.jpg" width="4128" height="2322" alt="El protocolo y el humo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El protocolo "antipiquetes", anunciado el viernes pasado por el Ministerio de Seguridad es inviable, según los autores, ya que resulta inimaginable que la Policía "reprima todos los impedimentos al tránsito". Pero advierten que la medida no es inocua "ya que el Gobierno le hace saber a las fuerzas policiales que contarán con su respaldo al reprimir manifestaciones y por los eventuales excesos que se cometan en este cometido".</p></div><p class="article-text">
        El viernes, el Ministerio de Seguridad public&oacute; un nuevo &ldquo;protocolo antipiquetes&rdquo;. El anuncio es m&aacute;s importante desde lo simb&oacute;lico que desde lo jur&iacute;dico: el protocolo rige &uacute;nicamente en la jurisdicci&oacute;n federal y, fundamentalmente, no es una norma con efectos m&aacute;s all&aacute; de los agentes del propio Ministerio. Lo que era delito antes del protocolo sigue si&eacute;ndolo; lo que era un derecho constitucional, tambi&eacute;n. El protocolo se limita a indicar c&oacute;mo actuar&aacute;n las fuerzas de seguridad frente a lo que, burocr&aacute;ticamente, llama &ldquo;<em>impedimentos al tr&aacute;nsito</em>&rdquo;. Por cierto, el protocolo en ning&uacute;n momento aclara que se refiere a la protesta social: impedimentos al tr&aacute;nsito son, tambi&eacute;n, maratones, actos religiosos y festejos deportivos. Menos mal que se aprob&oacute; ahora, y <strong>Javier Milei</strong> pudo asumir en paz, sin que nadie lo desalojara de la tarima desde la que anunci&oacute; la llegada de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Un pasaje simp&aacute;tico del protocolo ordena a los agentes reportar el da&ntilde;o ambiental causado por quienes impidan el tr&aacute;nsito. En concreto: si alguien quema una rueda, se le har&aacute; pagar por los efectos del humo. Ojal&aacute; esta s&uacute;bita preocupaci&oacute;n por el ambiente presagie un giro en la postura del Gobierno respecto del cambio clim&aacute;tico o la contaminaci&oacute;n de los r&iacute;os. Por lo pronto, el &uacute;nico humo preocupante es el propio protocolo: en todo lo que no es inconstitucional o superfluo, es sencillamente inviable. Lamentablemente, ser&aacute; el tejido social argentino el que pagar&aacute; los efectos de este humo.
    </p><p class="article-text">
        El protocolo es inconstitucional, como <a href="https://www.clarin.com/opinion/medida-juridicamente-insostenible_0_2f69oldHH4.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explica</a> mejor que nosotros <strong>Roberto Gargarella.</strong> El protocolo plantea que todos aquellos que obstruyen la circulaci&oacute;n est&aacute;n cometiendo un delito, independientemente de por qu&eacute; lo hagan, incluso si dejan carriles libres o existen v&iacute;as alternativas. Pero la cuesti&oacute;n est&aacute; lejos de ser tan simple: nuestra convivencia social se constituye por derechos en tensi&oacute;n y, a diferencia de lo que sugiere el dicho, no es f&aacute;cil saber cu&aacute;ndo arranca el derecho de uno y termina el del otro. Tanto quienes circulan como quienes protestan ejercen un derecho constitucional, y los cuerpos ocupan espacio: salvo que sean un pu&ntilde;ado, decirle a los que quieren reunirse que deben quedarse en la vereda equivale a prohib&iacute;rselo. Una norma consciente de esta dificultad intentar&iacute;a buscar mecanismos para compatibilizar el derecho a circular con el derecho a manifestarse. Al disponer que las v&iacute;as alternativas o los carriles libres son irrelevantes, el protocolo directamente ignora que hay derechos que conciliar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El protocolo es superfluo. Indica que las fuerzas de seguridad deber&aacute;n cuidar a mujeres y ni&ntilde;os, identificar a los autores de delitos, prevenir delitos flagrantes y reportarlos a las autoridades competentes. Esto es as&iacute; porque la ley lo indica, con o sin protocolo: s&oacute;lo el Congreso puede crear leyes penales y regular el uso de la fuerza. Adem&aacute;s, siendo realistas, las fuerzas policiales no reprimir&aacute;n ninguna protesta de importancia sin una orden pol&iacute;tica expresa. El protocolo, as&iacute;, no es m&aacute;s que una se&ntilde;al para mostrar a lo que el Poder Ejecutivo est&aacute; dispuesto, y una bastante poco cre&iacute;ble: agarrame que lo mato.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces, tambi&eacute;n, el protocolo es inviable. Es inimaginable que la Polic&iacute;a, por m&aacute;s vitoreada que haya sido en el acto de asunci&oacute;n presidencial, reprima <em>todos </em>los impedimentos al tr&aacute;nsito. &iquest;Reprimir&iacute;a la Ministra a la turba que festejar&aacute; la Cuarta Copa del Mundo? &iquest;Detendr&iacute;a a los maratonistas, reincidentes obstructores de arterias urbanas? &iquest;Se incluir&aacute; la Ministra a s&iacute; misma en los registros de infractores, reconociendo sus protestas contra la cuarentena en el medio de la Avenida 9 de Julio o apoyando a los productores agropecuarios en el lejano 2008?
    </p><p class="article-text">
        El protocolo, podr&iacute;a decirse, no busca reprimir estas situaciones. Sin embargo, la sola existencia de estos ejemplos muestra que antes de decidir la represi&oacute;n, la pol&iacute;tica indagar&aacute; acerca de las causas del corte y decidir&aacute; si fue realizado por argentinos de bien o, por el contrario, por la casta queriendo conservar sus privilegios. De hecho, al crear un registro de infractores, al protocolo se le escapa el inconsciente y ejemplifica con gremios, no con clubes de f&uacute;tbol. Incluso si confiamos en quienes ejerzan estas decisiones, es evidente que el protocolo no puede cumplir con la generalidad que promete. Como hasta ahora, algunos cortes ser&aacute;n reprimidos, otros tolerados, y aun otros celebrados. Acaso habr&aacute; que preguntarse si el Gobierno reprimir&aacute; a su propia Plaza del S&iacute; si alg&uacute;n d&iacute;a &eacute;sta existe.
    </p><p class="article-text">
        El protocolo, de todos modos, no es inocuo. Al anunciar una pol&iacute;tica de represi&oacute;n de la protesta, el Gobierno le hace saber a las fuerzas policiales que contar&aacute;n con su respaldo al reprimir manifestaciones y por los eventuales excesos que se cometan en este cometido. Visualizar c&oacute;mo podr&iacute;a verse esta habilitaci&oacute;n no nos exige utilizar nuestra imaginaci&oacute;n, sino tan solo nuestra memoria. En la Argentina, la mala imagen de la polic&iacute;a no se debe a que seamos progresistas incurables, sino a una larga historia de arbitrariedades, discriminaci&oacute;n y brutalidad que deber&iacute;amos intentar revertir m&aacute;s que fomentar. El protocolo, por ejemplo, puede servir como una defensa penal para polic&iacute;as violentos. &ldquo;La Ministra me dijo que reprimiera, y yo reprim&iacute;&rdquo;. La defensa de &ldquo;obediencia debida&rdquo; es improcedente en situaciones de clara ilegalidad, como una orden de torturar a un preso pol&iacute;tico. Pero, en situaciones moralmente menos claras, es dif&iacute;cil argumentar que un gendarme debe tener claro que un protocolo tiene menor jerarqu&iacute;a normativa que la Convenci&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos. Un protocolo que autorizara a disparar por la espalda a alguien que huye no hubiera convertido lo que hizo Chocobar en legal, pero le habr&iacute;a dado argumentos para una defensa penal m&aacute;s s&oacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Es de prever que el protocolo antipiquetes ir&aacute; a parar a la larga lista de fracasos argentinos. Como ya viene ocurriendo, la pol&iacute;tica decidir&aacute; en cada caso qu&eacute; postura adopta frente a cada manifestaci&oacute;n, evaluando si se trata de una protesta sincera o una maniobra extorsiva. Seg&uacute;n el caso, reprimir&aacute;, negociar&aacute; o proteger&aacute;. En el medio, esta pantomima de generalidad ratificar&aacute; que las normas no est&aacute;n hechas para cumplirse sino, a lo sumo, para habilitar el ejercicio del poder cuando conviene. De este protocolo, en definitiva, volveremos peores: igualmente poco dispuestos a dejarnos limitar por la ley, pero, esta vez, m&aacute;s violentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/protocolo-humo_129_10777561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Dec 2023 20:06:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a0cf172d-6b1c-4e8c-99bc-97639599e36d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084466.jpg" length="2696072" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a0cf172d-6b1c-4e8c-99bc-97639599e36d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084466.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2696072" width="4128" height="2322"/>
      <media:title><![CDATA[El protocolo y el humo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a0cf172d-6b1c-4e8c-99bc-97639599e36d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084466.jpg" width="4128" height="2322"/>
      <media:keywords><![CDATA[protesta,Protocolo antipiquete,Ministerio de Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La imposible desregulación total]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imposible-desregulacion-total_129_10748282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b3cb503-5b4e-47a0-81e6-d49391760a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La imposible desregulación total"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos en sociedad hace milenios y todas nuestras actividades ya están reguladas de algún modo. Habrá regulaciones más o menos convenientes pero imaginar que podemos recrear una especie de posición original (de tabula rasa, en neolengua libertaria) no es una especie de fantasía adolescente que ignora la sabiduría del pasado.</p></div><p class="article-text">
        En <a href="https://www.perfil.com/noticias/columnistas/el-enfoque-elon-musk-de-la-regulacion-por-federico-sturznegger.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nota publicada el domingo</a> en <em>Perfil</em>, el posible ministro Federico Sturzenegger aboga por lo que llama <strong>una &ldquo;descontaminaci&oacute;n legislativa&rdquo; que desregule las actividades econ&oacute;micas en el pa&iacute;s</strong>, a las que juzga como producto de la corrupci&oacute;n y los intereses creados de la burocracia (de la &ldquo;casta&rdquo;, se priv&oacute; de decir). Con varios ejemplos, que van desde los cohetes de Elon Musk a matrimonios arreglados por el Estado, parece argumentar que las regulaciones son malas en s&iacute; mismas, que en todo caso probemos desregulando e intervengamos reci&eacute;n cuando pase algo malo que lo amerite. Dada la participaci&oacute;n del autor en las propuestas del futuro gobierno, resulta urgente entender la filosof&iacute;a que las motiva.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por reconocer algo: es verdad &mdash;como ilustra Sturzenegger con el ejemplo de Musk&mdash; que la regulaci&oacute;n puede impedir innovaciones. Naturalmente, es dif&iacute;cil probar un hecho negativo: no sabemos con exactitud cu&aacute;ntas ni cu&aacute;les innovaciones han quedado truncas por regulaciones insensibles. S&iacute; sabemos, sin embargo, algunas otras cosas. Por ejemplo, sabemos que en ocasiones la regulaci&oacute;n <a href="https://www.oecd.org/sti/inno/2102514.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">promueve la innovaci&oacute;n</a> (digamos, forzando a actores privados a encontrar energ&iacute;a limpia a bajo costo). Tambi&eacute;n sabemos que hay ciertas innovaciones que hemos decidido evitar por razones &eacute;ticas, como la clonaci&oacute;n de seres humanos, o que tememos por sus potenciales efectos devastadores. El propio Musk, por ejemplo, <a href="https://fortune.com/2023/11/02/elon-musk-ai-regulations-uk-prime-minister-sunak-ai-safety-summit/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha implorado</a> que el mundo r&aacute;pidamente regule los vertiginosos avances en inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        El punto, de todos modos, es m&aacute;s general: no existe vivir primero y regular despu&eacute;s, sencillamente porque vivimos en sociedad hace milenios y todas nuestras actividades <em>ya est&aacute;n reguladas de alg&uacute;n modo. </em>Habr&aacute; regulaciones m&aacute;s o menos convenientes, pero imaginar que podemos recrear una especie de posici&oacute;n original (de <em>tabula rasa</em>, en neolengua libertaria) en la cual empezar de cero a examinar qu&eacute; regulaciones funcionan y cu&aacute;les no es una especie de fantas&iacute;a adolescente que ignora la sabidur&iacute;a del pasado: ahora vengo yo que me las s&eacute; todas. Sturzenegger parece proponer que esperemos a que los bancos quiebren antes de regularlos, como si no hubi&eacute;ramos visto ya a los bancos quebrar varias veces.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo estrella de la nota ejemplifica casi pedag&oacute;gicamente los desaciertos de su concepci&oacute;n. Sturzenegger nos pide que comparemos nuestro sistema actual de matrimonio con una distop&iacute;a en la que nos podemos casar &uacute;nicamente con ciertas personas, contratando a intermediarios determinados y en la que las obligaciones de cada c&oacute;nyuge est&aacute;n determinadas por el Estado. Es curioso, nos azuza: aborrecer&iacute;amos un sistema como este mientras aceptamos pasivamente regulaciones an&aacute;logas, como las de los seguros de cosecha. El ejemplo es elocuente por varios motivos.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n es &mdash;de nuevo, aprovechemos el l&eacute;xico libertario&mdash; <strong>una falacia</strong>. Sturzenegger pretende que nos horroricemos con una regulaci&oacute;n que no existe y que nadie propone para que entendamos que en realidad deber&iacute;amos horrorizarnos con todas ellas. Pero s&oacute;lo en la nota de Sturzenegger el matrimonio es an&aacute;logo a los seguros agr&iacute;colas. Todas las sociedades y todos los sistemas jur&iacute;dicos entienden perfectamente que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. En cualquier democracia del mundo es constitucional quitarle a una empresa el 10% de su ingreso en forma de impuesto, y en cualquier democracia del mundo es inconstitucional arrancarle el 10% de las p&aacute;ginas de su diario &iacute;ntimo. Todos entendemos intuitivamente la diferencia entre los valores que le asignamos a una y otra cosa. Argumentar contra lo primero usando de ejemplo lo segundo no apela a nuestro sentido com&uacute;n: busca subvertirlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En cualquier democracia del mundo es constitucional quitarle a una empresa el 10% de su ingreso en forma de impuesto, y en cualquier democracia del mundo es inconstitucional arrancarle el 10% de las páginas de su diario íntimo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incluso si nos montamos sobre la comparaci&oacute;n de Sturzenegger, e imaginamos al matrimonio como un contrato an&aacute;logo al seguro de cosechas, encontraremos razones para regular al segundo que no se aplican al primero. El Estado casi nunca tendr&aacute; m&aacute;s o mejor informaci&oacute;n que los novios acerca de qui&eacute;n es el mejor partido (&ldquo;conocimiento local&rdquo;, en palabras de Friedrich von Hayek) y en definitiva el naufragio del matrimonio no perjudicar&aacute; a nadie m&aacute;s que a los fracasados tortolitos. En cambio, <strong>la industria financiera tiene un enorme nivel de opacidad y asimetr&iacute;a de informaci&oacute;n que podr&iacute;a justificar proteger al consumidor de sus servicios</strong>. Adem&aacute;s, la ca&iacute;da de una instituci&oacute;n financiera acarrea riesgos sist&eacute;micos que podr&iacute;an derivar en una cat&aacute;strofe econ&oacute;mica que a menudo termina con rescates p&uacute;blicos&nbsp;(es decir, con la tuya, contribuyente) avalados por economistas liberales.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo, en todo caso, fracasa en un nivel m&aacute;s fundamental: <strong>el dist&oacute;pico esquema matrimonial con el que Sturzenegger busca asustarnos es precisamente el que ya tenemos</strong>. La ley nos permite casarnos &uacute;nicamente con ciertas personas (es decir, aquellas que tengan alg&uacute;n tipo de identificaci&oacute;n estatal, no sean menores de edad, no hayan sido declaradas incapaces por el Estado, no sean parientes cercanos y no tengan un v&iacute;nculo conyugal preexistente) y s&oacute;lo podemos hacerlo a trav&eacute;s de una oficina p&uacute;blica como el Registro Civil. Ya casados, tambi&eacute;n nuestras obligaciones est&aacute;n reguladas por la ley: los c&oacute;nyuges se deben, dice el C&oacute;digo Civil, asistencia, cooperaci&oacute;n y alimentos.
    </p><p class="article-text">
        El matrimonio <strong>no es, como dice Sturzenegger, un &ldquo;acto entre privados&rdquo;, sino que es una instituci&oacute;n fundamental de la vida social</strong> y la tratamos como tal. A trav&eacute;s de la regulaci&oacute;n del matrimonio, la sociedad protege a la familia y le da privilegios que no le da a otros v&iacute;nculos, como los de amistad. Los c&oacute;nyuges tienen prohibido denunciar penalmente al otro, lo que dificulta el objetivo social de la prevenci&oacute;n del delito. Los c&oacute;nyuges heredan la pensi&oacute;n del otro, incrementando el gasto p&uacute;blico. Los c&oacute;nyuges tienen derecho a la cobertura m&eacute;dica del otro, lo que impacta en los recursos para la salud del resto de la sociedad. Creyendo que est&aacute; vivando a la libertad, Sturzenegger est&aacute; en realidad avalando una regulaci&oacute;n &iacute;ntima y rigurosa.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero enemigo de Sturzenegger, entonces, no puede ser la regulaci&oacute;n en s&iacute; misma. Est&aacute; en contra, a lo sumo, de las malas regulaciones, que como &eacute;l dice son producto de una mezcla de corrupci&oacute;n, intereses creados y propensiones psicol&oacute;gicas impulsivas y poco examinadas. Por dar un ejemplo, parientes cercanos del Procurador del Tesoro y del presidente de la C&aacute;mara de Diputados anunciados para el gobierno libertario son titulares de Registros P&uacute;blicos del Automotor, una caja utilizada desde siempre por la pol&iacute;tica para retribuir favores a expensas de la tranquilidad y la eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; alg&uacute;n gobierno logre desanudar la mara&ntilde;a regulatoria que aqueja al Estado argentino. Cuando lo intente, sin embargo, no podr&aacute; hacerlo a trav&eacute;s de consignas absolutas, sino que deber&aacute; ir regulaci&oacute;n por regulaci&oacute;n, haciendo un riguroso examen de costo-beneficio de cada una de ellas y de sus alternativas. Este trabajo, en apariencia gris y desapasionado en una cultura pol&iacute;tica acostumbrada a gritar que &ldquo;vamos por todo&rdquo; aunque ese todo cambie cada diez a&ntilde;os, ser&iacute;a lo verdaderamente revolucionario.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imposible-desregulacion-total_129_10748282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Dec 2023 03:01:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2b3cb503-5b4e-47a0-81e6-d49391760a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="181834" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2b3cb503-5b4e-47a0-81e6-d49391760a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="181834" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La imposible desregulación total]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2b3cb503-5b4e-47a0-81e6-d49391760a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Federico Sturzenegger]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dejará algún día Javier Milei de comparar cosas con violaciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dejara-dia-javier-milei-comparar-cosas-violaciones_129_10647571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/121d36b3-7958-496f-81a4-f597c9f8fbed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dejará algún día Javier Milei de comparar cosas con violaciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inverosímil elenco de La Libertad Avanza nos regala excentricidades a diario, pero hay una que no debería pasar inadvertida entre terraplanistas y perros clonados. Varios periodistas se han sorprendido con la profusidad de referencias a la pedofilia que han utilizado tanto el propio Milei como sus laderos.</p></div><p class="article-text">
        Javier Milei ascendi&oacute; desde oscuros cen&aacute;culos libertarios a la competencia final por la presidencia de la Naci&oacute;n con la determinaci&oacute;n de una tragedia griega. Tan inesperados fueron sus &eacute;xitos, y tan fugaces sus fracasos, que <strong>ni quienes lo apoyan ni quienes lo resistimos hemos podido retratar adecuadamente su estrellato para distinguir en &eacute;l lo esencial de lo accesorio</strong>. Era acaso inexorable que aqu&iacute; tambi&eacute;n, entrando en nuestra segunda d&eacute;cada de recesi&oacute;n, apareciera un demagogo de derecha. Sin embargo, la Argentina siempre debe exagerar. Si en el mundo hay una ola neoliberal, nosotros privatizamos tambi&eacute;n la petrolera estatal. Si hay cuarentenas en todos lados, nosotros la estiramos hasta que los bares est&eacute;n repletos mientras las escuelas siguen cerradas. Si hay que engendrar un populista exc&eacute;ntrico y despeinado, el nuestro no puede ser simplemente un exmilitar malhablado o un empresario engre&iacute;do, deber&aacute; ser un instructor de sexo t&aacute;ntrico que <a href="https://youtu.be/x8yrW3f01cM?t=1444" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no logra negar</a> en televisi&oacute;n que sigue los consejos que su perro le da desde el Cielo. &iquest;Era necesario <em>tanto</em>?
    </p><p class="article-text">
        El inveros&iacute;mil elenco de La Libertad Avanza nos regala excentricidades a diario, pero hay una que no deber&iacute;a pasar inadvertida entre terraplanistas<em> </em>y perros clonados. Varios periodistas se <a href="https://www.diarioconvos.com/2023/10/18/la-curiosa-y-perversa-fijacion-de-milei-con-las-violaciones-y-la-pedofilia/%23google_vignette" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han</a> <a href="https://www.perfil.com/noticias/politica/pedofilia-violaciones-holocausto-y-discapacidad-las-polemicas-comparaciones-que-usan-en-la-libertad-avanza.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sorprendido</a> con la profusidad de referencias a la pedofilia que han utilizado tanto el propio Milei como sus laderos. <strong>En su mundo, el Estado que &eacute;l mismo busca presidir es un &ldquo;</strong><a href="https://www.youtube.com/shorts/Ol1urmgKr9U" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>ped&oacute;filo en el jard&iacute;n de infantes</strong></em></a><em><strong> con los nenes encadenados y ba&ntilde;ados en vaselina</strong></em><strong>&rdquo; y la coparticipaci&oacute;n de impuestos es como </strong><a href="https://www.youtube.com/shorts/zC3otSoEmzE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>alguien que no puede dejar de violar a tu hija</strong></a><strong>.</strong> Su candidato a alcalde porte&ntilde;o se <a href="https://www.youtube.com/shorts/pVoqxIrGSX4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">educ&oacute; con pornograf&iacute;a</a> y le desea lo mismo a tus hijos. Para el nieto del padre del pr&oacute;cer liberal del espacio, en la educaci&oacute;n sexual en las escuelas los &ldquo;drag queens&rdquo; le &ldquo;<a href="https://www.facebook.com/watch/?v=357638633357032" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>pasan las partes por la cara</em></a>&rdquo; a sus alumnos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos (pocos) periodistas comentan estas declaraciones perplejos: semejante obstinaci&oacute;n no es normal. Sin embargo, creo que ser&iacute;a un error pensar que estas declaraciones revelan perversiones individuales casualmente amontonadas en un mismo partido. No es casualidad que los movimientos que se agrupan en las derechas extremas se hayan obsesionado con la pedofilia, el &ldquo;p&aacute;nico moral&rdquo; m&aacute;s efectivo que se conoce.<strong> La omnipresencia de la pedofilia en estos discursos hace juego con su denuncia de decadencia moral; y si hay ped&oacute;filos del otro lado, es porque &eacute;stas realmente son las Fuerzas del Cielo.</strong> El diario antisemita &ldquo;<em>Der St&uuml;rmer</em>&rdquo;, en la Alemania de los a&ntilde;os &lsquo;30, <a href="https://www.jstor.org/stable/3704550" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alertaba</a> sobre los jud&iacute;os que seduc&iacute;an a j&oacute;venes y ni&ntilde;os arios para satisfacer sus deseos sexuales, igual que los partidos anti-inmigraci&oacute;n europeos de hoy denuncian los cr&iacute;menes ped&oacute;filos de <a href="https://foreignpolicy.com/2018/11/01/the-prophet-mohammed-doesnt-need-courts-to-protect-him/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mahoma</a> y <a href="https://scholarship.law.ua.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1176&amp;context=fac_working_papers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de sus fieles</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sigo. En Hungr&iacute;a, el gobierno ultraconservador de Viktor Orb&aacute;n <a href="https://www.nytimes.com/2021/06/15/world/europe/hungary-child-sex-lgbtq.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprob&oacute;</a> una ley &ldquo;antipedofilia&rdquo; que tiene como principal blanco al colectivo LGBT. En Brasil, la campa&ntilde;a de Jair Bolsonaro difundi&oacute; la <a href="https://pt.wikipedia.org/wiki/Mamadeira_de_piroca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fake news</a> de que en las guarder&iacute;as se repart&iacute;an -disculpen- &ldquo;mamaderas con forma de pija&rdquo; (<em>mamadeiras de piroca</em>). En los Estados Unidos de Donald Trump, una <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Pizzagate_conspiracy_theory%23Criminal_responses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teor&iacute;a</a> conspirativa fantaseaba con una red de pedofilia compuesta por encumbrados pol&iacute;ticos dem&oacute;cratas protegidos por Hillary Clinton.
    </p><p class="article-text">
        Descartemos de entrada que esta obsesi&oacute;n de la ultraderecha global con la pedofilia responda a una real preocupaci&oacute;n por la integridad sexual de los ni&ntilde;os. Por una parte, las <a href="https://mptutelar.gob.ar/el-80-de-los-casos-de-maltrato-y-abuso-ni-os-es-intrafamiliar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estad&iacute;sticas</a> muestran que la mayor&iacute;a de los abusos sexuales en la infancia se cometen en la intimidad de la familia. Por otra parte, la fantas&iacute;a &ldquo;filos&oacute;fica&rdquo; del propio Milei de que <a href="https://youtu.be/ORN-4EEju_c?t=1973" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alg&uacute;n d&iacute;a</a> los padres puedan vender libremente a sus hijos muestra que el tr&aacute;fico de ni&ntilde;os no es precisamente una de sus mayores preocupaciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fantasía “filosófica” del propio Milei de que algún día los padres puedan vender libremente a sus hijos muestra que el tráfico de niños no es precisamente una de sus mayores preocupaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ocurre otra cosa. No descubro nada si digo que, detr&aacute;s de sus proclamas libertarias, La Libertad Avanza es una t&iacute;pica fuerza reaccionaria, como sus aliadas en Brasil, Espa&ntilde;a, Chile o los Estados Unidos: liberales en lo econ&oacute;mico y profundamente conservadoras en lo social. Su agenda busca una restauraci&oacute;n del orden familiar tradicional, sin igualdad real entre los g&eacute;neros, sin espacio para las disidencias sexuales. Por supuesto, la licencia social para decir estas cosas abiertamente cambia de pa&iacute;s en pa&iacute;s, y nuestro pa&iacute;s ha sido particularmente progresista en estas cuestiones. Algunas de estas pol&iacute;ticas, como la legalizaci&oacute;n del aborto, est&aacute;n lo suficientemente frescas como para combatirlas abiertamente. <strong>Otras, como el matrimonio igualitario o la educaci&oacute;n sexual, parecen haber ganado un mayor consenso social que, sin embargo, estas coaliciones saben no definitivo. Nada nunca es definitivo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegue o no al gobierno, <strong>La Libertad Avanza se profesionalizar&aacute;. Cuando eso ocurra, ojal&aacute; no haya m&aacute;s referencias a las </strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=h-KSa7TESyU&amp;pp=ygURbWlsZWkgZXlhY3VsYWNpb24=" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>infrecuentes eyaculaciones</strong></a><strong> del l&iacute;der ni m&aacute;s </strong><a href="https://exitoina.perfil.com/noticias/destacada/fatima-florez-conto-la-verdad-detras-de-la-foto-viral-con-javier-milei-en-la-cama-le-creemos.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>fotos sugerentes de cubrecamas</strong></a><strong> mojados</strong>. Pero mientras no puedan proponer su agenda conservadora de manera m&aacute;s frontal, es de esperar que sigan utilizando irresponsablemente sus ya cl&aacute;sicas referencias a la pedofilia para desprestigiar a los movimientos progresistas o a sus conquistas. La salud de los ni&ntilde;os no es m&aacute;s que un atajo para lo que consideran el verdadero problema: la degeneraci&oacute;n moral. Este truco ret&oacute;rico es tan viejo y gastado que su genial parodia en <a href="https://www.youtube.com/results?search_query=alguien+puede+pensar+en+los+ni%25C3%25B1os" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los Simpsons</em></a><em> </em>conserva plena actualidad: <em>&iquest;&iexcl;Alguien quiere pensar en los ni&ntilde;os!?</em>
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Milei es clara. Su &iacute;dolo Murray Rothbard <a href="https://www.mises.org.es/2016/10/populismo-de-derecha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sugiri&oacute;</a> hace mucho que el libertarianismo econ&oacute;mico se aliara con el conservadurismo social para abarcar ampliamente la derecha del espectro pol&iacute;tico. El proyecto de Milei &mdash;lo sepa &eacute;l o no&mdash; busca la restauraci&oacute;n de las jerarqu&iacute;as tradicionales, incluidas las sexuales. Tal vez ser&iacute;a deseable que lo hicieran m&aacute;s expl&iacute;cito. Y si ellos no van a hacerlo, ser&iacute;a esperable que algunos periodistas bienpensantes que incluso desde la derecha han defendido las causas de la diversidad puedan explicar mejor cu&aacute;l es el proyecto que, con sobreactuada neutralidad, avalan.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dejara-dia-javier-milei-comparar-cosas-violaciones_129_10647571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Nov 2023 09:13:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/121d36b3-7958-496f-81a4-f597c9f8fbed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="948598" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/121d36b3-7958-496f-81a4-f597c9f8fbed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="948598" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Dejará algún día Javier Milei de comparar cosas con violaciones?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/121d36b3-7958-496f-81a4-f597c9f8fbed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,La Libertad Avanza,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No será con mi ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-sera-ley_129_10450706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/824e35bc-d062-4189-902c-5010aa9aa29d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No será con mi ley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las herramientas oxidadas del pluralismo aburguesado son contraproducentes para convencer a quienes, con su voto, denuncian desesperadamente su rotundo fracaso. </p></div><p class="article-text">
        Al menos desde 2018, el fantasma de la Rep&uacute;blica de Weimar recorre algunas conversaciones en Buenos Aires. El triunfo de Jair Bolsonaro devel&oacute; que en el mundo actual existe espacio para los neofascismos y que ese espacio se explica, al menos en parte, por el fracaso de los proyectos pluralistas al momento de transformar las condiciones materiales de vida de las personas a las que dicen representar. No importa que la Argentina est&eacute;, contra toda intuici&oacute;n, dentro del mundo, o que tienda a imitar con exageraciones groseras lo que pasa en Brasil: <strong>hasta el domingo, nuestra </strong><em><strong>intelligentsia</strong></em><strong> pretendi&oacute; olvidar que la amenaza neofascista est&aacute; viva en la Argentina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No vamos a intentar explicar en estas l&iacute;neas por qu&eacute; el proyecto pol&iacute;tico de Javier Milei se emparenta con experimentos neofascistas. Tal vez su hipot&eacute;tico gobierno se descubra como liberal, pero, hasta ahora, la ret&oacute;rica de La Libertad Avanza ha coqueteado con rasgos propios de los fascismos hist&oacute;ricos: un anticomunismo grotesco (pese a la inexistencia actual de una amenaza comunista); una heteronom&iacute;a radical (los imperativos de su proyecto deben rastrearse en nociones trascendentes, como el derecho natural a la propiedad o las leyes inflexibles del mercado); y una naturalizaci&oacute;n de las jerarqu&iacute;as, en la que los lazos de competencia priman por sobre los de cooperaci&oacute;n y se glorifica la violencia hasta el punto de proponer la aniquilaci&oacute;n del adversario (&ldquo;gusano, te voy a aplastar en una silla de ruedas&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        La pregunta sobre c&oacute;mo enfrentar exitosamente a los fascismos no encuentra respuesta sencilla. Los proyectos fascistas del siglo XX triunfaron en lo pol&iacute;tico y fueron derrotados reci&eacute;n en lo militar. El triunfo cultural, si vino, lleg&oacute; despu&eacute;s de los tanques T-34. Seguramente reflexionaremos mucho sobre esto en las pr&oacute;ximas semanas, pero es l&iacute;cito temer que la historia no nos haya legado un aprendizaje genuino sobre c&oacute;mo derrotar al fascismo.
    </p><p class="article-text">
        En estas l&iacute;neas no est&aacute; la f&oacute;rmula para la victoria de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica; lo &uacute;nico que hay es una advertencia que deber&iacute;a ser obvia: <strong>las herramientas oxidadas del pluralismo aburguesado son contraproducentes para convencer a quienes, con su voto, denuncian desesperadamente su rotundo fracaso.</strong> Jam&aacute;s convenceremos a quienes quieren barajar y dar de nuevo de que no pueden hacerlo porque el mismo sistema al que quieren reemplazar se los impide, de que el statu quo que vienen a desafiar se ha autocoronado como inamovible. En vano invocaremos para ello una ley o una constituci&oacute;n (&ldquo;&iexcl;entonces cambien la constituci&oacute;n!&rdquo;) o, peor, mandaremos a los votantes a leer fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos como si fueran alumnos confundidos.
    </p><p class="article-text">
        Hubo varios ejemplos de esta ret&oacute;rica, pero concentr&eacute;monos en uno. Recientemente, Milei insisti&oacute; en que, frente a la hipot&eacute;tica inacci&oacute;n de un Congreso en el que no tendr&iacute;a mayor&iacute;a, desempolvar&iacute;a el mecanismo de la consulta popular. Espec&iacute;ficamente, <strong>anunci&oacute; que la cuesti&oacute;n del aborto ser&iacute;a sometida a una consulta popular no vinculante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta progresista y bienpensante se envolvi&oacute; de ret&oacute;rica jur&iacute;dica, articulando la idea de que los derechos no se plebiscitan. Se trata de una p&eacute;sima idea. Falsa en lo jur&iacute;dico y, m&aacute;s importante, errada en lo pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n Nacional prev&eacute; la consulta popular y su texto no impide la convocatoria para conocer la posici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en asuntos penales. Si la proposici&oacute;n seg&uacute;n la cual &ldquo;los derechos no se plebiscitan&rdquo; pretende significar que la Constituci&oacute;n proh&iacute;be la consulta popular en estos casos, entonces, estamos ante una proposici&oacute;n falsa.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, si &ldquo;los derechos no se plebiscitan&rdquo; busca expresar que los derechos est&aacute;n y deben estar sustra&iacute;dos del debate democr&aacute;tico, entonces la proposici&oacute;n -adem&aacute;s de falsa- es inaceptable. Los derechos son regulados por el Congreso a trav&eacute;s de las leyes. As&iacute; lo prev&eacute; la Constituci&oacute;n y as&iacute; se hizo, por ejemplo, con la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos y sus alcances, lejos de estar sustra&iacute;dos del debate democr&aacute;tico, son y deben ser establecidos a partir de dicho debate. Desde una posici&oacute;n genuinamente democr&aacute;tica no puede aceptarse que los derechos sean definidos por &eacute;lites cuya autoridad est&aacute; divorciada de la autoridad del pueblo. Como dicen Robert Post y Reva Siegel, los asuntos morales complejos, que dividen sociedades enteras en el mundo, no desaparecen con un truquito metodol&oacute;gico perge&ntilde;ado en un tribunal o en un seminario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Separar el derecho de la plebe es un gesto t&iacute;picamente patricio. No sorprende que quienes lo intentan sean impugnados con el estigma de &ldquo;la casta&rdquo;. </strong>Lo que sorprende es que no vean la naturaleza antidemocr&aacute;tica de su estrategia ret&oacute;rica. Frente a la amenaza de que una amplia franja de la poblaci&oacute;n pretenda decidir sobre un asunto que les importa, se les dice, por las dudas y anticipadamente, que ya no pueden, que ese asunto ya lo decidimos antes de que ellos llegaran. Hay cosas que quedan as&iacute;, aunque formen un partido y ganen las elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La provocaci&oacute;n plebiscitaria deber&iacute;a ser respondida con bastante menos discurso jur&iacute;dico y bastante m&aacute;s discurso pol&iacute;tico</strong>. Si nos invitan a las elecciones, si nos invitan a una consulta, lejos de pedir por favor que guarden las urnas, deber&iacute;amos pedir que las saquen de paseo. Deber&iacute;amos entusiasmarnos con que, tras un debate democr&aacute;tico profundo, podremos ratificar voto a voto lo que llamamos derecho. Llegado el caso, tal vez, podamos impugnar al plebiscito por estar dise&ntilde;ado de un modo sesgado o ser llevado a cabo de un modo violento. Pero este boicot ser&aacute;, de nuevo, una estrategia pol&iacute;tica, y de ning&uacute;n modo implicar&aacute; que quienes pretenden decidir asuntos importantes lo hacen por mera ignorancia de la jurisprudencia internacional.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez deber&iacute;amos confiar m&aacute;s en nuestro pueblo, especialmente cuando est&aacute; movilizado por un &iacute;mpetu anti olig&aacute;rquico. Tambi&eacute;n podr&iacute;amos pedirle al futuro gobierno, ya que estamos, que sondee la opini&oacute;n de la ciudadan&iacute;a sobre la educaci&oacute;n p&uacute;blica, el rol del estado o el sistema tributario. Claro, es tentador ampararse detr&aacute;s de lo ya conseguido en momentos en los que &eacute;ramos nosotros quienes ten&iacute;amos acceso a la maquinaria del estado. Pero, entonces, no deber&iacute;amos re&iacute;rnos cuando nos llamen &ldquo;casta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG/JN/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi, Juan Nieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-sera-ley_129_10450706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Aug 2023 09:00:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/824e35bc-d062-4189-902c-5010aa9aa29d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4539194" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/824e35bc-d062-4189-902c-5010aa9aa29d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4539194" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No será con mi ley]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/824e35bc-d062-4189-902c-5010aa9aa29d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[La batalla cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estoy buscando un obituario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/buscando-obituario_129_9297019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/447e493c-5da2-4a70-94fc-d6631abe2052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estoy buscando un obituario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Argentina, una ley de 1988 prohíbe la incitación “a la persecución o el odio contra una persona o grupos de personas a causa de su raza, religión, nacionalidad o ideas políticas”. Entonces que estamos discutiendo o se busca prevenir cuando se habla de los discursos de odio, se pregunta y responde el autor de esta nota.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Podemos prohibir el odio? &iquest;Queremos prohibir el odio? La vocera presidencial aclar&oacute; que no est&aacute; en agenda del gobierno impulsar ning&uacute;n proyecto de ley al respecto, pero la idea reapareci&oacute; con fuerza en los &uacute;ltimos d&iacute;as a ra&iacute;z del atentado sufrido por la vicepresidenta. El a&ntilde;o pasado, el actual canciller public&oacute; <a href="https://www.revistaanfibia.com/la-quimica-del-odio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> en el que caracterizaba a los discursos de odio como aquellos que &ldquo;estigmatizan a un grupo&rdquo; (aunque incluy&oacute; dentro de la categor&iacute;a, por alg&uacute;n motivo, a quienes dudaban de algunas marcas de vacunas o a quienes criticaban el tono de un discurso del presidente). La titular del INADI <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">brind&oacute;</a> ahora m&aacute;s precisiones: el discurso de odio, dijo, est&aacute; claramente definido por la &ldquo;Convenci&oacute;n Internacional de Derechos Humanos [una convenci&oacute;n que no existe, por cierto] y tiene que ver con aquellos discursos que buscan generar una acci&oacute;n&hellip; y siempre es contra alguno de los grupos hist&oacute;ricamente vulnerados, los sectores sociales m&aacute;s empobrecidos, las mujeres, las personas que han sido esclavizadas, contra los sectores que representan a aquellos sectores&rdquo;. En la Argentina, la prohibici&oacute;n del discurso de odio, aclar&oacute;, estar&iacute;a destinada contra quienes quieren &ldquo;aniquilar al peronismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como suele ocurrir, siempre hay algo de cierto. Parecer&iacute;a que hay <em>algo </em>mal en desearle la muerte a los opositores o a los gobernantes, agraviar a quienes piensan distinto o insultar a los pobres. Tambi&eacute;n es cierto que la Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos <a href="https://www.oas.org/dil/esp/tratados_b-32_convencion_americana_sobre_derechos_humanos.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obliga</a> a los pa&iacute;ses a prohibir &ldquo;toda apolog&iacute;a del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia&rdquo;. En la Argentina, una ley de 1988 y redactada por el entonces senador Fernando de la R&uacute;a, <a href="http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/20000-24999/20465/texact.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proh&iacute;be</a> la incitaci&oacute;n &ldquo;a la persecuci&oacute;n o el odio contra una persona o grupos de personas a causa de su raza, religi&oacute;n, nacionalidad o ideas pol&iacute;ticas&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; estamos discutiendo entonces? &iquest;Qu&eacute; se busca prevenir que no est&eacute; prohibido ya?
    </p><p class="article-text">
        Puede ser que lo que se busque combatir sea la desinformaci&oacute;n. Las dudas sobre el funcionamiento de las vacunas contra el Covid-19, por decir algo, podr&aacute;n en alg&uacute;n caso traslucir alguna actitud anticient&iacute;fica o incluso constituir mentiras lisas y llanas, pero &iquest;puede decirse que &ldquo;inciten a la persecuci&oacute;n o el odio&rdquo;? La informaci&oacute;n falsa, y la facilidad con la que puede propagarse en nuestra &eacute;poca hiperconectada, es un problema serio para el debate pol&iacute;tico. La existencia de &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hechos_alternativos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hechos alternativos</a>&rdquo; en el discurso p&uacute;blico es un problema serio, al que a&uacute;n no le hemos encontrado una respuesta adecuada. Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa: es cierto que muchas veces los discursos de odio est&aacute;n plagados de mentiras, pero no todas las mentiras se dirigen a crear odio.
    </p><p class="article-text">
        Probemos otra explicaci&oacute;n. Tal vez lo que se busque sea, al igual que la ley ya existente, prevenir la incitaci&oacute;n a la persecuci&oacute;n o el odio, pero se tenga una noci&oacute;n distinta acerca del curso causal que lleva a ciertas palabras a producir ciertos resultados. Tal vez simplemente usar lenguaje divisivo lleve, en definitiva, a la violencia. El propio presidente <a href="https://www.perfil.com/noticias/politica/alberto-fernandez-quien-intento-llevar-adelante-un-magnicidio-no-es-un-monstruo-que-viene-de-otra-galaxia.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute;</a> que la frase &ldquo;ellos o nosotros&rdquo;, escrita por un diputado opositor, incita al odio pol&iacute;tico. &iquest;Pero c&oacute;mo tendremos un debate p&uacute;blico sin permitir disyuntivas claras? &ldquo;Braden o Per&oacute;n&rdquo;, fue el esl&oacute;gan que inaugur&oacute; la historia electoral del peronismo. El kirchnerismo tambi&eacute;n estuvo repleto de instancias de &ldquo;ellos&rdquo; y &ldquo;nosotros&rdquo; (no vale la pena enumerarlas, pero quien quiera <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/cristina-kirchner-sobre-la-marcha-por-nisman-a-ellos-les-dejamos-el-silencio-siempre-les-gusto-el-silencio-nid1767655/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede</a> <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-124977-2009-05-15.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buscarlas</a>). La divisi&oacute;n en grupos simplifica, tal vez de m&aacute;s, pero al momento de llamar al voto tal vez sea pedir demasiado que los esl&oacute;ganes reflejen la complejidad del mundo como si fueran un tratado.
    </p><p class="article-text">
        Sigamos esforz&aacute;ndonos. Tal vez haya expresiones tan denigratorias que deban ser directamente prohibidas, por m&aacute;s que su v&iacute;nculo causal con conductas violentas no puedan ser probadas en cada caso puntual. Por ejemplo, el fil&oacute;sofo David Livingston Smith <a href="https://www.nytimes.com/2011/03/06/books/review/Berreby-t.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sugiere</a> que los genocidios comienzan con el discurso que deshumaniza a ciertos grupos (por ejemplo, hablando de ellos como &ldquo;ratas&rdquo;, como en el genocidio nazi, o &ldquo;cucarachas&rdquo;, como en el genocidio de Ruanda). Un episodio de <em>Black Mirror </em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Men_Against_Fire" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retrata</a> muy bien el fen&oacute;meno: al tratar ret&oacute;ricamente a una persona como un ser subhumano, nos dice Smith, nuestro cerebro elimina ciertos frenos inhibitorios y se permite la crueldad. &iquest;Tal vez entonces llamar &ldquo;yegua&rdquo; a una dirigente pol&iacute;tica est&eacute;, s&iacute;, fuera de la legalidad? Quiz&aacute;s; pero entonces deberemos decidir qu&eacute; hacer con nuestros simp&aacute;ticos &ldquo;gorilas&rdquo; y &ldquo;gatos&rdquo;. Parecer&iacute;a, sin embargo, que nos pasa como en <em>Rebeli&oacute;n en la granja</em>, donde todos los animales son iguales, pero algunos son m&aacute;s iguales que otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo intento, basta de elucubraciones: debemos detenernos frente a la crudeza de la muerte. No hay resquicio ret&oacute;rico que avale, digamos, desearle la muerte a un rival pol&iacute;tico. Y sin embargo, tampoco es tan f&aacute;cil. A veces, incluso la met&aacute;fora de la muerte forma parte de nuestro repertorio: hasta en Gran Hermano se hablaba con soltura de la &ldquo;fulminante&rdquo;, t&eacute;rmino dram&aacute;tico que se refer&iacute;a solamente a someter a alguien a una votaci&oacute;n para echarlo de un programa de televisi&oacute;n. Escuchamos recurrentemente que tal o cual es un &ldquo;cad&aacute;ver pol&iacute;tico&rdquo;. Otras veces, la muerte irrumpe con mayor violencia, y sin embargo tal vez sea necesaria: &iquest;transmitir&iacute;a el movimiento feminista sus consigas con la misma fortaleza si no pudiera usar esl&oacute;ganes como &ldquo;muerte al macho&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, y a riesgo de ser desagradable, a veces incluso jugar con la muerte de los dirigentes puede ser un acto de resistencia, o de resignaci&oacute;n. El recientemente fallecido Tom&aacute;s V&aacute;rnagy compil&oacute; <a href="https://www.eudeba.com.ar/Papel/9789502325323/%E2%80%9CProletarios+de+todos+los+pa%C3%ADses%E2%80%A6+%C2%A1Perdonadnos+%E2%80%9D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un libro</a> con chistes populares de los pa&iacute;ses del bloque socialista, mostrando c&oacute;mo se utilizaban como modo de mostrar complicidad en la resistencia contra la opresi&oacute;n. En uno de ellos, una anciana va todos los d&iacute;as al kiosko de diarios, mira la portada de uno de ellos y se va. Intrigado, el encargado le pregunta por qu&eacute;. &ldquo;Estoy buscando un obituario&rdquo;. El encargado se r&iacute;e: &ldquo;con raz&oacute;n no lo encuentra, los obituarios est&aacute;n en la &uacute;ltima p&aacute;gina&rdquo;. Sin inmutarse, la anciana responde &ldquo;el que estoy buscando yo va a estar en la primera&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Este chiste, naturalmente, estaba prohibido.
    </p><p class="article-text">
        <em>SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/buscando-obituario_129_9297019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Sep 2022 11:02:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/447e493c-5da2-4a70-94fc-d6631abe2052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3298" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/447e493c-5da2-4a70-94fc-d6631abe2052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3298" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estoy buscando un obituario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/447e493c-5da2-4a70-94fc-d6631abe2052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El edificio por la ventana: más allá del fútbol de Luciani]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/edificio-ventana-futbol-luciani_132_9232954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07b9b3f5-5af9-463c-a595-74c618693b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="El edificio por la ventana: más allá del fútbol de Luciani"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La foto que identifica jugando al fútbol al fiscal Diego Luciani y al juez Rodrigo Giménez Uriburu de la causa que investiga a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner daña aún más al ya dañado Poder Judicial. Más allá de la gravedad del hecho, el edificio de Comodoro Py como causa de esta convivencia y alguna de las posibles soluciones.</p></div><p class="article-text">
        Son casi las diez de la noche del domingo del primer fin de semana tranquilo en meses, que parecen d&eacute;cadas, cuando empieza a circular un <em>twit</em> de <strong>Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner</strong>: &ldquo;he instruido a mi abogado para que recuse a los jugadores de f&uacute;tbol&rdquo;. Los jugadores de f&uacute;tbol son<strong> Diego Luciani </strong>y <strong>Rodrigo Gim&eacute;nez Uriburu</strong>, el fiscal y uno de los tres jueces que intervienen en la causa en la que la vicepresidenta est&aacute; m&aacute;s cerca de una condena que, dijo, ya est&aacute; escrita. De acuerdo con informaci&oacute;n que se conoci&oacute; el fin de semana, ambos jugar&iacute;an en un mismo equipo de f&uacute;tbol, junto con otros judiciales y personajes de la pol&iacute;tica.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1556433729354170368?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El da&ntilde;o de esta foto es dif&iacute;cil de calcular. La legitimidad del Poder Judicial, que ya repta en el fondo de las encuestas de opini&oacute;n p&uacute;blica, sufre un nuevo golpe. Si la vicepresidenta fuera condenada, ya no importar&aacute;n las pruebas ni las leyes: para una buena parte de la poblaci&oacute;n, habr&aacute; sido condenada por dos amigotes que se pusieron de acuerdo en un entretiempo. Y todo esto pasa independientemente de qui&eacute;n tiene raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos de todos los partidos saben que esta situaci&oacute;n es insostenible. Y a grandes problemas, grandes soluciones. Se barajan&nbsp; reformas fara&oacute;nicas: cambiar el sistema procesal, fusionar fueros y crear m&aacute;s juzgados, cambiar los mecanismos de selecci&oacute;n y remoci&oacute;n de jueces y fiscales, &iexcl;ampliar la Corte Suprema a veinticinco miembros! Algunas de estas ideas tienen m&aacute;s sentido que otras, pero todas comparten destino. Una tras otra, naufragan por falta de los consensos pol&iacute;ticos necesarios para los grandes cambios.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s, la llave est&eacute; en cambiar de enfoque y en reparar en que con poco se puede hacer mucho, en que ciertas cosas aparentemente menores pueden tener efectos muy profundos. Y ya que hablamos de llaves, hablemos de edificios. Porque una explicaci&oacute;n muy plausible de por qu&eacute; se tejen v&iacute;nculos entre los diferentes actores de los procesos judiciales es, simplemente, porque pasan casi todos los d&iacute;as de su vida en el mismo lugar. El edificio de la avenida Comodoro Py 2002 concentra a todos los juzgados y todas las fiscal&iacute;as federales de la Ciudad de Buenos Aires, de todas las instancias. La fraternidad deportiva de Luciani y Gim&eacute;nez Uriburu no deber&iacute;a sorprender: fiscales, jueces, defensores oficiales y abogados particulares recorren los mismos pasillos d&iacute;a tras d&iacute;a, pasan por el mismo y &uacute;nico caf&eacute; del edificio, compran en el mismo quiosco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos enojarnos con Luciani y Gim&eacute;nez Uriburu, recusarlos si es que se prueba que eran amigos, destituirlos si es que se prueba que cometieron un delito, pero en este contexto lo raro no ser&iacute;a que sean amigos, sino que no lo fueran. Muchos de los jueces y fiscales federales hicieron toda su carrera en ese edificio: desde que entraron como administrativos hasta llegar a ser funcionarios. Son d&eacute;cadas de cruzarse, compartir comidas, gente en com&uacute;n, celebraciones de fin de a&ntilde;o. La mayor&iacute;a de nuestros amigos son las personas que nos cruzamos en los &aacute;mbitos que habituamos: compa&ntilde;eros de trabajo, de facultad, de colegio. De hecho, hasta la aparici&oacute;n de las apps de citas, los lugares de trabajo eran el principal lugar en el que se formaban parejas (y tampoco es infrecuente que los que trajinan Py se casen entre ellos).
    </p><p class="article-text">
        Cuando haya bajado la espuma de este caso (sin dudas important&iacute;simo) tendremos que pensar qu&eacute; vamos a hacer para separar, en los hechos, a los jueces de los fiscales. El profesor Mart&iacute;n B&ouml;hmer insiste hace a&ntilde;os, con raz&oacute;n, en que un buen comienzo ser&iacute;a regular su participaci&oacute;n en actividades acad&eacute;micas (prohibi&eacute;ndoles dar clases, o, si esto es demasiado, al menos impidiendo, por ejemplo, que un fiscal sea titular de c&aacute;tedra de un adjunto que es juez y ante el que en alg&uacute;n momento tendr&aacute; que alegar).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; proponemos, para arrancar, algo m&aacute;s simple: &iquest;y si nos deshacemos de Comodoro Py? No el concepto &ldquo;Comodoro Py&rdquo;, no la famosa corporaci&oacute;n judicial: el edificio. Us&eacute;moslo para otra cosa (digamos, el hospital de ni&ntilde;os que se iba a hacer en el Sheraton que est&aacute; a unas cuadras). Y que los jueces vayan a su edificio, los camaristas a otro, los fiscales a otro, los defensores a otro. Que tengan culturas de oficina diferentes, chusmeen sobre cosas distintas, no se lleven un tupper para almorzar juntos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80930c2c-981c-4d44-a361-ec7664747bcc_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80930c2c-981c-4d44-a361-ec7664747bcc_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80930c2c-981c-4d44-a361-ec7664747bcc_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80930c2c-981c-4d44-a361-ec7664747bcc_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80930c2c-981c-4d44-a361-ec7664747bcc_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80930c2c-981c-4d44-a361-ec7664747bcc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80930c2c-981c-4d44-a361-ec7664747bcc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tribunales de Comodoro Py"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tribunales de Comodoro Py                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os, la concentraci&oacute;n de la justicia federal en Comodoro Py pod&iacute;a llegar a justificarse en facilitar que los abogados particulares puedan ir a ver todos sus casos en un solo viaje y en agilizar la interacci&oacute;n formal entre las distintas partes e instancias de un proceso. Hoy el expediente es electr&oacute;nico; la enorme mayor&iacute;a de las presentaciones se puede realizar desde una computadora con internet. Si abogados que cobran cientos de d&oacute;lares la hora siguen yendo a Comodoro Py no es para llevar un escrito, sino para cruzarse con jueces y fiscales con los que hacer buenas migas que luego ser&aacute;n su principal activo.
    </p><p class="article-text">
        Esta propuesta ni siquiera implicar&iacute;a un gran costo: la cantidad de recursos podr&iacute;a no variar, sino simplemente habr&iacute;a que reubicar a los funcionarios en los distintos edificios que ya existen. Una incomodidad tal vez, y tal vez una que importune temporariamente a quienes ya han construido su vida alrededor del m&iacute;tico edificio. Pero en el largo plazo nos beneficia a todos. A nosotros, porque tendremos una Justicia as&iacute; sea un poquito m&aacute;s imparcial. Y a jueces y fiscales porque les permitir&aacute; ir a jugar al f&uacute;tbol tranquilos con sus compa&ntilde;eros de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/edificio-ventana-futbol-luciani_132_9232954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Aug 2022 10:49:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/07b9b3f5-5af9-463c-a595-74c618693b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." length="17268" type="application/octet-stream"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/07b9b3f5-5af9-463c-a595-74c618693b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." type="application/octet-stream" fileSize="17268" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El edificio por la ventana: más allá del fútbol de Luciani]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/07b9b3f5-5af9-463c-a595-74c618693b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comodoro Py,Cristina Fernández de Kirchner,fiscal Diego Luciani,Rodrigo Giménez Uriburu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mano del Derecho en tiempos de VAR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/mano-derecho-tiempos-var_132_9157108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fecc75a-2a8a-4eb4-9c16-61af3b0d5408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mano del Derecho en tiempos de VAR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El partido de River y Vélez dejó un sabor amargo para la hinchada millonaria. El VAR y el árbitro. Ejemplos de otros deportes con hinchadas y visiones divididas. ¿Qué respuesta puede dar el derecho? Una reflexión sobre el fútbol pero que excede a este deporte.</p></div><p class="article-text">
        Pasan los minutos, el gol no llega y hace rato que River est&aacute; sin ideas. Todo parece perdido cuando Barco se va por la derecha, engancha, tira el centro y Su&aacute;rez mete el cabezazo salvador. La serie est&aacute; uno a uno y el Monumental se viene abajo. Pero la euforia entra en un <em>impasse</em>: el &aacute;rbitro frena el saque del medio y va a ver el VAR; son casi diez minutos de zozobra, nadie sabe qu&eacute; mira el juez. No pareci&oacute; <em>offside</em> y no hubo ninguna falta previa. Sin embargo, Tobar anula el gol. La agon&iacute;a del partido est&aacute; atravesada por un sentimiento de injusticia. En la salida de la cancha la gente mira fotos y videos. Las im&aacute;genes son incre&iacute;blemente confusas: desde un &aacute;ngulo parece mano, desde otro no. La discusi&oacute;n sigue en los medios y es el tema de los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Algunos no vemos la mano, otros s&iacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-sqF5II-TKy0-2735', 'youtube', 'sqF5II-TKy0', document.getElementById('yt-sqF5II-TKy0-2735'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-sqF5II-TKy0-2735 src="https://www.youtube.com/embed/sqF5II-TKy0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Es casi una obviedad que cada uno interpreta los hechos del mundo de acuerdo con su conveniencia o, m&aacute;s precisamente, su identidad. En un fen&oacute;meno que los psic&oacute;logos llaman &ldquo;<a href="https://fbaum.unc.edu/teaching/articles/Psych-Bulletin-1990-Kunda.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">razonamiento motivado</a>&rdquo;, nos inclinaremos a aquella interpretaci&oacute;n de los hechos que mejor se ajuste a nuestras creencias y sentimientos previos. Pero hace falta irse a la psicolog&iacute;a experimental moderna: nuestra propia sabidur&iacute;a criolla nos da varios ejemplos de esta tendencia, como cuando nos recuerda que &ldquo;el ojo del amo engorda el ganado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los experimentos m&aacute;s conocidos sobre este fen&oacute;meno involucra, precisamente, un evento deportivo. En 1951, se enfrentaron, como tantas veces, los equipos de f&uacute;tbol americano de las universidades rivales Princeton y Dartmouth. Era un partido particularmente importante: era el &uacute;ltimo de la temporada, y Princeton deseaba mantener su invicto y la reputaci&oacute;n de su mejor jugador, que acababa de aparecer en la tapa de la revista <em>Time</em>. El encuentro estuvo tan cargado de emoci&oacute;n como de faltas: uno de los jugadores de Princeton (el que hab&iacute;a salido en la revista <em>Time</em>) tuvo que retirarse con la nariz rota, uno de los de Dartmouth, con una pierna rota. Princeton fue sancionado 25 veces, Dartmouth, 70. Finalmente, Princeton gan&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un equipo de psic&oacute;logos, sin embargo, observ&oacute; algo curioso: las versiones de los diarios de ambas universidades difer&iacute;an. Para el peri&oacute;dico estudiantil de Princeton, Dartmouth comenz&oacute; a jugar sucio, desesperado por estar perdiendo. Para el de Dartmouth, los jugadores de Princeton comenzaron a jugar sucio en venganza por lo que le pas&oacute; a su jugador estrella. Estos psic&oacute;logos, entonces, aprovecharon la oportunidad para hacer <a href="https://www.romolocapuano.com/wp-content/uploads/2013/06/TheySawAGame.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un experimento</a>. Reclutaron a estudiantes de ambas universidades y les mostraron los mismos fragmentos del partido, pregunt&aacute;ndoles luego qu&eacute; faltas ve&iacute;an (no s&oacute;lo qu&eacute; opinaban, o qu&eacute; quer&iacute;an: les ped&iacute;an que contaran las faltas que ve&iacute;an). El resultado, a esta altura, es previsible: los de Princeton ve&iacute;an las faltas de Dartmouth, los de Dartmouth ve&iacute;an las de Princeton. Sencillamente, viv&iacute;an en mundos diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, otro equipo de investigadores <a href="https://www.romolocapuano.com/wp-content/uploads/2013/06/TheySawAGame.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">replic&oacute;</a> este estudio en un contexto m&aacute;s cercano al nuestro. Tomaron el video de una protesta y se la mostraron a grupos conservadores y progresistas en los Estados Unidos. A algunos, les dec&iacute;an que se trataba de una protesta de grupos pro-vida contra una cl&iacute;nica que practicaba abortos; a otros, les dec&iacute;an que se trataba de una protesta de grupos progresistas contra un centro de reclutamiento del ej&eacute;rcito por su pol&iacute;tica contra los grupos LGBT.
    </p><p class="article-text">
        Nuevamente, ocurri&oacute; lo que uno esperar&iacute;a. Los progresistas percib&iacute;an que la protesta progresista hab&iacute;a sido pac&iacute;fica y leg&iacute;tima, que nadie hab&iacute;a sido amenazado ni violentado, que no hab&iacute;a habido disturbios ni da&ntilde;os a la propiedad. Por supuesto, cuando ve&iacute;an la protesta conservadora, inmediatamente la percib&iacute;an como violenta, amenazadora y destructiva. Exactamente lo inverso ocurr&iacute;a con los espectadores conservadores. Y no se trata solo de opiniones. Por ejemplo, una de las preguntas era si uno de los participantes de la protesta hab&iacute;a escupido a un transe&uacute;nte, lo que no se ve&iacute;a muy claro en el video. Obviamente, el enemigo escup&iacute;a, el enemigo solo estaba gritando. De nuevo: todos estaban viendo exactamente el mismo video.
    </p><p class="article-text">
        Los hinchas de Dartmouth nunca se pondr&aacute;n de acuerdo con los de Princeton, los conservadores seguir&aacute;n viendo algo distinto que los progresistas y nunca consensuaremos si fue o no mano. Los hinchas de River recordaremos que nos anularon un gol v&aacute;lido; los velezanos sostendr&aacute;n que la tecnolog&iacute;a los salv&oacute; de &aacute;rbitros que siempre favorecen a los equipos grandes. Pero el sentimiento de injusticia que atraviesa N&uacute;&ntilde;ez tiene un motivo adicional. En el &uacute;ltimo minuto del partido, un defensor de V&eacute;lez pareci&oacute; pegarle un codazo a un delantero de River. El banco millonario y la cancha entera le pidieron a Tobar que tambi&eacute;n ah&iacute; fuese al VAR, pero no fue. Nadie entend&iacute;a por qu&eacute; el &aacute;rbitro revis&oacute; la primera jugada, ni por qu&eacute; no revis&oacute; la segunda. A la percepci&oacute;n de que se tom&oacute; una decisi&oacute;n objetivamente equivocada se sum&oacute; la sensaci&oacute;n de que el proceso de decisi&oacute;n fue arbitrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la medida que nuestras identidades condicionen nuestras perspectivas seguiremos habitando nuestros propios mundos. Sin embargo, las decisiones deben tomarse y deben ser las mismas para todos: la mano se cobra o no se cobra, el acusado cometi&oacute; o no cometi&oacute; el homicidio. El derecho deber&aacute; darnos una respuesta: no podr&aacute; hacer que todos veamos lo mismo, pero s&iacute; puede ayudar a que percibamos que la decisi&oacute;n a la que se llegue se tom&oacute; de la forma lo m&aacute;s neutral y justa posible. Esto excede el f&uacute;tbol. Sin ir m&aacute;s lejos, en un presente en el que algunos ven procesos judiciales donde otros ven persecuciones pol&iacute;ticas y en el que algunos ven m&aacute;rtires en quienes otros ven delincuentes, que las respuestas jur&iacute;dicas tengan lugar en procesos transparentes puede ser un primer paso para que nuestros razonamientos motivados encuentren hechos en los que anclarse para, al menos por un ratito, al menos estar hablando de lo mismo. Aunque veamos todo distinto, podemos estar de acuerdo en una cosa: no querer que nuestro futuro lo decida Tobar.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/mano-derecho-tiempos-var_132_9157108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Jul 2022 23:00:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3fecc75a-2a8a-4eb4-9c16-61af3b0d5408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="747730" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3fecc75a-2a8a-4eb4-9c16-61af3b0d5408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="747730" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La mano del Derecho en tiempos de VAR]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3fecc75a-2a8a-4eb4-9c16-61af3b0d5408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño de la Corte propia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/sueno-corte-propia_132_8991198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97538370-59ca-447d-9598-97a918f85825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño de la Corte propia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Congreso comenzó a debatirse la ampliación de la Corte Suprema. En medio del descrédito que marcan las encuestas hacia el Poder Judicial y el cuestionamiento a su lentitud, un repaso de los argumentos de quienes proponen la ampliación.</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;ramos pocos y pari&oacute; la abuela: como si faltaran temas de los que ocuparse, esta semana comenz&oacute; a debatirse en el Congreso la <strong>ampliaci&oacute;n de la Corte Suprema</strong>. En el und&eacute;cimo aniversario de la recesi&oacute;n argentina, tal vez pueda parecer una discusi&oacute;n sin sentido. Sin embargo, no deber&iacute;amos apresurarnos en ridiculizarla. Seg&uacute;n una reciente <a href="https://udesa.edu.ar/noticias/encuesta-que-imagen-tienen-los-argentinos-del-campo-los-movimientos-sociales-los-sindicatos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> de la Universidad de San Andr&eacute;s, el Poder Judicial argentino se encuentra en el subsuelo de la legitimidad social. M&aacute;s despacio: los jueces argentinos (es decir, aquellos encargados de solucionar nuestras disputas de modo pac&iacute;fico y consistente) son <strong>los actores de la vida p&uacute;blica con la peor imagen p&uacute;blica del pa&iacute;s</strong>, por debajo de periodistas, pol&iacute;ticos y sindicalistas. La Corte, sin ir m&aacute;s lejos, pas&oacute; en tres a&ntilde;os de ser duramente acusada de peronista por el macrismo a ser duramente acusada de macrista por el peronismo. Ok: tenemos un problema serio del que ocuparnos. Pero, &iquest;ampliar la Corte apunta a resolverlo? Veamos, entonces, qu&eacute; problemas y qu&eacute; soluciones identifican quienes proponen la ampliaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25db400e-67b4-4485-923f-2990f40f3e52_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25db400e-67b4-4485-923f-2990f40f3e52_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25db400e-67b4-4485-923f-2990f40f3e52_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25db400e-67b4-4485-923f-2990f40f3e52_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25db400e-67b4-4485-923f-2990f40f3e52_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25db400e-67b4-4485-923f-2990f40f3e52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/25db400e-67b4-4485-923f-2990f40f3e52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los actuales miembros de la Corte Suprema"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los actuales miembros de la Corte Suprema                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una primera y constante obsesi&oacute;n es la de los miles de causas que debe resolver la Corte anualmente, ya que revisa sentencias de todos los tribunales del pa&iacute;s. Con ese flujo de trabajo, se nos dice, nuestra Corte no tiene m&aacute;s remedio que tomarse largos a&ntilde;os para decidir y, por si fuera poco, no puede concentrarse en el centenar de casos que son realmente importantes. Ampliar la Corte, contin&uacute;an, permitir&iacute;a dividirla en &ldquo;salas&rdquo; especializadas que puedan repartirse el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Es interesante detenerse en lo que este argumento deja de lado. Primero, como alerta <a href="https://www.pagina12.com.ar/417685-ampliacion-de-la-corte-suprema-el-proyecto-de-alberto-wereti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los proyectos</a> en danza, m&aacute;s de la mitad de las 28 mil causas por a&ntilde;o que llegan a la Corte son recursos en causas previsionales. Son causas en las cuales la justicia le reconoce a un jubilado lo que le correspond&iacute;a y el Estado no le pag&oacute;. La ANSeS apela estos fallos para postergar su pago hasta llegar a la Corte, que los resuelve de a cientos. Pensemos en explicarle esto a un marciano: &iquest;c&oacute;mo resolvemos el problema de la poblaci&oacute;n pasiva en la Argentina? &iexcl;Muy simple! Tenemos una oficina (el Congreso) que fija un monto para los jubilados, otra (la ANSeS) que les paga cualquier otro monto, y un mont&oacute;n de otras oficinas (los jueces de todo el pa&iacute;s) ante la cual reclamar cuando la segunda oficina no obedece a la primera. El marciano lo pensar&iacute;a un rato y nos dir&iacute;a que si la ANSeS dejara de apelar los juicios contra los jubilados, se despejar&iacute;a la mitad del trabajo de la Corte (o propondr&iacute;a tal vez que el Estado pague lo que corresponde desde el principio, pero claro, es marciano, no tarado).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más de la mitad de las 28 mil causas por año que llegan a la Corte son recursos en causas previsionales. Son causas en las cuales la justicia le reconoce a un jubilado lo que le correspondía y el Estado no le pagó</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es verdad, nos dir&aacute;n, pero todav&iacute;a nos quedan unas 13 mil causas, suficientes para distraer a los cortesanos de las cosas relevantes y para privar a la gente de una respuesta de calidad. Lo primero no parece verificarse en la realidad. Como dijo <a href="https://youtu.be/-i08Li7CqIM?t=294" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ex juez</a> de la Corte al exponer en el Senado, las causas que tratan sobre temas mundanos son proyectadas por la burocracia de la Corte y firmadas por los jueces sin leerlas, con la sola pregunta &ldquo;&iquest;hoy estamos sacando algo importante?&rdquo;. En cuanto a lo segundo, se critica que la enorme mayor&iacute;a de las causas son rechazadas en dos l&iacute;neas, en las que la Corte dice &ldquo;esto no es tema nuestro&rdquo;, sin m&aacute;s fundamentaci&oacute;n. Pero tampoco est&aacute; claro que haya aqu&iacute; un problema genuino: antes de la intervenci&oacute;n de la Corte hubo dos o tres instancias previas, en las que las partes recibieron una explicaci&oacute;n de por qu&eacute; ganaron o perdieron. No existe, contra lo que parecen creer algunos, un derecho a que a nuestra causa la resuelva la Corte Suprema.
    </p><p class="article-text">
        Otras voces eligieron no alzarse contra el flujo de causas, sino contra la estructura que deber&iacute;a tener la Corte para cumplir mejor su rol: no es lo suficientemente representativa, o no es lo suficientemente federal. Estos argumentos tambi&eacute;n causan alguna perplejidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significa que no sea lo suficientemente federal? Aparentemente, a pesar de que los jueces de la Corte son aprobados por dos tercios del muy federal Senado, deber&iacute;a haber en ella menos porte&ntilde;os y m&aacute;s provincianos (como quienes escriben esta nota). Sin embargo, este argumento es contradictorio con el de la cantidad de causas. Hoy, el noventa y tantos por ciento de las causas que llegan desde los tribunales provinciales son rechazadas sin m&aacute;s tr&aacute;mite. Es decir: la Corte permite que sean las provincias las que, a trav&eacute;s de sus respectivos jueces, decidan sus cuestiones internas. Preparar a la Corte para resolver m&aacute;s causas es, entonces, armarla para revisar m&aacute;s sentencias provinciales. En nombre del federalismo, lo que se propicia es una constante intervenci&oacute;n en los poderes judiciales desde el Estado federal y en Buenos Aires (eso s&iacute;, mientras escuchamos al Chaque&ntilde;o Palavecino).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significa que no sea lo suficientemente representativa? &ldquo;&iexcl;La Argentina tiene 45 millones de habitantes!&rdquo;, nos dicen, &ldquo;&iexcl;un pa&iacute;s tan rico, vasto y diverso no puede ser representado por s&oacute;lo cinco jueces!&rdquo; Entonces, nos proponen nueve. Es decir, en vez de un juez cada 9 millones de habitantes, uno cada 5 millones. Ahora s&iacute; quedar&iacute;a representada la magn&iacute;fica diversidad de la Argentina. Una vez, hablando de la Conmebol, Daniel Osvaldo se <a href="https://www.infobae.com/2015/05/17/1729263-el-enojo-daniel-osvaldo-los-cinco-gordos-la-conmebol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quej&oacute;</a> amargamente: &ldquo;cinco gordos de traje en un escritorio se robaron la ilusi&oacute;n de mi sobrino&rdquo;. No sabemos si se hubiera contentado con nueve. Nosotros no: ya tenemos una instituci&oacute;n p&uacute;blica en la Argentina que representa, con imperfecciones pero con ah&iacute;nco, la diversidad de nuestro pa&iacute;s. Se llama Congreso Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; dese&aacute;bamos llegar. Los sucesivos oficialismos han criticado, una y otra vez, el rol de la Justicia en el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Y puede que tengan raz&oacute;n: ya hemos hablado <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/necesitamos-ley_132_8820894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta columna</a> sobre la excesiva judicializaci&oacute;n de los temas p&uacute;blicos. El problema no es que la Corte no sea representativa, sino que asuma un rol que deber&iacute;a ser de los representantes. El problema no es que no sea federal, sino que asuma un rol que deber&iacute;a ser de las provincias. Si el diagn&oacute;stico es que la Corte tiene mucho poder, la soluci&oacute;n pasar&iacute;a por devolver el poder a los lugares de los que no deber&iacute;a haber salido: mejorar nuestros procesos legislativos, mejorar los poderes judiciales provinciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la tentaci&oacute;n es m&aacute;s fuerte: &iquest;ya que tiene tanto poder, qu&eacute; pasar&iacute;a si lo usara para hacer el bien? Resolvemos los temas r&aacute;pido y con la &uacute;ltima palabra. Y detr&aacute;s de las propuestas parece subyacer esta idea: con mayor&iacute;a de gobernaciones peronistas y la mitad de ambas C&aacute;maras, una Corte federal y representativa le convendr&iacute;a al oficialismo.
    </p><p class="article-text">
        Spoiler alert: no le convendr&iacute;a al oficialismo ni a nadie. Este plan, aun ejecutado con buenas intenciones, adolece de dos errores fatales. El primero, es que el poder de la Corte depende de su legitimidad p&uacute;blica. Si la ciudadan&iacute;a percibe que el tribunal es una dependencia partidaria, habr&aacute; dejado de ser un tribunal. Gran parte de la mala imagen actual de la Corte tiene que ver justamente con la percepci&oacute;n de que hace pol&iacute;tica. Si el objetivo no es evitar esto, sino hacer otra pol&iacute;tica, ser&aacute; robarse el caballo ganador&hellip; cort&aacute;ndolo en pedacitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si con esto no convencemos a los esc&eacute;pticos, tenemos otro. Los jueces, una vez nombrados, ya no son del gobierno, sino del derecho (o de lo que ellos dicen que es el derecho). Nada nos garantiza que en tres o siete o diez a&ntilde;os seguir&aacute;n pensando igual, o que nosotros lo seguiremos haciendo. La historia de los Estados Unidos est&aacute; llena de presidentes que declararon que sus elegidos para la Corte Suprema fueron los <a href="https://www.nytimes.com/2005/07/05/politics/politicsspecial1/presidents-picking-justices-can-have-backfires.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peores errores</a> de sus gobiernos. La argentina <a href="https://www.pagina12.com.ar/370385-para-mauricio-macri-la-designacion-de-carlos-rosatti-fue-su-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n</a>. Tal vez podamos, por una vez, aprender de la experiencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/sueno-corte-propia_132_8991198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 May 2022 12:18:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/97538370-59ca-447d-9598-97a918f85825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="88822" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/97538370-59ca-447d-9598-97a918f85825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="88822" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El sueño de la Corte propia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/97538370-59ca-447d-9598-97a918f85825_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Corte Suprema,Poder Judicial,Jueces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consejo de la Magistratura: El ataque de los clones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/consejo-magistratura-ataque-clones_132_8922792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2665a21e-6aa6-41b8-8b13-dd8a02ef5525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consejo de la Magistratura: El ataque de los clones"></p><p class="article-text">
        Los episodios IV, V y VI de <em>La guerra de las galaxias </em>nos muestran a un Darth Vader temible e impiadoso. Los episodios I, II y III, estrenados d&eacute;cadas despu&eacute;s, nos muestran c&oacute;mo un inocente e idealista Anakin Skywalker degener&oacute; en semejante villano. En esta nota nos proponemos algo similar. Los diarios de estos d&iacute;as nos muestran una batalla descarnada por el control del Consejo de la Magistratura que involucra a todos los poderes del Estado. <strong>No nos muestra, en cambio, c&oacute;mo un intento de profesionalizar y despolitizar al Poder Judicial nos trajo a semejante bochorno.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por los noventa. En el primer lustro de su mandato, Carlos Menem hab&iacute;a convertido al Poder Judicial en uno de sus feudos. En ese entonces, los jueces se nombraban a dedo presidencial, validado por una mayor&iacute;a simple del Senado que el menemismo alcanzaba f&aacute;cilmente. As&iacute;, la ampliaci&oacute;n de la Corte y la duplicaci&oacute;n del n&uacute;mero de jueces federales de instrucci&oacute;n porte&ntilde;os le permitieron al gobierno tener una mayor&iacute;a autom&aacute;tica en asuntos constitucionales e impunidad garantizada en causas penales. La presidencia de la Corte en manos de un ex comisario socio del hermano del presidente y los jueces de la servilleta en Comodoro Py son algunas de las marcas de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, uno de los temas que el radicalismo puso sobre la mesa en el<strong> Pacto de Olivos </strong>y que fue incorporado por la reforma constitucional de 1994 fue la creaci&oacute;n del Consejo de la Magistratura, un organismo encargado de otorgar transparencia y de instaurar el m&eacute;rito como un factor en el nombramiento y la sanci&oacute;n de los jueces. Previsiblemente, c&oacute;modo con los nombramientos sin control, el menemismo trab&oacute; la aprobaci&oacute;n de la ley que defin&iacute;a la integraci&oacute;n del Consejo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ff91ed-b718-46e1-b9a7-eedeaebbd08f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ff91ed-b718-46e1-b9a7-eedeaebbd08f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ff91ed-b718-46e1-b9a7-eedeaebbd08f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ff91ed-b718-46e1-b9a7-eedeaebbd08f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ff91ed-b718-46e1-b9a7-eedeaebbd08f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/69ff91ed-b718-46e1-b9a7-eedeaebbd08f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/69ff91ed-b718-46e1-b9a7-eedeaebbd08f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carlos Menem y Raúl Alfonsín y la foto emblemática del Pacto de Olivos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carlos Menem y Raúl Alfonsín y la foto emblemática del Pacto de Olivos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero esto ten&iacute;a un problema: la cl&aacute;usula transitoria 13&ordf; de la Constituci&oacute;n establec&iacute;a que un a&ntilde;o despu&eacute;s de la reforma todos los jueces deber&iacute;an ser nombrados a trav&eacute;s del Consejo. Frente a esto, Menem amenaz&oacute; con que, si el radicalismo no aprobaba el proyecto que &eacute;l quer&iacute;a, con clara mayor&iacute;a oficialista, comenzar&iacute;a a nombrar jueces <a href="https://www.lanacion.com.ar/opinion/los-intereses-creados-nid167768/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por decreto</a> (el famoso mecanismo que luego intent&oacute;, frustradamente, Mauricio Macri). La situaci&oacute;n reci&eacute;n se destrab&oacute; tras la derrota del justicialismo en las elecciones legislativas de 1997: con la certeza de que ya no ser&iacute;a presidente en 1999, la idea de legar a su sucesor una justicia independiente ya no desagrad&oacute; al riojano.
    </p><p class="article-text">
        La ley de 1997, que cre&oacute; un Consejo de 20 miembros encabezado por el presidente de la Corte Suprema, goz&oacute; de cierto consenso mientras ninguna fuerza pol&iacute;tica tuvo un predominio claro. Reci&eacute;n luego de las elecciones legislativas de 2005, en las que el kirchnerismo sell&oacute; la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica que marcar&iacute;a la siguiente d&eacute;cada, comenz&oacute; el primer intento de modificaci&oacute;n del organismo. La entonces senadora <strong>Cristina Kirchner </strong>impuls&oacute; la ley que estuvo vigente hasta la semana pasada. Con el pretexto de agilizar a un organismo torpe y &ldquo;elefanti&aacute;sico&rdquo;, redujo de 20 a 13 la cantidad de miembros del Consejo, de los cuales 7 ser&iacute;an pol&iacute;ticos y 5 ser&iacute;an oficialistas. Dado que las decisiones importantes del Consejo se toman por dos tercios de los votos, y 5 es m&aacute;s que un tercio de 13, el oficialismo (cualquier oficialismo) gozar&iacute;a de un poder de bloqueo sobre cualquier nombramiento o acusaci&oacute;n inc&oacute;modo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego de las elecciones legislativas de 2009 (alica-alicate, Pino Solanas, el Lole senador), la (tambi&eacute;n hoy) oposici&oacute;n conform&oacute; el llamado &ldquo;Grupo A&rdquo; en la C&aacute;mara de Diputados y dio <a href="https://www4.hcdn.gob.ar/dependencias/dcomisiones/periodo-128/128-555.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">media sanci&oacute;n</a> a una reforma a la ley del Consejo. Esta media sanci&oacute;n, obtenida tras una ardua negociaci&oacute;n que abarc&oacute; desde el Pro hasta Proyecto Sur, volv&iacute;a a una integraci&oacute;n de 19 miembros y reincorporaba a un miembro de la Corte Suprema, aunque no necesariamente en la presidencia. No pudo ser: el Senado se qued&oacute; <a href="https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/resultados-buscador.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin qu&oacute;rum</a> al momento de votarla. En ocasiones, la oposici&oacute;n en el Senado hab&iacute;a tenido mayor&iacute;a (por ejemplo, para <a href="https://www.cronista.com/economia/el-senado-dio-media-sancion-a-la-reforma-del-indec-20100811-0146.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">normalizar</a> el INDEC, o para <a href="https://www.clarin.com/politica/quorum-Senado-aprobaria-hoy-movil_0_HkfdCi6DQl.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprobar</a> el 82% m&oacute;vil). Pero las <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/senado-aumenta-la-tension-en-una-oposicion-frustrada-nid1292748/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">malas lenguas</a> dicen que, en ese momento, ni a radicales ni a peronistas les conven&iacute;a un Consejo de la Magistratura independiente.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; llegamos a 2013, tras el rutilante 54% de 2011. En la &eacute;poca que para decir que algo era bueno hab&iacute;a que &ldquo;democratizarlo&rdquo;, se avanz&oacute; con un paquete de leyes llamado &ldquo;democratizaci&oacute;n de la Justicia&rdquo;. Su punto central: los miembros del Consejo ser&iacute;an electos por elecci&oacute;n popular, conjuntamente con las elecciones presidenciales. Mucho se ha escrito sobre esto, pero perm&iacute;tannos una observaci&oacute;n puntual: las normas electorales de la reforma <a href="https://www.rionegro.com.ar/magistratura-corte-suprema-concluyo-que-la-ley-distorsiona-la-representacion-BRRN_1189013/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exig&iacute;an</a> a las listas de candidatos al Consejo tener la misma denominaci&oacute;n en al menos 18 de los 24 distritos para poder adherir su boleta a la boleta presidencial y beneficiarse del arrastre. No casualmente, s&oacute;lo una alianza cumpl&iacute;a con tal condici&oacute;n en la &eacute;poca: el Frente para la Victoria. Esta reforma fue inmediatamente <a href="https://www.cij.gov.ar/nota-11694-La-Corte-declar--inconstitucional-cambios-en-el-Consejo-de-la-Magistratura.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declarada inconstitucional</a> por la Corte Suprema y jam&aacute;s entr&oacute; en vigencia.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos avanzando. En Noviembre de 2015, la C&aacute;mara en lo Contencioso Administrativo Federal fue m&aacute;s atr&aacute;s en el tiempo y <a href="https://www.cij.gov.ar/nota-19065-Declaran-la-inconstitucionalidad-de-la-ley-que-establece-la-composici-n-del-Consejo-de-la-Magistratura.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute;</a> inconstitucional la ley de 2006 (este fue el fallo que la Corte confirm&oacute; en diciembre del a&ntilde;o pasado). El gobierno de Macri <a href="http://www.perfil.com/noticias/columnistas/cuestion-urgente.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a</a> haber simplemente consentido el fallo y adelantado la historia seis a&ntilde;os (despu&eacute;s de todo, todos los partidos de Cambiemos hab&iacute;an afirmado que la ley de 2006 era inconstitucional).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eligi&oacute; no hacerlo. Nada nuevo: lo que es inconstitucional en la oposici&oacute;n es conveniente cuando se est&aacute; en el poder. De hecho, en 2016 el oficialismo <a href="https://www.letrap.com.ar/nota/2016-2-15-cambiemos-logro-imponer-a-tonelli-en-el-consejo-de-la-magistratura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprovech&oacute;</a> una ambig&uuml;edad de la ley para reemplazar a un miembro del Consejo por el kirchnerismo por uno del Pro. Poco tiempo despu&eacute;s, el gobierno tambi&eacute;n se <a href="https://www.pagina12.com.ar/57135-con-la-ayuda-de-lorenzetti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprovechar&iacute;a</a> de un conveniente fallo que exig&iacute;a a los miembros del Consejo tener t&iacute;tulo de abogado (requisito que no estaba en la ley) para dejar al Consejo sin un miembro durante unas horas y as&iacute; destituir a un juez poco amigable (y muy <a href="https://chequeado.com/el-explicador/el-camarista-eduardo-freiler-fue-destituido-como-evoluciono-su-patrimonio-en-la-ultima-decada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuestionable</a>). En 2018, los bloques del peronismo opositor hicieron algo similar, y se <a href="https://www.nuevospapeles.com/nota/15604-el-oficialismo-cayo-en-su-propia-trampa-dijo-pichetto-tras-la-movida-en-el-consejo-de-la-magistratura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">burlaron</a> del oficialismo por haber &ldquo;ca&iacute;do en su propia trampa&rdquo;, como si el respeto a las instituciones fuera un juego infantil.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo este derrotero, llegamos al fallo de 2021, en el que despu&eacute;s de una causa judicial de quince a&ntilde;os sin ninguna complejidad que justificara semejante retraso la Corte Suprema declara inconstitucional la ley de 2006 y ordena volver a la de 1997, en la que es la propia Corte la que preside el organismo. En esta encrucijada, el Gobierno se resiste desde la presidencia de las c&aacute;maras y desde sospechosas medidas cautelares desde Paran&aacute;. El oficialismo se rasga las vestiduras y denuncia un golpe institucional. La oposici&oacute;n, en cambio, se rasga las vestiduras y denuncia un golpe institucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto no es una pel&iacute;cula, ac&aacute; no hay buenos ni malos: cada uno est&aacute; defendiendo la ley con la que siente que hoy tiene mayor&iacute;a. La &eacute;pica de las instituciones es una muy peculiar: toda su gracia es restringir nuestras conductas y no hacerlas depender de qui&eacute;n tiene la mayor&iacute;a en un momento determinado. Tal vez la comedia de enredoss de las &uacute;ltimas semanas nos lo ense&ntilde;e para siempre. Despu&eacute;s de todo, la primera pel&iacute;cula de <em>La guerra de las galaxias </em>anuncia <em>Una nueva esperanza</em> (pero tambi&eacute;n, ay, es una pel&iacute;cula de ciencia ficci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/consejo-magistratura-ataque-clones_132_8922792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Apr 2022 18:32:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2665a21e-6aa6-41b8-8b13-dd8a02ef5525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="12237" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2665a21e-6aa6-41b8-8b13-dd8a02ef5525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="12237" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Consejo de la Magistratura: El ataque de los clones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2665a21e-6aa6-41b8-8b13-dd8a02ef5525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Consejo de la Magistratura,Carlos Menem,Corte Suprema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad tenemos que hablar del Consejo de la Magistratura?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/hablar-consejo-magistratura_129_8892820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c590ec6f-b453-4d7c-b0c9-fc92e96ac4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De verdad tenemos que hablar del Consejo de la Magistratura?"></p><p class="article-text">
        Si todo sale como se prev&eacute;, mientras esta nota se publica el Senado se alista para debatir una en&eacute;sima reforma a la ley del Consejo de la Magistratura. Como las anteriores (1997, 2006, 2013), la discusi&oacute;n pol&iacute;tica no escatima en acusaciones cruzadas: ustedes quieren capturar la Justicia, ustedes apoyan a la golpista corporaci&oacute;n judicial. A diferencia de las reformas anteriores, esta vez hay un l&iacute;mite temporal: el diciembre, la Corte Suprema <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/corte-suprema-declaro-inconstitucional-reforma-consejo-magistratura_1_8585625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decidi&oacute;</a> que si el Congreso no reforma la ley antes del 15 de abril se volver&aacute; a la integraci&oacute;n original de 1997 o se paralizar&aacute; el organismo. El motivo del fallo es que la Corte consider&oacute; que la integraci&oacute;n actual del Consejo, vigente desde 2006, es excesivamente pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si usted es una persona razonable, probablemente no haya entendido nada, o no entienda por qu&eacute; algo de todo esto deber&iacute;a importarle. Una r&aacute;pida <a href="https://trends.google.es/trends/explore?date=all&amp;geo=AR&amp;q=%22ley%20del%20consejo%20de%20la%20magistratura%22" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;squeda</a> de tendencias en Google sugiere que la cuesti&oacute;n del Consejo va en camino de aburrir a las pocas personas que todav&iacute;a le prest&aacute;bamos atenci&oacute;n. Alguien podr&iacute;a pensar que es m&aacute;s pasto para la ola antipol&iacute;tica: en medio de una pandemia, una guerra, inflaci&oacute;n que ya se mide mensualmente y la pobreza que se vuelve noticia por haber descendido del 40%, la casta pol&iacute;tica se pone a discutir sobre rosca judicial. Har&iacute;a mal. Se est&aacute; discutiendo algo de extrema relevancia. <strong>El Consejo de la Magistratura es, tal vez, la instituci&oacute;n de la rep&uacute;blica con mayor distancia entre su importancia real y su conocimiento p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Consejo fue creado por la reforma constitucional de 1994, arrancado por la oposici&oacute;n al menemismo para contrarrestar las manipulaciones sobre el Poder Judicial de su primer mandato (que incluyeron la ampliaci&oacute;n de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Su2oackC1a0&amp;t=5s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Corte</a> y de Comodoro Py, para nombrar <a href="https://www.routledge.com/Manipulating-Courts-in-New-Democracies-Forcing-Judges-off-the-Bench-in/Castagnola/p/book/9780367372033" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jueces afines</a> y famosamente poco aptos para sus cargos). As&iacute;, la nueva constituci&oacute;n instituy&oacute; un Consejo de la Magistratura que tendr&iacute;a como funciones realizar concursos p&uacute;blicos de oposici&oacute;n y antecedentes para los aspirantes a jueces (antes nombrados por dedo presidencial), ejercer la facultad disciplinaria sobre ellos (antes a cargo de la Corte) y, si su inconducta era mayor, formular una acusaci&oacute;n para que un novel Jurado de Enjuiciamiento los destituya (en lugar del tradicional juicio pol&iacute;tico ante el Senado, que rara vez ocurr&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Era un mueble para armar, y para colmo sin manual de instrucciones: la reforma aclar&oacute; que el Consejo se integrar&iacute;a con &ldquo;equilibrio&rdquo; entre representantes de los &oacute;rganos pol&iacute;ticos electos, los abogados, los jueces y personas del &aacute;mbito acad&eacute;mico, pero no indic&oacute; su composici&oacute;n exacta ni su modo de elecci&oacute;n. Lo t&iacute;pico: todos podemos estar de acuerdo en que alguien tendr&iacute;a que hacer las cosas mejor, m&aacute;s dif&iacute;cil es acordar qui&eacute;n es ese alguien. <a href="http://lals.uai.cl/index.php/rld/article/view/89" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Previsiblemente</a>, ocurri&oacute; lo que ocurre en estas circunstancias. En cada oportunidad que un presidente consegu&iacute;a una mayor&iacute;a, se aprest&oacute; a reformar el Consejo. <strong>Lo hicieron Menem, Kirchner y Fern&aacute;ndez de Kirchner, lo intent&oacute; Macri y ahora lo intenta Fern&aacute;ndez (que hab&iacute;a anunciado su reforma aun antes del fallo que ahora lo obliga).</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se juega aqu&iacute; realmente? Alrededor del mundo, la ciencia pol&iacute;tica nos <a href="https://chicagounbound.uchicago.edu/law_and_economics/222/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ense&ntilde;a</a> que los consejos de la magistratura deben negociar permanentemente dos valores importantes y en tensi&oacute;n: la independencia de los jueces pero tambi&eacute;n su responsabilidad ante la ciudadan&iacute;a. S&oacute;lo con jueces independientes podemos planificar nuestra vida y nuestros negocios con seguridad jur&iacute;dica. Pero tambi&eacute;n los jueces deben ser controlados: jueces <em>demasiado </em>independientes pueden convertirse en una corporaci&oacute;n sin l&iacute;mites ni control. El Consejo protege a los jueces para que hagan su trabajo con tranquilidad, pero, ocasionalmente, debe recordarles &ldquo;hasta ac&aacute;&rdquo;. &iquest;Se ha ocupado el <a href="https://drive.google.com/file/d/1q-naPZoRNu8AJpk9t5iRYI6VZcmwyhcv/view?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo argentino</a> de negociar estos dos valores? Veamos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ha servido el Consejo para nombrar jueces m&aacute;s independientes? M&aacute;s o menos. Es plausible que el sistema de concursos haya ahuyentado a los peores candidatos, que al menos se inhiben ante la publicidad y el desgaste de la luz p&uacute;blica previa al nombramiento. M&aacute;s all&aacute; de este m&oacute;dico beneficio, los concursos en el Consejo han enfrentado los peores esc&aacute;ndalos: ex&aacute;menes <a href="https://www.infobae.com/2009/10/25/479987-otro-escandalo-afecta-al-consejo-la-magistratura-un-concurso-irregular-la-justicia-federal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filtrados</a> a los concursantes, jueces <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/martin-bava-el-juez-que-se-saco-un-dos-en-el-examen-y-ocupa-hoy-el-juzgado-federal-de-dolores-nid09062021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nombrados</a> sin alcanzar el puntaje m&iacute;nimo en el examen (&iexcl;cuatro sobre diez!), &oacute;rdenes de m&eacute;rito <a href="https://www.palermo.edu/Archivos_content/derecho/pdf/MERITOS-version-corta.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alterados</a> por entrevistas secretas (s&iacute;, adem&aacute;s de dar un examen y mostrar el CV, los candidatos tienen una entrevista con los miembros del Consejo, cuyo contenido no trasciende y que cambia su orden en la lista). 
    </p><p class="article-text">
        La manipulaci&oacute;n no cesa ah&iacute;. El Consejo no nombra a los jueces directamente sino que elabora ternas que env&iacute;a al Presidente para que &eacute;ste, sin ninguna explicaci&oacute;n, elija al candidato de su agrado para obtener el acuerdo del Senado. Este sistema tendr&aacute; alg&uacute;n m&eacute;rito, pero tambi&eacute;n es susceptible de manoseo. Cuando se realizan concursos destinados a cubrir m&uacute;ltiples vacantes, se elaboran varias ternas de la misma lista de candidatos. As&iacute;, si hubiera ocho vacantes, el candidato n&uacute;mero 24 podr&iacute;a obtener su lugar, mientras que la candidata que qued&oacute; en primer lugar deber&aacute; seguir buscando trabajo en LinkedIn. A&uacute;n peor: es una pr&aacute;ctica usual que el Poder Ejecutivo acumule ternas, para poder &ldquo;jugar&rdquo; con los resultados de distintos concursos y as&iacute; enviar a las candidatas menos manipulables a juzgados o fiscal&iacute;as menos sensibles para el poder pol&iacute;tico y liberar los tribunales m&aacute;s sensibles para alg&uacute;n amigote.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sistema no ha producido la independencia judicial deseada.</strong> Pero, entonces, se ha ganado en responsabilidad frente a la ciudadan&iacute;a, &iquest;no? No. O un poquito, de Guatepeor a Guatemala. Las sanciones disciplinarias pr&aacute;cticamente no existen. Un estudio de la Universidad de Jos&eacute; C. Paz muestra que en el periodo 2014-2018 s&oacute;lo ha habido dos (sobre m&aacute;s de mil denuncias y para cerca de mil jueces). Las destituciones tampoco han abundado. Desde la instauraci&oacute;n del Consejo, s&oacute;lo dos jueces del m&iacute;tico edificio de Comodoro Py fueron destituidos. <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/fue-destituido-el-juez-federal-galeano-nid727231/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno</a>, acusado de pagarle U$S400.000 a un testigo para encubrir el atentado terrorista m&aacute;s grande del subcontinente. El otro, por un <a href="https://chequeado.com/el-explicador/el-camarista-eduardo-freiler-fue-destituido-como-evoluciono-su-patrimonio-en-la-ultima-decada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incremento patrimonial</a> tal que ni siquiera pod&iacute;a justificar el pago de sus tarjetas de cr&eacute;dito. Y en este &uacute;ltimo caso, lo <a href="https://www.pagina12.com.ar/57135-con-la-ayuda-de-lorenzetti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">irregular</a> del procedimiento ilustra lo dif&iacute;cil que ha sido llamar a los jueces a rendir cuentas: una asociaci&oacute;n de abogados cercana al gobierno obtuvo un fallo judicial que invalidaba el nombramiento de un miembro del Consejo por no tener t&iacute;tulo de abogado (requisito que no estaba en la ley). El juez fue suspendido y acusado con la mayor&iacute;a justa durante las cuatro horas que demor&oacute; el presidente de la Corte en tomarle juramento a su reemplazo, que hubiera votado en favor del juez. Ni siquiera es que estos jueces hayan sido los peores. Varios tienen yates, mansiones y extorsiones en su haber, pero pudieron negociar una de las dos salidas disponibles: un fallo oportuno para el poder que los proteja por un turno m&aacute;s, o una decorosa renuncia que les permita seguir cobrando su jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los editores de e<em>lDiarioAr </em>han sido muy generosos con su espacio con nosotros, pero para realizar un inventario completo de las falencias del Consejo de la Magistratura necesitar&iacute;amos escribir todo el sitio web durante varias semanas: <strong>ausencia casi absoluta de estad&iacute;sticas, recursos asignados de modo ineficiente, sistemas inform&aacute;ticos obsoletos.</strong> Pero esta breve lista nos sirve para mostrar dos cosas: por qu&eacute; el Consejo es una instituci&oacute;n extremadamente importante y por qu&eacute; no ha honrado esa importancia. Cuando deber&iacute;a centrarse en lograr una justicia independiente, responsable y eficiente, se ha ocupado de nombrar y proteger amigos. Lo primero es una condici&oacute;n necesaria para una sociedad pr&oacute;spera; lo segundo es pr&aacute;cticamente una garant&iacute;a de atraso y anomia. Por eso, aun en este presente convulsionado, este olvidado organismo merece una porci&oacute;n de la atenci&oacute;n ciudadana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MA, SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/hablar-consejo-magistratura_129_8892820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Apr 2022 22:40:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c590ec6f-b453-4d7c-b0c9-fc92e96ac4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="148664" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c590ec6f-b453-4d7c-b0c9-fc92e96ac4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="148664" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿De verdad tenemos que hablar del Consejo de la Magistratura?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c590ec6f-b453-4d7c-b0c9-fc92e96ac4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Justicia,Consejo de la Magistratura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es cultural? Argentina y el cumplimiento de la ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/cultural-argentina-cumplimiento-ley_132_8856349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efbe8028-eca6-4aa0-af64-a9ffecefa7ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es cultural? Argentina y el cumplimiento de la ley"></p><p class="article-text">
        Nuestro mayor escritor <a href="https://books.google.com.ar/books?id=_I_5-Jhv73cC&amp;pg=PA116&amp;lpg=PA116&amp;dq=El+argentino+suele+carecer+de+conciencia+moral,+pero+no+intelectual;+pasar+por+un+inmoral+le+importa+menos+que+pasar+por+un+zonzo.+La+deshonestidad,+seg%C3%BAn+se+sabe,+goza+de+la+veneraci%C3%B3n+general+y+se+llama+%E2%80%9Cviveza+criolla%E2%80%9D.&amp;source=bl&amp;ots=r4CXcbB3k-&amp;sig=ACfU3U01RHtMr95K3I_rE2IXaJxog8Rpfg&amp;hl=es-419&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwi7rpON7sX2AhVarJUCHc-iAAwQ6AF6BAgOEAM#v=onepage&amp;q=El%20argentino%20suele%20carecer%20de%20conciencia%20moral%2C%20pero%20no%20intelectual%3B%20pasar%20por%20un%20inmoral%20le%20importa%20menos%20que%20pasar%20por%20un%20zonzo.%20La%20deshonestidad%2C%20seg%C3%BAn%20se%20sabe%2C%20goza%20de%20la%20veneraci%C3%B3n%20general%20y%20se%20llama%20%E2%80%9Cviveza%20criolla%E2%80%9D.&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observaba</a> que al argentino &ldquo;pasar por un inmoral le importa menos que pasar por un zonzo&rdquo;, y en alg&uacute;n otro texto se lo <a href="http://employees.oneonta.edu/arangog/NUESTRO%20POBRE%20INDIVIDUALISMO2.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atribu&iacute;a</a> a que, a diferencia de Europa o Estados Unidos, &ldquo;aqu&iacute; los gobiernos suelen ser p&eacute;simos&rdquo;. Nuestro mayor m&uacute;sico <a href="https://www.youtube.com/watch?v=v5G-Tmj08EU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lamentaba</a> haber sido siempre &ldquo;un tonto que crey&oacute; en la legalidad&rdquo;. Un siglo antes, la relaci&oacute;n del protagonista con la ley atraviesa el <em>Mart&iacute;n Fierro</em>, nuestra Biblia criolla. Todav&iacute;a hoy, Wos <a href="https://www.youtube.com/watch?v=l5QAOvBqT3c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parodia</a> a un autoritario imaginario gritando &ldquo;h&aacute;ganme caso que soy la ley, &iquest;o no tienen claro que soy el rey?&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-v5G-Tmj08EU-9761', 'youtube', 'v5G-Tmj08EU', document.getElementById('yt-v5G-Tmj08EU-9761'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-v5G-Tmj08EU-9761 src="https://www.youtube.com/embed/v5G-Tmj08EU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La insistencia de nuestros trovadores en se&ntilde;alar<strong> la conflictiva relaci&oacute;n de los argentinos con la ley </strong>tal vez deber&iacute;a empujarnos a declararnos, simplemente, un caso sin remedio. El taxista nos cuenta por en&eacute;sima vez el chiste en el que un &aacute;ngel recrimina a Dios estar beneficiando demasiado a la Argentina con tantos recursos naturales (&ldquo;no te preocupes&rdquo;, lo tranquiliza, &ldquo;la voy a llenar de argentinos&rdquo;). Le respondemos que s&iacute;, que &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=6U0kFulAzP4&amp;t=39s&amp;ab_channel=TyCSports" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es cultural</a>, no hay nada que hacerle, vivimos en un <a href="https://books.google.com.ar/books/about/Un_pa%C3%ADs_al_margen_de_la_ley.html?id=TklHAAAAYAAJ&amp;redir_esc=y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&iacute;s al margen de la ley</a>&rdquo;, y nos ponemos auriculares. Pero entregarnos tan f&aacute;cilmente a la desesperanza es apresurado: repasar algo de lo que sabemos acerca del cumplimiento del derecho tal vez nos permita imaginar otra relaci&oacute;n con las normas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-6U0kFulAzP4-4983', 'youtube', '6U0kFulAzP4', document.getElementById('yt-6U0kFulAzP4-4983'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-6U0kFulAzP4-4983 src="https://www.youtube.com/embed/6U0kFulAzP4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Un primer motivo por el que la gente cumple con el derecho es por la amenaza de una sanci&oacute;n: si no cumplimos, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=8ktYyme_sUw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay tabla</a>. El ejemplo m&aacute;s obvio es que, si cometo un delito, el Estado me promete una pena. Pero las leyes no tienen dientes: para que la disuasi&oacute;n funcione, la norma no solo tiene que existir, sino que tiene que aplicarse. Este punto es central, ya que los estudios sobre el tema muestran que <a href="https://www.journals.uchicago.edu/doi/abs/10.1086/670398" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la percepci&oacute;n de eficacia</a> en la persecuci&oacute;n penal tiene un efecto disuasivo mucho mayor que el de la magnitud de la potencial condena: no me importa que la pena sea de 15 a&ntilde;os y no de 10 si s&eacute; que no me van a agarrar. Lo mismo sucede con los contratos: la hipot&eacute;tica sanci&oacute;n por mi incumplimiento puede ser muy elevada, pero saber que para la otra parte ser&aacute; muy dif&iacute;cil demandarme me permitir&aacute; dormir tranquilo.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s donde el futuro es proverbialmente inimaginable, parecer&iacute;a que el efecto disuasivo del derecho es escaso. <strong>Que </strong><a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/corrupcion-menos-del-1-de-los-investigados-son-condenados-en-comodoro-py-nid2395587/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>solo</strong></a><strong> el 1% de las causas contra funcionarios p&uacute;blicos terminan en condena refuerza la creencia de que &ldquo;los pol&iacute;ticos roban y siempre zafan&rdquo;.</strong> Que los procesos civiles duren d&eacute;cadas, impongan costos alt&iacute;simos para demandar y terminen, muchas veces, con condenas diezmadas por la inflaci&oacute;n cumple un efecto similar en el derecho privado: nadie se asusta por lo que le puede pasar si no devuelve el dep&oacute;sito del alquiler. Pero la apoteosis de este fen&oacute;meno se da en el derecho tributario, en el que la evasi&oacute;n es un fen&oacute;meno tan generalizado como, pareciera, conveniente. Dif&iacute;cilmente alguien sienta temor por lo que puede sucederle si no paga impuestos si sabe que, en el peor de los casos, podr&aacute; adherir a una moratoria y, en el mejor, entrar en un blanqueo de capitales con el que podr&aacute; ingresar beneficios patrimoniales il&iacute;citos al sistema legal caminando sobre una alfombra roja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
En un país donde el futuro es proverbialmente inimaginable, parecería que el efecto disuasivo del derecho es escaso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De todos modos, no hay disuasi&oacute;n que alcance. Ni los estados con mayores capacidades tienen los recursos para controlar a cada uno de nosotros: ninguna ciudad tiene un polic&iacute;a en cada esquina. Afortunadamente, tampoco es necesario: no solo cumplimos con las leyes por miedo, sino tambi&eacute;n por su <em>legitimidad</em>, la percepci&oacute;n de que son dignas de ser obedecidas. Esto no es poes&iacute;a: numerosos <a href="https://press.princeton.edu/books/paperback/9780691126739/why-people-obey-the-law" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> emp&iacute;ricos muestran que tenemos una mayor propensi&oacute;n a aceptar decisiones jur&iacute;dicas que no nos gustan cuando provienen de procedimientos justos, que nos dan la oportunidad de dar nuestra versi&oacute;n, que nos muestran c&oacute;mo llegaron a su resultado y nos miran a los ojos mientras nos lo explican. Esto vale tanto para un proceso judicial en el que nos tratan con dignidad y nos explican por qu&eacute; perdimos, como para una ley en el Congreso que no nos favorece pero en cuyo debate nos hemos sentido representados. La democracia y el poder judicial independiente, en definitiva, no son aspiraciones de fil&oacute;sofos, son la condici&oacute;n para que siquiera comencemos a imaginar que cumplir con la ley tiene alg&uacute;n sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es aqu&iacute; es donde nuestra literatura se vuelve punk (como The Clash, lucha contra la ley, y la ley <a href="https://www.youtube.com/watch?v=AL8chWFuM-s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gana</a>). Volvamos al primer p&aacute;rrafo: Borges se queja de los p&eacute;simos gobiernos, Wos de la confusi&oacute;n entre pol&iacute;ticos y Estado, Garc&iacute;a escrib&iacute;a en el contexto de una brutal violencia estatal al margen de toda norma. Mart&iacute;n Fierro era mucho m&aacute;s crudo: &ldquo;<em>Es la ley como la lluvia / nunca puede ser pareja / La ley es como el cuchillo / No ofende al que la maneja</em>&rdquo;. No se est&aacute;n quejando de la existencia de normas en s&iacute;, no patalean contra la necesidad de darnos reglas para vivir en sociedad. Como dijo Julio Mafud en un <a href="https://books.google.com.ar/books/about/Psicolog%C3%ADa_de_la_viveza_criolla.html?id=wRxCAAAAYAAJ&amp;redir_esc=y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cl&aacute;sico</a> hoy s&oacute;lo hallable en librer&iacute;as de usados, &ldquo;para el argentino, la justicia es incompatible con la autoridad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-AL8chWFuM-s-1208', 'youtube', 'AL8chWFuM-s', document.getElementById('yt-AL8chWFuM-s-1208'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-AL8chWFuM-s-1208 src="https://www.youtube.com/embed/AL8chWFuM-s?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La autoridad en la Argentina fue siempre percibida como ileg&iacute;tima, y muchas veces con raz&oacute;n: gobierno colonial monop&oacute;lico, voto restringido, fraude patri&oacute;tico, presos pol&iacute;ticos, partidos mayoritarios proscriptos y dictaduras sangrientas. &iquest;Por qu&eacute; Fierro o nadie habr&iacute;a debido obedecer gobiernos que ni siquiera cumpl&iacute;an con las propias normas que ellos se daban?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos permitirnos celebrar algunos avances de suma importancia. Estamos por cumplir un r&eacute;cord de cuarenta a&ntilde;os de democracia ininterrumpida. A pesar de la creciente polarizaci&oacute;n y de los odios que generan, muy poca gente considera que Mauricio Macri o Cristina Fern&aacute;ndez hayan sido presidentes ileg&iacute;timos. Pero como es obvio, esto no alcanza. As&iacute; como hemos aprendido dolorosamente que una democracia, por s&iacute; sola, no cura, no educa y no alimenta, tambi&eacute;n hemos aprendido que, aun en democracia, los funcionarios pueden hacer cosas que nos devuelvan a nuestro habitual escepticismo. &iquest;Qu&eacute; identificaci&oacute;n se puede tener con una ley dictada por alguien que invita a &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=rZJ_aPADCQE&amp;ab_channel=AlanPav%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejar de robar por dos a&ntilde;os</a>&rdquo;? &iquest;Que justicia se puede esperar de un juez que admite haber sido malo, <a href="https://www.lanacion.com.ar/editoriales/no-soy-peor-todos-la-despedida-canicoba-nid2398872/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;pero no el peor&rdquo;</a>?&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-rZJ_aPADCQE-9595', 'youtube', 'rZJ_aPADCQE', document.getElementById('yt-rZJ_aPADCQE-9595'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-rZJ_aPADCQE-9595 src="https://www.youtube.com/embed/rZJ_aPADCQE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        No llevamos la anomia en la sangre, ni es un castigo divino, ni es un elemento intr&iacute;nseco de nuestra cultura. El cumplimiento a la ley, en definitiva, depende en buena medida de c&oacute;mo organizamos nuestro Estado, de c&oacute;mo lo obligamos a cumplir con sus promesas, de c&oacute;mo nos obliga a cumplir con las nuestras. No hay biolog&iacute;a ni metaf&iacute;sica involucradas: si el Estado se vuelve digno de respeto, tal vez lo respetemos.
    </p><p class="article-text">
        MA/SG
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aldazabal, Sebastián Guidi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/necesitamos-una-ley/cultural-argentina-cumplimiento-ley_132_8856349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Mar 2022 09:29:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/efbe8028-eca6-4aa0-af64-a9ffecefa7ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="40983" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/efbe8028-eca6-4aa0-af64-a9ffecefa7ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40983" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Es cultural? Argentina y el cumplimiento de la ley]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/efbe8028-eca6-4aa0-af64-a9ffecefa7ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
