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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Consumo problemático]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/consumo-problematico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Consumo problemático]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por cada comunidad terapeútica habilitada, hay tres ilegales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/comunidad-terapeutica-habilitada-hay-tres-ilegales_1_9565055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dc7050c-2227-4631-8b3f-b340d7ab8b69_16-9-discover-aspect-ratio_default_1056815.jpg" width="3456" height="1944" alt="Por cada comunidad terapeútica habilitada, hay tres ilegales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La detención del "Teto" Medina abrió el debate sobre la habilitación de los centros de recuperación para adicciones. Ante la falta de espacios, las familias recurren a estos lugares sin tener en cuenta sin tienen un aval oficial.</p><p class="subtitle">La comunidad terapéutica “La razón de vivir” por la que detuvieron al “Teto” Medina, no estaba habilitada</p><p class="subtitle">“Teto” Medina seguirá detenido y será indagado este viernes</p></div><p class="article-text">
        La causa en la que se investiga a la ONG<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/razon-vivir-director-nego-declarar-teto-medina-espera-indagado_1_9565133.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;La raz&oacute;n de vivir&rdquo; por reducci&oacute;n a la servidumbre</a>, y en la que est&aacute; involucrado el conductor <strong>Marcelo &ldquo;Teto&rdquo; Medina</strong>,  puso el foco en los centros de rehabilitaci&oacute;n para las personas con consumos problem&aacute;ticos. <strong>Un espacio en donde conviven residencias habilitadas, otras que no lo est&aacute;n y otras que dependen de las iglesias</strong>. Seg&uacute;n datos de la Federaci&oacute;n de Organizaciones no Gubernamentales de la Argentina para la Prevenci&oacute;n y el Tratamiento de Abuso de Drogas (<a href="https://fonga.org.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FONGA</a>), <strong>por cada espacio habilitado, hay tres ilegales</strong>.&nbsp; En el medio, la desesperaci&oacute;n de las familias y la falta de fiscalizaci&oacute;n y control del Estado.
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                El conductor Teto Medina fue detenido por reducción a la servidumbre en un centro de rehabilitación.                            </span>
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        &ldquo;Si buscas en internet, los primeros centros&nbsp;que te aparecen son ilegales, tambi&eacute;n se ven los carteles en la ruta. Pero cuando pasan estas cosas, nos terminan golpeando a nosotros. Los ilegales siempre existieron, pero fueron creciendo mucho m&aacute;s, sobre todo desde el 2010&rdquo;, explica<strong> Fabi&aacute;n Tonda,</strong> presidente de FONGA y director de la <a href="http://aylen.org.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Ayl&eacute;n</a>.&nbsp; &ldquo;Son lugares&nbsp; donde viven 100 personas y en realidad no podr&iacute;an estar ni 30, los que estamos en la legalidad somos los visibles, por cada centro habilitado, hay tres ilegales&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n confirm&oacute; la Secretar&iacute;a de Pol&iacute;ticas Integrales sobre Drogas de la Naci&oacute;n Argentina (<a href="https://www.argentina.gob.ar/jefatura/sedronar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sedronar</a>), el centro &ldquo;La raz&oacute;n de vivir&rdquo; no estaba habilitado por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. Algo que se repite tambi&eacute;n en otras provincias. &ldquo;Surgieron como hervideros, sin hacer convenios con nadie, ni con gobernadores, ni con Sedronar. La aparici&oacute;n de estas comunidades terap&eacute;uticas que son clandestinas tienen que ver con la necesidad de la ciudadan&iacute;a&rdquo;, cuenta<strong> Silvia Alc&aacute;ntara, integrante de &ldquo;Madres contra el paco&rdquo;</strong>. La mujer enmarca esta proliferaci&oacute;n de centros en la poca oferta que existe ante una demanda urgente y desesperante para las familias de adictos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las madres los ven morir delante de sus ojos y si encontrás un lugar en el que se queda y lo ves que va mejorando, lo que menos te importa es preguntar si es clandestino o está habilitado&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Silvia Alcántara</span>
                                        <span>—</span> “Madres contra el paco”
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; haces con tantos j&oacute;venes en consumo si no tenes donde colocarlos?, &iquest;Si no hay voluntad en el chico que se consume durante 7 o 10 d&iacute;as seguidos sin comer ni tomar l&iacute;quido? <strong>Las madres los ven morir delante de sus ojos </strong>y si encontr&aacute;s un lugar en el que se queda y lo ves que va mejorando, lo que menos te importa es preguntar si es clandestino o est&aacute; habilitado.&nbsp; Hay gente desesperada para que su familiar contin&uacute;e adentro, con su tratamiento, porque conseguir un lugar es muy dif&iacute;cil&rdquo;, explica Alc&aacute;ntara.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/175000-179999/175977/norma.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Ley Nacional de Salud Mental N&deg; 26.657</a>, sancionada en noviembre del 2010, establece la creaci&oacute;n de centros de atenci&oacute;n en la comunidad y en hospitales generales. Adem&aacute;s, incluye a las adicciones y problemas de consumo dentro de los padecimientos mentales que tienen que ser tratados como cualquier situaci&oacute;n de salud y no en instituciones monovalentes. Sin embargo, a&uacute;n hoy no se logra ese cambio de modelo y persiste la ausencia de dispositivos de atenci&oacute;n. Ante esto, las familias llegan a lugares sin habilitaci&oacute;n en los que se pueden dar estas situaciones de violencia.
    </p><p class="article-text">
        Desde el <a href="https://www.cels.org.ar/web/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)</a> vienen reclamando mayor participaci&oacute;n del Estado en la fiscalizaci&oacute;n y control de estos centros. &ldquo;La Ley de Salud Mental, que plantea otro modelo de atenci&oacute;n centrada en la atenci&oacute;n primaria de la salud, la de hospitales generales, es un sistema que a&uacute;n no est&aacute; fortalecido ni desarrollado. En la provincia de Buenos Aires est&aacute; el plan de transformaci&oacute;n, est&aacute;n trabajando en esto, pero hoy la respuesta inmediata para las familias sigue siendo estos lugares&rdquo;, describe<strong> Fabi&aacute;n Murua, </strong>abogado del equipo Salud mental de la organizaci&oacute;n.&nbsp; &ldquo;Hay casos de gente que viene de otras provincias porque ah&iacute; no encuentran atenci&oacute;n y <strong>lo que uno ve es un peregrinar de las familias absolutamente desesperante. Terminan recurriendo a estos lugares, que en algunos casos ocurren graves violaciones a los derechos humanos</strong>&rdquo;, agrega.
    </p><h3 class="article-text">Celdas de castigo y &ldquo;curas de sue&ntilde;o&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El mes pasado, la justicia conden&oacute; a un exempleado de seguridad del centro San Camilo, en Pilar, por homicidio culposo de Saulo Rojas, <strong>un joven mendocino que se suicid&oacute; en 2013,</strong> despu&eacute;s de ser encerrado en una celda de castigo. En el juicio, el primero sobre una muerte dudosa en este tipo de instituciones desde la sanci&oacute;n de la ley, el juez Luciano Enrici acredit&oacute; tambi&eacute;n la falta de servicio del Estado provincial por la &ldquo;total ausencia de fiscalizaci&oacute;n estatal sobre la estructura edilicia, equipamientos y recursos humanos de la Fundaci&oacute;n Programa San Camilo&rdquo;. A principios de este a&ntilde;o, cuatro j&oacute;venes que estaban internados en la comunidad terap&eacute;utica Resiliencia San Fernando, tambi&eacute;n en Pilar, <strong>murieron asfixiados durante un incendio</strong>. Los familiares denunciaron que no pudieron reaccionar al fuego porque estaban medicados para realizar una &ldquo;cura de sue&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las denuncias tienen que ver con el sistema de premios y castigos, suelen implicar violencia o encierro, aislamiento o sobremedicaci&oacute;n. En otros casos, hay personas que tienen imposibilitado el trato con sus familiares y muchas veces no pueden verlos. Tambi&eacute;n hay gente conforme, la cuesti&oacute;n de fondo es que hay un modelo de atenci&oacute;n que plantea la ley y que es el que se tiene que impulsar. Mientras eso no pase, tiene que haber un control del Estado, tiene que fiscalizar estas instituciones. Tiene el deber de habilitarlas y despu&eacute;s de controlarlas, no alcanza solamente la habilitaci&oacute;n&rdquo;, agrega Mur&uacute;a.
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                    alt="Marina Charpentier, la mamá de Chano, encabeza una marcha frente al Congreso, el pasado 24 de junio, para reclamar una nueva ley de salud mental que contemple las adicciones."
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                Marina Charpentier, la mamá de Chano, encabeza una marcha frente al Congreso, el pasado 24 de junio, para reclamar una nueva ley de salud mental que contemple las adicciones.                            </span>
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        La directora de la Sedronar,<strong> Gabriela Torres,</strong> admiti&oacute; que la accesibilidad es un problema y remarc&oacute; que el organismo no se encarga de las habilitaciones, sino que depende de los ministerios de salud de cada jurisdicci&oacute;n. &ldquo;La accesibilidad es el eje de nuestra gesti&oacute;n, triplicamos la red para pasar de 300 lugares a tener 800 pero sigue siendo un tema en el que hay que trabajar m&aacute;s. No solo desde Sedronar, tiene que ver con el sistema de salud, con las gestiones municipales y las obras sociales que tienen que cubrir estos tratamientos&rdquo;, le dijo Torres a <strong>elDiarioAR.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute;, Sedronar tiene centros propios o territoriales comunitarios de tratamiento ambulatorio, adem&aacute;s de aportar en otras instituciones. &ldquo;Financiamos profesionales en centros&nbsp; que tengan las provincias&nbsp; o municipios, tambi&eacute;n casas de atenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento comunitario, casas comunitarias vivenciales y comunidades terap&eacute;uticas. Esa red hace que en el &uacute;ltimo mes hayamos atendido 58.000 personas, hay casi 6000 en lugares convivenciales&rdquo;, agreg&oacute; Torres.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por fuera de la red alcanzada por el Estado y las obras sociales, las comunidades clandestinas tienen valores que oscilan seg&uacute;n los ingresos de las familias. &ldquo;Los padres pagan lo que pueden, conozco gente que paga 2000 o 3000 pesos o colaboran con lo que pueden. Quiz&aacute;s alguien que tiene dinero paga 80.000 pesos. Hay gente que viene del interior porque no tiene d&oacute;nde llevarlos.<strong> El problema es la ausencia del Estado para cubrir la asistencia. En esos lugares no te dejan al chico tirado en la calle, lo hacen pasa</strong>r&rdquo;, cuenta Alc&aacute;ntara.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Fabi&aacute;n Mur&uacute;a, la atenci&oacute;n de los consumos problem&aacute;ticos est&aacute; hist&oacute;ricamente delegada en las comunidades terap&eacute;uticas. &ldquo;Desde la d&eacute;cada del 80 esto es as&iacute; y el papel del Estado ha sido delegar ah&iacute; la atenci&oacute;n. Se fueron fortaleciendo much&iacute;simo durante la d&eacute;cada del 90&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde las iglesias tambi&eacute;n trabajan con personas que tienen consumos problem&aacute;ticos, pero destacan que no lo hacen como comunidades terap&eacute;uticas. &ldquo;Trabajamos con profesionales, pero no como centros de rehabilitaci&oacute;n. Somos un hogar, una iglesia, tenemos fichero de culto y desde la iglesia tenemos un ambiente para poder restaurar y acompa&ntilde;ar a las personas con problemas. Estamos habilitados como iglesia pero no como una comunidad terap&eacute;utica. Hay gente que no se puede sostener en la calle, por eso existimos&rdquo;, cuenta <strong>Carlos Gonz&aacute;lez, director del Centro Bernab&eacute; Casa de Restauraci&oacute;n, perteneciente a la iglesia evang&eacute;lica</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A principios de este año, cuatro jóvenes que estaban internados en la comunidad terapéutica Resiliencia San Fernando murieron asfixiados durante un incendio"
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            <span class="title">
                A principios de este año, cuatro jóvenes que estaban internados en la comunidad terapéutica Resiliencia San Fernando murieron asfixiados durante un incendio                            </span>
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        El lugar est&aacute; en el Barrio Parque de Pilar y all&iacute; viven 14 personas. La mayor&iacute;a tiene un aporte de sus familias y algunas est&aacute;n becadas. &ldquo;Aceptamos personas cuando no tiene dinero, pero si vemos que podemos cubrir las necesidades. Lo ideal es que la familia pueda acompa&ntilde;ar con algo para que la persona viva, ac&aacute; no llegamos a los 30.000 pesos, alguno con menos, los aceptamos con lo que la familia se pueda comprometer&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez.&nbsp; Las personas que viven en el centro que funciona desde 1999, hacen trabajo de jardiner&iacute;a en las casas quintas vecinas y producen panificados para consumo propio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hacemos mantenimiento de la casa, pintura y le damos lugar&nbsp; a la jardiner&iacute;a. Todos los programas de nuestra iglesia tienen actividades laborales porque es una de las falencias del adicto, la cultura laboral est&aacute; perdida y tiene una mirada alejada de la realidad. No es solo sacarlo del ocio y ocupar su tiempo, sino ense&ntilde;arles a vivir para cuando salgan del lugar. Lo que pas&oacute; con el caso del &lsquo;Teto&rsquo;Medina no tiene que ser una&nbsp; pantalla de lo que pasa en todos lados, porque estamos los que peleamos por sacar adelante a otros y los que hacen de esto un negocio&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea tambi&eacute;n se expresa Tonga: &ldquo;Cada vez que explota una situaci&oacute;n como esta, nos pegan a todos y mantener un espacio de trabajo as&iacute; es una lucha para poder sostenerlo. Estar en la clandestinidad o en la ilegalidad representa no tener &aacute;rea protegida, residuos patog&eacute;nicos, contingencia de fuego, se abaratan un mont&oacute;n los costos de dar un buen servicio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/comunidad-terapeutica-habilitada-hay-tres-ilegales_1_9565055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Sep 2022 04:15:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por cada comunidad terapeútica habilitada, hay tres ilegales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teto Medina,drogas,Consumo,Consumo problemático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Chemsex: No sé cómo hablar de esta epidemia que nos está destrozando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/chemsex-no-hablar-epidemia-destrozando_129_9024288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bd843de-5353-4cf6-a616-d572fd7f9950_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chemsex: No sé cómo hablar de esta epidemia que nos está destrozando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando sabes lo que otros están sufriendo, porque tú lo has sufrido, toca decirlo. Toca ayudar como sea y como puedas. Toca exponerlo sin reparos, aunque te caiga la del pulpo, escribe el español Javier Giner sobre su experiencia personal.</p><p class="subtitle">Informe - Qué es el "chemsex": “Tu vida es sexo-sobrevivir-dormir-droga”</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as escrib&iacute; este hilo en Twitter: &ldquo;<em>Me preocupa much&iacute;simo c&oacute;mo tratar p&uacute;blicamente la epidemia del chemsex en la poblaci&oacute;n homosexual. Por un lado, no quiero estigmatizar. Por otro, creo que se debe hablar alto y claro del tema sin esconderlo. Y no llego a ninguna certeza de c&oacute;mo se puede hablar de ello. C&oacute;mo hablar del destrozo f&iacute;sico, psicol&oacute;gico y emocional que las nuevas sustancias, los h&aacute;bitos de consumo y los rituales asociados a estas pr&aacute;cticas est&aacute;n provocando en demasiados homosexuales de 18 a 50 a&ntilde;os. C&oacute;mo explicar las cotas de deshumanizaci&oacute;n y degradaci&oacute;n a las que se puede llegar sin sonar moralista o sin que parezca que est&aacute;s juzgando la vida sexual de las personas. Es algo en lo que pienso a menudo. Y me debato en c&oacute;mo debe hacerse. Esconderlo, como si no existiese, no ayuda. Enarbolar la libertad como defensa, tampoco. Porque lo que acontece tiene poco que ver con la libertad y mucho con la enfermedad. No os pod&eacute;is imaginar la cantidad de chicos gays que me han escrito a ra&iacute;z de &rdquo;Yo, adicto&ldquo; con vidas, situaciones, problem&aacute;ticas e historias que son relatos de terror. Que me impresionan a m&iacute; (y puedo asegurar que tengo el culo pelado). Creo que es vital que se hable de ello, que hablemos de ello. &iquest;C&oacute;mo? No tengo ni idea. Ojal&aacute; lo supiera</em>&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Al poco tiempo, se desat&oacute; un peque&ntilde;o <em>apocalipsis</em> en mi tel&eacute;fono. Muchas personas del colectivo me apoyaron y tuve la certeza de que sab&iacute;an perfectamente las dimensiones del problema y de lo que yo hablaba; los neandertales hom&oacute;fobos (y machistas) aprovecharon que pasaba por ah&iacute; el r&iacute;o para insultarme y soltar berridos contra toda la comunidad; otros me desaprobaron diciendo aquello de &ldquo;los heteros tambi&eacute;n follan con drogas&rdquo;. Independientemente de las reacciones, el hilo era honesto. Estos &uacute;ltimos meses no paro de reflexionar sobre c&oacute;mo hablar del chemsex y de esta epidemia que est&aacute; diezmando a la comunidad gay (hablo de comunidad gay y no lgtbi porque el chemsex est&aacute; asociado principalmente a hombres gais y bisexuales).
    </p><p class="article-text">
        Yo, en lo que va de 2022, llevo dos muertes a mis espaldas: un suicidio y una sobredosis. Sobre ambas revolotea el fantasma del chemsex. Llevo decenas y decenas de mensajes recibidos de hombres desesperados que no saben qu&eacute; hacer porque est&aacute;n destrozando su vida, son conscientes y no saben c&oacute;mo salir de la espiral porque no pueden parar. Eso, por muy salvaje que resulte decirlo, es lo que es: la enfermedad de la adicci&oacute;n. Todos los hombres gais que vivimos en las grandes ciudades espa&ntilde;olas hablamos de ello: por whatsapp, en cenas, en grupos de deporte, en conciertos. Todos conocemos a alguien que ha tenido un problema o est&aacute; pasando por algo tremendo. Muchos de nosotros conocemos de primera mano p&eacute;rdidas de trabajos, de casas, de parejas; ingresos psiqui&aacute;tricos; intentos de suicidio; enfermedades mentales y f&iacute;sicas. En algunos casos, los m&aacute;s terribles, p&eacute;rdidas de vidas.
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto me parece fundamental hablar de ello. Voy a intentar hacerlo abiertamente en este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        No es un texto moralista ni condescendiente. No tengo el m&aacute;s m&iacute;nimo inter&eacute;s en juzgar la vida sexual libre y los h&aacute;bitos o modos de vida de las personas. Creo en una sexualidad abierta, constructiva e imaginativa y en el placer, sea este cual sea y de la manera que sea, como uno de los grandes regalos que tenemos los seres humanos para explorar, para compartir y para entendernos. No considero que la salud afectivo sexual est&eacute; regida por normas inviolables de &ldquo;c&oacute;mo se deben hacer las cosas&rdquo;. La vida no es nunca un guion. Cada uno sabe qu&eacute; le hace feliz y qu&eacute; es lo que disfruta. Nada en contra del disfrute y, mucho menos, de la felicidad. Adem&aacute;s, no estoy yo en ninguna posici&oacute;n para poder juzgar nada. Como ex adicto (o adicto recuperado) he practicado y hecho casi todo lo que pod&eacute;is imaginar y m&aacute;s. No tengo nada de santo y no soy ejemplo de nada ni m&aacute;s listo que el resto. Pero s&eacute; de lo que hablo. Eso, aunque no me convierte en una autoridad m&eacute;dica, s&iacute; me hace tener una voz personal al respecto, porque yo pas&eacute; por ah&iacute; y atraves&eacute; el infierno de la adicci&oacute;n a sustancias y al sexo. Por eso s&eacute; perfectamente que demonizar el uso de sustancias o el se&ntilde;alamiento no sirve de nada. Pero cuando a tu alrededor compruebas las dimensiones del problema urge levantar la voz y al menos decir: ojo, existe un problema y nos afecta a todos. Est&aacute; pasando algo tremendo y necesitamos hablar de ello. Cuando sabes lo que otros est&aacute;n sufriendo, porque t&uacute; lo has sufrido, toca decirlo. Toca ayudar como sea y como puedas. Toca exponerlo sin reparos, aunque te caiga la del pulpo. El silencio, los susurros, el mirar hacia otro lado lo &uacute;nico que consigue es que el abismo se haga cada vez m&aacute;s grande. Por eso este texto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He asistido al crecimiento exponencial del chemsex en la comunidad de hombres gais y bisexuales, la mía. He visto cómo gente maravillosa ha destrozado su realidad, como yo la destrocé. Saber por lo que están pasando lo hace todavía más doloroso de ver</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, he asistido al crecimiento exponencial del chemsex en la comunidad de hombres gais y bisexuales, la m&iacute;a. He visto c&oacute;mo gente maravillosa y v&aacute;lida ha destrozado su realidad, como yo la destroc&eacute;. Saber perfectamente por lo que est&aacute;n pasando lo hace todav&iacute;a m&aacute;s doloroso de ver. Y la pandemia y sus efectos devastadores sobre la salud mental de la poblaci&oacute;n no han hecho m&aacute;s que multiplicar la epidemia. En estos &uacute;ltimos meses he comprobado de primera mano c&oacute;mo el chemsex se ha convertido en una alternativa de ocio para un tanto por ciento elevado de la comunidad. Realmente me dan igual los n&uacute;meros. Con que haya una sola persona me basta y me preocupa. Nadie deber&iacute;a pasar por eso. Pero la realidad es que son muchos, much&iacute;simos, demasiados. Hace poco, la educadora social que me ayud&oacute; a recuperar mi vida, que me sac&oacute; del hoyo, me explic&oacute; c&oacute;mo las cl&iacute;nicas de desintoxicaci&oacute;n de toda Espa&ntilde;a est&aacute;n llenas de hombres con adicciones por el chemsex, que la red p&uacute;blica de apoyo est&aacute; desbordada y que esta epidemia tiene todas las caracter&iacute;sticas de una crisis de salud p&uacute;blica. Lleg&oacute; a decirme que yo hab&iacute;a tenido suerte porque si mis adicciones hubiesen ocurrido ahora, en este presente, yo probablemente estar&iacute;a ya muerto. En los &uacute;ltimos tiempos, yo mismo, despu&eacute;s de que me contactasen a ra&iacute;z de la publicaci&oacute;n de &ldquo;Yo, adicto&rdquo;, he derivado a j&oacute;venes y no tan j&oacute;venes a Narc&oacute;ticos An&oacute;nimos, a StopSIDA, a ApoyoPositivo y a diferentes organizaciones y grupos que est&aacute;n ya desde hace tiempo creando espacios dedicados &uacute;nicamente a este fen&oacute;meno, porque entienden la dimensi&oacute;n del problema que est&aacute; diezmando vidas, trabajos, futuros. Pero vayamos por partes. Me adelanto yo solo.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hay que dejar claro es que s&iacute;, es evidente: &ldquo;follar con drogas&rdquo; no es patrimonio gay ni much&iacute;simo menos. Ser&iacute;a una idiotez (adem&aacute;s de homofobia) relacionar las drogas con &ldquo;la vida gay&rdquo;. Los heteros se ponen finos. De hecho, en este pa&iacute;s, todo el mundo se pone fino (comenzando con el alcohol que, por mucho que les pese a ciertos partidos pol&iacute;ticos, s&iacute;, es una droga y una muy jodida). Lo que ocurre es que algunos heterosexuales, ya sab&eacute;is de qui&eacute;n hablo, s&iacute; son expertos en la manipulaci&oacute;n y la demagogia: en se&ntilde;alar a los otros mientras ellos hacen lo mismo (o peor). En usar a los dem&aacute;s, normalmente colectivos oprimidos y vulnerables, para verter sobre ellos toda su hipocres&iacute;a y doble moral, estigmatizando y condenando desde una tribuna de moral que ni es tribuna ni es nada. Hablo de todos esos que llaman a las mujeres &ldquo;putas&rdquo; desde el sof&aacute; de un puticlub. De todas esas que condenan las drogas mientras estructuran sus campa&ntilde;as pol&iacute;ticas sobre la libertad de ponerse ciego a ca&ntilde;as. De todas estas personas tambi&eacute;n hay muchas en Espa&ntilde;a. A veces me aterroriza pensar que cada vez son m&aacute;s. Quiero pensar que es solo un espejismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo primero que hay que dejar claro es que sí, es evidente: “follar con drogas” no es patrimonio gay ni muchísimo menos. Sería una idiotez (además de homofobia) relacionar las drogas con “la vida gay”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero el tema es que el chemsex no es &ldquo;follar con drogas&rdquo; (o con &ldquo;qu&iacute;micos&rdquo;, de ah&iacute; chemsex: <em>chemical sex</em>). El chemsex es mucho m&aacute;s preciso que eso. Se trata de un fen&oacute;meno espec&iacute;fico y con caracter&iacute;sticas que lo diferencian de &ldquo;follar con drogas&rdquo;. La diferencia es muy importante, para saber de qu&eacute; estamos hablando. Cuando nos referimos al chemsex no hablamos de fumarte unos porros y echar un polvo. Ni siquiera de salir a bailar, tomar MDMA e irte a hacer un tr&iacute;o porque te apetece. Las sustancias utilizadas en el chemsex son &ldquo;nuevas&rdquo;: mefedrona (mefe), meta anfetamina (tina), GHB. Es cierto que en las sesiones de chemsex hay todo tipo de drogas (MDMA, coca&iacute;na, viagra, etc), pero esas que he mencionado son las m&aacute;s predominantes. Las v&iacute;as de administraci&oacute;n son tambi&eacute;n diferentes: v&iacute;a intravenosa, anal, etc. Y los rituales de consumo y h&aacute;bitos son tambi&eacute;n muy concretos y diferenciados: largas quedadas que duran d&iacute;as en los que incluso entre los participantes costean los espacios donde se hacen, con rutinas muy establecidas y el apoyo desinteresado de todas las aplicaciones que conocemos. Tampoco quiero entrar al detalle en lo que ocurre en estos espacios. Creo que todos los que formamos parte de la comunidad sabemos de lo que hablo: todos conocemos a alguien o nos han llegado las leyendas, etc. Todos sabemos lo que son los chills, las sesiones, las chuches, el chorri, etc. Muchos de nosotros vivimos rodeados de estas pr&aacute;cticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso es necesario se&ntilde;alar que esto, el chemsex, est&aacute; relacionado predominantemente con los hombres gais y bisexuales. Y hacerlo no es homofobia ni estigmatizaci&oacute;n: es una realidad comprobable y documentada. Ya hay alg&uacute;n heterosexual que participa de todo esto, pero su presencia es residual. Adem&aacute;s, se da una circunstancia, como en cualquier tipo de adicci&oacute;n, que lo hace todo a&uacute;n m&aacute;s problem&aacute;tico: es algo absolutamente transversal. No conoce de edades, ni de clases ni de razas. El chemsex afecta por igual a abogados o farmac&eacute;uticos que a camareros o peones, a gente con estudios y a gente que no los tiene, a gente tremendamente joven que a gente con una edad y una experiencia vital m&aacute;s longeva. Y, cualquiera que haya hablado o conocido a alguien que se encuentra inmerso en la espiral destructiva del chemsex sabe que estoy hablando de algo muy oscuro y perverso: estoy hablando de autodestrucci&oacute;n y adicci&oacute;n, con todas las letras. De algo que no tiene ninguna relaci&oacute;n con la libertad sexual, ni con una promiscuidad orgullosa, ni siquiera con el placer.&nbsp; A menudo, cuando hablas con personas que practican chemsex, suele aparece una frase que se repite: &ldquo;ni siquiera lo disfruto&rdquo;. Esa es una se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que, al contrario de lo que algunos dicen, ciertas pr&aacute;cticas y adicciones est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionadas al dolor y al sufrimiento, no al placer ni a la libertad. A querer escapar desesperadamente de una falta de afectos, de una falta de futuro, de estabilidad&hellip; y esconden problemas mucho m&aacute;s profundos que el uso de las sustancias o el sexo. Problemas sist&eacute;micos como la precariedad material y emocional que tienen poco que ver con el individuo y mucho con la sociedad que construimos entre todos.
    </p><p class="article-text">
        Y no, todo esto no tiene nada que ver con una supuesta libertad, porque la realidad es que no se es libre bajo el efecto de las drogas o la adicci&oacute;n. De hecho, uno de los mayores dramas de esta enfermedad y de las sustancias es que sepulta el &ldquo;yo&rdquo;: la capacidad de tomar decisiones reflexionadas, erosionando los instrumentos internos que te permiten saber lo que quieres, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo lo quieres. La espiral de compulsi&oacute;n y gratificaci&oacute;n instant&aacute;nea no tiene nada que ver con la libertad y mucho con patrones enfermos. De nuevo, lo digo con conocimiento de causa. Yo me descubr&iacute; a menudo haciendo cosas que nunca quise hacer, que me da&ntilde;aban a niveles profundos y que, sin embargo, continuaba haciendo porque era incapaz de parar. Porque algo ajeno a m&iacute; hab&iacute;a tomado el tim&oacute;n y se hab&iacute;a adue&ntilde;ado de mis decisiones. Eso no es ser libre. Al contrario, es ser esclavo: de una sustancia, de la aprobaci&oacute;n grupal o de unas rutinas, me da lo mismo. Hay un mecanismo perverso en la adicci&oacute;n: la justificaci&oacute;n y ausencia de conciencia de enfermedad. El autoenga&ntilde;o. Yo mismo me negaba ser adicto, no era capaz de identificarme como tal. Yo no era yonqui, eran los dem&aacute;s. Yo era libre, irreverente y viv&iacute;a mi vida sin atender a las aburridas rutinas de la sociedad gris. Tuve que pegarme varios sustos gordos antes de poder admitirme que, efectivamente, era un enfermo y necesitaba ayuda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y si en la comunidad no entendemos que el chemsex no puede ser una alternativa de ocio, si no comprendemos que el chemsex no es lo mismo que correrse una juerga bailando en una discoteca hasta el amanecer, que el chemsex ni siquiera es lo mismo que el sexo en grupo o la experimentaci&oacute;n sexual o una vida libre de conceptos cat&oacute;licos de culpa y castigo, entonces tenemos un problema serio de conciencia comunitaria. Si no somos capaces de hablar de ello abandonando los dos polos presentes en todas las conversaciones, el puritanismo cat&oacute;lico por un lado o la ausencia completa de l&iacute;mites por otro, tenemos un problema comunitario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo, esto lo he hablado con algunos pol&iacute;ticos de diversos signos, no se sabe qu&eacute; hacer desde la pol&iacute;tica con esta epidemia. Saben que existe, pero no saben c&oacute;mo aplicar estrategias para solucionarla. Que siempre han faltado recursos para este tipo de temas es algo que es evidente. Que, adem&aacute;s, en este caso concreto deber&iacute;an ser pol&iacute;ticas especificas para un colectivo (a poder ser no atravesadas por las normas de conducta heteropatriarcales) lo hace a&uacute;n m&aacute;s complejo. No hace falta ser Bauman. Que hay mucha gente en la pol&iacute;tica que intenta hacer todo lo posible tambi&eacute;n. Me consta. Pero no es suficiente. Est&aacute; lejos de serlo. Nadie quiere abrir el mel&oacute;n, nadie quiere exponerlo a la luz p&uacute;blica. Muchos temen que al hacerlo les estemos dando munici&oacute;n gratuita a los partidos hom&oacute;fobos que, lamentablemente, existen en nuestro pa&iacute;s. Otros temen aparecer como moralistas o como enjuiciadores de los dem&aacute;s. Pero mientras nosotros, los que estamos a salvo, nos perdemos en debates est&eacute;riles sobre si hablar de chemsex y se&ntilde;alar su existencia problem&aacute;tica es homofobia o estigmatizaci&oacute;n, hay miles de personas ah&iacute; afuera que est&aacute;n sufriendo y sobreviviendo en un infierno de consecuencias tremebundas. 
    </p><p class="article-text">
        Y puede que hablar de chemsex sea darle munici&oacute;n a la derecha y a la extrema derecha para que vuelvan a insultarnos o a llamarnos degenerados. Pero con toda honestidad, me importa un pimiento. Sinceramente, me importa muy poco lo que piensen o digan. Que se ahoguen en su odio. No quiero seguir callado para &ldquo;no darles munici&oacute;n&rdquo;. S&eacute; que, hagamos lo que hagamos, no vamos a conseguir su respeto ni su aprobaci&oacute;n. Podr&iacute;amos ser todos ciudadanos ejemplares (como ellos pretender ser, nada m&aacute;s lejos de la realidad) y seguir&iacute;an con su homofobia y sus discursos de odio. Pero mientras nosotros estamos callados para que no se diga de nosotros lo que sea, hay miles de personas del colectivo que est&aacute;n sufriendo, que est&aacute;n viendo sus vidas destrozadas y que, con toda seguridad, necesitan nuestra ayuda y nuestro apoyo. Vuelvo a repetirlo, para que quede claro: personas que nos necesitan. Que necesitan la mejor versi&oacute;n de nosotros mismos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Mientras nosotros estamos callados para que no se diga de nosotros lo que sea, hay miles de personas del colectivo que están sufriendo, que están viendo sus vidas destrozadas y que, con toda seguridad, necesitan nuestra ayuda y nuestro apoyo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si algo he aprendido en la vida es que de este tipo de enfermedades y situaciones no se sale ni se ayuda con juicios, con moralidades, con insultos, con marginaci&oacute;n ni con se&ntilde;alamiento. Al contrario, la &uacute;nica manera de ayudar es con empat&iacute;a, con humanidad, con aceptaci&oacute;n, compasi&oacute;n, comprensi&oacute;n, cuidados y cari&ntilde;o. Suena a hippie flower, pero no lo es. Por eso me parece fundamental que hablemos alto y claro de esta epidemia que est&aacute; diezmando a la poblaci&oacute;n gay.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alguna vez me he encontrado dentro de la comunidad a gais ungidos por la mano de una supuesta perfecci&oacute;n que te dicen: &ldquo;Es su problema&rdquo;. Me recuerda mucho a aquello de &ldquo;si es yonqui es porque &eacute;l quiere, nadie le ha obligado&rdquo;. En fin, personas que no son capaces de ver al otro. Personas demasiado entregadas a mirarse su propio ombligo. Pero no, &ldquo;no es su problema&rdquo;. El t&eacute;rmino comunidad es grupo. Y quiero, necesito pensar, que nosotros lo sabemos hacer mucho mejor que eso. Quiero pensar que podemos hablar calmadamente de las cosas que nos pasan sin tirarnos los trastos a la cabeza y sin lanzar zascas a diestro y siniestro. Que podemos unir las manos y salir juntos de esto.
    </p><p class="article-text">
        Hubo algo trascendental que aprend&iacute; en mi desintoxicaci&oacute;n: el poder del grupo y la sanaci&oacute;n de la palabra y el compartir con otros. De estos infiernos nunca se sale solo, jam&aacute;s. Se sale con ayuda profesional y con una red de apoyo y de afectos. Quiero pensar que los que estamos a salvo podemos ser esa red para los que, lamentablemente, se han perdido en ese abismo. Quiero pensar que podemos hablar de las cosas que nos ocurren en el colectivo: los apegos, la inmediatez de las aplicaciones, la hipersexualizaci&oacute;n, las herencias patriarcales, la homofobia interiorizada, la gordofobia, los est&aacute;ndares inalcanzables, el machismo, el edadismo, la libertad sexual, las nuevas formas de relaci&oacute;n, etc. Que podemos debatirlas para hacernos m&aacute;s fuertes y unirnos m&aacute;s. Suena a utop&iacute;a, pero me niego a pensar que no somos capaces. Creo fervientemente que si alguien es capaz de no juzgar, de no estigmatizar, de no condenar al ostracismo, a la soledad y al silencio, somos precisamente nosotros. Que si alguien conoce la importancia de los cuidados, del respeto, de la aceptaci&oacute;n y de los abrazos, somos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&iquest;Cu&aacute;l es la soluci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; se puede hacer? No tengo las respuestas. Ojal&aacute; las tuviera. Lo pienso y lo reflexiono pr&aacute;cticamente a diario. Es algo que me preocupa much&iacute;simo. Solo s&eacute; que el silencio no es la contestaci&oacute;n a esta pregunta. Al contrario, el silencio alimenta el oscurantismo y la estigmatizaci&oacute;n, la incomprensi&oacute;n y la culpa. Atravesando lo que yo atraves&eacute;, no podr&iacute;a perdonarme no poner sobre la mesa esta epidemia para intentar que tomemos conciencia de sus dimensiones y que arrimemos el hombro, para instaurar los amores, los abrazos, la compa&ntilde;&iacute;a y el apoyo. Que nos olvidemos de los cuerpos, de nuestras fotos de Instagram, de los debates est&eacute;riles de Twitter y que pongamos el foco en lo que est&aacute; ocurriendo a nuestro alrededor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que es necesario, como nunca, que construyamos comunidad y que seamos la red de apoyo de la que muchas personas, ahora mismo, est&aacute;n necesitadas. Es capital que lo hagamos y que nos unamos. Nos estamos jugando, literalmente, la vida. Y a los otros, a los que nunca nos van a respetar, a los que, hagamos lo que hagamos nos van a se&ntilde;alar y a condenar, que les jodan. No son importantes. Tenemos algo mucho m&aacute;s urgente a lo que atender: nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; podamos decirles a todas esas personas que est&aacute;n sufriendo que estamos aqu&iacute; para ellos. Que en este partido jugamos todos en el mismo equipo. Y que lo vamos a ganar juntos.
    </p><p class="article-text">
        JG
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Giner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/chemsex-no-hablar-epidemia-destrozando_129_9024288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 May 2022 16:59:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chemsex: No sé cómo hablar de esta epidemia que nos está destrozando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chemsex,Homofobia,LGTBI+,Consumo problemático,drogas,Sexo químico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La adicción al Chemsex: “Tu vida es sexo-sobrevivir-dormir-droga”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/homofobia-interiorizada-serofobia-adiccion-chemsex_1_9024293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/588548cd-06d7-4e88-af53-ccba075991c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El uso de drogas como la mefedrona o el GhB entre hombres que tienen sexo con hombres para prolongar e intensificar las relaciones sexuales llegó a España hace unos años y se conoce como 'ChemSex'. El brote de la viruela del mono puso a la práctica otra vez como parte de la estigmatización a la comunidad gay.</p><p class="subtitle">Informe especial - La viruela del mono y el riesgo del estigma: ni enfermedad de transmisión sexual ni se contagia solo entre hombres</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si todav&iacute;a est&aacute;s en un estado medianamente bueno en el que consigues no consumir entre semana, el viernes ya est&aacute;s deseando hacerlo. Consumes viernes, s&aacute;bado y domingo, y si llegas a trabajar el lunes es de empalme. Llegas a tu casa hecho polvo, duermes pero no es reparador. Seguramente hasta el mi&eacute;rcoles por la tarde no recuperas tu vida. Y el mi&eacute;rcoles piensas que no has ido al gimnasio, que te est&aacute;s poniendo gordo y que nadie te va a invitar a las sesiones. Vas dos o tres d&iacute;as al gimnasio y luego sesi&oacute;n. A todo esto no est&aacute;s pensando en tu familia o amigos. Tu vida es sexo-sobrevivir-dormir-droga. No existe un pensamiento que no sea la droga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo (nombre ficticio) tiene 31 a&ntilde;os y reside en Madrid aunque, como una gran parte de los habitantes de la ciudad, viene de otra comunidad aut&oacute;noma. Trabaja en el sector financiero de una empresa y hace casi un a&ntilde;o que no va a sesiones de Chemsex.
    </p><p class="article-text">
        Esta pr&aacute;ctica consiste en el <strong>uso de drogas </strong>en hombres gays, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH) para mantener relaciones sexuales, que se pueden prolongar durante horas o d&iacute;as. &ldquo;Habitualmente participan varias personas y se vincula con una falta de protecci&oacute;n y con el uso de aplicaciones m&oacute;viles de geolocalizaci&oacute;n&rdquo;, explica Helen Dolengevich, psiquiatra responsable del Programa de Patolog&iacute;a Dual del Hospital Universitario del Henares que forma parte del equipo de Apoyo Positivo de<strong> </strong>Chemsex.
    </p><p class="article-text">
        Para Pablo, el descubrimiento de las sesiones fue totalmente fortuito: contact&oacute; con una persona en <strong>Grindr</strong> y cuando lleg&oacute; hab&iacute;a una docena de personas y drogas de por medio. &ldquo;Es la t&iacute;pica situaci&oacute;n que si te la explican no habr&iacute;as ido&rdquo;, explica. Pablo se hab&iacute;a criado en un entorno sin drogas y ve&iacute;a todo este mundo como algo muy lejano. Sin embargo, le gust&oacute; y se convirti&oacute; en su manera de tener relaciones sexuales durante los siguientes cinco a&ntilde;os.
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        En Espa&ntilde;a ha sido en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os en los que ha aparecido esta pr&aacute;ctica, originaria de Londres. &ldquo;El problema es cuando se convierte en una adicci&oacute;n y solo puedes pensar en tener pr&aacute;cticas de Chemsex, y que no es una noche sino que puede ser dos o tres d&iacute;as y que puede afectar a tu vida personal, profesional y social&rdquo;, explica Reyes Velayos, presidenta de Apoyo Positivo. Esta ONG empez&oacute; a prestar apoyo psicol&oacute;gico y asesoramiento a usuarios de Chemsex en octubre de 2015. Desde que comenz&oacute; el programa han tratado a m&aacute;s de 200 personas por uso problem&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha normalizado la pr&aacute;ctica de estas sesiones. Quiz&aacute;s antes se hac&iacute;a en un colectivo muy reducido, pero ha cambiado el fen&oacute;meno&rdquo;, advierte el doctor Oskar Ayerdi, del Centro de Salud Sandoval. En este centro madrile&ntilde;o empezaron a detectar el problema hace unos cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En Barcelona, la organizaci&oacute;n <strong>LGTB Stop SIDA</strong> abri&oacute; el programa Chemsex Support para asesorar y atender a los usuarios de sesiones de sexo. &ldquo;Era un fen&oacute;meno emergente que cada vez generaba m&aacute;s problemas&rdquo;, cuenta Luis Villegas, coordinador del servicio Chemsex Support. Desde que empezaron con el programa, en 2015, han atendido a m&aacute;s de 120 usuarios.
    </p><h3 class="article-text">Homofobia interiorizada o serofobia como factores</h3><p class="article-text">
        El perfil de usuario de Chemsex es un hombre gay que ronda la treintena, con estudios superiores, trabajo, que tiene VIH o <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Prep-anticonceptivo-VIH-legal-Espana_0_869664162.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es consumidor de PrEP.</a> &iquest;Por qu&eacute; se da en un sector de la poblaci&oacute;n tan concreto? &ldquo;Esa es la pregunta que nos estamos haciendo&rdquo;, coinciden Lorena Ibarguchi y Helen Dolengevich, psic&oacute;loga y psiquiatra de Apoyo Positivo.
    </p><p class="article-text">
        Los posibles factores del consumo problem&aacute;tico se repiten entre los profesionales consultados. La homofobia interiorizada, la serofobia, la sensaci&oacute;n de rechazo o de soledad, los traumas del pasado, el abuso sexual en la infancia, el bullying o procesos migratorios traum&aacute;ticos, son algunos de los condicionantes m&aacute;s recurrentes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="margin:5px 8px 0px 5px"><br>
<iframe title="Perfil de usuario de ChemSex" aria-label="Bar Chart" id="datawrapper-chart-jJw50" src="//datawrapper.dwcdn.net/jJw50/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="642"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"])for(var e in a.data["datawrapper-height"]){var t=document.getElementById("datawrapper-chart-"+e)||document.querySelector("iframe[src*='"+e+"']");t&&(t.style.height=a.data["datawrapper-height"][e]+"px")}})}();</script>
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<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos intentando estudiar los factores de vulnerabilidad, porque no hay mucho estudiado al respecto. Lo que m&aacute;s se ha estudiado son las infecciones&rdquo;, explica Dolengevich.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en que hay que hacer un abordaje multidisciplinar, muy distinto al que se hac&iacute;a con el perfil que habitualmente acude a los Centros de Atenci&oacute;n a las Adicciones (CAD). &ldquo;Es un fen&oacute;meno que une tres elementos que se retroalimentan: el uso de las aplicaciones m&oacute;viles, las pr&aacute;cticas sexuales y el uso de drogas en el contexto sexual&rdquo;, explica la psic&oacute;loga de Apoyo Positivo Lorena Ibarguchi.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n desde el Centro Sandoval insisten en la necesidad de tratar todos los &aacute;ngulos. &ldquo;El problema no es si tienes una s&iacute;filis o no, el problema es que hoy es mi&eacute;rcoles y no has ido a trabajar del mono que tienes, de lo pasado que est&aacute;s, o de la depresi&oacute;n que sufres&rdquo;, reflexiona Jorge del Romero, director del Centro Sandoval.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; un punto en el que Pablo iba al trabajo sin dormir, se escapaba a la hora del almuerzo para ir a sesiones o terminaba por no ir. &ldquo;Llamas para decir que est&aacute;s malo, pero en todo momento piensas que tienes el control, que se trata de una p&eacute;rdida de control puntual, como si en todo momento fuera reversible&rdquo;, cuenta Pablo, que insiste en que el problema no es la frecuencia con la que vayas a sesiones, sino la p&eacute;rdida de ese control en la toma de decisiones.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Mejor significa estar m&aacute;s drogado&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Las sesiones pueden durar entre varias horas y varios d&iacute;as. &ldquo;Habitualmente suelen ser los fines de semana, desde unas horas a 72 horas como m&aacute;ximo&rdquo;, describe Dolengevich, la psiquiatra de Apoyo Positivo. &ldquo;He tenido pacientes que han estado siete d&iacute;as de sesi&oacute;n. Eso no quiere decir que tengan sexo todo el rato, pueden estar de una casa a otra casa... pero ya es gente grave&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Los encuentros se dan en casas particulares o en saunas y las drogas m&aacute;s comunes en las sesiones son el GhB, la mefedrona y la metanfetamina (conocida como 'Tina'). En Espa&ntilde;a tambi&eacute;n se combinan con otras drogas y sustancias, como la coca&iacute;na, ketamina, popper o viagra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegas a una sesi&oacute;n tienes muy claro qu&eacute; droga te gusta, pero luego algo se desvirt&uacute;a totalmente y si alguien aparece por ah&iacute; y te dice que tiene ketamina, vas a tomar ketamina o coca&iacute;na. Sabes que te sienta mal, pero la tomas igual, porque tienes el objetivo de estar mejor y 'mejor' es estar m&aacute;s drogado&rdquo;, contin&uacute;a Pablo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="margin:5px 8px 0px 5px"><br>
<iframe title="Percepci&oacute;n de la p&eacute;rdida de control sobre la vida sexual y las drogas" aria-label="Interactive donut chart" id="datawrapper-chart-BhdsT" src="//datawrapper.dwcdn.net/BhdsT/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="484"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"])for(var e in a.data["datawrapper-height"]){var t=document.getElementById("datawrapper-chart-"+e)||document.querySelector("iframe[src*='"+e+"']");t&&(t.style.height=a.data["datawrapper-height"][e]+"px")}})}();</script>
</div>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Desde el Centro Sandoval identifican la 'Tina' como una de las sustancias m&aacute;s problem&aacute;ticas. &ldquo;Los eventos psiqui&aacute;tricos, la sobredosis, los brotes psic&oacute;ticos, los ingresos hospitalarios, las seroconversiones a virus de la hepatitis C,... todo es mucho m&aacute;s frecuente, porque es, probablemente, la droga m&aacute;s da&ntilde;ina para la salud mental&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de la metanfetamina no es igual en toda Espa&ntilde;a. Su uso es m&aacute;s frecuente en Barcelona que en Madrid, donde se recurre m&aacute;s a la mefedrona. Ambas se pueden inyectar, si bien el porcentaje de usuarios que lo hacen es muy reducido.
    </p><p class="article-text">
        En el Centro Sandoval calculan que es un 3% de los usuarios recurre al uso de jeringuillas para la metanfetamina y un n&uacute;mero algo m&aacute;s elevado lo hace para la mefedrona. Esta pr&aacute;ctica, conocida como 'slam' o 'slamming', conlleva riesgos de infecci&oacute;n que pueden derivar en una septicemia.
    </p><p class="article-text">
        Entre las consecuencias para la salud f&iacute;sica y mental que existen por el abuso de estas sustancias se encuentra la depresi&oacute;n, la ansiedad, la adicci&oacute;n a las drogas, los pensamientos suicidas y, en usuarios m&aacute;s graves, puede desencadenar brotes psic&oacute;ticos o paranoides. Adem&aacute;s del riesgo de contraer el virus del VIH, la hepatitis C o dem&aacute;s infecciones o una sobredosis, que en el caso del GhB puede suponer una parada cardiorespiratoria.
    </p><h3 class="article-text">El estigma del VIH</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los estudios de Stop Sida y de Apoyo Positivo, el porcentaje de usuarios de Chemsex con VIH es muy elevado. Un 65% de los participantes del <a href="https://chemsex.info/wp-content/uploads/2018/02/chemsex-dossier.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de Chemsex Support</a> declar&oacute; vivir con VIH, mientras que las cifras que estiman de VIH y Hepatitis C entre los usuarios que acuden a Apoyo Positivo alcanza el 80%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que hacer un abordaje sobre el estigma de las personas con VIH. El consumo problem&aacute;tico afecta a un n&uacute;mero importante de personas con el virus&rdquo;, alerta Villegas. La serofobia es uno de los motivos por los que estas personas recurren a las sesiones como forma habitual de sexo, al identificarlo como un entorno seguro en el que no se hacen demasiadas preguntas y no sienten que tengan que justificarse.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="margin:5px 8px 0px 5px"><br>
<iframe title="Porcentaje de usuarios de ChemSex con VIH+" aria-label="Stacked Bars" id="datawrapper-chart-CqKtM" src="//datawrapper.dwcdn.net/CqKtM/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="206"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"])for(var e in a.data["datawrapper-height"]){var t=document.getElementById("datawrapper-chart-"+e)||document.querySelector("iframe[src*='"+e+"']");t&&(t.style.height=a.data["datawrapper-height"][e]+"px")}})}();</script>
</div>
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    </figure><p class="article-text">
        Para Alberto (nombre ficticio), que ahora reside en Barcelona, descubrir que ten&iacute;a el virus a los 21 a&ntilde;os, cuando acababa de cambiar de ciudad, fue un factor determinante. &ldquo;Al mes de llegar a Madrid me diagnosticaron VIH. Fue demasiado. Dos bofetadas de realidad: llegar a un sitio de nuevas, donde no tienes nada y el VIH. Me perd&iacute; &ndash;explica&ndash;. Empec&eacute; con el consumo de drogas y con el sexo descontrolado. Era una v&iacute;a de escape total y absoluta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El VIH, que con la correcta medicaci&oacute;n pasa a ser indetectable e intransmisible, y el uso de la PrEP, que impide que quien toma la pastilla adquiera el virus, unido al consumo de drogas, favorecen el abandono del preservativo en las sesiones.
    </p><p class="article-text">
        Alberto, que lleva ocho a&ntilde;os indetectable, no usa preservativo a pesar del riesgo de contraer otras Infecciones de Transmisi&oacute;n Sexual (ITS). &ldquo;Tengo una distorsi&oacute;n porque para m&iacute; lo m&aacute;s gordo es el VIH y como ya me ha pasado&hellip; Al final con toda la gente con la que follo o tiene VIH o toma PrEP. Lo veo como un tr&aacute;mite. Son las reglas del juego: sabemos que estamos jugando a la ruleta rusa&rdquo;, admite. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las ITS <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Gonorrea-sifilis-ETS-incremento_0_909559913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han disparado en Espa&ntilde;a</a>, vinculadas al abandono del preservativo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="margin:5px 8px 0px 5px"><br>
<iframe title="Influencia del abandono del preservativo por el consumo de drogas durante el sexo" aria-label="Stacked Bars" id="datawrapper-chart-MKsCM" src="//datawrapper.dwcdn.net/MKsCM/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="236"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"])for(var e in a.data["datawrapper-height"]){var t=document.getElementById("datawrapper-chart-"+e)||document.querySelector("iframe[src*='"+e+"']");t&&(t.style.height=a.data["datawrapper-height"][e]+"px")}})}();</script>
</div>
<br>
    </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Cuantas m&aacute;s relaciones sexuales, m&aacute;s hombre somos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Para Alberto, tener VIH &ldquo;fue cumplir los clich&eacute;s con los que no te quieres asociar&rdquo;, pero tambi&eacute;n vincula su relaci&oacute;n con el Chemsex a traumas m&aacute;s tempranos. &ldquo;El rechazo primero es el de tu padre. El ser gay, tener que salir del armario, tenerte que justificar. Dentro de la comunidad gay tienes que ser el m&aacute;s guapo, el que tiene el mejor trabajo,...&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la sociedad actual, el modelo de hombre es heteronormativo, hom&oacute;fobo y machista, en el que el hombre tiene que ser dominante y agresivo, y el &eacute;xito se mide en funci&oacute;n de los progresos&rdquo;, cuenta Luis Villegas como uno de los problemas que tambi&eacute;n afecta a la comunidad gay y que condiciona los encuentros sexuales. &ldquo;Cuantas m&aacute;s relaciones sexuales, cuanto m&aacute;s dominantes en esas relaciones y cuanto m&aacute;s largas, m&aacute;s hombres somos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La soledad y la huida del dolor emocional tambi&eacute;n son factores que los m&eacute;dicos y terapeutas encuentran para caer en la adicci&oacute;n. &ldquo;El hecho de consumir sirve para evadirte. Me siento s&uacute;per solo, a&uacute;n teniendo a gente cerca. Es lo que hemos aprendido. Al final asociamos ser marica con ser d&eacute;bil. No tiene nada que ver, pero asociamos lo emocional a ser d&eacute;bil. Yo soy s&uacute;per emocional y por ende me considero d&eacute;bil. Al final te haces un muro para decir que eres todo lo contrario&rdquo;, confiesa Alberto.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ahora la satisfacci&oacute;n es inmediata y eso engancha&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La aparici&oacute;n del Grindr y de este tipo de aplicaciones es un catalizador para que esto se globalice. Antes ibas al bar y ligabas o no... ahora la satisfacci&oacute;n es inmediata. No te frustras, todo es ya. Y eso engancha mucho&rdquo;, explica por su parte la psiquiatra del centro, Helen Dolengevich.
    </p><p class="article-text">
        Alberto no ha eliminado las sesiones de Chemsex de su vida, pero s&iacute; las ha reducido. &ldquo;El consumo ahora es bastante menor. La terapia ayuda a tener este tipo de cosas controladas&rdquo;, cuenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En su caso, Pablo decidi&oacute; abandonar las sesiones por completo. &ldquo;Lo he reemplazado por la vida. Suena a mensaje, a propaganda de dejar la droga pero, cuando est&aacute;s inmerso en el Chemsex, en la droga y en esta din&aacute;mica no tienes vida. Tu cabeza se va en drogarte, en la ansiedad de no haber dormido, y en meterte en Grindr para ver que hay una sesi&oacute;n al lado de tu trabajo y ver si te escapas una hora &ndash;explica&ndash;. Cuando consigues alejarte de este c&iacute;rculo vicioso te das cuenta de que en tu cabeza hay inquietudes, amigos...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambos coinciden en que la clave para detectar el problema es pararse a pensar un momento. &ldquo;Mucha gente me dijo que pidiera ayuda pero si t&uacute; no lo ves no la pides &ndash;afirma Pablo&ndash;. Lo que dir&iacute;a es que se parase un momento porque en la vor&aacute;gine del Chemsex parece que va todo s&uacute;per r&aacute;pido. Que se parase y que mirase dentro, que se observara. Al final el que tiene la &uacute;ltima respuesta eres t&uacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Roca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/homofobia-interiorizada-serofobia-adiccion-chemsex_1_9024293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 May 2022 16:47:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La adicción al Chemsex: “Tu vida es sexo-sobrevivir-dormir-droga”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chemsex,Consumo problemático,LGTBI+,Homofobia,Viruela del mono,Sexo químico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Silvia Cabrerizo, pediatra y toxicóloga: “Hay que empezar a actuar temprano para evitar el consumo problemático en adolescentes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/silvia-cabrerizo-pediatra-toxicologa-hay-empezar-actuar-temprano-evitar-consumo-problematico-adolescentes_1_8973409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/486cf1b9-f6b9-459a-8f02-457d8c5b3abc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Silvia Cabrerizo, pediatra y toxicóloga: “Hay que empezar a actuar temprano para evitar el consumo problemático en adolescentes”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista, secretaria del Grupo de Adicciones de la Sociedad de Pediatría Argentina (SAP), lo advierte ante un dato: la edad del inicio del consumo de alcohol es 13.4 años.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que tiene que quedar claro es que se recomienda cero consumo de alcohol antes de los 18 a&ntilde;os. Pero desde lo m&eacute;dico sabemos que se &nbsp;toma alcohol desde antes, porque lo vemos en la pr&aacute;ctica con adolecentes que sufren intoxicaciones alcoh&oacute;licas y tambi&eacute;n por datos estad&iacute;sticos&rdquo;, sostiene la pediatra y toxic&oacute;loga <strong>Silvia Cabrerizo</strong>,  secretaria del Grupo de Adicciones de la Sociedad de Pediatr&iacute;a Argentina (SAP), que recientemente emiti&oacute; <a href="https://www.sap.org.ar/uploads/documentos/documentos_estrategias-de-prevencion-de-consumo-de-sustancias-psicoactivas--300.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un comunicado sobre estrategias de prevenci&oacute;n de consumo de sustancias psicoactivas</a>, que&nbsp;generan cambios en el comportamiento y en la conducta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las sustancias psicoactivas m&aacute;s consumidas por adolescentes, entre sustancias legales e ilegales, son el alcohol, el tabaco, la marihuana y la bebidas energizantes con cafe&iacute;na&rdquo;, explica Cabrerizo y agrega que en las la &uacute;ltimas&nbsp;encuestas se est&aacute; viendo que la edad de inicio de consumo de estas sustancia es cada vez menor. &ldquo;Hay que empezar a actuar temprano para evitar el consumo&rdquo;, enfatiza.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la &uacute;ltima encuesta &nbsp;de la Secretar&iacute;a de Pol&iacute;ticas Integrales sobre Drogas de la Naci&oacute;n (Sedronar) publicada en 2017 &ldquo;el alcohol es la sustancia m&aacute;s consumida entre los j&oacute;venes escolarizados&rdquo;,&nbsp; &ldquo;el 70,5% de los estudiantes escolarizados a nivel pa&iacute;s ha probado alguna vez en su vida&rdquo; y la edad promedio de inicio del consumo es&nbsp;13.4 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la pr&aacute;ctica vemos que ocurren casos de coma alcoh&oacute;lico y esto es un problema importante a nivel sanitario&rdquo;, afirma Cabrerizo y explica que est&aacute; intoxicaci&oacute;n&nbsp;alcoh&oacute;lica grave obedece a un patr&oacute;n de consumo que se denomina Consumo Epis&oacute;dico Excesivo de Alcohol (CEEA) y que se produce cuando se ingiere una alta cantidad de alcohol, aproximadamente entre 50 y 60 gramos, en un corto periodo de tiempo. &ldquo;Las bebidas destiladas como el vodka, el tequila o el whisky pueden alcanzar hasta 40 gramos de alcohol. Entonces tomando dos o tres tragos de estas bebidas en un corto periodo de tiempo se alcanzan niveles de alcohol tan altos en sangre que deprimen el sistema nervioso central y el paciente puede evolucionar a un coma. Entonces ya hablamos de consumo problem&aacute;tico porque genera un riesgo de vida&rdquo;, sostiene Cabrerizo, que desde hace varios a&ntilde;os da charlas de sensibilizaci&oacute;n sobre la tem&aacute;tica en escuelas secundarias.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Sobre la percepci&oacute;n de riesgo de los adolescentes, la encuesta de Sedronar indic&oacute; que &ldquo;s&oacute;lo el 10% considera riesgoso el consumo epis&oacute;dico de alcohol&rdquo; y que &ldquo;se observa entonces una naturalizaci&oacute;n del consumo entre los estudiantes que viene siendo registrada en otros estudios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se puede prevenir el consumo problem&aacute;tico en adolescentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tema tiene que ser mucho m&aacute;s abordado antes de que empiece la adolescencia. Quiz&aacute; esto toma dimensi&oacute;n p&uacute;blica cuando hay una noticia, pero en general no hay tanta difusi&oacute;n. Y creo que tiene que ser un abordaje desde todos los &aacute;mbitos, desde la salud, la familia, la escuela. Es necesario que los adolescentes conozcan los riegos, que est&eacute;n informados, para que puedan tomar decisiones conscientes en el momento que tengan que hacerlo, que es cuando est&aacute;n solos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; &aacute;mbitos se desarrollan en general estos consumos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las sustancias est&aacute;n presentes en todos los &aacute;mbitos, en espacios p&uacute;blicos, en clubes, en boliches, incluso en las previas, una pr&aacute;ctica que usualmente tienen los adolescentes antes de la salida y que muchas veces ocurre en los hogares
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los efectos del consumo de sustancia psicoactivas en adolescentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cerebro termina su desarrollo despu&eacute;s de los 20 a&ntilde;os. En general sabemos que la incorporaci&oacute;n de sustancias psicoactivas previas a la finalizaci&oacute;n del desarrollo cerebral interfiere con su normal desarrollo, la &uacute;ltima maduraci&oacute;n se da sobre todo a nivel de la corteza frontal, que es la zona cortical &nbsp;que nos permite despu&eacute;s tomar decisiones conscientes, ser cr&iacute;ticos, tener un pensamiento anal&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;Qu&eacute; otros riesgos hay asociados al consumo problem&aacute;tico de alcohol, por ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Estamos definiendo que uno no tiene consciencia plena, con lo cual pone en riesgo el&nbsp;cuidado del propio cuerpo. Riesgos como las relaciones sexuales no consensuadas, enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, embarazos no deseados, accidentes de tr&aacute;nsito y peleas y agresiones callejeras.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Para quienes ya est&aacute;n cursando la etapa de consumo problem&aacute;tico y no pueden dejar las sustancias hay m&uacute;ltiples estrategias, entre ellas, la reducci&oacute;n de da&ntilde;os&rdquo;, afirma el comunicado de la SAP, y detalla que este tipo de programas se &ldquo;desarrollan para &nbsp;poblaciones espec&iacute;ficas y evaluadas previamente&rdquo; con el objetivo de &ldquo;disminuir el impacto f&iacute;sico, ps&iacute;quico y social del consumo y sus complicaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me ha pasado de encontrarme en la guardia con un paciente de 14 a&ntilde;os con coma alcoh&oacute;lico despu&eacute;s de un &Uacute;ltimo Primer D&iacute;a de clase, que es un estilo de previa en la que se consume alcohol. Entonces, s&iacute; sabemos que es algo que pasa, por qu&eacute; no darle pautas para evitar da&ntilde;os mayores, como ser&iacute;a en este caso terminar en una unidad de cuidados intensivos con asistencia respiratoria mec&aacute;nica&rdquo;, subraya Cabrerizo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcela Bello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/silvia-cabrerizo-pediatra-toxicologa-hay-empezar-actuar-temprano-evitar-consumo-problematico-adolescentes_1_8973409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 May 2022 11:16:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Silvia Cabrerizo, pediatra y toxicóloga: “Hay que empezar a actuar temprano para evitar el consumo problemático en adolescentes”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Consumo problemático,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Polémica y denuncias penales por el folleto que aconseja a los jóvenes como consumir drogas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/polemica-denuncias-penales-folleto-aconseja-jovenes-consumir-drogas_1_8945338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb4df174-ace8-4a66-8a96-6b2360b12ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Polémica y denuncias penales por el folleto que aconseja a los jóvenes como consumir drogas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue repartido por el Municipio de Morón en un recital solidario. Aconsejaba consumir "de a poquito". Denunciaron penalmente al intendente Lucas Ghi.</p></div><p class="article-text">
        Dos denuncias penales contra el intendente de Mor&oacute;n, Lucas Ghi fue el resultado de la pol&eacute;mica por un folleto del municipio en el que aconsejaban de qu&eacute; manera consumir drogas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Tom&aacute; poquito para ver c&oacute;mo reacciona tu cuerpo&rdquo;</strong>, dec&iacute;a el folleto sobre como probar coca&iacute;na que, en el caso de la marihuana, aconsejaba que es preferible optar por las &ldquo;flores&rdquo; -mucho m&aacute;s puras y tambi&eacute;n mas caras- que el &ldquo;prensado&rdquo; de dudosa calidad.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo, seg&uacute;n explic&oacute; el intendente despu&eacute;s, est&aacute; basado en lo que se conoce como<strong> &ldquo;reducci&oacute;n de riesgos&rdquo;,</strong> es decir, ante el hecho inexorable del consumo, es preferible hacerlo de la mejor manera.
    </p><p class="article-text">
        Ghi  lo dijo esta ma&ntilde;ana en su cuenta de Twitter: &ldquo;El debate acerca de las pol&iacute;ticas sociosanitarias de reducci&oacute;n de riesgos y da&ntilde;os es profundo y lleva muchos a&ntilde;os. Va a la par de las acciones para prevenir y combatir el narcotr&aacute;fico, que tambi&eacute;n abordamos desde el Municipio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones a T&eacute;lam, el intendente asegur&oacute; que &ldquo;hechos como el de Puerta 8 en Tres de Febrero o el de Time Warp de hace unos a&ntilde;os no se explican si no es por falta de una pol&iacute;tica que brinde informaci&oacute;n certera confiable y seria sobre este tema&rdquo;,. Y  agreg&oacute; que &ldquo;hay quienes aprovechan para tergiversar y banalizar&rdquo; las iniciativas de reducci&oacute;n de da&ntilde;os, que apuntan a informar para evitar muertes por sobredosis.
    </p><p class="article-text">
        La tragedia de Time Wars ocurri&oacute; el 15 de abril de 2016 cinco j&oacute;venes murieron a causa de haber consumido drogas de dise&ntilde;o en la fiesta electr&oacute;nica organizada en Costa Salguero.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el intendente, del kirchnerismo, acab&oacute; con dos denuncias penales presentadas por el abogado Fernando Sarabozo y la otra por el diputado de Juntos por el Cambio Waldo Wolff.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estas denuncias, el intendente y sus funcionarios violaron el art&iacute;culo 28 de la Ley 23.737 sobre estupefacientes que indica:&nbsp; &ldquo;El que p&uacute;blicamente imparta instrucciones acerca de la producci&oacute;n, fabricaci&oacute;n, elaboraci&oacute;n o uso de estupefacientes, ser&aacute; reprimido con prisi&oacute;n de 2 a 8 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ayer por la tarde, Wolff hab&iacute;a denunciado al Municipio desde su cuenta de Twitter donde public&oacute; el video en el que se ven a varios j&oacute;venes repartiendo el folleto:&nbsp; &ldquo;Ac&aacute; vemos c&oacute;mo incre&iacute;blemente la Municipalidad de Mor&oacute;n est&aacute; asesorando a j&oacute;venes como drogarse mejor. A la tarde estaremos&nbsp; presentando una denuncia penal a sus autoridades por delitos vinculados a incitaci&oacute;n y apolog&iacute;a de la droga.&nbsp; Delincuentes que juegan con nuestros hijos&rdquo;, dijo el diputado.
    </p><p class="article-text">
        El folleto en cuesti&oacute;n -denominado &ldquo;Gu&iacute;a de Bolsillo para disfrutar a pleno&rdquo;-&nbsp; se reparti&oacute; el domingo durante un festival solidario, La Minga, organizado por el municipio.&nbsp; &ldquo;Si vas a consumir, acordate estos consejos&rdquo;, comienza el texto. Y luego aconseja: &ldquo;Coca&iacute;na-Pastillas: and&aacute; de a poco. Tom&aacute; poquito para ver como reacciona tu cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la pol&eacute;mica en la calle y en las redes, la Municipalidad de Mor&oacute;n difundi&oacute; un comunicado en el que se&ntilde;alan que &ldquo;los mensajes all&iacute; incluidos se enmarcan en el Programa de Reducci&oacute;n de Riesgos y Da&ntilde;os asociados al consumo de sustancias psicoactivas legales e ilegales, que lleva adelante la comuna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reacci&oacute;n de la oposici&oacute;n cay&oacute; en cadena. Desde Diego Santilli hasta Ricardo L&oacute;pez Murphy se anotaron en fila para criticar a Ghi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambien desde Twitter el diputado y ex ministro de Seguridad de la provincia, Cristian Ritondo, dijo: &ldquo;En el siglo XXI y con toda la informaci&oacute;n que tenemos con el celular hoy en d&iacute;a, la &uacute;nica forma que encuentra el gobierno de sugerirle a los pibes que no consuman drogas es sugiri&eacute;ndole a los pibes que consuman drogas. As&iacute; gobiernan, mientras peor para todos, mejor para ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde Tres Febrero, el intendente de Juntos por el Cambio, diego Valenzuela, sum&oacute; &ldquo;En el siglo XXI y con toda la informaci&oacute;n que tenemos con el celular hoy en d&iacute;a, la &uacute;nica forma que encuentra el gobierno de sugerirle a los pibes que no consuman drogas es sugiri&eacute;ndole a los pibes que consuman drogas. As&iacute; gobiernan, mientras peor para todos, mejor para ellos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/polemica-denuncias-penales-folleto-aconseja-jovenes-consumir-drogas_1_8945338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Apr 2022 17:40:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Polémica y denuncias penales por el folleto que aconseja a los jóvenes como consumir drogas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[drogas,Consumo problemático,Morón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir sin adicciones: “No hay recaída ni limpieza. El tratamiento es un proceso”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vivir-adicciones-no-hay-recaida-limpieza-tratamiento-proceso_1_7188355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db05cf43-7cbd-4d91-b858-8cdab03e44e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir sin adicciones: “No hay recaída ni limpieza. El tratamiento es un proceso”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todas las abstinencias son diferentes. La redefinición de los tratamientos. La clave de la recuperación de un consumo problemático muchas veces es la ayuda de otro adicto.</p></div><p class="article-text">
        Iv&aacute;n est&aacute; tirado en una cama que no es la suya. Se mueve de un lado a otro. Apenas abre los ojos. No sabe qu&eacute; d&iacute;a es, menos la hora. Hace meses que no sale de ese cuarto. Que no habla con nadie. Solo piensa: revive su pasado en <em>slow motion</em>. C&oacute;mo fue que se qued&oacute; solo, que se aprovech&oacute; de los momentos en que su madre no estaba para robarle &mdash;plata, ropa, objetos&mdash;, las veces en que fumaba sin tener ganas, las noches en que no ten&iacute;a a donde volver. El d&iacute;a en que pidi&oacute; ayuda y decidi&oacute; internarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Un adicto nunca pierde las ganas de consumir. Solo hay que atravesar esas ganas y seguir. No darle bola a la cabeza &mdash;dice Iv&aacute;n, que hoy tiene 30 a&ntilde;os &mdash;. Cuando la abstinencia grita, hay que tener las manos y la mente ocupadas en algo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todas las abstinencias son diferentes.</strong> Porque no todos los cuerpos son iguales. Algunos no pueden levantarse de la cama, otros lloran y lloran liberando una angustia tapada, otros toman litros de caf&eacute; o mate para tolerar la ansiedad. Las reacciones para suplantar &mdash;o subsistir&mdash; a la falta de ese consumo pueden ser miles. El consumo &mdash;el de sustancias o el que sea&mdash; calma, distrae: sirve de quitapenas. Sobre ese consumo hay que hacer zoom, ajustar el foco y preguntarse qu&eacute; hay en torno a &eacute;l. &iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n arm&oacute; ese sujeto con la sustancia?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, el S&iacute;ndrome de Abstinencia es <em>el conjunto de s&iacute;ntomas que aparecen al suspender o reducir el consumo de una sustancia psicoactiva que se ha consumido de forma repetida, habitualmente durante un periodo prolongado y, en algunos casos, en dosis altas. El mismo puede generar signos de trastornos tanto f&iacute;sicos como psicol&oacute;gicos.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cuerpo, tambi&eacute;n, se comporta de formas diferentes ante la falta del consumo.</strong> Eso depende de la persona y, principalmente, de la sustancia que se deja. Con el alcohol hay temblores, escalofr&iacute;os, dolor de cabeza, deshidrataci&oacute;n y n&aacute;useas. En situaciones m&aacute;s extremas, se sufre del <em>delirium tremens</em>: que genera pesadillas, sudoraci&oacute;n y hasta alucinaciones. Con la coca&iacute;na, que estimula el sistema nervioso, todo se hunde: el cuerpo se vuelve pesado, con un cansancio insoportable y un desgano violento. La abstinencia a la marihuana es de las m&aacute;s intensas. El deseo de consumo aumenta y altera el estado de &aacute;nimo, genera p&eacute;rdida de apetito, lo que en muchos casos termina en p&eacute;rdida de peso. Con los narc&oacute;ticos (la hero&iacute;na, por ejemplo), el cuerpo se vuelve un canal de flujo constante: la sudoraci&oacute;n crece, el fluido nasal genera congesti&oacute;n, hay lagrimeos y una respiraci&oacute;n dificultosa y cansadora. En la siguiente instancia se acelera el ritmo card&iacute;aco, aparecen la fiebre, escalofr&iacute;os, temblores y diarrea. El proceso de desintoxicaci&oacute;n de los narc&oacute;ticos es considerado de los m&aacute;s dif&iacute;ciles de soportar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Adicciones y tratamientos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &mdash;Para atravesar un proceso de abstinencia y comprenderlo hay que leerlo preguntando qui&eacute;n es esa persona, qu&eacute; consume, hace cu&aacute;nto, qu&eacute; le pasa a su cuerpo, qu&eacute; relaci&oacute;n tiene con eso &mdash;dice a modo de re-definici&oacute;n, Gabriela Torres, secretaria de la Sedronar, (Secretar&iacute;a de Programaci&oacute;n para la Prevenci&oacute;n de la Drogadicci&oacute;n y Lucha contra el Narcotr&aacute;fico).
    </p><h3 class="article-text">	&nbsp;</h3><h3 class="article-text">La medicaci&oacute;n y despu&eacute;s</h3><p class="article-text">
        Hace unos cuatro a&ntilde;os que Iv&aacute;n no consume. A los 17 empez&oacute; a fumar marihuana. A los 19, tom&oacute; coca&iacute;na por primera vez. Despu&eacute;s pas&oacute; al crack. Ah&iacute; empez&oacute; a vender sus cosas primero y el siguiente nivel fue robarle a su madre y hermana. Hasta que un d&iacute;a decidi&oacute; internarse. Ten&iacute;a 24 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No me interesaba nada m&aacute;s que consumir &mdash;cuenta una noche de enero por WhatsApp, el &uacute;nico pedido que hace para charlar, prefiere chatear antes que un llamado &mdash; . Ni juntarme con amigos, ni ver pel&iacute;culas, o jugar videojuegos, ni una cena familiar o el trabajo. Nada me atra&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera etapa de internaci&oacute;n de Iv&aacute;n dur&oacute; dieciocho meses. Fue un tiempo en el que el s&iacute;ndrome de abstinencia se hizo presente en todos sus niveles. Estuvo deprimido y ansioso. Pas&oacute; seis meses en una cama, angustiado y sin querer levantarse. Sent&iacute;a culpa por las cosas que hab&iacute;a hecho y resentimiento contra &eacute;l mismo y &ldquo;las malas compa&ntilde;&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los primeros tres meses de recuperaci&oacute;n, ese per&iacute;odo inicial de desintoxicaci&oacute;n, Iv&aacute;n recibi&oacute; apoyo farmacol&oacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Estoy en contra de eso. En la mayor&iacute;a de los casos es necesario, a m&iacute; no me gusta. Ayudan psiqui&aacute;tricamente y todo lo que quieras, pero me hac&iacute;an sentir pesado y somnoliento.
    </p><p class="article-text">
        Los procesos de desintoxicaci&oacute;n, que en muchos casos inician con un intenso per&iacute;odo de abstinencia, suelen estar acompa&ntilde;ados de medicaci&oacute;n para contener ese tramo del camino. Es ac&aacute; donde las opiniones se bifurcan. Y esto suele tener que ver con el lugar desde el cual se habla.
    </p><p class="article-text">
        Para Mariano Rey, director provincial de Salud Mental y Consumos Problem&aacute;ticos del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, la cuesti&oacute;n se divide en dos.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En la medicalizaci&oacute;n de la vida cotidiana podr&iacute;amos pensar en el abuso de psicof&aacute;rmacos &mdash;explica &mdash;.&nbsp; Otra cosa es una intervenci&oacute;n cl&iacute;nica para acompa&ntilde;ar un proceso: una herramienta para que el derrotero de ese momento sea m&aacute;s llevadero. Un escenario distinto ser&iacute;a tomar una sustancia para poder, de alguna manera, ocupar el lugar del consumo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si alguien est&aacute; muy comprometido hay que desintoxicarlo &mdash;dice Gabriela Torres &mdash;. La desintoxicaci&oacute;n no siempre es con qu&iacute;micos. Puede ser solo con suero. Y hay una verdad: vos no sent&aacute;s a alguien comprometido con un consumo a hablar con un psic&oacute;logo y te cuenta qu&eacute; le pasa. No funciona as&iacute;. Hay un mont&oacute;n de complejidades y complementariedades en un tratamiento y acompa&ntilde;amiento. 	
    </p><p class="article-text">
        Celeste Gonz&aacute;lez tiene 31 a&ntilde;os y es operadora socioterap&eacute;utica especializada en adicciones. Trabaja en casas de d&iacute;a acompa&ntilde;ando procesos de recuperaci&oacute;n. Ella es parte de equipos interdisciplinarios &mdash;psic&oacute;logos, psiquiatras, ex consumidores&mdash; que aportan sus conocimientos &mdash;y experiencias&mdash; para atravesar estos procesos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El per&iacute;odo de abstinencia es super duro. Y muchas veces se acompa&ntilde;a de medicamentos para que no sea tan fuerte para la persona &mdash;cuenta Celeste &mdash;Esa primera etapa tiene como pata fundamental la medicaci&oacute;n. En mi opini&oacute;n, se cambia una sustancia concreta por la pastilla. Y empieza otro viaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Celeste &mdash;que habla largo, estirando los l&iacute;mites de cada respuesta&mdash; dice que en su recorrido como operadora vio casos de desintoxicaciones institucionalizadas con abstinencias que sintomatizan en taquicardia, sudoraci&oacute;n, temblores, falta de apetito y mates (muchos mates diarios). Y que despu&eacute;s del per&iacute;odo corp&oacute;reo vienen pensamientos oscuros y florecen depresiones que, generalmente, estaban tapadas por los consumos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Los abandonos </h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estudios de acceso p&uacute;blico de la Sedronar realizados en 2017, de los 4.491 usuarios asistidos, 4.263 se dieron de baja de sus tratamientos. Un 70% fue por abandono voluntario, en un 1,1% se deben al alta terap&eacute;utica, el 10% a la interrupci&oacute;n por otros motivos y en un 21% a la finalizaci&oacute;n del plazo estipulado para la beca de tratamiento sin que exista renovaci&oacute;n de la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su mayor&iacute;a, tanto usuarios como abandonos, corresponden a personas de entre 21 y 30 a&ntilde;os primero y 31 y 40 despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 60% de los pacientes son de la provincia de Buenos Aires, el 24 % de Capital Federal. Entre ambas, adem&aacute;s, aportan el 83% de los abandonos: a mayor cantidad de asistidos, mayor cantidad de abandonos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De los abandonos voluntarios casi el 75% se dio en la modalidad residencial, en comunidades terap&eacute;uticas tradicionales. Fueron m&aacute;s los abandonos en las comunidades que no tienen guardia profesional. Un 25% de los abandonos fue en la modalidad ambulatoria, donde se asiste a la instituci&oacute;n entre 4 y 8 horas diarias.
    </p><p class="article-text">
        El 70% de los abandonos se dan entre el primer y tercer mes de tratamiento. El 40% de los abandonos son durante el primer mes. Entre el cuarto y el sexto mes los abandonos son del 17,9%. Luego del a&ntilde;o, el porcentaje desciende en picada: el 1,4% abandona.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Ya no hay reca&iacute;das</h3><p class="article-text">
        &mdash;La clave de la recuperaci&oacute;n es un adicto que ayuda a otro adicto &mdash;dice Iv&aacute;n, que tiene una sonrisa tensa y una mirada abrillantada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea por eso que, cuando &eacute;l se levant&oacute; de la cama y quiso &mdash;pudo&mdash; hablar, transform&oacute; su rol. Se convirti&oacute; en consejero en adicciones y lleg&oacute; a ser el referente de un grupo de 40 personas en una comunidad terap&eacute;utica.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El curso de operadora lo hice con gente recuperada &mdash;cuenta Celeste &mdash;. Quienes pueden salir de esa oscuridad se ponen en el ej&eacute;rcito de los que quieren ayudar para que los dem&aacute;s salgan. El acompa&ntilde;amiento es esencial.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Se trata de recuperar lazos sociales, formas de vincularse &mdash;suma Torres respecto a la ayuda de pares &mdash;. No sos tan especial que solo te drog&aacute;s vos. Le pasa a un mont&oacute;n de gente. Al encuentro con el otro, en un mismo padecimiento, no hay con qu&eacute; darle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Ivan estaba en uno de sus mejores momentos, volvi&oacute; a consumir. Y lo hizo m&aacute;s que antes. Lleg&oacute; a un nivel de consumo que ni siquiera volv&iacute;a a su casa. Pasaba las noches en la calle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y la culpa golpea peor. Es como que ten&eacute;s m&aacute;s conciencia sobre la adicci&oacute;n y las p&eacute;rdidas que eso genera. Me drogaba m&aacute;s que antes y me sent&iacute;a peor conmigo mismo. 	
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la actualidad el sistema de salud no habla de reca&iacute;das. Se trata de episodios de consumo en un proceso de recuperaci&oacute;n. Pero Iv&aacute;n, lo ve diferente: siente, y as&iacute; lo dice, que recay&oacute;. Cuando relata ese momento se castiga.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La reca&iacute;da desde el modelo m&eacute;dico liga m&aacute;s a un enfoque pensando el consumo como una enfermedad &mdash;dice Rey &mdash;. En el marco de un proceso, donde la persona plantea que quiere dejar de consumir, puede haber episodios de consumo. En ese proceso de dejar de consumir, la reca&iacute;da se significa como volver a cero. De ninguna manera es volver a cero, porque eso pierde de vista el contexto en el que se da la situaci&oacute;n de consumo. Hay que correr el foco de la mirada en la sustancia, para pensar en la vinculaci&oacute;n sujeto-contexto-sustancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No hay reca&iacute;da ni limpieza &mdash;sintetiza Torres &mdash;. El tratamiento es un proceso.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un problema &ldquo;enorme&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a los consumos de sustancias, las concepciones, fundamentalmente las formuladas por el Estado y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, se reconfiguran hacia una mirada m&aacute;s social. Por ejemplo, desde la Sedronar se est&aacute; impulsando una campa&ntilde;a para concientizar sobre el consumo de alcohol, la sustancia m&aacute;s popular de Argentina (que es el pa&iacute;s que m&aacute;s consume alcohol en Am&eacute;rica Latina entre los 12 y 17 a&ntilde;os).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la provincia de Buenos Aires, Mariano Rey remarca que la pol&iacute;tica p&uacute;blica apunta a brindar un mayor acceso para facilitar la llegada a tratamientos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay un sistema de salud que no tiene las herramientas para contener esta problem&aacute;tica, que es enorme. Enorme &mdash;dice Celeste, desde adentro del sistema&mdash;. <strong>El consumo de sustancias atraviesa a la sociedad entera. En una cuadra, debe haber 3 o 4 personas con problemas con el consumo de sustancias. No con adicci&oacute;n quiz&aacute;s, pero s&iacute; con abuso.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>GB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Bustos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vivir-adicciones-no-hay-recaida-limpieza-tratamiento-proceso_1_7188355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Feb 2021 02:50:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir sin adicciones: “No hay recaída ni limpieza. El tratamiento es un proceso”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Salud pública,Consumo problemático,Sedronar]]></media:keywords>
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