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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Al-Qaeda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/al-qaeda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Al-Qaeda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Al Zawahiri, un médico egipcio de pocas palabras convertido en el terrorista más buscado por EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/zawahiri-medico-egipcio-palabras-convertido-terrorista-buscado-eeuu_1_9216918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d7f8af4-b988-4800-a9c5-a054aedbd5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al Zawahiri, un médico egipcio de pocas palabras convertido en el terrorista más buscado por EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muerto este fin de semana en un exitoso asesinato por dron organizado por la CIA en Afganistán, el egipcio Ayman al Zawahiri era un médico al que sus compañeros de facultad calificaban de tímido que llegó a convertirse en uno de los terroristas más buscados del mundo, el líder de la red Al Qaeda.</p></div><p class="article-text">
        En la noche del lunes, el presidente dem&oacute;crata <a href="https://www.washingtonpost.com/national-security/2022/08/01/zawahiri-al-qaeda-killed/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Joe Biden anunci&oacute; el buen &eacute;xito del operativo para dar muerte</a> a  <a href="https://www.washingtonpost.com/obituaries/2022/08/01/ayman-al-zawahiri-al-qaeda-dead/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ayman Al Zawahiri</a>, de 71 a&ntilde;os, m&aacute;ximo dirigente de la organizaci&oacute;n Al Qaeda. El asesinato hab&iacute;a tenido lugar en el <a href="https://www.washingtonpost.com/opinions/2022/08/01/killing-alqaeda-leader-zawahiri-doesnt-erase-biden-failure-afghanistan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">centro de Kabul</a>, capital de Afganist&aacute;n, m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s de que Osama bin Laden, su antecesor, fuera en descubierto en su escondite donde viv&iacute;a en la clandestinidad en Pakist&aacute;n, y asesinado por EEUU en otra operaci&oacute;n exitosa, que en 2011 anunci&oacute; desde la Casa Blanca el primer presidente negro de EEUU, el dem&oacute;crata Barack Obama, cuando Biden era su vicepresidente. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las &uacute;ltimas veces que Al Zawahiri apareci&oacute; en un video antes de su fallecimiento fue en una grabaci&oacute;n difundida por Al Qaeda con motivo del vig&eacute;simo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU. En ese video, titulado &ldquo;Jerusal&eacute;n nunca ser&aacute; judaizado&rdquo;, se ve&iacute;a a Al Zawahiri vestido con una t&uacute;nica y una larga barba blanca hablando durante m&aacute;s de una hora sobre una amplia diversidad de temas, en especial de la causa palestina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un m&eacute;dico en buen estado de salud</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con este video el grupo islamista hab&iacute;a aplacado los rumores sobre el mal estado de salud de su l&iacute;der e incluso de su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Tras la muerte del saud&iacute; Bin Laden, fundador de Al Qaeda, Al Zawahiri tom&oacute; el mando de la organizaci&oacute;n, que se vio reducida a una red con muchas ramas pero sin un liderazgo central, debilitada por las sucesivas p&eacute;rdidas de sus comandantes y, se dec&iacute;a, por su supuesta mala salud. 
    </p><p class="article-text">
        Al Zawahiri naci&oacute; en 1951 en el seno de una familia de clase media en Guiza, El Cairo, la capital de Egipto. Desde su adolescencia, su nombre estuvo asociado a la militancia islamista. Con 15 a&ntilde;os fue detenido acusado de pertenecer a los entonces proscritos Hermanos Musulmanes, y m&aacute;s tarde se uni&oacute; al grupo armado Jihad (Guerra Santa), nacido en Egipto a finales de los a&ntilde;os 60.
    </p><p class="article-text">
        La primera acci&oacute;n violenta que se le imputa es haber participado en 1981 en el asesinato del presidente egipcio Anwar el Sadat (1970-1981) durante un desfile militar en El Cairo. Por su presunta colaboraci&oacute;n con este hecho pas&oacute; tres a&ntilde;os en la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Tras ser liberado, comenz&oacute; un periplo que lo llev&oacute; a Arabia Saudita, centro de difusi&oacute;n del islam sunita m&aacute;s rigorista, purista e intransigente. De ahi, viaj&oacute; a Pakist&aacute;n. Se estableci&oacute; en Pesh&aacute;war, donde prest&oacute; ayuda a los combatientes que luchaban en Afganist&aacute;n y se uni&oacute; al fundador de Al Qaeda, el millonario saudita Osama bin Laden.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Encuentros de hombres notables</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer encuentro de Al Zawahiri&nbsp;con Bin Laden, de quien durante a&ntilde;os ser&iacute;a el m&aacute;s pr&oacute;ximo colaborador, ocurri&oacute; en 1985. Fue precisamente en la localidad paquistan&iacute; de Pesh&aacute;war, donde hab&iacute;an coincidido para organizar el traslado de 20 mil combatientes voluntarios &aacute;rabes contra la ocupaci&oacute;n sovi&eacute;tica de Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De esa &eacute;poca data la fundaci&oacute;n de Al Qaeda, creada para combatir el r&eacute;gimen comunista prosovi&eacute;tico que gobernaba entonces en Kabul. Al Qaeda, en &aacute;rabe 'la Base', fue el origen del &ldquo;Frente Isl&aacute;mico Mundial&rdquo; encaminado a luchar contra los &ldquo;cruzados&rdquo; (los cristianos occidentales en general) y los &ldquo;jud&iacute;os&rdquo;. La carta fundacional del este frente islamista global fue firmada en 1998 conjuntamente por Bin Laden y Zawahiri.
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de la d&eacute;cada de 1990, Al Zawahiri sigui&oacute; a Bin Laden a Sud&aacute;n cuando este se estableci&oacute; en la capital, Jartum, tras ser expulsado de Arabia Saudita. A mediados del ese decenio fue cuando Al Zawahiri viaj&oacute;, muy posiblemente, a Gran Breta&ntilde;a y EEUU, utilizando siempre pasaportes con otros nombres y en busca de donaciones para sus agrupaciones y su causa. 
    </p><p class="article-text">
        En 1995 reapareci&oacute; junto a Bin Laden en un video. Los dos l&iacute;deres amenazaban con represalias contra EEUU por la detenci&oacute;n del jeque egipcio Omar Abdel Rahman, en conexi&oacute;n con el atentado de 1993 contra el World Trade Center de Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el Departamento de Estado le adjudic&oacute; el liderazgo de Las Vanguardias de la Conquista. Esta escisi&oacute;n de la Jihad egipcia hab&iacute;a sido vinculada en un principio en 1997 con el asesinato de 59 turistas en Luxor (Egipto).
    </p><p class="article-text">
        <strong>La religi&oacute;n de un m&eacute;dico</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el mismo 1997, en ocasi&oacute;n de una acci&oacute;n violenta, muri&oacute; Abdulah Azzam. Era el mentor religioso de Bin Laden. Fue entonces cuando Al Zawahiri se convirti&oacute; en el ide&oacute;logo de Al Qaeda y se traslad&oacute; a los campamentos de adiestramiento de la agrupaci&oacute;n en Afganist&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 1998, ser&iacute;a uno de los firmantes de una fatwa de Bin Laden de contenido tambi&eacute;n pol&iacute;tico y de alcance internacional. Por este veredicto, declaraban que era deber religioso para los musulmanes atacar los intereses de EEUU en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Junto a Bin Laden y a otros catorce miembros de la red Al Qaeda, Al Zawahiri fue inculpado por EEUU en 1999 de dos ataques del a&ntilde;o anterior en &Aacute;frica oriental. Con explosivos, hab&iacute;an sido derribados los edificios de las embajadas estadounidenses en las capitales de Tanzania y Kenia, dos ex colonias brit&aacute;nicas y naciones angl&oacute;fonas en &Aacute;frica oriental. Las explosiones y derrumbres ocasionaron unas 240 muertes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en 1999, Al Zawahiri y su hermano Mohamed fueron condenados a muerte en rebeld&iacute;a en Egipto, su pa&iacute;s natal. El macrojuicio contra jihadistas donde fueron sentenciados a morir era denominado &ldquo;el caso de los que volvieron de Albania&rdquo;. Varios acusados de planear atentados en Egipto fueron entregados por el gobierno de Tirana. La balc&aacute;nica Albania es la &uacute;nica naci&oacute;n europea con mayor&iacute;a de poblaci&oacute;n musulmana. Un acusado declar&oacute; en el proceso cairota que el grupo recib&iacute;a instrucciones del emir Al Zawahiri, que se hallaba en Afganist&aacute;n junto a Bin Laden.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De Enemigo P&uacute;blico n&deg; 2 en actividad a Enemigo P&uacute;blico n&deg;1 en retiro activo </strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 conta las Torres Gemelas y el Pent&aacute;gono, la Interpol orden&oacute; la busca y captura de Al Zawahiri, bajo la acusaci&oacute;n de acciones terroristas en Egipto y de ser &ldquo;una de las cabezas de Al Qaeda&rdquo;. El FBI lo puso en su <a href="https://www.washingtonpost.com/world/2022/02/03/strikes-isis-alqaeda-leaders/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lista de m&aacute;s buscados</a>, debajo de Bin Laden, con una recompensa de 25 millones de d&oacute;lares por informaci&oacute;n que llevara a su arresto.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el m&eacute;dico e ide&oacute;logo egipcio hab&iacute;a vivido escondido. Presumiblemente, en refugios entre Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n. Con decreciente regularidad, se distribu&iacute;an pruebas de vida, certificados de supervivencia. En grabaciones y declaraciones difundidas por p&aacute;ginas islamistas se ve&iacute;a y o&iacute;a al sexagenario comentando la actualidad y recordando su permanente compromiso en la lucha contra los que considerba enemigos del islam.
    </p><p class="article-text">
        A la largo de su d&eacute;cada de liderazgo, Al Zawahiri pudo ver c&oacute;mo Al Qaeda se ha ido alejando cada vez m&aacute;s de sus objetivos. A la vez que se ve&iacute;a eclipsada, en su prestigio y en el terreno, por <a href="https://www.college-de-france.fr/site/henry-laurens/guestlecturer-2017-11-29-17h30.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un gran rival, el Estado Isl&aacute;mico (EI)</a>, en el que confluy&oacute; de una escisi&oacute;n de su organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB con informaci&oacute;n de agencias y medios</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/zawahiri-medico-egipcio-palabras-convertido-terrorista-buscado-eeuu_1_9216918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Aug 2022 10:57:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al Zawahiri, un médico egipcio de pocas palabras convertido en el terrorista más buscado por EEUU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[EEUU,Al-Qaeda,Afganistán,Osama bin Laden,Joe Biden]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día de la marmota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dia-marmota_129_8292565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5a8a3c9-9048-4307-aef5-b0135d200b3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día de la marmota"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El largo siglo XX, ese que para Occidente hab&iacute;a empezado en Francia con los sollozos del Affaire Dreyfus, terminaba en EEUU con una explosi&oacute;n cuadraf&oacute;nica. A partir de entonces, <strong>para quienes en periodismo cubrimos Pol&iacute;tica Internacional el 11-S ser&iacute;a un </strong><a href="http://www.zambullidas.com/2021/07/el-dia-de-la-marmota-44.html?m=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>eterno d&iacute;a de la marmota</strong></a> encapsulado, hundido en fragmentadas esquirlas de aristas cortantes, en cada uno de nuestros d&iacute;as. Al cl&iacute;max de redondo aniversario de este s&aacute;bado lo arruin&oacute; el&nbsp;empe&ntilde;o que dedic&oacute; EEUU para poder decir &ldquo;ausente con aviso&rdquo; el d&iacute;a que ya no iban a tomar lista. Antes de los balances eleg&iacute;acos o agoreros o condescendientes o burlones por las dos d&eacute;cadas escurridas desde el desenfrenado derrumbe de las dos inconsistentes Torres Gemelas, m&aacute;s fr&aacute;giles de lo que sus moles ment&iacute;an al ojo, el presidente Joe Biden cancel&oacute; en p&uacute;blico para siempre una ciclo de pol&iacute;tica exterior cuya orientaci&oacute;n rectora guiaban el memorial de agravios y las tablas de sangre dictadas por la derrota del&nbsp;Pent&aacute;gono y de la Defensa y justificadas por el desvelo para dotar a la ciudadan&iacute;a de una Seguridad nunca m&aacute;s vulnerable por el terrorismo isl&aacute;mico y sus aliados. Ese objetivo lo dio Biden por alcanzado con <a href="https://twitter.com/JoostHiltermann/status/1435300164017721347?utm_campaign=wp_todays_worldview&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=newsletter&amp;wpisrc=nl_todayworld" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imperfecciones</a> cuya enmienda s&oacute;lo quitar&iacute;a recursos, siempre escasos, a la capacidad de vencer en los nuevos desaf&iacute;os, la competente econom&iacute;a de China y la id&oacute;nea hostilidad cibern&eacute;tica y diplom&aacute;tica de Rusia.
    </p><p class="article-text">
        En la foto del 11 de septiembre de 2021 faltar&aacute;n tropas norteamericanas en Afganist&aacute;n, para regocijo del cat&oacute;lico Joe Biden en Washington, pero<strong> para m&aacute;s relamido regusto de los talibanes que r&iacute;en &uacute;ltimo y mejor en Kabul. </strong>De todo cuanto hoy se evocar&aacute; y reflexionar&aacute; largamente, conviene retener el m&aacute;s sucinto cr&eacute;dito.  Es un inventario quebrado de las p&eacute;rdidas y v&iacute;ctimas de un d&iacute;a de hace 20 a&ntilde;os seguidas por las muchas m&aacute;s que vinieron despu&eacute;s , declarada una Guerra al Terror que se especializ&oacute; en aquel que invoc&oacute; el nombre del Profeta Mahoma. Desde que el convencional Maximiliano Robespierre, en el a&ntilde;o II de la Revoluci&oacute;n Francesa, corrigi&oacute; al demasiado te&oacute;rico fil&oacute;sofo pol&iacute;tico ilustrado Montesquieu y <a href="https://www.franceculture.fr/emissions/les-chemins-de-la-philosophie/qu-est-ce-que-le-terrorisme?actId=ebwp0YMB8s0XXev-swTWi6FWgZQt9biALyr5FYI13OoVv_R-75T3xIoxIlAuGqjR&amp;actCampaignType=CAMPAIGN_MAIL&amp;actSource=679380#xtor=EPR-2-%5BLaLettre07092021%5D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defini&oacute;</a> el Terror como el otro brazo de la Rep&uacute;blica para quienes no se convencen por la sola Virtud, la definici&oacute;n m&aacute;s simple del Terror es el otro, y el otro fue para EEUU el Islam, y viceversa.  
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que EEUU invadi&oacute;, mat&oacute;, gast&oacute;, fracas&oacute; y se retir&oacute; de Afganist&aacute;n y de Irak, que Barack Obama autoriz&oacute; una muerte voyeurista ejemplar para el &aacute;rabe saudita Osama bin Laden acosado en su bunker pakistan&iacute;, que en 2001 la Casa Blanca alojaba como inquilino al republicano George W. Bush, que renov&oacute; el arriendo y se qued&oacute; por ocho a&ntilde;os. y que desde enero hay ah&iacute; un dem&oacute;crata que probablemente nunca se quede m&aacute;s all&aacute; de sus primeros cuatro a&ntilde;os de contrato. Todo el resto ayuda menos, miserablemente poco para acercarse a entender qu&eacute; pas&oacute; y delinear qu&eacute; pasar&aacute;,<strong> qui&eacute;n gan&oacute;, qui&eacute;n perdi&oacute;, qui&eacute;n gan&oacute; y perdi&oacute;, qu&eacute; hemos perdido cuando nos parece muy dudoso que nada hayamos ganado. </strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir del 11-S empez&oacute; a obrar, en la pol&iacute;tica internacional, un coeficiente de deformaci&oacute;n cada vez mayor. La infecci&oacute;n lleg&oacute; desde la pol&iacute;tica exterior de la hiperpotencia &uacute;nica. Si Washington empez&oacute; a serlo cada vez menos, distra&iacute;da por sus ejes del Mal del papel protag&oacute;nico que desempe&ntilde;aba China en cada vez m&aacute;s escenarios a los EEUU no miraba, fue en primer t&eacute;rmino consecuencia de su propio obrar. La laxitud del gobierno norteamericano, republicano o dem&oacute;crata, a la hora de considerar las causas y calibrar los efectos de su onerosa acci&oacute;n global se volvi&oacute; rutinaria y una desenvuelta imprevisi&oacute;n y despreocupaci&oacute;n, en especial, de las consecuencias no queridas de actos y decisiones se volvi&oacute; ruinosa constante. Pero aun volvi&eacute;ndose rutinaria nunca se torn&oacute; regular, y por eso se volv&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil, desde sus pares europeos como desde el patio trasero latinoamericano, enhebrar sentido y significado para cada noticia y cada nota de pol&iacute;tica Internacional. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de Biden de que la Guerra contra el Terror pertenece al pasado encontr&oacute; confirmaci&oacute;n s&aacute;dica en que todo est&eacute; ahora en Afganist&aacute;n tal como en el pasado. Como si los veinte a&ntilde;os de Guerra contra el Terror hubieran sido un par&eacute;ntesis en una historia que Washington paus&oacute; sin cambiar, y cuyo curso interrumpi&oacute; sin desviar. Biden dio de baja de la contabilidad nacional la m&aacute;s prolongada y menos indirecta de las consecuencias militares y geopol&iacute;ticas del exitoso ataque de la organizaci&oacute;n al-Qaeda contra el World Trade Center, el resguardo militar del Afganist&aacute;n urbano. Como si el partido perdido pudiera convertirse en campeonato no jugado por decisi&oacute;n ejecutiva personal del presidente norteamericano en funciones. Si con esto se entrev&eacute; cu&aacute;n ocioso resulta completar el cat&aacute;logo de efectos y secuelas remont&aacute;ndose al 11-S, tanto m&aacute;s ociosa es la lista de contraf&aacute;cticos consolatorios que enumera ucron&iacute;as y utop&iacute;as de un universo paralelo donde Bush Jr se hubiera limitado a cazar a Osama bin Laden y no hubiera invadido Irak con ese envi&oacute;n patri&oacute;tico vengativo para el que es arduo concebir est&iacute;mulo m&aacute;s apto o <a href="https://www.washingtonpost.com/wp-srv/politics/polls/vault/stories/data082303.htm?utm_campaign=wp_todays_worldview&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=newsletter&amp;wpisrc=nl_todayworld&amp;carta-url=https%3A%2F%2Fs2.washingtonpost.com%2Fcar-ln-tr%2F349f4e6%2F613985e59d2fda26274d807c%2F596b7af89bbc0f403f91a5bb%2F16%2F69%2F613985e59d2fda26274d807c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inmediato</a> que el <a href="https://s2.washingtonpost.com/camp-rw/?trackId=596b7af89bbc0f403f91a5bb&amp;s=613985e59d2fda26274d807c&amp;linknum=4&amp;linktot=69" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11-S</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>20 a&ntilde;os de 11-S todos los d&iacute;as</strong>
    </p><p class="article-text">
        La historia, de contarse, ni es una, ni es breve, ni es &uacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        En el verano de 1988, una docena de hombres, todos del medio Oriente, se reunieron en la ciudad fronteriza pakistan&iacute; de Peshawar para crear una unidad de combatientes islamistas comprometidos y experimentados que pudieran desplegarse donde los musulmanes necesitaran su protecci&oacute;n. Su nombre ser&iacute;a al-Qaida. Trece a&ntilde;os despu&eacute;s, al-Qaida y Bin Laden ser&iacute;an responsables de los ataques del 11-S. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s al-Qaida, diga lo que diga Biden, est&aacute; con nosotros. Las investigaciones sugieren que los grupos terroristas -admitamos el nombre- generalmente sobreviven entre cinco y diez a&ntilde;os, o incluso menos, <strong>por lo que este es un logro indudable</strong>. La primera ventaja obvia de la que ha disfrutado al-Qaida han sido los fracasos y debilidades de sus adversarios con el argumento de que estos defectos se deben a un rechazo del verdadero camino mostrado por los textos sagrados y las tradiciones del Islam resuena m&aacute;s f&aacute;cilmente.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de Dallas 1963, cuando las balas de un escasamente espont&aacute;neo francotirador mataron al primer presidente cat&oacute;lico de Estados Unidos, todo cambi&oacute; en el pa&iacute;s y en el mundo. El vice Lyndon B. Johnson lo sucedi&oacute; y la guerra de Vietnam se volvi&oacute; m&aacute;s cruel, monotem&aacute;tica y obsesiva. En el terreno, y en las mismas pantallas cotidianas de los televisores donde millones hab&iacute;an visto en vivo y en directo el magnicidio de John F. Kennedy. En Dallas, al terminar 2016, un francotirador negro mat&oacute; a cinco polic&iacute;as blancos al fin del segundo mandato del primer presidente negro en la Casa Blanca, tambi&eacute;n un dem&oacute;crata. La incontenible espiral de enfrentamiento racial y social fue decisiva en ese noviembre cuando doscientos millones de norteamericanos eligieron a qui&eacute;n fue el sucesor de un Barack Obama cuya presidencia fue rica en logros a medias para la poblaci&oacute;n afroamericana.  Pero<strong> con n&uacute;meros r&eacute;cord de deportaci&oacute;n de migrantes de Am&eacute;rica Latina, la misma que hab&iacute;a nutrido los n&uacute;meros reales pero no los nombres legales de las v&iacute;ctimas del 11-S: eran sus &ldquo;</strong><a href="https://www.filmin.es/pelicula/rostros-sin-voz?utm_source=newsletter&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=newsletter_axioslatino&amp;stream=science" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>rostros sin voz</strong></a><strong>&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una paradoja hab&iacute;a marcado la primera presidencia Obama, electo en 2008 en su primer periodo despu&eacute;s de ocho a&ntilde;os del militarismo militante del republicano George W. Bush. Las invasiones y guerras de Afganist&aacute;n e Irak que siguieron al ataque a las Torres Gemelas en 2001 fueron buenas para negros pobres e hispanos pobres: ofrecen trabajos calificados bien pagos, para los que combaten en el exterior, y beneficios sociales de vivienda, educaci&oacute;n y salud para las familias de estos soldados. M&aacute;s todav&iacute;a en unas Fuerzas Armadas que, despu&eacute;s de la derrota en Vietnam en 1975, ya no obtiene su personal de la conscripci&oacute;n obligatoria de ciudadanos, sino del mercado de la mano de obra no calificada. La misma que vot&oacute; a Donald Trump, y la misma que ahora Biden busca promover con el bill&oacute;n de d&oacute;lares que le cuesta hacer aprobar en el Congreso. Tal vez ese voto que busca, ese gasto por el que quiere ser recordado, haya acicateado m&aacute;s que cualquier otro m&oacute;vil a Biden para retirar las tropas de Afganist&aacute;n. Un gasto menos, extinta ya una pasi&oacute;n in&uacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfredo Grieco y Bavio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dia-marmota_129_8292565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Sep 2021 15:29:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día de la marmota]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,11-S,Jospeh Biden,Afganistán,Al-Qaeda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al Qaeda sigue siendo una amenaza para Occidente, a 20 años del 11-S]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/qaeda-sigue-amenaza-occidente-20-anos-11-s_1_8287101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c109b03c-6af5-4c7b-8ced-51c0d488396c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al Qaeda sigue siendo una amenaza para Occidente, a 20 años del 11-S"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo terrorista que fundó a finales de la década de 1980 el saudí Osama bin Laden sufrió varios reveses de importancia en los últimos años que se tradujeron en la muerte en distintas operaciones antiterroristas de varios de sus líderes. Sin embargo, su poder se multiplicó en la región y sigue preocupando al resto del mundo.</p></div><p class="article-text">
        Al Qaeda se parece poco al grupo que el <strong>11 de septiembre de 2001</strong> perpetr&oacute; un cu&aacute;druple atentado utilizando aviones comerciales en suelo estadounidense y dej&oacute; casi 3.000 muertos. La guerra contra el terrorismo lanzada por George W. Bush primero y la muerte de su l&iacute;der, <strong>Osama bin Laden</strong>, una d&eacute;cada despu&eacute;s, obligaron al grupo a adaptarse para su supervivencia, pero dos d&eacute;cadas despu&eacute;s siguen siendo una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Con el egipcio <strong>Ayman al Zawahiri</strong> al frente desde 2011, <strong>Al Qaeda</strong> profundiz&oacute; su proceso de descentralizaci&oacute;n, con un n&uacute;cleo central oculto en alg&uacute;n lugar entre <strong>Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n</strong> y varias filiales desplegadas por todo el mundo que han ido cobrando un creciente protagonismo con el paso de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>grupo terrorista que fund&oacute; a finales de la d&eacute;cada de 1980 el saud&iacute; Osama bin Laden</strong> sufri&oacute; varios reveses de importancia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que se tradujeron en la muerte en distintas operaciones antiterroristas de varios de sus l&iacute;deres, incluido su n&uacute;mero dos, Ab&uacute; Muhamad al Masri, en agosto de 2020 en Ir&aacute;n en una operaci&oacute;n israel&iacute;, y Hamza bin Laden, hijo predilecto de su fundador y al que se cree que Al Qaeda reservaba un puesto destacado en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, los expertos en terrorismo advirtieron durante todo este tiempo, tambi&eacute;n tras la decapitaci&oacute;n de la c&uacute;pula del grupo en 2011 con la muerte de bin Laden, que Al Qaeda estaba lejos de estar vencida y que segu&iacute;a constituyendo una amenaza a la que hab&iacute;a que prestar atenci&oacute;n, pese a que <strong>desde 2014 se hab&iacute;a visto eclipsada por Estado Isl&aacute;mico</strong>, su propia escisi&oacute;n en Irak y Siria.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">Dudas sobre Al Zawahiri</h3><p class="article-text">
        La victoria de los talibanes hace menos de un mes en Afganist&aacute;n seguramente fue recibida con alivio ahora por Al Qaeda, m&aacute;xime cuando su actual l&iacute;der <strong>Al Zawahiri podr&iacute;a estar gravemente enfermo</strong> -se lleg&oacute; incluso a hablar hace unos meses de que hab&iacute;a muerto-.
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo informe de julio, el comit&eacute; de la ONU encargado de hacer seguimiento de las sanciones contra Al Qaeda y Estado Isl&aacute;mico se&ntilde;ala que los estados miembro creen que &ldquo;est&aacute; vivo pero no se encuentra bien&rdquo; y pone de relieve el v&iacute;deo publicado en marzo amenazando a Birmania por la represi&oacute;n contra los musulmanes, &ldquo;en el que se usaron im&aacute;genes m&aacute;s antiguas&rdquo; y que &ldquo;no hizo m&aacute;s que alimentar los rumores sobre su declive o fallecimiento&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Al Zawahiri y Bin Laden, imagen antigua del actual líder y el fundador de Al Qaeda                            </span>
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        Ni siquiera tras los recientes acontecimientos en Afganist&aacute;n Al Zawahiri se pronunci&oacute; p&uacute;blicamente. Al Qaeda s&iacute; public&oacute; finalmente un mensaje el pasado 31 de agosto, dos semanas despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Kabul y una vez completada la salida de Estados Unidos, celebrando la victoria talib&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el presidente estadounidense, <strong>Joe Biden</strong>, asegur&oacute; que la permanencia de las tropas norteamericanas no ten&iacute;a raz&oacute;n de ser en virtud del acuerdo alcanzado por la Administraci&oacute;n de <strong>Donald Trump</strong> con los talibanes y dado que <strong>la misi&oacute;n de acabar con Al Qaeda se hab&iacute;a completado</strong>, los expertos advierten de que la realidad es muy diferente.
    </p><h3 class="article-text">La relaci&oacute;n entre los talibanes y Al Qaeda</h3><p class="article-text">
        Los talibanes se comprometieron con Trump en febrero de 2020 a que romper&iacute;an con Al Qaeda e impedir&iacute;an que Afganist&aacute;n fuera usado para lanzar ataques contra Estados Unidos y sus aliados. Sin embargo, la ruptura con el grupo terrorista no lleg&oacute; a producirse en estos meses y sus milicianos siguen presentes en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el citado comit&eacute; de la ONU,<strong> &ldquo;est&aacute; presente en al menos 15 provincias afganas, principalmente en las regiones oriental, meridional y sudoriental&rdquo;</strong>. Adem&aacute;s, <strong>Al Qaeda en el Subcontinente Indio (AQSI), la filial creada en 2014 y que incluye Afganist&aacute;n, &ldquo;opera bajo la protecci&oacute;n de los talibanes</strong> desde las provincias de Kandahar, Helmand y Nimruz&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los lazos entre los talibanes y Al Qaeda no solo no se rompieron en estos 20 a&ntilde;os, sino que incluso se reforzaron</strong>. Ambas organizaciones quedaron atadas a ra&iacute;z de que <strong>bin Laden jur&oacute; lealtad al mul&aacute; Omar, l&iacute;der y fundador de los talibanes</strong>, como &ldquo;comandante de los fieles&rdquo; hacia 1997. Tras su muerte, Al Zawahiri tambi&eacute;n hizo lo propio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El atentado a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001 fue el mayor golpe terrorista de Al Qaeda."
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                El atentado a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001 fue el mayor golpe terrorista de Al Qaeda.                            </span>
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        Adem&aacute;s, con el paso de los a&ntilde;os se establecieron v&iacute;nculos por la v&iacute;a del matrimonio entre uno y otro grupo. As&iacute;, <strong>se cree que el mul&aacute; Omar se cas&oacute; con una hija de bin Laden y que el l&iacute;der de Al Qaeda convirti&oacute; en su cuarta esposa a una de las hijas del fundador de los talibanes</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Descentralizaci&oacute;n de las operaciones</h3><p class="article-text">
        Pero al margen de ello, <strong>Al Qaeda ya no es la organizaci&oacute;n que era</strong>. <strong>En 2001 sus fuerzas estaban pr&aacute;cticamente concentradas en Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n</strong>, con una cierta presencia en &Aacute;frica Oriental, donde <strong>en 1998 el grupo atent&oacute; contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania</strong>, y tambi&eacute;n en la pen&iacute;nsula Ar&aacute;biga, donde en 2000 atent&oacute; contra el destructor estadounidense USS Cole en el puerto yemen&iacute; de Ad&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Obligados a pasar a la clandestinidad absoluta tras el inicio de los bombardeos sobre Afganist&aacute;n, <strong>sus l&iacute;deres tuvieron que huir primero a Pakist&aacute;n y luego algunos de ellos incluso a Ir&aacute;n</strong>. Desde sus escondites, bin Laden y sus lugartenientes, con Al Zawahiri como su &ldquo;n&uacute;mero dos&rdquo;, tuvieron que adaptarse a la nueva realidad y evolucionar desde una organizaci&oacute;n centralizada a la &ldquo;hidra&rdquo; que es hoy en d&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las consecuencias del 11s permanecen a flor de piel, 20 años después.                            </span>
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        <strong>Para bin Laden, el objetivo principal era el &ldquo;enemigo lejano&rdquo;, es decir, Estados Unidos</strong>, pero con el paso del tiempo, y sobre todo a ra&iacute;z de la Primavera &Aacute;rabe -cuyas consecuencias no podr&iacute;a terminar de conocer- Al Qaeda apost&oacute; por dejarlo en un segundo plano y centrarse mejor en <strong>el &ldquo;enemigo cercano&rdquo;</strong>, es decir los <strong>gobiernos de los pa&iacute;ses musulmanes a los que hab&iacute;a que derrocar para llegar al fin &uacute;ltimo de instaurar un califato a nivel mundial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, <strong>desde 2007 comienzan a surgir filiales oficiales de Al Qaeda en distintos lugares</strong>. As&iacute;, ese a&ntilde;o ve la luz Al Qaeda en el <strong>Magreb Isl&aacute;mico (AQMI)</strong> y tambi&eacute;n Al Qaeda en <strong>Irak (AQI)</strong> de la mano del jordano Ab&uacute; Musab al Zarqaui. En 2009 se oficializa Al Qaeda en la <strong>Pen&iacute;nsula Ar&aacute;biga (AQPA)</strong> y en 2012 el grupo somal&iacute; <strong>Al Shabaab</strong> se convierte tambi&eacute;n en filial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2014 Al Zawahiri anuncia la creaci&oacute;n de AQSI y en 2017 nace el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), una coalici&oacute;n de cuatro organizaciones</strong> activas en el Sahel y que tiene entre sus integrantes a AQMI. Adem&aacute;s, en Siria existe a d&iacute;a de hoy una filial oficial, <strong>Hurras al Din</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas filiales persiguen una agenda m&aacute;s local, aprovechando en general las quejas y el malestar de la poblaci&oacute;n con el gobierno de  turno y <strong>present&aacute;ndose como la alternativa</strong>, lo que hace que sus objetivos sean principalmente las fuerzas de seguridad y las autoridades locales, aunque tambi&eacute;n la poblaci&oacute;n local.
    </p><h3 class="article-text">Divisiones en el grupo</h3><p class="article-text">
        Esta deslocalizaci&oacute;n de la yihad permiti&oacute; a Al Qaeda extender sus tent&aacute;culos, pero tambi&eacute;n <strong>provoc&oacute; dos escisiones</strong>. La primera de ellas, la de <strong>Estado Isl&aacute;mico, en 2014</strong>, que pasar&iacute;a a convertirse en<strong> su enemigo declarado a nivel mundial</strong>, y posteriormente <strong>en 2016</strong> con el<strong> Frente al Nusra, filial del grupo en Siria</strong> tras la ruptura con Abu Bakr al Baghadadi y que actualmente opera bajo el nombre Hayat Tahrir al Sham.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, seg&uacute;n las estimaciones de los expertos, <strong>Al Qaeda tendr&iacute;a a d&iacute;a de hoy hasta 40.000 combatientes repartidos en todo el mundo, de los que solo entre unos 400 y 600 formar&iacute;an parte de lo que se denomina Al Qaeda Central</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Al Qaeda es ahora &ldquo;como una hidra, una <strong>serpiente con muchas cabezas</strong>&rdquo;, resume Al&iacute; Soufan, un antiguo agente del FBI y experto en el grupo en declaraciones a 'CTC Sentinel'. &ldquo;<strong>Est&aacute; m&aacute;s dispersa geogr&aacute;ficamente</strong>&rdquo; y &ldquo;centrada en cuestiones locales&rdquo; a trav&eacute;s de sus filiales, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero ese enfoque puede cambiar&rdquo;, previene. &ldquo;Al Qaeda sigue teniendo una <strong>aspiraci&oacute;n internacional</strong>, no nos confundamos. As&iacute; que porque la Al Qaeda actual no haya atacado Estados Unidos u Occidente no significa que eso no pueda cambiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/qaeda-sigue-amenaza-occidente-20-anos-11-s_1_8287101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Sep 2021 14:53:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al Qaeda sigue siendo una amenaza para Occidente, a 20 años del 11-S]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11-S,Al-Qaeda,Osama bin Laden,Afganistán,EEUU,Talibanes,Terrorismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es el ISIS-K, sus diferencias con Al-Qaeda y los talibanes en Afganistán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/isis-k-diferencias-qaeda-talibanes-afganistan_1_8254312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da4bffc3-626a-49af-93fb-768a7e0a3bdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es el ISIS-K, sus diferencias con Al-Qaeda y los talibanes en Afganistán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La rama afgana del Estado Islámico se enfrenta al control del país en manos de los talibanes y debilita sus frágiles instancias de diálogo con Estados Unidos.</p></div><p class="article-text">
        Como si hiciera falta alg&uacute;n otro elemento en el drama pol&iacute;tico que vive Afganist&aacute;n, el Estado Isl&aacute;mico en la Provincia Khorasan, tambi&eacute;n conocido como EI-Khorasan (EI-K) y traducido al espa&ntilde;ol como Joras&aacute;n, se adjudic&oacute; el <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/explosion-aeropuerto-kabul-conmociona-mundo-primeras-imagenes_1_8248728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atentado en las puertas del aeropuerto de Kabul</a> de este jueves en el que murieron al menos 170 personas, seg&uacute;n las autoridades sanitarias locales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los terroristas de ISIS-K no van a ganar&rdquo;. Esas fueron las palabras del presidente de los Estados Unidos. ISIS-K es como se conoce a la rama del Estado Isl&aacute;mico (ISIS) en Afganist&aacute;n. Formado en 2014, en la frontera con Pakist&aacute;n por combatientes separatistas de los talibanes, fue limitando terreno en los &uacute;ltimos a&ntilde;os pero sin llegar a perder su influencia.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.securitycouncilreport.org/atf/cf/%7B65BFCF9B-6D27-4E9C-8CD3-CF6E4FF96FF9%7D/S_2021_655_E.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe del Consejo de Seguridad</a> de las Naciones Unidas, con informaci&oacute;n de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos, ya hab&iacute;a advertido sobre la presencia de este grupo yihadista. &ldquo;El grupo ha reforzado sus posiciones en Kabul y alrededores, donde lleva a cabo la mayor&iacute;a de sus ataques&rdquo;, alertaba el mes pasado.
    </p><p class="article-text">
        Khorasan es una regi&oacute;n hist&oacute;rica que antiguamente incluy&oacute; partes de Afganist&aacute;n, Ir&aacute;n, Pakist&aacute;n y Turkmenist&aacute;n. Hace un siglo que pas&oacute; a ser parte de Ir&aacute;n y hace menos tiempo qued&oacute; divida en tres provincias.
    </p><h3 class="article-text">Rivalidad</h3><p class="article-text">
        Tanto ISIS-K como los talibanes tienen en com&uacute;n que son grupos fundamentalistas isl&aacute;micos. Lejos de ser aliados, mantienen una continua rivalidad. Si bien desde fuera de la visi&oacute;n extremista no parecen ser m&aacute;s que dos caras de la misma moneda. 
    </p><p class="article-text">
        Estos grupos armados pelean por el control de una parte similar del territorio pero tambi&eacute;n por su gente, quieren sumar nuevos combatientes e incorporar a los desencantados del bando contrario. En definitiva, disputan el liderazgo dentro del yihadismo en Afganist&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras que ISIS-K rivaliza con los talibanes, Al-Qaeda opera bajo la protecci&oacute;n de este grupo. Si bien los talibanes aseguran que desde los acuerdos con Estados Unidos de 2020 ellos no cooperan con Al-Qaeda, existen sospechas que esa afirmaci&oacute;n no sea del todo cierta.
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas se&ntilde;alan que la verdadera rivalidad est&aacute; entre Al-Qaeda e ISIS-K m&aacute;s que con el movimiento talib&aacute;n. &ldquo;Ambos compiten por la supremac&iacute;a en la ideolog&iacute;a yihadista mundial. Esto quiere decir, por la idea de imponer un dominio isl&aacute;mico sobre aquellos territorios que alguna vez fueron dominados por el Islam&rdquo;, explica a elDiario.es Ezequiel Kopel, periodista especializado en Medio Oriente y autor del libro <em>Medio Oriente. Lugar Com&uacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        La rama afgana del Estado Isl&aacute;mico tiene fuertes ra&iacute;ces en el noreste de Afganist&aacute;n, pero est&aacute; presente en al menos 15 provincias afganas. Opera en las provincias Kandahar, Helmand y Nimruz del sur del pa&iacute;s y mantuvo c&eacute;lulas dormidas en Kabul, seg&uacute;n datos del informe de la ONU.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente ISIS-K ha criticado cualquier cooperaci&oacute;n entre los talibanes y Estados Unidos, incluidos los di&aacute;logos para retirar las tropas extranjeras. No es casualidad que estos ataques estuvieron orientados a zonas controladas por los soldados de Estados Unidos.
    </p><h3 class="article-text">Las diferencias  </h3><p class="article-text">
        Primero, la rama afgana del Estado Isl&aacute;mico ha venido perdiendo fuerza en el &uacute;ltimo tiempo en comparaci&oacute;n con los talibanes, seg&uacute;n datos del Consejo de Seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        Durante 2020, ISIS-K no solo perdi&oacute; tierras, liderazgo y combatientes sino recursos financieros. De todos modos ha logrado retener el dominio en zonas claves como en las provincias afganas de Kunar y Nangarhar, adem&aacute;s de desplegar parte de su poder a distintas ciudades de peso como Kabul.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, a diferencia de los talibanes, que su inter&eacute;s est&aacute; limitado a Afganist&aacute;n, en el caso del ISIS-K va m&aacute;s all&aacute; y no se ci&ntilde;e a las fronteras vigentes reconocidas internacionalmente. 
    </p><p class="article-text">
        Tercero, los talibanes ser&iacute;an para ISIS-K una rama m&aacute;s &ldquo;moderada&rdquo; dentro del yihadismo isl&aacute;mico. El acuerdo de retirada de las tropas de Estados Unidos es visto como una traici&oacute;n por parte del Estado Isl&aacute;mico que opera en Afganist&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;ISIS-K lleg&oacute; a definir a los talibanes como ap&oacute;statas, es decir, que abandonaron la religi&oacute;n isl&aacute;mica por sentarse a hablar con Estados Unidos. Por eso, suelo decir que ISIS-K es Al-Qaeda con esteroides&rdquo;, explica Kopel. 
    </p><p class="article-text">
        El atentado lleg&oacute; despu&eacute;s del discurso de Joe Biden en el que asegur&oacute; que su pa&iacute;s hab&iacute;a cumplido su misi&oacute;n en terminar con la amenaza de Al-Qaeda. Pero si algo ha quedado claro es que mantener un di&aacute;logo con los talibanes no es igual a decir que la amenaza del terrorismo est&aacute; controlada en Afganist&aacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ayelén Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/isis-k-diferencias-qaeda-talibanes-afganistan_1_8254312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Aug 2021 13:42:47 +0000]]></pubDate>
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