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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Salud mental]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/salud-mental/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Salud mental]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Entre pastillas y realidad: mi día a día con la medicación para la depresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pastillas-realidad-dia-dia-medicacion-depresion_129_13499213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/148006cf-d469-4b72-9cca-9f140c1549e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x453y335.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre pastillas y realidad: mi día a día con la medicación para la depresión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mujer describe el impacto cotidiano de vivir bajo un tratamiento combinado de antidepresivos, ansiolíticos e hipnóticos y el ritmo de vida de una persona con ansiedad y depresión. Más de la mitad de los jóvenes en España (el 54,7%) afirma haber tenido problemas de salud mental en el último año</p><p class="subtitle">“Sanar”, “soltar”, “atraer abundancia”: el negocio de las terapias sin título ni matrícula
</p></div><p class="article-text">
        Cuando suena la alarma por la ma&ntilde;ana, mi primer pensamiento no es qu&eacute; voy a desayunar o qu&eacute; tengo que hacer en clase o en el trabajo. Mi primer pensamiento es cu&aacute;nto pesa mi cuerpo. Es un peso real, f&iacute;sico, como si las s&aacute;banas estuvieran hechas de cemento. No es pereza, es algo mucho m&aacute;s profundo que viene de toda la medicaci&oacute;n que me tom&eacute; el d&iacute;a anterior y, sobre todo, del hipn&oacute;tico que me ayud&oacute; a &ldquo;desconectarme&rdquo; por la noche. Me quedo ah&iacute; un rato, mirando a la nada, intentando que mis m&uacute;sculos respondan. Hay ma&ntilde;anas en las que siento que soy un motor viejo que arranca a tirones y le cuesta la vida ponerse en marcha y otras, pocas, en las que parece que la medicaci&oacute;n por fin hace lo que debe y se enciende una luz que me permite funcionar.  
    </p><p class="article-text">
        Pero lo normal es ese inicio lento. Me levanto sin fuerzas, con la sensaci&oacute;n de que todav&iacute;a no he terminado de despertarme del todo. Es como si una parte de m&iacute; se hubiera quedado atrapada en el sue&ntilde;o qu&iacute;mico de la noche anterior. Voy al ba&ntilde;o, me lavo la cara y me miro al espejo, pero a veces me cuesta reconocerme en esos ojos que parecen estar siempre un poco empa&ntilde;ados. Es la rutina de empezar el d&iacute;a a contracorriente, intentando alcanzar un ritmo que el resto del mundo ya ha alcanzado hace horas. 
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s duro es saber que no soy una excepci&oacute;n, sino parte de una generaci&oacute;n exhausta: seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del Bar&oacute;metro Juventud, Salud y Bienestar, m&aacute;s de la mitad de los j&oacute;venes en Espa&ntilde;a (el 54,7%) afirma haber tenido problemas de salud mental en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. No es un caso aislado, es una crisis colectiva; de hecho, el Informe Juventud en Espa&ntilde;a alerta de que la tasa de problemas psicol&oacute;gicos en j&oacute;venes de entre 15 y 34 a&ntilde;os ha crecido un 590%, recientemente. Este despertar mediado por la qu&iacute;mica es, en silencio, la realidad compartida de miles de j&oacute;venes en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, las internaciones por salud mental en el sistema p&uacute;blico subieron 42% desde 2023 y las consultas ambulatorias 23% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, seg&uacute;n el 2&ordm; Informe Federal de Salud Mental que coordin&oacute; la Universidad Nacional de Lan&uacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Voy al baño, me lavo la cara y me miro al espejo, pero a veces me cuesta reconocerme en esos ojos que parecen estar siempre un poco empañados. Es la rutina de empezar el día a contracorriente, intentando alcanzar un ritmo que el resto del mundo ya ha pillado hace horas</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La &lsquo;vida en pausa&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Una vez que consigo salir de casa, empieza lo que yo llamo la &ldquo;vida en pausa&rdquo;. Es una sensaci&oacute;n rar&iacute;sima. Yo soy consciente de todo lo que pasa a mi alrededor: veo a la gente correr para tomar el autob&uacute;s, escucho las conversaciones en la calle, veo el movimiento de la tienda... pero no conecto. Siento que estoy en una burbuja donde el sonido llega amortiguado y nada me toca de verdad y eso me genera una impotencia incre&iacute;ble. Es como si yo estuviera quieta, en un punto muerto, mientras mi mundo sigue girando a toda velocidad. No soy capaz de procesar las cosas con la rapidez que se espera de m&iacute;.  
    </p><p class="article-text">
        A veces alguien me cuenta algo importante, algo que deber&iacute;a hacerme reaccionar, y yo me quedo ah&iacute;, procesando las palabras como si me estuvieran hablando en otro idioma. No es que no me importe, es que mi cerebro est&aacute; trabajando bajo el efecto de los ansiol&iacute;ticos y todo va m&aacute;s despacio. Esa falta de conexi&oacute;n me hace sentir muy sola, incluso cuando estoy rodeada de gente. Me pregunto si ellos notan que no estoy &ldquo;ah&iacute;&rdquo;, si se dan cuenta de que mi mirada est&aacute; perdida en alg&uacute;n punto entre lo que dicen y lo que yo soy capaz de entender. Es como vivir con un desfase constante entre la realidad y mi cabeza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces alguien me cuenta algo importante, algo que debería hacerme reaccionar, y yo me quedo ahí, procesando las palabras como si me estuvieran hablando en otro idioma. No es que no me importe, es que mi cerebro está trabajando bajo el efecto de los ansiolíticos y todo va más despacio. Esa falta de conexión me hace sentir muy sola, incluso cuando estoy rodeada de gente</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El precio de querer seguir </strong></h2><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; con una lesi&oacute;n en la espalda que, de la noche a la ma&ntilde;ana, paraliz&oacute; mi vida por completo durante meses. Estaba intentando lidiar con la frustraci&oacute;n de perder mi rutina cuando me tuvieron que operar de las muelas del juicio. Estaba en plena recuperaci&oacute;n f&iacute;sica cuando, a la semana, falleci&oacute; mi abuelo, y apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s se termin&oacute; mi relaci&oacute;n de pareja. Fue una avalancha de dolor f&iacute;sico, p&eacute;rdida y estr&eacute;s emocional en muy poco tiempo. Mi cuerpo y mi mente no pudieron soportar tanta presi&oacute;n de golpe; me hund&iacute; an&iacute;micamente, la ansiedad se dispar&oacute; y perd&iacute; por completo la capacidad de dormir. Por eso, a principios de enero de 2026, tuve que empezar esta medicaci&oacute;n: Zolpidem, Rivotril y Fluoxetina prescritas por un m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Aceptar que mi vida depend&iacute;a de unas pastillas fue uno de los tragos m&aacute;s amargos que he tenido que pasar. Al principio me negaba, pensaba que era una se&ntilde;al de debilidad o que me estaba convirtiendo en una especie de robot. Pero luego me par&eacute; a pensar con calma. Entend&iacute; que no quer&iacute;a estar medicada el resto de mi vida, pero que quer&iacute;a vivir el resto de mi vida y, si para eso ten&iacute;a que aceptar este proceso, lo iba a hacer. Fue una decisi&oacute;n de supervivencia. No me gusta tomarme todo esto, es que s&eacute; que, sin toda la medicaci&oacute;n, el pozo ser&iacute;a demasiado hondo como para salir sola. Y es una red de seguridad que sostiene a muchas m&aacute;s mujeres que a hombres: los datos reflejan que en Espa&ntilde;a el 10% de la poblaci&oacute;n sufre ansiedad, pero la incidencia en mujeres duplica a la de los hombres. Somos mayor&iacute;a las que libramos esta batalla.  
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Entendí que no quería estar medicada el resto de mi vida, pero que quería vivir el resto de mi vida y, si para eso tenía que aceptar este proceso, lo iba a hacer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el proceso es duro. Estar en este estado de &ldquo;pausa&rdquo; constante te quita muchas cosas. Hay d&iacute;as en los que me siento totalmente plana, como si mis emociones estuvieran atrapadas y yo hubiera dejado de poder sentirlas. No siento alegr&iacute;a, pero tampoco una tristeza insoportable... hasta que, de repente, todo explota. Puedo estar horas sin sentir absolutamente nada y, de la nada, empezar a llorar sin saber por qu&eacute; sin que haya pasado nada concreto. Es como si mi cuerpo necesitara soltar todas las emociones y sentimientos que la medicaci&oacute;n mantiene alejada de m&iacute; durante el d&iacute;a. Es un llanto que me deja agotada, sin fuerzas para nada, y que me recuerda que, aunque est&eacute; medicada, el dolor sigue presente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La lucha contra el silencio mental</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando por fin termina el d&iacute;a y llego a casa, aparece el miedo a la noche. La gente piensa que, con toda la medicaci&oacute;n que tomo, dormir es f&aacute;cil, pero para nada. Mi cabeza es mi peor enemiga cuando intento dormir. Empieza a darle vueltas a todo: a lo que hice mal, a lo que no hice, a lo que me da miedo del futuro... Es una lucha constante. Mi mente se resiste a apagarse, pelea contra el efecto de la pastilla como si le fuera la vida en ello y es una sensaci&oacute;n de angustia muy fuerte. Quiero dormir, necesito descansar, pero mis pensamientos son como un ruido de est&aacute;tica que no me deja en paz. Y parece que este ruido mental colectivo va en aumento, pues la demanda de antidepresivos en las farmacias, seg&uacute;n el Observatorio de Tendencias de Cofares, se ha disparado un 24% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Cada vez somos m&aacute;s las mentes que necesitan un freno de mano externo. 
    </p><p class="article-text">
        Al final la qu&iacute;mica siempre gana. Por mucho que mi ansiedad intente mantenerme despierta, llega un momento en que el hipn&oacute;tico hace su efecto. No es un sue&ntilde;o bonito ni natural. Es como si alguien me diera un golpe y me apagara al instante. Me rindo porque no me queda otra, porque mi cuerpo ya no puede m&aacute;s. Es una desconexi&oacute;n forzosa que me lleva a ese vac&iacute;o negro hasta la ma&ntilde;ana siguiente, cuando la alarma vuelve a sonar y el ciclo de pesadez y falta de fuerzas empieza otra vez desde cero.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El miedo a lo que vendr&aacute; despu&eacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        Vivir as&iacute; te hace plantearte muchas cosas sobre el futuro. Tengo miedos, demasiados. Me da miedo pensar que no voy a ser capaz de superar esto nunca, que esta versi&oacute;n de m&iacute;, a medias y medicada, es la que se va a quedar para siempre. Me aterra perderme los mejores a&ntilde;os de mi vida por estar en este estado de somnolencia constante y no saber qui&eacute;n soy yo realmente sin todos estos f&aacute;rmacos. A veces trato de recordar c&oacute;mo era antes de todo esto, pero me cuesta, como si esa versi&oacute;n de m&iacute; fuera un personaje de una pel&iacute;cula que vi hace mucho tiempo y no soy capaz de recordar con claridad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
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      <p class="quote-text">Tengo miedos, demasiados. Me da miedo pensar que no voy a ser capaz de superar esto nunca. Me aterra perderme los mejores años de mi vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n tengo el miedo contrario: el miedo a dejar las pastillas. &iquest;Y si las dejo y descubro que no puedo manejar la realidad? &iquest;Y si el abismo que me trajo hasta aqu&iacute; sigue igual de profundo y me caigo otra vez? Es un equilibrio muy precario. Por un lado, quiero mi libertad, pero, por otro, me da p&aacute;nico lo que pueda pasar si me quitan esta red de seguridad. Es una sensaci&oacute;n de dependencia que me hace sentir peque&ntilde;a, pero soy consciente de que todo esto es un proceso y que no puedo saltarme pasos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una carrera de fondo sin meta clara</strong></h2><p class="article-text">
        A pesar de todo lo malo, trato de ser positiva, aunque sea por puro agotamiento. S&eacute; que el hecho de estar escribiendo esto, de ser capaz de analizar c&oacute;mo me siento, ya es un paso. La medicaci&oacute;n me tiene en pausa, s&iacute;, pero esa pausa tambi&eacute;n me est&aacute; dando el tiempo necesario para recomponerme por dentro, aunque sea muy despacio. No es el camino que yo hubiera elegido, pero es el que me ha tocado para seguir adelante y tengo que respetarlo. No puedo pedirle a mi cuerpo que corra una marat&oacute;n cuando todav&iacute;a est&aacute; aprendiendo a caminar de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        A cualquiera que lea esto, le dir&iacute;a que no me juzgue por mi falta de energ&iacute;a o por mi mirada perdida. Tengo 22 a&ntilde;os y no es que no quiera esforzarme, es que estoy librando una batalla interna que consume todas mis reservas. La medicaci&oacute;n es mi armadura, pero es una armadura muy pesada que me cansa solo de llevarla puesta. Espero que alg&uacute;n d&iacute;a pueda quit&aacute;rmela y caminar ligera, pero mientras tanto, sigo aqu&iacute;, paso a paso, intentando que el motor no se pare del todo y esperando que, poco a poco, la luz de cada ma&ntilde;ana deje de pesar tanto y empiece a brillar de nuevo, pero esta vez de verdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariemma Catalá]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pastillas-realidad-dia-dia-medicacion-depresion_129_13499213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2026 11:34:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre pastillas y realidad: mi día a día con la medicación para la depresión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Salud Mental: ¿por qué se conmemora el 10 de octubre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-salud-mental-conmemora-10-octubre_1_13576309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfd83385-ab8b-41df-95a9-19a42063b6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x895y281.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Salud Mental: ¿por qué se conmemora el 10 de octubre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha destinada a visibilizar los problemas de salud mental, combatir el estigma y promover el acceso a una atención adecuada. En 2026, la campaña pone el foco en escuchar a quienes atravesaron estas experiencias y darles un lugar real en las decisiones sobre políticas y servicios.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>10 de octubre</strong> se conmemora el <strong>D&iacute;a Mundial de la Salud Mental</strong>, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia del bienestar psicol&oacute;gico, promover el acceso a los servicios de atenci&oacute;n y poner en discusi&oacute;n los prejuicios que todav&iacute;a rodean a los trastornos mentales.
    </p><p class="article-text">
        La jornada fue celebrada por primera vez en 1992, por iniciativa de la Federaci&oacute;n Mundial para la Salud Mental (WFMH). Su impulsor fue Richard Hunter, entonces vicesecretario general de la organizaci&oacute;n. Desde entonces, el 10 de octubre se transform&oacute; en una jornada internacional de sensibilizaci&oacute;n y promoci&oacute;n de la salud mental. 
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) acompa&ntilde;a la conmemoraci&oacute;n y se&ntilde;ala que su objetivo es aumentar la conciencia sobre los problemas de salud mental en todo el mundo y movilizar esfuerzos para apoyar a las personas que los atraviesan. 
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a Mundial de la Salud Mental 2026: escuchar a quienes tienen experiencia </h2><p class="article-text">
        El lema elegido para <strong>2026</strong> es <strong>&ldquo;Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta busca ir m&aacute;s all&aacute; de escuchar testimonios. La OMS plantea que las personas que atravesaron en primera persona un trastorno o una dificultad de salud mental poseen un conocimiento que debe ser considerado una forma de experiencia y que sus voces deber&iacute;an tener un papel concreto en el dise&ntilde;o de las pol&iacute;ticas, los servicios y las decisiones que afectan sus vidas. 
    </p><p class="article-text">
        La idea central es pasar de una participaci&oacute;n simb&oacute;lica a una participaci&oacute;n significativa: que quienes utilizan los servicios de salud mental puedan intervenir tambi&eacute;n en su planificaci&oacute;n, implementaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos recopilados por la OMS para su Atlas de Salud Mental 2024, solo el 45% de los pa&iacute;ses que respondieron a la encuesta inform&oacute; que colaboraba con personas con experiencia vivida y grupos de familiares o cuidadores en la planificaci&oacute;n, prestaci&oacute;n o seguimiento de servicios de salud mental. 
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de mil millones de personas viven con un trastorno mental</h2><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n del problema ayuda a entender por qu&eacute; la salud mental ocupa un lugar cada vez m&aacute;s importante dentro de las pol&iacute;ticas sanitarias.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos m&aacute;s recientes de la OMS, <strong>casi una de cada siete personas en el mundo ten&iacute;a un trastorno mental en 2021</strong>, lo que equivale a unos <strong>1.100 millones de personas</strong>. Entre los trastornos m&aacute;s frecuentes se encuentran los de ansiedad y los depresivos. 
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2025, la OMS advirti&oacute; adem&aacute;s que <strong>m&aacute;s de mil millones de personas viven con trastornos de salud mental</strong> y reclam&oacute; ampliar los servicios destinados a la prevenci&oacute;n, el tratamiento y el acompa&ntilde;amiento. 
    </p><p class="article-text">
        Los trastornos mentales pueden afectar la vida cotidiana, las relaciones familiares y sociales, el desempe&ntilde;o escolar o laboral y el bienestar general. Sin embargo, la OMS destaca que existen opciones eficaces de prevenci&oacute;n y tratamiento, mientras que una gran parte de las personas que necesitan atenci&oacute;n todav&iacute;a no consigue acceder a ella. 
    </p><h2 class="article-text">Ansiedad y depresi&oacute;n: dos de los problemas m&aacute;s frecuentes</h2><p class="article-text">
        Entre las afecciones m&aacute;s extendidas se encuentran los trastornos de ansiedad y la depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los trastornos de ansiedad son actualmente los trastornos mentales m&aacute;s comunes. La OMS estima que en 2023 afectaron a 470 millones de personas en todo el mundo. Pueden generar miedo y preocupaci&oacute;n intensos y persistentes, dificultades para concentrarse, alteraciones del sue&ntilde;o, irritabilidad, tensi&oacute;n y otros s&iacute;ntomas que interfieren con la vida cotidiana. 
    </p><p class="article-text">
        La depresi&oacute;n, por su parte, no debe confundirse con los cambios habituales de &aacute;nimo o con una tristeza pasajera. Puede implicar un estado de &aacute;nimo deprimido o p&eacute;rdida del inter&eacute;s y del placer durante per&iacute;odos prolongados, adem&aacute;s de otros s&iacute;ntomas que afectan el funcionamiento cotidiano. La OMS remarca que existen tratamientos eficaces para la depresi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Estos datos muestran que hablar de salud mental no significa referirse solamente a situaciones extremas. Tambi&eacute;n implica reconocer problemas frecuentes que pueden afectar a personas de distintas edades y condiciones sociales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Salud mental                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El estigma, una barrera que todav&iacute;a persiste</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales desaf&iacute;os contin&uacute;a siendo el estigma asociado a los trastornos mentales.
    </p><p class="article-text">
        Los prejuicios pueden llevar a que una persona oculte lo que le sucede, demore la b&uacute;squeda de ayuda o sea discriminada en &aacute;mbitos familiares, educativos, laborales o sociales.
    </p><p class="article-text">
        La OMS advierte que las personas con trastornos mentales pueden enfrentar estigmatizaci&oacute;n, discriminaci&oacute;n y violaciones de sus derechos humanos. Por eso, la concientizaci&oacute;n no consiste solamente en brindar informaci&oacute;n: tambi&eacute;n implica modificar la manera en que la sociedad habla y act&uacute;a frente a quienes atraviesan estas situaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hablar de salud mental de manera responsable puede ayudar a que pedir ayuda deje de ser visto como un signo de debilidad. La atenci&oacute;n psicol&oacute;gica o psiqui&aacute;trica, cuando es necesaria, forma parte del cuidado de la salud al igual que ocurre con otras enfermedades.
    </p><h2 class="article-text">De la instituci&oacute;n a la comunidad: otro de los desaf&iacute;os</h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de 2026 tambi&eacute;n pone el foco en la necesidad de avanzar hacia modelos de atenci&oacute;n comunitarios, centrados en la persona y basados en los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        La OMS se&ntilde;ala que aproximadamente solo el 9% de los pa&iacute;ses ha completado la transici&oacute;n desde modelos de atenci&oacute;n institucionalizada hacia modelos comunitarios. Al mismo tiempo, alrededor de la mitad se encuentra todav&iacute;a en las primeras etapas de ese proceso. 
    </p><p class="article-text">
        La desinstitucionalizaci&oacute;n no supone simplemente cerrar instituciones. Requiere desarrollar servicios de calidad, acompa&ntilde;amiento, vivienda, educaci&oacute;n, empleo y redes de apoyo que permitan a las personas vivir en sus comunidades con autonom&iacute;a y dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, escuchar a quienes atravesaron experiencias de institucionalizaci&oacute;n tambi&eacute;n es considerado fundamental para transformar los sistemas de atenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Salud mental: una cuesti&oacute;n de salud y tambi&eacute;n de derechos</h2><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, la discusi&oacute;n sobre salud mental dej&oacute; de estar limitada al campo estrictamente m&eacute;dico. Hoy tambi&eacute;n involucra cuestiones de <strong>derechos humanos, inclusi&oacute;n, autonom&iacute;a, acceso a la salud y participaci&oacute;n social</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La OMS sostiene que las personas tienen derecho a recibir una atenci&oacute;n de salud mental disponible, accesible, digna y de calidad, adem&aacute;s de poder vivir con libertad, independencia e integraci&oacute;n en su entorno social. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el D&iacute;a Mundial de la Salud Mental propone una mirada que va m&aacute;s all&aacute; del diagn&oacute;stico: invita a pensar qu&eacute; condiciones necesita una persona para desarrollar su vida, mantener sus v&iacute;nculos, estudiar, trabajar, participar de su comunidad y recibir apoyo cuando lo necesita.
    </p><h2 class="article-text">Una fecha para escuchar, pero tambi&eacute;n para actuar</h2><p class="article-text">
        El 10 de octubre no busca solamente instalar un tema durante un d&iacute;a. La intenci&oacute;n es abrir conversaciones que contin&uacute;en durante todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de 2026 propone justamente dar un paso m&aacute;s: <strong>no alcanza con pedirles a las personas que cuenten sus experiencias si despu&eacute;s sus opiniones no son tenidas en cuenta</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Escuchar de manera genuina implica incorporar esas experiencias al momento de dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, organizar servicios, combatir el estigma y evaluar qu&eacute; funciona y qu&eacute; debe cambiar.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el D&iacute;a Mundial de la Salud Mental recuerda que cuidar la salud mental no significa &uacute;nicamente atender los trastornos cuando aparecen. Tambi&eacute;n significa prevenir, acompa&ntilde;ar, garantizar derechos y construir comunidades en las que pedir ayuda sea posible sin miedo, verg&uuml;enza ni discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y este a&ntilde;o, el mensaje de la OMS es claro: las personas que atravesaron estas experiencias no deber&iacute;an ser solamente destinatarias de las decisiones. Sus voces tambi&eacute;n deben formar parte de ellas.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-salud-mental-conmemora-10-octubre_1_13576309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 03:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Salud Mental: ¿por qué se conmemora el 10 de octubre?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina registra un fuerte aumento en su tasa de suicidios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/argentina-registra-fuerte-aumento-tasa-suicidios_1_13505368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbf8599d-7464-4680-881e-9c43c177438d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina registra un fuerte aumento en su tasa de suicidios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un relevamiento de DW en español expone el fuerte incremento de los suicidios en el país desde la pandemia, con testimonios que ponen en primer plano la necesidad de hablar del tema y buscar ayuda a tiempo.</p></div><p class="article-text">
        La historia de <span class="highlight" style="--color:transparent;">Nicole Perilu, quien intent&oacute; suicidarse 25 veces, muestra el drama de los suicidios en el pa&iacute;s. </span>
    </p><p class="article-text">
        Argentina atraviesa un incremento sostenido en su tasa de suicidios desde la pandemia de COVID-19. Seg&uacute;n los datos m&aacute;s recientes, en 2025 el pa&iacute;s alcanz&oacute; 11,8 casos cada 100.000 habitantes, superando a Chile y ubic&aacute;ndose como el segundo pa&iacute;s de Sudam&eacute;rica con la tasa m&aacute;s alta, solo por detr&aacute;s de Uruguay. Especialistas en salud mental se&ntilde;alan que factores socioecon&oacute;micos, la falta de contenci&oacute;n emocional y la escasez de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de prevenci&oacute;n inciden directamente en este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esta joven argentina de 28 a&ntilde;os comenz&oacute; a pensar en la muerte de peque&ntilde;a cuando le hac&iacute;an bullying. A los 14 a&ntilde;os entr&oacute; en depresi&oacute;n y con el aislamiento de la pandemia empeor&oacute;. &ldquo;Es un sufrimiento inaguantable. Yo dec&iacute;a que era inhumano. As&iacute; que un d&iacute;a dije, 'Bueno, necesito ayuda'. Les cont&eacute; a mis pap&aacute;s lo que me estaba pasando y me llevaron a una psic&oacute;loga y de ah&iacute; empez&oacute; todo una odisea hasta llegar ac&aacute;&rdquo;, cuenta en un reportaje con DW en el consultorio de su antiguo psiquiatra a donde lleg&oacute; para contarle que acaba de casarse.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Pidan ayuda. No est&aacute;n solos. Solas. S&eacute; que es dif&iacute;cil, muy dif&iacute;cil, pero una vez que uno pide ayuda, las cosas mejoran&rdquo;, se&ntilde;ala la joven.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El impacto es particularmente fuerte entre los j&oacute;venes: los suicidios ya triplican a los homicidios y superaron a los accidentes viales como principal causa de muerte violenta en ese grupo etario, con mayor incidencia en varones. Frente a este panorama, distintas organizaciones y organismos provinciales desarrollan iniciativas de prevenci&oacute;n, desde l&iacute;neas telef&oacute;nicas de atenci&oacute;n las 24 horas hasta programas de di&aacute;logo en escuelas secundarias, que ya alcanzaron a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el Gobierno de Javier Milei impulsa un proyecto de ley de salud mental que facilitar&iacute;a las internaciones involuntarias y la creaci&oacute;n de hospitales psiqui&aacute;tricos, una iniciativa que genera debate en medio de las dudas por la reducci&oacute;n del presupuesto destinado al &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        El informe de DW en espa&ntilde;ol recorre estas cifras a trav&eacute;s de testimonios de quienes atravesaron esta problem&aacute;tica y de profesionales y funcionarios que trabajan en su abordaje, poniendo el foco en la importancia de hablar del tema y de pedir ayuda a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Si vos o alguien que conoc&eacute;s est&aacute; pasando por una situaci&oacute;n as&iacute; te pod&eacute;s comunicar a la L&iacute;nea de prevenci&oacute;n del suicidio:&nbsp;135, o las lineas gratuitas (011)5275-1135&nbsp;o&nbsp;0800 345 1435&nbsp;desde todo el pa&iacute;s</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/argentina-registra-fuerte-aumento-tasa-suicidios_1_13505368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 13:47:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argentina registra un fuerte aumento en su tasa de suicidios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[DW,Suicidio,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Pastor, psicóloga, sobre las rutinas diarias que alivian el estrés: “Hay pequeños hábitos que pueden ayudar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/maria-pastor-psicologa-rutinas-diarias-alivian-estres-hay-pequenos-habitos-ayudar-xp_1_13502015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ec03bbd-c475-4c55-bfe4-f81e6e8b56b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150907.jpg" width="3341" height="1879" alt="María Pastor, psicóloga, sobre las rutinas diarias que alivian el estrés: “Hay pequeños hábitos que pueden ayudar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Combatir el estrés no pasa por convertirnos en unos atletas profesionales o unos expertos de la respiración y de la meditación, ni requiere una transformación radical de la rutina.</p></div><p class="article-text">
        El estr&eacute;s surge cuando percibimos un alto nivel de amenaza, desaf&iacute;o o riesgo sin recursos o apoyo suficientes. Este t&eacute;rmino describe la respuesta de nuestro cuerpo ante una amenaza. Se manifiesta en cualquier momento de nuestra jornada: agendas apretadas, notificaciones constantes y la presi&oacute;n por estar siempre al d&iacute;a. Si bien se trata de exigencias comunes, pueden ser dif&iacute;ciles de manejar cuando el estr&eacute;s se acumula sin tiempo ni espacio para recuperarnos.
    </p><p class="article-text">
        El 59% de los habitantes asegur&oacute; sufrir problemas de estr&eacute;s y un 23% de ansiedad, especialmente entre los m&aacute;s j&oacute;venes (entre 18 y 24 a&ntilde;os), seg&uacute;n datos del <a href="https://consaludmental.org/centro-documentacion/estudio-internacional-salud-mental-axa-2025/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> internacional de Salud Mental del Grupo AXA. Sin v&iacute;as de escape regulares, el estr&eacute;s puede afectar tanto nuestro bienestar emocional como f&iacute;sico. Adem&aacute;s, las agendas apretadas y las prioridades contrapuestas dejan muchas veces poco margen para grandes cambios en el estilo de vida. 
    </p><p class="article-text">
        Pero combatir el estr&eacute;s no pasa por convertirnos en unos atletas profesionales o unos expertos de la respiraci&oacute;n y de la meditaci&oacute;n, ni requiere una transformaci&oacute;n radical de la rutina. Muchas veces, lograr reducir el estr&eacute;s pasa por introducir peque&ntilde;os ajustes estructurales que nos permiten reconectar con nuestras necesidades y poner l&iacute;mites a los est&iacute;mulos diarios. Nuestro bienestar no mejora por hacer grandes cambios en un solo d&iacute;a, sino por mantener peque&ntilde;os h&aacute;bitos de forma constante.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; radica la importancia de un h&aacute;bito: llegar a automatizarlo de manera que se convierta en algo m&aacute;s que una simple intenci&oacute;n o algo espor&aacute;dico. Para Mar&iacute;a Pastor, directora del <a href="https://centromaspsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro M&aacute;s Psicolog&iacute;a</a>, &ldquo;no basta con querer hacer algo saludable, sino que necesitamos repetirlo hasta que forme parte de nuestra rutina&rdquo;, de ah&iacute; que los h&aacute;bitos sean fundamentales para mantener en el tiempo conductas que favorecen nuestra salud. 
    </p><h2 class="article-text">Peque&ntilde;os h&aacute;bitos, grandes cambios</h2><p class="article-text">
        Cuando el estr&eacute;s aumenta, incluso un peque&ntilde;o cambio puede ayudarnos a sentirnos mejor. Algo tan sencillo como dar un paseo a paso r&aacute;pido puede echarnos una mano para despejar la mente. Salir a la calle y observar nuestro entorno puede ser revitalizante. Invitar a un amigo o familiar para que nos acompa&ntilde;e tambi&eacute;n puede motivarnos. Lo importante es encontrar algo que nos resulte factible y que nos haga sentir bien. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos referimos solo a hacer ejercicio o practicar respiraci&oacute;n; hay muchos peque&ntilde;os h&aacute;bitos cotidianos que pueden ayudarnos a regular el estr&eacute;s, recuperar energ&iacute;a y cuidar nuestro bienestar&rdquo;, reconoce Pastor. La psic&oacute;loga recomienda incorporar pr&aacute;cticas como &ldquo;hacer peque&ntilde;os descansos durante el d&iacute;a, especialmente cuando llevamos mucho tiempo concentrados en una tarea; caminar y aprovechar esos momentos para salir al exterior y cambiar de ambiente; entrar en contacto con la naturaleza, aunque solo sea sent&aacute;ndonos en un parque o escuchar los sonidos naturales&rdquo;, afirma Pastor.
    </p><p class="article-text">
        Aunque solemos pensar que las pausas son improductivas, en realidad pueden ayudar a reducir la fatiga y prevenir el agotamiento. Las micropausas pueden durar desde 30 segundos hasta unos minutos: ponerse de pie, estirarse, salir al aire libre o descansar la vista de la pantalla le da al sistema nervioso la oportunidad de recuperarse. &ldquo;Las <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0272460" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> muestran que las pausas breves durante la jornada pueden ayudar a reducir la fatiga y favorecer la recuperaci&oacute;n&rdquo;, afirma Pastor.
    </p><p class="article-text">
        Otras actividades que tambi&eacute;n pueden ayudarnos son, seg&uacute;n la experta, aquellas que disfrutamos haci&eacute;ndolas, como leer, escuchar m&uacute;sica o practicar un hobby. Es importante &ldquo;crear momentos de desconexi&oacute;n real del trabajo, las pantallas o las obligaciones y practicar una breve reflexi&oacute;n diaria, dedicando unos minutos a revisar c&oacute;mo ha ido el d&iacute;a y qu&eacute; necesitamos&rdquo;, afirma Pastor.
    </p><p class="article-text">
        Someternos a un &ldquo;peque&ntilde;o chequeo emocional (&lsquo;&iquest;C&oacute;mo estoy?, &iquest;qu&eacute; estoy sintiendo?, &iquest;qu&eacute; necesito?&rsquo;) nos ayuda a detectar nuestro estado antes de que el malestar se acumule&rdquo;, reconoce Pastor, que admite que a todo eso deben sumarse momentos de cuidado corporal, como un ba&ntilde;o, unos estiramientos o un automasaje, as&iacute; como cuidar de nuestras relaciones, &ldquo;buscando momentos de conexi&oacute;n con las personas con las que nos sentimos bien&rdquo;, afirma Pastor.
    </p><p class="article-text">
        No todo el mundo necesitar&aacute; los mismos h&aacute;bitos para sentirse mejor. &ldquo;Lo que a una persona le ayuda a relajarse puede no tener el mismo efecto en otra; por tanto, m&aacute;s que buscar la t&eacute;cnica perfecta, conviene preguntarse qu&eacute; peque&ntilde;as cosas nos ayudan realmente a sentirnos mejor y cu&aacute;les podemos incorporar de forma natural al d&iacute;a&rdquo;, afirma Pastor. 
    </p><h2 class="article-text">Mantener estos h&aacute;bitos a lo largo del tiempo</h2><p class="article-text">
        Es clave conseguir integrar estos h&aacute;bitos en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, huyendo de obligaciones que no har&aacute;n m&aacute;s que hacernos fracasar en nuestro intento de mantenerlos en el tiempo. Porque lo m&aacute;s probable es que la motivaci&oacute;n de los primeros d&iacute;as acabe en nada, de manera que caigamos en el abandono a lo largo del tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos depender solo de las ganas o de la <a href="https://www.eldiario.es/era/psicologo-explica-romper-bucle-habitos-queremos-abandonar-fuerza-voluntad-no-basta-xp_1_13492453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f</a>uerza de voluntad para que un h&aacute;bito se mantenga: la clave est&aacute; en hacer que ese comportamiento resulte f&aacute;cil de incorporar a la vida cotidiana. Podemos hacer el chequeo emocional mientras desayunamos o caminar despu&eacute;s de comer&rdquo;, afirma Pastor. 
    </p><p class="article-text">
        Esto nos permite incorporar el h&aacute;bito a una rutina que ya tenemos incorporada en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Si queremos empezar a hacer unos minutos de estiramientos, podemos hacerlo justo despu&eacute;s de lavarnos los dientes o al terminar el caf&eacute;: una conducta que ya forma parte de nuestra rutina se convierte en la se&ntilde;al que nos recuerda la nueva&rdquo;, aconseja Pastor. 
    </p><p class="article-text">
        Otro consejo que da Pastor para que los h&aacute;bitos no caigan en el olvido es empezar haciendo peque&ntilde;os pasos, que puedan seguirse f&aacute;cilmente. Gestionar el estr&eacute;s no consiste en eliminarlo por completo, sino en desarrollar la capacidad de recuperarse m&aacute;s r&aacute;pidamente y responder con mayor calma cuando surge. Al principio, los peque&ntilde;os h&aacute;bitos pueden parecer sutiles, pero practicados con regularidad, sus efectos se acumulan.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la clave para que el h&aacute;bito se mantenga a largo plazo es, seg&uacute;n Pastor, &ldquo;hacerlo peque&ntilde;o, unirlo a algo que ya hacemos y repetirlo con frecuencia&rdquo;. Para la psic&oacute;loga, es importante recordar que, si en alg&uacute;n momento no se hace, no significa que hayamos fracasado, sino que podemos retomarlo. &ldquo;Los h&aacute;bitos se construyen con repetici&oacute;n, no con perfecci&oacute;n&rdquo;, concluye Pastor. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/maria-pastor-psicologa-rutinas-diarias-alivian-estres-hay-pequenos-habitos-ayudar-xp_1_13502015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 09:40:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Pastor, psicóloga, sobre las rutinas diarias que alivian el estrés: “Hay pequeños hábitos que pueden ayudar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[estrés,Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué tienen en común los países que sí lograron reducir el suicidio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/comun-paises-si-han-logrado-reducir-suicidio_1_13501674.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b88bccfe-db28-49bd-929f-42bde7ba0801_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x750y473.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué tienen en común los países que sí lograron reducir el suicidio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Países como Noruega, Finlandia, Dinamarca y Alemania consiguieron disminuir las tasas de suicidio en las últimas décadas; sus planes se caracterizan por ser a largo plazo, con objetivos realistas y estructuras de gobernanza capaces de sostener las intervenciones.

</p><p class="subtitle">“Me salvaste la vida, te hago matambre a la pizza”: los vecinos de Zárate que evitan suicidios en el puente Brazo Largo
</p></div><p class="article-text">
        La adopci&oacute;n de estrategias nacionales de prevenci&oacute;n del suicidio se convirti&oacute; en una prioridad internacional, impulsada por el reconocimiento del&nbsp;suicidio&nbsp;como un problema de salud p&uacute;blica global y por la evidencia que demuestra que las intervenciones aisladas no son suficientes para revertir&nbsp;<a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/suicide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las tendencias de mortalidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aunque m&aacute;s de 40 pa&iacute;ses implementaron iniciativas nacionales, los resultados&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1027/0227-5910/a000948" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son marcadamente desiguales</a>. Mientras pa&iacute;ses como Finlandia, Noruega o Dinamarca mostraron avances importantes,&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1017/S2045796019000659" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros contextos</a>&nbsp;con planes igualmente ambiciosos observaron un impacto limitado o inconsistente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque más de 40 países implementaron iniciativas nacionales, los resultados son marcadamente desiguales

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta heterogeneidad obliga a analizar no solo el contenido t&eacute;cnico de las estrategias, sino los procesos que determinan su aplicabilidad, coherencia, sostenibilidad y capacidad de adaptaci&oacute;n a contextos socioculturales diversos.
    </p><h2 class="article-text">Los elementos que explican la eficacia</h2><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses que lograron mayores avances tienen en com&uacute;n algo fundamental:&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1027/0227-5910/a000902" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuentan con estrategias</a>&nbsp;que act&uacute;an a varios niveles y que combinan intervenciones universales, selectivas e indicadas, junto con acciones de postvenci&oacute;n tras intentos y muertes por suicidio, dentro de un marco de coordinaci&oacute;n y gesti&oacute;n coherente.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas m&aacute;s s&oacute;lidas incluyen sistemas de vigilancia epidemiol&oacute;gica capaces de integrar informaci&oacute;n procedente de m&uacute;ltiples fuentes, la restricci&oacute;n del acceso a medios letales y campa&ntilde;as de comunicaci&oacute;n que abordan expl&iacute;citamente el estigma, utilizando enfoques culturalmente adecuados.
    </p><p class="article-text">
        Estas acciones&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12888-019-2147-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no act&uacute;an de manera aislada</a>, sino que operan sobre determinantes amplios y modifican actitudes de la poblaci&oacute;n, al tiempo que reducen las barreras estructurales para la b&uacute;squeda de ayuda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las estrategias más efectivas priorizaron intervenciones dirigidas a grupos específicos –adolescentes, migrantes, minorías étnicas, personas mayores aisladas, comunidades LGBTQ+ o población penitenciaria
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las estrategias m&aacute;s efectivas priorizaron intervenciones dirigidas a grupos espec&iacute;ficos &ndash;adolescentes, migrantes, minor&iacute;as &eacute;tnicas, personas mayores aisladas, comunidades LGBTQ+ o poblaci&oacute;n penitenciaria&ndash; mediante modelos comunitarios, redes de apoyo y programas adaptados cultural y ling&uuml;&iacute;sticamente.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia muestra que la sensibilidad cultural y la adecuaci&oacute;n contextual no son elementos accesorios,&nbsp;<a href="https://www.who.int/publications/i/item/9789241564779" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino determinantes de la eficacia</a>, especialmente en poblaciones&nbsp;<a href="https://www.psicothema.com/pi?pii=4754" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hist&oacute;ricamente excluidas de los sistemas o circuitos de ayuda</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las acciones dirigidas a personas con riesgo elevado o con intentos previos constituyen un punto cr&iacute;tico. Los&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1002/wps.21284" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a>&nbsp;coinciden en que el seguimiento intensivo tras un intento de suicidio y la incorporaci&oacute;n de protocolos estructurados en atenci&oacute;n primaria son dos de los mecanismos de mayor impacto. Asimismo, la formaci&oacute;n de&nbsp;<em>gatekeepers</em>&nbsp;&ndash;personas clave capaces de identificar se&ntilde;ales tempranas de riesgo y activar los recursos asistenciales adecuados&ndash; en entornos educativos, comunitarios y sanitarios&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1007/978-3-030-41319-4_71-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">facilita la detecci&oacute;n precoz</a>&nbsp;y la activaci&oacute;n de circuitos asistenciales eficaces.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis comparado&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1186/s12888-019-2147-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia</a>&nbsp;que la mera existencia de un plan nacional, incluso cuando est&aacute; basado en recomendaciones internacionales, no garantiza resultados. La diferencia entre estrategias efectivas y estrategias nominales radica en la forma de ponerlas en marcha.
    </p><h2 class="article-text">La clave est&aacute; en una buena coordinaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La coordinaci&oacute;n de varios sectores es especialmente determinante: all&iacute; donde salud, educaci&oacute;n, servicios sociales, justicia y medios operan de manera aislada, las intervenciones pierden coherencia y capacidad de impacto. Por el contrario, los pa&iacute;ses que avanzaron &ndash;como Noruega o Alemania&ndash; desarrollaron estructuras estables de gobernanza, con responsabilidades bien definidas, mecanismos de coordinaci&oacute;n y sistemas de seguimiento integrados.
    </p><p class="article-text">
        La disponibilidad de recursos humanos y financieros es otra variable cr&iacute;tica. Pa&iacute;ses como&nbsp;<a href="https://www.mhinnovation.net/resources/indias-national-suicide-prevention-strategy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India</a>, que aprob&oacute; hace pocos a&ntilde;os su estrategia nacional, debieron reorientar su plan hacia un modelo de salud mental comunitaria debido a la escasez estructural de profesionales especializados. Este tipo de adaptaci&oacute;n, lejos de debilitar la estrategia, la hace m&aacute;s realista y sostenible en contextos de recursos limitados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La obtención de datos fiables permite evaluar con precisión el impacto de las intervenciones y orientar decisiones de política pública</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A ello se suma la importancia de los sistemas de vigilancia. La obtenci&oacute;n de datos fiables &ndash;que pueden incluir certificaci&oacute;n forense rigurosa; registros multiagencia, es decir, sistemas en los que varias instituciones u organismos comparten y cruzan informaci&oacute;n sobre un mismo problema, o autopsias psicol&oacute;gicas&ndash; permite evaluar con precisi&oacute;n el impacto de las intervenciones y orientar decisiones de pol&iacute;tica p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Las desigualdades territoriales, la fragmentaci&oacute;n institucional y el estigma cultural siguen actuando como barreras transversales. En&nbsp;<a href="https://pub.norden.org/temanord2024-509/appendix-6-resources-for-suicide-prevention-in-greenland.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Groenlandia</a>, por ejemplo, la estrategia nacional situ&oacute; la equidad territorial como eje central, reconociendo las distancias geogr&aacute;ficas como una barrera estructural para el acceso a la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.canada.ca/en/public-health/services/publications/diseases-conditions/national-suicide-prevention-action-plan-2024-2027.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canad&aacute;</a>, con su Plan Nacional de Acci&oacute;n 2024&ndash;2027, explicit&oacute; por primera vez mecanismos formales de colaboraci&oacute;n multisectorial para corregir d&eacute;ficits de coordinaci&oacute;n acumulados durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estas experiencias muestran que las barreras no se superan &uacute;nicamente con prescripciones t&eacute;cnicas: requieren transformaciones estructurales.
    </p><h2 class="article-text">Lo fundamental: c&oacute;mo medir el impacto real</h2><p class="article-text">
        Uno de los desaf&iacute;os m&aacute;s persistentes en la prevenci&oacute;n del suicidio es la dificultad para atribuir descensos de la mortalidad directamente a la implementaci&oacute;n de estrategias nacionales.&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1002/wps.21284" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La conducta suicida est&aacute; influida por muchos factores</a>&nbsp;&ndash;cambios sociales, fluctuaciones econ&oacute;micas, reformas sanitarias, din&aacute;micas culturales o variaciones en la disponibilidad de recursos&ndash;, lo que complica el aislamiento del efecto espec&iacute;fico de un plan [nacional].
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por ello, los planes m&aacute;s maduros, como los de Suecia, Noruega, Finlandia y Australia, incorporaron&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1027/0227-5910/a000587" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistemas de evaluaci&oacute;n continua</a>&nbsp;que permiten monitorear cambios antes de que se observen variaciones en la mortalidad. Estos sistemas incluyen indicadores intermedios como tiempos de acceso a servicios, continuidad asistencial, registro de intentos y medidas poblacionales de estigma. Este enfoque reconoce que la reducci&oacute;n de muertes es un objetivo a largo plazo, y que los indicadores de proceso permiten detectar si la estrategia est&aacute; modificando los factores que, previsiblemente, acabar&aacute;n influyendo en la mortalidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No existe un modelo único, pero sí un conjunto de fundamentos que comparten las estrategias más robustas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La capacidad de un pa&iacute;s para revisar, ajustar y corregir su estrategia a partir de estos datos constituye un elemento central de efectividad. De hecho, las estrategias m&aacute;s exitosas no son las que acumulan m&aacute;s acciones, sino aquellas que establecen mecanismos expl&iacute;citos de aprendizaje, retroalimentaci&oacute;n y mejora continua, integrando datos procedentes de vigilancia epidemiol&oacute;gica, evaluaciones externas y an&aacute;lisis de desempe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        No existe un modelo &uacute;nico, pero s&iacute; un conjunto de fundamentos que comparten las estrategias m&aacute;s robustas.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a experiencias con resultados positivos, destacan los casos de Noruega, que logr&oacute; reducciones significativas mediante estrategias sostenidas desde 1995; Finlandia y Dinamarca, que combinaron restricciones de medios letales con expansi&oacute;n de servicios; Alemania, cuyo&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17786879/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa NAAD</a>&nbsp;permiti&oacute; reducir un 24&nbsp;% los actos suicidas, y Pa&iacute;ses Bajos, que implement&oacute; el modelo&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/figure/The-7-SUPRANET-communities-Colouring-represents-the-population-density-of-the-region_fig1_315770126" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SUPRANET Community</a>, articulando gobernanza local y coordinaci&oacute;n multisectorial.
    </p><p class="article-text">
        Estas experiencias evidencian que la reducci&oacute;n de la mortalidad depende de planes a largo plazo, con objetivos realistas y estructuras de gobernanza capaces de sostener las intervenciones.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estos elementos se integran &ndash;calidad del dise&ntilde;o, coherencia en la implementaci&oacute;n, gobernanza estable y evaluaci&oacute;n continua&ndash;, la reducci&oacute;n del suicidio se convierte en una posibilidad concreta. En un fen&oacute;meno tan complejo, la consistencia estrat&eacute;gica y la planificaci&oacute;n basada en datos son tan esenciales como las intervenciones espec&iacute;ficas orientadas al riesgo.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia internacional deja, por tanto, una lecci&oacute;n clara: prevenir el suicidio no consiste simplemente en acumular intervenciones. Requiere construir sistemas capaces de coordinarlas, sostenerlas, evaluarlas y adaptarlas en el tiempo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="https://counter.theconversation.com/content/269682/count.gif?distributor=republish-lightbox-basic" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />
    </figure><p class="article-text">
        <em>Elizabeth Su&aacute;rez Soto es doctora en Psicolog&iacute;a y Psic&oacute;loga Cl&iacute;nica Infanto Juvenil de la Universidad Internacional de Valencia</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en </strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>The Conversation</strong></em></a><em><strong>. Puedes leerlo </strong></em><a href="https://theconversation.com/que-tienen-en-comun-los-paises-que-si-han-logrado-reducir-el-suicidio-269682" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Suárez Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/comun-paises-si-han-logrado-reducir-suicidio_1_13501674.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 17:18:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué tienen en común los países que sí lograron reducir el suicidio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suicidio,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El endeudamiento en las familias: "Mi hija tuvo dos intentos de suicidio por muchos hostigamientos de los prestamistas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/endeudamiento-familias-hija-tuvo-intentos-suicidio-hostigamientos-prestamistas_1_13498891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/856ae244-4a6e-403e-b86d-69f7a6d4fe80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x832y358.jpg" width="1200" height="675" alt="El endeudamiento en las familias: &quot;Mi hija tuvo dos intentos de suicidio por muchos hostigamientos de los prestamistas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una jubilada de José C. Paz cuenta que su hija, madre a su vez de cinco chicos, tomó créditos con usureros del barrio para sostener su local de ropa y bijouterie, pero no pudo devolverlos y se le dispararon las deudas por tasas de 100% mensual. Amenazada, vendió casi todas sus pertenencias y ahora organiza una colecta.</p><p class="subtitle">Endeudamiento en barrios populares: toman préstamos para sobrevivir y terminan entregando sus casas al narco
</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Mi hija tuvo dos intentos de suicidio.</strong> Ten&iacute;a un local donde vend&iacute;a ropa y zapatillas usadas y nuevas, bijouterie, y se endeud&oacute; tanto, tanto, pidiendo pr&eacute;stamos ac&aacute;, all&aacute;, en todos lados, que lleg&oacute; un momento que no pudo pagarlos m&aacute;s. Y sufr&iacute;a muchos hostigamientos de parte de los prestamistas&rdquo;, le cuenta a elDiarioAR Graciela Oviedo, jubilada de Jos&eacute; C. Paz, quien sali&oacute; a difundir la situaci&oacute;n de su hija y organiz&oacute; una colecta para ayudarla.
    </p><p class="article-text">
        Gimena tiene 35 a&ntilde;os y cinco hijos, de 18, 17, 13, 11 y cuatro a&ntilde;os. Trabajadora de la econom&iacute;a informal, <strong>nunca accedi&oacute; al cr&eacute;dito bancario ni tampoco al de billeteras virtuales sino que recurri&oacute;, como siempre ha ocurrido en los barrios populares, a los prestamistas de la zona. </strong>No son narcos, aclara su madre, que ahora ha lanzado una colecta urgente para juntar $2,5 millones, la mitad de lo que debe su hija, con la idea de &ldquo;parar la bronca&rdquo; de los acreedores y que despu&eacute;s consiga alg&uacute;n trabajo para abonar el resto. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La colecta por Gimena.                             </span>
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        &ldquo;Vendi&oacute; todas sus cosas para pagar, se qued&oacute; sin nada y a&uacute;n as&iacute; no termin&oacute; de pagar sus cosas&rdquo;, relata Graciela quien hace a&ntilde;os ya le hab&iacute;a dado a su hija una pieza al fondo de su terreno para vivir. &ldquo;Le quedaron dos camas y un par de colchones. Se qued&oacute; sin chapas ni muebles. Le qued&oacute; la pieza vac&iacute;a. Vendi&oacute; heladera, cocina, cama, sommier. <strong>Se estaba terminando su pieza y vendi&oacute; chapas, ventanas, puertas. Y a&uacute;n as&iacute; siguen las deudas.</strong> O pag&aacute;s o pag&aacute;s, te dicen. Le piden si tiene cosas valiosas como televisores o heladeras, pero ya no tiene nada, vendi&oacute; todo para darles.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Es otra historia del drama de los endeudados, cuya morosidad bate r&eacute;cord en dos d&eacute;cada y a nivel latinoamericano. Para sostener su emprendimiento laboral, Gimena tomaba cr&eacute;ditos de $20.000 que hab&iacute;a que devolver al d&iacute;a siguiente, o de $400.000 que deb&iacute;a devolver a lo largo de un mes hasta completar el doble, $800.000, con pagos diarios. Si se atrasaba un d&iacute;a, le impon&iacute;an un recargo de $10.000 o $15.000. Otros le prestaban $550.000 y deb&iacute;a retornarlo en dos cuotas quincenales de $550.000 cada una. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Gimena se repite en la mayor parte de los hogares en la era Milei. Un informe del Instituto de Estad&iacute;sticas y Tendencias Sociales y Econ&oacute;micas (IETSE), difundido a fines de agosto, <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/informe-revela-92-hogares-argentinos-deudas-crece-morosidad_1_13459750.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revel&oacute; que el 92,3% de los hogares argentinos registra alg&uacute;n tipo de deuda, </a>mientras que casi nueve de cada diez obligaciones relevadas se encuentran impagas o en situaci&oacute;n de incumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ella se sinti&oacute; muy acorralada. Intent&oacute; suicidarse dos veces. La est&aacute; pasando muy mal&rdquo;, lamenta Graciela. &ldquo;La primera vez estuvo internada una semana en Salud Mental, fue mejorando, pero las deudas quedaron y la est&aacute;n hostigando continuamente y tiene que pagar poque dej&oacute; muchas deudas, con el alquiler del local, que debi&oacute; dejar hace uno o dos meses, y con los prestamos que pidi&oacute; a cada uno,  sacaba plata pagar a otro, y al otro y al otro, y as&iacute; fue vendiendo sus cosas para pagar a otro y se qued&oacute; sin nada. Ahora se quiso tirar bajo el tren y no lo logr&oacute;. <strong>En Salud Mental le dijeron si la vuelven a llevar, la internan por tres o seis meses. Pero los hijos la necesitan y y est&aacute;n mal ellos tambi&eacute;n.</strong>&rdquo;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &ldquo;Necesitamos juntar lo antes posible. Anoche mismo la estuvieron hostigando, que quer&iacute;an la plata ya, ya, amenaz&aacute;ndola y eso lo hace peor&rdquo;, cuenta la jubilada. &ldquo;Yo le digo: 'No contestes los mensajes, no recibas los mensajes, no los leas', porque eso la pone peor. Son muy amenazantes los usureros estos, los prestamistas del barrio. A uno lo conocemos, a los otros dos no, ni siquiera sabemos qui&eacute;nes son. Te dicen: &rdquo;Vamos a mandar gente a tu casa', 'con esta gente no se jode'.&ldquo; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo s&eacute; que todo est&aacute; mal, yo mucha ayuda no le puedo dar&rdquo;, lamenta. &ldquo;Pido ayuda por mi hija y por mis nietos, que est&aacute;n sin nada. Que se haga viral porque ella necesita mucha ayuda&rdquo;, cuenta quien Graciela quien organiz&oacute; una colecta (ver flyer). Pero su hija adem&aacute;s est&aacute; buscando trabajo para completar de pagar los $5 millones que debe y salir adelante con su familia y su vida. 
    </p><p class="article-text">
        AR
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/endeudamiento-familias-hija-tuvo-intentos-suicidio-hostigamientos-prestamistas_1_13498891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 21:14:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El endeudamiento en las familias: "Mi hija tuvo dos intentos de suicidio por muchos hostigamientos de los prestamistas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Endeudamiento,Suicidio,Crisis,préstamos,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Aizpun, psicóloga: “La soledad elegida no es un lujo ni un capricho, es casi una necesidad de higiene mental”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ana-aizpun-psicologa-soledad-elegida-no-lujo-capricho-necesidad-higiene-mental-xp_1_13486194.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65f691db-4163-4c07-b80d-290390b652a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x882y462.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Aizpun, psicóloga: “La soledad elegida no es un lujo ni un capricho, es casi una necesidad de higiene mental”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desear tiempo a solas es normal y saludable: muchas personas lo necesitan para recargar energías, reflexionar y sentirse bien consigo mismas.</p></div><p class="article-text">
        Planear una cosa tras otra, llamar a alguien para encontrarse, organizar y llenar de actividades los fines de semana, incluso sentir una leve ansiedad en cuanto no tenemos nada que hacer ni ad&oacute;nde ir. Muchas veces nos encontramos buscando hacer cualquier cosa, menos estar solos. Estar ocupado y con gente es una insignia para muchas personas; ser productivo es parte de su personalidad. Pero, para otras muchas, tener unos minutos de soledad es una necesidad. Ante la sobrecarga de actividades y la sobreestimulaci&oacute;n est&aacute; la opci&oacute;n de estar solo, algo que a la mayor&iacute;a no nos ense&ntilde;aron, pero que muchas personas s&iacute; anhelan.
    </p><h2 class="article-text">La importancia de aprender a estar a solas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La soledad elegida no es un lujo ni un capricho: es casi una necesidad de higiene mental, entendiendo como soledad la capacidad de estar a solas con uno mismo sin estimulaci&oacute;n&rdquo;, afirma <a href="https://aizpunpsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Aizpun</a>, psic&oacute;loga, que destaca que es importante hacer una distinci&oacute;n entre la soledad elegida y la no deseada. 
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, hay personas a las que les gusta tener un tiempo para estar solas, incluso les encanta. Lo aprecian porque les ofrece la oportunidad de recargar energ&iacute;as despu&eacute;s de estar un tiempo rodeadas de gente. A otras, les brinda la libertad de explorar sus intereses sin distracciones. Disfrutar de tiempo a solas puede ser adem&aacute;s una forma valiosa de conectar con uno mismo y cuidar nuestro bienestar. 
    </p><p class="article-text">
        Para algunas personas es importante &ldquo;poder estar a solas con sus propios pensamientos, sin consumir nada que provenga del pensamiento de otro. Ni series, ni m&uacute;sica, ni p&oacute;dcast, ni el celular de fondo. Solo estar&rdquo;, afirma Aizpun. Es completamente normal disfrutar de la soledad. Preferirla no significa que haya algo malo; de hecho, pasar tiempo a solas tiene muchos beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Como explica la especialista, &ldquo;estos ratos, aunque sean breves, cumplen una funci&oacute;n muy concreta: nos ayudan a procesar emociones complejas, mejoran la resiliencia (nuestra capacidad para afrontar las dificultades) y son la base de cualquier proceso creativo m&iacute;nimamente profundo&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Para Aizpun, &ldquo;sin estos espacios de silencio es muy dif&iacute;cil tener claridad sobre lo que uno realmente siente, piensa o necesita. Y, cuando esos momentos desaparecen, lo que veo con frecuencia es un terreno mucho m&aacute;s f&eacute;rtil para la ansiedad, la baja tolerancia a la frustraci&oacute;n y la dependencia emocional&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando estar a solas sienta bien</h2><p class="article-text">
        La soledad elegida y disfrutar de ella es algo m&aacute;s que una cuesti&oacute;n de personalidad. &ldquo;Se trata de una capacidad que, si no se ejercita, se atrofia&rdquo;, afirma Aizpun. Por tanto, no es una cuesti&oacute;n exclusiva de introversi&oacute;n o extroversi&oacute;n, es una realidad m&aacute;s compleja. &ldquo;Hay personas que desear&iacute;an tener m&aacute;s momentos de tranquilidad, de silencio y reflexi&oacute;n, pero por su momento vital o entorno, a veces no lo encuentran&rdquo;, explica Aizpun.
    </p><p class="article-text">
        Al tomarnos un breve descanso a solas, nuestro sistema nervioso, mente y cuerpo, pueden relajarse. La lista de beneficios que obtenemos al elegir pasar tiempo a solas es larga: desde una oportunidad para <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0311738" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recargar energ&iacute;as</a>, a experimentar <a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2021.714518/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crecimiento personal</a> y poder dedicar tiempo a conectar con nuestras emociones y creatividad.
    </p><p class="article-text">
        El deseo de pasar un rato a solas no es problem&aacute;tico, pese a que muchas veces nos referimos a la soledad como algo negativo, ya que a lo largo de la historia se concibi&oacute; como aislamiento, algo que inspira l&aacute;stima. Tampoco es exclusivo de las personas introvertidas, ni significa que haya aislamiento social ni que la persona lleve una vida solitaria. Algunas personas anhelan los momentos de soledad porque les aporta alegr&iacute;a, creatividad y paz. Otras porque las situaciones sociales les resultan abrumadoras, agotadoras o les generan ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        La soledad, por tanto, se est&aacute; reinventando. En la tranquilidad de un caf&eacute; de barrio, en largas caminatas solitarias o en noches sin pantallas. Cada vez m&aacute;s personas descubren que la soledad puede ser, para ellas, un acto de empoderamiento, incluso de liberaci&oacute;n. Lejos de connotar soledad, se redefine cada vez m&aacute;s como una decisi&oacute;n: tomar conscientemente tiempo y espacio para la reflexi&oacute;n, la renovaci&oacute;n y la concentraci&oacute;n. En una era hiperconectada y de est&iacute;mulos constantes, la soledad se est&aacute; convirtiendo en una estrategia de supervivencia y en una declaraci&oacute;n de lo que significa vivir bien. De ah&iacute; que, cuando no se dispone de ratos para estar solas, algunas personas lo extra&ntilde;an.
    </p><h2 class="article-text">Soledad para disfrutar de nuestra propia compa&ntilde;&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Tener una relaci&oacute;n sana con la soledad es se&ntilde;al de madurez emocional positiva. La capacidad de sentirse c&oacute;modo a solas, sin experimentar angustia, es un signo de buena salud mental. Significa que uno puede disfrutar de su propia compa&ntilde;&iacute;a y usa ese tiempo para reflexionar o simplemente para descansar sin presiones sociales. Y esto es necesario para muchas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Algunas <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0267185" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> determinan que las personas que buscan la soledad por motivos personales tienden a usar ese tiempo para la autorregulaci&oacute;n, el autoconocimiento y el disfrute genuino. Es m&aacute;s, describen la soledad como un espacio libre de vigilancia social donde pueden participar en actividades elegidas sin sentirse presionadas ni juzgadas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; algunas personas necesitan momentos de soledad? De acuerdo con esta <a href="https://www.rochester.edu/newscenter/college-freshmen-need-alone-time-373042/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, los d&iacute;as en que las personas pasan tiempo a solas experimentan una reducci&oacute;n dr&aacute;stica en los niveles de estr&eacute;s y un incremento en la satisfacci&oacute;n de su autonom&iacute;a. De hecho, los investigadores revelan que el cerebro busca la soledad de forma biol&oacute;gica para liberarse de las presiones externas y recuperar su autenticidad.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de estar solo estar&iacute;a relacionada tambi&eacute;n, y seg&uacute;n esta investigaci&oacute;n publicada en <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0267185" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PLOS One</a>, con la autonom&iacute;a disposicional. O, lo que es lo mismo, en la capacidad de ciertas personas para regular sus emociones y decisiones desde su interior, sin depender de est&iacute;mulos o validaci&oacute;n externa.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo encontrar estos momentos de soledad</h2><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil, en una sociedad hiperconectada e hipermotivada, encontrar estos momentos de soledad. &ldquo;Mi recomendaci&oacute;n es empezar por algo muy peque&ntilde;o y concreto: practicar la soledad como quien practica un h&aacute;bito, no como una gran experiencia m&iacute;stica: sentarse diez minutos al d&iacute;a sin mirar el celular, sin leer nada, sin escuchar nada. Solo observar los propios pensamientos y tolerar la incomodidad que eso genera al principio&rdquo;, afirma Aizpun.
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves es encontrar el punto justo, un equilibrio adecuado entre estos momentos de soledad y el aislamiento. El objetivo no es forzarse a interactuar con otras personas constantemente si no es lo que uno necesita. Tampoco de aislarse hasta el punto de perderse conexiones significativas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hace falta que sea una meditaci&oacute;n formal: puede ser un paseo sin celular, cocinar sin m&uacute;sica ni p&oacute;dcast de fondo, o simplemente dejar que un trayecto en subte sea eso, un trayecto, en lugar de rellenarlo con una pantalla&rdquo;, explica la psic&oacute;loga. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos saber que el tiempo que pasamos a solas es saludable? Lo sabremos cuando nos deja renovados, m&aacute;s creativos y listos para reconectar con los dem&aacute;s, cuando elegimos la soledad para disfrutarla, reflexionar o relajarnos. 
    </p><p class="article-text">
        So
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ana-aizpun-psicologa-soledad-elegida-no-lujo-capricho-necesidad-higiene-mental-xp_1_13486194.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 03:02:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Aizpun, psicóloga: “La soledad elegida no es un lujo ni un capricho, es casi una necesidad de higiene mental”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soledad,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Sanar”, “soltar”, “atraer abundancia”: el negocio de las terapias sin título ni matrícula]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sanar-soltar-atraer-abundancia-negocio-terapias-titulo-matricula_1_13480252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5466d55d-6986-436f-b3c6-9107301a12f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Sanar”, “soltar”, “atraer abundancia”: el negocio de las terapias sin título ni matrícula"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Consteladores, biodescodificadores y guías espirituales tratan padecimientos psíquicos sin formación ni habilitación legal. Los colegios de psicólogos advierten por daños difíciles de reparar. No hay ninguna norma nacional que los alcance.
</p></div><p class="article-text">
        Si escuch&aacute;s palabras como &ldquo;soltar&rdquo;, &ldquo;sanar&rdquo; o &ldquo;atraer abundancia&rdquo;, toc&aacute; tu bolsillo. Pod&eacute;s estar siendo v&iacute;ctima de estafa y abuso psicol&oacute;gico, advierten los profesionales. Alimentadas por la crisis socioecon&oacute;mica y la extendida consigna del &ldquo;amor propio&rdquo;, <strong>crecen las terapias alternativas en medio de una</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/record-suicidios-argentina-expone-impacto-crisis-economica-varones-jovenes_1_13351594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> emergencia en salud mental sin precedentes</a>. Los gu&iacute;as espirituales ofrecen soluciones r&aacute;pidas para problemas complejos que ignoran y est&aacute;n ocasionando severos da&ntilde;os ps&iacute;quicos en pacientes que mejoran un tiempo y vuelven a caer, o desarrollan cuadros psic&oacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El Colegio de Psic&oacute;logas y Psic&oacute;logos de La Plata cont&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> el caso de una paciente con un cuadro de depresi&oacute;n &ldquo;delicado&rdquo; que lleg&oacute; recientemente a la instituci&oacute;n en busca de ayuda. <strong>Ana In&eacute;s</strong> &ndash;nombre ficticio para preservar su identidad&ndash; es una abogada platense de mediana edad que comenz&oacute; a deteriorarse despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de tratamiento &ldquo;alternativo&rdquo;. Hab&iacute;a llegado a una &ldquo;psic&oacute;loga social&rdquo; por recomendaci&oacute;n de una amiga, que le hab&iacute;a prometido resultados r&aacute;pidos, una propuesta atractiva frente a tratamientos convencionales que pueden ser largos y costosos. Cada vez que faltaba a una sesi&oacute;n, la terapeuta apelaba a la culpa para convencerla de que continuara pagando. Cuando Ana In&eacute;s le cont&oacute; su episodio m&aacute;s grave &mdash;un abuso intrafamiliar&mdash;, la terapeuta le indic&oacute; que cortara el v&iacute;nculo con toda su familia. Con el tiempo, qued&oacute; aislada de su entorno y lleg&oacute; a la instituci&oacute;n atravesando un cuadro depresivo severo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos visto casos de personas que se separan de sus parejas, pierden trabajos, se alejan de sus familiares o llegan a situaciones extremas dif&iacute;ciles de reparar&rdquo;, dijo a <strong>elDiarioAR Andr&eacute;s Di Prinzio</strong>, presidente del Colegio de Psic&oacute;logas y Psic&oacute;logos del Distrito XI, con sede en La Plata. Llegan a estos casos por denuncias de los afectados y por un rastreo que empez&oacute; a arrojar p&aacute;ginas web donde personas sin t&iacute;tulo se presentan como psic&oacute;logos, con matr&iacute;culas inventadas. El punto de inflexi&oacute;n, se&ntilde;ala, fue la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora, con la emergencia en salud mental, crisis socioecon&oacute;mica y la poca disponibilidad de psic&oacute;logos, el aumento de casos, advierten, es exponencial. &ldquo;La gente entonces termina yendo al primero que se le ocurre, al primer pseudo-terapeuta por ah&iacute;&rdquo;, advirti&oacute; <a href="https://www.rionegro.com.ar/sociedad/terapias-alternativas-en-la-mira-de-los-psicologas-ponen-en-riesgo-la-salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al diario R&iacute;o Negro</a> Guido Beltrami, presidente del Colegio de Psic&oacute;logos de la Zona Andina de R&iacute;o Negro.
    </p><h2 class="article-text">R&aacute;pido, caro y sin garant&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Si bien no hay un registro de quienes ofrecen estas terapias alternativas, s&iacute; est&aacute; medido el hueco por el que crecen. Las internaciones por salud mental en el sistema p&uacute;blico subieron 42% desde 2023 y las consultas ambulatorias 23% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, seg&uacute;n el 2&ordm; Informe Federal de Salud Mental que coordin&oacute; la Universidad Nacional de Lan&uacute;s y se present&oacute; en el Senado el 28 de agosto. El estudio fue realizado sobre 14 jurisdicciones donde vive el 70% del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la mitad de las personas que hoy no est&aacute;n en tratamiento dice que lo necesita, y el 43,44% se&ntilde;ala lo econ&oacute;mico como principal obst&aacute;culo, seg&uacute;n el <a href="https://www.psi.uba.ar/opsa/documentos/informes/OPSA.%20Informe%20salud%20mental%202025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relevamiento del Observatorio de Psicolog&iacute;a Social Aplicada</a> de la UBA. Enfrente espera una oferta instalada a fuerza de marketing, que tampoco es barata &ndash;una sesi&oacute;n de registros ak&aacute;shicos o una constelaci&oacute;n individual arrancan en 65.000 pesos y trepan hasta 133.000, m&aacute;s del doble que el arancel m&iacute;nimo sugerido para una consulta con matr&iacute;cula, fijado en 29.940 pesos&ndash; pero que ofrece resultados inmediatos.
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                    alt="Ana Inés hizo un tratamiento de &quot;constelaciones familiares&quot; y terminó en un grave cuadro depresivo."
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                Ana Inés hizo un tratamiento de &quot;constelaciones familiares&quot; y terminó en un grave cuadro depresivo.                            </span>
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        Todas buscan aliviar r&aacute;pido y la mayor&iacute;a termina en &ldquo;culpabilizar al sujeto de ese sufrimiento y hacerlo responsable&rdquo;, explic&oacute; Ana Clara Ca&ntilde;abate, presidenta del Colegio de Psic&oacute;logos de Alto Valle Este. &ldquo;Se funda en la l&oacute;gica de que hay que tener voluntad para encontrar la salida por s&iacute; mismo. Somos seres sociales y necesitamos un sost&eacute;n&rdquo;, advirti&oacute;. El alivio, adem&aacute;s, dura poco porque toman solo el sesgo de la sugesti&oacute;n, y &ldquo;nadie est&aacute; m&aacute;s &aacute;vido de que lo sugestionen que quien est&aacute; sufriendo&rdquo;, se&ntilde;ala Di Prinzio.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que estas pr&aacute;cticas dejaron de ser marginales. Siete de cada diez argentinos hicieron al menos una durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o &mdash;reiki, registros ak&aacute;shicos, limpieza energ&eacute;tica del hogar con sahumerios, carta astral&mdash;, contra cinco de cada diez en 2022, seg&uacute;n <a href="https://www.clarin.com/opinion/nuevos-rituales-del-bienestar-america-latina_0_b1Yv09NXnS.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de la consultora Voices!</a>. Quienes ya las hac&iacute;an pasaron de combinar dos a tres. El antrop&oacute;logo del Conicet <strong>Nicol&aacute;s Viotti</strong> las ubica dentro de un mismo movimiento. Explica que la astrolog&iacute;a, el tarot y &ldquo;el amplio y complejo mundo postpsicol&oacute;gico&rdquo; delimitan &ldquo;una zona de la cultura contempor&aacute;nea que est&aacute; reconfigurando las separaciones convencionales entre cuerpo, mente y esp&iacute;ritu&rdquo;, escribi&oacute; en Nueva Sociedad. El antrop&oacute;logo observa un hecho social con &ldquo;revelevancia social abrumadora&rdquo;, aunque las miradas convencionales quieran encontrar &ldquo;solo una colecci&oacute;n de pr&aacute;cticas dispersas, pseudociencias, eclecticismo o una religiosidad soft&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema, sin embargo, no es la pr&aacute;ctica sino qui&eacute;n la ejerce. Hay psic&oacute;logos matriculados que usan la meditaci&oacute;n o la respiraci&oacute;n, aclar&oacute; Di Prinzio. &ldquo;Pero no es lo mismo que lo implemente una persona que no cuenta con un marco regulatorio. Estas terapias no tienen ni colegio ni marco&rdquo;. Sin c&oacute;digo de &eacute;tica ni secreto profesional, tampoco hay d&oacute;nde reclamar. &ldquo;<strong>Alguien puede convencer a una persona de que transfiera una propiedad porque as&iacute; se va a curar&rdquo;,</strong> ejemplific&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">La ley protege el t&iacute;tulo, no la pr&aacute;ctica</h2><p class="article-text">
        Presentarse como psic&oacute;logo sin serlo es un delito penal, pero la palabra &ldquo;terapeuta&rdquo; no est&aacute; reservada a nadie. &ldquo;La oferta es confusa porque se utiliza la palabra terapeuta o psic&oacute;logo espiritual, psic&oacute;logo social, y no es verdaderamente un profesional habilitado&rdquo;, explic&oacute; Beltrami. Para formarse como constelador, seg&uacute;n la Federaci&oacute;n de Psic&oacute;logas y Psic&oacute;logos de la Rep&uacute;blica Argentina, <strong>no hacen falta requisitos acad&eacute;micos previos, ni siquiera el secundario</strong>. Argentina tampoco tiene ley de terapias complementarias: se presentaron tres proyectos desde 2018 y ninguno se vot&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando llegan a la Justicia, estos casos llegan con otro nombre. En Mercedes, Corrientes, un allanamiento por ejercicio ilegal de la psicolog&iacute;a termin&oacute; en junio con tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n en suspenso. &ldquo;Basta con presentarse p&uacute;blicamente como profesional de la salud sin contar con la debida titulaci&oacute;n&rdquo;, explic&oacute; el fiscal Adri&aacute;n Casarrubia. En Santa Fe imputaron a una falsa psic&oacute;loga que atend&iacute;a desde 2019 con un diploma ap&oacute;crifo. En Esquel, el Colegio de Chubut denunci&oacute; a una mujer que atendi&oacute; al menos a diecisiete pacientes en un centro de terapias alternativas. Dec&iacute;a tener un curso en Psicolog&iacute;a Corporal. <strong>&ldquo;Nada tiene que ver con la disciplina de la psicolog&iacute;a, pero tiende a confundir&rdquo;</strong>, se&ntilde;al&oacute; el procurador Ismael Cerda.
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                    alt="Argentina atraviesa una emergencia en salud mental sin precedentes, con un aumento de los suicidios de más del 22%."
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                Argentina atraviesa una emergencia en salud mental sin precedentes, con un aumento de los suicidios de más del 22%.                            </span>
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        A su vez, el Estado est&aacute; bajando dr&aacute;sticamente el presupuesto en Salud Mental. La ley obliga a destinar el 10% de la cartera de Salud y este a&ntilde;o la inversi&oacute;n llega al 1,42%, seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Civil por la Igualdad y la Justicia. La &uacute;nica l&iacute;nea del Ministerio de Salud destinada a implementar esa ley qued&oacute; con 48 millones de pesos, un 91,6% menos que en 2025. Autoridades de catorce provincias advirtieron en el Senado que debieron &ldquo;asumir con recursos propios responsabilidades que anteriormente contaban con apoyo de Naci&oacute;n&rdquo;. La reforma que el Gobierno impulsa all&iacute; elimina el piso del 10%. 
    </p><p class="article-text">
        La pareja de Ana In&eacute;s la convenci&oacute; de abandonar las sesiones con la &ldquo;psic&oacute;loga social&rdquo;. Ella lleg&oacute; al Colegio para preguntar si las constelaciones familiares eran una pr&aacute;ctica de la psicolog&iacute;a, pidi&oacute; una entrevista presencial y ah&iacute; cont&oacute; los dos a&ntilde;os completos, el aislamiento, la culpa. Lleg&oacute; muy deteriorada en su salud mental.
    </p><p class="article-text">
        El Colegio no pudo hacer mucho. La mujer que la atend&iacute;a trabajaba de manera virtual. Le ofrecieron contenci&oacute;n, un profesional matriculado y asesoramiento jur&iacute;dico para ir a la Justicia. &ldquo;No podemos obligarla. Es una persona adulta y tiene que decidir hacerlo&rdquo;, dijo Di Prinzio.
    </p><p class="article-text">
        <em>LN/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[León Nicanoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sanar-soltar-atraer-abundancia-negocio-terapias-titulo-matricula_1_13480252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 03:02:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Sanar”, “soltar”, “atraer abundancia”: el negocio de las terapias sin título ni matrícula]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terapias alternativas,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Declaran nulo el juicio a Lindsay Clancy por la muerte de sus tres hijos tras tras la falta de acuerdo del jurado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/declaran-nulo-juicio-lindsay-clancy-muerte-tres-hijos-falta-acuerdo-jurado_1_13488927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e3410d2-d5cd-4d2f-ae6a-b41d337fbb95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x359y378.jpg" width="1200" height="675" alt="Declaran nulo el juicio a Lindsay Clancy por la muerte de sus tres hijos tras tras la falta de acuerdo del jurado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Clancy, una enfermera de obstetricia de 36 años, no niega haber estrangulado a sus hijos en el sótano de su domicilio en 2023. Su abogado, Kevin Reddington, sostiene que una psicosis posparto motivó sus actos, mientras que la fiscalía afirma que ella era consciente de lo que hacía</p><p class="subtitle">Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres
</p></div><p class="article-text">
        Juicio nulo. Es lo que declar&oacute; el juez del caso de <strong>Lindsay Clancy</strong>. El jurado, bloqueado en sus deliberaciones, regres&oacute; este viernes para su s&eacute;ptima jornada de trabajo en el juicio contra Clancy, un d&iacute;a despu&eacute;s de que el portavoz del jurado informara al juez que uno de sus miembros se niega a seguir las instrucciones del tribunal sobre la duda razonable.
    </p><p class="article-text">
        La noticia, que salt&oacute; este jueves a ra&iacute;z de una nota entregada al juez, <strong>muestra los motivos que est&aacute;n impidiendo al jurado alcanzar un veredicto sobre si Clancy es penalmente responsable de la muerte de sus tres hijos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ante la imposibilidad del jurado de ponerse de acuerdo, el juez declar&oacute; este viernes la nulidad del juicio en el caso de Clancy, tras otorgar a la defensa un plazo de una hora para apelar.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del juez William Sullivan llega despu&eacute;s de que anunciara en la sala que, este viernes, el jurado hab&iacute;a enviado una nota por tercera vez para comunicar que <strong>no lograba alcanzar un veredicto un&aacute;nime </strong>sobre si la madre de Massachusetts era penalmente responsable de la muerte de sus tres hijos peque&ntilde;os en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Sullivan ley&oacute; en la vista la nota del portavoz del jurado: &ldquo;Con gran pesar informamos de que no hemos logrado llegar a una decisi&oacute;n un&aacute;nime y que no podremos hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Clancy, una enfermera de obstetricia de 36 a&ntilde;os, no niega haber estrangulado a sus hijos en el s&oacute;tano de su domicilio en 2023. Su abogado, Kevin Reddington, sostiene que una <strong>psicosis posparto </strong>motiv&oacute; que estrangulara a sus tres hijos, el menor de los cuales ten&iacute;a apenas ocho meses, y que posteriormente intentara quitarse la vida, mientras que la fiscal&iacute;a afirma que ella era consciente de lo que hac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que la psicosis posparto <strong>afecta a entre una y dos de cada 1.000 mujeres</strong> tras el parto, informa AP. Los especialistas de la Cleveland Clinic la describen como una emergencia de salud mental que altera la percepci&oacute;n de la realidad. Aunque la mayor&iacute;a de las personas que padecen psicosis posparto no hacen da&ntilde;o a sus hijos, las madres con casos graves podr&iacute;an intentar hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Sullivan cit&oacute; este jueves a cada miembro del jurado por separado y los interrog&oacute; en privado. A continuaci&oacute;n, el juez volvi&oacute; a leer sus instrucciones, aclarando que la prueba &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de toda duda razonable&rdquo; no equivale a una prueba &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de toda duda posible&rdquo;. Y record&oacute; a los miembros del jurado que la carga de la prueba recae sobre la fiscal&iacute;a antes de enviarlos de nuevo a deliberar.
    </p><p class="article-text">
        El jurado reanud&oacute; su labor este viernes, una vez que el juez rechaz&oacute; la petici&oacute;n del abogado de Clancy de interrogar nuevamente, de forma individual, al miembro del jurado mencionado en la nota sobre las instrucciones de duda razonable.
    </p><p class="article-text">
        Reddington hab&iacute;a solicitado a Sullivan que apartara a dicho miembro del jurado del caso, argumentando que se negaba a seguir las instrucciones judiciales. La fiscal&iacute;a se opuso y Sullivan decidi&oacute; no apartar al jurado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No considero apropiado posicionarme a favor de una u otra parte de las deliberaciones&rdquo;, afirm&oacute; el juez: &ldquo;No me parece correcto decir: 'Estoy de acuerdo con un miembro del jurado o con los otros 11'. Les he preguntado si son capaces de seguir mis instrucciones. Ya juraron anteriormente que pod&iacute;an hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras declararse la nulidad del juicio, la fiscal&iacute;a tendr&aacute; que decidir si somete a Clancy a un nuevo juicio, retira los cargos o intenta negociar un acuerdo con su abogado.
    </p><p class="article-text">
        Clancy no niega haber estrangulado a sus hijos en el s&oacute;tano de su casa antes de intentar quitarse la vida mediante diversos m&eacute;todos. Seg&uacute;n su defensa, padec&iacute;a trastorno bipolar y psicosis posparto; esto &uacute;ltimo la llev&oacute; a creer que escuchaba una voz que le ordenaba matar a los ni&ntilde;os para poder suicidarse ella misma.
    </p><p class="article-text">
        La fiscal&iacute;a sostiene que Clancy envi&oacute; deliberadamente a su entonces esposo a hacer recados para que saliera de casa y cuestion&oacute;  la gravedad de su intento de suicidio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/declaran-nulo-juicio-lindsay-clancy-muerte-tres-hijos-falta-acuerdo-jurado_1_13488927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:12:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Declaran nulo el juicio a Lindsay Clancy por la muerte de sus tres hijos tras tras la falta de acuerdo del jurado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Depresión,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/lindsay-clancy-mato-tres-hijos-caso-abre-debate-psicosis-posparto-desatencion-madres_1_13473830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ec6a95e-e347-405b-8c81-6b56db9df175_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En todo el mundo, miles de activistas por la salud mental de las madres, expertas en psiquiatría y mujeres que sobrevivieron a la psicosis puerperal señalan que este caso muestra hasta qué punto el sistema de salud mental está fallando a las mujeres que se convierten en madres y a sus criaturas.</p><p class="subtitle">“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto
</p></div><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; a las afueras de Boston el 24 de enero de 2023: <strong>Lindsay Clancy</strong>, una enfermera de 35 a&ntilde;os, mat&oacute; a sus tres hijos; Cora, de 5 a&ntilde;os, Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, y despu&eacute;s intent&oacute; suicidarse. El juicio, que se celebr&oacute; en las &uacute;ltimas semanas y que qued&oacute; ya visto para sentencia, tuvo una enorme repercusi&oacute;n dentro y fuera de Estados Unidos, no solo por lo dram&aacute;tico del caso sino por el trasfondo que el tribunal est&aacute; dirimiendo: si, como aseguran sus abogados, Clancy actu&oacute; presa de una psicosis posparto, una grave emergencia psiqui&aacute;trica de la que la mujer hab&iacute;a dado s&iacute;ntomas y para la que hab&iacute;a pedido ayuda repetidamente, sin resultado satisfactorio, o si era plenamente consciente de sus actos. 
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo, miles de activistas por la salud mental de las madres, expertas en psiquiatr&iacute;a y psicolog&iacute;a perinatal y de mujeres que sobrevivieron a la psicosis puerperal se&ntilde;alan que este caso muestra hasta qu&eacute; punto el sistema de salud mental est&aacute; fallando a las mujeres que se convierten en madres y a sus criaturas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De repente, un caso as&iacute; genera una enorme alarma, pero estos trastornos existen desde que el mundo es mundo y la realidad es que a&uacute;n no los consideramos enfermedades espec&iacute;ficas con una clasificaci&oacute;n espec&iacute;fica con una detecci&oacute;n espec&iacute;fica, a pesar de que nos jugamos la salud y la vida de madre y beb&eacute;&rdquo;, asegura la psiquiatra <strong>Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve</strong>, ex jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona. &ldquo;Si evalu&aacute;ramos, diagnostic&aacute;ramos, trat&aacute;ramos e hici&eacute;ramos el seguimiento correcto, estos casos extremos ser&iacute;an totalmente evitables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar expresa la psiquiatra infantil y perinatal <strong>Ibone Olza</strong>, que actu&oacute; como perito en casos similares y que es parte del Instituto Europeo de Salud Perinatal: &ldquo;El plan de tratamiento fall&oacute; por completo, hay un fracaso del sistema en estos casos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estos trastornos existen desde que el mundo es mundo y aún no los consideramos enfermedades específicas, a pesar de que nos jugamos la salud y la vida de madre y bebé</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lluïsa García-Esteve</span>
                                        <span>—</span> Psiquiatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que Lindsay Clancy pidi&oacute; ayuda en varias ocasiones. Si despu&eacute;s de su segundo parto ya experiment&oacute; un deterioro de su salud mental, su estado empeor&oacute; despu&eacute;s del tercero. La mujer fue a ver a una psiquiatra, que le recet&oacute; y modific&oacute; la medicaci&oacute;n en varias ocasiones, porque Clancy no se encontraba mejor: sufr&iacute;a ansiedad, agitaci&oacute;n, intensos episodios de miedo, pensamientos intrusivos e ideaciones suicidas.
    </p><p class="article-text">
        Acudi&oacute; tambi&eacute;n a grupos de Facebook sobre depresi&oacute;n y ansiedad postparto, a dos enfermeras psiqui&aacute;tricas, a un programa de d&iacute;a en otra ciudad para atender a madres con depresi&oacute;n puerperal, en el que la despacharon r&aacute;pidamente porque pensaron que sus s&iacute;ntomas ten&iacute;an que ver con una sobremedicaci&oacute;n, y hasta llam&oacute; a l&iacute;neas telef&oacute;nicas de prevenci&oacute;n del suicidio. Nadie consider&oacute; que Clancy pudiera estar desarrollando una psicosis posparto.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la psicosis posparto</h2><p class="article-text">
        La psicosis puerperal es una emergencia psiqui&aacute;trica que normalmente aparece en los primeros d&iacute;as o semanas tras dar a luz, aunque puede desarrollarse hasta el primer a&ntilde;o despu&eacute;s del parto. &ldquo;Estas mujeres presentan un estado alterado, con much&iacute;sima ansiedad, insomnio, sensaci&oacute;n de desorganizaci&oacute;n conductual, con un discurso a veces incoherente, con ideas sobrevaloradas, y luego est&aacute; la aparici&oacute;n de alucinaciones e ideas delirantes. Hay una ruptura con la realidad, empiezan a tener pensamientos o ideas mesi&aacute;nicas que normalmente est&aacute;n relacionadas con sus beb&eacute;s&rdquo;, explica Garc&iacute;a-Esteve. 
    </p><p class="article-text">
        Su aparici&oacute;n aguda puede ser repentina, es decir, las alucinaciones y delirios pueden presentarse de repente, aunque esa mujer habr&aacute; padecido antes esos otros s&iacute;ntomas. Estos episodios traen consigo a veces riesgo de suicidio e infanticidio aunque, con una intervenci&oacute;n a tiempo, el desenlace puede ser muy diferente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las expertas reclaman con urgencia la especialización oficial de profesionales en salud perinatal para que haya diagnósticos y tratamientos certeros, y para que sea posible el seguimiento estrecho de estos casos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las mujeres que la sufren pueden ser funcionales durante buena parte del tiempo. &ldquo;Puede ser una madre que aparentemente est&aacute; bien y de repente est&aacute; muy rara o bloqueada, puede que no hablen, son madres que pueden pensar que les quieren robar o hacer da&ntilde;o a su beb&eacute;, que empiezan a tener ideas que est&aacute;n fuera de la realidad, o que oyen voces que le hablan de sus hijos, pero a veces la madre ni llega a verbalizar que esto le est&aacute; pasando&rdquo;, cuenta Ibone Olza. Las estimaciones muestran que esta emergencia psiqui&aacute;trica tiene lugar en de uno a dos casos por mil nacimientos. El Instituto Europeo de Salud Perinatal puso en marcha la iniciativa <a href="https://psicosisposparto.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">psicosisposparto.org</a> para difundir informaci&oacute;n y testimonios.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas reclaman con urgencia la especializaci&oacute;n oficial de profesionales en salud perinatal, desde psiquiatr&iacute;a y psicolog&iacute;a hasta ginecolog&iacute;a, enfermer&iacute;a o pediatr&iacute;a, para que haya diagn&oacute;sticos y tratamientos certeros, y para que sea posible el seguimiento estrecho de estos casos, que suelen requerir ingreso y medicaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n un acompa&ntilde;amiento en el tiempo. &ldquo;Hay cero formaci&oacute;n especializada reglada, si la hubiera, podr&iacute;amos crear equipos, unidades... Eso es lo que necesitamos, pero parece seguir habiendo una sordera al respecto&rdquo;, resume Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve. Tampoco hay unidades que permitan ingresar a madre y beb&eacute;, algo que las expertas ven clave para que ese ingreso sea positivo para las mujeres y no una piedra m&aacute;s en el camino.
    </p><h2 class="article-text">Compartir historias</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Le cont&oacute; a un psiquiatra forense que una voz le orden&oacute; hacerlo. Su abogado argument&oacute; que sufr&iacute;a una psicosis posparto, una condici&oacute;n derivada en parte de los cambios hormonales despu&eacute;s de dar a la luz que puede dar lugar a alucinaciones, delirios, paranoia y que incluye un riesgo m&aacute;s elevado de suicidio e infanticidio. Me parece claro, con la evidencia presentada, que Clancy deber&iacute;a ser absuelta por motivos psiqui&aacute;tricos. Merece clemencia porque hizo algo que no hubiera hecho de no haber estado terriblemente enferma. Aunque sabemos que los s&iacute;ntomas de la psicosis posparto pueden varias mucho de hora a hora, nuestro marco legal le exige al jurado determinar el estado exacto de su mente en el momento del asesinato&rdquo;, <a href="https://www.nytimes.com/2026/08/25/opinion/lindsay-clancy-postpartum-mom-kids-death.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escribe Michelle Oberman</a>, una experta reconocida internacionalmente por su estudio de la maternidad, el embarazo y la criminalidad que indag&oacute; ampliamente en casos de mujeres condenadas por asesinar a sus hijos. Por contra, durante el juicio, la Fiscal&iacute;a defendi&oacute; que Clancy era plenamente consciente de sus actos y que el asesinato fue premeditado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El único aspecto positivo que podemos sacar de esta tragedia es que se vuelva a poner el foco en la salud mental materna. La atención podría traducirse por fin en avances como el reconocimiento de la psicosis posparto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Meghan Clifflel</span>
                                        <span>—</span> Superviviente de psicosis posparto
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso hizo que muchas mujeres se lancen a compartir sus propias experiencias con la psicosis posparto. Como <strong>Meghan Cliffel</strong>, escritora y activista por la salud mental materna, que public&oacute; su relato <a href="https://slate.com/life/2026/07/lindsay-clancy-murder-trial-kids-husband-postpartum-psychosis.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en el medio Slate</a>. &ldquo;Podr&iacute;a haber sido yo&rdquo;, dice sobre Clancy. Cliffel relata que su episodio agudo de psicosis posparto sucedi&oacute; cuando su segundo hijo ten&iacute;a ocho meses, pero que las se&ntilde;ales empezaron tiempo antes. &ldquo;Yo solo era capaz de decir que no me sent&iacute;a yo misma&rdquo;, cuenta. Los prejuicios, la falta de apoyo familiar para sostener crianza y trabajo, y el desconocimiento de la pareja acerca de los trastornos mentales que pueden sufrir las mujeres en ese periodo vital hicieron que Cliffel siguiera adelante sin m&aacute;s con su vida.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que un viernes de diciembre, en el subte, despu&eacute;s de su jornada laboral, esta mujer empez&oacute; a sentir que todo el mundo la miraba y a tener la convicci&oacute;n de que estaba siendo vigilada. Cliffel se dirig&iacute;a a un encuentro con conocidos durante el que empez&oacute; a creer que se trataba, en realidad, de una secta y que la vida de sus hijas estaba en peligro. Corri&oacute; hasta su casa, donde durante horas se comport&oacute; de manera extra&ntilde;a: sospechaba de su marido, que no entend&iacute;a su conducta. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, se enfrent&oacute; f&iacute;sicamente a &eacute;l para intentar llegar a sus hijas y salvarlas de lo que, en ese momento, estaba convencida que pon&iacute;a en riesgo sus vidas, hasta el punto de subir al tejado de su casa con la intenci&oacute;n de saltar. La ayuda lleg&oacute;, Meghan Cliffel fue tratada y su experiencia la convirti&oacute; en activista de la salud mental materna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El &uacute;nico aspecto positivo que podemos sacar de esta tragedia es que se vuelva a poner el foco en la salud mental materna. Si aprovechamos este momento, la atenci&oacute;n podr&iacute;a traducirse por fin en avances como el reconocimiento de la psicosis posparto como trastorno &mdash;una enfermedad documentada desde la &eacute;poca de Hip&oacute;crates, pero que a&uacute;n no figura en el Manual Diagn&oacute;stico y Estad&iacute;stico de los Trastornos Mentales&mdash;, junto con un mayor conocimiento y una mejor atenci&oacute;n de esta afecci&oacute;n&rdquo;, escribe Cliffel, que critica el sensacionalismo y la falta de contexto con la que este caso ha aparecido en los medios en muchas ocasiones.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s atenci&oacute;n</h2><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En casi todos los casos dramáticos que hemos tenido en España hubo señales antes y hubo una omisión de la atención, deberíamos tener más formación y más medios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ibone Olza</span>
                                        <span>—</span> Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La falta de formaci&oacute;n especializada hace que mujeres con esta dolencia no sean correctamente diagnosticadas y que sus s&iacute;ntomas se confundan con depresi&oacute;n o ansiedad. &ldquo;Si no hay un especialista que sepa c&oacute;mo buscar, d&oacute;nde indagar, se quedar&aacute;n en otro tipo de trastornos. Es muy importante que tengamos en cuenta que el posparto es la etapa de la vida de las mujeres en la que con m&aacute;s frecuencia se pueden presentar la psicosis, es una etapa de alta vulnerabilidad psiqui&aacute;trica&rdquo;, destaca Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve.
    </p><p class="article-text">
        Ibone Olza subraya que es importante detectar las se&ntilde;ales para que, si aparecen, esa mujer sea atendida de manera inmediata &ldquo;y nunca dejarla sola ni juzgarla&rdquo;. &ldquo;En casi todos los casos dram&aacute;ticos que hemos tenido en Espa&ntilde;a hubo se&ntilde;ales antes y hubo una omisi&oacute;n de la atenci&oacute;n, deber&iacute;amos tener m&aacute;s formaci&oacute;n y m&aacute;s medios&rdquo;, indica. La experta menciona la importancia de los &ldquo;recursos intermedios&rdquo;, como espacios o centros a los que las madres recientes puedan acudir si se sienten sobrepasadas, se encuentran mal o necesitan ayuda. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La psicosis posparto remite bien si se interviene adecuadamente, aunque requiere de una intervenci&oacute;n posterior que puede ser muy dura para las mujeres. Aunque aqu&iacute; tambi&eacute;n hemos tenido casos, seguimos sin avanzar socialmente todo lo necesario en cuanto a salud mental de las mujeres, a pesar de que cada vez tengamos m&aacute;s evidencia sobre c&oacute;mo evitar llegar a estas consecuencias&rdquo;, concluye Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/lindsay-clancy-mato-tres-hijos-caso-abre-debate-psicosis-posparto-desatencion-madres_1_13473830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 03:02:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lindsay Clancy mató a sus tres hijos: su caso abre un debate sobre la psicosis posparto y la desatención a las madres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Cerebros hiperestimulados”: psiquiatras y psicólogos alertan del empeoramiento de la salud mental de los menores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cerebros-hiperestimulados-psiquiatras-psicologos-alertan-empeoramiento-salud-mental-menores_1_13468150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d92d228f-898b-4de2-95b2-998b1ff42153_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x688y263.jpg" width="1200" height="675" alt="“Cerebros hiperestimulados”: psiquiatras y psicólogos alertan del empeoramiento de la salud mental de los menores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consumo frenético de contenidos audiovisuales y redes sociales hace que los menores no aprendan a esperar ni a tolerar la frustración, algo que se refleja ya en un aumento sostenido de la ansiedad y las autolesiones. </p></div><p class="article-text">
        Si a este mundo le quedan rincones desconocidos y enigm&aacute;ticos, uno de ellos &ndash;quiz&aacute; el m&aacute;s cercano y profundo&ndash; es la mente. Entre sus pliegues pueden brotar ideas magistrales o prop&oacute;sitos terribles. La fatalidad o la inspiraci&oacute;n dependen de multitud de factores. Detr&aacute;s de un trastorno de salud mental hay una persona acechada por su gen&eacute;tica, quiz&aacute;. O por el contexto en el que vive o por un fuerte trauma. Tal vez es v&iacute;ctima de una sociedad que engendra monstruos.
    </p><p class="article-text">
        Peligros en apariencia inocentes pueden resultar catastr&oacute;ficos en ni&ntilde;os y adolescentes. &ldquo;Son cerebros hiperestimulados&rdquo;, dice la psiquiatra Mar Domato. En estas edades tempranas se est&aacute; formando la psique y el consumo de contenidos audiovisuales, fren&eacute;ticos, de apenas unos segundos, puede generar en los menores malestar o ansiedad porque no aprenden a aceptar la frustraci&oacute;n. Lo quieren todo y lo quieren ahora.
    </p><p class="article-text">
        Mar Domato es la jefa de secci&oacute;n de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIJ) de la Gerencia de Atenci&oacute;n Integrada de Albacete. El panel de corcho de su consulta est&aacute; repleto de dibujos de los ni&ntilde;os a los que ha atendido. En los 16 a&ntilde;os que lleva en la capital manchega ha percibido el aumento de casos. &ldquo;Todos hemos notado el cambio&rdquo;, comenta la profesional y sit&uacute;a en la pandemia un momento clave en esta transformaci&oacute;n. El a&ntilde;o 2020 es un hito en la historia de nuestra sociedad.
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                Dibujos en la consulta de la psiquiatra Mar Domato                            </span>
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        De la misma forma opina Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez. &ldquo;Ven&iacute;an mucho peor. La pandemia a&ntilde;adi&oacute; nuevos factores, como el ejercicio f&iacute;sico o la alimentaci&oacute;n&rdquo;, recuerda la coordinadora de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Este dispositivo, ubicado en el Hospital Perpetuo Socorro, ha cumplido 25 a&ntilde;os de servicio en la provincia albacete&ntilde;a. Durante este cuarto de siglo, la psic&oacute;loga cl&iacute;nica y su equipo han trabajado contra la llegada de esta ola silenciosa. Junto a su despacho se extiende un dispositivo sanitario donde se asiste, principalmente, a adolescentes con anorexia nerviosa y bulimia. 
    </p><p class="article-text">
        Las paredes de las habitaciones, pasillos, aula hospitalaria y la sala de actividades no parecen las de un hospital cualquiera. Ilustraciones basadas en Alicia en el pa&iacute;s de las Maravillas se despliegan para inspirar a las pacientes. Coloridas f&aacute;bulas que ayudan a las chicas a comprender que tambi&eacute;n ellas han iniciado un viaje para resolver sus problemas y, al final del cuento, regresar a casa. En el a&ntilde;o 2019, en una actividad que fusion&oacute; terapia y arte, se decor&oacute; un espacio luminoso y abierto. &ldquo;Siempre llegas a alguna parte si caminas lo suficiente&rdquo;, dice una de las leyendas que acompa&ntilde;a a los murales.
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;a del subnormal </h2><p class="article-text">
        El camino de la salud mental ha sido muy largo. En nuestros pueblos, a&uacute;n quedar&aacute;n lectores que recuerden a ni&ntilde;os atados a rejas para que no se hicieran da&ntilde;o. D&eacute;cadas atr&aacute;s, las zonas rurales no dispon&iacute;an de ning&uacute;n recurso para atender a menores con estas patolog&iacute;as. En las capitales de provincia, los manicomios hab&iacute;an sustituido a las casas de misericordia. La caridad era un caj&oacute;n de sastre donde cab&iacute;an todo tipo de &ldquo;enfermedades de la cabeza&rdquo;. En los a&ntilde;os sesenta, sin ir m&aacute;s lejos, se hablaba as&iacute;: &ldquo;Ser padre de un ni&ntilde;o subnormal, no es un t&iacute;tulo, ciertamente. Tampoco es una verg&uuml;enza. Y, menos, un delito. Se tiene un hijo subnormal, como se puede tener un hijo prodigio. Con la diferencia que el prodigio se exhibe, y el subnormal, se oculta&rdquo;. Este fragmento se public&oacute; en un diario local donde se daba cuenta de la celebraci&oacute;n del D&iacute;a del Subnormal. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella Espa&ntilde;a todav&iacute;a era una dictadura. Hoy, en un pa&iacute;s en plena democracia, la salud mental conserva parte de este estigma. &ldquo;Los menores que han sufrido una enfermedad mental tratan de olvidar completamente esta herida. La sociedad, aunque vaya mejorando su visi&oacute;n, no est&aacute; todav&iacute;a preparada para aceptar, siguen mirando para otro lado; en la mayor&iacute;a de los casos, los pacientes cerrar&aacute;n siempre esta herida con el silencio&rdquo;, cuenta Elena Villodre. Es docente, tataranieta de maestra, y coordinadora del Equipo de Atenci&oacute;n Educativa Hospitalaria y Domiciliaria de Albacete (EAEHD). La continuidad educativa es fundamental tanto en el Hospital de D&iacute;a Juvenil de Salud Mental como en la UTCA. 
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                Una paciente de la UTCA escribe en su cuaderno                            </span>
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        &ldquo;Los padres lo primero que preguntan es hasta qu&eacute; punto sus hijos se van a ver descolgados de su vida normal, porque hay una ruptura a nivel social y emocional, y proseguir con la parte educativa les hace no despegarse de la normalidad&rdquo;, afirma Villodre. El tratamiento a los menores con patolog&iacute;a de salud mental en Albacete procura seguir este proceso integral donde participan psiquiatras, psic&oacute;logos, enfermeras, t&eacute;cnicos en cuidados auxiliares de enfermer&iacute;a, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales y educadores. Un concepto multidisciplinar del que es imposible separarse ante la complejidad de nuestro tiempo.  
    </p><h2 class="article-text">Una tendencia peligrosa </h2><p class="article-text">
        Tratemos de contextualizar la situaci&oacute;n mediante la lectura de alg&uacute;n titular reciente. &ldquo;Las llamadas de adolescentes y ni&ntilde;os por conductas suicidas se disparan desde la pandemia&rdquo;. Seg&uacute;n la noticia de agencia, la Fundaci&oacute;n ANAR apunta que casi el 30 por ciento de los menores que atienden en sus l&iacute;neas tiene tendencia a la aut&oacute;lisis, casos que escalan de las 1.218 llamadas telef&oacute;nicas de 2020 en toda Espa&ntilde;a a las 6.467 en 2025. Otro titular m&aacute;s: &ldquo;Los menores acceden a las redes sociales y al porno desde los 11 a&ntilde;os&rdquo;. En este caso, la fuente original es un estudio internacional de UNICEF que describe c&oacute;mo los ni&ntilde;os tienen su primer m&oacute;vil a los 10,8 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Noticias de agencia, casi perdidas en los peri&oacute;dicos de papel, entre la secci&oacute;n de deportes y los hor&oacute;scopos. &iquest;Por qu&eacute; estos datos no abren los telediarios? &iquest;Es esta la verdadera emergencia nacional? &iquest;Qu&eacute; tipo de futuro estamos abonando? Responden los profesionales de salud mental, avalados por la experiencia diaria. Cuenta la psiquiatra Mar Domato: &ldquo;Cada vez estamos detectando m&aacute;s autolesiones en cuarto y quinto de primaria, antes, esto era inaudito&rdquo;. Las causas son diversas. Sin embargo, los especialistas consultados coinciden en se&ntilde;alar al consumo de pantallas y redes sociales como uno de los factores que pueden contribuir al malestar mental de los menores. &ldquo;Es un problema que preocupa mucho a quienes trabajamos con infancia y adolescencia&rdquo;, contin&uacute;a Domato y explica que en la ni&ntilde;ez se aprende con modelos de copia y no siempre son adecuados los contenidos que visualizan desde bien peque&ntilde;os. &ldquo;Luego son chavales que viven sometidos a mucha presi&oacute;n, tienen que ser buenos en todo y, adem&aacute;s, se ha perdido el modelo de jugar en las calles&rdquo;. Una mezcla de causas que, a&ntilde;adidas al contexto social, pueden empujar a impulsos autolesivos y autol&iacute;ticos, trastornos de la conducta y trastornos afectivos. Estas son las patolog&iacute;as mentales m&aacute;s prevalentes en los menores de Albacete. 
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                Imagen expuesta en un colegio de Albacete                            </span>
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        Esta provincia no es ninguna excepci&oacute;n. Cada tiempo trae su af&aacute;n, cada &eacute;poca sus peligros. La psic&oacute;loga cl&iacute;nica Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez insiste de manera muy descriptiva: &ldquo;La lavadora no es un m&oacute;vil, no modifica tu manera de pensar&rdquo;. Los tel&eacute;fonos, s&iacute;. Antes de que terminara este curso, Sanidad y Educaci&oacute;n en Albacete, motivados por esta inquietud com&uacute;n, celebraron una jornada para prevenir el mal uso de las pantallas en la etapa escolar. Profesores y sanitarios est&aacute;n comprometidos en formarse sobre este asunto. En la ecuaci&oacute;n no pueden faltar los padres. 
    </p><h2 class="article-text">Tiempos de cambio </h2><p class="article-text">
        Atareados, siempre fuera de casa, sin tiempo para jugar con los ni&ntilde;os. El ritmo de vida y las exigencias del d&iacute;a a d&iacute;a han modificado las relaciones familiares. En el a&ntilde;o 2002, declaraba Paloma San Rom&aacute;n: &ldquo;Cuanto menos se ocupa el padre del beb&eacute; en el primer a&ntilde;o, existe un mayor riesgo psicosocial&rdquo;. Se lo cont&oacute; a la periodista Teresa Rold&aacute;n en una entrevista. La psiquiatra era entonces la responsable de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil de Albacete. San Rom&aacute;n hizo un estudio de investigaci&oacute;n y obtuvo una interesante conclusi&oacute;n: &ldquo;Cuando los padres llegan a la consulta demandando tratamiento para sus hijos presentan trastornos psiqui&aacute;tricos que est&aacute;n ya muy estructurados&rdquo;. La precocidad en el diagn&oacute;stico y el abordaje comunitario de las patolog&iacute;as de salud mental comenzaban a imponerse como premisas necesarias para una asistencia m&aacute;s humana, m&aacute;s pr&oacute;xima, m&aacute;s exitosa. En aquel momento, Castilla-La Mancha se encontraba en el proceso de asimilaci&oacute;n de las competencias sanitarias procedentes del antiguo Insalud. Todav&iacute;a no exist&iacute;an en la provincia albacete&ntilde;a ni el Hospital de D&iacute;a Juvenil, ni la UTCA, ni el equipo de atenci&oacute;n educativa. 
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                Un momento de una terapia grupal en el Hospital de Día Juvenil                            </span>
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        A principios de los a&ntilde;os ochenta del siglo pasado, los modelos de asistencia psiqui&aacute;trica hab&iacute;an comenzado a cambiar. &ldquo;Esta singular obra que llena de orgullo a la Diputaci&oacute;n y constituye para la provincia un motivo de satisfacci&oacute;n&rdquo;, rezaba una cr&oacute;nica de La Voz de Albacete a finales de mayo de 1974. El Hospital Psiqui&aacute;trico Virgen de la Purificaci&oacute;n, conocido popularmente como Las Tiesas, fue inaugurado por los pr&iacute;ncipes de Espa&ntilde;a y se le defini&oacute; como uno de los mejores del pa&iacute;s. Sin embargo, apenas una d&eacute;cada despu&eacute;s, este mastod&oacute;ntico complejo de pabellones entr&oacute; en un declive inevitable. El hospital, ubicado a 23 kil&oacute;metros de la ciudad, nunca lleg&oacute; a ocupar por completo sus 280 camas. Su decadencia vino aparejada en Albacete de una nueva concepci&oacute;n de la salud mental. M&aacute;s cercan&iacute;a, m&aacute;s tratamientos ambulatorios y m&aacute;s comunidad. Un proceso de renovaci&oacute;n que vino envuelto por los desajustes de gesti&oacute;n entre las administraciones p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Al fin, en este &uacute;ltimo cuarto de siglo, la red de recursos de salud mental para los menores ha terminado de tejerse con la participaci&oacute;n crucial de las asociaciones. Hoy se diagnostica m&aacute;s y se asiste m&aacute;s r&aacute;pido. Atender pronto puede prevenir problemas futuros. El tiempo ha ido consolidando este argumento. &ldquo;Ahora hay m&aacute;s mirada apreciativa hacia el sufrimiento del ni&ntilde;o y del adolescente, se detectan m&aacute;s patolog&iacute;as, la gente est&aacute; m&aacute;s formada, no solo los psic&oacute;logos y psiquiatras, sino tambi&eacute;n los docentes&rdquo;, afirma Mar Domato desde la USMIJ. 
    </p><h2 class="article-text">Miles de consultas </h2><p class="article-text">
        En la unidad que coordina Mar atienden desde los cero a&ntilde;os y, en mayor volumen, a partir de los seis y siete. Aunque el mayor grueso de pacientes se encuentra en la adolescencia. Los profesionales asisten desde cuadros obsesivos y afectivos hasta problemas derivados de separaciones parentales o TDAH. &ldquo;Una primera cita, una primera valoraci&oacute;n, ya sea del psic&oacute;logo o psiquiatra, es muy importante no solo para diagnosticar y orientar, sino tambi&eacute;n para calmar las angustias de los padres&rdquo;, dice Domato. La actividad en la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil de Albacete es incesante. En 2025 se realizaron en torno a 10.000 consultas externas entre las especialidades de Psiquiatr&iacute;a y Psicolog&iacute;a. Y esto son muchas horas de escucha para tratar de comprender por qu&eacute; sufren nuestros ni&ntilde;os y adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; resulte contradictorio que, en una sociedad de libertades, bienestar y opulencia, decenas de menores se sientan deprimidos, solos o incapaces de afrontar el futuro. Escuchamos a Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez: &ldquo;Estamos viendo a nenas que a los cuatro a&ntilde;os ya est&aacute;n con el maquillaje, las pesta&ntilde;as, las pinturas, eso es catastr&oacute;fico&rdquo;. La psic&oacute;loga cl&iacute;nica considera que tenemos un contexto cultural y social con muchas exigencias, con ciudadanos marcados por el consumo y esclavizados por la imagen, &ldquo;una sociedad sin l&iacute;mites&rdquo;. A estas prisas excesivas por crecer se a&ntilde;ade la percepci&oacute;n de uno mismo. Apunta G&oacute;mez: &ldquo;El cuerpo no se esconde, se ense&ntilde;a permanentemente, las criaturas sienten que aqu&iacute; les sobra, que aqu&iacute; les falta, es una constante frustraci&oacute;n, en este caldo de cultivo cultural y social, aparecen las patolog&iacute;as relacionadas con la alimentaci&oacute;n; siempre ha habido patolog&iacute;as de este tipo, pero no en este nivel epidemiol&oacute;gico&rdquo;. 
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                Paciente menor y terapeuta ocupacional                            </span>
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        En la UTCA registran unos 25 ingresos anuales. Afortunadamente, muchos otros casos pueden atenderse de forma ambulatoria. De hecho, cada a&ntilde;o se realizan en torno a 200 consultas externas. Cuando no es as&iacute;, aqu&iacute; encuentran una atenci&oacute;n personalizada que se prolonga durante meses. &ldquo;Tenemos menores que han llegado con muchas visualizaciones en redes sociales relacionadas con comida y ejercicio f&iacute;sico&rdquo;, explica la psic&oacute;loga cl&iacute;nica. Los profesionales estudian constantemente. En las entrevistas con las pacientes, las primeras preguntas siempre van dirigidas a conocer sus fuentes de informaci&oacute;n, qu&eacute; influencers siguen, &ldquo;saber sus idealizaciones&rdquo;. Si en el pasado reciente los modelos de copia part&iacute;an de la publicidad y la televisi&oacute;n, hoy los j&oacute;venes imitan lo que surge de los m&oacute;viles. Ese <em>scroll</em> permanente que podr&iacute;a estar condicionando funcionamientos cognitivos en un periodo de la vida en el que se est&aacute; formando el cerebro. El dedo en la pantalla, un gesto inocuo en apariencia y, sin embargo, potencialmente adictivo. Las gigantescas compa&ntilde;&iacute;as de las redes sociales entendieron muy pronto la capacidad del producto. Sus consecuencias empezamos a entenderlas ahora. 
    </p><h2 class="article-text">El peligro de las redes sociales </h2><p class="article-text">
        En Estados Unidos, fiscales generales de 29 estados sostienen que Meta dise&ntilde;&oacute; sus plataformas para generar un uso adictivo entre menores. El juicio solo acaba de iniciarse. El tiempo dir&aacute;. Entre tanto, otras muchas cuestiones siguen pendientes de una soluci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; les dejamos el tel&eacute;fono? La maestra Elena Villodre insiste en se&ntilde;alar a las redes sociales como uno de los principales focos de peligro para los j&oacute;venes. Seg&uacute;n explica, &ldquo;estas plataformas pueden generar una percepci&oacute;n distorsionada de la realidad, ya que los adolescentes tienden a comparar su vida con las im&aacute;genes y experiencias que ven en ella. Esto puede provocar que se sientan constantemente insatisfechos con lo que tienen y piensan que nunca alcanzar&aacute;n el nivel de felicidad o &eacute;xito que observan en los dem&aacute;s. As&iacute;, pueden llegar a desear continuamente tener un coche mejor, viajar m&aacute;s, conseguir un cuerpo m&aacute;s atractivo, tener m&aacute;s amigos o, en definitiva, una vida que se parezca a la que muestran las redes sociales&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; esta marejada de insatisfacci&oacute;n que genera el culto al cuerpo, la irrealidad de los contenidos audiovisuales y la propia incertidumbre que asoma en la pubertad explican un dato: &ldquo;El 14,4% de los chicos y chicas entre 10 y 20 a&ntilde;os presenta s&iacute;ntomas de malestar emocional&rdquo;. Esta cifra forma parte de un estudio reciente del Gobierno de Castilla-La Mancha, enmarcado en el Plan Estrat&eacute;gico de Alternativas de Ocio Saludable, donde tambi&eacute;n se expone que el 7% presenta riesgo suicida elevado. &iquest;Por qu&eacute; hablar de un tema tan tremendo? &iquest;Por qu&eacute; no arrinconarlo al hueco m&aacute;s oscuro? La prevenci&oacute;n del suicidio es uno de los grandes retos sanitarios. No puede ser un eufemismo m&aacute;s de una sociedad que prefiere ocultar sus desgracias.
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                Una paciente durante una sesión en el Perpetuo Socorro                            </span>
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        Desde hace cinco a&ntilde;os, la jefa del Servicio de Salud Mental de la GAI de Albacete, Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montes, lidera un programa asistencial y un proyecto de investigaci&oacute;n llamado &ldquo;Renace&rdquo;, cuyo objetivo es la mejor&iacute;a, estabilidad y calidad de vida de los pacientes tratados. Esta labor multidisciplinar ha impulsado una reciente tesis doctoral de la psiquiatra Mar&iacute;a Ali&ntilde;o. Es el primer estudio con muestra cl&iacute;nica espa&ntilde;ola que busca contribuir al conocimiento de las diferencias entre la ideaci&oacute;n y la conducta suicida. Mediante el an&aacute;lisis puede ensancharse el entendimiento e identificar factores de amenaza espec&iacute;ficos y proporcionar herramientas pr&aacute;cticas para la prevenci&oacute;n y el tratamiento. Seg&uacute;n los profesionales albacete&ntilde;os, &ldquo;los pacientes con conducta suicida comienzan la ideaci&oacute;n antes y el medio m&aacute;s frecuente es la sobreingesta de f&aacute;rmacos&rdquo;. Son afirmaciones de 2025 tras analizar los datos de 93 pacientes, 37 de ellos con ideaci&oacute;n suicida y 56 con conducta suicida.
    </p><p class="article-text">
        La vida puede llegar a ser un ovillo de confusi&oacute;n donde las soluciones f&aacute;ciles no existen. Menos a&uacute;n si el caos se afronta desde el individualismo o con el falso refugio de las drogas. El consumo de sustancias a&uacute;n genera problemas de salud mental en menores. A principios de 2025, un estudio de Ministerio de Sanidad expon&iacute;a que el cannabis entre los adolescentes se hab&iacute;a reducido en un 40% en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Entre estas sustancias t&oacute;xicas, la coca&iacute;na sigue liderando. Las pastillas o el alcohol tambi&eacute;n ocupan un lugar destacado en esta carrera por &ldquo;colocarse&rdquo;. Una &ldquo;forma de estar en el mundo&rdquo; que en los a&ntilde;os ochenta y noventa caus&oacute; verdaderos estragos.
    </p><p class="article-text">
        Los menores crecen con estos monstruos pululando a su alrededor. Pero no est&aacute;n solos. En Albacete, se ha construido una red de ayuda entre administraci&oacute;n p&uacute;blica y asociaciones. Entre familiares y profesionales se crea un v&iacute;nculo muy especial. &ldquo;Me enorgullece ver a alumnos que atend&iacute;, que ten&iacute;an todo perdido, verlos ahora en sus entornos laborales, desempe&ntilde;ando trabajos que les hacen estar contentos cada d&iacute;a y mantenerse ellos mismos, este es el verdadero &eacute;xito, m&aacute;s que el aprobado o el suspenso, lo importante es que hayan encontrado su camino&rdquo;, asegura emocionada la maestra Elena Villodre al recordar a un chico con el que se encontr&oacute; hace unos meses. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo educativo que coordina lleva a&ntilde;os trabajando para que los pacientes del Hospital de D&iacute;a Juvenil de Salud Mental y la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria no dejen de aprender ni pierdan su curso. Las fiestas del Aula Hospitalaria, las labores relacionadas con el cuidado del medio ambiente, la igualdad de g&eacute;nero, los proyectos intercentros con los institutos, las excursiones&hellip; Las actividades de los docentes se complementan con las iniciativas que impulsan las terapeutas ocupacionales. En los dos dispositivos mencionados viene desarroll&aacute;ndose desde hace meses el proyecto &ldquo;Reconecta: programa de danza y bienestar en hospitales&rdquo;. Una idea que surgi&oacute; para &ldquo;acercar la danza a otro tipo de colectivos, con car&aacute;cter de vulnerabilidad, enfocado por y para la infancia y la juventud&rdquo;, explic&oacute; la creadora del programa, Sandra Fern&aacute;ndez Blanco. 
    </p><h2 class="article-text">La vida duele </h2><p class="article-text">
        Todo aquello que beneficia es susceptible de ser incorporado a los tratamientos. Tanto en el Hospital de D&iacute;a Juvenil de Salud Mental como en la UTCA son esenciales las terapias grupales. Ambos son dispositivos que tienden hacia la apertura y la flexibilidad. Resume la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez: &ldquo;Potenciamos los intereses fuera del inter&eacute;s por no comer y las convivencias familiares son imprescindibles; esta no es una unidad de aislamiento, estamos adaptando el formato y las pacientes menores, mientras permanecen ingresadas, suelen estar acompa&ntilde;adas&rdquo;. En compa&ntilde;&iacute;a y siempre activas. Una de las pen&uacute;ltimas acciones ha sido la creaci&oacute;n del &ldquo;Huerto terap&eacute;utico&rdquo;. Las propias pacientes siembran, riegan y cuidan las plantas, una manera muy did&aacute;ctica y directa de modificar su relaci&oacute;n con los alimentos. 
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                El huerto terapéutico                            </span>
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        En los &uacute;ltimos meses, los t&eacute;cnicos del Mecanismo Nacional de Prevenci&oacute;n del Defensor del Pueblo visitaron este recurso sanitario. Aparte de recomendar la redacci&oacute;n de algunos protocolos, el organismo aseguraba textualmente en su informe sobre la UTCA: &ldquo;Esta visi&oacute;n sist&eacute;mica del abordaje resulta coherente con los est&aacute;ndares actuales de buenas pr&aacute;cticas en salud mental y atenci&oacute;n especializada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo lo escuchado, solo quedan unas preguntas por plantear. &iquest;Qu&eacute; hacemos los padres? Seg&uacute;n la maestra Elena Villodre, es crucial que se informe a la sociedad de estos asuntos. &ldquo;Es importante educar en la empat&iacute;a&rdquo;, y prosigue su reflexi&oacute;n: &ldquo;Todos somos susceptibles de sufrir situaciones que requieran de apoyo de salud mental y ella no nos hace m&aacute;s vulnerables, al contrario, con un buen tratamiento y apoyo, nos hace m&aacute;s fuertes para afrontar el d&iacute;a a d&iacute;a. La salud mental tenemos que cuidarla y trabajar mucho por ella&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo prevenir la ansiedad o la depresi&oacute;n en nuestros hijos? Para la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Mar&iacute;a Dolores G&oacute;mez lo fundamental es que los ni&ntilde;os se cr&iacute;en en un ambiente normal, &ldquo;con l&iacute;mites y que el uso de ciertas tecnolog&iacute;as se retrase el mayor tiempo posible, que nadie nos embauque en que nuestros hijos tienen que ser perfectos; procurar desarrollar el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, fomentar el pensamiento, la lectura, la visi&oacute;n conjunta&rdquo;. Concluye con un consejo categ&oacute;rico: &ldquo;No sobreproteger&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Recordar&aacute;n muchos lectores aquellas tardes de infancia. La calle como territorio para las aventuras y aprendizajes. Los deportes de equipo, forjando valores de unidad y de fuerza del colectivo. Las lecciones que se asum&iacute;an con el esfuerzo. Tal vez nuestros lectores todav&iacute;a recuerdan la vida antes de la revoluci&oacute;n digital. Siempre hubo acoso, abuso, estigmas. Hagamos memoria, que si ning&uacute;n tiempo pasado fue mejor, al menos nos sirvi&oacute; para aprender algo. &iquest;Por qu&eacute; debemos seguir creyendo en el futuro? 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima respuesta la tiene la psiquiatra Mar Domato: &ldquo;Nos llegan casos de pap&aacute;s que se han separado hace dos d&iacute;as y van a consulta con el ni&ntilde;o porque no deja de llorar. Hay que dejar que el ni&ntilde;o resuelva. Nos cuesta tolerar que la vida duele. Pero son dolores que tenemos la capacidad intr&iacute;nseca de resolver, sin embargo, no estamos dando a los j&oacute;venes la posibilidad de que intenten resolver los dolores de la vida&rdquo;. Ahora toca escucharles a ellos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Iván Suárez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cerebros-hiperestimulados-psiquiatras-psicologos-alertan-empeoramiento-salud-mental-menores_1_13468150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 12:03:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Cerebros hiperestimulados”: psiquiatras y psicólogos alertan del empeoramiento de la salud mental de los menores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/psicologo-aclara-diferencias-ansiedad-toc-establece-circulo-obsesiones-conductas-destinadas-neutralizarlas-xp_1_13460842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04075f60-4669-4cd0-8ad6-eaf8d837cd6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo José Antonio Tamayo explica cómo diferenciar la respuesta biológica al miedo de la incapacidad de tolerar la duda y la búsqueda compulsiva de certezas.</p><p class="subtitle">Una psicóloga indica cómo lidiar con la frustración: “Nos avisa cuando la realidad no coincide con nuestras expectativas”</p></div><p class="article-text">
        Aunque es frecuente escuchar los t&eacute;rminos obsesi&oacute;n o ansiedad casi como sin&oacute;nimos en un lenguaje cotidiano para hablar de comportamientos o man&iacute;as, tanto en t&eacute;rminos cient&iacute;ficos como en la pr&aacute;ctica, padecer un trastorno obsesivo es diferente a convivir con ansiedad, y cada mecanismo requiere adem&aacute;s un abordaje espec&iacute;fico por parte de un profesional. Hablamos con un psic&oacute;logo para esclarecer las claves que distinguen la ansiedad del TOC (trastorno obsesivo-compulsivo).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La diferencia entre la ansiedad y el TOC no radica tanto en que aparezcan pensamientos desagradables o miedo, que es algo que puede ocurrir en ambos casos, sino en c&oacute;mo funciona ese miedo y, especialmente, en la relaci&oacute;n que la persona establece con sus pensamientos y en lo que hace para intentar sentirse segura&rdquo;, explica <strong>Jos&eacute; Antonio Tamayo</strong>, psic&oacute;logo sanitario en <a href="https://www.activapsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Activa Psicolog&iacute;a Madrid</a>, 
    </p><p class="article-text">
        Ante cualquier duda, Tamayo insiste en la importancia de que cualquier diagn&oacute;stico sea realizado por un especialista para que pueda identificar correctamente el trastorno y el tratamiento correspondiente en cada caso.
    </p><h2 class="article-text">Diferencias entre ansiedad y TOC</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La ansiedad es una respuesta normal de nuestro organismo ante situaciones que percibimos como amenazantes, inciertas o dif&iacute;ciles de manejar&rdquo;, aclara en primer lugar el psic&oacute;logo, que explica que se convierte en patol&oacute;gica solo cuando su intensidad o frecuencia limitan la vida del individuo. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el TOC introduce un mecanismo m&aacute;s complejo y espec&iacute;fico, &ldquo;no es simplemente tener mucha ansiedad, es un problema en el que se establece un c&iacute;rculo entre obsesiones, ansiedad y conductas destinadas a neutralizarlas o conseguir tranquilidad&rdquo;, diferencia.
    </p><p class="article-text">
        En el TOC, ciertas ideas o dudas adquieren un car&aacute;cter intrusivo y generan una necesidad imperiosa de llevar a cabo &ldquo;compulsiones&rdquo;, que pueden ser visibles, como lavarse o revisar una puerta, o mentales, como contar o repasar sucesos, con el objetivo de tener una sensaci&oacute;n de certeza. 
    </p><h2 class="article-text">Los pensamientos asociados a la ansiedad y al TOC</h2><p class="article-text">
        El tipo de pensamientos que surgen tambi&eacute;n son diferentes en cada uno de los casos. Mientras que en la ansiedad las preocupaciones suelen girar en torno a problemas cotidianos posibles, como el miedo a perder el empleo o a una enfermedad, el psic&oacute;logo apunta que las obsesiones del TOC tienden a ser m&aacute;s intrusivas y dif&iacute;ciles de ignorar. &ldquo;Por ejemplo: &iquest;Y si atropell&eacute; a alguien sin darme cuenta?, &iquest;y si este pensamiento significa que puedo hacer da&ntilde;o a mi hijo? o &iquest;y si realmente no quiero a mi pareja?&rdquo;, ejemplifica. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la diferencia no es solo el tipo de ocurrencia, como se&ntilde;ala Tamayo, &ldquo;en el TOC muchas veces el verdadero problema no es tener el pensamiento, sino sentir que hay que resolverlo&rdquo;. &ldquo;Lo caracter&iacute;stico es la importancia que se concede al pensamiento, la dificultad para tolerar la duda que genera y la necesidad de comprobar, analizar o neutralizarlo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto clave para el diagn&oacute;stico es la funci&oacute;n de la conducta. &ldquo;En la ansiedad, una persona puede evitar volar porque tiene miedo a hacerlo, hablar en p&uacute;blico porque teme hacer el rid&iacute;culo o acudir a determinados lugares porque teme sufrir una crisis de ansiedad&rdquo;, analiza el psic&oacute;logo. &ldquo;En el TOC, la conducta suele estar vinculada a una obsesi&oacute;n y pretende prevenir una consecuencia temida, neutralizar el pensamiento o conseguir certeza&rdquo;, compara. &ldquo;Una compulsi&oacute;n no tiene por qu&eacute; parecer absurda desde fuera&rdquo;, precisa el experto, ya que actos como buscar informaci&oacute;n en internet o preguntar reiteradamente a otros pueden ser rituales si se usan para resolver una duda obsesiva. 
    </p><h2 class="article-text">Las causas compartidas de la ansiedad y el TOC</h2><p class="article-text">
        Respecto a las causas, ambos trastornos comparten una base multifactorial en la que influyen factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y ambientales. &ldquo;Existe cierta vulnerabilidad gen&eacute;tica, pero heredar una vulnerabilidad no significa heredar inevitablemente un trastorno&rdquo;, destaca Tamayo, que incluye &ldquo;el aprendizaje, las experiencias vitales, el modelado de otras personas significativas, determinadas formas de afrontar el miedo y la incertidumbre y, en algunas personas, acontecimientos estresantes que pueden precipitar o intensificar los s&iacute;ntomas&rdquo; entre los factores considerados de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        En el TOC, adem&aacute;s, cobran especial relevancia la dificultad para tolerar la incertidumbre y un sentido exacerbado de la responsabilidad, seg&uacute;n el experto. Por ese motivo, uno de los mayores obst&aacute;culos para la superaci&oacute;n del trastorno es que &ldquo;las compulsiones proporcionan alivio a corto plazo y precisamente por eso se mantienen: cuando la persona se tranquiliza, aumenta la probabilidad de volver a hacerlo&rdquo;, asegura el psic&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Las se&ntilde;ales de alerta incluyen dedicar excesivo tiempo a analizar pensamientos, sentir la necesidad de estar &ldquo;completamente seguro&rdquo; de todo o notar que los rituales interfieren en el trabajo y las relaciones. Tamayo recomienda no esperar a que el problema sea extremo para consultar con un especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una evaluaci&oacute;n profesional permite identificar qu&eacute; funci&oacute;n cumplen los pensamientos y las conductas en esa persona concreta&rdquo; para aplicar el tratamiento adecuado, sostiene el psic&oacute;logo, que desaconseja el autodiagn&oacute;stico mediante b&uacute;squedas en internet o inteligencia artificial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/psicologo-aclara-diferencias-ansiedad-toc-establece-circulo-obsesiones-conductas-destinadas-neutralizarlas-xp_1_13460842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 03:02:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un psicólogo aclara las diferencias entre la ansiedad y el TOC: “Se establece un círculo entre obsesiones y conductas destinadas a neutralizarlas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Ansiedad,TOC,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crisis de salud mental en el portaviones USS Lincoln: denuncian intentos de suicidio tras nueve meses de despliegue por la guerra de Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/familiares-soldados-eeuu-denuncian-intentos-suicidio-nueve-meses-seguidos-desplegados-mar_1_13446468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba9fe1ea-42a6-46a4-a1ab-dbc5c2a89ec6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crisis de salud mental en el portaviones USS Lincoln: denuncian intentos de suicidio tras nueve meses de despliegue por la guerra de Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tripulación del USS Lincoln lleva nueve meses en el mar y pasó 250 días consecutivos sin pisar tierra, lo que supone un récord para un portaaviones en la era moderna.</p><p class="subtitle">Cómo funciona el estrecho de Malaca y por qué suena como modelo para solucionar la crisis de Ormuz
</p></div><p class="article-text">
        Las familias de los militares y los miembros del Congreso est&aacute;n dando la voz de alarma ante el agravamiento de la crisis de salud mental a bordo del portaaciones USS Abraham Lincoln, mientras sus 5.000 marineros e infantes de marina soportan un despliegue en el mar sin precedentes relacionado con la guerra contra Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dos de los principales peri&oacute;dicos especializados en temas militares, el <a href="https://www.navytimes.com/news/your-military/2026/08/11/multiple-uss-abraham-lincoln-sailors-have-tried-to-go-overboard-amid-extended-deployment-families-say/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navy Times</a> y el <a href="https://www.stripes.com/theaters/us/2026-08-11/abraham-lincoln-middle-east-mental-health-town-hall-meeting-22506344.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stars and Stripes</a>, informan de que se produjeron m&uacute;ltiples intentos por parte de los marineros de tirarse por la borda, ya que las malas condiciones y la tensi&oacute;n psicol&oacute;gica a bordo del Lincoln llegaron a un punto cr&iacute;tico. La tripulaci&oacute;n lleva nueve meses en el mar y pas&oacute; 250 d&iacute;as consecutivos sin pisar tierra, lo que supone un r&eacute;cord para un portaaviones en la era moderna.
    </p><p class="article-text">
        Las familias preocupadas expresaron su inquietud por sus seres queridos a bordo del Lincoln en una emotiva reuni&oacute;n p&uacute;blica con los mandos de la Armada celebrada el pasado jueves en San Diego, seg&uacute;n inform&oacute; <a href="https://www.stripes.com/theaters/us/2026-08-11/abraham-lincoln-middle-east-mental-health-town-hall-meeting-22506344.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stars and Stripes</a>. Una de las esposas, entre los aproximadamente 200 familiares presentes, cont&oacute; que su marido le hab&iacute;a enviado un mensaje de texto ese mismo d&iacute;a en el que dec&iacute;a: &ldquo;Espero no despertarme ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las preocupaciones de las familias se transmitieron directamente a los mandos de la Armada, representados en la reuni&oacute;n p&uacute;blica por el secretario interino de la Armada, Hung Cao, y otros altos cargos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n inform&oacute; el peri&oacute;dico, una mujer presente en la reuni&oacute;n le dijo a Cao que la Armada hab&iacute;a &ldquo;roto la confianza con los dirigentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Navy Times <a href="https://www.navytimes.com/news/your-military/2026/08/11/multiple-uss-abraham-lincoln-sailors-have-tried-to-go-overboard-amid-extended-deployment-families-say/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dio detalles</a> sobre los intentos de suicidio frustrados a bordo del portaaviones durante el actual despliegue. Annabelle Loma declar&oacute; al medio que su marido hab&iacute;a intentado tirarse por la borda despu&eacute;s de que su estancia en el mar se fuera prolongando una y otra vez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; asustado. Cree que le van a dar la baja deshonrosa y que, solo por haber sufrido un agotamiento, su carrera de 13 a&ntilde;os se va a echar a perder, as&iacute; sin m&aacute;s&rdquo;, dijo ella.
    </p><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico citaba a la esposa de otro marinero que se vio involucrado en otro incidente a bordo del Lincoln, en el que impidi&oacute; que un compa&ntilde;ero de tripulaci&oacute;n saltara al mar, agarr&aacute;ndolo y llev&aacute;ndolo de vuelta a cubierta.
    </p><p class="article-text">
        Mike Levin, congresista dem&oacute;crata por California, alert&oacute; sobre las condiciones a bordo del buque de guerra, que se encuentra en su quinto mes de operaciones de combate contra Ir&aacute;n. Describi&oacute; la situaci&oacute;n de la tripulaci&oacute;n <a href="https://x.com/MikeLevin/status/2086905931531427933" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en X</a> como &ldquo;duchas con moho, aseos estropeados, lavander&iacute;a fuera de servicio desde hace semanas, largos periodos sin agua caliente y una comida que se reduc&iacute;a a media taza de arroz y dos tortillas. Sin jab&oacute;n, desodorante ni pasta de dientes&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2086905931531427933?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Jason Crow, congresista dem&oacute;crata por Colorado y exranger del Ej&eacute;rcito que prest&oacute; servicio en Afganist&aacute;n e Irak, <a href="https://www.youtube.com/shorts/CABCFONy1nM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha advertido</a> de que la presi&oacute;n a la que se ven sometidos los militares y sus familias a bordo del Lincoln &ldquo;va aumentando semana tras semana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La crisis actual lleva meses gest&aacute;ndose. El buque de guerra zarp&oacute; de San Diego el 21 de noviembre y, aunque en un principio ten&iacute;a como destino el Pac&iacute;fico, fue redirigido a Medio Oriente una vez que comenz&oacute; la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, <a href="https://www.ms.now/news/conditions-safety-uss-lincoln-iran-war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n revel&oacute; MS Now</a>, la tripulaci&oacute;n, compuesta por m&aacute;s de 5.000 personas, solo pas&oacute; dos d&iacute;as en tierra, en Guam en diciembre y en Om&aacute;n en julio. Estaba previsto que el despliegue finalizara en mayo, pero se prorrog&oacute; un par de veces debido a la guerra en curso.
    </p><p class="article-text">
        En abril se produjo una oleada de cr&iacute;ticas p&uacute;blicas sobre las p&eacute;simas condiciones a bordo del portaaviones. Salieron a la luz fotos de comida de mala calidad y <a href="https://www.wionews.com/world/-hungry-all-the-time-uss-tripoli-and-uss-abraham-lincoln-crews-report-food-shortages-amid-supply-delays-amid-deployment-in-middle-east-1776387104914?fbclid=IwY2xjawTpVrxwZG9mBWV4dG4DYWVtAjExAGJyaWQRMXR1RVVNMmpHSlZUS3ZGNDlzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeIcfRrEBSswtJDIH5UAvSNPnuX6MGKCSZxSuvn5rc29L_vAQ2y5yURhPUgTw_aem_TcpegX76sPatwPmZqNx2rg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">racionada</a>, y hubo denuncias de falta de agua, duchas con moho y lavarropas averiados.
    </p><p class="article-text">
        Pete Hegseth, el secretario de Defensa, <a href="https://x.com/PeteHegseth/status/2045294598252036160" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desestim&oacute; esas informaciones</a> calific&aacute;ndolas de &ldquo;m&aacute;s noticias falsas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Levin respondi&oacute; esta semana a las declaraciones de Hegseth. Dijo: &ldquo;Estos hombres y mujeres se alistaron para servir a su pa&iacute;s. Lo m&iacute;nimo que su pa&iacute;s les debe es agua caliente, un aseo que funcione y una comida de verdad. Hegseth ni siquiera es capaz de garantizar eso, y tiene el descaro de mirar a los ojos a sus familias y tacharlas de mentirosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        The Guardian se puso en contacto con la Armada de los Estados Unidos para recabar su respuesta ante las noticias sobre intentos de saltar por la borda. Tras la publicaci&oacute;n de este art&iacute;culo, un responsable de la Armada respondi&oacute; afirmando que eran conscientes de que &ldquo;los despliegues prolongados suponen una carga considerable para militares y sus familias&rdquo;. &ldquo;Estamos agradecidos por la fortaleza y los sacrificios que realizan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El responsable afirm&oacute; que la salud y el bienestar de todos los marineros del Lincoln son una prioridad: &ldquo;Seg&uacute;n la informaci&oacute;n de que dispone el mando, no detectamos un aumento en el n&uacute;mero de casos notificados de ideas suicidas o intentos de suicidio a bordo del buque&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se cuenta con profesionales religiosos, m&eacute;dicos y de salud mental como parte de una &ldquo;red de apoyo integral&rdquo; que incluye &ldquo;consejeros especializados en resiliencia ante despliegues y capellanes a bordo&rdquo;. El responsable reconoci&oacute; que la guerra hab&iacute;a interrumpido los centros de abastecimiento tradicionales, pero a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;los informes actuales procedentes del buque confirman el acceso continuo a agua potable, aire acondicionado en buen estado y opciones de comidas saludables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de salud mental a los que se enfrenta el personal en servicio activo de la Armada de los Estados Unidos son bien conocidos. Un <a href="https://academic.oup.com/milmed/article/190/7-8/e1655/7990714?login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio del a&ntilde;o pasado</a> analiz&oacute; los factores de estr&eacute;s espec&iacute;ficos a los que se enfrentan los marineros durante los despliegues y concluy&oacute; que los m&aacute;s comunes eran los ruidos fuertes, la falta de descanso y una atenci&oacute;n sanitaria f&iacute;sica y mental inadecuada.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores realizaron una encuesta entre los marineros desplegados y descubrieron que casi la mitad se quejaba de no recibir la ayuda adecuada para hacer frente al estr&eacute;s en el mar. El estudio concluy&oacute; que &ldquo;dadas las elevadas tasas de suicidio entre los militares, incluso en la Armada, es urgente tomar medidas para mejorar el acceso a la asistencia sanitaria a bordo de los buques&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ed Pilkington]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/familiares-soldados-eeuu-denuncian-intentos-suicidio-nueve-meses-seguidos-desplegados-mar_1_13446468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 21:42:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crisis de salud mental en el portaviones USS Lincoln: denuncian intentos de suicidio tras nueve meses de despliegue por la guerra de Irán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[EE.UU.,Irán,Militares,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un informe de la UBA advierte que casi el 50% de los jóvenes argentinos vive en condiciones de vulnerabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/informe-uba-advierte-50-jovenes-argentinos-vive-condiciones-vulnerabilidad_1_13410215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0c9214c-e796-4866-b95d-d4ffbf7378cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un informe de la UBA advierte que casi el 50% de los jóvenes argentinos vive en condiciones de vulnerabilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo fue realizado por un equipo del Ciclo Básico Común (CBC) en el marco del Proyecto de Investigación y Desarrollo en Áreas Estratégicas (PIDAE-UBA). Un 73% de los afectados reside fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).</p></div><p class="article-text">
        Un reciente informe elaborado por investigadores de la <strong>Universidad de Buenos Aires (UBA)</strong> advierte que <strong>el 48,9% de los argentinos de entre 18 y 29 a&ntilde;os vive en condiciones de vulnerabilidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El relevamiento llevado a cabo entre diciembre de 2025 y enero de 2026, fue realizado por un equipo del Ciclo B&aacute;sico Com&uacute;n (CBC) en el marco del Proyecto de Investigaci&oacute;n y Desarrollo en &Aacute;reas Estrat&eacute;gicas (PIDAE-UBA).
    </p><p class="article-text">
        A partir de un total de <strong>1.002 encuestas presenciales</strong> se encontr&oacute; que <strong>la problem&aacute;tica se extiende en todo el territorio nacional y que un 73% de los afectados reside fuera del &Aacute;rea Metropolitana de Buenos Aires</strong> (AMBA).
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, dirigida por<strong> Felipe Vega Terra</strong>, director del Ciclo B&aacute;sico Com&uacute;n de la UBA, implement&oacute; cuestionarios estructurados en profundidad para <strong>abordar las condiciones de vida, las creencias y las expectativas de los j&oacute;venes argentinos.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
             <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Jóvenes vulnerables en la Argentina" src="https://www.scribd.com/embeds/1066716828/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-ZltK3FV7e2ZT2qdj7wKm" tabindex="0" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="1.414442700156986" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0" ></iframe> <p style="margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-size: 14px; line-height: normal; display: block;"> <a title="View Jóvenes vulnerables en la Argentina on Scribd" href="https://es.scribd.com/document/1066716828/Jovenes-vulnerables-en-la-Argentina#from_embed" style="color: #098642; text-decoration: underline;"> Jóvenes vulnerables en la Argentina </a></p> 
    </figure><h2 class="article-text"><strong>El fen&oacute;meno &ldquo;Triple Ni&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los datos m&aacute;s alarmantes que arroj&oacute; la investigaci&oacute;n es la <strong>aparici&oacute;n del segmento denominado &ldquo;Triple Ni&rdquo;. </strong>Este grupo comprende a <strong>un tercio de la poblaci&oacute;n juvenil vulnerable que no estudia, no trabaja y, adem&aacute;s, dej&oacute; de buscar empleo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un sector que se encuentra en<strong> una situaci&oacute;n cr&iacute;tica de aislamiento social</strong>, seg&uacute;n indica<strong> Juan Cruz Esquivel, director de la investigaci&oacute;n e investigador principal del CONICET</strong>, quien se&ntilde;al&oacute; que <strong>&ldquo;si bien se trata de un segmento minoritario dentro de los j&oacute;venes vulnerables, estamos frente a una franja social alejada de toda red de pertenencia,</strong> <strong>reconocimiento e integraci&oacute;n social&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dentro del grupo de desempleados, que alcanza el 30,6%, la b&uacute;squeda activa de trabajo se registra en apenas 4 de cada 10 casos.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Esta<strong> falta de b&uacute;squeda activa</strong> agrava el n&uacute;cleo de exclusi&oacute;n que los investigadores definen como <strong>una ruptura de los v&iacute;nculos tradicionales de integraci&oacute;n.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Informalidad laboral </strong></h2><p class="article-text">
        <strong>El 70% de los j&oacute;venes</strong> relevados tiene alg&uacute;n tipo de ocupaci&oacute;n laboral. Sin embargo, el estudio destaca que estos <strong>empleos se caracterizan por una alta informalidad y precariedad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las actividades principales de este sector se concentran en el<strong> comercio, la construcci&oacute;n y las tareas de cuidado</strong>. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Falta de obra social</strong></h2><p class="article-text">
        Como consecuencia de la precariedad, <strong>el 78% de los encuestados carece de cobertura de salud privada o por obra social. </strong>En ese sentido, la gran mayor&iacute;a debe recurrir exclusivamente al hospital p&uacute;blico o a centros de salud barriales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Educaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El informe indica que<strong> 6 de cada 10 j&oacute;venes en situaci&oacute;n de vulnerabilidad no completaron el colegio secundario</strong>. Solo el 32,8% tiene t&iacute;tulo de nivel medio y el 6,7% curs&oacute; estudios terciarios o universitarios.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, Esquivel advirti&oacute; que<strong> el abandono escolar temprano marca trayectorias laborales de precariedad que son dif&iacute;ciles de revertir.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, <strong>el 87,5% de los j&oacute;venes encuestados reconoce que estudiar les permitir&iacute;a mejorar su calidad de vida.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Vivienda</strong></h2><p class="article-text">
        El <strong>46,2% de estos j&oacute;venes reside en hogares numerosos de cinco o m&aacute;s integrantes</strong>, mientras que apenas el <strong>2,9%</strong> conforma hogares monoparentales.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>56,3%</strong> de los encuestados no tiene hijos, mientras que un <strong>20%</strong> ya tiene dos o m&aacute;s a cargo, algo que influye en la organizaci&oacute;n del tiempo y en la posibilidad de proyectar una carrera acad&eacute;mica o laboral estable.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>57% de los j&oacute;venes vulnerables</strong> manifest&oacute; que su <strong>dinero no le alcanza para llegar a fin de mes</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Salud mental</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s del 70% de los j&oacute;venes encuestados manifest&oacute; sufrir problemas frecuentes de <strong>nervios o ansiedad</strong> de manera cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        El 50% expres&oacute; <strong>sentimientos de desgano o depresi&oacute;n</strong>. Adem&aacute;s, manifestaron dificultades para dormir y una tristeza persistente que afecta el desarrollo personal.
    </p><p class="article-text">
        El 30% acus&oacute; tener<strong> dificultades para controlar el consumo de sustancias como alcohol, cigarrillo o drogas, </strong> una problem&aacute;tica que tiende a intensificarse en aquellos sectores que presentan los niveles de vulnerabilidad social m&aacute;s altos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un futuro mejor</strong></h2><p class="article-text">
        Existe <strong>una brecha creciente entre lo que los j&oacute;venes imaginan para sus vidas y los recursos disponibles</strong>, seg&uacute;n explica Esquivel.
    </p><p class="article-text">
        Para los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os,<strong> conseguir un trabajo o mejorar el actual es la meta principal para el 31,9% de los j&oacute;venes</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido,<strong> las aspiraciones de progreso persisten, aunque las oportunidades para concretarlas se debilitaron significativamente. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tener una casa propia</strong> aparece como el segundo objetivo m&aacute;s mencionado, con un 29,8% de las respuestas. Finalmente,<strong> formar una familia </strong>es una opci&oacute;n que solamente marc&oacute; como prioritaria el 4,8% de los encuestados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/informe-uba-advierte-50-jovenes-argentinos-vive-condiciones-vulnerabilidad_1_13410215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 15:02:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un informe de la UBA advierte que casi el 50% de los jóvenes argentinos vive en condiciones de vulnerabilidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,Salud mental,empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ansiedad que no reconocemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ansiedad-no-reconocemos_129_13374022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a29eecc9-ca29-4aec-a245-b80c5e9ad391_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ansiedad que no reconocemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ansiedad ya no aparece solo en situaciones excepcionales: se volvió parte del paisaje cotidiano, alimentada por la hiperconexión, las exigencias permanentes y la lógica de la inmediatez. Por qué encontrar el tratamiento adecuado requiere tiempo, paciencia y un vínculo de confianza con un profesional.
</p></div><p class="article-text">
        Abrimos los ojos y hay mensajes, notificaciones, m&aacute;s mensajes. Abrimos las redes y nos encontramos con comparaciones, noticias, im&aacute;genes, m&aacute;s mensajes. El cuerpo todav&iacute;a no termin&oacute; de despertarse y la cabeza ya est&aacute; agotada.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad dej&oacute; de ser la excepci&oacute;n. Se convirti&oacute; en el ruido de fondo que va a todos lados. . muchas personas ni siquiera reconocen: la naturalizan. Pero que est&eacute;s siempre apurada, como si faltara algo, no es normal. A veces no te das cuenta hasta que el cuerpo avisa.
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad a veces grita, pero a veces es silenciosa. Aparece escondida en la necesidad de controlar. O cuando sent&iacute;s culpa si descansas porque todav&iacute;a hay tareas pendientes por resolver. Te convence de que, cuando resuelvas lo &uacute;ltimo, entonces vas a poder relajar. Pero eso no llega nunca.  
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad la sentimos todos. Es un mecanismo evolutivo que sentimos por el simple hecho de ser seres humanos y estar vivos. Nos protege. Pero cuando es constante, desmedida, nos puede provocar problemas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), los trastornos de ansiedad son cada vez m&aacute;s comunes en el mundo. Se estima que un 4,4 por ciento de la poblaci&oacute;n tiene alg&uacute;n trastorno de ansiedad s&uacute;per intenso. No es necesario llegar a una sensaci&oacute;n extrema para hacer algo. 
    </p><p class="article-text">
        Y para eso hay herramientas muy eficaces: La respiraci&oacute;n es la clave. Cuando la exhalaci&oacute;n es m&aacute;s larga que la inhalaci&oacute;n se estimula el nervio vago, que le dice al sistema nervioso: &lsquo;Calmate&rsquo;. Es un tipo de respiraci&oacute;n que funciona muy parecido a un ansiol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        De cualquier forma, como la ansiedad no funciona en todos por igual, es necesario adaptar las herramientas para cada caso. Para algunas personas meditar puede ser una gran opci&oacute;n, pero para otras, una tortura y, en cambio, necesiten regularse con ejercicio y movimiento.
    </p><p class="article-text">
        No hay recetas m&aacute;gicas que sirvan a todos por igual. Por eso, un profesional que te escuche con atenci&oacute;n tambi&eacute;n puede ser un gran aliado a la hora de elegir las mejores estrategias para regular los momentos de ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Pasa algo m&aacute;s. Cuando comprendes que necesit&aacute;s ayuda, aparece otro desaf&iacute;o del que se habla poco: encontrar un terapeuta con quien te sientas c&oacute;modo. Construir un v&iacute;nculo de confianza lleva tiempo. Porque no alcanza con pedir un turno: hay que sentirse comprendidos, seguros y que no minimizan lo que sentimos. Tampoco queremos que nos devuelva respuestas autom&aacute;ticas. Muchos menos que nos juzgue. Y todo eso, muchas veces, lleva tiempo. Pero que no aparezca enseguida no significa que la terapia no funciona para vos.  
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una cultura que nos exige soluciones inmediatas, por eso, es com&uacute;n que sientas que la terapia no es para vos sino llega ya. Pero hay que seguir probando hasta encontrar la m&aacute;s adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Queremos dejar de sentir ansiedad, y queremos que sea r&aacute;pido. Pero, la salud mental no funciona con la l&oacute;gica de la inmediatez. Aprender a vivir de otra manera requiere paciencia, pr&aacute;ctica y, muchas veces, la valent&iacute;a de mirar aquello que durante a&ntilde;os evitamos. No vamos a dejar de sentir ansiedad, porque es inherente a todas las personas, pero s&iacute; podemos aprender a hacer algo que nos haga sentir mejor cuando aparezca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Mammoliti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ansiedad-no-reconocemos_129_13374022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 03:02:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ansiedad que no reconocemos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ansiedad,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El intestino, ¿“un segundo cerebro”? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/intestino-segundo-cerebro-influir-microbiota-animo_1_13360786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b41bf49-e3dd-4bf5-95a4-f6961adc68d8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El intestino, ¿&quot;un segundo cerebro&quot;? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación entre la microbiota intestinal y el cerebro es uno de los ámbitos de investigación más activos, pero no admite explicaciones simplistas.</p></div><p class="article-text">
        La idea de que el intestino es &ldquo;el segundo cerebro&rdquo; lleva a&ntilde;os circulando en libros de divulgaci&oacute;n, podcasts de salud y redes sociales. La versi&oacute;n m&aacute;s simplificada sostiene que la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan nuestro tubo digestivo, controla el estado de &aacute;nimo, puede causar depresi&oacute;n y puede curarla si se toma el probi&oacute;tico adecuado. Sin embargo, aunque la conexi&oacute;n est&aacute; ah&iacute;, los mecanismos son m&aacute;s complejos y mucho m&aacute;s interesantes.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la microbiota y qu&eacute; hace</h2><p class="article-text">
        La microbiota intestinal est&aacute; formada por billones de microorganismos, principalmente bacterias, pero tambi&eacute;n hongos, virus y arqueas, que viven en nuestro tracto digestivo. Es una relaci&oacute;n de simbiosis: se alimentan de nosotros y, a cambio, nos ayudan a vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser simples pasajeros, estos microbios nos prestan multitud de servicios: participan en la digesti&oacute;n de fibra, la producci&oacute;n de &aacute;cidos grasos de cadena corta, necesarios para el intestino, la regulaci&oacute;n del sistema inmune (aproximadamente el 70% de las c&eacute;lulas inmunes del organismo residen en el tejido asociado al intestino), en la s&iacute;ntesis de vitaminas y en la producci&oacute;n de neurotransmisores, como la serotonina, y sus precursores. 
    </p><p class="article-text">
        La microbiota no es est&aacute;tica. Las poblaciones de bacterias y otros microbios var&iacute;an con cada cambio en nuestro entorno. &ldquo;La microbiota depende mucho de lo que comamos, de d&oacute;nde estemos&rdquo;, afirma la dietista-nutricionista Leticia Garnica.&nbsp;&ldquo;Si no mastic&aacute;s bien, si no dorm&iacute;s bien, ten&eacute;s estr&eacute;s o no tom&aacute;s suficiente agua, todo esto produce cambios en la microbiota&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El eje intestino-cerebro</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n entre la microbiota intestinal y el cerebro discurre por unas conexiones bien estudiadas, especialmente en el caso de una alteraci&oacute;n del sistema. Como resume Marina D&iacute;az Mars&aacute;, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental: &ldquo;Si se altera la microbiota, se altera la pared intestinal. Los metabolitos de las bacterias pasan al torrente sangu&iacute;neo, lo que puede producir una inflamaci&oacute;n del sistema nervioso central. Esa activaci&oacute;n de la cascada inflamatoria altera el eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal con liberaci&oacute;n de cortisol, y tambi&eacute;n altera el buen funcionamiento de los neurotransmisores, fundamentalmente serotonina y noradrenalina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la inflamaci&oacute;n, existe una conexi&oacute;n directa a trav&eacute;s del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">nervio vago</a>, que conecta el intestino y otros &oacute;rganos con el tronco cerebral, y transmite informaci&oacute;n en ambas direcciones. El nervio vago es el &ldquo;pedal del freno&rdquo; del sistema nervioso encargado de reducir la activaci&oacute;n e inducir la calma. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40255763/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n publicada en 2025</a> que analiz&oacute; la evidencia disponible sobre el eje microbioma-intestino-cerebro identific&oacute; como mecanismos clave la s&iacute;ntesis microbiana de neurotransmisores (especialmente serotonina), la se&ntilde;alizaci&oacute;n a trav&eacute;s del nervio vago y la modulaci&oacute;n del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal, es decir, el eje que controla la respuesta de estr&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El cerebro tambi&eacute;n afecta a la microbiota</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n entre cerebro e intestino funciona en los dos sentidos. &ldquo;Una persona que tiene mucho estr&eacute;s altera el eje hipot&aacute;lamo-hipofisario, y a su vez ese eje puede producir una disfunci&oacute;n de la cascada inflamatoria y tambi&eacute;n de los neurotransmisores. El estr&eacute;s y la ansiedad pueden producir desde alteraciones en la ingesta hasta alteraciones en la propia microbiota&rdquo;, explica D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estrés y la ansiedad pueden producir desde alteraciones en la ingesta hasta alteraciones en la propia microbiota</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Díaz Marsá</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta bidireccionalidad es lo que hace del eje microbiota-intestino-cerebro algo especialmente complejo. Una alteraci&oacute;n en la microbiota puede contribuir a s&iacute;ntomas de ansiedad o depresi&oacute;n y, a su vez, la propia ansiedad o depresi&oacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33271426/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden alterar la microbiota</a>. Sin embargo, los mecanismos por los que esto se produce distan de estar claros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La asociaci&oacute;n entre disbiosis intestinal (alteraciones en la microbiota) y trastornos psiqui&aacute;tricos es uno de los campos de investigaci&oacute;n m&aacute;s activos de la psiquiatr&iacute;a contempor&aacute;nea.</strong> D&iacute;az Mars&aacute; se&ntilde;ala que &ldquo;hay diferentes estudios en depresi&oacute;n, esquizofrenia, trastornos de conducta alimentaria y trastornos l&iacute;mite de personalidad donde se evidencia esa disfunci&oacute;n inflamatoria y la alteraci&oacute;n de la regulaci&oacute;n del estr&eacute;s y de los neurotransmisores en el sistema nervioso central que pueden justificar esas alteraciones psiqui&aacute;tricas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la especialista pone l&iacute;mites claros sobre lo que la evidencia permite afirmar. &ldquo;No podemos caer en el simplismo de decir que la alteraci&oacute;n de la microbiota, por s&iacute; sola, produce enfermedades mentales. Hay una serie de factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos, gen&eacute;ticos y ambientales, en personas vulnerables, que van a condicionar la presencia de una enfermedad mental. La microbiota es una pieza m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta complejidad tambi&eacute;n limita las expectativas sobre los probi&oacute;ticos como tratamiento psiqui&aacute;trico. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10146621/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente revisi&oacute;n</a> admite que, aunque hay resultados positivos, a&uacute;n no se han determinado las dosis adecuadas de &aacute;cidos grasos omega-3, probi&oacute;ticos, prebi&oacute;ticos, simbi&oacute;ticos o postbi&oacute;ticos, por mencionar algunas de las intervenciones estudiadas. &ldquo;Todav&iacute;a no hay suficiente evidencia cient&iacute;fica para recomendar probi&oacute;ticos espec&iacute;ficos como &uacute;nico tratamiento est&aacute;ndar en los trastornos de ansiedad o en los trastornos depresivos&rdquo;, advierte D&iacute;az Mars&aacute;. Los ensayos cl&iacute;nicos disponibles son en su mayor&iacute;a peque&ntilde;os, con protocolos dispares y un alto riesgo de sesgo. Es decir, no es posible a&uacute;n generalizar sus resultados.
    </p><h2 class="article-text">Dieta, microbiota y estado de &aacute;nimo</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n m&aacute;s s&oacute;lida y cl&iacute;nicamente aplicable es el v&iacute;nculo entre la dieta, la microbiota y estado de &aacute;nimo. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35807749/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en poblaciones</a> muestran de forma consistente que las dietas ricas en ultraprocesados, pobres en fibra, frutas y verduras, se asocian a mayor riesgo de depresi&oacute;n y ansiedad. Garnica lo constata en su consulta: &ldquo;S&iacute; que se ve una relaci&oacute;n entre estos casos de enfermedad mental y c&oacute;mo com&eacute;s&rdquo;, comenta. &ldquo;Las personas que comen ultraprocesados suelen tener baja energ&iacute;a, y a su vez el estado de &aacute;nimo cambia muchas veces el tipo de alimentos que estamos eligiendo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La llamada <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta mediterr&aacute;nea</a>, que es rica en fibra, antioxidantes, &aacute;cidos grasos omega-3 y alimentos fermentados como el yogur, es el patr&oacute;n diet&eacute;tico con el mayor respaldo de evidencia cient&iacute;fica para la protecci&oacute;n de la microbiota y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41194535/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en consecuencia, de la salud mental</a>, junto con los cambios de estilo de vida. &ldquo;La mejora de la dieta, la mejora del sue&ntilde;o, un mejor descanso, la mejora en las relaciones interpersonales, el ejercicio: todo eso al final influye en el sistema nervioso central y, por tanto, tambi&eacute;n en el intestino&rdquo;, recuerda D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos caer en el simplismo de decir que la alteración de la microbiota, por sí sola, produce enfermedades mentales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Díaz Marsá</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Garnica describe c&oacute;mo en consulta detecta muchas veces h&aacute;bitos que deterioran la microbiota, como comer r&aacute;pido sin masticar bien, no tomar suficiente agua (lo que produce estre&ntilde;imiento y alarga la exposici&oacute;n del colon a los desechos), las dietas pobres en vegetales y ricas en ultraprocesados, el estr&eacute;s cr&oacute;nico y los problemas de sue&ntilde;o deficiente. Muchas veces, eliminar alimentos solo agrava el problema: &ldquo;Hay pacientes que eliminan muchos alimentos porque todo les cae mal. Reintroducir buenos h&aacute;bitos y ampliar el abanico de alimentos saludables les cambia la vida&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones con mayor respaldo para mantener una microbiota diversa y funcional son bien conocidas. Por un lado, aumentar la diversidad de los alimentos vegetales en la dieta, incluyendo verduras, frutas, legumbres, frutos secos y semillas. M&aacute;s diversidad en la dieta quiere decir mayor diversidad de microorganismos en la microbiota.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la fibra soluble prebi&oacute;tica alimenta la microbiota. La avena, alcachofas, ajos, puerros, cebollas o pl&aacute;tano macho refuerzan la microbiota y protegen el intestino. Lo mismo ocurre con los alimentos fermentados como yogur, k&eacute;fir, kimchi, chucrut y kombucha que, adem&aacute;s, aportan microorganismos vivos beneficiosos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay que olvidar que incluso una alimentaci&oacute;n muy cuidada no puede proteger completamente de los trastornos psiqui&aacute;tricos, ni contrarrestar los estragos que hacen el sue&ntilde;o deficiente, el estr&eacute;s u otras agresiones de nuestro entorno.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/intestino-segundo-cerebro-influir-microbiota-animo_1_13360786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 03:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El intestino, ¿“un segundo cerebro”? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[microbiota,Alimentación,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los suicidios en Argentina aumentaron más del 22% en 2025: el impacto de la crisis económica en los varones jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/record-suicidios-argentina-expone-impacto-crisis-economica-varones-jovenes_1_13351594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbf8599d-7464-4680-881e-9c43c177438d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del total de las víctimas por suicidio, el 78,6% eran varones, con una mayor concentración entre los 18 y los 34 años."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2025 se registraron 5.209 suicidios, la cifra más alta desde que existen estadísticas comparables. Casi ocho de cada diez víctimas fueron varones. Especialistas vinculan el aumento con el deterioro de las condiciones de vida, el desempleo, el endeudamiento y los mandatos tradicionales de masculinidad. El ajuste en la Salud Mental. 
</p></div><p class="article-text">
        Los suicidios registrados en 2025 alcanzaron <strong>el nivel m&aacute;s alto desde que existen estad&iacute;sticas comparables en la Argentina</strong>. Seg&uacute;n el Sistema Nacional de Informaci&oacute;n Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad, 5.209 personas se quitaron la vida durante el a&ntilde;o, un 22,6% m&aacute;s que en 2024. La tasa nacional lleg&oacute; a 11,8 casos cada 100.000 habitantes, por encima del promedio mundial informado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), de 9,1.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde 2023, el suicidio es la principal causa de muerte violenta del pa&iacute;s</strong>. En 2025 las muertes por esta causa triplicaron a los homicidios dolosos: 5.209 frente a 1.676. Del total de las v&iacute;ctimas, el 78,6% eran varones, con una mayor concentraci&oacute;n entre los 18 y los 34 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia fue ratificada en un informe de <em>The Lancet Regional Health-Americas </em>&ndash;una de las publicaciones m&eacute;dicas m&aacute;s prestigiosas&ndash; que indic&oacute; que en Am&eacute;rica desde hace 20 a&ntilde;os el suicidio entre adolescentes y adultos j&oacute;venes viene aumentando de manera sostenida y se convirti&oacute; la tercera causa de muerte entre varones de 10 a 24 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <em>The Lancet</em>, las principales causas hay que buscarla en el aumento de la depresi&oacute;n y la ansiedad en edades cada vez a edades m&aacute;s tempranas, la presi&oacute;n que ejercen los entornos digitales y consumo de drogas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor preocupaci&oacute;n est&aacute; puesta en los varones j&oacute;venes, aproximadamente entre los 18 y los 34 a&ntilde;os&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Julieta Calmels</strong>, subsecretaria de Salud Mental de la provincia de Buenos Aires. La funcionaria observa un cambio en el perfil de los casos: &ldquo;Antes era m&aacute;s frecuente encontrar cuadros asociados a depresiones, trastornos mentales o consumos problem&aacute;ticos, pero hoy hay una vinculaci&oacute;n creciente con las condiciones de vida y la falta de empleo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/duenos-frigorifico-tuvo-4-000-postulantes-diez-cuadras-fila-cubrir-60-vacantes-trabajo-triste-pasa_1_13202950.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El deterioro del mercado laboral</a> acompa&ntilde;a ese escenario. Desde noviembre de 2023 se perdieron 314.000 puestos de trabajo registrados, seg&uacute;n el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/argentina-despidos-ofrecieron-trabajar-8-30-23-150-000-semana_1_13046863.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La desocupaci&oacute;n cerr&oacute; 2025 en 7,5%, el nivel m&aacute;s alto desde la pandemia, con casi 1,7 millones de personas sin empleo.</a> Entre los j&oacute;venes de hasta 29 a&ntilde;os, la tasa super&oacute; el 16% tanto en varones como en mujeres. Incluso entre quienes conservan un empleo, la necesidad de complementar ingresos crece, ya que <strong>el 12,2% de las personas ocupadas tiene m&aacute;s de un trabajo y, en ocho de cada diez casos, ese pluriempleo implica sostener dos ocupaciones simult&aacute;neas.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Especialistas vinculan el deterioro de las condiciones materiales con el malestar psicológico y el aumento de los suicidios.                            </span>
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        Para Calmels, las dificultades econ&oacute;micas aparecen cada vez con m&aacute;s frecuencia en las trayectorias de quienes atraviesan situaciones cr&iacute;ticas. &ldquo;Siguen existiendo factores como las rupturas vinculares, pero <strong>vemos una asociaci&oacute;n cada vez m&aacute;s frecuente entre los suicidios, la p&eacute;rdida del empleo y, sobre todo, el endeudamiento</strong>. Estamos encontrando personas que llegan a situaciones l&iacute;mite atravesadas por niveles de deuda muy severos, que generan una sensaci&oacute;n de asfixia&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe Nivel de Endeudamiento de los Hogares Argentinos, publicado en marzo de 2026, el 91,7% de los hogares mantiene al menos una deuda activa; el 23,5% acumula m&aacute;s de tres deudas simult&aacute;neas &ndash;el doble que un a&ntilde;o antes&ndash; y uno de cada seis tiene cuentas embargadas<strong>. Entre los j&oacute;venes de 18 a 30 a&ntilde;os, la mora ronda el 40%, la tasa m&aacute;s alta entre los distintos grupos etarios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los estudios acad&eacute;micos tambi&eacute;n registran un peso creciente de las dificultades econ&oacute;micas sobre el bienestar emocional. El Relevamiento del Estado Psicol&oacute;gico de la Poblaci&oacute;n Argentina 2025, elaborado por la Facultad de Psicolog&iacute;a de la UBA, muestra que el <strong>55,9% de quienes atraviesan una crisis personal la atribuye a problemas econ&oacute;micos </strong>&ndash;como ingresos insuficientes o deudas&ndash;, por encima de las crisis vitales (52,4%) o familiares (36,4%). El mismo estudio identifica los niveles m&aacute;s altos de riesgo suicida entre los j&oacute;venes de 18 a 29 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El factor de la crisis econ&oacute;mica tiene un lugar muy importante en todos los estudios que venimos realizando. Si no aparece como la principal causa de malestar emocional, aparece entre las primeras. <strong>El desempleo y la incertidumbre econ&oacute;mica explican buena parte de los problemas de salud mental</strong> que observamos&rdquo;, sostiene Cristian Garay, subsecretario de Investigaci&oacute;n de la Facultad de Psicolog&iacute;a de la UBA y uno de los autores del relevamiento.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n advierte sobre las dificultades para acceder a tratamiento.  Entre quienes consideran que necesitan atenci&oacute;n psicol&oacute;gica pero no la realizan, el 43,4% se&ntilde;ala que no puede afrontar el costo.
    </p><p class="article-text">
        Para Calmels, el aumento de los suicidios debe entenderse como un<strong> fen&oacute;meno multicausal</strong>, aunque atravesado por un contexto social cada vez m&aacute;s complejo. &ldquo;No se trata necesariamente de personas aisladas. Lo que aparece es una creciente dificultad para sostener un horizonte de vida, para imaginar un futuro, porque cuando la vida se convierte &uacute;nicamente en una lucha por la subsistencia, tambi&eacute;n pierde sentido&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Los mandatos de masculinidad </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Que entre el 75% y el 80% de los suicidios correspondan a varones no nos sorprende, es una tendencia hist&oacute;rica&rdquo;, dice Nicol&aacute;s Pontaquarto, del Instituto de Masculinidades y Cambio Social. &ldquo;Lo que s&iacute; nos llama la atenci&oacute;n es el crecimiento de los suicidios y el desplazamiento de la edad&rdquo;. En 2019, un estudio de UNICEF ubicaba la mayor prevalencia entre varones de 15 a 19 a&ntilde;os. Hoy esa franja se corri&oacute; a los 20-30 a&ntilde;os. &ldquo;Eso obliga a preguntarnos <strong>qu&eacute; pasa cuando esos j&oacute;venes terminan la escuela e intentan insertarse en el mundo laboral</strong>. Ah&iacute; aparece una enorme dificultad para imaginar un horizonte&rdquo;, agrega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los hombres mayormente se quitan la vida, mientras que las mujeres comenten más intentos de suicidio.                            </span>
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        &ldquo;Muchos varones tienen muy pocas herramientas para tramitar el sufrimiento o la frustraci&oacute;n&rdquo;, agrega sobre la construcci&oacute;n de la masculinidad. A eso se suma una relaci&oacute;n distante con el sistema de salud. &ldquo;Los varones que integran las estad&iacute;sticas de suicidios, en la mayor&iacute;a de los casos, nunca pasaron por el sistema de salud. Entre las mujeres suele haber m&aacute;s intentos, y eso permite una intervenci&oacute;n y un seguimiento posterior&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mandato de proveedor sigue vigente aunque las condiciones que lo sosten&iacute;an ya no existen</strong>. &ldquo;Durante d&eacute;cadas exist&iacute;an empleos m&aacute;s estables y mayores posibilidades de proyectar una vida. Hoy esas condiciones cambiaron, pero el mandato permanece. Cuando no se cumple, aparecen frustraci&oacute;n, fracaso y derrumbe&rdquo;, describe. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que se suma un clima cultural individualista. &ldquo;Se instala la idea de que pedir ayuda es un fracaso y que el otro es un competidor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pontaquarto tambi&eacute;n apunta a los modelos masculinos de las redes sociales, como los influencers financieros que prometen enriquecimiento r&aacute;pido. &ldquo;Cuando esa promesa fracasa aparece una enorme frustraci&oacute;n, y toda la responsabilidad recae en el individuo&rdquo;, plantea. 
    </p><p class="article-text">
        En los talleres que da con varones en sindicatos y empresas, el endeudamiento aparece seguido. &ldquo;No tenemos un registro sistem&aacute;tico que vincule endeudamiento y suicidio, pero esos relatos son constantes: l<strong>a frustraci&oacute;n por no sostener econ&oacute;micamente a la familia, las dificultades laborales, las deudas, el miedo a no cumplir con el mandato de proveedor&rdquo;</strong>, cierra.
    </p><h2 class="article-text">Menor presupuesto y cambios en la pol&iacute;tica de salud mental</h2><p class="article-text">
        En este contexto, se produce un ajuste significativo en Salud Mental.<strong> La Ley Nacional 26.657 establece que el &aacute;rea deber&iacute;a recibir al menos el 10% del presupuesto sanitario, pero para 2026 la asignaci&oacute;n prevista representa el 1,42%</strong>, seg&uacute;n un informe de la Asociaci&oacute;n Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).
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            <span class="title">
                Hospital Bonaparte.                            </span>
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        El mismo relevamiento advierte que el programa presupuestario espec&iacute;fico para implementar la ley, <strong>&ldquo;Apoyo y Promoci&oacute;n de la Salud Mental&rdquo;</strong>, contar&aacute; con <strong>48 millones de pesos</strong> en 2026, lo que representa una reducci&oacute;n del <strong>91,5%</strong> respecto de los recursos vigentes en 2025. A su vez, hasta septiembre de ese a&ntilde;o se hab&iacute;a ejecutado poco m&aacute;s del <strong>30%</strong> de la partida disponible.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los casos que concentr&oacute; mayores cuestionamientos fue el del Hospital Nacional en Red Laura Bonaparte, especializado en salud mental y consumos problem&aacute;ticos. Tras su intervenci&oacute;n por decreto en febrero de 2025, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/hospital-bonaparte-40-empleados-ano-intervencion-quiere-hacerlo-rentable_1_11992752.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno redujo su presupuesto y avanz&oacute; con la no renovaci&oacute;n de m&aacute;s de 200 contratos</a>, entre ellos profesionales de distintas disciplinas. Meses despu&eacute;s dispuso el cierre de las seis residencias interdisciplinarias que funcionaban en el establecimiento.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el gobierno impulsa una reforma de la Ley Nacional de Salud Mental que modifica los criterios para las internaciones involuntarias. El proyecto, enviado al Senado en abril de 2026, reemplaza el requisito de <strong>&ldquo;riesgo cierto e inminente&rdquo;</strong> por el de <strong>&ldquo;riesgo grave de da&ntilde;o para la vida o la integridad f&iacute;sica&rdquo;</strong>, lo que permitir&iacute;a que un psiquiatra indique una internaci&oacute;n de urgencia, con posterior ratificaci&oacute;n por un equipo interdisciplinario dentro de las 24 horas.
    </p><p class="article-text">
        <em>LN/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[León Nicanoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/record-suicidios-argentina-expone-impacto-crisis-economica-varones-jovenes_1_13351594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 09:41:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los suicidios en Argentina aumentaron más del 22% en 2025: el impacto de la crisis económica en los varones jóvenes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suicidio,Salud mental,Desocupación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/epidemia-salud-mental-jovenes-espejismo-nuevo-estudio-cuestiona-conclusiones-alarmantes_1_13349682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0820a60b-1b04-425d-af5f-5390266a9d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación a partir de más de 3,7 millones de pacientes en Noruega revela que la inmensa mayoría de adolescentes que acuden al médico por malestar emocional son registrados con simples “síntomas” y no con diagnósticos de trastornos clínicos formales.</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Aumentos de suicidios, violencia escolar y retroceso de políticas públicas: la salud mental de los adolescentes en peligro</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la percepci&oacute;n de que existe una epidemia de problemas de salud mental entre los m&aacute;s j&oacute;venes encendi&oacute; las alarmas a nivel mundial. Sin embargo, muchos especialistas insisten en que la evidencia disponible no respalda esta idea. Un nuevo estudio basado en los registros m&eacute;dicos de 3,7 millones de ciudadanos de entre 10 y 46 a&ntilde;os en Noruega entre 2010 y 2024 ofrece datos muy interesantes y llama a la tranquilidad: aunque las consultas de salud mental crecieron un 62% de forma general, la inmensa mayor&iacute;a se registraron bajo la etiqueta de &ldquo;s&iacute;ntomas&rdquo;, en lugar de diagnosticarse como &ldquo;trastornos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos del trabajo, publicado este mi&eacute;rcoles en la revista <a href="https://jech.bmj.com/lookup/doi/10.1136/jech-2026-226059" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Journal of Epidemiology &amp; Community Health</a>, muestran una enorme divergencia. Mientras las consultas por s&iacute;ntomas de ansiedad aumentaron en Noruega un 286% y las de s&iacute;ntomas depresivos un 147%, los diagn&oacute;sticos por trastornos de ansiedad crecieron de forma mucho m&aacute;s modesta (46%) y los trastornos depresivos incluso experimentaron una leve ca&iacute;da del 4%. Esta tendencia es especialmente aguda entre las mujeres de 16 a 20 a&ntilde;os, donde las visitas por s&iacute;ntomas de ansiedad se dispararon un 475% frente a un aumento del 64% en diagn&oacute;sticos de trastornos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de estos datos, <strong>los autores concluyen que los principales motores de este aumento no son necesariamente un deterioro en la salud mental de la poblaci&oacute;n, sino cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda y en las pr&aacute;cticas de codificaci&oacute;n diagn&oacute;stica</strong>. Esto indicar&iacute;a que los j&oacute;venes actuales tienen un umbral mucho m&aacute;s bajo para acudir al m&eacute;dico ante cuadros de malestar emocional y, al mismo tiempo, que los m&eacute;dicos prefieren cada vez m&aacute;s registrar estas visitas como s&iacute;ntomas en lugar de etiquetar a los pacientes con trastornos cl&iacute;nicos, algo que podr&iacute;a considerarse estigmatizante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave son los cambios en el comportamiento de búsqueda de ayuda y/o en el registro de diagnósticos, en lugar del empeoramiento de la morbilidad subyacente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los aumentos observados podr&iacute;an reflejar cambios en el malestar subyacente, pero tambi&eacute;n cambios en el reconocimiento, la disposici&oacute;n a revelar los s&iacute;ntomas, la b&uacute;squeda de ayuda y las pr&aacute;cticas de registro cl&iacute;nico&rdquo;, se&ntilde;alan los autores. &ldquo;Los resultados sugieren que los cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda y/o en el registro de diagn&oacute;sticos, en lugar del empeoramiento de la morbilidad subyacente, son factores clave del aumento de los contactos con los servicios de salud mental en atenci&oacute;n primaria&rdquo;, concluyen.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, <strong>los investigadores se muestran prudentes y advierten que su estudio se basa &uacute;nicamente en datos de atenci&oacute;n primaria, que no incluyen la gravedad de los s&iacute;ntomas</strong>. Por otro lado, &ldquo;no se pueden excluir explicaciones alternativas, como un aumento real de problemas de salud mental menos graves entre los j&oacute;venes, por ejemplo, debido al mayor uso de las redes sociales, la experiencia de la pandemia u otros factores&rdquo;, a&ntilde;aden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los investigadores recalcan que el creciente volumen de consultas basadas en s&iacute;ntomas supone un reto organizativo para los m&eacute;dicos de cabecera, que &ldquo;se enfrentan a una demanda cada vez mayor que podr&iacute;a gestionarse de forma m&aacute;s adecuada mediante psicoeducaci&oacute;n o breves intervenciones digitales, en lugar de las v&iacute;as cl&iacute;nicas tradicionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los datos de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/porcentaje-personas-depresion-espana-triplicado-tres-anos_1_12333034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima Encuesta Nacional de Salud</a>&nbsp;indican que el porcentaje de personas con cuadros depresivos creci&oacute; del 5,4% al 14,6% entre 2020 y 2023 en todas las edades, aunque es mayor entre las personas con m&aacute;s a&ntilde;os. Los n&uacute;meros escalan mucho m&aacute;s cuando se pregunta cu&aacute;l es severidad de los s&iacute;ntomas depresivos; el porcentaje de personas que aseguran tener alguno &ndash;de leve a grave&ndash; aumenta hasta el 29,8%, pero el resultado se mide por la percepci&oacute;n, no por el diagn&oacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">Sin evidencia de una &lsquo;epidemia&rsquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.ugr.es/personal/jose-cesar-perales-lopez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; C&eacute;sar Perales</a>, catedr&aacute;tico en el departamento de Psicolog&iacute;a Experimental de la Universidad de Granada (UGR), coautor del libro&nbsp;<em>Ni fr&aacute;giles ni idiotas. C&oacute;mo la mala ciencia ha construido el estereotipo adolescente</em>&nbsp;(Shackleton Books), cree que una interpretaci&oacute;n plausible de estos datos es que el incremento reciente de las consultas relacionadas con la salud mental se podr&iacute;a deber a cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda por parte de las personas y a modificaciones en las pr&aacute;cticas de codificaci&oacute;n cl&iacute;nica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La evidencia disponible no respalda la idea de un aumento desproporcionado de los problemas de salud mental en la adolescencia en los últimos años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José César Perales</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Psicología Experimental de la Universidad de Granada (UGR) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La evidencia disponible no respalda la idea de un aumento desproporcionado de los problemas de salud mental en la adolescencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, subraya Perales en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>.&nbsp;&ldquo;Desde esta perspectiva, el aumento registrado reflejar&iacute;a menos un cambio en la incidencia subyacente de los trastornos que una transformaci&oacute;n en c&oacute;mo se detectan, se nombran y se registran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, advierte, esto no excluye otras explicaciones posibles. &ldquo;Que exista este fen&oacute;meno de inflaci&oacute;n diagn&oacute;stica no elimina por completo la posibilidad de que tambi&eacute;n se haya producido un incremento en los problemas de salud mental subyacentes&rdquo;, comenta. &ldquo;S&iacute; que explicar&iacute;a, no obstante, por qu&eacute; esas tendencias subyacentes parecen ser menos n&iacute;tidas y universales de lo que se defiende desde determinadas posturas, no siempre estrictamente cient&iacute;ficas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que muestra el estudio no es necesariamente un cambio directo en la prevalencia real de los trastornos mentales, sino un cambio en la manera en que determinados problemas psicológicos se registran</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier José Pérez Flores</span>
                                        <span>—</span> Profesor del área de Psicobiología de la Universidad de La Laguna
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://portalciencia.ull.es/investigadores/1010510/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Jos&eacute; P&eacute;rez Flores</a>, profesor del &aacute;rea de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad de La Laguna, destaca la fortaleza del estudio en cuanto al tama&ntilde;o de la muestra y la amplitud temporal. &ldquo;Lo que muestra el estudio no es necesariamente un cambio directo en la prevalencia real de los trastornos mentales, sino un cambio en la manera en que determinados problemas psicol&oacute;gicos se registran, se codifican y posiblemente se abordan dentro del sistema sanitario noruego&rdquo;, explica al SMC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el experto recuerda que la divergencia entre la prevalencia de s&iacute;ntomas y diagn&oacute;sticos no es una novedad y ya hab&iacute;a sido se&ntilde;alada en la &uacute;ltima d&eacute;cada, adem&aacute;s de que en otros trabajos se hab&iacute;a identificado la posibilidad de que la clave estuviera en la pr&aacute;ctica de codificaci&oacute;n por parte de los m&eacute;dicos y muchos protocolos de actuaci&oacute;n. &ldquo;Visto as&iacute;, el aumento de los registros de s&iacute;ntomas no tendr&iacute;a por qu&eacute; interpretarse &uacute;nicamente como una se&ntilde;al de alarma epidemiol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n como el reflejo de una decisi&oacute;n organizativa: identificar antes el malestar, atenderlo en dispositivos m&aacute;s pr&oacute;ximos y no esperar necesariamente a que adopte la forma de un trastorno plenamente codificado&rdquo;, explica P&eacute;rez Flores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con Espa&ntilde;a tambi&eacute;n invita a la prudencia, en opini&oacute;n del experto, aunque el estudio muestra patrones que recuerdan, al menos parcialmente, a los observados en ese pa&iacute;s. Y conviene no perder de vista, advierte, la soluci&oacute;n que se est&aacute; dando a estos casos. Estudios recientes encontraron un aumento muy marcado de las prescripciones de antidepresivos, muy superior al incremento de los diagn&oacute;sticos de depresi&oacute;n. &ldquo;Este tipo de hallazgo plantea una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;hasta qu&eacute; punto importa que el sistema codifique s&iacute;ntomas o trastornos si, en la pr&aacute;ctica, el abordaje acaba siendo el mismo?&rdquo;, plantea P&eacute;rez Flores.&nbsp;&ldquo;El debate no deber&iacute;a limitarse a si aumentan los s&iacute;ntomas o aumentan los diagn&oacute;sticos, sino a qu&eacute; se hace con las personas que llegan a la atenci&oacute;n primaria con malestar psicol&oacute;gico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/epidemia-salud-mental-jovenes-espejismo-nuevo-estudio-cuestiona-conclusiones-alarmantes_1_13349682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 09:40:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Jóvenes,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aliviar el estrés, procesar emociones o generar empatía: una doctora explica todos los beneficios de llorar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/aliviar-estres-procesar-emociones-generar-empatia-doctora-explica-beneficios-llorar-xp_1_13328036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4baf1837-d83d-4fcc-a79e-dcfba09fa155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Llorar es bueno o malo para la salud?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sabiduría popular siempre sostuvo que llorar alivia la tristeza y el malestar, y los estudios científicos recientes corroboran esa intuición.</p></div><p class="article-text">
        Hay pocas respuestas fisiol&oacute;gicas tan humanas como el llanto. Nuestra sociedad manda mensajes contradictorios, con sesgo de g&eacute;nero incluido: del &ldquo;llorar es bueno, d&eacute;jalo salir&rdquo; a &ldquo;los ni&ntilde;os no lloran&rdquo;. Pero desde el punto de vista biol&oacute;gico, las l&aacute;grimas emocionales son un fen&oacute;meno peculiar, sin un equivalente claro en el resto del reino animal, y con una funci&oacute;n que la ciencia tard&oacute; en tomarse en serio y que a&uacute;n no se comprende del todo.
    </p><p class="article-text">
        Los mam&iacute;feros, incluidos los humanos, producen l&aacute;grimas basales, para lubricar el ojo, y l&aacute;grimas reflejas ante irritantes qu&iacute;micos o f&iacute;sicos. Las l&aacute;grimas emocionales, en cambio, <a href="https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2022.03.08.483433.full.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parecen ser exclusivas de los seres humanos</a> y tener relaci&oacute;n con el neurotransmisor oxitocina. No hay evidencia documentada de llanto emocional en otros animales, lo que plantea la pregunta de para qu&eacute; sirve exactamente que lloremos.
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis m&aacute;s aceptada es que las l&aacute;grimas emocionales evolucionaron como se&ntilde;al social visible de vulnerabilidad o malestar, capaz de desactivar la agresividad del receptor y generar empat&iacute;a y conducta prosocial &mdash;es decir, ganas de ayudar&mdash;, en los otros miembros del grupo humano. A diferencia de las vocalizaciones (gritos, gemidos), las l&aacute;grimas son dif&iacute;ciles de falsificar voluntariamente, aunque la expresi&oacute;n facial que las acompa&ntilde;a s&iacute; puede fingirse. Esto las convierte en una se&ntilde;al muy fiable para los dem&aacute;s. Seg&uacute;n los <a href="https://research.tilburguniversity.edu/en/publications/the-social-impact-of-emotional-tears/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios de la universidad de Tilburg</a>, observar a alguien llorar aumenta la compasi&oacute;n y la voluntad de ayudar en el espectador.
    </p><h2 class="article-text">No todas las l&aacute;grimas son iguales</h2><p class="article-text">
        De manera asombrosa, las l&aacute;grimas emocionales tienen una composici&oacute;n qu&iacute;mica diferente a las l&aacute;grimas basales. Los estudios detectaron en ellas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19568753/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concentraciones elevadas de prolactina</a>, manganeso, potasio y serotonina, comparadas con las l&aacute;grimas de lubricaci&oacute;n. Esa composici&oacute;n sugiere que las l&aacute;grimas tienen su funci&oacute;n en el mecanismo de regulaci&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        A nivel hormonal, el llanto activa y luego regula varias cascadas hormonales. La prolactina, cuyo umbral de secreci&oacute;n es significativamente m&aacute;s alto en hombres que en mujeres (lo que explica en parte las diferencias de g&eacute;nero en la frecuencia del llanto), favorece la expresi&oacute;n emocional. El cortisol, que se eleva en situaciones de estr&eacute;s intenso, puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39371400/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descender tras un episodio de llanto</a>. Las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6201288/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">endorfinas y la oxitocina</a>, liberadas durante y despu&eacute;s del llanto, producen los efectos de alivio y bienestar que muchas personas reconocen tras llorar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llorar tiene que ver con el descenso de la excitaci&oacute;n (<em>arousal</em> en ingl&eacute;s), la activaci&oacute;n simp&aacute;tica noradren&eacute;rgica&rdquo;, explica la doctora <strong>Marina D&iacute;az Mars&aacute;</strong>, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental. &ldquo;En una situaci&oacute;n de amenaza o huida, el sistema simp&aacute;tico est&aacute; muy activo y no es el momento de dar rienda suelta a las emociones. Cuando baja la activaci&oacute;n noradren&eacute;rgica, te puedes permitir ponerte en contacto con las emociones negativas y liberarlas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        El llanto es, en este sentido, una se&ntilde;al de que el sistema nervioso aut&oacute;nomo cambi&oacute; de modo: del simp&aacute;tico (alerta, acci&oacute;n) al parasimp&aacute;tico (reposo, recuperaci&oacute;n, procesamiento). Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4035568/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios fisiol&oacute;gicos confirmaron</a> la activaci&oacute;n del sistema nervioso parasimp&aacute;tico tras el llanto, asociada a la recuperaci&oacute;n y relajaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuando llorar es necesario y positivo</h2><p class="article-text">
        Desde la psiquiatr&iacute;a, el llanto se considera una se&ntilde;al de capacidad de proceso emocional. &ldquo;Llorar es buen&iacute;simo, libera&rdquo;, afirma D&iacute;az Mars&aacute;. &ldquo;Por ejemplo, en pacientes con trastornos de conducta alimentaria siempre les decimos que para curar hay que llorar, porque a veces te ten&eacute;s que enfrentar a cosas dolorosas y cambiar conductas no siempre es f&aacute;cil. Es como una rehabilitaci&oacute;n: si uno se rompe una pierna, la rehabilitaci&oacute;n duele. Enfrentarse a conflictos personales, a situaciones traum&aacute;ticas, a cambiar patrones disfuncionales tambi&eacute;n duele, y llorar es parte de ese proceso&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo opuesto, la incapacidad de llorar puede ser una se&ntilde;al de bloqueo emocional que requiere atenci&oacute;n terap&eacute;utica. &ldquo;Hay pacientes con una imposibilidad de contactar con sus emociones, y el tratamiento va precisamente de poder romper ese bloqueo emocional. Abordar desde un lugar seguro los aspectos emocionales complejos es reparador, y sirve para salir de las disfunciones que mantienen las conductas patol&oacute;gicas&rdquo;, explica la doctora D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        No todo llanto produce alivio, sin embargo, y la investigaci&oacute;n corrobora que el efecto del llanto depende del contexto. Si se llora en un ambiente social seguro y de apoyo, el efecto regulador es mayor. Si se llora sin consuelo, en soledad o en una situaci&oacute;n de hostilidad, el efecto puede ser neutro o incluso negativo. La forma de distinguirlo es cuando <a href="https://www.researchgate.net/publication/396769150_The_Science_and_Soul_of_Tears_How_Crying_Is_Self-Care" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el llanto no trae alivio</a>, lo que indica que no est&aacute; funcionando el proceso de regulaci&oacute;n emocional.
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de reprimir el llanto </h2><p class="article-text">
        La supresi&oacute;n habitual del llanto, lo que la literatura llama afrontamiento represivo, puede pasar factura. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19859847/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios muestran</a> que reprimir emociones negativas de forma cr&oacute;nica debilita el sistema inmune y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensi&oacute;n y trastornos mentales como la ansiedad y la depresi&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n puede tener un efecto protector, ya que estas personas que ejercen tanto control sobre s&iacute; mismas son m&aacute;s eficaces a la hora de cuidar su salud.
    </p><p class="article-text">
        El llanto frecuente no siempre es mejor. &ldquo;Hay personas m&aacute;s h&aacute;biles emocionalmente que lloran con mucha frecuencia&rdquo;, distingue D&iacute;az Mars&aacute;. &ldquo;Ah&iacute;, en el contexto de la regulaci&oacute;n emocional, puede ser &uacute;til mentalizar las situaciones que ocurren y aprender a relativizar algunas cosas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque queden mecanismos por descubrir, el llanto es una herramienta de regulaci&oacute;n del sistema nervioso que produce alivio real y medible. Como todo, en su justa medida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/aliviar-estres-procesar-emociones-generar-empatia-doctora-explica-beneficios-llorar-xp_1_13328036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 08:59:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aliviar el estrés, procesar emociones o generar empatía: una doctora explica todos los beneficios de llorar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Llanto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Creía que iba a salvar el planeta”: la actriz de ‘Game of Thrones’ que se unió a una secta de bienestar y perdió la cabeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/creia-iba-salvar-planeta-actriz-juego-tronos-unio-secta-bienestar-perdio-cabeza_1_13312553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4996caad-2fa6-44c5-87e0-22faa0272476_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Creía que iba a salvar el planeta”: la actriz de ‘Game of Thrones’ que se unió a una secta de bienestar y perdió la cabeza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz Hannah Murray consiguió un papel en la exitosa serie de televisión ‘Skins’ a los 17 años y luego protagonizó la épica fantástica de HBO. Acaba de publicar unas memorias en las que cuenta cómo se sintió atraída por una misteriosa comunidad espiritual y terminó internada en un centro psiquiátrico.</p></div><p class="article-text">
        Al menos una vez a la semana, Hannah Murray tiene un pensamiento abrumador: &ldquo;&iexcl;Gracias a Dios que ya no act&uacute;o!&rdquo;. Puede estar subiendo las escaleras con una taza en la mano, o sentada en su escritorio abriendo la notebook, sacando una cazuela del horno o paseando por la calle principal del pueblo del este de Inglaterra, donde vive ahora. El pensamiento llega acompa&ntilde;ado de lo que ella describe como una especie de alivio f&iacute;sico total. Intenta aferrarse a esta sensaci&oacute;n de &ldquo;ya no soy actriz&rdquo; porque, seg&uacute;n dice, al mismo tiempo siente &ldquo;una verdadera oleada de alegr&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es solo porque ya no tenga que desnudarse ante la c&aacute;mara, aunque hubo muchas de esas escenas, empezando por Cassie, a quien interpret&oacute; a los 17 a&ntilde;os en la exitosa serie <em>Skins </em>del canal E4, casi siempre en ropa interior. Tampoco es porque no tenga que lidiar con la atenci&oacute;n constante sobre su peso, porque tambi&eacute;n hubo mucho de eso, acompa&ntilde;ado siempre de preguntas de periodistas: &iquest;era anor&eacute;xica en la vida real? &iquest;A sus padres les preocupaba su peso? Y no es porque no la reconozcan en todas partes, como le ocurri&oacute; despu&eacute;s de interpretar a Gilly en Game of Thrones, con hombres adultos montando en c&oacute;lera si no les firmaba aut&oacute;grafos o se hac&iacute;a un <em>selfie </em>con ellos. Tampoco se trata de tener que negociar qu&eacute; partes de su cuerpo aceptar&aacute; mostrar por contrato. Ni de lidiar con la euforia de conseguir un gran papel seguida inmediatamente de la decepci&oacute;n de terminar el rodaje solo para volver a la rutina de las audiciones y que le digan: &ldquo;Por favor, and&aacute; bien arreglada. Tienen que creerse que Benedict Cumberbatch podr&iacute;a sentirse atra&iacute;do por ti&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es una mezcla de todas estas cosas. Adem&aacute;s del estilo de vida, el alcohol, las drogas, el sexo imprudente (una vez se llev&oacute; a un doble de Kurt Cobain a un ba&ntilde;o en un club nocturno de Detroit simplemente porque, s&iacute;, se parec&iacute;a al cantante de Nirvana, fallecido hace mucho tiempo). Sabe que todo era desesperaci&oacute;n, un intento de sentirse especial. &ldquo;Ese era un factor importante de ser actriz: ser elegida para un papel te hace sentir incre&iacute;blemente especial. Pero solo dura lo que dura ese proyecto. Estaba en este bucle en el que me preguntaba incesablemente, '&iquest;D&oacute;nde est&aacute; eso que me har&aacute; sentir especial para siempre?'&rdquo; Intent&oacute; leer obras de la secci&oacute;n de crecimiento personal de la librer&iacute;a, &mdash;la droga de iniciaci&oacute;n, como llama ir&oacute;nicamente a esos libros ahora&mdash;. Prob&oacute; la meditaci&oacute;n, diarios de gratitud y hasta tuvo dos psicoanalistas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">‘The Make-Believe’, una exploración franca y a menudo bañada de humor negro sobre la convergencia del hedonismo con la industria de la autoayuda que la llevó de cabeza al “lado oscuro del mundo del bienestar y la espiritualidad&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En vista de todo esto, quiz&aacute;s no sorprenda que, a los 27 a&ntilde;os, Murray se viera envuelta en una secta del bienestar. Una secta tan absurda, en retrospectiva, que su l&iacute;der posaba con un collar de s&iacute;mbolos m&iacute;sticos y un enorme vaso de Starbucks. Promet&iacute;a sabidur&iacute;a y algo especial, pero le cost&oacute; miles de d&oacute;lares. Sin embargo, mucho peor fue el da&ntilde;o que caus&oacute; a su salud mental. <strong>Murray sufri&oacute; un episodio psic&oacute;tico tan grave que tuvo que ser ingresada en una unidad psiqui&aacute;trica especializada</strong>. Posteriormente, un psiquiatra le diagnostic&oacute; <strong>trastorno bipolar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En los nueve a&ntilde;os que pasaron desde entonces, Murray intent&oacute; comprender qu&eacute; ocurri&oacute;. Principalmente, anotando todo lo que recordaba de aquella d&eacute;cada intensa, revisando mensajes de texto, notas, pel&iacute;culas y hablando con amigos. El resultado es su memoria autobiogr&aacute;fica&nbsp;&lsquo;The Make-Believe&rsquo;, una exploraci&oacute;n franca y a menudo ba&ntilde;ada de humor negro sobre la convergencia del hedonismo con la industria de la autoayuda que la llev&oacute; de cabeza al &ldquo;lado oscuro del mundo del bienestar y la espiritualidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Murray es m&aacute;s conocida por <em>Skins </em>(tres temporadas) y Game of Thrones (cinco temporadas), tambi&eacute;n trabaj&oacute; en una gran cantidad de papeles en cine, televisi&oacute;n y teatro que explotaban su vulnerabilidad, su crudeza innata y algo inefable que la hac&iacute;a fascinante de ver. Entre ellos, destacan la pel&iacute;cula sobre el suicidio adolescente <em>Bridgend</em> (2015), por la que gan&oacute; tres premios a la mejor actriz; el largometraje estadounidense sobre los disturbios raciales <em>Detroit </em>(2017); y la obra sobre la Familia Manson <em>Charlie Says</em> (2018). Adem&aacute;s, se gradu&oacute; con una licenciatura en Literatura Inglesa en la Universidad de Cambridge.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, sentada frente a m&iacute; en una cafeter&iacute;a del Teatro Barbican, en Londres, luce radiante, con el pelo casta&ntilde;o peinado con raya al medio y la camisa abierta sobre un top de rayas brillantes. Las dos latas de agua con gas que pidi&oacute; est&aacute;n sobre la mesa cuando me siento. Casi siempre tiene las manos escondidas en el regazo, pero de vez en cuando, al recordar alg&uacute;n dato o an&eacute;cdota, se enrosca mechones de pelo entre los dedos. La ciudad de provincias, la cocina, la escritura: todo eso forma parte de la Murray de 36 a&ntilde;os que no bebe ni fuma, que ya no act&uacute;a ni forma parte de la &eacute;lite.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Buscaba algo que me arreglara por completo, una varita mágica o una solución milagrosa
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora se mantiene alejada del mundo del bienestar. &ldquo;Incluso las cosas m&aacute;s suaves pueden resultar bastante angustiantes. Ya no medito. No entrar&iacute;a en una tienda de piedras preciosas. No hago yoga, porque no s&eacute; qu&eacute; podr&iacute;a surgir que me parezca demasiado esot&eacute;rico para lo que puedo tolerar. Pero ahora me doy cuenta de lo extendido que est&aacute;. De la frecuencia con la que desconocidos te lo ofrecen como remedio. Dec&iacute;s: &rdquo;No duermo bien&ldquo;, y te preguntan: &rdquo;&iquest;Probaste la meditaci&oacute;n?&ldquo;. Est&aacute; en todas partes, vista como una soluci&oacute;n intr&iacute;nsecamente positiva. Y existen versiones inofensivas o positivas. Pero como yo buscaba algo que me curara por completo, una varita m&aacute;gica o una soluci&oacute;n milagrosa, la promesa me resultaba seductora y adictiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En general, &ldquo;no se reflexiona lo suficiente sobre el bienestar&rdquo;, afirma Murray, &ldquo;sobre todo en lo que respecta a su transformaci&oacute;n en una industria&rdquo;. La actriz cuenta que era una joven vulnerable y que vio c&oacute;mo otros j&oacute;venes en su misma situaci&oacute;n apostaban su felicidad a lo que result&oacute; ser una secta perniciosa y explotadora.
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            <span class="title">
                La actriz durante una sesión fotográfica en el Festival de Cine de Venecia de 2018.                            </span>
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        Hablemos entonces de la secta. Ella prefiere no nombrarla, simplemente se refiere a ella como la organizaci&oacute;n. En el libro describe lo f&aacute;cil que fue caer en la trampa &mdash;poco a poco, a lo largo de varios meses&mdash; y pide a quienes se creen inmunes que recuerden todas las veces que se sintieron tentados por una soluci&oacute;n r&aacute;pida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es f&aacute;cil pensar 'eso nunca me pasar&iacute;a a m&iacute;&rsquo;, pero no nos hacemos ning&uacute;n un favor al decirlo, porque no lo sabemos. No ten&iacute;a ni idea de que iba a pasar por nada de lo que describo en el libro. Habr&iacute;a dado por hecho que no me pasar&iacute;a, que estaba a salvo. Ten&iacute;a buena educaci&oacute;n, proven&iacute;a de una familia de clase media; todo deber&iacute;a haber estado bien. Pensaba: &lsquo;Soy inteligente. Tomo buenas decisiones&rsquo;. Pues bien, tom&eacute; decisiones terribles. Pero es importante entender por qu&eacute; la gente hace estas cosas, en lugar de pensar: &lsquo;Deben ser idiotas&rsquo; o &lsquo;&iquest;C&oacute;mo se puede ser tan est&uacute;pido?&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su primer contacto con la organizaci&oacute;n fue a trav&eacute;s de una &ldquo;sanadora energ&eacute;tica&rdquo; llamada Grace*. Su entrenador personal se la hab&iacute;a presentado en el set de &lsquo;Detroit&rsquo;, donde actu&oacute; junto a John Boyega, Will Poulter y Kaitlyn Dever. La pel&iacute;cula fue dirigida por la ganadora del Oscar Kathryn Bigelow, a quien Murray admiraba profundamente. Aun as&iacute;, el tema era &ldquo;violento y oscuro&rdquo;, la historia real de tres hombres negros asesinados por la polic&iacute;a durante las protestas de 1967. Murray interpreta a Julie, una joven de 18 a&ntilde;os de Ohio, golpeada con una pistola, interrogada y agredida sexualmente por polic&iacute;as blancos. 
    </p><p class="article-text">
        La actriz se mantuvo delgada durante el rodaje, haciendo flexiones para aumentar su ritmo card&iacute;aco antes de cada escena intensa. Un profesor de actuaci&oacute;n la hab&iacute;a animado a &ldquo;abrirse&rdquo; de una manera &ldquo;casi cham&aacute;nica&rdquo;. Luego lleg&oacute; la escena en la que se rasgaba el vestido. &ldquo;Mis pechos quedaron expuestos a la c&aacute;mara. Los cubr&iacute; inmediatamente con los brazos. Luego lo repetimos todo... Tantas veces que perd&iacute; la cuenta&rdquo;. Seg&uacute;n narra, cada vez &ldquo;el coraz&oacute;n me lat&iacute;a con fuerza. Sent&iacute;a dolor en el est&oacute;mago y el pecho. Los nervios me ard&iacute;an. Temblaba de adrenalina&rdquo;. Sab&iacute;a que no era real. Pero al mismo tiempo, le resultaba traum&aacute;tico. La atormentaban las pesadillas. Cuando despertaba por la noche, corr&iacute;a al ba&ntilde;o a vomitar. As&iacute; se sent&iacute;a cuando conoci&oacute; a Grace, una &ldquo;sanadora energ&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Grace le pregunt&oacute; a Murray si pod&iacute;an hablar. Y Murray ten&iacute;a mucho que decir. Era, de todos modos, una persona que siempre se desahogaba &mdash;la t&iacute;pica chica que en las fiestas contaba la historia de su vida para conectar con la gente&mdash; y le gustaban las conversaciones &iacute;ntimas. Le habl&oacute; a Grace sobre &lsquo;Detroit&rsquo;, sobre la actuaci&oacute;n, sobre la presi&oacute;n de sentirse feliz y afortunada &mdash;dada su vida de glamour y &eacute;xito&mdash;, la tensi&oacute;n de no quejarse nunca, especialmente en el &aacute;mbito profesional, incluso si le ped&iacute;an que filmara semidesnuda en Nueva York a -9 &deg;C, o en una playa galesa con vientos de 72 km/h y fiebre. Tambi&eacute;n le habl&oacute; de los compa&ntilde;eros de reparto arrogantes que no se hab&iacute;an aprendido sus di&aacute;logos, los directores crueles, los agentes de casting entrometidos. Se desahog&oacute; sobre su vida, su familia, sus mayores tristezas. Y Grace le escuch&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Grace tambi&eacute;n le recomend&oacute; entonces que probase sesiones de reiki con ella y lleg&oacute; a ofrecerle algo m&aacute;s, algo &ldquo;para quienes quieren abordar sus problemas y resolverlos&rdquo;. Y eso sonaba justo a lo que buscaba Murray. La &ldquo;sanadora&rdquo; le present&oacute; a una lectora de cartas y, tras pagar 150 d&oacute;lares, Murray recibi&oacute; una sesi&oacute;n de &ldquo;sanaci&oacute;n&rdquo;. Despu&eacute;s, Grace le habl&oacute; a Murray de un curso que pod&iacute;a tomar para aprender las herramientas necesarias para ayudarse a s&iacute; misma. Como alguien del rodaje se la hab&iacute;a presentado, Murray pens&oacute; que Grace era de fiar.
    </p><p class="article-text">
        Siendo sincera, Grace reconoce que hubo momentos en que ni ella misma se entend&iacute;a. Hablaba de traer &ldquo;luz&rdquo; a su cuerpo y de c&oacute;mo pod&iacute;a activar su &ldquo;ADN espiritual&rdquo; usando herramientas &ldquo;poderosas y ancestrales&rdquo;. Atrapada por el entusiasmo de Grace, Murray opt&oacute; por dejar de lado esos momentos, como &ldquo;decidir&iacute;a dejar de lado, pasar por alto o ignorar tantas peque&ntilde;as cosas&rdquo; en los meses siguientes. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Grace le dio un pequeño frasco de gotas. Murray no tiene ni idea de qué eran. “Probablemente nada más que agua, en un bonito envase, inofensivamente inútil, engañosamente cara”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por alguna raz&oacute;n &mdash;probablemente agotamiento, posiblemente los primeros s&iacute;ntomas de un episodio bipolar&mdash; la sesi&oacute;n de sanaci&oacute;n de Grace le pareci&oacute; m&aacute;gica y Murray experiment&oacute; una liberaci&oacute;n total. Antes de irse, Grace le dio un peque&ntilde;o frasco de gotas, recalcando lo importantes que eran, c&oacute;mo la ayudar&iacute;an con el &ldquo;proceso (&hellip;) para limpiar las cosas&rdquo;. Murray no tiene ni idea de qu&eacute; eran. &ldquo;Probablemente nada m&aacute;s que agua, en un bonito envase, inofensivamente in&uacute;til, enga&ntilde;osamente cara&rdquo;. Esa noche durmi&oacute; 14 horas.
    </p><p class="article-text">
        Grace tambi&eacute;n le hab&iacute;a dado a Murray los datos de contacto de una mujer en Londres. Cuando regres&oacute; de Estados Unidos &mdash;v&iacute;a Los &Aacute;ngeles, donde asisti&oacute; a un concierto de Beyonc&eacute;, hizo una audici&oacute;n para interpretar a Janis Joplin y a los premios Emmy, y luego fue a Belfast para dos d&iacute;as de rodaje de Game of Thrones&mdash; estaba destrozada. La recibi&oacute; Siobhan, una mujer extra&ntilde;a, algo aturdida y distante, que tambi&eacute;n llevaba el collar m&iacute;stico. Siobhan le explic&oacute; lo que aprender&iacute;a en clase: los rituales, las rutinas, las maneras de protegerse de la energ&iacute;a de otras personas, y Murray le entreg&oacute; 700 libras &mdash;unos 810 euros&mdash;, el primero de muchos pagos. Mirando hacia atr&aacute;s, no describe a Siobhan como una estafadora, sino m&aacute;s bien como una &ldquo;creyente sincera e ingenua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La clase, a la que tambi&eacute;n asisti&oacute; un conductor de Uber al que Siobhan hab&iacute;a contratado para un traslado al aeropuerto, requer&iacute;a imaginaci&oacute;n. En un momento dado, le pidieron a Murray que resumiera la sensaci&oacute;n de &ldquo;aferrarse a pilares de luz&rdquo;. Se sorprendi&oacute; al sentir algo casi s&oacute;lido en sus manos, pero hoy recuerda que su trabajo en aquel entonces implicaba &ldquo;la capacidad de sumergirse en cosas fant&aacute;sticas, como el trabajo de efectos especiales CGI en &lsquo;Game of Thrones&rsquo;, donde miraba una pelota de tenis e imaginaba que era un lobo gigante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siobhan describe rituales cham&aacute;nicos y cabal&iacute;sticos, santuarios y chakras, ba&ntilde;os de sal y c&iacute;rculos m&aacute;gicos, yoes superiores y gu&iacute;as espirituales. Habla de una verdadera alma gemela, algo que Murray, bisexual y abierta al poliamor, encontr&oacute; un poco inc&oacute;modo y anticuado, pero que, una vez m&aacute;s, pas&oacute; por alto. Cada clase abr&iacute;a un camino de progresi&oacute;n hacia otra clase o curso, que promet&iacute;a m&aacute;s respuestas, m&aacute;s formas de autosanaci&oacute;n y autoprotecci&oacute;n, pero a un precio. Murray qued&oacute; enganchada; quer&iacute;a seguir ese camino. Quer&iacute;a ser una &ldquo;Guerrera&rdquo;, lo cual era posible si tomaba los cursos llamados Maestra Ritual Novata, Maestra Ritual Aprendiz y Maestra Ritual Magus Hermeticus. &ldquo;Quer&iacute;a ir cada vez m&aacute;s lejos, tan lejos como se pudiera llegar&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Murray era tan ingenua y confiada que no buscó información sobre la organización en internet. De haberlo hecho, habría leído relatos escalofriantes de estafas financieras y espirituales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Murray era tan ingenua y confiada que no busc&oacute; informaci&oacute;n sobre la organizaci&oacute;n en internet. De haberlo hecho, habr&iacute;a le&iacute;do testimonios delirantes de sus seguidores, as&iacute; como relatos escalofriantes de estafas financieras y espirituales. Habr&iacute;a descubierto que funcionaba como una pir&aacute;mide y que escalarla la despojar&iacute;a de su libertad personal e individualidad. &ldquo;La pir&aacute;mide estaba estructurada para explotar a cualquiera que intentara escalarla&rdquo;, escribe en su libro &lsquo;The Make-Believe&rsquo;. &ldquo;Excepto a una persona, un hombre, que se sentaba en la cima&rdquo;. No lo conoci&oacute; hasta que complet&oacute; varios cursos, que adem&aacute;s eran costosos.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de pasar a hablar del hombre al que llama &ldquo;Steve&rdquo; en el libro, hay algo que Murray considera muy relevante para su historia: ella pertenece a la generaci&oacute;n de Harry Potter. &ldquo;Eso es fundamental&rdquo;, afirma. &ldquo;Este libro fue tan popular entre tanta gente de mi edad, y lo m&aacute;s atractivo era la idea de que pod&iacute;as descubrir todo un mundo m&aacute;gico, justo debajo de la superficie del nuestro. De ni&ntilde;a, deseaba con todas mis fuerzas que fuera cierto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De forma similar, explica, la literatura juvenil que consum&iacute;a su generaci&oacute;n ofrec&iacute;a historias donde el chico raro resultaba no ser raro, sino especial, con dones incre&iacute;bles. &ldquo;Cuando sufr&iacute;a psicosis, mi mente era un c&oacute;ctel de esas historias, la idea de que hab&iacute;a descubierto la verdad, que era que ten&iacute;a un destino incre&iacute;ble. Iba a salvar el mundo. Pod&iacute;a volar. No quiero decir que esas historias sean malas ni nada por el estilo. Simplemente creo que nos alimentan con una dieta que nos hace desear esto&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Y resulta que Steve, como era de esperar, era fan de &lsquo;Game of Thrones&rsquo;. La primera impresi&oacute;n de Murray fue la de un hombre blanco de mediana edad, con cabello y barba plateados, que vest&iacute;a una chaqueta amarilla que desentonaba con su camisa roja. Le dio un abrazo &ldquo;de coraz&oacute;n a coraz&oacute;n&rdquo; caracter&iacute;stico de la organizaci&oacute;n. Le result&oacute; un poco inapropiado, pero tambi&eacute;n emocionante y quiz&aacute;s m&aacute;s &iacute;ntimo de lo que deber&iacute;a. Llevaba el collar que todos usaban, y cuando ella le mir&oacute; a la cara, &ldquo;parec&iacute;a tan seguro de s&iacute; mismo. Irradiaba un poder que nunca hab&iacute;a visto en nadie. Un poder m&aacute;gico... Supe que estaba en presencia de un mago... Entonces, Steve habl&oacute;: 'Hola, estoy aqu&iacute; en Londres para iniciar a algunos Maestros Rituales como Chamanes Celtas'&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando sufría psicosis, mi mente era un cóctel de esas historias, la idea de que había descubierto la verdad, que era que tenía un destino increíble. Iba a salvar el mundo. Podía volar.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los instructores de la organizaci&oacute;n eran mujeres y, en su mayor&iacute;a, llevaban falda, algo que Murray no not&oacute; del todo hasta que se les indic&oacute; a las devotas que tambi&eacute;n las usaran. Murray lo recibi&oacute; con recelo. Ella era m&aacute;s de ch&aacute;ndal. Pero se fij&oacute; en otras cosas. Cuando Steve se dirigi&oacute; a los presentes, empez&oacute; con un chiste subido de tono. &ldquo;Dijo que supon&iacute;a que deb&iacute;amos hacer 45 minutos de cardio al d&iacute;a y que &eacute;l prefer&iacute;a tener sexo como ejercicio cardiovascular que cualquier otra cosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Vio indicios de explotaci&oacute;n sexual? &ldquo;Mi experiencia fue muy erotizada, sin que ocurriera nada expl&iacute;citamente f&iacute;sico&rdquo;, dice. &ldquo;Hab&iacute;a una energ&iacute;a muy palpable en el ambiente. Creo que suele haberla en estas organizaciones espirituales jer&aacute;rquicas. Me pareci&oacute; interesante que fuera un espacio predominantemente femenino &mdash;las maestras, la sanadora&mdash; y de repente entra este hombre, incre&iacute;blemente seguro de s&iacute; mismo y magn&eacute;tico. Lo primero que cuenta es un chiste sobre sexo. De esa energ&iacute;a tan et&eacute;rea, suave e indecisa, de repente es como: &rdquo;Hola, estoy aqu&iacute;&ldquo; y &lsquo;Vamos a coger&rsquo;. Creo que lo hac&iacute;a a prop&oacute;sito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en ese momento, recuerda, mir&oacute; a esas mujeres y pens&oacute;: &ldquo;&iexcl;Secta sexual!&rdquo;. Pero cuando se lo sugiri&oacute; a uno de los profesores, le respondieron: &ldquo;Oh, Dios m&iacute;o, qu&eacute; divertido... No, es que es muy bueno destrozando tu ego y por eso pueden surgir muchas cosas sexuales&rdquo;. Fue durante este curso de cinco d&iacute;as celebrado en un hotel de Londres cuando el comportamiento de Murray comenz&oacute; a volverse err&aacute;tico. Viv&iacute;a con muy pocas horas de sue&ntilde;o al d&iacute;a y descubri&oacute; que hablaba a &ldquo;un mill&oacute;n de kil&oacute;metros por segundo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Absorbía las historias contadas por otros participantes como un &quot;rayo&quot;, como si contuvieran mensajes secretos, anotándolas en su teléfono. Veía señales y símbolos por todas partes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su cerebro hac&iacute;a conexiones aleatorias; por ejemplo, vinculaba una cena que tuvo con otros cinco participantes con los cinco abortos espont&aacute;neos que sufri&oacute; su madre antes de que ella naciera. Se sent&iacute;a pura y asc&eacute;tica con agua y comida vegana, y m&aacute;s delirantemente feliz que nunca bajo los efectos de las drogas. Absorb&iacute;a las historias contadas por otros participantes como un &ldquo;rayo&rdquo;, como si contuvieran mensajes secretos, anot&aacute;ndolas en su tel&eacute;fono. Ve&iacute;a se&ntilde;ales y s&iacute;mbolos por todas partes. Una chica llamada Lauren le dijo que hab&iacute;a un mensaje en la pel&iacute;cula &lsquo;La historia interminable&rsquo;. Entonces Lauren dijo que no estaba segura de Steve, que le recordaba a un &ldquo;vendedor de coches usados sospechoso&rdquo;. Murray interpret&oacute; esto como una muestra de lo especial que era ella; Lauren no pod&iacute;a ver la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Esa noche, mientras se ba&ntilde;aba con las sales &ldquo;contra el mal&rdquo; que hab&iacute;a comprado en la tienda de la organizaci&oacute;n, empez&oacute; a o&iacute;r la voz de Steve en su cabeza. Cre&iacute;a que la amaba, que se casar&iacute;a con ella, que controlaba el clima, que ella ten&iacute;a poderes especiales. A media ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente, empez&oacute; a tener alucinaciones: ve&iacute;a diagramas en el cuello de la gente que le mostraban c&oacute;mo &ldquo;curarlos&rdquo;. Pens&oacute;: &ldquo;Steve es mi padre y quiero acostarme con Steve&rdquo;. (Puede que fuese un eco del hecho de que su personaje en &lsquo;Game of Thrones&rsquo; qued&oacute; embarazada de su padre).
    </p><p class="article-text">
        Si Murray hubiera estado rodeada de personas que no fueran seguidores de la secta, su estado man&iacute;aco podr&iacute;a haber sido detectado. En cambio, se hundi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, experimentando una especie de colapso mental. Busc&oacute; refugio en un ba&ntilde;o cerrado con llave, con un dolor de cabeza agonizante que sent&iacute;a como si estuviera &ldquo;dando a luz a trav&eacute;s del cr&aacute;neo&rdquo;. Al otro lado de la puerta cerrada, los maestros se agolpaban a su alrededor, sosteniendo herramientas de bronce y coreando: &ldquo;&iexcl;Fuera, esp&iacute;ritu maligno de Hannah!&rdquo;. Incluso en su estado de angustia, Murray comprendi&oacute;, en cierto modo, que aquello era &ldquo;jodidamente gracioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie sabe cu&aacute;nto tiempo pas&oacute; antes de que alguien pidiera ayuda. Murray, que para entonces corr&iacute;a de un lado a otro buscando a Steve, quien convenientemente hab&iacute;a desaparecido, fue inmovilizada en el suelo. Fue trasladada de urgencia al hospital Gordon en Bloomsbury y retenida durante 28 d&iacute;as bajo la Ley de Salud Mental. Como lectora, algunas de las partes m&aacute;s indignantes del libro son los mensajes de texto que Steve le envi&oacute; a Murray mientras estaba internada. Buscando respuestas sobre lo sucedido, le escribe: &ldquo;Siento que he estado experimentando algunos efectos secundarios muy malos como resultado de uno de sus tratamientos. Me gustar&iacute;a saber si esto es normal&rdquo;. Steve le dice que no, pero a&ntilde;ade: &ldquo;Est&aacute;s libre y todo estar&aacute; bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hannah: &ldquo;&iquest;Libre de qu&eacute;, Steve?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Steve: &ldquo;Hay cosas buenas y malas en el mundo, y a veces la mala energ&iacute;a puede entrar en nosotros.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Hannah: &ldquo;&iquest;De verdad esperas que me conforme con esa explicaci&oacute;n?&rdquo; Steve envi&oacute; una respuesta divagante sugiriendo que, mientras Murray trabajaba en Detroit, &ldquo;un tipo malo se meti&oacute; en ti&rdquo;, y concluy&oacute;: &ldquo;Es algo grave, pero en t&eacute;rminos m&aacute;s sencillos, te poseyeron.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Murray dice que le cost&oacute; mucho tiempo enfadarse, pero hay ciertos pasajes del libro, incluidos estos mensajes, que todav&iacute;a le resultan &ldquo;dif&iacute;ciles&rdquo;. &ldquo;Porque recuerdo lo vulnerable que era cuando recib&iacute; esos mensajes. Me da pena por m&iacute; misma.&rdquo; Le pregunto c&oacute;mo se sintieron sus padres, y dice que no cree que sea justo compartir &ldquo;todos los detalles de c&oacute;mo se sintieron. Pero bueno.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">La hija &uacute;nica de &ldquo;dos padres ancianos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Murray creci&oacute; en Bristol. Bromea diciendo que es el t&iacute;pico clich&eacute;: &ldquo;hija &uacute;nica de dos padres ancianos&rdquo;. Su padre, que ten&iacute;a 47 a&ntilde;os cuando ella naci&oacute;, es un acad&eacute;mico al que le encantaban los trenes de vapor y los horarios, y su madre es t&eacute;cnica de laboratorio (&ldquo;muy cari&ntilde;osa, muy positiva, muy dulce&rdquo;). De ni&ntilde;a pasaba much&iacute;simo tiempo sola, d&aacute;ndoles nombres y personalidades a sus peluches. &ldquo;Me aburr&iacute;a much&iacute;simo&rdquo;, se r&iacute;e. &ldquo;Recuerdo jugar con las persianas durante horas y horas&rdquo;. Pero tambi&eacute;n lee mucho. &ldquo;Y viv&iacute;a principalmente en mi cabeza. Era una ni&ntilde;a so&ntilde;adora. Mis recuerdos de la adolescencia son de ser una cabeza gigante, flotando, sin ninguna conexi&oacute;n con mi cuerpo&rdquo;. Anhelaba tener hermanos y sent&iacute;a una especie de culpa por haber sobrevivido a los abortos espont&aacute;neos de su madre. Se obsesion&oacute; con la idea de que ten&iacute;a que vivir una vida plena por cada uno de ellos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Tenía una especie de adicción a entrar y leer cosas sobre mí en internet. Era horrible, como la cloaca de internet</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A los siete a&ntilde;os ya planeaba su futuro como veterinaria, eligiendo cursos y carreras universitarias. A los once, cambi&oacute; de rumbo tras ver una obra de teatro sobre criaturas del bosque y extraterrestres que se hac&iacute;an amigos. &ldquo;No fue un 'Quiz&aacute;s me interese la actuaci&oacute;n'... Fue un 'Voy a ser actriz'&rdquo;. Echando la vista atr&aacute;s, su salud mental le parec&iacute;a &ldquo;extra&ntilde;a&rdquo; durante su adolescencia temprana. A mediados de la adolescencia, se autolesionaba, pero no se lo cont&oacute; a nadie. Recuerda haber visto un documental de Stephen Fry sobre el trastorno bipolar y haber sentido que lo que se comentaba &ldquo;era muy cercano a ella. Pero tambi&eacute;n, era adolescente, y todos tenemos altibajos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hizo la audici&oacute;n para &lsquo;Skins&rsquo; a los 16 a&ntilde;os, mientras participaba en un grupo de teatro juvenil, y consigui&oacute; el papel el d&iacute;a de su decimos&eacute;ptimo cumplea&ntilde;os. La primera temporada se rod&oacute; el verano anterior a su &uacute;ltimo a&ntilde;o de bachillerato, y la segunda mientras se preparaba para los ex&aacute;menes. &ldquo;Falt&eacute; mucho a clase ese &uacute;ltimo a&ntilde;o&rdquo;. Eso no le impidi&oacute; conseguir una plaza en la universidad, y para cuando lleg&oacute; la semana de bienvenida a los nuevos estudiantes, la serie &ldquo;era todo un fen&oacute;meno&rdquo;, famosa por sus impactantes representaciones de los excesos adolescentes. La reconoc&iacute;an pr&aacute;cticamente en todas partes, le resultaba &ldquo;bastante abrumador&rdquo; y se relacionaba con gente que no sab&iacute;a qui&eacute;n era. O a la que no le importaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo fue Cambridge? &ldquo;Intenso. Era mucho m&aacute;s organizada que ahora. Hice tres pel&iacute;culas en tres a&ntilde;os, y adem&aacute;s iba a Londres todas las semanas a hacer audiciones. Simplemente hac&iacute;a mis ensayos y los entregaba con antelaci&oacute;n. De alguna manera, lo consegu&iacute; todo. Todo el mundo me ten&iacute;a perplejo. La primera vez que us&eacute; mi t&iacute;tulo fue cuando solicit&eacute; un m&aacute;ster en escritura creativa para escribir este libro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no padeci&oacute; anorexia, la actriz s&iacute; describe una &ldquo;relaci&oacute;n desordenada con la comida&rdquo;. En aquella &eacute;poca, el sitio web de pel&iacute;culas IMDb albergaba foros de discusi&oacute;n en las p&aacute;ginas de los actores. &ldquo;Ten&iacute;a una especie de adicci&oacute;n a entrar y leer cosas sobre m&iacute; en internet. Era horrible, como la cloaca de internet; por cada persona que dec&iacute;a que mi cuerpo era 'inspiraci&oacute;n para adelgazar', hab&iacute;a otra que dec&iacute;a: 'Es repugnante'&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Luché durante mucho tiempo con la idea de que no tenía derecho a sentirme tan triste. No había nada malo en mí. Tenía el privilegio de tener una carrera increíble. ¿Por qué no podía ser feliz todo el tiempo?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Hubo alg&uacute;n s&iacute;ntoma temprano del trastorno bipolar? &ldquo;Nadie me lo sugiri&oacute;. De vez en cuando, hab&iacute;a conversaciones donde tal vez era algo impl&iacute;cito. Mis amigos y la terapeuta que me atend&iacute;a en ese momento hablaban de 'momentos de gran euforia' y 'momentos de profunda tristeza'. Luch&eacute; durante mucho tiempo con la idea de que no ten&iacute;a derecho a sentirme tan triste. No hab&iacute;a nada malo en m&iacute;. Ten&iacute;a el privilegio de tener una carrera incre&iacute;ble. &iquest;Por qu&eacute; no pod&iacute;a ser feliz todo el tiempo?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que recibi&oacute; el diagn&oacute;stico, &ldquo;todo cobr&oacute; mucho m&aacute;s sentido. Los diagn&oacute;sticos pueden ser complicados, pero para m&iacute; fue un gran alivio comprender mi mundo emocional desde esa perspectiva&rdquo;. Dice que todav&iacute;a existe mucho estigma en torno al trastorno bipolar, por lo que quiso ser &ldquo;muy sincera&rdquo; sobre la experiencia en su libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escucho mucho que 'necesitamos hablar m&aacute;s sobre salud mental'. Lo que quieren decir es, por ejemplo, ansiedad y depresi&oacute;n. Todos hablamos de eso con gusto. Pero hay un gran tab&uacute; en torno a la idea de las personas internadas. Son intocables. Sent&iacute; que era muy importante decir: 'Yo pas&eacute; por esto'. Mucha gente pasa por esto. Eso no significa que sean malas personas o que est&eacute;n mal para siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De alguna manera, el mayor alivio es que ya no tiene que sumergirse en un papel, ni llegar al l&iacute;mite de su propia identidad para encarnar a otra persona. Ir&oacute;nicamente, su &uacute;ltimo largometraje fue &lsquo;Charlie Says&rsquo;, sobre las mujeres del culto asesino de Charles Manson en la d&eacute;cada de 1960. Mientras Murray le&iacute;a para el papel de Leslie Van Houten, solo pod&iacute;a pensar: &ldquo;Podr&iacute;a haber sido yo&rdquo;. Tras finalizar el rodaje, la directora, Mary Harron, le dijo: &ldquo;Fue incre&iacute;ble... vimos a tantas chicas para el papel de Leslie, tantas actrices hicieron la audici&oacute;n, y ninguna pudo hacerlo... T&uacute; lo hiciste sin esfuerzo. Dijiste las l&iacute;neas y sonaron completamente aut&eacute;nticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que Murray se rebelaba contra la idea de ser aburrida: &ldquo;Hice mucho por intentar ser interesante. Era una locura, un caos, llevaba una vida n&oacute;mada, mientras que la de ahora es m&aacute;s estable, sencilla y con los pies en la tierra&rdquo;. Hace unos diez a&ntilde;os, estaba en la alfombra roja de Hollywood para el estreno de la sexta temporada de &lsquo;Game of Thrones&rsquo;, vestida con un tul naranja tostado, con una mirada inocente y de ojos grandes a pesar de estar luchando contra una resaca monumental tras haber bebido whisky puro y bailado al ritmo de Rihanna hasta las cinco de la ma&ntilde;ana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su vida ahora es tranquila. Discreta. Tiene mucha rutina. Vive sola y se acuesta a las ocho o nueve para levantarse a las cinco a escribir. No ha bebido alcohol en tres a&ntilde;os. &iquest;Terapia? &ldquo;No. Creo que a veces la terapia tambi&eacute;n se presenta como una especie de panacea. Muchas de las cosas que me resultan &uacute;tiles no dependen de la gu&iacute;a o la sabidur&iacute;a de otra persona. Las cosas que me mantienen estable son el ejercicio, salir a caminar, cocinar&rdquo;. Seg&uacute;n ella, la cultura del bienestar &ldquo;podr&iacute;a estar causando algunos de los problemas que afirma poder curar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>* Todos los nombres de las personas vinculadas a la organizaci&oacute;n fueron modificados.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charlotte Edwardes]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 15:10:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Creía que iba a salvar el planeta”: la actriz de ‘Game of Thrones’ que se unió a una secta de bienestar y perdió la cabeza]]></media:title>
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