<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Crianza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/crianza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Crianza]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1033627/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El costo de criar a un hijo superó los $676.000 en marzo y profundiza la brecha con los salarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/costo-criar-hijo-supero-676-000-marzo-profundiza-brecha-salarios_1_13151305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb3d94e7-80b6-4e7a-9cd0-dccbbefbc733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El costo de criar a un hijo superó los $676.000 en marzo y profundiza la brecha con los salarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo informe del Indec mostró que la canasta de crianza volvió a subir en todos los tramos de edad. El componente más alto siguió siendo el cuidado. Los ingresos formales continúan perdiendo contra la inflación, sin actualización proporcional.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Criar a un hijo en la Argentina demand&oacute; en marzo de 2026 entre $515.236 y $676.431 por mes, seg&uacute;n la edad, de acuerdo con el &uacute;ltimo informe del Indec.</strong> La cifra consolid&oacute; una tendencia de aumento sostenido del costo de vida para las familias trabajadoras, en un contexto donde los salarios formales siguen quedando por debajo de los precios.
    </p><p class="article-text">
        El valor m&aacute;s alto correspondi&oacute; al grupo de <strong>ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de 6 a 12 a&ntilde;os, con una canasta de $676.431 mensuales</strong>, mientras que el tramo de <strong>1 a 3 a&ntilde;os alcanz&oacute; los $616.046</strong>. En los extremos, el costo fue de <strong>$515.236 para menores de un a&ntilde;o</strong> y de <strong>$538.587 para el grupo de 4 a 5 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una parte sustancial del costo correspondi&oacute; al trabajo de cuidado.</strong> En el caso de ni&ntilde;os de 1 a 3 a&ntilde;os, por ejemplo, el Indec estim&oacute; <strong>$379.300 mensuales en cuidado frente a $236.746 en bienes y servicios</strong>. La estructura se repiti&oacute; en todos los tramos etarios, con mayor peso del cuidado en los primeros a&ntilde;os de vida.
    </p><p class="article-text">
        El informe oficial defini&oacute; la canasta de crianza como <strong>la suma de bienes, servicios y tiempo de cuidado valorizado econ&oacute;micamente.</strong> Este &uacute;ltimo componente se calcula en funci&oacute;n de las horas necesarias para cada edad y del salario del personal de casas particulares.
    </p><p class="article-text">
        El Indec estim&oacute; que un beb&eacute; menor de un a&ntilde;o requiri&oacute; <strong>147 horas mensuales de cuidado</strong>, mientras que un ni&ntilde;o de 1 a 3 a&ntilde;os demand&oacute; <strong>168 horas</strong>. Ese tiempo explica una parte decisiva del costo total. <strong>Criar no es solo consumir, sino trabajar.</strong> Y ese trabajo, en la mayor&iacute;a de los casos, no est&aacute; remunerado ni distribuido de manera equitativa.
    </p><p class="article-text">
        El mismo indicador ya ven&iacute;a mostrando esta tendencia en los meses previos. En diciembre de 2025, por ejemplo, m&aacute;s del 60% del costo total en los primeros a&ntilde;os correspondi&oacute; al cuidado. <strong>En marzo de 2026, esa proporci&oacute;n se ubic&oacute; en el 64,4% para menores de un a&ntilde;o y en el 61,6% para el tramo de 1 a 3 a&ntilde;os</strong>, lo que confirm&oacute; su peso estructural dentro de la canasta.
    </p><h2 class="article-text">Una escalada sostenida mes a mes</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la tabla de evoluci&oacute;n del propio Indec, el tramo de 6 a 12 a&ntilde;os pas&oacute; de $513.720 en marzo de 2025 a $676.431 en marzo de 2026, <strong>lo que implic&oacute; un incremento nominal del 31,7% en un a&ntilde;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El mismo patr&oacute;n se repiti&oacute; en el resto de las edades. En el grupo de 1 a 3 a&ntilde;os, la canasta subi&oacute; de $486.393 a $616.046 en el mismo per&iacute;odo, <strong>con un aumento del 26,7% interanual</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El aumento del costo no encontr&oacute; un correlato equivalente en los ingresos.</strong> Las notas previas sobre salarios ya hab&iacute;an registrado ese desfasaje: entre enero y noviembre de 2025, los salarios registrados crecieron <strong>25,6% frente a una inflaci&oacute;n de 27,9%</strong>, lo que implic&oacute; una ca&iacute;da real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La combinaci&oacute;n entre costos en alza y salarios rezagados es un problema que sufren las familias trabajadoras ya desde hace varios a&ntilde;os, acentuado durante el gobierno de Javier Milei, </strong>y que mes a mes se confirma tomando distintos &iacute;ndices. Y el costo de la crianza es uno de ellos. En los informes previos del Indec, <strong>ning&uacute;n tramo de edad figuraba por debajo de los $460.000 mensuales a fines de 2025</strong>, lo que colocaba el piso de la crianza muy por encima de muchas remuneraciones formales e informales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema se profundiza en hogares con m&aacute;s de un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a.</strong> Aunque el tiempo de cuidado no se suma de forma lineal, el gasto en bienes y servicios s&iacute; lo hace, lo que incrementa el peso total sobre los ingresos familiares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El informe del Indec volvi&oacute; a poner en evidencia que el componente m&aacute;s costoso de la crianza es el tiempo humano. </strong>Es decir que no se trata &uacute;nicamente de alimentos, transporte o educaci&oacute;n, sino de horas de trabajo necesarias para sostener la vida cotidiana. Y ese tiempo recae mayoritariamente sobre mujeres y condiciona su inserci&oacute;n laboral: les<strong> limita el acceso al empleo formal o bien las empuja a condiciones m&aacute;s precarias</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La valorizaci&oacute;n econ&oacute;mica del cuidado no implic&oacute; su remuneraci&oacute;n efectiva, sino su visibilizaci&oacute;n estad&iacute;stica.</strong> El costo existe, pero no est&aacute; cubierto ni por el mercado ni por pol&iacute;ticas p&uacute;blicas proporcionales.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/costo-criar-hijo-supero-676-000-marzo-profundiza-brecha-salarios_1_13151305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 13:42:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eb3d94e7-80b6-4e7a-9cd0-dccbbefbc733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="56715" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eb3d94e7-80b6-4e7a-9cd0-dccbbefbc733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56715" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El costo de criar a un hijo superó los $676.000 en marzo y profundiza la brecha con los salarios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eb3d94e7-80b6-4e7a-9cd0-dccbbefbc733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Canasta de crianza,Crianza,Ingresos,Trabajadores,Hogares,INDEC,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Criar y mantener a un hijo cuesta más de medio millón de pesos al mes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/criar-mantener-hijo-cuesta-medio-millon-pesos-mes_1_12848132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/218e8aa7-3466-4dcd-85c4-2fb95b065e9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Criar y mantener a un hijo cuesta más de medio millón de pesos al mes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El costo para cubrir bienes, servicios y cuidados de un solo niño o niña superó los $570.000 en noviembre. Las familias trabajadoras enfrentan un escenario de creciente presión económica sin refuerzo estatal proporcional.</p></div><p class="article-text">
        <strong>En noviembre, una familia necesit&oacute; hasta $571.106 por mes para cubrir los gastos de crianza de un solo hijo o hija de entre 6 y 12 a&ntilde;os</strong>, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe del Indec. El valor incluye tanto el costo de bienes y servicios esenciales como el del tiempo de cuidado, un componente que visibiliza el trabajo no remunerado o mal remunerado que recae, en su mayor&iacute;a, sobre las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        La cifra m&aacute;s baja corresponde al tramo de menores de un a&ntilde;o: $450.355. En el medio se ubican los grupos de 1 a 3 a&ntilde;os ($535.823) y de 4 a 5 a&ntilde;os ($454.165). <strong>En todos los casos, m&aacute;s de la mitad del monto total responde al valor del tiempo de cuidado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe elaborado por la Direcci&oacute;n Nacional de Estad&iacute;sticas de Condiciones de Vida del Indec retoma una metodolog&iacute;a dise&ntilde;ada por la Direcci&oacute;n Nacional de Econom&iacute;a, Igualdad y G&eacute;nero del Ministerio de Econom&iacute;a, junto con UNICEF, que permite cuantificar mensualmente el gasto necesario para la crianza, tomando en cuenta las distintas etapas de la infancia y las caracter&iacute;sticas escolares y de cuidado asociadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El componente m&aacute;s costoso no es el alimento ni la ropa, sino el tiempo humano que implica criar&rdquo;</strong>, explic&oacute; una economista del equipo t&eacute;cnico, en referencia al costo del cuidado. Este se calcula en funci&oacute;n de las horas estimadas necesarias para cada tramo etario y se valoriza seg&uacute;n la remuneraci&oacute;n del personal de casas particulares, categor&iacute;a &ldquo;asistencia y cuidado de personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, <strong>criar a un ni&ntilde;o menor de un a&ntilde;o demanda 147 horas mensuales</strong>, con un costo estimado de $307.939. En el caso del grupo de 1 a 3 a&ntilde;os, se estiman 168 horas por mes y un costo de $351.930.
    </p><p class="article-text">
        A la par, <strong>el valor de los bienes y servicios se calcula en base a la canasta b&aacute;sica total (CBT) del Gran Buenos Aires</strong>, aplicada a cada rango de edad mediante coeficientes de adulto equivalente. En noviembre, este valor fue de $142.416 para menores de 1 a&ntilde;o, y lleg&oacute; a $290.537 para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de entre 6 y 12 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Sin actualizaci&oacute;n de ingresos proporcionales</h2><p class="article-text">
        A pesar del aumento sostenido de estos costos &mdash;en el caso del grupo de 6 a 12 a&ntilde;os, la canasta subi&oacute; m&aacute;s de $22.000 entre septiembre y noviembre&mdash;, <strong>no se registr&oacute; una actualizaci&oacute;n equivalente en programas estatales como la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo (AUH), que en diciembre fue de apenas $33.000 por ni&ntilde;o, cubriendo solo el 5,7% del valor de la canasta m&aacute;s cara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se adecuaron proporcionalmente los salarios reales ni los montos deducibles del Impuesto a las Ganancias por hijo o hija a cargo. <strong>El desfasaje creciente entre ingresos y costos de crianza expone a muchas familias trabajadoras a la precariedad o el endeudamiento para sostener derechos b&aacute;sicos de sus hijos e hijas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n advierte que, en hogares con m&aacute;s de un ni&ntilde;o, ni&ntilde;a o adolescente, <strong>el tiempo de cuidado requerido no se suma linealmente, sino que se estima en funci&oacute;n del integrante que m&aacute;s horas demande</strong>, lo que acent&uacute;a el impacto sobre los hogares monomarentales o con m&uacute;ltiples menores a cargo.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de esta valorizaci&oacute;n, el Indec pone en evidencia una dimensi&oacute;n estructural del trabajo reproductivo: <strong>criar implica tiempo, dedicaci&oacute;n y dinero, que el mercado no remunera y que el Estado compensa de manera muy insuficiente</strong>. En un contexto de alta inflaci&oacute;n y recortes en pol&iacute;ticas de cuidado, este informe aporta una medici&oacute;n clave para la discusi&oacute;n sobre justicia social, redistribuci&oacute;n y corresponsabilidad estatal.
    </p><p class="article-text">
        El enfoque metodol&oacute;gico que sustenta el informe parte de la premisa clara de que <strong>criar no es un gasto individual, sino una inversi&oacute;n colectiva. </strong>Sin embargo, el costo recae casi por completo en las familias. Los expertos se&ntilde;alan que este insumo estad&iacute;stico debe tener su correlato en la acci&oacute;n pol&iacute;tica, es decir revisar las condiciones materiales del cuidado en la Argentina y el lugar que ocupa &mdash;o no&mdash; en la estructura econ&oacute;mica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://drive.google.com/file/d/1W47WoLx2BtON28qBYYl8Fq7-ev6yo8yK/preview" width="640" height="480"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/criar-mantener-hijo-cuesta-medio-millon-pesos-mes_1_12848132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 23:16:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/218e8aa7-3466-4dcd-85c4-2fb95b065e9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="91360" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/218e8aa7-3466-4dcd-85c4-2fb95b065e9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="91360" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Criar y mantener a un hijo cuesta más de medio millón de pesos al mes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/218e8aa7-3466-4dcd-85c4-2fb95b065e9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Canasta de crianza,Cuidado infantil,INDEC,Trabajo no remunerado,Primera infancia,Asignación Universal por Hijo,AUH,Pobreza infantil,Economía del cuidado,Crianza,Desigualdad,Pobreza y desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una trabajadora necesita hasta $557.000 por hijo para cubrir el mes de crianza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/trabajadora-necesita-557-000-hijo-cubrir-mes-crianza_1_12819165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0919c2e4-c66c-4ee2-a284-3d5cb2245bf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una trabajadora necesita hasta $557.000 por hijo para cubrir el mes de crianza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según el INDEC, el tiempo dedicado al cuidado representa más del 60% del costo total para niños menores de 4 años. El dato expone la sobrecarga que enfrentan madres trabajadoras.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Criar a un hijo en Argentina cuesta entre $441.000 y $557.000 por mes,</strong> dependiendo de la edad. Lo revel&oacute; el INDEC al publicar la valorizaci&oacute;n de la canasta de crianza de octubre. <strong>M&aacute;s del 60% del monto corresponde al tiempo de cuidado</strong>, un trabajo hist&oacute;ricamente no remunerado y cargado sobre las espaldas de mujeres trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        El informe oficial calcula el costo mensual para cubrir alimentos, ropa, salud, transporte, vivienda y tiempo de cuidado. Este &uacute;ltimo se estima a partir del salario del personal de casas particulares y de las horas m&iacute;nimas requeridas por edad. <strong>En beb&eacute;s y ni&ntilde;os peque&ntilde;os, el cuidado supera largamente al consumo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Menor de 1 a&ntilde;o:</strong> $441.173 &rarr; $303.687 en cuidado / $137.485 en bienes.</li>
                                    <li><strong>1 a 3 a&ntilde;os:</strong> $524.597 &rarr; $347.071 en cuidado / $177.526 en bienes.</li>
                                    <li><strong>6 a 12 a&ntilde;os:</strong> $557.173 &rarr; $276.695 en cuidado / $280.478 en bienes.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>El informe oficial visibiliza el trabajo de cuidado, </strong>central para la econom&iacute;a, pero invisibilizado y feminizado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para una trabajadora asalariada o informal, sostener ese costo mensual sin redes p&uacute;blicas ni apoyo familiar es inviable.</strong> Menos a&uacute;n si tiene a su cargo m&aacute;s de un ni&ntilde;o. En muchos casos, eso deriva en la imposibilidad de acceder a un empleo registrado o en la aceptaci&oacute;n de trabajos precarizados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El costo del cuidado no est&aacute; en el recibo de sueldo, pero s&iacute; pesa en cada decisi&oacute;n laboral que tomamos&rdquo;, explican desde espacios sindicales de trabajadoras informales. En sectores como el personal dom&eacute;stico, la econom&iacute;a popular o las cooperativas, <strong>el cruce entre crianza y trabajo es una barrera estructural.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El INDEC calcula esta canasta con metodolog&iacute;a del Ministerio de Econom&iacute;a y UNICEF</strong>, que parte del enfoque de &ldquo;cuidado necesario&rdquo; seg&uacute;n edad y jornada escolar. El objetivo es mostrar cu&aacute;nto cuesta sostener la crianza en condiciones m&iacute;nimas de bienestar, con un enfoque de derechos.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n se vuelve una herramienta clave para sindicatos, movimientos de mujeres y organizaciones sociales que <strong>exigen licencias extendidas, jardines comunitarios y pol&iacute;ticas integrales de cuidado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/trabajadora-necesita-557-000-hijo-cubrir-mes-crianza_1_12819165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:09:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0919c2e4-c66c-4ee2-a284-3d5cb2245bf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="151327" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0919c2e4-c66c-4ee2-a284-3d5cb2245bf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151327" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una trabajadora necesita hasta $557.000 por hijo para cubrir el mes de crianza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0919c2e4-c66c-4ee2-a284-3d5cb2245bf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,INDEC,mujeres trabajadoras,cuidados,Madres,Informalidad laboral,Desigualdad,Niñez,Brecha salarial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Criar en tiempos de consejos para todo: por qué las millennials sienten tanta presión por “ser una madre impecable”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/criar-tiempos-consejos-millennials-sienten-presion-madre-impecable_1_12819309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df88804e-1220-45d0-9104-b2a24ece0553_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Criar en tiempos de &#039;consejos para todo&#039;: sobreinformación, exigencia y culpa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy, la maternidad se vive entre consejos infinitos, estudios contradictorios y la presión de mostrar que cuidamos ‘bien’ en redes sociales. La culpa y la ansiedad acompañan cada decisión, mientras lo esencial, como la presencia, el juego y la calma, queda muchas veces en segundo plano.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ser&aacute;n esos juguetes los m&aacute;s adecuados para su desarrollo? &iquest;Tienen demasiados colores, son poco Montessori? Busco &lsquo;juguetes Montessori seis meses&rsquo; y a&ntilde;ado unos utensilios y un bol de madera a la manta donde est&aacute; mi hijo. M&aacute;s tarde, hago crema de calabaza, la pongo en un plato, elijo una cuchara. &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; mejor para un beb&eacute;, la de metal o la de bamb&uacute;? Agarroo las dos; busco la respuesta en Internet. De pronto, me asalta la duda: &iquest;interferir&aacute; esta cena con cubiertos en el proceso de introducir alimentos con las manos que elegimos para nuestro beb&eacute;? Busco: &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/nidos/blw-baby-led-weaning-que-es_1_12124736.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Baby Led Weaning</a> con cuchara&rsquo;, y una bloguera afirma que no pasa nada si a veces se usa cuchara en vez de las manos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este extracto sale de algo que escrib&iacute; cuando mi hijo ten&iacute;a seis meses, tras un d&iacute;a agotador no solo por lo que implica trabajar y cuidar a un ni&ntilde;o; tambi&eacute;n por toda la energ&iacute;a mental que supone estar tomando continuamente la mejor decisi&oacute;n posible para su vida actual y futura. Esta sensaci&oacute;n volvi&oacute;, exacerbada, cuando pens&eacute; que ser&iacute;a buena idea cambiarlo de colegio: estuve, literalmente, una semana sin dormir. Nunca tuve ansiedad, pero creo que lo que experiment&eacute; aquellos d&iacute;as fue justo eso: una inquietud constante que solo se resolv&iacute;a buscando y buscando informaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; horario hab&iacute;a demostrado ser mejor para el bienestar de los ni&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; impacto emocional tendr&iacute;a cambiar de colegio a una persona de siete a&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; resultados hab&iacute;an arrojado diferentes sistemas educativos&hellip;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde que pens&aacute;s en quedarte embarazada, interioriz&aacute;s que la vida presente y futura de tu criatura depende de que hagas las cosas <em>bien</em>. Al menos, eso te dicen las noticias, los libros, las publicidades, las redes sociales. Ten&eacute;s que comer adecuadamente, monitorizar tu ciclo para saber cu&aacute;ndo sos m&aacute;s f&eacute;rtil; ten&eacute;s que dejar de tomaralcohol y hacer ejercicio (pero no demasiado).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este peso se exacerba una vez que el ni&ntilde;o ya naci&oacute;: ten&eacute;s que darle el pecho, y de cierta manera. Ten&eacute;s que elegir ropa y peluches de algod&oacute;n org&aacute;nico, para que no respire micropl&aacute;sticos. Ten&eacute;s que aprender a poner l&iacute;mites, pero tambi&eacute;n ser flexible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta sociedad psicologizada, adem&aacute;s, todas nos descubrimos compartiendo traumas en <em>posts </em>de Instagram y en consultas de psic&oacute;logos para curar a &lsquo;nuestra ni&ntilde;a interior&rsquo;, porque &lsquo;nuestros padres no supieron hacerlo mejor&rsquo;. Eso quiere decir que hay una forma de hacerlo mejor, y esa forma, nos grita todo a nuestro alrededor, est&aacute; disponible para nosotras. Solo tenemos que ser estudiantes aplicadas: comparar tablas, medir estad&iacute;sticas, seguir los consejos de quienes m&aacute;s saben &mdash;averiguando antes qui&eacute;n, en efecto, sabe m&aacute;s&mdash;. As&iacute; lograremos, nosotras solitas, romper el ciclo del trauma generacional. &iexcl;Est&aacute; en nuestra mano! &iexcl;Somos la generaci&oacute;n elegida!
    </p><h2 class="article-text">La crianza en la era digital</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&iacute;a que seguir a los expertos adecuados, implementar los trucos necesarios. Juntos, podr&iacute;amos criar mejor, podr&iacute;amos criar<em> m&aacute;s a tope</em>. Podr&iacute;amos cambiar el mundo creando a los mejores ni&ntilde;os posibles&rdquo;, escribe Amanda Hess en <em>Second Life: Having a Child in the Digital Age</em> (Doubleday, 2025).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre absorber consejos sobre crianza, ‘recriarse’ a una misma y desempeñar su trabajo real, una madre o un padre puede descubrir que no le queda espacio para casi nada más —y eso sin contar las horas que pasa, de hecho, estando con sus hijos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amanda Hess</span>
                                        <span>—</span> en &#039;Segunda vida: tener un hijo en la era digital&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el libro, Hess se enfrenta a un mundo tecnol&oacute;gico que abarca desde <em>apps </em>que la ayudan a quedarse embarazada hasta cunas que balancean a su hijo hasta dormirlo, pasando por grupos de Facebook para padres y gur&uacute;s de crianza <em>online</em>. La periodista de The New York Times, que lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada documentado c&oacute;mo las redes sociales y las nuevas tecnolog&iacute;as trastocaron nuestras identidades, reflexiona en el volumen sobre c&oacute;mo este universo digital afecta a madres y padres en un momento tan vulnerable. Y por qu&eacute; nos interpela con tanta eficacia a los<em> millennials.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los <em>millennials</em> crecimos fundiendo nuestras identidades con la exigencia neoliberal de hipercompetitividad. Una posible respuesta fue preparar con ansiedad a nuestros hijos para el &eacute;xito, asumiendo el ser padres como una especie de segunda carrera profesional. Entre absorber consejos sobre crianza, &lsquo;recriarse&rsquo; a una misma y desempe&ntilde;ar su trabajo real, una madre o un padre puede descubrir que no le queda espacio para casi nada m&aacute;s &mdash;y eso sin contar las horas que pasa, de hecho, estando con sus hijos&mdash;&rdquo;, escribe.
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o Paricio del Castillo, doctora en derechos humanos y especialista en psiquiatr&iacute;a perinatal en el Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda de Madrid, est&aacute; de acuerdo con este argumento:&nbsp;&ldquo;Las mujeres<em> millennial </em>han crecido con un mandato muy claro: &lsquo;s&eacute; la mejor en todo&rsquo;. De alguna forma, la emancipaci&oacute;n nos lleg&oacute; con un relato de que deb&iacute;amos demostrar que cada una de nosotras somos valiosas precisamente destacando en todos los &aacute;mbitos de nuestra vida. Ser competente, eficiente, saludable, emocionalmente inteligente, profesionalmente exitosa&hellip; y ahora tambi&eacute;n una madre impecable. A esa generaci&oacute;n se le ha ense&ntilde;ado que el valor personal se mide por el rendimiento y la imagen, no por el bienestar. Por eso, cuando llega la maternidad (que por definici&oacute;n es ca&oacute;tica, imprevisible y llena de grises y ambivalencias), muchas sienten que est&aacute;n &lsquo;fallando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por si todo esto no fuera suficiente, Paricio a&ntilde;ade un matiz que suma a&uacute;n m&aacute;s peso a la crianza: &ldquo;La maternidad actual no solo implica cuidar, sino tambi&eacute;n demostrar que se cuida bien (&hellip;) Las redes sociales se convierten en una especie de escaparate donde hay que exhibir el desayuno ecol&oacute;gico, el cuerpo postparto &lsquo;recuperado&rsquo;, la calma infinita ante el berrinche&hellip; Todo eso configura un relato de perfecci&oacute;n imposible, pero tremendamente persuasivo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las mujeres &#039;millennial&#039; han crecido con un mandato muy claro: sé la mejor en todo. De alguna forma, la emancipación nos llegó con un relato de que debíamos demostrar que cada una de nosotras somos valiosas precisamente destacando en todos los ámbitos de nuestra vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Paricio del Castillo</span>
                                        <span>—</span> psiquiatría perinatal en el HU Puerta de Hierro Majadahonda
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto, es evidente, consume tanto tiempo como recursos. El ilustrador Javitxuela lo resume muy bien en <a href="https://www.instagram.com/p/DPvkJlVCP_L/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de sus &uacute;ltimas vi&ntilde;etas</a>: &ldquo;Dadle tiempo de calidad a vuestro hijo, nada de entretenerle con pantallas para poneros a hacer vuestras cosas. Dedicaci&oacute;n plena y consciente. Ni muchas extraescolares cada tarde ni dejarlo a toda prisa en acogida temprana. No atend&aacute;is nunca al tel&eacute;fono cuando est&eacute;is con &eacute;l. Apagado. Y dedicad al menos tres horas al d&iacute;a a juego libre y compartido&rdquo;, dice una experta. &ldquo;&iquest;Y nuestros jefes saben todo esto?&rdquo;, pregunta la pareja con beb&eacute; a la que se lo est&aacute;n contando.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPvkJlVCP_L/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En el texto del <em>post</em>, el artista habla de c&oacute;mo estas exigencias terminan por culpabilizar a la clase obrera, que no tiene el tiempo ni la energ&iacute;a que requiere una maternidad consciente. Y anima a seguir luchando para que el modelo econ&oacute;mico haga viable este tipo de educaci&oacute;n para todo el que la quiera seguir.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El precio de una crianza tranquila</h2><p class="article-text">
        Por ahora, no obstante, los reinos de la crianza digital est&aacute;n tamizados por una lente de tonos <em>beige,</em> escenarios perfectamente curados y etiquetas de precios que solo son posibles para familias por encima de cierto umbral econ&oacute;mico. En <em>Second Life, </em>Hess relata que, antes de tener a su hijo, recibe de unos amigos una hoja de Excel con &iexcl;114 l&iacute;neas! en el que se especifica todos los cachivaches necesarios para llevar a cabo una crianza segura, tranquila y feliz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es la cuna Snoo (unos 1.400 d&oacute;lares), que promete no solo dormir a tu hijo con su suave oscilaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n monitorear su sue&ntilde;o, compar&aacute;ndolo con la media deseada. Y lo m&aacute;s importante: tambi&eacute;n pretende, manteni&eacute;ndolo siempre boca arriba mediante una suerte de arn&eacute;s, alejar de vos el fantasma de la muerte s&uacute;bita (el fallecimiento repentino e inexplicable de un beb&eacute; aparentemente sano mientras duerme).
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico dispositivo que promete tranquilidad para quien pueda pagarla. Hess tambi&eacute;n prueba Owlet (unos 250 d&oacute;lares), un monitor para beb&eacute;s en forma de media que registra sus signos vitales mientras duerme y los manda a tu celular, enviando alertas si los valores se salen de rasgos predefinidos. Y Nanit (m&aacute;s de 350 d&oacute;lares), una c&aacute;mara que hace lo mismo que los dos anteriores y sirve tambi&eacute;n como monitor de sue&ntilde;o. &iquest;Su lema? &lsquo;El arte de cuidar bien&rsquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DQ5CSvDD9pk/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Entonces, si no lo compro, &iquest;no estoy cuidando bien? Eso es lo que parece sugerir este cat&aacute;logo de <em>gadgets</em> que aparece una y otra vez en el <em>feed</em> de las madres, capitalizando nuestros temores m&aacute;s profundos. Hess, de hecho, entrevista a varias mujeres que le cuentan que estos productos, cuyos precios no son para todos los bolsillos, les sirven para una sola cosa: acallar su incesante ansiedad maternal. Sentir que lo est&aacute;n haciendo <em>bien</em>.
    </p><h2 class="article-text">La buena madre</h2><p class="article-text">
        &lsquo;El arte de cuidar bien&rsquo;, eso s&iacute;, puede ser algo muy distinto seg&uacute;n a qui&eacute;n preguntes. Los gur&uacute;es de la crianza natural, que abogan por mantener al ni&ntilde;o cerca de tu cuerpo en todo momento, no aprobar&iacute;an de ninguna manera la cuna que se balancea sola. Antes de tener a mi hijo, yo misma le&iacute; que hasta una hamaquita de beb&eacute;, del tipo de las que se impulsan con el pie, pod&iacute;a ser da&ntilde;ina para &eacute;l por no dejarlo moverse con la suficiente libertad, as&iacute; que no la compr&eacute;&hellip; pero miraba con envidia a aquellas que s&iacute; la ten&iacute;an, ya que pod&iacute;an ducharse tranquilas sabiendo que su hijo no se caer&iacute;a de ning&uacute;n lugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; claro es que, hagas lo que hagas como madre, siempre va a haber alguien a quien no le parezca bien. Y basta con asomarse a los comentarios de cualquier <em>post</em> en el que salga un beb&eacute; o un ni&ntilde;o para saberlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es algo que haya pasado siempre. En tiempos de nuestros abuelos, e incluso de nuestras madres, criar era un proceso bastante est&aacute;ndar, con ense&ntilde;anzas compartidas que se transmit&iacute;an de madres a hijas y alg&uacute;n elemento extra novedoso (como la introducci&oacute;n de la leche de f&oacute;rmula).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora, sin embargo, los consejos de crianza, en vez de impartirse en la intimidad del hogar, se dirimen en los espacios a la vez públicos y anónimos de las redes sociales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, son sumamente rigurosos y cambiantes, ya que est&aacute;n sometidos, por una parte, a la ciencia (que revisa constantemente sus conclusiones) y, por otra, a un presente social convulso. En este contexto, surgen, por ejemplo, padres profundamente preocupados por <a href="https://nymag.com/intelligencer/article/ai-future-predictions-parenting-kids-children-technology-education.html?utm_source=nymag_app_article_share" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qu&eacute; deber&iacute;an ense&ntilde;arles a sus hijos</a> en un futuro marcado por la implantaci&oacute;n de la inteligencia artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si estos consejos cambian es, sobre todo, porque est&aacute;n sometidos a las l&oacute;gicas aceleradas del rentable mercado dirigido a padres y madres, que no puede permitirse parar el ciclo de consumo y ha de estar renov&aacute;ndose constantemente. La maternidad se convierte as&iacute; en una carrera sin meta, que obliga a estar al d&iacute;a de la &uacute;ltima evidencia o del &uacute;ltimo consejo viral, alimentando una sensaci&oacute;n de insuficiencia cr&oacute;nica. Como ocurre con el mundo del desarrollo personal, que permea en cada aspecto de nuestra vida, siempre hay algo m&aacute;s que podr&iacute;as estar haciendo mejor. Y siempre hay un nuevo estudio que contradice el anterior, un m&eacute;todo que no conoc&iacute;as, una herramienta que <em>todas est&aacute;n usando menos vos.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Y digo &lsquo;todas&rsquo; porque las principales perjudicadas por este contexto son las madres. Sobre ellas, a&uacute;n hoy, recae el grueso de la crianza tanto real como simb&oacute;licamente: seg&uacute;n Oxfam, el cuidado de hijos e hijas ocupa de forma habitual al 37% de las mujeres espa&ntilde;olas, frente al 5,6% de los hombres. M&aacute;s datos: de todas las licencias que se tomaron en Espa&ntilde;a tras el nacimiento de un hijo, el 84,4% fueron pedidas por mujeres. Es una brecha que, en muchos casos, contin&uacute;a a lo largo del tiempo: en el tramo de edad entre 25 y 49 a&ntilde;os, con hijos menores de 12 a&ntilde;os, solo el 72% de las mujeres est&aacute;n empleadas, frente a un 90% de los hombres en la misma situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como ocurre con el mundo del desarrollo personal, que permea en cada aspecto de nuestra vida, siempre hay algo más que podrías estar haciendo mejor. Y siempre hay un nuevo estudio que contradice el anterior, un método que no conocías, una herramienta que todas están usando menos vos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Simb&oacute;licamente, el ideal de &lsquo;buena madre&rsquo; est&aacute; a&uacute;n profundamente arraigado en nuestro imaginario colectivo, y alejarse de &eacute;l genera s&iacute;ntomas de ansiedad, impotencia y frustraci&oacute;n en las mujeres. <a href="https://scielo.isciii.es/pdf/neuropsiq/v40n138/2340-2733-raen-40-138-0033.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo explica</a> la propia Roc&iacute;o Paricio del Castillo junto a la tambi&eacute;n psiquiatra Cristina Polo Usuaola en <em>Maternidad e identidad materna: deconstrucci&oacute;n terap&eacute;utica de narrativas</em>: &ldquo;Las inseguridades maternas se alimentan de los m&uacute;ltiples consejos y cr&iacute;ticas desde todos los &aacute;mbitos que la mayor parte de las madres, especialmente las primerizas, experimentan incluso desde antes del parto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las autoras son conscientes, adem&aacute;s, de que el juicio social responsabiliza a la madre &mdash;y no al padre&mdash; de las dificultades que pueden surgir en el desarrollo de los ni&ntilde;os, algo que &ldquo;la marcar&aacute; de forma personal, &iacute;ntima e ineludible&rdquo;. Y de que&nbsp;las generaciones de mujeres que criaron entre las d&eacute;cadas de los 70 a los 90 estaban menos sometidas a la imposici&oacute;n de la &ldquo;buena madre&rdquo; que las de ahora, que viven bajo continuas recomendaciones y advertencias sanitarias que generan una gran presi&oacute;n a la hora de tomar decisiones respecto a la forma de educar a los hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El seguimiento o no de preceptos como la lactancia materna genera a su vez &lsquo;guerras de madres&rsquo;. En ellas, las mujeres se exponen a la vez a ser v&iacute;ctima y verdugo, seg&uacute;n la forma de crianza elegida y cu&aacute;nto se asemeje esta a lo que la sociedad considera en ese momento &lsquo;una buena madre&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el seguimiento en redes que suscitan las <em>tradwives</em> (esposas devotas que trabajan en el hogar, criando de manera abnegada, amant&iacute;sima y <em>aesthetics</em> de su familia) parece que este ideal es una suerte de versi&oacute;n idealizada del de hace 200 a&ntilde;os. Ellas, con su ristra de peque&ntilde;os rubios, a los que miran con dulzura mientras preparan un revitalizante caldo con huesos de la vaca a la que acaban de matar con sus propias manos, son el ejemplo perfecto de que se puede criar a&uacute;n <em>m&aacute;s a tope</em>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El peso de la culpa</h2><p class="article-text">
        Tanta exigencia, claro, tiene su precio: &ldquo;En consulta, cada vez m&aacute;s mujeres expresan sentirse agotadas, comparadas e insuficientes. Saben racionalmente que las redes no muestran la realidad completa, pero emocionalmente es muy dif&iacute;cil no caer en la trampa de la comparaci&oacute;n constante&rdquo;, cuenta Paricio.
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;a: &ldquo;La exposici&oacute;n digital amplifica el malestar, sobre todo en un momento vital tan vulnerable como el posparto, y en una sociedad tan individualista como la nuestra, en la cual pr&aacute;cticamente no contamos con maternidades reales y cercanas con las que poder contrastar nuestras vivencias. Hay una gran cantidad de mujeres que la primera vez que han sostenido entre sus brazos un beb&eacute; en su vida ha sido el suyo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ese panorama, es normal que tratemos de buscar respuestas en fuentes que pueden quedar muy lejanas de nosotros, real y metaf&oacute;ricamente. En estas diferencias, la experta incluye tambi&eacute;n la crianza de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con discapacidad o neurodivergentes, en pareja o en soledad, con trabajo o sin &eacute;l&hellip; Los consejos de crianza se presentan, sin embargo, como verdades absolutas dirigidas a un <em>p&uacute;blico est&aacute;ndar, </em>cuyo ideal ser&iacute;a una pareja blanca, de clase media urbana y con hijos sanos. Pero eso puede no encajar para nada con nuestra realidad familiar. &ldquo;Por desgracia, cuando las redes sociales dictan c&oacute;mo &lsquo;deber&iacute;a ser&rsquo; una madre, se genera una brecha entre lo ideal y lo posible, y en esa brecha se instala el malestar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por desgracia, cuando las redes sociales dictan cómo ‘debería ser’ una madre, se genera una brecha entre lo ideal y lo posible, y en esa brecha se instala el malestar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rocío Paricio del Castillo</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Compartir, el mejor ant&iacute;doto contra la presi&oacute;n maternal</h2><p class="article-text">
        Paricio se&ntilde;ala un dato de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud: una de cada cinco mujeres va a padecer alg&uacute;n trastorno mental durante el embarazo y/o el postparto. 
    </p><p class="article-text">
        Y a eso hay que sumarle un malestar profundo asociado irremediablemente con la maternidad: &ldquo;La culpa es desgraciadamente una losa que nos cae a las mujeres en el momento en que nos convertimos en madres&rdquo;, sentencia la psiquiatra. Sobre esa culpa, como ella misma explica, se erigen castillos de exigencias imposibles, pero de los que podemos librarnos entendiendo que lo &uacute;nico que necesita una criatura para estar bien es m&aacute;s simple de lo que creemos: &ldquo;Una madre que est&eacute; emocionalmente disponible, que pueda equivocarse y fallar, pero tambi&eacute;n disculparse y reparar, no una que cumpla con todos los est&aacute;ndares de Internet&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su recomendaci&oacute;n como experta pasa por romper el tab&uacute; en torno a la salud mental materna y animarnos a pedir ayuda cuando lo necesitemos, sin culpa ni verg&uuml;enza. Pero tambi&eacute;n por recordarnos que las redes son escaparates, tanto de lo mejor (la crianza edulcorada) como de lo peor (la crianza tormentosa, que tambi&eacute;n, seg&uacute;n ella, experimenta una gran exposici&oacute;n en Internet). &ldquo;Lo que vemos es una versi&oacute;n editada de la maternidad, que poco o nada tiene que ver con la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La maternidad puede tambi&eacute;n convertirse en el momento perfecto para replantearnos los mandatos sociales que el patriarcado capitalista y su ideal materno nos imponen. &ldquo;Muchas veces, la exigencia externa cala porque se alinea con nuestra exigencia interna. Tenemos muchos mandatos interiorizados (&lsquo;si te organiz&aacute;s, pod&eacute;s llegar a todo&rsquo;, &lsquo;hay que ser madre trabajadora, una mujer que paraliza su carrera profesional por criar a su beb&eacute; est&aacute; traicionando a la lucha de las mujeres&rsquo;, &lsquo;tengo que criar a mis hijos mejor de lo que me criaron a m&iacute;&rsquo;&hellip;) de los que, en ocasiones, ni siquiera somos conscientes. La maternidad es una oportunidad estupenda para replantearse el origen de estos mandatos, si los sentimos genuinamente nuestros o nos vemos en la obligaci&oacute;n de acatarlos por una cuesti&oacute;n de encaje a la deseabilidad social&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en opini&oacute;n de la m&eacute;dica, el mejor ant&iacute;doto para la culpa, y quiz&aacute; el m&aacute;s sencillo, es compartir la experiencia materna con otras personas: grupos de embarazadas, grupos de lactancia, grupos de crianza, grupos de amigas que son madres&hellip; &ldquo;La maternidad deber&iacute;a vivirse como una experiencia compartida y no evaluada. Recuperar redes reales de apoyo &mdash;amigas, familiares, grupos presenciales&mdash; es una forma muy poderosa de resistir a la tiran&iacute;a del ideal digital. No hay algoritmo que sustituya el consuelo de otra madre diciendo: &lsquo;a m&iacute; tambi&eacute;n me pasa'&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Sader]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/criar-tiempos-consejos-millennials-sienten-presion-madre-impecable_1_12819309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Dec 2025 09:08:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df88804e-1220-45d0-9104-b2a24ece0553_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="133843" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df88804e-1220-45d0-9104-b2a24ece0553_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="133843" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Criar en tiempos de consejos para todo: por qué las millennials sienten tanta presión por “ser una madre impecable”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df88804e-1220-45d0-9104-b2a24ece0553_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué son tan importantes los primeros amigos: “Con ellos se establecen valores que sentarán las bases para vincularse”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/son-importantes-primeros-amigos-establecen-valores-sentaran-bases-vincularse_1_12662035.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9d7a49c-e201-4de5-b9fd-cb6689e65d29_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Por qué son tan importantes los primeros amigos: &quot;Con ellos se establecen valores que sentarán las bases para vincularse&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las amistades tempranas enseñan a compartir, a resolver pequeños conflictos y a generar confianza. Dos psicólogas explican qué puede hacer la familia para que esos lazos crezcan de forma sana y cómo detectar a tiempo las señales de alerta.</p></div><p class="article-text">
        Cuando un nene de tres o cuatro a&ntilde;os llama &ldquo;mejor amigo&rdquo; a otro, empieza algo m&aacute;s que un simple juego. Hacer amigos ense&ntilde;a a los ni&ntilde;os a formar parte de un grupo. Esas primeras amistades abren el camino hacia v&iacute;nculos de confianza que los acompa&ntilde;ar&aacute;n en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Para que esas amistades crezcan, conviene que los padres propicien encuentros, den ejemplo de convivencia y acompa&ntilde;en sin invadir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando mi hijo Mauro empez&oacute; en jard&iacute;n, a los tres a&ntilde;os, me sorprendi&oacute; lo r&aacute;pido que mencion&oacute; que ten&iacute;a un mejor amigo. De un d&iacute;a para otro no dejaba de hablar de &eacute;l: de lo que hac&iacute;an en el recreo, de sus juegos de superh&eacute;roes, de que quer&iacute;an invitarse mutuamente a merendar&rdquo;, explica Leticia, madre de un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os, que vivi&oacute; la importancia de estas amistades tempranas. &ldquo;Al principio pens&eacute; que era solo una manera de hablar, pero pronto vi que esa relaci&oacute;n le estaba ense&ntilde;ando cosas muy importantes&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudios analizaron c&oacute;mo esas primeras amistades aparecen antes de lo que imaginamos y marcan un aprendizaje profundo. <a href="https://www.rpye.es/pdf/270.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una investigaci&oacute;n reciente realizada en Castilla y Le&oacute;n (Espa&ntilde;a) con 697 ni&ntilde;os</a> de entre tres y seis a&ntilde;os, analiza por qu&eacute; un compa&ntilde;ero resulta preferido o rechazado. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio se&ntilde;ala un 9,9% de alumnado identificado como &ldquo;rechazado&rdquo; y un 9,1% como &ldquo;preferido&rdquo;. El rechazo se asocia sobre todo a conductas agresivas o disruptivas, mientras que la preferencia con afinidad, juegos compartidos y apoyo emocional. El trabajo advierte que el rechazo temprano puede dificultar el desarrollo de habilidades sociales.
    </p><p class="article-text">
        Ya en la adolescencia, la amistad aporta estabilidad, identidad y pertenencia. &ldquo;Para muchos y muchas j&oacute;venes, los amigos y amigas se convierten en una &lsquo;familia elegida&rdquo;, asegura el <a href="https://www.grupo-sm.com/es/nota-de-prensa/informe-el-valor-de-la-amistad-en-la-adolescencia-y-la-juventud-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de Fad Juventud SM (2023)</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, como madre, lo m&aacute;s dif&iacute;cil fue no intervenir demasiado. Me esfuerzo en organizar alg&uacute;n encuentro fuera del colegio como en el parque o en casa y en estar cerca, pero sin resolverles cada peque&ntilde;o conflicto. Pienso que las primeras amistades preparan a los ni&ntilde;os para el futuro&rdquo;, comparte Leticia, que recalca que aprendi&oacute; a esperar su turno y a negociar cuando quer&iacute;an jugar a cosas distintas. Tambi&eacute;n que a veces discut&iacute;an, se enojaban y despu&eacute;s se reconciliaban sin que ning&uacute;n adulto mediase.
    </p><h2 class="article-text">Acompa&ntilde;ar las primeras amistades sin invadir</h2><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga infantojuvenil <a href="https://mariapsicoinfantil.mitiendanube.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Frola</a> explica que la socializaci&oacute;n comienza alrededor de los cuatro a&ntilde;os, cuando se empieza a ensayar el v&iacute;nculo con otras personas. &ldquo;Desde el comienzo de una amistad se establecen valores que sentar&aacute;n las bases para vincularse&rdquo;. Y a&ntilde;ade que ya de peque&ntilde;os aprenden a compartir: de ah&iacute; nace la empat&iacute;a y, con el tiempo, se afianza el compa&ntilde;erismo y el v&iacute;nculo de confianza con los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los primeros amigos no coinciden en los mismos espacios (por ejemplo, no van al mismo colegio o no viven en el mismo barrio), la psic&oacute;loga aclara que la familia puede ayudar organizando encuentros presenciales hasta que los menores tengan la edad suficiente para hacerlo por s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        Para gestionar de forma saludable los conflictos entre ni&ntilde;os peque&ntilde;os (peleas o celos), lo ideal es que los adultos intervengan lo menos posible y solo cuando se produzcan conflictos f&iacute;sicos. Frola comparte que resultar&aacute; acertado impulsar la comunicaci&oacute;n: en los m&aacute;s peque&ntilde;os, ayud&aacute;ndoles a poner en palabras lo que sienten; y en los mayores, planteando preguntas que los inviten a reflexionar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde el comienzo de una amistad se establecen valores que sentarán las bases para vincularse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Frola</span>
                                        <span>—</span> psicóloga infantojuvenil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la psic&oacute;loga, el papel de los modelos adultos (padres, hermanos u otras figuras de referencia) es clave: &ldquo;Los ni&ntilde;os aprenden a vincularse viendo a sus adultos significativos relacionarse con otros, y con ellos mismos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que los padres faciliten las reuniones entre los m&aacute;s peque&ntilde;os, la profesional se&ntilde;ala que es importante respetar los ritmos y formas que tiene cada infancia y cada v&iacute;nculo en formaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la psic&oacute;loga infantil y juvenil y asesora familiar <a href="https://mipsicologainfantil.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernanda Rodr&iacute;guez Muguruza</a> subraya que el inter&eacute;s de los menores por compartir juegos con otros ni&ntilde;os se va consolidando entre los cinco y siete a&ntilde;os, las relaciones se vuelven m&aacute;s estables. &ldquo;Ya eligen a un &lsquo;mejor amigo&rsquo; y empiezan a desarrollar m&aacute;s habilidades sociales&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De cero a dos a&ntilde;os, los beb&eacute;s muestran inclinaci&oacute;n por otros peque&ntilde;os a trav&eacute;s de la observaci&oacute;n, imitaci&oacute;n o breves acercamientos. Despu&eacute;s de los siete a&ntilde;os y hasta la preadolescencia, las amistades pueden ser m&aacute;s profundas: implican m&aacute;s compromiso y exclusividad&rdquo;, asegura la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Como apunta la profesional, cada ni&ntilde;o tiene su propio tiempo para cada &aacute;rea del desarrollo, unos pueden tardar m&aacute;s y otros menos a la hora de hacer amigos. Pero pese a ello, Rodr&iacute;guez advierte que es recomendable que las familias est&eacute;n atentas a ciertos signos de alerta: el aislamiento, la ansiedad ante situaciones sociales y el rechazo reiterado por parte de los iguales. &ldquo;Si esto se mantiene en el tiempo o interfiere en su bienestar, conviene que la familia intervenga de manera respetuosa consultando a un profesional&rdquo;, indica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los padres pueden estar disponibles y atentos, pero dejando que los niños marquen el ritmo y la forma de relacionarse, sin imponer ni corregir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernanda Rodríguez Muguruza</span>
                                        <span>—</span> psicóloga infantil y juvenil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tal y como expone la psic&oacute;loga, para propiciar el juego entre iguales lo id&oacute;neo es crear espacios de convivencia en lugares seguros, como en casa o el parque. Tambi&eacute;n ayuda, contin&uacute;a, observar sin interferir demasiado: &ldquo;Los padres pueden estar disponibles y atentos, pero dejando que los ni&ntilde;os marquen el ritmo y la forma de relacionarse, sin imponer ni corregir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La amistad con neurodivergencias</h2><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez puntualiza que, en ni&ntilde;os con neurodivergencias (TEA -Trastorno del Espectro Autista, TDAH-Trastorno por D&eacute;ficit de Atenci&oacute;n con Hiperactividad o altas capacidades), la interacci&oacute;n con iguales requiere un apoyo m&aacute;s respetuoso y adaptado. Aconseja organizar juntadas estructuradas en entornos tranquilos, usar los intereses del menor como puente de conexi&oacute;n y potenciar cada peque&ntilde;o avance, siempre siguiendo las pautas del profesional que lo atienda.
    </p><p class="article-text">
        La especialista propone varias estrategias para que los padres favorezcan esos incipientes v&iacute;nculos de amistad, siendo fundamental escuchar las emociones del ni&ntilde;o y validarlas. &ldquo;La familia puede guiar poco a poco en los primeros contactos, mostr&aacute;ndose disponible, hasta que el ni&ntilde;o se sienta seguro para explorar y relacionarse por s&iacute; mismo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los adultos pueden, asimismo, ofrecer un entorno predecible, esto es, el mismo lugar o compa&ntilde;eros, transmitir mensajes positivos sobre la amistad, as&iacute; como afianzar cada intento de acercamiento, aunque sea peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la timidez o la inseguridad son marcadas, Rodr&iacute;guez aconseja el acompa&ntilde;amiento de un psic&oacute;logo tanto para ayudar al peque&ntilde;o como a la familia. Paralelamente, recalca, conviene reconocer y celebrar los avances en sus interacciones, evitar las comparaciones, fortalecer la confianza en s&iacute; mismo, validar sus emociones, incentivar actividades en las que se sienta competente, como puede ser el deporte, y favorecer un clima de confianza donde no tema expresarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/son-importantes-primeros-amigos-establecen-valores-sentaran-bases-vincularse_1_12662035.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Oct 2025 09:59:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d9d7a49c-e201-4de5-b9fd-cb6689e65d29_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="206325" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d9d7a49c-e201-4de5-b9fd-cb6689e65d29_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="206325" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Por qué son tan importantes los primeros amigos: “Con ellos se establecen valores que sentarán las bases para vincularse”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d9d7a49c-e201-4de5-b9fd-cb6689e65d29_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El costo de criar a un niño en la Argentina superó los $500.000 en agosto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/costo-criar-nino-argentina-supero-500-000-agosto_1_12605329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" width="4987" height="2805" alt="El costo de criar a un niño en la Argentina superó los $500.000 en agosto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Indec informó que el valor mensual de la canasta de crianza para niñas y niños de entre 6 y 12 años alcanzó los $542.183, el más alto entre todos los tramos etarios. La canasta de crianza aumentó un 19% en un año. El informe oficial incluye el precio de lo visible —comida, ropa, salud— y también el valor del tiempo que se dedica a cuidar.</p></div><p class="article-text">
        Una caja de pa&ntilde;ales, un colectivo hasta la salita, la merienda para la mochila, una consulta m&eacute;dica, una tarde entera para acompa&ntilde;ar los deberes. <strong>Criar a un hijo en Argentina es una tarea constante &mdash;y cada vez m&aacute;s cara</strong>. Seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos [Indec], <strong>en agosto de 2025 una familia necesit&oacute; $542.183 al mes para cubrir el costo total de un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a de entre 6 y 12 a&ntilde;os</strong>. La cifra corresponde a la canasta de crianza, un indicador que <strong>combina el costo de los consumos esenciales con el valor econ&oacute;mico del tiempo de cuidado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El dato es impactante, pero no sorprende a quienes hacen las cuentas cada mes. La canasta &mdash;que contempla tanto bienes como cuidados&mdash; <strong>sube con la edad</strong>. Para un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a menor de un a&ntilde;o, el valor total fue de $432.161; para el tramo de 1 a 3 a&ntilde;os, subi&oacute; a $513.406; entre 4 y 5 a&ntilde;os, baj&oacute; levemente a $430.996. El grupo de edad escolar, en cambio, lider&oacute; el ranking con $542.183 mensuales. <strong>La diferencia se explica, sobre todo, por el aumento sostenido en el costo de los bienes y servicios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cuenta tiene dos partes. Por un lado, lo tangible: comida, ropa, transporte, educaci&oacute;n, salud. Es decir, <strong>el valor de la canasta b&aacute;sica total del Gran Buenos Aires, ajustado por edad</strong>, que el Indec usa como referencia para medir pobreza. En agosto, ese monto fue de $131.480 para beb&eacute;s, $169.771 para ni&ntilde;os de 1 a 3 a&ntilde;os, $216.224 para los de 4 a 5 y $268.227 para quienes tienen entre 6 y 12.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, lo intangible: el tiempo. En la Argentina, <strong>el cuidado tambi&eacute;n tiene precio. Y no es simb&oacute;lico</strong>. El Indec lo valoriza seg&uacute;n lo que cobrar&iacute;a una trabajadora del hogar por esas mismas horas de asistencia. El c&aacute;lculo parte de una jornada laboral de ocho horas diarias, menos el tiempo que cubre el sistema educativo. As&iacute;, el cuidado de un beb&eacute; demand&oacute; en agosto 147 horas mensuales, que costaron $300.681; el de un ni&ntilde;o de 1 a 3 a&ntilde;os, $343.635; el de un ni&ntilde;o de jard&iacute;n, $214.772; y el de un escolar, $273.956.
    </p><p class="article-text">
        Entre marzo y agosto, el costo de criar a un beb&eacute; subi&oacute; $22.747. No fue un salto brusco, sino un goteo constante: un poco m&aacute;s cada mes. El valor del cuidado &mdash;ese tiempo que alguien tiene que estar presente&mdash; pas&oacute; de $284.788 a $300.681, mientras que la parte de bienes y servicios tambi&eacute;n aument&oacute;. La rutina no cambi&oacute;, pero s&iacute; el esfuerzo que implica sostenerla: la leche, los pa&ntilde;ales, los controles m&eacute;dicos, y el tiempo, siempre el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos menos visibles, pero m&aacute;s importantes, es c&oacute;mo se calcula lo que necesita un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a seg&uacute;n su edad. No consume lo mismo un beb&eacute; que un escolar, y eso el informe lo contempla. <strong>Un nene de entre 6 y 12 a&ntilde;os, por ejemplo, demanda casi tres cuartas partes del consumo de un adulto</strong>, y eso se refleja en el aumento del costo a medida que crecen. Porque ya no alcanza con que coman: ahora necesitan &uacute;tiles, zapatillas, colectivo, celular, alguna salida.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se tuvo en cuenta cu&aacute;nto tiempo hace falta para cuidar, aunque no siempre se pueda. La cuenta arranca desde una jornada de ocho horas diarias, pero se descuenta lo que cubre la escuela. <strong>Hasta los 4 a&ntilde;os, el cuidado recae casi por completo en el hogar. Desde los 6, la primaria ayuda a aliviar, aunque solo por un rato.</strong> El informe no mira lo que se hace, sino lo que se deber&iacute;a hacer: <strong>lo que toda ni&ntilde;a o ni&ntilde;o merece recibir</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y hay una aclaraci&oacute;n que toca una fibra real: si hay m&aacute;s de un hijo en casa, el c&aacute;lculo no suma las horas de cuidado de cada uno, sino que toma la mayor. Es decir, se parte de que quien cuida no puede duplicarse. <strong>Puede parecer una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica, pero en la vida real se traduce en algo concreto</strong>: organizarse para que lo urgente no tape lo importante. Porque el cuidado no se multiplica, se reparte. Y a veces, se estira.
    </p><p class="article-text">
        El informe, elaborado con metodolog&iacute;a del Ministerio de Econom&iacute;a y Unicef, traza una <strong>radiograf&iacute;a econ&oacute;mica de la infancia</strong>. Los datos reflejan lo que ya saben madres, padres y cuidadores: que cada edad trae nuevas necesidades, y que cada necesidad tiene su precio. Y que detr&aacute;s de esos n&uacute;meros hay tiempo, esfuerzo y much&iacute;sima log&iacute;stica dom&eacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el valor de la canasta aument&oacute; un promedio del 18% en todos los tramos de edad. En agosto de 2024, criar a un ni&ntilde;o escolar costaba $454.568; un a&ntilde;o despu&eacute;s, $542.183. Para una ni&ntilde;a de jard&iacute;n, pas&oacute; de $361.197 a $430.996. Y para un beb&eacute;, de $367.027 a $432.161. <strong>Son incrementos que, aunque esperables en el contexto inflacionario, ponen en evidencia la carga que enfrentan las familias con hijas e hijos a cargo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La canasta de crianza sirve para pensar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, discutir licencias, asignaciones, horas de jornada extendida, acceso al trabajo para las mujeres. Sirve <strong>para dimensionar el trabajo de cuidar.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://drive.google.com/file/d/1wOANFL5gXGPWYBXpIvzocr4xCtjsv72p/preview" width="640" height="480" allow="autoplay"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/costo-criar-nino-argentina-supero-500-000-agosto_1_12605329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 22:25:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" length="3069755" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3069755" width="4987" height="2805"/>
      <media:title><![CDATA[El costo de criar a un niño en la Argentina superó los $500.000 en agosto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" width="4987" height="2805"/>
      <media:keywords><![CDATA[INDEC,Crianza,Infancias,Costo de vida,cuidados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El padre narcisista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/padre-narcista_129_12091656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e09ae59e-af76-4723-bfd1-0bed8b5cc5d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El padre narcisista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los padres “buenudos”, que se niegan a encarnar la autoridad, a veces terminan haciendo mucho daño a los niños, aunque sea en el nombre del bien. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tu pap&aacute; lee la contratapa de un libro y te lo explica, no como si lo hubiera le&iacute;do, sino como si &eacute;l mismo lo hubiera escrito&rdquo;, le dice una mujer &ndash;ex amiga&ndash; al protagonista y narrador de <em>La otra hija</em>, la novela de <strong>Santiago La Rosa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es este protagonista? Un joven psicoanalista, que despu&eacute;s de enamorarse de una mujer y consolidar una pareja, fue padre. Tuvo a su primer hijo; mejor dicho, una hija y ah&iacute;, entonces, le cae el pasado encima.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo un hijo se convierte en padre? Haciendo las cuentas con su propio padre. Esto lo refleja muy bien otra novela, <em>Norteamericanos</em>, de <strong>Gertrude Stein</strong>, que comienza con esta breve escena: &ldquo;Una vez un hombre enfurecido arrastr&oacute; a su padre por el huerto de su casa. &shy;&ndash;Detente &ndash;grit&oacute; al fin entre gemidos el anciano&ndash;. &iexcl;Detente! Yo nunca arrastr&eacute; a mi padre m&aacute;s all&aacute; de este &aacute;rbol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;c&oacute;mo se mata al padre cuando este es una sombra? Al poco tiempo de saber que ser&aacute; abuelo, el padre del joven psicoanalista, el futuro padre, comienza a preparar una habitaci&oacute;n en su propia casa para un nieto var&oacute;n. Cuando se entera de que el ni&ntilde;o ser&aacute; una ni&ntilde;a, la ilusi&oacute;n se volatiliza y, luego, desaparece el hombre.
    </p><p class="article-text">
        La evaporaci&oacute;n de este padre-abuelo no ocurre antes de que le deje a su hijo una suerte de advertencia, una carta astral en la que se anticipa un destino problem&aacute;tico para la ni&ntilde;a. El hijo lo llama y lo insulta. Ahora s&iacute;, se corta el v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, comienza la narraci&oacute;n propiamente dicha. Porque en funci&oacute;n de ver c&oacute;mo crece su hija, el joven psicoanalista &ndash;que vive con miedo a que le pase algo, lo que debilita su posibilidad de tener autoridad en la familia&ndash; se entera de que, antes casarse con su madre, el padre tuvo otra esposa y&hellip; otra hija. He aqu&iacute;, entonces, la otra hija.
    </p><p class="article-text">
        Comentar una novela siempre es dif&iacute;cil, m&aacute;s f&aacute;cil ser&iacute;a &ndash;cuando la novela es buena&ndash; decir &ldquo;L&eacute;anla y despu&eacute;s me cuentan ustedes a m&iacute;&rdquo;, pero si me detengo en estas l&iacute;neas, es porque creo que hay diferentes elementos de valor que quiero precisar.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, esta novela es magn&iacute;fica para quienes est&eacute;n interesados en el peso de lo transgeneracional en una familia. El hijo ser&aacute; padre de una hija a una edad semejante a la que ten&iacute;a su propio padre cuando fue padre y este deja de ver a la nieta a una edad aproximada a la que ten&iacute;a su propia hija cuando &ndash;este el drama del que nos enteramos&ndash; muri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Acaso, &iquest;el miedo a que le pase algo a su hija &ndash;al punto de ir de noche a escucharla respirar en su habitaci&oacute;n&ndash; puede achacarse a que sea un primerizo o, m&aacute;s bien, no cabe reconducirlo a la p&eacute;rdida de esa hija sin nombre, excluida de la historia familiar? La novela de La Rosa es muy bella por c&oacute;mo desarrolla que el hijo que quiere avanzar en saber qui&eacute;n era su padre, no es un detective que quiere develar un misterio, sino que busca conocerse a s&iacute; mismo a trav&eacute;s de ese otro que es un padre.
    </p><p class="article-text">
        Un padre, ese padre que, seg&uacute;n avanza la historia, nos damos cuenta de que es lo que hoy se llama un &ldquo;narcisista&rdquo;, una especie de Zelig, un manipulador, un tipo capaz de cambiar de vida como de reinventarse, que ve a las personas de su entorno como prolongaciones de su yo omnipotente, un mentiroso que cree en sus mentiras.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, entonces, esta novela es muy buena para decir qu&eacute; es en serio un tipo de personalidad narcisista y reservar este adjetivo para casos puntuales, en lugar de como ocurre hoy en las redes cuando se designa de ese modo a cualquier persona con quien vivimos una desilusi&oacute;n. Y La Rosa, en lugar de aplicar una ley de contacto cero y depositar todo el mal en el otro, para repetir la historia con otra persona, hace lo m&aacute;s valiente que puede hacerse en un caso as&iacute;: atreverse a saber.
    </p><p class="article-text">
        Su padre fue un gur&uacute; macrobi&oacute;tico, luego un psicoanalista de prestigio, hasta que se convirti&oacute; en un l&iacute;der gest&aacute;ltico. Jam&aacute;s estudi&oacute; nada, siempre fue detr&aacute;s de presas y un mundo en el que crecer, para acomodar el entorno a su ambici&oacute;n; sin embargo, nadie puede atribuirle maldad, menos el narrador cuando describe las diferentes situaciones en que el padre estuvo envuelto. Comprender es perdonar, dice un viejo y c&eacute;lebre refr&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el verdadero perd&oacute;n est&eacute; en renunciar a ver la historia como una secuencia de acciones voluntarias, dejando caer la atribuci&oacute;n de intenciones, para estar m&aacute;s cerca del final de <em>El Gran Gatsby</em>: &ldquo;As&iacute; seguimos, golpe&aacute;ndonos, barcas contracorriente, devueltos sin cesar al pasado&rdquo;. Oponerse a ciertos movimientos es algo in&uacute;til. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, una apreciaci&oacute;n que quiz&aacute; sea m&aacute;s una elaboraci&oacute;n personal, a partir de la lectura, aunque creo que tambi&eacute;n tiene asidero en la novela. Pienso en cu&aacute;nto un hombre puede llegar a limitarse a s&iacute; mismo para evitar el conflicto con el padre. En efecto, la salida m&aacute;s cobarde parece la m&aacute;s saludable moralmente: no ser como &eacute;l. As&iacute;, de un padre narcisista puede devenir un hijo bueno, que goza de su bondad, pero que as&iacute; siempre ser&aacute; hijo. Esto es lo que la novela tambi&eacute;n desarrolla. El hijo bueno tambi&eacute;n debe morir.
    </p><p class="article-text">
        Matar al padre es hacerse cargo de su herencia, llevar en la carne el aguij&oacute;n que hiere. El padre que tiene miedo de que a su hija le pase algo, &iquest;no pone de manifiesto en ese temor su modo tibio de desear? Los padres son filicidas y por eso tambi&eacute;n tienen que responder, que nadie se haga el santo de querer ser un padre diferente. Por lo tanto, &iquest;qui&eacute;n puede tirarle la primera piedra a su propio padre, aunque este sea un narcisista megal&oacute;mano? O arrastrarlo m&aacute;s lejos por el huerto, seg&uacute;n la imagen de Gertrude Stein.
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, esos padres &ldquo;buenudos&rdquo; &ndash;tan comunes en nuestro siglo XXI&ndash; que no se hacen cargo de sus impulsos hostiles, que se niegan a encarnar la autoridad, que no le hacen de tope al goce del hijo (con el que muchas veces m&aacute;s bien se identifican), terminan haciendo mucho da&ntilde;o a los ni&ntilde;os. Por supuesto, todo en nombre del bien. 
    </p><p class="article-text">
        Porque ser padre no es para hacer las cosas bien o mejor que los otros, sino para introducir a la progenie en una filiaci&oacute;n, con sus tragedias y retornos. Que un hijo est&eacute; dispuesto a ser padre, no solo quiere decir que tiene que matar a su padre, sino que tambi&eacute;n tiene que estar dispuesto a morir como hijo parricida.
    </p><p class="article-text">
        Voy a recomendar esta novela con una &uacute;ltima idea. Los neur&oacute;ticos suelen creer que sus padres son m&aacute;s terribles de lo que en verdad fueron. Con los a&ntilde;os, descubren que los repiten, que hay mucho en com&uacute;n y hasta se consigue una actitud compasiva con sus errores. Lo que me gust&oacute; de <em>La otra hija</em>, es que no tiene ese rodeo; el padre es un loco, uno de esos tipos de los que todos se fueron alejando con el tiempo, si no es que &eacute;l los dej&oacute; antes. Y, sin embargo, ah&iacute; hay un trabajo por hacer. 
    </p><p class="article-text">
        Heredar el mal es tambi&eacute;n la responsabilidad de un sujeto &eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        LL/MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/padre-narcista_129_12091656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Feb 2025 09:58:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e09ae59e-af76-4723-bfd1-0bed8b5cc5d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="140626" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e09ae59e-af76-4723-bfd1-0bed8b5cc5d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="140626" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El padre narcisista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e09ae59e-af76-4723-bfd1-0bed8b5cc5d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Padre,Narcisismo,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así afronté con mi hija la muerte de mi padre, su abuelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/afronte-hija-muerte-padre-abuelo_129_11548010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84087c89-eede-4e88-b2f7-4b23d62625dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así afronté con mi hija la muerte de mi padre, su abuelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay nada peor que ocultar o tergiversar información a los menores. Mi hija vivió el proceso con nosotros, era la primera vez que se enfrentaba a una experiencia así. Ahora recuerda a su abuelo, habla todos los días de él desde la calma y el amor, y no se quedó con ninguna espina. Juntos cerramos un capítulo, duro, pero unidos</p></div><p class="article-text">
        Ver c&oacute;mo se va para siempre un padre o una madre es de los momentos m&aacute;s duros en la vida de una persona, aunque supongo que el modo en el que se hagan y sucedan las cosas determina mucho c&oacute;mo uno se quede y c&oacute;mo se desarrolla el duelo. Lamentablemente, acabo de pasar por eso hace muy poco y, pese a que soy muy protectora de mi intimidad, tambi&eacute;n soy de la opini&oacute;n de que compartir es ayudar y esta, una historia triste y bonita a la vez, merece ser contada como homenaje a mi pap&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Mi padre estaba enfermo de c&aacute;ncer y, pese a que inicialmente el tratamiento funcionaba, un d&iacute;a dej&oacute; de ser as&iacute; y tuvimos que enfrentarnos a lo que nunca hubi&eacute;semos querido. Saber que tu padre tiene una enfermedad terminal te sume en un entramado de emociones que llegan a desbordarte. Me cost&oacute; mucho estar centrada y rendir en mis quehaceres diarios adecuadamente. La incertidumbre diaria me min&oacute;: me pod&iacute;a la rabia, el miedo, la pena y no pod&iacute;a ser yo porque mi vida se desmoronaba por momentos.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo yo perd&iacute; a un padre, mi madre perdi&oacute; a un marido y mi hija a un abuelo. Despu&eacute;s de continuos ingresos hospitalarios, una profesional que no era la m&eacute;dica de mi padre le dijo a mi madre, de golpe y porrazo y con frialdad, que estas ser&iacute;an sus &uacute;ltimas navidades. Mi madre y yo acompa&ntilde;amos a mi padre hasta que un d&iacute;a nos preguntaron si quer&iacute;amos solicitar la hospitalizaci&oacute;n domiciliaria. No nos lo pensamos. Sab&iacute;amos que donde m&aacute;s a gusto estar&iacute;a &eacute;l ser&iacute;a en su casa, rodeado de los suyos, sobre todo, de su nieta, que lo adora.
    </p><p class="article-text">
        Mi madre tuvo que aprender de la noche a la ma&ntilde;ana c&oacute;mo atender a mi padre en su casa y lo que supon&iacute;a ser una enfermera a tiempo completo y, sin duda, lo super&oacute; con &eacute;xito. No obstante, creo que los cuidadores necesitan m&aacute;s ayuda de otros profesionales, pero ese es otro tema. Para ella fue muy duro tener que lidiar con el deterioro f&iacute;sico de mi padre, adem&aacute;s de darse cuenta de aquello que lo atormentaba: su miedo terrible a lo que pudiese pasar, a tener que irse sin desearlo para nada. Pese a todo, mi padre nos lo hizo f&aacute;cil: jam&aacute;s tuvo una mala cara o una mala contestaci&oacute;n, todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, le di arropo, compa&ntilde;&iacute;a, le visitaba sola, con mi hija o con mi marido siempre que pod&iacute;a porque sab&iacute;a que eso le hac&iacute;a olvidar la enfermedad por unos instantes. Tambi&eacute;n dediqu&eacute; tiempo a hacerme cargo de papeleos y asuntos m&eacute;dicos varios. Aunque me invad&iacute;a la culpa cuando no estaba con &eacute;l y me iba al parque o a tomarme un caf&eacute;, necesitaba tiempo para no estar y no ver, para no sufrir tanto. 
    </p><p class="article-text">
        Es raro que de la noche a la ma&ntilde;ana tengas que atender a tu padre como una persona totalmente indefensa, que tengas que darle la mano o que te pida que no te vayas de su lado porque tiene miedo, que le des de comer, de tomar, que lo ayudes a ir al ba&ntilde;o o a ducharse, afeitarlo cuando toda su vida lo hizo solo. Siempre sal&iacute;a temprano a tomar su caf&eacute;, daba sus paseo, trabajaba en el campo cuando estaba en el pueblo o se hac&iacute;a su comida porque le gustaba comer pronto pero, desde que llegaron los ingresos, se neg&oacute; a salir de casa.
    </p><p class="article-text">
        En todo ese tiempo pens&aacute;s mucho, te consum&iacute;s pensando en el pasado, en tus vivencias bonitas, en cuando me ense&ntilde;&oacute; a nadar, a andar en bicicleta, en los juegos que me hac&iacute;a. Lo hablaba con &eacute;l, aunque la medicaci&oacute;n hac&iacute;a que tuviera p&eacute;rdidas de memoria, ve&iacute;amos fotos y habl&aacute;bamos y nos re&iacute;amos. Tambi&eacute;n viene a la mente lo malo, las cosas que se pod&iacute;an haber hecho y no se hicieron, pero, al final, prevalece lo bueno, especialmente cuando no est&aacute;s para perder el tiempo y es mejor crear momentos que alimenten el alma.
    </p><h2 class="article-text">Ser honestos con los menores</h2><p class="article-text">
        Creo firmemente que no hay nada peor que ocultar o tergiversar informaci&oacute;n a los menores. Hay que conocer la madurez y el desarrollo emocional de tu hijo y elaborar el modo de proceder. Los ni&ntilde;os son capaces de comprender si se les explica adecuadamente la situaci&oacute;n. Con mi hija de siete a&ntilde;os siempre habl&eacute; de todo, tambi&eacute;n de la muerte, del dolor, del miedo...
    </p><p class="article-text">
        Mi hija vivi&oacute; el proceso con nosotros. Era la primera vez que se enfrentaba a una experiencia as&iacute;. Siempre le hab&iacute;amos explicado lo que pasaba, aunque durante las fechas navide&ntilde;as no le advert&iacute; de la gravedad de la enfermedad por miedo a que no las disfrutase igual. Finalmente, no tuve otro remedio que contarle todo cuando al poco tiempo mi padre nos dio el primer gran susto. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no me dijiste nada antes, mam&aacute;?&rdquo;, me pregunt&oacute;. &ldquo;No te lo dije porque quer&iacute;a que estuvieses feliz y sin pensar en eso en Navidad&rdquo;, le contest&eacute;. &ldquo;Ya lo sab&iacute;a&rdquo;, replic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mi hija fue mi gu&iacute;a durante este tiempo. Ella sab&iacute;a que el abuelo se iba a morir, pero dentro de eso, el golpe de realidad lleg&oacute; cuando, tras unos d&iacute;as muy apagado, una tarde lo vimos muy d&eacute;bil y decidimos llamar a la ambulancia. Esa tarde mi hija no quiso separarse de su lado, se sent&oacute; en la butaca de mi padre mientras coloreaba y le miraba vigilante de vez en cuando mientras &eacute;l reposaba en su cama.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; la m&eacute;dica, mi hija segu&iacute;a con su cuadernillo de dibujos, pero con la escucha puesta en lo que dec&iacute;a la profesional y el susto lleg&oacute; cuando decidieron llev&aacute;rselo al hospital. &ldquo;&iquest;Se lo van a llevar?&rdquo;, dijo con cara de agobio. Fue ah&iacute; cuando mi ni&ntilde;a entendi&oacute; que probablemente el abuelo no volver&iacute;a, lo bes&oacute;, lloramos y as&iacute; fue. No volvi&oacute; a verlo con vida. Despu&eacute;s, todo sucedi&oacute; muy r&aacute;pido. Mi madre y yo tuvimos tiempo de decirle lo que quer&iacute;amos y por mi parte le di permiso para &ldquo;volar&rdquo; cuando quisiese.
    </p><p class="article-text">
        Tras su fallecimiento, un d&iacute;a soleado y precioso despu&eacute;s de mucha lluvia, mi peque&ntilde;a, tras consultarle, tambi&eacute;n quiso despedirse de &eacute;l, y la acompa&ntilde;amos en ese momento, mientras mi padre yac&iacute;a en la cama del hospital. Tras recular un par de veces, entr&oacute; a la habitaci&oacute;n un tanto asustada porque no sab&iacute;a cu&aacute;l ser&iacute;a el escenario al que se enfrentar&iacute;a, pero convencida. Seguimos juntos como familia, en el tanatorio y en el funeral. Le hab&iacute;amos explicado que esos momentos merec&iacute;an respeto y silencio, y el abuelo, una buena despedida. Mi padre se llev&oacute; con &eacute;l un escrito m&iacute;o, un dibujo de su nieta y cuatro rosas blancas de las cuatro personas de la casa. Mi hija supo estar, acompa&ntilde;ar y respetar nuestro dolor; ella se sumi&oacute; en &eacute;l tambi&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ella recuerda a su abuelo, habla todos los d&iacute;as de &eacute;l desde la calma, desde el amor que siente por &eacute;l y no se qued&oacute; con ninguna espina. Juntos hemos cerrado un cap&iacute;tulo, duro, pero unidos. Ahora la ni&ntilde;a entiende todav&iacute;a mejor que hay enfermedades devastadoras, que la muerte puede llegar en cualquier momento, pero que hay muchos modos de afrontar eso y de encarar la vida. Seguiremos sintiendo al ser amado de otro modo, quedar&aacute;n los buenos momentos en la memoria por siempre, las frases, las caricias, el &ldquo;pap&aacute;&rdquo;, me gusta repetirlo constantemente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/afronte-hija-muerte-padre-abuelo_129_11548010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jul 2024 09:34:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/84087c89-eede-4e88-b2f7-4b23d62625dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="291472" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/84087c89-eede-4e88-b2f7-4b23d62625dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="291472" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así afronté con mi hija la muerte de mi padre, su abuelo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/84087c89-eede-4e88-b2f7-4b23d62625dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,En Primera Persona,Duelos,duelo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía práctica para familias preocupadas por el uso que hacen los menores de edad de internet y los celulares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/guia-practica-familias-preocupadas-menores-edad-internet-moviles_1_11427550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d83c5bc-b005-4ea9-834b-e8748dd76696_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guía práctica para familias preocupadas por el uso que hacen los menores de edad de internet y los celulares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Recopilamos una relación de manuales, instituciones o profesionales a los que se puede acudir en busca de información. </p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puedo asegurar la privacidad de mi hijo o hija cuando usa internet? &iquest;Es normal que se enoje cuando le quito el m&oacute;vil un rato o es una se&ntilde;al de alarma ante una posible adicci&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo gestiono el uso del primer celular? &iquest;D&oacute;nde o a qui&eacute;n le puedo preguntar?
    </p><p class="article-text">
        Es habitual que las familias compartan su inquietud e impotencia ante los conflictos que genera el uso de los m&oacute;viles, videojuegos, y cualquier tipo de pantalla por parte de sus hijos menores. Como explica Ana Caballero, presidenta del comit&eacute; de expertas para la generaci&oacute;n de un entorno digital seguro, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ana-caballero-abogada-garantizar-derechos-menores-supone-regular-mundo-digital-no-controlar-ninos_128_11422145.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchas de ellas quieren implicarse, pero no saben c&oacute;mo ni a qui&eacute;n acudir</a>.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Espa&ntilde;a est&aacute; abordando el asunto, pero <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cambia-ley-proteger-menores-internet-sube-16-anos-edad-abrir-cuenta-redes_1_11421215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mientras llega la ley que tramita</a>, existen muchos recursos que se pueden utilizar, p&uacute;blicos y privados, que pueden ayudar y guiar en el uso saludable de la tecnolog&iacute;a. Aqu&iacute; una peque&ntilde;a selecci&oacute;n en la que s&iacute; son todos los que est&aacute;n, pero no est&aacute;n todos los que son porque la variedad es largu&iacute;sima.
    </p><h3 class="article-text">Recursos &uacute;tiles desde las instituciones:</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.aepd.es/canalprioritario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Canal Prioritario</strong></a><a href="https://www.aepd.es/canalprioritario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> de la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos (AEPD)</a>. Tienen acuerdos preferentes con todas las plataformas tecnol&oacute;gicas: Meta (Instagram, Facebook y WhatsApp), Alphabet (Google y Youtube) y TikTok. Activar este canal pone en marcha la solicitud de retirada de contenidos no apropiados (fotos, v&iacute;deos&hellip;) potencialmente delictivos. Por ejemplo, esas fotos manipuladas por IA o ese v&iacute;deo que se comparte por el grupo de WhatsApp de clase. El servicio es muy r&aacute;pido. Las plataformas retiran en tiempo r&eacute;cord esos contenidos. Por supuesto, este canal tiene que actuar en paralelo con la denuncia en Polic&iacute;a o Guardia Civil.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.incibe.es/menores/familias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>INCIBE</strong></a><a href="https://www.incibe.es/menores/familias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">. El Centro de Seguridad en Internet para menores de edad en Espa&ntilde;a</a>. En su web tienen un blog con propuestas concretas, casos reales, talleres on line, gu&iacute;as de mediaci&oacute;n parental y hasta formaciones por tem&aacute;ticas que se pueden seguir de manera gratuita. Entre sus recursos, adem&aacute;s de pensando en los menores, incluyen mucha informaci&oacute;n sobre mediaci&oacute;n parental, control parental y ciberseguridad para que los adultos tambi&eacute;n aprendan, y as&iacute; puedan guiar mejor a j&oacute;venes y adolescentes. Tambi&eacute;n tienen una <em>hotline </em>que funciona muy bien, y atienden de manera extremadamente amable a todo el que llame con dudas en el 017 (un servicio gratuito y confidencial). Tambi&eacute;n atienden por Telegram @Incibe017 y en WhatsApp 900116117.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://plandigitalfamiliar.aeped.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>La Asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola de pediatr&iacute;a</strong></a>. Hace unos meses present&oacute; una propuesta de plan digital familiar para ayudar a las familias, con bibliograf&iacute;as e infograf&iacute;as (recomendaciones generales, dec&aacute;logo de la salud digital, impacto de los m&oacute;viles en el &aacute;mbito educativo). Todo est&aacute; dividido en funci&oacute;n del p&uacute;blico objetivo al que va destinado: familias, pediatras&hellip; Su propuesta es que cada familia cree su propio Plan Digital Familiar, y propone diferenciarlo en funci&oacute;n de la edad de los menores: de 0 a 2 a&ntilde;os, de 3 a 5 a&ntilde;os, de 6 a 9 a&ntilde;os, de 10 a 18 a&ntilde;os.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text"><strong>Ante la llegada del primer m&oacute;vil:</strong></h3><p class="article-text">
        Muchos expertos en tecnolog&iacute;a y en infancia y juventud, as&iacute; como los profesionales de la salud, recomiendan llegar a acuerdos a nivel familiar, en los que los menores adquieran compromisos y entiendan el uso de los dispositivos y sus riesgos. Algunos ejemplos de esos acuerdos, en forma de contratos, que existen y que se pueden utilizar o tomar de base para crear uno propio son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://static.ow.ly/docs/Acuerdo%20buen%20uso%20movil%20e%20Internet_3jsb.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Polic&iacute;a Nacional</strong></a>. Es muy b&aacute;sico pero es uno de los m&aacute;s conocidos porque existe desde hace a&ntilde;os. Aun muchas familias lo siguen utilizando.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>UNICEF</strong> cre&oacute; junto a la <strong>AEPD</strong> (Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos) <a href="https://www.aepd.es/documento/la-guia-que-no-viene-con-el-movil.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>&lsquo;La Gu&iacute;a que no viene con el m&oacute;vil&rsquo;</em></a> , un dec&aacute;logo con consejos basados en el di&aacute;logo y los valores.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.anar.org/wp-content/uploads/2021/12/Contrato-ANAR-uso-mo%CC%81vil.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Fundaci&oacute;n ANAR</strong></a>. En su primera l&iacute;nea ya da muestra de la intenci&oacute;n que pretende. &ldquo;Por el presente contrato nosotros tus padres (o tutores legales) queremos hacerte entrega de tu primer tel&eacute;fono m&oacute;vil y a cambio pedirte que hagas un buen uso de &eacute;l&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.incibe.es/menores/pactos-familiares-para-el-buen-uso-de-dispositivos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>INCIBE</strong></a><a href="https://www.incibe.es/menores/pactos-familiares-para-el-buen-uso-de-dispositivos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> en su web incluye algunos pactos</a>. Aunque son un poco antiguos y no reflejan las novedades tecnol&oacute;gicas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pueden servir de orientaci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://empantallados.com/descargables/contrato-padres-hijos-darle-primer-movil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Empantallados</strong></a><a href="https://empantallados.com/descargables/contrato-padres-hijos-darle-primer-movil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">, la plataforma para padres y madres</a>. Tambi&eacute;n incluye en su web, entre otros muchos recursos, una propuesta de acuerdo.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo saber si mis hijos/as tienen alg&uacute;n problema de adicci&oacute;n?</strong></h3><p class="article-text">
        Los casos de abusos de la tecnolog&iacute;a son afortunadamente aun pocos. La adicci&oacute;n a las redes sociales o a los dispositivos no est&aacute; reconocida por la OMS como una adicci&oacute;n como la ludopat&iacute;a y el uso de videojuegos, pero muchos profesionales piensan que es cuesti&oacute;n de tiempo. Afectar&iacute;a a menores y adultos. Existen algunos test sin ning&uacute;n resultado cl&iacute;nico, pero que pueden orientarnos y hacernos reflexionar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://compromiso.atresmedia.com/levanta-la-cabeza/test/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El creado por Levanta la cabeza (Atresmedia) y FAD Juventud</a>.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.ocu.org/salud/bienestar-prevencion/calculadora/test-adiccion-movil" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Organizaci&oacute;n de Consumidores y Usuarios</a>.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No hay que confundir el uso con el abuso, la dependencia o la adicci&oacute;n. Hace apenas unos a&ntilde;os era raro encontrar unidades espec&iacute;ficas en hospitales y organizaciones dedicadas al tratamiento de las adicciones a la tecnolog&iacute;a, pero cada vez est&aacute;n surgiendo m&aacute;s. Algunas de ellas son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.programadesconecta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Aula terap&eacute;utica, hospital de d&iacute;a para adolescentes</a>, neuropsicolog&iacute;a del <strong>Programa Desconecta</strong> (desde 2012) del psic&oacute;logo <strong>Marc Massip.</strong></li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.comunidad.madrid/servicios/servicios-sociales/servicio-psicopedagogico-intervencion-especializada-adicciones-nuevas-tecnologias-adolescentes-familias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Instituto de bienestar psicol&oacute;gico y social del SAAT</strong></a><strong> </strong>(Servicio de Atenci&oacute;n en Adicciones Tecnol&oacute;gicas de la Comunidad de Madrid). Es un servicio p&uacute;blico pionero de asesoramiento especializado en prevenci&oacute;n e intervenci&oacute;n psicopedag&oacute;gica a ni&ntilde;os y adolescentes de 12 a 17 a&ntilde;os con conductas de uso inadecuado, abuso y/o dependencia de las nuevas tecnolog&iacute;as, as&iacute; como a sus familias y a profesionales que trabajan con ni&ntilde;os y adolescentes. Tambi&eacute;n ofrecen formaciones online. Tfno: 912982294. Email: <a href="mailto:adiccionestecnologicas@madrid.org" target="_blank">adiccionestecnologicas@madrid.org</a>.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">Perfiles interesantes para estar actualizado en la educaci&oacute;n digital para familias:</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El psic&oacute;logo cl&iacute;nico<strong> </strong><a href="https://www.sjdhospitalbarcelona.org/es/especialistas/francisco-villar-cabeza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Francisco Villar</strong></a>, director del Programa de Atenci&oacute;n a la Conducta Suicida de Sant Joan de D&eacute;u y autor del libro <em>C&oacute;mo las pantallas devoran a nuestros hijos.</em></li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.google.com/search?q=abigail+huertas&amp;client=firefox-b-d&amp;sca_esv=f57a5597bc648c80&amp;sca_upv=1&amp;sxsrf=ADLYWIJn65gkDWSr5NvgTekiw2qJ5etqsg%3A1717494255695&amp;ei=7-FeZsiKKvGnkdUPldK9iAc&amp;ved=0ahUKEwiIvo7Y1MGGAxXxU6QEHRVpD3EQ4dUDCBA&amp;uact=5&amp;oq=abigail+huertas&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiD2FiaWdhaWwgaHVlcnRhczIOEC4YgAQYxwEYjgUYrwEyAhAmMggQABiABBiiBDIIEAAYgAQYogQyCBAAGIAEGKIEMggQABiABBiiBDIdEC4YgAQYxwEYjgUYrwEYlwUY3AQY3gQY4ATYAQFIsCBQkgZYoR9wA3gBkAEAmAHvAaAB-Q6qAQYwLjE0LjG4AQPIAQD4AQGYAhKgArMQwgIKEAAYsAMY1gQYR8ICDBAjGIAEGBMYJxiKBcICBBAjGCfCAgoQIxiABBgnGIoFwgIREC4YgAQYsQMY0QMYgwEYxwHCAgsQABiABBixAxiDAcICCxAuGIAEGLEDGIMBwgIOEC4YgAQYsQMYgwEYigXCAg0QABiABBixAxhDGIoFwgIKEC4YgAQYQxiKBcICChAAGIAEGEMYigXCAggQABiABBixA8ICEBAuGIAEGNEDGEMYxwEYigXCAg0QLhiABBixAxhDGIoFwgIfEC4YgAQY0QMYQxjHARiKBRiXBRjcBBjeBBjgBNgBAcICCBAuGIAEGLEDwgIFEAAYgATCAhwQLhiABBixAxhDGIoFGJcFGNwEGN4EGN8E2AEBwgIFEC4YgATCAhcQLhiABBixAxiXBRjcBBjeBBjfBNgBAcICBxAuGIAEGArCAgcQABiABBgKwgIGEAAYFhgemAMAiAYBkAYIugYGCAEQARgUkgcGMy4xNC4xoAeYygI&amp;sclient=gws-wiz-serp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Abigail Huertas</strong></a>, psiquiatra infantil y juvenil en el Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n de Madrid y experta en psicopatolog&iacute;a y Psicoterapia en la Infancia y la&nbsp;Adolescencia.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.ruberinternacional.es/es/cuadro-medico/equipos/equipo-dr-jose-casas-rivero/pediatra-especialista-en-medicina-de-las-adolescencia-en-ma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Mar&iacute;a Salmer&oacute;n</strong></a>, pediatra y coordinadora del grupo de trabajo de Salud Digital de la AEP (Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a).</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://catherinelecuyer.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Catherine L'Ecuyer</strong></a>. Doctora en Educaci&oacute;n y Psicolog&iacute;a investigadora y autora de decenas de libros educativos. Defiende la prohibici&oacute;n de las pantallas en la infancia y adolescencia.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.daleunavuelta.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Alejandro Villena</strong></a> (psic&oacute;logo, sex&oacute;logo cl&iacute;nico y director de la Asociaci&oacute;n Dale Una Vuelta destinada a alertar y educar sobre el consumo de pornograf&iacute;a.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text"><strong>En Instagram</strong>:</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/criteriomil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@criteriomil</a>&nbsp;Proyecto de educaci&oacute;n medi&aacute;tica y digital. Combina v&iacute;deos pr&aacute;cticos, recomendaciones y herramientas para guiar a las familias, con informaci&oacute;n de por d&oacute;nde andan los menores y propuestas para mejorar el criterio digital de los adultos.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/mzabala/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@mzabala</a> Periodista de tecnolog&iacute;a y familias. Autora del libro <em>Ser padres en la era digital</em>.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/educaciondigitalparafamilias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@educaciondigitalparafamilias</a> Proyecto de Laura Cuesta Cano en el que ofrece pautas y consejos para ayudar a las familias en la alfabetizaci&oacute;n digital de sus hijos.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/p.duchement/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@p.duchement </a>Escritor, profesor y forense digital que combina su trabajo como docente con investigaciones como perito judicial inform&aacute;tico. Muy did&aacute;ctico.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/bienestardigitalok/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@bienestardigitalok</a> Defienden &ldquo;v&iacute;nculos saludables con la tecnolog&iacute;a&rdquo; y buscan fomentar nuestros derechos en Internet.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/pantallasamigas/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@pantallasamigas</a> Con infinidad de recursos e informaci&oacute;n, su objetivo es el uso seguro y saludable de Internet, redes sociales, m&oacute;viles y videojuegos.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/ola_yo_conecto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@ola_yo_conecto</a> Perfil de Araceli y Roberto, dos reporteros que pretenden ayudar a construir h&aacute;bitos digitales en casa.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/origendelmal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@origendelmal</a> Proyecto de Beatriz Izquierdo, abogada y crimin&oacute;loga. Autora del libro <em>De los Reyes Magos al porno</em>.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/marinamarroqui/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@marinamarroqui</a> Educadora social, especialista en violencia de g&eacute;nero. Imparte talleres y formaciones a adolescentes sobre, entre otras cosas, sexo en Internet y porno. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/menoresenlared/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@menoresenlared</a> Tiene pocos seguidores, pero comparte contenido interesante para saber manejarse mejor con menores en la red.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/educaciontrespuntocero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@educaciontrespuntocero</a> Revista educativa con recursos sobre todo para realizar en el aula pero tambi&eacute;n con din&aacute;micas y contenidos para las familias. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/mzalbidea_brechadigital/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@mzalbidea_brechadigital</a> La analista Mar&iacute;a Zalbidea se define como &ldquo;madre de 4&rdquo; y ofrece ayuda para conseguir el #bienestardigital del hogar.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/levantalacabezaatresmedia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@levantalacabezaatresmedia</a> Es el movimiento impulsado por Atresmedia para una digitalizaci&oacute;n sostenible.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/cloudthinkers/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@cloudthinkers&nbsp;</a> Marian y Elena tienen m&aacute;s de 28.000 seguidores en Instagram y su enfoque es la ciberseguridad en la familia: &ldquo;Saber c&oacute;mo protegerte a ti y a los tuyos&rdquo;.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/crianzadigital/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@crianzadigital</a> Juan Garc&iacute;a es formador y consultor de estrategia digital. En su perfil habla de c&oacute;mo educar en el uso de m&oacute;viles, redes sociales y videojuegos.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/techandlaw.lab/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@techandlaw.lab</a> Eduard Blasi y Elena Gil son dos abogados digitales que de forma muy did&aacute;ctica explican los aspectos legales de nuestra vida online.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.instagram.com/marialazaroavila/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">@marialazaroavila</a> Mar&iacute;a L&aacute;zaro es directora de desarrollo y marketing de Adigital. Es autora de <em>Redes sociales y menores</em>.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariaje González Flor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/guia-practica-familias-preocupadas-menores-edad-internet-moviles_1_11427550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2024 15:15:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5d83c5bc-b005-4ea9-834b-e8748dd76696_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="334558" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5d83c5bc-b005-4ea9-834b-e8748dd76696_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="334558" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Guía práctica para familias preocupadas por el uso que hacen los menores de edad de internet y los celulares]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5d83c5bc-b005-4ea9-834b-e8748dd76696_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Internet,Celulares,Niños y Adolescentes,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Criar un hijo supera el ingreso de las familias pobres, según el INDEC]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/criar-hijo-supera-ingreso-familias-pobres-indec_1_11261928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04c636b0-e0f9-4b56-a7e7-a5a25963d9df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077405.jpg" width="2000" height="1125" alt="Criar un hijo supera el ingreso de las familias pobres, según el INDEC"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El promedio de ingresos familiar en hogares pobres donde viven cuatro personas es de $211.184, mientras que el costo de criar a un hijo a diciembre del año pasado era de $216.620 pesos promedio entre las cuatro categorías etarias.

</p></div><p class="article-text">
        El costo de criar un hijo supera el ingreso promedio de las familias pobres. As&iacute; se desprende de cruzar las mediciones del &iacute;ndice de crianza y el informe de pobreza publicado por el INDEC la semana pasada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El promedio de ingresos familiar en hogares pobres donde viven cuatro personas es de $211.184, mientras que el costo de criar a un hijo a diciembre del a&ntilde;o pasado era de $216.620 pesos promedio entre las cuatro categor&iacute;as etarias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n expuesta de la comparaci&oacute;n de los valores que el propio INDEC genera reflejan que el costo de criar un hijo es mayor al ingreso promedio de una familia en situaci&oacute;n de pobreza, y peor a&uacute;n, el ingreso promedio de la familia es para una familia tipo, es decir que tiene dos hijos.
    </p><p class="article-text">
        Siendo que la pobreza alcanz&oacute; a fines de 2023 al 31,8% de hogares, donde se observa que el 58,4% de los chicos de 0 a 14 a&ntilde;os es pobre, la proyecci&oacute;n no es nada alentadora.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se logra modificar esta realidad y que la misma no se acent&uacute;e en el futuro?.</h3><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros son crudos. En el segundo semestre de 2023, al cierre del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez, m&aacute;s de 19 millones de personas se encontraban en situaci&oacute;n de pobreza. De ese total, 5,4 millones son indigentes. Es decir que no pueden cubrir con sus ingresos las necesidades alimentarias b&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo informe se desprende que en Argentina casi el 60% de los chicos est&aacute; bajo la l&iacute;nea de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Exactamente el 58,4% de los chicos de 0 a 14 a&ntilde;os vive en la pobreza, un aumento de 4,2 puntos porcentuales respecto de un a&ntilde;o atr&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto se traduce en que en todo el territorio nacional hay 6,5 millones de ni&ntilde;os pobres, seg&uacute;n inform&oacute; el INDEC en el informe de la Incidencia de la pobreza y la indigencia al segundo semestre de 2023 publicado el 27 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        El informe se&ntilde;ala, adem&aacute;s, que, en promedio, los hogares pobres registraron ingresos un 39,2% inferiores que la Canasta B&aacute;sica Total (CBT), el indicador que marca el l&iacute;mite a partir del cual una persona es considerada pobre. O sea, son pobres por mucho.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los datos oficiales, los hogares pobres registraron un ingreso promedio de $211.184, mientras que la CBT se ubic&oacute; en $347.082 en el segundo semestre de 2023. El instituto de estad&iacute;sticas afirm&oacute; que esta diferencia se increment&oacute; con respecto al primer semestre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, en los hogares indigentes los ingresos fueron un 32,8% inferiores a la Canasta B&aacute;sica Alimentaria: registraron ingresos por $117.739 mientras que la canasta fue de $175.150.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto y cruzando estos datos con la &ldquo;Canasta de Crianza&rdquo; que tambi&eacute;n elabora el organismo encabezado por Marco Lavagna, da un panorama de lo complejo de la situaci&oacute;n y que la proyecci&oacute;n no es nada alentadora.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el &iacute;ndice que hace las estimaciones de lo que cuesta mensualmente mantener a los hijos, los n&uacute;meros hablan por s&iacute; solos: criar a un beb&eacute;, al mes de diciembre de 2023, mismo mes de corte de la informaci&oacute;n de la encuesta de hogares que inform&oacute; la pobreza, costaba casi 200 mil pesos por mes mientras que, en el caso de preadolescentes, los gastos resultan todav&iacute;a m&aacute;s onerosos, con un promedio de $245.000 mensuales.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, el costo de criar un hijo para garantizarle las posibilidades de desarrollo y progreso en el futuro, directamente est&aacute; por encima del ingreso promedio de una familia pobre. Una din&aacute;mica que se retroalimenta a si misma.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;nto cuesta criar un hijo seg&uacute;n la edad?</h3><p class="article-text">
        El &iacute;ndice crianza pondera el dinero que destinan las familias tanto al cuidado como la alimentaci&oacute;n de los hijos, desde la primera infancia hasta la adolescencia.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe difundido por el organismo indica que a marzo ya se necesitaron $247.322 para criar a menores de 1 a&ntilde;o, un valor compuesto por $78.257 en concepto de bienes y servicios y $169.065 por los gastos de cuidado.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a infantes de entre 1 y 3 a&ntilde;os, el costo se eleva y se requieren $294.266 por mes, por cada hijo, con un valor ponderado de bienes y servicios de $101.049 y $193.217 para el costo del cuidado.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el dinero necesario para la manutenci&oacute;n de ni&ntilde;os de entre 4 y 5 a&ntilde;os asciende a $249.458, mientras que el monto se eleva a $313.672 para chicos de 6 a 12 a&ntilde;os, con elevados costos en el rubro bienes y servicios.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del INDEC es otorgar un valor de referencia para saber cu&aacute;nto destinan las familias a la cobertura de las distintas necesidades b&aacute;sicas: alimentaci&oacute;n, vestimenta, vivienda, traslado y cuidado de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, como instrumento que posibilita la planificaci&oacute;n familiar y a la gesti&oacute;n de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el &Iacute;ndice de Crianza, permite informar a jueces, abogados y organismos que trabajan con infancias y juventudes para que se cumplan sus derechos relacionados a la cuota alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/criar-hijo-supera-ingreso-familias-pobres-indec_1_11261928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Apr 2024 21:48:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/04c636b0-e0f9-4b56-a7e7-a5a25963d9df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077405.jpg" length="751740" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/04c636b0-e0f9-4b56-a7e7-a5a25963d9df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077405.jpg" type="image/jpeg" fileSize="751740" width="2000" height="1125"/>
      <media:title><![CDATA[Criar un hijo supera el ingreso de las familias pobres, según el INDEC]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/04c636b0-e0f9-4b56-a7e7-a5a25963d9df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077405.jpg" width="2000" height="1125"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,INDEC,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canasta Crianza: en septiembre fue de $166.877 para niños de entre 1 y 3 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/canasta-crianza-septiembre-166-877-ninos-1-3-anos_1_10609966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" width="4987" height="2805" alt="Canasta Crianza: en septiembre fue de $166.877 para niños de entre 1 y 3 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La información se desprende de datos del Indec. Para los menores de un año se necesitó $ 141.320. El índice tiene como objetivo que sea utilizado por el Poder Judicial como referencia en los litigios por cuota alimentaria. </p></div><p class="article-text">
        El costo de la <strong>Canasta Crianza</strong> fue en septiembre de $ 141.320 para los ni&ntilde;os menores de un a&ntilde;o; de $ 166.877 para los de entre uno y tres a&ntilde;os; de $ 134.600 para las criaturas de entre cuatro y cinco a&ntilde;os; y de $ 169.570 para los que tienen entre seis y doce a&ntilde;os, inform&oacute; hoy el <strong>Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos</strong> (Indec).
    </p><p class="article-text">
        El indicador, que tiene como objetivo que sea utilizado por el <strong>Poder Judicial</strong> como referencia en los litigios por cuota alimentaria, releva, por un lado, los costos mensuales de los bienes y servicios esenciales para la protecci&oacute;n de la primera infancia, la ni&ntilde;ez y la adolescencia y, por otro, el costo del cuidado que es el tiempo -horas- requerido para cada uno de los tramos de edad. 
    </p><p class="article-text">
        En tanto, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/canasta-crianza-costo-mensual-116-050-ninos-1-3-anos_1_10362147.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el costo mensual espec&iacute;fico</a> de bienes y servicios comprende a alimentaci&oacute;n, vestimenta, educaci&oacute;n, vivienda, traslado, salud, y cuidado de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. De manera espec&iacute;fica, el costo mensual de bienes y servicios para cada tramo de edad en agosto fue de $ 36.180 para menores de un a&ntilde;o, $ 46.717 entre uno y tres a&ntilde;os, $ 59.500 entre cuatro y cinco a&ntilde;os y $ 73.810 entre seis y 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El costo mensual del cuidado de cada grupo etario en agosto fue de $ 105.140 para menores de un a&ntilde;o, $ 120.160 entre uno y tres a&ntilde;os, $ 75.100 entre cuatro y cinco a&ntilde;os y $ 95.760 entre seis y 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para calcular el costo de los bienes y servicios para el desarrollo de infantes, ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes, el<strong> Indec</strong> consider&oacute; el valor mensual de la canasta b&aacute;sica total (CBT) del Gran Buenos Aires (GBA) que difunde todos los meses el organismo para la medici&oacute;n de la pobreza.  A su vez, las horas de cuidado se valorizan tomando la remuneraci&oacute;n de la categor&iacute;a &ldquo;Asistencia y cuidado de personas&rdquo; del R&eacute;gimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n de Agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/canasta-crianza-septiembre-166-877-ninos-1-3-anos_1_10609966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Oct 2023 20:04:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" length="3069755" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3069755" width="4987" height="2805"/>
      <media:title><![CDATA[Canasta Crianza: en septiembre fue de $166.877 para niños de entre 1 y 3 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" width="4987" height="2805"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Canasta crianza,INDEC,Crianza,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canasta Crianza: el costo mensual es de $116.050 para niños de entre 1 y 3 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/canasta-crianza-costo-mensual-116-050-ninos-1-3-anos_1_10362147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" width="4987" height="2805" alt="Canasta Crianza: el costo mensual es de $116.050 para niños de entre 1 y 3 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El objetivo del nuevo relevamiento mensual es convertirse en referencia para la Justicia de Familia a la hora de fijar las cuotas alimentarias que los padres deben abonar para cubrir las necesidades de sus hijos.

</p></div><p class="article-text">
        La<strong> </strong><a href="https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-4-43-173" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canasta Crianza</a> alcanz&oacute; <strong>$98.339 </strong>en mayo para aquellos menores de un a&ntilde;o, <strong>$116.050</strong> entre uno y tres a&ntilde;os, <strong>$93.204</strong> entre cuatro y cinco a&ntilde;os, y<strong> $88.659</strong> entre seis y 12 a&ntilde;os, inform&oacute; este viernes el <a href="https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-4-43-173" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos</strong></a> (Indec).
    </p><p class="article-text">
        Este indicador releva el <strong>costo de bienes y servicios esenciales en el cuidado de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes</strong>, que comprende alimentaci&oacute;n, vestimenta, educaci&oacute;n, vivienda y traslado. Otra de las variables que tiene en cuenta el &iacute;ndice es el costo mensual del horas requerido de cuidado para cada uno de los tramos de edad. 
    </p><p class="article-text">
        Para la estimaci&oacute;n del costo del cuidado de infantes, ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes, el Indec consider&oacute; &ldquo;en primer t&eacute;rmino el tiempo te&oacute;rico requerido de cuidado para cada uno de los tramos de edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, las horas de cuidado son valorizadas de acuerdo a la remuneraci&oacute;n de la categor&iacute;a &ldquo;Asistencia y cuidado de personas&rdquo; del R&eacute;gimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Informe alcanza hasta los 12 a&ntilde;os porque &ldquo;si bien las necesidades y tareas de cuidado en las edades subsiguientes&nbsp;<strong>se mantienen</strong>, en la estimaci&oacute;n del tiempo te&oacute;rico de cuidado se excluyen del c&aacute;lculo dado que se reconoce una disminuci&oacute;n del peso en t&eacute;rminos de las horas dedicadas al cuidado de las y los adolescentes a partir de esta edad&rdquo;, explica el Indec.
    </p><h3 class="article-text">Los datos</h3><p class="article-text">
        <strong>El costo mensual de Bienes y Servicios para cada tramo de edad mensual en mayo fue de $24.683 para menores de 1 a&ntilde;o, $31.872 entre 1 a 3 a&ntilde;os, $ 40.592 entre 4 a 5 a&ntilde;os y $50.355 entre 6 a 12 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El <strong>costo mensual del Cuidado en mayo de cada grupo etario de infantes, ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes</strong>, por otro lado, <strong>fue de $ 73.656 para menores de 1 a&ntilde;os, $ 84.178 entre 1 a 3 a&ntilde;os, $ 52.611 entre 4 a 5 a&ntilde;os y $ 38.304 entre 6 a 12 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n indic&oacute; que <strong>las tareas de cuidado de menores de un a&ntilde;o insumen 147 horas</strong>. Entre 1 y 3 a&ntilde;os, asciende 168 horas mensuales. Baja a 105 horas entre 4 y 5 a&ntilde;os. Y a 48 horas hasta entre 6 y 12 a&ntilde;os. Y el costo por hora es de $ 501 hasta los 5 a&ntilde;os y de $ 798 la hora entre 6 y 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n a un a&ntilde;o atr&aacute;s -mayo 2022&mdash;el tramo que mayor incremento registrado en el&nbsp;costo total fue el de menos de un a&ntilde;o, con&nbsp;<strong>un alza del 130,4%</strong>, al pasar de $ 42.687 a $ 98.339. Le sigui&oacute; el tramo de entre 1 y 3 a&ntilde;os, con un alza del 130%: de $ 50.450 a $ 116.050 mensuales.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>inflaci&oacute;n interanual</strong>&nbsp;de mayo fue del 114,2% y el costo de la<strong>&nbsp;canasta de pobreza</strong>&nbsp;fue del 118,6%, <strong>en ambos casos por debajo del costo total de crianza.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el Indec estiman que hay m&aacute;s de<strong>&nbsp;1.600.000 mujeres&nbsp;</strong>a cargo de hogares con ni&ntilde;os/as y sin presencia de c&oacute;nyuge (monomarentales), lo que representa al&nbsp;<strong>11,7% del total de hogares</strong>. Adem&aacute;s, indican que en estos hogares viven m&aacute;s de 3.000.000 ni&ntilde;os/as (aproximadamente 2 hijos/as por hogar). Y entre las jefas de estos hogares, el&nbsp;<strong>26,1% tuvo ingresos por debajo de la canasta b&aacute;sica total,&nbsp;</strong>mientras que el 4,6% tuvo ingresos menores a la canasta b&aacute;sica alimentaria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2936e3b-1f8c-4446-abb7-b04941e665b2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2936e3b-1f8c-4446-abb7-b04941e665b2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2936e3b-1f8c-4446-abb7-b04941e665b2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2936e3b-1f8c-4446-abb7-b04941e665b2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2936e3b-1f8c-4446-abb7-b04941e665b2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f2936e3b-1f8c-4446-abb7-b04941e665b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f2936e3b-1f8c-4446-abb7-b04941e665b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La canasta de crianza de mayo 2023"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La canasta de crianza de mayo 2023                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para la estimaci&oacute;n del costo del cuidado de infantes, ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes, el Indec consider&oacute; &ldquo;en primer t&eacute;rmino el tiempo te&oacute;rico requerido de cuidado para cada uno de los tramos de edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, las horas de cuidado son valorizadas de acuerdo a la remuneraci&oacute;n de la categor&iacute;a &ldquo;Asistencia y cuidado de personas&rdquo; del R&eacute;gimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares&ldquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cuota alimentaria</h3><p class="article-text">
        El objetivo del nuevo relevamiento mensual del costo de la crianza de ni&ntilde;os es<strong> convertirse en referencia para la Justicia de Familia a la hora de fijar las cuotas alimentarias que los padres deben abonar para cubrir las necesidades de sus hijos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En marzo pasado, el ministro de Econom&iacute;a, <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/sergio-massa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio Massa</a>, present&oacute; en un acto el nuevo &iacute;ndice y anticip&oacute; que le pedir&aacute; a la Corte su aplicaci&oacute;n que sea utilizado como referencia en los litigios por cuota alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero pedirle a la Corte Suprema que, a partir de la publicaci&oacute;n del &Iacute;ndice, saque una acordada que establezca obligatoria la aplicaci&oacute;n en toda la Justicia de familia para que nosotros como Estado asumamos la responsabilidad de dar certeza y para que los pap&aacute;s cumplan con sus obligaciones&rdquo;, indic&oacute; en ese momento el funcionario.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Massa detall&oacute; que en Argentina hay 3 millones de ni&ntilde;os y unas 1.600.000 madres que no reciben la cuota alimentaria que les corresponden. En ese sentido asegur&oacute; que <strong>&ldquo;$417.300 millones es la deuda que hoy es exigible por madres que sufren desde violencia econ&oacute;mica hasta ignorancia de la Justicia&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La directora nacional de Econom&iacute;a, Igualdad y G&eacute;nero, Sol Prieto, en declaraciones pasadas, remarc&oacute; que la iniciativa busca ser &ldquo;un insumo para la planificaci&oacute;n econ&oacute;mica familiar&rdquo;, adem&aacute;s de servir como referencia en litigios judiciales.
    </p><p class="article-text">
        La funcionaria record&oacute; que, como antecedente, &ldquo;ya hay muchas juezas de familia que est&aacute;n queriendo aplicar la Canasta B&aacute;sica de Crianza a sus fallos&rdquo;. De todos modos aclar&oacute; que el indicador no es un &ldquo;techo&rdquo; es un &ldquo;valor b&aacute;sico&rdquo; y que &ldquo;las decisiones de los jueces seguir&aacute;n considerando &rdquo;cada caso particular&ldquo;, s&oacute;lo que ahora &rdquo;van a contar con un valor de referencia&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El instrumento tambi&eacute;n podr&aacute; ser utilizado por organismos tanto estatales como de la sociedad civil como herramienta para informarse para tomar decisiones&rdquo;, finaliz&oacute; la funcionaria.
    </p><p class="article-text">
        <em>MB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/canasta-crianza-costo-mensual-116-050-ninos-1-3-anos_1_10362147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jul 2023 15:14:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" length="3069755" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3069755" width="4987" height="2805"/>
      <media:title><![CDATA[Canasta Crianza: el costo mensual es de $116.050 para niños de entre 1 y 3 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3959ac56-9ab7-437a-b152-02773b8cb403_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076900.jpg" width="4987" height="2805"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Canasta crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando lo personal no es político: sobre madres y padres que son funcionarios públicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/personal-no-politico-madres-padres-son-funcionarios-publicos_132_10121848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70181477-481c-4ecb-b068-821e5d803514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando lo personal no es político: sobre madres y padres que son funcionarios públicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el año 1996, una desconocida María José Lubertino fue tapa de todos los diarios cuando en medio de una jura amamantó a su bebé. Desde entonces, cada vez más hombres y muejeres se animaron a mostrar que, a pesar de las dificultades, bebés y política pueden llevarse bien </p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1996. Centro Cultural San Mart&iacute;n. Sesenta representantes se reun&iacute;an para lo que se consideraba una jornada hist&oacute;rica: iban a asumir como estatuyeres para dise&ntilde;ar la futura Constituci&oacute;n de la Ciudad de Buenos Aires, dos a&ntilde;os despu&eacute;s que la reforma constitucional del '94 le otorgara autonom&iacute;a a la capital nacional. El vicepresidente <strong>Carlos Ruckauf</strong> era tambi&eacute;n estatuyente porte&ntilde;o y no pod&iacute;an arrancar la sesi&oacute;n sin &eacute;l pero, como suele pasar, ven&iacute;a retrasado. Los estatuyentes segu&iacute;an hablando efusivamente entre ellos y en el medio un beb&eacute; de menos de un mes que estaba en un mois&eacute;s, en un rinc&oacute;n, con su pap&aacute;, se puso a llorar ah&iacute; en el fondo, cada vez con m&aacute;s desesperaci&oacute;n. Su mam&aacute;, <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute; Lubertino</strong>, lo escuch&oacute; a lo lejos. Lo hab&iacute;a amamantado con ganas antes de la hora en que empezaba la sesi&oacute;n pero Ruckauf llevaba dos horas de retraso y el reci&eacute;n nacido ten&iacute;a hambre. Los tiempos de los beb&eacute;s pueden ser todav&iacute;a m&aacute;s salvajes que los de la pol&iacute;tica. Lubertino, de 36 a&ntilde;os, empez&oacute; a ver un pasamanos inveros&iacute;mil con la criatura hasta que alguien se lo entreg&oacute; y ella se lo puso en la teta inmediatamente. Los fot&oacute;grafos no perdieron la ocasi&oacute;n de retratar semejante escena y la imagen fue una de las ilustraciones de la &eacute;poca. Lubertino, con una sonrisa, amamantando a su hijo Manuel, no solo recorri&oacute; todos los medios, sino que tambi&eacute;n decor&oacute; comercios del interior del pa&iacute;s para el d&iacute;a de la madre. A la entonces estatuyente &ndash;despu&eacute;s diputada, despu&eacute;s titular del INADI&ndash; la nombraron embajadora de una ONG pro lactancia, pero tambi&eacute;n fue etiquetada como pol&eacute;mica y controversial por haber ejecutado en un recinto p&uacute;blico &ndash;en todos los sentidos de la palabra&ndash; un acto considerado privado y hasta &iacute;ntimo:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los constituyentes que ten&iacute;a al lado se dieron vuelta como para mirar para otro lado&ndash; recuerda Lubertino hoy, casi 30 a&ntilde;os despu&eacute;s&ndash;. Y me acuerdo que cuando fui a lo de Mirtha Legrand ella me dijo &lsquo;&iquest;No te pod&iacute;as haber levantado?&rsquo;. Era la primera vez que ten&iacute;a un cargo de representaci&oacute;n. Despu&eacute;s de 13 a&ntilde;os de militancia asum&iacute;a &iexcl;ad honorem! un cargo as&iacute;. No me iba a levantar de mi momento pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No era esa la primera vez que aparec&iacute;an hijos e hijas en la pol&iacute;tica: son habituales adornando campa&ntilde;as de manera m&aacute;s y menos directa; de m&aacute;s grandes, adem&aacute;s, pueden aparecer como asesores de lujo, con o sin cargos oficiales. <strong>Pero en este caso, aparec&iacute;a algo as&iacute; como el trabajo de los hijos &ndash;y en una mujer, y en una mujer que daba la teta&ndash; y la necesidad de que a veces, como pasa en todas las carreras, tenga que superponerse con el trabajo oficial.</strong> Casi toda su carrera pol&iacute;tica, m&aacute;s all&aacute; de la foto emblem&aacute;tica, estuvo atravesada por la crianza de sus dos hijos &ndash;uno nacido en 1996 y el otro en 2001&ndash; y la necesidad de hacer convivir esas facetas:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Lo viv&iacute; con mucha naturalidad. Cont&eacute; con los dos muy buenos padres de mis hijos. Todos los temas que tienen que ver con la salud, vacunaci&oacute;n, m&eacute;dico, fueron los pap&aacute;s de cada uno quienes tuvieron un rol m&aacute;s protag&oacute;nico y tambi&eacute;n contamos con la invaluable ayuda de una empleada que ten&iacute;amos en casa, que en ese momento dorm&iacute;a en casa, que era Roxana, que para los chicos fue hist&oacute;rica, fue mi sost&eacute;n, mi soporte. Mi mam&aacute; tambi&eacute;n estuvo muy presente en la crianza de Manuel, que es el m&aacute;s grande, y Lili, que es la abuela paterna de Ernesto, estuvo muy presente en la crianza de Ernesto y tambi&eacute;n de Manuel. Pero en la pol&iacute;tica era todo un desastre. La gente fumaba adentro de los edificios. Yo llevaba a mi beb&eacute; a la constituyente que se hac&iacute;a en la Biblioteca Nacional y hab&iacute;a que pedir que dejaran de fumar cuando el pap&aacute; me lo tra&iacute;a para poder amamantarlo. Hab&iacute;a una compa&ntilde;era embarazada y cero registro, ni institucional ni de los otros varones. Horrible ver la poca empat&iacute;a de parte de los varones &ndash;que eran la mayor&iacute;a&ndash; que fumaban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal era el poco registro y la poca conciencia en los a&ntilde;os 90 de que muchas personas adultas tenemos responsabilidades de cuidado y la asunci&oacute;n de que esas tareas deb&iacute;an ser enteramente tercerizadas en mujeres mediando o no dinero&ndash; que cerca del 2000 escuch&eacute;, con tono de burla, un comentario sobre un dirigente del FREPASO que, dec&iacute;an, era capaz de interrumpir o cambiar una reuni&oacute;n para ir a buscar a sus hijos a la escuela. La burla de sus compa&ntilde;eros de partido (progresista), pero sobre todo, la mofa que todav&iacute;a le imprim&iacute;a al chisme la persona que me lo cont&oacute; entrados los 2000, hablaban de una &eacute;poca muy distinta a la nuestra. <strong>En esta, la intromisi&oacute;n de las tareas de cuidado aparece m&aacute;s naturalizada, probablemente por el discurso feminista que visibiliz&oacute; el cuidado como un trabajo, por el lento aumento de la participaci&oacute;n de las mujeres en cargos jer&aacute;rquicos de la pol&iacute;tica, por la pandemia que hizo ver a mujeres y varones de distintos sectores sociales &ndash;incluso de las elites&ndash; el volumen de tiempo que necesitan los ni&ntilde;os y tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, por Instagram, </strong>que en su necesidad voraz de contenido hace que las personas compartan p&uacute;blicamente mucho m&aacute;s de sus vidas cotidianas, como parte de la imagen que buscan transmitir pero tambi&eacute;n como un genuino retrato de lo que pasa cuando no est&aacute;n en sus trabajos. O para ser m&aacute;s precisos: en esta &eacute;poca, al menos, queda mal burlarse de eso. Para la pol&iacute;tica las cosas tambi&eacute;n cambiaron. Un poco.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Yeza es intendente de Pinamar. Tiene 37 a&ntilde;os, un hijo de 3, al que despierta todos los d&iacute;as a las 6.45 para darle el desayuno y llevar al jard&iacute;n y una beb&eacute; de 10 meses. Cuando lo llamo para hablar de este tema tienen una an&eacute;cdota tan reciente que casi que estaba esperando este llamado. En una semana particularmente movida para el PRO, tuvo un zoom con Mar&iacute;a Eugenia Vidal y otros referentes del partido. Su esposa estaba en ingl&eacute;s y la beba cursaba un virus gastrointestinal; &eacute;l hab&iacute;a quedado a cargo. La postal de su cuadradito en el zoom con su beb&eacute; a upa podr&iacute;a haber resultado tierna y vendedora, de no ser porque la beba vomit&oacute; tres veces a lo largo de la reuni&oacute;n, acompa&ntilde;ado de llanto, oblig&aacute;ndolo a &eacute;l a levantarse, ir, venir, interrumpir su participaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En el momento te genera sentimientos encontrados porque, por un lado, tengo este tema que es re importante, mi pa&iacute;s y mi responsabilidad pol&iacute;tica, y a la vez est&aacute;n tus beb&eacute;s. Uno trata de encontrar estos equilibrios, pero suenan mejor cuando los pens&aacute;s que cuando se ejecutan. Y en el momento, los que te miran &ndash;especialmente los varones&ndash; tienen tambi&eacute;n dos sentimientos a la vez como ok s&iacute;, est&aacute; bien que te ocupes, pero igual lo ten&eacute;s que resolver por otro lado. Son dos sentimientos totalmente contradictorios pero est&aacute;n ah&iacute;: s&eacute; que est&aacute; bien pero no est&aacute; bien. En general hay una mirada m&aacute;s comprensiva de la mujer que del hombre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su caso, no tienen ni&ntilde;era, pero s&iacute; una mujer que trabaja en la limpieza tres veces por semana. &ldquo;Por el momento no queremos ceder la crianza de nuestros hijos y optamos por esto, que de alguna manera tensa los tiempos para uno mismo. A nosotros nos resulta parte de la vida permitirnos disfrutar de las cosas hermosas de criar a nuestros propios hijos. Tu vida se resignifica&rdquo;. El nene m&aacute;s grande va al jard&iacute;n y la beb&eacute; no todav&iacute;a. Para &eacute;l, los dirigentes pol&iacute;ticos de su edad tienden a coincidir sobre la naturalidad que le dan al cuidado igualitario de los hijos, pero con dirigentes de otras generaciones puede haber m&aacute;s prejuicios: &ldquo;Varones que son apenas 5 a&ntilde;os m&aacute;s grandes que yo ya no entienden por qu&eacute; uno hace lo que hace, y ah&iacute; entra el mote de 'pollerudo'. Para m&iacute; es una obviedad que tiene que ser as&iacute;, que tenemos que tratar de entender es una tarea de los dos&rdquo;. El impacto de tener hijos, sobre todo peque&ntilde;os, influye tambi&eacute;n en otras decisiones de la vida pol&iacute;tica, dice Yeza:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Nosotros con mi pareja hablamos mucho de eso. De repente te pueden hacer una muy buena propuesta laboral en el gobierno provincial, &iquest;Nos ir&iacute;amos de Pinamar a vivir a La Plata? Ac&aacute; nuestros hijos tienen a sus abuelos, primos, amigos. La actividad pol&iacute;tica tiene mucha incertidumbre y eso influye en la familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los horarios de la pol&iacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Yeza, su esposa se dedica al &aacute;mbito de la educaci&oacute;n, pero hay veces que puede pasar que ambos en la pareja compartan la actividad pol&iacute;tica, con sus no-horarios, sus urgencias, su demanda. As&iacute; sucede en la familia de <strong>Diego Kravetz</strong>, jefe de gabinete y responsable de Seguridad de Lan&uacute;s&ndash;y ahora de manera interina intendente&ndash;, y marido de Soledad Acu&ntilde;a, ministra de Educaci&oacute;n de la Ciudad de Buenos Aires. La pareja tiene tres hijos, uno de 14, uno de 3 y una beb&eacute; de 3 meses, nacida en plena campa&ntilde;a de su mam&aacute; como pre-candidata a Jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En su casa trabaja haciendo tareas de limpieza y cuidado una mujer que no se queda a dormir y la hermana de Acu&ntilde;a tambi&eacute;n ayuda bastante con los hijos de la pareja. &ldquo;Tratamos de ir complement&aacute;ndonos&ndash;, dice Kravetz&ndash;. Yo en general ba&ntilde;o a los dos chiquitos a la noche y ella algunas veces tiene que ir a la tele. Soledad es una persona muy organizada y eso ayuda mucho; yo no soy tan organizado. El grande de 14 se autogestiona mucho m&aacute;s, pero tambi&eacute;n nos dividimos para ayudarlo con el estudio. Yo no tengo cenas de amigos, no hago cenas de la pol&iacute;tica, salvo algo excepcional, trato de no ir a programas de tele a la noche. Con el &aacute;rea de Seguridad a veces ten&iacute;a actividades por la noche y en esos casos cortaba, volv&iacute;a a mi casa, y volv&iacute;a a irme. Nosotros tratamos de darle un lugar a la familia, el otro d&iacute;a ten&iacute;amos la vigilia de Malvinas y me llev&eacute; al chiquito conmigo&rdquo;. En el Instagram de Acu&ntilde;a, muestra c&oacute;mo a veces ella tambi&eacute;n lleva a su beb&eacute; de tres meses a la oficina. Sin embargo, Kravetz, que tiene 51 a&ntilde;os, cuenta que con su hijo mayor, nacido cuando &eacute;l era legislador de CABA, no pudo tener la misma experiencia que con sus hijos m&aacute;s chicos: <strong>&ldquo;Yo estaba mucho en la rosca, y en eso hab&iacute;a mucha nocturnidad. La noche tiene adem&aacute;s una serie de atractivos que tambi&eacute;n est&aacute;n vinculados a la pol&iacute;tica y a la rosca. Y terminan siendo todos espacios solo para hombres.</strong> En esa &eacute;poca ten&iacute;a muchas reuniones a la noche y me perd&iacute; mucho tiempo de estar con mi hijo y lo tomo como algo disvalioso de mi experiencia como padre. No hay nada que pase a la noche que no pueda hacerse en el d&iacute;a. Es una costumbre que tiene la pol&iacute;tica, que es una costumbre solo para hombres. Yo me reconozco mucho m&aacute;s feliz y mucho m&aacute;s conectado con mi familia ahora desde este lugar&rdquo;, dice, mientras reconoce que ha bajado &uacute;ltimamente la actividad m&aacute;s territorial de Seguridad como los allanamientos a la madrugada.
    </p><p class="article-text">
        El legislador porte&ntilde;o <strong>Juan Vald&eacute;s</strong>, padre primerizo de una beb&eacute; de tres meses, tambi&eacute;n hace hincapi&eacute; en los horarios y las costumbres de la pol&iacute;tica. Por el momento, su pareja est&aacute; de licencia y se ocupa del d&iacute;a a d&iacute;a de su hija, que es amamantada por leche materna exclusiva. &ldquo;Nos organizamos semana a semana. Mi mam&aacute; y mi suegra nos ayudan algunos d&iacute;as pero el resto del tiempo nos repartimos, y yo estoy tratando de alternarnos ma&ntilde;ana y tardes para estar con mi hija. Y los fines de semana estoy mucho m&aacute;s presente que lo que estar&iacute;a en un a&ntilde;o normal de campa&ntilde;a habitual y de mi trabajo como legislador&rdquo;. En su caso, como hijo de <strong>Eduardo Vald&eacute;s</strong>, militante pol&iacute;tico que ocup&oacute; distintos, reconoce que sus padres estuvieron muy presentes en la crianza y que le ense&ntilde;aron que hay que exigirse mucho para poder trabajar y ocuparse de la familia a la vez. Tambi&eacute;n, observa algunas diferencias: 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mi generaci&oacute;n ha desnaturalizado que el rol de la mujer sea el del cuidado y que los varones no debemos cuidar a nuestros hijos. <strong>Por supuesto en t&eacute;rminos ideales ser&iacute;a 50 y 50. En mi caso no es as&iacute; por ahora no s&oacute;lo porque no tengo licencia por paternidad, sino tambi&eacute;n porque decidimos la lactancia materna exclusiva y eso hace que la madre tenga mucha m&aacute;s tarea que yo, al menos en esta etapa</strong>. Tengo conciencia de los privilegios que hemos tenido hist&oacute;ricamente los varones y estoy dispuesto a transformarlos y a compartir crianza y no creer que estoy &ldquo;ayudando&rdquo; sino que estamos criando en conjunto y eso algo que creo que mi generaci&oacute;n est&aacute; aprendiendo. <strong>Es un aprendizaje diario. No es f&aacute;cil. A veces cuesta, a veces duele sentir que te qued&aacute;s afuera o te sent&iacute;s relegado de algunos espacios de discusi&oacute;n porque ten&eacute;s tareas que hacer en tu casa. Pero el &uacute;nico lugar en el que sos imprescindible es ah&iacute;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Valdes, con 35 a&ntilde;os, tambi&eacute;n menciona los horarios de la pol&iacute;tica como complejos de combinar con la crianza: &ldquo;La pol&iacute;tica tiene una cantidad de folklore, de actividades, que implica mucho asado hasta tarde, una agenda en la que no ten&eacute;s horarios fijos, entonces es dif&iacute;cil comprometerte a seguir una rutina que es justamente algo que los chicos necesitan mucho y tambi&eacute;n en la organizaci&oacute;n con la pareja. Eso implica hacer algunos sacrificios. No es que otros te relegan porque vos sos padre, sino que simplemente vos tienes que dejar de lado y priorizar otra cosa y cuando uno hace esta elecci&oacute;n lo sabe y trata uno de generar un equilibrio, no perderse el trabajo pero tampoco relegar a la familia. Uno pierde posiciones por estar menos en los lugares, cuando est&aacute;s menos te convocan menos. En la pol&iacute;tica y en todo, en los &aacute;mbitos laborales. Y la pol&iacute;tica es muy din&aacute;mica en el sentido de que todo el tiempo creemos que est&aacute; el mundo por cambiarse si no estamos en determinada reuni&oacute;n o actividad y la verdad que no es as&iacute;, lo &uacute;nico que realmente depende de nosotros, y en donde tenemos que estar es el cuidado de nuestros hijos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Justamente a eso apunta <strong>Micaela Gentile</strong>, Directora Nacional de Justicia y G&eacute;nero del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Naci&oacute;n y mam&aacute; de una nena de 5 a&ntilde;os. Est&aacute; separada del pap&aacute; de su hija, con quien pasa la mitad de los d&iacute;as y fines de semana por medio. Su hija va al jard&iacute;n y tambi&eacute;n pasa tiempo con una ni&ntilde;era. El pap&aacute; de su hija, en tanto, le cubre varios baches cuando surgen imprevistos producto de la demanda de su funci&oacute;n: &ldquo;La pol&iacute;tica no es esencialmente incompatible con las responsabilidades de cuidado. Creo que como cualquier actividad que demanda mucho cuerpo, tiempo y cabeza tiene m&aacute;s dificultades que otras actividades a la hora de las responsabilidades de cuidado pero tambi&eacute;n me parece que los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha puesto m&aacute;s en cuesti&oacute;n esta imposibilidad de cubrir todo al mismo tiempo que muchas veces tenemos como mandato cultural las mujeres. Cuando la vida pol&iacute;tica se vuelve incompatible con las responsabilidades de cuidado hay un mont&oacute;n de otras fallas que est&aacute;n sucediendo antes, durante y despu&eacute;s como para que esto sea as&iacute;. No creo que sea propio de la vida pol&iacute;tica sino de una injusta distribuci&oacute;n del cuidado en todas las esferas. <strong>Lo que s&iacute; tiene la pol&iacute;tica y es la lucha que venimos dando las mujeres que nos consideramos feministas es amoldar pr&aacute;cticas y horarios para que se pueda empezar a haber una conciliaci&oacute;n vida laboral-vida familiar. Que la pol&iacute;tica se desarrolle en horarios m&aacute;s amigables para las personas que tienen responsabilidades de cuidado, que tenga formas que lo contemplen, que la militancia y las organizaciones pol&iacute;ticas contemplen que las actividades, los plenarios, etc&eacute;tera, puedan ser desarrollados con ni&ntilde;es o que puedan tener en cuenta lo que acarreamos a veces como responsabilidad &uacute;nica las mujeres</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como declara Gentile, y coinciden todos los consultados, las cuestiones con las que lidian ellos y ellas como trabajadores y trabajadoras no difieren demasiado de mucho de lo que le pasa a cualquier trabajador. Aunque ella enfatiza en c&oacute;mo trabajar estas cuestiones desde la pol&iacute;tica puede impactar en otros &aacute;mbitos: &ldquo;Cuando estas cuestiones no se contemplen impactan en una menor participaci&oacute;n de mujeres en niveles jer&aacute;rquicos, por eso me parece clave problematizarlo desde la pol&iacute;tica, justamente, entendiendo que la pol&iacute;tica es aquella arma de transformaci&oacute;n de la sociedad en un estado democr&aacute;tico y es la que tiene que dar una respuesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica como actividad que deber&iacute;a marcar algunos ejemplos, pero tambi&eacute;n la pol&iacute;tica como responsable de legislar sobre la vida cotidiana de las personas que est&aacute;n a cargo de otras personas, un tema en el que confluyen la vida p&uacute;blica y la vida privada de los funcionarios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en este caso, no siempre lo personal es pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>NS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Schejtman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/un-trabajo-extraordinario-historias-e-ideas-sobre-maternidad-y-paternidad-en-argentina/personal-no-politico-madres-padres-son-funcionarios-publicos_132_10121848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Apr 2023 09:14:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/70181477-481c-4ecb-b068-821e5d803514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="109096" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/70181477-481c-4ecb-b068-821e5d803514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="109096" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando lo personal no es político: sobre madres y padres que son funcionarios públicos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/70181477-481c-4ecb-b068-821e5d803514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Bebés,María José Lubertino,Martín Yeza,Diego Kravetz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medir la crianza, imprescindible para la sociedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/medir-crianza-imprescindible-sociedad_129_10100121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b514b7ea-e590-4684-b267-6a98f2668829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medir la crianza, imprescindible para la sociedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A propósito del anuncio de un nuevo Indice de Crianza, la autora considera clave la construcción de una herramienta estadística que mida el costo del cuidado y que analice su evolución a lo largo del tiempo. </p></div><p class="article-text">
        En el marco del D&iacute;a Internacional de la Mujer Trabajadora, el Ministerio de Econom&iacute;a anunci&oacute; la construcci&oacute;n del <strong>&Iacute;ndice de Crianza (IC)</strong>. El objetivo principal de dicho &iacute;ndice ser&aacute; contribuir a la organizaci&oacute;n, a la planificaci&oacute;n familiar y a la gesti&oacute;n del cuidado. Asimismo, una vez que est&eacute; construido ser&aacute; tomado como valor de referencia para saber cu&aacute;nto dinero destinan las familias a <strong>cuidar, a alimentar y a vestir ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes </strong>por lo que se podr&aacute; utilizar en los procesos de separaci&oacute;n de parejas&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de este &iacute;ndice est&aacute; motivada por varias razones. En primer lugar, seg&uacute;n la EPH-INDEC hay m&aacute;s de 1,6 millones de hogares monomarentales y representan un 11,7% de los hogares. Asimismo, <strong>los ingresos de las jefas de estos hogares son casi un 20% menores que en el resto de los hogares</strong> por lo que un 26% de las mujeres no alcanzan a cubrir los gastos de la canasta b&aacute;sica individual. Esta situaci&oacute;n lleva a que muchos de estos hogares (un 59%) destinen una gran parte de sus ingresos al pago de deudas que contrajeron para comprar alimentos o medicamentos En segundo lugar, hay una motivaci&oacute;n internacional ya que seg&uacute;n datos de UNICEF el 50,2% de los hogares en los que no vive el padre de los/as ni&ntilde;os/as <strong>no recibi&oacute; ning&uacute;n tipo de cuota alimentaria en los pr&oacute;ximos seis meses </strong>y el 12% s&oacute;lo recibi&oacute; dicha cuota algunos meses. En otras palabras,<strong> m&aacute;s de la mitad de los hogares a cargo de las mujeres no reciben el pago de las obligaciones alimentarias en tiempo y forma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante destacar, que las mujeres se encuentran en una situaci&oacute;n m&aacute;s precaria en el mundo laboral que los varones. Por ejemplo, del total de desocupados/as un 22,6% son mujeres de hasta 29 a&ntilde;os y un 23,3% son mujeres de 30 a 64 a&ntilde;os. Asimismo, la informalidad es de un 41,5% para las mujeres y esta situaci&oacute;n<strong> se agrava en los hogares monomarentales llegando a valores superiores al 46%. </strong>Un dato que a&uacute;n complica m&aacute;s el panorama es que 2 de cada 10 de las jefas de estos hogares trabajan en casas particulares, un sector que tiene una informalidad superior al 78%. Esta alta informalidad es un problema para el futuro de esos hogares, ya que esas jefas de hogar no podr&aacute;n acceder a una jubilaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n es un problema en el presente ya que son hogares sin ning&uacute;n tipo de cobertura de salud y con un aumento en los ingresos que raramente coincide con el aumento de los precios. Esta situaci&oacute;n se agrava en un contexto altamente inflacionario como el actual ya que durante el a&ntilde;o 2022 el aumento interanual de los salarios de las personas no registradas fue de 72,2% mientras que la inflaci&oacute;n registr&oacute; una suba interanual de 98,8%.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, si analizamos los &uacute;ltimos datos publicados acerca de los &iacute;ndices de pobreza en nuestro pa&iacute;s un 39,2% de las personas son pobres y&nbsp;en el caso de los/as ni&ntilde;os/as la situaci&oacute;n es mucho m&aacute;s cr&iacute;tica ya que hay un 54,2% de ni&ntilde;os/as entre 0 y 14 a&ntilde;os en situaci&oacute;n de pobreza. Asimismo, un 26,1% de las jefas de hogares monomarentales<strong> no logran tener un ingreso que cubra la Canasta B&aacute;sica Total</strong> y un 4,6% <strong>no logran cubrir la Canasta B&aacute;sica Alimentari</strong>a, es decir no poseen un ingreso necesario para cubrir los requerimientos cal&oacute;ricos para satisfacer un m&iacute;nimo de necesidades energ&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las tasas de actividad, empleo y desocupaci&oacute;n tampoco arrojan valores alentadores. En el mercado laboral 5 de cada 10 mujeres trabajan o buscan trabajo de manera activa pero en el caso de las mujeres jefas de hogares monomarentales casi 8 de cada 10 son activas. Otro dato interesante, es que la tasa de empleo de jefas de hogares monomarentales es 26,5 puntos m&aacute;s alta que la de las mujeres en general lo que nos indica que <strong>es un sector que debe trabajar mucho m&aacute;s que el promedio para satisfacer sus necesidades</strong>. Los sectores que m&aacute;s emplean a estas jefas de hogar son adem&aacute;s del trabajo de casas particulares el comercio (un 14,6% de las jefas de hogares monomarentales) y la Ense&ntilde;anza (un 12,9%)&nbsp;Dada esta situaci&oacute;n, el desempleo en estas mujeres es muy bajo (4,8%) pero como se mencion&oacute; anteriormente casi la mitad no se encuentran registradas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo tema que motiva la creaci&oacute;n de este &iacute;ndice es que estas jefas de hogar no tienen con qui&eacute;n compartir el cuidado de sus hijos/as. Por ejemplo, en los hogares con ni&ntilde;os/as de menos de 13 a&ntilde;os las mujeres destinan aproximadamente diez horas al Trabajo de Cuidados No Remunerado lo que nos trae el fen&oacute;meno de doble jornada laboral (e incluso en este caso el cuidado lleva m&aacute;s horas que una jornada laboral habitual) que ya es conocido para muchas mujeres pero que se profundiza en las jefas de hogar monomarentales. Estos valores bajan a casi 8 horas en hogares con un menor de 13 a&ntilde;os y a un poco m&aacute;s de 4 horas en hogares sin menores de 13 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dadas estas situaciones, es imprescindible que el Estado trabaje en generar alg&uacute;n tipo de herramienta estad&iacute;stica que mida el costo del cuidado y que se analice su evoluci&oacute;n a lo largo del tiempo dado el contexto altamente inflacionario que atraviesa la econom&iacute;a argentina pero tambi&eacute;n es importante que, mujeres y varones se hagan cargo equitativamente de la obligaci&oacute;n de alimentar, vestir y trasladar a la escuela a sus hijos/as.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economista y docente. Paridad en la macro</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/medir-crianza-imprescindible-sociedad_129_10100121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Apr 2023 09:16:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b514b7ea-e590-4684-b267-6a98f2668829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="58374" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b514b7ea-e590-4684-b267-6a98f2668829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="58374" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Medir la crianza, imprescindible para la sociedad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b514b7ea-e590-4684-b267-6a98f2668829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[economías,Crianza,Tareas de cuidado,Paridad en la Macro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No quiero tener (más) hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-quiero-hijos_129_9662728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f568c7f6-f2e0-4ae6-8ee6-5da924d64d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x575y122.jpg" width="1200" height="675" alt="No quiero tener (más) hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las peleas de los padres frente a sus hijos, la felicidad que una pareja puede irradiar frente a sus hijos y la decisión de las parejas de no tener hijos. No fácil esa decisión, sostiene, Luciano Lauterau: es una decisión concreta es la que impone un duelo.
.</p></div><p class="article-text">
        Se suele decir que no es bueno que los padres discutan frente a los hijos, porque podr&iacute;a ser algo triste o doloroso para ellos, pero tambi&eacute;n es a veces la &uacute;nica forma en que estos pueden enterarse de que sus padres son algo m&aacute;s que sus padres, por ejemplo, un hombre y una mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay parejas que est&aacute;n tan destruidas o absorbidas en los roles parentales, que solo pueden transmitir a sus hijos algo de la conyugalidad a trav&eacute;s de pelearse frente a los hijos. Creo que es un problema idealizar demasiado la pareja parental ante los hijos; ver padres felices puede ser tambi&eacute;n un acto renegatorio <strong>y, en cierta medida, la felicidad es un poco asexuada tambi&eacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es tanto que los padres no peleen, sino c&oacute;mo lo hacen. Se puede discutir sin asumir una actitud destructiva. Recuerdo que hace unos a&ntilde;os una colega se jactaba de que su hijo no se pasaba de noche a la cama que ella compart&iacute;a con su marido. <strong>&ldquo;Quiz&aacute; no haya nada interesante para ver&rdquo;, pens&eacute; con fastidio por el modo en que ella idealizaba su parentalidad.</strong> Cuando un tiempo despu&eacute;s me enter&eacute; de su separaci&oacute;n, me sent&iacute; un poco culpable; pero despu&eacute;s se me pas&oacute;. La idea de padres felices y de acuerdo en todo me parece mucho m&aacute;s problem&aacute;tica que mi torpeza hostil.
    </p><p class="article-text">
        	Los padres vivimos preocupados porque una separaci&oacute;n no da&ntilde;e a nuestros hijos. <strong>As&iacute; desconocemos que el deseo de que los padres se separen es uno de los m&aacute;s comunes de la infancia.</strong> &iquest;Qu&eacute; otra cosa es el complejo de Edipo sino el deseo de que los padres se separen?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Parricidio o incesto son dos formas de nombrar la separaci&oacute;n de los padres: se mata a uno o se tiene sexo con la otra.&nbsp;Es sobre el trasfondo de la separaci&oacute;n de los padres que se puede desear una u otra cosa. Asimismo, el deseo que los padres se separen &ndash;a trav&eacute;s de su matriz ed&iacute;pica (como parricidio o incesto)&ndash; vela que el nacimiento mismo de un hijo implica una separaci&oacute;n en la pareja conyugal &ndash;para devenir pareja parental.
    </p><p class="article-text">
        	Cuando un ni&ntilde;o dice que no quiere que se separen los padres, es porque lo desea. Por lo general, si el ni&ntilde;o ya logr&oacute; desasirse de los deseos ed&iacute;picos, ser&aacute; indiferente.
    </p><p class="article-text">
        	Con toda la raz&oacute;n los padres temen que una separaci&oacute;n da&ntilde;e a los ni&ntilde;os, pero equivocan el motivo: con ese temor es que perciben el deseo inconsciente de sus hijos y no quisieran que se realice. Tambi&eacute;n as&iacute; evitan hacerlos sentir culpables, aunque eso no dura mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        	Y cuando los padres absorben la culpa de los hijos, transform&aacute;ndola en propia y se la agregan a su temor de da&ntilde;arlos, al punto de quedarse juntos por el bien de los ni&ntilde;os&hellip; eso no les hace ning&uacute;n favor.
    </p><p class="article-text">
        	Por &uacute;ltimo, en alg&uacute;n momento es preciso decidir no tener m&aacute;s hijos, pero &iquest;cu&aacute;ndo y c&oacute;mo? Uno puede decidir no tener m&aacute;s hijos, pero esta es una decisi&oacute;n abstracta si se interpreta como no tener otros hijos. Esto es solo una idea sin ninguna realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Las personas nos la pasamos diciendo cosas que no tienen ninguna realidad. La decisi&oacute;n de no tener m&aacute;s hijos se vuelve concreta cuando los hijos que uno tiene cumplen a&ntilde;os y crecen; es decir, cuando uno deja de tener los hijos que ya tiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Los hijos que ya no voy a tener, son los que tengo, los que tuve. Y es muy triste, por eso cada cumple es una gran alegr&iacute;a, pero tambi&eacute;n una enorme tristeza. Porque decido ya no tener m&aacute;s hijos cuando me doy cuenta de que nada va a reemplazar a los hijos que tuve, aunque me enga&ntilde;e con una mascota o me dedique m&aacute;s al trabajo (quiz&aacute;s adopte tesistas) para ahogar ese dolor. <strong>Las decisiones concretas son dolorosas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        	Las personas se la pasan tomando decisiones abstractas, sin realidad. Una decisi&oacute;n concreta, como la de no tener m&aacute;s hijos, no tiene nada que ver con ligarse las trompas o una vasectom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        	Un padre y/o una madre pueden tener como hijos a sus hijos durante toda la vida y as&iacute; haber dicho que no iban a tener m&aacute;s hijos, pero ser el principal obst&aacute;culo para el crecimiento de sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        	Cuando los hijos crecen, los duelamos. Es hermoso que crezcan, pero es muy triste tambi&eacute;n. No es f&aacute;cil decidir no tener m&aacute;s hijos. Una decisi&oacute;n concreta es la que impone un duelo.
    </p><p class="article-text">
        	Quienes no hacen duelos, no toman decisiones. Dicen que hacen cosas, pero viven en lo abstracto de la vida.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-quiero-hijos_129_9662728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Oct 2022 10:43:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f568c7f6-f2e0-4ae6-8ee6-5da924d64d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x575y122.jpg" length="29180" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f568c7f6-f2e0-4ae6-8ee6-5da924d64d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x575y122.jpg" type="image/jpeg" fileSize="29180" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No quiero tener (más) hijos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f568c7f6-f2e0-4ae6-8ee6-5da924d64d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x575y122.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Hijos,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maternidades racializadas: de confundirte con la cuidadora de tus hijas a intentar esterilizarte tras el segundo parto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maternidades-racializadas-confundirte-cuidadora-hijas-esterilizarte-segundo-parto_1_9647960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/148dcbc6-0f88-4acf-9740-ad592acdcd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maternidades racializadas: de confundirte con la cuidadora de tus hijas a intentar esterilizarte tras el segundo parto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Ana, mexicana, la confunden con la cuidadora de sus hijas, que tienen rasgos “más europeos” que ella; a María y a Silvia les adjudicaron la “habitación de las gitanas” en la maternidad y a Idalmi la cuestionaron al buscar trabajo por ser “madre joven y dominicana”. Historias de mujeres y discriminación en España.</p></div><p class="article-text">
        Cuando sali&oacute; de la sala de partos tras tener a su primer hijo, a Mar&iacute;a le adjudicaron la habitaci&oacute;n m&aacute;s separada de toda la planta de la maternidad. Al fondo del pasillo, a la derecha. Escuch&oacute; a las trabajadoras del hospital p&uacute;blico espa&ntilde;ol comentarlo entre risas: &ldquo;A ver si no molestan mucho&rdquo;. Entonces se dio cuenta de lo que pasaba: la separaban de las dem&aacute;s madres recientes porque era gitana, suponiendo que su familia extensa acudir&iacute;a a visitar al beb&eacute;. Y supo despu&eacute;s de hablar con amigas y familiares que era una pr&aacute;ctica habitual hacia ellas.
    </p><p class="article-text">
        Andrea es mexicana, vive en Espa&ntilde;a desde que vino a trabajar hace una d&eacute;cada en una importante empresa consultora. Se cas&oacute; con un hombre espa&ntilde;ol y tuvo dos hijas, cuyos rasgos son m&aacute;s &ldquo;europeos&rdquo; que los suyos, seg&uacute;n ella misma explica. Le ha pasado mucho y&nbsp;en diferentes espacios que la trataran como si fuera la cuidadora de las ni&ntilde;as. &ldquo;En el pediatra, en el cole, en el parque&hellip; La &uacute;ltima vez a principios de este curso, cuando mi hija mayor cambi&oacute; de preceptoras en el comedor escolar. Cuando fui a recogerla me pidieron que le diese un recado &lsquo;a la madre de la ni&ntilde;a&rsquo;. Cuando les dije que era yo, les dio mucha verg&uuml;enza y se disculparon, y no pasa nada, pero est&aacute; claro que estaban actuando con prejuicios. En el parque tambi&eacute;n me pasa continuamente: la mayor&iacute;a de la gente piensa que soy la canguro de mis hijas&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todas las inferencias que se hacen sobre un grupo racial determinado, también se proyectan en la forma en la que las madres crían</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Desirée Bela-Lobedde</span>
                                        <span>—</span> escritora y activista antirracista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Idalmi es una mujer de origen dominicano que vive en Espa&ntilde;a desde que era peque&ntilde;a. Su primer embarazo la pill&oacute; en plena pandemia, y fue despedida de un trabajo en el que estaba sin contrato. Cuando se puso a buscar empleo de nuevo, se encontr&oacute; con los prejuicios asociados a las madres pero tambi&eacute;n a su origen. &ldquo;Me preguntaban que cu&aacute;ntos hijos ten&iacute;a, que por qu&eacute; era una madre tan joven. Y todo eso para limpiar casas, porque cre&iacute;an que iba a faltar mucho si mi beb&eacute; enfermaba&rdquo;, explica. Ella cree que el prejuicio ten&iacute;a que ver con su origen: &ldquo;Sin duda, estoy convencida de que eso me lo preguntaban por ser dominicana: a una mujer espa&ntilde;ola le preguntan menos por este tipo de cosas, al menos en teor&iacute;a no pueden hacerlo&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supuesto que existen prejuicios asociados a la crianza cuando una madre es racializada&rdquo;, explica tajante Desir&eacute;e Bela-Lobedde, escritora y activista antirracista. &ldquo;Todas las inferencias que se hacen sobre un grupo racial determinado, tambi&eacute;n se proyectan en la forma en la que las madres cr&iacute;an. A una mujer racializada que cr&iacute;a se le presuponen determinadas conductas por pertenecer al grupo racial que sea: si da teta durante mucho tiempo, es por la raza. Si portea, es porque las mujeres de ese grupo racial &lsquo;est&aacute;n acostumbradas&rsquo;. Y si lleva a cabo determinadas pr&aacute;cticas, o no, tambi&eacute;n se justifica en la pertenencia a un grupo racial. En cambio, cuando es una madre blanca sigue todas o algunas de estas pr&aacute;cticas &ndash;colechar, lactancia materna prolongada, porteo&ndash; se atribuyen a la crianza respetuosa, a que se ha informado y ha le&iacute;do y a que opta por estilos de crianza alternativos. No se buscan explicaciones adicionales que tengan que ver con el color de su piel&rdquo;, asegura la experta.
    </p><h3 class="article-text">Ser migrante, ser pobre</h3><p class="article-text">
        Silvia Ag&uuml;ero es activista gitana, feminista y madre de cuatro ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Cree que en el caso de las madres gitanas existe un patr&oacute;n que se repite: &ldquo;Los prejuicios hacia nosotras son siempre los mismos: que somos madres muy j&oacute;venes, que tenemos demasiados hijos y que no nos responsabilizamos. En definitiva, que somos mujeres salvajes a las que hay que dominar&rdquo;, denuncia. Ag&uuml;ero ha vivido en primera persona la discriminaci&oacute;n de la que habla: &ldquo;En mi primer parto se burlaron de m&iacute; y sufr&iacute; violencia obst&eacute;trica. Me dijeron al llegar: &lsquo;&iquest;C&oacute;mo no te has dado cuenta de que has roto aguas? Si es que sois muy j&oacute;venes&rsquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los prejuicios hacia nosotras son siempre los mismos: que somos madres muy jóvenes, que tenemos demasiados hijos y que no nos responsabilizamos. En definitiva, que somos mujeres salvajes a las que hay que dominar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Silvia Agüero </span>
                                        <span>—</span> activista gitana y feminista 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras nacer mi segunda hija, con 29 a&ntilde;os, me ofrecieron hacerme una ligadura de trompas. Mientras que a las payas os machacan con que ten&eacute;is pocos hijos y se os va a pasar el arroz, a nosotras nos acusan de lo contrario, de tener demasiados hijos&ldquo;, explica Silvia, que es escritora. Y coincide con Mar&iacute;a en la designaci&oacute;n de habitaci&oacute;n: &rdquo;A m&iacute; tambi&eacute;n me mandaron a la &uacute;ltima habitaci&oacute;n del pasillo, en un hospital en Alicante. Me di cuenta porque me llam&oacute; mi prima para venir a visitarme, y aunque no le hab&iacute;a dicho el n&uacute;mero de mi habitaci&oacute;n ella ya lo sab&iacute;a. Le pregunt&eacute; c&oacute;mo pod&iacute;a ser y me explic&oacute; que era la que nos daban a todas las gitanas&ldquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces es dif&iacute;cil saber si se juzga tu manera de criar por ser simplemente madre, por ser racializada, por ser un poco <em>hippy</em>, por ser despistada, o porque lo de mantener a las nenas peinadas y con la ropa impecable no es lo tuyo&rdquo;, cuenta Sarah B., madrile&ntilde;a &ldquo;de padre sudan&eacute;s, negro y &aacute;rabe&rdquo;. Ella se ha sentido discriminada en muchas ocasiones por ser racializada, pero aporta un matiz: &ldquo;S&iacute;, pero creo que el eje de ser migrante o no tambi&eacute;n influye. La gente me percibe m&aacute;s como &lsquo;mulata&rsquo;, con el horror de esa palabra. Cuando hablan conmigo se genera una sensaci&oacute;n de proximidad cultural, a diferencia de ser migrante, donde se da mucha m&aacute;s alteridad. Hay un mill&oacute;n de factores que interseccionan&rdquo;, explica Sarah.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese an&aacute;lisis de la intersecci&oacute;n coincide Desir&eacute;e Bela-Lobedde, que lo explica en base a distintas capas: &ldquo;La condici&oacute;n econ&oacute;mica tambi&eacute;n influye, por supuesto. Si, adem&aacute;s de ser una mujer que ha migrado y no tener una red familiar o social que ofrezca sost&eacute;n, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica es precaria, la situaci&oacute;n se vuelve m&aacute;s complicada&rdquo;, analiza. 
    </p><p class="article-text">
        Kimberly Seals, escritora americana y experta en lactancia negra, profundiz&oacute; en la interseccionalidad <a href="https://www.eldiario.es/nidos/kimberley-seals-hay-factores-historicos-culturales-amamantar-sea-dificil-mujeres-negras_128_9060282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista en elDiario.es</a>: &ldquo;La maternidad nunca sucede en el vac&iacute;o. La experiencia est&aacute; atravesada por todo tipo de factores, incluidos los permisos de maternidad del lugar donde una vive, sus ingresos, c&oacute;mo su raza o etnia afectan a la calidad de la atenci&oacute;n que recibe y qu&eacute; tipos de servicios est&aacute;n disponibles en cada lugar&rdquo;. Para Silvia Ag&uuml;ero, los distintos factores no se suman, sino que se multiplican: &ldquo;Las mujeres gitanas sufrimos la multiplicaci&oacute;n del machismo y el racismo. Y a veces se habla de las dos opresiones como si fueran cosas diferentes, pero no es as&iacute;: la opresi&oacute;n no es doble, es m&uacute;ltiple&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Sarah B., aunque siga existiendo desigualdad, hay motivos para la esperanza: &ldquo;Es interesante ver c&oacute;mo Espa&ntilde;a se ha diversificado racialmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Mis ni&ntilde;as se est&aacute;n criando en pleno auge de la lucha antirracista y son m&aacute;s conscientes de lo que pod&iacute;a ser yo cuando era ni&ntilde;a, por ejemplo. Pero por encima de todo, para luchar por la igualdad para familias, ni&ntilde;os y madres, aparte de hacer pol&iacute;ticas concretas, hay que garantizar la igualdad para todos, a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas como la renta b&aacute;sica universal y los servicios p&uacute;blicos en Sanidad y Educaci&oacute;n&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LQ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/maternidades-racializadas-confundirte-cuidadora-hijas-esterilizarte-segundo-parto_1_9647960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Oct 2022 08:39:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/148dcbc6-0f88-4acf-9740-ad592acdcd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4349407" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/148dcbc6-0f88-4acf-9740-ad592acdcd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4349407" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Maternidades racializadas: de confundirte con la cuidadora de tus hijas a intentar esterilizarte tras el segundo parto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/148dcbc6-0f88-4acf-9740-ad592acdcd61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Crianza,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Filosofía desde y para la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/filosofia-infancia_1_9645468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/248e0d60-74a9-4c82-82f6-f5714095ec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Filosofía desde y para la infancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la creencia de que es necesario destruir la idea de que la filosofía es algo sumamente difícil, lejano o hasta aburrido. Incluso más: de que es para pocos, las autoras de "Filosofar desde la infancia" hacen una propuesta para chicas y chicos. De qué se trata en este fragmento del libro publicado por La Crujía.</p></div><p class="article-text">
        Comenzamos este recorrido pregunt&aacute;ndonos: &iquest;y si habitamos el mundo de un modo l&uacute;dico, encontrando en este un c&oacute;mplice de nuestras aventuras, de nuestras exploraciones, de nuestras curiosidades? &iquest;Qu&eacute; pasa si habitamos el mundo sin querer aprehenderlo, conquistarlo, manipularlo?
    </p><p class="article-text">
        Les proponemos habitar el mundo desde la infancia: establecer con esta una relaci&oacute;n de juego, de amor y de preguntas. Creemos necesario destruir la idea de que la filosof&iacute;a es algo sumamente dif&iacute;cil, lejano o hasta aburrido. Incluso m&aacute;s: hay que derribar la idea de que la filosof&iacute;a es para pocos. Vamos a apostar por una filosof&iacute;a abierta y accesible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4e5bbd17-f549-460c-a67e-d82ba0137984_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Filosofar desde la infancia, editado por La Crujía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Filosofar desde la infancia, editado por La Crujía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Luis Pescetti expresa que &ldquo;trabajar para los chicos es ocuparse del hombre en cualquier edad, entre hilos inalcanzables pero que lo sostienen: la ilusi&oacute;n (ll&aacute;menla los logros), las aspiraciones y la infancia&rdquo; (2018: 17). Y ac&aacute; elegimos quedarnos para dar inicio al libro: la infancia.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de nuestros d&iacute;as nos hemos dado cuenta de que es imposible comenzar a pensar propuestas filos&oacute;ficas para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as si no nos detenemos a mirar la infancia en nosotras. Con esta idea no nos referimos a aquella famosa frase que circula por ah&iacute; pidiendo &ldquo;volver al ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a interior&rdquo; -aunque tambi&eacute;n- sino a la necesidad de recuperar una forma de vincularnos con el mundo y con los otros que no implique necesariamente una serie de resultados u objetivos mensurables en tiempo, &eacute;xito o dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los adultos solemos necesitar tener resuelta -en nuestras mentes al menos- la pregunta acerca del sentido o la direcci&oacute;n de lo que vamos a hacer: &iquest;Para qu&eacute; voy a hacer esto? &iquest;Va a servir de algo? &iquest;Cu&aacute;les van a ser sus beneficios? Lo cierto es que, por suerte, muy pocas veces podemos anticipar el resultado de nuestras acciones porque &eacute;stas suelen desarrollarse de un modo inesperado: alguna variable que no tuvimos en cuenta, alguna emoci&oacute;n que no anticipamos que podr&iacute;a aparecer o simplemente la presencia de personas diferentes a nosotras. Esto no deber&iacute;a desanimarnos pero, por el contrario, a veces sucede. Cuando algo no acontece del modo en que lo planeamos decimos &ldquo;no se cumplieron los objetivos&rdquo;, &ldquo;no tiene sentido&rdquo; o tambi&eacute;n suele aparecer el muy conocido &ldquo;fracas&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mirar la infancia en nosotras es entonces una invitaci&oacute;n a sorprendernos cuando el mundo no se comporta del modo en que esperamos, es el deseo de abrir en ese acontecimiento inesperado un tiempo y un espacio para <em>observar</em>, para <em>buscar,</em> para <em>compartir. </em>Es la necesidad de estar presentes asegurando el cuidado propio y el de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces se piensa la infancia como un momento cronol&oacute;gico de la vida, en donde se sabe poco. Porque, claro, los infantes son aquellos que hace poco est&aacute;n en la vida; y por lo tanto deben aprender. Aprender a caminar, a hablar, a que la pava quema, a que a tal hora hay que dormirse, a que es importante lavarse los dientes, a sumar, restar, dividir y multiplicar. A que las plantas hacen fotos&iacute;ntesis, a que existen amores correspondidos y no correspondidos, a que a veces nos peleamos con nuestros amigos, a que en el verano la frutilla es fruta de estaci&oacute;n, a cruzar el sem&aacute;foro, a hacer cosas con n&uacute;meros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la infancia es mucho m&aacute;s que un momento cronol&oacute;gico en nuestras vidas. <em>Infancia</em> es una forma de vivir la vida: es atrevernos a no saber, a olvidarnos lo que conocemos, a habitar el mundo con toda la fuerza de la vida, de lo vital. <em>Infanciarnos</em> para educar es pensar que no hay un contenido para ense&ntilde;ar, si no que hay una disposici&oacute;n vital que podemos ejercitar junto con los chicos y las chicas para que ellos y ellas puedan habitar la vida de manera significativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra concepci&oacute;n de infancia, entonces, no se basa en la cantidad de a&ntilde;os que tengamos; &ldquo;hay j&oacute;venes viejos y viejos j&oacute;venes&rdquo;, dec&iacute;a Salvador Allende en un discurso en la Universidad de Guadalajara. Lo que diferenciaba, seg&uacute;n &eacute;l, una actitud de la otra era la capacidad de observar y empatizar con realidades m&aacute;s all&aacute; de la propia, de poder sumergirse en el mundo de los otros preguntando en voz alta, comprendiendo sin intermediarios, lo que suced&iacute;a. Eso es lo que hace un infante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchas veces como adultos creemos que tenemos que traducir el mundo a los ni&ntilde;os, creemos que la infancia es aquella peque&ntilde;a persona &mdash;adulta en potencia&mdash; a quien debemos ense&ntilde;ar todo lo relevante para su desarrollo motriz, cognitivo, moral, etc. Y, si bien algo de esto es cierto, la idea de que el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a sean un recept&aacute;culo que debemos completar nos impide, por un lado, poder pensar qu&eacute; aportes tiene la infancia para hacer al adulto y, por el otro, entendernos a nosotros mismos como sujetos en constante aprendizaje y transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Queremos dejar de pensar, entonces, en un &ldquo;mundo de los adultos&rdquo; y un &ldquo;mundo de las infancias&rdquo;, para pensar-nos en relaci&oacute;n, desde el v&iacute;nculo. Como dice la psic&oacute;loga Natalia Liguori, apostar al v&iacute;nculocentrismo.
    </p><p class="article-text">
        Queremos que la construcci&oacute;n de este pensar juntos sea con todas las partes. Habitamos este laberinto de manera colectiva. Solo que muchas veces, como adultas, nos hemos olvidado c&oacute;mo jugar. Ellos y ellas, las infancias, son nuestro recordatorio.
    </p><p class="article-text">
        <em>FS/MM/UP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Sichel/Mayra Muñoz/Ursula Pose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/filosofia-infancia_1_9645468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Oct 2022 08:36:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/248e0d60-74a9-4c82-82f6-f5714095ec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2536283" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/248e0d60-74a9-4c82-82f6-f5714095ec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2536283" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Filosofía desde y para la infancia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/248e0d60-74a9-4c82-82f6-f5714095ec98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Lectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es necesario dejar de tener hijos para evitar el cambio climático?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/necesario-hijos-evitar-cambio-climatico_1_9632744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/318002c8-46df-4db4-bb8e-2926df0badbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dejar de tener hijos para evitar el cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los seres humanos buscan perpetuar nuestra especie de forma natural, pero tener más hijos puede ir en contra de la propia supervivencia de la humanidad, sostiene el autor de este texto.</p></div><p class="article-text">
        La humanidad est&aacute; dejando de tener hijos. Si en 1950, la mujer media en el mundo ten&iacute;a unos 5 hijos a lo largo de su vida, en la actualidad son poco m&aacute;s de 2,4 hijos. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, una gran parte de la poblaci&oacute;n mundial ha salido de la pobreza y ha emigrado a las ciudades. Esto lleva a las personas a tener menos hijos para <strong>darles mejor educaci&oacute;n y oportunidades</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos, donde la ca&iacute;da de la fertilidad es a&uacute;n mayor, hay otro factor: <strong>el cambio clim&aacute;tico</strong>. Algunas personas optan por no tener hijos porque temen que al hacerlo se amplifique el calentamiento global, mientras que a otras les preocupa traer hijos a un planeta que ser&aacute; devastado por el calentamiento y los desastres naturales.
    </p><p class="article-text">
        Para la mayor&iacute;a de los seres vivos, <strong>la superpoblaci&oacute;n es un problema que se resuelve solo</strong>. Si un a&ntilde;o ha llovido mucho y los arbustos tienen m&aacute;s hojas, los ciervos se multiplican m&aacute;s y mantienen a raya los arbustos. Pero m&aacute;s ciervos tambi&eacute;n significa m&aacute;s comida para los lobos, que crecen en n&uacute;mero y controlan a los ciervos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los humanos no tenemos depredadores naturales <a href="https://www.researchgate.net/publication/226990153_The_Influence_of_Predation_on_Primate_and_Early_Human_Evolution_Impetus_for_Cooperation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde hace cientos de miles de a&ntilde;os</a>. Esto hace que lo &uacute;nico capaz de controlar la poblaci&oacute;n humana sea la escasez de recursos y la enfermedad. Dos cosas que la civilizaci&oacute;n moderna combate con mucha eficacia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pasado, la poblaci&oacute;n humana ha crecido a un ritmo alarmante. En 1950, solo hab&iacute;a 2.600 millones de personas en la Tierra. Hoy somos cerca de 8.000 millones, y se espera que al ritmo actual <a href="https://www.un.org/development/desa/en/news/population/world-population-prospects-2019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alcance los 9.800 millones en 2050</a>, aunque los expertos predicen que no pasar&aacute; de ah&iacute;, y es probable que empiece a declinar antes. Seg&uacute;n un <a href="https://www.thelancet.com/article/S0140-6736(20)30677-2/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado por The Lancet</a>, la pr&aacute;ctica totalidad de los pa&iacute;ses ver&aacute;n reducida su poblaci&oacute;n antes de 2100.
    </p><h3 class="article-text">Las emisiones de carbono de tus hijos</h3><p class="article-text">
        Con tanta gente habitando ya el planeta, es m&aacute;s importante que nunca tener en cuenta el impacto medioambiental de tener hijos. Se calcula que cada ni&ntilde;o que nace hoy a&ntilde;ade<strong> 941 toneladas m&eacute;tricas de di&oacute;xido de carbono a la atm&oacute;sfera</strong>, lo que supone m&aacute;s que las emisiones de toda la vida &uacute;til de 524 coches. Pero hay grandes diferencias entre pa&iacute;ses y sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Por t&eacute;rmino medio, cada persona en la Tierra es responsable de unas cinco toneladas de emisiones de CO&#8322; al a&ntilde;o. Sin embargo, seg&uacute;n datos de 2019, una persona media de Estados Unidos emiti&oacute; m&aacute;s de 30 veces m&aacute;s CO&#8322; que la persona media en Sud&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tener <strong>un hijo menos en un pa&iacute;s rico </strong>reducir&iacute;a la huella de carbono de un individuo entre 7,8 y 58,6 toneladas al a&ntilde;o a lo largo de una vida de 80 a&ntilde;os, aunque hay variaciones dependiendo de c&oacute;mo se mida. 
    </p><p class="article-text">
        En un reciente estudio se comparaba <a href="https://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/aa7541/meta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el impacto en el medio ambiente de tener menos hijos</a> con el de otras acciones individuales m&aacute;s comunes, como reciclar o poner bombillas de bajo consumo. <a href="https://www.eldiario.es/comoyporque/puedes-frenar-cambio-climatico_1_8738478.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las diferencias son sorprendentes</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a315ca8d-1c99-40a8-ba85-75cc78baab26_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a315ca8d-1c99-40a8-ba85-75cc78baab26_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a315ca8d-1c99-40a8-ba85-75cc78baab26_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a315ca8d-1c99-40a8-ba85-75cc78baab26_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a315ca8d-1c99-40a8-ba85-75cc78baab26_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a315ca8d-1c99-40a8-ba85-75cc78baab26_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a315ca8d-1c99-40a8-ba85-75cc78baab26_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Impacto de distintas acciones en las emisiones de CO2"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Impacto de distintas acciones en las emisiones de CO2                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si tener <strong>un hijo menos ahorra cerca de 60 toneladas de CO&#8322; al a&ntilde;o</strong>, vivir sin coche supondr&iacute;a unas 2,3 toneladas menos, y por cada vuelo de larga distancia que no tomes, 1,6 toneladas, lo mismo que dejar de tener perro, que ahorra 1,4 toneladas al a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En comparaci&oacute;n, comer menos carne solo ahorra 230 kilos de CO&#8322; por persona y a&ntilde;o; reciclar, 210 kilos; y dejar de usar bolsas de pl&aacute;stico, solo 5 kilos menos de CO&#8322;.
    </p><h3 class="article-text">Menos humanos para salvar la humanidad</h3><p class="article-text">
        Dejar de tener hijos no solo ayudar&iacute;a a mitigar los efectos del cambio clim&aacute;tico. Recientemente los <a href="https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.1704949114" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cient&iacute;ficos alertaban de que la sexta extinci&oacute;n masiva</a> de especies que el planeta est&aacute; experimentando desde hace a&ntilde;os est&aacute; motivada por la actividad humana, principalmente (aunque no en exclusiva) por el uso insostenible de la tierra, el agua y la energ&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <strong>extinci&oacute;n de especies animales</strong> a su vez podr&iacute;a llevar a la degradaci&oacute;n de ecosistemas enteros, p&eacute;rdida de cosechas y muerte por inanici&oacute;n de millones de personas. Un buen <a href="https://quo.eldiario.es/naturaleza/q2103319149/abejas-seres-vivos-mas-importantes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejemplo son las abejas</a>, de las que dependen la mayor&iacute;a de las cosechas de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, dejar de tener hijos tambi&eacute;n supone que <strong>la poblaci&oacute;n sufrir&aacute; un r&aacute;pido envejecimiento</strong>. Se prev&eacute; que haya 1.600 millones de personas mayores de 65 a&ntilde;os en 2050 y que, por ejemplo, en China para el fin del siglo la mitad de su poblaci&oacute;n supere esa edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas mayores consumen m&aacute;s recursos de los que producen. Una poblaci&oacute;n en declive podr&iacute;a provocar una escasez de mano de obra y un aumento de los problemas de salud relacionados con la edad, y de los recursos necesarios para paliarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tener menos hijos ya est&aacute; teniendo un gran impacto y es esencial para salvarnos, pero<strong> no puede ser la &uacute;nica medida</strong>. Reducir el n&uacute;mero de personas en el planeta puede tardar cientos de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>DP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/necesario-hijos-evitar-cambio-climatico_1_9632744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Oct 2022 10:46:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/318002c8-46df-4db4-bb8e-2926df0badbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="968724" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/318002c8-46df-4db4-bb8e-2926df0badbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="968724" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Es necesario dejar de tener hijos para evitar el cambio climático?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/318002c8-46df-4db4-bb8e-2926df0badbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desarrollo del lenguaje en niñas y niños, pautas de alarma y de estimulación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/desarrollo-lenguaje-ninas-ninos-pautas-alarma-estimulacion_129_9625425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c016dc5-5f8e-4537-b024-4e8bad0cff8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desarrollo del lenguaje en niñas y niños, pautas de alarma y de estimulación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aproximadamente el 20% de los niños entre los 2 y los 3 años tienen demoras para aprender el lenguaje, Verónica Maggio da una guía de a qué se le debe prestar atención y cómo estimular este proceso. Especialista en trastornos del lenguaje infantil es también la compiladora de un nuevo libro de cuentos adaptados para estimular este proceso.</p></div><p class="article-text">
        El proceso de adquisici&oacute;n b&aacute;sica del lenguaje se extiende desde el nacimiento hasta los 6 a&ntilde;os. En el primer a&ntilde;o de ese per&iacute;odo ocurren dos cosas importantes, la primera es que los ni&ntilde;os aprenden a hacerse entender sin palabras, a eso se denomina intenci&oacute;n comunicativa, y constituye el cimiento sobre el que se va a apoyar el lenguaje. Un beb&eacute; a los 9-10 meses puede rechazar lo que no quiere y se&ntilde;alar&nbsp; lo que quiere. Cuando un ni&ntilde;o logra hacerse entender aunque no hable, ya ha traspasado el primer gran desaf&iacute;o de la comunicaci&oacute;n . La segunda habilidad importante es la progresiva habituaci&oacute;n al idioma al cual est&aacute; expuesto, lo cual permitir&aacute; que al final del primer a&ntilde;o de vida consiga entender los nombres de las personas y cosas que lo&nbsp; rodean&ldquo;. El camino en donde comienzan a aparecer las primeras palabras, se inicia entre los 12-18 meses, y &eacute;stas&nbsp; suelen estar asociadas al contexto. Alrededor de los 2 a&ntilde;os, cuentan como m&iacute;nimo con 50 palabras y pueden combinar dos palabras en una peque&ntilde;a oraci&oacute;n. Ya a los 3 a&ntilde;os, pueden&nbsp; armar una frase simple con art&iacute;culos y el verbo conjugado, a los 4 a&ntilde;os, pueden armar frases largas y alrededor de los 5 logran narrar peque&ntilde;os eventos y sostener una conversaci&oacute;n sencilla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/34f27c76-be24-4919-aaf4-dee7cd26206b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Verónica Maggio compiladora del libro &quot;Cuentos adaptados para curiosas y curiosos&quot; de La Crujía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Verónica Maggio compiladora del libro &quot;Cuentos adaptados para curiosas y curiosos&quot; de La Crujía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Usualmente, todo ese proceso se desarrolla espont&aacute;neamente, y los ni&ntilde;os aprenden&nbsp; a entender y&nbsp; a hablar sin darse cuenta, solo por estar en contacto con personas que les hablan. El lenguaje es una habilidad bidireccional, en la que interviene tanto la condici&oacute;n biol&oacute;gica individual de cada ni&ntilde;o como la cantidad y calidad de la estimulaci&oacute;n ambiental. En este sentido, es clave mencionar el papel nocivo que causa la tecnolog&iacute;a en el desarrollo de la comunicaci&oacute;n. Seg&uacute;n la OMS ( Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud), est&aacute; completamente prohibido el uso de dispositivos electr&oacute;nicos en menores de 5 a&ntilde;os ya que su uso ocasiona dificultades comunicativas y atencionales, y en el largo plazo, dificultades conductuales e impulsividad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la revista Americana de Pediatr&iacute;a del a&ntilde;o 2014, Paula Radevsky y colaboradores publicaron un estudio en el que investigaron las interacciones que se produc&iacute;an entre madres y ni&ntilde;os que asist&iacute;an a distintos restaurantes de la ciudad de Boston, y compararon a aquellas que usaban el celular mientras estaban con sus hijos con las que no. Los resultados demostraron que quienes estaban con el celular ten&iacute;an menor cantidad de interacciones y, &eacute;stas, eran de car&aacute;cter rob&oacute;tico. Dimitri Christakis, investigador de la Universidad de Washington (2009), realiz&oacute; un estudio en el que grab&oacute; a ni&ntilde;os de 2 a 48 meses y observ&oacute; que cuando no estaba la televisi&oacute;n prendida, esos ni&ntilde;os escuchaban de su entorno 925 palabras por hora, mientras que cuando la televisi&oacute;n estaba encendida escuchaban s&oacute;lo 155, es decir, que el est&iacute;mulo se reduc&iacute;a un 85%. Al escuchar menos, tambi&eacute;n vocalizaban menos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cd040cac-8dfc-48cc-aa34-3d90767ac62a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La tapa de Cuentos adaptados publicado en Argentina por La Crujía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La tapa de Cuentos adaptados publicado en Argentina por La Crujía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la situaci&oacute;n que genera la tecnolog&iacute;a, aproximadamente el 20% de los ni&ntilde;os entre los 2 y los 3 a&ntilde;os tienen demoras para aprender el lenguaje, y luego persisten con dificultades alrededor del 7% de los ni&ntilde;os de la poblaci&oacute;n general presentan Trastorno del Lenguaje ( TDL)
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A distintas edades, es posible mencionar diferentes pautas de alarma que pueden hacer sospechar la presencia de una dificultad ling&uuml;&iacute;stica son las siguientes:&nbsp; a los 18-24 meses,&nbsp; la dificultad para seguir &oacute;rdenes como &ldquo;Dame, toma, ven&iacute;, sentate, etc&rdquo;.; luego a los 30 meses, la dificultad para comprender &oacute;rdenes&nbsp; tales como &ldquo;Abr&iacute; la puerta&rdquo; o &ldquo;Tra&eacute; el zapato&rdquo;. Ocasionalmente, puede&nbsp; ocurrir que el nino responda a esas &oacute;rdenes si &eacute;stas&nbsp; repiten mucho y si est&aacute;n asociadas a situaciones cotidianas.&nbsp; Son tambi&eacute;n pautas de alarma la ausencia de estos hitos en la expresi&oacute;n: entre los 18 y 23 meses, la utilizaci&oacute;n de menos de 10 palabras entendibles,&nbsp; a los 24-30 meses, el uso menos de 50 palabras,&nbsp; a los 30 meses, el uso persistente de gestos para hacerse entender en lugar de producir palabras. En esta misma etapa,que&nbsp; el ni&ntilde;o pueda decir n&uacute;meros, colores , letras, etc, pero que no pueda pedir lo que quiera a sus pap&aacute;s, o manifestar si algo le duele. Otro marcador importante en este per&iacute;odo, es repetir todo al pie de la letra, sin interpretar lo que le est&aacute;n diciendo. A los 30-36 meses, no lograr la uni&oacute;n de dos palabras, es decir la falta de habilidad para construir frases.&nbsp; Otra de las pautas de alarma es&nbsp; que el ni&ntilde;o hable, pero que no se entienda lo que dice, si la expresi&oacute;n s&oacute;lo es comprensible para sus pap&aacute;s o ni siquiera para ellos, es preciso consultar.&nbsp; Finalmente, entre los 4 y los 5 a&ntilde;os, que no pueda contar brevemente que hizo en el jard&iacute;n, que no recuerde las palabras, o que hable repetitivamente de un solo tema de su inter&eacute;s son marcadores de dificultad ling&uuml;&iacute;stica comunicativa.
    </p><p class="article-text">
        Algunas recomendaciones para facilitar el desarrollo del lenguaje en ni&ntilde;os, son las que se mencionan a continuaci&oacute;n: hablarles cara a cara&nbsp; y lentamente porque escuchar el lenguaje lentamente y mirando a los labios del interlocutor colabora en la mejor decodificaci&oacute;n verbal; utilizar&nbsp; frases cortas con palabras sencillas es otro factor importante para allanar la comprensi&oacute;n, al igual que acentuar las palabras m&aacute;s importantes de la frase. Siempre que un ni&ntilde;o se&ntilde;ale los objetos, es preciso que el adulto lo nombre, y luego de dos o tres intentos en el que el ni&ntilde;o no repite lo se&ntilde;alado, el adulto debe decir la s&iacute;laba inicial de la palabra para facilitar que el ni&ntilde;o la diga. Cuando el ni&ntilde;o diga la palabra o la frase de manera desdibujada, el adulto debe repetir la palabra o frase bien estructurada, a eso se denomina modelado. En ni&ntilde;os de 3-4 a&ntilde;os, para fomentar la comprensi&oacute;n, es&nbsp; utilizar diferentes situaciones cotidianas para estimularlo y darle peque&ntilde;os comandos para cumplir, del tipo &ldquo;Tr&aacute;eme un vaso&rdquo;, &ldquo;And&aacute; a buscar tus zapatos&rdquo;. Para aprender vocabulario nuevo, adem&aacute;s de las situaciones de la vida cotidiana que se presentan como rutinas, son &uacute;tiles las canciones infantiles en donde se hace menci&oacute;n de temas espec&iacute;ficos como la canci&oacute;n &ldquo;Cabeza, hombros, rodillas, pies&rdquo;, en donde&nbsp; el ni&ntilde;o tenga que se&ntilde;alar y ocasionalmente copiar lo que escucha. Finalmente, la lectura de cuentos&nbsp; simples con im&aacute;genes y acentuar mucho las palabras importantes. Pedirle que se&ntilde;ale los personajes y en la medida que pueda que cuente con sus palabras lo que ve. Cient&iacute;ficamente, est&aacute; comprobado que la lectura de cuentos de padres a hijos es la herramienta m&aacute;s poderosa para adquirir palabras nuevas. Conociendo esta situaci&oacute;n y tratando de colaborar en la estimulaci&oacute;n del lenguaje de ni&ntilde;os con desaf&iacute;os en la comunicaci&oacute;n es que pensamos en la creaci&oacute;n de los Cuentos Adaptados para Curiosas y Curiosos 1 y 2 ( Ed. La Cruj&iacute;a, 2021 y 2022), en donde se presentan los cuentos tradicionales infantiles adaptados desde el punto de vista literario, acompa&ntilde;ados de actividades gr&aacute;ficas que colaboran en la comprensi&oacute;n de la informaci&oacute;n le&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Es de esperar que este material resulte &uacute;til para la poblaci&oacute;n infantil con desaf&iacute;os en el lenguaje y para aquellos que sin dificultades,&nbsp; que quieran disfrutar de la propuesta.
    </p><p class="article-text">
        <em>VM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Maggio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/desarrollo-lenguaje-ninas-ninos-pautas-alarma-estimulacion_129_9625425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Oct 2022 10:38:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4c016dc5-5f8e-4537-b024-4e8bad0cff8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1319854" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4c016dc5-5f8e-4537-b024-4e8bad0cff8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1319854" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El desarrollo del lenguaje en niñas y niños, pautas de alarma y de estimulación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4c016dc5-5f8e-4537-b024-4e8bad0cff8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Educación,Lectura,aprendizaje,Dificultades en el aprendizaje,Cuentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la neurosis al deseo de hijo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/neurosis-deseo-hijo_129_9621917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a464a75-50e3-436d-8654-3db096ec9c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la neurosis al deseo de hijo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué hay detrás del deseo de hijo? Desde la neurosis a los millenials, Luciano Lutereau ensaya algunas hipótesis que rodean al tema.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un amigo &iacute;ntimo y un enemigo odiado siempre han sido para m&iacute; exigencias requeridas por mi vida de sentimiento; sab&iacute;a c&oacute;mo consegu&iacute;rmelos de nuevo, tanto a uno como al otro, y no es extra&ntilde;o que mi ideal de infancia se haya realizado a punto tal que mi amigo y enemigo hayan coincidido en la misma persona&rdquo;, escribe Freud en una carta a Fliess.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; narra uno de los n&uacute;cleos de su neurosis, que no solo le perteneci&oacute; toda la vida (por su lucha con disc&iacute;pulos amados a los que, luego, expuls&oacute; del psicoan&aacute;lisis), sino que es m&aacute;s com&uacute;n de lo que nos imaginamos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9a2254-6948-45b8-af49-823757b9a17b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9a2254-6948-45b8-af49-823757b9a17b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9a2254-6948-45b8-af49-823757b9a17b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9a2254-6948-45b8-af49-823757b9a17b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9a2254-6948-45b8-af49-823757b9a17b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f9a2254-6948-45b8-af49-823757b9a17b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f9a2254-6948-45b8-af49-823757b9a17b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bebé/Filip Mroz Oko"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bebé/Filip Mroz Oko                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es analizarse? Es trascender esta estructura basada en, por un lado, amar a unos y, por otro lado, odiar a otros; que esta disyunci&oacute;n deje de ser una exigencia sentimental. Porque sabemos c&oacute;mo termina eso: los amados de hoy son los odiados de ma&ntilde;ana. Y esto vale para la pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n para una relaci&oacute;n de pareja cuando alguien &ndash;sin matiz&ndash; pasa a decir que tir&oacute; a la basura los mejores a&ntilde;os de su vida con tal o cual.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; produce esta exigencia neur&oacute;tica? El delirio de traici&oacute;n, la incapacidad para duelar un v&iacute;nculo, el horror a la soledad y la voz propia, el refugio en la camarilla, la segregaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se reconoce a alguien que se analiza? Cuando hablar con esa persona no te pone de un lado u otro; cuando su capacidad de escuchar es superior a la de juzgar; cuando no te quiere como amigo ni enemigo; cuando no te quiere comprar ni te quiere vender; cuando es alguien con quien se puede hablar.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el an&aacute;lisis de alguien se reconoce tambi&eacute;n por la posici&oacute;n que tiene ante sus padres. Esto es lo que se conoce como escena primaria, que consiste en estar como espectador del goce de la pareja parental. Esta posici&oacute;n de espectador, cuando no est&aacute; analizada, se narra como si el sujeto estuviera en la escena &ndash;cuando, en realidad, es un tercero (est&aacute; afuera).
    </p><p class="article-text">
        Poder situar que uno no sabe qu&eacute; uni&oacute; o une a sus padres es un umbral que se atraviesa con angustia. Siempre es algo vinculado con el espanto, porque no hay lazo &ndash;m&aacute;s que por identificaci&oacute;n&ndash; que se funde en un ideal.
    </p><p class="article-text">
        Reconocer el artificio de la uni&oacute;n de los padres, descompletar el relato familiar, escuchar que lo que se dice que une a dos personas (o lo que los separ&oacute;) no es m&aacute;s que un velo para un deseo del que no tenemos la menor idea, es un paso importante en todo an&aacute;lisis y un indicador preciso.
    </p><p class="article-text">
        Tanto quienes romantizan la historia de amor de los padres, como quienes asumen un desenga&ntilde;o por decepci&oacute;n, no hacen m&aacute;s que confirmar la m&aacute;s b&aacute;sica de las posiciones del neur&oacute;tico: contar la historia como si hubiera estado ah&iacute;, donde nunca estuvo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tanto quienes romantizan la historia de amor de los padres, como quienes asumen un desengaño por decepción, no hacen más que confirmar la más básica de las posiciones del neurótico: contar la historia como si hubiera estado ahí, donde nunca estuvo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A algunos neur&oacute;ticos esto les ocurre en relaci&oacute;n a sus propios recuerdos, cuando algo que cuentan no saben si lo vivieron o se lo contaron; cuando pueden actuar un relato como si les estuviera pasando en ese mismo momento.
    </p><p class="article-text">
        Un neur&oacute;tico es un espectador excluido que se cree en la escena; por eso cada tanto hay que decirle a alguno: &ldquo;Y vos qu&eacute; te metes&rdquo;, o como ya lo dijo Moria: &ldquo;El decorado se calla&rdquo;. La neurosis es mirona, pero ese no es el problema, no lo ser&iacute;a si la curiosidad no estuviera mal usada, torpemente, para creer en la escena. El neur&oacute;tico no tiene la menor idea de nada, pero cree&hellip; para no angustiarse.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La cuesti&oacute;n ser&iacute;a no creer? No. El escepticismo es tan torpe como la creencia ingenua. Otra cosa es creer en el artificio y poder hacerse la pregunta por lo velado. Tambi&eacute;n tener el valor de admitir que bajo el velo no hay nada. Porque perder el lugar de espectador de esa nada implica sacrificar la posici&oacute;n de hijo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&iacute;, entonces, el deseo de hijo. Expresi&oacute;n que puede ser le&iacute;da de dos maneras: por un lado, desear como hijo &ndash;algo que, como ya vimos, es propio de la neurosis; por otro lado, el deseo que lleva hacia la filiaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda es preciso haber hecho alg&uacute;n tratamiento de la propia posici&oacute;n de hijo para que la llegada de un ni&ntilde;o no sea apenas una continuaci&oacute;n de la estrategia con que la neurosis busca espiar su parentalidad; es lo que ocurre con los padres que les preguntan todo el tiempo a sus hijos cuestiones que tendr&iacute;an que decidir ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que alguna vez llam&eacute; &ldquo;destituci&oacute;n parental&rdquo;, basada en el refuerzo de la inseguridad con que los padres viven su funci&oacute;n, y el modo en que no quieren estar jam&aacute;s en el lugar de quienes puedan ser vistos como &ldquo;malos&rdquo; o &ldquo;enemigos&rdquo; de sus hijos, lleva a pensar en una neurosis filiatoria. Es necesario volver a pensar, entonces, en el deseo de hijo &ndash;en sentido estricto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, aunque siempre sea deseo de algo, el deseo no tiene objeto.&nbsp;De ah&iacute; que la interpretaci&oacute;n de un deseo (con la atribuci&oacute;n de un objeto; por ejemplo, &ldquo;vos quer&eacute;s tal o cual cosa&rdquo;) sea reduccionista. Incluso esto vale para uno de los deseos que parece el m&aacute;s natural, el deseo de hijo.
    </p><p class="article-text">
        En el deseo de hijo no se desea un hijo. Como con todo deseo, a trav&eacute;s del deseo de hijo se responde a una demanda o expectativa. As&iacute; es que, por ejemplo, el deseo de hijo puede tener arraigo infantil, pero no se realiza salvo en situaciones muy puntuales; hoy una de las m&aacute;s comunes es como respuesta desafiante a la finitud biol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s conocidas son otras respuestas: recurrir al deseo de hijo para que la pareja no se separe; a veces tambi&eacute;n para separarse de una vez por todas; para dejar en suspenso la exigencia laboral; para sentirse joven; para competir con amigo o una hermana; etc. Las opciones son m&uacute;ltiples y lo importante es que cada analista se haga una idea de a qu&eacute; demanda responde su paciente cuando le anuncia que va a tener un hijo y por qu&eacute; es a partir de ese deseo y no de otro.
    </p><p class="article-text">
        Hay personas que se embarazan cuando sus padres se enferman; otras en el medio de una pandemia o de una guerra; pocas veces el deseo de hijo se realiza de acuerdo con una planificaci&oacute;n. Los millennials tienen algo de raz&oacute;n cuando dicen que tener un hijo es mucha responsabilidad y que habr&iacute;a que pensarlo mucho antes de lanzarse a semejante aventura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los millennials piensan mucho y logran mantener a raya el deseo de hijo. Tanto que, despu&eacute;s, cuando quieren, a veces casi no pueden; porque el deseo de hijo no se delibera, no se pauta, sino que es uno de los deseos m&aacute;s primitivos y su refuerzo inconsciente es dif&iacute;cil de controlar.
    </p><p class="article-text">
        Nunca se sabe bien qu&eacute; se desea cuando se desea un hijo; ninguno de los ideales (de crianza, de amor, de cuidado, etc.) explica por qu&eacute;, de vez en cuando, alguien responde a una demanda a trav&eacute;s de un deseo de hijo.
    </p><p class="article-text">
        Responder a una demanda con un deseo es lo m&aacute;s humano que hay. Es responder de un modo que no es la satisfacci&oacute;n de la demanda. Es responder con la insatisfacci&oacute;n. Ese es el deseo, la insatisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, por qu&eacute; a veces se responde con ese tipo particular de insatisfacci&oacute;n que es un hijo, eso ya es otra cosa; aunque lo que es claro, es que m&aacute;s que algo normal, lo m&aacute;s sensato es que no haya deseo de hijo. Que ante una demanda, alguien pueda hacer una regresi&oacute;n que recupere ese deseo infantil &ndash;de hijo&ndash;, lo traiga al presente, en lugar de hacerlo con otro deseo, esto s&iacute; es extra&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Como todo deseo infantil, el de hijo, necesita una relaci&oacute;n con un anhelo preconsciente para abrirse paso. Ese anhelo es el que hoy falta, porque es el menos acorde a la realidad y sociedad en que se vive.
    </p><p class="article-text">
        El deseo de hijo tiene su origen en la infancia, es un deseo infantil &ndash;como todo deseo que se precie de tal&ndash;, pero curiosamente solo puede realizar cuando quien lo porta es capaz de perder su posici&oacute;n de hijo. Parad&oacute;jicamente, para acceder al deseo de hijo es preciso dejar de desear neur&oacute;ticamente como un hijo.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/neurosis-deseo-hijo_129_9621917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Oct 2022 10:55:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2a464a75-50e3-436d-8654-3db096ec9c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2694889" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2a464a75-50e3-436d-8654-3db096ec9c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2694889" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De la neurosis al deseo de hijo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2a464a75-50e3-436d-8654-3db096ec9c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Maternidad,Paternidades,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
