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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Clase media]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Clase media]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las deudas y las tarifas ahogan el bolsillo de la clase media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/deudas-tarifas-ahogan-bolsillo-clase-media_1_12897370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5453c2a7-21c2-4c03-aabd-d95128909a20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las deudas y las tarifas ahogan el bolsillo de la clase media"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La morosidad crediticia bate récords en 15 años. En parte, la población se endeuda para pagar servicios y alimentos. Apenas cobra el sueldo, las entidades financieras le absorben los ingresos. A eso se suma la quita de subsidios a la luz y el gas para 7,5 millones de familias que comenzó a regir en enero. Algunos ecomistas esperan que con el correr del año mejore un poco la situación de las familias, pero otros temen que no y que eso impacte también en forma negativa en las pymes. </p></div><p class="article-text">
        C&eacute;sar, empresario gastron&oacute;mico, est&aacute; agobiado por sus empleados. Cuando les paga el sueldo, la tarjeta de cr&eacute;dito les deja la cuenta en cero. Y tampoco tiene margen para remunerarlos mejor porque el restaurante en zona norte del conurbano va para atr&aacute;s. Encima teme que todo vaya a peor ahora que en enero se quitan los subsidios a la luz y el gas a 7,5 millones de hogares. <strong>La clase media est&aacute; ahogada entre los aumentos de tarifas y el endeudamiento al que recurre hasta para pagar los alimentos en el supermercado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La morosidad bancaria de las familias alcanz&oacute; en octubre pasado el 7,8% de la cartera crediticia,</strong> el mayor nivel desde que 15 a&ntilde;os atr&aacute;s el Banco Central estandariz&oacute; el dato. <strong>En los pr&eacute;stamos no bancarios, que abarca desde billeteras virtuales como NaranjaX y Mercado Pago hasta financieras y casas de electrodom&eacute;sticos, la irregularidad llega al 20,2%</strong>, seg&uacute;n un informe de la consultora Eco Go, de <strong>Marina Dal Poggetto</strong>, sobre la base de datos de la autoridad monetaria.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, antes de la quita de subvenciones a la energ&iacute;a de enero, el gasto en servicios p&uacute;blicos en general hab&iacute;a subido en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, entre el final del gobierno peronista y el inicio del libertario, del 4,8% del salario privado registrado al 8,8%, seg&uacute;n Eco Go.<strong> &ldquo;Esto est&aacute; peg&aacute;ndole de lleno a la clase media&rdquo;</strong>, observa Dal Poggetto. De todos modos, se&ntilde;ala que en el gobierno de <strong>Mauricio Macri </strong>este gasto lleg&oacute; a representar el 13% del sueldo. &ldquo;Y eso que ahora hay una baja de subsidios m&aacute;s agresiva. Pero el desarrollo de Vaca Muerta te ayud&oacute; a bajar los costos locales&rdquo;, se refiere a la sustituci&oacute;n de la importaci&oacute;n de gas y a que, en lugar de asegurar una remuneraci&oacute;n del gas en boca de pozo argentino de US$6,50 el mill&oacute;n de BTU (unidad de medida), como quer&iacute;a el ministro de Energ&iacute;a de Macri, Juan Jos&eacute; Aranguren, el plan Gas de la anterior administraci&oacute;n retribuye US$3,40.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>&ldquo;Tengo un plan de pagos de agua que termina en febrero; deuda con el gas, con env&iacute;o de telegrama de aviso de suspensi&oacute;n de servicio incluido; dos cuentas pendientes de la luz, el ABL (alumbrado, barrido y limpieza) ni lo puedo pagar...&rdquo;, </strong>lamenta <strong>Cecilia Montenegro</strong>, vecina de la Comuna 1 de la ciudad de Buenos Aires, que vive con su hijo con discapacidad. Al comienzo del gobierno de Milei perdi&oacute; la asignaci&oacute;n universal por hijo porque una auditor&iacute;a determin&oacute; que el padre del ni&ntilde;o estaba trabajando en blanco. Despu&eacute;s de una acci&oacute;n legal la recuper&oacute; casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s. Pero en el medio debi&oacute; buscar changas para sobrevivir, pero sin dejar de cuidar a su hijo: desde la limpieza de su edificio hasta el paseo de perros. Tampoco pudo conseguir algo mejor a su edad, a los 57 a&ntilde;os. &ldquo;Lo poco que me entraba fue s&oacute;lo para comida y cada tanto pagar un puchito de los servicios&rdquo;, completa Cecilia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dej&eacute; de pagar literalmente las tarjetas y pr&eacute;stamos&rdquo;, cuenta <strong>Flavia P&eacute;rez</strong>, vecina de Claypole de 54 a&ntilde;os, que trabaja en un comercio del Microcentro porte&ntilde;o y cobra un sueldo de $1 mill&oacute;n. Tiene un hijo de 14 a&ntilde;os y convive en casa de su madre jubilada, que cobra la m&iacute;nima, y tambi&eacute;n con su hermana, empleada administrativa. &ldquo;Comenc&eacute; pagando el m&iacute;nimo de la tarjeta, hasta que en un momento me fue imposible seguir pagando, ped&iacute; pr&eacute;stamos en el banco y en Fr&aacute;vega&rdquo;, relata Flavia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Federico Gonz&aacute;lez Rouco, economista de la consultora Empiria, espera, pese a todo, que en 2026 el ingreso disponible, que es el que queda en el bolsillo tras pagar los gastos fijos, mejore levemente respecto de 2025 porque las jubilaciones y otros ingresos est&aacute;n atadas a la inflaci&oacute;n pasada con una perspectiva de que a futuro baje de forma paulatina.</strong> Gonz&aacute;lez Rouco prev&eacute; que la quita de subsidios impacte en el ingreso disponible, pero considera que este estaba &ldquo;artificialmente&rdquo; inflado por esas ayudas. En Empiria no incluyen el endeudamiento en ese concepto, pero Gonz&aacute;lez Rouco observa que el r&eacute;cord de morosidad &ldquo;es por un motivo positivo, la aparici&oacute;n del cr&eacute;dito, y otro poco por la necesidad de financiar gastos corrientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, <strong>Pablo Moldovan</strong>, socio de C-P Consultora, sigue viendo &ldquo;un escenario dificil para los ingresos&rdquo;. &ldquo;No hay muchos motivos para ser optimista, porque <strong>el programa de desinflaci&oacute;n necesita reprimir ingresos para sostener precios controlados&rdquo;,</strong> advierte sobre las pobres paritarias que est&aacute;n pact&aacute;ndose. Con el proyecto de ley de flexibilizaci&oacute;n laboral, que prev&eacute; que la negociaci&oacute;n salarial sea por empresa y no por sector, el poder de los trabajadores disminuir&aacute; a&uacute;n m&aacute;s. En un informe de la consultora que comparte con Federico Pastrana, advierte que cae el empleo formal y crece el informal, donde hay menos salarios, adem&aacute;s de peores condiciones de trabajos y sin derechos laborales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &ldquo;El escenario es complejo&rdquo;, coincide <strong>Pedro Gaite</strong>, economista de la Fundaci&oacute;n de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE). &ldquo;Los salarios est&aacute;n muy bajos en la comparaci&oacute;n hist&oacute;rica, el empleo es cada vez m&aacute;s precario, es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil llegar a fin de mes, lo que se refleja en el aumento de la deuda para gastos corrientes y de la morosidad. <strong>Es complejo para las personas y para las empresas, sobre todo para las pymes&rdquo;</strong>, apunta a que estas les venden a aquellas. &ldquo;No hay perspectiva de que mejore significativamente en el corto plazo porque la inflaci&oacute;n aumenta desde hace seis meses, el tipo de cambio dejar&iacute;a de funcionar como ancla (antiinflacionaria), los aumentos de tarifas se van a profundizar en los pr&oacute;ximos meses. El salario real va a seguir cayendo. De hecho, el ancla salarial probablemente sea la m&aacute;s importante. Mientras, el empleo se sigue deteriorando porque la industria est&aacute; destruy&eacute;ndose y el comercio tambi&eacute;n&rdquo;, describe Gaite.
    </p><p class="article-text">
        El exdiputado y exministro de Desarrollo Social <strong>Daniel Arroyo</strong> viene advirtiendo hace a&ntilde;os sobre el endeudamiento, sobre todo con prestamistas en los sectores populares.<strong> &ldquo;La gente se endeuda y reendeuda, toma una deuda para tapar la anterior, por tres cuestiones:</strong> los gastos fijos, que son luz, agua, alimento y transporte, y eso es en esencia lo que ha crecido y complica cada vez m&aacute;s a la clase media; sigue siendo caro comer para los argentinos, en especial para las familias pobres; y tambi&eacute;n son caros los medicamentos, que est&aacute;n desregulados, pesan m&aacute;s si hay jubilados en el hogar y afectan a las clases baja y media. El sobreendeudamiento de las familias va a terminar generando alg&uacute;n conflicto social en la Argentina porque est&aacute; convirti&eacute;ndose en un cuello de botella y no hay ninguna pol&iacute;tica para desendeudarlas&rdquo;, vaticina Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los bancos consideran que para reducir la morosidad se necesita que bajen a&uacute;n m&aacute;s las tasas de inter&eacute;s, que se fueron por las nubes en la &uacute;ltima campa&ntilde;a electoral, que crezca la econom&iacute;a y que baje la inflaci&oacute;n.</strong> En esas entidades ofrecen refinanciaciones a los morosos. Pero clientes como Rosa, empleada dom&eacute;stica de Lan&uacute;s, se las ve en figuritas para pagar sus m&uacute;ltiples deudas porque si deposita un ingreso para pagar una de sus tarjetas inmediatamente la entidad se la absorbe para saldar otro pasivo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En donde nosotros trabajamos, centros de Jubilados de La Matanza, el sobreendeudamiento es moneda corriente y en las peores condiciones, en el circuito informal&rdquo;, describe <strong>Pedro Bussetti</strong>, presidente de la organizaci&oacute;n Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco).<strong> &ldquo;Al no haber m&aacute;s cr&eacute;ditos de ANSES (Administraci&oacute;n Nacional de la Seguridad Social) a tasa subsidiada y no poder acceder al cr&eacute;dito bancario, por no reunir los requisitos o por estar en el Veraz, se recurre a los financiamientos m&aacute;s usurarios</strong>. A esto se le sum&oacute; que este mes por decisi&oacute;n del ENRE (Ente Nacional de Regulaci&oacute;n de la Electricidad) se implement&oacute; el nuevo ciclo de facturaci&oacute;n de Edenor y a la gente le llegan facturas con el consumo de 60 dias, abultad&iacute;simas. Un nuevo ingrediente para aumentar el sobreendeudamiento&rdquo;, avisa Bussetti sobre los vecinos de la zona norte de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano. Peor estar&aacute; el clima cuando comiencen a llegar las boletas de enero.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/deudas-tarifas-ahogan-bolsillo-clase-media_1_12897370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2026 03:02:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las deudas y las tarifas ahogan el bolsillo de la clase media]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clase media,Tarifas,Subsidios,Deuda,Tarjetas de crédito]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las familias porteñas necesitaron ingresos de más de $1.600.000 para ser de clase media en el final de 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/familias-portenas-necesitaron-ingresos-1-600-000-clase-media-final-2024_1_11969775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c62c387f-b68e-4793-80ac-9e4161c6037c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las familias porteñas necesitaron ingresos de más de $1.600.000 para ser de clase media en el final de 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El comportamiento de las canastas que se utilizan para mesurar la línea de la pobreza e indigencia en la Ciudad, subieron hasta 1,8%, es decir que avanzaron por debajo de la inflación en el último mes del año, que en el territorio porteño escaló hasta el 3,3% y a nivel nacional ascendió al 2,7%. Una familia necesita al menos $1.047.981 para no ser pobre y aunque sea de $556.884 para no ser catalogada como indigente.</p></div><p class="article-text">
        Las familias que habitan en la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires (CABA)<strong>&nbsp;necesitaron al menos $1.643.939,75 durante diciembre para ser consideradas de clase media</strong>, de acuerdo a <a href="https://www.estadisticaciudad.gob.ar/eyc/wp-content/uploads/2025/01/ir_2025_1919.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo informado por el Instituto de Estad&iacute;sticas y Censos porte&ntilde;o (IDECBA)</a>.
    </p><p class="article-text">
        El comportamiento de las canastas que se utilizan para mesurar la l&iacute;nea de la pobreza e indigencia en la Ciudad, subieron hasta 1,8%, es decir que avanzaron por debajo de la inflaci&oacute;n en el &uacute;ltimo mes del a&ntilde;o, que en el territorio porte&ntilde;o escal&oacute; hasta el 3,3% y a nivel nacional ascendi&oacute; al 2,7%.
    </p><p class="article-text">
        La medici&oacute;n se realiza considerando como una familia tipo a aquella compuesta por dos adultos y dos menores, que en el mes pasado necesit&oacute; ingresos por lo menos de $1.643.939 para ser de clase media, de&nbsp;<strong>al menos $1.047.981 para no ser pobre y aunque sea de $556.884 para no ser catalogada como indigente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Canasta B&aacute;sica Alimentaria (CBA), que define el umbral de indigencia, trep&oacute; 0,94% en diciembre, mientras que la Canasta B&aacute;sica Total (CBT), que mide la pobreza, subi&oacute; un 1,50% en los &uacute;ltimos 31 d&iacute;as del 2024.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El organismo estad&iacute;stico porte&ntilde;o precis&oacute; que en relaci&oacute;n con un a&ntilde;o atr&aacute;s, la l&iacute;nea de pobreza&nbsp;<strong>pas&oacute; de estar en $494.791 durante diciembre de 2023 a $1.047.981&nbsp;</strong>en el mismo mes del calendario pasado. En tanto que la l&iacute;nea de indigencia&nbsp;<strong>avanz&oacute; de $290.411 a $556.885.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Líneas de Pobreza y Canastas de Consumo Para La Ciudad de Buenos Aires" src="https://www.scribd.com/embeds/816514362/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-tBoz18JMun3HxviNsp4k" tabindex="0" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe><p  style="   margin: 12px auto 6px auto;   font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif;   font-style: normal;   font-variant: normal;   font-weight: normal;   font-size: 14px;   line-height: normal;   font-size-adjust: none;   font-stretch: normal;   -x-system-font: none;   display: block;"   ><a title="View Líneas de Pobreza y Canastas de Consumo Para La Ciudad de Buenos Aires on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/816514362/Lineas-de-Pobreza-y-Canastas-de-Consumo-Para-La-Ciudad-de-Buenos-Aires#from_embed"  style="text-decoration: underline;">Líneas de Pobreza y Canasta...</a></p>
    </figure><h4 class="article-text">Estratos seg&uacute;n ingresos</h4><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En situaci&oacute;n de indigencia:&nbsp;hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta B&aacute;sica Alimentaria (CBA - L&iacute;nea de indigencia).&nbsp;<strong>Tienen ingresos totales de hasta $556.884.</strong></li>
                                    <li>En situaci&oacute;n de pobreza no indigente:&nbsp;hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta B&aacute;sica Total (CBT - L&iacute;nea de pobreza) pero permite al menos adquirir la CBA.&nbsp;<strong>Cuentan con un total de ingresos entre $556.884 y $1.047.981.</strong></li>
                                    <li>No pobres vulnerables:&nbsp;hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CBT y no alcanza la Canasta Total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo.<strong>&nbsp;Registran ingresos totales entre $1.047.981 y $1.315.151.</strong></li>
                                    <li>Sector medio fr&aacute;gil:&nbsp;hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la Canasta Total y no alcanza 1,25 veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo.&nbsp;<strong>Tienen ingresos mensuales entre $1.315.151 y $1.643.939.</strong></li>
                                    <li>Sector medio &ldquo;clase media&rdquo;:&nbsp;hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la CT y no alcanza cuatro veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo.&nbsp;<strong>Ganan desde $1.643.939 hasta $5.260.607 al mes.</strong></li>
                                    <li>Sector acomodado:&nbsp;hogares cuyo ingreso mensual supera cuatro CT del Sistema de Canastas de Consumo,&nbsp;<strong>con ingresos al mes de $5.260.607 en adelante.</strong></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/familias-portenas-necesitaron-ingresos-1-600-000-clase-media-final-2024_1_11969775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jan 2025 14:37:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las familias porteñas necesitaron ingresos de más de $1.600.000 para ser de clase media en el final de 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Inflación,Clase media,Indigencia,CABA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vacaciones en el cemento: historias de verano de los ajustados por Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vacaciones-cemento-historias-verano-ajustados-milei_1_11956144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46b37bfb-f1c8-4c28-9fca-414e11edbc58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vacaciones en el cemento: historias de verano de los ajustados por Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un país donde el éxodo hacia Brasil bate récords, miles de trabajadores se enfrentan a la realidad de tener que descansar en casa. Despidos, tarifas impagables y estrategias para no perder el derecho al ocio en el comienzo del segundo año de la gestión libertaria.</p><p class="subtitle">El dólar barato empieza a impactar en el campo, el turismo, la industria, el cine y el software</p></div><p class="article-text">
        <em>El &ldquo;&Iacute;ndice Choclo&rdquo; empuja el turismo hacia Brasil: 5 lucas cada uno en Mar del Plata. Furor de argentinos en Brasil, explota la frontera. Brasil espera m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de argentinos para esta temporada. El boom del turismo a Brasil, solo por Uruguayana pasaron 1.200 personas cada hora. Argentina vs. Brasil, el supercl&aacute;sico de estas vacaciones.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los t&iacute;tulos del verano los escriben el d&oacute;lar barato y el &eacute;xodo de turistas argentinos de vacaciones en Brasil. </strong>De este lado de la frontera, a m&aacute;s de 3.000 km de distancia en la terraza de su casa en el porte&ntilde;o barrio de Villa Ort&uacute;zar, Delfina repasa los portales de noticias y dice que es &ldquo;literalmente&rdquo; la que &ldquo;lo mira por TV&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El a&ntilde;o pasado hubiese estado full <em>click</em> con toda la informaci&oacute;n, porque mi novia es fan&aacute;tica de Brasil, y nos hubi&eacute;ramos ido seguro&rdquo;, cuenta mientras repasa en su celular <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/dolar-barato-empieza-impactar-campo-turismo-industria-cine-software_1_11864673.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&iacute;tulos de noticias que aconsejan sobre qu&eacute; documentaci&oacute;n llevar para ir en auto</a>, recomendaciones de billeteras virtuales para conseguir el mejor cambio y postales de playas paradis&iacute;acas. &ldquo;Pens&aacute; que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que no conven&iacute;a tanto, pudimos irnos a pa&iacute;ses lim&iacute;trofes como Brasil, Chile y hasta Uruguay. <strong>Si no me hubiesen echado, ahora est&aacute;bamos ah&iacute;</strong>&rdquo;, remata.
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                Por primera vez en años, Liliana no pudo ir con su hija a pasar las fiestas a la Costa.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Echadas</strong></h2><p class="article-text">
        Delfina tiene 35 a&ntilde;os y es una de las <a href="https://x.com/fedesturze/status/1873316610087493821" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">35.936 trabajadoras estatales que el gobierno de Javier Milei despidi&oacute;</a> entre enero y noviembre del a&ntilde;o pasado. Trabaj&oacute; durante m&aacute;s de una d&eacute;cada en el Espacio para la Memoria excentro clandestino de detenci&oacute;n Olimpo hasta julio de 2024: &ldquo;Me despidieron justo a mitad de a&ntilde;o, en el momento en que empiezo a planear mis vacaciones, as&iacute; que qued&oacute; todo en suspenso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quedarse este verano, dice, no le genera frustraci&oacute;n, porque finalmente consigui&oacute; trabajo despu&eacute;s de seis meses de b&uacute;squeda: &ldquo;Entonces, mi energ&iacute;a est&aacute; puesta ah&iacute;, en poder empezar a laburar y salir de esta. Pero obviamente tengo la sensaci&oacute;n de que la posibilidad del descanso, del ocio, del tiempo de calidad, de conocer lugares est&aacute; en pausa. Y, bueno, eso me agota porque <strong>estos seis meses de no trabajar no fueron de vacaciones</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ajustadas</strong></h2><p class="article-text">
        Desde otro patio del conurbano bonaerense, en Villa Ballester partido de San Mart&iacute;n, Marina se suma a la lista de casi la mitad (el 47%) de &ldquo;talentos&rdquo; que no se tomaron vacaciones en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, seg&uacute;n el estudio Vacaciones 3.0 que elabor&oacute; el portal de empleo <em>Bumeran</em> con trabajadores de Argentina y otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute;? A la mayor&iacute;a (el 51%) no le alcanza la plata; el 25% lo atribuye a un cambio de empleo; y el 9% decidi&oacute; priorizar otras metas personales o profesionales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se nos hizo imposible ahorrar, dejar de nuestro sueldo una parte para vacaciones, como siempre&rdquo;, cuenta Marina a <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp; Habla por ella &ndash;que trabaja ocho horas por d&iacute;a de lunes a viernes como administrativa en una empresa constructora&ndash;, su marido &ndash;que es empleado de una recuperadora de papel&ndash;, y su hijo que acaba de terminar el colegio. &ldquo;Nos pas&oacute; todo lo contrario. Tuvimos que desahorrar para pagar impuestos&rdquo;, afirma.
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                    alt="Liliana en la puerta de su casa. Según un estudio privado, casi la mitad (el 47%) de “talentos” no se tomaron vacaciones en el último año."
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                Liliana en la puerta de su casa. Según un estudio privado, casi la mitad (el 47%) de “talentos” no se tomaron vacaciones en el último año.                            </span>
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        En el AMBA, la canasta de servicios se cuadruplic&oacute; durante el 2024: las tarifas de gas aumentaron 531% promedio, las de transporte 501%, el servicio de agua 331% y el de energ&iacute;a el&eacute;ctrica 268%, de acuerdo con el <a href="https://iiep.economicas.uba.ar/wp-content/uploads/2024/12/INFORME-TARIFAS-Y-SUBSIDIOS-DICIEMBRE-2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Econom&iacute;a Pol&iacute;tica de Buenos Aires (IIEP) de la UBA y el Conicet</a>. &ldquo;Mi sueldo se actualiz&oacute; y el de mi marido casi que no, pero<strong> lo que realmente nos mat&oacute;, fueron los impuestos: luz, gas, internet, servicio de agua. Se nos fueron al doble, que es la diferencia que ahorr&aacute;bamos para irnos unos d&iacute;as de viaje a alguna provincia</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Liliana, tambi&eacute;n de San Mart&iacute;n, dice que est&aacute; sacando cuentas desde mitad de a&ntilde;o: &ldquo;Empec&eacute; averiguando en Santa Teresita, donde me voy siempre y me pasaron 400 mil pesos la semana, a lo que hay que sumarle el viaje y las comidas, una locura. Segu&iacute; averiguando para pasar alg&uacute;n fin de semana en el Tigre, porque necesitaba despejarme: setenta mil por noche, no pod&iacute;a. Ahora estamos viendo de alquilar una quinta compartida con mis amigas por un d&iacute;a, pero nos pasaron como 300 mil. <strong>No me dan los n&uacute;meros para nada</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Liliana tiene 55 a&ntilde;os y hace 19 que se va a pasar las fiestas a la Costa, con su hija Martu. Pero este verano tuvieron que quedarse en casa. Trabaja en el <strong>buffet de un club del barrio y dice que las ventas le bajaron un 50% durante el a&ntilde;o pasado, mientras que los costos m&aacute;s que se duplicaron</strong>. &ldquo;Es que la gente est&aacute; midiendose mucho con lo que compra, la familia que antes ven&iacute;a a almorzar al club ahora se trae un sanguchito. Este a&ntilde;o fue puro vivir al d&iacute;a&rdquo;, relata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta noviembre, el consumo masivo que releva mensualmente la consultora Scentia marcaba una ca&iacute;da de 20% interanual. Seg&uacute;n pudo averiguar <strong>elDiarioAR</strong>, diciembre <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/ventas-comercios-pyme-cayeron-10-2024_1_11943351.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no muestra signos de recuperaci&oacute;n.</a>
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                    alt="El aumento de las tarifas es otro motivo por los que muchos decidieron quedarse en casa: en el AMBA, en 2024 el gas subió 531% promedio; el transporte, 501%; el agua, 331%, y la luz, 268%."
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                El aumento de las tarifas es otro motivo por los que muchos decidieron quedarse en casa: en el AMBA, en 2024 el gas subió 531% promedio; el transporte, 501%; el agua, 331%, y la luz, 268%.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Desreguladas</strong></h2><p class="article-text">
        Florencia&nbsp; es periodista, productora, y no sabe cu&aacute;ntas horas trabaja por d&iacute;a. &ldquo;Tengo varios trabajos y estoy conectada desde bien temprano hasta la tarde&rdquo;, dice, pero la plata igual no le alcanza para irse de vacaciones. De esa realidad se termin&oacute; de dar cuenta cuando se puso en venta la casa en la que vive con una amiga. Ahora se tiene que mudar: <strong>&ldquo;Tenemos que dejarla en julio reci&eacute;n, pero no te puedo explicar el ataque que me agarr&oacute; cuando vi los precios y las condiciones que hay para alquilar ahora&rdquo;</strong>, exclama. &ldquo;La &uacute;ltima vez que alquil&eacute; fue en 2014 y pagaba $14.000 por un monoambiente en Villa Crespo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Florencia vio departamentos por las zonas donde vivir&iacute;a para tener una dimensi&oacute;n de la plata que va a necesitar en julio: <strong>&ldquo;Es dif&iacute;cil, porque a lo que veo hay que agregar expensas y tarifas, que van a volver a subir. Y todo esto sin respaldo alguno, las inmobiliarias y los due&ntilde;os te manejan la vida</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La agrupaci&oacute;n Inquilinos Agrupados hizo su balance 2024 con una gran encuesta, que result&oacute; en que el 87,8% cree que tendr&aacute; dificultades para pagar el alquiler. &ldquo;La desregulaci&oacute;n de las condiciones para alquilar vivienda en Argentina le di&oacute; herramientas al mercado inmobiliario para que sean ellos los que decidan c&oacute;mo se alquila. Contratos cortos, actualizaciones por inflaci&oacute;n cada tres o cuatro meses, y todos los gastos a cargo de los inquilinos. Se demuestra que son una corporaci&oacute;n que necesitaba el fin de la Ley de Alquileres para aumentar su rentabilidad a costa del sufrimiento de inquilinos e inquilinas&rdquo;, asegura Gervasio Mu&ntilde;oz, titular de la agrupaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Acaloradas</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Mientras el Gobierno proyecta un 2025 de &ldquo;deep motosierra&rdquo;, nuevos aumentos tarifarios y m&aacute;s deuda con el FMI</strong>, Delfina, Marina, Liliana y Florencia planean c&oacute;mo van a ejercer su derecho al ocio gastando lo menos posible.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El verano en casa es uno de los síntomas del ajuste de Milei que la baja de la inflación y el riesgo país, e incluso el dólar barato que genera un  éxodo de viajes a Brasil, hace parecer asintomático."
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                El verano en casa es uno de los síntomas del ajuste de Milei que la baja de la inflación y el riesgo país, e incluso el dólar barato que genera un  éxodo de viajes a Brasil, hace parecer asintomático.                            </span>
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        &ldquo;Seguramente aprovechar&eacute; que en el verano hay menos gente para poder hacer planes de salidas y cosas tranquis. Y capaz alguna escapada a Chascom&uacute;s o Baradero, aprovechando que ah&iacute; hay casas de familiares&rdquo;, se consuela Delfina sobre lo que viene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marina se tomar&aacute; dos semanas en el trabajo para quedarse en su casa. Tal vez vaya a pasar un d&iacute;a en una pileta. Tiene una esperanza: &ldquo;Por las dudas, nos guardamos una semana para ver si llegamos a irnos a alg&uacute;n lado en invierno&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Florencia dice que no tiene plata pero que es &ldquo;millonaria en amigos&rdquo;. Uno de ellos tiene una casa en la Costa y la invit&oacute; a pasar unos d&iacute;as all&aacute;: &ldquo;Voy a tarjetear el pasaje y la comida, una amiga me prest&oacute; tambi&eacute;n una tarjeta de descuento para tener cuotas y ya se que durante el a&ntilde;o voy a tener un puchito extra para ir pagando&rdquo;. Igualmente, se excusa con que los d&iacute;as en la Costa no van a ser puras vacaciones, sino m&aacute;s bien una &ldquo;escapa laboral&rdquo;: &ldquo;Vamos todos a la playa pero con compu en mano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Echadas, ajustadas, desreguladas, acaloradas.</strong> El verano en casa es&nbsp; uno de los s&iacute;ntomas del ajuste de Milei que la baja de la inflaci&oacute;n y el riesgo pa&iacute;s, e incluso el d&oacute;lar barato que genera un&nbsp; &eacute;xodo de viajes a Brasil, hace parecer asintom&aacute;tico. Los despidos masivos, el aumento de las tarifas, la dificultad de acceso a la vivienda, son la otra cara de los n&uacute;meros que celebra el libertario.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalí Risso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vacaciones-cemento-historias-verano-ajustados-milei_1_11956144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jan 2025 03:00:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vacaciones en el cemento: historias de verano de los ajustados por Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Consumo,Clase media,vacaciones,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La clase media, ese espejo roto de una Argentina que ya pasó y que ahora añoran cada vez más personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/clase-media-espejo-roto-argentina-paso-ahora-anoran-vez-personas_1_11851474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ff1dd0d-afd0-4489-88f9-d12f463d4307_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La clase media, ese espejo roto de una Argentina que ya pasó y que ahora añoran cada vez más personas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ingreso necesario para no ser pobre superó los $986.586 en octubre, mientras el consumo masivo cayó un 22,3%. Más de la mitad de la población argentina es pobre, proporción que no se repetía desde hacía al menos dos décadas. La clase media de nuestro país enfrenta una crisis económica y cultural que desafía su histórica percepción de estabilidad y progreso.</p></div><p class="article-text">
        Una familia de cuatro miembros necesit&oacute; en octubre &mdash;&uacute;ltimo dato del Indec&mdash; $986.586 para no ser pobre. Al mismo tiempo, el &iacute;ndice de inflaci&oacute;n fue del 2,7%, un n&uacute;mero celebrado por el gobierno de Javier Milei. Pero esta desaceleraci&oacute;n de la suba de precios no parece compensar a&uacute;n la fuerte ca&iacute;da de los ingresos, que siguen subiendo por la escalera mientras el resto sube por el ascensor.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el mismo instituto de estad&iacute;sticas p&uacute;blico, el rubro que m&aacute;s aument&oacute; en octubre fue el de los servicios p&uacute;blicos (vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles), con un incremento del 5,4%. Siguieron las prendas de vestir y calzado (4,4%), restaurantes y hoteles (4,3%) y salud (3,6%). Seg&uacute;n un informe privado, de la consultora Scentia, el consumo masivo en supermercados y autoservicios independientes acentu&oacute; su ca&iacute;da en septiembre al llegar al 22,3%.
    </p><p class="article-text">
        A ello se le suma que la actividad econ&oacute;mica enfrenta una fuerte contracci&oacute;n y los pron&oacute;sticos m&aacute;s ben&eacute;volos prev&eacute;n una ca&iacute;da del 3,2%. En este contexto, &iquest;<strong>es posible ser de clase media en la Argentina, pa&iacute;s que en el pasado hac&iacute;a gala en la regi&oacute;n y el mundo de esa porci&oacute;n importante de personas que pod&iacute;a no solo vivir dignamente sino progresar en esta tierra de oportunidades para todos</strong>?
    </p><p class="article-text">
        La pobreza alcanz&oacute; al 52,9% de la poblaci&oacute;n en el primer semestre de 2024, un incremento de 12,8 puntos porcentuales con respecto a los datos de igual per&iacute;odo de 2023. Es decir que hoy en la Argentina hay m&aacute;s personas pobres que personas de clase media, por primera vez en m&aacute;s de dos d&eacute;cadas: en octubre de 2002, con Eduardo Duhalde en la Presidencia, este &iacute;ndice sigui&oacute; aumentando tras la crisis de diciembre de 2001, que termin&oacute; con la renuncia de Fernando de la R&uacute;a, y lleg&oacute; al 66%, la peor cifra.
    </p><p class="article-text">
        Si bien a nivel nacional el gobierno de Javier Milei (La Libertad Avanza) celebr&oacute; la baja en los &iacute;ndices de inflaci&oacute;n y el repunte en la estabilidad de ciertos precios, la ca&iacute;da en los ingresos reales a&uacute;n no repunta al nivel que se requiriera para recuperar todo lo que perdi&oacute; el poder de compra y seg&uacute;n el relevamiento de la consultora Scentia, la ca&iacute;da del consumo es mayor en las provincias.
    </p><p class="article-text">
        La clase media argentina es el sector en que se nota quiz&aacute;s en mayor medida el recorte en los h&aacute;bitos de consumo por los ajustes tarifarios y los ingresos a&uacute;n alica&iacute;dos. <strong>Pero ser de clase media es algo m&aacute;s complejo: no es solo una medida de umbral de ingresos sino una cuesti&oacute;n cultural y de autopercepci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Considero a mi familia de clase media solo por poder cubrir nuestras necesidades b&aacute;sicas como la comida, el techo y la vestimenta, adem&aacute;s del colegio y algunas actividades extracurriculares de mis hijos&rdquo;, cuenta Santiago, quien vive en el porte&ntilde;o barrio de La Boca. &ldquo;Por suerte tenemos techo propio y nuestro extra es el auto que por el momento podemos mantener con m&iacute;nimo uso&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Sigue Santiago, en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>: &ldquo;Somos un matrimonio con un hijo de 15 a&ntilde;os que est&aacute; en segundo a&ntilde;o de la secundaria y una hija de 19 que comenz&oacute; Arquitectura. Mi esposa y yo trabajamos, y mi hija tambi&eacute;n comenz&oacute; a trabajar para tener plata para sus gastos y el estudio&rdquo;. Y agrega: &ldquo;Entre los sueldos de mi esposa y yo no llegamos a cubrir los gastos mensuales. Tenemos pr&eacute;stamos y de las tarjetas de cr&eacute;dito desde principios de a&ntilde;o solo pagamos el m&iacute;nimo. Es imposible pensar en salir a comer y nuestras vacaciones se reducen a tres o cuatro d&iacute;as en invierno y otro tanto en verano&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre los sueldos de mi esposa y yo no llegamos a cubrir los gastos mensuales. Tenemos préstamos y de las tarjetas de crédito desde principios de año solo pagamos el mínimo. Es imposible pensar en salir a comer y nuestras vacaciones se reducen a tres o cuatro días en invierno y otro tanto en verano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Santiago</span>
                                        <span>—</span> un integrante de la clase media de la Argentina de hoy
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sostuvo que vienen &ldquo;reduciendo costos desde hace unos 5 a&ntilde;os y en estos &uacute;ltimos meses se hizo m&aacute;s evidente&rdquo;, porque tuvieron que adecuar el consumo comiendo, por ejemplo, menos de carne, y, por supuesto, &ldquo;el delivery ha sido desterrado&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">Un estandarte desgastado</h2><p class="article-text">
        Ser clase media es un santo y se&ntilde;a bajo la idea de una Argentina pr&oacute;spera y &ldquo;culta&rdquo;, que fue siempre un faro rector en la configuraci&oacute;n de la identidad de la &ldquo;argentinidad&rdquo;. &ldquo;La clase media es una construcci&oacute;n discursiva que supone un alto nivel de heterogeneidad y ambig&uuml;edad donde participan las categorizaciones por ingresos, por tipos de consumo, por niveles de educaci&oacute;n&hellip;&rdquo;, indica a <strong>elDiarioAR</strong> el soci&oacute;logo Eduardo Ch&aacute;vez Molina, docente universitario e investigador del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.  
    </p><p class="article-text">
        De hecho, se podr&iacute;a decir que una inmensa mayor&iacute;a de los argentinos (aun sectores populares) se perciben como &ldquo;de clase media&rdquo;. Un sentido que legitima un &ldquo;ser, estar y parecer&rdquo;. Este lugar, aun cuando los discursos de centro e izquierda no lo asuman, est&aacute; muy anclado a una pertenencia de raza y de origen migratorio europeos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una inmensa mayoría de los argentinos (aun sectores populares) se perciben de clase media, un sentido que legitima un &#039;ser, estar y parecer&#039;. Este lugar, aun cuando los discursos de centro e izquierda no lo asuman, está muy anclado a una pertenencia de raza y de origen migratorio europeos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Carina vive en <strong>C&oacute;rdoba Capital, donde Milei le gan&oacute; el balotaje a Sergio Massa por entre el 59%, como porcentaje m&aacute;s bajo en algunos barrios, hasta un impresionante 93% en countries del oeste de la ciudad</strong>: &ldquo;En esta familia, convivimos una pareja de 53 y 52 a&ntilde;os, con un adolescente de 16 a&ntilde;os y una perra mestiza. Vivimos en una casa que es nuestra en planta baja, con tres dormitorios, dos ba&ntilde;os y garaje. Est&aacute; ubicada en un barrio de clase media colindante con la Ciudad Universitaria y no tenemos deudas que afrontar&rdquo;, cuenta a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El esposo tiene estudios universitarios incompletos; ella, estudios de posgrado completos. Ambos trabajan, &ldquo;&eacute;l, en una empresa privada en el &aacute;rea de sistemas y yo, como docente en la universidad p&uacute;blica, y nuestro hijo asiste a una escuela p&uacute;blica preuniversitaria de la ciudad&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Ella destaca que <strong>siempre pudieron ahorrar &ldquo;hasta este a&ntilde;o&rdquo;</strong>. &ldquo;Mis ingresos disminuyeron y, al mismo tiempo, disminuy&oacute; el poder adquisitivo de mi salario &ndash;indica&ndash;. En lo personal, solo cubro alimentos, mis gastos personales y algunos gastos fijos de actividades extraescolares de nuestro hijo&rdquo;. &ldquo;Ya no alcanzo a ahorrar mensualmente y empec&eacute; a usar mis ahorros para comprarme alguna ropa o cubrir gastos extraordinarios&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Hay un campo de disputa entre los economistas que hacen un corte de clase por ingresos, y la mirada de los soci&oacute;logos que tienen en cuenta, por ejemplo, tipo de ocupaciones y contextos, acota el soci&oacute;logo Ch&aacute;vez Molina.  
    </p><p class="article-text">
        Para esta mirada, tradicionalmente las clases medias fueron las de &ldquo;servicio que no sudan&rdquo; y ancladas en un gran universo interno: desde asalariados, cuentapropistas, profesionales independientes o en relaci&oacute;n de dependencia, hasta t&eacute;cnicos especializados. En conjunto, &ldquo;se puede dividir a los altamente calificados que desarrollan un mayor desarrollo productivo de ciertas unidades econ&oacute;micas&rdquo;, define.  
    </p><p class="article-text">
        Estas son clases medias &ldquo;consolidadas que pueden capear mejor las crisis, pueden migrar sin cambiar su condici&oacute;n de clase&rdquo;, se&ntilde;ala el soci&oacute;logo. El &ldquo;saber&rdquo; y la memoria de clase como &ldquo;riqueza inmaterial&rdquo; son clave en este sost&eacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Para Horacio Catena, secretario general del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educaci&oacute;n Fueguina (Sutef), &ldquo;en Tierra del Fuego, como en la mayor&iacute;a de la Argentina, cay&oacute; el nivel salarial de los poderes judicial, legislativo, del Tribunal de Cuentas, algunos sectores bancarios y ciertos profesionales libres como contadores y abogados&rdquo;, tradicionalmente considerados &ldquo;clase media&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto, al menos en Ushuaia. tiene un peso clasemediero (sic) importante, y luego vienen los asalariados en general, que si le ponemos la categor&iacute;a de aspiracional a clase media, entran los estatales&rdquo;, acota.  
    </p><p class="article-text">
        Los asalariados y &ldquo;el peque&ntilde;o comercio de emprendedores, que es parte de una clase media m&aacute;s alta pero con medios de producci&oacute;n propia se cuadran dentro de este tipo de clase media fueguina y muy vinculados al turismo, comercio y gastronom&iacute;a&rdquo;, indica. Por ejemplo, &ldquo;adem&aacute;s de los ingresos, tienen dos o tres departamentos en alquiler que conforman ingresos&rdquo;, remarca.  
    </p><p class="article-text">
        Catena destaca que la movilidad y permanencia dentro del espectro &ldquo;fluctu&oacute; much&iacute;simo en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Me tengo que remitir al gobierno de [Mauricio] Macri, cuando [la gobernadora Roxana] Bertone arranc&oacute; con un ajuste estructural en el Estado que, en principio, golpe&oacute; al mercado y cort&oacute; much&iacute;simo el consumo y las ventas. Hubo una peque&ntilde;a recuperaci&oacute;n con el gobierno de [Alberto] Fern&aacute;ndez, ca&iacute;da de nuevo con la pandemia y la gran retracci&oacute;n de este &uacute;ltimo tiempo en el mercado interno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La noci&oacute;n de pertenencia a la clase media, nacida de un estereotipo profundamente arraigado, se construy&oacute; lentamente a trav&eacute;s de las narrativas del Estado-Naci&oacute;n: los inmigrantes europeos, lo blanco, como sin&oacute;nimo de trabajo y progreso, frente a lo originario y criollo, asociado a la vagancia y la falta de aspiraciones. Este progreso selectivo estuvo vinculado, en su momento, al acceso a tierras, educaci&oacute;n gratuita y una serie de privilegios con los que millones de inmigrantes llegaron a la Argentina y lograron ascender.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un pa&iacute;s que dej&oacute; en los m&aacute;rgenes de esos privilegios a sus or&iacute;genes: el indio y el criollo, cuya presencia a&uacute;n hoy genera incomodidad, incluso en los espacios &ldquo;l&oacute;gicos&rdquo; de esa clase media construida, desaf&iacute;a los discursos progres.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la pertenencia a la clase media se complica a&uacute;n m&aacute;s al considerar las vastas diferencias dentro de la Argentina: las distinciones culturales, territoriales y de acceso a consumos, sumadas a los or&iacute;genes &eacute;tnicos, hacen que las ideas homog&eacute;neas de &ldquo;argentinidad&rdquo; se desmoronen. La clase media no es un todo uniforme, sino una construcci&oacute;n fracturada por la diversidad de sus componentes. Y ahora, golpeada por la ca&iacute;da de los ingresos.
    </p><p class="article-text">
        <em>SA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvana Avellaneda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/clase-media-espejo-roto-argentina-paso-ahora-anoran-vez-personas_1_11851474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 10:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La clase media, ese espejo roto de una Argentina que ya pasó y que ahora añoran cada vez más personas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clase media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Son los primeros graduados universitarios de sus familias y cuentan cómo el título cambió su vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/son-primeros-graduados-universitarios-familias-cuentan-titulo-cambio-vida_1_11603186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a130de4d-b490-44ab-b69f-7edf5e02bd09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Son los primeros graduados universitarios de sus familias y cuentan cómo el título cambió su vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historias de personas que salieron de entornos sin recursos económicos y que tras su paso por universidades públicas y gratuitas del conurbano se convirtieron en ejemplo de movilidad social ascendente. No sólo valoran el cambio material. "Me abrió la cabeza", repiten. También valoran la red de nuevos vínculos.

</p></div><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s del 70% de los alumnos de universidades p&uacute;blicas del conurbano son hijos de padres que nunca pisaron una facultad, </strong>seg&uacute;n datos de los propios centros de altos estudios<strong>. </strong>La Argentina es el segundo pa&iacute;s con m&aacute;s proporci&oacute;n de estudiantes de su primera carrera universitaria en Latinoam&eacute;rica, s&oacute;lo por detr&aacute;s de Uruguay. Sin embargo, est&aacute; a mitad de tabla en la clasificaci&oacute;n regional de graduados, siempre de acuerdo con datos de la Organizaci&oacute;n de Estados Iberoamericanos (OEI). Eso no quita que para la primera generaci&oacute;n de universitarios recibidos de sus familias el alcanzar el t&iacute;tulo suponga un cambio en sus vidas tanto en lo econ&oacute;mico como en lo social. Son ejemplos de movilidad social ascendente posibilitada por la universidad p&uacute;blica y gratuita que ahora est&aacute; bajo fuego del gobierno de Javier Milei, que impuso un<a href="https://www.eldiarioar.com/economia/docentes-universitarios-perdieron-tercio-salario-ultimos-ocho-meses_1_11569576.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> recorte real del 23% de los salarios docentes</a>.
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            </figure><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo se presenta una serie de testimonios en primera persona de hombres y mujeres que salieron de familias pobres u obreras, algunas migrantes de otros pa&iacute;ses o provincias, que lograron primero terminar la secundaria, despu&eacute;s comenzar una carrera en las universidades p&uacute;blicas y gratuitas del conurbano bonaerense y con esfuerzo llegaron a graduarse. No s&oacute;lo mejoraron o empiezan a mejorar su calidad de vida en t&eacute;rminos materiales. Tambi&eacute;n ampliaron su c&iacute;rculo social con nuevos v&iacute;nculos que ellos valoran. Muchos reconocen cambi&oacute; su mentalidad: &ldquo;Me abri&oacute; la cabeza&rdquo;, repiten. Escuch&eacute;moslos.
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                Alan Cristallini, abogado por la Universidad de Lomas de Zamora.                            </span>
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        <strong>Alan Cristallini, abogado por la Universidad de Lomas de Zamora:</strong> &ldquo;Todav&iacute;a no hace un a&ntilde;o que ejerzo. El ejercicio de la profesi&oacute;n es complicado, m&aacute;s que nada para uno que es primera generaci&oacute;n de abogados. Yo soy hijo de un mec&aacute;nico y una ama de casa. No tengo familia con un estudio que me d&eacute; casos. Gracias a mi universidad, en segundo a&ntilde;o de carrera empec&eacute; la militancia, llegu&eacute; a ser presidente del centro de estudiantes y eso me construy&oacute; una comunidad. Adem&aacute;s la mayor&iacute;a de los docentes son jueces, fiscales y abogados litigantes. Entonces hoy me llegan casos y tengo personas que me van a ayudar. En lo econ&oacute;mico, por ahora mucho no me cambi&oacute;, pero es lo que pasa hasta que no te hac&eacute;s un c&iacute;rculo de clientes. Cuando empez&aacute;s a trabajar en un estudio, el ingreso de dinero es poco. Pero no es lo mismo trabajar sin tener estudios que tenerlos. La universidad, m&aacute;s all&aacute; del cambio econ&oacute;mico a largo plazo que te puede provocar, te genera un primer cambio social: yo cambi&eacute; mi cabeza respecto a cuando entr&eacute;, cambi&eacute; mi car&aacute;cter, mi personalidad, la comunidad que gener&eacute; es lo que me est&aacute; salvando y me est&aacute; permitiendo ejercer la profesi&oacute;n&rdquo;. 
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                Erika Márquez, licenciada en economía política, con una beca doctoral del Conicet.                            </span>
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        <strong>Erika M&aacute;rquez, economista por la Universidad de General Sarmiento: </strong>&ldquo;Vengo de una familia de muy bajos recursos. Mi mam&aacute; tiene esquizofrenia, no termin&oacute; el secundario, y mi pap&aacute; fue un padre ausente y no termin&oacute; el primario. Yo tuve que empezar a trabajar a los 15 a&ntilde;os, mientas hac&iacute;a la secundaria, para ayudar a mi mam&aacute; y a mi abuela, en cuya casa viv&iacute;amos por la enfermedad de mi mam&aacute;. Viv&iacute;amos hacinadas. Empec&eacute; con trabajos no registrados, por ejemplo, en una helader&iacute;a, pero buscaba uno registrado para tener estabilidad y un salario suficiente para irme a vivir sola. Termin&eacute; la secundaria con esfuerzo y pensaba que iba a encontrar trabajo en blanco, pero no consegu&iacute;a. Me fui dando cuenta que las exigencias del mercado de trabajo con respecto al nivel educativo fueron cambiando. Entonces una compa&ntilde;era de la helader&iacute;a me recomend&oacute; anotarme en la Universidad de General Sarmiento, que era en ese momento la m&aacute;s cercana a mi casa en Hurlingham. Yo no sab&iacute;a qu&eacute; era una universidad ni ser un profesional. No sab&iacute;a ni qu&eacute; estudiar. Me met&iacute; primero en la licenciatura en Administraci&oacute;n P&uacute;blica porque ten&iacute;a una t&iacute;a administrativa. Lo que tiene la universidad es que el personal docente y no docente est&aacute; muy atento a los estudiantes, fueron como mi segunda familia. Tuve una beca de ayuda econ&oacute;mica, almorzaba ah&iacute; el men&uacute; estudiantil, m&aacute;s barato que en casa, despu&eacute;s consegu&iacute; trabajo como no docente. Me cambi&oacute; la vida: hoy yo ayudo econ&oacute;micamente a mi familia, la sostengo, fue un cambio rotundo&rdquo;. 
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                Martín Morel, licenciado en recursos humanos de la Universidad de Quilmes.                            </span>
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            </div><p class="article-text">
        <strong>Mart&iacute;n Morel, licenciado en administraci&oacute;n hotelera y en recursos humanos por la Universidad de Quilmes: </strong>&ldquo;Soy primera generaci&oacute;n de universitarios, mis viejos emigraron de Paraguay en los 70, no hab&iacute;an terminado la primaria, yo nac&iacute; ac&aacute; en los 80. Crec&iacute; en un barrio de emergencia de Quilmes, Villa Itat&iacute;, durante 25 a&ntilde;os de mi vida. El estudiar en la universidad me abri&oacute; muchas puertas no s&oacute;lo en la formaci&oacute;n sino a nivel sociocultural, me abri&oacute; much&iacute;simo la cabeza, me cambi&oacute; la forma de ver el mundo y la perspectiva de futuro, conoc&iacute; personas, oportunidades de insertarme en el mercado laboral de otra forma, diferente a la de mis amigos de la infancia. Hoy tengo dos carreras hechas en la universidad p&uacute;blica , estoy haciendo un master en finanzas. La universidad me dio la posibilidad de la movilidad social. Mi pasar econ&oacute;mico y cultural es distinto del que viv&iacute; en mi infancia y mi adolescencia.&rdquo;
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                Estela Toja, licenciada en políticas sociales por la Universidad de Tres de Febrero.                            </span>
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            </div><p class="article-text">
        <strong>Estela Toja, licenciada en pol&iacute;ticas sociales por la Universidad de Tres de Febrero:</strong> &ldquo;Tuve dos momentos universitarios. El primero a los 19 a&ntilde;os, que comenc&eacute; la carrera de sociolog&iacute;a en la UBA (Universidad de Buenos Aires) y por motivos personales deb&iacute; abandonar. El segundo a los 40 a&ntilde;os, que empec&eacute; mi carrera definitiva. Ya desde joven la universidad me dio la posibilidad de formar v&iacute;nculos. Yo era costurera y caminaba por esos &aacute;mbitos. Cuando empec&eacute; a estudiar hice las amigas de mi vida. Constru&iacute; otros tipos de redes m&aacute;s profesionales. Tambi&eacute;n me cambi&oacute; la manera de ver el mundo, me rompi&oacute; la cabeza. Pero si no hubiera llegado la universidad a mi barrio, yo no hubiera podido volver a estudiar, por mi edad, mis tiempos, mi familia. Haber tenido estudios universitarios me llev&oacute; a cambiar de trabajo: acced&iacute; a un puesto en el Estado. Ahora, por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s, me doy cuenta que necesito otro trabajo. Antes de terminar mi carrera, yo complementaba sent&aacute;ndome a la m&aacute;quina de coser. Ahora no s&oacute;lo puedo hacer eso sino que tambi&eacute;n puedo ense&ntilde;ar, se me abre un abanico de posibilidades de trabajo, un trabajo m&aacute;s amable que el fabril. Ahora puedo elegir. Trabajo en la Direcci&oacute;n de Infracciones del gobierno de la Ciudad (de Buenos Aires), donde no hay posibilidad de hacer carrera, pero con la profesionalizaci&oacute;n m&iacute;a tuve un incremento de sueldo. Pero quiz&aacute; puedo pasar a una direcci&oacute;n que tenga que ver con mi t&iacute;tulo y se incrementar&iacute;a m&aacute;s mi sueldo. 
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                Marcelo Ochoa, profesor universitario de filosofía, doctorando.                            </span>
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        <strong>Marcelo Ochoa, profesor universitario de filosof&iacute;a de la Universidad de General Sarmiento: &ldquo;</strong>Siempre les cuento a mis estudiantes que soy el &uacute;nico, por ahora, de los 47 nietos que tuvo mi abuela que termin&oacute; una carrera universitaria. B&aacute;sicamente en mi familia los varones laburan de la construcci&oacute;n o de obreros soldadores y las mujeres, de trabajo dom&eacute;stico. Ese es un poco el destino de una familia que vino de Catamarca en la d&eacute;cada del 70 y se desparram&oacute; por todo el pa&iacute;s. Llegar a la universidad para m&iacute; fue un cambio de vida y perspectiva tremenda respecto a ese destino familiar. En 2001 viv&iacute;amos de un plan Jefes y Jefas de Hogar, con una huerta comunitaria, vendiendo pan en la calle. Alguna vez me toc&oacute; ir con mi mam&aacute;, mi hermana, una t&iacute;a y primos a cartonear a Villa Devoto. Ya cuando se fueron mejorando las cosas y aparecieron otras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, surgieron tambi&eacute;n posibilidad concretas de proyectar el estudio. Mi abuela insist&iacute;a mucho con eso. Me pag&oacute; mi primera enciclopedia en cuotas y usaba su pensi&oacute;n de madre de siete hijos para eso.&nbsp;Empec&eacute; la carrera en 2008 y la termin&eacute; en 2015. Sostuve la carrera con un trabajo muy precario como agente sanitario, con becas de la universidad y la ayuda de mi mam&aacute; y mi abuela.&nbsp;En 2017 acced&iacute; a una beca de la UNSAM (Universidad de San Mart&iacute;n) para hacer una maestr&iacute;a en derechos humanos. Ah&iacute; conoc&iacute; a un mont&oacute;n de gente.&nbsp;En 2018 arranqu&eacute; el doctorado, que estoy empezando a terminar.&nbsp;Mis primeros trabajos en docencia fueron en el programa Fines, de secundario de adultos. Despu&eacute;s empec&eacute; en algunas universidades de la zona: las de Moreno, Jos&eacute; C. Paz y Sarmiento, y en terciarios. &iexcl;Me iba hasta Luj&aacute;n a dar clases!&nbsp;Hace tres a&ntilde;os logr&eacute; mi primer cargo estable de investigador docente en la Sarmiento. El a&ntilde;o pasado me fui a Mozambique a un intercambio.&nbsp;Sin pol&iacute;ticas de Estado, hoy estar&iacute;a trabajando de cualquier otra cosas menos de esto&rdquo;.
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                Carina Pouso, socióloga por la Universidad de San Martín, en una asamblea de trabajadores no docentes en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.                            </span>
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        <strong>Carina Pouso, soci&oacute;loga por la Universidad de San Mart&iacute;n: </strong>&ldquo;A los 18 a&ntilde;os empec&eacute; en la UBA. Pero viv&iacute;a en San Mart&iacute;n y me cas&eacute; a los 21 y tuve mi primer hijo a los 23. A los 40 a&ntilde;os, cuando mis hijos estaban grandes, empec&eacute; en la UNSAM. Mi mam&aacute; no termin&oacute; la primaria y mi pap&aacute; hizo hasta primer a&ntilde;o del secundario. Ella me dec&iacute;a que para qu&eacute; iba a estudiar si despu&eacute;s me iba a casar y dejar la carrera. Tuvo raz&oacute;n. Pero volv&iacute;. Tengo 54 a&ntilde;os y hace 15 trabajo en la UBA, en la Facultad de Ciencias Exactas, en el departamento de concursos docentes. La universidad te formatea como persona, te abre la cabeza, yo tengo un compromiso social, estoy pendiente de cosas que el com&uacute;n de la gente no lo est&aacute;. En mi trabajo actual me signific&oacute; un mejor sueldo porque la UBA te paga por el t&iacute;tulo. Adem&aacute;s mi formaci&oacute;n universitaria me sirvi&oacute; para saber intercambiar con gente de distintos lugares y culturas cuando contacto con los jurados de los concursos docentes, por ejemplo&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Verónica Cáceres, profesora universitaria de economía, doctora en ciencias sociales e investigadora adjunta del Conicet.                            </span>
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                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Ver&oacute;nica C&aacute;ceres, profesora universitaria de econom&iacute;a y doctoras en ciencias sociales por la Universidad de General Sarmiento: </strong>&ldquo;Soy la segunda hija de nueve hermano. Graduarme en la universidad conforma un momento especial en la vida de mi familia y en la m&iacute;a desde ya. No es para nada un logro individual. Me abri&oacute; un campo de nuevas oportunidades laborales, de redes y de compa&ntilde;erismos. Sin lugar a dudas me permiti&oacute; tener mejores condiciones materiales de vida, pero es m&aacute;s que eso, la universidad me transform&oacute; profundamente, me ayud&oacute; a agudizar la mirada cr&iacute;tica, creativa y cuestionadora de la realidad social&rdquo;.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/son-primeros-graduados-universitarios-familias-cuentan-titulo-cambio-vida_1_11603186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Aug 2024 09:35:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Son los primeros graduados universitarios de sus familias y cuentan cómo el título cambió su vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidades,Pobreza,Clase media,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuánto debe ganar una familia porteña para considerarse de clase media, pobre o indigente?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/debe-ganar-familia-portena-considerarse-clase-media-pobre-indigente_1_11519987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cec38f5-8b45-463b-b201-07b07b2d53d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuánto debe ganar una familia porteña para considerarse de clase media, pobre o indigente?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para no ser pobre por ingresos, una familia porteña de cuatro miembros y propietaria de la vivienda necesitó tener ingresos por más de $890.590, lo que implica un 3,5% más que en mayo de 2024. Para pertenecer a la clase media, esa cifra sube a $1.390.000. Los datos completos de las líneas de pobreza y las canastas de consumo.</p></div><p class="article-text">
        Para pertenecer a la cl&aacute;sica clase media porte&ntilde;a <strong>en junio fueron necesarios obtener ingresos por m&aacute;s de $1.390.000</strong>. Hace un a&ntilde;o, el c&aacute;lculo era de $363.666,30.
    </p><p class="article-text">
        El incremento fue del <strong>282,5%</strong>, diez puntos porcentuales por encima de la inflaci&oacute;n interanual (272,7%).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para no ser pobre</strong> por ingresos, <strong>una familia porte&ntilde;a de cuatro miembros y propietaria de la vivienda necesit&oacute; tener ingresos por m&aacute;s de $890.590, lo que implica un 3,5% m&aacute;s que en mayo de 2024</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, la franja que delimita la<strong> indigencia</strong>, para el mismo grupo social fue de <strong>$496.898</strong>, aumentando un 2,2%, inform&oacute; la Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica y Censos porte&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los c&aacute;lculos<strong> crecieron en el mes por debajo de la inflaci&oacute;n general del per&iacute;odo que fue de 4,8%</strong>, aunque en la comparaci&oacute;n interanual ambas canastas contin&uacute;an por encima de la inflaci&oacute;n general interanual.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1811099036847427724?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Nivel socioecon&oacute;mico seg&uacute;n ingreso para una familia tipo</h3><p class="article-text">
        <strong>En situaci&oacute;n de indigencia:</strong> Hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta B&aacute;sica Alimentaria (CBA - L&iacute;nea de indigencia). Pertenecen a este intervalo quienes perciban ingresos menores a $496.898,13.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En situaci&oacute;n de pobreza no indigente:</strong> Hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta B&aacute;sica Total (CBT - L&iacute;nea de pobreza) pero permite al menos adquirir la CBA. En esta situaci&oacute;n se encuentran quienes perciban ingresos entre $496.898,14 y $890.589,95.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No pobres vulnerables:</strong> Hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CBT y no alcanza la Canasta Total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. El intervalo de familias con ingresos entre $890.589,96 y $1.112.737,50. .
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sector medio fr&aacute;gil: </strong>Hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CT y no alcanza 1,25 veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Ingresos entre $1.112.737,50 y $1.390.921,88.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sector medio &ldquo;clase media&rdquo;:</strong> Hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la CT y no alcanza 4 veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Percibiendo ingresos que van de los $1.390.921,89 a los $4.450.950,03.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sector acomodado:</strong> Hogares cuyo ingreso mensual es de 4 veces o m&aacute;s la CT del Sistema de Canastas de Consumo. De $4.450.950,04 en adelante.
    </p><h3 class="article-text">El informe completo</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Líneas de Pobreza y Canastas de Consumo Para La Ciudad de Buenos Aires. Junio de 2024" src="https://www.scribd.com/embeds/749937431/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-GAzHoAO8ICTCuw3Ukcsa" tabindex="0" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe><p  style="   margin: 12px auto 6px auto;   font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif;   font-style: normal;   font-variant: normal;   font-weight: normal;   font-size: 14px;   line-height: normal;   font-size-adjust: none;   font-stretch: normal;   -x-system-font: none;   display: block;"   ><a title="View Líneas de Pobreza y Canastas de Consumo Para La Ciudad de Buenos Aires. Junio de 2024 on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/749937431/Lineas-de-Pobreza-y-Canastas-de-Consumo-Para-La-Ciudad-de-Buenos-Aires-Junio-de-2024#from_embed"  style="text-decoration: underline;">Líneas de Pobreza y Canasta...</a> by</p>
    </figure><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/debe-ganar-familia-portena-considerarse-clase-media-pobre-indigente_1_11519987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2024 12:19:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuánto debe ganar una familia porteña para considerarse de clase media, pobre o indigente?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Pobreza y desigualdad,Indigencia,Clase media,CABA,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La comunidad de los que no tienen (casi) nada en común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/comunidad-no-comun_129_11325462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2de54fd2-ec60-4802-87e9-b218b0d5ad97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La comunidad de los que no tienen (casi) nada en común"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una época en que ninguna fuerza política se anima a vender algo más ambicioso que salir del pozo y aguantar, la universidad todavía se conecta emotivamente no solo con la promesa del ascenso social, sino con una imagen de Argentina-como-país-normal.</p></div><p class="article-text">
        Me cuesta explicarle a la gente mi relaci&oacute;n con el juda&iacute;smo, supongo que porque me cuesta explicar en general mi relaci&oacute;n con la tradici&oacute;n. No fui a Br&iacute;a y hace a&ntilde;os que no piso un templo fuera de un rodaje: le echo la culpa a mi crianza, pero ya soy grande y es hora de hacerse cargo de que es una cuesti&oacute;n de personalidad. Me cuestan los lugares en los que se me invita a ser parte de una versi&oacute;n espec&iacute;fica de la tradici&oacute;n, con personas que necesariamente la comparten. Me gustan las comunidades casuales, de gente que se conoce de cualquier lado y un d&iacute;a decide ponerse a celebrar algo que nunca ha celebrado a ver c&oacute;mo les va; no me gustan tanto, la verdad, las comunidades de los que tienen aut&eacute;nticas cosas en com&uacute;n (si tuviera que tatuarme una frase ser&iacute;a una de <strong>Jean-Luc Nancy</strong> que ya he citado en estas columnas: &ldquo;La comunidad de los que no tienen nada en com&uacute;n&rdquo;). Me gusta celebrar Pesaj o Shabat o cualquier celebraci&oacute;n que pueda convertir en una excusa para conectar con otras personas hablando de historias y conceptos. De hecho intent&eacute; hacerlo con las Pascuas cat&oacute;licas, porque que la tradici&oacute;n sea &ldquo;m&iacute;a&rdquo; o no me da exactamente igual, pero no logr&eacute; que nadie me hablara de una manera de convertir esa celebraci&oacute;n en esto que me gusta a m&iacute;, algo que tiene temas de conversaci&oacute;n y textos sagrados. Me da igual lo que se come, tambi&eacute;n: puedo comer comida jud&iacute;a en Pesaj como puedo comer sushi. A otra gente le gustan los rituales: a m&iacute;, sobre todo, me gustan los textos. 
    </p><p class="article-text">
        Y pienso que me gustan las tradiciones casi exclusivamente en su relaci&oacute;n con textos por dos razones que son la misma: los textos pueden ser interpretados, y por eso tienen la posibilidad de orientarse hacia el futuro en tanto que algo m&aacute;s que la reproducci&oacute;n del pasado. A cada uno le emociona lo que lo emociona y no hay ning&uacute;n sentimiento m&aacute;s valioso que otro, pero a m&iacute; no me emociona un rito o una tradici&oacute;n por el hecho de que cientos de a&ntilde;os y generaciones atr&aacute;s alguien haya hecho lo mismo que estoy haciendo yo esa noche; si eso me produce alguna emoci&oacute;n, en cualquier caso, es fobia. Lo que me emociona de las tradiciones es el hecho de ir acumulando palabras, ideas, razonamientos y herramientas que van armando un acervo para pensar la vida; me emociona contar con aprendizajes y maneras de pensar que son fruto de un trabajo colectivo intergeneracional, y sobre todo me emociona dar vuelta esos textos y utilizarlos para pensar problemas que sus autores no tuvieron ni podr&iacute;an haber imaginado.
    </p><p class="article-text">
        Me puse a pensar en esto por Pesaj, pero tambi&eacute;n por la marcha por la educaci&oacute;n universitaria que vimos el martes, probablemente una de las m&aacute;s multitudinarias de las que particip&eacute; en mi vida. Se habl&oacute; mucho de la diversidad de los manifestantes, en todos los sentidos. Que hab&iacute;a familias y estudiantes, gente con ni&ntilde;os y muchos adultos mayores. Que mucha gente no se entusiasmaba con los cantitos peronistas ni con los que hac&iacute;an alusi&oacute;n al &ldquo;gorila&rdquo; de Milei. Que si la lista de oradores del acto estuvo a la altura del pluralismo que caracteriz&oacute; a la convocatoria. Pienso, entonces, que el mito de la universidad p&uacute;blica (que es una realidad, pero tambi&eacute;n es un mito) tiene exactamente estas dos caracter&iacute;sticas: es un consenso que puede interpretarse desde m&uacute;ltiples lecturas, incluso algunas que en nuestra &eacute;poca parecen contrapuestas, como la meritocracia y la justicia social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Milei debería haberse avivado de que el discurso que él mismo agita, el de la responsabilidad individual y el esfuerzo por salir adelante, es exactamente el mismo que se encuentra detrás de la imagen histórica de las universidades estatales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por esa misma apertura, en parte, pero tambi&eacute;n por su significado hist&oacute;rico, es una tradici&oacute;n y una idiosincrasia nacional que, aunque remita en alg&uacute;n punto tambi&eacute;n a una historia y un pasado que se extra&ntilde;a, apunta sobre todo a una idea de futuro. En una &eacute;poca sin esperanza, en la que ninguna fuerza pol&iacute;tica se anima a vender algo m&aacute;s ambicioso que salir del pozo y aguantar (y en el fondo probablemente est&aacute; bien: la gente, m&aacute;s que nunca, est&aacute; cansada de promesas vac&iacute;as y ya no parece negocio pol&iacute;ticamente ofrecer algo que no se sabe c&oacute;mo proveer), la universidad todav&iacute;a se conecta emotivamente no solo con la promesa del ascenso social, sino con una imagen de Argentina-como-pa&iacute;s-normal que pocas instituciones hoy siguen evocando para personas de distintos valores pol&iacute;ticos y extracciones sociales. 
    </p><p class="article-text">
        La clase media ha abandonado la escuela p&uacute;blica y la salud p&uacute;blica, y la clase media baja, en una gran medida, desear&iacute;a abandonarla; en un pa&iacute;s cuya poblaci&oacute;n se ha vuelto bastante anti Estado (no lo digo yo, lo dicen las elecciones de hace menos de seis meses), las universidades p&uacute;blicas son de los pocos organismos con financiaci&oacute;n p&uacute;blica que no solamente siguen teniendo una reputaci&oacute;n moderadamente buena, sino que son espacios de los que la gente todav&iacute;a se siente orgullosa de pertenecer, justamente por el modo en que en su imagen confluyen la ret&oacute;rica de lo p&uacute;blico con la de los logros y las responsabilidades individuales: de hecho, todav&iacute;a hay gente que dice (yo no lo digo, y no creo que sea cierto) que en las privadas <em>te regalan el t&iacute;tulo</em>; en la p&uacute;blica, en cambio, te lo gan&aacute;s en buena ley. Es un espacio que en alg&uacute;n sentido es parte del Estado pero que escapa a la ret&oacute;rica tan popular hoy d&iacute;a (y amplificada por el partido gobernante) del Estado como un entregador permanente de d&aacute;divas a quienes no han hecho nada para merecerla. Milei deber&iacute;a haberse avivado de que el discurso que &eacute;l mismo agita, el de la responsabilidad individual y el esfuerzo por salir adelante, es exactamente el mismo que se encuentra detr&aacute;s de la imagen hist&oacute;rica de las universidades estatales.
    </p><p class="article-text">
        Lo interesante, adem&aacute;s, es que el perfume de futuro que ofrece la universidad p&uacute;blica no es ese de Dios-patria-familia que est&aacute;n intentando reversionar los conservadores de ambos lados de la grieta. La fantas&iacute;a de la universidad p&uacute;blica (y me refiero a la fantas&iacute;a, como antes me refer&iacute; al mito, porque ni siquiera hace falta tomar posici&oacute;n sobre si la universidad p&uacute;blica, hoy, efectivamente representa los valores de la meritocracia, el ascenso social y la igualdad de oportunidades: lo hace de acuerdo a algunas medidas y criterios y no lo hace de acuerdo a otras, pero eso es indistinto para su valor social y emotivo en la memoria colectiva) nos interpela incluso a los que sospechamos de toda esa gente que de pronto se alarma por la baja de la natalidad en Argentina como si no fuera, en gran parte, resultado de un combate exitoso contra el embarazo adolescente. Tampoco evoca mitos nacionalistas racistas ni im&aacute;genes que fantasean con Ezeiza y Miami. 
    </p><p class="article-text">
        Es un ideal localista y globalista, liberal y popular. Esa comunidad de los que no tienen (casi) nada en com&uacute;n no pueda, probablemente, convertirse en un partido. Pero s&iacute; parece poder ponerles l&iacute;mites a los delirios de un gobernante desconectado, y eso, creo que se demostrar&aacute; en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. No es nada poco. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/comunidad-no-comun_129_11325462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Apr 2024 03:05:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La comunidad de los que no tienen (casi) nada en común]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marcha universitaria,Educación Pública,Clase media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuánto hay que ganar para ser de clase media en la Ciudad de Buenos Aires]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/hay-ganar-clase-media-ciudad-buenos-aires_1_10672425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c62c387f-b68e-4793-80ac-9e4161c6037c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuánto hay que ganar para ser de clase media en la Ciudad de Buenos Aires"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por lo menos 537.400 pesos es lo que necesitó una familia tipo porteña en octubre para ser considerada de clase media.</p></div><p class="article-text">
        Una familia tipo porte&ntilde;a necesit&oacute; en octubre percibir ingresos de por lo menos <strong>$537.400 para ser considerada de clase media, y de $350.579 para no quedar bajo la l&iacute;nea de pobreza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En tanto que <strong>para no ser indigente, ya son necesarios ingresos de por lo menos $199.129</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los valores surgen del relevamiento de datos difundidos por la Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica y Censos porte&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, los gastos de la Canasta B&aacute;sica Alimentaria (CBA), que marcan el l&iacute;mite de la indigencia tuvieron un aumento del 7,61% respecto del mes pasado, por debajo de la inflaci&oacute;n del periodo que en la Ciudad alcanz&oacute; el 9,4%. En tanto, el acumulado en doce meses lleg&oacute; al 160,55%, superior por 14,15 puntos porcentuales al 146,4% de la medici&oacute;n de inflaci&oacute;n interanual. La canasta se encareci&oacute; en $14.085 de septiembre a octubre.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a la Canasta B&aacute;sica Total (CBT), la cual establece el tope de la pobreza, el incremento mensual fue del 8,78% (respecto de septiembre) unas d&eacute;cimas por debajo de la inflaci&oacute;n general de CABA y el interanual del 152,84%, al igual que la CBA por encima del &iacute;ndice general, en este caso en 6,44 puntos porcentuales.
    </p><p class="article-text">
        Este 152,84% interanual, llevado a pesos se traduce en que, para no ser pobre, en la Ciudad de Buenos Aires se necesita ganar $211.922 m&aacute;s que en octubre de 2022.
    </p><p class="article-text">
        La Canasta Total (CT) que en diferentes proporciones delimita al sector medio fr&aacute;gil, la clase media y los sectores acomodados, seg&uacute;n la estratificaci&oacute;n que hace el organismo estad&iacute;stico porte&ntilde;o, se encuentra en $429.920 y subi&oacute; 9,4% en el mes y 152,83% con relaci&oacute;n a octubre del 2022.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El an&aacute;lisis que lleva a cabo el organismo estad&iacute;stico de la Ciudad de Buenos Aires hace un gran supuesto que es que la familia tipo que define el informe es propietaria del inmueble en el que vive, con lo cual tiene cubiertas las necesidades de alquiler.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el informe se indica que dicha estratificaci&oacute;n brinda, por un lado, la posibilidad de identificar a los sectores m&aacute;s desprotegidos de la sociedad en t&eacute;rminos de situaciones de indigencia y de pobreza y, por el otro, da cuenta de la heterogeneidad de los sectores no pobres de manera de facilitar un an&aacute;lisis m&aacute;s integral de la situaci&oacute;n social de la Ciudad de Buenos Aires, la de cada uno de los estratos definidos y su evoluci&oacute;n en el tiempo.
    </p><h3 class="article-text">Nivel socioecon&oacute;mico seg&uacute;n ingreso</h3><p class="article-text">
        <strong>En situaci&oacute;n de indigencia</strong>: Hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta B&aacute;sica Alimentaria (CBA - L&iacute;nea de indigencia). Durante octubre pertenecieron a este intervalo quienes percibieron ingresos menores a $199.129,22.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En situaci&oacute;n de pobreza no indigente</strong>: Hogares cuyo ingreso total mensual no alcanza para cubrir la Canasta B&aacute;sica Total (CBT - L&iacute;nea de pobreza) pero permite al menos adquirir la CBA. En esta situaci&oacute;n se encuentran quienes perciban ingresos entre $199.129,23 y $350.579,15.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No pobres vulnerables</strong>: Hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CBT y no alcanza la Canasta Total (CT) del Sistema de Canastas de Consumo. El intervalo de familias con ingresos entre $350.579,16 y $429.920,20. .
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sector medio fr&aacute;gil</strong>: Hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos la CT y no alcanza 1,25 veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Ingresos entre $429.920,21 y $537.400,25.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sector medio &ldquo;clase media&rdquo;</strong>: Hogares cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la CT y no alcanza 4 veces la CT del Sistema de Canastas de Consumo. Percibiendo ingresos que van de los $537.400,26 a los $1.719.680,83.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sector acomodado</strong>: Hogares cuyo ingreso mensual es de cuatro veces o m&aacute;s la CT del Sistema de Canastas de Consumo. De $1.719.680,84 en adelante.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/hay-ganar-clase-media-ciudad-buenos-aires_1_10672425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Nov 2023 21:29:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuánto hay que ganar para ser de clase media en la Ciudad de Buenos Aires]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clase media,Ciudad de Buenos Aires,Ingresos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, no todo el mundo es como vos y no todos somos clase media]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-no-mundo-vos-no-clase-media_129_10519379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/733411b5-c473-4b55-b49c-376655b67059_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, no todo el mundo es como vos y no todos somos clase media"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tener una percepción errada de la situación social nos puede llevar a apoyar medidas o buscar soluciones equivocadas, a sobrestimar el impacto que tiene la inmigación o suponer que hay muchos que ganan muchísimo más que nosotros y, por lo tanto, son ellos los que deberían pagar Ganancias.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; clase pertenec&eacute;s? &iquest;Sos clase alta, media o baja? Lo m&aacute;s probable es que me contestes clase media. Es lo que suele contestar la mayor&iacute;a de los argentinos. En <a href="https://www.palermo.edu/economicas/novedades/estudio-estructurasocial.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una encuesta</a> el 88% de las personas lleg&oacute; a autodefinirse as&iacute;. Pero aunque la clase media se define por estar entre otras dos, y estad&iacute;sticamente no todos podemos serlo, <strong>tenemos la tendencia a ubicarnos en el centro</strong>. Y pese a que la definici&oacute;n exacta puede ser complicada porque incluye cuestiones sociales o educativas, incluso si nos centramos s&oacute;lo en cu&aacute;nto ganamos tambi&eacute;n nos posicionamos en el medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un fen&oacute;meno nuevo. Hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os, en 2012, un grupo de investigadores de la Universidad de La Plata hizo un estudio en el que le preguntaron a las personas d&oacute;nde se ubicaban en la escala de ingresos donde la mayor&iacute;a se ubic&oacute; en el centro. Tampoco es algo exclusivo de la Argentina, en <a href="https://www.washingtonpost.com/business/interactive/2023/middle-class-income/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a>, en <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/latin-american-research-review/article/todos-somos-de-clase-media-sobre-el-estatus-social-subjetivo-en-chile/0F00D872A76787C29E3F1CCDB59A5DA1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chile</a>, en <a href="https://www.nytimes.com/es/2020/07/06/espanol/opinion/clase-media-mexico.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;xico</a> y muchos otros pa&iacute;ses hay encuestas que muestran resultados parecidas: tendemos a ubicarnos en el centro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;por qu&eacute; lo hacemos? Una raz&oacute;n posible, es porque la forma en la que definimos d&oacute;nde estamos es mirar alrededor nuestro y compararnos. Para saber si estoy en el centro miro a mis amigos, a mis colegas, a mi familia o mis vecinos y trat&oacute; de dilucidar c&oacute;mo estoy en relaci&oacute;n a ellos (y cuando sobrepasamos el tab&uacute; quiz&aacute;s hasta les preguntamos cu&aacute;nto ganan y nos comparamos directamente). Veo si alguien cambi&oacute; el auto, si se fue de vacaciones o se compr&oacute; una tele nueva y me mido. El problema con eso, es que alrededor nuestro tiende a haber gente muy parecida. Nuestro barrio, nuestra familia o nuestros amigos no llegan a nosotros por azar, solemos generar v&iacute;nculos con personas que tienen niveles educativos parecidos, gustos similares, mismos tipos de trabajos y probablemente ingresos en un rango acotado. Y con ellos nos comparamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y la comparaci&oacute;n nos importa mucho. <strong>Hay algunos </strong><a href="https://psycnet.apa.org/record/2015-32793-001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>estudios</strong></a><strong> que muestran que ganar poco y vivir en un barrio de gente que gana m&aacute;s nos vuelve m&aacute;s infelices, sobre todo si son lugares desiguales.</strong> Estar todo el tiempo viendo y compar&aacute;ndonos con otros que tienen m&aacute;s puede comerte la cabeza. Hay incluso casos en los que preferimos perder plata nosotros antes que dejar que otros tengan m&aacute;s. As&iacute; lo mostr&oacute; <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0167268198000894" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> en el que les preguntaban a las personas qu&eacute; preferir&iacute;an: ganar $50 mil y que el resto gane la mitad, o sea $25 mil, o ganar $100 mil y que otros ganen el doble. La mayor&iacute;a de las personas prefiri&oacute; ganar menos plata con tal de ganar m&aacute;s que el resto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; estamos dispuestos a perder plata con tal de que otros no ganen m&aacute;s? Porque todo es relativo. Si gan&aacute;s mucho o poco se puede definir seg&uacute;n cu&aacute;nto pod&eacute;s comprar con eso, pero tambi&eacute;n con cu&aacute;nto gana el resto. Y a la hora de definir d&oacute;nde estamos parados en la escala, miramos alrededor nuestro, a un c&iacute;rculo chiquito que tenemos cerca y suponemos que es un reflejo de la sociedad. Que si Cacho gana bastante m&aacute;s que yo, pero mis vecinos de atr&aacute;s un poco menos, yo debo andar por el medio. As&iacute; terminamos con una percepci&oacute;n bastante errada de nuestro lugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es s&oacute;lo con los ingresos que nos hacemos una idea equivocada. Nos pasa en muchos temas en los que, por proyectar c&oacute;mo son nuestros c&iacute;rculos al resto de la sociedad, terminamos con una visi&oacute;n distorsionada. Pasa por ejemplo con la cantidad de inmigrantes que hay en el pa&iacute;s. Si interact&uacute;as seguido con personas que nacieron en otro lugar, probablemente sobrestimes cu&aacute;ntos son. En una encuesta de hace unos a&ntilde;os, los argentinos <a href="https://www.ipsos.com/sites/default/files/2017-07/ipsos-perils-of-perception-charts-2015.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaban</a> que el 30% de la poblaci&oacute;n es inmigrante, cuando estaba alrededor del 5%. Nuestra percepci&oacute;n es tan errada en tantos temas, que la encuestadora Ipsos tiene una <a href="https://www.ipsos.com/en/perils" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">serie especial</a> sobre los peligros de la percepci&oacute;n, en que mide cu&aacute;n lejos est&aacute; el diagn&oacute;stico que tenemos de un tema de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Y eso trae problemas. En el estudio que hicieron los investigadores de la Universidad de La Plata, donde la mayor&iacute;a se clasific&oacute; como clase media, fueron un paso m&aacute;s all&aacute;: a un grupo le corrigieron su percepci&oacute;n, mostr&aacute;ndole d&oacute;nde se ubicaba realmente en la escala de ingresos y a otro no le dijeron nada, los dejaron en el error. Despu&eacute;s les pidieron a todos su opini&oacute;n sobre una serie de medidas, por ejemplo si estaban de acuerdo con que el gobierno ayude a los pobres con dinero. Y las respuestas fueron distintas. Quienes ten&iacute;an mejor informaci&oacute;n sobre su situaci&oacute;n estaban m&aacute;s a favor de las pol&iacute;ticas de redistribuci&oacute;n, especialmente entre quienes ten&iacute;an ingresos m&aacute;s bajos pero pensaban que estaban m&aacute;s arriba en la escala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tener una percepci&oacute;n errada de la situaci&oacute;n social nos puede llevar a apoyar medidas o buscar soluciones equivocadas, a sobrestimar el impacto que tiene la inmigaci&oacute;n o suponer que hay muchos que ganan much&iacute;simo m&aacute;s que nosotros y, por lo tanto, son ellos los que deber&iacute;an pagar Ganancias. Es dif&iacute;cil que podamos apoyar una buena soluci&oacute;n si le estamos errando por mucho al diagn&oacute;stico. Y si nos gu&iacute;amos solo por el peque&ntilde;o c&iacute;rculo que nos rodea para hacernos una idea de la situaci&oacute;n social, vamos a terminar con una visi&oacute;n distorsionada. Por eso cada tanto necesitamos mirar m&aacute;s all&aacute; y ver realmente donde estamos parados.
    </p><p class="article-text">
        <em>OS/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-no-mundo-vos-no-clase-media_129_10519379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Sep 2023 09:14:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, no todo el mundo es como vos y no todos somos clase media]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Clase media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La clase media es la que más ingresos perdió con este gobierno y su estrato más bajo corre riesgo de caer en la pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/clase-media-ingresos-perdio-gobierno-estrato-corre-riesgo-caer-pobreza_1_10180333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e652f103-04aa-46e3-aa60-3bf984530364_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La clase media es la que más ingresos perdió con este gobierno y su estrato más bajo corre riesgo de caer en la pobreza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ingreso laboral promedio de los trabajadores de ingresos medios retrocedió 11,3% en los tres primeros años del Frente de Todos, frente al 6,2% del 40% de pobres y al 6,8% de los del segmento medio alto. En el primer trimestre de 2023, las ventas cayeron 11% en los autoservicios de barrio, 12% en los comercios de ropa a la calle y 7% en los locales de insumos de la construcción. La desocupación es de sólo 6,3%, pero a los empleados no les alcanza con el salario. El impacto político.</p></div><p class="article-text">
        Mauro Del Barrio palpa de primera mano el consumo de la clase media que m&aacute;s riesgo corre de caer en la pobreza con la aceleraci&oacute;n de la inflaci&oacute;n. Con otro socios tiene dos confiter&iacute;as en shoppings de La Matanza, en Gonz&aacute;lez Cat&aacute;n y San Justo. &ldquo;Enero fue bueno, pero en marzo, cuando la gente volvi&oacute; de las vacaciones y empezaron las clases, baj&oacute; un poco y abril fue malo. Los fines de semana las ventas cayeron 30% y los d&iacute;as de semana, a la mitad. Desde que a mediados de abril se conoci&oacute; que la inflaci&oacute;n de marzo hab&iacute;a sido del 7,7%, fue como un tsunami, no se movi&oacute; m&aacute;s el consumo y volaron los costos&rdquo;, relata Del Barrio. &ldquo;Antes la familia sal&iacute;a a un restaurante, ahora va a una hamburgueser&iacute;a porque le cuesta la mitad. Antes la gente sal&iacute;a a un bar, despu&eacute;s pas&oacute; a una cervecer&iacute;a y ahora viene a tomarse un caf&eacute; con un bud&iacute;n por 1.000 pesos y se queda charlando dos horas. No por nada las confiter&iacute;as se ponen de moda&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Antes trabajaba en la f&aacute;brica de calzado de su padre, pero no les fue bien con el gobierno de Mauricio Macri y apost&oacute; por los caf&eacute;s en 2019. Entonces public&oacute; b&uacute;squedas laborales en redes sociales y recibi&oacute; <strong>50 curr&iacute;culums en un d&iacute;a</strong>. &ldquo;Era gente que estaba sin trabajo&rdquo;, recuerda. Hace un mes volvi&oacute; a buscar empleados para completar su plantel de ocho personas y le aparecieron <strong>500 candidatos en una hora. </strong>&ldquo;Muchos tienen planes sociales y no quieren entrar en blanco porque los pierden. Otra es gente con salario informal de 40.000 o 50.000 pesos por 10 horas de trabajo en pizzer&iacute;as, delivery, gastronom&iacute;a, almacenes de barrio, comercios de ropa. Es decir, gente con empleo pero que debe llegar a fin de mes con alg&uacute;n plan social. Son los nuevos pobres, no desocupados como en los 90 sino trabajadores que no llegan con sus ingresos y se van reciclando en la econom&iacute;a informal. A veces es gente que te falta en el periodo de prueba de tres meses,  impuntuales, con mal l&eacute;xico&rdquo;, describe Del Barrio, que paga $ 115.000 por media jornada laboral.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pérdida de poder de compra por clase social.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El desempleo ha bajado al 6,3% en el &uacute;ltimo trimestre de 2022, desde el 9% en el final del gobierno de Macri y desde el 13% de la cuarentena de 2020, <strong>pero el poder adquisitivo del ingreso laboral promedio cay&oacute; 8,6% en los tres primeros a&ntilde;os de la administraci&oacute;n de Alberto Fern&aacute;ndez y acumula un baj&oacute;n del 26,3% en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, </strong>seg&uacute;n el &uacute;ltimo &ldquo;Informe sobre situaci&oacute;n del mercado de trabajo&rdquo; que elaboraron Mariana Gonz&aacute;lez y Cecilia Garriga en el Centro de Investigaci&oacute;n y Formaci&oacute;n (Cifra) de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). All&iacute;, se advierte que la clase media ha sido la m&aacute;s perjudicada con el actual gobierno. Ese 40% de la poblaci&oacute;n <strong>perdi&oacute; el 11,3% de su ingreso laboral promedio ajustado por inflaci&oacute;n, </strong>mientras que el 40% que vive en la pobreza retrocedi&oacute; el 6,2% y el 20% m&aacute;s rico, 6,8%.<strong> Si se considera el periodo de 2018 a 2022, es decir, los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os de Cambiemos y los tres primeros del Frente de Todos, los pobres fueron los que m&aacute;s ajuste sufrieron, el 30,3%, frente al 28,8% de la clase media y el 22,5% de los trabajadores de clase media alta. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez y Garriga tambi&eacute;n analizaron el ingreso per c&aacute;pita familiar, que incluye el laboral, las ayudas sociales y las jubilaciones y pensiones. En este caso tambi&eacute;n la clase media fue la que m&aacute;s resign&oacute;:<strong> el 12,4% en el gobierno actual y el 26,3% en el periodo 2018-2022. </strong>Las familias de clase media alta perdieron el 12,2% entre 2020 y 2022 y el 25,4% entre Macri y Fern&aacute;ndez. En cambio, los hogares pobres cayeron menos en su poder de compra, s&oacute;lo 4,3%, con el Frente de Todos, gracias a las asignaciones por hijo, la Tarjeta Alimentar y el Potenciar Trabajo, entre otros planes que quiz&aacute; constituyan el motivo que evita un estallido social, pero el problema es que acumulan un 25,8% de descenso respecto de 2017.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Sobra mes&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Se come lo que se puede, y no lo que se quiere&rdquo;, &ldquo;en esta casa hace un a&ntilde;o y medio que no se come carne vacuna&rdquo;, &ldquo;el problema no es que falte plata, es que sobra mes&rdquo;, &ldquo;aunque no me alcance la plata me tomo cuatro d&iacute;as de vacaciones porque si no la cabeza y me explota, y por los chicos: no les puedo hacer eso despu&eacute;s de todo lo que sufrieron&rdquo;, &ldquo;la plata quema, no dejes para ma&ntilde;ana lo que podes comprar hoy&rdquo;, son frases que escuchan en la Consultora W, especializada en consumo masivo, durante los focus groups. As&iacute; lo cuenta su presidente, Guillermo Oliveto. Y aporta datos: en <strong>los autoservicios de barrio las ventas bajaron 11% en el primer trimestre del a&ntilde;o, mientras que las de los comercios de indumentaria a la calle cayeron 12%.</strong> &ldquo;Son dos indicadores que muestran la p&eacute;rdida de poder adquisitivo en los sectores de clase media baja y baja no pobre ya que es donde m&aacute;s compran&rdquo;, se&ntilde;ala Oliveto. Agrega otra cifra m&aacute;s: en ese mismo periodo disminuy&oacute; 6,6% la comercializaci&oacute;n de insumos para la construcci&oacute;n. &ldquo;Es relevante porque la construcci&oacute;n es muy generadora de empleo en la clase baja superior&rdquo;, apunta Oliveto.
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            <span class="title">
                En los autoservicios de barrio las ventas bajaron 11% en el primer trimestre del año.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Del Barrio, en su confiter&iacute;a del shopping de San Justo, con pocas mesas ocupadas un martes por la tarde, tambi&eacute;n analiza el fen&oacute;meno como pol&iacute;tico, pues integra la comisi&oacute;n de econom&iacute;a de la Convenci&oacute;n Nacional de la UCR: &ldquo;La pobreza es grave, crece, pero m&aacute;s me alarma la desigualdad social: hay sociedad que sobrevive, otra que invierte, se forma&rdquo;. Es una descripci&oacute;n similar a la que hace un a&ntilde;o hizo Luis Pagani, que acaba de dejar la presidencia de Arcor en manos de su hermano Alfredo: &ldquo;Hay dos Argentinas: una que consume y otra que le cuesta llegar a fin de mes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Del Barrio agrega: &ldquo;Como pol&iacute;tico, me acerco a barrios y no creo que (Javier) Milei pueda amalgamar todo el malestar social, depender&aacute; de los minutos previos al llegar a las urnas. La experiencia de Macri hizo un quiebre en el electorado. Cuando kirchnerismo lleg&oacute; a un l&iacute;mite en 2015, la poblaci&oacute;n se encontr&oacute; con la desilusi&oacute;n con Macri y por eso hace mella el discurso de Milei, pero no creo que se traduzca en votos. La gente no se ve como objeto de intercambio, como con el comercio de &oacute;rganos que &eacute;l propone, pero se queja de que el ascenso social es por el trabajo p&uacute;blico, no el privado. La respuesta a todo es la democracia. La falta de respuestas lleva al 't&uacute; puedes', pero la pobreza no se soluciona con esfuerzo individual, no se logra sin la intervenci&oacute;n del Estado, pero tampoco con un Ministerio de Desarrollo Social que sea m&aacute;s importante que el de Producci&oacute;n. Ning&uacute;n pa&iacute;s prospera as&iacute;. Pero para transformar planes sociales en productivos de pa&iacute;<strong>s necesitamos definir qu&eacute; le vamos a vender al mundo </strong>y tener en cuenta que la casi mitad del pa&iacute;s es pobre, est&aacute; poco calificada y por eso hay que tener en cuenta las industrias textil, del calzado y metalmec&aacute;nica para lograr un r&aacute;pido impacto en el empleo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/clase-media-ingresos-perdio-gobierno-estrato-corre-riesgo-caer-pobreza_1_10180333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 May 2023 03:01:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La clase media es la que más ingresos perdió con este gobierno y su estrato más bajo corre riesgo de caer en la pobreza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clase media,Inflación,Empleo Informal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una familia porteña necesitó $191.245 para no ser pobre en marzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/familia-portena-necesito-191-245-no-pobre-marzo_1_10127797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/688c0a07-c023-4563-9a4b-ed6c088f786a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una familia porteña necesitó $191.245 para no ser pobre en marzo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es de acuerdo a la información difundida por la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. Una familia porteña de cuatro personas necesitó percibir ingresos de por lo menos $107.836,35 para no ser considerada en situación de indigencia, $191.240,96 para no ser pobre y $293.925,58 para ser considerada de clase media.</p></div><p class="article-text">
        En marzo, una familia de cuatro personas que habita en la <strong>Ciudad de Buenos Aires </strong>necesit&oacute; percibir ingresos de por lo menos <strong>$107.836,35 </strong>para no ser considerada en <strong>situaci&oacute;n de indigencia</strong>, <strong>$191.240,96 </strong>para no quedar bajo la <strong>l&iacute;nea de pobreza </strong>y <strong>$293.925,58 </strong>para ser considerada de <strong>clase media</strong>. Esto seg&uacute;n los datos difundidos por la <strong>Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica y Censos </strong>porte&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, los gastos de la <strong>Canasta B&aacute;sica Alimentaria </strong>(CBA) que marcan el l&iacute;mite de la indigencia, tuvieron el mes pasado un aumento del <strong>9,83%</strong>. Esto representa un 0,54 punto porcentual m&aacute;s que el 9,29% de incremento registrado en febrero. En tanto, el acumulado en doce meses lleg&oacute; al <strong>117,40%</strong>, 8,71 puntos m&aacute;s que el 108,69% de la medici&oacute;n previa.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la <strong>Canasta B&aacute;sica Total </strong>(CBT), que establece el tope de la pobreza, el incremento mensual fue del <strong>9,23% </strong>(contra el 7,19% de febrero) y el interanual del <strong>111,39% </strong>(respecto al 105,35% del mes anterior). Mientras tanto, la <strong>Canasta Total </strong>(CT) que en diferentes proporciones delimita al sector medio fr&aacute;gil, la clase media y los <strong>sectores acomodados</strong>, subi&oacute; <strong>9,24% </strong>en el mes (mayor al 7,01% de febrero) y <strong>110,35% </strong>en relaci&oacute;n con marzo de 2022 (104,29% en la medici&oacute;n anterior).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1646969426766450720?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Estos montos se&ntilde;alados <strong>no incluyen el pago de alquiler de vivienda ni de expensas comunes</strong>, ya que no son considerados <strong>gastos de consumo</strong>. La evoluci&oacute;n de las canastas en marzo reflej&oacute; el <strong>mayor peso relativo de los alimentos b&aacute;sicos </strong>respecto de los gastos en otros bienes, servicios y tarifas, los cuales no forman parte de los gastos de indigencia, por lo que sus porcentajes de este &uacute;ltimo estrato tuvieron un incremento superior al de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es similar en la comparaci&oacute;n interanual, al tener en cuenta que los aumentos de la CBA son 6,01 puntos porcentuales mayores a los de las canastas que miden la pobreza y 7,05 puntos m&aacute;s en el caso de la clase media.
    </p><p class="article-text">
        El jueves 20 de abril, el <strong>Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos </strong>(Indec) dar&aacute; a conocer su medici&oacute;n de las canastas b&aacute;sicas. Se trata de un dato que cobrar&aacute; una importancia adicional debido a que en los criterios de <strong>segmentaci&oacute;n de los subsidios a las tarifas </strong>de servicios p&uacute;blicos, se excluye del beneficio a los usuarios con ingresos 3,5 veces superiores a la CBT.
    </p><p class="article-text">
        Si se tomara como referencia la medici&oacute;n de la Direcci&oacute;n de Estad&iacute;stica, ese nivel pasar&iacute;a a ubicarse en <strong>$669.343,32 </strong>mensuales. A diferencia del Indec, que reconoce solamente las categor&iacute;as de pobres e indigentes, su hom&oacute;logo porte&ntilde;o dispone de seis estratos sociales en su clasificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En marzo, los recursos necesarios para estar comprendidos en cada categor&iacute;a fueron los siguientes: en situaci&oacute;n de indigencia, hasta $107.836,34; de pobreza no indigente, de $107.836,35 hasta $191.240,95; y <strong>no pobres vulnerables</strong>, de $191.240,96 <strong>hasta $235.140,45</strong>. En el caso del <strong>sector medio fr&aacute;gil</strong>, de $235.140,46 <strong>hasta $293.925,57</strong>; clase media, de $293.925,58 <strong>hasta $940.561,83</strong>; y <strong>sectores acomodados</strong>, <strong>$940.561,84 o m&aacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/familia-portena-necesito-191-245-no-pobre-marzo_1_10127797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Apr 2023 18:57:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una familia porteña necesitó $191.245 para no ser pobre en marzo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciudad de Buenos Aires,Estadística,Pobreza,Pobreza y desigualdad,Indigencia,Clase media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una familia porteña necesitó en febrero $175.080 para no ser pobre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/familia-portena-necesito-febrero-175-080-no-pobre_1_10030048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c25bb0da-2635-4e15-b59b-1b97feb9c274_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una familia porteña necesitó en febrero $175.080 para no ser pobre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según la Dirección General de Estadística y Censos porteña, los índices de la Canasta Básica Alimentaria tuvieron un aumento del 9,29% respecto a enero. La Canasta Básica Total que establece el tope de la pobreza tuvo un incremento mensual del 7,19%.</p><p class="subtitle">Precios Justos no llega a los consumos de los hogares más pobres</p></div><p class="article-text">
        En febrero, una familia de cuatro personas en la <strong>Ciudad de Buenos Aires </strong>necesit&oacute; percibir ingresos de por lo menos <strong>$98.186,22 </strong>para no ser considerada en situaci&oacute;n de indigencia, <strong>$175.080,06 </strong>para no quedar bajo la l&iacute;nea de pobreza y <strong>$269.055,56 </strong>para ser considerada de clase media. Esto es seg&uacute;n los datos difundidos por la <strong>Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica y Censos </strong>porte&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, los gastos de la <strong>Canasta B&aacute;sica Alimentaria </strong>(CBA), que marcan el l&iacute;mite de la indigencia tuvieron un aumento del <strong>9,29% </strong>respecto del mes pasado, 1,54 puntos porcentuales m&aacute;s que el 7,75% de incremento registrado en enero. En tanto, el acumulado en doce meses lleg&oacute; al <strong>108,69%,</strong> inferior por 1,47 puntos al 110,16% de la medici&oacute;n anterior.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la <strong>Canasta B&aacute;sica Total </strong>(CBT), la cual establece el tope de la pobreza, el incremento mensual fue del <strong>7,19% </strong>(respecto del 6,78% de enero) y el interanual del <strong>105,35% </strong>(contra el 104,20% del mes anterior). La <strong>Canasta Total </strong>(CT) que en diferentes proporciones delimita al sector medio fr&aacute;gil, la clase media y los sectores acomodados, subi&oacute; <strong>7,01% </strong>en el mes (aument&oacute; frente al 6,90% de enero) y <strong>104,29% </strong>en relaci&oacute;n a febrero del 2022 (102,35%).
    </p><p class="article-text">
        Los montos se&ntilde;alados no comprenden el pago de alquiler de vivienda ni de expensas comunes, ya que no son considerados gastos de consumo. La evoluci&oacute;n de las canastas en febrero reflej&oacute; el mayor peso relativo de los alimentos b&aacute;sicos respecto de los gastos en otros bienes, servicios y tarifas, los cuales no forman parte de los gastos de indigencia, raz&oacute;n por la que los porcentajes de este &uacute;ltimo estrato tuvieron un incremento superior al de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es similar a la comparaci&oacute;n interanual, teniendo en cuenta que los aumentos de la CBA son 3,34 puntos porcentuales mayores a los de las canastas que miden la pobreza y 4,40 puntos m&aacute;s para la clase media.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el <strong>Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos </strong>(Indec) dar&aacute; a conocer el pr&oacute;ximo jueves 16 de marzo su medici&oacute;n de las canastas b&aacute;sicas. El dato cobrar&aacute; importancia adicional debido a que en los criterios de segmentaci&oacute;n de los subsidios a las tarifas de servicios p&uacute;blicos, se excluye del beneficio a los usuarios con ingresos superiores a 3,5 veces la CBT.
    </p><p class="article-text">
        Si se tomara como referencia la medici&oacute;n de la <strong>Direcci&oacute;n de Estad&iacute;stica </strong>porte&ntilde;a, ese nivel pasar&iacute;a a ubicarse entre los $753.355,57 mensuales.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del Indec, el cual solo reconoce las categor&iacute;as de pobres e indigentes, su hom&oacute;logo de CABA dispone de seis estratos sociales para su clasificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En febrero del 2022, los recursos necesarios para cada categor&iacute;a fueron los siguientes: en situaci&oacute;n de <strong>indigencia</strong>, hasta $98.186,21; de <strong>pobreza no indigente</strong>, desde $98.186,22 hasta $175.080,05; y <strong>no pobres vulnerables</strong>, de los $175.080,06 hasta $215.244,44. En el caso del <strong>sector medio fr&aacute;gil</strong>, de $215.244,45 a $269.055,55; <strong>clase media</strong>, de $269.055,56 hasta $860.977,79; y sectores acomodados, $860.977,80 en adelante.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/familia-portena-necesito-febrero-175-080-no-pobre_1_10030048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Mar 2023 19:24:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una familia porteña necesitó en febrero $175.080 para no ser pobre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciudad de Buenos Aires,índice,Canasta básica,Canasta alimentaria,Estadísticas,Pobreza,Indigencia,Clase media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para ser de clase media en CABA, una familia debe ganar casi $200.000]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/clase-media-caba-familia-debe-ganar-200-000_1_9637589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed09f853-ea3c-4f5f-9127-84789737f192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para ser de clase media en CABA, una familia debe ganar casi $200.000"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los más recientes resultados del Sistema de Canastas de consumo de la Dirección General de Estadística y Censos arrojaron que un hogar tipo de la Ciudad de Buenos Aires necesita como mínimo de $198.120 para formar parte de la clase media. Para no estar bajo la linea de pobreza, esa familia requeriría de $128.838 y 70.234 para no ser indigentes.</p></div><p class="article-text">
        De acuerdo con el estudio de <strong>septiembre</strong> sobre <strong>L&iacute;neas de pobreza y Canastas de consumo para la Ciudad de Buenos Aires</strong>, una familia necesit&oacute; de <strong>$198.120,91 para ser de clase media</strong>, y $633.986,92 para formar parte de la &ldquo;clase alta&rdquo;. A principio de a&ntilde;o, <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/familia-caba-necesita-76-177-no-pobre-118-091-clase-media_1_8649928.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los ingresos m&iacute;nimos para la clase media eran de $118.091</a>.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de la <strong>Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica y Censos</strong> (DGEyC) del <strong>Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Ciudad de Buenos Aires</strong> se realiza desde el 2011, y mide la capacidad de acceso de los hogares a bienes y servicios compatibles con el est&aacute;ndar de vida de los habitantes y el rango de precios en la Ciudad. En cuanto a los <strong>tipos de hogares</strong> en la Ciudad Aut&oacute;noma, los estad&iacute;sticos los definieron de 5 maneras:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los hogares tipo en la Ciudad de Buenos Aires.                            </span>
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        Para determinar los niveles de ingresos, la <strong>DGEyC </strong>construy&oacute; la <strong>Canasta B&aacute;sica Alimentaria </strong>(CBA) y la <strong>Canasta B&aacute;sica Total </strong>(CBT), la cuales definen las l&iacute;neas de indigencia y de pobreza. Considera <strong>indigencia </strong>a cualquier ingreso total mensual que no alcance para cubrir la CBA, y como <strong>pobres </strong>a hogares cuyo ingreso total mensual no sea suficiente para cubrir la CBT, pero al menos permita adquirir la CBA.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las líneas de indigencia y pobreza para los hogares tipo en la Ciudad.                            </span>
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        Adem&aacute;s, ubica a los hogares &ldquo;<strong>no pobres vulnerables</strong>&rdquo; como aquellos cuyo ingreso total mensual es menor a la <strong>Canasta Total </strong>(CT) pero mayor la b&aacute;sica (CBT) del <strong>Sistema de Canastas de Consumo</strong>. Al &ldquo;<strong>sector medio fr&aacute;gil</strong>&rdquo;<strong> </strong>como aquellos donde el ingreso total mensual cubre la CT pero no alcanza a ser 1,25 veces mayor a ella.
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                    alt="La Canasta Alimentaria (CA) y la Canasta Total (CT) para los hogares tipo de la Ciudad."
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            <span class="title">
                La Canasta Alimentaria (CA) y la Canasta Total (CT) para los hogares tipo de la Ciudad.                            </span>
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        Un hogar de &ldquo;<strong>clase media</strong>&rdquo; ser&iacute;a uno cuyo ingreso total mensual es de al menos 1,25 veces la Canasta Total, pero que no alcance a multiplicarla por 4. A partir de 4 veces de la Canasta Total, una familia tipo es considerada como parte del &ldquo;<strong>sector acomodado</strong>&rdquo;. Por lo tanto, los resultados para <strong>una familia de dos adultos econ&oacute;micamente activos con dos hijos</strong> son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En situaci&oacute;n de <strong>indigencia</strong>: hasta <strong>$70.233,94</strong></li>
                                    <li>En situaci&oacute;n de <strong>pobreza </strong>no indigente: desde <strong>$70.233,95</strong> hasta <strong>$128.837,50</strong></li>
                                    <li>No pobres <strong>vulnerables</strong>: desde <strong>$128.837,51 </strong>hasta <strong>$158.496,72</strong></li>
                                    <li>Sector medio <strong>fr&aacute;gil</strong>: desde <strong>$158.496,73</strong> hasta <strong>$198.120,90</strong></li>
                                    <li>&ldquo;<strong>Clase media</strong>&rdquo;: desde <strong>$198.120,91 </strong>hasta <strong>$633.986,91</strong></li>
                                    <li>Sectores <strong>acomodados</strong>: a partir de <strong>$33.986,92</strong></li>
                            </ul>
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                Los intervalos de ingresos familiares totales en la Ciudad.                            </span>
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        De acuerdo con el Ministerio de Hacienda y Finanzas porte&ntilde;o,<strong> </strong>esta estratificaci&oacute;n brinda, por un lado, &ldquo;la<strong> posibilidad de identificar a los sectores m&aacute;s desprotegidos de la sociedad en t&eacute;rminos de situaciones de indigencia y de pobreza</strong> y, por el otro, da <strong>cuenta de la heterogeneidad de los sectores no pobres de manera de facilitar un an&aacute;lisis m&aacute;s integral de la situaci&oacute;n social</strong> de la Ciudad de Buenos Aires&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1582433419300343811?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>LC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/clase-media-caba-familia-debe-ganar-200-000_1_9637589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Oct 2022 17:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para ser de clase media en CABA, una familia debe ganar casi $200.000]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clase media,Ciudad de Buenos Aires,Buenos Aires,CABA,GCBA,Gobierno de la Ciudad,Gobierno porteño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consumo e inflación: dos países, el que llena los restaurantes y el que no llega a fin de mes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/consumo-e-inflacion-paises-llena-restaurantes-no-llega-mes_1_9011358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c82a3750-5a11-446a-a85e-78406417fac3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consumo e inflación: dos países, el que llena los restaurantes y el que no llega a fin de mes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ritmo de inflación acelerado agudiza la disparidad entre sectores y empuja a quienes tienen cierto resto a gastarlo rápidamente. En el otro extremo, caen consumos básicos como la carne.</p><p class="subtitle">En una Argentina sin horizontes, el engaño de creerse de clase media y acostumbrarse a vivir una vida cada día más pobre</p></div><p class="article-text">
        Alcanza con caminar una tarde de sol por el barrio porte&ntilde;o de Palermo o por la calle G&uuml;emes de la ciudad de Resistencia o por la diagonal 74 en La Plata.<strong> </strong>En la Argentina conviven al menos dos grandes realidades: <strong>la de aquellas personas que tienen margen para consumir y colman las mesas de los restaurantes, y la de aquellas familias a las que les cuesta llegar a fin de mes</strong>, para las que el lujo es contar con los <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/canasta-basica-subio-6-2-abril-familia-necesito-95-300-no-pobre_1_9001362.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">$95.300 que cuesta una canasta b&aacute;sica.</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La economista Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo, respalda y le da estructura a lo que podr&iacute;a ser tan solo una percepci&oacute;n callejera. <strong>&ldquo;La Argentina est&aacute; totalmente segmentada&rdquo;</strong>, afirma. Por un lado ubica a los trabajadores informales o bajo alguna variante del &ldquo;gris&rdquo;, que encabezan el ranking de la p&eacute;rdida de poder adquisitivo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el otro, los asalariados del sector formal, que tienen paritarias y que en los &uacute;ltimos meses &ldquo;vienen acompa&ntilde;ando a la inflaci&oacute;n&rdquo; y son, en algunos casos, los que tienen cierta capacidad de ahorro.<strong> &ldquo;Como no hay mecanismos para trasladar el ahorro hacia adelante, para canalizarlo a trav&eacute;s de inversiones en el mercado de capitales o en los bancos, se est&aacute; consumiendo&rdquo;</strong>. En los t&eacute;rminos de Dal Poggetto, en la Argentina o bien se sacan los ahorros del sistema o bien se &ldquo;vive de contado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno se confirma en distintos puntos de todo el pa&iacute;s. &ldquo;Ac&aacute; en la regi&oacute;n del NEA los datos muestran que <strong>hay fuertes alzas de productos suntuarios y se estancan o incluso caen los b&aacute;sicos o de primera necesidad&rdquo;</strong>, dice Alejandro Pegoraro, director de Politikon Chaco, que ve en las calles de Resistencia &ldquo;comercios reventados de gente&rdquo; y un movimiento gastron&oacute;mico y cultural muy fuerte, impulsado por los &ldquo;sectores m&aacute;s pudientes&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cerca del 40% de los argentinos y argentinas no alcanza a cubrir la canasta básica "
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                Cerca del 40% de los argentinos y argentinas no alcanza a cubrir la canasta básica                             </span>
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        En el otro extremo, el recorte de gastos al que se vieron obligados los sectores de menores ingresos deja rastros en la estad&iacute;stica oficial. De acuerdo con el <a href="https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2021/09/informe_de_panorama_productivo_-_mayo_2022_-.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo panorama elaborado por el Ministerio de Desarrollo Productivo</a>, el consumo de carnes en los supermercados (donde, por otra parte, est&aacute;n vigentes los programas de &ldquo;Cortes Cuidados&rdquo;) cay&oacute; respecto del nivel pre pandemia y en febrero las ventas fueron 6,7% inferiores a diciembre de 2019.
    </p><p class="article-text">
        Para Pegoraro, la dispersi&oacute;n en el consumo se explica no solo por el impacto para nada uniforme de la crisis sanitaria en los distintos sectores de la econom&iacute;a sino por &ldquo;la baja nominalidad del salario y la inflaci&oacute;n creciente&rdquo;. &ldquo;Si tomamos como ejemplo a los empleados p&uacute;blicos, las escalas salariales son muy amplias (una persona de determinado sector puede cobrar $60.000 y otro del mismo sector $120.000) y los aumentos salariales otorgados a la fecha impactan mejor en el que tiene salario m&aacute;s alto. Si el aumento dado hasta ahora es del 20%, la persona que cobra $60.000 tendr&aacute; un extra de $12.000, pero el de $120.000 sumar&aacute; casi $25.000. Naturalmente, <strong>el de menor salario necesita el excedente para soportar un nivel de vida b&aacute;sico, el otro lo vuelca al consumo directo</strong>&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su restaurante palermitano Santa Evita, Gonzalo Alderete Pag&eacute;s puede dar testimonio de primera mano de esta grieta en el consumo. Cuenta que desde que se comenzaron a aliviar las restricciones sanitarias las ventas subieron mucho y que hoy en gastronom&iacute;a hay una demanda alt&iacute;sima de empleados. &ldquo;No se consiguen cocineros; <strong>est&aacute;n abriendo muchos restaurantes, la mayor&iacute;a est&aacute;n llenos. Pero, al mismo tiempo, nosotros le damos de comer a la gente en situaci&oacute;n de calle y eso en los &uacute;ltimos meses se duplic&oacute;</strong>&rdquo;, dice. &ldquo;Se nota la brecha cada vez m&aacute;s grande entre los empresarios que facturan mucha plata y los laburantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la profundizaci&oacute;n de los extremos hay para Facundo Arag&oacute;n, socio de CompassLA Business Analytics, un fen&oacute;meno de fondo que es el <strong>achicamiento progresivo de la clase media argentina,</strong> entendida como familias que viven de su trabajo y pueden destinar alguna porci&oacute;n del ingreso a ciertos gustos modestos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n eso est&aacute; en los datos. Seg&uacute;n un informe de la Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica y Censos de la Ciudad de Buenos Aires correspondientes al cuarto trimestre de 2021 <strong>la clase media est&aacute; desde 2017 por debajo del 50% del total de la poblaci&oacute;n porte&ntilde;a</strong>; se contrajo 4 puntos porcentuales en 4 a&ntilde;os. Entre 2017 y 2021 el segmento de la clase media &ldquo;fr&aacute;gil&rdquo; y &ldquo;en situaci&oacute;n vulnerable&rdquo; registr&oacute; la tendencia contraria y creci&oacute; casi 3 puntos (representa el 18,4% del total), del mismo modo que el de &ldquo;pobres&rdquo; e &ldquo;indigentes&rdquo;, que escal&oacute; otros 3 puntos (21,6%).
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                Dirección General de Estadística y Censos - CABA                            </span>
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        Hay otro elemento que empuja el consumo de quienes cumplen la haza&ntilde;a de llegar a fin de mes con algo de ahorro. <strong>Sin expectativas de poder volcarlo a un proyecto de mediano plazo como comprar un auto o pagar las cuotas de un cr&eacute;dito para acceder a una vivienda propia, lo &ldquo;queman&rdquo;</strong>, incluso como una estrategia financiera. En la Argentina opera el extra&ntilde;o concepto de &ldquo;consumir ahorrando&rdquo;, que es un ox&iacute;moron en los libros de econom&iacute;a: o se consume o se ahorra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este contexto de inflaci&oacute;n aceler&aacute;ndose ten&eacute;s un boom de gastos que desde el punto de vista econ&oacute;mico son &lsquo;consumos&rsquo;, pero que para la clase media pueden ser, no s&eacute; si una forma de ahorro pero s&iacute; un consumo no inmediato: ropa, electrodom&eacute;sticos. Incluso alimentos que se pueden almacenar: caf&eacute;, aceite, vino, shampoo&rdquo;, clarifica Dal Poggetto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la economista no hay duda que <strong>luego del pozo de la pandemia &ldquo;las empresas trasladaron a precio todo lo que pudieron&rdquo;</strong>, que hubo una &ldquo;recomposici&oacute;n de m&aacute;rgenes muy agresiva&rdquo; vinculada, en parte, con la incertidumbre sobre el costo de reposici&oacute;n de los productos. Del otro lado de la g&oacute;ndola los consumidores, abrumados por la falta de referencias &ndash;&iquest;qu&eacute; es m&aacute;s caro: unas zapatillas o un alquiler?&ndash; y urgidos por no conservar dinero que pierda valor paralizado en el bolsillo, convalidan esos precios remarcados.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los consumidores, desorientados, convalidan los precios con remarcaciones "
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                Los consumidores, desorientados, convalidan los precios con remarcaciones                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Algo de eso se trasluce en la respuesta que empresarios textiles dan cuando se los se&ntilde;ala por liderar el porcentaje de inflaci&oacute;n interanual, con un alza de 73,4% entre abril de este a&ntilde;o y el mismo mes de 2021: <strong>&ldquo;Tan cara no debe estar la ropa, porque los locales la venden&rdquo;. </strong>Una fuente del sector suma un ejemplo: una marca top import&oacute; recientemente 100 camperas y las vendi&oacute; en su local de un shopping porte&ntilde;o a $180.000, casi el doble que la mediana del salario registrado privado. &ldquo;Volaron&rdquo; en un par de d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el consultor Marcelo Solzana, director de Surreal Marketing, tambi&eacute;n hay muchos <strong>gastos de personas que sol&iacute;an comprar en el extranjero pero todav&iacute;a no reanudaron sus rutinas de viaje o ya no pueden sostener ese nivel de vida </strong>y abren, entonces, sus billeteras fronteras adentro. De acuerdo con datos de Travel Services, en abril mejoraron 30% las ventas de vuelos internacionales respecto de enero-marzo, pero la recuperaci&oacute;n es lenta y los n&uacute;meros se mantienen por debajo de los previos a la eliminaci&oacute;n de las cuotas sin inter&eacute;s, en noviembre pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy a los shoppings de primera l&iacute;nea como Paseo Alcorta o Patio Bullrich va 60% m&aacute;s de gente que antes de la pandemia o en 2015. Creo que aument&oacute; la cantidad de gente que tiene poder adquisitivo s&uacute;per alto, pero al mismo tiempo hay mucha gente que trabaja bien y su salario no le alcanza para mantener el nivel de vida que tal vez le impone su propia rutina de trabajo en t&eacute;rminos de ropa, salidas, consumos. <strong>Hoy pertenecer a cierta parte de la sociedad es extremadamente caro&rdquo;</strong>, dice Solzana, para quien ese &ldquo;pertenecer&rdquo; implica percibir un salario de $250.000 en adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/consumo-e-inflacion-paises-llena-restaurantes-no-llega-mes_1_9011358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 May 2022 03:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consumo e inflación: dos países, el que llena los restaurantes y el que no llega a fin de mes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clase media,Consumo,Inflación,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante una inflación que castiga a la población y alienta el regreso de la receta del ajuste drástico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-castiga-poblacion-alienta-regreso-receta-ajuste-drastico_1_8919026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78be7f91-614f-4fb1-b458-b84b378141a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante una inflación que castiga a la población y alienta el regreso de la receta del ajuste drástico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Es un consuelo de tontos pensar que la inflaci&oacute;n que azota ahora a la Argentina coincide con un pico de inflaci&oacute;n en todo el mundo, a diferencia de la que acab&oacute; con la popularidad de Mauricio Macri en 2018 y 2019. Los pobres est&aacute;n hundi&eacute;ndose m&aacute;s en la pobreza y la clase media cada vez compra menos, con lo que se acent&uacute;a el proceso que viene sufriendo desde hace cuatro a&ntilde;os. <strong>O el gobierno del Frente de Todos act&uacute;a con medidas de impacto en el corto y el mediano plazo para doblegar en serio la inflaci&oacute;n o la fuerte recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica se abortar&aacute;,</strong> a las protestas piqueteras de la izquierda se agregar&aacute;n la crispaci&oacute;n de los sectores medios y en 2023 volver&aacute; al poder Juntos por el Cambio, pero ya no con la receta moderada de 2015, cuando Macri promet&iacute;a mantener a YPF y Aerol&iacute;neas en el Estado, sino con una de <strong>ajuste severo, flexibilizaci&oacute;n laboral, fin de las moratorias previsionales y privatizaciones.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera reacci&oacute;n del equipo econ&oacute;mico ante la difusi&oacute;n este mi&eacute;rcoles del &iacute;ndice de precios al consumidor (IPC) de marzo de un 6,7% -uno de los pocos que lo anticip&oacute; fue el Instituto Estad&iacute;stico de los Trabajadores (IET), que Mariano de Miguel dirige en la Universidad Metropolitana para la Educaci&oacute;n y el Trabajo (UMET)- fue<strong> la cuarta suba de tasas de inter&eacute;s por parte del Banco Central.</strong> Se trata de una medida que apunt&oacute; a desalentar un fen&oacute;meno incipiente: los exportadores est&aacute;n retrasando la liquidaci&oacute;n de sus ventas externas porque les estaba conviniendo endeudarse para financiarse a la espera de un eventual salto del tipo de cambio. A su vez, las mayores tasas alientan el ingreso de d&oacute;lares por el contado con liquidaci&oacute;n, que baj&oacute; de $ 244 en enero, antes del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a $190. Al anunciar el alza, la autoridad monetaria, que preside Miguel Pesce, aclar&oacute; que por s&iacute; sola resulta insuficiente para atacar al shock inflacionario de la guerra de Ucrania y detall&oacute; una serie de medidas para contrarrestarlo: un d&oacute;lar oficial que no se acelere pero que tampoco se atrase y permita acumular reservas, la continuidad de la baja de la brecha con el tipo de cambio paralelo, el ajuste fiscal y monetario, la disociaci&oacute;n de precios locales de los internacionales con m&eacute;todos como el a&uacute;n no materializado fideicomiso p&uacute;blico del trigo -que se financia con la suba de retenciones a la harina y el aceite de soja que se aplic&oacute; en marzo y servir&aacute; para subvencionar pan, pastas, pizzas y tapas de empanadas y tartas cuando se instrumente el mecanismo, quiz&aacute;s en mayo- y los acuerdos de precios y salarios. La segunda reacci&oacute;n fue el jueves: la decisi&oacute;n del ministro de Econom&iacute;a, Mart&iacute;n Guzm&aacute;n, con el respaldo del secretario de Energ&iacute;a, Dar&iacute;o Mart&iacute;nez, de avanzar con el compromiso con el FMI de <strong>subir por segunda vez en el a&ntilde;o las tarifas de luz y gas,</strong> pese a la cr&iacute;tica del subsecretario de Energ&iacute;a El&eacute;ctrica, el cristinista Federico Basualdo, por el impacto social de la medida. &ldquo;Lo que hagas en el corto plazo no puede ir en contra del mediano plazo. Si no sub&iacute;s ahora las tarifas, con la inflaci&oacute;n que hay, se atrasan m&aacute;s. Ante la mayor inflaci&oacute;n, no pod&eacute;s tirar por la borda el programa con el FMI, que se viene cumpliendo&rdquo;, comentan en el equipo econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y entonces<strong> c&oacute;mo se protege a las clases media y baja en un pa&iacute;s</strong> sin los m&aacute;rgenes de maniobra de los desarrollados y ni siquiera de los otros latinoamericanos? Frente a la propuesta de subir m&aacute;s retenciones del secretario de Comercio Interior, el cristinista Roberto Feletti, el ministro de Agricultura, Juli&aacute;n Dom&iacute;nguez, prometi&oacute; esta semana que no las tocar&aacute;n hasta que termine el gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez. Recuerda que el conflicto con el campo de 2008 disminuy&oacute; la siembra y engendr&oacute; un movimiento opositor que deriv&oacute; en la victoria de Macri en 2015. Dom&iacute;nguez apuesta a incentivar la producci&oacute;n agr&iacute;cola, sin dejar de amenazar a los frigor&iacute;ficos -si incumplen el acuerdo de precios, no podr&aacute;n exportar-, al tiempo que conversa con su par de Desarrollo Productivo, Mat&iacute;as Kulfas, para ampliar los fideicomisos privados del aceite y del trigo, que son mecanismos &ldquo;voluntarios&rdquo; de los exportadores para abaratar en el mercado local el aceite, la harina y los fideos. A su vez, Guzm&aacute;n <strong>reaccion&oacute; con una propuesta de gravar la renta extraordinaria </strong>que ha generado la guerra en los productores de materias primas, desde alimentos hasta la energ&iacute;a y la miner&iacute;a, pero en el propio Gobierno consideran que se trat&oacute; m&aacute;s bien de un intento del ministro de mostrarse duro con los poderosos ante la presi&oacute;n de la vicepresidenta Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, aunque a sabiendas de que en el Congreso la oposici&oacute;n frenar&aacute; ese proyecto de ley. A&uacute;n se desconocen los detalles de la iniciativa, en Econom&iacute;a no tienen apuro, pero por lo pronto eval&uacute;an si captar&aacute;n esa renta a trav&eacute;s de anticipos del impuesto a las ganancias o ante la presentaci&oacute;n de balances trimestrales de las grandes empresas. Los que s&iacute; quieren darse prisa son los senadores cristinistas con el proyecto de ley de blanqueo de capitales para pagarle al FMI: as&iacute; se liberar&iacute;an fondos extra para otros destinos.
    </p><p class="article-text">
        En el equipo econ&oacute;mico aclaran que, independientemente del proyecto de gravar la renta extraordinaria, el Gobierno<strong> analiza otorgar un Ingreso Familiar de Emergencia </strong>(IFE) para trabajadores desocupados e informales para contrarrestar el salto de la inflaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se financiar&iacute;a? Con el aumento de la recaudaci&oacute;n tributaria que provoca la misma suba de precios. Es que el alza del IPC primero impacta en los ingresos y despu&eacute;s en los gastos y genera un excedente que permitir&iacute;a superar la meta de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit fiscal del acuerdo con el FMI. En ese pacto se afirma que si se logra una recaudaci&oacute;n extra, deber&aacute; destinarse a una mayor merma del rojo de las cuentas p&uacute;blicas, pero en el Ejecutivo esperan que el Fondo comprenda que ante la circunstancia excepcional de la guerra, as&iacute; como todos los pa&iacute;ses adoptan medidas fuera de libreto para proteger a su poblaci&oacute;n, tambi&eacute;n<strong> la Argentina pueda desviarse de la letra escrita y redirija el sobrante al IFE. </strong>Esta semana, en la reuni&oacute;n de primavera boreal del organismo en Washington, Guzm&aacute;n y Pesce intentar&aacute;n convencerlo. Al menos podr&aacute;n mostrarle que cumplieron con las metas del primer trimestre en cuanto a ajuste fiscal y monetario y acumulaci&oacute;n de reservas. Est&aacute;n en dudas las del segundo cuarto del a&ntilde;o. Por lo pronto, el FMI aprobar&aacute; el Fondo de Resiliencia y Sustentabilidad con que el que a partir de 2023 asistir&aacute; pa&iacute;ses pobres y de ingresos medios, que fueron incluidos a pedido del ministro de Econom&iacute;a. El nuevo fondo beneficiar&iacute;a a la Argentina con hasta US$ 1.500 millones.
    </p><h3 class="article-text">El salario</h3><p class="article-text">
        Pero el IFE no incluir&iacute;a a la clase media. &iquest;Qu&eacute; remedio hay para la mitad de la poblaci&oacute;n, que adem&aacute;s pagar&aacute; ahora otro aumento de 17/21% de tarifas, lejos de los tarifazos de Macri o del congelamiento del gobierno kirchnerista? &ldquo;La ayuda a la clase media es<strong> bajar la inflaci&oacute;n en abril o mayo y que el salario no caiga, </strong>por eso se adelantaron las paritarias&rdquo;, responden en el equipo econ&oacute;mico. La Bancaria del diputado Sergio Palazzo, que se abstuvo sobre el acuerdo con el Fondo, marc&oacute; la cancha pidiendo 60%, en l&iacute;nea con la previsi&oacute;n privada de inflaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Otros responsables de la pol&iacute;tica antiinflacionaria se muestran m&aacute;s preocupados y lamentan que la Uni&oacute;n Industrial Argentina (UIA) y la Confederaci&oacute;n General del Trabajo (CGT) rechazaran la propuesta gubernamental de que las empresas dieran en lo inmediato un bono: &ldquo;En abril, si bien la inflaci&oacute;n puede ser un poco m&aacute;s baja, tampoco ser&aacute; 4% sino 5%. Eso te permitir&iacute;a ir acomodando este desequilibrio descomunal. <strong>Hay una presi&oacute;n social inimaginable, porque con los planes sociales no alcanza y hay un gran impacto en los sectores bajo y medio.</strong> La pol&iacute;tica est&aacute; nerviosa por la inflaci&oacute;n porque los gobernadores y los intendentes ven que les complica su relaci&oacute;n con el territorio y con el poder econ&oacute;mico local que produce alimentos. La producci&oacute;n argentina est&aacute; entrenada para recuperarse, la econom&iacute;a sigue creciendo al 5% este a&ntilde;o, pero esto queda desdibujado con la inflaci&oacute;n. Es cierto que la crisis pol&iacute;tica interna del Gobierno fomenta expectativas negativas, pero el problema mayor es macroecon&oacute;mico. En el quilombo, hay inversiones que no se hacen, esperan a las elecciones de 2023, y otros se hacen porque miran el largo plazo, como Toyota o la mina Josemar&iacute;a&rdquo;, se refiere la fuente al nuevo yacimiento sanjuanino de oro y cobre que esta semana recibi&oacute; la aprobaci&oacute;n ambiental y donde la canadiense Lundin invertir&aacute; US$ 4.100 millones. El mismo funcionario reparte cr&iacute;ticas a todos, desde Fern&aacute;ndez hasta Feletti y Cristina Kirchner: &ldquo;El Presidente anunci&oacute; hace un mes que iba a declarar una guerra de precios y mientras tanto los grandes empresarios como Luis Pagani (due&ntilde;o de Arcor) reaccionaron remarcando. Ac&aacute; tendr&iacute;as que sentar a la empresas a discutir su estructura de precios. Pero tampoco la soluci&oacute;n es la radicalizaci&oacute;n que propone Cristina: no funcion&oacute; no acordar con los fondos buitre en 2014, no funcionar&iacute;a ahora no pactar con el FMI&rdquo;. Dom&iacute;nguez tambi&eacute;n apunta al secretario de Comercio Interior porque considera que no son los productores agropecuarios sino la cadena de producci&oacute;n y comercializaci&oacute;n la responsable de la suba de precios.<strong> Tambi&eacute;n advierte sobre la demora en la implementaci&oacute;n del fideicomiso p&uacute;blico del trigo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si el Frente de Todos no acierta a bajar la inflaci&oacute;n y mejorar la vida de los pobres y la clase media, en 2023 vencer&aacute;n Macri, Patricia Bullrich u Horacio Rodr&iacute;guez Larreta y hasta quiz&aacute;s compitan en segunda vuelta con Javier Milei, que gana adeptos con su discurso antipol&iacute;tica y gracias a que no se pone en tela de juicio su pr&eacute;dica econ&oacute;mica similar a la fallida de los 90. Se tratar&iacute;a de un ballotage similar al de Francia entre el liberal Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las diferencias, hay tres consensos sobre pol&iacute;ticas entre los economistas del PRO (Hern&aacute;n Lacunza, m&aacute;s af&iacute;n a Larreta; Luciano Laspina, promovido por Bullrich; Guido Sandleris, NIcol&aacute;s Dujovne y Luis Caputo, que siguen asesorando a Macri), la Fundaci&oacute;n Mediterr&aacute;nea que preside Carlos Melconian (de mejor trato con la que fue ministra de Trabajo en la crisis de 2000/2001 y de Seguridad en 2015/2019), los radicales Mart&iacute;n Tetaz y Mart&iacute;n Lousteau (que podr&iacute;a ser otro candidato a presidente de la UCR, como Facundo Manes, asesorado por Eduardo Levy Leyati; Gerardo Morales o Alfredo Cornejo) y el fugaz ministro de Econom&iacute;a de 2001 Ricardo L&oacute;pez Murphy (que tambi&eacute;n se lanzar&iacute;a a la Casa Rosada por su partido, Republicanos Unidos, aunque mantiene buena relaci&oacute;n con Bullrich)<strong>. El primer consenso es una reforma monetaria, </strong>que consistir&iacute;a en independizar el Banco Central -algo que no hizo Macri, cuando puso a un dirigente del PRO, Federico Sturzenegger, al frente-, prohibir que financie al fisco -una regla m&aacute;s dura que la vigente en Chile y Colombia- e impulsar una moneda del Mercosur, con el real brasile&ntilde;o como referencia, no una dolarizaci&oacute;n como la que propone Milei. Para esta reforma <strong>ser&iacute;a necesaria la eliminaci&oacute;n del cepo cambiario</strong>, como en 2015. Los economistas de Juntos por el Cambio admiten que implicar&iacute;a una devaluaci&oacute;n del peso oficial, con el consiguiente impacto inflacionario, pero consideran que no ser&iacute;a tan grande como la de hace siete a&ntilde;os porque el tipo de cambio hoy es m&aacute;s alto que entonces y las mayores cotizaciones de las materias primeras que exporta la Argentina tambi&eacute;n evitar&iacute;an una depreciaci&oacute;n tan elevada.
    </p><p class="article-text">
        El segundo consenso es una<strong> reforma tributaria, </strong>que reduzca las cargas laborales y los impuestos a la producci&oacute;n -incluida una merma gradual de retenciones- y a la inversi&oacute;n. Estos dos primeros consensos esconden otro:<strong> para bajar la emisi&oacute;n monetaria y los impuestos, hay que podar el gasto p&uacute;blico.</strong> En Juntos por el Cambio prev&eacute;n que las tarifas de servicios p&uacute;blicos lleguen &ldquo;atrasadas&rdquo; a 2023, con lo que aplicar&iacute;an un alza mayor que el ahora que dispuso Guzm&aacute;n. Al menos admiten que si el Gobierno cumple su promesa de construir entre este a&ntilde;o y el pr&oacute;ximo el gasoducto N&eacute;stor Kirchner de Vaca Muerta a la provincia de Buenos Aires, habr&iacute;a que importar menos energ&iacute;a y entonces el incremento previsto para el gas y la electricidad -las centrales lo usan como insumo- no deber&iacute;a ser tan grande. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del tarifazo, tambi&eacute;n se habla de<strong> privatizaciones de empresas deficitarias, lo que no incluye YPF.</strong> Macri ya habl&oacute; de vender Aerol&iacute;neas. Tetaz considera que no habr&iacute;a compradores y entonces propuso dej&aacute;rselas a los gremios e ir reduci&eacute;ndoles gradualmente los subsidios. Vaya a saber qu&eacute; suceder&iacute;a con los destinos del interior a los que no vuelan Flybondi y JetSmart. Asesores de Bullrich tambi&eacute;n sugieren privatizar AySA y el Correo. Tetaz, en cambio, opina que el d&eacute;ficit de AySA se soluciona con aumento de tarifas, igual que el de Integraci&oacute;n Energ&eacute;tica Argentina (IEASA), la empresa estatal encargada de importar gas y construir el gasoducto Kirchner. En tanto, Larreta no habla de privatizar: en su cabeza prevalece m&aacute;s la idea de &ldquo;no comprar quilombos&rdquo;, ser pragm&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El tercer consenso de Juntos por el Cambio abarca las<strong> reformas laboral, de los planes sociales y de la Seguridad Social.</strong> Ya se conoce la propuesta de flexibilizaci&oacute;n laboral al eliminar la indemnizaci&oacute;n por despido, como sugirieron Larreta y Lousteau. &ldquo;Si no cre&aacute;s empleo, no se termina con los planes y no solucion&aacute;s la Seguridad Social, porque hoy la mitad de los trabajadores no aporta&rdquo;, opina uno de los economistas de la coalici&oacute;n opositora. Tambi&eacute;n bajar&iacute;an las cargas laborales. A su vez, extender&iacute;an la asignaci&oacute;n universal por hijo (AUH) a los trabajadores formales, de modo que los que est&aacute;n en negro no teman perder el beneficio en caso de blanquearse. Adem&aacute;s crear&iacute;an una asignaci&oacute;n universal por vejez: es decir, a los que carecen de aportes suficientes no les dar&aacute;n m&aacute;s moratorias para llegar a la jubilaci&oacute;n m&iacute;nima ni acceder&iacute;an a la pensi&oacute;n universal para el adulto mayor (PUAM), que cre&oacute; Macri y equivale al 80% de la m&iacute;nima, sino a una prestaci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s peque&ntilde;a. Los tres consensos llegar&iacute;an al poder en 2023 si el Frente de Todos no mejora la vida de los argentinos.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-castiga-poblacion-alienta-regreso-receta-ajuste-drastico_1_8919026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Apr 2022 03:05:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ante una inflación que castiga a la población y alienta el regreso de la receta del ajuste drástico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Martín Guzmán,Juntos por el Cambio,Clase media,Pobreza,Ajuste,Propiedad Privada,Precarización laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué en un país sin movilidad social ascendente cala el sueño de vivir sin trabajar apostando a quimeras financieras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/pais-movilidad-social-ascendente-cala-sueno-vivir-trabajar-apostando-quimeras-financieras_1_8787326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fe8a01b-33d6-426a-9f82-4a97fe5e1e8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué en un país sin movilidad social ascendente cala el sueño de vivir sin trabajar apostando a quimeras financieras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No son pocas las personas que venden su patrimonio o dejan sus empleos para apostar por esquemas como Generación Zoe. En un contexto de crisis económica duradera e incertidumbre presente y futura, atrae la ilusión de una alta rentabilidad rápida dentro de grupos de pertenencia que estimulan la autoayuda.</p></div><p class="article-text">
        Las historias de vida se repiten: personas que dejan sus empleos y arriesgan el patrimonio que tienen para apostar por quimeras financieras, supuestas criptomonedas, que les prometen una renta fija en d&oacute;lares para vivir sin trabajar y dedicar el tiempo a lo que realmente quieren hacer de su existencia. Hay una treintena de empresas investigadas por presuntas estafas, desde Generaci&oacute;n Zoe, que este s&aacute;bado moviliz&oacute; a seguidores en el Obelisco, hasta Ganancias Deportivas en Mendoza, Adhemar Capital en Catamarca o Finantech en La Rioja. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1497647265241993217?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Suena exagerado, pero Zoe me cambi&oacute; la vida desde que ingres&eacute; en agosto de 2021&rdquo;, cuenta Y&eacute;sica B., inversora en la empresa cuyo CEO, Leonardo Cositorto, est&aacute; pr&oacute;fugo en Rep&uacute;blica Dominicana. &ldquo;Hace seis a&ntilde;os que trabajaba en un lugar donde no era feliz, pero segu&iacute;a porque ten&iacute;a un buen sueldo y porque me daba miedo irme. Siempre quise viajar por el mundo, conocer, explorar. Zoe me ayud&oacute; a dar ese pasito. En noviembre di el paso de irme del pa&iacute;s y en diciembre renunci&eacute;. En los cinco meses posteriores a ingresar cobr&eacute; todo, sin ning&uacute;n problema. Volv&iacute; a Argentina y me encuentro con esto... Todos los medios acusando de estafa a una empresa que lo &uacute;nico que hizo fue ayudar a 100.000 personas en muchos aspectos. No es s&oacute;lo lo econ&oacute;mico. Es ir creciendo, conociendo, nutri&eacute;ndonos de otra forma de vida, motiv&aacute;ndonos, llev&aacute;ndonos por el camino de cumplir con lo que sentimos y vibramos. No comparto la parte de la religi&oacute;n de Zoe, pero simplemente evitaba eso y me quedaba con ese sentido de pertenencia, de comunidad. No tenemos que hacer ingresar gente para cobrar. Vos pod&eacute;s hacer la inversi&oacute;n, capacitarte en finanzas, trading, manejo de emociones, y mensualmente recibir los intereses. No es un mandala o telar de los sue&ntilde;os. No es un Ponzi&rdquo;, descarta Y&eacute;sica los esquemas famosos de estafas. Como ella, hay muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; tantos argentinos, en un pa&iacute;s donde el empleo no evita la pobreza ni asegura la movilidad social ascendente desde hace d&eacute;cadas, se ilusionan con la posibilidad de vivir sin trabajar, apostando a estos esquemas financieros que prometen ganancias aseguradas? <strong>Daniel Fridman</strong> es un soci&oacute;logo argentino que da clases en la Universidad de Texas-Austin y escribi&oacute; el libro <em>El sue&ntilde;o de vivir sin trabajar</em>, subtitulado &ldquo;Una sociolog&iacute;a del emprendedorismo, la autoayuda financiera y el nuevo individuo del siglo XXI&rdquo;. Fridman responde la pregunta de <strong>elDiarioAR</strong>: &ldquo;Por lo que aprend&iacute; en la investigaci&oacute;n para mi libro, la clave tiene que ver con la mezcla entre dos elementos: la posibilidad de ganar dinero con alta rentabilidad (rid&iacute;culamente alta), y la participaci&oacute;n en grupos que los convencen de que esa posibilidad est&aacute; ah&iacute; en tus manos y depende de animarse, cambiarse a uno mismo, educarse en finanzas, etc. Los sistemas piramidales son f&aacute;ciles de reconocer, sin embargo siguen floreciendo en muchos pa&iacute;ses. Un poco es porque, desde luego, los que entran al principio s&iacute; ganan dinero (a costa de los &uacute;ltimos). Pero por otro lado, es por la seducci&oacute;n de participar en un mundo de posibilidades infinitas (econ&oacute;micas y no econ&oacute;micas)&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si te fij&aacute;s cuando habla el CEO de Zoe, todo el tiempo salta de los negocios y la rentabilidad al coaching, las 'habilidades blandas', la religi&oacute;n, la comunidad, etc. Insiste en que otros no pueden ver el elemento 'educativo' y 'espiritual' que va fundido dentro del mecanismo de negocios que usan&rdquo;, completa. &ldquo;Estas redes tienen adem&aacute;s un discurso combativo o alternativo en el que se colocan como v&iacute;ctimas de las finanzas <em>mainstream </em>[hegem&oacute;nicas], que ser&iacute;an las responsables de que la gente com&uacute;n no pueda acceder a oportunidades de negocios como esas. Se presentan como una vanguardia en cuanto a los negocios que ofrecen pero tambi&eacute;n en las habilidades y motivaci&oacute;n que inculcan. Y eso es muy seductor tambi&eacute;n. Al igual que las monedas alternativas, que son dif&iacute;ciles de entender pero que contienen un discurso de innovaci&oacute;n, anti establishment&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Todo eso cala a&uacute;n m&aacute;s en una Argentina donde se ha arruinado el sue&ntilde;o de ascenso social? &ldquo;&iexcl;Esa ser&iacute;a una gran pregunta de investigaci&oacute;n! -responde Fridman-. Habr&iacute;a que correlacionar pa&iacute;ses seg&uacute;n movilidad social y alguna manera de medir la econom&iacute;a de las pir&aacute;mides. Suena razonable, pero pueden haber otras cosas de por medio. La capacidad regulatoria de los estados, por ejemplo. Y la seguridad o estabilidad del trabajo. Hubo picos de esquemas piramidales en los pa&iacute;ses post-sovi&eacute;ticos, eso es muy interesante. Nadie entend&iacute;a bien de d&oacute;nde sal&iacute;a el dinero. Mucha volatilidad y poco conocimiento. Eso me recuerda a lo que Zoe dice de las criptomonedas, algo que parece un poco magia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fernando Moiguer</strong>, economista y experto en marketing, consultor y profesor en las universidades de Buenos Aires (UBA) y San Andr&eacute;s, advierte sobre el error de mofarse de quienes apuestan por estos esquemas financieros: &ldquo;Los acusan de c&oacute;mo pueden creer en eso, pero no hay una mirada humana. El 80% de la gente en el mundo est&aacute; quemada. En Latinoam&eacute;rica est&aacute; peor&rdquo;. En la Argentina, la consultora de Moiguer ha medido que el 76% de la poblaci&oacute;n est&aacute; de mal humor social y el 81% comparte sentimientos negativos sobre el futuro. &ldquo;Estamos exigidos y sobredemandados, con nuestra sociabilizaci&oacute;n restringida, con un presente cambiante minuto a minuto, con un bolsillo empobrecido, con un entorno social cada vez m&aacute;s fragmentado y con estructuras que se debilitan. <strong>La gente que trabaja bien la est&aacute; pasando mal. Entonces te sale esto y timbe&aacute;s futuro.</strong> El costo de ilusionarse parece razonable. Porque no hay compresi&oacute;n de qu&eacute; est&aacute; pasando. Est&aacute; todo el caldo de cultivo listo para que esto ocurra. Donde te muevas no consiguen empleados porque la gente descubre que trabajando no come, no funciona. Y esto excede a la clase baja. Lo de Zoe ocurri&oacute; en una sociedad que anda bien como Villa Mar&iacute;a (C&oacute;rdoba). La gente no es idiota sino que busca futuro. Vende todo porque en la Argentina no puede crecer. No es la primera estafa que nos comemos: tenemos una historia de estafas, incluido el corralito. A esto se suma que el esquema Ponzi crece en todo el mundo porque las redes sociales permiten acelerar el modelo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro consultor de consumo, <strong>Guillermo Oliveto</strong>, aclara primero que a&uacute;n no ha investigado el asunto, pero se atreve a esbozar ciertas hip&oacute;tesis: &ldquo;Podr&iacute;an ser varias cosas. Una es que claramente a la gente las cuentas no le cierran y que por eso buscan pegar un pleno. Otra: que hay m&aacute;s deseo que posibilidades en la sociedad contempor&aacute;nea, y eso lleva a buscar atajos. Otra: que Argentina est&aacute; muy acostumbrada a la pegada, a saltear varios casilleros. Otra: que como el contexto siempre te juega en contra y hay demasiada incertidumbre la &uacute;nica seguridad se busca en cierto refugio de dinero y se busca lograrlo como sea y lo m&aacute;s r&aacute;pido posible&hellip;&rdquo;. <strong>Alejandro Katz</strong>, ensayista y profesor de la UBA y de las universidades de Tres de Febrero y San Mart&iacute;n, suma su visi&oacute;n: &ldquo;Las estafas piramidales no son nuevas ni argentinas. Aunque debe haber una relaci&oacute;n entre contextos de crisis y aumento de esas conductas. Y la crisis aqu&iacute; ya es muy larga&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/pais-movilidad-social-ascendente-cala-sueno-vivir-trabajar-apostando-quimeras-financieras_1_8787326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Feb 2022 03:01:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué en un país sin movilidad social ascendente cala el sueño de vivir sin trabajar apostando a quimeras financieras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Generación Zoe,Criptomonedas,Estafas,Clase media,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En una Argentina sin horizontes, el engaño de creerse de clase media y acostumbrarse a vivir una vida cada día más pobre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/argentina-horizontes-engano-creerse-clase-media-acostumbrarse-vivir-vida-dia-pobre_1_8608116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97d4bbb6-a89f-4362-94a4-89f52baa4b73_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037595.jpg" width="2000" height="1125" alt="En una Argentina sin horizontes, el engaño de creerse de clase media y acostumbrarse a vivir una vida cada día más pobre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la desaparición del Estado de bienestar, en las últimas décadas los argentinos se vieron obligados a cambiar la aspiración tradicional de ascenso social y acumulación económica por la de un consumo cada vez más efímero. El fuerte contraste entre generaciones: los hijos, rezagados respecto de sus padres y a la espera de heredarlos. Sin causas colectivas que seduzcan, los que no se resignan sólo apuestan a irse del país.</p><p class="subtitle">¿Te gusta leer en papel? - Esta nota fue publicada en la revista que elDiarioAR regala a sus socias y socios. Si querés recibirla vos también en tu casa, podés asociarte en este link y así también apoyar a este proyecto periodístico.</p></div><p class="article-text">
        Media docena de empanadas y un sif&oacute;n de soda sobre el mantel a cuadrill&eacute;. Alrededor de esa mesa, ubicada en el patio interno de una casa vieja, seis personas iluminadas por el resplandor amarillo de un farolito. Corte. Un auto con bolsos y una sombrilla a rayas blancas y azules atados sobre el techo, en presumible rumbo a la Costa Atl&aacute;ntica. Los ni&ntilde;os atr&aacute;s, el padre al volante. Corte. Una pareja joven que toma mates en un living de muebles heredados y se sorprende con un mensaje que llega al celular: sali&oacute; un trabajo. Y que se abraza, como quien festeja un gol muy esperado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa es &ldquo;la vida que queremos&rdquo;, seg&uacute;n el eslogan que us&oacute; el Frente de Todos en la campa&ntilde;a de las elecciones primarias, en septiembre pasado. Escenas sencillas, sin pretensiones. Lugares comunes de lo que el imaginario argentino representa como una vida t&iacute;pica de clase media y que sin embargo, son tambi&eacute;n una promesa dorada, una desiderata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Argentina no crece sostenidamente hace diez a&ntilde;os.<strong> Pandemia mediante, el PBI cay&oacute; alrededor de 16% entre 2011 y 2021. </strong>Seg&uacute;n los &uacute;ltimos registros del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina, que permite ver la serie completa, entre 2011 y 2021 la tasa de pobreza pas&oacute; del 25,9% al 43,8%; subi&oacute; casi 18 puntos porcentuales. El deterioro se aceler&oacute; a partir de 2017, con el <em>sprint </em>final de la crisis sanitaria, y los sectores medios fueron los protagonistas de la ca&iacute;da. Tras hacer equilibrio sobre la l&iacute;nea de pobreza se desplomaron sobre ella y con ese movimiento contribuyeron a un achatamiento de la pir&aacute;mide social, cada vez m&aacute;s robusta en la base.&nbsp;
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                Mar del Plata a principios de siglo XX                            </span>
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        Sobre el cierre de 2021, con una inflaci&oacute;n en niveles r&eacute;cord, palancas de contenci&oacute;n provisorias y un acuerdo pendiente con el FMI para refinanciar el pr&eacute;stamo m&aacute;s grande otorgado jam&aacute;s por ese organismo, 2022 no se vislumbra como un a&ntilde;o f&aacute;cil de sortear. Es una sensaci&oacute;n recurrente.<strong> Los argentinos y argentinas vivimos amenazados por un horizonte siempre de colapso. </strong>Una tormenta negra dif&iacute;cil de descifrar: no sabemos si despeja o hace tronar el cielo. Un signo de alerta constante que obliga a la cautela y, de alg&uacute;n modo, disciplina. Despu&eacute;s de ver a tantos hundirse, solo aspiramos a que esa ola que vemos acercarse a la costa pase y nos deje sacar la cabeza m&aacute;s o menos en el mismo lugar que antes, aunque sea revolcados y con la malla llena de piedritas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Yo tengo un pap&aacute; bastante mayor, tiene 80 a&ntilde;os. Se cri&oacute; en una familia rural bastante pobre, hizo solo la escuela primaria y la colimba y trabaj&oacute; toda su vida en una f&aacute;brica de Lobos. Con ese trabajo se compr&oacute; una casa, se divorci&oacute; de la mam&aacute; de mis hermanos m&aacute;s grandes, se puso en pareja con mi mam&aacute; y se hizo otra casa. Ten&iacute;a un auto, &iacute;bamos de vacaciones. Cada vez que hablo con &eacute;l pienso que es literalmente otro mundo, ciencia ficci&oacute;n &mdash;</em>dice Luz, que tiene 30 a&ntilde;os, es licenciada en Ciencias de la Comunicaci&oacute;n y, entre las relaciones p&uacute;blicas y el periodismo, hace una d&eacute;cada vive de sus propios ingresos en Capital Federal&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga Mariana Luzzi, investigadora docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) e investigadora adjunta del Conicet, puede dar algunas coordenadas de ese otro mundo. Si algo caracteriz&oacute; a la estructura social argentina hasta los a&ntilde;os 70 &mdash;el quiebre de tendencia suele situarse en el &ldquo;rodrigazo&rdquo;, en 1975&mdash; fueron las <strong>trayectorias de movilidad social intergeneracionales. </strong>El hecho de que los hijos tuvieran mejores posiciones socioecon&oacute;micas que los padres en t&eacute;rminos de inserci&oacute;n laboral, con ocupaciones m&aacute;s prestigiosas y mejor remuneradas y tambi&eacute;n con niveles educativos m&aacute;s altos. Eso ten&iacute;a que ver con las din&aacute;micas del mercado de trabajo, que durante mucho tiempo funcion&oacute; con una tendencia al pleno empleo y muy buenas condiciones para los trabajadores, pero tambi&eacute;n con inversi&oacute;n p&uacute;blica en determinados bienes claves para el bienestar de la poblaci&oacute;n: salud, educaci&oacute;n y pol&iacute;ticas de vivienda. El deterioro de los servicios p&uacute;blicos hizo que muchas familias solventes se privatizaran: que debieran destinar &mdash;gran&mdash; parte de sus ingresos a necesidades antes &mdash;bien&mdash; resueltas por el Estado.&nbsp;
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                    alt="Una imagen de las vacaciones argentinas: Mar del Plata en la década del 50."
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            <span class="title">
                Una imagen de las vacaciones argentinas: Mar del Plata en la década del 50.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En los 90 la ruptura de ese orden ya es evidente y<strong> las investigaciones empiezan a recoger el fen&oacute;meno de los &ldquo;nuevos pobres&rdquo;:</strong> sectores medios que ingresaban a ese otro mundo con el que, se supon&iacute;a, no ten&iacute;an nada que ver. Es la &ldquo;se&ntilde;ora Beba&rdquo; de la pel&iacute;cula <em>Cama adentro</em>, escrita y dirigida por Jorge Gaggero, que inventa razones frente al portero que le acerca la factura de electricidad vencida y empe&ntilde;a los aros para pagarle los salarios adeudados a la empleada que vivi&oacute; bajo su techo durante 30 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es que se reemplaz&oacute; definitivamente la movilidad ascendente por otra descendente&rdquo;, opina Luzzi, &ldquo;sino que hay fen&oacute;menos de movilidad social ascendente pero de corto alcance y ya no entre generaciones&rdquo;. Mejoras de las condiciones de vida como chispazos que iluminan una etapa de la vida. &ldquo;Desaparece esa expectativa de un progreso social que se estabiliza como un logro alcanzado y aparece la posibilidad de trayectorias m&aacute;s inestables, donde esos logros podr&iacute;an ser revertidos&rdquo;, dice Luzzi. <strong>La fragilidad, la amenaza de la ola.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, pasan los a&ntilde;os y &ldquo;la etiqueta de clase media sigue siendo aquella con la que nos identificamos todos&rdquo;, asegura Mariana Heredia, directora de la Maestr&iacute;a en Sociolog&iacute;a Econ&oacute;mica de la Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n (Idaes-Unsam). Un estudio del Observatorio de Psicolog&iacute;a Social Aplicada de la UBA ratifica esa resistencia del ideal colectivo: <strong>el 85% de los argentinos se siente parte de la clase media.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El deterioro de los servicios públicos hizo que muchas familias solventes se privatizaran: que debieran destinar —gran— parte de sus ingresos a necesidades antes —bien— resueltas por el Estado </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Heredia se&ntilde;ala que es algo que &ldquo;cuesta entender, porque esa identificaci&oacute;n no se corresponde con las condiciones de vida que presupone&rdquo;. La vida que presupone: cierta estabilidad y formalidad en el empleo, cierta posibilidad de acceso a la vivienda propia, la capacidad de ahorrar y, entonces, de tomarse vacaciones regularmente; el apego a la escuela p&uacute;blica y a la confianza en que si los padres trabajan y los hijos estudian van a poder progresar en la vida.
    </p><p class="article-text">
        Estos principios, que se asociaban a las clases medias en la segunda posguerra y estaban distribuidos de manera bastante generalizada, est&aacute;n hoy &mdash;seg&uacute;n Heredia&mdash;<strong> reducidos al 30% superior de la pir&aacute;mide social. &ldquo;La vida de clase media hoy est&aacute; disponible para una minor&iacute;a&rdquo;</strong>, apunta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La casa propia es una de las aspiraciones que vertebran ese imaginario, cada vez m&aacute;s divorciada de la realidad. En 1947, fecha de los primeros datos de vivienda disponibles, el 82% de los habitantes de la ciudad de Buenos Aires, que rebosaba de inmigrantes, eran inquilinos y apenas el 18% propietarios. Eso cambi&oacute; aceleradamente en las d&eacute;cadas siguientes, donde los planes de viviendas y de cr&eacute;ditos p&uacute;blicos y privados dieron vuelta la proporci&oacute;n. <strong>A principios de los 90 en la ciudad hab&iacute;a solo 20% de inquilinos y 12% en el total del pa&iacute;s. </strong>A partir de entonces la situaci&oacute;n se estanc&oacute; y con la crisis del 2001 se revirti&oacute; la tendencia: comenz&oacute; un proceso de inquilinizaci&oacute;n que perdura hasta hoy. Actualmente, <strong>se estima que entre un 35% y un 40% de la poblaci&oacute;n de la ciudad de Buenos Aires alquila.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Cuando empec&eacute; a trabajar me imaginaba que a los 30 iba a tener una econom&iacute;a mucho m&aacute;s resuelta, con posibilidad de ahorrar y usar ese dinero para lo que quisiera: una casa, un auto o viajar </em>&mdash;sigue Luz.<em> &mdash;Pensaba que llegaba a fin de mes justa porque reci&eacute;n estaba empezando, porque no ten&iacute;a experiencia ni seniority en el mercado laboral. Despu&eacute;s me di cuenta que incluso teniendo eso, la realidad era la misma o muy parecida. Ahora tengo m&aacute;s herramientas y contactos, me siento m&aacute;s resguardada desde el punto de vista de &ldquo;tener trabajo&rdquo;, pero econ&oacute;micamente mi situaci&oacute;n no cambi&oacute;.&nbsp;</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según una encuesta de UADE y la consultora Voices!, el 71% de los que tienen entre 16 y 24 años creen que en la próxima década habrá un aumento de la pobreza. Y el 70% de los que tienen entre 16 y 24 preferiría vivir en el extranjero </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La idea de la movilidad social en general<strong> es una idea que en la Argentina no opera m&aacute;s. </strong>En todo caso, hay movilidad social descendente&rdquo;, considera el ensayista y editor Alejandro Katz, para quien las crisis arrojan sectores medios a la pobreza, pero los momentos de bonanza no producen el fen&oacute;meno inverso. &ldquo;Creo que la aspiraci&oacute;n en la Argentina hoy es otra: la de aquellos que tienen patrimonio, preservarlo &mdash;normalmente sac&aacute;ndolo del pa&iacute;s de un modo brusco, haciendo <em>exit</em>&mdash; y la de quienes no tienen patrimonio, hacer lo posible para no ser pobres. Esa es la disyuntiva; <strong>la sociedad argentina ha ofrecido opciones muy mezquinas a la ciudadan&iacute;a</strong>&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es un fen&oacute;meno exclusivamente argentino; el neoliberalismo socav&oacute; a los sectores medios en todo el mundo occidental, pero en la Argentina adquiri&oacute; una coloratura exacerbada. &ldquo;Si en todos lados la cosa se volvi&oacute; m&aacute;s l&iacute;quida, en la Argentina directamente es un gas&rdquo;, resume el polit&oacute;logo Pablo Touzon, director de la consultora Escenarios. Opina que la pol&iacute;tica argentina busc&oacute;, en aquellos momentos en que tuvo margen (y piensa en los 90 y los primeros a&ntilde;os del kirchnerismo) enduir el agujero de las promesas ca&iacute;das con otras ideas:<strong> permutar movilidad social ascendente en el sentido cl&aacute;sico del siglo XX por consumo de masas</strong>. &ldquo;El d&oacute;lar barato es una operaci&oacute;n en ese sentido &mdash;dice&mdash;, un subsidio encubierto a la clase media. Yo no te puedo ofrecer ya la movilidad social de<em> m' hijo el dotor</em>, no te puedo ofrecer cr&eacute;dito; no te pod&eacute;s comprar una casa porque es en <em>cash</em> y en d&oacute;lares, pero te pod&eacute;s comprar en 58 cuotas un celular o un aire acondicionado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Katz tiene sus dudas de que el bienestar que ofrece el consumo inmediato alcance para compensar la angustia provocada por la certeza de que no va a haber movilidad social ascendente y la alta probabilidad que haya ca&iacute;da social. &ldquo;Yo creo que cuando hay ocasi&oacute;n, muchas veces estimulada por las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, de consumir en el presente se lo hace no como mecanismo de compensaci&oacute;n, sino como como alternativa exclusiva&rdquo;, reflexiona.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA ratifica esa resistencia del ideal colectivo: el 85% de los argentinos se siente parte de la clase media</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>&mdash;Mi viejo me dice &ldquo;ahora los chicos se gastan la plata en irse de vacaciones, en cambiar el celular&rdquo; y yo le trato de hacer entender que en realidad la causa de que no podamos comprar una casa no es que cambiemos el celular o que nos vayamos de vacaciones, sino que es la consecuencia. Porque si a lo largo del a&ntilde;o ten&eacute;s un margen de $100.000, $150.000 no te alcanza para una casa, pero s&iacute; para comprarte una comprarte una compu nueva para laburar o para irte de vacaciones.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Para Katz<strong> la movilidad social tiene que ver con distribuir la riqueza, no con distribuir el consumo.</strong> &ldquo;La mejora del ingreso est&aacute; muy bien, pero si uno puede convertirlo en patrimonio porque el consumo es, por definici&oacute;n, f&uacute;til: se agota r&aacute;pidamente. Hay gente que trabaj&oacute; y gan&oacute; bien durante a&ntilde;os pero no pudo ahorrar, sacar un cr&eacute;dito para su vivienda o comprar un terreno, pero en cambio se compr&oacute; un televisor que en 2005 era una maravilla y hoy es un trasto obsoleto y no tienen ning&uacute;n patrimonio en el que respaldarse&rdquo;, dice.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta cultura de la satisfacci&oacute;n inmediata tiene, adem&aacute;s, implicancias pol&iacute;ticas y de proyecci&oacute;n a futuro. Para Touzon genera que cada sector social de la Argentina, sea trabajador o empresario,<em> </em>&ldquo;quiera la suya ya&rdquo;. &ldquo;Nadie suelta nada porque no hay una estabilidad m&iacute;nima que posibilite un pacto social y la negociaci&oacute;n sectorial se vuelve salvaje&rdquo;, se&ntilde;ala. <strong>&ldquo;Sin futuro lo que hay es puro presente y, ante la duda, no renuncio a nada&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y aun si no alcanza para compensar la frustraci&oacute;n, aun si complica la negociaci&oacute;n pol&iacute;tica, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os esta din&aacute;mica no cumpli&oacute; ni siquiera con su objetivo principal. Ya no nos alcanza para consumir lo que queremos hoy. Seg&uacute;n una encuesta nacional realizada entre marzo y junio de 2021 de manera conjunta por Cepal y la Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n (Idaes-Unsam), <strong>el 70% de los hogares tom&oacute; deuda para pagar gastos cotidianos como alimentos y medicamentos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con datos del Indec, los salarios reales cayeron 20,6% entre diciembre de 2017 y septiembre de 2021. Pero ese deterioro puede rastrearse mucho m&aacute;s atr&aacute;s. Eduardo Donza, investigador del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, relata que hasta los 90 era habitual que una sola persona empleada pudiera sostener la econom&iacute;a de una familia, a&uacute;n con un puesto t&iacute;pico de administrativo en el Estado. <strong>Hasta entonces ser trabajador y ser pobre era un ox&iacute;moron,</strong> dos t&eacute;rminos opuestos que en la Argentina actual conviven con naturalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay algo que quede en pie? S&iacute;. Los sectores medios se aferran a la educaci&oacute;n como a un le&ntilde;o en la tormenta, a&uacute;n cuando el nivel de formaci&oacute;n implique cada vez menos un diferencial en el salario. Para Donza, ese esfuerzo al borde del desangramiento para pagar el colegio privado de los chicos <strong>es evidencia de que el sue&ntilde;o de la movilidad social ascendente no ha muerto.</strong> Seg&uacute;n verific&oacute; Mariana Heredia en una serie de entrevistas recientes, hay familias que destinaron el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) &mdash;tres rondas de $10.000 otorgadas al inicio de la pandemia a casi 9 millones de personas de los sectores m&aacute;s vulnerables&mdash; a pagar cuotas de educaci&oacute;n privada.&nbsp;
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                La carpa blanca docente frente al Congreso, uno de los hitos de la defensa por la educación pública durante el menemismo                            </span>
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        Quienes nacieron en los albores del nuevo siglo<strong> no conocen ese &ldquo;otro mundo&rdquo; del que habla Luz.</strong> Un <em>focus group</em> que hizo la consultora Escenarios con j&oacute;venes de entre 18 y 23 a&ntilde;os expuso que<strong> la pobreza y la exclusi&oacute;n est&aacute;n naturalizadas</strong> para ellos; constituyen el contexto ineludible, la escenograf&iacute;a sobre la que se recortan sus vidas. <strong>Hay, en las nuevas generaciones un inter&eacute;s por las causas m&aacute;s simb&oacute;licas que materiales: el g&eacute;nero, el ambientalismo, el veganismo. </strong>Algo que a la pol&iacute;tica le sirve. &ldquo;Ante la incapacidad de una resoluci&oacute;n de tipo socioecon&oacute;mica, suben los valores como tema, que en general no cuestan nada&rdquo;, dice Touzon, y aclara: &ldquo;Sin caer en cinismo ni decir que los derechos de tercera generaci&oacute;n aparecen solamente por este motivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la juventud se enfoca en lo material, aparece la idea de irse del pa&iacute;s. El <em>exit </em>del que hablaba Katz, en el que se desvinculan las trayectorias personales del destino com&uacute;n. En el que cada uno se salva solo. Seg&uacute;n una encuesta realizada por la UADE y la consultora Voices! entre m&aacute;s de 1.300 personas el 71% de los que tienen entre 16 y 24 a&ntilde;os, y el 77% de los que tienen entre 25 y 34 creen que en la pr&oacute;xima d&eacute;cada habr&aacute; un aumento de la pobreza y<strong> el 70% de los que tienen entre 16 y 24 preferir&iacute;a vivir en el extranjero.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que estamos en un nuevo escal&oacute;n descendente&rdquo;, dice Katz, para quien todo grupo humano se adapta a las condiciones en las que le toca vivir, es el instinto de supervivencia, y los argentinos nos hemos acostumbrado al deterioro. &ldquo;En la Argentina seguramente cada uno est&eacute; intentando ver c&oacute;mo mejora su propia situaci&oacute;n, pero <strong>colectivamente no tenemos ninguna preocupaci&oacute;n por la reversi&oacute;n de una situaci&oacute;n adversa.</strong> Hemos aceptado que el destino nuestro es un destino que 50 a&ntilde;os era inimaginable&rdquo;, dice, y separa en s&iacute;labas: in-i-ma-gi-na-ble.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Según una encuesta nacional realizada entre marzo y junio de 2021 de manera conjunta por Cepal y el Idaes-Unsam, el 70% de los hogares tomó deuda para pagar gastos cotidianos como alimentos y medicamentos </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No somos un pa&iacute;s n&oacute;rdico, est&aacute; claro. Y ese es, literalmente, el argumento que algunas personas usan cuando quieren obturar debates que interpretan desconectados de la realidad. Lo dijo, por ejemplo, el presidente de la Uni&oacute;n Industrial Argentina (UIA) y de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, para oponerse a la ley de etiquetado frontal, que le resulta &mdash;adem&aacute;s de contraproducente para su sector&mdash; poco prioritaria.
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que los argentinos y argentinas no podemos distraernos ni construir fantas&iacute;as de futuro que incluyan sustentabilidad, cambio tecnol&oacute;gico, innovaci&oacute;n social. Antes que cualquier cosa tenemos que garantizar que la gente coma, tenemos que sacar a la mitad de la poblaci&oacute;n de la pobreza, tenemos que pagar la deuda m&aacute;s millonaria de todas, bajar la inflaci&oacute;n, fortalecer las reservas del Banco Central. Si las habilidades futbol&iacute;sticas nos habilitan a so&ntilde;ar con fiestas mundiales de papelitos celestes y blancos, nuestra macroeconom&iacute;a nos da mucho menos margen para la ilusi&oacute;n. Hay que moderar las expectativas, desempolvar ideales del siglo pasado y <strong>aspirar a unas modestas empanadas sobre un mantel a cuadrill&eacute;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Hoy mis expectativas, en su versi&oacute;n reformulada, son b&aacute;sicamente estar tranquila con mi laburo </em>&mdash;dice Luz. <em>&mdash;Es cuidar la casa que me van a dejar mis pap&aacute;s en Lobos, no hacer quilombo con eso, y en algunos a&ntilde;os convertirlo en una casa para m&iacute;. No ya generar o acumular algo propio sino conservar lo que ya est&aacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/argentina-horizontes-engano-creerse-clase-media-acostumbrarse-vivir-vida-dia-pobre_1_8608116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Dec 2021 03:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En una Argentina sin horizontes, el engaño de creerse de clase media y acostumbrarse a vivir una vida cada día más pobre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clase media,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un tercio de la clase media cayó en la pobreza en los últimos años y el freno depende de los precios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/tercio-clase-media-cayo-pobreza-ultimos-anos-freno-depende-precios_1_8517174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d066940-cd31-4ddc-bea2-ebbc640a23af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un tercio de la clase media cayó en la pobreza en los últimos años y el freno depende de los precios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras que en el cuarto trimestre de 2017 solo el 14% de los hogares de clase media no podía acceder a la canasta básica, en 2021 el dato escaló al 33%. Un aumento de los precios de 10% sobre los ingresos aumentaría la pobreza en 6%.</p></div><p class="article-text">
        Los argentinos y argentinas lo saben por experiencia. Las crisis econ&oacute;micas del pa&iacute;s no suelen ser una antesala de un per&iacute;odo de mayor prosperidad, sino todo lo contrario; las crisis arrojan sectores medios a la pobreza que en los per&iacute;odos de bonanza deben reconstruirse desde un escal&oacute;n m&aacute;s bajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os son ejemplo de esto. Seg&uacute;n un informe de la consultora Ecolatina, durante el cuarto trimestre de 2017, previo a la crisis del gobierno de Cambiemos, solo el 14% de los hogares de clase media era pobre. Ese n&uacute;mero m&aacute;s que se duplic&oacute; con las crisis de 2018, la de 2019 y la cuarentena de 2020 y <strong>para el primer trimestre de 2021 &mdash;los &uacute;ltimos datos disponibles&mdash; el 33% de hogares de clase media eran considerados pobres.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Existe una tensión entre las aspiraciones de la clase media y lo que efectivamente pueden alcanzar "
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            <span class="title">
                Existe una tensión entre las aspiraciones de la clase media y lo que efectivamente pueden alcanzar                             </span>
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        Este escenario surge de mirar a los hogares no solo desde el foco de los ingresos (sus capacidades materiales), sino desde su nivel socioecon&oacute;mico (sus pautas de consumo y su capital humano), que son abordajes complementarios y pueden explicar ciertas tensiones. Por ejemplo, la que existe entre lo que una buena parte de la clase media &ldquo;quiere y est&aacute; acostumbrada&rdquo; y lo que efectivamente &ldquo;puede&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el informe, un hogar ABC1 es t&iacute;picamente un hogar con un alto nivel educativo, cuyo principal sost&eacute;n es un empleado en relaci&oacute;n de dependencia en un puesto jer&aacute;rquico, que vive solo o en un hogar en el que hay un segundo individuo con ingresos y, en algunos casos, un menor. En el otro extremo del espectro &mdash;dentro de este enfoque socioecon&oacute;mico&mdash; aparecen los hogares D2E, que suelen tener un solo aportante de ingresos, con bajo nivel educativo y una fuente de ingresos informal e intermitente. Los hogares C2, C3 y D1 son considerados clase media alta, t&iacute;pica e inferior, respectivamente.<strong> &ldquo;Lo normal es que un hogar D2E sea pobre y uno ABC1 no lo sea, pero en la clase media es donde encontramos un mix interesante&rdquo;</strong>, detalla.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio muestra que se pueden encontrar porcentajes de hogares que no alcanzan a comprar la canasta de pobreza aun cuando integran un segmento socioecon&oacute;mico no vinculado estructuralmente a la pobreza. En el gr&aacute;fico de la consultora se advierte que incluso un 3% de la categor&iacute;a ABC1 puede ser considerada pobre de acuerdo con los &uacute;ltimos datos del Indec, incidencia que era equivalente a 0% en 2017.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ecolatina                            </span>
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        El informe anticipa que <strong>existe la posibilidad de que el dato de pobreza extendido al 40% de la poblaci&oacute;n general y al 33% de clase media &ldquo;no sea el techo&rdquo;. </strong>La sociedad puede empobrecerse todav&iacute;a m&aacute;s y lo que suceda con los precios es la variable central. El 2,4% de las personas viven en hogares que apenas tienen un ingreso 5% superior a su l&iacute;nea de pobreza. Seg&uacute;n los c&aacute;lculos de la consultora, un aumento de los precios de 10% por encima de los ingresos aumentar&iacute;a la pobreza en 6%. Por el contrario, un incremento de los ingresos 10 puntos superior al de los precios reducir&iacute;a la pobreza en 6%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dada la cantidad de precios que mantienen hoy un valor artificial producto de imposiciones del Gobierno (productos de consumo masivo, bienes transables que siguen la evoluci&oacute;n de un tipo de cambio apreciado, servicios privados cuyo precio est&aacute; controlado por el gobierno, servicios p&uacute;blicos congelados, etc&eacute;tera), e<strong>s probable que el diferencial entre ingresos y precios sea negativo una vez que estos controles se levanten&rdquo;</strong>, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n inform&oacute; la semana pasada el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (Indec), una familia tipo &mdash;integrada por dos adultos y dos menores&mdash; necesit&oacute; en octubre de $30.925 para comprar los alimentos indispensables, cifra que traza la l&iacute;nea de indigencia. Si se suman algunos otros bienes y servicios no alimentarios el n&uacute;mero escala a $72.365, que fue el monto de dinero necesario ese mes para no caer debajo del umbral de la pobreza y que representa m&aacute;s del doble del salario m&iacute;nimo, vital y m&oacute;vil, de $32.000 en octubre.&nbsp;&nbsp;
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        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/tercio-clase-media-cayo-pobreza-ultimos-anos-freno-depende-precios_1_8517174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Nov 2021 14:52:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un tercio de la clase media cayó en la pobreza en los últimos años y el freno depende de los precios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clase media,Salarios,Pobreza y desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 70% de los hogares que tomaron deuda en pandemia lo hicieron para comprar alimentos y medicamentos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/70-hogares-tomaron-deuda-pandemia-hicieron-comprar-alimentos-medicamentos_1_8343742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d066940-cd31-4ddc-bea2-ebbc640a23af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 70% de los hogares que tomaron deuda en pandemia lo hicieron para comprar alimentos y medicamentos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los hogares "amortiguaron" a través de las deudas el impacto socio-económico de la pandemia. Un estudio advierte un fenómeno de “estatización” y “familiarización” de los compromisos, acompañado de un sentimiento de "desclasamiento" en sectores medios.</p></div><p class="article-text">
        Ricardo tiene 55 a&ntilde;os y vive en la ciudad santafesina de Santo Tom&eacute;, donde tiene un maxi kiosco y una agencia de venta de pasajes de colectivos cuya actividad languideci&oacute; con el inicio de la pandemia. A partir de entonces, Ricardo empez&oacute; a acumular distintas deudas: posterg&oacute; pagos de servicios, proveedores, seguro del auto, sum&oacute; deudas de cr&eacute;ditos bancarios e incluso con el gobierno provincial por un programa de apoyo al turismo. Sin embargo, el cambio que m&aacute;s lo impact&oacute; es que <strong>comenz&oacute; a &ldquo;tarjetear&rdquo; las compras del supermercado, algo que siempre hab&iacute;a pagado al contado.</strong> Los productos m&aacute;s elementales de todos los d&iacute;as pasaron a sumar volumen a esa bola de compromisos pendientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n una encuesta nacional realizada entre marzo y junio de 2021 de manera conjunta por Cepal y la Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n (Idaes-Unsam) sobre 5.200 casos<strong>, </strong>las din&aacute;micas de endeudamiento ocuparon un rol central en la estrategia de las familias para atravesar la crisis pand&eacute;mica<strong>. </strong>Consultados por el destino del dinero, <strong>el 70% de los hogares manifest&oacute; que tom&oacute; deuda para pagar gastos cotidianos como alimentos y medicamentos. </strong>El testimonio de Ricardo, citado en el informe, es solo una muestra de una situaci&oacute;n generalizada.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese no fue el &uacute;nico destino que las familias le dieron a la deuda contra&iacute;da en pandemia. De acuerdo con el relevamiento, la mitad de los encuestados dijo haberla usado tambi&eacute;n para pagar impuestos, servicios y expensas y para financiar deudas previas. Alrededor del 45% de los hogares destin&oacute; ese dinero a saldar tarjetas de cr&eacute;dito, el 32% tom&oacute; deuda para pagar el alquiler y el 28%, para pagar cuotas de colegio y prepagas, entre otros conceptos (la cuenta no suma 100% porque la misma familia pudo haberse endeudado para cumplir con distintos compromisos).
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                Feria del trueque en Moreno                            </span>
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        A diferencia de la crisis de la salida de la convertibilidad en 2001-2002, momento en que las deudas que primaban eran las contra&iacute;das con las instituciones financieras, en el escenario actual se advierte una alta heterogeneidad de compromisos, lo que habla de &ldquo;una crisis donde la interrupci&oacute;n de cadenas de pagos se dio en casi todos los circuitos de servicios y cr&eacute;ditos donde participan las familias&rdquo;. De hecho, <strong>el informe identifica un fen&oacute;meno de &ldquo;estatizaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;familiarizaci&oacute;n&rdquo; de las deudas,</strong> por el peso creciente del Estado y el propio entorno familiar como acreedor en todos los grupos poblacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los datos de la encuesta se complementan con un informe cualitativo sobre las din&aacute;micas de endeudamiento de las familias en contexto de pandemia elaborado por Idaes y coordinado por el soci&oacute;logo Ariel Wilkis, que muestra que la pandemia impact&oacute; en un escenario en el que las familias ya atravesaban trayectorias de endeudamiento (seg&uacute;n los datos de la EPH, a finales de 2019 una de cada cuatro familias tuvo que usar sus ahorros o vender bienes y al mismo tiempo pedir alg&uacute;n tipo de pr&eacute;stamo para llegar a fin de mes), pero en una gran mayor&iacute;a de los casos gener&oacute; una profundizaci&oacute;n de esas deudas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los hogares 'amortiguaron' a trav&eacute;s de las deudas el impacto socio-econ&oacute;mico de la pandemia al mismo tiempo que se evidenciaron desigualdades de g&eacute;nero (recayeron en las mujeres gestionar las deudas del hogar)</strong>, de vivienda (quienes alquilan estuvieron m&aacute;s expuestos al endeudamiento), de inserci&oacute;n laboral (trabajadores sin ingresos regulares y quienes s&iacute; los tienen pero se ven m&aacute;s afectados por la inflaci&oacute;n se endeudaron m&aacute;s) y de inserci&oacute;n y trayectoria financiera (los hogares con menos ingresos se endeudaron con instrumentos de cr&eacute;dito m&aacute;s costos y con todo tipo de riesgo)&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        El informe se&ntilde;ala que sobre los hogares pesaron jerarqu&iacute;as de pagos y deudas que organizaron sus opciones y decisiones. En contexto de restricci&oacute;n de ingresos<strong>, los hogares de inquilinos, por ejemplo, jerarquizaron el pago del alquiler y sus deudas crecieron alrededor de otros pagos y servicios con tal de evitar atrasarse con su propietario.</strong> Otra prioridad fue mantener una fuente de financiamiento de gastos cotidianos a trav&eacute;s del fiado, sobre todo en sectores populares, o a trav&eacute;s del uso de tarjeta de cr&eacute;dito. Las encuestas arrojan que &ldquo;los hogares hicieron lo posible para no interrumpir esas fuentes de cr&eacute;dito&rdquo;.
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                Las deudas para llegar a fin de mes o deudas de &#039;empobrecimiento&#039; son experimentadas como desclasamientos por los sectores medios                            </span>
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        En sectores de bajos ingresos creci&oacute; el trueque (en modalidad virtual, en muchos casos) y la venta de bolsones de mercader&iacute;a como estrategias de obtenci&oacute;n de ingresos para evitar las deudas. Para los sectores medios, en cambio, este crecimiento de las deudas de la vida cotidiana implic&oacute; que las deudas sean consideradas &ldquo;sin sentido&rdquo;. Es decir, que sean percibidas como deudas que no mejoran la calidad de vida o califican como inversi&oacute;n, sino que simplemente ayudan a llegar a fin de mes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las din&aacute;micas de endeudamientos nos muestran empobrecimiento de sectores medios, uso de ahorro para pagar o evitar deudas y p&eacute;rdida de estatus social por reducci&oacute;n de consumo y por otro r&eacute;gimen de endeudamiento;<strong> las deudas para llegar a fin de mes o deudas de 'empobrecimiento' son experimentadas como desclasamientos por los sectores medios&rdquo;,</strong> apunta el estudio, que fue realizado en el marco de la convocatoria PISAC COVID-19, un llamado organizado por la Agencia Nacional de Promoci&oacute;n de la Investigaci&oacute;n, el Desarrollo Tecnol&oacute;gico y la Innovaci&oacute;n (Agencia I+D+i) a proyectos asociativos de investigaci&oacute;n en Ciencias Sociales y Humanas para la generaci&oacute;n de nuevos conocimientos enfocados al estudio de la sociedad argentina en la pandemia y la postpandemia del COVID-19.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las din&aacute;micas de endeudamiento muestran temporalidades heterog&eacute;neas durante la pandemia, dependiendo de las caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas y laborales de cada grupo. As&iacute;, se advierte una desigualdad frente a los indicios de &ldquo;recuperaci&oacute;n&rdquo; econ&oacute;mica; los  trabajadores informales y estatales, por ejemplo, encaran la etapa postpandemia con mayor peso de sus deudas y m&aacute;s &ldquo;desenganchados&rdquo; del crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        DT
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/70-hogares-tomaron-deuda-pandemia-hicieron-comprar-alimentos-medicamentos_1_8343742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Sep 2021 10:06:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 70% de los hogares que tomaron deuda en pandemia lo hicieron para comprar alimentos y medicamentos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza y desigualdad,Deuda,Pandemia,Clase media]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lección animal: ¿el fin de la clase media?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/leccion-animal-clase-media_129_8165777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/769aa8cd-46ae-4007-983e-644e19632f70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lección animal: ¿el fin de la clase media?"></p><p class="article-text">
        <strong>El perro del hortelano. </strong>Netflix se est&aacute; convirtiendo en Volver. En nuestro Volver. En nuestra memoria reciente. Ya se pod&iacute;a ver <em>Los simuladores </em>(2002-2004), de Dami&aacute;n Szifron, y desde esta semana <em>Okupas </em>(2000), de Bruno Stagnaro. En el medio, menos de culto, otra pel&iacute;cula subida a Netflix, de 2004 y que tiene esos a&ntilde;os encima: <em>No sos vos, soy yo</em>. La pel&iacute;cula es de Juan Taratuto y est&aacute; protagonizada por Diego Peretti, Soledad Villamil y Cecilia Dopazo &ndash;quien tambi&eacute;n es guionista&ndash;. La pel&iacute;cula es el impacto de una separaci&oacute;n, cu&aacute;n insoportables y entra&ntilde;ables nos pone el desamor, con escenas disparatadas como las de &eacute;l bronceado, en su intento por conquistar a una ex del secundario, o cuando engancha a sus amigos por comer o salir y cuenta (una y otra vez, como se cuenta toda p&eacute;rdida amorosa, con ese remate universal: &ldquo;&iquest;vos qu&eacute; pens&aacute;s&rdquo;?) y brilla Mariana Briski en su cara de culo mientras se fuma un pucho. Al final, quien lo hab&iacute;a dejado hace de &ldquo;perro del hortelano&rdquo; &ndash;esa par&aacute;bola que ya descubri&oacute; Lope de Vega en 1613: <em>el que no come ni deja comer</em>&ndash;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Mientras, lo que est&aacute; ah&iacute;, es la larga noche donde nadie cerr&oacute; los ojos ni afloj&oacute; la espada de esos primeros dos mil. A&ntilde;os des&eacute;rticos. Pesad&iacute;simos. Pasad&iacute;simos. La pel&iacute;cula es un derrumbe (inmobiliario &ndash;del departamento alquilado a la casa de los padres&ndash;, laboral &ndash;de la cardiolog&iacute;a a la cirug&iacute;a est&eacute;tica&ndash;, sentimental &ndash;la esposa le corta una semana despu&eacute;s de casarse&ndash;). Una Buenos Aires estallada y busca. Tiene la verdad como toda verdad: en los detalles. En el &ldquo;vivir bien&rdquo; al que apela la protagonista para ir a probar suerte a Estados Unidos (2001, la patada al est&oacute;mago de las aspiraciones m&oacute;viles antes de la <em>patria consumidora</em>, matarse laburando para tener la soga al cuello), la fila en la embajada (pagar para que la hagan por vos), cuando Peretti le toca el timbre a la psicoanalista de la ex y responden &ldquo;la se&ntilde;ora est&aacute; en el country&rdquo;, el tufillo de &ldquo;no dar el ticket&rdquo; en la veterinaria, la charla sobre trabajar en un &ldquo;tiempo compartido&rdquo; o como &ldquo;secretaria de una empresa que fundi&oacute;&rdquo;. Volvamos a los perros: Peretti compra uno porque cree que lo puede ayudar al &ldquo;levante&rdquo;, pero le metieron el perro y es una perra, que creci&oacute; mucho m&aacute;s, y quiere devolverla, pero se arrepiente cuando advierte el negocio de esperar a que tenga cachorritos. 2004: esperando en el cuartito de la casa de los padres que nazcan unos perritos mientras se vuelve a enamorar. Por un mango y por amor se hace de todo. La clase media siempre est&aacute; empezando. Podr&iacute;an estar esperando para votar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un puma en la punta del hielo</strong>. Sobre un t&eacute;mpano, en el Parque Nacional Los Glaciares, en El Calafate, un puma. Son buenos nadadores pero hay que subirse a la punta de un pedazo de hielo helado. Un animal corret&oacute;n y el misterio de c&oacute;mo diantres lleg&oacute; hasta ah&iacute;. &iquest;C&oacute;mo llegamos y c&oacute;mo salimos de &eacute;sta? La foto de la semana. Estamos llenos de met&aacute;foras animales, de canci&oacute;n animal, pero no al modo de una lectura referencial, as&iacute; lo explica <a href="https://www.eternacadencia.com.ar/la-editorial/catalogo/ensayo/formas-comunes-animalidad,-cultura,-biopol%C3%ADtica-detail.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el extraordinario libro de Gabriel Giorgi</a>, sino m&aacute;s al modo de &ldquo;artefacto cultural&rdquo;, que &ldquo;deja de ser la instancia de una &lsquo;figura&rsquo; disponible ret&oacute;ricamente&rdquo; y &ldquo;un borde que nunca termina de formarse: el animal remite menos a una forma, a un cuerpo formado, que a una interrogaci&oacute;n insistente sobre la forma como tal, la figurabilidad de los cuerpos&rdquo;. La clase media es ese puma: sobre todo, la parte de esa clase &ndash;ese 17 por ciento en la Ciudad de Buenos Aires que se redujo durante los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os&ndash; que dej&oacute; de serlo.&nbsp;Quienes lo son, lo son cada vez m&aacute;s fr&aacute;gilmente. Agarrados como el puma de carambana al hielo. Estos datos oficiales que &ldquo;fueron tapa&rdquo; muestran en el corte temporal de la &ldquo;d&eacute;cada&rdquo;,&nbsp; algo de ese meter en el paquete de los a&ntilde;os a la oposici&oacute;n, como si al macrismo no lo hubieran dejado hacer lo que hab&iacute;a que hacer, esa lectura, la del macrismo posible, quedar&iacute;a englutida dentro del &ldquo;largo ciclo kirchnerista&rdquo;. Mientras, lo que no estalla, lo que estalla por debajo &ndash;la relaci&oacute;n entre lo social y lo civil&ndash;. Los agujeros de esa transformaci&oacute;n de dinero en una calidad de vida. &iquest;Cu&aacute;ndo empieza una &eacute;poca?
    </p><p class="article-text">
        El kirchnerismo no empez&oacute; en 2003. A&ntilde;o 2005, las elecciones legislativas. Las primeras con el sello &ldquo;Frente para la Victoria&rdquo;, la campa&ntilde;a de la &ldquo;transversalidad&rdquo;. CFK encabezaba la boleta en la provincia de Buenos Aires. Le sac&oacute; 26 puntos a Chiche Duhalde, la otra cabeza de lista. No solo compet&iacute;an por una banca en el Senado: disputaban el liderazgo del partido &ndash;la provincia es uno de los distritos electorales m&aacute;s importantes&ndash; y si el duhaldismo pod&iacute;a perder en el lugar que le era<em> emblem&aacute;tico</em> desde los noventa. Ante un 2003 en que Kirchner asumi&oacute; con un 22 por ciento porque Menem se hab&iacute;a bajado de la segunda vuelta, quiz&aacute; el contorno empiece ac&aacute;, despu&eacute;s de Croma&ntilde;&oacute;n (2003), con Duhalde corrido de la escena pol&iacute;tica y con boletas que muestran figuras opositoras hasta hoy: encabezaban Macri, Carri&oacute;, Bullrich (en Ciudad de Buenos Aires). Deshielos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sue&ntilde;o con serpientes.</strong> En 1975 sali&oacute; <em>D&iacute;as y flores</em>, de Silvio Rodr&iacute;guez. Entre piezas como &ldquo;Playa Gir&oacute;n&rdquo; y &ldquo;Peque&ntilde;a serenata diurna&rdquo; hay una canci&oacute;n extra&ntilde;&iacute;sima, imantada, que es &ldquo;Sue&ntilde;o con serpientes&rdquo;. Ser tragado por una serpiente, matarla, que aparezca una mayor. Al probar una b&uacute;squeda r&aacute;pida por Google los resultados sobre la &ldquo;interpretaci&oacute;n&rdquo; son extremos: hay teor&iacute;as sobre un altercado con las autoridades de Puerto Rico cuando Silvio est&aacute; camino a un festival, unas sobre la metaforizaci&oacute;n del capitalismo, otras sobre una noche de comilona y de indigesti&oacute;n (masticar, atorar, es&oacute;fago&hellip;), las on&iacute;ricas (&ldquo;sue&ntilde;o, sue&ntilde;o&rdquo;), las pol&iacute;ticas (aceitadas por la frase de Bertolt Brecht que la encabeza: &ldquo;Hay hombres que luchan un d&iacute;a y son buenos. Hay otros que luchan un a&ntilde;o y son mejores. Hay quienes luchan muchos a&ntilde;os y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida &eacute;sos son los imprescindibles&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta canci&oacute;n ins&oacute;lita fue la elegida del repertorio de Rodr&iacute;guez por Palo Pandolfo en ese &aacute;lbum babeliano y antropof&aacute;gico que es <em>Antojos</em>, de 2004, un disco de &ldquo;interpretaciones&rdquo;. En ese disco de decisiones (&iquest;cu&aacute;l es tu canci&oacute;n de Silvio, de Charly, de Bob Marley, de Radiohead? &iexcl;De Quilapay&uacute;n!) es, a su forma, un <em>ars po&eacute;tica</em>, aguij&oacute;n de Pandolfo en la m&uacute;sica rioplatense: un poco inc&oacute;modo, un poco perif&eacute;rico, una patria escapada de los labios, un cuadrado de pasto en el medio del asfalto (cenizas y diamantes), <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/palo-leyenda-contaba-presente_129_8162521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un t&uacute;nel entre &eacute;pocas que despide en presente Pablo Plotkin</a>. &ldquo;Hipercandombe&rdquo;, ese minutero sublime de &ldquo;La M&aacute;quina de hacer p&aacute;jaros&rdquo; (permitamos el subrayado: un hijo de un laburante de f&aacute;brica escuchando &ldquo;Color Humano&rdquo;), Spinetta sin subt&iacute;tulos, la versi&oacute;n tiene algunas licencias m&iacute;nimas en la letra y cuando las vocales se deslizan en &ldquo;un pa&iacute;s hipernatural&rdquo; el mestizaje se electrifica en el aire. La m&iacute;tica &ldquo;Ella vendr&aacute;&rdquo;, cantada junto a Adri&aacute;n D&aacute;rgelos, que talla algo de la promesa (de &ldquo;Luna de miel en la mano&rdquo;, de la masturbaci&oacute;n que abr&iacute;a la democracia, a &eacute;sta, sombr&iacute;a, pero no por eso menos dulce). &ldquo;Karma Police&rdquo; en castellano. Y esas versiones de sus propias versiones &ldquo;Tazas de t&eacute; chino&rdquo;, de Don Cornelio y la zona (Una vitrola a gog&oacute; / tocando y tocando / pozo guerrillero irascible / bombardeando bombardeando) o &ldquo;Playas oscuras&rdquo;, de Los visitantes. Palo Pandolfo sali&oacute; de adentro de sus canciones. <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/6-733-2003-05-11.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una canci&oacute;n para 2004</a>: &ldquo;Sue&ntilde;o con serpientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>FA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Florencia Angilletta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/leccion-animal-clase-media_129_8165777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jul 2021 03:01:04 +0000]]></pubDate>
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