<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Bruno Stagnaro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/bruno-stagnaro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Bruno Stagnaro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1034631/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El héroe adulto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/heroe-adulto_129_12268460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af6e860f-b5a7-4813-8a33-dfbc113604f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El héroe adulto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“El Eternauta”, en la adaptación de Bruno Stagnaro, elige centrarse en un grupo de hombres que no buscan su destino, sino que deben hacerse cargo de sus decisiones. El “héroe colectivo” no es épico: emerge entre la desconfianza, la memoria compartida y los vínculos reales.</p></div><p class="article-text">
        Ciencia ficci&oacute;n adulta: esa fue el primer giro que me vino a la mente una vez que par&eacute; a hacerme un caf&eacute; despu&eacute;s de ver al hilo tres cap&iacute;tulos de<em> El Eternauta</em>. No es que la ciencia ficci&oacute;n sea siempre para adolescentes, para nada; pero es innegable que la cuesti&oacute;n del <em>coming of age</em>, la angustia de ver a tu cuerpo cambiar, tener que <em>hacerte hombre</em> y dar con tu lugar en el mundo es una de las ideas centrales a la base de la ciencia ficci&oacute;n de superh&eacute;roes, una de las que m&aacute;s circulan en nuestra &eacute;poca. <em>El Eternauta</em> podr&iacute;a haber querido ser eso (una adaptaci&oacute;n puede querer ser cualquier cosa), y en cambio toma una decisi&oacute;n muy diferente: poner en la l&iacute;nea protag&oacute;nica a un grupo de tipos de edad mediana, que no tienen que encontrar su camino sino hacerse cargo de los caminos que han tomado. Un proyecto que puede ser tan desafiante y aterrador como crecer. 
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con lo p&uacute;blico y lo privado la serie funciona como una cajita china, o para explicarlo mejor: toma la estructura de historias de ciencia ficci&oacute;n como la super cl&aacute;sica <em>Star Trek</em> o como <em>Firefly</em>, de <strong>Joss Whedon</strong> (una de mis favoritas), en las que un grupo de personas viaja en una nave y se va encontrando, en diversas paradas, con lo desconocido. En el fondo, quiz&aacute;s, es simplemente la estructura de la <em>Odisea</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66eb8752-5dc1-4104-bf10-9a94725e2cb9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66eb8752-5dc1-4104-bf10-9a94725e2cb9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66eb8752-5dc1-4104-bf10-9a94725e2cb9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66eb8752-5dc1-4104-bf10-9a94725e2cb9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66eb8752-5dc1-4104-bf10-9a94725e2cb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66eb8752-5dc1-4104-bf10-9a94725e2cb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/66eb8752-5dc1-4104-bf10-9a94725e2cb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Hay una dimensi&oacute;n de lo &iacute;ntimo, lo que sucede adentro de la nave, y hay un afuera que va rompiendo las escotillas y filtr&aacute;ndose hasta inundarlo todo, pero algo de la din&aacute;mica familiar del interior no se pierde nunca. En <em>El Eternauta</em> la nave es m&aacute;s bien metaf&oacute;rica, aunque los espacios cerrados se repiten: la casa de Favalli, el garage, los diversos espacios veh&iacute;culos que van tomando. Pero, incluso cuando el grupo se divide o cuando tienen que insertarse en espacios que los superan, hay algo de lo dom&eacute;stico entre ellos que prima: la memoria compartida, las internas, el truco, los viejos rencores, las canciones que les gustan a todos. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que esa dimensi&oacute;n de lo &iacute;ntimo es clave para incluirnos a los espectadores que no necesariamente somos fan&aacute;ticos del g&eacute;nero; incluso siento que nos ense&ntilde;a algo sobre el g&eacute;nero, nos muestra algo de su verdad. Sin apoyarse de manera excesiva en las met&aacute;foras (qu&eacute; representa la nieve, qu&eacute; representan los bichos, qu&eacute; representa el enemigo) esa conexi&oacute;n con lo dom&eacute;stico nos recuerda que lo importante no tiene por qu&eacute; estar en el afuera, en lo fant&aacute;stico o en lo incre&iacute;ble. Que ni siquiera en una producci&oacute;n de este tama&ntilde;o lo importante son los efectos especiales. Lo importante, al menos para <strong>Bruno Stagnaro</strong>, parece ser siempre la gente; mucho m&aacute;s que las misiones o que un lenguaje grandilocuente y vac&iacute;o sobre la humanidad toda. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, esa frase tan usada en el marketing de la serie que dice que &ldquo;el verdadero h&eacute;roe de <em>El Eternauta</em> es el h&eacute;roe colectivo&rdquo; no aparece pensada en un sentido &eacute;pico. Aparece, m&aacute;s bien, pensada en ausencia. No hay raz&oacute;n, parece decir Stagnaro, para pensar que la gente se va a comportar ante una amenaza sobrenatural de manera diferente que como se comporta ante las amenazas cotidianas, imaginarias o reales, de los migrantes o los pobres o los pol&iacute;ticos. No hay raz&oacute;n para imaginar que la desconfianza y el individualismo no van a ser el default; hasta el propio Juan Salvo tiene que autoconvencerse de cuidar a un chico cualquiera como si se tratara de su hija, porque eso le gustar&iacute;a que hicieran otros con ella.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute;s, igual que en <em>Okupas</em>, lo m&aacute;s interesante de esta obra sea el trabajo con la pregunta por la libertad en el mundo real: la cuesti&oacute;n del libre albedr&iacute;o. <strong>Jean Paul Sartre</strong>, el gran fil&oacute;sofo de la libertad, dijo que la libertad solo exist&iacute;a en una situaci&oacute;n. Solo podemos hablar de una persona libre, pensar el concepto de ser una persona libre, entendiendo a esa persona comprometida con un mundo que se le resiste. Lo genial de Stagnaro, desde mi humilde punto de vista, es que para pensar esto siempre se mete en situaciones en las que las jerarqu&iacute;as establecidas aparecen no invertidas ni invisibilizadas, pero s&iacute; tensadas o trastocadas: en <em>Okupas</em>, Ricardo sal&iacute;a de su mundo de clase media para mezclarse con los m&aacute;rgenes. No conservaba sus privilegios, aunque tampoco los perd&iacute;a del todo; por eso lo acusaba Sof&iacute;a de estar jugando a la pobreza, viviendo &ldquo;unas vacaciones raras&rdquo; mientras ella trataba de vivir su vida. Ricardo es libre, pero en alg&uacute;n momento se enreda tanto en su situaci&oacute;n que ya no tiene opciones. Descubre, entonces, que hay situaciones que te superan; ten&eacute;s que hacerte cargo igual, tus decisiones te representan igual, pero el mundo pesa tanto que la libertad ya no se siente, efectivamente, como esa ficci&oacute;n te&oacute;rica de que cualquiera podr&iacute;a hacer cualquier cosa. 
    </p><p class="article-text">
        Se siente, en cambio, como un conflicto permanente entre el sujeto y el mundo; igual que se siente para Juan Salvo, que insiste en no volver a portar un arma en su vida hasta que finalmente no tiene opci&oacute;n, y se hace cargo, de lo que tiene que hacer pero tambi&eacute;n de lo que plenamente ha decidido hacer. No recuerdo que en el c&oacute;mic Salvo tuviera ning&uacute;n rechazo particular por las armas. Creo que tiene que ver aqu&iacute; en la adaptaci&oacute;n con la historia de este Juan Salvo, el que fue a Malvinas, pero tambi&eacute;n con esta cuesti&oacute;n profunda que cruza la obra de Stagnaro (tambi&eacute;n <em>Un gallo para Esculapio</em>, tambi&eacute;n <em>Pizza, birra y faso</em>), que en este Juan Salvo adulto llega a su punto m&aacute;ximo; la pregunta por qu&eacute; significa ser un sujeto responsable, por la relaci&oacute;n profunda e indisociable entre ser un sujeto libre y sujeto responsable, de nuestros propios actos y de lo que producimos en el mundo, incluso sin querer queriendo.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/heroe-adulto_129_12268460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 May 2025 03:01:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/af6e860f-b5a7-4813-8a33-dfbc113604f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="122043" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/af6e860f-b5a7-4813-8a33-dfbc113604f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="122043" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El héroe adulto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/af6e860f-b5a7-4813-8a33-dfbc113604f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[El Eternauta,Bruno Stagnaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Eternauta, la concreción de un sueño histórico y el final de una deuda pendiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-concrecion-sueno-historico-final-deuda-pendiente_1_12249082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c8f6e06-c33b-4ff6-b153-12d7515d444b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Eternauta, la concreción de un sueño histórico y el final de una deuda pendiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historieta escrita por Oesterheld fue durante décadas el proyecto imposible de decenas de productores, directores y guionistas. Llegó este miércoles 30 de abril a Netflix en formato de serie, con Bruno Stagnaro como showrunner, realizador y jefe del equipo de guionistas.
</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>El Eternauta</strong></em><strong>,</strong> cl&aacute;sico de cl&aacute;sicos de la historieta argentina y mundial creado por <strong>H&eacute;ctor G. Oesterheld</strong>, ilustrado por Francisco Solano L&oacute;pez y publicado por primera vez en 1957, fue durante d&eacute;cadas el sue&ntilde;o (imposible) de decenas de productores, directores y guionistas de la industria cinematogr&aacute;fica. La historia de Juan Salvo y un grupo de sobrevivientes luchando contra una invasi&oacute;n alien&iacute;gena en medio de una Buenos Aires devastada por tormentas de cenizas t&oacute;xicas que parecen nevadas ten&iacute;a todos los condimentos propios de la m&aacute;s impactante distop&iacute;a, de lo apocal&iacute;ptico, del g&eacute;nero tanto b&eacute;lico como de aventuras y hasta derivaciones pol&iacute;ticas a partir de un tema como la resistencia (por entonces el peronismo estaba proscripto) y de un eslogan disruptivo en estos tiempos de individualismo: &ldquo;Nadie se salva solo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las siempre complicadas &ndash;y a veces conflictivas&ndash; cuestiones de derechos, <em>El Eternauta </em>estuvo cerca de ser una pel&iacute;cula (hasta Lucrecia Martel trabaj&oacute; durante un buen tiempo en ese proyecto), pero finalmente <strong>lleg&oacute; este mi&eacute;rcoles 30 de abril en formato de serie</strong> (la primera temporada consta de 6 episodios de algo menos de una hora cada uno) gracias a una compa&ntilde;&iacute;a que viene desarrollando el proyecto desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada (K&amp;S Films, responsable de exitosos films como &ldquo;Relatos salvajes&rdquo;, &ldquo;El clan&rdquo; y &ldquo;El &Aacute;ngel&rdquo;), al financiamiento y distribuci&oacute;n por parte del servicio de streaming m&aacute;s popular y poderoso del planeta (Netflix) y el trabajo de un <strong>showrunner, realizador y jefe del equipo de guionistas como Bruno Stagnaro.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ce00052-2dd7-43b8-aafe-a125f8c61a67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ce00052-2dd7-43b8-aafe-a125f8c61a67_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ce00052-2dd7-43b8-aafe-a125f8c61a67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ce00052-2dd7-43b8-aafe-a125f8c61a67_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ce00052-2dd7-43b8-aafe-a125f8c61a67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ce00052-2dd7-43b8-aafe-a125f8c61a67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2ce00052-2dd7-43b8-aafe-a125f8c61a67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La filmación se extendió durante 148 jornadas entre junio de 2023 y marzo de 2025. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La filmación se extendió durante 148 jornadas entre junio de 2023 y marzo de 2025.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De larga experiencia en el universo de las series (&ldquo;Okupas&rdquo;, &ldquo;Un gallo para Esculapio&rdquo;), Stagnaro fue tambi&eacute;n una pieza clave en el surgimiento del Nuevo Cine Argentino con ese cl&aacute;sico de 1997 codirigido con Israel Adri&aacute;n Caetano que es &ldquo;Pizza, birra, faso&rdquo;, una pel&iacute;cula que con m&iacute;nimos recursos se apropi&oacute; de Buenos Aires (la escena en el Obelisco ya es ic&oacute;nica) de la misma manera en que ahora &ndash;con much&iacute;simo m&aacute;s presupuesto y tecnolog&iacute;a de vanguardia&ndash; lo hace &ldquo;El Eternauta&rdquo; con otros barrios de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; ese arco temporal y art&iacute;stico tiene todo el sentido y est&aacute; mucho m&aacute;s pr&oacute;ximo de lo que se podr&iacute;a suponer&rdquo;, dice Stagnaro en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR. </strong>&ldquo;La resoluci&oacute;n de la escena del Obelisco en aquel momento lo hicimos con <em>back projecting</em>, que ya era una t&eacute;cnica totalmente en desuso, con muy pocas probabilidades de &eacute;xito. Dijimos: 'Prob&eacute;moslo igual&rdquo;, y funcion&oacute;&ldquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Stagnaro agrega: &ldquo;La verdad es que no hay mucha diferencia entre aquello y esto, ni en lo material, ni en t&eacute;rminos de actitud. Y me parece que ese tipo de situaci&oacute;n es algo que me mueve, que me importa. Lo que me interesa rescatar de <strong>'Pizza, birra, faso'</strong> es que siempre que se pueda estar en el lugar real y con el espacio f&iacute;sico de la ciudad voy a apostar por eso. El otro d&iacute;a encontr&eacute; una nota que me hicieron por<strong> 'Okupas'</strong> en el a&ntilde;o 2000 y es muy loco porque en ese momento hablaba de <strong>'El Eternauta'</strong> como una posibilidad completamente lejana e improbable en mi vida, pero s&iacute; lo defin&iacute;a como algo que hab&iacute;a tenido una influencia enorme en lo que me interesaba de filmar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b05e6d73-a4da-4c27-b445-8878ba387a6a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b05e6d73-a4da-4c27-b445-8878ba387a6a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b05e6d73-a4da-4c27-b445-8878ba387a6a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b05e6d73-a4da-4c27-b445-8878ba387a6a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b05e6d73-a4da-4c27-b445-8878ba387a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b05e6d73-a4da-4c27-b445-8878ba387a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b05e6d73-a4da-4c27-b445-8878ba387a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="De izquierda a derecha: el consultor creativo Martín M. Oesterheld, nieto del autor de la obra original;  Matías Mosteirín, productor ejecutivo de K&amp;S Films; Bruno Stagnaro, creador, director y coguionista; Francisco Ramos, vicepresidente de Contenidos de Netflix para América Latina; Leticia Cristi, productora ejecutiva de K&amp;S Films."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                De izquierda a derecha: el consultor creativo Martín M. Oesterheld, nieto del autor de la obra original;  Matías Mosteirín, productor ejecutivo de K&amp;S Films; Bruno Stagnaro, creador, director y coguionista; Francisco Ramos, vicepresidente de Contenidos de Netflix para América Latina; Leticia Cristi, productora ejecutiva de K&amp;S Films.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una historia actualizada</strong></h2><p class="article-text">
        Vistos cuatro de los seis episodios de esta primera temporada que Netflix adelant&oacute; a la prensa, queda claro que la serie es muy fiel al esp&iacute;ritu de la historieta original (Mart&iacute;n M. Oesterheld, nieto del autor, trabaj&oacute; como consultor creativo) en cuanto a atm&oacute;sferas, est&eacute;ticas, lugares y arcos narrativos (m&aacute;s del primer fasc&iacute;culo que del segundo), pero bastante distinta y distante en otros aspectos. Ya desde los planos iniciales, con tres chicas adolescentes a bordo de un velero en pleno R&iacute;o de la Plata cuando en el cielo surge una suerte de aurora boreal que mancha de verde la noche seguida de una tormenta y un apag&oacute;n total de la ciudad, intuimos que <strong>estamos en una Buenos Aires contempor&aacute;nea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y eso quedar&aacute; ratificado en la escena siguiente (un flashback), cuando veamos a Juan Salvo (<strong>Ricardo Dar&iacute;n</strong>), al Ruso (Claudio Mart&iacute;nez Bel) y a Omar (Ariel Staltari, tambi&eacute;n coguionista de la serie) varados a bordo de un auto por un piquete y al caos callejero debido a los constantes cortes de luz en medio de una ola de calor. Mientras Juan y el Ruso cantan &ldquo;No pibe&rdquo;, de Manal, Omar, que justo ha regresado a Buenos Aires luego de un par de d&eacute;cadas radicado en Michigan, se queja de su (mala) suerte: &ldquo;Argentina, qu&eacute; pa&iacute;s, me fui con cacerolazos, vuelvo 20 a&ntilde;os despu&eacute;s y me reciben con cacerolazos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las conexiones entre ese presente y el 2001 no son los &uacute;nicos cambios de una serie que se toma el tiempo necesario para exponer, desarrollar y profundizar la psicolog&iacute;a y la historia de cada uno de los personajes, como por ejemplo la tensa relaci&oacute;n entre Juan y su exesposa, Elena (una m&eacute;dica interpretada por Carla Peterson), cuando tienen que salir a buscar a su hija Clara en medio de m&uacute;ltiples amenazas y peligros, las contradicciones del personaje m&aacute;s enigm&aacute;tico, inclasificable, creativo e inc&oacute;modo del grupo como el de Alfredo &ldquo;Tano&rdquo; Favalli (el uruguayo C&eacute;sar Troncoso), que est&aacute; casado con la Ana de Andrea Pietra; o el Lucas de Marcelo Subiotto (&ldquo;Puan&rdquo;), un bienintencionado empleado bancario que desde hace 30 a&ntilde;os espera un ascenso que nunca se ha concretado.
    </p><p class="article-text">
        No conviene adelantar demasiado de la trama (aunque se van adaptando con bastante fidelidad los eventos de la primera parte de la obra de Oesterheld), pero la imponencia de ver<strong> Puente Saavedra y la avenida Cabildo completamente &ldquo;nevadas&rdquo; o la irrupci&oacute;n de los escarabajos gigantes de los invasores extraterrestres</strong> a partir del tercer episodio hacen de &ldquo;El Eternauta&rdquo; el espect&aacute;culo &eacute;pico que todo lector de la historieta siempre ha so&ntilde;ado con ver en im&aacute;genes en movimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb2556fb-0d34-4ba2-9b98-15b5e434ad79_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb2556fb-0d34-4ba2-9b98-15b5e434ad79_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb2556fb-0d34-4ba2-9b98-15b5e434ad79_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb2556fb-0d34-4ba2-9b98-15b5e434ad79_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb2556fb-0d34-4ba2-9b98-15b5e434ad79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb2556fb-0d34-4ba2-9b98-15b5e434ad79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb2556fb-0d34-4ba2-9b98-15b5e434ad79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La actriz Carla Peterson es la esposa del personaje de Juan Salvo en la ficción."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La actriz Carla Peterson es la esposa del personaje de Juan Salvo en la ficción.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el excelente soundtrack de los primeros cap&iacute;tulos de la serie se escuchan cl&aacute;sicos como el apuntado &ldquo;No pibe&rdquo;, &ldquo;Salgan al sol&rdquo;, de Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll; &ldquo;Cuando pase el temblor&rdquo;, de Soda Stereo; o &ldquo;Todo cambia&rdquo; y &ldquo;Credo&rdquo;, ambas en la voz de Mercedes Sosa, pero tambi&eacute;n canciones m&aacute;s recientes como &ldquo;El Magnetismo&rdquo;, de El Mat&oacute; a un Polic&iacute;a Motorizado (<em>&iquest;Qui&eacute;n te va a cuidar? / En este mundo peligroso tenemos que estar juntos / &iquest;Qui&eacute;n detendr&aacute; a la turba iracunda si no estoy con vos, nena? / Con este magnetismo que sigue bajando, nena</em>). Y precisamente esa convivencia, esa mixtura de &eacute;pocas, citas, homenajes y referencias, es la que se percibe tambi&eacute;n en una historia en la que ese grupo de amigos maduros que se re&uacute;ne todos los viernes por la noche en un s&oacute;tano a jugar al truco y tomar whisky deber&aacute; lidiar con y unirse a otros personajes m&aacute;s j&oacute;venes y con una idiosincrasia muy diferente para enfrentar a un enemigo tan desconocido como poderoso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Desaf&iacute;os de una superproducci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> visit&oacute; el set principal en los Estudios Ronda en Mart&iacute;nez durante una<strong> filmaci&oacute;n que se extendi&oacute; durante 148 jornadas entre junio de 2023 y marzo de 2025 con un equipo fijo de 150 personas que en algunos momentos lleg&oacute; a 250</strong>, mientras que el elenco y los extras alcanzaron a 2.900 personas
    </p><p class="article-text">
        Rodada en <strong>m&aacute;s de 50 locaciones reales y 30 escenarios creados con la tecnolog&iacute;a Virtual Production </strong>(misma que se us&oacute;, por ejemplo, para la serie &ldquo;The Mandalorian&rdquo; del universo &ldquo;Star Wars&rdquo; y muchas otras), &ldquo;El Eternauta&rdquo; demand&oacute; la utilizaci&oacute;n de 16 c&aacute;maras entre las principales, las de segunda unidad, los drones, las de VFX y las de tomas de riesgo; y de hasta 35 veh&iacute;culos en una sola escena. Para &ldquo;crear&rdquo; la nieve t&oacute;xica se utilizaron 410 toneladas de sal, cuatro toneladas de celulosa y 600 kilogramos de eco-snow.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de las imponentes cifras,<strong> la clave del &eacute;xito art&iacute;stico fue conservar la t&oacute;nica local (porte&ntilde;a) de la historia para luego construir una alegor&iacute;a de alcance universal</strong> (desde el 30 de abril estar&aacute; disponible en los casi 200 pa&iacute;ses en los que opera Netflix). &ldquo;Buscamos despegarnos de las f&oacute;rmulas de la mayor&iacute;a de las producciones apocal&iacute;pticas que apelan a grandes elipsis&rdquo;, apunta Stagnaro. &ldquo;En <em>El Eternauta, </em>en cambio, la idea del tiempo real formaba parte del ADN, ir viendo todo desde una perspectiva al ras del piso, un evento gigante pero contado desde la hendija de una ventana y c&oacute;mo estos personajes van adquiriendo la informaci&oacute;n de lo que pasa, a trav&eacute;s de la lucha y el instinto de supervivencia. Tambi&eacute;n buscamos potenciar una idiosincrasia m&aacute;s local porque no solo es una historia de supervivencia sino tambi&eacute;n una historia de amistad muy argentina. Nunca pensamos espec&iacute;ficamente en el impacto internacional. <strong>Nos parece que si la historia est&aacute; bien contada y tiene algo verdadero que transmitir es suficiente como para que repercuta y resuene en todas partes.</strong> Buscamos no quedar atrapados solamente en el aspecto f&iacute;sico de la aventura o en la escala de producci&oacute;n, sino tratar de darle un desarrollo humano a lo que sucede y una problem&aacute;tica espec&iacute;fica para ese h&eacute;roe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cuestiones pol&iacute;ticas &ndash;agrega <strong>Mart&iacute;n Oesterheld, nieto del autor</strong>&ndash; van a estar inevitablemente en las conversaciones que desate la serie porque es parte de la historia, no solamente de mi familia sino tambi&eacute;n de la g&eacute;nesis de <em>El Eternauta, </em>donde el autor mismo est&aacute; muy imbricado en la historia. De todas maneras, no deja de ser la &eacute;pica del hombre com&uacute;n &ndash;un sobreviviente como siempre le gustaba a mi abuelo&ndash;, la historia de una resistencia de un grupo de amigos que tienen como armas la solidaridad, el ingenio, cosas muy locales, muy argentinas. Apostamos a no repetir la misma historia apocal&iacute;ptica en la tradici&oacute;n anglosajona a partir de los mitos porque ya nos aburren. La estamos contando a nuestra manera, desde un punto austral y respetando la relaci&oacute;n &eacute;tica y honesta que mi abuelo siempre tuvo con la aventura&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74969b57-b44c-459a-ad66-f5e0f5c34972_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74969b57-b44c-459a-ad66-f5e0f5c34972_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74969b57-b44c-459a-ad66-f5e0f5c34972_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74969b57-b44c-459a-ad66-f5e0f5c34972_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74969b57-b44c-459a-ad66-f5e0f5c34972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74969b57-b44c-459a-ad66-f5e0f5c34972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/74969b57-b44c-459a-ad66-f5e0f5c34972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La serie fue rodada en más de 50 locaciones reales y 30 escenarios creados con la tecnología Virtual Production."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La serie fue rodada en más de 50 locaciones reales y 30 escenarios creados con la tecnología Virtual Production.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, <strong>Mat&iacute;as Mosteir&iacute;n</strong>, uno de los m&aacute;ximos responsables de la productora K&amp;S, asegur&oacute; que &ldquo;Bruno dijo que la verdadera escala de este proyecto se va a definir por la dimensi&oacute;n afectiva que hayamos construido entre los personajes. Y eso es algo que fuimos redescubriendo todo el tiempo. Hablamos de sobrevivientes y de resiliencia, tambi&eacute;n de lealtad en este cuento. Es una historia muy llena de esperanza, pero al mismo tiempo muy desgarradora. Es una tragedia, pero al mismo tiempo es una &eacute;pica y una aventura que conecta con nuestra idiosincrasia. Siempre tuvimos en claro que, como estrategia, hubiese sido un error que un paquete tecnol&oacute;gico de efectos visuales fuese el veh&iacute;culo o el medio para hacer posible una historia. Al contrario, lo que siempre intentamos fue plantearnos desaf&iacute;os sobre la forma de contar esta historia e ir buscando soluciones, apelar a la confianza y a la intuici&oacute;n. No hay solamente recursos y tecnolog&iacute;a, que es fant&aacute;stico, un medio maravilloso, sino la belleza de ir redescubriendo la obra original a partir de lo que va sucediendo y se va poniendo en juego en el proceso creativo. Y eso tiene que ver con lo dram&aacute;tico y no con los efectos. Adaptar <strong>'El Eternauta' </strong>fue desde siempre un sue&ntilde;o de nuestra comunidad art&iacute;stica y cinematogr&aacute;fica, nosotros asumimos en 2005 el desaf&iacute;o de intentarlo y despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de b&uacute;squedas y frustraciones reci&eacute;n cuando en 2018 Netflix nos propone convertirlo en una serie vemos la oportunidad de resolver uno de los grandes desaf&iacute;os creativos que hab&iacute;amos tenido hasta ese momento. Es una obra con una gran premisa y una consigna muy profunda y muy impactante, pero muy dif&iacute;cil de adaptar a una estructura de tres actos justamente por su naturaleza epis&oacute;dica. Y de pronto la posibilidad de volver a un formato epis&oacute;dico, ofrec&iacute;an muchas respuestas que hasta ese momento no hab&iacute;amos encontrado. Por otro lado, podr&iacute;a hablar de la capacidad econ&oacute;mica, tecnol&oacute;gica, de ambici&oacute;n, de masividad, una cantidad de cosas que evidentemente ofrec&iacute;a Netflix. <strong>'El Eternauta'</strong> deja una capacidad instalada muy importante luego de este proyecto. Cuando nosotros comenzamos a hacer esta serie sab&iacute;amos que lo &iacute;bamos a lograr, pero no sab&iacute;amos c&oacute;mo. Con Bruno y con todo el equipo desplegamos un abanico de recursos y de herramientas, como Virtual Production o construcci&oacute;n de decorados. Tuvimos que probar y comprobar, afianzar aquello que funcionaba y descartar lo que no convenc&iacute;a. Fuimos repensando entonces de qu&eacute; manera usar las cosas que mejor resultado ofrec&iacute;an. La creaci&oacute;n de escenarios virtuales que se utilizan no solamente en el set, sino que son recursos visuales que se van a usar despu&eacute;s en postproducci&oacute;n, fue el fruto de un equipo que lleva trabajando varios a&ntilde;os. El escaneo de la ciudad, por ejemplo, se hizo durante la pandemia. La virtualidad digital est&aacute; muy bien, pero siempre preferimos lo material porque nos conecta con otras personas. Nos ha pasado con la gente de ferrocarriles, con el Ej&eacute;rcito, con los vecinos de cada lugar en lugar que filmamos, que se conectan con nuestra historia y emociones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>DB/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Batlle]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-concrecion-sueno-historico-final-deuda-pendiente_1_12249082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Apr 2025 03:00:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4c8f6e06-c33b-4ff6-b153-12d7515d444b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="114494" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4c8f6e06-c33b-4ff6-b153-12d7515d444b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="114494" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Eternauta, la concreción de un sueño histórico y el final de una deuda pendiente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4c8f6e06-c33b-4ff6-b153-12d7515d444b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[El Eternauta,Ricardo Darín,Bruno Stagnaro,Cine y series,Héctor Germán Oesterheld]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crece la expectativa: presentaron el tráiler de "El Eternauta", con Ricardo Darín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/crece-expectativa-presentaron-trailer-eternauta-ricardo-darin_1_12180034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e314cfd-23ad-4c6a-9f3a-52fb049210ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crece la expectativa: presentaron el tráiler de &quot;El Eternauta&quot;, con Ricardo Darín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cómo será la serie, dirigida por Bruno Stagnaro, que estará disponible por Netflix a partir del 30 de abril.</p></div><p class="article-text">
        La plataforma de streaming Netflix&nbsp;present&oacute; el tr&aacute;iler oficial de&nbsp;<em><strong>El Eternauta</strong></em>, la serie que protagoniza&nbsp;<strong>Ricardo Dar&iacute;n</strong>&nbsp;y que estar&aacute; disponible a partir del pr&oacute;ximo&nbsp;30 de abril.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1906693048903287095?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>El Eternauta</em>, basada en la popular novela gr&aacute;fica argentina de&nbsp;H&eacute;ctor G. Oesterheld y Francisco Solano L&oacute;pez, fue creada y dirigida por&nbsp;Bruno Stagnaro. El elenco lo completan Carla Peterson, C&eacute;sar Troncoso, Andrea Pietra, Ariel Staltari, Marcelo Subiotto, Claudio Mart&iacute;nez Bel, Orianna C&aacute;rdenas, Mora Fisz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/312c802f-2ac1-4d25-9f0c-7b98772826a1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/312c802f-2ac1-4d25-9f0c-7b98772826a1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/312c802f-2ac1-4d25-9f0c-7b98772826a1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/312c802f-2ac1-4d25-9f0c-7b98772826a1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/312c802f-2ac1-4d25-9f0c-7b98772826a1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/312c802f-2ac1-4d25-9f0c-7b98772826a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/312c802f-2ac1-4d25-9f0c-7b98772826a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Afiche de El Eternauta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Afiche de El Eternauta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Tras una nevada mortal, Juan Salvo y un grupo de sobrevivientes luchan contra una amenaza alien&iacute;gena&rdquo;, cuenta la trama de la producci&oacute;n, que est&aacute; narrada en seis episodios. En el tr&aacute;iler se puede ver la nevada mortal y la lucha del personaje de Dar&iacute;n por sobrevivir y por entender qu&eacute; es lo que estaba ocurriendo en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una de las produccciones que m&aacute;s expectativa genera este a&ntilde;o.&nbsp;Comenz&oacute; a rodarse en locaciones argentinas durante 2023, dirigida por Stagnaro&nbsp;<em>(Un gallo para Esculapio&nbsp;y&nbsp;Pizza, birra, faso)</em><strong>&nbsp;</strong>y escrita por &eacute;l junto a Ariel Staltari.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7d391d4-df94-4698-9bf2-ce32dcbd815e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7d391d4-df94-4698-9bf2-ce32dcbd815e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7d391d4-df94-4698-9bf2-ce32dcbd815e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7d391d4-df94-4698-9bf2-ce32dcbd815e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7d391d4-df94-4698-9bf2-ce32dcbd815e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c7d391d4-df94-4698-9bf2-ce32dcbd815e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c7d391d4-df94-4698-9bf2-ce32dcbd815e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ricardo Darín como el Eternauta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ricardo Darín como el Eternauta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La sinopsis oficial reza:&nbsp;<em>&ldquo;Una noche de verano en Buenos Aires, una misteriosa nevada mortal acaba con la mayor parte de la poblaci&oacute;n y deja aisladas a miles de personas. Juan Salvo y sus amigos inician una desesperada lucha por la supervivencia. Todo cambia cuando descubren que la tormenta de nieve t&oacute;xica es tan s&oacute;lo la primera fuerza de choque de un ej&eacute;rcito de otro planeta que est&aacute; invadiendo la Tierra. La &uacute;nica manera de mantenerse vivos ser&aacute; resistir y luchar juntos. Nadie se salva solo&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/crece-expectativa-presentaron-trailer-eternauta-ricardo-darin_1_12180034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Mar 2025 16:24:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0e314cfd-23ad-4c6a-9f3a-52fb049210ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="175105" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0e314cfd-23ad-4c6a-9f3a-52fb049210ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="175105" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Crece la expectativa: presentaron el tráiler de "El Eternauta", con Ricardo Darín]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0e314cfd-23ad-4c6a-9f3a-52fb049210ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[El Eternauta,Ricardo Darín,Bruno Stagnaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manuel Gaggero, figura oculta de Okupas:  “La marginalidad y la pobreza que relata la serie tiene más que ver con esta época que con aquella de hace 20 años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/manuel-gaggero-figura-oculta-okupas-marginalidad-pobreza-relata-serie-ver-epoca-20-anos_128_8216337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bef2098b-6b9c-45fd-b57f-b317ea3200ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Manuel Gaggero, figura oculta de Okupas:  “La marginalidad y la pobreza que relata la serie tiene más que ver con esta época que con aquella de hace 20 años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conoció al Che Guevara y a Fidel Castro en Cuba, fue preso político, peronista de izquierda y miembro del PRT, el brazo político de la guerrilla del ERP. Su nombre, de modo indirecto, reapareció con la reedición de la miniserie de Bruno Stagnaro, que dos décadas después es una de las más vistas en Netflix. “Hoy nadie encuentra en la política las soluciones a sus problemas”, dice en una entrevista con elDiarioAR.</p></div><p class="article-text">
        La reedici&oacute;n de Okupas, la serie emitida por primera vez a fines de 2000, no solo volvi&oacute; a instalar en los argentinos los nombres de Ricardo (Rodrigo de la Serna), el Pollo (Diego Alonso), Walter (Ariel Staltari) y el Chiqui (Franco Tirri), los cuatro protagonistas principales creados y dirigidos por Bruno Stagnaro, sino tambi&eacute;n otros de la realidad de aquellos a&ntilde;os de crisis pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        El de Manuel Justo Gaggero <strong>aparece, por primera vez, a los cuatro minutos del primer cap&iacute;tulo de Okupas,</strong> cuando la Polic&iacute;a Federal desaloja -mientras de fondo suena Luciano Pavarotti cantando &ldquo;Mamma&rdquo;- a decenas de familias que viv&iacute;an en una antigua casa que, desde ese momento y hasta el final de la serie, ocupar&aacute;n Ricardo y sus tres amigos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Gaggero Jef. Gob Frente de la Resistencia, </em>se lee en las paredes pintadas de blanco a uno y otro lado de la puerta de madera del edificio ubicado a&uacute;n en Pasaje Del Carmen al 700, entre Avenida C&oacute;rdoba y Viamonte, una de las locaciones usadas en la serie.
    </p><p class="article-text">
        El abogado Manuel Justo Gaggero fue uno de los <strong>candidatos a jefe de gobierno porte&ntilde;o por el Frente de la Resistencia</strong> en las elecciones que se llevaron a cabo el domingo 7 de mayo de 2000. Lo hizo acompa&ntilde;ado por Marcelo &ldquo;Nono&rdquo; Frondizi, sobrino del ex presidente Arturo Frondizi (1958-1962) y de Silvio, asesinado por la Triple A en 1974. Ambos eran dirigentes del peronismo de izquierda y ten&iacute;an una larga carrera de militancia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67d0386a-fe31-4e95-9403-d624897e8e68_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67d0386a-fe31-4e95-9403-d624897e8e68_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67d0386a-fe31-4e95-9403-d624897e8e68_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67d0386a-fe31-4e95-9403-d624897e8e68_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67d0386a-fe31-4e95-9403-d624897e8e68_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67d0386a-fe31-4e95-9403-d624897e8e68_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/67d0386a-fe31-4e95-9403-d624897e8e68_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manuel Gaggero"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manuel Gaggero                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Gaggero, nacido en octubre de 1940 en Paran&aacute;, hab&iacute;a comenzado su recorrido pol&iacute;tico a los 14 a&ntilde;os en la Uni&oacute;n de Estudiantes Secundarios (UES) y luego en la Juventud Peronista. En 1962, viaj&oacute; a Cuba para integrar un frente revolucionario que iniciar&iacute;a la lucha armada en Argentina. En la isla conoci&oacute; a Ernesto &ldquo;Che&rdquo; Guevara y a Fidel Castro. Aquel intento, en el que tambi&eacute;n formaban parte el diputado John William Cooke, por entonces &ldquo;delegado&rdquo; de Juan Domingo Per&oacute;n, y Alicia Eguren, no prosper&oacute; y, al regresar a la Argentina, Gaggero termin&oacute; la carrera de Abogac&iacute;a y particip&oacute; de la&nbsp; conformaci&oacute;n del Frente Revolucionario Peronista. Fue abogado de la CGT de los Argentinos (1968), preso pol&iacute;tico en el penal de Rawson (1970), director del Diario el Mundo (1973) y dirigente&nbsp; del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), brazo pol&iacute;tico del Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP). Durante la &uacute;ltima dictadura militar, en la que su hermana Susana, fue detenida y desaparecida, estuvo exiliado y acompa&ntilde;&oacute; en Nicaragua a la Revoluci&oacute;n Sandinista. En los 90 fue uno de los fundadores del Frente Grande junto a Fernando &ldquo;Pino&rdquo; Solanas
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1419412981260095490?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las elecciones generales de la ciudad de Buenos Aires consagraron como jefe de gobierno a An&iacute;bal Ibarra, acompa&ntilde;ado por Cecilia Felgueras, al frente de la lista de la Alianza UCR-Frepaso. La dupla se impuso con el 49,30% de los votos a la f&oacute;rmula Domingo Cavallo-Gustavo Beliz (Encuentro por la Ciudad), con 33,20%. La elecci&oacute;n debi&oacute; definirse en una segunda vuelta debido a que Ibarra no hab&iacute;a superado el 50% de los votos, pero, finalmente, Cavallo desisti&oacute; de seguir en la competencia.
    </p><p class="article-text">
        Al Frente de la Resistencia lo votaron 5.321porte&ntilde;os, el 0,30% del total. &ldquo;Fue una elecci&oacute;n muy complicada para nosotros&rdquo;, record&oacute; Gaggero, m&aacute;s de dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, a <strong>elDiarioAR</strong>. &ldquo;Competimos contra adversarios que ten&iacute;an todos los recursos y nosotros, ninguno. El &uacute;nico recurso era el de la militancia y por eso aparec&iacute;an las paredes pintadas como en la casa de Okupas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde que Netflix subi&oacute; el 20 de julio pasado a su plataforma los 11 cap&iacute;tulos de la serie, Gaggero no deja de recibir pedidos de entrevistas, acaso tantos como en su &eacute;poca de candidato. &ldquo;Ahora soy famoso&rdquo;, bromea a los 80 a&ntilde;os y con las dos dosis de la vacuna Sputnik en uno de sus brazos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1425098557355397121?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hab&iacute;a visto la serie en su momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, cuando la dieron a fines de 2000, y me pareci&oacute; muy buena. Okupas trata un tema que parece mucho m&aacute;s actual que antes. Tiene que ver m&aacute;s con esta &eacute;poca que vivimos que con la de principios de este siglo. La marginalidad y la pobreza que muestra la serie ha crecido y abarca a un sector social mucho m&aacute;s amplio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante aquella campa&ntilde;a usted dec&iacute;a que Ibarra y Cavallo representaban &ldquo;lo mismo&rdquo; pol&iacute;ticamente. &iquest;En qu&eacute; aspectos consideraba eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;an el mismo criterio frente a la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la &eacute;poca. Ibarra ven&iacute;a con el respaldo de Carlos &ldquo;Chacho&rdquo; &Aacute;lvarez, que termin&oacute; haciendo la alianza con los radicales y gobernando el pa&iacute;s Fernando de la R&uacute;a; fue un fracaso. &ldquo;Chacho&rdquo; &Aacute;lvarez lleg&oacute; a decir que hab&iacute;a cometido un error cuando en los 90 hab&iacute;a votado en contra de la Ley de Convertibilidad, el plan econ&oacute;mico que hab&iacute;a impulsado Cavallo durante el menemismo. Por eso dec&iacute;a que eran la misma cosa, m&aacute;s all&aacute; de que Cavallo hab&iacute;a tenido un compromiso pol&iacute;tico con la dictadura, porque hab&iacute;a sido subsecretario del Ministerio del Interior (1981) y presidente del Banco Central (1982), e Ibarra, no. Pero en el plano econ&oacute;mico y en las pol&iacute;ticas de fondo, eran lo mismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd5508d-8bcb-4fdf-8283-75a0998002aa_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd5508d-8bcb-4fdf-8283-75a0998002aa_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd5508d-8bcb-4fdf-8283-75a0998002aa_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd5508d-8bcb-4fdf-8283-75a0998002aa_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd5508d-8bcb-4fdf-8283-75a0998002aa_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd5508d-8bcb-4fdf-8283-75a0998002aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddd5508d-8bcb-4fdf-8283-75a0998002aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El frente de la casa de Okupas y las pintadas de Gaggero. De culto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El frente de la casa de Okupas y las pintadas de Gaggero. De culto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Un a&ntilde;o despu&eacute;s de esa elecci&oacute;n se llevaron a cabo los comicios legislativos en los que tuvo mucha incidencia el llamado &ldquo;voto bronca&rdquo;, quiz&aacute; la antesala del estallido social que termin&oacute; con el gobierno de De la R&uacute;a. &iquest;Pudo apreciar esa cr&iacute;tica a la clase pol&iacute;tica durante la campa&ntilde;a del Frente de la Resistencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a un rechazo de la sociedad a la pol&iacute;tica tradicional que expresaban el peronismo y la Alianza UCR-Frepaso, que ve&iacute;an al Estado como un bot&iacute;n de guerra. Quer&iacute;an ocupar el Estado no para llevar adelante pol&iacute;ticas que transformen y sean en beneficio del conjunto de la sociedad, sino de ellos mismos. En esa campa&ntilde;a ya ve&iacute;amos que se ven&iacute;a un estallido. Hab&iacute;amos conversado mucho con la gente, recorriendo los barrios, reuni&eacute;ndonos en universidades con los j&oacute;venes. Al final el &ldquo;voto bronca&rdquo; termin&oacute; en el &ldquo;que se vayan todos&rdquo;, pero no solo no se fue nadie, sino que siguen estando. Ese reclamo de bronca fue canalizado por el kirchnerismo, que en ese aspecto institucionaliz&oacute; el reclamo social, lo anul&oacute; y termin&oacute; reproduciendo la misma pol&iacute;tica con otro lenguaje. Y hasta ahora siguen los mismos personajes: Cavallo est&aacute;, Beliz es funcionario del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez, que en aquella elecci&oacute;n hab&iacute;a sido candidato a legislador en la misma lista. No cambi&oacute; nada. Hay una clase pol&iacute;tica que no muere, que sigue ocupando puestos p&uacute;blicos. La sociedad no se siente representada por esta dirigencia, pero no encuentra otro representante como ocurri&oacute;, por ejemplo, en Chile, donde los dirigentes de los movimientos sociales son los que ahora integran la Constituyente. Ac&aacute; no ha sucedido eso, sino que se reproduce lo mismo. Nadie encuentra en la pol&iacute;tica las soluciones a sus problemas de falta de trabajo, de pobreza, de cierre de las industrias... Esas son las preocupaciones de la gente y que no tienen que ver con las preocupaciones de los pol&iacute;ticos. &iquest;A qui&eacute;n le interesa la pr&oacute;xima elecci&oacute;n legislativa? Es una l&aacute;stima porque esto va en contra del proyecto democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo vivi&oacute; los a&ntilde;os de los gobiernos kichneristas y la mirada que tuvo acerca de la militancia de los a&ntilde;os 60 y 70 en la que usted particip&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El kirchnerismo apareci&oacute; con un discurso de transversalidad, incorpor&oacute; el tema de los derechos humanos, elabor&oacute; un relato que hizo se canalizara la bronca para reproducir lo mismo, pero con otro discurso. Utilizaron la lucha de los a&ntilde;os 60 y 70 para legitimarse, pero no ten&iacute;an nada que ver con aquella &eacute;poca ni con nosotros. Incluso, ninguno de ellos personalmente estuvieron involucrados. Mucha gente fue ganada creyendo que era la continuidad de aquellas luchas, pero no ten&iacute;a nada que ver. N&eacute;stor Kirchner fue militante en La Plata de una agrupaci&oacute;n de la Juventud Peronista que no ten&iacute;a nada que ver con la lucha del movimiento revolucionario de la &eacute;poca. Y lo mismo Cristina Kirchner. H&aacute;bilmente cambiaron el relato y se convirtieron en una especie de sucesores de esa lucha. Les fue bien porque con eso ganaron a mucha gente. Y lo mismo con la reapertura de los juicios a los represores de la &uacute;ltima dictadura. No fue producto de un gobierno, sino de los organismos de derechos humanos. La nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final fue la gran batalla de los organismos desde ese momento hasta que se logr&oacute; la nulidad del fallo de (el juez Gabriel) Cavallo. Eso fue producto de la lucha de los organismos. El gobierno lo que hizo fue aprovechar todo eso. Fue parte de un tinglado, de un armado que le vino bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No cree, entonces, que hubo un cambio de modelo pol&iacute;tico y econ&oacute;mico durante el kirchnerismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La dictadura no vino solamente a matar gente, sino para imponer un modelo econ&oacute;mico que impuso y fue dise&ntilde;ado por Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz. Un modelo de desarrollo agroindustrial que determin&oacute; el crecimiento de la pobreza. Ese modelo no ha sido modificado en nada por ninguno de los gobiernos que vino despu&eacute;s, salvo los dos a&ntilde;os de (Bernardo) Grinspun en el gobierno de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n. El resto de los gobiernos lo reprodujeron e, incluso, fueron profundiz&aacute;ndolo como hizo Carlos Menem con las privatizaciones. En su gobierno se perdieron dos millones de puestos de trabajo, se destruyeron los ferrocarriles y los gobiernos posteriores siguieron el mismo camino. La Ley de Entidades Financieras es de la &eacute;poca de Mart&iacute;nez de Hoz pero sigue vigente y a nadie se le ocurri&oacute; modificarla. Esa ley determina que los bancos sean el sector hegem&oacute;nico en este pa&iacute;s junto al sector exportador agrario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ese modelo se acentu&oacute; durante el gobierno de Mauricio Macri?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Macri reprodujo lo mismo. Ninguno ha hecho grandes modificaciones. Con Macri fue la &ldquo;ceocracia&rdquo;, pero ninguno, en un sentido profundo, modific&oacute; el modelo de pa&iacute;s que hizo la dictadura. Al contrario, ese modelo ha ido profundizando la pobreza y el desempleo. El proyecto pol&iacute;tico de los gobiernos desde 2000 en adelante fue congelar la pobreza con los planes sociales, que est&aacute;n bien en la medida que sean temporarios, pero no definitivos. Un pa&iacute;s no puede soportar una carga de esta envergadura. No le deja salida a los pobres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que no hay o la sociedad no reclama un cambio de este modelo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los gobiernos lograron cooptar a los movimientos sociales mayoritarios y a los organismos de derechos humanos. En Chile se dio un movimiento en el que aparecieron grupos estudiantiles y de trabajadores que cuestionaron el modelo pol&iacute;tico y de representaci&oacute;n. Los dos candidatos que se impusieron en las &uacute;ltimas elecciones han sido j&oacute;venes que han surgido en esos movimientos. Esto no sucedi&oacute; en la Argentina porque lograron cooptar a los movimientos sociales y congelar la pobreza. No hay un estallido social porque lo impiden los planes asistenciales. Tampoco hay una gran movilizaci&oacute;n porque el Gobierno incorpor&oacute; a dirigentes sociales como funcionarios. Daniel Men&eacute;ndez y Emilio P&eacute;rsico. Hasta que surja un movimiento desde abajo, con fuerza, que cuestione, va a seguir as&iacute;. Nosotros ya estamos viejos para impulsar algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Si fuera m&aacute;s joven se animar&iacute;a a encarar ese cambio pol&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto! Ahora tengo 80 a&ntilde;os, problemas card&iacute;acos y EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Cr&oacute;nica), pero si fuera m&aacute;s joven tratar&iacute;a de forjar algo diferente. No har&iacute;a lo que hacen muchos compa&ntilde;eros o ex compa&ntilde;eros de ponerse, r&aacute;pidamente, a disputar un cargo o una diputaci&oacute;n. Nosotros busc&aacute;bamos una lucha por abajo. Ahora est&aacute;n todos a los codazos para ver si agarran una banca. Eso me parece lamentable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb149404-0b5f-4624-a9b1-6fbb56b665b4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb149404-0b5f-4624-a9b1-6fbb56b665b4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb149404-0b5f-4624-a9b1-6fbb56b665b4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb149404-0b5f-4624-a9b1-6fbb56b665b4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb149404-0b5f-4624-a9b1-6fbb56b665b4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb149404-0b5f-4624-a9b1-6fbb56b665b4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb149404-0b5f-4624-a9b1-6fbb56b665b4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rodrigo de la Serna, en Okupas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rodrigo de la Serna, en Okupas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve la aparici&oacute;n de Javier Milei como candidato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me tiene sorprendido porque ha logrado captar a muchos j&oacute;venes con un discurso cr&iacute;tico de&nbsp; la pol&iacute;tica y los pol&iacute;ticos desde un costado libertario pero liberal. Me llama la atenci&oacute;n y es para observarlo. Creo que lo que est&aacute; pasando con &eacute;l forma parte de una crisis de representatividad pol&iacute;tica y sindical, porque son lo mismo. Eso hace que la gente empiece a buscar otros caminos y los encuentren en discursos antipol&iacute;tica. Este discurso me preocupa porque as&iacute; empez&oacute; en Brasil. Jair Bolsonaro no es un loco que vino de Marte, sino que es el resultado del fracaso de un modelo pol&iacute;tico. Lula Da Silva no ser&aacute; corrupto, pero debajo suyo hab&iacute;a corrupci&oacute;n. El Partido de los Trabajadores (PT) era un partido corrupto con negociados en el Congreso. Todo eso provoca rechazo y as&iacute; aparece Bolsonaro, que no ven&iacute;a de la pol&iacute;tica, era militar y capt&oacute; a gran parte de la poblaci&oacute;n brasile&ntilde;a. Igual que Donald Trump: si miramos al mundo, no pod&iacute;a haber ganado las elecciones en Estados Unidos y no s&oacute;lo gan&oacute;, sino que estuvo a punto de ser reelecto con un discurso contra la democracia. Eso tambi&eacute;n est&aacute; pasando en Europa con el surgimiento de Marie Le Pen en Francia o del partido nazi en Alemania, donde tienen diputados en el Congreso. Es grave todo eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted pas&oacute; en su juventud un tiempo en Cuba y lleg&oacute; a conocer al Che Guevara. &iquest;C&oacute;mo analiza las &uacute;ltimas protestas all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuba vive un problema muy dif&iacute;cil. Estuve all&iacute; a principios de los 60, que fue cuando conoc&iacute; al Che Guevara, pero tambi&eacute;n en el 77 por problemas de salud y despu&eacute;s de Nicaragua, donde viv&iacute; entre 1979 y 1984. La implosi&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, primero, gener&oacute; dificultades muy serias. El pueblo cubano ha sufrido grandes problemas y ahora est&aacute; viviendo un avance hacia reformas econ&oacute;micas que habr&iacute;a que estar ah&iacute; para saber si son las que deben hacerse. Pero empuj&oacute; a la calle a un sector de la poblaci&oacute;n y es l&oacute;gico que haya reclamos. El momento que se vive en la isla es muy dif&iacute;cil, el bloqueo econ&oacute;mico es tremebundo y a estos reclamos se suma que Estados Unidos fogonea esta situaci&oacute;n intentando terminar con el modelo revolucionario, cosa que ha intentado desde hace m&aacute;s de 60 a&ntilde;os y no lo ha logrado. El proceso revolucionario cubano est&aacute; muy consolidado, pero la dirigencia actual tiene que escuchar el reclamo. En ese aspecto lo que dicen Silvio Rodr&iacute;guez y Pablo Milan&eacute;s es correcto Hay que escuchar y canalizar los reclamos. Creo que esa es la salida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; recuerda de aquellos d&iacute;as con el Che Guevara?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era un tipo fuera de serie, un hombre nuevo que se autoconstruy&oacute;. &Eacute;l plante&oacute; lo del hombre nuevo, pero &eacute;l mismo lo era. Me acuerdo que una vez, a finales de 1962, est&aacute;bamos desayunando en su casa con su compa&ntilde;era, Aleida March, Alicia Eguren y John William Cooke cuando apareci&oacute; un miembro de la custodia con un costillar de carne. Le dijo: &ldquo;Comandante, s&eacute; que est&aacute; con amigos argentinos y le traigo esto para hacer un asado, porque seguramente le guste&rdquo;. &Eacute;l lo fulmin&oacute; con la mirada. Yo ten&iacute;a 22 a&ntilde;os, era un pibe frente a esta historia. Y le dijo: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; piensa que comen nuestros enfermos en los hospitales? Arroz y frijoles. &iquest;Usted piensa que mis amigos argentinos van a comer carne mientras nuestros enfermos comen arroz y frijoles? Ll&eacute;vese ese costillar al primer hospital que encuentre&rdquo;. Ese era el Che. No ten&iacute;a nada que ver con los pol&iacute;ticos actuales. Es la ant&iacute;tesis.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/335b0db9-4359-49f1-be12-d942c631bb34_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/335b0db9-4359-49f1-be12-d942c631bb34_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/335b0db9-4359-49f1-be12-d942c631bb34_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/335b0db9-4359-49f1-be12-d942c631bb34_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/335b0db9-4359-49f1-be12-d942c631bb34_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/335b0db9-4359-49f1-be12-d942c631bb34_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/335b0db9-4359-49f1-be12-d942c631bb34_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Okupas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Okupas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En los a&ntilde;os siguientes observ&oacute; alg&uacute;n rasgo pol&iacute;tico del Che en otros dirigentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Pepe Mujica tiene algunas cosas, quiz&aacute; la austeridad. Ese era un rasgo muy importante en el Che, el de vivir como un cubano com&uacute;n. No hac&iacute;a gala de nada ni tampoco utilizaba su poder o lugar de funcionario. Pepe creo que es igual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes hizo menci&oacute;n a sus tiempos en Nicaragua y de Daniel Ortega al frente de la Revoluci&oacute;n Sandinista. &iquest;Qu&eacute; opini&oacute;n tiene de lo que ocurre ahora all&iacute; y del gobierno local?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es otra frustraci&oacute;n. No tiene nada que ver con el comandante en los primeros a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n Sandinista. El problema es que la ofensiva de Estados Unidos ha sido tal que, incluso, legitim&oacute; al gobierno de Ortega. Internamente es muy dif&iacute;cil ser oposici&oacute;n a Ortega, que intenta sostenerse en el poder a partir de una concepci&oacute;n autocr&aacute;tica que no tiene que ver con los principios del movimiento revolucionario que lo llev&oacute; al poder en 1979.
    </p><p class="article-text">
        <em>WC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Tuñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/manuel-gaggero-figura-oculta-okupas-marginalidad-pobreza-relata-serie-ver-epoca-20-anos_128_8216337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Aug 2021 05:00:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bef2098b-6b9c-45fd-b57f-b317ea3200ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="87464" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bef2098b-6b9c-45fd-b57f-b317ea3200ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87464" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Manuel Gaggero, figura oculta de Okupas:  “La marginalidad y la pobreza que relata la serie tiene más que ver con esta época que con aquella de hace 20 años”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bef2098b-6b9c-45fd-b57f-b317ea3200ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Okupas,Manuel Gaggero,Bruno Stagnaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Okupas: los auténticos decadentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/okupas-autenticos-decadentes_129_8186299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Okupas: los auténticos decadentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Análisis. - El regreso de Okupas vía Netflix: por qué sigue siendo una serie de culto</p><p class="subtitle">Entrevista. - Santiago Motorizado: "No me preocupa el núcleo duro de fans de Okupas, mi trabajo fue pasar desapercibido"</p></div><p class="article-text">
        Puede pasar mucho tiempo, podemos cambiar de siglo, tener aparatos min&uacute;sculos e inteligentes, cambiar de sexo, de religi&oacute;n, pero mientras estemos viviendo en una polis, Roberto Arlt volver&aacute; siempre <strong>con la potencia de un cross a la mand&iacute;bula.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Okupas</em>, esa serie que Bruno Stagnaro realiz&oacute; por una &ldquo;probation&rdquo; de Tinelli (le deb&iacute;a guita al Estado y, para condonar la deuda, pag&oacute; la producci&oacute;n de la serie), es una reescritura magistral de <em>El juguete rabioso</em>, la historia de un chico &ndash;Ricardo- que intenta entrar en la vida delictiva traicionando, a veces, a sus amigos m&aacute;s queridos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Okupas </em>tiene un cap&iacute;tulo dos de antolog&iacute;a. Donde captura la deriva de la juventud. Esas largas caminatas con tiempos muertos, esos di&aacute;logos fant&aacute;sticos que hacen que el espectador piense: &ldquo;Me parece que mi lenguaje perdi&oacute; poder&rdquo;. Porque <strong>uno de los personajes de </strong><em><strong>Okupas </strong></em><strong>es el lenguaje. </strong>Este cap&iacute;tulo dos me hizo acordar a el capitulo dos de <em>We are who we are</em>, de Luca Guadagnino, donde de manera pl&aacute;stica la c&aacute;mara capta el deseo juvenil utilizando el tiempo como si fueran inmortales. Pero <em>Okupas </em>viene de<em> Pizza, birra,  faso</em> &ndash;la pel&iacute;cula de Caetano y Stagnaro que me dej&oacute; ese chiste genial: &ldquo;&iquest;A vos te cogen en Banchero?&rdquo;- y tiene tambi&eacute;n influencia de <em>Trainspotting</em>, peque&ntilde;a joya de la juventud quemada por las drogas en Escocia. De hecho, Ricardo &ndash;un brillante De la Serna- termina con el pelo rapado y corriendo al igual que Renton, el personaje de Ewan McGregor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viendo <em>Okupas </em>uno puede pensar que sus personajes son gente que cay&oacute; del sistema. El problema es que el capitalismo no te deja caer nunca del sistema. Joaqu&iacute;n Giannuzzi lo vio claro en <em>Basuras al amanecer</em>: &ldquo;Esta madrugada/en la calle/dominado por una especie/de curiosidad sociol&oacute;gica/ hurgu&eacute; con un palo en el mundo surrealista/ de algunos tachos de basura./ Comprob&eacute; que las cosas no mueren sino que son asesinadas./ Vi ultrajados papeles, c&aacute;scaras de frutas, vidrios/ de color in&eacute;dito, extra&ntilde;os y atormentados metales,/trapos, huesos, polvo, sustancias inexplicables/ que rechaz&oacute; la vida/. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n/ el torso de una mu&ntilde;eca con una mancha oscura,/una especie de muerte en un campo rosado./ Parece que la cultura consiste/ en martirizar a fondo la materia y empujarla/ a lo largo de un intestino implacable./Hasta consuela pensar que ni el mismo excremento /puede ser obligado a abandonar el planeta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        John Cassavetes sol&iacute;a invitar a comer a su grupo de amigos con los que hac&iacute;a obras de teatro y pel&iacute;culas (Peter Falk, Ben Gazzara, etc.) y despu&eacute;s del morfi se pon&iacute;an a escribir en el papel que usaban de mantel (como en Pipo!) los guiones que, si se les daba la gana, sal&iacute;an a filmar en el momento. <em>Okupas </em>tiene algo de eso. De esa inmediatez. Uno tiene la sensaci&oacute;n que Stagnaro permite que los actores se emancipen mientras est&aacute;n actuando. Es decir que cuando vemos <em>Okupas </em>estamos viendo tambi&eacute;n &ndash;pero sin saberlo en el plano racional- la metaf&iacute;sica de la praxis de la serie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los personajes de </strong><em><strong>Okupas </strong></em><strong>son inestables, lo cual los vuelve inquietantes</strong>. El grupo de amigos principal se est&aacute;n peleando cada dos minutos y al rato se aman otra vez. Pueden ser hostiles, bravos, buenos, c&iacute;nicos e intensos y sin embargo cada uno es una singularidad. Hay en <em>Okupas </em>algo tambi&eacute;n del Chavo del 8: por ejemplo ese personaje del paraguayo Peralta (Augusto Britez, crack), que es el padre de la novia de Ricardo, que se parece a Don Ram&oacute;n y que nunca se sabe de qu&eacute; mierda trabaja pero que mantiene un humor constante a&uacute;n en situaciones l&iacute;mites. <em><strong>Okupas </strong></em><strong>no es solemne, tiene&nbsp;gags geniales. La solemnidad te liquida.</strong> Stagnaro no juzga a ning&uacute;n personaje. &iquest;De d&oacute;nde sac&oacute; a la Turca? Esa mujer que es una mezcla de Gran Hampa de Hijitus y la madriguera de Kafka, encerrada detr&aacute;s de una pared y hablando y fumando, a la que apenas vemos por un hueco del tama&ntilde;o de un ladrillo. Qu&eacute; estupidez pensar que la realidad es algo estable y se puede asir, que se puede ser realista cuando estamos en un planeta que gira en el espacio negro e infinito.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Okupas no es solemne, tiene gags geniales. La solemnidad te liquida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro de los personajes clave de <em>Okupas </em>es la casa que parece no terminar nunca. Es imposible saber c&oacute;mo es en definitiva. Tiene altares subterr&aacute;neos, puentes, paredes huecas, terrazas que se interconectan, pol&iacute;gonos secretos de tiro y una salida de emergencia que comunica con las alcantarillas de la ciudad. Es decir que la casa no termina nunca, <em>Okupas </em>sucede debajo de nuestros pies.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bruno Stagnaro es un artista extraordinario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia se repite dos veces, primero en el planeta Tierra y despu&eacute;s en Netflix.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; vamos a hacer cuando termine la m&uacute;sica, se pregunt&oacute; Nietzsche hace mucho. Esa es tambi&eacute;n una de las preguntas de <em>Okupas</em>. Hay m&uacute;sica por todos lados (Tonto coraz&oacute;n, que aparece de manera dieg&eacute;tica, de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-motorizado-no-preocupa-nucleo-duro-fans-okupas-trabajo-pasar-desapercibido_130_8006676.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Motorizado</a> y cantada a d&uacute;o con Vicentico, va a ser un hit tremendo) y sobre el final, el &uacute;nico tema de los Stones que perdura de la edici&oacute;n anterior, pone un corolario intenso y emotivo sobre im&aacute;genes hermosas mientras los amigos entierran a su juventud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escribi&oacute; Paul Nizan: &ldquo;Yo he tenido veinte a&ntilde;os, no permitir&eacute; que nadie diga que es la edad m&aacute;s hermosa de la vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/okupas-autenticos-decadentes_129_8186299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jul 2021 03:01:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="495501" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="495501" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Okupas: los auténticos decadentes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Okupas,Series,Bruno Stagnaro,Santiago Motorizado,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
