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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Emilio Mignone]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/emilio-mignone/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Emilio Mignone]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tras 23 años en puestos de dirección, Verbitsky renuncia al CELS el 11 de febrero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/23-anos-puestos-direccion-verbitsky-renuncia-cels-11-febrero_1_8705465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6c7398e-9158-4145-934b-6385fa516917_16-9-discover-aspect-ratio_default_1039815.jpg" width="1029" height="579" alt="Tras 23 años en puestos de dirección, Verbitsky renuncia al CELS el 11 de febrero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista dejará la comisión directiva de la influyente organización el día de su cumpleaños 80. Punto final a una impronta de dos décadas en una institución clave en la lucha por los derechos humanos.</p></div><p class="article-text">
        Horacio Verbitsky renunciar&aacute; el pr&oacute;ximo 11 de febrero al Centro de Estudios y Sociales (CELS), organizaci&oacute;n que presidi&oacute; entre 2000 y 2021, y en la que hoy se desempe&ntilde;a como vocal de la comisi&oacute;n directiva. El d&iacute;a previsto para su alejamiento coincide con su cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 80 y los 23 a&ntilde;os transcurridos desde que ingres&oacute; a la entidad. <strong>&ldquo;Me parece suficiente&rdquo;</strong>, reflexion&oacute; Verbitsky, consultado por este diario. 
    </p><p class="article-text">
        El alejamiento de Verbitsky marca un punto de inflexi&oacute;n para una organizaci&oacute;n de derechos humanos referente en Am&eacute;rica Latina. Por su significado, la partida del periodista adquiere para el CELS una dimensi&oacute;n similar al fin del ciclo que marc&oacute; la muerte de su cofundador e hist&oacute;rico presidente, Emilio Mignone. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/ong-despues-macri-cels-post-verbitsky-sociedad-civil-revisa-estrategias-busca-fondos_130_8698740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se ven&iacute;a debatiendo hac&iacute;a semanas</a>, se da despu&eacute;s de un a&ntilde;o turbulento disparado por el anuncio realizado por el propio director de <a href="https://www.elcohetealaluna.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Cohete a la Luna</a> de que se hab&iacute;a vacunado contra el coronavirus sin esperar el turno correspondiente.<strong> Desatada la crisis, el periodista debi&oacute; pedir licencia como presidente de la entidad en febrero de 2021, para unos meses m&aacute;s tarde regresar como vocal en un cuerpo directivo de doce integrantes.</strong> Su presencia, no obstante, segu&iacute;a siendo decisiva en las discusiones y el dise&ntilde;o de las pol&iacute;ticas, fuera por acci&oacute;n u omisi&oacute;n, seg&uacute;n varias fuentes consultadas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el desplazamiento de Verbitsky hacia una vocal&iacute;a, la presidencia del CELS qued&oacute; a cargo de la antrop&oacute;loga Sof&iacute;a Tiscornia, exdirectora del &aacute;rea de Investigaci&oacute;n y experito ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La soci&oacute;loga y periodista Paula Abal Medina ocupa la vicepresidencia, y completan la comisi&oacute;n directiva el abogado Dami&aacute;n Loreti, el soci&oacute;logo Luis Fara, la soci&oacute;loga feminista Dora Barrancos, el sacerdote Marcelo Ciaramella, la cofundadora de la ONG Laura Conte, la abogada de derechos humanos Mar&iacute;a Jos&eacute; Guembe, su par y exsecretario de Seguridad Gustavo Palmieri, el sindicalista Victorio Paul&oacute;n y la integrante de Memoria Activa Diana Wassner. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde el desplazamiento de Verbitsky hacia una vocalía, la presidencia del CELS quedó a cargo de la antropóloga Sofía Tiscornia, exdirectora del área de Investigación y experito ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Perfil alto</h3><p class="article-text">
        Verbitsky comenz&oacute; a pisar fuerte en el CELS poco despu&eacute;s de la muerte de Mignone, el 21 de diciembre de 1998. En sus primeras dos d&eacute;cadas de vida, la organizaci&oacute;n fundada por los abogados cat&oacute;licos Mignone y Augusto Conte Mac Donell, y sus respectivas esposas, Chela y Laura, se hab&iacute;a concentrado en la lucha contra la impunidad de los cr&iacute;menes del terrorismo de Estado, del cual hab&iacute;an sido v&iacute;ctimas sus respectivos hijos, M&oacute;nica Mignone y Augusto Mar&iacute;a Conte. <strong>Si bien las familias fundadoras no eran precisamente de izquierda (Mignone era peronista y Conte, dem&oacute;crata cristiano), la lucha por los derechos humanos congreg&oacute; en los primeros a&ntilde;os del CELS a abogados de v&iacute;ctimas de ese origen, como los trotskistas Luis Zamora y Marcelo Parrilli. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La lucha hist&oacute;rica de la ONG fue por Memoria, Verdad y Justicia contra las leyes de impunidad de Obediencia Debida y Punto Final, y los indultos, pero la relaci&oacute;n de los fundadores con Carlos Menem tuvo sus idas y vueltas. Ello no impidi&oacute; que la organizaci&oacute;n ampliara su agenda de reclamos y litigios relacionada a los asesinatos del soldado Omar Carrasco (1994) y del reportero gr&aacute;fico Jos&eacute; Luis Cabezas (1997), y contra la persecuci&oacute;n del Gobierno del peronista neoliberal contra dirigentes sociales, sindicales y de desocupados. 
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                Emilio Mignone                            </span>
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        <strong>En el per&iacute;odo inmediato al arribo de Verbitsky, la direcci&oacute;n ejecutiva, a cargo de Mart&iacute;n Abreg&uacute;, un hombre de confianza de Mignone y promovido por la Fundaci&oacute;n Ford, transform&oacute; la agenda del CELS desde &ldquo;la resistencia&rdquo; a &ldquo;la democracia&rdquo;</strong>, en la interpretaci&oacute;n de los periodistas Santiago O&rsquo;Donnell y Mariano Melamed, autores de <em>Derechos Humanos &reg;&mdash; La historia del CELS </em>(Sudamericana, 2015). La ONG, en la mirada de Abreg&uacute;, deb&iacute;a ampliar horizontes pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos.  
    </p><p class="article-text">
        El primer reemplazo de Mignone en la presidencia fue Laura Conte, pero el entonces columnista de <em>P&aacute;gina 12</em> fue convocado para un lugar destacado en la comisi&oacute;n directiva. <strong>De inmediato, el CELS comenz&oacute; a conocer su car&aacute;cter</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        A esa altura, el perfil de Verbitsky no era una sorpresa para nadie. Llevaba m&aacute;s de diez a&ntilde;os a cargo de la columna dominical del diario de izquierda, hab&iacute;a escrito<em> best sellers </em>en editorial Planeta que hicieron blanco en el amplio nicho antimenemista como <em>Robo para la Corona </em>(1991) y <em>Hacer la Corte</em> (1993), y hab&iacute;a publicado la primera y hasta ahora excepcional confesi&oacute;n del marino de guerra Adolfo Scilingo sobre el mecanismo de desaparici&oacute;n masiva de personas en <em>El Vuelo</em> (1995). Entre los ochenta y fines de los noventa, la figura del cronista y exmontonero hab&iacute;a saltado desde el nicho de la izquierda, la militancia pol&iacute;tica y la intelectualidad a apariciones en almuerzos de Mirtha Legrand y a su papel como columnista en programas televisivos de Jorge Lanata. La ira expresada en su contra por el propio Carlos Menem aport&oacute; el plus necesario para que la fama de Verbitsky trascendiera fronteras. 
    </p><p class="article-text">
        El paso cobr&oacute; forma en su participaci&oacute;n en el sello Periodistas que funcion&oacute; a fines de los noventa y agrup&oacute; a cronistas famosos sin corte ideol&oacute;gico, desde Mariano Grondona a Santo Biasatti, desde Joaqu&iacute;n Morales Sol&aacute; a Ernesto Tiffenberg, de Magdalena Ruiz Gui&ntilde;az&uacute; a Fern&aacute;n Saguier. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Se consider&oacute; que hab&iacute;a que pensar una figura que reemplazara a Emilio con un perfil igualmente alto</strong>&rdquo;, explica una persona que pas&oacute; por el ri&ntilde;&oacute;n del CELS sobre el motivo que llev&oacute; a Laura Conte y a Chela Sosa de Mignone a optar por el periodista como reemplazo del fallecido fundador.
    </p><h3 class="article-text">El influyente</h3><p class="article-text">
        Nombrado presidente en 2000, y con la direcci&oacute;n ejecutiva del hoy procurador fiscal V&iacute;ctor Abramovich, el periodista pas&oacute; a la acci&oacute;n. Por un lado, profundiz&oacute; la agenda de amparos colectivos y defensas puntuales de l&iacute;deres sociales y sindicales reprimidos por los gobiernos de Fernando de la R&uacute;a y Eduardo Duhalde. En 2001, la entidad avanz&oacute; hacia la participaci&oacute;n pol&iacute;tica y la protesta en las calles al integrar el Frente Nacional de Lucha Contra la Pobreza junto a organizaciones sociales y dirigentes de centroizquierda e izquierda. 
    </p><p class="article-text">
        Con N&eacute;stor Kirchner en la Casa Rosada, <strong>el CELS se transform&oacute; en un actor en la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas</strong>. <strong>El v&iacute;nculo t&aacute;ctico entre el entonces presidente y Verbitsky para construir una agenda de derechos humanos y legitimidad traz&oacute; un puente entre funcionarios y los objetivos de la organizaci&oacute;n</strong>. Las ideas de la ONG fueron decisivas para la derogaci&oacute;n de las leyes de impunidad, el desmantelamiento de resabios de la dictadura en instituciones estatales, una ley migratoria garantista y la reforma de la Corte Suprema, seg&uacute;n testigos de la &eacute;poca. 
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                Horacio Verbitsky, en una presentación del CELS. Detrás, Gastón Chillier                            </span>
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        Ese esquema le vali&oacute; a Verbitsky el cuestionamiento de que era en realidad un asesor presidencial que no se revelaba como tal en su tarea a cargo del CELS y columnista de <em>P&aacute;gina 12</em>. A lo largo del tiempo, el periodista rechaz&oacute; esa acusaci&oacute;n y refiri&oacute; que se hab&iacute;a creado un mito en torno a su figura como un monje negro con una influencia irreal. &ldquo;<strong>Puede ser, pero &eacute;l mismo se ocup&oacute; de explotar ese mito</strong>&rdquo;, dijo la persona del CELS antes citada. 
    </p><p class="article-text">
        Como m&iacute;nimo, lo cierto es que Verbitsky hac&iacute;a un juego anfibio como oenegista y como periodista. Por ejemplo, durante los gobiernos de N&eacute;stor y Cristina Kirchner, <strong>su columna dominical pod&iacute;a transformarse en un veto de hecho a la designaci&oacute;n de un funcionario, una alianza pol&iacute;tica o el ascenso de un militar, y para poner legajos sobre la mesa, sol&iacute;a utilizar el puntilloso archivo y trabajo de campo del CELS</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso sus cr&iacute;ticos dentro de la ONG sostienen que la adhesi&oacute;n pol&iacute;tica de Verbitsky al kirchnerismo y, en particular, a Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner no quit&oacute; consistencia a la entidad, porque &eacute;sta no ahorr&oacute; cuestionamientos a los vaivenes represivos de los gobiernos nacional y de la provincia de Buenos Aires, sobre todo bajo la jefatura de Daniel Scioli, ni en cuanto a la pol&iacute;tica carcelaria, ni sobre el hostigamiento a comunidades ind&iacute;genas, ni sobre la presunta participaci&oacute;n del jefe del Ej&eacute;rcito C&eacute;sar Milani en la desaparici&oacute;n del conscripto Alberto Ledo, cargo del que el militar fue absuelto. 
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de los Kirchner, el CELS mantuvo demandas contra el Estado argentino ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por la condena civil impuesta por tribunales locales a Jorge Fontevecchia y H&eacute;ctor D&rsquo;amico a ra&iacute;z de una demanda iniciada por Carlos Menem. El due&ntilde;o de Editorial Perfil estaba vetado por los Kirchner para contactos period&iacute;sticos y repartos de publicidad oficial, decisi&oacute;n que el propio Verbitsky y el CELS cuestionaron. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las mayores cr&iacute;ticas al cronista dentro del CELS radican en un supuesto manejo personalista y no excluyen un t&eacute;rmino que utilizan sus enemigos: &ldquo;operador&rdquo;</strong>. As&iacute;, los distanciamientos y enemistades variados de Verbitsky afectaron el campo de relaciones de la ONG, y ellas incluyeron nombres sensibles, como Estela Barnes de Carlotto y Hebe de Bonafini. Sin romper puentes, la relaci&oacute;n entre el CELS y Abuelas y Madres de Plaza de Mayo encontr&oacute; severos l&iacute;mites. 
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                Horacio Verbitsky mira documentos en el Sitio de Memoria ESMA en una conmemoración por los cuarenta años del CELS                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Internacionalizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Contra lo que podr&iacute;a suponerse, el excolumnista de <em>P&aacute;gina 12 </em>no objet&oacute; sino que potenci&oacute; la b&uacute;squeda de fondos de la &ldquo;cooperaci&oacute;n internacional&rdquo;, que incluy&oacute; a Open Society (de George Soros), la Fundaci&oacute;n Ford y la National Endowment for Democracy (dependiente del Congreso de Estados Unidos y se&ntilde;alada como golpista en Bolivia y Venezuela), entre muchos &oacute;rganos del Primer Mundo &aacute;vidos por repartir d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Ello form&oacute; parte de una estrategia de expansi&oacute;n internacional que fomentaron Verbitsky y el director ejecutivo entre 2006 y 2020, Gast&oacute;n Chillier, pese a la relaci&oacute;n tirante mantenida entre ambos de comienzo a fin. Al hist&oacute;rico v&iacute;nculo con Washington cimentado desde los tiempos de Mignone, se sum&oacute; el tejido de redes en Ginebra y Bruselas, donde funcionan el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la Comisi&oacute;n Europea, y la elite global de las ONG de derechos humanos. El presupuesto y la n&oacute;mina de personal del CELS se multiplicaron varias veces a lo largo de lo que va del siglo. Si no lo hizo, Verbitsky lo autoriz&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El CELS y su presidente ocuparon espacios en medios internacionales en ocasi&oacute;n del c&oacute;nclave papal de abril de 2005, tras la muerte de Juan Pablo II, y el de marzo de 2013, tras la renuncia de Benedicto XVI. La visi&oacute;n de los religiosos jesuitas Orlando Yorio y Franz Jalics de que su superior en la orden, Jorge Bergoglio, como m&iacute;nimo, no hab&iacute;a hecho nada para impedir sus secuestros durante la dictadura gener&oacute; revuelo.<strong> Transformado Bergoglio en Francisco, Verbitsky retom&oacute; aquellas versiones basadas sobre testimonios y documentos, y ello mereci&oacute; una reacci&oacute;n oficial del Vaticano, que denunci&oacute; un ataque de la &ldquo;izquierda anticlerical&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El episodio Bergoglio fue problem&aacute;tico para el CELS. Mignone era un ferviente creyente cuya hija M&oacute;nica hab&iacute;a desaparecido en mayo de 1976 junto a religiosas y j&oacute;venes cat&oacute;licos que militaban en la villa del Bajo Flores. El propio fundador del CELS escribi&oacute; sobre la profunda complicidad de la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica con el terrorismo de Estado en el libro <em>Iglesia y Dictadura</em> (Colihue, 1986), pero la abogada Alicia de Oliveira, quien particip&oacute; de los or&iacute;genes del CELS, era enemiga de Verbitsky y una firme defensora de Bergoglio. El giro de 180 grados que emprendi&oacute; la presidencia de Cristina sobre la figura del Papa en cuesti&oacute;n de horas llev&oacute; a que De Oliveira formara parte de la comitiva oficial ante el Vaticano para el acto de asunci&oacute;n del Obispo de Roma. Tambi&eacute;n en el expediente Bergoglio, Verbitsky qued&oacute; de un lado y el kirchnerismo, del otro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jorge Rafael Videla ora en misa                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Cumbres borrascosas</h3><p class="article-text">
        Los enemigos del periodista se acumularon a lo largo de d&eacute;cadas. Algunos de ellos retomaron una vieja acusaci&oacute;n que hab&iacute;a agitado el menemismo en su contra por su participaci&oacute;n en Montoneros y el se&ntilde;alamiento de que hab&iacute;a traicionado a sus compa&ntilde;eros al colaborar con la Fuerza &Aacute;erea. Con amplia difusi&oacute;n en los medios del Grupo Clar&iacute;n, <em>Perfil</em> y <em>La Naci&oacute;n</em>, el periodista Gabriel Levinas public&oacute; el libro <em>Doble Agente</em> (Sudamericana, 2015), en el que se&ntilde;al&oacute; que Verbitsky hab&iacute;a escrito discursos del integrante de la Junta Militar brigadier Omar Graffigna, en 1979. Sin pruebas s&oacute;lidas al respecto, la versi&oacute;n se desvaneci&oacute; tras varias desmentidas, entre ellas las del propio Graffigna, quien se consider&oacute; en las ant&iacute;podas de Verbitsky. Casi nadie en las organizaciones de derechos humanos dio cabida a la especie de Levinas y de la Secretar&iacute;a de Inteligencia del Estado en la d&eacute;cada menemista. 
    </p><p class="article-text">
        Con Mauricio Macri, el CELS y su presidente aceleraron las cr&iacute;ticas y las batallas legales en la Argentina y el exterior. Ello incluy&oacute; la derogaci&oacute;n rel&aacute;mpago de la ley de medios audiovisuales, el arresto de Milagro Sala, la doctrina de gatillo f&aacute;cil Chocobar y la represi&oacute;n seguida de muerte de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, entre muchos otros temas. <strong>El peso del CELS en estrados internacionales y en la elite global de los derechos humanos fue una piedra en el zapato del Gobierno de Cambiemos, porque, en alg&uacute;n sentido, ten&iacute;a intenciones de mostrarse liberal antes que conservador. </strong>
    </p><h3 class="article-text">Adi&oacute;s a la p&aacute;gina</h3><p class="article-text">
        El 28 de agosto de 2017, el columnista public&oacute; en<em> P&aacute;gina 12</em> la nota &ldquo;Gianfrancamente hablando&rdquo;, en la que revel&oacute; que allegados a Macri como su hermano Gianfranco, su amigo &iacute;ntimo Nicol&aacute;s Caputo, el comprador de su empresa principal Marcelo Mindlin y muchos otros integrantes de la mesa chica hab&iacute;an participado del blanqueo de capitales por montos millonarios que el propio Gobierno de Cambiemos hab&iacute;a orquestado. 
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s, el periodista Alejandro Fantino advirti&oacute; en el programa Animales Sueltos de la pantalla de Am&eacute;rica 2 que <strong>el Gobierno de Macri hab&iacute;a tomado la &ldquo;decisi&oacute;n pol&iacute;tica de ir contra las mafias sindicales&rdquo;</strong>, y asoci&oacute; ese objetivo directamente a la difusi&oacute;n del listado de los blanqueadores. Sus columnistas Mariel Fitz Patrick, Daniel Santoro y Gerardo Young puntualizaron que V&iacute;ctor Santa Mar&iacute;a, titular del sindicato due&ntilde;o de <em>P&aacute;gina 12</em>, era investigado por el fallecido juez Claudio Bonadio por supuesta evasi&oacute;n de impuestos y lavado de dinero sobre la base de &ldquo;informes de inteligencia&rdquo;. Fantino advirti&oacute; que el sindicalista ir&iacute;a preso. 
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, Verbitsky termin&oacute; su relaci&oacute;n de tres d&eacute;cadas con <em>P&aacute;gina 12</em> y fund&oacute; <em>El Cohete a la Luna</em>, en cuyo primer n&uacute;mero ampli&oacute; la lista de blanqueadores, como los empresarios Alfredo Coto, Javier Madanes Quintanilla (Aluar), Marcela Rocca y Daniel Novegil (Techint), y Mar&iacute;a Bulgheroni (Bridas).
    </p><p class="article-text">
        La presunci&oacute;n de que la ofensiva judicial de Macri y Comodoro Py estaba montada sobre la base de extorsiones y compra de voluntades qued&oacute; expuesta en una nota publicada en febrero de 2019 titulada &ldquo;Extorsi&oacute;n&rdquo;, que revel&oacute; las supuestas operaciones del falso abogado Marcelo D&rsquo;Alessio, habitu&eacute; del programa de Fantino y las columnas de <em>Clar&iacute;n, </em>y el fiscal federal Carlos Stornelli. Una vez m&aacute;s, una columna dominical de Verbitsky en su sitio informativo, que sus enemigos desde&ntilde;aban como un blog, arrastraba la agenda period&iacute;stica durante meses.
    </p><h3 class="article-text">Vacunados</h3><p class="article-text">
        Rumbo a los ochenta, el periodista que cinco d&eacute;cadas atr&aacute;s hab&iacute;a trabajado en <em>Confirmado </em>y <em>La Opini&oacute;n</em> cometi&oacute; una falla &eacute;tica que gener&oacute; decepci&oacute;n y perplejidad en quienes lo respetan, y solaz&oacute; a sus enemigos. <strong>En comunicaci&oacute;n con el programa en el que era columnista en radio El Destape, Verbitsky cont&oacute; entre risas que se hab&iacute;a vacunado contra el coronavirus, por una gentileza de su &ldquo;viejo amigo&rdquo; Gin&eacute;s Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a, entonces ministro de Salud</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Era 19 de febrero de 2021. Hasta entonces, la vacunaci&oacute;n contra el virus, de la que hab&iacute;a dosis muy limitadas, era para mayores de ochenta y pacientes con comorbilidades. Faltaban d&iacute;as o semanas para que el grupo etario de Verbitsky recibiera la inmunizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cay&oacute; un vendaval. El due&ntilde;o de El Destape, Roberto Navarro, lo despidi&oacute; esa misma tarde y lo acus&oacute; de haber perpetrado &ldquo;una operaci&oacute;n&rdquo;, a la vez que Alberto Fern&aacute;ndez ech&oacute; a Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a. En suma, una veintena de vacunados se hab&iacute;a saltado la cola por v&iacute;nculos con la c&uacute;pula del Ministerio de Salud. Entre ellos, el procurador del Tesoro Carlos Zannini y su esposa, la familia Duhalde, la familia Aldrey Iglesias (due&ntilde;a de negocios en Mar del Plata) y el periodista Gabriel Michi.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n en el CELS conmovi&oacute; los zooms, whatsapps y las paredes de Piedras 547, en San Telmo. En el desenlace que determin&oacute; la licencia de Verbitsky cobr&oacute; peso el reclamo de trabajadores e integrantes de la organizaci&oacute;n. La direcci&oacute;n ejecutiva, que hab&iacute;a asumido Paula Litvachky en reemplazo de Chillier en febrero de 2020, emiti&oacute; un comunicado en el que expres&oacute; que &ldquo;nada de lo ocurrido representa el trabajo y el pensamiento de quienes integramos y hacemos a la organizaci&oacute;n en su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;. Con otros decibeles, integrantes y trabajadores del CELS utilizaron sus cuentas personales para expresar &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Verbitsky admiti&oacute; &ldquo;el grave error&rdquo; en una nota en <em>El Cohete</em> publicada dos d&iacute;as m&aacute;s tarde, titulada &ldquo;Vacunados&rdquo;. <strong>&ldquo;Asumo sin excusas la parte que me toca y acepto todas las cr&iacute;ticas recibidas, as&iacute; como agradezco las tan numerosas comunicaciones de solidaridad y afecto&rdquo;</strong>, escribi&oacute;. En p&uacute;blico, estas &uacute;ltimas no fueron tantas como otras veces. Una de las muestras de respaldo lleg&oacute; de buena parte de los periodistas y colaboradores del portal, y otros referentes, pese a que el periodista &ldquo;deber&iacute;a haber entendido que era un privilegio y que eso, por s&iacute; solo, estaba mal&rdquo;. &ldquo;Queremos sostener las convicciones que nos trajeron hasta ac&aacute;, como el compromiso colectivo con la verdad y la informaci&oacute;n veraz. En ese contexto, <strong>no se nos escapa que la mayor&iacute;a de los ataques esconden intenciones que exceden la persona de Horacio</strong>. Aquellos y aquellas que tripulamos <em>El Cohete</em> no queremos ser funcionales al objetivo de colaborar con la destrucci&oacute;n de un periodista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;No nos enga&ntilde;emos: Verbitsky no es reemplazable. No hay nadie en el periodismo argentino en condiciones de ocupar su lugar ni de desempe&ntilde;ar su tarea &mdash; ni de lejos&rdquo;</strong>, abundaron. 
    </p><p class="article-text">
        Firmaron Alejandra Dand&aacute;n, Ricardo Aronskind, Catalina D&rsquo;El&iacute;a, Carlos Ulanovsky, Julia Strada, Pablo M&eacute;ndez Shiff, Graciana Pe&ntilde;afort, Eduardo de la Serna, Sebasti&aacute;n Premici, Juli&aacute;n Axat, Marcelo Figueras, Adri&aacute;n Paenza, Jorge Elbaum y otras treinta personas. <strong>Entre ellas, tres integrantes de la comisi&oacute;n directiva del CELS: el art&iacute;fice de la frustrada ley de Servicios Audiovisuales Dami&aacute;n Loreti, el sacerdote de Quilmes Oeste Marcelo Ciaramella y el sindicalista metal&uacute;rgico Victorio Paul&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El paso al costado de la presidencia ayud&oacute; a calmar las aguas del CELS, pero las discusiones sobre las decisiones y el perfil pol&iacute;tico que &ldquo;obligan a mantener los canales de discusi&oacute;n abiertos&rdquo; &mdash;como dice otra persona del organismo&mdash; no cesaron. Hay voces dentro de la entidad que muestran ansiedad por el fin del ciclo Verbitsky y no bajan los decibeles de su ira. 
    </p><p class="article-text">
        Al menos desde diciembre, la discusi&oacute;n sobre la renuncia del periodista recorre los cuerpos directivos del CELS. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hola Sebasti&aacute;n. S&iacute;, decid&iacute; dejar el sitio el 11 de febrero, cuando cumplo 80 a&ntilde;os de edad y 23 en la comisi&oacute;n directiva. Me parece suficiente&rdquo;, escribi&oacute; Verbitsky horas atr&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/23-anos-puestos-direccion-verbitsky-renuncia-cels-11-febrero_1_8705465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Jan 2022 21:46:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras 23 años en puestos de dirección, Verbitsky renuncia al CELS el 11 de febrero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CELS,Horacio Verbitsky,Emilio Mignone,Derechos humanos,Corte Interamericana de Derechos Humanos,Página 12,Carlos Menem]]></media:keywords>
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