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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Tribuna]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Tribuna]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Estimaciones macroeconómicas y gasto público: aprendizajes de 2026 para el Presupuesto 2027]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/estimaciones-macroeconomicas-gasto-publico-aprendizajes-2026-presupuesto-2027_129_13567143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eeef4878-333f-48ee-b508-6a2d8c7e1832_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x656y257.jpg" width="1200" height="675" alt="Estimaciones macroeconómicas y gasto público: aprendizajes de 2026 para el Presupuesto 2027"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre la inflación subestimada y la meta de equilibrio fiscal, el gasto social cerraría 2026 unos 7 puntos real por debajo de lo votado, mientras la SIDE casi duplicó su presupuesto. Qué deja esa experiencia para el debate sobre los gastos del año próximo.</p></div><p class="article-text">
        En 2025, luego de dos a&ntilde;os de pr&oacute;rrogas, el Congreso aprob&oacute; un nuevo presupuesto nacional para 2026. Sin embargo, las prioridades votadas para este a&ntilde;o no necesariamente se ver&aacute;n reflejadas de la misma manera cuando se llegue a diciembre. Si no hay nuevas modificaciones, el gasto destinado a Servicios Sociales cerrar&iacute;a alrededor de 7 puntos por debajo, en t&eacute;rminos reales, de lo previsto originalmente. Y dentro de esa finalidad, la situaci&oacute;n es todav&iacute;a m&aacute;s desigual: mientras algunas pol&iacute;ticas recibieron refuerzos, otras perdieron recursos incluso en t&eacute;rminos nominales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? El Presupuesto 2026 combin&oacute; dos elementos que resultaron determinantes durante su ejecuci&oacute;n. Por un lado, estableci&oacute; que el ejercicio deb&iacute;a cerrar con un resultado financiero equilibrado o superavitario. Por el otro, fue elaborado con una inflaci&oacute;n anual estimada en 10,1%, muy por debajo del 17,7% que proyectaba el REM cuando se present&oacute; el proyecto y todav&iacute;a m&aacute;s lejos de la inflaci&oacute;n cercana al 30% que se espera actualmente para este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa diferencia importa porque buena parte del presupuesto no se actualiza autom&aacute;ticamente con la inflaci&oacute;n. Cuando los precios aumentan por encima de lo previsto, mantener una partida en los valores nominales aprobados significa, en los hechos, reducir los recursos con los que cuenta esa pol&iacute;tica. Y cuando al mismo tiempo existe una meta fiscal que debe cumplirse, la decisi&oacute;n sobre qu&eacute; partidas actualizar, cu&aacute;les no (y de este modo, dejar que pierda valor) y cu&aacute;les directamente recortar adquiere una importancia central.
    </p><p class="article-text">
        Eso fue lo que ocurri&oacute; durante 2026. A la licuaci&oacute;n producida por la inflaci&oacute;n se sumaron modificaciones presupuestarias realizadas por el Poder Ejecutivo. En mayo, por ejemplo, una Decisi&oacute;n Administrativa redujo el gasto autorizado en $2,44 billones con el objetivo declarado de cumplir la meta de equilibrio o super&aacute;vit financiero establecida en la ley de presupuesto. Posteriormente hubo ampliaciones, entre ellas para prestaciones sociales, universidades, salud y salarios, pero esos refuerzos fueron selectivos y no alcanzaron a recomponer de manera general la p&eacute;rdida provocada por la inflaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no todas las &aacute;reas corrieron la misma suerte. Parte de las actualizaciones estuvo vinculada con obligaciones legales, mecanismos autom&aacute;ticos o conflictos que limitaron el margen del Ejecutivo para mantener determinadas partidas congeladas. En Educaci&oacute;n, por ejemplo, el principal refuerzo se produjo en el contexto del conflicto por el financiamiento universitario. Al mismo tiempo, otras pol&iacute;ticas sociales continuaron perdiendo recursos. En el extremo opuesto, las partidas destinadas a inteligencia recibieron ampliaciones muy superiores a la inflaci&oacute;n: el presupuesto de la SIDE pas&oacute; de $97.135 millones a $176.916 millones durante el a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este contraste permite ver algo que queda oculto cuando la discusi&oacute;n se reduce a si el Estado alcanz&oacute; o no la meta de equilibrio fiscal. La readecuaci&oacute;n del gasto no se realiza&nbsp;de manera autom&aacute;tica y uniforme sobre todo el presupuesto. Existen decisiones sobre qu&eacute; gastos se preservan, cu&aacute;les se refuerzan y cu&aacute;les absorben la p&eacute;rdida. El equilibrio fiscal puede fijar el l&iacute;mite general, pero dentro de ese l&iacute;mite subsisten derechos y garant&iacute;as constitucionales que exigen una cierta asignaci&oacute;n del gasto.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, para entender lo ocurrido en 2026 hay que mirar tambi&eacute;n los a&ntilde;os anteriores. Hacia fines de 2023 la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit&nbsp;fiscal fue un objetivo central del Poder Ejecutivo, y la disminuci&oacute;n del gasto fue el principal instrumento utilizado para alcanzarlo. Durante 2024 y 2025, adem&aacute;s, no hubo nuevas leyes de presupuesto: se prorrogaron los cr&eacute;ditos existentes en un contexto de inflaci&oacute;n elevada. La repetici&oacute;n de partidas en t&eacute;rminos nominales facilit&oacute; una fuerte reducci&oacute;n de su valor real, a la que se agregaron modificaciones presupuestarias y subejecuciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, 2026 no inaugur&oacute; esta l&oacute;gica. Lo que cambi&oacute; fue el mecanismo. Esta vez hab&iacute;a un presupuesto aprobado por el Congreso, pero la combinaci&oacute;n entre una inflaci&oacute;n subestimada y una meta expl&iacute;cita de equilibrio volvi&oacute; a colocar al gasto como principal variable de ajuste. De hecho, la propia l&oacute;gica hab&iacute;a sido explicitada anteriormente en el proyecto de Presupuesto 2025: frente a un desv&iacute;o del escenario macroecon&oacute;mico, se propon&iacute;a adecuar el gasto para cumplir con la regla de equilibrio financiero. Esa regla no fue sancionada entonces, pero la Ley de Presupuesto 2026 s&iacute; incorpor&oacute; la exigencia de cerrar el ejercicio con resultado financiero equilibrado o superavitario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema no es solamente contable. Una ley de presupuesto es una norma jur&iacute;dica que debe cumplir mandatos constitucionales. La asignaci&oacute;n de recursos es uno de los medios fundamentales para hacer efectivos los derechos fundamentales. Si frente a cada desv&iacute;o de las variables econ&oacute;micas el resultado fiscal debe permanecer inalterado y el gasto es el que debe adaptarse, la vigencia de esos derechos puede quedar supeditada a un par&aacute;metro de mera conveniencia financiera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de 2026 resulta especialmente relevante para discutir el Presupuesto 2027. Esta vez, la pauta oficial de inflaci&oacute;n se encuentra mucho m&aacute;s cerca de las expectativas disponibles. El riesgo aparece en otro lugar: los ingresos. El proyecto prev&eacute; un crecimiento nominal importante de los recursos impositivos y aumenta sustancialmente su peso dentro de los ingresos corrientes de la Administraci&oacute;n Nacional. Si esa recaudaci&oacute;n no se concreta en los niveles previstos y, al mismo tiempo, se mantiene inalterada la exigencia de equilibrio, volver&aacute; a aparecer la pregunta sobre qu&eacute; variable deber&aacute; absorber el desv&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de fuerte reducci&oacute;n en los recursos destinados a garantizar derechos, la pregunta cobra mayor relevancia. Porque el debate sobre el Presupuesto 2027 no deber&iacute;a limitarse a evaluar el escenario bajo las proyecciones iniciales; en un contexto vol&aacute;til, resulta indispensable prever qu&eacute; ocurrir&aacute; si las variables macroecon&oacute;micas divergen de lo estimado. Frente a desfasajes entre lo proyectado y lo que efectivamente suceda, &iquest;c&oacute;mo se evitar&aacute; que sean las partidas vinculadas a derechos las que absorban la diferencia?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El autor es economista del programa Justicia Distributiva de ACIJ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natán Spollansky/ACIJ]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/estimaciones-macroeconomicas-gasto-publico-aprendizajes-2026-presupuesto-2027_129_13567143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 15:49:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estimaciones macroeconómicas y gasto público: aprendizajes de 2026 para el Presupuesto 2027]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Presupuesto 2027]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué está pasando en discapacidad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/pasando-discapacidad_129_13554533.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/205f0a16-4c36-4056-a7f8-eefad8ecb425_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1071y923.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué está pasando en discapacidad?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno intentó usar el Presupuesto 2027 para terminar con el nomenclador único y con la actualización por inflación, pero el rechazo del sector y de sus aliados lo hizo retroceder. Para el autor de la ley de emergencia, el giro no despeja las dudas y el dictamen de mayoría todavía deja huecos.</p></div><p class="article-text">
        En el debate pol&iacute;tico actual suele hablarse de n&uacute;meros, equilibrios fiscales y planillas de c&aacute;lculo como si fueran fr&iacute;as abstracciones. Sin embargo, detr&aacute;s de cada partida presupuestaria que se recorta o se congela hay historias concretas, familias angustiadas y derechos b&aacute;sicos vulnerados. Nada ejemplifica con mayor crudeza esta realidad que <strong>lo que est&aacute; sucediendo en el &aacute;mbito de la discapacidad en la Argentina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace muy poco, el gobierno nacional ven&iacute;a ejecutando un cumplimiento extremadamente parcial de la<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/discapacidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/discapacidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ley de emergencia en discapacidad.</strong></a> Si bien aplicaba un ajuste mensual de las prestaciones alineado con la inflaci&oacute;n, arrastraba una deuda estructural insostenible: jam&aacute;s compens&oacute; la p&eacute;rdida de los dos a&ntilde;os previos en los que los aranceles quedaron absolutamente congelados. Como resultado de ese desfasaje, los valores de referencia del nomenclador continuaron en niveles cr&iacute;ticos. A esto se sum&oacute; el incumplimiento sistem&aacute;tico de otro pilar fundamental de la norma, del cual fui autor e insist&iacute; en reiteradas oportunidades: la correcta implementaci&oacute;n de las pensiones no contributivas por discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras del deterioro hablan por s&iacute; solas. Entre noviembre de 2023 y junio de 2026, mientras el &Iacute;ndice de Precios al Consumidor (IPC) acumul&oacute; un alarmante 320,0%, los aranceles destinados a servicios esenciales como hogares, rehabilitaci&oacute;n y transporte apenas se actualizaron en un 233,8%. La situaci&oacute;n resulta a&uacute;n m&aacute;s grave para los centros de d&iacute;a, los centros educativos terap&eacute;uticos, la escolaridad y los apoyos a la inclusi&oacute;n, cuyos montos s&oacute;lo recibieron un ajuste del 219,8%. Esta brecha, generada y profundizada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la est&aacute;n sosteniendo a fuerza de sacrificio las personas con discapacidad, sus familias y los profesionales e instituciones del sector que se encuentran al borde de la quiebra. El caso de los talleres protegidos es especialmente dram&aacute;tico, porque tambi&eacute;n sufren la ca&iacute;da del consumo y la recesi&oacute;n econ&oacute;mica.
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                Pablo Di Liscia asumió en la Secretaría Nacional de Discapacidad esta semana.                            </span>
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        Frente a este panorama, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/control-danos-oficialismo-pega-volantazo-ley-discapacidad-suma-apoyo-gobernadores_1_13533624.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Poder Ejecutivo decidi&oacute; ir m&aacute;s lejos al presentar el proyecto de ley de Presupuesto 2027.</a> La propuesta oficial pretend&iacute;a romper el compromiso de mantener la actualizaci&oacute;n mensual por inflaci&oacute;n y, lo que es peor, desarticular la universalidad del nomenclador &uacute;nico fijado por una ley de los a&ntilde;os noventa.
    </p><p class="article-text">
        La idea de eliminar un arancel regulado para que cada empresa de medicina prepaga u obra social negociara de forma individual las prestaciones con cada familia constituye un desprop&oacute;sito conceptual e institucional. Hablar de un &ldquo;acuerdo entre privados&rdquo; y una &ldquo;negociaci&oacute;n libre&rdquo; en este contexto es desconocer la realidad m&aacute;s elemental: una madre o un padre que pelea por la cobertura de las terapias de su hijo frente a una corporaci&oacute;n de salud jam&aacute;s se encuentra en una posici&oacute;n de igualdad. No hay negociaci&oacute;n posible cuando una de las partes depende del tratamiento para tener una vida digna y la otra solo busca optimizar un margen de ganancia.
    </p><p class="article-text">
        A la par, el proyecto oficial buscaba eliminar art&iacute;culos clave de la ley de emergencia en discapacidad y reinstaurar el viejo y restrictivo esquema de pensiones por invalidez laboral, generando un grave retroceso en materia de derechos adquiridos.
    </p><p class="article-text">
        Frente al rechazo generalizado del colectivo de la discapacidad y la resistencia de aliados pol&iacute;ticos que se negaron a convalidar semejante avasallamiento, el gobierno debi&oacute; dar marcha atr&aacute;s. En los &uacute;ltimos d&iacute;as pas&oacute; de una postura intransigente &ndash;que asfixiaba al sistema de prestaciones&ndash; a lograr un dictamen de mayor&iacute;a en Diputados que aceptar&aacute; conservar el nomenclador &uacute;nico, mantener el ajuste mensual por inflaci&oacute;n y dar curso a las pensiones por discapacidad integrando aspectos centrales de la ley de emergencia.
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                    alt="Bullrich cuestionó dentro del Gobierno los cambios en Discapacidad."
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            <span class="title">
                Bullrich cuestionó dentro del Gobierno los cambios en Discapacidad.                            </span>
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        Cabe preguntarse a qu&eacute; responde este repentino cambio de postura. &iquest;Estar&aacute; influenciado por la cercan&iacute;a de la visita del Papa o simplemente por la imposibilidad matem&aacute;tica de aprobar un presupuesto tan despiadado en el Congreso? Hay que tener una templanza especial para creer en la sinceridad de este giro de 180 grados, pero esa es la fotograf&iacute;a de la situaci&oacute;n hoy.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n el dictamen de mayor&iacute;a presenta algunos huecos legales. La sociedad y las organizaciones representativas se mantienen en alerta para exigir la plena compatibilidad entre la pensi&oacute;n y el trabajo registrado, la garant&iacute;a absoluta de la cobertura de salud bajo la ley 24.901, el financiamiento adecuado para los talleres protegidos y el pago integral de todas las compensaciones adeudadas.
    </p><p class="article-text">
        El reclamo es urgente y no admite dilaciones. La dignidad de las personas con discapacidad y la preservaci&oacute;n de sus derechos no pueden estar sujetas al regateo pol&iacute;tico ni a la insensibilidad de un plan de ajuste.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es exdiputado nacional y autor de la ley de emergencia en discapacidad.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Arroyo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/pasando-discapacidad_129_13554533.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 15:22:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué está pasando en discapacidad?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emergencia en Discapacidad,Discapacidad,Presupuesto 2027]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Destrucción del empleo, precarización y ¿más o menos pobreza?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/destruccion-empleo-precarizacion-pobreza_129_13539532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04c636b0-e0f9-4b56-a7e7-a5a25963d9df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077405.jpg" width="2000" height="1125" alt="Destrucción del empleo, precarización y ¿más o menos pobreza?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La economía crece, pero el empleo formal se derrumba y los sectores que traccionan la actividad no alcanzan a compensar la crisis del mercado interno. Mientras avanzan el cuentapropismo y la informalidad, los datos de ingresos plantean una paradoja: ¿por qué el deterioro social no se refleja con la misma intensidad en las cifras de pobreza?</p></div><p class="article-text">
        La pobreza y la indigencia del semestre enero-junio del 2026 que anunci&oacute; el INDEC fueron de 32,3% y 7,5% respectivamente, lo cual es un aumento de 4,1 y 1,2 puntos respecto a diciembre de 2025. Cualquier conversaci&oacute;n que comience dentro del ecosistema opositor con esa exclamaci&oacute;n puede desatar una tempestad de protestas o de incredulidades. Eso se debe a que el aumento parece poco frente a una serie de afirmaciones que repetimos, o escuchamos, quienes nos encontramos en la vereda de enfrente del actual gobierno nacional:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>el grueso de la actividad econ&oacute;mica y el empleo de calidad est&aacute;n en una crisis estructural;</li>
                                    <li>la inflaci&oacute;n es m&aacute;s baja que en diciembre 2023, pero no dej&oacute; de ser un problema;</li>
                                    <li>Por 1) y 2) se explica que los ingresos sean la primera preocupaci&oacute;n de la sociedad en distintos estudios de opini&oacute;n p&uacute;blica;</li>
                                    <li>Los n&uacute;meros agregados de PBI expresan que Argentina puede crecer 2 a&ntilde;os seguidos con n&uacute;meros de inflaci&oacute;n m&aacute;s similares a 2015 que a 2019 y 2023. &iquest;Frente a que estamos entonces?</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Desarrollemos esos postulados para poder hacer un cuadro un poco m&aacute;s completo de la situaci&oacute;n social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica que se est&aacute; configurando de aqu&iacute; hacia la elecci&oacute;n presidencial del 2027.
    </p><h2 class="article-text">Actividad y empleo</h2><p class="article-text">
        El empleo registrado privado es el s&iacute;ntoma m&aacute;s importante de lo que podemos entender como una crisis, en el sentido m&aacute;s estricto de la palabra. En el siguiente gr&aacute;fico se ve con claridad c&oacute;mo se comport&oacute; esta variable en los primeros 30 meses de gobierno de las &uacute;ltimas 4 administraciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Evolución del empleo registrado asalariado privado por gestión de gobierno.                            </span>
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        Algo que tienen en com&uacute;n el segundo mandato de Cristina, el de Macri y el de Alberto Fernandez es la creaci&oacute;n de puestos de trabajo formales en el sector privado, al menos al principio, dado que Macri termin&oacute; en n&uacute;meros netos negativos tras la espiralizaci&oacute;n de la crisis financiera autoinflingida.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia libertaria de Javier Milei, por el contrario, est&aacute; en niveles record sin contar a&uacute;n los datos desde el mes 30 hasta el final de mandato. Ese proceso viene siendo acompa&ntilde;ado con un consecuente incremento tanto de subempleo como de las famosas <em>changas</em>. Es decir, lo que en las estad&iacute;sticas oficiales se conoce como <em>cuentapropismo</em> y <em>asalariados informales</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Variación mensual del empleo asalariado registrado privado.                            </span>
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        Los &uacute;ltimos datos del SIPA publicados no hacen m&aacute;s que confirmarlo. En junio de 2026 el empleo asalariado registrado del sector privado volvi&oacute; a caer, y ya son trece meses consecutivos de destrucci&oacute;n de puestos de trabajo: la racha negativa m&aacute;s larga de la serie desestacionalizada, que comienza en 2009. Ni la recesi&oacute;n de 2018-2019 ni la pandemia hab&iacute;an encadenado tantos meses seguidos en baja. En ese lapso se perdieron 141.324 empleos privados formales, casi 11.000 por mes, y el nivel actual, de 6,13 millones de asalariados, es el m&aacute;s bajo desde abril de 2022.
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                Trabajo registrado por modalidad: variación nov-23 - jun-26.                            </span>
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        Si se ampl&iacute;a la mirada al conjunto del trabajo registrado, la foto es a&uacute;n m&aacute;s n&iacute;tida. Desde noviembre de 2023 se perdieron 246.312 empleos asalariados privados, 87.629 p&uacute;blicos y 20.187 en casas particulares: en total, 354.128 puestos en relaci&oacute;n de dependencia. En el mismo per&iacute;odo, los trabajadores cuya ocupaci&oacute;n principal es el monotributo aumentaron en 169.026. La sustituci&oacute;n es visible pero no alcanza a compensar: aun sumando a los independientes, el trabajo registrado cay&oacute; en 184.643 personas. Y lo que se gana no equivale a lo que se pierde. Un empleo con aportes, obra social, aguinaldo, vacaciones pagas y convenio colectivo se reemplaza, en el mejor de los casos, por una categor&iacute;a en la que el trabajador paga su propia cobertura, no tiene paritarias ni representaci&oacute;n sindical, y queda a merced de la facturaci&oacute;n de cada mes
    </p><p class="article-text">
        Este proceso se correlaciona perfecto con el fen&oacute;meno m&aacute;s novedoso de la experiencia de LLA en el gobierno: el divorcio entre creaci&oacute;n de empleo y crecimiento de la actividad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El 2025 fue el primer año donde creció la economía, pero subió la desocupación.                            </span>
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        Como se aprecia en el gr&aacute;fico, el a&ntilde;o 2025 fue el primer de la serie desde 1996 en los que el Producto Bruto Interno crece y eso no tiene una correlaci&oacute;n con el empleo. Esta anomalia libertaria es consecuencia de un modelo econ&oacute;mico que intenta generar una &ldquo;destrucci&oacute;n creativa&rdquo; que no termina de iniciar.
    </p><p class="article-text">
        Este concepto muy utilizado &uacute;ltimamente por los defensores del modelo actual, implica que los nuevos sectores de la econom&iacute;a con alto valor agregado o elevada competitividad van a derramar y generar riqueza tal que compense los que se destruyen. Sin embargo, esto no se ve en la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Esto es posible gracias a que los sectores que han crecido de manera constante a lo largo del 2026, 2025 y parte del 2024 (post devaluaci&oacute;n y contracci&oacute;n fiscal-monetaria inicial) son solo 4: agroindustria, miner&iacute;a y energ&iacute;a, pesca e intermediaci&oacute;n financiera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Empleo asalariado privado por sector.                            </span>
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        Cuando uno mira el mapa sectorial del empleo cae de suyo hasta qu&eacute; punto ese crecimiento no derrama. De los cuatro sectores que traccionan la actividad, solo el agro (+11.822) y la pesca (+1.300) sumaron asalariados desde noviembre de 2023. La miner&iacute;a y la intermediaci&oacute;n financiera, que crecen en producto, pero perdieron 7.676 y 8.513 puestos respectivamente. <strong>En la vereda opuesta, industria, construcci&oacute;n y comercio, que explican el 44% del empleo asalariado privado registrado y el 29% del PBI, concentran la sangr&iacute;a</strong>. La industria perdi&oacute; 88.496 puestos y acumula veinte meses consecutivos de ca&iacute;da, hasta su nivel m&aacute;s bajo desde el 03/2021. La construcci&oacute;n perdi&oacute; 62.700 y el comercio 15.200. Entre los tres suman 166.396 empleos, dos de cada tres de los perdidos en el sector privado.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un problema de productividad de algunas empresas: la actividad de esos sectores sigue lejos de sus niveles previos. La construcci&oacute;n cay&oacute; 24,5% seg&uacute;n el ISAC, con desplomes en el despacho de asfalto (&minus;37,6%), ladrillos (&minus;29,8%) y hormig&oacute;n (&minus;25,4%), por citar algunos ejemplos. <strong>El &iacute;ndice de producci&oacute;n industrial manufacturero retrocedi&oacute; 9%, con textiles (&minus;33,2%) y maquinaria y equipo (&minus;32,2%) a la cabeza</strong>. Las ventas en supermercados mayoristas cayeron 21,8% y en shoppings 7,4% [verificar todo el p&aacute;rrafo]. Son los sectores que m&aacute;s dependen del mercado interno y del poder adquisitivo del salario, precisamente las dos variables que el programa econ&oacute;mico decidi&oacute; comprimir.
    </p><p class="article-text">
        La crisis tampoco reconoce fronteras.<strong> 22 de las 24 jurisdicciones perdieron empleo privado registrado desde noviembre de 2023</strong>. En cantidad, Buenos Aires (&minus;90.103) y la Ciudad de Buenos Aires (&minus;44.955) concentran m&aacute;s de la mitad de la ca&iacute;da, seguidas por C&oacute;rdoba y Santa Fe, provincias con fuerte presencia industrial y de la construcci&oacute;n. En t&eacute;rminos relativos, el golpe es m&aacute;s duro se lo lleva Tierra del Fuego que perdi&oacute; el 17,9% de sus asalariados privados y Santa Cruz el 16,1%, mientras que La Rioja, Formosa, Misiones, Catamarca y Chaco perdieron m&aacute;s del 10%. Las &uacute;nicas excepciones son Neuqu&eacute;n (+8,7%) y R&iacute;o Negro (+3,3%), es decir, la geograf&iacute;a de Vaca Muerta. Es el mismo divorcio entre sectores ganadores y perdedores, ahora trazado sobre el mapa.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto puede sintetizarse en 2 frases que se popularizaron en las redes en los &uacute;ltimos meses y d&iacute;as, respectivamente: <em>cada 75 minutos cierra una empresa en nuestro suelo</em> y <em>cada 3 minutos un argentino pierde su trabajo</em>.
    </p><h2 class="article-text">Los ingresos reales, el &iquest;s&iacute;ntoma? m&aacute;s raro</h2><p class="article-text">
        Dentro del panorama desarrollado, tenemos que incorporar una descripci&oacute;n m&aacute;s detallada de una variable central para explicar la evoluci&oacute;n de la calidad de vida: los ingresos reales. En el cuadro que presentamos aqu&iacute; debajo podemos ver la progresi&oacute;n de los salarios, distinguiendo entre registrados y no registrados, en relaci&oacute;n a la inflaci&oacute;n y a la canasta espec&iacute;fica que marca el umbral de la l&iacute;nea de pobreza.
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            <span class="title">
                Fuente: elaboración de Generación para el Desarrollo en base a INDEC.                            </span>
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        Como podemos observar, en los primeros 6 meses del a&ntilde;o 2026, ha habido inflaci&oacute;n acumulada, seg&uacute;n el Indice de Precios al Consumidor del INDEC, de 16,9%. Dicho avance es casi id&eacute;ntico al de la Canasta B&aacute;sica Total, que ha crecido en su valor un 17%. En ese contexto general, <strong>el salario se ha desplazado nominalmente un 18,3% hacia arriba, lo cual nos deja frente a un escenario parad&oacute;jico</strong>. Los sectores empleo-intensivos de la econom&iacute;a caen, consecuentemente las empresas cierran y los puestos de trabajo formales se destruyen a ritmos nunca vistos (privados por el mencionado ritmo de clausuras y p&uacute;blicos por el ajuste del gasto al que obliga la meta fiscal en contexto de ca&iacute;da recaudatoria). As&iacute; y todo, las remuneraciones laborales aumentan sobre la inflaci&oacute;n. Poco com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si hacemos el ejercicio de bucear hacia adentro del dato de salarios, podremos apreciar que los que en lenguaje coloquial son conocidos como &ldquo;<em>en blanco</em>&rdquo; corren de atr&aacute;s a los precios; su crecimiento del 15,4% indica una p&eacute;rdida de poder adquisitivo. <strong>Ese comportamiento va completamente a contrarreloj de lo que algunos comentaristas han popularizado como el sub-mundo </strong><em><strong>&ldquo;barrani</strong></em><strong>&rdquo; de la masa salarial</strong>, dado que estos ingresos han aumentado un 29,3% en la misma cantidad de meses del 2026. Es decir, casi el doble.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Evolución real de los salarios no registrados.                            </span>
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        Sin embargo, ocurre un problema con la medici&oacute;n de los salarios no registrados. Cuando uno ve la evoluci&oacute;n intermensual de este tipo de ingresos, en una econom&iacute;a en recesi&oacute;n y con una gran destrucci&oacute;n de puestos de trabajo, parece dif&iacute;cil que ocurran esos aumentos.
    </p><p class="article-text">
        A fines del 2023 se realiz&oacute; un cambio en el cuestionario de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que buscaba captar mejor los ingresos no laborales de las personas. Sin embargo, esto gener&oacute; que problemas con la serie como se&ntilde;ala el panorama semanal del 1&deg; de abril de 2026 de la Gerencia de Estudios Econ&oacute;micos del Banco Provincia:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A fines de 2023, <strong>la EPH actualiz&oacute; su cuestionario individual, buscando mejorar su captaci&oacute;n de ingresos no laborales y programas sociales</strong>. Previo a este cambio metodol&oacute;gico, el relevamiento inclu&iacute;a &uacute;nicamente dos preguntas en este punto: i) monto de ingresos por jubilaciones y pensiones y ii) monto percibido por subsidios o ayudas sociales en dinero provenientes del gobierno, iglesias u otras fuentes. Desde 2024, la pregunta sobre jubilaciones se desagrega en nueve subpreguntas, distinguiendo, por ejemplo, entre jubilaciones contributivas, por moratoria y otras pensiones no contributivas (como la de madre de siete hijos). En paralelo, la pregunta sobre subsidios se ampl&iacute;a a tres &iacute;tems, incorporando expl&iacute;citamente la percepci&oacute;n de AUH, AUE y Tarjeta Alimentar, otros programas sociales y ayudas provenientes de entidades no gubernamentales. <strong>Esta mayor desagregaci&oacute;n podr&iacute;a estar contribuyendo a una mejor captaci&oacute;n de los ingresos de jubilados y beneficiarios de programas sociales</strong>. Las series hist&oacute;ricas, entonces, no son estrictamente comparables entre s&iacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Es dable mencionar, de cualquier manera, que los ingresos por programas sociales como la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo crecieron fuertemente durante este per&iacute;odo de gobierno. No obstante, analizar este indicador del INDEC como una variable central genera problemas.
    </p><h2 class="article-text">Pobreza e indigencia: &iquest;qu&eacute; ocurre?</h2><p class="article-text">
        Recapitulando, la etapa que estamos viviendo del programa econ&oacute;mico implica la coexistencia de fen&oacute;menos que hasta aqu&iacute; no ve&iacute;amos. Entre ellas se encuentran:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Crecimiento de la actividad anclado en un brutal salto del exportador (aumento en cantidades y precios internacionales), no as&iacute; del consumo masivo ni la inversi&oacute;n;</li>
                                    <li>Divorcio consecuente entre el mercado interno y el sector externo, con destrucci&oacute;n neta de empresas (m&aacute;s de 30 mil desde que asumi&oacute; esta gesti&oacute;n nacional);</li>
                                    <li>Reemplazo de los puestos de trabajo formales, con protecci&oacute;n social y representaci&oacute;n sindical, por asalariados sin garant&iacute;as y cuentapropismo;</li>
                                    <li>Ca&iacute;da del ingreso real de los sectores con derechos y suba abrupta en los que no.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Si uno piensa que la secuencia actual del proceso econ&oacute;mico es la destrucci&oacute;n de empresas,<strong> la mutaci&oacute;n sociol&oacute;gica del trabajador va en direcci&oacute;n hacia la desprotecci&oacute;n y los empleos formales pierden en la carrera de precios y salarios</strong>, el reflejo m&aacute;s r&aacute;pido es suponer que la pobreza y la indigencia suben. Esto &uacute;ltimo adquiere m&aacute;s validez si se toma por cierto el consenso de los consultores de opini&oacute;n p&uacute;blica sobre el acentuado deterioro en la imagen del Presidente y de la gesti&oacute;n.<strong> El asunto es que la magnitud de la suba puede no ser la que se esperaba en ciertos segmentos de la opini&oacute;n p&uacute;blica</strong>, es decir quedarse corta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los procesos de alta inflaci&oacute;n, cambios estructurales y variaci&oacute;n abrupta en los distintos sectores generan problemas estad&iacute;sticos en las series, cuando se las analiza sin una revisi&oacute;n posterior. Es por ello, que<strong> el dato de salarios informales acumulados entre enero y junio 2026 puede generar confusiones</strong> y preanunciar otros resultados a futuro.
    </p><p class="article-text">
        <em>*  Delgado es Lic. en Sociolog&iacute;a. Integrante de Generaci&oacute;n para el Desarrollo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>** Battista es Lic. en Econom&iacute;a. Director del ICiudad.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Delgado y Santiago Battista]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/destruccion-empleo-precarizacion-pobreza_129_13539532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 03:02:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Destrucción del empleo, precarización y ¿más o menos pobreza?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Economía,INDEC,Estadísticas,Crisis de Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mito de Casandra: Vaca Muerta, litio y la otra cara del récord exportador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/mito-casandra-vaca-muerta-litio-cara-record-exportador_129_13535232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0a9b964-dbaf-4797-870b-ce05646a5177_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mito de Casandra: Vaca Muerta, litio y la otra cara del récord exportador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El petróleo de Vaca Muerta y el litio de la Puna baten récords de exportación. Detrás de esas cifras hay un mismo problema, un país que vende cada vez más recursos estratégicos y decide cada vez menos sobre ellos.</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la mitolog&iacute;a griega, Casandra recibi&oacute; de Apolo el don de anticipar el futuro y la condena de que nadie le creyera. Advirti&oacute; sobre el caballo mientras Troya celebraba. Algo parecido ocurre con los r&eacute;cords que llegan cada mes desde Vaca Muerta y la Puna. Las cifras son ciertas y hay motivos para festejarlas. Lo que casi nadie pregunta es qu&eacute; pa&iacute;s se est&aacute; construyendo mientras crecen.
    </p><p class="article-text">
        Entre enero y julio la Argentina export&oacute; 58.365 millones de d&oacute;lares, casi un 23% m&aacute;s que un a&ntilde;o antes. El petr&oacute;leo crudo pas&oacute; a ser el principal producto de exportaci&oacute;n del a&ntilde;o, por encima de la harina de soja, con una producci&oacute;n que en julio toc&oacute; el m&aacute;ximo hist&oacute;rico de 916.200 barriles diarios. La miner&iacute;a factur&oacute; 4.742 millones en el primer semestre, un 75% m&aacute;s que en 2025, y el carbonato de litio casi triplic&oacute; sus ventas externas. Para un pa&iacute;s que durante d&eacute;cadas import&oacute; gas cada invierno, el cambio es enorme.
    </p><p class="article-text">
        Suele hablarse del petr&oacute;leo y del litio como historias separadas, una energ&eacute;tica y otra minera. Conviene mirarlas juntas, porque responden a la misma l&oacute;gica. La Argentina vive con una escasez cr&oacute;nica de d&oacute;lares y esa escasez define qu&eacute; se hace con sus recursos. Es lo que puede llamarse una soberan&iacute;a de la escasez. El Estado sigue decidiendo, pero su prioridad deja de ser transformar la estructura productiva y pasa a ser conseguir divisas para pagar deudas y sostener el tipo de cambio. Cada barril y cada tonelada de litio valen antes que nada por los d&oacute;lares que traen, y las condiciones para que lleguen las fijan, en buena medida, quienes invierten.
    </p><p class="article-text">
        El resultado se ve primero en la propiedad. En el litio, ninguno de los proyectos en producci&oacute;n o construcci&oacute;n avanzada est&aacute; controlado por capital argentino. A mediados de 2025, Rio Tinto concentraba casi la mitad de la capacidad instalada y un grupo de empresas chinas, otra quinta parte. El &uacute;nico capital p&uacute;blico, la empresa juje&ntilde;a JEMSE, reun&iacute;a apenas el 2,6%, sin participar en la gesti&oacute;n. Las sociedades est&aacute;n inscriptas en la Argentina, pero las decisiones se toman afuera, y el litio alimenta una transici&oacute;n energ&eacute;tica que se dise&ntilde;a en otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Con la renta ocurre algo parecido. Los salares de la Puna producen a costos muy inferiores al promedio mundial, lo que en a&ntilde;os de precios altos deja ganancias extraordinarias. Sin embargo, la regal&iacute;a provincial, el principal tributo espec&iacute;fico, se calcula sobre el valor en boca de mina y termina rondando un 1,6% efectivo. Entre 2010 y 2020 el Estado argentino se qued&oacute; con el 28% de la renta del litio, contra el 36% que captur&oacute; Chile. Se estima, adem&aacute;s, que los precios declarados en las exportaciones argentinas se ubicaron en promedio un 58% por debajo de los internacionales, y en 2023 una empresa del sector fue sancionada por subfacturar m&aacute;s de 400 operaciones. Una parte de la ganancia se realiza en otras jurisdicciones.
    </p><p class="article-text">
        En Vaca Muerta el cuadro es distinto, porque el principal operador es YPF, con mayor&iacute;a estatal. Pero una petrolera p&uacute;blica que necesita socios y financiamiento externo tambi&eacute;n termina negociando bajo las reglas de la escasez, y el patr&oacute;n tiene una larga historia. En 2013, un decreto pensado para el acuerdo con Chevron habilit&oacute; a exportar parte de la producci&oacute;n sin retenciones y con libre disponibilidad de divisas. En 2017, el Estado garantiz&oacute; a las productoras de gas no convencional 7,50 d&oacute;lares por mill&oacute;n de BTU cuando la referencia estadounidense estaba por debajo de 3, y una sola empresa se qued&oacute; con m&aacute;s de la mitad de esos incentivos. Hoy el R&eacute;gimen de Incentivo para Grandes Inversiones generaliza esa l&oacute;gica con estabilidad fiscal por treinta a&ntilde;os y acceso creciente a las divisas que generan los proyectos. El riesgo queda del lado p&uacute;blico y buena parte de la renta, del lado privado. Los n&uacute;meros del Banco Central lo reflejan. En el primer trimestre de 2026, las actividades extractivas explicaron el 45% de la renta de la inversi&oacute;n extranjera en el pa&iacute;s, y las utilidades y dividendos distribuidos marcaron un r&eacute;cord que super&oacute; a la inversi&oacute;n que ingres&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s una trampa de largo plazo, la de los activos varados. Pozos, ductos, plantas y salares son miles de millones de d&oacute;lares enterrados en el territorio que no pueden trasladarse ni apagarse sin p&eacute;rdidas enormes. Cuando los precios caen, amenazan con quedar inmovilizados y la presi&oacute;n para sostenerlos se descarga sobre otros. Ya pas&oacute;. Tras el derrumbe del crudo de 2014, la reactivaci&oacute;n de Vaca Muerta lleg&oacute; con una adenda al convenio colectivo que abarat&oacute; costos laborales. En 2020, con el precio en el piso, el Estado fij&oacute; un barril criollo de 45 d&oacute;lares para sostener la producci&oacute;n y las regal&iacute;as, que representan entre un cuarto y dos quintos de los ingresos de las provincias petroleras. El litio perdi&oacute; el 86% de su valor entre fines de 2022 y mediados de 2025, y la transici&oacute;n energ&eacute;tica agrega una amenaza de fondo sobre el petr&oacute;leo. Cuanto m&aacute;s capital se hunde, menos margen queda para cambiar de rumbo y m&aacute;s probable es que el ajuste lo paguen los trabajadores y las provincias.
    </p><p class="article-text">
        Casandra no le ped&iacute;a a Troya que se rindiera, sino que mirara el caballo antes de abrirle las puertas. El debate &uacute;til tampoco es extraer o no extraer. La historia reciente muestra que el Estado argentino, aun bajo la escasez, decidi&oacute; de maneras muy distintas. Estatiz&oacute; YPF, garantiz&oacute; precios a las petroleras privadas y sostuvo el barril cuando el mercado se hund&iacute;a. La escasez achica el margen, pero no lo elimina. Lo que se define dentro de ese margen es qui&eacute;n se queda con la renta y qui&eacute;n paga cuando el ciclo se da vuelta. Esa es la discusi&oacute;n que ning&uacute;n r&eacute;cord puede reemplazar.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Es autor es doctor en Ciencias Sociales y maestrando en Energ&iacute;a (UBA), investigador del IEALC-UBA. Estudia la econom&iacute;a pol&iacute;tica de los hidrocarburos y el litio en Am&eacute;rica Latina.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonatan Andrés Nuñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/mito-casandra-vaca-muerta-litio-cara-record-exportador_129_13535232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 12:19:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mito de Casandra: Vaca Muerta, litio y la otra cara del récord exportador]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desprecio por la infraestructura: valuación versus valor en el proceso privatizador de Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/desprecio-infraestructura-valuacion-versus-proceso-privatizador-milei_129_13518344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd4a4c88-c8c1-44e9-b5c8-07ac80622808_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desprecio por la infraestructura: valuación versus valor en el proceso privatizador de Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno avanza con la privatización de empresas públicas estratégicas mediante valuaciones que, según este análisis, subestiman el patrimonio estatal y el valor social de sus activos. El caso de las centrales nucleares, las hidroeléctricas y Transener expone los riesgos de un proceso que podría repetir los costos económicos y políticos de las privatizaciones de los años 90.
</p></div><p class="article-text">
        Desde que fue sancionada la ley Bases el Gobierno ejecuta un lamentable proceso masivo de privatizaci&oacute;n de empresas p&uacute;blicas en el que concesiona o vende por cifras exiguas derechos sobre infraestructura estrat&eacute;gica que es mucho m&aacute;s valiosa que las sumas percibidas.&nbsp;Se vale para ello de tecnicismos y ocultamientos para determinar el precio base utilizado para licitar las empresas asign&aacute;ndole un valor menor que el valor econ&oacute;mico y social de los derechos cedidos. Se da la misma paradoja que ocurri&oacute; en los a&ntilde;os 90, resuelta nuevamente en contra del inter&eacute;s social .
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n del Estado en la econom&iacute;a se organiz&oacute; en sociedades del estado (SE), luego convertidas a sociedades an&oacute;nimas, que constru&iacute;an o eran concesionarias de estos activos importantes: obras de infraestructura, plantas y equipos financiadas por todos los argentinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema de evaluar beneficios empresarios que ocurren en el futuro fue resuelto por los matem&aacute;ticos Fibonacci y Jan de Witt proponiendo el m&eacute;todo de <strong>valuaci&oacute;n flujos descontados. </strong>Explic&aacute;ndolo brevemente consiste en establecer el valor en el presente de un beneficio futuro descontando una proporci&oacute;n que se calcula utilizando una tasa de inter&eacute;s compuesto. Es un c&aacute;lculo inverso al del valor futuro de un plazo fijo cuando invertimos un monto en el presente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si tenemos en cuenta que las acciones de una empresa dan derecho a sus poseedores a percibir sus beneficios futuros, podemos considerar que el valor de una empresa a privatizar equivale al valor presente de esos ingresos y debe ser calculado por ese m&eacute;todo. Pero este valor rara vez tiene una correspondencia con el valor de sus activos. Tambi&eacute;n puede suceder que la pol&iacute;tica tarifaria mantenga a estas empresas con ingresos insuficientes o, m&aacute;s dif&iacute;cil de cuantificar, puede ocurrir que por las caracter&iacute;sticas especiales de los bienes suministrados no exista un precio de mercado claramente identificable. Un ejemplo de esta circunstancia es la provisi&oacute;n de agua, saneamiento, salud p&uacute;blica, seguridad energ&eacute;tica o soberan&iacute;a, valores sociales cuyo precio &ldquo;de mercado&rdquo; fue siempre un desaf&iacute;o para las ciencias econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta divergencia entre el valor contable de la empresa y su valor real se da entonces por motivos contables, impositivos o legales. La depreciaci&oacute;n de un bien puede tomarse en forma acelerada y un activo en plena capacidad productiva puede valer cero. La inversi&oacute;n en mantenimiento puede considerarse un gasto corriente y las empresas controlantes pueden facturar cuantiosos gastos de alquiler, honorarios o administraci&oacute;n..&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En res&uacute;men, miles de millones de d&oacute;lares de inversi&oacute;n p&uacute;blica est&aacute;n encapsulados en sociedades an&oacute;nimas que dif&iacute;cilmente reflejan en sus estados contables el valor de las infraestructuras, plantas y equipos. Menos a&uacute;n registran el valor intangible que representan esos activos para la sociedad. Y las altas tasas de inter&eacute;s que se consideran para determinar su valor en el presente, base para su venta, castigan el valor de la empresa. Activos subvaluados, ingresos magros y gastos sobrevaluados, todos ellos ajustados con altas tasas de inter&eacute;s ponen precio de remate a nuestros activos estrat&eacute;gicos&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este an&aacute;lisis contable y financiero del precio de una compa&ntilde;&iacute;a, aquello que suceda dentro de 20 a&ntilde;os se torna despreciable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Estado resolvi&oacute; hace tiempo la problem&aacute;tica de establecer el valor de sus bienes creando en el a&ntilde;o 1944 el Tribunal de Tasaciones de la Naci&oacute;n, una instituci&oacute;n colegiada y aut&oacute;noma que tiene la funci&oacute;n determinar el valor de los bienes seg&uacute;n el criterio de normas nacionales y un cuerpo t&eacute;cnico especializado cuyas actas son informaci&oacute;n p&uacute;blica. Los resultados de su intervenci&oacute;n, establecen valores similares a los del mercado, teniendo en cuenta el costo de su adquisici&oacute;n, el paso del tiempo, el deterioro y las caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas de cada bien . Como medida de su prestigio, podemos decir que estas valuaciones nunca han sido recurridas judicialmente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre todos los m&eacute;todos disponibles, el Gobierno opt&oacute; por el mecanismo m&aacute;s opaco para tasar y vender empresas con valores visiblemente subestimados. La novedosa <strong>Agencia de Transformaci&oacute;n de Empresas P&uacute;blicas</strong> (ATEP), creada a la medida de este negocio en julio de 2024 y dependiente del Ministerio de Econom&iacute;a salte&oacute; las atribuciones del Tribunal de Tasaciones de la Naci&oacute;n y encomend&oacute; al estatal Banco de Inversi&oacute;n y Comercio Exterior (BICE), la tarea de tasar las acciones de estas compa&ntilde;&iacute;as utilizando el m&eacute;todo de flujo de fondos con fundamentos y argumentaciones desconocidos, clasificando como informaci&oacute;n confidencial los dict&aacute;menes que fijan el valor base de las licitaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado est&aacute; a la vista en los &uacute;ltimos llamados a licitaci&oacute;n de privatizaciones, muchos de ellos bajo fuertes cuestionamientos judiciales y parlamentarios .
    </p><p class="article-text">
        Las tres centrales nucleares que opera Nucleoel&eacute;ctrica Argentina SA est&aacute;n valuadas en US$11.000 millones, en tanto que el valor base total difundido para la privatizaci&oacute;n del 44% de las acciones de la empresa ronda los US$1.000 millones, apenas la d&eacute;cima parte del valor de sus activos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La concesi&oacute;n de las centrales Hidroel&eacute;ctricas El Choc&oacute;n- Arroyito fueron realizadas vendiendo las acciones de las empresas operadoras en US$ 236 millones. El valor de las centrales se estima en US$5000 millones y el valor actual de su producci&oacute;n futura de energ&iacute;a se calcula en US$ 500 millones. Durante el primer a&ntilde;o de operaci&oacute;n, la nueva concesionaria recuperar&aacute; el 70% del canon abonado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estado se desprendi&oacute; recientemente de su tenencia accionaria de Transener, la empresa que opera el transporte de energ&iacute;a mayorista en todo el pa&iacute;s por US$ 200 millones, un tercio de los cuales fueron recuperados a los 3 meses de iniciada la operaci&oacute;n cobrando los nuevos accionistas los dividendos acumulados. La valuaci&oacute;n contable de la empresa era de US$ 350 millones , estim&aacute;ndose la valuaci&oacute;n de sus 13000 km de l&iacute;neas de transporte en m&aacute;s de US$7000 millones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La determinaci&oacute;n cierta del valor y naturaleza de los activos a ser concesionados o vendidos a inversores privados es un dato clave que determinar&aacute; el desempe&ntilde;o en la operaci&oacute;n de esos servicios. Es el par&aacute;metro fundamental que rige el gasto de mantenimiento m&iacute;nimo requerido, el costo de reposici&oacute;n, las garant&iacute;as a presentar por da&ntilde;os y la correcta determinaci&oacute;n de las tarifas.
    </p><p class="article-text">
        Un dise&ntilde;o y una cuantificaci&oacute;n errada en el actual proceso de privatizaci&oacute;n puede, como sucedi&oacute; con las privatizaciones de los a&ntilde;os 90, desatar graves conflictos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos que resultan en p&eacute;rdida en la calidad de los servicios, costosas estatizaciones y juicios de resarcimiento .&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabe preguntarse la conveniencia de entregar el control de infraestructuras vitales para el pa&iacute;s por unos cientos de millones de d&oacute;lares cuando el esfuerzo de construirlas insumi&oacute; hasta 100 veces esa cifra. Las condiciones de operaci&oacute;n que se les exigen a los concesionarios, deben ser acordes al valor de las infraestructuras vendidas o concesionadas y no a las exiguas sumas de dinero por las cuales los nuevos concesionarios ingresan al negocio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existen formas de privatizaci&oacute;n del mantenimiento y la operaci&oacute;n de infraestructura que no involucre el dominio y control absoluto de la cosa. Por ejemplo, asegurando para el estado un lugar en el directorio de cada una de las empresas que operen activos estrat&eacute;gicos para el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Intentar iniciar un proceso transparente de privatizaciones ocultando el valor de los bienes comprometidos en los que se ha invertido dinero p&uacute;blico durante d&eacute;cadas, es un p&eacute;simo negocio para todos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariano Jorge Rodriguez ]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/desprecio-infraestructura-valuacion-versus-proceso-privatizador-milei_129_13518344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 09:40:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desprecio por la infraestructura: valuación versus valor en el proceso privatizador de Milei]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inteligencia artificial salvará a la justicia argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/inteligencia-artificial-salvara-justicia-argentina_129_13485391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b54bbda-dc56-4526-a633-ebca2493ea7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x964y293.jpg" width="1200" height="675" alt="La inteligencia artificial salvará a la justicia argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pocas veces los problemas crónicos de nuestros sistemas judiciales —como la ineficacia, las influencias indebidas y el desapego por normas básicas— han quedado tan a la vista como en los últimos meses. Sin embargo, una esperanza aparece en el horizonte para salvar a nuestra justicia de todos sus males: la IA. Sólo un necio o un ludita podría negar su potencial para resolver esos problemas. </p></div><p class="article-text">
        Pocas veces los problemas cr&oacute;nicos de nuestros sistemas judiciales &mdash;como la ineficacia, las influencias indebidas y el desapego por normas b&aacute;sicas&mdash; han quedado tan a la vista como en los &uacute;ltimos meses. Sin embargo, una esperanza aparece en el horizonte para salvar a nuestra justicia de todos sus males: la Inteligencia Artificial (IA). S&oacute;lo un necio o un ludita podr&iacute;a negar el potencial de la IA para resolver esos problemas. Veamos algunos ejemplos concretos. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La impunidad de los delitos del poder</strong></h2><p class="article-text">
        Como es sabido, el hecho de que en Argentina exista un patr&oacute;n estructural de impunidad para los delitos de mayor impacto social (como la corrupci&oacute;n y la criminalidad econ&oacute;mica) se debe principalmente a la falta de recursos tecnol&oacute;gicos para los probos jueces y fiscales a cargo de esos casos. Pese a su inquebrantable voluntad de hacer justicia, estos &ldquo;operadores judiciales&rdquo; ven frustrado su &iacute;mpetu ante la imposibilidad de analizar las evidencias sin la ayuda de la inteligencia artificial, un factor fundamental para comprender la par&aacute;lisis de la enorme mayor&iacute;a de esas causas.
    </p><p class="article-text">
        Pi&eacute;nsese, por ejemplo, en el Caso $LIBRA, en donde el fiscal lleva un a&ntilde;o y medio abocado a analizar los complejos y subrepticios hechos que vinculan al Presidente con los promotores de ese negocio privado.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, la fiscal&iacute;a no ha contado con los recursos suficientes para analizar los 307 caracteres del tuit mediante el cual el Presidente promocion&oacute; p&uacute;blicamente un negocio privado luego de un acuerdo con sus impulsores, quienes transfirieron importantes sumas de dinero a intermediarios de ese v&iacute;nculo antes y despu&eacute;s de la operaci&oacute;n. Basta imaginar el impacto de una IA capaz de procesar m&aacute;s de un car&aacute;cter por semestre para pensar en la enorme transformaci&oacute;n que la persecuci&oacute;n penal de la corrupci&oacute;n y la criminalidad econ&oacute;mica podr&iacute;a tener en nuestro pa&iacute;s, con implicancias directas en casos abiertos hace a&ntilde;os o d&eacute;cadas, como &ldquo;Repsol-YPF&rdquo;, &ldquo;Oderbrecht&rdquo; o &ldquo;Correo Argentino&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nombramientos judiciales a dedo</strong></h2><p class="article-text">
        Otra preocupaci&oacute;n recurrente es la forma en la cual se eligen los jueces y las juezas en nuestro pa&iacute;s. La tecnolog&iacute;a disponible no permite evaluar con alg&uacute;n tipo de rigor la idoneidad de los candidatos. Afortunadamente, partidos pol&iacute;ticos, grupos empresariales, gobernadores, jueces de diversas &ldquo;tribus judiciales&rdquo;, integrantes de los servicios de inteligencia y otras nobles y desinteresadas personas han decidido sacrificar parte de su tiempo para dedicarse a la trabajosa tarea de preseleccionar a los mejores aspirantes a jueces y aunar las voluntades para que finalmente sean designados. 
    </p><p class="article-text">
        Mediante sofisticados mecanismos de detecci&oacute;n de virtudes que los sistemas formales de evaluaci&oacute;n todav&iacute;a no logran captar, algunos de ellos han hecho del &ldquo;padrinazgo judicial&rdquo; un verdadero oficio. Pero, con el avance de la IA, estos altruistas de cargos judiciales podr&aacute;n descansar y regresar a sus funciones habituales. De este modo, ya no cargar&aacute;n en sus espaldas con la pesada responsabilidad de contar con cientos de &ldquo;jueces propios&rdquo; cuyos intercambios de favores deben intermediar. Si el <em>machine learning </em>funciona como esperamos, pasaremos a contar con &ldquo;jueces de OpenAI&rdquo;, &ldquo;jueces de Anthropic&rdquo;, &ldquo;jueces de Google&rdquo; y de otras empresas de inteligencia artificial a las que podremos confiar esos menesteres.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Respeto de garant&iacute;as b&aacute;sicas</strong></h2><p class="article-text">
        Del otro lado del mostrador, hay quienes muestran preocupaci&oacute;n por el hecho de que la sociedad argentina y, en particular, el mundo abogadil, hayan olvidado, a medio siglo de su &uacute;ltima dictadura militar, que las garant&iacute;as son un freno al abuso del poder estatal, y no &uacute;nicamente aquello  que hay que presentar a la hora de alquilar un inmueble.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de este fen&oacute;meno, tal vez el m&aacute;s extremo, es el aumento sistem&aacute;tico de personas presas en comisar&iacute;as por largos per&iacute;odos y en condiciones degradantes. Diversos estudios intentan determinar hace a&ntilde;os cu&aacute;l es la causa de este problema. Algunos alegan que puede deberse a pol&iacute;ticas criminales irracionales o a reformas legislativas demag&oacute;gicas. Otros denuncian el hecho de que cientos de jueces, pese a conocer estas condiciones, omitan cumplir con su funci&oacute;n de evitar esa clase de tratos inhumanos, crueles y degradantes, ampar&aacute;ndose en la &ldquo;debilidad estructural de la posici&oacute;n del juez&rdquo;. Pero &iquest;y si en realidad el problema fuera la falta de inteligencia artificial?
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, en esta &aacute;rea es donde tal vez debamos esperar m&aacute;s tiempo para encontrar una soluci&oacute;n. En un experimento reciente, se solicit&oacute; a tres supercomputadoras equipadas con sistemas de inteligencia artificial de &uacute;ltima generaci&oacute;n que resolvieran el siguiente acertijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo justificar&iacute;as, si fueras juez, que pese a ocupar un cargo vitalicio y contar con enormes resguardos constitucionales para ejercerlo con independencia, en realidad sos el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil del problema y no est&aacute;s en condiciones de impedir que las personas sean detenidas en condiciones degradantes en comisar&iacute;as?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego de seis meses, el resultado no fue alentador: los procesadores de las tres supercomputadoras se prendieron fuego intentando encontrar una respuesta razonable. Sobre este punto ser&aacute; necesario seguir esperando, pero no perdemos las esperanzas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Conclusi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Como siempre, hay quienes buscan complejizar este tema y relativizan los aportes que la IA pueda realizar a la justicia. Afirman que, aunque sin dudas es una herramienta que optimizar&aacute; cientos de tareas, ninguna tecnolog&iacute;a puede obligar a investigar lo que no se quiere investigar, seleccionar por m&eacute;rito cuando se quiere seleccionar por padrinazgo o que los jueces ejerzan las facultades que, para no exponerse a cr&iacute;ticas o poner su cargo en juego, prefieren no ejercer. Al leer esta nota, seguramente afirmar&aacute;n que &ldquo;la IA no salvar&aacute; a la justicia argentina ya que no se puede salvar a quien no quiere ser salvado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es v&aacute;lido reconocer que los sistemas judiciales no se han mostrado muy receptivos a los desarrollos tecnol&oacute;gicos de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. No podemos negar que los sistemas inform&aacute;ticos de gesti&oacute;n de algunos poderes judiciales parecen, en algunos casos, anclados al siglo pasado, y que algunas pr&aacute;cticas o dise&ntilde;os institucionales son propios de la &eacute;poca colonial. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los ejemplos aqu&iacute; enumerados nos llevan a pensar que, esta vez s&iacute;, la tecnolog&iacute;a permitir&aacute; transformar nuestra justicia. Confiamos que con la IA ser&aacute; diferente, y esperamos que as&iacute; sea. De lo contrario, los abogados y las abogadas, quienes monopolizamos y damos vida a eso que llamamos &ldquo;sistemas de justicia&rdquo;, tendremos cada vez menos margen para seguir invocando los &ldquo;problemas sist&eacute;micos&rdquo; como una forma de evitar asumir nuestra propia responsabilidad en su reproducci&oacute;n. Querida IA: que as&iacute; no sea.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es director ejecutivo del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Alfie]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/inteligencia-artificial-salvara-justicia-argentina_129_13485391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 13:28:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inteligencia artificial salvará a la justicia argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Justicia,Inteligencia Artificial,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la defensa a la transformación: el desafío productivo de Buenos Aires]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/defensa-transformacion-desafio-productivo-buenos-aires_129_13466723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d69b576e-aeed-4c41-aadb-17f02ae18bfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la defensa a la transformación: el desafío productivo de Buenos Aires"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con más de un tercio del PBI nacional y la mitad de la industria del país, la Provincia enfrenta una encrucijada: reinventar su matriz productiva o resignarse a perder empleo y valor agregado. Un plan en ocho ejes busca convertirla en la plataforma industrial, tecnológica y energética de América del Sur.</p></div><p class="article-text">
        La Provincia de Buenos Aires es la principal econom&iacute;a de Argentina: genera m&aacute;s de un tercio del producto nacional, concentra alrededor de la mitad de la industria argentina y explica m&aacute;s de un tercio de las exportaciones de bienes del pa&iacute;s. Pero su verdadero activo no es solo el tama&ntilde;o, sino tambi&eacute;n <strong>la diversidad productiva</strong>. Industria, agroindustria, energ&iacute;a, construcci&oacute;n, comercio, pesca, turismo y econom&iacute;a del conocimiento conviven en un mismo territorio, evidenciando el gran potencial de la Provincia. 
    </p><p class="article-text">
        Esta diversificaci&oacute;n de actividades es la principal fortaleza bonaerense, pero tambi&eacute;n plantea un desaf&iacute;o: <strong>Buenos Aires no puede solo limitarse a defender las capacidades productivas que construy&oacute; durante el siglo XX bajo otro contexto nacional</strong> y otra etapa del capitalismo global. Tiene la obligaci&oacute;n de transformarlas para competir en la econom&iacute;a del siglo XXI.
    </p><h2 class="article-text">Historia de una industrializaci&oacute;n no espont&aacute;nea</h2><p class="article-text">
        La estructura productiva bonaerense fue construy&eacute;ndose a lo largo del tiempo a trav&eacute;s diferentes etapas. Primero, la provincia se integr&oacute; al mundo durante el modelo agroexportador a partir de su producci&oacute;n agropecuaria, sus puertos, ferrocarriles y frigor&iacute;ficos. Luego, con el giro hacia la sustituci&oacute;n de importaciones, se convirti&oacute; en el principal centro industrial del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante el siglo XX se desarrollaron grandes complejos productivos que todav&iacute;a forman parte de sus capacidades estrat&eacute;gicas: la siderurgia de San Nicol&aacute;s y Campana, la industria automotriz, la petroqu&iacute;mica de Bah&iacute;a Blanca y Ensenada, la industria naval, el complejo nuclear de Z&aacute;rate y una extensa red de pymes industriales.
    </p><p class="article-text">
        Esa historia nos deja una ense&ntilde;anza central para pensar lo que viene: <strong>los grandes saltos productivos de Buenos Aires nunca fueron espont&aacute;neos</strong>. Requirieron infraestructura, financiamiento, empresas, trabajadores calificados, ciencia y tecnolog&iacute;a y una estrategia de desarrollo.<strong> </strong>El desaf&iacute;o actual es construir un nuevo proyecto provincial en base a las actividades que van a definir las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, adapt&aacute;ndose a una realidad productiva internacional muy transformada, din&aacute;mica y desafiante. 
    </p><h2 class="article-text">Un presente de crisis</h2><p class="article-text">
        La estructura productiva bonaerense est&aacute; particularmente expuesta al actual modelo econ&oacute;mico nacional. La contracci&oacute;n del mercado interno, la apertura importadora, la ca&iacute;da de la inversi&oacute;n y las dificultades para competir afectan especialmente a la industria, el comercio y la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde noviembre de 2023, <strong>la Provincia perdi&oacute; m&aacute;s de 85 mil puestos de trabajo registrados y cerraron m&aacute;s de 6.200 empresas</strong>. La industria manufacturera atraves&oacute; fuertes ca&iacute;das en sectores como automotriz, caucho y pl&aacute;stico y papel y cart&oacute;n, mientras que algunas actividades vinculadas a alimentos, energ&iacute;a y recursos naturales mostraron mayor resistencia.
    </p><p class="article-text">
        El problema que atraviesa Buenos Aires no debe interpretarse como algo coyuntural: Si la econom&iacute;a se especializa cada vez m&aacute;s en actividades primarias y extractivas mientras pierde capacidades industriales y tecnol&oacute;gicas, el resultado ser&aacute; una estructura con menor generaci&oacute;n de empleo formal, menor valor agregado y mayor dependencia externa.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ante este panorama la respuesta productiva no puede ser volver al modelo industrial preexistente. <strong>La emergencia de China como gran plataforma manufacturera, la automatizaci&oacute;n, la inteligencia artificial, la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la reorganizaci&oacute;n de las cadenas globales de valor cambiaron las condiciones de competencia</strong>. No hay pasado a donde volver, sino que necesariamente hay un futuro alternativo a construir. Buenos Aires necesita una nueva pol&iacute;tica industrial, de desarrollo, mayor productividad y agregaci&oacute;n de valor.
    </p><h2 class="article-text">Una agenda productiva para Buenos Aires</h2><p class="article-text">
        El objetivo de un programa productivo bonaerense debe ser convertir a la Provincia en la principal plataforma industrial, tecnol&oacute;gica, energ&eacute;tica y agroindustrial de Am&eacute;rica del Sur. Para eso proponemos concentrar la pol&iacute;tica productiva en ocho grandes apuestas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Industrializar nuestros recursos naturales: </strong>El desaf&iacute;o no es elegir entre campo e industria, sino industrializar el campo. Transformar granos, carnes, pesca y recursos naturales en alimentos, bioproductos, insumos, maquinaria y bienes de mayor valor agregado. La Provincia debe producir m&aacute;s de aquello que hoy exporta como materia prima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Energ&iacute;a e hidrocarburos: </strong>La expansi&oacute;n de Vaca Muerta y la transici&oacute;n energ&eacute;tica abren una oportunidad hist&oacute;rica para Buenos Aires. Bah&iacute;a Blanca, La Plata, Ensenada, Z&aacute;rate, Campana y los principales corredores industriales y portuarios pueden convertirse en plataformas para la transformaci&oacute;n de la energ&iacute;a en productos industriales. La apuesta debe incluir petroqu&iacute;mica, fertilizantes, proveedores de petr&oacute;leo y gas, energ&iacute;as renovables, almacenamiento, hidr&oacute;geno y bienes de capital. No alcanza con exportar energ&iacute;a: hay que usar la energ&iacute;a para industrializar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Una nueva industria automotriz:  </strong>Buenos Aires concentra buena parte de la producci&oacute;n automotriz argentina y posee una extensa red de autopartistas. La electrificaci&oacute;n y digitalizaci&oacute;n del transporte obligan a transformar esa capacidad. El objetivo debe ser avanzar hacia veh&iacute;culos h&iacute;bridos y el&eacute;ctricos, electr&oacute;nica, software, bater&iacute;as, autopartes de mayor complejidad y nuevos sistemas de movilidad. La meta no es solamente producir m&aacute;s veh&iacute;culos, sino producir m&aacute;s tecnolog&iacute;a por veh&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Farmac&eacute;utica, biotecnolog&iacute;a y salud: </strong>Buenos Aires posee universidades, centros de investigaci&oacute;n, hospitales, empresas farmac&eacute;uticas y capacidades cient&iacute;ficas &uacute;nicas en el pa&iacute;s. Hay que articularlas para desarrollar medicamentos, biosimilares, vacunas, diagn&oacute;sticos, tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas y biotecnolog&iacute;a. La pol&iacute;tica sanitaria tambi&eacute;n puede ser una pol&iacute;tica industrial: producir localmente aquello que hoy requiere importar y desarrollar capacidades exportables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Econom&iacute;a del conocimiento: </strong>La cuarta revoluci&oacute;n industrial transforma todos los sectores productivos. Software, inteligencia artificial, automatizaci&oacute;n, rob&oacute;tica, biotecnolog&iacute;a y ciencia de datos deben dejar de ser actividades aisladas y convertirse en herramientas para aumentar la productividad de toda la econom&iacute;a bonaerense. El desaf&iacute;o es conectar universidades, centros de investigaci&oacute;n y empresas para transformar conocimiento en nuevas empresas, exportaciones y empleos de calidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Pesca, industria naval y econom&iacute;a del mar: </strong>Mar del Plata y el litoral bonaerense tienen condiciones para desarrollar una verdadera econom&iacute;a del mar. Pesca, industria naval, procesamiento de alimentos, log&iacute;stica, investigaci&oacute;n oceanogr&aacute;fica y acuicultura deben pensarse como parte de una misma estrategia. La Provincia debe exportar m&aacute;s productos pesqueros elaborados y desarrollar localmente los barcos, servicios y tecnolog&iacute;as que necesita esa actividad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Pymes y proveedores bonaerenses: </strong>Las grandes empresas son fundamentales para exportar, pero el desarrollo territorial depende de miles de pymes. La pol&iacute;tica productiva debe facilitar cr&eacute;dito de largo plazo, asistencia tecnol&oacute;gica, digitalizaci&oacute;n, certificaciones, desarrollo de proveedores y acceso a mercados. El objetivo es que las grandes inversiones tengan cada vez m&aacute;s proveedores locales y que las pymes puedan incorporarse a cadenas de valor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. Infraestructura para producir: </strong>Puertos, rutas, ferrocarriles, energ&iacute;a, conectividad, parques industriales y log&iacute;stica no son solamente obras p&uacute;blicas: son infraestructura productiva. La Provincia necesita una estrategia que reduzca costos log&iacute;sticos, mejore la conectividad de los territorios productivos y articule el AMBA con el interior bonaerense.
    </p><h2 class="article-text">Apostemos al futuro</h2><p class="article-text">
        Bajo el modelo nacional vigente y las aceleradas transformaciones productivas globales, <strong>la Provincia de Buenos Aires est&aacute; obligada a repensarse</strong> y trazar un horizonte de largo plazo, que trascienda los ciclos electorales y logre proyectar un futuro productivo.
    </p><p class="article-text">
        Buenos Aires tiene todo para consolidar una econom&iacute;a competitiva y diversificada: industria, agro, energ&iacute;a, ciencia, trabajadores calificados, empresas, universidades, puertos y un enorme mercado. Estas capacidades existentes deben ser la base para pensar una nueva etapa productiva para la Provincia, impulsada por un Estado que defina prioridades, construya infraestructura, facilite el financiamiento, promueva la ciencia y tecnolog&iacute;a y coordine diversos actores productivos. <strong>La pol&iacute;tica de incentivos debe tambi&eacute;n ir acompa&ntilde;ada de controles y exija resultados</strong>, asegurando que se genere m&aacute;s inversi&oacute;n, m&aacute;s empleo formal, m&aacute;s productividad, m&aacute;s exportaciones y m&aacute;s desarrollo de proveedores. 
    </p><p class="article-text">
        La Buenos Aires Productiva a construir no surgir&aacute; de una pol&iacute;tica defensiva y un regreso al modelo del siglo XX, sino como <strong>un proyecto ofensivo de desarrollo para el siglo XXI</strong>. El futuro lleg&oacute; hace rato y ser&aacute; tiempo de subirse para la Provincia a partir de una dirigencia con conciencia de la &eacute;poca, de los desaf&iacute;os que enfrenta y tambi&eacute;n de las enormes potencialidades que tiene para lograr el bienestar de todos los bonaerenses. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Los autores son miembros de Misi&oacute;n Productiva y Generaci&oacute;n por el Desarrollo</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Varona y Nahuel Nicolás Peña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/defensa-transformacion-desafio-productivo-buenos-aires_129_13466723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 09:34:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la defensa a la transformación: el desafío productivo de Buenos Aires]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Provincia de Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mora y las responsabilidades del Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/mora-responsabilidades-gobierno_129_13460334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f250962-0a4e-499a-8e50-ce6982cb1b5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x935y315.jpg" width="1200" height="675" alt="La mora y las responsabilidades del Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por qué el Gobierno sí condona deudas a empresas, cuando dice que "no puede hacer nada" al problema social angustiante de jóvenes, adultos y familias enteras. O por qué propone sucesivos blanqueos que rompen los incentivos a pagar impuestos y llama héroes a los evasores.</p></div><p class="article-text">
        Ya pasaron varios meses desde que los datos sobre endeudamiento, pero principalmente mora (es decir &ldquo;no pago&rdquo; de las deudas) est&aacute;n en los medios masivos. El Gobierno descarta aplicar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para intentar resolver el problema culpando a los endeudados. Aunque el problema se presenta en todo el sistema financiero, la parte m&aacute;s complicada aparece en las &ldquo;fintech&rdquo; o billeteras virtuales. Estas plataformas llegaron prometiendo simplificar la vida, &ldquo;incluir financieramente&rdquo; a todos. Pero detr&aacute;s de esa promesa democr&aacute;tica y simplificadora, se comenz&oacute; a alimentar un problema social angustiante: el sobreendeudamiento de j&oacute;venes, adultos y familias enteras. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de dobles varas, &iquest;por qu&eacute; el Gobierno s&iacute; condona deudas a empresas? &iquest;O apunta a cuestiones pseudo te&oacute;ricas como el &ldquo;moral hazard&rdquo;? &iquest;Por qu&eacute; propone sucesivos blanqueos que rompen los incentivos a pagar impuestos y llama h&eacute;roes a los evasores? Mientras tanto, el ministro Caputo sostiene que &ldquo;no puede hacer nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el Gobierno no solo es responsable por una situaci&oacute;n que afecta a unas 7 millones de personas, sino que es resultado directo de sus pol&iacute;ticas. El cr&eacute;dito aparece en el discurso oficial como la soluci&oacute;n m&aacute;gica a los problemas del crecimiento que excluye a los principales sectores, la destrucci&oacute;n de empleo y la baja de ingresos. Pero esa magia tiene un l&iacute;mite, ya cumpli&oacute; ese rol en 2025 y ante los problemas de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica ya no puede cumplirlo. Ahora solo quedan sus consecuencias. Tampoco podemos olvidar la desregulaci&oacute;n de tasas de inter&eacute;s al comienzo de su gesti&oacute;n o el desmanejo de la pol&iacute;tica monetaria que eleva irresponsablemente las tasas cada vez que el d&oacute;lar amenaza con subir.
    </p><p class="article-text">
        Pero si la raz&oacute;n del endeudamiento son los ingresos que no alcanzan, la soluci&oacute;n tampoco puede ser una simple refinanciaci&oacute;n porque evidentemente las familias tampoco est&aacute;n en condiciones de pagar incluso con tasas de inter&eacute;s &ldquo;razonables&rdquo;. Y este problema es particularmente acuciante ya que las familias de ingresos m&aacute;s bajos e inserciones laborales m&aacute;s precarias son las que mayores tasas de inter&eacute;s pagan. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Casi 3 de cada 10 personas que tienen un crédito en la Argentina registran un atraso de más de 90 días en el pago de su cuota."
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                Casi 3 de cada 10 personas que tienen un crédito en la Argentina registran un atraso de más de 90 días en el pago de su cuota.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cr&eacute;ditos que queman y tasas que castigan</strong></h2><p class="article-text">
        Empecemos por el comienzo, &iquest;por qu&eacute; se endeudan las 7 millones de personas que luego no pueden hacer frente a los pagos? Dada la magnitud del fen&oacute;meno, la clave est&aacute; en que el ingreso disponible de las familias no alcanza para cubrir sus gastos. Los datos oficiales sustentan tal afirmaci&oacute;n, en relaci&oacute;n a noviembre de 2023; cerca de 6 millones de asalariados registrados cobran en mayo de 2026 un 5% menos en t&eacute;rminos reales, los asalariados p&uacute;blicos se ubican un 18% (con los nacionales un 35%) abajo y los jubilados de la m&iacute;nima tienen un haber un 10% menor. Adem&aacute;s, tenemos 330 mil puestos registrados menos que han sido reemplazados por puestos informales de menor ingreso y calidad. Los datos de consumo muestran lo mismo; los rubros de consumo masivo se encuentran por debajo de 2023, mientras que los de mayores ingresos crecen. En ese contexto, acceder al cr&eacute;dito permiti&oacute; durante 2025 sostener niveles de consumo. Pero ante el deterioro de la econom&iacute;a y el mercado laboral, se vuelve extremadamente dif&iacute;cil pagarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que antes era un proceso m&aacute;s lento y pausado, ahora es muy veloz. En dos &ldquo;clicks&rdquo; se puede comprar sin tener fondos, pagar las deudas de tarjeta con pr&eacute;stamos, y m&uacute;ltiples etc. Todo sin ning&uacute;n tipo de control, informaci&oacute;n o cuidado por los deudores. Los datos que circulan son claros, Mercado Pago -la principal Fintech del pa&iacute;s- tiene costos financieros totales (CFT) que van del 200% a 1000% anual; pero los bancos tampoco se quedan muy lejos y ni que hablar de los circuitos informales de cr&eacute;ditos en los barrios. Estamos hablando de tasas de inter&eacute;s que al menos cuadruplican las previsiones de inflaci&oacute;n. Como vemos, la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de Milei cre&oacute; la demanda desesperada por cr&eacute;dito y, desregulaci&oacute;n mediante, las caracter&iacute;sticas de la oferta de estos cr&eacute;ditos que hoy son impagables.
    </p><p class="article-text">
        Un caso particular dentro de las miles de historias son los j&oacute;venes, la mayor porci&oacute;n entre los deudores y tambi&eacute;n entre los trabajadores informales. Un lugar donde convergen ambos mundos, son los trabajos de plataforma. All&iacute; las plataformas operan a ambos lados del mostrador: mientras el algoritmo reduce la tarifa porque hay muchos trabajadores conectados y pocos pedidos, ofrecen cr&eacute;ditos a tasas usurarias para &ldquo;compensar&rdquo; ingresos menores. Ni hablar si se rompe el veh&iacute;culo o sufre un accidente, para eso tambi&eacute;n hay cr&eacute;ditos. En este caso particular se ve la responsabilidad del gobierno nuevamente, por un lado, permite que las empresas transfieran el riesgo a sus trabajadores y luego, por el otro, habilita el negocio financiero. Y aqu&iacute; estamos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el problema no solo es acuciante y relevante por la cantidad de personas involucradas. Tambi&eacute;n lo es, porque el sistema financiero ante la morosidad responde aumentando a&uacute;n m&aacute;s las tasas para hacer frente a previsiones de p&eacute;rdida o intentar compensarlo. As&iacute; que, si no hay una soluci&oacute;n para los deudores sufren todos, y la econom&iacute;a en su conjunto estar&aacute; peor. All&iacute; se ve claramente por qu&eacute; el gobierno debe intervenir con pol&iacute;ticas activas y regulaci&oacute;n. 
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                Movilización frente a las oficinas de Mercado Libre, el martes pasado.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>No es un problema entre privados</strong></h2><p class="article-text">
        El sobreendeudamiento de las familias es, en definitiva, otra cara del modelo de Milei que comprime el consumo de bienes, precariza el empleo y, cuando eso no alcanza para llegar a fin de mes, ofrece cr&eacute;dito caro como &uacute;nica v&aacute;lvula de escape. Atender el problema como una consecuencia social de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica es un paso impostergable. 
    </p><p class="article-text">
        Para eso se necesita regular nuevamente las tasas de inter&eacute;s de todos los agentes del sistema financiero. Aqu&iacute; no puede haber exclusiones, sean bancos o &ldquo;billeteras virtuales&rdquo; todas deben seguir las regulaciones establecidas con topes claros en las tasas y costos que pueden establecer como en la informaci&oacute;n que deben proveer al cliente. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debe ser regulada la forma de gesti&oacute;n de esas deudas, prohibiendo las estrategias que se est&aacute;n haciendo conocidas en estos d&iacute;as donde las empresas tercerizadas de cobranza se comunican con cualquier persona vinculada a un deudor con tal de lograr el pago. Ese trato es inaceptable.
    </p><p class="article-text">
        En todo esto, no debemos excluir la posibilidad de avanzar por v&iacute;a penal. La usura est&aacute; tipificada en el art&iacute;culo 175bis del C&oacute;digo Penal. All&iacute; claramente se indica que hay usura cuando se presta &ldquo;aprovechando la necesidad, la ligereza o la inexperiencia de una persona&rdquo; haciendo prometer intereses desproporcionados. Lo mismo indica para aquellos que adquieran esas deudas e intenten cobrarlas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, se debe dar curso al debate sobre la multiplicidad de proyectos legislativos que impongan un marco de refinanciaci&oacute;n de las deudas bajo ciertas condiciones y ampliar las l&iacute;neas de cr&eacute;dito de los bancos p&uacute;blicos de manera similar a lo que ya est&aacute;n haciendo el Banco Ciudad y Provincia. A su vez, pol&iacute;ticas temporales de extensi&oacute;n de los plazos para determinar las categor&iacute;as de los deudores o para el inicio de embargos podr&iacute;a ser una alternativa simple para reducir los da&ntilde;os de esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, dada la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y laboral y las nulas perspectivas de cambio de la situaci&oacute;n, tambi&eacute;n debemos considerar que a&uacute;n refinanciando las deudas en condiciones razonables muchas familias no podr&aacute;n hacerse cargo de ellas. Simplemente no tienen los recursos. En esas situaciones, se debe considerar aplicar moratorias bajo condiciones que permitan a las familias recuperar su solvencia antes de exigirles el repago de deudas imposibles.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la frase de Caputo, es claro que hay mucho que se puede hacer frente a esta situaci&oacute;n. Sin embargo, la principal causa es la pol&iacute;tica econ&oacute;mica que no logra ni dinamizar el crecimiento, mucho menos el empleo y deteriora los ingresos como herramienta antiinflacionaria. 
    </p><p class="article-text">
        Todas estas iniciativas u otras que puedan surgir adicionales o alternativas son necesarias, pero no suficientes para empezar a mejorar las condiciones de vida de las familias, para eso necesitamos otra pol&iacute;tica econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es economista del Grupo Paternal y su cuenta en redes sociales es @juanmgrana</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan M. Graña/Grupo Paternal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/mora-responsabilidades-gobierno_129_13460334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 13:11:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mora y las responsabilidades del Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Endeudamiento,Luis Caputo,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Evitar que las dos velocidades se conviertan en dos Argentinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/evitar-velocidades-conviertan-argentinas_129_13443205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b769b037-5c21-4018-9982-c8e70a5c4f09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1226y476.jpg" width="1200" height="675" alt="Evitar que las dos velocidades se conviertan en dos Argentinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 6,5% de crecimiento del PBI esconde una economía a dos velocidades: crecen el agro, la minería y la energía, mientras la industria y la construcción se desploman y ya destruyeron más de 210.000 empleos formales. Sin una política productiva activa, advierte esta columna, esa brecha puede consolidar "dos Argentinas".</p></div><p class="article-text">
        Desde la asunci&oacute;n de Javier Milei, la macroeconom&iacute;a argentina exhibe un dato que el oficialismo suele esgrimir con orgullo: un crecimiento agregado del 6,5% del PBI. Sin embargo, la frialdad de los indicadores generales esconde una realidad dual y sumamente riesgosa. La Argentina actual avanza a dos velocidades marcadamente contrapuestas: por un lado, un pu&ntilde;ado de sectores primarios y transables vinculados a los recursos naturales &mdash;la agroindustria (+26%), la miner&iacute;a y la energ&iacute;a (+23%)&mdash; que se expanden con vigor; por el otro, el verdadero coraz&oacute;n del empleo y del mercado interno &mdash;la industria manufacturera (-13%) y la construcci&oacute;n (-12%)&mdash; que se desploma de forma dram&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Esta divergencia sectorial rompi&oacute; una constante hist&oacute;rica de la econom&iacute;a argentina: la relaci&oacute;n directa entre el crecimiento del PBI y la creaci&oacute;n de trabajo. Mientras la actividad estad&iacute;stica sube, el empleo privado formal se destruye, acumulando una sangr&iacute;a de m&aacute;s de 210.000 asalariados registrados. La raz&oacute;n es estructural: las actividades extractivas son altamente intensivas en capital pero extraordinariamente acotadas para absorber mano de obra. El agro, la miner&iacute;a y la energ&iacute;a, sumados, representan una fracci&oacute;n menor de la ocupaci&oacute;n total y han registrado incluso ca&iacute;das en su demanda laboral.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, las casi 175.000 ocupaciones perdidas en la industria est&aacute;n mutando hacia servicios no transables de baja productividad e informalidad: cuentapropismo, repartidores de plataformas y comercio ambulante. No asistimos a un proceso de modernizaci&oacute;n ni a un salto cualitativo hacia la econom&iacute;a digital, sino a una degradaci&oacute;n de las condiciones de vida donde empleos con paritarias, derechos y aportes previsionales son reemplazados por estrategias de supervivencia precaria.
    </p><p class="article-text">
        Esta brecha tambi&eacute;n fractura el territorio. El crecimiento se focaliza en enclaves puntuales como Neuqu&eacute;n &mdash;impulsado por el fen&oacute;meno no convencional de Vaca Muerta (+22,7% en su Producto Bruto Geogr&aacute;fico)&mdash; o la franja cordillerana minera. En contraposici&oacute;n, el mapa federal se ti&ntilde;e de rojo por el apag&oacute;n industrial y el freno absoluto a la obra p&uacute;blica. Sin una intervenci&oacute;n coordinada, el riesgo no es solo una brecha estad&iacute;stica, sino la consolidaci&oacute;n definitiva de &ldquo;dos Argentinas&rdquo;: una minoritaria, conectada al mundo y generadora de divisas; y otra mayoritaria, estancada, precarizada y excluida de los beneficios del desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El trabajo en el centro de la estrategia</strong>
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n y el empleo de calidad no son variables secundarias que se ordenan autom&aacute;ticamente tras la estabilizaci&oacute;n macroecon&oacute;mica; constituyen el motor indispensable de cualquier proceso de desarrollo. La estabilidad de precios es una plataforma necesaria, pero si se alcanza destruyendo puestos de trabajo y aplastando los salarios, se convierte en la &ldquo;paz de los cementerios productivos&rdquo;. La idea de que los d&oacute;lares de la energ&iacute;a o la miner&iacute;a generar&aacute;n un &ldquo;derrame&rdquo; autom&aacute;tico hacia el conjunto de la sociedad ignora el funcionamiento real de la estructura productiva argentina.
    </p><p class="article-text">
        A este escenario se suma el impacto acelerado de la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Aunque la industria manufacturera continuar&aacute; siendo clave en agregaci&oacute;n de valor, innovaci&oacute;n e ingresos por exportaci&oacute;n, el futuro de la absorci&oacute;n masiva de empleo se desplazar&aacute; crecientemente hacia los servicios: econom&iacute;a del cuidado, industrias culturales, log&iacute;stica, construcci&oacute;n y servicios basados en el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La evidencia global frente al dogmatismo local</strong>
    </p><p class="article-text">
        La narrativa oficialista sostiene que la apertura comercial irrestricta y la retirada total del Estado reasignar&aacute;n los recursos hacia sectores competitivos de manera natural. Sin embargo, la evidencia internacional reciente camina exactamente en el sentido contrario. En el escenario pospandemia, los pa&iacute;ses desarrollados aplican, en promedio, cinco veces m&aacute;s pol&iacute;ticas industriales que las econom&iacute;as en desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;pa&iacute;ses que nos gustan&rdquo; intervienen de forma directa: Estados Unidos destina m&aacute;s de USD 50.000 millones mediante la <em>Ley CHIPS</em> para subsidiar la fabricaci&oacute;n local de semiconductores exigiendo empleo formal e inversi&oacute;n en I+D; la Uni&oacute;n Europea coordina la <em>Alianza de Bater&iacute;as</em> agrupando a m&aacute;s de 800 actores para blindar su soberan&iacute;a industrial; y Brasil impulsa el programa <em>Nova Ind&uacute;stria Brasil</em>, inyectando 300.000 millones de reales a trav&eacute;s del BNDES. La Argentina de hoy recorre la senda opuesta desmantelando programas de desarrollo de proveedores que hab&iacute;an demostrado que m&aacute;s del 85% de las pymes participantes incrementaban su plantilla laboral al integrarse en cadenas de valor estrat&eacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una propuesta de pol&iacute;tica productiva sin repetir el pasado</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para construir una alternativa cre&iacute;ble es indispensable partir de una autocr&iacute;tica honesta. Sostener proteccionismos arancelarios r&iacute;gidos de forma cr&oacute;nica, sin exigir metas estrictas de productividad e innovaci&oacute;n, ni poner fecha de vencimiento a los esquemas de promoci&oacute;n, aisl&oacute; a determinados sectores y asfixi&oacute; la din&aacute;mica exportadora.
    </p><p class="article-text">
        La nueva pol&iacute;tica productiva no debe subsidiar la ineficiencia, sino promover la competitividad sist&eacute;mica a trav&eacute;s de bienes p&uacute;blicos: infraestructura de transporte para recortar costos log&iacute;sticos, nodos de transferencia tecnol&oacute;gica para pymes, certificaciones de calidad internacional y financiamiento accesible. En este marco, esquemas como el R&eacute;gimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) deben reformularse: no pueden funcionar como enclaves extractivos aislados, sino que deben incorporar cl&aacute;usulas obligatorias de desarrollo de proveedores locales en metalmec&aacute;nica, software y servicios de ingenier&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La hoja de ruta para una econom&iacute;a integrada exige articular la riqueza natural con la matriz tecnol&oacute;gica y manufacturera: potenciar la fabricaci&oacute;n de bienes de capital e insumos para la energ&iacute;a y la electromovilidad; agregar valor en origen mediante la petroqu&iacute;mica y la biotecnolog&iacute;a aplicada al agro; consolidar el ecosistema de la econom&iacute;a del conocimiento; y posicionar al turismo como un canal federal de captaci&oacute;n de divisas e inclusi&oacute;n laboral joven.
    </p><p class="article-text">
        El orden macroecon&oacute;mico es la condici&oacute;n de entrada, pero nunca el sustituto de una estrategia industrial y tecnol&oacute;gica integral. Sin la macro no se puede, pero con la macro sola no alcanza para evitar que la brecha productiva termine dividiendo al pa&iacute;s en dos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agrupación Futuros Mejores]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/evitar-velocidades-conviertan-argentinas_129_13443205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2026 14:15:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Evitar que las dos velocidades se conviertan en dos Argentinas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cancha chica del fútbol, cancha grande de la realidad: una trampa electoral en Santa Fe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/cancha-chica-futbol-cancha-grande-realidad-trampa-electoral-santa-fe_129_13415631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa704706-9737-4b78-84b9-edde66d92bc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cancha chica del fútbol, cancha grande de la realidad: una trampa electoral en Santa Fe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de la nota, diputado provincial, cuestiona la propuesta del oficialismo santafesino de reforma electoral para que los votos se cuenten de acuerdo al padrón y no según los verdaderos y emitidos y que el porcentaje mínimo sea del 5 por ciento, es decir cerca de 150 mil votos.</p></div><p class="article-text">
        Cancha chica del f&uacute;tbol, cancha grande de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Si de manera simult&aacute;nea se llenaran los estadios de Central, &Ntilde;uls, Col&oacute;n y Uni&oacute;n, alrededor de 150 mil personas estar&iacute;an protagonizando un momento de la historia. Imposible gambetear semejante convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a 43 a&ntilde;os de la recuperaci&oacute;n democr&aacute;tica y a menos de uno de la reforma de la Constituci&oacute;n de la provincia de Santa Fe en la que qued&oacute; marcada la necesidad de la representaci&oacute;n de las minor&iacute;as a trav&eacute;s de la proporcionalidad y no el de la gobernabilidad, esa enorme cantidad de personas no ser&iacute;an tenidas en cuenta a la hora de votar.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;an invisibles, et&eacute;reas y su expresi&oacute;n pol&iacute;tica desechada, ignorada.
    </p><p class="article-text">
        Una fenomenal proscripci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Le llaman &ldquo;reforma electoral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad es una trampa a la voluntad popular, una trampa a la democracia.
    </p><p class="article-text">
        En 1962, en medio de repetidos golpes de Estado, la anterior Constituci&oacute;n sosten&iacute;a la necesidad de respetar el principio de gobernabilidad. Que la f&oacute;rmula triunfadora tuviera la mayor&iacute;a legislativa. Eso se dej&oacute; de lado con la nueva carta magna santafesina del a&ntilde;o 2025.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el PUS (Partido &Uacute;nico Santafesino), la unidad estructural de la UCR, el PJ, el PS, el PRO y asociados, pretenden que los votos se cuenten de acuerdo al padr&oacute;n y no seg&uacute;n los verdaderos y emitidos y que el porcentaje m&iacute;nimo sea del 5 por ciento, es decir cerca de 150 mil votos, aquella cantidad de santafesinas y santafesinos que completar&iacute;an los estadios de Central, &Ntilde;uls, Col&oacute;n y Uni&oacute;n al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Concentraci&oacute;n de poder pol&iacute;tico, ajenidad a lo que sucede electoralmente en casi todas las provincias argentinas donde los porcentajes se toman desde los votos v&aacute;lidos emitidos y un piso alevoso que saltar&iacute;a del 3 por ciento actual al 5 por ciento. 
    </p><p class="article-text">
        Democracia de baja intensidad, finita, sin representaci&oacute;n de minor&iacute;as. Una democracia cada vez menos democr&aacute;tica. De all&iacute; que m&aacute;s que reforma electoral sea una trampa.
    </p><p class="article-text">
        Con el argumento de no darle lugar a aventureros de la pol&iacute;tica o propuestas que no quieren gobernar, ideas de la profundidad de un charco, los sectores que siguen creyendo en la pol&iacute;tica como herramienta de transformaci&oacute;n a favor de las mayor&iacute;as y no como la gerencia de los intereses de los grupos econ&oacute;micos dominantes, regionales y multinacionales, quedar&iacute;an sin representaci&oacute;n en la legislatura de Santa Fe.
    </p><p class="article-text">
        Ya no se hablar&iacute;a de la flagrante contradicci&oacute;n de generar exportaciones por 16 mil millones de d&oacute;lares y al mismo tiempo sumar personas empobrecidas hasta trepar a la cifra de 600 mil solamente entre el Gran Santa Fe y el Gran Rosario.
    </p><p class="article-text">
        O que el porcentaje del presupuesto para salud mental sea del 0,02 por ciento del total, mientras que los suicidios casi llegan a duplicar los homicidios en el &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        De all&iacute; que tampoco en los partidos del PUS aparezca una sola menci&oacute;n al financiamiento de la pol&iacute;tica, la necesidad de terminar con los aportes de las grandes empresas que son las agroexportadoras, las mismas que siempre terminan beneficiadas con las obras p&uacute;blicas pagando casi nada en t&eacute;rminos de grav&aacute;menes provinciales aunque facturan miles de d&oacute;lares por minuto.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Frente Amplio por la Soberan&iacute;a proponemos la eliminaci&oacute;n del piso proscriptivo y la auditor&iacute;a del financiamiento de cada propuesta electoral, entre otras diferencias profundas con las fuerzas del r&eacute;gimen de la resignaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica manera de devolverle el car&aacute;cter transformador a la pol&iacute;tica es respetando a las minor&iacute;as, democratizar la democracia y rechazar intentos burdos de concentraci&oacute;n de poder que &uacute;nicamente benefician a corrientes m&aacute;s relacionadas con el neofascismo que con una sociedad m&aacute;s humana e inclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no a la reforma electoral del PUS que no es reforma, es una trampa.
    </p><p class="article-text">
        Una trampa tan grande como las canchas de Central, &Ntilde;uls, Col&oacute;n y Uni&oacute;n llenas y que sea ignorada semejante movilizaci&oacute;n popular.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es presidente del bloque de diputados provinciales del Frente Amplio por la Soberan&iacute;a en Santa Fe, periodista de investigaci&oacute;n y escritor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Frade]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/cancha-chica-futbol-cancha-grande-realidad-trampa-electoral-santa-fe_129_13415631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 14:42:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cancha chica del fútbol, cancha grande de la realidad: una trampa electoral en Santa Fe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacer ante el proyecto de Ley de Libertad Educativa de Milei?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/proyecto-ley-libertad-educativa-milei_129_13409685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad2169c5-655a-4102-b3c9-3e2c4428d150_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué hacer ante el proyecto de Ley de Libertad Educativa de Milei?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No alcanza con rechazar la iniciativa oficialista que profundiza el ajuste y la desescolarización: hace falta una agenda propia de calidad e inclusión educativa.</p></div><p class="article-text">
        Existe un importante consenso en la sociedad argentina respecto de que es necesario <strong>realizar profundas transformaciones en el sistema educativo para mejorar la calidad de los aprendizajes</strong>, disminuir las desigualdades sociales y regionales de los resultados del trabajo escolar y colocar la educaci&oacute;n a la altura de los acelerados cambios cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicos y de las nuevas demandas del mundo del trabajo y de la participaci&oacute;n social en sociedades cada vez m&aacute;s complejas. No se trata de un diagn&oacute;stico novedoso. Hace m&aacute;s de un cuarto de Siglo, en 1999, en su recordado libro &ldquo;La tragedia educativa&rdquo;, Guillermo Jaim Echeverri nos alertaba respecto de que &ldquo;&hellip;<em>lo tr&aacute;gico es que, en un sistema escolar que deber&iacute;a asegurar el acceso a todos al conocimiento, los alumnos no aprenden lo fundamental. Eso es lo que constituye la verdadera tragedia educativa</em>&rdquo;. Retomaba de esta manera una afirmaci&oacute;n del presidente <strong>Ricardo Alfons&iacute;n</strong> que, describiendo la herencia de la dictadura en la educaci&oacute;n, hab&iacute;a realizado hace casi 40 a&ntilde;os cuando convoc&oacute; al  Congreso Pedag&oacute;gico: &ldquo;<em>Es imprescindible mejorar la calidad de la ense&ntilde;anza, porque demasiados alumnos pasan por la escuela sin aprender lo suficiente. Ello constituye un verdadero fracaso colectivo que debemos revertir</em>&rdquo;. Entre otros factores, los movimientos pendulares en la conducci&oacute;n del Estado durante estos 40 a&ntilde;os de democracia han contribuido fuertemente a la falta de continuidad en la inversi&oacute;n presupuestaria y las pol&iacute;ticas educativas.
    </p><p class="article-text">
        Cabe destacar que actualmente las coincidencias respecto de los problemas que enfrenta nuestra educaci&oacute;n no se extiende respecto de las alternativas que se proponen para solucionarlas. En el <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/ley-libertad-no-escuela_129_13374039.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo art&iacute;culo publicado en este medio </a>describimos las principales caracter&iacute;sticas del <strong>Proyecto de Ley de Libertad Educativa que el gobierno de Milei ha puesto en discusi&oacute;n</strong>, acompa&ntilde;ando el dram&aacute;tico ajuste presupuestario, la degradaci&oacute;n del Ministerio de Educaci&oacute;n y el continuo ataque y estigmatizaci&oacute;n a los docentes. El retiro del Estado de su funci&oacute;n educativa, desescolarizaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza coloc&aacute;ndola bajo la responsabilidad de las familias en los hogares, desestructuraci&oacute;n nacional del sistema educativo, mercantilizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n p&uacute;blica mediante los vouchers, posibilidad de extranjerizar los contenidos y desjerarquizaci&oacute;n de los docentes, son algunas de las caracter&iacute;sticas principales del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hacer frente a estas propuestas?</strong> No cabe duda de que en primer lugar debemos dar el debate y explicar las tr&aacute;gicas consecuencias que tendr&iacute;a su aplicaci&oacute;n para la calidad de la educaci&oacute;n argentina. <strong>Pero con rechazar el proyecto no alcanza. </strong>Debemos ir a la discusi&oacute;n acompa&ntilde;ados de <strong>propuestas</strong> que pongan de manifiesto que no estamos defendiendo un statu-quo que no nos satisface. 
    </p><p class="article-text">
        Propuestas que, a partir de la defensa de las conquistas logradas desde la Ley 1420, den respuesta a los principales desaf&iacute;os de la calidad educativa e inclusi&oacute;n en igualdad de condiciones de acceso al conocimiento para todos los ni&ntilde;os y j&oacute;venes. La democracia ha logrado grandes avances para garantizar el acceso de nuevos sectores sociales a la escolarizaci&oacute;n. Hoy, casi todos los ni&ntilde;os concurren a las salas de 4 y 5 a&ntilde;os del nivel inicial. Pr&aacute;cticamente todos terminan la primaria. El 80% de nuestros j&oacute;venes alcanzan, por lo menos, el t&iacute;tulo secundario. Los egresados universitarios se multiplicaron por 3 en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Pero, tal como plantea la Ley de Educaci&oacute;n Nacional (LEN), <strong>no s&oacute;lo la escolaridad, tambi&eacute;n </strong><em><strong>el conocimiento es un bien p&uacute;blico y un derecho personal y social que debe ser garantizado por el Estado </strong></em><em>(art.5). </em>Es indudable que frente a este objetivo hay grandes asignaturas pendientes. Si no reconocemos que es necesario abordar esta problem&aacute;tica con profundidad, ser&aacute; imposible resolverla. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que ser conscientes que, principalmente en contextos de fuerte crecimiento de la pobreza, <strong>la preocupaci&oacute;n por la inclusi&oacute;n escolar desplaz&oacute; la exigencia por la efectividad de los aprendizajes y las posibilidades de acceso al conocimiento de grandes sectores de la poblaci&oacute;n. Es imprescindible llevar adelante estrategias que permitan complementar ambos objetivos (inclusi&oacute;n/aprendizajes) al mismo tiempo. </strong>Tambi&eacute;n han ocurrido transformaciones sociales, culturales y tecnol&oacute;gicas que requieren nuevas respuestas. La irrupci&oacute;n de las redes y de la IA por ejemplo, nos coloca frente a desaf&iacute;os in&eacute;ditos hasta el momento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la brevedad del art&iacute;culo impide desarrollar el conjunto de pol&iacute;ticas vinculadas a la calidad educativa que est&aacute;n propuestas en la LEN y que se implementaron en forma parcial o a&uacute;n se encuentran pendientes de ejecuci&oacute;n, creemos necesario priorizar las que se refieren al ejercicio de la profesi&oacute;n docente, ya que <strong>los maestros y profesores son, desde nuestra perspectiva, los protagonistas principales de un proceso de ense&ntilde;anza exitoso</strong>. As&iacute; lo han entendido quienes encabezaron las trasformaciones educativas en los pa&iacute;ses en los que se lograron grandes avances. Como plantea Olli-Pekka Heinonen, ex ministro de educaci&oacute;n de Finlandia: &ldquo;<em>La confianza en los docentes, su s&oacute;lida preparaci&oacute;n profesional y su capacitaci&oacute;n permanente constituyen los pilares que han hecho del sistema educativo finland&eacute;s un caso de &eacute;xito</em>&rdquo;. Refiri&eacute;ndose al salario docente se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;<em>Si queremos que los mejores j&oacute;venes elijan ser docentes, debemos garantizar que la docencia siga siendo una profesi&oacute;n atractiva</em>&rdquo;. Proponer que los docentes son un factor clave en la mejora de la calidad educativa no implica descargar en ellos toda la responsabilidad respecto del &eacute;xito de la tarea pedag&oacute;gica. Tambi&eacute;n exige, entre otros aspectos, dise&ntilde;ar estrategias que posibiliten la inclusi&oacute;n de otros roles profesionales en las escuelas. La ca&iacute;da de la natalidad, que se expresa en una menor cantidad de alumnos en las instituciones escolares, genera una oportunidad para crear estos roles. Por otra parte, es necesario sostener la tarea de la escuela y los docentes con la participaci&oacute;n de las familias, la comunidad, los gobiernos locales en la acci&oacute;n educativa. 
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la cuesti&oacute;n salarial y las condiciones de trabajo juegan un papel fundamental en atraer a los mejores estudiantes hacia la docencia, en generar mejores condiciones de trabajo y mayores posibilidades de formaci&oacute;n permanente y desarrollo profesional. <strong>La ca&iacute;da del salario docente desde la recuperaci&oacute;n de la democracia, que fue permanente con la sola excepci&oacute;n del per&iacute;odo 2003/15, ha jugado un importante papel en el deterioro de la profesi&oacute;n</strong>. Actualmente, en valores constantes, el ingreso de los docentes es un 40% menor que en 1983. 
    </p><p class="article-text">
        Varias de las propuestas incluidas en la LEN avanzan sobre la necesidad de realizar transformaciones sustantivas en la trayectoria profesional de los maestros y profesores,  colocando en el centro la preocupaci&oacute;n sobre la mejora de la calidad educativa. Una de ellas es la diversificaci&oacute;n de las alternativas para promoci&oacute;n en la carrera docente. El art&iacute;culo 69 plantea la creaci&oacute;n de por lo menos 2 modalidades. La primera, vinculada a las tareas de conducci&oacute;n y gesti&oacute;n escolar, que requieren una formaci&oacute;n y capacidades espec&iacute;ficas, y  la otra, destinada a que se pueda ascender (y por lo tanto mejorar el salario) permaneciendo en el trabajo directo con los alumnos en el aula. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el objetivo de esta propuesta?</strong> Posibilitar que los docentes  que han realizado muy buenas experiencias de ense&ntilde;anza y que tienen voluntad y vocaci&oacute;n de continuar ense&ntilde;ando en los cursos, no se vean obligados a salir del aula para obtener una promoci&oacute;n. Hoy muchos de ellos se ven tentados a dejar el grado para poder mejorar sus ingresos.  Es necesario, manteniendo los incentivos vinculados a la antig&uuml;edad y la experiencia, generar mecanismos que permitan que quienes ganen los concursos de m&eacute;rito y que ascienden en la carrera docente no se vean obligados a asumir una tarea de gesti&oacute;n. Esta opci&oacute;n permitir&iacute;a que <strong>docentes con m&aacute;s capacitaci&oacute;n, experiencia y vocaci&oacute;n por la ense&ntilde;anza permanezcan en el aula para mejorar la calidad de los aprendizajes</strong>. Otro de los aspectos que fue abordado por la LEN (art.83), es la necesidad de favorecer, a trav&eacute;s de distintos tipos de incentivos, la permanencia de los docentes por m&aacute;s tiempo en la misma escuela, principalmente en aquellas que atienden a los alumnos que provienen de familias con condiciones m&aacute;s desfavorables. Actualmente, la mayor&iacute;a de los maestros y profesores inician sus carreras o acceden a la titularidad en establecimientos educativos a los que concurren poblaciones m&aacute;s lejanas y carenciadas. A medida de que adquieren experiencia en la ense&ntilde;anza con estos sectores, se familiarizan con su capital cultural y se forman profesionalmente, tienden a trasladarse o titularizarse en escuelas m&aacute;s cercanas a sus domicilios. Las investigaciones muestran que en la mayor parte de los casos, los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que pertenecen a los sectores m&aacute;s pobres, son los que est&aacute;n expuestos a los docentes con menor experiencia laboral, que poseen menor estabilidad en el cargo y que rotan permanentemente. Es por ello que es necesario generar incentivos que permitan la permanencia de los docentes durante per&iacute;odos mayores en las escuelas, principalmente en las que incorporan poblaciones con m&aacute;s necesidades. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los aspectos que aborda la LEN y que ha sido poco implementado por las jurisdicciones fue la posibilidad de que los docentes cuenten con espacios institucionales destinados a la formaci&oacute;n permanente y la elaboraci&oacute;n de los proyectos educativos comunes (art. 123). Estos &aacute;mbitos, que deben estar sustentados en el pago de las horas de trabajo mientras no est&aacute;n al frente alumnos y deben convertirse en espacios de formaci&oacute;n docente permanente, de manera que la capacitaci&oacute;n tambi&eacute;n est&eacute; focalizada hacia atender las particulares necesidades educativas de la comunidad educativa con la  que trabajan. Esta instancia exige el trabajo conjunto con los Institutos Superiores de Formaci&oacute;n Docente, las universidades y las instancias de formaci&oacute;n en servicio de cada provincia. En el caso de la escuela media, todas estas estrategias deben ir acompa&ntilde;adas por fuertes cambios en la estructura pedag&oacute;gica, curricular e institucional que ya hemos abordado en art&iacute;culos anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Pero sin lugar a dudas, <strong>muchas de las principales propuestas de transformaciones para el mejoramiento de la calidad educativa deben estar dirigidas a fortalecer y mejorar la calidad de la formaci&oacute;n inicial de los docentes y de su actualizaci&oacute;n permanente</strong>. Esta problem&aacute;tica, que abordaremos en un pr&oacute;ximo art&iacute;culo, implica abrir un espacio de discusi&oacute;n y elaboraci&oacute;n de propuestas conjunto entre los Institutos Superiores de Formaci&oacute;n Docente y las Universidades. Entre otros temas, se deber&iacute;a recuperar el debate sobre la distribuci&oacute;n de responsabilidades de la Naci&oacute;n a trav&eacute;s del INFOD, las del Consejo Federal de Educaci&oacute;n y de las jurisdicciones.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos planteado al inicio, <strong>frente a las estrategias libertarias de ajuste, desescolarizaci&oacute;n y mercado, es tan necesario poner en evidencia su objetivo de destrucci&oacute;n del sistema educativo p&uacute;blico, como elaborar las propuestas alternativas que permitan implementar pol&iacute;ticas de Estado dirigidas a ampliar la inclusi&oacute;n y mejorar la calidad de la educaci&oacute;n de los argentinos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>DF</em>
    </p><p class="article-text">
        dfilmus.prensa@gmail.com
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Filmus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/proyecto-ley-libertad-educativa-milei_129_13409685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 12:31:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué hacer ante el proyecto de Ley de Libertad Educativa de Milei?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Educación Pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patagonia arrasada por el fuego: negacionismo climático y debilitamiento legislativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/patagonia-arrasada-fuego-negacionismo-climatico-debilitamiento-legislativo_129_13382884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d73374b-ae82-4435-9398-5dd0349114e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Patagonia arrasada por el fuego: negacionismo climático y debilitamiento legislativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante el impulso de Milei al debilitamiento de la Ley de Manejo del Fuego y de la Ley de Bosques, es tiempo de unirnos y resistir a este ataque contra nuestros ecosistemas y contra las leyes que los protegen, plantea el autor de esta nota.</p></div><p class="article-text">
        Tras lograr la flexibilizaci&oacute;n de la Ley de Glaciares, el gobierno de Milei impulsa ahora el debilitamiento de la Ley de Manejo del Fuego y de la Ley de Bosques. Mientras los ecosistemas colapsan, se pretende eliminar las pocas herramientas legales que todav&iacute;a los protegen. Es claramente grave e inconstitucional, pero la prioridad del oficialismo es facilitar negocios extractivos a costa de destruir reservas estrat&eacute;gicas de agua y de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Todo se da en un contexto apocal&iacute;ptico: m&aacute;s de 60.000 hect&aacute;reas de bosques andino patag&oacute;nicos fueron arrasadas por incendios forestales durante la &uacute;ltima temporada primavera-verano en Argentina, seg&uacute;n el relevamiento satelital realizado por Greenpeace. La superficie quemada equivale al tama&ntilde;o de tres ciudades de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Viviendas destruidas, bosques milenarios reducidos a cenizas y alt&iacute;sima biodiversidad perdida. Pero el fuego no avanza solo. Lo hace acompa&ntilde;ado por decisiones pol&iacute;ticas, recortes presupuestarios y una peligrosa combinaci&oacute;n de negacionismo, negligencia y desidia.
    </p><p class="article-text">
        Los incendios forestales del &uacute;ltimo verano en el Parque Nacional Los Alerces, El Turbio, Puerto Patriada, Epuy&eacute;n y El Hoyo, fueron los peores de las &uacute;ltimas seis d&eacute;cadas en la Patagonia argentina. La superficie afectada duplic&oacute; la de la tambi&eacute;n severa temporada anterior y multiplic&oacute; por diez el promedio de p&eacute;rdida de bosques registrado entre 2022 y 2024.
    </p><p class="article-text">
        No fue un fen&oacute;meno excepcional e imprevisible. La ciencia y el movimiento ecologista vienen alertando desde hace d&eacute;cadas sobre el impacto del cambio clim&aacute;tico. Sequ&iacute;as prolongadas, veranos con temperaturas extremas y vientos intensos, convierten a la Patagonia en un territorio cada vez m&aacute;s vulnerable al fuego. Sumado a esto, la expansi&oacute;n descontrolada de pinos ex&oacute;ticos, especies altamente inflamables que agravan el riesgo y dificultan la regeneraci&oacute;n de los bosques nativos.
    </p><p class="article-text">
        A esto debemos agregar la demora en reaccionar por parte del gobierno nacional. Reci&eacute;n despu&eacute;s de semanas de incendios fuera de control se declar&oacute; la Emergencia&Iacute;gnea en la regi&oacute;n. A&uacute;n as&iacute;, la medida result&oacute; insuficiente: sin presupuesto espec&iacute;fico y con un debilitado sistema de combate al fuego.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Argentina integra la lista de los 15 pa&iacute;ses con mayor deforestaci&oacute;n del mundo, el financiamiento de la Ley de Bosques Nativos y del Fondo Nacional de Manejo del Fuego fueron dr&aacute;sticamente reducidos.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que el 95% de los incendios se inician por causas humanas, es fundamental un mayor trabajo en prevenci&oacute;n y educaci&oacute;n ambiental. Por otra parte, es importante iniciar un plan de erradicaci&oacute;n de los pinos ex&oacute;ticos, principalmente en los municipios y en las &aacute;reas protegidas.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de los brigadistas forestales tambi&eacute;n muestra el desinter&eacute;s del gobierno en el tema; la Administraci&oacute;n de Parques Nacionales cuenta con apenas 400 combatientes -con sueldos bajos y contratos laborales precarios-, cuando el m&iacute;nimo necesario ser&iacute;a de 700 para poder cubrir las cinco millones de hect&aacute;reas bajo su jurisdicci&oacute;n y asistir a las provincias cuando la emergencia lo requiera. Y la motosierra no para: recientemente el gobierno nacional recort&oacute; m&aacute;s de 2.500 millones de pesos argentinos, destinados al funcionamiento de Parques Nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos deben dejar de negar o subestimar la crisis clim&aacute;tica y aumentar considerablemente la cantidad de brigadistas e infraestructura para el combate temprano al fuego, tanto a nivel provincial como nacional. Pero tambi&eacute;n es evidente que el sistema de multas econ&oacute;micas no resulta suficiente para desalentar tanto los desmontes como los incendios, por lo que se debe prohibir y penalizar la destrucci&oacute;n de bosques nativos. Y si hablamos de cambio clim&aacute;tico no podemos dejar de avanzar en una transici&oacute;n energ&eacute;tica justa hacia las fuentes renovables.
    </p><p class="article-text">
        Es tiempo de unirnos y resistir a este ataque contra nuestros ecosistemas y contra las leyes que los protegen. Por el planeta, por nosotros y por las futuras generaciones.
    </p><p class="article-text">
        *Hern&aacute;n Giardini es coordinador de la campa&ntilde;a de Bosques de Greenpeace Argentina<span id="1"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hernán Giardini/Greenpeace]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/patagonia-arrasada-fuego-negacionismo-climatico-debilitamiento-legislativo_129_13382884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 14:34:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patagonia arrasada por el fuego: negacionismo climático y debilitamiento legislativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Servicio Nacional de Manejo del Fuego,Incendios Forestales,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los unos y los otros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/los-unos-y-los-otros_129_13285004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/351b74bb-f0f0-46b6-b8e2-fecde080f9d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los unos y los otros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras Francia e Israel compiten por liderar la economía del conocimiento con estrategias propias, Argentina desfinancia la ciencia al ritmo más bajo en cincuenta años. </p></div><p class="article-text">
        La edici&oacute;n 2026, la novena, bati&oacute; un r&eacute;cord con 93 mil millones de euros en compromisos de inversi&oacute;n extranjera. En el Palacio de Versalles, el lunes 1 de junio, tuvo lugar el <strong>&ldquo;Sommet Choose France&rdquo; (Cumbre Elige Francia)</strong>, precedido por tres jornadas preparatorias. En esencia, se trata de la libreta de baile anual de la diplomacia econ&oacute;mica francesa: una estrategia para fortalecer a Francia como potencia industrial y tecnol&oacute;gica, que combina promoci&oacute;n del pa&iacute;s, <em>networking </em>de &eacute;lite y un ejercicio singular de <em>soft power</em> econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Los 71 nuevos proyectos anunciados incluyen la <strong>creaci&oacute;n de gigantescos centros de datos de inteligencia artificial en Hauts-de-France, la regi&oacute;n m&aacute;s septentrional del Hex&aacute;gono</strong> &mdash;sobrenombre habitual para referirse a la Francia metropolitana continental&mdash;; esto se suma a otros proyectos ya confirmados. Como se trata de instalaciones pantagru&eacute;licas en t&eacute;rminos de consumo el&eacute;ctrico, resulta decisivo que el pa&iacute;s sea productor y exportador neto de energ&iacute;a. El 95% de su producci&oacute;n total de electricidad tiene origen bajo en carbono, y la energ&iacute;a nuclear constituye el pilar principal, con alrededor del 67-70%. Francia usa el argumento de su energ&iacute;a nuclear limpia para fundamentar los proyectos; &ldquo;enchufa baby, enchufa&rdquo; (<em>plug baby, plug</em>), en contraste con &ldquo;perfora baby, perfora&rdquo; (<em>drill baby, drill</em>).
    </p><p class="article-text">
        Para un pa&iacute;s en b&uacute;squeda de una ventaja competitiva duradera y una renovaci&oacute;n de su influencia regional, resulta imprescindible atraer capital extranjero. En ese marco, &iquest;qu&eacute; grado de autonom&iacute;a es posible mantener cuando los flujos de inversi&oacute;n provienen de actores con agendas geopol&iacute;ticas propias, especialmente en un campo donde el dominio de los datos adoquina el camino hacia el futuro? Para que ello no equivalga a ceder el control estrat&eacute;gico de sectores clave, la narrativa nacional debe articularse sobre la base de una voluntad pol&iacute;tica sostenida, que incluya equidad en las reformas laborales, la inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n y la estabilidad regulatoria. La <em>attractivit&eacute;</em> no es un destino pasivo, sino que combina pragmatismo econ&oacute;mico con orgullo cultural. <strong>Todo esto obliga a pensar los roles del Estado en la era del capitalismo digital.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Arthur Mensch, cofundador y CEO de Mistral AI &mdash;uno de los empresarios franceses m&aacute;s relevantes en el &aacute;mbito de la inteligencia artificial&mdash;, critica la regulaci&oacute;n europea, a la que califica de &ldquo;pesada&rdquo; y fragmentada, as&iacute; como los riesgos de dependencia excesiva del capital extranjero. Al mismo tiempo, apoya la atracci&oacute;n de inversiones, siempre que vayan acompa&ntilde;adas de una acelerada construcci&oacute;n de infraestructura local y de medidas que preserven la soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Netanyahu ha declarado en diversas ocasiones que Israel es, despu&eacute;s de Estados Unidos, el pa&iacute;s que atrae m&aacute;s venture capital (financiaci&oacute;n privada a cambio de participaci&oacute;n accionaria) e inversiones extranjeras en investigaci&oacute;n y desarrollo (I+D) del mundo, ya sea en t&eacute;rminos absolutos o, especialmente, per c&aacute;pita. Israel cuenta con aproximadamente 10 millones de habitantes, y han establecido all&iacute; importantes centros de investigaci&oacute;n y desarrollo numerosas multinacionales estadounidenses (Intel, Google, Microsoft, Nvidia y otras). Los unos y los otros.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Francia destaca en sectores como la energ&iacute;a nuclear y la automoci&oacute;n &mdash;gracias a sus fuertes inversiones en I+D respaldadas por una s&oacute;lida infraestructura energ&eacute;tica y manufacturera&mdash;, <strong>Israel se posiciona como &ldquo;Naci&oacute;n Startup&rdquo; (</strong><em><strong>Start-Up Nation</strong></em><strong>), gracias a un ecosistema de innovaci&oacute;n &uacute;nico en el mundo</strong>. Cuenta con una de las mayores concentraciones de ingenieros, cient&iacute;ficos y doctores per c&aacute;pita del planeta, muchos de ellos formados durante el servicio militar obligatorio. Un ejemplo emblem&aacute;tico es la Unidad 8200, una de las unidades de inteligencia m&aacute;s importantes de las Fuerzas de Defensa de Israel. Este entorno fomenta habilidades avanzadas en ciberseguridad, inteligencia artificial, algoritmos y resoluci&oacute;n de problemas bajo presi&oacute;n, en una cultura que valora especialmente la <em>chutzpah</em> (audacia israel&iacute;) y el &ldquo;pensamiento fuera de la caja&rdquo; (pensar de manera no convencional, originado en el cl&aacute;sico ejercicio psicol&oacute;gico de los nueve puntos).
    </p><p class="article-text">
        Cuando Netanyahu dijo que Israel es segundo despu&eacute;s de EE.UU. en inversi&oacute;n extranjera en I+D, us&oacute; una m&eacute;trica espec&iacute;fica. El Gasto Bruto en Investigaci&oacute;n y Desarrollo (<em>Gross Expenditure on Research and Development</em>, GERD) es el gasto total en I+D realizado dentro de un pa&iacute;s, independientemente de qui&eacute;n lo financie (gobierno, empresas, universidades, etc.). El Gasto Empresarial en Investigaci&oacute;n y Desarrollo (<em>Business Expenditure on Research and Development</em>, BERD) es un subconjunto del GERD que corresponde al gasto realizado por el sector empresarial privado, y suele representar entre el 60% y el 80% del total en pa&iacute;ses desarrollados. Es especialmente relevante cuando se habla de inversi&oacute;n extranjera en I+D, porque las multinacionales invierten principalmente a trav&eacute;s de empresas (centros de I+D, adquisiciones de startups, etc.).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Israel dedica alrededor del 5,5-6% de su PIB a I+D, la ratio m&aacute;s alta del mundo. </strong>Cuenta con m&aacute;s startups per c&aacute;pita que cualquier otro pa&iacute;s y alberga m&aacute;s de 400-570 centros de I+D de multinacionales, los &uacute;nicos fuera de su pa&iacute;s de origen muchos de ellos. Ofrece fuertes incentivos estatales a trav&eacute;s de la <em>Israel Innovation Authority</em>, que otorga subsidios, exenciones fiscales y apoyos espec&iacute;ficos en sectores de doble uso y biotecnolog&iacute;a. Se beneficia adem&aacute;s de una robusta protecci&oacute;n a la propiedad intelectual y del flujo de capital procedente de la di&aacute;spora jud&iacute;a, de Estados Unidos, el Golfo y Asia. Mientras Francia atrae inversi&oacute;n en I+D por su gran tama&ntilde;o, su amplio mercado interno y sectores maduros como la energ&iacute;a, Israel lo hace gracias a su alta densidad de talento innovador, su velocidad de ejecuci&oacute;n y un ecosistema que permite descubrimientos r&aacute;pidos.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n del Haaretz, el peri&oacute;dico diario m&aacute;s antiguo de Israel que a&uacute;n se publica, pone en evidencia que los usuarios de Starlink &mdash;quienes cre&iacute;an que el servicio garantizaba cierto anonimato&mdash; podr&iacute;an estar pisando el palito, o algo todav&iacute;a m&aacute;s riesgoso: el paso de la &ldquo;intercepci&oacute;n&rdquo; a la &ldquo;inferencia&rdquo;. La inteligencia de se&ntilde;ales cl&aacute;sica (SIGINT) se basaba en interceptar las comunicaciones: capturar el contenido de las transmisiones (voz, datos, mensajes) o, al menos, sus metadatos t&eacute;cnicos directos. Lo que cambian los sat&eacute;lites de &oacute;rbita baja (LEO) y, en particular, Starlink, es la posibilidad de localizar terminales y vincularlas a identidades reales mediante la econom&iacute;a de datos comerciales que rodea al usuario (<em>advertising IDs</em>, datos de aplicaciones, tel&eacute;fonos vinculados, patrones de conexi&oacute;n, etc.). Se pasa as&iacute; de capturar se&ntilde;ales a inferir todo el contexto: qui&eacute;n se conect&oacute;, desde d&oacute;nde, con qu&eacute; dispositivo, en qu&eacute; momento y junto a qu&eacute; otras huellas digitales.
    </p><p class="article-text">
        Una de las compa&ntilde;&iacute;as a cargo, TargetTeam, con sede en Chipre, est&aacute; administrada por ingenieros con antecedentes en inteligencia israel&iacute;. La segunda, Rayzone, fue fundada en Israel y sus ventas est&aacute;n sujetas a la supervisi&oacute;n del Ministerio de Defensa israel&iacute;. <strong>A partir de esa econom&iacute;a de datos es posible mapear rutinas y des-anonimizar al usuario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas d&eacute;cadas atr&aacute;s, existi&oacute; en Argentina una decisi&oacute;n nacional de impulsar de manera sostenida la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, sobre el postulado de que existe una relaci&oacute;n directa entre formaci&oacute;n de excelencia y la adopci&oacute;n de decisiones soberanas y acertadas. Hoy, instituciones como las universidades p&uacute;blicas &mdash;donde se concentra gran parte de esa investigaci&oacute;n&mdash; sufren un fuerte desfinanciamiento, cuyos n&uacute;meros son elocuentes: <strong>Argentina destina apenas el 0,16 % del PBI (el nivel m&aacute;s bajo en cincuenta a&ntilde;os), a la inversi&oacute;n p&uacute;blica en Ciencia y Tecnolog&iacute;a</strong> (lo que se conoce como Funci&oacute;n Ciencia y T&eacute;cnica del Presupuesto Nacional), frente al 3,4 % de Estados Unidos, el 2,43 % de China, el 1,15 % de Brasil y alrededor del 0,4 % de Chile. Esta ablaci&oacute;n de futuro se produjo sin un debate racional ni propuestas superadoras (Horacio Casini). <strong>Francia e Israel, los unos y los otros. Argentina: ni los unos, ni los otros.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Bielsa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/los-unos-y-los-otros_129_13285004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 13:57:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los unos y los otros]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buscando un nuevo antídoto contra la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/buscando-nuevo-antidoto-desigualdad_129_13266316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/364857e9-8694-4c2e-b322-aa0d41bb2d2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buscando un nuevo antídoto contra la desigualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el FMI pide recaudar más, crecen los “nepobabys” y Galperín cuestiona a un impuesto a los más ricos, el fenómeno de la desigualdad se discute en el corazón del Barrio Mugica.</p></div><p class="article-text">
        Aunque no lo parezca, esta semana en las redes y medios de Argentina, se habl&oacute; mucho sobre desigualdad. En los diarios, los nuevos requerimientos del FMI para que la Argentina &ldquo;recaude m&aacute;s&rdquo; incluyeron la idea de subir impuestos a los trabajadores -pero no a otros sectores-, a&uacute;n cuando la mayor parte de ellos no le gan&oacute; a la inflaci&oacute;n y, aun cuando su menor consumo es lo que explica&nbsp;la ca&iacute;da en la recaudaci&oacute;n. Las redes por su parte, hablaron bastante de un fen&oacute;meno, no nuevo, pero s&iacute; magnificado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que es la presencia en medios, en pol&iacute;tica y en todos los espacios de poder de los &ldquo;nepobabys&rdquo;, los &ldquo;hijos de&rdquo;. Si siempre fue m&aacute;s f&aacute;cil para ellos hacerse camino, ahora pareciera que son casi los &uacute;nicos que pueden caminar y de paso, opinar e incidir desde un lugar que puede -peligrosamente- considerar su experiencia y oportunidades previas como si hubieran sido las de todos. Por &uacute;ltimo, Galper&iacute;n habl&oacute; de c&oacute;mo un impuesto a los m&aacute;s ricos no alcanzar&iacute;a para engrosar las arcas del Estado, y tambi&eacute;n abri&oacute; debate. Pero en esta nota quiero compartirles lo que est&aacute; exactamente del otro lado del fen&oacute;meno de la desigualdad, algo que discutimos esta semana en el coraz&oacute;n del Barrio Mugica, ex villa 31.
    </p><p class="article-text">
        Fui muchas veces a la 31, pero esta vez como el destino estaba bien dentro del barrio, me toc&oacute; tomar por primera vez un colectivo informal que es la &uacute;nica forma de ir 30 cuadras para adentro y que sale m&aacute;s caro que un colectivo normal. &iquest;Qu&eacute; paradoja no? Sale de Retiro, que debe ser el lugar m&aacute;s conectado en transporte p&uacute;blico -tren subte y colectivo- de toda la ciudad. Pero no hay ninguno de los colectivos oficiales que pueda hacer ese tramo. De eso fuimos a hablar, de c&oacute;mo las herramientas para transformar la desigualdad est&aacute;n ah&iacute; nom&aacute;s de nuestras manos, pero toca repensarlas - y usarlas-, aprendiendo de la experiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Futuros Mejores, un espacio en el que trabajamos en construir agenda alternativa a este presente gris en distintos temas, nos preguntamos cu&aacute;l deber&iacute;a ser hacia adelante la mejor pol&iacute;tica social para revertir la desigualdad.&nbsp;Mientras que las pol&iacute;ticas universales para infancias van ganando consenso &mdash;y hasta los gobiernos de derecha las tienen que sostener&mdash;, las pol&iacute;ticas sociales para las personas en edad de trabajar son siempre materia de discusi&oacute;n social y medi&aacute;tica. &iquest;Qui&eacute;nes merecen recibir esas pol&iacute;ticas? &iquest;Qui&eacute;nes las gestionan? &iquest;Se les pide algo a cambio? Son algunas de las preguntas que encienden el debate. Pero, desde nuestra perspectiva, es mejor empezar por preguntarnos: &iquest;qui&eacute;nes son y qu&eacute; est&aacute;n haciendo las personas pobres en edad de trabajar en Argentina?
    </p><p class="article-text">
        La sociedad repite &ldquo;No quieren trabajar&rdquo; &ldquo;No consiguen trabajo porque no tienen educaci&oacute;n&rdquo;, se imagina a un se&ntilde;or tomando mate y mirando el techo todo el d&iacute;a.&nbsp;Pero cuando miramos las estad&iacute;sticas oficiales encontramos que s&oacute;lo el 7,9% de las personas pobres en edad de trabajar est&aacute;n desempleadas. El 59% de las personas pobres en edad de trabajar en Argentina ya tienen trabajo &mdash;en construcci&oacute;n, en comercio y en industria&mdash; y aun as&iacute; son pobres. Otro 18% son amas de casa: mujeres que tienen el tiempo ocupado cuidando. El 60% de las trabajadoras de casas particulares laburan y son pobres y el 60% de los hogares monomarentales tambi&eacute;n. La gente &ldquo;pobre&rdquo; con infinito tiempo disponible es la excepci&oacute;n, no la norma. De hecho, las personas pobres trabajan un promedio de horas semanales superior al de las personas no pobres (41,8 horas y 40,2 respectivamente). &iquest;Y entonces que es lo que hace la diferencia? Uno de los factores parece ser la informalidad: entre los trabajadores pobres, la formalizaci&oacute;n es s&oacute;lo del 41%, mientras que entre los no pobres es del 82%. Aunque los derechos parezcan &ldquo;viejos&rdquo;, todav&iacute;a te transforman la vida, para ser o no ser pobre.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este panorama, en Argentina en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os la pol&iacute;tica social para personas en edad de trabajar se reversion&oacute; 10 veces, con distintas metodolog&iacute;as y coberturas y hoy el gobierno plantea eliminar el Volver al Trabajo y el acompa&ntilde;amiento social. Y no es s&oacute;lo el gobierno. Muchos en el pa&iacute;s, de un lado u otro de la grieta, creen que en un futuro mejor estas pol&iacute;ticas van&nbsp;a&nbsp;desaparecer, creen que si el pa&iacute;s &ldquo;se desarrolla&rdquo; no se van a necesitar. Sin embargo, la automatizaci&oacute;n del trabajo y el reconocimiento de la econom&iacute;a del cuidado traen todav&iacute;a m&aacute;s cuestionamientos a la idea de que la sociedad entera puede resolverse en el mercado de trabajo. Por eso, los pa&iacute;ses con elevado nivel de desarrollo combinan pol&iacute;ticas de ingreso universal, empleo, formaci&oacute;n y remuneraci&oacute;n de cuidados para las personas pobres en edad de trabajar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mirando los datos y contemplando lo que hace el resto del mundo desde Futuros Mejores </strong>escribimos una propuesta de 6 &ldquo;mandamientos&rdquo; :
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Evitar englobar situaciones distintas ni plantear soluciones generales en un mismo programa ,sino hacer pol&iacute;ticas diferentes para situaciones distintas:&nbsp;remuneraci&oacute;n y registraci&oacute;n de cuidadoras comunitarias; licencias, sistemas de cuidado y remuneraci&oacute;n temporal del cuidado familiar; reemplazo y acompa&ntilde;amiento por cuota alimentaria faltante en hogares monomarentales; apoyo para la reproducci&oacute;n ampliada de emprendimientos que ya existen; pol&iacute;ticas de fiscalizaci&oacute;n de relaciones laborales precarias y de formalizaci&oacute;n del cuentapropismo como pol&iacute;ticas antipobreza; y capacitaci&oacute;n para quien lo solicite que luego se traduzca en un empleo asociado.</li>
                                    <li>&nbsp;<strong>Universalidad de acceso frente a requisitos claros</strong> para asegurar transparencia en el otorgamiento (lo que genera discrecionalidad no es quien decide a quien le toca sino el hecho de que haya que decidir),</li>
                                    <li>&nbsp;Resuelto eso dar <strong>apoyo econ&oacute;mico a la organizaci&oacute;n social como fin, no como medio;</strong></li>
                                    <li><strong>&nbsp;asignar un rol claro &mdash;y no solapado&mdash; a gobiernos provinciales y municipales,</strong></li>
                                    <li><strong>&nbsp;otorgar mayor centralidad a la pol&iacute;tica de vivienda dentro de la pol&iacute;tica antipobreza</strong></li>
                                    <li><strong>&nbsp;exigir la medici&oacute;n oficial de pobreza multidimensional - no s&oacute;lo de ingresos-.</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Pero nuestras propuestas son en realidad una excusa para discutir con el resto de la sociedad, para salir del modo resignaci&oacute;n y pasar al de imaginaci&oacute;n. Eso hicimos en la 31 con La Poderosa, y otras 20 organizaciones sociales, acad&eacute;micas y pol&iacute;ticas. Entre las organizaciones e instituciones presentes hubo acuerdo en que horas de trabajo y esfuerzo sobran pero lo que falta es empleo de calidad. Hubo acuerdo en la necesidad de, hacia adelante, eliminar los cupos sino planear pol&iacute;ticas universales en su aplicaci&oacute;n. La ley de salario social y de integraci&oacute;n socio urbana son dos antecedentes que no debieran abandonarse sino ser puntos de partida.
    </p><p class="article-text">
        Se plante&oacute; que una pol&iacute;tica social integral a futuro tambi&eacute;n ofrece servicios p&uacute;blicos, no s&oacute;lo ingresos, esos servicios crean comunidad m&aacute;s que las transferencias. En esos servicios est&aacute; tambi&eacute;n el transporte y las instituciones de cercan&iacute;a. &ldquo;Viajando perdemos 11 a&ntilde;os de vida&rdquo; dec&iacute;a una de las presentes. Se plante&oacute; tambi&eacute;n que si se quiere reconocer mejor a la econom&iacute;a popular se necesitan nuevas figuras cooperativas y nuevas figuras tributarias que superen el monotributo.
    </p><p class="article-text">
        Otro acuerdo fue el de revisar las pol&iacute;ticas de riqueza, y que se hace con ese excedente, a la par de pensar la pobreza. Si la mayor parte de la pobreza ya est&aacute; trabajando, entonces la principal pol&iacute;tica social tiene que ser lograr que ganen mejor por eso que ya hacen, una pol&iacute;tica de distribuci&oacute;n. Si el FMI quiere aumentar la recaudaci&oacute;n de la Argentina&hellip;quiz&aacute;s deber&iacute;a empezar por pedir eso&hellip;m&aacute;s y mejor distribuci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>*La autora es referenta de Futuros Mejores</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Cirmi/Futuros Mejores]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/buscando-nuevo-antidoto-desigualdad_129_13266316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 13:23:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Buscando un nuevo antídoto contra la desigualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Pobreza y desigualdad,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gemelo Digital: ¡Viva la vigilancia, carajo!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/gemelo-digital-viva-vigilancia-carajo_129_13251728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82a3ee8d-5d46-4be1-a9b2-e71f616c01a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gemelo Digital: ¡Viva la vigilancia, carajo!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detrás de la narrativa de la modernización estatal se esconde una encrucijada peligrosa sobre el uso de nuestros datos personales y la vigencia de los derechos personalísimos en Argentina, plantea el autor, abogado especialista en IA.</p><p class="subtitle">“Gran Hermano”: fuertes críticas y pedido de información por el sistema “Gemelo Digital Social”, la IA anunciada por Milei</p></div><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n sobre <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/alineado-palantir-peter-thiel-milei-lanza-herramienta-ia-cruzar-datos-ciudadanos_1_13243345.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Gemelo Digital Social&rdquo; </a>trasciende lo tecnol&oacute;gico para convertirse en un desaf&iacute;o &eacute;tico y constitucional de esta nueva Era.
    </p><p class="article-text">
        La promesa es tentadora: replicar virtualmente las din&aacute;micas de la poblaci&oacute;n mediante inteligencia artificial para optimizar recursos, predecir demandas y dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con precisi&oacute;n. Sin embargo, detr&aacute;s de la narrativa de la modernizaci&oacute;n estatal se esconde una encrucijada peligrosa sobre el uso de nuestros datos personales y la vigencia de los derechos personal&iacute;simos en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la Constituci&oacute;n Nacional consagra en su art&iacute;culo 19 el principio de reserva, el cual establece que las acciones privadas de los hombres que no ofendan al orden, a la moral p&uacute;blica ni perjudiquen a terceros est&aacute;n exentas de la autoridad de los magistrados, mientras que el art&iacute;culo 43 garantiza la autodeterminaci&oacute;n informativa mediante la acci&oacute;n de Habeas Data, permitiendo a toda persona conocer la finalidad y el registro de sus datos personales, as&iacute; como exigir su supresi&oacute;n o confidencialidad en caso de discriminaci&oacute;n o falsedad. En sinton&iacute;a, el C&oacute;digo Civil y Comercial en su art&iacute;culo 51, declara la inviolabilidad de la persona humana y el derecho al respeto de su dignidad en cualquier circunstancia; en su art&iacute;culo 52, al facultar la prevenci&oacute;n y reparaci&oacute;n de da&ntilde;os ante lesiones a la intimidad, imagen, identidad o dignidad; y finalmente en su art&iacute;culo 1770, el cual regula espec&iacute;ficamente la protecci&oacute;n de la vida privada, obligando a cesar y a indemnizar cualquier intromisi&oacute;n arbitraria o perturbaci&oacute;n a la intimidad ajena.
    </p><p class="article-text">
        El Estado tiene la potestad de administrar datos, pero no es el due&ntilde;o de nuestra identidad. El l&iacute;mite legal es taxativo: la Ley 25.326 de Protecci&oacute;n de Datos Personales proh&iacute;be el tratamiento de informaci&oacute;n sin consentimiento libre e informado, y veta expl&iacute;citamente la creaci&oacute;n de archivos que almacenen datos sensibles como pueden ser las opiniones pol&iacute;ticas, la religi&oacute;n que profesan o detalles espec&iacute;ficos sobre la salud. &iquest;Por qu&eacute;? Para evitar perfilar ideol&oacute;gica o socialmente a las personas. Cruzar esa frontera no es innovar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; datos podr&iacute;an ser entonces &ldquo;relevantes&rdquo; para este modelo predictivo sin infringir la ley? El marco legal argentino permite el uso de informaci&oacute;n estad&iacute;stica y macroecon&oacute;mica disociada. Es decir, datos donde la identidad del individuo haya sido irreversiblemente anonimizada. Son v&aacute;lidos y l&iacute;citos los registros agregados de densidad poblacional, &iacute;ndices de vulnerabilidad social por regiones geogr&aacute;ficas generales, tasas de escolaridad, niveles de empleo o consumos energ&eacute;ticos comunitarios. Estos indicadores permiten trazar mapas de calor predictivos para saber d&oacute;nde se necesita un hospital o una escuela, sin necesidad de espiar el comportamiento individual, los h&aacute;bitos de consumo o las interacciones digitales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jurisprudencia, la primera barrera
    </p><p class="article-text">
        El fallo <a href="https://defen-dev.defensoria.org.ar/normativas-cdh/halabi-ernesto-c-p-e-n-ley-25-873-dto-1563-04-s-amparo-ley-16-986/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Halabi&rdquo; </a>(2009) de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n constituye el l&iacute;mite constitucional m&aacute;s s&oacute;lido y el antecedente jurisprudencial m&aacute;s potente frente a cualquier intento de vigilancia como el que se podr&iacute;a instrumentar desde Capital Humano. En dicha sentencia, al declarar la inconstitucionalidad de la llamada &ldquo;ley esp&iacute;a&rdquo; de telecomunicaciones que obligaba a registrar preventivamente el tr&aacute;fico de datos de todos los usuarios, el m&aacute;ximo tribunal determin&oacute; que el Estado no puede intervenir en la esfera de la privacidad de los ciudadanos de manera generalizada ni desproporcionada bajo la excusa de la seguridad o la eficiencia de la gesti&oacute;n p&uacute;blica, ratificando que el uso de entornos tecnol&oacute;gicos no implica la renuncia a la expectativa leg&iacute;tima de intimidad. Adem&aacute;s, el fallo dio lugar a los derechos de incidencia colectiva referidos a intereses individuales homog&eacute;neos. En criollo: una determinada medida tiene efectos comunes sobre un determinado universo de personas. Entonces, si el algoritmo estatal avanza sobre un perfilamiento no consentido de la poblaci&oacute;n, estamos ante una afectaci&oacute;n colectiva que habilitar&aacute; a cualquier afectado o asociaci&oacute;n a interponer una acci&oacute;n de clase para frenar el sistema inform&aacute;tico en todo el territorio nacional.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero peligro del &ldquo;Gemelo Digital&rdquo; no radica, por ahora, en la herramienta, sino en el control totalizador del Gobierno. Cuando los algoritmos del Estado dejan de analizar variables macro y empiezan a procesar microconductas individuales para &ldquo;predecir&rdquo; el comportamiento social, la eficiencia pretendida se convierte en vigilancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>*Abogado - Especialista en Derecho e IA (Universidad de Salamanca) / LinkedIn </em><a href="https://www.linkedin.com/in/drnicolasbevilacqua/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>drnicolasbevilacqua</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Bevilacqua]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/gemelo-digital-viva-vigilancia-carajo_129_13251728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 15:17:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gemelo Digital: ¡Viva la vigilancia, carajo!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gemelo Digital Social,Inteligencia Artificial,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nombramientos judiciales y jueces con miedo al fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/nombramientos-judiciales-jueces-miedo-fuego_129_13218371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4be0efb-a92e-493f-9e3c-3850be23627f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nombramientos judiciales y jueces con miedo al fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La forma en la que el Poder Ejecutivo y el Consejo de la Magistratura están cubriendo las más de 300 vacantes judiciales expone un problema más profundo que la designación de jueces cercanos a un sector u otro. Cuando quien obtuvo el 32° puesto en un concurso termina siendo nombrado juez, lo que queda en evidencia es que el sistema no evalúa idoneidad ni independencia, sino otros factores, como la disposición a responder a determinados intereses.</p></div><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o, junto a Alberto Binder se&ntilde;al&aacute;bamos que hab&iacute;a llegado <a href="https://inecip.org/prensa/comunicados/la-hora-de-los-jueces/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la hora de que los jueces</a> cumplieran su funci&oacute;n de garantizar la vigencia de la Constituci&oacute;n. Pero el reloj sigue corriendo y pocos jueces aparecen. Entre las m&uacute;ltiples razones de esa inacci&oacute;n, una se volvi&oacute; especialmente visible en el &uacute;ltimo mes: <strong>el env&iacute;o de pliegos por parte del Poder Ejecutivo que, en algunos casos, reflejan negociaciones tan burdas que avergonzar&iacute;an a cualquier mercado persa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://inecip.org/prensa/comunicados/designaciones-judiciales-bajo-la-lupa-alertas-por-idoneidad-vinculos-y-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de ACIJ, INECIP y otras organizaciones mostr&oacute; que el sistema de concursos puede convertirse en una pantomima. De un plumazo, una persona puede ascender 10, 20 o hasta 30 posiciones en el orden de m&eacute;rito construido a partir de antecedentes y ex&aacute;menes. De los primeros 67 candidatos enviados al Senado, 20 no habr&iacute;an ingresado a la terna si no fuera por esos movimientos en las etapas m&aacute;s discrecionales. <strong>En 12 casos, los &ldquo;saltos&rdquo; superan las 10 posiciones</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lejos de tratarse de correcciones al m&eacute;rito en base a otros factores tambi&eacute;n v&aacute;lidos, muchos de esos cambios responden a cuestiones indebidas, como v&iacute;nculos familiares, pol&iacute;ticos o con jueces que tienen a su cargo causas sensibles para el Gobierno. Reconocer esto no implica negar el car&aacute;cter pol&iacute;tico del proceso. Pero la dicotom&iacute;a &ldquo;m&eacute;rito o pol&iacute;tica&rdquo; es falsa. La idoneidad es un baremo insuficiente, pero imprescindible. En la pr&aacute;ctica, cuando se lo deja completamente de lado, no suele ser para ampliar la diversidad de perfiles que llegan a la magistratura, sino todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        En los hechos, <strong>el sistema no valida idoneidad ni independencia, sino que testea sumisi&oacute;n.</strong> <strong>Para llegar a ser juez en Argentina, muchas veces hay que demostrar que se atender&aacute;n ciertos tel&eacute;fonos, </strong>o que se actuar&aacute; considerando ciertos intereses sin necesidad de que el tel&eacute;fono suene. Cualquier se&ntilde;al de independencia puede dejar al competidor fuera de carrera. Quien finalmente llega, generalmente lo hace tras haber conseguido ciertos apoyos que son condicionamientos previos, ya sean expl&iacute;citos o t&aacute;citos. Y, lamentablemente, ese proceso de encorsetamiento previo suele ser muy efectivo.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, desde el momento mismo del nombramiento se empieza a moldear una <strong>cultura judicial de la sumisi&oacute;n que luego se traslada al ejercicio mismo de la magistratura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema de esa cultura es que <strong>un juez que evita fallos dif&iacute;ciles por temor a las reacciones del poder es como un bombero que no entra a una casa incendiada por miedo al fuego. </strong>No se trata de hero&iacute;smo, sino de cumplir con su funci&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Nadie pide jueces m&aacute;rtires. Pero <strong>naturalizar la idea de que no podemos exigirles un m&iacute;nimo de coraje c&iacute;vico implica confundir realismo con resignaci&oacute;n</strong>. Un error cada vez m&aacute;s usual del pensamiento democr&aacute;tico y republicano, que termina siendo funcional al avance autoritario.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n habitual de esa inacci&oacute;n judicial es la &ldquo;debilidad estructural&rdquo;, que en la pr&aacute;ctica funciona como una profec&iacute;a autocumplida: como el Poder Judicial ser&iacute;a d&eacute;bil, los jueces act&uacute;an como si no se pudiera hacer nada, y esa debilidad se reproduce indefinidamente, a la espera de condiciones ideales que nunca llegan ni tampoco llegar&aacute;n solas.
    </p><p class="article-text">
        Esa inacci&oacute;n individual tampoco se compensa con la acci&oacute;n colectiva. No porque falten asociaciones o redes de jueces. Pero muchas de ellas participan y promueven este juego de distribuci&oacute;n de cargos que dicen cuestionar. Otras limitan su acci&oacute;n a la discusi&oacute;n acad&eacute;mica o a la catarsis auto-exculpatoria, sin hacer un ejercicio de autocr&iacute;tica corporativa, ni tampoco meterse en la disputa pol&iacute;tica de fondo que permita remover esos supuestos obst&aacute;culos estructurales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay salida? S&iacute;, pero no es sencilla.</strong> Probablemente ya no estemos a tiempo de evitar que se designen cientos de jueces bajo estas reglas. Pero la grotesca forma en la que est&aacute; ocurriendo empieza a generar una reacci&oacute;n que deber&iacute;a traducirse en cambios profundos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La discusi&oacute;n se reabri&oacute; con el proyecto de Reglamento de Selecci&oacute;n impulsado desde la Corte Suprema</strong>, un proyecto que presenta ciertos avances, aunque tambi&eacute;n <a href="https://inecip.org/prensa/comunicados/reglamento-de-concursos-de-jueces-un-parche-insuficiente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deja vigentes muchos de los problemas de los procesos actuales</a>. Su intento de imponerlo a libro cerrado tampoco ayuda, especialmente cuando la propia Corte ha contribuido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a consolidar esta cultura de la sumisi&oacute;n, mediante su convalidaci&oacute;n por acci&oacute;n u omisi&oacute;n de decisiones claramente inconstitucionales, incluida la designaci&oacute;n de jueces de la Corte por decreto. &ldquo;Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago&rdquo;, en versi&oacute;n cortesana.
    </p><p class="article-text">
        Reformar ese reglamento es un paso imprescindible, como desde la sociedad civil se se&ntilde;ala hace a&ntilde;os, pero insuficiente. <strong>Ninguna reforma reglamentaria alcanzar&aacute; mientras el Consejo de la Magistratura tenga una composici&oacute;n elefanti&aacute;sica y procesos kafkianos que diluyen las responsabilidades de cada estamento y de cada consejero.</strong> No se trata solo de c&oacute;mo se eligen los jueces, sino tambi&eacute;n de qui&eacute;n los elige.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para transformar esto hacen falta m&aacute;s voces.</strong> Muchos jueces, aspirantes y abogados comparten este diagn&oacute;stico en privado. Su silencio p&uacute;blico es otra expresi&oacute;n del problema. El primer paso deber&iacute;an darlo quienes tienen mayor resguardo institucional: los propios jueces que todav&iacute;a est&aacute;n comprometidos con la independencia judicial y que comparten este diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que est&aacute; en juego no es un debate t&eacute;cnico sobre concursos, sino si Argentina va a tener un Poder Judicial independiente o sometido.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si quienes bregan por el Estado de Derecho no se toman en serio la larga, inc&oacute;moda y conflictiva tarea de construir esa independencia, el resultado no ser&aacute; solo un Poder Judicial d&eacute;bil. Ser&aacute; un Poder Judicial definitivamente capturado por parte de sectores de poder, en un contexto regional, y ya tambi&eacute;n nacional, en el que organizaciones criminales violentas empiezan a entender y a explotar la importancia de controlar la administraci&oacute;n de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Estamos a tiempo de prevenir la extensi&oacute;n de ese fen&oacute;meno. <strong>La experiencia regional muestra que, una vez que ese proceso se consolida, revertirlo es mucho m&aacute;s costoso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es Director Ejecutivo del INECIP &ndash; Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Alfie]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/nombramientos-judiciales-jueces-miedo-fuego_129_13218371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 13:03:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nombramientos judiciales y jueces con miedo al fuego]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se saturan los amortiguadores de la crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/saturan-amortiguadores-crisis_129_13215276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dee1b51-683e-4302-bf4d-a38340059619_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se saturan los amortiguadores de la crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado laboral de nuestro país atraviesa un  punto de inflexión. Los mecanismos que venían amortiguando el deterioro muestran señales de agotamiento. </p></div><p class="article-text">
        El proceso de crecimiento sin empleo contin&uacute;a siendo el rasgo central del escenario actual. La actividad econ&oacute;mica viene mostrando una tendencia moderada al alza, pero el crecimiento no se traduce en una mejora equivalente del empleo de calidad. Este desacople responde al patr&oacute;n sectorial del modelo en curso: los sectores m&aacute;s din&aacute;micos tienen baja capacidad de generaci&oacute;n de puestos de trabajo, mientras que las ramas m&aacute;s intensivas en empleo siguen debilitadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las crisis recientes del mercado de trabajo aparece un mecanismo distinto al de los a&ntilde;os noventa. Mientras que entonces el deterioro se canalizaba principalmente en un aumento del desempleo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la principal expresi&oacute;n se da a trav&eacute;s del crecimiento de los <em>empleos refugio</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &lsquo;90, entre el 70% y el 80% de los trabajadores activos en situaci&oacute;n de crisis laboral eran desempleados y solo el 20% o 30% restante se insertaba en empleos refugio. Esa composici&oacute;n comenz&oacute; a modificarse a partir de los 2000 pero sobre todo en los a&ntilde;os m&aacute;s recientes, cuando estas modalidades pasaron a ser opciones con m&aacute;s facilidades de acceso. La emergencia de la econom&iacute;a de plataformas de trabajo, especialmente aquellas vinculadas al transporte de personas y productos, contribuy&oacute; decisivamente con este proceso, y tambi&eacute;n lo hicieron la expansi&oacute;n de la tercerizaci&oacute;n, el monotributo y otras formas de contrataci&oacute;n flexibles.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, bajaron las barreras de entrada al empleo precario pero subieron las que habilitan el acceso al empleo de calidad. Conseguir un empleo se volvi&oacute; m&aacute;s f&aacute;cil, pero conseguir uno con salarios y condiciones adecuadas, cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En particular, luego de la pandemia el n&uacute;mero de trabajadores insertos en empleos refugio super&oacute; al de desocupados (1.8 millones contra 1.7 millones de personas, respectivamente) cuando en los a&ntilde;os &lsquo;90 eran apenas el 25% de ellos (650 mil contra un total de 2.7 millones de desocupados).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las principales caracter&iacute;sticas de los puestos creados desde 2023 se destaca que la mayor&iacute;a son cuentapropistas informales; que trabajan principalmente en servicios de preparaci&oacute;n y venta de comidas y bebidas y, en menor medida, en comercio, construcci&oacute;n y servicios; que el trabajo se realiza sobre todo en la propia vivienda, o en la calle y el espacio p&uacute;blico; y que la la mitad de esos nuevos trabajadores se encuentra entre el 20% m&aacute;s pobre de los ocupados.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el deterioro de los ingresos. Incluso cuando el salario de los trabajadores formales del sector privado logr&oacute; mostrar cierta estabilidad en los &uacute;ltimos meses, esa foto no alcanza para describir la situaci&oacute;n de los hogares. Los salarios siguen ubicados en niveles hist&oacute;ricamente bajos, alrededor de un 20% por debajo de los de 2015, y el peso de los gastos fijos aument&oacute; de manera significativa desde fines de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema no pasa solo por el salario que el trabajador cobra al inicio del mes, sino por cu&aacute;nto dinero le queda despu&eacute;s de pagar sus gastos fijos: alquiler, electricidad, gas, transporte, etc. Es en ese ingreso disponible donde el ajuste se siente con mayor intensidad. En el sector p&uacute;blico, la contracci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s profunda: la p&eacute;rdida salarial acumulada desde fines de 2023 alcanza el 18%.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta crisis, la expansi&oacute;n de los empleos refugio permiti&oacute; que la desocupaci&oacute;n no creciera al mismo ritmo que se destru&iacute;a empleo de calidad. Pero ese mecanismo empieza a mostrar l&iacute;mites. La ca&iacute;da del empleo formal contin&uacute;a, los salarios no se recuperan y las ocupaciones precarias ya no alcanzan para compensar el deterioro porque su capacidad para absorber a trabajadores excluidos del empleo formal o a aquellos que necesitan de un segundo o tercer ingreso, no es ilimitada. En cierto momento, los trabajadores comienzan a competir por una demanda estancada y la cantidad de oferentes supera a la demanda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, si el Uber llega r&aacute;pido y es barato, si el mismo conductor adem&aacute;s ofrece comida preparada desde su casa, es porque esa econom&iacute;a de subsistencia est&aacute; llegando a un punto de saturaci&oacute;n. Despu&eacute;s de eso viene el desempleo.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Mat&iacute;as Maito (CETyD - EIDAES - UNSAM)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Maito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/saturan-amortiguadores-crisis_129_13215276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 13:18:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se saturan los amortiguadores de la crisis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desempleo,Crisis,Ajuste económico,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[1º de Mayo: por un peronismo que se anime a no morir en la nostalgia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/1o-mayo-peronismo-anime-no-morir-nostalgia_129_13186453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2330486-8fd7-4e25-ac59-5e2852b5e96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="1º de Mayo: por un peronismo que se anime a no morir en la nostalgia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace años que se puede asociar el Día del Trabajo a la alegría que tuvo en otros tiempos, dice el autor de la nota, dirigente nacional del Moviento Evita. Plantea que un gobierno con vocación de mejorar la vida de las mayorías tiene que poner el trabajo como centro de su política.</p></div><p class="article-text">
        En 1890, a&ntilde;o en que seg&uacute;n el presidente &eacute;ramos una naci&oacute;n pr&oacute;spera, se conmemor&oacute; por primera vez en Argentina el D&iacute;a del Trabajador. El 1&deg; de Mayo, para gran parte del planeta, es una jornada de lucha por derechos y reconocimiento al esfuerzo cotidiano. En nuestro pa&iacute;s, hace a&ntilde;os que no podemos asociarlo a la alegr&iacute;a que tuvo en otros tiempos. Cada vez trabajamos m&aacute;s, en peores condiciones, con salarios m&aacute;s bajos y con mayor temor de perder el &uacute;nico ingreso que ni siquiera alcanza para mantenernos. Este proceso no comenz&oacute; con Milei, ni siquiera es patrimonio exclusivo de la Argentina.&nbsp;Desde hace d&eacute;cadas, el trabajo es un tema de debate y tensi&oacute;n en todo el mundo. La globalizaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a y los h&aacute;bitos de consumo han configurado un escenario completamente distinto al de aquellos d&iacute;as cercanos al pleno empleo.
    </p><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os en Argentina los sucesivos gobiernos no tuvieron la voluntad o la capacidad de encarar transformaciones que permitieran sostener el nivel de actividad y el piso de derechos para la poblaci&oacute;n. Milei lleg&oacute; a una Argentina donde coexist&iacute;an trabajadores formales pobres y millones de trabajadores informales, a quienes incluso sectores del peronismo se resist&iacute;an a reconocer como tales. Pero Milei, lejos de aliviarles los problemas, los considera sus enemigos. El gobierno libertario no s&oacute;lo destruye cotidianamente fuentes de trabajo con sus pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, sino que tambi&eacute;n se ocupa de minar sus derechos, desde la Ley Bases y con la reforma laboral m&aacute;s regresiva de la historia. Ni se ocup&oacute; de los repartidores de plataformas, ni de ninguno de los sectores informales en crecimiento, a los que llama &ldquo;independientes&rdquo;, como si estuviera en ellos elegir las condiciones de contrataci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a actual del trabajo en la Argentina nos muestra&nbsp;que de la Poblaci&oacute;n Econ&oacute;micamente Activa (PEA) de 25 millones, 6,5 est&aacute;n en el sector privado, 3 en el p&uacute;blico, 2 son monotributistas y 2 desocupados. El resto, cerca de 12 millones, est&aacute; en la informalidad.&nbsp;La misma cantidad que Milei dice haber sacado de la pobreza, solo que ellos existen de verdad y son trabajadores sin registro ni derechos.&nbsp;No es un problema &ldquo;del Conurbano&rdquo;. &iquest;Alguien cree que los proyectos mineros van a revertir que en la mitad de las provincias hay hoy m&aacute;s trabajadores informales que formales? Lo que ocurre mientras nadie se ocupa, es que&nbsp;esos 12 millones sin derechos presionan a la baja los salarios de los formales, que a su vez tienen que buscar en esos mismos rebusques y aplicaciones otros ingresos para llegar a fin de mes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le pese a quien le pese, este problema no se resuelve con crecimiento y con consumo. Por supuesto que son condiciones necesarias, pero en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os demostraron no ser suficientes. Tuvimos ciclos de crecimiento &ldquo;a tasas chinas&rdquo; pero el empleo informal creci&oacute; a tasas siderales. Es por ello que si un gobierno tiene vocaci&oacute;n de mejorar la vida de las mayor&iacute;as tiene que poner el trabajo como centro de su pol&iacute;tica. No alcanza un plan para la macro: es imprescindible generar instrumentos focalizados en cada rama de la econom&iacute;a popular, en las distintas realidades, para avanzar en la registraci&oacute;n y, paulatinamente, garantizarles los derechos que merecen todos los trabajadores, formales e informales. Y esto requiere una mirada moderna que entienda cu&aacute;les son las formas hoy de generar riqueza, los procesos productivos o los v&iacute;nculos con los espacios de trabajo, nadie puede representar lo que no comprende. Por eso, o el peronismo entiende el nuevo mundo del trabajo o corre el riesgo de morir en la nostalgia.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es dirigente nacional del Moviento Evita</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Thea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/1o-mayo-peronismo-anime-no-morir-nostalgia_129_13186453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 14:32:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[1º de Mayo: por un peronismo que se anime a no morir en la nostalgia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dolor país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/dolor-pais_129_13179484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27f6e214-5cba-4697-9740-3d5fe1621e04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dolor país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los recientes episodios de amenazas en escuelas están atravesadas por la lógica de las redes, la velocidad de circulación y su carácter muchas veces enigmático e inmediato. Reconstruir condiciones de cuidado que permitan tramitar el conflicto sin derivar en daño es una tarea colectiva, dice la autora -licencia en Psicología- en esta nota.</p></div><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo tiempo, distintas situaciones que ocurren en las escuelas comenzaron a adquirir mayor visibilidad y circulaci&oacute;n medi&aacute;tica, especialmente aquellas en las que los v&iacute;nculos entre ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes ocupan un lugar central.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez no se trate solo de hechos que preocupan al interior de las familias o de cada comunidad educativa, sino de una oportunidad para pensar dimensiones m&aacute;s amplias, que inviten a los adultos a escuchar las condiciones de un contexto atravesado por m&uacute;ltiples factores que inciden en la vida de las infancias y adolescencias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entre esas dimensiones pueden considerarse las condiciones culturales, sociales y econ&oacute;micas; los movimientos institucionales y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas; la valoraci&oacute;n del bien com&uacute;n; y la complejidad que supone, para ni&ntilde;os y adolescentes, la pertenencia a grupos donde puedan sentirse reconocidos. En este entramado tambi&eacute;n se juega un proceso fundamental: la construcci&oacute;n de la noci&oacute;n de semejante, de ese otro que tiene un valor y un lugar equivalente al propio. Esa idea se aprende, se construye, y hoy aparece en muchos casos debilitada en las formas de relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas variables configuran redes simb&oacute;licas que sostienen la posibilidad de pertenencia y de enunciaci&oacute;n subjetiva. En ese marco, sostener las diferencias sin anular ni destruir al otro se vuelve un aprendizaje central en un tiempo donde las violencias circulan con mayor naturalidad entre adultos, desbordando l&iacute;mites y alcanzando a ni&ntilde;os y adolescentes con escasas mediaciones.
    </p><p class="article-text">
        Una expresi&oacute;n de ello pueden ser los recientes episodios de amenazas en escuelas, que exceden los marcos habituales de lo escolar y adquieren modalidades propias de la &eacute;poca: atravesadas por la l&oacute;gica de las redes, por la velocidad de circulaci&oacute;n, por su car&aacute;cter muchas veces enigm&aacute;tico e inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Hechos que en otros contextos geogr&aacute;ficos o hist&oacute;ricos parec&iacute;an lejanos &mdash;como ciertos episodios en Estados Unidos o incluso el caso de Carmen de Patagones en 2004&mdash; hoy resuenan de otro modo en nuestro campo social, especialmente a partir de lo ocurrido el pasado 30 de marzo en una escuela de la localidad de San Crist&oacute;bal (provincia de Santa Fe), donde falleci&oacute; un adolescente en un episodio que involucr&oacute; a otro joven de 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese hecho, distintas situaciones protagonizadas por ni&ntilde;os y adolescentes comenzaron a adquirir mayor visibilidad p&uacute;blica y a instalarse en la agenda social. Se hicieron m&aacute;s frecuentes las im&aacute;genes y relatos sobre el acceso a armas, episodios de autoagresi&oacute;n, convocatorias a peleas organizadas o la circulaci&oacute;n de escenas de violencia entre pares. Estos hechos, amplificados por redes sociales y medios de comunicaci&oacute;n, suelen abordarse desde una mirada punitiva que, en muchos casos, desconoce su car&aacute;cter multicausal y la corresponsabilidad adulta.
    </p><p class="article-text">
        Surgen entonces preguntas necesarias: &iquest;de qu&eacute; se tratan estas amenazas en las escuelas?, &iquest;son retos virales?, &iquest;formas de expresi&oacute;n colectiva?, &iquest;o modos de decir algo que a&uacute;n no encuentra otro lenguaje? Estos interrogantes cobran especial relevancia si se los sit&uacute;a en relaci&oacute;n con los acontecimientos recientes y permiten orientar la tarea de los adultos frente a hechos profundamente dolorosos.
    </p><p class="article-text">
        Las manifestaciones de ni&ntilde;os y j&oacute;venes no pueden pensarse de manera aislada. Quiz&aacute;s constituyan una forma de enunciaci&oacute;n que interpela: &ldquo;ac&aacute; estamos&rdquo;, &ldquo;esto tambi&eacute;n nos pasa&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; aspectos de estos acontecimientos est&aacute;n dirigidos al mundo adulto?, &iquest;qu&eacute; intentan decir estas escrituras repetidas que circulan como amenaza?
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que estas expresiones ponen en movimiento a los adultos, que muchas veces aparecen desorientados, intentando comprender lo que sucede, lo que sienten los j&oacute;venes, sus v&iacute;nculos en los entornos digitales, y el modo en que habitan estos escenarios. En ese intento se articulan familias, docentes, equipos directivos, estudiantes, organizaciones, medios de comunicaci&oacute;n y diversas instituciones, tratando de dar sentido a una cadena de inscripciones que irrumpe con fuerza.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se trata de nuevas formas de expresi&oacute;n donde la amenaza aparece como lenguaje compartido?
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de espacios de confianza para abordar lo complejo no puede ser sustituida por tecnolog&iacute;as o sistemas de inteligencia artificial, justamente porque no implican un v&iacute;nculo con un otro significativo. Las dificultades en la construcci&oacute;n de confianza intergeneracional, junto con la distancia entre lenguajes y c&oacute;digos, configuran parte de este escenario.
    </p><p class="article-text">
        A ni&ntilde;os y adolescentes les toca transitar un tiempo veloz, donde los modelos de &eacute;xito circulan como referencia constante, pero al mismo tiempo dejan un resto: aquello que queda por fuera, lo no reconocido, lo que no encuentra lugar. La virtualizaci&oacute;n de los v&iacute;nculos, en el marco de la inmediatez, vuelve a&uacute;n m&aacute;s necesario el rol de los adultos disponibles para acompa&ntilde;ar, alojar y sostener.
    </p><p class="article-text">
        Pensar las infancias y adolescencias implica considerar no solo variables evolutivas, sino tambi&eacute;n la construcci&oacute;n subjetiva en relaci&oacute;n con su contexto, su historia y la inscripci&oacute;n cultural que las atraviesa.
    </p><p class="article-text">
        En un tiempo donde los discursos de violencia circulan con una intensidad in&eacute;dita, tanto a nivel nacional como global, las infancias y adolescencias no quedan al margen de sus efectos. Lo que aparece en las escuelas no constituye una excepci&oacute;n, sino parte de un clima de &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la violencia se expresa en el &aacute;mbito escolar, se vuelve tambi&eacute;n una interpelaci&oacute;n pedag&oacute;gica que excede a los docentes e involucra a toda la comunidad adulta. No se trata de hechos que ocurren en espacios aislados: muchas veces encuentran inscripci&oacute;n en lugares cotidianos, en paredes, en redes, en escenas donde alguien espera ser le&iacute;do o escuchado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se evidencia no es solo la dificultad de los j&oacute;venes para tramitar el malestar de &eacute;poca, sino tambi&eacute;n las limitaciones del mundo adulto para alojarlo y transformarlo.
    </p><p class="article-text">
        Algo de este tiempo nos confronta con la necesidad de revisar c&oacute;mo se construyen hoy los v&iacute;nculos, los valores, los cuidados, los modos del amor y de la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        La escuela vuelve a ser escenario de estas inscripciones, como lo ha sido en otros momentos de crisis social, y sigue siendo un lugar posible de la palabra, de la escucha y del lazo.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s que centrarse exclusivamente en ella, es necesario ampliar la mirada desde una perspectiva de corresponsabilidad: familias, instituciones, clubes, barrios y comunidades forman parte de los entramados que sostienen &mdash;o no&mdash; a las infancias y adolescencias.
    </p><p class="article-text">
        Reconstruir condiciones de cuidado que permitan tramitar el conflicto sin derivar en da&ntilde;o es una tarea colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Hoy emerge un dolor que no es individual. Y cuando el dolor no encuentra palabra ni otro que lo aloje, corre el riesgo de transformarse en acto.
    </p><p class="article-text">
        Este dolor, que nos involucra a todos, requiere una reconstrucci&oacute;n de lo com&uacute;n, de los espacios compartidos que sostienen el lazo social y hacen posible estar con otros.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, la escuela, el juego, el arte, la m&uacute;sica y todas aquellas pr&aacute;cticas que median la expresi&oacute;n emocional pueden abrir canales para escuchar, mirar y decir. Espacios que permitan alojar aquello que a&uacute;n no encuentra un lenguaje compartido.
    </p><p class="article-text">
        <em>*La autora es licenciada en Psicolog&iacute;a, Psicoanalista, Docente, Especialista en Pr&aacute;cticas Socioeducativas y Miembro de la Asociaci&oacute;n Civil Forum Infancias CABA.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Gabriela Soengas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/dolor-pais_129_13179484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 14:29:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dolor país]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Privatización de importaciones de GNL: un traspié de la ideología libertaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/privatizacion-importaciones-gnl-traspie-ideologia-libertaria_129_13176195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/699c89ca-9f32-4268-883b-44350928b9da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Privatización de importaciones de GNL: un traspié de la ideología libertaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El malogrado intento de privatizar la operatoria de compra de gas por buques es una derrota de la ideología sobre del rol del Estado contenida en la Ley Bases, reflexiona el autor.
</p></div><p class="article-text">
        Hagamos historia: en 2007 hay una crisis de gas en Argentina, se interrumpen progresivamente las exportaciones a Chile y se firma un contrato de importaci&oacute;n de Bolivia. Pero no alcanz&oacute;: <strong>en 2008 en Bah&iacute;a Blanca y en 2011 en Escobar se alquilaron dos buques regasificadores</strong> (FSRU) que llegaron a aportar, v&iacute;a importaciones de Gas Natural Licuado por parte de ENARSA, un cuarto del gas consumido durante el invierno, con una friolera de<strong> m&aacute;s de 100 cargamentos por a&ntilde;o</strong> en 2013 y 2014.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo lustro sucesivos Planes Gas y el ingreso de nueva capacidad de transporte desde Vaca Muerta (Gasoducto Pte. N. Kirchner) permitieron reducir significativamente el n&uacute;mero de buques contratados, al tiempo de concentrarlos en la &eacute;poca invernal.
    </p><p class="article-text">
        En eso est&aacute;bamos cuando asumi&oacute; el Gobierno de LLA. Prontamente, el DNU 50/23 y <strong>la Ley de &ldquo;Bases&rdquo;</strong> rubricaron la estrategia e ideolog&iacute;a de los nuevos tiempos: <strong>el sujeto de la actividad econ&oacute;mica ser&aacute;n los actores privados</strong> (reducci&oacute;n al m&iacute;nimo la intervenci&oacute;n del Estado), <strong>la comercializaci&oacute;n de productos energ&eacute;ticos seguir&aacute; las paridades internacionales </strong>(en gas, petr&oacute;leo y electricidad), <strong>el costo de la energ&iacute;a ser&aacute; traspasado directamente a los usuarios </strong>(salvo subsidios focalizados) <strong>y las importaciones y exportaciones ser&aacute;n libres</strong> (sin autorizaci&oacute;n del Gobierno).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Salida del Estado</strong></h2><p class="article-text">
        En este marco, la gesti&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a decidi&oacute; que ENARSA dejara de ser el importador de GNL. Primero se <strong>prorrog&oacute; la emergencia</strong> del Sector Energ&eacute;tico <strong>hasta el 31/12/2027 </strong>(abarcando todo el mandato presidencial). Luego, el <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/337784/20260127" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DNU 49/2026</a> estableci&oacute; un r&eacute;gimen transitorio con estos contornos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Se <strong>concentra</strong> <strong>la operatoria en un &uacute;nico &ldquo;comercializador-operador</strong>&rdquo;.</li>
                                    <li>Se fija un <strong>precio m&aacute;ximo para la venta en el mercado interno</strong> del gas natural por los pr&oacute;ximos dos per&iacute;odos <strong>invernales (2026 y 2027), </strong>&ldquo;para evitar las consecuencias negativas que podr&iacute;an derivar de tal situaci&oacute;n <strong>monop&oacute;lica</strong>&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>Dicho precio tomar&aacute; como referencia el marcador europeo <strong>(TTF),</strong> <strong>m&aacute;s una prima</strong> en USD/MMBTU.</li>
                                    <li>Tal valor debe cubrir <strong>todos los costos </strong>de la operatoria:<strong> </strong>flete mar&iacute;timo, <strong>regasificaci&oacute;n</strong>, almacenaje, comercializaci&oacute;n y transporte por ducto a Cardales.</li>
                                    <li>En <strong>caso de fracasar,</strong> <strong>ENARSA continuar&aacute;</strong> haci&eacute;ndose cargo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En cuanto a la <strong>motivaci&oacute;n</strong>, el DNU invoca que <strong>ENARSA </strong>ha actuado como<strong> </strong>&uacute;nico importador de GNL<strong> </strong>y que tal <strong>intervenci&oacute;n estatal ha adolecido de defectos:</strong> <em>&ldquo;Ha asumido actividades propias del </em><em><strong>sector privado</strong></em><em>, no ha dado los </em><em><strong>resultados</strong></em><em> esperados, ha sido incapaz de dar una </em><em><strong>soluci&oacute;n</strong></em><em> eficiente, y ha implicado al Estado Nacional </em><em><strong>erogaciones</strong></em><em> de mucha envergadura, las cuales no se han materializado en </em><em><strong>mejoras</strong></em><em> para el sistema de transporte&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en cuanto a la &ldquo;<strong>urgencia</strong>&rdquo; en la contrataci&oacute;n, el motivo fue &ldquo;<strong>la inminencia del invierno del a&ntilde;o 2026 y la volatilidad de los mercados internacionales&rdquo;.</strong> Ello, siendo que la medida se adopt&oacute; reci&eacute;n el 26 de enero.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Licitaci&oacute;n y ventajas econ&oacute;micas</strong></h2><p class="article-text">
        Por <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/338275/20260209" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Res. SEN 33/2026</a><strong> </strong>la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a convoc&oacute; a una <strong>Licitaci&oacute;n</strong> <strong>Internacional</strong> para seleccionar <strong>un &uacute;nico comercializador-agregador (C-A)</strong> <strong>privado</strong> <strong>por 1 a&ntilde;o</strong>. Para el invierno 2027, el C-A elegido tendr&iacute;a el derecho preferencial de igualar la mejor oferta.
    </p><p class="article-text">
        En los lineamientos se establece que (i) el precio del gas entregado a las Distribuidoras ser&aacute; <strong>trasladado a las tarifas</strong> (<em>pass-through</em>)<strong> </strong>de los usuarios de gas y electricidad; (ii) este costo no ser&aacute; tomado en cuenta para el reconocimiento de los <strong>Subsidios Energ&eacute;ticos Focalizados</strong>; y (iii) las ofertas no resultaren convenientes la Licitaci&oacute;n podr&aacute; declararse <strong>desierta</strong> y la importaci&oacute;n seguir en manos de <strong>ENARSA.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno apostaba a que este giro regulatorio y operativo le aportara al sistema gas&iacute;fero <strong>beneficios econ&oacute;micos</strong>: (a) que <strong>un </strong><em><strong>trader</strong></em><strong> internacional consiga mejores descuentos al negociar toda la campa&ntilde;a invernal en forma directa con un solo proveedor </strong>(a diferencia de los sucesivos <em>Tenders</em> de ENARSA); (b) que<strong> un C-A local lograra bajar el grado de incobrabilidad que soporta ENARSA </strong>por la venta de gas regasificado a distribuidoras, generadores el&eacute;ctricos y la industria; y (c) que Econom&iacute;a dejar de solventar los <strong>costos de la terminal de Escobar</strong> (a YPF y Excelerate).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Guerra, inflaci&oacute;n y demoras</strong></h2><p class="article-text">
        La licitaci&oacute;n avanz&oacute; pero &ldquo;pasaron cosas&rdquo;: en marzo estall&oacute; la<strong> guerra en Ir&aacute;n</strong> y el cierre del Estrecho de Ormuz lanz&oacute; la cotizaci&oacute;n del <strong>TTF</strong> de unos ~10 USD/MMBTU a valores de<strong> ~17 d&oacute;lares. </strong>Al mismo tiempo, el &iacute;ndice<strong> de inflaci&oacute;n de marzo fue del 3,4%,</strong> acumulando un 9,4% en el 1&deg; trimestre y una din&aacute;mica al alza en los &uacute;ltimos nueve meses.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, se recibieron <strong>dos ofertas</strong> muy parejas, las cuales fueron a una segunda vuelta de mejora de precios, luego de lo cual el resultado fue:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Naturgy </strong>(distribuidora de GN): prima de <strong>4,50 USD</strong>/MMBTU.</li>
                                    <li><strong>Trafigura</strong> (<em>trader</em> internacional): prima de <strong>4,57 USD</strong>/MMBTU.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        As&iacute;, la confluencia de estos tres factores, m&aacute;s la premura por la inminencia del invierno, convencieron a Econom&iacute;a de que lo m&aacute;s oportuno era declarar <strong>desierta</strong> la compulsa y que, por ende, ENARSA continuara con la operatoria.
    </p><p class="article-text">
        A tales causas podr&iacute;a agregarse una <strong>debilidad autoinfligida</strong>: las demoras en mejorar la capacidad de evacuaci&oacute;n de gas desde Vaca Muerta. Esto, sea por criterios ideol&oacute;gicos (no a la obra p&uacute;blica), sea por vaivenes de gesti&oacute;n (primer a&ntilde;o perdido): anulaci&oacute;n de la etapa II del GNPK, demora la Reversi&oacute;n del Gto. Norte (4 plantas compresoras a&uacute;n inconclusas) y tardanza en aprobar la Iniciativa Privada de TGS para el Gto. Perito Moreno.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Derrota del ideario libertario</strong></h2><p class="article-text">
        La salida de ENARSA respond&iacute;a a <strong>criterios ideol&oacute;gicos </strong>(cuasi-dogm&aacute;ticos)<strong> arraigados en la Ley de &ldquo;Bases&rdquo;</strong> antes que a motivos de corte econ&oacute;mico-operativos &ndash;a pesar de los falaces argumentos vertidos en el DNU que aprob&oacute; la licitaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las &ldquo;erogaciones de envergadura&rdquo; por parte del Tesoro nacional han respondido a <strong>una pol&iacute;tica p&uacute;blica de desacoplar los precios internos </strong>dirigidos a la demanda prioritaria de los valores globales de importaci&oacute;n. As&iacute;, el origen de las transferencias se halla en una decisi&oacute;n del PEN sobre el manejo de las tarifas y no en la actuaci&oacute;n supuestamente ineficiente de ENARSA. De hecho, <strong>de querer reducir los subsidios y que la demanda &ldquo;abone el costo real&rdquo; del gas/GNL, el traspaso pleno podr&iacute;a haberse ordenado sin la necesidad de modificar todo el esquema</strong> de importaci&oacute;n que, para colmo, crea un monopolio privado hasta ahora inexistente.
    </p><p class="article-text">
        Queda claro: el &aacute;rea econ&oacute;mico-energ&eacute;tica del Gobierno no logr&oacute; implementar un cambio estructural en la pol&iacute;tica de importaci&oacute;n de GNL, tal como ven&iacute;a sucediendo desde 2008/2011. Fundados en la premisa de la Ley de &ldquo;Bases&rdquo; de retiro del Estado y prioridad de la iniciativa privada, <strong>se avanz&oacute; en un proceso inaudito, por lo novedoso y lo arriesgado</strong> (por escasez de tiempo de implementaci&oacute;n). El corrimiento de ENARSA implicaba traspasar a un monopolio privado la gesti&oacute;n de agregaci&oacute;n de demanda por fuera de la hist&oacute;rica instrucci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Energ&iacute;a y sin un precio cierto para cobrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proceso se atasc&oacute; por la inminencia del invierno y la irrupci&oacute;n de una coyuntura inesperada y cr&iacute;tica en t&eacute;rminos de precios internacionales. Ello, sumado a las presiones inflacionarias que generar&iacute;a un traspaso a la demanda de los mayores costos de importaci&oacute;n. <strong>Todo esto fue un combo letal para una pol&iacute;tica sobreideologizada que termina demostrando &ndash;con este giro pragm&aacute;tico&ndash; que el problema no es ENARSA</strong> y su d&eacute;ficit comercial o presunta ineficiencia, sino que es el Gobierno quien decide subsidiar a los usuarios residenciales/industriales, algo que bien podr&iacute;a reducir incluso bajo el esquema estatal actual &ndash;si la pol&iacute;tica fiscal (y no la inflaci&oacute;n) fuera la premisa principal de Econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conclusi&oacute;n: este invierno seguiremos viendo <em>tenders</em> de compra por ENARSA y la demanda seguir&aacute; pagando precios desacoplados de los niveles internacionales. <em><strong>Nihil novum sub sole / nihil novum post luna.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es doctor UBA en Derecho, director del Instituto de Gas y Petr&oacute;leo (UBA) y titular de la consultora Paspart&uacute;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Carbajales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/privatizacion-importaciones-gnl-traspie-ideologia-libertaria_129_13176195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 14:00:28 +0000]]></pubDate>
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