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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Acoso laboral]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/acoso-laboral/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Acoso laboral]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Liberaron molinetes en el subte B tras una denuncia de acoso contra una trabajadora de limpieza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/liberaron-molinetes-subte-b-denuncia-acoso-trabajadora-limpieza_1_12821030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d16eb542-6544-4457-9550-93b8a2a35dfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liberaron molinetes en el subte B tras una denuncia de acoso contra una trabajadora de limpieza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La medida fue impulsada por compañeros y compañeras de la estación Lacroze. Denuncian que la concesionaria protegió al agresor —un agente policial—, trasladó a la víctima a otra línea y terminó despidiéndola.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Trabajadores y trabajadoras del subte B liberaron este jueves por la ma&ntilde;ana</strong> los molinetes de la estaci&oacute;n Federico Lacroze, en la ciudad de Buenos Aires, como parte de una <strong>protesta gremial contra una situaci&oacute;n de acoso y violencia laboral sufrida por una empleada de limpieza</strong>. La acci&oacute;n directa tuvo lugar entre las 7 y las 8, y fue levantada tras una hora, aunque <strong>los delegados no descartan nuevas medidas</strong> en los pr&oacute;ximos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El hecho que origin&oacute; la protesta involucra a <strong>Araceli Pintos</strong>, trabajadora de limpieza recientemente desvinculada de la empresa. Seg&uacute;n informaron fuentes sindicales a la agencia Noticias Argentinas, <strong>la mujer denunci&oacute; haber sido acosada por un agente policial</strong> mientras prestaba tareas en el subte. Sin embargo, <strong>la respuesta empresarial no fue de acompa&ntilde;amiento</strong>, sino de represalia: &ldquo;<strong>Defendieron al acosador y trasladaron a la compa&ntilde;era a otra l&iacute;nea</strong>&rdquo;, afirmaron en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n, el conflicto escal&oacute; cuando, tras el traslado forzado, <strong>la trabajadora fue desvinculada del puesto</strong>, lo que &mdash;seg&uacute;n la versi&oacute;n gremial&mdash; <strong>fue una forma de castigo encubierto y revictimizaci&oacute;n</strong>. La concesionaria del servicio, Emova, se defendi&oacute; asegurando que Pintos &ldquo;fue despedida por reiterados incumplimientos durante su per&iacute;odo de prueba&rdquo; y que se <strong>cumplieron todas las instancias previas</strong> antes de tomar esa decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Pretend&iacute;an que Araceli soportara y callara el abuso del personal policial y la violencia de los supervisores, si quer&iacute;a quedar efectiva&rdquo;</strong>, denunciaron los trabajadores en el mismo texto. Adem&aacute;s, calificaron el accionar de la empresa como <strong>&ldquo;discriminatorio, ilegal y contrario a las leyes de igualdad y g&eacute;nero vigentes&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia no se limita al caso individual. Seg&uacute;n se&ntilde;alaron los metrodelegados, <strong>la situaci&oacute;n de Pintos es parte de un patr&oacute;n m&aacute;s amplio</strong>: &ldquo;<strong>Se enmarca en un avance de las pr&aacute;cticas persecutorias y violatorias del convenio colectivo</strong>&rdquo;, expresaron. En ese sentido, mencionaron tambi&eacute;n las condiciones generales de trabajo en la red, como la <strong>presencia de asbesto cancer&iacute;geno</strong>, la <strong>contaminaci&oacute;n ambiental</strong> y la <strong>ausencia de inversi&oacute;n y mantenimiento</strong>, que afectan tanto la salud de los empleados como la calidad del servicio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La liberaci&oacute;n de molinetes funcion&oacute; como medida simb&oacute;lica y de visibilizaci&oacute;n</strong>, pero el malestar persiste y las acciones podr&iacute;an continuar. El reclamo combina <strong>la defensa de los derechos individuales de una compa&ntilde;era acosada</strong> con una denuncia estructural sobre el <strong>trato empresarial hacia el personal de limpieza</strong>, uno de los sectores m&aacute;s vulnerables del sistema.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/liberaron-molinetes-subte-b-denuncia-acoso-trabajadora-limpieza_1_12821030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:17:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Liberaron molinetes en el subte B tras una denuncia de acoso contra una trabajadora de limpieza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Subte,limpieza,Acoso laboral,Violencia de género,Emova,Sindicatos,Araceli Pintos,Trabajadores,Transporte público,Buenos Aires,Molinetes,Asbesto,Condiciones laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una trabajadora con discapacidad del Palacio de la Zarzuela lleva a juicio a la Casa Real por acoso laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/trabajadora-discapacitada-palacio-zarzuela-lleva-juicio-casa-real-acoso-laboral_1_12619527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4602d70-59fe-4b83-a62e-c7316f1a1850_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una trabajadora con discapacidad del Palacio de la Zarzuela lleva a juicio a la Casa Real por acoso laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La demandante, limpiadora en el anexo en el que vive la reina Sofía, tiene una discapacidad reconocida del 33% y denuncia acoso laboral y vulneración de sus derechos fundamentales; en el juicio, la Abogacía del Estado defiende a Patrimonio Nacional y a la propia Casa Real
</p></div><p class="article-text">
        Juicio sin precedentes contra la Casa Real espa&ntilde;ola por posible acoso laboral contra una trabajadora en el Palacio de la Zarzuela. La empleada,<strong> limpiadora al servicio de la reina em&eacute;rita Sof&iacute;a</strong> con m&aacute;s de tres d&eacute;cadas en el puesto y una discapacidad f&iacute;sica reconocida desde 2022, ha llevado a juicio a la Casa Real, a Patrimonio Nacional y a una de sus superioras por <strong>acoso laboral y vulneraci&oacute;n de varios de sus derechos fundamentales.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Manuela (nombre ficticio para proteger su identidad) empez&oacute; a trabajar en Palacio a los 19 a&ntilde;os. Ahora tiene 55 y lleva 36 cotizados en Patrimonio Nacional, el organismo p&uacute;blico que custodia los bienes de titularidad p&uacute;blica del Estado espa&ntilde;ol afectados al uso del rey y de la Familia Real. 
    </p><p class="article-text">
        Como muchos otros empleados p&uacute;blicos al servicio de la Casa Real, el sueldo de Manuela lo paga Patrimonio, pero tambi&eacute;n recibe una gratificaci&oacute;n del presupuesto de Zarzuela al prestarle servicios. En mayo de 2022<strong> una sentencia le reconoci&oacute; una discapacidad f&iacute;sica del 33%, a ra&iacute;z de una tendinitis cr&oacute;nica y dolores en los brazos tras un accidente laboral y varias intervenciones quir&uacute;rgicas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, Manuela decidi&oacute; denunciar una situaci&oacute;n de acoso continuado por parte de su superiora. En su demanda, explican fuentes conocedoras del caso, plantea que Patrimonio y Casa Real han vulnerado derechos fundamentales recogidos en los art&iacute;culos 14, 15 y 24 de la Constituci&oacute;n, que consagran la igualdad de los espa&ntilde;oles, el derecho a la integridad f&iacute;sica y moral y la tutela efectiva de los jueces y tribunales.
    </p><p class="article-text">
        El juicio qued&oacute; visto para sentencia este viernes. En su demanda, Manuela reclama una indemnizaci&oacute;n de 82.931 euros, como indic&oacute; en la vista el abogado del Estado que ha defendido en el pleito a la Casa Real y Patrimonio Nacional.
    </p><p class="article-text">
        En su contestaci&oacute;n a la demanda en el juicio celebrado el viernes en el Juzgado de lo Social n&uacute;mero 51 de Madrid, el letrado de la Administraci&oacute;n neg&oacute; &ldquo;la totalidad de los hechos&rdquo; que recoge la denuncia, de los que no existe &ldquo;ninguna concreci&oacute;n&rdquo;; defendi&oacute; que &ldquo;no existe ning&uacute;n tipo de vulneraci&oacute;n de derechos fundamentales&rdquo; y que es &ldquo;evidente&rdquo; la &ldquo;falta de legitimaci&oacute;n&rdquo; pasiva contra la Casa del Rey y pidi&oacute; &ldquo;la &iacute;ntegra desestimaci&oacute;n&rdquo; de la demanda. 
    </p><p class="article-text">
        En la vista declararon a petici&oacute;n de la defensa de la demandante cuatro testigos: una limpiadora que actualmente trabaja en Zarzuela como Manuela, otra que se jubil&oacute; hace un par de a&ntilde;os y tambi&eacute;n sufri&oacute; pr&aacute;cticas de acoso parecidas, aunque no lleg&oacute; a denunciarlas en un juzgado, y dos representantes de los sindicatos en la Uni&oacute;n General de Trabajadoras y Trabajadores&nbsp;(UGT) &ndash;que ha asesorado a la actora en este proceso&ndash; y la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por parte de la demandada, testificaron, entre otras, la gobernanta o regidora de Palacio para la reina em&eacute;rita, superiora de la encargada de Limpieza denunciada y que sigue en activo a sus cerca de 70 a&ntilde;os; y la delegada de Patrimonio Nacional en El Pardo, Amaya Herrero.
    </p><p class="article-text">
        Hija del pol&iacute;tico y jurista Miguel Herrero de Mi&ntilde;&oacute;n, uno de los padres de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, Herrero ocupa ese puesto desde 2023 tras la jubilaci&oacute;n de su antecesor, An&iacute;bal de Miguel.
    </p><p class="article-text">
        La delegaci&oacute;n de Patrimonio en El Pardo es la m&aacute;s importante de las siete que tiene este organismo, por la zona en la que se encuentra, dando servicio a los reyes de Espa&ntilde;a. En ella trabajaban a cierre de 2023 (&uacute;ltimo ejercicio del que Patrimonio ha publicado sus cuentas) 237 personas, el 22% de la plantilla total de 1.077 empleados. De ellos, m&aacute;s del 60% trabajan en el Palacio Real de Madrid, en los Servicios Centrales del organismo que preside Ana de la Cueva, secretaria de Estado de Econom&iacute;a y Apoyo a la Empresa en el Ministerio de Asuntos Econ&oacute;micos con Nadia Calvi&ntilde;o (desde 2018 hasta 2021).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Se le minusvalora&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En el juicio celebrado el viernes, a los cuarenta minutos de iniciarse la vista (que estaba abierta al p&uacute;blico), la jueza expuls&oacute; de la sala a un redactor de elDiario.es tras las contestaciones a la demanda del abogado del Estado y la defensa de la acusada, cuando este se identific&oacute; como periodista, porque &ldquo;es un procedimiento de vulneraci&oacute;n de derechos fundamentales; no es un procedimiento normal&rdquo;, explic&oacute;. Lo hizo tambi&eacute;n despu&eacute;s de que la demandante confirmase a la magistrada que no quer&iacute;a prensa all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n expuso el abogado del Estado, la demanda asegura entre otras cosas que el puesto de la actora no se ha adaptado a sus condiciones f&iacute;sicas, como exige la normativa cuando, como en este caso, existe una discapacidad reconocida por la Seguridad Social. En estos supuestos, los servicios de Prevenci&oacute;n dan orden a los encargados de comunicar las limitaciones que tiene esa persona con diversidad funcional, qu&eacute; trabajos puede hacer y cu&aacute;les no.
    </p><p class="article-text">
        El letrado desgran&oacute; que, seg&uacute;n su demanda, a Manuela &ldquo;se le minusvalora&rdquo; en sus funciones; y que &ldquo;ni su encargada ni sus compa&ntilde;eras le dejan prestar servicios en dependencias de la Casa Real&rdquo; y &ldquo;en concreto&rdquo;, el Palacio de la Zarzuela. 
    </p><p class="article-text">
        Manuela, expuso el abogado del Estado, entiende vulnerado su derecho a una tutela judicial efectiva al haber sufrido una &ldquo;modificaci&oacute;n sustancial&rdquo; de sus condiciones laborales. Esta consisti&oacute;, seg&uacute;n explic&oacute; la defensora de la encargada de Limpieza demandada, en un mero &ldquo;cambio de turno&rdquo; que Manuela hab&iacute;a pedido de forma &ldquo;voluntaria&rdquo; tras una grave discusi&oacute;n con su superiora el pasado febrero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es cierto lo que se dice en la demanda de que se le controlan los fichajes, no se le deja fichar a unas determinadas horas y que se le impide realizar el mismo fichaje que al resto de sus compa&ntilde;eras&rdquo;, asegur&oacute; el letrado de la Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La representante de la demandada comparti&oacute; en su alegato inicial ante la jueza buena parte de los argumentos de su &ldquo;compa&ntilde;ero&rdquo; de la Abogac&iacute;a del Estado. Neg&oacute; los &ldquo;actos constitutivos de acoso&rdquo; de su defendida que recoge la demanda, en la que, explic&oacute;, se asegura que la encargada de limpieza de Zarzuela &ldquo;humilla de manera continuada&rdquo; a su subordinada.
    </p><p class="article-text">
        La letrada puntualiz&oacute; que el acoso en el &aacute;mbito laboral [una conducta muy dif&iacute;cil de probar] es algo &ldquo;muy serio&rdquo;. La doctrina del Tribunal Constitucional exige que se trate de situaciones de estr&eacute;s laboral caracterizadas &ldquo;por su reiteraci&oacute;n en el tiempo, su car&aacute;cter degradante de las condiciones de trabajo o la hostilidad que conlleva&rdquo;, y que &ldquo;tienen como resultado atentar o poner en peligro la integridad laboral del empleado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese acoso, a&ntilde;adi&oacute; la abogada defensora, debe ser una pr&aacute;ctica &ldquo;sistem&aacute;tica&rdquo; y &ldquo;prolongada&rdquo;, pero en la demanda, afirm&oacute;, &ldquo;no existe ni una concreci&oacute;n&rdquo; al respecto. &ldquo;Entendemos que es desde 2022&rdquo;, el a&ntilde;o en el que la demandada fue nombrada encargada, dijo la letrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, el abogado del Estado insisti&oacute; en la &ldquo;carencia de fechas concretas&rdquo; en la demanda, con episodios que, a excepci&oacute;n de esa discusi&oacute;n del pasado febrero, se narran con &ldquo;car&aacute;cter gen&eacute;rico&rdquo;, lo que, apunt&oacute;, introduce &ldquo;inseguridad jur&iacute;dica&rdquo; a la hora de &ldquo;valorar si hay algo prescrito o no prescrito&rdquo;, o si puede considerarse &ldquo;continuado&rdquo; ese supuesto acoso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hecho &ldquo;aislado&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Manuela decidi&oacute; presentar esa demanda despu&eacute;s de lo que la Abogac&iacute;a del Estado y la abogada de la demandada califican de hecho &ldquo;aislado&rdquo;: el pasado 5 de febrero, expuso el letrado de la Administraci&oacute;n, &ldquo;se produce un incidente en las perreras de la Zarzuela&rdquo;. Un altercado entre la encargada y su subordinada, &ldquo;con unas palabras, una subida de tono, una p&eacute;rdida de formas&rdquo;. La demandante fue trasladada a su domicilio ese d&iacute;a por los servicios de Patrimonio Nacional. Acab&oacute; en Urgencias con una crisis de ansiedad, explican fuentes conocedoras del caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Transcurridos unos d&iacute;as, se le concert&oacute; una cita con la Mutua Asepeyo, a la que, destac&oacute; el abogado del Estado, Manuela &ldquo;no acudi&oacute;&rdquo;. Tambi&eacute;n se abri&oacute;, como es preceptivo en estos casos, un protocolo de acoso por parte de Patrimonio Nacional. &ldquo;Tras una serie de entrevistas con distintos trabajadores que han podido ver o escuchar ese incidente&rdquo;, el expediente se &ldquo;archiva&rdquo; porque se considera que es &ldquo;de car&aacute;cter aislado&rdquo; y &ldquo;no tiene la suficiente gravedad para ser continuado o para ser constitutivo de acoso laboral&rdquo; por ese &ldquo;car&aacute;cter aislado&rdquo;, insisti&oacute; el abogado del Estado.
    </p><p class="article-text">
        El incidente &ldquo;se investiga por la Casa Real, se da tr&aacute;mite de audiencia a todos sus compa&ntilde;eros y se ve que es un hecho aislado, donde se perdieron las formas&rdquo;, expuso tambi&eacute;n la letrada de la demandada.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es contact&oacute; con Casa Real y Patrimonio Nacional, sin obtener respuesta.
    </p><p class="article-text">
        En su alegato inicial, el abogado del Estado defendi&oacute; que es &ldquo;incuestionable&rdquo; que &ldquo;se han respetado las limitaciones&rdquo; f&iacute;sicas de la actora en su puesto de trabajo porque &ldquo;en el mismo momento en que pide el cambio de turno se le concede&rdquo;, el pasado 23 de abril. Expuso que &ldquo;la mayor&iacute;a&rdquo; de los reconocimientos m&eacute;dicos realizados desde 2019 fueron &ldquo;aptos&rdquo;; que su limitaci&oacute;n es &ldquo;exclusivamente de car&aacute;cter f&iacute;sico, nunca de car&aacute;cter psicosocial&rdquo;; que desde julio de 2023 estuvo de baja 18 meses &ldquo;continuados&rdquo;, y otros 310 d&iacute;as en 2022, cuando se le reconoci&oacute; esa incapacidad del 33%.
    </p><p class="article-text">
        Las bajas m&eacute;dicas, argument&oacute; el abogado del Estado, &ldquo;no tendr&iacute;an mayor trascendencia&rdquo; si no fuera porque los hechos que recoge la demanda &ldquo;se refieren a fichajes, vacaciones, c&oacute;mo se desarrollan o no las funciones&rdquo;, y &ldquo;malamente puede considerarse acreditada infracci&oacute;n de normativa de riesgos laborales, que dependen de un contacto directo&rdquo;, si &ldquo;no se ha prestado el servicio&rdquo;. Apunt&oacute; que en el proceso de incapacidad que se resolvi&oacute; en mayo de 2022 &ldquo;no se demand&oacute; a la empresa&rdquo;. Y &ldquo;no consta ni una sola denuncia en el comit&eacute; de seguridad y salud&rdquo;, ni denuncias a la Inspecci&oacute;n de Trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Manuela trabaja en el anexo al palacio en el que vive desde hace a&ntilde;os la reina em&eacute;rita junto a su hermana Irene de Grecia, en el Monte de El Pardo, a unos 10 kil&oacute;metros de Madrid. &ldquo;Una zona de Zarzuela que se cre&oacute; en la d&eacute;cada de los 70 y que consta de una distribuci&oacute;n c&oacute;moda: cuatro dormitorios, una sala de estar y ba&ntilde;o, m&aacute;s que suficiente para ellas&rdquo;, recog&iacute;a hace unos meses la revista<a href="https://www.semana.es/familia-real-espanola/entramos-salon-privado-reina-sofia-palacio-zarzuela-foto-decoracion_2796522" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.semana.es/familia-real-espanola/entramos-salon-privado-reina-sofia-palacio-zarzuela-foto-decoracion_2796522" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Semana</a>.
    </p><p class="article-text">
        Forma parte de la nutrida plantilla de empleados p&uacute;blicos que trabajan para Casa Real sin depender de ella desde el punto de vista administrativo o presupuestario. Sin embargo, la instituci&oacute;n figura como uno de sus pagadores en su informe de vida laboral, como admiti&oacute; el abogado del Estado el viernes, en cumplimiento de la normativa que regula la cotizaci&oacute;n por determinadas remuneraciones, gratificaciones e indemnizaciones por raz&oacute;n de servicio percibidas por empleados p&uacute;blicos en situaci&oacute;n de dependencia funcional. 
    </p><p class="article-text">
        El letrado record&oacute; que en casos como este Casa Real puede asignar &ldquo;libremente&rdquo; de sus Presupuestos complementos retributivos a otro personal que trabaja en Palacio. En el caso de la actora es un complemento personal de unos 300 euros mensuales.
    </p><p class="article-text">
        El letrado de la Administraci&oacute;n defendi&oacute; que es una retribuci&oacute;n &ldquo;puntual&rdquo; y su empleador es otro, Patrimonio Nacional, que ha cumplido &ldquo;la totalidad&rdquo; de sus obligaciones en materia de riesgos laborales, con una evaluaci&oacute;n de los riesgos del puesto de la limpiadora, la formaci&oacute;n necesaria a los trabajadores en esta materia y un protocolo de acoso que se activ&oacute;, sin consecuencias, en ese &ldquo;episodio&rdquo; de &ldquo;car&aacute;cter aislado&rdquo; del 5 febrero, que insisti&oacute; es &ldquo;la &uacute;nica fecha concreta&rdquo; que consta en la demanda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El juicio estaba previsto inicialmente para junio. En menos de dos meses sali&oacute; la fecha de la vista, pero pocos d&iacute;as antes la parte demandada solicit&oacute; un aplazamiento, hasta ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio M. Vélez / Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/trabajadora-discapacitada-palacio-zarzuela-lleva-juicio-casa-real-acoso-laboral_1_12619527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2025 03:04:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una trabajadora con discapacidad del Palacio de la Zarzuela lleva a juicio a la Casa Real por acoso laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Acoso laboral,Casa Real]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El infierno de acoso en una unidad de las Fuerzas Armadas de España: “Me llamaban 'puta' y me escupían, pensé en pegarme un tiro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/infierno-acoso-unidad-fuerzas-armadas-espana-llamaban-puta-escupian-pense-pegarme-tiro_1_12352129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a3a9c2a-1c0a-4ba0-9e49-0dd493c92c8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El infierno de acoso en una unidad de las Fuerzas Armadas: &quot;Me llamaban &#039;puta&#039; y me escupían, pensé en pegarme un tiro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos mujeres cuentan el acoso al que fueron sometidas en el cuartel de San Fernando de Zaragoza. Sus protestas al Ministerio de Defensa quedaron en nada.</p></div><p class="article-text">
        Cuenta que su &uacute;ltimo <strong>intento de suicidio</strong> fue en noviembre. Entonces la salv&oacute; su marido: avis&oacute; a tiempo a una ambulancia y D&eacute;bora pudo expulsar a tiempo las pastillas que hab&iacute;a ingerido. Su historia viene de a&ntilde;os atr&aacute;s y tiene un nexo com&uacute;n: una misma unidad del <strong>cuartel de San Fernando de Zaragoza</strong> donde<strong> al menos tres mujeres militares sufrieron tales situaciones de acoso que o bien terminaron recibiendo la incapacidad psicol&oacute;gica para el puesto</strong> &ndash;la forma m&aacute;s habitual de quitar de en medio a las profesionales que denuncian&ndash; <strong>o bien decidieron abandonar el Ej&eacute;rcito</strong>. En el trasfondo de su calvario aparece <strong>el papel del Ministerio de Defensa</strong> y de los &oacute;rganos puestos en marcha para proteger frente al acoso a las mujeres. Los testimonios recabados por este medio coinciden en que no funcionan.
    </p><p class="article-text">
        El origen del suplicio que vivi&oacute; D&eacute;bora en las Fuerzas Armadas se sit&uacute;a, sin embargo, en Barcelona. Destinada en Zaragoza, se desplaz&oacute; en 2012 a la ciudad condal para un curso de tres meses de administradora de redes. All&iacute; <strong>fue agredida sexualmente por un brigada que la manose&oacute; repetidas veces, que la acos&oacute; y que la amenaz&oacute; con no aprobarle si no transig&iacute;a a sus intenciones</strong>. No fue la &uacute;nica: otra compa&ntilde;era de D&eacute;bora denunci&oacute; al mismo mando por id&eacute;ntica situaci&oacute;n.
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        El militar &ndash;que termin&oacute; ascendiendo de brigada a subteniente en ese periodo, con una acusaci&oacute;n formal de por medio por abusos sexuales&ndash; fue<strong> condenado a dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n</strong> y una multa conjunta de 5.000 euros; pero <strong>solo por abuso de autoridad</strong>, pese a que la sentencia reconoce como hechos probados los tocamientos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se conoci&oacute; la sentencia en mi unidad, comenz&oacute; mi pesadilla&rdquo;, recuerda D&eacute;bora. Su relato &ndash;que hace unos d&iacute;as <a href="https://www.articulo14.es/politica/pense-en-suicidarme-en-el-cuartel-para-que-la-gente-fuera-testigo-de-mi-sufrimiento-20250525.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dio ya a conocer en Art&iacute;culo 14</a>&ndash; se entrecorta por momentos debido a las l&aacute;grimas. <strong>La v&iacute;ctima por abusos no solo no fue resarcida, sino que sufri&oacute; en Zaragoza un acoso a&uacute;n m&aacute;s intenso</strong>. Algo que vincula con el hecho de que en esa unidad de San Fernando hubo un relevo de subtenientes. El que se iba le advirti&oacute;: &ldquo;Me dijo que hablara con el capit&aacute;n para explicarle mi situaci&oacute;n, porque me esperaban tiempos duros. Entonces no entend&iacute; su mensaje&rdquo;. Su sucesor, compa&ntilde;ero de promoci&oacute;n del brigada condenado en Barcelona, se convirti&oacute; en epicentro de su nueva realidad de acoso; esta vez, &ldquo;laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma unidad del cuartel zaragozano de San Fernando llevaba ya un tiempo Ana, una cabo que por entonces acumulaba tres menciones honor&iacute;ficas y dos medallas al m&eacute;rito militar. &ldquo;Estuve ocho a&ntilde;os sufriendo un acoso continuo. Me qued&eacute; f&iacute;sicamente consumida, en los huesos&rdquo;, revela.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La cabo Ana, en una foto antigua con el traje militar.                            </span>
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        Uno de los motivos de su situaci&oacute;n fue, precisamente, que defendi&oacute; a D&eacute;bora. &ldquo;Todo lo que cuenta es cierto&rdquo;, explica Ana sobre su antigua compa&ntilde;era. &ldquo;<strong>Me lleg&oacute; a decir en el cuartel que se iba a pegar un tiro. Yo misma tambi&eacute;n llegu&eacute; a pensarlo, estaba en una situaci&oacute;n l&iacute;mite</strong>. Ahora que sal&iacute; de todo y estoy bien, lo pienso y digo: <strong>si volviera atr&aacute;s, me enfrentar&iacute;a a todos ellos</strong>. Pero en aquel tiempo estaba anulada&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consist&iacute;a el acoso?</strong> La antigua cabo explica con detalle todo lo que le hac&iacute;an. A medida que recapacita, va recuperando m&aacute;s escenas enterradas en la memoria. <strong>&ldquo;Est&aacute;bamos en formaci&oacute;n ante bandera por la ma&ntilde;ana y me escup&iacute;an, me llamaban 'puta' o 'zorra'. Me ridiculizaban</strong>. Difundieron la noticia falsa de que no se sab&iacute;a qui&eacute;n era el padre de mi hija. <strong>Llegaron a poner un anuncio de contactos con mi nombre y mi tel&eacute;fono diciendo que era prostituta</strong>&rdquo;, recuerda. De esto &uacute;ltimo hay constancia de denuncia ante la Polic&iacute;a Nacional, como comprob&oacute; este medio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Yo vi c&oacute;mo escup&iacute;an en una botella de Ana</strong>. De nuevo, fue antes de que llegara la sentencia. Me llegu&eacute; a emparanoiar tanto que cada vez que dejaba una botella abierta la tiraba a la basura. <strong>Le abr&iacute;an la ventana a prop&oacute;sito para que pasara fr&iacute;o</strong>. <strong>Hac&iacute;an comentarios de que su hija no era de su marido</strong>&rdquo;, corrobora D&eacute;bora, a la que este diario contact&oacute; por separado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vi &ndash;cuenta Ana en referencia su excompa&ntilde;era&ndash; c&oacute;mo<strong> le quitaban una rueda de la silla en la que se sentaba cuando estaba embarazada de cinco meses</strong>, y c&oacute;mo lleg&oacute; a caerse&rdquo;. Los ejemplos que denuncian de acoso son tan numerosos que es imposible reproducirlos todos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La situaci&oacute;n de ambas militares lleg&oacute; a tal l&iacute;mite que su propia condici&oacute;n f&iacute;sica estuvo en peligro</strong>. Sus quejas y denuncias ante la Unidad de Protecci&oacute;n frente al Acoso (UPA ), de las Fuerzas Armadas, resultaron todas infructuosas. &ldquo;Escrib&iacute; y llam&eacute; a la UPA en torno a 2016 o 2017, cuando llevaba ya cinco o seis a&ntilde;os en esa situaci&oacute;n. Era ya insostenible, estaba tocando fondo. Entonces yo no era como ahora: <strong>me callaba todo, asum&iacute;a los insultos</strong>, <strong>estaba anulada, no sab&iacute;a c&oacute;mo enfrentarme a esa situaci&oacute;n</strong>&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es se puso en contacto con el Ministerio de Defensa para recabar su versi&oacute;n ante estos hechos, pero a&uacute;n no la recibi&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entrada al acuartelamiento de San Fernando, en Zaragoza."
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            <span class="title">
                Entrada al acuartelamiento de San Fernando, en Zaragoza.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        D&eacute;bora a&uacute;n guarda un diario con los sucesivos episodios del vac&iacute;o y del rechazo por sus compa&ntilde;eros &ndash;y compa&ntilde;eras&ndash; de unidad. Con una agravante: <strong>la militar afront&oacute; dos embarazos en esa situaci&oacute;n</strong>. En el segundo de ellos, de riesgo, es cuando <strong>empez&oacute; a tener las primeras ideas suicidas</strong>. &ldquo;Me sucedi&oacute; con un cuchillo en la mano o cuando estaba frente a una ventana. <strong>Me daba cabezazos contra la pared, me autolesionaba. Llegu&eacute; a tomar ansiol&iacute;ticos</strong>, aunque en el embarazo no est&aacute;n recomendados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Denuncias por acoso? Las interpuso, pero quedaron en nada. &ldquo;Lo archivaron sin practicar m&aacute;s diligencias: argumentaron que  si bien hab&iacute;a hechos sancionables, hab&iacute;a que ir por la v&iacute;a administrativa porque no se advert&iacute;a una continuidad&rdquo;, relata a&uacute;n con sorpresa, pese al paso de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Dio a luz, pas&oacute; el tiempo, logr&oacute; cambiar de unidad y recuper&oacute; la estabilidad y la confianza, pero la llegada de un nuevo capit&aacute;n le devolvi&oacute; sus pesadillas. &ldquo;<strong>Lo peor que recuerdo del acoso es el tener que demostrar mi val&iacute;a cada vez que llegaba un jefe nuevo, algo que no le pasaba al resto</strong>. Una y otra vez: demostrar que sos de confianza, trabajadora, con iniciativa. Ya no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, estaba desesperada. <strong>Lloraba de impotencia</strong>&rdquo;. Y, por fin, ya pasada la pandemia, dijo basta: &ldquo;<strong>Decid&iacute; que no quer&iacute;a seguir siendo militar. Ten&iacute;a demasiados traumas ya</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un cabo primero tambi&eacute;n accede a hablar con este peri&oacute;dico para corroborar lo que sucedi&oacute; en esta unidad del acuartelamiento de San Fernando. Sobre lo vivido por Ana, reconoce que es la &ldquo;<strong>praxis habitual</strong>&rdquo; y afirma gr&aacute;ficamente: &ldquo;<strong>Lo m&aacute;s f&aacute;cil es barrer la basura debajo de la alfombra</strong>&rdquo;. &Eacute;l mismo dice que trat&oacute; de apoyar a la soldado, pero que la situaci&oacute;n se volvi&oacute; &ldquo;insostenible&rdquo; para ella. &ldquo;El ambiente era t&oacute;xico, a m&iacute; mismo me tomaron bronca por contagio, por apoyarla. Pero conmigo no pod&iacute;an, no me afectaba. Falta mucha concientizaci&oacute;n&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No solo fueron ellas dos: al menos una tercera soldado opt&oacute; por dejar la unidad</strong> &ndash;y el Ej&eacute;rcito&ndash; a los seis meses de entrar por el ambiente creado por uno de los mandos. Esta persona prefiere mantener el anonimato, ya que logr&oacute; rehacer su vida.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="http://www.defensa.es/Galerias/ministerio/organigramadocs/omi/Guia-practica-para-la-victima-de-acoso-sexual-accesible.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unidad de Protecci&oacute;n frente al Acoso (UPA) del Ministerio de Defensa espa&ntilde;ol</a> es, seg&uacute;n consta en la p&aacute;gina web del Departamento, &ldquo;un &oacute;rgano ajeno a la cadena org&aacute;nica de mando creado con <strong>el fin de garantizar la prevenci&oacute;n y eliminaci&oacute;n del acoso sexual y del acoso por raz&oacute;n de sexo</strong>&rdquo;. Los testimonios recabados por este diario reflejan las carencias que observaron en este &oacute;rgano. Y lo mismo con el <a href="https://www.defensa.gob.es/ministerio/organigrama/subdef/omi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio Militar para la Igualdad entre mujeres y hombres de las Fuerzas Armadas</a>. &ldquo;Denunci&eacute; muchas veces, expliqu&eacute; lo que suced&iacute;a. Pero me dijeron que al no tener car&aacute;cter sexual no se pod&iacute;a hacer nada&rdquo;, lamenta D&eacute;bora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Faci]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/infierno-acoso-unidad-fuerzas-armadas-espana-llamaban-puta-escupian-pense-pegarme-tiro_1_12352129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jun 2025 11:05:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El infierno de acoso en una unidad de las Fuerzas Armadas de España: “Me llamaban 'puta' y me escupían, pensé en pegarme un tiro”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Zaragoza,España,Acoso,Acoso sexual,Acoso laboral,Fuerzas Armadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voces y silencios en el acoso sexual: más allá del caso de Pedro Brieger]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/voces-silencios-acoso-sexual-caso-pedro-brieger_132_11517569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6e5f7e8-97aa-4562-b675-c56a9340b443_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Voces y silencios en el acoso sexual: más allá del caso de Pedro Brieger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Luego de que se conocieran los testimonios de acoso, los debates se centraron en los silencios de las mujeres y la falta de denuncias judiciales. Menos interés generó la pregunta sobre cuáles son los obstáculos que les impidieron a estas mujeres alzar sus voces. 
</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas volvi&oacute; al debate p&uacute;blico el acoso sexual en espacios de trabajo y en el &aacute;mbito educativo. A partir de una publicaci&oacute;n del periodista de <em>Clar&iacute;n </em>Alejandro Alfie en la red social X se difundieron los casos de cinco mujeres que denunciaron comportamientos inapropiados por parte del docente y periodista internacional Pedro Brieger. D&iacute;as despu&eacute;s, 19 mujeres sumaron sus testimonios en el Senado de la Naci&oacute;n durante la presentaci&oacute;n del informe &ldquo;La cultura del acoso: punto y aparte&rdquo;, realizado por el colectivo&nbsp; <a href="https://www.instagram.com/periodistasargentinas_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Periodistas Argentinas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Durante esa presentaci&oacute;n periodistas, estudiantes, vecinas y colegas compartieron testimonios sobre diversas situaciones de acoso sexual, abuso de poder, exhibicionismo e incomodidad protagonizadas por Brieger. Comportamientos que se extendieron durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, con la recurrencia y persistencia garantizada por la impunidad del poder que, invariablemente, ten&iacute;a respecto de esas mujeres. Un denominador com&uacute;n en los relatos fue que Brieger abusaba de la relaci&oacute;n asim&eacute;trica de poder utilizando su jerarqu&iacute;a laboral, acad&eacute;mica y profesional para acosar sexualmente a las mujeres con comentarios inapropiados, preguntas sugestivas, exhibicionismo, gestos obscenos y contactos f&iacute;sicos no deseados ni consentidos.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las conversaciones p&uacute;blicas alrededor de la conmoci&oacute;n inicial se centraron en cuestionar por qu&eacute; las mujeres no levantaron sus voces antes y por qu&eacute; no denunciaron judicialmente. Adem&aacute;s de reconocer que cada afectada tiene sus propios tiempos y momentos para hablar p&uacute;blicamente, tambi&eacute;n es cierto que <strong>las mujeres tienen el </strong><em><strong>derecho</strong></em><strong> de denunciar judicialmente pero no la obligaci&oacute;n de hacerlo. </strong>A esto se suma que puede haber otras causas que impiden o limitan su decisi&oacute;n de expresarse p&uacute;blicamente ante un comportamiento de acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        Compartir la experiencia de acoso sexual no es f&aacute;cil.&nbsp; La&nbsp; Organizaci&oacute;n Internacional del trabajo junto a Lloyd's Register Foundation - Gallup realiz&oacute; la <a href="https://www.ilo.org/es/media/368516/download" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primera Encuesta Mundial sobre experiencias de acoso y violencia en el trabajo</a> que muestra que la mitad de las personas afirmaron que si bien experimentaron acoso, <strong>nunca hablaron con nadie</strong> de este suceso y&nbsp; quienes lo hicieron eligieron a amistades o personas de la familia para compartirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde ELA, <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/guia-para-el-abordaje-de-la-violencia-y-el-acoso-en-el-mundo-del-trabajo-en-organizaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra experiencia acompa&ntilde;ando a diversas organizaciones del sector privado</a>, nos permiti&oacute; corroborar que las mujeres son efectivamente las m&aacute;s afectadas por el acoso sexual en el empleo, y adem&aacute;s son quienes enfrentan diversos obst&aacute;culos para denunciar cuando lo han vivido. Una de ellas es el temor a que sus palabras, relatos y hechos sean puestos en duda y que, al igual que otras mujeres, sean desacreditadas y catalogadas como &ldquo;mentirosas&rdquo; u &ldquo;oportunistas&rdquo;, como si buscaran alg&uacute;n beneficio personal en lugar de protecci&oacute;n para no verse sometidas reiteradamente a esa conducta. Otra causa habitual es la verg&uuml;enza de haber pasado por una experiencia inc&oacute;moda y traum&aacute;tica no elegida que las afecta emocional y personalmente.
    </p><p class="article-text">
        Es muy com&uacute;n que quienes sufren acoso no hablen por temor a que nada cambie: despu&eacute;s de todo, para qu&eacute; exponerse si tal vez han visto otras experiencias en la que las denuncias no tienen consecuencias y en las que los silencios y complicidades operan para proteger a los acosadores. La posici&oacute;n de poder y jerarqu&iacute;a del acosador puede actuar (para ellos) como una protecci&oacute;n, garantizando la impunidad de sus actos y dejando a las afectadas con menos poder, sin suficiente respaldo y seguridad al exponer su caso, tal como se&ntilde;ala Tamara Tenembaum en su columna <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/veces-triste_129_11505621.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A veces es triste la verdad</a>, publicada en este diario. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si es problem&aacute;tico garantizar su funcionamiento efectivo, m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a es cuando no existe en el espacio de trabajo o acad&eacute;mico un &aacute;mbito institucional en el que se pueda confiar para contar la experiencia del acoso o el maltrato. Esos &aacute;mbitos son fundamentales para que eventualmente se pueda recorrer un camino acompa&ntilde;ado sin tener que enfrentar estas vivencias en soledad, con medidas individuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los recorridos que eligen las mujeres que sufren acoso sexual es el del&nbsp; autocuidado y la autopreservaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; quiere decir? Tomaron distancia, cambiaron de lugar de trabajo, de &aacute;rea, de sector period&iacute;stico, se movieron a otros sectores, abandonaron sus espacios de trabajo, renunciaron a sus empleos y oportunidades. Trataron de preservarse, con los recursos individuales que tuvieron a mano. Como pudieron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro, estos recorridos tienen un costo alto para ellas. En nuestro trabajo con empresas mostramos<a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/guia-para-el-abordaje-de-la-violencia-y-el-acoso-en-el-mundo-del-trabajo-en-organizaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;el costo que implica y el impacto que genera la falta de pol&iacute;ticas para buscar respuestas institucionales a un problema que no es individual</a>. Adem&aacute;s del impacto emocional y subjetivo de sufrir agresiones y acoso, las afectadas asumen los costos negativos en su empleo. Cambiar de trabajo, moverse, abandonar o renunciar suele tener consecuencias negativas en sus trayectorias profesionales, carreras y situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Estos impactos no son los mismos para los acosadores, quienes generalmente contin&uacute;an sus trayectorias laborales sin interrupciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras ellas buscaban caminos de autocuidado, &iquest;qu&eacute; pasa en los lugares de trabajo?&nbsp; En el caso Brieger se puede ver a trav&eacute;s de algunos testimonios que colegas y compa&ntilde;eros sab&iacute;an de las situaciones; otras de las mujeres informaron a sus superiores. Por el devenir de los hechos, se puede intuir que no hubo respuestas institucionales u organizacionales acordes a las necesidades y, si las hubo, fueron insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;an haber hecho? Cuando la prevenci&oacute;n ya ha fallado, deben escuchar a las mujeres (trabajadoras, estudiantes, colegas), protegerlas, evitar nuevos riesgos de acoso para ellas y para otras, y reparar el da&ntilde;o causado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde 2009 est&aacute; vigente la <a href="https://ela.org.ar/publicaciones-documentos/analisis-legal-de-nuevas-tendencias-de-genero-en-el-mundo-del-trabajo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley 26.485 de Protecci&oacute;n Integral contra las Violencias hacia las Mujeres</a>, que especifica el &aacute;mbito laboral como uno donde ocurren las violencias por raz&oacute;n de g&eacute;nero, incluyendo el acoso y el hostigamiento sexual como expresiones. M&aacute;s recientemente, a partir de 2021, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bmfzeY_sGPk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argentina ratific&oacute; con la Ley Nro. 27.580 el Convenio 190 de la OIT</a> sobre la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, un instrumento internacional pionero que coloca el problema de la violencia en el mundo del trabajo como una violaci&oacute;n de derechos humanos. Con la aprobaci&oacute;n y vigencia de estas leyes, est&aacute; clara la obligaci&oacute;n de las organizaciones empleadoras (empresas, universidades, instituciones, Estados en todos su niveles) que desarrollen protocolos y&nbsp; realicen acciones en materia de prevenci&oacute;n, protecci&oacute;n y asistencia frente al acoso y la violencia en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Los Protocolos son herramientas importantes porque ordenan responsabilidades, principios (como la confidencialidad y la no represalia) y procedimientos de atenci&oacute;n, pero no son suficientes. <strong>Los lugares de trabajo deben ofrecer pautas claras sobre las pr&aacute;cticas que constituyen acoso y violencia basada en g&eacute;nero, incluido el acoso sexual. </strong>Es necesario mostrar con ejemplos y descripciones claras cu&aacute;les son las conductas inaceptables e intolerables en el lugar de trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a que lideramos desde ELA&nbsp; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=X-zjT2snWTE&amp;t=100s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El derecho de Yamila&rdquo;</a> ilustra&nbsp; las diferentes expresiones de discriminaci&oacute;n y&nbsp; acoso laboral basado en el g&eacute;nero, que puede iniciarse con formas sutiles o naturalizadas que sustentan la cultura organizacional.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        Los lugares de trabajo tienen que&nbsp; ofrecer mecanismos de protecci&oacute;n&nbsp; a quienes sufren acoso y evitar mayores riesgos para ellas y otras personas. Cuando los hechos ya sucedieron, deben&nbsp; garantizar asistencia y reparaci&oacute;n. A&uacute;n cuando los Protocolos no ofrecen una soluci&oacute;n m&aacute;gica, s&iacute; proporcionan canales para quienes necesiten denunciar, establecen definiciones&nbsp; claras sobre&nbsp; comportamientos inaceptables y brindan caminos de asistencia. Adem&aacute;s, establecen de manera clara que todas las personas, sin importar su jerarqu&iacute;a, deben asumir responsabilidad por cualquier acto de acoso que cometan. Las <strong>responsabilidades frente al acoso y las respuestas correspondientes son institucionales y organizacionales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el actual <a href="https://ela.org.ar/novedades/la-proteccion-contra-la-violencia-de-genero-es-un-compromiso-con-toda-la-sociedad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contexto de reducci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas destinadas a prevenir y abordar las violencias de g&eacute;nero</a>, y ante un fuerte movimiento reaccionario contra los derechos de las mujeres y diversidades, es crucial mantener en el debate p&uacute;blico la agenda de g&eacute;nero y la protecci&oacute;n de los derechos alcanzados en democracia. <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/violencia-genero-no-problema-caracter-meramente-simbolico_132_11444788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La desarticulaci&oacute;n de dependencias p&uacute;blicas y los masivos despidos de trabajadoras de la Subsecretar&iacute;a de Protecci&oacute;n frente a la Violencia de G&eacute;nero</a> ponen en riesgo la calidad y eficacia de las respuestas estatales ante estas situaciones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C77jooRPYQU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C77jooRPYQU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C77jooRPYQU/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por ELA (@equipoela)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        El encuentro de voces afectadas, organizado por Periodistas Argentinas, revela un patr&oacute;n persistente de agresiones por parte de Brieger y subraya que la denuncia judicial no es la &uacute;nica v&iacute;a de reparaci&oacute;n. Las afectadas <strong>piden una disculpa p&uacute;blica del periodista, capacitaciones en los lugares de trabajo y la promoci&oacute;n de legislaci&oacute;n contra el acoso, destacando la importancia de respuestas no punitivas para transformar la cultura del acoso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de transformar una cultura del trabajo que sostiene y tolera el acoso,&nbsp; mirando con especial preocupaci&oacute;n a las empresas de medios de comunicaci&oacute;n que adem&aacute;s de brindar espacios laborales seguros, con trato digno y sin violencias, deben garantizar&nbsp; la formaci&oacute;n de opiniones y voces plurales. Si los medios de comunicaci&oacute;n se vuelven un lugar hostil para las mujeres porque se ven agredidas por colegas, audiencias o jefes,&nbsp;se resiente la libertad de expresi&oacute;n y el debate democr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GD/DTC</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La autora es investigadora de ELA </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gisela Dohm]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/algo-en-comun/voces-silencios-acoso-sexual-caso-pedro-brieger_132_11517569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jul 2024 15:04:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Voces y silencios en el acoso sexual: más allá del caso de Pedro Brieger]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Acoso sexual,Acoso laboral,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Se aprovechó de mi confianza": más mujeres suman testimonios de acoso de Pedro Brieger]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/aprovecho-confianza-mujeres-suman-testimonios-acoso-pedro-brieger_1_11491353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5f43b82-990c-4117-9ee7-b5366d644306_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098171.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Se aprovechó de mi confianza&quot;: más mujeres suman testimonios de acoso de Pedro Brieger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las denuncias contra el periodista de internacionales salieron a la luz luego de ser un secreto a voces. Marcela Perelman es una de las mujeres que hicieron público el acoso y suma su caso. </p><p class="subtitle">Las denuncias contra Pedro Brieger rompen el silencio del acoso sexual contra periodistas mujeres en las redacciones</p></div><p class="article-text">
        El testimonio de cinco mujeres revelado a trav&eacute;s de la red social X el domingo 23 de junio abri&oacute; la puerta para que muchas otras denunciaran p&uacute;blicamente haber sufrido acoso sexual por parte del periodista especialista en temas internacionales, <strong>Pedro Brieger.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tema surgi&oacute; a partir de una serie de tuits del periodista Alejandro Alfie pero cobr&oacute; otra dimensi&oacute;n cuando m&aacute;s mujeres comenzaron a contar sus experiencias de acoso por parte de Brieger.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marcela Perelman</strong>, es directora de investigaci&oacute;n del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y profesora adjunta de la carrera de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Buenos Aires (UBA), se sum&oacute; a la lista y&nbsp;detall&oacute; en primera persona el acoso que sufri&oacute;&nbsp;por parte de Brieger y c&oacute;mo fueron los sucesos que comenzaron en 2001.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedro Brieger<strong> </strong>hab&iacute;a sido mi profesor de Pol&iacute;tica Internacional en TEA, la escuela de periodismo. Tanto me interes&oacute; su materia, que al recibirme le ped&iacute; que me entregara el diploma. Me auspici&oacute; para un viaje a Alemania para j&oacute;venes periodistas y yo consultaba su biblioteca y a &eacute;l para mis trabajos de ciencia pol&iacute;tica. Ese d&iacute;a me propuso juntarnos para hablar de una propuesta de laburo de investigaci&oacute;n. El tipo de trabajo que yo m&aacute;s quer&iacute;a. La conversaci&oacute;n se enrareci&oacute; muy r&aacute;pido. Nunca llegamos a hablar del proyecto. Todav&iacute;a me averg&uuml;enzo cuando me acuerdo que yo miraba el piso o desenfocaba la vista en lugar de confrontarlo&rdquo;, comenz&oacute; relatando en una nota con su propia firma en <a href="https://revistacrisis.com.ar/notas/cronica-de-una-cancelacion-anunciada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Crisis</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de un rato que se hizo demasiado largo, lo salud&eacute; y me fui corriendo, como escap&aacute;ndome. Ya ten&iacute;a una visi&oacute;n del mundo y feminismo suficientes para entender que <strong>hab&iacute;a sido una situaci&oacute;n abusiva y que hab&iacute;a quedado atrapada</strong>&rdquo;, relat&oacute;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1807718914811473937?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Y ella misma arm&oacute; su caso: &ldquo;&eacute;l era veinte a&ntilde;os m&aacute;s grande, mi profesor, mentor, me hab&iacute;a dado varias oportunidades valiosas, yo quer&iacute;a mucho ese trabajo, <strong>se hab&iacute;a aprovechado de mi confianza, me hab&iacute;a tratado de manipular, no fren&oacute; ni cuando me paralic&eacute; </strong>ni cuando le dije que no me interesaba nada de todo eso. Describ&iacute; y analic&eacute; el hecho con detalles y se lo envi&eacute; en un mail que dice que no me hable nunca m&aacute;s y termina as&iacute;: 'De todas las perversiones, la que m&aacute;s horrible me parece es el exhibicionismo en todas sus formas, porque s&oacute;lo genera en el otro par&aacute;lisis y asco'. Sent&iacute; que con esa frase atacaba su autoerotismo y que me daba el poder de no ser su v&iacute;ctima, sino una amenaza para &eacute;l. Me acuerdo n&iacute;tidamente que antes de enviar el mail pens&eacute; que estaba cerrando para siempre una posibilidad de trabajo importante, lament&eacute; mucho perder esa relaci&oacute;n que me hab&iacute;a permitido crecer en lo m&iacute;o. No respondi&oacute; el correo, llam&oacute; durante m&aacute;s de un mes todos los d&iacute;as a mi casa y me envi&oacute; mensajes al&nbsp;beeper&nbsp;varias veces cada d&iacute;a. Nunca lo atend&iacute; y en alg&uacute;n momento me desconoci&oacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos 16 a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando fue la ola del&nbsp;MeToo, Marcela revis&oacute; su experiencia. &ldquo;<strong>No lo hice p&uacute;blico por razones que considero v&aacute;lidas</strong>, pero que ahora creo que carecieron de un pensamiento colectivo y estuvieron m&aacute;s bien pensadas desde lo individual. Con el garantismo penal como met&aacute;fora &mdash;o como falacia&mdash; pens&eacute; que hab&iacute;an pasado tantos a&ntilde;os que si en 2001 &eacute;l hubiera cometido una violaci&oacute;n ya hubiera prescripto. Entonces, insistir con lo que hab&iacute;a pasado ante un hecho menos grave me parec&iacute;a demasiado. Creo que ese razonamiento pseudopenal me reforz&oacute; una perspectiva individual y de alguna manera me volvi&oacute; a colocar en el lugar de v&iacute;ctima, en el sentido de que tom&eacute; como opciones exclusivas o bien asumir que hab&iacute;a prescripto (soltar) o bien buscar un castigo (escrachar). Y, entre esas opciones reducidas, prim&oacute; la idea de no pasarme de punitiva (cancelar)&rdquo;, cont&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Marcela Perelman tom&oacute; como referencia los hechos que hab&iacute;a vivido en 2001, pero desconoc&iacute;a su total falta de reconocimiento y la continuidad de la conducta de Brieger. &ldquo;<strong>La trampa es que finalmente no hice nada, tampoco solt&eacute; y ahora sabemos que sigui&oacute; pasando de todo</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Finalmente, una mujer supo de otra, consiguieron saber de m&aacute;s casos e hicieron p&uacute;blicas sus experiencias&nbsp;a trav&eacute;s de un periodista. Me siento muy agradecida hacia ellas. Ahora que se cerr&oacute; el arco que se abri&oacute; en 2001, reconozco que aunque lo consideraba afectivamente neutralizado me ocupaba espacio. No deja de asombrarme la escala del da&ntilde;o y la ocurrencia de imponer conductas sexuales a relaciones con alumnas, compa&ntilde;eras y colegas, amenazando el trabajo de las dem&aacute;s y poniendo en riesgo el suyo propio&rdquo;, agreg&oacute;. 
    </p><h3 class="article-text">El papel de los varones </h3><p class="article-text">
        &ldquo;Tal como hab&iacute;a decidido hace a&ntilde;os, cuando salieron otras mujeres yo me sum&eacute; y lo hice p&uacute;blico en Twitter. Enseguida, recib&iacute; varios mensajes, especialmente de varones, que sab&iacute;an de las situaciones de abuso o que les incomodaba el trato de Brieger a las mujeres, pero que hab&iacute;an cre&iacute;do que no decir nada era la mejor forma de proteger a las que lo hab&iacute;an padecido&rdquo;, relat&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Por fin cae Brieger. Labur&eacute; con &eacute;l y sab&iacute;a que ten&iacute;a problemas con las minas hace mucho&rdquo;;&nbsp;&ldquo;Gracias, desde que me cont&oacute; una compa&ntilde;era de c&aacute;tedra, estoy hace cuatro a&ntilde;os esperando que este tema salga de alguna forma&rdquo;;&nbsp;&ldquo;S&iacute;, claro, otro ayudante se fue porque no se sent&iacute;a c&oacute;modo con el trato de Brieger a las mujeres&rdquo;;&nbsp;&ldquo;Me lo cruc&eacute; varias veces y nunca supe c&oacute;mo encararlo sin exponer a mi amiga&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Marcela analiza que la premisa detr&aacute;s de este secreto a voces parece ser la &eacute;tica de &ldquo;no exponer a las v&iacute;ctimas&rdquo;, pero el resultado evidente es que &ldquo;protege a los acosadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde ya que el esc&aacute;ndalo cay&oacute; en la grieta, y es pat&eacute;tico ver c&oacute;mo otros tratan de aprovecharlo para meter sus cucharas macartistas. Peor a&uacute;n, algunos varones que tambi&eacute;n son conocidos acosadores siguen tratando de extraer&nbsp;likes&nbsp;de la experiencia de las mujeres. Es rid&iacute;culo tambi&eacute;n mezclar esta historia con las banderas de medio oriente o del ajuste social: no hay que distraerse con epopeyas. Ya hab&iacute;amos acordado esto: el abuso de poder y el acoso sexual son transversales a ideolog&iacute;as y clases. La indignaci&oacute;n moral tambi&eacute;n es transversal, como las ganas de identificar afinidades entre ideolog&iacute;a y abuso. Hipocres&iacute;as. Todos sabemos que esto pasa de izquierda a derecha. Y ac&aacute; el juego a la derecha lo hizo Brieger, no quienes lo padecieron&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de las acusaciones de acoso sexual en su contra, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/pedro-brieger-apartado-radio-red-aliverti-explico-aire-no-continuara-programa_1_11488523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Brieger ya no formar&aacute; parte de&nbsp;Marca de radio</a>&mdash;que se emite los s&aacute;bados de 10 a 13 por Radio La Red AM 910&mdash;. &ldquo;Yo tom&eacute; la decisi&oacute;n&rdquo;, confirm&oacute; Eduardo Aliverti, conductor principal del programa.
    </p><p class="article-text">
        Son varias las mujeres periodistas que dieron testimonio de haber sido v&iacute;ctimas de acoso sexual por parte del comunicador especialista en temas internacionales&nbsp;<strong>Pedro&nbsp;Brieger.</strong>&nbsp;Son casos que ocurrieron en un per&iacute;odo de 25 a&ntilde;os, entre 1994 y 2019, y que sac&oacute; a la luz el periodista Alejandro Alfie en su cuenta de la red social X el 23 de junio.&nbsp;<strong>Estas denuncias desencadenaron otras y ya son diez.</strong>&nbsp;Los relatos no s&oacute;lo dan cuenta de la violencia hacia las mujeres por parte de Brieger, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo las redacciones y los medios funcionaban bajo un sistema machista con pr&aacute;cticas abusivas silenciosas y silenciadas.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/aprovecho-confianza-mujeres-suman-testimonios-acoso-pedro-brieger_1_11491353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jul 2024 13:14:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Se aprovechó de mi confianza": más mujeres suman testimonios de acoso de Pedro Brieger]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Brieger,Acoso sexual,Acoso laboral,Abuso sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caso Rubiales lleva a primera fila el acoso sexual y las conductas machistas de jefes a empleadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-rubiales-lleva-primera-fila-acoso-sexual-conductas-machistas-jefes-empleadas_1_10472126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8513a404-eae7-459f-9b83-865858e59273_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caso Rubiales lleva a primera fila el acoso sexual y las conductas machistas de jefes a empleadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El comportamiento del presidente de la federación española de fútbol en el mundial femenino, sobre todo el beso en la boca a una jugadora, centró el debate público en un abuso generalmente oculto.</p><p class="subtitle">No es una excepción, es la norma: los protocolos contra el acoso fijan sanciones por tocamientos y acercamientos
</p><p class="subtitle">Foto ampliada de un beso que no era beso, era agresión
</p></div><p class="article-text">
        Lo que sucedi&oacute; en la final del mundial de f&uacute;tbol femenino, frente a los focos y las c&aacute;maras de todo el planeta, supuso una anomal&iacute;a en muchos sentidos. Tras la victoria de la selecci&oacute;n, el presidente de la Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol (RFEF) agarr&oacute; la cabeza de una jugadora y le plant&oacute; un beso en la boca. El gesto que afect&oacute; a la deportista Jennifer Hermoso, el m&aacute;s llamativo de <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/rubiales-resistio-escandalos-e-investigaciones-no-cambio-epoca-marca-feminismo_129_10472044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios comportamientos m&aacute;s que cuestionables</a> con varias jugadoras, desat&oacute; un esc&aacute;ndalo nacional e internacional que centr&oacute; el debate p&uacute;blico en la conducta de Rubiales. El dirigente deportivo se atrincher&oacute; en su cargo y el viernes lanz&oacute; un incendiario discurso en la asamblea extraordinaria de la RFEF en el que <a href="https://www.eldiarioar.com/deportes/luis-rubiales-cargando-lacra-feminismo_1_10465387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carg&oacute; contra varias ministras y la &ldquo;lacra&rdquo; del &ldquo;falso feminismo&rdquo;</a>. Su caso llev&oacute; a primera fila un abuso casi siempre oculto: el <strong>acoso sexual a las mujeres en el trabajo</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El beso de sopet&oacute;n a la futbolista, no consentido, seg&uacute;n Hermoso, al contrario de lo que afirm&oacute; Rubiales el viernes, podr&iacute;a constituir una agresi&oacute;n sexual en cualquier caso, seg&uacute;n los juristas. Adem&aacute;s tiene una connotaci&oacute;n espec&iacute;fica muy relevante, que enseguida se&ntilde;alaron varios especialistas de Derecho del Trabajo y sindicatos: <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/beso-rubiales-no-pico-amigos-gesto_129_10455744.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el abuso de poder</a> dentro de una relaci&oacute;n laboral. 
    </p><p class="article-text">
        Porque Luis Rubiales no es cualquier persona para las futbolistas. No es un tipo que se sobrepas&oacute; por la calle o en un bar, sino el m&aacute;ximo representante de la instituci&oacute;n para la que trabajan las deportistas. Un superior que puede determinar sus carreras profesionales y con mucho poder en todo su sector. As&iacute;, el tipo de relaci&oacute;n marca por completo lo sucedido y tambi&eacute;n las posibles reacciones al respecto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desgraciadamente, esto les sucede muchas veces a las mujeres, todos los d&iacute;as en sus centros de trabajo. No quiz&aacute;s algo tan p&uacute;blico, o tan directo como un beso, pero s&iacute; cualquier otro comentario o gestos por los que la persona que lo recibe se siente inc&oacute;moda&rdquo;, sostiene Cristina Anto&ntilde;anzas, vicesecretaria general de UGT y responsable de Igualdad en el sindicato. 
    </p><p class="article-text">
        Como una mano en la cintura, en el hombro o la pierna, abrazos o cualquier contacto f&iacute;sico no deseado. Tambi&eacute;n llamadas innecesarias, peticiones de citas, insistencia para estar a solas con la afectada o reuniones inc&oacute;modas en las que sobrevuelan manifestaciones con tintes sexuales sobre una trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Carolina Vidal, secretaria Confederal de Mujeres, Igualdad y Condiciones de Trabajo de CCOO, coincide. &ldquo;La anomal&iacute;a de este caso es que ha sucedido p&uacute;blicamente, pero hay un porcentaje alt&iacute;simo de mujeres que sufren acoso sexual en el trabajo, o en el acceso al empleo por parte de sus superiores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        CCOO puso en marcha hace unos meses <a href="https://www.eldiario.es/economia/acabar-no-acoso-sexual-nace-observatorio-contar-casos-empresas_1_9698688.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un Observatorio sobre acoso sexual</a>, que por el momento suma &ldquo;un total de 810 personas&rdquo; que han sido &ldquo;beneficiadas directas de las siguientes actuaciones&rdquo;, de difusi&oacute;n y asesoramiento, m&aacute;s las posibles receptoras indirectas. 
    </p><p class="article-text">
        La Macroencuesta de Violencia contra la Mujer de 2019 refleja que un 40,4% de las mujeres dijo haber sufrido acoso sexual en alg&uacute;n momento de sus vidas. De estas, el 17,3% se&ntilde;al&oacute; que su agresor fue un hombre del entorno laboral. En CCOO insisten en que &ldquo;no hay un perfil de v&iacute;ctima&rdquo;. Puede ser cualquier mujer. Pero s&iacute; hay un patr&oacute;n m&aacute;s frecuente de acosador: el de hombres habitualmente con cierto poder sobre las afectadas. 
    </p><h3 class="article-text">Lo primero: identificar qu&eacute; es acoso </h3><p class="article-text">
        El 'caso Rubiales' ha puesto sobre la mesa una de las primeras dificultades a las que se enfrentan muchas mujeres que son v&iacute;ctimas de un acoso sexual: identificarlo como tal. El beso en cuesti&oacute;n gener&oacute; una enorme pol&eacute;mica, indignando a muchas personas, que se&ntilde;alaron la conducta como una agresi&oacute;n sexual de un superior a la jugadora, mientras que otras lo minimizaban, <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/complicidad-prensa-deportiva-rubiales-comparacion-casillas-carbonero-risas-juanma-castano_132_10455641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">sobre todo en el &aacute;mbito de la prensa deportiva</a>. El propio Luis Rubiales ha tratado de reducir lo sucedido a &ldquo;un error&rdquo; sin importancia, anunciando incluso acciones legales contra quienes han se&ntilde;alado el posible abuso: Yolanda D&iacute;az, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo en funciones, Irene Montero, ministra de Igualdad en funciones, Ione Bellara, actual ministra de Asuntos Sociales en funciones y Pablo Echenique, exdiputado del Congreso por Unidas Podemos.
    </p><p class="article-text">
        El acoso sexual queda definido en la Ley de Igualdad como &ldquo;cualquier comportamiento, verbal o f&iacute;sico, de naturaleza sexual que tenga el prop&oacute;sito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de las posibles derivadas penales, se trata de una infracci&oacute;n laboral muy grave y una conducta discriminatoria. 
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n del agresor no es lo m&aacute;s determinante para definir el acoso. Puede creer que su conducta no es agresiva ni una ofensa a la otra persona, pero lo relevante es el hecho en s&iacute; y el efecto en la persona que lo recibe. &ldquo;Es muy importante destacar que un solo hecho es constitutivo de acoso sexual, como recoge el Convenio 190 de la OIT [Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo]. No hace falta que sea una conducta reiterativa, un solo hecho como este es ya suficientemente grave&rdquo;, explica Nacho Parra, abogado laboralista de la cooperativa Colectivo Ronda. 
    </p><p class="article-text">
        En los protocolos contra el acoso que deben tener todas las empresas (tambi&eacute;n las peque&ntilde;as) para proteger a las v&iacute;ctimas, se recomienda traducir el acoso con ejemplos y pr&aacute;cticas concretas que sirvan de gu&iacute;a y referencia en los centros de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, como las &ldquo;insinuaciones sexuales&rdquo;, los &ldquo;flirteos ofensivos&rdquo;, los &ldquo;comentarios insinuantes, indirectas o comentarios obscenos&rdquo;, las &ldquo;llamadas telef&oacute;nicas o contactos por redes sociales indeseados&rdquo;, el &ldquo;contacto f&iacute;sico deliberado y no solicitado&rdquo;, &ldquo;abrazos o besos no deseados&rdquo;, &ldquo;acercamiento f&iacute;sico excesivo e innecesario&rdquo;, tal y como recoge <a href="https://www.igualdadenlaempresa.es/asesoramiento/acoso-sexual/docs/Protocolo_Acoso_Sexual_y_Por_Razon_De_Sexo.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esta gu&iacute;a del Instituto de las Mujeres</a>.
    </p><h3 class="article-text">Un abuso muchas veces &ldquo;normalizado&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El acoso sexual est&aacute; mucho m&aacute;s instalado en el &aacute;mbito laboral de lo que nos pensamos&rdquo;, sostiene Carolina Vidal. En muchas ocasiones, tiene lugar de manera oculta, sin testigos. Pero la sindicalista advierte de que en otras muchas ocasiones hay comportamientos intolerables que han sido &ldquo;normalizados&rdquo; dentro de los centros de trabajo. &ldquo;Es un hecho inc&oacute;modo, muchas veces se prefiere ocultar o no creer, restar importancia&rdquo;, dice la responsable de Igualdad de CCOO. 
    </p><p class="article-text">
        El beso en cuesti&oacute;n se produjo a la vista de todos y, aunque la futbolista incluso expres&oacute; justo despu&eacute;s que no le gust&oacute; (en un directo en sus redes sociales desde el vestuario), hay quienes normalizan lo sucedido como una situaci&oacute;n fruto de la euforia del momento, sin relevancia. El propio Rubiales basa su defensa en que fue un hecho consentido, porque supuestamente pregunt&oacute; a la afectada si le daba &ldquo;un piquito&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cristina Anto&ntilde;anzas reitera la necesidad de visualizar lo sucedido con la perspectiva de la relaci&oacute;n laboral. Se trata de un acto de un superior hacia una subordinada, lo que limita las posibilidades de protesta, resistencia o denuncia de las afectadas en estos casos. &ldquo;Hay un abuso de poder muy claro&rdquo;, afirma la responsable de UGT. 
    </p><p class="article-text">
        Esta normalizaci&oacute;n de conductas o comentarios machistas y abusivos sobre el cuerpo de las mujeres muchas veces dificulta las denuncias en casos de acoso, porque las v&iacute;ctimas creen que el entorno no las va a respaldar, y adem&aacute;s permite que los acosadores persistan en sus conductas, explica Nacho Parra. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegan a nosotros para denunciar est&aacute;n ya en el &uacute;ltimo escenario. La situaci&oacute;n de acoso ha sido sostenida, con un impacto en su salud mental enorme, y generalmente todo el mundo o gran parte en sus empresas le ha restado importancia. Hasta el punto a veces de interiorizarlo ellas mismas, con comentarios como 'a lo mejor estoy exagerando', 'puede que no sea para tanto', 'a lo mejor es un piropo y yo soy muy susceptible&rdquo;...&ldquo;, explica el abogado. 
    </p><h3 class="article-text">#Seacab&oacute;, los frutos del feminismo</h3><p class="article-text">
        La publicidad del beso de Rubiales ha permitido sin embargo una masiva respuesta social a esta conducta, cosa que no ocurre en la inmensa mayor&iacute;a de casos. Especialmente por parte de mujeres, pero tambi&eacute;n de hombres, que han reaccionado en p&uacute;blico condenando el comportamiento del presidente de la federaci&oacute;n y exigiendo que se tomaran medidas en su contra. Tambi&eacute;n las propias jugadoras de f&uacute;tbol profesional, que han dado un paso al frente de apoyo a su compa&ntilde;era y de condena al cierre de filas de la Federaci&oacute;n del pasado viernes, con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/actitud-rubiales-provoca-cascada-dimisiones-federacion-grandes-clubes-apoyan-denuncia-gobierno_1_10465618.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un contundente &ldquo;se acab&oacute;&rdquo;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De una vez por todas nos tenemos que dar cuenta de que ciertas actitudes, que se pensaba incluso que agradaban a las mujeres, ni nos gustaban antes, ni nos gustan ahora. Lo que pasa es que ahora nos atrevemos a decirlo. Decimos que no, que ya basta&rdquo;, considera Anto&ntilde;anzas, que destaca c&oacute;mo ha calado la pedagog&iacute;a que ha hecho el feminismo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os para llegar a este despertar de una amplia parte de la sociedad espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Vidal considera &ldquo;un triunfo del feminismo&rdquo; el clamor social, de partidos pol&iacute;ticos, de sindicatos y otras instituciones a lo sucedido. &ldquo;Yo concluir&iacute;a que la sociedad espa&ntilde;ola ya est&aacute; suficientemente madura como para no tolerar comportamientos machistas basados en el poder. Las mujeres sabemos lo que es acoso y no estamos dispuestas a tolerarlo. Y los hombres van asumiendo que la igualdad tiene que ser real, no solo letras en un papel&rdquo;, indica la responsable de CCOO. 
    </p><p class="article-text">
        El laboralista de Colectivo Ronda considera fundamental el acompa&ntilde;amiento de las v&iacute;ctimas &ldquo;desde lo colectivo&rdquo;, como los comit&eacute;s de empresa, las organizaciones sindicales u otras asociaciones profesionales. Cuando el acosador es un jefe, es muy complejo que una persona d&eacute; el paso de denunciar si est&aacute; sola, pero no tanto si siente un respaldo, apunta Nacho Parra. 
    </p><p class="article-text">
        Aun celebrando los avances, las responsables sindicales de Igualdad consultadas advierten de que &ldquo;todav&iacute;a hay mucho que mejorar&rdquo;, como la publicidad y la buena ejecuci&oacute;n de los protocolos contra el acoso, para que sean efectivos y protejan a las v&iacute;ctimas durante el proceso de denuncia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora hay mujeres que se tienen que tomar una baja o dejar sus puestos como salida al acoso. Eso es lo que no puede seguir pasando&rdquo;, dice Carolina Vidal. Cristina Anto&ntilde;anzas llama a la reflexi&oacute;n sobre lo que sucede a diario en los espacios m&aacute;s ocultos: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hubiera pasado si el beso se hubiera producido en el vestuario sin que lo vi&eacute;ramos todos?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-rubiales-lleva-primera-fila-acoso-sexual-conductas-machistas-jefes-empleadas_1_10472126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Aug 2023 10:22:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caso Rubiales lleva a primera fila el acoso sexual y las conductas machistas de jefes a empleadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luis Rubiales,Violencia machista,Acoso,Acoso laboral,Acoso sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es una excepción, es la norma: los protocolos contra el acoso fijan sanciones por tocamientos y acercamientos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/no-excepcion-norma-protocolos-acoso-fijan-sanciones-tocamientos-acercamientos_1_10464351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff127c0b-7878-40a6-b5cc-da5758286269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es una excepción, es la norma: los protocolos contra el acoso fijan sanciones por tocamientos y acercamientos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Durante muchos años se entendió el acoso casi como una violación, en el que tenía que haber una agresión muy física y grave, pero en los últimos años se ha hecho mucho trabajo de sensibilización e información", explica la socióloga y sindicalista de Comisiones Obreras Begoña Marugán.</p><p class="subtitle">No fue solo el beso: el comportamiento de Rubiales con las demás jugadoras
</p><p class="subtitle">El sindicato de futbolistas españolas exige “medidas ejemplares” contra Rubiales</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Besar a la fuerza&rdquo;.</strong> El protocolo contra el acoso de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol es claro y concreto: entre las &ldquo;situaciones, actitudes y comportamientos&rdquo; relacionados con la violencia sexual incluye &ldquo;besar a la fuerza&rdquo;, junto a otros hechos como el &ldquo;excesivo e inadecuado acercamiento corporal&rdquo;, los &ldquo;pellizcos o cachetes&rdquo; o el &ldquo;tocamiento de ciertas partes del cuerpo&rdquo;. <strong>No es una excepci&oacute;n</strong>. Los protocolos de prevenci&oacute;n contra el acoso y contra la violencia sexual, obligados para las empresas, incluyen este tipo de comportamientos y tipifican sanciones para quien los cometa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante muchos a&ntilde;os se entendi&oacute; el acoso casi como una violaci&oacute;n. <strong>Para que se estableciera que hab&iacute;a acoso ten&iacute;a que haber una agresi&oacute;n muy f&iacute;sica y grave.</strong> En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha hecho mucho trabajo de sensibilizaci&oacute;n e informaci&oacute;n a trav&eacute;s de los protocolos, han servido para hacer pedagog&iacute;a y prevenci&oacute;n y extender otra noci&oacute;n de acoso&rdquo;, explica la soci&oacute;loga y sindicalista Bego&ntilde;a Marug&aacute;n, que trabaja en el equipo de la Secretar&iacute;a de Mujer de Comisiones Obreras de Espa&ntilde;a y lleva a&ntilde;os especializada en planes de igualdad y protocolos. 
    </p><p class="article-text">
        Esa sensibilizaci&oacute;n ha consistido en extender la idea de que el acoso no son solo las agresiones m&aacute;s graves sino un conjunto de comportamientos y situaciones verbales, no verbales y tambi&eacute;n f&iacute;sicas. &ldquo;Tambi&eacute;n hab&iacute;a calado la idea de que para que se entendiera como acoso ten&iacute;a que ser una acci&oacute;n repetida en el tiempo y eso solo es as&iacute; para el acoso laboral. En el acoso sexual y por raz&oacute;n de g&eacute;nero basta con que haya una sola acci&oacute;n, ya se empieza a entender as&iacute;&rdquo;, apunta Marug&aacute;n. La intenci&oacute;n de quien ejerce el comportamiento es irrelevante, prosigue, &ldquo;quiz&aacute; &eacute;l no quisiera acosar, pero es la percepci&oacute;n de la acosada la que determina qu&eacute; ha sido acoso&rdquo;. La reticencia de muchas mujeres a comunicar lo sucedido y activar protocolos puede tener que ver con el miedo, pero tambi&eacute;n &ldquo;con ser tachadas de exageradas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hay acoso siempre que el comportamiento no sea deseado.</strong> Normalmente el problema que existe es que son conductas que no se ven, hay que demostrarlo, pero aqu&iacute; es escandaloso porque es en un acto institucional delante del mundo entero. Se crey&oacute; con el derecho a hacerlo&rdquo;, a&ntilde;ade Marug&aacute;n. A finales de 2022, CCOO cre&oacute; el Observatorio de Acoso Sexual y por Raz&oacute;n de G&eacute;nero. En el modelo de protocolo que ponen a disposici&oacute;n de las empresas incluyen una lista de comportamientos verbales, no verbales y de car&aacute;cter f&iacute;sico que son constitutivos de acoso. Entre estos &uacute;ltimos se encuentra el &ldquo;contacto f&iacute;sico deliberado y no solicitado o acercamiento f&iacute;sico excesivo o innecesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana Fern&aacute;ndez de Vega es la presidenta de la Asociaci&oacute;n Profesional de Consultor&iacute;a de G&eacute;nero de Espa&ntilde;a.&nbsp;Constata que los acercamientos y tocamientos indeseados est&aacute;n incluidos en todos los protocolos contra el acoso, aunque solo algunos lleguen a concretar los besos forzados. &ldquo;Pero se incluyen en todos los agarres, tocamientos o caricias que sean voluntarias por parte de quien las hace y en las que no hay consentimiento por parte de la otra persona&rdquo;, apunta. Fern&aacute;ndez de Vega s&iacute; considera recomendable que los protocolos sean lo m&aacute;s concretos posibles para facilitar su aplicaci&oacute;n y tambi&eacute;n para graduar las posibles sanciones. El &oacute;rgano instructor de los expedientes de acoso propone las sanciones en funci&oacute;n de la gravedad de los hechos despu&eacute;s de investigar los hechos.
    </p><p class="article-text">
        La consultora experta en g&eacute;nero insiste en que activar el protocolo de cada organizaci&oacute;n es obligatorio ante un posible caso de acoso. &ldquo;Eso no exime&nbsp;de que en paralelo pueda abrirse la v&iacute;a externa, bien por la v&iacute;ctima,&nbsp;bien por la propia organizaci&oacute;n, aunque esos casos son los menos&rdquo;, explica. Es decir, la aplicaci&oacute;n del protocolo es compatible pero independiente de si la persona afectada quiere recurrir a la jurisdicci&oacute;n penal o administrativa. 
    </p><p class="article-text">
        La ley de libertad sexual reforz&oacute; la importancia de los protocolos. Desde su aprobaci&oacute;n, las empresas y organizaciones tienen incluso responsabilidad penal en caso de que se demuestre que existi&oacute; una situaci&oacute;n de acoso y no se tomaron las medidas necesarias de protecci&oacute;n y atenci&oacute;n a la v&iacute;ctima. 
    </p><h3 class="article-text">Despido procedente</h3><p class="article-text">
        La polit&oacute;loga e investigadora sobre acoso sexual, sexista y LGTBIf&oacute;bico Paula Mart&iacute;n Pel&aacute;ez recuerda que el acoso sexual puede conllevar el despido procedente, tal como y establece el Estatuto de los Trabajadores y el Estatuto del Empleado P&uacute;blico en Espa&ntilde;a. A juicio de Mart&iacute;n, algunos protocolos a&uacute;n contemplan definiciones gen&eacute;ricas de acoso, en lugar de ser m&aacute;s espec&iacute;ficos y, por tanto, facilitar la tarea llegado el caso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos no est&aacute;n pensados para que se activen. Tanto empresas como administraciones tienen protocolos porque lo marca la ley desde 2007 pero una vez lo aprueban no se da a conocer lo suficiente, y ese es el primer problema, que quien lo sufre no sabe a qui&eacute;n acudir&rdquo;, cuenta. La experta tambi&eacute;n critica la falta de evaluaci&oacute;n de esos protocolos, el conocimiento interno de cada empresa u organizaci&oacute;n para saber de qu&eacute; manera ha funcionado, qu&eacute; se ha detectado, y utilizar esa informaci&oacute;n para elaborar uno nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque Mart&iacute;n subraya que cada caso tiene particularidades que deben ser tenidas en cuenta, alerta de lo que sucede en ocasiones cuando las conductas no est&aacute;n suficientemente definidas: &ldquo;Que luego cuando suceden, no pasa nada&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/no-excepcion-norma-protocolos-acoso-fijan-sanciones-tocamientos-acercamientos_1_10464351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Aug 2023 09:16:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es una excepción, es la norma: los protocolos contra el acoso fijan sanciones por tocamientos y acercamientos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luis Rubiales,Acoso sexual,Acoso laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los antecedentes en el mundo de las denuncias por acoso sexual y racismo en McDonald's]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mcdonald-acoso-sexual-racismo-denuncias-antecedentes-partes-mundo_1_10410276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e555c04c-e68f-47b6-a2ce-d5613b9ed235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los antecedentes en el mundo de las denuncias por acoso sexual y racismo en McDonald&#039;s"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Días atrás, trabajadores del Reino Unido denunciaron a la empresa de comida rápida por una "alarmante cultura laboral que incluye acoso sexual, racismo, agresión e intimidación". A pesar de que McDonald's emplea a más de 170.000 personas en 1.450 restaurantes en suelo británico, muchos de los empleados no son contratados directamente por la empresa, lo que complica la responsabilidad legal en casos de acoso y discriminación.</p></div><p class="article-text">
        Las recientes denuncias de m&aacute;s de 100 empleados sobre una alarmante cultura laboral que incluye acoso sexual, racismo, agresi&oacute;n e intimidaci&oacute;n de la multinacional McDonald's en Reino Unido se suma a anteriores acusaciones que se realizaron en el pa&iacute;s y tambi&eacute;n otras partes del mundo, lo que pone en el foco p&uacute;blico las pr&aacute;cticas laborales en la gigantesca cadena de comida r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        En 2020 una coalici&oacute;n internacional de gremios, incluido el Sindicato Internacional de Trabajadores de la Alimentaci&oacute;n, present&oacute; una denuncia ante la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE), en la cual apunt&oacute; contra la empresa de hamburguesas por el &ldquo;acoso sexual sist&eacute;mico&rdquo; a sus empleados en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        En Reino Unido, fue el Sindicato de Trabajadores de Panaderos, Alimentos y Afines (BFAWU, por sus siglas en ingl&eacute;s) que denunci&oacute; en febrero pasado m&aacute;s de 1.000 situaciones de abuso y acoso sexual en McDonald's en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        BFAWU inform&oacute; que los gerentes no actuaron sobre algunas quejas y que los empleados depredadores fueron trasladados a diferentes sucursales de McDonald's en lugar de ser despedidos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el diario The Guardian, los trabajadores en los EEUU hicieron acusaciones similares. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima investigaci&oacute;n de la BBC, evidenci&oacute; que el problema en McDonald&acute;s es persistente y generalizado. 
    </p><p class="article-text">
        En 2019, una trabajadora llamada Christine fue la primera en alzar su voz contra la cadena de comida r&aacute;pida en el Reino Unido, lo que origin&oacute; una serie de testimonios de abusos sufridos por otros empleados.
    </p><p class="article-text">
        Christine, quien renunci&oacute; a su derecho al anonimato, comenz&oacute; a trabajar en una sucursal de McDonald&acute;s en el sur de Londres en 2011. 
    </p><p class="article-text">
        En 2018, report&oacute; un incidente en el que un gerente la acos&oacute; sexualmente, que inclu&iacute;a comportamientos como bajarse los pantalones en el restaurante. 
    </p><p class="article-text">
        Este incidente la dej&oacute; &ldquo;aterrorizada&rdquo; y en declaraciones a la emisora p&uacute;blica brit&aacute;nica, describi&oacute; la cultura de trabajo t&oacute;xica que se ejerc&iacute;a, con gerentes flirteando con personal joven y comport&aacute;ndose inapropiadamente. 
    </p><p class="article-text">
        Su testimonio emerge despu&eacute;s de que McDonald's acordara trabajar con la Comisi&oacute;n de Igualdad y Derechos Humanos (EHRC) del Reino Unido, con el objetivo de abordar las denuncias de acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el testimonio de Christine, se repiti&oacute; en m&uacute;ltiples ocasiones por otros trabajadores, tanto en Reino Unido como en diferentes partes del mundo, sobre todo entre los trabajadores m&aacute;s j&oacute;venes e inexpertos.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, las v&iacute;ctimas se vieron obligadas a renunciar, debido a la falta de acci&oacute;n de los altos directivos frente a sus quejas.
    </p><p class="article-text">
        El personal tambi&eacute;n habl&oacute; sobre relaciones sexuales entre gerentes y miembros m&aacute;s j&oacute;venes del personal, lo que va en contra de la pol&iacute;tica de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres j&oacute;venes describieron sentirse constantemente juzgadas por su apariencia.
    </p><p class="article-text">
        Una trabajadora brit&aacute;nica que trabaja en la empresa actualmente cont&oacute;, que sus colegas masculinos la ve&iacute;an como &ldquo;carne fresca&rdquo; cuando comenz&oacute; en su sucursal en Nottingham. 
    </p><p class="article-text">
        Otras trabajadoras dijeron que los gerentes las obligaron a usar uniformes que les quedaban demasiado ajustados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe un dicho en McDonald's: tetas en cajas, chicos en la cocina, chicas en el mostrador. La idea es poner gente atractiva al frente&rdquo;, cont&oacute; Lucy, de 22 a&ntilde;os y trabaja en Norwich.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe la expectativa de que si trabajas en McDonald's, te acosar&aacute;n&rdquo;, agreg&oacute; por su lado Emily, de 20 a&ntilde;os, que dej&oacute; su sucursal en Brighton, sur de Inglaterra el a&ntilde;o pasado, luego de que un colega de 60 a&ntilde;os le acariciara el cabello de manera sexualmente sugerente y le hiciera sentirse inc&oacute;moda.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que McDonald's emplea a m&aacute;s de 170.000 personas en 1.450 restaurantes en el Reino Unido, muchos de los empleados no son contratados directamente por la empresa, lo que complica la responsabilidad legal en casos de acoso y discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ian Hodson, presidente de BFAWU, cuestion&oacute; a McDonald&acute;s por su falta de acci&oacute;n en el acoso sexual: &ldquo;Es vergonzoso que una de las corporaciones m&aacute;s ricas del planeta no lo tome en serio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de McDonald's, otras empresas tambi&eacute;n tuvieron que enfrentarse a problemas de acoso sexual en el lugar de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en marzo de 2023, la empresa de muebles Ikea tuvo que comprometerse a proteger a su personal en el Reino Unido del acoso sexual, despu&eacute;s de que surgieran preocupaciones sobre c&oacute;mo hab&iacute;a manejado una acusaci&oacute;n de un ex empleado en una de sus tiendas.
    </p><p class="article-text">
        Odey Asset Management, una de las firmas de fondos de inversi&oacute;n m&aacute;s antigua de Londres, fue otra de las que fue denunciada por su personal a ra&iacute;z de las acusaciones contra su fundador por agresiones sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Las leyes del Reino Unido protegen a los trabajadores contra el acoso sexual en el lugar de trabajo. Bajo la Ley de Igualdad de 2010, que fue actualizada con algunas enmiendas en 2022, los empleadores son legalmente responsables si un empleado es acosado sexualmente en el trabajo por otro empleado o si no se han tomado todas las medidas posibles para evitar que suceda.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n de Igualdad y Derechos Humanos estableci&oacute; adem&aacute;s la semana pasada una l&iacute;nea directa de correo electr&oacute;nico confidencial para los afectados o para cualquiera que est&eacute; preocupado por incidentes de acoso en McDonald's.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos firmado acuerdos legales con varias organizaciones que hab&iacute;an recibido sentencias del Tribunal Laboral en su contra en relaci&oacute;n con el acoso, como McDonald's, el Departamento de Trabajo y Pensiones, Highways England y el supermercado Sainsbury's&rdquo;, informaron a T&eacute;lam fuentes del organismo. 
    </p><p class="article-text">
        Explicaron que esos acuerdos son legalmente exigibles e iniciar&aacute;n acciones judiciales para hacer cumplirlos si es necesario.
    </p><p class="article-text">
        La EHRC, como regulador de los derechos de igualdad, tambi&eacute;n alienta a todos los empleadores a tomar medidas activas para prevenir el acoso sexual en el lugar de trabajo y trabajar con otras organizaciones para producir una lista de verificaci&oacute;n y un plan de acci&oacute;n para ayudar a los restaurantes, hoteles y pubs a proteger a sus empleados.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mcdonald-acoso-sexual-racismo-denuncias-antecedentes-partes-mundo_1_10410276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jul 2023 15:38:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los antecedentes en el mundo de las denuncias por acoso sexual y racismo en McDonald's]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[McDonald's,Acoso,Acoso laboral,Acoso sexual,Discriminación,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acoso diario que viven las periodistas deportivas: insultos y violencia de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/acoso-diario-viven-periodistas-deportivas-vendria-mandanga-buena_1_10192032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9920a3a3-0803-41ee-b4e8-b5b62a7c6758_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acoso diario que viven las periodistas deportivas: insultos y violencia de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los insultos y vejaciones son algo cotidiano en las redes sociales para las profesionales de la comunicación deportiva, como demuestra en las últimas horas la oleada de violencia verbal que recibió la periodista del programa español GolTV, María Morán, tras una pregunta al entrenador del Real Madrid.
</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Mor&aacute;n, periodista del programa espa&ntilde;ol GolTV, despert&oacute; hace diez d&iacute;as con cientos de notificaciones en Twitter. La mayor&iacute;a eran agresivos comentarios a ra&iacute;z de una pregunta que le formul&oacute; al entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti, acerca de uno de los jugadores m&aacute;s destacados del equipo merengue: &ldquo;&iquest;Usted cree que le viene bien una tarjeta roja a Vinicius como aprendizaje por esas continuas protestas a los &aacute;rbitros?&rdquo;. &ldquo;No, no creo que lo necesite. Con todas las amarillas que recibi&oacute; es suficiente&rdquo;, contest&oacute; sonriente Ancelotti. Esta pregunta, formulada educadamente en un contexto de una rueda de prensa, desat&oacute; toda una oleada de ataques en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Las faltas de respeto y comentarios sobre la intimidad de Mor&aacute;n no tardaron en llegar. Muchos de ellos tornaban en amenazas: &ldquo;Te vendr&iacute;a bien darte 'mandanga' de la buena&rdquo;, &ldquo;<strong>Deber&iacute;a sufrir una penetraci&oacute;n forzada para no vestir como una puta</strong>&rdquo; o &ldquo;<strong>La beb&eacute; es una hija bastarda de un futbolista</strong>&rdquo;, son algunos ejemplos de los feroces mensajes que recibi&oacute;. La periodista realiz&oacute; una denuncia en la <a href="https://www.policia.es/_es/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Polic&iacute;a Nacional de Espa&ntilde;a</a> contra los usuarios que publicaron <strong>tuits insultantes que alud&iacute;an a su hija de dos a&ntilde;os, a su cuerpo o a sus relaciones personales</strong>.&nbsp;Por esta actuaci&oacute;n, algunos de los ofensivos tuits fueron eliminados por sus autores y solo quedan las capturas que hizo la periodista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aplaudo la decisi&oacute;n de Mar&iacute;a&rdquo;, dijo la hist&oacute;rica periodista deportiva de <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/rtve-emitira-debate-electoral-candidatos-presidentes-gobierno-canarias_1_10189792.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">RTVE </a>Paloma del R&iacute;o en una conversaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. M&aacute;s personalidades del sector en Espa&ntilde;a, como Emilio Contreras, Lara Gandarillas o Irene Junquera, salieron en defensa de la reportera y reclamaron p&uacute;blicamente el cese de esta violencia continua hacia las profesionales del periodismo deportivo. &ldquo;Lo que le pas&oacute; a Mar&iacute;a es un claro ejemplo de que <strong>las mujeres molestamos</strong> y que <strong>no podemos hacer una pregunta inteligente</strong>&rdquo;, explica Laia Bonals, trabajadora de <a href="https://www.elperiodico.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Peri&oacute;dico</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1653067161118572544?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1653616410055024641?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El horror que atraves&oacute; Mor&aacute;n es una experiencia compartida por sus compa&ntilde;eras de profesi&oacute;n, independientemente del medio, la edad, el deporte o la localizaci&oacute;n. &ldquo;<strong>Llegu&eacute; a recibir amenazas de muerte</strong>&rdquo;, asegura Del R&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La redactora de deportes de <a href="https://www.lavanguardia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Vanguardia</a>, Ana&iuml;s Mart&iacute;, relata a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que si hay algunas situaciones extremas que ella no vivi&oacute;, es porque hay cosas que no hizo con la normalidad que se hacen en otras profesiones. Mart&iacute; hace referencia a la dificultad para una periodista deportiva a la hora de dar libremente su opini&oacute;n en redes sociales: &ldquo;<strong>Nunca es un debate sano, la mayor&iacute;a de insultos van por el plano sexual</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que estallan de indignaci&oacute;n. <strong>El pasado a&ntilde;o, un grupo de 15 periodistas deportivas de diferentes medios alz&oacute; la voz</strong> para denunciar, a trav&eacute;s del peri&oacute;dico <a href="https://www.sport.es/es/noticias/comunicacion/periodistas-deportivas-decimos-basta-12850144" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sport</a>, todas las situaciones de <strong>faltas de respeto, vejaciones, hipersexualizaci&oacute;n y machismo</strong> que sufren en el desempe&ntilde;o de su profesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Tikas, la impulsora del &lsquo;basta&rsquo; al machismo en el periodismo deportivo, vivi&oacute; de primera mano un episodio similar al de Mor&aacute;n. Por mostrar su valoraci&oacute;n de las habilidades deportivas de un jugador, recibi&oacute; numerosos comentarios en redes sociales, insinuando una relaci&oacute;n personal con el deportista o tratos de favor, adem&aacute;s de insultos y menosprecios subidos de tono. Tikas explica a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que public&oacute; esta queja colectiva porque el <em>hate</em> que hab&iacute;a recibido no lo hab&iacute;an pasado otros compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n que hab&iacute;an publicado lo mismo. &ldquo;Cuando te limitas a hablar de f&uacute;tbol femenino, encuentras un ambiente m&aacute;s respetuoso, pero <strong>cuando das una opini&oacute;n sobre f&uacute;tbol masculino es cuando te machacan</strong>: interpretan que <strong>te est&aacute;s metiendo en su territorio</strong>&rdquo;, a&ntilde;ade. Ana&iuml;s Mart&iacute; tambi&eacute;n reconoce la diferencia: &ldquo;Se nota que su p&uacute;blico es m&aacute;s abierto de mente; en el f&uacute;tbol masculino queda mucho por avanzar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cuesti&oacute;n de g&eacute;nero</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los periodistas pensamos en salir de Twitter alguna vez, pero hay ciertas l&iacute;neas que entre hombres no se cruzan porque se autolimitan&rdquo;, dice Bonals. El deporte lleva frecuentemente a los periodistas que cubren las competiciones a vivir dif&iacute;ciles situaciones de confrontaci&oacute;n con los aficionados. Sin embargo, <strong>las mujeres tienen que soportar no solo faltas de respeto a su profesionalidad, sino tambi&eacute;n que se las juzgue por c&oacute;mo van vestidas, por su cuerpo, sus relaciones personales</strong> o se hagan suposiciones sobre tratos de favor. Paloma del R&iacute;o explica que, <strong>cuando la persona que est&aacute; trabajando en un evento deportivo es una mujer, hay l&iacute;mites que se sobrepasan</strong> y suceden a menudo <strong>situaciones de acoso</strong> que no sufren sus compa&ntilde;eros hombres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El acoso verbal de las redes sociales se traslada, en numerosas ocasiones, a situaciones de violencia f&iacute;sica e intimidaci&oacute;n en la vida real</strong>. En el mundial de f&uacute;tbol de Rusia en 2018 fueron cuatro periodistas las que denunciaron haber sido acosadas por aficionados mientras ellas cubr&iacute;an los partidos. <a href="https://elpais.com/deportes/2018/06/30/actualidad/1530380903_516297.html?event_log=go" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mar&iacute;a G&aacute;mez</a>, enviada especial a Mosc&uacute; de Mediaset, <strong>recibi&oacute; un beso sin consentimiento</strong> por un hombre mientras trataba de realizar la previa del partido frente a la c&aacute;mara. Como ella, son muchas las <a href="https://elpais.com/deportes/2018/06/25/mundial_futbol/1529941468_911015.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">mujeres periodistas que sufren este tipo de agresiones</a> en el intento de realizar su trabajo con normalidad. En el caso de <a href="https://elpais.com/deportes/2022-09-08/detenido-en-brasil-un-hincha-de-futbol-por-acosar-a-una-periodista-durante-un-directo.html?event_log=go" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Jessica Dias</a>, periodista del canal deportivo <a href="https://www.espn.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ESPN</a>, el beso no consentido <strong>fue solo la punta del iceberg</strong>. El agresor fue detenido en R&iacute;o de Janeiro (Brasil) por perseguir a la reportera antes de la retransmisi&oacute;n en directo, someti&eacute;ndola a un hostigamiento continuo, insult&aacute;ndola y llegando a traspasar su espacio personal. Gracias a la grabaci&oacute;n del beso y los testimonios del resto del equipo, se pudo proceder a la identificaci&oacute;n del aficionado, Marcelo Benevides Silva, y, posteriormente, a su <strong>detenci&oacute;n por acoso sexual</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Paloma del R&iacute;o hace hincapi&eacute; en el peligro que supone el anonimato de los usuarios en Internet. &ldquo;<strong>Se debe denunciar y que la polic&iacute;a se encargue de identificarlos</strong>&rdquo;, explica. La experimentada narradora de RTVE a&ntilde;ade que &ldquo;<strong>sigue molestando que el f&uacute;tbol lo cubran mujeres</strong> que tienen la misma vocaci&oacute;n que sus compa&ntilde;eros&rdquo;, y que &ldquo;<strong>visibilizar todo este tipo de experiencias saca a la luz lo que pasamos las mujeres cubriendo ciertos deportes</strong>; la sociedad tiene que afear este tipo de comportamientos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Demostrar constantemente </h3><p class="article-text">
        La presencia de mujeres en las redacciones de deportes es cada vez mayor. Mar&iacute;a Tikas recuerda la alegr&iacute;a que sinti&oacute; cuando encontr&oacute; en algunas clases de periodismo deportivo a m&aacute;s mujeres que hombres. Sin embargo, la igualdad de g&eacute;nero les parece a todas ellas algo a&uacute;n lejano. &ldquo;El p&uacute;blico se va acostumbrando a que estemos, pero <strong>queda mucho por avanzar</strong>&rdquo;, a&ntilde;ade Mart&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los deportes mayoritarios, cuyo p&uacute;blico m&aacute;s enraizado contin&uacute;a sin ser femenino, como por ejemplo el f&uacute;tbol de primera divisi&oacute;n masculino, son un campo de juego en el que cuesta que se vean m&aacute;s profesionales mujeres. Cuando una periodista consigue llegar a cubrir eventos de tal calado, se somete a un escrutinio p&uacute;blico y continuado en el tiempo, recibiendo reiterados comentarios cuestionando su val&iacute;a. Seg&uacute;n Laia Bonals, <strong>las mujeres del periodismo deportivo muchas veces no tienen permitido equivocarse</strong>. &ldquo;Si se equivocan ellos, se reir&aacute;n y ya est&aacute;, pero si te equivocas t&uacute;, se van a regocijar porque no sabes&rdquo;, contin&uacute;a Mart&iacute;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1653854754840117249?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con ese derecho a cometer errores, la veterana Paloma del R&iacute;o a&ntilde;ade: &ldquo;Puedes opinar que la pregunta de Mar&iacute;a Mor&aacute;n se podr&iacute;a haber planteado de otra manera, pero <strong>son inadmisibles las faltas de respeto</strong> que ha recibido; muchas <strong>rozan el delito</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Tikas, redactora de f&uacute;tbol femenino, reivindica su especializaci&oacute;n como un deseo personal. &ldquo;No lo cambiar&iacute;a, pero es verdad que si no hubiese comenzado a hacer f&uacute;tbol femenino, probablemente no hubiese conseguido llegar hasta donde he llegado&rdquo;, afirma. &ldquo;Como es femenino parece que est&aacute;s capacitada para hablar de &eacute;l, pero no tiene por qu&eacute; ser as&iacute;&rdquo;, relata Ana&iuml;s Mart&iacute;. Todas coinciden en que el acceso al periodismo de deportes con una gran audiencia masculina no deber&iacute;a verse limitado por ser una mujer ni por cuestiones que nada tienen que ver con las habilidades profesionales de la comunicadora. 
    </p><h3 class="article-text">Nuevas generaciones</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez veo m&aacute;s becarias&rdquo;, dice Mar&iacute;a Tikas. A pesar de que la prensa deportiva es la prensa especializada m&aacute;s le&iacute;da en Espa&ntilde;a, el n&uacute;mero de mujeres que se dedican a ella todav&iacute;a no refleja la abundancia de licenciadas en periodismo.<strong> &ldquo;Lo que tenemos que hacer es molestar, aunque haya gente que no quiera que estemos ah&iacute;&rdquo;</strong>, asegura Laia Bonals en una declaraci&oacute;n de intenciones que parece com&uacute;n a las nuevas generaciones que llegan a las redacciones de deportes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas denuncias de las constantes situaciones de acoso que viven las periodistas deportivas son, para Paloma del R&iacute;o, el reflejo del avance. M&oacute;nica Marchante, Danae Boronat, Susana Guasch, Isabel Forner, Helena Condis, Ainhoa P&eacute;rez, Sandra D&iacute;az Arcas: son innumerables las mujeres que visibilizan d&iacute;a a d&iacute;a el trabajo femenino en la cobertura medi&aacute;tica del deporte.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como resume Ana&iuml;s Mart&iacute;, &ldquo;<strong>el d&iacute;a que la mujer pueda dejar de demostrar todo el tiempo que sabe hacer su trabajo se habr&aacute; avanzado un poquito</strong>, el d&iacute;a que dejemos de ser cuotas se habr&aacute; avanzado un poco m&aacute;s y <strong>el d&iacute;a que todo el mundo pueda hablar de deporte masculino y femenino por igual, se habr&aacute; completado el ciclo</strong>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Val Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/acoso-diario-viven-periodistas-deportivas-vendria-mandanga-buena_1_10192032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 May 2023 13:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El acoso diario que viven las periodistas deportivas: insultos y violencia de género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Violencia de género,Igualdad de género,Acoso,Acoso laboral,Acoso sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España: la empresa de la selección en la que se desnudó a azafatas ofreció dinero a candidatas a cambio de silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/empresa-seleccion-desnudo-azafatas-ofrecio-dinero-candidatas-cambio-silencio_1_9990597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51682b8b-f15b-476f-9116-10e6de89ad71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España: la empresa de la selección en la que se desnudó a azafatas ofreció dinero a candidatas a cambio de silencio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">elDiario.es tuvo conocimiento directo de una negociación en la que un hombre, que se identificó como enviado de Meccti, ofreció 5.000 euros a una de las chicas y un empleo para su padre como pago para evitar su participación en las investigaciones abiertas por la Fiscalía y la Inspección de Trabajo.</p><p class="subtitle">La empresa de selección en la que se desnudó a azafatas anuncia ahora una investigación interna
</p></div><p class="article-text">
        Son las 14:25 de un martes y suena el tel&eacute;fono: &ldquo;Est&aacute;n de camino, deben estar a punto de llegar&rdquo;. Era el aviso de que un enviado de Meccti, la empresa que organiz&oacute; el proceso de selecci&oacute;n de azafatas en Madrid para Kuwait Airways en el que varias mujeres <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/empresa-selecciona-azafatas-vuelo-exigio-candidatas-quedarse-ropa-interior-proceso-seleccion_1_9786342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tuvieron que desnudarse</a>, estaba a punto de llegar a la casa de un familiar de una de las candidatas para ofrecerle un trato. As&iacute; es como elDiario.es tuvo conocimiento de que Meccti hab&iacute;a enviado a Espa&ntilde;a a una persona de confianza para ofrecer dinero a candidatas a cambio de su silencio. Los hechos sucedieron poco despu&eacute;s de que este medio publicara en exclusiva que una empresa de selecci&oacute;n de tripulantes de cabina hab&iacute;a exigido a las candidatas quedarse en ropa interior en una jornada que tuvo lugar el 5 de noviembre en el hotel Meli&aacute; Barajas de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> tuvo conocimiento directo de una negociaci&oacute;n en la que un hombre, que se identific&oacute; como enviado de Meccti, ofreci&oacute; 5.000 euros a una de las chicas y un empleo para su padre como pago para evitar que siguieran hablando con la prensa y frenar su participaci&oacute;n en las investigaciones que tanto <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fiscalia-abre-investigacion-proceso-seleccion-empresa-desnudo-azafatas_1_9882276.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la Fiscal&iacute;a</a> como la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/inspeccion-trabajo-investiga-empresa-obligo-quedarse-ropa-interior-candidatas-azafatas_1_9838253.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Inspecci&oacute;n de Trabajo</a> hab&iacute;a abierto.
    </p><p class="article-text">
        El hombre &ndash;que no trabaja para Meccti pero s&iacute; est&aacute; ligado personalmente a miembros de la empresa&ndash; lleg&oacute; a Espa&ntilde;a procedente del extranjero para ofrecer a una de las mujeres cuyo testimonio recogi&oacute; elDiario.es un acuerdo: el pago de unos miles de euros para frenar su participaci&oacute;n tanto en los medios de comunicaci&oacute;n como en las investigaciones que iban a ponerse en marcha. 
    </p><p class="article-text">
        La chica, que mostr&oacute; su miedo a no volver a encontrar trabajo en el mundo de la aviaci&oacute;n, acept&oacute; el acuerdo. El padre hab&iacute;a expresado incluso su preocupaci&oacute;n por que su hija pudiera estar siendo amenazada con la idea de que, si segu&iacute;a colaborando con la prensa y participaba en las investigaciones, fuera a ser vetada en los procesos de selecci&oacute;n de otras aerol&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        El enviado de Meccti lleg&oacute; a ofrecer tambi&eacute;n un empleo a su padre, que se encontraba en paro, con tal de tener el benepl&aacute;cito de la familia de la joven y que se frenasen las denuncias p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer iba a aportar nueva informaci&oacute;n para ser publicada, y tambi&eacute;n hab&iacute;a declarado su intenci&oacute;n de presentar una denuncia formal contra la empresa. Sin embargo, una vez lleg&oacute; a Espa&ntilde;a el enviado de la empresa, la mujer cambi&oacute; de idea y pidi&oacute; que la nueva informaci&oacute;n no fuera revelada. Su padre tampoco ha querido seguir colaborando.
    </p><h3 class="article-text">La investigaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Durante el proceso de selecci&oacute;n en Madrid, las mujeres aspirantes a tripulantes de cabina para Kuwait Airways tuvieron que mostrar sus cuerpos y fueron instadas, tambi&eacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/azafatas-obligadas-quedarse-ropa-interior-pidio-abrir-boca-miro-dientes-perro_1_9838613.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">a abrir la boca</a> para que una reclutadora comprobara sus dentaduras. Durante la jornada, el seleccionador hizo comentarios vejatorios sobre su cuerpo y su aspecto. Algunas candidatas fueron eliminadas con frases como &ldquo;no nos gusta tu sonrisa&rdquo; o &ldquo;&iquest;adelgazar&iacute;as unos kilos de aqu&iacute; a enero?&rdquo;. Adem&aacute;s, una de las aspirantes que s&iacute; fue seleccionada recibi&oacute; un mensaje de Whatsapp d&iacute;as despu&eacute;s en el que una reclutadora le dec&iacute;a: &ldquo;Lo siento, pero Kuwait Airways no contratar&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/reclutadora-azafata-seleccionada-siento-kuwait-airways-no-contratara-personal-piel-oscura_1_9842154.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">a personal de piel oscura</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras la publicaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, la Inspecci&oacute;n de Trabajo anunci&oacute; que se encontraba <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/inspeccion-trabajo-investiga-empresa-obligo-quedarse-ropa-interior-candidatas-azafatas_1_9838253.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">investigando de oficio</a> los hechos, y el sindicato CCOO present&oacute; ante la Fiscal&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ccoo-lleva-fiscalia-proceso-seleccion-azafatas-indicios-delito_1_9844448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un escrito</a> en el que, ante los indicios de delito, ped&iacute;a la apertura de una investigaci&oacute;n. Finalmente, el 20 de enero la Fiscal&iacute;a de Madrid abr&iacute;a diligencias para investigar si los procesos de selecci&oacute;n y las entrevistas constitu&iacute;an un delito contra la integridad moral de las candidatas. 
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es ha recopilado el testimonio de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mujeres-confirman-trato-abusivo-durante-seleccion-azafatas-levanto-falda-decirme_1_9845686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocho mujeres</a>&nbsp;que relatan la misma historia. Adem&aacute;s, las candidatas que superaron la selecci&oacute;n tuvieron despu&eacute;s que recopilar y enviar a la empresa documentaci&oacute;n y fotograf&iacute;as. Y tambi&eacute;n pagar si quer&iacute;an llegar a la fase final de la selecci&oacute;n en Kuwait: elDiario.es ha accedido a correos electr&oacute;nicos y facturas que demuestran que Meccti les pide <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/empresa-seleccion-desnudo-azafatas-les-pide-pagos-1900-dolares-contratadas_1_9880234.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">1.900 d&oacute;lares</a> para sufragar los gastos de un test psicot&eacute;cnico imprescindible para ser contratadas. Se trata de una pr&aacute;ctica irregular, seg&uacute;n varias fuentes consultadas.
    </p><h3 class="article-text">Limpiar la imagen</h3><p class="article-text">
        Para entonces, el despacho Molins Defensa Penal, que actu&oacute; como portavoz de Meccti en Espa&ntilde;a, hab&iacute;a emitido un comunicado en el que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/empresa-seleccion-desnudo-azafatas-anuncia-ahora-investigacion-interna_1_9845418.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">anunciaba una investigaci&oacute;n</a> interna para esclarecer lo sucedido. Descargaba, eso s&iacute;, cualquier posible responsabilidad en una subcontrata, Meiservices Sarl, con base en Marruecos, ya que aseguraba que el proceso de selecci&oacute;n le fue encargado a ella. Ese mismo d&iacute;a, Meiservices Sarl envi&oacute; un escueto comunicado para asegurar que su personal act&uacute;a conforme a la legalidad pero que asumir&iacute;a cualquier posible consecuencia por lo sucedido en sus procesos de selecci&oacute;n. Poco despu&eacute;s, Meccti&nbsp;cancelaba&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/empresa-seleccion-desnudo-azafatas-cancela-procesos-reclutamiento-espana_1_9851546.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todos los procesos</a>&nbsp;de selecci&oacute;n convocados en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el primer comunicado que envi&oacute; a los medios, Molins Defensa Penal <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/empresa-obligo-quedarse-ropa-interior-azafatas-carga-candidatas-senala-subcontrata_1_9842211.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">negaba la veracidad</a> de los testimonios publicados por <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> y pon&iacute;a a disposici&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n azafatas que, aseguraban, pod&iacute;an contar c&oacute;mo hab&iacute;an sido sus procesos de selecci&oacute;n con Meccti. Desde entonces, la empresa publica peri&oacute;dicamente en su perfil de Instagram v&iacute;deos de mujeres de distintos lugares del mundo que elogian a Meccti. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la empresa insiste en que fue la subcontrata la encargada del proceso de selecci&oacute;n en Madrid, la documentaci&oacute;n a la que ha accedido <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> muestra c&oacute;mo los correos electr&oacute;nicos que recibieron las candidatas para confirmar que hab&iacute;an sido admitidas en el proceso de selecci&oacute;n de Madrid est&aacute;n remitidos por una direcci&oacute;n de correo de RecruitCabinCrew.com, una p&aacute;gina web que est&aacute; vinculada con Meccti, y terminan con la firma 'Meccti Morocco'. Es justo la direcci&oacute;n de correo desde la que se emiti&oacute; el comunicado de Meiservices Sarl.
    </p><h3 class="article-text">El chat</h3><p class="article-text">
        Diecisiete mujeres pasaron el proceso de selecci&oacute;n en Madrid. El paso siguiente, seg&uacute;n les comunicaron, era preparar la documentaci&oacute;n y las fotos para, despu&eacute;s, pasar el examen psicot&eacute;cnico y una entrevista final en Kuwait. Para ello, reciben instrucciones de un reclutador a trav&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/chat-instrucciones-azafatas-elegidas-kuwait-airways-daran-tiempo-perder-peso_1_9857899.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un grupo de Whatsapp</a> al que ha podido acceder <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        En ese chat, una de las seleccionadas pregunta por el 'reporte' final que le hizo el reclutador en Madrid: &ldquo;En el d&iacute;a del proceso me dijeron que ten&iacute;a que perder algunos kilos para poder ir a la entrevista final en Kuwait. Perder esos kilos me llevar&aacute; un tiempo, no quiero perderlos corriendo y poner en peligro mi salud. Me gustar&iacute;a hacerlo adecuadamente. Por eso tengo algunas preguntas. &iquest;Es posible enviar los documentos para la visa una vez que consiga el peso deseable, ya que no puedo ir hasta entonces?&rdquo;, escribe en el grupo. El reclutador le contesta que, una vez obtienen la visa, las candidatas van a Kuwait una o dos semanas despu&eacute;s y que, una vez all&iacute;, &ldquo;Kuwait Airways programar&aacute; una entrevista&rdquo; con ella. &ldquo;Despu&eacute;s de la entrevista personal, te dar&aacute;n un poco de tiempo para que pierdas peso y tambi&eacute;n la formaci&oacute;n llevar&aacute; algo de tiempo. As&iacute; que estoy seguro de que para entonces ya habr&aacute;s perdido un par de kilos&rdquo;, prosigue el reclutador.
    </p><p class="article-text">
        En otro momento distinto <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/chat-instrucciones-azafatas-elegidas-kuwait-airways-daran-tiempo-perder-peso_1_9857899.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">de la conversaci&oacute;n</a>, otra de las mujeres pide m&aacute;s informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo debe ser exactamente la fotograf&iacute;a de cuerpo entero que les han pedido. &ldquo;&iquest;Tiene que mostrar los dientes o no importa?&rdquo;, pregunta. El reclutador responde: &ldquo;Necesitamos una sonrisa grande y bonita&rdquo;. Sin embargo, no fue este reclutador el que puso en marcha el grupo de Whatsapp sino otra persona que despu&eacute;s, por motivos que no se aclaran en el chat, deja de estar a cargo. Esa persona tambi&eacute;n pidi&oacute; en la conversaci&oacute;n a varias de las azafatas &ldquo;informaci&oacute;n sobre su peso&rdquo; y los datos de altura y peso actual de otra de las mujeres seleccionadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/empresa-seleccion-desnudo-azafatas-ofrecio-dinero-candidatas-cambio-silencio_1_9990597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Feb 2023 10:46:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España: la empresa de la selección en la que se desnudó a azafatas ofreció dinero a candidatas a cambio de silencio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Azafatas,Abuso,Abusos,Abuso sexual,Acoso,Acoso laboral,Violencia de género,violencia contra las mujeres,Violencia Laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España investiga a la empresa que obligó a quedarse en ropa interior a candidatas a azafatas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/inspeccion-trabajo-investiga-empresa-obligo-quedarse-ropa-interior-candidatas-azafatas_1_9838594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46fb3f9f-af78-4985-9971-f64aa58f4f13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España investiga a la empresa que obligó a quedarse en ropa interior a candidatas a azafatas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es una conducta intolerable que atenta contra la dignidad y los derechos fundamentales de esas mujeres", señala el secretario de Estado de Empleo español, que anuncia que la Inspección estudia, además, si los hechos revelados por elDiario.es pueden ser constitutivos de delito para remitirlos a la Fiscalía.</p><p class="subtitle">Exclusiva-elDiario.es - Una empresa que selecciona azafatas de vuelo exigió a las candidatas quedarse en ropa interior en un proceso de selección
</p></div><p class="article-text">
        La Inspecci&oacute;n de Trabajo ya investiga <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/empresa-selecciona-azafatas-vuelo-exigio-candidatas-quedarse-ropa-interior-proceso-seleccion_1_9786342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el proceso de selecci&oacute;n de la empresa Meccti</a>, que a comienzos de noviembre reclut&oacute; en Madrid a tripulantes de cabina para Kuwait Airways, en el que los organizadores hicieron quedarse en ropa en interior a las aspirantes, tal y como ha desvelado este lunes elDiario.es. La Inspecci&oacute;n tuvo noticias de lo sucedido hace varias semanas y comenz&oacute; una actuaci&oacute;n de oficio, puesto que, de momento, no consta denuncia de ninguna afectada. Estudia, adem&aacute;s, si los hechos pueden ser constitutivos de delito para, si es as&iacute;, remitirlos a la Fiscal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una conducta intolerable que atenta contra la dignidad y los derechos fundamentales de esas mujeres. Incurre en una discriminaci&oacute;n en el acceso al empleo, recaba datos absolutamente irrelevantes para el proceso de selecci&oacute;n. Un proceso no puede discurrir sobre elementos discriminatorios ni sobre datos sensibles, personales. En este caso, adem&aacute;s, dieron un paso m&aacute;s con un comportamiento vejatorio&rdquo;, asegura a elDiario.es el secretario de Estado de Empleo, Joaqu&iacute;n P&eacute;rez Rey.
    </p><p class="article-text">
        La empresa de reclutamiento Meccti convoc&oacute; un proceso de selecci&oacute;n para Kuwait Airways el 5 de noviembre de 2022 en el hotel Meli&aacute; Barajas de Madrid, pr&oacute;ximo al aeropuerto. La convocatoria todav&iacute;a figura en las redes sociales de la empresa. Desde el inicio de las pruebas. y seg&uacute;n cuentan tres de las mujeres que acudieron, comenzaron los comentarios ofensivos: &ldquo;No nos gusta tu sonrisa&rdquo;. &ldquo;Tienes el cuerpo de monta&ntilde;a rusa&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Posibles infracciones muy graves</h3><p class="article-text">
        Pero la parte m&aacute;s dura del proceso estaba por llegar. Cuando el reclutador hab&iacute;a descartado ya a una parte de las aspirantes, el resto fueron conminadas a entrar, una a una, en una sala. All&iacute;, en presencia de una mujer, tuvieron que desabrocharse camisas, subirse jers&eacute;is y faldas: deb&iacute;an quedarse en ropa interior para que la reclutadora examinara sus cuerpos, una pr&aacute;ctica ilegal en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        La Inspecci&oacute;n est&aacute; analizando &ldquo;tanto las caracter&iacute;sticas de la propia oferta de trabajo como del mismo proceso de selecci&oacute;n&rdquo;. La oferta de trabajo, que Meccti anunciaba en su perfil de Instagram, especificaba ya algunos requisitos previos, como &ldquo;altura y peso en proporci&oacute;n con una altura m&iacute;nima de 160 cm&rdquo;, &ldquo;m&eacute;dicamente en buena forma, en disposici&oacute;n de pasar un reconocimiento m&eacute;dico en Kuwait&rdquo; o &ldquo;una excelente presentaci&oacute;n en general&rdquo;. Trabajo recuerda que los hechos que sucedieron durante el proceso &ldquo;podr&iacute;an ser objeto de sanci&oacute;n por infracciones&nbsp;muy graves&rdquo; estipuladas en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, que prev&eacute; hasta 225.000 euros de multa en estos casos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que recordar que es sancionable la solicitud de datos de car&aacute;cter privado&nbsp;que puedan resultar discriminatorios para el acceso al empleo as&iacute; como atentar contra la intimidad y la dignidad de las personas trabajadoras tal y como parece que se ha procedido en la oferta de empleo y del proceso de selecci&oacute;n en cuesti&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alan. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Si tienes m&aacute;s informaci&oacute;n sobre este caso o has vivido una situaci&oacute;n similar, escr&iacute;benos a pistas@eldiario.es</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/inspeccion-trabajo-investiga-empresa-obligo-quedarse-ropa-interior-candidatas-azafatas_1_9838594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jan 2023 14:54:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España investiga a la empresa que obligó a quedarse en ropa interior a candidatas a azafatas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Azafatas,Género,Violencia de género,Acoso,Acoso laboral,Abusos,Abuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una empresa que selecciona azafatas de vuelo exigió a las candidatas quedarse en ropa interior en un proceso de selección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/empresa-selecciona-azafatas-vuelo-exigio-candidatas-quedarse-ropa-interior-proceso-seleccion_1_9837461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65091da9-4406-4dd2-ae74-9bd665945a20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una empresa que selecciona azafatas de vuelo exigió a las candidatas quedarse en ropa interior en un proceso de selección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La convocatoria surgió de la compañía de reclutamiento Meccti y anunciaba empleos para Kuwait Airways. El proceso tuvo lugar en una sala del hotel Meliá Barajas, muy cerca del aeropuerto de Madrid, a principios de noviembre.</p></div><p class="article-text">
        El 5 de noviembre de 2022, Bianca acudi&oacute; a un proceso de selecci&oacute;n para formar parte de la tripulaci&oacute;n de cabina de una aerol&iacute;nea. La convocatoria surgi&oacute; de la empresa de reclutamiento Meccti y anunciaba empleos para Kuwait Airways. El proceso tuvo lugar en una sala del hotel Meli&aacute; Barajas, muy cerca del aeropuerto de Madrid. Desde el inicio de las pruebas comenzaron los comentarios ofensivos contra las mujeres que acudieron. &ldquo;No nos gusta tu sonrisa&rdquo;. &ldquo;Tienes el cuerpo de monta&ntilde;a rusa&rdquo;. Pero la parte m&aacute;s dura del proceso estaba por llegar. Cuando el reclutador hab&iacute;a descartado ya a una parte de las aspirantes, el resto fueron amenazadas a entrar, una a una, en una sala. All&iacute;, en presencia de una mujer, tuvieron que desabrocharse camisas, subirse jers&eacute;is y faldas: deb&iacute;an quedarse en ropa interior para que la reclutadora examinara sus cuerpos, una pr&aacute;ctica ilegal en Espa&ntilde;a. <strong>elDiario.es</strong> recopil&oacute; el testimonio de tres mujeres que asistieron al proceso y que relatan exactamente la misma historia.
    </p><p class="article-text">
        Meccti, una empresa de Oriente Medio con varias sedes que no aclara cu&aacute;l es su pa&iacute;s de origen, publicita sus procesos de selecci&oacute;n en las redes sociales. En su perfil de Instagram pueden consultarse sus pr&oacute;ximas convocatorias, como la de Yakarta (Indonesia) en enero, y tambi&eacute;n las pasadas, como la que sucedi&oacute; en Madrid el 5 de noviembre. En esa publicaci&oacute;n, Meccti anunciaba el proceso de reclutamiento para Kuwait Airways y dejaba un link para que se registrasen las personas interesadas en el empleo. Especificaba tambi&eacute;n algunos requisitos, como &ldquo;altura y peso en proporci&oacute;n con una altura m&iacute;nima de 160 cm&rdquo;, &ldquo;m&eacute;dicamente en buena forma, en disposici&oacute;n de pasar un reconocimiento m&eacute;dico en Kuwait&rdquo; o &ldquo;una excelente presentaci&oacute;n en general&rdquo;. <strong>elDiario.es</strong> intent&oacute; durante semanas ponerse en contacto sin &eacute;xito tanto con Meccti como con Kuwait Airways a trav&eacute;s de llamadas telef&oacute;nicas, correos electr&oacute;nicos, redes sociales e incluso a trav&eacute;s de la embajada de Kuwait en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Las publicaciones en redes sociales, los correos electr&oacute;nicos que recibieron las candidatas y un testigo ajeno al proceso de selecci&oacute;n confirman que la cita tuvo lugar el 5 de noviembre en una sala del Hotel Meli&aacute; Barajas ubicado a las afueras de la capital, cerca de las terminales 1 y 2 del aeropuerto, y que Meccti ofrece contratos para Kuwait Airways. En sus redes sociales, la empresa anuncia distintos procesos de selecci&oacute;n para otras aerol&iacute;neas. Tambi&eacute;n que pr&oacute;ximamente, este enero, volver&aacute; a hacer una selecci&oacute;n en Espa&ntilde;a, todav&iacute;a sin fecha.
    </p><p class="article-text">
        La de Bianca es la primera de las historias recopiladas para este art&iacute;culo. Con 23 a&ntilde;os trabaja en la actualidad en su tercera aerol&iacute;nea. La convocatoria de Meccti para Kuwait Airways le lleg&oacute; a trav&eacute;s de una p&aacute;gina web especializada. &ldquo;Yo quer&iacute;a irme de mi compa&ntilde;&iacute;a y vi el anuncio y pens&eacute; que quer&iacute;a ver si hab&iacute;a posibilidad de trabajar en esta empresa&rdquo;. Rellen&oacute; los datos que le solicitaban, envi&oacute; su curr&iacute;culum y al tiempo recibi&oacute; una invitaci&oacute;n para acudir a la selecci&oacute;n. Su testimonio est&aacute; avalado por la documentaci&oacute;n que <strong>elDiario.es</strong> pudo consultar. Llegado el d&iacute;a se present&oacute; en el hotel junto con, al menos, otras 60 personas, la inmensa mayor&iacute;a, mujeres. Les recibieron dos personas, un hombre y una mujer. En la puerta de la sala del hotel, las candidatas consultadas recuerdan que un par de pantallas proyectaban el nombre de Meccti, m&aacute;s grande, y el de Kuwait Airways, m&aacute;s peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un discurso sobre la aerol&iacute;nea y el panorama del sector, la primera prueba consist&iacute;a en mantener conversaciones en ingl&eacute;s entre aspirantes. &ldquo;Echaron a gente que hablaba s&uacute;per bien ingl&eacute;s, pero que ten&iacute;an 37 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n a gente que ten&iacute;a tatuajes. A los chicos, que solo hab&iacute;a tres, se les dijo que no les contratar&iacute;an porque no contratan hombres a no ser que fueran de Kuwait. A una llegaron a decirle: 'Si te pedimos que comas m&aacute;s, &iquest;comer&iacute;as m&aacute;s?' Todo lo dec&iacute;an en voz alta, sin reparo alguno&rdquo;, recuerda Bianca, quien asegura que durante las pruebas solo hablaba el reclutador. 
    </p><p class="article-text">
        La selecci&oacute;n continu&oacute; y, en un momento dado, a las aspirantes que quedaban les hicieron entrar, por orden alfab&eacute;tico y de una en una, a una sala. &ldquo;La primera chica que entr&oacute; sali&oacute; llorando y nos cont&oacute; que le hab&iacute;an hecho quitarse casi toda la ropa, salvo la interior. Era su primera entrevista. Las dem&aacute;s salieron contando lo mismo, a m&iacute; me costaba creerlo, estaba impresionada. Pero no estaban exagerando&rdquo;, subraya. Cuando fue su turno, Bianca accedi&oacute; a la sala y all&iacute; la reclutadora le pregunt&oacute; su fecha de nacimiento, el peso, la altura, si ten&iacute;a tatuajes visibles... &ldquo;Era la segunda vez que me preguntaban eso. Luego me pidi&oacute; que me subiera el vestido. Me lo sub&iacute; un poquito, me llegaba hasta justo por debajo de la rodilla, y ella me lo subi&oacute; hasta las bragas. El vestido ten&iacute;a una cremallera por la espalda y me pidi&oacute; que me lo bajara hasta la cintura y me quedara en sujetador.&nbsp;Ella dec&iacute;a que era para ver que no ten&iacute;amos cicatrices, marcas de nacimiento, tatuajes. Iba d&aacute;ndose la vuelta para mirar exageradamente mi cuerpo&rdquo;, describe. 
    </p><p class="article-text">
        Bianca lleg&oacute; a la prueba final, un examen de ingl&eacute;s. A pesar de que lleva varios a&ntilde;os trabajando en ese idioma y cuenta con un nivel C1, el reclutador le asegur&oacute; que su test estaba suspenso. Ella le pidi&oacute; revisar su examen, pero le negaron esa posibilidad. &ldquo;Entonces &eacute;l me dijo: 'Kuwait y Ruman&iacute;a [el pa&iacute;s de procedencia de Bianca] son hermanos y yo puedo ayudarte'&rdquo;. Ella rechaz&oacute; quedarse m&aacute;s rato en la entrevista y se march&oacute;. &ldquo;Me vinieron a buscar mis padres y ah&iacute; empec&eacute; a asimilar todo. Me sent&iacute; muy mal, en ese momento no te das cuenta, mucha gente dice que lo hiciste porque quisiste pero es que es tan surrealista en ese momento... no lo estaba asimilando&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Me mir&oacute; por delante y por detr&aacute;s&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El relato de Bianca coincide con el de Mariana, de 23 a&ntilde;os. El a&ntilde;o pasado obtuvo la licencia para ser tripulante de cabina pero todav&iacute;a no ejerci&oacute; en ninguna aerol&iacute;nea. &ldquo;Vi el anuncio en una p&aacute;gina de tripulantes a&eacute;reos, comprob&eacute; que cumpl&iacute;a con los requisitos m&iacute;nimos de acceso y apliqu&eacute;&rdquo;. Unas semanas despu&eacute;s recibi&oacute; un correo que le anunciaba que hab&iacute;a sido preseleccionada para el proceso del 5 de diciembre en Madrid. Mariana lleg&oacute; muy temprano al lugar &ldquo;por las dudas&rdquo;. Ya en la sala del evento, el reclutador se present&oacute; como parte de la empresa Meccti y subray&oacute; que trabajaba seleccionado al personal para Kuwait Airways. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dijo que en otro proceso una de las chicas no seleccionadas grab&oacute; un tiktok quej&aacute;ndose y que si tuvi&eacute;ramos alg&uacute;n problema les envi&aacute;ramos a ellos directamente un email&rdquo;, cuenta. A partir de ah&iacute;, comenzaron las pruebas, el trabajo en parejas y la presentaci&oacute;n en ingl&eacute;s. &ldquo;A los chicos directamente les dijeron que no porque solo contratan hombres de Kuwait. Luego fueron eliminando chicas. A una que hablaba siete idiomas la descalific&oacute; por tener una mini cicatriz en la ceja y le dijo que no le importaba sus siete idiomas, que no contratan gente con cicatrices.&nbsp;A otra le dijo que no segu&iacute;a por los lunares de su cara. A otra le dijo que estaba un poco rellenita. A otra que por tener anteojos y brackets, que no le gustaba ni su piel ni su sonrisa...&rdquo;, describe Mariana, que recuerda c&oacute;mo las preguntas y las referencias sobre el peso de las aspirantes eran continuas y en voz alta, delante de todas las dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Mariana lleg&oacute; a la prueba en la que ten&iacute;an que entrar una a una en la sala. &ldquo;Yo fui de las &uacute;ltimas, y vi a mucha gente saliendo con la camiseta medio abierta, todav&iacute;a abroch&aacute;ndose, o con el vestido medio bajado o con la falda subida... Las que est&aacute;bamos &uacute;ltimas nos mir&aacute;bamos y dec&iacute;amos '&iquest;pero qu&eacute; pasa?'&rdquo;. Al acceder le esperaba dentro la reclutadora sola, quien le pidi&oacute; que se apoyara en la pared para medirla. &ldquo;Ah&iacute; veo que hay otra chica con la cara como medio lavada, pero ya vestida. El se&ntilde;or empez&oacute; a entrar y salir y me volvi&oacute; a medir. Me dijo 'ten&eacute;s manchas en la cara, no me gusta'. Me frote la cara para que vea que es maquillaje y entonces me dijo si pod&iacute;a sonre&iacute;r. Entonces, mir&oacute; por dentro y fuera para ver mis dientes. Me hizo sonre&iacute;r de perfil, a la izquierda, a la derecha. Me pidi&oacute; que me sacara las anteojos, porque no sol&iacute;an contratar gente con anteojos&rdquo;, detalla. Finalmente, los reclutadores pidieron que pasara al fondo de la sala, donde la mujer, ya sola, le subi&oacute; la falda. &ldquo;Me dijo si pod&iacute;a desabrocharme la parte de arriba de mi camisa. Me toc&oacute; el brazo para que me la quitara. Me qued&eacute; en sujetador con la falda y las medias. Me mir&oacute; los brazos, me mir&oacute; por delante y por detr&aacute;s fijamente. Te sientes un animal de zoo. Iba apuntando en un cuaderno&rdquo;. La aspirante, que particip&oacute; en los procesos de selecci&oacute;n de otras aerol&iacute;neas, asegura que nunca le hab&iacute;a sucedido algo as&iacute;. Mariana lleg&oacute; al el test de ingl&eacute;s final pero no lo pas&oacute;. &ldquo;Nadie sab&iacute;a exactamente cu&aacute;nto ten&iacute;as que sacar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las anomal&iacute;as del proceso no terminaron en la parte de las entrevistas y el examen de los cuerpos de las aspirantes. El reclutador hizo saber a las aspirantes que, de ser seleccionadas, tendr&iacute;an que abonar 1.900 euros como garant&iacute;a.  &ldquo;Explic&oacute; que iban a invertir mucho dinero en nosotras y necesitaban eso para saber que ir&iacute;amos si &eacute;ramos elegidas&rdquo;, explica Mariana. Otras dos participantes en la selecci&oacute;n confirman tambi&eacute;n este extremo. Seg&uacute;n se les explic&oacute;, el dinero iba destinado a sufragar parte de los gastos de formaci&oacute;n, el traslado a Kuwait y alojamiento inicial. &ldquo;Pero tambi&eacute;n nos dijo que si segu&iacute;amos adelante y comenz&aacute;bamos a trabajar all&iacute; no gastar&iacute;amos nada, que solo saldr&iacute;amos ganando&rdquo;, recuerda Mariana.
    </p><p class="article-text">
        En su p&aacute;gina web, Meccti se define como la empresa &ldquo;l&iacute;der en la prestaci&oacute;n de servicios de contrataci&oacute;n y formaci&oacute;n a compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas internacionales&rdquo;. Presume de reclutar tripulantes de cabina y pilotos &ldquo;en todo el mundo&rdquo;. &ldquo;La compa&ntilde;&iacute;a est&aacute; especializada en trabajar con cada socio para desarrollar una estrategia personalizada y soluciones adaptadas a las necesidades espec&iacute;ficas de la organizaci&oacute;n&rdquo;, dicen. Seg&uacute;n su explicaci&oacute;n, la empresa comenz&oacute; en 1997 bajo el nombre <em>Middle East Cabin Crew Training International</em>. En su p&aacute;gina aparecen varias aerol&iacute;neas colaboradoras, como Kuwait Airways, Qatar Airways, Etihad, Saudi Arabian Airlines o Spice Jet.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Se agach&oacute; para mirarme desde los tobillos&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        A Mar&iacute;a, 19 a&ntilde;os, la oferta le lleg&oacute; a trav&eacute;s de su escuela de tripulantes. Aunque trabaja desde marzo en una aerol&iacute;nea europea, pens&oacute; que estar&iacute;a bien probar para ver c&oacute;mo funcionaban otros procesos de selecci&oacute;n. Lo primero fue la prueba de ingl&eacute;s. &ldquo;A partir de ah&iacute; empezaron a echar gente por su aspecto f&iacute;sico, y ya me extra&ntilde;&oacute;&rdquo;, cuenta a <strong>elDiario.es</strong>. &ldquo;A una le dijeron que no cumpl&iacute;a la edad, cuando en su curr&iacute;culum ya pon&iacute;a la edad que ten&iacute;a. A otra por una peca en la cara. A otra por exceso de peso. A algunas les dec&iacute;an que perdieran peso, a otras que si lo pod&iacute;an ganar&rdquo;, cuenta sobre su experiencia en el proceso de selecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ya en el pasillo, esperando para entrar en la sala de una en una, Mar&iacute;a recuerda a la primera chica que entr&oacute;. &ldquo;Sali&oacute; sorprendida. Nos cont&oacute; lo que hab&iacute;a pasado, y dijo que le hab&iacute;an hecho desnudarse. Pensamos 'esto no es normal&rdquo;&ldquo;. En su turno, la reclutadora le pidi&oacute; que se quitara la blusa y el pantal&oacute;n. &rdquo;Primero me quit&eacute; la blusa y me dej&eacute; el pantal&oacute;n y luego al rev&eacute;s. No me dio ninguna explicaci&oacute;n. Me mir&oacute; de abajo a arriba, se agachaba parar mirarte desde los tobillos e ir subiendo. Me vio un tatuaje que tengo en un tobillo y me pregunt&oacute; si me lo iba a quitar y le dije que s&iacute;&ldquo;, cuenta Mar&iacute;a, que ya ten&iacute;a pensado eliminarlo con l&aacute;ser. Despu&eacute;s, la mujer la llev&oacute; a una pared, donde la midi&oacute; y le pregunt&oacute; el peso. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a formaba parte de un peque&ntilde;o grupo de estudiantes de su escuela de tripulantes, para muchas era su primera entrevista. Un miembro de esa escuela asegur&oacute; a<strong> elDiario.es</strong> que tuvieron noticia de la selecci&oacute;n por p&aacute;ginas web especializadas. Confirma tambi&eacute;n que tres de esas alumnas fueron seleccionadas y que todas tienen ya una oferta por escrito para Kuwait Airways.<strong> elDiario.es </strong>intent&oacute; contactar a trav&eacute;s de correos electr&oacute;nicos, redes sociales y tel&eacute;fonos con la empresa de selecci&oacute;n y trat&oacute; de ponerse en contacto con la aerol&iacute;nea por diversas v&iacute;as, tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la embajada de Kuwait en Espa&ntilde;a. Ninguna de las dos compa&ntilde;&iacute;as contest&oacute;. En su perfil de Instagram, Meccti anuncia un nuevo proceso de selecci&oacute;n en Espa&ntilde;a, este enero, aunque sin fecha concreta, de momento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/empresa-selecciona-azafatas-vuelo-exigio-candidatas-quedarse-ropa-interior-proceso-seleccion_1_9837461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jan 2023 09:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una empresa que selecciona azafatas de vuelo exigió a las candidatas quedarse en ropa interior en un proceso de selección]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Género,Violencia de género,Abuso,Abusos,Acoso,Acoso laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una de cada cuatro personas en Argentina sufre o sufrió acoso laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cuatro-personas-argentina-sufre-sufrio-acoso-laboral_1_9243016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99689582-5cf6-4c7c-9390-5ad539a78440_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una de cada cuatro personas en Argentina sufre o sufrió acoso laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según un sondeo, la incidencia del hostigamiento en el ámbito laboral aumenta al 39 % cuando se pregunta a los encuestados si presenciaron algún episodio de este tipo.</p></div><p class="article-text">
        Una de cada cuatro personas en Argentina sufre o sufri&oacute; acoso laboral, un fen&oacute;meno tambi&eacute;n conocido como &ldquo;mobbing&rdquo; ante el que una baja proporci&oacute;n de empresas adopta acciones para prevenirlo, de acuerdo con una encuesta realizada por el portal de empleos Bumeran.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el sondeo, <strong>la incidencia del hostigamiento en el &aacute;mbito laboral aumenta al 39 % cuando se pregunta a los encuestados si presenciaron alg&uacute;n episodio de este tipo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta diferencia puede deberse a que es m&aacute;s f&aacute;cil, y menos doloroso, reconocer el acoso laboral cuando otros son los protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        El estudio indica que el 46 % de los consultados afirman que en su lugar de trabajo no se adoptaron pol&iacute;ticas contra el &ldquo;mobbing&rdquo;, el 41 % no sabe si existen o no medidas en este sentido y solo el 13 % dijo conocer que en la empresa donde trabaja hay protocolos espec&iacute;ficos contra el acoso laboral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pese a la alta incidencia del acoso laboral en Argentina, el 82 % de los consultados dijo que prefiere compartir el lugar de trabajo con su equipo frente a un 18 % que prefiere trabajar en soledad, desde su hogar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que la pasi&oacute;n pand&eacute;mica por el trabajo remoto encontr&oacute; su l&iacute;mite: la necesidad humana de habitar un espacio con otras personas para poder desarrollar v&iacute;nculos y compartir experiencias&rdquo;, indic&oacute; Carolina Molinaro, jefa de Marketing de Bumeran.
    </p><p class="article-text">
        El sondeo tambi&eacute;n revela que para el 48 % de los consultados la convivencia con sus compa&ntilde;eros en el lugar del trabajo es &ldquo;buena&rdquo; y para el 41 % es &ldquo;excelente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Solo un 8 % la consider&oacute; regular y apenas un 3 % la calific&oacute; de forma negativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cuatro-personas-argentina-sufre-sufrio-acoso-laboral_1_9243016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Aug 2022 15:53:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una de cada cuatro personas en Argentina sufre o sufrió acoso laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Condenan en España a una empresa y una jefa por acoso a una empleada tras ser madre: “Tienes dos putos bebés, es tu decisión”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/condena-empresa-jefa-acoso-empleada-madre-tienes-putos-bebes-decision_1_9105019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fc530c0-c9cc-49db-b03f-719d3e49c602_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Condenan en España a una empresa y una jefa por acoso a una empleada tras ser madre: “Tienes dos putos bebés, es tu decisión”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una jueza impuso a Webhelp Payment Services España y a una directiva una indemnización de 80.000 euros a la afectada, ante los "graves daños" en su salud psíquica y la vulneración de sus derechos.</p></div><p class="article-text">
        Condenaron a Webhelp Payment Services Espa&ntilde;a y a una de sus jefas por una &ldquo;clara&rdquo; situaci&oacute;n de acoso laboral o <em>mobbing </em>a una trabajadora a ra&iacute;z de que esta fue madre. La sentencia da cuenta de un acoso prolongado durante m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os por una de las directivas de la compa&ntilde;&iacute;a a su empleada, desde que tuvo su primer hijo. &ldquo;Me he comido a un hijo, no me voy a comer a dos&rdquo; y &ldquo;eres una hija de puta, a m&iacute; no me vas a hacer quedar t&uacute; mal, &iquest;eres retrasada?&rdquo;, le dec&iacute;a a la afectada. La magistrada concluy&oacute; que hubo existencia de una &ldquo;conducta de hostigamiento a la v&iacute;ctima, intencionada y reiterada&rdquo;, por parte de la jefa, que sigue en su puesto, pero tambi&eacute;n &ldquo;de forma indolente por la empresa, conocedora y consentidora de estas actitudes&rdquo;. E impuso una indemnizaci&oacute;n de 80.000 euros a la v&iacute;ctima, adem&aacute;s de la extinci&oacute;n de su contrato con indemnizaci&oacute;n de unos 55.000 euros. 
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n judicial del juzgado de lo Social n&uacute;mero 1 de Madrid, que firma la magistrada Amaya Olivas D&iacute;az, fue recurrida por ambas partes. La empresa, una de las filiales en Espa&ntilde;a de la multinacional francesa Webhelp, confirma a <strong>elDiario.es</strong> el recurso y justifica que la directiva condenada est&eacute; en su puesto. &ldquo;Todav&iacute;a no se tom&oacute; ninguna decisi&oacute;n al respecto, porque no hay ninguna sentencia firme&rdquo;, responden fuentes de la compa&ntilde;&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la defensa de la trabajadora, su abogado Carlos de Fr&iacute;as asegur&oacute; que su apelaci&oacute;n busca <strong>elevar la indemnizaci&oacute;n a la v&iacute;ctima dada la gravedad de los hechos</strong>, las repercusiones psicol&oacute;gicas para la trabajadora y por el &ldquo;ataque flagrante a dos derechos b&aacute;sicos de cualquier persona: la igualdad y la integridad f&iacute;sica&rdquo;. La indemnizaci&oacute;n pod&iacute;a alcanzar hasta los 225.018 euros, pero la magistrada fija los 80.000 como cuant&iacute;a para resarcir a la afectada, una cantidad que considera que puede tener tambi&eacute;n un &ldquo;efecto disuasorio&rdquo; de este tipo de actuaciones.  
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a (nombre ficticio) trabajaba para Webhelp Payment Services Espa&ntilde;a, que est&aacute; dedicada a la externalizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n de cr&eacute;dito, con una antig&uuml;edad reconocida desde 2007. <a href="https://webhelp.com/es/nuestras-soluciones/servicios-de-pago/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Es una entidad de pago</a>. Su &uacute;nica jefa directa, la condenada, estaba en A Coru&ntilde;a y Luc&iacute;a en Madrid, teletrabajando. Ambas depend&iacute;an de la filial de Barcelona de la empresa, como recoge la sentencia. El grupo Webhelp en Espa&ntilde;a est&aacute; presidido por Helena Guardans, <a href="https://elpais.com/economia/2021-06-11/helena-guardans-webhelp-sin-el-contrato-por-obra-sera-dificil-seguir-en-espana.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">expresa detractora de la reforma laboral y de la jurisprudencia del Supremo</a> que tumb&oacute; los contratos de obra y servicio en el <em>contact center</em>, que concentra gran parte de la actividad de la multinacional. En concreto, Webhelp Payment Services est&aacute; liderada por Axel Mouquet, presidente y CEO de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Acoso para forzar su marcha</h3><p class="article-text">
        La magistrada Olivas D&iacute;az refleja en la sentencia que la conducta de hostigamiento a la v&iacute;ctima, &ldquo;intencionada y reiterada&rdquo;, estaba &ldquo;dirigida a atacar su dignidad personal, tendente &uacute;nicamente a forzarla a causar baja voluntaria en la empresa&rdquo;. <strong>El acoso o </strong><em><strong>mobbing </strong></em><strong>se produce desde que Luc&iacute;a tiene su primer hijo en 2016</strong>. La trabajadora se reincorpor&oacute; a comienzos de 2017 y la jefa &ldquo;vari&oacute; su actitud y comportamiento hacia ella&rdquo;, plasman los hechos probados. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a lo marcado por las jornadas legales de trabajo en el convenio colectivo, la empleada se ve&iacute;a obligada a hacer muchas m&aacute;s horas. Ante las quejas de Luc&iacute;a, la jefa le refer&iacute;a frases como: &ldquo;Organ&iacute;zate mejor&rdquo;, &ldquo;no sabes priorizar&rdquo;. &ldquo;Si te centrases, har&iacute;as algo bien. Est&aacute;s desubicada. &iquest;No me has escuchado? &iquest;Cu&aacute;ntas veces tengo que repet&iacute;rtelo? &iexcl;No me sirves!&rdquo;, se refer&iacute;a la directiva a la trabajadora. Los correos electr&oacute;nicos de la jefa a la empleada analizados en el caso del a&ntilde;o 2019 iban &ldquo;desde las 7.58 hasta las 23.54 horas o 1.38 horas&rdquo;.
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                    alt="“¿Dónde estás? Me he comido a un hijo, no me voy a comer a dos”, le dijo el día que se incorporaba de su permiso por maternidad. (Imagen de archivo)."
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                “¿Dónde estás? Me he comido a un hijo, no me voy a comer a dos”, le dijo el día que se incorporaba de su permiso por maternidad. (Imagen de archivo).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Debido a unas dolencias de su primer hijo, el beb&eacute; tuvo que visitar al otorrino infantil de forma reiterada. Luc&iacute;a &ldquo;procur&oacute; que las citas fueran siempre lo m&aacute;s tarde posible&rdquo; fuera de su horario, pero aun as&iacute; se &ldquo;vio obligada en muchas ocasiones a que fueran su padre o su abuela quienes llevaran al beb&eacute; a dicho especialista dado que su falta de disponibilidad para el trabajo a cualquier hora motivaba el enfado&rdquo; de la jefa, &ldquo;que terminaba en voces y graves falta de consideraci&oacute;n y respeto de la dignidad de la trabajadora&rdquo;, contemplan los hechos probados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la pandemia, se produjo una muestra clara del nivel de intromisi&oacute;n de la jefa en la vida personal y en los cuidados familiares de Luc&iacute;a. El d&iacute;a que la Comunidad de Madrid anunci&oacute; el cierre de los colegios por la COVID, la jefa &ldquo;llam&oacute; a la trabajadora para conocer qu&eacute; iba a hacer con su hijo, lo que condujo a aquella a tomar la decisi&oacute;n de trasladar al peque&ntilde;o al domicilio de sus padres&rdquo; en otra provincia.
    </p><h3 class="article-text">Jefa: &ldquo;Es un mal momento para tener un beb&eacute;&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El acoso se fue agravando progresivamente, apunta la magistrada, y &ldquo;culmin&oacute; en una situaci&oacute;n insoportable con motivo del nacimiento del segundo hijo, que condujo a la quiebra ps&iacute;quica de la trabajadora&rdquo;. El 10 de septiembre del 2021, con motivo de la reincorporaci&oacute;n de la trabajadora tras la segunda maternidad, la jefa llam&oacute; a Luc&iacute;a a primera hora y le dijo a gritos: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;s? Me he comido a un hijo, no me voy a comer a dos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante tales situaciones, la trabajadora comenz&oacute; a grabar el trato de su superior hacia ella, pruebas que fueron cotejadas por un perito y que han dejado reflejado el acoso en los hechos probados del caso, a trav&eacute;s de una larga lista de insultos y descalificaciones. &ldquo;Cuando me dijiste en marzo que te hab&iacute;as quedado embarazada te dije que no era un buen momento, porque perd&iacute;amos dinero&rdquo;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sentencia deja constancia además de un fraude laboral: la empleada estuvo incluida en dos ERTE de reducción del 40% y 50% de su jornada, pero trabajaba &quot;más de 10  horas diarias&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es un mal momento para tener un beb&eacute;, est&aacute;s fuera de los proyectos, la idea no es despedirte, adem&aacute;s despu&eacute;s de un ERTE no pueden despedir&rdquo;, le dijo a Luc&iacute;a, dado que la trabajadora estuvo afectada por un expediente de regulaci&oacute;n temporal de empleo por la pandemia. La sentencia deja constancia tambi&eacute;n de un fraude laboral: la empleada estuvo inmersa en ERTE de reducci&oacute;n del 40% y 50% de su jornada pero trabajaba &ldquo;m&aacute;s de 10  horas diarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevamos 14 a&ntilde;os trabajando y naci&oacute; [beb&eacute;], todo se refleja en el trabajo y ahora tienes dos putos beb&eacute;s, que es tu puta decisi&oacute;n. Que la respetamos a mil, pero la vida son elecciones, ya te lo dije, y a nadie se le ocurre decidir tener familia y no invertir para seguir trabajando, yo tuve un beb&eacute; y nadie en la empresa lo not&oacute;&rdquo;, le dijo la condenada. &ldquo;T&uacute; sola no me vales, la que no avanzas eres t&uacute;. Una vez me has puesto colorada, dos en tu puta vida me vuelves a poner colorada&rdquo;, recoge la resoluci&oacute;n judicial. 
    </p><p class="article-text">
        A finales de noviembre del a&ntilde;o pasado, el marido de Luc&iacute;a &ldquo;a la vista de la situaci&oacute;n de quiebra emocional, de nervios y ansiedad que culminan en un llanto continuado&rdquo;, la traslada al hospital donde el servicio de psiquiatr&iacute;a le diagnostica &ldquo;un trastorno adaptativo con s&iacute;ntomas depresivos limitantes&rdquo;. Una patolog&iacute;a que se ha alargado en el tiempo hasta la actualidad, sin remisi&oacute;n, seg&uacute;n la defensa de la trabajadora. 
    </p><h3 class="article-text">La empresa dice que hab&iacute;a &ldquo;una amistad&rdquo; que permit&iacute;a insultos</h3><p class="article-text">
        Webhelp y la directiva defendieron en el juicio que no hab&iacute;a ning&uacute;n tipo de acoso, calificando la relaci&oacute;n laboral como &ldquo;normal&rdquo;, con una &ldquo;una amistad y confianza que permit&iacute;a los insultos mutuos&rdquo;. Webhelp se intent&oacute; amparar en dos testigos trabajadores, un proveedor y una empleada de la firma, que la jueza no considera cre&iacute;bles por su dependencia econ&oacute;mica y jer&aacute;rquica respecto a la multinacional. 
    </p><p class="article-text">
        La empresa tambi&eacute;n se escud&oacute; en el proceso judicial en que la trabajadora no impuls&oacute; el protocolo antiacoso existente, idea que reiteran a elDiario.es, algo que la magistrada Olivas D&iacute;az achaca en un primer momento a la &ldquo;lealtad&rdquo; a su superior y despu&eacute;s al &ldquo;miedo&rdquo;.&nbsp;El abogado Carlos de Fr&iacute;as subraya el hecho de que la compa&ntilde;&iacute;a no activara este una vez que el proceso judicial destap&oacute; todas las conversaciones e insultos proferidos por la directiva condenada. &ldquo;Dado que estaba la trabajadora de baja y con un procedimiento judicial a punto de celebrarse, no era posible que la empresa externa que efect&uacute;a la investigaci&oacute;n de los hechos pudiera ponerse en contacto con la trabajadora para abrir una investigaci&oacute;n&rdquo;, responden a este medio en Webhelp Payment Services. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La empresa Webhelp rechazó la existencia de acoso y calificó la relación laboral como &#039;normal&#039;, fruto de &#039;una amistad y confianza que permitía los insultos mutuos&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fuentes de la multinacional insisten a <strong>elDiario.es</strong> que, &ldquo;en relaci&oacute;n al tema del lenguaje, se ha demostrado&nbsp;por los WhatsApps, correos y fotos que obran en autos que ambas empleadas utilizaban un tipo de comunicaci&oacute;n que podr&iacute;a considerarse irregular, pero que era bidireccional&rdquo;. La magistrada rechaz&oacute; los mensajes de chat por no haber sido cotejados, ni respetado la cadena de custodia, y advierte de que &ldquo;la reproducci&oacute;n de las grabaciones, reconocida de contrario, evidencian una agresividad inadmisible en cualquier &aacute;mbito de la vida, pero especialmente reprobable en el &aacute;mbito del trabajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Amaya Olivas D&iacute;az de hecho pone el acento en la propia empresa como parte culpable de las vulneraciones de derechos de la trabajadora. &ldquo;Necesito un apoyo comercial que t&uacute; no me das, esto lo piensan Axel y Bretan, est&aacute; consensuado&rdquo;, le dijo la directiva a la v&iacute;ctima. La magistrada destaca que el primero es el presidente de Webhelp Payment Solutions, mientras que el segundo se refiere al &ldquo;VP Operaciones y director de la filial espa&ntilde;ola&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La jefa condenada tambi&eacute;n menciona en varias ocasiones a &ldquo;la empresa&rdquo; cuando insta a que Luc&iacute;a se reduzca su jornada: &ldquo;Te reduces tu jornada, tu sueldo, te dedicas a tus bebes, no gastas&rdquo;. &ldquo;Yo necesito a alguien, pero no soy yo, es la empresa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la magistrada concluye la existencia de acoso laboral y de una vulneraci&oacute;n de los derechos fundamentales de la v&iacute;ctima. Tanto del derecho a la igualdad &ldquo;al ser discriminada por su condici&oacute;n de madre y por ende de mujer&rdquo; como &ldquo;la violaci&oacute;n del derecho de la integridad f&iacute;sica y moral, causando un grave quebranto en la salud ps&iacute;quica de la trabajadora y a su dignidad como trabajadora, madre y mujer (art.15 CE)&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las vulneraciones de derechos fundamentales han sido cometidas &ldquo;de forma directa&rdquo; por la jefa en cuesti&oacute;n y &ldquo;de forma indolente por la empresa, conocedora y consentidora de estas actitudes&rdquo;, establece la jueza Amaya Olivas D&iacute;az. El fallo condena as&iacute; a Webhelp a terminar la relaci&oacute;n laboral indemnizando a la empleada con m&aacute;s de 55.000 euros y, adem&aacute;s, a abonar el pago de una indemnizaci&oacute;n por da&ntilde;os de 80.000 euros de manera solidaria entre la jefa y la compa&ntilde;&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/condena-empresa-jefa-acoso-empleada-madre-tienes-putos-bebes-decision_1_9105019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jun 2022 15:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Condenan en España a una empresa y una jefa por acoso a una empleada tras ser madre: “Tienes dos putos bebés, es tu decisión”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso laboral,Mobbing]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santa Fe: un tercio de las mujeres policías sufrió acoso sexual y la mayoría, por parte de superiores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/santa-fe-tercio-mujeres-policias-sufrio-acoso-sexual-mayoria-parte-superiores_1_9012896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03f60198-3967-4036-b798-0aab13e72936_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santa Fe: un tercio de las mujeres policías sufrió acoso sexual y la mayoría, por parte de superiores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así lo reveló una investigación con entrevistas personales a 95 mujeres policías de diversas jerarquías y ciudades de la provincia, con el fin de planificar políticas públicas que garanticen la igualdad de derechos.</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de un tercio de las mujeres polic&iacute;as de la provincia de Santa Fe sufrieron acoso sexual dentro de la instituci&oacute;n y el 80% de ellas lo padeci&oacute; de un superior, mientras que m&aacute;s de la mitad fue v&iacute;ctima de maltratos laborales, revel&oacute; un informe sobre el rol de las mujeres en la instituci&oacute;n de seguridad p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de algunas de las conclusiones de un trabajo de investigaci&oacute;n cualitativo con entrevistas personales a 95 mujeres polic&iacute;as de diversas jerarqu&iacute;as y ciudades de Santa Fe, con el fin de planificar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen la igualdad de derechos.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n muestra &ldquo;una fuerte reproducci&oacute;n de un patr&oacute;n tradicional con una sobrerrepresentaci&oacute;n en labores administrativas&rdquo; de las mujeres dentro de la fuerza, as&iacute; como las dificultades a&uacute;n presentes para conciliar maternidad y tiempos laborales. 
    </p><p class="article-text">
        La subsecretaria de Bienestar y G&eacute;nero del Ministerio de Seguridad, Natacha Guala, dijo a T&eacute;lam que en el estudio &ldquo;se registran una serie de obst&aacute;culos sobre los cu&aacute;les hay que seguir trabajando, que desde el Ministerio estamos abordando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin duda queda mucho por recorrer, porque (los cambios) tambi&eacute;n dependen de una transformaci&oacute;n cultural e institucional profunda, que tienen que ver con la problem&aacute;tica ligadas al acoso laboral y la violencia de g&eacute;nero en el marco del trabajo&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo al informe, titulado &ldquo;Trayectorias y Roles Laborales de las Mujeres Polic&iacute;as de la Provincia de Santa Fe&rdquo; realizado junto al Programa Delito y Sociedad de la Universidad Nacional del Litoral, en relaci&oacute;n a la problem&aacute;tica del acoso sexual &ldquo;4 de cada 10 mujeres polic&iacute;as sostuvieron que es un fen&oacute;meno difundido en la polic&iacute;a santafesina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el plano de las experiencias, m&aacute;s de un tercio de las mujeres polic&iacute;as dijeron haber sido v&iacute;ctimas de acoso sexual en la instituci&oacute;n policial al menos una vez a lo largo de su carrera&rdquo;, y 8 de cada 10 que padecieron esa situaci&oacute;n &ldquo;se&ntilde;alaron que los protagonistas eran sus superiores jer&aacute;rquicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Guala, &ldquo;hay algunas caracter&iacute;sticas institucionales propias de la polic&iacute;a que podemos identificar como que favorecen la naturalizaci&oacute;n de este tipo de pr&aacute;cticas y a inviabilizar las acciones frente a ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, se&ntilde;al&oacute; &ldquo;la cultura institucional muy masculina&rdquo; de una fuerza que &ldquo;estuvo habitada mayoritariamente por varones y lo contin&uacute;a siendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la existencia &ldquo;de ciertas pr&aacute;cticas en el ejercicio de la autoridad, que favorecen en algunos casos este tipo de abusos de poder, cuando esa jerarqu&iacute;a se juega de ese modo, y la naturalizaci&oacute;n de esas situaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, de acuerdo a la encuesta, solo el 12% dijo haber denunciado formalmente el acoso, mientras que el resto busc&oacute; canales &ldquo;informales&rdquo; para poner fin a la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso nos enfocamos en generar circuitos seguros, confiables y confidenciales para que las mujeres primero puedan decirlo y pedir ayuda frente a eso, y recibir el acompa&ntilde;amiento y asesoramiento que necesitan&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, explic&oacute; que &ldquo;creamos protocolos que indican mecanismos de acci&oacute;n, la evaluaci&oacute;n por parte de un equipo de profesionales y el seguimiento del denunciado&rdquo;, lo que incluyen el retiro del arma y su evaluaci&oacute;n por un equipo de medicina legal.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo aporta que las mujeres polic&iacute;as son asignadas, en su mayor&iacute;a, a tareas administrativas, ya que solo un cuarto de las entrevistadas se dedican exclusivamente a tareas vinculadas a la polic&iacute;a de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay algunas cuestiones ligadas a los roles o las tareas que se terminan asignando a las mujeres, que perpet&uacute;an esta idea de que hay tareas que son para varones y para mujeres&rdquo;, explic&oacute; Guala, para quien un cambio supone &ldquo;transformaciones m&aacute;s profundas de las representaciones y los estereotipos de g&eacute;nero&rdquo; que circulan en la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Otro dato que emerge del estudio es el rol de las mujeres polic&iacute;as como responsables del cuidado de sus hijos y el obst&aacute;culo que supone en su funci&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Casi 9 de cada 10 entrevistadas sostuvo que resulta dif&iacute;cil articular las exigencias de la vida familiar -con su sobrecarga de tareas de cuidado en las mujeres en comparaci&oacute;n con los varones- con las exigencias del trabajo policial&rdquo;, dice el informe.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n aparece la maternidad y la incidencia que tiene todav&iacute;a&rdquo; como un escollo para el desarrollo de la carrera profesional, &ldquo;pese a algunas medidas que hemos tomado como la eliminaci&oacute;n del test de embarazo para los concursos de ascenso y para el ingreso&rdquo; a la fuerza, dijo Guala. 
    </p><p class="article-text">
        La funcionaria se&ntilde;al&oacute; que desde la cartera de Seguridad trabajan en medidas como &ldquo;la posibilidad de que tanto durante el embarazo como en el per&iacute;odo posparto sean asignadas a destinos laborales cercanos a su hogar, para garantizar que puedan conciliar la lactancia con el trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/santa-fe-tercio-mujeres-policias-sufrio-acoso-sexual-mayoria-parte-superiores_1_9012896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 May 2022 18:42:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santa Fe: un tercio de las mujeres policías sufrió acoso sexual y la mayoría, por parte de superiores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Acoso laboral,Acoso sexual,Santa Fe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Periodistas Argentinas llama a "terminar ya con la violencia laboral", tras las denuncias contra Antonio Laje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/periodistas-argentinas-llama-terminar-violencia-laboral-denuncias-antonio-laje_1_8557148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6145c01-7790-4c3a-bae9-1284a2245b9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Periodistas Argentinas llama a &quot;terminar ya con la violencia laboral&quot;, tras las denuncias contra Antonio Laje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Exigimos que las empresas de comunicación cumplan con el marco legal vigente que tipifica y sanciona el maltrato laboral y pedimos que el Poder Ejecutivo reglamente en forma urgente la Ley de Equidad en Medios, que es la herramienta que garantiza la erradicación de estas conductas", propuso el colectivo de periodistas. Laje hizo su descargo en su programa de TV y hablo de "un ataque feroz para destruirme a mí y a mi familia".</p></div><p class="article-text">
        La colectiva Periodistas Argentinas emiti&oacute; este lunes un comunicado que, en sinton&iacute;a con las denuncias p&uacute;blicas de varias de sus colegas contra Antonio Laje, conductor del informativo &ldquo;Buenos D&iacute;as Am&eacute;rica&rdquo;, llam&oacute; a &ldquo;terminar con la violencia laboral YA&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Exigimos que las empresas de comunicaci&oacute;n cumplan con el marco legal vigente que tipifica y sanciona el maltrato laboral y pedimos que el Poder Ejecutivo reglamente en forma urgente la Ley de Equidad en Medios, que es la herramienta que garantiza la erradicaci&oacute;n de estas conductas&rdquo;</strong>, propuso Periodistas Argentinas en su escrito.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;en estos d&iacute;as se han conocido testimonios de colegas que dan cuenta de lo que venimos denunciando desde hace varios a&ntilde;os, a trav&eacute;s de las encuestas que realizamos entre nuestras m&aacute;s de 200 integrantes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;I<strong>nsultos, humillaciones, acosos, negaci&oacute;n y ninguneo de la palabra, degradaci&oacute;n o p&eacute;rdida de puestos de trabajo al regresar de la licencia por maternidad constituyen, entre otras conductas inadmisibles, pr&aacute;cticas que forman parte del paradigma de producci&oacute;n de noticieros y programas de tev&eacute;, diarios, radios, portales web a lo largo y ancho de nuestro pa&iacute;s, tanto en medios p&uacute;blicos como privados&rdquo;</strong>, se enumer&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El texto de Periodistas Argentinas alert&oacute; que<strong> &ldquo;considerar que estas conductas, expl&iacute;citamente sancionadas por la ley vigente, buscan la 'exigencia profesional' en pos de una excelencia informativa es la peor injusticia que estamos denunciando: sin dignidad no hay calidad&rdquo;</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1467916030911655944?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Dicho p&aacute;rrafo pareci&oacute; una respuesta grupal al descargo que Laje realiz&oacute; en la ma&ntilde;ana de este lunes desde el ciclo que comanda donde entre l&aacute;grimas y sollozos, atribuy&oacute; las denuncias en su contra al &ldquo;nivel de exigencia&rdquo; que &eacute;l requiere para el programa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;No tengo ning&uacute;n problema en pedir disculpas si alguien se sinti&oacute; maltratado. De coraz&oacute;n le pido disculpas cara a cara donde sea&rdquo;</strong>, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Laje tambi&eacute;n atribuy&oacute; la divulgaci&oacute;n p&uacute;blica de sus actitudes profesionales y personales a que &ldquo;est&aacute;n tratando de liquidarme, de bajarme, de sacarme del aire&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde fines de la semana pasada, <strong>Laje fue denunciado por la nutricionista Fiorella Viteli, Mai Pistiner y Eugenia Morea</strong>, aunque a la n&oacute;mina puede ampliarse a Mar&iacute;a Bel&eacute;n Ludue&ntilde;a, quien abandon&oacute; el ciclo en medio de l&aacute;grimas, aunque tras interrumpida al aire por el periodista, evit&oacute; pronunciarse sobre un posible maltrato.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el Sindicato de Prensa de Buenos Aires indic&oacute; este lunes desde su cuenta de Twitter que &ldquo;ante las denuncias p&uacute;blicas contra Antonio Laje por el acoso laboral ejercido sobre distintas trabajadoras de prensa, junto a la Comisi&oacute;n Interna de A24 y Am&eacute;rica TV, las acompa&ntilde;amos y refrendamos nuestro compromiso con la construcci&oacute;n de medios de comunicaci&oacute;n sin violencias&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1467567456831123461?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">El descargo de Antonio Laje</h3><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/periodistas-argentinas-llama-terminar-violencia-laboral-denuncias-antonio-laje_1_8557148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Dec 2021 19:14:09 +0000]]></pubDate>
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