<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Comunidades indígenas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/comunidades-indigenas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Comunidades indígenas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1036814/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres de Nación Diaguita: la ancestralidad como elección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/mujeres-nacion-diaguita-ancestralidad-eleccion_132_11837762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c778f8c9-c891-4c17-9d95-9c2984de9889_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres de Nación Diaguita: la ancestralidad como elección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No están ancladas en el pasado: eligen una forma de vida que es puro presente. Mujeres de comunidades originarias del norte defienden la vida en comunidad, la compañía en los cuidados, la defensa del agua y el ambiente. Tensión y amalgama con el modelo occidental en derechos sexuales. </p></div><p class="article-text">
        De un lado y del otro de la cordillera, Naci&oacute;n Diaguita se denomina al conjunto de pueblos ind&iacute;genas del Noroeste Argentino y el Norte Chico Chileno. Las mujeres de esta comunidad han tejido una red para acompa&ntilde;arse y expandir su sabidur&iacute;a ancestral. Lo hacen de muchas maneras: a trav&eacute;s de mensajes, encuentros virtuales de apoyo, espacios de sanaci&oacute;n y formaci&oacute;n, y c&iacute;rculos de aprendizaje colectivo. En el centro de sus pr&aacute;cticas, ponen la vida y el cuidado de los cuerpos y las aguas. Esta red trasciende fronteras y refuerza su identidad y autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas se llaman hermanas, y este v&iacute;nculo es mucho m&aacute;s que una expresi&oacute;n de afecto; <strong>es una decisi&oacute;n profunda de compartir la vida y resistir juntas.</strong> Su conexi&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; de lo personal, el cuidado, la crianza y la salud se piensan desde una perspectiva comunitaria: si una de ellas est&aacute; embarazada, las que est&aacute;n m&aacute;s cerca la acompa&ntilde;an; si una empresa llega a alguno de sus territorios con un proyecto extractivo, todas se organizan para denunciarlo sin comprometer a quienes all&iacute; resisten; las infancias, o <em>guaguitas</em>, se cr&iacute;an de manera colectiva, con el compromiso de todas, como lo hac&iacute;an sus abuelas.
    </p><p class="article-text">
        Para ellas, <strong>la ancestralidad es una elecci&oacute;n cotidiana, no s&oacute;lo una herencia. </strong>No preservan sus tradiciones por inercia, sino que deciden c&oacute;mo quieren vivir y defender su modo de vida frente a las amenazas del presente, que tantas veces se parecen a las del pasado. As&iacute;, estas mujeres construyen y reconstruyen sus pr&aacute;cticas en torno a la tierra, los ciclos de la naturaleza y la crianza compartida, manteniendo vivos los saberes y las aguas que les permiten sostener sus comunidades. Es una forma de resistencia y, al mismo tiempo, una manera de afirmar su autonom&iacute;a y visi&oacute;n del mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441228c9-dc29-49fa-a376-3f96cf2ea2e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441228c9-dc29-49fa-a376-3f96cf2ea2e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441228c9-dc29-49fa-a376-3f96cf2ea2e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441228c9-dc29-49fa-a376-3f96cf2ea2e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/441228c9-dc29-49fa-a376-3f96cf2ea2e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/441228c9-dc29-49fa-a376-3f96cf2ea2e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/441228c9-dc29-49fa-a376-3f96cf2ea2e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Red Trasandina de Ancestrías del Futuro se unió inicialmente para proteger las aguas. La crisis climática y el extractivismo están en el centro del debate. Se organizan para defender los territorios sin exponer a quienes viven en la zona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Red Trasandina de Ancestrías del Futuro se unió inicialmente para proteger las aguas. La crisis climática y el extractivismo están en el centro del debate. Se organizan para defender los territorios sin exponer a quienes viven en la zona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En esta nota polif&oacute;nica se entrelazan las voces de seis mujeres diaguitas de Argentina y Chile, integrantes de la Red Trasandina de Ancestr&iacute;as del Futuro, quienes <strong>han elegido no ser nombradas para proteger su proceso colectivo. </strong>Desde las zonas de alta monta&ntilde;a pasando por el mar hasta las grandes ciudades, la red convierte al acompa&ntilde;amiento en una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica. Son madres, docentes, agricultoras, tejedoras, investigadoras y curanderas que, entre rituales, siembras, rezos y cantos, enfrentan a su modo los impactos del extractivismo y la crisis clim&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">Cuerpo-territorio: salud y resistencia</h2><p class="article-text">
        Para las mujeres de la Naci&oacute;n Diaguita la salud de sus cuerpos y la de la tierra est&aacute;n profundamente interconectadas, algo que la crisis clim&aacute;tica ha hecho a&uacute;n m&aacute;s evidente. Su conexi&oacute;n con la tierra es directa y concreta; no es una idea rom&aacute;ntica como tantas veces se ha intentado minimizar desde la ciencia occidental; sino una forma de vivir y resistir frente a los impactos del extractivismo en sus territorios. &ldquo;El agua contaminada enferma, el aire contaminado enferma, y la tierra envenenada tambi&eacute;n enferma a quienes consumimos sus frutos. Defender el territorio no es solo una cuesti&oacute;n ambiental, sino un acto de protecci&oacute;n de nuestra salud integral&rdquo;, subrayan.
    </p><p class="article-text">
        La Red Trasandina de Ancestr&iacute;as del Futuro se uni&oacute; inicialmente para proteger las aguas y, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha expandido su compromiso hacia los cuatro elementos que consideran esenciales para la salud de sus pueblos. Est&aacute;n convencidas de que la salud espiritual y f&iacute;sica de sus comunidades depende de la conservaci&oacute;n de estos elementos y rechazan pr&aacute;cticas de explotaci&oacute;n que los destruyen.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo colectivo y la resistencia en red se han convertido en una necesidad urgente para asegurar la salud y el bienestar de las generaciones futuras. Frente a las consecuencias de los transg&eacute;nicos, la miner&iacute;a y la deforestaci&oacute;n, estas mujeres persisten en la preservaci&oacute;n de pr&aacute;cticas agr&iacute;colas y de salud que aseguran el equilibrio y mantienen vivo el conocimiento ancestral sobre el uso sostenible del agua y el riego. &ldquo;Lo que hacemos es un acto de resistencia que no se limita a la defensa de nuestras tierras, sino que busca preservar la salud integral de todas las generaciones que vienen&rdquo;, aseguran.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5553cb1a-2d48-48cf-8f4e-e8139ce6b91b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5553cb1a-2d48-48cf-8f4e-e8139ce6b91b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5553cb1a-2d48-48cf-8f4e-e8139ce6b91b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5553cb1a-2d48-48cf-8f4e-e8139ce6b91b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5553cb1a-2d48-48cf-8f4e-e8139ce6b91b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5553cb1a-2d48-48cf-8f4e-e8139ce6b91b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5553cb1a-2d48-48cf-8f4e-e8139ce6b91b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mujeres de la Nación Diaguita han tejido una red para acompañarse y expandir su sabiduría ancestral. No es una reivindicación del pasado sino una práctica en presente que se aplica a cada aspecto de la vida."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mujeres de la Nación Diaguita han tejido una red para acompañarse y expandir su sabiduría ancestral. No es una reivindicación del pasado sino una práctica en presente que se aplica a cada aspecto de la vida.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Parir&aacute;s con placer: el cuerpo como territorio sagrado</h2><p class="article-text">
        Para las mujeres diaguitas, el cuerpo es un territorio que se cuida de forma integral y colectiva, en sincron&iacute;a con los ciclos de la luna, las estaciones y la fertilidad de la tierra. Este bienestar f&iacute;sico y espiritual no est&aacute; separado del entorno. Pr&aacute;cticas como la agricultura sin agrot&oacute;xicos, el cuidado de acequias y r&iacute;os, los rituales de ofrenda y una alimentaci&oacute;n basada en &ldquo;energ&iacute;a viva&rdquo; &ndash;quinoa, brotes, caldos de hueso&ndash; no son solo tradiciones, sino necesidades concretas y formas de resistencia para la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cuidado de la salud sexual y reproductiva en la Red Trasandina se nutre de saberes transmitidos por las abuelas, todos sus v&iacute;nculos tienen una conexi&oacute;n que es inter y transgeneracional.</strong> Las hierbas medicinales -<em>yuyitos</em> o <em>montes</em> seg&uacute;n de qu&eacute; lado de la cordillera se encuentren- ayudan a mantener el equilibrio de la matriz y se emplean en ba&ntilde;os de vapor para tratar dolencias, permitiendo a las mujeres acompa&ntilde;ar sus ciclos naturales de fertilidad y elegir cu&aacute;ndo y c&oacute;mo concebir en sincron&iacute;a con la luna.
    </p><p class="article-text">
        Esta conexi&oacute;n con sus cuerpos y ciclos naturales se da sin imposiciones ni dogmas, como explica una sanadora ancestral desde el centro de Chile, &ldquo;en t&eacute;rminos de reproducci&oacute;n y pr&aacute;cticas sexuales no hay imposiciones ni dogmas religiosos, sino una transmisi&oacute;n de saberes de las abuelas&rdquo;. Para ellas, <strong>la maternidad es una elecci&oacute;n que se vive en red:</strong> &ldquo;Una mujer no par&iacute;a sola; hermanas, madres y t&iacute;as cuidaban de ella. Hoy, esa red sigue viva&rdquo;, asegura con esperanza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestra cultura, la maternidad es sagrada, y no se la considera una limitaci&oacute;n&rdquo;, afirman, en contraste con los tiempos productivos y acelerados de la cultura occidental. As&iacute;, la maternidad en red se convierte en una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica y espiritual: &ldquo;Una mujer atravesando ese ciclo de 9 meses siempre ser&aacute; cuidada por su comunidad, ser&aacute; tratada con alegr&iacute;a puesto que la infancia en camino nos trae mensajes espirituales a toda la poblaci&oacute;n&rdquo;, explican las ancestras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su cosmovisi&oacute;n, el linaje es sagrado y se proyecta hacia el futuro en una relaci&oacute;n profunda con la tierra y sus <em>guaguitas</em>: &ldquo;Nosotras vemos que los grandes ricos y pol&iacute;ticos del mundo no tienen hijos o no se vinculan con ellos, por eso se mueven as&iacute;; no les importa el mundo que van a dejar porque no tienen continuidad. Nosotras queremos que la tierra que nos dieron nuestras abuelas sea disfrutada por nuestros hijos e hijas&rdquo;, reflexiona una de las hermanas desde Antofagasta de la Sierra, Catamarca.
    </p><p class="article-text">
        En esta cosmovisi&oacute;n, el placer ocupa un lugar central en la salud sexual, un aspecto que muchas veces se ha ignorado en las interpretaciones coloniales sobre los pueblos ind&iacute;genas. &ldquo;Nosotras vemos la salud sexual tambi&eacute;n como gozo, como armon&iacute;a y equilibrio entre vida y esp&iacute;ritu. La sexualidad es parte de la salud integral, del bienestar y del equilibrio de nuestra espiritualidad&rdquo;, concluyen.
    </p><h2 class="article-text">Honrar los ciclos de vida</h2><p class="article-text">
        Para las mujeres de la red, la salud reproductiva y los ciclos de la vida tambi&eacute;n tienen un significado sagrado. &ldquo;En nuestra cultura, el camino de cada persona se honra y respeta&rdquo;. En ese sentido, el proceso de menopausia que en la medicina occidental se suele ver como una p&eacute;rdida, es entendida aqu&iacute; como un paso sagrado hacia una nueva etapa de sabidur&iacute;a y plenitud,<strong> por eso la llaman desde una definici&oacute;n positiva: </strong>&ldquo;Una mujer en plenipausia no pierde valor, sino que entra en una etapa m&aacute;s profunda, donde la experiencia acumulada se convierte en una gu&iacute;a para la comunidad&rdquo;, se&ntilde;ala una de las sanadoras ancestrales de la red.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La autonom&iacute;a del cuerpo tambi&eacute;n significa para ellas alejarse de pr&aacute;cticas m&eacute;dicas que se perciben como invasivas o artificiales.</strong> &ldquo;Nos alejamos de los anticonceptivos hormonales porque creemos que interrumpen los ciclos sagrados de nuestro cuerpo. Honramos nuestros aromas y nuestra sangre menstrual porque son expresi&oacute;n de la vida y el agua que tanto valoramos. En nuestras tradiciones, el cuidado y respeto de estos fluidos es un acto de conexi&oacute;n con el agua y con la vida misma&rdquo;, explican.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4937c083-1042-4775-8322-3ffe15021043_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4937c083-1042-4775-8322-3ffe15021043_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4937c083-1042-4775-8322-3ffe15021043_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4937c083-1042-4775-8322-3ffe15021043_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4937c083-1042-4775-8322-3ffe15021043_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4937c083-1042-4775-8322-3ffe15021043_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4937c083-1042-4775-8322-3ffe15021043_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Se niegan a ser consideradas “medicina alternativa” y muchas veces entran en tensión con el sistema de salud. Pero han construído un vínculo esencial con la escuela para trabajar educación en salud sexual la prevención de violencia de género"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Se niegan a ser consideradas “medicina alternativa” y muchas veces entran en tensión con el sistema de salud. Pero han construído un vínculo esencial con la escuela para trabajar educación en salud sexual la prevención de violencia de género                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde el territorio de La Plata, Buenos Aires, una integrante de la red reflexiona sobre su identidad diaguita y la importancia de fortalecer la espiritualidad como parte de la salud integral. &ldquo;Para nosotres, la salud no se limita al cuerpo f&iacute;sico, sino que incluye el esp&iacute;ritu y el v&iacute;nculo con la comunidad. Mantener viva esa energ&iacute;a espiritual es fundamental y se logra en ceremonias como el Inti Raymi o los encuentros de Pachamama en agosto&rdquo;. En estos encuentros, la comunidad se re&uacute;ne en c&iacute;rculos de palabra y rituales para conectarse con la naturaleza y con los ciclos de la tierra. Desde esta visi&oacute;n, la salud espiritual es la base para la salud f&iacute;sica y se nutre a trav&eacute;s de la colectividad y de la conexi&oacute;n con Pachamama.
    </p><p class="article-text">
        Para las ancestras la respuesta es simple, as&iacute; lo resume una de ellas: <strong>&ldquo;Hay que colocar la vida al centro, donde el cuidado y la protecci&oacute;n de las personas ni&ntilde;as y ancianas sean asumidos colectivamente</strong>; donde el alimento, el valor territorial, los saberes y la transmisi&oacute;n cultural son la base de la vida en comunidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Autonom&iacute;a y derechos en disputa</h2><p class="article-text">
        Aunque las comunidades diaguitas ejercen procesos de autodeterminaci&oacute;n sobre sus cuerpos y territorios, estos a menudo chocan con las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y los servicios estatales, especialmente en &aacute;reas como la salud y la educaci&oacute;n. Las mujeres diaguitas, que ocupan un papel central en la organizaci&oacute;n y el cuidado comunitario, enfrentan limitaciones cuando los servicios de salud ignoran sus realidades: horarios que no se adaptan a quienes maternan solas o trabajan en el campo, y programas de salud que no reconocen sus pr&aacute;cticas tradicionales ni su cosmovisi&oacute;n. &ldquo;<strong>Nosotras no somos una medicina alternativa</strong>; nuestra medicina viene de la ra&iacute;z, y tenemos derecho a integrarla&rdquo;, afirma una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        En las escuelas rurales, las docentes diaguitas se ven obligadas a cumplir con curr&iacute;culos dise&ntilde;ados desde las ciudades, lejanos a las necesidades y conocimientos de las comunidades. Sin embargo, estas docentes se convierten en <strong>un v&iacute;nculo esencial entre el Estado y la comunidad, especialmente en la educaci&oacute;n en salud sexual y la prevenci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero.</strong> &ldquo;Los ni&ntilde;os y adolescentes se animan a preguntarnos sobre estos temas y, en ocasiones, incluso nos piden ayuda para conseguir m&eacute;todos anticonceptivos o asesoramiento sobre sus derechos, incluyendo c&oacute;mo hacer denuncias por violencia de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, desde la Red Trasandina de Ancestr&iacute;as del Futuro, las mujeres diaguitas defienden su derecho a una salud integral que contemple tanto la medicina alop&aacute;tica como sus pr&aacute;cticas ancestrales. Aunque su enfoque suele chocar con un sistema de salud que marginaliza sus saberes, buscan construir di&aacute;logos de respeto y colaboraci&oacute;n. &ldquo;Queremos que nos respeten y<strong> permitan nuestros rituales en los partos,</strong> como parir en casa o enterrar la placenta, que para nosotras no es basura, sino un elemento sagrado que vuelve a la tierra&rdquo;, expresan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88071ff6-b636-4ef7-863a-d264000e9fda_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88071ff6-b636-4ef7-863a-d264000e9fda_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88071ff6-b636-4ef7-863a-d264000e9fda_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88071ff6-b636-4ef7-863a-d264000e9fda_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88071ff6-b636-4ef7-863a-d264000e9fda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88071ff6-b636-4ef7-863a-d264000e9fda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88071ff6-b636-4ef7-863a-d264000e9fda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="“Nuestros territorios están siendo vendidos sin consulta previa ni información&quot;, denuncian desde el norte argentino. La resistencia es diaria"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                “Nuestros territorios están siendo vendidos sin consulta previa ni información&quot;, denuncian desde el norte argentino. La resistencia es diaria                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Este proceso de integraci&oacute;n es lento y est&aacute; lleno de tensiones, pero para estas mujeres, la posibilidad de que sus conocimientos ancestrales sean reconocidos en el sistema de salud es fundamental para sostener la autonom&iacute;a de sus cuerpos y comunidades. &ldquo;Dialogamos con la medicina alop&aacute;tica no para rivalizar, sino para encontrar caminos de respeto y colaboraci&oacute;n&rdquo;, concluyen, resumiendo su visi&oacute;n y compromiso.
    </p><h2 class="article-text">Crisis clim&aacute;tica y defensa del territorio en la cosmovisi&oacute;n diaguita</h2><p class="article-text">
        Uno de los impactos m&aacute;s severos de la crisis clim&aacute;tica es la escasez de agua, una realidad que afecta especialmente a las mujeres, quienes deben organizarse para asegurar alimento y agua para sus familias y comunidades. &ldquo;La escasez de agua genera conflictos sobre su uso, pero tambi&eacute;n ha llevado a muchas mujeres a exigir al Estado que garantice el agua potable para todas&rdquo;, se&ntilde;ala una integrante desde Santa Mar&iacute;a, Catamarca, donde la sequ&iacute;a y la expansi&oacute;n minera dificultan cada vez m&aacute;s el acceso al agua. Para ellas, el agua no solo es un &ldquo;recurso&rdquo;, sino el eje de su vida y de su conexi&oacute;n con la Pachamama.
    </p><p class="article-text">
        Frente a las amenazas de la miner&iacute;a, las comunidades han asumido un rol activo en la defensa del agua, con las mujeres liderando la resistencia. <strong>&ldquo;Nuestros territorios est&aacute;n siendo vendidos sin consulta previa ni informaci&oacute;n&rdquo;, </strong>denuncian<strong> </strong>desde el norte argentino. Su resistencia cotidiana se traduce en pr&aacute;cticas sostenibles como la agricultura sin agrot&oacute;xicos, el cuidado de r&iacute;os y acequias y la transmisi&oacute;n de sus tradiciones. Desde su mirada, el desaf&iacute;o m&aacute;s importante es visibilizar estas amenazas y continuar defendiendo el territorio con los valores heredados ancestralmente. &ldquo;Estamos dispuestas a defender cada ser y esp&iacute;ritu de la gran Naci&oacute;n Diaguita y del Abya Yala, incluso con nuestras vidas, si es necesario&rdquo;, aseguran.
    </p><h2 class="article-text">El legado de las ancestras contra la pol&iacute;tica de la crueldad</h2><p class="article-text">
        Para las ancestras del futuro, <strong>la violencia estatal y la crueldad institucional no son fen&oacute;menos nuevos. </strong>Durante siglos, el patriarcado colonial impuso una cultura de sometimiento, relegando a las mujeres ind&iacute;genas al servicio del hogar y los varones. Esta &ldquo;transculturaci&oacute;n machista&rdquo; -como ellas la llaman- impulsada a trav&eacute;s de la evangelizaci&oacute;n, las despoj&oacute; de sus derechos y autonom&iacute;a. &ldquo;El patriarcado colonial, que lleva siglos someti&eacute;ndonos, releg&oacute; a las mujeres al servicio de la casa, la maternidad y el hombre&rdquo;, se&ntilde;alan desde la red. Estas violencias dejaron heridas profundas que afectan a&uacute;n la identidad y la memoria de las mujeres ind&iacute;genas, quienes hoy buscan sanar esa carga hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Este contexto de opresi&oacute;n resuena especialmente hoy frente a la llegada al poder de un gobierno autoritario encabezado por Javier Milei, cuyas pol&iacute;ticas ponen en riesgo los derechos y la dignidad tanto de las comunidades ind&iacute;genas como de las mujeres. La intenci&oacute;n de Milei de reducir derechos colectivos y su falta de respeto hacia las diversas culturas que pre-existen al territorio nacional, refuerzan las pr&aacute;cticas de dominaci&oacute;n que estas comunidades han combatido durante siglos. Ante este panorama, las mujeres de la red se ven llamadas a reafirmar su resistencia y a proteger el legado de sus ancestras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebaa8d62-e300-477c-a735-7339c6d47ef4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebaa8d62-e300-477c-a735-7339c6d47ef4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebaa8d62-e300-477c-a735-7339c6d47ef4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebaa8d62-e300-477c-a735-7339c6d47ef4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebaa8d62-e300-477c-a735-7339c6d47ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebaa8d62-e300-477c-a735-7339c6d47ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebaa8d62-e300-477c-a735-7339c6d47ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Prefieren mantenerse anónimas durante la entrevista para Punto de Encuentro. Señalan que las nuevas políticas que niegan activamente la existencia de pueblos pre-nacionales se inscribe en una violencia histórica contra sus existencias"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Prefieren mantenerse anónimas durante la entrevista para Punto de Encuentro. Señalan que las nuevas políticas que niegan activamente la existencia de pueblos pre-nacionales se inscribe en una violencia histórica contra sus existencias                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La resistencia actual de las mujeres diaguitas no es solo un acto pol&iacute;tico, sino una recuperaci&oacute;n de la dignidad y derechos arrebatados a sus antepasadas. &ldquo;Lo que estamos haciendo ahora es una recuperaci&oacute;n, no solo de nuestras autonom&iacute;as, sino tambi&eacute;n de la dignidad y derechos que les fueron arrebatados a nuestras ancestras&rdquo;, declaran. Para ellas, sostener este legado es fundamental en un contexto donde sus derechos y sus vidas est&aacute;n constantemente amenazados.
    </p><h2 class="article-text">La vida cotidiana como resistencia</h2><p class="article-text">
        La visi&oacute;n de futuro que impulsan se sostiene en el equilibrio que han heredado de sus ancestras. Para ellas, la vida y la resistencia son inseparables, un ciclo natural donde la energ&iacute;a femenina y masculina se entrelazan en el cuidado de la tierra y de sus cuerpos. &ldquo;Nuestro pueblo siempre ha trabajado en equilibrio, reconociendo que la tierra es un ser viviente que nos da lo que necesitamos&rdquo;, afirman. Este conocimiento sobre c&oacute;mo alimentarse, c&oacute;mo cuidar a las <em>guag&uuml;itas</em>, c&oacute;mo fortalecer el cuerpo y la mente, es el legado que transmiten a sus futuras generaciones, imaginando un futuro donde sus pr&aacute;cticas sigan vivas y se conviertan en modelos de vida saludable, de autodeterminaci&oacute;n y defensa del territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La salud mental y espiritual ocupa un lugar central en su resistencia. </strong>Para ellas, las emociones son como &ldquo;r&iacute;os subterr&aacute;neos&rdquo; que reflejan las alegr&iacute;as y los dolores de Pachamama y de todos los seres. &ldquo;Sentimos el sufrimiento de los bosques incendiados, de las monta&ntilde;as explotadas, de la biodiversidad destruida por los monocultivos y de los r&iacute;os secos que dejan los proyectos mineros&rdquo;, explican. En respuesta, celebran ceremonias y cantos rituales para permitir que el dolor fluya y sane. En los momentos de conflicto, recurren a las rondas de palabra, en las que cada miembro de la comunidad escucha y comprende, dejando que los &ldquo;r&iacute;os internos vuelvan a su cauce&rdquo;. De este modo, el cuidado de la salud emocional se convierte en una responsabilidad compartida, al igual que el cuidado de una planta o un animal enfermo.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de estos actos cotidianos de cuidado y resistencia, las ancestras del futuro mantienen viva una pr&aacute;ctica que asegura no solo su bienestar, sino que tambi&eacute;n protege la memoria y la sabidur&iacute;a de sus pueblos de una forma que trasciende las generaciones: &ldquo;En nuestra cultura, el camino de cada persona se honra, acompa&ntilde;a y respeta. En la cultura occidental se subestima tanto a la ni&ntilde;ez como a la vejez, y ese es uno de sus principales problemas, <strong>nosotras valoramos los procesos, la experiencia y el camino recorrido&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>CP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camila Parodi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/mujeres-nacion-diaguita-ancestralidad-eleccion_132_11837762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Nov 2024 02:59:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c778f8c9-c891-4c17-9d95-9c2984de9889_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="14621438" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c778f8c9-c891-4c17-9d95-9c2984de9889_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="14621438" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las mujeres de Nación Diaguita: la ancestralidad como elección]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c778f8c9-c891-4c17-9d95-9c2984de9889_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mujeres,Comunidades indígenas,Derechos sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día internacional de los pueblos indígenas: ¿por qué se conmemora el 9 de agosto?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-internacional-pueblos-indigenas-conmemora-9-agosto_1_11578781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bce2437e-67f0-4d7f-8e4c-53080209d3e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100149.jpg" width="920" height="517" alt="Día internacional de los pueblos indígenas: ¿por qué se conmemora el 9 de agosto?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas, una jornada dedicada a la visibilización y defensa de los derechos de los pueblos originarios en todo el mundo.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>9 de agosto</strong> de cada a&ntilde;o se celebra <strong>el D&iacute;a Internacional de las Poblaciones Ind&iacute;genas</strong>, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994. Esta jornada tiene como objetivo sensibilizar sobre los problemas que enfrentan los pueblos ind&iacute;genas, as&iacute; como reconocer sus aportes culturales, sociales y econ&oacute;micos al mundo. Esta conmemoraci&oacute;n se origin&oacute; en 1982, cuando se realiz&oacute; la primera reuni&oacute;n del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Ind&iacute;genas de las Naciones Unidas en Ginebra, marcando el inicio de una lucha global por los derechos de estas comunidades.
    </p><p class="article-text">
        Los pueblos ind&iacute;genas representan m&aacute;s de 476 millones de personas en todo el mundo, distribuidos en m&aacute;s de 90 pa&iacute;ses. A pesar de su diversidad, estos pueblos comparten una historia com&uacute;n de opresi&oacute;n, discriminaci&oacute;n y despojo de sus tierras y recursos. En muchos casos, sus derechos fundamentales, como el acceso a la educaci&oacute;n, la salud y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica, siguen siendo vulnerados, lo que los coloca en una situaci&oacute;n de desventaja y marginalizaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c288eac-7c4b-48c9-b266-da73a6dcf87e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c288eac-7c4b-48c9-b266-da73a6dcf87e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c288eac-7c4b-48c9-b266-da73a6dcf87e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c288eac-7c4b-48c9-b266-da73a6dcf87e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c288eac-7c4b-48c9-b266-da73a6dcf87e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5c288eac-7c4b-48c9-b266-da73a6dcf87e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5c288eac-7c4b-48c9-b266-da73a6dcf87e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; se eligi&oacute; esta fecha para honrar a los pueblos ind&iacute;genas?</h2><p class="article-text">
        El D&iacute;a Internacional de las Poblaciones Ind&iacute;genas no solo busca visibilizar estas problem&aacute;ticas, sino tambi&eacute;n celebrar la rica herencia cultural y las contribuciones de los pueblos ind&iacute;genas. Estas comunidades son guardianas de un vasto conocimiento tradicional sobre la biodiversidad, la medicina y las pr&aacute;cticas sostenibles, que son esenciales para enfrentar los desaf&iacute;os globales como el cambio clim&aacute;tico y la p&eacute;rdida de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, el D&iacute;a Internacional de las Poblaciones Ind&iacute;genas se centra en un tema espec&iacute;fico para destacar aspectos clave de la vida ind&iacute;gena. <strong>En 2024, el tema se centra en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, subrayando el papel crucial que desempe&ntilde;an las comunidades ind&iacute;genas en la protecci&oacute;n del medio ambiente. </strong>Sus pr&aacute;cticas sostenibles y su relaci&oacute;n arm&oacute;nica con la naturaleza son fundamentales para la conservaci&oacute;n de los ecosistemas, pero tambi&eacute;n son vulnerables a los efectos del cambio clim&aacute;tico, que amenaza sus territorios y formas de vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f639f2f3-d0fd-40ff-8de0-690d6dbc34d3_source-aspect-ratio_50p_1100150.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f639f2f3-d0fd-40ff-8de0-690d6dbc34d3_source-aspect-ratio_50p_1100150.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f639f2f3-d0fd-40ff-8de0-690d6dbc34d3_source-aspect-ratio_75p_1100150.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f639f2f3-d0fd-40ff-8de0-690d6dbc34d3_source-aspect-ratio_75p_1100150.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f639f2f3-d0fd-40ff-8de0-690d6dbc34d3_source-aspect-ratio_default_1100150.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f639f2f3-d0fd-40ff-8de0-690d6dbc34d3_source-aspect-ratio_default_1100150.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f639f2f3-d0fd-40ff-8de0-690d6dbc34d3_source-aspect-ratio_default_1100150.jpg"
                    alt="Una marginación centenaria y un conjunto de distintas vulnerabilidades hacen que los pueblos Indígenas no dispongan de las mismas posibilidades de acceso a la educación, al sistema sanitario, o a las comunicaciones digitales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una marginación centenaria y un conjunto de distintas vulnerabilidades hacen que los pueblos Indígenas no dispongan de las mismas posibilidades de acceso a la educación, al sistema sanitario, o a las comunicaciones digitales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La <a href="https://www.unesco.org/es/international-day-worlds-indigenous-peoples" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNESCO</a> y otras organizaciones internacionales utilizan este d&iacute;a para promover pol&iacute;ticas y programas que fortalezcan la autonom&iacute;a de los pueblos ind&iacute;genas, respeten sus derechos y garanticen su participaci&oacute;n en las decisiones que afectan sus vidas. Estos esfuerzos incluyen la preservaci&oacute;n de las lenguas ind&iacute;genas, muchas de las cuales est&aacute;n en peligro de desaparecer, y la promoci&oacute;n de la educaci&oacute;n intercultural, que reconoce y valora los saberes ancestrales.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el D&iacute;a Internacional de las Poblaciones Ind&iacute;genas es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de proteger y respetar los derechos de estas comunidades. La lucha por la justicia y la equidad para los pueblos ind&iacute;genas es una responsabilidad global que requiere el compromiso de todos para construir un futuro m&aacute;s inclusivo y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-internacional-pueblos-indigenas-conmemora-9-agosto_1_11578781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Aug 2024 03:01:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bce2437e-67f0-4d7f-8e4c-53080209d3e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100149.jpg" length="139088" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bce2437e-67f0-4d7f-8e4c-53080209d3e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100149.jpg" type="image/jpeg" fileSize="139088" width="920" height="517"/>
      <media:title><![CDATA[Día internacional de los pueblos indígenas: ¿por qué se conmemora el 9 de agosto?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bce2437e-67f0-4d7f-8e4c-53080209d3e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100149.jpg" width="920" height="517"/>
      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Pueblos originarios,Indígenas,Comunidades indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Salinas Grandes, una porción de la Puna resiste el desembarco de la minería del litio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/salinas-grandes-porcion-puna-resiste-desembarco-mineria-litio_1_11422780.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb99e21e-b014-402a-868c-9aa871e2c8d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Salinas Grandes, una porción de la Puna resiste el desembarco de la minería del litio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el territorio que se extiende alrededor de la cuenca de este gran salar que comparten las provincia de Salta y Jujuy, un bloque de comunidades logró frenar durante los últimos 14 años gran parte del avance de las mineras que pretenden extraer el “oro blanco”. La oposición al litio unió a las poblaciones kollas y demostró que están dispuestas a defender el ambiente que habitan.</p></div><p class="article-text">
        Aquello que las <strong>Salinas Grandes</strong> y su cuenca significan para los defensores ambientales y comunidades de la Puna juje&ntilde;a puede resumirse en pocas palabras. Madre. Agua. Trabajo. Prosperidad. Sagrada. Historia. Sal. Patrimonio. Fuente de vida. Admiraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este salar, considerado una de las <strong>Siete Maravillas Naturales de la Argentina</strong>, est&aacute; en disputa. Desde 2010, unas 38 comunidades ind&iacute;genas se oponen a la explotaci&oacute;n del litio en esta cuenca endorreica compartida por las provincias de Jujuy y Salta. <strong>elDiarioAR</strong> viaj&oacute; a la regi&oacute;n junto con la <strong>Fundaci&oacute;n Ambiente y Recursos Naturales (FARN)</strong>, en un recorrido por algunas de las comunidades que habitan alrededor del salar financiado por la ONG ambientalista. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las demandas judiciales, la intervenci&oacute;n de la <strong>Corte Suprema de la Naci&oacute;n</strong> y los reclamos a las gobernaciones y a la <strong>Comisi&oacute;n Internacional de Derechos Humanos (CIDH)</strong>, los proyectos siguen en marcha. Los habitantes de este territorio salado, de este oasis en el desierto, han visto c&oacute;mo la miner&iacute;a del litio penetr&oacute; en los &uacute;ltimos meses, logrando el consenso de al menos tres comunidades de aquel bloque originario que se opuso a la exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n del mineral considerado el &ldquo;oro blanco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Jujuy se siente el miedo. Fue dif&iacute;cil hallar voces en alto sobre el conflicto por las salinas y el litio en febrero de 2024, en el contexto de las detenciones de <strong>Marcelo Nahuel Morandini y Humberto Roque Villegas</strong>, acusados de los delitos de &ldquo;lesiones psicol&oacute;gicas leves en contexto de violencia de g&eacute;nero y de tornar incierta la identidad de un menor de diez a&ntilde;os&rdquo;, tras <em>twittear</em> sobre la esposa del <strong>exgobernador Gerardo Morales</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7af3414-f5b4-4654-9fe0-9b99db8ec8b6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7af3414-f5b4-4654-9fe0-9b99db8ec8b6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7af3414-f5b4-4654-9fe0-9b99db8ec8b6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7af3414-f5b4-4654-9fe0-9b99db8ec8b6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7af3414-f5b4-4654-9fe0-9b99db8ec8b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7af3414-f5b4-4654-9fe0-9b99db8ec8b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7af3414-f5b4-4654-9fe0-9b99db8ec8b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Obra del artista Tomas Saraceno en las Salinas Grandes, Jujuy, para una protesta junto a pueblos originarios e investigadores ambiantalistas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Obra del artista Tomas Saraceno en las Salinas Grandes, Jujuy, para una protesta junto a pueblos originarios e investigadores ambiantalistas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Clemente Flores</strong> es un hist&oacute;rico dirigente de la comunidad de <strong>El Moreno</strong>, parte de la cuenca de Salinas Grandes y la <strong>Laguna de Guayatayoc</strong> ubicada en el departamento <strong>Tumbaya</strong>, a 3.600 metros sobre el nivel del mar y al pie del cerro m&aacute;s alto de <strong>Jujuy, el Cha&ntilde;i</strong>. Flores, uno de los defensores ambientales de este territorio, es de los pocos que accede a dar su nombre para esta nota.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que el conflicto por el litio hizo mucho m&aacute;s que unir a <strong>un grupo de 38 comunidades</strong>. &ldquo;Nos ayud&oacute; a recuperar nuestra identidad. Si no hubiese nacido esta preocupaci&oacute;n, cada comunidad segu&iacute;a por su lado. Nos ayud&oacute; a despertar&rdquo;, asegura Flores.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente afirma, adem&aacute;s, que las comunidades no est&aacute;n dispuestas a convertir su territorio en una zona de sacrificio para que el Norte Global cumpla con sus metas de reducci&oacute;n de emisiones de di&oacute;xido de carbono.<strong> &ldquo;No vamos a destruir toda la naturaleza de la Puna para &lsquo;salvar al mundo&rsquo; con autos el&eacute;ctricos&rdquo;, asevera.</strong> Para Flores, las salinas son fuente de vida y patrimonio, no de litio para las bater&iacute;as de los veh&iacute;culos de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El litio es muerte. Lo único que hace es asegurarnos que el día de mañana no tengamos agua.

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iber Sarapura.</span>
                                        <span>—</span> Habitante de Alfarcito.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">El salar&nbsp;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Salinas Grandes es mucho m&aacute;s que un salar. Aqu&iacute; se extiende una cuenca endorreica, cerrada, que no s&oacute;lo&nbsp;es fuente de litio. Es fuente de agua y de sal. Tambi&eacute;n de trabajo. Pero no del que intentan imponer las mineras y la gobernaci&oacute;n. Aqu&iacute; funciona la econom&iacute;a comunitaria, una forma distinta de organizaci&oacute;n que implementan algunas de las comunidades ind&iacute;genas. <strong>Santuario de Tres Pozos</strong> es una de ellas, ubicada a 145 kil&oacute;metros de la ciudad de <strong>San Salvador de Jujuy</strong>, luego de subir la <strong>Cuesta de Lip&aacute;n</strong> y a pocos kil&oacute;metros del gran salar.
    </p><p class="article-text">
        El turismo en las Salinas Grandes se organiza por sectores: algunas comunidades, las m&aacute;s cercanas y organizadas, ocupan diferentes porciones del salar para su explotaci&oacute;n tur&iacute;stica. Trabajan por turnos, en general d&iacute;a de por medio, y los j&oacute;venes son capacitados por la propia comunidad para ejercer como gu&iacute;as. <strong>Las ganancias se dividen entre salarios e ingresos comunitarios</strong>, explica uno de los 40 gu&iacute;as de Santuario de Tres Pozos que recibe a los turistas a la vera del salar, donde proliferan los carteles contra el litio y la miner&iacute;a. Prefiere que su nombre no figure en esta nota.
    </p><p class="article-text">
        Su madre es vendedora en un puesto de artesan&iacute;as de sal en las salinas desde hace unos tres a&ntilde;os y afirma que sus hijos deben &ldquo;ocupar el territorio&rdquo;, en el sentido m&aacute;s amplio de la frase: volver a los or&iacute;genes de su comunidad, el pastoreo de llamas y cabras, la agricultura. A estar en la tierra que las mineras tanto codician y que la mayor&iacute;a de las comunidades se niega, por ahora, a ceder. Para la mujer, las salinas son fuente de trabajo. Pide anonimato.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c48f5297-daa9-488d-80d9-a14c927465e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c48f5297-daa9-488d-80d9-a14c927465e2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c48f5297-daa9-488d-80d9-a14c927465e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c48f5297-daa9-488d-80d9-a14c927465e2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c48f5297-daa9-488d-80d9-a14c927465e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c48f5297-daa9-488d-80d9-a14c927465e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c48f5297-daa9-488d-80d9-a14c927465e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cooperativa de sal en Salinas Grandes, Jujuy, organizada por la comunidad originaria de Santuario Tres Pozos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cooperativa de sal en Salinas Grandes, Jujuy, organizada por la comunidad originaria de Santuario Tres Pozos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otra gu&iacute;a tur&iacute;stica y exdirigente ind&iacute;gena proveniente de la comunidad <strong>San Miguel de Colorados</strong> tambi&eacute;n solicita resguardar su identidad. Ha disputado durante a&ntilde;os contra el litio y la llegada de las mineras a las salinas. Para ella, las salinas son sagradas, un &ldquo;regalo del Padre celestial&rdquo;. Cree que las comunidades de Salinas Grandes deben mantenerse unidas y organizadas para seguir frenando el avance silencioso de la miner&iacute;a del litio. <strong>Jos&eacute; Luis</strong>, uno de sus colegas, coincide y asegura: &ldquo;El litio es pan para hoy y hambre para ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este gran salar tambi&eacute;n es fuente de trabajo para una hist&oacute;rica cooperativa de sal, fundada por dirigentes ind&iacute;genas de Santuario de Tres Pozos. Salinas Grandes es prosperidad. Uno de los trabajadores m&aacute;s antiguos lleva unos 30 a&ntilde;os viviendo de esta actividad. <strong>&ldquo;Salinas Grandes es historia, es una madre&rdquo;, dice.</strong> Aqu&iacute; trabajan distintas generaciones extrayendo la sal para usos industriales, consumo animal y humano. El &uacute;ltimo a&ntilde;o hubo pocas lluvias y eso repercutir&aacute; en la producci&oacute;n de sal de arrastre &mdash;utilizada para industrias como la producci&oacute;n de papel&mdash;, asegura el trabajador, que pide resguardar su nombre. La posibilidad de que las mineras comiencen a utilizar el agua de la cuenca para la explotaci&oacute;n de litio es una amenaza a su fuente de trabajo. Sin agua, no hay sal de arrastre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si no hubiese nacido esta preocupación, cada comunidad seguía por su lado. Nos ayudó a despertar.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clemente Flores</span>
                                        <span>—</span> Dirigente de la comunidad de El Moreno.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El gobierno juje&ntilde;o concesion&oacute; varias &aacute;reas de Salinas Grandes a las mineras y dos de ellas ya se encuentran trabajando en la zona: <strong>Litica (de Pluspetrol) y Lithion Energy (antes conocida como Lithos y propiedad de Pan American Energy)</strong>. Ambas empresas consiguieron el aval de tres comunidades (<strong>Lip&aacute;n, Sausalito y Quera y Agua Caliente</strong>) para comenzar la b&uacute;squeda de litio en las salinas en sus territorios comunitarios. En estos tres pueblos de la cuenca de Salinas Grandes, una parte de la poblaci&oacute;n decidi&oacute; abrirse del bloque y acordar por separado con las empresas y el gobierno de Jujuy. Pulso Ambiental se comunic&oacute; con la <strong>Secretar&iacute;a de Pueblos Ind&iacute;genas, la Secretar&iacute;a de Miner&iacute;a e Hidrocarburos</strong> y con el <strong>Ministerio de Ambiente</strong> de la provincia para conocer su posici&oacute;n sobre el conflicto con las comunidades pero no recibi&oacute; respuesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Iber Sarapura</strong> tiene 24 a&ntilde;os y vive en la comunidad de <strong>Alfarcito</strong>, un pueblo kolla del territorio de la cuenca de Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc que debe su nombre al cultivo de alfalfa. Se encuentra ubicado a unos 170 kil&oacute;metros de San Salvador de Jujuy y a 3.363 metros sobre el nivel del mar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, la cuenca es admiraci&oacute;n&rdquo;, enfatiza. Admiraci&oacute;n por la organizaci&oacute;n que las comunidades han demostrado en los &uacute;ltimos 14 a&ntilde;os. &ldquo;Hay un espacio que demostr&oacute; lucha y resistencia, que pudo demostrar que las comunidades s&iacute; nos podemos organizar, s&iacute; podemos luchar, s&iacute; podemos resistir. Y s&iacute; podemos decir &lsquo;no&rsquo; cuando nos est&aacute;n atropellando, cuando quieren violar derechos, cuando nos quieren matar&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El litio es muerte&rdquo;, afirma Sarapura. &ldquo;Lo &uacute;nico que hace es asegurarnos que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana no tengamos agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En Alfarcito, la poblaci&oacute;n no quiere trabajo de las mineras. Tiene su propia econom&iacute;a comunitaria: un criadero de truchas, producci&oacute;n de tejidos, posadas tur&iacute;sticas, cr&iacute;a de llamas y ovejas. &ldquo;Aqu&iacute; vivimos bien, no necesitamos m&aacute;s&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/salinas-grandes-porcion-puna-resiste-desembarco-mineria-litio_1_11422780.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jun 2024 03:03:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bb99e21e-b014-402a-868c-9aa871e2c8d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="203247" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bb99e21e-b014-402a-868c-9aa871e2c8d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="203247" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En Salinas Grandes, una porción de la Puna resiste el desembarco de la minería del litio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb99e21e-b014-402a-868c-9aa871e2c8d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Litio,Jujuy,Salinas Grandes,Minería,Comunidades indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las políticas de Milei perjudican a los pueblos originarios de manera directa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/politicas-milei-perjudican-pueblos-originarios-manera-directa_1_11388624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64ff51b8-af0b-4f14-9026-de87835d8f43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las políticas de Milei perjudican a los pueblos originarios de manera directa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno intentó derogar la Ley de Tierras a través de un decreto, anunció la disolución del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y le cambió el nombre al Salón de los Pueblos Originarios de la Casa de Gobierno. Javier Milei se presenta como un aliado del extractivismo y promete impulsar la extracción de minerales que se encuentran en los territorios indígenas.</p><p class="subtitle">Censo 2022: 1,3 millones de personas se reconocen indígenas, el doble que en 2004</p></div><p class="article-text">
        En Argentina, la actual gesti&oacute;n de gobierno no tiene precedentes en lo ideol&oacute;gico y transita un camino dif&iacute;cil de describir. Y m&aacute;s dif&iacute;cil a&uacute;n de avizorar en el futuro inmediato. Su pol&iacute;tica declarada de desmantelar el Estado (no s&oacute;lo achicarlo) tiene consecuencias complejas para valorar en su total dimensi&oacute;n, en un escenario siempre cambiante y din&aacute;mico. Cada una de las medidas sigue sorprendiendo negativamente, en un contexto social desarticulado y con pocas capacidades de respuesta, a lo que se le suma la legitimidad importante que detenta el Presidente, fruto de los resultados electorales de noviembre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Para explicar y comprender la emergencia de <strong>un presidente autoadjetivado como anarcocapitalista</strong>, debemos entender tambi&eacute;n la historia reciente argentina, signada por una grieta omnipresente entre los diferentes partidos pol&iacute;ticos. Y en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, por una captaci&oacute;n del Estado por supuestas fuerzas progresistas, que finalmente mostraron su peor cara en la presidencia de Alberto Fern&aacute;ndez, caracterizada (m&aacute;s all&aacute; de la pandemia y otras desgracias que siempre se mencionan) por <strong>el inmovilismo y la ineficiencia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Como muestra, basta mencionar que, a partir de las internas de la propia alianza de gobierno, Fern&aacute;ndez no pudo nombrar un nuevo procurador general del Estado&nbsp;<a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/daniel-rafecas-pidio-que-el-senado-reactive-el-tramite-para-nombrarlo-procurador-sigo-dispuesto-nid05032023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(el pliego del juez Daniel Rafecas, especializado en Derechos Humanos, nunca sum&oacute; el aval de Cristina Kirchner)</a>&nbsp;ni cubrir la vacante para Juez de la Corte Suprema de Justicia que se hab&iacute;a liberado en 2021. Tampoco pudo designar un Defensor del Pueblo que lleva a&ntilde;os sin ser nombrado. Ante este panorama de ausencia de acuerdos, el progresismo mucho menos pudo construir un marco de protecci&oacute;n y pol&iacute;ticas espec&iacute;ficas para los pueblos ind&iacute;genas.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Medidas contra los derechos ind&iacute;genas</strong></h3><p class="article-text">
        En el contexto actual, con otro signo pol&iacute;tico y otro sesgo ideol&oacute;gico, formular pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen los derechos de los pueblos ind&iacute;genas se convierte en un albur. Algunas de las medidas ya han formado parte del decreto de necesidad y urgencia 70/23&nbsp;<a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/duras-criticas-de-constitucionalistas-al-megadecreto-de-javier-milei-sostienen-que-avanzo-sobre-nid20122023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(cuya inconstitucionalidad es flagrante, a pesar de que la Corte Suprema de Justicia se resiste a expedirse)</a>&nbsp;que modifica o deroga unas 300 leyes vigentes: <strong>la derogaci&oacute;n de la Ley de Tierras que impacta sobre las comunidades ind&iacute;genas, el cierre del Instituto Nacional contra la Discriminaci&oacute;n, la Xenofobia y el Racismo (INADI) o la anunciada disoluci&oacute;n del Instituto Nacional de Asuntos Ind&iacute;genas (INAI)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si bien los contrapesos republicanos han puesto algunos l&iacute;mites a estas medidas, el cierre del INADI y el INAI no podr&iacute;an efectivizarse porque ambos institutos fueron creados por ley, todo apunta a pensar en <strong>un futuro muy complicado para los pueblos ind&iacute;genas</strong>. En efecto, al momento de escribir esta nota,&nbsp;<a href="https://www.perfil.com/noticias/politica/el-gobierno-cambio-el-nombre-del-salon-de-los-pueblos-originarios-en-casa-rosada-por-heroes-de-malvinas.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima medida que se conoce es el cambio de nombre del Sal&oacute;n de Pueblos Originarios de la Casa Rosada (como se denomina a la casa de gobierno)</a>. Lo que podr&iacute;a parecer una cuesti&oacute;n menor, en el fondo tiene un valor simb&oacute;lico no desde&ntilde;able: exactamente lo mismo hab&iacute;a sucedido con el nombre del Sal&oacute;n de las Mujeres el mismo 8 de marzo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Medidas contra los derechos ind&iacute;genas</strong></h3><p class="article-text">
        En el contexto actual, con otro signo pol&iacute;tico y otro sesgo ideol&oacute;gico, formular pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen los derechos de los pueblos ind&iacute;genas se convierte en un albur. Algunas de las medidas ya han formado parte del decreto de necesidad y urgencia 70/23&nbsp;<a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/duras-criticas-de-constitucionalistas-al-megadecreto-de-javier-milei-sostienen-que-avanzo-sobre-nid20122023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(cuya inconstitucionalidad es flagrante, a pesar de que la Corte Suprema de Justicia se resiste a expedirse)</a>&nbsp;que modifica o deroga unas 300 leyes vigentes: la derogaci&oacute;n de la Ley de Tierras que impacta sobre las comunidades ind&iacute;genas, el cierre del Instituto Nacional contra la Discriminaci&oacute;n, la Xenofobia y el Racismo (INADI) o la anunciada disoluci&oacute;n del Instituto Nacional de Asuntos Ind&iacute;genas (INAI).
    </p><p class="article-text">
        Si bien los contrapesos republicanos han puesto algunos l&iacute;mites a estas medidas, el cierre del INADI y el INAI no podr&iacute;an efectivizarse porque ambos institutos fueron creados por ley, todo apunta a pensar en un futuro muy complicado para los pueblos ind&iacute;genas. En efecto, al momento de escribir esta nota,&nbsp;<a href="https://www.perfil.com/noticias/politica/el-gobierno-cambio-el-nombre-del-salon-de-los-pueblos-originarios-en-casa-rosada-por-heroes-de-malvinas.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima medida que se conoce es el cambio de nombre del Sal&oacute;n de Pueblos Originarios de la Casa Rosada (como se denomina a la casa de gobierno)</a>. Lo que podr&iacute;a parecer una cuesti&oacute;n menor, en el fondo tiene un valor simb&oacute;lico no desde&ntilde;able: exactamente lo mismo hab&iacute;a sucedido con el nombre del Sal&oacute;n de las Mujeres el mismo 8 de marzo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es posible inferir que el respeto a la propiedad comunitaria indígena, contemplada constitucionalmente, será una mera abstracción durante la presente gestión de gobierno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En todos sus discursos, <strong>el presidente Javier Milei demuestra una aversi&oacute;n a lo colectivo y denosta cualquier mirada del mundo que sea diferente a la que sostiene</strong>. De esa manera, la idea de diversidad cultural parece no tener lugar. S&oacute;lo basta apuntar como dato de color que el gobierno declar&oacute; el a&ntilde;o 2024 como el&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/politica/2024/01/22/el-gobierno-declaro-el-2024-como-el-ano-de-la-defensa-de-la-vida-la-libertad-y-la-propiedad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;A&ntilde;o de la Defensa de la Vida, la Libertad y la Propiedad&rdquo;</a>&nbsp;y, en consecuencia, cualquier documento del Estado se encabeza con esa frase. Como la leyenda se refiere a la propiedad privada, es posible inferir que el respeto a la propiedad comunitaria ind&iacute;gena, contemplada constitucionalmente, ser&aacute; una mera abstracci&oacute;n durante la presente gesti&oacute;n de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, durante la campa&ntilde;a electoral, la actual vicepresidenta, Victoria Villarruel, denunci&oacute; una y otra vez las demandas de las comunidades ind&iacute;genas por sus derechos territoriales. Como estrategia discursiva, la compa&ntilde;era de f&oacute;rmula de Milei enfatiz&oacute; en la defensa de la soberan&iacute;a, planteando que los reclamos ind&iacute;genas atentan contra la soberan&iacute;a nacional. Una mirada muy creativa para un gobierno que acaba de recibir con honores a la jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, la General Laura Richardson.&nbsp;<a href="https://www.parlamentario.com/2024/03/08/villarruel-dio-de-baja-una-comision-dedicada-a-reconocer-derechos-de-pueblos-originarios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre sus primeras medidas como Presidenta de la C&aacute;mara del Senado, Villarruel disolvi&oacute; la Comisi&oacute;n de Pueblos Ind&iacute;genas</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/380b38ab-797c-4420-a1d1-74124f950807_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/380b38ab-797c-4420-a1d1-74124f950807_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/380b38ab-797c-4420-a1d1-74124f950807_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/380b38ab-797c-4420-a1d1-74124f950807_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/380b38ab-797c-4420-a1d1-74124f950807_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/380b38ab-797c-4420-a1d1-74124f950807_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/380b38ab-797c-4420-a1d1-74124f950807_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mientras la Vicepresidente Victoria Villarruel denuncia que los derechos indígenas atentan contra la soberanía nacional, el Gobierno recibe con honores a la Generala estadounidense Laura Richardson."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mientras la Vicepresidente Victoria Villarruel denuncia que los derechos indígenas atentan contra la soberanía nacional, el Gobierno recibe con honores a la Generala estadounidense Laura Richardson.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>El desprecio por los derechos conquistados</strong></h3><p class="article-text">
        Si repasamos las deudas pendientes del Estado argentino con los pueblos ind&iacute;genas, &eacute;stas se van incrementando y acumulando con el correr de las d&eacute;cadas. Sin lugar a dudas, el reconocimiento de sus territorios es la deuda que alcanza mayor trascendencia y gravedad. No s&oacute;lo por lo que significa para las comunidades ind&iacute;genas la posibilidad real de seguir sobreviviendo con su propia identidad cultural, sino porque su desconocimiento forma parte de las consecuencias de la conquista y el colonialismo. Los despojos de sus territorios se volvieron un lugar com&uacute;n en las cr&oacute;nicas del pasado, pero en la actualidad adquieren una centralidad precisamente porque las disputas se van acrecentando al calor de los intereses fraguados a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo basta pensar que <strong>el ideal libertario, que desprecia indubitablemente la igualdad, s&oacute;lo tiene en mente el aniquilamiento del Estado y la eliminaci&oacute;n de las herramientas con las que contamos para proteger nuestros derechos</strong>. Si bien vale la pena reflexionar sobre el rol que ha jugado el Estado frente a los pueblos ind&iacute;genas, en Argentina existi&oacute; y existe una l&iacute;nea de continuidad hist&oacute;rica en las pol&iacute;ticas definidas para pueblos ind&iacute;genas, caracterizadas por su insuficiencia o, peor a&uacute;n, su ausencia. Como las diferentes administraciones fueron refractarias al reconocimiento territorial, incluidos los gobiernos calificados como nacionales y populares, en una primera impresi&oacute;n uno puede decir que no existen razones para confiar en el Estado.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, es insoslayable admitir que las diferentes instancias o mecanismos del Estado, en sus diferentes dimensiones, a&uacute;n siendo imperfectas tienen un rol irremplazable. Ya sea para formular pol&iacute;ticas p&uacute;blicas espec&iacute;ficas e interculturales; para garantizar el cumplimiento de los derechos; para distribuir la riqueza; o para combatir el racismo y la discriminaci&oacute;n. Si estas herramientas desaparecieran o si las desigualdades no encontraran un lugar en las agendas p&uacute;blicas, poco se podr&iacute;a hacer para redoblar la lucha por los derechos ind&iacute;genas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce3668d-7ea2-47d2-a60d-41444d62e53d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce3668d-7ea2-47d2-a60d-41444d62e53d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce3668d-7ea2-47d2-a60d-41444d62e53d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce3668d-7ea2-47d2-a60d-41444d62e53d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce3668d-7ea2-47d2-a60d-41444d62e53d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cce3668d-7ea2-47d2-a60d-41444d62e53d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cce3668d-7ea2-47d2-a60d-41444d62e53d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las deudas del Estado argentino con los pueblos indígenas se incrementan y acumulan con el correr de las décadas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las deudas del Estado argentino con los pueblos indígenas se incrementan y acumulan con el correr de las décadas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>El mejor aliado del extractivismo</strong></h3><p class="article-text">
        El escenario presente y futuro es extremadamente incierto y complejo para los pueblos ind&iacute;genas. Los derechos siguen vigentes y tienen fuerza normativa, pero si antes de la llegada de Milei ya se vulneraban, hoy existe un aval desde las m&aacute;s altas autoridades del pa&iacute;s para incumplirlos. Los interlocutores del Estado para avanzar en la implementaci&oacute;n de los derechos pr&aacute;cticamente no existen y las instituciones que tienen como mandato ocuparse de los pueblos ind&iacute;genas gozan de un estatus dudoso. La reducci&oacute;n del Estado, si bien parece ser coherente con la primera parte de la visi&oacute;n pol&iacute;tica de este gobierno, &ldquo;el anarquismo&rdquo;, adquiere un matiz francamente preocupante con la segunda parte de la calificaci&oacute;n, &ldquo;el capitalismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en el resto de la regi&oacute;n, en Argentina, el capitalismo ha significado una amenaza permanente de sustracci&oacute;n y un saqueo que se concreta d&iacute;a a d&iacute;a de la mano de las actividades extractivistas. <strong>Privilegia las empresas, cualquiera sea su capital, priorizando al sector privado, y genera la falsa ilusi&oacute;n de una libertad de mercado beneficiosa para todos los ciudadanos y ciudadanas</strong>. Sin embargo, concentra la riqueza en manos de pocos y s&oacute;lo protege un sistema de consumo que tiene como eje producir para consumir, en una espiral ascendente que no conoce de costos, da&ntilde;os y sacrificios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La situación se vuelve más acuciante aún cuando el gobierno de Javier Milei se presenta como un aliado del extractivismo y promete ser el impulsor de la obtención de las riquezas que se encuentran en los territorios indígenas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es as&iacute; que <strong>la explotaci&oacute;n petrolera y gas&iacute;fera, la megaminer&iacute;a, la extracci&oacute;n del litio y los negocios inmobiliarios encuentran en la actual gesti&oacute;n de gobierno a su mejor aliado</strong>. A pesar de que los territorios ind&iacute;genas se encuentran en disputa y que las resistencias se dan en el mismo territorio, la lucha tambi&eacute;n se libra en el campo judicial. Como ejemplo, basta mencionar&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-futura/2024-03-21/una-comunidad-argentina-frena-a-las-mineras-que-explotaban-litio-despues-de-que-se-secara-un-rio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la sentencia judicial que prohibi&oacute; continuar la explotaci&oacute;n del salar del Hombre Muerto en la provincia de Catamarca y orden&oacute; una evaluaci&oacute;n de impacto ambiental</a>, a partir de un amparo ambiental presentado por la comunidad ind&iacute;gena que habita la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la relaci&oacute;n de fuerzas es muy dispar. Sin la presencia del Estado como regulador y articulador de los avances privados sobre los bienes comunes de los territorios ind&iacute;genas, los resultados pueden ser francamente negativos y devastadores para las comunidades. La situaci&oacute;n se vuelve m&aacute;s acuciante a&uacute;n, cuando el gobierno de Javier Milei se presenta como un aliado del extractivismo y promete ser el impulsor de la obtenci&oacute;n de las riquezas que se encuentran en los territorios ind&iacute;genas.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hacia la vulneraci&oacute;n de los derechos ind&iacute;genas</strong></h3><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil predecir el futuro inmediato o realizar un pron&oacute;stico a largo plazo. Del an&aacute;lisis de las &uacute;ltimas medidas del gobierno es posible inferir una profundizaci&oacute;n de los conflictos territoriales, una mayor desprotecci&oacute;n de los derechos ind&iacute;genas y la pr&aacute;cticamente imposible discusi&oacute;n de una <strong>ley de propiedad comunitaria ind&iacute;gena</strong>. Esta ley sigue pendiente y fue ordenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos&nbsp;<a href="https://debatesindigenas.org/2020/05/01/gracias-lhaka-honhat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el fallo Lhaka Honhat vs. Argentina</a>, que responsabiliz&oacute; al Estado argentino por la vulneraci&oacute;n de un conjunto de derechos ind&iacute;genas (entre ellos el derecho a la propiedad comunitaria ind&iacute;gena).
    </p><p class="article-text">
        La ley de emergencia de la posesi&oacute;n y propiedad ind&iacute;gena 26160 de 2006 sigue vigente, a partir de su pr&oacute;rroga por un Decreto de Necesidad y Urgencia del anterior gobierno (que no logr&oacute; el consenso para lograrlo por ley como ven&iacute;a ocurriendo). Sin embargo, dejar&aacute; de estar vigente el 23 de noviembre de 2025. Vale la pena mencionar que en 2022 diputados del actual partido gobernante (incluido el presidente) presentaron un proyecto de ley para derogarla, por lo cual no ser&iacute;a de extra&ntilde;ar que volvieran a intentarlo. Esto dejar&iacute;a a las comunidades ind&iacute;genas sin una de las pocas herramientas para evitar los desalojos.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en Argentina los instrumentos jur&iacute;dicos internacionales siguen siendo vinculantes, se vuelven en muchos casos expresiones de deseo frente a una realidad local que les es claramente adversa. A pesar de todo, los pueblos ind&iacute;genas siguen delineando diferentes estrategias para reclamar, denunciar y avanzar en la consecuci&oacute;n de sus derechos. Lo que queda claro en Argentina es que asistimos a un nuevo ciclo de la relaci&oacute;n entre Estado y pueblos ind&iacute;genas que reedita las tensiones presentes y las experiencias m&aacute;s traum&aacute;ticas. Ante la incertidumbre general, el devenir es incierto.
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota fue publicada originalmente en </em><a href="https://debatesindigenas.org/2024/05/01/javier-milei-y-los-pueblos-indigenas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>la revista </em></a><a href="https://debatesindigenas.org/2024/05/01/javier-milei-y-los-pueblos-indigenas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Debates Ind&iacute;genas</a><em>, del Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Ind&iacute;genas (IWGIA)</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Ramírez | Debates Indígenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/politicas-milei-perjudican-pueblos-originarios-manera-directa_1_11388624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 May 2024 09:33:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/64ff51b8-af0b-4f14-9026-de87835d8f43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="347137" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/64ff51b8-af0b-4f14-9026-de87835d8f43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="347137" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las políticas de Milei perjudican a los pueblos originarios de manera directa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/64ff51b8-af0b-4f14-9026-de87835d8f43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pueblos originarios,Indígenas,Comunidades indígenas,Poblaciones indigenas,Ley de emergencia territorial indígena,Inai (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas),Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En memoria de los territorios indígenas del conurbano, una comunidad multiétnica resiste el avance inmobiliario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/memoria-territorios-indigenas-conurbano-comunidad-multietnica-resiste-avance-inmobiliario_1_10999971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b0f4d27-c63c-4f9e-9d3e-2be4137aa6f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En memoria de los territorios indígenas del conurbano, una comunidad multiétnica resiste el avance inmobiliario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La construcción de un barrio en Ciudad Evita, Provincia de Buenos Aires, genera preocupación a los integrantes de la comunidad multiétnica de Tres Ombúes que denuncian que estas edificaciones atentan contra la biodiversidad y el territorio ancestral indígena a pesar de que hay medidas judiciales que lo impiden.</p></div><p class="article-text">
        La comunidad de Tres Omb&uacute;es se encuentra ubicada en la Ruta Provincial N&ordm;4 (m&aacute;s conocida como Camino de Cintura), entre la Autopista Richieri, el R&iacute;o La Matanza y la Avenida Monse&ntilde;or Bufano. Un cartel con la leyenda &ldquo;Territorio Ancestral Ind&iacute;gena Tres Omb&uacute;es&rdquo; indica el ingreso. Los miembros del espacio sostienen que all&iacute; se encuentra un cementerio ind&iacute;gena ancestral. El sitio ya fue declarado Yacimiento Arqueol&oacute;gico despu&eacute;s de un estudio a cargo de un grupo de arque&oacute;logos que encontr&oacute; vestigios de utensilios y herramientas que pertenecieron a la Comunidad Querand&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Este hallazgo abri&oacute;, tambi&eacute;n, una puerta de investigaci&oacute;n sobre la posibilidad de encontrar all&iacute; restos humanos. Es que, en ese lugar, seg&uacute;n Delia Claros -referente territorial de Tres Omb&uacute;es- &ldquo;se inici&oacute; el genocidio ind&iacute;gena m&aacute;s grande de Argentina&rdquo;. Seg&uacute;n su testimonio, all&iacute; se inici&oacute; en 1536 la Batalla de Corpus Christi y luego, con la fundaci&oacute;n de la Provincia de Buenos Aires (1586), se profundizaron &ldquo;estos cr&iacute;menes de lesa humanidad&rdquo;. &ldquo;El R&iacute;o de la Matanza lleva ese nombre porque all&iacute; se derram&oacute; un lago de sangre&rdquo;, le dice a <strong>elDiarioAR</strong> y renueva su pedido para que<strong> </strong>sea declarado como Cementerio Ind&iacute;gena Ancestral. 
    </p><p class="article-text">
        La comunidad multi&eacute;tnica Tres Omb&uacute;es est&aacute; compuesta por aymaras, quechuas, guaran&iacute;es y qoms, entre otras etnias, que se conformaron a partir de similitudes culturales, ling&uuml;&iacute;sticas, hist&oacute;ricas y raciales y conviven en el mismo territorio territorio. El 25 de septiembre de 2023, en un hecho hist&oacute;rico para los pueblos originarios, se les otorg&oacute; la personer&iacute;a jur&iacute;dica a trav&eacute;s del Consejo Provincial de Asuntos Ind&iacute;genas (CPAI) que depende de la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires. &ldquo;Nosotros, como ind&iacute;genas, no necesitamos un papel que diga qui&eacute;nes somos. Pero, para realizar algunos tr&aacute;mites, estos documentos nos sirven much&iacute;simo: por ejemplo, solicitar delimitaciones, gestionar subsidios y realizar proyectos&rdquo;, agrega Delia. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>EL ORIGEN DEL CONFLICTO: LA DISPUTA POR LA TITULARIDAD DE PUENTE 13</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;La crisis habitacional en la Provincia de Buenos Aires es una demanda que lleva a&ntilde;os. Entre la dificultad de poder tener un acceso a una vivienda digna y el aumento de los alquileres, algunas familias deciden construir sus casas en un territorio del que muchos saben que no tienen t&iacute;tulo de propiedad y en algunos casos desconocen que son propiedad del&nbsp;Estado, lo que los lleva a caer en estafas inmobiliarias que juegan con la necesidad de las familias con pocos recursos econ&oacute;micos. 
    </p><p class="article-text">
        En 1945, el presidente Juan Domingo Per&oacute;n expropi&oacute; la zona de Ezeiza, partido de La Matanza, para la construcci&oacute;n de la Autopista Richieri, y en el proceso de la realizaci&oacute;n de estas obras qued&oacute; libre el predio Puente 13. Seg&uacute;n un informe realizado por el periodista <strong>Bruno Yacono</strong> para el canal TN, la Agencia de Administraci&oacute;n del Estado (AABE) adquiri&oacute; el espacio en 1976 y luego lo entregaron al Sr. Carballo para la crianza de caballos. Cuando falleci&oacute;, su hija, Mar&iacute;a Isabel Carballo, tom&oacute; posesi&oacute;n del territorio y dijo que era propietaria del lugar por el concepto legal de usucapi&oacute;n, que es un modo de adquirir una propiedad cuando transcurre un tiempo fijado por ley. A la fecha la&nbsp;<strong>justicia fall&oacute; en contra de ella y el Estado a&uacute;n reclama el terreno.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a este conflicto judicial, desde 2013, se conform&oacute; el Barrio Puente 13 con un grupo de 10 familias que, seg&uacute;n el testimonio de uno de los vecinos que fue parte de la fundaci&oacute;n del barrio, compraron los terrenos de buena fe pese a no tener el aval de la municipalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Tres Omb&uacute;es reconocen la formaci&oacute;n del barrio y cuentan&nbsp;que en acuerdo con ellos delimitaron algunas zonas para que no se siguiera avanzando con las obras de construcci&oacute;n que generan destrozos en el territorio, en el que se destruyen arboles nativos, se pierden animales aut&oacute;ctonos y sobre todo la deforestaci&oacute;n de los arbustos termina con un espacio verde que genera aire fresco para los vecinos residentes de la zona y alrededores. Sin que a la fecha tengan alg&uacute;n aporte del Estado, ellos se organizan en grupos para recorrer las delimitaciones que colocaron; ponen carteles se&ntilde;alizadores, hacen zanjas para que los camiones de materiales de construcci&oacute;n no puedan ingresar, pero en pocos d&iacute;as esto se destruir&aacute; por parte de algunos vecinos del barrio Puente 13 y de nuevo deber&aacute;n hacer las delimitaciones.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, por orden del gobierno municipal de turno de ese entonces, se realiz&oacute; el desalojo del lugar en el cual algunas viviendas fueron destruidas con topadoras, y durante el operativo policial quedaron detenidos algunos vecinos por resistencia a la autoridad.&nbsp;<strong>&ldquo;Nos gritaban &acute;bolivianos de mierda, v&aacute;yanse a su pa&iacute;s&acute;&rdquo;</strong>, cont&oacute; uno de los vecinos damnificados que sufri&oacute; la represi&oacute;n. Con ayuda de organismos de Derechos Humanos y organizaciones sociales, los detenidos recuperaron la libertad. Ellos, adem&aacute;s, les brindaron herramientas legales a los vecinos para que conformaran una organizaci&oacute;n para luchar por sus derechos. Surgi&oacute; as&iacute;&nbsp;<strong>la Asociaci&oacute;n Civil Barrio Puente 13&nbsp;</strong>con personer&iacute;a jur&iacute;dica desde 2022.
    </p><p class="article-text">
         En ese mismo a&ntilde;o, 2016, el ReNaBaP (Registro Nacional de Barrios Populares) reconoci&oacute; la conformaci&oacute;n del Barrio Puente 13 donde se cens&oacute; un total de 440 familias. &ldquo;Con este reconocimiento, el Estado nos reconoci&oacute; dentro del mapa nacional y dice que ac&aacute; se debe realizar un proceso de urbanizaci&oacute;n&rdquo;, cont&oacute; otro vecino que se capacit&oacute; para acompa&ntilde;ar y relevar el proceso de instalaci&oacute;n de servicios b&aacute;sicos que instal&oacute; el gobierno municipal. &ldquo;Nosotros pagamos la luz e impuestos&rdquo;, dijo un vecino e inform&oacute; que este servicio es escaso en otros sectores del barrio.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad&nbsp;<strong>el barrio est&aacute; compuesto por cuatro zonas: A, B, C y D, y a la fecha no hay un censo actualizado</strong>&nbsp;que determine cu&aacute;ntas familias habitan porque a&ntilde;o tras a&ntilde;o las viviendas crecen. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>PERMANENCIA PAC&Iacute;FICA</strong></h3><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo entre los integrantes de Tres Omb&uacute;es y los vecinos del barrio Puente 13 por momentos es pac&iacute;fico, pero por otros hostil. Desde la comunidad afirman que buscan la protecci&oacute;n del sitio ancestral ind&iacute;gena, pero hay un grupo que contin&uacute;a avanzando en el territorio ind&iacute;gena, lotea terrenos y los venden generando situaciones de conflicto a pesar de que sobre el lugar haya una&nbsp;<strong>medida cautelar de &ldquo;No Innovar&rdquo;, que quiere decir que no se debe construir ninguna vivienda&nbsp;</strong>en el sitio hasta que se resuelva el conflicto judicial.
    </p><p class="article-text">
        Ante el avance de la construcci&oacute;n del nuevo barrio, que a&ntilde;o a a&ntilde;o crece y como consecuencia se profundiza la destrucci&oacute;n de la flora y la fauna aut&oacute;ctona del territorio, integrantes de la comunidad multi&eacute;tnica Tres Omb&uacute;es iniciaron desde el <strong>2 de noviembre de 2021 una permanencia pac&iacute;fica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El viernes 22 de noviembre del a&ntilde;o pasado, por la noche, un grupo de personas ingres&oacute; a la zona con una pala mec&aacute;nica y destruyeron m&aacute;s de 10 metros cuadrados del territorio <strong>&ldquo;Esto&nbsp;es un etnocidio &iquest;Acaso nuestra Pachamama no tiene derechos?</strong>&nbsp;&iquest;Se tiene que poner una cruz para que respeten el lugar?&rdquo;, dijo, indignada, Delia. <strong>Paula Alvarado</strong>, abogada e integrante de la comunidad, coment&oacute; que se realiz&oacute; la denuncia ante la Justicia Federal en lo Criminal y Correccional de Mor&oacute;n para que ordenara la protecci&oacute;n del lugar una vez m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el rol del Estado con el gobierno actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el gobierno anterior, los vecinos del Barrio Puente 13 exig&iacute;an tener el t&iacute;tulo de propiedad de sus viviendas, pese a que sobre sus hogares estuviera el conflicto judicial entre el Estado y Carballo, y solicitaban el proceso de urbanizaci&oacute;n. Otro vecino dijo que &ldquo;sobre el lugar sigue vigente la orden de desalojo, pero al ser el barrio reconocido dentro del ReNaBaP el Estado no puede hacer nada&rdquo;. En este contexto de cambio de gobierno desde la asunci&oacute;n de <strong>Javier Milei, </strong>algunas cosas se van modificando.&nbsp;La Ministra de Seguridad de la Naci&oacute;n, <strong>Patricia Bullrich</strong>, propuso ante los medios una medida de expulsi&oacute;n de extranjeros que tomen terrenos del Estado. Esta situaci&oacute;n pone en alerta a los vecinos del barrio popular porque ninguno tiene t&iacute;tulo de propiedad; muchos son migrantes de pa&iacute;ses lim&iacute;trofes y podr&iacute;a reactivarse el orden de desalojo del territorio estatal.
    </p><p class="article-text">
        Preocupa a los integrantes de la comunidad multi&eacute;tnica de Tres Omb&uacute;es el DNU presentado por el gobierno nacional, que deroga la Ley de Tierras promulgada en diciembre del 2011 (Ley 26.373), la cual limitaba la compra de terrenos naturales por parte de extranjeros en defensa de la soberan&iacute;a nacional. Advierten que esto abre a pol&iacute;ticas extractivistas y de contaminaci&oacute;n en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto va a afectar a los hermanos de las comunidades que no tienen en tr&aacute;mite legal sus territorios ni un relevamiento territorial&rdquo;, y alert&oacute; que &ldquo;si lo pensamos en fr&iacute;o&nbsp;<strong>nosotros no tenemos que demostrar con papeles que nuestros territorios son ind&iacute;genas ni demostrar nuestra identidad originaria, pero desde el Estado nos ponen en estas situaciones&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad multi&eacute;tnica Tres Omb&uacute;es ya posee su personer&iacute;a jur&iacute;dica, cuenta con el apoyo del CPAI, leyes nacionales, provinciales y municipales previas a este DNU y eso &ldquo;significa un gran respaldo porque se confirma que es un territorio ind&iacute;gena, de memoria ancestral y que debe ser respetado&rdquo;, afirm&oacute; Claros, y que como comunidad articular&aacute;n con las nuevas autoridades para que las leyes de protecci&oacute;n, reconocimiento y las medidas de no construir viviendas en el territorio se cumplan. 
    </p><p class="article-text">
        <em>WMC/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Wilmer Mario Canaviri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/memoria-territorios-indigenas-conurbano-comunidad-multietnica-resiste-avance-inmobiliario_1_10999971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2024 19:52:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6b0f4d27-c63c-4f9e-9d3e-2be4137aa6f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="343194" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6b0f4d27-c63c-4f9e-9d3e-2be4137aa6f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="343194" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En memoria de los territorios indígenas del conurbano, una comunidad multiétnica resiste el avance inmobiliario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6b0f4d27-c63c-4f9e-9d3e-2be4137aa6f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunidades indígenas,Sociedad,Conflicto de tierras,Pachamama]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El trauma en las comunidades indígenas, un obstáculo para reencontrarse con su pasado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/trauma-comunidades-indigenas-obstaculo-reencontrarse-pasado_1_11324077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1787894-7de8-4c07-b7a5-99d38c2ae157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trauma en las comunidades indígenas, un obstáculo para reencontrarse con su pasado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pueblos indígenas de las Tierras Bajas de Bolivia y los pueblos étnicos del Pacífico colombiano comparten el trauma de la evangelización, la industria del caucho y la expansión de las madereras, los ganaderos y el cultivo de coca. Estas experiencias han contribuido no sólo a la destrucción de sus estructuras sociales y económicas sino que han dejado una huella indeleble en sus mentes.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En tiempos de incertidumbre</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la gente est&aacute; dispuesta a creer</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;en los m&aacute;s tremendos disparates&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>George Orwell</em>
    </p><p class="article-text">
        Finalizando el siglo XVII, los ind&iacute;genas de las Tierras Bajas de Bolivia tuvieron sombr&iacute;os encuentros con gente extra&ntilde;a. En primer lugar, los ind&iacute;genas colisionaron con &oacute;rdenes religiosas cat&oacute;licas que llegaron a sus regiones para plantar el cristianismo. <strong>Consideradas &ldquo;paganas&rdquo;, las creencias y costumbres ind&iacute;genas fueron arruinadas. </strong>En el presente, estas cosmovisiones no subsisten sino como &ldquo;trazas&rdquo; de lo que representaban para el manejo del territorio y la convivencia comunal, sobre todo de la avenencia que establecieron con la selva para vivir de ella sin causarle da&ntilde;os a su biodiversidad. Este encuentro, que dur&oacute; casi un siglo, fue el &ldquo;pecado original&rdquo; de la locura m&iacute;stica cristiana en tierras americanas.
    </p><p class="article-text">
        El segundo encuentro fue a&uacute;n m&aacute;s tr&aacute;gico. Si los primeros hab&iacute;an sido infames usurpadores de almas, estos eran <strong>v&aacute;ndalos que ven&iacute;an a explotar el caucho y a esclavizarlos para la recolecci&oacute;n del l&aacute;tex.</strong> Las llamadas <em>caucher&iacute;as&nbsp;</em>se extendieron desde finales del siglo XIX hasta la segunda d&eacute;cada del siglo XX y dominaron el crecimiento econ&oacute;mico de la regi&oacute;n. Un tercer encuentro, se registr&oacute; cuando <strong>las empresas madereras llegaron a desmantelar sus bosques.</strong> Al pillaje de recursos forestales, se unir&iacute;an otros personajes que llegaron para explotar los suelos: arrasaron la selva y crearon estancias ganaderas y cultivos de coca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f830f9-cbdb-46e9-951c-8bdf68a67def_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f830f9-cbdb-46e9-951c-8bdf68a67def_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f830f9-cbdb-46e9-951c-8bdf68a67def_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f830f9-cbdb-46e9-951c-8bdf68a67def_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f830f9-cbdb-46e9-951c-8bdf68a67def_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f830f9-cbdb-46e9-951c-8bdf68a67def_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c0f830f9-cbdb-46e9-951c-8bdf68a67def_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Indígenas de las Tierras Bajas de Bolivia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Indígenas de las Tierras Bajas de Bolivia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>El trauma y la enajenaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Estas intervenciones en sus vidas y territorios representaron para los ind&iacute;genas dr&aacute;sticas rupturas con sus modos de vida y costumbres: <strong>fueron&nbsp;</strong><em><strong>traumas</strong></em><strong>&nbsp;que ocasionaron su desintegraci&oacute;n sociocultural.</strong> M&aacute;s all&aacute; de ser una emoci&oacute;n duradera,&nbsp;<a href="http://jenzera.org/web/wp-content/uploads/2022/07/2022VelascoTraumaGrupos-Etnicoterritoriales.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el&nbsp;</a><a href="http://jenzera.org/web/wp-content/uploads/2022/07/2022VelascoTraumaGrupos-Etnicoterritoriales.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>trauma</em></a><a href="http://jenzera.org/web/wp-content/uploads/2022/07/2022VelascoTraumaGrupos-Etnicoterritoriales.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;es definido como el sufrimiento individual de angustia y desesperanza en el marco de un trastorno colectivo</a>. Es causado por eventos que amenazan la vida y el bienestar de una persona o comunidad y deja heridas psicol&oacute;gicas, f&iacute;sicas (individuales o colectivas) de forma permanente.
    </p><p class="article-text">
        El&nbsp;<em>trauma</em>&nbsp;tiene muchos or&iacute;genes, significados y consecuencias. Para grupos marginados, tiene repercusiones muy complejas. En el caso de los ind&iacute;genas de Tierras Bajas, el&nbsp;<em>trauma</em>&nbsp;fue el resultado de los procesos de inculturaci&oacute;n evang&eacute;lica, la explotaci&oacute;n semi-esclavista de su mano de obra por compa&ntilde;&iacute;as caucheras, los saqueos forestales y la ampliaci&oacute;n continuada de la frontera agr&iacute;cola y ganadera sobre sus selvas.<strong> Estas experiencias traum&aacute;ticas han contribuido no s&oacute;lo a la destrucci&oacute;n de sus estructuras sociales y econ&oacute;micas, sino que han dejado una huella indeleble en sus mentes.</strong> De este modo, crearon situaciones de enajenaci&oacute;n, como si una sombra hubiera crecido sobre su memoria y la hubiera perturbado.
    </p><p class="article-text">
        Es notorio que a las personas y comunidades que han sufrido eventos traum&aacute;ticos, les resulte dif&iacute;cil reencontrarse con el pasado. Esto se debe a que <strong>el trauma provoca una especie de&nbsp;</strong><em><strong>amnesia retr&oacute;grada</strong></em><strong>&nbsp;que despoja a los individuos de su capacidad de recuperarse frente a situaciones que han perturbado sus mentes. </strong>No solamente se profanaron sus cosmovisiones, tambi&eacute;n se lastimaron sus territorios, se arruinaron sus bienes ambientales y se desestructuraron social y pol&iacute;ticamente sus organizaciones. &ldquo;La integridad f&iacute;sica no resiste ante la disoluci&oacute;n de la personalidad social&rdquo;, hab&iacute;a observado Levi Strauss en Tristes Tr&oacute;picos.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque esa diversa gama de traumas experimentados hacen dif&iacute;cil un reencuentro con el pasado,<strong> la reconstrucci&oacute;n de los sucesos que produjeron los traumas es un ejercicio que tiene fines restaurativos</strong>, sobre todo, en pueblos que han visto enajenadas sus identidades. Desde una perspectiva antropol&oacute;gica, reconstruir el pasado es, en esencia, una&nbsp;<em>rememoraci&oacute;n&nbsp;</em>(funci&oacute;n simb&oacute;lica de la memoria) para interpretar y resignificar el pasado. Reconstruir la memoria, para reconocer situaciones traum&aacute;ticas vividas, confiere a los pueblos un efecto reparador en t&eacute;rminos culturales y organizativos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e030ae7-daac-41c5-aaa9-e3c0333b2574_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e030ae7-daac-41c5-aaa9-e3c0333b2574_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e030ae7-daac-41c5-aaa9-e3c0333b2574_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e030ae7-daac-41c5-aaa9-e3c0333b2574_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e030ae7-daac-41c5-aaa9-e3c0333b2574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e030ae7-daac-41c5-aaa9-e3c0333b2574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5e030ae7-daac-41c5-aaa9-e3c0333b2574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Arte rupestre en la Amazonia colombiana."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arte rupestre en la Amazonia colombiana.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Los traumas en el territorio ancestral</strong></h3><p class="article-text">
        Los estudios antropol&oacute;gicos sobre los ind&iacute;genas de Tierras Bajas de Bolivia hacen pocas referencias a las perturbaciones psicol&oacute;gicas experimentadas por estos pueblos, como producto de los impactos traum&aacute;ticos que lastimaron severamente su cosmovisi&oacute;n y alteraron su relaci&oacute;n con el territorio. Sobre todo, ha sido descuidado el hecho de que<strong> el territorio tambi&eacute;n sufri&oacute; incidentes&nbsp;</strong><em><strong>traum&aacute;ticos</strong></em><strong>&nbsp;que han dejado huellas imborrables en sus bosques, en sus r&iacute;os, en su flora y en su fauna</strong>. Esas trazas producen efectos de gran significaci&oacute;n, traen recuerdos que hieren el alma de sus pobladores y provocan reacciones emocionales.
    </p><p class="article-text">
        Esto se explica por la circunstancia de que el territorio es entendido simb&oacute;licamente como un ser con vida propia, un cuerpo con comunidades (de animales y plantas) y ecosistemas, con presencia humana y manifestaci&oacute;n de m&uacute;ltiples conflictos. Por lo tanto, el territorio es visto como un cuerpo que se modifica en relaci&oacute;n con otros cuerpos (territorios). Como los ind&iacute;genas est&aacute;n unidos a ese cuerpo de manera simbi&oacute;tica, como si fueran&nbsp;<em>una y la misma cosa</em>, los cambios en uno generan efectos en el otro. Al encarnar articulaciones &iacute;ntimas entre los humanos y la naturaleza, los territorios tambi&eacute;n dan indicios sobre la manera como se rompieron esos v&iacute;nculos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los territorios generan información porque los indígenas han dejado señales. Son improntas de los vínculos que establecieron con el bosque para obtener los medios materiales para su pervivencia.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el mismo sentido, por ser tambi&eacute;n una realidad materializada en el espacio, este territorio&nbsp;<em>aleg&oacute;rico</em>&nbsp;(simb&oacute;lico) tiene una permanencia propia en el tiempo, y en el imaginario de los pueblos ind&iacute;genas, que permite ser identificado a&uacute;n despu&eacute;s de la desaparici&oacute;n de los sujetos originarios que lo crearon, los llamados&nbsp;<em>ancestros</em>. Este&nbsp;<em>territorio ancestral</em>&nbsp;se entiende como un espacio vivido, m&aacute;s que conceptualizado, representado cartogr&aacute;ficamente o medido en hect&aacute;reas. Y es gracias a esta permanencia en el imaginario ind&iacute;gena, que este espacio conserva estructuras y testimonios de sus fundadores, que se expresan por medio de sus cuentos, mitos y leyendas, y se manifiestan en sus ritos y festividades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los territorios generan informaci&oacute;n porque, en el transcurso de un poblamiento, los ind&iacute;genas han dejado se&ntilde;ales. </strong>Son&nbsp;<em>improntas</em>&nbsp;de su relacionamiento con el territorio (ya sean cementerios, reliquias o vestigios de su cultura material) y, de los v&iacute;nculos que establecieron con el bosque para obtener los medios materiales para su pervivencia (caminos, puentes o &aacute;rboles frutales en sus chacos abandonados). Dejan tambi&eacute;n, conscientemente, testimonios grabados, para representar y semantizar su pertenencia a un territorio: como han sido, para el caso de los ind&iacute;genas amaz&oacute;nicos de Bolivia,&nbsp;<a href="https://www.jstor.org/stable/40341212" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los geoglifos t&rsquo;simane que la antrop&oacute;loga Karin Hissink descubri&oacute; en el r&iacute;o Pachene</a>. Los territorios tambi&eacute;n muestran trazas de lo fat&iacute;dico de las rupturas de esa hermandad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3df3a84-0b7e-46c3-997e-3eee03bca459_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3df3a84-0b7e-46c3-997e-3eee03bca459_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3df3a84-0b7e-46c3-997e-3eee03bca459_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3df3a84-0b7e-46c3-997e-3eee03bca459_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3df3a84-0b7e-46c3-997e-3eee03bca459_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a3df3a84-0b7e-46c3-997e-3eee03bca459_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a3df3a84-0b7e-46c3-997e-3eee03bca459_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Grabados rupestres en el río Pachene, ubicado en la Amazonía boliviana (1952)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Grabados rupestres en el río Pachene, ubicado en la Amazonía boliviana (1952).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Los pueblos &eacute;tnico territoriales frente al proceso civilizatorio</strong></h3><p class="article-text">
        En una investigaci&oacute;n colaborativa entre pueblos ind&iacute;genas y la Universidad de Colorado, se analizaron manifestaciones de trauma colectivo en pueblos &eacute;tnicos marginalizados (afrodescendientes e ind&iacute;genas), cuyas identidades estaban determinadas por relaciones culturales, ambientales y socioecon&oacute;micas con el territorio. Estas relaciones preced&iacute;an a la creaci&oacute;n del Estado colombiano y difer&iacute;an notablemente de las relaciones con la tierra de otros grupos sociales del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajo origin&oacute; el <strong>concepto de&nbsp;</strong><em><strong>pueblos &eacute;tnico-territoriales</strong></em><strong>&nbsp;para&nbsp;referirse&nbsp;a&nbsp;poblaciones que han compartido sentimientos similares por el territorio </strong>y trazar conexiones entre las comunidades negras del Pac&iacute;fico y los grupos ind&iacute;genas. Los&nbsp;<em>pueblos &eacute;tnico-territoriales&nbsp;</em>han construido lazos interculturales de solidaridad con el objetivo de protegerse de los atropellos del r&eacute;gimen colonial. Posteriormente, durante la Rep&uacute;blica, han intentado detener la expansi&oacute;n de intereses econ&oacute;micos que captan rentas, extraen recursos naturales, expropian territorios violentamente y se apropian de los excedentes de las comunidades.
    </p><p class="article-text">
        Estas circunstancias hist&oacute;ricas son an&aacute;logas a las que encontramos en las Tierras Bajas de Bolivia. En ambos casos han habido procesos de deshumanizaci&oacute;n generados por la codicia, el racismo y las pol&iacute;ticas discriminatorias del Estado. Para el caso boliviano, los comunarios del Territorio Ind&iacute;gena Multi&eacute;tnico (TIM) dan cuenta de c&oacute;mo el desarrollo econ&oacute;mico ha conducido a una pauperizaci&oacute;n de las comunidades ind&iacute;genas de Tierras Bajas. Al igual que en las Tierras Bajas del Pac&iacute;fico colombiano, el discurso medi&aacute;tico arg&uuml;&iacute;a llevar el desarrollo a esas regiones marginadas.<strong> Este manejo ideol&oacute;gico de un supuesto proceso civilizatorio contribuye a mantener enajenada la conciencia de los pobladores sobre su situaci&oacute;n real</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala George Orwell: &ldquo;Quien controla la memoria controla el futuro&rdquo;. Y<strong> la ideolog&iacute;a del Estado cumple la funci&oacute;n de&nbsp;</strong><em><strong>introyectar&nbsp;</strong></em><strong>valores en mentes desconcertadas y angustiadas</strong>. Freud llama<em>&nbsp;introyecci&oacute;n&nbsp;</em>al proceso inconsciente mediante el cual una persona, al identificarse con otra, adopta sus ideas y conductas. Este concepto permite entender cambios de comportamiento en algunos individuos o comunidades. Uno en especial importa destacar aqu&iacute;, que tiene que ver con la introyecci&oacute;n de conductas de comunidades ind&iacute;genas que han sufrido las consecuencias de los traumas antes descritos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a71ab1f-eff5-4a2c-9c35-c2e376ac6dd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a71ab1f-eff5-4a2c-9c35-c2e376ac6dd0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a71ab1f-eff5-4a2c-9c35-c2e376ac6dd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a71ab1f-eff5-4a2c-9c35-c2e376ac6dd0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a71ab1f-eff5-4a2c-9c35-c2e376ac6dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a71ab1f-eff5-4a2c-9c35-c2e376ac6dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a71ab1f-eff5-4a2c-9c35-c2e376ac6dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pescado en el Río Naya, ubicado en el Pacífico colombiano."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pescado en el Río Naya, ubicado en el Pacífico colombiano.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>Entre el sentimiento de inferioridad y la recreaci&oacute;n de su identidad</strong></h3><p class="article-text">
        No es raro que las personas&nbsp;<em>traumatizadas&nbsp;</em>opten por identificarse con otras ideas que pudiesen &ldquo;salvarlas&rdquo;. En estos casos, los seres humanos hacen desaparecer su&nbsp;<em>self</em>&nbsp;(s&iacute; mismo) y, ocultan sus creencias y representaciones de s&iacute; mismos.<strong> Estigmatizados cultural y racialmente, las personas pueden llegar a identificarse con&nbsp;</strong><em><strong>tremendos disparates</strong></em><strong>. Incluso con las ideas de sus agresores.</strong> Por eso no es casual que haya familias ind&iacute;genas que terminen &ldquo;adorando&rdquo; a los dioses de los que les hicieron da&ntilde;o, u obedeciendo al maderero, ganadero, minero y cocalero que arrasa sus bosques, sus r&iacute;os y su fauna. Dicho de otra manera: dejan de ser ellos mismos, asimilando los rasgos, conductas y puntos de vista de sus agresores.
    </p><p class="article-text">
        Otra similitud entre los pueblos de Tierras Bajas de Colombia y de Bolivia es la forma de recrear sus identidades, sin pensar tozudamente en &ldquo;restaurar&rdquo; lo que para siempre han perdido. Los pueblos &eacute;tnico-territoriales parten de lo que hoy tienen y anhelan seguir conservando: vivir en comunidad (lo cual les brinda seguridad y protecci&oacute;n); permanecer en su territorio y restaurarlo bajo los par&aacute;metros de propiedad privada colectiva; desarrollar aut&oacute;nomamente sus organizaciones comunitarias para recuperar (y revitalizar) asuntos significativos para sus vidas; y, lo m&aacute;s importante, restablecer las relaciones de convivencia con el bosque amaz&oacute;nico, una &ldquo;reconciliaci&oacute;n&rdquo; con su espacio de vida, que es necesaria para su pervivencia material y espiritual.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n existen diferencias. Los ind&iacute;genas y afrodescendientes del Pac&iacute;fico, cuyas memorias hab&iacute;an sido confiscadas, destruidas o manipuladas vienen &ldquo;despertando&rdquo; y son cada vez m&aacute;s conscientes de su enajenaci&oacute;n. Sobre todo se han dado cuenta de que los da&ntilde;os infligidos a sus comunidades no tienen por qu&eacute; seguir repiti&eacute;ndose. Lo m&aacute;s importante: <strong>han avizorado que el mejor camino (quiz&aacute;s el &uacute;nico) para superar sus traumas, es revertir las consecuencias sociales y econ&oacute;micas que estos ocasionaron en sus pueblos</strong>. Creemos que eligieron el camino correcto.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://debatesindigenas.org/author/efrain-jaramillo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Efra&iacute;n Jaramillo&nbsp;</strong></em></a><em>es antrop&oacute;logo colombiano y ha acompa&ntilde;ado las luchas de organizaciones ind&iacute;genas colombianas durante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os. Fue asesor del delegado ind&iacute;gena Alfonso Pe&ntilde;a Chepe a la Constituyente de 1991.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://debatesindigenas.org/author/colectivo-de-trabajo-jenzera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Colectivo de Trabajo Jenzer&aacute;&nbsp;</strong></em></a><em>es un grupo interdisciplinario e inter&eacute;tnico fundado en 1998 por personas con amplia experiencia en el acompa&ntilde;amiento a pueblos ind&iacute;genas, afrocolombianos y campesinos, en varias regiones de Colombia.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota fue publicada originalmente en la revista </em><a href="https://debatesindigenas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Debates Ind&iacute;genas</em></a><em>, del  Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Ind&iacute;genas (IWGIA)</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Efraín Jaramillo/ Colectivo de Trabajo Jenzerá]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/trauma-comunidades-indigenas-obstaculo-reencontrarse-pasado_1_11324077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Apr 2024 03:00:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a1787894-7de8-4c07-b7a5-99d38c2ae157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="854588" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a1787894-7de8-4c07-b7a5-99d38c2ae157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="854588" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El trauma en las comunidades indígenas, un obstáculo para reencontrarse con su pasado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a1787894-7de8-4c07-b7a5-99d38c2ae157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunidades indígenas,Identidad,Derecho a la identidad,América Latina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Docentes, investigadores y organizaciones sociales advierten por la "amenaza de despojo de territorios ancestrales" de la comunidad Yariguarenda en Salta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/docentes-investigadores-organizaciones-sociales-advierten-amenaza-despojo-territorios-ancestrales-comunidad-yariguarenda-salta_1_10927230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f89deec3-4cf1-4ac2-a89c-2291a7c4376d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Docentes, investigadores y organizaciones sociales advierten por la &quot;amenaza de despojo de territorios ancestrales&quot; de la comunidad Yariguarenda en Salta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el comunicado, los firmantes denuncian "una historia de despojo y resistencia de la comunidad que llega a la situación de crisis territorial por la subasta que intenta realizar el Banco de la Nación Argentina". Por ahora, la venta está detenida por un amparo judicial. Las nuevas autoridades de la entidad bancaria estatal deben decidir si aceptan o no al único oferente que se presentó en la subasta pública para adquirir los territorios ubicados en Tartagal. </p></div><p class="article-text">
        Un grupo de docentes, investigadores e integrantes de organizaciones de distintas provincias de Argentina expres&oacute; en las &uacute;ltimas horas por medio de un comunicado su &ldquo;preocupaci&oacute;n por la amenaza de despojo de los territorios ancestrales que sufre la <strong>comunidad Yariguarenda</strong> perteneciente al Pueblo Guaran&iacute;, en la localidad de Tartagal del Departamento San Mart&iacute;n, Provincia de Salta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo al texto, &ldquo;el 18 de diciembre de 2023, el Banco de la Naci&oacute;n Argentina (BNA) procedi&oacute; a un remate judicial del territorio ancestral de esa comunidad, por compensaci&oacute;n de deuda en relaci&oacute;n a un juicio de 1996 que inici&oacute; el BNA contra uno de los titulares registrales, Francisco Mart&iacute;nez&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a los firmantes del comunicado, &ldquo;este riesgo de despojo territorial es de larga data. <strong>La comunidad viene siendo objeto de atropellos desde la d&eacute;cada de 1930</strong>: ha sido <strong>atravesada por l&iacute;neas destinadas a las prospecciones petroleras</strong>, adem&aacute;s de una<strong> intensa actividad extractiva de empresas madereras</strong>, lo que signific&oacute; <strong>cambios sustantivos en la biodiversidad del monte nativo</strong>. Esto gener&oacute; grandes perjuicios para la comunidad ya que hubo cambios irreparables en la naturaleza, con la cual este pueblo se&nbsp;vincula&nbsp;y que <strong>es el sustento de la vida de sus integrantes</strong>. A su vez, en 1970, se aceler&oacute; la compra de tierras comunitarias y la explotaci&oacute;n de grandes espacios para la producci&oacute;n de hortalizas y de monocultivos. Desde entonces, la comunidad ha sido objeto de desalojos, intimaciones y atropellos&rdquo;, denuncian.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, desde las distintas organizaciones aseguran que la comunidad <strong>Yariguarenda &ldquo;</strong>ha continuado habitando sus territorios, cuid&aacute;ndolos, <strong>produciendo&nbsp;alimentos agroecol&oacute;gicos</strong> que permiten la subsistencia de ni&ntilde;os/as y adultos/as del mismo pueblo ind&iacute;gena y de la localidad de Tartagal y <strong>generando proyectos de turismo rural comunitario</strong> donde ense&ntilde;an sobre el cuidado integral de la naturaleza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la situaci&oacute;n judicial, sostienen que se trata de &ldquo;una&nbsp;historia&nbsp;de despojo y resistencia la comunidad que llega a la situaci&oacute;n de crisis territorial por la subasta que intenta realizar el Banco de la Naci&oacute;n Argentina, interponiendo frente a ello una acci&oacute;n de amparo colectivo, medida a la que dio lugar el Juzgado Federal de Tartagal, por estar, el catastro, dentro del territorio relevado por el Instituto Nacional de Asuntos Ind&iacute;genas (INAI) en 2012&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo al escrito, &ldquo;en un fallo del 9 de enero pasado, la jueza federal Soledad Ivana Hern&aacute;ndez orden&oacute; suspender la venta &rdquo;hasta tanto se dicte sentencia definitiva (...) sobre el fondo de la cuesti&oacute;n&ldquo; y el mismo Juzgado estableci&oacute; que el despojo de tierras atentaba contra la continuidad cultural y la vida misma de la comunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, agregan como fundamento que los derechos ind&iacute;genas a los territorios que habitan &ldquo;est&aacute;n reconocidos por la Constituci&oacute;n Nacional Argentina (art&iacute;culo 75 inciso 17 de la Constituci&oacute;n Nacional), por el Decreto de Necesidad y Urgencia N&deg; 805/2021 que dispone la pr&oacute;rroga de los plazos de la Ley N&deg; 26.160, estableciendo as&iacute; la suspensi&oacute;n de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupaci&oacute;n de las tierras ocupadas por comunidades ind&iacute;genas originarias del pa&iacute;s, as&iacute; como por normativas internacionales de rango constitucional, como la Declaraci&oacute;n N&ordm; 169 de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, en un documento en el que piden a la ciudadan&iacute;a que sumen con m&aacute;s firmas, los educadores y cient&iacute;ficos expresaron su apoyo a la comunidad Yariguarenda con el fin de <strong>&ldquo;</strong>cancelar la subasta p&uacute;blica. Debe tenerse presente adem&aacute;s que el &uacute;nico oferente, el se&ntilde;or Dante Galeano, pretende instalar emprendimientos tur&iacute;sticos en el lugar (la empresa Tar- Tur SAS). Esta situaci&oacute;n preocupa a la comunidad que entiende, que el mismo provocara impactos mayores y de caracter&iacute;sticas irreversibles, por las implicancias de un emprendimiento de turismo instalado en territorio comunitario&rdquo;, concluye <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfC3yuS_4OSRU-bS8XaKh_3tUejwk7d26ENHmZz8sSfOjB2pg/viewform?pli=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el texto que se puede firmar aqu&iacute;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/docentes-investigadores-organizaciones-sociales-advierten-amenaza-despojo-territorios-ancestrales-comunidad-yariguarenda-salta_1_10927230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Feb 2024 15:22:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f89deec3-4cf1-4ac2-a89c-2291a7c4376d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="431306" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f89deec3-4cf1-4ac2-a89c-2291a7c4376d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="431306" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Docentes, investigadores y organizaciones sociales advierten por la "amenaza de despojo de territorios ancestrales" de la comunidad Yariguarenda en Salta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f89deec3-4cf1-4ac2-a89c-2291a7c4376d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tartagal,Salta,Indígenas,Comunidades indígenas,Comunidad guaraní Yariguarenda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan por primera vez la fosa común de una masacre indígena perpetrada por el Estado argentino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hallan-primera-vez-fosa-comun-masacre-indigena-perpetrada-argentino_1_10564519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b23b35af-dfdf-4cae-a866-d6bb479f88c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallan por primera vez la fosa común de una masacre indígena perpetrada por el Estado argentino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de las comunidades masacradas en 1887 en la localidad de San Antonio de Obligado en Santa Fe. Tras el descubrimiento, el grupo de antropólogos y arqueólogos ahora espera una nueva orden judicial para la exhumación y peritaje de los restos encontrados.</p></div><p class="article-text">
        El pasado 27 de septiembre, miembros del <strong>Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense</strong> (EAAF) identificaron una fosa com&uacute;n donde fueron enterradas v&iacute;ctimas de la <strong>masacre de San Antonio de Obligado de 1887</strong>, en Santa Fe. El lugar estaba siendo investigado a pedido de la Fiscal&iacute;a Federal de Reconquista en el marco de un juicio por la <strong>verdad hist&oacute;rica</strong> por delitos de lesa humanidad cometidos por las fuerzas de seguridad del Estado en el siglo XIX. &ldquo;Es hist&oacute;rico porque se trata del hallazgo de la primer fosa com&uacute;n de una masacre ind&iacute;gena llevada a cabo del Estado argentino&rdquo;, explic&oacute; el antrop&oacute;logo Fernando Pepe, coordinador del &Aacute;rea de Identificaci&oacute;n y Restituci&oacute;n de Restos Humanos Ind&iacute;genas y Protecci&oacute;n de Sitios Sagrados del INAI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Argentina tenemos ubicada <strong>una fosa com&uacute;n m&aacute;s antigua en Mendoza</strong>, pero como parte del genocidio ind&iacute;gena cometido por los espa&ntilde;oles, y el EAAF est&aacute; en plena b&uacute;squeda de las fosas comunes de la masacre de Napalp&iacute;&rdquo;, agreg&oacute;. Pepe es tambi&eacute;n miembro fundador del Colectivo Gu&iacute;as, una organizaci&oacute;n que viene trabajando en la producci&oacute;n de pruebas en esta causa de verdad hist&oacute;rica a trav&eacute;s de investigaci&oacute;n y an&aacute;lisis de documentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indic&oacute; la abogada que representa a las <strong>comunidades qom y moqoit </strong>descendientes de los ind&iacute;genas fusilados, Cintia Ch&aacute;vez, explic&oacute; que la jornada fue muy emotiva: antes de iniciar las tareas de explotaci&oacute;n se le pidi&oacute; permiso a los ancestros para llevar a cabo la tarea y se les pidi&oacute; que bendijeran al cuerpo de investigadores que inclu&iacute;a autoridades estatales, ind&iacute;genas y al obispo Jos&eacute; &Aacute;ngel Mas&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero, adem&aacute;s, la primera palada para encontrar los restos la realiz&oacute; (el cacique) Ariel Char&aacute; de la comunidad Qompi, que despu&eacute;s nos cont&oacute; la enorme emoci&oacute;n que le caus&oacute; el haber encontrado a sus abuelos&rdquo;, cont&oacute; Ch&aacute;vez. Este referente de la comunidad encontr&oacute; a unos 45 cent&iacute;metros de profundidad, parte de un cr&aacute;neo, que luego el antrop&oacute;logo Juan Nobile y las arque&oacute;logas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) confirmaron que era humano.
    </p><p class="article-text">
        Este primer hallazgo permiti&oacute; confirmar que all&iacute; se encontraba una fosa com&uacute;n, no se pudo seguir adelante con las excavaciones dado que la orden era detener los trabajar cuando se encontraran restos &oacute;seos. Ahora, se deber&aacute; esperar una <strong>nueva solicitud judicial para realizar la exhumaci&oacute;n y peritaje</strong> de todos los cuerpos all&iacute; alojados. &ldquo;Se sigui&oacute; ese sondeo un poco m&aacute;s para confirmar que estaba in situ todo el esqueleto, y se fren&oacute; ah&iacute; la excavaci&oacute;n porque se termin&oacute; la etapa de b&uacute;squeda, se cerr&oacute; otra vez todo y estamos esperando que se apruebe el <strong>plan de extracci&oacute;n</strong>&rdquo;, relat&oacute; Pepe.
    </p><h3 class="article-text">Cu&aacute;l es la historia detr&aacute;s de los cuerpos ind&iacute;genas enterrados en la fosa com&uacute;n de Santa Fe</h3><p class="article-text">
        En 1884, cinco comunidades de los pueblos ind&iacute;genas moqoit y qom se instalaron en la localidad religiosa de San Antonio de Padua de Obligado, en la zona del chaco santafesino. El enclave buscaba convertir a los ind&iacute;genas a la cultura occidental cristiana e incorporarlos a la mano de obra barata al capitalismo agroexportador. Se trataba de una iniciativa impulsada por el misionero franciscano y jefe espiritual Ermete Constanzi.
    </p><p class="article-text">
        Los ind&iacute;genas tambi&eacute;n deb&iacute;an trabajar en los ingenios azucareros de las localidades vecinas y servir en la guarnici&oacute;n militar de Las Toscas bajo el mando del comandante Marcos Piedra.
    </p><p class="article-text">
        Paulatinamente, las condiciones de vida de los ind&iacute;genas fueron empeorando debido a sucesivas <strong>epidemias, abusos f&iacute;sicos, castigos de parte de las autoridades militares y la mala alimentaci&oacute;n</strong>. Esto gener&oacute; tensiones entre estas comunidades y el Estado argentino, pero no fue hasta el <strong>verano de 1887</strong> que se termin&oacute; de quebrar el v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, el Ej&eacute;rcito Nacional, por pedido del gobernador del Territorio Nacional de Misiones y hermano del presidente Julio Argentina Roca, Rudecindo, hab&iacute;a <strong>raptado a una ni&ntilde;a ind&iacute;gena</strong> para servidumbre. Este hecho gener&oacute; una <strong>sublevaci&oacute;n </strong>por parte de las comunidades mocoit y qom, que deriv&oacute; en el asesinato de Piedra y otro soldado y el desplazamiento de los ind&iacute;genas al monte.
    </p><p class="article-text">
        A modo de represalia, <strong>el ej&eacute;rcito reprimi&oacute; y fusil&oacute; a 16 ind&iacute;genas</strong> que no hab&iacute;an participado a la revuelta y continuaban asentados en San Antonio. En los diez d&iacute;as posteriores, los asesinatos continuaron.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hallan-primera-vez-fosa-comun-masacre-indigena-perpetrada-argentino_1_10564519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Oct 2023 02:28:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b23b35af-dfdf-4cae-a866-d6bb479f88c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="58500" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b23b35af-dfdf-4cae-a866-d6bb479f88c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="58500" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hallan por primera vez la fosa común de una masacre indígena perpetrada por el Estado argentino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b23b35af-dfdf-4cae-a866-d6bb479f88c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunidades indígenas,Masacre,Historia Argentina,investigación,Memoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Senado brasileño contradijo al Tribunal Supremo y aprobó un proyecto de ley que limita los derechos de los indígenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/senado-brasileno-contradijo-tribunal-supremo-aprobo-proyecto-ley-limita-derechos-indigenas_1_10558293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a702939-0f74-4be0-8e32-da0982913f2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Senado brasileño contradijo al Tribunal Supremo y aprobó un proyecto de ley que limita los derechos de los indígenas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La semana pasada, el Tribunal Supremo reconoció a las comunidades indígenas sus derechos sobre las tierras que no ocupaban físicamente en 1988. Pero el Senado del país, dominado por la ultraderecha, aprobó este miércoles un texto que amenaza con arrebatarles esos derechos.</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que el Tribunal Supremo de Brasil emitiera la semana pasada un fallo calificado por los activistas como victoria hist&oacute;rica para los habitantes originarios de este pa&iacute;s, el Senado aprob&oacute; este mi&eacute;rcoles un proyecto de ley que limita el <strong>derecho a la tierra de las comunidades ind&iacute;genas</strong>. Se trata de un texto impulsado por grupos de la ultraderecha que defienden los intereses de poderosos empresarios del campo. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto le da fuerza de ley al &ldquo;marco temporal&rdquo;, una tesis rechazada por el Supremo la semana pasada con una mayor&iacute;a de nueve votos a favor y dos en contra, que limita los derechos de los ind&iacute;genas a las tierras que ocupaban al d&iacute;a 5 de octubre de 1988, cuando fue promulgada la actual Constituci&oacute;n brasile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los grupos de defensa de los derechos ind&iacute;genas hab&iacute;an denunciado &ldquo;la trampa del marco temporal&rdquo;, respaldada por la agroindustria que &ldquo;sosten&iacute;a que los pueblos ind&iacute;genas que no pudieran demostrar que estaban en sus tierras el 5 de octubre de 1988, fecha de la firma de la Constituci&oacute;n Federal, no tendr&iacute;an derecho a la demarcaci&oacute;n de sus territorios&rdquo;, tal y como explicaba la ONG <em>Survival International</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los activistas tambi&eacute;n hab&iacute;an advertido de que el &ldquo;marco temporal&rdquo; pod&iacute;a terminar con decenas de <strong>reclamos leg&iacute;timos de delimitaci&oacute;n de tierras ind&iacute;genas</strong>, de grupos que ya hab&iacute;an sido desalojados de sus tierras ancestrales o cuya presencia a&uacute;n no hab&iacute;a sido reconocida en la fecha l&iacute;mite. Muchos grupos ind&iacute;genas fueron expulsados de sus tierras ancestrales durante los 21 a&ntilde;os de dictadura militar brasile&ntilde;a, que finaliz&oacute; en 1985.
    </p><h3 class="article-text">Un fallo hist&oacute;rico </h3><p class="article-text">
        Tras el fallo &ldquo;hist&oacute;rico&rdquo;, se vivieron escenas emotivas frente a la sede del <strong>Tribunal Supremo en Brasilia</strong>, despu&eacute;s de que los magistrados se pronunciaran mayoritariamente a favor de los derechos de los ind&iacute;genas. Algunos activistas lloraban de alegr&iacute;a, otros bailaban. &ldquo;Viva la resistencia ind&iacute;gena&rdquo;, escribi&oacute; en X (antes Twitter) <a href="https://twitter.com/luizeloyterena/status/1704961959206977769" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Eloy Terena</a>, abogado ind&iacute;gena y secretario ejecutivo del reci&eacute;n creado Ministerio de Pueblos Ind&iacute;genas de Brasil. Escenas similares se repitieron en toda la regi&oacute;n amaz&oacute;nica, donde viven cerca de la mitad de los 1,7 millones de ciudadanos ind&iacute;genas de Brasil. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2391316a-fbf2-48c2-905b-363a46922af4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2391316a-fbf2-48c2-905b-363a46922af4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2391316a-fbf2-48c2-905b-363a46922af4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2391316a-fbf2-48c2-905b-363a46922af4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2391316a-fbf2-48c2-905b-363a46922af4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2391316a-fbf2-48c2-905b-363a46922af4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2391316a-fbf2-48c2-905b-363a46922af4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Indígenas de Brasil celebran el voto favorable del Tribunal Supremo en Brasilia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Indígenas de Brasil celebran el voto favorable del Tribunal Supremo en Brasilia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es &ldquo;una victoria de la lucha, una victoria de los derechos, una victoria de nuestra historia&rdquo;, dijo en X la diputada ind&iacute;gena <a href="https://twitter.com/celiaxakriaba/status/1704921464812499450" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">C&eacute;lia Xakriab&aacute;</a>. &ldquo;Brasil es territorio ind&iacute;gena y el futuro es ancestral&rdquo;. Tambi&eacute;n la ministra brasile&ntilde;a de Pueblos Ind&iacute;genas, S&ocirc;nia Guajajara, hab&iacute;a celebrado ese &ldquo;gran logro&rdquo;, fruto de a&ntilde;os de lucha y protestas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la alegr&iacute;a dur&oacute; apenas una semana. Este mi&eacute;rcoles, el Senado brasile&ntilde;o aprob&oacute; con car&aacute;cter de &ldquo;urgencia&rdquo; el texto central de un proyecto impulsado por<strong> los grupos m&aacute;s conservadores, que rechazan la decisi&oacute;n del Supremo</strong> por su contenido y tambi&eacute;n con el argumento de que el Poder Judicial &ldquo;usurp&oacute;&rdquo; las competencias del Legislativo.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de ley fue aprobado con 43 votos a favor y 21 en contra por el pleno del Senado, donde todav&iacute;a el conservadurismo tiene influencia frente al Gobierno del progresista Luiz In&aacute;cio Lula da Silva. 
    </p><h3 class="article-text">Bolsonaristas contra Lula</h3><p class="article-text">
        El relator del proyecto sobre el &ldquo;marco temporal&rdquo;, Marcos Rog&eacute;rio Brito,&nbsp;afirm&oacute; que &ldquo;la competencia del Supremo es clara en la Constituci&oacute;n, pero es tan clara como lo es la competencia del Poder Legislativo&rdquo;. Al mismo tiempo, neg&oacute; que ese proyecto sea un &ldquo;desaf&iacute;o&rdquo; al Supremo o que pueda provocar un eventual conflicto institucional, seg&uacute;n la Agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el l&iacute;der del grupo oficialista en el Senado, Randolfe Rodrigues, asegur&oacute; que <strong>&ldquo;ser&aacute; vetado por el presidente Lula&rdquo;.</strong> En ese caso, el texto pasar&iacute;a de nuevo al Congreso, que puede revertir el veto del jefe de Estado.
    </p><p class="article-text">
        En el Tribunal Supremo, s&oacute;lo dos magistrados apoyaron la <strong>tesis del &ldquo;marco temporal&rdquo;</strong>: Kassio Nunes Marques y Andr&eacute; Mendon&ccedil;a. Ambos fueron nombrados por el expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, a quien los activistas acusan de desencadenar un asalto hist&oacute;rico contra los territorios ind&iacute;genas con el desmantelamiento de las agencias de protecci&oacute;n y con su ret&oacute;rica en contra de los pueblos ind&iacute;genas y del medioambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Mendon&ccedil;a, antes de ser nombrado juez del Tribunal Supremo, hab&iacute;a sido ministro de Justicia de Bolsonaro. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la juez C&aacute;rmen L&uacute;cia Antunes Rocha afirm&oacute; al votar en contra del marco temporal: <strong>&ldquo;Estamos velando por la dignidad &eacute;tnica de un pueblo diezmado y oprimido durante cinco siglos de historia&rdquo;.</strong> La magistrada indic&oacute; que la sociedad brasile&ntilde;a tiene una &ldquo;deuda impagable&rdquo; con los pueblos ind&iacute;genas del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>Survival International </em>celebr&oacute; la semana pasada la derrota de lo que calific&oacute; como intento de &ldquo;legalizar el robo de enormes extensiones de tierras ind&iacute;genas&rdquo;. Seg&uacute;n el grupo, decenas de tribus salvajes podr&iacute;an haber sido aniquiladas si hubieran triunfado tales esfuerzos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un momento hist&oacute;rico: una <strong>gran victoria para los pueblos ind&iacute;genas de Brasil y una derrota masiva para el sector del agronegocio.</strong> El marco temporal es un intento de legalizar el robo de miles de hect&aacute;reas de tierras ind&iacute;genas. Los pueblos ind&iacute;genas de todo el pa&iacute;s podr&iacute;an haber sufrido un impacto catastr&oacute;fico, incluidos los kawahivas no contactados y miles de ind&iacute;genas guaran&iacute;es&rdquo;, indic&oacute; la directora de investigaci&oacute;n y defensa de Survival, Fiona Watson.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta iniciativa formaba parte del brutal ataque contra los pueblos ind&iacute;genas de Brasil y la selva amaz&oacute;nica que impulsaron el expresidente Bolsonaro y sus secuaces, por lo que este rechazo es sumamente importante, no solo para los pueblos ind&iacute;genas, sino tambi&eacute;n para la <strong>lucha global contra el cambio clim&aacute;tico</strong>&rdquo;, agreg&oacute;. Ahora, el Senado abri&oacute; un nuevo frente en esa lucha.
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta pieza fue traducida por Emma Reverter y actualizado por elDiario.es</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es / The Guardian]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/senado-brasileno-contradijo-tribunal-supremo-aprobo-proyecto-ley-limita-derechos-indigenas_1_10558293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Sep 2023 14:49:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1a702939-0f74-4be0-8e32-da0982913f2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="267548" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1a702939-0f74-4be0-8e32-da0982913f2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="267548" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Senado brasileño contradijo al Tribunal Supremo y aprobó un proyecto de ley que limita los derechos de los indígenas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1a702939-0f74-4be0-8e32-da0982913f2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunidades indígenas,Brasil,Derechos humanos,Jair Bolsonaro,Senado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El principal fondo medioambiental pide más financiamiento directo a comunidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/principal-fondo-medioambiental-pide-financiamiento-directo-comunidades_1_10476559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/868557ce-7f1a-46d8-8eb3-c83163dc18a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El principal fondo medioambiental pide más financiamiento directo a comunidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras los países debaten el futuro de la financiación del clima y la biodiversidad, el director del Fondo Mundial para el Medioambiente destaca la necesidad de apoyar a las comunidades indígenas y locales</p><p class="subtitle">Mujeres indígenas realizan una audiencia plurinacional en defensa del agua en Purmamarca</p><p class="subtitle">La Tierra pierde una porción de selva equivalente a una cancha de fútbol cada 5 segundos</p></div><p class="article-text">
        El director del mayor fondo multilateral del mundo para la acci&oacute;n medioambiental ha declarado que la comunidad internacional debe encontrar un &ldquo;nuevo paradigma&rdquo; para la financiaci&oacute;n del clima y la biodiversidad que aumente el acceso directo de las comunidades ind&iacute;genas y locales a los recursos financieros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carlos Manuel Rodr&iacute;guez</strong>, Director General del Fondo Mundial para el Medioambiente (FMAM), hizo este llamamiento mientras los delegados de 185 pa&iacute;ses donantes se reun&iacute;an en la Asamblea del FMAM en Vancouver, Canad&aacute;, junto a l&iacute;deres de los sectores financiero, empresarial y de la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        Aumentar la financiaci&oacute;n internacional para la protecci&oacute;n del medioambiente es el principal objetivo de la reuni&oacute;n de cinco d&iacute;as, la s&eacute;ptima asamblea del FMAM, que ha proporcionado m&aacute;s de 23.000 millones de d&oacute;lares en subvenciones a los pa&iacute;ses en desarrollo desde su puesta en marcha en 1992.
    </p><p class="article-text">
        Para Rodr&iacute;guez, sin embargo, no se trata s&oacute;lo de conseguir m&aacute;s dinero. En la inauguraci&oacute;n de la asamblea, el martes 22, dijo que los pa&iacute;ses tambi&eacute;n deben reconsiderar c&oacute;mo asignan los recursos, pidiendo un aumento de la <strong>financiaci&oacute;n directa para las personas que ya est&aacute;n protegiendo la naturaleza.</strong> En todo el mundo,&nbsp;<a href="https://d5i6is0eze552.cloudfront.net/documents/Publikasjoner/Andre-rapporter/RFN_Falling_short_2021.pdf?mtime=20210412123104" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos del 1%</a>&nbsp;de la ayuda exterior para hacer frente al cambio clim&aacute;tico se destina directamente a las comunidades ind&iacute;genas y locales, o a proyectos de apoyo a la tenencia de sus tierras y a la gesti&oacute;n de sus bosques. Y ello a pesar de&nbsp;<a href="https://www.iucn.org/resources/grey-literature/role-indigenous-peoples-and-local-communities-effective-and-equitable" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los estudios</a>&nbsp;que han demostrado el importante papel que desempe&ntilde;an a la hora de impulsar una conservaci&oacute;n y una protecci&oacute;n del medio ambiente eficaces y equitativas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/299413df-e9f2-4cc6-8584-b054010d7224_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/299413df-e9f2-4cc6-8584-b054010d7224_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/299413df-e9f2-4cc6-8584-b054010d7224_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/299413df-e9f2-4cc6-8584-b054010d7224_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/299413df-e9f2-4cc6-8584-b054010d7224_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/299413df-e9f2-4cc6-8584-b054010d7224_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/299413df-e9f2-4cc6-8584-b054010d7224_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carlos Manuel Rodríguez (centro), Director General del Fondo Mundial para el Medioambiente, interviene en un panel sobre el Marco Mundial para la Biodiversidad Kunming-Montreal antes de la Asamblea del FMAM en Vancouver, Canadá"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carlos Manuel Rodríguez (centro), Director General del Fondo Mundial para el Medioambiente, interviene en un panel sobre el Marco Mundial para la Biodiversidad Kunming-Montreal antes de la Asamblea del FMAM en Vancouver, Canadá                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Reconocemos el papel que desempe&ntilde;an [estas comunidades] y el FMAM quiere proporcionarles m&aacute;s fondos&rdquo;, dijo Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        La financiaci&oacute;n del FMAM procede de los pa&iacute;ses donantes y se pone a disposici&oacute;n de los pa&iacute;ses en desarrollo a trav&eacute;s de organismos gubernamentales, empresas e instituciones de investigaci&oacute;n.<strong> S&oacute;lo el 1% de sus subvenciones y financiaci&oacute;n se entrega directamente a la sociedad civil, dijo Rodr&iacute;guez, una cifra que espera que alcance el 10% en 2030.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La financiaci&oacute;n directa del Fondo proviene principalmente de su&nbsp;<a href="https://www.thegef.org/what-we-do/topics/gef-small-grants-programme" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Programa de Peque&ntilde;as Donaciones</a>, que comenz&oacute; hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os y ha proporcionado un total de 725 millones de d&oacute;lares a m&aacute;s de 26.000 proyectos en todo el mundo. En Ecuador, por ejemplo, el FMAM ha financiado iniciativas de conservaci&oacute;n para comunidades ind&iacute;genas y locales, as&iacute; como trabajos para ayudar a desarrollar actividades econ&oacute;micas que utilicen la biodiversidad local de forma sostenible. Dar&iacute;o Mej&iacute;a Montalvo, Presidente del Foro Permanente para las Cuestiones Ind&iacute;genas de la ONU, afirm&oacute; en un acto paralelo celebrado en Vancouver que la financiaci&oacute;n para la protecci&oacute;n del medioambiente tiende a destinarse a organizaciones que pueden cumplir los requisitos legales y financieros, pero que no est&aacute;n familiarizadas con los territorios en los que van a trabajar. As&iacute; se corre el riesgo de que la financiaci&oacute;n no llegue a las comunidades ind&iacute;genas, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7131ff87-ec90-40d0-84e8-7f4912911e88_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7131ff87-ec90-40d0-84e8-7f4912911e88_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7131ff87-ec90-40d0-84e8-7f4912911e88_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7131ff87-ec90-40d0-84e8-7f4912911e88_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7131ff87-ec90-40d0-84e8-7f4912911e88_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7131ff87-ec90-40d0-84e8-7f4912911e88_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7131ff87-ec90-40d0-84e8-7f4912911e88_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Darío Mejía Montalvo, presidente del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, durante su intervención en la Conferencia ODS 16 en Roma, Italia, en junio de 2023"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Darío Mejía Montalvo, presidente del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, durante su intervención en la Conferencia ODS 16 en Roma, Italia, en junio de 2023                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Necesitamos que las comunidades ind&iacute;genas generen sus propias capacidades para ser independientes del sistema financiero que se basa en gran medida en el individualismo, la competencia y la especulaci&oacute;n&rdquo;</strong>, afirm&oacute; Mej&iacute;a Montalvo. A&ntilde;adi&oacute; que si no se replantea el enfoque actual de la financiaci&oacute;n de estas comunidades, se corre el riesgo de seguir dependiendo de mecanismos &ldquo;basados en las reglas del mercado&rdquo; que pueden imponer un &ldquo;cambio en los sistemas de valores de las comunidades ind&iacute;genas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un enfoque alternativo para la financiaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Se calcula que las comunidades ind&iacute;genas y locales ocupan, poseen o gestionan en la actualidad&nbsp;<a href="https://www.wri.org/insights/numbers-indigenous-and-community-land-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos la mitad</a>&nbsp;de la superficie terrestre del planeta, con&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41893-018-0100-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerca del 40%</a>&nbsp;de esos paisajes protegidos o clasificados como en buen estado ecol&oacute;gico. Se cree que los ind&iacute;genas protegen&nbsp;<a href="https://www.worldbank.org/en/topic/indigenouspeoples" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 80%</a>&nbsp;de la biodiversidad que queda en el mundo, a pesar de que s&oacute;lo representan el 6% de la poblaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        Estas comunidades son protectoras del planeta, pero&nbsp;<a href="https://dialogochino.net/es/clima-y-energia-es/373163-lideres-debaten-sobre-la-amazonia-mientras-los-pueblos-indigenas-enfrentan-presiones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se enfrentan a muchos y diversos desaf&iacute;os</a>, como brotes de enfermedades, violaciones de los derechos humanos, violencia, falta de tenencia de sus tierras y limitaciones financieras.
    </p><p class="article-text">
        En la cumbre de la ONU sobre el clima COP26 de 2021, los l&iacute;deres mundiales&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/environment/2021/nov/01/cop26-indigenous-peoples-to-get-17bn-in-recognition-of-role-in-protecting-forests-aoe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prometieron</a>&nbsp;1.700 millones de d&oacute;lares para apoyar a los pueblos ind&iacute;genas y las comunidades locales en la protecci&oacute;n del medioambiente y su papel en el cumplimiento de los objetivos forestales mundiales para 2030. Pero garantizar que esta financiaci&oacute;n llegue a estos grupos podr&iacute;a significar superar pr&aacute;cticas arraigadas en la canalizaci&oacute;n de los fondos.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n de la&nbsp;<a href="https://d5i6is0eze552.cloudfront.net/documents/Publikasjoner/Andre-rapporter/RFN_Falling_short_2021.pdf?mtime=20210412123104" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rainforest Foundation Noruega&nbsp;</a>descubri&oacute; que de los 2.700 millones de d&oacute;lares prometidos para apoyar la tenencia y la gesti&oacute;n forestal de los pueblos ind&iacute;genas y las comunidades locales entre 2011 y 2020, solo el 17% se destin&oacute; a proyectos realmente dirigidos por estas comunidades o sus organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este estudio, m&aacute;s de la mitad de esta financiaci&oacute;n se distribuy&oacute; a trav&eacute;s de cinco organizaciones: el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Asi&aacute;tico de Desarrollo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. La otra mitad se reparti&oacute; mediante agencias de la ONU, ONG y empresas de consultor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con frecuencia, este enfoque intermediario hace que la financiaci&oacute;n no llegue realmente a las comunidades. En busca de una soluci&oacute;n, muchas organizaciones ind&iacute;genas y de comunidades locales est&aacute;n abordando el problema creando sus propios mecanismos de financiaci&oacute;n. Por ejemplo,&nbsp;<a href="https://foresttenure.org/gallery/22.09.2022_SHANDIA%20PRESENTATION.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shandia</a>, una plataforma financiera creada por la Alianza Global de Comunidades Territoriales, espera recaudar y distribuir directamente 300 millones de d&oacute;lares en la pr&oacute;xima d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        En Am&eacute;rica Latina, la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques, plataforma de derechos sobre la tierra de organizaciones ind&iacute;genas de M&eacute;xico y Centroam&eacute;rica, lleva varios a&ntilde;os desarrollando&nbsp;<a href="https://www.alianzamesoamericana.org/en/cop-mesoamerican-territorial-fund/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mecanismo de financiaci&oacute;n</a>&nbsp;directa. La alianza trabaja ahora para capitalizar el fondo, con un objetivo de 50 millones de d&oacute;lares en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, que, seg&uacute;n afirma, utilizar&aacute; para financiar 10 grandes y 50 peque&ntilde;os proyectos comunitarios que beneficiar&aacute;n a unos 5 millones de personas en la regi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Actualmente los fondos pasan por muchos intermediarios y organizaciones; están muy fragmentados
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Pia Hernández</span>
                                        <span>—</span> Gestora del fondo mesoamericano de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Actualmente los fondos pasan por muchos intermediarios y organizaciones; est&aacute;n muy fragmentados&rdquo;, dijo Mar&iacute;a Pia Hern&aacute;ndez, gestora del fondo mesoamericano, en un acto paralelo a la asamblea del FMAM. &ldquo;El problema no es s&oacute;lo cu&aacute;nto dinero llega realmente a las comunidades, sino tambi&eacute;n que falta participaci&oacute;n de ellas como beneficiarias finales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades ind&iacute;genas y locales tambi&eacute;n se enfrentan a muchas barreras dentro de sus propios pa&iacute;ses, que suelen tener requisitos y leyes complejos que restringen la financiaci&oacute;n que les llega a trav&eacute;s de instituciones internacionales. Adem&aacute;s, las comunidades carecen con frecuencia de personalidad jur&iacute;dica o capacidad para recibir y gestionar grandes fondos, y viven en zonas remotas de sus pa&iacute;ses donde a menudo no hay bancos.
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;ndez pidi&oacute; que se trabaje para reforzar las capacidades de gobernanza de las organizaciones ind&iacute;genas y comunitarias, reconociendo que muchas tienen puntos d&eacute;biles que les impiden administrar grandes fondos y cumplir los requisitos de los donantes. A&ntilde;adi&oacute; que estos grupos necesitan formaci&oacute;n y apoyo, y que no se les deben exigir los mismos requisitos que a otras organizaciones ejecutoras.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo fue realizado con el apoyo de la red&nbsp;</em><a href="https://earthjournalism.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Earth Journalism Network</em></a><em>&nbsp;de Internews y publicado originalmente en Di&aacute;logo Chino </em><a href="https://dialogochino.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://dialogochino.net/es/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diálogo Chino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/principal-fondo-medioambiental-pide-financiamiento-directo-comunidades_1_10476559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Aug 2023 08:55:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/868557ce-7f1a-46d8-8eb3-c83163dc18a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1055531" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/868557ce-7f1a-46d8-8eb3-c83163dc18a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1055531" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El principal fondo medioambiental pide más financiamiento directo a comunidades]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/868557ce-7f1a-46d8-8eb3-c83163dc18a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,energía renovable,Medio ambiente,Comunidades indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El referéndum sobre el Yasuní polariza a las comunidades de Ecuador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/referendum-yasuni-polariza-comunidades-ecuador_1_10453393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02ee382d-8d3c-4301-8777-e139bcc3a2ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El referéndum sobre el Yasuní polariza a las comunidades de Ecuador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas comunidades de la Amazonía expresan su apoyo a los proyectos petrolíferos, mientras el país se dispone a votar este domingo sobre el futuro de las reservas del Parque Nacional</p><p class="subtitle">Asesinaron a un dirigente correísta a pocos días de las elecciones presidenciales en Ecuador</p><p class="subtitle">Vaca Muerta Sur: tensión y sólo voces a favor en una cuestionada audiencia pública</p></div><p class="article-text">
        Sentado en el piso de tierra de su maloca, &Oacute;scar Machoa, de 67 a&ntilde;os, corta unas hojas y las va colocando pacientemente sobre una olla calentada por le&ntilde;a. Sus manos firmes y &aacute;speras fueron esculpidas por los a&ntilde;os recogiendo plantas, construyendo sus casas, moldeando sus flechas.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l es el curandero de la comunidad kichwa de San Carlos y el encargado de trasladar los saberes ancestrales al resto de sus vecinos en el cant&oacute;n La Joya de los Sachas en la provincia ecuatoriana de Orellana, donde se encuentra parte del&nbsp;Parque Nacional Yasun&iacute;, <strong>uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta</strong>, que esta semana ser&aacute; el protagonista de un refer&eacute;ndum nacional sobre el futuro de las reservas de petr&oacute;leo situadas bajo sus suelos.
    </p><p class="article-text">
        Apenas escucha la palabra petr&oacute;leo, su actitud paciente cambia.<strong> &ldquo;No queremos que se extraiga nada.</strong> Recuerdo todas las cosas que nos prometieron y nada cumplieron&rdquo;, dice con fuerza Machoa, cuando se traslada casi 60 a&ntilde;os atr&aacute;s y recuerda los inicios de la extracci&oacute;n petrolera en la zona, liderada por Texaco (en la actualidad, Chevron), donde fueron&nbsp;<a href="https://www.cancilleria.gob.ec/wp-content/uploads/2015/06/Expediente-Caso-Chevron-abril-2015.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectadas</a>&nbsp;m&aacute;s de 2 millones de hect&aacute;reas de la Amazon&iacute;a ecuatoriana a lo largo de casi 30 a&ntilde;os de explotaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e96b64f-ab16-45ad-8922-d57e343f8a75_16-9-aspect-ratio_50p_1079456.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e96b64f-ab16-45ad-8922-d57e343f8a75_16-9-aspect-ratio_50p_1079456.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e96b64f-ab16-45ad-8922-d57e343f8a75_16-9-aspect-ratio_75p_1079456.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e96b64f-ab16-45ad-8922-d57e343f8a75_16-9-aspect-ratio_75p_1079456.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e96b64f-ab16-45ad-8922-d57e343f8a75_16-9-aspect-ratio_default_1079456.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e96b64f-ab16-45ad-8922-d57e343f8a75_16-9-aspect-ratio_default_1079456.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e96b64f-ab16-45ad-8922-d57e343f8a75_16-9-aspect-ratio_default_1079456.jpg"
                    alt="Mujeres indígenas kichwas cocinando en la comunidad de San Carlos, en La Joya de los Sachas, un cantón de la provincia ecuatoriana de Orellana. La venta de plátano frito y yuca es una fuente de ingresos para las comunidades indígenas locales"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mujeres indígenas kichwas cocinando en la comunidad de San Carlos, en La Joya de los Sachas, un cantón de la provincia ecuatoriana de Orellana. La venta de plátano frito y yuca es una fuente de ingresos para las comunidades indígenas locales                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ah&iacute; empez&oacute; nuestra pesadilla</strong>&rdquo;, contin&uacute;a Machoa. &ldquo;Nos dijeron que utilizar&iacute;an tecnolog&iacute;a de punta, pero los derrames se volvieron muy comunes. Se contaminaron los r&iacute;os, murieron los peces, los animales, y nadie nos apoy&oacute;. Mis abuelos, mis padres, nosotros crecimos aqu&iacute;. Por eso vamos a defender el Yasun&iacute; para nuestros hijos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56d8b34c-4255-46cd-aa84-30ad32d55896_16-9-aspect-ratio_50p_1079457.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56d8b34c-4255-46cd-aa84-30ad32d55896_16-9-aspect-ratio_50p_1079457.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56d8b34c-4255-46cd-aa84-30ad32d55896_16-9-aspect-ratio_75p_1079457.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56d8b34c-4255-46cd-aa84-30ad32d55896_16-9-aspect-ratio_75p_1079457.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/56d8b34c-4255-46cd-aa84-30ad32d55896_16-9-aspect-ratio_default_1079457.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/56d8b34c-4255-46cd-aa84-30ad32d55896_16-9-aspect-ratio_default_1079457.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/56d8b34c-4255-46cd-aa84-30ad32d55896_16-9-aspect-ratio_default_1079457.jpg"
                    alt="Óscar Machoa, curandero kichwa de la comunidad de San Carlos, reza cerca del salón comunal. Dice que votará por el “Sí” en el referéndum nacional de este domingo, para bloquear la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuni."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Óscar Machoa, curandero kichwa de la comunidad de San Carlos, reza cerca del salón comunal. Dice que votará por el “Sí” en el referéndum nacional de este domingo, para bloquear la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuni.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Este domingo 20 de agosto, todo el pa&iacute;s se enfrentar&aacute; a dos votaciones: la elecci&oacute;n del pr&oacute;ximo presidente as&iacute; como del parlamento (enturbiadas por el asesinato del candidato&nbsp;Fernando Villavicencio), y tambi&eacute;n decidir&aacute; si se contin&uacute;a con la explotaci&oacute;n de los campos petrol&iacute;feros Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT), tambi&eacute;n conocido como Bloque 43, situado dentro del Parque Nacional Yasun&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7babc610-eb2c-4e6b-b039-2543a3627f72_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7babc610-eb2c-4e6b-b039-2543a3627f72_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7babc610-eb2c-4e6b-b039-2543a3627f72_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7babc610-eb2c-4e6b-b039-2543a3627f72_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7babc610-eb2c-4e6b-b039-2543a3627f72_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7babc610-eb2c-4e6b-b039-2543a3627f72_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7babc610-eb2c-4e6b-b039-2543a3627f72_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Parque Nacional Yasuní desde El Coca, capital de la provincia de Orellana."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Parque Nacional Yasuní desde El Coca, capital de la provincia de Orellana.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El curandero kichwa afirma estar decidido a votar &ldquo;S&iacute;&rdquo; para bloquear su explotaci&oacute;n, una postura compartida por gran parte de la poblaci&oacute;n amaz&oacute;nica de Ecuador, aunque no de manera universal. A medida que se acerca la votaci&oacute;n, la cuesti&oacute;n ha polarizado a algunos grupos ind&iacute;genas, tanto cercanos como lejanos al propio Yasun&iacute;, reflejando antiguos debates sobre los beneficios y perjuicios de la extracci&oacute;n de petr&oacute;leo y el alcance del apoyo estatal a las comunidades remotas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ac02f5c-562e-4de5-9a96-2ba249e58b8b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ac02f5c-562e-4de5-9a96-2ba249e58b8b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ac02f5c-562e-4de5-9a96-2ba249e58b8b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ac02f5c-562e-4de5-9a96-2ba249e58b8b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ac02f5c-562e-4de5-9a96-2ba249e58b8b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7ac02f5c-562e-4de5-9a96-2ba249e58b8b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7ac02f5c-562e-4de5-9a96-2ba249e58b8b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En la provincia de Sucumbíos, al norte de Orellana, se pueden ver oleoductos a lo largo de kilómetros de carretera camino a Quito, la capital de Ecuador"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En la provincia de Sucumbíos, al norte de Orellana, se pueden ver oleoductos a lo largo de kilómetros de carretera camino a Quito, la capital de Ecuador                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Votos contra el petr&oacute;leo</h3><p class="article-text">
        Los vecinos de Machoa en La Joya de los Sachas comparten su postura contraria a la extracci&oacute;n, afirmando que el petr&oacute;leo no es necesario para mejorar sus medios de vida, Se&ntilde;alan que tienen &aacute;reas de conservaci&oacute;n, lagunas, rutas de cataratas, y comunidades organizadas en torno al turismo rural comunitario, con lo que pueden obtener ingresos sin perjudicar su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Los pobladores plantean la cuesti&oacute;n de los derrames de petr&oacute;leo cerca de los lugares de extracci&oacute;n. Uno de ellos se&ntilde;ala que &ldquo;se dan siempre, y no queremos m&aacute;s de eso&rdquo;. Y no exageran. Seg&uacute;n el Ministerio de Ambiente de Ecuador, <strong>entre el 1 de enero de 2020 y el 30 de abril de 2022 se&nbsp;registraron630 derrames de petr&oacute;leo en territorio nacional. Casi un derrame al d&iacute;a.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30ba0d6a-2189-4464-b282-56025e6ff2b4_16-9-aspect-ratio_50p_1079458.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30ba0d6a-2189-4464-b282-56025e6ff2b4_16-9-aspect-ratio_50p_1079458.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30ba0d6a-2189-4464-b282-56025e6ff2b4_16-9-aspect-ratio_75p_1079458.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30ba0d6a-2189-4464-b282-56025e6ff2b4_16-9-aspect-ratio_75p_1079458.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30ba0d6a-2189-4464-b282-56025e6ff2b4_16-9-aspect-ratio_default_1079458.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30ba0d6a-2189-4464-b282-56025e6ff2b4_16-9-aspect-ratio_default_1079458.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/30ba0d6a-2189-4464-b282-56025e6ff2b4_16-9-aspect-ratio_default_1079458.jpg"
                    alt="Uno de los tantos derrames de petróleo en Ecuador ocurrió en enero de 2022 y provocó la contaminación del río Coca, en el cantón El Chaco, provincia de Napo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los tantos derrames de petróleo en Ecuador ocurrió en enero de 2022 y provocó la contaminación del río Coca, en el cantón El Chaco, provincia de Napo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A una hora de distancia de La Joya de los Sachas est&aacute; el cant&oacute;n Shushufindi, en la provincia de Sucumb&iacute;os. Aqu&iacute; las preocupaciones son las mismas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9517e150-b715-4690-bb89-86474cab7390_16-9-aspect-ratio_50p_1079459.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9517e150-b715-4690-bb89-86474cab7390_16-9-aspect-ratio_50p_1079459.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9517e150-b715-4690-bb89-86474cab7390_16-9-aspect-ratio_75p_1079459.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9517e150-b715-4690-bb89-86474cab7390_16-9-aspect-ratio_75p_1079459.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9517e150-b715-4690-bb89-86474cab7390_16-9-aspect-ratio_default_1079459.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9517e150-b715-4690-bb89-86474cab7390_16-9-aspect-ratio_default_1079459.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9517e150-b715-4690-bb89-86474cab7390_16-9-aspect-ratio_default_1079459.jpg"
                    alt="Un hoatzin en el Parque Ecológico Recreativo Lago Agrio, provincia de Sucumbíos. Hay muchas áreas de conservación en la región que ofrecen oportunidades para el turismo rural comunitario."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un hoatzin en el Parque Ecológico Recreativo Lago Agrio, provincia de Sucumbíos. Hay muchas áreas de conservación en la región que ofrecen oportunidades para el turismo rural comunitario.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Toda la Amazon&iacute;a ecuatoriana est&aacute; invadida por petroleras que est&aacute;n hace medio siglo, y muy pocas personas le ponen inter&eacute;s a este tema. As&iacute; luchemos, las &oacute;rdenes vienen de los que est&aacute;n en el poder, que nada van a hacer. Necesitamos a alguien que quiera hacer un cambio en serio&rdquo;, reclama Sandra Aguinda mientras fr&iacute;e sus pl&aacute;tanos y yucas que vende en la plaza central del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Acaso no podemos vivir de actividades que no afecten nuestro territorio? Los kichwas tenemos organizaciones, somos emprendedores, podemos hacer algo&rdquo;, sentencia Aguinda mientras atiende a sus comensales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74993636-392a-4b57-8250-e4b222d9502b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74993636-392a-4b57-8250-e4b222d9502b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74993636-392a-4b57-8250-e4b222d9502b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74993636-392a-4b57-8250-e4b222d9502b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74993636-392a-4b57-8250-e4b222d9502b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74993636-392a-4b57-8250-e4b222d9502b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/74993636-392a-4b57-8250-e4b222d9502b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un Oreobates quixensis, también conocido como sapo bocón amazónico, sobre una roca en la Reserva Biológica Limoncocha, en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un Oreobates quixensis, también conocido como sapo bocón amazónico, sobre una roca en la Reserva Biológica Limoncocha, en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s al sur, en la provincia de Napo, cuna de kichwas, shuar y huaoranis, tambi&eacute;n reclaman la protecci&oacute;n de su territorio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Yasun&iacute; es parte de nuestra cultura. No queremos que se explote, queremos que se mantenga el aire puro en la tierra que nos dejaron nuestros ancestros. Si no cuidamos a la Pachamama, tendremos enfermedades y preocupaciones&rdquo;, dice Janet Rivadeneyra, dirigente de la comunidad&nbsp;Shiripuno, a orillas del r&iacute;o Napo, que tambi&eacute;n denuncia el crecimiento de la&nbsp;miner&iacute;a ilegal. &ldquo;Nuestra agua se est&aacute; contaminando y nadie detiene esta miner&iacute;a que nos est&aacute; matando&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e6b1f5f-9409-4683-8ac9-5374f4f90a7f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e6b1f5f-9409-4683-8ac9-5374f4f90a7f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e6b1f5f-9409-4683-8ac9-5374f4f90a7f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e6b1f5f-9409-4683-8ac9-5374f4f90a7f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e6b1f5f-9409-4683-8ac9-5374f4f90a7f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7e6b1f5f-9409-4683-8ac9-5374f4f90a7f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7e6b1f5f-9409-4683-8ac9-5374f4f90a7f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Personas bañándose en una cascada del complejo turístico Yacuruna, en el cantón de La Joya de los Sachas. Homero Quichde (izquierda) explica que creó el complejo como área de conservación, sin ayuda del gobierno"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Personas bañándose en una cascada del complejo turístico Yacuruna, en el cantón de La Joya de los Sachas. Homero Quichde (izquierda) explica que creó el complejo como área de conservación, sin ayuda del gobierno                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Apoyo al petr&oacute;leo</h3><p class="article-text">
        Para otras comunidades de la Amazon&iacute;a, sin embargo, el apoyo al fin de la explotaci&oacute;n petrol&iacute;fera en el Parque Nacional Yasun&iacute; &#8213;y fuera de &eacute;l&#8213; no es una certeza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/13ab0bd2-2f14-466a-9fcb-853725dc14a6_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/13ab0bd2-2f14-466a-9fcb-853725dc14a6_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/13ab0bd2-2f14-466a-9fcb-853725dc14a6_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/13ab0bd2-2f14-466a-9fcb-853725dc14a6_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/13ab0bd2-2f14-466a-9fcb-853725dc14a6_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/13ab0bd2-2f14-466a-9fcb-853725dc14a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/13ab0bd2-2f14-466a-9fcb-853725dc14a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Janet Rivadeneyra (centro), dirigente de la comunidad Shiripuno, muestra sus artesanías en una tienda creada por mujeres de su comunidad. Además de la explotación petrolera, afirma que la minería ilegal también contamina las aguas de la región."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Janet Rivadeneyra (centro), dirigente de la comunidad Shiripuno, muestra sus artesanías en una tienda creada por mujeres de su comunidad. Además de la explotación petrolera, afirma que la minería ilegal también contamina las aguas de la región.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos claro que hay comunidades en la Amazon&iacute;a que van a apoyar a la industria petrolera, pues se benefician de trabajos precarios mal remunerados de las empresas. El Estado no llega y se ven obligados a aceptar&rdquo;, dice a <em>Di&aacute;logo Chino</em> Fernando Mu&ntilde;oz Mi&ntilde;o, coordinador nacional de articulaci&oacute;n de Yasunidos, el colectivo que lider&oacute; la campa&ntilde;a a favor del refer&eacute;ndum para proteger a Yasun&iacute; y a su gente, que incluye a los tagaeri y taromenane, las &uacute;ltimas poblaciones ind&iacute;genas conocidas de Ecuador en aislamiento voluntario.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual fuera el resultado de esta votaci&oacute;n, Mu&ntilde;oz afirma que el Estado debe empezar a desarrollar &ldquo;alternativas econ&oacute;micas reales para estas poblaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo oriental de la provincia de Orellana, dentro del Bloque 43, est&aacute; la comunidad huaorani de Kawymeno. En este lugar que limita con Per&uacute;, as&iacute; como en otros cantones m&aacute;s cercanos al ITT, est&aacute;n a favor de continuar con la explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no hubiese la industria petrolera, nosotros no hubi&eacute;ramos tenido educaci&oacute;n, salud, bienestar familiar&rdquo;, dijo hace unas semanas a&nbsp;<a href="https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20230624-el-petr%C3%B3leo-la-discordia-entre-ind%C3%ADgenas-amaz%C3%B3nicos-de-ecuador" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">France 24</a>Panenky Huabe, presidente de la comunidad, evidenciando la ausencia del Estado en este rinc&oacute;n de la Amazon&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36749903-4b87-4cf3-a27c-be25e9e84113_16-9-aspect-ratio_50p_1079460.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36749903-4b87-4cf3-a27c-be25e9e84113_16-9-aspect-ratio_50p_1079460.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36749903-4b87-4cf3-a27c-be25e9e84113_16-9-aspect-ratio_75p_1079460.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36749903-4b87-4cf3-a27c-be25e9e84113_16-9-aspect-ratio_75p_1079460.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/36749903-4b87-4cf3-a27c-be25e9e84113_16-9-aspect-ratio_default_1079460.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/36749903-4b87-4cf3-a27c-be25e9e84113_16-9-aspect-ratio_default_1079460.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/36749903-4b87-4cf3-a27c-be25e9e84113_16-9-aspect-ratio_default_1079460.jpg"
                    alt="Una mujer indígena huaorani crea y vende sus artesanías en la calle en Puerto Misahualli, en la provincia de Napo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una mujer indígena huaorani crea y vende sus artesanías en la calle en Puerto Misahualli, en la provincia de Napo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La polarizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n amaz&oacute;nica es analizada por Patricio Quinda, emprendedor dedicado a promocionar el turismo desde hace dos d&eacute;cadas en el Parque Nacional Yasun&iacute;, desde la provincia de Orellana. &ldquo;La industria petrolera, a trav&eacute;s de sus relacionistas comunitarios, entra a diversas comunidades para dividirlos, introducen dirigentes para que los apoyen en sus pol&iacute;ticas y difunden su sistema de regal&iacute;as con los que ponen a los pobladores a su favor&rdquo;, denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, Illa Grafa, dirigente de la comunidad Rucu Jumandy Kawsay, en el cant&oacute;n Archidona, no est&aacute; de acuerdo con la actividad en el ITT, pero tambi&eacute;n se pone en el lugar de las personas que piensan distinto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada sitio ve su realidad, pero el principal problema de todo lo que sucede en nuestras comunidades es que no hay trabajo. Por ejemplo, muchas personas se est&aacute;n dedicando al oro ilegal, que est&aacute; da&ntilde;ando gravemente a nuestros bosques, pero no tienen alternativas&rdquo;, explica Grafa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No deber&iacute;a de explotarse el petr&oacute;leo, pero necesitamos los ingresos que genera&rdquo;, afirma con preocupaci&oacute;n y pena.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en Di&aacute;logo Chino </em><a href="https://dialogochino.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://dialogochino.net/es/</em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>Flor Ruiz es fotoperiodista, periodista y videasta. Colabora en medios como BBC, El Comercio y La Rep&uacute;blica, entre otros. Es miembro de la Asociaci&oacute;n de Prensa Extranjera en el Per&uacute; (APEP).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Flor Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/referendum-yasuni-polariza-comunidades-ecuador_1_10453393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Aug 2023 03:01:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/02ee382d-8d3c-4301-8777-e139bcc3a2ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="343274" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/02ee382d-8d3c-4301-8777-e139bcc3a2ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="343274" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El referéndum sobre el Yasuní polariza a las comunidades de Ecuador]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/02ee382d-8d3c-4301-8777-e139bcc3a2ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ecuador,Referéndum,Petróleo,Comunidades indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tercer Malón de la Paz realizó un "wiphalazo" frente al Congreso, en el Día de los Pueblos Indígenas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tercer-malon-paz-realizo-wiphalazo-frente-congreso-dia-pueblos-indigenas_1_10438676.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/463ed7d8-2b91-49c4-86a7-7e7773e344ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tercer Malón de la Paz realizó un &quot;wiphalazo&quot; frente al Congreso, en el Día de los Pueblos Indígenas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, comunidades originarias realizaron un banderazo frente al Congreso Nacional contra la reforma constitucional en Jujuy. Retornaron al Palacio de los Tribunales donde mantienen una vigilia. En la Cámara de Diputados, se desarrolló una Audiencia Plurinacional convocada por el colectivo "Feminismos Originarios".</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Tercer Mal&oacute;n de la Paz</strong> realiz&oacute; este mi&eacute;rcoles, <strong>D&iacute;a Internacional de los Pueblos Ind&iacute;genas</strong>,<strong> </strong>una asamblea plurinacional y un &ldquo;<strong>wiphalazo</strong>&rdquo; -un banderazo con el emblema de las comunidades originarias- frente al Congreso Nacional. Luego, regresaron a los Tribunales donde <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/integrantes-tercer-malon-encadenaron-tribunales-visitados-perez-esquivel_1_10436576.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantienen una vigilia contra la reforma constitucional en Jujuy</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde, los manifestantes se concentraron en el Obelisco para marchar primero a Plaza de Mayo y desde all&iacute; dirigirse hacia el Congreso para exhibir m&uacute;ltiples whipalas, banderas argentinas y carteles. &ldquo;<strong>Pueblo escucha, &uacute;nete a la lucha</strong>&rdquo; y &ldquo;<strong>En Jujuy tenemos un se&ntilde;or dictador, Morales se llama y nos tiene con hambre, Morales se llama y no tiene coraz&oacute;n</strong>&rdquo; fueron algunos de los c&aacute;nticos.
    </p><p class="article-text">
        Durante la marcha, algunos integrantes del Tercer Mal&oacute;n fueron tomando la palabra para retratar &ldquo;lo que se vive en Jujuy&rdquo; y hacer o&iacute;r sus reclamos: &ldquo;<strong>Queremos decirle a toda la sociedad que somos preexistentes al Estado y hemos demostrado por diez mil a&ntilde;os c&oacute;mo se vive en convivencia y en armon&iacute;a con la madre tierra. Cuando el agua llegue a Buenos Aires contaminada desde el norte, reci&eacute;n ah&iacute; van a tomar conciencia</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros referentes le exigieron a los tres poderes del Estado que &ldquo;<strong>trabajen para el pueblo y no para las empresas multinacionales</strong>&rdquo;, advirtieron sobre &ldquo;el peligro que corre la Argentina ante la explotaci&oacute;n de sus recursos naturales&rdquo; y el &ldquo;enorme da&ntilde;o que hicieron los ocho a&ntilde;os del gobierno neoliberal de Gerardo Morales en Jujuy&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esteban &ldquo;Gringo&rdquo; Castro</strong>, secretario general de la UTEP presente en el lugar, manifest&oacute; que se est&aacute; frente a un &ldquo;proceso muy interesante como el que se abri&oacute; en Bolivia, se est&aacute; abriendo en Per&uacute; y como ocurri&oacute; en Ecuador, donde los pueblos originarios van a ser los protagonistas de la transformaci&oacute;n que viene&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desiderio Olmos</strong>, referente del Tercer Mal&oacute;n, record&oacute; que &ldquo;ya han pasado m&aacute;s de 24 horas desde que tres hermanos se han encadenado con huelga de hambre mientras que los jueces ni se acercaron&rdquo;. &ldquo;<strong>Solicitamos a la Corte Suprema que se expida de una vez, ya sea de forma positiva o negativa, sobre la reforma inconstitucional que se aprob&oacute; en Jujuy</strong>, para que podamos continuar con los pasos legales e ir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos&rdquo;, enfatiz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la C&aacute;mara de Diputados desde las 15, se desarroll&oacute; una <strong>Audiencia Plurinacional </strong>convocada por el colectivo &ldquo;<strong>Feminismos Originarios</strong>&rdquo;, donde distintas referentes mantuvieron junto a legisladoras una &ldquo;<strong>Minga de la palabra</strong>&rdquo;. Fue un encuentro donde -seg&uacute;n la lengua quechua- se busca que &ldquo;<strong>circule la palabra, se piense y se construya en conjunto por el bien com&uacute;n</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez finalizadas las actividades en la explanada del Congreso, el Tercer Mal&oacute;n retorn&oacute; a Plaza Lavalle, frente a la sede del m&aacute;ximo tribunal, donde hicieron un &ldquo;cierre musical&rdquo; de la jornada al son de sus sikuris, bombos leg&uuml;eros, guitarras y charangos.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, durante una asamblea plurinacional realizada esta ma&ntilde;ana frente a los Tribunales, referentes de las 400 comunidades originarias reiteraron su denuncia por la &ldquo;<strong>falta de Estado de derecho</strong>&rdquo; y &ldquo;<strong>la violencia institucional</strong>&rdquo; que denuncian en la provincia de Jujuy.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Venimos a denunciar que en Jujuy no hay Estado de derecho, que lo que existe hoy en la provincia es la violaci&oacute;n de derechos humanos y tratados internacionales</strong>, como ha sido la violaci&oacute;n sistem&aacute;tica del convenio 169 de la OIT en esta reforma inconsulta, viciada en su plenitud y contradictoria a los derechos y garant&iacute;as establecidos en la Constituci&oacute;n Nacional&rdquo;, apunt&oacute; <strong>N&eacute;stor Jerez</strong>, cacique del pueblo Ocloya juje&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En referencia al D&iacute;a de los Pueblos Ind&iacute;genas, Jerez sostuvo: &ldquo;Somos los hijos de la Pachamama, somos pueblos, naciones preexistentes que venimos a decir basta de avaricia, de saqueo, de da&ntilde;o irreversible a la Madre Tierra&rdquo;. &ldquo;<strong>Lo que est&aacute; pasando hoy en Jujuy es un experimento de laboratorio y el objetivo del gobernador Morales es implementarlo a nivel nacional</strong>, por eso decimos que esta es una lucha de todos por el buen vivir&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, el cacique exhort&oacute; a los organismos de derechos humanos, a los organismos garantes de los derechos de los pueblos ind&iacute;genas, a los diputados y senadores, y a los organismos internacionales a que intervengan. &ldquo;Estamos siendo discriminados y reprimidos en la provincia de Jujuy, pero tambi&eacute;n fuimos discriminados aqu&iacute; en la Ciudad de Buenos Aires desde el 1&deg; de agosto que <strong>nos instalamos en vigilia y permanencia frente a Tribunales porque no nos han dejado colocar un toldo o una carpa para nuestros mayores, mujeres y ni&ntilde;os y estamos a la intemperie</strong>&rdquo;, denunci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se desarrollaron m&uacute;ltiples actividades durante toda la joranda en distintas localidades de las provincias de Jujuy, C&oacute;rdoba y Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 25 de julio, la columna del Tercer Mal&oacute;n de la Paz parti&oacute; desde diversas localidades juje&ntilde;as de la Puna, Quebrada, Valles y Yungas juje&ntilde;as, pasando por San Salvador de Jujuy, Salta, Tucum&aacute;n, Catamarca, Santiago del Estero, C&oacute;rdoba, Rosario y luego rumbo hacia la Capital Federal.
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades originarias ingresaron a la Capital el primero de agosto por la ma&ntilde;ana, y por la tarde pidi&oacute; una audiencia a la Corte Suprema con el objetivo de hablar con los jueces para que declaren la inconstitucionalidad de la reforma de la Carta Magna de Jujuy, aunque sin &eacute;xito ya que no fueron recibidos.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tercer-malon-paz-realizo-wiphalazo-frente-congreso-dia-pueblos-indigenas_1_10438676.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Aug 2023 00:54:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/463ed7d8-2b91-49c4-86a7-7e7773e344ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3177044" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/463ed7d8-2b91-49c4-86a7-7e7773e344ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3177044" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Tercer Malón de la Paz realizó un "wiphalazo" frente al Congreso, en el Día de los Pueblos Indígenas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/463ed7d8-2b91-49c4-86a7-7e7773e344ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jujuy,Represión en Jujuy,Reforma constitucional,Comunidades indígenas,Congreso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Integrantes del Tercer Malón se encadenaron en Tribunales y fueron visitados por Pérez Esquivel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/integrantes-tercer-malon-encadenaron-tribunales-visitados-perez-esquivel_1_10436576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/791fb033-ec57-4f43-aab1-fc4cf471a614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Integrantes del Tercer Malón se encadenaron en Tribunales y fueron visitados por Pérez Esquivel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres miembros de la agrupación tomaron esta drástica decisión ante la falta de respuesta por parte de la Corte Suprema ante el reclamo contra la reforma constitucional de Jujuy y la violencia institucional resultante.</p><p class="subtitle">Mujeres indígenas realizan una audiencia plurinacional en defensa del agua en Purmamarca</p></div><p class="article-text">
        Integrantes del <strong>Tercer Mal&oacute;n de la Paz</strong> se encadenaron hoy a la entrada de la sede de la Corte Suprema de Justicia como una nueva forma de <strong>reclamo contra la reforma constitucional de Jujuy</strong> impulsada por Gerardo Morales. Dos manifestantes muestran un cartel con la <strong>consigna &ldquo;Corte Suprema de la Naci&oacute;n, exigimos Justicia&rdquo;</strong>, mientras que un tercero lleva una bandera wiphala con la inscripci&oacute;n &ldquo;Jujuy resiste&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los tres referentes encadenados, que acompa&ntilde;an la vigilia frente a Tribunales, son el comunero de la Comunidad de Sayate Oeste (Cochinoca), Marcos Tinte; el integrante de la comunidad Cueva del Inca (Tilcara), Walter Condori; y Lucas Garc&iacute;a de la comunidad de Santo Domingo (Rinconada). Todos ellos estuvieron acompa&ntilde;ados por el Premio N&oacute;bel de la Paz y presidente del Consejo Honorario del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), <strong>Adolfo P&eacute;rez Esquivel</strong>, quien, tras arribar a las 14 al lugar, intent&oacute; sin &eacute;xito ser recibido por alg&uacute;n magistrado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ninguno de los jueces est&aacute; presente, nos recibieron los secretarios. </strong>Nos dijeron que no hay ninguna definici&oacute;n y no pueden explicar por qu&eacute; no los reciben&rdquo;, explic&oacute; Esquivel. Dada la falta de respuesta por parte de la Justicia, el Tercer Mal&oacute;n de la Paz permanece afuera de Tribunales y, a pesar de las condiciones clim&aacute;ticas y su extensa estad&iacute;a, el Gobierno de la Ciudad no ha autorizado a&uacute;n la colocaci&oacute;n de carpas en la plaza para que puedan refugirarse.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, el hist&oacute;rico referente de los derechos humanos asegur&oacute; que iniciar&aacute; los tr&aacute;mites correspondientes ante el Poder Ejecutivo porte&ntilde;o para mejorar las condiciones de permanencia de los manifestantes ind&iacute;genas. <strong>&ldquo;Vamos a hacer gestiones para que tengan espacio, ba&ntilde;os qu&iacute;micos</strong> porque los est&aacute;n privando de todo. <strong>Esto es una violaci&oacute;n, es racismo, discriminaci&oacute;n e intolerancia</strong> no s&oacute;lo por parte de la Corte, sino del Gobierno de la Ciudad&rdquo;, expres&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Dada la dr&aacute;stica decisi&oacute;n de los tres integrantes de la agrupaci&oacute;n, el Tercer Mal&oacute;n de la Paz se vio obligado a suspender la conferencia de prensa que ten&iacute;a prevista para hoy a las 15. &ldquo;Nos vemos obligados a tomar medidas, <strong>tenemos a tres compa&ntilde;eros encadenados porque no hay respuestas</strong>. Pedimos a todos los organismos que intervengan y act&uacute;en de inmediato&rdquo;, sostuvo <strong>N&eacute;stor Jerez</strong>, cacique del pueblo Ocloya.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, solicit&oacute; en reiteradas oportunidades que los jueces reciban a las comunidades ind&iacute;genas que se congregaron en Plaza Lavalle para que puedan relatar la situaci&oacute;n que est&aacute;n viviendo en Jujuy que, seg&uacute;n especific&oacute;, &ldquo;es la <strong>continuidad de un genocidio y exterminio de los pueblos</strong> con una reforma hecha a medida del poder econ&oacute;mico concentrado y de las multinacionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/integrantes-tercer-malon-encadenaron-tribunales-visitados-perez-esquivel_1_10436576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Aug 2023 00:13:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/791fb033-ec57-4f43-aab1-fc4cf471a614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62252" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/791fb033-ec57-4f43-aab1-fc4cf471a614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62252" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Integrantes del Tercer Malón se encadenaron en Tribunales y fueron visitados por Pérez Esquivel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/791fb033-ec57-4f43-aab1-fc4cf471a614_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jujuy,Reforma constitucional,Represión en Jujuy,Comunidades indígenas,Corte Suprema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres indígenas realizan una audiencia plurinacional en defensa del agua en Purmamarca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/jujuy-purmamarca-mujeres-indigenas-realizan-audiencia-plurinacional-defensa-agua_1_10435131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3949b49c-5339-494f-8bd0-637e0186b134_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres indígenas realizan una audiencia plurinacional en defensa del agua en Purmamarca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata del encuentro denominado la "Minga de la Palabra", una audiencia plurinacional de mujeres nativas que se llevará a cabo en el corte de ruta de la localidad de San Roque y en el bloqueo que se mantiene en Purmamarca, para pronunciarse en defensa del agua y los territorios. </p></div><p class="article-text">
        Mujeres originarias de varios pa&iacute;ses se reunir&aacute;n este martes en los cortes de rutas que mantienen las comunidades ind&iacute;genas <strong>en contra de la reforma de la Constituci&oacute;n de Jujuy que impuls&oacute; el gobernador Gerardo Morales</strong> para pronunciarse en defensa del agua y los territorios.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del encuentro denominado la &ldquo;<strong>Minga de la Palabra</strong>&rdquo;, una audiencia plurinacional de mujeres nativas que se llevar&aacute; a cabo en el corte de ruta de la localidad de San Roque y en el bloqueo que se mantiene en Purmamarca.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del lugar donde el <strong>Tercer Mal&oacute;n de la Paz</strong> &ldquo;ejerce su <strong>derecho a la protesta por la Reforma Constitucional</strong>, ilegal e ileg&iacute;tima del gobernador Gerardo Morales&rdquo;, indicaron en un comunicado oficial.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco arribar&aacute;n desde Chile y Ecuador, Elisa Loncon (mapuche) ex presidenta de la Asamblea Constituyente en Chile (2021-2022), y Zenaida Yasacama (Kichwa) vicepresidenta de la CONAIE (Confederaci&oacute;n de Nacionalidades Ind&iacute;genas en Ecuador).
    </p><p class="article-text">
        Las lideresas internacionales se plegar&aacute;n a la &ldquo;lucha de las mujeres del Tercer Mal&oacute;n de la Paz&rdquo; con el objetivo de <strong>&ldquo;fortalecer las alianzas a nivel latinoamericano de todo el movimiento ind&iacute;gena</strong> y la voz de las mujeres maloneras&rdquo;, adelantaron.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa surgi&oacute; entre la organizaci&oacute;n <strong>Tejido de Profesionales Ind&iacute;genas en Argentina</strong> y las organizaciones feministas: cat&oacute;licas por el Derecho a Decidir e Incidencia Feminista.
    </p><p class="article-text">
        En la localidad de Humahuaca, a partir de las 9 se realizar&aacute; el &ldquo;intercambio de semillas y saberes de las mujeres poderosas del arco iris&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En tanto, hacia el mediod&iacute;a, en el corte de Purmamarca, se llevar&aacute; a cabo la &ldquo;Minga de la Palabra: Audiencia Internacional y Plurinacional de Mujeres en Defensa del Agua y Pueblos Originarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, el mi&eacute;rcoles se desarrollar&aacute; una conferencia de prensa en la oficina de cat&oacute;licas por el <strong>Derecho a Decidir</strong> en la ciudad de Buenos Aires, mientras que a las 15 en la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n tendr&aacute; lugar la Minga de la Palabra en clave pol&iacute;tica decolonial.
    </p><p class="article-text">
        Entre las 16 y 19, en la explanada del Congreso de la Naci&oacute;n, programaron un &ldquo;Wiphalazo&rdquo;, para culminar con las actividades este jueves a las 17 en inmediaciones del edificio de Tribunales donde se expondr&aacute; una &ldquo;clase p&uacute;blica y abierta&rdquo; a cargo de Elisa Loncon y Zenaida Yasacama.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/jujuy-purmamarca-mujeres-indigenas-realizan-audiencia-plurinacional-defensa-agua_1_10435131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Aug 2023 11:31:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3949b49c-5339-494f-8bd0-637e0186b134_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="298822" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3949b49c-5339-494f-8bd0-637e0186b134_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="298822" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mujeres indígenas realizan una audiencia plurinacional en defensa del agua en Purmamarca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3949b49c-5339-494f-8bd0-637e0186b134_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jujuy,Comunidades indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante la falta de respuesta de la Justicia, el Tercer Malón de la Paz seguirá frente a Tribunales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/falta-respuesta-justicia-tercer-malon-paz-seguira-frente-tribunales_1_10430960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d17ed7-58d6-440a-bb5b-cc83fef13893_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante la falta de respuesta de la Justicia, el Tercer Malón de la Paz seguirá frente a Tribunales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización busca que la Corte Suprema se expida sobre la inconstitucionalidad de reforma que impulsó Gerardo Morales y atienda las denuncias por la violencia institucional que siguió al debate y aprobación de la nueva Constitución provincial.</p><p class="subtitle">Tras el rechazo de la Corte Suprema, el Tercer Malón de la Paz permanece en vigilia frente a Tribunales</p></div><p class="article-text">
        Los integrantes del <strong>Tercer Mal&oacute;n de la Paz</strong> dieron hoy una nueva rueda de prensa en Plaza Lavalle para reafirmar su <strong>reclamo ante la violencia institucional y reforma constitucional de Jujuy</strong>. La delegaci&oacute;n, que inici&oacute; su marcha a Buenos Aires desde la provincia gobernada por Gerardo Morales el pasado 25 de julio, continuar&aacute; apostada frente a Tribunales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Vamos a permanecer aqu&iacute; hasta que nos den respuesta.</strong> Reclamamos que la Corte Suprema de Justicia se expida sobre las denuncias que hemos presentado, exigimos la nulidad de la reforma constitucional por unanimidad y que el Congreso tome de inmediato las medidas para la intervenci&oacute;n federal de la provincia de Jujuy&rdquo;, expres&oacute; Desiderio Olmos, referente del Tercer Mal&oacute;n de la Paz.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, representantes de las comunidades ind&iacute;genas entregaron un petitorio a la Corte Suprema con las <strong>denuncias vinculadas a la falta de Estado de derecho</strong> en la provincia y la <strong>violencia institucional </strong>generada por la aprobaci&oacute;n de la reforma constitucional. Iban a mantener una reuni&oacute;n con los magistrados de la Corte, pero finalmente s&oacute;lo lograron presentarles este documento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nos sentimos discriminados por los jueces de la Corte Suprema.</strong> Queremos denunciar adem&aacute;s que estamos en permanencia en Plaza Lavalle a la intemperie porque no nos permiten colocar un toldo o una carpa para resguardar a nuestros mayores, mujeres y ni&ntilde;os. Tampoco poner ba&ntilde;os qu&iacute;micos&rdquo;, indic&oacute; el cacique N&eacute;stor Jerez.
    </p><p class="article-text">
        Voceros de la organizaci&oacute;n relataron que la polic&iacute;a porte&ntilde;a de la seccional 1B se present&oacute; durante la madrugada para advertirles que no se pod&iacute;a acampar en la Plaza Lavalle. &ldquo;Sin autorizaci&oacute;n del gobierno de la Ciudad, las empresas que dan el servicio no nos quieren colocar ba&ntilde;os qu&iacute;micos. Ya presentamos varias notas pero el gobierno de Larreta no nos ha respondido, s&oacute;lo mand&oacute; a la polic&iacute;a a decirnos que no podemos estar ac&aacute;&rdquo;, explicaron.
    </p><p class="article-text">
        Los manifestantes iniciaron su movilizaci&oacute;n con destino a la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires, el pasado 25 de julio desde distintas localidades juje&ntilde;as entre las que destacan La Quiaca, Yavi, Santa Catalina, Cochinoca, Rinconada, Humahuaca, Tilcara, Maimar&aacute;, Purmamarca, Susques y Salinas. Adem&aacute;s de <strong>declarar inconstitucional la reforma juje&ntilde;a</strong>, la agrupaci&oacute;n busca que el Congreso de la Naci&oacute;n sancione la <strong>Ley de Propiedad Comunitaria Ind&iacute;gena</strong> y tome medidas para la intervenci&oacute;n federal de la provincia por violencia institucional, persecuci&oacute;n y detenci&oacute;n a manifestantes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/falta-respuesta-justicia-tercer-malon-paz-seguira-frente-tribunales_1_10430960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 23:10:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/84d17ed7-58d6-440a-bb5b-cc83fef13893_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="146097" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/84d17ed7-58d6-440a-bb5b-cc83fef13893_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="146097" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ante la falta de respuesta de la Justicia, el Tercer Malón de la Paz seguirá frente a Tribunales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/84d17ed7-58d6-440a-bb5b-cc83fef13893_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Represión en Jujuy,Reforma constitucional,Comunidades indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Debaten en el Congreso la creación de una comisión que investigue la reforma constitucional en Jujuy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/debaten-congreso-creacion-comision-investigue-reforma-constitucional-jujuy_1_10428856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c888abf-ba99-46ef-b7c8-91e406b97d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Debaten en el Congreso la creación de una comisión que investigue la reforma constitucional en Jujuy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las comunidades indígenas piden que el poder legislativo acompañe las denuncias de los manifestantes jujeños víctimas de la violencia institucional. Referentes del oficialismo ratificaron su compromiso con el Tercer Malón de la Paz y acusaron a Juntos por el Cambio de querer extender el modelo jujeño a todo el país.</p></div><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n de Peticiones, Poderes y Reglamento de la C&aacute;mara de Diputados abri&oacute; hoy el debate por la creaci&oacute;n de una <strong>Comisi&oacute;n Bicameral para investigar la reforma de la Constituci&oacute;n de Jujuy</strong>, mientras el Tercer Mal&oacute;n de la Paz permanece frente a Tribunales a la espera de una respuesta de la Corte Suprema de Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Comuneros ind&iacute;genas, abogados, docentes y v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n juje&ntilde;a denunciaron en el Congreso el accionar del gobierno de Gerardo Morales y pidieron que los reclamos realizados sean elevados a los organismos internacionales de Derechos Humanos y los estrados judiciales. &ldquo;Queremos que esta comisi&oacute;n haga una denuncia ante organismos internacionales, <strong>El gobierno de Morales se ha dedicado a mentir, reprimir, tiene un tinte de car&aacute;cter de racismo</strong>&rdquo;, explic&oacute; <strong>Armando Quispe</strong>, referente del Tercer Mal&oacute;n de la Paz.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro, que no cont&oacute; con la presencia de los legisladores de la oposici&oacute;n, estuvo presidido por la diputada del Frente de Todos (FdT), Paula Penacca, quien confirm&oacute; que el oficialismo acompa&ntilde;ar&aacute; las denuncias ante organismos internacionales por la &ldquo;represi&oacute;n brutal que de dio en Jujuy en el marco de la sanci&oacute;n de una nueva Constituci&oacute;n provincial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n expres&oacute; Julio C&eacute;sar Valdivieso, referente de la delegaci&oacute;n que march&oacute; desde La Quiaca hasta Buenos Aires, <strong>las comunidades originarias no tuvieron participaci&oacute;n en el proceso de reforma</strong> y, por ende, se movilizaron para defender sus derechos. En la misma l&iacute;nea, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo P&eacute;rez Esquivel, sostuvo que el gobernador est&aacute; avanzando sobre los recursos y bienes que le pertenecen al pueblo como el litio, la megaminer&iacute;a y el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La reforma viene a legalizar esta mano represiva de Morales que empez&oacute; hace 8 a&ntilde;os atr&aacute;s</strong>. Estoy ac&aacute; porque hace dos semanas entraron por segunda vez en mi casa y mi vida corre peligro&rdquo;, declar&oacute; <strong>Camila Muller</strong>, referente del Colectivo Artistas en Lucha.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de exigir que no se archiven los reclamos realizados, el Tercer Mal&oacute;n de la Paz solicit&oacute; que se cree una <strong>Comisi&oacute;n Bicameral Investigadora</strong>, proyecto que promueve la precandidata a senadora de Uni&oacute;n por la Patria, Leila Chaher. Seg&uacute;n afirm&oacute;, lo que sucede en Jujuy &ldquo;es el caso testigo de lo que Juntos por el Cambio quiere hacer en el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo del oficialismo a los pueblos ind&iacute;genas tambi&eacute;n fue reforzado por la diputada nacional por Salta, Ver&oacute;nica Caliva, que adelant&oacute; que est&aacute;n listos el proyecto para <strong>declarar de inter&eacute;s al Tercer Mal&oacute;n de la Paz </strong>y el que busca crear una comisi&oacute;n para abordar demandas hist&oacute;ricas de las comunidades ind&iacute;genas. En los &uacute;ltimos d&iacute;as, una comitiva de diputados oficialistas viaj&oacute; a Jujuy y se reuni&oacute; con v&iacute;ctimas detenidas tras los incidentes que siguieron a la reforma.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/debaten-congreso-creacion-comision-investigue-reforma-constitucional-jujuy_1_10428856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 02:38:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0c888abf-ba99-46ef-b7c8-91e406b97d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="95641" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0c888abf-ba99-46ef-b7c8-91e406b97d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="95641" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Debaten en el Congreso la creación de una comisión que investigue la reforma constitucional en Jujuy]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0c888abf-ba99-46ef-b7c8-91e406b97d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunidades indígenas,Congreso,Represión en Jujuy,Reforma constitucional,investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras el rechazo de la Corte Suprema, el Tercer Malón de la Paz permanece en vigilia frente a Tribunales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/rechazo-corte-suprema-tercer-malon-paz-permanece-vigilia-frente-tribunales_1_10428822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a2afd36-2e1c-4d6b-bb1e-83dcf18ceea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras el rechazo de la Corte Suprema, el Tercer Malón de la Paz permanece en vigilia frente a Tribunales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La delegación de comunidades indígenas permanecerán en el centro porteño hasta recibir una respuesta de parte de la Justicia en relación a la reforma constitucional de Jujuy y la violencia institucional en la que derivó su aprobación.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Tercer Mal&oacute;n de la Paz </strong>de Jujuy entreg&oacute; hoy un petitorio a la Corte Suprema de Justicia con denuncias vinculadas a la falta de Estado de derecho y la violencia institucional en la provincia gobernada por Gerardo Morales tras la reforma constitucional. Continuar&aacute;n frente al Palacio de Tribunales hasta conseguir una respuesta favorable de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Mientras no tengamos respuesta no vamos a regresar a Jujuy</strong>. Si no obtenemos respuesta de la Corte Suprema, vamos a recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Ese es el mensaje que queremos dar, que seguiremos firmes porque traemos el mandato de nuestras comunidades continuando la lucha de nuestros mayores&rdquo;, expres&oacute; el cacique N&eacute;stor Jerez en conferencia de prensa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nos sentimos discriminados por los jueces de la Corte Suprema</strong>. Queremos denunciar adem&aacute;s que estamos en permanencia en Plaza Lavalle a la intemperie porque no nos permiten colocar un toldo o una carpa para resguardar a nuestros mayores, mujeres y ni&ntilde;os. Tampoco poner ba&ntilde;os qu&iacute;micos&rdquo;, agreg&oacute; el referente en relaci&oacute;n a las condiciones de su instalaci&oacute;n en Tribunales.
    </p><p class="article-text">
        La delegaci&oacute;n que se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires con representantes de 10 pueblos originarios iba a reunirse hoy con los jueces de la Corte, pero finalmente no los recibieron. En este marco, Eduardo Barcesat, abogado de derechos humanos que los acompa&ntilde;a, asegur&oacute; que las comunidades volvieron a sufrir &ldquo;un maltrato innecesario por parte de los jueces&rdquo;. Ante esta situaci&oacute;n, Aurora Choque, referente de las comunidades, advirti&oacute; que si no son escuchados por la justicia nacional, recurrir&aacute;n a la corte de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, otra delegaci&oacute;n del Tercer Mal&oacute;n present&oacute; en el Congreso de la Naci&oacute;n, un proyecto para la <strong>creaci&oacute;n de la &ldquo;Comisi&oacute;n investigadora bicameral sobre la reforma constitucional y la violencia institucional&rdquo;</strong> y la <strong>&ldquo;Comisi&oacute;n sobre pueblos ind&iacute;genas&rdquo;</strong>. De acuerdo con Jerez, su objetivo ser&aacute; llevar adelante las denuncias de violencia institucional y violaciones de los derechos de los pueblos ind&iacute;genas sobre las tierras y recursos naturales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tienen que ver la reparaci&oacute;n de los da&ntilde;os causados a los hermanos que est&aacute;n siendo arbitrariamente detenidos, imputados con multas exorbitantes, producto de las <strong>contravenciones ilegales</strong>. Por eso pedimos que las denuncias no queden archivadas, sino que tambi&eacute;n se presenten ante la Comisi&oacute;n Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH)&rdquo;, explic&oacute; el cacique.
    </p><p class="article-text">
        El Tercer Mal&oacute;n de la Paz est&aacute; integrado por 400 comunidades ind&iacute;genas que representan a los pueblos Atacama, Quechua, Chicha, Omaguaca, Fiscara, Tili&aacute;n, Ocloya y Guaran&iacute;. En su permanencia por la reforma constitucional de Jujuy, cuentan con el apoyo de Madres de Plaza de Mayo, el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Agrupaci&oacute;n Andes y el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA).
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/rechazo-corte-suprema-tercer-malon-paz-permanece-vigilia-frente-tribunales_1_10428822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 00:48:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8a2afd36-2e1c-4d6b-bb1e-83dcf18ceea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="126127" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8a2afd36-2e1c-4d6b-bb1e-83dcf18ceea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="126127" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tras el rechazo de la Corte Suprema, el Tercer Malón de la Paz permanece en vigilia frente a Tribunales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a2afd36-2e1c-4d6b-bb1e-83dcf18ceea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunidades indígenas,Pueblos originarios,Reforma constitucional,Jujuy,Tribunales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tercer Malón de la Paz permanece en Tribunales a la espera de respuesta de Justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tercer-malon-paz-permanece-tribunales-espera-respuesta-justicia_1_10426729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e22b9d1-912f-403a-bdcf-1e26419368d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tercer Malón de la Paz permanece en Tribunales a la espera de respuesta de Justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Exigen la intervención de la provincia de Jujuy ante la represión e incidentes ocurridos en el marco de la aprobación de la reforma Constitucional en la provincia de Jujuy, a la cual consideran como corrupta y funcional a los intereses de los políticos locales.</p></div><p class="article-text">
        Integrantes del Tercer Mal&oacute;n de la Paz de Jujuy permanecen en la Plaza Lavalle, frente a Tribunales en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), a la espera de ser recibidos por la Justicia o el Congreso de la Naci&oacute;n para darles una respuesta a sus demandas de &ldquo;justicia e intervenci&oacute;n&rdquo; en la provincia gobernada por Gerardo Morales. &ldquo;Estamos haciendo una permanencia frente a Tribunales, porque no nos dejaron acampar&rdquo;, dijo Paula Coronel, referente de la comunidad de Caspal&aacute;, departamento de Valle Grande.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Luego haremos una asamblea para ver c&oacute;mo sigue nuestra lucha. Nos quedaremos hasta tener una respuesta porque ya venimos aguantando muchos d&iacute;as en el corte de ruta de Purmamarca, en Abra Pampa, en La Quiaca y otras comunidades m&aacute;s&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El Tercer Mal&oacute;n de la Paz, integrado por diez pueblos originarios de Jujuy, se moviliz&oacute; ayer desde el barrio de Once hasta Tribunales para exigir que &ldquo;la Corte Suprema de Justicia se expida sobre la inconstitucionalidad de la reforma de la constituci&oacute;n juje&ntilde;a&rdquo;. Ese no es su &uacute;nico reclamo: tambi&eacute;n piden que se sancione la Ley de Propiedad Comunitaria Ind&iacute;gena e intervenga la provincia de Morales por violencia institucional, persecuci&oacute;n y detenci&oacute;n de manifestantes en el marco de la represi&oacute;n por los incidentes que rodearon la aprobaci&oacute;n de la reforma constitucional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El pueblo juje&ntilde;o pide justicia porque no la tenemos, porque nuestros abogados y docentes est&aacute;n presos, por eso llegamos hasta ac&aacute;, a la Corte Suprema de Justicia&rdquo;, grit&oacute; Yuquina de la comunidad Chucalezna, del departamento de Humahuaca. La mujer tambi&eacute;n critic&oacute; al gobernador, a quien acus&oacute; de llamarlos peyorativamente &ldquo;piqueteros&rdquo;. &ldquo;Nosotros no estamos pidiendo plata ni planes, estamos ac&aacute; para pedir justicia porque no queremos la reforma de la Constituci&oacute;n de Jujuy porque es una reforma arbitraria y violenta hecha a la medida de algunos pol&iacute;ticos&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        N&eacute;stor, de la comunidad Abra Pampa, coincidi&oacute; con sus compa&ntilde;eros de movilizaci&oacute;n en que el accionar del gobierno de Gerardo Morales constituye un atropello y que amerita la intervenci&oacute;n del presidente Alberto Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tercer-malon-paz-permanece-tribunales-espera-respuesta-justicia_1_10426729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Aug 2023 01:29:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9e22b9d1-912f-403a-bdcf-1e26419368d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1822598" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9e22b9d1-912f-403a-bdcf-1e26419368d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1822598" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Tercer Malón de la Paz permanece en Tribunales a la espera de respuesta de Justicia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9e22b9d1-912f-403a-bdcf-1e26419368d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunidades indígenas,Jujuy,Reforma constitucional,Tribunales,Movilización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Líderes debaten sobre la Amazonía mientras los pueblos indígenas enfrentan presiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/lideres-debaten-amazonia-pueblos-indigenas-enfrentan-presiones_1_10360919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16a88261-12c4-4cf7-a496-759dc54de826_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Líderes debaten sobre la Amazonía mientras los pueblos indígenas enfrentan presiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras los mandatarios se reúnen en Colombia, analizamos algunas de las grandes luchas de los pueblos indígenas amazónicos en la actualidad
</p><p class="subtitle">La Tierra pierde una porción de selva equivalente a una cancha de fútbol cada 5 segundos</p><p class="subtitle">Monocultivos comprometen conservación de territorios indígenas en Paraguay</p></div><p class="article-text">
        Durante esta semana, del 6 al 8 de julio, se desarroll&oacute; en Leticia, Colombia, la reuni&oacute;n denominada&nbsp;<a href="https://www.cancilleria.gov.co/newsroom/news/instructivo-acreditacion-evento-camino-cumbre-amazonica-reunion-tecnico-cientifica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camino a la Cumbre Amaz&oacute;nica 2023</a>. La cumbre reuni&oacute; a delegados de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Per&uacute;, Surinam y Venezuela, junto con el presidente del pa&iacute;s anfitri&oacute;n,<strong> Gustavo Petro</strong>, y el de Brasil, <strong>Luiz In&aacute;cio Lula da Silva</strong>, dos de los jefes de Estado que m&aacute;s inter&eacute;s est&aacute;n mostrando en proteger estos bosques tropicales, considerados la selva m&aacute;s grande del planeta, y donde viven m&aacute;s de un mill&oacute;n de ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        La reuni&oacute;n de Colombia, que re&uacute;ne a representantes de gobiernos, sector privado, academia y sociedad civil, espera concluir con una serie de propuestas y compromisos al 2025 y 2030, que se tendr&iacute;an que firmar en la&nbsp;<a href="https://aler.org/cumbre-amazonica-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cumbre Amaz&oacute;nica</a>&nbsp;de Presidentes que se llevar&aacute; a cabo en la ciudad brasile&ntilde;a de B&eacute;lem de Par&aacute; durante los primeros d&iacute;as de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Entre las cuestiones que probablemente ocupar&aacute;n un lugar destacado en la agenda del evento figura el bienestar de los aproximadamente<strong> 400 pueblos ind&iacute;genas que viven en la Amazon&iacute;a&nbsp;y que se enfrentan a continuas amenazas a sus tierras y modos de vida</strong>, en gran parte relacionadas con intereses econ&oacute;micos externos que pretenden explotar los recursos naturales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta podr&iacute;a ser nuestra &uacute;ltima oportunidad para revertir la destrucci&oacute;n del Amazonas, y requerimos acciones ambiciosas, coordinadas y a gran escala a lo largo de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n&rdquo;,&nbsp;<a href="https://www.unep.org/es/noticias-y-reportajes/declaraciones/op-ed-ultima-oportunidad-para-salvar-al-amazonas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo</a>&nbsp;hace unas semanas Juan Bello, Director Regional y Representante para Am&eacute;rica Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Para mostrar el panorama actual, reunimos algunos sucesos que resumen la vulnerabilidad de los pueblos amaz&oacute;nicos, quienes&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2023/06/21/los-indigenas-piden-participar-en-los-debates-de-la-cumbre-amazonica-de-belem/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n exigiendo</a>&nbsp;que los tomen en cuenta en la reuni&oacute;n en Bel&eacute;m de Par&aacute;.
    </p><h3 class="article-text">Per&uacute;: leyes que protejan</h3><p class="article-text">
        En todos los pa&iacute;ses amaz&oacute;nicos existen&nbsp;<a href="https://maaproject.org/legislacion-amazonia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcos legales</a>&nbsp;que promueven la protecci&oacute;n del medioambiente, de los bosques y por ende de las poblaciones. A pesar de ello, &ldquo;sufrimos persecuci&oacute;n, nos denuncian, y pretenden promover normas que promover&iacute;an en genocidio de los pueblos ind&iacute;genas en aislamiento&rdquo;, dijo Julio Cusurichi, dirigente ind&iacute;gena de la Asociaci&oacute;n Inter&eacute;tnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), que representa a los pueblos ind&iacute;genas en Per&uacute;, y que exige el cumplimiento de las leyes y normas que protegen a sus poblaciones.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de ello, fue la tensi&oacute;n que vivieron los representantes ind&iacute;genas durante los &uacute;ltimos d&iacute;as de junio en Per&uacute;. En el Congreso de este pa&iacute;s se debati&oacute; el Proyecto de Ley 3518, que pretend&iacute;a quitar funciones al Ministerio de Cultura &#8213;que protege a las poblaciones ind&iacute;genas&#8213; y entreg&aacute;rselas a los gobiernos regionales que buscan promover actividades econ&oacute;micas y construcci&oacute;n de infraestructura en reservas ind&iacute;genas y en territorio protegido para los Pueblos Ind&iacute;genas en situaci&oacute;n de Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI). Luego de muchos pedidos para evitar esta ley, incluidos los de la activista&nbsp;<a href="https://twitter.com/Ideele/status/1672255701043822595" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Greta Thunberg</a>&nbsp;y el actor que interpreta a Hulk,&nbsp;<a href="https://twitter.com/MarkRuffalo/status/1671271456808873985" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Ruffalo</a>, la misma&nbsp;<a href="https://www.actualidadambiental.pe/archivan-proyecto-de-ley-que-amenazaba-la-vida-de-los-indigenas-en-aislamiento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue archivada</a>, pero las organizaciones ind&iacute;genas aseguran que las presiones no se detendr&aacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Colombia: v&iacute;ctimas de violencia</h3><p class="article-text">
        2022 fue el a&ntilde;o donde m&aacute;s violencia se registr&oacute; contra las comunidades ind&iacute;genas en Colombia. <strong>Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Nacional Ind&iacute;gena de Colombia (ONIC), se&nbsp;</strong><a href="https://www.onic.org.co/images/CO-INFO-20230102-informe_final_afectaciones_DDHH_pueblos_indigenas_ONIC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>reportaron</strong></a><strong> 453.018 v&iacute;ctimas de&nbsp;</strong><a href="https://www.nrc.no/news/2022/november/six-years-after-colombia-peace-deal-armed-groups-keep-over-100000-in-forced-confinement/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>confinamiento</strong></a><strong>&nbsp;(vinculado a conflictos armados en curso)</strong>, desplazamiento, afectaciones a territorios, amenazas y muertes. A estas cifras, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), a&ntilde;ade que en ese mismo a&ntilde;o 42 l&iacute;deres ind&iacute;genas fueron&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/america/colombia/2023/01/07/poblacion-indigena-fue-la-mas-violentada-en-2022-42-de-sus-lideres-fueron-asesinados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinados</a>.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estos n&uacute;meros y los discursos pro Amazon&iacute;a de Gustavo Petro, la situaci&oacute;n se sigue agravando en este a&ntilde;o. En las &uacute;ltimas semanas, cinco mil ind&iacute;genas aw&aacute; han sido&nbsp;<a href="https://www.tvazteca.com/aztecanoticias/cinco-mil-desplazados-por-combates-en-colombia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desplazados</a>&nbsp;de sus territorios al suroeste de Colombia debido a la violencia entre el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN) y disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), agrupaci&oacute;n que se disolvi&oacute; formalmente tras un acuerdo de paz en 2017. En medio de esta violenta situaci&oacute;n, las poblaciones ind&iacute;genas son de las m&aacute;s afectadas:&nbsp;<a href="https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/DE/PS/boletines-poblacionales-poblacion-indigena.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">19% de las v&iacute;ctimas</a>&nbsp;del conflicto armado son ind&iacute;genas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04362650-3243-4a15-b724-458ea476a03e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04362650-3243-4a15-b724-458ea476a03e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04362650-3243-4a15-b724-458ea476a03e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04362650-3243-4a15-b724-458ea476a03e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/04362650-3243-4a15-b724-458ea476a03e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/04362650-3243-4a15-b724-458ea476a03e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/04362650-3243-4a15-b724-458ea476a03e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una delegación del pueblo Waorani Baihuari en la comisión de biodiversidad de la Asamblea Nacional de Ecuador en 2019. Forman parte de los grupos indígenas amazónicos que luchan contra la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una delegación del pueblo Waorani Baihuari en la comisión de biodiversidad de la Asamblea Nacional de Ecuador en 2019. Forman parte de los grupos indígenas amazónicos que luchan contra la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Ecuador: lucha por hidrocarburos</h3><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 20 de agosto se llevar&aacute;&nbsp;a cabo la&nbsp;<a href="https://www.eluniverso.com/noticias/economia/inscritos-para-consulta-del-yasuni-itt-estan-casi-empatados-por-el-si-y-el-no-para-choco-andino-priman-los-afines-al-si-nota/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consulta popular</a>&nbsp;en Ecuador para decidir si se contin&uacute;a con la explotaci&oacute;n de las reservas de petr&oacute;leo del&nbsp;<a href="https://dialogochino.net/es/clima-y-energia-es/371134-yaku-perez-debemos-defender-a-yasuni-ecuador/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parque Nacional Yasun</a><a href="https://ecuador.wcs.org/es-es/Paisajes/Yasun%C3%AD.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;</a>&nbsp;o se paralizan. Este es el &aacute;rea natural protegida m&aacute;s grande de Ecuador y a su vez uno de los lugares con mayor biodiversidad en el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Este tema ha sido durante mucho tiempo motivo de&nbsp;<a href="https://dialogochino.net/es/actividades-extractivas-es/6562-el-yasuni-itt-ya-se-explota-pero-nadie-dice-en-que-condiciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">controversia</a>&nbsp;y conflicto en Ecuador. Representantes ind&iacute;genas denuncian que las empresas petroleras est&aacute;n dividiendo a las comunidades que se ven impactadas por los trabajos en el&nbsp;<a href="https://dialogochino.net/es/actividades-extractivas-es/52121-parque-nacional-yasuni-entre-la-explotacion-y-la-conservacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bloque 43-ITT</a>&nbsp;(Ishpingo, Tambococha y Tiputini), que representa el 11% de la producci&oacute;n nacional.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento se sabe que dos de las siete comunidades est&aacute;n a favor. &ldquo;Nos ha dado desarrollo, salud y educaci&oacute;n&rdquo;, dijo a la agencia&nbsp;<a href="https://www.swissinfo.ch/spa/ecuador-petr%C3%B3leo_comunidades-ind%C3%ADgenas-de-ecuador-rechazan-plebiscito-para-prohibir-petr%C3%B3leo-en-sus-tierras/48612384#:~:text=Por%20su%20parte%2C%20Panenky%20Ohe,el%20ingreso%20de%20la%20petrolera." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EFE</a>&nbsp;hace unas semanas Lauro Papa, representante de la comunidad Boca Tiputini, que junto con la comunidad de Kawymeno quieren que la actividad se mantenga.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Juan Bay, presidente de la Naci&oacute;n Waorani y a favor de la paralizaci&oacute;n de la actividad petrolera, se mostr&oacute; preocupado por &ldquo;la mala&nbsp;costumbre de la industria petrolera al dividir (a las comunidades). Llamamos a la unidad de los pueblos&rdquo;, sostuvo, reafirmando que &ldquo;el Yasun&iacute; es un estandarte de la biodiversidad amaz&oacute;nica y tierra de pueblos en aislamiento voluntario&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Bolivia: contaminaci&oacute;n alarmante</h3><p class="article-text">
        <strong>Un&nbsp;</strong><a href="https://s.france24.com/media/display/9fdb2b7c-0f9c-11ee-8ade-005056a90284/DOCUMENTO%20AN%C3%81LISIS%20DE%20NIVELES%20DE%20CONTAMINACI%C3%93N%20POR%20MERCURIO%20EN%20COMUNIDADES%20IND%C3%8DGENAS%20RIBERE%C3%91AS%20ASENTADAS%20A%20LO%20LARGO%20DEL%20R%C3%8DO%20BENIcp%20(1)%20(6)_compressed.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>reciente estudio</strong></a><strong>&nbsp;en Bolivia ha demostrado que existe poblaci&oacute;n ind&iacute;gena contaminadas por mercurio debido a la miner&iacute;a de oro en la Amazon&iacute;a de La Paz.</strong> La investigaci&oacute;n, organizada por la Central de Pueblos Ind&iacute;genas de La Paz (CPILAP) y desarrollada por la Universidad Mayor de San Andr&eacute;s (UMSA), analiz&oacute; a 302 personas de las etnias Esse Ejjas, T&acute;simanes, Tacanas, Mosetenes, Lecos y Uchupiamonas, impactadas por la actividad minera. Al 74,5% de las personas les detectaron cantidades de mercurio encima de lo aceptable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Urge tomar medidas sanitarias que ayuden a controlar estos efectos&rdquo;, declar&oacute; el l&iacute;der del CPILAP, Gonzalo Oliver, que adem&aacute;s pidi&oacute; ayuda para revertir esta situaci&oacute;n y exigi&oacute; al gobierno &ldquo;luchar contra la miner&iacute;a ilegal y destructiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma otro estudio reci&eacute;n publicado en la revista<a href="https://iopscience.iop.org/article/10.1088/2752-5309/acb22b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;Environmental Research: Health</a>, que destac&oacute; que las poblaciones ind&iacute;genas amaz&oacute;nicas tienen el doble de probabilidad de morir de forma prematura a causa de los incendios forestales que en otras zonas de Sudam&eacute;rica. Seg&uacute;n los investigadores, las part&iacute;culas del humo generadas por estos eventos son responsables de dos muertes prematuras por cada 100.000 personas al a&ntilde;o en Sudam&eacute;rica. Cifra que se duplica en las comunidades ind&iacute;genas.
    </p><h3 class="article-text">Brasil: infraestructura pol&eacute;mica</h3><p class="article-text">
        En Brasil, los pueblos ind&iacute;genas est&aacute;n preocupados por la posible construcci&oacute;n del&nbsp;<a href="https://dialogochino.net/es/infraestructura-es/54065-los-planes-de-expansion-ferroviaria-de-brasil-presionan-amazonia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ferrogr&atilde;o</a>, <strong>un proyecto de ferrocarril que transportar&iacute;a principalmente granos de soja y ma&iacute;z, uniendo a Mato Grosso con el puerto de Miritituba, cruzando por el estado de Par&aacute;</strong>. Estos mil kil&oacute;metros cruzar&aacute;n territorios ind&iacute;genas y adem&aacute;s impactar&aacute; en el Parque Nacional Jamanxim.
    </p><p class="article-text">
        Es considerado uno de los&nbsp;<a href="https://www.brasilagro.com.br/conteudo/os-projetos-antiambientais-no-governo-lula.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyectos antiambientalistas</a>&nbsp;de Lula, que meses atr&aacute;s dijo que &ldquo;vamos a demostrar una vez m&aacute;s que es posible generar riqueza sin destruir el medioambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conocido como EF-170, viene siendo impulsado hace muchos a&ntilde;os y por distintos gobiernos. En 2016 se propuso durante el gobierno de <strong>Dilma Rousseff,</strong> pero no sali&oacute; adelante. <strong>Jair Bolsonaro</strong> tampoco pudo avanzar con ello. Y ahora el gobierno de Lula, que busca apoyar al sector agrario, tambi&eacute;n est&aacute; intentando hacerlo realidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi impresi&oacute;n es que la Corte Suprema aprobar&aacute; el avance de este proyecto, pero, aunque este se destrabe dentro del gobierno, enfrentar&aacute; temas complejos&rdquo;, dijo Luis Baldez, presidente de la asociaci&oacute;n de transporte de carga ANUT, que adem&aacute;s confirm&oacute; que este proyecto ha dividido a sectores dentro del gobierno por el impacto que ocasionar&iacute;a en la Amazon&iacute;a y su poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para M&aacute;rcio Astrini, del Observatorio del Clima, Ferrogr&atilde;o &ldquo;es una contradicci&oacute;n porque sucede en un gobierno que dice tener una agenda ambiental diferente, que pretende ser l&iacute;der en esta materia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en Di&aacute;logo Chino</em> <a href="https://dialogochino.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://dialogochino.net/es/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jack Lo Lau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/lideres-debaten-amazonia-pueblos-indigenas-enfrentan-presiones_1_10360919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jul 2023 03:05:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/16a88261-12c4-4cf7-a496-759dc54de826_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="356166" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/16a88261-12c4-4cf7-a496-759dc54de826_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="356166" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Líderes debaten sobre la Amazonía mientras los pueblos indígenas enfrentan presiones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/16a88261-12c4-4cf7-a496-759dc54de826_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cumbre climática,Crisis climática,Deforestación,Comunidades indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pueblos originarios acampan en Plaza de Mayo por "derechos con perspectiva indígena"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pueblos-originarios-acampan-plaza-mayo-derechos-perspectiva-indigena_1_10267588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/158fee44-30c2-46f0-b7e3-2152b4866daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pueblos originarios acampan en Plaza de Mayo por &quot;derechos con perspectiva indígena&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los pueblos originarios somos una cultura viva y presente. Somos Naciones, parte de esta Patria, por la cual también hemos luchado cuando ha sido necesario", expresaron las comunidades originarias en un comunicado.</p></div><p class="article-text">
        Comunidades originarias realizar&aacute;n este lunes un acampe en Plaza de Mayo en reclamo de &ldquo;derechos y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con perspectiva ind&iacute;gena&rdquo;, para exigir el reconocimiento de sus territorios ancestrales, la ley de Propiedad Comunitaria Ind&iacute;gena de la Tierra y un Estado Plurinacional y Pluriling&uuml;e, entre otras demandas.
    </p><p class="article-text">
        La protesta comenzar&aacute; a las 18, informaron las organizaciones en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pueblos originarios somos una cultura viva y presente. Somos Naciones, parte de esta Patria, por la cual tambi&eacute;n hemos luchado cuando ha sido necesario&rdquo;, expresaron.
    </p><p class="article-text">
        Participar&aacute;n las comunidades de Salta, 20 Viviendas, Algarrobal, Alto la Sierra, Ca&ntilde;ada Larga, Chripa, Chorro, Churguipampa, Cooperativa el Municipal, Itaguasuty, La Curvita, Las Juntas, Las Moras, Lucero del Alba, Mecle y Molinos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Nueva Esperanza, Nuevo Amanecer, Los Lapachos, P&eacute;rez, Pozo El Tigre, Quebracho, Santa Mar&iacute;a, Uacop, 9 de Julio y Tuicha Ku&ntilde;a Ikavi, adem&aacute;s de los pueblos Wichi, Toba, Mocovi y Guaran&iacute; de las provincias de Jujuy, Salta, Chaco y Corrientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir del siglo XIX, fuimos despojados de nuestras tierras y recursos, y hemos sido condenados a vivir excluidos, en situaciones de extrema pobreza, sin que sean respetados nuestros derechos&rdquo;, indicaron, y advirtieron que &ldquo;el avance del extractivismo, de la megaminer&iacute;a, del petr&oacute;leo, forestal y los agro-negocios, junto a las obras de infraestructura complementarias, como represas, carreteras y gasoductos, han profundizado las usurpaciones de nuestros territorios, y nos obligan ahora a ser actores protag&oacute;nicos en la defensa de nuestros derechos y en la propuesta de otro modelo de pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso demandan &ldquo;la creaci&oacute;n de un Estado Plurinacional y Pluriling&uuml;e, donde todas las Naciones originarias del territorio argentino sean parte de un solo Estado, siendo part&iacute;cipes de sus decisiones y aspirando al pleno ejercicio de los derechos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p  style=" margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;">   <a title="View Recomendaciones para el tratamiento mediático sobre los pueblos indígenas on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/650761713/Recomendaciones-para-el-tratamiento-mediatico-sobre-los-pueblos-indigenas#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Recomendaciones para el tratamiento mediático sobre los pueblos indígenas</a></p><iframe class="scribd_iframe_embed" title="Recomendaciones para el tratamiento mediático sobre los pueblos indígenas" src="https://es.scribd.com/embeds/650761713/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-vBrYhP4r8GW7KWJEcgIx" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" id="doc_7147" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pueblos-originarios-acampan-plaza-mayo-derechos-perspectiva-indigena_1_10267588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jun 2023 11:22:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/158fee44-30c2-46f0-b7e3-2152b4866daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2064822" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/158fee44-30c2-46f0-b7e3-2152b4866daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2064822" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pueblos originarios acampan en Plaza de Mayo por "derechos con perspectiva indígena"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/158fee44-30c2-46f0-b7e3-2152b4866daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pueblos originarios,Indígenas,Comunidades indígenas,Ley de emergencia territorial indígena,Inai (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas)]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
