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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Prostitución]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/prostitucion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Prostitución]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El lechero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lechero_129_12877789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0165e86a-317c-41ed-ab11-918b6dd4d4d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El lechero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Primer texto de Bárbara Di Rocco en elDiarioAR. Recuerda aquellas noches en las que el sexo se volvía una herramienta para conseguir algo tan básico como un plato de comida. No lujo. No capricho. Comida. Cuando el hambre no era solo del cuerpo, sino también del miedo, de la intemperie, de no saber cómo seguía todo.</p></div><p class="article-text">
        Era fin de semana, cumpliendo horas extras en la oficina. Ya pasadas las seis o siete de la ma&ntilde;ana, el sol empezaba a filtrarse entre los &aacute;rboles y alumbraba sin pudor la lluvia de preservativos y papelitos que rebalsaban de los tachos de los bosques de Palermo. Restos de una noche larga, de esas en las que no llegabas ni a acomodarte la bombacha que ya estabas subi&eacute;ndote a otro auto. <strong>Noches de trabajo intenso, mec&aacute;nico y feroz, donde el cuerpo se vuelve herramienta y el tiempo se mide en billetes doblados y respiraciones agitadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a sido una de esas madrugadas en las que todo sucede r&aacute;pido, casi sin pausa, donde el cansancio se mezcla con una lucidez extra&ntilde;a y el deseo aparece por momentos, inesperado, como una chispa. El cuerpo aprende a funcionar por partes: piernas, espalda, boca, hambre. El resto queda en pausa. No porque no exista, sino porque no hay tiempo para todo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Siendo fin de semana y con el amanecer encima, empezaban a llegar en manada los autos de los chongos: calientes, copeteados, con esa urgencia torpe que les deja la noche. Ven&iacute;an todav&iacute;a con la m&uacute;sica del boliche son&aacute;ndoles en la cabeza, el cuerpo transpirado, la boca con gusto a alcohol barato y perfume caro.
    </p><p class="article-text">
        Como el bosque estaba rodeado de boliches, muchos ya ten&iacute;an el recorrido aprendido: primero el baile, despu&eacute;s alguna de nosotras. Era parte del ritual. Ah&iacute;, hay que decirlo, daba gusto ser puta. Porque, entre tanto apuro y tanto oficio, de pronto aparec&iacute;an ellos: bombonazos de jean y camisa de marca, manejando borrachos, con olor a Paco Rabanne y a privilegio. Pibes &ldquo;hijos de&rdquo;, esos que no se molestan en chamuyar en la pista y prefieren gastar los &uacute;ltimos pesos que les soltaron los padres en un encuentro r&aacute;pido, clandestino y cargado de morbo.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; era donde yo eleg&iacute;a. Miraba, evaluaba, dejaba que el deseo &mdash;ese que no siempre aparece cuando una trabaja&mdash; se colara sin pedir permiso. Y entonces, como un broche de oro despu&eacute;s de una jornada interminable, el cuerpo respond&iacute;a distinto. No por obligaci&oacute;n. No por dinero. Por puro gusto. Una segunda vez, &iacute;ntima, silenciosa, casi secreta, donde el placer se mezclaba con la satisfacci&oacute;n de haber ganado la noche.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Era esa combinaci&oacute;n rara, peligrosa y deliciosa: trabajo y placer entrelazados por un rato, justo antes de que el sol terminara de subir y nos devolviera, otra vez, a la realidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que me dieran un buen rato, volv&iacute; a mi parada, ya con el cuerpo cansado y la cabeza puesta en la idea de irme a casa. Esa hora no era solo territorio de trasnochados: empezaban a aparecer tambi&eacute;n los que sal&iacute;an a trabajar. Los viajeros de siempre, los que van de una ciudad a otra, y esos otros que necesitan, casi religiosamente, empezar el d&iacute;a descargando el cuerpo para poder concentrarse despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La escena era un cat&aacute;logo de contrastes. De un lado, los ebrios que todav&iacute;a arrastraban la noche; del otro, los sobrios reci&eacute;n duchados, prolijos, con olor a jab&oacute;n y las bolas depiladas con una dedicaci&oacute;n que parec&iacute;a una invitaci&oacute;n muda, casi respetuosa, a ser lamidas. <strong>La noche y el d&iacute;a cruz&aacute;ndose sin mirarse</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ya estaba por irme cuando un cami&oacute;n frigor&iacute;fico, de una de esas marcas de l&aacute;cteos que todo el mundo reconoce, pas&oacute; lento frente a m&iacute;. El conductor abri&oacute; la puerta. Para verle bien la cara tuve que ponerme en puntas de pie: era flaco, alto, de treinta y pico, cara de madrugador. Me pregunt&oacute; los precios, escuch&oacute; sin apuro y dijo simplemente:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ok.
    </p><p class="article-text">
        Pens&eacute; que iba a subir como acompa&ntilde;ante, pero avanz&oacute; unos metros m&aacute;s y estacion&oacute; cerca de los &aacute;rboles. Se baj&oacute;, dio un portazo seco y, con una mano apret&aacute;ndose lo que ya era evidente, dijo sin rodeos:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Vamos atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Abri&oacute; las puertas traseras y me hizo subir. Adentro, el fr&iacute;o me golpe&oacute; de lleno. <strong>El cami&oacute;n estaba cargado de cajones: sachets de leche, quesos, yogures, manteca.</strong> Todo listo para salir a repartir. Me pag&oacute; un &ldquo;completo&rdquo;, se desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y me pidi&oacute; que empezara. Bastaron unos segundos para que el clima cambiara: la respiraci&oacute;n m&aacute;s pesada, el silencio espeso, el vapor de nuestros cuerpos luchando contra el aire helado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ya estaba duro, me arrincon&oacute; contra los cajones fr&iacute;os de leche. La espalda helada, el cuerpo caliente. Y ah&iacute;, entre el olor l&aacute;cteo y el rugido lejano del motor, me dio uno de esos sacudones que se te quedan grabados. No hubo ternura ni pavadas, pero s&iacute; una intensidad exacta, como si el amanecer hubiera decidido concentrarse entero en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar, le saqu&eacute; el forro. Mientras le hac&iacute;a un nudito prolijo y lo envolv&iacute;a en un pa&ntilde;uelito de papel, me dijo, casi con alivio:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Gracias, necesitaba descargar. No tengo para darte una propina, pero si te gusta algo de los cajones, llevate lo que quieras.
    </p><p class="article-text">
        Yo, muerta de hambre, abr&iacute; bien los ojos. Mir&eacute; la cantidad de cosas que hab&iacute;a ah&iacute; adentro y le dije que s&iacute; sin dudarlo. Mi cartera era una miniatura &mdash;apenas entraban los preservativos y el BlackBerry&mdash;, pero eso no me detuvo. <strong>Baj&eacute; del cami&oacute;n con los brazos cargados de quesos pategr&aacute;s y l&aacute;cteos, como si estuviera saliendo de un supermercado clandestino.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, el d&iacute;a sigui&oacute; su curso. &Eacute;l volvi&oacute; al volante, yo a mi parada. El cami&oacute;n sali&oacute; a repartir leche como si nada hubiera pasado.
    </p><p class="article-text">
        Me sub&iacute; a un taxi cansada, bien cogida, con plata en el bolsillo y, encima, ahorr&aacute;ndome la compra de la semana. Un cierre perfecto para una noche larga. En ese cansancio hab&iacute;a algo m&aacute;s: <strong>la sensaci&oacute;n de volver a ser una sola despu&eacute;s de horas de ser muchas cosas a la vez, de desarmar capas y quedar apenas en silencio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese entonces, mi cama era un colch&oacute;n prestado en el living del departamento de mis amigos. Viv&iacute;amos en Almagro. Dej&eacute; las cosas en la heladera y, al apoyar la cabeza en la almohada, apareci&oacute; ese pensamiento que vuelve siempre cuando el cuerpo afloja: no c&oacute;mo hab&iacute;a sido la noche, sino c&oacute;mo hab&iacute;a aprendido a arregl&aacute;rmelas. Nadie ense&ntilde;a eso. <strong>Se aprende caminando, mirando, midiendo silencios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; ya era costumbre sacar ventaja cuando los tipos te ofrec&iacute;an llevarte algo, sobre todo cuando el encuentro ocurr&iacute;a dentro de alg&uacute;n local. En mi pueblo era frecuente salir con las maricas y terminar dej&aacute;ndonos coger por alg&uacute;n panadero, tipo cuatro de la ma&ntilde;ana, en el fondo del negocio, entre la masa y los hornos todav&iacute;a tibios. Despu&eacute;s de la cogida nos llev&aacute;bamos de todo. Desayun&aacute;bamos como reinas. Siempre val&iacute;a la pena ser descarada: al final, todo se convert&iacute;a en an&eacute;cdota.
    </p><p class="article-text">
        Pero ah&iacute; hab&iacute;a una diferencia enorme. Despu&eacute;s de eso yo volv&iacute;a a mi casa. Ten&iacute;a una puerta que se cerraba, una cama que me esperaba, un lugar donde dejar el cuerpo. Hab&iacute;a red, hab&iacute;a abrigo. Ac&aacute; no. Ac&aacute; era distinto. <strong>Ac&aacute; era yo sola, mi &uacute;nico sost&eacute;n, mi propio respaldo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n llegaba a la ciudad. No consegu&iacute;a trabajo, no me daban chance de nada. No conoc&iacute;a a nadie, no conoc&iacute;a la zona roja, no sab&iacute;a d&oacute;nde pararme ni a qui&eacute;n preguntar. Por eso caminaba. Caminaba sin rumbo, con la intuici&oacute;n como br&uacute;jula, esperando que el cuerpo entendiera antes que la cabeza. <strong>Caminaba porque quedarse quieta no era una opci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No era tan distinto en la l&oacute;gica &mdash;cambiaban las calles, los nombres, los olores&mdash;, pero s&iacute; en el peso. En Buenos Aires la picard&iacute;a ya no era un recurso: era una necesidad. No pedir permiso, no esperar autorizaci&oacute;n, llevarse algo m&aacute;s que el recuerdo porque no hab&iacute;a margen para fallar.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a ese descaro, una noche m&aacute;s, sal&iacute; del hostel donde compart&iacute;a habitaci&oacute;n con otros tres extra&ntilde;os y empec&eacute; a caminar por avenida Entre R&iacute;os, cerca de las tres de la ma&ntilde;ana, buscando ese billete que me llenara la panza y me comprara un rato de calma.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; lo conoc&iacute;: un chico encargado de limpiar un bar frente al Congreso. Yo pasaba por afuera mientras &eacute;l trapeaba adentro. Ten&iacute;a m&aacute;s o menos mi edad. Nos miramos. Nos gustamos. Fue inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Me abri&oacute; la puerta sin decir una palabra. El bar estaba oscuro, con olor a lavandina y madera vieja. En el ba&ntilde;o, entre baldosas h&uacute;medas y el ruido lejano de la ciudad que no dorm&iacute;a, cogimos. Sin promesas, sin planes. Un cruce fugaz que no ped&iacute;a futuro.
    </p><p class="article-text">
        Antes de irme, pas&eacute; por las heladeras enormes del mostrador. <strong>Con la panza haci&eacute;ndome ruido &mdash;ese ruido seco y humillante que no se puede disimular&mdash;, le ped&iacute; si pod&iacute;a llevarme unos s&aacute;ndwiches de miga</strong>. Me mir&oacute;. Hizo un silencio breve, inc&oacute;modo, de esos que pesan m&aacute;s que una negativa. Despu&eacute;s abri&oacute; la heladera, sac&oacute; una bandeja, otra, y me envolvi&oacute; una docena entera. Sin apuro. Sin preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Nos volvimos a ver muchas veces. Con el tiempo hab&iacute;amos llegado a un acuerdo t&aacute;cito, casi dom&eacute;stico: despu&eacute;s de coger, yo pod&iacute;a llevarme lo que quisiera de los mostradores. Facturas, empanadas, s&aacute;ndwiches. No era un trato escrito; era algo que se fue armando solo, noche tras noche, entre cuerpos cansados y madrugadas silenciosas.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que una noche me dijo algo que me qued&oacute; grabado para siempre:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Si vos lo &uacute;nico que necesit&aacute;s es comer, no hace falta que hagamos nada. Yo te lo doy.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; entend&iacute; todo. Yo, que en la vida &mdash;y en la infancia&mdash; jam&aacute;s hab&iacute;a pasado hambre, entend&iacute; de golpe mi realidad. <strong>Entend&iacute; que el sexo y la prostituci&oacute;n se me hab&iacute;an vuelto una herramienta para conseguir algo tan b&aacute;sico como un plato de comida. No lujo. No capricho. Comida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fui yo la que decidi&oacute; chupar una pija antes que pedirle prestado a mis amigas, antes que llamar a mi padre y decirle que estaba fracasando, como &eacute;l seguramente supon&iacute;a. No revolv&iacute; la basura. No esper&eacute; compasi&oacute;n. <strong>Eleg&iacute; el camino que ten&iacute;a a mano, el &uacute;nico que no me ped&iacute;a papeles, explicaciones ni permiso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy se habla mucho de &ldquo;sistema prostituyente&rdquo;, y est&aacute; bien que se hable. Pero <strong>en ese entonces, para una trans que reci&eacute;n empezaba, la mayor&iacute;a de las puertas estaban cerradas. Cerradas con llave. Y algunas ni siquiera ten&iacute;an timbre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue caminando tantas calles oscuras que me fui armando de coraje y de descaro. <strong>Fue ese descaro el que me sostuvo.</strong> <strong>El que me permiti&oacute; calmar, aunque fuera por unos d&iacute;as, un hambre que no era solo del cuerpo, sino tambi&eacute;n del miedo, de la intemperie, de no saber c&oacute;mo sigue todo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque muchas veces nuestra vida es eso: sobrevivir. Sobrevivir a la ciudad, a la noche, al silencio y al juicio ajeno.
    </p><p class="article-text">
        Sobrevivir con lo que hay.
    </p><p class="article-text">
        Y seguir igual.
    </p><p class="article-text">
        No porque sea heroico, sino por ser la otra parte de la sociedad a la que no nos dejaron otra opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>BDR/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Di Rocco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lechero_129_12877789.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jan 2026 02:13:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El lechero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transexualidad,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El socialismo español reforma sus estatutos para expulsar a consumidores de prostitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/socialismo-espanol-reforma-estatutos-expulsar-consumidores-prostitucion_1_12440291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b317eda-3b6c-48da-aef4-8fea8a4fc213_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El socialismo español reforma sus estatutos para expulsar a consumidores de prostitución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente español, Pedro Sánchez, anuncia la medida en un acto rodeado de mujeres socialistas para tratar ahora de poner fin a esta práctica entre sus propias filas tras el comportamiento desvelado por los audios de la UCO de personas como José Luis Ábalos o Koldo García.</p><p class="subtitle">El plan de Pedro Sánchez en España para sobrevivir: enmendar el PSOE y reivindicar el Gobierno</p></div><p class="article-text">
        En v&iacute;speras del trascendental comit&eacute; federal de este s&aacute;bado, el presidente del Gobienro espa&ntilde;ol y secretario general del Partido Socialista Obrero (PSOE), <strong>Pedro S&aacute;nchez, </strong>anuncia en <strong>un acto improvisado con mujeres</strong> que se dispone a reformar ahora los estatutos de su partido para que el consumo de prostituci&oacute;n sea, directamente, un motivo de expulsi&oacute;n. Algo que se concretar&aacute; con la reformulaci&oacute;n del C&oacute;digo &Eacute;tico y que <strong>las feministas del partido llevan a&ntilde;os reclamando. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el PSOE consideramos que el sistema prostitucional es una expresi&oacute;n de violencia contra las mujeres e incompatible con los principios de los derechos humanos y la &eacute;tica democr&aacute;tica, ya que implica tratar a las mujeres como objetos o mercanc&iacute;as y no como sujetos de derechos.<strong> Nos declaramos abolicionistas de la prostituci&oacute;n porque defendemos un modelo social que luche por la desaparici&oacute;n de las causas que obligan a las mujeres a prostituirse</strong>, por ser incompatible con el modelo social que proponemos, de igualdad y de respeto a la dignidad de las personas, y de defensa de los derechos humanos de las mujeres&rdquo;, expuso Pedro S&aacute;nchez durante el acto en la sede del PSOE. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente defendi&oacute; que &ldquo;solicitar, aceptar u obtener un acto sexual de una persona a cambio de una remuneraci&oacute;n se considera absolutamente incompatible con la militancia en el PSOE&rdquo;. Y que, por tanto, &ldquo;los &oacute;rganos federales tramitar&aacute;n estos casos como una falta muy grave de acuerdo a los Estatutos Federales imponiendo, adem&aacute;s,<strong> la m&aacute;xima sanci&oacute;n, que es la expulsi&oacute;n del partido&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El movimiento de Pedro S&aacute;nchez llega justo en su momento pol&iacute;tico m&aacute;s cr&iacute;tico</strong>. Porque la dimensi&oacute;n del esc&aacute;ndalo en torno a Santos Cerd&aacute;n tiene un sinf&iacute;n de implicaciones y ninguna buena para el Partido Socialista ni para el presidente. M&aacute;s all&aacute; de la presunta trama corrupta, que por el momento se salda con un secretario de organizaci&oacute;n del PSOE entre rejas y con otro imputado junto a su mano derecha, los audios aportados por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil aportan pruebas sonoras del comportamiento dispensado a las mujeres de personas como Jos&eacute; Luis &Aacute;balos o Koldo Garc&iacute;a, que en algunas conversaciones hablan directamente de elegir a chicas a la carta para mantener relaciones sexuales. <strong>Una bomba de relojer&iacute;a para un partido que lleva por bandera la causa feminista </strong>y en el que decenas de mujeres con cargos de responsabilidad p&uacute;blica u org&aacute;nica han manifestado su repulsa, casi todas de puertas hacia adentro. 
    </p><p class="article-text">
        Este viernes se conocieron, adem&aacute;s, los nuevos nombramientos para la Ejecutiva Federal. Muchos de los nuevos puestos de responsabilidad fueron designados precisamente para mujeres, como la valenciana Rebeca Torr&oacute; para la Secretar&iacute;a de Organizaci&oacute;n o la catalana Monste M&iacute;nguez como nueva portavoz. Sin embargo, esos nombramientos se completaron con la creaci&oacute;n de varios puestos adjuntos. En el &aacute;rea de la secretar&iacute;a de organizaci&oacute;n est&aacute;n de adjuntos a Torr&oacute;, sin ir m&aacute;s lejos, dos hombres: Paco Salazar, una de las personas ligadas desde 2018 estrechamente a Pedro S&aacute;nchez y al anterior n&uacute;cleo de confianza conformado por Jos&eacute; Luis &Aacute;balos y Santos Cerd&aacute;n, o Borja Cabez&oacute;n, que tambi&eacute;n se incorpora a Organizaci&oacute;n junto a Anabel Mateos. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, La Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Feministas Socialistas (FeMeS) envi&oacute; una carta al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro S&aacute;nchez, en la que expresan su &ldquo;profunda preocupaci&oacute;n&rdquo; por la situaci&oacute;n del partido, &ldquo;como consecuencia de las penosas conductas de algunos dirigentes&rdquo; y le reprochan la &ldquo;cancelaci&oacute;n&rdquo; de sus opiniones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Frente a las pol&iacute;ticas que propugnan la cancelaci&oacute;n de la opini&oacute;n y frente a las pol&iacute;ticas de igualdad meramente nominativas, es preciso hacer autocr&iacute;tica dirigida a que el PSOE recupere el compromiso con la agenda feminista y la voluntad de impulsar la pedagog&iacute;a y el debate p&uacute;blico sobre los retos de la igualdad&rdquo;, se&ntilde;alan en la misiva, a la que ha tenido acceso Europa Press, y que ha sido remitida ante la celebraci&oacute;n del comit&eacute; federal del PSOE que se celebrar&aacute; este s&aacute;bado 5 de julio, informa Europa Press.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique Monrosi / Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/socialismo-espanol-reforma-estatutos-expulsar-consumidores-prostitucion_1_12440291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Jul 2025 20:59:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El socialismo español reforma sus estatutos para expulsar a consumidores de prostitución]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,España,Prostitución,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sexo es sagrado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sexo-sagrado_129_12361423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bde984a1-2679-4aa8-8025-964f61da896a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sexo es sagrado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un mundo hipersexualizado, vivimos un aumento de la sexualización y un retroceso del erotismo. Aunque se ha superado en parte el discurso represivo del sexo como tabú, cierto enfoque liberal ha desplazado su dimensión sagrada.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os la sexolog&iacute;a tuvo un desarrollo renovado. La nuestra es una &eacute;poca en la que ya (casi) nada est&aacute; prohibido en t&eacute;rminos sexuales. No creo equivocarme si digo que vivimos en un mundo hipersexualizado.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a veces tengo la impresi&oacute;n de que este empuje a la sexualidad no va de la mano de una profundidad er&oacute;tica. De acuerdo con una proporci&oacute;n inversa, hay un aumento de la sexualizaci&oacute;n y un retroceso del erotismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Esta idea no es nueva. La comparto con diferentes autores. Lo que quiero decir va en otra direcci&oacute;n. La ilustrar&eacute; a partir de una an&eacute;cdota. Recuerdo que en mi adolescencia le&iacute; un viejo libro de la disciplina sexol&oacute;gica y una idea en la que se insist&iacute;a mucho en esas p&aacute;ginas es la comunicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sexo es comunicaci&oacute;n&rdquo;, dec&iacute;a con &eacute;nfasis el autor. A m&iacute; me sorprendi&oacute;, porque yo era un joven que se estaba iniciando y mi inter&eacute;s estaba m&aacute;s que nada en concretar. Luchaba con mis s&iacute;ntomas y la propuesta de un v&iacute;nculo basado en la sexualidad me result&oacute; lejana. Cre&iacute; que esas eran cosas que hac&iacute;a Sting, de quien para ese entonces se difund&iacute;a que se dedicaba al sexo t&aacute;ntrico.
    </p><p class="article-text">
        Eran mediados de los &rsquo;90. En esos a&ntilde;os tambi&eacute;n empezaron a aparecer, como una gran novedad, los restaurantes afrodis&iacute;acos en Buenos Aires. Mis amigos y yo nos re&iacute;amos con la fantas&iacute;a de que un alimento pod&iacute;a despertar una excitaci&oacute;n irrefrenable. Todav&iacute;a es parte del inconsciente de nuestra cultura que ciertos condimentos predisponen a la sensualidad.
    </p><p class="article-text">
        Hoy me parecen divertidas esas remembranzas, porque revelan una especie de esp&iacute;ritu de ingenuidad. Parecen alusiones a un tiempo remoto, cuando las comparo con lo que hoy se ve en las redes donde nos encontramos con personas que masturban almohadones.
    </p><p class="article-text">
        Hasta no hace mucho tiempo el sexo era un misterio, no porque fuera tab&uacute;, sino porque era una pr&aacute;ctica de iniciaci&oacute;n. Los misterios siempre requieren iniciaci&oacute;n. Hoy es un artefacto que viene con manuales de instrucci&oacute;n. Pareciera que la sexolog&iacute;a tambi&eacute;n hizo un viraje en estos a&ntilde;os, convirti&eacute;ndose en un entrenamiento sobre los modos de gozar.
    </p><p class="article-text">
        No quiero generalizar. Tampoco soy un especialista en el tema, por eso no me interesa el debate en el interior de una disciplina. Me refiero m&aacute;s bien a mi percepci&oacute;n en el mundo en que vivo, en el que la comercializaci&oacute;n del sexo se extendi&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la prostituci&oacute;n (sea que se la entienda tambi&eacute;n como trabajo sexual) y tiene nuevas derivas, por ejemplo, en la creaci&oacute;n de &ldquo;contenido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es el sexo un contenido? Lo dudo. El sexo es lo velado por excelencia. Pueden crearse todas las im&aacute;genes excitantes que se quieran, pero el frenes&iacute; voraz ante la pose no est&aacute; hecho de la misma materia que el erotismo. Ser&iacute;a como confundir el hambre con las ganas de comer y un proceso de descarga con un cuidado de la tensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco escuchaba en una entrevista a una mujer que se dedica al oficio que algunos consideran el m&aacute;s viejo del mundo y dec&iacute;a que la verdadera prostituci&oacute;n es m&aacute;s un arte de la palabra que de la consumaci&oacute;n; ella dec&iacute;a que hay algo seriamente degradado y vulgar en dar una imagen (visual o ac&uacute;stica) para el onanismo t&aacute;ctico de un consumidor.
    </p><p class="article-text">
        Me result&oacute; interesante que, en cierta medida, esta mujer renegara de que su profesi&oacute;n se estuviera precarizando. La prostituta como compa&ntilde;era de confianza &ndash;por supuesto que ella no se dedicaba a ofrecer su cuerpo para meramente sobrevivir, situaci&oacute;n de vulnerabilidad que excede un ejercicio liberal&ndash; no es el complemento de un goce autoer&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El sexo es lo oculto, es lo invisible. No puede condescender a la imagen. En eso pienso cuando recuerdo el &eacute;nfasis &ndash;de ese viejo libro&ndash; en la comunicaci&oacute;n. El sexo no se muestra. Si no me equivoco fue <strong>Roland Barthes</strong> quien dijo que no hay nada m&aacute;s vulgar y menos er&oacute;tico que un cuerpo desnudo.
    </p><p class="article-text">
        Como psicoanalista, escucho regularmente a personas hablar de su vida sexual. Siempre tengo presente la distinci&oacute;n si los escucho hablar de un encuentro er&oacute;tico o de una pr&aacute;ctica que drena su ansiedad. &iquest;Qu&eacute; encontr&oacute; esa persona en ese cuerpo del otro, que es tambi&eacute;n el suyo? Este es el milagro del erotismo, revelarnos a nosotros mismos una dimensi&oacute;n corporal a la que no se accede por v&iacute;a de agotamiento y liberaci&oacute;n de tensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si el sexo es comunicaci&oacute;n, es di&aacute;logo; es decir, camino a trav&eacute;s del cual (<em>dia-</em>) se llega a un conocimiento. En este punto cabe distinguir entre quienes tienen s&iacute;ntomas neur&oacute;ticos (como la impotencia o la falta de sensibilidad) como respuestas defensivas a la entrega y quienes padecen una incapacidad para entregarse y convierten el sexo en una constataci&oacute;n aliviante. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que durante mucho tiempo se insisti&oacute; en las prohibiciones del sexo, en su car&aacute;cter de tab&uacute;; pero en la pendiente de cierto liberalismo (en conformidad con el individualismo que les atribuye una sabidur&iacute;a a las zonas er&oacute;genas) olvidamos que la sexualidad es una de las experiencias de lo sagrado en el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        LL/MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sexo-sagrado_129_12361423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jun 2025 09:37:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sexo es sagrado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Masturbación,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las extrañas de pelos largos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/extranas-pelos-largos_129_11391998.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53f77f7a-e819-457c-98cc-f149b2b71625_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las extrañas de pelos largos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mujeres barbudas que no hacen circo, jóvenes que eligen no depilarse, putas que defienden a los trabajadores. Un recorrido pelado y peludo en la vida y en la ficción por el derecho al deseo y a la singularidad</p></div><p class="article-text">
        Tengo conmigo el libro <em>Mujeres barbudas, Cuerpos singulares</em> de <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute; Gal&eacute; Moyano</strong>, doctora en Filosof&iacute;a por la Universidad de Zaragoza, publicado por edicions Bellaterra en 2016. El ejemplar me lo prest&oacute; la colega <strong>Dolores Curia</strong>. Los pelos y las barbas me interesan.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Curia escribi&oacute; sobre </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Mujeres barbudas</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en el suplemento Soy de P&aacute;gina 12. A contramano de aquellas que eran mostradas y explotadas por el due&ntilde;o del circo, las contempor&aacute;neas &ldquo;ya no son las monas de nadie: crean sus propios retratos y los ponen a circular. Se apropian de su vellosidad como diferencia, poder, capital piloso. Sin duda el feminismo y la teor&iacute;a queer les dieron armas para decirse de otros modos, tejer redes, empezar a hablar de sus cuerpos por fuera de la mirada diagn&oacute;stica y con voz propia&rdquo;.</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La inglesa </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Harnaan Kaur </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">(32 a&ntilde;os) es barbuda, activista antibulling y modelo. Da conferencias en escuelas y aconseja a quienes padecen distintas formas de acoso. Con una mochila con r&eacute;plicas peque&ntilde;as de su cara, que lleva y trae a todos lados, Harnaan se planta: &ldquo;No creo en el g&eacute;nero. No s&eacute; por qu&eacute; raz&oacute;n ser mujer deber&iacute;a limitarse a tener una vagina y ser hombre a tener pene, a qui&eacute;n se le ocurri&oacute; la divisi&oacute;n entre el rosa y el celeste&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        Hasta no hace tanto, iba a depilarme con frecuencia, un h&aacute;bito generacional -un padecimiento mensual- al que renunci&eacute; hace un par de a&ntilde;os, con excepci&oacute;n de una visita que le hago a la arranca-pelos, al comienzo del verano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que el vello es todo un tema para much&iacute;simas mujeres y personas trans. Para algunas por exceso, para otras por falta. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, muches j&oacute;venes andan con sus pelos al viento, sin someterse al tremendo dolor de la cera caliente, la que se lleva, arrasa, las pilosidades del cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        No depilarse se convirti&oacute; en una manifestaci&oacute;n de libertad para les chiques de las nuevas generaciones, conquistada con la &uacute;ltima ola feminista. De esa soltura para dejar los pelos al aire libre, a la vista de todes, me anotici&eacute; caminando por las playas de Brasil en los 90 y en las orillas del Mediterr&aacute;neo, algo despu&eacute;s.&nbsp;No era tan usual entonces.
    </p><p class="article-text">
        Adolescentes y j&oacute;venes por tenerlos y mostrarlos, personas trans por procurarlos y otras por carecer de ellos han sido criticadas. Ocurre con quienes deben realizar tratamientos oncol&oacute;gicos que debilitan el cabello. Elles deciden, sencillamente, raparse.
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n de los pelos se extendi&oacute; a las peladas por gusto, que con eso deber&iacute;a bastar y sobrar, y a quienes entran en canas y eligen no te&ntilde;irse.&nbsp;Soy una de ellas. &iquest;Por qu&eacute; tenemos siempre que seguir un modelo &uacute;nico? Si ten&eacute;s poco o no ten&eacute;s, hay que cubrirse; si sos canosa, hay que te&ntilde;irse; si ten&eacute;s mucho, hay que taparse.&nbsp;Siempre hay que... &iquest;A cuento de qu&eacute; tantas obligaciones? Es suficiente seguir el propio deseo, sobre todo cuando hacerlo no da&ntilde;a a nadie.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay cuerpos aceptados por el resto de los mortales y otros que no parecen aptos para existir y deben ser reparados o modificados para &ldquo;merecerlo&rdquo;. Qu&eacute; locura. Cuando rompen con la norma por color, tama&ntilde;o, antig&uuml;edad o pelambre son burlados, ignorados, excluidos, aislados.
    </p><p class="article-text">
        La mirada de Moyano, la autora de <em>Mujeres barbudas</em>, quiebra y confronta las certezas acerca de lo corporal, a partir de la necesidad de re-situarse y encontrar espacios de resistencia para abrir lugares m&aacute;s habitables.
    </p><p class="article-text">
        Ella nos dice que es probable que el cuerpo haya estado considerado hist&oacute;ricamente en inferioridad con relaci&oacute;n al alma por su condici&oacute;n material. El cuerpo se corrompe. Durante siglos s&oacute;lo se lo ha pensado bajo el paraguas del control, del sometimiento a lo racional, fijado a un canon. Moyano biograf&iacute;a a mujeres barbudas en una l&iacute;nea de tiempo que nos permite conocer su contexto social. Vale la pena buscar ese libro y dedicarle la lectura.
    </p><p class="article-text">
        Vi la pel&iacute;cula <em>Rosalie</em>, (2023) la segunda de la francesa <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>St&eacute;phanie Di Giusto</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Es un canto audiovisual a la diferencia y se centra en la vida de una mujer que esconde una buena cantidad de pelo bajo su ropa por miedo al rechazo. Desea tener un marido e hijos, pero si muestra su singularidad intuye que no podr&aacute; llevar la vida que quiere. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, se cansa de esconderse, sale ante una multitud que ya murmura sobre ella y dignifica su status con serenidad. Un hombre se acerca y tira suavemente de la barba para comprobar si es real.&nbsp;&ldquo;Eres hermosa, Rosalie&rdquo;, le dice. Las cosas cambiar&aacute;n, pero no voy a espoilear c&oacute;mo sigue. El filme de Di Giusto es un signo de que los tiempos se modifican,&nbsp;gracias a la polifon&iacute;a de voces que reivindica lo distinto.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;Vi las obras</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> Los d&iacute;as afuera </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">(en el Teatro Alvear) y </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El fondo de la escena </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">(El Port&oacute;n de S&aacute;nchez). Tambi&eacute;n una pel&iacute;cula sobre </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Osvaldo Bayer</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El Testigo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, en el Gaumont.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Dirigida por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Lola Arias</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">,</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> Los d&iacute;as afuera</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">es un espect&aacute;culo musical y bailado sobre la vida despu&eacute;s de la c&aacute;rcel. Lo interpretan mujeres y personas trans que estuvieron presas. Muy pronto, elles viajar&aacute;n para presentarse en distintos festivales europeos. &ldquo;El teatro s&oacute;lo existe cuando las personas est&aacute;n presentes. Este proyecto les ofrecer&aacute; a sus protagonistas la experiencia de los ensayos, de las presentaciones y los viajes. Tambi&eacute;n un trabajo y, lo m&aacute;s importante: les dar&aacute; esperanza. Para m&iacute; es una forma de devolverles algo de todo lo que me dieron. Porque confiaron en m&iacute; y siento que tengo que estar a la altura&rdquo;, dice Arias en el programa de mano.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la escena todo es despliegue de movimiento y color, alegr&iacute;a y celebraci&oacute;n. No es que est&eacute; ausente la evocaci&oacute;n del dolor, pero la energ&iacute;a vital es una oda al futuro, que compensa los sinsabores y dan ganas de correr y abrazar a esas criaturas que pudieron reescribir sus experiencias &aacute;speras. </span>
    </p><p class="article-text">
        <em>El fondo de la escena&nbsp;</em>cuenta el reencuentro de tres hermanas&nbsp;en el sanatorio donde est&aacute; internada su madre. La instituci&oacute;n quebr&oacute; y la est&aacute;n desmantelando. All&iacute;, adem&aacute;s, se filma una pel&iacute;cula de terror donde las mujeres y el personal sanitario son invitados a participar como extras. La competencia y viejos rencores tensionan el v&iacute;nculo entre las protagonistas que se resisten a ser donantes de la madre y esa realidad se superpone con la ficcional del rodaje. La obra confronta el deber ser, la representaci&oacute;n, con el deseo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.alternativateatral.com/persona8421-fernanda-bercovich" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Con mucho de absurdo y di&aacute;logos disparatados, </a><a href="https://www.alternativateatral.com/persona8421-fernanda-bercovich" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Fernanda Bercovich</strong></a>,&nbsp;<a href="https://www.alternativateatral.com/persona273048-fabiana-brandan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Fabiana Brandan</strong></a>,&nbsp;<a href="https://www.alternativateatral.com/persona62563-fiorella-cominetti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Fiorella Cominetti</strong></a>,&nbsp;<a href="https://www.alternativateatral.com/persona74971-lautaro-murua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Lautaro Mur&uacute;a</strong></a>,&nbsp;<a href="https://www.alternativateatral.com/persona9057-fernanda-perez-bodria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Fernanda P&eacute;rez Bodria</strong></a>,&nbsp;<a href="https://www.alternativateatral.com/persona287866-catalina-piotti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Catalina Piotti</strong></a><a href="https://www.alternativateatral.com/persona217018-santiago-zapata" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y </a><a href="https://www.alternativateatral.com/persona217018-santiago-zapata" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Santiago Zapata</strong></a> animan los distintos personajes de <em>El fondo de la escena.</em><em><strong> </strong></em>Cada rol libra una lucha por no caer ni formar parte de una masa homog&eacute;nea. Quieren preservar su autenticidad.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El documental sobre el autor del libro </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Los vengadores de la Patagonia tr&aacute;gica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> es de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Norma Fern&aacute;ndez</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que lo conoci&oacute; durante una entrevista en 1991. Lo que uni&oacute; a la realizadora y el escritor y periodista fue una amistad con preocupaciones y sensibilidad comunes, adem&aacute;s de la militancia en derechos humanos&ldquo;. Bayer, un anarquista de izquierda y sin partido, reivindic&oacute; y dignific&oacute; la lucha de las mujeres en distintas oportunidades de nuestra historia. Sobre todo, a las putas del burdel La Catalana, en el puerto de San Juli&aacute;n, quienes protagonizaron un hecho relevante durante el 17 de febrero de 1922. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&iquest;Qu&eacute; hicieron aquel d&iacute;a las trabajadoras sexuales?</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Se negaron a atender a los soldados del D&eacute;cimo Regimiento de Caballer&iacute;a del teniente coronel </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>H&eacute;ctor Varela</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> a quienes acusaron del asesinato de los obreros de la rebeli&oacute;n patag&oacute;nica. Las prostitutas fueron detenidas, aunque el comisario prefiri&oacute; no ejecutarlas para no convertirlas en m&aacute;rtires ni engrandecer su actitud. Esa protesta publica fue la &uacute;nica que hubo en el pa&iacute;s, luego de la represi&oacute;n masiva contra los trabajadores del sur. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>LH/MF</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/extranas-pelos-largos_129_11391998.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 May 2024 03:03:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las extrañas de pelos largos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,Literatura,Prostitución,depilación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvando a las prostitutas de Kabukicho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/salvando-prostitutas-kabukicho_1_10994380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b67fc175-0b87-4496-918f-e308c269573c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvando a las prostitutas de Kabukicho"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Japón adopta un nuevo enfoque para ayudar a las mujeres atrapadas en “la profesión más antigua del mundo”.</p></div><p class="article-text">
        <em>Esta publicaci&oacute;n forma parte del programa &ldquo;Towards Equality&rdquo; (Hacia la igualdad), una alianza colaborativa de 16 medios de comunicaci&oacute;n internacionales que destacan los desaf&iacute;os y las soluciones para alcanzar la igualdad de g&eacute;nero. Towards Equality es una iniciativa impulsada por Sparknews.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una historia bien conocida, contada por prostitutas de todo el mundo: una infancia dif&iacute;cil, el anhelo de ser amada y cuantiosas deudas que pagar de la &uacute;nica forma que pueden, </strong><em><strong>haciendo la calle</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me ocupaba de hasta cinco o seis hombres al d&iacute;a por entre 15.000 y 30.000 yenes (&euro;90-180) cada servicio&rdquo;, dice una mujer de 20 a&ntilde;os que se hace llamar Uru. Buscaba a los clientes en las calles cercanas al parque Okubo, en el s&oacute;rdido barrio rojo de Kabukicho, conocido como el distrito de entretenimiento m&aacute;s grande de Jap&oacute;n en el barrio de Shinjuku de Tokio.
    </p><p class="article-text">
        Esa era su vida hasta hace un a&ntilde;o. Uru nunca conoci&oacute; a sus padres. A los pocos d&iacute;as de nacer, la llevaron a una casa de acogida en la prefectura de Kanagawa, cerca de la capital. Vivi&oacute; en orfanatos all&iacute; y en otros lugares hasta que cumpli&oacute; 18 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Uru lleg&oacute; a Kabukicho en el verano de 2022. Empez&oacute; a frecuentar un club de gigol&oacute;s, donde las mujeres pagaban cantidades exorbitantes por la compa&ntilde;&iacute;a de encantadores anfitriones y, a menudo, les colmaban de regalos muy caros. Sus gastos aumentaron tanto que lleg&oacute; a deber 500.000 yenes (&euro;3.000) al due&ntilde;o del club. Desesperada, Uru comenz&oacute; a vagar por las calles para vender su cuerpo. Intent&oacute; convencerse a s&iacute; misma de que &ldquo;pod&iacute;a hacer cualquier cosa por mi acompa&ntilde;ante favorito del club&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre me sent&iacute;a sola&rdquo;, dice. &ldquo;Quer&iacute;a que alguien me amara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre del a&ntilde;o pasado, una mujer la par&oacute; en la calle y le ofreci&oacute; una almohadilla t&eacute;rmica para protegerse del fr&iacute;o de la noche. En la parte posterior del paquete estaba escrito &lsquo;Rescue Hub&rsquo;, el nombre de una asociaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro, junto con datos de contacto e informaci&oacute;n de apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Uru le dijo a la mujer que necesitaba dinero en efectivo para encontrar un lugar donde pasar la noche. La mujer la llev&oacute; con <strong>Arata Sakamoto</strong>, que dirige Rescue Hub. Sakamoto, de 52 a&ntilde;os, hizo lo necesario para que Uru recibiera dinero en un centro de asistencia cercano, asegur&aacute;ndose de que pudiera pasar la noche alejada de las calles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedes contactarnos en cualquier momento&rdquo;, le dijo Sakamoto. &ldquo;Este centro de ayuda siempre te dar&aacute; la bienvenida&rdquo;. Despu&eacute;s de ese encuentro, Uru sigui&oacute; ejerciendo, pero Sakamoto no se rindi&oacute; con ella. Poco a poco, Uru empez&oacute; a compartir la historia de su vida con Sakamoto.
    </p><p class="article-text">
        Le cont&oacute; que se hac&iacute;a cortes en el brazo con un c&uacute;ter cuando estaba en la escuela secundaria, aunque no recuerda por qu&eacute; se autolesionaba. Tambi&eacute;n le dijo a Sakamoto que, en un centro m&eacute;dico, le hab&iacute;an diagnosticado un trastorno mental que le provoca desmayos temporales cuando est&aacute; demasiado estresada.
    </p><p class="article-text">
        Uru habl&oacute; en profundidad sobre su vida y confes&oacute; a Sakamoto su deseo de llevar una existencia estable. &ldquo;Era la primera vez que alguien me ofrec&iacute;a una ayuda tan amplia&rdquo;, cuenta Uru en una entrevista a The Asahi Shimbun. &ldquo;Empec&eacute; a desear estar en posici&oacute;n de brindar apoyo a otras mujeres en alg&uacute;n momento en el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con esta nueva motivaci&oacute;n, Uru decidi&oacute; dejar de ser una trabajadora sexual. Ahora est&aacute; tratando de encontrar un hospital que pueda ayudarla con su condici&oacute;n psicol&oacute;gica y est&aacute; pensando en ingresar en un hogar de acogida para poder llevar una vida estable.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de trabajadoras sexuales detenidas en 2023 por captar clientes en las calles de Kabukicho, infringiendo la Ley Antiprostituci&oacute;n, alcanz&oacute; las 140 a mediados de diciembre. Esa cifra es mucho m&aacute;s alta que en a&ntilde;os anteriores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La polic&iacute;a cree que el creciente n&uacute;mero de prostitutas en el &aacute;rea de Kabukicho se debe a los llamados &lsquo;adictos a los host clubs&rsquo;. Ante el repunte, se est&aacute;n preparando una serie de iniciativas del sector privado para ayudar a las mujeres a abandonar la prostituci&oacute;n teniendo en cuenta sus circunstancias personales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los miembros de Rescue Hub siguen patrullando por Kabukicho. Hablan con las mujeres y les distribuyen toallitas h&uacute;medas o almohadillas t&eacute;rmicas, seg&uacute;n la temporada. Si estas mujeres se acercan voluntariamente a Rescue Hub, el grupo se tomar&aacute; el tiempo necesario de escuchar sus historias. Quienes quieran empezar de nuevo ser&aacute;n enviadas a centros de asistencia social del gobierno local o a institutos m&eacute;dicos, seg&uacute;n su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Rescue Hub ha ayudado a m&aacute;s de 3.000 mujeres y est&aacute; en contacto permanente con otras 20. Un problema constante es que muchas de ellas cortan el contacto repentinamente. Solo unas cinco mujeres consiguieron subsistir gracias a la asistencia p&uacute;blica en el a&ntilde;o fiscal 2021. &ldquo;Las que pasan menos tiempo en Kabukicho son m&aacute;s propensas a aceptar la ayuda&rdquo;, dice Sakamoto.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno tambi&eacute;n est&aacute; intentando hacer su parte.&nbsp;En abril de 2024 se aplicar&aacute; una revisi&oacute;n de la Ley Antiprostituci&oacute;n (que entr&oacute; en vigor originalmente en 1957), para centrarse m&aacute;s en los aspectos del problema relacionados con los derechos humanos y en garantizar el bienestar de las personas necesitadas.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la reforma legal, ha habido una creciente demanda no solo para acabar con los delitos, sino tambi&eacute;n para apoyar la reinserci&oacute;n de las prostitutas callejeras y facilitar su acceso a la asistencia p&uacute;blica de manera m&aacute;s eficaz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Chizuko Hori</strong>, profesora de estudios de bienestar en el departamento de investigaci&oacute;n de trabajo social de la Universidad Internacional Josai, explica una falla en la actual Ley Antiprostituci&oacute;n. &ldquo;El abuso, la explotaci&oacute;n sexual y otros antecedentes que afectan a las mujeres no se tuvieron en cuenta de manera exhaustiva&rdquo;, afirma. &ldquo;Como resultado, muchas mujeres no consiguieron la ayuda adecuada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El nuevo sistema reforzar&aacute; la asistencia a las mujeres que sufren abusos, violencia dom&eacute;stica, pobreza y otras dificultades, pero seguir&aacute; considerando la prostituci&oacute;n como algo il&iacute;cito. Ser&aacute; obligatorio que los gobiernos de las prefecturas establezcan centros especializados para brindar asesoramiento y apoyo a las mujeres que necesiten un lugar donde vivir. Se espera que act&uacute;en de forma activa en lugar de esperar pasivamente a que las mujeres con problemas pasen por all&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hori se&ntilde;ala que es esencial darle fuerza a la nueva legislaci&oacute;n. &ldquo;Se debe mantener una estrecha vigilancia para garantizar que las organizaciones p&uacute;blicas cumplan con su responsabilidad de proteger los derechos de las mujeres y ayudarlas a recuperarse tanto f&iacute;sica como mentalmente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nobuo Fujiwara, The Asahi Shimbun (Japón)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/salvando-prostitutas-kabukicho_1_10994380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Mar 2024 21:54:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salvando a las prostitutas de Kabukicho]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismos,Igualdad,8M,Derechos humanos,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puta y sindicalizada: a 20 años del femicidio de la dirigente Sandra Cabrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/puta-sindicalizada-20-anos-femicidio-dirigente-sandra-cabrera_1_10870126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2da4f267-61df-4fd1-a6c6-e98ee4d0b13f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puta y sindicalizada: a 20 años del femicidio de la dirigente Sandra Cabrera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue una de las pioneras en el armado del sindicato de prostitutas Ammar en Rosario. Desde allí, denunció la corrupción policial en la explotación sexual y la trata de menores. No pudo evitar enamorarse de un policía de Drogas Peligrosas. Fue asesinada de un tiro en la nuca el 27 de enero de 2004.</p><p class="subtitle">Femicidios en situación de trata y prostitución: el 47 por ciento de los agresores eran “clientes”</p><p class="subtitle">Ser trabajadora sexual en Santiago del Estero y vivir para contarlo</p></div><p class="article-text">
        Una noche de fines de los 90 <strong>Sandra Cabrera</strong> escapa de una mujer casi 20 a&ntilde;os mayor que ella. Est&aacute;n a una cuadra de la Terminal de &Oacute;mnibus, en una de las zonas rojas de Rosario. Sandra va a cumplir 30 y es r&aacute;pida arriba de los tacos.<strong> Trabaja en la calle desde hace una d&eacute;cada y est&aacute; acostumbrada a escapar, correr y esconderse de todas las divisiones de la Polic&iacute;a santafesina</strong>. Esta vez no corre, camina r&aacute;pido. La ignora, se hace la mala, se va a otra esquina. La mujer insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mir&aacute; que nosotras en Buenos Aires no vamos m&aacute;s presas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sandra frena, la mira, se presentan.
    </p><p class="article-text">
        La mujer se llama <strong>Elena Reynaga </strong>y Sandra ya la conoce. Es la secretaria general de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar). Desde hace unos meses recorre el pa&iacute;s con preservativos, folletos y una misi&oacute;n: que el sindicato de trabajadoras sexuales nacido en la ciudad de Buenos Aires a mediados de los noventa sea federal y tenga filiales en todas las provincias. Cada vez que llega a una ciudad hace lo mismo. Va a las zonas rojas y busca entre las prostitutas una con pasta de dirigente. Y Elena sabe, todas se lo dijeron, que en Rosario esa pasta la tiene la sanjuanina Sandra Cabrera.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una de las poca fotos que existen de Sandra Cabrera, asesinada de un tiro en la nuca el 27 de enero de 2004."
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                Una de las poca fotos que existen de Sandra Cabrera, asesinada de un tiro en la nuca el 27 de enero de 2004.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Rock y Gilda</h3><p class="article-text">
        Sandra lleg&oacute; a Rosario desde San Juan apenas comenzaba la d&eacute;cada del noventa. Quer&iacute;a juntar plata para pagar la operaci&oacute;n de pies de uno de sus dos hijos. Ya era prostituta. Hab&iacute;a empezado cuando se separ&oacute; del padre de los chicos. Apenas migr&oacute; busc&oacute; una esquina en el centro de Rosario. Despu&eacute;s fue a la zona Terminal de &Oacute;mnibus, a la cortada Quintanilla y San Lorenzo. En esa esquina se hizo amiga de los vecinos y la comparti&oacute; con su comadre Claudia Lucero durante 10 a&ntilde;os. Hablaban durante horas entre cliente y cliente, sal&iacute;an a bailar, com&iacute;an facturas calientes reci&eacute;n salidas de la panader&iacute;a y escapaban de cada patrullero para no ser detenidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hablamos por primera vez en el pasillo del Hotel Cant&aacute;brico. Era el &uacute;nico lugar donde pod&iacute;amos laburar porque el due&ntilde;o arreglaba con la cana. En esa &eacute;poca ca&iacute;amos presas todos los d&iacute;as. Era una semana en Moralidad P&uacute;blica, la otra en la s&eacute;ptima, la otra en la sexta. Me las conozco como a mi casa a las comisar&iacute;as. Nos daban hasta 40 d&iacute;as. Con Sandra en el hotel cruz&aacute;bamos un hola y nada m&aacute;s. Yo siempre de ah&iacute; me iba a las bailantas de cumbia. Sandra era m&aacute;s rockera, aunque era devota de Gilda. Un d&iacute;a yo estaba sola porque ninguna de mis amigas quer&iacute;a ir y la invit&eacute; al baile. Ah&iacute; nos hicimos u&ntilde;a y carne. Y ella me invit&oacute; a trabajar a su esquina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando naci&oacute; Macarena, la tercera hija de Sandra, Claudia se convirti&oacute; en su madrina. Las hijas y los hijos de las putas se criaban juntos. Entre las madres organizaban los cumplea&ntilde;os. Trabajaban toda la noche para pagar la torta, los regalitos y la pi&ntilde;ata. Sal&iacute;an en las fotos sonrientes con ojeras y maquillaje corrido. Y tambi&eacute;n cuidaban los chicos cuando alguna ca&iacute;a presa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El d&iacute;a que la mataron yo no hab&iacute;a ido a trabajar porque estaba indispuesta. Nunca me lo voy a perdonar. Siempre pienso en qu&eacute; hubiera pasado. Ella estaba contenta porque se iba a C&oacute;rdoba de vacaciones con la Paola.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ofensa al pudor&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Hay una imagen recurrente. Sandra en la motito, a veces sola, a veces con Macarena, recorriendo las zonas de trabajo sexual callejero repartiendo volantes y preservativos. Sandra dando educaci&oacute;n sexual integral en las esquinas antes de que existiera una ley.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las primeras reuniones de la incipiente seccional Rosario de Ammar se hicieron en un bar de la zona de la Terminal. Elena Reynaga viajaba cada dos semanas para formar a las que se animaban a participar. Las prostitutas participaban un rato, agarraban los preservativos y volv&iacute;an a trabajar. Sandra era la &uacute;nica que se quedaba. <strong>Charlaba con Elena, la escuchaba atenta, fantaseaba con la derogaci&oacute;n de las tres contravenciones que permit&iacute;an a la Polic&iacute;a detenerlas: ofensa al pudor, prostituci&oacute;n escandalosa, travestismo. En 2003 presentar&iacute;a el primer proyecto en la Legislatura provincial para eliminarlas y empezar&iacute;an las amenazas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cuando caminaba era como que dec&iacute;a &ldquo;ac&aacute; vengo yo&rdquo;. La quise mucho porque cuando nosotras est&aacute;bamos paradas en la esquina, nadie nos daba bola. Ni la sociedad, ni la familia, ni nadie. Un d&iacute;a me dijo que quer&iacute;a armar un sindicato. Yo trabajaba en la zona oeste, cerca del Village y pens&eacute; que estaba loca. Y lo arm&oacute; nom&aacute;s, en el 2000 abri&oacute; la oficina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sandra Cabrera fue una activista por los derechos de las prostitutas y en contra de la corrupción policial."
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                Sandra Cabrera fue una activista por los derechos de las prostitutas y en contra de la corrupción policial.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Myriam Auyeros es la actual secretaria general de Ammar Rosario y una de las amigas de Sandra. Tiene un vozarr&oacute;n y es una narradora de la historia de las putas. La oficina estaba en el primer piso de la CTA, donde hoy funciona ATE Rosario. La primera vez ella entr&oacute; a visitar a Sandra sinti&oacute; verg&uuml;enza. Nunca hab&iacute;a estado en un lugar lleno de trabajadores y trabajadoras organizados.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Nosotras nos sentíamos sapo de otro pozo, lo nuestro era la noche, pero en la CTA nos trataban como iguales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Myriam Auyeros</span>
                                        <span>—</span> Secretaria general de Ammar Rosario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &mdash;Nosotras nos sent&iacute;amos sapo de otro pozo, lo nuestro era la noche, pero ah&iacute; nos trataban como iguales. Cuando me enter&eacute; que la mataron me agarr&oacute; una locura y empec&eacute; a los gritos. Mi nene, el m&aacute;s chiquito, me mir&oacute; y me pregunt&oacute;: &iquest;Y ahora qui&eacute;n me va a dar las monedas de un peso? Cada vez que &eacute;l iba conmigo al sindicato la Sandra le daba una moneda de un peso.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Denuncias contra la polic&iacute;a</h3><p class="article-text">
        La primera nota que le hicieron a Sandra en los medios de Rosario fue en diciembre de 2001, en el diario <a href="https://www.elciudadanoweb.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Ciudadano</a>. En plena crisis, piquete y cacerola, ped&iacute;a bolsones de alimentos para las prostitutas que no ten&iacute;an para comer. Los consigui&oacute; para navidad. Despu&eacute;s vino la gesti&oacute;n de los planes jefas y jefes de hogar para 50 compa&ntilde;eras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nota la escribi&oacute; la periodista Mariela Mullhall y fue tambi&eacute;n quien le hizo la &uacute;ltima, dos d&iacute;as antes de que la mataran. Sandra hab&iacute;a llegado al diario un s&aacute;bado por la tarde con una compa&ntilde;era. Ven&iacute;an de denunciar en Tribunales a Moralidad P&uacute;blica<strong>. Ya en septiembre de 2003 hab&iacute;an removido a la c&uacute;pula cuando Sandra denunci&oacute; en los medios que les cobraban coimas de 50 pesos para dejarlas trabajar.</strong> Esta vez, hab&iacute;a pasado lo mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sandra siempre prefiri&oacute; el trabajo sexual callejero al de los boliches, cabarets y whisker&iacute;as. En la esquina la ganancia era toda para ella. Cuando se convirti&oacute; en secretaria general de Ammar, una de las causas que m&aacute;s milit&oacute; fue la denuncia de las condiciones de trabajo en los privados.<strong> Se met&iacute;a de prepo y juntaba pruebas de que ah&iacute; adentro hab&iacute;a trata de menores y acuerdos con la polic&iacute;a. M&aacute;s de una vez la sacaron a los golpes.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pelea con la polic&iacute;a era cotidiana. Sandra quer&iacute;a terminar con las detenciones. En 2003 empezaron las amenazas: a ella por la calle y por tel&eacute;fono, al sindicato, contra Macarena. Le pusieron custodia policial, que estuvo en la puerta de su casa hasta cuatro d&iacute;as antes de ser asesinada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un programa de televisi&oacute;n de diciembre de 2003 dijo que hab&iacute;a muchas prostitutas que sal&iacute;an con polic&iacute;as y que ella no entend&iacute;a por qu&eacute;, cuando eran los primeros que las explotaban. Hac&iacute;a m&aacute;s de un a&ntilde;o que estaba enamorada de un polic&iacute;a de la Federal, de la divisi&oacute;n de Drogas Peligrosas. .&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La vendetta</h3><p class="article-text">
        El 26 de enero de 2004 hac&iacute;a mucho calor. Esa noche Sandra sali&oacute; a trabajar. Pas&oacute; por el quiosco en el que siempre hac&iacute;a base, compr&oacute; gaseosa y un palito bomb&oacute;n helado. Se par&oacute; en la esquina de trabajo con Paola,&nbsp; amiga, compa&ntilde;era de esquina y de vacaciones. Se hab&iacute;an apoyado en una columna, d&aacute;ndose la espalda. Eran eso de las 3.30 cuando un tipo se le acerc&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ya vengo&mdash; le dijo Sandra, y se fueron caminando para el lado de Iriondo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paola declar&oacute; varias veces que no le vio la cara al supuesto cliente. Su testimonio aparece varias veces en la causa y siempre la misma respuesta: no le vi la cara y no podr&iacute;a reconocerlo de espaldas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s la kiosquera de la esquina de Cafferata y San Lorenzo declar&oacute; que esa noche Sandra se fue con el de Drogas Peligrosas. Que estaban charlando y ella le dijo &ldquo;ah&iacute; est&aacute; Diego&rdquo;, y se fue. Fue la &uacute;ltima que la vio viva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera autopsia indic&oacute; que la mataron entre las dos y las cinco de la ma&ntilde;ana de un tiro en la nuca. La segunda fue m&aacute;s precisa: 5 de la madrugada. Reci&eacute;n a las 08.15 se registr&oacute; el primer llamado denunciando un cuerpo en la puerta de una casa en Iriondo al 600.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La entrada del edificio donde apareció el cuerpo de Sandra. Tenía los pantalones y la bombacha bajos y un tiro en la nuca. Nadie creyó que fuera un cliente. Todas las sospechas apuntaron a la policía."
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                La entrada del edificio donde apareció el cuerpo de Sandra. Tenía los pantalones y la bombacha bajos y un tiro en la nuca. Nadie creyó que fuera un cliente. Todas las sospechas apuntaron a la policía.                            </span>
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        El cuerpo de Sandra Cabrera estaba a dos cuadras de la esquina donde trabajaba. Boca arriba, con los pantalones y la bombacha bajos y un tiro en la nunca. En la escena hab&iacute;a un envoltorio de preservativo Camale&oacute;n y una colilla de cigarrillo<strong>. Nadie baraj&oacute; la posibilidad de que la haya matado un cliente</strong>. La certeza se expandi&oacute; como la noticia de su muerte: a Sandra la hab&iacute;a matado la Polic&iacute;a.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un crimen impune</h3><p class="article-text">
        El expediente de la investigaci&oacute;n del crimen de Sandra Cabrera no est&aacute; en los Tribunales provinciales de Rosario. Hace ocho a&ntilde;os qued&oacute; guardado en un sindicato, el mismo donde estuvo la primera y &uacute;nica oficina de Sandra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guardiana del expediente se llama Liliana Leyes, dirigente de ATE. Con Sandra compartieron el d&iacute;a a d&iacute;a en las oficinas, aprendi&oacute; de ella sobre la situaci&oacute;n de las prostitutas y cuando la mataron, estuvo en cada reclamo por el esclarecimiento del crimen. En esas conversaciones cambi&oacute; su mirada sobre la prostituci&oacute;n y los derechos de quienes la ejercen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ten&iacute;a una voz gruesa y un lenguaje distinto al de cualquier ama de casa, el lenguaje que aprenden las compa&ntilde;eras en la calle. Era un cuadro impresionante,&nbsp; incondicional con sus compa&ntilde;eras, las cuidaba mucho. Le dio un aire distinto a la CTA tener a Ammar ac&aacute;. Se cayeron muchos prejuicios. Conviv&iacute;amos y sal&iacute;amos juntas a la calle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El expediente es un testimonio de &eacute;poca: la convivencia entre la m&aacute;quina de escribir, el manuscrito y las primeras computadoras. La mala calidad de las fotos, la poca circulaci&oacute;n de celulares, la inexistencia de c&aacute;maras de seguridad. <strong>Muestra las detenciones sistem&aacute;ticas de las mujeres y travestis que trabajaban en la noche, del ninguneo de la Polic&iacute;a y de la violencia institucional</strong>. Evidencia c&oacute;mo era aceptable dar de baja una investigaci&oacute;n por considerar que los testimonios de trabajadoras sexuales eran &ldquo;fr&aacute;giles, que pertenecen a personas con actividades callejeras que transcurren las madrugadas con un itinerario errante, que no pueden otorgar datos certeros&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Claudia Lucero en la esquina donde trabajaba con Sandra                            </span>
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        Es tambi&eacute;n un perfil de Sandra: muestra a una mujer compleja, madre, laburante y solidaria, que se met&iacute;a en las comisar&iacute;as a repartir volantes del sindicato entre las putas detenidas. Una sanjuanina de car&aacute;cter fuerte, que m&aacute;s de una vez golpe&oacute; la puerta de la casa del pap&aacute; de su hija lista para irse a las pi&ntilde;as. Una dirigente sindical medi&aacute;tica, con conciencia de clase, enamorada de un cana. Tambi&eacute;n es una denuncia permanente del abuso policial y de poder, del circuito de la droga y la caja negra, de las complicidades y relaciones personales entre trabajadoras sexuales y polic&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del 27 de enero de 2004 la causa judicial qued&oacute; a cargo del juez Carlos Carbone y el fiscal Ismael Manfr&iacute;n. Carbone sigui&oacute; desde un primer momento las huellas de la Polic&iacute;a en el crimen, con el foco en Moralidad P&uacute;blica y las &uacute;ltimas denuncias de Sandra contra la dependencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n decant&oacute; en Diego V&iacute;ctor&nbsp;Parvluczyk, del &aacute;rea de Drogas Peligrosas de la Polic&iacute;a Federal. La fuerza nacional conviv&iacute;a con Moralidad P&uacute;blica y las comisar&iacute;as 6&ordm; y 7&ordm; en la zona de trabajo sexual de la Terminal. Todas se disputaban los negocios de la zona y el avasallamiento a los pocos derechos que ten&iacute;an las putas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mediados de 2004, Carbone lo proces&oacute;. El polic&iacute;a federal estuvo detenido cuatro meses. Lo liberaron en noviembre de ese a&ntilde;o, por resoluci&oacute;n de la Sala I de la C&aacute;mara Penal, integrada por Ernesto Pangia, Eduardo Sorrentino y Alberto Bernardini, que consider&oacute; que las pruebas contra &eacute;l no eran suficientes y que los testimonios de las trabajadoras sexuales no eran v&aacute;lidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carbone fue recusado meses m&aacute;s tarde. En 2007, el juez de Instrucci&oacute;n de la 10&deg; Nominaci&oacute;n, Alfredo Ivaldi Artacho, dict&oacute; el sobreseimiento del &uacute;nico imputado y detenido por el delito de homicidio agravado por alevos&iacute;a contra Sandra Cabrera. En los a&ntilde;os siguientes no hubo otras l&iacute;neas de investigaci&oacute;n y <strong>la causa qued&oacute; impune.</strong>
    </p><h3 class="article-text">Te llevo en la piel</h3><p class="article-text">
        Macarena se tatu&oacute; por primera vez en la adolescencia. Se hizo en la espalda un c&iacute;rculo con flores, una S y una fecha: 27-01-04. Ten&iacute;a 8 a&ntilde;os cuando mataron a su mam&aacute;. Ella estaba en Mendoza. Sandra hab&iacute;a conseguido un lugar para que viajara con un grupo de boy scout. El 27 de enero a la ma&ntilde;ana el coordinador la separ&oacute; del grupo y le dijo que ten&iacute;a que volver a Rosario. Todo el viaje Macarena repet&iacute;a en su cabeza. &ldquo;Si mi mam&aacute; no se muri&oacute;, a mi mam&aacute; la mataron, si mi mam&aacute; no se muri&oacute; a mi mam&aacute; la mataron&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Macarena, la hija de Sandra. Mataron a su mamá cuando tenía 8 años. La recuerda con un tatuaje en su espalda."
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            <span class="title">
                Macarena, la hija de Sandra. Mataron a su mamá cuando tenía 8 años. La recuerda con un tatuaje en su espalda.                            </span>
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        Era chica pero sab&iacute;a de las amenazas. Sent&iacute;a el peligro. Despu&eacute;s qued&oacute; a cargo de su abuelo, la mandaron a San Juan, se escap&oacute;, volvi&oacute; a Rosario, sufri&oacute; violencia intrafamiliar, se escap&oacute; de nuevo, se fue a vivir con Claudia mientras Liliana la segu&iacute;a de cerca e intentaba conseguirle una casa. Estuvo una d&eacute;cada en una relaci&oacute;n violenta. Tuvo cuatro hijos. Hace dos a&ntilde;os logr&oacute; separarse y ahora vive en una casa en la periferia de Rosario con los chicos. Est&aacute; juntando plata para abrir un quiosco. Cuando ve las pocas fotos que hay de su madre se ve f&iacute;sicamente distinta, pero se reconoce en la mirada. Desde que est&aacute; sola con los chicos la entiende m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AB/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota fue realizada a partir de la investigaci&oacute;n de Laura Hintze y Arlen Buchara para el podcast Matar a una puta sindicalista.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Arlen Buchara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/puta-sindicalizada-20-anos-femicidio-dirigente-sandra-cabrera_1_10870126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jan 2024 03:01:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puta y sindicalizada: a 20 años del femicidio de la dirigente Sandra Cabrera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rosario,Femicidio,Sandra Cabrera,Violencia policial,Prostitución,Ammar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata: ¿por qué se celebra el 23 de septiembre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-internacional-explotacion-sexual-trata-celebra-23-septiembre_1_10538545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b06a6a7-63cb-48d6-983a-c01cd66231b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1081413.jpg" width="3936" height="2214" alt="Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata: ¿por qué se celebra el 23 de septiembre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta fecha busca concientizar sobre un delito que afecta a alrededor de 1,8 millones de personas en todo el mundo. En Argentina, en esta fecha, se promulgó la primera legislación del mundo contra la prostitución infantil.</p></div><p class="article-text">
        Desde 1999, todos los 23 de septiembre se celebra el <strong>D&iacute;a Internacional contra la Explotaci&oacute;n Sexual y la Trata de Personas</strong> gracias al impulso de la Conferencia de Mujeres de Dhaka, Bangladesh, y la Conferencia Mundial de la Coalici&oacute;n contra el Tr&aacute;fico de Personas. La fecha busca concientizar y visibilizar este delito y su alcance a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        En particular en Argentina, este mismo d&iacute;a se aprob&oacute; la <strong>primera legislaci&oacute;n mundial contra la prostituci&oacute;n infantil</strong> bajo el nombre de &ldquo;Ley Palacios&rdquo;, en honor al diputado socialista Alfredo Palacios, quien la redact&oacute;. Sent&oacute; as&iacute; un precedente en materia de derechos de las mujeres e igualdad. El 23 de septiembre, pero de 1947, adem&aacute;s, se logr&oacute; otro avance en este aspecto: se promulg&oacute; la Ley 13.010 de Voto Femenino, popularmente conocida como Ley Evita, que reconoci&oacute; el derecho de todas las mujeres mayores de 18 a&ntilde;os a votar y ser elegidas.
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            </figure><p class="article-text">
        Pese a los avances en t&eacute;rminos de regulaci&oacute;n, <strong>alrededor de 1,8 millones de personas son v&iacute;ctimas</strong> de explotaci&oacute;n sexual a nivel mundial, una delito con impacto equiparable al narcotr&aacute;fico y el tr&aacute;fico de armas. Este crimen tiene como paso previo la trata de personas, que consiste en la compra venta y explotaci&oacute;n de ni&ntilde;os y adultos para diversos fines como tr&aacute;fico de &oacute;rganos y la realizaci&oacute;n de trabajos forzados.
    </p><p class="article-text">
        En general, las v&iacute;ctimas se encuentran en <strong>situaciones de pobreza o vulnerabilidad </strong>tanto por desastres naturales como por conflictos armados, un contexto propicio para el secuestro de menores y adultos y su venta a distintos grupos armados y mafias. Con los recientes <strong>flujos migratorios</strong>, se han incrementado las posibilidades de comisi&oacute;n de este delito en un contexto en el que los refugiados y necesitados de asilo se encuentran m&aacute;s desprotegidos.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-internacional-explotacion-sexual-trata-celebra-23-septiembre_1_10538545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2023 03:37:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata: ¿por qué se celebra el 23 de septiembre?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Explotación sexual,Prostitución,niños,Efemérides]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'putivuelta trans': una ruta por la historia de la prostitución y la disidencia sexual en las calles de Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/putivuelta-trans-ruta-historia-prostitucion-disidencia-sexual-calles-barcelona_1_10454581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29995f44-131b-4fb6-9d8c-e389f98af6a0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La &#039;putivuelta trans&#039;: la ruta que explica la historia de la prostitución en las calles de Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz trans y extrabajadora sexual Violet Ferrer organiza y guía un recorrido por las zonas clave donde se ejerció la profesión durante siglos
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no tengo la verdad absoluta, pero he sido &lsquo;puta&rsquo; y voy a mostraros la realidad a la cara&rdquo;. As&iacute; de contundente arranca <strong>Violet Ferrer</strong> la presentaci&oacute;n de su 'putivuelta trans' frente a la treintena de asistentes que convoc&oacute; a las 20 en el c&eacute;ntrico Passeig del Born de Barcelona. Aqu&iacute; les aguarda una ruta llena de matices y revelaciones sobre la historia de la prostituci&oacute;n y la vida trans en la capital catalana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El grupo escucha atentamente las directrices de Violet, quien les contar&aacute; las historias de lucha y resistencia que fueron y contin&uacute;an siendo protagonizadas a pie de calle por las trabajadoras sexuales de la ciudad. Al inicio, Violet advierte que no se referir&aacute; a la trata de personas ni a la explotaci&oacute;n sexual y que su visi&oacute;n sobre el oficio estar&aacute;, inevitablemente, condicionada por sus privilegios como &ldquo;mujer blanca y espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Violet, como mujer trans y extrabajadora sexual, habla desde la experiencia y con conocimiento de causa. Quiere desmontar ideas preconcebidas y tab&uacute;es sobre un oficio que es &ldquo;m&aacute;s antiguo que Matusal&eacute;n&rdquo; y que, a pesar del tab&uacute; que lo rodea, siempre fue un tema muy comentado y discutido, por lo que tambi&eacute;n se&ntilde;ala que la prostituci&oacute;n se dispuso como &ldquo;herramienta de control social por parte del poder&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para comprender la magnitud del trabajo sexual en Barcelona, Violet idea un itinerario que recorre las huellas f&iacute;sicas y emocionales que la represi&oacute;n y la clandestinidad dejaron en las calles la ciudad. Para ello, explora la influencia de la prostituci&oacute;n en el desarrollo y la configuraci&oacute;n urban&iacute;stica de Barcelona, as&iacute; como en la din&aacute;mica de los barrios, la creaci&oacute;n de leyes y las motivaciones pol&iacute;ticas de diferentes momentos hist&oacute;ricos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La<em> </em>'putivuelta trans' tambi&eacute;n trae consigo pinceladas de la historia LGTBI, no solo porque la gu&iacute;a comparta sus vivencias como mujer trans y extrabajadora sexual, sino tambi&eacute;n debido a la marginaci&oacute;n social que afecta a este colectivo. &ldquo;Tengo estudios superiores y aun as&iacute; me vi inclinada a ejercer la prostituci&oacute;n&rdquo;, relata Violet, enfatizando ante los asistentes que <a href="https://www.eldiario.es/asturias/ugt-denuncia-mitad-personas-trans-entrevistas-trabajo-son-rechazadas-orientacion_1_10435627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tasa de desempleo entre las personas trans en Catalunya alcanza el 80%</a>, tal como lo muestran estad&iacute;sticas de la UGT publicadas en 2022.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La Barcelona de los burdeles&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        En la 'putivuelta trans<em>'</em> Violet rememora pasajes hist&oacute;ricos, an&eacute;cdotas y fechas clave para enmarcar en el espacio y tiempo c&oacute;mo era el trabajo sexual en cada &eacute;poca. La ruta comienza a los albores del siglo XVII con la Guerra de los Treinta A&ntilde;os, un per&iacute;odo en el cual la metr&oacute;poli se ve&iacute;a abarrotada por la llegada de tropas europeas que atracaban en el puerto de Barcelona, uno de los m&aacute;s importantes del Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad, entonces, que gran parte del itinerario se concentre en el casco antiguo de la ciudad, en estrecha proximidad al mar. Este lugar fue testigo del v&iacute;nculo entre la demanda de servicios sexuales y la proliferaci&oacute;n de burdeles durante el siglo XII. &ldquo;Si yo digo que en la calle de las Moscas hay un espect&aacute;culo a oscuras. &iquest;Qu&eacute; os sugiere? Que hay cancaneo, &iquest;no?&rdquo;, expresa con desenvoltura, frente a una de las calles en la que hab&iacute;a un local en el que se ejerc&iacute;a la prostituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las calles estaban repletas de soldados y marineros, quienes constitu&iacute;an la clientela principal de las trabajadoras sexuales&rdquo;, expone Violet, quien conduce a su s&eacute;quito hasta un callej&oacute;n presidido con una &lsquo;carassa&rsquo; [unas peque&ntilde;as esculturas con forma de rostro de mujer]. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las 'carasses' son elementos arquitect&oacute;nicos de piedra que anta&ntilde;o se&ntilde;alizaban la localizaci&oacute;n de prost&iacute;bulos. A trav&eacute;s de ellos, Violet desentra&ntilde;a las narrativas ocultas tras las fachadas de las calles en Ciutat Vella. En su af&aacute;n por mostrar lecturas m&aacute;s profundas sobre el espacio p&uacute;blico, la gu&iacute;a tambi&eacute;n expone c&oacute;mo diversos actores locales se han apropiado de s&iacute;mbolos propios de la prostituci&oacute;n para sacar r&eacute;dito econ&oacute;mico. El Restaurante La Carassa, ubicado en el barrio de El Born, ser&iacute;a un claro ejemplo de ello.&nbsp;
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                    alt="Violet explica la historia que hay detrás de la &#039;carassa&#039; que se ubica en la calle de Les Mosques de Barcelona."
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            <span class="title">
                Violet explica la historia que hay detrás de la &#039;carassa&#039; que se ubica en la calle de Les Mosques de Barcelona.                            </span>
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        El recorrido serpentea a trav&eacute;s de callejones estrechos donde tuvieron lugar an&eacute;cdotas, leyendas y sucesos reales que marcaron los episodios de prohibici&oacute;n y resistencia que Violet narra con pasi&oacute;n, entre &ldquo;salseos&rdquo; y curiosidades sobre la profesi&oacute;n. Para llevar a cabo esta tarea, en su discurso cobran especial importancia las conexiones que existieron entre el trabajo sexual y los diversos estamentos de la sociedad, incluyendo la Iglesia, la monarqu&iacute;a, la pol&iacute;tica y personalidades del mundo art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Nombres como el de Mar&iacute;a de Egipto del Convento de las Egipc&iacute;acas, Picasso y Jean Genet emergen a lo largo de este itinerario, entretejidos h&aacute;bilmente por Violet para ofrecer una visi&oacute;n alternativa a la narrativa convencional. Y es que la 'putivuelta trans' no solo revela una historia oculta de la ciudad, sino que tambi&eacute;n transforma la percepci&oacute;n de aquellos que se sumergen en ella.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de tratarse de un clich&eacute;, la imagen protot&iacute;pica de la prostituta en una esquina no carece de fundamento estrat&eacute;gico. &ldquo;Permanecer en una esquina te permit&iacute;a vigilar a quienes caminaban por la calle y dar la voz de alerta en caso de amenaza&rdquo;, expone Violet. &ldquo;Las calles estrechas, adem&aacute;s, han tenido especial importancia a la hora de evitar palizas o escapar de la polic&iacute;a, como en la &eacute;poca de las 'lecheras' de Franco&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las calles constituyen nuestro refugio; a lo largo de los siglos, hemos estado presentes en ellas y las hemos conquistado&rdquo;, prosigue Violet en su explicaci&oacute;n. Con estas palabras, hace alusi&oacute;n al hecho de que las calles fueron siempre el escenario para ofrecer sus servicios, independientemente de los altibajos hist&oacute;ricos en los procesos de legalizaci&oacute;n o ilegalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n promovidos por el Gobierno espa&ntilde;ol.
    </p><h3 class="article-text">Las trans: la resistencia de la disidencia sexual</h3><p class="article-text">
        Tras casi dos horas recorriendo callejones que rara vez son transitados por los residentes de Barcelona, Violet dirige a sus treinta acompa&ntilde;antes hacia La Rambla de Barcelona, un lugar que alberg&oacute; en los a&ntilde;os 30 una de las primeras manifestaciones en defensa de los derechos LGTBI documentadas &mdash;la Marcha de las Carolinas en 1933&mdash;, d&eacute;cadas antes de Stonewall y de la hist&oacute;rica movilizaci&oacute;n de 1977 en la capital catalana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las trans como las Carolinas del Raval abrieron camino para que tuviera lugar la primera manifestaci&oacute;n del orgullo gay en Barcelona&rdquo;, alega Violet. Al igual que ocurri&oacute; en Stonewall, el colectivo trans fue apartado de la cabecera de la marcha. &ldquo;Pero fueron las trans en ambos casos las que se pusieron en primera l&iacute;nea para proteger al resto de los manifestantes de las cargas policiales&rdquo;, recuerda Violet, para que as&iacute; lo acontecido no caiga en la desmemoria. 
    </p><p class="article-text">
        Para Violet, quien tambi&eacute;n hoy ejerce como actriz y t&eacute;cnica de igualdad, la 'putivuelta trans' representa un acto de empoderamiento que sigue la l&iacute;nea de pensamiento de su compa&ntilde;&iacute;a teatral Tiriti Trans Trans Trans: subirse al escenario para bajar los prejuicios. Es as&iacute; como Violet pretende &ldquo;romper con el silencio&rdquo; y hacer que las trabajadoras sexuales sean &ldquo;las protagonistas en el manejo de su propia narrativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Violet destaca que a lo largo de la historia, diversas autoridades externas fueron las encargadas de &ldquo;definir&rdquo; y &ldquo;estigmatizar&rdquo; la profesi&oacute;n, raz&oacute;n por la que la percepci&oacute;n social sobre la prostituci&oacute;n se fue moldeando con el paso del tiempo. No fue la misma con la Inquisici&oacute;n del medievo, que con la posterior expansi&oacute;n del higienismo en Espa&ntilde;a o el abolicionismo actual, seg&uacute;n sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al momento actual y bas&aacute;ndose en su experiencia como coordinadora de proyectos para entidades, Violet habla sobre la importancia de establecer lazos entre los colaboradores comunitarios y las trabajadoras sexuales. No obstante, opina que el esfuerzo acometido por ciertas instituciones es &ldquo;condescendiente&rdquo;, porque &ldquo;se aleja de la realidad que vive el colectivo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Deber&iacute;an formar a las propias trabajadoras sexuales para que se erijan como intermediarias entre las entidades y el colectivo&rdquo;, subraya, se&ntilde;alando que, mientras el Estado no ofrezca soluciones que garanticen &ldquo;la emancipaci&oacute;n de las trabajadoras sexuales de las calles&rdquo;, estas pol&iacute;ticas funcionar&aacute;n &uacute;nicamente como &ldquo;parches externos&rdquo;, tal y como se ha demostrado hist&oacute;ricamente.
    </p><p class="article-text">
        En pleno coraz&oacute;n de la Rambla de Barcelona, Violet culmina su 'putivuelta trans' apelando a la sensibilidad de los asistentes. &ldquo;Los pol&iacute;ticos juegan con los m&aacute;s vulnerables como si fueran peones: prostitutas, inmigrantes y personas sin hogar son utilizados en sus pol&iacute;ticas&rdquo;, remarca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las trabajadoras sexuales hemos sufrido mucho con las pol&iacute;ticas higienistas implementadas por Maragall en la &eacute;poca previa a los Juegos Ol&iacute;mpicos, y tambi&eacute;n, nos hemos visto atrapadas por redadas incansables que fueron ejecutadas durante el mandato de Tr&iacute;as&rdquo;, concluye Violet, visiblemente conmovida. Por ello, para no repetir -o acrecentar- los sucesos oscuros del pasado, la extrabajadora sexual pide a sus participantes que afinen su sentido de la responsabilidad y empat&iacute;a cada vez que tengan que dirigirse a las urnas para votar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Quintana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/putivuelta-trans-ruta-historia-prostitucion-disidencia-sexual-calles-barcelona_1_10454581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 09:05:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'putivuelta trans': una ruta por la historia de la prostitución y la disidencia sexual en las calles de Barcelona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Personas trans,Barcelona,LGBTIQ+]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser trabajadora sexual en Santiago del Estero y vivir para contarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/trabajadora-sexual-santiago-estero-vivir-contarlo_1_9779075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9223fcfc-d5c3-45e2-869d-ffaccdabbf34_16-9-discover-aspect-ratio_default_1062034.jpg" width="1230" height="692" alt="Ser trabajadora sexual en Santiago del Estero y vivir para contarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Coimas, abusos y violencia institucional fueron moneda corriente durante muchos años en que la policía santiagueña persiguió a las trabajadoras sexuales. La organización sindical y el fortalecimiento del colectivo LGBT permitieron dejar atrás algunas prácticas. Pero todavía falta. Recuperamos aquí la memoria y el presente de algunas de las sobrevivientes. 
</p><p class="subtitle">Este texto ganó el Primer Concurso Santiagueño de Periodismo en Profundidad 2022 en la categoría Estudiantes. </p></div><p class="article-text">
        <em>_&ldquo;&iexcl;Vecino, vecina, no sea indiferente; se mata a las travestis en la cara de la gente!&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien comienza con el reclamo es Rub&iacute; G&oacute;mez, delegada de la Asociaci&oacute;n de Travestis, Transexuales y Transg&eacute;nero de Argentina (ATTTA) y <strong>primera mujer trans en recibirse de docente de nivel primario con orientaci&oacute;n ruralidad en toda Latinoam&eacute;rica.</strong> Meg&aacute;fono en mano, a Rub&iacute; ya casi no le queda voz. No para de exigir por los derechos de las mujeres trans y las diversidades santiague&ntilde;as. Gritar&aacute; pidiendo por una ley integral para personas trans y repite consignas a lo largo de la noche subida al acoplado de un cami&oacute;n en la que van ella a otras siete integrantes de ATTTA. Es la manifestaci&oacute;n por la 11&deg; Fiesta de la Diversidad y la 14&deg; Marcha del Orgullo LGBTIQ+ de Santiago del Estero.
    </p><p class="article-text">
        Decenas de personas se congregaron a las siete de la tarde del s&aacute;bado 20 de noviembre de 2021. La cita fue en la plaza Lorenzo Lugones, en la esquina s&uacute;per c&eacute;ntrica de Avenida Roca y Avellaneda, frente a la iglesia San Francisco Solano, un enorme edificio de estilo g&oacute;tico construido en 1567.
    </p><p class="article-text">
        Con el correr de los minutos ser&aacute; cada vez m&aacute;s la gente que se arrima a participar. Las agrupaciones militantes, al comp&aacute;s de bombos, platillos, redoblantes y silbatos, se hacen sentir a lo lejos. Se sacan fotos entre s&iacute;. Hay drag Queens que se roban todos los flashes por sus despampanantes vestimentas. Poco a poco se empiezan a movilizar, colmando de ruido y color las angostas calles y veredas santiague&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Para las nueve y media son miles y rodean la plaza Libertad. Frenan frente a la Catedral Bas&iacute;lica Nuestra Se&ntilde;ora del Carmen &ndash; de 1581, es la m&aacute;s antigua del pa&iacute;s &ndash; y leen sus consignas. Adem&aacute;s de ATTTA, est&aacute;n presentes otras organizaciones disidentes, feministas, sociales y pol&iacute;ticas.
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            <span class="title">
                14° Marcha del Orgullo LGBTIQ+ de Santiago del Estero con la iglesia San Francisco Solano de fondo                            </span>
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        Los mensajes van escritos con fibr&oacute;n o pintura negra en torsos y espaldas desnudas. En carteles y banderas. Piden por una reforma judicial feminista, por la legalizaci&oacute;n del cannabis, por la derogaci&oacute;n de los art&iacute;culos contravencionales que criminalizan el trabajo sexual, por la ley integral trans, por el cumplimiento de la ley de cupo laboral travesti-trans, y exigen justicia por Florencia G&oacute;mez y la aparici&oacute;n con vida de Tehuel de la Torre.
    </p><p class="article-text">
        El 20 de noviembre tambi&eacute;n tiene un sentido especial: es el D&iacute;a Internacional de la Memoria Trans, una fecha para recordar a quienes fueron v&iacute;ctimas de transfobia y transodio. En medio del plumaje largo y colorido, de los tacos aguja y el glitter, de los bocinazos caravaneros y el olor a p&oacute;lvora de la pirotecnia, hay varios carteles que imploran: <em><strong>&ldquo;Basta de violencia institucional&rdquo;</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La marcha emprende su rumbo por la avenida Belgrano, la que atraviesa toda la ciudad de sur a norte. Los eventuales peatones miran con asombro. Quienes viajan en colectivo se asoman a las ventanillas y sacan fotos. Los vecinos posan en los balcones de sus departamentos. As&iacute; hasta llegar a la plaza del Maestro, al lado de la Universidad Nacional, donde finaliza el recorrido. M&aacute;s tarde empieza ah&iacute; la fiesta mayor, con artistas militantes de la diversidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marcela Castillo es una de las encargadas de conducir el acto. <strong>Es una mujer trans de 45 a&ntilde;os, acompa&ntilde;ante terap&eacute;utica y promotora de la salud sexual en el Consultorio Inclusivo para la Diversidad del Hospital Independencia. </strong>En medio de la algarab&iacute;a, la m&uacute;sica y el baile, como si fuera un chiste o una an&eacute;cdota m&aacute;s, Marcela le grita por el altoparlante a Mariana Contreras:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        _&iquest;Te acord&aacute;s cuando nos escap&aacute;bamos de la polic&iacute;a y nos refugi&aacute;bamos en tu casa?
    </p><p class="article-text">
        Mariana es una mujer cisg&eacute;nero, integrante del programa de VIH/SIDA del Ministerio de Salud, y ambas ejerc&iacute;an el trabajo sexual. No hace mucho tiempo deb&iacute;an huir de los agentes Comando Radioel&eacute;ctrico, que no les permit&iacute;an estar en la calle. Mariana suelta una carcajada y asiente con la cabeza. La risa se contagia en la primera fila de la marcha. Marcela, ya en un tono m&aacute;s serio, reflexiona a los gritos por el altoparlante:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Hoy pensaba, al ver a tantas compa&ntilde;eras&hellip; piel de gallina&hellip; poder contarla. Tantas sobrevivientes.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gente aplaude.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA,<strong> la esperanza de vida del colectivo trans en Argentina es de 35 a 41 a&ntilde;os</strong> (la esperanza de vida general es de 75 a&ntilde;os). <strong>El 90 por ciento de las mujeres trans se dedica a ejercer el trabajo sexual</strong>, como consecuencia de la exclusi&oacute;n de los sistemas formales de educaci&oacute;n y los mercados laborales, y el 42 por ciento padece s&iacute;filis. Es una poblaci&oacute;n que, com&uacute;nmente, vive en la pobreza y la indigencia, y que, en su gran mayor&iacute;a, han sido expulsados y expulsadas de sus hogares porque sus familias rechazan su identidad de g&eacute;nero.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Sobrevivientes</strong></h3><p class="article-text">
        Para conocer antecedentes del trabajo sexual en territorio santiague&ntilde;o fui a la casa de Sandra Castillo, <strong>una mujer adulta trans de 61 a&ntilde;os que lucha por acceder a la reparaci&oacute;n hist&oacute;rica</strong>. Es decir, una pensi&oacute;n reparatoria dirigida a personas travestis y trans mayores de 40. Sandra es integrante de la organizaci&oacute;n Diversidad Valiente Santiague&ntilde;a (Di.Va.S.) y coordinadora del archivo de la memoria trans y LGBTIQ+ de la provincia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la entrevista se mantiene seria, contesta lo justo y necesario, y de vez en cuando juega con las puntas de su &uacute;nica trenza rubia:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Empec&eacute; a ejercer el trabajo sexual en los a&ntilde;os 70 hasta los 2000 -relata- Ahora ya no lo hago porque soy una mujer grande. El cliente ya no busca personas grandes. <strong>Directamente el trabajo sexual me hizo a un costado, no yo a &eacute;l.</strong>
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                Luisa Paz, delegada del INADI, sosteniendo un cartel en alusión a la desaparición de Tehuel                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sandra, oriunda de Clodomira, una peque&ntilde;a ciudad del departamento Banda, comenz&oacute; a ejercer la prostituci&oacute;n cuando viv&iacute;a en Buenos Aires. En 1988 regres&oacute; a Santiago a causa del fallecimiento de su madre. En su provincia natal ya hab&iacute;a mujeres trans trabajadoras sexuales. Durante dos a&ntilde;os trabaj&oacute; sin problemas con la polic&iacute;a, a diferencia de Buenos Aires, donde la arrestaban por el simple hecho de ser trans:
    </p><p class="article-text">
        -En esos tiempos no hab&iacute;a mujeres trans como yo estaba construida. Yo estaba con pechos, todo. Hab&iacute;a chicas que se vest&iacute;an de mujer durante la noche, pero en el d&iacute;a no. Yo estaba las veinticuatro horas vestida de mujer. <strong>Trabajaba en la zona del Centro, haciendo la prostituci&oacute;n caminando, y la polic&iacute;a no se daba cuenta de lo que era.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; se amparaba la polic&iacute;a para detener a las mujeres trans? En la ley 2425 del C&oacute;digo de Faltas de Santiago del Estero. Estos c&oacute;digos contravencionales dec&iacute;an, en los <em>Actos Contrarios a la Decencia P&uacute;blica</em>, que quien <em>&ldquo;sin estar comprendido en el art&iacute;culo 129 del C&oacute;digo Penal, ofendiere a la decencia p&uacute;blica con actos o palabras torpes, ser&aacute; reprimido con arresto hasta diez d&iacute;as&rdquo; </em>y en los art&iacute;culos 77 y 78 prohib&iacute;a a) <em>&ldquo;el transitar por las calles o sitios p&uacute;blicos falto de ropas o con prendas interiores, ofreciendo un aspecto indecoroso o inmoral&rdquo;; b) &ldquo;el que, en sitios p&uacute;blicos o accesibles a la vista del p&uacute;blico, realice actos fisiol&oacute;gicos que s&oacute;lo deben cumplirse en lugares reservados&rdquo;; </em>y c)<em> &ldquo;</em><em><strong>el que se exhibiere p&uacute;blicamente con ropas de otro sexo, siempre que la costumbre lo reprima, salvo durante las fiestas de carnaval u otras que estuviere permitido, pero en ning&uacute;n caso cuando las vestimentas fueren indecorosas&rdquo;</strong></em><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la Prostituci&oacute;n Escandalosa (art&iacute;culo 8<em>3) </em>se establec&iacute;a que<em> &ldquo;se aplicar&aacute; arresto hasta quince d&iacute;as a la mujer que se ofrezca p&uacute;blicamente o provoque esc&aacute;ndalo, y a las personas de ambos sexos que, en lugares p&uacute;blicos o en locales de libre acceso, hagan manifiestamente proposiciones deshonestas u ofrezcan relaciones con prostitutas. La pena podr&aacute; elevarse hasta un mes de arresto si las proposiciones o incitaciones fueren dirigidas a un menor de 18 a&ntilde;os&rdquo;.</em>
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                Teté, Maira, Betina y Leonela en una fiesta en los 90                            </span>
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        <strong>A pesar de esto, hab&iacute;a una letra chica no oficial. O al menos figuraba dentro de la &eacute;tica y moral de algunos polic&iacute;as: las coimas:&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Te llevaban y ten&iacute;as que arreglar con trabajo sexual o dinero para que te dejen en libertad-,&nbsp; recuerda Sandra- <strong>Siempre he pagado por una noche en libertad</strong>. Al precio de ahora es, supongamos, 300, 500 pesos por una noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, exist&iacute;an las &ldquo;estad&iacute;as&rdquo;, que consist&iacute;an en llegar a un acuerdo econ&oacute;mico con alg&uacute;n oficial a cambio de no ser arrestada durante un lapso de tiempo determinado (generalmente una semana), pero con la condici&oacute;n de entregarse al menos una vez para que la polic&iacute;a pueda constatar que cumpl&iacute;a con su deber.
    </p><p class="article-text">
        Para corroborar este relato recurr&iacute; a otras trabajadoras sexuales santiague&ntilde;as. Una de ellas, que prefiri&oacute; preservar su identidad, comenz&oacute; a prostituirse en 1994, cuando ten&iacute;a 13 a&ntilde;os. En 2022, a sus 41, calcula que de aquel tiempo que empez&oacute; a ejercer, <strong>apenas tres compa&ntilde;eras viven.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Siempre estaba la forma de arreglar porque a nadie le gustaba dormir en un calabozo- cuenta- Y muchas veces de las peores formas. <strong>Ten&iacute;as que ser violada, pr&aacute;cticamente, o acceder a tener sexo oral con diez o quince polic&iacute;as que trabajaban en las comisar&iacute;as en el momento</strong>. Muchas veces acced&iacute;as a tener sexo con quien a ellos se les cante, porque dec&iacute;as: &ldquo;Bueno, me van a largar a las cuatro de la ma&ntilde;ana&rdquo;, y no te largaban. A veces te hac&iacute;an a prop&oacute;sito y te largaban al mediod&iacute;a, como para que todo el mundo te vea que sal&iacute;as de una comisar&iacute;a solo por ser trans y ejercer el trabajo sexual.
    </p><p class="article-text">
        Florencia Giselle Paz a&uacute;n ejerce el trabajo sexual. <strong>Comenz&oacute; en 1997, cuando ten&iacute;a 12 a&ntilde;os,</strong> actualmente tiene 37:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Con 12, 13 a&ntilde;os, le ten&iacute;a terror a la polic&iacute;a- recuerda-. Antes era muy complicado, por la polic&iacute;a, trabajar. Y m&aacute;s siendo menor de edad. Hac&iacute;an rastrillajes los fines de semana. Nos met&iacute;an en una celda y a las m&aacute;s pendejas nos pon&iacute;an en un costado y nos hac&iacute;an que nos desnudemos, que caminemos y hasta que tengamos relaciones con los mismos presos. Imaginate la tortura que recib&iacute;amos en ese tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Florencia Giselle Paz aún ejerce el trabajo sexual. Comenzó en 1997, cuando tenía 12 años, actualmente tiene 37.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ninguna de estas denuncias lleg&oacute; a efectuarse en esos a&ntilde;os ante las autoridades. &iquest;Los motivos? Al margen de que eran ignoradas y se burlaban de ellas, el miedo a que los polic&iacute;as acusados tomen represalias. <strong>El trabajo sexual era el &uacute;nico ingreso que ten&iacute;an para subsistir y ayudar a sus familias. Si iban presas, no trabajaban, no com&iacute;an.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cintia Cravero es abogada, activista por los derechos de las mujeres y personas de la diversidad. Trabaja como subdelegada del Inadi de Villa Mar&iacute;a, y tambi&eacute;n lo hizo en Santiago del Estero. Respecto de aquellas denuncias, dice:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Las compa&ntilde;eras con las que tuve contacto, que han tenido alg&uacute;n tipo de problema, decidieron no denunciar por la polic&iacute;a misma. La polic&iacute;a es la que patrulla las calles. Ellas quedar&iacute;an muy expuestas ante denuncias institucionales contra la polic&iacute;a. De por s&iacute; era muy dif&iacute;cil que puedan acceder y ser respetadas al momento de querer interponer una denuncia. Denunciar a la instituci&oacute;n era medio meterse en un problema m&aacute;s profundo y no poder salir.
    </p><p class="article-text">
        M&iacute;a Leguizam&oacute;n es una mujer trans de 29 a&ntilde;os que a&uacute;n ejerce el trabajo sexual. Sale a la calle solo cuando est&aacute; aburrida o tiene ganas de exhibirse. Generalmente trabaja a trav&eacute;s de un sitio web, para mayor seguridad, dice ella. Aunque es relativo. Reconoce:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Una nunca sabe con el cliente que te pod&eacute;s encontrar y la locura que puede llegar a tener.
    </p><p class="article-text">
        En su perfil ofrece servicios virtuales, como videollamadas, venta de packs de fotos, o encuentros &iacute;ntimos a convenir. Todo tiene que ser con transferencias de dinero por adelantado para asegurarse que la cita se va a concretar y no ir en vano. La joven no quiere dar demasiados detalles sobre el sitio que usa porque considera que si revela direcciones va a tener m&aacute;s competencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sandra Castillo en su residencia en los 80                            </span>
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        M&iacute;a mide, seg&uacute;n dice su perfil, un metro cincuenta. Su altura no es un dato menor para este relato:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Imaginate, cuando ten&iacute;a 17 a&ntilde;os, era una de las m&aacute;s chiquititas. Todas eran semejante cosa y yo era una cagadita. Unos polic&iacute;as siempre la ten&iacute;an conmigo. Varias veces me quej&eacute; porque yo trabajaba en el parque Oeste, entre Libertad y Moreno, y hab&iacute;a una chica que era menor de edad, mujer cis, que trabajaba en la de Entre R&iacute;os (las separaba una cuadra). Como era menor, nos tra&iacute;a problemas a todas nosotras con la polic&iacute;a por el hecho de ser mujer. Ten&iacute;an sexo con ella y nos corr&iacute;an a todas nosotras. Una vez, un polic&iacute;a me corri&oacute; y me peg&oacute;. Denunci&eacute;, pero nunca se hizo nada. Ese fue el &uacute;nico caso que tuve contra la polic&iacute;a, que ejercieron violencia contra m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        A M&iacute;a le pegaron por negarse a irse de la <em>&ldquo;zona de las chicas trans&rdquo;. </em>Su propio espacio. Esto ocurri&oacute; en 2010, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la derogaci&oacute;n de los art&iacute;culos contravencionales. Fue acompa&ntilde;ada por una amiga a hacer la denuncia a la comisar&iacute;a Cuarta:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Se nos cagaron de risa- recuerda lament&aacute;ndose-. Se hicieron los que tomaron la denuncia y qued&oacute; en la nada. El polic&iacute;a segu&iacute;a trabajando ah&iacute;. Pasaba y se nos burlaba. No quedaba otra que seguir trabajando, porque era el &uacute;nico sustento que ten&iacute;amos.<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        M&iacute;a hace hincapi&eacute; en que ella, al igual muchas mujeres trans, han abandonado la escuela en niveles primarios y, con suerte, secundarios. No tuvieron ni tienen conocimiento de c&oacute;mo actuar ante esos casos. Es dif&iacute;cil encontrar denuncias legales por maltrato policial a trabajadoras sexuales en Santiago.
    </p><p class="article-text">
        Para averiguar m&aacute;s visito el edifico del INADI. All&iacute; me recibe Luisa Paz, la delegada provincial. Luisa es una mujer trans de 58 a&ntilde;os, canosa e imponente. Me espera en su oficina. Ella se apodera de la escena. Su discurso es arrollador. Golpea el escritorio con sus u&ntilde;as cada vez que quiere hacer &eacute;nfasis en algo. Le pregunto por denuncias que hayan recibido y que impliquen a polic&iacute;as y trabajadoras sexuales. Me aclara que all&iacute; no reciben denuncias de violencia institucional, que eso le corresponde a Derechos Humanos de la Naci&oacute;n. Pero s&iacute; me cuenta que han ido compa&ntilde;eras trans a denunciar discriminaci&oacute;n por no dejarlas entrar a boliches, escuelas o locales de ropa en la zona c&eacute;ntrica.
    </p><p class="article-text">
        Termino con Luisa y camino aproximadamente seis cuadras hasta la Secretaria de Derechos Humanos de Santiago del Estero. All&iacute; solo recuerdan un caso en el que una mujer trans y un joven gay en un boliche, que denunciaron a la polic&iacute;a por conflictos previos. La denuncia se hizo ante el Ministerio P&uacute;blico Fiscal. Nada vinculado al trabajo sexual. <strong>En la Secretaria tampoco reciben denuncias, solo reclamos. Acompa&ntilde;an, asesoran, env&iacute;an notas y poco m&aacute;s.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Polic&iacute;as</strong></h3><p class="article-text">
        Esta una de las caras de la moneda. El testimonio en carne propia de las trabajadoras sexuales. Ahora, &iquest;qu&eacute; pasaba adentro de las comisarias? Para eso, en primera instancia, salgo a la calle para hablar con alg&uacute;n oficial de turno. De esos que cualquiera se puede encontrar en las plazas, en las esquinas o controlando el tr&aacute;nsito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Qu&eacute; es lo que quieres saber?-  me prepotea uno. No me saca la mirada de encima. Insiste. Se anticipa y me sentencia:&nbsp;&ldquo;Ninguno va a querer hablar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Intuye por donde va la cuesti&oacute;n. Sabe que la polic&iacute;a, en el imaginario popular, tiene mala fama. Y tiene raz&oacute;n, nadie quiere charlar sobre el asunto. &iquest;Tendr&aacute;n miedo de que su empleo corra peligro si es que hablan de m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que recurro a un ex suboficial que prest&oacute; sus servicios en las comisar&iacute;as Primera y N&deg; 49, entre 1986 y 2015. El hombre prefiere que su identidad no se d&eacute; a conocer. Ante la consulta sobre presuntas coimas, me contesta:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - He escuchado que en diversas partes hab&iacute;a gente que les ped&iacute;a plata para dejarlas trabajar. Casualmente, ante esa situaci&oacute;n, me he plantado. No te voy a dar los nombres. Estando en la comisar&iacute;a, una me manifiesta que dos oficiales le hab&iacute;an pedido plata para dejarla trabajar. Me fui a hablar con el jefe: &ldquo;Jefe, mire, aqu&iacute; una chica contraventora me manifiesta que hay dos polic&iacute;as del comando radioel&eacute;ctrico que le hab&iacute;an pedido dinero. Como no les quer&iacute;a dar, la levantaron&rdquo;. El jefe de la comisaria de ese entonces, de la Primera, se comunica con el jefe del comando y le dice: &ldquo;Mir&aacute;, esto y esto est&aacute; pasando con tus oficiales. Sacalos, no s&eacute;. Yo los voy a vivir metiendo presos si una contraventora viene y manifiesta eso&rdquo;. Ah&iacute; qued&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta ac&aacute; el relato de las dos partes coincide. Pero la historia no termina ah&iacute;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Recib&iacute; presi&oacute;n de estos dos oficiales -contin&uacute;a el subofiicial retirado- porque sab&iacute;an que yo hab&iacute;a recibido la declaraci&oacute;n indagatoria. Me reclamaron que c&oacute;mo iba a creerle a una contraventora. Les digo: &ldquo;He obviado de poner eso en la declaraci&oacute;n indagatoria. He hablado directamente con el jefe&rdquo;. Me dijeron que era un cagador.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Eso lo manejaban de arriba. Había jefes a los que no les importaba nada. Ellos coimeaban y te mandaban al frente a vos. ‘</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pascual Jaime</span>
                                        <span>—</span> Ex policía
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cuanto a violaciones o abusos a cambio de libertad, no le consta haber visto o escuchado algo. Quien tambi&eacute;n niega haber visto o escuchado algo es Pascual Jaime, un ex agente de las comisarias Primera y Sexta, entre 1980 y 2005. Aunque s&iacute; hace un aporte al rastro de las coimas:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Eso lo manejaban de arriba. Hab&iacute;a jefes a los que no les importaba nada. Ellos coimeaban y te mandaban al frente a vos. &lsquo;Vete, levantalo&rsquo;, cuando ellos ya estaban recibiendo la plata. Con eso chocas cuando vas para all&aacute;. &lsquo;A fulano ya le he dado plata&rsquo;. As&iacute; se trabajaba en esa &eacute;poca. Esos comentarios hab&iacute;a siempre en la fuerza.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El orgullo</strong></h3><p class="article-text">
        Mientras tanto, en la plaza del Maestro, Mariana Contreras no para de bailar. Menea para todos lados su pollera con los colores de la bandera LGBTIQ+. Le cabe cualquier g&eacute;nero musical. En un punto de la noche se saca sus tacos negros y los cambia por unas alpargatas para estar m&aacute;s c&oacute;moda. Todos y todas quieren tener una foto con ella. &iquest;Qu&eacute; la convirti&oacute; en referente? La popularidad que tom&oacute; por ser testigo del doble caso de La D&aacute;rsena, donde asesinaron a Leyla Bashier Nazar y Patricia Villalba el 6 de febrero de 2003. En aquel entonces, Elena Reynaga, Secretaria General de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), la contact&oacute; para que organice a las trabajadoras sexuales santiague&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        A Mariana -50 a&ntilde;os, madre de familia y orgullosa mujer viviendo con VIH- la conoc&iacute; un par de meses antes. Me recibi&oacute; en una oficina del Ministerio de Salud, donde trabaja codo a codo con Morena Lescano, su compa&ntilde;era trans que adem&aacute;s es cantante. Y m&aacute;s tarde, en la marcha canta y hace cantar a la multitud. Cuando le pregunto sobre el trabajo sexual en Santiago, Mariana me dice:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - Empiezo a organizar a las compa&ntilde;eras por el tema del atropello que sufr&iacute;amos por parte de la polic&iacute;a, que se basaban en c&oacute;digos contravencionales para llevarnos presas y hacer abuso deshonesto sobre la vida de nosotras. No solamente de las mujeres trabajadoras sexuales cis, sino de las compa&ntilde;eras trans. Nos met&iacute;an a todas en el mismo calabozo. Nosotras ve&iacute;amos c&oacute;mo las violaban a las compa&ntilde;eras. Algunos nos coimeaban con dinero o con servicios sexuales para dejarnos trabajar&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El di&aacute;logo entre Marcela Castillo y Mariana Contreras cobra sentido. No solo era una cuesti&oacute;n de complicidad, sino que interpelaba a quienes alguna vez fueron (o son) trabajadoras sexuales. Como me dijo Luisa Paz, &ldquo;el trabajo sexual nos atraviesa por todo el cuerpo&rdquo;. Es decir, no solo existen las consecuencias f&iacute;sicas, sino tambi&eacute;n las psicol&oacute;gicas y las familiares, porque las familias tambi&eacute;n sufren. Y en este acto hay muchas familias. Un cartel, pintado con los colores de la bandera del orgullo trans, reza: <em>&ldquo;Abracemos el futuro y luchemos por m&aacute;s sonrisas&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Ya es 21 de noviembre y la fiesta sigue. Las disidencias bailan al ritmo de los Village People y se sienten libres de mostrarse tal cual son, sin miedo a represalias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;D&oacute;nde sigue la fiesta?-, le pregunta una mujer trans a otra. Todos y todas quieren prolongar la celebraci&oacute;n o detener el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Me desligo del evento. Pasan las horas y sigo cruz&aacute;ndome con banderas y pa&ntilde;uelos orgullosos que van y vienen. En mi regreso a casa, ya muy lejos del centro, logro visibilizar a tres trabajadoras sexuales trans sobre la avenida Sol&iacute;s. Est&aacute;n casi escondidas, debajo de la sombra de los &aacute;rboles y los postes de luz, a la espera de alg&uacute;n cliente. Una de ellas tiene una mochila peque&ntilde;a con motivos infantiles. No s&eacute; si habr&aacute;n estado en la marcha, pero entiendo que la fiesta no es para todas. Y que para muchas, el trabajo sexual sigue siendo la &uacute;nica manera de llevar el pan a su mesa.
    </p><p class="article-text">
        <em>JPS/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Juan Pablo Santill&aacute;n es Periodista Deportivo recibido en Tea y DeporTEA. Se mud&oacute; de La Matanza a Santiago del Estero en 2021. Se dedic&oacute; a cubrir f&uacute;tbol femenino. Escribe en Nuevo Diario y colabora en el programa Trans-mitiendo Realidades en Radio Universidad. Es tesista de la Licenciatura en Periodismo de la UNSE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Pablo Santillán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/trabajadora-sexual-santiago-estero-vivir-contarlo_1_9779075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Dec 2022 03:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser trabajadora sexual en Santiago del Estero y vivir para contarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transfemicidio,trans,Transfeminismo,Santiago del Estero,Corrupción,Prostitución,Explotación sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El debate sobre la prostitución, mucho más que abolir o regular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/debate-prostitucion-abolir-regular_1_9067974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c95b60a-7cc1-4d93-b092-07efaa40be7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El debate sobre la prostitución, mucho más que abolir o regular"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El eterno dilema que alberga el movimiento feminista y en España se ha trasladado al ámbito político sobre cómo afrontar la prostitución y también cuenta con voces matizadas que trascienden la división e intentan poner el foco en los posibles consensos.</p><p class="subtitle">La ley del PSOE sobre prostitución da su primer paso con el apoyo del PP y el voto dividido de Unidas Podemos</p></div><p class="article-text">
        Si hay un tema que ha dividido hist&oacute;ricamente al feminismo ese es, sin duda, la<strong> prostituci&oacute;n</strong>. Desde la teor&iacute;a &ndash;cu&aacute;l es el significado de la prostituci&oacute;n y su contribuci&oacute;n al patriarcado&ndash;, a la pr&aacute;ctica &ndash;c&oacute;mo abordar el asunto con pol&iacute;ticas concretas y cu&aacute;les pueden ser los efectos colaterales&ndash; pasando por los interrogantes y el debate &ndash;&iquest;no es tambi&eacute;n el trabajo dom&eacute;stico una instituci&oacute;n patriarcal sostenida mayoritariamente por mujeres explotadas?, &iquest;es posible decidir libremente cuando no tienes otras opciones?, &iquest;hay un sexo bueno y uno malo?&ndash;. Lo que sucede en muchos pa&iacute;ses tambi&eacute;n pasa en Espa&ntilde;a. La ley del solo s&iacute; es s&iacute;, primero, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ley-psoe-prostitucion-da-primer-paso-reticencias-pleno-excepto-pp_1_9059841.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">y la proposici&oacute;n de ley del PSOE para luchar contra el proxenetismo</a> despu&eacute;s,  han vuelto a traer a la arena pol&iacute;tica el debate.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la polarizaci&oacute;n, alimentada por la pugna pol&iacute;tica sobre la hegemon&iacute;a de las pol&iacute;ticas de igualdad, el debate cuenta tambi&eacute;n con voces feministas matizadas. Entre el binomio aparentemente inamovible de abolici&oacute;n o regulaci&oacute;n hay posiciones que toman ideas y propuestas de ambos lados, que comparten objetivo pero no necesariamente argumentos y medidas o que apuestan por no poner el foco en la divisi&oacute;n e intentar construir consensos.
    </p><p class="article-text">
        Exdirectora del Instituto de las Mujeres y ahora diputada de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, Beatriz Gimeno es una de las feministas abolicionistas que m&aacute;s ha investigado y escrito sobre el asunto. Se muestra rotundamente abolicionista y partidaria de la propuesta que ha presentado el PSOE <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ley-psoe-prostitucion-da-primer-paso-reticencias-pleno-excepto-pp_1_9059841.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">y que ha sido admitida a tr&aacute;mite en el Congreso.</a> Cree, eso s&iacute;, que no se le puede denominar una ley abolicionista. &ldquo;Es una modificaci&oacute;n del C&oacute;digo Penal para penalizar el proxenetismo. Una ley abolicionista tiene que ser una norma completa, con medidas de apoyo, con itinerarios reales de salida de la prostituci&oacute;n y que tenga en cuenta que el 80 o el 90% de quienes la ejercen est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular&rdquo;, explica. Gimeno pone como ejemplo la Ley Org&aacute;nica Abolicionista del Sistema Prostitucional que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/7-000-manifestantes-reclaman-madrid-ley-abolicion-prostitucion_1_9033372.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha elaborado la Plataforma Estatal de Organizaciones de Mujeres por la Abolici&oacute;n de la Prostituci&oacute;n</a> y que s&iacute; incluye todo un cap&iacute;tulo dedicado a medidas concretas para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Gimeno subraya que la abolici&oacute;n deber&iacute;a pasar necesariamente o bien por la derogaci&oacute;n de la Ley de Extranjer&iacute;a o bien por una reforma y una regularizaci&oacute;n que permitiera a las mujeres en situaci&oacute;n irregular salir de la espiral de vulnerabilidad y miedo. Es ese punto, el de cambiar la Ley de Extranjer&iacute;a, el que quiz&aacute; genera m&aacute;s consenso entre distintas posiciones. La soci&oacute;loga Amparo Las&eacute;n, cr&iacute;tica con los postulados te&oacute;ricos que sostienen las posiciones m&aacute;s abolicionistas, sostiene que no puede descontextualizarse la prostituci&oacute;n de las condiciones en las que se da. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; posibilidades tienen estas mujeres de hacer otras cosas?, &iquest;cu&aacute;l es su situaci&oacute;n legal?&rdquo;, se pregunta. Abordar la Ley de Extranjer&iacute;a es tambi&eacute;n para ella condici&oacute;n indispensable para mejorar la situaci&oacute;n legal y el marco en el que se mueven las mujeres que ejercen la prostituci&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text">Trata, explotaci&oacute;n, prostituci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Las&eacute;n afirma que hay que diferenciar fen&oacute;menos que, aunque se relacionan, tienen diferencias, como es la prostituci&oacute;n, la trata y la explotaci&oacute;n. &ldquo;Me preocupa la precariedad, la trata y la explotaci&oacute;n, pero toda, la que tiene fines de explotaci&oacute;n sexual, pero tambi&eacute;n la laboral, la que se produce para el trabajo dom&eacute;stico o el trabajo agr&iacute;cola. Me preocupa la falta de derechos y la vulneraci&oacute;n de quienes se dedican la trabajo sexual&rdquo;, dice. &ldquo;Al mismo tiempo no puedo obviar que hay una estigmatizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n que est&aacute; relacionada precisamente con la precariedad o que est&aacute; atravesada por la dominaci&oacute;n masculina y el g&eacute;nero, pero como lo est&aacute; el resto de la sociedad o de las relaciones laborales. &iquest;O no est&aacute;n atravesadas por el patriarcado las condiciones del empleo dom&eacute;stico?&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        Para Martina Kapl&uacute;n, experta en g&eacute;nero y trata que se define como abolicionista, la prostituci&oacute;n &ldquo;atenta contra la mera idea de igualdad entre hombres y mujeres&rdquo; y no comparte la idea de que pueda ser considerado &ldquo;un trabajo como otro cualquiera&rdquo;. En lo que s&iacute; insiste es en diferenciar fen&oacute;menos, aunque considera &ldquo;clave&rdquo; no hacer &ldquo;una minimizaci&oacute;n&rdquo; del peso de la trata en la prostituci&oacute;n. &ldquo;Son diferentes y confundirlo no es un discurso que ayuda. No es lo mismo una mujer que se ha visto abocada a la prostituci&oacute;n por necesidad que otra que ha sido trasladada de otro pa&iacute;s y obligada y forzada&rdquo;, sostiene Kapl&uacute;n. A&uacute;n as&iacute;, reconoce que no se puede obviar que &ldquo;tienen una relaci&oacute;n muy estrecha&rdquo; y que existe la trata donde existe la prostituci&oacute;n. &ldquo;Los consumidores y el mercado son los mismos. Y esto hay que decirlo claramente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h3 class="article-text">Pobreza y machismo</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s de 20 a&ntilde;os lleva trabajando la Fundaci&oacute;n Cruz Blanca con mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n. Su <em>modus operandi</em> se basa en una primera fase de acercamiento para ofrecerles posteriormente servicios como asesor&iacute;a jur&iacute;dica, mediaci&oacute;n, talleres, atenci&oacute;n psicol&oacute;gica o acompa&ntilde;amiento. Su objetivo fundamental es &ldquo;dar apoyo&rdquo; a las mujeres que as&iacute; lo demanden y necesiten y se abren a hacerlo con organizaciones con las que incluso no comparten posici&oacute;n en el complejo debate sobre c&oacute;mo abordar la prostituci&oacute;n. No significa que no hayan tomado partido: <a href="https://www.fundacioncruzblanca.org/sites/default/files/posicionamiento_de_fundacion_cruz_blanca_sobre_la_prostitucion_0.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la fundaci&oacute;n se define como abolicionista</a> y considera la prostituci&oacute;n una actividad &ldquo;incompatible con la dignidad humana&rdquo; y con &ldquo;la igualdad o la libertad&rdquo; y que debe desaparecer porque &ldquo;no tiene cabida en una sociedad avanzada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que se encuentran en una situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n est&aacute;n sufriendo una situaci&oacute;n an&aacute;loga a la tortura&rdquo;, remacha la Referente de Programas de Trata de la entidad, Carmen Mart&iacute;nez-Raposo. Sin embargo, la fundaci&oacute;n defiende un abordaje del problema &ldquo;integral&rdquo; que vaya &ldquo;al fondo&rdquo;, y entre otras cosas, menciona la Ley de Extranjer&iacute;a: &ldquo;Hay un mont&oacute;n de sistemas que se yuxtaponen y un entramado muy complejo al que hay que dar una respuesta amplia m&aacute;s all&aacute; del debate sobre la prostituci&oacute;n. La mayor&iacute;a de mujeres est&aacute;n invisibilizadas porque est&aacute;n en una situaci&oacute;n irregular y se ven abocadas a la prostituci&oacute;n como &uacute;nica alternativa. Y eso hay que atajarlo de ra&iacute;z&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Coincide con ella Kapl&uacute;n, que se niega a pensar que los habituales bloques en los que suele separarse el debate sean irreconciliables. &ldquo;Debemos intentar construir acuerdos poniendo a las mujeres en el centro y dejarnos de grandes esl&oacute;ganes que no construyen, sino que generan vac&iacute;os. Para m&iacute;, el abolicionismo es un camino al que debe ir la sociedad y aqu&iacute; y ahora, en nuestro contexto, pasa sobre todo por construir pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que protejan los derechos de las mujeres&rdquo;, sostiene la experta, que ve &ldquo;muy interesante&rdquo; el debate en t&eacute;rminos te&oacute;ricos, pero cree que &ldquo;en la pr&aacute;ctica&rdquo; es &ldquo;&uacute;til&rdquo; intentar llegar a consensos.
    </p><p class="article-text">
        Kapl&uacute;n apunta a un abordaje que se centre en la conexi&oacute;n &ldquo;enorme&rdquo; que se da entre &ldquo;prostituci&oacute;n y pobreza y prostituci&oacute;n y machismo&rdquo; y llegue a &ldquo;atacar las causas estructurales que lo posibilitan&rdquo;. Por eso, para ella, la aproximaci&oacute;n al abolicionismo pasa por &ldquo;plantear un enfoque de derechos humanos real en cuestiones como la salud o la vivienda. &iquest;Cu&aacute;ntas de estas cuestiones estar&iacute;amos cerca de resolver si hubiera un parque p&uacute;blico de vivienda social disponible para mujeres en situaci&oacute;n de pobreza? &iquest;O una renta b&aacute;sica, por ejemplo?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Esa conexi&oacute;n es la que tambi&eacute;n apunta Mar&iacute;a Jos&eacute; Barrera, del Colectivo de Prostitutas de Sevilla. &ldquo;Nos sacan esta ley sin el plan de inserci&oacute;n para prostitutas que han pregonado. Las puertas de la prostituci&oacute;n son los servicios sociales. La mayor&iacute;a de prostitutas no accedemos a ayudas ni a medidas de estas porque no cumplimos los requisitos. Y, adem&aacute;s, &iquest;de todo esto que prometen se podr&aacute;n beneficiar las inmigrantes sin papeles? Nosotras tambi&eacute;n queremos abolir todo el sistema y ojal&aacute; la prostituci&oacute;n no existiera, pero reivindicamos que las trabajadoras sexuales tengamos derechos. Esta ley no va a hacer que la prostituci&oacute;n desaparezca, como no ha sucedido en otros pa&iacute;ses&rdquo;, critica. Barrera se&ntilde;ala las contradicciones de la situaci&oacute;n actual, como que el Congreso debata esta ley mientras &ldquo;han dado licencias a los empresarios para sus clubes&rdquo; o la prostituci&oacute;n cuente para el PIB. 
    </p><h3 class="article-text">Endurecer el C&oacute;digo Penal</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ley-psoe-prostitucion-da-primer-paso-reticencias-pleno-excepto-pp_1_9059841.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La propuesta presentada por el PSOE</a>, que fue admitida a tr&aacute;mite con el apoyo del PP y el voto dividido de Unidas Podemos &ndash;los siete diputados de En Com&uacute; Podem se desmarcaron del s&iacute; del resto del grupo confederal&ndash;, propone endurecer el castigo del proxenetismo no coactivo, multar a los clientes e introducir la figura de la tercer&iacute;a locativa para perseguir a los due&ntilde;os de los locales y clubes. Todo ello sin necesidad de que exista explotaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n ajena, como exige actualmente la ley, e independientemente del consentimiento de las prostitutas
    </p><p class="article-text">
        Beatriz Gimeno se muestra a favor de estos cambios: la sanci&oacute;n al cliente no acabar&aacute; con la demanda, aventura, pero s&iacute; tendr&iacute;a &ldquo;una funci&oacute;n pedag&oacute;gica&rdquo; y en cuanto a las otras dos medidas considera que ayudan a remover obst&aacute;culos para perseguir el proxenetismo. Sin embargo, no todas las voces abolicionistas los ven con buenos ojos. Desde la Fundaci&oacute;n Cruz Blanca, Mart&iacute;nez-Raposo s&iacute; piensa que cuestiones como las multas a los clientes &ldquo;pueden ayudar a desincentivar el consumo de prostituci&oacute;n&rdquo;, pero &ldquo;hay que tener mucho cuidado&rdquo; porque &ldquo;si no lo acompa&ntilde;amos de la garant&iacute;a de que estas mujeres tengan otras alternativas y que sean reales, estaremos sumi&eacute;ndolas en una situaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad. Es algo as&iacute; como: no te doy alternativas e imposibilito que puedas tener un sustento. Y esas alternativas debemos pensarlas bien. Por ejemplo, un programa de empleo, que sabemos que va a tener acceso un n&uacute;mero limitado de mujeres porque muchas est&aacute;n invisibilizadas o en situaci&oacute;n irregular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Kapl&uacute;n, que defiende un enfoque &ldquo;preventivo&rdquo; y no &ldquo;punitivo&rdquo;, reconoce que &ldquo;uno de los pilares del combate contra la prostituci&oacute;n tiene que ir por combatir a la industria proxeneta&rdquo;, que es el objetivo que tiene la iniciativa que se est&aacute; debatiendo con la reforma del C&oacute;digo Penal. &ldquo;Los due&ntilde;os de los clubes explotan a las mujeres&rdquo;, zanja contundente la experta. Pero al mismo tiempo cree que este tipo de medidas &ldquo;deben ponerse en cuarentena&rdquo; porque &ldquo;pueden acabar generando vulneraci&oacute;n de derechos&rdquo; al fomentar &ldquo;que las mujeres sigan ejerciendo pero en condiciones de mayor clandestinidad debido a la falta de recursos sociales disponibles para ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga Amparo Las&eacute;n no est&aacute; de acuerdo con que las pol&iacute;ticas tengan que ir en esa direcci&oacute;n porque duda de sus efectos: &ldquo;Hay que poner en el centro qu&eacute; efecto van a tener esas pol&iacute;ticas sobre las mujeres que ejercen la prostituci&oacute;n&rdquo;. Mar&iacute;a Jos&eacute; Barrera asegura que estos cambios &ldquo;apenas rozar&aacute;n una miajita&rdquo; a los grandes empresarios de clubes, que cuentan, legalmente, con licencias de hospedaje. &ldquo;Dicen que con esta ley no van a por nosotras pero la ley es interpretable y puede que se aplique a las putas organizadas o a las que dejan de serlo y montan sus pisos&rdquo;, advierte. 
    </p><p class="article-text">
        Un largo camino le espera ahora por delante a la norma que ha abierto el mel&oacute;n sobre c&oacute;mo encarar la prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a, que ha estado pol&iacute;ticamente relegado y que se escenific&oacute; durante el bronco debate en el pleno de esta semana. Fuera del hemiciclo, quienes trabajan cada d&iacute;a en ello, reclaman un tr&aacute;mite sosegado en el que se escuche a las propias mujeres. &ldquo;A todas&rdquo;, dice Kapl&uacute;n. Para que en el laberinto sin salida en el que suele convertirse el debate cuando adopta la forma de dos bloques inmutables, se atisben salidas a trav&eacute;s del consenso. &ldquo;No se trata de no defender nuestro discurso, pero al final estamos aqu&iacute; para buscar soluciones reales, no para discutir si somos m&aacute;s o menos feministas&rdquo;, zanja Mart&iacute;nez-Raposo.
    </p><p class="article-text">
        ARA/MB
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar / Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/debate-prostitucion-abolir-regular_1_9067974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jun 2022 11:10:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El debate sobre la prostitución, mucho más que abolir o regular]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abolicionismo,Prostitución,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Femicidios en situación de trata y prostitución: el 47 por ciento de los agresores eran “clientes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/femicidios-situacion-trata-prostitucion-47-ciento-agresores-clientes_1_9014256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a48686d6-ed58-4330-b011-12077620a020_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Femicidios en situación de trata y prostitución: el 47 por ciento de los agresores eran “clientes”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dato se desprende de un trabajo del Programa de Estudio, Formación e Investigación sobre Trata y Explotación (PEFITE) sobre casos del período 2015-2020. La situación de vulnerabilidad se extiende a todo el país.</p></div><p class="article-text">
        Cuando se piensa en femicidas, se piensa en los novios, maridos o familiares de las v&iacute;ctimas. Cuando se piensa en el lugar del crimen, las estad&iacute;sticas arrojan que el hogar o la v&iacute;a p&uacute;blica son los principales escenarios de los asesinatos. Pero, <strong>&iquest;qu&eacute; sucede con los femicidios en trata y prostituci&oacute;n? &iquest;Qui&eacute;nes las matan, por qu&eacute;, d&oacute;nde?</strong> Esas preguntas guiaron a las investigadoras del <strong>Programa de Estudio, Formaci&oacute;n e Investigaci&oacute;n sobre Trata y Explotaci&oacute;n (PEFITE) de la Secretar&iacute;a Acad&eacute;mica de La Universidad Nacional de San Mart&iacute;n (UNSAM) ,</strong> quienes plantearon como la prostituci&oacute;n, al ser una forma de violencia sexista distinta a las del &aacute;mbito dom&eacute;stico o conyugal, aguiza el riesgo de femicidio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La prostitución, al ser una forma de violencia sexista distinta a las del ámbito doméstico o conyugal, aguiza el riesgo de femicidio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n hecha luz a un fen&oacute;meno poco investigado en la regi&oacute;n y en el mundo: <strong>los asesinatos cometidos contra las mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n y trata.</strong>El estudio fue presentado en la <strong>Feria del Libro 2022 por PEFITE </strong>en el stand de la <strong>Defensor&iacute;a del Pueblo.</strong> <strong> </strong>Mediante un minucioso relevamiento de los 38 femicidios (identificados en medios impresos y digitales, locales y nacionales) cometidos en la Argentina en el periodo 2015-2020, <strong>las investigadoras analizaron los puntos en com&uacute;n y la cobertura medi&aacute;tica que recibieron</strong>; dos ejes clave para comprender no solo qui&eacute;nes las mataron, c&oacute;mo, d&oacute;nde y por qu&eacute;, sino c&oacute;mo sus historias fueron contadas por los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desarrollada durante el 2020 y 2021, la investigaci&oacute;n fue dirigida por la directora del PEFITE, <strong>Alika Kinan</strong> (la primera sobreviviente del delito de trata con fines de explotaci&oacute;n sexual que impuls&oacute; y gan&oacute; un juicio contra sus proxenetas y el Estado), y coordinada y redactada por la doctora <strong>Esther Pineda</strong>, soci&oacute;loga e investigadora en materia de femicidios. Fue integrada, adem&aacute;s, por un grupo multidisciplinario de j&oacute;venes de entre 21 y 24 a&ntilde;os -<strong>Candela Fern&aacute;ndez Casabat, Luc&iacute;a Rennella, Mar&iacute;a Flores, Sof&iacute;a Becce, Sol Tob&iacute;a y Victoria Pinillo</strong>- comprometidas con la lucha contra la trata y prostituci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Alika Kinan, primera sobreviviente del delito de trata con fines de explotación sexual que impulsó y ganó un juicio contra sus proxenetas y el Estado, dirigió la investigación                            </span>
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        Mediante el proceso de relevamiento y sistematizaci&oacute;n de los casos, las profesionales <strong>se aproximaron a la problem&aacute;tica y caracterizaron el fen&oacute;meno a partir de informaci&oacute;n clave </strong>sobre las v&iacute;ctimas, sus agresores, las modalidades, motivaciones y el sitio del crimen y el estatus procesal de los casos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Entre 2015 - 2020 fue posible identificar 38 víctimas de femicidio directo por trata y explotación sexual" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-zROW0" src="https://datawrapper.dwcdn.net/zROW0/5/" scrolling="no" frameborder="0" style="border: none;" width="600" height="408"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En el transcurso de la investigaci&oacute;n <strong>identificaron 38 v&iacute;ctimas de femicidio directo por trata y prostituci&oacute;n entre los a&ntilde;os 2015 a 2020. </strong>3 de estos casos identificados fueron cometidos durante el a&ntilde;o 2015, 10 de ellos en 2016, 5 en el a&ntilde;o 2017, 10 a lo largo de 2018, 5 en 2019 y 5 en el a&ntilde;o 2020.
    </p><p class="article-text">
        En los registros oficiales de Argentina, <strong>la cifra de mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n y trata v&iacute;ctimas de femicidio alcanza el 3,6% (del 2017 a 2019). </strong>Para las investigadoras, sin embargo, existe un sub registro de estos cr&iacute;menes porque en oportunidades <strong>no son reconocidos como femicidios por las autoridades y las investigaciones se cierran r&aacute;pidamente</strong>, lo que provoca que las v&iacute;ctimas sean revictimizadas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="El 37% de los femicidios cometidos contra mujeres víctimas de trata y prostitución fueron en Buenos Aires" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-wzOOP" src="https://datawrapper.dwcdn.net/wzOOP/5/" scrolling="no" frameborder="0" style="border: none;" width="600" height="825"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        14 de los casos fueron perpetrados en la Ciudad Aut&oacute;noma y Provincia de Buenos Aires, dato que denotar&iacute;a c&oacute;mo en el <strong>&aacute;mbito urbano las mujeres tienen m&aacute;s riesgo de ser v&iacute;ctimas de femicidio en el contexto de la trata y prostituci&oacute;n. </strong>Le siguieron las Provincias de Santa Fe, Chaco y Neuqu&eacute;n, las cuales, seg&uacute;n &iacute;ndices del <strong>Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos (INDEC)</strong>, alcanzan altos &iacute;ndices de pobreza, particularmente las ciudades de Resistencia con 52%, Neuqu&eacute;n con 33,5% y Gran Santa Fe con 38,6%. <strong>&ldquo;Esta situaci&oacute;n de existencia de mayores &iacute;ndices de precariedad en determinadas localidades podr&iacute;a estar favoreciendo que las mujeres sean captadas por las redes de trata, incrementando el riesgo de que sean v&iacute;ctimas de diversas formas de vulnerabilidad, violencia sexista y del delito de femicidio&rdquo;</strong>, ilustra la investigaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Solo en 3 de los casos de femicidios en trata sexual existió la agravante de secuestro" aria-label="Gráfico de anillo" id="datawrapper-chart-txS7t" src="https://datawrapper.dwcdn.net/txS7t/12/" scrolling="no" frameborder="0" style="border: none;" width="600" height="458"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        De las 38 v&iacute;ctimas, 35 estaban en trata -lo que equivale al 92%-, y <strong>solo en 3 de los casos existi&oacute; la agravante de secuestro</strong> -lo que corresponde al 7,8% de los casos-. Este dato rompe con uno de los imaginarios m&aacute;s comunes de la trata de personas con fines de explotaci&oacute;n sexual: que las v&iacute;ctimas son captadas &uacute;nicamente mediante el secuestro y que &uacute;nicamente las mujeres que son captadas de esta manera son las &ldquo;verdaderas&rdquo; v&iacute;ctimas. Para las investigadoras,<strong> existe una gran diversidad de m&eacute;todos de captaci&oacute;n y situaciones de vulnerabilidad que ponen a las mujeres en riesgo de ser v&iacute;ctimas de las redes de trata o que las llevan a estar en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para el imaginario social, la &uacute;nica forma en que una mujer puede ser captada por una red de trata es mediante el secuestro en una Traffic blanca&rdquo;, dijo Alika Kinan a <strong>elDiarioAR</strong>. &ldquo;Este imaginario tranquiliza a la sociedad: sus hijas y mujeres no correr&iacute;an peligro. Pero nosotras luchamos contra esta teor&iacute;a, porque <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/habian-sido-victimas-abusos-entraron-secta-sanadores-egipcios-buscar-alivio-abusadas-terminaron-presas-lider-grupo_1_8914973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los m&eacute;todos de captaci&oacute;n son cada vez m&aacute;s diversos e inimaginables</a>. Los tratantes hacen uso del enamoramiento y/o de la condici&oacute;n previa de vulnerabilidad de las mujeres, como la pobreza&rdquo;. <strong>En pa&iacute;ses donde hay un contexto econ&oacute;mico hostil sobre las mujeres, dijo Kinan, el secuestro ni siquiera es necesario: las mujeres &lsquo;acceden&rsquo; a la prostituci&oacute;n para poder sobrevivir</strong>; &ldquo;no hay una iniciativa o voluntad libre, sino que son empujadas por la pobreza, la cultura, y la falta de oportunidades&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="El 95% de las víctimas de trata y prostitución eran de nacionalidad argentina" aria-label="Gráfico de anillo" id="datawrapper-chart-kcdVl" src="https://datawrapper.dwcdn.net/kcdVl/6/" scrolling="no" frameborder="0" style="border: none;" width="600" height="458"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Otro dato interesante arrojado por la investigaci&oacute;n es que<strong> la gran mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas fueron mujeres de nacionalidad argentina</strong>, una tendencia en aumento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas del <strong>Programa Nacional de Rescate y Acompa&ntilde;amiento a las personas damnificadas por el delito de trata del Ministerio de Justicia</strong>, entre el 2017 a 2021, 78% de las v&iacute;ctimas de trata sexual identificadas -en los llamados recibidos en la l&iacute;nea 147- fueron de nacionalidad argentina. <strong>En el 2021, el n&uacute;mero de las v&iacute;ctimas argentinas alcanz&oacute; el 92% del total. </strong>Seg&uacute;n el PEFITE, estos datos permiten desmontar el imaginario de que la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas son mujeres extranjeras trasladadas a otros pa&iacute;ses para ser explotadas, al mismo tiempo que <strong>pone de manifiesto la gran magnitud y gravedad que esta problem&aacute;tica alcanz&oacute; en Argentina.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="El 82% de las víctimas de femicidio en contexo de trata y prostitución se encontraban en edad reproductiva" aria-label="Gráfico de anillo" id="datawrapper-chart-asILi" src="https://datawrapper.dwcdn.net/asILi/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="border: none;" width="600" height="458"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La edad promedio de las v&iacute;ctimas de femicidio total de Argentina en el 2020 fue de 38 a&ntilde;os, siendo el grupo etario con la tasa m&aacute;s alta el de 35 a 44 a&ntilde;os (Corte Suprema de la Justicia de la Naci&oacute;n). E<strong>n lo que respecta al grupo etario de las v&iacute;ctimas de trata y prostituci&oacute;n, las investigadoras identificaron que la edad promedio es de 31 a&ntilde;os.</strong> El que la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas se encontraran en edad reproductiva <strong>dio indicios de que la expectativa de vida de las mujeres es baja</strong>, o que, en concordancia con los c&aacute;nones y expectativas de belleza instalados en la sociedad,<strong> la industria de la explotaci&oacute;n sexual se sostiene principalmente en la explotaci&oacute;n de las ni&ntilde;as y mujeres j&oacute;venes,</strong> por lo cual sus cuerpos dejan de ser considerados rentables y explotables cuando superan los 45 o 50 a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="El 75% de los agresores de las víctimas de femicidio en trata y prostitución eran sus prostituyentes y tratantes" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-IPxtv" src="https://datawrapper.dwcdn.net/IPxtv/5/" scrolling="no" frameborder="0" style="border: none;" width="600" height="419"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, <strong>18 de los cr&iacute;menes fueron perpetrados por un var&oacute;n &ldquo;cliente&rdquo; prostituyente, en 10 de los casos el agresor fue el tratante, proxeneta o explotador sexual; </strong>en 3 de los casos el femicidio fue cometido por el secuestrador que privaba de su libertad a las mujeres para explotarlas sexualmente, 1 de los casos fue perpetrado por la pareja o expareja de la v&iacute;ctima y no existe informaci&oacute;n para los 6 casos restantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El grupo etario de los agresores va desde los 17 a&ntilde;os hasta los 70</strong>, teniendo como edad promedio los 40 a&ntilde;os, dato que contribuye a desmitificar los estereotipos construidos en torno a los hombres prostituyentes, quienes: &ldquo;Siguen siendo asociados a hombres de avanzada edad y pertenecientes a los estratos m&aacute;s pobres de la poblaci&oacute;n&rdquo;. <strong>Al mismo tiempo, el dato mostr&oacute; como la cosificaci&oacute;n de las mujeres y la socializaci&oacute;n de los varones para el ejercicio de la violencia sexista se inicia a muy temprana edad.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Las mujeres en situación de prostitución se encuentran en riesgo de ser víctimas de femicidio con independencia del lugar donde estén siendo explotadas" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-2IvU4" src="https://datawrapper.dwcdn.net/2IvU4/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="border: none;" width="600" height="541"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Con el fin de presionar su legalizaci&oacute;n, el discurso m&aacute;s fuerte frente a estos femicidios (proveniente, por ejemplo, de los sindicatos de mujeres prostituidas) tiende a mostrarlos como una consecuencia directa de la falta de regulaci&oacute;n en las condiciones del &ldquo;ejercicio&rdquo; de la prostituci&oacute;n. Sin embargo, para el PEFITE, ya sea en hoteles, departamentos o la v&iacute;a p&uacute;blica, <strong>las mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n se encuentran en riesgo de ser v&iacute;ctimas de femicidio con independencia del lugar donde est&eacute;n siendo explotadas.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="A la hora de sancionar a los femicidas de mujeres víctimas de trata y explotación sexual prevalecen altos índices de impunidad" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-DdWCd" src="https://datawrapper.dwcdn.net/DdWCd/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="border: none;" width="600" height="448"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ante la ocurrencia de estas agresiones sexistas contra las mujeres v&iacute;ctimas de trata y explotaci&oacute;n sexual, pocas veces se imputa o juzga por el delito de femicidio&rdquo;, aclara el informe hacia el final. <strong>La mayor&iacute;a de los condenados lo fueron bajo la tipificaci&oacute;n de homicidio simple o por homicidio agravado</strong>, y solo dos de ellos fueron condenados a cadena perpetua, lo que pone de manifiesto que si bien <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/alika-kinan-activista-5-casos-mujeres-rescatadas-redes-trata-tuvo-sentencia-justicia_128_8423668.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los cr&iacute;menes cometidos contra las mujeres son en menor medida perseguidos y sancionados</a>: <strong>&ldquo;Este desinter&eacute;s, negligencia e impunidad se profundiza cuando la v&iacute;ctima es una mujer que se encontraba en situaci&oacute;n de trata y explotaci&oacute;n sexual&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Motivaciones de los agresores para la comisi&oacute;n del delito de femicidio de mujeres v&iacute;ctimas de trata y explotaci&oacute;n sexual</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, <strong>las investigadoras identificaron las motivaciones para la comisi&oacute;n del delito</strong> que sirven para comprender m&aacute;s a fondo esta problem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;En oportunidades, los cr&iacute;menes son perpetrados durante los encuentros sexuales,&nbsp; ante la resistencia de estas mujeres a realizar alg&uacute;n tipo de pr&aacute;ctica sexual o ante el desacuerdo en las condiciones establecidas para el encuentro sexual&rdquo;</strong>, dice el informe. Ante esta situaci&oacute;n, el agresor arremete contra la mujer con violencia letal. Otras veces, sucede <strong>tras la consumaci&oacute;n del acto sexual y el surgimiento del temor a ser descubiertos por su entorno familiar</strong>, laboral o comunitario, es decir, cuando ven amenazados su contexto de vida tradicional, status y privilegios.
    </p><p class="article-text">
        Algunas v&iacute;ctimas con frecuencia son asesinadas por sus tratantes y proxenetas como mecanismo<strong> para afirmar su autoridad cuando las mujeres intentan o desean salir de la explotaci&oacute;n sexual, para evitar saldar deudas con las mujeres prostituidas, o cuando estas dejan de ser consideradas &uacute;tiles y rentables por estos explotadores sexuales.</strong> As&iacute; mismo, otras v&iacute;ctimas son asesinadas en el contexto de la trata con fines de explotaci&oacute;n sexual con agravante por secuestro: <strong>&ldquo;Estos casos con frecuencia tienen lugar cuando la desaparici&oacute;n ha sido denunciada y la v&iacute;ctima es buscada,</strong> lo cual se realiza como &uacute;ltimo acto de agresi&oacute;n contra la mujer y como un medio para evadir la justicia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Alika Kinan, los femicidios en trata y prostituci&oacute;n desenmascaran una cruda realidad: los varones se consideran due&ntilde;os de las mujeres por haberlas pagado. &ldquo;Los prostituyentes no pagan por sexo, pagan por la impunidad de violar&rdquo;, explic&oacute; la sobreviviente a <strong>elDiarioAR</strong>. &ldquo;<strong>El femicidio es la &uacute;ltima instancia de un c&uacute;mulo de violencias que se practican previamente sobre la mujer en situaci&oacute;n de trata o prostituci&oacute;n: violencia econ&oacute;mica, patrimonial, sexual, psicol&oacute;gica y simb&oacute;lica&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>LR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Rennella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/femicidios-situacion-trata-prostitucion-47-ciento-agresores-clientes_1_9014256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 May 2022 16:35:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Femicidios en situación de trata y prostitución: el 47 por ciento de los agresores eran “clientes”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a48686d6-ed58-4330-b011-12077620a020_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Femicidios,Trata,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El que te desviste te viste]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/desviste-viste_129_8844259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c78848a-878f-4e92-b76b-27cc9b670084_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El que te desviste te viste"></p><p class="article-text">
        Ese fin de mes, cuando abri&oacute; el sobre con el resumen de la tarjeta, el escritor sinti&oacute; c&oacute;mo se le arrebataban las mejillas al ver la cifra excedida de su media anual. Concili&oacute; uno por uno los consumos y marc&oacute; con el l&aacute;piz de grafito que usaba para subrayar lo que estaba estudiando esa ma&ntilde;ana -algo franc&eacute;s seguramente- tres gastos car&iacute;simos: ropa de<strong> Leticia Carosella</strong> y <strong>Jorge Ib&aacute;&ntilde;ez</strong> y zapatos de <strong>Maggio y Rossetto</strong>. El escritor, deductivo (era en realidad una luminaria de las letras y se ve que para los n&uacute;meros y las acusaciones tambi&eacute;n), llam&oacute; a la oficina de su novia, al directo. Atendi&oacute; ella. El escritor indag&oacute; qui&eacute;nes eran la tal Leticia, el tal Jorge y el d&uacute;o italiano de zapateros y ella, apenas contrariada pero sobrepuesta con orgullo para dar explicaciones, le dijo que s&iacute;, que eran ropa y zapatos que se hab&iacute;a comprado. Esa noche se vieron en el departamento y bastante tarde -el escritor estaba distante por la cantidad de plata que hab&iacute;a despilfarrado su novia- hicieron el amor. A la ma&ntilde;ana siguiente, cuando el escritor se despert&oacute;, su novia no estaba y le hab&iacute;a dejado una nota en la mesa del comedor: <strong>&ldquo;El que me desviste me viste&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El dinero, probablemente, se haya inventado para pagar por sexo m&aacute;s que para pagar por sal. Es una hip&oacute;tesis. El lugar com&uacute;n que indica que la prostituci&oacute;n es la profesi&oacute;n m&aacute;s antigua del mundo da cuenta de esta idea. Dos imposibilidades saltaron a la luz la primera vez que se pag&oacute; por sexo: la de conseguir partenaire sexual instant&aacute;neamente cuando el deseo corroe la paz de no sentirlo, por un lado, y la imposibilidad de que la negativa sea escuchada que significaba que el s&iacute; era transable. <strong>El sexo se transform&oacute; en mercanc&iacute;a por su caracter intercambiable.</strong> La pernada, el burdel, la calle, los cafishos y las madamas, los saunas, los privados, los books, el turismo sexual, los taxiboys, las escorts hasta el only fans son parte de la historia de la actividad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El dinero, probablemente, se haya inventado para pagar por sexo más que para pagar por sal. Es una hipótesis.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El cortejo es una de las formas en las que el dinero mediatiza la relaci&oacute;n sexual hasta el d&iacute;a de hoy. Regalos, flores y comidas que cuanto m&aacute;s costosos, y por ende m&aacute;s performativos, se traducen como vivencias m&aacute;s rom&aacute;nticas o aventureras. As&iacute; es como la galanter&iacute;a, el decorado y la importancia que se le pretende adjudicar a la persona cortejada representan un aval a la hora de sentarse a convencerla de ir a la cama, pronto o despu&eacute;s, pero ir alguna vez. Incluso el cortejo persiste en la franca relaci&oacute;n prostibularia cuando algo parecido a la sobreactuaci&oacute;n del romance o del estado lujurioso es el preludio del intercambio comercial. &Uacute;ltimamente se habla mucho de qu&eacute; cosas son o no aceptables en una primera cita: qui&eacute;n debe pagar y cu&aacute;l es el m&iacute;nimo. Una de las coartadas masculinas a la hora de aceptar los postulados de igualdad e independencia econ&oacute;mica del feminismo suele ser -con sorna- que si va a ser as&iacute; tenemos su okey porque les gustar&iacute;a ser invitados en un cien por ciento en los gastos de las citas de flirteo. Que ah&iacute; s&iacute; les gusta el feminismo. Se ve que han pagado mucho. Las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, o no tanto, aceptan, en cambio, y bajo las premisas de igualdad (que se rozan con las necesidades solidarias de compartir la cuenta sea con quien sea porque vivimos en un pa&iacute;s caro) ir a medias. Un vino, dos aguas, una entrada, dos principales y un postre compartido para chupar la misma cuchara a medias y empezar a lograr la consumaci&oacute;n. Se le dice al mozo: &iquest;Me pod&eacute;s cobrar por separado? Y cada uno pela su medio de pago. Sin embargo, a&uacute;n compartiendo la cuenta, siempre se quiere una demostraci&oacute;n de solvencia econ&oacute;mica. No por nada las mujeres solemos decir que un defecto imperdonable en un hombre es que sea amarrete. <strong>Porque el falo es el dinero.</strong> Es un condicionante que circula y hace su trabajo de alerta entre pares, su trabajo reproductor de categor&iacute;as de g&eacute;nero. &iexcl;Ay, es un caballero!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las primeras citas m&aacute;s fallidas son aquellas en las que la desilusi&oacute;n es total por tres tipos de situaciones: el aspecto o algunas de las suced&aacute;neas del aspecto que s&oacute;lo se manifiestan en el contacto personal: que la voz, el olor, la gestualidad no sean satisfactorias para la expectativa; un papel&oacute;n desagradable como vomitar encima del otro por una borrachera a mal traer y, por &uacute;ltimo, mostrar la hilacha de la avaricia: no pedir nada para comer, pedir lo m&aacute;s barato del men&uacute; o hacer movimientos pat&eacute;ticos con las propinas o directamente no pagar nada. Fracaso total. El castigo ser&aacute; el rechazo inmediato con la excusa menos disimulada. A las mujeres ser invitadas nos gusta y nos sale gratis. Pero cu&aacute;nto. Una vez que el hombre pag&oacute;, &iquest;nos sentimos m&aacute;s obligadas a besar en el coche o en el umbral? Un beso por una cena afuera. &iquest;Qu&eacute; tanto hambre vamos a tener? Una noche de sexo por ir al cine y a comer afuera y que te busquen y te traigan en auto o te paguen el taxi. &iquest;Qu&eacute; tan c&oacute;modas vamos a ser? Las mujeres -aducimos a la hora de hacer el balance de gastos por g&eacute;nero- tambi&eacute;n gastamos para acudir a las citas porque no se puede salir sin ser -o parecer- la bella del cortejo: hay presupuestos para todas, pero la ropa, el maquillaje, la carterita, los zapatos y el pelo cuestan plata o lo que podr&iacute;amos llamar un esfuerzo de producci&oacute;n. <strong>As&iacute;, el viejo y jam&aacute;s olvidado ritual de apareamiento se torn&oacute; tambi&eacute;n un costo.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero, a veces, aquello que te excita sexualmente es el dinero. Unos fajos de d&oacute;lares -o pesos argentinos, por qu&eacute; no- metidos entre las s&aacute;banas como estimulantes del goce. El placer de pagar y el placer de cobrar, el placer de corromperse por el dinero o de ver a alguien corromperse por el dinero. Pagar para ver, para ver cobrar. Cobrar para ver, para ver c&oacute;mo son capaces de pagar por el cuerpo o las destrezas del sexo que uno posee. Y excitarse por eso. El fetichismo del dinero, que suele ser en abstracto, se convierte as&iacute; en un fetiche sexual. Un ida y vuelta del concreto al abstracto de dos materialidades totalmente simb&oacute;licas e intercambiables. Dice el rapero boricua Ozuna en su hit: &ldquo;Mi libertad no la quiero.Tampoco la vida e' soltero.Yo lo que quiero es que quieras lo mismo que todos queremos: tener una cuenta de banco con d&iacute;gitos y muchos ceros, hacer el amor a diario y, de paso, gastar el dinero. Ey, beb&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana de la verdad, la novia del escritor redact&oacute; esa nota con un doble filo de disculpa: el ocurrente juego de palabras para conmover en su terreno al estafado, y la puesta en evidencia de que el sexo con ella ten&iacute;a un precio. As&iacute;, el escritor se enteraba de que hab&iacute;a estado acumulando deudas cada vez que su novia, como dice Arlt, &ldquo;dejaba estar su movediza mano entre sus ropas&rdquo;. La novia, al ver que no hac&iacute;a falta o ya no pod&iacute;a afrontar su propia escena de dignidad en la cual devuelve el valor de su guardarropa nuevo a su querido y, -tomo prestada su alusi&oacute;n- al quedarse desnuda en su proceder, se puso del lado en el que el viejo oficio le puede caber, tambi&eacute;n, a las mejores parejas.
    </p><p class="article-text">
        <em>AS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Angeles Salvador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/desviste-viste_129_8844259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2022 03:33:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El que te desviste te viste]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinero,Sexo,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un alto funcionario judicial de EEUU involucró a miembros del FBI en un escándalo de prostitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/alto-funcionario-judicial-eeuu-involucro-miembros-fbi-escandalo-prostitucion_1_8583205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3c3ff94-a91e-40d9-a7d1-c256a451f7d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un alto funcionario judicial de EEUU involucró a miembros del FBI en un escándalo de prostitución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solicitar una prostituta en el extranjero mientras trabaja para el FBI está considerado una violación de la política del Buró de Investigaciones. El inspector general del Departamento de Justicia dijo que de los que solicitaron prostitutas, dos presentaron su renuncia, dos se jubilaron y la quinta persona fue destituida.</p></div><p class="article-text">
        Cinco miembros de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) &ldquo;solicitaron&rdquo; prostitutas durante un viaje al extranjero, revel&oacute; hoy el inspector general del Departamento de Justicia, Michael Horowitz, en un informe de dos p&aacute;ginas que a la vez insin&uacute;a que pudieron haber ofrecido drogas &ldquo;a un agente de la ley extranjero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro de los funcionarios &ldquo;solicitaron, consiguieron y aceptaron sexo comercial en el extranjero&rdquo;, denunci&oacute; el alto funcionario.
    </p><p class="article-text">
        Horowitz subray&oacute; en su informe que cuatro de esos funcionarios &ldquo;carec&iacute;an de franqueza sobre sus interacciones con prostitutas y otras conductas inapropiadas&rdquo; durante las entrevistas obligatorias, violando de esta manera la ley federal.
    </p><p class="article-text">
        Agreg&oacute; que uno de los funcionarios &ldquo;neg&oacute; haber participado en actos sexuales con una prostituta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Solicitar una prostituta en el extranjero mientras trabaja para el FBI est&aacute; considerado una violaci&oacute;n de la pol&iacute;tica del Bur&oacute; de Investigaciones.
    </p><p class="article-text">
        El inspector general denunci&oacute; adem&aacute;s que hubo alrededor de 100 p&iacute;ldoras blancas, de las cuales no se inform&oacute; de que se trataban, que fueron entregadas a un funcionario extranjero, seg&uacute;n difundi&oacute; la agencia de noticias ANSA.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los cinco integrantes del FBI &ldquo;no fue sincero&rdquo; con el Inspector General &ldquo;cuando el funcionario neg&oacute; haber observado o colocado p&iacute;ldoras en un paquete para ser entregadas a un agente de la ley extranjero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un sexto funcionario del FBI no denunci&oacute; la mala conducta en violaci&oacute;n de otra pol&iacute;tica del Departamento de Justicia.
    </p><p class="article-text">
        El inspector general dijo que de los que solicitaron prostitutas, dos presentaron su renuncia, dos se jubilaron y la quinta persona fue destituida.
    </p><p class="article-text">
        El informe destaca que tres de los agentes tampoco informaron sobre sus interacciones con ciudadanos extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        No hay detalles en el informe sobre d&oacute;nde ocurri&oacute; la solicitud de prostituci&oacute;n ni de los nombres de los funcionarios involucrados.
    </p><p class="article-text">
        Fundado en 1908 por John Edgar Hoover, Charles Joseph Bonaparte y Theodore Roosevelt, el FBI es la principal agencia de investigaci&oacute;n criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que agentes del FBI se ven envueltos en un esc&aacute;ndalo con prostitutas.
    </p><p class="article-text">
        En abril de 2012, una prostituta colombiana revel&oacute; un esc&aacute;ndalo sexual con agentes de seguridad del entonces presidente Barack Obama.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/alto-funcionario-judicial-eeuu-involucro-miembros-fbi-escandalo-prostitucion_1_8583205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Dec 2021 19:59:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un alto funcionario judicial de EEUU involucró a miembros del FBI en un escándalo de prostitución]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[FBI,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Sánchez promete abolir la prostitución en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/pedro-sanchez-promete-abolir-prostitucion-espana_1_8404923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6d5e3c9-7a0d-4916-aa52-6e770873e022_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Sánchez promete abolir la prostitución en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jefe del Gobierno español hizo el anuncio en el discurso de cierre de un congreso de tres días de su Partido Socialista (PSOE).</p></div><p class="article-text">
        <strong>El jefe del Gobierno espa&ntilde;ol, el socialista Pedro S&aacute;nchez,</strong> <strong>prometi&oacute; hoy &ldquo;abolir&rdquo; la prostituci&oacute;n porque &ldquo;esclaviza&rdquo; a las mujeres.</strong> En el discurso de cierre de un congreso de tres d&iacute;as de su <strong>Partido Socialista (PSOE)</strong>, destac&oacute; pol&iacute;ticas introducidas por su Gobierno, enumerando leyes m&aacute;s estrictas contra la violencia dom&eacute;stica y un aumento del salario m&iacute;nimo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y tambi&eacute;n sale de este congreso un compromiso que llevar&eacute; a t&eacute;rmino: avanzaremos aboliendo la prostituci&oacute;n que esclaviza a las mujeres en nuestro pa&iacute;s&rdquo;, asever&oacute; en la ciudad oriental de Valencia, sin brindar m&aacute;s detalles.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1449719845063380995?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pese a que la explotaci&oacute;n sexual y el proxenetismo son ilegales en Espa&ntilde;a, la prostituci&oacute;n no est&aacute; regulada por ley. No se castiga a quienes ofrecen servicios sexuales pagos por voluntad propia, siempre y cuando no se haga en espacios p&uacute;blicos, en tanto las leyes est&aacute;n enfocadas en la lucha contra el tr&aacute;fico de personas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se reconoce como empleo corriente, existe un gran n&uacute;mero de prost&iacute;bulos en todo el pa&iacute;s. Muchos funcionan en hoteles u otros centros de alojamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de cada tres hombres en Espa&ntilde;a ha pagado por mantener sexo al menos una vez en su vida, de acuerdo con un sondeo realizado en 2009 por el Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS, oficial). 
    </p><p class="article-text">
        Grupos activistas sostienen que el limbo legal en el que se encuentra la prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a nutre la demanda de mujeres v&iacute;ctimas de la trata. 
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez asumi&oacute; como presidente en enero de 2020 al frente de un Gobierno de coalici&oacute;n, tras quedar en minor&iacute;a luego de que el PSOE finalizara primero en dos elecciones nacionales en 2019. 
    </p><p class="article-text">
        Su partido public&oacute; un manifiesto centrado en la situaci&oacute;n de las mujeres antes de las elecciones de abril de 2019, que propon&iacute;a la ilegalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n, entre otros, lo que se consider&oacute; una medida para atraer a las votantes.  Este manifiesto calificaba a la prostituci&oacute;n como &ldquo;uno de los aspectos m&aacute;s crueles de la feminizaci&oacute;n de la pobreza y una de las peores formas de violencia contra la mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CB con informaci&oacute;n de T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/pedro-sanchez-promete-abolir-prostitucion-espana_1_8404923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Oct 2021 18:11:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Sánchez promete abolir la prostitución en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Pedro Sánchez,Prostitución,PSOE]]></media:keywords>
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