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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hongos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/hongos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hongos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[ESTUDIO | Alerces y hongos: los árboles más viejos de Chile son clave en la mitigación del cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/alerces-hongos-arboles-viejos-chile-mitigacion-cambio-climatico_132_13131941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/794cfc9a-8159-4d59-8582-e4b5085e2d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ESTUDIO | Alerces y hongos: los árboles más viejos de Chile son clave en la mitigación del cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un alerce de 2400 años al sur de Chile alberga más del doble de especies de hongos que otros alerces, lo que lo convierte en un reservorio de biodiversidad. Y según un estudio publicado en Biodiversity and Conservation, los árboles de mayor diámetro y edad concentran más riqueza fúngica que los jóvenes. Sin embargo, la deforestación, la tala y los incendios permitiría la liberación del carbono almacenado en los alerces y se perderían cientos de especies de hongos.</p></div><p class="article-text">
        En el Parque Nacional Alerce Costero, en el sur de Chile, est&aacute; el <strong>Alerce Abuelo</strong>. Es un &aacute;rbol de la especie <em>Fitzroya cupressoides</em> que tiene al menos 2400 a&ntilde;os. Bajo tierra guarda una densa y diversa comunidad f&uacute;ngica que lleva nutrientes a la planta. Los hongos, a cambio, se alimentan del carbono que captura el &aacute;rbol, ayudando a fijar el gas responsable del calentamiento global en el suelo. Por eso, el longevo &aacute;rbol y sus pares son <strong>reservorios de biodiversidad y desempe&ntilde;an un rol crucial en la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me gustar&iacute;a que la gente entienda que no todos los &aacute;rboles son iguales. Si se corta un &aacute;rbol as&iacute;, no puede ser reemplazado&rdquo;, dice Camille Truong, mic&oacute;loga del Royal Botanical Garden Victoria, en Australia. Su colega Adriana Corrales, cient&iacute;fica l&iacute;der de investigaci&oacute;n de campo en la Sociedad para la Protecci&oacute;n de las Redes Subterr&aacute;neas (<a href="https://www.spun.earth/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SPUN</a>, por sus siglas en ingl&eacute;s), insiste en que <strong>un alerce milenario no puede ser reemplazado</strong> ni siquiera con 10 &aacute;rboles j&oacute;venes, porque no tienen la gran diversidad de hongos que los &aacute;rboles viejos han ido acumulando a lo largo de siglos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/04/granjas-marinas-pescadores-artesanales-reinventan-su-oficio-chile/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Granjas marinas: pescadores artesanales est&aacute;n reinventando su oficio en el norte de Chile</strong></a>
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                    alt="El músico londinense Cosmo Sheldrake observa un alerce milenario con la leyenda &quot;protect the underground&quot; (protege el subsuelo) impresa en su prenda. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam"
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                El músico londinense Cosmo Sheldrake observa un alerce milenario con la leyenda &quot;protect the underground&quot; (protege el subsuelo) impresa en su prenda. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam                            </span>
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        Truong y Corrales son coautoras principales del estudio<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10531-026-03277-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Los &aacute;rboles de gran di&aacute;metro contribuyen de manera desproporcionada a la diversidad de hongos del suelo en un bosque de con&iacute;feras con algunos de los &aacute;rboles m&aacute;s antiguos de la tierra</a>. El art&iacute;culo se public&oacute; en marzo pasado en la revista <em>Biodiversity and Conservation</em>.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de investigadores quer&iacute;a indagar en c&oacute;mo cambiaba el microbioma del suelo a lo largo de diferentes estadios del desarrollo de la especie. &ldquo;Teniendo el Alerce Abuelo, esper&aacute;bamos una composici&oacute;n diferente, pero no esper&aacute;bamos este cambio tan fuerte en el n&uacute;mero de especies&rdquo;, explica Corrales.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados mostraron que <strong>la riqueza de hongos bajo el suelo es significativamente mayor bajo &aacute;rboles de gran di&aacute;metro y biomasa</strong>. El Alerce Abuelo, que alcanza los 30 metros de altura y tiene 4.7 metros de di&aacute;metro, tiene m&aacute;s del doble de diversidad de especies de hongos en el suelo cercano a sus ra&iacute;ces que otros ejemplares.
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                Los alerces alcanzan 50 metros de altura y 5 metros de diámetro. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam                            </span>
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        Los investigadores estudiaron especialmente la presencia de <strong>micorrizas arbusculares</strong>, un grupo de hongos que establece una simbiosis mutualista con las ra&iacute;ces de las plantas. En contraste, la mayor&iacute;a de las con&iacute;feras del hemisferio norte se asocian con hongos ectomicorr&iacute;zicos, que se caracterizan por formar un manto alrededor de la ra&iacute;z de los &aacute;rboles y no penetrar las c&eacute;lulas vegetales.
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo se explica que <strong>estos hongos son vitales para el crecimiento del alerce</strong>. Adem&aacute;s, Truong se&ntilde;ala que las micorrizas ayudan a los &aacute;rboles a adaptarse a cambios ambientales. Las micorrizas tambi&eacute;n podr&iacute;an ser milenarias, como sus hu&eacute;spedes, de acuerdo con Corrales, aunque reconoce que la ciencia todav&iacute;a no tiene las herramientas para determinar la edad de estos organismos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los resultados son fascinantes&rdquo;, afirma Patricia Silva-Flores, profesora auxiliar de la Universidad Cat&oacute;lica del Maule, Chile, e investigadora de hongos y micorrizas. Para la especialista, los hallazgos de sus colegas ofrecen nueva informaci&oacute;n que permite argumentar cient&iacute;ficamente <strong>la importancia de conservar los ecosistemas antiguos</strong>. &ldquo;Esto demuestra que <strong>mientras m&aacute;s antiguo, hay mayor diversidad</strong>. Los alerces son reservorios&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Es una especie milenaria de crecimiento lento</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un parche de alerce en el Parque Nacional Alerce Costero. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam"
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                Un parche de alerce en el Parque Nacional Alerce Costero. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam                            </span>
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        <strong>El alerce es la segunda especie arb&oacute;rea m&aacute;s longeva del planeta</strong>, solo despu&eacute;s del pino longevo (<em>Pinus longaeva</em>). No obstante, las poblaciones de este imponente &aacute;rbol se est&aacute;n reduciendo por destrucci&oacute;n y fragmentaci&oacute;n de h&aacute;bitat, cambio clim&aacute;tico, incendios y tala ilegal, de acuerdo con el estudio. Por eso, figura en la categor&iacute;a En Peligro de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN).
    </p><p class="article-text">
        Conocido en mapudungun &ndash;la lengua del pueblo mapuche&ndash; como <em>lahual</em>, se distribuye en los bosques templados lluviosos del sur de Sudam&eacute;rica. Su presencia se concentra en la costa de Chile, donde est&aacute; el Parque Nacional Alerce Costero, y en la Cordillera de los Andes. El art&iacute;culo se&ntilde;ala que solo <strong>cerca del 40 % de sus &aacute;reas de distribuci&oacute;n est&aacute;n protegidas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Corrales explica que su longevidad se atribuye, en parte, a que tiene un crecimiento lento. Esto resulta en una madera bastante densa que defiende al &aacute;rbol de las enfermedades. &ldquo;Es una estrategia ecol&oacute;gica de las especies que viven en lugares con muy pocos nutrientes&rdquo;, dice. Adem&aacute;s, <strong>gracias a su gran tama&ntilde;o, los alerces acumulan considerables cantidades de carbono</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un hongo comestible (Aleurodiscus vitellinus) en el Parque Nacional Alerce Costero. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam"
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                Un hongo comestible (Aleurodiscus vitellinus) en el Parque Nacional Alerce Costero. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam                            </span>
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        Sin embargo, la caracter&iacute;stica que fortalece al &aacute;rbol en el ecosistema lo vuelve atractivo para los madereros. El individuo m&aacute;s longevo conocido vivi&oacute; alrededor de 3622 a&ntilde;os, hasta que fue talado en 1976. En la actualidad ya no hay bosques de alerces en el Parque Nacional Alerce Costero, aunque quedan peque&ntilde;os parches entre bosques de hayas del sur (<em>Nothofagus</em>).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Alerce Abuelo est&aacute; aislado de la poblaci&oacute;n principal de alerces</strong> y los cient&iacute;ficos no saben la raz&oacute;n. Estudios previos establecieron su edad en alrededor de 2400 a&ntilde;os, pero no se ha podido conocer la edad del resto de los &aacute;rboles estudiados en esta investigaci&oacute;n. Por eso, los autores se guiaron por el tama&ntilde;o de cada individuo.
    </p><p class="article-text">
        Se recolectaron muestras de suelo debajo de 31 individuos de alerce clasificados en tres grupos: pl&aacute;ntulas, &aacute;rboles medianos y &aacute;rboles grandes, donde se incluy&oacute; al Alerce Abuelo. Se midieron variables como el di&aacute;metro a la altura del pecho, la altura y la biomasa del &aacute;rbol. Adem&aacute;s, se analizaron propiedades qu&iacute;micas del suelo, como PH, f&oacute;sforo, nitr&oacute;geno y carbono.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Toby Kiers, confundadora de SPUN, en el Parque Nacional Alerce Costero. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam"
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                Toby Kiers, confundadora de SPUN, en el Parque Nacional Alerce Costero. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam                            </span>
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        <strong>Para identificar los hongos, se utiliz&oacute; </strong><em><strong>metabarcoding</strong></em><strong> de ADN</strong>. Esta es una t&eacute;cnica de biolog&iacute;a molecular para identificar y caracterizar comunidades biol&oacute;gicas complejas a partir de muestras ambientales. Se seleccionan y amplifican regiones espec&iacute;ficas del genoma que sirven como &ldquo;c&oacute;digos de barras&rdquo; para distinguir los grupos de inter&eacute;s. Despu&eacute;s de un proceso de secuenciaci&oacute;n y procesamiento, se comparan las secuencias con bases de datos de referencia de ADN para identificar los niveles taxon&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leer m&aacute;s | </strong><a href="https://es.mongabay.com/2026/04/glaciares-sudamerica-amenazas-menos-proteccion-cambio-climatico-mineria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Glaciares de Sudam&eacute;rica: menos protecci&oacute;n, cambio clim&aacute;tico y miner&iacute;a amenazan a los gigantes de hielo</strong></a>
    </p><h2 class="article-text">Hay una red invisible bajo el suelo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los científicos también tomaron muestras en el Parque Nacional Villarrica. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam"
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                Los científicos también tomaron muestras en el Parque Nacional Villarrica. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam                            </span>
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        Las micorrizas no se ven a simple vista, pero al observarlas bajo un microscopio se revela una red llamada micelio, explica Truong. &ldquo;Las redes o el micelio de estos hongos es super activo, mueve millones de toneladas de carbono a nivel global&rdquo;, a&ntilde;ade Corrales. Un <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(23)00167-7?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0960982223001677%3Fshowall%3Dtrue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en 2023 en <em>Current Biology</em> encontr&oacute; que <strong>estas comunidades f&uacute;ngicas trasladan al suelo cerca de 1000 millones de toneladas de carbono cada a&ntilde;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, adem&aacute;s de guardar el principal gas de efecto invernadero en su biomasa, <strong>los alerces sostienen una importante red f&uacute;ngica que captura y almacena el carbono bajo el suelo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el estudio se explica que, producto de la fotos&iacute;ntesis, <strong>el &aacute;rbol entrega carbono a los hongos a trav&eacute;s de sus ra&iacute;ces</strong> a cambio de nutrientes esenciales como el f&oacute;sforo. En este ciclo, el micelio de las micorrizas puede absorber m&aacute;s f&aacute;cilmente el f&oacute;sforo del suelo y transformarlo de formas minerales a formas que el &aacute;rbol puede absorber y usar para su crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Los autores tambi&eacute;n se&ntilde;alan que los &aacute;rboles asociados a micorrizas arbusculares tienden, generalmente, a presentar tasas de rotaci&oacute;n de carbono y nutrientes m&aacute;s r&aacute;pidas en comparaci&oacute;n con los &aacute;rboles asociados a ectomicorrizas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son redes supremamente activas tomando decisiones en tiempo real&rdquo;, resalta Corrales sobre el intercambio de nutrientes que llevan a cabo las micorrizas. Las redes, explica, interact&uacute;an con otros hongos que no son micorrizas, sino descomponedoras. Estas <strong>transforman la materia org&aacute;nica muerta, como la hojarasca, en componentes m&aacute;s simples</strong>. En el proceso se liberan nutrientes, permitiendo que vuelvan a entrar en el ciclo biol&oacute;gico del ecosistema.
    </p><p class="article-text">
        En el Alerce Abuelo se identificaron unas 600 Unidades Taxon&oacute;micas Operativas, es decir, grupos de secuencias de ADN que se utilizan como un equivalente a especies para medir la riqueza de hongos en el suelo. De ellas 361 son &uacute;nicas del &aacute;rbol abuelo y no se encontraron en ninguna de las otras muestras.
    </p><p class="article-text">
        Truong se&ntilde;ala que se conocen 1500 especies de micorrizas en el mundo, pero se estima que hay alrededor de 25 000. &ldquo;<strong>Los suelos de la mayor&iacute;a de bosques tienen pocos nutrientes y sin esa simbiosis no tendr&iacute;amos bosques</strong>&rdquo;, agrega.
    </p><h2 class="article-text">Lo que se pierde al cortar un &aacute;rbol milenario</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Para la toma de muestras de suelo, se remueve la primera capa de vegetación. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam"
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                Para la toma de muestras de suelo, se remueve la primera capa de vegetación. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam                            </span>
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        En a&ntilde;os pasados <strong>se plante&oacute; un proyecto vial que atravesar&iacute;a el Parque Nacional Alerce Costero</strong>. En 2023 fue <a href="https://www.terram.cl/mesa-tecnica-reevaluara-ruta-por-parque-alerce-costero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retirado</a> del Sistema de Evaluaci&oacute;n Ambiental tras presiones de cient&iacute;ficos que alertaban de los da&ntilde;os a los ecosistemas y alerces. Sin embargo, la amenaza persiste. En 2024 se present&oacute; un <a href="https://www.cienciaenchile.cl/nuevo-estudio-de-factibilidad-de-ruta-t-720-a-traves-del-parque-nacional-alerce-costero-cuesta-casi-nueve-veces-el-presupuesto-anual-del-parque/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo estudio de prefactibilidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Estos proyectos de infraestructura pueden afectar de manera directa no solo a los &aacute;rboles, sino tambi&eacute;n a las micorrizas asociadas</strong>&rdquo;, asegura Corrales. Explica que aunque la carretera no atraviese el parque, su cercan&iacute;a puede tener un impacto. Con el incremento del tr&aacute;nsito vehicular, se producen m&aacute;s emisiones de di&oacute;xido de carbono (CO2) y varias formas de &oacute;xidos de nitr&oacute;geno. Estos gases viajan por el aire y se depositan en el suelo, cambiando la composici&oacute;n qu&iacute;mica del suelo y afectando a los microorganismos.
    </p><p class="article-text">
        A la comunidad cient&iacute;fica tambi&eacute;n le preocupa que<strong> la apertura de la carretera cause m&aacute;s intervenci&oacute;n en el bosque</strong>, un efecto ya conocido en varias partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando se corta un alerce milenario, se libera el carbono que guardaba en su biomasa</strong>, tanto en su tronco como en sus ra&iacute;ces, describe Corrales. Al mismo tiempo, las micorrizas se mueren, pues son simbiontes que no pueden vivir sin su hu&eacute;sped, explica Truong. Estas redes f&uacute;ngicas tambi&eacute;n liberar&aacute;n el carbono que ten&iacute;an almacenado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El impacto no solo es en el clima, sino tambi&eacute;n en la biodiversidad</strong>. Ejemplares como el Alerce Abuelo albergan cientos de especies de hongos que otros individuos no tienen, probablemente porque las han acumulado a lo largo de los siglos.
    </p><p class="article-text">
        Para Truong, el art&iacute;culo cient&iacute;fico es relevante en ese sentido: <strong>demuestra con datos cient&iacute;ficos la importancia de mantener en pie a los alerces</strong>, tanto para la biodiversidad como para la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico. A&ntilde;ade que la publicaci&oacute;n tuvo impacto en la comunidad cient&iacute;fica australiana, donde hay especies de &aacute;rboles centenarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista aérea del Parque Nacional Alerce Costero. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam"
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                Vista aérea del Parque Nacional Alerce Costero. Foto: cortesía Tomás Munita para Mongabay Latam                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Se abren m&aacute;s preguntas&rdquo;, dice Patricia Silva-Flores. &ldquo;&iquest;Ocurre lo mismo en otros biomas? &iquest;Ser&aacute; as&iacute; en el matorral chileno?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Pensando en restauraci&oacute;n ecol&oacute;gica, esta investigaci&oacute;n nos hace pensar que una forma de hacerlo es plantando nuevas plantas cerca de estos parches antiguos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Corrales espera que el art&iacute;culo contribuya a que m&aacute;s personas conozcan sobre la importancia de conservar estos &aacute;rboles, que son &ldquo;sombrillas de biodiversidad&rdquo;. &ldquo;Esto puede incentivar medidas de protecci&oacute;n que podr&iacute;an hacer que a largo plazo podamos empezar a <strong>proteger m&aacute;s para restaurar y recuperar</strong>&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <strong>REFERENCIA</strong>
    </p><p class="article-text">
        Truong, C., Corrales, A., Manley, B., et al. (2026). <em>Large-diameter trees disproportionately contribute to soil fungal diversity in a coniferous forest with one of oldest living trees on Earth</em>. <em>Biodiversity and Conservation</em>, 35, 94. https://doi.org/10.1007/s10531-026-03277-0
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/ana-cristina-alvarado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ana Cristina Alvarado</em></a><em> en Mongabay Latam. Puedes revisarlo </em><a href="https://es.mongabay.com/2026/04/alerces-hongos-arboles-mas-viejos-chile-clave-mitigacion-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si quieres leer m&aacute;s noticias ambientales en Latinoam&eacute;rica, puedes revisar nuestra colecci&oacute;n de </em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>art&iacute;culos</em></a><em>. Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, puedes suscribirte al bolet&iacute;n aqu&iacute;, unirte a nuestro canal de </em><a href="https://www.whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>WhatsApp </em></a><em>o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://x.com/MongabayLatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>X</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram</em></a><em>, </em><a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tiktok </em></a><em>y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Youtube</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Cristina Alvarado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/relatos-ambientales/alerces-hongos-arboles-viejos-chile-mitigacion-cambio-climatico_132_13131941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 22:25:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[ESTUDIO | Alerces y hongos: los árboles más viejos de Chile son clave en la mitigación del cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Bosques nativos,Hongos,Incendios Forestales,Cambio Climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los colonizadores españoles descubrieron los hongos alucinógenas: “Hacen ver visiones y provocan lujuria”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/colonizadores-espanoles-descubrieron-hongos-alucinogenas-ver-visiones-provocan-lujuria_1_11639705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4aea0768-8a09-4801-b3a2-2a43026a9727_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los colonizadores españoles descubrieron los hongos alucinógenas: “Hacen ver visiones y provocan lujuria”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro ‘El planeta de los hongos’ (Anagrama) recorre toda la historia cultural y antropológica del consumo de psicodélicos en la humanidad: desde la Edad de Piedra hasta Silicon Valley
</p><p class="subtitle">El retorno a lo natural: el “boom” de los hongos en tratamientos terapéuticos</p><p class="subtitle">OPINIÓN - 100 años de un experimento fracasado: ¿Llegó el momento de despenalizar las drogas?</p></div><p class="article-text">
        Al llegar a Am&eacute;rica en 1529, el misionero Fray Bernardino de Sahag&uacute;n se sorprendi&oacute; con los &ldquo;honguillos negros&rdquo; que tomaban los aztecas en sus ceremonias. &ldquo;Emborrachan y hacen ver visiones y a&uacute;n provocan la lujuria&rdquo;, escribi&oacute;. &ldquo;Cuando ya se comenzaban a calentar con ellos, comenzaban a bailar y algunos cantaban y algunos lloraban, porque ya estaban borrachos con los honguillos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El testimonio, recogido en uno de los tomos de <em>Historia general de las cosas de la Nueva Espa&ntilde;a</em> (escrito entre 1540 y 1565) describe tambi&eacute;n las transiciones de estados de &aacute;nimo despu&eacute;s de ingerir las setas. &ldquo;Algunos que no quer&iacute;an cantar sent&aacute;banse en sus aposentos y est&aacute;banse all&iacute; como pensativos y algunos ve&iacute;an en visi&oacute;n que se mor&iacute;an y lloraban&rdquo;, escribi&oacute;. &ldquo;Despu&eacute;s que hab&iacute;a pasado la borrachera de los honguillos, hablaban unos con otros acerca de las visiones que hab&iacute;an tenido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La an&eacute;cdota se repite en unos cuantos textos que escribieron los misioneros al llegar a Am&eacute;rica y supone una prueba irrefutable de que la humanidad consume sustancias psicod&eacute;licas desde hace siglos. Los antecedentes, sin embargo, podr&iacute;an ir mucho m&aacute;s all&aacute; y algunos lo sit&uacute;an en la edad de piedra (un periodo que dur&oacute; desde hace 3 millones de a&ntilde;os hasta hace 40.000).</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro del autor Naief Yehya <em>El planeta de los hongos</em> (Anagrama) elabora un recorrido antropol&oacute;gico y cultural de todas las sociedades que consumieron (o suponemos que tomaron) hongos alucin&oacute;genos u otras sustancias ente&oacute;genas. El camino va desde la prehistoria hasta la actualidad, en la que la sustancia ha vivido un renacimiento cultural y ha sido abrazada hasta por los empleados de las empresas tecnol&oacute;gicas de Silicon Valley.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es imposible saber cu&aacute;ndo probaron nuestros ancestros las especies psicoactivas de hongos y cu&aacute;ndo les encontraron un uso ritual&rdquo;, escribe el autor. &ldquo;Hay evidencias en petroglifos, murales y piedras talladas de la micolatr&iacute;a prehist&oacute;rica que sobrevivi&oacute; y se extendi&oacute; para influenciar a las religiones modernas al inducir experiencias m&iacute;sticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los indicios del uso de setas alucin&oacute;genas en la antig&uuml;edad tambi&eacute;n llevan al autor hasta Siberia, donde se encontraron petroglifos paleol&iacute;ticos que muestran representaciones de apariencia humana con hongos en la cabeza que se cree que eran <em>Amanita muscaria, </em>&nbsp;una de las variedades m&aacute;s potentes.
    </p><p class="article-text">
        En las cuevas del S&aacute;hara, en Tassili, al sur de Argelia, se localizaron tambi&eacute;n pinturas de hombres corriendo con hongos en la mano y el cuerpo cubierto de hongos hechas entre el 9.000 y el 6.000 a.C. En las pinturas rupestres de Gwion Gwion, en el norte de Australia, de hace 12.000 a&ntilde;os, tambi&eacute;n se aprecian im&aacute;genes que parecen ceremonias cham&aacute;nicas en las que posiblemente se usaban hongos con psilocibina, uno de sus componentes psicod&eacute;licos.
    </p><p class="article-text">
        Si bien estas evidencias no son tan irrefutables como los textos de los misioneros, son varios los expertos que los consideran testimonios de ritos perdidos que utilizaban los hongos para entrar en contacto con lo divino. Referencias similares se han encontrado tambi&eacute;n en Sumatra, Filipinas, Escandinavia y pr&aacute;cticamente en todo el globo, en lo que se supone que fue un uso extendido en toda la humanidad en distintos grupos humanos que no estaban relacionados entre s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El libro, cargado de referencias bibliogr&aacute;ficas, explica tambi&eacute;n el ocaso de los hongos psicod&eacute;licos en Am&eacute;rica tras la llegada de los colonizadores, que prohibieron su uso al entender que permit&iacute;an a los ind&iacute;genas establecer un tipo de comuni&oacute;n con sus dioses. A partir de 1620, ingerirlos se consider&oacute; una herej&iacute;a y se persigui&oacute; tanto a los chamanes como a todos sus consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de desaparecer, el legado de los hongos permaneci&oacute; oculto en estas sociedades y se siguieron practicando ritos con ellos a escondidas que han llegado hasta el d&iacute;a de hoy. Paralelamente, los exploradores de mediados del siglo XVII tambi&eacute;n documentaron el uso de hongos psicod&eacute;licos en ritos desde Siberia hasta el mar B&aacute;ltico. Estas ceremonias siguieron vigentes entre los lapones o los saami hasta el siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        El lugar en el que hay menos informaci&oacute;n sobre el uso de estos hongos en la antig&uuml;edad es precisamente en Europa occidental. &ldquo;Se ha cimentado la noci&oacute;n de que con la llegada del cristianismo, el conocimiento psicod&eacute;lico fue desapareciendo en Europa, a lo que se a&ntilde;adir&iacute;a m&aacute;s adelante la persecuci&oacute;n en las colonias de cualquier tipo de sustancia ente&oacute;gena&rdquo;, opina el autor.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El renacer psicod&eacute;lico</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>El texto aborda tambi&eacute;n los cimientos del llamado &ldquo;renacer psicod&eacute;lico&rdquo; a mediados del siglo XX, cuando Albert Hoffman consigui&oacute; aislar el LSD, el primer compuesto manufacturado capaz de producir efectos de gran intensidad con peque&ntilde;as dosis.</strong> Le llamaron &ldquo;La nueva maravilla farmac&eacute;utica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se describe c&oacute;mo, durante los a&ntilde;os 50 del siglo pasado, miles de pacientes fueron tratados con psicoactivos para abordar adicciones y trastornos mentales. Se celebraron encuentros internacionales de profesionales y acad&eacute;micos y se elaboraron hasta un millar de publicaciones cient&iacute;ficas sobre su uso (algunas de dudoso rigor). Incluso la CIA se interes&oacute; en las propiedades de la sustancia y experiment&oacute; con ella durante a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A principios de los 60, con el inicio de la llamada &ldquo;guerra contra las drogas&rdquo;, los psicod&eacute;licos volvieron al ostracismo, se pusieron trabas a la investigaci&oacute;n de sus usos y se convirtieron en un elemento polarizador: los <em>hippies</em> lo ve&iacute;an como una sustancia contracultural y recreativa. La parte m&aacute;s reaccionaria de la sociedad y algunos medios, por contra, desataron el p&aacute;nico moral sobre sus efectos nocivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quedaba todav&iacute;a pendiente un en&eacute;simo renacer de esta sustancia, la que abrazar&iacute;an los empleados de las tecnol&oacute;gicas de Silicon Valley a partir de mediados de los 70 y, posteriormente, los credos <em>new age</em> y los charlatanes con aire de cham&aacute;n que se han multiplicado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos ingenieros y programadores que trabajaban en Stanford y el MIT desarrollando sistemas de correo electr&oacute;nico y otros recursos digitales de comunicaci&oacute;n consum&iacute;an LSD para estimular y acelerar la creatividad&rdquo;, escribe Yehya. &ldquo;Probablemente ninguna industria, ni siquiera la m&uacute;sica ni las artes, ha adoptado el uso de alucin&oacute;genos con el fervor que lo han hecho los emprendedores, programadores, dise&ntilde;adores e ingenieros de Silicon Valley&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El autor retrata tambi&eacute;n la &ldquo;cultura de la microdosificaci&oacute;n&rdquo; que impera en el sector tecnol&oacute;gico a d&iacute;a de hoy. Sostiene que entre parte de estos empleados discurre el &ldquo;dogma&rdquo; de que la creatividad se ve mejorada y expandida al emplear peque&ntilde;as dosis de LSD o de psilocibina, hasta el punto de que algunas compa&ntilde;&iacute;as han establecido el <em>Microdosing Friday </em>(los viernes de microdosis) entre sus empleados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &uacute;ltimo renacer psicod&eacute;lico lo ha sido tambi&eacute;n cient&iacute;fico, y actualmente son varios los psiquiatras y empresas que investigan y experimentan con las posibles propiedades de distintos psicod&eacute;licos</strong> para tratar enfermedades mentales, en lo que supone el en&eacute;simo renacimiento de un producto que nos ha acompa&ntilde;ado durante toda la humanidad y seguramente nunca nos abandonar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de prohibici&oacute;n y paranoia, en que los psicotr&oacute;picos y alucin&oacute;genos fueron categorizados entre las drogas m&aacute;s potentes y destructivas, la corriente cultural est&aacute; cambiando&rdquo;, concluye el autor. &ldquo;Las sustancias psicod&eacute;licas comienzan poco a poco a legalizarse&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/colonizadores-espanoles-descubrieron-hongos-alucinogenas-ver-visiones-provocan-lujuria_1_11639705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Sep 2024 09:59:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando los colonizadores españoles descubrieron los hongos alucinógenas: “Hacen ver visiones y provocan lujuria”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hongos,Hongos mágicos,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos estamos acá]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/todos-estamos-aca_1_10041201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a45f2d42-c9a0-4e54-b115-36937dc1f227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos estamos acá"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Adelanto del libro de No Ficción "Las Ceremonias. Crónicas de personas que usan drogas", de Marcos Aramburu, editado por El gato y la caja. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Che, no te asustes. Pero tom&eacute; muchos hongos, m&aacute;s de los que estoy acostumbrado a tomar, y bueno&hellip; tuve una experiencia hermosa pero no s&eacute; muy bien en d&oacute;nde estoy y me siento un poco desarmado&hellip; &iquest;Podr&aacute;s pasar un rato?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Un par de horas antes de mandarle ese audio de Whatsapp a su amigo, Alejandro Pasquale se levant&oacute; temprano, limpi&oacute; todo su departamento con un trapo con agua, se ba&ntilde;&oacute; sin usar jab&oacute;n ni ning&uacute;n producto, y medit&oacute; durante dos horas para ponerse a tono. Toda esa rutina era parte de la preparaci&oacute;n del viaje de hongos que estaba por empezar. Se iba a comer nueve gramos de la cepa <em>Psilocybe cubensis</em>, lo que en Argentina se conoce popularmente como <em>cucumelo</em>. Nueve gramos es el triple de lo que se considera una dosis alta de ese tipo de hongos. Pero Alejandro, que a sus 27 a&ntilde;os ya hab&iacute;a consumido varias veces la cantidad est&aacute;ndar sin sentirse del todo atravesado por la experiencia, estaba decidido a cruzar el umbral de la psicodelia. Era domingo y el ruido de la lluvia se mezclaba con una <em>playlist</em> de siete horas de cuencos tibetanos que reproduc&iacute;a desde <em>YouTube</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El momento que viene justo despu&eacute;s de comer los hongos suele estar algo contaminado por la impaciencia. Uno trata de olvidarlo y distraerse, pero lo cierto es que cualquier ruido, una hoja que se cae de un &aacute;rbol, la textura de una frazada, cualquier detalle puede ser el primer indicio de la sustancia en el cuerpo. Y para los que estamos acostumbrados a consumir psicod&eacute;licos, un primer indicio, por m&aacute;s chiquito que sea, puede darnos la pauta de lo fuerte que ser&aacute; el viaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Alejando, esa primera se&ntilde;al psicod&eacute;lica lleg&oacute; con su perra, Frida. En ella vio el primer indicio de que se ven&iacute;a una aventura de una profundidad que hasta ese momento de su vida no conoc&iacute;a. Porque aquella perrita marr&oacute;n y rubia, con fisonom&iacute;a de ovejero alem&aacute;n pero mucho m&aacute;s chiquita, ahora ten&iacute;a todo un halo verde alrededor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se viene fuerte esto&rdquo;, pens&oacute; y se levant&oacute; a bajar la persiana. Apag&oacute; el celular, desconect&oacute; el timbre y se acost&oacute; en su cuarto en total oscuridad. La lluvia y los cuencos segu&iacute;an sonando, y de a poco ese departamento en el barrio de Saavedra dej&oacute; de tener ubicaci&oacute;n, dej&oacute; de ser un lugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Fue un viaje bisagra. Desde ese momento se volvi&oacute; una medicina para m&iacute;. Te dir&iacute;a que no hay un d&iacute;a de mi vida en el que no piense en eso &mdash;me dice Alejandro mir&aacute;ndome a los ojos&mdash;. Algo en m&iacute; muri&oacute; para siempre, fue como renacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Contar una experiencia con drogas psicod&eacute;licas se parece bastante a tratar de contar un sue&ntilde;o. Muchas veces, ni la persona que lo vivi&oacute; lo recuerda con claridad. Son decenas, o cientos o miles o cientos de miles de reflexiones, de visiones, de pensamientos, y uno solo puede quedarse con tres o cuatro para relatar, no muchas m&aacute;s. Es como darse una ducha y pretender agarrar con las manos toda el agua que cae.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero Alejandro recuerda bastante. Recuerda c&oacute;mo sinti&oacute; que se le desfiguraba la cara y que se le expand&iacute;a formando muecas imposibles de recrear. Recuerda c&oacute;mo apareci&oacute; la imagen de su expareja, de quien se hab&iacute;a separado hac&iacute;a un a&ntilde;o, y lo abrazaba muy fuerte para despedirse justo antes de desaparecer. Tambi&eacute;n recuerda que al mirar hacia abajo y ver un charco muy grande, se encontr&oacute; con la imagen de Gerardo, a quien estaba conociendo desde hac&iacute;a poco tiempo, espejada en el agua. &ldquo;Ten&iacute;a los mismos movimientos que yo pero era &eacute;l&rdquo;, relata Alejandro, que en ese momento not&oacute; que una planta pasionaria crec&iacute;a y trepaba por su cuerpo, y se entrelazaba con el reflejo de Gerardo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ese fue uno de los cap&iacute;tulos que recuerdo, con visiones muy claras.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esa escena en el charco, todo se apag&oacute;. El mundo se convirti&oacute; en un vac&iacute;o negro y &eacute;l, que ya no ten&iacute;a cuerpo, ni ojos, observaba todo desde lo que hoy define como <em>un punto de energ&iacute;a</em>, un grano de energ&iacute;a flotando en el vac&iacute;o oscuro. En eso, un rayo de luz de un blanco tan blanco que lo aturd&iacute;a sali&oacute; de ese punto, o sea de &eacute;l, y empez&oacute; a recorrer el vac&iacute;o y a bifurcarse en muchas direcciones y perder fuerza. Despu&eacute;s amain&oacute; y en unos segundos, todo volvi&oacute; a negro. Oscuridad absoluta. Y con el sonido de la lluvia cada vez m&aacute;s presente, Alejandro empez&oacute; a despertar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ah&iacute; es donde te digo que siento que me mor&iacute; y renac&iacute; al mismo tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las experiencias psicod&eacute;licas fuertes puede suceder lo que algunos llaman <em>rompimiento o disoluci&oacute;n del ego</em>, que es b&aacute;sicamente la sensaci&oacute;n de dejar de ser un individuo para sentirse parte de un todo. Durante ese rato, la barrera entre el cuerpo y el mundo exterior resulta arbitraria. El <em>yo </em>deja de existir, o al menos, pierde importancia. Es una experiencia que puede ser extremadamente placentera y trascendental en la vida de una persona, porque sentirse parte de todo es mucho m&aacute;s agradable que sentir que ese todo est&aacute; en contra de uno. 
    </p><p class="article-text">
        En un estudio hecho por la Universidad John Hopkins, en donde le dieron psilocibina a pacientes con depresi&oacute;n, dos tercios de los participantes ubicaron la experiencia como una de las cinco m&aacute;s importantes de su vida, poni&eacute;ndola a la altura, por ejemplo, del nacimiento de un hijo. De hecho, un tercio de esas personas directamente la clasific&oacute; como lo m&aacute;s importante y significativo de su vida. Y para muchas y muchos especialistas, el &eacute;xito de estas terapias reside, justamente, en la sensaci&oacute;n de unidad con el mundo exterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En ning&uacute;n momento tuve miedo, todo fue hermoso. Hab&iacute;a le&iacute;do sobre eso, pero la verdad es que nunca antes hab&iacute;a estado en una situaci&oacute;n as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando volvi&oacute; a tener noci&oacute;n del espacio, sinti&oacute; que su cama era tan grande como una cancha de f&uacute;tbol. Se empez&oacute; a rearmar de a poco, a recuperar lentamente la corporalidad y, cuando consider&oacute; que pod&iacute;a pararse, se levant&oacute; a hacer pis. Ah&iacute; decidi&oacute; mandarle el mensaje de Whatsapp a su amigo que viv&iacute;a muy cerca, cruzando el parque Saavedra. Prender y manipular el celular le llev&oacute; varios minutos de concentraci&oacute;n plena. Una vez que pudo abrir la conversaci&oacute;n, puso toda su energ&iacute;a en transmitirle a su amigo que la situaci&oacute;n no era de emergencia. No quer&iacute;a que se asustara, porque &eacute;l no estaba asustado. Solo necesitaba un poco de compa&ntilde;&iacute;a, un soporte, alguien que le confirmara que no se estaba desintegrando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alejandro sab&iacute;a que no iba a poder bajar hasta la puerta de entrada, as&iacute; que tir&oacute; la llave por el balc&oacute;n. No sabe cu&aacute;nto tiempo estuvo la llave tirada en la vereda bajo la lluvia. Su amigo lleg&oacute; un rato despu&eacute;s, empapado y acompa&ntilde;ado de su novia. &ldquo;Te trajimos algo, Alito&rdquo;, le dijeron. &Eacute;l sac&oacute; una flor hermosa y extra&ntilde;a, con p&eacute;talos blancos y una corona violeta y blanca. Ella le dio un fruto peque&ntilde;o y naranja. Eran la flor y el fruto de la pasionaria, la planta trepadora que Alejandro hab&iacute;a visto crecer hac&iacute;a un rato entre su cuerpo y el de Gerardo. Los hab&iacute;an levantado del parque Saavedra. En el medio del diluvio hab&iacute;an hecho un <em>parate</em> para llevarle ese regalo a Alejandro, que ahora los miraba totalmente perplejo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;M&aacute;s all&aacute; de la belleza visual, la experiencia dej&oacute; un coletazo en m&iacute;. Y ah&iacute;, despu&eacute;s de mucho tiempo, volv&iacute; a pintar con regularidad. Y a pintar cosas relacionadas a eso &mdash;me dice Alejandro.
    </p><p class="article-text">
        Pasaron diez a&ntilde;os desde aquel viaje psicod&eacute;lico. Estamos conversando en su atelier. Gerardo, que acaba de llegar, prepara caf&eacute; para todos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Marcos Aramburu es periodista y </em><a href="https://elgatoylacaja.com/tienda/las-ceremonias" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Las Ceremonias es su primer libro</em></a><em>. Conduce &ldquo;Ayudame loco&rdquo;, por Nacional Rock y participa en el programa &ldquo;La Negra Pop&rdquo;, de Elizabeth Vernaci. Tambi&eacute;n stremea en &ldquo;Somos Gelatina&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Aramburu]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/todos-estamos-aca_1_10041201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Mar 2023 03:06:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos estamos acá]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psilocibina,Hongos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hongos de la piel: estos son los tipos más comunes y sus causas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/infecciones-cutaneas-hongos-comunes-causas_1_9310200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3d86f91-56da-4d22-b181-38df636f3a27_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto:  Moose Photos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las infecciones producidas por hongos, lo que se conoce como micosis, pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo.</p></div><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; son los hongos?</h3><p class="article-text">
        Los<strong> hongos de la piel</strong> son peque&ntilde;os seres microsc&oacute;picos con superpoderes. Pueden vivir en el aire, en el suelo, en el agua y en las plantas. Est&aacute;n en todas partes. Hay millones de especies diferentes de hongos en la Tierra, de los que unas 300 pueden afectar a las personas, concretamente a su piel. 
    </p><p class="article-text">
        Como muchos microbios, algunos son &uacute;tiles y buenos, pero otros no lo son tanto, sino todo lo contrario. Cuando estos &uacute;ltimos invaden el cuerpo, pueden ser dif&iacute;ciles de eliminar ya que tienen una alta supervivencia y, adem&aacute;s, se transmiten de una persona a otra.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que entre el 20% y el 25% de la poblaci&oacute;n en todo el mundo sufre una infecci&oacute;n mic&oacute;tica de la piel, el cabello o las u&ntilde;as. Pese a todo, este tipo de infecciones, muy comunes, no son, en la mayor&iacute;a de los casos, graves, siempre que se traten de forma r&aacute;pida y correcta. 
    </p><p class="article-text">
        Generalmente, estos hongos se instalan en la capa superior de la epidermis y no penetran m&aacute;s profundamente.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo saber si es un hongo en la piel?</h3><p class="article-text">
        Algunos de los s&iacute;ntomas m&aacute;s comunes son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Discrom&iacute;a o alteraci&oacute;n de la pigmentaci&oacute;n de la piel (manchas blancas, rojas o marrones, con bordes escamosos y elevados)</li>
                                    <li>Puede provocar alopecia en forma de parches en el cuero cabelludo.</li>
                                    <li>Prurito.</li>
                                    <li>Inflamaci&oacute;n e irritaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Onicomicosis.</li>
                                    <li>Dermatofitosis o ti&ntilde;a del cuerpo.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tipos de hongos hay en la piel?</h3><p class="article-text">
        Las infecciones f&uacute;ngicas comunes de la piel est&aacute;n provocadas por levaduras, como <em>Candida</em>, o dermatofitos, como <em>Microsporum</em> y <em>Trichophyton</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Ti&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ti&ntilde;a es una infecci&oacute;n de la piel provocada por un hongo. Suele causar una erupci&oacute;n circular, en forma de anillo, roja y con picor. Los hongos que causan esta infecci&oacute;n pueden vivir no solo en la piel, sino tambi&eacute;n en la ropa como las toallas. Se calcula que aproximadamente <strong>unas </strong>40 especies distintas de hongos<strong> pueden causar ti&ntilde;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, si tenemos ti&ntilde;a notaremos picaz&oacute;n en la piel, erupci&oacute;n en forma de anillo, piel roja y escamosa. Estos s&iacute;ntomas <strong>suelen aparecer entre 4 y 14 d&iacute;as despu&eacute;s</strong> de que la piel haya entrado en contacto con los hongos. Conocida tambi&eacute;n como dermatofitosis, la ti&ntilde;a recibe otros nombres, en funci&oacute;n de la zona del cuerpo a la que afecta:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ti&ntilde;a en los pies, o pie de atleta</strong>: aparece en la piel entre los dedos, en la mayor&iacute;a de los casos entre el me&ntilde;ique y el del lado. Aparece enrojecimiento, hinchaz&oacute;n y picaz&oacute;n. Tambi&eacute;n puede afectar al tal&oacute;n y a la planta del pie.</li>
                                    <li><strong>Ti&ntilde;a en el cuero cabelludo</strong>: suele apreciarse una especie de calva circular en la cabeza, escamosa y con picaz&oacute;n. Tambi&eacute;n pueden aparecer manchas.</li>
                                    <li><strong>Ti&ntilde;a inguinal</strong>: como los otros tipos de ti&ntilde;a, suele aparecer picaz&oacute;n, manchas rojas y escamas, especialmente en los lados internos de los pliegues de la piel.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>2. Infecciones en las u&ntilde;as</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pueden aparecer en las u&ntilde;as de los pies y de las manos, d&aacute;ndoles un color m&aacute;s p&aacute;lido, con m&aacute;s probabilidad de que se rompan. Conocido con <strong>el nombre t&eacute;cnico de onicomicosis</strong>, este tipo de infecci&oacute;n no es dolorosa (excepto en los casos m&aacute;s graves). Estos hongos pueden penetrar en las u&ntilde;as a trav&eacute;s de peque&ntilde;as grietas de la u&ntilde;a o de la piel circundante.
    </p><p class="article-text">
        Algunas condiciones que aumentan el riesgo de este tipo de infecciones son tener diabetes, un sistema inmunitario debilitado o problemas de circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea. Este tipo de infecci&oacute;n <strong>no desaparecer&aacute; sin un tratamiento antimic&oacute;tico</strong>, que en la mayor&iacute;a de los casos se administra v&iacute;a oral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Candidiasis</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta infecci&oacute;n est&aacute; provocada por una levadura llamada <em>Candida albicans</em>, que vive dentro del cuerpo, en lugares como la boca, la garganta, la vagina y la piel sin causar problemas. Las zonas como la anogenital ofrecen un lugar ideal para que proliferen las levaduras. Los pliegues de la piel c&aacute;lidos y h&uacute;medos, <strong>la vagina o la zona </strong>genital masculina son las zonas que m&aacute;s pueden verse afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier persona puede contraer una infecci&oacute;n por Candida, aunque algunas condiciones aumentan el riesgo, como personas que toman antibi&oacute;ticos, que reciben tratamiento contra el c&aacute;ncer o con diabetes. En la mayor&iacute;a de los casos, <strong>los s&iacute;ntomas suelen ser </strong>picores vaginales, enrojecimiento y dolor, erupci&oacute;n, aparici&oacute;n de escamas o manchas blancas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Pitiriasis versicolor</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las levaduras del g&eacute;nero <em>Malassezia</em> forman parte de la flora normal de la piel humana. Aun as&iacute;, tambi&eacute;n pueden relacionarse con diversas enfermedades, como la pitiriasis versicolor, una infecci&oacute;n superficial que <strong>generalmente se encuentra en el cuello</strong> y la parte superior de los brazos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Se pueden prevenir las infecciones por hongos?</h3><p class="article-text">
        Ya hemos visto que cualquier persona puede contraer una infecci&oacute;n mic&oacute;tica. Las <strong>&aacute;reas h&uacute;medas, sucias y con poca ventilaci&oacute;n</strong> de nuestro cuerpo pueden convertirse en un terreno f&eacute;rtil para desarrollar una infecci&oacute;n mic&oacute;tica superficial. Por este motivo es bueno saber qu&eacute; hacer para prevenirlas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mantener una correcta higiene general y la piel limpia y seca.</li>
                                    <li>Mantener los pies limpios, frescos y secos.</li>
                                    <li>No caminar descalzos en lugares p&uacute;blicos, como duchas o vestuarios de gimnasios.</li>
                                    <li>Cortar las u&ntilde;as de las manos y los pies para mantenerlas limpias y cortas.</li>
                                    <li>Lavarse las manos despu&eacute;s de tocar animales. Si cree que su mascota puede tener ti&ntilde;a, es recomendable llevarlo al veterinario para que la trate.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los diferentes tipos de infecciones en la piel tienen en com&uacute;n que pueden ser desagradables, inc&oacute;modas e incluso dolorosas. La mayor&iacute;a son <strong>f&aacute;ciles de identificar y tratar</strong> porque rara vez suponen una amenaza grave. Pero es importante que un m&eacute;dico analice la infecci&oacute;n para que valore cu&aacute;l es el mejor tratamiento.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; crema es buena para los hongos en la piel?</h3><p class="article-text">
        Los casos de ti&ntilde;a suelen responder bien a la terapia t&oacute;pica, disponible en la mayor&iacute;a de los casos como <strong>ung&uuml;entos, cremas o polvos</strong> que son bien tolerados. En pocos casos se dan efectos secundarios como irritaci&oacute;n leve de la piel, ardor o picaz&oacute;n. Estos medicamentos suelen aplicarse dos veces al d&iacute;a de dos a cuatro semanas.
    </p><p class="article-text">
        En los casos en los que la infecci&oacute;n es m&aacute;s extensa puede ser m&aacute;s recomendable la terapia oral (griseofulvina o terbinafina). En el caso de <strong>la ti&ntilde;a del cuero cabelludo</strong>, por ejemplo, es dif&iacute;cil que la terapia t&oacute;pica penetre en el tallo capilar, de ah&iacute; que sea m&aacute;s recomendable la oral. Es importante tomar (o aplicar) los medicamentos antimic&oacute;ticos durante el tiempo prescrito por el dermat&oacute;logo.
    </p><h4 class="article-text"><em>M.Ch.</em></h4>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/infecciones-cutaneas-hongos-comunes-causas_1_9310200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2022 02:51:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hongos de la piel: estos son los tipos más comunes y sus causas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[tiña,Hongos,micosis,Piel,infección fúngica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Harán en Argentina el primer estudio que une consumo de hongos alucinógenos y meditación para tratar a pacientes oncológicos avanzados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/haran-argentina-primer-estudio-une-consumo-hongos-alucinogenos-meditacion-tratar-pacientes-oncologicos-avanzados_1_9253415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8834409f-5786-4241-9f17-e3d204d0dd2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Harán en Argentina el primer estudio que une consumo de hongos alucinógenos y meditación para tratar a pacientes oncológicos avanzados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Será un trabajo entre profesionales del Hospital Borda y el Conicet. La investigación tiene como objetivo cambiar el paradigma que se tiene de la vida y de la muerte y sumar el protocolo como un posible cuidado paliativo.</p><p class="subtitle">Informe especial - En microdosis, cultivados en casa y sin evidencia que avale los efectos, la toma de hongos está en auge</p></div><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas del Observatorio Global del C&aacute;ncer (Globocan), de la Agencia Internacional de Investigaci&oacute;n sobre C&aacute;ncer (IARC), indican que s&oacute;lo en 2020 en Argentina se notificaron 70 mil muertes por esta enfermedad. En ese momento, a&uacute;n no reg&iacute;a en el pa&iacute;s la Ley Nacional de Cuidados Paliativos que se promulg&oacute; hace menos de un mes. Dicha<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/cuidados-paliativos-diez-personas-necesitan-accede-tratamiento_1_9169515.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> legislaci&oacute;n busca dar una buena calidad de vida a pacientes con diagn&oacute;sticos irreversibles</a> otorgando atenci&oacute;n f&iacute;sica y espiritual.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Meditación                            </span>
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        En esta l&iacute;nea, desde hace algunos a&ntilde;os comenzaron a surgir ensayos que se concentran en desarrollar t&eacute;cnicas y pr&aacute;cticas m&aacute;s vinculadas con el acompa&ntilde;amiento a quienes atraviesan una situaci&oacute;n de ese tipo.
    </p><p class="article-text">
        Ricardo Corral, jefe de investigaci&oacute;n y docencia del Hospital Borda; Enzo Tagliazucchi, cient&iacute;fico del Conicet; y Ain Stolkiner, m&eacute;dico que cursa la especializaci&oacute;n de Psiquiatr&iacute;a en el Hospital de Cl&iacute;nicas, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, encabezan el equipo que por primera vez realizar&aacute; un estudio con Psilocibina -el ingrediente activo de los hongos alucin&oacute;genos- y meditaci&oacute;n en pacientes oncol&oacute;gicos en estadios avanzados, con cuadros de depresi&oacute;n producto de la enfermedad. &ldquo;Vamos a observar su estado emocional a trav&eacute;s de lo que llamamos escalas, que son cuestionarios en los que se trata de objetivar, por ejemplo, la severidad de su depresi&oacute;n. Pero en &uacute;ltima instancia, lo que tratamos es el buen morir&rdquo;, resume Corral, quien sostiene que la meditaci&oacute;n bien podr&iacute;a ser una pol&iacute;tica de Estado que comience en los jardines, porque tiene evidencia cient&iacute;fica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hito cient&iacute;fico</strong></h3><p class="article-text">
        El Comit&eacute; de &Eacute;tica del Hospital Borda aprob&oacute; el ensayo que retomar&aacute; <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5367557/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un estudio de la Universidad de Johns Hopkins </a>que demostr&oacute; la mejor&iacute;a en el estado de &aacute;nimo de un 80 % de los 50 pacientes oncol&oacute;gicos con depresi&oacute;n que participaron de la prueba. En el estudio se utiliz&oacute; solo psilocibina, mientras que en Argentina, los investigadores ir&aacute;n un paso m&aacute;s all&aacute; y sumar&aacute;n la meditaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos innovadores, al menos en lo que yo s&eacute;, no hay estudios en los que est&eacute;n combinadas las sesiones previas de meditaci&oacute;n con psilocibina en este tipo de pacientes&rdquo;, resalt&oacute; Corral desde su consultorio en la instituci&oacute;n emblema de la salud mental nacional. &nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;an previsto empezar en el segundo semestre de 2022, pero, como era l&oacute;gico y esperable, se demor&oacute; un poco la aprobaci&oacute;n. Al ser algo nuevo, el comit&eacute; se tom&oacute; el tiempo para investigar. Con respecto a la selecci&oacute;n de los pacientes, explic&oacute; que no se abri&oacute; la convocatoria porque a&uacute;n falta definir la llegada de la sustancia, entonces no quieren adelantarse generando expectativas. Pero s&iacute; especific&oacute; que no habr&aacute; condiciones de inclusi&oacute;n, por lo que se tendr&aacute; en cuenta a pacientes oncol&oacute;gicos, en estadio avanzado, que tengan adem&aacute;s un trastorno depresivo ligado a la enfermedad. Aunque s&iacute; habr&aacute; criterios de exclusi&oacute;n que pueden estar vinculados con la medicaci&oacute;n que est&aacute;n tomando, o el estado cl&iacute;nico, o antecedentes de trastornos psiqui&aacute;tricos.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el escenario actual, Stolkiner explic&oacute;: &ldquo;En Argentina hay una incidencia de 130 mil casos de c&aacute;ncer al a&ntilde;o y 60 mil o m&aacute;s muertes en igual per&iacute;odo. Por otras estad&iacute;sticas se estima que entre el 30 y el 40 % de las internaciones por c&aacute;ncer sufren de alg&uacute;n trastorno del &aacute;nimo como ansiedad y depresi&oacute;n. Esos datos nos dan un n&uacute;mero bastante grande de posibles pacientes que necesiten este tratamiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En principio, la idea es que sea una selecci&oacute;n peque&ntilde;a, entre 40 y 50, que se someter&aacute; a un doble ciego: en ambos grupos se implementar&aacute; la meditaci&oacute;n, pero uno ser&aacute; medicado con psilocibina y al otro se le dar&aacute; placebo. Asimismo, el m&eacute;dico de la UBA puntualiz&oacute; en que a este tipo de pacientes en general se los trata con antidepresivos convencionales y no queda muy claro que sean tratamientos efectivos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Procedimiento no invasivo</strong></h3><p class="article-text">
        El entrenamiento ser&aacute; super intensivo durante tres jornadas y todo el d&iacute;a, lo que se conoce com&uacute;nmente como retiro espiritual. Al respecto, el jefe de investigaci&oacute;n y docencia del Hospital Borda hizo hincapi&eacute; en que todas las t&eacute;cnicas de meditaci&oacute;n est&aacute;n basadas en lo mismo, despu&eacute;s hay variaciones m&aacute;s relacionadas con los enfoques de cada tradici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La base de todo es el aquietamiento mediante la respiraci&oacute;n y despu&eacute;s hay distintas l&iacute;neas, como la meditaci&oacute;n a trav&eacute;s del mantra o la visualizaci&oacute;n. Nosotros lo que vamos a hacer es algo guiado porque es la manera m&aacute;s sencilla para alguien que no est&aacute; entrenado&rdquo;, detall&oacute; Corral.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intensidad del procedimiento tiene que ver con que se va a tratar con una poblaci&oacute;n muy vulnerable porque son pacientes oncol&oacute;gicos, en estadios avanzados, entonces el objetivo es que puedan incorporar la t&eacute;cnica y los beneficios en el corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchos trastornos psiqui&aacute;tricos, y particularmente los depresivos, pueden impactar factores protectores y terap&eacute;uticos que no son farmacol&oacute;gicos. Uno de ellos es el ejercicio f&iacute;sico y el otro la meditaci&oacute;n&rdquo;, argument&oacute; Corral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre este punto, Stolkiner relat&oacute; que ya se hicieron estudios con combinaci&oacute;n de meditaci&oacute;n y psilocibina, pero no en pacientes oncol&oacute;gicos. Sobre los resultados, indic&oacute; que en 2019 se encontr&oacute; que se multiplican los efectos positivos al unir los retiros de meditaci&oacute;n y el tratamiento con psilocibina. En pruebas de 2018, por ejemplo, en personas sanas con una alta carga horaria de meditaci&oacute;n y psilocibina, se demostr&oacute; que ten&iacute;an m&aacute;s efectos positivos en cuanto a calidad de vida que en quienes solo se utilizaba la sustancia y ten&iacute;an baja carga de meditaci&oacute;n o al rev&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cuestiones que aclara Corral es que la meditaci&oacute;n es una palabra muy amplia que implica muchas cuestiones diferentes, porque m&aacute;s all&aacute; de la idea coloquial que tiene la poblaci&oacute;n, abarca t&eacute;cnicas variadas. En s&iacute;ntesis, indic&oacute;, lo que se busca es producir una relajaci&oacute;n y, a trav&eacute;s de la respiraci&oacute;n pausada, aquietar la mente incorporando t&eacute;cnicas que provienen del hinduismo y del budismo. Stolkiner agreg&oacute; que la meditaci&oacute;n no tiene contraindicaciones: &ldquo;Si bien a&uacute;n no queda del todo claro cu&aacute;l es el esquema m&aacute;s favorable, no tenemos mucho temor con respecto a que se pueda sacar lo que nosotros publiquemos y que despu&eacute;s se aplique mal. La meditaci&oacute;n trae muchos beneficios, el principal problema que tiene es que es dif&iacute;cil mantenerlo a largo plazo, como hacer ejercicio o tener una buena dieta&rdquo;.&nbsp;
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        A lo cual, Corral sum&oacute;: &ldquo;Hoy en d&iacute;a se puso de moda por el mindfulness, pero ah&iacute; lo que se hizo fue occidentalizar una t&eacute;cnica oriental. De alineamiento, le decimos nosotros. Que es concentraci&oacute;n de la mente para relajar las tensiones y preocupaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, explic&oacute; que este tipo de actividades permiten entrenar la mente y genera factores protectores de todas las enfermedades, en particular la ansiedad y la depresi&oacute;n, y mejora la respuesta a los estresores.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;La idea es no tener ning&uacute;n prejuicio ni cancelar por este motivo nada que pueda ayudar a las personas a estar mejor. Nosotros venimos trabajando hace tiempo, no con la medicaci&oacute;n porque est&aacute; prohibida, de hecho tenemos que hacer un tr&aacute;mite especial para poder utilizarla, pero hay mucha informaci&oacute;n de que estas investigaciones con la mol&eacute;cula generaron este beneficio&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, en este punto hay que aclarar que Argentina es de los pocos pa&iacute;ses en el mundo que est&aacute; trabajando con este tema, junto con Pa&iacute;ses Bajos, Reino Unido y Estados Unidos. &ldquo;Argentina est&aacute; en la punta de esto&rdquo;, subray&oacute; Corral.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un impasse de 50 a&ntilde;os&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/microdosis-evidencia-efectos-hongos-auge_1_8623188.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psilocibina es una sustancia que se encuentra en los llamados hongos alucin&oacute;genos</a>. En la d&eacute;cada del 60 y del 70 fue la sustancia de culto entre los hippies y los movimientos antiguerra de Vietnam. Albert Hofmann fue el primero que pudo sintetizar la psilocibina, alcaloide psicod&eacute;lico procedente de las triptaminas y el que empez&oacute; a experimentar. &ldquo;Fue un momento especial. Lo que termin&oacute; sucediendo fue toda una situaci&oacute;n de distorsi&oacute;n social, m&aacute;s que nada en Estados Unidos. Era un mundo, a nivel pol&iacute;tico, bastante convulsionado. Hoffmann despu&eacute;s se lament&oacute; porque la sustancia pas&oacute; del &aacute;rea de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica a las calles&rdquo;, explic&oacute; Corral. 
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento la psilocibina fue prohibida y con ese hecho se frenaron todos los estudios. A lo que Corral aclara: &ldquo;La sociedad lo manej&oacute; mal y el Estado no pudo controlarlo en ese momento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, para que pueda ser utilizado el producto tiene que contar con una serie de autorizaciones, como la que tiene que otorgar la Anmat en Argentina. &ldquo;Nos dijeron que no nos pondr&iacute;an ning&uacute;n impedimento, pero para importar la psilocibina necesitamos que nos hagan un nuevo permiso. Estamos en eso&rdquo;, especific&oacute; Stolkiner.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigadores est&aacute; en di&aacute;logo con laboratorios de Europa y de Estados Unidos para gestionar la llegada de la psilocibina. &ldquo;Tenemos muy poco presupuesto. Es un estudio voluntarista. Estamos a la espera de que desde los laboratorios tengan alg&uacute;n tipo de reconocimiento para facilit&aacute;rnosla al menor costo posible&rdquo;, coment&oacute; Corral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para cerrar, resalt&oacute; que la psilocibina tiene un efecto farmacol&oacute;gico sobre el sistema nervioso que seg&uacute;n el criterio del equipo tiene que estar muy de la mano con la perspectiva interior del paciente con respecto a la existencia. B&aacute;sicamente, es cuesti&oacute;n de apuntar no tanto a la psicodelia, porque el tema engancha por lo recreativo o experiencial, sino que en realidad el objetivo de ellos es ayudar a este grupo a tener una mejor calidad de vida en lo que les queda y a un mejor morir. En resumen, no tiene que ver con una experiencia psicod&eacute;lica, sino con una mirada existencial. &ldquo;Se busca -explica Corral- tener una visi&oacute;n distinta de la vida y de la muerte. Todos vamos a morir, el tema es de qu&eacute; manera y que sea la m&aacute;s humana posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luz Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/haran-argentina-primer-estudio-une-consumo-hongos-alucinogenos-meditacion-tratar-pacientes-oncologicos-avanzados_1_9253415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Aug 2022 03:21:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Harán en Argentina el primer estudio que une consumo de hongos alucinógenos y meditación para tratar a pacientes oncológicos avanzados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cáncer,Hongos,Meditación,cuidados paliativos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Como micelio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/micelio_129_8823901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/696661a9-2c91-4416-8403-4092614b8d82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Como micelio"></p><p class="article-text">
        Hoy a la ma&ntilde;ana escribe en nuestro chat mi amiga Margarita, dice que buscando un mail viejo de otra cosa dio con uno m&iacute;o del 2015 pidiendo ayuda para cuidar a Ram&oacute;n. Dice que con otras amigas ven&iacute;an hablando del asunto de maternar y que le dio alegr&iacute;a este mail en el que yo ped&iacute;a ayuda concreta recurriendo a la red de amigxs. Copia, tambi&eacute;n, la foto de Ram&oacute;n que adjunt&eacute; al mail: es beb&eacute;, est&aacute; acostado sobre la mesa de la cocina, lleva una suerte de gorrito hecho de servilleta, cerca de su cabeza y sobre la mesa tambi&eacute;n hay tres empanadas y una palta gigante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo la foto, no recuerdo el mail. Lo busco, el asunto del mail es <em>&ldquo;recurriendo&rdquo;</em>. Se lo mand&eacute; a varixs amigxs y alumnas del momento, alumnas con las que ten&iacute;a alguna relaci&oacute;n m&aacute;s cercana o que hab&iacute;an -como especificaba en el mail- expresado su inter&eacute;s de ayudarme a cuidar a Ram&oacute;n. Entonces con absoluta frialdad en este mail de &lsquo;recurriendo&rsquo; recurr&iacute;a yo a ellxs queriendo hacer efectiva esa oferta de ayuda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n ten&iacute;a entonces dos meses, aunque en la foto con las empanadas parezca de m&aacute;s. Su pap&aacute; se iba de viaje por tres meses y quedaba yo a cargo. Reviso mi celular viejo y encuentro fotos de esa &eacute;poca, unas que cre&iacute;a recordar, ah&iacute; est&aacute;n: algunas duplas que cuidan a Ram&oacute;n en mi casa mientras yo no estoy. Dos alumnas amigas entre s&iacute;, dos actrices amigas con las que estaba trabajando, un amigo con una amiga de &eacute;l que le vino a hacer compa&ntilde;&iacute;a en su rol de cuidador, algunas amigas solas. Fotos de ellxs en el espejo con Ram&oacute;n en brazos; Ram&oacute;n en brazos mirando a c&aacute;mara en una subjetiva de quien lo sostiene, Ram&oacute;n en el bebesit. Es escalofriante la cantidad de brazos que sostuvieron a Ram&oacute;n desde siempre, vuelvo a comprobarlo en esta galer&iacute;a de im&aacute;genes: brazos y brazos y brazos que lo sostuvieron, con nostrxs cerca, con nostrxs lejos. Esa red.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as decido finalmente ver &ldquo;<em>Fantastic Fungi</em>&rdquo;, una pel&iacute;cula de<strong> Louie Schwartzberg</strong> del 2019 que sigue m&aacute;s que nada a Paul Stamets, un mic&oacute;logo y escritor estadounidense que estudia los hongos y sus propiedades y es una de esas personas imprescindibles del presente que aman la vida y pueden tanto y no quieren apropiarse de nada y hacen todo con alegr&iacute;a y por el bien com&uacute;n, la contracara, bah, de todos esos siomes que desenfundan y disparan para poseer y destruir, en la l&oacute;gica del v&iacute;nculo t&oacute;xico, donde querer tener es para fagocitar y, finalmente, destruir. Pero Stamets no, Stamets es la otra cara de la moneda, la que dice que se puede vivir bien, se puede convivir bien, todo esto no es de nadie y es de todos, observ&eacute;moslo, intentemos entenderlo y a&uacute;n si no lo entendi&eacute;ramos, viv&aacute;mosle cerca sin invadir ni explotar. Stamets dice que los hongos son medicina milenaria que cura y no es cara y no invade. Stamets dice que los hongos hasta el pl&aacute;stico degradan, Stamets sabe que los hongos no son ni animales ni vegetales, que son otra cosa m&aacute;s y que fueron la primera forma de vida en este planeta con ox&iacute;geno.
    </p><p class="article-text">
        Una de las palabras que m&aacute;s se mencionan en la pel&iacute;cula es <em>micelio</em>, palabra que no hab&iacute;a o&iacute;do nunca antes. Cito de internet:&nbsp; <em>Los micelios, la parte &ldquo;oculta&rdquo; de los hongos, son colchones conformados por mara&ntilde;as de filamentos interconectados que se extienden cientos de kil&oacute;metros en el equivalente a un pie cuadrado, capaces de conectar los bosques del mundo con los nutrientes del suelo. Con un dise&ntilde;o similar al de las c&eacute;lulas nerviosas o cerebrales de los organismos complejos (tambi&eacute;n a Internet), los micelios regulan la comunicaci&oacute;n entre el suelo, sus nutrientes y los bosques.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No s&oacute;lo evocan metaf&oacute;ricamente las conexiones neuronales o Internet, sino que conforman un colch&oacute;n esponjoso e invisible que descompone en silencio materia vegetal y tiene el potencial de curar (antibi&oacute;ticos) y salvar el mundo (pueden alimentarse de petr&oacute;leo y pesticidas, sustancias org&aacute;nicas que convierte en hidratos de carbono simples).</em>
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula y en esta p&aacute;gina tambi&eacute;n, se habla de <em>biorremediaci&oacute;n</em>, que es una de las propiedades de los hongos, de recuperar un medioambiente contaminado. Stamets y otrxs cient&iacute;ficxs que se ocupan de investigar ese fen&oacute;meno, comprobaron que ciertos hongos tienen la capacidad de recuperar un espacio contaminado, de petr&oacute;leo, de pl&aacute;stico. Dado que esos elementos est&aacute;n compuestos en parte de materia org&aacute;nica, el hongo trabaja sobre ellos y los recupera en gran medida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Dendrita de Denise Groesman                            </span>
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        El s&aacute;bado fuimos a ver una muestra de<strong> Denise Groesman</strong> que se llama Dendrita en CheLA en Parque Patricios. Y es sorprendente&nbsp; y atinada la sincron&iacute;a de la obra con el micelio y la red. Denise construye un ecosistema de desechos vegetales e industriales recuperados, toma cosas del mundo, que murieron, que ya nadie quiso, recolecta, recontextualiza y funda un esquema nuevo que dice &ldquo;as&iacute;, podemos volver a empezar&rdquo;. Pero sin haber arrasado ni asolado antes, todo lo contrario, sino sencillamente a partir de lo que hay. Donde no hay tal cosa como basura o desecho porque todo puede tener una nueva utilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo entonces a<strong> Vard&aacute;</strong> y su pel&iacute;cula &ldquo;<em>Los espigadores y la espigadora</em>&rdquo; (2000) en el que conoce y retrata a distintas personas que viven de lo que otrxs desechan, en el campo, en las ciudades. Recolectores que llegan cuando la cosecha oficial ya termin&oacute;, a terminar de vaciar el campo, el vi&ntilde;edo o el frutal. Que recuperan las papas de formas extra&ntilde;as, que revisan basuras en busca de alimentos descartados por su fecha de caducidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Los protagonistas de su pel&iacute;cula, recolectores de campo y de ciudad, dicen frases bell&iacute;simas, se iluminan cuando hablan. Una suerte de princesa rusa que luego expone algunas de las cosas que encuentra en la calle, dice que los objetos nos contienen. Otro se&ntilde;or, que come directamente de la basura de los mercados de calle, habla de la vitaminas y los valores energ&eacute;ticos de esas verduras que est&aacute; comiendo. Ese mismo hombre afable se convierte en el personaje favorito de todos. Es un bi&oacute;logo que vive en las afueras de Par&iacute;s, y vende revistas a la salida de la estaci&oacute;n de tren. Vive pr&aacute;cticamente de lo que recolecta en la calle y de noche da clases gratuitas de franc&eacute;s a africanos en un centro de alfabetizaci&oacute;n de las afueras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una amiga que vive en Berl&iacute;n me pregunta c&oacute;mo percibimos la guerra entre Rusia y Ucrania desde ac&aacute;. Me cuenta ella que all&aacute; est&aacute;n todxs en alerta solidaria, alojando a gente que huye, que se acercan a la frontera polaca a ayudar a huir, que cada unx ayuda del modo en que puede. Esa misma amiga hace muchos a&ntilde;os me dijo que en el invierno en Berl&iacute;n se siente el viento helado que viene de Rusia, y no como met&aacute;fora, as&iacute; de cerca es que est&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una red solidaria de desconocidxs que alojan; una de amigas y alumnas que cuidan y cr&iacute;an, una de hongos que curan y remedian; una red de desechos que ya no lo son porque juntos y puestos a funcionar acaso tambi&eacute;n est&eacute;n dando una idea de c&oacute;mo convivir y que no se pudra todo. Literalmente, y de todos los otros modos tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>RP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romina Paula]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Mar 2022 04:45:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Como micelio]]></media:title>
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