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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - gordofobia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/gordofobia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - gordofobia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El poder de las palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/palabras_129_11941849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42c1280c-fb31-4114-9eec-3d99d3ec2a4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109007.jpg" width="544" height="306" alt="El poder de las palabras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "Crónicas gordas, historias sobre gordo-odios en la vida cotidiana", Micaela Belén González disecciona y escanea distintas experiencias padecientes de cuerpos gordos. Pero además, propone a la escritura y el activismo como alternativas al malestar.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy en mi pieza frente al espejo. Miro cada parte de mi cuerpo desnudo. Empiezo a deslizar la mano y con ella siento la grasa de los muslos, los rollos de la panza, los colgajos de los brazos y los que salen por el costado de las tetas&rdquo;, escribe <strong>Micaela Bel&eacute;n Gonz&aacute;lez</strong> en <em>Cr&oacute;nicas gordas, historias sobre gordo-odios en la vida cotidiana</em>. El libro contiene perfiles sobre las experiencias que viven las personas gordas, son cr&oacute;nicas que recrean y reflejan distintos momentos, sensaciones y sentimientos que aparecen en ellas al sentirse acorraladas entre su corporalidad disidente y la sociedad gordo-odiante que impone c&oacute;mo tenemos que ser.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La espalda es grande, los gl&uacute;teos tambi&eacute;n, son igual de gordos que las piernas. Los pies hinchados que veo no son como los de las modelos que aparec&iacute;an en la Parateens, las manos tampoco son como las de las modelos de anillos que muestran en la tele, ni son como las manos de la muchacha flaca y de piernas largas que se pone crema de una forma tan femenina y sensual en la publicidad de Nivea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n contiene relatos sobre cuerpos que padecen las determinaciones impuestas por los medios, pero que tambi&eacute;n luchan. Es la culminaci&oacute;n de la carrera de Comunicaci&oacute;n Social de Micaela en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata y fue editado por Hesp&eacute;rides. &ldquo;Me fui conectando con el feminismo y con el colectivo del activismo gordo, donde me sent&iacute;a interpelada con historias que se contaban. Es incre&iacute;ble el poder de la palabra, contar para que otros se animen y para que sepan que no nos pasa solo a nosotras&rdquo;, me cuenta la autora. 
    </p><p class="article-text">
        Estas cr&oacute;nicas, con ilustraciones de <strong>Luc&iacute;a Montenegro</strong> y <strong>C&eacute;sar P&eacute;rez Lamberti</strong>, fueron pensadas por todas esas veces que las mujeres &ldquo;tapamos nuestros cuerpos en las fotos y nos vestimos de negro para disimular. Tambi&eacute;n para aminorar el dolor por lo que los dem&aacute;s dicen de nosotras y para que los chicos puedan crecer en un mundo donde puedan disfrutar libremente de sus cuerpos&rdquo;. Dividido en cuatro cap&iacute;tulos:&nbsp;<em>Disecci&oacute;n de un cuerpo gordo</em>, <em>&iquest;Qui&eacute;n viste a las personas gordas?</em>, <em>Adelgazar para entrar</em>, <em>Escanear un cuerpo gordo para reconocer la diversidad corporal</em>, cuenta con un pr&oacute;logo de la periodista y docente <strong>Astrid Lorelei Ullman</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El libro est&aacute; dedicado &ldquo;a cada una de las personas gordas que nombro en estas cr&oacute;nicas. Y a las que no, ojal&aacute; estas l&iacute;neas tambi&eacute;n penetren entre sus rollos. A m&iacute;, para dejar atr&aacute;s el miedo a que alguien me diga gorda y poder aceptar mi corporalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Inspirada en la artista visual <strong>Florentina P&eacute;rez Mart&iacute;n</strong> y sus ilustraciones gordas, &ldquo;el modo en que nos miramos en el espejo es una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica, en la medida que nos involucra como sociedad&rdquo;, dice la escritora y activista. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la escuela se burlaban de mi cuerpo, algunos varones me corr&iacute;an dici&eacute;ndome gorda por el patio del colegio. Mis compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras hac&iacute;an planes para esquivarme en el recreo, me dejaban mensajes en el buz&oacute;n de voz con insultos o me escrib&iacute;an en las redes&rdquo;, narra. &ldquo;Mi mam&aacute; sufr&iacute;a porque yo no encontraba ropa. Pero tengo que agradecerle que nunca me dijo nada malo de mi cuerpo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las vivencias de la autora, &ldquo;hay experiencias de otras mujeres que ponen de manifiesto c&oacute;mo viven con esos condicionamientos y c&oacute;mo las afecta la discriminaci&oacute;n gordo-odiante de nuestra sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Ullman. 
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n period&iacute;stica minuciosa, la observaci&oacute;n atenta de lasprotagonistas y de los lugares transitados, y el respeto y compromiso con los que se aborda cada cr&oacute;nica se entrelazan &ldquo;con una peque&ntilde;a Micaela que sufri&oacute; y se enoj&oacute; centenares de veces con su cuerpo; pero, sobre todo, con una joven Micaela que deja atr&aacute;s sus miedos y nos comparte este libro para recordarnos que el gordo-odio est&aacute; presente de forma transversal en nuestro cotidiano y que para construir comunidades en las que quepan todas las corporalidades, la lucha es colectiva&rdquo;, se&ntilde;ala el pr&oacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Cr&oacute;nicas gordas</em> es un libro que propone reflexiona, sentir, cuestionar y movilizar. Es un texto que, de manera minuciosa y acertada, representa escenas de la vida cotidiana que han atravesado miles de personas en la Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Las miradas propias y de quienes nos rodean, la arquitectura y el dise&ntilde;o de lugares f&iacute;sicos, la palabra &ldquo;autorizada&rdquo; de la medicina y la imagen construida en los medios de comunicaci&oacute;n atraviesan nuestros cuerpos; y, en muchas ocasiones, el &ldquo;deber ser&rdquo; que surge de esos espacios nos atrapa y nos condiciona. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pienso en el mundo de <strong>Cris Morena</strong>, cuando retomo la mirada hacia el espejo y recuerdo nunca haber visto un cuerpo as&iacute; en sus novelas. Como mi amiga Emilia, que en toda su vida nunca vio en la tele a una nena que se pareciera a ella, en ninguna novela se vio representada&rdquo;. En un contexto donde &ldquo;nuestros deseos ten&iacute;an mucho que ver con lo que ve&iacute;amos en la tele, nos condenamos a que lo &uacute;nico cierto y v&aacute;lido era lo que se reproduc&iacute;a por ese aparato cuadrado que manej&aacute;bamos con un control remoto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los consumos infanto-juveniles del &rsquo;90 y los 2000 &ldquo;estuvieron en manos de Cris Morena: <em>Jugate Conmigo</em>, <em>Chiquititas</em>, <em>Verano del &rsquo;98</em>, <em>Rebelde Way, Floricienta</em> y <em>Casi &Aacute;ngeles</em>. Dentro de la nostalgia actual, las y los j&oacute;venes-adultos suelen recordar sus canciones y coreograf&iacute;as. &rdquo;Pero tambi&eacute;n, dentro de la deconstrucci&oacute;n que envuelve a nuestra generaci&oacute;n, los recuerdos no son tan buenos&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ser un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a o adolescente gorda en esa &eacute;poca era quedar fuera de cualquier discurso de la industria cultural. Estas producciones determinaron ciertos estereotipos que hasta el d&iacute;a de hoy siguen estando presentes. Tanto en las telenovelas, como en todas las series, pel&iacute;culas y dibujos animados de esa coyuntura, se discriminaba a la fea, a la gorda y las parejas eran todas dentro de la cis-heteronormatividad. 
    </p><p class="article-text">
        Para Gonz&aacute;lez, &ldquo;los ideales de bellezas fueron impuestos a nivel cultural, social y pol&iacute;tico. Hay empresas que tienen intereses en que consumamos sus productos para &lsquo;mejorar nuestra salud&rsquo;, pero solo les interesa el dinero. Y esto es respaldado por todo un sistema capitalista que nos dice c&oacute;mo tiene que ser nuestro cuerpo y determina qu&eacute; es est&eacute;tico y qu&eacute; no. Lo mismo pasa con los temas de g&eacute;nero y sexualidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, las normas culturales y las actitudes sociales hacen que nuestra existencia est&eacute; condicionada, en el acceso a los servicios de salud, las oportunidades laborales y el bienestar general. Adem&aacute;s, la representaci&oacute;n en los medios es lo que m&aacute;s nos estigmatiza. Otro ejemplo de discriminaci&oacute;n es la falta de implementaci&oacute;n de la ley de talles. Tenemos derecho a vestirnos como nos gusta pero no lo garantizan. Hay ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que tienen que ponerse ropa de grandes porque los talles no son acordes a su corporalidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/palabras_129_11941849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jan 2025 03:02:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poder de las palabras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,Feminismos,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marina Abiuso: “Para decir toda la verdad a veces hay que hacer ficción”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/marina-abiuso-decir-veces-hay-ficcion_1_11804994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2cd5208-6f04-489c-b50e-49a3f630f404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marina Abiuso: “Para decir toda la verdad a veces hay que hacer ficción”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Gelatina libre' es la primera novela de la periodista, publicada después de un año especial en su carrera. El cuerpo, las dietas y los mandatos en los que ninguna mujer termina de encajar. "Este libro se lo dedico a las inadecuadas, o sea, a todas”, dice en diálgo con elDiarioAR. </p></div><p class="article-text">
        Laura tiene veintipico, una carrera promisoria como productora period&iacute;stica, amigas, historias espor&aacute;dicas con hombres que m&aacute;s o menos la entusiasman y un &uacute;nico deseo persistente, con el impulso de llevarse puesto todos los dem&aacute;s: estar m&aacute;s flaca. Salta de dieta en dieta, se aferra a los m&eacute;todos que le proponen diversos nutricionistas, hace avances y retrocesos en su misi&oacute;n de pesar menos de setenta kilos y mide su &eacute;xito en base a la distancia que separa su presente de esa meta. <strong>Laura es la protagonista de </strong><em><strong>Gelatina libre </strong></em><strong>(Planeta), la primera novela de la periodista Marina Abiuso</strong>, y para encontrar en ella alg&uacute;n parecido con la realidad no hace falta buscar demasiado lejos: todas las mujeres tenemos por lo menos una amiga que se le parece, si es que nosotras mismas no somos esa persona que, de vez en cuando, subordina todos sus dem&aacute;s logros al de conquistar un cuerpo que se ajuste a los c&aacute;nones de belleza.
    </p><p class="article-text">
        Con su primer libro de ficci&oacute;n &ndash;fresco, gracioso, ligero en el mejor de los sentidos&ndash;, Abiuso se da el permiso de probarse en el g&eacute;nero de la <em>chick lit</em> despu&eacute;s de haber coescrito junto a Soledad Vallejos la biograf&iacute;a de Amalia Lacroze de Fortabat,<em> Amalita</em>. Y sale m&aacute;s que airosa de este nuevo reto: su flamante <em>Gelatina libre</em> promete ser una de esas propuestas en las que el boca a boca har&aacute; lo suyo, no solamente por el poderoso im&aacute;n que puede ser la identificaci&oacute;n en la literatura, sino porque la historia se deja leer a la velocidad de un rayo. Despu&eacute;s de un a&ntilde;o en que sufri&oacute; en primera persona el <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/influencer-libertario-danann-volvio-condenado-vez-hostigar-redes-sociales-periodista_1_11283106.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hostigamiento</a> en redes sociales que deriv&oacute; en un proceso judicial con cinco acusados cumpliendo probation y la llev&oacute; a alejarse de su trabajo como conductora y editora de g&eacute;nero de TN y Canal 13, Abiuso encontr&oacute; un nuevo formato donde encauzar su talento para comunicar y contar historias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Dif&iacute;cil no pensar en tu debut literario como una v&iacute;a de escape moment&aacute;nea del periodismo, despu&eacute;s del a&ntilde;o de mayor exposici&oacute;n en tu carrera. &iquest;Podr&iacute;a decirse que la ficci&oacute;n fue una suerte de refugio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tengo que decir que yo hab&iacute;a empezado a pensar esta historia un tiempo antes de todo lo que pas&oacute;. Y creo que eso fue bastante clave, porque me hubiera costado m&aacute;s arrancar un proyecto de cero en aquel momento. Escribir es algo que me gust&oacute; mucho siempre; de hecho, tengo muchos m&aacute;s a&ntilde;os de gr&aacute;fica que en cualquier otro lugar del periodismo. Durante muchos a&ntilde;os hice talleres de cr&oacute;nica y en una &eacute;poca me empec&eacute; a interesar mucho por el periodismo narrativo. Escribir me hac&iacute;a sentir colmada y, cuando empec&eacute; a trabajar en tele, me anot&eacute; en un taller de escritura con In&eacute;s Garland para no perder el h&aacute;bito. Ah&iacute; naci&oacute; el texto que termin&oacute; convirti&eacute;ndose en <em>Gelatina libre</em>. Primero empec&eacute; a trabajar un proyecto de autoficci&oacute;n. Reci&eacute;n despu&eacute;s apareci&oacute; esta historia que al final se impuso y me dieron ganas de continuar. Y me di cuenta de que solo pod&iacute;a escribirla en clave 100% ficcional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Por qu&eacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Para empezar, porque mi historia personal no es tan interesante. Y porque, <strong>a veces, para decir toda la verdad hay que hacer ficci&oacute;n. </strong>En su taller, In&eacute;s siempre habla de escribir sobre lo que te da verg&uuml;enza. Y me di cuenta de que para contar todas las cosas que yo quer&iacute;a contar, para poder jugar a fondo con el patetismo del personaje, ten&iacute;a que convertirlo en un personaje de novela. Eso me daba la posibilidad, adem&aacute;s, de <strong>juntar an&eacute;cdotas de muchas de mis amigas, sumadas a otras que jam&aacute;s voy a reconocer si son m&iacute;as o inventadas.</strong> Tambi&eacute;n me tra&iacute;a alivio, en cierto sentido: trato de no ser ingenua y entiendo que puede llegar a haber cierta expectativa sobre las cosas que digo, porque soy una periodista con determinado perfil, porque tengo una militancia en el feminismo. Y yo quer&iacute;a hacer un libro, no un panfleto ni un manual de instrucciones sobre c&oacute;mo lidiar con ser mujer y tener un cuerpo. El terreno de la ficci&oacute;n me exim&iacute;a de eso.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marina Abiuso                            </span>
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        &ndash;<strong>En este mismo sentido, se nota que tambi&eacute;n hubo un permiso para volver un poco maliciosa la protagonista. Laura no es necesariamente </strong><em><strong>sorora</strong></em><strong>, a veces piensa barbaridades de otras mujeres.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El di&aacute;logo interno, eso que las personas van charlando consigo mismas, es algo que me vuelve loca. Me interesa un mont&oacute;n dilucidar en qu&eacute; est&aacute; pensando la gente, supongo que en parte porque es informaci&oacute;n inaccesible: incluso si alguien te llega a contar qu&eacute; est&aacute; pensando, te lo va a contar filtrado. Y esa maldad de Laura &ndash;que se est&aacute; comparando todo el tiempo con otras mujeres, que se sube al transporte p&uacute;blico y se fija si las otras pasajeras son m&aacute;s gordas o m&aacute;s flacas que ella, pero a las &ldquo;feas&rdquo; ni las considera porque no son competencia, y que a su vez puede ser medio mala amiga por momentos&ndash; era important&iacute;sima en la construcci&oacute;n de su voz. Le daba sustancia tambi&eacute;n a ese di&aacute;logo constante que hace avanzar el relato. Y tra&iacute;a a colaci&oacute;n algo que no siempre nos gusta recordar: que <strong>vos pod&eacute;s tener muchos ideales, tener clar&iacute;simo c&oacute;mo quer&eacute;s que sea el mundo y c&oacute;mo quer&eacute;s conducirte en la vida; incluso pod&eacute;s querer ser mejor persona que tus peores pensamientos. Pero tu cabeza es tu cabeza.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La historia transcurre hace unos quince a&ntilde;os, en una &eacute;poca de Blackberrys, palms y sistemas de chat rudimentarios, en una Argentina en la que el gran suceso nacional es el conflicto entre el gobierno y el campo. &iquest;Qu&eacute; te interes&oacute; de situar la historia en ese presente?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Por empezar, me interesaba que la historia sucediera en un momento en que hab&iacute;a menos redes sociales. Laura ya tiene una cuenta de Facebook y tiene que empezar a lidiar con todo lo que eso implica: que cualquiera, por ejemplo, pueda subir una foto tuya, etiquetarte, compartirla con los dem&aacute;s. Pensado desde hoy parece una obviedad, pero hay que retrotraerse a esos primeros momentos de las redes: fue toda una experiencia vital que ahora olvidamos porque estamos completamente descontrolados. <strong>Hasta hace no tanto, ten&iacute;amos la ilusi&oacute;n de que nuestra presencia digital era algo que pod&iacute;amos controlar. </strong>Hab&iacute;a otra cuesti&oacute;n y es que, <strong>si bien los feminismos no nacieron con la primera marcha de Ni una menos, a partir de ese momento comenzaron a hacerse m&aacute;s accesibles muchos discursos que hasta entonces no eran masivos.</strong> Y me parec&iacute;a bien que el personaje no tuviera tan a mano los discursos feministas, para que la alternativa de no tratar de modificar su cuerpo ni siquiera estuviera en el men&uacute; de opciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Seguramente habr&aacute; otras, pero fundamentalmente imagino para esta novela dos tipos de lectoras medio arquet&iacute;picas: la mujer que siempre tuvo problemas de peso y conectar&aacute; con </strong><em><strong>Gelatina libre</strong></em><strong> desde la identificaci&oacute;n, y la flaca que a trav&eacute;s de esta ficci&oacute;n se ponga por primera vez en los zapatos de las que hist&oacute;ricamente vivimos pensando en el peso, quiz&aacute; con cierta angustia por nosotras, quiz&aacute; con admiraci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo igual creo que la incomodidad con el cuerpo trasciende la cuesti&oacute;n del peso, sobre todo a los veinti, la edad que tiene Laura. Yo este libro se lo dedico &ldquo;a las inadecuadas, o sea, a todas&rdquo;. Obvio, no es lo mismo tener un tema con el peso que no tenerlo, pero est&aacute; lleno de flacas conflictuadas con su cuerpo. Por trabajo yo trat&eacute; con algunas de las minas m&aacute;s lindas del pa&iacute;s, y las he visto controlar el &aacute;ngulo desde el que les sacaban una foto porque las acomplejaba el tama&ntilde;o de su l&oacute;bulo. No quiero sonar militante o pesada con esto, pero es evidente que hay una presi&oacute;n sobre nuestros cuerpos que est&aacute; absolutamente ligada al capitalismo y al patriarcado, y que nos afecta mucho m&aacute;s a las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;De todas formas, justo el tema del peso est&aacute; adem&aacute;s bastante atravesado por una mirada moral: est&aacute; muy arraigada la idea de que si una persona no adelgaza, no lo hace porque no tiene la voluntad.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, en el libro de hecho aparece una an&eacute;cdota as&iacute;, el pap&aacute; de una amiga de Laura dice que no contrata gordos por eso, y eso es algo que yo alguna vez escuch&eacute; decir a alguien, no me lo contaron. El sobrepeso tiene much&iacute;simas caracter&iacute;sticas negativas asociadas: al gordo se lo asocia con una persona que no est&aacute; en control de su cuerpo, que no es capaz de contenerse, caracter&iacute;sticas que nadie le adjudicar&iacute;a, por ejemplo, a un fumador. <strong>Como gordo ten&eacute;s que estar todo el tiempo tratando de demostrar que est&aacute;s en v&iacute;as de modificarte, que est&aacute;s tratando de hacer algo para no ser eso que sos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Pas&oacute; poco m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio desde tu renuncia a Canal 13 y TN, a la que sigui&oacute; un proceso judicial contra las personas de las que recibiste amenazas de violaci&oacute;n y muerte. Ahora que la espuma baj&oacute;, &iquest;qu&eacute; dir&iacute;as que aprendiste de esa situaci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Me cuesta mucho pensar en esos t&eacute;rminos, en la idea de aprendizaje, porque implicar&iacute;a conceder que yo podr&iacute;a haber hecho algo distinto. Y todo lo que aprend&iacute;, en tal caso, fueron estrategias de defensa, pero no a prevenir ataques. Porque no tuvo que ver con algo que yo haya hecho, simplemente fui una cara visible, un veh&iacute;culo para atacar una idea. Hubo quienes deliberadamente construyeron en m&iacute; la cara visible de una idea, me levantaron el perfil, hicieron crecer mi fama para poder pegar m&aacute;s fuerte despu&eacute;s. Y eso me excede por completo. Porque a m&iacute; no me pegaron por una declaraci&oacute;n sacada de contexto; se inventaron cosas, se cre&oacute; la percepci&oacute;n de que a m&iacute; no me importaba el abuso de menores, que instigu&eacute; y encubr&iacute; el caso atroz de Lucio Dupuy, cuando el canal para el que yo trabajaba hizo infinidad de notas sobre el tema y yo misma hab&iacute;a entrevistado a su abuelo. No es verdad que yo guard&eacute; silencio. Pero me tuve que reconciliar con la idea de que, a pesar de que hay videos que prueban que yo trat&eacute; el tema, habr&aacute; un mont&oacute;n de gente que va seguir creyendo que no. Eso genera una impotencia inexplicable. Soy periodista desde los 18 a&ntilde;os: discernir lo que es cierto y lo que no lo es para m&iacute; un vector de vida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada de Gelatina libre (Planeta)                            </span>
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        <em>NL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Laube]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/marina-abiuso-decir-veces-hay-ficcion_1_11804994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Nov 2024 03:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marina Abiuso: “Para decir toda la verdad a veces hay que hacer ficción”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patriarcado,Dietas,gordofobia,Cuerpo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pesocentrismo-consulta-medica-profesionales-proponen-indice-masa-corporal-imc_1_11625874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2426aa98-e6fb-4700-976d-7ef457b99367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Piden abordar los tratamientos de una forma más holística, que tenga en cuenta todos los condicionantes del paciente y deje atrás la mirada "gordófoba" de identificar estar flaco con estar sano: “Es más fácil culpar al paciente de falta de compromiso que al profesional de reduccionismo”.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre se considera que el paciente tiene la raz&oacute;n y que hay que escucharle y creer sus s&iacute;ntomas o su historia. Las &uacute;nicas excepciones son las personas gordas y las personas psiquiatrizadas&rdquo;.&nbsp;Esta es la frase pronunciada por un profesor que se le qued&oacute; grabada a una estudiante de medicina. Y es solo una de las montones  de &ldquo;an&eacute;cdotas&rdquo; que ha escuchado de personas con las que ha hablado a lo largo de su trayectoria <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/claves-combatir-gordofobia-discrimina-causa-problemas-salud-mental-mujeres_1_7911568.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Magdalena Pi&ntilde;eyro</a>, fil&oacute;sofa, activista, y autora de libros como<em> 10 gritos contra la </em><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/unidas-gordofobia-dicen-salud-jodiendo-vida_1_9305219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>gordofobia</em></a><em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe <em>Mujeres j&oacute;venes y trastornos de la conducta alimentaria: impacto de los roles y estereotipos de g&eacute;nero</em>, la consulta del m&eacute;dico puede ser un territorio de conflicto para ellas, especialmente si se trata de personas cuyo peso se sale de lo definido como &ldquo;est&aacute;ndar&rdquo;. El estudio, publicado este mes por el Instituto de las Mujeres &ndash;y en el que muchas participantes contaban con cuerpos no normativos y padec&iacute;an o hab&iacute;an padecido trastornos de la conducta alimentaria&ndash;, destaca que el 63,6% de ellas hab&iacute;an sufrido situaciones de infravaloraci&oacute;n del personal sanitario sobre sus decisiones sobre alimentaci&oacute;n, sobre su peso (64,3%), sobre su aspecto f&iacute;sico (57,6%) y relacionadas con el ejercicio f&iacute;sico (56,5%). Consecuencias: las personas gordas retrasan o evitan ir al m&eacute;dico por miedo a ser humilladas y rega&ntilde;adas por su peso y, cuando deciden ir, se tienen que preparar mentalmente para poder afrontar la consulta m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un abanico que va desde comentarios hirientes y fuera de lugar a diagn&oacute;sticos err&oacute;neos que llegan a poner en peligro nuestras vidas&rdquo;, asegura Pi&ntilde;eyro, que lleva a&ntilde;os estudiando los diferentes fen&oacute;menos asociados a la gordofobia. Relata c&oacute;mo el ejemplo m&aacute;s extremo de este sesgo el de una mujer a la que no le diagnosticaron un tumor en el &uacute;tero a tiempo y falleci&oacute;. &ldquo;Fue a consulta por dolor en el vientre y como era una persona gorda le dijeron que ten&iacute;a que adelgazar, que estar&iacute;a hinchada de las navidades&rdquo;. Pese a ser este el caso m&aacute;s alarmante, los testimonios son innumerables: desde ir con una gripe y que la primera recomendaci&oacute;n sea bajar unos kilos hasta llegar embarazada y que te culpen por estarlo asegurando que &ldquo;eres la futura asesina de tu hijo&rdquo; por tener sobrepeso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas gordas evitan ir al médico por miedo a ser humilladas y regañadas por su peso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Existe evidencia m&aacute;s que suficiente de c&oacute;mo los sesgos existentes en la sociedad afectan al conocimiento m&eacute;dico y a la pr&aacute;ctica de sus profesionales&rdquo;, anota Mario Font&aacute;n Vela, m&eacute;dico especializado en Medicina Preventiva y Salud P&uacute;blica y epidemi&oacute;logo. &ldquo;En la medicina existe una tendencia a moralizar las pr&aacute;cticas de las personas y su impacto en la salud y a juzgarlas desde esta &oacute;ptica. Esto responde, creo yo, a una carencia de formaci&oacute;n en epidemiolog&iacute;a social dentro de la medicina. Otro motivo es que generalmente es m&aacute;s f&aacute;cil aleccionar a una persona en una consulta que tratar de cambiar su contexto social, que requiere de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas encaminadas a mejorar la salud de las personas&rdquo;, explica, a la vez que denuncia que es el propio sistema el que fomenta tener h&aacute;bitos no saludables como el sedentarismo, el consumo de alcohol o el de tabaco.
    </p><h2 class="article-text">El &Iacute;ndice de Masa Corporal, demasiado reduccionista</h2><p class="article-text">
        Uno de los focos de este &ldquo;reduccionismo&rdquo; en la medicina es el IMC (&Iacute;ndice de Masa Corporal), nacido en el 1832. Se trata de un m&eacute;todo de evaluaci&oacute;n que consiste en dividir el peso de una persona en kilogramos entre el cuadrado de la estatura en metros. Dependiendo del resultado, se eval&uacute;a si una persona est&aacute; dentro de un &ldquo;peso normal&rdquo; o &ldquo;anormal&rdquo;. Es mediante esta f&oacute;rmula que se suele afirmar si una persona tiene &ldquo;sobrepeso&rdquo; o &ldquo;infrapeso&rdquo; y, en base a este resultado se suelen desplegar toda una serie de recomendaciones m&eacute;dicas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Podemos tener personas con un IMC dentro del rango normal pero que, por ejemplo, acumulan mucho tejido adiposo en la zona abdominal y esto aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María del Mar Malagón</span>
                                        <span>—</span> Presidenta de SEEDO
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, infinidad de profesionales de la salud est&aacute;n comenzando a demandar una ampliaci&oacute;n de la mirada, como ratifica Mar&iacute;a del Mar Malag&oacute;n, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Estudio de la Obesidad (SEEDO): &ldquo;Lo que sabemos es que el IMC solo mide el peso y la altura, pero no determina c&oacute;mo est&aacute; nuestro tejido adiposo, d&oacute;nde est&aacute; distribuido, ni si ese tejido adiposo est&aacute; funcionando correctamente&rdquo;. No tanto el peso, sino la distribuci&oacute;n de la grasa corporal, es el factor atribuible al posible desarrollo de otras enfermedades. &ldquo;Podemos tener personas con un IMC dentro del rango normal pero que, por ejemplo, acumulan mucho tejido adiposo en la zona abdominal y esto aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular&rdquo;, afirman desde SEEDO. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cr&iacute;ticas se pueden resumir en que es un indicador demasiado simple como para pretender que sintetice la multitud de factores que influyen en el estado metab&oacute;lico de una persona y, por tanto, predecir el riesgo de una persona para determinados resultados en salud&rdquo;, apostilla Font&aacute;n. Indicadores como el de la circunferencia de la cintura abdominal, el &iacute;ndice cintura-altura o cintura-cadera podr&iacute;an ofrecer m&aacute;s precisi&oacute;n, al ser combinados con el IMC y entre s&iacute;, asegura.
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<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-box" class="ai2html">

	<!-- Artboard: D -->
	<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-D" class="g-artboard" style="width:640px; height:549.285714285716px;" data-aspect-ratio="1.165" data-min-width="640">
<div style=""></div>
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		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:8.3745%;margin-top:-13px;left:0%;width:270px;">
			<p class="g-pstyle0">Determinantes de la salud</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:18.078%;margin-top:-10.3px;right:80.9415%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle1">36%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:20.026%;right:80.9375%;width:19.0625%;">
			<p class="g-pstyle2">Comportamiento individual</p>
			<p class="g-pstyle3">Actividad física, patrones </p>
			<p class="g-pstyle3">de sueño y de alimentación</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:24.2678%;margin-top:-10.3px;right:20.1722%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle4">24%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:26.762%;left:74.0585%;width:24.0625%;">
			<p class="g-pstyle5">Circunstancias sociales</p>
			<p>Cultura y tradición, educación </p>
			<p>en la infancia, calidad del apoyo del entorno, condiciones laborales</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.1222%;margin-top:-10.3px;right:69.4291%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle6">22%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.1222%;margin-top:-10.3px;right:34.9361%;width:50px;">
			<p class="g-pstyle7">11%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:54.7984%;right:69.5267%;width:16.25%;">
			<p class="g-pstyle2">Biología y genética</p>
			<p class="g-pstyle3">Genética, estructura </p>
			<p class="g-pstyle3">y funcionalidad corporal</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:54.7984%;left:60.2642%;width:16.25%;">
			<p class="g-pstyle5">Cuidado Médico</p>
			<p>Calidad del sistema </p>
			<p>de salud, acceso</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.602%;margin-top:-10.3px;right:45.9695%;width:45px;">
			<p class="g-pstyle8">7%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:73.7321%;left:50.1844%;width:18.9063%;">
			<p>Contaminación, ubicación, organización de la Ciudad</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:94.2075%;margin-top:-7.5px;left:0%;width:163px;">
			<p class="g-pstyle9">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 656px" data-aspect-ratio="0.549" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 182.1398% 0;"></div>
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		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:7.0001%;margin-top:-11.9px;left:0.0248%;width:246px;">
			<p class="g-pstyle0">Determinantes de la salud</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:13.924%;margin-top:-10.3px;left:3.9772%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle1">36%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:15.5558%;left:3.9771%;width:36.9444%;">
			<p class="g-pstyle2">Comportamiento individual</p>
			<p>Actividad física, patrones </p>
			<p>de sueño y de alimentación</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:17.8892%;margin-top:-10.3px;right:34.9076%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle3">24%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:19.826%;left:55.9256%;width:42.7778%;">
			<p class="g-pstyle2">Circunstancias sociales</p>
			<p>Cultura y tradición, educación </p>
			<p>en la infancia, calidad del apoyo del entorno, condiciones laborales</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.6088%;margin-top:-10.3px;right:78.943%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle4">22%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.6088%;margin-top:-10.3px;right:18.3769%;width:50px;">
			<p class="g-pstyle5">11%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:60.6982%;right:79.1667%;width:21.9444%;">
			<p class="g-pstyle6">Biología y genética</p>
			<p class="g-pstyle7">Genética, estructura y funcionalidad corporal</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:60.6982%;left:73.8452%;width:25.2778%;">
			<p class="g-pstyle2">Cuidado Médico</p>
			<p>Calidad del sistema de salud, acceso</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:74.7746%;margin-top:-10.3px;right:37.6854%;width:45px;">
			<p class="g-pstyle8">7%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:76.7115%;left:55.9256%;width:22.7778%;">
			<p>Contaminación, ubicación, organización de la Ciudad</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.5414%;margin-top:-7.5px;left:-0.0001%;width:163px;">
			<p class="g-pstyle9">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2024-08-27 14:58 -->
    </figure><p class="article-text">
        Malag&oacute;n explica que en la salud &mdash;as&iacute; como en la obesidad&mdash; interfieren multitud de factores, como la oferta de alimentaci&oacute;n hipercal&oacute;rica que hay en el mercado, factores biol&oacute;gicos, gen&eacute;ticos, ambientales, la falta de sue&ntilde;o o problemas psicol&oacute;gicos. &ldquo;Las personas con obesidad sufren diariamente el estigma social generalizado en todos los estratos, que se apoya sobre la idea de que este peso es la causa de todo y que, adem&aacute;s, tener un peso corporal determinado se debe a falta de disciplina y  es plena responsabilidad del individuo, pero ahora mismo sabemos que no existe un control voluntario de ese peso corporal&rdquo;, incide.
    </p><h2 class="article-text">Una mirada &ldquo;pesocentrista&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Calado Otero, psic&oacute;loga y autora del informe publicado por el Instituto de las Mujeres, incide en que &ldquo;hay salud y enfermedad en todos los pesos y formas corporales. Ese es el problema: que actualmente se est&aacute; asociando 'enfermedad' con 'persona gorda'&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Lo que está sucediendo es que en nombre de la salud se está vulnerando nuestra salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Magdalena Piñeyro</span>
                                        <span>—</span> Filósofa, activista contra la gordofobia y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pi&ntilde;eyro recuerda que &ldquo;hay personas que no comen lo que recomienda la OMS y que no hacen el deporte que dice la OMS y sin embargo son flacas&rdquo; y pone en el centro la &ldquo;clara tendencia&rdquo; que tienen las personas gordas a tener problemas de salud mental tales como ansiedad, depresi&oacute;n, aislamiento, fobia social o <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">trastornos de la conducta alimentaria</a>: &ldquo;Se habla poco de toda la gordofobia que hay detr&aacute;s de la anorexia, la bulimia, los trastornos por atrac&oacute;n... La delgadez est&aacute; asociada al &eacute;xito y la gordura, asociada al fracaso. C&oacute;mo consigas la delgadez a esta sociedad le da igual. Le da igual que te enfermes, que te hagas operaciones terror&iacute;ficas, que pases hambre, que bajes de peso por una depresi&oacute;n. Buscamos la delgadez a cualquier precio y eso es uno de los problemas de salud que tenemos en esta sociedad. Lo que est&aacute; sucediendo es que en nombre de la salud se est&aacute; vulnerando nuestra salud&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n FITA, casi medio mill&oacute;n de personas sufren un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) en Espa&ntilde;a, y se espera que los casos aumenten un 12% durante los pr&oacute;ximos 12 a&ntilde;os. Estos diagn&oacute;sticos, adem&aacute;s, se dan cada vez en personas m&aacute;s j&oacute;venes, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">rozando la infancia</a>. Los casos en infantes se dispararon un 61% entre 2018 y 2021, en base a los datos rescatados del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya. &ldquo;Es posible que la pertinaz insistencia de algunos profesionales en situar el peso en el centro del tratamiento pueda ser un detonante en personas vulnerables para desarrollar un trastorno alimentario. Siempre es m&aacute;s f&aacute;cil culpar al paciente de falta de compromiso con el tratamiento que al profesional de reduccionismo&rdquo;, explica Antoni Grau, psic&oacute;logo y parte de la Junta Directiva de AEETCA (Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el Estudio de la Conducta Alimentaria). &ldquo;Me preocupa quiz&aacute;s m&aacute;s la falta de detecci&oacute;n de estos trastornos por parte de los profesionales de la salud por la creencia de que si no tienen un peso bajo es muy dif&iacute;cil que tengan un trastorno alimentario&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las recomendaciones médicas de dietas restrictivas o de altas dosis de ejercicio diario pueden ser un factor de riesgo a la hora de desencadenar un TCA</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Calado Otero</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga y autora del estudio &quot;Mujeres jóvenes y trastornos de la conducta alimentaria: Impacto de los roles y estereotipos de género&quot;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas de trastorno alimentario son m&aacute;s frecuentes en personas con sobrepeso que en personas con un peso &ldquo;est&aacute;ndar&rdquo; o infrapeso, aseguran desde AEETCA. Sin embargo tienen la mitad de posibilidades de recibir ese diagn&oacute;stico. Las recomendaciones m&eacute;dicas de dietas restrictivas o de altas dosis de ejercicio diario, muy normalizadas, pueden ser un factor de riesgo a la hora de desencadenar un TCA, afirma la psic&oacute;loga Calado Otero. &ldquo;Yo ten&iacute;a una nutricionista que a m&iacute; me hac&iacute;a pesar la comida, controlar los gramos, las calor&iacute;as, y llevar un registro en un cuaderno de cada cosa que yo com&iacute;a. Eso pod&iacute;a haber desatado un trastorno de la conducta alimentaria, perfectamente, seg&uacute;n me comenta mi psic&oacute;loga&rdquo;, remarca la fil&oacute;sofa Magdalena Pi&ntilde;eyro.
    </p><h2 class="article-text">La fuerte fiscalizaci&oacute;n del cuerpo de las mujeres</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene un protagonismo clave el g&eacute;nero: nueve de cada diez casos de TCA afectan a ellas: &ldquo;Tenemos identificados desde hace d&eacute;cadas cu&aacute;les son los factores de riesgo que inciden en la salud mental de las mujeres relacionados con la imagen corporal y los trastornos alimentarios, y no se est&aacute; haciendo nada. Eso es violencia, porque estamos viviendo un mont&oacute;n de situaciones que generan que nosotras enfermemos&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga. &ldquo;Hace 15 o 20 a&ntilde;os se empezaron a hacer campa&ntilde;as sobre el tabaquismo porque se vivi&oacute; un proceso en el que la comunidad m&eacute;dica identific&oacute; que hab&iacute;a unos factores de riesgo para la poblaci&oacute;n general, que estaba siendo da&ntilde;ada, sobre los que se podr&iacute;a intervenir. Nosotras, para nuestros problemas de salud, queremos lo mismo&rdquo;, insiste en referencia a los trastornos desencadenados por la presi&oacute;n est&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora mismo los profesionales de la salud que est&aacute;n buscando una perspectiva 'antigordof&oacute;bica' se est&aacute;n teniendo que formar por fuera de las instituciones educativas oficiales. Buscan cursos privados, estudios&hellip; Y est&aacute;n teniendo, adem&aacute;s, que hacer un ejercicio de construcci&oacute;n de la mirada, porque est&aacute;n educados y educadas para mirarnos con esa perspectiva gordof&oacute;bica. Ellos y ellas est&aacute;n haciendo un esfuerzo enorme por mirarnos de otra manera y por cuidarnos y tratarnos de otra manera&rdquo;, agradece Pi&ntilde;eyro.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que debemos hablar de hábitos de vida saludables relacionados con la alimentación, consumo de tabaco o alcohol, actividad física, etc., más que de IMC o peso como indicador de salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mario Fontán</span>
                                        <span>—</span> Médico especializado en Salud Pública y epidemiólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Font&aacute;n apunta que &ldquo;es contradictorio que lo que censuramos a nivel individual no lo demandemos a nivel pol&iacute;tico&rdquo;. Los diferentes expertos piden un cambio de paradigma mediante acciones como la construcci&oacute;n activa de sociedades y entornos saludables o la integraci&oacute;n de temarios que aborden todo lo referido a la salud p&uacute;blica &mdash;que no obvien el contexto social&mdash; en las facultades de Medicina. &ldquo;En t&eacute;rminos generales creo que debemos hablar de h&aacute;bitos de vida saludables relacionados con la alimentaci&oacute;n, consumo de tabaco o alcohol, actividad f&iacute;sica, etc., m&aacute;s que de IMC o peso como indicador de salud&rdquo;, recomienda el m&eacute;dico y epidemi&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Desde SEEDO piden un Plan Nacional contra la Obesidad que permita actuar de manera temprana, con grandes medidas de salud p&uacute;blica y campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n que sirvan para promover h&aacute;bitos de vida saludables, as&iacute; como campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n alimentaria para la poblaci&oacute;n general, donde se incluya un di&aacute;logo entre las sociedades cient&iacute;ficas y la industria alimentaria. Insisten, tambi&eacute;n, en una mayor difusi&oacute;n de informaci&oacute;n que contribuya a desestigmatizar a las personas gordas. Este a&ntilde;o han publicado la <a href="https://www.seedo.es/images/images/site/SEEDO_Gua_GIRO_final_v12_16072024.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Gu&iacute;a Giro, para el manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas</a> que trata de poner encima de la mesa todas estas cuestiones, adem&aacute;s de aportar soluciones para ampliar la mirada. 
    </p><p class="article-text">
        El citado estudio del Instituto de las Mujeres recomienda, entre otras cosas, regular a trav&eacute;s de leyes y normativas &ldquo;aquellas industrias que se est&aacute;n lucrando de las inseguridades corporales de las mujeres y del estigma de peso, como las industrias farmac&eacute;utica o alimenticia&rdquo;. &ldquo;Si la gente est&aacute; preocupada por nuestra salud y la gordofobia nos enferma y nos mata, parte del camino es dejar de ser gordof&oacute;bicos&rdquo;, sentencia Magdalena Pi&ntilde;eyro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pesocentrismo-consulta-medica-profesionales-proponen-indice-masa-corporal-imc_1_11625874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Sep 2024 12:52:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2426aa98-e6fb-4700-976d-7ef457b99367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="51559" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con antojo y sin anteojos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/antojo-anteojos_129_11619950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40ef1298-ab8a-4764-ac93-e9cb94a52d0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con antojo y sin anteojos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hacerse el plato, dejar algo en el plato o sacar los pies del plato. Entre la risa y el control, el hambre. Los límites para observar con atención la gordofobia y no hacerse el oso, mirando las vidrieras de reojo y sin alcancía. </p></div><p class="article-text">
        Mi abuela dec&iacute;a: siempre hay que dejar algo en el plato.
    </p><p class="article-text">
        Mi t&iacute;a: no hay que sacar los pies del plato.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, plato era dos cosas: 
    </p><p class="article-text">
        a) Lo obvio: el recipiente donde se sirve la comida. 
    </p><p class="article-text">
        b) Algo gracioso, muy divertido.
    </p><p class="article-text">
        Hacerse el plato es una frase que surge en la tele y se instala en el habla de los argentinos, a partir de su uso en un programa c&oacute;mico de la tele de fines de los 50 titulado <em>Qu&eacute; plato</em>. Lo animaban <strong>Carlitos Bal&aacute;</strong>, <strong>Jorge Marchesini</strong> y <strong>Alberto Locati</strong>, y auspiciado por <em>El emporio de la loza</em>, un bazar donde, justamente, vend&iacute;an platos u otros enseres de cocina.&nbsp;&ldquo;Para casi todo el mundo&rdquo;, dec&iacute;a el slogan. Claro, hab&iacute;a que tener dinero para comprar all&iacute;, adem&aacute;s de mirar las vidrieras de reojo, sin alcanc&iacute;a, pero con antojo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin dejar ni quitar nada.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significaban las frases que repet&iacute;an mis parientas?
    </p><p class="article-text">
        La primera, la de la abuela, un signo de finura o fineza, casi una implicancia en una categor&iacute;a social elevada. &ldquo;Si se deja algo en el plato es porque no estoy desesperada, ni voraz, no soy pobre, ni angurrienta&rdquo;, parec&iacute;a decir.
    </p><p class="article-text">
        El otro imperativo, el de mi t&iacute;a, que hab&iacute;a respetar los l&iacute;mites impuestos, sean cuales fueran. Atenerse/detenerse ante la norma.
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;mites, l&iacute;mites es amor, dicen los psic&oacute;logos y educadores. Muy bien, pero &iquest;qu&eacute; clase de l&iacute;mite? &iquest;de qu&eacute; estamos hablando cuando hablamos de l&iacute;mite? 
    </p><p class="article-text">
        No es sencillo. Veamos algunas definiciones y/o ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        En una publicidad de jab&oacute;n para lavar la ropa, leo: &ldquo;Poner l&iacute;mites es <span class="highlight" style="--color:white;">mantener a nuestros hijos a salvo de peligros y adaptados al medio social&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Extremo&nbsp;que&nbsp;pueden&nbsp;alcanzar&nbsp;lo&nbsp;f&iacute;sico&nbsp;y&nbsp;lo&nbsp;an&iacute;mico.&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Lleg&oacute;&nbsp;al&nbsp;l&iacute;mite&nbsp;de sus&nbsp;fuerzas. </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">Dice en una de sus acepciones la Real Academia Espa&ntilde;ola. L&iacute;nea real o imaginaria que separa dos terrenos, dos pa&iacute;ses, dos territorios, se&ntilde;ala otra en el mismo volumen.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un recorte a un presupuesto o la baja de un derecho, &iquest;tambi&eacute;n es un l&iacute;mite? El gobierno reduce </span>a la mitad los meses de ayuda econ&oacute;mica del Programa Acompa&ntilde;ar y pone como requisito la denuncia policial o judicial, en el &uacute;nico plan nacional de contenci&oacute;n y apoyo concreto a las v&iacute;ctimas de la violencia machista. La reciente medida, que ya ven&iacute;a siendo recortada por la gesti&oacute;n libertaria, pone en mayor riesgo a mujeres y diversidades que conviven con su agresor, &iquest;es una barrera amorosa?
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;mites es amor, dicen. Pero si de amorosidad se trata el estado preservar&iacute;a las normas de protecci&oacute;n. En algunos casos al otro se registra, en otras se lo arrasa y desaparece. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata de evaluar la posibilidad personal de poner l&iacute;mites, sino de volver sobre cierta racionalidad que considere su uso social.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es f&aacute;cil marcar una separaci&oacute;n, subir o bajar amorosamente una barrera, poner una distancia afectuosa en un sistema social que todo el tiempo impone el consumo voraz de objetos y personas?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo parar, reflexionar, elaborar, es decir poner un l&iacute;mite, mediar, ante la compulsi&oacute;n de la publicidad, el consumismo, la vida digital?
    </p><p class="article-text">
        Marina_nutricion instagramea un reel a prop&oacute;sito del <em>Cris Morena Day</em> que se hizo en un teatro del centro hace unos d&iacute;as y del que mucho se estuvo hablando. Recuerda all&iacute; con fragmentos de im&aacute;genes televisivas de los 90 y 2000 &ldquo;cu&aacute;nto nos perjudicaron las series en ni&ntilde;eces y adolescencias&rdquo;, donde se soltaba la lengua sin l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Imperativos categ&oacute;ricos, eso eran algunos di&aacute;logos de las ficciones con las que crecieron distintas generaciones, acunadas por <em>Chiquititas</em> y <em>Rebelde Way</em>. Casi siempre, adem&aacute;s, las que hablaban eran chicas, mir&aacute;ndose al espejo o confront&aacute;ndose con amigas.
    </p><p class="article-text">
        - Un rollo, no lo puedo creer.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Nunca vieron a una ballena con un poncho encima? 
    </p><p class="article-text">
        - Mami, me prob&eacute; el vestido negro y parezco una momia, &iquest;me puedo poner otro? 
    </p><p class="article-text">
        Y respond&iacute;a la progenitora:
    </p><p class="article-text">
        - El negro te favorece porque te hace menos gorda, yo quiero evitar que digan de vos lo que dicen tus compa&ntilde;eros, Hijita, dejame cuidarte&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bulling, discriminaci&oacute;n, violencia est&eacute;tica, conductas alteradas de la alimentaci&oacute;n. Era dejar en el plato las sobras de un desamor, desplegar maltrato, nada de hacerse el plato (aunque muchos se hicieran el plato, que horror)
    </p><p class="article-text">
        Y sigue sucediendo.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>La vida extraordinaria</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que puede ir a verse al teatro del Picadero en el marco de los festejos por los veinte a&ntilde;os de la revista Lleg&aacute;s,</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Lorena Vega</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Valeria Lois </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">protagonizan una obra en que vida y muerte est&aacute;n bordadas, ineludiblemente, como la fragilidad y la fortaleza. El final, la mortalidad, es seguramente el l&iacute;mite m&aacute;s terrible con el que los humanos tenemos que convivir. &nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Dos vidas normales, simples las de Aurora y Blanca, amigas toda la vida. Una es docente, se muda de Ushuaia a Buenos Aires, tiene un hijo, un amante, un marido, escribe poes&iacute;a. Blanca es modista, vive con su madre, que se muere, tiene un novio, luego otro, luego otro, sufre siempre. Escribe poes&iacute;a. Dos vidas comunes, ordinarias con la amistad y la literatura entrelazadas con lo extraordinario, como el estallido del origen, el big bang. Un milagro.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Escribo mientras escucho a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Mariana Falco</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> cantar &ldquo;Celador de sue&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Para hacerte re&iacute;r no me digas que no&rdquo;, dice su voz de amplio, sutil y potente registro. Y sigo navegando por IG donde se pregunta acuerpada: &iquest;El peso </span>nunca es el problema? Y &iquest;Por qu&eacute; me siento mejor cuando bajo de peso? 
    </p><p class="article-text">
        Pesa el peso e importa porque es parte de quienes somos y altera tu relaci&oacute;n con el mundo. La cuesti&oacute;n, lo que se combate, es la idea de que se lo puede controlar a gusto. El peso, los kilos que tenemos no son un factor modificable por deseo o voluntad. Los mismos m&eacute;dicos gordof&oacute;bicos admiten que el peso que pierde la mayor&iacute;a de las personas en situaci&oacute;n de dieta luego se recupera.
    </p><p class="article-text">
        Esperar bajar de peso viene de la misma creencia de que se puede elegir tener o no acn&eacute;, tal talle de calzado, fiebre despu&eacute;s de vacunarse o Covid con determinados s&iacute;ntomas. No es algo que se decida por deseo ni voluntad, no hay evidencia cient&iacute;fica que demuestre que se puede controlar.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los l&iacute;mites del movimiento antigordofobia, como el derecho a ser respetado en la consulta m&eacute;dica, la oferta de talles, el buen trato social. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede acaso controlar que te salgan o no las canas?
    </p><p class="article-text">
        Dejemos que cada uno llene o vac&iacute;e el plato como le plazca y exijamos que todos los platos est&eacute;n llenos, en un pa&iacute;s donde millones de ni&ntilde;eces se van a dormir con hambre.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/antojo-anteojos_129_11619950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2024 03:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con antojo y sin anteojos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,bulling,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esconderse no es un juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/esconderse-no-juego_129_11606327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cca1270-a4c2-4d31-bac5-1febd6bd5270_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esconderse no es un juego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estar gorda, el exceso, lo que sobra, según la ética y la estética imperantes, te mete en una carrera desesperada por bajar, que siempre, inexorablemente, fracasa. ¿Hacerse responsable es una decisión individual? Algunas de las formas domésticas de la violencia.</p></div><p class="article-text">
        Engord&eacute;, no quiero salir, ni probarme ropa, ni comprobar que todo me queda chico. No quiero que me vean, tampoco que opinen ni me den consejos que no pido, quiero desaparecer. Deseo no estar, esfumarme, esconderme.
    </p><p class="article-text">
        Inc&oacute;moda, me encuentro en medio de una situaci&oacute;n paradojal. Escribo desde hace tres a&ntilde;os en esta columna contra la gordofobia, hace mucho m&aacute;s tiempo que lo hago en privado, sin destino de publicaci&oacute;n. Como catarsis y ejercicio narrativo. Pero, aunque escribir ayuda, no evita el sufrimiento. Soy la primera que se condena por los kilos de m&aacute;s. Soy una que quiere ser libre de los mandatos sobre c&oacute;mo debemos alimentarnos para vivir como corresponde en este mundo, aunque tambi&eacute;n soy esa otra que se juzga y penaliza. Soy vasta, contengo multitudes, dec&iacute;a el poeta.
    </p><p class="article-text">
        Hay d&iacute;as en que ser gorda es un orgullo, es cuando me siento empoderada, con ganas, segura y confiada en m&iacute; misma; pero hay otros en que aparece la verg&uuml;enza e ir&iacute;a corriendo a encerrarme o a probar alguna de esas terapias extremas que consisten en una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, o una internaci&oacute;n en donde te prometen convertirte en sirena y cambiarte la vida. Vaya si no ser&iacute;a una transformaci&oacute;n mutar la condici&oacute;n humana por la de un ser mitol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Y cu&aacute;nta ilusi&oacute;n hay puesta en nombre de esa mutaci&oacute;n desgrasada e hipocal&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Una sirena: ninfa mitad mujer, mitad pez sentada on the rocks de una isla del Mediterr&aacute;neo, despreocupada y alabada, aunque sin necesidad del poder de atraer a los marineros con su canto dulce, al modo Odiseo de que se estrellen sus barcos contra los acantilados. Una ninfa que no necesitara devorar a quienes han sido seducidos por ella, ni que desee el suicidio por ning&uacute;n fracaso, ni que ponga en peligro a los Argonautas en su b&uacute;squeda del vellocino de oro.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera ponerle un candado a la heladera, tapar con telas los espejos, darlos vuelta para no encontrarme con esa imagen que rechazo de m&iacute;. Evitar todo contacto con el cuerpo y con la comida. &iquest;Ser&aacute; esa la forma de calmarme? &iquest;Lograr&eacute; pasar del anhelo por un lleno, una plenitud, la completud de un vac&iacute;o, de una sensaci&oacute;n de nada material y emocional, a otra escena, bien diferente, en la que la ingesta no determine mi estado de &aacute;nimo y mi vida social?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo reconfiguro mi inconsciente para dejar de percibir que ciertos alimentos est&aacute;n demonizados? &nbsp;&iquest;C&oacute;mo dejar de sentir que hay transgresi&oacute;n o pecado (y eso que soy atea), si saboreo el chocolate, la galletita, el az&uacute;car?&nbsp;En la taxonom&iacute;a infantil que padres, tutores y encargados impusieron y perdura hasta hoy en las profundidades de la mente, hay comidas buenas y malas, una clasificaci&oacute;n que supone una &eacute;tica y una est&eacute;tica determinadas. Com&eacute;s bien, sos saludable, sos bella, sos recompensada. Com&eacute;s mal, est&aacute;s enferma, sos fea, sos castigada.
    </p><p class="article-text">
        Estoy gobernada por el miedo.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Manual para armar un sue&ntilde;o</em>, la obra que La Zaranda, Teatro Inestable de Ninguna Parte, estren&oacute; esta semana en el Teatro Regio, una criatura teatral, olvidada en el fondo del espejo, maquilla su derrota. En un presente est&eacute;ril sale a irradiar la esperanza que arroja luz en la oscuridad. Pero antes de andar, desarma. Toma conciencia de que habla la lengua del patr&oacute;n. Si le ha ido a mal es porque hablan en &eacute;l las voces de la opresi&oacute;n, lo han tomado como una marioneta que vocifera un texto que no es propio.
    </p><p class="article-text">
        <em>La habitaci&oacute;n blanca</em>, del dramaturgo catal&aacute;n<strong> Josep Mar&iacute;a Mir&oacute;</strong>, en Timbre 4, da cuenta de que la infancia que tuvimos no es tal como la recordamos y de que el trato que le dimos a nuestros pares tiene efectos. En la cadena de decisiones que hemos tomado en el pasado puede haber un eslab&oacute;n perdido, o escondido por nuestra memoria, donde el cuerpo de otre se ha visto perjudicado. Los juicios, las acciones u omisiones que encarnamos, han generado un callo, un dolor, un trauma, que no pudo ser elaborado y que regresa como una sombra para devorarnos o para darnos la oportunidad de hacernos responsables. 
    </p><p class="article-text">
        Dirigida por <strong>Lautaro Perotti</strong>, <em>La habitaci&oacute;n blanca</em> es una invitaci&oacute;n a revisitar ese pasado en el que tejimos la trama de que estamos constituidos. Una obra en la que se destaca la excepcional <strong>Miriam Odorico</strong>, al componer a una antigua maestra de grado que ha sido despojada de todo y se reencuentra, en apariencia de modo casual, con tres adultos que&nbsp;alguna vez fueron las criaturas que aprendieron junto a ella. Un elenco integrado por <strong>Andr&eacute;s Ciavaglia</strong>, <strong>Melisa Hermida</strong> y <strong>Alfredo Staffolani</strong> despliega humor, drama y ternura durante ese viaje hacia un tiempo &iacute;ntimo y primario.
    </p><p class="article-text">
        Es tal la fuerza y el poder de los mandatos, del deber ser vital y corporal, que a veces no hay doctrina ni reflexi&oacute;n que alcance para aliviar el peso del sentimiento persecutorio.&nbsp;Padres y amigues, coach nutricionales, influencers, m&eacute;dicos y hasta licenciados en nutrici&oacute;n se han convertido en &ldquo;polic&iacute;as de los cuerpos&rdquo;, seg&uacute;n nos ense&ntilde;aron <strong>Laura Contrera</strong> y <strong>Nicol&aacute;s Cuello</strong> en el libro <em>Cuerpos sin patrones: resistencias desde las geograf&iacute;as demesuradas de la carne</em>, que vi hace unos d&iacute;as en el puesto de Madreselva de la FED y cuya existencia material le agradec&iacute; al editor.
    </p><p class="article-text">
        Conocer el activismo gordo, hace unos cuantos a&ntilde;os ya, me cambi&oacute; la cabeza. En primer lugar, por descubrir que hay otras personas padecientes como yo, sojuzgadas por un sistema cultural gordof&oacute;bico que nos condena por no habitar el cuerpo delgado impuesto por la publicidad, la medicina, la industria de la ropa. Por otro, porque algunas de esas personas militan contra la patologizaci&oacute;n de la gordura y porque cuestionan la asimilaci&oacute;n de la delgadez a un estilo de vida saludable, haciendo una contrapedagog&iacute;a de la crueldad. &iexcl;Cu&aacute;nto me ha ayudado y ha colaborado con otras personas el activismo gordo! 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fefcf7;">Campo pol&iacute;tico con m&aacute;s de 50 a&ntilde;os de vida en los pa&iacute;ses angloparlantes, ligado al movimiento de los derechos civiles, cierto feminismo y lesbianismo radical, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os tiene existencia propia en Am&eacute;rica Latina, con su particularidad anticolonialista.</span>
    </p><p class="article-text">
        Como ha escrito <strong>Mauro Cabral</strong>, sobre su padecer, la gordofobia es una forma dom&eacute;stica de violencia, que consiste en controlar y obturar el acceso a la comida. Quien come como quiere, traiciona la salud, el peso justo, el deber parecer, a uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        La persona gorda, como el pobre, como el negro, como el jud&iacute;o queda estigmatizada. Y ante el maltrato social, su deseo es desaparecer, que no se note su singularidad. Por eso, <strong>Michael Jackson</strong> hace un tratamiento para blanquear su piel o tantas chicas padecen anorexia. El descuido, el goce masoquista, el consumo excesivo surgen asociados con el ser o estar con un cuerpo que no cumple con las pautas del peso deseado. Y hay que apostar al adelgazamiento, la dieta, la restricci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al escribir sobre mi gordura pongo en jaque el imperio de la norma, que nos domina. Pero incluso as&iacute;, aunque haya algo de sosiego y el malestar se aten&uacute;a, no es suficiente. Resisto la tempestad como el hilo de una cometa, pero habr&aacute; que ir cambiando el lenguaje, la forma de pensar, la realidad misma, para entablar una relaci&oacute;n amistosa con el cuerpo y con los dem&aacute;s. Y eso no se hace de a uno.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/esconderse-no-juego_129_11606327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Aug 2024 03:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esconderse no es un juego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,cuerpos,estigmatización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La waterpolista Paula Leitón responde a los comentarios gordófobos: “Me dan igual, acabo de ganar un oro olímpico”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/waterpolista-paula-leiton-responde-comentarios-gordofobos-dan-igual-acabo-ganar-oro-olimpico_1_11587341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23299df2-4dbb-4607-a9cf-4d731c6d34b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2699y208.jpg" width="1200" height="675" alt="La waterpolista Paula Leitón responde a los comentarios gordófobos: “Me dan igual, acabo de ganar un oro olímpico”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La jugadora española responde a los ataques difundidos en redes sociales sobre su físico después de ganar junto a su equipo la medalla en los Juegos Olímpicos.</p></div><p class="article-text">
        Paula Leit&oacute;n tiene 24 a&ntilde;os y acaba de ganar un oro ol&iacute;mpico junto a su equipo de waterpolo, representando a Espa&ntilde;a en los Juegos Ol&iacute;mpicos. No es la &uacute;nica medalla que tiene: esta se suma a la plata de Tokio de 2020. Adem&aacute;s, en 2016 se convirti&oacute; en la deportista m&aacute;s joven de la delegaci&oacute;n espa&ntilde;ola con solo 16 a&ntilde;os. A pesar de eso, algunos usuarios en redes sociales han obviado sus m&eacute;ritos deportivos y han lanzado ataques gord&oacute;fobos sobre la catalana, a los que ha contestado con contundencia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que la gente que pone esos comentarios piensan que van a hacer da&ntilde;o. S&eacute; c&oacute;mo es mi cuerpo, lo quiero much&iacute;simo, lo trabajo para lo que es mi vida, que es este deporte. Los comentarios me dan absolutamente igual, acabo de ganar un oro ol&iacute;mpico que es el sue&ntilde;o que tengo desde que soy una enana&rdquo;, dijo Leit&oacute;n en el programa En Boca de Todos. Desde que se comenzaron a televisar las olimpiadas, la waterpolista recibi&oacute; gran cantidad de comentarios despectivos sobre su cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        Leit&oacute;n juega como boya, que es una posici&oacute;n fundamental en el waterpolo, ya que es precisamente la encargada de disparar a puerta. &ldquo;Mido 1,90, el waterpolo en general es un deporte muy duro. Cero preocupada y si tienen que seguir con estos comentarios que piensen un poco en las personas que puede hacerles da&ntilde;o. A m&iacute; no me afecta, pero a alguna ni&ntilde;a le podr&iacute;an afectar estos comentarios&rdquo;, agreg&oacute; la deportista, que ha lamentado el impacto que pueden causar esos comentarios sobre el f&iacute;sico de las personas en los y las j&oacute;venes. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1746265494288478415?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca mejor dicho, me resbalan los comentarios&rdquo;, remarc&oacute; entre risas en el programa. La ganadora ol&iacute;mpica celebr&oacute; la &ldquo;suerte&rdquo; que tienen los y las deportistas de &eacute;lite de &ldquo;tener cuerpos diferentes&rdquo; en cada deporte. &ldquo;Es una pena que la gente no lo sepa ver&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. &ldquo;Estoy muy orgullosa de m&iacute; misma y de mi trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo Paula Leit&oacute;n recibi&oacute; estos ataques: tambi&eacute;n fue el centro de las cr&iacute;ticas el f&iacute;sico del jugador croata de waterpolo Josip Vrlic, cuyo equipo se ha alzado con la medalla de plata. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/waterpolista-paula-leiton-responde-comentarios-gordofobos-dan-igual-acabo-ganar-oro-olimpico_1_11587341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Aug 2024 14:03:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La waterpolista Paula Leitón responde a los comentarios gordófobos: “Me dan igual, acabo de ganar un oro olímpico”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,Discriminación,Juegos Olímpicos,Juegos Olímpicos París 2024]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El packaging que aprieta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/packaging-aprieta_129_11552958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a990e238-07bf-422d-9ec0-5471ac8a470e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El packaging que aprieta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mundo adulto que se asusta con el florecimiento de las hijas y reprime la sexualidad. El circuito de la restricción, en los cuerpos, en la comida y en la vida.</p></div><p class="article-text">
        A los 11 a&ntilde;os, la nena se hizo se&ntilde;orita, se indispuso, le vino, le baj&oacute;. El packaging le qued&oacute; chico. La mam&aacute; no quiso que engordara. Control&oacute; las incursiones a la cocina, le puso candado a la heladera. No era un l&iacute;mite amoroso, de cuidado, era una imposici&oacute;n como consecuencia del susto. El miedo de la mujer adulta por el asomo de las formas de la joven. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me invadi&oacute; un cuerpo de mujer. Tetas, culo, una voluptuosidad que me exced&iacute;a, me quer&iacute;a cortar el cuerpo. Me invadieron cosas precoces. &iexcl;No estaba preparada!&rdquo;, dice la protagonista del unipersonal que se llama, justamente, <em>No estaba preparada</em>.
    </p><p class="article-text">
        La gente que asiste a la sala La &Ntilde;aca explota de risas y luego, antes de que la noche cierre el domingo y sobrevenga la melancol&iacute;a, intercambia cafecito y reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        Al personaje dulce, gracioso, identificable lo encarna con enorme entrega f&iacute;sica y emocional <strong>Silvina Sznajder</strong>, bajo la direcci&oacute;n precisa de <strong>Fabiana Maler</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Silvina se agita, se preocupa, se ocupa, trota, corre, baila, se escapa. Nos regala el misterio de su vida para confirmarnos que fuimos muchas las que pasamos por lo mismo. Y que, aunque a veces todo se pone oscuro siempre aparece la ocasi&oacute;n generosa para volver a iluminar lo que hemos construido y reescribirlo. 
    </p><p class="article-text">
        En la obra, la criatura de Sznajder se llama Leia, como la princesa de la saga de <em>Star Wars</em>, y tiene una madre obsesionada con el engorde. La chica no es l&aacute;nguida como indicar&iacute;a su nombre en hebreo, sino una muchacha con curvas que es lanzada y tambi&eacute;n se arroja a la aventura de la vida sin estar preparada (&iquest;acaso alguien lo est&aacute;?).
    </p><p class="article-text">
        A un ritmo vertiginoso, con una lengua bien afilada, Leia vuelve a&nbsp;lugares claves de su recorrido y revisa qu&eacute; pas&oacute; con las ilusiones, porqu&eacute; se tropez&oacute; tantas veces, qu&eacute; ocurri&oacute; con los mandatos, cu&aacute;n absurdas fueron las reglas y las circunstancias a las que estuvo sometida.
    </p><p class="article-text">
        Ese viaje al pasado es afectuoso, por momentos gracioso, siempre tierno. Probablemente, porque la actriz que aloja a Leia ha logrado que su criatura tome distancia de su propia biograf&iacute;a. Ya no hay herida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la secundaria, con mayor&iacute;a de varones, el peligro result&oacute; inminente. &ldquo;Necesitaba construirme un fuerte, como el fuerte apache, como la muralla china, un cerco perimetral. Blindada, protecci&oacute;n asegurada &iexcl;C&oacute;mo no engordar! &iquest;D&oacute;nde ocultarme sino? Mi cuerpo detr&aacute;s de mi cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hubo &ldquo;garche precoz&rdquo; y un largo per&iacute;odo de&nbsp;congelamiento. &ldquo;No ten&iacute;a ebullici&oacute;n, no hab&iacute;a vida, un encendimiento, un calorcito, nada. Qued&eacute; anulada, como una momia suspendida en el tiempo -sexualmente hablando-.No volv&iacute; a tener relaciones, ni con &eacute;l, ni con otra persona, ni conmigo misma. No estaba preparada y de nuevo a engordar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Formaci&oacute;n, amores, hijos, vocaciones, amigas. La curiosidad, el deseo de explorar lo ignorado fueron los grandes aliados para convertir los conflictos cotidianos en materia prima de la creaci&oacute;n. En un mundo en el que ser, creer que se es o parecer gorda es un problema, Leia nos regala la oportunidad de emocionarnos con la criatura ficcional que podr&iacute;amos ser cada una, cada uno o cada une de quienes estamos all&iacute;. Hac&iacute;a tiempo que no habl&aacute;bamos en esta columna del tema que nos convoc&oacute; en el origen, el ser, estar o ir por la vida gorda. Pasan tantas cosas con los cuerpos que otras acciones y&nbsp;preocupaciones tambi&eacute;n nos ocupan, nos requieren.
    </p><p class="article-text">
        Hay hambre. De comida, de alegr&iacute;a, de encuentros, de afecto. Hay hambre de escucha, de caricias, de comprensi&oacute;n, de <em>open minds</em>.
    </p><p class="article-text">
        Yo tengo hambre y voy en busca de un saber. Encuentro a la nutricionista <strong>Silvina Chaves</strong>, @lanutriok, no centrada en peso. La busco y la encuentro porque estoy en conflicto, como tantas otras veces, con la comida y con el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Intercambiamos. Me cuenta que <span class="highlight" style="--color:white;">no&nbsp;enfoca la alimentaci&oacute;n en el descenso, si no en que se pueda comer variado, equilibrado y con placer. &ldquo;La salud no depende del peso, ni &eacute;ste de la voluntad. El tama&ntilde;o se relaciona con la gen&eacute;tica, el metabolismo, las hormonas, el estr&eacute;s, el contexto&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        La escucho con atenci&oacute;n, sus palabras me producen alivio. &ldquo;Trabajo con personas que estuvieron en dieta toda la vida, le damos una vuelta de rosca y buscamos sanar el v&iacute;nculo con el cuerpo y la comida. Para vivir en paz es clave sacar el foco del peso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie hubiese empezado una dieta si no le hubiesen hecho sentir incomodidad y tensi&oacute;n con su cuerpo. &ldquo;Nadie nace odiando su cuerpo&rdquo;, me asegura y sigue: &ldquo;Fui armando este enfoque porque en las dietas hab&iacute;a algo que no me convenc&iacute;a. Siempre fui privilegiada con mi cuerpo delgado. En la adolescencia, cuando ten&iacute;amos fiestas de 15, mis amigas evitaban comer para tener la panza m&aacute;s chata y comer m&aacute;s en la fiesta, cosa que yo no entend&iacute;a. Me sent&iacute;a de mal humor con hambre, necesitaba comer como siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se recibi&oacute;, Silvina empez&oacute; a trabajar en un centro de est&eacute;tica al que iban chicas hegem&oacute;nicas, que quer&iacute;an bajar para tener margen de engorde. &ldquo;Les entregaba un plan alimentario y me preguntaban qu&eacute; d&iacute;a les tocaba el permitido, &iquest;s&aacute;bado o domingo? &iquest;y si quieres el martes? Quer&iacute;an que les dijera qu&eacute;, cu&aacute;ndo y cu&aacute;nto comer, &iquest;y tus ganas y tu hambre? Para m&iacute; era inentendible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de una rotaci&oacute;n en Valencia. Espa&ntilde;a, por Cirug&iacute;a Bari&aacute;trica, trabaj&eacute; 10 a&ntilde;os viendo&nbsp;&iexcl;hasta 100 personas por semana! Empec&eacute; a &lsquo;meterme&rsquo; en sus cabezas para entender el circuito del pensamiento restrictivo. Mi manera de entender la problem&aacute;tica empez&oacute; a cobrar sentido y termin&oacute; de cerrar cuando conoc&iacute; los conceptos gordofobia y salud en todas las tallas, en 2019&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los tratamientos cognitivos conductuales perpet&uacute;an la problem&aacute;tica alimentaria y de corporalidad. &ldquo;En 2021 sal&iacute; del sistema de salud pr&aacute;cticamente expulsada, conoc&iacute; a <strong>Raquel Lobat&oacute;n</strong> e hice red con ella y con quienes llevan adelante la alimentaci&oacute;n respetuosa. Aprend&iacute;&nbsp;y conoc&iacute; compa&ntilde;eras maravillosas con las que formamos Salud Incluyente y la Asociaci&oacute;n por la Liberaci&oacute;n Corporal y Alimentaria (ALICYA), con la idea de impactar en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de salud y educaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La medicina est&aacute; &ldquo;dirigida&rdquo; por hombres, blancos, delgados, hetero cis normativos, y tiene conflictos de intereses con prepagas, obras sociales y laboratorios &ldquo;El dinero mueve la est&eacute;tica, la cultura de la dieta y la delgadez. Encaj&aacute;s o no sos nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con @lanutriok hablamos del programa <em>Cuesti&oacute;n de peso</em>, justamente por el peso que tienen las pantallas en nuestras vidas. &ldquo;Te reducen a un n&uacute;mero en la balanza. En las remeras, el peso se lee desde lejos y el nombre no. Si aument&aacute;s, peligra la estad&iacute;a, Te reducen la vida a bajar. Un paciente &lsquo;feliz con el tratamiento&rsquo; est&aacute; s&uacute;per bien, pero el d&iacute;a que no hay descenso lo abraza un gran malestar. En dos segundos, el bienestar se convierte en angustia. Antes de encerrarte en la c&aacute;rcel de la dieta te llevan a un tenedor libre...&iquest;cu&aacute;nto vas a comer sabiendo que despu&eacute;s no vas a poder? En la mitad del programa, te vuelven a llevar para ver si te pod&eacute;s controlar &iquest;Se dedican a esto y no saben que despu&eacute;s de una restricci&oacute;n importante sobreviene el descontrol?&rdquo;, se indigna. &iquest;Har&iacute;an un programa Cuesti&oacute;n de C&aacute;ncer, d&oacute;nde la gente compita por un tratamiento?, como dir&iacute;a la activista gorda Romina Sarti?&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si los consultantes buscan bajar de peso, la nutricionista les muestra que no es ese el camino ni el prop&oacute;sito sino cambiar la relaci&oacute;n con el propio cuerpo y la comida para que sea m&aacute;s placentera y en paz. &ldquo;Duelar el ideal de delgadez es de lo m&aacute;s complejo de este proceso.&nbsp;Suele vivirse en mucha soledad porque el mundo ah&iacute; afuera es muy gordofobico y dietante, por eso, dejar la puerta abierta del consultorio es clave. Pueden aceptarlo y quedarse o irse y tal vez volver. Es importante crear espacios cuidados y seguros, personales y grupales, en los que se pueda tejer red&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/packaging-aprieta_129_11552958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2024 03:01:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El packaging que aprieta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[cuerpos,gordofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuestiones de peso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuestiones-peso_129_11373334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/909b63f7-fa16-4219-94e2-b2cbca2e147b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuestiones de peso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cómo es la nueva edición del programa "Cuestión de peso", que acaba de regresar a la pantalla de Canal 13. La búsqueda del amor durante la era Tinder, en la obra teatrale "Comienzo", dirigida por Daniel Veronese, en El Picadero, y "Patricio y Julieta", una apuesta de Toto Castiñeiras, en el Centro Cultural Rojas, de la UBA. La espera activa y afectuosa en la Semana del Parto Respetado. </p></div><p class="article-text">
        Estuve mirando <em>Cuesti&oacute;n de Peso</em>, el programa con ciertas reminiscencias de <em>Gran Hermano</em>, una f&oacute;rmula pionera de reality show que ha probado capturar a millones de tele espectadores en el mundo. Volvi&oacute; hace unas semanas a las andadas, por Canal 13, con la conducci&oacute;n de <strong>Mario Massaccesi</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Diez personas gordas menores de 40 a&ntilde;os protagonizan el env&iacute;o, bajo el lema de <em>El programa m&aacute;s saludable de la televisi&oacute;n</em>, en una competencia vertiginosa por bajar de peso. Estas criaturas convertidas en personajes non fiction desnudan sus dificultades y logros frente a las c&aacute;maras, bajo las luces del set y ante el juicio de un panel de profesionales, encabezado por el alma m&aacute;ter del ciclo, el m&eacute;dico <strong>Alberto Cormillot</strong>, de 85 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El casting&nbsp;para someterse a una dieta h&iacute;per restringida &ldquo;est&aacute; siempre abierto&rdquo;, le recuerda Massaccesi al p&uacute;blico y potenciales aspirantes a estar en la pantalla. Hay quien se &ldquo;salva&rdquo; de la balanza y quien es castigado con su eliminaci&oacute;n del programa, seg&uacute;n los n&uacute;meros del descenso, la opini&oacute;n de los compa&ntilde;eros de grupo, la de los especialistas y la del p&uacute;blico. Los compa&ntilde;eros en <em>Cuesti&oacute;n de peso</em> se votan entre s&iacute; y &ldquo;fundamentan&rdquo; su decisi&oacute;n frente a los elegidos a permanecer o irse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un amigo m&iacute;o dice: <em>Te espero en el rebote</em>&rdquo;, se sincera Massaccesi frente a Matias, el vendedor ambulante; Marcelo, el chico play; Natee, la bailarina; Ernesto, el gaucho, Vicky, la madre del milagro; El uruguayo; Camila, la influencer; Jonathan, Melina y Evelyn, la ni&ntilde;era. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si el animador y periodista es realmente consciente de que el m&eacute;todo que propone el programa, la alimentaci&oacute;n escasa, lleva necesariamente al fracaso. &iquest;Para qu&eacute;, entonces, formar parte de un equipo que predica arenga a favor de la salud, si lo que se &ldquo;logra&rdquo; a trav&eacute;s del ciclo es todo lo contrario? 
    </p><p class="article-text">
        Lo que motiva a los participantes es una ilusi&oacute;n que, en la mayor&iacute;a de los casos no llevar&aacute; al puerto deseado.Al p&uacute;blico, probablemente, regodearse en el morbo de la frustraci&oacute;n ajena. &ldquo;Es como una monta&ntilde;a rusa&rdquo;, define Massaccesi al programa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Te noto inc&oacute;moda, como desencajada, como si dijeras<em> Podr&iacute;a pasar, pero ahora que pasa me jode</em>&rdquo;, le dice el conductor, devenido pseudopsic&oacute;logo, a una de las chicas del grupo gordo.
    </p><p class="article-text">
        Dos tienen puesta una remera roja que significa estar en estado de alerta, se incentiva el voto del p&uacute;blico con un premio de $2.000.000. &iquest;C&oacute;mo no tentarse, cu&aacute;l loter&iacute;a o ruleta, cuando vivimos en un pa&iacute;s donde el dinero escasea y hay un alto porcentaje de hambre en la poblaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otras cuestiones y otros comienzos o recomienzos. &ldquo;Tengo 38 a&ntilde;os y he sido sensible toda mi vida, Danny&rdquo;, dice Laura en el living de su departamento, una noche que organiza una fiesta. La obra <em>Comienzo</em> est&aacute; en El Picadero, fue dirigida por <strong>Daniel Veronese </strong>y es una meditaci&oacute;n ir&oacute;nica, divertida y conmovedora sobre el pudor que provoca carecer de pareja en la era de Tinder, del exhibicionismo fraudulento en las redes sociales y del temor a acercarse a otres. 
    </p><p class="article-text">
        Protagonizada por<strong> Vanesa Gonz&aacute;lez </strong>y <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Gast&oacute;n Cocchiarale</strong></span>, narra el encuentro de dos que quieren y no pueden, en un tiempo en que l<span class="highlight" style="--color:white;">os encuentros er&oacute;ticos y afectivos no fluyen. </span>Escrita con humor, compasi&oacute;n y un agudo sentido del rid&iacute;culo, la pieza se desarrolla inmediatamente despu&eacute;s de la inauguraci&oacute;n del piso de Laura.
    </p><p class="article-text">
        <em>Patricio y Julieta</em>,<strong> </strong><a href="https://www.alternativateatral.com/persona406462-patricio-penna" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Patricio Penna</strong></a> y&nbsp;<a href="https://www.alternativateatral.com/persona236602-julieta-raponi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Julieta Raponi</strong></a><strong> </strong>son dos amantes y una m&aacute;quina verborr&aacute;gica que dice mucho y no dice nada. Est&aacute;n los viernes a las 20.30 en el Rojas, el Centro Cultural de la Universidad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Sus cuerpos flexibles son vertiginosos, en un teatro en que lo f&iacute;sico predomina. En los sesenta minutos que dura el montaje, los movimientos de la pareja protag&oacute;nica no paran. La obra materializa lo ef&iacute;mero del enamoramiento en una sociedad que defiende un flujo rom&aacute;ntico incesante, bajo la direcci&oacute;n de <strong>Toto Casti&ntilde;eiras</strong>, ex Cirque Du Soleil.
    </p><p class="article-text">
        Si Patricio es un espejo donde reflejar una artificiosa alegr&iacute;a de la humanidad, Julieta es un rev&oacute;lver de disparo certero en ese espejo, dice su responsable art&iacute;stico sobre una propuesta art&iacute;stica en la que el amor se consume harto de explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        <em>Patricio y Julieta</em> es un ensayo y una creaci&oacute;n perform&aacute;tica en di&aacute;logo con el cl&aacute;sico de los amantes de Verona. En su hechura artesanal,&nbsp;copia algunos fragmentos de la pieza original de Shakespeare, uni&eacute;ndolas con silicona bajo la luz de un foco. &ldquo;Nuestra obra observa al cuento de los amantes, se reaviva en &eacute;l, lo cuestiona, lo descompone, lo olvida y lo vuelve un instante. Un instante ruidoso, deportivo, que intenta ser virtuoso, lis&eacute;rgico, atemporal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/semana-parto-respetado-60-mujeres-tuvo-malas-experiencias-encuesta_1_11370365.html#:~:text=Del%2013%20al%2019%20de%20mayo%20se%20celebra%20la%20Semana,tiempos%20de%20las%20madres%20parturientas." data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Semana del Parto Respetado</a>, contra la violencia obst&eacute;trica, recuerdo la serie de fotograf&iacute;as que tom&oacute; mi amiga Norma Sansoni, de mujeres durante el acto de parir. Im&aacute;genes que dan cuenta de la vulnerabilidad y la relaci&oacute;n de un poder desigual del que forman parte las embarazadas, quienes necesitan de la asistencia de personas especializadas que deber&iacute;an proveerlas de un acompa&ntilde;amiento respetuoso, algo que no siempre ocurre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen de la serie &quot;Cordón latente&quot;, ensayo fotográfico sobre la violencia obstétrica."
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                Imagen de la serie &quot;Cordón latente&quot;, ensayo fotográfico sobre la violencia obstétrica.                            </span>
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        La agresi&oacute;n verbal o f&iacute;sica es una de las formas que asume la violencia contra las mujeres con el exceso de intervencionismo m&eacute;dico sobre sus cuerpos femeninos y sus procesos reproductivos. Obstetricia, dice el diccionario etimol&oacute;gico, viene del lat&iacute;n <em>obstare</em> y significa estar a la espera. As&iacute;, en esa espera activa de una transformaci&oacute;n que no humille ni violente nunca m&aacute;s, se encuentran todav&iacute;a los cuerpos que est&aacute;n por maternar.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuestiones-peso_129_11373334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2024 03:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuestiones de peso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reality,Salud,TV,gordofobia,Parto respetado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Activismo gozoso, del clown trágico al podcast que no se calla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/activismo-gozoso-clown-tragico-podcast-no-calla_129_10912436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8d2c52a-d6ac-4b78-954d-33c5fc88b2af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Activismo gozoso, del clown trágico al podcast que no se calla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las comunicadoras españolas Cristina de Tena y Lara Gil hacen el podcast "Nadie hablará de nosotras", un programa anticapitalista, feminista y gordo, donde se habla sobre gordofobia y se desenmascara la opinión pública. ¿Qué nos dice del maltrato corporal "Othelo - Termina mal", la obra del director y clown Gabriel Chame Buendia, que este año celebra once en la cartelera y se estrenó en el teatro Metropolitan?
</p></div><p class="article-text">
        Vi por &uacute;ltima vez a <strong>Gabriel Chame Buendia</strong> en una sala de Palermo, hace m&aacute;s de quince a&ntilde;os. Estaba haciendo unas funciones de <em>Llegu&eacute; para irme</em>, un unipersonal conmovedor sobre la vida n&oacute;made de un hombre solo, siempre dispuesto a partir, con su valija como compa&ntilde;era eterna y la tragedia de no poder parar. Lo hab&iacute;a presentado en Brasil, Francia y Espa&ntilde;a, luego de formarse con <strong>Etienne Decroux </strong>en Par&iacute;s y de dar clases en distintas ciudades de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Nos hab&iacute;amos conocido&nbsp; en un cumplea&ntilde;os, cuando ten&iacute;amos unos once o doce a&ntilde;os. A&ntilde;os despu&eacute;s, nos reencontramos por una entrevista period&iacute;stica que le hice para el suplemento de Espect&aacute;culos de Clar&iacute;n. &Eacute;l ya hab&iacute;a girado como integrante del <strong>Cirque Du Soleil </strong>y regresaba a la ciudad donde hab&iacute;a aprendido el arte del mimo con <strong>Angel Elizondo</strong> e integrado <strong>El Cl&uacute; del Claun</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez alguien en la sala haya visto, como yo, <strong>PI 3,14</strong> y <strong>La leyenda del</strong> <strong>Kakuy</strong>, que fue censurada durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar por el desnudo en escena de las actrices y los actores y que tuvieron sus temporadas clandestinas.
    </p><p class="article-text">
        Volv&iacute; a ver a Cham&eacute; esta semana, cuando asist&iacute; al montaje de<em> Othelo-Termina mal </em>y el p&uacute;blico aplaudi&oacute; de pie su magn&iacute;fica versi&oacute;n del cl&aacute;sico shakespereano. Ah&iacute;, en medio del sorprendente despliegue f&iacute;sico y emocional que hacen les actores, volv&iacute; a comprender de qu&eacute; manera dejan su huella las ense&ntilde;anzas de los maestros. Elizondo, una de las figuras claves en el ingreso del mimo al teatro local, tomaba los cuerpos como transmisores expresivos, acentuaba el rid&iacute;culo, aquello que la sociedad condena, porque es su espejo aumentando. &ldquo;Uno no deber&iacute;a avergonzarse de su cuerpo&rdquo;, dec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con esa impronta, en <em>Othelo-Termina mal</em> Cham&eacute; utiliza el gag, la iron&iacute;a y la falta de solemnidad para mostrar el femicidio, un cuerpo patriarcal que asesina un cuerpo femenino. El protagonista, s&iacute;, es una v&iacute;ctima del racismo, pero en tanto lo atraviesan los celos, el machismo, la manipulaci&oacute;n y el rumor, se convierte en victimario de su esposa, Desd&eacute;mona.
    </p><p class="article-text">
        Cuando no hay conciencia del otre como par, el pasaje de una situaci&oacute;n a otra, es muy sencillo. El oprimido pasa a ser opresor y viceversa. Todo se encamina y se precipita hacia una tragedia que, si bien fue escrita en la Inglaterra del siglo 17, hoy sigue teniendo plena vigencia en lo real. &iexcl;Y c&oacute;mo!, ac&aacute; en Latinoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Como contrapartida de la llamada opini&oacute;n p&uacute;blica, esa piel que nos recubre, nos cohesiona y controla, las activistas y comunicadoras espa&ntilde;olas <strong>Cristina de Tena </strong>y <strong>Lara Gil</strong> le ponen voz a la identidad gorda. Mutante, trans, din&aacute;mica, esa identidad irrumpe en la espiral de silencio que se ensancha d&iacute;a a d&iacute;a. Es que cuanto m&aacute;s se difunde la versi&oacute;n dominante por los medios, m&aacute;s se callan y acallan -se restringen, cual dieta- las palabras de quienes piensan diferente.
    </p><p class="article-text">
        En su programa radial <em>Nadie hablar&aacute; de nosotras</em>, que se puede escuchar en <a href="https://open.spotify.com/show/18YtE7Ed8UPaTSZpqESG0B?si=ea14a70afc6e4385" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Spotify</a> o chusmear algunos fragmentos en la cuenta de Instagram, Cris y Lara cuentan experiencias personales de padecimiento gordof&oacute;bico. Pero las chicas no se quedan agarradas del dolor, que siempre es leg&iacute;timo, sino que explican con absoluta claridad qu&eacute; es lo que se esconde detr&aacute;s de cada acto discriminatorio.
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos de reivindicaci&oacute;n del confesionario, no siempre es conveniente decir lo que nos pasa y mostrarnos como somos. Sencillamente porque, en tanto distintes, les gordes corremos el riesgo de que la sociedad nos se&ntilde;ale, nos amenace, nos encierre. &ldquo;Tenemos miedo a ese aislamiento y eso lleva a cuestionar la opini&oacute;n propia. El resultado es que limitamos nuestra expresi&oacute;n&rdquo;, dice Cris, de 31 a&ntilde;os, quien acompa&ntilde;a a mujeres en la b&uacute;squeda de sus objetivos laborales y de formaci&oacute;n. Es feminista y considera que los cuerpos y las vidas libres son el horizonte para alcanzar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un montón de personas gordas visibles que están mostrando que hacen deporte, se cuidan, se visten bien. Necesitamos otros relatos y no podemos ni nos atrevemos a construir uno gordo porque lo debemos hacer siempre en el marco del relato delgado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Soy el ejemplo perfecto de que nunca es suficiente lo que hagas para que te acepten&rdquo;, cuenta. &ldquo;Puedes crecer trabajando para conseguirlo todo: coraje, car&aacute;cter, las capacidades que el mundo te pide y aun as&iacute; no es suficiente. Las ni&ntilde;as buenas, las que pisan las baldosas amarillas, no son corpulentas y menos a&uacute;n si miden un metro ochenta. Al parecer, ser corpulenta no entra dentro de la lista de cosas que debes tener para triunfar&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cris hizo su primera dieta a los 13 a&ntilde;os, adelgaz&oacute; 18 kilos y subi&oacute; 25. A partir de ese momento, &ldquo;hice todas las dietas que se puedan imaginar y cuando las dejaba cog&iacute;a un poco m&aacute;s de peso del que hab&iacute;a perdido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su coequiper, Lara, tambi&eacute;n de 31 a&ntilde;os, estudi&oacute; teatro y antropolog&iacute;a, se especializ&oacute; en estudios de g&eacute;nero y trabaja como acompa&ntilde;ante de procesos de empoderamiento para mujeres. Con una vida bastante n&oacute;made, vivi&oacute; en M&eacute;xico, Chile y Colombia donde particip&oacute; desde la construcci&oacute;n de soberan&iacute;a alimentaria y de paz en asociaciones y comunidades en procesos de defensa del territorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Lara, el relato sobre lo gordo es &uacute;nico &ldquo;y es que somos unas vagas, tristes, deprimidas, de las que te puedes reir. Nuestra vida solo consiste en comer y sufrir porque comemos&rdquo;. Tambi&eacute;n apunta contra algunas activistas del body positive y la aceptaci&oacute;n corporal, aunque aclara que no se refiere a todas. &ldquo;Pero las pr&aacute;cticas de las personas gordas m&aacute;s visibles son muy parecidas a las delgadas porque ah&iacute; va a tener validez tu historia. La &uacute;nica forma de tener representaci&oacute;n siendo gorda es adaptarse a los patrones de la delgadez, ser deseable, cultivar tu cuerpo. Hay un mont&oacute;n de personas gordas visibles que est&aacute;n mostrando que hacen deporte, se cuidan, se visten bien. Necesitamos otros relatos y no podemos ni nos atrevemos a construir uno gordo porque lo debemos hacer siempre en el marco del relato delgado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; frustrante es vivir intentando convertirnos en superh&eacute;roes, en lugar de aceptar que somos vulnerables y que nuestro cuerpo se desgasta por estar vivas&ldquo;, se&ntilde;ala Cris, que en un episodio de <em>Nadie hablar&aacute; de nosotras</em> que analiza el funcionamiento de las aplicaciones digitales. &rdquo;En una red social lo &uacute;nico que puedo hacer es poner me gusta o no me gusta, no puedo generar un debate con otras personas. &iquest;C&oacute;mo voy a posicionarme en esta movida si lo &uacute;nico que hacen es polarizar las opiniones? Supongamos que quiero representar mi cuerpo, que como gorda quiero salir en una red social, las &uacute;nicas opciones que se ofrecen son me gusta o no me gusta. As&iacute; no hay expresi&oacute;n ni hay escucha. S&oacute;lo la opini&oacute;n p&uacute;blica que dice que la gordura es una enfermedad, por eso no escucho, pongo no me gusta, troleo las cuentas. Para las compa&ntilde;eras que est&aacute;n poniendo el cuerpo, &ldquo;el costo entre expresarte y ser acribillada es muy alto. Prefieres dejar pasar la oportunidad, quedarte callada, y evitar la violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/activismo-gozoso-clown-tragico-podcast-no-calla_129_10912436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2024 03:01:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Activismo,gordofobia,Gabriel Chame Buendia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se deroga la Ley de Talles?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deroga-ley-talles_129_10892028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/839bb02c-b6a3-4e8a-9dfa-758233196335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se deroga la Ley de Talles?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vestirse es un derecho humano, no un consumo cualquiera. Por eso, distintas organizaciones de gordes se encuentran monitoreando qué es lo que está pasando con la ley de talles. El gobierno produjo confusión y se encendieron las alarmas alrededor de la vigencia de las normas que regulan la fabricación y venta de ropa para todos los cuerpos.</p></div><p class="article-text">
        El activismo gordo est&aacute; en estado de alerta. Los posteos en distintas cuentas se encendieron y multiplicaron. Tambi&eacute;n las reuniones presenciales de los colectivos. Es que la Ley de Talles 27.521 se mencion&oacute; dentro del paquete de disposiciones que ser&iacute;an derogadas por el gobierno nacional, aunque -vale aclararlo- en el anexo espec&iacute;fico no figura ninguna resoluci&oacute;n ni disposici&oacute;n complementaria que corrobore que la ley ha perdido vigencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta situaci&oacute;n nos alarma, puede interpretarse como que no hay intenci&oacute;n estatal de exigir el cumplimiento de la ley. Manifestamos nuestra preocupaci&oacute;n y eventual repudio&rdquo;, dicen, palabras m&aacute;s o menos, en forma personal o colectiva, referentes y organizaciones de cuerpos no hegem&oacute;nicos en sus cuentas de Instagram, Facebook y TikTok.
    </p><p class="article-text">
        El alerta, la preocupaci&oacute;n, se da en el contexto de la determinaci&oacute;n, a trav&eacute;s de un decreto, que se&ntilde;ala que ya no ser&aacute;n obligatorias algunas disposiciones y regulaciones que proteg&iacute;an a les consumidores. Es el caso de la Ley de Gondolas; la intervenci&oacute;n en el proceso de informaci&oacute;n de cuotas de colegios y universidades de gesti&oacute;n privada; la Ley de Abastecimiento: Precios Justos, y todos los acuerdos y controles de precios que realizaba la Secretar&iacute;a de Comercio durante gestiones gubernamentales anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Laura Contrera </strong>es referente del activismo gorde, abogada y coautora del libro <em>Cuerpo sin patrones</em>. Fundadora, adem&aacute;s, junto con otres compa&ntilde;eres, del Colectivo de Gordes Argentines, CGA, y amiga del cap&iacute;tulo argentino de Anybody, una ONG que vienen trabajando desde hace unos diez a&ntilde;os en torno al proceso de la ley de talles.
    </p><p class="article-text">
        Contrera aclara que &ldquo;por ahora la ley no est&aacute; derogada ni la Ley &Oacute;mnibus se mete con ella. Pero el decreto de Comercio menciona, entre otras normativas, que deja sin efecto su eventual eliminaci&oacute;n. Esto gener&oacute; muchas publicaciones de <em>influencers</em> que daban por derogada la ley. Pero no hay un proyecto que hable de derogaci&oacute;n ni se est&aacute; eliminando la reglamentaci&oacute;n. S&iacute; existe confusi&oacute;n y, como todo en la actual administraci&oacute;n, es desprolijo, chapucero y mal hecho. Pueden haber <em>pifiado</em> al mencionarla, aunque no hay ninguna cuesti&oacute;n reglamentaria. Y aunque el <em>pifie</em> tal vez sea que s&iacute; quieren tocar la ley de talles, pero despu&eacute;s no avanzaron con la reglamentaci&oacute;n correspondiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que la ley de talles ten&iacute;a previstas distintas etapas hasta llegar a la confecci&oacute;n de una tabla de talles que d&eacute; cuenta de las reales medidas de la poblaci&oacute;n argentina, a lo largo y lo ancho de todo el territorio nacional. Durante varios a&ntilde;os se hizo un estudio antropom&eacute;trico que se interrumpi&oacute; durante la pandemia, pero despu&eacute;s continu&oacute;. &ldquo;Con ese estudio se midi&oacute; f&iacute;sicamente a personas de todo el territorio nacional, no con un cent&iacute;metro, sino con una m&aacute;quina dise&ntilde;ada especialmente para ese fin, algo que muches no saben. Con los resultados, le insistimos al gobierno anterior, el de <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong>, para que siguiera adelante y el INTI comenz&oacute; con las reuniones del consejo consultivo a preparar la tabla, que es el coraz&oacute;n de la ley. Para exigir su cumplimiento, necesit&aacute;bamos esa tabla, que fuera homog&eacute;nea para todo el pa&iacute;s, tarea en la que se trabaj&oacute; hasta diciembre &uacute;ltimo&rdquo;, explica Contrera.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento no hay una decisi&oacute;n oficial que haya comunicado que se discontin&uacute;a el armado de la tabla o se suspenden las reuniones de consejo consultivo. &ldquo;Obviamente que la derogaci&oacute;n puede ser t&aacute;cita, porque si el trabajo que se est&aacute; haciendo se desfinancia, no se sigue adelante. Se friza el proyecto y se mata la ley&rdquo;, se&ntilde;ala la especialista para explicar el estado de alerta en que nos encontramos. Contrera es plenamente consciente de que el actual gobierno quiere tirar abajo todo lo que implique una protecci&oacute;n especial para quien consume, lo que incluye el consumo de indumentaria. &ldquo;Pero vestirse no es un consumo cualquiera, sino un derecho humano&rdquo;, finaliza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deroga-ley-talles_129_10892028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Feb 2024 03:02:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Se deroga la Ley de Talles?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Talles,gordofobia,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desencajadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/desencajadas_129_10466757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/875b5838-c128-4224-8ae6-0e614c6c9c42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desencajadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ilustraciones de cuerpos que no cumplen con las normas imperantes habitan en distintas cuentas de Instagram. Artistas visuales aliadas del activismo gordo muestran sus obras bellas y rabiosas, gráficas urgentes que también se multiplican en folletos, afiches, graffittis y revistas.</p></div><p class="article-text">
        El arte recrea y expande la realidad vali&eacute;ndose de distintos materiales, muchas veces se adelanta anticipando el futuro, sensibiliza el presente y lo transforma, aportando nuevos puntos de vista. El arte, de la mano de la fantas&iacute;a y los sue&ntilde;os, mejora nuestras vidas, amplifica y enriquece, exhibiendo y cuestionando lo bello, lo alegre, lo feo y lo triste.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en esta capacidad humana, mientras observo los dibujos, pinturas, acuarelas, grabados y otras gr&aacute;ficas urgentes, t&aacute;cticas y estrat&eacute;gicas, que habitan en las cuentas de Instagram @marinespersa @roferrerilustradora @hexico_ @maria.gomez.ilustradora&nbsp;@dibujos.analu&nbsp;@palomaperezreyes @paranipani @chealejandra
    </p><p class="article-text">
        Mientras exploro en la red virtual y en el papel, y disfruto deteni&eacute;ndome en sus obras, recuerdo a la poeta <strong>Alejandra Pizarnik</strong>, cuando dice: &ldquo;Qu&eacute; belleza guardan aquellos que no encuentran su lugar f&aacute;cilmente entre tanta gente. Tal y como est&aacute; el mundo, es un privilegio no encajar&rdquo;. Las producciones visuales que habitan en IG recrean, justamente, figuras humanas que no se ajustan a las condiciones de belleza que impone el presente magro y que, con una nueva pedagog&iacute;a sentimental e intelectual, deber&iacute;an formar parte de las im&aacute;genes legitimadas por una sociedad m&aacute;s fraterna, amorosa y solidario.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hoy todo parece orientarse a la uniformidad, hay que hacer grandes esfuerzos por celebrar la existencia de estas est&eacute;ticas divergentes. Nos han ense&ntilde;ado a reproducir o emular los cuerpos en sus medidas normativas. Est&aacute; en nuestro inconsciente colectivo la aspiraci&oacute;n a ser lo que no nos viene dado, a rechazarnos y rechazar, a eliminar y eliminarnos.
    </p><p class="article-text">
        Se requiere de una nueva &eacute;tica que, a contramano de lo que sucede, le d&eacute; espacio a todas las humanidades, sin excepci&oacute;n, y no s&oacute;lo a las hegem&oacute;nicas blancas y europeas, con las que nos han colonizado.
    </p><p class="article-text">
        Las artistas mencionadas crean sus ilustraciones y las difunden &ldquo;para darle lugar a todos, para evitar la fuerte presi&oacute;n que se ejerce sobre el cuerpo y poder vivir sin odiarlo, sin complejos e inseguridades, sin discriminaciones ni violencias&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Alejandra Andreone</strong>, @chealejandra_da.
    </p><p class="article-text">
        Feminista de militancia barrial en la zona sur del conurbano bonaerense, empez&oacute; a subir sus trabajos pl&aacute;sticos disidentes &ldquo;cuando me sum&eacute; a la lucha de un grupo de trabajadoras desocupadas, viendo que los cuerpos reales son diferentes de los que aparecen en las revistas. Quise cuestionar el mandato cruel de un modelo &uacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alejandra tiene 42 a&ntilde;os, vive en Sarand&iacute;, Avellaneda y se form&oacute; en Artes Visuales en la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Trabaja en escuelas cuyos programas incluyen la Educaci&oacute;n Sexual Integral (ESI). En su experiencia, &ldquo;se entra al aula sin tener en cuenta que somos portadores de diversidad. No hay un solo cuerpo posible y se debe dejar de valorar seg&uacute;n el peso. Sin el mandato de la delgadez, el arte aporta otros imaginarios para que todas las personas se vean reflejadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque son microf&iacute;sicas, hay peque&ntilde;as transformaciones en el deporte y en la danza, cuenta Alejandra. Son ideas grandes en espacios diminutos, pero la idea del no se puede por un determinismo biol&oacute;gico se empieza a borronear. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a Pizarnik: &ldquo;Hay que luchar todos los d&iacute;as, como S&iacute;sifo y comprender que la vida contiene d&iacute;as, muchos d&iacute;as, y nada se conquista definitivamente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el campo simb&oacute;lico, donde el arte combati&oacute; en todos los tiempos y territorios para abrir y extender los debates, las activistas gordas escriben sus ideas y acompa&ntilde;a sus textos con ilustraciones que son como gritos. Rayas, puntos, sombras, colores, papeles, tijera, pegamento, en blanco y negro o en la enorme variedad crom&aacute;tica disponible para que surjan im&aacute;genes plurales. Las palabras solas no alcanzan, son insuficientes, y la creaci&oacute;n de otras im&aacute;genes da cuenta de que existen quienes son condenados por ser diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Cada una de estas magas del l&aacute;piz y la t&eacute;mpera tiene su estilo. En sus cuentas exhiben su ocupaci&oacute;n y preocupaci&oacute;n por el acceso a la educaci&oacute;n sexual, la lucha contra los abusos y el femicidio y, por supuesto, la reivindicaci&oacute;n de la diversidad corporal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al dolor personal que les provoca la gordofobia lo transforman en artivismo, ese quehacer en el que se entrelazan el arte con la actividad pol&iacute;tica, en su sentido m&aacute;s amplio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunas de sus obras son amables y provocan inmediata empat&iacute;a, otras son monstruosas, te explotan en la cara y te retuercen las tripas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos nuevas generaciones de personas libres de violencia est&eacute;tica&rdquo;, dice Alejandra. 
    </p><p class="article-text">
        A veces, los dibujos resultan sutiles y tenues, otras, gruesos y desbordantes. &ldquo;Est&aacute;n al servicio de la lucha por una vida mejor, donde no existan ni la gordofobia ni las dietas in&uacute;tiles para sanar lo que no est&aacute; enfermo&rdquo;, explica Mar&iacute;a In&eacute;s, formada en la Escuela de Artes Visuales Antonio Berni y docente de pl&aacute;stica en establecimientos p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Todas coinciden en que la gordofobia no es algo natural, sino que se aprende en la familia, entre amigos, en la escuela, a trav&eacute;s de los medios o en la consulta m&eacute;dica. &ldquo;Casi no existe representaci&oacute;n de la variedad de cuerpos en las pantallas y rara vez se asocia un cuerpo de muchos kilos con el &eacute;xito&rdquo;, eval&uacute;a Mar&iacute;a In&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El peso no define el valor ni la belleza de alguien</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No es malo estar gorda</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ni cabida a la yuta de los cuerpos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Qu&eacute; orgullo ser quien soy</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Alguien que me quiere me ense&ntilde;&oacute; a no permitir comentarios sobre mi cuerpo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ni siquiera las bufandas deber&iacute;a venir en talle &uacute;nico</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A la m&hellip; los est&aacute;ndares de belleza</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Habilitar un cuerpo con amor es un acto revolucionario</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las leyendas que acompa&ntilde;an las ilustraciones con gestos y acciones de gran impacto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy un cuerpo disidente que dibuja para hacer visible lo evidente: los cuerpos gordos ocupamos un lugar y no tenemos que pedir permiso ni perd&oacute;n por ocuparlo. Es parad&oacute;jico invisibilizar los cuerpos que por pura materialidad son tan visibles&rdquo;, reflexiona Mar&iacute;a In&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
         La artista puntana, de 47 a&ntilde;os, encontr&oacute; sensualidad y deseo en los cuerpos gordos. &ldquo;El sistema hetero-cis-patriarcal-capacitista-hegem&oacute;nico nos invisibiliza, nos niega el derecho al placer, es dur&iacute;simo de transitar&rdquo;. Su momento de inflexi&oacute;n para entender&nbsp;lo gordo como un cuerpo pol&iacute;tico fue el Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias (pr&oacute;ximo a realizar su tercera edici&oacute;n, en Mar del Plata) y los talleres de activismo gorde. &ldquo;De ah&iacute; no hay vuelta atr&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Habilitar otras inscripciones y miradas permite nuevos di&aacute;logos. Como el teatro, el cine y la poes&iacute;a, abre otra mirada y escucha, mucho m&aacute;s poderosa que la bajada de l&iacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque tuvo una formaci&oacute;n acad&eacute;mica tradicional, Maria In&eacute;s desand&oacute; ese camino. &ldquo;Dibujar cuerpos gordos fue amor a primera vista. Luego, trabajar la diversidad en el aula fue y sigue siendo muy gratificante. Alcanza con dejar a las infancias hablar para que se pongan a dibujar, pintar o hacer collage. Surge la cr&iacute;tica a las categor&iacute;as de lindo y feo, van m&aacute;s all&aacute; de lo dado y encuentran dudas, preguntas y argumentos. Con suerte tomamos las casi extintas revistas para hacer hermosos hackeos al estilo de Mujeres que no fueron tapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuevos paradigmas se est&aacute;n gestando. Las gr&aacute;ficas actuales y las que vienen quieren ser impulsoras y testigos del cambio.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/desencajadas_129_10466757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Aug 2023 03:04:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desencajadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,gordofobia,ESI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Cómo pesa el peso!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pesa-peso_129_10372552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ff0cb18-7fd8-4ea5-9e8e-2d21ebaa146a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Cómo pesa el peso!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dejar de focalizar en el peso y las calorías es un punto de partida para mejorar la salud física y emocional de las personas, mientras se fortalece la lucha por la aceptación de la diversidad corporal. </p></div><p class="article-text">
        <strong>Valeria Baldoncini</strong>, psic&oacute;loga y nutricionista, con diecis&eacute;is a&ntilde;os de experiencia en el Hospital Anselmo Gamen, de Rosario, descubri&oacute; hace alg&uacute;n tiempo que &ldquo;lo aprendido en la universidad no coincide con la realidad de las personas que tengo enfrente&rdquo;. Por eso, dej&oacute; &ldquo;de focalizar en el peso, las dietas y las calor&iacute;as porque no ayuda a nadie a mejorar su salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Valeria integra la primera generaci&oacute;n de profesionales en su especialidad de la ciudad santafesina. Me explica que los tratamientos de nutrici&oacute;n no gordof&oacute;bica, que lleva adelante con sus pacientes, habilitan antes que nada la palabra de elles, a partir de una escucha atenta, y propone una participaci&oacute;n activa de consultante y consultade. &ldquo;Hay que mirar de manera integral al paciente, viendo cu&aacute;l es la demanda que cada uno trae a consulta para luego armar entre las dos partes una estrategia de abordaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s all&aacute; del tama&ntilde;o del cuerpo, es importante tener una alimentaci&oacute;n sin d&eacute;ficit nutricional. Entonces, mientras miles de personas activan para modificar la sociedad gordof&oacute;bica en la que estamos sumergidos, el camino personal es buscar y hallar herramientas para apuntar al goce de una salud integral que nos fortalezca frente a un mundo de mandatos y estereotipos que contaminan. &nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese enfoque implica dejar de pensar en objetivos de peso (lo que marca la balanza) y mediciones corporales (el &Iacute;ndice de Masa Corporal) que estandarizan n&uacute;meros con relaci&oacute;n a la salud. Observar y escuchar durante a&ntilde;os a personas que luchan por llegar a determinada meta num&eacute;rica &ldquo;me llev&oacute; a pensar que algo estaba mal porque yo veo personas sanas, sin enfermedades, con resultados de laboratorios excelentes, que llegan con la indicaci&oacute;n de bajar de peso. &iquest;Por qu&eacute;?&rdquo;, se pregunta Valeria. La respuesta es: &ldquo;Por la gordofobia y por la adherencia general a la noci&oacute;n de que delgadez equivale a salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comenc&eacute; a seguir por redes sociales a activistas y profesionales que cuestionan lo mismo que yo, los est&aacute;ndares de salud&rdquo;, comenta. &ldquo;As&iacute; logr&eacute; darle otro sentido a mi pr&aacute;ctica. Las dietas fracasan porque est&aacute;n basadas solo en cuestiones de calor&iacute;as, buscando un balance energ&eacute;tico negativo. Hoy podemos poner en discusi&oacute;n la violencia impl&iacute;cita en los discursos disfrazados de salud y mostrar una alternativa al modelo m&eacute;dico tradicional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No quiero decir que no sea importante el peso&rdquo;, aclara Baldoncini, &ldquo;sino que es s&oacute;lo un par&aacute;metro m&aacute;s, que se utiliza como primera y casi &uacute;nica normativa y que la mayor&iacute;a de las veces no es necesario. En los procesos de cambio, los aprendizajes van de la mano de la aceptaci&oacute;n del cuerpo que se tiene. El hambre es l&oacute;gico porque la comida es fundamental para vivir y hay que confiar en las se&ntilde;ales del cuerpo&rdquo;. Malas experiencias alrededor de la alimentaci&oacute;n pesoc&eacute;ntrica han devenido en da&ntilde;os y no en beneficios, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie nace odiando su cuerpo, esa es una conducta aprendida y sugerir dietas milagrosas, restrictivas, desde el castigo, fomenta una existencia no saludable. Habitarnos desde el amor y el respeto producir&aacute; conductas habilitantes en busca de objetivos relacionados con lo que se necesita&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Seguir cuentas diversas de IG y abandonar aquellas que nos da&ntilde;an con sus ilusiones falsas es un paso que se puede dar hoy, cuando estamos tan apegados a los telefonitos. Tambi&eacute;n, recordar que los discursos de ayuda y body positive terminan haciendo responsable a cada une en forma individual, cuando somos seres sociales y nuestra salud depende en gran medida del entorno en el que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seg&uacute;n el mapa de la discriminaci&oacute;n que realiz&oacute; INADI, la gordura ocupa el segundo puesto entre las causas de discriminaci&oacute;n en la Argentina. </strong>Por eso, la nueva tendencia es promocionar el derecho a la salud integral, donde alimentarse saludablemente no implique una exigencia para adelgazar a cualquier costo, sino el acceso a una alimentaci&oacute;n que no genere culpabilidad sino disfrute y salud integral, y la construcci&oacute;n de una mejor calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        Abuelas y madres, personas desconocidas tambi&eacute;n, han asumido que los cuerpos son plataformas de opini&oacute;n p&uacute;blica. Esas voces, replicantes de una cultura que no admite la diversidad, tiene consecuencias en la salud f&iacute;sica y ps&iacute;quica, construyendo sentimientos de verg&uuml;enza, estr&eacute;s, ansiedad y miedo. La salud no se visualiza en una cifra, sino en el acceso libre a la atenci&oacute;n sanitaria, el trabajo, la comida, la vivienda y la vestimenta, entre otros derechos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pesa-peso_129_10372552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jul 2023 03:37:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Cómo pesa el peso!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Laura Haimovichi,gordofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadie pidió tu opinión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/nadie-pidio-opinion_129_10024218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27f44a6c-c8dc-43c5-b859-752d22d8bd40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nadie pidió tu opinión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las formas más sutiles de la discriminación gordofóbica es que otra persona nos diga qué piensa sobre nuestro cuerpo, aunque nadie se lo haya pedido. Muchas veces, el maltrato se disfraza de ayuda y cuidado. No es por nuestro bien. El activismo gordo sigue dando testimonio en el Día Internacional de la Mujer.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No entrar. Que mis carnes excedan la silla y me lastime los cent&iacute;metros &iquest;de m&aacute;s? Dicen que el cuerpo no importa. Yo digo que es una mentira para hacernos sentir peor. D&iacute;ganme si ustedes vivir&iacute;an su vida igual a hoy, si de pronto, no entran. En la ropa, En la silla, En el colectivo. En la puerta. En el banco. No entran. La experiencia de sus vidas ser&iacute;a otra. Una, en la que una silla te puede aislar. O la puerta del ba&ntilde;o choque tu panza. Y no, no es que no me ame ni crea que mi cuerpo no es bello. No tiene nada que ver. Amo mis piernotas, pero puedo odiarlas a veces tambi&eacute;n. Los medios y todo lo que nos imponen dicen que mis piernotas est&aacute;n mal. Mi cuerpo no entra en una silla, eso me hace sentir triste. &iquest;Est&aacute; mal que el par&aacute;metro con el que fue todo hecho me haga sentir excluida? Claro que est&aacute; mal. Pero para eso est&aacute; hecho. Si una norma excluye a lo diferente, lo diferente se siente alien en tierra propia&rdquo;. (@florralegre)
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;GORDA, esa es la palabra que me hac&iacute;a sentir encerrada, como si el destino manifiesto de mi carne fuera esa invisibilidad cruel. Luego, con el tiempo, esa palabra se volvi&oacute; una bandera, una insignia de lucha; y ser gorda se convirti&oacute; en parte de una identidad. Si no tuviera que dar explicaciones sobre mi cuerpo, sabr&iacute;a que ya estoy en otro planeta, en un lugar at&iacute;pico donde no me pedir&iacute;an que acredite mi identidad a trav&eacute;s del cuerpo o los genitales, mi identidad de g&eacute;nero, etc. En nuestra cultura, parte del reconocimiento de los otros pasa por la forma en que nos relacionamos con las normas corporales. Las personas que encarnan adecuadamente las normas de la delgadez tienen el privilegio de la visibilidad, son valiosas porque se&ntilde;alan el modelo a seguir. Mientras que, en este sistema de reconocimiento, las personas gordas incomodan, pero no por eso dejan de ser funcionales. El gordo es el centro de la tabla de dardos y los arpones se hunden en la carne, se hacen cicatriz mientras duelen&rdquo;. (<strong>Lux Moreno</strong>, en su libro <em>Gorda Traidora</em>).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos las hipervisibles invisibles/ la doble moral y tu hipocres&iacute;a/ la cr&iacute;tica moral y est&eacute;tica disfrazada de salud/ La incomodidad en tus ojos, en tu espacio, en tu uniformidad./ Somos la ruptura de tu norma/ desobediencia y exceso/ desborde y pecado, disidencia./ Somos las que no quieres que existan. Pero existimos./ Y no vamos a pedir perd&oacute;n ni permiso. (<strong>Magda Pi&ntilde;eyro</strong>, del libro <em>StopGordofobia y las panzas subversas</em>) 
    </p><p class="article-text">
        Voces, voces gordas, macizas, contundentes. Voces con peso, con volumen, desmedidas. Voces que se escriben, que hablan, que cantan, que gritan, que estremecen, que se escuchan, que pintan, que grafitean, que asaltan las calles.
    </p><p class="article-text">
        Voces anchas, morrudas, gruesas, contra la opresi&oacute;n y la imposici&oacute;n de los mandatos magros, desgrasados, uniformados, uniformes. Voces que al decir se liberan. <strong>Traemos testimonios de gordas luchadoras, que rescatamos en las jornadas en que se conmemoraron, el 4 de marzo, D&iacute;a Internacional de la lucha contra la Gordofobia, tal como hace un a&ntilde;o lo renombr&oacute; el activismo por las disidencias corporales y que en su origen oficial era de la lucha contra la obesidad.</strong> Y tambi&eacute;n, historias que se enlazan con el 8 de marzo, D&iacute;a Internacional de la Mujer, por aquellas que murieron quemadas por el incendio en una f&aacute;brica y la carencia de toda medida de cuidado, higiene y seguridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Porque la gordofobia es violencia patriarcal y sabemos que hay machos que padecen este terror, pero tambi&eacute;n que hay mujeres gordof&oacute;bicas, incluso dentro del feminismo. </strong>Hembras que no comparten la lucha por la aceptaci&oacute;n y el respeto de todos los cuerpos. Hombres y mujeres que tampoco consideran el racismo, la xenofobia y la clase social como causas de la discriminaci&oacute;n. No poder bancar la canasta b&aacute;sica es violento, como los est&aacute;ndares de violencia machista lo son. Y el maltrato a las personas gordas tambi&eacute;n lo incluye, por lo tanto, lo es.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miremos m&aacute;s all&aacute; del feminismo blanco del norte del planeta, que cree que todas las mujeres somos iguales y que lo &uacute;nico por lo que tenemos que luchar es por nuestras reivindicaciones de g&eacute;nero.</strong> O, en todo caso, incluyamos, sumemos, habilitemos la aceptaci&oacute;n de todas las clases sociales, las etnias, las disidencias corporales y gen&eacute;ricas bajo la misma bandera feminista. Queremos igualdad en el trato, aunque no seamos todes iguales.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sociedad nos victimiza, pero nos alzamos por nuestros derechos.
    </p><p class="article-text">
        Derecho a vivir la vida que se quiere, una existencia que no afecta en sentido a los dem&aacute;s, como nos hicieron creer.
    </p><p class="article-text">
        Derecho a no someterse a una dieta que, inexorablemente, fracasar&aacute;. Porque no tiene en cuenta a cada une, su historia familiar, sus gustos, su gen&eacute;tica, porque restringe y funciona como una presi&oacute;n que en un momento estalla.
    </p><p class="article-text">
        Derecho a dejar de ser consideradas objetos, para el goce y la tranquilidad ajena.
    </p><p class="article-text">
        A ser respetadas sin importar las medidas y los tama&ntilde;os del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        A vestirse como se nos antoja.
    </p><p class="article-text">
        A no ser llamadas gordas como insulto.
    </p><p class="article-text">
        A que el dise&ntilde;o y mobiliario p&uacute;blico sea amigable.
    </p><p class="article-text">
        A no tener que soportar opiniones ajenas que no solicitamos.
    </p><p class="article-text">
        Dejemos de naturalizar la gordofobia. Cuestionemos la idea de que somos cuerpos fallados, defectuosos.
    </p><p class="article-text">
        Habitemos nuestra anatom&iacute;a con libertad, sin condenas, con pensamiento cr&iacute;tico. Pong&aacute;monos de pie y no nos callemos cuando vienen a avisarnos que estamos gordas y que lo hacen porque, dicen, nos est&aacute;n cuidando. Es decir, controlando. No me digas que adelgace.
    </p><p class="article-text">
        Como cada vez que vamos a la calle, unidas, diversas, colectivas, agrupadas, se trata de fortalecer el activismo como cobijo, trinchera, oasis, frazada, refugio, cueva, para ir logrando cambios, aceptaci&oacute;n, respeto. No es f&aacute;cil, pero seguro que hay o&iacute;dos y corazones capaces de escuchar y latir junto a nosotres. Dejemos de discutir con los gordof&oacute;bicos, porque es como pretender que una persona maltratada se ponga de acuerdo y convenza a su maltratador. Paremos con el silencio, con el dolor en soledad, con esconder, tapar, disimular. <strong>Defender a las personas gordas de los ataques es nuestro compromiso. Lo personal es pol&iacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como dice <strong>Marianela Saavedra</strong>: &ldquo;Los cuerpos gordos no somos chiste/ broma, meme o tu derecho a opini&oacute;n/ somos cuerpos sensibles, habitados, reales/ deseantes y deseables./ Tus prejuicios y falso humor no dan risa/ ni excitan, coraz&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/nadie-pidio-opinion_129_10024218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Mar 2023 04:56:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nadie pidió tu opinión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,Disidencias,cuerpos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De quién es la cuestión del peso?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuestion-peso_129_9903801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a757546-c3ec-49f4-ae53-be4036fc7ee9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De quién es la cuestión del peso?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez circula más la idea de que no se debe hablar del cuerpo de les otres. Mejor las sugerencias que las prohibiciones, los abrazos que los ataques. El miedo a ser, como uno de los orígenes probables del rechazo a la gordura. ¿Quiénes son los dueñes de los cuerpos? ¿Tiene propiedad la materia de que estamos hechas las personas?  </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;De peque&ntilde;o yo estaba gordo, ten&iacute;a pluma, era empoll&oacute;n y bastante torpe, mi familia no era tradicional y mi madre estaba visiblemente enferma. Todo aquello que hace que el resto tenga p&aacute;nico si no eres como ellos; pero si aparentas ser feliz, entonces est&aacute;s cuestionando su propia felicidad&rdquo;, dice el escritor e influencer compostelano Roy Gal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Peso, altura, sexualidad, etnias, colores deseos, algunos ejemplos de la diversidad humane. En la variedad est&aacute; el gusto y eso da mucho gusto, aunque algunes le temen y suelen inquietarse y rechazar en otres lo que no soportan de s&iacute;. Si tienen alguna clase de poder se adue&ntilde;an de las palabras, de las im&aacute;genes, se erigen en propietarios de una &uacute;nica verdad. Dan c&aacute;tedra, recetan, sonr&iacute;en desde las pantallas. O condenan desde alguna tribuna.
    </p><p class="article-text">
        Residente en Canarias, Gal&aacute;n es un conocido activista de la comunidad lgbt+, que no intenta convencer a sus interlocutores ni desde la victimizaci&oacute;n ni desde la furia. Su modo es amable, dulce y po&eacute;tico. Al menos, as&iacute; se lo ve y se lo escucha en sus videos, as&iacute; viaja a la infancia, cuando todo es descubrimiento y une mira y se mira de manera inaugural, en las palabras y los gestos que les otres tienen con nosotres:
    </p><p class="article-text">
        <em>Espejo, espejito: &iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s hermoso de este reino?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ser y estar. Eso es lo m&aacute;s hermoso</em>
    </p><p class="article-text">
        Gal&aacute;n recuerda de un modo di&aacute;fano lo que sent&iacute;a con relaci&oacute;n a los dem&aacute;s: 
    </p><p class="article-text">
        <em>De peque&ntilde;o yo tuve un refugio, un poder, el saber que aquellos que quer&iacute;an herirme estaban equivocados.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y ahora cuando siento miedo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Porque todos tenemos miedo a que no nos quieran.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Regreso a ese ni&ntilde;o.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Regreso a esa casa en la que &eacute;ramos cuatro personitas creciendo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Regreso al regalo abierto y al zumo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me giro</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y digo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Abr&aacute;zame.</em>
    </p><p class="article-text">
        Este fragmento me recuerda al de un texto del austr&iacute;aco Peter Handke, Nobel de Literatura, sobre ese momento de la educaci&oacute;n sentimental en el que gestos y palabras dejan huellas en apariencia indelebles. Me refiero a los primeros a&ntilde;os de vida, cuando los deseos no tienen l&iacute;mites y aparece la cultura con sus normas para recordarnos los&nbsp;peligros y los cuidados que se deben tener. Un per&iacute;odo en que todo lo que recibimos es alimento para la mente, el cuerpo y el alma. Ingesta y amenaza. Depende&hellip; Todo depende... De seg&uacute;n c&oacute;mo se mire&hellip; todo depende.
    </p><p class="article-text">
        <em>las moras le ca&iacute;an en la mano como s&oacute;lo caen las moras</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y as&iacute; es todav&iacute;a,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> las nueces frescas le pon&iacute;an &aacute;spera</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> la lengua</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y as&iacute; es todav&iacute;a,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> en cada monta&ntilde;a</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> ten&iacute;a el deseo de una monta&ntilde;a m&aacute;s alta</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y en cada ciudad</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> el deseo de una ciudad a&uacute;n mayor</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y as&iacute; es todav&iacute;a,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> en la copa de un &aacute;rbol agarraba</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> emocionado las cerezas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> como a&uacute;n lo sigue haciendo,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> ten&iacute;a miedo de cualquier extra&ntilde;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y a&uacute;n lo tiene todav&iacute;a,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> esperaba la primera nieve</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y as&iacute; la espera todav&iacute;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Cuando el ni&ntilde;o era ni&ntilde;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> tir&oacute; un palo como lanza contra un &aacute;rbol,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y hoy vibra todav&iacute;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        Una encuesta reciente entre 8 mil mujeres residentes en la Argentina revel&oacute; que a m&aacute;s del 67 por ciento le sugirieron bajar unos kilos, entre los cinco y los 17 a&ntilde;os, y que el 97 por ciento del total hizo dieta, en alg&uacute;n momento de su vida. R&eacute;gimen regimentado. Regimiento de personas adiestradas, cortadas por la misma tijera (&iquest;Las incre&iacute;bles aventuras del Se&ntilde;or Tijeras, de Sui Generis?). El estudio lo realiz&oacute; la ONG #hermanasoltalapanza, liderado por Lala Pasquinelli, quien arranc&oacute; en la escena p&uacute;blica desarmando y haciendo collage, junto a otras mujeres activistas, con las im&aacute;genes de las figuras femeninas de las revistas. &nbsp;La campa&ntilde;a se llam&oacute; <strong>Mujeres que no fueron tapa</strong> y estuvo abierta a todas las que quisieron participar, sin discriminaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas al sondeo son la consecuencia de una pr&aacute;ctica muy instalada: se elogian o defenestran los cuerpos ajenos, como si fueran materia opinable para cualquiera, derecho y propiedad de hombres y mujeres patriarcales, padres y madres, poderosos e impunes amparados por un sistema que no respeta las distinciones m&aacute;s elementales de forma, color, origen, lengua y que aspira a un modelo &uacute;nico, m&aacute;s manipulable, gobernable.
    </p><p class="article-text">
        Fue lo que pas&oacute; con Moria Cas&aacute;n y con la beb&eacute; de Isabel Macedo. La fama, parece, se cobr&oacute; su precio. Cualquiera cree que puede maltratar a otre ser humane, sea una artista, une menor de edad, une representante de alg&uacute;n pueblo originario, y muchos etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Frases como &iexcl;Qu&eacute; gorda! es sin&oacute;nimo de &iexcl;Qu&eacute; fea!, &iexcl;Qu&eacute; vieja! equivale a No est&aacute;s autorizada a ponerte lo que quieras, &iexcl;Osito cari&ntilde;osito! Es igual a Sos un pesado, sos un obeso. A m&iacute;/ t&uacute;/ vos/ elle/ nosotres/ vosotres/ elles &iquest;qui&eacute;n nos pregunt&oacute;? Let It Be.
    </p><p class="article-text">
        Esas frases que lastimaron al &aacute;rbol, al p&aacute;jaro, al humane, como remata el poema de Handke, <em>vibran todav&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Algo as&iacute; ocurri&oacute; con la periodista y presentadora de la tele estadounidense Keely Shaye Smith, segundo gran amor de Pierce Brosnan. Ella es una bell&iacute;sima mujer cuyo cuerpo cambi&oacute; luego de sus dos embarazos. Subi&oacute; de peso, y la industria de la comunicaci&oacute;n y del entretenimiento la critic&oacute; por su &ldquo;falta de medida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La tristeza acaba convirti&eacute;ndose en una parte indeleble de tu psique&rdquo;, dijo el famoso int&eacute;rprete irland&eacute;s, quien perdi&oacute; a su primera esposa y a una de sus hijas por c&aacute;ncer de ovarios. La pareja Keely-Pierce sue&ntilde;a desde el comienzo con un mundo diferente, donde todas las personas reciban miradas afectuosas, de aceptaci&oacute;n y ternura, de empat&iacute;a y cuidado, m&aacute;s all&aacute; de sus or&iacute;genes, sus figuras, sus enfermedades, su cartel. La animadora Smith (59 a&ntilde;os) y Brosnan, ex agente 007 (de 68), no s&oacute;lo son estrellas rutilantes en los espacios medi&aacute;ticos. Tambi&eacute;n trabajan en diversas causas que procuran una vida mejor en nuestro planeta, una vida inclusiva, donde convivan (sean y est&eacute;n) todos los cuerpos. Como dec&iacute;a el poema: <em>Ser y estar. Eso es lo m&aacute;s hermoso.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuestion-peso_129_9903801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jan 2023 03:34:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De quién es la cuestión del peso?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moria Casan,cuerpos,gordofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine omite los cuerpos diversos: “No accedemos a escenas de sexo porque nadie se enamora de la gorda”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cine-omite-cuerpos-diversos-gordofobia-no-accedemos-escenas-sexo-nadie-enamora-gorda_1_9688882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e96d146-4238-4371-bcfd-53cf82d591a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cine omite los cuerpos diversos: “No accedemos a escenas de sexo porque nadie se enamora de la gorda”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El excepcional ejemplo de "Cerdita" pone de manifiesto la sangrante gordofobia presente en el cine: "Sigo esperando que haya una protagonista gorda sin que se comente su peso"</p><p class="subtitle">Crítica - 'Cerdita', cuando el 'bullying' es más aterrador que un asesino en serie</p></div><p class="article-text">
        Sara es una adolescente con obesidad que sobrevive a las continuas y crueles burlas de varias chicas de su pueblo. Es verano, la &eacute;poca del a&ntilde;o m&aacute;s odiada por lo que implica el calor y que el plan estrella sea ir a la piscina: ense&ntilde;ar nuestros cuerpos. En su caso, opta por el mediod&iacute;a, las horas m&aacute;s asfixiantes y vac&iacute;as, para ir a darse un chapuz&oacute;n. Pero siempre alerta, siempre con cara de angustia y p&aacute;nico a ser vista. La desgracia ocurre en una jornada especialmente sofocante, en la que el citado grupo de adolescentes la descubre ba&ntilde;&aacute;ndose. Ah&iacute; empieza el repulsivo ritual de <em>bullying</em> que, tras pasar por un intento de ahogo, concluye con una de ellas rob&aacute;ndole su ropa para que tenga que volver a casa en bikini. Para entonces el terror ya se ha implantado en la localidad, en la que tambi&eacute;n habr&aacute; presente un misterioso asesino en serie testigo del acoso y que, cada vez m&aacute;s obsesionado con Sara, decide ayudarla. A su manera.
    </p><p class="article-text">
        Este es el punto de partida de <em>Cerdita</em>, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cerdita-bullying-aterrador-asesino-serie_1_9620661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">magn&iacute;fico debut en la direcci&oacute;n</a> de Carlota Pereda, continuaci&oacute;n del t&iacute;tulo por el que en 2018 gan&oacute; el Goya al Mejor cortometraje de ficci&oacute;n. La cineasta coloca en el centro de su relato a una mujer gorda que se pasa gran parte de la pel&iacute;cula medio desnuda. Un hecho pr&aacute;cticamente ins&oacute;lito dentro del cine espa&ntilde;ol y por desgracia tambi&eacute;n a nivel global salvo contados ejemplos. Los limitad&iacute;simos casos en los que este tipo de cuerpos &mdash;alejados del infame canon de belleza&mdash; han aparecido en pantalla, han sido relegados a un segundo plano habitualmente acompa&ntilde;ado de burlas. Y, por supuesto, jam&aacute;s tratados como deseables. M&aacute;s bien al contrario, justificadamente repudiables.
    </p><p class="article-text">
        La protagonista del largometraje est&aacute; encarnada por Laura Gal&aacute;n. La int&eacute;rprete comparte con este peri&oacute;dico lo que sinti&oacute; cuando decidi&oacute; ser actriz: &ldquo;Me daba miedo por mi f&iacute;sico porque sab&iacute;a que iba a acceder a menos papeles&rdquo;. En teatro le ha resultado m&aacute;s sencillo, pero seg&uacute;n se&ntilde;ala, el audiovisual ha sido &ldquo;mucho m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;. <em>Cerdita</em> es su primer personaje principal, por el que todo apunta que ser&aacute; nominada al Premio Goya a Mejor actriz revelaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He le&iacute;do m&aacute;s noticias comentando que la protagonista fuera gorda que sobre que la calidad de la pel&iacute;cula&rdquo;, comenta a elDiario.es la <em>youtuber</em> Andrea Compton, &ldquo;estamos tan poco acostumbradas a ver a un personaje principal as&iacute; que es hasta fuerte de ver&rdquo;. Sobre todo por el tratamiento que se le da, ya que, como analiz&oacute; en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=AhqKVdVrhEY&amp;t=223s&amp;ab_channel=AndreaCompton" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su canal</a>, &ldquo;existen tres referentes y son humillantes&rdquo;. Tambi&eacute;n est&aacute;n las denominadas<em> fat funny girl: </em>&ldquo;Chicas gordas que meten para que hagan de graciosas o consejeras y, en caso de ser protagonistas, pasan siempre por una fase inicial de humillaci&oacute;n hacia su cuerpo&rdquo;. En esta l&iacute;nea se enmarcan ejemplos como <em>Hairspray</em> y<em> Bachelorette.</em> 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Este desolador contexto explica la sangrante falta de referentes de cuerpos gordos en la ficci&oacute;n. De hecho, al preguntar a Gal&aacute;n por ello se sorprende desde el otro lado de la l&iacute;nea del tel&eacute;fono por el tiempo que necesita, sin &eacute;xito, encontrar alguno. &ldquo;Nos hemos habituado a ver ciertos cuerpos y es momento de cambiar&rdquo;, reivindica. La traductora y activista Blanca Rodr&iacute;guez (Bandarrita) apunta que &ldquo;la realidad construye la ficci&oacute;n pero la ficci&oacute;n tambi&eacute;n construye la realidad&rdquo;. De ah&iacute; a que incida en que &ldquo;si en todas las representaciones que tienen los gordos son como rid&iacute;culos, tr&aacute;gicos y pat&eacute;ticos, esa es la concepci&oacute;n que se te queda de ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tambi&eacute;n escritora va m&aacute;s all&aacute; y lamenta que aparte de lo com&uacute;n que es que no haya personajes con cuerpos diversos, &ldquo;si te fijas, ni siquiera hay figurantes gordos, de los que pasan por detr&aacute;s haciendo bulto. No quedamos bonitos ni entre la gente anodina que sale en el fondo de una calle o un supermercado&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos tan poco acostumbrados a ver a una protagonista gorda que es hasta fuerte de ver</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Compton</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">El margen de maniobra desde la direcci&oacute;n de 'casting'</h3><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n podr&iacute;a estar cambiando seg&uacute;n comenta Jos&eacute; Burillo, que dirige la agencia de representaci&oacute;n de int&eacute;rpretes, modelos y figurantes que lleva su nombre. &ldquo;Cada vez m&aacute;s productoras apuestan por la diversidad y los cuerpos <em>curvis,</em> no quieren estereotipos ni barreras sociales. Apuestan por lo natural&rdquo;, declara a este medio. Eso s&iacute;, aclara que su empresa no elige nunca los perfiles. &ldquo;Todo lo que proponemos es siempre en base a las especificaciones de las productoras&rdquo;, expone. 
    </p><p class="article-text">
        El director de <em>casting</em> Luis San Narciso, descubridor de figuras como Javier C&aacute;mara, Bel&eacute;n Rueda, Paco Le&oacute;n y Paz Vega, coincide en que las directrices para proponer los elencos &ldquo;vienen determinadas desde guion. Si la protagonista est&aacute; buen&iacute;sima y el protagonista tambi&eacute;n, poco puedes hacer. A veces s&iacute; se puede variar un poco hacia alguien no tan estereotipado&rdquo;. El profesional valora que tras 40 a&ntilde;os dedic&aacute;ndose a esta profesi&oacute;n, no ha visto &ldquo;muchos cambios&rdquo;. No obstante, indica que el trabajo de int&eacute;rprete &ldquo;est&aacute; abierto a todo el mundo&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La escena en la piscina de la película &#039;Cerdita&#039;                            </span>
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        &ldquo;Nadie est&aacute; vetado y nunca le he dicho a nadie que adelgace en ning&uacute;n momento&rdquo;, declara, &ldquo;un actor debe forjar por su personalidad y pelear por lo que crea convincente. Le puedo aconsejar que estudie pero que adelgace no. Nunca se me ocurrir&iacute;a dec&iacute;rselo a nadie&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Las gordas no follan</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Sigo esperando a que se haga una comedia rom&aacute;ntica de una gorda que se enamora&rdquo;, alega Compton, harta de que no existan &ldquo;protagonistas gordas sin que se comente su peso&rdquo;. &ldquo;Es mucha violencia hacia un tipo de cuerpo, que es el de much&iacute;simas personas. Es apartarlas de forma absoluta. A m&iacute; no me sorprende que alguien me diga algo humillante de mi cuerpo. Me puede doler m&aacute;s o menos, pero es algo con lo que cuentas&rdquo;, lamenta sobre su propia experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Gal&aacute;n ve en &ldquo;la sexualizaci&oacute;n de la mujer&rdquo; el principal motivo por el que no se conceden papeles a actrices gordas. &ldquo;Muchas veces piensan que no somos deseables&rdquo;, indica, &ldquo;no hacemos escenas de sexo porque en series y pel&iacute;culas nadie se enamora de la gorda. No estaba ni planteado&rdquo;. La int&eacute;rprete comenta que es consciente de que &ldquo;esto es una industria y cada uno sabe lo que vende&rdquo;. La actriz menciona en este punto <em>&Eacute;lite</em>, uno de los mayores fen&oacute;menos espa&ntilde;oles cosechados por Netflix en la que no ha habido cabida para los cuerpos no normativos en sus cinco temporadas. 
    </p><p class="article-text">
        Su cocreador Carlos Montero afirm&oacute; a principios de a&ntilde;o en <a href="https://www.fotogramas.es/series-tv-noticias/a39094005/elite-netflix-diversidad-cuerpos-no-normativos-carlos-montero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fotogramas</a> lo siguiente: &ldquo;&iquest;Hay gordos sexys? Ya te digo yo que s&iacute; que tengo mi p&uacute;blico. Pero yo con verme en el espejo ya tengo bastante. &iquest;Para qu&eacute; hacerle pasar a los espectadores el mal trago de verme en la ducha?&rdquo;. Unas declaraciones que fueron tachadas por su evidente gordofobia y ante las que Gal&aacute;n opina que &ldquo;decir que somos personas no deseables es duro y peligroso cuando lo haces p&uacute;blicamente. Hay que tener una parte de responsabilidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez, por su parte, espeta que &ldquo;habr&aacute; alguna pel&iacute;cula en la que las gordas follen, pero yo al menos no las he visto. Salvo para escenas graciosa como en<em> Amor ciego</em>&rdquo;. Un t&iacute;tulo con una premisa que describe como &ldquo;terrible. Al protagonista le ponen una maldici&oacute;n que consiste en que ve a la gente por fuera como es por dentro. La chica que le gusta [encarnada por Gwyneth Paltrow] est&aacute; gorda, pero como es buena persona la ve como si fuera delgada&rdquo;. &ldquo;Es normal que un t&iacute;o normal o incluso entrado en carnes como Jack Black o Adam Sandler se l&iacute;en con 'pivones', pero al rev&eacute;s no pasa&rdquo;, critica.
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                Escena de la película &#039;Amor ciego&#039;                            </span>
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        En el otro extremo de la representaci&oacute;n est&aacute; <em>Cerdita</em>, sobre la que Gal&aacute;n celebra que se apostara por mostrar &ldquo;toda la carne. Hay un momento en la pel&iacute;cula en el que te olvidas de que hay personajes gordos&rdquo;. Adem&aacute;s, avanza que recientemente ha rodado dos escenas de sexo en sus dos &uacute;ltimos trabajos. &ldquo;Espero que se est&eacute; abriendo, vamos a normalizar que haya otras secuencias de sexo en las que se puedan ver a personajes gordos&rdquo;, plantea.
    </p><h3 class="article-text">El estigma de la salud</h3><p class="article-text">
        Uno de los estigmas a los que se enfrentan las personas gordas es la asociaci&oacute;n de la gordura con la mala salud. &ldquo;Est&aacute; s&uacute;perestablecido&rdquo;, subraya Gal&aacute;n, &ldquo;al ser el cartel de la pel&iacute;cula mi imagen en bikini se me dice todo el rato que si estoy haciendo apolog&iacute;a de la obesidad. &iquest;Sabe alguien mis h&aacute;bitos diarios, lo que como o el ejercicio que hago? Est&aacute;n prejuzgando porque me ven y les molesta mi cuerpo. Nadie se da cuenta de que con esas palabras est&aacute;n hiriendo mi salud mental. No te preocupa mi salud, te molesta que sea gorda. Este argumento es muy hip&oacute;crita&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como si decir que por poner a Vin Diesel en una pel&iacute;cula est&aacute;s promoviendo la calvicie&rdquo;, suma con iron&iacute;a Rodr&iacute;guez. &ldquo;Estar gordo no es estar enfermo&rdquo;, defiende, &ldquo;pero es que incluso suponiendo que lo fuera, nadie dir&iacute;a 'no pongas a una persona con soriasis porque estar&aacute;s promoviendo la soriasis'. Y as&iacute; con cualquier enfermedad que se te ocurra. Hay una serie de argumentos que me vuelan la cabeza&rdquo;. Compton cita a la tambi&eacute;n <em>youtuber</em> Mimi XXL por c&oacute;mo ella sostiene que &ldquo;una gorda no le debe la salud a nadie. Es un razonamiento que se ha adaptado para humillar a otra persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gal&aacute;n ampl&iacute;a el debate y comparte que cree que est&aacute; &ldquo;menos presionada f&iacute;sicamente que algunas compa&ntilde;eras actrices normativas porque ellas tienen que cumplir siempre con ese canon y no pueden salirse de ah&iacute;, porque ya han entrado en eso. Si engordan o adelgazan es un esc&aacute;ndalo&rdquo;. &ldquo;Yo, sin embargo, s&eacute; que soy gorda&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;mi problemas es conseguir trabajo, pero mi presi&oacute;n con mi cuerpo es menos. Estoy fuera de los c&aacute;nones y a lo mejor eso es m&aacute;s relajado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De cara al futuro y el camino por recorrer, expresa que su &ldquo;ilusi&oacute;n es que llegasen personajes sin hacer alusi&oacute;n al f&iacute;sico. A m&iacute; y al resto de compa&ntilde;eras. Que solamente se diga 'abogada' y nada m&aacute;s. Que se nos vea por nuestras cualidades interpretativas y no encasilladas en nuestra apariencia. Ser&iacute;a precioso&rdquo;. Compton se postula en la misma l&iacute;nea, reivindicando que &ldquo;se deber&iacute;a poder contratar a gente gorda sin tener problemas&rdquo; y subraya la importancia de que existan tambi&eacute;n &ldquo;personas gordas creadoras&rdquo;, que ampl&iacute;en la diversidad de cuerpos desde los guiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cine-omite-cuerpos-diversos-gordofobia-no-accedemos-escenas-sexo-nadie-enamora-gorda_1_9688882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Nov 2022 12:48:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cine omite los cuerpos diversos: “No accedemos a escenas de sexo porque nadie se enamora de la gorda”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Obesidad,gordofobia,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobrevivir en un mundo gordofóbico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sobrevivir-mundo-gordofobico_129_9286831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72a4ec98-e5c1-47f3-960f-ab0f926e9866_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobrevivir en un mundo gordofóbico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sobre discursos de odio, cuerpos hegemónicas y bibliotecas y libros que salvan. Un repaso sobre bibliografía sobre diversidad corporal.</p></div><p class="article-text">
        Sabemos que las palabras construyen realidades y alguna vez cont&eacute; que descubrir en una librer&iacute;a pr&oacute;xima a la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la UBA, (en Pu&aacute;n y Pedro Goyena, Ciudad de Buenos Aires) el libro <em>Cuerpos sin patrones, Resistencias desde las geograf&iacute;as desmesuradas de la carne</em>, fue un antes y un despu&eacute;s en mi vida personal como lectora y como gorda. El volumen compilado por los activistas Laura Contrera y Nicol&aacute;s Cuello fue, como dice Mauro Cabral, la actualizaci&oacute;n de una deuda &ldquo;para quienes hemos atravesado los a&ntilde;os al amparo de bibliotecas salvadoras&rdquo;. Es que escribir sobre cuerpos fuera de la norma y compartir esos conocimientos cuestionadores que ponen en jaque el imperio de otros cuerpos mod&eacute;licos, interrumpir el juzgamiento de lo diferente y mostrar que se puede vivir sin condenar, es ir contra un mundo que pretende eliminar a quienes no se someten al deber ser. Las &uacute;nicas huellas posibles no son registrar de manera policial lo que se consume en t&eacute;rminos cal&oacute;ricos. Hay otras formas de activar y hay un camino posible a trav&eacute;s de la lectura&nbsp; de textos (aunque no s&oacute;lo), que hablan desde el ensayo, la reflexi&oacute;n y la biograf&iacute;a Luego de Cuerpos sin patrones, segu&iacute; indagando y encontr&eacute; Historia de la obesidad. Metamorfosis de la gordura, del director de estudios en la <em>Ecole des hautes &eacute;tudes en sciences sociales</em> Georges Vigarello, que historiza desde la antig&uuml;edad la preocupaci&oacute;n por la delgadez bajo m&uacute;ltiples formas en el transcurso de distintas &eacute;pocas. De los or&iacute;genes en los que ser gordo era s&iacute;mbolo de opulencia, poder y prestigio hasta la actual apolog&iacute;a de la flacura, incluyendo las t&eacute;cnicas m&eacute;dicas para adelgazar, la aparici&oacute;n progresiva de la balanza y las dietas, dando cuenta de la dictadura de la apariencia.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, cada vez son m&aacute;s los libros que nos llevan de la mano por otras formas de pensar, que desnaturalizan prejuicios y ayudan a tener una conciencia m&aacute;s plena del dominio que se esconde detr&aacute;s de imposiciones que defienden una cierta est&eacute;tica y repudian los kilos dem&aacute;s como supuesta amenaza contra la salud.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por suerte, cada vez son más los libros que nos llevan de la mano por otras formas de pensar, que desnaturalizan prejuicios y ayudan a tener una conciencia más plena del dominio que se esconde detrás de imposiciones que defienden una cierta estética </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Argentina ocupa el segundo lugar a nivel mundial con m&aacute;s casos de trastornos de la conducta alimentaria. Es la consecuencia directa de que habitamos en un pa&iacute;s en el que ser delgado es un ideal para alcanzar porque es un valor positivo. Tomar otro camino es exponerse a la discriminaci&oacute;n social y m&eacute;dica. Con m&aacute;s de quince a&ntilde;os de experiencia como licenciada en Nutrici&oacute;n, Jesica Lavia ofrece en <em>Sobrevivir a un mundo gordof&oacute;bico</em>, su nuevo libro. Lavia se dedica entre otras actividades a la educaci&oacute;n nutricional integral y es coautora del libro Pese lo que pese. Contra la hegemon&iacute;a del cuerpo ideal.
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                &quot;Sobrevivir a un mundo gordofóbico&quot;, el libro de Jesica Lavia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La alimentaci&oacute;n es pol&iacute;tica y tambi&eacute;n exige dignidad, porque somos sujetxs de derecho. M&aacute;s all&aacute; de la relaci&oacute;n entre la alimentaci&oacute;n y la cultura, de que cuando hablamos de alimentaci&oacute;n nos referimos a una necesidad b&aacute;sica para sobrevivir, al hablar de alimentarnos debemos hablar inevitablemente de educaci&oacute;n, de acceso, de econom&iacute;a, de pol&iacute;ticas sanitarias, de estructura social, de ecolog&iacute;a, de soberan&iacute;a alimentaria y de salud integral&rdquo;, escribe Lavia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No importa que seamos un pa&iacute;s habitado por personas con todo tipo de material gen&eacute;tico, seguimos pensando que lo que est&aacute; mal es no pertenecer a ciertos est&aacute;ndares, que hagamos lo que hagamos, nunca ser&aacute;n parte de nuestra identidad ni nos van a pertenecer&rdquo;, explica la licenciada Lavia. Y as&iacute; vamos por la vida perdiendo salud integral, por intentar encajar y ser &ldquo;normales&rdquo; en una sociedad que nos considera &ldquo;anormales&rdquo; simplemente por habitarnos en la diversidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Que la alimentación es un hecho cotidiano y político parece ser una obviedad, aunque cada uno de estos libros, lo desarrolla, explica y contribuye a que deconstruyamos muchas de nuestras ideas y nos situemos en un lugar potente </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Que la alimentaci&oacute;n es un hecho cotidiano y pol&iacute;tico parece ser una obviedad, aunque cada uno de estos libros, lo desarrolla, explica y contribuye a que deconstruyamos muchas de nuestras ideas y nos situemos en un lugar potente respecto de las transformaciones que se pueden realizar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Agustina Cabaleiro cont&oacute; su historia gorda en el volumen <em>Te lo digo por tu bien, sobre ser gordas y ocupar espacios con libertad</em>. Lo hizo con una narrativa din&aacute;mica, amigable en el dise&ntilde;o que incluye ilustraciones y planteando c&oacute;mo podemos disfrutar de nuestros cuerpos y terminar con las formas de violencia que toman forma en frases como Deber&iacute;as bajar de peso, no es sano estar as&iacute;, Ese pantal&oacute;n ajustado no te favorece. No tenemos talle para vos. Tendr&iacute;as que ir al m&eacute;dico. &iquest;Pensaste en hacer ejercicio?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con su libro Agustina propone hablar de lo que pasa para &ldquo;darle palabras y validez a eso que sentimos en soledad. Y te aviso: vas a leer mucho la palabra gorda. S&iacute;, gorda. No rellenita ni grandota, ni otro sin&oacute;nimo sin sentido para escaparle a una palabra que nos da miedo decir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lux Moreno invita a acomodarse en un lugar gustoso, para disfrutar del placer de la lectura de su libro totalmente inc&oacute;modo: Gorda traidora que, agazapada por el dolor que le dejaron las heridas, lo cuestiona todo. Ocurre que esta activista gorda, profesora de Educaci&oacute;n Superior y Media en Filosof&iacute;a por la Universidad de Buenos Aires y autora del libro Gorda Vanidosa se someti&oacute; a un bypass g&aacute;strico para evitar una enfermedad y cuenta el viacrucis que eso signific&oacute;. Narra el antes y el despu&eacute;s, las cicatrices, las vitaminas y la forma en la que transit&oacute; de un cuerpo gordo a uno delgado, pero d&eacute;bil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante se&ntilde;alar que algo que ha dejado en claro la emergencia sanitaria de la pandemia es la necesidad de repensar la categor&iacute;a de cuerpo. Es decir, reflexionar sobre los discursos que nos dan esta noci&oacute;n asociada a la cultura de la delgadez y del &eacute;xito. Esta urgencia tambi&eacute;n ha producido la aparici&oacute;n y la afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica de las audiencias al activismo gorde para desmantelar las jerarqu&iacute;as corporales vigentes, as&iacute; como las violencias constantes sobre los cuerpos diversos&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La centralidad del cuerpo radica en que se despliega como una interrogaci&oacute;n sobre las formas en que se configura y resiste, y sobre las trampas en las que cae bajo el imperio de la mercantilizaci&oacute;n&rdquo;, dice Mar&iacute;a Isabel Herrera, doctora en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Entre R&iacute;os, UNER, en su libro <em>La invasi&oacute;n de las b&aacute;rbaras</em>. Estudio sobre desobediencia est&eacute;tica en el Encuentro Nacional de Mujeres de 2010.
    </p><p class="article-text">
        Escribe Herrera en el mismo volumen: &ldquo;La rebeld&iacute;a a los modelos impuestos se manifiesta en las calles: se llama a resistir ala imposici&oacute;n de la &lsquo;belleza&rsquo; como sentido o fin &uacute;ltimo del cuerpo femenino. La representaci&oacute;n de que hay cuerpos perfectos, y de que estos pueden &lsquo;hacerse&rsquo; o son posibles o asequibles, envenena la vida&rdquo;. Y se&ntilde;ala que &ldquo;un exceso reverbera alrededor de la figura impuesta y dominante del cuerpo femenino perfecto, &lsquo;donde s&oacute;lo manda la l&oacute;gica del espect&aacute;culo o del fantasma individual&rsquo;. Ese cuerpo impecable, retocado, intervenido por distintas t&eacute;cnicas de modelado, operable por medio de potenciales cirug&iacute;as, tratamientos, pr&oacute;tesis hasta acomodarse a la tiran&iacute;a de la imagen, lo situamos a&uacute;n dentro del r&eacute;gimen de la representaci&oacute;n&hellip; Sin arrugas, sin celulitis, sin marcas, sim&eacute;trico, terso, delgado, es el cuerpo-mandato, el patr&oacute;n tir&aacute;nico asignado a lo femenino. Como toda norma, se construye por exclusi&oacute;n de lo que no es su materialidad mod&eacute;lica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sobrevivir-mundo-gordofobico_129_9286831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Sep 2022 13:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobrevivir en un mundo gordofóbico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Corporalidades,Diversidad,gordofobia,Discursos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mundo de la moda sigue pensando en cuerpos hegemónicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mundo-moda-sigue-pensando-cuerpos-hegemonicos_129_9255692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4baffc2-c7b8-4d94-a30f-d320138a9563_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1494y2169.jpg" width="1200" height="675" alt="El mundo de la moda sigue pensando en cuerpos hegemónicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La preocupación por la diversidad corporal se impuso en la mayoría de los discursos, pero en los negocios de ropa y en los medios de comunicación siguen sin visibillizar a la mayoría. La opinión de Delia Alicia Piña, periodista especializada en moda y belleza.</p></div><p class="article-text">
        En el amplio y poderoso universo de la comunicaci&oacute;n, la preocupaci&oacute;n por la diversidad corporal se impuso, apenas, en peque&ntilde;os sectores de nuestro pa&iacute;s abiertos a la mirada amplia del activismo gorde. Fue cuando aparecieron las demandas genuinas por la aceptaci&oacute;n e inclusi&oacute;n de todas las corporalidades, m&aacute;s all&aacute; de sus tama&ntilde;os, sus l&iacute;mites y sus posibilidades. La marea de la &uacute;ltima ola del feminismo, durante la prepandemia, empuj&oacute; a un mayor (aunque a&uacute;n insuficiente) despliegue social de la pluralidad de las anatom&iacute;as humanas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No creo que los medios, y en particular las revistas, webs y redes sociales dedicadas a la moda, se hayan deconstruido para mostrar con naturalidad tendencias y dise&ntilde;os en cuerpos diversos; ni por parecer cool lo hacen. Si se refieren a personas con cuerpos fuera de la norma, lo hacen como si se tratara de un fen&oacute;meno&rdquo;, opina Delia Alicia Pi&ntilde;a, periodista de larga trayectoria en moda, belleza, joyer&iacute;a de autor y afines.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mundillo de esta especialidad del periodismo es cada vez m&aacute;s reducido y puede que algunos asuman una postura un poco m&aacute;s abierta para quedar bien. Otros pocos, m&aacute;s j&oacute;venes, tal vez lo hagan por convicci&oacute;n, pero no es la constante. Son las productoras quienes deciden qu&eacute; tipo de cuerpos mostrar en notas y campa&ntilde;as de marcas y ellas manejan la imagen de programas de televisi&oacute;n y revistas especializadas. La mayor&iacute;a elige figuras delgadas porque las consideran m&aacute;s arm&oacute;nicas, nos falta mucho para tomar consciencia y dejar de vivir de las apariencias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las imposiciones del sistema de la moda, el consumo excesivo de un sector con poder adquisitivo y cuestiones econ&oacute;micas presionan por esconder la situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n de una gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n que no responde a los est&aacute;ndares&rdquo;, se&ntilde;ala Pi&ntilde;a con una percepci&oacute;n sensible acerca de la problem&aacute;tica. Y agrega que, pese a todas las dificultades, &ldquo;existe una tendencia que est&aacute; poniendo de manifiesto la desigualdad en el trato&rdquo; con las personas con cuerpos no mod&eacute;licos y &ldquo;la necesidad de democratizar la indumentaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la pr&aacute;ctica, la ley de talles no est&aacute; vigente&rdquo;, dice Pi&ntilde;a, quien advierte que es dif&iacute;cil generalizar la situaci&oacute;n del colectivo de los creadores de ropa respecto de la confecci&oacute;n de indumentaria para cuerpos que no siguen los patrones. &ldquo;Hay muchas marcas con dise&ntilde;o a las que no les interesa tener una curva de talles real, otros autores pelean por sobrevivir e intentan definir una propuesta creativa con identidad, pero les cuesta reproducirla en una l&iacute;nea amplia de talles y solo disponen de dos o tres porque carecen de los medios econ&oacute;micos. Algunos confeccionan a pedido para suplir esta falencia y otros deciden privilegiar el dise&ntilde;o antes que el volumen&rdquo;. En otro caso, se intenta responder a la variedad de tama&ntilde;os &ldquo;resolviendo la demanda con un supuesto talle &uacute;nico, de l&iacute;neas holgadas. Pero el concepto de talle &uacute;nico es inviable porque es imposible que una &uacute;nica medida sirva para personas tan distintas. Sigue siendo solo para algunos&rdquo;, argumenta Pi&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la comunicadora reconoce que algunos dise&ntilde;adores son un poco m&aacute;s innovadores &ldquo;y deciden crear modelos de corte recto con talles hasta el XXL que los hace aptos para casi todo tipo de cuerpo. Una moda m&aacute;s inclusiva, sin g&eacute;nero, que busca superar la opci&oacute;n que se cierra a lo binario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ley de talles es necesaria y hasta imprescindible para democratizar el consumo de ropa o para poder sostener que estamos en camino de la igualdad de oportunidades para vestirse&rdquo;, opina sobre el proyecto que, por ahora &ldquo;es letra muerta, todav&iacute;a no funciona&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este momento, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/busqueda-cuerpo-argentino-especialistas-creen-nueva-tabla-talles-empujara-media-actual_1_8101061.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el INTI lleva adelante un estudio antropom&eacute;trico nacional que est&aacute; finalizado en un poco m&aacute;s del 60 por ciento, el cual debe actualizarse cada 10 a&ntilde;os.</a> &ldquo;Resta su instrumentaci&oacute;n que, probablemente, ser&aacute; paulatina, y ya muchos empresarios textiles adelantaron que podr&iacute;a llegar a implementarse en 2023. Es un camino largo y tedioso, siempre se escudan en los costos y ahora se excusan en la crisis econ&oacute;mica pospandemia, en la relativa apertura de las importaciones y, como si fuera poco, en las consecuencias de la guerra en Ucrania&rdquo;, comenta la comunicadora. &ldquo;Pocas marcas incluyen talles m&aacute;s all&aacute; del 46 y, vuelvo a decirlo, se excusan en el remanido argumento de que implica m&aacute;s insumos y, en consecuencia, m&aacute;s costos. Algunos dise&ntilde;adores prefieren perchas para mostrar su ropa, pero muchos otros demuestran que intentan respetar la curva que incluye a todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda se requerir&aacute; de una decisi&oacute;n pol&iacute;tica para hacer cumplir la ley &ldquo;en un sector que no da puntada sin hilo, al acumular un aumento de precios de m&aacute;s del 70% en la primera mitad del a&ntilde;o. Los empresarios quieren que se cumpla su derecho a aumentar los costos y el valor final de la indumentaria, pero se resisten a ofrecer la variedad de talles a los que obliga la norma. En muchos locales de ropa, sobre todo en los shoppings y grandes comercios, s&oacute;lo disponen de etiquetas con las letras en otro idioma y muy pocos exhiben los talles que van del 38 al 48&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pi&ntilde;a cree que se dise&ntilde;a sobre todo para cuerpos hegem&oacute;nicos &ldquo;porque es m&aacute;s rentable por quienes manejan el negocio y est&aacute;n mejor posicionados para responder al est&aacute;ndar impuesto que domina nuestra cultura occidental y privilegia el cuerpo estilizado y joven. No en vano, la Argentina es el segundo pa&iacute;s con m&aacute;s casos de trastornos de la conducta alimentaria con un crecimiento alarmante de anorexia nerviosa, personas obsesionadas con su figura, con una distorsi&oacute;n de la imagen real de sus cuerpos, con miedo a subir de peso, sobre quienes pesa las representaciones que muestran las marcas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por suerte, va creciendo la idea de que no se debe opinar sobre cuerpos ajenos, que hay que respetar e incluir a todos y que es imprescindible ampliar la oferta, si se pretende una sociedad m&aacute;s igualitaria y justa. A&uacute;n estamos en una etapa de discurso y concientizaci&oacute;n, pero es un buen puntapi&eacute; que se debe sostener y ampliar&rdquo;, agrega Pi&ntilde;a, quien trabaj&oacute; durante a&ntilde;os en el diario La Naci&oacute;n y ahora escribe en <a href="https://lajoyeriadeautor.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://lajoyeriadeautor.com/</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le consulto cu&aacute;l deber&iacute;a ser el rol de los comunicadores en el tema de la diversidad corporal y es categ&oacute;rica: &ldquo;en primer lugar hablar de diversidad corporal y no ignorar, no limitarse ni ce&ntilde;irse a un solo modelo. Destacar la falta de distintos talles y velar por el cumplimiento de la ley, relevando la&nbsp; existencia de todas las medidas en el mercado, visibilizando las voces que&nbsp; reclaman y dando a conocer experiencias sobre la falta de indumentaria que afecta a las persona independientemente de su g&eacute;nero, identidad y edad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mundo-moda-sigue-pensando-cuerpos-hegemonicos_129_9255692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Aug 2022 03:21:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mundo de la moda sigue pensando en cuerpos hegemónicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,Corporalidades,Discursos de odio,INTA,Ley de Talles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brenda Mato, modelo Plus Size: “Por primera vez vamos a tener una tabla de talles que nos represente y torcer el camino hacia esa búsqueda de una belleza ajena”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/brenda-mato-modelo-plus-size-primera-vez-tabla-talles-represente-torcer-camino-busqueda-belleza_129_9226747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/668478d7-f3de-41c5-8b58-260cf5b6e7ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brenda Mato, modelo Plus Size: “Por primera vez vamos a tener una tabla de talles que nos represente y torcer el camino hacia esa búsqueda de una belleza ajena”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tiene 32 años, casi 150 mil seguidores en Instagram y, además exhibir ropa, estudia sociología en la UBA, milita el activismo por la diversidad corporal y forma parte del Colectivo de Gordes Activistas de Argentina. Fue una de las impulsoras de la Ley de Talles Nacional. Logró así aunar la estética con una ética inclusiva.</p></div><p class="article-text">
        Ella dice:
    </p><p class="article-text">
        Ten&eacute;s derecho a recibir amor y respeto, y a vivir tu vida m&aacute;s all&aacute; del tama&ntilde;o que tengas.
    </p><p class="article-text">
        Los est&aacute;ndares de belleza tambi&eacute;n son violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        No te compares.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n cuerpo es todo lo que est&aacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos ser gordo es peor que la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Nos tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Quien habla es Brenda Mato, de 32 a&ntilde;os, una de las modelos Plus Size m&aacute;s reconocidas del pa&iacute;s. Tiene casi 150 mil seguidores en Instagram, naci&oacute; en Lan&uacute;s, vive en Avellaneda con su marido, Santiago, y sus gatas, Sara y Francisca.&nbsp;Adem&aacute;s de exhibir ropa colorida, atractiva y muy variada de distintas etiquetas, estudia sociolog&iacute;a en la UBA, milita el activismo por la diversidad corporal y forma parte del Colectivo de Gordes Activistas de Argentina. Fue una de las impulsoras de la Ley de Talles Nacional. Logr&oacute; as&iacute; aunar la est&eacute;tica con una &eacute;tica inclusiva.
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                Brenda Mato durante una exposición en el Congreso sobre la Ley de Talles.                            </span>
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        Conocer historias singulares como la suya me convierte en testigo de procesos vitales de transformaci&oacute;n de personas con figuras distintas a las que impone el paradigma dominante, gente que combate cada d&iacute;a contra esa tiran&iacute;a y est&aacute; construyendo otras formas bellas de estar y de pensarse a s&iacute; misma. Son personas que han podido conectarse con su deseo, correrse de la victimizaci&oacute;n a las que las condena la sociedad y empoderarse con la alegr&iacute;a que da la lucha por el derecho a una vida digna. Ellxs est&aacute;n escribiendo biograf&iacute;as que son un faro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos entonces a la historia de Brenda a quien la pediatra mand&oacute; a hacer dieta antes de cumplir el a&ntilde;o de vida y que padeci&oacute; bullying durante su adolescencia, pero cuyos atractivos outfits actuales incluyen la inspiraci&oacute;n de la diversidad en dise&ntilde;os que, por ejemplo, remiten y homenajean a ciudades como Nueva York, Tokyo, Salzburgo, Positano y Par&iacute;s, est&aacute;n lejos de la frivolidad hueca y nos muestran que la sensualidad no es patrimonio de unos pocxs.
    </p><p class="article-text">
        El modelaje es su medio de vida y una manera de activar lo gordo, es decir &ldquo;de cuestionar la idea de normalidad y de luchar contra la violencia sistem&aacute;tica y estructural que se ejerce sobre los cuerpos diferentes&rdquo;, ese maltrato conocido como gordofobia o gordoodio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese activismo tuvo su origen hist&oacute;rico en los a&ntilde;os 70, en los Estados Unidos. Naci&oacute; vinculado a los movimientos de derechos civiles con la difusi&oacute;n del primer &ldquo;Manifiesto Gordo&rdquo;, el cual reclamaba derechos b&aacute;sicos para las personas con cuerpos disidentes, discriminadas por sus rollos, ese documento fue escrito por las fundadoras de Fat Underground, un grupo feminista que propon&iacute;a distintas herramientas para iluminar y acompa&ntilde;ar a las personas sufrientes por no tener un cuerpo como impon&iacute;a la norma social. En la Argentina la lucha contra la discriminaci&oacute;n corporal se inici&oacute; aproximadamente en 2011, cuando a nivel local y regional se mezcl&oacute; con otros activismos de diversidad corporal y sexual y empez&oacute; a desplegar acciones colectivas.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CP6PoFvBm1e/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Brenda conoci&oacute; primero el Body Positive, un movimiento que naci&oacute; del activismo gordo, &ldquo;pero que es su primo tibio, aunque s&uacute;per necesario, porque a veces el activismo m&aacute;s duro puede resultar chocante y el Body Positive es un punto de partida con una gran llegada, aunque resulte insuficiente en alg&uacute;n punto. En fin, empec&eacute; haciendo activismo sin saberlo, compartiendo mi historia en redes sociales y en 2015 conoc&iacute; AnyBody Argentina, de la cual form&eacute; parte hasta 2019&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El activismo es un espacio que me permiti&oacute; y me permite hacer muchas preguntas y encontrar algunas respuestas frente a cosas que me pasan. Tambi&eacute;n es un canal para generar comunidad con otras personas que comparten las mismas vivencias y ese compartir nos une con el prop&oacute;sito de generar pol&iacute;ticas de cambio reales, con un impacto aut&eacute;ntico en la vida cotidiana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El modelaje tambi&eacute;n fue una casualidad, dice entre risas. &ldquo;Desde que tengo 4 a&ntilde;os hago danza cl&aacute;sica, jazz, salsa, &aacute;rabe, de todo&rdquo; y en la adolescencia sum&oacute; la comedia musical cuando se entren&oacute; tambi&eacute;n en canto y actuaci&oacute;n&ldquo;. En 2013, una amiga suya, due&ntilde;a de una marca de ropa a medida, le pidi&oacute; si se animaba a hacer unas fotos para mostrar otras corporalidades. &rdquo;Enseguida le dije que s&iacute;, como actriz es divertido jugar a ser personajes que jam&aacute;s te imaginaste y aquello fue una locura. Al compartir las fotos, m&aacute;s y m&aacute;s gente se empez&oacute; a contactar conmigo y eso sigui&oacute; creciendo sin parar&ldquo;. Entonces descubri&oacute; que el modelaje &rdquo;es muy exigente con el cuerpo, pero no con las medidas sino con tomar conocimiento de &eacute;l y saber manejarlo para compartir pasiones y transmitir emociones e ideas a trav&eacute;s de las fotos&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Brenda le dedica parte de su tiempo a crear contenidos que difunde a trav&eacute;s de las redes sociales. &ldquo;Tengo el privilegio de vivir de lo que me gusta y me encanta, sobre todo porque es dif&iacute;cil que el arte te ofrezca trabajo&rdquo;. A muchos de sus colegas se les hace extremadamente dif&iacute;cil ganar dinero para sustentarse con el arte.
    </p><p class="article-text">
        Sus charlas y capacitaciones sobre activismo corporal son muy disfrutables y despertadores de conciencia. En lo personal, las clases de danza y nataci&oacute;n, y sus sesiones de terapia, &ldquo;son espacios vitales imprescindibles&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Si bien tuvo la oportunidad de trabajar con marcas poderosas, &ldquo;a la mayor&iacute;a de las grandes les sigue costando mucho abrirse a otras corporalidades. Me suelen contratar marcas chicas, independientes, emprendimientos que apuestan a la diversidad.&nbsp;Las modelos como yo representamos a una gran cantidad de personas que por mucho tiempo estuvieron invisibilizadas y eso me produce una gran responsabilidad. Todos los d&iacute;as recibo mensajes donde la gente me cuenta que, gracias a ver mis im&aacute;genes, se animan a usar ropa y maquillaje que jam&aacute;s creyeron que pod&iacute;an ser para ella. Gente que, por primera vez en treinta a&ntilde;os, se pone un traje de ba&ntilde;o o una remera sin mangas impulsada por el hecho de verlos puestos en un cuerpo similar al suyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tiene claro que la transformaci&oacute;n para una inclusi&oacute;n generalizada es lenta. &ldquo;Estamos luchando para que suceda, pero a&uacute;n las normas siguen siendo las mismas. Activo y hablo de estos temas porque soy optimista y conf&iacute;o en que los cambios ocurran, pero tambi&eacute;n veo que cuando se avanza surgen focos de mucha resistencia y reacci&oacute;n para que todo siga igual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Brenda hoy considera que su cuerpo es maravilloso. &ldquo;Me fascina todo lo que puedo hacer gracias a &eacute;l, es un instrumento de expresi&oacute;n y de vinculaci&oacute;n con los otros, no s&oacute;lo dentro del microclima del universo gordo&rdquo;. De todos modos, en el pasado no fue la excepci&oacute;n a los mandatos generales. &ldquo;Todas las personas criadas en este sistema somos gordof&oacute;bicas porque la sociedad lo es. Nadie est&aacute; libre de eso. Crecemos aprendiendo a criticar las corporalidades ajenas y nos repiten todo el tiempo que ser gordo est&aacute; mal y hay que combatirlo. En las redes sociales es constante el ataque que recibo. Desde mandarme a hacer dieta, intentar descalificarme usando la palabra gorda como insulto, hasta quienes en nombre de la salud intentan callarme. Me he quedado fuera de muchos trabajos por mi tama&ntilde;o y conseguir ropa sigue siendo complicado. Ni hablar de la consulta m&eacute;dica en consultorios donde se focalizan en dietas preexistentes, ignoran el resto de los s&iacute;ntomas, no tienen en cuenta tus emociones, ni tu forma de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su gordofobia interna &ldquo;est&aacute; bastante controlada desde que entend&iacute; que mi cuerpo vale, independientemente de su dimensi&oacute;n y de mi estado de salud. Si bien no considero que la gordura sea una enfermedad, si as&iacute; lo fuera, nada justificar&iacute;a la violencia contra las personas que tenemos tama&ntilde;os m&aacute;s grandes. Al manejar mi propia gordofobia pude controlar la que yo misma ejerc&iacute;a hacia afuera y hace tiempo que dej&eacute; de hacer comentarios sobre el cuerpo de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes esperanzas es que &ldquo;por primera vez vamos a tener una tabla de talles que nos represente y nos muestre tal cual somos, con nuestra diversidad. Es un paso enorme para descolonizar las ideas y torcer el camino hacia esa b&uacute;squeda de una belleza ajena, euroc&eacute;ntrica, que nos empuja a intentar ser algo que no somos ni seremos jam&aacute;s. Se est&aacute;n abriendo puertas para nuevas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas antidiscriminatorias que hagan de la convivencia algo menos hostil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>LH</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/brenda-mato-modelo-plus-size-primera-vez-tabla-talles-represente-torcer-camino-busqueda-belleza_129_9226747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Aug 2022 03:24:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brenda Mato, modelo Plus Size: “Por primera vez vamos a tener una tabla de talles que nos represente y torcer el camino hacia esa búsqueda de una belleza ajena”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Talles,gordofobia,Brenda Mato]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ley de talles: 13.276 personas escaneadas para encontrar el "cuerpo argentino"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ley-talles-13-276-personas-escaneadas-encontrar-cuerpo-argentino_1_9212122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e308a27-5241-4e99-94b7-90921f522773_16-9-discover-aspect-ratio_default_1053758.jpg" width="2035" height="1145" alt="Ley de talles: 13.276 personas escaneadas para encontrar el &quot;cuerpo argentino&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente del INTI anticipó que en las próximas semanas se conocerán los resultados del estudio nacional que permite avanzar con la implementación de la ley sancionada en 2019 y que permitirá solucionar el problema encontrar ropa que se adecue a todos los cuerpos.</p><p class="subtitle">A más de un año y medio de su sanción, se reglamentó la Ley de Talles que establece un sistema único normalizado para la indumentaria</p></div><p class="article-text">
        La Ley de Talles, sancionada en 2019, dar&aacute; un nuevo paso hacia su implementaci&oacute;n efectiva. El presidente del Instituto Nacional de Tecnolog&iacute;a Industrial (INTI), Rub&eacute;n Geneyro, confirm&oacute; a elDiarioAR que <strong>en agosto estar&aacute;n los resultados del Estudio Antropom&eacute;trico Nacional Argentino</strong>, que describe las diversidades de cuerpos que hay en el pa&iacute;s y ser&aacute; la base para el Sistema &Uacute;nico Normalizado de Identificaci&oacute;n de Talles de Indumentaria (SUNITI). La existencia efectiva de ropa para todos los cuerpos es una demanda de grupos y activistas desde hace a&ntilde;os, en un pa&iacute;s donde<strong> m&aacute;s del 70% de las personas tiene dificultad para encontrar talles en indumentaria y calzado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ocho meses, el INTI escane&oacute; a 13.276 personas de seis regiones del pa&iacute;s</strong> para realizar el estudio. Una vez difundidos los resultados, la Secretar&iacute;a de Comercio puede comenzar con la implementaci&oacute;n. Para eso, se crear&aacute; el Consejo T&eacute;cnico Consultivo del SUNIT, integrado&nbsp; por representantes de las c&aacute;maras sectoriales, de la sociedad civil, de las asociaciones de consumidores, del Consejo Federal de Consumo, de docentes de universidades nacionales, del Ministerio de Salud, del INADI y del INTI. &ldquo;En agosto estar&aacute;n las conclusiones, estamos cerrando todas las definiciones. Lo tomamos como la necesidad de avanzar en lo que <strong>es un nuevo derecho como consumidores y consumidoras</strong> y tener una tabla de talles que nos represente en funci&oacute;n de nuestro cuerpo. Fue un proceso muy virtuoso y lo vimos como una gran demanda porque fue a fuerza de trabajo con&nbsp; voluntarios y en todas las regiones cubrieron m&aacute;s que sobradamente las expectativas&rdquo;, dijo Geneyro.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/tv/CelmM6optG_/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El estudio se hizo con dos scanners 3D con personas que fueron voluntarias en Pilar, La Plata, Mor&oacute;n, Ciudad de Buenos Aires, Salta, Paran&aacute;, Comodoro Rivadavia, Neuqu&eacute;n, San Juan, Villa Gesell, San Rafael y Bariloche. En quince segundos, los sensores infrarrojos registraban 400 medidas para la base de datos que ser&aacute; el insumo de la tabla obligatoria para la fabricaci&oacute;n, confecci&oacute;n, comercializaci&oacute;n o importaci&oacute;n de indumentaria. &ldquo;Veremos si las medidas responden o no a los talles habituales que hay en el mercado. <strong>Sabemos que hay un desfasaje entre lo que se ofrece hoy al p&uacute;blico y lo que realmente es nuestro cuerpo.</strong> Es importante generar un mecanismo de inclusi&oacute;n y no de exclusi&oacute;n a trav&eacute;s de la indumentaria&rdquo;, dijo el presidente del INTI.
    </p><p class="article-text">
        La adecuaci&oacute;n de las empresas a los cuerpos se da en un pa&iacute;s donde<strong> m&aacute;s del 70% de las personas tiene dificultad para encontrar talles de ropa y calzado y el 65,6% siente &ldquo;tristeza&rdquo; y cuestiona su cuerpo</strong>. Son datos de un estudio del Centro Internacional para la Promoci&oacute;n de los Derechos Humanos&nbsp; de UNESCO realizado en marzo de 2022. Ese panorama es el que vienen visibilizando las organizaciones que lucharon por a&ntilde;os para lograr la Ley N&ordm; 27521. &ldquo;La situaci&oacute;n de los talles no ha variado m&aacute;s que por la buena voluntad, seguimos insistiendo para que se aceleren los procesos para que la ley se pueda empezar a cumplir porque sin una tabla de talles no podemos pedir una implementaci&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute; Mercedes Estruch, integrante de la<a href="https://buenosaires.endangeredbodies.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ONG AnyBody,</a> una de las impulsoras de la ley.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más del 70% de las personas tiene dificultad para encontrar talles de ropa y calzado y el 65,6% siente “tristeza” y cuestiona su cuerpo, según datos de un estudio del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos  de UNESCO.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes y durante el tratamiento parlamentario qued&oacute; en evidencia la escasez de talles y modelos, sin embargo la mayor&iacute;a de las grandes marcas mantienen los tradicionales S-M-L que excluyen a gran parte de la poblaci&oacute;n. <strong>&iquest;Por qu&eacute; sostener una oferta tan reducida cuando existe un mercado mucho m&aacute;s amplio que demanda?</strong> &ldquo;La resistencia tiene que ver con la cultura que maneja est&aacute;ndares de normalidad y belleza corporales que avalan que se venda ropa en muy poca diversidad.<strong> Existen discursos de normatividad donde todos deber&iacute;amos ser m&aacute;s o menos parecido</strong>s. Hay marcas que tienen toda una estructura armada con tres talles y no tienen la voluntad de aportar a un futuro m&aacute;s diverso con excusas econ&oacute;micas&rdquo;, sostuvo Estruch.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fernanda Ciancio tiene 52 a&ntilde;os, es modelo &ldquo;medium&rdquo; y activista por la diversidad corporal. Al igual que Estruch consider&oacute; que los productores y dise&ntilde;adores de moda mantienen el modelo hegem&oacute;nico. &ldquo;No es tan f&aacute;cil romper con los estereotipos, Siguen manteniendo los est&aacute;ndares de las modelos de 1.78 de altura y medidas de 90-60-90. Eso hace que el modelaje sea posible solamente por el 1% de la poblaci&oacute;n. Falta mucho a&uacute;n, hay que cambiar esas cabezas porque ellos no quieren perder su target. <strong>Para ellos las plus size o adultas son una tendencia, como est&aacute;n de moda, ponen una o dos y definen que su producci&oacute;n de moda es inclusiva. </strong>Pero no es as&iacute;, no se traduce en la ropa&rdquo;, le dijo a este diario.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ximena Maciel es la dueña de “Alma Mía” con talles para todos los cuerpos.                            </span>
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        Mientras que las grandes marcas ignoran esta multiplicidad de cuerpos, en las redes sociales proliferaron emprendimientos que atienden esta demanda. Ximena Maciel es due&ntilde;a de &ldquo;Alma M&iacute;a&rdquo;, un comercio de talles reales que tiene m&aacute;s de 11.000 seguidores en Instagram. Comenz&oacute; a confeccionar ropa despu&eacute;s de que en 2002 lleg&oacute; desde Salta a estudiar y no encontr&oacute; lugar donde comprar. De esos a&ntilde;os recuerda un cartel: &ldquo;Casa para gordos&rdquo; y la cirug&iacute;a bari&aacute;trica a la que se someti&oacute;. &ldquo;Hay gente que viene de todos lados porque no consiguen talles y la molder&iacute;a que usamos est&aacute; basada en cuerpos reales, tenemos mucha demanda&rdquo;, le cont&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En su local tambi&eacute;n atiende a ni&ntilde;as, adolescentes y madres angustiadas porque no consiguen ropa en las marcas infantiles. &ldquo;Creo que una de las falencias de la ley es el tema de la edad. Escucho la necesidad de la gente, tengo clientas de 8 a&ntilde;os en adelante que vienen buscando talles. <strong>Mi hija, de 10, se tiene que vestir en mi local porque es grandota y la ropa de ni&ntilde;os no le entra y tiene que terminar en un local de gente mayor</strong>. La demanda en talles reales siempre est&aacute;, el tema es que la inversi&oacute;n es muy grande y la gente quiere invertir poco y ganar m&aacute;s, pero hay que tener en cuenta las necesidades de la poblaci&oacute;n. El vestirse es una necesidad y un derecho del ser social&rdquo;, describi&oacute; en relaci&oacute;n a la edad definida por la Ley de Talles a partir de los 12 a&ntilde;os.
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                Campaña de AnyBody Argentina entre adolescentes para concientizar sobre la importancia de respetar los cuerpos.                            </span>
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        &ldquo;Creemos que es un cambio de paradigma lo que se tiene que dar con estas marcas m&aacute;s tradicionales. Ni hablar del mundo de la moda que hist&oacute;ricamente ha promovido ciertos modelos de cuerpos y belleza y muchas marcas que quieren que personas de cierta forma sean las &uacute;nicas que puedan vestir sus prendas. Son varios factores de esa resistencia que tienen que ver con la cultura en la que vivimos, que es gordofo&oacute;bica y est&aacute; muy arraigada a los estereotipos de belleza y cuerpo&rdquo;, indic&oacute; Estruch.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ciancio &ldquo;castinea&rdquo; semanalmente y cuenta que el universo es acotado:<strong> &ldquo;Ponen una chica joven flaquita, una plus size y una canosa y ellos consideran que tienen una producci&oacute;n inclusiva.</strong> Pero cuando dise&ntilde;an, los modelos siguen siendo para las mismas personas, con suerte un talle S-M-L. Ellos quieren seguir vendiendo esa magia, algo que no existe, que sea algo exclusivo, quieren seguir manteniendo ese target. Si fueran m&aacute;s inclusivos o m&aacute;s abiertos, vender&iacute;an diez veces m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Campaña de AnyBody en el Lollapalooza. Muy copos entran en las medidas establecidas como &quot;promedio&quot;"
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                Campaña de AnyBody en el Lollapalooza. Muy copos entran en las medidas establecidas como &quot;promedio&quot;                            </span>
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        <strong>Argentina es uno de los 60 pa&iacute;ses del mundo que realiz&oacute; el estudio, uno de los pocos impulsados por el Estado.</strong> En la mayor&iacute;a son las organizaciones de la sociedad civil las que lo llevan adelante. &ldquo;Contar con un estudio de estas caracter&iacute;sticas es poder permitirnos avanzar en otros temas: desde los espacios destinados al transporte p&uacute;blico o el equipamiento para la salud, algo que no se ve. Hay muchas veces que las personas no pueden hacerse determinados estudios por su cuerpo, nos va a dar elementos para sumar calidad de vida y derechos como consumidores y consumidoras&rdquo;, agreg&oacute; Geneyro.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ley-talles-13-276-personas-escaneadas-encontrar-cuerpo-argentino_1_9212122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Aug 2022 03:09:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ley de talles: 13.276 personas escaneadas para encontrar el "cuerpo argentino"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Talles,gordofobia,Diversidad,Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maruja Bustamante, actriz: “Es insoportable escuchar una y otra vez personas opinando sobre tu cuerpo, insultándote gratuitamente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/maruja-bustamante-actriz-insoportable-escuchar-vez-personas-opinando-cuerpo-insultandote-gratuitamente_129_9156420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1de7f04-4b88-41d5-8d6f-9f9298d28276_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maruja Bustamante, actriz: “Es insoportable escuchar una y otra vez personas opinando sobre tu cuerpo, insultándote gratuitamente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuenta que muchas veces la confunden con otra actriz gorda y que el odio sobre los cuerpos diferentes se da en la actuación. Directora, performer, dramaturga y docente se pasó la vida actuando, dirigiendo, creando y reflexionando sobre los cuerpos no normativos. ¿Qué pasa con las personas que están fuera de los estándares más rígidos?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez sacaron a una extra gorda delante m&iacute;o para que no creyeran que era yo. Sin contar las veces que me confundieron con <strong>Karina Hern&aacute;ndez</strong>. No nos miran a la cara, da lo mismo qui&eacute;n es qui&eacute;n. No nos parecemos en nada, pero nos ven como un coso gordo. Karina es blanca, medio rubia de pelo largo, tiene pecas y es todo simpat&iacute;a. Yo soy morocha, de pelo corto y ojos verdes, m&aacute;s bien seria. Hace poco una periodista me hizo una nota y puso &lsquo;Brilla en El primero de nosotros&rsquo;, la telenovela donde act&uacute;a Karina que, de paso, recibi&oacute; felicitaciones por la pel&iacute;cula Permitidos, donde estuve yo. Ya nos re&iacute;mos, aunque es indignante&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La que habla sobre cuerpos gordos en el mundo del espect&aacute;culo es<strong> Maruja Bustamante</strong>, actriz, directora, performer, dramaturga y docente. A ella, que se pas&oacute; la vida actuando, dirigiendo, creando, el tema de los cuerpos no normativos le importa y se entusiasma entre an&eacute;cdotas y reflexiones porque le interesa que se sepa qu&eacute; pasa en su &aacute;mbito profesional con las personas que est&aacute;n fuera de los est&aacute;ndares m&aacute;s r&iacute;gidos.
    </p><p class="article-text">
        Maruja abre su biograf&iacute;a gorda con la esperanza de abrir mentes y corazones. Es docente en la Escuela Municipal de Arte Dram&aacute;tico y curadora en el &aacute;rea de Artes Esc&eacute;nicas del Centro Cultural Ricardo Rojas de la Ciudad de Buenos Aires. Trabaja con personas de cuerpos diversos, como hay en el teatro y en &hellip; la vida. Tiene 43 a&ntilde;os, uno menos que el n&uacute;mero de casas en las que vivi&oacute;, siempre est&aacute; en movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su colega <strong>Mariano Tenconi Blanco</strong>, Maruja es &ldquo;como una vidente, sus obras aumentan, exageran o hasta profetizan su propia biograf&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace un tiempo, ella cont&oacute; en un tweet que le dijeron: &ldquo;la gorda tiene que ser f&aacute;cil, porque no es para novia&rdquo;. Eran los d&iacute;as en que un reconocido m&eacute;dico televisivo, especialista en cuestiones de peso, declaraba en las pantallas hogare&ntilde;as: &ldquo;un gordo no puede enamorarse&rdquo;. &iexcl;Horror! Y error elemental, adem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Maruja dice: &ldquo;soy gorda y siempre lo fui. Mi familia me oblig&oacute; a hacer dietas restrictivas y fui de las que so&ntilde;&oacute; con despertar flaca m&aacute;gicamente. Tambi&eacute;n la que un d&iacute;a dijo (como autocastigo): hasta que no adelgace no como m&aacute;s huevo de Pascua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que haya participado en m&aacute;s de 100 obras alternando distintos roles nos da una idea clara y contundente de que en la vida como en la ficci&oacute;n hay infinidad de cuerpos diferentes, no s&oacute;lo hegem&oacute;nicos, aunque a veces a los diferentes&nbsp; se los pretenda ocultar.
    </p><p class="article-text">
        Maruja dirige la obra Yegua, de Bel&eacute;n Gatti,&nbsp;una f&aacute;bula rural y l&eacute;sbica, y act&uacute;a en La casa oscura, &ldquo;un show documental sobre salud mental&rdquo; que escribi&oacute; junto a Mariela Asensio, sobre estos tiempos de eficiencia y resultados, cuando todo parece funcionar por fuerza de voluntad y los imperativos son la felicidad y el estar bien. &ldquo;Nadie soporta la tristeza de nadie y se lo calla con qu&iacute;micos o f&oacute;rmulas m&aacute;gicas. Si quer&eacute;s gustarle a la gente, ten&eacute;s que estar bien o enojada. Nunca triste&rdquo;, le dijo un amigo. Ambas puestas en escena pueden verse en El galp&oacute;n de Guevara.
    </p><p class="article-text">
        Autora de los libros Hija boba y Potencia Guti&eacute;rrez, ensaya Alicia por el momento, de Sylvain Levey,&nbsp;sobre &ldquo;lo dif&iacute;cil que es ser una chica en una ciudad gris bajo la mirada burlona de los varones&rdquo;. Un poco como le ocurri&oacute; a ella durante su infancia y adolescencia. &ldquo;No fue una &eacute;poca feliz, mi padre era un gordoodiante y me hac&iacute;a la vida imposible dici&eacute;ndome que era una gorda asquerosa, pas&eacute; por todo tipo de humillaciones verbales suyas, haciendo adem&aacute;s reg&iacute;menes restrictivos. Tambi&eacute;n viv&iacute; el acoso de otras personas.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pero los padecimientos por gordofobia no ocurrieron s&oacute;lo en la edad temprana de la artista. &ldquo;Multiplic&aacute; esas situaciones por los 43 a&ntilde;os que tengo. En la infancia quer&eacute;s hacer amigues, ser una m&aacute;s, pero yo no pude. Fui una quilombera, una abanderada, una rara, una loca, una violenta, una depresiva, y siempre, siempre, una gorda a la que hab&iacute;a que recordarle que eso era lo peor que le pod&iacute;a pasar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su mam&aacute; modista siempre le confeccion&oacute; la ropa multicolor que Maruja ve&iacute;a en las revistas y que en los locales no pod&iacute;a comprar porque de su tama&ntilde;o no hab&iacute;a. Eran los 90, todas las chicas andaban de negro con micro mini y, para las fr&iacute;volas, yo era una carpa de circo que nadie quer&iacute;a tocar. Bailaba sola, iba a boliches gays donde era la mascota de unos putos hermosos que me pon&iacute;an&nbsp;glitter y me hac&iacute;an sentir una diosa. Me fui armando una vida en la que pude ser yo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en algunos espacios del espect&aacute;culo percibe ciertos cambios, hay experiencias que reflejan el gordoodio que domina en la mayor&iacute;a de los sets de grabaci&oacute;n. Tener que usar el mismo vestido negro con sirenitas en varias pel&iacute;culas, un remer&oacute;n rosa que no paraba de brillar en la pantalla o &ldquo;varias faldas que me reclamaban cachet&rdquo;, le produjeron hartazgo. Tambi&eacute;n, que, a falta de canje para &ldquo;una actriz gorda bol&oacute;&rdquo;, los vestuaristas me pidan &ldquo;que lleve mi propia ropa plus size&rdquo; para luego inspeccionarla, mirar con asco y cuestionar: &ldquo;porque us&aacute;s muchas estampas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; traen extras gordas? Estoy podrida, no s&eacute; qu&eacute; ponerles, les queda todo horrible&rdquo;, grit&oacute; una vez una directora de vestuario. Maruja hubiera querido armar una revoluci&oacute;n de gordas desnudas, una legi&oacute;n de redondeces sin ropa en rebeli&oacute;n contra las jerarqu&iacute;as rid&iacute;culas y los profesionales &ldquo;sin talento que s&oacute;lo sabe vestir maniqu&iacute;es&rdquo;, pero se qued&oacute; paralizada detr&aacute;s de un cortinado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por gorda, Maruja tiene restringido el tipo y categor&iacute;a de personaje, pero no lo toma como algo personal sino colectivo, pol&iacute;tico. &ldquo;&iquest;Viste protagonizar en alguna pantalla a una gorda? &iquest;1, 2, cu&aacute;ntas? S&iacute;, en una serie que se llama&nbsp;Gorda, cuac. &iquest;Pero alguna que haga de inteligente, deseable, proactiva y tenga una trama importante? Tal vez haya alguna actriz consagrada que est&aacute; gorda, pero es una excepci&oacute;n. Esto no lo van a cambiar y temo decirlo porque despu&eacute;s no trabajo, pero es as&iacute;. Vi sufrir a Mirta Wons y no lo pod&iacute;a creer. Qu&eacute; bronca. Canta, baila y act&uacute;a incre&iacute;ble, pero no le dieron una verdadera oportunidad. La nombro a ella y podr&iacute;a mencionar otras. Las cineastas independientes podr&iacute;an&nbsp;jugarse en sus historias, pero ponen actrices escu&aacute;lidas y blanqu&iacute;simas porque est&aacute; interiorizado que eso es lo que est&aacute; bien para el audiovisual y lo repiten una y otra vez&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ocurre con el encasillamiento gordx en el teatro. &ldquo;Hacemos de matonas, buenudas o graciosas, salvo en la obra que se llama &lsquo;Gorda&rsquo;. Maruja: adelgaz&aacute;, me dicen&rdquo;. Y evoca cuando dos a&ntilde;os atr&aacute;s la humorista canadiense Rebel Wilson, se puso a hacer dieta y las activistas salieron a criticarla. Wilson dijo: quiero que los medios me tomen en serio. &ldquo;La entiendo, porque la mina es flor de bestia actuando, pero la tienen como la gorda graciosa. Te puede recopar, empoderar, pero tambi&eacute;n romper los coquitos. Dejen ser feliz a Rebel que adelgaz&oacute; para que dejen de hablar de su cuerpo y siguen dale que dale, un infierno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor &ldquo;es que nos pongan como cupo y no nos den tramas, sucesos para actuar. Como si no nos pasara nada. &iquest;C&oacute;mo puede ser?&rdquo;, pregunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto malestar, Maruja celebra &ldquo;cuando nos juntamos todes, hablamos y nos damos cuenta de que no estamos soles, que tenemos que luchar entre todes. Cada granito alcanza: desde pararle el carro a quien te maltrata en la calle hasta militar en el gordeactivismo, que te da muchas herramientas para responder cuando te increpan. Parezco enojad&iacute;sima porque tengo un a&ntilde;o un poco controversial&rdquo;, se r&iacute;e.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, Maruja Bustamante admite que el ambiente art&iacute;stico es menos desp&oacute;tico que otros. &ldquo;Es un poco m&aacute;s abierto, muy pocos te van a maltratar o a opinar sobre tu cuerpo sin permiso porque cada une es como se le canta, pero seguramente te dan menos trabajo y te pagan mucho menos, m&aacute;s si sos una femineidad. Hay una doble moral&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gordura habilita la opini&oacute;n ajena e impune, cualquiera siempre tiene algo para decir. &ldquo;Perd&oacute;n si te jodo, es porque mi hermana pasa por lo mismo&rdquo;, es una frase que la actriz escuch&oacute; infinidad de veces, como otras &ldquo;de gente que te da lecciones de nutrici&oacute;n y fitness que nunca pediste&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que &ldquo;por suerte hago teatro desde chica y siempre tuve mis amigues ah&iacute;, donde al menos se reconocen otros valores, m&aacute;s all&aacute; de tener o no un cuerpo hegem&oacute;nico. Actuar me salv&oacute; la cabeza, porque en los &aacute;mbitos&nbsp;donde estaban las personas &lsquo;normales&rsquo;, como la escuela o mi casa, solo recib&iacute; violencia que intent&eacute; sobrellevar tomando a favor el rid&iacute;culo en que me pon&iacute;an, empoder&aacute;ndome, aunque no estuviera de moda la palabra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi mam&aacute; me cuenta que era alegre, pero que me fui poniendo&nbsp;gris y que ella extra&ntilde;a a aquella nena. A m&iacute; me agota esta sociedad que&nbsp;te burla, te aparta, te exige demostrar que pod&eacute;s m&aacute;s y no te da descanso. Es insoportable escuchar una y otra vez personas opinando sobre tu cuerpo, insult&aacute;ndote gratuitamente. Aunque hay d&iacute;as mejores, cuando te rodea la gente amorosa que eleg&iacute;, admiro, me trata incre&iacute;blemente bien y quiero con todo mi coraz&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>LH</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/maruja-bustamante-actriz-insoportable-escuchar-vez-personas-opinando-cuerpo-insultandote-gratuitamente_129_9156420.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Jul 2022 03:50:25 +0000]]></pubDate>
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