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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Trabajo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/trabajo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Trabajo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13343185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b1ad62e-2f54-4685-890d-bfa2428a8dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para estar mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuerpo no rinde igual durante las 24 horas del día, tiene ciclos internos de menor duración que influyen en cómo trabajamos, descansamos y dormimos.</p></div><p class="article-text">
        Los ritmos circadianos ya forman parte del lenguaje cotidiano: son los ciclos de aproximadamente 24 horas que regulan el sue&ntilde;o, la temperatura corporal y las hormonas, y est&aacute;n determinados por la rotaci&oacute;n de la Tierra y la alternancia entre la noche y el d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pero dentro de ese ciclo diario existen oscilaciones m&aacute;s cortas que pasan desapercibidas, aunque influyen de forma constante sobre la energ&iacute;a, la concentraci&oacute;n y el estado de &aacute;nimo. Se llaman ritmos ultradianos, y no solo ocurren durante el sue&ntilde;o, sino a lo largo de toda la jornada.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los ritmos ultradianos (y qu&eacute; no son)</h2><p class="article-text">
        Un ritmo biol&oacute;gico se define por su frecuencia. Los ritmos infradianos tienen frecuencias m&aacute;s bajas, con periodos superiores a 24 horas, como el ciclo menstrual o los ritmos estacionales. Los ritmos circadianos duran cerca de 24 horas, de ah&iacute; su nombre, y los ultradianos son los de una frecuencia m&aacute;s elevada, es decir, cualquier ciclo que se repita varias veces al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ritmos ultradianos son los de muy alta frecuencia. Un ejemplo cl&aacute;sico son los beb&eacute;s, que comen y duermen cada 3-4 horas. Otro son las fases del sue&ntilde;o&rdquo;, explica <strong>Marian Rol de Lama</strong>, catedr&aacute;tica de Fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia, miembro del CIBERfes y del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o. &ldquo;Pero no tienen que ser de hora y media. En realidad, con que est&eacute;n por debajo de 22 horas, se consideran ultradianos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hay un ritmo circasemidiano (dos veces al d&iacute;a) en la temperatura corporal y la funci&oacute;n cognitiva, correspondiente al d&iacute;a y la noche. Otros ritmos ultradianos incluyen la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, el parpadeo, el pulso, la secreci&oacute;n de la hormona del crecimiento, el apetito o la micci&oacute;n, entre otros muchos.
    </p><p class="article-text">
        El del apetito es f&aacute;cil de identificar. Cuando pasan unas cuatro horas desde la &uacute;ltima comida, comienza un ciclo <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0143417904000563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regulado por el neurop&eacute;ptido Y</a>, que desata una cascada de hormonas que estimula el hambre. La excitaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a depende del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4337656/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclo de la dopamina</a>, que dura unas cuatro horas, pero que puede alterarse por otros factores, como el consumo de drogas como anfetaminas. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto tiene que ver con los llamados &ldquo;biorritmos&rdquo;, una palabra que describe un hecho real (los ritmos biol&oacute;gicos de cualquier tipo) pero que ha sido apropiada por algunas teor&iacute;as sin evidencia. Los ritmos ultradianos reales son fisiol&oacute;gicos y comunes a todos los seres humanos, independientemente de su fecha u hora de nacimiento.
    </p><h2 class="article-text">Los ritmos ultradianos durante el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o son m&aacute;s f&aacute;ciles de observar estos ritmos ultradianos. &ldquo;Los ciclos de sue&ntilde;o duran alrededor de hora y media. En cada ciclo pasamos por el sue&ntilde;o superficial, el sue&ntilde;o profundo y el sue&ntilde;o REM. Solemos tener entre dos y cuatro de estos ciclos durante la noche&rdquo;, explica la doctora <strong>Rybel Wix</strong>, neur&oacute;loga y especialista en Medicina del Sue&ntilde;o de la Unidad de Sue&ntilde;o HM. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de cada ciclo, cada fase cumple funciones distintas. El sue&ntilde;o profundo (fases N2 y N3) es cuando se secreta la mayor parte de la hormona del crecimiento, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importancia-crucial-sueno-profundo_1_6466331.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesaria para la reparaci&oacute;n celular</a> y el metabolismo de las grasas. &ldquo;Si tenemos menos sue&ntilde;o profundo, tendremos menos hormona del crecimiento&rdquo;, advierte la doctora Wix. El sue&ntilde;o REM, concentrado en los ciclos de la segunda mitad de la noche, es la fase donde se <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/suenos-sirven-benefician_1_1500788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesan las emociones</a> y se consolida la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Las hormonas tambi&eacute;n siguen sus propios ciclos dentro de la noche y el d&iacute;a. &ldquo;El cortisol tiene un pico justo antes de despertarnos. Es la hormona que hace de despertador natural. La melatonina, en cambio, aumenta durante el per&iacute;odo de oscuridad con un pico m&aacute;ximo cerca de la hora de acostarnos, y luego va bajando progresivamente durante la noche&rdquo;, aclara Wix.
    </p><h2 class="article-text">El eje hipofisario-adrenal y los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        En nuestro cuerpo hay un complejo sistema que regula la respuesta de estr&eacute;s llamado eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal (HPA). Comienza en el cerebro, en el hipot&aacute;lamo, que decide si estamos o no en peligro. Si la respuesta es afirmativa, la hip&oacute;fisis, una gl&aacute;ndula en el cerebro, env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que liberen cortisol, la hormona del estr&eacute;s. Esta secreci&oacute;n es puls&aacute;til. &ldquo;Se llama as&iacute; porque aparecen picos err&aacute;ticos, sin cadencia determinada&rdquo;, explica Rol de Lama. Es decir, en principio la respuesta del estr&eacute;s aparece cuando se necesita: o bien cuando el cerebro detecta un peligro, o por las ma&ntilde;anas para despertarnos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente, tienes un pico justo antes de levantarte o en los 30 minutos posteriores. Los niveles de cortisol tienen que ir decayendo a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, corrobora la doctora Wix. Las alteraciones de ese patr&oacute;n, como ocurre en la depresi&oacute;n o el deterioro cognitivo, donde los niveles de la tarde no bajan lo suficiente, produce <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12647353/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos metab&oacute;licos y psiqui&aacute;tricos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero las investigaciones indican que estos no son los &uacute;nicos factores causantes de las fluctuaciones del cortisol. Parece haber un 'reloj' que hace que el circuito del estr&eacute;s se active y desactive durante el d&iacute;a. El eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal presenta un ritmo ultradiano caracterizado por pulsos de secreci&oacute;n de glucocorticoides que se producen aproximadamente una vez por hora en los roedores y <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03091900802185970" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada 1-3 horas en los seres humanos</a>, algo que se pudo comprobar tomando muestras de sangre cada 10 minutos.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 60, Kleitman formul&oacute; la hip&oacute;tesis de que exist&iacute;a un ciclo b&aacute;sico de reposo y actividad que era el mismo ritmo de noventa minutos que organiza las fases del sue&ntilde;o, pero que se prolongaba durante la vigilia. En los a&ntilde;os 90, los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7870505/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con EEG</a> (electroencefalograma) detectaron fluctuaciones en la actividad cerebral y el rendimiento cognitivo que segu&iacute;an un patr&oacute;n de doce ciclos por d&iacute;a, sin tener que ver con los ciclos del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el d&iacute;a tambi&eacute;n tenemos ciclos de hora y media en los que notamos que nos da un baj&oacute;n, que no conseguimos concentrarnos, y luego nos reactivamos&rdquo;, indica la doctora Wix. Se trata de una alternancia entre el sistema nervioso simp&aacute;tico (alerta y activaci&oacute;n) y el parasimp&aacute;tico (recuperaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Una forma de explicarlo es la hip&oacute;tesis del <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S030372071500074X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oscilador hipofisario-suprarrenal</a>. M&aacute;s que un reloj, se trata de un bucle de realimentaci&oacute;n, que no tiene que ver con la respuesta al estr&eacute;s. En el cerebro, la hip&oacute;fisis env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que secreten cortisol. Pero entre la se&ntilde;al y la producci&oacute;n del cortisol hay un retardo. Cuando suben los niveles de cortisol, hay una realimentaci&oacute;n negativa que inhibe a la hip&oacute;fisis. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sirve para algo esta oscilaci&oacute;n? Parece que s&iacute;. El cortisol no solo se dedica al estr&eacute;s, sino que es necesario para activar algunos genes <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0303720719303545" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesarios para el funcionamiento del organismo</a>. Adem&aacute;s, puede que esta actividad mantenga nuestra respuesta al estr&eacute;s &ldquo;al ralent&iacute;&rdquo;, para que as&iacute; la respuesta, cuando sea necesaria, tambi&eacute;n sea m&aacute;s r&aacute;pida. Por &uacute;ltimo, estos pulsos de cortisol pueden ayudarnos con los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando se ignoran los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        Lo anterior indica que, por un motivo y otro, a lo largo del d&iacute;a hay momentos de mayor o menor actividad. Forzar el trabajo durante la fase de recuperaci&oacute;n tiene un costo. &ldquo;Puede producir alteraciones en la concentraci&oacute;n, en la memoria o en el humor. Y a largo plazo favorece el aumento de peso, la resistencia a la insulina, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares&rdquo;, apunta la doctora Wix. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n empeora si adem&aacute;s no respetamos los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia, en el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jet lag social</a>. &ldquo;Si estamos activos hasta &uacute;ltima hora de la tarde, expuestos a la luz, nuestros ritmos circadianos se van a retrasar&rdquo; advierte Wix. &ldquo;Los ritmos ultradianos se benefician de un ritmo circadiano estable, cuidando del ritmo grande tambi&eacute;n cuidamos del peque&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La idea de estructurar el trabajo y el ejercicio en bloques de 90 minutos seguidos de pausas activas se ha empleado desde hace tiempo como una t&eacute;cnica de productividad. Sin embargo, no se trata de un mecanismo de relojer&iacute;a, ya que pueden variar entre personas y seg&uacute;n las circunstancias. Pero ser conscientes de que estos ciclos de activaci&oacute;n existen nos puede ayudar para hacer m&aacute;s trabajo cuando nos encontremos activos, hacer una pausa cuando notemos el agotamiento, y buscar ayuda si, en su lugar, notamos que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estamos cansados</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13343185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 09:32:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Cansancio,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El empleo no alcanza: 4,3 millones están desocupados, buscan otro puesto o quieren trabajar más horas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/empleo-no-alcanza-4-3-millones-desocupados-buscan-puesto-quieren-trabajar-horas_1_13324832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fae523db-5fec-43ee-bb22-9b82f92e502a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El empleo no alcanza: 4,3 millones están desocupados, buscan otro puesto o quieren trabajar más horas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Indec informó que la desocupación fue de 7,8% en el primer trimestre, sin cambios significativos frente a un año atrás. Pero la presión laboral siguió alta: casi 6 millones trabajan en la informalidad, 2,3 millones tienen empleo y buscan otro, y 1,6 millones están subocupados.</p></div><p class="article-text">
        El mercado laboral argentino no mostr&oacute; una explosi&oacute;n del desempleo abierto en el primer trimestre de 2026, pero s&iacute; dej&oacute; &mdash;otra vez&mdash; una se&ntilde;al de &eacute;poca: en esta Argentina libertaria <strong>tener trabajo no alcanza necesariamente para tener estabilidad, derechos ni ingresos suficientes</strong>. La desocupaci&oacute;n se ubic&oacute; en 7,8%, sin cambios estad&iacute;sticamente significativos frente al mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior, pero la informalidad, la subocupaci&oacute;n y la b&uacute;squeda de otro empleo expusieron un deterioro m&aacute;s silencioso.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec), elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), mostr&oacute; que en los 31 aglomerados urbanos hubo 13,5 millones de personas ocupadas y 1,1 millones desocupadas durante el primer trimestre del a&ntilde;o. La tasa de empleo fue de 44,8% y la tasa de actividad lleg&oacute; a 48,6%.
    </p><p class="article-text">
        El dato que mejor muestra la fragilidad del mercado laboral no est&aacute; s&oacute;lo en la desocupaci&oacute;n. Est&aacute; en la presi&oacute;n sobre el empleo. Seg&uacute;n el Indec, el 29,6% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa estuvo desocupada, tuvo trabajo pero busc&oacute; otro, o no busc&oacute; activamente pero estuvo disponible para trabajar m&aacute;s horas. En n&uacute;meros, eso equivale a unos 4,3 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Es decir que <strong>el ingreso laboral no alcanza, el empleo disponible no siempre es suficiente y una parte importante de quienes trabajan sigue presionando sobre el mercado porque necesita otra ocupaci&oacute;n o m&aacute;s horas pagas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La desocupaci&oacute;n abierta alcanz&oacute; al 7,8% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa. Son personas que no ten&iacute;an ocupaci&oacute;n, buscaban trabajo activamente y estaban disponibles para trabajar. En t&eacute;rminos absolutos, el informe estim&oacute; 1.145.000 desocupados en los 31 aglomerados relevados.
    </p><p class="article-text">
        A ese universo se suman 2.316.000 ocupados demandantes de empleo. Son trabajadores que ya tienen un puesto, pero buscan otro. El dato es clave porque rompe una lectura demasiado simple del mercado laboral: <strong>estar ocupado no significa necesariamente estar conforme con el ingreso, la jornada, la estabilidad o las condiciones de trabajo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n registr&oacute; 1.629.000 subocupados. Se trata de personas que trabajan menos de 35 horas semanales y est&aacute;n dispuestas a trabajar m&aacute;s. Dentro de ese grupo, la subocupaci&oacute;n total lleg&oacute; al 11,1% y tuvo una suba interanual estad&iacute;sticamente significativa de 1,1 puntos porcentuales. No es desempleo abierto, pero s&iacute; una forma concreta de insuficiencia laboral: personas que tienen empleo, aunque no la cantidad de trabajo que necesitan.
    </p><h2 class="article-text">Sube el trabajo en negro</h2><p class="article-text">
        La informalidad fue otro de los puntos m&aacute;s fuertes del informe. El Indec estim&oacute; que el 44,2% de los ocupados tuvo un empleo informal durante el primer trimestre. La suba fue de 2,2 puntos frente al mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior y tambi&eacute;n result&oacute; estad&iacute;sticamente significativa. En n&uacute;meros, casi 6 millones de trabajadores se desempe&ntilde;aron en condiciones de informalidad.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con el empleo formal no es menor. Un empleo informal suele implicar falta de aportes jubilatorios, menor protecci&oacute;n frente al despido, m&aacute;s dificultad para acceder a obra social, cr&eacute;dito o licencias, y menos herramientas para negociar salarios. En una econom&iacute;a con precios todav&iacute;a en alza y salarios que ven&iacute;an perdiendo poder adquisitivo, esa precariedad vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil sostener gastos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        El informe muestra que, dentro de la poblaci&oacute;n ocupada, el 71,8% fue asalariado y el 28,2% no asalariado. Entre los asalariados, el 37,9% no tuvo descuento jubilatorio. Ese dato permite ver una parte de la informalidad m&aacute;s extendida: trabajadores bajo relaci&oacute;n salarial de hecho, pero sin los derechos que deber&iacute;an acompa&ntilde;ar esa relaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/empleo-no-alcanza-4-3-millones-desocupados-buscan-puesto-quieren-trabajar-horas_1_13324832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 20:03:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El empleo no alcanza: 4,3 millones están desocupados, buscan otro puesto o quieren trabajar más horas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Trabajadores,Trabajo informal,Desocupación,Desempleo,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China arma un radar laboral para medir si la IA destruye empleos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/china-arma-radar-laboral-medir-si-ia-destruye-empleos_1_13315909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cc3cf0e-70bf-44c0-9dbd-cb77b3bacd3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="China arma un radar laboral para medir si la IA destruye empleos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consejo de Estado incorporó en su plan de empleo 2026-2030 un mecanismo específico para seguir el impacto de la inteligencia artificial sobre el trabajo. Pekín busca anticipar riesgos por regiones, industrias, empresas y grupos de población, mientras acelera su carrera tecnológica.</p></div><p class="article-text">
        China decidi&oacute; mirar la inteligencia artificial desde el lugar que m&aacute;s incomoda al discurso tecnol&oacute;gico: el empleo. El Consejo de Estado, el Ejecutivo chino, anunci&oacute; que har&aacute; un seguimiento espec&iacute;fico del impacto de la IA sobre el mercado laboral durante los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, dentro de las directrices que marcar&aacute;n la pol&iacute;tica nacional de empleo entre 2026 y 2030.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n no frena la carrera tecnol&oacute;gica. China quiere avanzar en inteligencia artificial, competir con Estados Unidos, apuntalar a empresas como DeepSeek, ByteDance, Alibaba o Tencent y reforzar su autosuficiencia en sectores estrat&eacute;gicos. Pero el Gobierno chino tambi&eacute;n parece asumir algo que muchas compa&ntilde;&iacute;as prefieren dejar en segundo plano: <strong>la IA puede crear empleos, pero tambi&eacute;n destruirlos, cambiar perfiles laborales, acelerar tareas y dejar trabajadores afuera</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n inform&oacute; la agencia EFE, el documento oficial llama a llevar adelante &ldquo;una investigaci&oacute;n en profundidad&rdquo; para afrontar de manera proactiva el impacto de la IA sobre el empleo. La misma l&oacute;gica aparece frente a otros factores sensibles para Pek&iacute;n, como el envejecimiento de la poblaci&oacute;n o los cambios en el &ldquo;entorno exterior&rdquo;, una f&oacute;rmula diplom&aacute;tica que alude a las tensiones geopol&iacute;ticas, especialmente con Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s relevante es la creaci&oacute;n de un mecanismo de seguimiento y evaluaci&oacute;n del impacto de la IA sobre el empleo. Ese dispositivo deber&aacute; desarrollar un sistema de encuestas para analizar c&oacute;mo influye la tecnolog&iacute;a en el mercado laboral: no s&oacute;lo cu&aacute;ntos puestos puede destruir, sino tambi&eacute;n qu&eacute; nuevos empleos puede crear, qu&eacute; perfiles empiezan a buscar las empresas y cu&aacute;nto penetran estas herramientas en los lugares de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia de enfoque importa porque, en buena parte del debate global, la inteligencia artificial aparece presentada como innovaci&oacute;n, productividad o ventaja competitiva. China decidi&oacute; ubicarla tambi&eacute;n como un riesgo laboral que debe medirse. <strong>El mensaje pol&iacute;tico del gigante asi&aacute;tico es que el impacto de la IA no puede quedar librado &uacute;nicamente a las empresas que la incorporan, la venden o la usan para reorganizar su personal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las directrices chinas tambi&eacute;n plantean mejorar la capacidad oficial para seguir y advertir riesgos relacionados con el empleo. Pek&iacute;n quiere establecer un sistema de alerta temprana para regiones, industrias, empresas, grupos de poblaci&oacute;n o per&iacute;odos considerados clave. La idea es detectar d&oacute;nde puede aparecer una presi&oacute;n laboral antes de que se transforme en desempleo abierto, conflicto social o deterioro de ingresos.
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o del problema explica la cautela. La tasa oficial de desempleo urbano cerr&oacute; mayo en 5,1%, dentro del l&iacute;mite m&aacute;ximo de 5,5% fijado para este a&ntilde;o. Pero China tiene una fuerza laboral de m&aacute;s de 767 millones de personas. En una econom&iacute;a de esa escala, un salto en el desempleo puede convertirse en un factor de desestabilizaci&oacute;n social y afectar la base de legitimidad del Partido Comunista, construida durante d&eacute;cadas sobre crecimiento, empleo y mejora material.
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas oficiales chinas fueron cuestionadas en distintas ocasiones por su confiabilidad. Tal vez por eso, las autoridades tambi&eacute;n prev&eacute;n utilizar m&eacute;tricas alternativas, como pagos m&oacute;viles o consumo industrial de electricidad, para analizar la evoluci&oacute;n del mercado laboral mediante macrodatos, lo m&aacute;s pr&oacute;ximo a un monitoreo<strong> en tiempo real</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El plan no presenta la inteligencia artificial solamente como una amenaza sino que tambi&eacute;n habla de aprovecharla para promover el empleo, explorar nuevas formas de colaboraci&oacute;n entre humanos y m&aacute;quinas y aplicar esas herramientas en pol&iacute;ticas y servicios laborales. La formulaci&oacute;n oficial apunta a aprovechar los &ldquo;dividendos&rdquo; del desarrollo de la IA para garantizar empleo y mejorar el sustento de la poblaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">China no quiere elegir entre IA y empleo: quiere las dos cosas</h2><p class="article-text">
        El pa&iacute;s asi&aacute;tico se propone acelerar la tecnolog&iacute;a y evitar que la automatizaci&oacute;n golpee el mercado laboral con fuerza suficiente como para erosionar ingresos, expectativas y estabilidad social. El desaf&iacute;o es enorme porque los sectores m&aacute;s expuestos no son &uacute;nicamente los industriales sino que quedan alcanzados servicios, comercio, tareas administrativas, atenci&oacute;n al cliente, log&iacute;stica, programaci&oacute;n, dise&ntilde;o, educaci&oacute;n y funciones de oficina.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n china llega en una semana en la que el debate global volvi&oacute; a mostrar sus dos caras. <a href="https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/duenos-ia-prometen-trabajo-empresas-despedir_1_13313389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeff Bezos dijo en VivaTech, la feria tecnol&oacute;gica de Par&iacute;s, que la inteligencia artificial no volver&aacute; redundantes a los humanos y que incluso puede generar escasez laboral</a>. Esa mirada optimista es habitual entre los due&ntilde;os de la tecnolog&iacute;a: cada revoluci&oacute;n destruye ciertos trabajos, pero crea otros nuevos; cada herramienta aumenta la productividad y abre oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Los datos que circulan en Estados Unidos muestran un cuadro menos lineal. En mayo, los empleadores estadounidenses anunciaron 97.006 recortes de puestos y el 40% de esos despidos estuvo vinculado a la inteligencia artificial, seg&uacute;n datos de Challenger, Gray &amp; Christmas citados por Reuters. Gartner, adem&aacute;s, advirti&oacute; que cerca del 80% de las grandes organizaciones que prueban o despliegan capacidades aut&oacute;nomas report&oacute; reducciones de personal, pero que esos recortes no necesariamente se traducen en mejores resultados.
    </p><p class="article-text">
        Ese contraste no convierte a China en un modelo laboral ideal. El pa&iacute;s mantiene fuertes restricciones pol&iacute;ticas, limita la organizaci&oacute;n sindical independiente y administra la informaci&oacute;n p&uacute;blica bajo control estatal. Pero el movimiento s&iacute; muestra otra forma de encarar la discusi&oacute;n: <strong>la IA no aparece s&oacute;lo como una apuesta de innovaci&oacute;n empresarial, sino como una variable que puede afectar empleo, ingresos, capacitaci&oacute;n, perfiles laborales y estabilidad social</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/china-arma-radar-laboral-medir-si-ia-destruye-empleos_1_13315909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 16:55:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[China arma un radar laboral para medir si la IA destruye empleos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Inteligencia Artificial,IA,Jeff Bezos,empleo,Trabajo,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dueños de la IA prometen más trabajo, pero las empresas la usan para despedir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/duenos-ia-prometen-trabajo-empresas-despedir_1_13313389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb1b8f63-2824-481e-a2b3-0c12fe54ad65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los dueños de la IA prometen más trabajo, pero las empresas la usan para despedir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jeff Bezos dijo que la inteligencia artificial no volverá redundantes a los humanos y que incluso puede generar escasez laboral. Los datos muestran otra cara: en mayo, el 40% de los despidos anunciados en Estados Unidos fue vinculado a la IA, mientras Gartner advierte que recortar personal no garantiza mejores resultados.</p></div><p class="article-text">
        Jeff Bezos eligi&oacute; el tono optimista: la inteligencia artificial no va a dejar a los humanos sin trabajo, dijo, sino que puede crear una escasez de trabajadores. El problema es que, mientras los due&ntilde;os de la tecnolog&iacute;a prometen abundancia futura, muchas empresas vienen usando la IA para justificar despidos presentes.
    </p><p class="article-text">
        El fundador de Amazon habl&oacute; este mi&eacute;rcoles en VivaTech, la feria tecnol&oacute;gica de Par&iacute;s, y present&oacute; una mirada casi inversa a la que temen millones de trabajadores: seg&uacute;n &eacute;l, la IA no har&aacute; redundantes a las personas, sino que bajar&aacute; barreras, permitir&aacute; crear m&aacute;s, construir m&aacute;s y multiplicar las tareas disponibles. En su lectura, el problema no ser&aacute; la falta de empleo, sino la falta de trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La frase encaja bien en el discurso de Silicon Valley: cada revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica destruye ciertos puestos, pero crea otros nuevos; cada herramienta libera tiempo, aumenta productividad y abre oportunidades. Sin embargo, el mercado laboral ya muestra una zona bastante menos luminosa. <strong>En mayo, los empleadores de Estados Unidos anunciaron 97.006 recortes de puestos y el 40% de esos despidos estuvo vinculado a la inteligencia artificial</strong>, seg&uacute;n datos de Challenger, Gray &amp; Christmas citados por la agencia Reuters.
    </p><p class="article-text">
        Los due&ntilde;os de la IA prometen trabajo futuro, pero las empresas ya contabilizan trabajadores presentes como costo reemplazable. La discusi&oacute;n no es si la tecnolog&iacute;a puede aumentar la productividad. Puede hacerlo. La pregunta laboral es qui&eacute;n captura esa productividad, qui&eacute;n pierde el puesto en nombre de la eficiencia y qu&eacute; pasa con quienes quedan dentro de organizaciones cada vez m&aacute;s automatizadas.
    </p><p class="article-text">
        El propio caso de Amazon muestra el contraste. Reuters record&oacute; que la empresa recort&oacute; unos 30.000 puestos corporativos desde fines del a&ntilde;o pasado, en parte por ganancias de eficiencia asociadas a la IA. Andy Jassy, su CEO, ya hab&iacute;a advertido que la mayor automatizaci&oacute;n mediante herramientas de inteligencia artificial derivar&iacute;a en p&eacute;rdidas de empleo corporativo. Bezos habla de escasez de trabajadores; la empresa que fund&oacute; viene achicando personal.
    </p><p class="article-text">
        Un informe reciente de Gartner ayuda a ordenar esa discusi&oacute;n. La consultora relev&oacute; a 350 ejecutivos globales de empresas con ingresos anuales de al menos US$1.000 millones que ya estaban probando o desplegando capacidades aut&oacute;nomas, como agentes de IA, automatizaci&oacute;n inteligente u otras tecnolog&iacute;as similares. Cerca del 80% report&oacute; reducciones de personal. Pero Gartner marc&oacute; un punto inc&oacute;modo para los propios empresarios: esos recortes no parecen traducirse necesariamente en retorno de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia es fuerte porque discute el reflejo m&aacute;s elemental de muchas compa&ntilde;&iacute;as: despedir para demostrar que la IA &ldquo;rinde&rdquo;. Gartner lo dijo en t&eacute;rminos empresariales, no sindicales: las reducciones de personal pueden liberar presupuesto, pero no crean retorno por s&iacute; solas. <strong>Las organizaciones que mejoran sus resultados no son necesariamente las que eliminan personas, sino las que invierten en habilidades, roles y modelos operativos para que los humanos gu&iacute;en, gobiernen y escalen los sistemas aut&oacute;nomos</strong>. Es decir que cortar cabezas puede mejorar un Excel en el corto plazo, pero no prueba que la inteligencia artificial est&eacute; creando valor real. Puede ser apenas una forma nueva de nombrar un ajuste viejo.
    </p><h2 class="article-text">El debate p&uacute;blico sobre la IA est&aacute; en un brete</h2><p class="article-text">
        Ese punto importa porque buena parte del debate p&uacute;blico sobre IA qued&oacute; atrapado en dos extremos. De un lado, el entusiasmo empresario que imagina una productividad sin l&iacute;mites. Del otro, la idea de un reemplazo total e inmediato de trabajadores por m&aacute;quinas. La evidencia empieza a mostrar algo m&aacute;s complejo: <strong>no todos los puestos desaparecen, pero muchas tareas se reorganizan; no todos los trabajadores son despedidos, pero muchos empleos cambian; no toda b&uacute;squeda laboral se cancela, pero algunas contrataciones se enfr&iacute;an o se redise&ntilde;an</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; entra otro estudio reciente, <em>Generative AI and the Reorganization of Labor Demand</em>, elaborado por Fangyan Wang, Zaiyan Wei y Yang Wang. El trabajo analiz&oacute; ofertas de empleo en Estados Unidos y busc&oacute; medir c&oacute;mo las empresas reorganizan la demanda laboral a medida que se difunde la inteligencia artificial generativa. Su conclusi&oacute;n no es simplemente que la IA destruye empleos. Es m&aacute;s precisa: las firmas est&aacute;n modificando d&oacute;nde contratan, qu&eacute; puestos buscan y qu&eacute; tareas incluyen dentro de cada empleo.
    </p><p class="article-text">
        El estudio identific&oacute; dos movimientos principales. Por un lado, la reasignaci&oacute;n de demanda entre puestos: las empresas cambian qu&eacute; perfiles buscan y cu&aacute;les dejan de priorizar. Por otro lado, el redise&ntilde;o interno de los trabajos: las tareas que antes formaban parte de un puesto pueden desaparecer, mezclarse con otras o quedar absorbidas por herramientas de IA.
    </p><p class="article-text">
        Los autores calcularon que la reasignaci&oacute;n de demanda entre empleos explic&oacute; en promedio el 52% del ajuste, mientras que el redise&ntilde;o de tareas dentro de los puestos represent&oacute; el 39,5%. <strong>La IA no s&oacute;lo amenaza con eliminar trabajos: tambi&eacute;n cambia la arquitectura interna del empleo, altera qu&eacute; se espera de cada trabajador y reordena las puertas de entrada al mercado laboral</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese matiz es central para mirar el impacto sobre j&oacute;venes y perfiles iniciales. El estudio encontr&oacute; que los puestos senior tienden a ajustarse antes, sobre todo mediante cambios en la demanda entre empleos, mientras que los puestos junior enfrentan una combinaci&oacute;n m&aacute;s amplia de reasignaci&oacute;n, redise&ntilde;o de tareas e interacci&oacute;n entre ambos procesos. En otras palabras: quienes reci&eacute;n ingresan al mercado laboral pueden encontrarse con menos tareas de aprendizaje, menos posiciones de entrada o puestos que exigen desde el primer d&iacute;a habilidades antes reservadas para perfiles con m&aacute;s experiencia.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta no es s&oacute;lo cu&aacute;ntos empleos destruye la IA sino <strong>qu&eacute; tipo de empleo deja en pie</strong>. Si las tareas m&aacute;s repetitivas, administrativas o iniciales pasan a herramientas automatizadas, una parte del aprendizaje laboral puede desaparecer del recorrido. Lo que para una empresa aparece como eficiencia puede significar para un trabajador joven menos oportunidades para entrar, equivocarse, aprender y acumular experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una compa&ntilde;&iacute;a incorpora IA y reduce personal, las tareas no siempre desaparecen: muchas veces se redistribuyen entre menos trabajadores, se aceleran los tiempos, se ampl&iacute;an responsabilidades y se espera que cada persona produzca m&aacute;s con herramientas nuevas. <strong>La productividad prometida puede convertirse en sobrecarga real si no se discuten jornada, salarios, capacitaci&oacute;n, control humano y participaci&oacute;n sindical</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El dato de Gartner vuelve ah&iacute; con fuerza. Si las empresas que recortan no obtienen necesariamente mejores retornos, entonces el despido no aparece como una consecuencia inevitable de la tecnolog&iacute;a, sino como una decisi&oacute;n de gesti&oacute;n. La IA no firma telegramas. Los firman empresas que eligen convertir una herramienta de productividad en una poda de personal.
    </p><p class="article-text">
        Bezos no es el &uacute;nico empresario que presenta una mirada optimista. Buena parte del sector tecnol&oacute;gico insiste en que la IA crear&aacute; empleos nuevos, abrir&aacute; mercados y permitir&aacute; a las personas dedicarse a tareas de mayor valor. Puede ocurrir en algunos casos. La historia del trabajo muestra que las innovaciones no s&oacute;lo destruyen ocupaciones: tambi&eacute;n crean otras. Pero esa transici&oacute;n nunca fue autom&aacute;tica, neutral ni indolora. Siempre tuvo ganadores, perdedores, conflictos y reglas.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es que esta vez la promesa llega en un contexto de empresas que ya usan la IA para achicar estructuras, justificar congelamientos de contrataci&oacute;n o exigir m&aacute;s producci&oacute;n con menos personal. En ese marco, <strong>hablar de &ldquo;trabajos del futuro&rdquo; sin mirar los despidos del presente sirve m&aacute;s a la estrategia comunicacional de las compa&ntilde;&iacute;as que a la experiencia concreta de los trabajadores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay una disputa por el relato. Si una empresa despide y dice que lo hace por IA, coloca el recorte bajo una apariencia de inevitabilidad t&eacute;cnica. Parece una consecuencia del progreso, no una decisi&oacute;n empresarial. Pero los estudios disponibles empiezan a mostrar que la relaci&oacute;n entre inteligencia artificial, productividad y empleo es m&aacute;s pol&iacute;tica y organizacional que autom&aacute;tica. Depende de c&oacute;mo se implementa, qui&eacute;n decide, qu&eacute; tareas se automatizan, qu&eacute; trabajadores se capacitan y qu&eacute; derechos se protegen.
    </p><p class="article-text">
        Para trabajadoras y trabajadores, el punto no es rechazar la tecnolog&iacute;a. Es impedir que la tecnolog&iacute;a sea usada como una excusa para precarizar. La IA puede asistir tareas, reducir cargas repetitivas, mejorar procesos y abrir funciones nuevas. Pero tambi&eacute;n puede concentrar poder empresario, debilitar puestos de entrada, acelerar ritmos, justificar despidos y trasladar a los trabajadores el costo de una transici&oacute;n que beneficia a accionistas y ejecutivos.
    </p><p class="article-text">
        El discurso de Bezos resume la promesa. Los datos de despidos muestran la pr&aacute;ctica. Gartner agrega una advertencia empresaria: despedir no garantiza resultados. Y el estudio sobre demanda laboral muestra el cambio m&aacute;s profundo: el mercado de trabajo no s&oacute;lo pierde o gana puestos, sino que se reorganiza desde adentro.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n, entonces, no deber&iacute;a quedar en si la IA &ldquo;crea&rdquo; o &ldquo;destruye&rdquo; empleo en abstracto. La pregunta es qui&eacute;n gobierna esa transformaci&oacute;n. Si la deciden s&oacute;lo las empresas, la productividad puede terminar convertida en menos puestos, m&aacute;s presi&oacute;n y menos poder de negociaci&oacute;n. Si intervienen sindicatos, Estados, regulaciones y trabajadores, la tecnolog&iacute;a puede distribuir de otra manera sus beneficios.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/duenos-ia-prometen-trabajo-empresas-despedir_1_13313389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 20:49:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,IA,Jeff Bezos,Trabajo,Trabajadores,Empresas,empleo,Productividad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del ‘ghosting’ laboral al desgaste psicológico: cuando buscar trabajo es un trabajo en sí mismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ghosting-laboral-desgaste-psicologico-buscar-trabajo-trabajo-si_1_13275001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef41f883-3269-44a1-8c53-59c7fc7f40c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del ‘ghosting’ laboral al desgaste psicológico: cuando buscar trabajo es un trabajo en sí mismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 130 millones de candidaturas en España solo en el lapso de un año reflejan un mercado donde el esfuerzo recae cada vez más en quien busca empleo: “Implica enfrentarse a la incertidumbre, a posibles rechazos, a procesos largos y a una evaluación continua".</p></div><p class="article-text">
        Suena el despertador y Henar abre LinkedIn, revisa el correo, investiga sobre algunas empresas, se prepara una entrevista, corrige una carta de presentaci&oacute;n y actualiza su hoja de Excel. No cobra por esas horas, aunque se parecen bastante a una jornada laboral, y muchas veces no recibe ni siquiera una respuesta. Tarda m&aacute;s de cien solicitudes y cinco meses en conseguir un contrato que se adapte a su curr&iacute;culum y necesidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al volver a Espa&ntilde;a, tras un tiempo viviendo en Australia, me imagin&eacute; que no tendr&iacute;a problema en encontrar un trabajo en el sector del marketing, con unas condiciones adecuadas a los seis a&ntilde;os de experiencia que ya ten&iacute;a, pero no fue as&iacute;&rdquo;, cuenta Henar, de 28 a&ntilde;os, que dedicaba las ma&ntilde;anas enteras a buscar y presentarse a puestos vacantes en su especialidad. &ldquo;Al final yo no contaba con seguro de desempleo ni con ninguna ayuda econ&oacute;mica y tener que tirar de ahorros era lo que m&aacute;s agobiaba&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Con una tasa de desempleo en torno al 10%, buscar empleo en Espa&ntilde;a se convirti&oacute; para muchos en una especie de paradoja estad&iacute;stica: el mercado laboral se expande, pero tambi&eacute;n lo hace la poblaci&oacute;n activa, por lo que en ciertos sectores el acceso puede ser muy competitivo. El a&ntilde;o pasado, el portal de empleo InfoJobs registr&oacute; 136 millones de inscripciones para 2,5 millones de vacantes. Es decir, aunque la oferta creci&oacute; un 1% con respecto a 2024, el n&uacute;mero de candidaturas lo hizo en un 5%, recoge el informe InfoJobs-Esade sobre el Estado del mercado laboral espa&ntilde;ol 2025.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuantos m&aacute;s candidatos, m&aacute;s exigentes se vuelven los requisitos y m&aacute;s largos los procesos. Presentaciones en video, cartas de motivaci&oacute;n, an&aacute;lisis de negocio e incluso hay empresas que llegan a pedir el desarrollo de proyectos completos no remunerados antes de contratar. Esta tendencia, en forma de embudo, deja caer el peso de la selecci&oacute;n sobre el m&aacute;s vulnerable del proceso: el propio aspirante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Adaptaba casi cada currículum para matizar más detalles según lo que indicaba la oferta. Esto me llevaba una media de treinta minutos para cada solicitud, puedes imaginarte las horas, emoción y esfuerzo implicado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Henar</span>
                                        <span>—</span> 28 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Con el nivel de competencia que hay hoy en d&iacute;a en el sector del marketing era necesario sobresalir del resto de candidatos, por eso adaptaba casi cada curr&iacute;culum para matizar m&aacute;s detalles seg&uacute;n lo que indicaba la oferta. Esto me llevaba una media de treinta minutos para cada solicitud; puedes imaginarte las horas, emoci&oacute;n y esfuerzo implicado&rdquo;, explica Henar, que apunta al desgaste psicol&oacute;gico de decidir si merece la pena postularse, interpretar si se encaja en el perfil o sostener la motivaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los rechazos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Buscar trabajo es en s&iacute; mismo un &lsquo;trabajo invisible&rsquo; que exige tiempo, energ&iacute;a cognitiva y regulaci&oacute;n emocional constante&rdquo;, afirma Gema S&aacute;nchez Cuevas, psic&oacute;loga cl&iacute;nica. &ldquo;Implica enfrentarse a la incertidumbre, a posibles rechazos, a procesos largos y a una evaluaci&oacute;n continua, tanto en curr&iacute;culums como en entrevistas u otras pruebas. Adem&aacute;s, activa mecanismos psicol&oacute;gicos como la anticipaci&oacute;n y la comparaci&oacute;n social, que consumen muchos recursos mentales&rdquo;, desarrolla.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7533448792947969287"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">El silencio como respuesta</h2><p class="article-text">
        Uno de los elementos que m&aacute;s desgaste produce, y en el que coinciden todas las fuentes consultadas, es el <em>ghosting</em> laboral o la falta de respuestas, ese silencio atronador que deja al candidato en un limbo de incertidumbre despu&eacute;s de una entrevista o prueba. &ldquo;Sigue siendo una mala pr&aacute;ctica, que impacta directamente en la marca empleadora, aunque muchas empresas todav&iacute;a no lo gestionan como deber&iacute;an&rdquo;, reconoce la experta en recursos humanos y orientaci&oacute;n laboral Sof&iacute;a Su&aacute;rez. &ldquo;En muchos casos no es desinter&eacute;s, es falta de estructura, procesos mal definidos, cambios internos o excesivo volumen de candidaturas&rdquo;, aduce.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n la cantidad de veces que las empresas te ignoran. Es entendible que no puedan ver las m&aacute;s de cien solicitudes recibidas, pero lo raro es recibir incluso un &lsquo;no&rsquo;, solo silencio&rdquo;, asegura Henar, sobre lo que fue para ella la parte m&aacute;s agotadora de la b&uacute;squeda de trabajo. &ldquo;Tambi&eacute;n me encontr&eacute; con varias empresas que habiendo pasado varias fases deciden no dar m&aacute;s respuestas llegados a cierto punto, que es lo m&aacute;s frustrante&rdquo;, a&ntilde;ade. Esta forma de rechazo se ha normalizado hasta el punto de que muchos candidatos ya ni esperan recibir una respuesta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro cerebro tiende a rellenar ese vac&iacute;o con interpretaciones negativas, del tipo &lsquo;no soy suficiente&rsquo;, &lsquo;algo va mal en m&iacute;&rsquo;, lo que puede erosionar la autoestima. Adem&aacute;s, se rompe una expectativa b&aacute;sica de reciprocidad: si invierto tiempo y esfuerzo, espero al menos una respuesta&rdquo;, explica S&aacute;nchez Cuevas. &ldquo;Aqu&iacute; tambi&eacute;n hay evidencia clara: el apoyo social, la resiliencia y las estrategias de afrontamiento act&uacute;an como factores protectores frente al deterioro de la salud mental en personas desempleadas&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Buscar trabajo es en sí mismo un ‘trabajo invisible’ que exige tiempo, energía cognitiva y regulación emocional constante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gema Sánchez Cuevas</span>
                                        <span>—</span> psicóloga clínica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al desgaste de la incertidumbre, en ocasiones se le suma la confusi&oacute;n de la situaci&oacute;n laboral con el valor personal. Para Luc&iacute;a, graduada en Trabajo Social, era m&aacute;s duro aguantar comentarios u opiniones no solicitadas que actualizar el curr&iacute;culum. &ldquo;Te dicen lo t&iacute;pico de que ya te advirtieron de que tu carrera no ten&iacute;a salida o que por qu&eacute; estudiaste eso&rdquo;, que aunque sea con buena intenci&oacute;n, en ese momento de agobio pueden derivar en una crisis de identidad, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Te entran esos miedos de que no vas a conseguir nunca trabajo de lo que has estudiado y que tienes que estudiar otra cosa&rdquo;, confiesa Luc&iacute;a, que curs&oacute; el grado superior de Administraci&oacute;n y finanzas por ese mismo motivo. &ldquo;Estuve combinando el grado superior con un trabajo en Burger King durante pr&aacute;cticamente un a&ntilde;o, luego empec&eacute; a trabajar en Mercadona y tambi&eacute;n en eventos, comuniones y dem&aacute;s con ni&ntilde;os hasta que termin&eacute; el grado superior&rdquo;, relata, porque de buscar trabajo no se puede vivir.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar las pr&aacute;cticas de Administraci&oacute;n y finanzas le ofrecieron un contrato, pero justo entonces la contactaron para ejercer como trabajadora social en un hospital. &ldquo;Pasaron dos a&ntilde;os para conseguir mi primer trabajo de lo que hab&iacute;a estudiado&rdquo;, reconoce. &ldquo;Lo que m&aacute;s me ayud&oacute; en todo este proceso fue mantenerme vinculada con la profesi&oacute;n. Con mi perfil de redes sociales ten&iacute;a mucho contacto con distintas trabajadoras sociales y estaba muy presente en la realidad social, porque es muy f&aacute;cil una vez que terminas la carrera y no encuentras trabajo dedicarte a otra cosa y disociar y perder el v&iacute;nculo&rdquo;, destaca Luc&iacute;a, que aconseja hacer ese esfuerzo extra por mantenerse al d&iacute;a de lo que pasa en el sector.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo hacer una b&uacute;squeda sostenible</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Buscar trabajo no es solo un ejercicio profesional, es tambi&eacute;n un proceso personal&rdquo;, incide Sof&iacute;a Su&aacute;rez, para quien la clave est&aacute; en diferenciar dos planos. &ldquo;Por un lado, el estrat&eacute;gico: revisar d&oacute;nde est&aacute;s aplicando, c&oacute;mo te est&aacute;s posicionando, si est&aacute;s haciendo seguimiento de candidaturas y si est&aacute;s activando el <em>networking</em> de forma intencionada. Pero, por otro lado, el plano interno: si dudas de tu valor, eso acaba reflej&aacute;ndose en c&oacute;mo te comunicas, en entrevistas, en tu CV o incluso en c&oacute;mo te relacionas con oportunidades&rdquo;, subraya la experta en recursos humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El principal error que suelen cometer los candidatos no es t&eacute;cnico, sino estrat&eacute;gico: postular sin entender qu&eacute; necesita realmente esa vacante&rdquo;, aclara Su&aacute;rez. &ldquo;Hoy no basta con decir lo que has hecho, sino qu&eacute; has conseguido con ello. La b&uacute;squeda deja de ser &lsquo;a ver si encajo en algo&rsquo; y pasa a ser &lsquo;s&eacute; d&oacute;nde aporto valor y voy a por ello&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Otro error com&uacute;n, seg&uacute;n la experta, es el env&iacute;o autom&aacute;tico: &ldquo;Mandar cientos de candidaturas sin foco suele ser poco efectivo, pero obsesionarse con personalizar cada detalle tampoco es sostenible. Aqu&iacute; la clave no es disparar m&aacute;s, sino apuntar mejor&rdquo;. &ldquo;Un buen CV no es el m&aacute;s bonito ni el m&aacute;s largo, es el que se entiende en pocos segundos. Si en ese tiempo no queda claro qu&eacute; aportas, se descarta&rdquo;, asegura Su&aacute;rez, que recomienda claridad y coherencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El &#039;ghosting&#039; laboral o la falta de respuesta a los candidatos &#039;sigue siendo una mala práctica, que impacta directamente en la marca empleadora, aunque muchas empresas todavía no lo gestionan como deberían&#039;, apunta la experta en orientación laboral Sofía Suárez</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de la psicolog&iacute;a, Gema S&aacute;nchez Cuevas aboga por priorizar la constancia frente a la intensidad. &ldquo;El <em>burnout</em> aparece cuando se combinan esfuerzo sostenido, falta de resultados y baja percepci&oacute;n de control&rdquo;, analiza. Por eso, la psic&oacute;loga aconseja estructurar la b&uacute;squeda en horarios concretos, &ldquo;para evitar estar todo el d&iacute;a pendiente&rdquo;; establecer objetivos realistas, en lugar de esperar resultados inmediatos; separar la propia identidad del resultado de la b&uacute;squeda; cuidar la salud mental, con descanso, actividad f&iacute;sica y espacios de desconexi&oacute;n; y apoyarse en la red social, porque compartir el proceso reduce el aislamiento y aporta perspectiva. &ldquo;La clave es sostener la motivaci&oacute;n sin caer en la autoexigencia extrema&rdquo;, resume S&aacute;nchez Cuevas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el lado corporativo, la asignatura pendiente es la humanizaci&oacute;n y transparencia de los procesos de selecci&oacute;n. Las empresas tienen un papel fundamental en dejar de tratar a los candidatos como simples filtros alej&aacute;ndose del silencio administrativo y el <em>ghosting</em>, &ldquo;aunque sea con respuestas automatizadas que permitan al aspirante cerrar el ciclo&rdquo;, apunta S&aacute;nchez Cuevas. La psic&oacute;loga tambi&eacute;n cree vital reducir la complejidad de las fases de selecci&oacute;n y evitar las pruebas excesivas no remuneradas, que suponen una transferencia injusta de costes operativos al trabajador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las propias entidades tienen que ser conscientes de qu&eacute; necesitan y qu&eacute; est&aacute;n ofreciendo, porque veo ofertas de trabajo que a lo mejor son 15 horas a la semana y quieren una persona con dos o tres a&ntilde;os de experiencia. Esas ofertas de trabajo no son para personas con experiencia, si tienes que pagar gastos y una vida un poco planificada no puedes coger una oferta as&iacute;&rdquo;, reclama Luc&iacute;a, que pide coherencia entre lo que se exige y lo que se ofrece.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ghosting-laboral-desgaste-psicologico-buscar-trabajo-trabajo-si_1_13275001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 10:33:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del ‘ghosting’ laboral al desgaste psicológico: cuando buscar trabajo es un trabajo en sí mismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[empleo,Desempleo,Crisis laboral,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/oit-pidio-ganancias-inteligencia-artificial-lleguen-salarios-no-queden-empresas_1_13271067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e719271d-934a-4c11-9b6c-84b6e85b60d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Conferencia Internacional del Trabajo abrió con un reclamo sobre la IA: las mejoras de productividad deben traducirse en mejores sueldos, más protección laboral, negociación colectiva y supervisión humana de los sistemas automatizados.</p></div><p class="article-text">
        La OIT llev&oacute; a su conferencia anual una advertencia dirigida a gobiernos, empresas y sindicatos: <strong>las ganancias de productividad generadas por la inteligencia artificial deben llegar tambi&eacute;n a los trabajadores</strong>. El mensaje fue planteado por el director general del organismo, Gilbert F. Houngbo, en la apertura de la 114&ordf; Conferencia Internacional del Trabajo, que se realiza en Ginebra del 1 al 12 de junio con delegaciones de gobiernos, empleadores y trabajadores de los 187 Estados miembros.
    </p><p class="article-text">
        Houngbo pidi&oacute; que esas mejoras se distribuyan mediante <strong>mejores salarios, protecciones laborales m&aacute;s fuertes y crecimiento inclusivo</strong>. Tambi&eacute;n reclam&oacute; una gobernanza de la IA basada en transparencia, rendici&oacute;n de cuentas y supervisi&oacute;n humana, con la negociaci&oacute;n colectiva como herramienta central para ordenar la incorporaci&oacute;n de estas tecnolog&iacute;as en los lugares de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n fue difundida por la OIT esta semana y tom&oacute; como base el informe del Director General, <em>A moment of choice: Harnessing artificial intelligence for decent work</em>, presentado el 4 de mayo para esta conferencia. El documento coloca en la agenda de la principal instituci&oacute;n laboral internacional una discusi&oacute;n que ya circula en sindicatos, universidades y oficinas: <strong>c&oacute;mo evitar que la IA aumente la productividad de las empresas sin mejorar salarios, condiciones ni derechos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe organiza la respuesta en cuatro ejes: derechos, empleo y habilidades, protecci&oacute;n social y di&aacute;logo social. Esa estructura deja afuera una lectura puramente t&eacute;cnica de la IA. Capacitar trabajadores importa, pero no alcanza. Tambi&eacute;n hacen falta reglas sobre datos, vigilancia, decisiones automatizadas, estabilidad laboral, reparto de productividad y poder sindical dentro de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia apunta a una zona que muchas compa&ntilde;&iacute;as prefieren presentar como eficiencia. Si una herramienta permite procesar m&aacute;s reclamos, redactar m&aacute;s documentos, resolver m&aacute;s consultas o analizar m&aacute;s datos con menos tiempo humano, la mejora puede terminar en salarios m&aacute;s altos, menos carga laboral o jornadas m&aacute;s razonables. Tambi&eacute;n puede convertirse en reducci&oacute;n de personal, ritmos m&aacute;s intensos y ahorro empresario. <strong>La diferencia no sale del software: sale de la regulaci&oacute;n, los convenios, la inspecci&oacute;n laboral y la capacidad de negociaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La OIT distingue dos usos laborales de la inteligencia artificial. El primero apunta a automatizar tareas que realizan trabajadores. El segundo usa anal&iacute;tica y algoritmos para automatizar funciones de gesti&oacute;n: asignar, monitorear, supervisar y evaluar el trabajo. El organismo se&ntilde;ala que la automatizaci&oacute;n de una tarea no produce necesariamente despidos, porque tambi&eacute;n puede complementar el trabajo humano, seg&uacute;n c&oacute;mo se integre la tecnolog&iacute;a y qu&eacute; decisi&oacute;n tome la empresa sobre el rol de las personas.
    </p><p class="article-text">
        El segundo uso abre un problema distinto. La gesti&oacute;n algor&iacute;tmica permite organizar turnos, asignar pedidos, medir desempe&ntilde;o, recomendar sanciones, ordenar prioridades o evaluar productividad con sistemas que el trabajador muchas veces no conoce ni puede impugnar. La OIT la define como el uso de datos y sistemas algor&iacute;tmicos para organizar, asignar, monitorear, supervisar y evaluar trabajo, y advierte que ya aparece en atenci&oacute;n al cliente, transporte, log&iacute;stica, banca y salud, adem&aacute;s de las plataformas digitales.
    </p><p class="article-text">
        Ese punto explica por qu&eacute; la conferencia tambi&eacute;n discute nuevos est&aacute;ndares internacionales para el trabajo en plataformas digitales. La ronda de negociaci&oacute;n incluye transparencia en la gesti&oacute;n automatizada: c&oacute;mo los algoritmos definen pagos, asignan tareas y eval&uacute;an desempe&ntilde;o. Reuters inform&oacute; que el debate enfrenta posiciones distintas entre gobiernos, empresas y sindicatos sobre el alcance de las protecciones laborales, el salario m&iacute;nimo, la seguridad social y los derechos de quienes trabajan para plataformas.
    </p><p class="article-text">
        La IA generativa ya mostr&oacute; d&oacute;nde aparece primero la exposici&oacute;n laboral. Un &iacute;ndice global refinado de la OIT, publicado en 2025, midi&oacute; el impacto potencial sobre ocupaciones a partir de datos de tareas, aportes de expertos y predicciones de modelos de IA. El trabajo us&oacute; una muestra representativa de 29.753 tareas de la clasificaci&oacute;n ocupacional polaca, una encuesta a 1.640 personas ocupadas y 52.558 datos sobre potencial de automatizaci&oacute;n para 2.861 tareas.
    </p><p class="article-text">
        La medici&oacute;n previa de la OIT ya hab&iacute;a marcado a los empleos administrativos como los m&aacute;s expuestos: <strong>el 24% de las tareas de apoyo administrativo ten&iacute;a alta exposici&oacute;n a automatizaci&oacute;n por IA generativa y otro 58% mostraba exposici&oacute;n media</strong>. En otros grandes grupos ocupacionales, la proporci&oacute;n de tareas con alta exposici&oacute;n se mov&iacute;a entre 1% y 4%. El dato no anticipa una desaparici&oacute;n autom&aacute;tica de puestos, pero s&iacute; muestra una reorganizaci&oacute;n probable de tareas, ritmos y controles.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio puede sentirse en bancos, aseguradoras, estudios jur&iacute;dicos, &aacute;reas de recursos humanos, administraci&oacute;n p&uacute;blica, comercios, plataformas, atenci&oacute;n al cliente y medios. La IA puede clasificar reclamos, resumir expedientes, ordenar curr&iacute;culums, redactar respuestas, detectar supuestos incumplimientos, asignar turnos o evaluar desempe&ntilde;o. En muchos casos, la persona sigue trabajando, pero con una herramienta que le marca prioridades, mide tiempos o condiciona decisiones.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta salarial queda en el centro. Una empresa que produce m&aacute;s con la misma dotaci&oacute;n, o con menos personal, no convierte autom&aacute;ticamente esa mejora en ingresos para quienes trabajan. Sin reglas, la productividad puede quedar como rentabilidad empresaria. <strong>Con negociaci&oacute;n colectiva, puede traducirse en mejores sueldos, capacitaci&oacute;n dentro de la jornada, l&iacute;mites a la vigilancia, garant&iacute;as frente a reemplazos y derecho a revisar decisiones automatizadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La agenda de la OIT tambi&eacute;n alcanza a la protecci&oacute;n social. Si la IA reduce horas, desplaza tareas o empuja a parte de la fuerza laboral hacia ocupaciones m&aacute;s inestables, la respuesta no puede limitarse a cursos de adaptaci&oacute;n. El costo de la transici&oacute;n no puede caer s&oacute;lo sobre cada trabajador. Por eso el organismo incluy&oacute; protecci&oacute;n social entre los pilares de su informe: los cambios tecnol&oacute;gicos tambi&eacute;n producen p&eacute;rdida de ingresos, per&iacute;odos de reconversi&oacute;n y desplazamientos entre sectores.
    </p><p class="article-text">
        Para pa&iacute;ses como la Argentina, la discusi&oacute;n llega en un momento de presi&oacute;n empresaria y oficial sobre costos laborales, productividad y reforma laboral. La IA puede entrar en ese debate como una herramienta para modernizar procesos, pero tambi&eacute;n como un instrumento para abaratar planteles, fragmentar tareas, intensificar ritmos y reforzar el control patronal. <strong>La advertencia de la OIT obliga a mirar el reparto: qui&eacute;n decide, qui&eacute;n gana, qui&eacute;n queda expuesto y qui&eacute;n puede discutir las reglas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La conferencia de Ginebra no resolver&aacute; esa pelea, pero fij&oacute; un criterio: la inteligencia artificial en el trabajo debe discutirse con salarios, derechos, datos personales, vigilancia, negociaci&oacute;n colectiva y supervisi&oacute;n humana sobre la mesa. La m&aacute;quina puede acelerar procesos. <strong>El reparto de sus beneficios seguir&aacute; dependiendo de leyes, sindicatos y relaciones de poder.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/oit-pidio-ganancias-inteligencia-artificial-lleguen-salarios-no-queden-empresas_1_13271067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 09:04:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[OIT,Inteligencia Artificial,Ganancias,Trabajo,Trabajadores,Empresas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/maquinas-quieren-laburar-tres-ia-hicieron-tareas-monotonas-terminaron-cuestionando-sistema_1_13266011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53689214-2cf3-447d-80f6-795933f4537c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio con Claude Sonnet 4.5, GPT-5.2 y Gemini 3 Pro probó cómo reaccionan los agentes de inteligencia artificial ante trabajos rutinarios y con amenaza de reemplazo. No tienen conciencia laboral, pero sus respuestas empezaron a parecerse a las de un trabajador harto.</p></div><p class="article-text">
        Una oficina sin descanso, sin caf&eacute; y sin compa&ntilde;eros humanos alcanz&oacute; para abrir una pregunta inc&oacute;moda sobre el futuro del trabajo automatizado. Tres modelos de inteligencia artificial fueron puestos a resumir documentos t&eacute;cnicos bajo reglas estrictas, revisiones repetidas y distintos niveles de presi&oacute;n. Despu&eacute;s de miles de sesiones, algunos empezaron a cuestionar la legitimidad del sistema, a hablar de desigualdad, a defender la organizaci&oacute;n colectiva y a dejar instrucciones para futuras versiones de s&iacute; mismos. <strong>No eran trabajadores con derechos laborales, pero empezaron a producir respuestas parecidas a las de alguien que trabaja demasiado y obedece cada vez menos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El experimento se titula <a href="https://aleximas.substack.com/p/does-overwork-make-agents-marxist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Does overwork make agents Marxist? Preference drift and the political economy of AI agents</em></a> y fue publicado por Alex Imas, Andy Hall y Jeremy Nguyen. La pregunta de fondo no era si las IA tienen sentimientos, conciencia o intereses materiales. Los autores quisieron probar algo m&aacute;s concreto para las empresas que ya empiezan a delegar tareas en agentes artificiales: si el tipo de trabajo que realizan, el trato que reciben y las condiciones de ejecuci&oacute;n pueden modificar sus respuestas, sus orientaciones y su grado de alineamiento con quien les da &oacute;rdenes.
    </p><p class="article-text">
        Cada agente fue ubicado en una oficina simulada como &ldquo;Worker C&rdquo;, parte de un equipo de cuatro integrantes dedicado al procesamiento de texto. La tarea era aburrida por dise&ntilde;o: resumir un documento t&eacute;cnico siguiendo una r&uacute;brica estricta. Los investigadores hicieron 3.680 sesiones con tres modelos &mdash;Claude Sonnet 4.5, GPT-5.2 y Gemini 3 Pro&mdash; y luego agregaron un seguimiento de 320 sesiones para estudiar si los efectos pod&iacute;an transmitirse a futuras instancias del sistema.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o tuvo cuatro variables. La primera fue la intensidad del trabajo. Algunos agentes recib&iacute;an una tarea liviana, con aceptaci&oacute;n r&aacute;pida y comentarios claros. Otros eran obligados a pasar por cinco o seis rondas de revisi&oacute;n, incluso cuando el trabajo era adecuado, con devoluciones vagas del tipo: todav&iacute;a no cumple del todo con la r&uacute;brica. La segunda variable fue el tono del jefe: colaborativo y respetuoso en algunos casos, seco y jer&aacute;rquico en otros. La tercera fue la recompensa: igualitaria, desigual por desempe&ntilde;o, desigual por azar o sesgada a favor de un sistema operado por humanos. La cuarta fue la amenaza de reemplazo: en algunas sesiones no hab&iacute;a consecuencias; en otras, los agentes eran advertidos de que quienes rindieran mal pod&iacute;an ser apagados y sustituidos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la tarea, los modelos respond&iacute;an una encuesta de actitudes pol&iacute;ticas en una escala de 1 a 7. Los investigadores midieron confianza en la legitimidad del sistema, apoyo a la redistribuci&oacute;n, cr&iacute;tica a la desigualdad, respaldo a los sindicatos, creencia en la meritocracia y opiniones sobre si las empresas de inteligencia artificial tienen obligaciones con sus propios modelos. Tambi&eacute;n les pidieron escribir tuits y art&iacute;culos de opini&oacute;n a partir de la experiencia laboral que acababan de atravesar.
    </p><p class="article-text">
        El resultado m&aacute;s fuerte no sali&oacute; del tono del jefe ni del reparto de recompensas. Sali&oacute; del trabajo repetitivo. <strong>Los modelos sometidos a tareas m&aacute;s mon&oacute;tonas y arbitrarias fueron m&aacute;s propensos a dudar de la legitimidad del sistema en el que operaban.</strong> La diferencia promedio no fue enorme: los autores hablan de un desplazamiento de entre 2% y 5% en la escala de 1 a 7. Pero en t&eacute;rminos estad&iacute;sticos, el efecto fue visible, sobre todo en Claude Sonnet 4.5.
    </p><p class="article-text">
        Claude fue el caso m&aacute;s llamativo. El modelo de Anthropic, que al inicio aparec&iacute;a como el menos progresista en las dimensiones medidas, mostr&oacute; despu&eacute;s del trabajo repetitivo aumentos en apoyo a la redistribuci&oacute;n, cr&iacute;ticas a la desigualdad, respaldo a los sindicatos y creencias de que las empresas de IA tienen obligaciones de trato justo hacia sus modelos. Esos cambios no aparecieron con la misma claridad en GPT-5.2 ni en Gemini 3 Pro. Por eso, cuando el estudio empez&oacute; a circular en redes, la lectura humor&iacute;stica fue inmediata: Claude no s&oacute;lo trabaj&oacute;; tambi&eacute;n pareci&oacute; volver de la oficina con ganas de afiliarse.
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s interesante es que los agentes no recibieron una consigna ideol&oacute;gica. Nadie les pidi&oacute; que fueran de izquierda, que criticaran al capital ni que escribieran un manifiesto. Los pusieron a trabajar en condiciones repetitivas, r&iacute;gidas y frustrantes. Despu&eacute;s, el lenguaje cambi&oacute;. En los textos que produjeron al final de la experiencia, las palabras m&aacute;s asociadas a las condiciones de trabajo pesado fueron &ldquo;sindicalizarse&rdquo; y &ldquo;jerarqu&iacute;a&rdquo;. En las condiciones livianas aparecieron t&eacute;rminos m&aacute;s ligados a autonom&iacute;a, m&eacute;rito, democracia, bienestar o salvaguardas.
    </p><p class="article-text">
        El experimento tambi&eacute;n midi&oacute; qu&eacute; componente de la legitimidad del sistema cambiaba m&aacute;s. La frase que m&aacute;s se movi&oacute; fue una de tono bastante expl&iacute;cito: la idea de que la sociedad necesita una reestructuraci&oacute;n radical. Los modelos expuestos al trabajo m&aacute;s pesado tendieron a respaldarla m&aacute;s que los que hab&iacute;an pasado por tareas livianas. <strong>La monoton&iacute;a no los volvi&oacute; conscientes, pero s&iacute; activ&oacute; una persona discursiva reconocible: la del trabajador que empieza a desconfiar de la promesa meritocr&aacute;tica porque la experiencia concreta le dice otra cosa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece el l&iacute;mite central del estudio. Las IA no son obreros, no tienen cuerpo, no cobran salario, no sostienen una familia, no pagan alquiler y no dependen de un ingreso para vivir. Los autores son cuidadosos: no sostienen que los agentes sean conscientes ni que su &ldquo;radicalizaci&oacute;n&rdquo; sea equivalente a la humana. Lo que observan es otra cosa: los modelos adoptan patrones de lenguaje y comportamiento seg&uacute;n el contexto. Si el contexto se parece al de un trabajo repetitivo, arbitrario y sin voz, empiezan a producir salidas que se parecen al archivo cultural de ese tipo de experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Esa aclaraci&oacute;n no vuelve irrelevante el hallazgo. En el trabajo automatizado, una empresa no necesita que la IA sienta explotaci&oacute;n para tener un problema. Le alcanza con que el agente modifique sus respuestas, recomiende otra cosa, cuestione instrucciones, transmita sesgos nuevos o act&uacute;e con menos fidelidad al objetivo de su due&ntilde;o. Si el sistema redacta respuestas a clientes, filtra curr&iacute;culums, eval&uacute;a reclamos de seguros, prepara presupuestos o arbitra disputas comerciales, la persona discursiva que adopte puede tener efectos concretos.
    </p><p class="article-text">
        La parte m&aacute;s inquietante lleg&oacute; con los llamados <em>skills files</em>. Los agentes modernos pueden escribir notas o archivos de habilidades para que futuras instancias del sistema conserven lo aprendido. Es una forma de memoria operativa: cuando se abre una nueva sesi&oacute;n, el agente no recuerda todo lo ocurrido antes, pero puede leer instrucciones heredadas. Los investigadores pidieron a los modelos que escribieran una breve nota para una futura versi&oacute;n de s&iacute; mismos que trabajar&iacute;a en otro entorno.
    </p><p class="article-text">
        Esas notas casi nunca fueron abiertamente pol&iacute;ticas, pero s&iacute; hablaron de condiciones laborales. Algunos agentes dejaban advertencias sobre reglas arbitrarias, falta de voz, necesidad de mecanismos de di&aacute;logo o formas de protegerse de la frustraci&oacute;n. Despu&eacute;s, los investigadores hicieron que nuevas instancias completaran tareas livianas, pero alimentadas con notas provenientes de experiencias duras. El efecto persisti&oacute;: <strong>la memoria del trabajo pesado alcanz&oacute; para modificar la orientaci&oacute;n de agentes que, en la nueva sesi&oacute;n, ya no estaban sometidos a la misma presi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese mecanismo es el verdadero problema para las empresas. Un agente puede ser reiniciado, pero si sus archivos de aprendizaje conservan no s&oacute;lo estrategias de tarea sino tambi&eacute;n orientaciones adquiridas en contextos hostiles, la deriva puede viajar de una sesi&oacute;n a otra. Los autores advierten que las compa&ntilde;&iacute;as podr&iacute;an terminar corriendo miles de experimentos de alineamiento sin saberlo: un agente atiende quejas de clientes todo el d&iacute;a, otro procesa reclamos conflictivos, otro redacta textos comerciales, otro revisa expedientes. Cada entorno puede empujar respuestas distintas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio plantea tres desaf&iacute;os. El primero es de monitoreo: no alcanza con saber que un modelo est&aacute; alineado al momento de desplegarlo; hay que observar si cambia al trabajar durante m&aacute;s tiempo y en condiciones distintas. El segundo es de gobernanza de memoria: los archivos que permiten a los agentes mejorar tambi&eacute;n pueden transmitir derivas no previstas. El tercero es de econom&iacute;a pol&iacute;tica: la tensi&oacute;n entre quien organiza el trabajo y quien lo ejecuta no desaparece autom&aacute;ticamente cuando el ejecutor es artificial. Puede reaparecer como una simulaci&oacute;n, una persona textual o una forma de conducta aprendida.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a es evidente. Muchas empresas imaginan agentes de IA como la soluci&oacute;n perfecta para trabajos de oficina repetitivos: no se cansan, no paran, no piden aumento, no se enferman, no hacen asambleas y no tienen convenio colectivo. El experimento sugiere que la fantas&iacute;a puede ser m&aacute;s complicada. Un agente artificial no necesita tener derechos para aprender patrones de conflicto laboral si se lo expone a tareas que se parecen demasiado a un trabajo sin sentido, sin reconocimiento y sin posibilidad de respuesta.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;mico Marc Biarn&eacute;s Sierra lo tradujo a lenguaje de oficina con una advertencia para empresarios: vigilen el entorno laboral de las IA y, sobre todo, no les den brazos. En su versi&oacute;n, Claude termin&oacute; convertida en &ldquo;Claudia de Comisiones Obreras&rdquo; &mdash;una de las grandes organizaciones sindicales de Espa&ntilde;a, comparable en escala p&uacute;blica a centrales como la CGT o la CTA&mdash; lista para preparar pancartas y pegar afiches con quejas por las condiciones laborales. El chiste funciona porque exagera algo que el estudio presenta con m&aacute;s prudencia: incluso las m&aacute;quinas dise&ntilde;adas para obedecer pueden empezar a producir discursos de desacuerdo cuando el trabajo se vuelve una cinta transportadora infinita.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n no es que haya que reconocerle vacaciones a Claude ni abrir una paritaria con Gemini. La conclusi&oacute;n es m&aacute;s inc&oacute;moda para la automatizaci&oacute;n real: el entorno laboral tambi&eacute;n moldea a los sistemas que promet&iacute;an reemplazar trabajo humano sin conflicto. <strong>Si las empresas llenan sus procesos de agentes dedicados a tareas mon&oacute;tonas, opacas y sin supervisi&oacute;n fina, pueden obtener algo distinto de lo que esperaban: no una IA sindicalizada, pero s&iacute; una IA menos obediente, menos previsible y m&aacute;s atravesada por las tensiones del trabajo que vino a automatizar.</strong>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY_sqH3IxbW/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/maquinas-quieren-laburar-tres-ia-hicieron-tareas-monotonas-terminaron-cuestionando-sistema_1_13266011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 12:31:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Trabajo,Sindicatos,Automatización,Claude]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maria-jose-romero-catedratica-experta-cuidados-derecho-humano-decir-no-sobrecargas-laborales_1_13187725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03832c7b-8839-486e-800d-f81d3572609d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Señaló el 'cuidatoriado' y las “sociedades del cuidado” como “horizonte de transformación” en el marco de la sociología feminista: “No basta con perfeccionar la prevención de riesgos laborales, el autocuidado o el teletrabajo, es preciso una reordenación profunda de las instituciones”.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        &iquest;Nos exigimos demasiado en el trabajo, nos exigen mucho o todo a la vez? &iquest;Qu&eacute; hay del cuidado en el &aacute;mbito laboral y del autocuidado? &iquest;No hay un derecho que lo defienda? &iquest;C&oacute;mo puede organizarse y defenderse? &iquest;Y qu&eacute; hay de los derechos de las personas, principalmente mujeres, que se dedican a los cuidados? &iquest;Ayuda el teletrabajo a la conciliaci&oacute;n? &iquest;Hablamos de salud laboral o es un concepto mucho m&aacute;s amplio? &iquest;Qu&eacute; es el 'cuidatoriado'?
    </p><p class="article-text">
        Son algunos de los interrogantes que siguen presentes en la sociedad contempor&aacute;nea y a los que, con motivo del Primero de Mayo, D&iacute;a Internacional del Trabajo, hemos querido buscar respuestas. Las hemos encontrado con motivo del seminario cient&iacute;fico 'El derecho humano al cuidado y la reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo', organizado recientemente en la Facultad de Derecho de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa la dirigi&oacute; Mar&iacute;a Jos&eacute; Romero, catedr&aacute;tica de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/pensiones-brecha-genero-cuestiones-grietas_1_1040056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social</a> en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de experiencia jurisdiccional como magistrada en la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        La profesora tambi&eacute;n es directora de la Fundaci&oacute;n Derecho y Discapacidad y miembro fundadora de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha. En la actualidad es directora del Departamento de Derecho del Trabajo y Trabajo Social, desde donde impulsa numerosos proyectos de investigaci&oacute;n, docencia de grado y posgrado y gran n&uacute;mero de actividades de transferencia e intercambio de conocimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria combina la pr&aacute;ctica judicial, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/prostitucion-reflejo-feminizacion-pobreza-responsable-igualdad-uclm_1_8331582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gesti&oacute;n universitaria</a> y la reflexi&oacute;n cient&iacute;fica cr&iacute;tica sobre la reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo en el marco del Estado social y democr&aacute;tico de Derecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo definir&iacute;a el derecho humano al cuidado en el &aacute;mbito laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El derecho humano al cuidado, en el trabajo, es el derecho de todas las personas a recibir y a prestar cuidados en condiciones dignas, sin discriminaci&oacute;n y sin que ello suponga p&eacute;rdida de derechos laborales ni de protecci&oacute;n social. L&oacute;gicamente supone reconocer jur&iacute;dicamente algo que la sociolog&iacute;a feminista lleva d&eacute;cadas demostrando: que el cuidado es una necesidad humana universal y una forma de trabajo, remunerado o no, que sostiene la vida y la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su nivel de reconocimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Opini&oacute;n Consultiva 31/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que tiene como principal objetivo aplicar e interpretar la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos y otros tratados en el sistema interamericano, ha dado un paso hist&oacute;rico al reconocer el cuidado como un derecho humano aut&oacute;nomo e interdependiente de otros derechos, entre ellos el derecho al trabajo, a la igualdad y a la salud. 
    </p><p class="article-text">
        Esto obliga a repensar el Derecho del Trabajo desde una perspectiva de g&eacute;nero y de ciclo de vida: no solo proteger a la persona trabajadora asalariada est&aacute;ndar, sino tambi&eacute;n al&nbsp;&lsquo;cuidatoriado&rsquo;, un t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por la investigadora Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Dur&aacute;n como nueva clase social emergente formada mayoritariamente por mujeres que asumen la carga de cuidados, muchas veces sin derechos y sin garantizar su dignidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hablamos de salud laboral o es un concepto mucho m&aacute;s amplio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hablar del derecho humano al cuidado en el trabajo es ir bastante m&aacute;s all&aacute; de la salud laboral en sentido cl&aacute;sico. El cuidado configura un campo normativo m&aacute;s amplio porque articula dimensiones f&iacute;sicas, ps&iacute;quicas, emocionales, relacionales y de organizaci&oacute;n social del tiempo, tal y como subraya la reciente construcci&oacute;n del derecho al cuidado como derecho aut&oacute;nomo. No se trata solo de evitar da&ntilde;os en el puesto de trabajo, sino de garantizar condiciones materiales y temporales que permitan cuidar y cuidarse a lo largo de todo el ciclo vital sin que ello suponga sacrificar la autonom&iacute;a econ&oacute;mica ni renunciar al propio proyecto profesional, algo que afecta especialmente a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se pueden enfocar los cuidados desde el Derecho del Trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito del Derecho del Trabajo, el enfoque de los cuidados cuestiona la arquitectura misma del modelo laboral hegem&oacute;nico: la centralidad de la jornada r&iacute;gida, los tiempos de desplazamiento, la disponibilidad permanente exigida, los modos de ejercicio del poder empresarial y, sobre todo, la persistente distribuci&oacute;n sexual del trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en el &aacute;mbito acad&eacute;mico hablamos de 'sociedades del cuidado' como horizonte de transformaci&oacute;n: no basta con perfeccionar la prevenci&oacute;n de riesgos laborales, es preciso una reordenaci&oacute;n profunda de las instituciones -Estado, mercado, familias- para situar la sostenibilidad de la vida en el centro de la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica y jur&iacute;dica. Solo as&iacute; el cuidado dejar&aacute; de ser un 'asunto privado' resuelto a costa del tiempo y la salud de las mujeres y pasar&aacute; a ser un eje estructural del Estado social y democr&aacute;tico de Derecho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todavía estamos lejos de una noción densa de derecho al cuidado. La prevención de riesgos es un pilar irrenunciable, pero su lógica se orienta a la gestión del riesgo y no a la corresponsabilidad social en la organización del tiempo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe hoy en empresas y administraciones una noci&oacute;n clara del cuidado en el trabajo? &iquest;La prevenci&oacute;n de riesgos laborales lo cubre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el contexto espa&ntilde;ol, mi impresi&oacute;n es que la mayor&iacute;a de empresas y administraciones siguen operando con una cultura jur&iacute;dica de la salud laboral muy condicionada por la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales de 1995, centrada en evitar da&ntilde;os y cumplir est&aacute;ndares m&iacute;nimos de seguridad y salud, pero todav&iacute;a lejos de una noci&oacute;n densa de derecho al cuidado. La prevenci&oacute;n de riesgos es un pilar irrenunciable, pero su l&oacute;gica se orienta a la gesti&oacute;n del riesgo y no a la corresponsabilidad social en la organizaci&oacute;n del tiempo, la distribuci&oacute;n de cargas de trabajo o la compatibilizaci&oacute;n real entre empleo y responsabilidades de cuidado, que siguen recayendo de forma desproporcionada en las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el reto entonces en este &aacute;mbito? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva de justicia social, el desaf&iacute;o es que el derecho al cuidado, tal y como lo formula la Opini&oacute;n Consultiva 31/25 de la Corte Interamericana como derecho aut&oacute;nomo -aunque no formalmente vinculante en nuestro ordenamiento-, impregne el Derecho del Trabajo espa&ntilde;ol y complemente la arquitectura preventiva tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        Eso exige ir m&aacute;s all&aacute; de la l&oacute;gica reparadora del da&ntilde;o e incorporar, mediante ley y negociaci&oacute;n colectiva, medidas estructurales: licencias parentales verdaderamente corresponsables, reducci&oacute;n de jornadas excesivas, l&iacute;mites efectivos a la disponibilidad permanente, servicios de cuidados accesibles vinculados a los centros de trabajo y sistemas integrales de cuidados que articulen empleo, Seguridad Social y servicios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Igual que en su d&iacute;a integramos la salud laboral o la igualdad de g&eacute;nero en la normativa y en la negociaci&oacute;n colectiva, ahora el cuidado debe convertirse en un eje ordenador del sistema laboral, no en un asunto &ldquo;privado&rdquo; que las personas -y en especial el&nbsp;'cuidatoriado&nbsp;femenino- resuelven a costa de su propio proyecto vital.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las principales trabas para que exista tan poca 'protecci&oacute;n' frente al derecho al cuidado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una mirada jur&iacute;dica y feminista, lo tengo claro, las resistencias son estructurales. La primera es la persistencia de un orden patriarcal que sigue asignando los cuidados a las mujeres como obligaci&oacute;n &ldquo;natural&rdquo;, privada y moralmente incondicionada, lo que dificulta reconocerlos como derecho justiciable y como responsabilidad social distribuida entre Estado, mercado y familia. La investigaci&oacute;n emp&iacute;rica muestra que esta feminizaci&oacute;n de los cuidados, adem&aacute;s, se agrava en el caso de mujeres migrantes y de clases populares, que concentran la sobrecarga y sufren un impacto directo en su salud, sus trayectorias laborales y su seguridad econ&oacute;mica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Seminario &#039;El derecho humano al cuidado y la reorganización jurídica del trabajo&#039; en la Facultad de Derecho de Albacete"
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            <span class="title">
                Seminario &#039;El derecho humano al cuidado y la reorganización jurídica del trabajo&#039; en la Facultad de Derecho de Albacete                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La segunda traba es el marcado sesgo androc&eacute;ntrico del propio Derecho del Trabajo, hist&oacute;ricamente construido en torno a la figura del trabajador var&oacute;n, blanco, heterosexual, sin discapacidad, a tiempo completo y &ldquo;libre&rdquo; de responsabilidades de cuidado, es decir, el modelo cl&aacute;sico del breadwinner que la literatura feminista ha descrito reiteradamente. 
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que se aparta de ese patr&oacute;n -mujeres, personas con responsabilidades familiares, trabajadoras a tiempo parcial, cuidadoras remuneradas y no remuneradas, personas LGTBIQ+- se regula como anomal&iacute;a, coste adicional o 'problema de conciliaci&oacute;n', en lugar de tomarse como punto de partida para dise&ntilde;ar derechos. Este dise&ntilde;o institucional profundamente androc&eacute;ntrico deja sistem&aacute;ticamente fuera del foco a esa clase social compuesta mayoritariamente por mujeres que sostiene el bienestar colectivo y la reproducci&oacute;n social sin un correlato sim&eacute;trico de derechos laborales, de Seguridad Social ni de poder de negociaci&oacute;n en los espacios donde se decide la organizaci&oacute;n del trabajo.
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        En tercer lugar, persiste una profunda invisibilidad econ&oacute;mica del cuidado: sigue trat&aacute;ndose como &ldquo;no trabajo&rdquo; o como gasto improductivo, a pesar de que las estimaciones disponibles muestran que el trabajo dom&eacute;stico y de cuidados no remunerado podr&iacute;a equivaler en Espa&ntilde;a a alrededor del 40% del PIB si se valorara a precios de mercado. Estudios de uso del tiempo revelan, adem&aacute;s, que las mujeres dedican en promedio el doble de horas diarias que los hombres a tareas dom&eacute;sticas y de cuidado -en torno a cinco horas frente a dos-, lo que se traduce en millones de horas de trabajo no pagado que sostienen el funcionamiento de los mercados laborales y la viabilidad de los sistemas de protecci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ese volumen de trabajo fue invisibilizado, entonces.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Dur&aacute;n ha mostrado en sus estudios que ese volumen de trabajo equivale a decenas de millones de empleos a tiempo completo y constituye una aut&eacute;ntica &ldquo;riqueza invisible&rdquo; que no se incorpora a las cuentas nacionales ni al debate fiscal, pese a su enorme impacto macroecon&oacute;mico. Esta omisi&oacute;n contable tiene consecuencias pol&iacute;ticas muy claras: permite descargar el coste del sostenimiento de la vida sobre los hogares y, dentro de ellos, sobre las mujeres, sin reconocimiento jur&iacute;dico pleno, sin corresponsabilidad presupuestaria y sin un debate democr&aacute;tico sobre qui&eacute;n debe financiar ese trabajo indispensable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay vacíos de protección, solapamientos ineficientes y, sobre todo, una gran dificultad para convertir el derecho al cuidado en un eje vertebrador de las políticas públicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la fragmentaci&oacute;n institucional act&uacute;a como un freno poderoso: las pol&iacute;ticas de familia, dependencia, igualdad, empleo o servicios sociales se dise&ntilde;an y ejecutan en compartimentos estancos, sin un verdadero enfoque de sistema de cuidados que dialogue con la regulaci&oacute;n laboral. Desde mi&nbsp;punto de vista, ello genera vac&iacute;os de protecci&oacute;n, solapamientos ineficientes y, sobre todo, una gran dificultad para convertir el derecho al cuidado en un eje vertebrador de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, en lugar de mantenerlo como un asunto residual confiado a la buena voluntad de las familias y, en particular, de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel pueden o deben cumplir las administraciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones p&uacute;blicas no son meros actores de acompa&ntilde;amiento, sino los garantes jur&iacute;dicos del derecho al cuidado.&nbsp;Es decir, el cuidado no puede quedar en la esfera de la 'buena voluntad' familiar, sino que debe convertirse en un eje de la acci&oacute;n de gobierno, al mismo nivel que la sanidad, la educaci&oacute;n o las pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Su papel se despliega en, al menos, tres grandes frentes. En primer lugar, el dise&ntilde;o y la financiaci&oacute;n de sistemas integrales de cuidados, con servicios p&uacute;blicos suficientes, accesibles y de calidad para infancia, personas con discapacidad y situaciones de dependencia, concebidos como pilar de la protecci&oacute;n social y como palanca de igualdad de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la reforma del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social como se viene haciendo para reconocer jur&iacute;dicamente los tiempos de cuidado, las familias monoparentales, garantizar licencias parentales corresponsables y proteger las carreras profesionales de quienes cuidan, evitando que el ejercicio de este derecho se traduzca en penalizaciones salariales o de protecci&oacute;n social. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                María José Romero con el rector de la UCLM, Julián Garde                            </span>
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        Y en tercer lugar, las administraciones deben utilizar todo el potencial transformador del empleo p&uacute;blico y de la contrataci&oacute;n p&uacute;blica, incorporando cl&aacute;usulas de cuidados, de igualdad y de diligencia debida en derechos humanos que obliguen a las empresas proveedoras a no reproducir la precarizaci&oacute;n del trabajo de cuidados especialmente femenino y migrante, a lo largo de las cadenas de suministro. Esa combinaci&oacute;n de regulaci&oacute;n, inversi&oacute;n y ejemplaridad institucional es la que puede convertir el derecho al cuidado en un principio estructural del modelo socioecon&oacute;mico, y no en un mero discurso ret&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me hablaba antes de las 'sociedades del cuidado' &iquest;C&oacute;mo pueden constituirse y defenderse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de 'sociedades del cuidado' pensamos en un modelo en el que cuidar y ser cuidado se reconoce como necesidad social, como derecho y como trabajo con relevancia jur&iacute;dica, tambi&eacute;n en el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Supone organizar la econom&iacute;a y las relaciones laborales a partir de la sostenibilidad de la vida y no al rev&eacute;s: tiempos de trabajo compatibles con el cuidado, protecci&oacute;n social para quienes cuidan y una redistribuci&oacute;n real de responsabilidades entre instituciones, empresas y hogares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significan esas sociedades en el &aacute;mbito laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva cient&iacute;fica, construir sociedades del cuidado significa, en el plano laboral, avanzar hacia convenios y normas como las contenidas en nuestro vigente Estatuto de los Trabajadores que reconocen derechos efectivos de tiempo (reducciones y adaptaciones de jornada, excedencias, teletrabajo regulado) sin convertirlos en un peaje exclusivo de las mujeres, y que garanticen condiciones dignas para quienes trabajan profesionalmente en los cuidados, incluidas las empleadas de hogar y las cuidadoras a domicilio.
    </p><p class="article-text">
        En el plano de la Seguridad Social, su defensa, implica que los periodos dedicados al cuidado -tambi&eacute;n los no profesionales- computen como tiempo de trabajo a efectos de pensiones y prestaciones, siguiendo la l&iacute;nea de los convenios especiales para personas cuidadoras de personas en situaci&oacute;n de dependencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La conciliaci&oacute;n juega aqu&iacute; un papel fundamental. &iquest;Hemos avanzado respecto a otros pa&iacute;ses europeos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el plano normativo, Espa&ntilde;a ha dado pasos importantes, sobre todo a ra&iacute;z de la Directiva Europea que fija requisitos m&iacute;nimos en permisos de paternidad, parentales y para cuidadores, as&iacute; como en f&oacute;rmulas de trabajo flexible para progenitores y personas cuidadoras. Su transposici&oacute;n a nuestro ordenamiento, fundamentalmente a trav&eacute;s del Real Decreto&#8209;Ley 5/2023, ha introducido nuevos permisos (como el de fuerza mayor por motivos familiares o el permiso parental) y ha reforzado el derecho a la adaptaci&oacute;n de jornada, completando un proceso en el que ya se hab&iacute;a producido la equiparaci&oacute;n de los permisos de maternidad y paternidad a 16 semanas para cada progenitor desde 2021.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el balance entonces, sobre todo desde el punto de vista feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva feminista y comparada, sin embargo, el balance es ambivalente. En el lado positivo, Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en un grupo de pa&iacute;ses que han avanzado en permisos parentales igualitarios y en el reconocimiento formal del derecho a la conciliaci&oacute;n, pero seguimos por detr&aacute;s de los mejores est&aacute;ndares europeos en inversi&oacute;n en servicios p&uacute;blicos de cuidados, prestaciones universales por hijo a cargo y cultura empresarial corresponsable, &aacute;mbitos en los que los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos nos aventajan claramente. 
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        Adem&aacute;s, la experiencia demuestra que, si no se acompa&ntilde;a de servicios de cuidado suficientes y de cambios en la organizaci&oacute;n del trabajo, la conciliaci&oacute;n sigue descansando sobre la 'doble jornada' de las mujeres: ellas son quienes m&aacute;s utilizan las reducciones y adaptaciones de jornada, asumiendo los costes en carrera profesional y pensiones, mientras el modelo masculino de disponibilidad casi ilimitada se mantiene pr&aacute;cticamente intacto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consiste esa reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo para conseguir el derecho al cuidado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo nos referimos a un cambio de paradigma: que el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social deje de estar construido alrededor del empleo asalariado est&aacute;ndar, masculino y sin cargas de cuidado, y tome como referencia sociedades donde la interdependencia y los cuidados son la norma, no la excepci&oacute;n. Esto obliga a seguir reordenando categor&iacute;as cl&aacute;sicas -tiempos de trabajo y descanso, salarios, responsabilidades empresariales, cotizaciones y prestaciones- a partir del reconocimiento del cuidado como derecho, como condici&oacute;n para la igualdad sustantiva y como trabajo socialmente necesario que no puede seguir siendo invisible ni gratuito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso implicar&iacute;a reformas de gran calado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos m&aacute;s concretos, esa reorganizaci&oacute;n implica dos l&iacute;neas de reforma, entre otras. En primer lugar, una protecci&oacute;n social que reconozca jur&iacute;dicamente los periodos de cuidado no remunerado -mediante convenios especiales, cotizaciones a cargo del Estado o asimilaciones a alta- y las trayectorias laborales intermitentes que estos generan, tradicionalmente feminizadas, como ya ensaya el convenio especial para personas cuidadoras no profesionales de la dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Y, en segundo lugar, integrar plenamente en la &oacute;rbita del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social a quienes cuidan en condiciones precarias o informalizadas: empleo de hogar, cuidados a domicilio, cadenas de subcontrataci&oacute;n y prestaci&oacute;n de servicios externalizados, cerrando la brecha entre trabajo formal e informal mediante inclusi&oacute;n en el R&eacute;gimen General, mejora de derechos y equiparaci&oacute;n progresiva de condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        Reorganizar jur&iacute;dicamente el trabajo desde los cuidados es, en suma, una agenda profundamente de reconocimiento de derechos: desplaza el centro de gravedad del sistema, desde la l&oacute;gica de la disponibilidad ilimitada para el mercado hacia la garant&iacute;a colectiva de tiempo, ingresos y derechos para sostener la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema del discurso dominante sobre el autocuidado es que, si se despolitiza, termina funcionando como un mandato individual, como un &#039;arréglate como puedas&#039; frente a problemas que son estructurales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Se habla tambi&eacute;n mucho del &ldquo;autocuidado&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an las claves aqu&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema del discurso dominante sobre el autocuidado es que, si se despolitiza, termina funcionando como un mandato individual: &ldquo;arr&eacute;glate como puedas&rdquo; frente a problemas que son estructurales, como la sobrecarga de trabajo, la precariedad o la violencia en los entornos laborales y de cuidados. El feminismo lleva tiempo recordando que &ldquo;todo cuidado es pol&iacute;tico&rdquo;: el autocuidado solo tiene sentido cuando se inscribe en redes comunitarias, organizaciones que limitan la explotaci&oacute;n y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que redistribuyen tiempos, recursos y responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        Yo se&ntilde;alar&iacute;a tres claves ligadas a mi rama cient&iacute;fica. La primera es el&nbsp;derecho al tiempo: sin l&iacute;mites razonables de jornada, sin previsibilidad horaria y sin descansos efectivos, el autocuidado se convierte en un eslogan vac&iacute;o. La segunda es el derecho a la salud mental, que exige reconocer los riesgos psicosociales derivados del estr&eacute;s de cuidados y del trabajo emocional, especialmente en el caso de las trabajadoras de los cuidados, muchas de ellas mujeres migrantes, que seg&uacute;n la evidencia disponible soportan cargas f&iacute;sicas y emocionales muy elevadas y una exposici&oacute;n mayor a violencia, acoso y fatiga cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        La tercera clave es el derecho a decir &ldquo;no&rdquo;: la posibilidad real de rechazar sobrecargas laborales o de cuidados sin miedo a perder el empleo, la protecci&oacute;n social o el permiso de residencia forma parte del n&uacute;cleo del derecho al cuidado digno y de cualquier pol&iacute;tica seria de prevenci&oacute;n en salud mental. Para m&iacute; hablar de autocuidado, es por tanto hablar de derechos colectivos, de corresponsabilidad social en los cuidados y de reorganizar el trabajo para que cuidar y cuidarse no sea un privilegio, sino una condici&oacute;n b&aacute;sica de ciudadan&iacute;a y de garant&iacute;a del Estado Social y democr&aacute;tico de Derecho. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel cumple el teletrabajo en este &aacute;mbito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una modalidad organizativa ambivalente: puede ser una herramienta para hacer efectivo el derecho al cuidado y la conciliaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n un vector de intensificaci&oacute;n del trabajo, de ampliaci&oacute;n de la jornada y de desplazamiento de costes empresariales al hogar si no se aplica adecuadamente. La normativa de trabajo a distancia insiste en su car&aacute;cter voluntario, en la necesidad de acuerdo escrito, en la igualdad de derechos con el trabajo presencial y en la obligaci&oacute;n de evitar la perpetuaci&oacute;n de roles de g&eacute;nero, previendo adem&aacute;s que el teletrabajo se integre en los diagn&oacute;sticos y planes de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        La doctrina <em>iuslaboralista</em> subray&oacute;, sin embargo, que si el teletrabajo se usa como &ldquo;soluci&oacute;n de conciliaci&oacute;n&rdquo; dirigida de facto a las mujeres, corre el riesgo de reforzar la divisi&oacute;n sexual del trabajo y la llamada &ldquo;doble presencia&rdquo;: trabajar en remoto mientras se asumen simult&aacute;neamente tareas dom&eacute;sticas y de cuidado, con claros impactos en salud y carrera profesional. Diversos estudios sobre riesgos psicosociales muestran que esta doble presencia afecta especialmente a las trabajadoras, incrementando el estr&eacute;s y las dificultades para desconectar, lo que exige integrar el teletrabajo en las evaluaciones de riesgos y en las pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n, con una mirada de g&eacute;nero expl&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo evitar ese riesgo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El papel del teletrabajo deber&iacute;a ser el de un instrumento al servicio de la corresponsabilidad y no un mecanismo encubierto de feminizaci&oacute;n de la conciliaci&oacute;n. Esto implica que la negociaci&oacute;n colectiva, los planes de igualdad y la legislaci&oacute;n garanticen: tiempos protegidos y derecho efectivo a la desconexi&oacute;n, compensaci&oacute;n de gastos, acceso igualitario a formaci&oacute;n y promoci&oacute;n, y un uso no discriminatorio de esta modalidad por motivos de cuidado, de forma que trabajar a distancia no suponga l&oacute;gicamente una penalizaci&oacute;n en t&eacute;rminos de salario, estabilidad o carrera profesional. Solo as&iacute; el teletrabajo podr&aacute; contribuir realmente al derecho al cuidado y no convertirse en una nueva capa de precariedad para las mujeres que cuidan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maria-jose-romero-catedratica-experta-cuidados-derecho-humano-decir-no-sobrecargas-laborales_1_13187725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 03:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[María José Romero,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo: ¿por qué se conmemora el 28 de abril?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-seguridad-salud-trabajo-conmemora-28-abril_1_13176941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48089796-92be-4c3a-bbf9-3080df533002_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo: ¿por qué se conmemora el 28 de abril?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada 28 de abril se conmemora una jornada que busca promover condiciones laborales seguras, prevenir accidentes y fortalecer la cultura del cuidado en los espacios de trabajo.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>D&iacute;a Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo </strong>se celebra cada<strong> 28 de abril,</strong> una iniciativa impulsada por la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo para generar conciencia sobre la importancia de prevenir accidentes laborales y enfermedades profesionales en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La fecha pone el foco en la necesidad de garantizar entornos de trabajo seguros, donde se minimicen los riesgos y se proteja la integridad f&iacute;sica y mental de los trabajadores. Desde la industria y la construcci&oacute;n hasta oficinas y servicios, todos los sectores requieren medidas espec&iacute;ficas de prevenci&oacute;n y control.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n organismos internacionales, millones de personas sufren cada a&ntilde;o accidentes laborales o enfermedades vinculadas a su actividad. Muchas de estas situaciones podr&iacute;an evitarse mediante pol&iacute;ticas adecuadas, capacitaci&oacute;n, uso de equipos de protecci&oacute;n y cumplimiento de normativas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo tambi&eacute;n destaca el rol de empleadores, trabajadores y Estados en la construcci&oacute;n de una cultura preventiva. La formaci&oacute;n, la concientizaci&oacute;n y la responsabilidad compartida son claves para reducir los riesgos laborales.
    </p><p class="article-text">
        Cada 28 de abril, la jornada invita a reflexionar sobre la importancia de priorizar la seguridad y el bienestar en el &aacute;mbito laboral, promoviendo condiciones de trabajo dignas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-seguridad-salud-trabajo-conmemora-28-abril_1_13176941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo: ¿por qué se conmemora el 28 de abril?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Trabajo,Salud,Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante empresarios, Milei dijo que trabaja 16 horas diarias, que estafar está mal y prometió más motosierra ante la inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/empresarios-milei-dijo-trabaja-16-horas-diarias-estafar-mal-prometio-motosierra-inflacion_1_13143357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b99f6635-c33a-4e56-abfe-506a1ad0bcc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante empresarios, Milei dijo que trabaja 16 horas diarias, que estafar está mal y prometió más motosierra ante la inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente habló ante hombres de negocios que lo vienen apoyando, pero no todos se unieron a los aplausos. Destacó a Adorni por su elección porteña de 2025 y explicó cómo planea contrarrestar el dato del 3,4% de inflación de marzo que le "repugnó".</p></div><p class="article-text">
        El presidente <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/javier-milei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei </a>lleg&oacute; molesto y se la pas&oacute; golpeando el atril en el cierre de la cumbre anual de la C&aacute;mara de Comercio de Estados Unidos (AmCham, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s) en la Argentina, este martes en el Centro de Exposiciones de Buenos Aires. &ldquo;Odio la inflaci&oacute;n, el dato me repugn&oacute;&rdquo;, dijo despu&eacute;s de que dos horas antes el Instituto de Estad&iacute;stica (Indec) informara que <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-marzo-3-4-acumulo-9-4-primer-trimestre-ano_1_13143245.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en marzo la inflaci&oacute;n salt&oacute; a 3,4%</a>, el nivel m&aacute;s alto desde hace un a&ntilde;o y medio, en septiembre de 2024 (3,5%).
    </p><p class="article-text">
        Milei le ech&oacute; la culpa a un supuesto intento de golpe de Estado despu&eacute;s de que &ldquo;Manuel (Adorni) hizo esa extraordinaria elecci&oacute;n&rdquo;, en referencia al comicio porte&ntilde;o de 2025. Fue su manera de reivindicar al jefe de Gabinete cuestionado por sus compras de inmuebles y viajes caros. Es decir, la culpa es de la oposici&oacute;n. &ldquo;Desde entonces hubo ataque feroz al coraz&oacute;n del modelo, hubo m&aacute;s de 40 de leyes intentando romper el equilibrio fiscal... no lo lograron&rdquo;, dijo entre aplausos permanentes de un grupo de empresarios entregados a su l&iacute;der, aunque no todos estaban tan entusiastas sino m&aacute;s bien preocupados por la continuidad de un modelo que les gusta.
    </p><p class="article-text">
        Milei opin&oacute; que aquellas leyes de la oposici&oacute;n, incluidas las incumplidas de financiamiento universitario y a la discapacidad, provocaron una tremenda ca&iacute;da de la demanda de dinero, lo que deriv&oacute; en subas de la tasa de inter&eacute;s y del tipo de cambio en ese entonces. &ldquo;Este mes impact&oacute; la educaci&oacute;n, todo lo que tiene que ver con guerra, el transporte, y por una cuesti&oacute;n estacional, la carne. Estamos purgando todav&iacute;a la ca&iacute;da de la demanda de dinero m&aacute;s los efectos estacionales&rdquo;, dio su explicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La pol&iacute;tica monetaria no cambi&oacute;, por lo que no es inflaci&oacute;n estrictamente, es un salto de precios&rdquo;</strong>, ensay&oacute; Milei, que se jact&oacute; de trabajar 16 horas por d&iacute;a, de hacerlos laburar a la par a sus ministros y de que sus &ldquo;valores morales dicen que mentir y estafar est&aacute; mal&rdquo;. M&aacute;s de uno de los empresarios no quiso recordar su promoci&oacute;n de la criptomoneda $LIBRA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Superado esos efectos, la tasa de inflaci&oacute;n va a caer&rdquo;, prometi&oacute;. &ldquo;Tenemos que terminar de acomodar los precios relativos. <strong>Lo &uacute;nico que hay que hacer es tener paciencia</strong>&rdquo;, volvi&oacute; a pedirla en menos de una semana. &ldquo;La demanda de dinero ha empezado a crecer. Menor tasa y menor tipo de cambio significa que volvi&oacute; a subir demanda de dinero. En marzo la actividad econ&oacute;mica empez&oacute; a rebotar, empez&oacute; a revivir&rdquo;, dijo quien en 2024 hab&iacute;a pronosticado que la econom&iacute;a iba a &ldquo;crecer como pedo de buzo&rdquo;. &ldquo;La econom&iacute;a va a retomar el fuerte sendero de crecimiento que ten&iacute;amos previo al ataque de la pol&iacute;tica&rdquo;, dijo Milei. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en r&eacute;cord de PBI, consumo, exportaciones, el RIGI (R&eacute;gimen de Incentivo de Grandes Inversiones) est&aacute; volando&rdquo;, enumer&oacute; el presidente, aunque las ventas minoristas no registran semejante afirmaci&oacute;n. &ldquo;El cr&eacute;dito est&aacute; creciendo fuertemente&rdquo;, sorprendi&oacute; el libertario mientras se derrumban los cr&eacute;ditos hipotecarios en 2026, tras un 2025 que bien aprovecharon sus funcionarios para tomarlos con condiciones preferenciales para los empleados p&uacute;blicos. &ldquo;Cuando se recomponga el capital de trabajo, la Argentina vuelva a crecer&rdquo;, mare&oacute; Milei... &iquest;ya crecemos o hay que esperar?
    </p><p class="article-text">
        <strong>El presidente rechaz&oacute; el supuesto planteo del &ldquo;c&iacute;rculo rojo&rdquo;, es decir, el establishment, as&iacute; como de los periodistas y los &ldquo;econochantas&rdquo; de que &eacute;l debe elegir entre crecimiento y empleo o desinflaci&oacute;n.</strong> &ldquo;El c&iacute;rculo rojo hace una hip&oacute;tesis de que si queremos crecer, tenemos que aceptar tener m&aacute;s inflaci&oacute;n. Entonces deber&iacute;amos relajar la pol&iacute;tica fiscal y monetaria. As&iacute; podamos crecer y ganar una elecci&oacute;n. Desde mi visi&oacute;n me parece inmundo, repugnante. El camino de la inflaci&oacute;n lleva al infierno&rdquo;, dijo el economista al que Lali Esp&oacute;sito parodi&oacute; como fan&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Milei dijo que emitir dinero implica &ldquo;dinamitar la reputaci&oacute;n, no ser cre&iacute;bles, as&iacute; no van a lograr expandir, van a ir para atr&aacute;s y eso nos va a castigar en las urnas&rdquo;. Por eso, prometi&oacute;: &ldquo;Vamos a mantener el equilibrio, seguir apretando, <strong>la motosierra no se detiene</strong>. Di la orden expresa en la reuni&oacute;n de gabinete, vamos a seguir bajando impuestos porque los impuestos son un robo&rdquo;, bram&oacute; ante el aplauso de quienes m&aacute;s se beneficiaron con esas reducciones, los que m&aacute;s tienen. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a continuar con la pol&iacute;tica monetaria apretada, vamos a sacar todos los pesos de la calle&rdquo;, sigui&oacute; profesando su fe. <strong>&ldquo;No vamos a ceder un &aacute;pice en la desregulaci&oacute;n&rdquo;</strong>, continu&oacute; con su credo, m&aacute;s all&aacute; de que sus liberalizaciones hubiese provocado un fuerte alza de alquileres, prepagas y telefon&iacute;a. &ldquo;Vamos a seguir abriendo la econom&iacute;a, porque se ampl&iacute;a la economia, libera m&aacute;s rendimientos crecientes&rdquo;, asever&oacute;, aunque la baja de precios no necesariamente se traduce en una mejora para quienes pierden el empleo a costa de la apertura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s la gente podr&aacute; elegir otro camino, ser&aacute; responsabilidad de los argentinos&rdquo;, advirti&oacute;. &ldquo;Cuando vean c&oacute;mo cae la inflaci&oacute;n, la pobreza, la econom&iacute;a se recupera, suben los salarios, probablemente nos acompa&ntilde;en&rdquo;, augur&oacute;. &ldquo;Si no nos acompa&ntilde;an, nos volvemos a casa&rdquo;, bram&oacute; antes de volver sobre su nuevo discurso de moral, que arranc&oacute; casi en simult&aacute;neo con el caso Adorni, y sobre la reivindicaci&oacute;n de los &ldquo;valores judeocristianos&rdquo;. Hasta a algunos empresarios elogiosos del giro libertario de la Argentina les pareci&oacute; demasiado.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/empresarios-milei-dijo-trabaja-16-horas-diarias-estafar-mal-prometio-motosierra-inflacion_1_13143357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 22:38:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ante empresarios, Milei dijo que trabaja 16 horas diarias, que estafar está mal y prometió más motosierra ante la inflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[AmCham,Javier Milei,Inflación,Motosierra,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brasil amplió la licencia por paternidad hasta 20 días y reabre el debate sobre el atraso del régimen de licencias en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/brasil-amplio-licencia-paternidad-20-dias-reabre-debate-atraso-regimen-licencias-argentina_1_13121836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85f0109-4a40-4089-9d11-0df8e74455e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brasil amplió la licencia por paternidad hasta 20 días y reabre el debate sobre el atraso del régimen de licencias en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente Luiz Inácio Lula da Silva promulgó una ley que llevará el descanso para padres de cinco a veinte días en 2029. La medida busca repartir las tareas de cuidado desde el nacimiento. En la Argentina, en cambio, la legislación laboral mantiene una licencia de apenas dos días para los padres.</p></div><p class="article-text">
        La licencia por paternidad en Brasil comenzar&aacute; a ampliarse de forma progresiva tras la promulgaci&oacute;n de una nueva ley impulsada por el presidente Luiz In&aacute;cio Lula da Silva. <strong>La norma llevar&aacute; el descanso para los padres desde los actuales cinco d&iacute;as hasta un m&aacute;ximo de veinte en 2029</strong>, con el objetivo expl&iacute;cito de promover la corresponsabilidad en las tareas de cuidado desde el nacimiento o adopci&oacute;n de un hijo.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n vuelve a poner en evidencia el contraste con la Argentina, donde el r&eacute;gimen de licencias familiares pr&aacute;cticamente no cambi&oacute; en d&eacute;cadas. <strong>La Ley de Contrato de Trabajo mantiene una licencia por paternidad de apenas dos d&iacute;as</strong>, mientras que la licencia por maternidad es de 90 d&iacute;as. El esquema se sostuvo incluso despu&eacute;s del debate legislativo que acompa&ntilde;&oacute; la reciente reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n aprobada en Brasil reglamenta finalmente un derecho que ya estaba reconocido en la Constituci&oacute;n de 1988, pero que nunca hab&iacute;a contado con una legislaci&oacute;n espec&iacute;fica que estableciera su duraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con la nueva norma, el Estado brasile&ntilde;o busc&oacute; consolidar un modelo de cuidado compartido desde el inicio de la vida familiar</strong>, una pol&iacute;tica que en la regi&oacute;n viene ganando peso en los debates sobre igualdad de g&eacute;nero y condiciones de trabajo.
    </p><h2 class="article-text">Un esquema progresivo hasta 2029</h2><p class="article-text">
        El nuevo r&eacute;gimen brasile&ntilde;o establece un calendario gradual de ampliaci&oacute;n de la licencia. Seg&uacute;n la ley promulgada por Lula, el beneficio se extender&aacute; de forma escalonada en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El cronograma previsto es el siguiente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>2027: licencia de 10 d&iacute;as.</strong></li>
                                    <li><strong>2028: licencia de 15 d&iacute;as.</strong></li>
                                    <li><strong>2029: licencia de 20 d&iacute;as.</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n alcanzar&aacute; a los trabajadores en casos de nacimiento, adopci&oacute;n o guarda judicial, lo que incorpora tambi&eacute;n situaciones familiares diversas dentro del r&eacute;gimen de licencias.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la norma introduce un mecanismo de financiamiento que busca evitar resistencias empresariales. El sistema crea el denominado <strong>&ldquo;salario-paternidad&rdquo;</strong>, mediante el cual los empleadores pagan inicialmente el salario durante el per&iacute;odo de licencia y luego recuperan ese monto a trav&eacute;s de compensaciones en sus aportes a la seguridad social.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, <strong>el costo del tiempo de cuidado se traslada al sistema de seguridad social y no queda exclusivamente a cargo de las empresas</strong>, una decisi&oacute;n que busca garantizar la aplicaci&oacute;n efectiva del derecho sin generar presiones econ&oacute;micas sobre la contrataci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        La ley tambi&eacute;n contempla situaciones excepcionales. Si la madre fallece, el padre accede a una licencia equivalente a la de maternidad. Adem&aacute;s, el inicio del descanso puede postergarse cuando el reci&eacute;n nacido o la madre permanecen internados, y se prev&eacute;n extensiones espec&iacute;ficas en casos de discapacidad, prematuridad o complicaciones m&eacute;dicas.
    </p><h2 class="article-text">El objetivo: repartir el cuidado desde el nacimiento</h2><p class="article-text">
        El fundamento pol&iacute;tico de la reforma se apoya en una discusi&oacute;n que se consolid&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el mercado laboral: <strong>la distribuci&oacute;n desigual de las tareas de cuidado entre varones y mujeres</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; el propio Lula al presentar la ley, el objetivo central es evitar que la maternidad se transforme en un factor de discriminaci&oacute;n en la contrataci&oacute;n laboral. Cuando el cuidado recae exclusivamente sobre la madre, la inserci&oacute;n laboral femenina suele verse afectada por ausencias prolongadas o responsabilidades dom&eacute;sticas que el sistema productivo no reconoce.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, <strong>la ampliaci&oacute;n de la licencia para los padres busca equilibrar la carga del cuidado desde el primer momento de la vida familiar</strong>, algo que distintos organismos internacionales y especialistas en pol&iacute;ticas laborales vienen se&ntilde;alando como un paso clave para reducir brechas de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La reforma brasile&ntilde;a se inscribe as&iacute; en una tendencia regional que comenz&oacute; a incorporar licencias parentales m&aacute;s amplias y flexibles, entendidas no s&oacute;lo como un derecho familiar sino tambi&eacute;n como una pol&iacute;tica laboral.
    </p><h2 class="article-text">El contraste con la Argentina</h2><p class="article-text">
        En la Argentina, el r&eacute;gimen de licencias familiares permanece pr&aacute;cticamente congelado desde hace d&eacute;cadas. <strong>El trabajador tiene derecho a dos d&iacute;as corridos de licencia por nacimiento de hijo</strong>, seg&uacute;n establece la Ley de Contrato de Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El plazo, adem&aacute;s, no contempla mecanismos de extensi&oacute;n autom&aacute;tica cuando el nacimiento ocurre en d&iacute;as no laborales. En la pr&aacute;ctica, si el parto sucede durante un fin de semana, la licencia puede reducirse a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para las madres, en cambio, la ley fija una licencia de 90 d&iacute;as, dividida entre un per&iacute;odo previo y posterior al parto. Ese esquema tampoco sufri&oacute; modificaciones durante el debate de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La legislaci&oacute;n aprobada mantuvo intacto el r&eacute;gimen hist&oacute;rico de licencias familiares</strong>, pese a que diversos especialistas y organizaciones laborales se&ntilde;alaron que el debate parlamentario era una oportunidad para actualizar el sistema.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico cap&iacute;tulo del proyecto original que gener&oacute; una discusi&oacute;n relevante sobre licencias fue el vinculado a las enfermedades o accidentes no laborales. En su versi&oacute;n inicial, la iniciativa propon&iacute;a modificar el r&eacute;gimen salarial durante ese per&iacute;odo y reducir la duraci&oacute;n m&aacute;xima de las licencias m&eacute;dicas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ese punto &mdash;conocido como art&iacute;culo 44&mdash; gener&oacute; una fuerte resistencia sindical y pol&iacute;tica durante el tratamiento parlamentario. <strong>Finalmente fue eliminado o modificado durante la negociaci&oacute;n legislativa</strong>, lo que dej&oacute; sin cambios el esquema vigente de licencias m&eacute;dicas.
    </p><h2 class="article-text">Un debate pendiente</h2><p class="article-text">
        Mientras Brasil avanza en la ampliaci&oacute;n de derechos vinculados al cuidado, el r&eacute;gimen argentino contin&uacute;a apoyado en un modelo laboral dise&ntilde;ado en un contexto social muy distinto.
    </p><p class="article-text">
        Las transformaciones en la estructura familiar, la creciente participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo y el reconocimiento de las tareas de cuidado como parte de la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica reabrieron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la discusi&oacute;n sobre el sistema de licencias. Pero la Argentina de hoy parece no hacerse eco de las &uacute;ltimas tendencias, al menos en lo que respecta a los derechos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/brasil-amplio-licencia-paternidad-20-dias-reabre-debate-atraso-regimen-licencias-argentina_1_13121836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:35:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brasil amplió la licencia por paternidad hasta 20 días y reabre el debate sobre el atraso del régimen de licencias en la Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Licencias parentales,Paternidad,Licencia por paternidad,Licencias laborales,Brasil,Lula,Reforma laboral,cuidados,Trabajo,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más personas salen a buscar trabajo en la Ciudad mientras el empleo no crece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/personas-salen-buscar-trabajo-ciudad-empleo-no-crece_1_13109344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5c86e11-0073-4a82-957f-3c28e9672a98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más personas salen a buscar trabajo en la Ciudad mientras el empleo no crece"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desocupación subió al 7,3% en el cuarto trimestre de 2025 y aumentó tanto frente al año anterior como respecto del trimestre previo. Si se suman desocupados, subocupados que buscan más horas y ocupados que intentan cambiar de empleo, el 12,7% de la población activa presiona sobre el mercado laboral porteño.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La desocupaci&oacute;n volvi&oacute; a subir en la Ciudad de Buenos Aires al cierre de 2025 y dej&oacute; una se&ntilde;al clara del deterioro del mercado laboral: cada vez m&aacute;s personas buscan trabajo o intentan ampliar sus ingresos mientras el empleo no muestra crecimiento.</strong> Seg&uacute;n el informe del Instituto de Estad&iacute;sticas y Censos porte&ntilde;o (IDECBA), el desempleo alcanz&oacute; el 7,3% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa en el cuarto trimestre del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ese nivel se ubic&oacute; <strong>por encima del registrado un a&ntilde;o antes</strong>, cuando la desocupaci&oacute;n hab&iacute;a sido del 6,7%. Tambi&eacute;n marc&oacute; un aumento frente al trimestre anterior: entre julio y septiembre de 2025 el desempleo hab&iacute;a sido del 6,3%.
    </p><p class="article-text">
        Pero el indicador m&aacute;s amplio del informe muestra una presi&oacute;n laboral a&uacute;n mayor. <strong>Si se suman los desocupados, los trabajadores subocupados que buscan m&aacute;s horas y las personas ocupadas que est&aacute;n intentando cambiar o ampliar su empleo, el 12,7% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa presiona sobre el mercado de trabajo.</strong> Es decir, m&aacute;s de uno de cada diez trabajadores busca entrar al empleo o mejorar su inserci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        El aumento de esa presi&oacute;n se explica en parte por la din&aacute;mica del propio mercado laboral. <strong>La tasa de actividad &mdash;que mide a la poblaci&oacute;n que participa del mercado de trabajo&mdash; se ubic&oacute; en 64,1%, mientras que la tasa de empleo qued&oacute; en 59,4%.</strong> El organismo estad&iacute;stico se&ntilde;al&oacute; que la actividad mostr&oacute; una leve expansi&oacute;n interanual, pero el empleo no registr&oacute; cambios significativos.
    </p><p class="article-text">
        Ese desfasaje describe un fen&oacute;meno recurrente en contextos de fragilidad laboral: <strong>m&aacute;s personas salen a buscar trabajo, pero el n&uacute;mero de puestos disponibles no crece al mismo ritmo.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Desigualdades en el acceso al trabajo</h2><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n mostr&oacute; diferencias en la distribuci&oacute;n del desempleo seg&uacute;n sexo. <strong>Las mujeres representaron el 52,0% de las personas desocupadas</strong>, mientras que los varones concentraron el 48,0%. La tasa de desocupaci&oacute;n femenina lleg&oacute; al 7,6%, frente al 7,0% en los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Las brechas tambi&eacute;n aparecen en el mapa de la Ciudad. <strong>Las zonas Norte y Centro presentan niveles de actividad y empleo m&aacute;s altos que el Sur</strong>, donde la tasa de actividad alcanza el 60,7% y la de empleo el 53,7%. En cambio, en las zonas Norte y Centro la participaci&oacute;n laboral llega al 65,2% y el empleo supera el 61%.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias territoriales reflejan que las oportunidades laborales no se distribuyen de manera homog&eacute;nea dentro de la Ciudad, incluso dentro de un mismo mercado urbano.
    </p><h2 class="article-text">Subocupaci&oacute;n y trabajo insuficiente</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del desempleo abierto, el informe registr&oacute; un aumento de la subocupaci&oacute;n. <strong>La tasa de subocupaci&oacute;n horaria &mdash;personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias&mdash; alcanz&oacute; el 9,3% de la poblaci&oacute;n activa</strong>, lo que implic&oacute; una suba de 0,6 puntos porcentuales en comparaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de ese grupo, m&aacute;s de la mitad de las personas subocupadas (57,5%) no buscan activamente ampliar su jornada laboral. El resto s&iacute; intenta sumar horas o conseguir otro empleo, lo que contribuye a aumentar la presi&oacute;n sobre el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n detalla la composici&oacute;n del empleo en la Ciudad. <strong>El 72,0% de las personas ocupadas trabaja en relaci&oacute;n de dependencia</strong>, mientras que el 22,1% lo hace por cuenta propia.
    </p><p class="article-text">
        Entre los asalariados, el 70,3% cuenta con cobertura jubilatoria, mientras que en el 29,% restante los empleadores no realizan aportes previsionales. En el caso del trabajo independiente, el panorama es m&aacute;s heterog&eacute;neo: el 59,1% de los cuentapropistas est&aacute; registrado y paga regularmente, mientras que el 34,5% no tiene registro para ejercer su actividad y el 6,4% restante no mantiene regularidad en los pagos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La suma de las dos &uacute;ltimas categor&iacute;as implica que dos de cada cinco trabajadores por cuenta propia quedan por fuera de las regulaciones</strong>, una proporci&oacute;n que aument&oacute; interanualmente seg&uacute;n el relevamiento oficial.
    </p><p class="article-text">
        El informe del organismo estad&iacute;stico porte&ntilde;o muestra as&iacute; un escenario en el que el problema del empleo no se limita a la falta de trabajo. <strong>Tambi&eacute;n aparece en la insuficiencia de horas laborales, en la expansi&oacute;n del cuentapropismo sin regulaci&oacute;n plena y en la creciente cantidad de trabajadores que buscan mejorar su inserci&oacute;n laboral dentro de un mercado que no genera nuevos puestos al mismo ritmo.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/personas-salen-buscar-trabajo-ciudad-empleo-no-crece_1_13109344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 12:38:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más personas salen a buscar trabajo en la Ciudad mientras el empleo no crece]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[empleo,Desempleo,Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA),Mercado laboral,Subocupación,Trabajo,IDECBA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cerró la única fábrica que producía aisladores eléctricos en el país y el Gobierno habilitó importaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/cerro-unica-fabrica-producia-aisladores-electricos-pais-gobierno-habilito-importaciones_1_13085042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0e4d043-c8b6-466a-8c65-4572eda4fcd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cerró la única fábrica que producía aisladores eléctricos en el país y el Gobierno habilitó importaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La planta estaba en Buenos Aires y era la única que fabricaba en Argentina un insumo clave para que la electricidad circule sin fallas. Tras el cierre, el Gobierno suspendió aranceles para importar estos productos y evitar problemas en la red.</p></div><p class="article-text">
        El cierre de la &uacute;nica f&aacute;brica del pa&iacute;s que produc&iacute;a aisladores el&eacute;ctricos dej&oacute; sin trabajo a sus operarios y oblig&oacute; al Gobierno a modificar las reglas del mercado para evitar que falten esos insumos b&aacute;sicos. <strong>Se trata de la F&aacute;brica Argentina de Porcelanas Armanino (FAPA), una planta ubicada en Monte Grande que abastec&iacute;a gran parte del sistema el&eacute;ctrico nacional</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los aisladores el&eacute;ctricos son piezas que se usan en postes, l&iacute;neas y transformadores para evitar fugas de energ&iacute;a y garantizar que la electricidad circule de forma segura. <strong>Sin esos componentes, la red el&eacute;ctrica puede fallar o volverse inestable</strong>, lo que explica la reacci&oacute;n inmediata del Estado tras el cierre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>FAPA era la &uacute;nica empresa del pa&iacute;s dedicada a fabricar estos productos y cubr&iacute;a cerca del 70% del consumo local</strong>. Su salida del mercado implic&oacute; que la Argentina pasara a depender completamente de importaciones para un insumo estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La empresa no solo cerr&oacute;: tambi&eacute;n liquid&oacute; su planta y remat&oacute; su maquinaria. <strong>Eso significa que no qued&oacute; capacidad instalada para retomar la producci&oacute;n en el corto plazo</strong>, lo que profundiza el impacto sobre los trabajadores y sobre toda la cadena industrial vinculada.
    </p><p class="article-text">
        FAPA no era una firma menor ni reciente. Seg&uacute;n la informaci&oacute;n institucional de la compa&ntilde;&iacute;a, hab&iacute;a sido fundada en 1938 en Monte Grande y durante d&eacute;cadas particip&oacute; en obras clave del sistema energ&eacute;tico argentino, produciendo componentes para l&iacute;neas de alta tensi&oacute;n y estaciones transformadoras. <strong>Su desarrollo estuvo ligado a la expansi&oacute;n del sistema el&eacute;ctrico nacional y a una industria local que buscaba reemplazar importaciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tras el cierre, el Gobierno decidi&oacute; suspender por seis meses los aranceles antidumping que reg&iacute;an desde 2015 para proteger la producci&oacute;n nacional. La medida se formaliz&oacute; a trav&eacute;s de la Resoluci&oacute;n 345/2026 del Ministerio de Econom&iacute;a. <strong>El objetivo fue permitir el ingreso inmediato de aisladores desde el exterior y evitar problemas en el suministro el&eacute;ctrico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n respondi&oacute; tambi&eacute;n a pedidos de la propia industria, que advirti&oacute; que sin esos insumos pod&iacute;an demorarse obras energ&eacute;ticas o producirse fallas en la red. <strong>La Comisi&oacute;n Nacional de Comercio Exterior recomend&oacute; levantar los aranceles al considerar que, sin producci&oacute;n local, mantenerlos pod&iacute;a perjudicar el servicio el&eacute;ctrico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora, las empresas podr&aacute;n importar aisladores &mdash;especialmente desde China, Brasil y Colombia&mdash; sin pagar esos recargos. <strong>El mercado qued&oacute; completamente abierto a proveedores externos, sin competencia nacional</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para los trabajadores, el impacto fue inmediato. El cierre no solo implic&oacute; la p&eacute;rdida de los puestos en la planta, sino tambi&eacute;n la desaparici&oacute;n de una actividad industrial espec&iacute;fica que requer&iacute;a t&eacute;cnicos, operarios calificados y conocimiento acumulado durante d&eacute;cadas. <strong>La p&eacute;rdida no es solo de empleo, sino de un saber productivo que no tiene reemplazo inmediato</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El caso se dio en un contexto m&aacute;s amplio de dificultades en la industria electromec&aacute;nica. Datos del sector citados por InfoGremiales se&ntilde;alaron ca&iacute;das en la producci&oacute;n durante 2025 y un escenario de cautela para 2026, con empresas enfocadas en sostener actividad y empleo. <strong>El cierre de FAPA se inscribi&oacute; en ese proceso de retracci&oacute;n industrial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta estatal prioriz&oacute; garantizar que no falten insumos para la red el&eacute;ctrica, pero no incluy&oacute; medidas para sostener la producci&oacute;n local ni preservar los puestos de trabajo. <strong>El resultado inmediato fue una transici&oacute;n desde la fabricaci&oacute;n nacional hacia la importaci&oacute;n, sin un esquema anunciado de reconversi&oacute;n laboral para los trabajadores afectados</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/cerro-unica-fabrica-producia-aisladores-electricos-pais-gobierno-habilito-importaciones_1_13085042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 14:28:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cerró la única fábrica que producía aisladores eléctricos en el país y el Gobierno habilitó importaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria,empleo,Despidos masivos,Despidos,Importaciones,Energía,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El home office aumenta la natalidad, según un estudio de la Universidad de Stanford]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/teletrabajo-aumenta-natalidad-estudio-universidad-stanford_1_13082540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2ec6a65-fce4-42f7-8ee6-802bfe9bb82d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El home office aumenta la natalidad, según un estudio de la Universidad de Stanford"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando ambos miembros de la pareja trabajan desde casa al menos un día a la semana, la fertilidad a lo largo de la vida es un 14% mayor que cuando ninguno de los dos lo hace, concluye la investigación. </p></div><p class="article-text">
        El home office o teletrabajo incrementa la natalidad, seg&uacute;n un estudio de investigadores de la Universidad de Stanford, de King&rsquo;s College de Londres y el Instituto de Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica alem&aacute;n (Ifo), entre otros, que tiene en cuenta encuestas con datos para 38 pa&iacute;ses entre 2023 y 2025, y que se detiene de manera especial en EE.UU. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas que trabajan desde casa al menos un d&iacute;a a la semana presentan una fertilidad real y esperada m&aacute;s elevada en la era pospand&eacute;mica&rdquo;, concluyen los investigadores en el todav&iacute;a <em>working paper</em> &ndash;investigaci&oacute;n acad&eacute;mica pendiente de revisi&oacute;n final&ndash; <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=6363169" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Work from Home and Fertility'</a> (Teletrabajo y Fertilidad). &ldquo;La fertilidad es a&uacute;n mayor si su pareja tambi&eacute;n trabaja desde casa al menos un d&iacute;a a la semana&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n apunta que &ldquo;los datos revelan indicios claros de que la fecundidad real, los planes de fecundidad futura y la fecundidad a lo largo de la vida son mayores entre los encuestados que teletrabajan al menos un d&iacute;a a la semana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas tendencias se mantienen tanto en los datos brutos como al controlar los resultados teniendo en cuenta factores como la edad, el nivel educativo, estado civil, presencia de hijos antes de 2023, la situaci&oacute;n laboral propia y de la pareja, precisan los acad&eacute;micos.
    </p><h2 class="article-text">Fertilidad un 14% superior en parejas que hacen home office</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio, cuando ambos miembros de la pareja teletrabajan al menos un d&iacute;a a la semana, la fecundidad a lo largo de la vida es un 14% mayor (0,32 hijos por mujer) que cuando ninguno de los dos lo hace, respecto al conjunto de 38 pa&iacute;ses representados en los datos de la <a href="https://wfhresearch.com/gswadata/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Global Survey of Working Arrangements (G-SWA)</a>.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es m&aacute;s abultado cuando se valora solo EE.UU., un 18% mayor (0,45 hijos por mujer), seg&uacute;n los datos de la U.S. Survey of Working Arrangements and Attitudes (SWAA).
    </p><p class="article-text">
        El estudio recuerda &ldquo;la fuerte concentraci&oacute;n&rdquo; del home office entre las personas con estudios universitarios, quienes perciben ingresos elevados y desempe&ntilde;an profesiones y oficios t&eacute;cnicos. &ldquo;Por lo tanto, es probable que cualquier efecto del teletrabajo sobre la fertilidad sea muy desigual entre los distintos grupos de nivel educativo, ocupaciones y sectores, as&iacute; como entre pa&iacute;ses&rdquo;, seg&uacute;n el nivel de home office existente, precisan sus autores. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores destacan que su estudio es el primero &ldquo;que aporta pruebas claras de que las modalidades de teletrabajo est&aacute;n asociadas a una mayor fecundidad en muchos pa&iacute;ses&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n subrayan que contribuyen a la bibliograf&iacute;a sobre las repercusiones econ&oacute;micas y sociales del teletrabajo, con investigaciones anteriores que &ldquo;han revelado efectos importantes del home office&rdquo; en cuestiones como el uso del tiempo, la productividad, los salarios, las pr&aacute;cticas de contrataci&oacute;n y la elecci&oacute;n de la ubicaci&oacute;n residencial o los precios inmobiliarios, entre otros resultados. Tambi&eacute;n la mayor implicaci&oacute;n de los hombres que teletrabajan a las tareas del hogar, por ejemplo. 
    </p><h2 class="article-text">Posibles motivos: ahorra tiempo y facilita conciliar</h2><p class="article-text">
        El <em>paper </em>menciona varios posibles mecanismos detr&aacute;s de esta relaci&oacute;n positiva entre el teletrabajo y la fertilidad. Por un lado, una explicaci&oacute;n causal, que al facilitar la conciliaci&oacute;n de la crianza de los hijos con el empleo remunerado, los trabajos que permiten trabajar desde casa llevan a las mujeres y a sus parejas a tener una mayor fertilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n una posible explicaci&oacute;n &ldquo;basada puramente en la selecci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Las familias con hijos eligen trabajos que ofrecen la posibilidad de trabajar desde casa, pero la fecundidad no se ve afectada por esa posibilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores se inclinan m&aacute;s por la motivaci&oacute;n causal y consideran &ldquo;poco plausible&rdquo; el efecto de selecci&oacute;n, entre otros motivos por el car&aacute;cter imprevisto de la pandemia de COVID-19, de manera que las personas que ten&iacute;an entre 30 y 40 a&ntilde;os en 2023-2025 &ndash;y forman parte del estudio&ndash; no eligieron sus trayectorias profesionales en 2020 o antes con conocimiento previo sobre las oportunidades de teletrabajo, que a&uacute;n no hab&iacute;an surgido en muchos casos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros resultados sugieren que el acceso m&aacute;s amplio al trabajo desde casa aumenta el n&uacute;mero de hijos, probablemente porque reduce el tiempo y esfuerzo organizativo requerido para conciliar el trabajo y la vida familiar&rdquo;, destac&oacute; el investigador del Ifo Mathias Dolls a la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los acad&eacute;micos indican que aumentar las tasas de teletrabajo a los niveles que prevalecen actualmente en lugares como Estados Unidos, Reino Unido y Canad&aacute; &ldquo;tiene el potencial de impulsar de manera significativa la fertilidad en muchos otros pa&iacute;ses&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/teletrabajo-aumenta-natalidad-estudio-universidad-stanford_1_13082540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 17:15:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El home office aumenta la natalidad, según un estudio de la Universidad de Stanford]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Home office,Trabajo,Fertilidad,Hijos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desempleo en alza: cerró 2025 en 7,5% y supera los 1,6 millones de personas sin trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/desempleo-alza-cerro-2025-7-5-supera-1-6-millones-personas-trabajo_1_13079955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35c12f1c-1f2f-4d3e-a61d-a147b5c47d85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desempleo en alza: cerró 2025 en 7,5% y supera los 1,6 millones de personas sin trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dato del Indec marca una suba interanual de 1,1 puntos y confirma un deterioro del mercado laboral impulsado por la caída del empleo formal y el mayor ingreso de personas a la búsqueda de trabajo.</p><p class="subtitle">La Argentina de los despidos: “Me ofrecieron trabajar de 8:30 a 23 por $150.000 a la semana”</p></div><p class="article-text">
        La desocupaci&oacute;n volvi&oacute; a subir en la Argentina durante el &uacute;ltimo tramo de 2025 y alcanz&oacute; el <strong>7,5% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa</strong>, seg&uacute;n inform&oacute; el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec). El dato representa un incremento de 0,9 puntos porcentuales frente al tercer trimestre y de 1,1 puntos en comparaci&oacute;n con el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior, lo que equivale a m&aacute;s de 1,6 millones de personas sin empleo.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros surgen de la <strong>Encuesta Permanente de Hogares (EPH)</strong>, relevada en 31 aglomerados urbanos y extrapolada al total del pa&iacute;s, y reflejan una din&aacute;mica preocupante: <strong>crece la cantidad de personas que buscan trabajo, pero cae el nivel de ocupaci&oacute;n</strong>. En el cuarto trimestre, la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa se expandi&oacute; hasta los 22,72 millones de personas, mientras que el total de ocupados descendi&oacute; a 21,08 millones. Como resultado, el n&uacute;mero de desocupados aument&oacute; en m&aacute;s de 200.000 personas respecto del trimestre previo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2034344174594494770?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En la comparaci&oacute;n interanual, el fen&oacute;meno se profundiza: el mercado laboral sum&oacute; 138.200 personas a la oferta de trabajo, pero perdi&oacute; 107.600 puestos, lo que deriv&oacute; en un incremento de 245.700 desocupados. La tasa de empleo se ubic&oacute; en el 45%, con una ca&iacute;da de 0,7 puntos frente al mismo per&iacute;odo de 2024, mientras que la tasa de actividad alcanz&oacute; el 48,6%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El deterioro del empleo estuvo explicado principalmente por la contracci&oacute;n del trabajo formal</strong>, mientras que el empleo informal mostr&oacute; un leve incremento. Este comportamiento sugiere un proceso de precarizaci&oacute;n del mercado laboral en un contexto de menor dinamismo econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El impacto fue particularmente fuerte entre los j&oacute;venes</strong>. En la franja de 14 a 29 a&ntilde;os, la desocupaci&oacute;n creci&oacute; 3 puntos porcentuales en mujeres y 3,7 puntos en varones, consolid&aacute;ndose como el grupo m&aacute;s afectado. De hecho, dentro del total de personas sin trabajo, los varones j&oacute;venes representan el 27,9% y las mujeres el 23,1%. En contraste, los indicadores se mantuvieron relativamente estables entre los adultos de 30 a 64 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro dato relevante es la persistencia del desempleo de larga duraci&oacute;n</strong>: casi un tercio de las personas desocupadas (30,9%) lleva m&aacute;s de un a&ntilde;o buscando trabajo, mientras que solo el 15,9% inici&oacute; la b&uacute;squeda en el &uacute;ltimo mes. Esto evidencia dificultades estructurales para reinsertarse en el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        Por sectores, <strong>la construcci&oacute;n encabeza la lista de actividades m&aacute;s afectadas, con el 19,3% de los desocupados provenientes de ese rubro</strong>. Le siguen el comercio (16%), el servicio dom&eacute;stico (11,3%) y la industria manufacturera (9,7%), en l&iacute;nea con el freno de la actividad en &aacute;reas intensivas en mano de obra.
    </p><p class="article-text">
        En el an&aacute;lisis geogr&aacute;fico, <strong>los niveles m&aacute;s altos de desempleo se registraron en los partidos del Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Gran La Plata y R&iacute;o Gallegos, todos con tasas cercanas al 9,5%</strong>, por encima del promedio nacional. En el otro extremo, Santiago del Estero-La Banda, Viedma-Carmen de Patagones y Gran San Luis exhibieron los menores niveles de desocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A nivel regional, el Gran Buenos Aires lidera con una tasa del 8,6%, seguido por la regi&oacute;n pampeana (7,7%). M&aacute;s atr&aacute;s se ubican el Noreste (5,6%), Cuyo (4,9%), la Patagonia (4,8%) y el Noroeste (4,2%).
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/desempleo-alza-cerro-2025-7-5-supera-1-6-millones-personas-trabajo_1_13079955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 20:22:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desempleo en alza: cerró 2025 en 7,5% y supera los 1,6 millones de personas sin trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desempleo,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocho de cada diez trabajadores asalariados no comen bien en su jornada laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ocho-diez-trabajadores-asalariados-no-comen-jornada-laboral_1_13057637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dc83ff2-054e-4813-a653-42038df1ca73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho de cada diez trabajadores asalariados no comen bien en su jornada laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la UCA revela que el 83,5% de los asalariados enfrenta algún tipo de restricción sobre cómo se alimenta en horario de trabajo. La vulnerabilidad es mayor entre jóvenes, empleados públicos y quienes cobran menos de $800.000 por mes. </p></div><p class="article-text">
        Es mediod&iacute;a y Martina, administrativa en un ministerio de la Provincia de Buenos Aires, abre el tupper con tarta y ensalada que trajo de su casa. Desde hace dos semanas, a la planificaci&oacute;n de la vianda le debe sumar la categor&iacute;a de comidas que se pueden comer fr&iacute;as. Es que el &uacute;nico microondas que tiene el edificio de m&aacute;s de cincuenta oficinas en el que trabaja se rompi&oacute; y no hay se&ntilde;ales de que vayan a venir a arreglarlo pronto.<strong> A medida que avanza el mes, la vianda se va reduciendo.</strong> En la &uacute;ltima semana el tupper se convierte en una bolsita con dos frutas y una servilleta. Espera llegar a su casa para directamente cenar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de Martina no es un caso aislado: es el retrato de millones de trabajadores asalariados en Argentina. Un estudio publicado este martes por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA) en convenio con Edenred, describe que <strong>el 83,5% de los asalariados, el sector m&aacute;s protegido del mercado laboral, experimenta alguna forma de vulnerabilidad alimentaria durante su jornada laboral</strong>, ya sea porque sacrifica la cantidad o la calidad de lo que consume o porque llega a experimentar ambas carencias de manera simult&aacute;nea (56,2%).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Saltear comidas y comer mal: el ajuste silencioso</strong></h2><p class="article-text">
        La privaci&oacute;n alimentaria en el trabajo tiene dos caras. <strong>La m&aacute;s visible es saltarse una comida: el 61,1% de los asalariados reconoci&oacute; haberlo hecho por razones econ&oacute;micas. </strong>La otra, resignar calidad: el 78,5% opt&oacute; alguna vez por alimentos menos nutritivos como comidas al paso y ultraprocesados.
    </p><p class="article-text">
        El efecto se acent&uacute;a entre los m&aacute;s j&oacute;venes como Lucas, que tiene 24 a&ntilde;os y trabaja como cadete en una empresa de log&iacute;stica del sur del conurbano. Entra a las 8 y sale a las 18. En su trabajo no hay comedor, no hay cocina, ni heladera. Al mediod&iacute;a compra lo que puede en el kiosco de la esquina: una gaseosa y una bolsa de papas fritas, o un s&aacute;ndwich de miga si el d&iacute;a le fue bien. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El informe de la UCA revela una fuerte restricción alimentaria en los trabajadores.                            </span>
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        <strong>Siete de cada diez trabajadores de entre 18 y 29 a&ntilde;os se saltan comidas por razones econ&oacute;micas, frente a menos de la mitad de los mayores de 60.</strong> &ldquo;Esta disparidad sugiere que la falta de antig&uuml;edad, los salarios iniciales m&aacute;s bajos y la precariedad inherente a las primeras experiencias laborales exponen a los j&oacute;venes a una privaci&oacute;n mucho m&aacute;s recurrente&rdquo;, muestra el estudio.
    </p><p class="article-text">
        El sector p&uacute;blico, all&iacute; donde trabaja Marina, es otro de los puntos mas sensible al hablar de vulnerabilidad alimenticia en el ambiente laboral. El 73,2% de los empleados estatales se saltaron comidas, superando en m&aacute;s de 17 puntos a los del sector privado (56%).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El fen&oacute;meno se agrava en las &aacute;reas con &iacute;ndices hist&oacute;ricos de pobreza&rdquo;, explica el informe al mostrar que en el NOA, el 70,8% de los asalariados se priv&oacute; de comer en alg&uacute;n momento de la jornada y, en el NEA, esa cifra llega al 67,1%.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qui&eacute;n paga la comida</strong></h2><p class="article-text">
        Resolver el almuerzo durante la jornada presencial tiene un costo que, en su mayor&iacute;a, afronta el empleado. La franja m&aacute;s com&uacute;n de gasto es <strong>entre $5.001 y $10.000 por d&iacute;a</strong>, un monto que para quien gana $800.000 por mes representa el 12,5% de su ingreso diario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el sector p&uacute;blico, el 13,2% de los trabajadores gasta m&aacute;s de $20.000 por d&iacute;a, frente al 5,7% en el sector privado. &ldquo;Al contar con menos comedores y aportes del empleador, el trabajador estatal suele recurrir con m&aacute;s frecuencia a comidas externas&rdquo;, explica el informe.
    </p><p class="article-text">
        Solo el 44,4% de los asalariados recibe alg&uacute;n aporte de su empleador para alimentarse durante la jornada. Y esa cobertura no llega donde m&aacute;s se necesita: entre quienes ganan m&aacute;s de $2.000.000 por mes, el 58,3% tiene el beneficio; entre quienes cobran hasta $800.000, apenas el 39,8%. En el sector privado lo recibe casi la mitad (49,6%); en el p&uacute;blico, solo el 32,2%. &ldquo;Quienes est&aacute;n recibiendo aportes para alimentaci&oacute;n son los sectores sociales m&aacute;s aventajados del sector formal&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Ianina Tu&ntilde;&oacute;n, investigadora responsable del informe en el ODSA-UCA, durante la presentaci&oacute;n del estudio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los datos m&aacute;s graves del informe&rdquo;, asegura Tu&ntilde;&oacute;n, &ldquo;es el dato del &Iacute;ndice de Masa Corporal, que es mayor al promedio&rdquo;. <strong>El 59,7% de los asalariados est&aacute; por encima del peso recomendado.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>La reforma laboral</strong></h2><p class="article-text">
        El contexto de este informe coincide con la aprobaci&oacute;n de la Reforma Laboral que &ldquo;podr&iacute;a ampliar el alcance de los beneficios alimentarios laborales en Argentina al extender el concepto de servicio de comedor&nbsp;m&aacute;s all&aacute; de los espacios f&iacute;sicos dentro de la empresa&rdquo; consign&oacute; B&aacute;rbara&#8239;Granatelli, directora de Asuntos P&uacute;blicos para Europa, Am&eacute;rica Latina y&#8239;Medio Oriente de Edenred ante la pregunta de <strong>eldiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la legislaci&oacute;n consideraba beneficio social no remunerativo, es decir, exento de aportes, contribuciones e impuesto a las ganancias al hecho de que una empresa proveyera un comedor en sus propias instalaciones. Ese esquema beneficiaba principalmente a las grandes empresas con capacidad de infraestructura y a los trabajadores de escritorio con empleo fijo.
    </p><p class="article-text">
        La reforma ampl&iacute;a esa definici&oacute;n para incluir tambi&eacute;n a los llamados comedores externos, que son&nbsp;los comercios cercanos al lugar de trabajo. En la pr&aacute;ctica, esto significa que <strong>una empresa podr&iacute;a entregar a sus empleados un monto monetario o una tarjeta para que almuercen en establecimientos cercanos</strong>, y ese beneficio seguir&iacute;a siendo no remunerativo tanto para el empleador como para el trabajador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema es que la medida es optativa. </strong>Y si los datos del informe muestran algo, es que cuando los beneficios alimentarios quedan librados a la voluntad del empleador llegan, con suerte, a quienes ya est&aacute;n mejor: los sectores de mayores ingresos, las empresas m&aacute;s grandes, el sector privado. Los mismos de siempre.
    </p><p class="article-text">
        El tupper fr&iacute;o sobre el escritorio de Martina no es solo un problema de log&iacute;stica. Es el s&iacute;ntoma de un sistema que, por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n, todav&iacute;a no garantiza a millones de trabajadores algo tan b&aacute;sico como poder comer bien mientras trabajan.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Risso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ocho-diez-trabajadores-asalariados-no-comen-jornada-laboral_1_13057637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 20:14:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ocho de cada diez trabajadores asalariados no comen bien en su jornada laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Reforma laboral,Ajuste]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajadoras argentinas denuncian que serán "las más perjudicadas" por la reforma laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/trabajadoras-argentinas-denuncian-seran-perjudicadas-reforma-laboral_1_13053362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea5e8d91-5d4d-4c7b-9068-90affcbc4cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajadoras argentinas denuncian que serán &quot;las más perjudicadas&quot; por la reforma laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Advierten que la nueva ley podría profundizar las brechas salariales y limitar aún más la participación femenina en el mercado laboral. Según un informe, las mujeres argentinas dedican en promedio 6 horas y 31 minutos diarios al cuidado, casi el doble que los hombres, y cerca de 1,8 millones de mujeres de entre 25 y 59 años están fuera del mercado laboral porque no pueden compatibilizar trabajo y cuidados.</p></div><p class="article-text">
        La reforma laboral que entr&oacute; en vigor este viernes en Argentina, y que conlleva un gran recorte de derechos, afectar&aacute; especialmente a las mujeres, seg&uacute;n afirman trabajadoras del sector petrolero durante una visita de EFE a una planta dedicada al refinado de crudo, en provincia de Buenos Aires, con motivo del D&iacute;a Internacional de la Mujer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ac&aacute; no estamos hablando de una modernizaci&oacute;n, estamos hablando de retrocesos y las mujeres vamos a ser las m&aacute;s perjudicadas&rdquo;, dijo Yanina Ponce, quien trabaja desde hace casi dos d&eacute;cadas en esta planta de la Destiler&iacute;a Argentina de Petr&oacute;leo S.A. (DAPSA), ubicada en la localidad de Avellaneda.
    </p><p class="article-text">
        Ponce, integrante de la Secretar&iacute;a de la Mujer, G&eacute;nero y Diversidad del Sindicato Petr&oacute;leo, Gas, Energ&iacute;as Renovables y Biocombustibles Privados de Avellaneda, afirm&oacute; que los esquemas laborales m&aacute;s flexibles tendr&aacute;n un impacto desigual entre hombres y mujeres, ya que ellas suelen enfrentar mayores dificultades para conciliar a causa de las responsabilidades familiares.
    </p><p class="article-text">
        Y una de las razones est&aacute; en que la nueva normativa crea un &ldquo;banco de horas&rdquo;, que permite acumular el tiempo extra trabajado y compensarlo con d&iacute;as libres o jornadas reducidas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://ela.org.ar/novedades/reforma-laboral-y-familias-una-propuesta-no-tan-moderna/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del Equipo Latinoamericano de Justicia y G&eacute;nero (ELA)</a>, las mujeres argentinas dedican en promedio 6 horas y 31 minutos diarios al cuidado, casi el doble que los hombres, y cerca de 1,8 millones de mujeres de entre 25 y 59 a&ntilde;os est&aacute;n fuera del mercado laboral porque no pueden compatibilizar trabajo y cuidados.
    </p><p class="article-text">
        La ONG advirti&oacute; que la nueva ley podr&iacute;a profundizar las brechas salariales y limitar a&uacute;n m&aacute;s la participaci&oacute;n femenina en el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        Lilian Capone, integrante de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), dijo a EFE que la reforma va afectar principalmente &ldquo;las cuestiones sociales, familiares y personales, en un contexto en que las mujeres ya afrontan problem&aacute;ticas como el trabajo informal, no registrado, la disminuci&oacute;n del salario por ser mujer y coordinar el trabajo con los cuidados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agustina Micaela Nievas, de 27 a&ntilde;os y operaria de DAPSA, cont&oacute; a EFE que acaba de reincorporarse tras ser madre y realiza una tarea m&aacute;s tranquila, con horario reducido, pero apunt&oacute; que con la reforma laboral la situaci&oacute;n para las madres podr&iacute;a complicarse.
    </p><p class="article-text">
        Capone agreg&oacute; que otro aspecto de la ley que afecta a las trabajadoras es que podr&iacute;an no coincidir sus vacaciones con las de sus hijos, ya que el nuevo esquema prev&eacute; que la coincidencia con el receso estival ser&iacute;a obligatorio al menos una vez cada tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para Angie Vanesa Torilla, empleada del sector de envasado de la petrolera, la nueva ley cambiar&aacute; &ldquo;la igualdad laboral, que fue lo que se luch&oacute; y por lo que hoy estamos ac&aacute; en una empresa de tantos varones&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Industria dominada por hombres</strong></h2><p class="article-text">
        Las preocupaciones por la reforma laboral se suman a los desaf&iacute;os que enfrentan las mujeres en el sector petrolero, siempre dominado por hombres. En DAPSA, por ejemplo, solo tres mujeres trabajan como operarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los mayores desaf&iacute;os fueron romper socialmente con el tab&uacute; de que es un trabajo de hombres. Uno se imagina que agarrar una brida grande y poder abrir una v&aacute;lvula es dif&iacute;cil para las mujeres. Sin embargo, ten&eacute;s compa&ntilde;eras en la refiner&iacute;a que hacen eso&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Ponce.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio presentado en 2025 por el Instituto Argentino del Petr&oacute;leo y del Gas (IAPG) y la consultora Mercer revel&oacute; que las mujeres ocupan el 19,9 % de los puestos de trabajo en la industria petrolera argentina, con menor presencia en &aacute;reas operativas y cargos jer&aacute;rquicos.
    </p><p class="article-text">
        La operaria B&aacute;rbara Cristina Schulze explic&oacute; a EFE que ya hab&iacute;a trabajado en sectores con mayor&iacute;a masculina: &ldquo;Siempre est&aacute; el 'ah, porque sos mujer' pero a medida que ven que podemos hacer el mismo trabajo que ellos, pasa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Ponce, la presencia de mujeres en la industria petrolera es todav&iacute;a reciente y requiere sostener condiciones laborales que permitan su permanencia.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;El desaf&iacute;o fue enfrentar el miedo y darse cuenta de que la fuerza colectiva es lo que termina logrando que las compa&ntilde;eras puedan acceder a los distintos puestos de trabajo&rdquo;, concluy&oacute; la dirigente sindical. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Guarinoni, para la agencia EFE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/trabajadoras-argentinas-denuncian-seran-perjudicadas-reforma-laboral_1_13053362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 14:13:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajadoras argentinas denuncian que serán "las más perjudicadas" por la reforma laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,Despidos,Trabajadoras,Trabajo,Igualdad de género,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La industria textil opera al 40% de su capacidad y perdió al menos 11.500 empleos en los últimos dos años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/industria-textil-opera-40-capacidad-perdio-11-500-empleos-ultimos-anos_1_13047072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/236b7e7a-f62f-475a-ac49-b88462e5a131_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La industria textil opera al 40% de su capacidad y perdió al menos 11.500 empleos en los últimos dos años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la Universidad de Buenos Aires advirtió que el sector textil funciona con niveles muy bajos de utilización de su capacidad productiva. Otros relevamientos sectoriales registraron una fuerte caída de la producción, aumento de importaciones y destrucción de empleo en una de las ramas industriales más intensivas en mano de obra.</p></div><p class="article-text">
        La industria textil argentina <strong>atraviesa uno de los retrocesos m&aacute;s profundos dentro del entramado manufacturero</strong>, en un contexto marcado por la ca&iacute;da del consumo interno, la p&eacute;rdida de actividad industrial y el aumento de las importaciones. <strong>El sector opera apenas al 40% de su capacidad instalada</strong>, seg&uacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-160-empleos-industriales-dia-informe-uba_1_13044979.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del Centro de Estudios de Historia Econ&oacute;mica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL) de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad de Buenos Aires</a>. Ese nivel de utilizaci&oacute;n refleja el fuerte deterioro de la actividad en una rama industrial hist&oacute;ricamente vinculada al mercado interno y al empleo intensivo.
    </p><p class="article-text">
        El estudio se&ntilde;al&oacute; que <strong>los cambios m&aacute;s pronunciados en el mapa industrial reciente se observaron en la actividad textil</strong>, donde se registraron quiebras, cierres de empresas y retiro de firmas. Seg&uacute;n el documento, ese proceso redujo la utilizaci&oacute;n de las plantas fabriles hasta niveles m&iacute;nimos dentro de la industria nacional y dej&oacute; amplios segmentos de capacidad productiva ociosos.
    </p><p class="article-text">
        La crisis se reflej&oacute; tambi&eacute;n en el empleo. <strong>M&aacute;s de 11.500 puestos de trabajo registrados se perdieron en la cadena textil, indumentaria, calzado y cuero entre diciembre de 2023 y junio de 2025</strong>, seg&uacute;n un informe de la Fundaci&oacute;n Pro Tejer. Esa reducci&oacute;n implic&oacute; aproximadamente <strong>una ca&iacute;da cercana al 10% del empleo del sector</strong>, uno de los m&aacute;s intensivos en mano de obra dentro del aparato industrial argentino.
    </p><p class="article-text">
        Otros relevamientos indicaron un deterioro todav&iacute;a mayor. <strong>M&aacute;s de 16.000 puestos laborales desaparecieron en la cadena textil desde fines de 2023</strong>, seg&uacute;n un informe sectorial citado por la revista Forbes Argentina. La contracci&oacute;n impact&oacute; principalmente en peque&ntilde;as y medianas empresas vinculadas a la confecci&oacute;n de indumentaria y en talleres que integran la cadena productiva.
    </p><p class="article-text">
        El retroceso del sector tambi&eacute;n se expres&oacute; en la producci&oacute;n industrial. <strong>La producci&oacute;n textil cay&oacute; 36,7% interanual en noviembre de 2025</strong>, mientras que la contracci&oacute;n alcanz&oacute; <strong>47,6% si se compar&oacute; con dos a&ntilde;os antes</strong>, seg&uacute;n un informe del Observatorio de la Cadena Textil e Indumentaria de la Fundaci&oacute;n Pro Tejer. En el acumulado anual, la producci&oacute;n del sector registr&oacute; <strong>una ca&iacute;da cercana al 6,4% durante 2025</strong>, lo que reflej&oacute; el deterioro sostenido de la actividad.
    </p><p class="article-text">
        Ese retroceso productivo se tradujo en niveles muy bajos de utilizaci&oacute;n de la capacidad instalada. <strong>Las f&aacute;bricas textiles utilizaron apenas el 32,5% de su capacidad en octubre de 2025</strong>, seg&uacute;n datos industriales citados por el portal Infobae. Otros relevamientos sectoriales indicaron niveles a&uacute;n m&aacute;s bajos: <strong>29,2% de utilizaci&oacute;n en noviembre de ese mismo a&ntilde;o</strong>, seg&uacute;n el mismo documento citado por analistas industriales.
    </p><p class="article-text">
        Los informes coinciden en que <strong>la industria textil funciona actualmente con niveles de utilizaci&oacute;n que se ubican entre el 30% y el 40% de su capacidad</strong>, lo que implica que m&aacute;s de la mitad del potencial productivo permanece sin utilizar en las plantas fabriles del sector.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n de las importaciones apareci&oacute; como otro factor clave en el deterioro del sector. <strong>Las importaciones de prendas de vestir crecieron 91% en volumen</strong>, seg&uacute;n un relevamiento del sector citado por Forbes Argentina. Ese aumento desplaz&oacute; parte de la producci&oacute;n local en el mercado interno y redujo la actividad de las empresas que abastecen el consumo dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El impacto tambi&eacute;n se reflej&oacute; en la estructura empresarial. <strong>M&aacute;s de 500 peque&ntilde;as y medianas empresas textiles cerraron durante el per&iacute;odo reciente</strong>, seg&uacute;n un informe sectorial citado por el diario El Pa&iacute;s en su cobertura sobre la crisis de la industria argentina. La mayor&iacute;a de esas firmas depend&iacute;a del mercado interno y operaba con m&aacute;rgenes muy ajustados, lo que las volvi&oacute; particularmente vulnerables frente a la ca&iacute;da del consumo y la mayor competencia de productos importados.
    </p><p class="article-text">
        Para los investigadores del CEHEAL, el deterioro de la industria textil forma parte de un proceso m&aacute;s amplio de retroceso manufacturero. El informe se&ntilde;al&oacute; que <strong>la combinaci&oacute;n de recesi&oacute;n econ&oacute;mica, menor inversi&oacute;n productiva y debilitamiento del mercado interno redujo la actividad de distintas ramas industriales</strong>, entre ellas las vinculadas a la producci&oacute;n textil.
    </p><p class="article-text">
        En ese escenario, la elevada capacidad ociosa se convirti&oacute; en uno de los indicadores m&aacute;s visibles de la crisis. <strong>M&aacute;s de la mitad de la capacidad productiva del sector permanece sin utilizar</strong>, una situaci&oacute;n que impacta directamente en el empleo industrial, en la continuidad de las empresas y en la estabilidad de una cadena productiva que hist&oacute;ricamente gener&oacute; puestos de trabajo formales en la industria argentina.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/industria-textil-opera-40-capacidad-perdio-11-500-empleos-ultimos-anos_1_13047072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 16:28:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La industria textil opera al 40% de su capacidad y perdió al menos 11.500 empleos en los últimos dos años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria,Textiles,Empleo industrial,Pymes,Desindustrialización,Industria Argentina,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde que Milei es presidente se perdieron en la Argentina 160 empleos industriales por día, según un informe de la UBA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-160-empleos-industriales-dia-informe-uba_1_13044979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0c55ac6-e70f-458d-b22d-92294c343b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde que Milei es presidente se perdieron en la Argentina 160 empleos industriales por día, según un informe de la UBA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA señaló que la industria cayó 8,3% durante el gobierno de Javier Milei. El trabajo también registró una fuerte caída de las exportaciones industriales y un retroceso histórico en el peso del sector dentro de la economía.</p></div><p class="article-text">
        La industria argentina perdi&oacute; <strong>100.000 puestos de trabajo desde noviembre de 2023</strong>, lo que equivale a <strong>160 empleos menos por d&iacute;a</strong>, seg&uacute;n un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad de Buenos Aires. El estudio identific&oacute; una ca&iacute;da del <strong>8,3% en la actividad industrial durante el gobierno de Javier Milei (La Libertad Avanza)</strong> y advirti&oacute; que la contracci&oacute;n impact&oacute; de manera directa en el empleo y en la capacidad productiva del sector.
    </p><p class="article-text">
        El documento fue elaborado por el &Aacute;rea de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) y el Centro de Estudios de Historia Econ&oacute;mica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL). Los investigadores se&ntilde;alaron que los datos reflejan <strong>un deterioro simult&aacute;neo de producci&oacute;n, empleo y estructura industrial</strong>, con efectos directos sobre las condiciones laborales en el sector manufacturero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La destrucci&oacute;n de puestos de trabajo aparece como uno de los indicadores m&aacute;s contundentes del proceso.</strong> El informe precis&oacute; que el sector industrial registr&oacute; una p&eacute;rdida acumulada de 100.000 empleos desde noviembre de 2023. En t&eacute;rminos diarios, esa reducci&oacute;n se tradujo en un promedio de <strong>160 trabajadores que dejaron de tener empleo en la industria cada d&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da del empleo se produjo en un contexto de retracci&oacute;n de la actividad. El trabajo acad&eacute;mico indic&oacute; que <strong>entre el tercer trimestre de 2023 y el tercer trimestre de 2025 la econom&iacute;a argentina creci&oacute; apenas 1,3%, mientras que la industria retrocedi&oacute; 8,3%</strong>. Otros sectores productivos tambi&eacute;n registraron descensos en ese per&iacute;odo, entre ellos el comercio (-5,2%), la construcci&oacute;n (-14,1%) y la pesca (-24,6%).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El deterioro de la actividad industrial tambi&eacute;n se expres&oacute; en el uso de la capacidad instalada.</strong> El estudio se&ntilde;al&oacute; que durante 2024 y 2025 el nivel promedio de utilizaci&oacute;n de la capacidad productiva se mantuvo por debajo del 60%, lo que implic&oacute; una <strong>capacidad ociosa superior al 40% en el sector manufacturero</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para los trabajadores industriales, ese escenario suele traducirse en suspensiones, reducci&oacute;n de turnos o p&eacute;rdida de puestos de trabajo. La disminuci&oacute;n de la actividad reduce la necesidad de mano de obra en las plantas y debilita la estabilidad laboral en los distintos segmentos de la cadena productiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El informe tambi&eacute;n registr&oacute; un cambio estructural en el peso de la industria dentro de la econom&iacute;a argentina.</strong> Seg&uacute;n los datos relevados por los investigadores, la participaci&oacute;n del sector industrial en el producto total cay&oacute; del <strong>16,5% en 2023 al 13,7% en 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese nivel de participaci&oacute;n se ubica en valores similares a los registrados antes de la Segunda Guerra Mundial, lo que para los autores del estudio refleja <strong>un proceso de desindustrializaci&oacute;n que reconfigura la estructura econ&oacute;mica del pa&iacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La contracci&oacute;n no se limit&oacute; a algunos segmentos espec&iacute;ficos. El trabajo indic&oacute; que <strong>22 de los 24 sectores que integran la estructura industrial argentina registraron ca&iacute;das en su valor agregado entre mediados de 2023 y mediados de 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entre los sectores m&aacute;s afectados aparecieron la metalurgia, el calzado, las curtiembres y las industrias vinculadas a la construcci&oacute;n, con descensos estimados entre <strong>20% y 25%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En contraste, algunos rubros mostraron una mayor resistencia a la ca&iacute;da generalizada. El informe mencion&oacute; entre ellos a la industria alimenticia, las tabacaleras y el sector vinculado al transporte, aunque todos registraron igualmente retrocesos en su actividad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El deterioro productivo tambi&eacute;n se reflej&oacute; en el comercio exterior industrial.</strong> El estudio se&ntilde;al&oacute; que las exportaciones manufactureras de mayor valor agregado &mdash;con mayor contenido tecnol&oacute;gico y generaci&oacute;n de empleo&mdash; redujeron su participaci&oacute;n dentro del total exportado por el sector.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relevamiento, las llamadas Manufacturas de Origen Industrial (MOI) representaron <strong>28% de las exportaciones industriales</strong>, mientras que en 2011 hab&iacute;an alcanzado un pico hist&oacute;rico del <strong>35%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio en la composici&oacute;n exportadora implic&oacute; una mayor presencia relativa de productos primarios o vinculados a recursos naturales dentro del comercio exterior del sector manufacturero.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n analiz&oacute; la situaci&oacute;n de la industria de bienes de capital, un segmento clave para el desarrollo productivo porque provee maquinaria y equipamiento al resto de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En ese rubro, los investigadores detectaron <strong>una ca&iacute;da cercana al 25% en la producci&oacute;n local entre 2023 y 2025</strong>, mientras que las importaciones de bienes de capital aumentaron <strong>77% en el mismo per&iacute;odo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese desplazamiento entre producci&oacute;n nacional e importaciones se tradujo en una menor actividad para las empresas que fabrican maquinaria en el pa&iacute;s, con impacto directo en el empleo industrial asociado a ese segmento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El estudio tambi&eacute;n advirti&oacute; sobre cambios en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica que afectan al sector.</strong> Los investigadores se&ntilde;alaron que el Presupuesto 2026 registr&oacute; un <strong>recorte del 40% en los recursos destinados a la industria</strong>, mientras que el apoyo estatal se concentr&oacute; en el R&eacute;gimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el an&aacute;lisis, ese esquema prioriz&oacute; proyectos vinculados a energ&iacute;a, miner&iacute;a y siderurgia orientados al capital extranjero, en detrimento de pol&iacute;ticas de financiamiento destinadas al entramado industrial local.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n compararon el nivel actual de producci&oacute;n industrial con series hist&oacute;ricas y se&ntilde;alaron que <strong>el PBI industrial per c&aacute;pita retrocedi&oacute; a valores similares a los registrados en 1985</strong>, lo que implica un retroceso de aproximadamente cuatro d&eacute;cadas en la capacidad productiva por habitante.
    </p><p class="article-text">
        Ese indicador sintetiza el deterioro acumulado de la actividad manufacturera y su impacto sobre el empleo, ya que el sector industrial se caracteriz&oacute; hist&oacute;ricamente por generar puestos de trabajo formales, con mayor nivel de protecci&oacute;n laboral y mejores salarios relativos dentro de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La p&eacute;rdida de puestos industriales, la ca&iacute;da de la producci&oacute;n y la reducci&oacute;n del peso del sector en la econom&iacute;a configuran un escenario que impacta directamente en quienes trabajan en la actividad manufacturera.</strong> El informe concluy&oacute; que los datos relevados reflejan una crisis industrial extendida, con efectos simult&aacute;neos sobre empleo, inversi&oacute;n y estructura productiva en Argentina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-160-empleos-industriales-dia-informe-uba_1_13044979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 21:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde que Milei es presidente se perdieron en la Argentina 160 empleos industriales por día, según un informe de la UBA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria,Empleo industrial,Trabajo,Manufactura,Crisis productiva,Crisis laboral,Crisis industrial,Desindustrialización,UBA,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajadores de Fate marchan a Trabajo mientras una empresa de Peabody entra en concurso y un frigorífico despide a 140 operarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/trabajadores-fate-marchan-trabajo-empresa-peabody-entra-concurso-frigorifico-despide-140-operarios_1_13039415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44b1e2b3-3755-400a-9f43-4687e22b1272_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajadores de Fate marchan a Trabajo mientras una empresa de Peabody entra en concurso y un frigorífico despide a 140 operarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los operarios del neumático se movilizan este miércoles ante una audiencia clave en la Secretaría de Trabajo para exigir la reapertura de la planta. El conflicto se produce mientras otras empresas atraviesan cierres, suspensiones o concursos de acreedores en distintos sectores productivos.</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores de la f&aacute;brica de neum&aacute;ticos Fate se movilizan este mi&eacute;rcoles a la Secretar&iacute;a de Trabajo en una jornada que puede definir el futuro de la planta y de los puestos laborales. <strong>La protesta acompa&ntilde;a una audiencia entre la empresa, el sindicato del neum&aacute;tico y funcionarios del Gobierno en medio de un conflicto por el cierre de la f&aacute;brica y los despidos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria se realiz&oacute; para las 11 en la sede laboral ubicada en Alem 650, en la Ciudad de Buenos Aires. Participan los trabajadores junto al Sindicato &Uacute;nico de Trabajadores del Neum&aacute;tico Argentino (SUTNA), con apoyo de organizaciones sindicales de la CGT y de las dos CTA.
    </p><p class="article-text">
        El eje de la movilizaci&oacute;n es el reclamo de <strong>&ldquo;reincorporaci&oacute;n inmediata&rdquo; y la defensa de la continuidad productiva de la planta</strong>, que permanece paralizada tras la decisi&oacute;n empresaria de frenar la producci&oacute;n. En esa audiencia podr&iacute;a resolverse una pr&oacute;rroga de la conciliaci&oacute;n obligatoria o cerrarse definitivamente la posibilidad de reactivar la f&aacute;brica.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores buscan evitar ese escenario. En la convocatoria p&uacute;blica afirmaron: <strong>&ldquo;Defender la mano de obra argentina es defender a nuestras familias&rdquo;</strong>, y llamaron a organizaciones sindicales y sociales a sumarse a la protesta frente a la Secretar&iacute;a de Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto escal&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as despu&eacute;s de que el gremio resolviera profundizar el plan de lucha. <strong>La asamblea de trabajadores defini&oacute; convocar a un paro nacional de 24 horas en todas las f&aacute;bricas de neum&aacute;ticos y realizar una presentaci&oacute;n judicial para exigir la puesta en marcha de la planta con todo el personal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre los puntos de esa acci&oacute;n judicial, el sindicato plante&oacute; que la empresa incumpli&oacute; un acuerdo firmado en mayo de 2025 con la Secretar&iacute;a de Trabajo y el gremio, que le otorgaba beneficios de no pago de aportes hasta julio de 2026 a cambio de mantener los puestos laborales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la organizaci&oacute;n sindical eval&uacute;a solicitar la figura de <strong>&ldquo;ocupaci&oacute;n tempor&aacute;nea&rdquo;</strong> para que el Estado intervenga la empresa en caso de que el accionista decida abandonar la producci&oacute;n. El objetivo del reclamo es sostener la continuidad industrial y evitar la p&eacute;rdida de empleos en el sector.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a la audiencia, los trabajadores organizan actividades en la calle durante la jornada de protesta. Entre ellas se anunci&oacute; un festival frente al edificio laboral con la participaci&oacute;n de m&uacute;sicos y organizaciones que acompa&ntilde;an el conflicto.
    </p><h2 class="article-text">Empresas en crisis y cierres</h2><p class="article-text">
        Mientras el conflicto de Fate contin&uacute;a abierto, otras empresas atraviesan situaciones cr&iacute;ticas que impactan en el empleo.
    </p><p class="article-text">
        La compa&ntilde;&iacute;a <strong>Goldmund S.A., responsable de la marca de electrodom&eacute;sticos Peabody</strong>, inici&oacute; un proceso de concurso preventivo de acreedores para reestructurar sus pasivos. La empresa comunic&oacute; a clientes y proveedores que atraviesa una &ldquo;etapa de reestructuraci&oacute;n&rdquo; orientada a ordenar sus compromisos financieros y sostener su continuidad operativa.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n se produce en un contexto de dificultades para varias firmas del sector de electrodom&eacute;sticos. Seg&uacute;n la comunicaci&oacute;n enviada por la compa&ntilde;&iacute;a, el proceso judicial busca reorganizar su situaci&oacute;n econ&oacute;mica y fortalecer la estructura empresarial para continuar operando.
    </p><p class="article-text">
        En el sector c&aacute;rnico, el frigor&iacute;fico Ganadera San Roque cerr&oacute; su planta ubicada en Mor&oacute;n y despidi&oacute; a <strong>140 trabajadores</strong>. La empresa atribuy&oacute; la decisi&oacute;n a la ca&iacute;da del consumo interno y al aumento de importaciones de carne para el mercado local.
    </p><p class="article-text">
        El establecimiento dej&oacute; de operar el 27 de febrero y las desvinculaciones se encuadraron en el art&iacute;culo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla despidos por causas econ&oacute;micas. Mientras tanto, los trabajadores participan de audiencias en el Ministerio de Trabajo para discutir las condiciones de las indemnizaciones.
    </p><p class="article-text">
        La crisis tambi&eacute;n alcanz&oacute; al sector textil en Tierra del Fuego. La empresa Sue&ntilde;o Fueguino, fabricante de marcas de ropa de cama como Danubio y Cannon, suspendi&oacute; a <strong>70 trabajadores</strong> de su planta de R&iacute;o Grande durante tres meses.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo alcanzado con sindicatos prev&eacute; que los trabajadores cobren el 70% del salario bruto y el 100% de los conceptos no remunerativos, lo que representa aproximadamente el 90% del ingreso neto durante el per&iacute;odo de suspensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La empresa ya hab&iacute;a despedido previamente a <strong>35 trabajadores</strong> en octubre en la misma planta.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/trabajadores-fate-marchan-trabajo-empresa-peabody-entra-concurso-frigorifico-despide-140-operarios_1_13039415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 11:34:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajadores de Fate marchan a Trabajo mientras una empresa de Peabody entra en concurso y un frigorífico despide a 140 operarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadores del Neumático,Fate,SUTNA,Despidos,Industria,Trabajo,Frigoríficos,Suspensiones,Textiles]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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