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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Candelaria Schamun]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/candelaria-schamun/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Candelaria Schamun]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Vivir con miedo: discursos de odio y aumento de la violencia contra el colectivo LGBTIQ+]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/vivir-miedo-discursos-odio-aumento-violencia-colectivo-lgbtiq_132_12635402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/543b9795-ffbb-4038-90ef-42ae827119ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir con miedo: discursos de odio y aumento de la violencia contra el colectivo LGBTIQ+"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los números muestran un incremento del 70 por ciento respecto del mismo periodo del año pasado. Hostigamiento, ataque y reducción de las políticas públicas que atienden a una población vulnerada al calor del discurso presidencial.</p></div><p class="article-text">
        Los d&iacute;as de lluv&iacute;a para las y los vendedores ambulantes son desoladores: pocas ventas, ropa y zapatillas mojadas y mucho fr&iacute;o. El 3 de marzo de 2025, a las ocho de la noche, In&eacute;s Zarantonello miraba televisi&oacute;n; disfrutaba del calor de su casa luego de haber pasado todo el d&iacute;a vendiendo empanadas bajo la tormenta. Su novia, Ana, hab&iacute;a bajado al supermercado a comprar algo para la cena. Como todos los lunes a esa hora, a pocos metros del departamento de las chicas tocaba La Bomba del Tiempo en el Centro Cultural Konex, en el barrio porte&ntilde;o de Almagro. Durante el show de tambores, el ruido es tan intenso que en la casa de In&eacute;s y Ana retumban las paredes y los vidrios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        In&eacute;s todav&iacute;a no entiende c&oacute;mo, entre el alboroto, logr&oacute; escuchar los gritos de su novia. Apag&oacute; la tele, no alcanz&oacute; ni a ponerse las zapatillas y sali&oacute; corriendo al pasillo. En la escalera, dos de sus vecinos &mdash;padre e hijo&mdash; le estaban pegando palazos a Ana mientras le gritaban: <em>&ldquo;Lesbiana de mierda, te vamos a matar, qu&eacute; linda se te ve la cara rojita&rdquo;</em>, en alusi&oacute;n a la sangre que le corr&iacute;a por el rostro.
    </p><p class="article-text">
        In&eacute;s se interpuso entre su novia y los golpes. Intent&oacute; calmar la situaci&oacute;n, pero uno de los agresores sac&oacute; una navaja. Ana recibi&oacute; un puntazo en la oreja &mdash;cuatro puntos de sutura&mdash;, otro en la cabeza &mdash;un punto&mdash; y golpes en todo el cuerpo. In&eacute;s sufri&oacute; un corte en el brazo derecho &mdash;cinco puntos&mdash;.&nbsp;La navaja les parec&iacute;a poco, entonces uno de los matones fue al departamento y agarr&oacute; dos cuchillas, las afilaba una contra otra como si fuese un carnicero, mientras ellas lloraban, desoladas. El ataque dur&oacute; diez minutos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las semanas previas nos hostigaron, la violencia fue en aumento. <strong>Ahora estamos con una orden de restricci&oacute;n y un bot&oacute;n de p&aacute;nico</strong>; nuestros agresores, Miguel y Juli&aacute;n Yanes, viven en el mismo piso que nosotras. Ellos pudieron pagar un abogado penalista, algo que nosotras, por nuestros bajos recursos no pudimos. Solo estuvieron 48 horas detenidos. Para la Justicia fueron lesiones leves y amenazas pero en realidad nos quisieron matar por ser lesbianas, deber&iacute;an estar presos. Este gobierno de ultraderecha habilit&oacute; el odio e hizo mierda nuestras vidas. Incitaron a que resurjan estos fantasmas que cre&iacute;amos muertos&rdquo;, cuenta In&eacute;s a <em>Punto de Encuentro</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“Las conductas discriminatorias y violentas hacia nuestra comunidad hoy están legitimadas y avaladas desde el gobierno nacional y desde la figura presidencial”, asegura María Rachid, presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans"
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                “Las conductas discriminatorias y violentas hacia nuestra comunidad hoy están legitimadas y avaladas desde el gobierno nacional y desde la figura presidencial”, asegura María Rachid, presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Vivir con miedo</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del ataque, la vida les cambi&oacute; por completo. Gracias a un espacio feminista pudieron recibir atenci&oacute;n de psic&oacute;logos, psiquiatras y abogados. Mientras ellas toman antidepresivos y pastillas para poder dormir, los agresores viven en libertad. Ines y Ana son vendedoras ambulantes, desde el 3 de marzo tienen miedo de salir: &ldquo;Los discursos de odio a la comunidad LGBTIQ+ del presidente Javier Milei est&aacute;n directamente relacionados con el ataque que sufrimos por nuestra orientaci&oacute;n sexual. En un instante perdimos nuestros derechos y nuestra libertad. La violencia es cada vez mayor&rdquo;, dice In&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Un mes y ocho d&iacute;as antes de la agresi&oacute;n a In&eacute;s y a Ana, el 23 de enero de 2025, en su discurso en el Foro Econ&oacute;mico Mundial en Davos, el presidente Javier Milei en su intervenci&oacute;n asoci&oacute; la orientaci&oacute;n sexual de una persona al abuso hacia las infancias, usando como ejemplo el caso de una pareja homosexual estadounidense condenada por ese delito. Ley&oacute;: &ldquo;Cuando digo abusos no es un eufemismo, porque en sus versiones m&aacute;s extremas, la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son ped&oacute;filos, por lo tanto, quiero saber qui&eacute;n avala esos comportamientos&rdquo;.&nbsp;
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                Inés y Ana.                            </span>
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        Desde que la Libertad Avanza gobierna Argentina, los discursos de odio. las fakes news y los embates al colectivo LGTBIQ+ y a los feminismos son coordinados y sistematizados. Los recortes del Estado Nacional tienen un especial ensa&ntilde;amiento en las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero: desmantelaron programas que resultaban efectivos, la motosierra destruy&oacute; pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas a la salud sexual, modificaron leyes por decreto y un sinf&iacute;n de retrocesos en conquistas sociales que mejoraron sustancialmente la calidad de vida de millones de personas. La habilitaci&oacute;n estatal del odio y la violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica al feminismo y a las diversidades sexuales traspasa las redes sociales y se sienten en las calles y en los cuerpos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los resultados del &uacute;ltimo informe del Observatorio Nacional de Cr&iacute;menes de <strong>Odio LGBT+ son alarmantes: durante el primer semestre de 2025 se registraron 102 cr&iacute;menes de odio contra esa comunidad, eso significa un aumento del 70% </strong>en comparaci&oacute;n con el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior.&nbsp;Del total de las v&iacute;ctimas, el 70,6 % de los casos (72) corresponden a mujeres trans; en segundo lugar, con el 16,7 % (17), se encuentran los varones gay cis; en tercer lugar, con el 6,9 % (7) de los casos, figuran las lesbianas.&nbsp;&ldquo;Creemos que el aumento en los cr&iacute;menes de odio en Argentina est&aacute;n directamente relacionados con la profundizaci&oacute;n y el aumento de los discursos violentos. Las conductas discriminatorias y violentas hacia nuestra comunidad hoy est&aacute;n legitimadas y avaladas desde el gobierno nacional y desde la figura presidencial&rdquo;, dice a Punto de Encuentro, Mar&iacute;a Rachid, presidenta de la Federaci&oacute;n Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La respuesta colectiva</h2><p class="article-text">
        El Teje es una organizaci&oacute;n dedicada a brindar talleres de acompa&ntilde;amiento pol&iacute;tico y de cuidado gratuito a ni&ntilde;eces y adolescencias trans, as&iacute; como a sus familias y referentes afectivos. Desde la Educaci&oacute;n Sexual Integral (ESI), con una mirada transfeminista se generan espacios seguros y comunitarios. La ternura es el punto de partida para entrelazar estrategias de di&aacute;logo, debate, contenci&oacute;n a un presente marcado por discursos de odio hacia la comunidad LGBTIQ+.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juana Molinari tiene 30 a&ntilde;os, es activista travesti, co-fundadora de El Teje &ldquo;Desde principios de este a&ntilde;o aument&oacute; la cantidad de personas que asisten a la organizaci&oacute;n. Las familias refieren tener mucho miedo de que sus hijes est&eacute;n solos en los espacios p&uacute;blicos. Hay que desarmar los miedos colectivamente. En los talleres para adolescentes trabajamos mucho con ESI, salud mental y prevenci&oacute;n de suicidios. Les adolescentes manifiestan un recrudecimiento del bullying y la violencia en los colegios; esto lo notamos en los talleres: el a&ntilde;o pasado, entre adolescentes, familiares y adultos, acompa&ntilde;amos a 60 personas. Este a&ntilde;o vienen 150. Por la demanda tuvimos que sumar cinco profesionales de salud mental&uml;, cuenta Juana.&nbsp;
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                    alt="Hay familias que hablan de miedo a que sus hijes estén solos en espacios públicos. Las organizaciones trans dan cuenta de pedidos de acompañamiento y temor por hostigamiento constante"
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                Hay familias que hablan de miedo a que sus hijes estén solos en espacios públicos. Las organizaciones trans dan cuenta de pedidos de acompañamiento y temor por hostigamiento constante                            </span>
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        El Teje mantiene un acuerdo con el colegio secundario Nicol&aacute;s Avellaneda, de la Ciudad de Buenos Aires. Gracias a este convenio, la organizaci&oacute;n dispone de cupos escolares, que pueden ser usados en cualquier momento del a&ntilde;o, por&nbsp;adolescentes trans que est&aacute;n sufriendo bullying en sus escuelas. &ldquo;A partir de un caso de violencia escolar que lleg&oacute; al espacio resolvimos hacer este acuerdo con el colegio. En el Avellaneda hay un equipo de profesionales de ESI muy bueno, articulamos con ellos para hacer el acompa&ntilde;amiento inicial. Empezamos en septiembre de 2024, desde entonces <strong>ya se cambiaron siete adolescentes que sufr&iacute;an maltrato. Sus vidas cambiaron por completo</strong>&rdquo;, dice Juana.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Milei y la ley</h2><p class="article-text">
        En febrero de 2025, y basado en <em>fake news</em>, el presidente Javier Milei modific&oacute; por decreto la Ley de Identidad de G&eacute;nero. De un plumazo, introdujo cambios en el art&iacute;culo 11, que garantiza el derecho al libre desarrollo personal. El DNU presidencial proh&iacute;be los tratamientos e intervenciones para personas menores de 18 a&ntilde;os. Restringiendo derechos previamente reconocidos por la normativa vigente. Si bien no todas las personas trans, travestis y no binaries deciden comenzar el tratamiento de hormonizaci&oacute;n, esta decisi&oacute;n del Ejecutivo trajo complicaciones y dificultades al colectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Mar&iacute;a Rachid, el DNU es absolutamente inconstitucional e ilegal porque un decreto no puede modificar una ley aprobada por el Congreso. &ldquo;Para modificar la ley se basaron en argumentos falaces y alejados de la realidad. Est&aacute; generando dolor y preocupaci&oacute;n en muchas familias&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mimi Lozano, cursa quinto a&ntilde;o de Psicolog&iacute;a en la UBA y es referente de El Teje. Dice que el decreto caus&oacute; tristeza y desilusi&oacute;n en las adolescencias trans y es un tema de discusi&oacute;n y preocupaci&oacute;n en los talleres que coordina. Si bien la Ley de Identidad de G&eacute;nero est&aacute; vigente, profesionales y activistas notan dilaciones y trabas estatales a quienes quieran iniciar los tr&aacute;mites de cambio de g&eacute;nero y tratamientos de hormonizaci&oacute;n: &ldquo;Les adolescentes viven con angustia las violencias estatales. Antes ten&iacute;amos una Ley de Identidad de G&eacute;nero que les permit&iacute;a cambiarse el DNI sin ning&uacute;n tipo de justificaci&oacute;n o de firma parental. Les adolescentes apuntaban a eso como un anhelo y era algo que les daba mucha ilusi&oacute;n y de repente se topan con demoras o negativas y se frustran. Por eso hay que acompa&ntilde;arlos y construir en comunidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La motosierra tambi&eacute;n destruy&oacute; pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas a prevenir embarazos no deseados en adolescentes, como as&iacute; tambi&eacute;n prevenci&oacute;n de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual. La desarticulaci&oacute;n de programas, el vaciamiento institucional y la reducci&oacute;n de recursos afectan directamente la capacidad de respuesta de las provincias y municipios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Patricia Sotile es abogada e integra el &aacute;rea jur&iacute;dica del Equipo Latinoamericano de Justicia y G&eacute;nero (ELA). Desde all&iacute; trabajan en cuatro ejes centrales: salud sexual y reproductiva; violencias y acceso a la justicia,&nbsp;g&eacute;nero y democracia, y cuidados y desigualdades socioecon&oacute;micas.
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                “Existe una decisión política de desmantelar, desfinanciar o interrumpir programas que garantizan el acceso a la salud sexual y reproductiva”, asegura Patricia Sotile, abogada del área jurídica del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA)                            </span>
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        Desde la asunci&oacute;n de Javier Milei, advierten un grave retroceso en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas vinculadas a la violencia de g&eacute;nero y en la compra de insumos para salud sexual y (no) reproductiva. &ldquo;<strong>Existe una decisi&oacute;n pol&iacute;tica de desmantelar, desfinanciar o interrumpir programas que garantizan el acceso a la salud sexual y reproductiva</strong>, como la falta de compra de insumos para garantizar el acceso a la interrupci&oacute;n voluntaria y legal del embarazo y el env&iacute;o de medicamentos a centros de salud. Las provincias atraviesan una situaci&oacute;n cr&iacute;tica para suplir la ausencia del Estado Nacional en la compra de m&eacute;todos anticonceptivos o insumos para salud sexual&rdquo;, dice Sotile.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los programas m&aacute;s exitosos &mdash;y reconocido internacionalmente por sus resultados&mdash; es el Plan Nacional de Prevenci&oacute;n del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (ENIA). Se implement&oacute; en 2018 y desde entonces logr&oacute; reducir en casi un 50% el embarazo no intencional en adolescentes. &ldquo;El plan est&aacute; completamente desmantelado. Despidieron a 619 agentes territoriales que trabajaban en las provincias con adolescentes para prevenir embarazos no deseados, detectar casos de abuso y violencias de g&eacute;nero, consumo problem&aacute;tico y problemas de salud mental. Adem&aacute;s, se recortaron o suspendieron numerosos programas fundamentales que brindaban ayuda, acceso y contenci&oacute;n a mujeres y diversidades en situaci&oacute;n de violencia. Argentina no solo est&aacute; siendo observada con preocupaci&oacute;n por los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, sino tambi&eacute;n por organismos internacionales&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Marea Rosa es una ONG de La Plata que lucha por una sociedad libre de discriminaci&oacute;n y violencias. En su mayor&iacute;a est&aacute; integrada por chicas trans. Galaxia Rod es activista por los derechos humanos y sociales de las personas travestis y trans y militante de la organizaci&oacute;n e integrante de la coordinadora &ldquo;Flopy Reinaldi&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Teniendo en cuenta que es la poblaci&oacute;n con niveles alt&iacute;simos de suicidios; este desamparo estatal afecta a un desarrollo saludable. Somos el caballito de batalla de la ultraderecha, sus discursos impactan de lleno en nuestros cuerpos. La Libertad Avanza present&oacute; un proyecto de ley en la provincia de Buenos Aires para eliminar el cupo laboral trans&rdquo;, dice Galaxia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Romina Montiel es m&eacute;dica generalista, m&eacute;dica de familia y paliativista. En el marco de los derechos sexuales, reproductivos, no reproductivos y de diversidad, trabaja en un Centro de Atenci&oacute;n Primaria de la Salud (CAPS) en Ezeiza, Provincia de Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos centros, desde hace dos a&ntilde;os, faltan preservativos y escasean las pastillas anticonceptivas orales. Para las interrupciones voluntarias y legales del embarazo hay faltantes de mifepristona, un medicamento que, combinado con misoprostol, reduce los efectos adversos para las personas que lo utilizan. Si bien no hay registros oficiales que demuestren esta hip&oacute;tesis, Romina nota d&iacute;a a d&iacute;a un aumento preocupante de embarazos adolescentes y de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual. Adem&aacute;s hay un desabastecimiento de hormonas utilizadas en tratamientos para personas trans, travestis y no binarias para adecuar sus cuerpos.&nbsp;Los municipios, en su mayor&iacute;a con problemas de presupuesto, no pueden dar respuestas a las demandas. Son las y los m&eacute;dicos los que tienen que trazar estrategias para suplir la ausencia planificada del Estado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Asistimos a m&aacute;s de 180 personas trans, travestis y no binaries. Desde principios de 2025 detectamos faltantes de hormonas. En mis 25 a&ntilde;os de profesi&oacute;n jam&aacute;s vi un deterioro tan profundo&rdquo;, dice Romina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Coincide con Galaxia Rod que para las persona trans, suspender un tratamiento de hormonizaci&oacute;n o no poder iniciarlo provoca mucha angustia, impotencia, ansiedad, depresi&oacute;n, trastornos del sue&ntilde;o, de la alimentaci&oacute;n y en los v&iacute;nculos. Adem&aacute;s, se deteriora la calidad de vida y la preocupaci&oacute;n por un derecho antes garantizado se vuelve diaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el CAPS generan lazos humanitarios y cotidianos con los pacientes del colectivo LGTBIQ+. Romina cuenta que los acompa&ntilde;an a las marchas del orgullo y a diversas actividades. <strong>El a&ntilde;o pasado sucedi&oacute; un hecho in&eacute;dito, muchos decidieron no asistir por miedo a exponerse. Por esa experiencia traum&aacute;tica, para este noviembre organizaron grupos de contenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento.</strong> Para Montiel la destrucci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas afecta a la dignidad de las personas, que no pueden acceder a un derecho vital, no poder identificarse atenta contra la dignidad de estar vivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Galaxia, existe una parte importante de la sociedad que siente satisfacci&oacute;n cuando se les quitan derechos a las personas travestis y trans. En este cambio de paradigma, en donde los discursos de odio est&aacute;n amparados y avalados desde el Estado nacional, se habilita y legitima la violencia en las calles. Para ilustrarlo, relata un episodio de un d&iacute;a cualquiera en su vida. Como siempre, fue a la misma verduler&iacute;a de su barrio. Mientras esperaba ser atendida, un hombre se le acerc&oacute; y le dijo: &ldquo;Para salir as&iacute; vestida, te ten&eacute;s que sacar esos bigotes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde Marea Rosa notan un aumento exacerbado de la violencia al colectivo LGTBIQ+ &ldquo;Hoy, todas nuestras compa&ntilde;eras, fueron v&iacute;ctimas de alg&uacute;n tipo de agresi&oacute;n f&iacute;sica o violencia psicol&oacute;gica. <strong>No tenemos d&oacute;nde denunciar porque los organismos fueron desmantelados&rdquo;.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aramis Amaris Lascano es abogada, activista trans y docente en la Escuela Shirley La Bombón, un espacio de educación travesti, trans y no binarie de la ciudad de La Plata: “Nos construímos una coraza o una armadura para poder vivir”"
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                Aramis Amaris Lascano es abogada, activista trans y docente en la Escuela Shirley La Bombón, un espacio de educación travesti, trans y no binarie de la ciudad de La Plata: “Nos construímos una coraza o una armadura para poder vivir”                            </span>
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        <strong>Aramis Amaris Lascano</strong> es abogada, activista trans y docente en la Escuela Shirley La Bomb&oacute;n, un espacio de educaci&oacute;n travesti, trans y no binarie de la ciudad de La Plata. Cree que la forma de enfrentar este momento tan hostil para la comunidad es generando lazos de solidaridad y entrelazarse en un apoyo mutuo. Los insultos y las agresiones en la v&iacute;a p&uacute;blica se volvieron eventos cotidianos. &uml;Hace unas semanas un tipo aceler&oacute; el auto y me lo tir&oacute; encima, tuve que saltar porque sino me atropellaba. Nos constru&iacute;mos una coraza o una armadura para poder vivir&ldquo;, cuenta Amaris. Ella se atiende en un hospital p&uacute;blico de la Provincia de Buenos Aires. Dice que desde 2024 faltan hormonas o las que hay est&aacute;n vencidas. &rdquo;Nos genera incertidumbre, desequilibrios y un impacto negativo en nuestra salud. Hay quienes tomamos hormonas femeninas y bloqueadores de testosterona. Yo nac&iacute; desarrollando testosterona, no tomar bloqueadores afecta a nuestra identidad de g&eacute;nero, a nuestra propia constituci&oacute;n como personas&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CS / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candelaria Schamun]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/vivir-miedo-discursos-odio-aumento-violencia-colectivo-lgbtiq_132_12635402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 03:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir con miedo: discursos de odio y aumento de la violencia contra el colectivo LGBTIQ+]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punto de encuentro,Violencia,LGBTIQ+]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Mutilaciones genitales a bebés intersex: las intervenciones médicas a las que el Gobierno no se opone]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mutilaciones-genitales-bebes-intersex-intervenciones-medicas-gobierno-no-opone_129_12030440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/178c14a9-254a-40e9-8e20-918ce31217a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mutilaciones genitales a bebés intersex: las intervenciones médicas a las que el Gobierno no se opone"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista y escritoria descubrió a los 38 años que era intersex. Había nacido como Esteban, pero sus padres se lo ocultaron. Fue sometida a cuatro intervenciones para "normalizar" su cuerpo. Una de ellas fue la mutilación de su clítoris. Autora del libro "Ese que fui, expediente de una rebelión corporal", reflexiona: "Las cirugías que llevo en mi cuerpo son el resultado de una sociedad sin feminismo".</p></div><p class="article-text">
        Mam&aacute; pensaba que, si el caso llegaba al escritorio de Jos&eacute; de Zer, ese periodista de Canal 9 que en la d&eacute;cada del &acute;80 persegu&iacute;a fen&oacute;menos, nos tocar&iacute;a el timbre con la c&aacute;mara encendida y revelar&iacute;a el secreto familiar. <strong>Mam&aacute; muri&oacute; sin poder hablar del &ldquo;caso&rdquo; que la atorment&oacute; gran parte de su vida.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante veinti&uacute;n a&ntilde;os segu&iacute; las mismas recetas: guard&eacute; silencio. Hasta que, el 12 de octubre de 2019 en el Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales, Intersexuales pude romper con el mandato y liberarme. Por primera vez cont&eacute; delante de m&aacute;s de cien personas, en el taller de Intersexualidad &ldquo;el caso&rdquo;. Esa fecha la recuerdo como quien celebra un aniversario, un punto de quiebre, por primera vez mi &ldquo;caso&rdquo; dej&oacute; de ser para mi una atrocidad y se convirti&oacute; definitivamente en un prop&oacute;sito de vida.&nbsp;&nbsp;
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        Y lo cuento as&iacute;: soy Candelaria&nbsp; Schamun, tengo 42 a&ntilde;os, nac&iacute; en La Plata, soy periodista, escritora, lesbiana e intersex, autora de Ese que fui, expediente de una rebeli&oacute;n corporal (Editorial Sudamericana, Penguin Random House).
    </p><p class="article-text">
        A los diecisiete a&ntilde;os encontr&eacute; en uno de los cajones del escritorio de pap&aacute; una carpeta verde, rotulada con una etiqueta que dec&iacute;a: Mar&iacute;a Candelaria Salud. Adentro hab&iacute;a estudios cl&iacute;nicos, fichas m&eacute;dicas, placas de mano y una partida de nacimiento de Esteban Schamun, 5/10/1981. El mismo d&iacute;a y a&ntilde;o en que yo nac&iacute;. Adem&aacute;s, hab&iacute;a un resumen de la historia cl&iacute;nica: var&oacute;n sin test&iacute;culos descendidos.&nbsp;
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                    alt="Candelaria Schamun, autora de &quot;Ese que fui, expediente de una rebelión corporal&quot;"
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            <span class="title">
                Candelaria Schamun, autora de &quot;Ese que fui, expediente de una rebelión corporal&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 1998, con diecisiete a&ntilde;os, el feminismo no estaba en las escuelas ni en nuestras vidas. Entonces repet&iacute; el mismo mandato constru&iacute;do de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n: &ldquo;el silencio es salud&rdquo;. <strong>Durante a&ntilde;os me acompa&ntilde;&oacute; una verg&uuml;enza espantosa, me cre&iacute;a un monstruo, un ser indecible.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nac&iacute; con hiperplasia suprarrenal cong&eacute;nita, perdedora de sal. Esa condici&oacute;n de salud modific&oacute; la apariencia de mis genitales externos: el cl&iacute;toris era &ldquo;m&aacute;s grande&rdquo; que los est&aacute;ndares m&eacute;dicos y entonces lo confundieron con un pene. Al mes de vida comenc&eacute; a vomitar toda la leche materna, perd&iacute; peso y me deshidrat&eacute; en cuesti&oacute;n de horas. Ante la gravedad de la situaci&oacute;n, mam&aacute; me llev&oacute; de urgencia al hospital. Me estabilizaron y descubrieron que en realidad era una ni&ntilde;a. Entonces, por orden m&eacute;dica, comenzaron a &ldquo;normalizar&rdquo; mi cuerpo para que se adaptara a los patrones m&eacute;dicos femeninos. A los tres meses me mutilaron el cl&iacute;toris, luego siguieron tres cirug&iacute;as m&aacute;s. La &uacute;ltima fue en mi adolescencia. Ninguna fue bajo mi consentimiento. Como consecuencia de las intervenciones perd&iacute; sensibilidad en mis genitales y a&uacute;n contin&uacute;o en shock post traum&aacute;tico. Durante a&ntilde;os, debido a una mala praxis, padec&iacute; de incontinencia urinaria y de dolores innecesarios. Las rutinas de mi infancia y adolescencia inclu&iacute;an controles peri&oacute;dicos, visitas recurrentes a la endocrin&oacute;loga y extracciones de sangre. El silencio m&eacute;dico era total.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si no guardo el mismo miedo que persiguió a mamá,  y si los José de Zer dejaron de ser un fantasma o la representación de la vergüenza, es por el feminismo como espacio de liberación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si no guardo el mismo miedo que persigui&oacute; a mam&aacute;,&nbsp; y si los <em>Jos&eacute; de Zer </em>dejaron de ser un fantasma o la representaci&oacute;n de la verg&uuml;enza, es por el feminismo como espacio de liberaci&oacute;n, de ampliaci&oacute;n de derechos, de encontrarnos en otras historias. Mam&aacute; transit&oacute; su vida sin las conquistas del movimiento y no tuvo los espacios amorosos para poder liberarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2019, veinti&uacute;n a&ntilde;os despu&eacute;s de haber encontrado la carpeta verde, me propuse investigar mi propia vida. Y lo hice con las herramientas que aprend&iacute; como cronista de policiales. Puse al servicio el oficio de periodista para llegar a la verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello entrevist&eacute; a primos, t&iacute;os, hermanos, ex parejas, revis&eacute; minuciosamente los &aacute;lbumes de fotos familiares, las historias cl&iacute;nicas, recuper&eacute; de los viejos archivos de tribunales el expediente judicial de Esteban, mi propio expediente.<strong> Me cost&oacute; a&ntilde;os asumir la identidad que intentaron borrar, pero ahora digo con orgullo que soy Candelaria y tambi&eacute;n soy Esteban</strong>. Y si lo cuento, y si me expongo es para dejar testimonio, para interpelar a los cirujanos, a los m&eacute;dicos, para que dejen de mutilar beb&eacute;s intersexuales. Quisiera que el texto recorra universidades, claustros acad&eacute;micos, que se edite en otros pa&iacute;ses, que sea el gui&oacute;n de una pel&iacute;cula, que a partir de nuestras historias se puedan construir otros relatos, que la mirada sobre nuestros cuerpos sean respetuosas, que las diversidades sean un valor y no malformaciones como nos nombraron durante nuestras infancias y adolescencias. En Argentina una de las principales deudas del Estado es el tratamiento legislativo y la aprobaci&oacute;n de la Ley de Protecci&oacute;n Integral de las Caracter&iacute;sticas Sexuales, herramienta necesaria para poner fin a las violaciones en los Derechos Humanos de las personas intersexuales.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ese que fui</em> es un texto autobiogr&aacute;fico y es tambi&eacute;n una forma de resignificar mi cuerpo, mi identidad de una manera colectiva y pol&iacute;tica. Adem&aacute;s es el testimonio de una mujer adulta que fue mutilada para encajar en las formas binarias var&oacute;n/mujer. Las intervenciones que me hicieron fueron est&eacute;ticas, ninguna guardaba urgencia de vida. Las cirug&iacute;as que llevo en mi cuerpo son el resultado de una sociedad sin feminismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de asumir el compromiso de escribir este libro, me refugi&eacute; en pseud&oacute;nimos, en textos en tercera persona. Hasta que entend&iacute; que deb&iacute;a echar luz, que ya era momento de salir (una vez m&aacute;s) del cl&oacute;set, por mi y por la memoria de mam&aacute;. En los cuatro a&ntilde;os que me llev&oacute; este libro escrib&iacute; y reescrib&iacute;, exorcis&eacute; much&iacute;simas broncas. La &uacute;ltima versi&oacute;n es un texto amoroso,&nbsp; la reconstrucci&oacute;n de mi vida con los retazos de memoria de todos mis familiares: un texto colectivo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Las intervenciones que me hicieron fueron estéticas, ninguna guardaba urgencia de vida. Las cirugías que llevo en mi cuerpo son el resultado de una sociedad sin feminismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os de escritura me acompa&ntilde;&oacute; una pregunta frecuente: &iquest;a qui&eacute;n le va a importar mi historia? Ahora tengo una respuesta aproximada. Sin darme cuenta, <em>Ese que fui</em> liber&oacute; a muchos de los que guardaban el secreto. Me reencontr&eacute; con amigas de la adolescencia a las que nunca les pude contar lo que estaba pasando, y pudieron al menos entender algunos de mis comportamientos o el origen de mi alejamiento. Pude hablar por primera vez con ex parejas y contarles la verdad. Recib&iacute; mensajes de personas que pasaron por situaciones similares y al leer el libro se sintieron por primera vez reflejadas en otras vivencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una particularidad de las infancias intersex es que fuimos criados creyendo que no hab&iacute;a otros con las mismas vivencias. Creer que una est&aacute;s sola es abrumador, no tener un par para charlar por momentos resulta insoportable. Ahora que lo escribo, que lo cuento en radios, que mis amigos saben m&aacute;s de mi, que leo en titulares de entrevistas que me hicieron (&ldquo;Naci&oacute; intersexual y narra c&oacute;mo la mutilaron para que fuera &rdquo;normal&ldquo;, &rdquo;Con el feminismo y la ESI pude saber que mi cuerpo era diferente&ldquo;), siento un profundo orgullo. Este libro lo pude escribir porque fui acompa&ntilde;ada por un marco socio-cultural propicio para producir una narrativa de g&eacute;nero inclusiva y modelo a nivel mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde que pude hablar encontr&eacute; pares, organizaciones intersexuales que luchan para que las generaciones futuras no padezcan las vejaciones por las que tuvimos que pasar. Una de ellas es Potencia Intersex, que est&aacute; constituida por activistas de todo el pa&iacute;s y de la regi&oacute;n. Trabajan todos los d&iacute;as para que se dejen de realizar intervenciones para &lsquo;normalizar&rsquo; los cuerpos de las personas intersex, con el solo fin de que encajen dentro de los conceptos binarios de cuerpo masculino o femenino. Desde Potencia amplifican las voces, dan marco social y pol&iacute;tico a la causa. Dan talleres en todo el pa&iacute;s y apoyo a personas que a&uacute;n no han podido salir de la opresi&oacute;n. Es importante saber que la intersexualidad no es una enfermedad, tampoco define el g&eacute;nero: una persona intersex puede ser hetero, gay, lesbiana, trans, bisexual o asexual, y puede identificarse como mujer, hombre, ambas o ninguna.&nbsp;
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                Candelaria Schamun pudo empezar a contar lo que le había pasado a partir de un Encuentro Nacional de Mujeres.                            </span>
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        El a&ntilde;o pasado mi sobrina tuvo que elegir un libro para hacer un trabajo pr&aacute;ctico para la escuela. Supe que llev&oacute; al aula <em>Ese que fui</em>. Y fue el mayor reconocimiento de mi vida. Este libro est&aacute; dedicado a mis sobrinos, a mis hermanos que por mi situaci&oacute;n de salud vieron interrumpida gran parte de su ni&ntilde;ez. Es un reconocimiento a mis padres que hicieron todo lo que estuvo a su alcance para darme una infancia feliz (y lo lograron). <strong>Porque, pese a todas las situaciones dolorosas, fui feliz. </strong>Y ahora entiendo que, sin justificarlos, ellos guardaron silencio para protegerse o pusieron en pr&aacute;ctica lo aprendido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que escuch&eacute; la palabra feminismo fue en 2008 en la redacci&oacute;n del diario Cr&iacute;tica de la Argentina. La periodista, escritora y amiga Luciana Peker todos los d&iacute;as peleaba para que se publicaran notas sobre violencia de g&eacute;nero. En ella encontr&eacute; mi primer refugio para poder hablar sobre ese &ldquo;caso&rdquo; que me atormentaba. Una noche, a la salida del diario sobre la calle Maip&uacute;, sal&iacute; del closet: fue Luciana la primera persona que supo que era lesbiana. Y me acompa&ntilde;&oacute;, como acompa&ntilde;&oacute; a tantas a salir de la oscuridad y a conquistar derechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora que estamos en un momento regresivo, en donde el feminismo es acusado como el responsable de todos los males de la sociedad, es momento de redoblar la apuesta como respuesta contracultural.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este 8 de marzo, una de las grandes referentes del movimiento, no estar&aacute; en las calles argentinas. En los &uacute;ltimos meses Luciana fue perseguida, amenazada y hostigada en redes, ya sin libertad para escribir en Argentina y para resguardar su integridad f&iacute;sica tuvo que emigrar a Espa&ntilde;a. Es por ella, es por todas las que fuimos, por las generaciones que vienen, por las que fueron v&iacute;ctimas de femicidios, por las que siguen oprimidas, que volvemos a salir a las calles a cuidar nuestras conquistas y pelear por lo que falta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Luciana: &ldquo;Lo que hay que lograr es que las mujeres est&eacute;n enteras, que no nos quiebren, que no nos dejen solas y que tanto los organismos internacionales y los pa&iacute;ses que se consideran democr&aacute;ticos, como la cooperaci&oacute;n feminista puedan respaldar y colaborar para que la palabra de las mujeres y de la diversidad sexual no vuelva a quedar silenciada y castigada por haber hablado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candelaria Schamun]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mutilaciones-genitales-bebes-intersex-intervenciones-medicas-gobierno-no-opone_129_12030440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 22:42:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mutilaciones genitales a bebés intersex: las intervenciones médicas a las que el Gobierno no se opone]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Candelaria  Schamun,Feminismos,Intersex]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo también soy Imane Khelif]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imane-khelif_129_11568338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25ddb771-706d-4565-817d-973b49a6ccb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo también soy Imane Khelif"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Candelaria Schamun nació con un problema congenito que hizo que al nacer creyeran que era varón. Fue mutilada a lo largo de varias operaciones para que su cuerpo se parezca a lo "normal". Contó su historia en un libro y aquí reflexiona sobre lo ocurrido con Imane Khelif, la boxeadora argelina acusada falsamente de ser hombre.</p><p class="subtitle">Mi ADN masculino, las boxeadoras de París y los 19 posteos del Presidente</p></div><p class="article-text">
        Je suis <strong>Imane Khelif</strong>. Siento el deseo de estampar su cara en una remera, en un buzo, un stencil con su sonrisa victoriosa, su pu&ntilde;o levantado en el medio del ring. Je suis Imane Khelif. Yo tambi&eacute;n soy Imane Khelif.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jam&aacute;s me sub&iacute; a un ring. Ni siquiera me puse guantes de boxeo. Es m&aacute;s, no soporto ver una pelea. Soy Candelaria Schamun, soy periodista. Y soy intersex.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando nac&iacute; creyeron que era un var&oacute;n sin test&iacute;culos descendidos. Durante un mes me llam&eacute; Esteban. Nac&iacute; con hiperplasia suprarrenal cong&eacute;nita tipo perdedora de sal. Esa condici&oacute;n de salud alter&oacute; la apariencia de mis genitales externos: mi cl&iacute;toris sobrepasaba los l&iacute;mites &ldquo;de la normalidad m&eacute;dica&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; hicieron? Me lo mutilaron para encajar en una sociedad que no soporta ambig&uuml;edades ni cuerpos diversos. Luego vinieron tres cirug&iacute;as m&aacute;s. Todas me dejaron secuelas que, hasta hoy, las sigo padeciendo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Candelaria Schamun, es intersex, fue sometida a cuatro operaciones para que fuera &quot;normal&quot;. Lo cuenta en su libro &quot;Ese que fui&quot;."
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            <span class="title">
                Candelaria Schamun, es intersex, fue sometida a cuatro operaciones para que fuera &quot;normal&quot;. Lo cuenta en su libro &quot;Ese que fui&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 2023 publiqu&eacute; el libro <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/candelaria-schamun-historia-mutilacion-feminismos_129_10990704.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ese que fui, expediente de una rebeli&oacute;n corporal (Penguin Random House)</a>. Investigu&eacute; mi propia identidad y ahora asumo con orgullo que soy intersex: Esteban tambi&eacute;n me constituye. Romp&iacute; el pacto de silencio, liber&eacute; a mi mam&aacute;, a mi pap&aacute; y a mi misma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta d&oacute;nde un cuerpo puede resistir para encajar en la normalidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, por verg&uuml;enza guard&eacute; silencio. Me identifico con Khelif; en palabras de la boxeadora argelina: &ldquo;Frecuentemente sufr&iacute; bullying por mi apariencia, resist&iacute; y continu&eacute; a pesar de todo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Argelia las narrativas de g&eacute;nero y el colectivo LGTBIQ+ son criminalizados y perseguidos: Seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado &ldquo;En Argelia se criminaliza la homosexualidad o cualquier expresi&oacute;n o identidad de g&eacute;nero distinta a la cis heterosexualidad&rdquo;. En Argentina no estamos muy lejos: de un tiempo a esta parte los feminismos son cancelados, las narrativas de g&eacute;nero censuradas y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas desfinanciadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/guerra-ideologica-redes-paso-realmente-boxeadora-argelina-desato-furia-milei_1_11566035.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El pol&eacute;mico caso Khelif&rdquo; expuso, una vez m&aacute;s, dosis alt&iacute;simas de odio e ignorancia. </a>&iquest;Es mujer? &iquest;Es var&oacute;n? &iquest;Es trans? &iquest;Es intersex? Una autopsia a cielo abierto, la maldad expuesta en tuits y en comentarios de Instagram. Desde el presidente de la Argentina hasta la primera ministra de Italia, el due&ntilde;o de X, cientos de miles de haters, de periodistas que opinan con una liviandad e ignorancia que me asusta, pero que por sobre todo me entristece much&iacute;simo. Insisto: &iquest;Hasta d&oacute;nde un cuerpo puede resistir para encajar en la normalidad?&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante años me acompañó una vergüenza espantosa, me creía un monstruo, un ser indecible. Es por eso que guardé silencio: por miedo a todo ese odio que hoy desparraman contra Imane Khelif.  Mamá murió sin poder hablar del “caso” que la atormentó gran parte de su vida.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os me acompa&ntilde;&oacute; una verg&uuml;enza espantosa, me cre&iacute;a un monstruo, un ser indecible. Es por eso que guard&eacute; silencio: por miedo a todo ese odio que hoy desparraman contra Imane Khelif. Guardar silencio es un trabajo de todos los d&iacute;as. Mam&aacute; muri&oacute; sin poder hablar del &ldquo;caso&rdquo; que la atorment&oacute; gran parte de su vida y ahora entiendo que fue para protegerme de tanta maldad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi verg&uuml;enza era tal que ni siquiera me animaba a hacer un Papanicolaou ni enfrentarme a una simple consulta m&eacute;dica. Hasta que conoc&iacute; a Julieta Tkatch, m&eacute;dica especialista en endocrinolog&iacute;a y coordinadora del Sector Suprarrenal del Servicio de Endocrinolog&iacute;a del Hospital Durand. Ahora, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, le consult&eacute; por el caso Khelif: &ldquo;El debate parte de lo desconocido, no podemos suponer lo que no sabemos. Las causas de mayor o menor producci&oacute;n de testosterona, incluyen un tumor productor de testosterona, la hiperplasia suprarrenal cong&eacute;nita, el s&iacute;ndrome de ovario poliqu&iacute;stico o un hiperandrogenismo idiop&aacute;tico (no se conoce la causa)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Marina Elichiry, M&eacute;dica especialista en Medicina General y Familiar y aliada del colectivo intersex, &ldquo;evidentemente lo que preocupa no es la ventaja que puedan tener lxs atletas ol&iacute;mpicos que, de hecho, son las personas con m&aacute;s ventajas del mundo para cada deporte, motivo por el cual llegan a la cima mundial. Lo que preocupa es que las mujeres sigan siendo femeninas, que se depilen aunque tengan barba naturalmente, que se excluyan aunque tengan testosterona naturalmente, y preferentemente se victimicen como hizo la italiana en vez de competir&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as, en alguna parte del mundo nacer&aacute;n beb&eacute;s intersex, muchos ser&aacute;n mutilados, muchos otros sufrir&aacute;n bullying por su aspecto f&iacute;sico; ser&aacute;n intervenidos sin su consentimiento y har&aacute;n tratamientos dolorosos. Otros tantos ser&aacute;n excluidos de competencias deportivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insisto, una vez m&aacute;s, hasta el cansancio: &iquest;Hasta d&oacute;nde un cuerpo puede resistir para encajar en la normalidad? 
    </p><p class="article-text">
        <em>CS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candelaria Schamun]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imane-khelif_129_11568338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Aug 2024 03:01:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yo también soy Imane Khelif]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Candelaria  Schamun,Intersex,Homofobia,Imane Khelif]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El derecho a vivir en el cuerpo propio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/derecho-vivir-cuerpo-propio_132_10682640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ec8d540-e177-40b8-bd18-48909a25a2cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El derecho a vivir en el cuerpo propio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La categoría es una diversidad en sí misma: hay más de 40 tipos de intersexualidad. Pero la mayoría tienen en común la violencia de profesionales médicos que buscan “soluciones” quirúrgicas. Incluso sin consentimiento. </p></div><p class="article-text">
        Tu mam&aacute; puede ser intersex. Esa persona que baila en un concierto puede ser intersex. La persona que te gusta puede ser intersex. Tu hermana puede ser intersex. Vos pod&eacute;s ser intersex.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seg&uacute;n la ONU, el 1.7% de la poblaci&oacute;n global nace con rasgos intersexuales, una cifra comparable a la cantidad de personas pelirrojas que habitan el mundo.</strong> Aunque se cree que ese n&uacute;mero puede aumentar debido a que muchas diversidades corporales no est&aacute;n inclu&iacute;das en ese porcentaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se entiende por intersexualidad a la diversidad corporal que se puede manifestar en los genitales, las g&oacute;nadas, las hormonas o los cromosomas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD): hay tipificadas m&aacute;s de 40 variaciones intersex, que err&oacute;neamente tienden a abordarse como &ldquo;patolog&iacute;as&rdquo;. Estas caracter&iacute;sticas pueden ser visibles en el nacimiento, otras veces aparecen en la pubertad, en otras ocasiones no son f&iacute;sicamente evidentes y en otras no detectarse nunca en la vida. La intersexualidad no es una enfermedad, tampoco define el g&eacute;nero: una persona intersex puede ser hetero, gay, lesbiana, trans, bisexual o asexual, y puede identificarse como mujer, hombre, ambas o ninguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las principales luchas del movimiento son detener las mutilaciones genitales, las intervenciones quir&uacute;rgicas cosm&eacute;ticas y ciertos tratamientos hormonales, que en algunos casos, solo sirven para modificar el aspecto corporal.</strong> Estas invasiones en la mayor&iacute;a de los casos se hacen sin consentimiento de la persona intersex.&nbsp; En Argentina una de las principales deudas del Estado es el tratamiento legislativo y la aprobaci&oacute;n de la Ley de Protecci&oacute;n Integral de las Caracter&iacute;sticas Sexuales, herramienta necesaria para poner fin a las violaciones en los Derechos Humanos de las personas intersexuales. &ldquo;Todos los d&iacute;as en todas partes del mundo se practican estas intervenciones para &lsquo;normalizar&rsquo; los cuerpos de beb&eacute;s, ni&ntilde;es y adolescentes para que encajen dentro de los conceptos binarios de cuerpo masculino o femenino&rdquo;, manifiestan desde Potencia Intersex, una de las organizaciones de Argentina.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Tortura y tab&uacute;&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Ale L&oacute;pez Bemsch naci&oacute; en 1989 en San Miguel de Tucum&aacute;n y es Director del Comit&eacute; Intersex de la Asociaci&oacute;n Internacional de Lesbianas Gays Bisexuales Trans e Intersex para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (ILGALAC). &ldquo;Las intervenciones terminaron cuando cumpl&iacute; 15. <strong>Me torturaron. El m&eacute;dico exigi&oacute; que no le dijera a nadie, si alguien preguntaba ten&iacute;a que decir que la cirug&iacute;a era por c&aacute;ncer de ovario.</strong> Lo cumpl&iacute; al pie de la letra&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n hoy, sufre las consecuencias: el a&ntilde;o pasado le sacaron hilos de sutura que quedaron dentro de su cuerpo y debe usar productos para cicatrizar las heridas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marina Elichiry es activista, lesbiana y m&eacute;dica especialista en Medicina General y cuidados paliativos. Mientras estudiaba Medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) conoci&oacute; las demandas del movimiento intersex a trav&eacute;s del testimonio de Mauro Cabral -activista argentino por los derechos de las personas <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Intersexualidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intersex</a> y trans-. &ldquo;Por suerte fue antes de que abordaran el tema en la UBA&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se entiende por intersexualidad a la diversidad corporal que se puede manifestar en los genitales, las gónadas, las hormonas o los cromosomas. Hay más de 40 tipos de variaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A&uacute;n recuerda el d&iacute;a en que el tema lleg&oacute; a las aulas. Fue durante una clase de &ldquo;patolog&iacute;as mentales&rdquo;, en la c&aacute;tedra de Medicina Legal, cuando el profesor habl&oacute; sobre transexualidad, homosexualidad e intersexualidad, en un marco patol&oacute;gico, &ldquo;casi como si fuera un delito&rdquo;. <strong>&ldquo;El profesor era cirujano y dec&iacute;a &lsquo;al fin y al cabo es m&aacute;s f&aacute;cil hacer mujeres porque solamente hay que cortar, en general se hace eso con estas personas&rsquo;&rdquo;, </strong>cuenta. Marina lo enfrent&oacute; y le dijo que las personas intersex luchaban organizadas, y que se opon&iacute;an a esas intervenciones no consentidas. &ldquo;El profesor me humill&oacute;, mis compa&ntilde;eres me abuchearon, me par&eacute; y me fui de la c&aacute;tedra&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Marina, en 2014 en el Hospital Garrahan definieron un lineamiento interno, eso puede marcar precedente en otros centros de referencia que siguen practicando cirug&iacute;as mutilantes. En el Garrahan ya no se practican clitoroplastias y clitorectomias, en algunos casos se siguen haciendo vaginoplastias, &ldquo;pero siguen defendiendo a capa y espada, al igual que otros hospitales, las cirug&iacute;as de hipospadias&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Soluciones&rdquo; cosm&eacute;ticas y prepotencia m&eacute;dica&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona nace - cuenta Marina- si en controles detectan caracter&iacute;sticas genitales que no cumplen con los est&aacute;ndares de normalidad m&eacute;dica, la derivan a un centro de referencia pedi&aacute;trica &ldquo;es ah&iacute; donde se opera, se mutila y se realizan estas cirug&iacute;as no consentidas a los reci&eacute;n nacidos. <strong>Lo primero que se les ofrece a las familias son operaciones cosm&eacute;ticas&rdquo;&nbsp;</strong>
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                    alt="Después del silencio. Ale hoy dirige el l Comité Interserx de la Asociación Internacional ILGALAC."
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                Después del silencio. Ale hoy dirige el l Comité Interserx de la Asociación Internacional ILGALAC.                            </span>
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        Para Marina una ley ser&iacute;a fundamental para que estas cirug&iacute;as se terminen porque los profesionales tienen miedo a las demandas judiciales, &ldquo;Hay cirujanas pediatras j&oacute;venes que est&aacute;n haciendo fuerza para modificar ciertas pr&aacute;cticas, un choque generacional con los que siguen creyendo que las cirug&iacute;as son el camino correcto. La intersexualidad no es una enfermedad, las personas intersex deben tener acceso a la salud y a todos los estudios y recursos que sean necesarios para asegurarse que no necesitan alg&uacute;n estudio m&eacute;dico espec&iacute;fico&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; ten&eacute;s ah&iacute;?&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Durante su infancia, Ale L&oacute;pez Bemsch deseaba encontrar a otra persona como &eacute;l. Que as&iacute; como hab&iacute;a chicos rubios y con anteojos, en otro barrio habr&iacute;a alguien como &eacute;l: con esa voz tan baja, con su fisonom&iacute;a que no era acorde a sus amigas.<strong> &ldquo;Cuando nac&iacute; me inscribieron como Cecilia Alejandra, a mi mam&aacute; los m&eacute;dicos le dijeron que yo ten&iacute;a hiperplasia suprarrenal cl&aacute;sica y que para ser 100% Cecilia hab&iacute;a que hacer ciertas cosas&rdquo;, </strong>cuenta. En la pubertad el comentario de las vecinas era &ldquo;&iquest;por qu&eacute; tiene la voz gruesa? &iquest;Por qu&eacute; se comporta como un chico?&rdquo;. Ten&iacute;a m&aacute;s resistencia al deporte, no ten&iacute;a pechos, no usaba corpi&ntilde;o; mientras todas sus amigas calzaban 36, a los 12, Ale usaba zapatillas 40. &ldquo;&iexcl;Yo era feliz! Me dec&iacute;an &lsquo;deforme, ovni, &iquest;Sos un chico? &iquest;una chica?&rsquo;... Mi pubertad fue un caos, porque me daba cuenta que verdaderamente no encajaba. Pero yo era libre&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la adolescencia Ale y su mamá llegaron a un medico. Les dijo que padecía &quot;una deformidad&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Un d&iacute;a cualquiera, Ale sali&oacute; de su habitaci&oacute;n para ir al ba&ntilde;o. La tela ajustada de la bombacha le marcaba los genitales. Su mam&aacute; se sorprendi&oacute;</strong>:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qu&eacute; ten&eacute;s ah&iacute;? &iquest;Qu&eacute; ten&eacute;s? Vamos al m&eacute;dico que te va a explicar - dijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, &iquest;qu&eacute; me tiene que explicar? - le contest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La madre busc&oacute; entre los mejores ginec&oacute;logos, endocrin&oacute;logos y ur&oacute;logos pedi&aacute;tricos de Tucum&aacute;n. Hasta que llegaron al consultorio de una de las &ldquo;eminencias m&eacute;dicas de la Provincia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ale y su mam&aacute; escucharon en silencio las palabras del especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No existe otra persona como vos en ninguna parte. Padec&eacute;s una deformidad. Hay que hacerte estudios: resonancia, tomograf&iacute;a de manos, cistoscopia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ale miraba sin entender lo que el m&eacute;dico dec&iacute;a. Adem&aacute;s le recet&oacute; que fuera a una psic&oacute;loga para charlar sobre &ldquo;ciertos temas&rdquo;. &ldquo;La psic&oacute;loga no consider&oacute; c&oacute;mo me sent&iacute;a cuando hablaba con ella. Cuando le dije que a mi me gustaban las chicas, la psic&oacute;loga me dio un consejo: &lsquo;&iquest;por qu&eacute; no tom&aacute;s alcohol y vas a un boliche heterosexual y te acost&aacute;s con un chico? Capaz que teniendo mucho sexo con hombres te termina gustando&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en todo el mundo celebraba el d&iacute;a de los enamorados, el 14 de febrero de 2003 Ale ingres&oacute; por &uacute;ltima vez a un quir&oacute;fano. <strong>Supuestamente le har&iacute;an unos de los tantos estudios recetados por el especialista. Pero le mintieron: en realidad se trataba de una cirug&iacute;a que dur&oacute; 10 horas.</strong> Estuvo un mes internado, la primera semana bajo los efectos de calmantes para que no sintiera dolor. Cuando despert&oacute;, a la primera persona que vio fue a la psic&oacute;loga. &ldquo;No te mir&eacute;s de la cintura para abajo&rdquo;, le aconsej&oacute; la terapeuta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ale recuerda los &ldquo;ojos de susto&rdquo; de los enfermeros cuando lo ba&ntilde;aban. Ten&iacute;a la entrepierna inflamada, un dolor insoportable. Su mam&aacute;, al ver semejante hinchaz&oacute;n, llorando y gritando le implor&oacute; al m&eacute;dico: &ldquo;&iquest;Esta inflamaci&oacute;n bajar&aacute;?&rdquo;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Derecho a la informaci&oacute;n y derecho al placer&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        De todo lo que le hicieron se enter&oacute; mucho tiempo despu&eacute;s, cuando decidi&oacute; reconstruir la verdad e investigar su propia vida. Antes de la operaci&oacute;n le dijeron que le har&iacute;an una cistoscopia, un estudio habitual en su rutina m&eacute;dica. Pero en realidad le realizaron una intervenci&oacute;n para que sus genitales se adecuaran a los de una mujer. Cortaron un pedazo de intestino para hacerle la cavidad vaginal. Ten&iacute;a todo el abdomen lleno de gasas. &ldquo;<strong>Antes de la cirug&iacute;a sent&iacute;a placer, el placer que no siento ahora. </strong>Antes de la &uacute;ltima cirug&iacute;a mi genitalidad me permit&iacute;a sentir cosas, pero con la intervenci&oacute;n me provocaron da&ntilde;os irreparables&rdquo;, dice Ale.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego vinieron las infecciones urinarias y en los genitales, las terapias hormonales.&nbsp; Un d&iacute;a, despu&eacute;s de tantas dudas, se anim&oacute; y le pregunt&oacute; a su mam&aacute; c&oacute;mo se llamaba lo que ten&iacute;a:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; No lo vas a entender, tu diagn&oacute;stico es hiperplasia suprarrenal cl&aacute;sica o hermafroditismo verdadero - le contest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ale busc&oacute; en internet y se encontr&oacute; con Br&uacute;jula Intersexual, una organizaci&oacute;n intersex. ley&oacute; en voz alta: &ldquo;Intersexualidad no es igual a hermafroditismo&rdquo;. Encontr&oacute; historias muy parecidas a su propia vivencia. Se comunic&oacute; con una de las administradoras de la p&aacute;gina y decidi&oacute; cambiar de ginec&oacute;loga.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando fue a buscar su historia clínica, se la negaron. A través de Justicia Intersex-organización argentina por los derechos de las personas intersex- presentaron un amparo para conseguirla. Sólo le dieron una hoja en donde figuraba análisis de sangre.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En la primera consulta relat&eacute; todo lo que recordaba, las cirug&iacute;as, los estudios. Necesitaba respuestas&rdquo;, dice. <strong>Cuando fue a buscar su historia cl&iacute;nica, se la negaron. A trav&eacute;s de Justicia Intersex-organizaci&oacute;n argentina por los derechos de las personas intersex- presentaron un amparo para conseguirla. S&oacute;lo le dieron una hoja en donde figuraba an&aacute;lisis de sangre</strong>. Es decir, seg&uacute;n los registros del sistema de salud, nunca hubo intervenciones, ni tratamientos con hormonas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando la nueva endocrin&oacute;loga analiz&oacute; los estudios de sangre, le dijo que no ten&iacute;a hiperplasia suprarrenal cong&eacute;nita y ten&iacute;a que hacerse nuevos an&aacute;lisis. En el laboratorio se asombraron con el resultado: su DNI dec&iacute;a que era Cecilia Alejandra, pero su cariotipo era masculino XY. La endocrin&oacute;loga le dijo entonces que ten&iacute;a &ldquo;disgenesia gonadal&rdquo;. Luego de una resonancia se dieron cuenta que, cuando ten&iacute;a un a&ntilde;o y medio, a su mam&aacute; le mintieron. Le hab&iacute;an dicho que ten&iacute;a una hernia y que deb&iacute;an operar, cuando en realidad le extirparon test&iacute;culos u ovarios, jam&aacute;s lo sabr&aacute;. <strong>&ldquo;Nunca me sent&iacute; una chica, por la Ley de Identidad de G&eacute;nero pude cambiar mi identidad&rdquo;</strong>, dice.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Recuerdo de la tortura</strong></h3><p class="article-text">
        Giuliana del Mar es la m&aacute;s grande de tres hermanas. Fue la primera hija y la primera nieta de una familia numerosa. Es profesora de teatro y activista en Potencia Intersex. Cuando ten&iacute;a 13 a&ntilde;os, mientras se cambiaba para ir al cumplea&ntilde;os de una amiga, su mam&aacute; le dijo que ten&iacute;an que hablar. Se sent&oacute; en la cama y como pudo, habl&oacute;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Hija, no ten&eacute;s que esperar m&aacute;s la menstruaci&oacute;n. Vos naciste sin ovarios y sin &uacute;tero. Eso te impedir&aacute; menstruar y quedar embarazada -.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se le vino el mundo abajo. Estaba tan triste y confundida que decidi&oacute; no ir al cumplea&ntilde;os. La madre lloraba, mientras revelaba los detalles. Giuliana escuchaba en silencio y empezaba a entender el motivo de todas las revisiones y estudios m&eacute;dicos. Le dijo que, en una de esas operaciones, le hab&iacute;an sacado las g&oacute;nadas. Sin embargo, a esa edad, ella no sab&iacute;a que las g&oacute;nadas eran test&iacute;culos no descendidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Record&oacute; entonces que a los ocho a&ntilde;os sinti&oacute; una molestia en la ingle. Su mam&aacute; la revis&oacute; y not&oacute; que ten&iacute;a una leve inflamaci&oacute;n. Entonces fueron a una consulta m&eacute;dica al hospital del pueblo. <strong>&ldquo;Los m&eacute;dicos que me atendieron dijeron que era una hernia inguinal, lo definieron como algo &lsquo;s&uacute;per simple&rsquo;&rdquo;, recuerda. Sin hacerle ni una ecograf&iacute;a ni estudios complementarios, la operaron. No era una hernia: le extirparon un test&iacute;culo. </strong>&ldquo;Para excusarse dijeron que, cuando abrieron &lsquo;salt&oacute; para afuera&rsquo;&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Giuliana la derivaron a C&oacute;rdoba Capital y all&iacute; comenz&oacute; una seguidilla interminable de estudios: cariotipo, una y otra vez ex&aacute;menes genitales y un estudio muy doloroso e invasivo: la cistouretrograf&iacute;a. Dice que nunca se olvidar&aacute; del nombre de esa pr&aacute;ctica ni del dolor que sinti&oacute; cuando se lo hicieron: &ldquo;Consiste en introducir una sonda por la uretra y env&iacute;an l&iacute;quido para controlar los conductos urinarios, mientras sacan radiograf&iacute;as. Ten&iacute;a que orinar y detener la micci&oacute;n, una y otra vez. <strong>Esa fue una de las tantas torturas que viv&iacute;</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un comit&eacute; de bio&eacute;tica formado especialmente por su caso, analiz&oacute; si hab&iacute;a que extirpar o no el segundo test&iacute;culo. En esas reuniones m&eacute;dicas expusieron -sin consentimiento- su identidad, mostrando fotos de su cara, de su cuerpo, de sus genitales. Programaron la segunda cirug&iacute;a, a ella le dijeron que era otra hernia. &ldquo;A mi mam&aacute; los m&eacute;dicos le fueron contando todo. Desde que pap&aacute; muri&oacute; ella se encarg&oacute; de la familia, Al verla tan triste, los m&eacute;dicos le dec&iacute;an que se quedara tranquila porque yo estaba sana, a la distancia ese discurso m&eacute;dico lo veo un tanto psic&oacute;pata, porque le dec&iacute;an &lsquo;tu hija no est&aacute; enferma&rsquo;, pero por otro lado me revisaban hasta el cansancio y me met&iacute;an c&aacute;maras por todo mi cuerpo&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Encontrar la identidad en YouTube</strong></h3><p class="article-text">
        Entre los 13 y los 14, Giuliana tambi&eacute;n comenz&oacute; terapia. La psic&oacute;loga ten&iacute;a encuentros con la endocrin&oacute;loga tratante. En una sesi&oacute;n, Giuliana hizo una lista de las dudas, la primera: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se llama lo que tengo?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La doctora me explic&oacute; que se llamaba S&iacute;ndrome de Morris, que era intolerante a la testosterona. Y le pregunt&eacute;: &iquest;y qu&eacute; tengo adentro? <strong>Ella hizo un dibujo muy rudimentario de un &uacute;tero y ovarios e hizo una cruz enorme, lo tach&oacute; y me dijo &lsquo;de esto vos no ten&eacute;s nada</strong>&rsquo;&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, Giuliana estaba buscando en Youtube videos para abordar conceptos b&aacute;sicos de Educaci&oacute;n Sexual Integral en sus clases de teatro. All&iacute; apareci&oacute; la palabra intersexualidad y su compa&ntilde;ero de ese momento la mir&oacute; y le dijo &ldquo;<strong>&iquest;che, pero vos ser&iacute;as intersex?</strong>&rdquo;. Continuaron en la b&uacute;squeda y encontraron videos de Mauro Cabral, que fueron &ldquo;todo un descubrimiento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2019 fue al Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries y por primera vez se sinti&oacute; abrazada por la sociedad. Lo sinti&oacute; como una forma de resignificar su cuerpo, sus vivencias, su identidad y darle una vuelta colectiva y pol&iacute;tica a su historia. &ldquo;A una persona que a&uacute;n se encuentra oprimida les dir&iacute;a que intenten salir de la soledad, que somos un mont&oacute;n, que estamos por todos lados, y que <strong>hablar de que existimos es una gran forma de dar batalla a un mundo que vulnera nuestros derechos humanos</strong>&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Giuliana la preocupaci&oacute;n que maneja el sistema m&eacute;dico para normalizar los cuerpos de reci&eacute;n nacidos o adolescentes, no tiene sentido. &ldquo;A los m&eacute;dicos los mandar&iacute;a a estudiar consentimiento, que puedan poner por encima la integridad de la vida y no priorizar tratamientos cosm&eacute;ticos. Lo que me hicieron a mi no fue necesario. Los test&iacute;culos no descendidos tienen casi el mismo porcentaje de tumoraci&oacute;n que uno funcionando normalmente. Hoy se los decide dejar porque eso permite no tener que tomar medicaci&oacute;n de por vida para sustituir los estr&oacute;genos que producen. Yo tengo que tomar estr&oacute;genos de por vida, y medicaci&oacute;n para combatir la osteoporosis que tuve en la adolescencia&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ansiedad por definir</strong></h3><p class="article-text">
        Be es artista y gestora cultural, y es parte de la Red Plurinacional Intersex.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, le explicaron que su canal vaginal era &ldquo;muy poco profundo&rdquo; y que &ldquo;para tener una vida plena, sexual, y casarme,&nbsp; ten&iacute;an que hacerle una cirug&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Me dijeron &lsquo;es con tu propia piel, lo hac&eacute;s ahora y te olvid&aacute;s, pero no vas a poder tener hijos de manera biol&oacute;gica&rsquo;&rdquo;, recuerda. &ldquo;Por mi diversidad corporal tengo un ri&ntilde;&oacute;n en herradura y problemas en la espalda, adem&aacute;s puede traer consecuencias en el esqueleto, en la audici&oacute;n y en el coraz&oacute;n, pero nunca me dijeron eso: la centralidad siempre fue la genitalidad&rdquo;, revela. <strong>A los 15 decidi&oacute; operarse, pero no habl&oacute; con nadie y dio por cerrado el tema. Cree que fue por verg&uuml;enza. </strong>Reci&eacute;n a los 29, leyendo a Mauro Cabral, entendi&oacute; que era intersex. &ldquo;Eso me trajo un cambio muy grande en mi vida&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Be hace activismo desde el backstage porque a&uacute;n le cuesta la exposici&oacute;n. Ella se encarg&oacute; de la prensa de la Ley de Protecci&oacute;n de Caracter&iacute;sticas Intersexuales, la comunicaci&oacute;n en redes y producci&oacute;n de material y contenido para la Red Plurinacional Intersex. Adem&aacute;s hizo una tesis de su diversidad corporal desde un punto de vista social, derechos humanos y de g&eacute;nero.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A los 15 Be decidió operarse pero no lo habló con nadie. Cree que fue por vergüenza. Casi 15 años más tarde supo que era intersex.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando era adolescente, Be ley&oacute; en internet el porcentaje de personas mujeres que ten&iacute;an su misma diversidad corporal: 1 cada 4000 o 5000. Una vez en un recital en el estadio de River, hizo la cuenta de cu&aacute;ntas personas podr&iacute;an tener su misma diversidad. &ldquo;La ra&iacute;z del problema tiene que ver con la expectativa de normalidad y la divisi&oacute;n sexo gen&eacute;rica de la sociedad. Si pudi&eacute;ramos aceptar que una persona pueda elegir m&aacute;s adelante c&oacute;mo quiere que se vea su cuerpo y no haya necesidad de tomar una decisi&oacute;n por esa persona no existir&iacute;a ese problema. Corre una ansiedad por definir los sexos, una suerte de p&aacute;nico a los cuerpos distintos. Es urgente que se apruebe la ley porque prohibir&iacute;a de manera tajante las intervenciones; pero tambi&eacute;n debe haber un cambio social. Muchas personas por ser intersex les cuesta conseguir trabajo, acceder a la educaci&oacute;n o simplemente circular con una identidad que no es le&iacute;da de una manera normativa. Adem&aacute;s se fuerza una identidad de g&eacute;nero a trav&eacute;s de las cirug&iacute;as. Hacer la lectura pol&iacute;tica me abri&oacute; la cabeza&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las cirug&iacute;as pl&aacute;sticas que se realizan a personas intersex no tienen justificaci&oacute;n m&eacute;dica</strong>, hay estudios en donde se demuestra que el resultado no mejora la funcionalidad ni la calidad de vida. Sobran los testimonios de personas intersex que padecieron cirug&iacute;as en la ni&ntilde;ez, que a&uacute;n padecen las consecuencias de las intervenciones sobre sus cuerpos y los traumas que los acompa&ntilde;ar&aacute;n durante el resto de sus vidas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CS/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candelaria Schamun]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/derecho-vivir-cuerpo-propio_132_10682640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Nov 2023 03:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El derecho a vivir en el cuerpo propio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexualidad,Derechos]]></media:keywords>
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