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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Okupas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/okupas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Okupas]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Manuel Gaggero, figura oculta de Okupas:  “La marginalidad y la pobreza que relata la serie tiene más que ver con esta época que con aquella de hace 20 años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/manuel-gaggero-figura-oculta-okupas-marginalidad-pobreza-relata-serie-ver-epoca-20-anos_128_8216337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bef2098b-6b9c-45fd-b57f-b317ea3200ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Manuel Gaggero, figura oculta de Okupas:  “La marginalidad y la pobreza que relata la serie tiene más que ver con esta época que con aquella de hace 20 años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conoció al Che Guevara y a Fidel Castro en Cuba, fue preso político, peronista de izquierda y miembro del PRT, el brazo político de la guerrilla del ERP. Su nombre, de modo indirecto, reapareció con la reedición de la miniserie de Bruno Stagnaro, que dos décadas después es una de las más vistas en Netflix. “Hoy nadie encuentra en la política las soluciones a sus problemas”, dice en una entrevista con elDiarioAR.</p></div><p class="article-text">
        La reedici&oacute;n de Okupas, la serie emitida por primera vez a fines de 2000, no solo volvi&oacute; a instalar en los argentinos los nombres de Ricardo (Rodrigo de la Serna), el Pollo (Diego Alonso), Walter (Ariel Staltari) y el Chiqui (Franco Tirri), los cuatro protagonistas principales creados y dirigidos por Bruno Stagnaro, sino tambi&eacute;n otros de la realidad de aquellos a&ntilde;os de crisis pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        El de Manuel Justo Gaggero <strong>aparece, por primera vez, a los cuatro minutos del primer cap&iacute;tulo de Okupas,</strong> cuando la Polic&iacute;a Federal desaloja -mientras de fondo suena Luciano Pavarotti cantando &ldquo;Mamma&rdquo;- a decenas de familias que viv&iacute;an en una antigua casa que, desde ese momento y hasta el final de la serie, ocupar&aacute;n Ricardo y sus tres amigos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Gaggero Jef. Gob Frente de la Resistencia, </em>se lee en las paredes pintadas de blanco a uno y otro lado de la puerta de madera del edificio ubicado a&uacute;n en Pasaje Del Carmen al 700, entre Avenida C&oacute;rdoba y Viamonte, una de las locaciones usadas en la serie.
    </p><p class="article-text">
        El abogado Manuel Justo Gaggero fue uno de los <strong>candidatos a jefe de gobierno porte&ntilde;o por el Frente de la Resistencia</strong> en las elecciones que se llevaron a cabo el domingo 7 de mayo de 2000. Lo hizo acompa&ntilde;ado por Marcelo &ldquo;Nono&rdquo; Frondizi, sobrino del ex presidente Arturo Frondizi (1958-1962) y de Silvio, asesinado por la Triple A en 1974. Ambos eran dirigentes del peronismo de izquierda y ten&iacute;an una larga carrera de militancia.
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                Manuel Gaggero                            </span>
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        Gaggero, nacido en octubre de 1940 en Paran&aacute;, hab&iacute;a comenzado su recorrido pol&iacute;tico a los 14 a&ntilde;os en la Uni&oacute;n de Estudiantes Secundarios (UES) y luego en la Juventud Peronista. En 1962, viaj&oacute; a Cuba para integrar un frente revolucionario que iniciar&iacute;a la lucha armada en Argentina. En la isla conoci&oacute; a Ernesto &ldquo;Che&rdquo; Guevara y a Fidel Castro. Aquel intento, en el que tambi&eacute;n formaban parte el diputado John William Cooke, por entonces &ldquo;delegado&rdquo; de Juan Domingo Per&oacute;n, y Alicia Eguren, no prosper&oacute; y, al regresar a la Argentina, Gaggero termin&oacute; la carrera de Abogac&iacute;a y particip&oacute; de la&nbsp; conformaci&oacute;n del Frente Revolucionario Peronista. Fue abogado de la CGT de los Argentinos (1968), preso pol&iacute;tico en el penal de Rawson (1970), director del Diario el Mundo (1973) y dirigente&nbsp; del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), brazo pol&iacute;tico del Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP). Durante la &uacute;ltima dictadura militar, en la que su hermana Susana, fue detenida y desaparecida, estuvo exiliado y acompa&ntilde;&oacute; en Nicaragua a la Revoluci&oacute;n Sandinista. En los 90 fue uno de los fundadores del Frente Grande junto a Fernando &ldquo;Pino&rdquo; Solanas
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1419412981260095490?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las elecciones generales de la ciudad de Buenos Aires consagraron como jefe de gobierno a An&iacute;bal Ibarra, acompa&ntilde;ado por Cecilia Felgueras, al frente de la lista de la Alianza UCR-Frepaso. La dupla se impuso con el 49,30% de los votos a la f&oacute;rmula Domingo Cavallo-Gustavo Beliz (Encuentro por la Ciudad), con 33,20%. La elecci&oacute;n debi&oacute; definirse en una segunda vuelta debido a que Ibarra no hab&iacute;a superado el 50% de los votos, pero, finalmente, Cavallo desisti&oacute; de seguir en la competencia.
    </p><p class="article-text">
        Al Frente de la Resistencia lo votaron 5.321porte&ntilde;os, el 0,30% del total. &ldquo;Fue una elecci&oacute;n muy complicada para nosotros&rdquo;, record&oacute; Gaggero, m&aacute;s de dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, a <strong>elDiarioAR</strong>. &ldquo;Competimos contra adversarios que ten&iacute;an todos los recursos y nosotros, ninguno. El &uacute;nico recurso era el de la militancia y por eso aparec&iacute;an las paredes pintadas como en la casa de Okupas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde que Netflix subi&oacute; el 20 de julio pasado a su plataforma los 11 cap&iacute;tulos de la serie, Gaggero no deja de recibir pedidos de entrevistas, acaso tantos como en su &eacute;poca de candidato. &ldquo;Ahora soy famoso&rdquo;, bromea a los 80 a&ntilde;os y con las dos dosis de la vacuna Sputnik en uno de sus brazos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1425098557355397121?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hab&iacute;a visto la serie en su momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, cuando la dieron a fines de 2000, y me pareci&oacute; muy buena. Okupas trata un tema que parece mucho m&aacute;s actual que antes. Tiene que ver m&aacute;s con esta &eacute;poca que vivimos que con la de principios de este siglo. La marginalidad y la pobreza que muestra la serie ha crecido y abarca a un sector social mucho m&aacute;s amplio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante aquella campa&ntilde;a usted dec&iacute;a que Ibarra y Cavallo representaban &ldquo;lo mismo&rdquo; pol&iacute;ticamente. &iquest;En qu&eacute; aspectos consideraba eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;an el mismo criterio frente a la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la &eacute;poca. Ibarra ven&iacute;a con el respaldo de Carlos &ldquo;Chacho&rdquo; &Aacute;lvarez, que termin&oacute; haciendo la alianza con los radicales y gobernando el pa&iacute;s Fernando de la R&uacute;a; fue un fracaso. &ldquo;Chacho&rdquo; &Aacute;lvarez lleg&oacute; a decir que hab&iacute;a cometido un error cuando en los 90 hab&iacute;a votado en contra de la Ley de Convertibilidad, el plan econ&oacute;mico que hab&iacute;a impulsado Cavallo durante el menemismo. Por eso dec&iacute;a que eran la misma cosa, m&aacute;s all&aacute; de que Cavallo hab&iacute;a tenido un compromiso pol&iacute;tico con la dictadura, porque hab&iacute;a sido subsecretario del Ministerio del Interior (1981) y presidente del Banco Central (1982), e Ibarra, no. Pero en el plano econ&oacute;mico y en las pol&iacute;ticas de fondo, eran lo mismo.
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                    alt="El frente de la casa de Okupas y las pintadas de Gaggero. De culto."
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                El frente de la casa de Okupas y las pintadas de Gaggero. De culto.                            </span>
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        <strong>Un a&ntilde;o despu&eacute;s de esa elecci&oacute;n se llevaron a cabo los comicios legislativos en los que tuvo mucha incidencia el llamado &ldquo;voto bronca&rdquo;, quiz&aacute; la antesala del estallido social que termin&oacute; con el gobierno de De la R&uacute;a. &iquest;Pudo apreciar esa cr&iacute;tica a la clase pol&iacute;tica durante la campa&ntilde;a del Frente de la Resistencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a un rechazo de la sociedad a la pol&iacute;tica tradicional que expresaban el peronismo y la Alianza UCR-Frepaso, que ve&iacute;an al Estado como un bot&iacute;n de guerra. Quer&iacute;an ocupar el Estado no para llevar adelante pol&iacute;ticas que transformen y sean en beneficio del conjunto de la sociedad, sino de ellos mismos. En esa campa&ntilde;a ya ve&iacute;amos que se ven&iacute;a un estallido. Hab&iacute;amos conversado mucho con la gente, recorriendo los barrios, reuni&eacute;ndonos en universidades con los j&oacute;venes. Al final el &ldquo;voto bronca&rdquo; termin&oacute; en el &ldquo;que se vayan todos&rdquo;, pero no solo no se fue nadie, sino que siguen estando. Ese reclamo de bronca fue canalizado por el kirchnerismo, que en ese aspecto institucionaliz&oacute; el reclamo social, lo anul&oacute; y termin&oacute; reproduciendo la misma pol&iacute;tica con otro lenguaje. Y hasta ahora siguen los mismos personajes: Cavallo est&aacute;, Beliz es funcionario del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez, que en aquella elecci&oacute;n hab&iacute;a sido candidato a legislador en la misma lista. No cambi&oacute; nada. Hay una clase pol&iacute;tica que no muere, que sigue ocupando puestos p&uacute;blicos. La sociedad no se siente representada por esta dirigencia, pero no encuentra otro representante como ocurri&oacute;, por ejemplo, en Chile, donde los dirigentes de los movimientos sociales son los que ahora integran la Constituyente. Ac&aacute; no ha sucedido eso, sino que se reproduce lo mismo. Nadie encuentra en la pol&iacute;tica las soluciones a sus problemas de falta de trabajo, de pobreza, de cierre de las industrias... Esas son las preocupaciones de la gente y que no tienen que ver con las preocupaciones de los pol&iacute;ticos. &iquest;A qui&eacute;n le interesa la pr&oacute;xima elecci&oacute;n legislativa? Es una l&aacute;stima porque esto va en contra del proyecto democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo vivi&oacute; los a&ntilde;os de los gobiernos kichneristas y la mirada que tuvo acerca de la militancia de los a&ntilde;os 60 y 70 en la que usted particip&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El kirchnerismo apareci&oacute; con un discurso de transversalidad, incorpor&oacute; el tema de los derechos humanos, elabor&oacute; un relato que hizo se canalizara la bronca para reproducir lo mismo, pero con otro discurso. Utilizaron la lucha de los a&ntilde;os 60 y 70 para legitimarse, pero no ten&iacute;an nada que ver con aquella &eacute;poca ni con nosotros. Incluso, ninguno de ellos personalmente estuvieron involucrados. Mucha gente fue ganada creyendo que era la continuidad de aquellas luchas, pero no ten&iacute;a nada que ver. N&eacute;stor Kirchner fue militante en La Plata de una agrupaci&oacute;n de la Juventud Peronista que no ten&iacute;a nada que ver con la lucha del movimiento revolucionario de la &eacute;poca. Y lo mismo Cristina Kirchner. H&aacute;bilmente cambiaron el relato y se convirtieron en una especie de sucesores de esa lucha. Les fue bien porque con eso ganaron a mucha gente. Y lo mismo con la reapertura de los juicios a los represores de la &uacute;ltima dictadura. No fue producto de un gobierno, sino de los organismos de derechos humanos. La nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final fue la gran batalla de los organismos desde ese momento hasta que se logr&oacute; la nulidad del fallo de (el juez Gabriel) Cavallo. Eso fue producto de la lucha de los organismos. El gobierno lo que hizo fue aprovechar todo eso. Fue parte de un tinglado, de un armado que le vino bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No cree, entonces, que hubo un cambio de modelo pol&iacute;tico y econ&oacute;mico durante el kirchnerismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La dictadura no vino solamente a matar gente, sino para imponer un modelo econ&oacute;mico que impuso y fue dise&ntilde;ado por Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz. Un modelo de desarrollo agroindustrial que determin&oacute; el crecimiento de la pobreza. Ese modelo no ha sido modificado en nada por ninguno de los gobiernos que vino despu&eacute;s, salvo los dos a&ntilde;os de (Bernardo) Grinspun en el gobierno de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n. El resto de los gobiernos lo reprodujeron e, incluso, fueron profundiz&aacute;ndolo como hizo Carlos Menem con las privatizaciones. En su gobierno se perdieron dos millones de puestos de trabajo, se destruyeron los ferrocarriles y los gobiernos posteriores siguieron el mismo camino. La Ley de Entidades Financieras es de la &eacute;poca de Mart&iacute;nez de Hoz pero sigue vigente y a nadie se le ocurri&oacute; modificarla. Esa ley determina que los bancos sean el sector hegem&oacute;nico en este pa&iacute;s junto al sector exportador agrario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ese modelo se acentu&oacute; durante el gobierno de Mauricio Macri?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Macri reprodujo lo mismo. Ninguno ha hecho grandes modificaciones. Con Macri fue la &ldquo;ceocracia&rdquo;, pero ninguno, en un sentido profundo, modific&oacute; el modelo de pa&iacute;s que hizo la dictadura. Al contrario, ese modelo ha ido profundizando la pobreza y el desempleo. El proyecto pol&iacute;tico de los gobiernos desde 2000 en adelante fue congelar la pobreza con los planes sociales, que est&aacute;n bien en la medida que sean temporarios, pero no definitivos. Un pa&iacute;s no puede soportar una carga de esta envergadura. No le deja salida a los pobres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que no hay o la sociedad no reclama un cambio de este modelo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los gobiernos lograron cooptar a los movimientos sociales mayoritarios y a los organismos de derechos humanos. En Chile se dio un movimiento en el que aparecieron grupos estudiantiles y de trabajadores que cuestionaron el modelo pol&iacute;tico y de representaci&oacute;n. Los dos candidatos que se impusieron en las &uacute;ltimas elecciones han sido j&oacute;venes que han surgido en esos movimientos. Esto no sucedi&oacute; en la Argentina porque lograron cooptar a los movimientos sociales y congelar la pobreza. No hay un estallido social porque lo impiden los planes asistenciales. Tampoco hay una gran movilizaci&oacute;n porque el Gobierno incorpor&oacute; a dirigentes sociales como funcionarios. Daniel Men&eacute;ndez y Emilio P&eacute;rsico. Hasta que surja un movimiento desde abajo, con fuerza, que cuestione, va a seguir as&iacute;. Nosotros ya estamos viejos para impulsar algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Si fuera m&aacute;s joven se animar&iacute;a a encarar ese cambio pol&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto! Ahora tengo 80 a&ntilde;os, problemas card&iacute;acos y EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Cr&oacute;nica), pero si fuera m&aacute;s joven tratar&iacute;a de forjar algo diferente. No har&iacute;a lo que hacen muchos compa&ntilde;eros o ex compa&ntilde;eros de ponerse, r&aacute;pidamente, a disputar un cargo o una diputaci&oacute;n. Nosotros busc&aacute;bamos una lucha por abajo. Ahora est&aacute;n todos a los codazos para ver si agarran una banca. Eso me parece lamentable.
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                Rodrigo de la Serna, en Okupas.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve la aparici&oacute;n de Javier Milei como candidato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me tiene sorprendido porque ha logrado captar a muchos j&oacute;venes con un discurso cr&iacute;tico de&nbsp; la pol&iacute;tica y los pol&iacute;ticos desde un costado libertario pero liberal. Me llama la atenci&oacute;n y es para observarlo. Creo que lo que est&aacute; pasando con &eacute;l forma parte de una crisis de representatividad pol&iacute;tica y sindical, porque son lo mismo. Eso hace que la gente empiece a buscar otros caminos y los encuentren en discursos antipol&iacute;tica. Este discurso me preocupa porque as&iacute; empez&oacute; en Brasil. Jair Bolsonaro no es un loco que vino de Marte, sino que es el resultado del fracaso de un modelo pol&iacute;tico. Lula Da Silva no ser&aacute; corrupto, pero debajo suyo hab&iacute;a corrupci&oacute;n. El Partido de los Trabajadores (PT) era un partido corrupto con negociados en el Congreso. Todo eso provoca rechazo y as&iacute; aparece Bolsonaro, que no ven&iacute;a de la pol&iacute;tica, era militar y capt&oacute; a gran parte de la poblaci&oacute;n brasile&ntilde;a. Igual que Donald Trump: si miramos al mundo, no pod&iacute;a haber ganado las elecciones en Estados Unidos y no s&oacute;lo gan&oacute;, sino que estuvo a punto de ser reelecto con un discurso contra la democracia. Eso tambi&eacute;n est&aacute; pasando en Europa con el surgimiento de Marie Le Pen en Francia o del partido nazi en Alemania, donde tienen diputados en el Congreso. Es grave todo eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted pas&oacute; en su juventud un tiempo en Cuba y lleg&oacute; a conocer al Che Guevara. &iquest;C&oacute;mo analiza las &uacute;ltimas protestas all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuba vive un problema muy dif&iacute;cil. Estuve all&iacute; a principios de los 60, que fue cuando conoc&iacute; al Che Guevara, pero tambi&eacute;n en el 77 por problemas de salud y despu&eacute;s de Nicaragua, donde viv&iacute; entre 1979 y 1984. La implosi&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, primero, gener&oacute; dificultades muy serias. El pueblo cubano ha sufrido grandes problemas y ahora est&aacute; viviendo un avance hacia reformas econ&oacute;micas que habr&iacute;a que estar ah&iacute; para saber si son las que deben hacerse. Pero empuj&oacute; a la calle a un sector de la poblaci&oacute;n y es l&oacute;gico que haya reclamos. El momento que se vive en la isla es muy dif&iacute;cil, el bloqueo econ&oacute;mico es tremebundo y a estos reclamos se suma que Estados Unidos fogonea esta situaci&oacute;n intentando terminar con el modelo revolucionario, cosa que ha intentado desde hace m&aacute;s de 60 a&ntilde;os y no lo ha logrado. El proceso revolucionario cubano est&aacute; muy consolidado, pero la dirigencia actual tiene que escuchar el reclamo. En ese aspecto lo que dicen Silvio Rodr&iacute;guez y Pablo Milan&eacute;s es correcto Hay que escuchar y canalizar los reclamos. Creo que esa es la salida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; recuerda de aquellos d&iacute;as con el Che Guevara?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era un tipo fuera de serie, un hombre nuevo que se autoconstruy&oacute;. &Eacute;l plante&oacute; lo del hombre nuevo, pero &eacute;l mismo lo era. Me acuerdo que una vez, a finales de 1962, est&aacute;bamos desayunando en su casa con su compa&ntilde;era, Aleida March, Alicia Eguren y John William Cooke cuando apareci&oacute; un miembro de la custodia con un costillar de carne. Le dijo: &ldquo;Comandante, s&eacute; que est&aacute; con amigos argentinos y le traigo esto para hacer un asado, porque seguramente le guste&rdquo;. &Eacute;l lo fulmin&oacute; con la mirada. Yo ten&iacute;a 22 a&ntilde;os, era un pibe frente a esta historia. Y le dijo: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; piensa que comen nuestros enfermos en los hospitales? Arroz y frijoles. &iquest;Usted piensa que mis amigos argentinos van a comer carne mientras nuestros enfermos comen arroz y frijoles? Ll&eacute;vese ese costillar al primer hospital que encuentre&rdquo;. Ese era el Che. No ten&iacute;a nada que ver con los pol&iacute;ticos actuales. Es la ant&iacute;tesis.
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            <span class="title">
                Okupas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En los a&ntilde;os siguientes observ&oacute; alg&uacute;n rasgo pol&iacute;tico del Che en otros dirigentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Pepe Mujica tiene algunas cosas, quiz&aacute; la austeridad. Ese era un rasgo muy importante en el Che, el de vivir como un cubano com&uacute;n. No hac&iacute;a gala de nada ni tampoco utilizaba su poder o lugar de funcionario. Pepe creo que es igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes hizo menci&oacute;n a sus tiempos en Nicaragua y de Daniel Ortega al frente de la Revoluci&oacute;n Sandinista. &iquest;Qu&eacute; opini&oacute;n tiene de lo que ocurre ahora all&iacute; y del gobierno local?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es otra frustraci&oacute;n. No tiene nada que ver con el comandante en los primeros a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n Sandinista. El problema es que la ofensiva de Estados Unidos ha sido tal que, incluso, legitim&oacute; al gobierno de Ortega. Internamente es muy dif&iacute;cil ser oposici&oacute;n a Ortega, que intenta sostenerse en el poder a partir de una concepci&oacute;n autocr&aacute;tica que no tiene que ver con los principios del movimiento revolucionario que lo llev&oacute; al poder en 1979.
    </p><p class="article-text">
        <em>WC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Tuñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/manuel-gaggero-figura-oculta-okupas-marginalidad-pobreza-relata-serie-ver-epoca-20-anos_128_8216337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Aug 2021 05:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manuel Gaggero, figura oculta de Okupas:  “La marginalidad y la pobreza que relata la serie tiene más que ver con esta época que con aquella de hace 20 años”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Okupas,Manuel Gaggero,Bruno Stagnaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Okupas: los auténticos decadentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/okupas-autenticos-decadentes_129_8186299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Okupas: los auténticos decadentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Análisis. - El regreso de Okupas vía Netflix: por qué sigue siendo una serie de culto</p><p class="subtitle">Entrevista. - Santiago Motorizado: "No me preocupa el núcleo duro de fans de Okupas, mi trabajo fue pasar desapercibido"</p></div><p class="article-text">
        Puede pasar mucho tiempo, podemos cambiar de siglo, tener aparatos min&uacute;sculos e inteligentes, cambiar de sexo, de religi&oacute;n, pero mientras estemos viviendo en una polis, Roberto Arlt volver&aacute; siempre <strong>con la potencia de un cross a la mand&iacute;bula.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Okupas</em>, esa serie que Bruno Stagnaro realiz&oacute; por una &ldquo;probation&rdquo; de Tinelli (le deb&iacute;a guita al Estado y, para condonar la deuda, pag&oacute; la producci&oacute;n de la serie), es una reescritura magistral de <em>El juguete rabioso</em>, la historia de un chico &ndash;Ricardo- que intenta entrar en la vida delictiva traicionando, a veces, a sus amigos m&aacute;s queridos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Okupas </em>tiene un cap&iacute;tulo dos de antolog&iacute;a. Donde captura la deriva de la juventud. Esas largas caminatas con tiempos muertos, esos di&aacute;logos fant&aacute;sticos que hacen que el espectador piense: &ldquo;Me parece que mi lenguaje perdi&oacute; poder&rdquo;. Porque <strong>uno de los personajes de </strong><em><strong>Okupas </strong></em><strong>es el lenguaje. </strong>Este cap&iacute;tulo dos me hizo acordar a el capitulo dos de <em>We are who we are</em>, de Luca Guadagnino, donde de manera pl&aacute;stica la c&aacute;mara capta el deseo juvenil utilizando el tiempo como si fueran inmortales. Pero <em>Okupas </em>viene de<em> Pizza, birra,  faso</em> &ndash;la pel&iacute;cula de Caetano y Stagnaro que me dej&oacute; ese chiste genial: &ldquo;&iquest;A vos te cogen en Banchero?&rdquo;- y tiene tambi&eacute;n influencia de <em>Trainspotting</em>, peque&ntilde;a joya de la juventud quemada por las drogas en Escocia. De hecho, Ricardo &ndash;un brillante De la Serna- termina con el pelo rapado y corriendo al igual que Renton, el personaje de Ewan McGregor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viendo <em>Okupas </em>uno puede pensar que sus personajes son gente que cay&oacute; del sistema. El problema es que el capitalismo no te deja caer nunca del sistema. Joaqu&iacute;n Giannuzzi lo vio claro en <em>Basuras al amanecer</em>: &ldquo;Esta madrugada/en la calle/dominado por una especie/de curiosidad sociol&oacute;gica/ hurgu&eacute; con un palo en el mundo surrealista/ de algunos tachos de basura./ Comprob&eacute; que las cosas no mueren sino que son asesinadas./ Vi ultrajados papeles, c&aacute;scaras de frutas, vidrios/ de color in&eacute;dito, extra&ntilde;os y atormentados metales,/trapos, huesos, polvo, sustancias inexplicables/ que rechaz&oacute; la vida/. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n/ el torso de una mu&ntilde;eca con una mancha oscura,/una especie de muerte en un campo rosado./ Parece que la cultura consiste/ en martirizar a fondo la materia y empujarla/ a lo largo de un intestino implacable./Hasta consuela pensar que ni el mismo excremento /puede ser obligado a abandonar el planeta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        John Cassavetes sol&iacute;a invitar a comer a su grupo de amigos con los que hac&iacute;a obras de teatro y pel&iacute;culas (Peter Falk, Ben Gazzara, etc.) y despu&eacute;s del morfi se pon&iacute;an a escribir en el papel que usaban de mantel (como en Pipo!) los guiones que, si se les daba la gana, sal&iacute;an a filmar en el momento. <em>Okupas </em>tiene algo de eso. De esa inmediatez. Uno tiene la sensaci&oacute;n que Stagnaro permite que los actores se emancipen mientras est&aacute;n actuando. Es decir que cuando vemos <em>Okupas </em>estamos viendo tambi&eacute;n &ndash;pero sin saberlo en el plano racional- la metaf&iacute;sica de la praxis de la serie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los personajes de </strong><em><strong>Okupas </strong></em><strong>son inestables, lo cual los vuelve inquietantes</strong>. El grupo de amigos principal se est&aacute;n peleando cada dos minutos y al rato se aman otra vez. Pueden ser hostiles, bravos, buenos, c&iacute;nicos e intensos y sin embargo cada uno es una singularidad. Hay en <em>Okupas </em>algo tambi&eacute;n del Chavo del 8: por ejemplo ese personaje del paraguayo Peralta (Augusto Britez, crack), que es el padre de la novia de Ricardo, que se parece a Don Ram&oacute;n y que nunca se sabe de qu&eacute; mierda trabaja pero que mantiene un humor constante a&uacute;n en situaciones l&iacute;mites. <em><strong>Okupas </strong></em><strong>no es solemne, tiene&nbsp;gags geniales. La solemnidad te liquida.</strong> Stagnaro no juzga a ning&uacute;n personaje. &iquest;De d&oacute;nde sac&oacute; a la Turca? Esa mujer que es una mezcla de Gran Hampa de Hijitus y la madriguera de Kafka, encerrada detr&aacute;s de una pared y hablando y fumando, a la que apenas vemos por un hueco del tama&ntilde;o de un ladrillo. Qu&eacute; estupidez pensar que la realidad es algo estable y se puede asir, que se puede ser realista cuando estamos en un planeta que gira en el espacio negro e infinito.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Okupas no es solemne, tiene gags geniales. La solemnidad te liquida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro de los personajes clave de <em>Okupas </em>es la casa que parece no terminar nunca. Es imposible saber c&oacute;mo es en definitiva. Tiene altares subterr&aacute;neos, puentes, paredes huecas, terrazas que se interconectan, pol&iacute;gonos secretos de tiro y una salida de emergencia que comunica con las alcantarillas de la ciudad. Es decir que la casa no termina nunca, <em>Okupas </em>sucede debajo de nuestros pies.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bruno Stagnaro es un artista extraordinario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia se repite dos veces, primero en el planeta Tierra y despu&eacute;s en Netflix.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; vamos a hacer cuando termine la m&uacute;sica, se pregunt&oacute; Nietzsche hace mucho. Esa es tambi&eacute;n una de las preguntas de <em>Okupas</em>. Hay m&uacute;sica por todos lados (Tonto coraz&oacute;n, que aparece de manera dieg&eacute;tica, de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-motorizado-no-preocupa-nucleo-duro-fans-okupas-trabajo-pasar-desapercibido_130_8006676.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Motorizado</a> y cantada a d&uacute;o con Vicentico, va a ser un hit tremendo) y sobre el final, el &uacute;nico tema de los Stones que perdura de la edici&oacute;n anterior, pone un corolario intenso y emotivo sobre im&aacute;genes hermosas mientras los amigos entierran a su juventud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escribi&oacute; Paul Nizan: &ldquo;Yo he tenido veinte a&ntilde;os, no permitir&eacute; que nadie diga que es la edad m&aacute;s hermosa de la vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/okupas-autenticos-decadentes_129_8186299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jul 2021 03:01:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Okupas: los auténticos decadentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Okupas,Series,Bruno Stagnaro,Santiago Motorizado,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ricardo, el Pollo y otros muchachos recién caídos del sistema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ricardo-pollo-muchachos-recien-caidos-sistema_129_8167394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcd4460-dee5-41f5-ac2c-d93fd7e36bc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ricardo, el Pollo y otros muchachos recién caídos del sistema"></p><p class="article-text">
        Hay muchas razones por las que la estructura &lsquo;Un extra&ntilde;o llega al pueblo&ldquo; sigue funcionando al punto de no envejecer, al punto de que ni siquiera nos molesta verla una y un mill&oacute;n de veces, sobre todo en televisi&oacute;n. <em>Mad Men</em> empieza as&iacute;: entramos al mundo glamoroso de las agencias de publicidad de los &lsquo;60 a trav&eacute;s de los ojos de Bambi de Peggy, una chica de pueblo que llega a la oficina de Don Draper para trabajar como secretaria. Por un lado, Peggy funciona como una representaci&oacute;n del espectador, que probablemente sea menos elegante que Don Draper y sus colegas publicistas: su mirada sirve narrativamente para dar informaci&oacute;n al espectador, pero tambi&eacute;n genera una especie de identificaci&oacute;n emotiva y est&eacute;tica. <strong>En </strong><em><strong>Mad Men</strong></em><strong>, a Peggy le sorprenden las cosas que a nosotros nos sorprenden, le gustan las cosas que a nosotros nos gustan</strong>, o al menos esa es la propuesta narrativa de la serie, en especial al principio. <strong>Tambi&eacute;n funciona al rev&eacute;s, nos angustian las cosas que angustian a Peggy, y su perspectiva funciona como un filtro que cambia el color de las escenas que vemos</strong>. El acoso que las secretarias sufren a diario por parte de los jefes se ver&iacute;a muy distinto si no estuviera mediado por la presencia de Peggy, que en general no opina ni interviene, pero siempre est&aacute; ah&iacute; parada, plenamente presente, dej&aacute;ndose atravesar por los acontecimientos para que a nosotros nos atraviesen tambi&eacute;n desde un &aacute;ngulo espec&iacute;fico. Por otro lado, <strong>la llegada de Peggy funciona como excusa para empezar la historia: en el d&iacute;a a d&iacute;a de la agencia, en la continuidad indivisible de la vida, su llegada dibuja un punto</strong> que no se siente arbitrario. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con este mismo recurso antiqu&iacute;simo arranca </strong><em><strong>Okupas</strong></em>, la serie que el autor y director Bruno Stagnaro dirigi&oacute; y coescribi&oacute; junto a Esther Feldman y Alberto Mu&ntilde;oz en el a&ntilde;o 2000, que con los a&ntilde;os se convertir&iacute;a en un cl&aacute;sico de culto y que hoy vuelve a verse masivamente en Netflix. <strong>La vida del barrio de Congreso en lo m&aacute;s ardiente del a&ntilde;o 2000 nos ser&aacute; contada a trav&eacute;s de los ojos de Ricardo Riganti, un ni-ni </strong><em><strong>avant la lettre</strong></em><strong> de clase media alta (interpretado con un carisma extraterrestre por Rodrigo de la Serna) que acaba de dejar la Universidad </strong>porque s&iacute; y se instala en una casona de su familia para evitar que la ocupen mientras organizan los papeles de la sucesi&oacute;n. As&iacute; y todo, ya desde el principio se hace claro que la serie planea desestabilizar su propia premisa: <strong>en la primera escena del primer cap&iacute;tulo, Ricardo no aparece. En una secuencia realmente larga vemos toda la din&aacute;mica del desalojo, el caos y la violencia, los ni&ntilde;os y los cuchillos, la polic&iacute;a y los abogados de traje</strong>; el conflicto entre quienes se aferran a lo &uacute;nico que tienen con lo &uacute;nico que tienen y los encargados de reproducir el orden social a como d&eacute; lugar. <strong>Ricardo no est&aacute; ah&iacute;: el protagonista es el barrio y sus habitantes. Ricardo vendr&aacute; despu&eacute;s</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En esta peque&ntilde;a gran decisi&oacute;n, me parece, se cifra la politicidad de <em>Okupas</em>, que m&aacute;s que una cuesti&oacute;n de mensaje ser&aacute; un principio constructivo: un latido subterr&aacute;neo. No es dif&iacute;cil imaginar una cr&iacute;tica de la versi&oacute;n m&aacute;s cuadrada del progresismo gringo: <strong>si en </strong><em><strong>Mad Men</strong></em><strong> se eleg&iacute;a el punto de la vista de una mujer de clase trabajadora para mostrar el mundo de los varones blancos ricos, aqu&iacute; es precisamente un var&oacute;n blanco rico el elegido como protagonista en una historia sobre el hampa</strong>. La respuesta correcta, creo, no es &ldquo;era otra &eacute;poca&rdquo;, sino que <em>Okupas </em>no se trataba solamente la vida en los m&aacute;rgenes de la Argentina urbanizada; se trataba tambi&eacute;n, y quiz&aacute;s sobre todo, de las representaciones que una clase media cada vez m&aacute;s empobrecida se hac&iacute;a de esa vida. A diferencia de Peggy, <strong>Ricardo no es el centro moral de </strong><em><strong>Okupas</strong></em><strong>; ese lugar lo ocupar&aacute; su amigo el Pollo, el que tiene la calle y la templanza, testimonio de una Argentina ya casi desaparecida en la que un estudiante de medicina de familia propietaria pod&iacute;a tener un amigo de la infancia pobre y morocho</strong>. Ricardo, en cambio, es un personaje querible pero tambi&eacute;n un tarado: un chico al que esa confianza en que todo va a salir bien -la que nos ense&ntilde;a el privilegio- lo lleva, en ocasiones, a poner en riesgo a su propios amigos. <em><strong>Okupas</strong></em><strong> sabe que a la precariedad no se puede ir de shopping, como canta Jarvis Cocker en &ldquo;Common People&rdquo;</strong>: Ricardo no conocer&aacute; nunca la experiencia del Pollo, el Chiqui y Walter, aunque los quiera much&iacute;simo e incluso aunque viva con ellos. No puede saber lo que es sentirse sin red; sin embargo, estar&aacute; bastante cerca, y esa es tambi&eacute;n una historia sobre la fragilidad del privilegio en Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Si tengo que pensar en qu&eacute; diferencia hace ver<em> Okupas</em> hoy o hace veinte a&ntilde;os, me interesa mucho m&aacute;s lo contracultural de su ritmo que los c&oacute;digos morales. <strong>Ricardo, el Pollo, Walter y el Chiqui se la pasan perdiendo el tiempo</strong>: tienen conversaciones que no van a ninguna parte y aventuras que no se retoman, pasan mucho tiempo tirados haciendo nada y sin siquiera hablar de nada importante. El personaje de Clara, la prima prolija de Ricardo, da a entender que ya en esa &eacute;poca perder el tiempo era una forma sutil e incisiva de la rebeld&iacute;a: la historia se trata en parte, por supuesto, de cuatro j&oacute;venes que no van a ning&uacute;n lado porque no tienen ad&oacute;nde ir, pero tambi&eacute;n de una negativa a participar de ciertas formas de vida, y aun un rechazo a desearlas, sobre todo en el caso de Ricardo que las tendr&iacute;a muy a la mano. Las tendencias hacia la hiperproductividad como ideal humano que se vislumbraban hace veinte a&ntilde;os no han hecho m&aacute;s que profundizarse, e incluso creo que hasta se han adue&ntilde;ado de la ficci&oacute;n: los tiempos estirados en los que act&uacute;an especialmente Walter y el Chiqui, el modo en que hacen que los minutos de aire sean de goma, como si no hubiera ning&uacute;n apuro porque pasara algo porque en realidad s&iacute; est&aacute; pasando algo, s&iacute; se est&aacute; llenando la pantalla de cuerpo y de verdad, me dieron una sensaci&oacute;n que hac&iacute;a mucho no sent&iacute;a mirando contenidos originales de plataformas. Ya en esa &eacute;poca, supongo, deb&iacute;a ser curioso de ver: <strong>el ritmo de esos muchachos reci&eacute;n ca&iacute;dos del sistema no tiene nada que ver con el ritmo de la televisi&oacute;n, y por eso produce magia</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No puedo escribir lo que me gustar&iacute;a escribir ahora sin arruinar el final, y en este caso me parece importante preservarlo; pero no puedo dejar de decir que, justamente, la historia del extra&ntilde;o que llega al pueblo funciona en <em>Okupas</em> porque se disuelve. En alg&uacute;n sentido creo que es algo que pide la propia estructura: para seguir escondi&eacute;ndose, para no volverse fr&iacute;a, para no volverse una opini&oacute;n, se tiene que hacer l&iacute;quida, tienen que hacerse borrosos los l&iacute;mites entre el pueblo y el extra&ntilde;o. El espectador tiene que sentir, como lo sentimos en <em>Okupas</em>, como lo siente Ricardo, que el piso se vuelve un remolino en sus pies.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ricardo-pollo-muchachos-recien-caidos-sistema_129_8167394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jul 2021 03:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ricardo, el Pollo y otros muchachos recién caídos del sistema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Okupas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La serie argentina "Okupas" llega a Netflix el "Día del amigo": remasterización y una nueva banda de sonido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/serie-argentina-okupas-llega-netflix-dia-amigo-remasterizacion-nueva-banda-sonido_1_8150486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/161614b6-ed56-4b3b-b23c-faedf1ded07b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La serie argentina &quot;Okupas&quot; llega a Netflix el &quot;Día del amigo&quot;: remasterización y una nueva banda de sonido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La emblemática producción de 11 capítulos protagonizada por Rodrigo de la Serna, Ariel Staltari, Diego Alonso y Franco Tirri ingresa al catálogo de la plataforma de streaming.</p><p class="subtitle">Entrevista - Santiago Motorizado: "No me preocupa el núcleo duro de fans de Okupas, mi trabajo fue pasar desapercibido". Por Julieta Roffo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Okupas&rdquo;, la&nbsp;serie&nbsp;que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en el&nbsp;contenido televisivo argentino&nbsp;hace casi 21 a&ntilde;os, llegar&aacute; este martes por primera vez al streaming con su desembarco en la plataforma de Netflix.
    </p><p class="article-text">
        Con el protag&oacute;nico de <strong>Rodrigo de la Serna, Ariel Staltari, Diego Alonso y Franco Tirri</strong>, la historia de un&nbsp;grupo de j&oacute;venes de clase media empobrecida&nbsp;y sus aventuras en contacto con el mundo criminal, las drogas y la amistad mantiene las repeticiones en varios canales y hasta un seguimiento fan&aacute;tico en YouTube.
    </p><p class="article-text">
        El director Bruno Stagnaro afirm&oacute; a T&eacute;lam que el inter&eacute;s de Netflix empez&oacute; hace aproximadamente cuatro a&ntilde;os.&nbsp;&ldquo;Me pone muy contento que ahora se pueda ver de forma masiva y con una buena calidad de imagen y sonido. El proceso fue tan largo que en el camino fueron apareciendo herramientas de mejoramiento de la calidad de imagen que antes eran impensadas&rdquo;, coment&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para el trabajo de remasterizaci&oacute;n,&nbsp;Stagnaro convoc&oacute; a la mismos t&eacute;cnicos que trabajaron en el estreno del 18 de octubre de 2000 por el entonces Canal 7&nbsp;para poder mantener la misma &ldquo;sinton&iacute;a opresiva y liberadora&rdquo; que ten&iacute;a la serie. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho,&nbsp;el sonido estaba guardado en un formato fuera de uso&nbsp;por lo que tardaron en dar con una computadora que pudiera abrir las sesiones grabadas. Esta edici&oacute;n, por restricciones legales,&nbsp;debieron quitar varios segmentos musicales que en la versi&oacute;n original funcionaban casi como un protagonista m&aacute;s de la historia.&nbsp;Entre ellas, las escenas del Pollo (Staltari) bailando a lo Mick Jagger o de Ricardo (De la Serna) flotando bajo el efecto de los estupefacientes.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1416104430353719297?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, devel&oacute; como se dio el contacto con <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-motorizado-no-preocupa-nucleo-duro-fans-okupas-trabajo-pasar-desapercibido_130_8006676.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Motorizado, voz l&iacute;der de &Eacute;l Mat&oacute; a un Polic&iacute;a Motorizado, quien compuso la nueva musicalizaci&oacute;n</a>: &ldquo;La m&uacute;sica sigue siendo protag&oacute;nica. Est&aacute; claro que es el ADN de la serie y fue muy complicado encontrarle una soluci&oacute;n a ese tema. Siempre tuvimos en claro que hab&iacute;a temas que eran irreemplazables, pero que hab&iacute;a margen para alternativas. El trabajo fue el de reemplazar temas de rock internacional. El acercamiento con Santiago fue por temas de la primera &eacute;poca de &Eacute;l Mat&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En cuanto a la fecha de estreno, se program&oacute; para el D&iacute;a del amigo,&nbsp;el pr&oacute;ximo 20 de julio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas, &ldquo;Okupas&rdquo; marc&oacute; una bisagra en la televisi&oacute;n nacional, no solo por la tem&aacute;tica, sino por la empat&iacute;a que los protagonistas irradiaban, dejando un testimonio de lo que la d&eacute;cada de los 90 hab&iacute;a producido en las capas medias y bajas de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/serie-argentina-okupas-llega-netflix-dia-amigo-remasterizacion-nueva-banda-sonido_1_8150486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jul 2021 16:27:12 +0000]]></pubDate>
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