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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Crisis 2001]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/crisis-2001/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Crisis 2001]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De la estabilidad a la crisis: cómo fue la gestión de Roque Fernández, el referente económico de Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/estabilidad-crisis-gestion-roque-fernandez-referente-economico-milei_1_10466775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5ca8a83-8b9f-4833-8ec6-fab4cdd12f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la estabilidad a la crisis: cómo fue la gestión de Roque Fernández, el referente económico de Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los tres economistas que acompañaron al candidato libertario a la reunión con el FMI, fue presidente del Banco Central y ministro de Economía de Menem entre 1991 y 1999. Bajo las órdenes de Cavallo, instrumentó la política que derrotó la hiperinflación, pero terminó su gestión con caída de la economía, éxodo de industrias, 14% de desempleo, 40% de pobres y una serie de poblemas que explotaron 2001.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Javier Milei</strong> se presenta como lo nuevo y lo contrario a la &ldquo;casta pol&iacute;tica&rdquo;, que viene de un fracaso econ&oacute;mico tras otro en 40 a&ntilde;os de democracia. Pero <strong>buena parte de su equipo se nutre del entorno de Domingo Cavallo</strong>, que fue el ministro de Econom&iacute;a de Carlos Menem (1991-1996) que derrot&oacute; la angustiante hiperinflaci&oacute;n (en 1989 fue 4.923% y en 1990, 1.349%, diez veces m&aacute;s que ahora) y que en el mismo cargo pero con Fernando de la R&uacute;a (2001) termin&oacute; de conducir al pa&iacute;s a una desoladora megacrisis pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica diez a&ntilde;os despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Dos de los tres principales asesores econ&oacute;micos que eligi&oacute; el candidato presidencial libertario para hablar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) apenas gan&oacute; las primarias son del entorno de Cavallo: <strong>Roque Fern&aacute;ndez</strong>, que fue presidente del Banco Central mientras &eacute;l era ministro de Menem y que despu&eacute;s lo sucedi&oacute; en el cargo hasta 1999; y <strong>Carlos Rodr&iacute;guez</strong>, que fue jefe de asesores y despu&eacute;s viceministro de Fern&aacute;ndez entre 1996 y 1998. 
    </p><p class="article-text">
        El diario &Aacute;mbito Financiero lo lleg&oacute; a apodar &ldquo;Ronque&rdquo; Fern&aacute;ndez, no s&oacute;lo por su tono sopor&iacute;fero sino porque por su supuesta inacci&oacute;n como ministro. Cavallo, que se fue del gobierno de Menem peleado con el entonces presidente, le puso en 1997 a su sucesor el mote con el que se hizo famoso, &ldquo;piloto autom&aacute;tico&rdquo;: &ldquo;Roque Fern&aacute;ndez es como un piloto autom&aacute;tico porque, como la econom&iacute;a est&aacute; bien organizada y hay buenas reglas de juego, con tal de que &eacute;l no cometa graves errores la econom&iacute;a va a andar bien&rdquo;. Ni la econom&iacute;a estaba tan organizada ni termin&oacute; del mejor modo.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez naci&oacute; en C&oacute;rdoba, como Cavallo, pero un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 1947, hace 76 a&ntilde;os. Contador, se doctor&oacute; en Econom&iacute;a en La Docta, como Cavallo, pero dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1972. Entonces militaba en el Frente de Izquierda Popular (FIP), de Jorge Abelardo Ramos, mezcla de peronismo y marxismo. Pronto cambi&oacute;. En 1975 se volvi&oacute; a doctorar en la materia, pero en la<strong> Universidad de Chicago, la catedral del neoliberalismo</strong>, donde ense&ntilde;aba uno de los m&aacute;ximos referentes de Milei, el Nobel Milton Friedman. &ldquo;Es un interrogante por qu&eacute; tantos trotskistas juveniles se transforman en&nbsp;a&ntilde;ejos neoliberales e, incluso, en fascistas&rdquo;, comenta el economista Jorge Gaggero, que integr&oacute; el Plan F&eacute;nix, uno de los pocos grupos cr&iacute;ticos de la receta de los 90. 
    </p><p class="article-text">
        En 1978, junto con Rodr&iacute;guez y Pedro Pou, Fern&aacute;ndez fund&oacute; el Centro de Estudios Macroecon&oacute;micos de Argentina (CEMA), que despu&eacute;s devino en universidad UCEMA. <strong>Trabaj&oacute; para el FMI y otros organismos internacionales y en febrero de 1991 asumi&oacute; como presidente del Central</strong>. Cavallo acababa de renunciar como canciller una semana antes y asumir&iacute;a un mes despu&eacute;s como ministro de Econom&iacute;a para poner en marcha en abril de aquel a&ntilde;o la convertibilidad, el uno a uno entre el d&oacute;lar y el peso, es decir, el tipo de cambio fijo, de modo de terminar con la h&iacute;per. &ldquo;El Mingo&rdquo;, como lo apodaban, era el superministro y Fern&aacute;ndez le obedec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con posterioridad a la entrada en vigencia de la convertibilidad, el entonces presidente del Central declar&oacute; la &ldquo;independencia&rdquo; de esa instituci&oacute;n que Milei ahora quiere hacer desaparecer. </strong>Es decir, que dejaba de usarse la maquinita de imprimir billetes para financiar el gasto p&uacute;blico. Se trataba en realidad de una redundancia porque la instauraci&oacute;n misma del tipo de cambio fijo obligaba ya a cortar con la emisi&oacute;n monetaria. &ldquo;Fue una declaraci&oacute;n <em>pour la galerie</em>. Tiene sentido declarar la independencia cuando manej&aacute;s las oferta monetaria y hay tipo de cambio flotante&rdquo;, opina un integrante de la Academia Nacional de Ciencias Econ&oacute;micas, que prefiere guardar el anonimato porque all&iacute; se sienta tambi&eacute;n Fern&aacute;ndez. Si el peso se ataba a otra moneda como la norteamericana, el Central s&oacute;lo pod&iacute;a limitarse a comprar o vender todo lo que el sector privado le ped&iacute;a, a funcionar como una oficina de cambios porque ya no pod&iacute;a emitir.  
    </p><p class="article-text">
        La otra funci&oacute;n que le quedaba al Central era la de supervisi&oacute;n del sistema bancario. En 1994 estallar&iacute;a una crisis en M&eacute;xico que provocar&iacute;a el llamado &ldquo;efecto tequila&rdquo; en la Argentina y los otros pa&iacute;ses latinoamericanos que estaban adoptando reformas neoliberales en medio de un mundo en el que acaba de caer el comunismo. Fern&aacute;ndez, bajo las &oacute;rdenes del entonces ministro, evit&oacute; un colapso bancario liberando redescuentos a los bancos, pero 34 de ellos cerraron entre quiebras y fusiones. Algunos acad&eacute;micos valoran aquella actuaci&oacute;n aunque la atribuyen a la audacia de Cavallo, pero Gaggero advierte contra esos rescates bancarios: &ldquo;Se le endosaron mierdas privadas al Central, un pagadi&oacute;s para los humildes de nuestro pa&iacute;s&rdquo;.  En 2001, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de que Fern&aacute;ndez dejara el Palacio de Hacienda, Cavallo impuso el corralito a los dep&oacute;sitos bancarios ante el estallido del sistema financiero que no pudo frenar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Atar el peso al d&oacute;lar fue posible porque en 1989 Menem impuso el Plan Bonex,</strong> que le quit&oacute; a los depositantes bancarios sus ahorros a cambio de un bono; porque ese a&ntilde;o y en 1990 se acumul&oacute; un alto super&aacute;vit comercial a fuerza de la ca&iacute;da de la econom&iacute;a (-7,2% en 1989 y -2,5% en 1990), lo que derrumb&oacute; las importaciones; y porque en el verano de 1991 el d&oacute;lar subi&oacute; de 5.000 australes -la moneda de entonces- a 10.000, con lo que se licu&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la base monetaria y el poder de compra de la poblaci&oacute;n. En abril de 1991, naci&oacute; la convertibilidad: cada d&oacute;lar equivaldr&iacute;a a 10.000 australes, que a su vez desde enero de 1992 se suplantar&iacute;an por un peso. Para 1993 no quedaba nada de la h&iacute;per: la inflaci&oacute;n hab&iacute;a bajado al 5% anual, la mitad que lo que se prev&eacute; s&oacute;lo para este agosto.
    </p><p class="article-text">
        Otra fuente de d&oacute;lares para sostener el ingreso de divisas necesarios para que exista la convertibilidad fueron las <strong>privatizaciones generalizadas de empresas estatales</strong>, con las que se recaud&oacute; el equivalente al 9% del PBI. Tambi&eacute;n comenzaron a llegar fuertes inversiones extranjeras, aunque m&aacute;s para comprar empresas que para radicar plantas nuevas. Cuando se acab&oacute; el grueso de las compa&ntilde;&iacute;as p&uacute;blicas por vender, Menem y Cavallo recurrieron al <strong>endeudamiento externo </strong>para conseguir d&oacute;lares. O sea, no le dieron m&aacute;s a la maquinita de imprimir billetes, pero tomaron pr&eacute;stamos, como hizo Ecuador tras la dolarizaci&oacute;n de 2000 y as&iacute; acab&oacute; en dos defaults desde entonces. La deuda p&uacute;blica argentina se duplic&oacute; entre 1993, cuando equival&iacute;a a US$71.000 millones, y 2001, cuando lleg&oacute; a 144.000 millones. <strong>En el periodo de Fern&aacute;ndez subi&oacute; de 88.000 millones en 1995 a 123.000 millones en 1999, casi un 40%</strong>. El ex ministro sostiene que en relaci&oacute;n al PBI se mantuvo casi intacta, aunque en realidad subi&oacute; del 34% al 44%. El problema era que el pasivo estaba en d&oacute;lares y, cuando explot&oacute; la convertibilidad y la econom&iacute;a se hundi&oacute; en 2002, el ratio se sincer&oacute; al alcanzar el 151%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;A Roque Fern&aacute;ndez se lo recuerda como el piloto autom&aacute;tico porque se supon&iacute;a que sin hacer nada la econom&iacute;a iba a ir bien, afloj&oacute; con las reformas de Cavallo, pero se financi&oacute; con endeudamiento y las &uacute;ltimas privatizaciones&rdquo;</strong>, recuerda Federico Poli, que fue jefe del Departamento de Econom&iacute;a de la Uni&oacute;n Industrial Argentina en los 90. De hecho, en la gesti&oacute;n del ministro Fern&aacute;ndez se privatizaron el&eacute;ctricas, empresas de agua, la gas&iacute;fera bonaerense (hoy Naturgy BAN), el Banco Hipotecario y el 25% de YPF que a&uacute;n quedaba en manos del Estado (la espa&ntilde;ola Repsol compr&oacute; el 99% de la petrolera en 1999) y se concesionaron los aeropuertos a Eduardo Eurnekian y el Correo a Franco Macri, padre de Mauricio.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez tambi&eacute;n tuvo la mala suerte de que en sus tres a&ntilde;os de ministro el d&oacute;lar se apreciara en el mundo por la evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a de Estados Unidos, con lo que le fue quitando competitividad a la producci&oacute;n argentina, cada vez m&aacute;s cara medida en divisas. Es lo que puede suceder cuando uno ata el peso al d&oacute;lar o dolariza. En 1997 se desat&oacute; la crisis de los llamados &ldquo;tigres&rdquo; del ascendente sudeste asi&aacute;tico, que devaluaron sus monedas y provocaron una fuga de capitales de mercados emergentes como la Argentina por temor a un contagio. 
    </p><p class="article-text">
        Para evitar la infecci&oacute;n, Fern&aacute;ndez y su sucesor en el Central, Pou, subieron la tasa de inter&eacute;s hasta el 8%, pese a que la inflaci&oacute;n era menos del 1%. Las pymes comenzaron a sufrir el ahogo para financiarse, el aparato productivo comenz&oacute; a resentirse. Mientras, los docentes que protestaban por su bajo salario instalaron la Carpa Blanca en frente del Congreso y la mantuvieron por casi tres a&ntilde;os hasta fines de 1999, cuando De la R&uacute;a asumi&oacute; el poder y les aument&oacute;. Es decir, <strong>mientras muchos argentinos viajaban al exterior y comprar art&iacute;culos importados por la sobrevaloraci&oacute;n del peso, otros ganaban poco y hac&iacute;an paros o estaban desempleados y protestaban con un m&eacute;todo que se invent&oacute; entonces, el piquete.</strong> En 1998 sobrevino la debacle de la Rusia poscomunista. A mediados de ese a&ntilde;o, la econom&iacute;a argentina entr&oacute; en una recesi&oacute;n, en 1999 cay&oacute; 3,4% y continu&oacute; bajando a&ntilde;o tras a&ntilde;o hasta transformarse en depresi&oacute;n en 2002. En total se perdi&oacute; un quinto del PBI en cinco a&ntilde;os.  
    </p><p class="article-text">
        En enero de 1999, Brasil, principal socio comercial de la Argentina, se contagi&oacute; de Asia y Rusia, devalu&oacute; el real y los problemas se agravaron. La balanza comercial bilateral pas&oacute; del super&aacute;vit al d&eacute;ficit. A partir de ese momento comenzaron tres a&ntilde;os de huida de l&iacute;neas de producci&oacute;n de territorio argentino al brasile&ntilde;o, con la consiguiente p&eacute;rdida de empleos. Nestl&eacute;, Unilever, Zanella, Philips, Lheritier, DaimlerChrysler, Wella, Gillette, New Balance, Adams y Goodyear son algunas del centenar de empresas que mudaron instalaciones. 
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 1999, Fern&aacute;ndez recibi&oacute; a j&oacute;venes economistas, uno de ellos, Poli. &ldquo;Nos dijo que en su caj&oacute;n ten&iacute;a un Plan B, pero nunca apareci&oacute;&rdquo;, recuerda quien hace poco fue representante argentino ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el gobierno de Macri. &ldquo;Despu&eacute;s de la recuperaci&oacute;n del efecto tequila, a Fern&aacute;ndez le toc&oacute; la fase de descenso de la convertibilidad. Con la devaluaci&oacute;n de Brasil comenz&oacute; la deslocalizaci&oacute;n de empresas, como ahora le est&aacute; pasando a Uruguay por la apreciaci&oacute;n del peso&rdquo;, agrega Poli.<strong> El entonces ministro confiaba en el piloto autom&aacute;tico, en que la econom&iacute;a se ajustar&iacute;a sola. </strong>&ldquo;Si a m&aacute;s largo plazo, se mantienen las diferencias de competitividad con Brasil, el sector real argentino deber&aacute; ajustarse a esa situaci&oacute;n&rdquo;, les dijo Fern&aacute;ndez a aquellos j&oacute;venes economistas, entre los que estaban <strong>Alfonso Prat-Gay, Nicol&aacute;s Dujovne, Federico Sturzenegger y Horacio Rodr&iacute;guez Larreta</strong>, entonces enrolado en el peronismo que promov&iacute;a a Ram&oacute;n &ldquo;Palito&rdquo; Ortega como presidente. &ldquo;Eso pone en evidencia lo que pasa cuando dolariz&aacute;s: no ten&eacute;s ning&uacute;n instrumento, la cosa funciona sola, con recesi&oacute;n y desocupaci&oacute;n en aumento&rdquo;, comenta un economista que por entonces dialogaba de vez en cuando con el ministro. Una vez, ante los empresarios de la UIA, Fern&aacute;ndez dio uno de sus discursos monocordes para explicar por qu&eacute; era importante abrir la econom&iacute;a. Sus interlocutores quer&iacute;an agarrarlo del cogote. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos apreciamos con todo el mundo y nos hicieron pelota. Con la convertibilidad quedamos sobreendeudados y con atraso cambiario&rdquo;, se&ntilde;ala el acad&eacute;mico antes citado. &ldquo;Cuando se termin&oacute; el endeudamiento externo, nos fuimos al demonio. O sea, no nos sobreendeudemos ni atrasemos el tipo de cambio. Todo estas lecciones se aplican a la hip&oacute;tesis de una dolarizaci&oacute;n. A diferencia del inicio de la convertibilidad, Milei ahora no tiene d&oacute;lares de super&aacute;vit comercial, ni nadie que lo quiera financiar. Si, como dicen, arman un fideicomiso para juntar d&oacute;lares para dolarizar y ponen de garant&iacute;a la deuda argentina actual, te vas a endeudar en US$100.000 millones d&oacute;lares para conseguir 30.000 millones, s&oacute;lo para conseguir un sistema de pagos&rdquo;, advierte el prestigioso economista que pide anonimato.
    </p><p class="article-text">
        En 1998, como parte del sue&ntilde;o de re-reelecci&oacute;n de Menem, que requer&iacute;a una reforma constitucional adicional a la de 1994, el presidente y su ministro de Econom&iacute;a intentaron promover una dolarizaci&oacute;n. Es que la convertibilidad hab&iacute;a bajado la inflaci&oacute;n, pero no el riesgo pa&iacute;s y entonces los intereses de la deuda se incrementaban hasta equivaler un tercio de las exportaciones. Sucede que los inversores internacionales tem&iacute;an que un d&iacute;a se quebrara el uno a uno y la deuda explotara, como sucedi&oacute;. Cuando devalu&oacute; Brasil, ya dieron por muerta la convertibilidad. Menem y Fern&aacute;ndez no lograron convencer al gobierno dem&oacute;crata de Bill Clinton de que apoyara la dolarizaci&oacute;n. Tampoco a sus diputados, que deb&iacute;an aprobar la muerte del peso y a quienes reunieron en la Quinta de Olivos para persuadir. Entre ellos estaba Jorge Remes Lenicov, el principal asesor econ&oacute;mico del entonces candidato presidencial Eduardo Duhalde, quienes hicieron campa&ntilde;a electoral prometiendo &ldquo;cambiar la ecuaci&oacute;n de precios relativos&rdquo; -un eufemismo de devaluaci&oacute;n al que recurr&iacute;an porque nadie se atrev&iacute;a a abjurar p&uacute;blicamente de la convertibilidad- y reestructuraci&oacute;n de la deuda. 
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente el postulante oficialista era el m&aacute;s cr&iacute;tico de la econom&iacute;a menemista. Pero en los comicios gan&oacute; <strong>De la R&uacute;a </strong>y su economista<strong> Jos&eacute; Luis Machinea</strong>, con un discurso anticorrupci&oacute;n, a favor de los maestros, con la promesa de mantener la convertibilidad y no defaultear. Para evitar tocar la deuda, Machinea como ministro de Econom&iacute;a vino con la receta de la flexibilizaci&oacute;n laboral y la suba de impuestos para mejorar a los docentes pero sobre todo para reducir el rojo fiscal, aunque agrav&oacute; la recesi&oacute;n. Despu&eacute;s, lo sucedieron Ricardo L&oacute;pez Murphy, que dur&oacute; 15 d&iacute;as, y Cavallo, ambos con la receta del ajuste del gasto. Como no se pod&iacute;an emitir pesos y las provincias carec&iacute;an de fondos para pagar sueldos, crearon los patacones y las dem&aacute;s cuasimonedas. As&iacute; termin&oacute; todo: a fines de 2001 y principios de 2002 hubo corralito, pesificaci&oacute;n de dep&oacute;sitos, saqueos, cinco presidentes en una semana, default, devaluaci&oacute;n, m&aacute;s pobreza y desnutrici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La convertibilidad termin&oacute; con la insoportable hiperinflaci&oacute;n que dej&oacute; Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, cuando los precios se remarcaban varias veces por d&iacute;a y tambi&eacute;n reinaban el saqueo y la indigencia. En 1996, cuando asume Fern&aacute;ndez como ministro, ya era de apenas 0,1% anual. En 1999, con la recesi&oacute;n por el efecto caipirnha, ya no hab&iacute;a m&aacute;s inflaci&oacute;n pero s&iacute; otra enfermedad grave, la deflaci&oacute;n, los precios cayeron 1,8% porque la actividad se hund&iacute;a. Es que la inflaci&oacute;n no es el &uacute;nico problema de una econom&iacute;a. El desempleo, que era de s&oacute;lo 6% en la h&iacute;per, trep&oacute; al 18% por el efecto tequila en 1995, baj&oacute; al 14% en 1999, pero repunt&oacute; el 21% en 2002. La <strong>pobreza</strong>, que abati&oacute; al 58% de los argentinos con la h&iacute;per de Alfons&iacute;n, baj&oacute; a la mitad, el 27%, en 1994, gracias a la convertibilidad, pero desde el efecto tequila en adelante subi&oacute; hasta el 40% en 1999, cuando finaliz&oacute; el gobierno de Menem y Fern&aacute;ndez, y hasta el <strong>65% cuando explot&oacute; la megacrisis en 2002.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/estabilidad-crisis-gestion-roque-fernandez-referente-economico-milei_1_10466775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Aug 2023 03:03:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la estabilidad a la crisis: cómo fue la gestión de Roque Fernández, el referente económico de Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Roque Fernández,Hiperinflación,Crisis 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[CFK en el incómodo espejo de De La Rúa: la represión de 2001 y la obra pública en la era K]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/cfk-incomodo-espejo-rua-represion-2001-obra-publica-k_1_9565385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9cd5939-9132-4354-af89-4631a9afa524_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="CFK en el incómodo espejo de De La Rúa: la represión de 2001 y la obra pública en la era K"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su alegato Cristina Fernández de Kirchner no mencionó a Báez ni su relación comercial con el empresario (construyó sus hoteles y otras propiedades, gerenciaba sus hoteles y le alquilaba propiedades), pero hizo una comparación con los jueces de Comodoro Py que juzgaron al  expresidente Fernando De La Rúa por las muertes ocurridas en diciembre de 2001.</p></div><p class="article-text">
        El alcance del fallo sobre la responsabilidad de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner en el caso Vialidad plantear&aacute; un precedente in&eacute;dito para la clase pol&iacute;tica, coinciden jueces y fiscales consultados por <strong>elDiarioAR</strong> ante el alegato de la defensa de la vicepresidenta que culmin&oacute; este viernes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pudo estar la entonces presidenta ajena a las decisiones que su gobierno tomaba en torno a su principal socio comercial y a su principal pol&iacute;tica de Estado en inversi&oacute;n? La fiscal&iacute;a asegur&oacute; que no pod&iacute;a desconocerlo. La defensa enfatiz&oacute; que Fern&aacute;ndez de Kirchner no ten&iacute;a competencia para tomar ninguna de esas decisiones y que las que s&iacute; tom&oacute; son legales porque fueron validadas por el Congreso, seg&uacute;n expusieron los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy y la propia funcionaria ante el Tribunal Oral federal n&uacute;mero 2.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin mencionar a B&aacute;ez ni su relaci&oacute;n comercial con el empresario (construy&oacute; sus hoteles y otras propiedades, gerenciaba sus hoteles y le alquilaba propiedades), Fern&aacute;ndez de Kirchner compar&oacute; c&oacute;mo los jueces de Comodoro Py hab&iacute;an juzgado al expresidente Fernando De La R&uacute;a por las muertes ocurridas en diciembre de 2001, en el marco de la represi&oacute;n policial ordenada por el gobierno del radical.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La vicepresidenta Cristina Kirchner se preparó para dar su alegato en su despacho del Congreso.                            </span>
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        &ldquo;En esa jornada tr&aacute;gica, murieron m&aacute;s de 31 personas. Hubo juicios que tramitaron en el juzgado de Bonadio, se investigaron cinco homicidios cometidos. Bonadio sobresey&oacute; al doctor De la R&uacute;a. La C&aacute;mara de Apelaciones, Mart&iacute;n Iruzun y Eduardo Farah confirmaron el sobreseimiento de De la R&uacute;a por el delito de homicidio culposo, Casaci&oacute;n tambi&eacute;n lo sobresee, todo Comodoro Py&rdquo;, argument&oacute;.&nbsp; &ldquo;Todo Comodoro Py lo sobresey&oacute; (y) se&ntilde;alaron que no estaba en las competencias de De la R&uacute;a todo lo ocurrido&rdquo;, pese a &ldquo;haber dictado el Estado de sitio&rdquo; que termin&oacute; con la brutal represi&oacute;n y los homicidios, afirm&oacute; Fern&aacute;ndez de Kirchner. Y cit&oacute; un extracto del fallo de sobreseimiento al radical: &ldquo;Dijeron que juzgarlo ser&iacute;a incurrir en cuestiones que no est&aacute;n dentro del Derecho Penal&rdquo;. &ldquo;Pero mir&aacute; qu&eacute; bien, cuando se trata de un gobierno no peronista el C&oacute;digo Penal se respeta&rdquo;, agreg&oacute; la vicepresidenta.
    </p><p class="article-text">
        Si bien se trata de delitos muy diferentes (De La R&uacute;a estaba acusado de un delito culposo y Fern&aacute;ndez de Kirchner es acusada de delitos dolosos, en los que se analiza su voluntad de cometer el supuesto delito de corrupci&oacute;n), la vicepresidenta compar&oacute; el alcance de la responsabilidad de los presidentes. &ldquo;&iquest;De La R&uacute;a no ve&iacute;a lo que estaba pasando en la plaza, no ve&iacute;a la televisi&oacute;n, no escuchaba lo que estaba pasando?&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El helicóptero que trasladó a De la Rúa tras su renuncia en diciembre de 2001, mientras la represión avanzaba sobre las calles.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Teor&iacute;a vs. pr&aacute;ctica</strong></h3><p class="article-text">
        Otros de los puntos centrales de la defensa es sostener que la fiscal&iacute;a cre&oacute; una f&aacute;bula en la que Fern&aacute;ndez de Kirchner decid&iacute;a sobre sus ministros, jefes de Gabinete y diputados y senadores. Para argumentarlo, se bas&oacute; en las reglas, normas y procedimientos constitucionales que establecen las funciones y competencias del Presidente, el jefe de Gabinete y otros cargos clave. La fiscal&iacute;a, en cambio, remarc&oacute; varias veces durante su alegato que Fern&aacute;ndez de Kirchner no necesita presionar o solicitar a otros que beneficiaran a B&aacute;ez, ya que habr&iacute;a contado con la complicidad de los organizadores de la supuesta asociaci&oacute;n il&iacute;cita: el ministro Julio De Vido; el secretario de Obras P&uacute;blicas, Jos&eacute; L&oacute;pez; el director nacional de Vialidad, Nelson Periotti; y B&aacute;ez.
    </p><p class="article-text">
        Cristina lo remarc&oacute; este viernes al sostener que el Estado funciona como marca la Constituci&oacute;n y que las voluntades pol&iacute;ticas nunca tuercen esas normas. Sostuvo, por ejemplo, que era fant&aacute;stico creer que los jefes de Gabinete segu&iacute;an &oacute;rdenes de N&eacute;stor y Cristina Kirchner a la hora de decidir qu&eacute; obras se financiaban en la provincia de Santa Cruz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las competencias en derecho administrativo no son t&aacute;citas porque delimitan las responsabilidades&rdquo; de los funcionarios, explic&oacute; la vicepresidenta en su alegato de este viernes. Lo dijo para deslindarse del dise&ntilde;o de los presupuestos anuales que le garantizaron la ejecuci&oacute;n de partidas presupuestarias a las empresas de B&aacute;ez: el dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n del presupuesto, dijo, es de los jefes de Gabinete y el presidente s&oacute;lo tiene potestad de control sobre el jefe de ministros. &ldquo;Hubo toda una f&aacute;bula montada para traerme de los pelos a m&iacute; a este juicio&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; probado en este juicio? Que Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner jam&aacute;s imparti&oacute; ninguna directiva vinculada a estos casos que ac&aacute; se investigan&rdquo;, afirm&oacute; Beraldi en la tercera y &uacute;ltima jornada de su alegato. &ldquo;Es imposible que el Presidente de la Naci&oacute;n tenga alg&uacute;n tipo de posibilidad de control respecto de las cientos y miles de obras que se licitan, ejecutan y pagan. Esto qued&oacute; demostrado en el juicio&rdquo;, asegur&oacute; el penalista.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/cfk-incomodo-espejo-rua-represion-2001-obra-publica-k_1_9565385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Sep 2022 00:28:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[CFK en el incómodo espejo de De La Rúa: la represión de 2001 y la obra pública en la era K]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cristina Fernández de Kirchner,Obra pública en Santa Cruz,Causa Vialidad,Fernando de la Rúa,Crisis 2001,Alegatos,Juicio Vialidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 74% de los argentinos cree que la crisis tendrá efectos profundos en su vida personal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/74-argentinos-cree-crisis-tendra-efectos-profundos-vida-personal_1_9202392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89661b14-2c3f-45ab-89cc-929728e5230b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1053178.jpg" width="2029" height="1141" alt="El 74% de los argentinos cree que la crisis tendrá efectos profundos en su vida personal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son datos de una encuesta del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA. elDiarioAR habló con especialistas para conocer cuál es el impacto de la crisis económica en las personas.</p><p class="subtitle">Marcos Gómez, psiquiatra: “La depresión es la pandemia postpandémica, especialmente en niños y adolescentes”</p><p class="subtitle">La pandemia causó depresión y ansiedad a 129 millones de personas, un estrago invisible revelado por un macroestudio</p></div><p class="article-text">
        <strong>Un 74% de las personas cree que la crisis econ&oacute;mica tendr&aacute; efectos muy profundos y duraderos en su vida personal y describieron su estado de &aacute;nimo con palabras como &ldquo;incertidumbre&rdquo;, &ldquo;hartazgo&rdquo;, &ldquo;bronca&rdquo;, &ldquo;desesperanza&rdquo; o &ldquo;temor al futuro&rdquo;.</strong> Los datos son el resultado de una encuesta publicada hoy por el <a href="http://www.psi.uba.ar/opsa/?fbclid=IwAR30yEH_5rBtLFJtjDSpCT2DNAeIOm9jygtm9bQRXFBehEwJsQt2YDhavJI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio de Psicolog&iacute;a Social Aplicada de la Universidad de Buenos Aires (OPSA)</a>. La muestra, realizada en m&aacute;s 1700 personas de manera digital, indica tambi&eacute;n que el 72% piensa que no podr&aacute; realizar los proyectos de vida personales y familiares que ten&iacute;a hasta antes de la crisis. <strong>Un 64% cree que su salud mental est&aacute; &ldquo;peor o mucho peor&rdquo; que antes de la crisis</strong>. <strong>elDiarioAR</strong> habl&oacute; con especialistas para conocer cu&aacute;l es el impacto de los vaivenes econ&oacute;micos en la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando pago algo, lo que entrego son horas de mi vida&rdquo;, dice la psic&oacute;loga Alicia Stolkiner. Los &iacute;ndices de inflaci&oacute;n y las variaciones del d&oacute;lar paralelo dan la sensaci&oacute;n de que la vida se lic&uacute;a r&aacute;pidamente: hacer la conversi&oacute;n sobre cu&aacute;ntas horas de vida implica un kilo de milanesas no parece conveniente por estos meses. &ldquo;El dinero en s&iacute; mismo es un v&iacute;nculo social.<strong> Contamos el dinero en tiempo de vida y los ahorros en privaciones. Cuando pago, de repente se me esfuman horas de mi vida, lo vivenciamos as&iacute;.</strong> Lo econ&oacute;mico no est&aacute; separado de todas las otras condiciones de la vida, de la cultura, de lo subjetivo&rdquo;, agrega la directora de la profesora de las universidades p&uacute;blicas de Buenos Aires y Entre R&iacute;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“Incertidumbre”, “hartazgo”, “bronca”, “desesperanza” o “temor al futuro”, las palabras más comunes para describir el estado de ánimo."
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                “Incertidumbre”, “hartazgo”, “bronca”, “desesperanza” o “temor al futuro”, las palabras más comunes para describir el estado de ánimo.                            </span>
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        <strong>Pero ese malestar no es solo individual, sino tambi&eacute;n familiar y comunitario</strong>. La desesperanza atraviesa todos los planos. Sobre eso advierte la<strong> licenciada en Psicolog&iacute;a Patricia Aon: &ldquo;Lo m&aacute;s llamativo es el contagio social. </strong>Nos invade la desilusi&oacute;n, la desorientaci&oacute;n, la falta de sentido. El Estado, que es el encargado de regular las relaciones sociales, controla e impone las reglas del juego, es tambi&eacute;n el portador de la &lsquo;promesa de bienestar&rsquo;. Cuando es el gobierno mismo el que transgrede esas reglas, rompe con su promesa y no sostiene ni contiene a sus miembros, sobreviene la desilusi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los soportes que dan seguridad se caen&rdquo;, </strong>agrega el psic&oacute;logo y escritor Pablo Melicchio. &ldquo;Buscamos certeza que nunca hay, pero ahora menos. Ante la incertidumbre, la existencia se hace m&aacute;s angustiante. Eso genera desgaste an&iacute;mico y, por lo tanto, estr&eacute;s por el exceso de preocupaci&oacute;n. Los s&iacute;ntomas m&aacute;s comunes, tienen que ver con un plus de ansiedad y angustia y vivencias panicosas acerca de un futuro tan inestable&rdquo;, explica.&nbsp; &ldquo;Para no desesperar necesitamos de soportes, la pandemia rompi&oacute; esa estructura de negaci&oacute;n que tenemos de la realidad para que sea soportable: no pensamos en la muerte, en la fragilidad. Nos puso en primer plano esa realidad: somos finitos y vulnerables. Cuando est&aacute;bamos saliendo un poquito de la pandemia, se cae otro soporte: tenemos la desestructuraci&oacute;n econ&oacute;mica y la paranoia&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Contamos el dinero en tiempo de vida y los ahorros en privaciones. Cuando pago, de repente se me esfuman horas de mi vida, lo vivenciamos así.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alicia Stolkiner</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Los tres coinciden en un aumento en la demanda de consultas, tanto en la salud p&uacute;blica como privada, donde aparecen s&iacute;ntomas como depresi&oacute;n, aumento de la ansiedad, angustia, miedos y p&aacute;nico</strong>. &ldquo;La frustraci&oacute;n de no poder lograr los objetivos materiales, la incapacidad de ahorrar, el no saber si te alcanza el dinero&nbsp; te paraliza, te impotentiza y se esfuma la posibilidad de planificar y proyectar. Aparece la sensaci&oacute;n de estar a merced de algo en lo que no podemos intervenir ni modificar. El impacto de noticias como el aumento del d&oacute;lar o el precio de los alimentos deviene en desasosiego, intranquilidad, profundo malestar. Las repercusiones al interior de las familias pueden redundar en el despliegue de conductas conflictivas, agresividad, intolerancia, violencia&rdquo;, explica Aon. Por su parte, Stolkiner indica que se produce un deterioro del lazo social, profundizaci&oacute;n de la incertidumbre y la p&eacute;rdida de construcci&oacute;n de futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seg&uacute;n la encuesta del OPSA, solo un 15% de las personas indic&oacute; que su perspectiva de futuro se mantiene igual. Un 35% cree que se modific&oacute; &ldquo;algo y es m&aacute;s pesimista&rdquo;, otro 35% dice que vari&oacute; &ldquo;mucho&rdquo; y un 15% que &ldquo;cambi&oacute; dr&aacute;sticamente&rdquo;. </strong>Ante la p&eacute;rdida de poder adquisitivo, 8 de cada 10 indicaron que reducen en ocio, salida y esparcimiento; 7 de cada 10 en vestuario y calzado y 6 de cada 10 en refacciones en el hogar. No solo el devenir econ&oacute;mico, tambi&eacute;n la pandemia puso en crisis la idea de futuro. Todo en un tiempo muy breve.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si uno podr&iacute;a definir la felicidad en t&eacute;rminos freudianos, tiene que ver con cierta estabilidad en el campo emocional y laboral. Si desde el 2020 a hoy nos pasa esto de que se rompen estructuras tan sensibles como las ligadas a la vida y a lo econ&oacute;mico, la incertidumbre se potencia. Es todo el tiempo crisis y no se la ve como oportunidad, sino como drama. Eso aumenta la neurosis. Si el miedo es otro sentimiento bastante com&uacute;n en el ser humano, ahora hay vivencias panicosas. No olvidemos la guerra entre Rusia y Ucrania, un mundo muy endeble, no hay certezas, estamos viviendo a pura incertidumbre, labilidad, blandura, son tiempos l&iacute;quidos en t&eacute;rminos de (el autor del libro &rdquo;Amor l&iacute;quido'') Zygmunt&nbsp; Bauman. Inconsistentes&ldquo;, agrega Melicchio
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sólo el 15% de las personas dijo que su situación no varió."
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                Sólo el 15% de las personas dijo que su situación no varió.                            </span>
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        Stolkiner sostiene que el impacto de las crisis econ&oacute;micas son diferentes seg&uacute;n sus caracter&iacute;sticas. En ese recorrido, indica a la inflaci&oacute;n que se vivi&oacute; en Alemania entre las dos guerras mundiales fue un proceso que deterior&oacute; los v&iacute;nculos sociales y comenz&oacute; a producir odio en los corazones. Para eso cita el ejemplo del libro &ldquo;Cuando muere el dinero&rdquo;, de Adam Ferguson sobre una mujer que vende su piano de cola y, al d&iacute;a siguiente, con ese dinero solo compra una bolsa de papas.&ldquo;Tiene la sensaci&oacute;n de que ella, que es una mujer culta e inteligente, acaba de regalar su piano para que un campesino inculto le entregue una bolsa de papa. La moneda en s&iacute; misma cumple una funci&oacute;n fundamental como intercambio y de equivalente que ordena los v&iacute;nculos de la sociedad. Tiene un valor simb&oacute;lico muy importante, se trabaja como un equivalente general de trabajo, de tiempo de vida&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, indica que la crisis de la d&eacute;cada del 30 en Estados Unidos provoc&oacute; una ola de suicidios por el desempleo. Mientras que el proceso de globalizaci&oacute;n y relocalizaci&oacute;n de empresas, gener&oacute; una alteraci&oacute;n radical de la forma de vida. Un ejemplo de eso es lo que sucedi&oacute; en Palpal&aacute;, Jujuy,&nbsp; con la empresa Altos Hornos Zapla que se convirti&oacute; en referencia ineludible del lugar y tras su cierre en la d&eacute;cada del '90, cambi&oacute; la din&aacute;mica del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La historia colectiva se reactiva y resurgen im&aacute;genes de crisis anteriores</strong>. &ldquo;Cuando vas al supermercado, ves los precios y no te alcanza la plata, percib&iacute;s se&ntilde;ales muy b&aacute;sicas ps&iacute;quicas y f&iacute;sicas que te anuncian que esto ya lo viviste, que esto ya te pas&oacute; y aparece la amenaza inminente del 2001. No necesariamente ese recuerdo es consciente se puede experimentar por el temor , el miedo producto del trauma social vivido. Tenemos una memoria conectada a las emociones que en momento de crisis se enciende y nos anuncia que algo tremendo puede pasar, por el recuerdo de otras crisis. Pero simult&aacute;neamente producto de la alienaci&oacute;n, queda desligado de la historia, se descontextualiza&nbsp; y se desvanecen los factores que ocasionaron la crisis econ&oacute;mica, como la deuda externa, el pedido al FMI o la fuga de capitales, y mucho menos se conecta con quienes son los responsables de esa operaci&oacute;n&rdquo;, explica Aon.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/74-argentinos-cree-crisis-tendra-efectos-profundos-vida-personal_1_9202392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Jul 2022 10:17:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 74% de los argentinos cree que la crisis tendrá efectos profundos en su vida personal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Salud mental,Depresión,Crisis 2001,Crisis,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es la panadería más antigua del país y está a cargo de la misma familia, especialista en crisis económicas desde 1875]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/panaderia-antigua-pais-cargo-familia-especialistas-crisis-economica-1875_1_9156982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9a244b3-697e-45ac-baff-b59d5b10fc55_16-9-discover-aspect-ratio_default_1051949.jpg" width="2048" height="1152" alt="Es la panadería más antigua del país y está a cargo de la misma familia, especialista en crisis económicas desde 1875"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es Lucca y está en Luján. Se construyó antes que la Basílica. Desde hace casi un siglo y medio es manejada por los descendientes de Angel. Pasaron desde las dos guerras mundiales, hasta el Rodrigazo, la hiperinflación y los saqueos del 2001.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Cuando la Bas&iacute;lica de Luj&aacute;n comenz&oacute; a construirse, en 1890, la panader&iacute;a ya estaba en la misma </strong>esquina en la que permanece hoy: Lavalle y Mariano Moreno. En 1875, cuando se cre&oacute;, las calles a&uacute;n no ten&iacute;an ese nombre. <strong>Hace 147 a&ntilde;os que la Panader&iacute;a Lucca permanece como un negocio familiar,</strong> <strong>ahora administrado por descendientes de cuarta y quinta generaci&oacute;n</strong>. Permanecieron entre crisis econ&oacute;micas, pandemias y guerras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora son las corridas cambiarias, la inflaci&oacute;n y la guerra entre Rusia y Ucrania, pero las fluctuaciones estuvieron siempre en casi un siglo y medio de actividad ininterrumpida. Desde los primeros d&iacute;as en los que &Aacute;ngel Lucca, inmigrante italiano de la regi&oacute;n de Lombard&iacute;a, repart&iacute;a pan casero casa por casa hasta hoy, que circulan alrededor de 600 personas por d&iacute;a y se usan 500 kilos de harina. Desde atravesar las dos guerras mundiales hasta tapar con maderas las ventanas en el 2001 por temor a los saqueos. Desde <strong>1874 cuando el mismo &Aacute;ngel le llev&oacute; pan casero a Bartolom&eacute; Mitre&nbsp; mientras estuvo detenido en Luj&aacute;n por &ldquo;rebeli&oacute;n&rdquo;</strong> hasta hoy que hay 32 empleados y empleadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marcos Scorzato, quinta generación de dueños                            </span>
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        &ldquo;Siempre digo lo mismo. Es ininterrumpida, familiar y en el mismo rubro. Nunca jam&aacute;s cerr&oacute; sus puertas, descendemos del mismo tronco y toda la vida fue panader&iacute;a. Es el comercio con estas caracter&iacute;sticas m&aacute;s antiguo del pa&iacute;s. Hay empresas pero fueron cambiando de titulares a pesar de mantener el nombre. Nunca encontr&eacute; un antecedente as&iacute; y lo defiendo a muerte&rdquo;, dice Marcos Scorzato. Tiene 37 a&ntilde;os, es tataranieto del fundador y se encarga de la administraci&oacute;n del negocio desde hace diez a&ntilde;os. En la oficina, mezcla de dep&oacute;sito de huevos, mayonesa, recibos de sueldo y remitos, tambi&eacute;n est&aacute; Fernando Lucca, bisnieto de &ldquo;Don &Aacute;ngel&rdquo;, como lo llaman. No recuerda el a&ntilde;o exacto en el que empez&oacute; a trabajar all&iacute;, es dif&iacute;cil encontrar una l&iacute;nea divisoria entre su vida personal y la panader&iacute;a. A los cinco ya estaba en &ldquo;la cuadra&rdquo;, la zona de producci&oacute;n, con Luis, su padre. Hered&oacute; de &eacute;l las t&eacute;cnicas para sobar, estibar y amasar. Pasada la adolescencia, se convirti&oacute; en un trabajo formal: llegaba a las cuatro de la madrugada, despu&eacute;s de pasar a buscar a algunos empleados y comenzaban a amasar. &ldquo;Es mucho en mi vida la panader&iacute;a, se le tiene amor. Mi viejo me inculc&oacute; de chiquito: &lsquo;cuidalo&rsquo; y yo me dediqu&eacute; a esto. Si bien me gustan otras cosas, las relegu&eacute;&rdquo;, cuenta Fernando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su viejo, Luis, tiene 92 y hasta el a&ntilde;o pasado permaneci&oacute; en &ldquo;la cuadra&rdquo;, dicen que amasando facturas.<strong> Hasta la d&eacute;cada del 50, la panader&iacute;a s&oacute;lo vend&iacute;a pan. Despu&eacute;s vinieron las facturas y en la d&eacute;cada del 90, los sandwiches de miga, el producto estrella.</strong> Dicen que el secreto est&aacute; en la humedad del pan de miga, producido por ellos mismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es casi mediod&iacute;a y en &ldquo;la cuadra&rdquo;, una mujer corta la miga, el resto son hombres que en este momento enrollan la masa estirada para hacer medialunas. Los hornos est&aacute;n apagados despu&eacute;s de llegar a temperaturas alt&iacute;simas y reci&eacute;n ahora se pueden poner a cocinar las facturas. &ldquo;Nunca, jam&aacute;s, pis&eacute; la cuadra. No tengo ni idea. S&eacute; que lleva cada producto, pero me dec&iacute;s que tengo que amasar y me largo a llorar. No s&eacute; sobar, no s&eacute; estibar. Creo en las diferencias en la organizaci&oacute;n, lo dijeron Ford y Taylor. Yo me encargo de administrar, de comprar, de poner precio, de los empleados&rdquo;, dice Marcos. Pisa la cuadra, pero para hacer chistes con los trabajadores. &ldquo;Dale, ven&iacute; vos a la foto que sos lindo&rdquo;, bromea con uno de ellos.&nbsp;
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            <span class="title">
                Fernando Lucca, cuarta generación. Comenzó a trabajar en &quot;la cuadra&quot; junto a su padre Luis.                            </span>
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        <strong>Ahora son seis socias y socios, todos descendientes directos de &Aacute;ngel: </strong>Fernando y sus hermanas Alejandra y Andrea Lucca; Marcos y su hermano Santiago Scorzato y Celsa Lucca, hija de Amilcar, nieto del fundador. Dicen que la sexta generaci&oacute;n ya se est&aacute; preparando para continuar el legado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El legado y las improntas de cada generaci&oacute;n.<strong> Hasta poco antes de la pandemia, en &ldquo;la cuadra&rdquo; tambi&eacute;n hab&iacute;a discusiones</strong>. A los gritos. En parte por el &iacute;mpetu de los contrincantes, en parte por la sordera de algunos. Como esa vez en la que Marcos, Fernando y Am&iacute;lcar, de 90 a&ntilde;os, pelearon por el pan rallado. Tres generaciones discutiendo sobre el destino del pan que hab&iacute;a sobrado del d&iacute;a. El mayor quer&iacute;a donarlo y los m&aacute;s j&oacute;venes convertirlo en pan rallado para venderlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;T&iacute;o, ese pan lo necesitamos para rallar
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, ese pan se dona
    </p><p class="article-text">
        El di&aacute;logo se repiti&oacute; intensamente. &ldquo;Era muy austero, lo que ten&iacute;a lo donaba. Pero necesit&aacute;bamos pan rallado, necesit&aacute;bamos generar y &eacute;l no quer&iacute;a. Era un show, la pelea entre dos titanes, qui&eacute;n mandaba m&aacute;s y despu&eacute;s nos poniamos tozudos, &eacute;l no ced&iacute;a porque era m&aacute;s grande. Peleas hermosas, a los gritos, quilombo. Yo desde el punto de vista capitalista necesitaba generar plata y a Am&iacute;lcar le importaba un cuerno&rdquo;, recuerda Marcos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cerca de una de las puertas laterales, hay un canasto con pan que sobr&oacute; de ayer. Durante el d&iacute;a vendr&aacute; gente de C&aacute;ritas a buscarlo. Hoy est&aacute;n stockeados de pan rallado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En casi un siglo y medio, &ldquo;La Pana&rdquo;, como la llama Marcos, tuvo vaivenes econ&oacute;micos. Recuerda algunos. Otros los reconstruy&oacute; con testimonios de su madre, Elsa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante el macrismo<strong>, en 2018, se despertaba a las tres de la ma&ntilde;ana y chequeaba el celular. Quer&iacute;a saber si hab&iacute;a entrado dinero en la cuenta bancaria. </strong>&ldquo;Era abril, me acuerdo patente de la primera de las dos devaluaciones que siguieron. Estaba ac&aacute; y sufr&iacute;a para poder pagar cheques. Sufr&iacute;a, me acostaba a la noche y en la cuenta hab&iacute;a un peso y yo ten&iacute;a que pagar dos y no los ten&iacute;a. Eso es muy complejo y para una PyME es brav&iacute;simo&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>En 2001 ten&iacute;a 17 a&ntilde;os. Fueron d&iacute;as de ventanas bloqueadas con maderas para evitar saqueos.</strong> En Luj&aacute;n, ya hab&iacute;an ocurrido en supermercados grandes. &ldquo;Fue brav&iacute;simo ac&aacute; adentro. No alcanzaba la guita para pagar proveedores ni sueldos, fue complej&iacute;simo. Un t&iacute;o me dijo que estaba todo muy caliente internamente y hubo que poner el pecho porque hab&iacute;a poco laburo&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Panadería Lucca en Luján, comenzó antes de que se construyera la Basílica                            </span>
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        De las crisis previas tiene fragmentos: &ldquo;Como ocurri&oacute; en muchos lugare<strong>s, durante la hiperinflaci&oacute;n del 89 ac&aacute; era cambiar precios todos los d&iacute;as, no hab&iacute;a un precio fijo. Mucho peor que ahora, que se actualizan listas cada 30 d&iacute;as y ya es bastante tedioso</strong>. En su momento, no hab&iacute;a precios y los que te daban se modificaban a diario. Es lo que s&eacute; de la hiper en La Pana, del Rodrigazo no s&eacute; mucho. El resto de los que vivieron esa &eacute;poca ya no est&aacute;n con vida o con capacidad l&uacute;cida&rdquo;, cuenta Marcos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, uno de los mayores productores de trigo, la bolsa de harina de 25 kilos pas&oacute; de 1200 pesos m&aacute;s IVA a 1980, un aumento del 30%</strong>. Pero el consumo se mantiene. &ldquo;No cerramos nunca, los &uacute;nicos d&iacute;as son el 25 diciembre, el 1 de enero y el 1 de mayo. A veces, abrimos y empezamos a trabajar nosotros junto con alg&uacute;n empleado que quiera cobrar el feriado&rdquo;, agrega Marcos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La panader&iacute;a son los 365 d&iacute;as, ven&iacute;s en Navidad a controlar que las c&aacute;maras est&eacute;n enfriando. Al ser familiar, tir&aacute;s el centro y cabece&aacute;s&rdquo;, dice mientras toma mate. Detr&aacute;s suyo, los retratos del &aacute;rbol familiar. En el centro de esos cuadros gris&aacute;ceos, est&aacute; &Aacute;ngel. A un costado, un dibujo de un hombre y un nene que viste una camiseta de River: es Fernando con su pap&aacute;. En otra pared, hay m&aacute;s fotos: sobresale una mujer de rodete que amasa fideos, se trata de Catalina, una de las t&iacute;as que tambi&eacute;n produc&iacute;a para vender. A su lado, una foto de la fachada cuando las calles de esa esquina apenas estaban asfaltadas.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/panaderia-antigua-pais-cargo-familia-especialistas-crisis-economica-1875_1_9156982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Jul 2022 03:19:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es la panadería más antigua del país y está a cargo de la misma familia, especialista en crisis económicas desde 1875]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Precios,Inflación,Pan,Comercio,Crisis 2001,Crisis,Dólar,#Ucrania Guerra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años de Kosteki y Santillán: un crimen de Estado aún sin plena justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/20-anos-kosteki-santillan-crimen-plena-justicia_1_9116594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b23cf3d-fb1f-40e7-b8e0-00035f59e755_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 años de Kosteki y Santillán: un crimen de Estado aún sin plena justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este 26 de junio se recuerda el vigésimo aniversario del asesinato de los dos jóvenes militantes del MTD en manos del ex comisario Fanchiotti y el ex cabo Acosta, condenados a cadena perpetua. Sus familiares exigen el avance de las causas políticas, en las que involucran a Duhalde, Aníbal Fernández y Felipe Solá. Actos y homenajes todo el fin de semana en el puente Pueyrredón.</p></div><p class="article-text">
        Sentado a la vera de la autopista Buenos Aires-La Plata, cigarrillo en mano, camisa blanca a rayas y un pa&ntilde;uelo en el cuello, con el pelo morocho largo hasta los hombros y la barba tupida, <strong>Dar&iacute;o Santill&aacute;n explica el porqu&eacute; del piquete</strong>: &ldquo;Cortar rutas es hacer un esfuerzo y una acci&oacute;n para poder cambiar la situaci&oacute;n en la que estamos viviendo. Cambiarla de fondo. No nos vamos a casa tranquilos porque tenemos un plan de 160 o 200 pesos. Hay un mont&oacute;n de cosas para cambiar ac&aacute; en la Argentina&rdquo;, dice a la c&aacute;mara, y sus palabras parecen tener una vigencia demoledora: golpean con fuerza al escucharlas hoy, en un pa&iacute;s otra vez sumido en una grave crisis socioecon&oacute;mica, con casi 40% de pobreza, m&aacute;s de 50 puntos de inflaci&oacute;n interanual, y con un gobierno peronista enfrentado internamente, incluso con los movimientos piqueteros en el medio.
    </p><p class="article-text">
        El video grabado de Santill&aacute;n &ndash;que <strong>en YouTube ya supera las 155 mil reproducciones</strong>&ndash; fue al calor de la crisis de diciembre de 2001, pocos d&iacute;as antes de que el <strong>26 de junio de 2002</strong>, cerca del mediod&iacute;a, &eacute;l mismo entrara corriendo a la estaci&oacute;n Avellaneda del tren Roca para intentar auxiliar a <strong>Maximiliano Kosteki</strong> de la cacer&iacute;a policial. La represi&oacute;n buscaba evitar el corte en el puente Pueyrred&oacute;n contra el por entonces gobierno de <strong>Eduardo Duhalde</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o ya hab&iacute;a escapado de las fuerzas de seguridad y hasta se hab&iacute;a pasado de la estaci&oacute;n de tren, pero volvi&oacute; a la zona para rescatar al compa&ntilde;ero ca&iacute;do. Sab&iacute;a las maniobras de primeros auxilios y pretend&iacute;a ayudarlo. El por entonces comisario Alfredo Fanchiotti y el cabo Alejandro Acosta, que le hab&iacute;an disparado a Maxi, lo abatieron por la espalda.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o y Maxi militaban en el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD): Santill&aacute;n ten&iacute;a 21 a&ntilde;os y era referente del MTD-Lan&uacute;s, Kosteki, 25, y militaba hac&iacute;a dos meses en el MTD-Guernica. No se conoc&iacute;an, pero la tragedia de la Masacre de Avellaneda los uni&oacute; para siempre. Quiso la historia que se convirtieran en m&aacute;rtires de la lucha y la resistencia popular. Incluso la solidaridad y sensibilidad social de Santill&aacute;n lo releg&oacute; en un segundo lugar en la consigna que hoy es bandera, como si pudiera seguir sosteniendo desde atr&aacute;s a Kosteki m&aacute;s all&aacute; del tiempo: <strong>este 26 de junio recordamos los veinte a&ntilde;os de Kosteki-Santill&aacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aquel d&iacute;a se sent&iacute;a la tensi&oacute;n en el aire. <strong>Sab&iacute;amos que iba a haber represi&oacute;n, pero no que nos iban a matar</strong>. Subimos al puente Pueyrred&oacute;n, y a las doce menos cinco empieza la provocaci&oacute;n del comisario Fanchiotti para que comenzara el enfrentamiento. Un enfrentamiento en el que en realidad los &uacute;nicos que ten&iacute;an armas eran los polic&iacute;as&rdquo;, recuerda <strong>Orlando Ag&uuml;ero</strong> &ndash;tambi&eacute;n integrante del MTD y hoy dirigente del Frente Popular Dar&iacute;o Santill&aacute;n (FPDS)&ndash; ante <strong>elDiarioAr</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Como si lo estuviera reviviendo, Ag&uuml;ero recuerda salir corriendo del puente hacia la avenida Hip&oacute;lito Yrigoyen y acercarse a la zona del bingo. Recuerda encontrarse con compa&ntilde;eros heridos &ldquo;con balas de plomo&rdquo;. Recuerda asistir a uno al que un balazo le hab&iacute;a atravesado el pie. Recuerda haber parado una ambulancia en medio de la calle y gritarle que los lleven al hospital de Fiorito. Recuerda entonces el peor final: &ldquo;La situaci&oacute;n era grave, con cuerpos de compa&ntilde;eros por todos lados en los pasillos, hasta que me entero que uno hab&iacute;a sido asesinado y que era Dar&iacute;o. Fue un d&iacute;a bien fiero, no tuvimos tiempo para sustraernos al dolor y al llanto. Al d&iacute;a siguiente marchamos a la Plaza de Mayo para exigir justicia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los compa&ntilde;eros y familiares de Dar&iacute;o Santill&aacute;n y Maximiliano Kosteki hace veinte a&ntilde;os que reclaman justicia. Emulando a las Madres de Plaza de Mayo comenzaron a movilizarse mensualmente cada d&iacute;a 26 en la que hoy es la estaci&oacute;n que lleva sus nombres. Lograron que los polic&iacute;as identificados como los que dispararon, primero contra Kosteki, y luego a Santill&aacute;n por la espalda, hoy est&eacute;n tras las rejas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fanchiotti y Acosta fueron condenados a cadena perpetua y permanecen en el penal de Baradero. Y <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/20-anos-kosteki-santillan-justicia-volvio-rechazar-libertad-condicional-ex-comisario-alfredo-fanchiotti_1_9113719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como public&oacute; el jueves elDiarioAr</a>, la C&aacute;mara de Apelaci&oacute;n y Garant&iacute;as en lo Penal del Departamento Judicial Lomas de Zamora &ndash;Sala III&ndash; acaba de rechazar un nuevo pedido de libertad condicional presentado por la defensa de Fanchiotti. &ldquo;Nosotros interpusimos varios escritos desde la querella con la intenci&oacute;n de observar que no eran presos comunes, que formaban parte de la fuerzas de seguridad y que fueron parte necesaria de un armado de la m&aacute;s alta c&uacute;pula del gobierno para llevar adelante un crimen de Estado&rdquo;, cont&oacute; Ag&uuml;ero a este medio.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El registro fotogr&aacute;fico y la causa pol&iacute;tica</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ese d&iacute;a fue ca&oacute;tico. Mi recuerdo m&aacute;s doloroso es el hospital, cuando no nos dec&iacute;an qui&eacute;nes eran los muertos. Fue terrible. La represi&oacute;n no termin&oacute; en el puente mismo, sino que se extendi&oacute; por toda la zona de Avellaneda, era una cacer&iacute;a. Despu&eacute;s nos juntamos en el estudio de uno de los abogados de derechos humanos de la zona, &eacute;ramos varios, estaba Mar&iacute;a del Carmen Verd&uacute; y otros abogados de Correpi, hasta que llam&oacute; uno de los fot&oacute;grafos, Sergio Kowalewski, diciendo que ten&iacute;a las fotos de lo ocurrido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien habla es <strong>Myriam Bregman</strong>, referente del PTS, hoy diputada nacional por el Frente de Izquierda-Unidad y desde siempre abogada en causas vinculadas a los derechos humanos. La menci&oacute;n a Kowalewski no es al azar: el registro logrado por el fot&oacute;grafo colaborador con las Madres de Plaza de Mayo fue clave para que apenas al d&iacute;a siguiente de lo sucedido en Avellaneda se le torciera el brazo a la narrativa oficial: que hab&iacute;a sido un mero enfrentamiento y que la provocaci&oacute;n fue de los piqueteros. &ldquo;El comisario entr&oacute; al hall de la estaci&oacute;n a los tiros junto a otro oficial delgado al que le quedaba grande la chaqueta, y le dispararon al pibe por la espalda, a unos cinco metros. Despu&eacute;s supe que era Dar&iacute;o Santill&aacute;n&rdquo;, le cont&oacute; el 27 de junio de 2002 Kowalewski a P&aacute;gina/12.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus im&aacute;genes fueron tan importantes como las del fot&oacute;grafo Pepe Mateos de Clar&iacute;n, que el d&iacute;a siguiente a la masacre llev&oacute; en tapa el tristemente c&eacute;lebre titular de <strong>&ldquo;La crisis caus&oacute; 2 nuevas muertes&rdquo;</strong>. &ldquo;Al d&iacute;a siguiente a la represi&oacute;n, el clima segu&iacute;a siendo de terror y pens&aacute;bamos que nos iban a meter en cana a todos, pero igual propusimos hacer una marcha. Y cuando est&aacute;bamos haciendo la movilizaci&oacute;n aparece la foto de Clar&iacute;n &ndash;record&oacute; a <strong>elDiarioAr</strong> <strong>Gabriel Solano</strong>, dirigente del Partido Obrero y tambi&eacute;n hoy legislador porte&ntilde;o del FIT&ndash;. En muy poco tiempo se dio vuelta la situaci&oacute;n, involucrando al gobierno. Porque este fue un operativo de los servicios y del gobierno, y les sali&oacute; el tiro por la culata&rdquo;.
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                Las tapas de Página/12 y de Clarín del 27 y 28 de junio de 2002                            </span>
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        Condenados Fanchiotti y Acosta, la Justicia nunca avanz&oacute; sobre las responsabilidades pol&iacute;ticas detr&aacute;s de la Masacre de Avellaneda. La querella apunta contra Duhalde, el por entonces secretario de la presidencia <strong>An&iacute;bal Fern&aacute;ndez</strong> &ndash;actual ministro de Seguridad&ndash;, el ex gobernador <strong>Felipe Sol&aacute;</strong> &ndash;tambi&eacute;n ex canciller de Alberto Fern&aacute;ndez&ndash;, el ex titular de la ex SIDE, <strong>Carlos Soria</strong>, el ex canciller <strong>Carlos Ruckauf</strong> &ndash;que hab&iacute;a alertado en la previa que iba a haber &ldquo;d&iacute;as de desbordes&rdquo;&ndash;, y el entonces ministro de Seguridad de la provincia, <strong>Luis Genoud</strong>, actual juez de la Suprema Corte de Justicia bonaerense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima prueba aportada por los familiares de Kosteki y Santill&aacute;n en el expediente que duerme en la fiscal&iacute;a de Paloma Ochoa y el juzgado de Ariel Lijo en Comodoro Py fue parte del documental <em>Diciembre</em> de Alejandro Bercovich y C&eacute;sar Gonz&aacute;lez, del a&ntilde;o pasado, donde el ex presidente de alguna manera admite que lo de Avellaneda fue un operativo pensado pol&iacute;ticamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;D&iacute; orden que no pasaran para Capital Federal. Fue una cuesti&oacute;n de orden, porque la gente no puede hacer lo que quiere&rdquo;, se lo escucha decir a Duhalde en esa entrevista, que 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, al igual que la de Santill&aacute;n, se puede ver por YouTube. Y como una provocaci&oacute;n a la historia, sin lamentarse por lo sucedido, e imponiendo una mirada m&aacute;s cercana a la conservaci&oacute;n del<em> status quo</em> frente al &ldquo;cambio de fondo&rdquo; que reclamaba Dar&iacute;o a la vera de la autopista Buenos Aires-La Plata, el ex mandatario sentencia: <strong>&ldquo;La gente no debe hacer lo que quiere. Lo que no significa que hay que matarlas. Simplemente no hay que dejarlas pasar&rdquo;</strong>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/20-anos-kosteki-santillan-crimen-plena-justicia_1_9116594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jun 2022 03:57:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 años de Kosteki y Santillán: un crimen de Estado aún sin plena justicia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maximiliano Kosteki,Darío Santillán,Masacre de Avellaneda,Eduardo Duhalde,piquetes,Fernando de la Rúa,Crisis 2001,Alberto Fernández,Aníbal Fernández,movimientos sociales,Puente Pueyrredón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pobrismo y casta: el lenguaje también tiene pico de inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pobrismo-casta-lenguaje-pico-inflacion_129_8937807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pobrismo y casta: el lenguaje también tiene pico de inflación"></p><p class="article-text">
        En Argentina se dec&iacute;a golpe de Estado, bombardeos, campo de concentraci&oacute;n, atentado terrorista o proscripci&oacute;n y hab&iacute;a correspondencia entre&nbsp;<em>esas palabras</em>&nbsp;y&nbsp;<em>esos hechos</em>.&nbsp;<strong>Las palabras nombraban a las cosas.&nbsp;Hoy son melod&iacute;a desencadenada. </strong>Quiz&aacute;s podamos imputarle a tantos a&ntilde;os de inflaci&oacute;n estos usos inflados del lenguaje que oscilan entre el uso ir&oacute;nico, teatral, victimista o extorsivo. A veces tambi&eacute;n tiene alguna &ldquo;imaginaci&oacute;n&rdquo; como la creaci&oacute;n de &ldquo;infectadura&rdquo;. El sustrato es el mismo: subir el voltaje al nivel de que todo sea lo mismo y se pueda decir cualquier cosa. Como si las cosas que producimos, al final, no tuvieran nombre. Pero hay otro lado de la luna: est&aacute;n las palabras nuevas. Las palabras de moda. Las que estamos &ldquo;obligados&rdquo; a usar, el vocabulario que organiza la &eacute;poca: &ldquo;planeros&rdquo;, &ldquo;pobrismo&rdquo;, &ldquo;libertarios&rdquo;, &ldquo;casta&rdquo;, &ldquo;populismo&rdquo;.&nbsp;<strong>Palabras cargadas de una&nbsp;</strong><em><strong>imprecisi&oacute;n necesaria</strong></em><strong>&nbsp;para que est&eacute;n en boca de todos, en un conversatorio acad&eacute;mico (cuando las tratan de domesticar con marco te&oacute;rico) y en el caf&eacute; de la GNC. La democracia de la boca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora vayamos al espect&aacute;culo habitual de estos d&iacute;as: las &ldquo;marchas y cortes en el centro porte&ntilde;o&rdquo;. Como si el sistema construido tras el 2001 (<em>administrar</em>&nbsp;la crisis, no solucionarla) estuviese ahora en vilo. El espect&aacute;culo televisado para todo el pa&iacute;s son cortes que<em>&nbsp;le joden la vida a medio mundo</em>, aunque esa sea la verdad metropolitana: la circulaci&oacute;n trabada. Una imagen en la que se ven hombres y mujeres pobres que le ponen cara al &ldquo;negocio de los derechos&rdquo; (o a esa idea trabajada de &ldquo;el Estado como f&aacute;brica de pobres&rdquo;) sostenido simult&aacute;nea -y parad&oacute;jicamente- sobre un &ldquo;tab&uacute; represivo&rdquo; que le enciende la violencia al lenguaje period&iacute;stico: son cortes &ldquo;intocables&rdquo;. Aunque ya sea un tab&uacute; agujereado muchas veces (el karma de Duhalde &ldquo;si mat&aacute;s, te vas&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Pero la Argentina renacida tras la crisis vino exactamente con esto:&nbsp;<strong>cortes, organizaciones sociales, representaci&oacute;n &ldquo;profesional&rdquo; de los desocupados, gomas quemadas y negociaci&oacute;n.&nbsp;</strong>El kirchnerismo le agreg&oacute; el plus de que esos referentes estuvieran de los dos lados del mostrador. Si Per&oacute;n imagin&oacute; una alianza del Estado y con los trabajadores (un&nbsp;<em>roquismo de masas</em>), Kirchner intent&oacute; una alianza del Estado con los desocupados. El Movimiento Evita visto as&iacute;, por ejemplo, es hijo de ese mestizaje: entre los MTD  (Movimientos de Trabajadores Desocupados) y N&eacute;stor Kirchner. Pero si en la Argentina &ldquo;est&aacute;bamos acostumbrados&rdquo; a la representaci&oacute;n del trabajador (el sindicato), se puso m&aacute;s inc&oacute;moda la representaci&oacute;n del pobre. Punto ciego de esta era que podemos ver en el desmadre entre la overloquista del Polo Obrero que le para el carro al movilero que la quiere chicanear y los cartoneros que ya son hijos de cartoneros (se fue acabando el cartonero hijo de obrero). En la Argentina de la crisis ocurri&oacute; un &ldquo;hecho maldito&rdquo; adentro de otro: a la cl&aacute;sica fortaleza gremial del pa&iacute;s industrializado le brot&oacute; en la&nbsp;<em>mishiadura</em>&nbsp;la fuerza gremial de los desocupados.&nbsp;<strong>El problema no es s&oacute;lo la pobreza, es que tiene qui&eacute;n la represente.</strong>&nbsp;Y esos&nbsp;<em>movimientos sociales</em>&nbsp;ya forman parte de un sistema pol&iacute;tico con disyuntor, hecho para no estallar, que trajo &ldquo;periferias&rdquo; para que pongan la pata en &ldquo;el centro&rdquo;, tan as&iacute; que quiz&aacute;s hasta volvi&oacute; un poco perif&eacute;rico al mismo centro (nadie est&aacute; m&aacute;s solo que el trabajador en un colectivo parado frente a un corte). <strong>Luis D'El&iacute;a, Emilio P&eacute;rsico o Juan Grabois son tambi&eacute;n&nbsp;hombres de Estado del siglo XXI.</strong> Una gobernabilidad que vino con&nbsp;<em>esto</em>. (Hasta el propio macrismo necesit&oacute; mostrar en la figura de Margarita Barrientos o de Toty Flores que tambi&eacute;n pod&iacute;a sentar referentes a alguna de sus mesas de poder.)
    </p><p class="article-text">
        <strong>La crisis caus&oacute; un sindicato de pobres.</strong>&nbsp;Ni Mat&iacute;as Kulfas se priva de usarlo y parece nombrar algo que la sociedad se encamina a romper. Hay varias v&iacute;as en el aire: el salario universal (borrar a los intermediarios), la transformaci&oacute;n del plan en trabajo &ldquo;genuino&rdquo; o directamente la brigada anti piquetes. Sin embargo, cuando se mira la importancia que la pastoral de villas fue adquiriendo en la Iglesia, el peso tremendo de los intendentes bonaerenses como columna vertebral o el rol social de miles de iglesias pentecostales que pueden ir del milagro a la copa de leche. Se resume una existencia sindical que es, como dir&iacute;a el mismo papa Francisco, un poliedro. Pero ese parece haber sido el pacto de paz de la crisis: no que no haya pobreza, sino que haya representaci&oacute;n de los pobres. Tambi&eacute;n por eso la chicana sobre &ldquo;Stanley&rdquo; (que una parte del cristinismo le tir&oacute; a los movimientos sociales durante el macrismo) ten&iacute;a un clasismo en sangre: era decirles a quienes se sienten representantes de humildes y desocupados que negocian. Y&hellip; s&iacute;. Y hoy vemos este punctum en el &ldquo;nuevo&rdquo; referente del Polo Obrero,&nbsp;<strong>la nueva estrella que los medios aman odiar: Eduardo Belliboni, alias &ldquo;Chiquito&rdquo;, un cuadro curtid&iacute;simo, un camorrero profesional que hace chillar noteros y columnistas en vivo.</strong>&nbsp;Belliboni tiene cuero duro y repentismo. &ldquo;Te lo voy a decir as&iacute;: sos un peque&ntilde;o payasito de lo que fue la Liga Patri&oacute;tica en Argentina que golpeaba obreros por la calle&rdquo;, le espet&oacute; hace poco a Ramiro Marra, el legislador libertario de Milei aunque ninguno de los dos arrug&oacute;, porque Marra es tambi&eacute;n aguerrido (aunque con el viento de &eacute;poca a favor). &ldquo;Para &lsquo;Chiquito&rsquo; -me dice un ex militante del PO que lo conoce- es un tipo bien del aparato pero el crimen de Mariano Ferreyra fue un antes y un despu&eacute;s personal. &Eacute;l era uno de los responsables de la actividad.&rdquo; Belliboni viene a candidatearse ya como la cara de una &eacute;poca. Como N&eacute;stor Pitrola, como Ra&uacute;l Castells.
    </p><p class="article-text">
        La escena del corte de calle dibuja un estereotipo donde se hierve la bronca: coloca a unos -&ldquo;los pobres m&aacute;s pobres&rdquo;- obturando el paso de otros -&ldquo;los trabajadores del sector privado&rdquo;-, que se rompen el traste para no perder en el primer round con la inflaci&oacute;n y que no tienen margen para perder presentismo o puntualidad. Imaginemos el mozo que se baja en Belgrano y Salta y raja hasta Corrientes y Maip&uacute; sorteando el piquete, con su bolso al hombro, al trote y a las puteadas. La &ldquo;casta de los privilegios&rdquo; no alcanza solo a los que eligen playas del Caribe o Brasil, festejo de cumplea&ntilde;os en cuarentena, l&iacute;deres opositores que se van a un torneo de bridge o cualquiera de los &ldquo;vicios&rdquo; donde la donde la casta se revela casta, sino tambi&eacute;n a este n&uacute;cleo heredado tras 2001: los referentes de la paritaria social argentina. Si pelaran la cebolla del sistema pol&iacute;tico en que vivimos, en el coraz&oacute;n de lo m&aacute;s molesto, est&aacute; esta paritaria social. El gobierno hizo algo con un sentido social que manotea ah&iacute;, en la placa tect&oacute;nica que todos los d&iacute;as cruje: introducir dinero a trav&eacute;s de un bono para el universo de los trabajadores no registrados y los de la econom&iacute;a popular. Es guita a las dos orillas del &ldquo;corte de calle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gladys naci&oacute; en Per&uacute;, trabaja ac&aacute; hace varios a&ntilde;os, viene de la provincia de Buenos Aires y atiende en Once en un negocio de venta de repuestos de celulares. Olfatea que lo que hace est&aacute; en el borde de la regla: pero necesita la plata, el marido se fue. En colectivo o a pata, tiene que llegar a su trabajo y los cortes le complican la vida. Pero los piensa as&iacute;: &ldquo;La gente necesita hacerse escuchar. Y creo que esa es una de las maneras de hacerse escuchar cuando no se est&aacute; de acuerdo con muchas cosas. Creo que para hacerse escuchar tienen que hacer esas cosas&rdquo;. Rosa es trabajadora de casas particulares. Viaja de zona sur a una casa en Caballito. Vive, como Gladys, en calle de tierra. Dice que no est&aacute; en contra de que la gente se manifieste y reclame sus derechos &ldquo;pero los cortes siempre terminan perjudicando a los que queremos llegar a nuestros lugares de trabajo&rdquo;. Y agrega: &ldquo;Esa no es la manera de solucionar sus reclamos, hay otras maneras de manifestarse y reclamar sin cortar la calle y hacer piquetes&rdquo;. &iquest;Milei? Para Gladys, Milei es un payaso. A Rosa le parece que &ldquo;algunas cosas que dice suenan coherentes y s&iacute;, nos gustan&rdquo;.&nbsp;<strong>El fondo de estas verdades a medias: pod&eacute;s trabajar y ser pobre, ya el trabajo no garantiza ni siquiera eso</strong>. El sueldo es un jugo al que se le exprime hasta la c&aacute;scara.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mi ley tu ley</strong>
    </p><p class="article-text">
        Milei parece destinarse a darle voz a ese trabajador del sector privado quieto, arriba del colectivo, con la avenida trabada, que no es el idealizado fordista del Estado de Bienestar, del que mucho qued&oacute; en las bibliotecas, sino el de a pie que no est&aacute; contenido en la representaci&oacute;n de la &ldquo;aristocracia obrera&rdquo;. &ldquo;Le sostenemos la vela a la casta con los impuestos y nos cagan&rdquo;, frunce su razonamiento. &iquest;Y qui&eacute;n les habla a los miles que les joden los cortes de calle? Milei es la sangre prometida de un 2001 pendiente:<strong>&nbsp;la amenaza de romper el orden que ese mismo estallido cre&oacute;.&nbsp;</strong>&iquest;Populismo? Ah&iacute; tenemos populismo: &ldquo;pueblo&rdquo; versus &ldquo;casta&rdquo;. &iquest;Pol&iacute;tica sin formalidades ni globitos? Ah&iacute; tenemos las formalidades rotas (<em>&ldquo;&iexcl;par&aacute;sitos zurdos de mierda!&rdquo;</em>)<em>.</em>&nbsp;&iquest;Democracia intensa? Ah&iacute; tenemos intensidad: vuelven las ideolog&iacute;as pero vuelven todas, sin &ldquo;cata&rdquo; a medida. Pero frente a esta moda de encuestas (&ldquo;uy, lo que est&aacute; creciendo Milei&rdquo; repiten todos los encuestadores como si fuera su anzuelo de a&ntilde;o par), quiz&aacute;s ya se abre una pregunta que modula la consultora Shila Vilker (&iquest;qu&eacute; l&iacute;mite encontrar&aacute; en la sociedad argentina esta energ&iacute;a de frustraci&oacute;n?), y dice as&iacute; Vilker: &ldquo;&iquest;Ser&aacute; el trato hacia las mujeres? &iquest;La est&eacute;tica que evoca a las SS? &iquest;La cr&iacute;tica a las universidades nacionales? &iquest;Los modales exacerbados? &iquest;El individualismo rabioso? &iquest;Su dificultad para encontrar algo que sea digno de di&aacute;logo y puesta en com&uacute;n? &iquest;La reivindicaci&oacute;n de Menem y Cavallo, demonizados durante el &uacute;ltimo ciclo pol&iacute;tico? O tal vez sea su propia &lsquo;locura&rsquo; -tal como se lo percibe- la que tarde o temprano le marque un l&iacute;mite. Por ahora todo pasa, y nada es un techo en el hambre de castigo que una parte de la sociedad tiene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gustavo Marangoni, pol&iacute;tico y analista, dice sobre Milei: &ldquo;Llega porque manifiesta el enojo que se da en los llamados independientes, en sectores peronistas o radicales, o hasta del propio Cambiemos que est&aacute;n cansados de que les expliquen por qu&eacute; no se pueden hacer las cosas, por qu&eacute; el poder es el otro y por lo tanto la pol&iacute;tica de la impotencia se puso en el centro. A su manera, &eacute;l plantea una pol&iacute;tica que pueda cosas, aunque lo haga de manera muy extravagante y bizarra.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Ayer hubo otra escena de protesta. El &ldquo;tractorazo&rdquo; en el que se movilizaron, por reclamos del campo, productores rurales a Plaza de Mayo. 2001 y 2008 se juntan en esta herencia: no hay nadie que no crea que en la protesta se ganan cosas. Salir a la calle es la escuela democr&aacute;tica de todos. Pero si cada d&eacute;cada sirvi&oacute; a un consenso m&iacute;nimo (el democr&aacute;tico de los ochenta, el capitalista de los noventa y el de la sensibilidad social de los primeros dos mil), ahora estos a&ntilde;os sin d&eacute;cada comienzan a cultivar un lenguaje inflado, con flecos, que parecer&iacute;a poner en duda todo lo sedimentado por momentos. Y si bien Milei ya est&aacute;&nbsp;<em>sobre-hablado</em>&nbsp;(que si es un fen&oacute;meno urbano, que si es inflado, que si es una moda pasajera) a&uacute;n persiste en ese &ldquo;algo m&aacute;s&rdquo; que lo sigue actualizando y es tambi&eacute;n parte de la segunda ola del &ldquo;armen un partido y ganen las elecciones&rdquo;, aquella &ldquo;reforma pol&iacute;tica&rdquo; que produjo la chicana b&uacute;meran de CFK. &iquest;Pero qu&eacute; es lo que desaf&iacute;a Milei? La obediencia, no el derecho. Veamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El discurso libertario en la palabra &ldquo;casta&rdquo; propone una rebeld&iacute;a de la obediencia, incluso con su etapa superior: la&nbsp;desobediencia fiscal.&nbsp;</strong>Podr&iacute;a ser la forma de &ldquo;negar los derechos&rdquo; sin decir que se niegan derechos, porque funciona en lo que Simone Weil dir&iacute;a que proviene de la idea misma del derecho: &ldquo;los otros que se reconocen obligados hacia &eacute;l&rdquo;. Dice Weil: &ldquo;Un derecho no es eficaz por s&iacute; mismo sino &uacute;nicamente por la obligaci&oacute;n a que corresponde; el cumplimiento efectivo de un derecho proviene no de quien lo posee, sino de los otros hombres que se reconocen obligados hacia &eacute;l&rdquo;. Lo que esta &eacute;poca va cortando, horadando, lenta y persistentemente, son las obligaciones que rodean ese &ldquo;derecho&rdquo;. Porque sobre la figura del trabajador de la econom&iacute;a real (que ya de m&iacute;nima paga el IVA) se monta esta consideraci&oacute;n: con los impuestos sosten&eacute;s a los&nbsp;<em>otros</em>. Dice Simone que la noci&oacute;n de obligaci&oacute;n prima sobre la de derecho: &ldquo;Un hombre que estuviera solo en el universo no tendr&iacute;a ning&uacute;n derecho, pero tendr&iacute;a obligaciones&rdquo;. As&iacute;, nadie quemar&iacute;a un campo de trigo porque el trigo da de comer. Y eso no est&aacute; escrito en una Convenci&oacute;n, ni es jurisprudencia. Se trata de obligaciones eternas, dice Simone. Pero mientras nadie discute estrictamente los derechos porque los derechos &ldquo;siguen ah&iacute;&rdquo;, sueltos, expuestos en su &ldquo;negociaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;; mientras, la nueva libertad que la &eacute;poca promete es la que corta la cadena de la obligaci&oacute;n: habr&aacute; derechos pero, &iquest;qui&eacute;n se sentir&aacute; obligado frente a ellos?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pobrismo-casta-lenguaje-pico-inflacion_129_8937807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Apr 2022 03:03:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pobrismo y casta: el lenguaje también tiene pico de inflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Inflación,Casta,Populismo,Crisis 2001,movimientos sociales,Cortes,Polo Obrero,Pobreza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2022, arar el porvenir con viejos bueyes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/2022-arar-porvenir-viejos-bueyes_129_8625892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2022, arar el porvenir con viejos bueyes"></p><p class="article-text">
        As&iacute; lo dec&iacute;a el cubano Silvio Rodr&iacute;guez en una canci&oacute;n donde parec&iacute;a cobrarse varias cuitas (&ldquo;arando el porvenir con viejos bueyes&rdquo;). Y esa met&aacute;fora, un poco lineal, pretende decir algo no s&oacute;lo para el viejo R&eacute;gimen que el cubano lleva sobre sus hombros, tambi&eacute;n para la vida: lo nuevo se hace con lo viejo. <strong>Entre el 2020 y el 2021 hubo tantas continuidades que los balances y su idea de &ldquo;corte&rdquo; se aplanan. </strong>Pero empecemos por alg&uacute;n lado. &iquest;De qu&eacute; sirvi&oacute; el 2021?
    </p><p class="article-text">
        Jorge As&iacute;s lo llam&oacute; &ldquo;el a&ntilde;o in&uacute;til&rdquo;. Y se podr&iacute;a tipificar su inutilidad a vuelo de p&aacute;jaro en tres puntos: <strong>no cerramos acuerdo con el FMI; no se resolvieron las internas de las dos coaliciones; una gran porci&oacute;n de la sociedad fue vacunada, pero la Pandemia sigue. Un a&ntilde;o m&aacute;s de limbo.</strong> &iquest;Qu&eacute; palabras se jugaron todo en el vocabulario aunque no sean nuevas? Casta y libertarios, planeros y pobrismo. Y agreguemos tambi&eacute;n el apellido compuesto de la derrota oficialista: <strong>vacunatorio vip</strong>. Estas palabras mediatizadas, embarradas, administradas a la chacota no est&aacute;n talladas en piedra, pero condimentaron el a&ntilde;o. Si se mira el mapa electoral, se puede decir: se correspondieron las palabras y los votos.
    </p><p class="article-text">
        Otra novedad de 2021 pudo ser &ldquo;la revancha de los economistas&rdquo;, como dice un joven del peronismo quilme&ntilde;o en el &uacute;ltimo caf&eacute; del a&ntilde;o. &ldquo;Si 2001 fue su Waterloo (y aquello que dijo N&eacute;stor Kirchner de que <em>ahora el ministro de econom&iacute;a va a ser el presidente</em>), el 20 aniversario nos sorprende con economistas (neoliberales) envalentonados, dispuestos a reescribir la historia&rdquo;. Miremos en diputados: Mart&iacute;n Tetaz, Jos&eacute; Luis Espert, Javier Milei, Luciano Laspina, Ricardo L&oacute;pez Murphy. Si tuviera que elegir el mejor debate televisivo del a&ntilde;o, dir&iacute;a que el de Carlos Heller y Tetaz lo fue por lejos. Se dieron duro, no se rompi&oacute; nada, nadie nombr&oacute; a los juzgados ni al rol de los medios y a Marcelo Bonelli lo redujeron a alcanza pelotas.
    </p><p class="article-text">
        El ministro Guzm&aacute;n, a pesar del debate interno, sigue siendo uno de los integrantes del Frente de Todos que cuando habla todos se callan para o&iacute;rlo. Tiene a su favor un lejano triunfo (el canje de deuda de agosto de 2020) y se envuelve con la capa del hermetismo de una negociaci&oacute;n con el Fondo tironeada pero no entregada. Por ahora se mide en algo simple: entre la sangre y el tiempo Guzm&aacute;n elige el tiempo sabiendo que, igual, el resultado es sangre. En la Argentina importan las palabras. Una parte del n&uacute;cleo duro del problema del pa&iacute;s batalla con &eacute;stas, con su formulaci&oacute;n en el &ldquo;relato&rdquo;. Dicho f&aacute;cil: <strong>uno de los problemas del gobierno (de su socio mayor) es c&oacute;mo se conjuga el &ldquo;acuerdo&rdquo; (y su inevitable ajuste) en el discurso kirchnerista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ajuste es el Camello del Cor&aacute;n del 2021. No se nombra tanto, como pensaba Borges, por redundante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Lo que hay que hacer&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En sus investigaciones sobre el PRO, el soci&oacute;logo Gabriel Vommaro cuenta que en un focus group a sus posibles votantes, en la &eacute;poca germinal de la fuerza, se repet&iacute;a que en Argentina &ldquo;falta decisi&oacute;n de hacer lo que hay que hacer&rdquo;. Y cuando les repreguntaban <em>qu&eacute; es hacer lo que hay que hacer</em>, casi un&aacute;nimemente respond&iacute;an: &ldquo;Lo que quiso hacer L&oacute;pez Murphy en 2001 y no lo dejaron&rdquo;. Ese l&iacute;mite, ese &ldquo;no lo dejaron&rdquo;, esa barrera invisible pero infranqueable, es la parte de la frase de &ldquo;la Gestapo&rdquo; que corri&oacute; estos d&iacute;as y que expone en su desborde (no en la parte que se repudia encima) un elemento central de la mentalidad macrista: el &ldquo;si yo pudiera&rdquo;. Macri tambi&eacute;n desde que dej&oacute; el poder se puso al d&iacute;a en su autocr&iacute;tica: <em>no me dejaron hacer</em>. Y complet&eacute;mosle el sentido: &ldquo;si yo pudiera hacer&hellip; el ajuste&rdquo;. As&iacute; vive el alma liberal argentina que mira la mishiadura, que mira que en un a&ntilde;o se celebrar&aacute;n los veinte a&ntilde;os del kirchnerismo (y que de esos veinte habr&aacute; gobernado diecis&eacute;is), con una foto que muestra un resultado social y econ&oacute;mico no exactamente envidiable y dir&aacute;n: <strong>&iquest;por qu&eacute; no podemos hacerlo? &iquest;</strong><em><strong>Crisis en c&aacute;mara lenta o shock</strong></em><strong>?</strong> El mandato decembrista de no estallar tambi&eacute;n tiene su reversa: si el &ldquo;gradualismo&rdquo; no cumpli&oacute; el sue&ntilde;o liberal, <strong>renace la fantas&iacute;a del &ldquo;shock&rdquo; como subtexto libertario, literario, el grito tapado para intervenir el 2023, que es dentro de diez minutos.</strong> De forma parad&oacute;jica los veinte a&ntilde;os de la crisis desempolvan este sentimiento tambi&eacute;n de <em>aquellos a&ntilde;os,</em> y que no aparece tan en primer plano, que no es el deseo de aniquilar el &ldquo;neoliberalismo&rdquo;, sino de refundarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La bala que entr&oacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Revisando las <em>Google Trends</em> de Argentina 2021 (la herramienta de b&uacute;squeda de Google para ver las tendencias en el buscador de forma segmentada por regi&oacute;n y de forma temporal) se descubre que las &uacute;nicas dos b&uacute;squedas del top 10 directamente vinculadas a la pol&iacute;tica son dos victorias &ldquo;comunicacionales&rdquo; del gobierno: &ldquo;d&oacute;nde voto&rdquo; (segunda posici&oacute;n de lo m&aacute;s buscado del a&ntilde;o en Argentina) y &ldquo;vacunate&rdquo; (s&eacute;ptima posici&oacute;n). <strong>Esta &uacute;ltima tendencia sintoniza con que en Argentina la vacuna fue mayoritariamente deseada y la campa&ntilde;a de desprestigio muri&oacute; antes de empezar.</strong> Vimos c&oacute;mo Elisa Carri&oacute; o Patricia Bullrich giraron su discurso sobre su propio eje. Incluso, en comparaci&oacute;n con Europa o Estados Unidos, el movimiento anti-vacunas es minoritario y est&aacute; desarticulado de una traducci&oacute;n partidaria. Y, a la vez, que cada vacunado no fue &ldquo;un voto&rdquo;. La vacuna &ldquo;no es pol&iacute;tica&rdquo;. <strong>El gobierno y su sector m&aacute;s duro, que desde el inicio empuj&oacute; la lectura de que con la Pandemia se iba a imponer una supremac&iacute;a de lo estatal (el viejo trapo de &ldquo;El Estado te salva&rdquo;), se da de narices con su paradoja.</strong> Si en Argentina se acepta mayor presencia reguladora, intervencionista, ampliadora de derechos del Estado, ese &ldquo;ecosistema&rdquo;, parad&oacute;jicamente entonces, le da menos vuelo electoral a un <em>efecto vacuna</em>, porque se trata de una sociedad que naturaliza esas obligaciones del Estado y no las &ldquo;premia&rdquo; autom&aacute;ticamente como una excepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En contraposici&oacute;n, cuando mir&aacute;s las preguntas que los usuarios hicieron a Google comenzadas por la palabra &ldquo;qu&eacute;&rdquo; se ve que la &uacute;nica referencia pol&iacute;tica est&aacute; en el sexto lugar: &ldquo;qu&eacute; pasa si no voto&rdquo;. Las elecciones del 2021 registraron la participaci&oacute;n m&aacute;s baja en elecciones desde el retorno de la democracia en 1983. Respecto a las preguntas iniciadas con la palabra &ldquo;c&oacute;mo&rdquo;, vemos mucho Estado en el top 10: c&oacute;mo votar; c&oacute;mo saber si cobro el bono de 15000; c&oacute;mo saber si me corresponde la tarjeta Alimentar con DNI; c&oacute;mo van las elecciones; c&oacute;mo saber si cobro el IFE 4; c&oacute;mo anotarse para la vacuna.
    </p><p class="article-text">
        Y algo m&aacute;s. El inter&eacute;s por la b&uacute;squeda de &ldquo;Fabiola&rdquo; (el nombre de la primera dama comprometida en la imagen del festejo de su cumplea&ntilde;os mientras la sociedad viv&iacute;a en cuarentena) alcanz&oacute; su m&aacute;ximo a mediados de agosto, cuando se filtraron las fotos de Olivos. Pero no fue parejo en todo el pa&iacute;s, <strong>hubo una regi&oacute;n que se obsesion&oacute; con el tema: C&oacute;rdoba.</strong> All&iacute; las b&uacute;squedas cuadriplicaron a las del resto de las provincias. El periodista Tom&aacute;s Di Pietro comenta que &ldquo;una tendencia tambi&eacute;n observada en algunas encuestas no pol&iacute;ticas a j&oacute;venes, cuando se les pide enumerar los grandes hitos del a&ntilde;o, adem&aacute;s de mencionar algunos relacionados con Bizarrap, L-Gante o Nicki Nicole, all&iacute; tambi&eacute;n aparecen las fotos de la fiesta clandestina&rdquo;. &ldquo;La bala entr&oacute;&rdquo;, dice Tom&aacute;s. <strong>Las urnas lo ratificaron.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El 2001 en el a&ntilde;o que acaba de empezar</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 2001 fue muchas veces recordado como momento final de una &eacute;poca y de un r&eacute;gimen, como el estallido que hizo volar la convertibilidad. Pero poco se dice en cuanto a lo que ese mismo estallido proyect&oacute;: el r&eacute;gimen duhaldista de gobernabilidad. Y lo que la sociedad, tambi&eacute;n en ese otro lado de la luna del 2001, fue resignando y aceptando. Su conciencia de los l&iacute;mites. &iquest;Qu&eacute; l&iacute;mites? Ah&iacute; podr&iacute;amos dividir en dos: por un lado la clase media y el convencimiento paulatino de que no se puede ahorrar (se extingui&oacute; el cr&eacute;dito hipotecario y se va extinguiendo la idea de ahorro en d&oacute;lares), un <em>vivir al d&iacute;a</em> que parece la condici&oacute;n de no estallar para las capas medias y sus compromisos cortos (pagar el alquiler, llegar a fin de mes, cubrir el vencimiento de la tarjeta); y, por otro lado, convivir con la pobreza. <strong>Ya no es c&oacute;mo terminamos con la pobreza sino c&oacute;mo nos convencemos de que es una novedad definitiva vivir en una Argentina desigual. </strong>En &ldquo;la democracia de la desigualdad&rdquo;, como dice Pablo Touzon. Entonces al final no &eacute;ramos m&aacute;s so&ntilde;adores. Nos volvimos m&aacute;s realistas. Este 2021, parad&oacute;jicamente, nunca se habl&oacute; tanto de los pobres y &ndash;a la vez&ndash; nunca se habl&oacute; tanto en contra de los pobres. La citada palabra &ldquo;planeros&rdquo; es un derivado completo del 2001. El difuso concepto de &ldquo;pobrismo&rdquo; es otro.
    </p><p class="article-text">
        El 2022 convivir&aacute; con el a&ntilde;o del desierto: el recuerdo del 2002. Ser&aacute; el &uacute;ltimo a&ntilde;o de ese ciclo breve que Mariana Moyano llama y estudia: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Le-rsYbGwcM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>los a&ntilde;os del limbo</em></a>. Eso que va de 1998 a 2002. Y una pregunta que contiene otras: &iquest;por qu&eacute; tras esos d&iacute;as de estallidos, asambleas, presidentes en fuga, el pa&iacute;s termin&oacute; en manos de Duhalde? Duhalde no era &ldquo;&iquest;el peor de todos?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Marcelo es comerciante, due&ntilde;o de una diet&eacute;tica desde 1999, y recuerda del 20 de diciembre: &ldquo;Pas&oacute; la polic&iacute;a por el negocio diciendo que hab&iacute;a pocos custodios, que el shopping de la otra cuadra tambi&eacute;n cerraba y nos aconsejaban a los locales cercanos cerrar porque la polic&iacute;a iba a estar concentrada en los accesos de la Ciudad de Buenos Aires para contener a esas masas que se supon&iacute;a que iban a saquear los locales y lugares concurridos de la Ciudad&rdquo;. Marcelo cuando repasa se r&iacute;e de sus t&eacute;rminos. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; masas?&rdquo;, se pregunta. Otro <em>flashback</em>: una militante de la Facultad de Ciencias Sociales, una chica de clase media laburante, tambi&eacute;n ese d&iacute;a dijo al pasar que estaban &ldquo;viniendo a saquear Once&rdquo;. En su frase omit&iacute;a todos los sujetos con los que se educaba para pensar la sociedad. &iquest;Qui&eacute;nes estaban viniendo? &iquest;El proletariado, los obreros, los &ldquo;cabecitas negras&rdquo;, los villeros, los piqueteros? En esa omisi&oacute;n, un agujero negro y palpitante. El saqueo por arriba: la estafa de los ahorros confiscados; y el saqueo por abajo: <em>el descontrol de los pobres</em>. Ese <em>otro</em> miedo, ese miedo confuso, paralelo, imaginario, explica m&aacute;s all&aacute; de las teor&iacute;as del complot habituales por qu&eacute; Duhalde es un resultado pol&iacute;tico del 2001. Duhalde parec&iacute;a encarnar las dos cosas: el temor de una parte de la sociedad hacia los Conurbanos argentinos y una garant&iacute;a de gobierno. Esa ambivalencia de orden/desorden lo hizo central. De ah&iacute; viene tambi&eacute;n la teor&iacute;a del complot que nos sigue hasta ayer: cada vez que ocurren saqueos, o asesinan un militante, no tarda en o&iacute;rse la primera voz (&ldquo;&iquest;fue Duhalde?&rdquo;). &iquest;Qu&eacute; nombra la palabra Duhalde?&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 2001 era la gente en la plaza pero tambi&eacute;n mucha gente en los techos de su casa. Jorge, referente de un comedor de Villa Soldati, cuenta que &ldquo;sal&iacute;an a saquear los supermercados&rdquo;. &ldquo;La gente estaba asustada, no sab&iacute;a para d&oacute;nde ir. Hac&iacute;an correr la bola de que iban a saquear las casas. Entonces cada barrio se atrincheraba, hac&iacute;an guardias 24 horas para que no les roben. Estaba tan jodido que muchas familias no les pod&iacute;an dar de comer a sus hijos y se iban a saquear supermercados. Iban adonde hab&iacute;a comida. Me acuerdo que ac&aacute; en Mariano Acosta y Corrales hab&iacute;a un supermercado <em>D&iacute;a</em> y la gente romp&iacute;a la puerta, entraba, saqueaba, se llevaba comida. La polic&iacute;a tiraba balas de goma, la gente sal&iacute;a lastimada, pero no le importaba. En nuestro comedor no d&aacute;bamos abasto con la comida. Hac&iacute;amos malabares. Parec&iacute;a una guerra civil, todos contra todos, una batalla campal porque muchos de otros barrios quer&iacute;an venir a saquear las viviendas de los vecinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2001 exist&iacute;a Duhalde. &iquest;Qu&eacute; ten&iacute;a? Lo m&iacute;nimo indispensable. <strong>Capacidad pol&iacute;tica, piso de institucionalidad ligado al poder bonaerense, un triunfo en las elecciones dos meses antes del estallido (en octubre de 2001 gan&oacute; con 37%)</strong>. &iquest;Y qu&eacute; vino con Duhalde? Un modelo de gesti&oacute;n nacional basado en la supremac&iacute;a social, electoral y pol&iacute;tica del Gran Buenos Aires. La literatura del Conurbano, las Universidades del Conurbano, la cr&oacute;nica del Conurbano: &ldquo;EL&rdquo; Conurbano como tema favorito, entre su romantizaci&oacute;n y su estigmatizaci&oacute;n. Y despu&eacute;s, las variaciones de lo que sabemos todos: gobernar el Conurbano para gobernar la Naci&oacute;n. El futuro nos dir&aacute; que esa gobernabilidad que Duhalde construy&oacute; en el l&iacute;mite se volvi&oacute; un modelo m&aacute;s &ldquo;presentable&rdquo; con el kirchnerismo. Un pasaje que podr&iacute;a simbolizarse en la frase de An&iacute;bal Fern&aacute;ndez para su ingreso a 2003: &ldquo;soy Duhaldista portador sano&rdquo;. Del &ldquo;evitismo&rdquo; de Chiche al Movimiento Evita. O, en otro extremo, de Curto a Sabbatella. Un kirchnerismo ping&uuml;ino, lejano, del sur, que acaba teniendo su fortaleza en la Tercera Secci&oacute;n Electoral. Y digamos tambi&eacute;n: lo que ten&iacute;a para dar &ldquo;por izquierda&rdquo; el 2001 fue el kirchnerismo. Una herencia roja: el consenso de los Derechos, nuestra &ldquo;transversalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero en qu&eacute; punto se articula esa sociedad del estallido con Duhalde? Siempre fue un hombre inseguro. Incluso en ese esplendor presidencial buscaba sellar una alianza simb&oacute;lica con Alfons&iacute;n para darse un respaldo moral. Buscaba en la demagogia de la mano dura una popularidad inmediata (porque el punitivista es el pol&iacute;tico inseguro) aunque encuentra ah&iacute; su l&iacute;mite (el crimen de Kosteki y Santill&aacute;n marcaron el final). Lo que le dio vigencia fue un car&aacute;cter temerario, que ni &eacute;l dominaba. Duhalde parec&iacute;a el agitador de fantasmas que circulaban y que &eacute;l mismo garantizaba sofocar. Cumpl&iacute;a el linaje discursivo de un Per&oacute;n en palabras de Horacio Gonz&aacute;lez: &ldquo;La revoluci&oacute;n que sofoca una revoluci&oacute;n&rdquo;. <strong>Duhalde como el Conurbano que sofoca el Conurbano. Su l&eacute;xico de manzaneras, polic&iacute;as, intendencias y curas ten&iacute;a algo restaurador, el subsuelo sublevado del Estado, lo imprivatizable, y el grado cero del Estado-copa-de-leche. Ese r&eacute;gimen de gobernabilidad duhaldista heredado es el verdadero n&uacute;cleo de 2001. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es lo que logramos, y lo que falta superar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/2022-arar-porvenir-viejos-bueyes_129_8625892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jan 2022 03:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2022, arar el porvenir con viejos bueyes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eduardo Duhalde,Crisis 2001,Frente de Todos,Peronismo,Vacunación,Vacunatorio VIP]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La larga persistencia del 2001]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/larga-persistencia-2001_129_8609513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03b3bbbe-0faf-44fb-9d3a-0094cb2284aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La larga persistencia del 2001"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Opinión, por Ezequiel Adamovsky - Memoria de una rebelión popular antipolítica</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se quedaron todos&rdquo;, dice alg&uacute;n observador desprevenido. &ldquo;Fue un golpe de los peronistas&rdquo;, fabula la derecha para que olvidemos que lo que colaps&oacute; entonces fue el proyecto neoliberal que ellos encarnaban. Con tantas voces tratando de bajarle el precio a 2001, conviene detenerse sobre los profundos efectos que tuvo en nuestra historia reciente. La rebeli&oacute;n de ese a&ntilde;o abri&oacute; un ciclo pol&iacute;tico distintivo que perdur&oacute; al menos hasta 2015,&nbsp; sostuve <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/memoria-rebelion-popular-antipolitica_129_8592475.html?fbclid=IwAR3-N0tMMmkz1riQOqAgGhD_9PL1c4-tZt3GZB5-pKXaXDCxYmphaIfdpCQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en mi columna anterior</a>. <strong>Todos los acontecimientos pol&iacute;ticos de esos a&ntilde;os pueden leerse fundamentalmente como efectos de 2001.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	&iquest;Se quedaron todos? Muchos s&iacute;, claro. S&oacute;lo una revoluci&oacute;n social podr&iacute;a producir el recambio total de las &eacute;lites pol&iacute;ticas y 2001 no lo fue. Pero es importante de todos modos tomar nota de los que s&iacute; se fueron, que no fueron pocos. Para empezar, se fue De la R&uacute;a y la UCR entr&oacute; en una fase de irrelevancia a nivel nacional de la que a&uacute;n no sale. No es poco: uno de los dos partidos que domin&oacute; la pol&iacute;tica nacional en el siglo XX entr&oacute; en ocaso. Por su parte el FREPASO, que la acompa&ntilde;&oacute; en la Alianza, desapareci&oacute; completamente y casi ninguno de sus dirigentes consigui&oacute; sostener una carrera pol&iacute;tica. Si miramos el peronismo, sus m&aacute;ximas figuras pronto se desvanecieron. Menem consigui&oacute; apenas seguir a flote en su Rioja natal, pero dej&oacute; de ser una figura de peso. Luego de su interinato, Duhalde debi&oacute; jubilarse a su pesar. Y hubo unos cu&aacute;ntos dirigentes m&aacute;s &ndash;como Alberto Pierri, Carlos Grosso o Carlos Ruckauf, por mencionar tres&ndash; que tambi&eacute;n debieron resignarse al retiro. S&uacute;mese el hecho de que quien fuera el hombre fuerte de la econom&iacute;a argentina, Domingo Cavallo, sobrevivi&oacute; dando charlas en el extranjero. <strong>No se fueron todos, pero se fueron unos cuantos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	De hecho, las fuerzas pol&iacute;ticas hoy dominantes no exist&iacute;an siquiera antes de 2001. Cada uno a su modo, <strong>macrismo y kirchnerismo son hijos de 2001.</strong> La raz&oacute;n de ser de ambos fue la reconstrucci&oacute;n de la autoridad del Estado y de las condiciones m&iacute;nimas para la acumulaci&oacute;n capitalista, luego de un colapso econ&oacute;mico terminal, acompa&ntilde;ado de desobediencias in&eacute;ditas y <strong>de poderosas formas de auto-organizaci&oacute;n de la sociedad por fuera del sistema pol&iacute;tico formal</strong>. Si uno se para en ese a&ntilde;o, no hab&iacute;a una sola pista que permitiese anticipar que el peronismo albergaba un movimiento como el que alumbraron los Kirchner. Por entonces, se debat&iacute;a entre la orientaci&oacute;n neoliberal que le imprimiera Menem y la neoconservadora que ofrec&iacute;a Duhalde. Era, en fin, una fuerza indudablemente de derecha. Nada permit&iacute;a sospechar que hubiese espacio para el inesperado giro que propondr&iacute;a N&eacute;stor Kirchner poco despu&eacute;s, cuando asoci&oacute; el legado hist&oacute;rico del peronismo con consignas y valores &ldquo;progresistas&rdquo; a los que esa tradici&oacute;n (al menos en sus variantes hegem&oacute;nicas), hab&iacute;a sido m&aacute;s bien ajena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	El kirchnerismo es incomprensible sin partir de esa interrupci&oacute;n del curso normal de la historia que produjo el 2001. Para empezar, los pilares de lo que se llam&oacute; su &ldquo;modelo&rdquo; se apoyaron sobre cambios que impuso <em>de hecho</em> la rebeli&oacute;n, <em>antes</em> de que N&eacute;stor Kirchner asumiera el gobierno, <strong>como lo fueron la expansi&oacute;n del gasto social y las dos medidas que proveyeron los fondos para sustentarla: la moratoria de la deuda externa y la reinstauraci&oacute;n de las retenciones a las exportaciones, decretadas por Adolfo Rodr&iacute;guez Sa&aacute; y por Duhalde respectivamente.</strong> Ninguna de estas medidas estaba en el horizonte de lo posible antes de 2001 (en todo caso, no las propon&iacute;an ninguna de las fuerzas pol&iacute;ticas principales). En lo pol&iacute;tico, la trayectoria del kirchnerismo es conocida: en sus primeros a&ntilde;os amag&oacute; a trascender el peronismo,diluy&eacute;ndolo en una nueva fuerza &ldquo;transversal&rdquo; con una identidad pol&iacute;tica diferente. M&aacute;s tarde se recostar&iacute;a nuevamente en la estructura del PJ, pero someti&eacute;ndola a ese giro neo-camporista que se abri&oacute; paso luego de 2008. Si alguien hubiese congelado un peronista en 2001 y lo hubiese descongelado en 2011, su partido de pertenencia le habr&iacute;a resultado casi irreconocible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	As&iacute;, por un camino inesperado, el peronismo consigui&oacute; recuperar atractivo y reconectarse con las expectativas de cambio que gener&oacute; el 2001, que imaginaban un futuro de transformaciones profundas. Pero lo logr&oacute;, parad&oacute;jicamente, activando la expectativa de un eclipse del peronismo hist&oacute;rico. Porque lo que regresaba con ese &ldquo;neocamporismo&rdquo; no era el peronismo en general, sino el momento peculiar que represent&oacute; el camporismo en 1973, la &uacute;nica y ef&iacute;mera vez en que el justicialismo adopt&oacute; una disposici&oacute;n izquierdista que trascend&iacute;a los l&iacute;mites pol&iacute;ticos que su fundador le hab&iacute;a trazado. <strong>El kirchnerismo eligi&oacute; filiarse con el menos peronista de los per&iacute;odos del peronismo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        	<strong>El PRO fue la otra gran novedad que dej&oacute; 2001.</strong> Tambi&eacute;n all&iacute; se nota que la rebeli&oacute;n suspendi&oacute; el curso normal de los acontecimientos. A comienzos de 2001 Mauricio Macri estaba a punto de lanzarse a la pol&iacute;tica como parte del PJ porte&ntilde;o. Ten&iacute;a por entonces una buena relaci&oacute;n con Menem y con dirigentes como Luis Barrionuevo, y se autodefin&iacute;a como &ldquo;conservador y pragm&aacute;tico, tirando a la centroderecha&rdquo;. Tras 2001 esa opci&oacute;n qued&oacute; cancelada y Macri se dedic&oacute; en cambio a fundar un nuevo partido, el PRO. Que el PRO es hijo del 2001 se hizo evidente en su ret&oacute;rica y en el modo en que plante&oacute; su campa&ntilde;a electoral. Sabiendo que cargaba con la imagen negativa de haber sido parte de la claque que festejaba cada decisi&oacute;n de Menem en los a&ntilde;os noventa, desde su ingreso a la pol&iacute;tica Macri sobreactu&oacute; su compromiso con un Estado presente y activo. Durante la campa&ntilde;a electoral de 2015 se esforz&oacute; por transmitir la idea de que no avanzar&iacute;a en privatizaciones y que sostendr&iacute;a todas las &ldquo;cosas buenas&rdquo; del kirchnerismo, limit&aacute;ndose a cambiar las reprochables (que parec&iacute;an limitarse apenas a cuestiones de estilo y a la corrupci&oacute;n). Por otra parte, todo el aparato comunicacional del PRO se esforz&oacute; por destacar que Macri &ldquo;no viene de la pol&iacute;tica&rdquo;, lo que &ndash;en clave de la antipol&iacute;tica de 2001&ndash;, lo volv&iacute;a especialmente apto para &ldquo;limpiar&rdquo; lo que en ese &aacute;mbito permanec&iacute;a sucio. M&aacute;s a&uacute;n, el macrismo no s&oacute;lo busc&oacute; evadirse del mote de ser un partido de derecha, sino que fue incluso m&aacute;s all&aacute;. Hoy cuesta recordarlo, pero varios de sus intelectuales y referentes insistieron en presentar al PRO como una fuerza &ldquo;de izquierda&rdquo;, incluso &ldquo;socialista&rdquo; o &ldquo;revolucionaria&rdquo; y enfrentada a los empresarios. En fin, en las elecciones de 2015 el PRO busc&oacute; (y logr&oacute;) posicionarse como una fuerza progresiva que ven&iacute;a a satisfacer los anhelos de cambio tal como ellos se hab&iacute;an expresado en 2001.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Por supuesto que eso fue un enga&ntilde;o electoral completo. Me interesa destacar que el hecho de que debieran presentarse como una fuerza progresista marca el influjo que a&uacute;n ten&iacute;a entonces el ciclo del 2001. <strong>En 2015 gan&oacute; la derecha, pero disfrazada de otra cosa. La victoria del PRO de 2015 a la vez confirm&oacute; la vigencia y clausur&oacute; el ciclo de abrumadora hegemon&iacute;a del &ldquo;progresismo&rdquo; que se hab&iacute;a abierto en 2001.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	En efecto, si analizamos las elecciones que hubo luego de la de 2003 veremos que ninguna fuerza de derecha hab&iacute;a logrado obtener un caudal de votos relevante. En las presidenciales de 2007 compitieron Cristina Kirchner con la Coalici&oacute;n C&iacute;vica de Elisa Carri&oacute;, acompa&ntilde;ada por el Partido Socialista. Todav&iacute;a sumida en la debacle, la UCR opt&oacute; por postular a un extrapartidario de origen peronista, Roberto Lavagna. El resultado de la suma de todas las fuerzas percibidas como &ldquo;progresistas&rdquo; o de izquierda super&oacute; el 88% de los votos, lo que da una idea del corrimiento pol&iacute;tico que el 2001 hab&iacute;a generado en la sociedad. Las agrupaciones abiertamente de derecha recibieron porciones m&iacute;nimas. En las elecciones presidenciales de 2011 otra vez Cristina Kirchner compiti&oacute; contra una fuerza que se presentaba como progresista, el Frente Amplio Progresista liderado por el socialista Hermes Binner. Nuevamente en esta ocasi&oacute;n, el electorado se ubic&oacute; abrumadoramente entre el centro y la centro-izquierda; ninguna fuerza abiertamente de derecha obtuvo alg&uacute;n caudal relevante.
    </p><p class="article-text">
        	Las elecciones de 2015 a la vez confirman ese ciclo de hegemon&iacute;a progresista y lo clausuran. Luego de fingir progresismo para ganar, el PRO se posicion&oacute; clara y abiertamente como una fuerza de derecha y obtuvo apoyo de un electorado que tambi&eacute;n se asume ahora, al menos parcialmente, como orgullosamente de derecha. <strong>Las elecciones de 2019 parecen indicar que la gran desorganizaci&oacute;n del sistema de partidos que abri&oacute; 2001</strong> est&aacute; clausurada, con un nuevo bipartidismo que emerge y que enfrenta una fuerza bien a la derecha (el PRO, sus aliados radicales ya completamente derechizados y sus virtuales colectoras &ldquo;libertarias&rdquo;) con una coalici&oacute;n peronista moderada tras la cual cuesta reconocer el talante m&aacute;s disruptivo que supo tener el kircherismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Pensando en los efectos de 2001, queda de todos modos una inc&oacute;gnita irresuelta. Luego de decantar en dos candidaturas como las de Daniel Scioli y Alberto Fern&aacute;ndez, el kirchnerismo parece haber perdido ciertamente su capacidad de posicionarse como fuerza transformadora. Uno podr&iacute;a concluir entonces en que el nuevo bipartidismo que hoy aparece consolidado cierra la ventana &ldquo;anormal&rdquo; que abri&oacute; 2001. La Argentina se va pareciendo a los pa&iacute;ses &ldquo;normales&rdquo; que ofrecen al electorado dos opciones electorales, una de derecha y otra de centro (o de centro-derecha). Queda sin embargo una inc&oacute;gnita, que tiene que ver con la constataci&oacute;n de que el electorado del peronismo, al menos parcialmente, est&aacute; descontento con este arreglo. Una parte importante de los votantes del kirchnerismo sigue reclamando una pol&iacute;tica capaz de volver a poner en discusi&oacute;n al menos algunas de las reglas de un juego excesivamente dominado por los poderes f&aacute;cticos y el gran capital. Qu&eacute; pasar&aacute; en el futuro con ese reclamo? Dif&iacute;cil saberlo. Pero puede que 2001 todav&iacute;a nos d&eacute; alg&uacute;n coletazo inesperado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/larga-persistencia-2001_129_8609513.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Dec 2021 03:43:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La larga persistencia del 2001]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001,Kirchnerismo,Macrismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre la memoria por la desconexión de De la Rúa y los insultos de Cavallo de 2001, y las soluciones divergentes para 2021]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/frepasista-equipo-cavallo-jefe-fmi-latinoamerica-recuerdan-2001-disienten-solucion-2021_1_8596580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a707d4a5-cd56-4efb-bd42-be85ced7bee4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre la memoria por la desconexión de De la Rúa y los insultos de Cavallo de 2001, y las soluciones divergentes para 2021"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos protagonistas de la crisis de hace 20 años que se enfrentaron al ministro de Economía de entonces recuerdan sus vivencias: Enrique Martínez, el frepasista que era secretario de Pyme, y Claudio Loser, el argentino que dirigía el Departamento del Hemisferio Occidental del FMI. Ahora divergen sobre si China puede o no ser la solución a la deuda con el Fondo.</p></div><p class="article-text">
        Uno era secretario de Pyme del gobierno de la Alianza entre el radicalismo y el Frente Pa&iacute;s Solidario (Frepaso) el 20 de diciembre de 2001. Frepasista, Enrique Mart&iacute;nez hab&iacute;a llegado al cargo cuando Jos&eacute; Luis Machinea era ministro de Econom&iacute;a y sigui&oacute; cuando Domingo Cavallo volvi&oacute; a ese cargo. Despu&eacute;s Mart&iacute;nez se pele&oacute; con Cavallo y el entonces presidente Fernando de la R&uacute;a lo mand&oacute; bajo la &oacute;rbita del Ministerio de Trabajo, que conduc&iacute;a Patricia Bullrich. Despu&eacute;s, entre 2002 y 2011 presidi&oacute; el Instituto Nacional de Tecnolog&iacute;a Industrial (INTI). Ahora coordina el Instituto para la Producci&oacute;n Popular, de la asociaci&oacute;n civil Construcci&oacute;n Colectiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro era el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI) el 20 de diciembre de 2001, Claudio Loser, que como argentino ten&iacute;a la particularidad de monitorear la negociaci&oacute;n con su pa&iacute;s, otra negociaci&oacute;n, como la de ahora. Loser se desempe&ntilde;&oacute; en ese cargo desde 1994 hasta 2002, desde que la Argentina se erig&iacute;a como modelo del FMI hasta su debacle, lo que precipit&oacute; su jubilaci&oacute;n. Hoy es socio de una consultora en Washington, Centennial Group, que asesora en pol&iacute;tica y estrategia.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez y Loser, ambos de 78 a&ntilde;os, eran funcionarios en 2001, pero con visiones bien distintas. Y hoy en d&iacute;a piensan a&uacute;n m&aacute;s diferente. Uno desde su casa en Lobos, la cuna de Juan Domingo Per&oacute;n, y otro desde su residencia en la capital de Estados Unidos recuerdan en conversaciones por separado por Zoom con <strong>elDiarioAR </strong>desde la desconexi&oacute;n de De la R&uacute;a de la realidad hasta los insultos de Cavallo. Y proponen soluciones contrapuestas al atolladero al que se enfrenta la Argentina por el pr&eacute;stamo r&eacute;cord que el gobierno de Mauricio Macri tom&oacute; del FMI en 2018.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; recuerdan de aquellos tiempos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claudio Loser: Es un aniversario triste, dado que en 20 a&ntilde;os dar&iacute;a la impresi&oacute;n que la Argentina no ha aprendido o no ha podido salir de sus problemas, aunque los problemas de hoy son ligeramente distintos. Ciertamente hay que reconocer que esa fue una situaci&oacute;n terrible, donde las condiciones o las razones por las que el pa&iacute;s entr&oacute; en esa crisis tan grande fueron totalmente generadas internamente. Esa es la diferencia. De alguna manera, el d&iacute;a de hoy yo dir&iacute;a que el gran porcentaje es generado internamente, aunque la pandemia tambi&eacute;n agrav&oacute; la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Enrique Mart&iacute;nez: Yo fui secretario de Pyme, nombrado por Jos&eacute; Luis Machina. Continu&eacute; en el fugaz ministerio de (Ricardo) L&oacute;pez Murphy y tambi&eacute;n en el gabinete de Cavallo, aunque con un serio conflicto con Cavallo, que motiv&oacute; que el presidente De la R&uacute;a pasara la Secretar&iacute;a al Ministerio de Trabajo. Los &uacute;ltimos meses del Gobierno de De la R&uacute;a fui tambi&eacute;n secretario de Empleo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; fue una relaci&oacute;n tensa con Cavallo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: Cavallo, para decirlo lisa y llanamente, porque me parece que es momento de hablar en castellano b&aacute;sico, no entend&iacute;a absolutamente nada del mundo pyme. Lo primero que hice cuando asumi&oacute; Cavallo fue pedirle una reuni&oacute;n para preguntarle cu&aacute;l era su pol&iacute;tica para la Secretar&iacute;a Pyme. Y me dijo que hab&iacute;a una sola, que era conseguir que los empresarios pyme estuvieran en blanco. Cualquier pol&iacute;tica de promoci&oacute;n pyme entraba en colisi&oacute;n con la ignorancia absoluta de Cavallo al respecto. As&iacute; fue que al poco tiempo Cavallo pidi&oacute; al presidente que me removiera del cargo porque entend&iacute;a que no estaba dentro de la pol&iacute;tica que &eacute;l pretend&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces pas&oacute; a la &oacute;rbita de Bullrich&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: Fue todo un goce transitar por esos ministerios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve&iacute;a la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de entonces? Porque hab&iacute;a un consenso hasta del Frepaso en favor de la convertibilidad&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: Fue una trampa el tema de la convertibilidad, en la que cay&oacute; buena parte del del espectro pol&iacute;tico. Yo recuerdo claramente que los argumentos de buena parte del Frepaso y de la gente del peronismo era que la convertibilidad estaba generando serios problemas, pero no hab&iacute;a m&aacute;s remedio que darle continuidad. S&oacute;lo hubo algunas voces disidentes como la de H&eacute;ctor Valle, que era el compa&ntilde;ero de Mercedes Marc&oacute; del Pont en su trabajo profesional. Buena parte de quienes lo acompa&ntilde;&aacute;bamos coincid&iacute;amos con &eacute;l en pr&aacute;cticamente todo y lo critic&aacute;bamos en eso, cuando en realidad &eacute;l ten&iacute;a raz&oacute;n. Yo me considero y me consider&eacute; toda la vida un productivista, no un experto en macroeconom&iacute;a o un experto en econom&iacute;a financiera, y fuimos comprendiendo la importancia de haber seguido una pol&iacute;tica absolutamente m&aacute;s soberana en relaci&oacute;n al manejo de la divisa. Hoy queda claro que un pa&iacute;s que no maneje de manera soberana su propia moneda tiene dificultades muy serias de tener una pol&iacute;tica de crecimiento independiente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No era s&oacute;lo la convertibilidad: tampoco el progresismo cuestionaba el modelo neoliberal en su totalidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: No creo que ese sea un pecado de ese momento y de ese gobierno. Yo creo que tal vez ese fue un punto l&iacute;mite de la progresiva desaparici&oacute;n, como elemento de presi&oacute;n intelectual, de aquellos que cre&iacute;an en una estructura productiva distinta. Digamos que los economistas que consideran que la macroeconom&iacute;a es la que ordena el pa&iacute;s ya ten&iacute;an hegemon&iacute;a desde la &eacute;poca de Cavallo (que hab&iacute;a sido ministro de Econom&iacute;a del gobierno de Carlos Menem de 1991 a 1996).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; autocr&iacute;tica hace usted, Loser, sobre su papel y el del FMI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Loser: El Fondo tuvo su evaluaci&oacute;n de la situaci&oacute;n, que hizo en la Oficina Independiente de Evaluaci&oacute;n, donde b&aacute;sicamente se dijo que el Fondo tendr&iacute;a que haber exigido un movimiento del tipo de cambio o tendr&iacute;a que haberse ido de la Argentina antes de lo que lo hizo. Contrariamente a lo que gente importante como Cavallo dijo, de que el Fondo tendr&iacute;a que haber continuado prestando a la Argentina. Si se hubiera hecho eso en ese momento, &iquest;se hubiese solucionado la situaci&oacute;n? En t&eacute;rminos personales, por supuesto, fue una situaci&oacute;n dif&iacute;cil. Yo era un poco el jam&oacute;n del sandwich. Por un lado en la Argentina o los argentinos diciendo de que yo en mi posici&oacute;n de director del Departamento de Hemisferio Occidental no me jugaba por la Argentina y en el Fondo diciendo que, &ldquo;como argentino, no s&eacute; si le tenemos la suficiente confianza para ser totalmente objetivo&rdquo;. Algunos de la gente t&eacute;cnica del Fondo dec&iacute;an: &ldquo;Tenemos que ayudar, pero no se puede en estas condiciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se qued&oacute; con ganas de hacer algo que no pudo hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Loser: Hab&iacute;a ciertas cosas que dec&iacute;amos algunos que ten&iacute;an un efecto traum&aacute;tico: mover el tipo de cambio antes de lo que se hizo y no de la manera en que se hizo. Despu&eacute;s de la crisis de diciembre de 2001, me hubiera gustado continuar trabajando para ver c&oacute;mo el gobierno de (Eduardo) Duhalde pod&iacute;a salir de la situaci&oacute;n. Ah&iacute; hubo obst&aacute;culos m&aacute;s bien del Fondo. En ese momento se me pidi&oacute; primeramente que dejara de trabajar en la Argentina. No hab&iacute;a suficiente confianza como para ayudar y lo que pas&oacute; de alguna manera a m&iacute; me frustr&oacute; y lo reflej&eacute; en un libro que escribimos con Ernesto Tenembaum, &lsquo;Enemigos&rsquo;. En &uacute;ltima instancia me jubil&eacute;, algunos dir&iacute;an me jubilaron, pero lo fundamental era que el director gerente del Fondo, el se&ntilde;or (Horst) Koehler, en aquel momento dec&iacute;a: &ldquo;No, no, no podemos entrar hasta que no est&eacute;n claras las reglas del juego&rdquo;. Contrariamente a lo que hace normalmente y a&uacute;n hoy el Fondo, de meterse en el baile. A la larga termin&oacute; perdiendo el Fondo porque los distintos pa&iacute;ses grandes lo presionaron a que entrara en un programa que no era necesariamente el mejor (el de 2003) y que no tuvo toda la participaci&oacute;n necesaria por parte del personal del Fondo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al FMI se lo critica tambi&eacute;n porque su receta siempre consiste en ajuste fiscal, reformas laboral y previsional&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Loser: En la crisis de 2001 hab&iacute;a claramente un desajuste fiscal importante. Hab&iacute;a falta de competitividad, las exportaciones estaban sufriendo, no hab&iacute;a financiamiento externo. Por supuesto, se dice que hay que ajustar la parte fiscal dependiendo de las circunstancias. Hay que ajustar el tipo de cambio dependiendo de las circunstancias. Hay que ver la expansi&oacute;n monetaria. Uno se sienta y discute con las autoridades, mucho m&aacute;s negociado de lo que se piensa. En la Argentina se dice que es una receta. Hay muchas recetas para hacer pan, pero hay que hacer el pan. Y el tema es que de alguna manera a nivel pol&iacute;tico en la Argentina dec&iacute;an: &ldquo;Tenemos que hacer el pan, pero sin ponerle harina&rdquo;. Cuando hay desajuste fiscal, cuando no se le quiere prestar al pa&iacute;s, pueden hacerse reestructuraciones de deuda, como a la larga se hizo en la Argentina, pero hay que poner la casa en orden. Y eso pasa con el Fondo o sin el Fondo. En cuanto a temas como la reforma laboral, la previsional, eso no es necesariamente parte de un programa con el Fondo. Depende de la capacidad del pa&iacute;s de proteger a su gente mayor, que termina siendo m&aacute;s protegida que los j&oacute;venes muchas veces. Cuando se habla de reforma laboral se dice que se quiere menos protecci&oacute;n a los trabajadores, pero en el caso argentino muchas veces se protege a los trabajadores que est&aacute;n en los sindicatos y no a la mayor&iacute;a de la gente que est&aacute; en el mercado negro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; caus&oacute; la crisis de 2001, Mart&iacute;nez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: La principal fue la p&eacute;rdida de peso progresivo del gobierno de la R&uacute;a, de la figura del presidente, incluso que nunca tuvo una figura respetada, ni siquiera el interior de la coalici&oacute;n. La pol&iacute;tica de De la R&uacute;a era confiar en los planes de salvataje financiero. Se notaba tan d&eacute;bil, tan angustiada, la actitud del presidente que inexorablemente arrastr&oacute; toda posibilidad de ejercer una pol&iacute;tica de consenso en el pa&iacute;s. Ni siquiera los mismos radicales cre&iacute;an en &eacute;l, al punto tal que el 19 y 20 de diciembre De la R&uacute;a no ten&iacute;a pr&aacute;cticamente ning&uacute;n correligionario al lado. Agreguemos las muy descabelladas medidas de Cavallo, que con el corralito y toda la historia termin&oacute; de subordinarse a la patria financiera y eso aceler&oacute; el desastre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero usted cree que la causa fue m&aacute;s pol&iacute;tica que econ&oacute;mica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: La crisis econ&oacute;mica era profunda, el plan de salvataje fue un manotazo. El Fondo Monetario ten&iacute;a un destrato notable por la Argentina. Yo, francamente, no me animo a sostener cu&aacute;l hubiera sido en ese momento la salida, pero claramente lo dominante fue pol&iacute;tico. Si hubiera habido una figura pol&iacute;tica fuerte que hubiera declarado el default, como despu&eacute;s hizo (Adolfo) Rodr&iacute;guez Sa&aacute;, probablemente hubi&eacute;ramos tenido soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se arrepiente de haber participado de aquel gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: Fui casi fruto de las circunstancias. Siempre trat&eacute; de poner lo m&iacute;o. Cuando me nombraron secretario Pyme, hab&iacute;a much&iacute;simo por hacer. Est&aacute; claro que con la mirada global, creo que aquello fue un fracaso grosero. El conjunto de la acci&oacute;n. Pero no me preocupa que alguna eventual imagen m&iacute;a haya quedado vinculada a eso, porque uno conoce para qu&eacute; est&aacute; en la vida y cu&aacute;l es su pasado, su presente y su futuro, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Recuerdan alguna an&eacute;cdota de aquellos d&iacute;as?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: Tengo una an&eacute;cdota muy categ&oacute;rica. El 19 de diciembre fue el d&iacute;a de los saludos de los funcionarios del Ejecutivo al presidente, como sucede todos los a&ntilde;os antes de Navidad, todos van a la Casa de Gobierno y lo saludan. Est&aacute;bamos saludando cuando empezaron a aparecer los rumores, ruidos, llamados de la radio, de los incidentes en las calles. Me llam&oacute; un periodista de Radio Mitre y me la pas&eacute; en pleno Patio de las Palmeras casi gritando, diciendo que era urgente que Cavallo renunciara al cargo. &iexcl;F&iacute;jese qu&eacute; loco!, &iquest;no es cierto? Con lo cual me qued&eacute; casi &uacute;ltimo en la fila de saludo al presidente. &Eacute;ramos dos o tres que qued&aacute;bamos y le dije que era muy importante que se interviniera en eso, que estaban pasando cosas muy graves, que hab&iacute;a que resolver urgente el problema de los alimentos. Y el presidente, con una aparente calma, no s&eacute; si era real o aparente, me dijo: &ldquo;&iquest;A qu&eacute; se refiere con esos disturbios?&rdquo;. &ldquo;Presidente, no son disturbios, son problemas muy serios&rdquo;, le dije. &ldquo;No, hable con el secretario si quiere ayudar en la mesa chica de alimentos, pensemos soluciones, pero no me parece que sea tan delicado el tema&rdquo;, contest&oacute;. Se acab&oacute; la reuni&oacute;n y es la &uacute;ltima vez que vi a De la R&uacute;a en mi vida. Eso da una medida del desconcierto.
    </p><p class="article-text">
        Loser: El di&aacute;logo se hab&iacute;a cortado para el 20 de diciembre. Hubo di&aacute;logos muy intensos durante todo el per&iacute;odo, desde junio de 2001 hasta diciembre, con Cavallo. Cavallo se enojaba mucho con nosotros porque dec&iacute;a: &ldquo;&iexcl;Lo que tienen que hacernos es prestarnos, con eso se soluciona el problema!&rdquo;. Yo no estaba directamente a cargo de la negociaci&oacute;n, un poco por mi argentinidad. Los dos momentos m&aacute;s tristes fueron: en septiembre la misi&oacute;n a la Argentina, cuando se le dijo a Cavallo y al presidente, separadamente, que no pod&iacute;amos seguir as&iacute;, no pod&iacute;amos seguir prest&aacute;ndoles porque no ten&iacute;an reservas, ten&iacute;an un d&eacute;ficit muy grande, no lo pod&iacute;an corregir y no se tapaba con un poquito m&aacute;s de dinero. Eran 1.200 o 1.500 millones de d&oacute;lares. Recuerdo haber tenido una conversaci&oacute;n con el entonces embajador argentino en Washington, mandando un mensaje a trav&eacute;s de &eacute;l directo al presidente dici&eacute;ndole &ldquo;mire, la situaci&oacute;n est&aacute; muy mal&rdquo;. Cavallo en ese momento quer&iacute;a que toda la informaci&oacute;n pasara a trav&eacute;s de &eacute;l y que &eacute;l la presentara a su manera al presidente. Esos fueron momentos muy dif&iacute;ciles y cuando se instal&oacute; el corralito, que no nos avisaron, tambi&eacute;n fue un momento muy dif&iacute;cil, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cavallo era de gritar&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Loser: S&iacute;, era efusivo en estas discusiones, como yo puedo ser efusivo en mi familia cuando me encuentro con alg&uacute;n problema. &Eacute;l y la gente que trabajaba con &eacute;l me insultaron directamente m&aacute;s de lo que me han insultado en ning&uacute;n otro pa&iacute;s. En otros pa&iacute;ses me dec&iacute;an muchas cosas, pero nunca me gritaron. Cuando en alg&uacute;n momento en 2001 dije que hab&iacute;a que ver el tipo de cambio, Cavallo me grit&oacute; delante del director gerente. Y en otras oportunidades tambi&eacute;n dec&iacute;a que yo no ayudaba a la Argentina. Debo decir hoy en d&iacute;a que, a pesar de que &eacute;l tiene ciertos enojos conmigo y me lo ha dicho, somos buenos amigos y conversamos. No lo veo seguido, pero conversamos bastante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; piensan que hay que hacer para evitar otro 2001 en Argentina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: No creo que no haya otro 2001 en la Argentina porque en aquel entonces el sistema financiero era tan endeble que permit&iacute;a que apareciera cualquier aventurero como Cavallo e hiciera lo que hizo. Me parece que desde entonces lo que se hizo fue, no reforzar a toda la sociedad, sino reforzar a los bancos. En consecuencia, no puede haber una disparada bancaria o una crisis financiera de esa naturaleza. Lo que s&iacute; puede haber es la acumulaci&oacute;n de falta de soluciones al 45% de la pobreza, que recordemos que cuando De la R&uacute;a cay&oacute; era del 25%. Vamos a un pa&iacute;s resignado a que la mitad sea pobre o a fuertes discusiones al interior del campo popular que permitan conseguir nuevas alianzas de gobierno que le den prioridad a la lucha contra la pobreza m&aacute;s que al equilibrio macroecon&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ven la negociaci&oacute;n del acuerdo con el FMI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez: Yo estoy atento a la negociaci&oacute;n, no me parece que todos debamos ser ministro de Econom&iacute;a o presidente en las sombras. Aventur&eacute; en las &uacute;ltimas semanas la idea de que la dimensi&oacute;n de la deuda con el Fondo Monetario era enorme para nosotros, pero era casi una propina para el intercambio comercial chino en el mundo, con lo cual se pod&iacute;a intentar una negociaci&oacute;n con los chinos para que a trav&eacute;s de exportaciones incrementales a lo largo de una d&eacute;cada, por ejemplo, se le podr&iacute;a devolver a China una eventual cancelaci&oacute;n del pasivo con el Fondo, con lo cual nos ahorrar&iacute;amos tener al Fondo encima. Una cosa bastante parecida a la que el empresario Gerardo Ferreyra propuso hace dos semanas. Yo sigo insistiendo en que, con o sin acuerdo, hay que transformar la deuda financiera en deuda comercial porque el horizonte de un pa&iacute;s, con mucha o poca deuda con el Fondo, pero gobernado cultural y presupuestariamente por las decisiones del Fondo no es positivo. No es la instituci&oacute;n, sino su pensamiento. La l&oacute;gica neoliberal es una carga absolutamente pesada, que deja fuera la mitad de la poblaci&oacute;n. Hace 20 a&ntilde;os dejaba fuera a un cuarto. Me pregunto cu&aacute;ndo descubriremos que hay que actuar de otra manera. &iquest;Cu&aacute;ntos tienen que quedar afuera para que eso pase?
    </p><p class="article-text">
        Loser: Es una tragedia que la Argentina sea el pa&iacute;s latinoamericano que m&aacute;s programas ha tenido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con el Fondo. Por lo menos desde que volvi&oacute; la democracia a la Argentina. Y siempre se complica. Ac&aacute; el elemento pol&iacute;tico, lamentablemente, crea muchos problemas. &iquest;Por qu&eacute;? Yo no tengo informaci&oacute;n interna del Fondo, pero el equipo argentino habr&iacute;a llegado, me imagino, a un acuerdo en la parte fiscal que estaba reflejada en el presupuesto 2022. Para el Fondo, era muy importante que hubiera un entendimiento acerca de la necesidad de ajustar. Evidentemente la oposici&oacute;n est&aacute; jugando un juego pol&iacute;tico diciendo &ldquo;ustedes tienen que hacernos caso, no pueden venir con una cosa y nosotros lo aprobamos as&iacute; nom&aacute;s&rdquo;. Me imagino que el ministro dir&aacute;: &ldquo;Vamos a poner el presupuesto 2021&rdquo;, al que nadie va a creer, el Fondo tampoco, y tendr&aacute;n que sentarse a negociar internamente. Es complicado a la larga. Interpreto esto como fuegos artificiales e internos de parte de la oposici&oacute;n, que est&aacute; utilizando su nueva fuerza en el Congreso. No estoy opuesto a eso, pero evidentemente va a afectar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Habr&aacute; acuerdo con el FMI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Loser: Esto lo complica, pero yo creo que va a haber acuerdo porque no hay alternativa seria. Muchos argentinos dicen: &ldquo;Si no le pagamos, no llegamos a un acuerdo, el que se embroma es el Fondo&rdquo;. El Fondo tiene toda la capacidad de aguante. La Argentina es el principal deudor, pero es s&oacute;lo 5% o 6% de la capacidad de pr&eacute;stamos del Fondo. Entonces, si no le pagan, va a crear problemas, va a crear mucho enojo, porque los otros pa&iacute;ses van a decir que sus contribuyentes tienen que pagar por los errores de la Argentina, pero la Argentina entrar&iacute;a en una situaci&oacute;n de no tener nada de dinero, no tener reservas, no poder ganar por ninguna parte y que se le corten los pr&eacute;stamos que con el Fondo entrar&iacute;an, que son los de Club de Par&iacute;s, los bilaterales, el Banco Mundial e incluso el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), por mencionar algunos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero Estados Unidos, la Uni&oacute;n Europea y Jap&oacute;n no tienen un inter&eacute;s geopol&iacute;tico por acordar para evitar que la Argentina recurra a la ayuda de China?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Loser: Creo que eso es importante. Lo que quiero decir es es otra cosa. Yo no creo que los chinos ayuden a la Argentina. &iquest;Por qu&eacute;? Porque creo que China en esto ha aprendido algunas lecciones, no necesariamente con la Argentina, sino con el mundo. Dio pr&eacute;stamos a diestra y siniestra por razones geopol&iacute;ticas y se quem&oacute; muchas veces. Tiene problemas serios de deudas que no se pueden pagar en China. No entrar&iacute;an a prestarle en forma masiva a la Argentina si no hay un acuerdo con el Fondo. Por otro lado, el Fondo quiere sacarse el problema encima, as&iacute; que yo dir&iacute;a que el programa desde un punto de vista conceptual probablemente sea no muy fuerte. El Fondo estar&iacute;a dispuesto a aceptar un programa, a juicio de uno, mediocre, pero que de alguna manera ayudar&iacute;a a la Argentina a salir. No hay alternativa a esto. Y la oposici&oacute;n y el kirchnerismo van a tener que entender eso, van a tener que entender que es necesario encontrar alg&uacute;n tipo de unidad impl&iacute;cita para funcionar.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/frepasista-equipo-cavallo-jefe-fmi-latinoamerica-recuerdan-2001-disienten-solucion-2021_1_8596580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Dec 2021 15:42:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre la memoria por la desconexión de De la Rúa y los insultos de Cavallo de 2001, y las soluciones divergentes para 2021]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[FMI,Crisis 2001,Fernando de la Rúa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un diciembre que duró cuatro años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diciembre-duro-cuatro-anos_129_8592974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05e603b8-a2e5-4994-9264-aec80ad6d3ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un diciembre que duró cuatro años"></p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Foto familiar de los García Uldry                            </span>
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        Nos contamos historias a nosotros mismos para poder vivir, para averiguar qui&eacute;nes somos, qui&eacute;nes fuimos. A veinte a&ntilde;os de diciembre del 2001, todav&iacute;a conservo un &aacute;lbum de fotos en mi cabeza que funciona como una historia en movimiento que se actualiza en el mismo acto de recordar.
    </p><p class="article-text">
        La primera es una foto sacada dos a&ntilde;os antes, a fines de 1999, que en mi vida resume el fin de la d&eacute;cada de los noventa. Estoy en mi casa con mil pesos en la mano. Tengo veintid&oacute;s a&ntilde;os, un trabajo estable y el primer ahorro de mi vida. Se acerca Mat&iacute;as, uno de mis hermanos, y le pregunto si me conviene cambiar los pesos a d&oacute;lares. <em>Es lo mismo</em>, me contesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra foto en otro pa&iacute;s. El 21 de diciembre de 2001 camino cerca de la Catedral de Granada y paso frente a un puesto de diarios. Entre el collage de colores y formas creo ver una punta parecida al obelisco de Buenos Aires. Freno y miro bien. Realmente es el obelisco. Delante de &eacute;l, aparece una nube de humo negro y un pu&ntilde;ado de polic&iacute;as a caballo. Es la foto principal de la tapa del diario El Pa&iacute;s. El titular, en el centro de la p&aacute;gina, dice: <em>El estallido social en Argentina obliga a dimitir al Presidente De La R&uacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Narrar una &eacute;poca es asumir que las palabras no alcanzan para representar la realidad. </strong>De lo que se trata es de construir sentido. Unos meses antes yo hab&iacute;a viajado a Espa&ntilde;a y en ese momento trabajaba en una cosecha de aceitunas en un campo al sur de Andaluc&iacute;a. Hab&iacute;a ido a Granada para pasar el fin de semana. Hace diez d&iacute;as no me comunicaba con Argentina. Todav&iacute;a faltaban algunos a&ntilde;os para la llegada de los smartphones, las redes sociales y las videollamadas. Sab&iacute;a de la crisis y del corralito, pero en ese momento no pod&iacute;a imaginar un desenlace as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un bar, veo en la televisi&oacute;n a una notera espa&ntilde;ola parada sobre la galer&iacute;a principal del Cabildo. Pido que suban el volumen. Habla del estado de sitio, de las cacerolas, la lluvia de piedras, las motos, los treinta y ocho muertos, los remolinos de gente corriendo como met&aacute;fora del desconcierto y hasta de un caballo de la polic&iacute;a doblando sin jinete por la calle Suipacha. <strong>Son fotos que se me presentan reci&eacute;n reveladas, como si todav&iacute;a estuvieran h&uacute;medas en mi cabeza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gasto el presupuesto de un mes y compro un Nokia 1100. Hablo con un amigo de Banfield y me dice que viven con las persianas cerradas, que no salen y que el padre a la noche sube a la terraza con la escopeta en la mano para vigilar que nadie quiera meterse. Otro amigo me cuenta que estuvo sobre la Avenida de Mayo y vio c&oacute;mo la polic&iacute;a mat&oacute; a cinco personas en menos de quince minutos.
    </p><p class="article-text">
        Reviso el buz&oacute;n de Yahoo y encuentro el primer mail que envi&eacute; a mi madre cuando llegu&eacute; a Barcelona:&nbsp; <em>Estoy bien, es re lindo por ac&aacute;. Los quiero</em>. Todav&iacute;a no exist&iacute;a el euro (se estrenar&iacute;a unos meses despu&eacute;s, en enero del 2002) as&iacute; que finalmente, antes de viajar, cambi&eacute; los mil pesos por mil d&oacute;lares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El campo donde trabajo lo administra un ingeniero agr&oacute;nomo que se declara anarco ecologista. En la cosecha, las cuadrillas est&aacute;n formadas por inmigrantes como yo, gitanos, okupas y gente de Bobadilla, el pueblo m&aacute;s cercano. En ese momento, ser trabajador golondrina en el sur de Andaluc&iacute;a me une con las ideas m&aacute;s ambiciosas, desmedidas e ingenuas que tengo en mi vida. <strong>Soy feliz hasta que llega la foto que nunca nadie espera, la foto de una tragedia familiar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En febrero del 2002 asaltan en Buenos Aires a mis hermanos para robarles el auto. El m&aacute;s grande, con dos tiros, sobrevive de milagro; el otro, Mat&iacute;as, muere en el acto. La &uacute;ltima vez que hablo por tel&eacute;fono con &eacute;l, me comenta c&oacute;mo van las primeras semanas de Duhalde como presidente. <em>Ahora s&iacute; vamos a andar bien,</em> ironiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, es lo &uacute;nico que me acuerdo de esa &uacute;ltima charla.</strong> En esa divisi&oacute;n hist&oacute;rica, tajante y arbitraria entre lo p&uacute;blico y lo privado, me pregunto en qu&eacute; medida asociamos el destino de nuestra vida familiar a las contingencias pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas del pa&iacute;s en el que vivimos. Entre todas las sensaciones y pensamientos que se me cruzan, me pregunto si el asesinato de mi hermano forma parte, de alg&uacute;n modo, de la crisis social del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando me entero, vuelvo de urgencia. Me tomo el Renfe desde Andaluc&iacute;a hasta Barcelona, y ah&iacute; espero doce horas para volver en un vuelo directo a Buenos Aires. Llego un s&aacute;bado a la ma&ntilde;ana, el 16 de febrero de 2002, a una ciudad en apariencia tranquila.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todo ese a&ntilde;o fue una carrera de postas para eludir el resentimiento. El duelo fue un monstruo indomable que con los a&ntilde;os se transform&oacute; en un tatuaje quieto en el medio del pecho. </strong>No me deprim&iacute;, todo lo contrario, entr&eacute; en una etapa man&iacute;aca productiva: otra vez me instal&eacute; en Buenos Aires, retom&eacute; la carrera de psicolog&iacute;a que hab&iacute;a interrumpido un a&ntilde;o antes, fui coayudante de una materia y me met&iacute; en una agrupaci&oacute;n pol&iacute;tica universitaria independiente de los partidos nacionales. Empec&eacute; a leer a autores posmarxistas como Ignacio Lewcowicz, Ernesto Laclau o Toni Negri. Todo ese esp&iacute;ritu entre progresista y revolucionario, me encontr&oacute; listo para abrazar y ser consecuente con el mayor titular que dejaron los hechos del 2001: <em>que se vayan todos, que no quede ni uno solo</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy me doy cuenta: en mi vida, diciembre del 2001 dur&oacute; cuatro a&ntilde;os.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En todo ese tiempo, colabor&eacute; con organizaciones sociales, f&aacute;bricas recuperadas, movimientos piqueteros y proyectos productivos que intentaban organizarse por fuera de la l&oacute;gica del Estado y el sistema de partidos. Con Punta del Iceberg, la agrupaci&oacute;n en la que militaba, form&aacute;bamos parte del Frente Independiente de la UBA, un movimiento pol&iacute;tico que termin&oacute; siendo, a la luz de la historia, una especie de precuela de La C&aacute;mpora. Yo me fui un poco antes de eso, cuando el primer gobierno de Kirchner y sus pol&iacute;ticas de derechos humanos pusieron en cuesti&oacute;n nuestros principios de independencia a los partidos pol&iacute;ticos nacionales. Muchos de los que militaron en aquellos a&ntilde;os, desde el 2001 al 2004, terminaron en La C&aacute;mpora, en agrupaciones afines al gobierno o directamente como funcionarios p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Depende c&oacute;mo ordenamos las fotos del pasado, podemos armar nuestro &aacute;lbum a medida: unidad latinoamericana, populismo, que se sigan yendo todos o volvimos pero mejores.</strong> En mi entorno, mis compa&ntilde;eros pon&iacute;an una foto atr&aacute;s de otra para formar una escalera hasta la puerta de entrada y abierta al sistema de partidos y al poder estatal, representado por el primer gobierno de Nestor Kirchner.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El antes y el despu&eacute;s se resume en dos fotos. La primera, el 26 de junio de 2002, con los cuerpos agonizantes de Maximiliano Kosteki y Dar&iacute;o Santill&aacute;n cerca del puente Pueyrred&oacute;n. La segunda, dos a&ntilde;os despu&eacute;s, Juan Cabandie, un nieto recuperado, da un discurso en la ESMA el 24 de marzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En poco tiempo, se afianz&oacute; en nosotros una idea de soberan&iacute;a que ven&iacute;a del pasado pero que se nos presentaba como nueva. Esa idea donde todo lo p&uacute;blico y lo estatal es mejor, sin importar mucho cu&aacute;les son los modos de producci&oacute;n para sostener una econom&iacute;a a largo plazo. <em>Que sangren otros</em>, me escuch&eacute; diciendo desde la posici&oacute;n c&oacute;moda de los que no tienen que gobernar. La militancia de base te da eso. Pod&eacute;s apuntar a los grandes poderes sin tener que hacerte cargo. Durante todo el a&ntilde;o 2003 y 2004, lo intent&eacute;, pero de a poco, todas las ideas que defend&iacute;a chocaron contra la pared alta del Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ebullici&oacute;n social del 2001 se fue apagando con las luces de un gobierno que empez&oacute; a cambiar tarjetas de pertenencia por fidelidad. Con los a&ntilde;os, vi c&oacute;mo los militantes se volvieron soldados, c&oacute;mo el pensamiento cr&iacute;tico se diluy&oacute; en la repetici&oacute;n de sintagmas cristalizados, consignistas, que apuntaban -que apuntan- a sostener la propia identidad; los fantasmas inconscientes se pusieron al servicio de la ideolog&iacute;a y se consolid&oacute; una memoria sin movimiento, sin pensamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conoc&iacute; un fen&oacute;meno nuevo: el militante tard&iacute;o, el que disminuye su conciencia de culpa con gestos y consignas pero que no se compromete en nada que ponga en riesgo lo sustancial de su vida. Todos necesitamos creer en algo m&aacute;s que en proyectos individuales.</strong> A&nbsp; la distancia, veo con ternura a m&iacute; Yo de esa &eacute;poca que ten&iacute;a una convicci&oacute;n ciega en que la militancia era la actividad social m&aacute;s elevada para poder cambiar el estado de cosas, mucho m&aacute;s que, por ejemplo, un trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; bien cu&aacute;ndo fue, pero sin dudas renunci&eacute; a lo que ese tipo de militancia te obligaba; esa inteligencia de las apariencias, de lo que conviene decir y lo que hay que hacer para vencer al enemigo. Nada de eso te vuelve mejor ciudadano o mejor persona. La vida no es una unidad que tiene que negar sus grises para poder ser afirmada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, veo c&oacute;mo la esencia del militante conserva las mismas caracter&iacute;sticas y el mismo desaf&iacute;o: &iquest;c&oacute;mo sostener tus ideales sin negar la experiencia vital en toda su complejidad, ese &aacute;lbum de fotos pegado a las paredes de tu existencia, con todas sus contradicciones, tal y como se presenta en nosotros y en cada una de las personas que conocemos?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián García Uldry]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diciembre-duro-cuatro-anos_129_8592974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Dec 2021 10:20:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un diciembre que duró cuatro años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un chiste de gallegos: entra una pareja de clase media a un banco…]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/chiste-gallegos-entra-pareja-clase-media-banco_129_8592942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un chiste de gallegos: entra una pareja de clase media a un banco…"></p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su estaci&oacute;n ideol&oacute;gica actual, el cine de Campanella cumpli&oacute; los mandatos de una melancol&iacute;a de izquierda: comentar el devenir de la clase media y media baja empobrecida o estafada por pol&iacute;ticas neoliberales. En &ldquo;El hijo de la novia&rdquo; (estrenada en agosto de 2001) o &ldquo;Luna de Avellaneda&rdquo; (estrenada en mayo de 2004) expone esta trama de historias donde &ldquo;los viejos&rdquo;, los clubes de barrios, las Pymes familiares, los amigos de toda la vida, la luna sobre el empedrado del barrio fabril, <strong>son esquirlas de una antigua Argentina frente al torrencial paso de la modernidad excluyente</strong>. <strong>Una Argentina que no termina de morir.</strong> Su cine recoge, uno a uno, esos pedazos. De hecho, &ldquo;Luna de Avellaneda&rdquo; se abraza con el esp&iacute;ritu de los primeros a&ntilde;os kirchneristas. &ldquo;Metegol&rdquo;, la pel&iacute;cula animada posterior al Oscar, estrenada en 2013, retoma ese costumbrismo desde esa misma aldea melanc&oacute;lica, pero ya global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	En espejo, en esos primeros dos mil se produce el ascenso del cine de Juan Taratuto, que tal vez otra forma del cine costumbrista: <strong>el costumbrismo sin crisis</strong>. &ldquo;No sos vos, soy yo&rdquo;, de 2004, eco de una de las grandes l&iacute;neas de George Costanza, es una comedia &ldquo;madura&rdquo; -hija de las <em>sitcom</em>- donde las parejas pueden mostrarnos su musculatura&nbsp; (los b&iacute;ceps marcados por las sucesivas crisis y precarizaciones), pero el &ldquo;tel&oacute;n de fondo&rdquo; ya no se sobreimprime. <strong>Tasas chinas, moneda devaluada, </strong><em><strong>contame tu problema</strong></em><strong> porque el del pa&iacute;s ya lo contamos. </strong>El fin de los hablados de la crisis. &ldquo;Un novio para mi mujer&rdquo; y &ldquo;&iexcl;Me cas&eacute; con un boludo!&rdquo; completan el perfil. Ese <em>costumbrismo sin crisis</em> del cine industrial, paralelo al kirchnerismo, daba por cedido el vozarr&oacute;n progresista que nos relata al Estado. <strong>As&iacute;, Taratuto escribe historias m&iacute;nimas y globales. De la vieja ciudad de la crisis a la nueva ciudad del mundo. </strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<strong>La pareja del Galicia&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        	La actriz Paola Barrientos un d&iacute;a abandon&oacute; un &eacute;xito. El que la hizo famosa. Y lo hizo con argumentos pol&iacute;ticos (contra los cr&eacute;ditos UVA del gobierno de Macri) en el 2018. Viv&iacute;a inc&oacute;moda con su papel y dej&oacute; la saga publicitaria de &ldquo;La pareja del Galicia&rdquo; que hac&iacute;a junto a Gonzalo Su&aacute;rez, tras a&ntilde;os de ser dirigidos por&nbsp;Juan Taratuto,&nbsp;para la agencia <em>Mercado McCann</em>. <strong>Entre 2009 y 2018 esa pareja arm&oacute; un hilo narrativo paralelo a los a&ntilde;os rojos de la pol&iacute;tica. La pareja juntaba puntos, auspiciaba promociones, so&ntilde;aba viajes o electrodom&eacute;sticos; era tambi&eacute;n un cuento de &eacute;poca. </strong><em><strong>El otro cuento</strong></em><strong>.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	La salida de la actriz en 2018 y el lento fin de esa publicidad (hubo un reemplazo sin &eacute;xito) coinciden con el ag&oacute;nico final del modo en que la Argentina resolvi&oacute; la crisis: <strong>la vuelta al consumo pero sin las condiciones del 1 a 1 de los noventa</strong>. Un consumo m&aacute;s de vuelo corto (con descensos que iban de la casa al viaje o del auto al celular). Llegaron los largos a&ntilde;os de kirchnerismo, de Garbarino y 12 cuotas, y alguien ten&iacute;a que contar esa parte m&aacute;s &ldquo;feliz&rdquo;, la trama del consumista. <strong>La felicidad se hac&iacute;a con derechos humanos y con promociones bancarias. </strong>En la publicidad se ensayaba una forma de vida sin batallas culturales. Capitalismo para todos. Eso tambi&eacute;n pod&iacute;a ser la democracia. Pero la pelea con la inflaci&oacute;n, el cepo, las tasas altas, el fin del cr&eacute;dito tambi&eacute;n fueron calentando el guiso de esta crisis creciente, el nervio de nuestra neurosis dolarizada que convive entre los deseos de una pareja (con sus tretas de clase media) y una bicicleta bancaria que se va oxidando. De modo que hay un tiempo que se explicaba en la pareja del Galicia. <strong>Ese tiempo no existe m&aacute;s.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Si un mandato de la poscrisis de 2001 fue el de &ldquo;no estallar&rdquo;,&nbsp; en la sociedad se impuso cada vez m&aacute;s el mandato de no ahorrar. <strong>Entre inflaci&oacute;n, cepo al d&oacute;lar, econom&iacute;a informal, plata que quema en las manos, capitalismo corto, Paola Barrientos fundi&oacute; en ideolog&iacute;a la fuga hacia delante de esa neurosis.</strong> Consumir, y qu&eacute; locura: las tarjetas con puntos, las cuotas, los vencimientos, el aviso radial que dice las condiciones en fast forward, las micro estafas, los laberintos para darte de baja en lo que no sab&eacute;s ni cu&aacute;ndo te diste de alta <strong>&iquest;Qu&eacute; les promete la Argentina a los j&oacute;venes de esa clase media en extinci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Hagamos una prueba. Imaginemos la situaci&oacute;n sencilla: una pareja se casa, los dos son profesionales, j&oacute;venes, empleados, tienen cuentas en un banco, y quieren pedir un cr&eacute;dito para comprarse un departamento. Representan un prototipo que a&uacute;n nos organiza a muchos, incluso contra el esp&iacute;ritu compartido de la lenta <em>cancelaci&oacute;n del futuro</em>: historias m&iacute;nimas de progreso que se cuelan en el colador excluyente con el que aprendimos a vivir. <strong>Historias de movilidad individual ascendente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Miremos en detalle. El gerente de la sucursal de un banco privado del centro porte&ntilde;o llega en auto desde su casa en Villa Urquiza. Su rutina en el banco comienza con la lectura de tres diarios en papel mientras se toma un par de caf&eacute;s, la vieja Rock and Pop (la 2x4 de los cuarentones), y el whatsapp web por si las moscas. Hay silencio alrededor. Entre el vaciamiento del centro, el acelere del home office, las aplicaciones que le convierten el celular en oficina a medio mundo, por momentos mira con melancol&iacute;a la desolaci&oacute;n del banco: ya casi nadie entra, pero el banco existe. Le tiro mi hip&oacute;tesis de cr&eacute;dito por guasap:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	-Entra una pareja de clase media a un banco&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	-Es un chiste de gallegos- me responde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	No hay tr&aacute;mites en el banco, no hay ascenso social.
    </p><p class="article-text">
        	El gerente de la sucursal ampl&iacute;a: &ldquo;La clase media tiene siempre la mejor cintura para acomodarse a las econom&iacute;as y vaivenes del pa&iacute;s. Pero una pareja joven de clase media que quiere casarse tiene que pensar en ir a alquilar porque no hay cr&eacute;ditos hipotecarios. Estamos hablando de un cr&eacute;dito hipotecario para comprar un departamento de 120 mil d&oacute;lares. No estamos hablando de algo grande. Pero no hay.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	-&iquest;Y a qu&eacute; entran entonces al banco?-le pregunto
    </p><p class="article-text">
        	-A tener un cr&eacute;dito personal para cambiar el auto, para no desactualizar el valor del veh&iacute;culo. Aunque eso tambi&eacute;n es para hacer cuentas: si te vas de un modelo 2005 a un modelo 2014 te aumenta el valor del seguro, te aumenta el valor de la patente, ten&eacute;s que pensar si lo pod&eacute;s seguir dejando en la calle porque ya el auto tiene otro valor. Entonces son muchos c&aacute;lculos para hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<em>-&iquest;Y a qu&eacute; m&aacute;s?</em>
    </p><p class="article-text">
        	-A unas vacaciones... Hablamos de ir a Brasil en auto. O un avi&oacute;n econ&oacute;mico con cuatro escalas a Florian&oacute;polis, que el avi&oacute;n haga Ezeiza-Santiago-La Paz-Florian&oacute;polis. Y despu&eacute;s tener un l&iacute;mite importante en la tarjeta de cr&eacute;dito, y no mucho m&aacute;s. Est&aacute; todo informatizado. Antes la gente pod&iacute;a venir al banco a pedir el resumen de la tarjeta y hoy lo sacan cagando los oficiales porque eso lo ten&eacute;s online en la web del banco, ten&eacute;s los &uacute;ltimos 24 meses de tarjeta de cr&eacute;dito. Entonces educ&aacute;s al cliente y despu&eacute;s no viene m&aacute;s. Pero eso tengo hoy en d&iacute;a. Hace ocho a&ntilde;os pod&iacute;as sacar la tarjeta black, y todo ese rollo de la dorada, la platinum, hasta la negra, hab&iacute;a una aspiraci&oacute;n a tener eso. Hoy ya no porque si el banco tiene un sistema de suma millaje, de que con los consumos sum&aacute;s puntos, es car&iacute;simo poder acceder a un pasaje gratis. Ten&eacute;s que consumir mucho, mucho. Por lo tanto eso no lo ten&eacute;s m&aacute;s. Si sos de clase media pod&eacute;s aspirar a ir a un restor&aacute;n, a comer a un buen lugar y que no te rompan el culo. A lo sumo planear unas vacaciones. Y se termin&oacute; ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La construcci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esos primeros a&ntilde;os dorados tras la crisis, de antes de que la pareja del Galicia exista, cuelo esta <em>historia real</em>. Viv&iacute;a en un segundo piso de un edificio en Patricios y hab&iacute;a cuatro departamentos m&aacute;s. En el que estaba inmediatamente al lado viv&iacute;a una se&ntilde;ora mayor, de m&aacute;s de  90 a&ntilde;os, y desde que me hab&iacute;a mudado tra&iacute;a problemas. Una madrugada llegu&eacute; y sent&iacute; un olor a gas que ven&iacute;a de ese departamento. Le toqu&eacute; el timbre toda la madrugada hasta que me abri&oacute; y me dej&oacute; entrar. Tuve que cerrarle una hornalla que qued&oacute; abierta toda la noche. Habl&eacute; con el hijo. Me dijo: &ldquo;Quedate tranquilo que va a ir la prima a vivir con ella&rdquo;. <strong>Fue una t&iacute;pica soluci&oacute;n argentina: a donde hab&iacute;a un problema cre&oacute; dos.</strong> La prima era anciana. Casi sordas, pasaban el d&iacute;a juntas. 
    </p><p class="article-text">
        En otro departamento viv&iacute;a una pareja. &Eacute;l estaba sin laburo. Ella ten&iacute;a, se iba a la ma&ntilde;ana y volv&iacute;a a la tarde. &Eacute;l estaba todo el d&iacute;a en el departamento. Nos comunic&aacute;bamos ventana con ventana porque los departamentos&nbsp; daban al pulm&oacute;n. <strong>Era buen vecino: mate&aacute;bamos a la ma&ntilde;ana de ventana a ventana comentando el f&uacute;tbol.</strong> Ella finalmente lo dej&oacute; justo cuando &eacute;l consigui&oacute; trabajo en un kiosco que abrieron exactamente abajo del edificio. Pero el edificio estaba en una esquina: el kiosco quedaba sobre Dean Funes, la puerta del edificio sobre Rondeau. Ella se puso a salir con un flaco que apodamos &ldquo;Musculito&rdquo;. Trabado, ce&ntilde;o fruncido y moto. Un d&iacute;a vi la secuencia completa volviendo de las compras: a ella la buscaba el novio en moto, y el otro (su ex) estaba sentado en la puerta del kiosco, aspecto abatido, con un ventilador que s&oacute;lo expand&iacute;a el calor del motor de las heladeras. Yo solo vi las dos cosas al mismo tiempo. <strong>De un lado la chica subi&eacute;ndose a la moto. Del otro lado el kiosquero solo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	En el cuarto departamento del segundo piso donde viv&iacute;a, vac&iacute;o desde hac&iacute;a a&ntilde;os, empez&oacute; otra historia. Un buen d&iacute;a lo compraron. &iquest;Qui&eacute;nes? Una pareja joven de reci&eacute;n casados. Hab&iacute;an sacado un cr&eacute;dito, seg&uacute;n contaron ellos. Lo empezaron a arreglar, le hicieron obras, era com&uacute;n ver baldes, bolsas de cemento o maderas en el pasillo. Y ver a los muchachos de la obra cuando a la ma&ntilde;ana los esperaban desde las 8 sentados en la vereda, venidos en colectivo al alba desde el culo del mundo. Callados, contra la pared, con ropa para enchastrar. Dos muchachos ayudantes y el encargado de la obra, m&aacute;s viejo. El departamento hab&iacute;a estado mucho tiempo en desuso y ten&iacute;an que levantarlo. La pareja llegaba a la ma&ntilde;ana. Ella se quedaba, despu&eacute;s llegaba la madre. <strong>Eran los buenos nuevos vecinos de sonrisa contagiosa. </strong>Todos les sonre&iacute;amos. La felicidad de una pareja en los a&ntilde;os de tasas chinas que sacaron su cr&eacute;dito en el banco. Los &uacute;ltimos mohicanos.
    </p><p class="article-text">
        	Pero una tarde que volv&iacute;a de trabajar, me baj&eacute; en avenida Caseros y los vi caminando, delante, de la mano. Yo ven&iacute;a detr&aacute;s de ellos y demor&eacute; para comprar en el Chino. La pareja se adelant&oacute;, subieron al departamento. Se acercaban las fiestas, supongo que invert&iacute;an todo el tiempo posible para acelerar la obra. Cuando llegu&eacute; al edificio vi la puerta abierta, la chica lloraba en la escalera, los hab&iacute;a visto antes lo m&aacute;s bien. Se agarraba la cara. Se escuchaban m&aacute;s gritos. Me qued&eacute; afuera. Un asalto, pens&eacute;. Ten&iacute;a las bolsas en la mano y miraba esperando saber lo que pas&oacute; antes de entrar. Ella me vio y trataba de explicar, pero lloraba. &Eacute;l baj&oacute;, p&aacute;lido, descolocado, tel&eacute;fono en mano. De a poco se orden&oacute; la situaci&oacute;n. Entre lo que ella explicaba y lo que escuchaba a &eacute;l hablando con la polic&iacute;a se entendi&oacute; todo. Un alba&ntilde;il muerto. Era uno de los muchachos j&oacute;venes que ve&iacute;a casi todos los d&iacute;as. Cuando la cosa se calm&oacute; un poco, sub&iacute; a mi departamento para dejar las bolsas y pas&eacute; por la puerta del de ellos que estaba a mitad del pasillo: en medio del living, flotando, las zapatillas del muchacho, un joven pe&oacute;n que llevaba el que dirig&iacute;a la obra; luego supe: un sobrino que trajo de Mendoza a trabajar y, como hab&iacute;a mucho trabajo y arrancaban temprano, algunas noches se quedaba a dormir en el departamento. Tiraba un colch&oacute;n en el living. El muchacho se hab&iacute;a ahorcado. Se subi&oacute; a una mesa, at&oacute; una soga y se ahorc&oacute;. La imagen de las zapatillas que colgaban, esas llantas t&iacute;picas, el bamboleo del cuerpo. Luego lleg&oacute; la polic&iacute;a, lleg&oacute; la mam&aacute; de la chica, lleg&oacute; el t&iacute;o que dirig&iacute;a la obra, llegaron los camilleros del SAME. Todo era abrazos y desconcierto. <strong>El llanto de la pareja lloraba la muerte de </strong><em><strong>un desconocido</strong></em><strong> en una escena de terror: el muchacho colgado, un cr&aacute;ter oscuro en la luz de ese cr&eacute;dito, el sue&ntilde;o lleno de latas de pintura, venecitas en la cocina, plantas faitfull. </strong>Los vecinos sal&iacute;an, las ancianas se asomaban. Por supuesto la pareja abandon&oacute; el departamento y volvi&oacute; el silencio al 2 E.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Se llevaron el cuerpo esa noche, y una madre a cientos de kil&oacute;metros grit&oacute; y llor&oacute; a mares. Una cruz de palo con el nombre. El muchacho se muri&oacute; en mitad del sue&ntilde;o de los otros. Pasados largos meses, de a poco, despacito, ladrillo a ladrillo, la pareja volvi&oacute; al departamento a terminar la obra. Se quedaron a vivir ah&iacute; pero ya no re&iacute;an tanto. Ven&iacute;s como un campe&oacute;n en el camino y te encontr&aacute;s al hur&oacute;n. Pisamos un cementerio. Sin lugar para las d&eacute;biles met&aacute;foras: ma&ntilde;ana ser&aacute; 20 de diciembre, los bancos abrir&aacute;n en paz, edificios casi desolados, esas &ldquo;plazas&rdquo; donde cantaban <em>Chorros, chorros, chorros, / devuelvan los ahorros.</em> <strong>El orden logrado: bancos vac&iacute;os de gente, ganancias intactas. El cr&eacute;dito pr&aacute;cticamente no existe m&aacute;s, la pareja duerme en un cementerio, espectros de la clase media. La llanura del gran chiste de gallegos.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/chiste-gallegos-entra-pareja-clase-media-banco_129_8592942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un chiste de gallegos: entra una pareja de clase media a un banco…]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001,Bancos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre las 38 víctimas de la represión, diez eran adolescentes y murieron por balas perdidas o disparos a mansalva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/victimas-represion-adolescentes-balas-perdidas-disparos-mansalva_1_8591252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7458ae8-eb77-4513-b58e-d1a2706d025f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre las 38 víctimas de la represión, diez eran adolescentes y murieron por balas perdidas o disparos a mansalva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yanina García, 18 años, salió a buscar a su beba y la mató un tiro en el abdomen. A Romina Iturain, 15 años, la velaron con el vestido que usó para su fiesta. A Damián Vicente Ramírez, 13 años, le dispararon desde una terraza. Sergio Pedernera, 16 años, sobrevivió un año: una bala lo dejó parapléjico. Entre los responsables hay policías y civiles.</p></div><p class="article-text">
        El primer asesinado del que se tiene registro es <strong>Marcelo Pacini. Ten&iacute;a 15 a&ntilde;os</strong>. Curioso, el chico se acerc&oacute; al supermercado de su barrio en Caba&ntilde;a Leiva, Santa Fe. <strong>V&iacute;ctor Clemente, due&ntilde;o del comercio, le dispar&oacute; con su escopeta desde el interior del local</strong>. En primera instancia a Clemente le dictaron falta de m&eacute;rito. El fiscal apel&oacute; y pidi&oacute; la reconstrucci&oacute;n del hecho. Procesaron al due&ntilde;o del supermercado por <strong>&ldquo;homicidio en exceso de leg&iacute;tima defensa&rdquo;: nunca lo detuvieron</strong>. Para la familia del adolescente, <a href="https://www.unosantafe.com.ar/santa-fe/la-muerte-de-la-rua-y-el-recuerdo-mas-doloroso-la-represion-santa-fe-n2511210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qui&eacute;n se ech&oacute; la culpa del asesinato no es la persona que lo mat&oacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        En Entre R&iacute;os hubo tres v&iacute;ctimas, dos menores de edad.<strong> Romina Iturrain, de 15 a&ntilde;os</strong>, tomaba mates en la vereda, a tres cuadras de un hipermercado que estaba siendo saqueado. <strong>La mat&oacute; una bala, nunca identificaron al asesino</strong>. A Romina la velaron con el vestido que hab&iacute;a usado en su fiesta de Quince. A <strong>Elo&iacute;sa Paniagua, de 13 a&ntilde;os, el cabo Silvio Mart&iacute;nez le apunt&oacute; desde un auto y la fusil&oacute;</strong>. En 2003 lo condenaron a diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n. <strong>Estuvo preso cinco y sali&oacute; en libertad.</strong> Mart&iacute;nez fue el &uacute;nico en llegar a juicio por la represi&oacute;n del 19 y 20 en Entre R&iacute;os, la primera provincia en registrar saqueos. Seg&uacute;n la familia, &ldquo;lo entregaron&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Romina Iturain tenía 15 años y vivía en Paraná, Entre Ríos.                            </span>
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        <strong>El primero de los juicios por dos asesinatos cometidos el 19 de diciembre arranc&oacute; el 2007</strong>. Hubo cuatro acusados:<strong> Luis Mazzei, &ldquo;El Tano&rdquo;, due&ntilde;o de siete supermercados barriales; su custodio, un agente retirado de Prefectura llamado Bernardo Joulie, retirado de la Prefectura</strong>; y los comerciantes C&eacute;sar Enrique Maguicha y Rafael Orellana. Seg&uacute;n los testigos, todos portaban armas y todos dispararon. Fue en el local ubicado en el barrio 22 de enero, en Ciudad Evita. Tambi&eacute;n fue la primera sentencia. <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-81687-2007-03-13.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mazzei, el due&ntilde;o, y el custodio Joulie fueron condenados a quince a&ntilde;os y medio de c&aacute;rcel</a>. Maguicha y Orella fueron absueltos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las v&iacute;ctimas fue<strong> Dami&aacute;n Vicente Ram&iacute;rez, un chico de 13 a&ntilde;os</strong>. Estaba en su casa, junto a su madre la tarde de los saqueos. En el barrio ya se hab&iacute;a corrido el rumor y cuando una vecina fue a avisar, la madre abri&oacute; el port&oacute;n y Dami&aacute;n sali&oacute; a ver qu&eacute; pasaba. Al mismo tiempo Ariel Salas, de 31 a&ntilde;os, bajaba del colectivo 180. Ven&iacute;a de cumplir su jornada de trabajo en la joyer&iacute;a que lo empleaba, en Almagro. Dami&aacute;n y Ariel sin conocerse coincidieron frente al s&uacute;per. Mazzi dispar&oacute; su Itaka y Ariel recibi&oacute; un impacto en la frente. <strong>El custodio us&oacute; su arma 9 mil&iacute;metros y el chico recibi&oacute; un tiro en el cuello</strong>. Murieron en el acto.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hubo una <strong>primera causa archivada</strong>. Es la del asesinato de <strong>Walter Campos, de 16 a&ntilde;os</strong>. Viv&iacute;a con su familia, numerosa, en una casa precaria en Rosario. Le hab&iacute;an dicho que en un supermercado de la zona iba a entregar bolsones con comida. Walter fue y se ubic&oacute; en la fila, como tantas otras personas. <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/9-47224-2014-12-20.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; empiezan las versiones que terminan con la causa archivada</a>, en 2004.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Aacute;ngel Iglesias, un tirador de elite de la Tropa de Operaciones Especiales, patrullaba la zona</strong> cuando vi&oacute; que Walter y otro chico se escapan a los tiros de la polic&iacute;a. El tirador declar&oacute; en el juicio que, advertido de la situaci&oacute;n, a trav&eacute;s de la mira telesc&oacute;pica de su fusil vio que el chico hac&iacute;a &ldquo;cuerpo a tierra&rdquo; en un lugar que dejaba expuesto al agente que lo persegu&iacute;a. Y que <strong>le dispar&oacute; a un bulto: un impacto certero en la cabeza del adolescente</strong>. La familia de la v&iacute;ctima dice que a Walter lo marcaron, lo persiguieron y lo remataron de un tiro en la cabeza. Iglesias estuvo detenido y procesado, pero <strong>lo sobreseyeron con el argumento de que obr&oacute; en leg&iacute;tima defensa</strong>.&nbsp;
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                Las víctimas de Rosario.                            </span>
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        <strong>Yanina Garc&iacute;a ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y una hija llamada Brenda</strong>. La tarde del 19 de diciembre escuch&oacute; disparos. Sali&oacute; corriendo a la vereda para buscar a la beba, entonces de dos a&ntilde;os, que jugaba con otros chicos en la casa de una vecina. Afuera hab&iacute;a corridas porque cerca hab&iacute;a un saqueo. <strong>Un impacto de bala de plomo en el abdomen mat&oacute; a Yanina</strong>. Brenda, su hija, qued&oacute; a cargo de su abuela. Supieron, en la autopsia, que fue un tiro de escopeta. <strong>Nunca dieron con el asesino</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>David Moreno, 13 a&ntilde;os</strong>, sali&oacute; con sus amigos del barrio 9 de Julio, en C&oacute;rdoba. Hab&iacute;a corrido el dato de que iban a entregar bolsones con comida. La gente se amontonaba frente al super Mino Sol,&nbsp; pero de los bolsones, ni noticias. Los chicos se acercaron &ldquo;a ver&rdquo;.<strong> La polic&iacute;a abri&oacute; fuego. David muri&oacute; de un disparo en la nuca, pero en el cuerpo ten&iacute;a otros cuatro balazos, algunos de plomo o postas de goma</strong>. El oficial subinspector <strong>Hugo C&aacute;novas Badra fue identificado como el autor del crimen</strong>. En 2017, diecis&eacute;is a&ntilde;os despu&eacute;s, fue condenado a 12 a&ntilde;os y 8 meses de prisi&oacute;n.<a href="https://enredaccion.com.ar/habla-hugo-canovas-badra-los-que-tenian-cartuchos-de-plomo-el-dia-que-mataron-a-david-moreno-eran-caudana-zarattini-gonzalez-y-assolini/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> En esta entrevista, C&aacute;novas Badra asegura que &eacute;l no ten&iacute;a balas de plomo</a> y s&iacute; sus compa&ntilde;eros, y que fue &ldquo;un chivo expiatorio&rdquo; del fallecido gobernador Jos&eacute; Manuel de la Sota. <strong>En el barrio 9 de Julio una calle lleva el nombre de David</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El otro adolescente que fue reprimido durante un saqueo en C&oacute;rdoba fue <strong>Sergio Pedernera. Ten&iacute;a 16 a&ntilde;os cuando le dispararon. Una bala que hab&iacute;a quedado alojada en el t&oacute;rax lo dej&oacute; parapl&eacute;jico.</strong> El chico, sus tres hermanos y sus padres ocupaban una vivienda precaria en las afueras de la ciudad de C&oacute;rdoba. Sergio hizo una rehabilitaci&oacute;n pero no pudo continuar con el tratamiento porque su familia no ten&iacute;a dinero para costearlo. Por el mismo motivo desistieron de seguir con la demanda que hab&iacute;an iniciado contra la Provincia. <strong>Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en diciembre de 2002, su madre lo encontr&oacute; muerto en la cama. Nunca identificaron a quien le dispar&oacute;.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un informe del <strong>Centro de Estudios Legales y Sociales</strong> (Cels) coincide con un relevamiento de la<strong> Coordinadora contra la Represi&oacute;n Policial e Institucional</strong> (Correpi): a <strong>Julio Hern&aacute;n Flores, de 15 a&ntilde;os</strong>, lo mat&oacute; un comerciante en la localidad de Merlo, cuando participaba de un saqueo. Un cable de <em>T&eacute;lam</em>, en cambio, informa que <strong>Julio estaba en el supermercado de su t&iacute;o, ubicado en Merlo, cuando una persona que entr&oacute; a saquear lo bale&oacute;</strong>. En marzo de 2002, detuvieron a un hombre de 52 a&ntilde;os por el crimen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el Cels no est&aacute;n claras las circunstancias en las que muri&oacute;<strong> Ricardo Villalba, de 16 a&ntilde;os</strong>. Fue en el Barrio Parque Casas, en Rosario. Como en Paran&aacute;, en Entre R&iacute;os, y algunas localidades de la provincia de Buenos Aires, en Rosario tambi&eacute;n se junt&oacute; gente en reclamo de comida en los ingresos de los supermercados el 19 de diciembre. <strong>En un violento despliegue policial, Ricardo fue asesinado</strong>, pero ning&uacute;n testigo asegur&oacute; haberlo visto en ese lugar. Hay versiones que indican que estaba con un amigo en las cercan&iacute;as del lugar y que corrieron cuando vieron que los m&oacute;viles se acercaban, que<strong> un polic&iacute;a se baj&oacute; del patrullero y, rodilla en tierra, les dispar&oacute;</strong>. La bala impact&oacute; en uno de los ojos del joven. Muri&oacute; cuatro d&iacute;as despu&eacute;s. Habr&iacute;a polic&iacute;as de la comisar&iacute;a 10&ordf; implicados, <a href="https://www.enredando.org.ar/2016/12/20/%EF%BB%BFestado-de-sitio-represion-y-muerte-a-los-dieciseis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los testimonios que recogi&oacute; la Comisi&oacute;n Investigadora No Gubernamental</a>. <strong>La Justicia no avanz&oacute;. El crimen est&aacute; impune</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/victimas-represion-adolescentes-balas-perdidas-disparos-mansalva_1_8591252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:03:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre las 38 víctimas de la represión, diez eran adolescentes y murieron por balas perdidas o disparos a mansalva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diciembre 2001,Crisis 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ningún responsable político, penas tardías para policías y asesinos “anónimos”: la deuda de la justicia con las víctimas de diciembre de 2001]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/responsable-politico-penas-policias-asesinos-justicia-diciembre-2001_1_8591236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f697b947-2974-478c-86af-daaacfa2a201_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ningún responsable político, penas tardías para policías y asesinos “anónimos”: la deuda de la justicia con las víctimas de diciembre de 2001"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jueces ratificaron las penas de funcionarios públicos que ocupaban segundas líneas de mando, pero todavía no están firmes. El fallecido ex presidente Fernando de la Rúa había sido sobreseído por la Corte Suprema en 2015. En una gran cantidad de casos no se pudo identificar al autor material de los crímenes.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Tirar a matar para dispersar protestas y saqueos</strong>: desde una terraza, desde el interior de una sucursal de banco, desde m&oacute;viles policiales o camionetas sin identificar. Disparar a mansalva: <strong>vestidos de civil o uniformados</strong>. Abrieron fuego agentes de las <strong>Fuerzas de Seguridad, pero tambi&eacute;n personal de custodia privada y due&ntilde;os de supermercados</strong>. El 19 y 20 de diciembre de 2001 dejaron un saldo de <strong>38 muertos: diez eran menores de edad; casi todas las v&iacute;ctimas no ten&iacute;an m&aacute;s de 30 a&ntilde;os</strong>. A veinte a&ntilde;os de la represi&oacute;n, <strong>la Justicia no determin&oacute; responsables pol&iacute;ticos</strong>. El ex presidente<strong> Fernando de la R&uacute;a fue sobrese&iacute;do</strong>. <strong>Ram&oacute;n Mestre</strong>, entonces ministro del Interior, <strong>falleci&oacute; antes de llegar a juicio</strong>. <strong>La causa contra Carlos Reutemann</strong>, entonces gobernador de Santa Fe donde se produjo la mayor cantidad de asesinatos, <strong>fue archivada en 2009</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las condenas llegaron tarde y para funcionarios p&uacute;blicos que ocupaban segundas l&iacute;neas de mando. Y ni siquiera est&aacute;n firmes.</a> En muchos de los casos <strong>no pudieron determinar a los autores materiales de los cr&iacute;menes</strong>. Hay, tambi&eacute;n, polic&iacute;as condenados que denuncian haber sido <strong>&ldquo;chivos expiatorios&rdquo;.</strong> Y agentes que ocupaban <strong>cargos jer&aacute;rquicos</strong> desplazados y con sentencia en contra<strong> por haber &ldquo;encubierto&rdquo; </strong>despliegues violentos que terminaron en asesinatos<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre los asesinados hay <strong>chicas que tomaban mates en el patio de la casa de sus familiares</strong>, <strong>adolescentes que salieron, curiosos, a &ldquo;ver los saqueos&rdquo;</strong>, personas que advert&iacute;an sobre el peligro de acercarse a &ldquo;ver los saqueos&rdquo;, manifestantes que reclamaban por sus ahorros confiscados por los bancos,<strong> militantes, referentes de comedores comunitarios</strong>. Hubo demoras en la entrega de los cuerpos. Uno, incluso, tard&oacute; en aparecer: <strong>diez d&iacute;as despu&eacute;s dieron con el cad&aacute;ver de Jos&eacute; Daniel Rodr&iacute;guez, 25 a&ntilde;os, militante de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), es uno de los tres entrerrianos asesinados. El cuerpo estaba en una zanja, tapado con neum&aacute;ticos, baleado y con signos de tortura</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Sobreseimientos, causas archivadas y condenas que no est&aacute;n firmes</h3><p class="article-text">
        <strong>Cinco personas murieron en Plaza de Mayo y alrededores. Diego Lamagna</strong> <strong>ten&iacute;a 26 a&ntilde;os</strong>. Fue herido en el pecho con un perdig&oacute;n de plomo. Seg&uacute;n testigos, <strong>le dispararon polic&iacute;as de civil desde un auto particular.</strong> <strong>Gast&oacute;n Riva</strong> <strong>ten&iacute;a 30 a&ntilde;os</strong>. Andaba en moto por la Avenida de Mayo cuando recibi&oacute;<strong> un balazo en el pecho proveniente de alguna de las armas de un grupo de cuatro polic&iacute;as</strong> que estaban en la zona, disparando.<strong> Carlos &ldquo;Petete&rdquo; Almir&oacute;n ten&iacute;a 30 a&ntilde;os</strong>. Era militante de la Coordinadora contra la Represi&oacute;n Policial e Institucional (CORREPI) y de la Coordinadora de Desocupados 29 de Mayo. <strong>Recibi&oacute; un disparo de la polic&iacute;a en el pecho en 9 de Julio y Avenida de Mayo cuando encabezaba una columna de manifestantes que intentaba volver a la Plaza de Mayo</strong>. <strong>Alberto M&aacute;rquez </strong>ten&iacute;a 57 a&ntilde;os. Muri&oacute; en la Plaza, <strong>dos disparos de itaka por la espalda</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gustavo Benedetto</strong>, 23 a&ntilde;os, qued&oacute; en la l&iacute;nea de fuego de una sucursal del banco <em>HSBC</em>, ubicada en Avenida de Mayo y Chacabuco. Se hab&iacute;a quedado sin trabajo: el<em> D&iacute;a%</em> que lo empleaba hab&iacute;a sido saqueado y lo despidieron. <strong>Fue a protestar, muri&oacute; de un disparo</strong>. En la investigaci&oacute;n determinaron que del banco hac&iacute;a afuera se efectuaron 60 disparos y ninguno de afuera hacia adentro. <strong>Omar Alberto Bellante</strong>, subcomisario, recibi&oacute; la pena de 3 a&ntilde;os de prisi&oacute;n en suspenso e inhabilitaci&oacute;n especial para ejercer cargos p&uacute;blicos por 6 a&ntilde;os. No es el responsable directo del homicidio, <a href="https://www.fiscales.gob.ar/fiscalias/19-y-20-de-diciembre-la-causa-benedetto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero fue acusado de encubrir al responsable de la muerte de Benedetto</a>.
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                    alt="Gustavo Benedetto, víctima de la represión en el microcentro porteño el 19 y 20 de diciembre de 2001."
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                Gustavo Benedetto, víctima de la represión en el microcentro porteño el 19 y 20 de diciembre de 2001.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Fernando de la R&uacute;a, entonces presidente, fue procesado en 2007 por esos cinco homicidio y 107 lesiones culposas</strong>. Al Tribunal Oral Federal N&deg;6 declar&oacute; como testigo. Dijo que <a href="https://www.fiscales.gob.ar/fiscalias/20-de-diciembre-de-2001-de-la-rua-aseguro-que-el-gobierno-no-dio-ordenes-y-que-la-policia-actuo-en-ejercicio-de-sus-funciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;l no hab&iacute;a bajado ninguna orden a las Fuerzas de Seguridad</a>. <strong>La Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n lo sobresey&oacute; en 2015 </strong>por no encontrar pruebas suficientes que lo inculparan. Fernando de la R&uacute;a gobern&oacute; entre 1999 y ese diciembre fatal en el que present&oacute; la renuncia. Muri&oacute; en julio de 2019. Ten&iacute;a 81 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hace unos d&iacute;as, la </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>C&aacute;mara de Casaci&oacute;n Penal confirm&oacute; las penas</strong></a> <strong>para Enrique Mathov </strong>-4 a&ntilde;os y 3 meses-, quien estaba a cargo de <strong>Secretaria de Seguridad </strong>en aquel momento, <strong>y del exjefe de la Polic&iacute;a Federal de entonces, Rub&eacute;n Santos </strong>- 3 a&ntilde;os y 6 meses-<strong>. Tienen un plazo de diez d&iacute;as para apelar, pero podr&iacute;an volver a la c&aacute;rcel para cumplirlas</strong>. Son, por lo pronto, <strong>los &uacute;nicos dos funcionarios p&uacute;blicos de m&aacute;s alto rango en ser condenados</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ra&uacute;l Roberto Andreozzi</strong>, exsuperintendente de Seguridad Metropolitana, recibi&oacute; la pena de 3 a&ntilde;os de prisi&oacute;n en suspenso e inhabilitaci&oacute;n especial para ejercer cargos p&uacute;blicos por 6 a&ntilde;os, y <strong>Norberto Edgardo Gaudiero</strong>, 3 a&ntilde;os y medios de prisi&oacute;n e inhabilitaci&oacute;n especial para ejercer cargos p&uacute;blicos por 7 a&ntilde;os. Ninguno apel&oacute; la sentencia, con lo cual queda firme. Los cuatro -Mathov, Santos, Gaudiero y Andreozzi- <strong>obtuvieron los a&ntilde;os de prisi&oacute;n efectiva cercanos al m&aacute;ximo que indica la ley, 5 a&ntilde;os, </strong>para las figuras de homicidio y lesiones culposas -es decir: son &ldquo;responsables&rdquo;, pero no &ldquo;con intenci&oacute;n&rdquo;-.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su declaraci&oacute;n a la Justicia, en 2007, de la R&uacute;a apunt&oacute; contra su <strong>ministro del Interior, Ram&oacute;n Mestre</strong>. Dijo que<strong> la Polic&iacute;a Federal Argentina operaba bajo su responsabilidad</strong>. Mestre fue imputado pero <strong>no lleg&oacute; al juicio</strong>. Muri&oacute; en 2003, en C&oacute;rdoba, por una complicaci&oacute;n de la hepatitis que padec&iacute;a y que deriv&oacute; en un infarto. Ten&iacute;a 65 a&ntilde;os. <strong>Mestre asegur&oacute; haber renunciado a su cargo en la ma&ntilde;ana del 20 de diciembre de 2001</strong>. <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/17320-6880-2003-03-07.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En El palacio y la calle, de Miguel Bonasso, de la R&uacute;a lo desminti&oacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Santa Fe mataron a nueve personas</strong>, ocho s&oacute;lo en Rosario. Se acredit&oacute; en la investigaci&oacute;n que siete cr&iacute;menes fueron por balas policiales. <strong>Organizaciones civiles y de Derechos Humanos se&ntilde;alaron a Carlos Reutemann</strong>, gobernador entonces, como m&aacute;ximo responsable pol&iacute;tico de la masacre. En abril de 2009, cuando Reutemann ocupaba una banca como senador, <strong>archivaron la causa en su contra</strong>: la Justicia no encontr&oacute; elementos que lo incriminen. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/formula-1-jet-set-campo-politica-reutemann-sueno-rubio-argentina-aspiracional_1_8114745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reutemann muri&oacute; en julio</a>, a los 79 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/responsable-politico-penas-policias-asesinos-justicia-diciembre-2001_1_8591236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 03:02:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ningún responsable político, penas tardías para policías y asesinos “anónimos”: la deuda de la justicia con las víctimas de diciembre de 2001]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diciembre de 2001,Diciembre 2001,Crisis 2001,Fernando de la Rúa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estado de sitio, un podcast-documental a 20 años del 2001 realizado por Radio La Tribu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/sitio-podcast-documental-20-anos-2001-realizado-radio-tribu_1_8586633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0564325-4709-49d3-b8db-ce93c9549db8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037104.jpg" width="1075" height="605" alt="Estado de sitio, un podcast-documental a 20 años del 2001 realizado por Radio La Tribu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La radio comunitaria La Tribu confeccionó una pieza sonora llamada "Estado de sitio" que consta de 3 episodios encargados de reconstruir los 90, para entender el 2001.</p></div><p class="article-text">
        Radio La Tribu es un hist&oacute;rico medio de comunicaci&oacute;n alternativo que, adem&aacute;s de tener una radio comunitaria, realizan talleres y eventos culturales, como proyecciones cinematogr&aacute;ficas, presentaciones de libros y lecturas en voz alta.
    </p><p class="article-text">
        A 20 a&ntilde;os del 2001 crearon <a href="https://fmlatribu.com/podcast/2021/12/12/estado-de-sitio-los-noventa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estado de sitio</a>, un podcast-documental que consta de tres episodios que se proponen reconstruir la d&eacute;cada de los '90 para entender el devenir que llev&oacute; al pa&iacute;s hacia la crisis del 2001.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CXbNmvWqE4w/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Mediante entrevistas y material de archivo propio de la radio en esos a&ntilde;os, <em>Estado de sitio</em> propone tres episodios en los que plantea un momento en la historia de nuestro pa&iacute;s: el primer cap&iacute;tulo, por ejemplo, aborda la d&eacute;cada de 1990, el modelo pol&iacute;tico-econ&oacute;mico y sus consecuencias sociales. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://fmlatribu.com/podcast/2021/12/12/estado-de-sitio-diciembre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El segundo cap&iacute;tulo</a>, aporta una mirada espec&iacute;fica sobre todo los sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001 y<a href="https://fmlatribu.com/podcast/2021/12/12/estado-de-sitio-argentina-2002/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el tercer cap&iacute;tulo</a> aborda la organizaci&oacute;n colectiva como estrategia para salir de la crisis y la continuidad de la represi&oacute;n a la protesta social como respuesta del Estado.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que da origen a esta pieza sonora es: &iquest;c&oacute;mo se llega al quiebre del 2001?
    </p><p class="article-text">
        El podcast, que se puede escuchar en Spotify, tiene el objetivo de poder responder hoy c&oacute;mo sonaba una radio comunitaria en diciembre del 2001, que sumado a las entrevistas realizadas posibilitan traer al presente el 2001 para pensar el futuro inmediato.&#8291;
    </p><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/sitio-podcast-documental-20-anos-2001-realizado-radio-tribu_1_8586633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Dec 2021 10:44:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estado de sitio, un podcast-documental a 20 años del 2001 realizado por Radio La Tribu]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001,Podcast,Spotify]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confirman las penas y el secretario de Seguridad de Fernando de la Rúa y el Jefe de la Federal podrían volver a la cárcel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14b4caa0-925f-48ed-b795-0e149e7d5e35_16-9-discover-aspect-ratio_default_1036636.jpg" width="594" height="334" alt="Confirman las penas y el secretario de Seguridad de Fernando de la Rúa y el Jefe de la Federal podrían volver a la cárcel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de Enrique Mathov, quien estaba a cargo de Seguridad, y del exjefe de la Policía Federal, Rubén Santos. Fueron condenados por homicidio culposo y lesiones culposas por la muerte de tres jóvenes asesinados durante la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001 en la Ciudad.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Diego Lamagna</strong> <strong>ten&iacute;a 26 a&ntilde;os</strong>. Fue herido en el pecho con un perdig&oacute;n de plomo. Seg&uacute;n testigos, <strong>le dispararon polic&iacute;as de civil desde un auto particular.</strong> <strong>Gast&oacute;n Riva</strong> <strong>ten&iacute;a 30 a&ntilde;os</strong>. Andaba en moto por la Avenida de Mayo cuando recibi&oacute;<strong> un balazo en el pecho proveniente de alguna de las armas de un grupo de cuatro polic&iacute;as</strong> que estaban en la zona, disparando.<strong> Carlos &ldquo;Petete&rdquo; Almir&oacute;n ten&iacute;a 30 a&ntilde;os</strong>. Era militante de la Coordinadora contra la Represi&oacute;n Policial e Institucional (CORREPI) y de la Coordinadora de Desocupados 29 de Mayo. <strong>Recibi&oacute; un disparo de la polic&iacute;a en el pecho en 9 de Julio y Avenida de Mayo cuando encabezaba una columna de manifestantes que intentaba volver a la Plaza de Mayo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los tres fueron asesinados durante la <strong>represi&oacute;n del 19 y 20 diciembre de 2001</strong> en los alrededores de la Plaza de Mayo. Por ese caso, dos de los cinco fallecidos s&oacute;lo en la Ciudad, fueron condenados <strong>tres polic&iacute;as de jerarqu&iacute;a y un funcionario p&uacute;blico</strong>. No fueron los autores de los disparos sino quienes coordinaron la represi&oacute;n. La <strong>C&aacute;mara de Casaci&oacute;n Penal confirm&oacute; hoy las penas</strong> <strong>y Enrique Mathov, quien estaba a cargo de Seguridad en aquel momento, y del exjefe de la Polic&iacute;a Federal de entonces, Rub&eacute;n Santos. Tienen un plazo de diez d&iacute;as para apelar, pero podr&iacute;an volver a a c&aacute;rcel para cumplirlas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces Daniel Petrone, Diego Barroetave&ntilde;a y &Aacute;ngela Ledesma ratificaron la condena a 4 a&ntilde;os y 3 meses de prisi&oacute;n para Mathov, m&aacute;s ocho a&ntilde;os y 6 meses de inhabilitaci&oacute;n para ejercer cargos p&uacute;blicos, y a 3 a&ntilde;os y 6 meses para Santos, con 7 a&ntilde;os de inhabilitaci&oacute;n para ejercer como funcionario. El a&ntilde;o pasado, la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n&nbsp;<strong>confirm&oacute; las condenas y la materialidad de los hechos denunciados, pero orden&oacute; revisar el monto de las penas</strong>,&nbsp;<a href="https://www.telam.com.ar/notas/202111/573771-juicio-represion-diciembre-2001-condenas-mathov-santos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>motivo por el cual el pasado 4 de noviembre se celebr&oacute; la audiencia a partir de la cual fall&oacute; este lunes la Sala I.</strong></a> Tienen diez d&iacute;as presentar un recurso ante la Corte Supresa de Justicia de la Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los otros dos condenados por la Justicia fueron <strong>Norberto Edgardo Gauderio, el responsable de la Mesa de Situaci&oacute;n de la Polic&iacute;a Federal</strong> en aquel momento, y <strong>Ra&uacute;l Andreozzi, ex superintendente de Seguridad Metropolitana de la Polic&iacute;a Federal. Todos obtuvieron a&ntilde;os de prisi&oacute;n efectiva cercanos al m&aacute;ximo que indica la ley, 5 a&ntilde;os.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p  style=" margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;">   <a title="View Casación Penal Riva y Lamagna - Confirmación Condenas on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/546701967/Casacion-Penal-Riva-y-Lamagna-Confirmacion-Condenas#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Casación Penal Riva y Lamagna - Confirmación Condenas</a> by <a title="View Victoria De Masi's profile on Scribd" href="https://es.scribd.com/user/535802613/Victoria-De-Masi#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Victoria De Masi</a> on Scribd</p><iframe class="scribd_iframe_embed" title="Casación Penal Riva y Lamagna - Confirmación Condenas" src="https://es.scribd.com/embeds/546701967/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-Sg6673IdNUCZF501NrZS" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.6069986541049798" scrolling="no" id="doc_23268" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Este es una antecedente importante en la regi&oacute;n porque jam&aacute;s se conden&oacute; a un pol&iacute;tico ni a un jefe de la Polic&iacute;a por ordenar y coordinar desde el Estado una represi&oacute;n en Democracia&rdquo;</strong>, dijo Rodrigo Borda, abogado del Cels, patrocinante de las familias de Riva y Lamagna en el juicio.<a href="https://www.telam.com.ar/notas/202112/576505-presidente-19-y-20-de-diciembre.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Esto sucede a poco m&aacute;s de diez d&iacute;as de la reuni&oacute;n que mantuvo el presidente Alberto Fern&aacute;ndez con familiares de v&iacute;ctimas del 19 y 20 de diciembre de 2001</a>. All&iacute; se comprometi&oacute; a a enviar al Congreso un proyecto de ley reparatoria para v&iacute;ctimas y&nbsp;familiares de la represi&oacute;n, de la que en breve se cumplir&aacute;n veinte a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>AS</em> <em>con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/confirman-penas-secretario-seguridad-fernando-rua-jefe-federal-volver-carcel_1_8575963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Dec 2021 21:59:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Confirman las penas y el secretario de Seguridad de Fernando de la Rúa y el Jefe de la Federal podrían volver a la cárcel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001,Fernando de la Rúa,Diciembre 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tiempo dislocado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tiempo-dislocado_129_8569091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14b4caa0-925f-48ed-b795-0e149e7d5e35_16-9-discover-aspect-ratio_default_1036636.jpg" width="594" height="334" alt="El tiempo dislocado"></p><p class="article-text">
        El tiempo est&aacute; dislocado (<em>the time is out of joint</em>), dice Hamlet en la escena V del primer acto de la obra hom&oacute;nima, luego de ver al fantasma de su padre. Pareciera que el pasado y el futuro se encuentran y se mezclan en un presente mal definido: la nostalgia por una internet m&aacute;s amable; el putrefacto sabor a <em>deja v&uacute;</em> que nos dejaron las memorias alfonsinistas de Juan Carlos Torre; el retorno at&aacute;vico de la fragilidad humana en un planeta de pestes, incendios y diluvios; Ferro cerca de ascender; la &ldquo;distop&iacute;a&rdquo; como lugar com&uacute;n para nombrar a todo rasgo presente que nos hable de un porvenir indeseado.
    </p><p class="article-text">
        Los veinte a&ntilde;os de &ldquo;diciembre de 2001&rdquo; nos alcanzan en plena crisis, un poco con la sensaci&oacute;n de que aquello se repite, otro poco con la sensaci&oacute;n de que nunca termin&oacute; del todo. Un historiador dir&iacute;a que nada se repite, que todo termina, que cada evento se entiende en su particularidad. Todo es cierto: <strong>el 2001 es Historia, el 2001 se repite y el 2001 nunca termin&oacute;. El tiempo est&aacute; dislocado</strong>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Antes de 2001</strong></h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.lavanguardiadigital.com.ar/index.php/2016/12/20/mi-2001-alejandro-galliano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al 20 de diciembre de 2001 lo estuvimos deseando</a>, escrib&iacute; irresponsablemente hace 5 a&ntilde;os. &ldquo;Al diciembre de dos mil uno lo anhelaron secretamente los intelectuales nost&aacute;lgicos de la plaza llena, pero tambi&eacute;n los sojeros e industriales ansiosos por un tipo de cambio m&aacute;s competitivo; la izquierda dura para salir a romper todo, pero tambi&eacute;n el peronismo <em>tory</em> para reconstruirlo a su modo. Secreta o abiertamente, casi todos so&ntilde;&aacute;bamos con el 20 de diciembre. Hasta que ocurri&oacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tiempo no pasa, se acumula. La izquierda y el kirchnerismo suelen relatar al 2001 como el fin de los a&ntilde;os noventa, una espada justiciera que cay&oacute; sobre la Sodoma neoliberal y cort&oacute; a la Historia en dos. Una mirada m&aacute;s paciente nos deja ver que aquello fue tambi&eacute;n la culminaci&oacute;n de tendencias que se cocinaron a lo largo de toda la d&eacute;cada anterior. La soja y los piqueteros, la clase media en armas y el asistencialismo duhaldista, la querella a los medios de comunicaci&oacute;n y la reivindicaci&oacute;n de los a&ntilde;os 70 a contrapelo tanto del &ldquo;consenso alfonsinista&rdquo; como de la &ldquo;reconciliaci&oacute;n&rdquo; menemista. Todos los elementos que asociamos f&aacute;cilmente con la Argentina posterior a la crisis parecen haber estado ah&iacute;, esperando a la sombra de una hegemon&iacute;a neoliberal que quiz&aacute;s nunca fue tal. <strong>Diciembre de 2001 es entonces la maduraci&oacute;n natural, el </strong><em><strong>kairos</strong></em><strong> del neoliberalismo imposible en Argentina. El momento en que la ilusi&oacute;n monetaria cedi&oacute; a un pa&iacute;s real que esper&oacute; diez a&ntilde;os en las catacumbas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como la <em>primera</em> guerra mundial, como <em>la </em>revoluci&oacute;n francesa, el 2001 es un hecho &uacute;nico e irrepetible, que se explica desde las tendencias previas pero se comprende <em>a posteriori</em>, cuando pareciera que la &uacute;nica manera de arrogarse la victoria de un proceso ca&oacute;tico es darle un sentido y un final. El 2001 ya es Historia, la guerra termin&oacute;, la revoluci&oacute;n ha concluido. Pero a&uacute;n nadie se entera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diciembre de 2001 es entonces la maduración natural, el kairos del neoliberalismo imposible en Argentina. El momento en que la ilusión monetaria cedió a un país real que esperó diez años en las catacumbas.</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Despu&eacute;s de 2001</strong></h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de 2001 pareciera haber solo 2001. Desde las tarifas subsidiadas hasta la pol&iacute;tica de la antipol&iacute;tica, desde una moneda siempre a punto de desaparecer hasta la calle tomada por cualquiera, todo tiende a permanecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pasaron veinte a&ntilde;os, los problemas son los mismos y las soluciones tambi&eacute;n, pero ya no solucionan nada. Las revoluciones envejecen pero nuestros revolucionarios no se resignan a ser conservadores. Macri y los Kirchner, Manes y Grabois, todos le deben su suerte pol&iacute;tica al 2001 y s&oacute;lo pueden avanzar reviviendo de una u otra manera ese pasado, sus condiciones y fantasmas. Refundadores constantes de un pa&iacute;s que se extingue, sobreoferta de revoluci&oacute;n. Va a ser muy dif&iacute;cil detener a los nuevos incendiarios si no supimos ni quisimos apagar el viejo fuego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ser&iacute;a injusto culpar s&oacute;lo a las dirigencias por esa inercia. <strong>En el fondo de cada coraz&oacute;n argentino a&uacute;n late el oscuro deseo de un estallido que solucione todo r&aacute;pidamente. </strong>Habr&aacute; algunos muertos, habr&aacute; m&aacute;s pobreza, pero la econom&iacute;a rebota y la pol&iacute;tica se endereza. Por eso siempre es racional apostar al caos, siempre parece buen negocio esperar que las crisis maduren. Todos queremos ser Alemania o Corea del Sur pero nadie quiere ser alem&aacute;n del 47 o coreano del 61, &iquest;para qu&eacute; esperar una generaci&oacute;n si con un verano en llamas y un par de cascotazos los mejores d&iacute;as llegan igual? &ldquo;El 2001 fue un orden roto por dentro&mdash;<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/ultima-visita-2001-museo-grandes-novedades_129_8554166.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez</a>&mdash;No lo rompieron los resistentes, aunque hicieron su parte, lo terminaron rompiendo los creyentes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 2001 no termina. Se estira y se estira porque hay un pacto invisible de todos los argentinos en seguir viviendo ah&iacute; adentro, como un Ragle Gumm de la crisis, en seguir esperando el rayo redentor, en seguir contando la historia entera desde aqu&eacute;l diciembre como si antes no hubiera habido nada. El catastrofismo tambi&eacute;n es una zona de confort.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El otro 2001</strong></h3><p class="article-text">
        2001 tiene un gemelo oscuro: 1989. Otro colapso, otra crisis que pareci&oacute; solucionarse en un parpadeo, otro refusilo hist&oacute;rico que condens&oacute; las tendencias previas, desde los planes de privatizaci&oacute;n que prepararon Machinea y Terragno para Alfons&iacute;n hasta la profec&iacute;a de <em>&Aacute;mbito financiero</em> en 1982: &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a tendr&aacute;n un peso regulador fundamental en el pa&iacute;s esas clases medias que en estos a&ntilde;os viajaron al exterior y conocieron econom&iacute;as verdaderamente evolucionadas, mercados absolutamente competitivos&rdquo;. Y otro relato fundacional. Menem no dej&oacute; de volver una y otra vez a aquel a&ntilde;o a medida que menguaba su liderazgo para recordarles a los hermanos y hermanas de su Patria (&eacute;l tambi&eacute;n era inclusivo) qu&eacute; cerca que estaba el pasado, qu&eacute; peligroso era un pa&iacute;s sin &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El relato del dos mil uno fue un intento por destronar al del ochenta y nueve, que tanto se le parec&iacute;a. Y en la decadencia de aqu&eacute;l, &eacute;ste parece resucitar</strong>: Milei y Espert reivindican a Cavallo, una legi&oacute;n de votantes y contribuyentes nacidos en el siglo XXI anhelan aquella d&eacute;cada neoliberal que nunca vivieron y nunca vivir&aacute;n, al igual que la juventud maravillosa de los a&ntilde;os 70 idealiz&oacute; los irrepetibles a&ntilde;os de Per&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy el culto al ochenta y nueve quiere destronar al dos mil uno, que tanto se le parece. La misma pol&iacute;tica de la antipol&iacute;tica; el mismo catastrofismo optimista que conf&iacute;a en un colapso o un chasquido de dedos soberano para ordenar todo; la misma energ&iacute;a de futuro encerrada en el pasado. Nada nuevo puede salir de ah&iacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Ser&iacute;a muy digno cerrar este art&iacute;culo diciendo que el ant&iacute;doto para salir de 2001 y evitar 1989 es pensar un <em>verdadero proyecto de futuro</em>. Pero es mentira: el futuro no existe. Aqu&eacute;l que venda ideas en su nombre est&aacute; hablando de otra cosa. Solo existen tendencias que vienen del pasado y nos alcanzan en el presente. Como pas&oacute; en 1989, como pas&oacute; en 2001. No son fatales ni traen su destino escrito en la frente, hay que saber surfearlas y usarlas a favor. En medio de otro ciclo argentino, de una nueva reconfiguraci&oacute;n del capitalismo mundial y de una crisis clim&aacute;tica creciente, es un desperdicio de tiempo e imaginaci&oacute;n seguir pensando en 2001, una an&eacute;cdota de barrio, la foto pixelada de un lugar que ya no existe. &ldquo;La tradici&oacute;n de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando &eacute;stos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas &eacute;pocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los esp&iacute;ritus del pasado&rdquo;. El tiempo est&aacute; dislocado. Y eso deber&iacute;a liberarnos de ese pasado de mierda que nos parece delicioso. Hay mejores colapsos en qu&eacute; pensar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s todo lo escrito en esta columna a lo largo del a&ntilde;o fue solo eso: veinte maneras de pensar el colapso, comprender las tendencias, mirar a los fantasmas. Dejar el siglo atr&aacute;s y cruzar la incertidumbre. Siempre podemos olvidar, aterrizar en la oscuridad. Feliz 2022.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Galliano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tiempo-dislocado_129_8569091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Dec 2021 03:47:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tiempo dislocado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001,Raúl Alfonsín,Carlos Menem]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Víctor Bugge: "Si no hubiese estado en la Casa Rosada, era un tipo más en la Plaza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/victor-bugge-fotografo-oficial-casa-rosada-tipo-plaza_130_8529670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/462377d0-d0a5-46eb-b605-9120a89c6474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Víctor Bugge: &quot;Si no hubiese estado en la Casa Rosada, era un tipo más en la Plaza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es el fotógrafo oficial de la Presidencia desde hace más de 40 años. Cuenta cómo vivió en Casa Rosada los tres días de encierro entre la declaración del estado de sitio y la renuncia de Fernando de la Rúa, en diciembre de 2001. Una ventanita, disfraces y una linga: estrategias de supervivencia de quien dice no retratar presidentes sino personas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El d&iacute;a que me doy cuenta de que la situaci&oacute;n se complica es el 18 de diciembre, cuando Fernando de la R&uacute;a se re&uacute;ne en C&aacute;ritas con representantes de la Iglesia, empresarios y la CGT</strong>. Estaban Ra&uacute;l Alfons&iacute;n y Eduardo Duhalde, que eran senadores. Tambi&eacute;n estaba el presidente de la Sociedad Rural&hellip; Ese d&iacute;a de la R&uacute;a se sienta con los organismos m&aacute;s representativos de la sociedad. Una reuni&oacute;n herm&eacute;tica, blindada. Ni yo pude entrar. Pero te dec&iacute;a: me di cuenta de que la situaci&oacute;n no daba para m&aacute;s cuando<strong> de la R&uacute;a sale y vuela un adoquinazo que impacta sobre el M&oacute;vil A, que es el auto presidencial</strong>. No le peg&oacute; de casualidad. Y cuando siento el ladrillazo pienso: &lsquo;esto termina mal&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habla<strong> V&iacute;ctor Bugge, 65 a&ntilde;os, 43 como fot&oacute;grafo presidencial</strong>. Retrat&oacute; a todos los Jefes de Estado desde 1978. Los de la dictadura: Videla, Viola, Galtieri y Bignone. Los constitucionales: Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, Carlos Sa&uacute;l Menem, Fernando de la R&uacute;a, N&eacute;stor Kirchner, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fern&aacute;ndez. Y tambi&eacute;n <strong>retrat&oacute; a cada hombre que compuso la saga de una Argentina a la deriva, la frontera tr&aacute;gica que dividi&oacute; el a&ntilde;o 2001 del 2002</strong>. Cuatro presidentes en once d&iacute;as: Ram&oacute;n Puerta, Adolfo Rodr&iacute;guez Sa&aacute;, Eduardo Cama&ntilde;o y Eduardo Duhalde.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a del ladrillazo al auto presidencial pensaba que la cosa terminaba mal. Pero <strong>me convenc&iacute; de que &lsquo;se termin&oacute;&rsquo; al d&iacute;a siguiente, el 19 de diciembre</strong>. Me avisan que vaya al despacho, que <strong>de la R&uacute;a iba a grabar el discurso que luego pasar&iacute;an por cadena nacional.</strong> Yo estaba con la c&aacute;mara, esperando para tomar la foto oficial. Eran las cinco y media, seis de la tarde. Y cuando escucho <strong>&lsquo;estado de sitio&rsquo;</strong>... Estado de sitio: ah&iacute; me convenzo. La cuesti&oacute;n es que de la R&uacute;a se equivoca, un <em>furcio</em>, nada grave, y tuvieron que volver a grabar. En esa interrupci&oacute;n, &eacute;l se levanta, ordena unos papeles que estaban sobre el escritorio y ah&iacute; me acerco y lo apunto con la c&aacute;mara y el tipo se pone mal. <strong>Me dice, muy enojado: </strong><em><strong>&lsquo;&iexcl;&iquest;Qu&eacute; quiere?! &iexcl;&iquest;Qu&eacute; hace usted ac&aacute;?!&rsquo;</strong></em><em> </em>Y <em>pum</em>, disparo la c&aacute;mara y le hago la foto&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El ex presidente Fernando de la Rúa en un intervalo de la grabación en la que anunciaría el estado de sitio."
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                El ex presidente Fernando de la Rúa en un intervalo de la grabación en la que anunciaría el estado de sitio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        V&iacute;ctor Bugge habla. Polera negra ajustada, jean, medias estampadas con l&iacute;neas blancas, azules y negras, zapatos de vestir muy lustrados. <strong>Un par de u&ntilde;as pintadas de rojo, h&aacute;bito que adopt&oacute; cuando el m&uacute;sico Charly Garc&iacute;a le pidi&oacute; que lo fotografiara porque &eacute;l tambi&eacute;n merec&iacute;a tener un retrato firmado por quien le toma fotos al poder</strong>. Bugge est&aacute; sentado en uno de los sillones de su oficina. Corcovea de a ratos, la cadera a un lado y a otro, se yergue, se inclina, se toca los brazos. Su oficina est&aacute; apenas separada por una pared de vidrio que no llega al techo. El resto del ambiente es un rect&aacute;ngulo amplio en el segundo piso de la Casa Rosada. Las paredes est&aacute;n revestidas en madera, los sillones son de cuero y los respaldos, capiton&eacute;. Hay una gran mesa de vidrio y televisores encendidos en canales de noticias. Y hay fotos y pinturas y objetos y copas de champagne con fondos de gaseosa. Hay, aqu&iacute;, un clima de azotea, de altillo: un lugar donde se conspira, una guarida. Una luz ocre, de postigos apenas abiertos.<strong> Y una luz di&aacute;fana que corre apenas por dos ventanitas, no m&aacute;s grandes que una caja de pizza, a las que aqu&iacute; llaman &ldquo;las ventanitas de Bugge&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bueno, terminan de grabar el discurso en el que De la R&uacute;a declara estado de sitio, yo ya hab&iacute;a hecho la foto oficial. <strong>Y... qued&eacute; medio preocupado, &lsquo;ac&aacute; se termin&oacute; todo&rsquo; pensaba</strong>. Estaba en el sal&oacute;n blanco viendo c&oacute;mo se iban, en fila: De la R&uacute;a, Lop&eacute;rfido, Cavallo, asistentes, secretarios. Eso no quise fotografiarlo. Y me vine para ac&aacute;. Estaba Roberto Buceta, fot&oacute;grafo y compa&ntilde;ero, que falleci&oacute;. Y Dami&aacute;n Schapovaloff, fot&oacute;grafo, mi sobrino, un pibe, 20 a&ntilde;os ten&iacute;a. Me pongo a editar las fotos, todos ten&iacute;amos una sensaci&oacute;n&hellip; Y cuando largan la cadena, pum, tiro la foto oficial a los medios. <strong>Ah&iacute; me acerco a la ventanita y veo que se paran en la plaza un par de chabones.</strong> Se para una moto. Despu&eacute;s un pibe en bicicleta y grita algo sobre la madre de de la R&uacute;a, que no voy a reproducir. Y despu&eacute;s una camioneta. <strong>Yo ve&iacute;a por la ventanita todo eso. Bocina, bocinita, bocinazo. Cacerola. Insulto, insulto. Cacerola. Cacerolazo</strong>. Los mir&eacute; a los chicos, a Roberto y a Dami&aacute;n. Los tres, sin hablar, decidimos que nos &iacute;bamos a quedar ac&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;ctor Bugge se cri&oacute; en San Andr&eacute;s, un barrio de San Mart&iacute;n, partido ubicado al noroeste del conurbano. No termin&oacute; la escuela primaria. <strong>Fue </strong><em><strong>caddie </strong></em><strong>y asistente de zapatero remend&oacute;n</strong>. Se prob&oacute; en el club Chacarita y qued&oacute;: fue wing izquierdo de las Inferiores de f&uacute;tbol. Cuando lo desafectaron no se fue: ten&iacute;a un lugar en la popular, al costadito -digamos- de la barra brava. Su padre, Miguel Bugge, era fot&oacute;grafo en La Naci&oacute;n.<strong> Cuando V&iacute;ctor le dijo que quer&iacute;a ser reportero gr&aacute;fico, &eacute;l le colg&oacute; una c&aacute;mara al cuello. Le dio una sola instrucci&oacute;n: &ldquo;Sac&aacute;&rdquo;</strong>. Y &eacute;l sac&oacute;. Sac&oacute; para La Naci&oacute;n, para Editorial Atl&aacute;ntida y para C&oacute;dex, una editorial que publicaba la revista La Deportiva. En 1973, con Juan Domingo Per&oacute;n al mando, le ofrecieron tomar fotos oficiales. El contacto fue a trav&eacute;s de su padre y de Higinio Gonz&aacute;lez, un fot&oacute;grafo que entonces colaboraba para El Gr&aacute;fico. V&iacute;ctor Bugge acept&oacute; sin dudar. La muerte de Per&oacute;n, la asunci&oacute;n a la presidencia de su esposa, Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez, y el Golpe de Estado de 1976 demoraron su entrada como fot&oacute;grafo oficial. Lo logr&oacute; en 1978, en plena dictadura. Ten&iacute;a 22 a&ntilde;os.
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                De la Rúa de Casa Rosada a Olivos en helicóptero.                            </span>
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        &ldquo;Despu&eacute;s de la cadena nacional y mientras la gente se iba juntando en la Plaza, <strong>sub&iacute; a la terraza y tom&eacute; la foto del helic&oacute;ptero</strong>. Fernando de la R&uacute;a se va, se va para (la Quinta de) Olivos. Por el lenguaje corporal de esa salida creo que ellos estaban convencidos de que el estado de sitio iba a ser una soluci&oacute;n, que &iacute;bamos a dormir todos tranquilos. <strong>Y ac&aacute;, en Casa Rosada, no qued&oacute; nadie.</strong> El grueso de la Guardia Militar se hab&iacute;a ido. Quedaba una seguridad m&iacute;nima para cuidar el edificio. A la noche la Plaza estaba llena. Pero no era solo Plaza de Mayo: era la Plaza y toda la Avenida de Mayo hasta el Congreso. Ni una bandera hab&iacute;a, ni una.<strong> Mir&aacute; que yo vi plazas, eh. Esa plaza del 19 de diciembre fue espont&aacute;nea. </strong>A la medianoche llega un peque&ntilde;o refuerzo de la polic&iacute;a. A las dos de la ma&ntilde;ana empezaron los itakazos. Por la ventanita yo ve&iacute;a que cuando retroced&iacute;a la gente, avanzaba la polic&iacute;a. Y al rev&eacute;s. <strong>Hab&iacute;a unas vallas ac&aacute;, de no m&aacute;s de un metro de altura. Las revoleaban. Nos miramos con los chicos: &iquest;y si toman Casa Rosada? &iquest;qu&eacute; hacemos? &iquest;y si la prenden fuego?</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A V&iacute;ctor Bugge nunca se lo confirmaron, pero &eacute;l averigu&oacute; y se diagnostic&oacute; solo. Esas patadas y pisotones s&uacute;bitos, estirar las piernas de manera inesperada como si fuesen serpentinas, tics como sacudir la cabeza r&aacute;pido, de repente y sin control, esos sonidos guturales que aparec&iacute;an cada tanto sin que &eacute;l pudiera advertir ten&iacute;an nombre de trastorno: <strong>S&iacute;ndrome de Tourette, una enfermedad neurol&oacute;gica que aparece en la infancia</strong>. Hubo apodos, &ldquo;Cabeza con hipo&rdquo; o &ldquo;Vito Nervio&rdquo;. Nunca hizo un tratamiento. Hubo una &eacute;poca en que domin&oacute; los latigazos de las piernas y el vaiv&eacute;n de la cabeza con cierto &ldquo;control mental&rdquo;. Pero quedaba agotado. As&iacute; que, en sus palabras, &ldquo;abraz&oacute; como si fuese un amigo&rdquo; al s&iacute;ndrome. <strong>Dice que ha perdido muchas fotos porque el tic apareci&oacute; justo en el momento del disparo de c&aacute;mara</strong>. Bugge sent&iacute;a que todos los ojos se posaban en esos espasmos que &eacute;l no pod&iacute;a gobernar. Dice, tambi&eacute;n, que gracias a aquellas ojeadas demoledoras aprendi&oacute; a estar en guardia. La c&aacute;mara es el escudo del hombre que despu&eacute;s de sufrir la mirada del otro trabaja, justamente, de mirar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaban reprimiendo. El clima era muy tenso. Entraban custodios heridos. <strong>As&iacute; que se nos ocurri&oacute; vestirnos como la gente que estaba ah&iacute;, protestando. </strong>Me saqu&eacute; el traje y me puse un jean. Dami&aacute;n se visti&oacute; con una malla y Roberto se puso unas bermudas. Nos camuflamos, por las dudas. A ver si entraban y nos confund&iacute;an, &iquest;viste? Bloqueamos el ingreso a la sala con un armario. <strong>Ac&aacute; ya no se pod&iacute;a estar porque por las ventanitas, que dan a la Plaza, entraban gases lacrim&oacute;genos. Sal&iacute;amos al patio, el interno, el de Las Palmeras, pero tampoco se pod&iacute;a respirar.</strong> Tenemos esta ventana que da a la explanada, uno de los laterales de Casa Rosada. Agarramos unas frazadas que ten&iacute;amos ac&aacute;, porque ac&aacute; pasamos mucho tiempo, y armamos una linga. <strong>Porque&hellip; en un momento&hellip; en un momento pensamos: &lsquo;Nos tiramos desde ac&aacute;&rsquo;</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;ctor Bugge es autor de fotos inolvidables. La del 2 de abril de 1983, por ejemplo, en la que<strong> Galtieri est&aacute; solo en el balc&oacute;n de la Rosada</strong>, con la mano extendida frente a una Plaza de Mayo colmada. La del <strong>Pacto de Olivos</strong>, en la que Alfons&iacute;n camina por la Quinta junto a Menem, ambos de espaldas. <strong>La de Menem envuelto en un traje amarillo y rodeado por los Stones. Kirchner</strong> y la frente abierta por un golpe de c&aacute;mara. Cuando V&iacute;ctor Bugge no saca fotos oficiales, trabaja temas.<strong> La c&aacute;rcel de Caseros, por ejemplo</strong>. En 1980 gan&oacute; un 0 kil&oacute;metro. <strong>Fue por una foto que hab&iacute;a tomado en una &eacute;poca en la que le interesaba el boxeo</strong>. &ldquo;La mejor del a&ntilde;o&rdquo; de acuerdo al jurado. En la imagen una mano entra en tandas y va directo a la cabeza abierta, herida, de un boxeador. El cuerpo del boxeador est&aacute; intacto, detenido. Bugge trabajaba en baja velocidad. En esa foto hay acci&oacute;n y quietud. &Eacute;l observa ah&iacute; el s&iacute;ndrome con el que convive.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Plaza de Mayo la noche del 19 de diciembre de 2001.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>En la madrugada del 20 de diciembre ya hab&iacute;a muertos...&nbsp; Por la ventanita yo miraba una represi&oacute;n brutal. </strong>Nunca, en mis 43 a&ntilde;os ac&aacute; adentro, vi algo as&iacute;. Te digo una cosa: si esa noche no hubiese estado ac&aacute; adentro, en la Rosada y trabajando, era un tipo m&aacute;s en la Plaza. Pero mi trabajo es ac&aacute;, tres d&iacute;as encerrados estuvimos. Porque mi trabajo&hellip; Mi trabajo es ser vos pero ac&aacute; adentro. Esa siempre fue mi idea, con el respeto que se merecen los personajes de turno, eh, pero yo no sirvo para hacer fotograf&iacute;a oficialista. Todos los presidentes y la presidenta me respetaron. Si no, fijate&hellip; <strong>El 21 de diciembre vuelve de la R&uacute;a. Viene a firmar su renuncia al despacho.</strong> &iquest;Te acord&aacute;s que dos d&iacute;as antes, cuando interrumpieron la grabaci&oacute;n del discurso para tirar en cadena nacional se hab&iacute;a enojado conmigo? Que yo me acerqu&eacute; con la c&aacute;mara y me grit&oacute; que qu&eacute; estaba haciendo&hellip; Bueno, cuando vino a dejar Presidencia, de la R&uacute;a me dijo: <strong>&lsquo;Ven&iacute;, V&iacute;ctor, vamos a hacer la &uacute;ltima foto&rsquo;</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;ctor Bugge comenz&oacute; a trabajar como fot&oacute;grafo cuando &ldquo;ver&rdquo; la foto llevaba, por lo menos, 39 minutos</strong>. En laboratorios, a veces improvisados en ba&ntilde;os, le daba tiempo al revelado, fijado, lavado, secado y se encomendaba a la ampliadora. Si no hab&iacute;a luz de seguridad prend&iacute;a un cigarrillo, pitaba para afuera y esa lumbre deb&iacute;a alcanzar para chequear la separaci&oacute;n de los negativos. Pasaron 43 a&ntilde;os. <strong>Bugge ostenta un r&eacute;cord de ocupaci&oacute;n en un puesto requerido. Dice que si puede quedarse, de aqu&iacute; no se ir&aacute;.</strong> Dice, tambi&eacute;n, que no retrata presidentes sino personas. Conserva material in&eacute;dito, como la foto de De la R&uacute;a enojado en aquel intervalo de la grabaci&oacute;n del discurso en el que declaraba estado de sitio. Quiz&aacute;s Bugge no s&oacute;lo saca fotos. Quiz&aacute;s en cuatro d&eacute;cadas de permanencia se dedic&oacute; a escribir su propio relato.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM/SB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/victor-bugge-fotografo-oficial-casa-rosada-tipo-plaza_130_8529670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Nov 2021 04:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Víctor Bugge: "Si no hubiese estado en la Casa Rosada, era un tipo más en la Plaza”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis 2001,Fernando de la Rúa,Víctor Bugge]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 2001, dos décadas después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/2001-decadas-despues_129_8466174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb35459c-8082-40bb-ab5c-a50b9b0bd837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobremesa: pasado presente y futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A 20 años de la crisis del 2001, Pablo Gerchunoff y Roy Hora debaten sobre cuáles fueron los efectos políticos y económicos de ese momento clave de la historia argentina, por qué demostró la fortaleza democrática del país y cómo la situación actual representa un momento de quiebre que obliga a repensar el lugar del peronismo.</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Acerc&aacute;ndose a la fecha en que se cumplen 20 a&ntilde;os de la crisis de 2001, <strong>elDiarioAR </strong>ha tenido la perspicacia de tratar el tema con alguna anticipaci&oacute;n antes de que salgan otros 35 art&iacute;culos. Y segundo, nos ha propuesto a nosotros, ah&iacute; no s&eacute; si con mucha perspicacia, que tratemos esta cuesti&oacute;n.&nbsp; Entonces, te quiero preguntar: &iquest;cu&aacute;l es tu enfoque? &iquest;De d&oacute;nde partir&iacute;as para tratar este tema: 20 a&ntilde;os del 2001, causas y consecuencias?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>&iquest;Es complejo, no? Porque crisis es una palabra polis&eacute;mica. Y adem&aacute;s la crisis es por definici&oacute;n un fen&oacute;meno complejo. Es un fen&oacute;meno que a los historiadores siempre nos gusta abordar desde distintos &aacute;ngulos. Esta fue una crisis donde se observan, en distintos niveles, distintos fen&oacute;menos, actuando en simult&aacute;neo. Para poner algunos t&iacute;tulos: crisis de la convertibilidad, crisis social, saqueos y protestas en las calles, &ldquo;que se vayan todos&rdquo;, impugnaci&oacute;n a la dirigencia pol&iacute;tica, crisis institucional, que hizo desfilar en pocos d&iacute;as a varios presidentes por la Casa Rosada. Si me preguntan c&oacute;mo abordar&iacute;a la crisis de 2001, yo empezar&iacute;a poniendo el &eacute;nfasis, el foco, en el plano pol&iacute;tico. Y una de las ideas que me ayuda a hacerlo, que me permite entrar a examinarlo, es la de las expectativas frustradas con el gobierno de la Alianza. Dir&iacute;a, muy r&aacute;pidamente, lo siguiente: tras casi una d&eacute;cada de gobierno peronista pro-mercado, su energ&iacute;a se fue agotando. Menem gana varias elecciones (91, 93, 95) y a partir de 1997 pierde fuerza. Y llega el turno de la oposici&oacute;n. Y esa oposici&oacute;n es la Alianza Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical-Frepaso, que va a las elecciones de octubre del 99 con mucho &eacute;xito. Hay que recordar eso: Fernando de la R&uacute;a-Carlos Chacho &Aacute;lvarez, 48% de los sufragios, Eduardo Duhalde-Ram&oacute;n Palito Ortega, 38%. Una victoria significativa, pero seguida muy pronto por una brutal devaluaci&oacute;n del capital pol&iacute;tico del gobierno de la Alianza, que lo va a dejar muy debilitado para enfrentar los sucesos de noviembre y diciembre del 2001. Y el punto que nos da una idea de la magnitud de ese derrumbe es el llamado electoral del 14 de octubre de 2001. La Alianza, que dos a&ntilde;os antes hab&iacute;a obtenido 48% de los sufragios, cay&oacute; a 22%. Perdi&oacute; 26 puntos. Adem&aacute;s de eso hubo muchos votos en blanco, mucha abstenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Mucho voto impugnado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Mucho voto impugnado, sobre todo entre los j&oacute;venes, fue un fen&oacute;meno bien novedoso, original. <strong>Fue el derrumbe pol&iacute;tico m&aacute;s importante de la era democr&aacute;tica y quiz&aacute;s de toda la historia argentina, en t&eacute;rminos de devaluaci&oacute;n del capital pol&iacute;tico de un gobierno en ejercicio. Dif&iacute;cil enfrentar grandes desaf&iacute;os en esas circunstancias.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue el derrumbe político más importante de la era democrática y quizás de toda la historia argentina, en términos de devaluación del capital político de un gobierno en ejercicio.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Para los muchachos j&oacute;venes que nos escuchan, que no vivieron ese momento, &iquest;vos dec&iacute;s que entonces se pod&iacute;a percibir, alguien pod&iacute;a pensar, que estaba en riesgo la democracia recuperada en el 83?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Creo que no. Y a prop&oacute;sito me gustar&iacute;a establecer una comparaci&oacute;n con el otro momento en el cual se produjo un derrumbe similar, asociado tambi&eacute;n a una enorme frustraci&oacute;n de expectativas, que es el gobierno de Per&oacute;n-Per&oacute;n del 73-76. &iquest;Y c&oacute;mo termin&oacute;? La respuesta a ese peronismo en disgregaci&oacute;n fue el golpe militar. El 2001 fue otra cosa, y ah&iacute; tenemos una diferencia importante respecto a ese otro momento de fractura y colapso de un gobierno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>La salida democr&aacute;tica de 2001.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>El gobierno de De la R&uacute;a, que se enfrentaba a enormes dificultades, al que sus propios votantes le dieron la espalda, funcion&oacute; en un marco muy distinto al de &ldquo;Per&oacute;n, Per&oacute;n&rdquo; en los a&ntilde;os 70. Pese al ampl&iacute;simo descontento ciudadano, en 2001 no hab&iacute;a otro horizonte pol&iacute;tico que el democr&aacute;tico. La consigna fue &ldquo;que se vayan todos&rdquo;, que era un reclamo de renovaci&oacute;n de la dirigencia pol&iacute;tica, no un reclamo de reemplazo del sistema pol&iacute;tico<strong>. </strong>Entonces, cambiando el foco, podemos seguir con esta pregunta, &iquest;por qu&eacute; tanto malestar ciudadano? A veces se olvida que <strong>ese malestar, el n&uacute;cleo de la disconformidad, tiene que ver con que a la convertibilidad le estaba yendo muy mal.</strong> Hab&iacute;a muchos descontentos, pero hay que recordar que la mayor&iacute;a de los argentinos vot&oacute; a la Alianza esperando, quiz&aacute;s con expectativas demasiado ingenuas, que...
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>&iquest;Podr&iacute;a interrumpirte un segundo? Es verdad, a la convertibilidad le estaba yendo muy mal, pero el 60% o m&aacute;s de los argentinos no quer&iacute;an salir de la convertibilidad y por lo tanto culpaban al gobierno de no saber administrar la convertibilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Exactamente. La Alianza fue la oferta pro-convertibilidad en la elecci&oacute;n del 99.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Tal cual, mientras Duhalde, de manera un poco ambigua, pero claramente apuntando en otra direcci&oacute;n, estaba hablando de una salida de la convertibilidad. Por eso le gustaba a Alfons&iacute;n y por eso terminaron juntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Recordar el eco popular que tuvo esa apuesta de la Alianza a reverdecer la convertibilidad nos ayuda a entender esa expectativa frustrada, y por qu&eacute; se vino abajo en tan poco tiempo el apoyo al gobierno. De la R&uacute;a no logr&oacute; revitalizar la convertibilidad. A la luz de la visi&oacute;n que ten&iacute;an los actores en ese momento, vemos que en 1999 o 2000 no hab&iacute;a una impugnaci&oacute;n, como s&iacute; vino m&aacute;s tarde, a los &ldquo;a&ntilde;os 90&rdquo;, a la d&eacute;cada neoliberal en su conjunto. Y ese consenso popular pro-convertibilidad lo meti&oacute; al gobierno en un sendero del que era casi imposible salirse. No quiere decir esto que el catastr&oacute;fico fin de la convertibilidad estuviera escrito de antemano. Los historiadores creemos en el car&aacute;cter abierto del proceso hist&oacute;rico, sabemos que en el momento en que Paris conoci&oacute; a Helena la guerra de Troya todav&iacute;a no estaba escrita como el punto final de esa historia. Pod&iacute;an pasar muchas cosas, no s&oacute;lo el derrumbe que vivimos en diciembre de 2001.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>A m&iacute; me gustar&iacute;a incorporar a esta charla una visi&oacute;n comparativa de la crisis de la convertibilidad con otras crisis, partiendo del siguiente punto: la convertibilidad es muy parecida al patr&oacute;n oro, pero con una diferencia que la hac&iacute;a m&aacute;s d&eacute;bil. Que era un fen&oacute;meno ex&oacute;tico, inventado en la Argentina y en unos pocos pa&iacute;ses m&aacute;s, los pa&iacute;ses b&aacute;lticos, por ejemplo, los pa&iacute;ses que sal&iacute;an del colapso de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, mientras que el patr&oacute;n oro hab&iacute;a sido un sistema monetario mundial. Pero <strong>una cosa que nos ense&ntilde;an las crisis de cuasi patr&oacute;n oro o patr&oacute;n oro es que los efectos de una deflaci&oacute;n son a veces tanto o m&aacute;s dolorosos que los efectos de un r&eacute;gimen de alta inflaci&oacute;n.</strong> Esto pas&oacute; en la Argentina. Por eso la deflaci&oacute;n y el desempleo vinieron juntos, por eso la ruptura de los contratos. Pero en otros pa&iacute;ses, si nos vamos para atr&aacute;s, a la d&eacute;cada de 1930 y vemos la ruptura del patr&oacute;n oro, pasaron cosas parecidas. Voy a tomar tres ejemplos, dos que tienen que ver con el patr&oacute;n oro y uno que no tiene que ver con el patr&oacute;n oro, para escaparnos un poco de la circunstancia local y formularnos una pregunta sobre el efecto pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de las grandes crisis. El a&ntilde;o 1931 fue sombr&iacute;o, el final del patr&oacute;n oro. De ese colapso nacen dos cambios pol&iacute;ticos muy profundos, que se dan pr&aacute;cticamente al mismo tiempo. Se dan a comienzos de 1933, entre enero y abril. Uno en Estados Unidos: Franklin Delano Roosevelt significa un cambio muy profundo en la pol&iacute;tica y en la econom&iacute;a norteamericana. Y del otro lado del oc&eacute;ano, en Alemania, Adolf Hitler, que casi se dan la mano en el juramento. Es decir, son muy del mismo momento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Cambios en direcciones contrapuestas, muy distintas: a la derecha y a la izquierda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una cosa que nos enseñan las crisis de cuasi patrón oro o patrón oro es que los efectos de una deflación son a veces tanto o más dolorosos que los efectos de un régimen de alta inflación.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gerchunoff</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Por eso quiero decir que la crisis del patr&oacute;n oro se puede disparar en cualquier direcci&oacute;n. Y la crisis de la convertibilidad -en ese sentido, apoyo tu punto acerca de la incertidumbre sobre el futuro- tambi&eacute;n nos pudo haber llevado a un lugar distinto pero el sistema pol&iacute;tico hizo algo para salvarnos de eso. Entonces, esos dos ejemplos me parecen interesantes porque evocan la crisis del patr&oacute;n oro, porque la convertibilidad era un patr&oacute;n d&oacute;lar que evocaba al patr&oacute;n oro. Tambi&eacute;n quiero se&ntilde;alar un tercer ejemplo, que no tiene que ver con el patr&oacute;n oro, sino que tiene que ver con un pa&iacute;s de la regi&oacute;n que siempre nos llama siempre mucho la atenci&oacute;n, que es Venezuela, y su Caracazo. Y no puedo dejar de pensar, cada vez que pienso en el Caracazo de febrero-marzo del 89, que, con un efecto retardado, Ch&aacute;vez fue un producto de esa crisis. No fue un efecto inmediato -tard&oacute; tiempo, primero un golpe de Estado, despu&eacute;s lo pusieron preso, lo dejaron libre, etc.-, la historia en detalle no importa, pero Ch&aacute;vez es un hijo del Caracazo. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta: &iquest;cu&aacute;les son los hijos de la crisis de la convertibilidad del 2001?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>El curso de la historia no estaba determinado, pero <strong>en esos &uacute;ltimos a&ntilde;os de la convertibilidad, si bien ese r&eacute;gimen contaba con una base de apoyos sustantivo, tambi&eacute;n estaba siendo erosionado por una demanda de mayor inclusi&oacute;n social.</strong> Esa demanda no termin&oacute; de alcanzar volumen hasta que vino la crisis definitiva, con todas sus secuelas de dolor y sufrimiento. Incluso uno podr&iacute;a decir que en la elecci&oacute;n del 2003 el hecho de que a Menem le haya ido bastante bien, el hecho de que Ricardo L&oacute;pez Murphy tuviera m&aacute;s de un 15% de los sufragios, nos est&aacute; mostrando que hab&iacute;a un bloque ortodoxo, que apuntaba en otra direcci&oacute;n...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En esos últimos años de la convertibilidad, si bien ese régimen contaba con una base de apoyos sustantivo, también estaba siendo erosionado por una demanda de mayor inclusión social.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>PG:</strong> Ortodoxo, liberal, o patr&oacute;n oro, sobre todo porque el programa de L&oacute;pez Murphy dentro del gobierno de De la R&uacute;a era un intento de salvar a la convertibilidad. Cada vez que digo patr&oacute;n oro, para que todo el mundo entienda, digo indistintamente patr&oacute;n oro o patr&oacute;n d&oacute;lar. La convertibilidad fue un patr&oacute;n d&oacute;lar y no un patr&oacute;n oro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Creo que a&uacute;n teniendo en cuenta la presencia de esa casi media Argentina que cre&iacute;a que hab&iacute;a que persistir por el camino abierto por la convertibilidad y la reforma pro-mercado, en ese momento, de todos modos, la balanza se estaba inclinando en otra direcci&oacute;n. Sobre todo porque el costo social de la ruptura de los contratos, del estallido de la convertibilidad, del aumento de la pobreza y el desempleo, puso a la agenda social en el centro de las preocupaciones. Una agenda de reparaci&oacute;n de las injusticias sociales ya no solo de la crisis de 2001 sino del propio r&eacute;gimen inaugurado en 1991.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Alto desempleo a la intemperie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>No quiero decir que el kirchnerismo ya estaba contenido en la naturaleza de esa crisis, pero me parece que la salida en direcci&oacute;n a un Estado con mayor centralidad en la vida econ&oacute;mica, hacia un programa de expansi&oacute;n de derechos sociales, de protecci&oacute;n de los desempleados y los m&aacute;s desfavorecidos, era la apuesta ganadora. Me parece muy dif&iacute;cil imaginar que hubiera otro camino...
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Pod&iacute;a ser con otros estilos, con otras herramientas, m&aacute;s moderado o m&aacute;s intenso, pero efectivamente iba a ir en esa l&iacute;nea, estoy de acuerdo con vos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Ah&iacute; tenemos la gran avenida por la cual iba a transcurrir la vida pol&iacute;tica argentina en la d&eacute;cada, d&eacute;cada y media posterior al estallido de la convertibilidad. Contra las visiones deterministas, quisiera se&ntilde;alar que, as&iacute; como podr&iacute;a haber sido algo distinta la orientaci&oacute;n general de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, la Argentina podr&iacute;a no haber encontrado el norte, y la crisis pol&iacute;tica podr&iacute;a haberse profundizado. A&uacute;n si la legitimidad de la opci&oacute;n democr&aacute;tica estaba muy extendida, la crisis pol&iacute;tica podr&iacute;a haberse profundizado. Eso no sucedi&oacute; y por eso tengo una valoraci&oacute;n muy positiva, en este plano, tanto del momento Alfons&iacute;n-Duhalde como del momento Kirchner. Ese es el costado que considero m&aacute;s positivo de esta experiencia pol&iacute;tica, que no s&oacute;lo restaur&oacute; la autoridad de la Casa Rosada, sino tambi&eacute;n de la figura presidencial y hasta de la clase pol&iacute;tica, algo que en los meses que siguieron a diciembre del 2001 estaba muy en duda. El &ldquo;que se vayan todos&rdquo; podr&iacute;a haber terminado mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Dejame decirte, ya que has empezado a hablar de los efectos y te has concentrado en los efectos pol&iacute;ticos y en la forma en que se proces&oacute; pol&iacute;ticamente la crisis del 2001, yo estaba pensando en algunos efectos econ&oacute;micos, pero no en efectos econ&oacute;micos inmediatos. No me interesa hablar de pesificaci&oacute;n asim&eacute;trica, de las herramientas que se usaron para salir de la crisis. No me interesa hablar de la pol&iacute;tica de Lavagna, ni encadenar las diversas pol&iacute;ticas econ&oacute;micas para ver qu&eacute; ocurri&oacute;. Me interesa s&iacute; destacar <strong>ciertos efectos persistentes que, a mi juicio, son consecuencias del 2001. El primero de ellos es el sesgo anti reformista que tuvieron todos los gobiernos posteriores.</strong> Y cuando digo todos los gobiernos, quiero decir desde 2003 hasta 2015, todos los gobiernos kirchneristas. <strong>Fue creciendo en ellos un sesgo de pol&iacute;tica contra las reformas econ&oacute;micas, contra las reformas de mercado, contra la apertura econ&oacute;mica.&nbsp; </strong>El debate sobre la reforma de mercado fue desapareciendo de la Argentina y eso fue distinto a lo que ocurri&oacute; en el resto de la regi&oacute;n, donde, o las cosas siguieron como antes o pasaron cosas como la transici&oacute;n acordada entre Fernando Henrique Cardoso y Lula.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me interesa destacar ciertos efectos persistentes que, a mi juicio, son consecuencias del 2001. El primero de ellos es el sesgo anti reformista que tuvieron todos los gobiernos posteriores. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gerchunoff</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>El Banco Central sigui&oacute; como si nada hubiera sucedido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Tal cual<strong>.</strong>&nbsp; El sesgo anti reformista en Argentina me parece muy importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>El sesgo anti reformista hace sistema con la difusi&oacute;n de la idea de que el problema son los 90 en conjunto, y por tanto que hay que condenar toda esa experiencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Y los 90 quiere decir incluido De la R&uacute;a, hasta 2001, quiere decir 1989-2001 y n&iacute;tidamente es Menem, porque despu&eacute;s la figura de De la R&uacute;a en el an&aacute;lisis hist&oacute;rico se va disolviendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>As&iacute; es. Tras 2001 no va a haber reforma sino s&oacute;lo m&aacute;s Estado, un Estado m&aacute;s grande. Nada de cirug&iacute;a, con o sin anestesia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Exactamente. Tambi&eacute;n para Macri, que en todo caso pone mucha anestesia, yo creo que con raz&oacute;n, pero pone mucha anestesia. El segundo aspecto lo mencionaste vos y entonces voy a pasar r&aacute;pido por &eacute;l, y es que, dado el hecho de que queda tanta gente a la intemperie en 2001, el gasto p&uacute;blico aumenta en la Argentina, como tambi&eacute;n aumenta en el resto de Am&eacute;rica Latina, pero con una diferencia. Mientras Correa o Evo Morales ponen mucho &eacute;nfasis en la inversi&oacute;n en infraestructura, los gobiernos kirchneristas y el gobierno de Macri ponen mucho &eacute;nfasis en el aumento del gasto p&uacute;blico como pol&iacute;tica de ampliaci&oacute;n de derechos, como pol&iacute;tica protectiva. Esto quiere decir que el 2001 estaba en la cabeza de todos. Y un tercer punto -y con esto termino con los efectos de largo plazo- es que el miedo que qued&oacute; a lo que yo llamo una pol&iacute;tica deflacionaria hizo que los gobiernos kirchneristas hicieran renacer la inflaci&oacute;n en la Argentina. Esta es la cr&iacute;tica m&aacute;s dura, m&aacute;s n&iacute;tida, que yo tengo a la experiencia kirchnerista. A la salida de la convertibilidad el tipo de cambio se multiplic&oacute; por 4 y la inflaci&oacute;n aument&oacute; 40%. N&eacute;stor y Cristina nos llevaron de ese r&eacute;gimen desindexado a la indexaci&oacute;n. Y <strong>buena parte de los problemas que hoy tenemos en la Argentina con la inflaci&oacute;n tienen que ver con la re-indexaci&oacute;n de la econom&iacute;a, que solo la puedo explicar como una especie de miedo o p&aacute;nico a la experiencia noventista</strong>, como vos la llamaste. Me parece que esos tres puntos est&aacute;n presentes de manera dura en el post 2001.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Buena parte de los problemas que hoy tenemos en la Argentina con la inflación tienen que ver con la re-indexación de la economía, que solo la puedo explicar como una especie de miedo o pánico a la experiencia noventista.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gerchunoff</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Marcan una diferencia, como vos se&ntilde;alabas, en la &ldquo;d&eacute;cada ganada&rdquo; argentina respecto a las otras d&eacute;cadas ganadas de Am&eacute;rica Latina de los a&ntilde;os del boom de las commodities. Hay rasgos distintivos que tienen que ver con una trayectoria social previa pero, sobre todo, con la manera traum&aacute;tica en que se dio el fin del r&eacute;gimen de convertibilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>&iquest;Y qu&eacute; queda hoy del 2001? &iquest;Est&aacute; presente?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Reci&eacute;n dec&iacute;as que estos tres puntos marcan que en esos a&ntilde;os se reformul&oacute; el patr&oacute;n de desarrollo, pocas reformas pro-mercado, mucho gasto social, inflaci&oacute;n. En todos estos temas algo est&aacute; cambiando. Se cierra un ciclo. Al menos, es lo que se observa en la discusi&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Tiene que ver con una especie de revalorizaci&oacute;n de Menem, que se escucha de una manera todav&iacute;a un poco pudorosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Est&aacute; dando vueltas, cobrando vigor. Por otro lado, creo que hay cosas que debemos seguir valorando del momento 2001, como <strong>la confirmaci&oacute;n de la fortaleza de la democracia argentina, pese a todos sus falencias y problemas. La crisis de 2001 no produjo aventureros antisistema y creo que eso todav&iacute;a se mantiene. </strong>Tenemos alguna figura marginal, no m&aacute;s que eso, merodeando una polis que est&aacute; bien amurallada. Por otro lado, y esto ya se ha dicho, el 2001 trajo una reconfiguraci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico. Quiz&aacute;s el principal cambio fue el derrumbe, el ocaso, de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical. Por m&aacute;s de una d&eacute;cada y media, desde el fracaso de octubre de 2001, le fue muy mal. Carg&oacute; ella sola con una responsabilidad que en verdad fue compartida. Le fue muy mal cada vez que fue a elecciones, siempre tuvo resultados decepcionantes. Esto hoy est&aacute; cambiando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay cosas que debemos seguir valorando del momento 2001, como la confirmación de la fortaleza de la democracia argentina, pese a todos sus falencias y problemas. La crisis de 2001 no produjo aventureros antisistema y creo que eso todavía se mantiene.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Eso tambi&eacute;n. Ya has marcado dos cambios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>El 2003 fue una cat&aacute;strofe electoral para la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical, la elecci&oacute;n del 2007 lo mismo, la de 2011 lo mismo, y por eso en la de 2015 los radicales se sumaron a la coalici&oacute;n liderada por el PRO. En todos esos a&ntilde;os de ocaso radical hubo una suerte de vacancia de la representaci&oacute;n de las clases medias. Distintas experiencias y partidos trataron de capturar ese universo. El m&aacute;s exitoso fue el PRO, pero antes tambi&eacute;n hubo otros: reci&eacute;n mencionabas a L&oacute;pez Murphy, pero tambi&eacute;n hubo opciones m&aacute;s de izquierda, como en su momento fue el Frente Amplio Progresista, de Hermes Binner. Ese esquema ya no est&aacute; vigente, como consecuencia primero del ascenso del PRO y ahora del retorno -no s&eacute; si definitivo- de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical a un papel no s&eacute; si central, pero s&iacute; significativo en el sistema pol&iacute;tico argentino. Y llegados a este punto creo que podemos hacer una suerte de paralelismo entre la suerte del radicalismo y la suerte del peronismo. Esta &uacute;ltima d&eacute;cada fue mala, y este &uacute;ltimo bienio fue particularmente malo, para el peronismo. Entonces, <strong>la pregunta que me hago es</strong> <strong>si como consecuencia de sus fracasos de esta d&eacute;cada, de las dificultades que trajo la pandemia y en particular de la muy pobre gesti&oacute;n de estos &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, al peronismo le ha llegado su 2001</strong>. Estoy exagerando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>No est&aacute;s exagerando, lo est&aacute;s diciendo muy n&iacute;tidamente y no es lo mismo que exagerar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pregunta que me hago es si como consecuencia de sus fracasos de esta década, de las dificultades que trajo la pandemia y en particular de la muy pobre gestión de estos últimos dos años, al peronismo le ha llegado su 2001.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>No estoy diciendo que el peronismo va a sufrir una cat&aacute;strofe electoral o una crisis como las que tuvo que enfrentar De la R&uacute;a. Pero s&iacute; que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os el peronismo dif&iacute;cilmente vuelva a ser ese actor poderos&iacute;simo que domin&oacute; la vida pol&iacute;tica argentina despu&eacute;s del 2001. Y junto con eso, con cierta frustraci&oacute;n con la experiencia de lo que dej&oacute; esa etapa, puede venir un movimiento del p&eacute;ndulo social que reclame menos Estado y pide m&aacute;s mercado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Por mi parte, terminar&iacute;a diciendo que eso, si es as&iacute;, lo obligar&iacute;a a un proceso de reconversi&oacute;n respecto a la experiencia kirchnerista. No s&eacute; si va a ser as&iacute;, pero si lo es, habr&aacute; una reflexi&oacute;n sobre el lugar del peronismo en el sistema pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Es el escenario. Argentina tiene por delante un camino muy escarpado, pero creo que ese camino va a tener otra forma que la que el pa&iacute;s recorri&oacute; desde el 2001. Ojal&aacute; podamos aprender algo de esa experiencia. Por ejemplo, reflexionando m&aacute;s sobre los tres puntos que se&ntilde;alabas como uno de los legados del 2001.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>En un par de semanas, tras las elecciones, tendremos nuevos datos para seguir conversando. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PG/RH/CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Gerchunoff, Roy Hora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/2001-decadas-despues_129_8466174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Nov 2021 03:07:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 2001, dos décadas después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Crisis 2001,Carlos Menem,Alberto Fernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dólar, ese camello de la democracia argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dolar-camello-democracia-argentina_129_8384253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dólar, ese camello de la democracia argentina"></p><p class="article-text">
        Teorema de Prat Gay: no se ganan elecciones con cepo al d&oacute;lar. La cuenta la saca de un c&aacute;lculo electoral desde el a&ntilde;o 2011. Ah&iacute; est&aacute; la piedra de toque sobre lo que fue &ldquo;la&rdquo; decisi&oacute;n del gobierno asumido en 2015: levantar el cepo. El tal&oacute;n de Aquiles de Macri termin&oacute; siendo tambi&eacute;n esa &ldquo;libre circulaci&oacute;n&rdquo; de capitales. La frase recuerda al largo camino de tierra: cuarenta a&ntilde;os atr&aacute;s, en 1981, se oy&oacute; el famoso &ldquo;<em>el que apuesta al d&oacute;lar pierde&rdquo;</em> de Lorenzo Sigaut. Un viaje hasta este <em>el gobierno que pone el cepo al d&oacute;lar pierde</em> de Prat Gay. Dif&iacute;cil decir que a esta altura de la crisis el cepo sea el eje central por donde se pierde la elecci&oacute;n, pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En pocos meses se cumplen veinte a&ntilde;os tambi&eacute;n de aquella otra frase que organiz&oacute; el m&iacute;nimo de paz social que logr&oacute; Duhalde y que, como un <em>boomerang, </em>se le fue encima: &ldquo;El que deposit&oacute; d&oacute;lares recibir&aacute; d&oacute;lares&rdquo;. <strong>El itinerario democr&aacute;tico se organiza sobre ese deseo. Un eslab&oacute;n de frases sobre la moneda americana. El d&oacute;lar, a fin de cuentas, como la mercanc&iacute;a m&aacute;s deseada en un pa&iacute;s que no los produce.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los camellos del Cor&aacute;n</em> es una met&aacute;fora perfecta de Borges, tan perfecta que se le fue de las manos (&iquest;hab&iacute;a o no hab&iacute;a camellos en el Cor&aacute;n?; parece que diecinueve al final s&iacute; hab&iacute;a). Pero en esos camellos que el Cor&aacute;n, seg&uacute;n Borges, no nombraba, funcionaba en su ausencia aquello que s&oacute;lo un deliberado nacionalismo hubiera nombrado; y Borges lo dec&iacute;a contra los lugares comunes de la identidad nacional en &ldquo;El escritor argentino y la tradici&oacute;n&rdquo;. Mahoma, dir&iacute;a Borges, no los nombraba por redundantes.<strong> Borges daba una soluci&oacute;n est&eacute;tica a un problema pol&iacute;tico: no decir lo obvio.</strong> Extendamos el uso metaf&oacute;rico de estos camellos, de estos que no har&iacute;a falta nombrar porque son aquello deliberadamente aut&oacute;ctono del mundo argentino que el 2001 nos dej&oacute;. Y nombr&eacute;moslos. Nombremos a los camellos de esta democracia. Los <em>d&oacute;lares</em>. <strong>&ldquo;La moneda que eligi&oacute; el pueblo&rdquo;, dec&iacute;a Eduardo Feinman en 2001, en un &uacute;nico populismo permitido, el de los d&oacute;lares. &iquest;Qui&eacute;n no los quiere?</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Per&oacute;n hab&iacute;a dicho en el siglo pasado: &ldquo;&iquest;Alguien vio alguna vez un d&oacute;lar?&rdquo;. La &uacute;ltima dictadura (nacida para destruir la estructura peronista) justamente democratiz&oacute; &ldquo;la city&rdquo;, tuvo picana y fund&oacute; ese orden, el de los d&oacute;lares. Hizo viajar de la periferia al centro a la se&ntilde;ora de la pel&iacute;cula &ldquo;Plata dulce&rdquo;. La que dice que se va a comprar d&oacute;lares como quien va al Mercado Central. Un d&oacute;lar para m&iacute; pa&iacute;s. Como dec&iacute;a Miguel Bein en 2015: &ldquo;Se quieren llevar el Banco Central a la casa&rdquo;. Y as&iacute; fue: entramos a la democracia con el peso devaluado, con la clase obrera herida de muerte, con la clase media asustada, y a upa de un Alfons&iacute;n que finalmente aspir&oacute; a construir <em>hacia el sur, hacia el mar y hacia el fr&iacute;o</em> una nueva moneda: el Austral; la moneda que ya sabemos c&oacute;mo termin&oacute;. <strong>El Estado deb&iacute;a d&oacute;lares (no conocimos pr&aacute;cticamente democracia sin deuda externa), la sociedad quer&iacute;a d&oacute;lares: esa manta corta es nuestra falla de San Andr&eacute;s.</strong> Luego Menem solidific&oacute; con demasiada imaginaci&oacute;n el valor de un peso convertible con el d&oacute;lar, y, m&aacute;s que la econom&iacute;a, consolid&oacute; en esa primera estabilidad de precios este orden democr&aacute;tico (injusto y desigual). Al final el orden de la casa se constru&iacute;a sobre el nervio del volc&aacute;n. Supo lo que somos: estr&aacute;bicos. Un ojo en la g&oacute;ndola y otro en el precio del d&oacute;lar. <strong>La contracara de esa obsesi&oacute;n por el d&oacute;lar es el mal de la inflaci&oacute;n.</strong> El d&oacute;lar es lo que permite a las clases medias, cuando se puede, la casa; cuando no, el auto; o cuanto menos el viaje; y cuando ni siquiera el viaje ese ping pong del home banking para proteger el ahorro m&iacute;nimo (cambiar algunos d&oacute;lares una vez por mes); pero ahora, &iquest;qu&eacute; se puede? No tenemos remarcadores pero ya no tenemos noci&oacute;n de precios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Vayan a laburar!</strong>
    </p><p class="article-text">
        En un estudio que el consultor Ra&uacute;l Timerman acaba de difundir se se&ntilde;ala que &ldquo;el 73% del pa&iacute;s aprueba la transformaci&oacute;n de los planes sociales en trabajo&rdquo;.&nbsp;Y dice: &ldquo;Es la potencial medida del gobierno con mayor consenso social en nuestro estudio&rdquo;. El arco narrativo de esta <em>transformaci&oacute;n</em> deseada va de Javier Milei a Juan Grabois. Es la canci&oacute;n de &eacute;poca. Nicol&aacute;s Rivas, profesor y magister en Trabajo Social, dice: &ldquo;Desde 1995, cuando se da el primer pico de la desocupaci&oacute;n en democracia, es un reclamo generalizado lo de la informalidad. En el 95 comienzan los planes Trabajar que significaron transferencia de ingresos condicionados en algunos casos. Lo bueno: hay un consenso de izquierdas y derechas en este punto. La pregunta es: &iquest;a qui&eacute;n le corresponde generar empleo formal? &iquest;Al Estado? &iquest;A los gobiernos? &iquest;Al mercado? &iquest;A la sociedad civil? Podr&iacute;amos decir: hay una responsabilidad colectiva, pero diferenciada.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo camello de la democracia es, entonces, la palabra &ldquo;plan&rdquo;. Los planeros. Lo que en el 95 eran primeros esbozos, en 2002 fueron la otra parte de la salida de la crisis. Duhalde en 2002 estableci&oacute; el Plan Jefes y Jefas de Hogar para millones de hombres y mujeres. Menos que el salario, con contraprestaci&oacute;n, y no sin pagar costos, fue un salto de calidad en la extensi&oacute;n de la cobertura social, antecedente decisivo de la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo que fund&oacute; Cristina en 2009. Y para sostener aquel &ldquo;Plan Jefes y Jefas&rdquo; Duhalde tuvo que reponer las retenciones a las exportaciones. La otra manta corta de la falla estructural de un pa&iacute;s que no imprime d&oacute;lares: ese equilibro entre gasto y retenciones. En agosto de 2002 lo quiso explicar en su &ldquo;Al&oacute; presidente&rdquo; de baja intensidad, un programa que el Presidente ten&iacute;a en radio nacional. Pero el campo le hizo un plant&oacute;n. En agosto de 2002, Enrique Crotto, en la Sociedad Rural, se quiso tambi&eacute;n otro portavoz de la bronca ciudadana contra la pol&iacute;tica. &iexcl;Otro camello de la democracia!: la palabra retenciones. Vamos tres: <strong>d&oacute;lares, planes y retenciones. Son las columnas que sostienen nuestro orden/desorden desde 2001. Al final la casa de la democracia era la casa de los esp&iacute;ritus.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya no hay grandes silbadores en esta ciudad, los que escuchamos de chicos. Pero la de &ldquo;convertir planes en trabajo&rdquo; es la que silban los taxistas que paran en la GNC, los porteros que baldean la vereda, los polic&iacute;as, el vendedor de quinielas, los chats de mapadres. A la campa&ntilde;a del oficialismo lleg&oacute; de urgencia Antoni Guti&eacute;rrez-Rub&iacute; y parece que dijo que &ldquo;digan a todo que s&iacute;&rdquo; y se arm&oacute; el flyer: <strong>&ldquo;Convertir planes sociales en trabajo S&Iacute;&rdquo;</strong>. <em>S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, campa&ntilde;a a favor de todo lo bueno.</em> Con ese &ldquo;S&iacute;&rdquo; sali&oacute; el Frente de Todos en todas las redes. Dice Nicol&aacute;s Rivas: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo hacerlo? Hay variables macroecon&oacute;micas que me exceden, pero se trata, en todo caso, de un Estado que acompa&ntilde;e al capital productivo. Los planes se han convertido en un significante vac&iacute;o, en una disputa de lo que son. Por ejemplo, la AUH no es un plan, sino un derecho de asignaci&oacute;n para hijos de trabajadores informales. Quiz&aacute;s en t&eacute;rminos propositivos se podr&iacute;a pensar en separar las demandas y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que surgen de estas demandas, es decir, entre lo que es un problema laboral y lo que es un problema social. &iquest;Se relacionan? S&iacute;. &iquest;Son lo mismo? No.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La situaci&oacute;n pol&iacute;tica de estos d&iacute;as se define en que la oposici&oacute;n quiso instalar su poder. </strong>Ni un proyecto de ley oficialista para que cada ni&ntilde;o menor de 6 a&ntilde;os pueda abrazar un koala va a ser votado. El cambio de la f&iacute;sica se hizo sentir, se har&aacute; sentir, y ni hablar si noviembre repite o empeora los n&uacute;meros del gobierno. Pero sobre la demanda de convertir los planes en trabajo hay algo para hacer que necesita de dos cosas que en Argentina no sobran: tiempo y constancia. Un camino dif&iacute;cil. Un camino institucional. De acuerdos. Un camino de convenios entre ministerios (Trabajo, Desarrollo Social, Obras P&uacute;blicas, para el caso) y c&aacute;maras empresarias, organizaciones sociales y sindicatos. Un camino de esas mediaciones que todos aman odiar. Se acaba de firmar un acta-acuerdo con la UOCRA para capacitar personas (&ldquo;especialmente mujeres&rdquo;, dicen en Trabajo) que cobran el llamado <em>Potenciar Trabajo</em> con el objetivo de que se les sume a ese importe que perciben lo que necesitan del salario de convenio una vez hecha la capacitaci&oacute;n t&eacute;cnica. Es decir, la empresa completa la remuneraci&oacute;n y las cargas sociales. Los n&uacute;meros que se proyectan son testimoniales. De a miles en un universo de millones. Pero es el &uacute;nico camino real. <strong>El cruce de planes y trabajo es enredado.</strong> El gobierno por decreto hace unos meses hab&iacute;a establecido que los trabajadores rurales no pierden ni la AUH, ni la tarjeta alimentaria, ni tampoco el <em>Potenciar Trabajo</em> al ser contratados para un trabajo estacional. Una decisi&oacute;n contra la idea instalada de que miles no trabajan para no perder el plan. &ldquo;No es un camino r&aacute;pido pero esperamos que sea constante&rdquo;, dice un funcionario que imagina sumar otros gremios (Sanidad, Gastron&oacute;micos).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como d&oacute;lares no hay, nos sobran las met&aacute;foras</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pasaron veinte a&ntilde;os del inolvidable 2001 y nuestro sobrecito de az&uacute;car dice &ldquo;plata o mierda&rdquo;. En octubre de 2001 hab&iacute;an sido, tambi&eacute;n,&nbsp; las elecciones del &ldquo;voto bronca&rdquo;. Gan&oacute; Duhalde en la provincia con un 37 por ciento. En un punto no es que gan&oacute; Duhalde: es que el mar se retrajo y el 37 por ciento de Duhalde fue lo m&aacute;s s&oacute;lido en la planicie. Festej&oacute; sobre avenida Rivadavia esa misma noche. Una cuadra discreta de gente en el fr&iacute;o. Una mezcla de curiosos, dirigentes, manzaneras o punteros, cerca de plaza Once. El hombre se asom&oacute; al balc&oacute;n. El duhaldismo pod&iacute;a ser visto como la resaca de la era menemista, la parte del Estado imprivatizable, el subsuelo sublevado del Estado en grado cero, eso que en el medio de la <em>mishiadura</em> quer&iacute;a ordenar el pa&iacute;s con el formato trash de un peronista de los a&ntilde;os 50: casa, trabajo, comedor, escuela y polic&iacute;a. &Eacute;l, como un guardavidas de la pileta del club barrial; ella, Chiche, como la directora de una escuela. Una familia argentina con una hija monja. Pero esa noche, en el balc&oacute;n desolado, mientras los cronistas compet&iacute;an por encontrar la mesa electoral con el sobre con el voto m&aacute;s risue&ntilde;o de la ciudadan&iacute;a indignada, Duhalde en su acto improvisado dijo: &ldquo;Le pido sabidur&iacute;a a De la R&uacute;a para entender el ultim&aacute;tum de las urnas, porque es suicida seguir as&iacute;&rdquo;.&nbsp;&Eacute;l ven&iacute;a de dos derrotas: la de 1997 y la de 1999. &iquest;Y qu&eacute; lo manten&iacute;a en pie? El poder bonaerense, saber perder (que no es otra cosa que no darse por vencido) y escuchar las urnas. No echarle la culpa a nadie, ni a los medios. Duhalde portaba la base de un voto peronista inextinguible y en el que nac&iacute;a ese m&iacute;nimo com&uacute;n bonaerense que ser&iacute;a dominante a futuro, y que lo har&iacute;a suyo el kirchnerismo. Un peronismo que solo es nacional porque es bonaerense. Ya sin margen casi para caudillos de tierras lejanas. La Argentina del modelo duhaldista (sin Duhalde), el equilibrio tenso, planes y retenciones, d&oacute;lar y cepo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, a veinte a&ntilde;os del 2001, &iquest;qu&eacute; peronismo recuerda esos d&iacute;as? &iquest;Puede sostenerse un proyecto en un peronismo a&uacute;n s&oacute;lo bonaerense, un peronismo s&oacute;lo administrador del tan romantizado &ldquo;poder territorial&rdquo;? &iquest;Empez&oacute; a temblar este orden en esta elecci&oacute;n? Camellos de nuestro Cor&aacute;n: d&oacute;lar, planes, retenciones, &iexcl;diciembre! &iquest;Qu&eacute; fue el 2001 y qu&eacute; fue, en definitiva, tambi&eacute;n el 2002? Las mismas palabras del naciente orden precario, el tinglado fr&aacute;gil del &uacute;nico acuerdo con el que tras el estallido se hizo esta &ldquo;segunda transici&oacute;n&rdquo;: no volver a estallar. Puede ocurrir todo menos un estallido. &iquest;Al final solo nos queda una Argentina cuya mayor utop&iacute;a es pasar todos los a&ntilde;os un <em>diciembre en paz</em>?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El <em>factor Milei</em>, m&aacute;s all&aacute; de sus votos concretos, m&aacute;s all&aacute; de las teor&iacute;as de las <em>nuevas y viejas derechas</em> escritas a su alrededor, m&aacute;s all&aacute; de sus libertarios org&aacute;nicos, <strong>es un 2001 de los que no tienen el 2001 encima. </strong>Es una indisciplina naciente que le perdi&oacute; la paciencia a la pol&iacute;tica y que contagia por fuera. Son los que estaban en el l&iacute;quido amni&oacute;tico de aquella crisis, son los que olvidaron a prop&oacute;sito, son los que quieren &ldquo;soluciones sin marco te&oacute;rico&rdquo;. Los que agarran un hacha cuando escuchan que les cuentan otra historia de las ideas econ&oacute;micas para explicarles la guita que no tienen, o que les proponen otra batalla cultural para explicarles c&oacute;mo vivir la crisis pero nunca c&oacute;mo resolverla. <em>-&iquest;Te digo de qui&eacute;n es la culpa? -No, la culpa es tuya</em>. <strong>Milei est&aacute; en todos, tambi&eacute;n en el votante del Frente de Todos que les dice </strong><em><strong>plata o mierda</strong></em><strong> a los jefes.</strong> Lo que tenemos dentro y fuera de las urnas es ese grito que le quiere decir a la pol&iacute;tica que ya est&aacute;, que el Narciso de la grieta est&aacute; muerto, que el pasado, incluso ese pasado decembrista, no los disciplina m&aacute;s. <strong>Hay m&aacute;s 2001 en los ojos desorbitados de Milei reivindicando a Cavallo que en las evocaciones militantes que recuerdan cuando lo echaron al Mingo.</strong> La memoria de fuego del 2001 la lleva encendida la parte de la sociedad que lo olvid&oacute;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dolar-camello-democracia-argentina_129_8384253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Oct 2021 03:05:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dólar, ese camello de la democracia argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dólar,Crisis 2001,Eduardo Duhalde,Javier Milei,Planes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por la crisis, cerró el histórico hotel Torre de Manantiales de Mar del Plata y se convertirá en edificio de departamentos y oficinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/crisis-cerro-historico-hotel-torre-manantiales-mar-plata-convertira-edificio-departamentos-oficinas_1_8131193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7426dcd3-abfc-46c6-b5a8-bda4833daef5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por la crisis, cerró el histórico hotel Torre de Manantiales de Mar del Plata y se convertirá en edificio de departamentos y oficinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante 2020, en el país el rubro alojamiento cayó 68%. Ni las vacaciones ni los fines de semana largo logran revertir la situación. En el distrito costero dejaron de funcionar 70 hoteles en sólo cuatro meses. Ofrecieron un retiro voluntario a sus empleados.</p></div><p class="article-text">
        Debido a la falta de turistas y la crisis econ&oacute;mica producto de la pandemia de&nbsp;coronavirus, el tradicional complejo&nbsp;Torre de Manantiales de Mar de Plata cerrar&aacute; sus puertas&nbsp;como hotel y&nbsp;se reconvertir&aacute; en edificio de departamentos y oficinas. La decisi&oacute;n no s&oacute;lo afecta a los 230 empleados a los que se les ofreci&oacute; el retiro voluntario, sino tambi&eacute;n a la oferta de plazas disponibles frente al mar.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;hoteler&iacute;a&nbsp;es uno de los rubros m&aacute;s golpeados. Seg&uacute;n datos de la Federaci&oacute;n Empresaria Hotelera Gastron&oacute;mica de la Rep&uacute;blica Argentina (FEHGRA), durante 2020&nbsp;cay&oacute; -68%&nbsp;en relaci&oacute;n con los registros previos a la pandemia y a&uacute;n con menores restricciones no logra recuperarse. En el &uacute;ltimo fin de semana largo&nbsp;la ocupaci&oacute;n promedi&oacute; el 20%;&nbsp;en Mar del Plata no logr&oacute; rozar el 30%, cuando habitualmente es uno de los destinos preferidos para las escapadas cortas.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto se enmarca la decisi&oacute;n de&nbsp;Hern&aacute;n Lombardi, extitular del Sistema Federal de Medios y Contenidos P&uacute;blicos durante el Gobierno de&nbsp;Mauricio Macri,&nbsp;due&ntilde;o&nbsp;del complejo Manantiales, de ofrecer el&nbsp;retiro voluntario a los empleados&nbsp;para reestructurar la compa&ntilde;&iacute;a y reconvertir el edificio estrat&eacute;gicamente ubicado frente al mar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Torres de Manantiales, Mar del Plata                            </span>
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        &ldquo;Desde hace tiempo venimos haciendo un enorme esfuerzo por sostenernos, pero la realidad es que no estamos pudiendo. Por esto,&nbsp;hoy nos vemos obligados a tomar la triste decisi&oacute;n de discontinuar la gesti&oacute;n de la actividad actual en Torres de Manantiales y a iniciar un proceso de transformaci&oacute;n de la actividad tur&iacute;stica&rdquo;, afirm&oacute; la empresa en un comunicado. Y agreg&oacute;: &ldquo;Siempre nos hemos preocupado por nuestros empleados y por brindar un servicio de excelencia y hoy tener que tomar esta&nbsp;decisi&oacute;n por fen&oacute;menos externos a nuestra gesti&oacute;n es muy triste. Esperamos que el mundo pueda encontrar una salida definitiva a la pandemia y nuestro pa&iacute;s un camino de estabilidad que permita a las empresas crecer y generar puestos de empleo que tanto hacen falta para los argentinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Sant&iacute;n, congresal de la secci&oacute;n de&nbsp;UTHGRA&nbsp;Mar del Plata y delegado gremial de Torres de Manantiales, confirm&oacute; a la agencia&nbsp;Noticias Argentinas: &ldquo;Cerr&oacute; sus puertas al turismo y desde este lunes no toman m&aacute;s reservas&rdquo;. Y detall&oacute; que &ldquo;la idea es darlos en alquiler como departamentos por per&iacute;odos de 24 meses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De los&nbsp;230 trabajadores, entre 75 y 85 cumplen tareas durante todo el a&ntilde;o y el resto lo hace en temporada, pero aclar&oacute; que &ldquo;todo el personal est&aacute; en relaci&oacute;n de dependencia&rdquo;. &ldquo;La empresa nos comunic&oacute; que&nbsp;garantizar&aacute;n el pago&nbsp;de la totalidad de los retiros voluntarios, pero que no obligar&aacute;n a nadie a hacerlo, pero el tema es que con el nuevo esquema, a lo sumo&nbsp;podr&iacute;an emplear a 15 personas&rdquo;, se quej&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En un cuatrimestre,&nbsp;cerraron 70 hoteles en Mar del Plata. Entre ellos, el Sheraton. 
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar que mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU),&nbsp;el Gobierno extendi&oacute; hasta fin de a&ntilde;o &ldquo;la prohibici&oacute;n de despidos sin justa causa y por las causales de falta o disminuci&oacute;n de trabajo y fuerza mayor&rdquo;.&nbsp;Seg&uacute;n la norma, al igual que en las pr&oacute;rrogas anteriores, los despidos y suspensiones que violen la prohibici&oacute;n oficial no producir&aacute;n efecto alguno y se mantendr&aacute;n vigentes las relaciones laborales existentes y sus condiciones actuales. Por tal motivo, la empresa se inclin&oacute; por ofrecer retiros voluntarios, que ofrecen la misma indemnizaci&oacute;n que los despidos pero no chocar&iacute;an contra el decreto.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/crisis-cerro-historico-hotel-torre-manantiales-mar-plata-convertira-edificio-departamentos-oficinas_1_8131193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jul 2021 12:09:06 +0000]]></pubDate>
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