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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pamela Anderson]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pamela-anderson/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pamela Anderson]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La rubia, el morocho y la loba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rubia-morocho-loba_1_11708048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6baf6913-3bfc-48d6-ba2c-949258dad38d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103254.jpg" width="890" height="501" alt="La rubia, el morocho y la loba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gran mito criollo, Carlos Gardel, también tuvo que luchar contra la dictadura de un cuerpo modélico. El glamour se agota, dijo una Pamela Anderson sin maquillaje, una nueva voz contra las imposiciones de la industria cosmética. La vigencia de Salvadora Medina Onrubiay su Poesía reunida. </p></div><p class="article-text">
        No hay duda de que es interesante escuchar y leer todo lo que tienen para decirnos las personas que reflexionan y construyen teor&iacute;a desde el movimiento anti-gordof&oacute;bico. Son los pilares que fortalecen la conciencia y la lucha. Lo mismo ocurre con las investigadoras feministas que ponen sobre el tapete los intereses del imperio de la industria cosm&eacute;tica y desmenuzan sus intenciones ocultas detr&aacute;s de publicidades en apariencia inocentes. Pero los dichos de las celebrities, de aquellas personas que son famosas, tienen otro peso en el amplio &aacute;mbito popular. La fama no es (solo) puro cuento. 
    </p><p class="article-text">
        No es que haya una reflexi&oacute;n nueva que d&eacute; cuenta de un cambio generalizado en el concepto del cuerpo de las mujeres. A&uacute;n falta mucho para esa anhelada y extendida transformaci&oacute;n radical. Sin embargo, es bienvenido escuchar voces como la de <strong>Pamela Anderson</strong>, la guardavidas rubia de la serie televisiva <em>Baywatch</em>, mirar cr&iacute;ticamente su pasado en Hollywood.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo 57 a&ntilde;os, gran parte de mi carrera fue un viaje que tuvo que ver con lo f&iacute;sico, pero tambi&eacute;n he experimentado lo que significa quitarme las capas para recordar qui&eacute;n soy, no definirme por lo que me hace la gente sino por lo que yo misma hago y no amargarme ni hastiarme&rdquo;, dijo d&iacute;as atr&aacute;s durante la presentaci&oacute;n de la pel&iacute;cula <em>La pasi&oacute;n de China Blue </em>(The last Showgirl), donde comparte escenas con <strong>Jamie Lee Curtis</strong>, en el Festival de Cine de San Sebasti&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Anderson celebr&oacute; &ldquo;buscar todav&iacute;a la alegr&iacute;a del proceso y de la vida. Vi como se agotaba la fe en el glamour de (su personaje) Shelley y estoy viviendo un momento mucho m&aacute;s sensual ahora que en el pasado. Es como pasa con Las Vegas de d&iacute;a, (se convierte en) una mujer sin maquillaje, m&aacute;s vulnerable y reveladora, m&aacute;s &iacute;ntima&rdquo;, dijo la ex estrella del firmamento del show business estadounidense durante los a&ntilde;os 90.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de medio siglo antes, era un hombre con su hora de fama en Hollywood quien luchaba contra las presiones por su imagen corporal. Me refiero a <strong>Carlos Gardel</strong>, el morocho del Abasto, que ya en la segunda d&eacute;cada del siglo veinte se acercaba a la sede porte&ntilde;a de la Asociaci&oacute;n Cristiana de J&oacute;venes, con el prop&oacute;sito de afinar su figura y evitar las cargadas discriminatorias de sus amigos. El pianista de las clases de gimnasia era <strong>Adolfo Rafael Avil&eacute;s</strong>, que luego tuvo una destacada actuaci&oacute;n como compositor de tangos. Lo record&eacute; al ver el excelente musical <em>Cuando Frank conoci&oacute; a Carlitos</em>, una ficci&oacute;n sobre el imaginario encuentro de <strong>Frank Sinatra</strong> y Gardel que se reestren&oacute; en el teatro Astral, de avenida Corrientes.
    </p><p class="article-text">
        El espect&aacute;culo no tiene nada que envidiarle a las mejores puestas de Broadway. Comienza cuando Gardel, un <strong>Oscar Lajad </strong>muy carism&aacute;tico, est&aacute; en un par&eacute;ntesis de su actuaci&oacute;n en la NBC de New York y Frank Sinatra, un tierno <strong>Alan Madanes</strong>, golpea la puerta del camar&iacute;n buscando el consejo del Zorzal Criollo para direccionar su incipiente carrera.
    </p><p class="article-text">
        La puesta en escena trabaja el contrapunto de los personajes, est&aacute; ambientada en los a&ntilde;os &rsquo;30 y est&aacute; a cargo de <strong>Natalia del Castillo</strong>. La directora tom&oacute; la obra escrita por <strong>Ra&uacute;l L&oacute;pez Rossi</strong> y <strong>Gustavo Manuel Gonz&aacute;lez</strong>, para contar con un dinamismo atrapante el encuentro entre estos dos emblemas de la m&uacute;sica y el show de las ciudades que los apasionaban y a las que les tributan parte de sus cancioneros.
    </p><p class="article-text">
        Estos personajes fascinantes que fueron contempor&aacute;neos en un tramo de sus vidas, hoy son antiguos, pero en el espect&aacute;culo act&uacute;an, cantan y bailan con una m&uacute;sica moderna y deslumbrante que emociona e invita al p&uacute;blico a acompa&ntilde;arlos con el vaiv&eacute;n de los cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        Antiguos, dec&iacute;amos, como <em>Las Antiguas</em> de Buena Vista editora, la colecci&oacute;n que acaba de publicar la poes&iacute;a reunida de <strong>Salvadora Medina Onrubia</strong>,&nbsp;poeta de 1920, primero maestra rural&nbsp;&ldquo;de ni&ntilde;os vencidos en Gualeguay&rdquo;, luego millonaria, escritora y periodista. Militante anarquista y teos&oacute;fica, fue compa&ntilde;era en el amor del periodista <strong>Natalio Botana</strong>, adversaria del golpista Uriburu y directora del diario Cr&iacute;tica, en rigor la primera en ejercer ese rol en la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Escribi&oacute; aullando como loba, gritando como loca, organizando con esmero palabras salvajes, en una &ldquo;ant&iacute;tesis de m&iacute; misma&rdquo;: C<em>ada una de las piedras que forman mi monta&ntilde;a/para un ser de los otros ser&iacute;a la carga m&aacute;xima/ Solo un dolor, de todo lo que est&aacute; lleno mi ser lleno,/para un ser de los otros ser&iacute;a el dolor pleno!</em>&nbsp;Tambi&eacute;n: <em>Llevo fijo al tobillo un grillete de amor,/ que me consagra esclava del humano dolor... Tengo un sexto sentido de tr&aacute;gica vidente/y el sello de Elegida en medio de la frente/ Toda miseria y pena y oculto sufrimiento con percepci&oacute;n aguda lo descubro y lo siento</em>
    </p><p class="article-text">
        Con un hijo natural a cuestas, Salvadora encuentra &ldquo;en la palabra una v&iacute;a posible para ir en contra de pautas sexo-afectivas y contratos morales instalados en el imaginario nacional del post Centenario&rdquo;, escriben en las primeras p&aacute;ginas del libro los investigadores Luc&iacute;a de Leone y Enzo C&aacute;rcano, quienes tambi&eacute;n se nutren de trabajos previos propios y de la investigadora y docente <strong>Mar&iacute;a Vicens</strong>, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        El dolor es la materia prima de Medina Onrubia, la piedra angular de su decir. Vela &ldquo;por hacer texto como el tejido cosido&rdquo;. Yo estaba enferma del ansia/de ba&ntilde;arme de paz el esp&iacute;ritu&ldquo;, dice uno de los poemas que se rescatan en la edici&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de ser mujer, me permito el lujo de tener ideas &iquest;sabe?&rdquo;, dice Elvira Ancizar en la obra teatral de 1929 <em>Las descentradas</em>, nos recuerda en el volumen <strong>Sylvia Sa&iacute;tta</strong>. &ldquo;Yo tengo ideas boxeadoras. Ideas que se dan directo y crosses y swings con la vida. Solo soy un bicho antisociable y salvaje que tiene la desgracia de ver cosas raras que nadie ve. Cuando estoy entre toda esa gente tan bien educada, siento impulsos de decir malas palabras, de tirar sillas por el aire, de escandalizarlas&rdquo;. Esa semi&oacute;tica del cuerpo y de las emociones bien podr&iacute;a formar parte hoy, m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s, de un manifiesto contra la opresi&oacute;n de otras humanidades: mujeres, s&iacute;. Tambi&eacute;n, infancias, morochas,&nbsp;gordas, desclasadas y tantas, tantas m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rubia-morocho-loba_1_11708048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Oct 2024 03:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pamela Anderson,Carlos Gardel,Salvadora Medina Onrubia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pamela Anderson busca la redención en San Sebastián: “Siempre supe que podía hacer mucho más”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/pamela-anderson-busca-redencion-san-sebastian-supe-podia_1_11690626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cbe06de-2707-4bcc-9245-a16399a87ba5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pamela Anderson busca la redención en San Sebastián: “Siempre supe que podía hacer mucho más”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz ofrece su mejor interpretación en 'The last showgirl', el filme de Gia Coppola que la rescata en un papel de cabaretera de Las Vegas que ve cómo su trabajo llega a su final</p></div><p class="article-text">
        La trituradora de carne que es Hollywood destroz&oacute; unas cuantas carreras de actrices por la presi&oacute;n de tener un f&iacute;sico perfecto para ser sexualizadas por la c&aacute;mara. La lista de actrices que fueron fagocitadas por la industria es eterna, y muchas terminaron en el ostracismo absoluto. Pero los tiempos cambiaron, y el cine vive un momento en el que hay una revisi&oacute;n, gracias a la nueva ola del feminismo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, hacia c&oacute;mo se trata el cuerpo de las mujeres en el cine y en intentar buscar bellezas y figuras no can&oacute;nicas como protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que este a&ntilde;o hayan coincidido tres pel&iacute;culas -y ojo, las tres dirigidas por mujeres- que rescatan a estrellas que sufrieron dicha presi&oacute;n, y que incluso la integran en sus tramas. En Cannes<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-substance-critica-cannes-cubre-litros-sangre-pelicula-gore-salvaje_129_11379920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> se vio </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-substance-critica-cannes-cubre-litros-sangre-pelicula-gore-salvaje_129_11379920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La sustancia,</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-substance-critica-cannes-cubre-litros-sangre-pelicula-gore-salvaje_129_11379920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> el filme de Coralie Fargeat </a>que recupera a Demi Moore como una estrella de un programa de aer&oacute;bic que es sustituida por, literalmente, una versi&oacute;n joven de s&iacute; misma. En Venecia estuvo <em>Babygirl, </em>que aunque plantea si <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fantasia-sexual-sumision-feminista-nicole-kidman-desata-venecia-babygirl_129_11619252.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la sumisi&oacute;n puede ser una pr&aacute;ctica feminista</a> cuenta con una Nicole Kidman a la que se ve poni&eacute;ndose b&oacute;tox y recibiendo las bromas de sus hijos por ello.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en San Sebasti&aacute;n, fue el turno de <strong>Pamela Anderson</strong>. La jugada en este caso es m&aacute;s arriesgada todav&iacute;a, porque ella nunca fue una estrella de Hollywood tal cual, sino m&aacute;s una celebrity a la que la parte m&aacute;s baja de la industria explot&oacute; su cuerpo para venderlo como reclamo en subproductos como<em> Baywatch, </em>, <em>Barb Wire </em>y numerosas portadas de revistas para adolescentes con las hormonas desatadas.
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        Ella es la protagonista de<em> The last showgirl,</em> el filme de Gia Coppola, la nieta del director de <em>El Padrino</em> que bebe m&aacute;s del estilo de su t&iacute;a Sof&iacute;a que del de su abuelo para contar la historia de una cabaretera de un show de Las Vegas que se enfrenta al cierre del espect&aacute;culo en el que baila. Ella es Pamela Anderson, que ven&iacute;a desde Toronto envuelta en piropos por su interpretaci&oacute;n y hasta peticiones de una nominaci&oacute;n al Oscar. Anderson est&aacute; m&aacute;s que correcta en este papel, s&iacute;, pero lejos de ofrecer un trabajo que merezca la atenci&oacute;n de los premios.
    </p><p class="article-text">
        Es digno de alabar que Coppola haya ofrecido este perd&oacute;n en forma del mejor papel de su vida, y que ella se entregue mostrando facetas y registros desconocidos hasta ahora, pero el filme no pasa de una an&eacute;cdota. Es una pel&iacute;cula bonita y correcta cuyo principal acierto es la dignidad, el cari&ntilde;o y la empat&iacute;a con la que mira a su protagonista. No la juzga, no la envuelve en un miserabilismo tr&aacute;gico, sino que la mira a los ojos, y eso no es tan f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        A su lado en el filme se encuentra <strong>Jamie Lee Curtis</strong>, divertida como otra bailarina de Las Vegas a la que tambi&eacute;n juzgan por su f&iacute;sico y su edad. Un papel de esos que encanta a la actriz en esta &uacute;ltima etapa, ya que la permite lucirse con un toque mamarracho -ese Total eclipse of the heart es la mejor muestra- tan efectivo y que tanto gusta a la gente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me  perdí algunas décadas. De Baywatch y Playboy hasta ahora, es como si no recordara lo que pasó en el medio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pamela Anderson</span>
                                        <span>—</span> Actriz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pamela Anderson se convirti&oacute; en la estrella de la &uacute;ltima jornada del festival, y aunque no fue especialmente cr&iacute;tica con Hollywood s&iacute; que confes&oacute; que pensaba que a estas alturas ya no iba a poder demostrar su talento.&nbsp;&ldquo;Me perd&iacute; algunas d&eacute;cadas. De <em>Baywatch </em>y<em> Playboy </em>hasta ahora es como si no recordara lo que pas&oacute; en el medio. Fue una bendici&oacute;n que llegara este proyecto, nunca es demasiado tarde. Yo estaba en el jard&iacute;n haciendo mermeladas cuando me llamaron. Siempre supe que era capaz de hacer mucho m&aacute;s y pens&eacute; que quiz&aacute;s esta era la &uacute;nica oportunidad de hacer un papel as&iacute;, pero ahora, a mi edad, s&eacute; que puedo hacerlo&rdquo;, dijo en la conferencia de prensa del filme.
    </p><p class="article-text">
        Anderson explic&oacute; que en su carrera hab&iacute;a dudado de s&iacute; misma y de los dem&aacute;s muchas veces, y que por eso este papel la sorprendi&oacute;:&nbsp;&ldquo;Me encant&oacute; el papel, es algo que me toca de cerca. Cuando le&iacute; el guion, me sorprendi&oacute;, nunca me hab&iacute;an ofrecido un papel como este y estaba muy emocionada. Me atra&iacute;a la relaci&oacute;n de madre e hija, y tambi&eacute;n c&oacute;mo se gestionan tus sue&ntilde;os en este negocio&rdquo;. Un personaje con el que se identific&oacute; desde el primer momento y que construy&oacute; bas&aacute;ndose en su &ldquo;experiencia personal y tratando de encontrar formas de resumir toda la vida, que es casi imposible de articular, por la que pas&eacute;, ya sab&eacute;s, desde Playboy hasta Baywatch&rdquo;. &ldquo;Estoy muy agradecida de haber tenido esta experiencia, porque siempre supe que era capaz de mucho m&aacute;s. Creo que simplemente no ten&iacute;a nada que perder. Y me sent&iacute; tan atra&iacute;da por este proyecto porque pens&eacute; que esta podr&iacute;a ser la &uacute;nica oportunidad de poder hacer algo as&iacute;. As&iacute; que realmente me inspir&eacute; en la experiencia y en todas mis experiencias: mis matrimonios, mis hijos, mi vida, mi carrera&hellip; as&iacute; es c&oacute;mo funcion&oacute;. Fue adictivo y divertido&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A sus 57 a&ntilde;os sabe que su carrera &ldquo;trat&oacute; de lo f&iacute;sico&rdquo;, pero tambi&eacute;n ha aprendido a &ldquo;no ser definida por lo que la gente dice&rdquo;, sino por lo que ella hace. &ldquo;He aprendido a tener pasi&oacute;n, a no amargarme, a no cansarme, ha encontrar alegr&iacute;a en el proceso, en la vida y en este negocio. Ese es otro rasgo que me un&iacute;a al personaje&rdquo;. Tambi&eacute;n dej&oacute; una interesante met&aacute;fora sobre c&oacute;mo ve&iacute;a Las Vegas: &ldquo;Durante el d&iacute;a es como una mujer sin maquillaje. Es m&aacute;s vulnerable, m&aacute;s revelador y m&aacute;s &iacute;ntimo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>JZ/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/pamela-anderson-busca-redencion-san-sebastian-supe-podia_1_11690626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Sep 2024 15:14:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pamela Anderson busca la redención en San Sebastián: “Siempre supe que podía hacer mucho más”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pamela Anderson,Festival de San Sebastián]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los videos de Pamela Anderson, elogio del diario íntimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/videos-pamela-anderson-elogio-diario-intimo_129_9935744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38448f2e-a6b9-4e23-bcab-f86571a51d97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los videos de Pamela Anderson, elogio del diario íntimo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Noches inventadas, cartas de amor en mil libros</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> <em>&ldquo;Seg&uacute;n conjetur&oacute; el f&iacute;sico Edme Mariotte en el siglo XVII y m&aacute;s tarde pudo demostrarse de manera emp&iacute;rica, nuestros ojos tienen un punto ciego, un lugar &mdash;&#8288;escurridizo, lateral y no f&aacute;cilmente localizable&#8288;&mdash; situado en el disco &oacute;ptico, que carece de detectores de luz y a trav&eacute;s del cual, por lo tanto, no se ve nada; si no notamos la existencia de este min&uacute;sculo d&eacute;ficit visual, de esa zona de oscuridad, es por dos razones: en primer lugar, porque vemos con dos ojos, y los puntos ciegos de ambos no coinciden, de manera que un ojo ve lo que no ve el otro, y viceversa; y, en segundo lugar, porque el sistema visual rellena el vac&iacute;o del punto ciego con la informaci&oacute;n disponible: porque el cerebro suple lo que el ojo no ve&rdquo;</em>, apunta <strong>Javier Cercas</strong>, el gran anatomista de instantes y de textos en <em>El punto ciego</em> (Literatura Random House, 2015), un libro que compila una serie de conferencias que dict&oacute; en la Universidad de Oxford. Siempre poniendo el dedo en la llaga de la escritura (primero la propia, con sus novelas y sus l&iacute;mites difusos; despu&eacute;s en la ajena con su lectura) acude a una expresi&oacute;n oftalmol&oacute;gica para esbozar una hip&oacute;tesis literaria.
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                    alt="&quot;El punto ciego&quot; es un libro que reúne conferencias que el escritor Javier Cercas dio en la Universidad de Oxford."
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                &quot;El punto ciego&quot; es un libro que reúne conferencias que el escritor Javier Cercas dio en la Universidad de Oxford.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> <em>&ldquo;Si escribo de viajes y escritura, deber&iacute;a poder hacerlo sobre una de las experiencias m&aacute;s particulares que transit&eacute;. Si puedo escribir es porque se vuelve materia de ficci&oacute;n, se aleja y se puede manipular. Son im&aacute;genes y situaciones que le suceden a un personaje que ya no me pertenece&rdquo;</em>, dice en la primera p&aacute;gina. Sigue m&aacute;s adelante: <em>&ldquo;Llev&eacute; un cuaderno a la internaci&oacute;n, pero no escrib&iacute; nada. Pas&eacute; tres a&ntilde;os o m&aacute;s sin escribir. En el medio tuve depresi&oacute;n y sobrepeso. Pes&eacute; m&aacute;s de ciento veinte kilos. Hab&iacute;a ingresado al hospital con treinta y nueve kilos. No solo se tienen varias vidas en esta vida, tambi&eacute;n se pueden tener incontables cuerpos. No recuerdo cu&aacute;ndo volv&iacute; a escribir, tampoco cu&aacute;ndo dej&eacute; de hacerlo. Siempre llev&eacute; cuadernos, por las dudas&rdquo;. </em>Estos fragmentos forman parte de <em>Diario inconsciente</em>, de Santiago Loza (sali&oacute; por Bosque energ&eacute;tico, una editorial que desde fines del a&ntilde;o pasado publica libros que nacieron como diarios &iacute;ntimos, abajo les cuento un poco m&aacute;s). Pens&eacute; en Cercas cuando termin&eacute; de leer a Loza y este texto sobre lo que &eacute;l mismo llama &ldquo;una crisis mental&rdquo; cuando ten&iacute;a veintipico y lo internaron en un lugar rar&iacute;simo. <strong>Pens&eacute; en un punto ciego chiquito: andar con cuadernos encima por las dudas, escribir muchos a&ntilde;os despu&eacute;s sobre esa internaci&oacute;n, darle forma de diario a partir de apuntes desordenados, volverse personaje. </strong>&iquest;Qu&eacute; secretos ponen en palabras los diarios &iacute;ntimos?&nbsp; &iquest;Qu&eacute; cuentan y qu&eacute; dejan afuera? &iquest;Qu&eacute; intentan plasmar en esos momentos en los que todo es confusi&oacute;n? &iquest;Para qui&eacute;nes se escriben? &ldquo;<em>Se vive y se narra. Se vive para contar, poner un orden a los acontecimientos. La crisis viene a desordenar o a decretar que no hay orden posible y todo intento es vano&rdquo;</em>, escribe Loza.
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                El cineasta y escritor Santiago Loza escribió sobre una internación que vivió durante su juventud.                            </span>
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        <strong>Tres.</strong> Pienso en el punto ciego de mis propios ojos, en ese hueco, en ese lugar que, con poco esmero, me imagino oscuro y detr&aacute;s de las retinas. Un abismo m&iacute;nimo que tambi&eacute;n es punto de partida, paradoja: sin esa sombra, sin ese rinc&oacute;n oculto no habr&iacute;a visi&oacute;n. <strong>El punto ciego es el que, despu&eacute;s de todo, habilita una posibilidad.</strong> (Cercas, por ejemplo, ve en <em>El Quijote</em>, que est&aacute; loco y al mismo tiempo no lo est&aacute;: <em>&ldquo;Lo que de veras dice Cervantes, gracias al punto ciego de su obra maestra, es que la realidad &mdash;&#8288;sobre todo la realidad humana, que es la que de veras le interesa&#8288;&mdash; es esencialmente ambigua, ir&oacute;nica y contradictoria (...). Por ah&iacute; se revela la naturaleza esencial del Quijote, su evidencia m&aacute;s profunda y revolucionaria, su absoluta genialidad, que estriba en haber creado un mundo radicalmente ir&oacute;nico: un mundo en el que no existen verdades monol&iacute;ticas e inapelables, sino en el que todo son verdades b&iacute;fidas, ambiguas, poli&eacute;dricas, tornasoladas y contradictorias&rdquo;</em>, dice).
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                El escritor español Javier Cercas es autor de novelas y de ensayos literarios.                            </span>
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        <strong>Cuatro. </strong>De pronto me veo rodeada de diarios &iacute;ntimos y me acuerdo de uno muy precario que tuve en la infancia. Anotaba poquito, le pon&iacute;a candado por las dudas. En la pantalla la actriz <strong>Pamela Anderson</strong> &ndash;la bomba sexy que corr&iacute;a en c&aacute;mara lenta en <em>Baywatch</em>, la mujer que ahora habla sin maquillaje y sin nostalgia&ndash; abre un rinc&oacute;n de su casa donde guarda decenas de videos (s&iacute;, abajo les cuento m&aacute;s, todo esto aparece en el documental <em>Pamela Anderson, una historia de amor</em>) y los diarios que fue llevando desde su adolescencia hasta aquellos d&iacute;as de fama, llenos de escenas terribles y dolorosas. <em>&ldquo;Me encantan las palabras, me ayudan a dejar atr&aacute;s esta situaci&oacute;n absurda. Vengan conmigo, estoy allanando un camino. El mundo se abre cuando escribo&rdquo;</em>, anot&oacute; en uno de ellos. La imagen muestra los trazos de una letra corpulenta. Una caligraf&iacute;a que ocupa toda la superficie de los renglones, que los traspasa. <strong>Dos puntos ciegos, otra vez: intentar un registro de sus mayores secretos, de todo eso que es mejor que quede bajo llave</strong>. Y a la vez guardarlo en cajas durante a&ntilde;os, por si acaso.
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                La actriz Pamela Anderson en una escena del documental donde repasa su vida.                            </span>
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        <strong>Cinco.</strong> <em>&ldquo;Fueron tiempos bastante pesados y densos en los que siempre llev&eacute; un diario. Yo estaba muy cansada, f&iacute;sicamente y mentalmente. Y esta fue la forma que me sali&oacute;. Creo que no pude escribirlo de otra manera. O sea, no quer&iacute;a tampoco hacerlo de otra manera y a la vez siempre llegaba a una cosa muy breve, como de entraditas de diario o versitos. Iba tomando notas que despu&eacute;s, en alg&uacute;n momento pasado el tiempo, me sent&eacute; y acomod&eacute;&rdquo;</em>, me dijo hace poco la escritora <strong>Magal&iacute; Etchebarne </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista</a> (abajo tambi&eacute;n les cuento m&aacute;s), sobre el origen difuso de los poemas de su libro <em>C&oacute;mo cocinar un lobo</em>, mientras acompa&ntilde;aba a su madre enferma de c&aacute;ncer.
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                    alt="La escritora argentina Magalí Etchebarne acaba de publicar el libro &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;."
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            <span class="title">
                La escritora argentina Magalí Etchebarne acaba de publicar el libro &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;.                            </span>
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        <strong>Seis. </strong><em>&ldquo;La novela no es el g&eacute;nero de las respuestas, sino el de las preguntas: escribir una novela consiste en plantearse una pregunta compleja para formularla de la manera m&aacute;s compleja posible, no para contestarla, o no para contestarla de manera clara e inequ&iacute;voca; consiste en sumergirse en un enigma para volverlo irresoluble, no para descifrarlo (a menos que volverlo irresoluble sea, precisamente, la &uacute;nica manera de descifrarlo). Ese enigma es el punto ciego, y lo mejor que tienen que decir estas novelas lo dicen a trav&eacute;s de &eacute;l: a trav&eacute;s de ese silencio plet&oacute;rico de sentido, de esa ceguera visionaria, de esa oscuridad radiante, de esa ambig&uuml;edad sin soluci&oacute;n. Ese punto ciego es lo que somos&rdquo;</em>. Cercas otra vez, su punto ciego y una hip&oacute;tesis. <strong>Habla de teor&iacute;a literaria, claro, se refiere a su idea de la novela</strong>. Me permito pensar que en ese gesto propone otra cosa tambi&eacute;n. Tal vez una forma de aproximaci&oacute;n a vidas, a dolores, a mundos. Un movimiento que no ahorra angustias, pero que al menos intenta buscar, a tientas, otra manera de leer. Como los diarios &iacute;ntimos abiertos ante los ojos de multitudes: ese parpadeo.
    </p><p class="article-text">
        Los dejo con <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>. Hoy, m&aacute;s que nunca,<em> yo no s&eacute; d&oacute;nde va, pero tampoco creo que sepas vos</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Diario inconsciente</strong></em><strong>, de Santiago Loza. </strong>&ldquo;El diario tiene fama de g&eacute;nero menor, de algo que se escribe en un archivo paralelo a la novela, durante el recreo de la escritura que importa. Quisimos celebrar esa minor&iacute;a&rdquo;, dijeron <a href="https://www.pagina12.com.ar/510974-bosque-energetico-un-nuevo-sello-editorial-especializado-en-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista con P&aacute;gina/12</a> <strong>Eugenia P&eacute;rez Tomas</strong> y <strong>Andr&eacute;s Gallina</strong>, fundadores del flamante sello independiente Bosque Energ&eacute;tico que naci&oacute; bajo una premisa muy espec&iacute;fica: publicar diarios &iacute;ntimos en cualquiera de sus vertientes. <strong>Seg&uacute;n cuentan all&iacute;, en la colecci&oacute;n habr&aacute; bit&aacute;coras, cuadernos de artistas, autorretratos y tambi&eacute;n alg&uacute;n diario falso de autoras y autores destacados.</strong>
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                &quot;Diario inconsciente&quot;, de Santiago Loza, es el primer libro de la editorial argentina Bosque energético.                            </span>
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        <em>Diario inconsciente</em>, del escritor, dramaturgo y cineasta argentino Santiago Loza, es la primera de las publicaciones de la editorial. Armado en peque&ntilde;os fragmentos, se trata de un recorrido por los d&iacute;as de juventud en los que el narrador pasa internado en una instituci&oacute;n donde lo rodean terapeutas, enfermeros de miradas ausentes, otros internos, pel&iacute;culas con historias b&iacute;blicas, masajistas, pastillas para inducirle el hambre o el sue&ntilde;o. <strong>Un poco roto, un poco como un intento por recuperar los destellos de eso que pas&oacute; (los padres lo llaman </strong><em><strong>surmenage</strong></em><strong>, en </strong><em><strong>Diario inconsciente</strong></em><strong> su autor lo nombra a veces como </strong><em><strong>brote</strong></em><strong>), el libro propone un buceo por las palabras.</strong> Las perdidas, las recuperadas, las que surgieron a partir de ese momento al borde de un abismo, cuando todav&iacute;a &eacute;l no era formalmente un escritor, pero ten&iacute;a siempre a mano un cuaderno. <em>Tarde o temprano la vida termina por imponerse</em>, se lee en una de las entradas del diario. <strong>Tarde o temprano, podr&iacute;a sumarse, la escritura resplandece, como en las p&aacute;ginas de este libro breve y magn&eacute;tico</strong> y como en todo lo que su autor puso en palabras con el correr de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Santiago Loza naci&oacute; en C&oacute;rdoba, en 1971. <strong>Dirigi&oacute; seis largometrajes que llegaron a varios festivales de cine internacionales y recibieron numerosos premios</strong>. Sus obras teatrales, representadas en la Argentina y en el exterior, fueron publicadas en <em>Textos reunidos</em> (Biblos, 2014) y <em>Obra dispersa</em> (Entrop&iacute;a, 2017). Tambi&eacute;n es autor de los libros <em>Yo te vi caer</em> (2016) y <em>Nadadores lentos </em>(2021) publicados por DocumentA/Esc&eacute;nicas, y las novelas <em>El hombre que duerme a mi lado</em> (2017) y <em>La primera casa</em> (2019) editados por Tusquets.
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                Santiago Loza nació en Córdoba, Argentina, en 1971.                            </span>
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        <em><strong>Diario inconsciente</strong></em><strong>, de Santiago Loza, sali&oacute; por la editorial Bosque energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Pamela Anderson, una historia de amor</strong></em><strong>.</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/truco-magic-johnson-animales-grotescos_129_8968440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Les cont&eacute; por ac&aacute; cuando se estren&oacute; el documental que hizo el basquetbolista Magic Johnson</a>: <strong>siempre me intrigaron las autobiograf&iacute;as, esa decisi&oacute;n de ponerse a revisar y relatar la propia vida, en el rubro que sea</strong>. Sobre todo cuando se trata de personajes que vivieron en la boca de todos, que fueron noticia miles de veces, que protagonizaron situaciones m&aacute;s o menos conocidas por todos. En el caso de la actriz estadounidense <strong>Pamela Anderson</strong>, las noticias que la tuvieron como protagonista fueron de escala global y siempre con el tono estruendoso del esc&aacute;ndalo. No faltaron las especulaciones alrededor de su cuerpo (&iquest;cu&aacute;ntas veces puede responder una persona si se hizo o no una cirug&iacute;a est&eacute;tica? Los archivos muestran a la protagonista de <em>Baywatch</em> teniendo que contestar eso mil veces y se puede oler un tipo de violencia ah&iacute;). Tampoco el ruido que generaron sus numerosos matrimonios. Y, menos que menos, la extensa cobertura que recibi&oacute; la c&eacute;lebre filtraci&oacute;n del video &iacute;ntimo que grab&oacute; durante su luna de miel con el rockero <strong>Tommy Lee</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En el documental <em>Pamela Anderson, una historia de amor</em>, que est&aacute; producido por uno de sus hijos y tiene su aval, la actriz intenta matizar todo esto. <strong>El largometraje, de casi dos horas, est&aacute; armado a partir de varias entrevistas actuales en las que se la ve revisando sus diarios &iacute;ntimos</strong> (&iexcl;y tambi&eacute;n sus videos familiares!) en la casa que se arm&oacute; en una isla de Canad&aacute;, su tierra natal. Y tambi&eacute;n a partir de im&aacute;genes de archivo, de su &eacute;poca de esplendor en la televisi&oacute;n de los &lsquo;90 y las tapas de Playboy, adem&aacute;s de las numerosas notas que dio por todos lados. 
    </p><p class="article-text">
        Por momentos un poco ingenuo (como toda producci&oacute;n oficial), <strong>el documental de todas maneras muestra a la estrella en una intimidad poco conocida y tambi&eacute;n crepuscular</strong>. De vuelta de todo, y al mismo tiempo que sali&oacute; a la luz su autobiograf&iacute;a en formato de libro, Anderson repasa hechos dolorosos (fue v&iacute;ctima de abusos sexuales desde peque&ntilde;a), personas que la marcaron (sus padres, una pareja violenta y siempre en tensi&oacute;n) y momentos en los que su fama recorr&iacute;a el mundo. Con gracia, intenta tramar un relato a partir de lo que ella misma se&ntilde;ala como una b&uacute;squeda que siempre la inquiet&oacute;: la del amor, en cualquiera de sus formas.
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                Pamela Anderson vive gran parte del año en una isla de su tierra natal, Canadá.                            </span>
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        <strong>El documental</strong><em><strong> Pamela Anderson, una historia de amor</strong></em><strong>, est&aacute; disponible en Netflix.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong><em><strong> C&oacute;mo cocinar un lobo</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne.</strong> <em>Los mejores d&iacute;as</em> (Tenemos las m&aacute;quinas), su debut literario de 2017, fue uno de esos libros que se convierten en un fen&oacute;meno: una editorial independiente y peque&ntilde;a apostaba por una escritora joven con un pulso narrativo muy particular. <strong>El libro de inmediato cosech&oacute; elogios de la cr&iacute;tica y la admiraci&oacute;n de numerosos lectores: un volumen de cuentos que tra&iacute;a un sonido nuevo &ndash;algo que se vinculaba a la tradici&oacute;n y al mismo tiempo se despegaba, como en un balanceo&ndash; con historias encantadoras alrededor de los v&iacute;nculos humanos, el desgarro interior, la torpezas del deseo, los vaivenes del pasado.</strong> Tambi&eacute;n con p&aacute;jaros (&iexcl;muchos p&aacute;jaros!), con paisajes sutiles, con la naturaleza siempre magn&eacute;tica y al acecho. El escritor <strong>Federico Falco</strong> lo resumi&oacute; con precisi&oacute;n: &ldquo;Magal&iacute; Etchebarne tiene una capacidad impresionante para poner en palabras las contradicciones, las inseguridades y los deseos de sus personajes. Un primer libro de una contundencia pocas veces vista&rdquo;.
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                    alt="&quot;Un año se pasa de ser hija a poeta, y los versos se convierten en manotazos a la memoria&quot;, escribió Marina Mariasch sobre los poemas de &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;."
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                &quot;Un año se pasa de ser hija a poeta, y los versos se convierten en manotazos a la memoria&quot;, escribió Marina Mariasch sobre los poemas de &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;.                            </span>
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        Algunos a&ntilde;os despu&eacute;s, mientras aquel libro super&oacute; las diez ediciones, se edit&oacute; en Espa&ntilde;a y sigue circulando, <strong>Magal&iacute; Etchebarne decidi&oacute; volver.</strong> Pero, esta vez, con una nueva sorpresa: un libro de poemas. Es que a <em>Los mejores d&iacute;as</em> le sucedieron tiempos dif&iacute;ciles: primero muri&oacute; su padre, luego a su madre le diagnosticaron c&aacute;ncer y la escritora debi&oacute; acompa&ntilde;ar, pandemia mediante, el proceso de su deterioro hasta su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Entrevist&eacute; a Magal&iacute; hace unos d&iacute;as para hablar de <em>C&oacute;mo cocinar un lobo</em> (Tenemos las M&aacute;quinas, 2023), <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden leer la nota por ac&aacute;</a>. El libro podr&iacute;a pensarse como un poemario de duelo antes del duelo. Como la memoria de un cuerpo, de una casa familiar, de un mundo que tambalea y en ese temblor vibra entre el recuerdo, las im&aacute;genes y los silencios. <strong>Entre tantas cosas que se desvanecen, algo es seguro</strong>: con delicadeza y como quien cocina a fuego lento entre el dolor y el eco de una voz poderosa, Magal&iacute; Etchebarne lo hizo de nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        Ya que estamos hablando de ella y de su obra, les dejo por ac&aacute; una lectura reciente que grab&oacute; la escritora para el ciclo veraniego <em>A la sombra</em>, organizado por la distribuidora de editoriales independientes Big Sur en su canal de YouTube. Se trata de &ldquo;lecturas in&eacute;ditas de autoras resguardadas del calor, haciendo una pausa&rdquo;, seg&uacute;n cuentan. En esta entrega, la autora comparte un fragmento de su texto in&eacute;dito <em>Temporada de cenizas</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>El libro </strong><em><strong>C&oacute;mo cocinar un lobo</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne, sali&oacute; por Tenemos las M&aacute;quinas. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La entrevista con la autora se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>Cinco ingredientes muy dispersos se suman esta semana a <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=5afc83f0bb5a4269" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestra lista de m&uacute;sica compartida</a>. Algo de <strong>Rosal&iacute;a</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/conexiones/rosalia-dejo-grammy-fito-paez-leo-genovese-unico-argentino-levanto-premio_1_9927012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su triunfo en los Grammy</a> me hizo volver a su m&uacute;sica un rato), un poco de Yeah Yeah Yeahs (una banda que me encanta, acaba de lanzar un videoclip nuevo &ndash;lo dejo a mano&ndash; y <a href="https://www.concierto.cl/2023/02/yeah-yeah-yeahs-anuncia-gira-para-el-2023-vendran-a-chile/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; tambi&eacute;n una enorme gira por Europa y Estados Unidos</a>) y tambi&eacute;n de My Bloody Valentine (otros favoritos totales que suenan mucho en casa y m&aacute;s <a href="https://www.theguardian.com/music/2023/feb/02/my-bloody-valentines-20-greatest-songs-ranked" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despu&eacute;s de leer este repaso que hizo el Guardian por veinte de sus mejores canciones</a>).
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    </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se suman un par de canciones de Mujercitas Terror y 107 Faunos (vi que van a ser parte del Festival Refresco, <a href="https://www.eldiarioar.com/blog/pulso/verano-buenos-aires-musica-transpiracion-refresco_132_9921447.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ciclo de recitales sobre el que escribi&oacute; mi amigo </a><a href="https://www.eldiarioar.com/blog/pulso/verano-buenos-aires-musica-transpiracion-refresco_132_9921447.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hern&aacute;n Siseles</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/blog/pulso/verano-buenos-aires-musica-transpiracion-refresco_132_9921447.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> por ac&aacute;</a>) y una versi&oacute;n medio punk de <em>My Heart Will Go On</em> (himno de <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/titanic-cumple-25-anos-james-cameron-despeja-duda-si-jack-cabia-tabla_1_9931469.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pel&iacute;cula Titanic que est&aacute; cumpliendo 25 a&ntilde;os por estos d&iacute;as</a> y se repuso en algunos cines del mundo, inclusive en Argentina).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Algo m&aacute;s. Por estos d&iacute;as me enter&eacute; de un proyecto divino que tiene el periodista musical y escritor <strong>Gustavo &Aacute;lvarez Nu&ntilde;ez</strong>. Es <em>Bailando sobre una telara&ntilde;a,</em> <strong>un newsletter en el que traza una especie de curadur&iacute;a con su gran conocimiento del rubro</strong>. &ldquo;Dos horas de novedades musicales, cero desperdicio&rdquo;, promete y cumple: cada entrega viene con un texto breve, pocas im&aacute;genes y un link a Spotify para escuchar su pesca semanal, que siempre es delicada y s&uacute;per diversa. <a href="https://gustavolvareznez.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se pueden suscribir por ac&aacute;</a>. Y en <a href="https://open.spotify.com/playlist/7zgj7AKWhAVCRB4ZblNyL4?si=244fb30a57e740be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este link les dejo la lista de temas que seleccion&oacute; en su d&eacute;cima entrega</a>, como &eacute;l mismo dice, <strong>&ldquo;para mover la patita y las neuronas en clave glam, africana y psicod&eacute;lica como jamaiquina y estrobosc&oacute;pica&rdquo;</strong>.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Despu&eacute;s de las fiestas de fin de a&ntilde;o, de las vacaciones para aquellos afortunados que las tuvieron, del lunes azul <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/cuatro-tesoros-azules-mision-angel-sadomasoquista_129_9873340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al que nos referimos por ac&aacute;</a>, febrero parece menos aletargado que sus meses vecinos y las cosas, como dice la canci&oacute;n, parecen tener un poco m&aacute;s de movimiento. Para quienes se dediquen a escribir novelas o cuentos &ndash;soy de este segundo grupo, nos abrazo virtualmente&ndash; <strong>arranc&oacute; de alguna manera la temporada alta de concursos literarios</strong>. Por estas horas se anunciaron varios cert&aacute;menes que reciben material in&eacute;dito en espa&ntilde;ol tanto para autores c&eacute;lebres como para quienes est&eacute;n arrancando, y que prometen buenos premios adem&aacute;s de la publicaci&oacute;n de las obras. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/arranco-temporada-concursos-literarios-destacados-requisitos-premios-cierran-febrero-marzo_1_9929701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden encontrar un resumen sobre algunos de los m&aacute;s destacados</a> de los que cierran entre mediados de febrero y marzo.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/videos-pamela-anderson-elogio-diario-intimo_129_9935744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Feb 2023 08:54:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los videos de Pamela Anderson, elogio del diario íntimo]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Pam y Tommy': desajustes de una serie que trasciende el video hot robado a Pamela Anderson]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pam-tommy-desajustes-serie-trasciende-video-hot-robado-pamela-anderson_1_8711921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23a763dd-0109-4288-8b74-11c3dc97d275_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Pam y Tommy&#039;: desajustes de una serie que trasciende el video hot robado a Pamela Anderson"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La recreación del escándalo del video íntimo de Pamela Anderson y Tommy Lee y que dio lugar a una miniserie en la que convergen tonos e inquietudes distintas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Puedes ser un poco m&aacute;s literal?&rdquo;, le pide Erica (<strong>Taylor Schilling</strong>) a Rand Gauthier (<strong>Seth Rogen</strong>), el exactor porno devenido a electricista y usurpador de la cinta casera de contenido sexual sobre la que discurre&nbsp;<em><strong>Pam &amp; Tommy</strong></em>&nbsp;(<em>&iacute;dem</em>, Robert D. Siegel, 2022). Mientras &eacute;l, con unas dotes conversacionales cuando menos discutibles, procura crear una imagen que simbolice su maltrecho estado mental (un coche al que continuamente se le niega el paso en un sem&aacute;foro), la que fuera su expareja le pide que se ci&ntilde;a estrictamente a lo que quiere decirle, que simplifique. Sin tratarse de una escena decisiva, este intercambio define la naturaleza de esta impoluta producci&oacute;n de Hulu basada en casos reales:&nbsp;<strong>la literalidad</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Recreaci&oacute;n del esc&aacute;ndalo en el que se vio envuelta una de las parejas m&aacute;s rutilantes del Hollywood de los a&ntilde;os noventa,&nbsp;<em>Pam &amp; Tommy</em>&nbsp;es expeditiva en sus pretensiones: una reivindicaci&oacute;n de&nbsp;<strong>Pamela Anderson</strong>&nbsp;(<strong>Lily James</strong>) como una mujer a la que se neg&oacute; otra consideraci&oacute;n que la de objeto de recreaci&oacute;n y consumo de la mirada masculina, una mirada que por otro lado apartaba la vista cuando demostraba una complejidad casi inadecuada para alguien que hab&iacute;a sabido manejar su sexualidad en pantalla. Una mujer a la que se declar&oacute; culpable despu&eacute;s de haber sido v&iacute;ctima de una violaci&oacute;n de su privacidad, pero tambi&eacute;n de las explosiones de agresividad de su marido, un&nbsp;<strong>Tommy Lee</strong>&nbsp;(<strong>Sebastian Stan</strong>) desacompasado en los nuevos tiempos de la industria musical. La serie no esconde sus intenciones en ning&uacute;n momento, eliminando todo subtexto. Prima la recepci&oacute;n del mensaje, su libre circulaci&oacute;n. Todo debe quedar a la vista, como si as&iacute; se contrarrestase el impacto de la condenada&nbsp;<em><strong>sextape</strong></em><strong>&nbsp;</strong>por la que fue vilipendiada.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis la nueva serie que se estrena de manera global cuenta que un video sexual que hicieron la actriz y el m&uacute;sico durante su luna de miel<strong>&nbsp;fue robado de su hogar</strong>&nbsp;y distribuido por la red y, seg&uacute;n muestra el tr&aacute;iler, ser&aacute; el eje central de la serie. Anderson y Lee demandaron al distribuidor, Internet Entertainment Group, y finalmente llegaron a un acuerdo en virtud del cual la cinta se hizo p&uacute;blica de nuevo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Es justo pensar que, en efecto, Anderson fue durante largos a&ntilde;os&nbsp;<strong>objeto de deseo, primero, y de escarnio, despu&eacute;s</strong>; incluso de ambas cosas al un&iacute;sono. No tenemos que irnos muy lejos, ni a nivel espacial ni temporal. No hay que olvidar&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/pamela-anderson-surrealista-risto-chester_1_7475067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la inc&oacute;moda entrevista concedida a Risto Mejide</a>&nbsp;en su&nbsp;<em>Chester</em>&nbsp;de Cuatro, all&aacute; por 2017, donde hubo insistencia por saber m&aacute;s sobre sus retoques est&eacute;ticos. Entre tanto, ella abundaba en explicaciones sobre su propia experiencia en el mercado de la carne de Hollywood, en su propia experiencia esquivando los castings de sof&aacute;, sus tribulaciones sobre el cambio pol&iacute;tico, declaraciones ensombrecidas al final por una tensi&oacute;n gratuita a cuenta de lo f&iacute;sico. No est&aacute; tan lejos eso de la escenificaci&oacute;n de la entrevista que concedi&oacute; ella a Jay Leno en 1996. En ese sentido,&nbsp;<em>Pam &amp; Tommy</em>&nbsp;es loable en reclamar respeto para la otrora&nbsp;Baywatch; aunque por otro lado, cuesta saber si no est&aacute;, en el fondo, reincidiendo en lo opuesto: hacer de ella un personaje inmarcesible, inmaculado, como un mito moldeable para adecuarse al discurso que enarbola la ficci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Diferencias irreconciliables de tono</h2><p class="article-text">
        Una ficci&oacute;n que&nbsp;<strong>comienza present&aacute;ndose como una serie muy diferente a la que termina siendo conforme avanzan los episodios</strong>. El primer cap&iacute;tulo,&nbsp;<em><strong>Drilling and Pounding</strong></em>&nbsp;apenas cuenta con presencia de Anderson en sus 40 minutos de metraje, centr&aacute;ndose en la rivalidad masculina entre el baterista de Motley Cr&uuml;e y el citado Gauthier, empleador y empleado para las reformas del reciente matrimonio, que lleva a este &uacute;ltimo, herido en su orgullo, a vindicarse exponiendo al primero. Como responsable de los tres primeros episodios, Craig Gillespie, responsable de la muy notable&nbsp;<em>Yo, Tonya</em>&nbsp;(<em>I, Tonya</em>, 2017), parece plenamente interesado en la vertiente criminal de la historia, lo que pone al obrero venido a m&aacute;s en foco absoluto del primer episodio, en la&nbsp;<strong>s&aacute;tira sobre la estulticia de Hollywood</strong>. Ambos transcurren a ritmo sincopado, sin que sus personajes tengan apenas tiempo para meditar sus acciones, enlazadas a fuerza de&nbsp;<em>montages</em>&nbsp;musicales que terminan por agotar.
    </p><p class="article-text">
        En honor a la verdad,&nbsp;<strong>el planteamiento es plenamente coherente a nivel interno</strong>&nbsp;en estos episodios: unos y otros, ricos y pobres, se recrean en sus propios simulacros de felicidad (el golpe contra Lee; el romance a primera vista de la famosa pareja) como si de estampas de la MTV se tratasen, y se mueven buscando el goce inmediato sin pensar en las consecuencias de sus acciones. O mejor dicho, pensando con la entrepierna: v&eacute;ase la&nbsp;<strong>discusi&oacute;n que mantiene Lee con su elefanti&aacute;sico pene parlante</strong>&nbsp;al reflexionar sobre su enamoramiento fulminante de Anderson tras su primera cita, una escena que a uno le cuesta imaginar dentro de una plataforma con el familiar sello Disney.
    </p><p class="article-text">
        <em>Pam &amp; Tommy</em>&nbsp;se entender&iacute;a as&iacute; como una suerte de&nbsp;<strong>salvaje realidad aumentada</strong>, no tan lejana en su fondo de lo que fue una de las cumbres del cine de la &uacute;ltima d&eacute;cada,&nbsp;<em>Dolor y dinero</em>&nbsp;(<em>Pain and Gain</em>, Michael Bay, 2013). Una propuesta distanciada por completo del referente real al que retrata con irreverencia, nada que ver con lo que son los episodios posteriores, en los que se apuesta, por el contrario, por una mirada cercana y reposada sobre Anderson. Gauthier queda en un segundo plano, y su socio Miltie (Nick Offerman) directamente desaparece de escena para no volver, algo que ocurre con tantos otros personajes.
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                Lily James en &#039;Pam &amp; Tommy&#039; como Pamela Anderson                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">La indiferencia hacia la imagen</h3><p class="article-text">
        Todo debe centrarse en Pamela. Por ello,&nbsp;<em><strong>Pamela in Wonderland</strong></em>, dirigido por Hannah Fidell, puede considerarse el episodio m&aacute;s compacto, en tanto que procura recrear con, entendemos, plena fidelidad la declaraci&oacute;n jurada a la que Anderson hubo de someterse tras la demanda interpuesta a Penthouse para evitar que difundieran capturas de la&nbsp;<em>sextape</em>&nbsp;en sus p&aacute;ginas. Estructurado en torno a esa citaci&oacute;n,&nbsp;<em>Pam &amp; Tommy</em>&nbsp;se formula como un micro-biopic convencional m&aacute;s esclarecedor sobre el trauma que otras escenas de di&aacute;logos telegr&aacute;ficos. De sus comienzos sorteando relaciones abusivas, a su extra&ntilde;a afinidad cuasi paternal con Hugh Heffner.&nbsp;<strong>Como personaje, tiene demasiada vida como para resumirse a una cinta</strong>.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo deslavazado de su conjunto y de la dificultad para enhebrar temas y tramas (la explosi&oacute;n de internet y de la telerrealidad, sobre las que parec&iacute;a especialmente interesado Gillespie), y de la interpretaci&oacute;n de Lily James y de su amplio paisaje de los a&ntilde;os noventa en Estados Unidos,&nbsp;<em>Pam &amp; Tommy</em>&nbsp;hace pensar precisamente en la incapacidad que, como lectores/espectadores, tenemos para&nbsp;<strong>descifrar lo que subyace bajo una perfecta apariencia, bajo la imagen</strong>. Es un producto de su tiempo, desde luego, y tambi&eacute;n de lo que ocurri&oacute; con la estrella retratada.
    </p><p class="article-text">
        Si a Pamela Anderson se le negaba la palabra, la miniserie necesita no escatimar en ellas para evitar que se confunda su intenci&oacute;n, o que se pierda su mensaje, como si temiese un juicio superficial. Sin embargo,&nbsp;<strong>es precisamente esa literalidad la que hace plantearse cu&aacute;nto se cree lo que propugna</strong>. Al menos, cu&aacute;nto conf&iacute;a en que eso va a calar. Tal vez por eso esa misma insistencia por replicar un mismo movimiento de c&aacute;mara, el travelling enf&aacute;tico de acompa&ntilde;amiento sobre los rostros de los personajes, buscando el pasmo; tantas veces es replicado que la acci&oacute;n acaba por perder el sentido y hace que la imagen acabe result&aacute;ndonos indiferente. Probablemente no hemos avanzado tanto.
    </p><p class="article-text">
        <em>LA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorenzo Ayuso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pam-tommy-desajustes-serie-trasciende-video-hot-robado-pamela-anderson_1_8711921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Feb 2022 16:17:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Pam y Tommy': desajustes de una serie que trasciende el video hot robado a Pamela Anderson]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pamela Anderson,Series]]></media:keywords>
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