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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Antibióticos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/antibioticos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Antibióticos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Nuevo estudio: los antibióticos pueden alterar nuestra microbiota durante años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/nuevo-estudio-antibioticos-alterar-microbiota-durante-anos_1_13171155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b9533b7-0820-4817-bdcb-a96b8384638a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuevo estudio: los antibióticos pueden alterar nuestra microbiota durante años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación publicada en Nature Medicine aporta un dato sorprendente: los efectos pueden prolongarse hasta 8 años.</p></div><p class="article-text">
        Cuando tomamos un&nbsp;antibi&oacute;tico, sabemos que estamos eliminando las bacterias &ldquo;malas&rdquo; que nos causan enfermedades. Para eso los usamos, para curar dolencias infecciosas que pueden incluso ser mortales. Lo que muchas veces olvidamos es que tambi&eacute;n estamos alterando profundamente a las bacterias &ldquo;buenas&rdquo; que viven en nuestro intestino: ese complejo ecosistema de miles de especies distintas,&nbsp;<a href="https://theconversation.com/topics/microbiota-58448" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la microbiota intestinal</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una microbiota abundante y diversa est&aacute; relacionada con un buen estado de salud. Por el contrario, el uso recurrente y prolongado de antibi&oacute;ticos se asocia con un mayor riesgo de&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12902-022-01197-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obesidad, diabetes tipo 2</a>, enfermedad cardiovascular o&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41591-025-03693-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;ncer colorrectal</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que unos d&iacute;as despu&eacute;s de un ciclo de antibi&oacute;ticos orales, ocurre una&nbsp;<a href="https://www.cell.com/cell-reports/fulltext/S2211-1247(22)00401-6?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2211124722004016%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dr&aacute;stica alteraci&oacute;n en el microbioma intestinal</a>: se reduce la diversidad de especies bacterianas y la riqueza de genes microbianos. Por ejemplo, se describi&oacute; una mayor presencia de potenciales pat&oacute;genos como&nbsp;<em>Escherichia coli</em>&nbsp;y una menor abundancia de g&eacute;neros como&nbsp;<em>Dialister</em>,&nbsp;<em>Veillonella</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Eubacterium</em>, un enriquecimiento de genes de resistencia antimicrobiana y un mayor riesgo de infecci&oacute;n por&nbsp;<em>Clostridioides difficile</em>.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;nto dura el efecto de los antibi&oacute;ticos en el microbioma intestinal?</h2><p class="article-text">
        Aunque los efectos antimicrobianos a corto plazo son&nbsp;<a href="https://bmjopen.bmj.com/content/10/9/e035677" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bien conocidos</a>, no se realizaron investigaciones poblacionales a gran escala que examinen sus consecuencias con un horizonte m&aacute;s amplio. La gran pregunta es: &iquest;cu&aacute;nto duran esas consecuencias del consumo de antibi&oacute;ticos sobre el microbioma intestinal? Un estudio reciente publicado en&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04284-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Medicine</em></a>&nbsp;aporta una respuesta sorprendente: los efectos pueden prolongarse hasta 8 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores hicieron un estudio a lo grande: analizaron el microbioma intestinal de muestras de heces de 14.979 adultos en Suecia y cruzaron esos datos con la informaci&oacute;n del Registro Nacional de Medicamentos &ndash;que recoge todos los antibi&oacute;ticos y otros medicamentos recetados a pacientes ambulatorios en ese pa&iacute;s&ndash; para comprobar qu&eacute; pasaba en el microbioma intestinal durante 8 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La t&eacute;cnica empleada de metagen&oacute;mica de secuenciaci&oacute;n profunda permite identificar las bacterias a nivel de especie. Esto es importante: no se trata de ver si hay m&aacute;s o menos bacterias, sino exactamente de qui&eacute;n est&aacute; ah&iacute;. As&iacute;, se pudieron analizar alrededor de 1.340 especies bacterianas distintas.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis demostr&oacute; que los antibi&oacute;ticos reducen la diversidad bacteriana. El efecto m&aacute;s dr&aacute;stico ocurri&oacute; en el primer a&ntilde;o tras el uso de los f&aacute;rmacos, pero el impacto a&uacute;n era detectable hasta entre 4 y 8 a&ntilde;os despu&eacute;s de tomarlos, en un 10-15&nbsp;% de las especies bacterianas.
    </p><h2 class="article-text">No todos los antibi&oacute;ticos afectan por igual</h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos m&aacute;s interesantes del estudio es que no todos los antibi&oacute;ticos afectan igual a la microbiota. Los m&aacute;s agresivos fueron la clindamicina, las fluoroquinolonas y la flucloxacilina. Por ejemplo, un solo tratamiento con clindamicina se asoci&oacute; con la p&eacute;rdida de hasta 47 especies bacterianas.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;<a href="https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a682399-es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clindamicina</a>&nbsp;inhibe la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas al unirse al ribosoma bacteriano. Se emplea especialmente para tratar infecciones graves causadas por bacterias anaerobias y Gram positivas. En segundo lugar, las&nbsp;<a href="https://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/bacterias-y-f%C3%A1rmacos-antibacterianos/fluoroquinolonas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fluoroquinolonas</a>&nbsp;son antibi&oacute;ticos de amplio espectro que inhiben la replicaci&oacute;n del ADN al bloquear la enzima ADN girasa bacteriana. Son usadas para tratar infecciones graves urinarias y respiratorias. Y, por &uacute;ltimo, la&nbsp;<a href="https://www.vademecum.es/principios-activos-flucloxacilina-j01cf05-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flucloxacilina</a>&nbsp;es una penicilina de espectro reducido que act&uacute;a contra algunas bacterias Gram positivas.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, otros bactericidas m&aacute;s comunes (como algunas penicilinas de amplio espectro y la nitrofuranto&iacute;na) tuvieron efectos mucho m&aacute;s suaves. La mayor&iacute;a de los antibi&oacute;ticos disminu&iacute;an la abundancia bacteriana, mientras que algunos favorec&iacute;an la aparici&oacute;n de pat&oacute;genos oportunistas. En este caso, m&aacute;s es menos: cuantos m&aacute;s cursos de tratamiento con antibi&oacute;ticos, menor fue la diversidad bacteriana.
    </p><h2 class="article-text">Una recuperaci&oacute;n completa podr&iacute;a tardar a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Otro hallazgo interesante consisti&oacute; en observar que la microbiota no se recupera del todo. Hasta ahora se pensaba que&nbsp;<a href="https://www.cell.com/cell-reports/fulltext/S2211-1247(22)00401-6?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS2211124722004016%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comunidad microbiana vuelve a la &ldquo;normalidad&rdquo;</a>&nbsp;despu&eacute;s del tratamiento con antibi&oacute;ticos. Pero este estudio revela que, aunque la recuperaci&oacute;n fue r&aacute;pida en los primeros meses, despu&eacute;s es lenta e incompleta y no siempre se recobra exactamente el estado original.
    </p><p class="article-text">
        Una recuperaci&oacute;n completa podr&iacute;a tardar a&ntilde;os, seg&uacute;n el tipo de antibi&oacute;tico. Cuanto mayor sea el efecto negativo en la biodiversidad bacteriana, m&aacute;s tiempo se tardar&aacute; en recuperar la microbiota previa. En algunos casos, incluso, se llega a un nuevo ecosistema en equilibrio diferente al original.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, no hace falta tomar muchos antibi&oacute;ticos: una sola tanda puede tener efectos detectables a&ntilde;os despu&eacute;s. Esto cambia bastante la narrativa cl&aacute;sica de &ldquo;por una vez no pasa nada&rdquo;. Algunos de estos medicamentos tienen un mayor efecto en mujeres, quiz&aacute; por factores hormonales.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las bacterias que cambian est&aacute;n relacionadas con la obesidad, la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares o enfermedad inflamatoria intestinal. Ojo: esto no significa que los antibi&oacute;ticos causen estas enfermedades directamente, pero s&iacute; que pueden influir en el ecosistema microbiano que las modula.
    </p><h2 class="article-text">Entonces&hellip; &iquest;debemos dejar de usar antibi&oacute;ticos?</h2><p class="article-text">
        No. Y esto es clave: los antibi&oacute;ticos salvan vidas y son imprescindibles en infecciones bacterianas. Aunque este estudio se hizo solo en Suecia, donde el uso de estos f&aacute;rmacos est&aacute; muy restringido y se registra un bajo nivel de resistencia de las bacterias a sus efectos, los resultados refuerzan algo muy importante: hay que usarlos mejor, no m&aacute;s. <strong>Hay que evitar su administraci&oacute;n innecesaria, elegir el medicamento adecuado y no prolongar tratamientos sin motivo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recetar antibi&oacute;ticos de forma precisa ya no sirve solo para combatir la resistencia antimicrobiana, sino para preservar la biodiversidad del ecosistema intestinal del paciente y sus consecuencias en la salud metab&oacute;lica y gastrointestinal a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://theconversation.com/profiles/ignacio-lopez-goni-536052" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio L&oacute;pez-Go&ntilde;i</a> es c<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">atedr&aacute;tico de Microbiolog&iacute;a. Miembro de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Microbiolog&iacute;a (SEM), Universidad de Navarra</span>
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;<a href="https://theconversation.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a>. Lea el <a href="https://theconversation.com/nuevo-estudio-los-antibioticos-pueden-alterar-nuestra-microbiota-durante-anos-281356" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">original</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Una versi&oacute;n de este articulo fue publicada en el&nbsp;</em><a href="https://microbioblog.es/los-antibioticos-pueden-alterar-la-microbiota-durante-anos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>blog microBIO</em></a><em>&nbsp;del autor.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio López-Goñi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/nuevo-estudio-antibioticos-alterar-microbiota-durante-anos_1_13171155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 17:04:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Antibióticos,microbiota]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaza se enfrenta a la amenaza de las bacterias resistentes a los antibióticos: “Significa más riesgo de muerte por infecciones”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/gaza-enfrenta-amenaza-bacterias-resistentes-antibioticos-significa-riesgo-muerte-infecciones_1_12537906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57998af1-0e44-4bc5-8cdd-773519441d0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaza se enfrenta a la amenaza de las bacterias resistentes a los antibióticos: “Significa más riesgo de muerte por infecciones”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desnutrición, las lesiones y la destrucción del sistema sanitario por el ejército israelí hacen que la población de la Franja esté más expuesta a enfermedades que no se pueden tratar con antibióticos y que, por tanto, son más largas y graves
</p><p class="subtitle">

Doctores en Gaza: “Vemos a diario heridas de bala, amputaciones y quemaduras que se complican por la malnutrición” </p></div><p class="article-text">
        Gaza hace frente a una nueva amenaza. Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n publicada por la revista cient&iacute;fica <a href="https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(25)00467-0/fulltext" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">The Lancet</a>, las enfermedades resistentes a los antibi&oacute;ticos se est&aacute;n propagando por el territorio asolado por la brutal ofensiva israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Decenas de miles de personas han resultado heridas en los 22 meses de guerra, mientras los suministros m&eacute;dicos son extremadamente escasos y el sistema inmunitario de los gazat&iacute;es se ha visto cada vez m&aacute;s debilitado por la desnutrici&oacute;n.<strong> Los expertos alertan de que pueden padecer enfermedades m&aacute;s largas y graves debido al alto nivel de bacterias resistentes a los medicamentos, que tambi&eacute;n provocan contagios m&aacute;s r&aacute;pidos y un mayor n&uacute;mero de fallecimientos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos de la investigaci&oacute;n fueron publicados este martes en un comentario acad&eacute;mico revisado por pares en la web de <em>Lancet Infectious Diseases </em>y<em> </em><strong>son los primeros datos contrastados que sugieren la prevalencia de bacterias multirresistentes en Gaza </strong>desde el comienzo del conflicto en octubre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto significa enfermedades m&aacute;s largas y graves y un alto riesgo de contagios, significa m&aacute;s riesgo de muerte por infecciones muy comunes, significa m&aacute;s amputaciones&hellip;  Es un panorama horrible&rdquo;, afirma Krystel Moussally, que no particip&oacute; en la investigaci&oacute;n, pero es asesora epidemiol&oacute;gica de M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) y coautora de estudios sobre bacterias resistentes a los medicamentos en Gaza y otras zonas de conflicto en Oriente Medio.
    </p><p class="article-text">
        El estudio se llev&oacute; a cabo con m&aacute;s de 1.300 muestras tomadas durante diez meses de 2024 en el Hospital Al Ahli, sede de uno de los pocos laboratorios de microbiolog&iacute;a todav&iacute;a operativos en la Franja. Se detect&oacute; la presencia de bacterias multirresistentes en dos de cada tres muestras.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los autores del estudio, el bioeticista Bilal Irfan, asegura que los resultados son &ldquo;especialmente alarmantes&rdquo;. &ldquo;Ni siquiera conocemos la verdadera magnitud del problema porque casi todos los laboratorios han sido destruidos y gran parte del personal m&eacute;dico ha sido asesinado. Es extremadamente importante poder tener una peque&ntilde;a idea de lo que est&aacute; sucediendo en Gaza&rdquo;, se&ntilde;ala Irfan, investigador en el hospital Brigham and Women's de Harvard y en la Universidad de Michigan.
    </p><p class="article-text">
        Gaza lleva d&eacute;cadas con altos niveles de bacterias multirresistentes como consecuencia de las repetidas ofensivas de Israel y del bloqueo ejercido por este pa&iacute;s desde 2007, tras la toma de control del enclave costero por el grupo palestino Ham&aacute;s. Pero los expertos sostienen que la situaci&oacute;n actual no tiene precedentes: adem&aacute;s de diezmar el sistema sanitario de Gaza, la guerra ha destruido los sistemas de saneamiento, ha interrumpido casi por completo la recogida de basura y residuos s&oacute;lidos, y ha disparado<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/israel-restringe-entrada-alimentos-provoca-hambruna-letal-poblacion-palestina_1_12510278.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los niveles de hambre</a> entre los 2,1 millones de habitantes, haciendo que muchos de ellos sean m&aacute;s vulnerables a las infecciones.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial (OMS) de la Salud dijo el martes que Israel debe permitir la entrada de suministros m&eacute;dicos en Gaza para lidiar con una situaci&oacute;n sanitaria &ldquo;catastr&oacute;fica&rdquo;. &ldquo;Queremos abastecernos, todos hemos o&iacute;do que <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/paquetes-caen-zonas-inaccesibles-camiones-ayuda-israel-deja-entrar-gaza-gota-oceano_1_12498549.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha permitido la entrada </a>de m&aacute;s suministros humanitarios, pero eso a&uacute;n no est&aacute; ocurriendo o est&aacute; ocurriendo a un ritmo demasiado lento&rdquo;, dijo desde Jerusal&eacute;n Rik Peeperkorn, representante de la OMS para los territorios palestinos.
    </p><p class="article-text">
        Peeperkorn explic&oacute; que <strong>Gaza hab&iacute;a perdido m&aacute;s de la mitad de los medicamentos y que la OMS lograba introducir menos de lo que deseaba </strong>debido a &ldquo;los engorrosos procedimientos&rdquo; y a que se &ldquo;deniega&rdquo; la entrada de parte de los suministros, algo que las organizaciones humanitarias tienen que negociar con las autoridades israel&iacute;es de manera constante.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Peeperkorn, <strong>solo el 50% de los hospitales y el 38% de los centros de atenci&oacute;n primaria de Gaza est&aacute;n funcionando y lo hacen de forma parcial. </strong>En el Hospital Al Shifa, en el norte de la Franja, el nivel de ocupaci&oacute;n de los centros ha alcanzado el 240%. En el Hospital Al Ahli, tambi&eacute;n en el norte, es del 300%. &ldquo;La situaci&oacute;n sanitaria general sigue siendo catastr&oacute;fica. El hambre y la malnutrici&oacute;n siguen devastando Gaza&rdquo;, lament&oacute; Peeperkorn.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la autoridad militar que gestiona la llegada de la ayuda humanitaria a Gaza, desde el comienzo de la guerra se han transferido m&aacute;s de 45.000 toneladas de equipo sanitario a la Franja y se han levantado 13 hospitales de campa&ntilde;a totalmente equipados por organizaciones internacionales. &ldquo;Israel seguir&aacute; permitiendo la entrada de equipos m&eacute;dicos y medicamentos en la Franja de Gaza de conformidad con el derecho internacional y en coordinaci&oacute;n con la comunidad internacional, al tiempo que tomar&aacute; todas las medidas posibles para impedir que la organizaci&oacute;n terrorista Ham&aacute;s se apropie de la ayuda y la utilice con fines terroristas y militares&rdquo;, afirm&oacute; COGAT.
    </p><p class="article-text">
        Desde el 7 de octubre de 2023, la ofensiva israel&iacute; en Gaza ha matado a m&aacute;s de 61.700 palestinos y ha causado heridas a casi 155.000, seg&uacute;n los datos del Ministerio de Sanidad palestino. 
    </p><p class="article-text">
        En tres de cada cuatro casos, las muestras estudiadas por Irfan y los coautores del estudio proced&iacute;an de personas con heridas traum&aacute;ticas causadas por bombardeos o ataques similares de Israel. Los autores afirmaron que la amenaza de las bacterias resistentes a los medicamentos se intensificar&aacute; a menos que se detenga la ofensiva israel&iacute; y al &ldquo;ataque deliberado contra hospitales, laboratorios y plantas desalinizadoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Krystel Moussally, el problema se ha agravado por la gran contaminaci&oacute;n de las fuentes de agua y por la &ldquo;ausencia de los correspondientes programas de inmunizaci&oacute;n&rdquo; durante la guerra. El a&ntilde;o pasado, la OMS logr&oacute; vacunar contra la polio a cientos de miles de ni&ntilde;os en una campa&ntilde;a por fases muy complicada, despu&eacute;s de que se registrara el <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">primer caso</a> de esta enfermedad en m&aacute;s de 25 a&ntilde;os en la Franja. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Texto traducido por Francisco de Z&aacute;rate y editado por elDiario.es</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jason Burke]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/gaza-enfrenta-amenaza-bacterias-resistentes-antibioticos-significa-riesgo-muerte-infecciones_1_12537906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Aug 2025 03:03:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Antibióticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistencia antimicrobiana: por qué no hay que automedicarse con antibióticos en invierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/resistencia-antimicrobiana-no-hay-automedicarse-antibioticos-invierno_1_12473948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66673d48-289f-4e8a-bbdb-24aabf9b8f52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resistencia antimicrobiana: por qué no hay que automedicarse con antibióticos en invierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el aumento de gripes y resfríos en invierno, especialistas advierten sobre el uso indebido de antibióticos y el riesgo de generar resistencia antimicrobiana, un problema de salud pública que crece en todo el mundo.

</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada del <strong>invierno</strong> y el <strong>aumento de enfermedades respiratorias</strong>, muchas personas recurren a la <strong>automedicaci&oacute;n con antibi&oacute;ticos sin saber que esto puede ser peligroso</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Corina Nemirovsky, m&eacute;dica infect&oacute;loga y docente de la carrera de especializaci&oacute;n en la Universidad del Hospital Italiano</strong>, advierte sobre los riesgos de esta pr&aacute;ctica y la necesidad de usarlos solo con indicaci&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        El fr&iacute;o, la mayor permanencia en espacios cerrados y la circulaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/vapores-jengibre-miel-funcionan-remedios-caseros-tos_1_12136053.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distintos virus</a> generan el escenario ideal para la propagaci&oacute;n de gripes, resfriados y otras infecciones respiratorias. Sin embargo, no todos estos cuadros requieren tratamiento con antibi&oacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La mayor&iacute;a de los cuadros que vemos en esta &eacute;poca como congesti&oacute;n, moco, dolor de garganta, tos o incluso fiebre, son de origen viral y no requieren antibi&oacute;ticos.</strong> Esto se debe a que estos medicamentos s&oacute;lo son efectivos frente a cuadros bacterianos, como por ejemplo una infecci&oacute;n urinaria, y siempre bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica&rdquo;, explica la Dra. Nemirovsky.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Con la llegada del invierno crece la cantidad de resfríos."
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            <span class="title">
                Con la llegada del invierno crece la cantidad de resfríos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un problema silencioso que crece en todo el mundo</h2><p class="article-text">
        El <strong>uso indiscriminado de antibi&oacute;ticos</strong> no solo puede resultar ineficaz ante infecciones virales, sino que tambi&eacute;n puede provocar efectos adversos como malestares digestivos o <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/gripe-invierno-pesar-dicen-madres-cientificos-explican-frio-no-enferma_1_11395436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reacciones al&eacute;rgicas</a>. Pero el principal riesgo es la resistencia antimicrobiana, <strong>un problema que preocupa a la salud p&uacute;blica a nivel global.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Si bien algunas bacterias pueden recuperar su sensibilidad con el tiempo, esto no siempre sucede y puede llevar muchos a&ntilde;os.</strong> En la mayor&iacute;a de los casos, una vez que es adquirida esa resistencia ya no se vuelve para atr&aacute;s, lo cual limita las opciones de tratamiento disponibles&rdquo;, advierte la especialista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando las bacterias se vuelven resistentes, los antibi&oacute;ticos dejan de ser efectivos</strong>, lo que complica los tratamientos no solo para el paciente, sino tambi&eacute;n para su entorno. Para evitar esto, es clave que un profesional eval&uacute;e cada caso y determine la dosis, el tiempo de tratamiento y las posibles interacciones con otros medicamentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Automedicarse es nocivo para la salud.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hacer ante un resfr&iacute;o o gripe?</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Reconocer los s&iacute;ntomas t&iacute;picos de cuadros virales.</li>
                                    <li>No recurrir a antibi&oacute;ticos sin indicaci&oacute;n m&eacute;dica.</li>
                                    <li>Consultar a un profesional si hay fiebre persistente, malestar general o si se pertenece a un grupo de riesgo.</li>
                                    <li>No compartir ni reutilizar medicamentos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuidar el uso de antibi&oacute;ticos es un acto de responsabilidad individual y colectiva. Lo que parece una soluci&oacute;n r&aacute;pida puede no ser la correcta. Consultar siempre con un m&eacute;dico y usarlos de manera consciente es la mejor forma de garantizar su eficacia cuando realmente se necesitan.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n del Hospital Italiano.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/resistencia-antimicrobiana-no-hay-automedicarse-antibioticos-invierno_1_12473948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jul 2025 09:45:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resistencia antimicrobiana: por qué no hay que automedicarse con antibióticos en invierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Antibióticos,Invierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fagos, sensibilidad colateral y fármacos vintage: qué haremos cuando los antibióticos fallen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/fagos-sensibilidad-colateral-farmacos-vintage-haremos-antibioticos-fallen_1_10796059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4b7a962-946e-4002-ade2-eb849762843c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fagos, sensibilidad colateral y fármacos vintage: qué haremos cuando los antibióticos fallen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decenas de grupos trabajan para descubrir cómo atajar infecciones que no responden a los antibióticos, mientras la OMS advierte que el desarrollo clínico de nuevos fármacos está agotado y las bacterias se vuelven cada vez más resistentes</p><p class="subtitle">Las enfermedades infecciosas rebrotan en silencio, pero imparables</p></div><p class="article-text">
        Con el descubrimiento formal de la penicilina en 1928, el mundo de la medicina experiment&oacute; una revoluci&oacute;n sin precedentes. El desarrollo de antibi&oacute;ticos facilit&oacute; el tratamiento de decenas de infecciones pero, con el paso del tiempo, las bacterias han utilizado sus propios mecanismos para hacerse resistentes. Durante d&eacute;cadas, cuando un paciente que enfermaba por uno de estos microorganismos era capaz de eliminarlo con una inyecci&oacute;n o unas pastillas. Pero este escenario est&aacute; cada vez menos claro. De hecho, esta m&aacute;xima ya no aplica para todos. En Espa&ntilde;a, solo en 2023, se han infectado por bacterias multirresistentes unas 150.000 personas. Para 23.000 pacientes no ha habido un remedio eficaz y han fallecido. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las autoridades sanitarias trabajan en estrategias para racionalizar el uso de antibi&oacute;ticos y reducir la aparici&oacute;n de nuevas resistencias, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud las considera una de las principales amenazas para la salud p&uacute;blica mundial. Seg&uacute;n un estudio publicado por <em>The Lancet</em>, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/muertes-anuales-bacterias-resistentes-medicamentos-superan-causadas-sida-malaria_1_8670535.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estas bacterias inmunes al efecto de los f&aacute;rmacos supusieron 1,3 millones de muertes</a> directas y al menos cinco millones de forma indirecta en 2019. Ante este escenario, hay una pregunta evidente: <strong>&iquest;qu&eacute; pasar&aacute; si nos quedamos sin antibi&oacute;ticos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La directora de Crisis Clim&aacute;tica y Salud P&uacute;blica de la OMS, Mar&iacute;a Neira, se&ntilde;alaba <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/maria-neira-oms-subsidios-combustibles-fosiles-cubririamos-75-gasto-sanitario-mundial_128_10722596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista con elDiario.es</a> que, aunque &ldquo;es un escenario cercano&rdquo;, no deber&iacute;a verse como una opci&oacute;n. La experta apostaba por &ldquo;una serie de medidas para que no lleguemos a ese escenario aterrador&rdquo;, como la gesti&oacute;n eficaz, la sensibilizaci&oacute;n y el trabajo bajo un enfoque de salud humana y animal. &ldquo;No hay una pila de antibi&oacute;ticos esperando a ser desarrollados. No la hay&rdquo;, insist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, la OMS ya reconoc&iacute;a que &ldquo;la l&iacute;nea de desarrollo cl&iacute;nico de nuevos antimicrobianos est&aacute; agotada&rdquo; y que &ldquo;a medida que la farmacorresistencia se propaga por todo el mundo, los antibi&oacute;ticos son cada vez m&aacute;s ineficaces&rdquo;. Ese a&ntilde;o, hab&iacute;a solo 32 antibi&oacute;ticos en fase de desarrollo cl&iacute;nico, de los que solo seis eran innovadores. Esto plantea otras cuestiones. Los expertos consultados aseguran que<strong> las resistencias hacen que los grandes laboratorios hayan perdido inter&eacute;s en investigar estos tratamientos, que no son cr&oacute;nicos y que pueden quedar inservibles en pocos a&ntilde;os, lo que no los hace econ&oacute;micamente rentables</strong>. Por eso, centenares de grupos de investigaci&oacute;n llevan trabajando en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas en nuevas estrategias para ponerse, de nuevo, por delante de las bacterias y evitar un panorama que devuelva a la medicina a 1928.
    </p><h3 class="article-text">Virus contra bacterias</h3><p class="article-text">
        Estas estrategias se est&aacute;n desarrollando, en muchos casos, con la mirada puesta en el pasado. Es el caso de los fagos, que se utilizaban antes del descubrimiento de la penicilina, pero que quedaron relegados con este avance, salvo en algunos pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. &ldquo;Son unos virus que tienen receptores que les permiten entrar en determinadas bacterias y matarlas&rdquo;, explica la portavoz de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Enfermedades Infecciosas y Microbiolog&iacute;a Cl&iacute;nica, Mar&iacute;a del Mar Tom&aacute;s, que apunta a este campo como uno de los grandes focos de investigaci&oacute;n e innovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, esta microbi&oacute;loga del Hospital de A Coru&ntilde;a apunta a varias ventajas que favorecen el desarrollo de estos virus. <strong>&ldquo;Tienen pocas reacciones adversas, porque, en buena parte, nuestro organismo est&aacute; constituido por fagos</strong>; adem&aacute;s, pueden tener una acci&oacute;n sin&eacute;rgica con ciertos antibi&oacute;ticos, que nos permitir&iacute;a recuperarlos en combinaci&oacute;n con c&oacute;cteles de virus; est&aacute;n en el ambiente, por lo que supondr&iacute;an poco coste; y se pueden crear de forma sint&eacute;tica, para evitar que la bacteria desarrolle resistencia tambi&eacute;n a ellos&rdquo;, enumera. 
    </p><p class="article-text">
        Los expertos apuestan por la creaci&oacute;n de un banco de fagos, al que recurrir en busca de un c&oacute;ctel preciso, que sirva para una determinada infecci&oacute;n causada por una bacteria resistente a los antibi&oacute;ticos. Pero, por el momento, en Espa&ntilde;a esta estrategia a&uacute;n no se ha probado en la cl&iacute;nica, con pacientes. Este a&ntilde;o, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha puesto en marcha el proyecto MePRAN de medicina de precisi&oacute;n contra los antimicrobianos, dotado con 4,3 millones de euros para tres a&ntilde;os y en el que participan una treintena de grupos, nueve comunidades y 78 investigadores, que incluye la creaci&oacute;n de una plataforma para el desarrollo inmediato de ensayos cl&iacute;nicos en este &aacute;rea. &ldquo;Necesitamos esos datos para que haya unidades acreditadas para el uso de esas terapias&rdquo;, indica Tom&aacute;s, que hasta ahora solo se han utilizado en un pu&ntilde;ado de casos para uso compasivo y con c&oacute;cteles suministrados por otros pa&iacute;ses. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea que nos interesa es diseñar fagos que evolucionen en la misma dirección que la bacteria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Fortuna</span>
                                        <span>—</span> Investigador del CSIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/organismos-digitales-luchan-resistencia-bacteriana-antibioticos_132_8416623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel &Aacute;ngel Fortuna</a> es investigador Ram&oacute;n y Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) y trabaja en la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana. &Eacute;l tambi&eacute;n se dedica a investigar sobre esos fagos que acaben con las bacterias. &ldquo;Puede parecer nuevo, pero se lleva haciendo desde hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os&rdquo;, aclara. En concreto, en su capacidad coevolutiva. Porque, al igual que las bacterias acaban generando resistencias a los antibi&oacute;ticos, tambi&eacute;n pueden hacerlo ante los virus. Sin embargo, estos microorganismos tambi&eacute;n evolucionan. &ldquo;La idea que nos interesa es dise&ntilde;ar fagos que evolucionen en la misma direcci&oacute;n que la bacteria&rdquo;, aclara el experto, que utiliza una plataforma de software de vida artificial para experimentar en esos sistemas computacionales antes de trasladarlo al laboratorio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En determinadas circunstancias, al modificar el entorno de un virus, este acumula distintos anclajes que le permiten infectar a a algunas bacterias, as&iacute; que lo que nos interesa es que el fago acumule diferentes anclajes&rdquo;, explica Fortuna. Al hacerlo en un entorno controlado, ahora <em>in silico</em>, pero despu&eacute;s en el laboratorio, permitir&aacute; disponer de un <em>stock </em>de virus entrenados ante diferentes resistencias bacterianas. &ldquo;As&iacute;, no solo va a ser capaz de destruir esa infecci&oacute;n, sino las variantes gen&eacute;ticas que se generen&rdquo;, indica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las metodologías tradicionales empleadas para encontrar nuevos fármacos no han logrado sacar un solo antibiótico nuevo en los últimos 30 años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Vila</span>
                                        <span>—</span> Director de Resistencias Antimicrobianas del ISGlobal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las metodolog&iacute;as tradicionales empleadas para encontrar nuevos f&aacute;rmacos no han logrado sacar un solo antibi&oacute;tico nuevo en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os&rdquo;, se&ntilde;alaba el director de la iniciativa de Resistencias Antimicrobianas en ISGlobal y jefe del Departamento de Microbiolog&iacute;a en el Hospital Clinic, Jordi Vila, en 2022, con motivo de <a href="https://www.isglobal.org/-/un-nuevo-peptido-sintetico-prometedor-para-combatir-bacterias-multirresistentes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la presentaci&oacute;n de un p&eacute;ptido sint&eacute;tico</a> con capacidad de imponerse a las bacterias multirresistentes. &ldquo;Tienen ventajas sobre los antibi&oacute;ticos, porque los puedes sintetizar y modificar, de forma que aumentas su efectividad y reduces la toxicidad&rdquo;, explica ahora en conversaci&oacute;n con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Ese p&eacute;ptido desarrollado por el ISGlobal y el Clinic ha mostrado en ese estudio precl&iacute;nico su capacidad <em>in vitro</em> para combatir la bacteria <em>Acinetobacter baumanii</em>, que causa infecciones como la neumon&iacute;a nosocomial, del tracto urinario o meningitis. &ldquo;Nuestra idea ahora es entrar en ensayos en animales y pasar a humanos. El problema es que, econ&oacute;micamente, si no tienes una gran farmac&eacute;utica detr&aacute;s, es inviable. En Europa hay 188 <em>biotecs </em>que, al llegar a la fase cl&iacute;nica se encuentran con este problema&rdquo;, lamenta Vila. En la actualidad, hay uno de estos p&eacute;ptidos, espec&iacute;fico para <em>Staphylococcus aureus</em> para infecciones de pr&oacute;tesis auriculares, que se est&aacute; probando con pacientes. 
    </p><h3 class="article-text">Un f&aacute;rmaco de los a&ntilde;os 50</h3><p class="article-text">
        De nuevo, la investigaci&oacute;n se encuentra en el caso de los p&eacute;ptidos con una vieja conocida de los tratamientos convencionales: la toxicidad. En muchos casos, dar un f&aacute;rmaco es muy positivo para la infecci&oacute;n que se pretende atajar, pero ataca otras partes del organismo, haci&eacute;ndolo inviable. Por ejemplo, a finales de los a&ntilde;os 50 del siglo XX comenz&oacute; a utilizarse la colistina, un antibi&oacute;tico contra las infecciones, que cay&oacute; en desuso pocos a&ntilde;os despu&eacute;s por su alt&iacute;sima toxicidad para el ri&ntilde;&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2004, cuando la doctora Llu&iuml;sa Sorli, m&eacute;dica adjunta del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital del Mar, cursaba su residencia, comenzaron a ver las primeras <em>Pseudomonas </em>resistentes<em>. </em>&ldquo;Nos vimos abocadas a utilizar colistina, pero no sab&iacute;amos nada de ella, as&iacute; que ese fue el tema de mi tesis doctoral&rdquo;, explica. Durante su investigaci&oacute;n, la experta detect&oacute; que aquellas personas a las que se le aplicaba este antibi&oacute;tico en dosis altas para tratar sus neumon&iacute;as ten&iacute;an mayores tasas de mortalidad, as&iacute; que apostaron por una nueva estrategia. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por vía intravenosa, la colistina hace incompatible mantener una función renal normal cuando las bacterias están en el pulmón, así que apostamos por la nebulización</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Lluïsa Sorli</span>
                                        <span>—</span> Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital del Mar
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En el laboratorio ve&iacute;amos que la colistina funcionaba muy bien, pero a la hora de aplicarlo al paciente no pod&iacute;amos pasarnos, porque es muy t&oacute;xica para el ri&ntilde;&oacute;n y hace incompatible mantener una funci&oacute;n renal normal cuando las bacterias est&aacute;n en el pulm&oacute;n, as&iacute; que apostamos por la nebulizaci&oacute;n&rdquo;, explica Sorli. Es decir, utilizar la v&iacute;a inhalatoria, en lugar de la intravenosa. &ldquo;De esta forma se administra en niveles altos en el pulm&oacute;n, donde no es t&oacute;xica, y no pasa a la sangre&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        Esta suerte de recuperaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos en desuso, contra los que la mayor&iacute;a de bacterias no han desarrollado resistencias, permite una nueva v&iacute;a de escape ante este problema de salud p&uacute;blica. Pero nadie niega que en unos a&ntilde;os se pueda estar en el mismo punto, por lo que la experta aboga por &ldquo;optimizar&rdquo; su uso. &ldquo;Aunque haya bacterias que se vuelvan resistentes, (los f&aacute;rmacos) nos tienen que durar muchos a&ntilde;os, porque no hay nada nuevo a la vista a corto plazo&rdquo;, se&ntilde;ala. De hecho, hay m&aacute;s trabajos en esta l&iacute;nea, para averiguar cu&aacute;l es la mejor aplicaci&oacute;n de antibi&oacute;ticos como la amikacina o la tobramicina. 
    </p><p class="article-text">
        En el Centro Nacional de Biotecnolog&iacute;a (CNB) del CSIC, la investigadora Sara Hernando-Amado trabaja en una l&iacute;nea diferente. Su objetivo se centra en entender c&oacute;mo es la evoluci&oacute;n de la resistencia a los antibi&oacute;ticos para hacer un mejor uso de los f&aacute;rmacos que existen en este momento. &ldquo;Tratamos de identificar el tal&oacute;n de Aquiles que surge en un pat&oacute;geno cuando se hace resistente a un antibi&oacute;tico, que es el aumento de su sensibilidad a otro diferente&rdquo;, explica. Es lo que se llama 'sensibilidad colateral', un fen&oacute;meno conocido desde los a&ntilde;os 50 que, a pesar de su potencial, no ha llegado a explotarse cl&iacute;nicamente para el tratamiento de las infecciones bacterianas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tratamos de identificar el talón de Aquiles que surge en un patógeno cuando se hace resistente a un antibiótico, que es el aumento de su sensibilidad a otro diferente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Hernando-Amado</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del Centro Nacional de Biotecnología
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, estas estrategias han empezado a desarrollarse, pero se han encontrado algunos escollos. Un an&aacute;lisis de unas 450.000 pruebas de susceptibilidad a los antibi&oacute;ticos, realizadas en hospitales de Pittsburgh, en Estados Unidos, y <a href="https://www.thelancet.com/journals/lanmic/article/PIIS2666-5247(21)00118-X/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en </a><a href="https://www.thelancet.com/journals/lanmic/article/PIIS2666-5247(21)00118-X/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a>, mostraba que la mayor&iacute;a de estas terapias eran a menudo ineficaces porque los patrones de sensibilidad colateral son diferentes en las distintas cepas presentes en una infecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se public&oacute; este estudio, el equipo de Hernando-Amado ya hab&iacute;a tomado la delantera. De hecho, este trabajo vino a confirmar aquello en lo que ellos llevaban trabajando desde 2020 y que hab&iacute;a dado como resultado la identificaci&oacute;n de una combinaci&oacute;n de ciproflaxacino y tobramicina eficaz para erradicar cepas muy variadas de <em>P. aeruginosa</em>, un pat&oacute;geno oportunista que infecta a pacientes inmunodeprimidos o con infecciones pulmonares cr&oacute;nicas, independientemente de que sigan trayectorias evolutivas diferentes. Precisamente, este est&aacute; incluido en el nivel de prioridad &ldquo;cr&iacute;tica&rdquo; que establece la OMS. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, en lo que este centro ha sido pionero es en estudiar y definir la sensibilidad colateral transitoria. &ldquo;Identificamos una mol&eacute;cula desinfectante, el cloruro de decualinio, que causa la misma sensibilidad a la tobramicina que el ciproflaxacino, pero de forma temporal&rdquo;, explica. Esta nueva estrategia terap&eacute;utica evitar&iacute;a que las diferentes cepas de las bacterias adquieran la resistencia permanentemente, porque el efecto se va una vez que se retira la mol&eacute;cula. Por el momento, lo han probado con &eacute;xito en el laboratorio. &ldquo;Los resultados muestran un gran potencial cl&iacute;nico, a falta de ensayos en modelos animales&rdquo;, aclara la experta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas estas estrategias tratan de buscar la llave que permita abrir la puerta a un futuro en el que la ciencia pueda sortear a esas bacterias multirresistentes que amenazan la medicina tal y como se conoce. Porque no se trata solo de no tener soluci&oacute;n a una infecci&oacute;n determinada, sino que estas condicionan otras actividades en los hospitales, donde hay m&aacute;s prevalencia de estos microorganismos. De hecho, en algunos centros empiezan a plantearse ya si merece la pena arriesgarse a determinadas cirug&iacute;as en algunos pacientes si el riesgo de que adquieran una de estas infecciones es mayor que el de no someterse a una operaci&oacute;n que puede mejorar su vida. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/fagos-sensibilidad-colateral-farmacos-vintage-haremos-antibioticos-fallen_1_10796059.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jan 2024 03:02:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fagos, sensibilidad colateral y fármacos vintage: qué haremos cuando los antibióticos fallen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bacterias,Antibióticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las bebidas alcohólicas interfieren con los antibióticos: ¿verdad o mito?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/bebidas-alcoholicas-interfieren-antibioticos-verdad-mito_1_9618125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd7b7ae7-cd4b-4248-9aae-ed1f1a25d880_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Aldo Rignone"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sabiduría popular enseña que quienes están tomando antibióticos deben abstenerse de beber alcohol. La ciencia aclara cuánto hay de cierto en esas creencias y qué sucede realmente cuando una persona ingiere ambas sustancias.</p></div><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre los antibi&oacute;ticos y el alcohol siempre ha sido complicada. O siempre ha estado, para decirlo mejor, rodeada de creencias y afirmaciones que han generado dudas y temores a lo largo del tiempo. &ldquo;Beber alcohol si est&aacute;s tomando antibi&oacute;ticos hace mal&rdquo;, dice alguien. &ldquo;No hace mal -responde alguien m&aacute;s- pero anula el efecto de la medicaci&oacute;n&rdquo; &iquest;Qu&eacute; tiene la ciencia para decir sobre esto?
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, en la mayor&iacute;a de los casos, tomar un poco de alcohol cuando se est&aacute;n tomando antibi&oacute;ticos no representa un problema importante. Lo cual <strong>no quiere decir que la ingesta de alcohol sea recomendable durante un tratamiento </strong>con esta clase de f&aacute;rmacos. Por el contrario: lo mejor es evitarlo. Esto se debe a que el alcohol se metaboliza en el h&iacute;gado, lo mismo que los antibi&oacute;ticos. En consecuencia, como debe ponerse a procesar el alcohol, el &oacute;rgano tardar&aacute; m&aacute;s en hacer lo mismo con la medicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de retrasar el tratamiento, ese &ldquo;doble trabajo&rdquo; del h&iacute;gado puede ocasionar <strong>la acumulaci&oacute;n de las toxinas propias de los antibi&oacute;ticos</strong>. Y m&aacute;s importante a&uacute;n es que el consumo de alcohol reduce la eficacia del sistema inmune, tal como lo han demostrado numerosos estudios. Se supone que si alguien est&aacute; tomando antibi&oacute;ticos es porque padece alg&uacute;n tipo de infecci&oacute;n o enfermedad, ante las cuales lo deseable es que su sistema inmune pueda trabajar al m&aacute;ximo de sus posibilidades. Este es otro motivo por el cual conviene evitar las bebidas alcoh&oacute;licas mientras dure esta clase de tratamientos.
    </p><h3 class="article-text">Antibi&oacute;ticos que no se deben mezclar con alcohol</h3><p class="article-text">
        Pero no son un retraso en la acci&oacute;n del f&aacute;rmaco o la acumulaci&oacute;n de toxinas las peores posibles consecuencias de mezclar antibi&oacute;ticos y alcohol. Esta combinaci&oacute;n tiene <strong>efectos muy desagradables en el caso de ciertos antibi&oacute;ticos</strong>, como lo especifica <a href="https://www.nhs.uk/common-health-questions/medicines/can-i-drink-alcohol-while-taking-antibiotics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documento del National Health System</a>&nbsp;(NHS), el sistema p&uacute;blico de salud del Reino Unido. No est&aacute;n entre los m&aacute;s recetados, y por lo tanto son casos minoritarios, pero es importante prestar atenci&oacute;n. Son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Metronidazol</strong>. De todos los antibi&oacute;ticos que causan problemas importantes con el alcohol, este es el &uacute;nico que se receta con cierta asiduidad. Se emplea sobre todo para el tratamiento de infecciones dentales o ginecol&oacute;gicas, as&iacute; como tambi&eacute;n contra &uacute;lceras en las piernas o escaras. </li>
                                    <li><strong>Disulfiram</strong>.&nbsp;Se utiliza para el tratamiento contra el alcoholismo. Como inhibe la acci&oacute;n de la enzima que procesa los metabolitos m&aacute;s t&oacute;xicos del alcohol, su ingesta -incluso en cantidades muy peque&ntilde;as- provoca en apenas diez minutos los efectos m&aacute;s desagradables de una borrachera: rubor, dolor de cabeza, n&aacute;useas, v&oacute;mitos, dolor en el pecho, debilidad, visi&oacute;n borrosa, confusi&oacute;n, transpiraci&oacute;n, asfixia, ansiedad y dificultades para respirar. Y ese mismo efecto es el que se produce al ingerir alcohol mientras se est&aacute; tomando metronidazol.</li>
                                    <li><strong>Tinidazol</strong>. En general este medicamento se receta para el tratamiento de infecciones intestinales como la giardiasis y la amibiasis (causantes de diarrea, gases y retorcijones de est&oacute;mago) y para ciertas enfermedades de transmisi&oacute;n sexual, como la tricomoniasis. Su combinaci&oacute;n con el alcohol tambi&eacute;n da lugar a un efecto cuya intensidad depende de las cantidades del f&aacute;rmaco y de alcohol que se hayan ingerido: puede durar desde 30 minutos hasta varias horas, en los cuadros m&aacute;s severos.</li>
                                    <li><strong>Linezolid</strong>. Este antibi&oacute;tico sirve para combatir la neumon&iacute;a e infecciones de la piel. Origina reacciones secundarias cuando se combina con una sustancia llamada tiramina, presente no solo en las bebidas alcoh&oacute;licas (en particular, en la cerveza y el vino tinto), sino tambi&eacute;n en alimentos que han sido escabechados, ahumados o fermentados. Como resultado, se puede producir somnolencia, mareos, dificultad para concentrarse y episodios de hipertensi&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>Isoniacida, rifampicina y pirazinamida</strong>. Se trata de antibi&oacute;ticos empleados sobre todo para el tratamiento de la tuberculosis pero tambi&eacute;n en el tratamiento de otros problemas. Son medicaciones muy agresivas para el h&iacute;gado, por lo cual se desaconseja la ingesta de alcohol durante su administraci&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>Doxiciclina</strong>. Este f&aacute;rmaco, empleado para el tratamiento de diversas infecciones, es el que m&aacute;s resentida ve su eficacia farmac&eacute;utica a causa del consumo de alcohol. Solo en casos excepcionales provoca efectos graves (sue&ntilde;o, dolor de cabeza, calambres, desorientaci&oacute;n, alteraciones del ritmo card&iacute;aco e incluso alucinaciones), pero su acci&oacute;n puede resultar muy reducida, dado que el alcohol acelera la descomposici&oacute;n del f&aacute;rmaco y su eliminaci&oacute;n del cuerpo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El efecto de estos antibi&oacute;ticos es duradero, por lo cual los especialistas aconsejan dejar pasar al menos 48 horas, en el caso del metronidazol, y 72 horas, en el del tinidazol, para volver a consumir bebidas alcoh&oacute;licas. Por otra parte, hay varios otros antibi&oacute;ticos, de uso poco frecuente, que pueden ocasionar trastornos. <strong>Conviene consultar con el especialista que los receta sobre los posibles riesgos </strong>del consumo de alcohol durante el tratamiento.
    </p><h3 class="article-text">Los riesgos de interrumpir la medicaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        De todo lo expuesto se desprende que, aunque no es del todo inocuo, tomar una copa de vino al d&iacute;a&nbsp;o un par de cervezas en un acontecimiento social -una fiesta, una cena especial, etc.- mientras se toman antibi&oacute;ticos no implica consecuencias de gravedad (con la excepci&oacute;n de los f&aacute;rmacos mencionados arriba o una recomendaci&oacute;n espec&iacute;fica del m&eacute;dico que emite la receta). Aunque tambi&eacute;n puede ser una buena medida&nbsp;<strong>evitar el alcohol durante todo el tiempo que dure el tratamiento</strong>, y hasta algunos d&iacute;as despu&eacute;s, como ya se ha destacado.
    </p><p class="article-text">
        Mucho <strong>peor que eso es discontinuar las dosis de la medicaci&oacute;n</strong>, que es lo que hace mucha gente por pensar que es in&uacute;til tomarla con la frecuencia indicada dado que quedar&aacute; &ldquo;anulada&rdquo; por el alcohol. En realidad, lo que sucede en esos casos es que las bacterias que provocan las infecciones conviven durante m&aacute;s tiempo con el antibi&oacute;tico, lo que las convierte en superbacterias&nbsp;y, por ende, hace m&aacute;s dif&iacute;cil acabar con la enfermedad, tanto en la situaci&oacute;n actual como en alguna infecci&oacute;n futura.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/bebidas-alcoholicas-interfieren-antibioticos-verdad-mito_1_9618125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Oct 2022 18:35:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las bebidas alcohólicas interfieren con los antibióticos: ¿verdad o mito?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antibióticos,alcohol,Tratamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las muertes anuales por bacterias resistentes a los medicamentos superan a las causadas por el sida o la malaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/muertes-anuales-bacterias-resistentes-medicamentos-superan-causadas-sida-malaria_1_8671534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e17df190-274b-4e9c-a6d8-81fd19a0fe20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las muertes anuales por bacterias resistentes a los medicamentos superan a las causadas por el sida o la malaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio que acaba de publicarse en 'The Lancet' calcula que este fenómeno supuso 1,27 millones de muertes directas y tuvo algún papel en al menos 4,95 millones de decesos en 2019</p></div><p class="article-text">
        La resistencia bacteriana a los antimicrobianos (RAM) se convirti&oacute; en una de las principales amenazas para la salud p&uacute;blica del siglo XXI. Esta es la idea principal de un nuevo estudio sobre resistencia a los medicamentos, <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)02724-0/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en la revista cient&iacute;fica </a><a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)02724-0/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a><em>. </em>'Global burden of bacterial antimicrobial resistance in 2019: a systematic analysis' (Impacto mundial de la resistencia bacteriana a los antimicrobianos en 2019: un an&aacute;lisis sistem&aacute;tico) calcula que <strong>m&aacute;s de 1,2 millones de personas murieron ese a&ntilde;o por infecciones bacterianas resistentes a los antibi&oacute;ticos</strong>, lo que supone un n&uacute;mero mayor de muertes respecto a las que se asocian a otras enfermedades como el sida o la malaria. La investigaci&oacute;n refleja que el sida y la malaria causaron 860.000 y 640.000 muertes respectivamente durante el a&ntilde;o objeto de estudio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La consecuencia de la farmacorresistencia (a los antibióticos y otros medicamentos) es que ciertas infecciones sean cada vez más difíciles de tratar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La resistencia bacteriana a los antimicrobianos se produce &ldquo;cuando los cambios en las bacterias hacen que los medicamentos utilizados para tratar infecciones sean menos eficaces&rdquo;</strong>. <strong>La consecuencia de la farmacorresistencia (a los antibi&oacute;ticos y otros medicamentos) es que ciertas infecciones sean cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles de tratar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, indica el estudio, se estimaba que la resistencia bacteriana a los antimicrobianos podr&iacute;a llegar a causar la muerte de 10 millones de personas en el a&ntilde;o 2050. Aunque estas predicciones fueron puestas en duda, <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/antimicrobial-resistance" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la OMS</a> y numerosos grupos de investigadores &ldquo;coinciden en que la propagaci&oacute;n de la RAM es un problema urgente que requiere un plan de acci&oacute;n global y coordinado&rdquo;. <strong>Si no se controla, advierten los investigadores, su propagaci&oacute;n &ldquo;podr&iacute;a hacer que muchos pat&oacute;genos bacterianos sean mucho m&aacute;s letales en el futuro&rdquo; de lo que ya lo son hoy en d&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos nuevos datos revelan la verdadera magnitud de la resistencia a los antimicrobianos en todo el mundo y son una clara se&ntilde;al de que debemos combatir la amenaza&rdquo;, dijo el coautor del estudio, el profesor Chris Murray, del Institute for Health Metrics and Evaluation de la Universidad de Washington. &ldquo;Las estimaciones anteriores preve&iacute;an 10 millones de muertes anuales por RAM para 2050, pero ahora sabemos con certeza que ya estamos mucho m&aacute;s cerca de esa cifra de lo que pens&aacute;bamos&rdquo;, a&ntilde;ade Murray. El cient&iacute;fico pidi&oacute; aprovechar los datos que se tienen para &ldquo;corregir el rumbo&rdquo; y tambi&eacute;n para impulsar la innovaci&oacute;n en torno a este &aacute;mbito de estudio.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo informe de Global Research on Antimicrobial Resistance (GRAM) hace una estimaci&oacute;n de las muertes relacionadas con 23 pat&oacute;genos y 88 combinaciones pat&oacute;geno-f&aacute;rmaco en 204 pa&iacute;ses y territorios en el a&ntilde;o 2019. Para ello, se han utilizado modelos estad&iacute;sticos para producir estimaciones del impacto de la RAM en todos los lugares &ndash;tambi&eacute;n en los lugares para los que no tienen datos&ndash;. Por un lado, la investigaci&oacute;n calcula que la resistencia a ese tipo de medicamentos caus&oacute; directamente 1,27 millones de muertes durante el transcurso de 2019; por otro, indica tambi&eacute;n que las infecciones resistentes tuvieron alg&uacute;n tipo de papel en 4,95 millones de muertes.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;D&oacute;nde se produce m&aacute;s resistencia a los antimicrobianos?</h3><p class="article-text">
        Todas estas estimaciones se realizaron para 204 pa&iacute;ses, por lo que el art&iacute;culo tambi&eacute;n concluye que, aunque es verdad que esta amenaza azota con m&aacute;s fuerza a pa&iacute;ses con ingresos bajos, tambi&eacute;n afecta en gran medida a pa&iacute;ses con rentas mayores.
    </p><p class="article-text">
        Los lugares en los que se detect&oacute; un mayor n&uacute;mero de muertes directamente relacionadas con la RAM se ubican en &Aacute;frica subsahariana y en el sur de Asia, con 24 muertes por cada 100.000 habitantes y 22 muertes por cada 100.000 habitantes, respectivamente. La dolencia se asoci&oacute; a 99 muertes por cada 100.000 habitantes en &Aacute;frica subsahariana y a 77 en Asia.
    </p><p class="article-text">
        El estudio concluye tambi&eacute;n otro punto a tener en cuenta y es la diferencia en el n&uacute;mero de fallecimientos que existe entre pa&iacute;ses ricos y pobres. En los pa&iacute;ses de ingresos altos, la RAM provoc&oacute; 13 muertes por cada 100.000 habitantes y se asoci&oacute; a 56 fallecimientos tambi&eacute;n por cada 100.000 personas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los niños pequeños corren un riesgo especialmente elevado, ya que una de cada cinco muertes atribuibles a la RAM se produce en niños menores de cinco años</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Dado que la resistencia var&iacute;a tanto seg&uacute;n el pa&iacute;s y la regi&oacute;n, es esencial mejorar la recopilaci&oacute;n de datos en todo el mundo para ayudarnos a hacer un mejor seguimiento de los niveles de resistencia&rdquo;, solicit&oacute; la coautora del estudio, la profesora Christiane Dolecek, directora cient&iacute;fica del GRAM, con sede en el Centro de Medicina Tropical y Salud Global de la Universidad de Oxford. &ldquo;Hemos detectado graves lagunas de datos en muchos pa&iacute;ses de renta baja, lo que pone de relieve la necesidad de aumentar la capacidad de los laboratorios y de recogida de datos en estos lugares&rdquo;. La falta de datos disponibles en algunas partes del mundo, seg&uacute;n reconocen los propios autores del estudio, puede limitar la exactitud de las estimaciones para esos sitios.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y aunque se considera que la resistencia a este tipo de medicamentos es una amenaza para todas las edades, <strong>&ldquo;los ni&ntilde;os peque&ntilde;os corren un riesgo especialmente elevado, ya que una de cada cinco muertes atribuibles a la RAM se produce en ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os&rdquo;</strong>. La neumon&iacute;a, las infecciones del torrente sangu&iacute;neo &ndash;que son las que dan lugar a una afecci&oacute;n potencialmente mortal, la sepsis&ndash; y las infecciones intraabdominales &ndash;derivadas de una apendicitis normalmente&ndash; son las dolencias que m&aacute;s farmacorresistencia presentan, a&ntilde;ade el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Para el epidemi&oacute;logo Ramanan Laxminarayan, del Center for Disease Dynamics, Economics &amp; Policy, en EEUU, la RAM pas&oacute; de ser una enfermedad desconocida a un problema de salud p&uacute;blica. &ldquo;De ser un problema no reconocido y oculto, por fin est&aacute; surgiendo una imagen m&aacute;s clara de la carga de la RAM. Incluso la cifra m&aacute;s baja de 911.000 muertes estimada por Murray y sus compa&ntilde;eros es superior a la del VIH (860.000). Sin embargo, el gasto mundial para hacer frente a la RAM es probablemente mucho m&aacute;s bajo&rdquo; que los 50.000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o que se dedican al sida, compara el cient&iacute;fico en unas declaraciones recogidas en la nota de prensa. Laxminarayan pide que aumente el gasto para prevenir la resistencia antimicrobiana, que el gasto se dirija a la prevenci&oacute;n de las infecciones y que se asegure que los antibi&oacute;ticos que se utilizan hoy en d&iacute;a se usen de manera adecuada. Finalmente, pide que los sanitarios y los pol&iacute;ticos se tomen en serio la importancia de hacer frente a la dolencia y que se mejore &ldquo;el acceso a antibi&oacute;ticos asequibles y eficaces&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Armunia Berges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/muertes-anuales-bacterias-resistentes-medicamentos-superan-causadas-sida-malaria_1_8671534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jan 2022 11:03:08 +0000]]></pubDate>
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