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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Datos e indicadores]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Datos e indicadores]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Tener ingresos no alcanza: crece la pobreza que se mide en comida, vivienda, salud y transporte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/ingresos-no-alcanza-crece-pobreza-mide-comida-vivienda-salud-transporte_1_13386536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/460dd16e-2e20-40bc-a21a-7666edc80426_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x919y216.jpg" width="1200" height="675" alt="Tener ingresos no alcanza: crece la pobreza que se mide en comida, vivienda, salud y transporte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe del IDECBA muestra que la pobreza multidimensional subió en la Ciudad de Buenos Aires entre 2021 y 2025, aunque bajó la pobreza por ingresos. La medición registra privaciones concretas que no siempre aparecen en el ingreso: saltearse comidas, reducir porciones, no poder arreglar goteras, postergar tratamientos dentales o no usar transporte público por falta de recursos.</p></div><p class="article-text">
        Un informe del IDECBA muestra que la pobreza multidimensional subi&oacute; en la Ciudad de Buenos Aires entre 2021 y 2025, aunque durante ese per&iacute;odo haya bajado la pobreza medida por ingresos, que es el dato que se conoce con periodicidad. La medici&oacute;n multidimensional registra privaciones concretas que no siempre aparecen en el ingreso: <strong>saltearse comidas, reducir porciones, no poder arreglar goteras, postergar tratamientos dentales o no usar transporte p&uacute;blico por falta de recursos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un hogar puede no ser considerado pobre seg&uacute;n la medici&oacute;n monetaria y, aun as&iacute;, vivir con privaciones concretas: comer menos variado, reducir porciones, no poder arreglar goteras, postergar tratamientos dentales, no tener margen para gastos personales o dejar de usar transporte p&uacute;blico por falta de recursos.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el punto que muestra el nuevo informe del Instituto de Estad&iacute;stica y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) sobre pobreza multidimensional. Seg&uacute;n el relevamiento, <strong>el 18,8% de los hogares porte&ntilde;os era pobre multidimensional en 2025</strong>, frente al 17,5% registrado en 2021. En el mismo per&iacute;odo, la pobreza por ingresos baj&oacute; de 16,1% a 12,3%.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre ambos datos es central. La pobreza por ingresos mide si un hogar cuenta con recursos monetarios suficientes para cubrir una canasta. Es la medici&oacute;n m&aacute;s habitual, se publica con mayor frecuencia y permite seguir la evoluci&oacute;n de ingresos, precios y canastas. Pero <strong>no alcanza para describir c&oacute;mo se vive</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La pobreza multidimensional mira otra cosa: si los hogares pueden acceder efectivamente a bienes, servicios y actividades considerados necesarios para una vida digna. <strong>No se pregunta s&oacute;lo cu&aacute;nto dinero entra, sino qu&eacute; parte de la vida cotidiana queda recortada por falta de recursos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El IDECBA utiliza un m&eacute;todo consensual de privaci&oacute;n. Esto significa que los bienes, servicios y actividades incluidos en la medici&oacute;n surgen de lo que la propia poblaci&oacute;n de la Ciudad considera necesario para tener un nivel de vida aceptable. A partir de ese criterio, el &iacute;ndice agrupa las privaciones en cinco dimensiones: alimentaci&oacute;n, salud y cuidados, vivienda y servicios, equipamiento del hogar, y privaci&oacute;n social y educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para que un hogar sea considerado pobre multidimensional, debe presentar privaciones en al menos dos de esas cinco dimensiones. Esa condici&oacute;n es importante porque evita reducir la pobreza a un solo problema aislado. No alcanza con una carencia puntual: el indicador busca captar situaciones donde varias dimensiones del bienestar aparecen afectadas al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El resultado permite <strong>leer la pobreza de una manera m&aacute;s amplia que la medici&oacute;n monetaria</strong>. Un hogar puede superar la l&iacute;nea de pobreza por ingresos y, al mismo tiempo, tener problemas para sostener una alimentaci&oacute;n adecuada, arreglar la vivienda, acceder a salud, reemplazar ropa o calzado, usar transporte p&uacute;blico o mantener v&iacute;nculos sociales b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        En una ciudad cara, con alquileres, tarifas, transporte, alimentos y servicios en niveles altos, el empleo o el ingreso mensual pueden evitar que un hogar caiga bajo la l&iacute;nea monetaria de pobreza, pero no garantizar todas las condiciones materiales de una vida digna.
    </p><p class="article-text">
        El informe muestra que las privaciones crecieron en tres de las cinco dimensiones medidas. <strong>La m&aacute;s afectada fue alimentaci&oacute;n: la proporci&oacute;n de hogares con carencias en esa dimensi&oacute;n pas&oacute; de 22,4% en 2021 a 25,6% en 2025</strong>. Tambi&eacute;n aumentaron las privaciones en vivienda y servicios, de 11,2% a 12,1%, y en privaci&oacute;n social y educaci&oacute;n, de 18,1% a 20,9%.
    </p><p class="article-text">
        Los indicadores espec&iacute;ficos ayudan a entender qu&eacute; significa esa pobreza en la vida real. Entre 2021 y 2025 aument&oacute; la proporci&oacute;n de hogares que declararon saltearse comidas, comer menos variado o reducir porciones por falta de recursos. Tambi&eacute;n crecieron las privaciones vinculadas a tratamientos dentales, reparaci&oacute;n de goteras, gastos personales, vacaciones, posibilidad de invitar a alguien a comer y uso del transporte p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        No son consumos de lujo. Algunos son b&aacute;sicos, como comer suficiente o trasladarse. Otros parecen menos urgentes, pero tambi&eacute;n forman parte de una vida integrada: poder invitar a familiares o amigos a comer, hacer peque&ntilde;os gastos personales o salir de vacaciones alguna vez. La pobreza multidimensional incorpora esos aspectos porque la exclusi&oacute;n no se expresa s&oacute;lo en la falta de comida o techo, sino tambi&eacute;n en la p&eacute;rdida de v&iacute;nculos, autonom&iacute;a y participaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        En los hogares con menores de 18 a&ntilde;os, la pobreza multidimensional baj&oacute; de 21,9% a 20,6%, pero se mantuvo por encima del promedio general. All&iacute; tambi&eacute;n crecieron las privaciones vinculadas a alimentaci&oacute;n y privaci&oacute;n social y educaci&oacute;n. En 2025, el 28,5% de los hogares con menores presentaba carencias en alimentaci&oacute;n y el 28,4% en privaci&oacute;n social y educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad territorial sigue siendo marcada. La Zona Sur registr&oacute; en 2025 una pobreza multidimensional de 30,4% de los hogares, muy por encima del promedio de la Ciudad. En la Zona Centro fue de 19,3% y en la Zona Norte, de 6,5%. La brecha muestra que las privaciones no se distribuyen de manera pareja: se concentran m&aacute;s en los barrios donde hist&oacute;ricamente se acumulan peores condiciones de vivienda, ingresos, servicios y acceso a oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        El dato m&aacute;s revelador aparece cuando se cruzan las dos mediciones. En 2021, el 10,2% del total de hogares de la Ciudad era pobre multidimensional, pero no pobre por ingresos. En 2025, esa proporci&oacute;n subi&oacute; a 12,6%. En hogares con menores, pas&oacute; de 7,0% a 9,1%.
    </p><p class="article-text">
        Ese grupo es clave para entender los l&iacute;mites de mirar s&oacute;lo la l&iacute;nea de pobreza. Son hogares que, seg&uacute;n sus ingresos, no entran en la pobreza monetaria, pero que acumulan privaciones suficientes para ser considerados pobres desde una mirada multidimensional. <strong>La estad&iacute;stica de ingresos puede dejarlos afuera, aunque su vida cotidiana muestre recortes concretos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El propio informe del IDECBA advierte sobre ese comportamiento dual: baja el n&uacute;cleo duro de hogares que son pobres por ingresos y tambi&eacute;n pobres multidimensionales, pero crece la pobreza multidimensional entre hogares no pobres por ingresos.
    </p><p class="article-text">
        La pobreza por ingresos sigue siendo un indicador necesario. Permite medir con frecuencia el impacto de precios y salarios sobre los hogares. Pero la pobreza multidimensional muestra una capa que muchas veces queda oculta: <strong>la vida que se achica incluso cuando el ingreso parece alcanzar en la estad&iacute;stica</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/ingresos-no-alcanza-crece-pobreza-mide-comida-vivienda-salud-transporte_1_13386536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 17:52:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tener ingresos no alcanza: crece la pobreza que se mide en comida, vivienda, salud y transporte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza multidimensional,Pobreza y desigualdad,Pobreza,Estadística,Ciudad de Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inflación bajó al 1,9%, pero los gastos fijos suben más que el promedio y golpean al salario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/inflacion-1-9-gastos-fijos-suben-promedio-golpean-salario_1_13380778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9190a535-1692-494d-a904-fccd2706121f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x718y398.jpg" width="1200" height="675" alt="La inflación bajó al 1,9%, pero los gastos fijos suben más que el promedio y golpean al salario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El IPC acumuló 16,8% en el primer semestre y 33,5% interanual. Aunque el dato mensual fue el más bajo del año, los servicios, los regulados, la vivienda, la salud y el transporte volvieron a moverse por encima del promedio que informa el Indec.</p></div><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n de junio fue de 1,9% y volvi&oacute; a perforar el piso del 2%, seg&uacute;n inform&oacute; este martes el Indec. El dato confirma una desaceleraci&oacute;n del &iacute;ndice general y le da al gobierno de Javier Milei un n&uacute;mero para mostrar, pese a que en los primeros seis meses de su tercer a&ntilde;o de mandato el IPC acumul&oacute; una suba de 16,8%, y la variaci&oacute;n interanual lleg&oacute; al 33,5%.
    </p><p class="article-text">
        El promedio, de todas maneras, vuelve a contar s&oacute;lo una parte de la historia. Para los trabajadores, <strong>un salario no se gasta en &ldquo;IPC&rdquo;: se gasta en alquiler, luz, gas, transporte, comida, medicamentos, internet, colegio y expensas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese recorte cambia la lectura del dato. En junio, los bienes subieron 1,4%, por debajo del promedio general. Los servicios, en cambio, aumentaron 2,9%. La diferencia se repite en per&iacute;odos m&aacute;s largos: en el primer semestre, los bienes acumularon 14,8%, pero los servicios subieron 20,9%. En la comparaci&oacute;n interanual, la brecha es todav&iacute;a mayor: 29,4% contra 42,4%.
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n mensual, entonces, baj&oacute; m&aacute;s por el lado de los bienes que por el lado de los gastos que muchas familias no pueden postergar. Los servicios son justamente una parte cada vez m&aacute;s pesada del presupuesto de los hogares: alquiler, electricidad, gas, agua, transporte, salud, educaci&oacute;n, conectividad y otros pagos mensuales que no se resuelven comprando menos unidades en el supermercado.
    </p><p class="article-text">
        La divisi&oacute;n con mayor aumento del mes fue Recreaci&oacute;n y cultura, con 4,2%, impulsada por paquetes tur&iacute;sticos. Pero entre los rubros de mayor peso cotidiano tambi&eacute;n hubo subas superiores al promedio: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aument&oacute; 3,3%; Salud, 2,9%; y Bebidas alcoh&oacute;licas y tabaco, 2,1%. Transporte subi&oacute; 1,6% y Educaci&oacute;n, 1,7%.
    </p><p class="article-text">
        El dato de vivienda es especialmente sensible. Esa divisi&oacute;n acumula 25,1% en el primer semestre y 47,8% interanual, muy por encima del &iacute;ndice general. En el interior del rubro aparecen aumentos de alquileres, electricidad, gas y otros combustibles. En GBA, Noreste y Patagonia, esa divisi&oacute;n fue la de mayor incidencia en la inflaci&oacute;n mensual, seg&uacute;n el propio informe del Indec.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los precios regulados siguieron corriendo por arriba del promedio. En junio subieron 2,3%, frente al 1,9% del nivel general. En el primer semestre acumularon 23% y en doce meses llegaron al 44,6%. Ese grupo incluye tarifas de servicios p&uacute;blicos, transporte p&uacute;blico, combustibles, salud, educaci&oacute;n formal, telefon&iacute;a y otros precios con fuerte peso estatal o impositivo.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno suele presentar la baja de la inflaci&oacute;n como prueba de ordenamiento econ&oacute;mico. Pero para los hogares trabajadores, la discusi&oacute;n central cu&aacute;nto queda del ingreso despu&eacute;s de pagar los gastos fijos. <strong>Si el salario se encuentra con servicios que suben m&aacute;s que los bienes, con regulados que aumentan m&aacute;s que el promedio y con vivienda casi 48% arriba en un a&ntilde;o, la desaceleraci&oacute;n estad&iacute;stica no parecer ser ning&uacute;n alivio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas subi&oacute; 1,3% en junio, por debajo del nivel general. Ese dato ayud&oacute; a moderar el IPC del mes. Pero incluso all&iacute; hay diferencias importantes en la canasta concreta que llega a la mesa: en GBA, el tomate redondo aument&oacute; 22,5%, la papa 4,8%, la lechuga 4,6%, el pan franc&eacute;s 4,1%, la cebolla 3,9% y los fideos secos tipo guisero 3,4%.
    </p><p class="article-text">
        La baja de algunas frutas y carnes compens&oacute; parte de esos aumentos. Pero la experiencia de compra de los hogares no siempre se parece al promedio de una divisi&oacute;n completa. En una familia que consume m&aacute;s verduras, pan, fideos o productos de almac&eacute;n, la inflaci&oacute;n efectiva puede ser m&aacute;s alta que el 1,3% de Alimentos o que el 1,9% del &iacute;ndice general.
    </p><h2 class="article-text">La inflaci&oacute;n no es lo que parece</h2><p class="article-text">
        El dato oficial sigue medido con una canasta cuya actualizaci&oacute;n fue postergada. El nuevo IPC, basado en una estructura de consumo m&aacute;s reciente, deb&iacute;a reemplazar a la medici&oacute;n vigente, pero el Gobierno decidi&oacute; demorar su implementaci&oacute;n tras la salida de Marco Lavagna del Indec. Esa discusi&oacute;n no invalida el dato publicado, pero s&iacute; vuelve necesario leerlo con cuidado: la forma de medir tambi&eacute;n define qu&eacute; peso tienen los gastos que hoy ocupan m&aacute;s lugar en el presupuesto familiar.
    </p><p class="article-text">
        Junio dej&oacute;, entonces, una doble foto. La inflaci&oacute;n general baj&oacute; y marc&oacute; el registro mensual m&aacute;s bajo del a&ntilde;o. Pero los precios que organizan la vida cotidiana de los trabajadores no se comportaron todos igual. Los servicios subieron m&aacute;s que los bienes, los regulados m&aacute;s que el promedio y vivienda volvi&oacute; a quedar entre los rubros m&aacute;s din&aacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Para el Gobierno, el 1,9% puede ser una se&ntilde;al de &eacute;xito. Para los trabajadores, la pregunta sigue siendo otra: si el salario alcanza despu&eacute;s de pagar los gastos que no se pueden esquivar. En esa cuenta, la inflaci&oacute;n puede bajar en el &iacute;ndice general y, al mismo tiempo, seguir pesando donde m&aacute;s duele: en los gastos fijos del mes.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/inflacion-1-9-gastos-fijos-suben-promedio-golpean-salario_1_13380778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 19:11:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inflación bajó al 1,9%, pero los gastos fijos suben más que el promedio y golpean al salario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,INDEC,Precios,Trabajadores,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inflación de junio bajaría del 2%, pero el bolsillo trabajador sigue pagando más que el promedio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/inflacion-junio-bajaria-2-bolsillo-trabajador-sigue-pagando-promedio_1_13349772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1817f293-aa8d-4ff6-83e0-e3287fab8f15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x998y134.jpg" width="1200" height="675" alt="La inflación de junio bajaría del 2%, pero el bolsillo trabajador sigue pagando más que el promedio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno y las principales consultoras estiman que el IPC de junio se ubicó entre 1,8% y 1,9%. Si se confirma, el primer semestre cerrará con una suba cercana al 17%, en una medición que sigue usando una canasta vieja y no siempre refleja el peso real de servicios, tarifas, alquileres y gastos cotidianos.</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno y las principales consultoras privadas coinciden en que la inflaci&oacute;n de junio habr&iacute;a perforado el 2% mensual. El dato oficial se conocer&aacute; el 10 de julio, cuando el Indec publique el &Iacute;ndice de Precios al Consumidor, pero las primeras proyecciones ubican la suba entre 1,8% y 1,9%.
    </p><p class="article-text">
        El vocero presidencial, Adri&aacute;n Ravier, estim&oacute; que el costo de vida se ubicar&aacute; en 1,9%. &ldquo;Me puedo equivocar y puede ser 2% o 1,8%, pero la tendencia es hacia abajo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, seg&uacute;n un cable de Noticias Argentinas. Las consultoras privadas se mueven en un rango similar: Eco Go y C&amp;T proyectaron 1,9%, mientras que Analytica estim&oacute; una variaci&oacute;n de 1,8%.
    </p><p class="article-text">
        La desaceleraci&oacute;n es un dato pol&iacute;tico relevante para el gobierno de Javier Milei. Despu&eacute;s de meses de aumentos m&aacute;s altos, una inflaci&oacute;n por debajo del 2% le permitir&iacute;a mostrar el n&uacute;mero mensual m&aacute;s bajo del a&ntilde;o y reforzar el relato oficial de ordenamiento macroecon&oacute;mico. <strong>Pero para los trabajadores la discusi&oacute;n no termina en el promedio general</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si junio cierra en 1,9%, la inflaci&oacute;n acumulada del primer semestre quedar&aacute; cerca del 16,9%</strong>. Si el dato fuera 1,8%, rondar&iacute;a el 16,8%. En ambos casos, el a&ntilde;o llegar&iacute;a a la mitad con una suba de precios muy inferior a la de 2024, pero todav&iacute;a significativa para salarios que no recompusieron plenamente el poder de compra perdido.
    </p><p class="article-text">
        El IPC es un promedio. Esa aclaraci&oacute;n parece t&eacute;cnica, pero es central para entender por qu&eacute; la inflaci&oacute;n puede bajar y, al mismo tiempo, el bolsillo seguir bajo presi&oacute;n. Ning&uacute;n trabajador paga &ldquo;el promedio&rdquo; cuando va al supermercado, carga la SUBE, paga la luz, el gas, internet, el alquiler, la prepaga, los remedios o la cuota del colegio. Cada hogar enfrenta una canasta concreta, y esa canasta suele estar m&aacute;s cargada de consumos dif&iacute;ciles de reemplazar.
    </p><p class="article-text">
        En mayo, el IPC hab&iacute;a sido de 2,1% y acumulaba 14,7% en los primeros cinco meses del a&ntilde;o. Pero varios rubros sensibles para los hogares trabajadores hab&iacute;an vuelto a moverse por encima o muy cerca del promedio: Comunicaci&oacute;n subi&oacute; 3,4%, Educaci&oacute;n 2,9%, Recreaci&oacute;n y cultura 2,8%, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles 2,6%, Salud 2,6% y Alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas 2,5%.
    </p><p class="article-text">
        Ese comportamiento importa porque los gastos m&aacute;s r&iacute;gidos pesan m&aacute;s en la vida cotidiana. Un hogar puede postergar ropa, electrodom&eacute;sticos o salidas, pero tiene menos margen para ajustar comida, transporte, servicios, conectividad, alquiler o salud. Por eso una inflaci&oacute;n m&aacute;s baja no produce autom&aacute;ticamente alivio si los aumentos se concentran en los consumos que m&aacute;s condicionan el salario.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre el dato oficial y la experiencia cotidiana tambi&eacute;n se vincula con la forma en que se mide la inflaci&oacute;n. <strong>El IPC vigente sigue apoyado en una estructura de consumo basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2004-2005. Esa canasta qued&oacute; vieja frente a los cambios ocurridos en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, especialmente en el peso de servicios, vivienda, transporte, conectividad y gastos financieros</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El Indec ten&iacute;a previsto avanzar en 2026 con una actualizaci&oacute;n metodol&oacute;gica basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, pero el cambio fue postergado tras la salida de Marco Lavagna del organismo y la decisi&oacute;n del ministro Luis Caputo de demorar la implementaci&oacute;n del nuevo &iacute;ndice hasta que la desinflaci&oacute;n est&eacute; m&aacute;s consolidada.
    </p><p class="article-text">
        Una canasta actualizada dar&iacute;a mayor peso a consumos que hoy ocupan una porci&oacute;n m&aacute;s grande del presupuesto familiar. Eso no significa que el dato oficial de junio sea falso, sino que puede resultar menos representativo del gasto real de muchos hogares, especialmente de los que destinan buena parte de sus ingresos a alquileres, tarifas, transporte, telefon&iacute;a, internet, salud y educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno mira la inflaci&oacute;n como un indicador de &eacute;xito macroecon&oacute;mico. Los trabajadores la miran desde otro lugar: cu&aacute;nto queda del salario despu&eacute;s de pagar lo indispensable. Esa diferencia explica por qu&eacute; una inflaci&oacute;n de 1,8% o 1,9% puede ser celebrada desde el Ministerio de Econom&iacute;a y, al mismo tiempo, sentirse insuficiente en los hogares que vienen de meses de p&eacute;rdida de ingresos, endeudamiento y recortes de consumo.
    </p><p class="article-text">
        La desaceleraci&oacute;n de junio, si se confirma, ser&aacute; una novedad favorable para el Gobierno. Pero no borra el acumulado del semestre ni resuelve la brecha entre precios y salarios. Tampoco corrige el problema de una medici&oacute;n que todav&iacute;a no incorpor&oacute; plenamente los cambios en la estructura de consumo de los hogares.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/inflacion-junio-bajaria-2-bolsillo-trabajador-sigue-pagando-promedio_1_13349772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 21:50:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inflación de junio bajaría del 2%, pero el bolsillo trabajador sigue pagando más que el promedio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Trabajadores,Ingresos,IPC,INDEC]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La recuperación no llega al bolsillo: caen las ventas reales, retrocede la industria y el empleo no alcanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/recuperacion-no-llega-bolsillo-caen-ventas-reales-retrocede-industria-empleo-no-alcanza_1_13337877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b76f6e4b-2a52-4456-8951-7c1ef7935fda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La recuperación no llega al bolsillo: caen las ventas reales, retrocede la industria y el empleo no alcanza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El INDEC Informa de junio reunió datos de consumo, producción y mercado laboral que muestran una economía todavía débil para los trabajadores. En abril bajaron las ventas reales en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compras; la industria volvió a caer y casi tres de cada diez personas activas siguieron presionando sobre el empleo.</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a argentina muestra se&ntilde;ales que el Gobierno presenta como ordenamiento, desaceleraci&oacute;n de la inflaci&oacute;n o recomposici&oacute;n gradual. Pero cuando se mira desde el bolsillo de los trabajadores, la foto es menos compra en supermercados, menos venta en mayoristas, que los centros de compras siguen en baja real, que la industria retrocede en ramas intensivas en empleo y que el mercado laboral todav&iacute;a no ofrece suficiente trabajo de calidad.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo INDEC Informa, la publicaci&oacute;n mensual que compila datos de coyuntura de distintos sectores, permite unir esas piezas. <strong>Los ingresos no alcanzan para recomponer el consumo, la producci&oacute;n manufacturera sigue floja y tener empleo no siempre alcanza para dejar de buscar otro trabajo o m&aacute;s horas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El primer dato aparece en el consumo cotidiano. En abril, las ventas de supermercados a precios constantes cayeron 3,7% frente al mismo mes del a&ntilde;o anterior y acumularon una baja de 3,3% en los primeros cuatro meses de 2026. A precios corrientes, en cambio, la facturaci&oacute;n subi&oacute; 21,5%. La diferencia dice mucho: se gastaron m&aacute;s pesos, pero se compr&oacute; menos en t&eacute;rminos reales.
    </p><p class="article-text">
        Ese dato vuelve a mostrar el efecto directo de la p&eacute;rdida de poder adquisitivo. El supermercado es uno de los term&oacute;metros m&aacute;s sensibles de la econom&iacute;a familiar porque registra compras b&aacute;sicas, alimentos, bebidas, limpieza, perfumer&iacute;a y productos de uso cotidiano. Cuando las ventas reales caen all&iacute;, el ajuste no habla s&oacute;lo de consumos postergables. Habla de hogares que recortan cantidades, cambian marcas, reducen frecuencia de compra o reemplazan productos.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da tambi&eacute;n apareci&oacute; en los autoservicios mayoristas, un canal que muchas familias usan para intentar ahorrar, comprar por volumen o estirar el ingreso mensual. En abril, las ventas reales bajaron 5% interanual y acumularon una ca&iacute;da de 3,2% en el a&ntilde;o. La facturaci&oacute;n nominal subi&oacute; 19,7%, pero el volumen vendido sigui&oacute; por debajo del a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento es especialmente relevante para trabajadores y hogares de ingresos medios y bajos. El mayorista suele funcionar como estrategia defensiva frente a precios altos: comprar paquetes grandes, buscar ofertas, organizar compras familiares o repartir gastos. Si tambi&eacute;n cae ese canal, la se&ntilde;al es que <strong>el problema no est&aacute; s&oacute;lo en el consumo aspiracional, sino en la capacidad de sostener compras b&aacute;sicas aun buscando precios m&aacute;s convenientes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los centros de compras completan el cuadro. Las ventas a precios constantes cayeron 5,9% interanual en abril, aunque la facturaci&oacute;n nominal aument&oacute; 12,6%. El retroceso real fue mayor fuera del Gran Buenos Aires, donde la baja lleg&oacute; al 6,2%, frente al 5,7% en GBA. Es otro tipo de consumo, m&aacute;s asociado a indumentaria, tecnolog&iacute;a, comida fuera del hogar y esparcimiento, pero marca el mismo l&iacute;mite: la mejora nominal no alcanza para recuperar cantidades.
    </p><p class="article-text">
        La lectura conjunta es m&aacute;s fuerte que cada dato por separado. Supermercados, mayoristas y shoppings muestran ca&iacute;das reales al mismo tiempo. Eso impide hablar de una recuperaci&oacute;n clara del consumo de los hogares. Puede haber sectores o rubros con mejoras puntuales, pero el cuadro general sigue atravesado por salarios que no recompusieron plenamente el poder de compra y por familias que reorganizan gastos con menos margen.
    </p><p class="article-text">
        La industria muestra otro costado del mismo problema. El &iacute;ndice de producci&oacute;n industrial manufacturero cay&oacute; 2,8% interanual en abril y acumul&oacute; una baja de 2,4% en el a&ntilde;o. El dato general ya marca debilidad, pero la apertura por ramas muestra golpes m&aacute;s profundos en sectores con fuerte impacto laboral.
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n textil cay&oacute; 22,2% frente a abril de 2025 y acumul&oacute; una baja de 25,5% en el a&ntilde;o. Prendas de vestir, cuero y calzado retrocedi&oacute; 15,9% interanual. Maquinaria y equipo baj&oacute; 20,2%. Otros equipos, aparatos e instrumentos cay&oacute; 11,4%. Veh&iacute;culos automotores, carrocer&iacute;as, remolques y autopartes retrocedi&oacute; 10,7%. Industrias met&aacute;licas b&aacute;sicas baj&oacute; 11,2%.
    </p><p class="article-text">
        No todas las ramas cayeron. Sustancias y productos qu&iacute;micos creci&oacute; 16,7%, refinaci&oacute;n de petr&oacute;leo subi&oacute; 5,6%, madera, papel, edici&oacute;n e impresi&oacute;n avanz&oacute; 4,1% y productos de tabaco aument&oacute; 6,5%. Pero esa heterogeneidad no borra el problema: varias ramas vinculadas al consumo interno, a bienes durables y a cadenas industriales con empleo asalariado siguen en rojo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El dato de capacidad instalada tambi&eacute;n ayuda a medir la temperatura</strong>. La utilizaci&oacute;n general de la industria lleg&oacute; a 59,9% en abril, pero algunos bloques operaron muy por debajo de ese nivel: productos textiles us&oacute; 42,4% de su capacidad, productos de caucho y pl&aacute;stico 42,4%, industria automotriz 46,5% y metalmec&aacute;nica excluida automotriz 42,7%. Menos producci&oacute;n y capacidad ociosa no son conceptos abstractos: implican turnos que no se abren, horas que no se trabajan, proveedores con menos pedidos y trabajadores con menor poder de negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; se conecta el consumo con la actividad productiva. Cuando los hogares compran menos, las empresas venden menos. Cuando venden menos, producen menos. Y cuando producen menos, el empleo se vuelve m&aacute;s fr&aacute;gil. Esa cadena no funciona de manera mec&aacute;nica ni inmediata, pero s&iacute; marca el terreno sobre el que se mueven los trabajadores: menos demanda, m&aacute;s incertidumbre y m&aacute;s presi&oacute;n para aceptar peores condiciones.
    </p><p class="article-text">
        El cap&iacute;tulo laboral del mismo informe completa esa fotograf&iacute;a. En el primer trimestre de 2026, la desocupaci&oacute;n abierta fue de 7,8%, con una tasa de empleo de 44,8% y una tasa de actividad de 48,6%. El desempleo no explot&oacute;, pero mirar s&oacute;lo ese n&uacute;mero deja afuera una parte importante del problema.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n sobre el mercado de trabajo alcanz&oacute; al 29,6% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa. Ese indicador incluye a los desocupados, a los ocupados que buscan otro empleo y a quienes no buscan activamente otro puesto pero est&aacute;n disponibles para trabajar m&aacute;s horas. En otras palabras: casi tres de cada diez personas activas no est&aacute;n plenamente resueltas en su situaci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n muestra que el 15,8% de la PEA corresponde a ocupados demandantes de empleo y que la subocupaci&oacute;n lleg&oacute; al 11,1%. Son trabajadores que tienen una ocupaci&oacute;n, pero necesitan otra, m&aacute;s horas o mejores ingresos. Esa es una de las claves del momento laboral: <strong>el problema no se agota en conseguir trabajo, sino en conseguir un empleo que alcance para vivir</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La informalidad agrega otra capa. El informe de mercado laboral del INDEC mostr&oacute; que el 44,2% de los ocupados trabaja en condiciones informales. Esa estructura vuelve m&aacute;s d&eacute;bil cualquier recuperaci&oacute;n porque una parte enorme del empleo queda sin protecci&oacute;n plena, con ingresos m&aacute;s inestables y menor capacidad de negociar salarios.
    </p><p class="article-text">
        La suma de los datos deja una conclusi&oacute;n menos optimista que el relato oficial. La inflaci&oacute;n desaceler&oacute;, pero eso no implica autom&aacute;ticamente una mejora del poder de compra. El consumo real sigue flojo en canales b&aacute;sicos y comerciales. La industria cae en sectores sensibles. El mercado laboral no muestra una crisis abierta de desempleo masivo, pero s&iacute; una presi&oacute;n persistente de trabajadores que buscan m&aacute;s o mejor empleo.
    </p><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n, si existe, todav&iacute;a no ordena la vida material de quienes viven de su trabajo. Para un hogar asalariado, la econom&iacute;a no se mide s&oacute;lo por la variaci&oacute;n mensual del IPC o por un promedio general de actividad. Se mide en la compra del supermercado, en la posibilidad de pagar deudas, en las horas de trabajo disponibles, en la estabilidad del empleo y en el margen que queda despu&eacute;s de cubrir gastos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        El INDEC Informa de junio permite ver esa trama completa. No muestra una econom&iacute;a paralizada, pero tampoco una recuperaci&oacute;n s&oacute;lida para los trabajadores. Muestra un pa&iacute;s donde se factura m&aacute;s porque los precios subieron, pero se compra menos en t&eacute;rminos reales; donde algunas ramas industriales crecen, pero varias intensivas en empleo siguen golpeadas; y donde millones de personas tienen trabajo, aunque no siempre el trabajo que necesitan.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/recuperacion-no-llega-bolsillo-caen-ventas-reales-retrocede-industria-empleo-no-alcanza_1_13337877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 22:51:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La recuperación no llega al bolsillo: caen las ventas reales, retrocede la industria y el empleo no alcanza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indec informa,INDEC,Economía,Trabajadores,Salarios,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dólar pisado sigue invitando a vacacionar en el exterior, pero cada vez menos argentinos lo hacen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/dolar-pisado-sigue-invitando-vacacionar-exterior-vez-argentinos_1_13334752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a027684c-c7d8-4f41-b795-d7646d4ea914_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dólar pisado sigue invitando a vacacionar en el exterior, pero cada vez menos argentinos lo hacen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En mayo salieron del país 661.900 turistas residentes, 12,1% menos que un año atrás, mientras ingresaron 379.900 extranjeros, 20,4% más. El saldo siguió negativo, pero se redujo frente a 2025, en un contexto en el que el dólar todavía invita a viajar y el salario ya no siempre alcanza para hacerlo.</p></div><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o viajar a Brasil parec&iacute;a un negocio redondo para miles de argentinos. Las redes sociales comparaban el precio de un departamento en Florian&oacute;polis con una semana en la Costa Atl&aacute;ntica, los vuelos sal&iacute;an llenos y los pasos fronterizos registraban un movimiento que confirmaba una idea repetida hasta el cansancio: con este d&oacute;lar conven&iacute;a m&aacute;s salir del pa&iacute;s que vacacionar en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Doce meses despu&eacute;s, esa postal empez&oacute; a cambiar. <strong>El atraso cambiario sigue funcionando como incentivo para mirar hacia afuera, pero el &uacute;ltimo informe de Estad&iacute;sticas de Turismo Internacional del Indec mostr&oacute; un dato nuevo: el d&eacute;ficit tur&iacute;stico empez&oacute; a moderarse</strong>. No porque se haya revertido el saldo negativo, sino porque entraron m&aacute;s extranjeros y, sobre todo, porque salieron menos argentinos.
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 2026 ingresaron al pa&iacute;s 379.900 turistas no residentes, un 20,4% m&aacute;s que en el mismo mes del a&ntilde;o anterior. En sentido inverso, 661.900 turistas residentes viajaron al exterior, una ca&iacute;da interanual de 12,1%. El resultado sigui&oacute; siendo deficitario: hubo 282.000 turistas m&aacute;s saliendo de la Argentina que entrando. Pero la comparaci&oacute;n con mayo de 2025 muestra un cambio importante. Un a&ntilde;o antes hab&iacute;an llegado 315.400 turistas extranjeros y hab&iacute;an viajado al exterior 752.800 argentinos. El saldo negativo hab&iacute;a sido de 437.400 turistas.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es clara: <strong>el rojo tur&iacute;stico se achic&oacute; en alrededor de 155.000 turistas en un a&ntilde;o</strong>. El dato no alcanza para hablar de equilibrio, pero s&iacute; muestra una correcci&oacute;n del desequilibrio que marc&oacute; buena parte de 2024 y comienzos de 2025.
    </p><p class="article-text">
        El cambio m&aacute;s fuerte aparece en el turismo emisivo. <strong>En mayo de 2025, las salidas de argentinos al exterior crec&iacute;an 48,9% interanual. En mayo de 2026, cayeron 12,1%</strong>. Pasar de una expansi&oacute;n cercana al 50% a una baja de dos d&iacute;gitos indica que <strong>el boom de viajes al exterior encontr&oacute; un freno</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Durante varios meses, el precio relativo de muchos destinos externos, especialmente Brasil y Chile, pes&oacute; fuerte en las decisiones de consumo de hogares con alguna capacidad de gasto. Viajar afuera aparec&iacute;a como una oportunidad frente a precios locales muy altos. <strong>Pero el tipo de cambio es s&oacute;lo una parte de la decisi&oacute;n. Para viajar tambi&eacute;n hacen falta ingresos disponibles, ahorro o cr&eacute;dito</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese punto conecta el informe de turismo con otros datos recientes sobre la econom&iacute;a de los hogares. <a href="https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/mejora-salarial-abril-no-alcanzo-empleo-formal-privados-registrados-estatales-siguen-detras-inflacion_1_13328058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El salario formal todav&iacute;a no recuper&oacute; plenamente poder de compra</a>, la informalidad alcanza a una parte muy amplia del mercado laboral y el cr&eacute;dito empez&oacute; a funcionar, para muchos trabajadores, como una extensi&oacute;n del ingreso mensual. En ese contexto, financiar un viaje ya no compite s&oacute;lo contra otros consumos de ocio: compite contra alquiler, comida, servicios, transporte, deudas previas y cuotas de tarjeta.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece el l&iacute;mite. <strong>El d&oacute;lar todav&iacute;a puede invitar a viajar; el salario ya no siempre alcanza para hacerlo</strong>. Esa tensi&oacute;n ayuda a leer la moderaci&oacute;n del d&eacute;ficit tur&iacute;stico: no necesariamente porque el exterior haya dejado de ser conveniente en t&eacute;rminos relativos, sino porque una parte de los hogares ya no puede sostener ese consumo con la misma facilidad.
    </p><p class="article-text">
        La serie mensual refuerza esa idea. El saldo tur&iacute;stico sigui&oacute; negativo durante todo 2026, pero fue menos rojo que un a&ntilde;o atr&aacute;s. En enero de 2025 el d&eacute;ficit hab&iacute;a sido de alrededor de 1,25 millones de turistas; en enero de 2026 fue de 1,08 millones. En febrero pas&oacute; de 1,33 millones a 1,09 millones. En marzo, de 846.000 a 552.000. En abril, de 462.000 a 301.000. Y en mayo, de 437.000 a 282.000.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia muestra una reducci&oacute;n sostenida del d&eacute;ficit, aunque no por un solo canal. <strong>Por un lado, llegan m&aacute;s turistas extranjeros. Por otro, salen menos residentes argentinos</strong>. El primer dato puede leerse como una mejora del turismo receptivo. El segundo, en cambio, abre una pregunta m&aacute;s sensible: qu&eacute; est&aacute; pasando con la capacidad de consumo de los hogares que hasta hace poco segu&iacute;an eligiendo el exterior.
    </p><p class="article-text">
        Brasil volvi&oacute; a ocupar un lugar central en esa fotograf&iacute;a. En mayo de 2026 fue el principal origen de turistas extranjeros que llegaron a la Argentina, con 87.200 personas y una participaci&oacute;n de 22,9% sobre el total. Le siguieron Uruguay, con 59.600 turistas, y Chile, con 55.100. <strong>El turismo receptivo desde pa&iacute;ses lim&iacute;trofes explic&oacute; el 64,2% de las llegadas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Del lado de los argentinos que viajaron al exterior, <strong>Brasil tambi&eacute;n fue el destino m&aacute;s elegido, con 137.300 turistas, aunque con una ca&iacute;da interanual de 7,8%</strong>. El bloque Resto de Am&eacute;rica recibi&oacute; 111.100 turistas residentes argentinos y Chile qued&oacute; tercero, con 102.300, pero all&iacute; la baja fue mucho m&aacute;s fuerte: 38% menos que en mayo de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Ese dato ayuda a entender que la correcci&oacute;n no fue pareja. Los argentinos siguieron viajando sobre todo a pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, pero el volumen baj&oacute; en varios destinos. El turismo emisivo a Chile, que hab&iacute;a sido uno de los grandes protagonistas del fen&oacute;meno de compras y escapadas por precios relativos, mostr&oacute; una contracci&oacute;n marcada.
    </p><p class="article-text">
        El cambio no borra lo ocurrido durante los meses previos. El atraso cambiario, combinado con precios internos altos, sostuvo durante un tiempo una escena particular: hogares que todav&iacute;a conservaban margen de consumo encontraban m&aacute;s conveniente cruzar la frontera o tomar un vuelo regional que pagar unas vacaciones locales. <strong>El problema es que una ventaja cambiaria no alcanza si el ingreso disponible se achica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el salario pierde poder de compra, incluso un viaje relativamente barato deja de ser accesible. <strong>No alcanza con que Brasil, Chile o Uruguay parezcan convenientes frente a la Costa Atl&aacute;ntica. Hace falta llegar a fin de mes con margen para pagar pasajes, alojamiento, comida, traslados, compras, seguro, cuotas de tarjeta o gastos en d&oacute;lares</strong>. Si ese margen se estrecha, la decisi&oacute;n cambia.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de las salidas al exterior no prueba por s&iacute; sola que todos esos viajes se hayan frustrado por falta de ingresos. Pero en una econom&iacute;a donde los trabajadores recurren cada vez m&aacute;s al financiamiento para sostener gastos corrientes, el turismo es una se&ntilde;al dif&iacute;cil de ignorar. Cuando el cr&eacute;dito ya se usa para completar el mes, endeudarse para viajar se vuelve una decisi&oacute;n mucho m&aacute;s estudiada y menos impulsiva.
    </p><p class="article-text">
        El desequilibrio tur&iacute;stico empez&oacute; a corregirse. No necesariamente porque la Argentina se haya vuelto m&aacute;s competitiva para sus propios residentes, ni porque el tipo de cambio haya dejado de incentivar viajes al exterior. La novedad parece ser que cada vez m&aacute;s hogares parecen encontrar un l&iacute;mite en sus ingresos para sostener ese consumo.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/dolar-pisado-sigue-invitando-vacacionar-exterior-vez-argentinos_1_13334752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 22:31:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dólar pisado sigue invitando a vacacionar en el exterior, pero cada vez menos argentinos lo hacen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Turismo internacional,INDEC,Trabajadores,Dólar,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mejora salarial de abril no alcanzó al empleo formal: privados registrados y estatales siguen detrás de la inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/mejora-salarial-abril-no-alcanzo-empleo-formal-privados-registrados-estatales-siguen-detras-inflacion_1_13328058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b699ab91-2621-423d-86c0-d6ce83c5cf51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mejora salarial de abril no alcanzó al empleo formal: privados registrados y estatales siguen detrás de la inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El índice de salarios subió 3,7% en abril y acumuló 12,7% en el año, apenas por encima del IPC. Pero el sector privado registrado avanzó sólo 10,1% desde diciembre y el público 12,0%, mientras la suba total quedó empujada por el segmento no registrado.</p></div><p class="article-text">
        Los salarios subieron 3,7% en abril y quedaron por encima de la inflaci&oacute;n de 2,6%, seg&uacute;n inform&oacute; el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec). Pero esa mejora no alcanz&oacute; por igual al empleo formal: en el acumulado del a&ntilde;o, los trabajadores privados registrados y los estatales siguieron detr&aacute;s de los precios.
    </p><p class="article-text">
        El dato general parece positivo. Entre enero y abril, el &iacute;ndice de salarios acumul&oacute; una suba de 12,7%, apenas por encima del 12,3% que acumul&oacute; la inflaci&oacute;n en el mismo per&iacute;odo. La diferencia es m&iacute;nima: cuatro d&eacute;cimas. El problema aparece cuando se abre el promedio y se mira qu&eacute; pas&oacute; con cada sector.
    </p><p class="article-text">
        El sector privado registrado, que re&uacute;ne a los asalariados formales de empresas, acumul&oacute; una suba de 10,1% en los primeros cuatro meses del a&ntilde;o. Es decir, <strong>qued&oacute; 2,2 puntos por debajo de la inflaci&oacute;n acumulada</strong>. El sector p&uacute;blico avanz&oacute; 12%, casi empatado con los precios, pero tambi&eacute;n por debajo del IPC. La mejora total qued&oacute; explicada, en buena medida, por el salto del sector privado no registrado, que acumul&oacute; 19,7%.
    </p><p class="article-text">
        Si se mira s&oacute;lo el &iacute;ndice general, los salarios parecen haberle ganado por poco a la inflaci&oacute;n. Si se mira el empleo formal, el resultado cambia: <strong>los trabajadores con empleo registrado todav&iacute;a no lograron recuperar poder de compra en el primer cuatrimestre</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En abril, el movimiento mensual tambi&eacute;n mostr&oacute; diferencias. El sector privado registrado subi&oacute; 4%, el sector p&uacute;blico aument&oacute; 2,3% y el sector privado no registrado avanz&oacute; 4,7%. El &iacute;ndice total qued&oacute; en 3,7%. Frente a una inflaci&oacute;n mensual de 2,6%, el sector p&uacute;blico volvi&oacute; a quedar rezagado incluso en el mes en que el promedio salarial general mostr&oacute; una mejora.
    </p><p class="article-text">
        El informe del Indec tambi&eacute;n permite mirar la comparaci&oacute;n interanual. El &iacute;ndice de salarios total subi&oacute; 36,9% frente a abril de 2025. Pero, otra vez, el promedio escondi&oacute; una brecha fuerte: el sector privado registrado aument&oacute; 29,3%, el sector p&uacute;blico 29,6% y el privado no registrado 69,6%. Frente a una inflaci&oacute;n interanual de 32,4% en abril, los asalariados formales privados y estatales quedaron por debajo.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con el segmento no registrado debe leerse con cuidado. No se trata de un universo m&aacute;s protegido ni necesariamente mejor remunerado. Al contrario: es el sector m&aacute;s precario del mercado laboral, sin garant&iacute;as plenas de estabilidad, aportes, cobertura o negociaci&oacute;n colectiva. Adem&aacute;s, el propio Indec aclara que ese componente se construye con informaci&oacute;n de la Encuesta Permanente de Hogares y tiene un rezago metodol&oacute;gico de cinco meses.
    </p><p class="article-text">
        Eso vuelve m&aacute;s delicada cualquier lectura triunfalista. <strong>El dato que empuja hacia arriba el promedio salarial surge del segmento m&aacute;s fr&aacute;gil del mercado laboral</strong>, mientras el empleo formal, que deber&iacute;a marcar la zona m&aacute;s estable y protegida, sigue corriendo desde atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La foto dialoga con otro informe reciente del Indec sobre el mercado de trabajo. En el primer trimestre de 2026, la informalidad laboral lleg&oacute; al 44,2% de los ocupados y alcanz&oacute; a casi 6 millones de personas. Ese dato ayuda a entender por qu&eacute; el promedio salarial puede ser insuficiente para describir la realidad laboral: una parte enorme del empleo argentino se mueve en zonas de menor protecci&oacute;n, ingresos inestables y derechos incompletos.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno suele presentar la desaceleraci&oacute;n de la inflaci&oacute;n como la antesala de una recomposici&oacute;n de ingresos. Pero el &iacute;ndice de salarios muestra que esa recuperaci&oacute;n todav&iacute;a no se consolid&oacute; para quienes tienen empleo formal. En el sector privado registrado, el avance acumulado de 10,1% qued&oacute; lejos del costo de vida. En el sector p&uacute;blico, el 12% apenas roz&oacute; el IPC, sin revertir el deterioro previo.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n es especialmente sensible para los estatales. El informe desagrega el sector p&uacute;blico entre nacional y provincial: en abril, los salarios del subsector p&uacute;blico nacional subieron s&oacute;lo 1,6% mensual, mientras que los provinciales aumentaron 2,5%. En el acumulado del a&ntilde;o, el nacional avanz&oacute; 10,3% y el provincial 12,5%. Tambi&eacute;n ah&iacute; aparece una diferencia interna: <strong>los trabajadores del Estado nacional quedaron m&aacute;s atr&aacute;s que el promedio del sector p&uacute;blico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese dato se publica en medio de una ofensiva oficial sobre el empleo estatal: retiros voluntarios, pases a disponibilidad, reestructuraciones y nuevos conflictos con los gremios. El problema no es s&oacute;lo la cantidad de puestos. Tambi&eacute;n es el valor de esos salarios despu&eacute;s de meses de ajuste, paritarias contenidas y p&eacute;rdida de poder adquisitivo.
    </p><p class="article-text">
        La lectura de fondo no pasa por negar la mejora de abril. Los salarios subieron m&aacute;s que los precios en el promedio mensual y el &iacute;ndice total qued&oacute; apenas por encima de la inflaci&oacute;n acumulada. Pero trabajAR no mira s&oacute;lo el promedio: mira qu&eacute; trabajadores ganan, cu&aacute;les pierden, qu&eacute; sectores quedan rezagados y qu&eacute; parte del mercado laboral sostiene la mejora estad&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        En esa lectura, abril dej&oacute; una conclusi&oacute;n precisa: <strong>la recuperaci&oacute;n salarial existe en el n&uacute;mero general, pero no alcanza todav&iacute;a al n&uacute;cleo formal del empleo</strong>. Privados registrados y estatales siguieron por debajo de la inflaci&oacute;n acumulada, mientras el segmento no registrado empuj&oacute; el promedio desde una zona laboral m&aacute;s precaria.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n, entonces, no es si los salarios subieron. Subieron. La pregunta es si esa suba recompone poder de compra y si llega a los trabajadores con empleo formal, aportes y derechos. El informe del Indec muestra que, en los primeros cuatro meses de 2026, esa respuesta todav&iacute;a es insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/mejora-salarial-abril-no-alcanzo-empleo-formal-privados-registrados-estatales-siguen-detras-inflacion_1_13328058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 22:47:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mejora salarial de abril no alcanzó al empleo formal: privados registrados y estatales siguen detrás de la inflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salarios,Trabajadores,INDEC,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El empleo no alcanza: 4,3 millones están desocupados, buscan otro puesto o quieren trabajar más horas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/empleo-no-alcanza-4-3-millones-desocupados-buscan-puesto-quieren-trabajar-horas_1_13324832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fae523db-5fec-43ee-bb22-9b82f92e502a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El empleo no alcanza: 4,3 millones están desocupados, buscan otro puesto o quieren trabajar más horas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Indec informó que la desocupación fue de 7,8% en el primer trimestre, sin cambios significativos frente a un año atrás. Pero la presión laboral siguió alta: casi 6 millones trabajan en la informalidad, 2,3 millones tienen empleo y buscan otro, y 1,6 millones están subocupados.</p></div><p class="article-text">
        El mercado laboral argentino no mostr&oacute; una explosi&oacute;n del desempleo abierto en el primer trimestre de 2026, pero s&iacute; dej&oacute; &mdash;otra vez&mdash; una se&ntilde;al de &eacute;poca: en esta Argentina libertaria <strong>tener trabajo no alcanza necesariamente para tener estabilidad, derechos ni ingresos suficientes</strong>. La desocupaci&oacute;n se ubic&oacute; en 7,8%, sin cambios estad&iacute;sticamente significativos frente al mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior, pero la informalidad, la subocupaci&oacute;n y la b&uacute;squeda de otro empleo expusieron un deterioro m&aacute;s silencioso.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec), elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), mostr&oacute; que en los 31 aglomerados urbanos hubo 13,5 millones de personas ocupadas y 1,1 millones desocupadas durante el primer trimestre del a&ntilde;o. La tasa de empleo fue de 44,8% y la tasa de actividad lleg&oacute; a 48,6%.
    </p><p class="article-text">
        El dato que mejor muestra la fragilidad del mercado laboral no est&aacute; s&oacute;lo en la desocupaci&oacute;n. Est&aacute; en la presi&oacute;n sobre el empleo. Seg&uacute;n el Indec, el 29,6% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa estuvo desocupada, tuvo trabajo pero busc&oacute; otro, o no busc&oacute; activamente pero estuvo disponible para trabajar m&aacute;s horas. En n&uacute;meros, eso equivale a unos 4,3 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Es decir que <strong>el ingreso laboral no alcanza, el empleo disponible no siempre es suficiente y una parte importante de quienes trabajan sigue presionando sobre el mercado porque necesita otra ocupaci&oacute;n o m&aacute;s horas pagas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La desocupaci&oacute;n abierta alcanz&oacute; al 7,8% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa. Son personas que no ten&iacute;an ocupaci&oacute;n, buscaban trabajo activamente y estaban disponibles para trabajar. En t&eacute;rminos absolutos, el informe estim&oacute; 1.145.000 desocupados en los 31 aglomerados relevados.
    </p><p class="article-text">
        A ese universo se suman 2.316.000 ocupados demandantes de empleo. Son trabajadores que ya tienen un puesto, pero buscan otro. El dato es clave porque rompe una lectura demasiado simple del mercado laboral: <strong>estar ocupado no significa necesariamente estar conforme con el ingreso, la jornada, la estabilidad o las condiciones de trabajo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n registr&oacute; 1.629.000 subocupados. Se trata de personas que trabajan menos de 35 horas semanales y est&aacute;n dispuestas a trabajar m&aacute;s. Dentro de ese grupo, la subocupaci&oacute;n total lleg&oacute; al 11,1% y tuvo una suba interanual estad&iacute;sticamente significativa de 1,1 puntos porcentuales. No es desempleo abierto, pero s&iacute; una forma concreta de insuficiencia laboral: personas que tienen empleo, aunque no la cantidad de trabajo que necesitan.
    </p><h2 class="article-text">Sube el trabajo en negro</h2><p class="article-text">
        La informalidad fue otro de los puntos m&aacute;s fuertes del informe. El Indec estim&oacute; que el 44,2% de los ocupados tuvo un empleo informal durante el primer trimestre. La suba fue de 2,2 puntos frente al mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior y tambi&eacute;n result&oacute; estad&iacute;sticamente significativa. En n&uacute;meros, casi 6 millones de trabajadores se desempe&ntilde;aron en condiciones de informalidad.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con el empleo formal no es menor. Un empleo informal suele implicar falta de aportes jubilatorios, menor protecci&oacute;n frente al despido, m&aacute;s dificultad para acceder a obra social, cr&eacute;dito o licencias, y menos herramientas para negociar salarios. En una econom&iacute;a con precios todav&iacute;a en alza y salarios que ven&iacute;an perdiendo poder adquisitivo, esa precariedad vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil sostener gastos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        El informe muestra que, dentro de la poblaci&oacute;n ocupada, el 71,8% fue asalariado y el 28,2% no asalariado. Entre los asalariados, el 37,9% no tuvo descuento jubilatorio. Ese dato permite ver una parte de la informalidad m&aacute;s extendida: trabajadores bajo relaci&oacute;n salarial de hecho, pero sin los derechos que deber&iacute;an acompa&ntilde;ar esa relaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/empleo-no-alcanza-4-3-millones-desocupados-buscan-puesto-quieren-trabajar-horas_1_13324832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 20:03:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El empleo no alcanza: 4,3 millones están desocupados, buscan otro puesto o quieren trabajar más horas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Trabajadores,Trabajo informal,Desocupación,Desempleo,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Criar a un hijo cuesta hasta $665.950 y consume casi dos salarios mínimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/criar-hijo-cuesta-665-950-consume-salarios-minimos_1_13310208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58823959-225a-4216-9c8e-bd300f3623aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Criar a un hijo cuesta hasta $665.950 y consume casi dos salarios mínimos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Indec informó que la canasta de crianza de mayo se ubicó entre $520.569 y $665.950, según la edad. El valor más alto equivale al 183% del salario mínimo de ese mes y muestra cómo el cuidado, los bienes y servicios presionan sobre las familias trabajadoras.</p></div><p class="article-text">
        Un solo hijo o hija de entre 6 y 12 a&ntilde;os demand&oacute; en mayo $665.950 por mes en la Argentina, es decir casi 460 d&oacute;lares al tipo de cambio minorista del Banco Naci&oacute;n de este martes. En el mismo mes, el salario m&iacute;nimo fue de $363.000, menos de 250 d&oacute;lares. Es decir que <strong>para cubrir la canasta de crianza m&aacute;s alta hizo falta casi 1,8 salario m&iacute;nimo</strong>, sin contar alquiler, servicios, transporte, comida, salud y el resto de los gastos de un hogar.
    </p><p class="article-text">
        El dato surge del &uacute;ltimo informe del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec) sobre la valorizaci&oacute;n mensual de la canasta de crianza de la primera infancia, la ni&ntilde;ez y la adolescencia. El indicador mide cu&aacute;nto cuesta sostener a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de hasta 12 a&ntilde;os y combina dos componentes: el valor de los bienes y servicios necesarios para la vida cotidiana y el costo del tiempo de cuidado.
    </p><p class="article-text">
        La canasta m&aacute;s alta correspondi&oacute; al tramo de 6 a 12 a&ntilde;os, con $665.950 mensuales. Le siguieron los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de 1 a 3 a&ntilde;os, con $620.125. Para el grupo de 4 a 5 a&ntilde;os, el valor fue de $529.756, mientras que criar a un beb&eacute; menor de un a&ntilde;o demand&oacute; $520.569.
    </p><p class="article-text">
        La cifra cambia seg&uacute;n la edad, pero el problema se repite en todos los casos: <strong>ning&uacute;n tramo de crianza queda cerca de los ingresos m&aacute;s bajos del mercado laboral</strong>. El salario m&iacute;nimo de mayo alcanz&oacute; apenas para cubrir el 54,5% de la canasta m&aacute;s cara. Dicho de otro modo: un trabajador que cobr&oacute; el m&iacute;nimo no lleg&oacute; ni siquiera a cubrir el costo mensual estimado por el Indec para criar a un solo hijo de 6 a 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El desfasaje tambi&eacute;n aparece cuando se mira la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo (AUH), uno de los principales programas de transferencia de ingresos para hogares con ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. En mayo, la AUH fue de $141.286 por hijo. Incluso si se toma el monto total, cubri&oacute; apenas el 21% de la canasta m&aacute;s alta. Como el pago mensual efectivo es del 80% y el 20% restante queda retenido hasta la presentaci&oacute;n de la libreta, el ingreso directo fue todav&iacute;a menor: alrededor del 17% de ese costo.
    </p><p class="article-text">
        El informe vuelve a mostrar que criar no es s&oacute;lo comprar alimentos, ropa, &uacute;tiles, medicamentos o pagar transporte. Tambi&eacute;n implica tiempo. Y ese tiempo tiene un valor econ&oacute;mico, aunque en la mayor&iacute;a de los hogares no aparezca en ning&uacute;n recibo de sueldo.
    </p><p class="article-text">
        En mayo, el costo del cuidado fue de $350.809 para menores de 1 a&ntilde;o y de $400.925 para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de 1 a 3 a&ntilde;os. En esos primeros a&ntilde;os de vida, <strong>el cuidado represent&oacute; casi dos tercios del costo total de la crianza</strong>. Para el grupo de 4 a 5 a&ntilde;os, el costo del cuidado fue de $250.578, y para el tramo de 6 a 12 a&ntilde;os, de $319.628.
    </p><p class="article-text">
        Ese componente se calcula a partir de las horas mensuales de cuidado requeridas para cada edad y de la remuneraci&oacute;n del personal de casas particulares en la categor&iacute;a &ldquo;asistencia y cuidado de personas&rdquo;. Seg&uacute;n el Indec, un beb&eacute; menor de un a&ntilde;o requiere 147 horas mensuales de cuidado; un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a de 1 a 3 a&ntilde;os, 168 horas; el grupo de 4 a 5 a&ntilde;os, 105 horas; y el tramo de 6 a 12 a&ntilde;os, 84 horas.
    </p><p class="article-text">
        La estructura de la canasta muestra una tensi&oacute;n central para las familias trabajadoras. En los primeros a&ntilde;os, el costo m&aacute;s alto no est&aacute; en los bienes y servicios, sino en el tiempo humano necesario para cuidar. En el tramo de 1 a 3 a&ntilde;os, por ejemplo, los bienes y servicios costaron $219.200, pero el cuidado ascendi&oacute; a $400.925. <strong>El trabajo que sostiene la crianza vale m&aacute;s que el consumo, pero sigue recayendo mayoritariamente sobre las mujeres y contin&uacute;a mal reconocido por el mercado y por el Estado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n cambia parcialmente en edades escolares. Para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de 6 a 12 a&ntilde;os, los bienes y servicios tuvieron un peso mayor: $346.321 frente a $319.628 de cuidado. Aun as&iacute;, el costo total fue el m&aacute;s alto de todos los tramos, porque la canasta b&aacute;sica total aplicada a esa edad aumenta y porque la crianza sigue demandando acompa&ntilde;amiento, traslados, alimentaci&oacute;n, controles de salud, escolaridad, actividades y tiempo adulto.
    </p><p class="article-text">
        Respecto de abril, todos los tramos volvieron a subir. La canasta de menores de 1 a&ntilde;o pas&oacute; de $511.763 a $520.569. La de 1 a 3 a&ntilde;os subi&oacute; de $609.574 a $620.125. La de 4 a 5 a&ntilde;os pas&oacute; de $520.413 a $529.756. Y la de 6 a 12 a&ntilde;os trep&oacute; de $654.221 a $665.950. Las subas mensuales rondaron entre 1,7% y 1,8%, por debajo de la inflaci&oacute;n general de mayo, pero sobre valores que ya estaban muy lejos de los ingresos de buena parte de los hogares.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n interanual tambi&eacute;n muestra una escalada sostenida. En mayo de 2025, criar a un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a de 6 a 12 a&ntilde;os costaba $516.113. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, la misma canasta lleg&oacute; a $665.950. <strong>El aumento fue de 29% nominal en doce meses</strong>, una carga adicional para familias que ya ven&iacute;an arrastrando p&eacute;rdida de poder adquisitivo, endeudamiento y dificultad para cubrir gastos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        La canasta de crianza se convirti&oacute; en un indicador especialmente sensible porque permite ver una zona del costo de vida que suele quedar diluida en otros &iacute;ndices. El IPC mide precios. La canasta b&aacute;sica mide pobreza e indigencia. Pero la canasta de crianza pone n&uacute;mero a una pregunta concreta: cu&aacute;nto cuesta sostener la vida cotidiana de un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a cuando se incorporan bienes, servicios y tiempo de cuidado.
    </p><p class="article-text">
        Esa medici&oacute;n tiene impacto directo sobre la vida laboral. Muchas madres reducen horas pagas, rechazan empleos, aceptan tareas informales o dependen de redes familiares porque el costo de cuidar supera los ingresos disponibles. En hogares monomarentales, esa presi&oacute;n se multiplica: un solo ingreso debe cubrir alquiler, comida, transporte, escuela, salud y crianza, mientras el tiempo de cuidado limita la posibilidad de trabajar m&aacute;s horas o acceder a mejores empleos.
    </p><p class="article-text">
        El informe del Indec no mide s&oacute;lo un gasto privado. <strong>Muestra una transferencia silenciosa de costos hacia las familias y, dentro de ellas, hacia las mujeres</strong>. Cuando no hay jardines suficientes, licencias extendidas, horarios compatibles, pol&iacute;ticas de cuidado, salarios adecuados o transferencias estatales proporcionales, la crianza se resuelve con sobrecarga, endeudamiento o renuncia a ingresos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la discusi&oacute;n excede la administraci&oacute;n dom&eacute;stica. La canasta de crianza vuelve a poner sobre la mesa el v&iacute;nculo entre salarios, cuidados y desigualdad. Si criar a un solo hijo cuesta hasta $665.950 y el salario m&iacute;nimo queda en $363.000, el problema no es s&oacute;lo cu&aacute;nto suben los precios. Tambi&eacute;n es cu&aacute;nto vale el trabajo, cu&aacute;nto acompa&ntilde;a el Estado y qui&eacute;n paga, con dinero y con tiempo, el costo real de sostener la vida.
    </p><p class="article-text">
        El Indec puso otra vez la cifra. Criar a un hijo en la Argentina ya puede costar casi dos salarios m&iacute;nimos por mes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/criar-hijo-cuesta-665-950-consume-salarios-minimos_1_13310208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 21:15:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Criar a un hijo cuesta hasta $665.950 y consume casi dos salarios mínimos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Inflación,Ingresos,Trabajadores,Trabajadoras,INDEC]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inflación bajó a 2,1%, pero Milei sigue sin ponerle fin, y la comida y los servicios subieron más que el promedio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/inflacion-2-1-milei-sigue-ponerle-comida-servicios-subieron-promedio_1_13295702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcc620ea-5de9-4e3e-9bde-510bbcc78009_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inflación bajó a 2,1%, pero Milei sigue sin ponerle fin, y la comida y los servicios subieron más que el promedio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Indec informó una desaceleración en mayo, pero el índice acumuló 14,7% en cinco meses y 33,2% interanual. Alimentos volvió a ser el rubro de mayor incidencia en casi todo el país, mientras vivienda, salud, educación y comunicación aumentaron por encima del promedio mensual.</p></div><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n de mayo baj&oacute; a 2,1% y marc&oacute; el segundo mes consecutivo de desaceleraci&oacute;n, pero est&aacute; a&uacute;n lejos de permitir hablar de un alivio al bolsillo de los trabajadores. El &Iacute;ndice de Precios al Consumidor (IPC) acumul&oacute; <strong>14,7% en los primeros cinco meses de 2026</strong> y registr&oacute; una suba interanual de 33,2%, seg&uacute;n inform&oacute; este mi&eacute;rcoles el Indec.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno consigui&oacute; el n&uacute;mero mensual m&aacute;s bajo del a&ntilde;o, despu&eacute;s del 3,4% de marzo y el 2,6% de abril. <strong>Pero Javier Milei sigue sin cumplir la promesa con la que lleg&oacute; a la presidencia: terminar con la inflaci&oacute;n</strong>. En mayo, los precios volvieron a subir m&aacute;s de 2% en un solo mes, una velocidad que se suma al deterioro previo de los ingresos y al encarecimiento acumulado de alimentos, servicios, alquileres, transporte, salud y educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La desaceleraci&oacute;n recorta la velocidad del aumento, pero no devuelve poder de compra por s&iacute; sola. Para los hogares que viven de un salario, el problema es qu&eacute; precios siguen aumentando y cu&aacute;nto pesan esos consumos dentro del presupuesto familiar. <strong>Un trabajador no paga el promedio sino la comida, el alquiler, la luz, el gas, el transporte, internet, la telefon&iacute;a celular, los remedios y la cuota de la escuela. Y todo esto es lo que m&aacute;s sube.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mayo, la divisi&oacute;n con mayor aumento mensual fue comunicaci&oacute;n, con 3,4%, impulsada por los servicios de telefon&iacute;a. Le siguieron educaci&oacute;n, con 2,9%; recreaci&oacute;n y cultura, con 2,8%; vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 2,6%; salud, tambi&eacute;n con 2,6%; y alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas, con 2,5%. Todos esos rubros quedaron por encima del nivel general o muy cerca de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El dato alimentario vuelve a ser central. Alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas aument&oacute; 2,5% en mayo y fue la divisi&oacute;n de mayor incidencia en la variaci&oacute;n mensual en casi todas las regiones del pa&iacute;s. El Indec atribuy&oacute; ese impacto a los aumentos en pan y cereales y en productos l&aacute;cteos.
    </p><p class="article-text">
        El acumulado del a&ntilde;o muestra mejor esa presi&oacute;n. Entre enero y mayo, alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas subi&oacute; 16,2%, por encima del 14,7% del nivel general. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aument&oacute; 21,1%; educaci&oacute;n, 22,5%; comunicaci&oacute;n, 16,9%; transporte, 15,1%; y salud, 13,2%.
    </p><p class="article-text">
        El nivel general subi&oacute; 33,2% frente a mayo de 2025, pero varios rubros esenciales quedaron por encima de esa marca: vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles avanz&oacute; 48%; educaci&oacute;n, 42,7%; transporte, 42,1%; comunicaci&oacute;n, 37,4%; restaurantes y hoteles, 37,3%; y alimentos, 33,4%. <strong>Los n&uacute;meros explican por qu&eacute; la inflaci&oacute;n, aunque &ldquo;baja&rdquo;, como dice el Gobierno, sigue siendo un ataque feroz a los hogares: el promedio baja pero los gastos fijos y los consumos b&aacute;sicos siguen corriendo a una velocidad que erosiona el salario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo informe del Indec tambi&eacute;n muestra una presi&oacute;n mayor de los servicios. El mes pasado, los bienes subieron 2% y los servicios, 2,5%. La diferencia se agranda al mirar el acumulado: los bienes aumentaron 13,3% en los primeros cinco meses del a&ntilde;o, mientras los servicios avanzaron 17,5%. En la comparaci&oacute;n interanual, la distancia es todav&iacute;a m&aacute;s fuerte: los bienes subieron 28,8% y los servicios, 42,8%.
    </p><h2 class="article-text">Una inflaci&oacute;n del Indec que es menor a la real</h2><p class="article-text">
        Ese dato tiene una lectura adicional: <strong>el IPC vigente todav&iacute;a se calcula con una estructura de consumo vieja, basada en los h&aacute;bitos relevados en 2004-2005</strong>. La actualizaci&oacute;n que el Indec ten&iacute;a previsto aplicar desde enero de 2026, postergada tras la salida de Marco Lavagna del organismo, iba a tomar una canasta m&aacute;s reciente y a darle m&aacute;s peso a rubros como vivienda, servicios y transporte. Justamente esos gastos fijos &mdash;luz, gas, agua, alquileres, combustibles, telefon&iacute;a, internet y transporte&mdash; son los que m&aacute;s condicionan el presupuesto de los hogares trabajadores y los que menos margen dejan para ajustar cuando el salario no acompa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los precios regulados tambi&eacute;n volvieron a quedar por encima del nivel general. En mayo aumentaron 2,4%, por debajo del salto de abril, pero todav&iacute;a m&aacute;s que el IPC. El Indec explic&oacute; esa suba por aumentos en combustibles, electricidad y agua. Los estacionales subieron 3,5%, por el aumento de verduras compensado parcialmente por la ca&iacute;da de frutas. El IPC n&uacute;cleo, que excluye regulados y estacionales, avanz&oacute; 1,9%, con subas vinculadas a restaurantes, bares, casas de comida y productos farmac&eacute;uticos.
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n de mayo tambi&eacute;n debe leerse junto con los datos salariales disponibles. El &uacute;ltimo &iacute;ndice de salarios publicado por el Indec mostr&oacute; que en marzo los ingresos aumentaron 3,4% y acumularon 8,6% en el primer trimestre, por debajo del 9,4% de inflaci&oacute;n del mismo per&iacute;odo. Dentro de ese promedio, el sector registrado subi&oacute; 3% en marzo, menos que el IPC de ese mes, y encaden&oacute; otra ca&iacute;da real.
    </p><p class="article-text">
        Esa brecha es la que define el poder de compra. Si los salarios llegan tarde o aumentan menos que los precios, una inflaci&oacute;n mensual m&aacute;s baja no implica recuperaci&oacute;n autom&aacute;tica sino que el deterioro avanza a menor velocidad. Para que haya alivio real, los ingresos tienen que ganarle a los precios durante varios meses, adem&aacute;s de recuperar lo perdido desde el salto inflacionario que sigui&oacute; a la devaluaci&oacute;n inicial del gobierno de Milei.
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                El libro de Javier Milei &quot;El fin de la inflación (Espejo de la Argentina)&quot; se vende a 12,34 euros en Amazon.                            </span>
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        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/inflacion-2-1-milei-sigue-ponerle-comida-servicios-subieron-promedio_1_13295702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 19:32:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Trabajadores,Ingresos,Javier Milei,Luis Caputo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La deuda ya funciona como parte del salario: más hogares usan crédito y el stock creció 25% real]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/deuda-funciona-parte-salario-hogares-credito-stock-crecio-25-real_1_13292308.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/405d8bb1-ba97-46c6-82e7-818937c4154e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La deuda ya funciona como parte del salario: más hogares usan crédito y el stock creció 25% real"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de Fundación Éforo muestra que las personas endeudadas con fintech, mutuales, cooperativas y tarjetas no bancarias pasaron de 9,5 millones a 11,3 millones desde diciembre de 2023. La deuda promedio subió poco en términos reales, pero el volumen total financiado creció por encima de la inflación y la mora volvió a encender alertas.</p></div><p class="article-text">
        El salario llega hasta donde puede. Despu&eacute;s empiezan la tarjeta, la billetera virtual, la mutual, la fintech o el pr&eacute;stamo personal. <strong>Las personas endeudadas con proveedores no financieros de cr&eacute;dito pasaron de 9,5 millones a 11,3 millones entre diciembre de 2023 y enero de 2026</strong>. Cada vez m&aacute;s hogares usan deuda para cubrir consumos que los ingresos no logran sostener.
    </p><p class="article-text">
        Un informe de Fundaci&oacute;n &Eacute;foro describe la deuda de personas f&iacute;sicas con proveedores no financieros de cr&eacute;dito: fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas no bancarias y otros prestadores que financian consumo por fuera del sistema bancario tradicional. All&iacute; se ve el movimiento de fondo: m&aacute;s personas toman cr&eacute;dito, el volumen total financiado crece y la mora empieza a mostrar que una parte de esos compromisos ya no puede pagarse con los ingresos disponibles.
    </p><p class="article-text">
        La deuda promedio por persona pas&oacute; de $337.000 a $1.044.000 entre diciembre de 2023 y enero de 2026. Descontada la inflaci&oacute;n acumulada del per&iacute;odo, cercana al 195%, la suba real fue de alrededor de 5%.
    </p><p class="article-text">
        El saldo total financiado muestra mejor esa expansi&oacute;n. Seg&uacute;n &Eacute;foro, el volumen operado por esos proveedores pas&oacute; de $3,2 billones a $11,8 billones en poco m&aacute;s de dos a&ntilde;os. Descontando la inflaci&oacute;n, ese stock creci&oacute; alrededor de 25% en t&eacute;rminos reales. La deuda promedio individual avanz&oacute; poco por encima de los precios, pero la masa total de cr&eacute;dito a personas creci&oacute; bastante m&aacute;s porque se ampli&oacute; el universo de deudores.
    </p><p class="article-text">
        La deuda ya no aparece s&oacute;lo al final del mes, cuando una familia no puede pagar. Aparece antes, cuando <strong>los ingresos no alcanzan para cubrir alimentos, servicios, alquiler, transporte, salud o gastos escolares</strong>. El cr&eacute;dito es ya una extensi&oacute;n cara del salario.
    </p><p class="article-text">
        Eso no deber&iacute;a ser normal en una econom&iacute;a sana, mucho menos en <strong>la econom&iacute;a ordenada y de recuperaci&oacute;n salarial que Javier Milei prometi&oacute; durante la campa&ntilde;a presidencial</strong>. Cuando ni un salario &mdash;y muchas veces ni dos ingresos dentro del mismo hogar&mdash; alcanzan para cubrir gastos b&aacute;sicos, el cr&eacute;dito ya no es una opci&oacute;n para ampliar un negocio o comprar un bien durable o resolver una emergencia espec&iacute;fica, sino que se vuelve una fuente de estr&eacute;s permanente porque cada compra necesaria llega con vencimiento, intereses y una pregunta que se repite al mes siguiente: c&oacute;mo se paga.
    </p><p class="article-text">
        La se&ntilde;al m&aacute;s delicada es que el endeudamiento crece al mismo tiempo que la morosidad. Seg&uacute;n el informe de &Eacute;foro, en los pr&eacute;stamos otorgados por bancos privados el incumplimiento pas&oacute; de 4,5% a 10,6%. En los proveedores no financieros de cr&eacute;dito, la mora lleg&oacute; al 16,2%. En las tarjetas no bancarias, una de las v&iacute;as principales de financiamiento del consumo cotidiano, alcanz&oacute; el 14,5%.
    </p><p class="article-text">
        Si s&oacute;lo creciera el acceso al cr&eacute;dito, podr&iacute;a leerse como una normalizaci&oacute;n financiera despu&eacute;s de a&ntilde;os de bajo financiamiento. Si s&oacute;lo creciera la mora, podr&iacute;a interpretarse como un problema de administraci&oacute;n de pagos. <strong>Pero cuando suben al mismo tiempo la cantidad de deudores, el volumen financiado y los atrasos, el dato empieza a avisar que los hogares que toman m&aacute;s cr&eacute;dito y encuentran cada vez m&aacute;s dificultades para devolverlo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El costo de esa deuda profundiza la diferencia entre hogares. <strong>Mientras las tasas para pr&eacute;stamos personales en bancos rondaron entre el 70% y el 90% nominal anual durante 2025 y comienzos de 2026, en los proveedores no financieros promediaron el 129%</strong>, seg&uacute;n el informe. Es decir que quienes tienen ingresos m&aacute;s estables, mejor historial o relaci&oacute;n bancaria pueden acceder a l&iacute;neas menos caras; quienes quedan fuera del sistema formal suelen terminar en circuitos m&aacute;s costosos.
    </p><p class="article-text">
        Ese mapa tambi&eacute;n explica por qu&eacute; el crecimiento del cr&eacute;dito hipotecario aparece como una excepci&oacute;n. El informe de &Eacute;foro marc&oacute; una recuperaci&oacute;n significativa de esa l&iacute;nea, con un crecimiento real interanual superior al 50% y niveles de mora m&aacute;s bajos que el promedio del sistema. Pero esa mejora convive con un endeudamiento de consumo mucho m&aacute;s tensionado, concentrado en hogares que necesitan cr&eacute;dito para sostener el mes.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe del Banco Central sobre proveedores no financieros de cr&eacute;dito tambi&eacute;n muestra que el fen&oacute;meno sigui&oacute; vigente en 2026. En febrero, el financiamiento promedio por deudor persona humana alcanz&oacute; $1,1 millones, aunque mostr&oacute; una ca&iacute;da real de 3% entre noviembre de 2025 y febrero de 2026. Ese dato confirma el matiz: el promedio individual dej&oacute; de crecer con fuerza en t&eacute;rminos reales, pero el volumen de personas endeudadas y la mora sostienen la se&ntilde;al de alerta.
    </p><p class="article-text">
        El endeudamiento se volvi&oacute; una forma de administrar esa distancia. El sueldo paga una parte del mes; el resto se cubre con tarjeta, pr&eacute;stamo, adelanto, billetera o refinanciaci&oacute;n. Cada mecanismo tiene su tasa, su vencimiento y su costo. El alivio inmediato puede ser real, pero tambi&eacute;n deja una obligaci&oacute;n futura sobre ingresos que ya ven&iacute;an ajustados.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/deuda-funciona-parte-salario-hogares-credito-stock-crecio-25-real_1_13292308.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 19:22:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La deuda ya funciona como parte del salario: más hogares usan crédito y el stock creció 25% real]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deuda,Hogares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con Milei, la industria textil lidera la destrucción de empleo registrado en el país: 22.156 puestos de trabajo menos (-18%)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-industria-textil-principal-trituradora-empleo-registrado-22-156-puestos-trabajo-18_1_13285975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2b76c54-7c38-4d55-a33b-e4933c75693a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con Milei, la industria textil lidera la destrucción de empleo registrado en el país: 22.156 puestos de trabajo menos (-18%)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actividad textil registró caídas de hasta el 33% durante los primeros meses de 2026, las fábricas trabajan con gran parte de su capacidad ociosa y el sector encabeza la pérdida de empleo privado registrado.</p></div><p class="article-text">
        Desde que Javier Milei asumi&oacute; la Presidencia pasaron 21.864 horas. En ese mismo per&iacute;odo, la industria textil perdi&oacute; 22.156 empleos registrados. Es decir que por cada hora de gobierno de La Libertad Avanza hay un puesto de trabajo menos en la fabricaci&oacute;n de tela, la confecci&oacute;n, el cuero y el calzado. El sector se convirti&oacute; en el que m&aacute;s empleo destruye de toda la econom&iacute;a argentina.
    </p><p class="article-text">
        El dato surge del &uacute;ltimo Bolet&iacute;n Econ&oacute;mico Sectorial de la Fundaci&oacute;n Pro Tejer, correspondiente a mayo. Seg&uacute;n el informe, el empleo registrado privado en la actividad textil, confecciones, cuero y calzado cay&oacute; un 18% respecto de diciembre de 2023 &mdash;cuando La Libertad Avanza lleg&oacute; al poder&mdash;, lo que equivale a <strong>22.156 puestos de trabajo menos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La contracci&oacute;n supera incluso a la de la construcci&oacute;n, otro de los sectores m&aacute;s golpeados por la recesi&oacute;n. La p&eacute;rdida en la industria textil asciende a 20.727 empleos en el relevamiento de enero y a 21.339 en el de febrero, una secuencia que da cuenta de que la sangr&iacute;a laboral continu&oacute; profundiz&aacute;ndose durante los primeros meses del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud del deterioro se aprecia mejor al compararla con el resto de la econom&iacute;a. Seg&uacute;n Pro Tejer, la cadena textil, de confecciones, cuero y calzado encabeza la destrucci&oacute;n de empleo privado registrado desde diciembre de 2023. Ninguna otra actividad perdi&oacute; una proporci&oacute;n tan alta de puestos de trabajo formales durante el mismo per&iacute;odo.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2025 la producci&oacute;n ya hab&iacute;a registrado una ca&iacute;da interanual del 20%. Y la situaci&oacute;n empeor&oacute; en el inicio de 2026, el tercer a&ntilde;o de Milei en la Casa Rosada: en enero la actividad se desplom&oacute; 23,9%; en febrero, un 33,2%; y en marzo, un 23,3%.
    </p><p class="article-text">
        La sucesi&oacute;n de ca&iacute;das tan pronunciadas, de dos d&iacute;gitos, evidencia la profundidad de la crisis textil. El derrumbe de febrero, superior al 33%, fue uno de los m&aacute;s pronunciados de toda la industria manufacturera.
    </p><p class="article-text">
        La crisis no golpea solamente a las f&aacute;bricas que producen telas. Tambi&eacute;n alcanza a quienes transforman esas telas en prendas que llegan a las vidrieras. Pro Tejer distingue entre los &ldquo;productos textiles&rdquo; &mdash;fibras, hilados, tejidos y telas&mdash; y la fabricaci&oacute;n de indumentaria, cuero y calzado. Ambos eslabones muestran n&uacute;meros en rojo.
    </p><p class="article-text">
        En el primer caso, la actividad se ubic&oacute; en marzo un 31,3% por debajo de los niveles de dos a&ntilde;os atr&aacute;s. En el segundo, la producci&oacute;n cay&oacute; 8,9% frente al mismo mes de 2025 y acumul&oacute; una baja del 15,2% en el primer trimestre.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con 2023 permite dimensionar mejor la debacle: desde entonces, desapareci&oacute; casi un tercio de la producci&oacute;n argentina de fibras, hilados, tejidos y telas, es decir, de los insumos que abastecen a buena parte de la industria de la indumentaria y el calzado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mirando directamente al interior de las f&aacute;bricas, la consecuencia de esa ca&iacute;da productiva es el aumento de la capacidad ociosa</strong>: m&aacute;quinas instaladas que permanecen apagadas porque no hay suficiente actividad para utilizarlas.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Pro Tejer destac&oacute; que enero de 2026 fue el peor enero de la serie hist&oacute;rica para la industria textil en materia de utilizaci&oacute;n de capacidad instalada. Las f&aacute;bricas trabajaron apenas al 23,7% de su potencial. O sea que <strong>casi tres de cada cuatro m&aacute;quinas estuvieron paradas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En febrero la situaci&oacute;n mejor&oacute;, aunque continu&oacute; en niveles extremadamente bajos: el uso de la capacidad instalada alcanz&oacute; el 39,9%, el peor febrero de la serie hist&oacute;rica. En marzo lleg&oacute; al 40,2%, lo que implica que el sector sigui&oacute; operando con cerca de seis de cada diez m&aacute;quinas sin utilizar.
    </p><p class="article-text">
        El deterioro productivo coincide adem&aacute;s con un fuerte crecimiento de las importaciones textiles e indumentarias. Seg&uacute;n los relevamientos de Pro Tejer, las cantidades importadas llegaron a crecer cerca de un 90% interanual durante 2025, una tendencia que la entidad identifica como uno de los factores que presionan sobre la producci&oacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de 22.156 puestos de trabajo equivale al 18% del empleo registrado que ten&iacute;a la cadena textil, de confecciones, cuero y calzado a fines de 2023. Casi uno de cada cinco trabajadores formales del sector perdi&oacute; su empleo durante los primeros dos a&ntilde;os y medio del gobierno de Milei.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-industria-textil-principal-trituradora-empleo-registrado-22-156-puestos-trabajo-18_1_13285975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 23:05:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con Milei, la industria textil lidera la destrucción de empleo registrado en el país: 22.156 puestos de trabajo menos (-18%)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadores,Despidos,Industria,Industria Textil,Textiles,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La producción automotriz cayó 19,3% en 2026 y las ventas mayoristas bajaron 23,1%]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/produccion-automotriz-cayo-19-3-2026-ventas-mayoristas-bajaron-23-1_1_13276855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/546f08f9-a32e-4571-97b9-b8903d3e0cb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La producción automotriz cayó 19,3% en 2026 y las ventas mayoristas bajaron 23,1%"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las terminales fabricaron 37.762 vehículos en mayo, apenas 0,6% más que en abril pero 21,5% menos que un año atrás. En el acumulado enero-mayo, la producción quedó 19,3% abajo y las ventas a concesionarios retrocedieron 23,1%.</p></div><p class="article-text">
        La industria automotriz lleg&oacute; a mayo con una mejora mensual m&iacute;nima y una ca&iacute;da interanual todav&iacute;a fuerte. Las terminales radicadas en el pa&iacute;s fabricaron <strong>37.762 autom&oacute;viles y comerciales livianos</strong>, apenas 241 unidades m&aacute;s que en abril, pero 10.347 menos que en mayo de 2025. El dato dej&oacute; una suba mensual de 0,6% y una baja interanual de 21,5%, seg&uacute;n el informe mensual de la Asociaci&oacute;n de F&aacute;bricas de Automotores.
    </p><p class="article-text">
        El acumulado muestra el impacto sobre la actividad fabril. Entre enero y mayo, las automotrices produjeron <strong>167.629 unidades</strong>, contra 207.630 en el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o pasado. La diferencia fue de <strong>40.001 veh&iacute;culos menos</strong> y equivale a una baja de 19,3% en los primeros cinco meses de 2026.
    </p><p class="article-text">
        El dato no informa empleo, suspensiones ni turnos de producci&oacute;n, pero s&iacute; marca una se&ntilde;al para una industria intensiva en trabajo registrado, proveedores, log&iacute;stica y autopartes. <strong>Menos unidades fabricadas significan menos actividad en las plantas y en la cadena que abastece a las terminales</strong>, aun cuando cada empresa pueda organizar esa ca&iacute;da con ritmos, calendarios y dotaciones distintas.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con 2025 expone el cambio de escenario. En mayo del a&ntilde;o pasado, la producci&oacute;n hab&iacute;a llegado a 48.109 unidades, con una suba de 5,8% respecto de abril y un salto de 25,2% frente a mayo de 2024. En los primeros cinco meses de 2025, la fabricaci&oacute;n acumulaba un crecimiento de 12,4%. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, el acumulado pas&oacute; a terreno negativo y qued&oacute; casi una quinta parte por debajo.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido de los &uacute;ltimos meses muestra una recuperaci&oacute;n parcial desde el piso de enero, pero sin recomponer el volumen perdido. La producci&oacute;n hab&iacute;a cerrado diciembre de 2025 con 26.468 unidades, despu&eacute;s de una baja mensual de 30,3% y un descenso de 30,4% contra diciembre de 2024. En enero, el nivel volvi&oacute; a caer hasta 20.998 unidades, con una retracci&oacute;n de 20,7% respecto de diciembre y de 30,1% frente al mismo mes del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ese arranque, las terminales subieron el ritmo en febrero y marzo, pero abril volvi&oacute; a mostrar una ca&iacute;da. Ese mes se fabricaron 37.521 unidades, 10,1% menos que en marzo y 17,5% por debajo de abril de 2025. Mayo apenas mejor&oacute; ese registro: <strong>la producci&oacute;n qued&oacute; casi clavada frente a abril y la baja acumulada se profundiz&oacute; de 18,6% a 19,3%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las ventas a concesionarios mostraron una se&ntilde;al m&aacute;s d&eacute;bil que la producci&oacute;n. En mayo, las terminales despacharon <strong>35.979 unidades</strong> a la red comercial, s&oacute;lo tres m&aacute;s que en abril, cuando hab&iacute;an sido 35.976. Frente a mayo de 2025, la ca&iacute;da fue de 39,0%. En el acumulado anual, las ventas mayoristas llegaron a 184.033 unidades, contra 239.194 en los primeros cinco meses del a&ntilde;o pasado: <strong>55.161 veh&iacute;culos menos y una baja de 23,1%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El retroceso fue m&aacute;s fuerte en los veh&iacute;culos nacionales vendidos a concesionarios. Seg&uacute;n el comparativo de Adefa, las terminales despacharon 11.882 unidades de producci&oacute;n nacional en mayo, 41,9% menos que un a&ntilde;o atr&aacute;s. En los primeros cinco meses, esas ventas acumularon 55.097 unidades, contra 93.185 en igual per&iacute;odo de 2025. La ca&iacute;da fue de 40,9%, un dato que pega m&aacute;s directamente sobre la producci&oacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        El contraste con mayo de 2025 vuelve a ser marcado. Entonces, las ventas a concesionarios hab&iacute;an alcanzado 58.952 unidades, con una suba mensual de 12,0% y un aumento interanual de 111,7%. En mayo de 2026, en cambio, el mercado mayorista qued&oacute; pr&aacute;cticamente sin cambios frente a abril y muy por debajo del nivel del a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Las exportaciones mostraron una ca&iacute;da m&aacute;s moderada, pero tambi&eacute;n cerraron en rojo. En mayo se enviaron al exterior <strong>25.237 unidades</strong>, 6,1% menos que en abril y 4,2% menos que en mayo de 2025. En los primeros cinco meses del a&ntilde;o, las exportaciones acumularon 104.520 unidades, contra 106.894 en igual per&iacute;odo de 2025. La baja fue de 2,2%.
    </p><p class="article-text">
        El mercado externo sostuvo una parte mayor de la actividad fabril. En mayo, las exportaciones representaron <strong>66,8% de la producci&oacute;n mensual</strong> y 62,4% del acumulado de enero a mayo. En mayo de 2025, esa relaci&oacute;n hab&iacute;a sido de 54,8% para el mes y 51,5% para el acumulado. La suba de esa participaci&oacute;n no alcanza para hablar de fortaleza exportadora: tambi&eacute;n refleja que la producci&oacute;n total y los despachos al mercado interno quedaron m&aacute;s golpeados.
    </p><p class="article-text">
        El resultado deja una industria con tres movimientos distintos. La producci&oacute;n dej&oacute; de caer contra abril, pero sigui&oacute; 21,5% abajo en la comparaci&oacute;n interanual. Las exportaciones retrocedieron menos que la fabricaci&oacute;n y quedaron 2,2% abajo en el acumulado. Las ventas mayoristas mostraron el deterioro m&aacute;s fuerte: 39,0% interanual en mayo y 23,1% en los primeros cinco meses.
    </p><p class="article-text">
        La se&ntilde;al laboral est&aacute; en el nivel de actividad. Con menos unidades fabricadas, menos veh&iacute;culos nacionales despachados a concesionarios y un mercado interno mayorista en baja, la discusi&oacute;n ya no pasa s&oacute;lo por cu&aacute;ntos autos salen de las plantas. <strong>El dato de Adefa marca presi&oacute;n sobre una cadena industrial que depende de volumen, continuidad productiva y demanda para sostener empleo, proveedores y poder de negociaci&oacute;n salarial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/produccion-automotriz-cayo-19-3-2026-ventas-mayoristas-bajaron-23-1_1_13276855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 17:37:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La producción automotriz cayó 19,3% en 2026 y las ventas mayoristas bajaron 23,1%]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[autos,Automotrices,Industria automotriz,Javier Milei,Crisis industrial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con Milei, ahora el Banco Nación ofrece refinanciar deudas de los trabajadores porque la mora se cuadruplicó en un año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-ahora-banco-nacion-ofrece-refinanciar-deudas-trabajadores-mora-cuadruplico-ano_1_13258049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0d3dbbd-09b1-441d-9cf9-e0eb67d9b8d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con Milei, ahora el Banco Nación ofrece refinanciar deudas de los trabajadores porque la mora se cuadruplicó en un año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La entidad estatal lanzó un paquete para consolidar obligaciones, refinanciar tarjetas y extender plazos de pago. La morosidad de las familias pasó de 3,3% a 11,5% en doce meses, con préstamos personales en 14,2% y tarjetas en 11,7%.</p></div><p class="article-text">
        Probablemente sea la primera medida del gobierno de Javier Milei que supone apiadarse de los trabajadores despu&eacute;s de tanto ajuste, que al final recay&oacute; todo sobre ellos, no en &ldquo;la casta&rdquo;. El Banco Naci&oacute;n lanz&oacute; un paquete de herramientas para clientes con dificultades para afrontar sus compromisos econ&oacute;micos, justo despu&eacute;s de que los datos de marzo del Banco Central mostraran un salto fuerte en la morosidad de los hogares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El programa fue presentado como un &ldquo;kit de soluciones&rdquo;,</strong> un nombre simp&aacute;tico para una herramienta que pretende subsanar un estado de calamidad, que es que la gente no tiene plata (y cada vez menos). Este kit viene a reorganizar obligaciones financieras, reducir el monto de las cuotas mensuales y extender plazos de cancelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El paquete incluye <strong>consolidaci&oacute;n de deudas, refinanciaci&oacute;n de saldos vencidos de tarjetas de cr&eacute;dito y alternativas especiales para clientes con atrasos superiores a 90 d&iacute;as</strong>. Cada caso ser&aacute; evaluado seg&uacute;n el perfil crediticio, la situaci&oacute;n financiera y el tipo de compromiso que el usuario necesite reordenar.
    </p><p class="article-text">
        La medida llega despu&eacute;s de un deterioro acelerado de la capacidad de pago de las familias. Seg&uacute;n los datos del Banco Central, la morosidad de los hogares pas&oacute; de 3,3% en marzo de 2025 a 11,5% en marzo de 2026. En el mismo per&iacute;odo, la mora total del sistema financiero subi&oacute; de 2% a 7%. <strong>Es el mayor deterioro interanual de la cartera crediticia desde la salida de la convertibilidad. O sea, la peor situaci&oacute;n en un cuarto de siglo se sufre ahora, con Javier Milei de presidente de la Naci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema se concentr&oacute; en los instrumentos m&aacute;s usados para financiar gastos cotidianos. Los pr&eacute;stamos personales alcanzaron una irregularidad de 14,2%, m&aacute;s del triple que el 4,1% registrado un a&ntilde;o antes. Las tarjetas de cr&eacute;dito llegaron a 11,7%, frente al 2,8% de marzo de 2025. El cr&eacute;dito que muchas familias usaron para llegar a fin de mes empez&oacute; a transformarse en una deuda cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de pagar.
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;nea de consolidaci&oacute;n del Banco Naci&oacute;n estar&aacute; dirigida a personas que perciben sus haberes en la entidad. Permitir&aacute; reunir deudas tomadas dentro del banco y tambi&eacute;n en otras entidades, con tasa fija, plazos de hasta 72 meses, una Tasa Nominal Anual del 65% y montos de hasta $100 millones. El objetivo oficial es simplificar la administraci&oacute;n de pagos y reemplazar varias obligaciones dispersas por una sola cuota.
    </p><p class="article-text">
        Para las tarjetas de cr&eacute;dito, el banco habilit&oacute; una refinanciaci&oacute;n destinada a clientes con hasta 90 d&iacute;as de atraso. Esa opci&oacute;n permitir&aacute; reestructurar saldos pendientes de hasta $10 millones, con planes de hasta 60 meses y una TNA vigente del 35%. La operatoria contempla el mantenimiento de la tarjeta, el inicio del pago de cuotas en el resumen siguiente y adecuaciones temporales en los l&iacute;mites de compra.
    </p><p class="article-text">
        El esquema tambi&eacute;n prev&eacute; alternativas para quienes superen los 90 d&iacute;as de atraso. En esos casos, el Banco Naci&oacute;n inform&oacute; que habr&aacute; opciones de financiaci&oacute;n de hasta 96 meses, aunque sujetas a evaluaci&oacute;n crediticia y a las condiciones vigentes al momento de la solicitud. La entidad sostuvo que busca acompa&ntilde;ar a sus clientes en la reorganizaci&oacute;n de compromisos financieros y ofrecer soluciones para una administraci&oacute;n m&aacute;s ordenada de la econom&iacute;a personal.
    </p><p class="article-text">
        El lenguaje bancario habla de refinanciaci&oacute;n, consolidaci&oacute;n y sostenibilidad de pagos. En criollo, <strong>una parte creciente de los ingresos familiares ya no alcanza para cancelar deudas tomadas en el per&iacute;odo anterior</strong>. Durante 2025, el cr&eacute;dito funcion&oacute; como un ingreso complementario para sostener consumos, pagar gastos corrientes o cubrir emergencias. Ese mecanismo tiene un l&iacute;mite: cuando la cuota crece m&aacute;s r&aacute;pido que el salario, la deuda deja de aliviar y empieza a asfixiar.
    </p><p class="article-text">
        El deterioro de la mora no apareci&oacute; de golpe en marzo. <strong>trabajAR</strong> ya hab&iacute;a mostrado que, en febrero, la mora en cr&eacute;ditos a familias hab&iacute;a llegado a 10,6%, el nivel m&aacute;s alto en casi dos d&eacute;cadas. En ese mismo corte, los pr&eacute;stamos personales marcaban 13,2% y las tarjetas de cr&eacute;dito 11%. Las entidades no bancarias y billeteras virtuales mostraban un cuadro todav&iacute;a m&aacute;s abrupto, con irregularidad cercana al 25%.
    </p><p class="article-text">
        El salto tambi&eacute;n hab&iacute;a aparecido en Mercado Pago. Seg&uacute;n datos p&uacute;blicos de la Central de Deudores, la mora de la billetera virtual subi&oacute; de 5,5% en enero de 2025 a 14,7% en enero de 2026. El dato mostr&oacute; que el problema no quedaba encerrado en los bancos tradicionales: tambi&eacute;n alcanzaba a las plataformas digitales que expandieron el negocio del cr&eacute;dito al consumo sobre millones de usuarios.
    </p><p class="article-text">
        Las billeteras y entidades no financieras exhibieron uno de los s&iacute;ntomas m&aacute;s duros. En febrero, el 29,9% de los saldos familiares en ese segmento ten&iacute;a m&aacute;s de 90 d&iacute;as de atraso. Adem&aacute;s, el 10,4% ya llevaba m&aacute;s de un a&ntilde;o impago y era considerado irrecuperable por el sistema. <strong>Cuando la mora cruza de los bancos a las plataformas de uso cotidiano, el problema deja de ser financiero y se vuelve social.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n est&aacute; en la brecha entre deuda e ingresos. Los salarios privados registrados acumulan una ca&iacute;da real de 4,8% frente a noviembre de 2023, el total de salarios registrados cede 9,2% y los salarios p&uacute;blicos registran un desplome de 17%, seg&uacute;n el an&aacute;lisis citado por &Aacute;mbito a partir de datos de RIPTE. Ese deterioro redujo la capacidad de pago de hogares que, al mismo tiempo, tomaron m&aacute;s cr&eacute;dito para sostener consumos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        El endeudamiento familiar tambi&eacute;n cambi&oacute; de escala. Una nota previa de <strong>trabajAR</strong>, basada en datos del Banco Provincia y del Banco Central, mostr&oacute; que el financiamiento promedio pas&oacute; de representar 1,5 salarios hacia fines de 2024 a 2,5 salarios al cierre de 2025. En un a&ntilde;o, los hogares sumaron deuda equivalente a un salario adicional. Con ingresos rezagados y tasas todav&iacute;a altas, esa carga empez&oacute; a romper el equilibrio mensual.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre familias y empresas muestra qui&eacute;n absorbi&oacute; con m&aacute;s fuerza el costo del ajuste. En marzo, la mora de los hogares lleg&oacute; a 11,5%, mientras la de las empresas fue de 3,1%. El sector empresario tambi&eacute;n triplic&oacute; su incumplimiento interanual desde 0,9%, pero la magnitud del deterioro qued&oacute; mucho m&aacute;s concentrada en las familias. Los hogares tomaron deuda para sostener gastos y ahora enfrentan m&aacute;s dificultades para devolverla.
    </p><p class="article-text">
        El deterioro tambi&eacute;n golpea a las pymes. TrabajAR ya hab&iacute;a mostrado que, en enero de 2026, la cartera pyme en situaci&oacute;n irregular alcanz&oacute; al 8,2% del total de empresas. En comparaci&oacute;n con enero de 2025, la cantidad de pymes con incumplimientos bancarios de m&aacute;s de tres meses aument&oacute; 93,5%. Entre las firmas con atrasos superiores a 180 d&iacute;as, el salto fue de 84,9%.
    </p><p class="article-text">
        Ese cuadro se superpone con una econom&iacute;a de menor actividad y menos empresas. El monitor mensual de Fundar registr&oacute; que, desde noviembre de 2023, se perdieron 24.437 empresas en la Argentina, el 4,8% del total. La cantidad de firmas activas acumula 17 meses consecutivos de ca&iacute;da y 24 bajas interanuales seguidas. <strong>Menos empresas, salarios rezagados y m&aacute;s deuda impaga forman una misma secuencia: menos ingresos disponibles, menos consumo y m&aacute;s riesgo laboral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Banco Naci&oacute;n intenta ahora contener una parte de ese deterioro con cuotas m&aacute;s bajas y plazos m&aacute;s largos. Para muchos clientes, la refinanciaci&oacute;n puede dar aire en el corto plazo. Pero tambi&eacute;n implica estirar hacia adelante una deuda que naci&oacute; porque el ingreso mensual no alcanz&oacute;. La soluci&oacute;n bancaria ordena el calendario de pagos; no corrige por s&iacute; sola la p&eacute;rdida de poder adquisitivo que empuj&oacute; a las familias a endeudarse.
    </p><p class="article-text">
        El problema para los hogares es que una deuda refinanciada no desaparece. Cambia de forma, se extiende en el tiempo y puede reducir la presi&oacute;n mensual, pero sigue ocupando una parte del salario futuro. Si los ingresos no recuperan terreno, el alivio puede convertirse en una pausa antes de una nueva ronda de atraso.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-ahora-banco-nacion-ofrece-refinanciar-deudas-trabajadores-mora-cuadruplico-ano_1_13258049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 14:52:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con Milei, ahora el Banco Nación ofrece refinanciar deudas de los trabajadores porque la mora se cuadruplicó en un año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Banco Nación,Deuda,Morosidad,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cierre de empresas con Milei ya es peor que en la pandemia y roza las 25.000 firmas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/cierre-empresas-milei-peor-pandemia-roza-25-000-firmas_1_13232931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db5bacbf-30fe-4d52-9587-4c5935f9b272_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cierre de empresas con Milei ya es peor que en la pandemia y roza las 25.000 firmas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El monitor mensual de Fundar registró una nueva caída en la cantidad de empresas activas: son 17 meses consecutivos de retracción y 24 caídas interanuales seguidas. El deterioro alcanza a 13 de los 19 sectores económicos y golpea sobre el empleo, los ingresos y las condiciones de vida de los trabajadores.</p><p class="subtitle">Juan José Domínguez - Crisis de empleo, crisis de poder adquisitivo, crisis de ventas, crisis industrial… ¿y si estamos entrando, otra vez, en una crisis económica?</p><p class="subtitle">Mercado Pago triplicó la morosidad hasta un 14,7% y expone el deterioro del crédito entre trabajadores y familias</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores enfrentan un mercado laboral con menos empresas, menos lugares donde conseguir empleo y m&aacute;s riesgo para quienes todav&iacute;a conservan su puesto. En febrero cerraron 257 empresas en la Argentina, una baja de 0,05% respecto de enero, seg&uacute;n el monitor mensual de Fundar, elaborado con base en datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. <strong>Desde noviembre de 2023, cuando asumi&oacute; Javier Milei, se perdieron 24.437 empresas, el 4,8% del total.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cantidad de empresas acumula 17 meses consecutivos de ca&iacute;da y el n&uacute;mero total qued&oacute; en 487.920, frente a las 512.357 que hab&iacute;a en noviembre de 2023. La comparaci&oacute;n interanual tambi&eacute;n muestra un empeoramiento persistente. En relaci&oacute;n con febrero de 2025, cerraron 13.163 empresas, una ca&iacute;da de 2,6% en el n&uacute;mero total. Con ese resultado, <strong>se acumulan 24 ca&iacute;das interanuales consecutivas</strong>. El ritmo de destrucci&oacute;n empresaria, adem&aacute;s, ubica al actual gobierno con la peor ca&iacute;da en los primeros 27 meses de una gesti&oacute;n, seg&uacute;n la comparaci&oacute;n presentada por Fundar.
    </p><p class="article-text">
        El monitor permite poner el dato en una serie m&aacute;s larga. En febrero de 2012 hab&iacute;a 540.282 empresas; en diciembre de 2017, 532.183; en febrero de 2020, 508.187; en septiembre de 2021, 486.782; y en febrero de 2026, 487.920. La comparaci&oacute;n por gobiernos muestra que la trayectoria de empresas bajo Milei cae m&aacute;s que la registrada en los primeros meses de la administraci&oacute;n de Alberto Fern&aacute;ndez, atravesada por la pandemia y las restricciones sanitarias. <strong>El derrumbe actual ocurre sin una econom&iacute;a paralizada por cuarentenas, pero con consumo deprimido, salarios rezagados y sectores productivos en retroceso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El informe de Fundar detalla que 13 de los 19 sectores econ&oacute;micos registran ca&iacute;das desde el inicio del actual gobierno. Transporte y almacenamiento aparece como el sector m&aacute;s afectado, seguido por actividades inmobiliarias y construcci&oacute;n, seg&uacute;n la variaci&oacute;n acumulada desde noviembre de 2023. La baja tambi&eacute;n alcanza a la industria manufacturera, comercio, servicios profesionales, cultura y esparcimiento, y finanzas y seguros. <strong>La p&eacute;rdida no se concentra en un solo rubro: atraviesa ramas que emplean trabajadores asalariados, cuentapropistas vinculados a empresas y proveedores de servicios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la comparaci&oacute;n mensual, 12 de los 19 sectores tuvieron ca&iacute;das. En la comparaci&oacute;n interanual, fueron 13 de 19. Fundar se&ntilde;al&oacute; que <strong>alojamiento y gastronom&iacute;a</strong> fue el sector que m&aacute;s creci&oacute; en t&eacute;rminos porcentuales durante el &uacute;ltimo mes, pero ese avance no compens&oacute; el deterioro extendido. <strong>Transporte y almacenamiento</strong>, por su parte, qued&oacute; como el sector m&aacute;s golpeado en febrero. La <strong>construcci&oacute;n</strong> tambi&eacute;n aparece entre los m&aacute;s afectados desde el cambio de gobierno, en l&iacute;nea con el freno de la obra p&uacute;blica, el encarecimiento del cr&eacute;dito y la p&eacute;rdida de capacidad de compra de los hogares.
    </p><p class="article-text">
        La retracci&oacute;n tambi&eacute;n se ve en el mapa provincial. Seg&uacute;n el monitor, 19 de las 24 jurisdicciones tuvieron ca&iacute;das mensuales en febrero. Casi todas registraron bajas interanuales y 23 de las 24 muestran una reducci&oacute;n en la cantidad de empresas desde la asunci&oacute;n de Milei. Desde noviembre de 2023, las provincias m&aacute;s afectadas fueron La Rioja, Catamarca y Chaco. <strong>El cierre de empresas pega con m&aacute;s fuerza en territorios donde cada establecimiento tiene un peso mayor sobre el empleo local y sobre la circulaci&oacute;n de ingresos.</strong>
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; empresas cerraron sus puertas en el &uacute;ltimo tiempo?</h2><p class="article-text">
        Los casos relevados por Fundar en el &uacute;ltimo mes muestran c&oacute;mo el n&uacute;mero agregado se traduce en puestos de trabajo. Cabot Argentina cerr&oacute; su planta de Campana y se perdieron 150 empleos en la &uacute;nica productora local de negro de humo, un insumo para la industria del caucho. Cocot y Dufour cerr&oacute; su planta y despidi&oacute; a 140 personas. Gomas Gaspar redujo personal y 40 trabajadores quedaron sin empleo. Dabra S.A., del grupo Dexter, cerr&oacute; y 23 personas perdieron su puesto.
    </p><p class="article-text">
        El listado tambi&eacute;n incluye el cierre de todas las sucursales de Doctor Ahorro en CABA, C&oacute;rdoba, Salta y Mendoza hasta nuevo aviso; la decisi&oacute;n de Electrolux de dejar de producir heladeras y despedir personal; el cierre de Estaci&oacute;n Confort, un comercio minorista con 48 a&ntilde;os de actividad; y el apagado del horno principal de Loma Negra, que redujo la producci&oacute;n hasta noviembre. En La Rioja, el monitor registr&oacute; que el sector textil perdi&oacute; cerca de 600 puestos en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. <strong>Detr&aacute;s de cada cierre hay familias enteras que pierden ingresos o quedan expuestas a empleos m&aacute;s precarios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da empresaria convive con la del poder adquisitivo. En marzo, el &iacute;ndice de salarios aument&oacute; 8,6% en el primer trimestre, por debajo del 9,4% de inflaci&oacute;n, y el empleo registrado encaden&oacute; su s&eacute;ptima ca&iacute;da real. Con menos empresas activas, las paritarias pierden fuerza en sectores golpeados, los trabajadores tienen menos alternativas para cambiar de empleo y el miedo al despido pesa m&aacute;s en la negociaci&oacute;n cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Fundar advierte que, con la pr&oacute;xima actualizaci&oacute;n, la cantidad de empresas perdidas desde noviembre de 2023 puede acercarse a 25.000.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/cierre-empresas-milei-peor-pandemia-roza-25-000-firmas_1_13232931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 12:25:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cierre de empresas con Milei ya es peor que en la pandemia y roza las 25.000 firmas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empresas,Cierre,Javier Milei,crisis económica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marzo confirmó que los trabajadores siguen perdiendo poder de compra en el tercer año de Milei presidente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/marzo-confirmo-trabajadores-siguen-perdiendo-compra-tercer-ano-milei-presidente_1_13232695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/985ac32d-789b-43ce-a0d7-112507c60ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marzo confirmó que los trabajadores siguen perdiendo poder de compra en el tercer año de Milei presidente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El índice de salarios subió 3,4% en marzo y acumuló 8,6% en el primer trimestre, por debajo del 9,4% de inflación. El sector registrado aumentó 3% en el mes y encadenó su séptima caída real.</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores cerraron marzo con una nueva se&ntilde;al de deterioro en sus ingresos. El &iacute;ndice de salarios que mide el Indec aument&oacute; 3,4% respecto de febrero y acumul&oacute; una suba de 8,6% en el primer trimestre, pero la inflaci&oacute;n del mismo per&iacute;odo fue de 9,4%. <strong>La comparaci&oacute;n deja otra vez a los ingresos por debajo de los precios y confirma que el poder adquisitivo sigue en retroceso durante el tercer a&ntilde;o de gobierno de Javier Milei.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El dato mensual parece empatar con el IPC de marzo, que tambi&eacute;n fue de 3,4%, pero el promedio oculta diferencias fuertes entre trabajadores. El &iacute;ndice de salarios combina el sector registrado &mdash;p&uacute;blico y privado&mdash; con el sector privado no registrado, medido a trav&eacute;s de una encuesta que llega con rezago. Esa composici&oacute;n empuja el indicador total hacia arriba, aunque el n&uacute;cleo del empleo formal volvi&oacute; a quedar por debajo de la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El sector registrado subi&oacute; 3% en marzo. Dentro de ese grupo, los salarios del sector privado registrado aumentaron apenas 2,1%, contra una inflaci&oacute;n mensual de 3,4%. <strong>Para los trabajadores del sector privado formal, marzo implic&oacute; una ca&iacute;da real de 1,3%</strong>, seg&uacute;n el c&aacute;lculo difundido por el economista Hern&aacute;n Letcher a partir de los datos del Indec. Ese desempe&ntilde;o extendi&oacute; una racha de siete meses consecutivos de p&eacute;rdida real de los salarios registrados.
    </p><p class="article-text">
        El sector p&uacute;blico tuvo una mejora nominal de 5% en marzo y le gan&oacute; al IPC del mes. Esa suba permiti&oacute; recortar parte del deterioro reciente, pero no modific&oacute; el cuadro acumulado. Luis Campos, especialista de la CTA, remarc&oacute; que los salarios p&uacute;blicos todav&iacute;a est&aacute;n 17% por debajo de noviembre de 2023. <strong>El repunte mensual de los estatales parte de un piso salarial muy deteriorado</strong>, luego de m&aacute;s de dos a&ntilde;os de ajuste sobre los ingresos del empleo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La foto del sector formal muestra el impacto con m&aacute;s claridad. Seg&uacute;n Campos, el salario real del sector privado registrado ya est&aacute; casi 5% por debajo de noviembre de 2023, mientras que el sector p&uacute;blico acumula una p&eacute;rdida de 17%. En promedio, los salarios registrados &mdash;p&uacute;blicos y privados&mdash; est&aacute;n 9,2% abajo de aquel mes. Esa ca&iacute;da alcanza a trabajadores con recibo de sueldo, aportes y paritarias, el segmento que suele tener m&aacute;s herramientas para defender ingresos.
    </p><p class="article-text">
        En el primer trimestre, el &iacute;ndice total de salarios aument&oacute; 8,6%, 0,8 punto por debajo de la inflaci&oacute;n acumulada. El sector privado registrado subi&oacute; 5,9%, el sector p&uacute;blico 9,4% y el total registrado 7%. El sector privado no registrado mostr&oacute; un alza acumulada de 14,3%, pero ese componente surge de informaci&oacute;n relevada con demora y no permite leer en tiempo real la situaci&oacute;n de los trabajadores informales. <strong>El dato que no tiene rezago, el del empleo registrado, volvi&oacute; a perder contra los precios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida salarial convive con una canasta de gastos b&aacute;sicos cada vez m&aacute;s pesada. En marzo, una familia tipo necesit&oacute; $1.434.464 para no caer bajo la l&iacute;nea de pobreza y $658.011 para cubrir la canasta alimentaria. La canasta b&aacute;sica total acumul&oacute; una suba de 9,6% en el primer trimestre, tambi&eacute;n por encima del &iacute;ndice salarial general. Para quienes dependen de un sueldo, esa diferencia se traduce en menos margen para pagar alimentos, transporte, servicios, alquileres, educaci&oacute;n o medicamentos.
    </p><p class="article-text">
        El IPC de marzo tuvo subas en rubros que pesan en la vida cotidiana. Alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas aumentaron 3,4% y tuvieron la mayor incidencia en el &iacute;ndice general. Transporte subi&oacute; 4,1%, los precios regulados avanzaron 5,1% y Educaci&oacute;n trep&oacute; 12,1%. <strong>El problema salarial se agrava porque muchos de esos gastos no se pueden postergar.</strong> La comida, el boleto, las tarifas y la escuela absorben una parte creciente del ingreso mensual.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con noviembre de 2023 resume el recorrido del poder adquisitivo bajo Milei. Los privados registrados est&aacute;n casi 5% abajo, los p&uacute;blicos 17% abajo y el promedio formal 9,2% abajo. La mejora parcial de algunos sectores en marzo no alcanza para revertir el recorte acumulado. El salario p&uacute;blico del mes mejora frente al IPC, pero sigue lejos del nivel previo al cambio de gobierno; el privado registrado pierde en el mes y agranda su ca&iacute;da real.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno suele presentar la desaceleraci&oacute;n de la inflaci&oacute;n como una mejora para los hogares, pero los datos salariales muestran otra cosa: cuando los precios suben menos pero los ingresos suben todav&iacute;a menos, el resultado sigue siendo p&eacute;rdida de poder de compra. En marzo, el salario privado registrado volvi&oacute; a quedar atr&aacute;s del IPC y el promedio trimestral del &iacute;ndice salarial qued&oacute; por debajo de la inflaci&oacute;n. <strong>La baja de la velocidad de los precios no recompone por s&iacute; sola los ingresos perdidos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El saldo para los trabajadores es concreto. El salario promedio del Indec no recuper&oacute; lo que perdi&oacute; en el trimestre, el empleo registrado acumul&oacute; otra ca&iacute;da real y los trabajadores formales siguen por debajo del nivel que ten&iacute;an al inicio del gobierno de Javier Milei. Marzo dej&oacute; una mejora estad&iacute;stica para algunos componentes, pero no una recomposici&oacute;n del poder adquisitivo. El dato de cierre es el m&aacute;s directo: <strong>los salarios registrados est&aacute;n 9,2% por debajo de noviembre de 2023 y la inflaci&oacute;n del trimestre volvi&oacute; a ganarle al &iacute;ndice salarial total.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/marzo-confirmo-trabajadores-siguen-perdiendo-compra-tercer-ano-milei-presidente_1_13232695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 11:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marzo confirmó que los trabajadores siguen perdiendo poder de compra en el tercer año de Milei presidente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salarios,Inflación,Poder adquisitivo,Decisión de compra,Javier Milei,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inflación bajó a 2,6%, pero los precios que más pesan sobre los trabajadores volvieron a subir por encima del promedio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/inflacion-2-6-precios-pesan-trabajadores-volvieron-subir-promedio_1_13222944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c68df035-6bc1-48a7-911e-f37ae72a35db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inflación bajó a 2,6%, pero los precios que más pesan sobre los trabajadores volvieron a subir por encima del promedio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El IPC acumuló 12,3% en cuatro meses y 32,4% interanual. En abril, los regulados aumentaron 4,7% y empujaron transporte, educación, comunicación y vivienda, rubros que absorben una parte creciente del salario cuando los ingresos no acompañan el costo de vida.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Los trabajadores tuvieron en abril un alivio estad&iacute;stico, pero no necesariamente un alivio en el bolsillo.</strong> La inflaci&oacute;n mensual baj&oacute; a 2,6%, seg&uacute;n el Indec, aunque los precios que m&aacute;s condicionan la vida cotidiana volvieron a moverse por encima del promedio: transporte aument&oacute; 4,4%, educaci&oacute;n 4,2%, comunicaci&oacute;n 4,1% y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles 3,5%. El dato central aparece en la composici&oacute;n de los aumentos: los gastos fijos y los servicios regulados siguieron presionando sobre ingresos que vienen rezagados.
    </p><p class="article-text">
        El &Iacute;ndice de Precios al Consumidor acumul&oacute; 12,3% en los primeros cuatro meses de 2026 y registr&oacute; una suba interanual de 32,4%. La desaceleraci&oacute;n frente al 3,4% de marzo <strong>recorta la velocidad del aumento general, pero no alcanza para traducirse de manera autom&aacute;tica en una mejora del poder de compra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los precios regulados fueron el grupo que m&aacute;s subi&oacute; en abril: 4,7%, casi el doble que el nivel general.</strong> El Indec atribuy&oacute; esa suba al aumento de transporte y electricidad. Detr&aacute;s qued&oacute; el IPC n&uacute;cleo (indicador que re&uacute;ne el resto de los precios del IPC, sin los regulados ni los bienes y servicios con comportamiento estacional), con 2,3%, impulsado por alquiler de la vivienda y gastos conexos y por restaurantes y comidas fuera del hogar. Los estacionales no tuvieron variaci&oacute;n: las subas de indumentaria por el cambio de temporada fueron compensadas por ca&iacute;das en turismo y frutas.
    </p><p class="article-text">
        La divisi&oacute;n con mayor aumento mensual fue transporte, con 4,4%, por la suba de combustibles. Le sigui&oacute; educaci&oacute;n, con 4,2%. Comunicaci&oacute;n, que incluye servicios de telefon&iacute;a e internet, aument&oacute; 4,1%. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles avanz&oacute; 3,5%, por encima del nivel general. En el otro extremo quedaron alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas, con 1,5%, y recreaci&oacute;n y cultura, con 1%.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia importa para los trabajadores porque <strong>transporte, vivienda, comunicaci&oacute;n y educaci&oacute;n son gastos que no se ajustan con la misma facilidad que otros consumos</strong>. El boleto, el combustible, el alquiler, la luz, el gas, internet o las cuotas educativas no funcionan como consumos postergables para millones de hogares. Cuando esos precios suben m&aacute;s que el promedio, el salario pierde margen aunque la inflaci&oacute;n general muestre una baja mensual.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n muestra una presi&oacute;n mayor de los servicios sobre los hogares. En abril, bienes y servicios subieron 2,5% y 2,6%, respectivamente, pero la diferencia se ampl&iacute;a al mirar per&iacute;odos m&aacute;s largos. En los primeros cuatro meses del a&ntilde;o, los bienes acumularon un aumento de 11,1%, mientras los servicios llegaron a 14,6%. En la comparaci&oacute;n interanual, los bienes aumentaron 27,4% y los servicios 43,1%. <strong>La inflaci&oacute;n de servicios corre por encima de la de bienes y golpea sobre gastos que forman parte de la vida cotidiana de los hogares asalariados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese recorrido aparece tambi&eacute;n en las divisiones acumuladas del a&ntilde;o. Educaci&oacute;n subi&oacute; 19% entre diciembre y abril; vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, 18,1%; alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas, 13,5%; comunicaci&oacute;n, 13%; y transporte, 12,9%. Todos esos rubros quedaron por encima del 12,3% acumulado por el nivel general o muy cerca de ese umbral. Para una familia trabajadora, esa combinaci&oacute;n implica que <strong>la baja del &iacute;ndice mensual convive con aumentos persistentes en gastos que ordenan el presupuesto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El impacto tuvo diferencias regionales. El Gran Buenos Aires registr&oacute; la inflaci&oacute;n mensual m&aacute;s alta, con 2,8%. Le siguieron Noreste, con 2,7%, y Patagonia, con 2,6%. El Indec se&ntilde;al&oacute; que las divisiones con mayor incidencia mensual fueron alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas en Noreste, Noroeste y Pampeana; vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles en GBA, por el aumento de alquileres y electricidad; y transporte en Cuyo y Patagonia.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n sobre vivienda retoma una tendencia que ya ven&iacute;a deteriorando los ingresos. Un informe del Centro RA de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la UBA mostr&oacute; que los alquileres aumentaron 423% desde diciembre de 2023, m&aacute;s del doble que la inflaci&oacute;n acumulada de ese per&iacute;odo, cercana al 209%. El mismo relevamiento indic&oacute; que el gas natural subi&oacute; 766%, la electricidad 370% y el agua 366%. <strong>El gasto habitacional se convirti&oacute; en uno de los principales canales de p&eacute;rdida de poder adquisitivo para los hogares trabajadores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La misma investigaci&oacute;n ubic&oacute; a <strong>comunicaciones, educaci&oacute;n y transporte entre los rubros que m&aacute;s crecieron desde el inicio del gobierno de Javier Milei</strong>: comunicaci&oacute;n acumul&oacute; una suba de 321%, educaci&oacute;n 279% y transporte 255%. Abril vuelve a mostrar esos mismos rubros por encima del promedio mensual. La baja del IPC general no modifica, por s&iacute; misma, el peso que tienen esos precios dentro del ingreso de quienes alquilan, viajan para trabajar, pagan servicios p&uacute;blicos o sostienen conectividad para estudiar y trabajar.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/inflacion-2-6-precios-pesan-trabajadores-volvieron-subir-promedio_1_13222944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 19:31:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La inflación bajó a 2,6%, pero los precios que más pesan sobre los trabajadores volvieron a subir por encima del promedio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Trabajadores,Salarios,Transporte,Costo de vida,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre los votantes de Milei, la corrupción ya preocupa más que el salario y la inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/votantes-milei-corrupcion-preocupa-salario-inflacion_1_13180087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55d62700-5697-4bc4-a420-db3a0e307756_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre los votantes de Milei, la corrupción ya preocupa más que el salario y la inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Monitor de Opinión Pública de Zentrix muestra que el 27,9% de los votantes oficialistas ubica a la corrupción como principal desafío del país. El dato aparece mientras los hogares ajustan gastos, los salarios pierden poder de compra y se acumulan causas que golpean el discurso anticasta del Gobierno.</p></div><p class="article-text">
        Para los trabajadores que viven de un ingreso mensual, el ajuste necesita una explicaci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s que una cuenta de almac&eacute;n como parecen las que a veces postea el ministro Luis Caputo en Twitter (X). La encuesta de Zentrix marca un dato que altera el modo de leer el humor social del oficialismo: <strong>entre los votantes de Milei, la corrupci&oacute;n aparece como el principal desaf&iacute;o del pa&iacute;s, con 27,9%, por encima del endeudamiento, el desempleo, el salario y la inflaci&oacute;n</strong>. El dato no surge de una oposici&oacute;n que ya mira al Gobierno con rechazo, sino de su propia base electoral, definida por la consultora seg&uacute;n el voto en las legislativas de 2025.
    </p><p class="article-text">
        El orden de prioridades entre oficialistas es preciso. Corrupci&oacute;n re&uacute;ne 27,9%; endeudamiento, 14,9%; desempleo, 14,3%; salario, 12,9%; inflaci&oacute;n, 12,8%; inseguridad, 7,1%; pobreza, 3,7%; salud, 3,3%; y educaci&oacute;n, 3%. Entre opositores, en cambio, lidera desempleo con 26,5%, seguido por corrupci&oacute;n con 16,8%, endeudamiento con 14,4%, salario con 12,8%, inflaci&oacute;n con 12,3% y pobreza con 10,7%. <strong>La diferencia muestra dos formas de procesar el mismo deterioro: el oficialismo empieza a mirar la &eacute;tica p&uacute;blica; la oposici&oacute;n mira primero el empleo, los ingresos y la fragilidad material del hogar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De todas maneras, el factor determinante sigue siendo el bolsillo. El informe registra que el 86,6% de los consultados dice que su salario no le gana a la inflaci&oacute;n. Entre votantes oficialistas, esa percepci&oacute;n alcanza al 70,1%; entre opositores, al 98,1%. Zentrix tambi&eacute;n se&ntilde;ala que el votante oficialista expresa malestar econ&oacute;mico y que casi la mitad llega solo hasta el d&iacute;a 20 con sus ingresos, aunque conserva una lectura m&aacute;s tolerante del presente. <strong>No hay una base oficialista c&oacute;moda frente al ajuste: hay una base que todav&iacute;a soporta parte del costo, pero que empieza a ubicar la corrupci&oacute;n como l&iacute;mite pol&iacute;tico del sacrificio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese l&iacute;mite aparece en otras respuestas del mismo relevamiento. El 57,3% considera que existe corrupci&oacute;n generalizada en el gobierno de Javier Milei y el 60,2% interpreta las denuncias como reflejo de un problema general de la gesti&oacute;n. Adem&aacute;s, dos tercios de los consultados afirman que el pacto anticasta se rompi&oacute; y que el Gobierno termin&oacute; siendo parte de aquello que prometi&oacute; combatir. El 66,6% tambi&eacute;n cree que la administraci&oacute;n nacional no est&aacute; comprometida con prevenir hechos de corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La encuesta no mide expedientes judiciales. Mide percepci&oacute;n social. Esa percepci&oacute;n se forma en una secuencia de causas, denuncias e investigaciones period&iacute;sticas que golpean al n&uacute;cleo del discurso oficial. <strong>Cuando un trabajador recorta gastos, posterga consumos o se endeuda para llegar al mes, la sospecha de privilegios, retornos o enriquecimiento en el poder pesa m&aacute;s que una discusi&oacute;n abstracta sobre instituciones</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una secuencia de causas y denuncias golpea el relato anticasta</h2><p class="article-text">
        La causa $LIBRA ocupa un lugar central en ese desgaste. La Justicia investiga la presunta estafa vinculada a la criptomoneda promocionada por Milei, cuyo valor se dispar&oacute; tras el respaldo presidencial y luego se desplom&oacute; con p&eacute;rdidas para miles de inversores. Peritajes incorporados al expediente hallaron en el tel&eacute;fono de Mauricio Novelli un presunto acuerdo por US$ 5 millones a cambio del apoyo del Presidente al proyecto, con pagos escalonados ligados a la promoci&oacute;n p&uacute;blica y a la firma de un contrato. 
    </p><p class="article-text">
        La causa ANDIS agrega otro cap&iacute;tulo de mayor impacto social por el &aacute;rea involucrada: medicamentos y discapacidad. El Ministerio P&uacute;blico Fiscal inform&oacute; que el ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, fue procesado como presunto l&iacute;der de una asociaci&oacute;n il&iacute;cita dentro del organismo que cobraba coimas. El expediente incluye otros 18 procesamientos y un embargo de 202 mil millones de pesos sobre Spagnuolo. Seg&uacute;n Chequeado, la causa se origin&oacute; a partir de audios que mencionaban un sistema de retornos del 8% en la compra de medicamentos. 
    </p><p class="article-text">
        Manuel Adorni concentra otro frente de desgaste. <strong>elDiarioAR</strong> public&oacute; que el actual jefe de Gabinete registr&oacute; un incremento patrimonial superior al 500% entre sus declaraciones juradas, con incorporaci&oacute;n de d&oacute;lares en efectivo atribuidos a pr&eacute;stamos familiares, entre ellos una jubilada de 95 a&ntilde;os. La Justicia tambi&eacute;n investiga los vuelos privados a Punta del Este y pidi&oacute; informes sobre contratos vinculados a la productora de un amigo de Adorni con la TV P&uacute;blica. En la encuesta de Zentrix, Adorni aparece con 73,9% de imagen negativa y 17,5% de positiva. 
    </p><p class="article-text">
        La trama que une a Jos&eacute; Luis Espert con Federico &ldquo;Fred&rdquo; Machado suma otra capa sensible para un gobierno que construy&oacute; poder sobre la denuncia contra &ldquo;la casta&rdquo;. Seg&uacute;n revelaciones publicadas por <strong>elDiarioAR</strong> y recogidas en el debate parlamentario, Espert figura como receptor de US$200.000 en un registro ligado a Machado, empresario acusado en Estados Unidos por narcotr&aacute;fico, lavado de dinero y fraude. La documentaci&oacute;n tambi&eacute;n menciona aportes log&iacute;sticos, vuelos y veh&iacute;culos para actividades de campa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El episodio de las valijas mostr&oacute; otra zona opaca del poder. Chequeado reconstruy&oacute; que el 26 de febrero de 2025 lleg&oacute; a Aeroparque un vuelo privado desde Miami con Laura Bel&eacute;n Arrieta y dos tripulantes, todos empleados de OCP Tech, empresa de Leonardo Scatturice. Dos fiscales dictaminaron irregularidades en torno al vuelo, el equipaje y la tripulaci&oacute;n, y se&ntilde;alaron que se habilit&oacute; un carril especial que evit&oacute; que las valijas pasaran por el esc&aacute;ner. 
    </p><p class="article-text">
        A esa acumulaci&oacute;n se suman denuncias por retornos salariales en organismos con presencia territorial. P&aacute;gina/12 inform&oacute; que acusaciones internas de La Libertad Avanza se&ntilde;alaron pedidos de dinero sobre sueldos de funcionarios de PAMI y ANSES. Conclusi&oacute;n public&oacute; denuncias de empleados de delegaciones de PAMI y ANSES en Misiones, Santa Cruz y La Pampa por supuestos &ldquo;aportes partidarios&rdquo;, y mencion&oacute; una carta en Ober&aacute; donde se acus&oacute; a la conducci&oacute;n local de pedir el 10% de los sueldos de empleados p&uacute;blicos afiliados. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos expedientes reemplaza una sentencia. La Justicia deber&aacute; definir responsabilidades penales, procesamientos firmes, sobreseimientos o condenas. Pero las encuestas que toman la opini&oacute;n de los votantes, en este caso la de Zentrix, no preguntan por condenas: preguntan por el principal desaf&iacute;o del pa&iacute;s y por la confianza en la voluntad del Gobierno de prevenir hechos de corrupci&oacute;n. <strong>El dato pol&iacute;tico es que el propio votante oficialista pone a la corrupci&oacute;n arriba del salario y la inflaci&oacute;n, aun cuando siete de cada diez de esos votantes dicen que su salario no le gana a los precios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El cruce con el &Iacute;ndice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella refuerza el dato de Zentrix: la econom&iacute;a sigue pesando, pero la corrupci&oacute;n empieza a ordenar el malestar pol&iacute;tico incluso dentro del oficialismo. El ICC cay&oacute; 5,7% en abril, despu&eacute;s de bajar 5,3% en marzo y 4,7% en febrero. Desde el pico registrado en enero de 2025, durante el actual gobierno, acumula una ca&iacute;da de 16,33%.
    </p><p class="article-text">
        Esa secuencia importa porque <strong>Milei lleg&oacute; a la Presidencia con la promesa de ordenar la econom&iacute;a. El consumo, la confianza y los ingresos siguen bajo presi&oacute;n, pero la encuesta de Zentrix muestra que entre sus propios votantes la corrupci&oacute;n ya aparece por encima del salario, la inflaci&oacute;n y el desempleo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La lectura positiva de la motosierra que la sociedad hizo en 2023, harta de la &ldquo;pol&iacute;tica tradicional&rdquo; y d&aacute;ndole cr&eacute;dito a un economista despeinado, que en programas de chimentos hablaba sobre la Escuela Austr&iacute;aca, y su promesa de arrasar con la casta, <strong>se vuelve negativa cuando el sacrificio econ&oacute;mico convive con causas judiciales, denuncias y sospechas sobre el uso del poder</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El golpe al relato anticasta pesa porque el ajuste ya tiene efectos en la vida diaria. M&aacute;s de ocho de cada diez hogares resignaron alg&uacute;n gasto para sostenerse, seg&uacute;n el informe. Zentrix lee esa base material como el suelo compartido entre oficialistas y opositores: unos procesan el costo desde una preocupaci&oacute;n moral o institucional; otros, desde el deterioro directo del trabajo, los ingresos y las condiciones de reproducci&oacute;n cotidiana del hogar.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de credibilidad tambi&eacute;n alcanza a la figura presidencial. En abril, Milei registra 35,2% de imagen positiva y 59,3% de negativa. La lectura del informe atribuye el desgaste a una doble presi&oacute;n: la microeconom&iacute;a de los hogares, con salarios que no alcanzan y p&eacute;rdida de poder adquisitivo, y las denuncias que afectan la pretensi&oacute;n de superioridad &eacute;tica del mile&iacute;smo frente a &ldquo;la casta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Monitor de Opini&oacute;n P&uacute;blica de Zentrix se realiz&oacute; sobre 1.559 casos, con cobertura nacional, mediante una encuesta online autoadministrada entre el 11 y el 18 de abril. La consultora aclara que la muestra es no probabil&iacute;stica, con dise&ntilde;o cuotado por sexo, edad y regi&oacute;n, calibrado seg&uacute;n el padr&oacute;n electoral nacional, y que los resultados deben leerse en el plano nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando el salario pierde y el Gobierno queda rodeado por causas de corrupci&oacute;n, el apoyo se vuelve desconfianza y desgaste (a veces hasta odio)</strong>. Ya lo sabemos. Hay l&iacute;deres pol&iacute;ticos que integraron gobiernos anteriores que hoy por hoy no podr&iacute;an caminar tranquilos por las calles de la Argentina. Y no precisamente porque los vayan a parar para pedirles una selfie y felicitarlos por su gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/votantes-milei-corrupcion-preocupa-salario-inflacion_1_13180087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 18:13:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre los votantes de Milei, la corrupción ya preocupa más que el salario y la inflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Supermercados: la caída de febrero prolonga la racha de ventas flojas con los ingresos de los trabajadores por el piso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/supermercados-caida-febrero-prolonga-racha-ventas-flojas-ingresos-trabajadores-piso_1_13168462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71216982-3a6b-4e86-8187-a3367948a164_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Supermercados: la caída de febrero prolonga la racha de ventas flojas con los ingresos de los trabajadores por el piso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las ventas en supermercados cayeron 3,1% interanual en febrero y acumularon una baja de 2,1% en el primer bimestre. El retroceso se suma a varios meses débiles y se repitió también en autoservicios mayoristas y centros de compras, según los nuevos informes del INDEC.</p></div><p class="article-text">
        Los hogares trabajadores siguieron recortando compras en febrero y el dato m&aacute;s n&iacute;tido volvi&oacute; a aparecer en los supermercados, uno de los canales m&aacute;s sensibles del consumo cotidiano. Las ventas a precios constantes cayeron <strong>3,1% frente al mismo mes del a&ntilde;o pasado</strong> y acumularon una baja de <strong>2,1% en el primer bimestre de 2026</strong>. El retroceso se apoy&oacute; sobre una secuencia previa de meses flojos: el INDEC hab&iacute;a registrado una ca&iacute;da de 2,8% en noviembre de 2025, una suba de apenas 0,5% en diciembre y otra baja de 1,2% en enero.
    </p><p class="article-text">
        Ese recorrido vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil leer febrero como un tropiezo puntual. Lo que muestran los n&uacute;meros es otra cosa: <strong>un consumo b&aacute;sico que no logra afirmarse</strong> aun despu&eacute;s de varios meses sin saltos inflacionarios como los que marcaron el arranque del gobierno. Con la inflaci&oacute;n recargada de 2026, el panorama es a&uacute;n m&aacute;s incierto.
    </p><p class="article-text">
        En la vida diaria, eso se traduce en changos m&aacute;s chicos, compras m&aacute;s medidas y una administraci&oacute;n m&aacute;s estricta del ingreso. El informe oficial lo registra en cantidades vendidas y tambi&eacute;n en el empleo del sector: en supermercados, el personal ocupado fue de <strong>97.839 personas, 2% menos que un a&ntilde;o atr&aacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En plata corriente, las ventas subieron; en volumen, no. Los supermercados facturaron en febrero <strong>$2,214 billones</strong>, un alza interanual de <strong>23,5%</strong>, pero esa mejora nominal no alcanz&oacute; para revertir la ca&iacute;da en t&eacute;rminos reales. El ticket promedio fue de $35.058, con una suba de 27,9% frente a febrero de 2025. Dicho de otro modo, <strong>los hogares dejaron m&aacute;s pesos en la caja, pero eso no se tradujo en una recuperaci&oacute;n del consumo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La composici&oacute;n de las ventas ayuda a ver d&oacute;nde sigui&oacute; concentrado el gasto. En supermercados, el rubro Almac&eacute;n explic&oacute; el 25,3% del total facturado; Carnes, el 14,4%; Art&iacute;culos de limpieza y perfumer&iacute;a, el 13,8%; Bebidas, el 11,9%; y L&aacute;cteos, el 11%. Son categor&iacute;as muy pegadas a la canasta cotidiana. En varias de ellas hubo subas nominales fuertes, como Carnes, con 46,9%, y Verduler&iacute;a y fruter&iacute;a, con 37%, mientras el volumen general vendido sigui&oacute; retrocediendo.
    </p><p class="article-text">
        El mismo cuadro apareci&oacute; en los autoservicios mayoristas, otro canal al que muchos hogares van cuando buscan bajar el costo por unidad. En febrero, las ventas a precios constantes cayeron <strong>1,2% interanual</strong>. El acumulado enero-febrero mostr&oacute; un alza m&iacute;nima de 0,1%, pero el dato mensual volvi&oacute; a moverse para abajo. En este caso tambi&eacute;n hubo un deterioro del empleo m&aacute;s fuerte que en supermercados: el personal ocupado fue de <strong>13.111 personas, con una baja interanual de 8%</strong>. El ticket promedio lleg&oacute; a $44.110, un 23,7% m&aacute;s que un a&ntilde;o antes.
    </p><p class="article-text">
        Mayoristas no reemplaz&oacute; la debilidad de supermercados; la acompa&ntilde;&oacute;. Ese dato es relevante porque habla de hogares que ajustan incluso en los canales donde suelen buscar precios m&aacute;s convenientes. En este segmento, Almac&eacute;n represent&oacute; el 42,6% de la facturaci&oacute;n y Art&iacute;culos de limpieza y perfumer&iacute;a, el 26,4%. Tambi&eacute;n aqu&iacute; el gasto se concentr&oacute; en bienes de uso corriente, no en compras prescindibles.
    </p><p class="article-text">
        Los medios de pago agregan otra capa a esa foto. En supermercados, la tarjeta de cr&eacute;dito explic&oacute; el 43,6% de las ventas de febrero, con operaciones por $966.076 millones. La tarjeta de d&eacute;bito concentr&oacute; el 25%, el efectivo el 16,8% y los otros medios de pago &mdash;como billeteras virtuales o QR&mdash; el 14,6%, con un salto interanual de 54,9%. En mayoristas, en cambio, el efectivo tuvo un peso mayor: represent&oacute; el 26,4% de las ventas y creci&oacute; 57%, mientras las operaciones con d&eacute;bito cayeron 13,6%. M&aacute;s all&aacute; de la mezcla de instrumentos, el punto central es otro: <strong>el consumo sigui&oacute; sostenido con m&aacute;s pesos y distintas formas de pago, pero sin mejorar en t&eacute;rminos reales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El tercer informe publicado por el INDEC, el de centros de compras, funcion&oacute; m&aacute;s como confirmaci&oacute;n del clima general que como eje de la historia. En febrero, las ventas a precios constantes en shoppings cayeron 2,1% interanual y acumularon una baja de 1,1% en el primer bimestre. El dato muestra que la flojedad del consumo no qued&oacute; limitada a los alimentos o a la reposici&oacute;n del hogar, aunque para leer el bolsillo trabajador el term&oacute;metro principal siga estando en supermercados y mayoristas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La suma de los tres informes difundidos este jueves por el INDEC</strong> deja una escena conocida para millones de trabajadores: compras m&aacute;s caras, ventas d&eacute;biles y empleo comercial en retroceso. En supermercados, febrero cerr&oacute; con una ca&iacute;da real de 3,1%; en mayoristas, con una baja de 1,2%; en centros de compras, con otra de 2,1%. Los tickets promedio subieron en valores nominales y el volumen no acompa&ntilde;&oacute;. Los puestos de trabajo en los canales relevados tampoco mostraron mejora. Cuando el consumo masivo no levanta en supermercados ni en mayoristas, <strong>el dato remite directamente a los ingresos con los que los hogares llegan [o no] a fin de mes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/supermercados-caida-febrero-prolonga-racha-ventas-flojas-ingresos-trabajadores-piso_1_13168462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 19:40:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Supermercados: la caída de febrero prolonga la racha de ventas flojas con los ingresos de los trabajadores por el piso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Supermercados,Ventas,Poder adquisitivo,Trabajadores,Ingresos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía cayó 2,1% por los derrumbes de la industria y el comercio, que golpean de lleno a los trabajadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/economia-cayo-2-1-derrumbes-industria-comercio-golpean-lleno-trabajadores_1_13165292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d17ee613-aada-4091-a59c-65d49edfdf7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La economía cayó 2,1% por los derrumbes de la industria y el comercio, que golpean de lleno a los trabajadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El EMAE del INDEC mostró una caída interanual de 2,1% en febrero y un retroceso de 2,6% frente a enero en la medición desestacionalizada. La contracción se concentró en industria y comercio, dos ramas que arrastraron el resultado general, mientras el repunte vino de minería, agro y pesca.</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores llegaron a febrero de este a&ntilde;o, dos a&ntilde;os y dos meses despu&eacute;s de la asunci&oacute;n presidencial de Javier Milei, con Luis Caputo al frente del Palacio de Hacienda, con <strong>una econom&iacute;a que vuelve a achicarse en dos de las actividades que ordenan buena parte de la vida laboral cotidiana: la industria y el comercio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Estimador Mensual de Actividad Econ&oacute;mica mostr&oacute; una ca&iacute;da de <strong>2,1% interanual</strong> y una baja de <strong>2,6% respecto de enero en la serie desestacionalizada</strong>. En el acumulado del primer bimestre, la actividad qued&oacute; <strong>0,2% por debajo</strong> de igual per&iacute;odo de 2025.
    </p><p class="article-text">
        El dato tiene una traducci&oacute;n directa sobre el mundo del trabajo porque la ca&iacute;da no aparece repartida de manera uniforme. <strong>Industria manufacturera</strong> y <strong>comercio mayorista, minorista y reparaciones</strong> fueron las ramas que m&aacute;s empujaron hacia abajo al indicador general. La industria cay&oacute; <strong>8,7% interanual</strong> y el comercio <strong>7%</strong>, y entre ambas le restaron <strong>2,2 puntos porcentuales</strong> a la variaci&oacute;n del EMAE de febrero.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; el n&uacute;cleo del resultado. El informe del INDEC muestra que hubo <strong>ocho sectores con subas</strong> y <strong>siete con ca&iacute;das</strong>, pero las mejoras no alcanzaron para compensar el peso de los rubros en baja. Eso explica por qu&eacute; una econom&iacute;a con varias actividades en alza termina igual con resultado negativo: no todas las ramas pesan lo mismo en el nivel general.
    </p><p class="article-text">
        Del lado de las subas, el rebote vino sobre todo de actividades primarias y extractivas. <strong>Pesca</strong> creci&oacute; <strong>14,8% interanual</strong>, <strong>Explotaci&oacute;n de minas y canteras</strong> avanz&oacute; <strong>9,9%</strong> y <strong>Agricultura, ganader&iacute;a, caza y silvicultura</strong> subi&oacute; <strong>8,4%</strong>. La miner&iacute;a fue la actividad de mayor incidencia positiva y, junto con el agro, aport&oacute; <strong>0,8 puntos porcentuales</strong> a la variaci&oacute;n interanual del EMAE.
    </p><p class="article-text">
        La foto sectorial del gr&aacute;fico de incidencias muestra mejor el problema. En febrero, adem&aacute;s de la baja de industria y comercio, tambi&eacute;n cayeron <strong>construcci&oacute;n (-6%)</strong>, <strong>hoteles y restaurantes (-4,2%)</strong>, <strong>intermediaci&oacute;n financiera (-0,3%)</strong>, <strong>actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-0,5%)</strong> y <strong>administraci&oacute;n p&uacute;blica y defensa; planes de seguridad social de afiliaci&oacute;n obligatoria (-1,5%)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, subieron <strong>electricidad, gas y agua (1%)</strong>, <strong>transporte y comunicaciones (1%)</strong>, <strong>ense&ntilde;anza (0,9%)</strong>, <strong>servicios sociales y de salud (0,1%)</strong> y <strong>otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales (6%)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ca&iacute;da de febrero corta el arranque de a&ntilde;o que hab&iacute;a mostrado enero</strong>, cuando el EMAE hab&iacute;a registrado una suba interanual de <strong>1,7%</strong>. Con el dato nuevo, el acumulado del primer bimestre pasa a terreno negativo, con <strong>-0,2%</strong> frente al mismo tramo de 2025. En la serie desestacionalizada, adem&aacute;s, el salto entre diciembre y enero hab&iacute;a sido de <strong>0,4%</strong>, pero febrero borr&oacute; esa mejora con una contracci&oacute;n de <strong>2,6%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con los &uacute;ltimos meses tambi&eacute;n marca un cambio de ritmo. Entre marzo y octubre de 2025, el EMAE hab&iacute;a mostrado variaciones interanuales positivas mes tras mes, con picos de <strong>7,8% en abril</strong>, <strong>6,3% en junio</strong> y <strong>4,8% en septiembre</strong>. Luego lleg&oacute; un <strong>-0,2% en noviembre</strong>, una recuperaci&oacute;n a <strong>3,3% en diciembre</strong>, el <strong>1,7% de enero</strong> y ahora el retroceso de febrero. El movimiento deja una secuencia m&aacute;s inestable y con menos sost&eacute;n en las ramas ligadas al mercado interno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para los trabajadores, la se&ntilde;al de febrero es menos una discusi&oacute;n estad&iacute;stica que una foto de d&oacute;nde se enfr&iacute;a la actividad.</strong> La ca&iacute;da se concentra en f&aacute;bricas, talleres, comercios y servicios asociados a la circulaci&oacute;n de bienes. El repunte, en cambio, aparece en ramas que no alcanzan por s&iacute; solas para compensar el peso de esos sectores en el total. El propio INDEC subraya en su gr&aacute;fico final que las mayores incidencias positivas fueron <strong>miner&iacute;a</strong> y <strong>agro</strong>, mientras las mayores incidencias negativas fueron <strong>industria</strong> y <strong>comercio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe no incluye datos de empleo, salarios ni ingresos de los hogares. <strong>Eso limita cualquier lectura cerrada sobre puestos de trabajo o poder adquisitivo.</strong> Pero s&iacute; deja un dato concreto: en febrero la econom&iacute;a retrocedi&oacute; y lo hizo por el lado de dos actividades centrales para el movimiento diario del trabajo. Con un primer bimestre en rojo y una baja mensual fuerte en la serie desestacionalizada, la actividad vuelve a dar una se&ntilde;al de enfriamiento sobre ramas donde se juega una parte sustancial de la vida material de quienes viven de su trabajo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Datos clave</strong></h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>EMAE febrero 2026:</strong> <strong>-2,1% interanual</strong>.</li>
                                    <li><strong>Variaci&oacute;n desestacionalizada mensual:</strong> <strong>-2,6%</strong> respecto de enero.</li>
                                    <li><strong>Acumulado enero-febrero 2026:</strong> <strong>-0,2%</strong> frente al mismo per&iacute;odo de 2025.</li>
                                    <li><strong>Sectores con subas:</strong> <strong>8</strong>.</li>
                                    <li><strong>Sectores con ca&iacute;das:</strong> <strong>7</strong>.</li>
                                    <li><strong>Mayores subas interanuales:</strong> <strong>Pesca 14,8%</strong>, <strong>Explotaci&oacute;n de minas y canteras 9,9%</strong>, <strong>Agricultura 8,4%</strong>.</li>
                                    <li><strong>Mayores bajas interanuales:</strong> <strong>Industria manufacturera -8,7%</strong>, <strong>Comercio -7,0%</strong>, <strong>Construcci&oacute;n -6,0%</strong>, <strong>Hoteles y restaurantes -4,2%</strong>.</li>
                                    <li><strong>Mayor incidencia positiva:</strong> <strong>Explotaci&oacute;n de minas y canteras</strong>, seguida de <strong>Agricultura</strong>. Juntas aportaron <strong>0,8 puntos porcentuales</strong>.</li>
                                    <li><strong>Mayor incidencia negativa:</strong> <strong>Industria manufacturera</strong> y <strong>Comercio</strong>. Juntas restaron <strong>2,2 puntos porcentuales</strong>.</li>
                                    <li><strong>Serie original del EMAE:</strong> <strong>148,8 en enero</strong> y <strong>138,2 en febrero</strong>.</li>
                                    <li><strong>Serie desestacionalizada:</strong> <strong>155,7 en enero</strong> y <strong>151,7 en febrero</strong>.</li>
                                    <li><strong>Pr&oacute;ximo informe:</strong> estimaci&oacute;n preliminar de marzo de 2026, <strong>21 de mayo de 2026</strong>.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/economia-cayo-2-1-derrumbes-industria-comercio-golpean-lleno-trabajadores_1_13165292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 21:00:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La economía cayó 2,1% por los derrumbes de la industria y el comercio, que golpean de lleno a los trabajadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[EMAE,INDEC,Actividad económica,Industria,Comercio,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La morosidad crece entre trabajadores y pymes y deja niveles récord de deuda impaga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/morosidad-crece-trabajadores-pymes-deja-niveles-record-deuda-impaga_1_13163518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/557fa5e3-b62e-46ed-9fab-7546782eea9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La morosidad crece entre trabajadores y pymes y deja niveles récord de deuda impaga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las familias y las pequeñas empresas registran más atrasos en sus deudas. El 30% de los saldos en billeteras virtuales tiene más de tres meses de demora y las pymes con atrasos mayores a 90 días alcanzan el 8,2%. Las tasas altas y la caída de ingresos presionan sobre la capacidad de pago.</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores que llegan a fin de mes usando billeteras virtuales, tarjetas o pr&eacute;stamos personales enfrentan en estos meses una dificultad cada vez mayor: la de poder pagar. Los atrasos crecen, la mora alcanza niveles r&eacute;cord en varios segmentos y el deterioro no se ci&ntilde;e a los hogares; tambi&eacute;n afecta a las peque&ntilde;as empresas, en particular a las pymes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las familias no consiguen pagar a tiempo el 30% de la deuda que toman con billeteras virtuales y m&aacute;s del 11% de sus cr&eacute;ditos con bancos tradicionales.</strong> La informaci&oacute;n surge de datos del Banco Central correspondientes a febrero. Para los hogares, la irregularidad en cr&eacute;ditos bancarios ya es la m&aacute;s alta desde 2004, durante la normalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a tras la debacle de 2001.
    </p><p class="article-text">
        El dato de las billeteras virtuales es todav&iacute;a m&aacute;s abrupto. <strong>La demora mayor a 90 d&iacute;as en entidades no financieras lleg&oacute; al 29,9% en febrero, subi&oacute; 2 puntos respecto de enero y triplic&oacute; el nivel de hace un a&ntilde;o y medio.</strong> En ese grupo entran billeteras, cadenas comerciales, cooperativas y pr&eacute;stamos r&aacute;pidos. Adem&aacute;s, el 10,4% de los saldos familiares en ese segmento ya tiene m&aacute;s de un a&ntilde;o de atraso y el sistema los considera &ldquo;irrecuperables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mirando a las empresas, <strong>en enero de 2026 la cartera PyME en situaci&oacute;n irregular &mdash;las clasificaciones 3, 4 y 5 del BCRA, que implican atrasos mayores a 90 d&iacute;as&mdash; alcanz&oacute; al 8,2% del total de las empresas.</strong> En comparaci&oacute;n con enero de 2025, la cantidad de pymes con incumplimientos bancarios de m&aacute;s de tres meses aument&oacute; 93,5%. Entre las firmas con atrasos superiores a 180 d&iacute;as, el salto fue de 84,9% en doce meses.
    </p><p class="article-text">
        Los datos tambi&eacute;n muestran qu&eacute; hay detr&aacute;s de esos atrasos. En las familias, <strong>los pr&eacute;stamos personales bancarios mantienen tasas cercanas al 70% nominal anual y un costo financiero total que ronda el 100%</strong>, mientras que en entidades no financieras el costo puede superar el 500% anual. En las pymes, se reducen los plazos de financiamiento y se mantiene un diferencial de tasas en contra de las empresas m&aacute;s chicas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JP Morgan registr&oacute; que los impagos a 90 d&iacute;as en los pr&eacute;stamos de Mercado Pago en Argentina subieron de 1,8% en diciembre de 2024 a 8,7% en diciembre de 2025.</strong> En el mismo per&iacute;odo, la morosidad medida sobre saldos recientes pas&oacute; de 3,3% a 10,1%.
    </p><p class="article-text">
        Ese aumento ocurre sobre una base cada vez m&aacute;s grande. <strong>Las l&iacute;neas de cr&eacute;dito de Mercado Pago alcanzan a 6,3 millones de personas, con 21 millones de pr&eacute;stamos pendientes y un promedio de 3,3 cr&eacute;ditos por usuario.</strong> De ese total, 205.000 corresponden a pymes.
    </p><p class="article-text">
        Otra medici&oacute;n sobre el sistema en general muestra que <strong>la morosidad en cr&eacute;ditos a familias pas&oacute; de 2,67% a 10,6% en un a&ntilde;o, mientras que los pr&eacute;stamos personales alcanzan 13,2% y las tarjetas de cr&eacute;dito, 11%.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes coinciden en el diagn&oacute;stico: un informe del Banco Provincia se&ntilde;ala que <strong>1 de cada 4 argentinos endeudados con billeteras virtuales no paga</strong>, y vincula ese dato con la ca&iacute;da del poder adquisitivo. En la medici&oacute;n por cantidad de personas, la proporci&oacute;n de deudores en mora llega al 24%.
    </p><p class="article-text">
        Entre las pymes, los atrasos se extienden a distintos sectores: servicios, comercio, agro, construcci&oacute;n, industria y miner&iacute;a. En el sistema de garant&iacute;as, la morosidad alcanza al 3,1% en las Sociedades de Garant&iacute;a Rec&iacute;proca y al 5,2% en los fondos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las familias deben m&aacute;s y pagan peor. Las pymes venden menos, acceden a cr&eacute;dito m&aacute;s caro y tambi&eacute;n pagan peor.</strong> Esa combinaci&oacute;n impacta en el mismo punto: el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/morosidad-crece-trabajadores-pymes-deja-niveles-record-deuda-impaga_1_13163518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 14:35:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La morosidad crece entre trabajadores y pymes y deja niveles récord de deuda impaga]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Morosidad,Deuda,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
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