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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gustavo Prellezo]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gustavo Prellezo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["Nos mintieron diciendo perpetua", afirmó la hermana de Cabezas en una carta al fotógrafo asesinado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/mintieron-diciendo-perpetua-afirmo-hermana-cabezas-carta-fotografo-asesinado_1_9897062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47fb24c6-1264-4bc4-931a-c8d11543ad00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Nos mintieron diciendo perpetua&quot;, afirmó la hermana de Cabezas en una carta al fotógrafo asesinado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gladys Cabezas leyó una carta abierta durante el homenaje a José Luis, en Pinamar. Su hermano tenía 35 años cuando fue asesinado por una banda de policías y delincuentes, instigados por el jefe de la custodia de Alfredo Yabrán, el empresario más poderoso y oscuro de los años 90. Desde hace años, los culpables están libres.</p></div><p class="article-text">
        A 26 a&ntilde;os del asesinato del reportero gr&aacute;fico Jos&eacute; Luis Cabezas, su hermana, Gladys, le escribi&oacute; una carta en la que le cuenta c&oacute;mo se enter&oacute; de su muerte y critic&oacute; al Poder Judicial y al sistema legislativo que ha permitido que ninguno de los culpables por el crimen del fot&oacute;grafo de <em>Revista Noticias</em> se encuentre actualmente detenido.
    </p><p class="article-text">
        Gladys Cabezas tambi&eacute;n record&oacute; a su hermano como &ldquo;un buen fot&oacute;grafo, un buen hermano y una muy buena persona&rdquo;. La carta fue le&iacute;da este mi&eacute;rcoles 25 de enero por la ma&ntilde;ana, durante un homenaje al fotoperiodista, que se realiza todos los a&ntilde;os en el monolito frente a la terminal de micros de Pinamar, sobre la avenida Bunge, en el ingreso a esa ciudad balnearia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Decid&iacute; que este a&ntilde;o quer&iacute;a hablarle&rdquo; a &eacute;l, a Cabezas, dijo Gladys a la agencia estatal T&eacute;lam. &ldquo;Hoy quiero hablar con vos y contarte que estamos record&aacute;ndote, ac&aacute; en Pinamar como todos los a&ntilde;os&rdquo;, escribi&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                José Luis Cabezas con el premio a la mejor fotografía del año para 1994/1995.                            </span>
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        &ldquo;Hoy 26 a&ntilde;os, qu&eacute; locura. Siento que fue ayer cuando con los viejos, nos enter&aacute;bamos por la radio que hab&iacute;an encontrado calcinado y esposado a un reportero de la Revista Noticias. 'Por Dios, es mi hijo', dec&iacute;a mami. 'No puede ser', dec&iacute;a papi&rdquo;, dijo Gladys Cabezas al leer la carta a su hermano.
    </p><p class="article-text">
        Cabezas (35) fue secuestrado en Pinamar la madrugada del 25 de enero de 1997, mientras se encontraba realizando la cobertura de verano para la Revista Noticias y trabajaba junto al periodista Gabriel Michi en una investigaci&oacute;n sobre el empresario postal Alfredo Yabr&aacute;n. <strong>Un a&ntilde;o antes, en ese mismo balneario del jet set local, hab&iacute;a obtenido la primera fotograf&iacute;a del poderoso y enigm&aacute;tico hombre.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El reportero gr&aacute;fico fue golpeado, esposado y asesinado de dos disparos en la cabeza en una cava de General Madariaga esa misma noche. Su cuerpo fue incinerado en el interior de un autom&oacute;vil.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La foto tomada por José Luis Cabezas en febrero de 1996, en Pinamar. El fotógrafo fue asesinado once meses después. El entonces jefe de la custodia del empresario, Gregorio Ríos, fue condenado como instigador."
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                La foto tomada por José Luis Cabezas en febrero de 1996, en Pinamar. El fotógrafo fue asesinado once meses después. El entonces jefe de la custodia del empresario, Gregorio Ríos, fue condenado como instigador.                            </span>
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        &ldquo;Tu sobrino Sebasti&aacute;n, mi hijo, con solo 9 a&ntilde;os sali&oacute; gritando a la calle: 'Mataron a mi t&iacute;o'. Cu&aacute;nto dolor, cu&aacute;nta impotencia, cu&aacute;ntas mentiras, cu&aacute;nta hipocres&iacute;a. Pero lo peor, cu&aacute;ntos corruptos. Cu&aacute;nta corrupci&oacute;n en manos de personajes siniestros. Lleg&oacute; el juicio y nos mintieron diciendo cadena perpetua. Pero no fue as&iacute;: era portarse bien en la c&aacute;rcel y salir&rdquo;, ley&oacute; este jueves por la ma&ntilde;ana su hermana durante el homenaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Luego, los ciudadanos de bien se acercaron a nosotros, nos dieron fuerzas y siguen estando cada 25 de enero ac&aacute; en Pinamar, en la cava y en cada lugar del mundo en donde se acuerdan de vos. S&iacute;, del mundo, aunque no lo creas&rdquo;, le cont&oacute; a su hermano. Entonces, &ldquo;no se olviden de Cabezas&rdquo;, se convirti&oacute; en un pedido contra la impunidad en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bueno, no te agrandes -brome&oacute; Gladys Cabezas-. Fuiste un buen fot&oacute;grafo, un buen hijo, hermano, marido, padre. Pero, sobre todo, una muy buena persona. Siento que no te mataron, no lo lograron, porque est&aacute;s siempre en m&iacute;. Es una l&aacute;stima que no hayas podido conocer a Riu, tu nieto, que tiene un a&ntilde;ito y est&aacute; hermoso. &Eacute;l va a hablar de vos cuando sea grande y dir&aacute; 'Jos&eacute; Luis Cabezas presente'.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gladys Cabezas con el compañero de coberturas de José Luis en Revista Noticias, Gabriel Michi.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Crimen, perpetua y libertades</strong></h3><p class="article-text">
        El 20 de mayo de 1998, Yabr&aacute;n se suicid&oacute; en una de sus estancias de Entre R&iacute;os, cuando la polic&iacute;a de esa provincia lo rodeaba para capturarlo por orden del juez Jos&eacute; Luis Macchi, a cargo de la investigaci&oacute;n. El empresario deb&iacute;a responder ante la Justicia como el presunto autor intelectual del crimen de Cabezas.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2000, ocho hombres fueron condenados a reclusi&oacute;n perpetua por el homicidio. Tres de ellos, Gustavo Daniel Prellezo, Sergio Rub&eacute;n Camaratta y An&iacute;bal Luna eran oficiales de la Polic&iacute;a Bonaerense al momento del crimen. Gregorio R&iacute;os era el jefe de la custodia de Yabr&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los otros cuatro condenados eran &ldquo;los horneros&rdquo;, miembros de una banda de delincuentes de Los Hornos, La Plata, contratados por Prellezo para la tarea.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El expolicía Gustavo Prellezo y el exjefe de la custodia de Yabrán, Gregorio Ríos, separados por un agente penitenciario, durante el juicio por el crimen, en Dolores.                            </span>
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        Prellezo se hab&iacute;a declarado inocente y pidi&oacute; ser absuelto, pero fue condenado como el autor de los dos disparos que terminaron con la vida de Cabezas. Su hermana, Gladys, inici&oacute; una batalla para impedir que el expolic&iacute;a ejerza como abogado.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de R&iacute;os hab&iacute;a sostenido que no hab&iacute;a elementos en su contra, pero fue condenado como el instigador del crimen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los polic&iacute;as Cammaratta y Luna fueron condenados como part&iacute;cipes necesarios en el secuestro y asesinato. Los Horneros, Sergio Gonz&aacute;lez, Jos&eacute; Luis Auge, Horacio Braga y H&eacute;ctor Retana, tambi&eacute;n fueron condenados a perpetua como part&iacute;cipes necesarios. Sus abogados hab&iacute;an solicitado que s&oacute;lo se los condenara por el secuestro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                José Luis Cabezas en una foto de Noticias. Trabajaba junto al periodista Gabriel Michi en una investigación sobre el empresario postal Alfredo Yabrán.                            </span>
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        En un segundo juicio, el comisario Alberto &ldquo;La Liebre&rdquo; G&oacute;mez fue condenado por haber liberado la zona en Pinamar para posibilitar el hecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de haber recibido la condena a prisi&oacute;n perpetua, ninguno de los responsables del crimen cumpli&oacute; la pena</strong>. Al revisar la sentencia en 2003, dos jueces de la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n provincial bajaron las penas de R&iacute;os, Cammarata -quien muri&oacute; en 2015-, Luna, Gonz&aacute;lez, Auge y Braga. Retana hab&iacute;a muerto en la c&aacute;rcel en 2001.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, los condenados comenzaron a acceder a libertades condicionales y beneficios. Prellezo recibi&oacute; el arresto domiciliario. La reducci&oacute;n de las penas, la ley del 2x1, la &ldquo;buena conducta&rdquo; y los beneficios por supuestos problemas de salud beneficiaron a los condenados.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cabezas, con sus padres, Norma y José. Ambos encabezaron junto a su hija, Gladys, los reclamos de justicia. Él murió en 2010, ella en 2017.                            </span>
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        La Corte Suprema de la provincia y luego, la Corte Suprema de la Naci&oacute;n, revocaron esa decisi&oacute;n de Casaci&oacute;n bonaerense a&ntilde;os m&aacute;s tarde y restauraron la pena perpetua por el crimen de Cabezas, pero <strong>actualmente los seis que quedan vivos del primer juicio est&aacute;n libres por este caso.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando comenz&oacute; el primer juicio, en diciembre de 1999, Mar&iacute;a Claudia Castro -quien hoy es una de las tres jueces del juicio por el crimen del joven Fernando B&aacute;ez Sosa- fue convocada para el equipo de fiscales de Felipe De Felito y Eduardo Campos Campos que llevar&iacute;an adelante la acusaci&oacute;n en el juicio por el crimen de Cabezas. &ldquo;Nosotros est&aacute;bamos convencidos de que todos los que estaban en el juicio hab&iacute;an sido. Falt&oacute; gente, en un crimen de esa naturaleza y con tanta organizaci&oacute;n, seguramente qued&oacute; alguien afuera, quedaron personas afuera&rdquo; de la investigaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/crimen-naturaleza-organizacion-falto-identificar-personas-investigacion_1_8680239.amp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asegur&oacute; Castro a elDiarioAR en 2022, durante su primera entrevista sobre el caso Cabezas a 25 a&ntilde;os del asesinato</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/mintieron-diciendo-perpetua-afirmo-hermana-cabezas-carta-fotografo-asesinado_1_9897062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jan 2023 21:09:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Nos mintieron diciendo perpetua", afirmó la hermana de Cabezas en una carta al fotógrafo asesinado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cabezas,José Luis Cabezas,Crimen de José Luis Cabezas,Alfredo Yabrán,Pinamar,Gustavo Prellezo,Gregorio Ríos,Policía bonaerense,Corte Suprema,Aniversario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cabezas: a 25 años de un caso emblemático, sus protagonistas recuerdan la lucha por el esclarecimiento y las marcas que no sanan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/cabezas-25-anos-caso-emblematico-protagonistas-recuerdan-lucha-esclarecimiento-marcas-no-sanan_1_8687309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5883d6ad-4374-4975-a0d6-34425ad5bfc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cabezas: a 25 años de un caso emblemático, sus protagonistas recuerdan la lucha por el esclarecimiento y las marcas que no sanan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abogados que encabezaron las querellas, colegas y amigos, y su hermana, Gladys, hablaron con elDiarioAR sobre Cabezas, su trabajo, los días más sombríos, las huellas del crimen y los recuerdos de un hito de la historia reciente de Argentina.</p><p class="subtitle">Pandora papers. - La viuda de Yabrán reactivó dos sociedades de Bahamas y su hijo Mariano recurrió a una offshore en Belice</p></div><p class="article-text">
        Ana Paula Far Puharre dio sus primeros pasos como reportera gr&aacute;fica de la revista <em>Noticias </em>como asistente de Jos&eacute; Luis Cabezas. &ldquo;Yo no soy profesor de nadie&rdquo;, hab&iacute;a contestado el fot&oacute;grafo cuando su jefe le asign&oacute; entrenar a la &uacute;ltima incorporaci&oacute;n del equipo. Poco despu&eacute;s, Cabezas no era s&oacute;lo su mentor, tambi&eacute;n su amigo. Far Puharre record&oacute; en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong> lo que mejor le ense&ntilde;&oacute; su colega: a iluminar. El manejo y uso de la luz en la fotograf&iacute;a es un arte en s&iacute; mismo. Las fotos que Cabezas tom&oacute; al empresario Alfredo Yabr&aacute;n en febrero de 1996, y que le terminaron costando la vida hace 25 a&ntilde;os,&nbsp;tambi&eacute;n fueron luz. Un foco radiante sobre uno de los hombres m&aacute;s oscuros de Argentina.
    </p><p class="article-text">
        El periodista Gabriel Michi era su compa&ntilde;ero cuando lo mataron. Cabezas ten&iacute;a sus propias fuentes y juntos investigaron durante al menos dos a&ntilde;os a Yabr&aacute;n y sus negocios, dijo Michi a este medio. &ldquo;Lo que siempre me sorprendi&oacute; de Jos&eacute; Luis en materia profesional es que &eacute;l ten&iacute;a como una especie de cruce muy impactante. Ten&iacute;a lo art&iacute;stico, un ojo muy, muy detallado. Pero a su vez ten&iacute;a mucho de reportero gr&aacute;fico de asalto, el que tiene que salir a la calle a batallar&rdquo;, lo record&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era un tipo muy divertido, se la pasaba haciendo bromas. Ten&iacute;a una carcajada muy particular, muy contagiosa, que a&uacute;n resuena en mi cabeza y en la cabeza de todos los que lo conocieron&rdquo;, afirm&oacute; Michi. &ldquo;Tambi&eacute;n era muy malhumorado cuando se enojaba, ten&iacute;a muy mal car&aacute;cter. De hecho, &eacute;l dec&iacute;a de s&iacute; mismo que era un &lsquo;chab&oacute;n bravo&rsquo;&rdquo;. El periodista tambi&eacute;n defini&oacute; a Cabezas como un hombre muy dedicado y pendiente de sus hijos y su familia, de las cenas con sus padres.
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                La tapa de marzo de 1996 con una de las fotos que Cabezas hizo a Yabrán y su esposa en Pinamar en febrero de ese año.                            </span>
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        La madrugada del 25 de enero de 1997, el secuestro y asesinato de Cabezas cambi&oacute; para siempre las vidas de sus seres queridos y de los integrantes de esa redacci&oacute;n. Tras el hallazgo del cuerpo calcinado en el Ford Fiesta que el fot&oacute;grafo y Michi usaban para la cobertura en Pinamar, el due&ntilde;o de <em>Noticias</em>, Jorge Fontevecchia, encomend&oacute; a la abogada Norma Pepe viajar ese mismo d&iacute;a a Pinamar junto a su colega Oscar Pellicori, ambos letrados de Editorial Perfil, para recabar informaci&oacute;n y ponerse a disposici&oacute;n de la Justicia. Se les unieron Carlos Lunghi, jefe de fotograf&iacute;a; y H&eacute;ctor D&rsquo;Amico, director de la revista. &ldquo;Hablamos con Mar&iacute;a Cristina, la esposa de Cabezas, y ella nos pidi&oacute; si pod&iacute;amos asistir legalmente a ella y a Candela, la hija mejor de Jos&eacute; Luis. Le dijimos que por supuesto que s&iacute; y ah&iacute; comenz&oacute; nuestro camino como querellantes en la causa&rdquo;, explic&oacute; Pepe a <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los abogados se alojaron con los periodistas y fot&oacute;grafos que hab&iacute;an estado trabajando con Cabezas en Pinamar. &ldquo;Estaban todos devastados, desesperados. Nunca me voy a olvidar de un periodista que estaba realizando el operativo verano en Mar del Plata fue a Pinamar. Cuando entr&oacute; en la comisar&iacute;a, yo estaba con el juez -recuerda Pepe-. En ese momento escuchamos unos ruidos y era el periodista que empez&oacute; a patear la puerta de una de las oficinas de la comisar&iacute;a porque no lo atend&iacute;an y &eacute;l necesitaba saber por qu&eacute; hab&iacute;an matado a su amigo. Hubo que contener a todos los compa&ntilde;eros de Jos&eacute; Luis que estaban trabajando en el operativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al principio, primaba el desconcierto. &ldquo;Lo &uacute;nico que se sab&iacute;a en ese momento era que lo hab&iacute;an matado, pero las versiones sobre el por qu&eacute; no eran demasiado fidedignas&rdquo;, repasa en su memoria Pepe, quien todav&iacute;a hoy ejerce como abogada de las publicaciones de Perfil. &ldquo;A veces los compa&ntilde;eros no se daban cuenta del riesgo que corr&iacute;an cuando aparec&iacute;a alguien, alg&uacute;n llamado telef&oacute;nico para pasarles informaci&oacute;n y les dec&iacute;an: &lsquo;Nos encontramos en tal lugar a las diez de la noche&rsquo;. Y yo dec&iacute;a: &lsquo;Ustedes son locos, no van a ir, no pueden ir&rsquo;. Pero era tal la desesperaci&oacute;n por aportar alg&uacute;n dato para el esclarecimiento del asesinato&rdquo;, asegur&oacute; Pepe.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El policía Prellezo y el jefe de la custodia de Yabrán, Ríos, separados por un agente penitenciario, durante el juicio, entre fines de 1999 y febrero de 2000."
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            <span class="title">
                El policía Prellezo y el jefe de la custodia de Yabrán, Ríos, separados por un agente penitenciario, durante el juicio, entre fines de 1999 y febrero de 2000.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>De pistas falsas a firmes</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Durante los primeros tiempos se trat&oacute; de desviar la investigaci&oacute;n. Lo m&aacute;s notorio fue la aparici&oacute;n por la ventana de la gente de Mar del Plata, (la banda de) &rdquo;Los Pepitos&ldquo;, como los autores del asesinato de Jos&eacute; Luis&rdquo;. &ldquo;Esa fue, le dir&iacute;a, la primera prueba de que se quer&iacute;a cortar la investigaci&oacute;n ah&iacute;&rdquo;, afirm&oacute; la abogada. &ldquo;Me acuerdo de haber charlado con el doctor Pelicori, y nos miramos y dijimos: &rdquo;Esto es absurdo. &iquest;Con qu&eacute; elementos?&ldquo;. &rdquo;Decidimos que hab&iacute;a que seguir insistiendo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pista firme, primero sobre la banda de los Horneros y a trav&eacute;s de ellos sobre la polic&iacute;a Bonaerense y la custodia de Yabr&aacute;n, llegar&iacute;a despu&eacute;s. &ldquo;Se hablaba de un contexto pol&iacute;tico&rdquo;, refiri&oacute; Pepe, en referencia al enfrentamiento entre el presidente Carlos Menem y el gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, y la teor&iacute;a de que el crimen estaba enmarcado en esa pelea. La teor&iacute;a de &ldquo;me tiraron un muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Noticias</em> hab&iacute;a empezado a investigar a Yabr&aacute;n en 1991&rdquo;, afirm&oacute; Michi, quien adem&aacute;s record&oacute; &ldquo;un primer episodio de ataque a los periodistas que hab&iacute;an llegado hasta su mansi&oacute;n, donde la custodia de Yabr&aacute;n dispar&oacute; al piso para amedrentar o para que se vayan del lugar&rdquo;. &ldquo;Era el empresario que manejaba desde las sombras la entrada y salida del pa&iacute;s a trav&eacute;s de los aeropuertos, las empresas de dep&oacute;sitos fiscales, las empresas de correo, las empresas de carga y descarga de los aviones, la confecci&oacute;n de los documentos, es decir, las &aacute;reas sensibles del pa&iacute;s&rdquo;. Y nadie le conoc&iacute;a la cara.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Auge y Retana (leyendo el diario), con uno de sus abogados durante el juicio."
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                Auge y Retana (leyendo el diario), con uno de sus abogados durante el juicio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos le ten&iacute;an temor porque, aparte, ten&iacute;a una estructura de seguridad de m&aacute;s de 650 hombres que custodiaban sus empresas, cuya c&uacute;pula eran ex represores de la dictadura militar. La famosa mano de obra desocupada que nunca estuvo desocupada, sino que en democracia, pas&oacute; a trabajar de la mano de Alfredo Yabr&aacute;n&rdquo;, sostiene Michi, uno de los periodistas que m&aacute;s investig&oacute; al empresario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La custodia de Yabr&aacute;n ten&iacute;a dos misiones: evitar la posibilidad de un secuestro de su familia y alejar el periodismo para que no logren la imagen de Yabr&aacute;n&rdquo;, explic&oacute; Michi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros sab&iacute;amos que Yabr&aacute;n hab&iacute;a elegido Pinamar como su lugar en el mundo para vacacionar. Y adem&aacute;s ten&iacute;amos, a partir del trabajo de investigaci&oacute;n que hab&iacute;amos hecho nosotros y otros colegas de la revista, d&oacute;nde viv&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo único que se sabía en ese momento era que lo habían matado, pero las versiones sobre el por qué no eran demasiado fidedignas.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Norma Pepe.</span>
                                        <span>—</span> Abogada querellante.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Las fotos</strong></h3><p class="article-text">
        En febrero de 1996, un a&ntilde;o antes del crimen, Cabezas y Michi lograron dar con Yabr&aacute;n en la playa. &ldquo;Yo ten&iacute;a dos datos -cont&oacute; el periodista-: Yabr&aacute;n hab&iacute;a alquilado varias carpas en un balneario que se llama Marbella a nombre de otras personas; y que ten&iacute;a una costumbre: bajar alrededor de las cuatro de la tarde a la playa. Entonces, cuando hac&iacute;amos la recorrida y otras notas, pas&aacute;bamos alrededor de las cuatro de la tarde por el balneario. Ten&iacute;amos una foto vieja y nada m&aacute;s para identificarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dieron con &eacute;l como si fuera predestinado. &ldquo;Un d&iacute;a, bajamos al balneario con quien era mi mujer en ese entonces, como si fu&eacute;semos dos turistas m&aacute;s. Y cuando est&aacute;bamos caminando por la playa, viene una persona que acerca su silla y la pone justo al lado m&iacute;o, era una persona canosa, muy alta, muy corpulenta. Y mi mujer me pregunta: &lsquo;&iquest;Ese no es parecido a este hombre?&rsquo; Lo miro y le digo: &lsquo;No es parecido, estoy seguro de que es &eacute;l&rsquo;. Entonces, lo voy a buscar a Jos&eacute; Luis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le dije: &lsquo;Necesito tu ojo fotogr&aacute;fico para que me digas si realmente es &eacute;l&rsquo;. Bajamos sin los equipos, se fija: &lsquo;S&iacute;, es este&rsquo;. Entonces volvemos al estacionamiento del balneario Marbella y desde all&iacute;, con un lente muy largo, Jos&eacute; Luis hace la primera tanda de fotos de Yabr&aacute;n sentado en una reposera&rdquo;. Simulando ser turistas que sacaban fotos en la playa, Cabezas, Michi y su entonces esposa siguieron esa tarde al empresario durante su habitual caminata por la arena. &ldquo;Pero quer&iacute;amos m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente alquilaron una carpa en el balneario de al lado. Cristina, la esposa de Cabezas, se sum&oacute; con unas amigas. Esperaron a que Yabr&aacute;n cumpliera con su rutina. Y lo hizo. Mientras el fot&oacute;grafo hac&iacute;a de cuenta que retrataba a su pareja y amigas, el lente de la Nikon F4 apuntaba a Yabr&aacute;n y Mar&iacute;a Cristina P&eacute;rez, su esposa, caminando por la playa. As&iacute;, Cabezas obtuvo la emblem&aacute;tica imagen del empresario que fue tapa de la revista a principios de marzo de 1996.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ana Paula Far Puharre fue compañera y amiga de Cabezas."
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            <span class="title">
                Ana Paula Far Puharre fue compañera y amiga de Cabezas.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>El plan&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Durante ese a&ntilde;o, el reportero gr&aacute;fico recibi&oacute; amenazas a las que rest&oacute; importancia. Al verano siguiente, decidi&oacute; regresar a Pinamar y continuar con la tarea. Esta vez, Michi y Cabezas se propusieron conseguir la entrevista con Yabr&aacute;n, mientras continuaban investigando sus negocios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No sab&iacute;amos que ya hab&iacute;a un plan criminal en marcha&rdquo;. A pedido del jefe de la custodia de Yabr&aacute;n, Gregorio R&iacute;os, integrantes de la polic&iacute;a de la provincia de Buenos Aires ya hab&iacute;an realizado inteligencia sobre Cabezas y su compa&ntilde;ero.
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s del crimen y al descartar las pistas falsas que buscaban desviar la investigaci&oacute;n, el juez Jos&eacute; Luis Macchi determin&oacute; que el jefe de la custodia de Yabr&aacute;n hab&iacute;a encomendado el crimen al polic&iacute;a Gustavo Prellezo, que operaba en la costa atl&aacute;ntica, y que junto a polic&iacute;as de Pinamar orquest&oacute; el secuestro y homicidio de Cabezas. Se vali&oacute; adem&aacute;s de la colaboraci&oacute;n de los miembros de la banda Los Horneros, seg&uacute;n la sentencia, a quienes trajo desde La Plata para la misi&oacute;n. Adem&aacute;s, la polic&iacute;a de Pinamar hab&iacute;a liberado la zona para garantizar el &eacute;xito del plan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tras sus detenciones, los Horneros confesaron su versión de los hechos y apuntaron a Prellezo como el organizador y ejecutor de los disparos. En la foto, durante el juicio."
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            <span class="title">
                Tras sus detenciones, los Horneros confesaron su versión de los hechos y apuntaron a Prellezo como el organizador y ejecutor de los disparos. En la foto, durante el juicio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tras sus detenciones, los Horneros confesaron su versi&oacute;n de los hechos. Juan Cerolini, quien encabez&oacute; la defensa de los cuatro junto a Fernando Burlando, dijo a <strong>elDiarioAR</strong>: &ldquo;Ellos consideraron que ten&iacute;an que declarar. No se los tom&oacute; como arrepentidos porque esa figura no exist&iacute;a. Ellos reconocieron haber participado del secuestro y que fueron con la idea de que era un apriete, una paliza, no un homicidio. Se&ntilde;alaron a Prellezo como el brazo ejecutor y como el autor de los dos disparos a Cabezas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fot&oacute;grafa Far Puharre fue asignada a cubrir la reconstrucci&oacute;n del crimen de su amigo. &ldquo;Dur&oacute; un par de d&iacute;as, dividida en tres partes: en la casa del empresario Oscar Andreani -donde se lo hab&iacute;a visto por &uacute;ltima vez la noche del 24-, en la casa de Jos&eacute; Luis en Pinamar -donde lo secuestraron- y en la cava -donde lo mataron-. Fue de madrugada -recuerda la fot&oacute;grafa Far Puharre-. Comenzaron el 14 de noviembre, cay&oacute; en mi cumplea&ntilde;os. Fue lo m&aacute;s duro que me toc&oacute; vivir en mi vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Far Puharre recuerda que ni Prellezo ni R&iacute;os acudieron a la reconstrucci&oacute;n del crimen, s&oacute;lo los Horneros. La compa&ntilde;era de Cabezas tiene esas escenas grabadas en su memoria: &ldquo;Braga era el que m&aacute;s hablaba y reconstruyeron c&oacute;mo lo arrodillaron, c&oacute;mo lo esposaron, c&oacute;mo le pegaron los dos tiros en la cabeza, c&oacute;mo incendiaron el auto. Al tipo que hac&iacute;a de Jos&eacute; Luis le hab&iacute;an puesto un su&eacute;ter parecido a uno que ten&iacute;a &eacute;l y de espaldas parec&iacute;a &eacute;l. Yo disparaba la c&aacute;mara, lloraba y los puteaba en voz alta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los condenados por el crimen de Cabeza recibieron un trato especial, en relación al resto de los condenados comunes o procesados comunes en otros juicios.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alejandro Vecchi.</span>
                                        <span>—</span> Abogado querellante por la familia Cabezas.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>La ca&iacute;da</strong></h3><p class="article-text">
        Los testigos del momento del secuestro, entre otros; los cruces de llamadas y la ubicaci&oacute;n de los tel&eacute;fonos de los acusados; y la confesi&oacute;n de los Horneros terminaron de reconstruir la trama. &ldquo;El trabajo sobre los tel&eacute;fonos se hizo con un sistema que hab&iacute;a tra&iacute;do Duhalde desde Estados Unidos -afirm&oacute; la abogada Pepe-. Me acuerdo que en la revista trabajaron controlando n&uacute;mero por n&uacute;mero. Eso nos sirvi&oacute; para ir terminando de componer el rompecabezas y preparar las preguntas a los imputados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 20 de mayo de 1998, Yabr&aacute;n se suicid&oacute; en una de sus estancias de Entre R&iacute;os, cuando la polic&iacute;a de esa provincia lo rodeaba para capturarlo por orden del juez Macchi.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2000, a tres a&ntilde;os del crimen, un tribunal de Dolores conden&oacute; a prisi&oacute;n perpetua al polic&iacute;a Prellezo como autor material de los dos disparos que recibi&oacute; Cabezas. &Eacute;l se hab&iacute;a declarado inocente y pidi&oacute; ser absuelto. R&iacute;os fue condenado como el instigador del crimen. Su defensa hab&iacute;a sostenido que no hab&iacute;a elementos en su contra.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La reconstrucción del crimen fue lo más duro que me tocó vivir en mi vida.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Paula Far Puharre.</span>
                                        <span>—</span> Reportera gráfica y amiga de Cabezas.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los polic&iacute;as Sergio Cammaratta y An&iacute;bal Luna fueron condenados como part&iacute;cipes necesarios en el secuestro y asesinato. Los Horneros, Sergio Gonz&aacute;lez, Jos&eacute; Luis Auge, Horacio Braga y H&eacute;ctor Retana, tambi&eacute;n fueron condenados a perpetua como part&iacute;cipes necesarios. Sus abogados hab&iacute;an solicitado que s&oacute;lo se los condenara por el secuestro.
    </p><p class="article-text">
        En un segundo juicio, el comisario Alberto &ldquo;La Liebre&rdquo; G&oacute;mez fue condenado por haber liberado la zona en Pinamar para posibilitar el hecho.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Falt&oacute; gente&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando comenz&oacute; el primer juicio, en diciembre de 1999, Mar&iacute;a Claudia Castro acababa de asumir como fiscal de instrucci&oacute;n. Hab&iacute;a trabajado en el juzgado de Macchi durante los a&ntilde;os de investigaci&oacute;n del caso pero no hab&iacute;a intervenido directamente en el expediente. A finales de 1999, la convocaron para integrarse al equipo de fiscales de Felipe De Felito y Eduardo Campos Campos que llevar&iacute;an adelante la acusaci&oacute;n en el juicio. Ten&iacute;an un mes y medio para prepararse, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/crimen-naturaleza-organizacion-falto-identificar-personas-investigacion_1_8680239.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; a elDiarioAR en su primera entrevista sobre el caso Cabezas, 25 a&ntilde;os despu&eacute;s</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La exfiscal Castro, ahora jueza de tribunal oral, integró el equipo que logró las condenas en el caso. &quot;Faltó gente, en un crimen de esa naturaleza y con tanta organización, seguramente quedó alguien afuera, quedaron personas afuera&quot;, dijo a elDiarioAR."
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            <span class="title">
                La exfiscal Castro, ahora jueza de tribunal oral, integró el equipo que logró las condenas en el caso. &quot;Faltó gente, en un crimen de esa naturaleza y con tanta organización, seguramente quedó alguien afuera, quedaron personas afuera&quot;, dijo a elDiarioAR.                            </span>
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        &ldquo;Nosotros est&aacute;bamos convencidos de que todos los que estaban en el juicio hab&iacute;an sido. Falt&oacute; gente, en un crimen de esa naturaleza y con tanta organizaci&oacute;n, seguramente qued&oacute; alguien afuera, quedaron personas afuera&rdquo; de la investigaci&oacute;n, asegur&oacute; Castro a este medio.
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica que lo cree. &ldquo;Quedaba alguno vinculado a la causa, pero no lo pudimos conseguir. Hab&iacute;a declaraciones no demasiado contundentes de muchos testigos, sobre gente que ten&iacute;a que ver con el grupo de Yabr&aacute;n, de R&iacute;os. Pero por m&aacute;s vueltas que le dimos con el juez, lamentablemente no pudimos encontrar nada&rdquo;, sostuvo Pepe.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Reporteros Gr&aacute;ficos de la Rep&uacute;blica Argentina (ARGRA) tambi&eacute;n particip&oacute; como querellante en el juicio junto con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Fueron los &uacute;nicos querellantes que cuestionaron la sentencia: &ldquo;El tribunal deber&iacute;a haber manifestado que a&uacute;n persist&iacute;an dudas sobre la cantidad de personas que hab&iacute;an participado en los acontecimientos, y sobre la persona que hab&iacute;a efectuado los disparos que causaron la muerte de Jos&eacute; Luis Cabezas&rdquo;, sostuvieron los abogados Alberto Bovino y Migel Goya, seg&uacute;n <a href="https://www.cels.org.ar/web/wp-content/uploads/2016/10/informe-causa-Cabezas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe publicado por ambas organizaciones</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenía una carcajada muy particular, muy contagiosa, que aún resuena en mi cabeza y en la cabeza de todos los que lo conocieron.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabriel Michi.</span>
                                        <span>—</span> Periodista y compañero de Cabezas.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esta manifestaci&oacute;n de ning&uacute;n modo implicar&iacute;a debilidad en la sentencia, sino que por el contrario hubiera demostrado que las instituciones del Estado argentino cumplen con su compromiso de averiguar la verdad en todos los casos, especialmente en aquellos que importan amenazas a la libertad de prensa y en los que se ven involucrados miembros de las fuerzas de seguridad&rdquo;, agregaron. &ldquo;Exist&iacute;an elementos suficientes como para responsabilizar criminalmente a cada uno de los imputados que resultaron luego condenados&rdquo;, sostuvieron desde el CELS y ARGRA.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ninguno cumpli&oacute; la pena</strong></h3><p class="article-text">
        A pesar de haber recibido la condena a prisi&oacute;n perpetua, &ldquo;ninguno de los responsables del crimen cumpli&oacute; su pena&rdquo;, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> Alejandro Vecchi, abogado de la familia Cabezas desde el inicio del caso. Al revisar la sentencia en 2003, dos jueces de la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n provincial bajaron las penas de R&iacute;os, Cammarata -quien muri&oacute; en 2015-, Luna, Gonz&aacute;lez, Auge y Braga. Retana hab&iacute;a muerto en la c&aacute;rcel en 2001. Pronto, comenzaron a acceder a libertades. Prellezo recibi&oacute; el arresto domiciliario. La reducci&oacute;n de las penas, la ley del 2x1, la &ldquo;buena conducta&rdquo; y los beneficios por supuestos problemas de salud beneficiaron a los condenados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los condenados por el crimen de Cabeza recibieron un trato especial, en relaci&oacute;n al resto de los condenados comunes o procesados comunes en otros juicios&rdquo;, dijo Vecchi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="José Luis Cabezas tenía 35 años, tres hijos. Integraba el equipo de Revista Noticias que investigó a Alfredo Yabrán, uno de los empresarios más poderosos y sospechados de Argentina."
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                José Luis Cabezas tenía 35 años, tres hijos. Integraba el equipo de Revista Noticias que investigó a Alfredo Yabrán, uno de los empresarios más poderosos y sospechados de Argentina.                            </span>
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        La Corte Suprema de la provincia y luego, la Corte Suprema de la Naci&oacute;n, revocaron esa decisi&oacute;n de Casaci&oacute;n bonaerense a&ntilde;os m&aacute;s tarde y restauraron la pena perpetua, pero actualmente los seis que quedan vivos del primer juicio est&aacute;n libres por este caso, confirm&oacute; Vecchi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gladys Cabezas, hermana de Jos&eacute; Luis, estuvo este martes 25 de enero en los homenajes al reportero gr&aacute;fico. &ldquo;Veinticinco a&ntilde;os, 25 a&ntilde;os que se llevaron a mis pap&aacute;s, que se murieron de tristeza; 25 a&ntilde;os luchando; 25 a&ntilde;os que yo perd&iacute; un mont&oacute;n de cosas; 25 a&ntilde;os que mi hermano no est&aacute; con sus hijos; que este a&ntilde;o Jos&eacute; Luis es abuelo porque Agustina, su primera hija, tuvo un beb&eacute;. Y yo estoy peleando contra Prellezo. &iquest;Entend&eacute;s c&oacute;mo me fall&oacute; el sistema?&rdquo;, dijo a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Junto a su abogado Vecchi, Cabezas denunci&oacute; a Prellezo para evitar que pueda ejercer como abogado, un t&iacute;tulo que el expolic&iacute;a consigui&oacute; tras recuperar su libertad. &ldquo;El asesino que mat&oacute; a Cabezas, el que plane&oacute; todo esto. El que junt&oacute; a los Horneros. El que lo secuestr&oacute; a mi hermano. El que lo llev&oacute; desde Pinamar a la cava, tirado en el piso, apunt&aacute;ndole la cabeza y le peg&oacute; dos tiros en la cabeza porque los otros no se animaban&rdquo;, dijo Gladys.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ellos reconocieron haber participado del secuestro y que fueron con la idea de que era un apriete, una paliza, no un homicidio.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Cerolini.</span>
                                        <span>—</span> Abogado de los Horneros, sobre sus defendidos, condenados como partícipes primarios.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> se comunic&oacute; con Prellezo, pero el expolic&iacute;a no quiso hablar del caso Cabezas. En un breve di&aacute;logo telef&oacute;nico dijo: &ldquo;No dejar trabajar a una persona que recuper&oacute; su libertad es otra forma de castigo. Si la persona cumple los requisitos legales no se pueden poner requisitos extralegales. Se produce una injusticia, una persecuci&oacute;n. Yo cumpl&iacute;a con los requisitos para ejercer como abogado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gladys Cabezas y Vecchi lograron que el Colegio de Abogados de Quilmes le revocara la matr&iacute;cula. Prellezo hab&iacute;a presentado un comprobante de antecedentes que sosten&iacute;a que estaba procesado por el caso y sin condena, lo que le permit&iacute;a acceder a la matr&iacute;cula. El expolic&iacute;a dijo a <strong>elDiarioAR </strong>que as&iacute; figuraba en el sistema de antecedentes policiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, Prellezo solicit&oacute; la matr&iacute;cula en la Ciudad de Buenos Aires. &ldquo;Su condena qued&oacute; firme en 2017 por un fallo de la Corte. Pero no lo inform&oacute; al Colegio P&uacute;blico de Abogados porte&ntilde;o, como marca el reglamento&rdquo;, explic&oacute; Vecchi a <strong>elDiarioAR</strong>. Prellezo dijo a este medio que no lo hizo porque no hab&iacute;a recibido la notificaci&oacute;n oficial. Tras la denuncia de Cabezas y Vecchi, el tribunal de disciplina del colegio le revoc&oacute; la matr&iacute;cula. Prellezo apel&oacute; a la Justicia y por ahora, tiene matr&iacute;cula de abogado hasta que el fuero Contencioso Administrativo tome una decisi&oacute;n. &ldquo;A trav&eacute;s de las Madre del Dolor, que tiene personer&iacute;a como ONG, pudimos presentarnos como amigos del tribunal en la causa&rdquo;, cont&oacute; Vecchi, quien asegura que dar&aacute;n pelea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El crimen de Jos&eacute; Luis signific&oacute; tambi&eacute;n el fin del idilio con el periodismo. Yo nunca me hubiese imaginado que por hacer tu trabajo te pod&iacute;an matar en Argentina&rdquo;, reflexion&oacute; Far Puharre.
    </p><p class="article-text">
        Michi sostuvo: &ldquo;Es un caso bisagra en la historia argentina. Fue el peor ataque a la libertad de expresi&oacute;n que se vivi&oacute; en la Argentina desde el retorno de la democracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el inter&eacute;s es llegar a la verdad, por m&aacute;s complicado que sea el camino, hay que seguir adelante. M&aacute;s all&aacute; de todas las piedras que se le pongan en el camino&rdquo;, concluye Pepe.
    </p><p class="article-text">
        Este martes, familiares, amigos y colegas siguen reclamando que Argentina no se olvide de Cabezas.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/cabezas-25-anos-caso-emblematico-protagonistas-recuerdan-lucha-esclarecimiento-marcas-no-sanan_1_8687309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jan 2022 16:22:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cabezas: a 25 años de un caso emblemático, sus protagonistas recuerdan la lucha por el esclarecimiento y las marcas que no sanan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cabezas,José Luis Cabezas,Alfredo Yabrán,Gabriel Michi,Aniversario,Crimen de José Luis Cabezas,Norma Pepe,Alejandro Vecchi,Gustavo Prellezo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“En un crimen de esa naturaleza y con tanta organización, faltó identificar a más personas" en la investigación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/crimen-naturaleza-organizacion-falto-identificar-personas-investigacion_1_8680239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da7da73e-40e2-4b21-98d7-683442de43be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“En un crimen de esa naturaleza y con tanta organización, faltó identificar a más personas&quot; en la investigación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">María Claudia Castro fue una de los tres fiscales que logró las condenas de los asesinos del fotógrafo de Noticias. Este martes se cumplirán 25 años del crimen. Los seis condenados que aún están con vida salieron hace años de la cárcel y el sistema les permitió no cumplir nunca la pena que les fue impuesta. Castro, quien es actualmente jueza de tribunal oral en Dolores, da su primera entrevista sobre el caso que, asegura, la marcó a fuego.</p></div><p class="article-text">
        La madrugada del 25 de enero de 1997, el reportero gr&aacute;fico Jos&eacute; Luis Cabezas (35) fue secuestrado en Pinamar, mientras se encontraba realizando la cobertura de verano para la Revista Noticias, golpeado, esposado y asesinado de dos disparos en la cabeza en una cava de General Madariaga. Su cuerpo fue incinerado en el interior de un autom&oacute;vil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2000, ocho hombres fueron condenados a reclusi&oacute;n perpetua por el homicidio. Tres de ellos, Gustavo Daniel Prellezo, Sergio Rub&eacute;n Camaratta y An&iacute;bal Luna eran oficiales de la Polic&iacute;a Bonaerense al momento del crimen. Gregorio R&iacute;os, condenado como instigador del asesinato, era el jefe de la custodia del empresario postal Alfredo Yabr&aacute;n, quien se suicid&oacute; en 1998 cuando el juez de la causa, Jos&eacute; Luis Macchi, orden&oacute; su captura e indagatoria, sospechado de ser el autor intelectual del homicidio. Los otros cuatro condenados eran &ldquo;los horneros&rdquo;, miembros de una banda de delincuentes de Los Hornos, La Plata, contratados por Prellezo para la tarea. En un segundo juicio, se condenar&iacute;a tambi&eacute;n al comisario Alberto &ldquo;La Liebre&rdquo; G&oacute;mez por liberar la zona para que los secuestradores pudieran capturar al fot&oacute;grafo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las condenas, ninguno de ellos cumpli&oacute; la pena. Tras la sentencia, la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n de la provincia de Buenos Aires baj&oacute; las penas de los acusados y les permiti&oacute; acceder a libertades condicionales mucho antes de lo que hubieran conseguido.&nbsp;Fueron beneficiados por vericuetos y recursos legales y favoritismos que les permitieron reducir los a&ntilde;os en la c&aacute;rcel, acceder a arrestos domiciliarios y recuperar la libertad, seg&uacute;n las denuncias de la hermana de Cabezas, Gladys, y su abogado Alejandro Vecchi, quienes a&uacute;n hoy luchan contra el olvido y la impunidad.&nbsp;Gladys no cree que las condenas hayan sido &ldquo;ejemplares&rdquo;, dijo a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                José Luis Cabezas tenía 35 años, tres hijos. Integraba el equipo de Revista Noticias que investigó a Alfredo Yabrán, uno de los empresarios más poderosos y sospechados de Argentina.                            </span>
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        Al comienzo, la causa estuvo plagada de sospechas: la Polic&iacute;a Bonaerense investigaba a sus propios hombres; hubo pistas falsas; intentos de desviar la investigaci&oacute;n, como la detenci&oacute;n de la banda Los Pistoleros -que luego se determin&oacute; que no estaban involucrados-; pero los abogados querellantes Vecchi -por la familia Cabezas y sus dos hijos mayores- y Norma Pepe -por la hija menor del fot&oacute;grafo y Editorial Perfil- reconocen el trabajo del juez y el de los fiscales del juicio, seg&uacute;n afirmaron ante la consulta de este medio&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando comenz&oacute; el primer juicio, en diciembre de 1999, Mar&iacute;a Claudia Castro acababa de asumir como fiscal de instrucci&oacute;n. Hab&iacute;a trabajado en el juzgado de Macchi durante los a&ntilde;os de investigaci&oacute;n del caso pero no hab&iacute;a intervenido directamente en el expediente. A finales de 1999, la convocaron para integrarse al equipo de fiscales que llevar&iacute;an adelante la acusaci&oacute;n en el juicio. Ten&iacute;an un mes y medio para prepararse, cont&oacute; a <strong>elDiarioAR </strong>en su primera entrevista sobre el caso Cabezas, 25 a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, en la provincia de Buenos Aires, acababa de entrar en vigencia un nuevo C&oacute;digo Procesal Penal que cambiaba por completo las reglas del sistema. &ldquo;Era el primer juicio oral de esas dimensiones que se hac&iacute;a con el sistema acusatorio&rdquo;, recuerda Castro.
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        <strong>-&iquest;Qu&eacute; signific&oacute; este juicio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Sin lugar a dudas el caso Cabezas es un icono en el cambio de estructura de la polic&iacute;a de la provincia de Buenos Aires. No hay dudas de eso. No solamente se cambi&oacute; la estructura policial sino que a poco m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s del homicidio de Cabezas ten&iacute;amos otro c&oacute;digo. Un c&oacute;digo de los m&aacute;s modernos, con un sistema acusatorio hoy vigente. Con lo cual la implicancia a nivel de la investigaci&oacute;n fue grand&iacute;sima. En primer lugar, un sistema acusatorio, como te dije antes, implica que ya la investigaci&oacute;n est&aacute; dirigida por el cuerpo de fiscales o por un fiscal que va a dirigir a la polic&iacute;a, y que va a tomar absolutamente todas las decisiones y las medidas en el marco de esa investigaci&oacute;n, que se va a constituir en el lugar del hecho inmediatamente de lo ocurrido, porque as&iacute; lo establece la ley, cosa que antes no pasaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo funcionaba antes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Antes nosotros ten&iacute;amos un c&oacute;digo donde primero la polic&iacute;a tomaba conocimiento, iba al lugar del hecho y despu&eacute;s lo comunicaba al juez, eran los primeros que tomaban contacto con la escena del crimen. Sin lugar a dudas el caso Cabezas tuvo influencia y la polic&iacute;a tuvo un cambio de rol absoluto con la entrada en vigencia del sistema acusatorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; signific&oacute; el caso Cabezas para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Creo que para todos los que intervenimos, el caso de Cabeza tuvo relevancia. En el momento del homicidio yo estaba trabajando en el juzgado que interviene en la investigaci&oacute;n. No pienses que porque era el caso Cabezas hab&iacute;a 50 personas como en las pel&iacute;culas. Nosotros &eacute;ramos un juzgado que ten&iacute;a en ese momento una planta de secretaria auxiliar, letrado, oficial mayor, tres o cuatro empleados y nada m&aacute;s. O sea, eso era un juzgado en la provincia de Buenos Aires. Por lo cual, en lo personal signific&oacute; una carrera acelerada en todo lo que es el procedimiento penal. El juez Macchi se pasaba d&iacute;as sin dormir en el juzgado. Era un juez excelente, muy celoso de su investigaci&oacute;n. En ese momento era todo papel y se ordenaban un cuerpo de doscientas fojas por d&iacute;a, por lo menos. Entonces calcula que cuando nosotros preparamos el juicio, el expediente ten&iacute;a 210 cuerpos de 200 fojas cada uno. Nos marc&oacute; a los tres fiscales que intervenimos. Hab&iacute;a que organizar el trabajo y sistematizar en muy poco tiempo, ten&iacute;amos un mes y medio para encarar este juicio, y empezaban a debutar las nuevas reglas procesales. Los tres creo que nos sentimos orgullosos de haberlo podido afrontar.&nbsp;
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                    alt="Cabezas logró retratar a Yabrán en la playa de Pinamar, en febrero de 1996, un año antes de ser asesinado. Había sido amenazado pero decidió continuar en el equipo."
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            <span class="title">
                Cabezas logró retratar a Yabrán en la playa de Pinamar, en febrero de 1996, un año antes de ser asesinado. Había sido amenazado pero decidió continuar en el equipo.                            </span>
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        <strong>-Los fiscales pidieron reclusi&oacute;n perpetua pero el tribunal dict&oacute; prisi&oacute;n perpetua y eso fue favorable para los acusados. &iquest;Quedaron conformes con las condenas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Si, por supuesto que quedamos satisfechos porque fue perpetua. La diferencia fue la calificaci&oacute;n que decidi&oacute; el tribunal, pero no ten&iacute;a incidencia en la pena. Cuando nosotros salimos de los alegatos, un grupo de periodistas nos pregunt&oacute; cu&aacute;l era la diferencia entre la reclusi&oacute;n perpetua y la prisi&oacute;n perpetua. Influye en la obtenci&oacute;n de la libertad condicional, en los plazos. Actualmente ya casi no se impone la pena de reclusi&oacute;n perpetua. Despu&eacute;s, cuando la sentencia llega a Casaci&oacute;n (de la provincia) esa calificaci&oacute;n es revertida y se imponen penas temporales. M&aacute;s tarde, la Suprema Corte volvi&oacute; a la calificaci&oacute;n que nosotros hab&iacute;amos propuesto en la acusaci&oacute;n final. Ah&iacute; hubo algunas libertades que despu&eacute;s se revirtieron, libertades condicionales y dem&aacute;s, pero bueno, eso ya no ten&iacute;a que ver con el trabajo de los fiscales, sino con la intervenci&oacute;n del tribunal revisor de la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Despu&eacute;s de las condenas, vino la impunidad, otra vez: los acusados recuperaron la libertad y ninguno cumpli&oacute; la pena. &iquest;Qu&eacute; genera en los fiscales que un tribunal superior revierta una condena a prisi&oacute;n perpetua en un caso de estas caracter&iacute;sticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Todo lo que vino despu&eacute;s no depende de nosotros. Y cuando las cosas no dependen de m&iacute;, las acepto. Son cuestiones propias del sistema. Siempre sent&iacute; que en mi trabajo puse lo mejor de m&iacute; hasta el alegato final. Por supuesto que esperaba una condena favorable, pero tambi&eacute;n soy muy respetuosa de las garant&iacute;as constitucionales y la realidad es que esto es el proceso penal, no es un juego y la garant&iacute;a del doble conforme exige justamente que un tribunal superior revise la sentencia. Uno lo vive como una frustraci&oacute;n, porque las penas son para cumplirse, pero tambi&eacute;n nosotros sabemos que aunque la pena que se imponga sea perpetua, las penas tienen un tiempo, no es para siempre y el sistema brega porque la persona logre volver a reinsertarse en la sociedad. Lo l&oacute;gico ser&iacute;a que una persona en un pa&iacute;s donde las cosas funcionan tendr&iacute;a que poder recuperar la libertad en el tiempo que la ley establece. En este caso en particular pas&oacute; lo que ten&iacute;a que pasar. El sistema carcelario tambi&eacute;n es muy duro, con lo cual nunca es poco tiempo. El doctor Macchi dec&iacute;a una frase: &ldquo;Esto es una desgracia que termina con otra desgracia&rdquo;.&nbsp;
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                El expolicía Gustavo Prellezo y el exjefe de la custodia de Yabrán, Gregorio Ríos, separados por un agente penitenciario, durante el juicio por el crimen.                            </span>
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        <strong>-Seg&uacute;n los informes sobre el juicio, los fiscales y querellantes tuvieron siempre la sospecha de que m&aacute;s personas podr&iacute;an haber participado del secuestro y asesinato de Cabezas pero no lograron identificarlas. &iquest;Cree que quedaron sospechosos sin juzgar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Me acuerdo que hab&iacute;a una frase en los alegatos que dec&iacute;a que todos los que est&aacute;n fueron. Pero faltaba gente. Nosotros est&aacute;bamos convencidos de que todos los que estaban en el juicio hab&iacute;an sido. Falt&oacute; gente, en un crimen de esa naturaleza y con tanta organizaci&oacute;n, seguramente qued&oacute; alguien afuera, quedaron personas afuera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;No se avanz&oacute; sobre esas otras personas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Nosotros trabajamos sobre la prueba que se hab&iacute;a recolectado en la instrucci&oacute;n. Al juicio lo afrontamos los tres fiscales solos, o sea, no ten&iacute;amos un equipo atr&aacute;s. Entrevistamos a los testigos que nos parec&iacute;a importante entrevistar, porque una cosa es leer y otra cosa es ver y escuchar. Con la colaboraci&oacute;n de dos instructores hicimos un trabajo respecto de los cruces telef&oacute;nicos que hab&iacute;a en la causa, que eran innumerables. Eso era lo m&aacute;s dif&iacute;cil de manejar. Los entrecruzamientos telef&oacute;nicos, las aperturas de antenas eran prueba muy relevante y de elocuente incriminaci&oacute;n en algunos casos, porque eso era lo que nos permit&iacute;a contrarrestar lo que hab&iacute;an declarado algunos imputados, determinar que estaban en otro lado en determinado momento y que estaban cerca de la escena del crimen, por ejemplo. No hab&iacute;a sistema operativo y lo hicimos nosotros manualmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Los tel&eacute;fonos fueron la prueba central para lograr las condenas, adem&aacute;s de las declaraciones de los horneros, que identificaron a Prellezo como el asesino que ejecut&oacute; a Cabezas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No dir&iacute;a central. Fueron una prueba de mucho peso y que permiti&oacute; llegar a otras personas, como el caso de R&iacute;os, el instigador, y a la vinculaci&oacute;n entre ellos. Pero hab&iacute;a otras pruebas muy trascendentes que ten&iacute;an que ver con el momento del hecho, como algunos testigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Este martes, familiares, amigos y colegas volverán a recordar a Cabezas en tres actos en Pinamar y General Madariaga."
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                Este martes, familiares, amigos y colegas volverán a recordar a Cabezas en tres actos en Pinamar y General Madariaga.                            </span>
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        <strong>-Yabr&aacute;n ya se hab&iacute;a suicidado pero fue mencionado en el juicio &iquest;Qu&eacute; sostuvieron ustedes los fiscales sobre su rol en el crimen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En realidad ese era un tema bastante complejo de abordar para nosotros porque no corresponde acusar a una persona que est&aacute; fallecida. Pero lo cierto es que hablar de R&iacute;os era hablar de Yabr&aacute;n. R&iacute;os por s&iacute; solo no ten&iacute;a ning&uacute;n motivo para instigar el homicidio de Jos&eacute; Luis Cabezas. Con lo cual, Yabr&aacute;n sobrevol&oacute; durante todo el juicio, aunque nunca fue sometido a proceso. Hab&iacute;a declarado como testigo pero como imputado no declar&oacute; nunca. Recuerdo que la defensa argument&oacute; algo as&iacute; como que el Ministerio P&uacute;blico hab&iacute;a acusado a un muerto y en realidad nosotros no hab&iacute;amos hecho eso, sino que no se pod&iacute;a hablar de investigaci&oacute;n contra R&iacute;os sin mencionar la relaci&oacute;n con Yabr&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; rol cumpli&oacute; el periodismo durante la investigaci&oacute;n y el juicio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Con las querellas de Editorial Perfil y ARGRA trabajamos en conjunto muy bien. Recuerdo al doctor (Alberto) Bovino por la Asociaci&oacute;n de Reporteros Gr&aacute;ficos. Y en cuanto a los medios en s&iacute;, creo que los medios hicieron mucho por este caso, desde la investigaci&oacute;n hasta que termin&oacute; el juicio. Fue una &eacute;poca muy rara para Dolores porque desde que sucedi&oacute; el homicidio hasta que termin&oacute; el juicio, nos hab&iacute;amos acostumbrado a convivir con innumerable cantidad de periodistas. Creo que la prensa tuvo mucho que ver tambi&eacute;n con el esclarecimiento de la causa, al igual que los querellantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al juicio lo afrontamos los tres fiscales solos, o sea, no teníamos un equipo atrás.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; situaciones le impactaron m&aacute;s del juicio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Fue todo marcado a fuego. La declaraci&oacute;n de los familiares, las recuerdo mucho. Fue muy fuerte. Recuerdo muchos cruces con los imputados a veces cuando se suced&iacute;an los interrogatorios. La &uacute;ltima declaraci&oacute;n de Prellezo, cuando cerr&oacute; el juicio. Me acuerdo que &eacute;l durante toda la investigaci&oacute;n dio una versi&oacute;n de los hechos. Al final del debate cambi&oacute; toda su declaraci&oacute;n. Fue una causa que nos marc&oacute; mucho. El caso signific&oacute; un antes y un despu&eacute;s en la historia judicial y policial argentina. Me parece que el caso Cabezas es &uacute;nico en la historia judicial y policial argentina. Dej&oacute; un gran cambio, un cambio muy positivo en el plano judicial, que es el paso al sistema acusatorio. Revolucion&oacute; en ese momento la provincia entera y al pa&iacute;s. Cuando digo la provincia me refiero a las estructuras. Cuestiones que por ah&iacute; eran secreto a voces y me parece que eso es muy trascendente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Se refiere al funcionamiento de la Polic&iacute;a Bonaerense?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Realmente pudo ver cambios en la Bonaerense a trav&eacute;s de su trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cuando yo me fui a estudiar Derecho a la ciudad de La Plata, trabaj&eacute; en la Polic&iacute;a Bonaerense, en un organismo administrativo, asesor&iacute;a letrada. Si bien no tuve estado policial, tuve mucho v&iacute;nculo, hasta que me vine a vivir a Dolores. Durante esos a&ntilde;os, inclusive en el caso Cabezas, lo que vi es que como en todos lados hab&iacute;a y hay funcionarios excelentes y funcionarios que no lo son. Yo en mi carrera de fiscal me he cruzado con equipos de trabajo que fueron fundamentales. La Justicia necesita de una polic&iacute;a que haga bien las cosas. La polic&iacute;a son los brazos de la Justicia. Lo mismo en la Justicia: habr&aacute; funcionarios que merecen el respeto de la sociedad y funcionarios que no. La corrupci&oacute;n se ha instalado en much&iacute;simas instituciones en este pa&iacute;s y la polic&iacute;a es una de ellas. Pero no corresponde generalizar. Mi experiencia no fue negativa siempre. Es gente que trabaja, que se forma y hay buenos y malos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>*Este art&iacute;culo fue corregido el 24 de enero. Se cambi&oacute; la palabra &ldquo;atado&rdquo; por &ldquo;esposado&rdquo;, la forma precisa con la que los asesinos dejaron el cuerpo de Cabezas en el auto que incendier&iacute;an.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/crimen-naturaleza-organizacion-falto-identificar-personas-investigacion_1_8680239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jan 2022 03:03:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“En un crimen de esa naturaleza y con tanta organización, faltó identificar a más personas" en la investigación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crimen de José Luis Cabezas,María Claudia Castro,Gustavo Prellezo,Sergio Camaratta,Aníbal Luna,Gregorio Ríos,Alfredo Yabrán]]></media:keywords>
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