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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Comunismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/comunismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Comunismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Muertos del capitalismo que nadie cuenta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/muertos-capitalismo-nadie-cuenta_129_10879924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c578db07-709d-4d31-aa23-87eabee4352a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muertos del capitalismo que nadie cuenta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ha vuelto un lugar común en las redes sociales desacreditar las ideas de izquierda, asociándolas al saldo de muertes que dejó el comunismo en países como la Unión Soviética, China o Camboya. Comoquiera que uno haga las cuentas, aplicando la misma vara el capitalismo saldría bastante peor parado.</p></div><p class="article-text">
        Casi nadie la recuerda, pero un d&iacute;a como hoy en 1899 comenzaba la guerra entre Estados Unidos y Filipinas. Los filipinos acababan de echar a los espa&ntilde;oles, que se hab&iacute;an apoderado de la regi&oacute;n en el siglo XVI. Pero no tuvieron tiempo de gozar de su independencia, porque Estados Unidos lleg&oacute; para proclamarse nuevo amo. Ocuparon con sus ej&eacute;rcitos Manila, pero los filipinos resistieron encarnizadamente en el resto del pa&iacute;s. La guerra concluy&oacute; en 1902 y dej&oacute; un saldo tremendo: los c&aacute;lculos m&aacute;s modestos hablan de un m&iacute;nimo de 200.000 v&iacute;ctimas civiles. Algunos historiadores sostienen que los muertos pudieron haber llegado al mill&oacute;n o incluso m&aacute;s. Los estadounidenses se quedar&iacute;an all&iacute; hasta 1946. 
    </p><p class="article-text">
        Poco antes, como parte de la competencia inter-imperialista en el Pac&iacute;fico, Jap&oacute;n ocup&oacute; brevemente el pa&iacute;s, dejando una estela de otros centenares de miles de muertos. Pero el fin de la colonizaci&oacute;n formal no signific&oacute; el final del dominio estadounidense: los intereses norteamericanos se hicieron valer en el nuevo per&iacute;odo. Una amplia insurrecci&oacute;n campesina enfrent&oacute; a las &eacute;lites terratenientes pro-estadounidenses. Con apoyo de Estados Unidos el gobierno local consigui&oacute; aplastarla, al costo de un n&uacute;mero indeterminado de v&iacute;ctimas. Los infortunios no terminaron all&iacute;: entre 1965 y 1986 Filipinas vivi&oacute; bajo la dictadura de Ferdinand Marcos, que fue implacable con la oposici&oacute;n (especialmente la izquierdista) y cont&oacute; con sucesivos gobiernos estadounidenses como sus firmes aliados. Al final de su era los asesinatos pol&iacute;ticos se contaban por miles y las detenciones y torturas por decenas de miles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se ha vuelto un lugar com&uacute;n en las redes sociales desacreditar las ideas de izquierda, asoci&aacute;ndolas al saldo de muertes que dej&oacute; el comunismo en pa&iacute;ses como la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, China o Camboya</strong>. All&iacute; se maneja un n&uacute;mero: la utop&iacute;a comunista habr&iacute;a causado en todo el mundo &ldquo;100 millones de muertos&rdquo; (en el debate presidencial, Milei lo estir&oacute; hasta 150). La cifra viene de la estimaci&oacute;n que propuso un libro de propaganda aparecido en Francia en 1997, titulado <em>El libro negro del comunismo</em>. Su metodolog&iacute;a era cuestionable: sumaba cifras infladas de toda matanza producida bajo cualquier gobierno comunista, por el motivo que fuese, desde fusilamiento de disidentes hasta problemas inter&eacute;tnicos en medio de una guerra. A&ntilde;ad&iacute;a tambi&eacute;n los de toda hambruna imputable a sus pol&iacute;ticas. Y, adem&aacute;s, los producidos por agrupaciones comunistas que trataban de llegar al poder. Todo, imputado a &ldquo;el comunismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Corresponde cargarlo todo a esa cuenta? Sin lugar a dudas Stalin, Mao y Pol Pot fueron responsables de cr&iacute;menes imperdonables y de muertes que se cuentan por millones. Pero hubo per&iacute;odos posteriores y otros pa&iacute;ses comunistas en los que no se registraron matanzas y tragedias similares. &iquest;Por qu&eacute; asociarlas entonces al sistema comunista, antes que a un contexto determinado o a la voluntad de poder o el desquicio de tal o cu&aacute;l dirigente? <strong>Si aplic&aacute;ramos la misma metodolog&iacute;a a los pa&iacute;ses capitalistas, habr&iacute;a que imputar a ese sistema las muertes que causaron Hitler o Idi Amin, o el genocidio guatemalteco, o las de la Guerra Civil estadounidense, cosa que nadie hace.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El recuerdo de Filipinas es apenas el de lo que pas&oacute; en un rinc&oacute;n del planeta en unas pocas d&eacute;cadas. Esos muertos fueron una gota en el mar de los otros episodios similares que jalonaron la imposici&oacute;n del capitalismo y la vocaci&oacute;n imperial de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos. Si comenz&aacute;ramos a sumarlos a todos, sobrepasar&iacute;amos con facilidad las estimaciones m&aacute;s alucinadas de la ultraderecha. Alguien podr&iacute;a argumentar que corresponde considerar los muertos de las guerras entre potencias por el dominio del mundo (8 millones y medio la Primera guerra mundial, 50 la Segunda). 
    </p><p class="article-text">
        Para no entrar en debates est&eacute;riles, dejemos eso de lado, lo mismo que otros tantos millones de todas las guerras por desacuerdos entre pa&iacute;ses, incluso si varias fueron en verdad por la apropiaci&oacute;n de recursos naturales o el acceso a mercados. Omitamos todo eso. En cambio, <strong>los muertos causados por las aventuras b&eacute;licas colonialistas como la de Filipinas deber&iacute;an estar fuera de discusi&oacute;n, porque el capitalismo y la riqueza del hemisferio norte se erigieron sobre el saqueo colonial.</strong> Por mencionar solo algunas, la Guerra Anglo-Boer (100.000 muertos), las intervenciones de EEUU en Am&eacute;rica Latina y el Caribe entre 1910 y 1940 (50.000), la guerra de Francia en Indochina (1.200.000), la guerra de Argelia (1.200.000), la Guerra del Golfo de 1991 (200.000), la Guerra de Irak (300.000), estas &uacute;ltimas con olor a contratos petroleros. Se podr&iacute;an citar muchas m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y eso son solo las guerras: <strong>la represi&oacute;n colonial cotidiana, tanto la de los gobiernos impuestos como la de las compa&ntilde;&iacute;as que explotaban el trabajo de los nativos, causaron otros tantos millones de muertes.</strong> El saqueo del Congo por el rey de B&eacute;lgica y por compa&ntilde;&iacute;as de ese pa&iacute;s es un compendio de atrocidades interminable, con un resultado que se estima en 10 millones de muertes. El horror de las mutilaciones masivas a los trabajadores del caucho para garantizar su disciplina hace empalidecer a los peores abusos de Pol Pot en Camboya. Nadie los recuerda. La represi&oacute;n brit&aacute;nica a la rebeli&oacute;n Mau-Mau en Kenia caus&oacute; al menos 20.000 muertes. Son solo dos ejemplos entre decenas comparables. Si nos vamos m&aacute;s atr&aacute;s en el tiempo, solo las muertes asociadas al tr&aacute;fico de esclavos y a la servidumbre de ind&iacute;genas en Am&eacute;rica superar&iacute;an largamente las que cont&oacute; el Libro negro del comunismo. &iquest;Que eso no es imputable al capitalismo? Ese sistema no existir&iacute;a sin la plata de Potos&iacute; o sin la ca&ntilde;a de az&uacute;car y el algod&oacute;n que cosecharon millones de africanos raptados de sus hogares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fuera de contextos coloniales, corresponder&iacute;a considerar tambi&eacute;n las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n de movimientos sociales y pol&iacute;ticos disidentes: si las purgas de Stalin cuentan, tambi&eacute;n deben contar las m&uacute;ltiples campa&ntilde;as de erradicaci&oacute;n de izquierdistas para el sostenimiento del capitalismo</strong>. Aqu&iacute;, por ejemplo, entrar&iacute;a la represi&oacute;n de la Comuna de Par&iacute;s (20.000), de la Revoluci&oacute;n rusa de 1905 (100.000) y de la oleada revolucionaria en diversos pa&iacute;ses de Europa entre 1918 y 1923 (200.000), las v&iacute;ctimas de ataques fascistas antes de la Segunda guerra (150.000), la represi&oacute;n franquista en Espa&ntilde;a (700.000), la Guerra de Vietnam (2.000.000), las campa&ntilde;as anticomunistas de Indonesia (1.500.000), la contrainsurgencia en Centroam&eacute;rica (200.000), por no mencionar el goteo constante de muertos en protestas sociales todo el tiempo por todas partes desde hace al menos dos siglos. Millones de muertos para asegurar que no crezca ninguna alternativa al capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, as&iacute; como se cuentan las hambrunas debidas a los experimentos en la planificaci&oacute;n econ&oacute;mica, habr&iacute;a que sumar las que pueden adjudicarse a los mecanismos de mercado o a las pol&iacute;ticas comerciales coloniales. Se calcula que murieron de hambre 35 millones de personas en la India durante el siglo XIX, no porque no hubiese alimentos, sino por la decisi&oacute;n de las autoridades brit&aacute;nicas de embarcarlos fuera del pa&iacute;s. 35 millones de muertes perfectamente evitables para engrosar las cuentas bancarias de comerciantes ingleses. El historiador que realiz&oacute; la estimaci&oacute;n lo consider&oacute; un verdadero &ldquo;holocausto victoriano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y es cierto que las malas pol&iacute;ticas de Mao causaron millones de muertes innecesarias, pero si uno eval&uacute;a las trayectorias posteriores de pa&iacute;ses capitalistas comparables, el panorama no es demasiado halag&uuml;e&ntilde;o. A mediados del siglo XX, China e India ten&iacute;an la misma expectativa de vida: alrededor de 40 a&ntilde;os. Para 1979, luego de su Revoluci&oacute;n, en China se hab&iacute;a elevado hasta los 68, superando en 14 a&ntilde;os la de la India, que hab&iacute;a seguido siendo capitalista. En t&eacute;rminos de exceso de muertes, esa diferencia significa que en India mor&iacute;an 4 millones de personas m&aacute;s por a&ntilde;o que en China, sin que nadie haya considerado que la democracia india fuese un r&eacute;gimen particularmente criminal. Luego de 1991, durante los cuatro primeros a&ntilde;os de la reintroducci&oacute;n del capitalismo en Rusia la expectativa de vida se redujo nada menos que 5 a&ntilde;os. &iquest;Cargamos al capitalismo todo ese exceso de muertes?
    </p><p class="article-text">
        Agr&eacute;guense adem&aacute;s millones de muertes constantes cada a&ntilde;o, por todas partes, por desnutrici&oacute;n o enfermedades curables, en un mundo en el que sobran los recursos como para evitarlas, si no fuese porque el 1% de la poblaci&oacute;n concentra la mitad de una riqueza global. Comoquiera que uno haga las cuentas, aplicando la misma vara el capitalismo saldr&iacute;a bastante peor parado.
    </p><p class="article-text">
        Pero, claro, es una cuenta que nadie quiere hacer.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/muertos-capitalismo-nadie-cuenta_129_10879924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Feb 2024 03:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muertos del capitalismo que nadie cuenta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunismo,capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei al rescate de la revolución comunista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/milei-rescate-revolucion-comunista_129_10852877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/442d4c47-ef65-48bb-931c-36c5d7d62c56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei al rescate de la revolución comunista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su apoteosis del empresariado y su programa de eliminación de los derechos sociales, Javier Milei hace —a contrario sensu— un servicio extraordinario al reverdecimiento de las ideologías del marxismo duro y a la lucha de clases. Al levantar la idea perimida de un capitalismo ilimitado y prometeico, ha resucitado el martillo y la hoz como perspectiva única de justicia social.</p></div><p class="article-text">
        La irreverencia no es una virtud pero se le parece, &iquest;ser&aacute; por eso que Milei le cae bien a tanta gente? En todo caso, no creo aconsejable ridiculizarlo ni subestimarlo. Es sin lugar a duda una de esas personalidades extraordinarias que le ha dado la Argentina al mundo. Todav&iacute;a no sabemos si va a ser una personalidad dram&aacute;tica, tr&aacute;gica o farsesca&hellip; pero no hay que re&iacute;rse.
    </p><p class="article-text">
        No recuerdo ning&uacute;n presidente que haya dado semejante espect&aacute;culo &mdash;lo digo sin pizca de iron&iacute;a&mdash; en los estrados de la gran pol&iacute;tica mundial. Que instara a los ricos a no dejarse amedrentar por las demandas sociales canalizadas por las instituciones p&uacute;blicas o sindicales para revestirlos del hero&iacute;smo propio de la naturaleza ben&eacute;fica de la ambici&oacute;n. Que le espetara en la jeta a los pol&iacute;ticos de occidente que su civilizaci&oacute;n estaba en crisis por su esencia parasitaria e ideolog&iacute;a colectivista. Que le escupiera un ojo a los organismos multilaterales por practicar un&nbsp;&ldquo;neo-marxismo asesino&rdquo;. Todo ello es un llamado abierto a la guerra de clases. 
    </p><p class="article-text">
        Parado frente a los poderosos de la tierra cual Restaurador de Occidente, concedi&oacute; a los empresarios capitalistas la dignidad m&aacute;xima que la tradici&oacute;n grecorromana pod&iacute;a atribuirle a un ser humano, es decir, la dignidad her&oacute;ica. La declaraci&oacute;n oficial de capitalismo ilimitado y desbozado como sistema infalible es una novedad ideol&oacute;gica trascendente. Sin remilgos, convoc&oacute; a una rebeli&oacute;n de los Benefactores de la Humanidad contra los villanos conspirados de la Casta Colectivista que agrupa &ldquo;comunistas, fascistas, nazis, socialistas, socialdem&oacute;cratas, nacionalsocialistas, dem&oacute;cratas cristianos, keynesianos, progresistas, populistas o globalistas&rdquo; porque &ldquo;en el fondo no hay diferencias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El marxismo consideraba capitalista al sistema en el que predominan relaciones econ&oacute;micas signadas por la propiedad privada de los medios de producci&oacute;n que, combinadas con el trabajo asalariado, producen mercanc&iacute;as que compiten en el mercado. El &ldquo;empresario exitoso&rdquo; es aquel que logra obtener la m&aacute;xima ganancia, acumular capital y vencer a sus rivales. El conjunto de tales empresarios constituyen la clase econ&oacute;micamente dominante. El conjunto de los asalariados, la clase subalterna. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas dos clases, burgues&iacute;a y proletariado, existen otras categor&iacute;as subalternizadas. Quienes viven desarrollando actividades por cuenta propia &mdash;artesanos, comerciantes, chacareros, etc&eacute;tera&mdash; con sus propios y precarios medios de trabajo forman parte de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a. Los que sobreviven a partir de actividades degradantes de mera subsistencia constituyen el lumpenproletariado. El campesinado puede figurar como una clase social sui generis seg&uacute;n la interpretaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Entre la clase dominante y la clase subalterna, burgues&iacute;a y proletariado, se desarrolla una lucha a muerte porque sus intereses son antag&oacute;nicos. La burgues&iacute;a es la clase explotadora, el proletariado la clase explotada. El resto de las clases sociales pueden situarse en uno u otro bando seg&uacute;n las circunstancias hist&oacute;ricas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Estado, dentro del capitalismo, opera como un instrumento de dominaci&oacute;n al servicio de la burgues&iacute;a. Es la junta de negocios de los &ldquo;empresarios exitosos&rdquo;. Los derechos sociales y los gobiernos populares que se desarrollaron tras la muerte de Marx fueron considerados por los marxistas duros como una forma de contenci&oacute;n de la lucha de clases al servicio del sostenimiento del capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el advenimiento del marxismo, todos los que pregonamos una disminuci&oacute;n progresiva de las desigualdades y mayores niveles de justicia social a partir de cambios graduales sin promover la confiscaci&oacute;n de la propiedad privada sobre los medios de producci&oacute;n para su colectivizaci&oacute;n total, sufrimos el mote peyorativo de reformistas. El antagonismo de clases &mdash;dice el marxismo&mdash; no puede resolverse a trav&eacute;s de reformas, debe ser producto de una revoluci&oacute;n violenta. 
    </p><p class="article-text">
        Sacando a los propios comunistas, un marxista consecuente considerar&iacute;a todas las dem&aacute;s categor&iacute;as pol&iacute;ticas enumeradas por Milei dentro de la Casta Colectivista como formaciones capitalistas disfrazadas. Algunos marxistas llegaron a la misma conclusi&oacute;n: &ldquo;en el fondo, son lo mismo&rdquo;. Los horrores del nazifascismo, que nace como fuerza de choque contra los propios comunistas, y sobre todo las alianzas internacionales y frentes nacionales tejidos durante la Segunda Guerra Mundial moderaron esa concepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con su apoteosis del empresariado y su programa de eliminaci&oacute;n de los derechos sociales, Javier Milei hace &mdash;a contrario sensu&mdash; un servicio extraordinario al reverdecimiento de las ideolog&iacute;as del marxismo duro y a la lucha de clases. Al levantar la idea perimida de un capitalismo ilimitado y prometeico, ha resucitado el martillo y la hoz como perspectiva &uacute;nica de justicia social. Planteando la dial&eacute;ctica del empresario her&oacute;ico y la perversidad intr&iacute;nseca de la justicia social, invirtiendo el rol de explotados y explotadores, eliminando el sentido de &ldquo;deuda&rdquo; de los ricos con las clases populares propio de la tradici&oacute;n humanista, atiza los antagonismos de clase como nunca se atrevi&oacute; a hacer el m&aacute;s conspicuo burgu&eacute;s. El grosero apoyo del hombre m&aacute;s rico de la Tierra lo confirma. La ideolog&iacute;a divinizante del &eacute;xito empresario lo excita. Lo estimula. El erotismo del dinero, una suerte de plutofilia, un afrodis&iacute;aco de la explotaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra doctrina, simple, popular y humanista, dice que cada ser humano tiene, por el solo hecho de serlo, derecho a vivir con dignidad en el marco de una comunidad solidaria y cooperativa que debe garantizar a todos los medios que le permitan desarrollarse integralmente y buscar la felicidad. Desde luego, nuestra doctrina no est&aacute; triunfando. La exclusi&oacute;n, la degradaci&oacute;n ambiental, la mala pol&iacute;tica, las nuevas formas de colonialismo lo impiden. La p&aacute;tina benevolente que figura en las declaraciones y tratados internacionales no resuelve este problema. La consagraci&oacute;n nominal de los derechos humanos, ambientales, sociales, econ&oacute;micos y culturales no se convierte en realidad efectiva que impulsa el camino de los pueblos hacia la realizaci&oacute;n de un mejor porvenir. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez, este extraordinario personaje de manufactura argentina, planteando sin caretas la ideolog&iacute;a salvaje que muchos practican mientras sus representantes pol&iacute;ticos predican lo contrario, lleg&oacute; para clausurar la era del pacto social y las reformas graduales; tal vez lleg&oacute; para reiniciar la era de la guerra de clases. En todo caso, su paso por Davos ha sido un golpe fulminante a la narrativa edulcorada del capitalismo global. Este sinceramiento, con mucha suerte y la ayuda de Dios, puede tambi&eacute;n despertar la conciencia y el coraje necesario de las grandes reformas que requiere un proyecto simple, popular y humanista como el nuestro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Grabois]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/milei-rescate-revolucion-comunista_129_10852877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jan 2024 03:02:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Milei al rescate de la revolución comunista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Foro de Davos,Comunismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Guillermo Teillier, histórico líder comunista que enfrentó la dictadura de Pinochet en Chile]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/murio-guillermo-teillier-historico-lider-comunista-enfrento-dictadura-pinochet-chile_1_10473718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d2bb15b-15ed-4a7c-ba7b-66a180051c19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Guillermo Teillier, histórico líder comunista que enfrentó la dictadura de Pinochet en Chile"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guillermo Tellier murió a los 79 años tras varias semanas internado por complicaciones de salud. La histórica figura y presidente del Partido Comunista trasandino fue encargado de su aparato militar en los años 80, cuando la agrupación optó por "todas las formas de lucha" para derrocar a la dictadura de Augusto Pinochet. El presidente Gabriel Boric decretó duelo nacional.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Guillermo Teillier</strong>, hist&oacute;rica figura y presidente del <strong>Partido Comunista </strong>(PC) de Chile que enfrent&oacute; la dictadura de <strong>Augusto Pinochet</strong>, muri&oacute; este martes a los 79 a&ntilde;os, despu&eacute;s de pasar varias semanas internado por complicaciones de salud.
    </p><p class="article-text">
        El PC destac&oacute; su trayectoria como la de &ldquo;<strong>un joven allendista que apoy&oacute; con todas sus energ&iacute;as a la Unidad Popular </strong>(1970-1973), la alianza que llev&oacute; al Gobierno a Salvador Allende&rdquo; y que luego se convirti&oacute; en un &ldquo;<strong>combatiente y luchador antifascista contra la dictadura</strong>&rdquo; que gobern&oacute; el pa&iacute;s trasandino entre 1973 y 1990.
    </p><p class="article-text">
        El presidente <strong>Gabriel Boric </strong>escribi&oacute; en redes sociales: &ldquo;Hoy lamentamos la partida de Guillermo Teillier, dirigente hist&oacute;rico y referente del PC de Chile que cumpli&oacute; un rol esencial en la formaci&oacute;n de distintas generaciones. Le env&iacute;o un gran abrazo a su familia, amigos y a sus compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros de partido en estos momentos de tristeza&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1696492334416867580?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Agreg&oacute; que &ldquo;como homenaje a su entrega a Chile durante toda su vida, y a su incansable esfuerzo por construir una sociedad m&aacute;s justa, <strong>como presidente de la Rep&uacute;blica he decidido decretar en su honor duelo nacional</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Teillier fue encargado del aparato militar del PC en los a&ntilde;os 80, cuando la agrupaci&oacute;n opt&oacute; por &ldquo;<strong>todas las formas de lucha</strong>&rdquo; para derrocar al r&eacute;gimen de Pinochet. &ldquo;<strong>Dio batalla hasta el &uacute;ltimo segundo</strong>&rdquo;, sostuvo <strong>Lautaro Carmona</strong>, secretario general del PC, al llegar al Hospital Cl&iacute;nico de la Universidad de Chile, donde ocurri&oacute; el deceso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un golpe muy duro, sobre todo afecta a toda nuestra militancia, a todos quienes trabajamos junto a &eacute;l. Dio batalla hasta el &uacute;ltimo segundo, se comprometi&oacute; hasta el &uacute;ltimo segundo de su vida y <strong>tiene un legado que se lo deja no solo al partido, la juventud, sino a la izquierda y al pueblo de Chile. Un comunista ejemplar</strong>&rdquo;, afirm&oacute; Carmona, seg&uacute;n recogi&oacute; la agencia de noticias <a href="https://www.ansalatina.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ANSA</em></a> y la prensa local.
    </p><p class="article-text">
        Profesor, escritor y pol&iacute;tico de ascendencia francesa, Teillier naci&oacute; en Santa B&aacute;rbara, al sur de Chile, el 29 de octubre de 1943. Ejerci&oacute; la presidencia del PC desde 2005, cuando asumi&oacute; ese cargo tras la muerte de la tambi&eacute;n l&iacute;der hist&oacute;rica <strong>Gladys Mar&iacute;n</strong>. Fue diputado entre 2010 y 2022, tras ser elegido por la zona sur de la capital en tres periodos consecutivos.
    </p><p class="article-text">
        Teillier padeci&oacute; diversos problemas m&eacute;dicos durante los &uacute;ltimos meses, luego de contraer de Covid-19 en 2022.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/murio-guillermo-teillier-historico-lider-comunista-enfrento-dictadura-pinochet-chile_1_10473718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Aug 2023 19:31:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió Guillermo Teillier, histórico líder comunista que enfrentó la dictadura de Pinochet en Chile]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Partido Comunista,Comunismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enzo Traverso: "La herencia de las revoluciones es que se puede cambiar el mundo a través de una acción colectiva"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/enzo-traverso-herencia-revoluciones-cambiar-mundo-traves-accion-colectiva_128_10151930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c91164e6-65db-43fd-bf06-9571c0da18c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enzo Traverso: &quot;La herencia de las revoluciones es que se puede cambiar el mundo a través de una acción colectiva&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Enzo Traverso, reconocido historiador e intelectual italiano, actualmente dirige una cátedra de Humanidades en Cornell University, en Nueva York. Su último libro se llama "Revolución: una historia intelectual", editado en nuestro país por el Fondo de Cultura Económica.</p></div><p class="article-text">
        <strong>-Te voy a preguntar sobre este libro que recomiendo porque es un recorrido a trav&eacute;s de las ideas de una palabra tan potente y grande como es &ldquo;Revoluci&oacute;n&rdquo;. Traerla hoy, en este contexto, es ya algo que vale la pena para pensar, para discutir. En la introducci&oacute;n del libro habl&aacute;s de un cuadro ic&oacute;nico de 1819 que se llama &ldquo;La Balsa de la Medusa&rdquo;. Es de un pintor que se llama Th&eacute;odore G&eacute;ricault. Vos dec&iacute;s que es una met&aacute;fora de lo que se discut&iacute;a en ese momento, hace dos siglos, del conflicto entre la capitulaci&oacute;n y la b&uacute;squeda obstinada de una alternativa&ldquo;, entre &rdquo;el abandono y el renacimiento&ldquo;, entre &rdquo;la impotencia y la desesperaci&oacute;n ante un paisaje de derrotas y el esfuerzo desesperado por resistir&ldquo;. Hoy, ese cuadro tan ic&oacute;nico parece que tiene una vigencia todav&iacute;a absoluta en un contexto quiz&aacute; muy distinto al de su origen. Lo primero que te quiero preguntar es: &iquest;c&oacute;mo se hace para advertir que el conflicto que describ&iacute;s est&aacute; abierto en un contexto en el que el puro presente sugiere que se trata de un conflicto perdido, resuelto?&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Esta pintura, que es muy conocida porque es ic&oacute;nica del arte rom&aacute;ntico de la primera mitad del Siglo XIX, me golpe&oacute; mucho cuando la vi en el Louvre, en Par&iacute;s.&nbsp;De inmediato me pareci&oacute; una representaci&oacute;n aleg&oacute;rica del naufragio de las revoluciones del Siglo XX. &Eacute;sa es la calidad y la extraordinaria fuerza del arte. Es decir, tiene esa capacidad de transmitirnos mensajes, de sugerirnos ideas que trascienden el tiempo en el cual esas obras de arte fueron creadas. Entonces, esta pintura aparece como una representaci&oacute;n del naufragio. Es la historia de un naufragio. La balsa de la Medusa es la representaci&oacute;n de la derrota de las revoluciones del Siglo XX. En esta pintura, la redenci&oacute;n posible es la posibilidad de una salida. Esta fr&aacute;gil posibilidad de redenci&oacute;n es encabezada por un marinero, un negro, que puede ser una cierta referencia impl&iacute;cita a la revoluci&oacute;n en San Domingo que est&aacute; simult&aacute;nea y simb&oacute;licamente vinculada con la Revoluci&oacute;n Francesa, pero es de cierta manera la prefiguraci&oacute;n de la descolonizaci&oacute;n y de las revoluciones en el mundo colonial en los Siglos XIX y XX. Me parece que esta obra de arte nos habla en el presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Donde aparece el conflicto abierto? &iquest;D&oacute;nde pens&aacute;s que aparece esa posibilidad de redenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En este paisaje de desesperaci&oacute;n y tragedia, esta figura est&aacute; agitando un pedazo de rojo que ya es como una especie de bandera roja, y mira un punto en el horizonte que es el barco que va a recoger a los n&aacute;ufragos. Es una redenci&oacute;n que corresponde con la historia de este naufragio porque el barco de la Medusa se refiere a un naufragio que tuvo lugar en la &eacute;poca de la restauraci&oacute;n. Hay elementos de desesperaci&oacute;n y de espera, hay un horizonte de espera que todav&iacute;a est&aacute; abierto en un clima, en un paisaje de derrota y de cat&aacute;strofe. En este sentido, creo que es una pintura que habla a la izquierda global del Siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el cap&iacute;tulo de las locomotoras de la historia, hay una distinci&oacute;n que me result&oacute; interesante en torno a dos nociones sobre el tiempo. Vos defin&iacute;s al tiempo estandarizado del capital como un proceso econ&oacute;mico objetivo, y al tiempo subjetivo de la revoluci&oacute;n. La pregunta es si es posible sustraerse a la temporalidad del capital, a la normalidad que impone el presente. Un presente muy marcado por el dominio del capital, por el triunfo del capitalismo, por el naufragio de la revoluci&oacute;n, si es posible sustraerse a esa temporalidad tan presente</strong>.
    </p><p class="article-text">
        -Mira, yo creo que esa es una de las razones por las cuales yo escrib&iacute; este libro. Es que, si hay una lecci&oacute;n, una ense&ntilde;anza que se puede sacar de la historia de las revoluciones en el mundo moderno es que las revoluciones precisamente rompen esta temporalidad lineal dominante de una historia que se perpet&uacute;a de una manera implacable e ineluctable. Lo que Walter Benjamin llamaba &ldquo;un tiempo homog&eacute;neo y vac&iacute;o&rdquo;. La revoluci&oacute;n, repentinamente y de manera siempre inesperada, rompe esta continuidad de la historia, irrumpe en la escena de la historia e introduce o crea una nueva temporalidad. Las revoluciones nos explican que esa linealidad de la historia no es ineluctable, que la historia est&aacute; hecha de bifurcaciones, de rupturas, de discontinuidades, y las revoluciones nunca son esperadas. Por supuesto, tienen sus condiciones, tienen sus premisas, pero esas premisas y condiciones se pueden reconocer a posteriori, retrospectivamente. Los historiadores las detectan y las analizan, pero los actores de la historia siempre viven las revoluciones como algo que tiene una dimensi&oacute;n de milagro, de algo que ocurre de una manera repentina y traum&aacute;tica que no se puede esperar. El presente en el cual el capitalismo, en su versi&oacute;n neoliberal, aparece como un orden sin alternativas. Conocemos la definici&oacute;n, el eslogan de Margaret Thatcher: &ldquo;There is no alternative&rdquo;. Bueno, en realidad las alternativas existen y pueden expresarse cuando nadie las prefigur&oacute; o las anunci&oacute;. Creo que la historia del siglo 21 tambi&eacute;n indica eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Tanto al comienzo como al final, mencion&aacute;s distintas expresiones, movimientos anticapitalistas. Podemos pensar ahora en lo que est&aacute; o estuvo pasando hasta hace poco en Francia, pero vos mencion&aacute;s a Wall Street Occupy u otro tipo de movimientos anticapitalistas que no est&aacute;n en sinton&iacute;a con ninguna de las tradiciones de la izquierda del pasado, y dec&iacute;s que carecen de genealog&iacute;a. Que son movimientos creativos, pero est&aacute;n hu&eacute;rfanos y deben reinventarse a s&iacute; mismos; que tienen una fragilidad porque no pertenecen a una tradici&oacute;n pol&iacute;tica. La pregunta es: &iquest;d&oacute;nde pueden encontrar esos movimientos la densidad que necesitan para convertirse en algo m&aacute;s s&oacute;lido, permanente, menos fr&aacute;gil, o inscribirse en esas tradiciones que mencionas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Creo que todos esos movimientos no se inscriben en una continuidad hist&oacute;rica con las revoluciones del Siglo XIX o del siglo XX ni con un modelo que es lo que llamo un paradigma militar de la revoluci&oacute;n, que domin&oacute; en escala global durante el Siglo XX, y en particular en Am&eacute;rica Latina. Este paradigma militar de la revoluci&oacute;n que fue involucrado por el comunismo en el siglo XX se acab&oacute;, y todos los movimientos con potencialidades revolucionarias que aparecieron despu&eacute;s de 1990, despu&eacute;s del final de la Guerra Fr&iacute;a -me refiero a Occupy Wall Street en Estados Unidos, pero tambi&eacute;n a otros movimientos que aparecieron en Europa Occidental y las revoluciones &aacute;rabes- no reivindican ninguna continuidad con el comunismo del siglo XX. Eso es un hecho y es algo que tenemos que tener en cuenta. Est&aacute;n intentando inventar nuevos modelos y eso explica su gran creatividad, pero, al mismo tiempo, esta ausencia de una memoria hist&oacute;rica es una fragilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo se sale de esa fragilidad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Esa es una de las contribuciones que puede aportar mi propia generaci&oacute;n y tambi&eacute;n, con mucha modestia, el trabajo de los historiadores. Es decir, hay que introducir una conciencia hist&oacute;rica que falta, y esa ausencia de una memoria hist&oacute;rica es tambi&eacute;n el producto de un modelo antropol&oacute;gico que es el dominante, el modelo antropol&oacute;gico del neoliberalismo. Un mundo encerrado en el presente, sin una memoria hist&oacute;rica y sin una proyecci&oacute;n en el futuro que no sea una dilataci&oacute;n permanente del presente. Todo cambia con una aceleraci&oacute;n espantosa, pero siempre en el marco de un orden econ&oacute;mico y social dominante que no cambia, que aparece como intemporal o como eterno. Un conocimiento de la historia de las revoluciones nos transmite otra idea de la historia, otra idea de la temporalidad hist&oacute;rica. Esa continuidad puede ser corrompida, destruida y se puede inventar una nueva temporalidad con una proyecci&oacute;n hacia el futuro, que puede ser tambi&eacute;n una proyecci&oacute;n ut&oacute;pica hacia el futuro. Es decir, pensar otro orden del mundo, otro modelo de sociedad, otras relaciones entre los seres humanos que no sean de competici&oacute;n, de individualismo, de apropiaci&oacute;n, sino de acci&oacute;n colectiva, de solidaridad, de construcci&oacute;n de un mundo com&uacute;n. Esa es la herencia de las revoluciones: se puede cambiar el mundo a trav&eacute;s de una acci&oacute;n colectiva, y esa herencia de las revoluciones tiene que ser involucrada, incorporada en la cultura de esos nuevos movimientos. Creo que los historiadores pueden hacer una contribuci&oacute;n en ese sentido, una contribuci&oacute;n fructuosa. Es el Esp&iacute;ritu en el cual yo he escrito este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Hay un cap&iacute;tulo que tiene absoluta vigencia tambi&eacute;n, que es el de la discusi&oacute;n entre dos t&eacute;rminos: la libertad, por un lado, y la liberaci&oacute;n por el otro. La libertad que es hoy invocada casi por todo el mundo, podr&iacute;amos decir, en distintas partes del mundo, por distintas expresiones pol&iacute;ticas. Vos dec&iacute;s en el libro que es una de las palabras m&aacute;s ambiguas que recorre la historia, porque la pueden invocar desde partidos liberales hasta expresiones del fascismo. Lo han hecho a trav&eacute;s de la historia. Aqu&iacute;, en Argentina, por ejemplo, el candidato que m&aacute;s crece se llama Javier Milei. Su partido se llama La Libertad Avanza. Hay una discusi&oacute;n en la historia que vos reconstru&iacute;s o hac&eacute;s presente en tu libro, donde, por un lado, desde la izquierda se hablaba de que no hay libertad sin liberaci&oacute;n respecto de la necesidad, no hay libertad sin emancipaci&oacute;n social. Sin embargo, hoy parecer&iacute;a que hasta nuestros d&iacute;as lo que llega es la idea de libertad &uacute;nicamente como sin&oacute;nimo de propiedad privada, como sin&oacute;nimo de privilegio. &iquest;Cu&aacute;ndo se pierde esa discusi&oacute;n? &iquest;Est&aacute; perdida?, por</strong><em><strong>que hoy parecer&iacute;a que la libertad es solamente entendida como propiedad privada, como sin&oacute;nimo de propiedad privada o de privilegio</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>-</strong></em>S&iacute;, seguro. Este es un muy viejo debate, porque esta concepci&oacute;n liberal de la libertad es una concepci&oacute;n que apareci&oacute; en el siglo XVIII, que fue codificada ideol&oacute;gica y filos&oacute;ficamente, que ahora los historiadores del pensamiento pol&iacute;tico definen como una concepci&oacute;n negativa de la libertad. La libertad pensada solamente como derechos individuales y como una expresi&oacute;n de la propiedad. Hay otra definici&oacute;n posible de la libertad, que es una libertad que no se puede desconectar de la igualdad, y una igualdad que es definida no solamente como igualdad en un sentido jur&iacute;dico de la palabra, igualdad de derechos, sino tambi&eacute;n en un sentido social de la palabra, es decir, la democracia. Una democracia que sea una comunidad de ciudadanos iguales, que, para funcionar, necesita un cierto nivel de igualdad social sin la cual, la palabra libertad se hace vac&iacute;a o pierde todo contenido. Hay una definici&oacute;n normativa de la libertad que es necesaria. Planteo en mi libro que uno de los problemas de las transiciones pol&iacute;ticas post-revolucionarias es la incapacidad de muchos reg&iacute;menes revolucionarios de definir la libertad tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de estructura, de instituciones, en t&eacute;rminos de garant&iacute;as jur&iacute;dicas, de la libertad de reconocimiento, de los derechos de las minor&iacute;as, del pluralismo en un sentido institucional y constitucional de la palabra. Pero la libertad no existe sin liberaci&oacute;n. Es decir, la democracia y la libertad son conquistas que necesitan un proceso de liberaci&oacute;n, y, en muchos casos, hist&oacute;ricamente, esa no es una elecci&oacute;n subjetiva. Es una constataci&oacute;n factual de la historia. Son conquistas que implican el recurso a la violencia. No hay revoluciones sin violencia. Las revoluciones son, con muy pocas excepciones, rupturas violentas de la continuidad de la historia. No se trata de fetichizar la violencia como algunos fil&oacute;sofos lo hicieron, o de mitificarla, pero hay una dial&eacute;ctica entre liberaci&oacute;n y libertad que es evacuada por todas las definiciones normativas y liberales o neoliberales de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En tu libro: &ldquo;Las nuevas caras de la derecha&rdquo;, editado por Siglo 21, habl&aacute;s de expresiones pol&iacute;ticas que denominas post-fascistas: habl&aacute;s de Trump, de Le Pen, de Bolsonaro. Uno podr&iacute;a hoy sumar justamente a Meloni en Italia. Dec&iacute;s que estas expresiones post-fascistas no prometen un futuro, tienen sus propias fragilidades, no quieren crear un orden alternativo y hasta se revelaron ineficaces en algunos casos para presentar una alternativa pol&iacute;tica durante la pandemia. Lo que me interesa preguntarte es: &iquest;por qu&eacute;, as&iacute; y todo, con estas fragilidades, estas expresiones pol&iacute;ticas post-fascistas son las que muchas veces encarnan la lucha contra el </strong>establishment <strong>pol&iacute;tico e incluso contra el poder financiero, contra </strong>Wall Street<strong>? &iquest;Por qu&eacute; eligen como enemigos al </strong>establishment<strong> partidario, a la partidocracia, los viejos partidos pol&iacute;ticos, y consiguen votos a partir de esa oposici&oacute;n con los viejos partidos pol&iacute;ticos, con las viejas estructuras pol&iacute;ticas e incluso con el poder financiero, como es el caso de Trump en </strong>Wall Street<strong>? &iquest;Por qu&eacute; les funciona a estas expresiones de derecha presentarse como los rivales de estos viejos poderes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>-</strong></em>S&iacute;, hablo de post-fascismo porque hay algo paralelo a lo que dijimos sobre los nuevos movimientos anticapitalistas que no se reivindican de modelos acabados. Es muy raro que los movimientos de la extrema derecha expl&iacute;citamente se definan fascistas. Hay algunos, pero de una manera general no se dicen fascistas. Tambi&eacute;n Giorgia Meloni, que estaba muy orgullosa de esa tradici&oacute;n en el pasado, despu&eacute;s de que gan&oacute; las elecciones y tom&oacute; la cabeza del gobierno, se distanci&oacute; del fascismo. Post-fascismo es una constelaci&oacute;n muy heterog&eacute;nea que incluye movimientos, partidos y corrientes con or&iacute;genes, historias, trayectorias ideol&oacute;gicas muy distintas. Por ejemplo, en esta galaxia post fascista, hay corrientes como la que se expresa en la Argentina hoy, por ejemplo, que son radicalmente neoliberales, y hay otras que son anti-neoliberales. Por ejemplo, en la Europa occidental, la clave para comprender el &eacute;xito de los movimientos de la derecha radical es su capacidad de encabezar una oposici&oacute;n a las pol&iacute;ticas neoliberales de la Uni&oacute;n Europea, de la Comisi&oacute;n Europea. En Estados Unidos tambi&eacute;n, Trump gan&oacute; las elecciones en 2016 como candidato en contra del <em>establishment, </em>que fue encabezado por Hillary Clinton. Entonces, esas son contradicciones. Hay extremas derechas que son radicales, muy neoliberales, como en la Argentina, como en Brasil, como en Espa&ntilde;a Vox, y hay otras que tienen &eacute;xito porque explotan su supuesta oposici&oacute;n al neoliberalismo. Una vez que llegan al gobierno -es el caso de Meloni en Italia-, hacen exactamente las mismas pol&iacute;ticas que sus predecesores. En este caso, Mario Draghi que, como Macron en Francia, es la encarnaci&oacute;n del neoliberalismo en su forma ideal y perfecta. Es como la encarnaci&oacute;n de un concepto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Habl&aacute;s del debate entre Gramsci y Keynes en los a&ntilde;os de entreguerras. Me gustar&iacute;a que reconstruyas un poco ese debate, y, en todo caso, que definas si tiene algo que est&aacute; vigente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Gramsci es una referencia muy com&uacute;n en los debates del pensamiento cr&iacute;tico contempor&aacute;neo, es uno de los pensadores marxistas que empez&oacute; en las d&eacute;cadas entre las dos guerras mundiales, que empez&oacute; a reflexionar cr&iacute;ticamente sobre las causas de la derrota de las revoluciones en Europa Central y de las razones por las cuales la revoluci&oacute;n rusa no pudo ganar en Europa occidental. Keynes fue el pensador que, desde el otro lado de la barricada, reflexion&oacute; sobre las causas de la crisis del capitalismo y sobre c&oacute;mo salvarlo. Son reflexiones paralelas distintas, con objetivos distintos, y de cierta manera ambos pensadores tienen su vigencia y su actualidad: Gramsci es el pensador de la hegemon&iacute;a y ning&uacute;n cambio radical o revolucionario puede ser durable sin conquista de una hegemon&iacute;a pol&iacute;tica y cultural. Es decir, ese es uno de los grandes desaf&iacute;os de la izquierda en el siglo XXI; Keynes es una conciencia cr&iacute;tica del capitalismo contempor&aacute;neo, una conciencia cr&iacute;tica que plantea interrogantes sobre las tendencias neoliberales actuales. Es decir, &iquest;puede el capitalismo seguir desarroll&aacute;ndose con su modelo actual sin desembocar en una cat&aacute;strofe social, econ&oacute;mica, ecol&oacute;gica? Creo que Keynes es el pensador cr&iacute;tico de la burgues&iacute;a, como lo fue tambi&eacute;n Max Weber, por ejemplo, que merece ser rele&iacute;do y que puede ayudarnos a reflexionar sobre el mundo contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista realizada por Diego Genoud para su programa Fuera de Tiempo (Radio Con Vos)</em>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1652445153720938497?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Genoud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/enzo-traverso-herencia-revoluciones-cambiar-mundo-traves-accion-colectiva_128_10151930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 May 2023 14:47:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,capitalismo,Comunismo,Derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comunismo, intelectuales y cultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/comunismo-intelectuales-cultura_129_9413416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5099edf4-53e3-43bd-9430-947656582668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comunismo, intelectuales y cultura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de una expresión política fundamental del mediado siglo XX, el comunismo fue una esfera cultural de enorme irradiación, ejerciendo su influencia mucho más allá de los límites del partido.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Consenso democrático y partidos en los 80</p></div><p class="article-text">
        En este episodio, Daniel Kohen conversa con Adriana Petra sobre esta potente y perdurable dimensi&oacute;n del fen&oacute;meno comunista en Argentina, pensado en relaci&oacute;n con sus expresiones latinoamericanas e internacionales. &iquest;C&oacute;mo explicar la influencia del movimiento entre artistas y escritores? &iquest;Qu&eacute; forma adquiri&oacute; este compromiso entre los intelectuales? &iquest;Ayudan sus experiencias a pensar la Guerra Fr&iacute;a en este rinc&oacute;n del mundo? &iquest;C&oacute;mo intervino el auge paralelo del peronismo en el curso de esta empresa? &iquest;Y qu&eacute; queda hoy de este enorme ciclo?
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Daniel Kohen
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/comunismo-intelectuales-cultura_129_9413416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Sep 2022 04:35:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comunismo, intelectuales y cultura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia Argentina,Comunismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El off the record, un pilar del periodismo argentino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/off-the-record-pilar-periodismo-argentino_129_8737130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6598361-927a-469c-b711-c6c3c8cc3cc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El off the record, un pilar del periodismo argentino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Gabriela Cerruti dej&oacute; el periodismo y se volc&oacute; a la pol&iacute;tica tras protagonizar una pol&eacute;mica relacionada al <em>off the record</em>. El debate comenz&oacute; en enero de 1998, cuando la hoy vocera presidencial y entonces editora de la revista <em>Tres Puntos</em> public&oacute; una entrevista a Alfredo Astiz. <strong>&ldquo;Yo soy el hombre mejor preparado t&eacute;cnicamente en el pa&iacute;s para matar a un pol&iacute;tico o a un periodista&rdquo;</strong>, dispar&oacute; el represor. 
    </p><p class="article-text">
        La frase caus&oacute; impacto; reinaba la impunidad en la Argentina. Abuelas de Plaza de Mayo y los organismos de derechos humanos se las ingeniaban para vencer el bloqueo de la ley de Obediencia Debida y los indultos mediante la acusaci&oacute;n por robos de ni&ntilde;os durante la dictadura y los llamados juicios por la verdad. Alias &ldquo;Gustavo Ni&ntilde;o&rdquo; andaba suelto por Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        El orgullo de Astiz por su pericia homicida le vali&oacute; un juicio por apolog&iacute;a del delito que recay&oacute; en el juzgado de Claudio Bonadio. El marino adujo que no se hab&iacute;a tratado de una entrevista, sino de un <em>off the record</em>, es decir, un acuerdo entre las partes de no asignaci&oacute;n de fuente y hasta de no publicaci&oacute;n de lo transmitido. Para corroborar su argumento, Astiz cit&oacute; como testigos a los periodistas Jos&eacute; Ricardo Eliaschev y Jorge Lanata. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Periodismo liberal&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Marzo de 2000. Eliaschev declar&oacute; ante Bonadio que su colega Cerruti y el director de la revista, H&eacute;ctor Timerman, <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/el-juicio-a-astiz-genero-un-debate-periodistico-nid7436/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">hab&iacute;an &ldquo;cazado&rdquo; a Astiz y les hab&iacute;an mentido a los lectores</a>. Llovieron cr&iacute;ticas hacia el conductor del programa radial &ldquo;Esto que pasa&rdquo; por acudir en respaldo del represor. Eliaschev se defendi&oacute; apuntando a Lanata, que hab&iacute;a faltado a la cita de Bonadio: <strong>&ldquo;No soy de los medi&aacute;ticos que hablan y, cuando los citan a declarar, no van&rdquo;</strong>. Conventillo, egos, enconos; nada nuevo. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tapa de la revista Tres Puntos del 14 de enero de 1998                            </span>
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        Aunque Cerruti neg&oacute; haber violado un <em>off the record</em>, el episodio le gener&oacute; la reflexi&oacute;n de que una concepci&oacute;n &ldquo;liberal&rdquo; del periodismo se entreten&iacute;a en cuestiones irrelevantes, y que la herramienta de transformaci&oacute;n real de la sociedad resid&iacute;a en la pol&iacute;tica. As&iacute; fue c&oacute;mo la excronista de <em>P&aacute;gina 12</em> y<em> Tres Puntos</em> retom&oacute; la pol&iacute;tica partidaria, con escalas en el Gobierno porte&ntilde;o de Jorge Telerman, Nuevo Encuentro, el Frente de Todos y, desde 2021, la vocer&iacute;a de la Casa Rosada. Mantuvo en paralelo una pata period&iacute;stica que redund&oacute; en libros como <em>El Jefe</em> y el sitio<em> Nuestras Voces</em>, este &uacute;ltimo, ya con Mauricio Macri en Casa Rosada. 
    </p><p class="article-text">
        Cerruti volvi&oacute; a debatir esta ma&ntilde;ana sobre la figura del <em>off the record</em>. Una acreditada de <em>La Naci&oacute;n</em> en Presidencia, Cecilia Devanna, pregunt&oacute; si habr&iacute;a respuesta del Ejecutivo a los cuestionamientos de un &ldquo;alto funcionario del Departamento de Estado&rdquo; por <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/alberto-fernandez-putin-argentina-tiene-dejar-tener-dependencia-grande-fmi-eeuu_1_8713918.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dichos de Alberto Fern&aacute;ndez en Mosc&uacute;</a>. <strong>La vocera presidencial caz&oacute; la oportunidad al vuelo</strong>. Respondi&oacute; que un <em>off the record </em>no era una postura del Departamento de Estado que mereciera alguna respuesta, deplor&oacute; la calidad period&iacute;stica, puso en duda la veracidad de lo publicado en el diario conservador y reclam&oacute; &ldquo;rigurosidad&rdquo;. Aludi&oacute; adem&aacute;s a una de las reglas del periodismo estadounidense ilustrado, liberal por antonomasia, de que un <em>off the record</em> deb&iacute;a ser constatado por dos fuentes independientes entre s&iacute; y que, rara vez, la reserva de la identidad deber&iacute;a servir para verter opiniones. 
    </p><h3 class="article-text">El ruido de Twitter</h3><p class="article-text">
        El intercambio entre la periodista de<em> La Naci&oacute;n</em> y Cerruti explot&oacute; en Twitter. La repercusi&oacute;n se vio incrementada porque otros dos cronistas que participaron de la conferencia volcaron su preocupaci&oacute;n por una probable<a href="https://twitter.com/matiasquaranta/status/1491770070741229572" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> deriva comunista del Gobierno del Frente de Todos</a> tras el paso de Fern&aacute;ndez por Mosc&uacute; y Pek&iacute;n, y por un retuit del Presidente que mencion&oacute; al &ldquo;periodismo mainstream argentino&rdquo; como &ldquo;una verg&uuml;enza nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si se apaga un poco el ruido de Twitter y se prescinde de la fobia anticomunista y la desmesura de Fern&aacute;ndez en redes sociales, la pregunta de Devanna  y la respuesta de Cerruti guardan racionalidad. <strong>Una periodista busca darle continuidad a una nota publicada en el medio en el que trabaja sobre un tema a todas luces noticiable (el peso de Washington en la negociaci&oacute;n con el FMI) y la vocera presidencial desmerece la pregunta porque a la informaci&oacute;n en cuesti&oacute;n le falta una fuente &ldquo;en </strong><em><strong>on</strong></em><strong>&rdquo;. </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gabriela Cerruti, en conferencia de prensa del 10 de febrero de 2022"
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            <span class="title">
                Gabriela Cerruti, en conferencia de prensa del 10 de febrero de 2022                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En el debate subyacen aspectos atendibles sobre el uso del <em>off the record</em>. Cerruti mencion&oacute; un hecho innegable: el anonimato ocupa un lugar estelar en los medios argentinos. Hay casos y casos. La nota de <em>La Naci&oacute;n</em> sobre el reproche del Departamento de Estado, firmada por el editor Jorge Liotti, tiene el aspecto de estar basada sobre un testimonio real. Todo es opinable, pero da la sensaci&oacute;n de que medi&oacute; una intenci&oacute;n expresa del Gobierno estadounidense de marcar la cancha con argumentos, dicho sea de paso, menos absurdos que la aprehensi&oacute;n al marxismo que propala el canal La Naci&oacute;n M&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Firmas centrales en medios de afinidad clamorosa con Mauricio Macri u Horacio Rodr&iacute;guez Larreta tienen la suerte de que funcionarios nacionales les deslicen, en penumbras y </strong><em><strong>off the record</strong></em><strong>, comentarios autoincriminatorios y frases lapidarias contra una destinataria en particular: Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner.</strong> Por alg&uacute;n motivo extra&ntilde;o, dirigentes masoquistas entregan en bandeja textuales an&oacute;nimos que sirven para hilvanar un relato binario que los deja mal parados. No ocasionalmente, ni producto de alguna bronca o un descuido, sino todas las semanas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sería ilusorio en este momento del periodismo pensar en un trato colectivo de que la fuente que aspire a herir con su opinión a un rival interno o externo debe dar la cara, o se queda sin comillas. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea cierto que el periodismo argentino encuentra raros <em>off the records </em>por todas partes, de hecho, la grieta favorece la pr&aacute;ctica, porque quien habla con el rival est&aacute; mal visto y hasta puede perder el puesto. Pero el abuso del recurso conspira contra la validez de la informaci&oacute;n. Si todo es una versi&oacute;n sin autor o una especulaci&oacute;n sin ning&uacute;n asidero, resulta m&aacute;s f&aacute;cil, por ejemplo, eludir una pregunta sobre la pertinencia de una declaraci&oacute;n de Alberto Fern&aacute;ndez en el Kremlin. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, la vocera presidencial marc&oacute; algo certero. <strong>Los </strong><em><strong>off the records</strong></em><strong> deben proveer informaci&oacute;n que se pueda contrastar con hechos tarde o temprano, antes que opiniones y valoraciones. </strong>Una frase picante puede adornar una nota y alimentar teor&iacute;as conspirativas, pero su valor real tiende a cero si no hay un autor que la valide. Ser&iacute;a ilusorio en este momento del periodismo pensar en un trato colectivo de que la fuente que aspire a herir con su opini&oacute;n a un rival interno o externo debe dar la cara, o se queda sin comillas. 
    </p><h3 class="article-text">Costumbre</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cierto que hay una propensi&oacute;n de la dirigencia argentina hacia el <em>off the record</em>. Corresponsales extranjeros se sorprenden ante esta tendencia. <strong>Hay funcionarios, voceros, sindicalistas, lobistas, fiscales y empresarios que desconocen otro registro, incluso para declaraciones de ocasi&oacute;n o negar novedades. </strong>All&iacute; aparece un c&iacute;rculo vicioso. La fuente brinda las comillas para despu&eacute;s leerse en el diario o la web y enviar alg&uacute;n mensaje soterrado, o la nada misma. Como nadie rompe el juego, la informaci&oacute;n se degrada y crece su enemiga: la especulaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cabe un asterisco al principio del periodismo liberal estadounidense, citado por Cerruti esta ma&ntilde;ana, sobre las &ldquo;dos fuentes independientes entre s&iacute;&rdquo; que deber&iacute;an ratificar un <em>off the record</em>. Es relativo. Un funcionario que habla sobre s&iacute; mismo o sobre la oficina que dirige vale m&aacute;s que cinco &ldquo;fuentes independientes&rdquo; que merodean por los pasillos vecinos. La fuente &uacute;nica puede enga&ntilde;ar, es cierto, aunque cobra valor all&iacute; el trabajo del periodista para medir la credibilidad y construir confianza. 
    </p><p class="article-text">
        De lo contrario, puede darse el caso &mdash;de hecho, se da seguido&mdash; de que profesionales que se declaran observantes de los principios del periodismo anglosaj&oacute;n publiquen informaci&oacute;n intoxicada provista por personas que, m&aacute;s que fuentes, resultan c&oacute;mplices.
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/off-the-record-pilar-periodismo-argentino_129_8737130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Feb 2022 23:09:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriela Cerruti,Periodismo,Off the record,Alberto Fernández,La Nación,Jorge Lanata,Comunismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comunismo fantasma, comunismo fósil y fascinantes fascismos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/comunismo-fantasma-comunismo-fosil-fascinantes-fascismos_129_8530944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5a8a3c9-9048-4307-aef5-b0135d200b3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comunismo fantasma, comunismo fósil y fascinantes fascismos"></p><p class="article-text">
        En una de las caricaturas m&aacute;s injustas pero exitosas de la campa&ntilde;a presidencial hondure&ntilde;a, una <strong>Xiomara Castro de Zelaya</strong> apu&ntilde;ala el vientre de una embarazada. El mensaje es claro. Equivale a decir que la candidata por el izquierdista Partido Libertad y Refundaci&oacute;n (<a href="https://twitter.com/PartidoLibre/status/1464690257769730054?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Etweet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Libre</a>), ex primera dama, esposa de <strong>Manuel Zelaya</strong>, depuesto en 2009 en lo que fue un <em>leading case</em> del <em>lawfare</em> continental, es abortista. Para las decisivas elecciones de este domingo 28, el oficialista y muy derechista Partido Nacional ha hecho su &ldquo;lema &lsquo;Honduras s&iacute;, comunismo no&rsquo;, con ese fantasma del comunismo, de la Guerra Fr&iacute;a&rdquo;, <a href="https://elhilo.audio/podcast/elecciones-honduras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenta</a> la periodista hondure&ntilde;a <a href="https://twitter.com/jenalear" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jennifer Avila</strong></a>.&nbsp;En Honduras nunca gobern&oacute; la izquierda, y no hay balotaje. Basta un solo voto de diferencia para quedarse con el poder en Tegucigalpa. En las elecciones de 2017, sospechadas de fraude, <strong>Juan Orlando Hern&aacute;ndez</strong>, logr&oacute; la reelecci&oacute;n cuando super&oacute; por menos de medio punto a su competidor m&aacute;s pr&oacute;ximo, el izquierdista <strong>Salvador Nasralla</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Conocidos los resultados de la primera vuelta presidencial chilena, en su discurso de la noche del domingo 21, &nbsp;el candidato con m&aacute;s votos, el republicano <strong>Jos&eacute; Antonio Kast</strong>, anunci&oacute; que luchar&iacute;a para que en la segunda vuelta del 19 de diciembre no triunfen <strong>Gabriel Boric </strong>y el comunismo. Su rival frenteamplista le respondi&oacute; que iniciaba &ldquo;una cruzada&rdquo; en contra del miedo. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de las lideresas espa&ntilde;ola y peruana <strong>Isabel D&iacute;az Ayuso</strong> y <strong>Keiko Fujimori</strong>, a diferencia del candidato nacionalista y oficialista hondure&ntilde;o, el empresario de la construcci&oacute;n <strong>Nasry Asfura</strong> -enriquecido por la obra p&uacute;blica, se&ntilde;alado por los <a href="https://www.elclip.org/nasry-tito-asfura-pandora-papers-honduras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pandora Papers</a>-, cuando Kast habla de &lsquo;comunismo&rsquo;, el actual l&iacute;der de todos los partidos de derecha chilenos usa s&oacute;lo el lenguaje literal, sin met&aacute;fora truculenta. Porque la coalici&oacute;n Apruebo Dignidad al frente de la cual Boric fue el segundo candidato m&aacute;s votado en primera vuelta est&aacute; integrada b&aacute;sicamente por dos partidos, el jovenc&iacute;simo Convergencia Social legalizado en 2020 y el Partido Comunista (<a href="https://pcchile.cl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PCCh</a>) fundado en 1912, aun antes de la Revoluci&oacute;n Bolchevique. En las primarias de julio, los dos precandidatos que compitieron por la candidatura presidencial fueron Boric y el comunista <strong>Daniel Jadue</strong>: venci&oacute; el m&aacute;s moderado. Un dato relevante es que el total de votos que obtuvo Boric, ya como candidato presidencial, el domingo, 1.814.809, es pr&aacute;cticamente igual a 1.750.889, el total de votos emitidos en las primarias de Apruebo Dignidad el 18 de julio. Boric a la vez una base fiel, y un problema para crecer. 
    </p><p class="article-text">
        En el discurso de Boric del domingo, ya hab&iacute;a un contraste entre el candidato y la militancia, y lo que el candidato ya sab&iacute;a que ten&iacute;a que pedirle a esa militancia. Kast no hab&iacute;a usado las palabras fuerza, dictadura, Pinochet, represi&oacute;n, guerra, Pi&ntilde;era, aborto. M&aacute;s bien, dio a entender (ac&aacute; s&iacute; tambi&eacute;n como Trump) que no ir&iacute;a contra derechos adquiridos. La militancia gritaba &ldquo;&iexcl;Se siente, se siente, Boric presidente!&rdquo; y &ldquo;&iexcl;Abajo el fascismo!&rdquo;. Ahora, esta s&iacute; es una met&aacute;fora. Desde su anterior &eacute;tica de la convicci&oacute;n, Boric la pod&iacute;a corear, ahora, desde la responsabilidad, tiene que pensarlo. Kast dijo que tiene que luchar para liberarse de las caricaturas que se hacen de &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es conveniente para Boric &ldquo;la cruzada&rdquo;, la lucha del bien contra el mal, de la democracia contra el &ldquo;fascismo&rdquo;? En el caso de Trump no fue conveniente. Se parecen m&aacute;s entre s&iacute; las estrategias de sus competidores que estas figuras entre s&iacute;. &iquest;Gana un solo voto m&aacute;s? Es predicar a la grey conversa. Por fuera, este comportamiento es el que Parisi describe como &lsquo;elitista&rsquo;, autoprotector. Cuando Sichel dec&iacute;a que Kast nunca sali&oacute; de los &lsquo;80s, es cierto. Es neoliberal en econom&iacute;a y neoconservador en temas sociales como Margaret Thatcher, esa aliada de Pinochet. O como Ronald Reagan, que pudo pasarse dos presidencias sin decir ni una sola vez en p&uacute;blico la palabra &lsquo;sida&rsquo;, porque quienes se mor&iacute;an de esa peste lo ten&iacute;an sin cuidado. Kast va a respetar los resultados, no va a dudar como Trump ni va a pedir a &lsquo;su Ej&eacute;rcito&rsquo; que intervenga como Bolsonaro.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La m&aacute;quina de evitar revoluciones</strong></h3><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio Kast tiene un motivo muy espec&iacute;fico y coyuntural, adem&aacute;s, para estar agradecido a la democracia. La otra gran sorpresa de estas elecciones es la <a href="https://oficial.servel.cl/resultados-preliminares-elecciones-presidenciales-parlamentarias-y-cores-2021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuperaci&oacute;n de la derecha hist&oacute;rica en el Congreso</a>. En especial, sorprendente pero no inesperado, de Renovaci&oacute;n Nacional (<a href="https://rn.cl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RN</a>), el partido del presidente Pi&ntilde;era. Esta derecha gan&oacute; el Senado como nadie supo prever. El nuevo gobierno, si quiere legislar, deber&aacute; negociar; si no, ver&aacute; bloqueados sus proyectos. Esta noticia pone fin a cualquier ebriedad revolucionaria, porque la ilimitaci&oacute;n de los fines, esa calle &uacute;ltima que retroced&iacute;a y retroced&iacute;a, ahora debe enfrentar la grisalla de la limitaci&oacute;n de los medios. &lsquo;Derrotemos al fascismo, as&iacute; podemos hacer el Chile que so&ntilde;amos &ndash;negociando con el fascismo&rsquo; es mucho menos de lo que Apruebo Dignidad, que calculaba que iba salir delante, y no detr&aacute;s, del Frente Social Cristiano, cre&iacute;a merecer. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que decir que Renovaci&oacute;n Nacional parece dispuesta a las negociaciones. N es un partido que busc&oacute; lucir como el m&aacute;s moderno de Chile, y busca probar que puede serlo: los millones de la fortuna personal de Pi&ntilde;era fueron gas de elevaci&oacute;n al gobierno, y lastre. En las tres d&eacute;cadas que siguieron a la dictadura, s&oacute;lo en dos ocasiones,  interrumpi&oacute; la centro-derecha gobern&oacute; &oacute;lo en dos per&iacute;odos presidenciales gobern&oacute; , y son los dos mandatos de Pi&ntilde;era: el actual, dos veces amenazado por impeachments que log, termina el 11 de marzo. 
    </p><p class="article-text">
        Como en la batalla final de 2016 de la dem&oacute;crata Hillary Clinton contra Donald Trump (otro republicano, como Kast), Boric empieza a recibir <em>endorsements</em> de figuras de alto o connotado perfil.&nbsp;(Aun la revista <em>Vogue</em> dej&oacute; atr&aacute;s decenios de prescindencia e ingres&oacute; por <a href="https://www.politico.com/blogs/on-media/2016/10/vogue-endorses-hillary-clinton-for-president-229937" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera vez a la arena pol&iacute;tica</a> al pedir el <a href="https://www.vogue.com/article/hillary-clinton-endorsement-president-united-states-democrat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voto por Hillary</a>). El jueves, la doctora&nbsp;<strong>Izkia Siches </strong>cerr&oacute; un hist&oacute;rico cap&iacute;tulo en la vida del Colegio M&eacute;dico<strong>&nbsp;</strong>anunciando su renuncia a la presidencia para <a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2021/11/25/izkia-siches-renuncia-a-presidencia-colegio-medico-para-sumarse-a-campana-de-gabriel-boric.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sumarse a la campa&ntilde;a</a> de Boric, a quien conoce desde su paso por la Universidad de Chile: en 2017, fue la primera mujer, y la persona m&aacute;s joven, en liderar al sindicato. Dej&oacute; en claro que, sin embargo, no lo hac&iacute;a por Boric: lo hac&iacute;a por repugnancia a Kast. Y Boric pudo <a href="https://www.cnnchile.com/elecciones2021/boric-participacion-daza-campana-kast_20211127/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quejarse despu&eacute;s</a> de la participaci&oacute;n de Paula Daza, subsecretaria de Salud P&uacute;blica de Pi&ntilde;era, en el comando de Kast.  
    </p><p class="article-text">
        Otra m&eacute;dica, la ex presidenta socialista <strong>Michelle Bachelet</strong> anunci&oacute; que viajar&aacute; a Chile, donde <a href="https://www.latercera.com/politica/noticia/en-antesala-de-viaje-de-bachelet-a-chile-fundacion-de-exmandataria-da-apoyo-sin-ambiguedades-a-gabriel-boric-y-se-pone-a-disposicion-de-su-candidatura/DQJ2RXV4NRATVMQF4YBT4BJECI/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acompa&ntilde;ar&aacute; a Boric</a>, en la medida y que pone su <a href="http://www.horizonteciudadano.cl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n</a> incondicionalmente al servicio de la campa&ntilde;a de balotaje. La figura de Bachelet genera representaciones mentales contradictorias en diversos p&uacute;blicos. Para el voto de Parisi, o para el <a href="https://www.emol.com/noticias/Economia/2021/11/25/1039482/kast-equipo-economico-impuestos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flamante equipo econ&oacute;mico</a> de Kast (que no renuncia a bajar impuestos, aunque ahora aclare que lo har&aacute; &ldquo;de acuerdo con la realidad&rdquo;) , Bachelet significa d&eacute;ficit, aumento de la deuda, disminuci&oacute;n del crecimiento y de la inversi&oacute;n extranjera, malas notas en las calificadoras de riesgo, corrupci&oacute;n y fortalecimiento de la &lsquo;casta&rsquo;. Para las FFAA, la vehemencia de esta hija de general de Brigada es tranquilizadora. 
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;s centro-izquierdista de los presidentes chilenos, <a href="https://www.ricardolagos.org/AGyB,%20S%C3%BAper%20Semana%20Electoral,%205-A%202021.doc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ricardo Lagos</strong></a>, fundador del Partido por la Democracia (<a href="https://www.ppd.cl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PPD</a>), y a quien Boric llam&oacute; en 2016 &ldquo;favorito de los empresarios, les concesion&oacute; las carreteras&rdquo;, y en varias ocasiones, derechista, <a href="https://www.t13.cl/noticia/elecciones-2021/ex-ante/politica/por-lagos-decidio-apoyar-boric-pese-duras-criticas-ha-recibido-del-fa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n hizo llegar</a> su <em>endorsement</em> el mi&eacute;rcoles. &ldquo;Me parece un gesto valioso&rdquo;, <a href="https://www.latercera.com/politica/noticia/gabriel-boric-por-apoyo-del-expresidente-ricardo-lagos-me-parece-un-gesto-valioso/4MLXNAP6XVCQZDRWEKH2DGHTFY/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agradeci&oacute;</a> Boric. El gesto valioso del derechista esconde, o evidencia, una iron&iacute;a o crueldad: llega despu&eacute;s de las elecciones parlamentarias, cuyos resultados aseguran que el de Boric tambi&eacute;n ser&aacute; un buen gobierno centrista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfredo Grieco y Bavio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/comunismo-fantasma-comunismo-fosil-fascinantes-fascismos_129_8530944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Nov 2021 10:59:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comunismo fantasma, comunismo fósil y fascinantes fascismos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Honduras,Chile,Fascismo,Comunismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quien no extraña al comunismo no tiene corazón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/no-extrana-comunismo-no-corazon_1_8525702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efd30012-fa40-45bc-9314-c75d12988a4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quien no extraña al comunismo no tiene corazón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A treinta años de la caída Unión Soviética, Martín Baña ofrece una lectura aguda, sensible e informada del complejo y contradictorio proceso que determinó el fin de la URSS y del comunismo tal como fue conocido durante décadas, pero también del derrotero político que colocó a Vladimir Putin como el núcleo de poder en la Federación Rusa. Aquí, un fragmento de "Quien no extraña al comunismo no tiene corazón. De la disolución de la Unión Soviética a la Rusia de Putin" (Editorial Critica, 2021).</p></div><h3 class="article-text"><strong>Antes del principio</strong></h3><p class="article-text">
        En diciembre de 2010 el entonces primer ministro y antes dos veces presidente de la Federaci&oacute;n Rusa, Vlad&iacute;mir Putin, particip&oacute; de Conversaci&oacute;n con Vlad&iacute;mir Putin. La continuaci&oacute;n, un programa anual de televisi&oacute;n producido por la secretar&iacute;a de Prensa del Kremlin. Su formato era simple: un conductor que oficiaba de maestro de ceremonias coordinaba la intervenci&oacute;n de panelistas y de ciudadanos comunes que dirig&iacute;an sus preguntas hacia el entrevistado desde el estudio o desde m&oacute;viles ubicados en diferentes partes de Rusia. Estas nunca eran incisivas y sol&iacute;an ser una excusa para que Putin hiciera una suerte de balance anual de su gesti&oacute;n y, sobre todo, una enumeraci&oacute;n de sus logros. Entre los participantes de esa emisi&oacute;n se encontraba Aleksandr Zaldostanov, el l&iacute;der de los Lobos Nocturnos, un club de motociclistas con tendencias hom&oacute;fobas y nacionalistas surgido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. El propio Putin supo montar una Harley Davidson y compartir con ellos algunos de sus multitudinarios e imponentes desfiles. Cuando le toc&oacute; intervenir, el Cirujano &ndash;como tambi&eacute;n se lo conoce a Zaldostanov&ndash; record&oacute; una charla que hab&iacute;a tenido con Putin tiempo atr&aacute;s y cit&oacute; una frase que este &uacute;ltimo supuestamente le hab&iacute;a dicho. No era una cita textual, pero &eacute;l la recordaba as&iacute;: &ldquo;Quien no quiere la unificaci&oacute;n con Ucrania no tiene coraz&oacute;n, pero quien la quiere perdi&oacute; la raz&oacute;n&rdquo;. Entonces, le pregunt&oacute; al primer ministro si estaba de acuerdo con la idea de que el coraz&oacute;n pod&iacute;a reemplazar en ocasiones a la mente pero que la mente jam&aacute;s podr&iacute;a reemplazar al coraz&oacute;n. Putin no entendi&oacute; muy bien de qu&eacute; se trataba la pregunta pero record&oacute; enseguida la conversaci&oacute;n. Y lo corrigi&oacute;: &ldquo;Recuerdo lo que dije. Estaba hablando sobre la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Y dije que quien no lamenta la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no tiene coraz&oacute;n pero quien quiere restaurarla en su forma anterior no tiene cabeza. Dejemos esto entre corchetes. Es cosa del pasado&rdquo;. Y enseguida cambi&oacute; de tema. 
    </p><p class="article-text">
        La frase de Putin se hizo mundialmente famosa y en su versi&oacute;n en castellano se la conoci&oacute; con una leve variaci&oacute;n, en forma de sentencia: &ldquo;Quien no extra&ntilde;a a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no tiene coraz&oacute;n, quien quiere restaurarla no tiene cerebro&rdquo;. Como sea, el sentido de esa reflexi&oacute;n sintetiza muy bien un aspecto central de la Rusia contempor&aacute;nea: su problem&aacute;tica y a&uacute;n no resuelta relaci&oacute;n con el pasado sovi&eacute;tico. &iquest;Qu&eacute; debe hacer un pa&iacute;s capitalista con su pasado comunista? &iquest;Es ese legado un obst&aacute;culo para el desarrollo de una nueva econom&iacute;a de mercado o, por el contrario, un elemento que estabiliza el nuevo sistema? &iquest;Es lo sovi&eacute;tico un factor de resistencia o un recurso de adaptaci&oacute;n a la realidad de un orden neoliberal? &iquest;Qu&eacute; efectos tuvo la racionalidad c&iacute;nica constituida al calor de tantos a&ntilde;os de desfase entre discurso y realidad en la v&iacute;a sovi&eacute;tica al capitalismo? &iquest;C&oacute;mo interpretar la actual nostalgia por la experiencia sovi&eacute;tica expresada por los mismos que fueron responsables de su disoluci&oacute;n? M&aacute;s a&uacute;n, &iquest;es el autoritarismo del actual sistema pol&iacute;tico ruso una consecuencia de su pasado comunista o m&aacute;s bien un producto de las transformaciones que el capitalismo produjo en un espacio semiperif&eacute;rico durante la d&eacute;cada de 1990? &iquest;O ambas cosas? Para responder estos interrogantes sobre la Rusia del presente es necesario dirigirnos a su pasado reciente y, particularmente, a un hecho inesperado para ese pa&iacute;s pero trascendental para el orden mundial: la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica ocurrida en diciembre de 1991. 
    </p><p class="article-text">
        A treinta a&ntilde;os de un suceso tan impensado como significativo, este libro se propone explicar el fin de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica intentando abarcar la multiplicidad de factores que intervinieron. Tres d&eacute;cadas es distancia suficiente para volver a un evento de tal magnitud como tambi&eacute;n para hacer necesario ese regreso: es posible que muchos de los lectores de estas p&aacute;ginas todav&iacute;a no hubieran nacido cuando ocurri&oacute; y que palabras como perestroika tal vez les remitan m&aacute;s a una banda pop rusa que a un amplio proceso de reformas. &iquest;C&oacute;mo explicarles que de la noche a la ma&ntilde;ana el enorme territorio que compon&iacute;a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica se convirti&oacute; en quince rep&uacute;blicas con nombres, sistemas pol&iacute;ticos y relaciones de propiedad diferentes? &iquest;C&oacute;mo contarles que la Guerra Fr&iacute;a que tuvo en vilo a varias generaciones por la amenaza de una destrucci&oacute;n nuclear finaliz&oacute; de un modo pac&iacute;fico? Pero tambi&eacute;n, &iquest;c&oacute;mo ofrecerles a aquellos que fueron testigos, y recib&iacute;an d&iacute;a a d&iacute;a las noticias, una visi&oacute;n global del complejo proceso del cual esos acontecimientos aislados formaron parte? Las preocupaciones sobre el presente son las que orientan las preguntas que le hacemos al pasado con la esperanza de encontrar all&iacute; claves que nos ayuden a mejorar nuestra actualidad. Para entender los motivos de la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y el verdadero alcance del impacto que gener&oacute; en el espacio ruso y en el mundo es necesario indagar su pasado y explorar sus alcances hasta hoy.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica fue el sistema que naci&oacute; de la Revoluci&oacute;n rusa de 1917 y que se propuso como un proyecto mundial alternativo al capitalismo, conocido indistintamente como socialismo &ndash;en su fase previa&ndash; y comunismo &ndash;en lo que ser&iacute;a su &uacute;ltima y definitiva etapa&ndash;. Por factores propios y extra&ntilde;os, su devenir no fue el imaginado por los revolucionarios y su experiencia termin&oacute; resultando opresiva. Hubo all&iacute; persecuciones, temores, muertes y ausencia de libertad. Sin embargo, fue un espacio en el que el terror convivi&oacute; con la utop&iacute;a, las privaciones con la movilidad social ascendente &ndash;con un acceso a la educaci&oacute;n y la salud impensado para generaciones pasadas de rusos&ndash; y en el que un relativo igualitarismo coexisti&oacute; junto a los privilegios reservados para una capa burocr&aacute;tica conocida como la <em>nomenklatura</em>. El sistema sovi&eacute;tico puso l&iacute;mites a la libertad creativa de los artistas y los intelectuales pero tambi&eacute;n llev&oacute; a cabo un amplio plan de ilustraci&oacute;n que cre&oacute; para ellos una audiencia y oportunidades antes impensadas. Para muchos de sus ciudadanos, los valores y las realidades de la vida socialista &ndash;como el sentido de igualdad, el altruismo, la amistad, la educaci&oacute;n o el trabajo&ndash; fueron de una importancia vital. Sin embargo, todav&iacute;a hoy la interpretaci&oacute;n dominante la sigue describiendo como algo malo y defini&eacute;ndola como un r&eacute;gimen est&aacute;tico. Esas descripciones no son &uacute;tiles para dar cuenta de lo que realmente se experiment&oacute; en ese gigante territorio que va de Europa a Asia. 
    </p><p class="article-text">
        Para comprender el sistema sovi&eacute;tico debemos dejar de lado las visiones esquem&aacute;ticas que lo condenan ciegamente pero tambi&eacute;n las lecturas simplistas que lo romantizan de manera c&aacute;ndida. La vida en la URSS fue mutando a lo largo de sus siete d&eacute;cadas de existencia, reflejando los cambios econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos que se estaban produciendo en el pa&iacute;s y en el mundo. Lo sovi&eacute;tico puede ser considerado como una especie de integridad hist&oacute;rica y cultural pero en ning&uacute;n caso como un todo inmutable y unificado, como suelen hacer los autores que reducen su historia a un <em>r&eacute;gimen</em>&nbsp;<em>totalitario</em>&nbsp;indeseable o, por el contrario, a los nost&aacute;lgicos que a&ntilde;oran a un gran pa&iacute;s perdido a manos de esp&iacute;as y traidores. Como sostiene el soci&oacute;logo Boris Kagarlitsky, en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica convivieron tendencias opuestas que, hasta cierto punto, se complementaban y compensaban entre s&iacute;. Cuando el sistema comenz&oacute; a mostrar sus l&iacute;mites, y la interacci&oacute;n conflictiva de esas tendencias dio se&ntilde;ales de agotamiento, la dirigencia intent&oacute; una serie de ajustes para mantenerlo a flote. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que las primeras reformas importantes comenzaron a ensayarse luego de la muerte de Stalin en 1953. Sin embargo, el proceso m&aacute;s sustancial fue el iniciado por el secretario general del Partido Mija&iacute;l Gorbachov en 1985, el cual pretend&iacute;a ser m&aacute;s profundo porque los problemas se evaluaban como tales. Por entonces la dirigencia pensaba que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica era reformable. Pero los cambios implementados atravesaron tres ejes sensibles: uno econ&oacute;mico que termin&oacute; desmantelando el sistema sin poder reemplazarlo en lo inmediato por otro; uno cultural que favoreci&oacute; el desmembramiento de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica; y uno pol&iacute;tico que acab&oacute; minando el monopolio del poder del cual gozaba el Partido Comunista. Las reformas dieron lugar a una serie de cambios que intentaron revigorizar a un sistema que, sin embargo, arrastraba importantes problemas. A su vez, abrieron un canal que habilit&oacute; el surgimiento de una coalici&oacute;n que vio con buenos ojos una transici&oacute;n hacia la econom&iacute;a de mercado. En el marco de esa din&aacute;mica, la p&eacute;rdida del monopolio del poder pol&iacute;tico del Partido resultar&iacute;a fatal, ya que dejar&iacute;a de controlar el destino de esas transformaciones. 
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no dej&oacute; de existir por la portaci&oacute;n de un gen defectuoso, la existencia de movimientos revolucionarios masivos, la supuesta incapacidad rusa para lidiar con la democracia o el importante peso de sus l&iacute;deres pol&iacute;ticos. No hay documentos que permitan sostener ninguna de estas argumentaciones. Las causas m&aacute;s importantes de su disoluci&oacute;n, aunque no las &uacute;nicas, hay que buscarlas en el agotamiento del sistema y la decisi&oacute;n pol&iacute;tica de una elite que, temerosa de perder sus privilegios, aprovech&oacute; las reformas para operar su reemplazo por una econom&iacute;a de mercado. El grueso de la poblaci&oacute;n acompa&ntilde;&oacute; el proceso y lo justific&oacute; as&iacute;: &ldquo;el capitalismo no puede ser peor que lo que nos toc&oacute; vivir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        (...)
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quien no extra&ntilde;a el comunismo no tiene coraz&oacute;n&rdquo; es un juego de palabras compuesto con la famosa frase de Putin que intenta sintetizar el objetivo al que apunta este libro: contar una historia que permita pensar y unir las piezas del rompecabezas que explican tanto la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica como la Rusia actual, animados por la convicci&oacute;n de que los relatos hist&oacute;ricos deben ser divulgados y circular por todos los espacios del tejido social y no solo en revistas acad&eacute;micas o aulas universitarias. Ese intento lo hacemos a trav&eacute;s de una narraci&oacute;n &ndash;no carente de tensi&oacute;n dram&aacute;tica&ndash; que, por un lado, retoma y sintetiza los saberes producidos por los diversos especialistas del campo &ndash;cuyas referencias completas se encuentran en la secci&oacute;n de la bibliograf&iacute;a&ndash; y, por el otro, ofrece un marco interpretativo para las distintas acciones significativas del per&iacute;odo abordado. Aunque pueden aparecer otras regiones y actores, nos concentramos mayormente en los acontecimientos ocurridos en las dos capitales y en los grandes procesos que se desarrollaron a nivel pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, social y cultural. 
    </p><p class="article-text">
        Con &ldquo;extra&ntilde;ar el comunismo&rdquo; apuntamos tambi&eacute;n a rescatar otra dimensi&oacute;n que involucra el fin de la URSS: la de repensar los proyectos emancipatorios. Para muchas personas en el mundo, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica encarn&oacute; una idea de futuro promisorio. Hoy no existe m&aacute;s y para muchos es la prueba irrefutable de la inviabilidad de cualquier proyecto emancipatorio. Sin embargo, creemos que revisar este cap&iacute;tulo de su historia nos puede ayudar a comprender los errores del pasado y a librarnos de sus lastres en el presente para poder imaginar proyectos liberadores en el futuro. &ldquo;Extra&ntilde;ar el comunismo&rdquo; debe leerse tambi&eacute;n como &ldquo;seguir imaginando un mundo mejor&rdquo; y no como una repetici&oacute;n &ndash;ni deseable ni posible&ndash; del pasado. Los cambios se dan con las masas en las calles. Los libros de historia pueden servir para hacernos comprender algunas cuestiones y moldear nuestras identidades pero de por s&iacute; no realizan ning&uacute;n cambio. En un contexto de confusi&oacute;n social que es testigo de una impugnaci&oacute;n de los proyectos emancipatorios y del resurgimiento de nuevas fuerzas conservadoras, este libro recupera un entramado hist&oacute;rico que aspira a colaborar en la compresi&oacute;n de esa experiencia del pasado para estimular la capacidad de actuar en el espacio p&uacute;blico del presente. De nosotros sigue dependiendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Baña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/no-extrana-comunismo-no-corazon_1_8525702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Nov 2021 10:45:38 +0000]]></pubDate>
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