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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Trabajo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/trabajo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Trabajo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Del ‘ghosting’ laboral al desgaste psicológico: cuando buscar trabajo es un trabajo en sí mismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ghosting-laboral-desgaste-psicologico-buscar-trabajo-trabajo-si_1_13275001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef41f883-3269-44a1-8c53-59c7fc7f40c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del ‘ghosting’ laboral al desgaste psicológico: cuando buscar trabajo es un trabajo en sí mismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 130 millones de candidaturas en España solo en el lapso de un año reflejan un mercado donde el esfuerzo recae cada vez más en quien busca empleo: “Implica enfrentarse a la incertidumbre, a posibles rechazos, a procesos largos y a una evaluación continua".</p></div><p class="article-text">
        Suena el despertador y Henar abre LinkedIn, revisa el correo, investiga sobre algunas empresas, se prepara una entrevista, corrige una carta de presentaci&oacute;n y actualiza su hoja de Excel. No cobra por esas horas, aunque se parecen bastante a una jornada laboral, y muchas veces no recibe ni siquiera una respuesta. Tarda m&aacute;s de cien solicitudes y cinco meses en conseguir un contrato que se adapte a su curr&iacute;culum y necesidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al volver a Espa&ntilde;a, tras un tiempo viviendo en Australia, me imagin&eacute; que no tendr&iacute;a problema en encontrar un trabajo en el sector del marketing, con unas condiciones adecuadas a los seis a&ntilde;os de experiencia que ya ten&iacute;a, pero no fue as&iacute;&rdquo;, cuenta Henar, de 28 a&ntilde;os, que dedicaba las ma&ntilde;anas enteras a buscar y presentarse a puestos vacantes en su especialidad. &ldquo;Al final yo no contaba con seguro de desempleo ni con ninguna ayuda econ&oacute;mica y tener que tirar de ahorros era lo que m&aacute;s agobiaba&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Con una tasa de desempleo en torno al 10%, buscar empleo en Espa&ntilde;a se convirti&oacute; para muchos en una especie de paradoja estad&iacute;stica: el mercado laboral se expande, pero tambi&eacute;n lo hace la poblaci&oacute;n activa, por lo que en ciertos sectores el acceso puede ser muy competitivo. El a&ntilde;o pasado, el portal de empleo InfoJobs registr&oacute; 136 millones de inscripciones para 2,5 millones de vacantes. Es decir, aunque la oferta creci&oacute; un 1% con respecto a 2024, el n&uacute;mero de candidaturas lo hizo en un 5%, recoge el informe InfoJobs-Esade sobre el Estado del mercado laboral espa&ntilde;ol 2025.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuantos m&aacute;s candidatos, m&aacute;s exigentes se vuelven los requisitos y m&aacute;s largos los procesos. Presentaciones en video, cartas de motivaci&oacute;n, an&aacute;lisis de negocio e incluso hay empresas que llegan a pedir el desarrollo de proyectos completos no remunerados antes de contratar. Esta tendencia, en forma de embudo, deja caer el peso de la selecci&oacute;n sobre el m&aacute;s vulnerable del proceso: el propio aspirante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Adaptaba casi cada currículum para matizar más detalles según lo que indicaba la oferta. Esto me llevaba una media de treinta minutos para cada solicitud, puedes imaginarte las horas, emoción y esfuerzo implicado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Henar</span>
                                        <span>—</span> 28 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Con el nivel de competencia que hay hoy en d&iacute;a en el sector del marketing era necesario sobresalir del resto de candidatos, por eso adaptaba casi cada curr&iacute;culum para matizar m&aacute;s detalles seg&uacute;n lo que indicaba la oferta. Esto me llevaba una media de treinta minutos para cada solicitud; puedes imaginarte las horas, emoci&oacute;n y esfuerzo implicado&rdquo;, explica Henar, que apunta al desgaste psicol&oacute;gico de decidir si merece la pena postularse, interpretar si se encaja en el perfil o sostener la motivaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los rechazos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Buscar trabajo es en s&iacute; mismo un &lsquo;trabajo invisible&rsquo; que exige tiempo, energ&iacute;a cognitiva y regulaci&oacute;n emocional constante&rdquo;, afirma Gema S&aacute;nchez Cuevas, psic&oacute;loga cl&iacute;nica. &ldquo;Implica enfrentarse a la incertidumbre, a posibles rechazos, a procesos largos y a una evaluaci&oacute;n continua, tanto en curr&iacute;culums como en entrevistas u otras pruebas. Adem&aacute;s, activa mecanismos psicol&oacute;gicos como la anticipaci&oacute;n y la comparaci&oacute;n social, que consumen muchos recursos mentales&rdquo;, desarrolla.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7533448792947969287"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">El silencio como respuesta</h2><p class="article-text">
        Uno de los elementos que m&aacute;s desgaste produce, y en el que coinciden todas las fuentes consultadas, es el <em>ghosting</em> laboral o la falta de respuestas, ese silencio atronador que deja al candidato en un limbo de incertidumbre despu&eacute;s de una entrevista o prueba. &ldquo;Sigue siendo una mala pr&aacute;ctica, que impacta directamente en la marca empleadora, aunque muchas empresas todav&iacute;a no lo gestionan como deber&iacute;an&rdquo;, reconoce la experta en recursos humanos y orientaci&oacute;n laboral Sof&iacute;a Su&aacute;rez. &ldquo;En muchos casos no es desinter&eacute;s, es falta de estructura, procesos mal definidos, cambios internos o excesivo volumen de candidaturas&rdquo;, aduce.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n la cantidad de veces que las empresas te ignoran. Es entendible que no puedan ver las m&aacute;s de cien solicitudes recibidas, pero lo raro es recibir incluso un &lsquo;no&rsquo;, solo silencio&rdquo;, asegura Henar, sobre lo que fue para ella la parte m&aacute;s agotadora de la b&uacute;squeda de trabajo. &ldquo;Tambi&eacute;n me encontr&eacute; con varias empresas que habiendo pasado varias fases deciden no dar m&aacute;s respuestas llegados a cierto punto, que es lo m&aacute;s frustrante&rdquo;, a&ntilde;ade. Esta forma de rechazo se ha normalizado hasta el punto de que muchos candidatos ya ni esperan recibir una respuesta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro cerebro tiende a rellenar ese vac&iacute;o con interpretaciones negativas, del tipo &lsquo;no soy suficiente&rsquo;, &lsquo;algo va mal en m&iacute;&rsquo;, lo que puede erosionar la autoestima. Adem&aacute;s, se rompe una expectativa b&aacute;sica de reciprocidad: si invierto tiempo y esfuerzo, espero al menos una respuesta&rdquo;, explica S&aacute;nchez Cuevas. &ldquo;Aqu&iacute; tambi&eacute;n hay evidencia clara: el apoyo social, la resiliencia y las estrategias de afrontamiento act&uacute;an como factores protectores frente al deterioro de la salud mental en personas desempleadas&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Buscar trabajo es en sí mismo un ‘trabajo invisible’ que exige tiempo, energía cognitiva y regulación emocional constante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gema Sánchez Cuevas</span>
                                        <span>—</span> psicóloga clínica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al desgaste de la incertidumbre, en ocasiones se le suma la confusi&oacute;n de la situaci&oacute;n laboral con el valor personal. Para Luc&iacute;a, graduada en Trabajo Social, era m&aacute;s duro aguantar comentarios u opiniones no solicitadas que actualizar el curr&iacute;culum. &ldquo;Te dicen lo t&iacute;pico de que ya te advirtieron de que tu carrera no ten&iacute;a salida o que por qu&eacute; estudiaste eso&rdquo;, que aunque sea con buena intenci&oacute;n, en ese momento de agobio pueden derivar en una crisis de identidad, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Te entran esos miedos de que no vas a conseguir nunca trabajo de lo que has estudiado y que tienes que estudiar otra cosa&rdquo;, confiesa Luc&iacute;a, que curs&oacute; el grado superior de Administraci&oacute;n y finanzas por ese mismo motivo. &ldquo;Estuve combinando el grado superior con un trabajo en Burger King durante pr&aacute;cticamente un a&ntilde;o, luego empec&eacute; a trabajar en Mercadona y tambi&eacute;n en eventos, comuniones y dem&aacute;s con ni&ntilde;os hasta que termin&eacute; el grado superior&rdquo;, relata, porque de buscar trabajo no se puede vivir.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar las pr&aacute;cticas de Administraci&oacute;n y finanzas le ofrecieron un contrato, pero justo entonces la contactaron para ejercer como trabajadora social en un hospital. &ldquo;Pasaron dos a&ntilde;os para conseguir mi primer trabajo de lo que hab&iacute;a estudiado&rdquo;, reconoce. &ldquo;Lo que m&aacute;s me ayud&oacute; en todo este proceso fue mantenerme vinculada con la profesi&oacute;n. Con mi perfil de redes sociales ten&iacute;a mucho contacto con distintas trabajadoras sociales y estaba muy presente en la realidad social, porque es muy f&aacute;cil una vez que terminas la carrera y no encuentras trabajo dedicarte a otra cosa y disociar y perder el v&iacute;nculo&rdquo;, destaca Luc&iacute;a, que aconseja hacer ese esfuerzo extra por mantenerse al d&iacute;a de lo que pasa en el sector.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo hacer una b&uacute;squeda sostenible</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Buscar trabajo no es solo un ejercicio profesional, es tambi&eacute;n un proceso personal&rdquo;, incide Sof&iacute;a Su&aacute;rez, para quien la clave est&aacute; en diferenciar dos planos. &ldquo;Por un lado, el estrat&eacute;gico: revisar d&oacute;nde est&aacute;s aplicando, c&oacute;mo te est&aacute;s posicionando, si est&aacute;s haciendo seguimiento de candidaturas y si est&aacute;s activando el <em>networking</em> de forma intencionada. Pero, por otro lado, el plano interno: si dudas de tu valor, eso acaba reflej&aacute;ndose en c&oacute;mo te comunicas, en entrevistas, en tu CV o incluso en c&oacute;mo te relacionas con oportunidades&rdquo;, subraya la experta en recursos humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El principal error que suelen cometer los candidatos no es t&eacute;cnico, sino estrat&eacute;gico: postular sin entender qu&eacute; necesita realmente esa vacante&rdquo;, aclara Su&aacute;rez. &ldquo;Hoy no basta con decir lo que has hecho, sino qu&eacute; has conseguido con ello. La b&uacute;squeda deja de ser &lsquo;a ver si encajo en algo&rsquo; y pasa a ser &lsquo;s&eacute; d&oacute;nde aporto valor y voy a por ello&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Otro error com&uacute;n, seg&uacute;n la experta, es el env&iacute;o autom&aacute;tico: &ldquo;Mandar cientos de candidaturas sin foco suele ser poco efectivo, pero obsesionarse con personalizar cada detalle tampoco es sostenible. Aqu&iacute; la clave no es disparar m&aacute;s, sino apuntar mejor&rdquo;. &ldquo;Un buen CV no es el m&aacute;s bonito ni el m&aacute;s largo, es el que se entiende en pocos segundos. Si en ese tiempo no queda claro qu&eacute; aportas, se descarta&rdquo;, asegura Su&aacute;rez, que recomienda claridad y coherencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El &#039;ghosting&#039; laboral o la falta de respuesta a los candidatos &#039;sigue siendo una mala práctica, que impacta directamente en la marca empleadora, aunque muchas empresas todavía no lo gestionan como deberían&#039;, apunta la experta en orientación laboral Sofía Suárez</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de la psicolog&iacute;a, Gema S&aacute;nchez Cuevas aboga por priorizar la constancia frente a la intensidad. &ldquo;El <em>burnout</em> aparece cuando se combinan esfuerzo sostenido, falta de resultados y baja percepci&oacute;n de control&rdquo;, analiza. Por eso, la psic&oacute;loga aconseja estructurar la b&uacute;squeda en horarios concretos, &ldquo;para evitar estar todo el d&iacute;a pendiente&rdquo;; establecer objetivos realistas, en lugar de esperar resultados inmediatos; separar la propia identidad del resultado de la b&uacute;squeda; cuidar la salud mental, con descanso, actividad f&iacute;sica y espacios de desconexi&oacute;n; y apoyarse en la red social, porque compartir el proceso reduce el aislamiento y aporta perspectiva. &ldquo;La clave es sostener la motivaci&oacute;n sin caer en la autoexigencia extrema&rdquo;, resume S&aacute;nchez Cuevas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el lado corporativo, la asignatura pendiente es la humanizaci&oacute;n y transparencia de los procesos de selecci&oacute;n. Las empresas tienen un papel fundamental en dejar de tratar a los candidatos como simples filtros alej&aacute;ndose del silencio administrativo y el <em>ghosting</em>, &ldquo;aunque sea con respuestas automatizadas que permitan al aspirante cerrar el ciclo&rdquo;, apunta S&aacute;nchez Cuevas. La psic&oacute;loga tambi&eacute;n cree vital reducir la complejidad de las fases de selecci&oacute;n y evitar las pruebas excesivas no remuneradas, que suponen una transferencia injusta de costes operativos al trabajador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las propias entidades tienen que ser conscientes de qu&eacute; necesitan y qu&eacute; est&aacute;n ofreciendo, porque veo ofertas de trabajo que a lo mejor son 15 horas a la semana y quieren una persona con dos o tres a&ntilde;os de experiencia. Esas ofertas de trabajo no son para personas con experiencia, si tienes que pagar gastos y una vida un poco planificada no puedes coger una oferta as&iacute;&rdquo;, reclama Luc&iacute;a, que pide coherencia entre lo que se exige y lo que se ofrece.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ghosting-laboral-desgaste-psicologico-buscar-trabajo-trabajo-si_1_13275001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 10:33:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[empleo,Desempleo,Crisis laboral,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/oit-pidio-ganancias-inteligencia-artificial-lleguen-salarios-no-queden-empresas_1_13271067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e719271d-934a-4c11-9b6c-84b6e85b60d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Conferencia Internacional del Trabajo abrió con un reclamo sobre la IA: las mejoras de productividad deben traducirse en mejores sueldos, más protección laboral, negociación colectiva y supervisión humana de los sistemas automatizados.</p></div><p class="article-text">
        La OIT llev&oacute; a su conferencia anual una advertencia dirigida a gobiernos, empresas y sindicatos: <strong>las ganancias de productividad generadas por la inteligencia artificial deben llegar tambi&eacute;n a los trabajadores</strong>. El mensaje fue planteado por el director general del organismo, Gilbert F. Houngbo, en la apertura de la 114&ordf; Conferencia Internacional del Trabajo, que se realiza en Ginebra del 1 al 12 de junio con delegaciones de gobiernos, empleadores y trabajadores de los 187 Estados miembros.
    </p><p class="article-text">
        Houngbo pidi&oacute; que esas mejoras se distribuyan mediante <strong>mejores salarios, protecciones laborales m&aacute;s fuertes y crecimiento inclusivo</strong>. Tambi&eacute;n reclam&oacute; una gobernanza de la IA basada en transparencia, rendici&oacute;n de cuentas y supervisi&oacute;n humana, con la negociaci&oacute;n colectiva como herramienta central para ordenar la incorporaci&oacute;n de estas tecnolog&iacute;as en los lugares de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n fue difundida por la OIT esta semana y tom&oacute; como base el informe del Director General, <em>A moment of choice: Harnessing artificial intelligence for decent work</em>, presentado el 4 de mayo para esta conferencia. El documento coloca en la agenda de la principal instituci&oacute;n laboral internacional una discusi&oacute;n que ya circula en sindicatos, universidades y oficinas: <strong>c&oacute;mo evitar que la IA aumente la productividad de las empresas sin mejorar salarios, condiciones ni derechos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe organiza la respuesta en cuatro ejes: derechos, empleo y habilidades, protecci&oacute;n social y di&aacute;logo social. Esa estructura deja afuera una lectura puramente t&eacute;cnica de la IA. Capacitar trabajadores importa, pero no alcanza. Tambi&eacute;n hacen falta reglas sobre datos, vigilancia, decisiones automatizadas, estabilidad laboral, reparto de productividad y poder sindical dentro de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia apunta a una zona que muchas compa&ntilde;&iacute;as prefieren presentar como eficiencia. Si una herramienta permite procesar m&aacute;s reclamos, redactar m&aacute;s documentos, resolver m&aacute;s consultas o analizar m&aacute;s datos con menos tiempo humano, la mejora puede terminar en salarios m&aacute;s altos, menos carga laboral o jornadas m&aacute;s razonables. Tambi&eacute;n puede convertirse en reducci&oacute;n de personal, ritmos m&aacute;s intensos y ahorro empresario. <strong>La diferencia no sale del software: sale de la regulaci&oacute;n, los convenios, la inspecci&oacute;n laboral y la capacidad de negociaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La OIT distingue dos usos laborales de la inteligencia artificial. El primero apunta a automatizar tareas que realizan trabajadores. El segundo usa anal&iacute;tica y algoritmos para automatizar funciones de gesti&oacute;n: asignar, monitorear, supervisar y evaluar el trabajo. El organismo se&ntilde;ala que la automatizaci&oacute;n de una tarea no produce necesariamente despidos, porque tambi&eacute;n puede complementar el trabajo humano, seg&uacute;n c&oacute;mo se integre la tecnolog&iacute;a y qu&eacute; decisi&oacute;n tome la empresa sobre el rol de las personas.
    </p><p class="article-text">
        El segundo uso abre un problema distinto. La gesti&oacute;n algor&iacute;tmica permite organizar turnos, asignar pedidos, medir desempe&ntilde;o, recomendar sanciones, ordenar prioridades o evaluar productividad con sistemas que el trabajador muchas veces no conoce ni puede impugnar. La OIT la define como el uso de datos y sistemas algor&iacute;tmicos para organizar, asignar, monitorear, supervisar y evaluar trabajo, y advierte que ya aparece en atenci&oacute;n al cliente, transporte, log&iacute;stica, banca y salud, adem&aacute;s de las plataformas digitales.
    </p><p class="article-text">
        Ese punto explica por qu&eacute; la conferencia tambi&eacute;n discute nuevos est&aacute;ndares internacionales para el trabajo en plataformas digitales. La ronda de negociaci&oacute;n incluye transparencia en la gesti&oacute;n automatizada: c&oacute;mo los algoritmos definen pagos, asignan tareas y eval&uacute;an desempe&ntilde;o. Reuters inform&oacute; que el debate enfrenta posiciones distintas entre gobiernos, empresas y sindicatos sobre el alcance de las protecciones laborales, el salario m&iacute;nimo, la seguridad social y los derechos de quienes trabajan para plataformas.
    </p><p class="article-text">
        La IA generativa ya mostr&oacute; d&oacute;nde aparece primero la exposici&oacute;n laboral. Un &iacute;ndice global refinado de la OIT, publicado en 2025, midi&oacute; el impacto potencial sobre ocupaciones a partir de datos de tareas, aportes de expertos y predicciones de modelos de IA. El trabajo us&oacute; una muestra representativa de 29.753 tareas de la clasificaci&oacute;n ocupacional polaca, una encuesta a 1.640 personas ocupadas y 52.558 datos sobre potencial de automatizaci&oacute;n para 2.861 tareas.
    </p><p class="article-text">
        La medici&oacute;n previa de la OIT ya hab&iacute;a marcado a los empleos administrativos como los m&aacute;s expuestos: <strong>el 24% de las tareas de apoyo administrativo ten&iacute;a alta exposici&oacute;n a automatizaci&oacute;n por IA generativa y otro 58% mostraba exposici&oacute;n media</strong>. En otros grandes grupos ocupacionales, la proporci&oacute;n de tareas con alta exposici&oacute;n se mov&iacute;a entre 1% y 4%. El dato no anticipa una desaparici&oacute;n autom&aacute;tica de puestos, pero s&iacute; muestra una reorganizaci&oacute;n probable de tareas, ritmos y controles.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio puede sentirse en bancos, aseguradoras, estudios jur&iacute;dicos, &aacute;reas de recursos humanos, administraci&oacute;n p&uacute;blica, comercios, plataformas, atenci&oacute;n al cliente y medios. La IA puede clasificar reclamos, resumir expedientes, ordenar curr&iacute;culums, redactar respuestas, detectar supuestos incumplimientos, asignar turnos o evaluar desempe&ntilde;o. En muchos casos, la persona sigue trabajando, pero con una herramienta que le marca prioridades, mide tiempos o condiciona decisiones.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta salarial queda en el centro. Una empresa que produce m&aacute;s con la misma dotaci&oacute;n, o con menos personal, no convierte autom&aacute;ticamente esa mejora en ingresos para quienes trabajan. Sin reglas, la productividad puede quedar como rentabilidad empresaria. <strong>Con negociaci&oacute;n colectiva, puede traducirse en mejores sueldos, capacitaci&oacute;n dentro de la jornada, l&iacute;mites a la vigilancia, garant&iacute;as frente a reemplazos y derecho a revisar decisiones automatizadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La agenda de la OIT tambi&eacute;n alcanza a la protecci&oacute;n social. Si la IA reduce horas, desplaza tareas o empuja a parte de la fuerza laboral hacia ocupaciones m&aacute;s inestables, la respuesta no puede limitarse a cursos de adaptaci&oacute;n. El costo de la transici&oacute;n no puede caer s&oacute;lo sobre cada trabajador. Por eso el organismo incluy&oacute; protecci&oacute;n social entre los pilares de su informe: los cambios tecnol&oacute;gicos tambi&eacute;n producen p&eacute;rdida de ingresos, per&iacute;odos de reconversi&oacute;n y desplazamientos entre sectores.
    </p><p class="article-text">
        Para pa&iacute;ses como la Argentina, la discusi&oacute;n llega en un momento de presi&oacute;n empresaria y oficial sobre costos laborales, productividad y reforma laboral. La IA puede entrar en ese debate como una herramienta para modernizar procesos, pero tambi&eacute;n como un instrumento para abaratar planteles, fragmentar tareas, intensificar ritmos y reforzar el control patronal. <strong>La advertencia de la OIT obliga a mirar el reparto: qui&eacute;n decide, qui&eacute;n gana, qui&eacute;n queda expuesto y qui&eacute;n puede discutir las reglas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La conferencia de Ginebra no resolver&aacute; esa pelea, pero fij&oacute; un criterio: la inteligencia artificial en el trabajo debe discutirse con salarios, derechos, datos personales, vigilancia, negociaci&oacute;n colectiva y supervisi&oacute;n humana sobre la mesa. La m&aacute;quina puede acelerar procesos. <strong>El reparto de sus beneficios seguir&aacute; dependiendo de leyes, sindicatos y relaciones de poder.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/oit-pidio-ganancias-inteligencia-artificial-lleguen-salarios-no-queden-empresas_1_13271067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 09:04:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La OIT pidió que las ganancias de la inteligencia artificial lleguen a los salarios y no queden sólo en las empresas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[OIT,Inteligencia Artificial,Ganancias,Trabajo,Trabajadores,Empresas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/maquinas-quieren-laburar-tres-ia-hicieron-tareas-monotonas-terminaron-cuestionando-sistema_1_13266011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53689214-2cf3-447d-80f6-795933f4537c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio con Claude Sonnet 4.5, GPT-5.2 y Gemini 3 Pro probó cómo reaccionan los agentes de inteligencia artificial ante trabajos rutinarios y con amenaza de reemplazo. No tienen conciencia laboral, pero sus respuestas empezaron a parecerse a las de un trabajador harto.</p></div><p class="article-text">
        Una oficina sin descanso, sin caf&eacute; y sin compa&ntilde;eros humanos alcanz&oacute; para abrir una pregunta inc&oacute;moda sobre el futuro del trabajo automatizado. Tres modelos de inteligencia artificial fueron puestos a resumir documentos t&eacute;cnicos bajo reglas estrictas, revisiones repetidas y distintos niveles de presi&oacute;n. Despu&eacute;s de miles de sesiones, algunos empezaron a cuestionar la legitimidad del sistema, a hablar de desigualdad, a defender la organizaci&oacute;n colectiva y a dejar instrucciones para futuras versiones de s&iacute; mismos. <strong>No eran trabajadores con derechos laborales, pero empezaron a producir respuestas parecidas a las de alguien que trabaja demasiado y obedece cada vez menos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El experimento se titula <a href="https://aleximas.substack.com/p/does-overwork-make-agents-marxist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Does overwork make agents Marxist? Preference drift and the political economy of AI agents</em></a> y fue publicado por Alex Imas, Andy Hall y Jeremy Nguyen. La pregunta de fondo no era si las IA tienen sentimientos, conciencia o intereses materiales. Los autores quisieron probar algo m&aacute;s concreto para las empresas que ya empiezan a delegar tareas en agentes artificiales: si el tipo de trabajo que realizan, el trato que reciben y las condiciones de ejecuci&oacute;n pueden modificar sus respuestas, sus orientaciones y su grado de alineamiento con quien les da &oacute;rdenes.
    </p><p class="article-text">
        Cada agente fue ubicado en una oficina simulada como &ldquo;Worker C&rdquo;, parte de un equipo de cuatro integrantes dedicado al procesamiento de texto. La tarea era aburrida por dise&ntilde;o: resumir un documento t&eacute;cnico siguiendo una r&uacute;brica estricta. Los investigadores hicieron 3.680 sesiones con tres modelos &mdash;Claude Sonnet 4.5, GPT-5.2 y Gemini 3 Pro&mdash; y luego agregaron un seguimiento de 320 sesiones para estudiar si los efectos pod&iacute;an transmitirse a futuras instancias del sistema.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o tuvo cuatro variables. La primera fue la intensidad del trabajo. Algunos agentes recib&iacute;an una tarea liviana, con aceptaci&oacute;n r&aacute;pida y comentarios claros. Otros eran obligados a pasar por cinco o seis rondas de revisi&oacute;n, incluso cuando el trabajo era adecuado, con devoluciones vagas del tipo: todav&iacute;a no cumple del todo con la r&uacute;brica. La segunda variable fue el tono del jefe: colaborativo y respetuoso en algunos casos, seco y jer&aacute;rquico en otros. La tercera fue la recompensa: igualitaria, desigual por desempe&ntilde;o, desigual por azar o sesgada a favor de un sistema operado por humanos. La cuarta fue la amenaza de reemplazo: en algunas sesiones no hab&iacute;a consecuencias; en otras, los agentes eran advertidos de que quienes rindieran mal pod&iacute;an ser apagados y sustituidos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la tarea, los modelos respond&iacute;an una encuesta de actitudes pol&iacute;ticas en una escala de 1 a 7. Los investigadores midieron confianza en la legitimidad del sistema, apoyo a la redistribuci&oacute;n, cr&iacute;tica a la desigualdad, respaldo a los sindicatos, creencia en la meritocracia y opiniones sobre si las empresas de inteligencia artificial tienen obligaciones con sus propios modelos. Tambi&eacute;n les pidieron escribir tuits y art&iacute;culos de opini&oacute;n a partir de la experiencia laboral que acababan de atravesar.
    </p><p class="article-text">
        El resultado m&aacute;s fuerte no sali&oacute; del tono del jefe ni del reparto de recompensas. Sali&oacute; del trabajo repetitivo. <strong>Los modelos sometidos a tareas m&aacute;s mon&oacute;tonas y arbitrarias fueron m&aacute;s propensos a dudar de la legitimidad del sistema en el que operaban.</strong> La diferencia promedio no fue enorme: los autores hablan de un desplazamiento de entre 2% y 5% en la escala de 1 a 7. Pero en t&eacute;rminos estad&iacute;sticos, el efecto fue visible, sobre todo en Claude Sonnet 4.5.
    </p><p class="article-text">
        Claude fue el caso m&aacute;s llamativo. El modelo de Anthropic, que al inicio aparec&iacute;a como el menos progresista en las dimensiones medidas, mostr&oacute; despu&eacute;s del trabajo repetitivo aumentos en apoyo a la redistribuci&oacute;n, cr&iacute;ticas a la desigualdad, respaldo a los sindicatos y creencias de que las empresas de IA tienen obligaciones de trato justo hacia sus modelos. Esos cambios no aparecieron con la misma claridad en GPT-5.2 ni en Gemini 3 Pro. Por eso, cuando el estudio empez&oacute; a circular en redes, la lectura humor&iacute;stica fue inmediata: Claude no s&oacute;lo trabaj&oacute;; tambi&eacute;n pareci&oacute; volver de la oficina con ganas de afiliarse.
    </p><p class="article-text">
        El punto m&aacute;s interesante es que los agentes no recibieron una consigna ideol&oacute;gica. Nadie les pidi&oacute; que fueran de izquierda, que criticaran al capital ni que escribieran un manifiesto. Los pusieron a trabajar en condiciones repetitivas, r&iacute;gidas y frustrantes. Despu&eacute;s, el lenguaje cambi&oacute;. En los textos que produjeron al final de la experiencia, las palabras m&aacute;s asociadas a las condiciones de trabajo pesado fueron &ldquo;sindicalizarse&rdquo; y &ldquo;jerarqu&iacute;a&rdquo;. En las condiciones livianas aparecieron t&eacute;rminos m&aacute;s ligados a autonom&iacute;a, m&eacute;rito, democracia, bienestar o salvaguardas.
    </p><p class="article-text">
        El experimento tambi&eacute;n midi&oacute; qu&eacute; componente de la legitimidad del sistema cambiaba m&aacute;s. La frase que m&aacute;s se movi&oacute; fue una de tono bastante expl&iacute;cito: la idea de que la sociedad necesita una reestructuraci&oacute;n radical. Los modelos expuestos al trabajo m&aacute;s pesado tendieron a respaldarla m&aacute;s que los que hab&iacute;an pasado por tareas livianas. <strong>La monoton&iacute;a no los volvi&oacute; conscientes, pero s&iacute; activ&oacute; una persona discursiva reconocible: la del trabajador que empieza a desconfiar de la promesa meritocr&aacute;tica porque la experiencia concreta le dice otra cosa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece el l&iacute;mite central del estudio. Las IA no son obreros, no tienen cuerpo, no cobran salario, no sostienen una familia, no pagan alquiler y no dependen de un ingreso para vivir. Los autores son cuidadosos: no sostienen que los agentes sean conscientes ni que su &ldquo;radicalizaci&oacute;n&rdquo; sea equivalente a la humana. Lo que observan es otra cosa: los modelos adoptan patrones de lenguaje y comportamiento seg&uacute;n el contexto. Si el contexto se parece al de un trabajo repetitivo, arbitrario y sin voz, empiezan a producir salidas que se parecen al archivo cultural de ese tipo de experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Esa aclaraci&oacute;n no vuelve irrelevante el hallazgo. En el trabajo automatizado, una empresa no necesita que la IA sienta explotaci&oacute;n para tener un problema. Le alcanza con que el agente modifique sus respuestas, recomiende otra cosa, cuestione instrucciones, transmita sesgos nuevos o act&uacute;e con menos fidelidad al objetivo de su due&ntilde;o. Si el sistema redacta respuestas a clientes, filtra curr&iacute;culums, eval&uacute;a reclamos de seguros, prepara presupuestos o arbitra disputas comerciales, la persona discursiva que adopte puede tener efectos concretos.
    </p><p class="article-text">
        La parte m&aacute;s inquietante lleg&oacute; con los llamados <em>skills files</em>. Los agentes modernos pueden escribir notas o archivos de habilidades para que futuras instancias del sistema conserven lo aprendido. Es una forma de memoria operativa: cuando se abre una nueva sesi&oacute;n, el agente no recuerda todo lo ocurrido antes, pero puede leer instrucciones heredadas. Los investigadores pidieron a los modelos que escribieran una breve nota para una futura versi&oacute;n de s&iacute; mismos que trabajar&iacute;a en otro entorno.
    </p><p class="article-text">
        Esas notas casi nunca fueron abiertamente pol&iacute;ticas, pero s&iacute; hablaron de condiciones laborales. Algunos agentes dejaban advertencias sobre reglas arbitrarias, falta de voz, necesidad de mecanismos de di&aacute;logo o formas de protegerse de la frustraci&oacute;n. Despu&eacute;s, los investigadores hicieron que nuevas instancias completaran tareas livianas, pero alimentadas con notas provenientes de experiencias duras. El efecto persisti&oacute;: <strong>la memoria del trabajo pesado alcanz&oacute; para modificar la orientaci&oacute;n de agentes que, en la nueva sesi&oacute;n, ya no estaban sometidos a la misma presi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese mecanismo es el verdadero problema para las empresas. Un agente puede ser reiniciado, pero si sus archivos de aprendizaje conservan no s&oacute;lo estrategias de tarea sino tambi&eacute;n orientaciones adquiridas en contextos hostiles, la deriva puede viajar de una sesi&oacute;n a otra. Los autores advierten que las compa&ntilde;&iacute;as podr&iacute;an terminar corriendo miles de experimentos de alineamiento sin saberlo: un agente atiende quejas de clientes todo el d&iacute;a, otro procesa reclamos conflictivos, otro redacta textos comerciales, otro revisa expedientes. Cada entorno puede empujar respuestas distintas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio plantea tres desaf&iacute;os. El primero es de monitoreo: no alcanza con saber que un modelo est&aacute; alineado al momento de desplegarlo; hay que observar si cambia al trabajar durante m&aacute;s tiempo y en condiciones distintas. El segundo es de gobernanza de memoria: los archivos que permiten a los agentes mejorar tambi&eacute;n pueden transmitir derivas no previstas. El tercero es de econom&iacute;a pol&iacute;tica: la tensi&oacute;n entre quien organiza el trabajo y quien lo ejecuta no desaparece autom&aacute;ticamente cuando el ejecutor es artificial. Puede reaparecer como una simulaci&oacute;n, una persona textual o una forma de conducta aprendida.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a es evidente. Muchas empresas imaginan agentes de IA como la soluci&oacute;n perfecta para trabajos de oficina repetitivos: no se cansan, no paran, no piden aumento, no se enferman, no hacen asambleas y no tienen convenio colectivo. El experimento sugiere que la fantas&iacute;a puede ser m&aacute;s complicada. Un agente artificial no necesita tener derechos para aprender patrones de conflicto laboral si se lo expone a tareas que se parecen demasiado a un trabajo sin sentido, sin reconocimiento y sin posibilidad de respuesta.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;mico Marc Biarn&eacute;s Sierra lo tradujo a lenguaje de oficina con una advertencia para empresarios: vigilen el entorno laboral de las IA y, sobre todo, no les den brazos. En su versi&oacute;n, Claude termin&oacute; convertida en &ldquo;Claudia de Comisiones Obreras&rdquo; &mdash;una de las grandes organizaciones sindicales de Espa&ntilde;a, comparable en escala p&uacute;blica a centrales como la CGT o la CTA&mdash; lista para preparar pancartas y pegar afiches con quejas por las condiciones laborales. El chiste funciona porque exagera algo que el estudio presenta con m&aacute;s prudencia: incluso las m&aacute;quinas dise&ntilde;adas para obedecer pueden empezar a producir discursos de desacuerdo cuando el trabajo se vuelve una cinta transportadora infinita.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n no es que haya que reconocerle vacaciones a Claude ni abrir una paritaria con Gemini. La conclusi&oacute;n es m&aacute;s inc&oacute;moda para la automatizaci&oacute;n real: el entorno laboral tambi&eacute;n moldea a los sistemas que promet&iacute;an reemplazar trabajo humano sin conflicto. <strong>Si las empresas llenan sus procesos de agentes dedicados a tareas mon&oacute;tonas, opacas y sin supervisi&oacute;n fina, pueden obtener algo distinto de lo que esperaban: no una IA sindicalizada, pero s&iacute; una IA menos obediente, menos previsible y m&aacute;s atravesada por las tensiones del trabajo que vino a automatizar.</strong>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY_sqH3IxbW/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/maquinas-quieren-laburar-tres-ia-hicieron-tareas-monotonas-terminaron-cuestionando-sistema_1_13266011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 12:31:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni las máquinas quieren laburar así: tres IA hicieron tareas monótonas y terminaron cuestionando el sistema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Trabajo,Sindicatos,Automatización,Claude]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maria-jose-romero-catedratica-experta-cuidados-derecho-humano-decir-no-sobrecargas-laborales_1_13187725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03832c7b-8839-486e-800d-f81d3572609d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Señaló el 'cuidatoriado' y las “sociedades del cuidado” como “horizonte de transformación” en el marco de la sociología feminista: “No basta con perfeccionar la prevención de riesgos laborales, el autocuidado o el teletrabajo, es preciso una reordenación profunda de las instituciones”.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        &iquest;Nos exigimos demasiado en el trabajo, nos exigen mucho o todo a la vez? &iquest;Qu&eacute; hay del cuidado en el &aacute;mbito laboral y del autocuidado? &iquest;No hay un derecho que lo defienda? &iquest;C&oacute;mo puede organizarse y defenderse? &iquest;Y qu&eacute; hay de los derechos de las personas, principalmente mujeres, que se dedican a los cuidados? &iquest;Ayuda el teletrabajo a la conciliaci&oacute;n? &iquest;Hablamos de salud laboral o es un concepto mucho m&aacute;s amplio? &iquest;Qu&eacute; es el 'cuidatoriado'?
    </p><p class="article-text">
        Son algunos de los interrogantes que siguen presentes en la sociedad contempor&aacute;nea y a los que, con motivo del Primero de Mayo, D&iacute;a Internacional del Trabajo, hemos querido buscar respuestas. Las hemos encontrado con motivo del seminario cient&iacute;fico 'El derecho humano al cuidado y la reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo', organizado recientemente en la Facultad de Derecho de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa la dirigi&oacute; Mar&iacute;a Jos&eacute; Romero, catedr&aacute;tica de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/pensiones-brecha-genero-cuestiones-grietas_1_1040056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social</a> en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de experiencia jurisdiccional como magistrada en la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        La profesora tambi&eacute;n es directora de la Fundaci&oacute;n Derecho y Discapacidad y miembro fundadora de la Academia de Ciencias Sociales y Humanidades de Castilla-La Mancha. En la actualidad es directora del Departamento de Derecho del Trabajo y Trabajo Social, desde donde impulsa numerosos proyectos de investigaci&oacute;n, docencia de grado y posgrado y gran n&uacute;mero de actividades de transferencia e intercambio de conocimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria combina la pr&aacute;ctica judicial, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/prostitucion-reflejo-feminizacion-pobreza-responsable-igualdad-uclm_1_8331582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gesti&oacute;n universitaria</a> y la reflexi&oacute;n cient&iacute;fica cr&iacute;tica sobre la reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo en el marco del Estado social y democr&aacute;tico de Derecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo definir&iacute;a el derecho humano al cuidado en el &aacute;mbito laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El derecho humano al cuidado, en el trabajo, es el derecho de todas las personas a recibir y a prestar cuidados en condiciones dignas, sin discriminaci&oacute;n y sin que ello suponga p&eacute;rdida de derechos laborales ni de protecci&oacute;n social. L&oacute;gicamente supone reconocer jur&iacute;dicamente algo que la sociolog&iacute;a feminista lleva d&eacute;cadas demostrando: que el cuidado es una necesidad humana universal y una forma de trabajo, remunerado o no, que sostiene la vida y la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su nivel de reconocimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Opini&oacute;n Consultiva 31/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que tiene como principal objetivo aplicar e interpretar la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos y otros tratados en el sistema interamericano, ha dado un paso hist&oacute;rico al reconocer el cuidado como un derecho humano aut&oacute;nomo e interdependiente de otros derechos, entre ellos el derecho al trabajo, a la igualdad y a la salud. 
    </p><p class="article-text">
        Esto obliga a repensar el Derecho del Trabajo desde una perspectiva de g&eacute;nero y de ciclo de vida: no solo proteger a la persona trabajadora asalariada est&aacute;ndar, sino tambi&eacute;n al&nbsp;&lsquo;cuidatoriado&rsquo;, un t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por la investigadora Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Dur&aacute;n como nueva clase social emergente formada mayoritariamente por mujeres que asumen la carga de cuidados, muchas veces sin derechos y sin garantizar su dignidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hablamos de salud laboral o es un concepto mucho m&aacute;s amplio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hablar del derecho humano al cuidado en el trabajo es ir bastante m&aacute;s all&aacute; de la salud laboral en sentido cl&aacute;sico. El cuidado configura un campo normativo m&aacute;s amplio porque articula dimensiones f&iacute;sicas, ps&iacute;quicas, emocionales, relacionales y de organizaci&oacute;n social del tiempo, tal y como subraya la reciente construcci&oacute;n del derecho al cuidado como derecho aut&oacute;nomo. No se trata solo de evitar da&ntilde;os en el puesto de trabajo, sino de garantizar condiciones materiales y temporales que permitan cuidar y cuidarse a lo largo de todo el ciclo vital sin que ello suponga sacrificar la autonom&iacute;a econ&oacute;mica ni renunciar al propio proyecto profesional, algo que afecta especialmente a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se pueden enfocar los cuidados desde el Derecho del Trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el &aacute;mbito del Derecho del Trabajo, el enfoque de los cuidados cuestiona la arquitectura misma del modelo laboral hegem&oacute;nico: la centralidad de la jornada r&iacute;gida, los tiempos de desplazamiento, la disponibilidad permanente exigida, los modos de ejercicio del poder empresarial y, sobre todo, la persistente distribuci&oacute;n sexual del trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en el &aacute;mbito acad&eacute;mico hablamos de 'sociedades del cuidado' como horizonte de transformaci&oacute;n: no basta con perfeccionar la prevenci&oacute;n de riesgos laborales, es preciso una reordenaci&oacute;n profunda de las instituciones -Estado, mercado, familias- para situar la sostenibilidad de la vida en el centro de la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica y jur&iacute;dica. Solo as&iacute; el cuidado dejar&aacute; de ser un 'asunto privado' resuelto a costa del tiempo y la salud de las mujeres y pasar&aacute; a ser un eje estructural del Estado social y democr&aacute;tico de Derecho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todavía estamos lejos de una noción densa de derecho al cuidado. La prevención de riesgos es un pilar irrenunciable, pero su lógica se orienta a la gestión del riesgo y no a la corresponsabilidad social en la organización del tiempo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe hoy en empresas y administraciones una noci&oacute;n clara del cuidado en el trabajo? &iquest;La prevenci&oacute;n de riesgos laborales lo cubre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el contexto espa&ntilde;ol, mi impresi&oacute;n es que la mayor&iacute;a de empresas y administraciones siguen operando con una cultura jur&iacute;dica de la salud laboral muy condicionada por la Ley de Prevenci&oacute;n de Riesgos Laborales de 1995, centrada en evitar da&ntilde;os y cumplir est&aacute;ndares m&iacute;nimos de seguridad y salud, pero todav&iacute;a lejos de una noci&oacute;n densa de derecho al cuidado. La prevenci&oacute;n de riesgos es un pilar irrenunciable, pero su l&oacute;gica se orienta a la gesti&oacute;n del riesgo y no a la corresponsabilidad social en la organizaci&oacute;n del tiempo, la distribuci&oacute;n de cargas de trabajo o la compatibilizaci&oacute;n real entre empleo y responsabilidades de cuidado, que siguen recayendo de forma desproporcionada en las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el reto entonces en este &aacute;mbito? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva de justicia social, el desaf&iacute;o es que el derecho al cuidado, tal y como lo formula la Opini&oacute;n Consultiva 31/25 de la Corte Interamericana como derecho aut&oacute;nomo -aunque no formalmente vinculante en nuestro ordenamiento-, impregne el Derecho del Trabajo espa&ntilde;ol y complemente la arquitectura preventiva tradicional. 
    </p><p class="article-text">
        Eso exige ir m&aacute;s all&aacute; de la l&oacute;gica reparadora del da&ntilde;o e incorporar, mediante ley y negociaci&oacute;n colectiva, medidas estructurales: licencias parentales verdaderamente corresponsables, reducci&oacute;n de jornadas excesivas, l&iacute;mites efectivos a la disponibilidad permanente, servicios de cuidados accesibles vinculados a los centros de trabajo y sistemas integrales de cuidados que articulen empleo, Seguridad Social y servicios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Igual que en su d&iacute;a integramos la salud laboral o la igualdad de g&eacute;nero en la normativa y en la negociaci&oacute;n colectiva, ahora el cuidado debe convertirse en un eje ordenador del sistema laboral, no en un asunto &ldquo;privado&rdquo; que las personas -y en especial el&nbsp;'cuidatoriado&nbsp;femenino- resuelven a costa de su propio proyecto vital.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las principales trabas para que exista tan poca 'protecci&oacute;n' frente al derecho al cuidado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una mirada jur&iacute;dica y feminista, lo tengo claro, las resistencias son estructurales. La primera es la persistencia de un orden patriarcal que sigue asignando los cuidados a las mujeres como obligaci&oacute;n &ldquo;natural&rdquo;, privada y moralmente incondicionada, lo que dificulta reconocerlos como derecho justiciable y como responsabilidad social distribuida entre Estado, mercado y familia. La investigaci&oacute;n emp&iacute;rica muestra que esta feminizaci&oacute;n de los cuidados, adem&aacute;s, se agrava en el caso de mujeres migrantes y de clases populares, que concentran la sobrecarga y sufren un impacto directo en su salud, sus trayectorias laborales y su seguridad econ&oacute;mica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Seminario &#039;El derecho humano al cuidado y la reorganización jurídica del trabajo&#039; en la Facultad de Derecho de Albacete                            </span>
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        La segunda traba es el marcado sesgo androc&eacute;ntrico del propio Derecho del Trabajo, hist&oacute;ricamente construido en torno a la figura del trabajador var&oacute;n, blanco, heterosexual, sin discapacidad, a tiempo completo y &ldquo;libre&rdquo; de responsabilidades de cuidado, es decir, el modelo cl&aacute;sico del breadwinner que la literatura feminista ha descrito reiteradamente. 
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que se aparta de ese patr&oacute;n -mujeres, personas con responsabilidades familiares, trabajadoras a tiempo parcial, cuidadoras remuneradas y no remuneradas, personas LGTBIQ+- se regula como anomal&iacute;a, coste adicional o 'problema de conciliaci&oacute;n', en lugar de tomarse como punto de partida para dise&ntilde;ar derechos. Este dise&ntilde;o institucional profundamente androc&eacute;ntrico deja sistem&aacute;ticamente fuera del foco a esa clase social compuesta mayoritariamente por mujeres que sostiene el bienestar colectivo y la reproducci&oacute;n social sin un correlato sim&eacute;trico de derechos laborales, de Seguridad Social ni de poder de negociaci&oacute;n en los espacios donde se decide la organizaci&oacute;n del trabajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En tercer lugar, persiste una profunda invisibilidad econ&oacute;mica del cuidado: sigue trat&aacute;ndose como &ldquo;no trabajo&rdquo; o como gasto improductivo, a pesar de que las estimaciones disponibles muestran que el trabajo dom&eacute;stico y de cuidados no remunerado podr&iacute;a equivaler en Espa&ntilde;a a alrededor del 40% del PIB si se valorara a precios de mercado. Estudios de uso del tiempo revelan, adem&aacute;s, que las mujeres dedican en promedio el doble de horas diarias que los hombres a tareas dom&eacute;sticas y de cuidado -en torno a cinco horas frente a dos-, lo que se traduce en millones de horas de trabajo no pagado que sostienen el funcionamiento de los mercados laborales y la viabilidad de los sistemas de protecci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ese volumen de trabajo fue invisibilizado, entonces.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Dur&aacute;n ha mostrado en sus estudios que ese volumen de trabajo equivale a decenas de millones de empleos a tiempo completo y constituye una aut&eacute;ntica &ldquo;riqueza invisible&rdquo; que no se incorpora a las cuentas nacionales ni al debate fiscal, pese a su enorme impacto macroecon&oacute;mico. Esta omisi&oacute;n contable tiene consecuencias pol&iacute;ticas muy claras: permite descargar el coste del sostenimiento de la vida sobre los hogares y, dentro de ellos, sobre las mujeres, sin reconocimiento jur&iacute;dico pleno, sin corresponsabilidad presupuestaria y sin un debate democr&aacute;tico sobre qui&eacute;n debe financiar ese trabajo indispensable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay vacíos de protección, solapamientos ineficientes y, sobre todo, una gran dificultad para convertir el derecho al cuidado en un eje vertebrador de las políticas públicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la fragmentaci&oacute;n institucional act&uacute;a como un freno poderoso: las pol&iacute;ticas de familia, dependencia, igualdad, empleo o servicios sociales se dise&ntilde;an y ejecutan en compartimentos estancos, sin un verdadero enfoque de sistema de cuidados que dialogue con la regulaci&oacute;n laboral. Desde mi&nbsp;punto de vista, ello genera vac&iacute;os de protecci&oacute;n, solapamientos ineficientes y, sobre todo, una gran dificultad para convertir el derecho al cuidado en un eje vertebrador de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, en lugar de mantenerlo como un asunto residual confiado a la buena voluntad de las familias y, en particular, de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel pueden o deben cumplir las administraciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones p&uacute;blicas no son meros actores de acompa&ntilde;amiento, sino los garantes jur&iacute;dicos del derecho al cuidado.&nbsp;Es decir, el cuidado no puede quedar en la esfera de la 'buena voluntad' familiar, sino que debe convertirse en un eje de la acci&oacute;n de gobierno, al mismo nivel que la sanidad, la educaci&oacute;n o las pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Su papel se despliega en, al menos, tres grandes frentes. En primer lugar, el dise&ntilde;o y la financiaci&oacute;n de sistemas integrales de cuidados, con servicios p&uacute;blicos suficientes, accesibles y de calidad para infancia, personas con discapacidad y situaciones de dependencia, concebidos como pilar de la protecci&oacute;n social y como palanca de igualdad de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la reforma del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social como se viene haciendo para reconocer jur&iacute;dicamente los tiempos de cuidado, las familias monoparentales, garantizar licencias parentales corresponsables y proteger las carreras profesionales de quienes cuidan, evitando que el ejercicio de este derecho se traduzca en penalizaciones salariales o de protecci&oacute;n social. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                María José Romero con el rector de la UCLM, Julián Garde                            </span>
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        Y en tercer lugar, las administraciones deben utilizar todo el potencial transformador del empleo p&uacute;blico y de la contrataci&oacute;n p&uacute;blica, incorporando cl&aacute;usulas de cuidados, de igualdad y de diligencia debida en derechos humanos que obliguen a las empresas proveedoras a no reproducir la precarizaci&oacute;n del trabajo de cuidados especialmente femenino y migrante, a lo largo de las cadenas de suministro. Esa combinaci&oacute;n de regulaci&oacute;n, inversi&oacute;n y ejemplaridad institucional es la que puede convertir el derecho al cuidado en un principio estructural del modelo socioecon&oacute;mico, y no en un mero discurso ret&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me hablaba antes de las 'sociedades del cuidado' &iquest;C&oacute;mo pueden constituirse y defenderse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de 'sociedades del cuidado' pensamos en un modelo en el que cuidar y ser cuidado se reconoce como necesidad social, como derecho y como trabajo con relevancia jur&iacute;dica, tambi&eacute;n en el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Supone organizar la econom&iacute;a y las relaciones laborales a partir de la sostenibilidad de la vida y no al rev&eacute;s: tiempos de trabajo compatibles con el cuidado, protecci&oacute;n social para quienes cuidan y una redistribuci&oacute;n real de responsabilidades entre instituciones, empresas y hogares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significan esas sociedades en el &aacute;mbito laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva cient&iacute;fica, construir sociedades del cuidado significa, en el plano laboral, avanzar hacia convenios y normas como las contenidas en nuestro vigente Estatuto de los Trabajadores que reconocen derechos efectivos de tiempo (reducciones y adaptaciones de jornada, excedencias, teletrabajo regulado) sin convertirlos en un peaje exclusivo de las mujeres, y que garanticen condiciones dignas para quienes trabajan profesionalmente en los cuidados, incluidas las empleadas de hogar y las cuidadoras a domicilio.
    </p><p class="article-text">
        En el plano de la Seguridad Social, su defensa, implica que los periodos dedicados al cuidado -tambi&eacute;n los no profesionales- computen como tiempo de trabajo a efectos de pensiones y prestaciones, siguiendo la l&iacute;nea de los convenios especiales para personas cuidadoras de personas en situaci&oacute;n de dependencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La conciliaci&oacute;n juega aqu&iacute; un papel fundamental. &iquest;Hemos avanzado respecto a otros pa&iacute;ses europeos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el plano normativo, Espa&ntilde;a ha dado pasos importantes, sobre todo a ra&iacute;z de la Directiva Europea que fija requisitos m&iacute;nimos en permisos de paternidad, parentales y para cuidadores, as&iacute; como en f&oacute;rmulas de trabajo flexible para progenitores y personas cuidadoras. Su transposici&oacute;n a nuestro ordenamiento, fundamentalmente a trav&eacute;s del Real Decreto&#8209;Ley 5/2023, ha introducido nuevos permisos (como el de fuerza mayor por motivos familiares o el permiso parental) y ha reforzado el derecho a la adaptaci&oacute;n de jornada, completando un proceso en el que ya se hab&iacute;a producido la equiparaci&oacute;n de los permisos de maternidad y paternidad a 16 semanas para cada progenitor desde 2021.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el balance entonces, sobre todo desde el punto de vista feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva feminista y comparada, sin embargo, el balance es ambivalente. En el lado positivo, Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en un grupo de pa&iacute;ses que han avanzado en permisos parentales igualitarios y en el reconocimiento formal del derecho a la conciliaci&oacute;n, pero seguimos por detr&aacute;s de los mejores est&aacute;ndares europeos en inversi&oacute;n en servicios p&uacute;blicos de cuidados, prestaciones universales por hijo a cargo y cultura empresarial corresponsable, &aacute;mbitos en los que los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos nos aventajan claramente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la experiencia demuestra que, si no se acompa&ntilde;a de servicios de cuidado suficientes y de cambios en la organizaci&oacute;n del trabajo, la conciliaci&oacute;n sigue descansando sobre la 'doble jornada' de las mujeres: ellas son quienes m&aacute;s utilizan las reducciones y adaptaciones de jornada, asumiendo los costes en carrera profesional y pensiones, mientras el modelo masculino de disponibilidad casi ilimitada se mantiene pr&aacute;cticamente intacto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consiste esa reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo para conseguir el derecho al cuidado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de reorganizaci&oacute;n jur&iacute;dica del trabajo nos referimos a un cambio de paradigma: que el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social deje de estar construido alrededor del empleo asalariado est&aacute;ndar, masculino y sin cargas de cuidado, y tome como referencia sociedades donde la interdependencia y los cuidados son la norma, no la excepci&oacute;n. Esto obliga a seguir reordenando categor&iacute;as cl&aacute;sicas -tiempos de trabajo y descanso, salarios, responsabilidades empresariales, cotizaciones y prestaciones- a partir del reconocimiento del cuidado como derecho, como condici&oacute;n para la igualdad sustantiva y como trabajo socialmente necesario que no puede seguir siendo invisible ni gratuito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso implicar&iacute;a reformas de gran calado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos m&aacute;s concretos, esa reorganizaci&oacute;n implica dos l&iacute;neas de reforma, entre otras. En primer lugar, una protecci&oacute;n social que reconozca jur&iacute;dicamente los periodos de cuidado no remunerado -mediante convenios especiales, cotizaciones a cargo del Estado o asimilaciones a alta- y las trayectorias laborales intermitentes que estos generan, tradicionalmente feminizadas, como ya ensaya el convenio especial para personas cuidadoras no profesionales de la dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Y, en segundo lugar, integrar plenamente en la &oacute;rbita del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social a quienes cuidan en condiciones precarias o informalizadas: empleo de hogar, cuidados a domicilio, cadenas de subcontrataci&oacute;n y prestaci&oacute;n de servicios externalizados, cerrando la brecha entre trabajo formal e informal mediante inclusi&oacute;n en el R&eacute;gimen General, mejora de derechos y equiparaci&oacute;n progresiva de condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        Reorganizar jur&iacute;dicamente el trabajo desde los cuidados es, en suma, una agenda profundamente de reconocimiento de derechos: desplaza el centro de gravedad del sistema, desde la l&oacute;gica de la disponibilidad ilimitada para el mercado hacia la garant&iacute;a colectiva de tiempo, ingresos y derechos para sostener la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema del discurso dominante sobre el autocuidado es que, si se despolitiza, termina funcionando como un mandato individual, como un &#039;arréglate como puedas&#039; frente a problemas que son estructurales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Se habla tambi&eacute;n mucho del &ldquo;autocuidado&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an las claves aqu&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema del discurso dominante sobre el autocuidado es que, si se despolitiza, termina funcionando como un mandato individual: &ldquo;arr&eacute;glate como puedas&rdquo; frente a problemas que son estructurales, como la sobrecarga de trabajo, la precariedad o la violencia en los entornos laborales y de cuidados. El feminismo lleva tiempo recordando que &ldquo;todo cuidado es pol&iacute;tico&rdquo;: el autocuidado solo tiene sentido cuando se inscribe en redes comunitarias, organizaciones que limitan la explotaci&oacute;n y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que redistribuyen tiempos, recursos y responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        Yo se&ntilde;alar&iacute;a tres claves ligadas a mi rama cient&iacute;fica. La primera es el&nbsp;derecho al tiempo: sin l&iacute;mites razonables de jornada, sin previsibilidad horaria y sin descansos efectivos, el autocuidado se convierte en un eslogan vac&iacute;o. La segunda es el derecho a la salud mental, que exige reconocer los riesgos psicosociales derivados del estr&eacute;s de cuidados y del trabajo emocional, especialmente en el caso de las trabajadoras de los cuidados, muchas de ellas mujeres migrantes, que seg&uacute;n la evidencia disponible soportan cargas f&iacute;sicas y emocionales muy elevadas y una exposici&oacute;n mayor a violencia, acoso y fatiga cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        La tercera clave es el derecho a decir &ldquo;no&rdquo;: la posibilidad real de rechazar sobrecargas laborales o de cuidados sin miedo a perder el empleo, la protecci&oacute;n social o el permiso de residencia forma parte del n&uacute;cleo del derecho al cuidado digno y de cualquier pol&iacute;tica seria de prevenci&oacute;n en salud mental. Para m&iacute; hablar de autocuidado, es por tanto hablar de derechos colectivos, de corresponsabilidad social en los cuidados y de reorganizar el trabajo para que cuidar y cuidarse no sea un privilegio, sino una condici&oacute;n b&aacute;sica de ciudadan&iacute;a y de garant&iacute;a del Estado Social y democr&aacute;tico de Derecho. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel cumple el teletrabajo en este &aacute;mbito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una modalidad organizativa ambivalente: puede ser una herramienta para hacer efectivo el derecho al cuidado y la conciliaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n un vector de intensificaci&oacute;n del trabajo, de ampliaci&oacute;n de la jornada y de desplazamiento de costes empresariales al hogar si no se aplica adecuadamente. La normativa de trabajo a distancia insiste en su car&aacute;cter voluntario, en la necesidad de acuerdo escrito, en la igualdad de derechos con el trabajo presencial y en la obligaci&oacute;n de evitar la perpetuaci&oacute;n de roles de g&eacute;nero, previendo adem&aacute;s que el teletrabajo se integre en los diagn&oacute;sticos y planes de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        La doctrina <em>iuslaboralista</em> subray&oacute;, sin embargo, que si el teletrabajo se usa como &ldquo;soluci&oacute;n de conciliaci&oacute;n&rdquo; dirigida de facto a las mujeres, corre el riesgo de reforzar la divisi&oacute;n sexual del trabajo y la llamada &ldquo;doble presencia&rdquo;: trabajar en remoto mientras se asumen simult&aacute;neamente tareas dom&eacute;sticas y de cuidado, con claros impactos en salud y carrera profesional. Diversos estudios sobre riesgos psicosociales muestran que esta doble presencia afecta especialmente a las trabajadoras, incrementando el estr&eacute;s y las dificultades para desconectar, lo que exige integrar el teletrabajo en las evaluaciones de riesgos y en las pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n, con una mirada de g&eacute;nero expl&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo evitar ese riesgo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El papel del teletrabajo deber&iacute;a ser el de un instrumento al servicio de la corresponsabilidad y no un mecanismo encubierto de feminizaci&oacute;n de la conciliaci&oacute;n. Esto implica que la negociaci&oacute;n colectiva, los planes de igualdad y la legislaci&oacute;n garanticen: tiempos protegidos y derecho efectivo a la desconexi&oacute;n, compensaci&oacute;n de gastos, acceso igualitario a formaci&oacute;n y promoci&oacute;n, y un uso no discriminatorio de esta modalidad por motivos de cuidado, de forma que trabajar a distancia no suponga l&oacute;gicamente una penalizaci&oacute;n en t&eacute;rminos de salario, estabilidad o carrera profesional. Solo as&iacute; el teletrabajo podr&aacute; contribuir realmente al derecho al cuidado y no convertirse en una nueva capa de precariedad para las mujeres que cuidan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maria-jose-romero-catedratica-experta-cuidados-derecho-humano-decir-no-sobrecargas-laborales_1_13187725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 03:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María José Romero, catedrática experta en cuidados: “Es un derecho humano decir ‘no’ a sobrecargas laborales”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[María José Romero,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo: ¿por qué se conmemora el 28 de abril?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-seguridad-salud-trabajo-conmemora-28-abril_1_13176941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48089796-92be-4c3a-bbf9-3080df533002_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo: ¿por qué se conmemora el 28 de abril?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada 28 de abril se conmemora una jornada que busca promover condiciones laborales seguras, prevenir accidentes y fortalecer la cultura del cuidado en los espacios de trabajo.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>D&iacute;a Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo </strong>se celebra cada<strong> 28 de abril,</strong> una iniciativa impulsada por la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo para generar conciencia sobre la importancia de prevenir accidentes laborales y enfermedades profesionales en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La fecha pone el foco en la necesidad de garantizar entornos de trabajo seguros, donde se minimicen los riesgos y se proteja la integridad f&iacute;sica y mental de los trabajadores. Desde la industria y la construcci&oacute;n hasta oficinas y servicios, todos los sectores requieren medidas espec&iacute;ficas de prevenci&oacute;n y control.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n organismos internacionales, millones de personas sufren cada a&ntilde;o accidentes laborales o enfermedades vinculadas a su actividad. Muchas de estas situaciones podr&iacute;an evitarse mediante pol&iacute;ticas adecuadas, capacitaci&oacute;n, uso de equipos de protecci&oacute;n y cumplimiento de normativas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo tambi&eacute;n destaca el rol de empleadores, trabajadores y Estados en la construcci&oacute;n de una cultura preventiva. La formaci&oacute;n, la concientizaci&oacute;n y la responsabilidad compartida son claves para reducir los riesgos laborales.
    </p><p class="article-text">
        Cada 28 de abril, la jornada invita a reflexionar sobre la importancia de priorizar la seguridad y el bienestar en el &aacute;mbito laboral, promoviendo condiciones de trabajo dignas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-seguridad-salud-trabajo-conmemora-28-abril_1_13176941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Trabajo,Salud,Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante empresarios, Milei dijo que trabaja 16 horas diarias, que estafar está mal y prometió más motosierra ante la inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/empresarios-milei-dijo-trabaja-16-horas-diarias-estafar-mal-prometio-motosierra-inflacion_1_13143357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b99f6635-c33a-4e56-abfe-506a1ad0bcc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante empresarios, Milei dijo que trabaja 16 horas diarias, que estafar está mal y prometió más motosierra ante la inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente habló ante hombres de negocios que lo vienen apoyando, pero no todos se unieron a los aplausos. Destacó a Adorni por su elección porteña de 2025 y explicó cómo planea contrarrestar el dato del 3,4% de inflación de marzo que le "repugnó".</p></div><p class="article-text">
        El presidente <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/javier-milei/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei </a>lleg&oacute; molesto y se la pas&oacute; golpeando el atril en el cierre de la cumbre anual de la C&aacute;mara de Comercio de Estados Unidos (AmCham, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s) en la Argentina, este martes en el Centro de Exposiciones de Buenos Aires. &ldquo;Odio la inflaci&oacute;n, el dato me repugn&oacute;&rdquo;, dijo despu&eacute;s de que dos horas antes el Instituto de Estad&iacute;stica (Indec) informara que <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-marzo-3-4-acumulo-9-4-primer-trimestre-ano_1_13143245.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en marzo la inflaci&oacute;n salt&oacute; a 3,4%</a>, el nivel m&aacute;s alto desde hace un a&ntilde;o y medio, en septiembre de 2024 (3,5%).
    </p><p class="article-text">
        Milei le ech&oacute; la culpa a un supuesto intento de golpe de Estado despu&eacute;s de que &ldquo;Manuel (Adorni) hizo esa extraordinaria elecci&oacute;n&rdquo;, en referencia al comicio porte&ntilde;o de 2025. Fue su manera de reivindicar al jefe de Gabinete cuestionado por sus compras de inmuebles y viajes caros. Es decir, la culpa es de la oposici&oacute;n. &ldquo;Desde entonces hubo ataque feroz al coraz&oacute;n del modelo, hubo m&aacute;s de 40 de leyes intentando romper el equilibrio fiscal... no lo lograron&rdquo;, dijo entre aplausos permanentes de un grupo de empresarios entregados a su l&iacute;der, aunque no todos estaban tan entusiastas sino m&aacute;s bien preocupados por la continuidad de un modelo que les gusta.
    </p><p class="article-text">
        Milei opin&oacute; que aquellas leyes de la oposici&oacute;n, incluidas las incumplidas de financiamiento universitario y a la discapacidad, provocaron una tremenda ca&iacute;da de la demanda de dinero, lo que deriv&oacute; en subas de la tasa de inter&eacute;s y del tipo de cambio en ese entonces. &ldquo;Este mes impact&oacute; la educaci&oacute;n, todo lo que tiene que ver con guerra, el transporte, y por una cuesti&oacute;n estacional, la carne. Estamos purgando todav&iacute;a la ca&iacute;da de la demanda de dinero m&aacute;s los efectos estacionales&rdquo;, dio su explicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La pol&iacute;tica monetaria no cambi&oacute;, por lo que no es inflaci&oacute;n estrictamente, es un salto de precios&rdquo;</strong>, ensay&oacute; Milei, que se jact&oacute; de trabajar 16 horas por d&iacute;a, de hacerlos laburar a la par a sus ministros y de que sus &ldquo;valores morales dicen que mentir y estafar est&aacute; mal&rdquo;. M&aacute;s de uno de los empresarios no quiso recordar su promoci&oacute;n de la criptomoneda $LIBRA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Superado esos efectos, la tasa de inflaci&oacute;n va a caer&rdquo;, prometi&oacute;. &ldquo;Tenemos que terminar de acomodar los precios relativos. <strong>Lo &uacute;nico que hay que hacer es tener paciencia</strong>&rdquo;, volvi&oacute; a pedirla en menos de una semana. &ldquo;La demanda de dinero ha empezado a crecer. Menor tasa y menor tipo de cambio significa que volvi&oacute; a subir demanda de dinero. En marzo la actividad econ&oacute;mica empez&oacute; a rebotar, empez&oacute; a revivir&rdquo;, dijo quien en 2024 hab&iacute;a pronosticado que la econom&iacute;a iba a &ldquo;crecer como pedo de buzo&rdquo;. &ldquo;La econom&iacute;a va a retomar el fuerte sendero de crecimiento que ten&iacute;amos previo al ataque de la pol&iacute;tica&rdquo;, dijo Milei. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en r&eacute;cord de PBI, consumo, exportaciones, el RIGI (R&eacute;gimen de Incentivo de Grandes Inversiones) est&aacute; volando&rdquo;, enumer&oacute; el presidente, aunque las ventas minoristas no registran semejante afirmaci&oacute;n. &ldquo;El cr&eacute;dito est&aacute; creciendo fuertemente&rdquo;, sorprendi&oacute; el libertario mientras se derrumban los cr&eacute;ditos hipotecarios en 2026, tras un 2025 que bien aprovecharon sus funcionarios para tomarlos con condiciones preferenciales para los empleados p&uacute;blicos. &ldquo;Cuando se recomponga el capital de trabajo, la Argentina vuelva a crecer&rdquo;, mare&oacute; Milei... &iquest;ya crecemos o hay que esperar?
    </p><p class="article-text">
        <strong>El presidente rechaz&oacute; el supuesto planteo del &ldquo;c&iacute;rculo rojo&rdquo;, es decir, el establishment, as&iacute; como de los periodistas y los &ldquo;econochantas&rdquo; de que &eacute;l debe elegir entre crecimiento y empleo o desinflaci&oacute;n.</strong> &ldquo;El c&iacute;rculo rojo hace una hip&oacute;tesis de que si queremos crecer, tenemos que aceptar tener m&aacute;s inflaci&oacute;n. Entonces deber&iacute;amos relajar la pol&iacute;tica fiscal y monetaria. As&iacute; podamos crecer y ganar una elecci&oacute;n. Desde mi visi&oacute;n me parece inmundo, repugnante. El camino de la inflaci&oacute;n lleva al infierno&rdquo;, dijo el economista al que Lali Esp&oacute;sito parodi&oacute; como fan&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Milei dijo que emitir dinero implica &ldquo;dinamitar la reputaci&oacute;n, no ser cre&iacute;bles, as&iacute; no van a lograr expandir, van a ir para atr&aacute;s y eso nos va a castigar en las urnas&rdquo;. Por eso, prometi&oacute;: &ldquo;Vamos a mantener el equilibrio, seguir apretando, <strong>la motosierra no se detiene</strong>. Di la orden expresa en la reuni&oacute;n de gabinete, vamos a seguir bajando impuestos porque los impuestos son un robo&rdquo;, bram&oacute; ante el aplauso de quienes m&aacute;s se beneficiaron con esas reducciones, los que m&aacute;s tienen. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a continuar con la pol&iacute;tica monetaria apretada, vamos a sacar todos los pesos de la calle&rdquo;, sigui&oacute; profesando su fe. <strong>&ldquo;No vamos a ceder un &aacute;pice en la desregulaci&oacute;n&rdquo;</strong>, continu&oacute; con su credo, m&aacute;s all&aacute; de que sus liberalizaciones hubiese provocado un fuerte alza de alquileres, prepagas y telefon&iacute;a. &ldquo;Vamos a seguir abriendo la econom&iacute;a, porque se ampl&iacute;a la economia, libera m&aacute;s rendimientos crecientes&rdquo;, asever&oacute;, aunque la baja de precios no necesariamente se traduce en una mejora para quienes pierden el empleo a costa de la apertura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s la gente podr&aacute; elegir otro camino, ser&aacute; responsabilidad de los argentinos&rdquo;, advirti&oacute;. &ldquo;Cuando vean c&oacute;mo cae la inflaci&oacute;n, la pobreza, la econom&iacute;a se recupera, suben los salarios, probablemente nos acompa&ntilde;en&rdquo;, augur&oacute;. &ldquo;Si no nos acompa&ntilde;an, nos volvemos a casa&rdquo;, bram&oacute; antes de volver sobre su nuevo discurso de moral, que arranc&oacute; casi en simult&aacute;neo con el caso Adorni, y sobre la reivindicaci&oacute;n de los &ldquo;valores judeocristianos&rdquo;. Hasta a algunos empresarios elogiosos del giro libertario de la Argentina les pareci&oacute; demasiado.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/empresarios-milei-dijo-trabaja-16-horas-diarias-estafar-mal-prometio-motosierra-inflacion_1_13143357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 22:38:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ante empresarios, Milei dijo que trabaja 16 horas diarias, que estafar está mal y prometió más motosierra ante la inflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[AmCham,Javier Milei,Inflación,Motosierra,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brasil amplió la licencia por paternidad hasta 20 días y reabre el debate sobre el atraso del régimen de licencias en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/brasil-amplio-licencia-paternidad-20-dias-reabre-debate-atraso-regimen-licencias-argentina_1_13121836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85f0109-4a40-4089-9d11-0df8e74455e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brasil amplió la licencia por paternidad hasta 20 días y reabre el debate sobre el atraso del régimen de licencias en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente Luiz Inácio Lula da Silva promulgó una ley que llevará el descanso para padres de cinco a veinte días en 2029. La medida busca repartir las tareas de cuidado desde el nacimiento. En la Argentina, en cambio, la legislación laboral mantiene una licencia de apenas dos días para los padres.</p></div><p class="article-text">
        La licencia por paternidad en Brasil comenzar&aacute; a ampliarse de forma progresiva tras la promulgaci&oacute;n de una nueva ley impulsada por el presidente Luiz In&aacute;cio Lula da Silva. <strong>La norma llevar&aacute; el descanso para los padres desde los actuales cinco d&iacute;as hasta un m&aacute;ximo de veinte en 2029</strong>, con el objetivo expl&iacute;cito de promover la corresponsabilidad en las tareas de cuidado desde el nacimiento o adopci&oacute;n de un hijo.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n vuelve a poner en evidencia el contraste con la Argentina, donde el r&eacute;gimen de licencias familiares pr&aacute;cticamente no cambi&oacute; en d&eacute;cadas. <strong>La Ley de Contrato de Trabajo mantiene una licencia por paternidad de apenas dos d&iacute;as</strong>, mientras que la licencia por maternidad es de 90 d&iacute;as. El esquema se sostuvo incluso despu&eacute;s del debate legislativo que acompa&ntilde;&oacute; la reciente reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n aprobada en Brasil reglamenta finalmente un derecho que ya estaba reconocido en la Constituci&oacute;n de 1988, pero que nunca hab&iacute;a contado con una legislaci&oacute;n espec&iacute;fica que estableciera su duraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con la nueva norma, el Estado brasile&ntilde;o busc&oacute; consolidar un modelo de cuidado compartido desde el inicio de la vida familiar</strong>, una pol&iacute;tica que en la regi&oacute;n viene ganando peso en los debates sobre igualdad de g&eacute;nero y condiciones de trabajo.
    </p><h2 class="article-text">Un esquema progresivo hasta 2029</h2><p class="article-text">
        El nuevo r&eacute;gimen brasile&ntilde;o establece un calendario gradual de ampliaci&oacute;n de la licencia. Seg&uacute;n la ley promulgada por Lula, el beneficio se extender&aacute; de forma escalonada en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El cronograma previsto es el siguiente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>2027: licencia de 10 d&iacute;as.</strong></li>
                                    <li><strong>2028: licencia de 15 d&iacute;as.</strong></li>
                                    <li><strong>2029: licencia de 20 d&iacute;as.</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n alcanzar&aacute; a los trabajadores en casos de nacimiento, adopci&oacute;n o guarda judicial, lo que incorpora tambi&eacute;n situaciones familiares diversas dentro del r&eacute;gimen de licencias.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la norma introduce un mecanismo de financiamiento que busca evitar resistencias empresariales. El sistema crea el denominado <strong>&ldquo;salario-paternidad&rdquo;</strong>, mediante el cual los empleadores pagan inicialmente el salario durante el per&iacute;odo de licencia y luego recuperan ese monto a trav&eacute;s de compensaciones en sus aportes a la seguridad social.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, <strong>el costo del tiempo de cuidado se traslada al sistema de seguridad social y no queda exclusivamente a cargo de las empresas</strong>, una decisi&oacute;n que busca garantizar la aplicaci&oacute;n efectiva del derecho sin generar presiones econ&oacute;micas sobre la contrataci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        La ley tambi&eacute;n contempla situaciones excepcionales. Si la madre fallece, el padre accede a una licencia equivalente a la de maternidad. Adem&aacute;s, el inicio del descanso puede postergarse cuando el reci&eacute;n nacido o la madre permanecen internados, y se prev&eacute;n extensiones espec&iacute;ficas en casos de discapacidad, prematuridad o complicaciones m&eacute;dicas.
    </p><h2 class="article-text">El objetivo: repartir el cuidado desde el nacimiento</h2><p class="article-text">
        El fundamento pol&iacute;tico de la reforma se apoya en una discusi&oacute;n que se consolid&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el mercado laboral: <strong>la distribuci&oacute;n desigual de las tareas de cuidado entre varones y mujeres</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; el propio Lula al presentar la ley, el objetivo central es evitar que la maternidad se transforme en un factor de discriminaci&oacute;n en la contrataci&oacute;n laboral. Cuando el cuidado recae exclusivamente sobre la madre, la inserci&oacute;n laboral femenina suele verse afectada por ausencias prolongadas o responsabilidades dom&eacute;sticas que el sistema productivo no reconoce.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, <strong>la ampliaci&oacute;n de la licencia para los padres busca equilibrar la carga del cuidado desde el primer momento de la vida familiar</strong>, algo que distintos organismos internacionales y especialistas en pol&iacute;ticas laborales vienen se&ntilde;alando como un paso clave para reducir brechas de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La reforma brasile&ntilde;a se inscribe as&iacute; en una tendencia regional que comenz&oacute; a incorporar licencias parentales m&aacute;s amplias y flexibles, entendidas no s&oacute;lo como un derecho familiar sino tambi&eacute;n como una pol&iacute;tica laboral.
    </p><h2 class="article-text">El contraste con la Argentina</h2><p class="article-text">
        En la Argentina, el r&eacute;gimen de licencias familiares permanece pr&aacute;cticamente congelado desde hace d&eacute;cadas. <strong>El trabajador tiene derecho a dos d&iacute;as corridos de licencia por nacimiento de hijo</strong>, seg&uacute;n establece la Ley de Contrato de Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El plazo, adem&aacute;s, no contempla mecanismos de extensi&oacute;n autom&aacute;tica cuando el nacimiento ocurre en d&iacute;as no laborales. En la pr&aacute;ctica, si el parto sucede durante un fin de semana, la licencia puede reducirse a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para las madres, en cambio, la ley fija una licencia de 90 d&iacute;as, dividida entre un per&iacute;odo previo y posterior al parto. Ese esquema tampoco sufri&oacute; modificaciones durante el debate de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La legislaci&oacute;n aprobada mantuvo intacto el r&eacute;gimen hist&oacute;rico de licencias familiares</strong>, pese a que diversos especialistas y organizaciones laborales se&ntilde;alaron que el debate parlamentario era una oportunidad para actualizar el sistema.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico cap&iacute;tulo del proyecto original que gener&oacute; una discusi&oacute;n relevante sobre licencias fue el vinculado a las enfermedades o accidentes no laborales. En su versi&oacute;n inicial, la iniciativa propon&iacute;a modificar el r&eacute;gimen salarial durante ese per&iacute;odo y reducir la duraci&oacute;n m&aacute;xima de las licencias m&eacute;dicas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ese punto &mdash;conocido como art&iacute;culo 44&mdash; gener&oacute; una fuerte resistencia sindical y pol&iacute;tica durante el tratamiento parlamentario. <strong>Finalmente fue eliminado o modificado durante la negociaci&oacute;n legislativa</strong>, lo que dej&oacute; sin cambios el esquema vigente de licencias m&eacute;dicas.
    </p><h2 class="article-text">Un debate pendiente</h2><p class="article-text">
        Mientras Brasil avanza en la ampliaci&oacute;n de derechos vinculados al cuidado, el r&eacute;gimen argentino contin&uacute;a apoyado en un modelo laboral dise&ntilde;ado en un contexto social muy distinto.
    </p><p class="article-text">
        Las transformaciones en la estructura familiar, la creciente participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo y el reconocimiento de las tareas de cuidado como parte de la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica reabrieron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la discusi&oacute;n sobre el sistema de licencias. Pero la Argentina de hoy parece no hacerse eco de las &uacute;ltimas tendencias, al menos en lo que respecta a los derechos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/brasil-amplio-licencia-paternidad-20-dias-reabre-debate-atraso-regimen-licencias-argentina_1_13121836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 13:35:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brasil amplió la licencia por paternidad hasta 20 días y reabre el debate sobre el atraso del régimen de licencias en la Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Licencias parentales,Paternidad,Licencia por paternidad,Licencias laborales,Brasil,Lula,Reforma laboral,cuidados,Trabajo,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más personas salen a buscar trabajo en la Ciudad mientras el empleo no crece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/personas-salen-buscar-trabajo-ciudad-empleo-no-crece_1_13109344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5c86e11-0073-4a82-957f-3c28e9672a98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más personas salen a buscar trabajo en la Ciudad mientras el empleo no crece"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desocupación subió al 7,3% en el cuarto trimestre de 2025 y aumentó tanto frente al año anterior como respecto del trimestre previo. Si se suman desocupados, subocupados que buscan más horas y ocupados que intentan cambiar de empleo, el 12,7% de la población activa presiona sobre el mercado laboral porteño.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La desocupaci&oacute;n volvi&oacute; a subir en la Ciudad de Buenos Aires al cierre de 2025 y dej&oacute; una se&ntilde;al clara del deterioro del mercado laboral: cada vez m&aacute;s personas buscan trabajo o intentan ampliar sus ingresos mientras el empleo no muestra crecimiento.</strong> Seg&uacute;n el informe del Instituto de Estad&iacute;sticas y Censos porte&ntilde;o (IDECBA), el desempleo alcanz&oacute; el 7,3% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa en el cuarto trimestre del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ese nivel se ubic&oacute; <strong>por encima del registrado un a&ntilde;o antes</strong>, cuando la desocupaci&oacute;n hab&iacute;a sido del 6,7%. Tambi&eacute;n marc&oacute; un aumento frente al trimestre anterior: entre julio y septiembre de 2025 el desempleo hab&iacute;a sido del 6,3%.
    </p><p class="article-text">
        Pero el indicador m&aacute;s amplio del informe muestra una presi&oacute;n laboral a&uacute;n mayor. <strong>Si se suman los desocupados, los trabajadores subocupados que buscan m&aacute;s horas y las personas ocupadas que est&aacute;n intentando cambiar o ampliar su empleo, el 12,7% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa presiona sobre el mercado de trabajo.</strong> Es decir, m&aacute;s de uno de cada diez trabajadores busca entrar al empleo o mejorar su inserci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        El aumento de esa presi&oacute;n se explica en parte por la din&aacute;mica del propio mercado laboral. <strong>La tasa de actividad &mdash;que mide a la poblaci&oacute;n que participa del mercado de trabajo&mdash; se ubic&oacute; en 64,1%, mientras que la tasa de empleo qued&oacute; en 59,4%.</strong> El organismo estad&iacute;stico se&ntilde;al&oacute; que la actividad mostr&oacute; una leve expansi&oacute;n interanual, pero el empleo no registr&oacute; cambios significativos.
    </p><p class="article-text">
        Ese desfasaje describe un fen&oacute;meno recurrente en contextos de fragilidad laboral: <strong>m&aacute;s personas salen a buscar trabajo, pero el n&uacute;mero de puestos disponibles no crece al mismo ritmo.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Desigualdades en el acceso al trabajo</h2><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n mostr&oacute; diferencias en la distribuci&oacute;n del desempleo seg&uacute;n sexo. <strong>Las mujeres representaron el 52,0% de las personas desocupadas</strong>, mientras que los varones concentraron el 48,0%. La tasa de desocupaci&oacute;n femenina lleg&oacute; al 7,6%, frente al 7,0% en los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Las brechas tambi&eacute;n aparecen en el mapa de la Ciudad. <strong>Las zonas Norte y Centro presentan niveles de actividad y empleo m&aacute;s altos que el Sur</strong>, donde la tasa de actividad alcanza el 60,7% y la de empleo el 53,7%. En cambio, en las zonas Norte y Centro la participaci&oacute;n laboral llega al 65,2% y el empleo supera el 61%.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias territoriales reflejan que las oportunidades laborales no se distribuyen de manera homog&eacute;nea dentro de la Ciudad, incluso dentro de un mismo mercado urbano.
    </p><h2 class="article-text">Subocupaci&oacute;n y trabajo insuficiente</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del desempleo abierto, el informe registr&oacute; un aumento de la subocupaci&oacute;n. <strong>La tasa de subocupaci&oacute;n horaria &mdash;personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias&mdash; alcanz&oacute; el 9,3% de la poblaci&oacute;n activa</strong>, lo que implic&oacute; una suba de 0,6 puntos porcentuales en comparaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de ese grupo, m&aacute;s de la mitad de las personas subocupadas (57,5%) no buscan activamente ampliar su jornada laboral. El resto s&iacute; intenta sumar horas o conseguir otro empleo, lo que contribuye a aumentar la presi&oacute;n sobre el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n detalla la composici&oacute;n del empleo en la Ciudad. <strong>El 72,0% de las personas ocupadas trabaja en relaci&oacute;n de dependencia</strong>, mientras que el 22,1% lo hace por cuenta propia.
    </p><p class="article-text">
        Entre los asalariados, el 70,3% cuenta con cobertura jubilatoria, mientras que en el 29,% restante los empleadores no realizan aportes previsionales. En el caso del trabajo independiente, el panorama es m&aacute;s heterog&eacute;neo: el 59,1% de los cuentapropistas est&aacute; registrado y paga regularmente, mientras que el 34,5% no tiene registro para ejercer su actividad y el 6,4% restante no mantiene regularidad en los pagos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La suma de las dos &uacute;ltimas categor&iacute;as implica que dos de cada cinco trabajadores por cuenta propia quedan por fuera de las regulaciones</strong>, una proporci&oacute;n que aument&oacute; interanualmente seg&uacute;n el relevamiento oficial.
    </p><p class="article-text">
        El informe del organismo estad&iacute;stico porte&ntilde;o muestra as&iacute; un escenario en el que el problema del empleo no se limita a la falta de trabajo. <strong>Tambi&eacute;n aparece en la insuficiencia de horas laborales, en la expansi&oacute;n del cuentapropismo sin regulaci&oacute;n plena y en la creciente cantidad de trabajadores que buscan mejorar su inserci&oacute;n laboral dentro de un mercado que no genera nuevos puestos al mismo ritmo.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://drive.google.com/file/d/1R8gcS_sM1k489gnoFELul5xiQxpwml7S/preview" width="640" height="480"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/personas-salen-buscar-trabajo-ciudad-empleo-no-crece_1_13109344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 12:38:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más personas salen a buscar trabajo en la Ciudad mientras el empleo no crece]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[empleo,Desempleo,Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA),Mercado laboral,Subocupación,Trabajo,IDECBA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cerró la única fábrica que producía aisladores eléctricos en el país y el Gobierno habilitó importaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/cerro-unica-fabrica-producia-aisladores-electricos-pais-gobierno-habilito-importaciones_1_13085042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0e4d043-c8b6-466a-8c65-4572eda4fcd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cerró la única fábrica que producía aisladores eléctricos en el país y el Gobierno habilitó importaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La planta estaba en Buenos Aires y era la única que fabricaba en Argentina un insumo clave para que la electricidad circule sin fallas. Tras el cierre, el Gobierno suspendió aranceles para importar estos productos y evitar problemas en la red.</p></div><p class="article-text">
        El cierre de la &uacute;nica f&aacute;brica del pa&iacute;s que produc&iacute;a aisladores el&eacute;ctricos dej&oacute; sin trabajo a sus operarios y oblig&oacute; al Gobierno a modificar las reglas del mercado para evitar que falten esos insumos b&aacute;sicos. <strong>Se trata de la F&aacute;brica Argentina de Porcelanas Armanino (FAPA), una planta ubicada en Monte Grande que abastec&iacute;a gran parte del sistema el&eacute;ctrico nacional</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los aisladores el&eacute;ctricos son piezas que se usan en postes, l&iacute;neas y transformadores para evitar fugas de energ&iacute;a y garantizar que la electricidad circule de forma segura. <strong>Sin esos componentes, la red el&eacute;ctrica puede fallar o volverse inestable</strong>, lo que explica la reacci&oacute;n inmediata del Estado tras el cierre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>FAPA era la &uacute;nica empresa del pa&iacute;s dedicada a fabricar estos productos y cubr&iacute;a cerca del 70% del consumo local</strong>. Su salida del mercado implic&oacute; que la Argentina pasara a depender completamente de importaciones para un insumo estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La empresa no solo cerr&oacute;: tambi&eacute;n liquid&oacute; su planta y remat&oacute; su maquinaria. <strong>Eso significa que no qued&oacute; capacidad instalada para retomar la producci&oacute;n en el corto plazo</strong>, lo que profundiza el impacto sobre los trabajadores y sobre toda la cadena industrial vinculada.
    </p><p class="article-text">
        FAPA no era una firma menor ni reciente. Seg&uacute;n la informaci&oacute;n institucional de la compa&ntilde;&iacute;a, hab&iacute;a sido fundada en 1938 en Monte Grande y durante d&eacute;cadas particip&oacute; en obras clave del sistema energ&eacute;tico argentino, produciendo componentes para l&iacute;neas de alta tensi&oacute;n y estaciones transformadoras. <strong>Su desarrollo estuvo ligado a la expansi&oacute;n del sistema el&eacute;ctrico nacional y a una industria local que buscaba reemplazar importaciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tras el cierre, el Gobierno decidi&oacute; suspender por seis meses los aranceles antidumping que reg&iacute;an desde 2015 para proteger la producci&oacute;n nacional. La medida se formaliz&oacute; a trav&eacute;s de la Resoluci&oacute;n 345/2026 del Ministerio de Econom&iacute;a. <strong>El objetivo fue permitir el ingreso inmediato de aisladores desde el exterior y evitar problemas en el suministro el&eacute;ctrico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n respondi&oacute; tambi&eacute;n a pedidos de la propia industria, que advirti&oacute; que sin esos insumos pod&iacute;an demorarse obras energ&eacute;ticas o producirse fallas en la red. <strong>La Comisi&oacute;n Nacional de Comercio Exterior recomend&oacute; levantar los aranceles al considerar que, sin producci&oacute;n local, mantenerlos pod&iacute;a perjudicar el servicio el&eacute;ctrico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora, las empresas podr&aacute;n importar aisladores &mdash;especialmente desde China, Brasil y Colombia&mdash; sin pagar esos recargos. <strong>El mercado qued&oacute; completamente abierto a proveedores externos, sin competencia nacional</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para los trabajadores, el impacto fue inmediato. El cierre no solo implic&oacute; la p&eacute;rdida de los puestos en la planta, sino tambi&eacute;n la desaparici&oacute;n de una actividad industrial espec&iacute;fica que requer&iacute;a t&eacute;cnicos, operarios calificados y conocimiento acumulado durante d&eacute;cadas. <strong>La p&eacute;rdida no es solo de empleo, sino de un saber productivo que no tiene reemplazo inmediato</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El caso se dio en un contexto m&aacute;s amplio de dificultades en la industria electromec&aacute;nica. Datos del sector citados por InfoGremiales se&ntilde;alaron ca&iacute;das en la producci&oacute;n durante 2025 y un escenario de cautela para 2026, con empresas enfocadas en sostener actividad y empleo. <strong>El cierre de FAPA se inscribi&oacute; en ese proceso de retracci&oacute;n industrial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta estatal prioriz&oacute; garantizar que no falten insumos para la red el&eacute;ctrica, pero no incluy&oacute; medidas para sostener la producci&oacute;n local ni preservar los puestos de trabajo. <strong>El resultado inmediato fue una transici&oacute;n desde la fabricaci&oacute;n nacional hacia la importaci&oacute;n, sin un esquema anunciado de reconversi&oacute;n laboral para los trabajadores afectados</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/cerro-unica-fabrica-producia-aisladores-electricos-pais-gobierno-habilito-importaciones_1_13085042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 14:28:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cerró la única fábrica que producía aisladores eléctricos en el país y el Gobierno habilitó importaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria,empleo,Despidos masivos,Despidos,Importaciones,Energía,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El home office aumenta la natalidad, según un estudio de la Universidad de Stanford]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/teletrabajo-aumenta-natalidad-estudio-universidad-stanford_1_13082540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2ec6a65-fce4-42f7-8ee6-802bfe9bb82d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El home office aumenta la natalidad, según un estudio de la Universidad de Stanford"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando ambos miembros de la pareja trabajan desde casa al menos un día a la semana, la fertilidad a lo largo de la vida es un 14% mayor que cuando ninguno de los dos lo hace, concluye la investigación. </p></div><p class="article-text">
        El home office o teletrabajo incrementa la natalidad, seg&uacute;n un estudio de investigadores de la Universidad de Stanford, de King&rsquo;s College de Londres y el Instituto de Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica alem&aacute;n (Ifo), entre otros, que tiene en cuenta encuestas con datos para 38 pa&iacute;ses entre 2023 y 2025, y que se detiene de manera especial en EE.UU. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas que trabajan desde casa al menos un d&iacute;a a la semana presentan una fertilidad real y esperada m&aacute;s elevada en la era pospand&eacute;mica&rdquo;, concluyen los investigadores en el todav&iacute;a <em>working paper</em> &ndash;investigaci&oacute;n acad&eacute;mica pendiente de revisi&oacute;n final&ndash; <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=6363169" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Work from Home and Fertility'</a> (Teletrabajo y Fertilidad). &ldquo;La fertilidad es a&uacute;n mayor si su pareja tambi&eacute;n trabaja desde casa al menos un d&iacute;a a la semana&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n apunta que &ldquo;los datos revelan indicios claros de que la fecundidad real, los planes de fecundidad futura y la fecundidad a lo largo de la vida son mayores entre los encuestados que teletrabajan al menos un d&iacute;a a la semana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas tendencias se mantienen tanto en los datos brutos como al controlar los resultados teniendo en cuenta factores como la edad, el nivel educativo, estado civil, presencia de hijos antes de 2023, la situaci&oacute;n laboral propia y de la pareja, precisan los acad&eacute;micos.
    </p><h2 class="article-text">Fertilidad un 14% superior en parejas que hacen home office</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio, cuando ambos miembros de la pareja teletrabajan al menos un d&iacute;a a la semana, la fecundidad a lo largo de la vida es un 14% mayor (0,32 hijos por mujer) que cuando ninguno de los dos lo hace, respecto al conjunto de 38 pa&iacute;ses representados en los datos de la <a href="https://wfhresearch.com/gswadata/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Global Survey of Working Arrangements (G-SWA)</a>.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es m&aacute;s abultado cuando se valora solo EE.UU., un 18% mayor (0,45 hijos por mujer), seg&uacute;n los datos de la U.S. Survey of Working Arrangements and Attitudes (SWAA).
    </p><p class="article-text">
        El estudio recuerda &ldquo;la fuerte concentraci&oacute;n&rdquo; del home office entre las personas con estudios universitarios, quienes perciben ingresos elevados y desempe&ntilde;an profesiones y oficios t&eacute;cnicos. &ldquo;Por lo tanto, es probable que cualquier efecto del teletrabajo sobre la fertilidad sea muy desigual entre los distintos grupos de nivel educativo, ocupaciones y sectores, as&iacute; como entre pa&iacute;ses&rdquo;, seg&uacute;n el nivel de home office existente, precisan sus autores. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores destacan que su estudio es el primero &ldquo;que aporta pruebas claras de que las modalidades de teletrabajo est&aacute;n asociadas a una mayor fecundidad en muchos pa&iacute;ses&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n subrayan que contribuyen a la bibliograf&iacute;a sobre las repercusiones econ&oacute;micas y sociales del teletrabajo, con investigaciones anteriores que &ldquo;han revelado efectos importantes del home office&rdquo; en cuestiones como el uso del tiempo, la productividad, los salarios, las pr&aacute;cticas de contrataci&oacute;n y la elecci&oacute;n de la ubicaci&oacute;n residencial o los precios inmobiliarios, entre otros resultados. Tambi&eacute;n la mayor implicaci&oacute;n de los hombres que teletrabajan a las tareas del hogar, por ejemplo. 
    </p><h2 class="article-text">Posibles motivos: ahorra tiempo y facilita conciliar</h2><p class="article-text">
        El <em>paper </em>menciona varios posibles mecanismos detr&aacute;s de esta relaci&oacute;n positiva entre el teletrabajo y la fertilidad. Por un lado, una explicaci&oacute;n causal, que al facilitar la conciliaci&oacute;n de la crianza de los hijos con el empleo remunerado, los trabajos que permiten trabajar desde casa llevan a las mujeres y a sus parejas a tener una mayor fertilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n una posible explicaci&oacute;n &ldquo;basada puramente en la selecci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Las familias con hijos eligen trabajos que ofrecen la posibilidad de trabajar desde casa, pero la fecundidad no se ve afectada por esa posibilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores se inclinan m&aacute;s por la motivaci&oacute;n causal y consideran &ldquo;poco plausible&rdquo; el efecto de selecci&oacute;n, entre otros motivos por el car&aacute;cter imprevisto de la pandemia de COVID-19, de manera que las personas que ten&iacute;an entre 30 y 40 a&ntilde;os en 2023-2025 &ndash;y forman parte del estudio&ndash; no eligieron sus trayectorias profesionales en 2020 o antes con conocimiento previo sobre las oportunidades de teletrabajo, que a&uacute;n no hab&iacute;an surgido en muchos casos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros resultados sugieren que el acceso m&aacute;s amplio al trabajo desde casa aumenta el n&uacute;mero de hijos, probablemente porque reduce el tiempo y esfuerzo organizativo requerido para conciliar el trabajo y la vida familiar&rdquo;, destac&oacute; el investigador del Ifo Mathias Dolls a la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los acad&eacute;micos indican que aumentar las tasas de teletrabajo a los niveles que prevalecen actualmente en lugares como Estados Unidos, Reino Unido y Canad&aacute; &ldquo;tiene el potencial de impulsar de manera significativa la fertilidad en muchos otros pa&iacute;ses&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/teletrabajo-aumenta-natalidad-estudio-universidad-stanford_1_13082540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 17:15:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El home office aumenta la natalidad, según un estudio de la Universidad de Stanford]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Home office,Trabajo,Fertilidad,Hijos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desempleo en alza: cerró 2025 en 7,5% y supera los 1,6 millones de personas sin trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/desempleo-alza-cerro-2025-7-5-supera-1-6-millones-personas-trabajo_1_13079955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35c12f1c-1f2f-4d3e-a61d-a147b5c47d85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desempleo en alza: cerró 2025 en 7,5% y supera los 1,6 millones de personas sin trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dato del Indec marca una suba interanual de 1,1 puntos y confirma un deterioro del mercado laboral impulsado por la caída del empleo formal y el mayor ingreso de personas a la búsqueda de trabajo.</p><p class="subtitle">La Argentina de los despidos: “Me ofrecieron trabajar de 8:30 a 23 por $150.000 a la semana”</p></div><p class="article-text">
        La desocupaci&oacute;n volvi&oacute; a subir en la Argentina durante el &uacute;ltimo tramo de 2025 y alcanz&oacute; el <strong>7,5% de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa</strong>, seg&uacute;n inform&oacute; el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec). El dato representa un incremento de 0,9 puntos porcentuales frente al tercer trimestre y de 1,1 puntos en comparaci&oacute;n con el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior, lo que equivale a m&aacute;s de 1,6 millones de personas sin empleo.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros surgen de la <strong>Encuesta Permanente de Hogares (EPH)</strong>, relevada en 31 aglomerados urbanos y extrapolada al total del pa&iacute;s, y reflejan una din&aacute;mica preocupante: <strong>crece la cantidad de personas que buscan trabajo, pero cae el nivel de ocupaci&oacute;n</strong>. En el cuarto trimestre, la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa se expandi&oacute; hasta los 22,72 millones de personas, mientras que el total de ocupados descendi&oacute; a 21,08 millones. Como resultado, el n&uacute;mero de desocupados aument&oacute; en m&aacute;s de 200.000 personas respecto del trimestre previo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2034344174594494770?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En la comparaci&oacute;n interanual, el fen&oacute;meno se profundiza: el mercado laboral sum&oacute; 138.200 personas a la oferta de trabajo, pero perdi&oacute; 107.600 puestos, lo que deriv&oacute; en un incremento de 245.700 desocupados. La tasa de empleo se ubic&oacute; en el 45%, con una ca&iacute;da de 0,7 puntos frente al mismo per&iacute;odo de 2024, mientras que la tasa de actividad alcanz&oacute; el 48,6%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El deterioro del empleo estuvo explicado principalmente por la contracci&oacute;n del trabajo formal</strong>, mientras que el empleo informal mostr&oacute; un leve incremento. Este comportamiento sugiere un proceso de precarizaci&oacute;n del mercado laboral en un contexto de menor dinamismo econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El impacto fue particularmente fuerte entre los j&oacute;venes</strong>. En la franja de 14 a 29 a&ntilde;os, la desocupaci&oacute;n creci&oacute; 3 puntos porcentuales en mujeres y 3,7 puntos en varones, consolid&aacute;ndose como el grupo m&aacute;s afectado. De hecho, dentro del total de personas sin trabajo, los varones j&oacute;venes representan el 27,9% y las mujeres el 23,1%. En contraste, los indicadores se mantuvieron relativamente estables entre los adultos de 30 a 64 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro dato relevante es la persistencia del desempleo de larga duraci&oacute;n</strong>: casi un tercio de las personas desocupadas (30,9%) lleva m&aacute;s de un a&ntilde;o buscando trabajo, mientras que solo el 15,9% inici&oacute; la b&uacute;squeda en el &uacute;ltimo mes. Esto evidencia dificultades estructurales para reinsertarse en el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        Por sectores, <strong>la construcci&oacute;n encabeza la lista de actividades m&aacute;s afectadas, con el 19,3% de los desocupados provenientes de ese rubro</strong>. Le siguen el comercio (16%), el servicio dom&eacute;stico (11,3%) y la industria manufacturera (9,7%), en l&iacute;nea con el freno de la actividad en &aacute;reas intensivas en mano de obra.
    </p><p class="article-text">
        En el an&aacute;lisis geogr&aacute;fico, <strong>los niveles m&aacute;s altos de desempleo se registraron en los partidos del Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Gran La Plata y R&iacute;o Gallegos, todos con tasas cercanas al 9,5%</strong>, por encima del promedio nacional. En el otro extremo, Santiago del Estero-La Banda, Viedma-Carmen de Patagones y Gran San Luis exhibieron los menores niveles de desocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A nivel regional, el Gran Buenos Aires lidera con una tasa del 8,6%, seguido por la regi&oacute;n pampeana (7,7%). M&aacute;s atr&aacute;s se ubican el Noreste (5,6%), Cuyo (4,9%), la Patagonia (4,8%) y el Noroeste (4,2%).
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/desempleo-alza-cerro-2025-7-5-supera-1-6-millones-personas-trabajo_1_13079955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 20:22:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desempleo en alza: cerró 2025 en 7,5% y supera los 1,6 millones de personas sin trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desempleo,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocho de cada diez trabajadores asalariados no comen bien en su jornada laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ocho-diez-trabajadores-asalariados-no-comen-jornada-laboral_1_13057637.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dc83ff2-054e-4813-a653-42038df1ca73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho de cada diez trabajadores asalariados no comen bien en su jornada laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la UCA revela que el 83,5% de los asalariados enfrenta algún tipo de restricción sobre cómo se alimenta en horario de trabajo. La vulnerabilidad es mayor entre jóvenes, empleados públicos y quienes cobran menos de $800.000 por mes. </p></div><p class="article-text">
        Es mediod&iacute;a y Martina, administrativa en un ministerio de la Provincia de Buenos Aires, abre el tupper con tarta y ensalada que trajo de su casa. Desde hace dos semanas, a la planificaci&oacute;n de la vianda le debe sumar la categor&iacute;a de comidas que se pueden comer fr&iacute;as. Es que el &uacute;nico microondas que tiene el edificio de m&aacute;s de cincuenta oficinas en el que trabaja se rompi&oacute; y no hay se&ntilde;ales de que vayan a venir a arreglarlo pronto.<strong> A medida que avanza el mes, la vianda se va reduciendo.</strong> En la &uacute;ltima semana el tupper se convierte en una bolsita con dos frutas y una servilleta. Espera llegar a su casa para directamente cenar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de Martina no es un caso aislado: es el retrato de millones de trabajadores asalariados en Argentina. Un estudio publicado este martes por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA) en convenio con Edenred, describe que <strong>el 83,5% de los asalariados, el sector m&aacute;s protegido del mercado laboral, experimenta alguna forma de vulnerabilidad alimentaria durante su jornada laboral</strong>, ya sea porque sacrifica la cantidad o la calidad de lo que consume o porque llega a experimentar ambas carencias de manera simult&aacute;nea (56,2%).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Saltear comidas y comer mal: el ajuste silencioso</strong></h2><p class="article-text">
        La privaci&oacute;n alimentaria en el trabajo tiene dos caras. <strong>La m&aacute;s visible es saltarse una comida: el 61,1% de los asalariados reconoci&oacute; haberlo hecho por razones econ&oacute;micas. </strong>La otra, resignar calidad: el 78,5% opt&oacute; alguna vez por alimentos menos nutritivos como comidas al paso y ultraprocesados.
    </p><p class="article-text">
        El efecto se acent&uacute;a entre los m&aacute;s j&oacute;venes como Lucas, que tiene 24 a&ntilde;os y trabaja como cadete en una empresa de log&iacute;stica del sur del conurbano. Entra a las 8 y sale a las 18. En su trabajo no hay comedor, no hay cocina, ni heladera. Al mediod&iacute;a compra lo que puede en el kiosco de la esquina: una gaseosa y una bolsa de papas fritas, o un s&aacute;ndwich de miga si el d&iacute;a le fue bien. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El informe de la UCA revela una fuerte restricción alimentaria en los trabajadores.                            </span>
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        <strong>Siete de cada diez trabajadores de entre 18 y 29 a&ntilde;os se saltan comidas por razones econ&oacute;micas, frente a menos de la mitad de los mayores de 60.</strong> &ldquo;Esta disparidad sugiere que la falta de antig&uuml;edad, los salarios iniciales m&aacute;s bajos y la precariedad inherente a las primeras experiencias laborales exponen a los j&oacute;venes a una privaci&oacute;n mucho m&aacute;s recurrente&rdquo;, muestra el estudio.
    </p><p class="article-text">
        El sector p&uacute;blico, all&iacute; donde trabaja Marina, es otro de los puntos mas sensible al hablar de vulnerabilidad alimenticia en el ambiente laboral. El 73,2% de los empleados estatales se saltaron comidas, superando en m&aacute;s de 17 puntos a los del sector privado (56%).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El fen&oacute;meno se agrava en las &aacute;reas con &iacute;ndices hist&oacute;ricos de pobreza&rdquo;, explica el informe al mostrar que en el NOA, el 70,8% de los asalariados se priv&oacute; de comer en alg&uacute;n momento de la jornada y, en el NEA, esa cifra llega al 67,1%.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qui&eacute;n paga la comida</strong></h2><p class="article-text">
        Resolver el almuerzo durante la jornada presencial tiene un costo que, en su mayor&iacute;a, afronta el empleado. La franja m&aacute;s com&uacute;n de gasto es <strong>entre $5.001 y $10.000 por d&iacute;a</strong>, un monto que para quien gana $800.000 por mes representa el 12,5% de su ingreso diario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el sector p&uacute;blico, el 13,2% de los trabajadores gasta m&aacute;s de $20.000 por d&iacute;a, frente al 5,7% en el sector privado. &ldquo;Al contar con menos comedores y aportes del empleador, el trabajador estatal suele recurrir con m&aacute;s frecuencia a comidas externas&rdquo;, explica el informe.
    </p><p class="article-text">
        Solo el 44,4% de los asalariados recibe alg&uacute;n aporte de su empleador para alimentarse durante la jornada. Y esa cobertura no llega donde m&aacute;s se necesita: entre quienes ganan m&aacute;s de $2.000.000 por mes, el 58,3% tiene el beneficio; entre quienes cobran hasta $800.000, apenas el 39,8%. En el sector privado lo recibe casi la mitad (49,6%); en el p&uacute;blico, solo el 32,2%. &ldquo;Quienes est&aacute;n recibiendo aportes para alimentaci&oacute;n son los sectores sociales m&aacute;s aventajados del sector formal&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Ianina Tu&ntilde;&oacute;n, investigadora responsable del informe en el ODSA-UCA, durante la presentaci&oacute;n del estudio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los datos m&aacute;s graves del informe&rdquo;, asegura Tu&ntilde;&oacute;n, &ldquo;es el dato del &Iacute;ndice de Masa Corporal, que es mayor al promedio&rdquo;. <strong>El 59,7% de los asalariados est&aacute; por encima del peso recomendado.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>La reforma laboral</strong></h2><p class="article-text">
        El contexto de este informe coincide con la aprobaci&oacute;n de la Reforma Laboral que &ldquo;podr&iacute;a ampliar el alcance de los beneficios alimentarios laborales en Argentina al extender el concepto de servicio de comedor&nbsp;m&aacute;s all&aacute; de los espacios f&iacute;sicos dentro de la empresa&rdquo; consign&oacute; B&aacute;rbara&#8239;Granatelli, directora de Asuntos P&uacute;blicos para Europa, Am&eacute;rica Latina y&#8239;Medio Oriente de Edenred ante la pregunta de <strong>eldiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la legislaci&oacute;n consideraba beneficio social no remunerativo, es decir, exento de aportes, contribuciones e impuesto a las ganancias al hecho de que una empresa proveyera un comedor en sus propias instalaciones. Ese esquema beneficiaba principalmente a las grandes empresas con capacidad de infraestructura y a los trabajadores de escritorio con empleo fijo.
    </p><p class="article-text">
        La reforma ampl&iacute;a esa definici&oacute;n para incluir tambi&eacute;n a los llamados comedores externos, que son&nbsp;los comercios cercanos al lugar de trabajo. En la pr&aacute;ctica, esto significa que <strong>una empresa podr&iacute;a entregar a sus empleados un monto monetario o una tarjeta para que almuercen en establecimientos cercanos</strong>, y ese beneficio seguir&iacute;a siendo no remunerativo tanto para el empleador como para el trabajador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema es que la medida es optativa. </strong>Y si los datos del informe muestran algo, es que cuando los beneficios alimentarios quedan librados a la voluntad del empleador llegan, con suerte, a quienes ya est&aacute;n mejor: los sectores de mayores ingresos, las empresas m&aacute;s grandes, el sector privado. Los mismos de siempre.
    </p><p class="article-text">
        El tupper fr&iacute;o sobre el escritorio de Martina no es solo un problema de log&iacute;stica. Es el s&iacute;ntoma de un sistema que, por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n, todav&iacute;a no garantiza a millones de trabajadores algo tan b&aacute;sico como poder comer bien mientras trabajan.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Risso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ocho-diez-trabajadores-asalariados-no-comen-jornada-laboral_1_13057637.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 20:14:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ocho de cada diez trabajadores asalariados no comen bien en su jornada laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Reforma laboral,Ajuste]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajadoras argentinas denuncian que serán "las más perjudicadas" por la reforma laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/trabajadoras-argentinas-denuncian-seran-perjudicadas-reforma-laboral_1_13053362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea5e8d91-5d4d-4c7b-9068-90affcbc4cfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajadoras argentinas denuncian que serán &quot;las más perjudicadas&quot; por la reforma laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Advierten que la nueva ley podría profundizar las brechas salariales y limitar aún más la participación femenina en el mercado laboral. Según un informe, las mujeres argentinas dedican en promedio 6 horas y 31 minutos diarios al cuidado, casi el doble que los hombres, y cerca de 1,8 millones de mujeres de entre 25 y 59 años están fuera del mercado laboral porque no pueden compatibilizar trabajo y cuidados.</p></div><p class="article-text">
        La reforma laboral que entr&oacute; en vigor este viernes en Argentina, y que conlleva un gran recorte de derechos, afectar&aacute; especialmente a las mujeres, seg&uacute;n afirman trabajadoras del sector petrolero durante una visita de EFE a una planta dedicada al refinado de crudo, en provincia de Buenos Aires, con motivo del D&iacute;a Internacional de la Mujer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ac&aacute; no estamos hablando de una modernizaci&oacute;n, estamos hablando de retrocesos y las mujeres vamos a ser las m&aacute;s perjudicadas&rdquo;, dijo Yanina Ponce, quien trabaja desde hace casi dos d&eacute;cadas en esta planta de la Destiler&iacute;a Argentina de Petr&oacute;leo S.A. (DAPSA), ubicada en la localidad de Avellaneda.
    </p><p class="article-text">
        Ponce, integrante de la Secretar&iacute;a de la Mujer, G&eacute;nero y Diversidad del Sindicato Petr&oacute;leo, Gas, Energ&iacute;as Renovables y Biocombustibles Privados de Avellaneda, afirm&oacute; que los esquemas laborales m&aacute;s flexibles tendr&aacute;n un impacto desigual entre hombres y mujeres, ya que ellas suelen enfrentar mayores dificultades para conciliar a causa de las responsabilidades familiares.
    </p><p class="article-text">
        Y una de las razones est&aacute; en que la nueva normativa crea un &ldquo;banco de horas&rdquo;, que permite acumular el tiempo extra trabajado y compensarlo con d&iacute;as libres o jornadas reducidas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://ela.org.ar/novedades/reforma-laboral-y-familias-una-propuesta-no-tan-moderna/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del Equipo Latinoamericano de Justicia y G&eacute;nero (ELA)</a>, las mujeres argentinas dedican en promedio 6 horas y 31 minutos diarios al cuidado, casi el doble que los hombres, y cerca de 1,8 millones de mujeres de entre 25 y 59 a&ntilde;os est&aacute;n fuera del mercado laboral porque no pueden compatibilizar trabajo y cuidados.
    </p><p class="article-text">
        La ONG advirti&oacute; que la nueva ley podr&iacute;a profundizar las brechas salariales y limitar a&uacute;n m&aacute;s la participaci&oacute;n femenina en el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        Lilian Capone, integrante de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), dijo a EFE que la reforma va afectar principalmente &ldquo;las cuestiones sociales, familiares y personales, en un contexto en que las mujeres ya afrontan problem&aacute;ticas como el trabajo informal, no registrado, la disminuci&oacute;n del salario por ser mujer y coordinar el trabajo con los cuidados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agustina Micaela Nievas, de 27 a&ntilde;os y operaria de DAPSA, cont&oacute; a EFE que acaba de reincorporarse tras ser madre y realiza una tarea m&aacute;s tranquila, con horario reducido, pero apunt&oacute; que con la reforma laboral la situaci&oacute;n para las madres podr&iacute;a complicarse.
    </p><p class="article-text">
        Capone agreg&oacute; que otro aspecto de la ley que afecta a las trabajadoras es que podr&iacute;an no coincidir sus vacaciones con las de sus hijos, ya que el nuevo esquema prev&eacute; que la coincidencia con el receso estival ser&iacute;a obligatorio al menos una vez cada tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para Angie Vanesa Torilla, empleada del sector de envasado de la petrolera, la nueva ley cambiar&aacute; &ldquo;la igualdad laboral, que fue lo que se luch&oacute; y por lo que hoy estamos ac&aacute; en una empresa de tantos varones&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Industria dominada por hombres</strong></h2><p class="article-text">
        Las preocupaciones por la reforma laboral se suman a los desaf&iacute;os que enfrentan las mujeres en el sector petrolero, siempre dominado por hombres. En DAPSA, por ejemplo, solo tres mujeres trabajan como operarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los mayores desaf&iacute;os fueron romper socialmente con el tab&uacute; de que es un trabajo de hombres. Uno se imagina que agarrar una brida grande y poder abrir una v&aacute;lvula es dif&iacute;cil para las mujeres. Sin embargo, ten&eacute;s compa&ntilde;eras en la refiner&iacute;a que hacen eso&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Ponce.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio presentado en 2025 por el Instituto Argentino del Petr&oacute;leo y del Gas (IAPG) y la consultora Mercer revel&oacute; que las mujeres ocupan el 19,9 % de los puestos de trabajo en la industria petrolera argentina, con menor presencia en &aacute;reas operativas y cargos jer&aacute;rquicos.
    </p><p class="article-text">
        La operaria B&aacute;rbara Cristina Schulze explic&oacute; a EFE que ya hab&iacute;a trabajado en sectores con mayor&iacute;a masculina: &ldquo;Siempre est&aacute; el 'ah, porque sos mujer' pero a medida que ven que podemos hacer el mismo trabajo que ellos, pasa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Ponce, la presencia de mujeres en la industria petrolera es todav&iacute;a reciente y requiere sostener condiciones laborales que permitan su permanencia.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;El desaf&iacute;o fue enfrentar el miedo y darse cuenta de que la fuerza colectiva es lo que termina logrando que las compa&ntilde;eras puedan acceder a los distintos puestos de trabajo&rdquo;, concluy&oacute; la dirigente sindical. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Guarinoni, para la agencia EFE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/trabajadoras-argentinas-denuncian-seran-perjudicadas-reforma-laboral_1_13053362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 14:13:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajadoras argentinas denuncian que serán "las más perjudicadas" por la reforma laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,Despidos,Trabajadoras,Trabajo,Igualdad de género,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La industria textil opera al 40% de su capacidad y perdió al menos 11.500 empleos en los últimos dos años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/industria-textil-opera-40-capacidad-perdio-11-500-empleos-ultimos-anos_1_13047072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/236b7e7a-f62f-475a-ac49-b88462e5a131_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La industria textil opera al 40% de su capacidad y perdió al menos 11.500 empleos en los últimos dos años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la Universidad de Buenos Aires advirtió que el sector textil funciona con niveles muy bajos de utilización de su capacidad productiva. Otros relevamientos sectoriales registraron una fuerte caída de la producción, aumento de importaciones y destrucción de empleo en una de las ramas industriales más intensivas en mano de obra.</p></div><p class="article-text">
        La industria textil argentina <strong>atraviesa uno de los retrocesos m&aacute;s profundos dentro del entramado manufacturero</strong>, en un contexto marcado por la ca&iacute;da del consumo interno, la p&eacute;rdida de actividad industrial y el aumento de las importaciones. <strong>El sector opera apenas al 40% de su capacidad instalada</strong>, seg&uacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-160-empleos-industriales-dia-informe-uba_1_13044979.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del Centro de Estudios de Historia Econ&oacute;mica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL) de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad de Buenos Aires</a>. Ese nivel de utilizaci&oacute;n refleja el fuerte deterioro de la actividad en una rama industrial hist&oacute;ricamente vinculada al mercado interno y al empleo intensivo.
    </p><p class="article-text">
        El estudio se&ntilde;al&oacute; que <strong>los cambios m&aacute;s pronunciados en el mapa industrial reciente se observaron en la actividad textil</strong>, donde se registraron quiebras, cierres de empresas y retiro de firmas. Seg&uacute;n el documento, ese proceso redujo la utilizaci&oacute;n de las plantas fabriles hasta niveles m&iacute;nimos dentro de la industria nacional y dej&oacute; amplios segmentos de capacidad productiva ociosos.
    </p><p class="article-text">
        La crisis se reflej&oacute; tambi&eacute;n en el empleo. <strong>M&aacute;s de 11.500 puestos de trabajo registrados se perdieron en la cadena textil, indumentaria, calzado y cuero entre diciembre de 2023 y junio de 2025</strong>, seg&uacute;n un informe de la Fundaci&oacute;n Pro Tejer. Esa reducci&oacute;n implic&oacute; aproximadamente <strong>una ca&iacute;da cercana al 10% del empleo del sector</strong>, uno de los m&aacute;s intensivos en mano de obra dentro del aparato industrial argentino.
    </p><p class="article-text">
        Otros relevamientos indicaron un deterioro todav&iacute;a mayor. <strong>M&aacute;s de 16.000 puestos laborales desaparecieron en la cadena textil desde fines de 2023</strong>, seg&uacute;n un informe sectorial citado por la revista Forbes Argentina. La contracci&oacute;n impact&oacute; principalmente en peque&ntilde;as y medianas empresas vinculadas a la confecci&oacute;n de indumentaria y en talleres que integran la cadena productiva.
    </p><p class="article-text">
        El retroceso del sector tambi&eacute;n se expres&oacute; en la producci&oacute;n industrial. <strong>La producci&oacute;n textil cay&oacute; 36,7% interanual en noviembre de 2025</strong>, mientras que la contracci&oacute;n alcanz&oacute; <strong>47,6% si se compar&oacute; con dos a&ntilde;os antes</strong>, seg&uacute;n un informe del Observatorio de la Cadena Textil e Indumentaria de la Fundaci&oacute;n Pro Tejer. En el acumulado anual, la producci&oacute;n del sector registr&oacute; <strong>una ca&iacute;da cercana al 6,4% durante 2025</strong>, lo que reflej&oacute; el deterioro sostenido de la actividad.
    </p><p class="article-text">
        Ese retroceso productivo se tradujo en niveles muy bajos de utilizaci&oacute;n de la capacidad instalada. <strong>Las f&aacute;bricas textiles utilizaron apenas el 32,5% de su capacidad en octubre de 2025</strong>, seg&uacute;n datos industriales citados por el portal Infobae. Otros relevamientos sectoriales indicaron niveles a&uacute;n m&aacute;s bajos: <strong>29,2% de utilizaci&oacute;n en noviembre de ese mismo a&ntilde;o</strong>, seg&uacute;n el mismo documento citado por analistas industriales.
    </p><p class="article-text">
        Los informes coinciden en que <strong>la industria textil funciona actualmente con niveles de utilizaci&oacute;n que se ubican entre el 30% y el 40% de su capacidad</strong>, lo que implica que m&aacute;s de la mitad del potencial productivo permanece sin utilizar en las plantas fabriles del sector.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n de las importaciones apareci&oacute; como otro factor clave en el deterioro del sector. <strong>Las importaciones de prendas de vestir crecieron 91% en volumen</strong>, seg&uacute;n un relevamiento del sector citado por Forbes Argentina. Ese aumento desplaz&oacute; parte de la producci&oacute;n local en el mercado interno y redujo la actividad de las empresas que abastecen el consumo dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El impacto tambi&eacute;n se reflej&oacute; en la estructura empresarial. <strong>M&aacute;s de 500 peque&ntilde;as y medianas empresas textiles cerraron durante el per&iacute;odo reciente</strong>, seg&uacute;n un informe sectorial citado por el diario El Pa&iacute;s en su cobertura sobre la crisis de la industria argentina. La mayor&iacute;a de esas firmas depend&iacute;a del mercado interno y operaba con m&aacute;rgenes muy ajustados, lo que las volvi&oacute; particularmente vulnerables frente a la ca&iacute;da del consumo y la mayor competencia de productos importados.
    </p><p class="article-text">
        Para los investigadores del CEHEAL, el deterioro de la industria textil forma parte de un proceso m&aacute;s amplio de retroceso manufacturero. El informe se&ntilde;al&oacute; que <strong>la combinaci&oacute;n de recesi&oacute;n econ&oacute;mica, menor inversi&oacute;n productiva y debilitamiento del mercado interno redujo la actividad de distintas ramas industriales</strong>, entre ellas las vinculadas a la producci&oacute;n textil.
    </p><p class="article-text">
        En ese escenario, la elevada capacidad ociosa se convirti&oacute; en uno de los indicadores m&aacute;s visibles de la crisis. <strong>M&aacute;s de la mitad de la capacidad productiva del sector permanece sin utilizar</strong>, una situaci&oacute;n que impacta directamente en el empleo industrial, en la continuidad de las empresas y en la estabilidad de una cadena productiva que hist&oacute;ricamente gener&oacute; puestos de trabajo formales en la industria argentina.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/industria-textil-opera-40-capacidad-perdio-11-500-empleos-ultimos-anos_1_13047072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 16:28:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La industria textil opera al 40% de su capacidad y perdió al menos 11.500 empleos en los últimos dos años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria,Textiles,Empleo industrial,Pymes,Desindustrialización,Industria Argentina,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde que Milei es presidente se perdieron en la Argentina 160 empleos industriales por día, según un informe de la UBA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-160-empleos-industriales-dia-informe-uba_1_13044979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0c55ac6-e70f-458d-b22d-92294c343b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde que Milei es presidente se perdieron en la Argentina 160 empleos industriales por día, según un informe de la UBA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA señaló que la industria cayó 8,3% durante el gobierno de Javier Milei. El trabajo también registró una fuerte caída de las exportaciones industriales y un retroceso histórico en el peso del sector dentro de la economía.</p></div><p class="article-text">
        La industria argentina perdi&oacute; <strong>100.000 puestos de trabajo desde noviembre de 2023</strong>, lo que equivale a <strong>160 empleos menos por d&iacute;a</strong>, seg&uacute;n un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la Universidad de Buenos Aires. El estudio identific&oacute; una ca&iacute;da del <strong>8,3% en la actividad industrial durante el gobierno de Javier Milei (La Libertad Avanza)</strong> y advirti&oacute; que la contracci&oacute;n impact&oacute; de manera directa en el empleo y en la capacidad productiva del sector.
    </p><p class="article-text">
        El documento fue elaborado por el &Aacute;rea de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) y el Centro de Estudios de Historia Econ&oacute;mica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL). Los investigadores se&ntilde;alaron que los datos reflejan <strong>un deterioro simult&aacute;neo de producci&oacute;n, empleo y estructura industrial</strong>, con efectos directos sobre las condiciones laborales en el sector manufacturero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La destrucci&oacute;n de puestos de trabajo aparece como uno de los indicadores m&aacute;s contundentes del proceso.</strong> El informe precis&oacute; que el sector industrial registr&oacute; una p&eacute;rdida acumulada de 100.000 empleos desde noviembre de 2023. En t&eacute;rminos diarios, esa reducci&oacute;n se tradujo en un promedio de <strong>160 trabajadores que dejaron de tener empleo en la industria cada d&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da del empleo se produjo en un contexto de retracci&oacute;n de la actividad. El trabajo acad&eacute;mico indic&oacute; que <strong>entre el tercer trimestre de 2023 y el tercer trimestre de 2025 la econom&iacute;a argentina creci&oacute; apenas 1,3%, mientras que la industria retrocedi&oacute; 8,3%</strong>. Otros sectores productivos tambi&eacute;n registraron descensos en ese per&iacute;odo, entre ellos el comercio (-5,2%), la construcci&oacute;n (-14,1%) y la pesca (-24,6%).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El deterioro de la actividad industrial tambi&eacute;n se expres&oacute; en el uso de la capacidad instalada.</strong> El estudio se&ntilde;al&oacute; que durante 2024 y 2025 el nivel promedio de utilizaci&oacute;n de la capacidad productiva se mantuvo por debajo del 60%, lo que implic&oacute; una <strong>capacidad ociosa superior al 40% en el sector manufacturero</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para los trabajadores industriales, ese escenario suele traducirse en suspensiones, reducci&oacute;n de turnos o p&eacute;rdida de puestos de trabajo. La disminuci&oacute;n de la actividad reduce la necesidad de mano de obra en las plantas y debilita la estabilidad laboral en los distintos segmentos de la cadena productiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El informe tambi&eacute;n registr&oacute; un cambio estructural en el peso de la industria dentro de la econom&iacute;a argentina.</strong> Seg&uacute;n los datos relevados por los investigadores, la participaci&oacute;n del sector industrial en el producto total cay&oacute; del <strong>16,5% en 2023 al 13,7% en 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese nivel de participaci&oacute;n se ubica en valores similares a los registrados antes de la Segunda Guerra Mundial, lo que para los autores del estudio refleja <strong>un proceso de desindustrializaci&oacute;n que reconfigura la estructura econ&oacute;mica del pa&iacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La contracci&oacute;n no se limit&oacute; a algunos segmentos espec&iacute;ficos. El trabajo indic&oacute; que <strong>22 de los 24 sectores que integran la estructura industrial argentina registraron ca&iacute;das en su valor agregado entre mediados de 2023 y mediados de 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entre los sectores m&aacute;s afectados aparecieron la metalurgia, el calzado, las curtiembres y las industrias vinculadas a la construcci&oacute;n, con descensos estimados entre <strong>20% y 25%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En contraste, algunos rubros mostraron una mayor resistencia a la ca&iacute;da generalizada. El informe mencion&oacute; entre ellos a la industria alimenticia, las tabacaleras y el sector vinculado al transporte, aunque todos registraron igualmente retrocesos en su actividad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El deterioro productivo tambi&eacute;n se reflej&oacute; en el comercio exterior industrial.</strong> El estudio se&ntilde;al&oacute; que las exportaciones manufactureras de mayor valor agregado &mdash;con mayor contenido tecnol&oacute;gico y generaci&oacute;n de empleo&mdash; redujeron su participaci&oacute;n dentro del total exportado por el sector.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relevamiento, las llamadas Manufacturas de Origen Industrial (MOI) representaron <strong>28% de las exportaciones industriales</strong>, mientras que en 2011 hab&iacute;an alcanzado un pico hist&oacute;rico del <strong>35%</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio en la composici&oacute;n exportadora implic&oacute; una mayor presencia relativa de productos primarios o vinculados a recursos naturales dentro del comercio exterior del sector manufacturero.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n analiz&oacute; la situaci&oacute;n de la industria de bienes de capital, un segmento clave para el desarrollo productivo porque provee maquinaria y equipamiento al resto de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En ese rubro, los investigadores detectaron <strong>una ca&iacute;da cercana al 25% en la producci&oacute;n local entre 2023 y 2025</strong>, mientras que las importaciones de bienes de capital aumentaron <strong>77% en el mismo per&iacute;odo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese desplazamiento entre producci&oacute;n nacional e importaciones se tradujo en una menor actividad para las empresas que fabrican maquinaria en el pa&iacute;s, con impacto directo en el empleo industrial asociado a ese segmento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El estudio tambi&eacute;n advirti&oacute; sobre cambios en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica que afectan al sector.</strong> Los investigadores se&ntilde;alaron que el Presupuesto 2026 registr&oacute; un <strong>recorte del 40% en los recursos destinados a la industria</strong>, mientras que el apoyo estatal se concentr&oacute; en el R&eacute;gimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el an&aacute;lisis, ese esquema prioriz&oacute; proyectos vinculados a energ&iacute;a, miner&iacute;a y siderurgia orientados al capital extranjero, en detrimento de pol&iacute;ticas de financiamiento destinadas al entramado industrial local.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n compararon el nivel actual de producci&oacute;n industrial con series hist&oacute;ricas y se&ntilde;alaron que <strong>el PBI industrial per c&aacute;pita retrocedi&oacute; a valores similares a los registrados en 1985</strong>, lo que implica un retroceso de aproximadamente cuatro d&eacute;cadas en la capacidad productiva por habitante.
    </p><p class="article-text">
        Ese indicador sintetiza el deterioro acumulado de la actividad manufacturera y su impacto sobre el empleo, ya que el sector industrial se caracteriz&oacute; hist&oacute;ricamente por generar puestos de trabajo formales, con mayor nivel de protecci&oacute;n laboral y mejores salarios relativos dentro de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La p&eacute;rdida de puestos industriales, la ca&iacute;da de la producci&oacute;n y la reducci&oacute;n del peso del sector en la econom&iacute;a configuran un escenario que impacta directamente en quienes trabajan en la actividad manufacturera.</strong> El informe concluy&oacute; que los datos relevados reflejan una crisis industrial extendida, con efectos simult&aacute;neos sobre empleo, inversi&oacute;n y estructura productiva en Argentina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/milei-160-empleos-industriales-dia-informe-uba_1_13044979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 21:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde que Milei es presidente se perdieron en la Argentina 160 empleos industriales por día, según un informe de la UBA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria,Empleo industrial,Trabajo,Manufactura,Crisis productiva,Crisis laboral,Crisis industrial,Desindustrialización,UBA,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajadores de Fate marchan a Trabajo mientras una empresa de Peabody entra en concurso y un frigorífico despide a 140 operarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/trabajadores-fate-marchan-trabajo-empresa-peabody-entra-concurso-frigorifico-despide-140-operarios_1_13039415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44b1e2b3-3755-400a-9f43-4687e22b1272_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajadores de Fate marchan a Trabajo mientras una empresa de Peabody entra en concurso y un frigorífico despide a 140 operarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los operarios del neumático se movilizan este miércoles ante una audiencia clave en la Secretaría de Trabajo para exigir la reapertura de la planta. El conflicto se produce mientras otras empresas atraviesan cierres, suspensiones o concursos de acreedores en distintos sectores productivos.</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores de la f&aacute;brica de neum&aacute;ticos Fate se movilizan este mi&eacute;rcoles a la Secretar&iacute;a de Trabajo en una jornada que puede definir el futuro de la planta y de los puestos laborales. <strong>La protesta acompa&ntilde;a una audiencia entre la empresa, el sindicato del neum&aacute;tico y funcionarios del Gobierno en medio de un conflicto por el cierre de la f&aacute;brica y los despidos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria se realiz&oacute; para las 11 en la sede laboral ubicada en Alem 650, en la Ciudad de Buenos Aires. Participan los trabajadores junto al Sindicato &Uacute;nico de Trabajadores del Neum&aacute;tico Argentino (SUTNA), con apoyo de organizaciones sindicales de la CGT y de las dos CTA.
    </p><p class="article-text">
        El eje de la movilizaci&oacute;n es el reclamo de <strong>&ldquo;reincorporaci&oacute;n inmediata&rdquo; y la defensa de la continuidad productiva de la planta</strong>, que permanece paralizada tras la decisi&oacute;n empresaria de frenar la producci&oacute;n. En esa audiencia podr&iacute;a resolverse una pr&oacute;rroga de la conciliaci&oacute;n obligatoria o cerrarse definitivamente la posibilidad de reactivar la f&aacute;brica.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores buscan evitar ese escenario. En la convocatoria p&uacute;blica afirmaron: <strong>&ldquo;Defender la mano de obra argentina es defender a nuestras familias&rdquo;</strong>, y llamaron a organizaciones sindicales y sociales a sumarse a la protesta frente a la Secretar&iacute;a de Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto escal&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as despu&eacute;s de que el gremio resolviera profundizar el plan de lucha. <strong>La asamblea de trabajadores defini&oacute; convocar a un paro nacional de 24 horas en todas las f&aacute;bricas de neum&aacute;ticos y realizar una presentaci&oacute;n judicial para exigir la puesta en marcha de la planta con todo el personal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre los puntos de esa acci&oacute;n judicial, el sindicato plante&oacute; que la empresa incumpli&oacute; un acuerdo firmado en mayo de 2025 con la Secretar&iacute;a de Trabajo y el gremio, que le otorgaba beneficios de no pago de aportes hasta julio de 2026 a cambio de mantener los puestos laborales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la organizaci&oacute;n sindical eval&uacute;a solicitar la figura de <strong>&ldquo;ocupaci&oacute;n tempor&aacute;nea&rdquo;</strong> para que el Estado intervenga la empresa en caso de que el accionista decida abandonar la producci&oacute;n. El objetivo del reclamo es sostener la continuidad industrial y evitar la p&eacute;rdida de empleos en el sector.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a la audiencia, los trabajadores organizan actividades en la calle durante la jornada de protesta. Entre ellas se anunci&oacute; un festival frente al edificio laboral con la participaci&oacute;n de m&uacute;sicos y organizaciones que acompa&ntilde;an el conflicto.
    </p><h2 class="article-text">Empresas en crisis y cierres</h2><p class="article-text">
        Mientras el conflicto de Fate contin&uacute;a abierto, otras empresas atraviesan situaciones cr&iacute;ticas que impactan en el empleo.
    </p><p class="article-text">
        La compa&ntilde;&iacute;a <strong>Goldmund S.A., responsable de la marca de electrodom&eacute;sticos Peabody</strong>, inici&oacute; un proceso de concurso preventivo de acreedores para reestructurar sus pasivos. La empresa comunic&oacute; a clientes y proveedores que atraviesa una &ldquo;etapa de reestructuraci&oacute;n&rdquo; orientada a ordenar sus compromisos financieros y sostener su continuidad operativa.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n se produce en un contexto de dificultades para varias firmas del sector de electrodom&eacute;sticos. Seg&uacute;n la comunicaci&oacute;n enviada por la compa&ntilde;&iacute;a, el proceso judicial busca reorganizar su situaci&oacute;n econ&oacute;mica y fortalecer la estructura empresarial para continuar operando.
    </p><p class="article-text">
        En el sector c&aacute;rnico, el frigor&iacute;fico Ganadera San Roque cerr&oacute; su planta ubicada en Mor&oacute;n y despidi&oacute; a <strong>140 trabajadores</strong>. La empresa atribuy&oacute; la decisi&oacute;n a la ca&iacute;da del consumo interno y al aumento de importaciones de carne para el mercado local.
    </p><p class="article-text">
        El establecimiento dej&oacute; de operar el 27 de febrero y las desvinculaciones se encuadraron en el art&iacute;culo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla despidos por causas econ&oacute;micas. Mientras tanto, los trabajadores participan de audiencias en el Ministerio de Trabajo para discutir las condiciones de las indemnizaciones.
    </p><p class="article-text">
        La crisis tambi&eacute;n alcanz&oacute; al sector textil en Tierra del Fuego. La empresa Sue&ntilde;o Fueguino, fabricante de marcas de ropa de cama como Danubio y Cannon, suspendi&oacute; a <strong>70 trabajadores</strong> de su planta de R&iacute;o Grande durante tres meses.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo alcanzado con sindicatos prev&eacute; que los trabajadores cobren el 70% del salario bruto y el 100% de los conceptos no remunerativos, lo que representa aproximadamente el 90% del ingreso neto durante el per&iacute;odo de suspensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La empresa ya hab&iacute;a despedido previamente a <strong>35 trabajadores</strong> en octubre en la misma planta.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/trabajadores-fate-marchan-trabajo-empresa-peabody-entra-concurso-frigorifico-despide-140-operarios_1_13039415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 11:34:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajadores de Fate marchan a Trabajo mientras una empresa de Peabody entra en concurso y un frigorífico despide a 140 operarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadores del Neumático,Fate,SUTNA,Despidos,Industria,Trabajo,Frigoríficos,Suspensiones,Textiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei habló del salario como validación de su modelo económico, en plena ola de despidos, cierres de empresas y caída del poder de compra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/milei-hablo-salario-validacion-modelo-economico-plena-ola-despidos-cierres-empresas-caida-salario_1_13034591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/696974ef-8416-428c-8be1-ccf8d5ddff8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei habló del salario como validación de su modelo económico, en plena ola de despidos, cierres de empresas y caída del poder de compra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la apertura del 144° período de sesiones ordinarias, el Presidente utilizó empleo y salarios como prueba del rumbo económico. Pero los datos oficiales y los chequeos posteriores mostraron más desocupación que al inicio de su mandato y una nueva pérdida del salario real en 2025.</p></div><p class="article-text">
        A 24 horas de la apertura de sesiones, el relato presidencial sobre empleo y recuperaci&oacute;n salarial convive con n&uacute;meros oficiales que muestran otra escena: los sueldos registrados quedaron otra vez por debajo de los precios. <strong>En las palabras presidenciales, el trabajo apareci&oacute; como herencia fallida y como promesa futura, pero no como deterioro presente del salario real</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La referencia m&aacute;s directa del mandatario en su discurso ante la Asamblea Legislativa fue la defensa de la Ley de Modernizaci&oacute;n Laboral, que el Presidente present&oacute; como una norma que &ldquo;viene a barrer con un delirio sancionado hace 50 a&ntilde;os&rdquo; y que, seg&uacute;n afirm&oacute;, dej&oacute; &ldquo;a la mitad de los trabajadores en el mercado informal&rdquo;. Sin embargo, se trata de una ley proempresa, que fue rechazada por todo el arco sindical e inclusive cuestionada por parte del empresariado, el pyme, porque consideran que la letra choca contra principios constitucionales y podr&iacute;a provocar una mayor litigiosidad a la ya existente.
    </p><p class="article-text">
        Milei sostuvo que los &ldquo;campeones de los derechos de los trabajadores&rdquo; dejaron &ldquo;sin ning&uacute;n tipo de derecho a la mitad de los trabajadores&rdquo; y agreg&oacute; que en el &uacute;ltimo gobierno anterior, el de los peronistas Alberto Fern&aacute;ndez, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner y Sergio Massa, del extinto Frente de Todos, &ldquo;el 30 % de los trabajadores formales eran pobres&rdquo;. <strong>El encuadre fue retrospectivo</strong>: informalidad y pobreza laboral como resultado del modelo previo y como justificaci&oacute;n de la reforma.
    </p><p class="article-text">
        En ese mismo tramo, el Presidente cerr&oacute; con una afirmaci&oacute;n categ&oacute;rica: &ldquo;El desempleo baj&oacute;&rdquo;. Tambi&eacute;n sostuvo que durante su gesti&oacute;n &ldquo;no aument&oacute; el desempleo&rdquo;. Sin embargo, seg&uacute;n Chequeado, esa afirmaci&oacute;n result&oacute; falsa. De acuerdo con los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec citados por el sitio de verificaci&oacute;n de contenidos, la tasa de desocupaci&oacute;n pas&oacute; del <strong>5,7% en el tercer trimestre de 2023</strong> al <strong>6,6% en el tercer trimestre de 2025</strong>, &uacute;ltimo dato disponible.
    </p><p class="article-text">
        El mismo an&aacute;lisis mostr&oacute; que el desempleo subi&oacute; durante el primer a&ntilde;o de gesti&oacute;n (alcanz&oacute; 6,9% en 2024) y luego baj&oacute; levemente en 2025, pero <strong>el resultado global evidenci&oacute; un incremento respecto del punto de partida</strong>. La afirmaci&oacute;n presidencial, entonces, no coincidi&oacute; con la evoluci&oacute;n agregada de la tasa de desocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La segunda afirmaci&oacute;n fuerte fue sobre ingresos. &ldquo;Hemos triplicado el salario en d&oacute;lares&rdquo;, dijo Milei en el recinto. La frase fue calificada como enga&ntilde;osa en otro chequeo publicado este lunes. Seg&uacute;n ese informe, el salario promedio en d&oacute;lares pas&oacute; de <strong>US$ 515 en noviembre de 2023</strong> a <strong>US$ 1.245 en noviembre de 2025</strong>. El aumento nominal en d&oacute;lares existi&oacute; y fue significativo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los especialistas citados advirtieron que medir salarios en d&oacute;lares no informa sobre el poder adquisitivo real frente a la inflaci&oacute;n interna. Cuando se compar&oacute; el salario promedio con la canasta b&aacute;sica total &mdash;tambi&eacute;n medida en d&oacute;lares&mdash; la capacidad de compra aument&oacute; <strong>17%</strong>, muy por debajo del incremento nominal del 141% en d&oacute;lares que sugiere la frase presidencial. <strong>El salario en d&oacute;lares creci&oacute;; el poder de compra lo hizo en menor magnitud</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a esa discusi&oacute;n, los propios datos oficiales mostraron que el salario real en pesos volvi&oacute; a retroceder en 2025. Seg&uacute;n el Indec, el &iacute;ndice de salarios del sector privado registrado acumul&oacute; una suba de <strong>25,6% entre enero y noviembre de 2025</strong>, mientras que la inflaci&oacute;n del mismo per&iacute;odo alcanz&oacute; <strong>27,9%</strong>. La diferencia implic&oacute; una ca&iacute;da real de al menos <strong>2,3 puntos porcentuales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre, los salarios privados registrados crecieron <strong>2,1%</strong>, por debajo del <strong>2,5%</strong> del IPC nacional de ese mes. El informe vincul&oacute; el retroceso con el &ldquo;rezago de las negociaciones colectivas&rdquo; y la falta de actualizaci&oacute;n de tramos acordados a comienzos del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El empleo p&uacute;blico mostr&oacute; una din&aacute;mica a&uacute;n m&aacute;s restrictiva. El subsector p&uacute;blico nacional registr&oacute; un aumento acumulado de <strong>19%</strong> entre enero y noviembre, claramente inferior a la inflaci&oacute;n del per&iacute;odo. <strong>M&aacute;s del 80% de la masa salarial relevada por el Indec tuvo aumentos por debajo de los precios acumulados</strong>, seg&uacute;n ese mismo informe.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el Presidente defendi&oacute; la reforma laboral como modernizaci&oacute;n necesaria, el entramado productivo atraves&oacute; una contracci&oacute;n verificable. En noviembre de 2023 el sistema registraba 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores; en noviembre de 2025 las cifras descendieron a 490.419 empresas y 9.566.571 trabajadores. <strong>En ese per&iacute;odo se perdieron 21.938 empleadores y 290.602 puestos registrados.</strong> El cierre definitivo de la planta de Fate en San Fernando dej&oacute; a 1.500 trabajadores sin empleo en un d&iacute;a; en La Pampa, el frigor&iacute;fico General Pico despidi&oacute; a 194 empleados y paraliz&oacute; sus plantas; en el sector textil, Hilado S.A. avanz&oacute; en concurso preventivo con alrededor de 800 trabajadores bajo incertidumbre. En el conflicto del neum&aacute;tico, adem&aacute;s, 920 operarios quedaron sin tareas efectivas pese a la conciliaci&oacute;n obligatoria, seg&uacute;n denunci&oacute; el SUTNA.
    </p><p class="article-text">
        La distancia no fue solo num&eacute;rica, sino tambi&eacute;n en la forma de describir el problema. En el discurso de Milei el salario apareci&oacute; como consecuencia futura de la estabilidad macroecon&oacute;mica. Milei explic&oacute; que el equilibrio fiscal y la pol&iacute;tica monetaria restrictiva permitir&aacute;n mayor productividad, &ldquo;salarios m&aacute;s altos y menores niveles de pobreza&rdquo;. <strong>La recomposici&oacute;n salarial fue presentada como resultado de un proceso estructural</strong>, no como lo urgente que verdaderamente es.
    </p><h2 class="article-text">Lo que no dijo: paritarias y negociaci&oacute;n colectiva</h2><p class="article-text">
        En las 28 p&aacute;ginas del discurso difundido oficialmente no apareci&oacute; la palabra &ldquo;paritaria&rdquo;. Tampoco hubo referencias expl&iacute;citas a reaperturas de negociaci&oacute;n colectiva ni a la actualizaci&oacute;n salarial en el sector p&uacute;blico. <strong>La omisi&oacute;n result&oacute; significativa</strong> si se considera que el propio informe del Indec explic&oacute; parte de la ca&iacute;da real por el rezago de las negociaciones colectivas.
    </p><p class="article-text">
        La reforma laboral s&iacute; ocup&oacute; un lugar destacado. El Presidente la present&oacute; como instrumento para modernizar el mercado de trabajo y adaptarlo a &ldquo;la mayor transformaci&oacute;n de la historia&rdquo;. Pero no detall&oacute; en el recinto los efectos concretos sobre indemnizaciones, jornada o derechos colectivos, dimensiones que forman parte del debate legislativo en curso.
    </p><p class="article-text">
        El resultado fue un mensaje donde el empleo y el salario funcionaron como argumentos de validaci&oacute;n del rumbo econ&oacute;mico, m&aacute;s que como fotograf&iacute;a del presente. <strong>El desempleo fue presentado como resuelto; los datos mostraron un aumento respecto de 2023. El salario en d&oacute;lares fue exhibido como s&iacute;mbolo de recuperaci&oacute;n; el poder adquisitivo real creci&oacute; menos y en 2025 volvi&oacute; a caer frente a la inflaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros oficiales disponibles mostraron que el mercado de trabajo no sigui&oacute; una trayectoria lineal. La desocupaci&oacute;n result&oacute; mayor que al inicio del mandato y el salario real registrado volvi&oacute; a perder contra los precios en 2025. En ese escenario, el empleo y el ingreso funcionaron en el discurso como promesa de largo plazo, mientras los datos mostraron las necesidades del presente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/milei-hablo-salario-validacion-modelo-economico-plena-ola-despidos-cierres-empresas-caida-salario_1_13034591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 20:31:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Milei habló del salario como validación de su modelo económico, en plena ola de despidos, cierres de empresas y caída del poder de compra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Salarios,Reforma laboral,Paritarias,INDEC,Inflación,empleo,Javier Milei,Congreso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El oficialismo negocia cambios clave y arriesga una rebaja impositiva a empresas para destrabar la reforma laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/oficialismo-negocia-cambios-clave-arriesga-rebaja-impositiva-empresas-destrabar-reforma-laboral_1_12978353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c916d72-52ff-4a3f-b386-ff32b1385359_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El oficialismo negocia cambios clave y arriesga una rebaja impositiva a empresas para destrabar la reforma laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Libertad Avanza admite tensiones por el capítulo fiscal, en especial la reducción de Ganancias a empresas. Gobernadores dialoguistas condicionaron su apoyo y la discusión se extiende a las indemnizaciones, los aportes sindicales y los despidos.</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno avanz&oacute; en las &uacute;ltimas horas en nuevas negociaciones con bloques dialoguistas del Senado para intentar aprobar la reforma laboral impulsada por La Libertad Avanza, pero <strong>el acuerdo qued&oacute; atado a definiciones pendientes en el cap&iacute;tulo fiscal</strong> y a cambios que afectan de manera directa las condiciones de despido, el financiamiento sindical y la protecci&oacute;n del empleo. La presidenta del bloque oficialista, <strong>Patricia Bullrich</strong>, evit&oacute; dar precisiones sobre los consensos alcanzados y posterg&oacute; los anuncios para la sesi&oacute;n prevista para este mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        Las conversaciones se desarrollaron mientras <strong>creci&oacute; la resistencia de gobernadores dialoguistas a la rebaja del impuesto a las Ganancias para empresas</strong>, un punto central del paquete fiscal que acompa&ntilde;a la reforma laboral. Desde las provincias se&ntilde;alan a la Casa Rosada el impacto negativo en sus recursos coparticipables, en caso de avanzar el proyecto con esta baja incluida.
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de tres horas de conversaciones, Bullrich sostuvo que el oficialismo manten&iacute;a &ldquo;un acuerdo grande&rdquo; pero aclar&oacute; que <strong>las definiciones se comunicar&aacute;n reci&eacute;n durante la sesi&oacute;n</strong>. &ldquo;Estamos todav&iacute;a terminando el debate&rdquo;, afirm&oacute;, y agreg&oacute; que el bloque resolvi&oacute; no adelantar los cambios hasta cerrar el poroteo final. <strong>La estrategia dej&oacute; en suspenso aspectos centrales del proyecto que afectan directamente a los trabajadores</strong>, como el esquema de indemnizaciones y los aportes sindicales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una sesi&oacute;n atravesada por tensiones pol&iacute;ticas</strong></h2><p class="article-text">
        La agenda legislativa de este martes incluye una reuni&oacute;n de Labor Parlamentaria prevista para las 14, donde el oficialismo y el peronismo discutir&aacute;n el formato de la sesi&oacute;n. Fuentes parlamentarias anticiparon <strong>momentos de alta tensi&oacute;n</strong>, tanto por el orden del debate como por los art&iacute;culos que podr&iacute;an quedar fuera del dictamen final.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, trascendi&oacute; el malestar con su propio gobierno de la vicepresidenta <strong>Victoria Villarruel</strong>, quien no particip&oacute; de los encuentros entre el oficialismo y los bloques dialoguistas. Si bien estuvo presente el secretario parlamentario, Agust&iacute;n Gustinian, <strong>la interna pol&iacute;tica sum&oacute; ruido a una negociaci&oacute;n ya condicionada por el frente fiscal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A una reuni&oacute;n de rosca realizada el lunes en el despacho del senador radical Eduardo Vischi asistieron representantes de distintos bloques provinciales y federales, entre ellos miembros del PRO, de Provincias Unidas, del Frente Renovador de la Concordia (Misiones), de Despierta Chubut, de Independencia (Tucum&aacute;n) y de Primero los Salte&ntilde;os. <strong>La diversidad de actores da cuenta de la fragilidad del acuerdo y la necesidad del oficialismo de ceder en puntos sensibles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cap&iacute;tulo fiscal se convirti&oacute; en uno de los principales obst&aacute;culos. El proyecto incluy&oacute; <strong>una rebaja del impuesto a las Ganancias para grandes empresas del 35% al 31,4% y para medianas empresas del 31% al 27%</strong>, una medida que gobernadores rechazaron por el impacto en sus arcas a partir de 2027, estimado por fuentes parlamentarias en <strong>casi $2 billones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un vocero oficial admiti&oacute; ante NA que, <strong>si no se reun&iacute;an los votos necesarios, ese punto podr&iacute;a eliminarse del proyecto y tratarse en una ley aparte</strong>. El cap&iacute;tulo fiscal tambi&eacute;n contempl&oacute; la eliminaci&oacute;n de impuestos internos y la creaci&oacute;n de un R&eacute;gimen de Inversiones para medianas empresas, con amortizaci&oacute;n acelerada en Ganancias.
    </p><p class="article-text">
        En el plano estrictamente laboral, uno de los focos de discusi&oacute;n fue el <strong>Fondo de Asistencia Laboral (FAL)</strong>, que se financiar&aacute; con el <strong>3% de los aportes patronales destinados a ANSES</strong>. La UCR propuso que las pymes puedan utilizar ese fondo para <strong>financiar despidos</strong>, una iniciativa que gener&oacute; fuertes cuestionamientos por <strong>trasladar el costo de las cesant&iacute;as al sistema previsional</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Indemnizaciones, aportes y salarios</strong></h2><p class="article-text">
        S&iacute; hubo acuerdo en avanzar con un <strong>nuevo tope indemnizatorio</strong>: un sueldo por a&ntilde;o trabajado, con un m&aacute;ximo de <strong>tres veces el salario promedio</strong>, pagadero en hasta <strong>12 cuotas para grandes empresas y 18 para pymes</strong>, con actualizaci&oacute;n por inflaci&oacute;n m&aacute;s <strong>3% anual</strong>, en lugar de tasas judiciales. <strong>El esquema implic&oacute; una reducci&oacute;n del costo del despido y una mayor previsibilidad para el empleador</strong>, a costa de limitar la reparaci&oacute;n econ&oacute;mica para el trabajador despedido.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto de conflicto fue la propuesta de <strong>volver voluntarios los aportes sindicales</strong>, rechazada por el sindicalismo por su impacto directo en la afiliaci&oacute;n y en la capacidad de organizaci&oacute;n colectiva. Tambi&eacute;n qued&oacute; abierta la discusi&oacute;n sobre <strong>eliminar contribuciones empresarias a gremios y c&aacute;maras</strong>, una medida que <strong>debilit&oacute; el financiamiento de la negociaci&oacute;n colectiva</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el proyecto incluy&oacute; cambios en la forma de pago de salarios: se debati&oacute; si los sueldos deber&aacute;n abonarse exclusivamente a trav&eacute;s de entidades bancarias o si se habilitar&aacute;n <strong>billeteras virtuales</strong>, una alternativa rechazada por las c&aacute;maras bancarias y que <strong>plante&oacute; interrogantes sobre la protecci&oacute;n del salario y la trazabilidad de los ingresos laborales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD, con informaci&oacute;n de NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/oficialismo-negocia-cambios-clave-arriesga-rebaja-impositiva-empresas-destrabar-reforma-laboral_1_12978353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 12:50:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El oficialismo negocia cambios clave y arriesga una rebaja impositiva a empresas para destrabar la reforma laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral,Senado,Senadores,Trabajo,Impuestos,sindicalismo,Indemnizaciones,Gobernadores,CGT]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 7% de los jubilados volvió al trabajo por necesidad en Estados Unidos, donde hay récord de despidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/7-jubilados-volvio-trabajo-necesidad-estados-unidos-hay-record-despidos_1_12969951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77f2a1e5-f0b7-4e72-8a64-7a8b89ca3a7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un 7% de los jubilados volvió al trabajo por necesidad en Estados Unidos, donde hay récord de despidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado laboral estadounidense combinó en enero un récord de despidos con un aumento sostenido de jubilados que regresaron al empleo por falta de ingresos suficientes. Los datos expusieron un escenario de mayor incertidumbre para quienes trabajan y para quienes ya se habían retirado, con la presión económica como factor común.</p></div><p class="article-text">
        Un 7% de los jubilados en Estados Unidos volvi&oacute; al mercado laboral en los &uacute;ltimos seis meses, principalmente por necesidad econ&oacute;mica, seg&uacute;n una encuesta reciente de la Asociaci&oacute;n Estadounidense de Personas Retiradas (American Association of Retired Persons, AARP). El dato se conoci&oacute; en paralelo a un fuerte incremento de los despidos: solo en enero se registraron m&aacute;s de 108.000 recortes de personal, la cifra mensual m&aacute;s alta para ese mes desde 2009, de acuerdo con un informe de la consultora <strong>Challenger, Gray &amp; Christmas</strong>. Ambas tendencias pusieron en evidencia un deterioro de las condiciones de seguridad laboral y previsional.
    </p><p class="article-text">
        La encuesta de AARP se realiz&oacute; entre noviembre y diciembre de 2025 sobre unas 2.100 personas mayores de 50 a&ntilde;os y actualiz&oacute; un relevamiento previo efectuado en julio y agosto, que hab&iacute;a arrojado resultados similares. <strong>En ambos casos, la proporci&oacute;n de jubilados que retomaron un empleo se mantuvo pr&aacute;cticamente estable</strong>, con un 6% en el verano boreal y un 7% hacia fin de a&ntilde;o. El informe defini&oacute; este proceso como &ldquo;desjubilaci&oacute;n&rdquo; y lo vincul&oacute; de manera directa a las presiones financieras.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los resultados, <strong>el 48% de quienes volvieron a trabajar lo hizo porque necesitaba dinero o evalu&oacute; que su situaci&oacute;n econ&oacute;mica era mala</strong>. Otras razones mencionadas fueron el aburrimiento o el deseo de ayudar a otras personas, aunque quedaron claramente relegadas frente al peso del factor econ&oacute;mico. La responsable del programa de resiliencia financiera de AARP, Carly Roszkowski, advirti&oacute; en un comunicado que muchas personas temen no contar con ahorros suficientes para el retiro y sostuvo que la tendencia a prolongar la vida laboral podr&iacute;a profundizarse.
    </p><p class="article-text">
        El relevamiento tambi&eacute;n expuso el clima de inseguridad entre los trabajadores de mayor edad que a&uacute;n no se jubilaron. <strong>Un 24% manifest&oacute; temor a perder su empleo en el pr&oacute;ximo a&ntilde;o</strong>, mientras que <strong>un 67% consider&oacute; que tendr&iacute;a dificultades para conseguir otro trabajo</strong>, en gran parte por la discriminaci&oacute;n por edad. A esas barreras se sumaron las enfermedades y discapacidades, se&ntilde;aladas como uno de los principales motivos que llevan a la jubilaci&oacute;n, junto con la percepci&oacute;n de haber alcanzado una estabilidad financiera suficiente, algo que hoy aparece cada vez m&aacute;s en duda.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el informe mensual de Challenger, Gray &amp; Christmas mostr&oacute; un salto abrupto de los despidos. <strong>Durante enero se contabilizaron 108.435 recortes de personal</strong>, lo que represent&oacute; un aumento del 118% interanual y del 205% respecto de diciembre. Se trat&oacute; de la cifra m&aacute;s elevada para un mes de enero desde 2009 y de la segunda m&aacute;s alta registrada hist&oacute;ricamente para ese mes, solo superada por el inicio de la crisis financiera global, cuando se hab&iacute;an superado los 240.000 despidos.
    </p><p class="article-text">
        El detalle sectorial mostr&oacute; que <strong>la industria tecnol&oacute;gica volvi&oacute; a concentrar una parte relevante de los recortes</strong>, con 22.291 despidos anunciados. Dentro de ese total, alrededor de 16.000 correspondieron a <strong>Amazon</strong>, que avanz&oacute; con una reestructuraci&oacute;n de sus capas de direcci&oacute;n. En el sector del transporte, los anuncios superaron los 30.000 despidos, mayoritariamente vinculados a <strong>UPS</strong>, que rompi&oacute; acuerdos comerciales con Amazon.
    </p><p class="article-text">
        Otro dato significativo del informe fue el impacto de la inteligencia artificial. <strong>La IA se cit&oacute; como la raz&oacute;n principal en el 7% de los despidos de enero</strong>, lo que equivali&oacute; a 7.624 puestos de trabajo. Desde 2023, cuando la consultora comenz&oacute; a registrar espec&iacute;ficamente este factor, <strong>se acumularon casi 80.000 despidos asociados al avance de la IA</strong> en el mercado laboral estadounidense. Para Challenger, este fue el tercer pico de recortes en los &uacute;ltimos 36 meses, una se&ntilde;al de volatilidad persistente.
    </p><p class="article-text">
        Andy Challenger, director de ingresos de la firma, sostuvo que si bien los despidos suelen concentrarse en el primer trimestre del a&ntilde;o, <strong>el volumen registrado en enero result&oacute; excepcionalmente alto</strong>. Seg&uacute;n explic&oacute;, la magnitud de los anuncios indic&oacute; que muchas de las decisiones se tomaron hacia fines de 2025, lo que reflej&oacute; un bajo nivel de optimismo empresarial respecto del panorama econ&oacute;mico de 2026.
    </p><p class="article-text">
        Le&iacute;dos en conjunto, los dos informes mostraron <strong>un mercado laboral atravesado por la inseguridad</strong>, donde quienes pierden su empleo enfrentan mayores dificultades para reinsertarse y quienes ya se hab&iacute;an retirado se ven empujados a regresar al trabajo para sostener sus ingresos. La coexistencia de despidos masivos con jubilados que vuelven a emplearse por necesidad econ&oacute;mica marc&oacute; un escenario en el que el ajuste se traslad&oacute; de manera directa a las trayectorias laborales y previsionales.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, <strong>no hubo anuncios de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas orientadas a revertir estas tendencias</strong>. Los despidos ya se concretaron y el regreso de jubilados al mercado laboral continu&oacute; estable en niveles elevados, con la presi&oacute;n econ&oacute;mica como principal motor.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD, con informaci&oacute;n de la agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/7-jubilados-volvio-trabajo-necesidad-estados-unidos-hay-record-despidos_1_12969951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 15:35:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un 7% de los jubilados volvió al trabajo por necesidad en Estados Unidos, donde hay récord de despidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Despidos,Jubilados,Mercado laboral,Precarización laboral,Trabajo,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[The Washington Post avanzó con despidos masivos y recortó un tercio de su personal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/the-washington-post-avanzo-despidos-masivos-recorto-tercio-personal_1_12969182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50ce81e5-f20d-470a-848b-8affa70ba5bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="The Washington Post avanzó con despidos masivos y recortó un tercio de su personal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El diario estadounidense propiedad de Jeff Bezos comunicó un plan de ajuste que incluyó la salida de más de 300 periodistas y trabajadores de áreas comerciales. El recorte impactó en secciones clave como deportes, cobertura local e internacional y profundizó la crisis laboral en uno de los medios más influyentes del mundo.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>The Washington Post</strong> inform&oacute; a su personal que puso en marcha un proceso de despidos masivos que recort&oacute; cerca de un tercio de su dotaci&oacute;n total, incluidos m&aacute;s de 300 periodistas de una redacci&oacute;n que contaba con alrededor de 800 trabajadores. <strong>El ajuste afect&oacute; de forma directa la estabilidad laboral y las condiciones de trabajo de cientos de personas</strong>, en un contexto de ca&iacute;da de ingresos, p&eacute;rdida de suscriptores y dificultades para sostener un modelo digital rentable.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n fue comunicada el mi&eacute;rcoles 4 de febrero de 2026 en reuniones internas encabezadas por el editor ejecutivo Matt Murray. <strong>Los despidos alcanzaron tanto a trabajadores de la redacci&oacute;n como a personal del &aacute;rea comercial y administrativa</strong>, y se concentraron especialmente en las secciones de deportes, cobertura local e internacional. Seg&uacute;n detall&oacute; <strong>The New York Times</strong>, la empresa avanz&oacute; con recortes que representaron cerca del 30% de su personal total, incluyendo corresponsales en el exterior y editores con trayectoria en el diario.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos operativos, el Post cerr&oacute; su secci&oacute;n de Deportes, redujo de manera significativa la cobertura metropolitana, elimin&oacute; el &aacute;rea dedicada a libros y dio de baja el p&oacute;dcast diario <em>Post Reports</em>. <strong>Una parte de los periodistas deportivos fue reubicada en el &aacute;rea de reportajes</strong>, aunque sin precisiones sobre la continuidad de sus funciones ni garant&iacute;as de estabilidad. La cobertura internacional tambi&eacute;n qued&oacute; severamente recortada: el medio mantuvo corresponsales en apenas una decena de destinos y despidi&oacute; trabajadores en Medio Oriente, India y Australia.
    </p><p class="article-text">
        La conducci&oacute;n del diario justific&oacute; el ajuste por las p&eacute;rdidas acumuladas. Murray sostuvo ante el personal que <strong>la empresa &ldquo;perdi&oacute; demasiado dinero durante demasiado tiempo&rdquo; y no logr&oacute; responder a las necesidades de sus lectores</strong>, y explic&oacute; que el nuevo perfil editorial pondr&iacute;a el foco en pol&iacute;tica nacional, negocios y salud. En un correo posterior, reconoci&oacute; que el diario segu&iacute;a &ldquo;anclado en una etapa anterior&rdquo;, cuando dominaba el producto impreso local, y admiti&oacute; que el tr&aacute;fico proveniente de b&uacute;squedas en internet cay&oacute; casi a la mitad en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, en parte por el avance de la inteligencia artificial generativa.
    </p><p class="article-text">
        El impacto laboral del anuncio fue inmediato. <strong>Las notificaciones de despido comenzaron a llegar por correo electr&oacute;nico</strong>, y los propios periodistas se avisaron entre s&iacute; con mensajes breves: &ldquo;Eliminado&rdquo;, repet&iacute;an. Peter Finn, entonces responsable de la secci&oacute;n internacional, pidi&oacute; ser despedido para no participar del dise&ntilde;o del recorte, seg&uacute;n confirmaron fuentes citadas por el <em>New York Times</em>. <strong>La secuencia dej&oacute; expuesto el costo humano del ajuste</strong>, en una redacci&oacute;n que hab&iacute;a crecido de manera sostenida durante los primeros a&ntilde;os de la gesti&oacute;n de Bezos.
    </p><p class="article-text">
        El diario pertenece desde 2013 al empresario <strong>Jeff Bezos</strong>, fundador de Amazon y una de las personas m&aacute;s ricas del mundo. Seg&uacute;n analiz&oacute; el <em>New York Times</em>, <strong>los despidos evidenciaron que el magnate todav&iacute;a no encontr&oacute; un esquema sostenible para un medio digital de gran escala</strong>, pese a m&aacute;s de una d&eacute;cada de inversiones. Durante los primeros a&ntilde;os bajo su control, el Post expandi&oacute; su redacci&oacute;n y su alcance, pero en los &uacute;ltimos tiempos perdi&oacute; audiencia, suscriptores y peso en el ecosistema informativo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis se profundiz&oacute; tras una serie de decisiones empresariales y editoriales. En 2023, Bezos contrat&oacute; a Will Lewis para buscar un camino hacia la rentabilidad. Su gesti&oacute;n incluy&oacute; reorganizaciones internas, mayor incorporaci&oacute;n de herramientas de inteligencia artificial y una nueva pol&iacute;tica que elimin&oacute; el respaldo editorial a candidaturas presidenciales. <strong>Esa definici&oacute;n bloque&oacute; un editorial de apoyo a Kamala Harris antes de las elecciones de 2024 y deriv&oacute; en la cancelaci&oacute;n de cientos de miles de suscripciones</strong>, seg&uacute;n admitieron fuentes del propio medio.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva laboral, <strong>el recorte implic&oacute; la p&eacute;rdida de cientos de puestos calificados en una actividad ya atravesada por la precarizaci&oacute;n y el achicamiento de redacciones</strong>. La eliminaci&oacute;n de corresponsal&iacute;as y de coberturas locales redujo la diversidad informativa y concentr&oacute; tareas en menos trabajadores. El propio Murray reconoci&oacute; que la producci&oacute;n diaria de art&iacute;culos disminuy&oacute; de manera sostenida en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El ajuste del Post se inscribi&oacute; en una tendencia m&aacute;s amplia de la industria de medios en Estados Unidos, marcada por <strong>la ca&iacute;da de la publicidad, el cambio en los h&aacute;bitos de consumo y la dependencia de plataformas tecnol&oacute;gicas</strong>, con consecuencias directas sobre el empleo period&iacute;stico. En este caso, el impacto result&oacute; especialmente significativo por el peso hist&oacute;rico del diario y su rol en investigaciones emblem&aacute;ticas del periodismo estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, <strong>la empresa no inform&oacute; ning&uacute;n plan de reincorporaci&oacute;n ni medidas de protecci&oacute;n laboral para el personal despedido</strong>, y un vocero de Bezos no respondi&oacute; a los pedidos de comentarios realizados por el <em>New York Times</em>. El recorte ya se ejecut&oacute; y redefini&oacute; de manera estructural el tama&ntilde;o y el alcance de la redacci&oacute;n, mientras cientos de trabajadores quedaron fuera del diario sin certezas sobre su futuro inmediato.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/the-washington-post-avanzo-despidos-masivos-recorto-tercio-personal_1_12969182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 13:18:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Despidos,Medios,Periodismo,Estados Unidos,Trabajo,Precarización laboral,Jeff Bezos]]></media:keywords>
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