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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Progresismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/progresismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Progresismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Pedro Sánchez: “El tiempo de la internacional ultraderechista y la derecha lacaya ha llegado a su fin”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/sanchez-tiempo-internacional-ultraderechista-derecha-rendida-llegado_1_13154245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b0ed474-ada7-4db6-9436-5a9356faee26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez: &quot;El tiempo de la internacional ultraderechista y la derecha lacaya ha llegado a su fin&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente español cierra la cumbre de líderes progresistas con un llamamiento global a las izquierdas a pasar página de la ola reaccionaria: "Han intentado que nos avergonzásemos de nuestras ideas y nuestro pasado, pero eso se acabó. La vergüenza cambia de bando: que se avergüencen los que callan ante la injusticia y los que apoyan la guerra y la violencia"
</p><p class="subtitle">Sánchez y Lula acuerdan en Barcelona defender el multilateralismo frente a las guerras de Trump
</p></div><p class="article-text">
        La izquierda global se espolea como reacci&oacute;n a los designios del trumpismo y bajo la bandera del 'no a la guerra' que enarbola Espa&ntilde;a. El presidente del Gobierno, <strong>Pedro S&aacute;nchez</strong>, llam&oacute; este s&aacute;bado en Barcelona durante la clausura de la 'Global Progressive Mobilisation' a pasar p&aacute;gina de una ola reaccionaria que, dijo, llega a su fin. &ldquo;Que no os enga&ntilde;en. Los ultras y las derechas no gritan porque est&eacute;n ganando. Gritan porque saben que su tiempo se acaba&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su ortodoxia neoliberal, ineficiente y cruel, muri&oacute; en 2008, con la Gran Crisis Financiera. Y su visi&oacute;n del orden internacional est&aacute; siendo desmantelada por los aranceles y las guerras ilegales&rdquo;, clam&oacute; ante el auditorio de la Fira de Barcelona, repleto con 6.500 asistentes que han ovacionado sus mensajes dirigidos a la &ldquo;internacional ultra&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La derecha ya no lidera, languidece. No importa cu&aacute;nto griten. Ni cu&aacute;ntos bulos inventen. La gente se est&aacute; dando cuenta de que no tienen proyecto ni soluciones. Solo odio, esl&oacute;ganes vac&iacute;os y unas pol&iacute;ticas equivocadas que nos han tra&iacute;do cuatro cosas al mundo: guerra, inflaci&oacute;n, desigualdad y fractura social. Eso es todo lo que han dado al mundo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, <strong>Pedro S&aacute;nchez se aventur&oacute; a decretar el fin de la era del populismo ultra y sus recetas</strong>. &ldquo;El tiempo de la internacional ultraderechista y de la derecha rendida a esos postulados reaccionarios ha llegado a su fin. Y vamos a traer una nueva era de progreso. Vamos a reconstruir lo que han tratado de destruir. Vamos a demostrar al mundo que el futuro puede ser mejor. Que a&uacute;n quedan nuevas cotas de bienestar y desarrollo por conquistar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente espa&ntilde;ol apel&oacute; al &ldquo;orgullo&rdquo; de la tradici&oacute;n pol&iacute;tica progresista ante el intento de estigmatizaci&oacute;n y humillaci&oacute;n de las derechas. &ldquo;Han intentado que nos avergonz&aacute;semos de nuestras ideas y nuestro pasado, pero eso se acab&oacute;. Termina hoy, porque hoy la verg&uuml;enza cambia de bando. Y lo va a hacer para siempre. A partir de ahora, &iexcl;que se averg&uuml;encen ellos! Los que callan ante la injusticia, los que explotan a los trabajadores, los que criminalizan al diferente, los que convierten derechos en mercanc&iacute;as, los que apoyan la guerra y la violencia poni&eacute;ndose de frente o de perfil, como unos cobardes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La verg&uuml;enza, para ellos&rdquo;, sigui&oacute;. &ldquo;Para nosotros, a partir de hoy, el orgullo de ser pacifistas, ecologistas, sindicalistas y feministas. El orgullo de ser de izquierdas y socialdem&oacute;cratas. El orgullo por estar en el lado correcto de la historia. Por defender el derecho internacional y la paz. Y por gritar una y mil veces 's&iacute; a la paz y no a la guerra'&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como cierre a un fin de semana repleto de cumbres internacionales que se acabaron por convertir en una especie de ba&ntilde;o de masas en torno a la pol&iacute;tica exterior espa&ntilde;ola, S&aacute;nchez pidi&oacute; a sus colegas progresistas de Brasil, M&eacute;xico, Colombia, Sud&aacute;frica o Uruguay levantar la mirada y el &aacute;nimo para no abandonar el &iacute;mpetu de cambiar las cosas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quieren que renunciemos a la posibilidad de un futuro m&aacute;s justo y m&aacute;s pr&oacute;spero. Que nos conformemos con el 'status quo'. Pero no lo vamos a hacer. No vamos a comprar su pesimismo. Ni su desesperanza. Vamos a defender que un mundo mejor es posible. Que se pueden subir salarios y crear empleo a la vez. Que se puede frenar la emergencia clim&aacute;tica y ganar competitividad. Que la diversidad y la igualdad entre hombres y mujeres son palancas de progreso social. Que la prosperidad de las naciones o es compartida o no ser&aacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y lo vamos a hacer dobl&aacute;ndoles el brazo a quienes se creen intocables&rdquo;, ha enfatizado para erigirse en la ant&iacute;tesis internacional de Donald Trump. &ldquo;A los multimillonarios que explotan a la gente y cuya codicia no tiene l&iacute;mites. A los especuladores que juegan con los ahorros y las casas de la gente. A los tecno-oligarcas que quieren llenarse el bolsillo a costa de la salud de nuestras democracias y la salud mental de nuestros j&oacute;venes. Vamos a hacerlo, porque cuando gobernamos los progresistas, los Estados no se arrodillan ante las &eacute;lites, las ponen en su sitio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez clausur&oacute; de esta forma el encuentro del progresismo global tras una segunda jornada en Barcelona en la que se dieron cita cerca de una veintena de l&iacute;deres mundiales, entre jefes de Estado y de gobierno, como la presidenta mexicana, el presidente colombiano, el sudafricano y los vicepresidentes alem&aacute;n, brit&aacute;nico o austriaco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique Monrosi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/sanchez-tiempo-internacional-ultraderechista-derecha-rendida-llegado_1_13154245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:26:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Progresismo,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los líderes mundiales progresistas reactivan en Barcelona su alianza contra la guerra y la ola reaccionaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/lideres-mundiales-progresistas-reactivan-barcelona-alianza-guerra-ola-reaccionaria_1_13154221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b16dc86-8eaf-4ce7-b706-ff6679a619ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los líderes mundiales progresistas reactivan en Barcelona su alianza contra la guerra y la ola reaccionaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cuarta Reunión para la Defensa de la Democracia, impulsada por España y Brasil, congrega a más de una veintena de mandatarios europeos, americanos y africanos comprometidos con un orden mundial basado en la paz y el multilateralismo. Por Argentina, participó Axel Kicillof.</p></div><p class="article-text">
        Resignarse a que llegue la extrema derecha y arrase con las democracias no puede ser la &uacute;nica opci&oacute;n a la que est&eacute;n condenados los progresistas de todo el mundo. Con esta idea como gu&iacute;a, una veintena de mandatarios internacionales encabezados por <strong>Pedro</strong> <strong>S&aacute;nchez</strong> y <strong>Lula Da Silva </strong>se dieron cita este fin de semana en Barcelona para poner las bases de <strong>una nueva alianza global contra la ola reaccionaria</strong>, en un momento en el que la posici&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol contra las guerras iniciadas por Donald Trump han encontrado eco, sobre todo en Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Desde Argentina, se sum&oacute; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien mantuvo reuniones con el presidente de Brasil y el exjefe del Gobierno espa&ntilde;ol, Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero.
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            <span class="title">
                El presidente de Brasil, Lula Da Silva, junto al gobernador Axel Kicillof, en Barcelona.                            </span>
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        A lo largo de dos jornadas, en las que se celebraron una cumbre bilateral Espa&ntilde;a-Brasil, una reuni&oacute;n con representantes gubernamentales y un encuentro de organizaciones progresistas de todo el mundo, los l&iacute;deres mundiales de izquierda y centro-izquierda han reactivado un polo que tiene voluntad de ser una oposici&oacute;n al mundo que dibuja Donald Trump y un <strong>contrapeso a lo que S&aacute;nchez ha definido en diferentes ocasiones como la &ldquo;internacional del odio&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tiempo de la internacional ultraderechista y la derecha lacaya ha llegado a su fin&rdquo;, ha defendido S&aacute;nchez ante un plenario repleto este s&aacute;bado. El mandatario espa&ntilde;ol ha asegurado que este evento es el punto de inflexi&oacute;n para una alianza progresista que, a partir de ahora, estar&aacute; orgullosa de ser &ldquo;pacifista, ecologista, sindicalista y feminista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, Lula defendi&oacute; un mundo basado en reglas y el papel del progresismo en la historia. &ldquo;El proyecto neoliberal prometi&oacute; prosperidad y entreg&oacute; hambre desigualdad e inseguridad, cre&oacute; crisis tras crisis&rdquo;, critic&oacute; Lula, quien reclam&oacute; al progresismo coherencia y hacer desde los gobiernos lo que promete antes de las elecciones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La extrema derecha ha sabido aprovechar el malestar de la poblaci&oacute;n creando mentiras. Contra las mujeres, contra los negros, contra las personas LGTBIQ+&rdquo;, critic&oacute; el mandatario brasile&ntilde;o, que elogi&oacute; a S&aacute;nchez por &ldquo;la valent&iacute;a de no permitir que los aviones de guerra de EEUU salieran de aqu&iacute; para bombardear Ir&aacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado, ya ante la veintena de l&iacute;deres que compartieron mesa en el recinto de la Fira de Barcelona, situado en L'Hospitalet de Llobregat, S&aacute;nchez profundiz&oacute; en su llamamiento a cerrar el paso a los planes de la extrema derecha. &ldquo;La democracia no puede darse por sentada. Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar reglas del derecho internacional y una peligrosa normalizaci&oacute;n del uso de la fuerza&rdquo;, asegur&oacute; S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Multilateralismo, rechazo al genocidio en Gaza y a la guerra en Ir&aacute;n, legalidad internacional y reforma de los mecanismos de gobernanza mundial como la ONU son algunos de los ejes en los que todos los participantes de las cumbres han coincidido, m&aacute;s all&aacute; de los acentos que cada pa&iacute;s ha querido ponerle. 
    </p><p class="article-text">
        Para todos ellos, la consigna se condensa en un llamamiento a la paz en medio de un mundo cada vez m&aacute;s convulso. Lula da Silva ha advertido de forma reiterada sobre los peligros de la conflictividad mundial, tambi&eacute;n <strong>Claudia Sheinbaum</strong>, que ha impulsado una declaraci&oacute;n para evitar una incursi&oacute;n militar en Cuba. El sudafricano Ramaphosa ha reclamado una reforma de la ONU para evitar que las guerras sigan aflorando sin que haya mecanismos internacionales para detenerlas.
    </p><p class="article-text">
        Si la primera jornada estuvo protagonizada por el alineamiento pol&iacute;tico que mostraron S&aacute;nchez y Lula, que propusieron a sus respectivos pa&iacute;ses como &ldquo;motores&rdquo; para acercar Am&eacute;rica y Europa, el segundo reflej&oacute; la amplitud del llamamiento de los dos l&iacute;deres, con la participaci&oacute;n de hasta 18 mandatarios de m&aacute;ximo nivel y otros muchos ministros, embajadores y l&iacute;deres de partidos. 
    </p><p class="article-text">
        En la Fira estuvieron presentes los presidentes y primeros ministros de M&eacute;xico, Colombia, Uruguay, Sud&aacute;frica, Irlanda, Lituania, Albania, Cabo Verde o Barbados, as&iacute; como vicepresidentes de Alemania, Reino Unido, Austria, Ghana o Botsuana. En las jornadas pol&iacute;ticas han estado presentes tambi&eacute;n algunos de los rostros habituales de oposici&oacute;n a Trump en su propio pa&iacute;s, como el Gobernador de Minessota, que ha estado presente, o el senador Bernie Sanders y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, que han enviado un v&iacute;deo.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa5v96a" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Por parte de los anfitriones acudi&oacute; la mayor parte de los ministros socialistas del Gobierno, as&iacute; como el president de la Generalitat Salvador Illa y algunos de sus consellers, y el alcalde de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        No pas&oacute; inadvertida la presencia de la mexicana Sheinbaum, que con su asistencia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/claudia-sheinbaum-oficializa-deshielo-mexico-espana-habido-crisis-diplomatica_1_13153223.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">certific&oacute; el deshielo en las relaciones de su pa&iacute;s con Espa&ntilde;a</a>, de la que se hab&iacute;a alejado tras la demanda de una disculpa oficial por la colonizaci&oacute;n. Tras varios a&ntilde;os en los que esta petici&oacute;n no se hab&iacute;a satisfecho, el rey Felipe VI aprovech&oacute; una visita a una exposici&oacute;n sobre M&eacute;xico para reconocer que hubo &ldquo;mucho abuso&rdquo; en la conquista, palabras que desde el gobierno mexicano se entendieron como &ldquo;un avance&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Esperanza contra la &ldquo;internacional ultraderechista&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Con 6.500 personas movilizadas y decenas de l&iacute;deres, cargos y caras conocidas presentes, la reuni&oacute;n de Barcelona supone una inyecci&oacute;n de optimismo para los movimientos socialdem&oacute;cratas de izquierdas que iniciaron 2026 at&oacute;nitos por la violencia desplegada por EEUU en Venezuela o Ir&aacute;n. Uno de los objetivos de las jornadas era dar la vuelta al sentimiento de inevitabilidad que se ha apoderado de buena parte de las bases progresistas tanto en Europa como en Latinoam&eacute;rica y otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con eso, &ldquo;esperanza&rdquo; ha sido una de las palabras que los ponentes han repetido m&aacute;s. Una esperanza que debe servir para que los dem&oacute;cratas dejen de tener miedo al futuro. &ldquo;Prevaleceremos, la democracia nos pertenece a todos, as&iacute; dibujamos el futuro en com&uacute;n&rdquo;, afirm&oacute; el sueco Stefan L&ouml;fven, presidente del Partido de los Socialistas Europeos. &ldquo;El futuro no es propiedad de nadie y no ser&aacute; ni de los m&aacute;s fuertes ni de los soberbios&rdquo;, remarc&oacute; el president catal&aacute;n Salvador Illa.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa5upqi" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Junto a esto, los temas econ&oacute;micos han protagonizado tambi&eacute;n buena parte de las intervenciones de los l&iacute;deres. Una demanda reiterada es <a href="https://www.eldiario.es/economia/impuesto-megarricos-marca-agenda-economica-izquierdas-cumbre-barcelona_1_13151912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">imponer un impuesto especial a los llamados &ldquo;megaricos&rdquo;</a>. Tambi&eacute;n una transici&oacute;n energ&eacute;tica, que ha sido remarcada como urgente desde posiciones tan a priori alejadas como la vicepresidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Teresa Ribera, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los temas muy comentados es la necesidad de imponer reglas a los gigantes tecnol&oacute;gicos. Unas redes sociales donde la propaganda extremista campa a sus anchas, cuando no directamente controladas por magnates de ideolog&iacute;as ultras, es un campo de batalla sesgado.
    </p><p class="article-text">
        No menos problem&aacute;tico es que buena parte de la infraestructura de los estados y las instituciones democr&aacute;ticas recaigan sobre empresas privadas e indiferentes, en el mejor de los casos, a la defensa de la democracia. En Brasil hay, adem&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/economia/pix-sistema-publico-pagos-brasil-odiado-trump-nobel-economia-futuro-dinero_1_13118450.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">preocupaci&oacute;n por la arremetida de Trump contra Pix</a>, el sistema de pagos instant&aacute;neos que ha independizado de facto a millones de brasile&ntilde;os de las tarjetas de cr&eacute;dito de compa&ntilde;&iacute;as norteamericanas.
    </p><h2 class="article-text">S&aacute;nchez consolida su apuesta internacional</h2><p class="article-text">
        Para el presidente del Gobierno estas jornadas suponen un importante espaldarazo y, tambi&eacute;n, un colof&oacute;n a la intensa agenda internacional desplegada en los &uacute;ltimos meses, que llega despu&eacute;s de su viaje oficial a China.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez ya llam&oacute; la atenci&oacute;n del mundo progresista hace un a&ntilde;o, cuando fue el &uacute;nico dirigente de la OTAN que se opuso abiertamente a los planes de Trump para aumentar al 5% del PIB la aportaci&oacute;n a la alianza militar. Aquellas aguas bajaron y el presidente norteamericano pareci&oacute; olvidarse de Espa&ntilde;a, pero el l&iacute;der del PSOE volvi&oacute; a ser uno de los pocos primeros ministros europeos que, hace un mes, rechazaron de plano los ataques sobre Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aquella toma de posici&oacute;n de la Moncloa marc&oacute; una inflexi&oacute;n, pues fue el desencadenante de varios cambios en las reacciones de otros pa&iacute;ses europeos. S&aacute;nchez hab&iacute;a demostrado que decir no a Trump no solo era posible, sino que pod&iacute;a tener r&eacute;dito pol&iacute;tico y apoyos internacionales.
    </p><p class="article-text">
        En unas jornadas que han reunido a lo m&aacute;s granado del progresismo mundial, S&aacute;nchez se ha mostrado dispuesto a reimpulsarse contra la extrema derecha que representa Vox en Espa&ntilde;a, pero tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-tiempo-internacional-ultraderechista-derecha-rendida-llegado_1_13153743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra la &ldquo;derecha lacaya&rdquo;, tal como ha tildado al PP</a>. En este sentido, el anuncio del acuerdo de Gobierno de Extremadura entre PP y Vox anunciado precisamente el jueves, sirvi&oacute; a S&aacute;nchez como ejemplo de contra qu&eacute; luchan los progresistas reunidos en Barcelona.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa5vhrc" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Arturo Puente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/lideres-mundiales-progresistas-reactivan-barcelona-alianza-guerra-ola-reaccionaria_1_13154221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:08:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los líderes mundiales progresistas reactivan en Barcelona su alianza contra la guerra y la ola reaccionaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Progresismo,España,Luiz Inácio Lula da Silva,Axel Kicillof,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras el huracán libertario, economistas progresistas buscan un nuevo relato que supere al kirchnerismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/huracan-libertario-economistas-progresistas-buscan-nuevo-relato-supere-kirchnerismo_1_12726301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6566bc94-7d2c-4d6e-a8e7-46a2f98576a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129050.jpg" width="1920" height="1080" alt="Tras el huracán libertario, economistas progresistas buscan un nuevo relato que supere al kirchnerismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Milei logró un histórico 40,3% en las elecciones de medio término, mientras la principal oposición, el peronismo, se muestra sin rumbo y anclada en su pasado reciente. Ante este escenario, profesionales del peronismo y la centroizquierda buscan ensayar nuevas propuestas que prometan estabilidad con desarrollo productivo y justicia social sin repetir errores del pasado. También Rodríguez Larreta ensaya un giro de la centroderecha a las ideas de su padre. </p></div><p class="article-text">
        <strong>Javier Milei logr&oacute; uno de los mejores porcentajes de un oficialismo en elecciones intermedias desde el regreso de la democracia</strong>, aunque con la salvedad de que nunca votaron tan pocos en 42 a&ntilde;os como el pasado domingo. Ra&uacute;l Alfons&iacute;n alcanz&oacute; el 43,5% en 1985, pero perdi&oacute; en 1987, cuando los gobiernos duraban seis a&ntilde;os, y el radicalismo dej&oacute; el poder en 1989.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Menem venci&oacute; con 40,8% en 1991, tras derrotar la hiperinflaci&oacute;n, y con el 43,4% en 1993. En 1995 fue reelecto con el llamado voto cuota, el de aquellos que tem&iacute;an que si perd&iacute;a el entonces presidente peronista neoliberal no iban a poder pagar los pr&eacute;stamos que hab&iacute;an sacado para consumir o comprar vivienda. Despu&eacute;s hay que saltar hasta 2017 para volver a ver a un oficialismo ganando elecciones de medio t&eacute;rmino por m&aacute;s del 40%: Mauricio Macri, con el 41,7%. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s fue el primer presidente de la historia argentina que perdi&oacute; su reelecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora Milei triunf&oacute; con el 40,3% y la principal fuerza opositora, el peronismo, aparece hundida sin un discurso que proponga algo nuevo para la poblaci&oacute;n sino un regreso a un pasado supuestamente dorado de 2007 a 2015, cuando gobern&oacute; Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner. Dif&iacute;cilmente puede despegarse por ahora de ese relato el gobernador bonaerense, <strong>Axel Kicillof,</strong> que fue el ministro de Econom&iacute;a de esos &uacute;ltimos dos a&ntilde;os (y en los dos previos, el vice), y que ahora le cuesta ensayar las nuevas canciones que promet&iacute;a cantar. Implicar&iacute;a una autocr&iacute;tica. En la pr&aacute;ctica lo est&aacute; haciendo con unas cuentas p&uacute;blicas bonaerenses ordenadas sin mutilar al Estado, como amputa el Presidente, pero a la hora del discurso tararea una melod&iacute;a cr&iacute;ptica para el gran p&uacute;blico cuando, por ejemplo, justific&oacute; en un reportaje con el diario <a href="https://www.clarin.com/politica/axel-kicillof-gobierno-cambiar-milei-mismo-puede-hacer_0_7Bt5O4UhHd.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Clar&iacute;n</em></a><a href="https://www.clarin.com/politica/axel-kicillof-gobierno-cambiar-milei-mismo-puede-hacer_0_7Bt5O4UhHd.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los subsidios energ&eacute;ticos de su gesti&oacute;n</a>, pero da entender que no los repondr&iacute;a en un eventual presidencia suya. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Axel Kicillof en el búnker de la derrota                            </span>
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        Quiz&aacute;s, a los 54 a&ntilde;os, Kicillof pueda seguir el camino del tornero y sindicalista Lula Da Silva, que perdi&oacute; las elecciones de 1989, 1994 y 1998 con un discurso anticapitalista y socialista y que en 2002, a los 57 a&ntilde;os, <strong>lleg&oacute; al poder en alianza con centristas y empresarios tras escribir una Carta al Pueblo Brasile&ntilde;o que promet&iacute;a: &ldquo;Queremos un cambio, pero un cambio tranquilo y seguro</strong>. El cambio que proponemos no es una ruptura, sino la construcci&oacute;n de un nuevo modelo de desarrollo que combine crecimiento econ&oacute;mico con distribuci&oacute;n de ingresos y estabilidad. Cumpliremos todos los contratos y obligaciones del pa&iacute;s. El super&aacute;vit fiscal y el control de la inflaci&oacute;n son conquistas del pueblo brasile&ntilde;o y ser&aacute;n preservadas. El objetivo del nuevo gobierno ser&aacute; garantizar la estabilidad, incentivar la inversi&oacute;n privada y ampliar el mercado interno a trav&eacute;s del consumo de los m&aacute;s pobres&rdquo;. Y as&iacute; lo ha hecho hasta ahora. Incluso para derrotar a Jair Bolsonaro se ali&oacute; con sus exenemigos de centroderecha.
    </p><p class="article-text">
        Algunos economistas progresistas est&aacute;n empezando a componer m&uacute;sicas que se diferencia de la doctrina kirchnerista. <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/economia-milei-inflacion-dolar-planchado-no-macro-solida_129_12551887.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El pasado 13 de agosto, casi una semana despu&eacute;s de la fugaz victoria peronista en la provincia de Buenos Aires, se present&oacute; en p&uacute;blico Futuros Mejores,</a> donde est&aacute;n el exviceministro de Econom&iacute;a del inicio del gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez, Haroldo Montagu, Mara Pedrazzoli -periodista de P&aacute;gina/12-, Luc&iacute;a Cirmi &ndash;ex subsecretaria de Pol&iacute;ticas de Igualdad&ndash;, Leandro Mora Alfons&iacute;n &ndash;exdirector de Pol&iacute;tica Industrial&ndash; y Tom&aacute;s Lukin &ndash;fue vocero de Mercedes Marc&oacute; del Pont en la Administraci&oacute;n Federal de Ingresos P&uacute;blicos (AFIP)&ndash;, entre otros profesionales, no s&oacute;lo economistas.<strong> Est&aacute; claro que critican al gobierno de Milei, pero tambi&eacute;n a lo que sucedi&oacute; en los dos &uacute;ltimos gobiernos peronistas (2011-2015 y 2019-2023)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El modelo de tipo de cambio alto (se refiere al paralelo), restricciones a la demanda sobre el d&oacute;lar y protecci&oacute;n para la industria, genera empleo, o al menos no lo destruye, pero provoca una din&aacute;mica inflacionaria&nbsp;y de arbitraje sobre los distintos precios del d&oacute;lar que termina erosionando el d&iacute;a a d&iacute;a de la producci&oacute;n, sin terminar de lograr hasta ahora la tan mentada diversificaci&oacute;n productiva&rdquo;, <a href="https://futurosmejores.com.ar/novedades/un-futuro-mejor-para-la-macro-argentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice el documento inicial de Futuros Mejores</a>. &ldquo;Proponemos un programa alternativo y actualizado para lo que necesita nuestro pa&iacute;s, sin desatender la vinculaci&oacute;n de la pol&iacute;tica macro con otros objetivos de la pol&iacute;tica p&uacute;blica (algo que suele ocurrir en las filas m&aacute;s ortodoxas) pero sin desentendernos de su importancia y especialmente de la necesidad de proponer caminos sostenibles (algo vacante en filas ortodoxas y heterodoxas)&rdquo;, apunta el informe de estos economistas. 
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                Haroldo Montagu.                            </span>
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        <strong>Uno de ellos lo simplifica: &ldquo;No es posible sostener el d&eacute;ficit fiscal con emisi&oacute;n monetaria porque impacta. Esos pesos se van al d&oacute;lar y el d&oacute;lar se va a la inflaci&oacute;n, </strong>pero tampoco obsesionarse con un super&aacute;vit fiscal que impacta en lo social y no resuelve la macro, como ahora que faltan d&oacute;lares&rdquo;. <strong>Se autoperciben del &ldquo;campo nacional y popular&rdquo;, en el universo PJ, pero no responden a un dirigente determinado.</strong> Tambi&eacute;n est&aacute;n preocupados por el 43% del trabajo en la informalidad.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as despu&eacute;s de aquella presentaci&oacute;n en sociedad el llamado Grupo Paternal public&oacute; su propio documento, &ldquo;Por una Argentina desarrollada. Lineamientos estrat&eacute;gicos alternativos&rdquo;. En ese barrio porte&ntilde;o, intelectuales de la autodenominada &ldquo;izquierda democr&aacute;tica&rdquo; vienen reuni&eacute;ndose desde 2024 en busca una alternativa pol&iacute;tica. Entre ellos hay economistas, como el investigador del Consejo de Investigaciones Cient&iacute;ficas (Conicet) y <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/juan-martin-grana-economista-candidato-nuevo-golpe-economia-familias-demoledor_128_12703048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente candidato a diputado del Movimiento Ciudadano del socialista Esteb&aacute;n Paul&oacute;n, Juan Mart&iacute;n Gra&ntilde;a</a>, el consultor Mart&iacute;n Kalos, Diana Garc&iacute;a, Pedro Gaite &ndash;nieto y disc&iacute;pulo del exministro de Econom&iacute;a Aldo Ferrer y economista jefe de la Fundaci&oacute;n de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), que preside Marc&oacute; del Pont&ndash;, el asesor financiero Adri&aacute;n Rojze, Nicol&aacute;s Bertholet y Ricardo Mart&iacute;n, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Argentina enfrenta una situaci&oacute;n complicada. Acumula a&ntilde;os de estancamiento, de deterioro del entramado productivo, de creciente precariedad laboral y social. La estabilizaci&oacute;n es necesaria, de la mano de un programa econ&oacute;mico que siente las bases para un desarrollo futuro&rdquo;, reza el documento del Grupo Paternal. &ldquo;Pero hoy el Gobierno de Milei prefiere buscar &eacute;xitos pol&iacute;ticos de corto plazo, mientras profundiza problem&aacute;ticas estructurales como el bimonetarismo, la heterogeneidad productiva y el deterioro del mercado laboral. El de Milei no es el &uacute;nico Gobierno que, frente al dilema de desarrollar la econom&iacute;a o ganar elecciones, prioriza su autoconstrucci&oacute;n partidaria. Pero cada oportunidad dilapidada, cada apuesta (seria o delirante), tiene un costo mayor que la anterior para nuestra sociedad e hipoteca m&aacute;s a&ntilde;os de nuestro futuro.<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Este documento es un aporte del Grupo Paternal al debate p&uacute;blico</a>. Es la tarjeta de invitaci&oacute;n hacia quienes buscan una alternativa a la actualidad y a los errores del pasado&rdquo;, rezaba la profesi&oacute;n de fe del colectivo, en el que quedan asuntos por debatir pero hay consenso sobre evitar d&eacute;ficits fiscales ante desbordes macroecon&oacute;micos o en a&ntilde;os de crecimiento. Quedan por debatir cuestiones dentro del progresismo sobre qu&eacute; hacer con la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el cepo cambiario o las retenciones a la exportaci&oacute;n.
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                Esteban Paulón y Juan Martín Graña.                            </span>
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        <strong>Las ideas alternativas progresistas tambi&eacute;n se incuban en la fundaci&oacute;n Fundar, que fund&oacute; y preside Sebasti&aacute;n Ceria,</strong> un empresario tecnol&oacute;gico &ndash;accionista de la alemana Qontigo, que le compr&oacute; su firma Axioma, y due&ntilde;o del Racing de Santander&ndash; que se diferencia en el pensamiento de colegas suyos como los oficialistas Marcos Galperin (Mercado Libre), Mart&iacute;n Migoya (Globant) o Mart&iacute;n Varsavsky. En su &aacute;rea de econom&iacute;a est&aacute; al frente Guido Zack &ndash;execonomista jefe del Banco de Inversi&oacute;n y Comercio Exterior (BICE)&ndash;; en la de planificaci&oacute;n productiva, Daniel Schteingart &ndash;exdirector del Centro de Estudios de la Producci&oacute;n (CEP) en el gobierno anterior&ndash;; en la de estrategia, Ingrid Bleynat; y en la de integraci&oacute;n socioproductiva, la polit&oacute;loga y exministra de Desarrollo Humano y H&aacute;bitat del gobierno porte&ntilde;o de Horacio Rodr&iacute;guez Larreta, Mar&iacute;a Migliore. 
    </p><p class="article-text">
        En Fundar se diferencia del kirchnerismo en que defiende la estabilidad macroecon&oacute;mica, aun a costa de pagar costos de corto plazo como no se hizo ni en 2011, en el inicio del segundo gobierno de Cristina Kirchner, ni en 2022, cuando Sergio Massa asumi&oacute; como ministro de Econom&iacute;a. All&iacute; tambi&eacute;n consideran que se necesita super&aacute;vit fiscal en estos tiempos en que no hay acceso a los mercados internacionales de deuda. Descartan la v&iacute;a de financiar d&eacute;ficit emitiendo moneda. Rechazan el cepo o la sobreprotecci&oacute;n de industrias como la textil o la electr&oacute;nica fueguina y defienden la b&uacute;squeda de eficiencia en el gasto p&uacute;blico. 
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                Daniel Schteingart                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De Mart&iacute;n Guzman a Rodr&iacute;guez Larreta</h2><p class="article-text">
        Uno de los primeros en buscar un giro es el exministro de Econom&iacute;a <strong>Mart&iacute;n Guzm&aacute;n</strong>, pero su intento qued&oacute; frustrado por el rechazo de la entonces vicepresidenta Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner y el insuficiente respaldo de un d&eacute;bil presidente como era Alberto Fern&aacute;ndez. El a&ntilde;o pasado, vinculados por el papa Francisco, Guzm&aacute;n y el ahora diputado electo <strong>Juan Grabois</strong> ensayaron una alianza, pero este &uacute;ltimo se termin&oacute; encolumnando en las &uacute;ltimas elecciones dentro de la lista ordenada por la expresidenta y a&uacute;n jefa del PJ m&aacute;s all&aacute; de su condena judicial. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por experiencia propia, Guzm&aacute;n es de los que cree que hay cada vez m&aacute;s consenso de los economistas progresistas en que es necesaria una consistencia macroecon&oacute;mica para bajar la inflaci&oacute;n como m&eacute;todo de justicia social y con un Estado que mejore la productividad de la econom&iacute;a, no como empresario, pero advierte que falta el respaldo pol&iacute;tico a estas ideas en la c&uacute;pula del peronismo.</strong> El exministro, que se mantuvo al margen de la campa&ntilde;a, mantiene di&aacute;logo con gobernadores y sindicalistas, pero considera que esos ganadores del domingo  &ndash;los de Formosa, Tucum&aacute;n, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero y La Pampa&ndash; deben unirse y plantarse en una disputa una interna con Cristina Kirchner para vencerla y presentar en 2027 al electorado una propuesta superadora a Milei, un presidente que la mayor&iacute;a elige pese a las penurias porque no quiere volver al pasado y tambi&eacute;n por temor a que si Donald Trump retiraba el rescate por el resultado electoral se avecinaba un lunes catastr&oacute;fico para el d&oacute;lar y la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Guzm&aacute;n, ahora consultor y profesor en las universidades de Columbia y La Plata, conf&iacute;a en que pueda ser Kicillof quien encabece esa movida, pero para eso deber&aacute; diferenciarse m&aacute;s de su rival interna y de su propio pasado. Mientras, este experto en deuda ya calcula que un futuro gobierno deber&aacute; suspender pagos al FMI con apoyo de Europa y Asia, posicionarse como Lula ante Trump, sin romper pero negociando firme, y canjear bonos con los inversores para alargar plazos.
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                Martín Guzmán, exministro de Economía del gobierno de la coalición peronista Frente de Todos.                            </span>
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        Al tiempo que algunos economistas del campo nacional y popular o la izquierda democr&aacute;tica ensayan nuevas canciones, el legislador porte&ntilde;o electo Rodr&iacute;guez Larreta viene corri&eacute;ndose del centroderecha que abraz&oacute; desde joven, cuando comenz&oacute; a militar en el menemismo, al desarrollismo de su padre, dirigente hist&oacute;rico del antiguo Movimiento de Integraci&oacute;n y Desarrollo (MID). Tras alejarse del PRO, fund&oacute; el a&ntilde;o pasado el Movimiento al Desarrollo (MAD), que viene difundiendo diversos art&iacute;culos que muestran un cambio en su discurso. 
    </p><p class="article-text">
        En agosto pasado, tras el decreto que restringi&oacute; la migraci&oacute;n, el legislador Claudio Romero escribi&oacute; en su contra una nota titulada &ldquo;Migrantes: otra grieta&rdquo;. En septiembre, despu&eacute;s de las insistencias del ministro de Econom&iacute;a, Luis Caputo, de poner como modelo a Per&uacute;, el soci&oacute;logo Tom&aacute;s Delgado se preguntaba &ldquo;Argentina: &iquest;Noruega, Per&uacute; o ninguna?&rdquo;, mientas que el <strong>equipo de MAD escrib&iacute;a &ldquo;Desregular no es desarrollar. La verdadera desburocratizaci&oacute;n no es eliminar normas al azar, sino darle a la ciudadan&iacute;a un Estado confiable, cercano y previsible&rdquo;.</strong> Mensaje para el ministro de Desregulaci&oacute;n, Federico Sturzenegger. 
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                    alt="Larreta celebró que su espacio obtuvo tres bancas en la legislatura porteña"
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                Larreta celebró que su espacio obtuvo tres bancas en la legislatura porteña                            </span>
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        Gabriel Delgado, que iba a ser pero no fue secretario de Agricultura del gobierno anterior, public&oacute; despu&eacute;s en el MAD su visi&oacute;n de este sector. Despu&eacute;s vino otro art&iacute;culo que difundi&oacute; el movimiento de Larreta sobre el rescate norteamericano: &ldquo;Si el apoyo financiero de la administraci&oacute;n Trump al gobierno nacional ayuda a acelerar el desarrollo, ampl&iacute;a la autonom&iacute;a futura. Pero si se usa como especulaci&oacute;n financiera, nos ata&rdquo;. Este martes, el director ejecutivo de MAD, Francisco Resnicoff, agreg&oacute;: &ldquo;<a href="https://substack.com/app-link/post?publication_id=2922356&amp;post_id=177045907&amp;utm_source=post-email-title&amp;utm_campaign=email-post-title&amp;isFreemail=true&amp;r=2wampj&amp;token=eyJ1c2VyX2lkIjoxNzUxNzYwNTUsInBvc3RfaWQiOjE3NzA0NTkwNywiaWF0IjoxNzYxNjYwMzEyLCJleHAiOjE3NjQyNTIzMTIsImlzcyI6InB1Yi0yOTIyMzU2Iiwic3ViIjoicG9zdC1yZWFjdGlvbiJ9.452njWlfE-UkTEVKo91mnqYhDiJV8z8qwq_XHnkKLxE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Un paso adelante en la direcci&oacute;n equivocada</strong></a><strong>. </strong>El apoyo de Estados Unidos nos mete en la disputa del poder global, cuando nuestra pol&iacute;tica exterior deber&iacute;a estar asociada expl&iacute;citamente al imperativo categ&oacute;rico del desarrollo&rdquo;. Son tiempos de reseteo.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/huracan-libertario-economistas-progresistas-buscan-nuevo-relato-supere-kirchnerismo_1_12726301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 09:37:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras el huracán libertario, economistas progresistas buscan un nuevo relato que supere al kirchnerismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Progresismo,Economía,Javier Milei,Kirchnerismo,Horacio Rodríguez Larreta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diego Sztulwark: "La derecha devuelve al progresismo un espejo que dice: ustedes renunciaron a transformar la sociedad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diego-sztulwark-derecha-devuelve-progresismo-espejo-dice-renunciaron-transformar-sociedad_1_11669447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dff8281-6e58-4cb3-aefc-28ce474e2683_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102403.jpg" width="2124" height="1195" alt="Diego Sztulwark: &quot;La derecha devuelve al progresismo un espejo que dice: ustedes renunciaron a transformar la sociedad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El politólogo analiza la llegada de Javier Milei al poder, su relación con la extrema derecha en el mundo y la "batalla cultural" que dan los libertarios contra el progresismo.
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Diego Sztulwark</strong> es polit&oacute;logo, coordinador de grupos de estudio de Filosof&iacute;a y Pol&iacute;tica. Escribi&oacute; varios libros. El &uacute;ltimo es <em>La ofensiva sensible</em>, editado por Caja Negra. Escribe en numerosos medios: el blog Lobo suelto, P&aacute;gina 12, El cohete a la Luna y Tiempo Argentino. 
    </p><p class="article-text">
        En esta entrevista, analiza la llegada de Javier Milei al poder, su v&iacute;nculo con la extrema derecha global y la &ldquo;batalla&nbsp;cultural&rdquo; que dan los libertarios, inspirados en autores como Agust&iacute;n Laje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Empiezo por algo que escribiste en Tiempo Argentino, una cr&iacute;tica a </strong><em><strong>Generaci&oacute;n idiota</strong></em><strong>, el libro de Agust&iacute;n Laje. Ah&iacute; dec&iacute;s: &ldquo;No hay nada en sus libros que justifique el renombre que han conseguido, salvo la audiencia que tienen esos libros. Lo que llama la atenci&oacute;n y hace pensar son las razones por la que tanto Laje como Nicol&aacute;s M&aacute;rquez, &mdash;que es otro de los intelectuales, llam&eacute;mosles as&iacute;, de la de la extrema derecha&mdash; consiguieron una audiencia lectora. Se trata, seguramente de razones que no est&aacute;n en sus libros&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;les son las razones por las cuales Laje, M&aacute;rquez tienen esta audiencia que tienen?</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">📌 Milei, extrema derecha y batalla cultural<br><br>Compartimos la entrevista completa que <a href="https://twitter.com/otro_periodista?ref_src=twsrc%5Etfw">@otro_periodista</a> le hizo a Diego Sztulwark, politólogo, investigador y escritor.<br><br>✅ Spotify: <a href="https://t.co/pFFvLrzhzd">https://t.co/pFFvLrzhzd</a><br>✅ YouTube: <a href="https://t.co/6eM8CijNbe">https://t.co/6eM8CijNbe</a> <a href="https://t.co/0M415YLNDn">pic.twitter.com/0M415YLNDn</a></p>&mdash; Fuera de Tiempo (@fueradetiempo_) <a href="https://twitter.com/fueradetiempo_/status/1837125056939577771?ref_src=twsrc%5Etfw">September 20, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        &mdash;Para m&iacute; es toda una sorpresa. Los conozco hace poco tiempo. Antes de Milei yo no los hubiera tomado nunca como un objeto de inter&eacute;s ni de curiosidad. Para m&iacute; hubieran sido parte de estos grupos de extrema derecha con un lenguaje comprometido con el terrorismo de Estado, lo cual en mi historia los descalifica como personas que tienen un pensamiento. Pero a comienzos de este a&ntilde;o, los signos de la proliferaci&oacute;n en torno a ellos se hicieron tan exuberantes y la situaci&oacute;n pol&iacute;tica los puso en un lugar tan importante que yo fui uno de los que tuvimos la duda. &iquest;Nos estamos perdiendo de entender algo? Ac&aacute; en este pa&iacute;s est&aacute;n pasando cosas que con mi racionalidad y con mi biblioteca no termino de explicar. Recuerdo un amigo que viajaba en subte y me mand&oacute; una foto de un chico de pelo largo, flaquito, agarrado del subte, leyendo, parado, lo que recuerda, digamos, a los a&ntilde;os de la facultad, cuando uno le&iacute;a medio parado. Pero hoy est&aacute; todo el mundo con el tel&eacute;fono. No hay personas leyendo, subrayando parado. Y el libro era <em>Generaci&oacute;n idiota</em>. Entonces conversamos mucho. Era un joven militante leyendo para formarse o para refutarlo. No s&eacute;, porque no hablamos con el muchacho, pero ese tipo de im&aacute;genes te hac&iacute;a ver que estaba leyendo una parte de la juventud lectora que se quiere formar, que quiere entender.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que agarr&eacute; los libros de &eacute;l para darme una idea. No hice lo mismo con M&aacute;rquez, porque M&aacute;rquez me parece directamente un publicista del terrorismo de Estado. No veo ah&iacute; un desaf&iacute;o intelectual de ning&uacute;n tipo. Pero me pareci&oacute; que Laje ten&iacute;a una ambici&oacute;n, una pretensi&oacute;n libresca, de otro orden. Porque un tipo como Laje lee nuestra biblioteca, lee Gramsci y le importa Gramsci. Se identifica con Gramsci. Entiende que en Gramsci, en Foucault, en Laclau, en Marcuse, por cuatro autores que &eacute;l lee, est&aacute;n los secretos de lo que le fascina del mundo de la izquierda. Y eso s&iacute; me pareci&oacute; nuevo. Esta derecha que lee con con un manual antisubversivo en la cabeza, que est&aacute; buscando todo el tiempo, tienen el gesto del grupo de tarea. Pero este va a los libros y se pregunta &iquest;y por qu&eacute; Foucault tuvo...? Son personas que tambi&eacute;n tienen como un cierto entrenamiento de generaciones anteriores, que les ense&ntilde;an a leer, tienen instituciones, est&aacute;n en universidades de la derecha cat&oacute;lica. Pero lo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n era eso. Entonces lo que s&iacute; comprob&eacute; es que en los libros uno no encuentra: &ldquo;bueno, ac&aacute; hay un Carl Schmitt argentino; ac&aacute; hay alguien que tiene una cabeza desafiante&rdquo;. No, no. En los libros hay como una especie de sistematicidad de alguien que quiere ser no solamente un publicista y un streamer y un agitador y quiz&aacute;s un operador pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n alguien que quiere tener como los pergaminos, los libros con todo le&iacute;do, una autoridad del libro, que en la &eacute;poca de los streaming y las pantallitas es curioso, y que hace un esfuerzo de lectura. Lo que yo quer&iacute;a decir en ese texto es que uno lee <em>Generaci&oacute;n idiota</em> y no encuentra ah&iacute; la raz&oacute;n por la cual estos tipos son le&iacute;dos. Porque no hay lecturas sorprendentes o lecturas atrevidas. S&iacute; hay una voluntad de libro y hay un llamado a la generaci&oacute;n joven libertariana o derechista a formarse. Y eso de alguna manera en el n&uacute;mero de ventas de los libros, en la presencia que ellos quieren tener en la Feria del Libro, en la vocaci&oacute;n, me llama la atenci&oacute;n y me pregunto por el tipo de eficacia que sostienen, porque el tipo de lectura que ese libro evoca no es el tipo de lectura que a nosotros nos interesar&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Ve&iacute;a el discurso de Laje en la CPAC en M&eacute;xico, un foro de la extrema derecha, al que suele ir Trump cuando se hace en Estados Unidos. Iba a ir Milei y al final no fue. Y Laje hace un discurso de media hora sobre el socialismo del siglo 21, pasa del Foro de San Pablo al Grupo de Puebla y plantea la idea de la batalla cultural que dice &ldquo;yo esto lo vengo planteando desde 2014, no empec&eacute; ahora&rdquo;. Y ah&iacute; dice: &ldquo;a diferencia de una batalla electoral, que es lo que le interesa a los pol&iacute;ticos tradicionales, nosotros vamos por la batalla cultural, que no tiene reglas, no tiene tiempos, no tiene actores definidos. Es una batalla perpetua por la opini&oacute;n p&uacute;blica todos los d&iacute;as, en todos los contextos. Cada tuit es un disparo&rdquo;. Son algunas de las cosas que dice. Y la pregunta es, &iquest;cu&aacute;l es el acierto de la extrema derecha en este punto y en qu&eacute; medida explica el &eacute;xito electoral de personajes como Milei? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo creo que ellos tienen cosas que est&aacute;n puestas en un curioso espejo con nuestra cultura. Una de ellas es lo que podr&iacute;amos llamar una voluntad militante de combate, que yo creo que los pol&iacute;ticos argentinos no tienen. No recuerdo pol&iacute;ticos argentinos que tengan esa voluntad de combate de esa manera. Y tambi&eacute;n tiene un internacionalismo que la pol&iacute;tica no tiene. Milei tambi&eacute;n. Me interesa lo que pasa en Espa&ntilde;a y lo que pasa ac&aacute; y lo que pasa all&aacute;. Y voy y no voy a ver al presidente que tengo que ver. Voy al foro militante y voy a difundir ideas. Entonces tengo la impresi&oacute;n de que en parte se han quedado o pretenden quedarse o en este momento usurpan algo de una brutal confrontaci&oacute;n que en la Argentina fue muy fuerte en los a&ntilde;os 70, que en los a&ntilde;os 90 volvi&oacute; bajo la forma de una interpelaci&oacute;n a las generaciones que no estuvimos en los a&ntilde;os 70, pero que estuvimos siempre en una conversaci&oacute;n muy &iacute;ntima con lo que hab&iacute;a pasado en la historia militante argentina y que esa dimensi&oacute;n, digamos de confrontaci&oacute;n, de internacionalismo, de combate, si quer&eacute;s, ser&iacute;an todos los rasgos de lo que ser&iacute;a un militante guevarista invertidos. Tienen esta cosa de fascinaci&oacute;n en espejo y perversa, porque se fascinan con aquello que ellos contribuyeron a derrotar de una manera muy siniestra. Entonces creo que es esa idea de que tienen una verdad, de que esa verdad no es una verdad que empieza y termina en la jornada laboral, que no est&aacute; profesionalizada, no est&aacute; rutinizada, no est&aacute; envuelta, digamos, en una especie de ret&oacute;rica artificial, sino que es como si incluso dij&eacute;semos una suerte de fondo teol&oacute;gico: d&iacute;a a d&iacute;a, noche a noche, tweet a tweet. 
    </p><p class="article-text">
        Me parece que la pol&iacute;tica siempre, cuando quiere movilizar, requiere una conexi&oacute;n con el mito, con im&aacute;genes movilizadoras que sean no solamente un programa electoral o un manual de operaciones o un programa sensato. Requiere tambi&eacute;n otra dimensi&oacute;n, y ellos la est&aacute;n agitando mucho, lo cual hace que nos preguntemos en qu&eacute; guerra est&aacute;n metidos. Porque la izquierda que ellos est&aacute;n copiando, digamos, se trata de proyectos de subalternos que luchan por una sociedad nueva. Ellos, en cambio, ni son subalternos ni luchan por una sociedad nueva. Luchan por depurar la defensa de ciertas l&iacute;neas jer&aacute;rquicas del orden contra lo que creen que es, no s&eacute;, un marxismo cultural, un progresismo filtrado en los contratos de los artistas con los municipios. Es un enemigo muy extra&ntilde;o y tienen esta cosa de utilizar el m&eacute;todo revolucionario, la subjetividad revolucionaria, para defender un orden que estar&iacute;a en peligro, un orden blanco, un orden cat&oacute;lico, un orden heterosexual, un orden occidental. Esto que dijo Milei en Davos: Occidente est&aacute; en peligro. &iquest;Pero sus enemigos ser&iacute;an qui&eacute;nes? Ser&iacute;an las &eacute;lites occidentales, aparentemente incapaces de frenar una serie de hostilidades y peligros que ir&iacute;an desde el mundo musulm&aacute;n hasta el feminismo hasta los ide&oacute;logos progresistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el documental </strong><em><strong>Querida Resistencia</strong></em><strong>, Laje dice: Yo no soy un escritor neutral. Asume esa voluntad de conflicto. &ldquo;Estoy en el barro del conflicto pol&iacute;tico. La derecha necesita entender que la cultura es un campo de conflicto&rdquo;. Y al mismo tiempo incorpora esto: &ldquo;No seamos una secta. Sumemos a todas las corrientes, las cepas de la extrema derecha. Aprendamos a convivir&rdquo;. &iquest;Esto es un manual de factura local o tiene m&aacute;s que ver con abrevar en la Universidad de Navarra ligada al Opus Dei o en este Centro William Perry de la Universidad Nacional de Defensa? &iquest;D&oacute;nde conectan con la lucha nacional? Porque hay un internacionalismo, pero tambi&eacute;n ganan en un lugar como Argentina, donde no hab&iacute;a ganado nunca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Me da un poco de verg&uuml;enza tomarme como objeto de pensamiento a estas personas, porque en cierto sentido no les reconozco la dignidad de un objeto de una pol&eacute;mica te&oacute;rica y en cierto otro sentido, son un dato objetivo de nuestra realidad pol&iacute;tica y de poder. Entonces uno no puede dejar de preguntarse estas cosas. Entonces, por un lado creo que hay un formato de los libertarios norteamericanos, los autores que leen Milei y todos ellos. Esto es un elemento elaborado no al calor de la historia argentina. Ahora, cuando entra en relaci&oacute;n con la historia argentina, aparece Villarruel, aparece la historia de la dictadura militar en Argentina. Y la idea de batalla cultural en ellos, cuando uno lee c&oacute;mo la piensan, yo creo que hay alguna clave ah&iacute;, porque ellos est&aacute;n convencidos de ser primero herederos de la victoria militar de la dictadura militar. Y luego est&aacute;n sorprendidos, como lo estaba Massera en el juicio, de que un enemigo supuestamente derrotado con el solo uso de las palabras, les roba la victoria. Madres de Plaza de Mayo, organismos. Y luego con Menem, con Macri, logran controlar los resortes de la acumulaci&oacute;n, pero de vuelta siempre aparece un elemento que no se sabe de d&oacute;nde proviene, porque ten&iacute;an los resortes de la victoria asegurados y les vuelve a robar la victoria.
    </p><p class="article-text">
        Entonces creo que ellos leen a Gramsci para decir: bueno, este espacio desde donde las izquierdas se recrean luego de cada una de sus derrotas en la lucha de clases econ&oacute;mica y militar, se llama la cultura. Entonces le entran a la cultura como el lugar en donde se est&aacute;n escondiendo los enemigos derrotados y desde donde elucubran sus venganzas. Pensar as&iacute; esta batalla cultural, que tienen raz&oacute;n, viene de hace much&iacute;simo y es constante, yo creo que les sirve para completar dos cosas que creo que ellos sienten que no han completado. La primera es para garantizar la acumulaci&oacute;n econ&oacute;mica. La cultura es una condici&oacute;n extra econ&oacute;mica. Es una condici&oacute;n extra econ&oacute;mica de la acumulaci&oacute;n. Y en el plano militar lo mismo. Para concretar la victoria pol&iacute;tico militar hace falta tomar la cultura como una condici&oacute;n extra militar de la victoria militar. Entonces, creo que ah&iacute; engarzan con la cuesti&oacute;n nacional de una manera muy, tambi&eacute;n mistificada, porque a sus ojos ellos no se consideran pol&iacute;ticos de derecha, se consideran los que vienen a denunciar a la pol&iacute;tica de derecha. La pol&iacute;tica de derecha, el macrismo, la que llaman derecha cobarde.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">📌 Milei, extrema derecha y batalla cultural<br><br>Compartimos la entrevista completa que <a href="https://twitter.com/otro_periodista?ref_src=twsrc%5Etfw">@otro_periodista</a> le hizo a Diego Sztulwark, politólogo, investigador y escritor.<br><br>✅ Spotify: <a href="https://t.co/pFFvLrzhzd">https://t.co/pFFvLrzhzd</a><br>✅ YouTube: <a href="https://t.co/6eM8CijNbe">https://t.co/6eM8CijNbe</a> <a href="https://t.co/uErDBKHBQv">pic.twitter.com/uErDBKHBQv</a></p>&mdash; Fuera de Tiempo (@fueradetiempo_) <a href="https://twitter.com/fueradetiempo_/status/1836937823003496774?ref_src=twsrc%5Etfw">September 20, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Vos escrib&iacute;as: &ldquo;Le toca a las izquierdas revisar la relaci&oacute;n entre econom&iacute;a y cultura para evitar la caricatura de un progresismo vac&iacute;o e incapaz de politizar la econom&iacute;a&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo se sutura esa doble distancia que hay, por un lado, entre el dominio progresista de la cultura y la desigualdad creciente desde que volvi&oacute; la democracia? Porque pareciera que hay un progresismo mucho m&aacute;s conformista que esa extrema derecha que dice: voy a reconciliar cultura y y econom&iacute;a. El progresismo parece vencido, se desentiende de la econom&iacute;a, de la desigualdad y se queda a vivir en el confort de una cultura progresista. Y al mismo tiempo, a veces, desde ciertas variantes de la izquierda se dice: bueno, hay que repartir m&aacute;s. Pero tambi&eacute;n se renuncia a decir: &iquest;c&oacute;mo hago yo para llevar adelante un proyecto que sea s&oacute;lido? Lo que se est&aacute; proponiendo hoy esta extrema derecha.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Podr&iacute;a empezar por decir: todo lo que plante&aacute;s como pregunta, yo te lo devolver&iacute;a como respuesta, porque estoy de acuerdo con todos los supuestos que est&aacute;s poniendo. Pero no me quiero escapar ni un poquito. Se podr&iacute;a decir en partes. Lo que esta derecha le devuelve al progresismo es un espejo que dice: ustedes renunciaron a la transformaci&oacute;n de la sociedad. Es decir, son solo cultura en el sentido en que la derecha define la cultura. Esto quiere decir que el progresismo ni siquiera tiene una definici&oacute;n propia y real de la cultura, porque una definici&oacute;n propia y real de la cultura que, anclada en Gramsci, no podr&iacute;a separar nunca la idea de lo que ocurre en el lenguaje, lo que ocurre en la historia nacional, lo que ocurre en las instituciones de un proyecto de clase social. O sea, no pod&eacute;s utilizar a Gramsci dividiendo as&iacute; la cosa. Entonces, digamos, si la derecha lee Gramsci mal en parte es porque el progresismo mismo le cedi&oacute; esa posibilidad. Entonces, lo que me parece dram&aacute;tico es que solo las derechas est&eacute;n en condiciones de se&ntilde;alar los l&iacute;mites del mundo progresista, que tiene unos l&iacute;mites que yo creo que se los podr&iacute;a plantear de la siguiente manera: El progresismo es la voluntad de siempre aparecer pensando bien, pensando lo que hay que pensar, no teniendo contradicciones, hablando de una manera pol&iacute;ticamente correcta, sin volver sobre las condiciones materiales que hacen posible ese discurso con una voluntad transformadora. Entonces, esa disociaci&oacute;n entre lo que yo puedo decir y el compromiso con una voluntad de transformaci&oacute;n es la gran victoria de los 70 que esta gente ha tenido. O sea, ha logrado romper el campo del lenguaje y del pensamiento con el campo social en que ese lenguaje se verifica como fuerza. Lo han logrado romper. Entonces, lo que no ha aparecido es una izquierda que discuta eso. Ha venido la derecha a decir: Bueno, ustedes son eso y eso que son ustedes es lenguaje sin fuerza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Est&aacute;s escribiendo un libro con algunos de estos temas que estamos charlando, que Laje y otros autores de la ultraderecha leen a Gramsci para aprender del enemigo. Gramsci como te&oacute;rico de la programaci&oacute;n comunicacional, anticipador de los actuales influencers. Y digo: uno recuerda la imagen de Pinochet leyendo a Gramsci, Acdel Vilas, un general del operativo Independencia, hablaba de subversi&oacute;n cultural. Cuando uno lo escucha a Laje, cuando uno lo escucha a M&aacute;rquez, son herederos de esos intelectuales de la extrema derecha. &iquest;Por qu&eacute; convencen hoy en democracia? &iquest;Por qu&eacute; son insumos para ganar elecciones? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es lo que te digo, que me parece que no lo vamos a encontrar en sus libros. Vamos a tener que poner sus libros en el contexto de la historia argentina reciente y no solo argentina. Habr&iacute;a muchas cosas que decir. Por un lado, hay una historia de las lecturas de Gramsci y volver&iacute;a en esos a&ntilde;os ochenta. Argentina es un pa&iacute;s importante en t&eacute;rminos de la historia de la lectura de Gramsci. Los mismos italianos, que no necesariamente son los m&aacute;s interesantes lectores de Gramsci siempre, tienden a reconocer a Portantiero, a Aric&oacute;, los grandes lectores de Gramsci de los 70 y que en los 80 se ofrecieron al gobierno de Alfons&iacute;n reemplazando al Gramsci de la revoluci&oacute;n socialista por el Gramsci de la democracia. Y despu&eacute;s, desde el &aacute;ngulo llamado nacional popular, Laclau tambi&eacute;n fue un importante lector de Gramsci, separando ya al extremo a Gramsci del problema de la clase social, del modo de producci&oacute;n, al punto de cuando se dice intelectual org&aacute;nico ahora pareciera ser que se dice intelectual con una orguita y se pierde la idea de que la organicidad es respecto de una clase social, una clase subalterna, que tiene una expectativa de producci&oacute;n del mundo distinta. Entonces esta historia, esta base de las sucesivas lecturas de Gramsci, est&aacute; presente. Pero claramente vos lo que est&aacute;s queriendo se&ntilde;alar es otra cosa y ten&eacute;s raz&oacute;n. Los 40 a&ntilde;os de democracia dieron lugar a una defraudaci&oacute;n pol&iacute;tico ideol&oacute;gica muy fuerte. Y me parece que es como si dij&eacute;semos: el sector de la sociedad argentina que supo escenificar un espacio en el que el conjunto del malestar pod&iacute;a ser dicho sin inhibiciones, sin correcci&oacute;n pol&iacute;tica, sin polic&iacute;a del lenguaje y del pensamiento, fue la ultraderecha, no solo en Argentina. Entonces, todos aquellos que tenemos muchos motivos para decir... Yo me encontr&eacute;, creo que todos, defendiendo la democracia contra Milei, pero me cuesta tambi&eacute;n hacer eso, porque yo me percibo a m&iacute; mismo como una de las personas que fue muy cr&iacute;tico siempre de la democracia. A los 15 a&ntilde;os, m&aacute;s o menos, empec&eacute; a militar con Hebe de Bonafini. Eso no era defender la democracia, eso era discutirla much&iacute;simo la democracia, una democracia con impunidad, una democracia con desapropiaci&oacute;n neoliberal nunca lo aceptamos. Sin embargo, un conjunto de derrotas pol&iacute;tico-ideol&oacute;gicas nos fueron recostando en una trampa irresoluble por el cual o defend&eacute;s a Massa... A tipos... Massa tiene la misma edad que yo. Y cuando nosotros organizamos nuestras agrupaciones en la facultad, &eacute;l estaba organizando la UPAU. Para cualquiera de mi generaci&oacute;n se entiende en dos palabras lo que estamos hablando. Que ese se&ntilde;or sea el representante de la democracia que se puede defender, sabiendo uno entonces que el malestar con el sistema queda absolutamente entregado en bandeja para que unos personajes... que esto pas&oacute; en Brasil, pas&oacute; en Argentina, que como dice el polit&oacute;logo Rodrigo Nunes, pueden interpelar el sentimiento antisistema, absolutamente seguros de que las mismas personas que tienen sentimiento antisistema tienen adem&aacute;s la certeza de que este sistema no se puede transformar. Entonces, todo el sentimiento antisistema fue a parar a un sector pol&iacute;tico que est&aacute; totalmente convencido de que el sistema no se puede transformar. Esa relaci&oacute;n entre pasi&oacute;n antisistema y creencia resignada es el balance que el progresismo y la democracia argentina dej&oacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">📌 Milei, extrema derecha y batalla cultural<br><br>Compartimos la entrevista completa que <a href="https://twitter.com/otro_periodista?ref_src=twsrc%5Etfw">@otro_periodista</a> le hizo a Diego Sztulwark, politólogo, investigador y escritor.<br><br>✅ Spotify: <a href="https://t.co/pFFvLrzhzd">https://t.co/pFFvLrzhzd</a><br>✅ YouTube: <a href="https://t.co/6eM8CijNbe">https://t.co/6eM8CijNbe</a> <a href="https://t.co/UOMS2PMBTb">pic.twitter.com/UOMS2PMBTb</a></p>&mdash; Fuera de Tiempo (@fueradetiempo_) <a href="https://twitter.com/fueradetiempo_/status/1836892776291782697?ref_src=twsrc%5Etfw">September 19, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Hay una pregunta que tiene que ver con por qu&eacute; esta extrema derecha elige o sube al ring a los tibios, a los moderados, al centro, a los abanderados del consenso, a los herederos de un alfonsinismo vencido. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Por qu&eacute; ellos dicen &ldquo;no me alcanza con pelearme con la izquierda, con el kirchnerismo, tambi&eacute;n voy a ir a buscar a los abanderados del consenso&rdquo;, que son los de alguna manera, los que se autoproclaman voceros de la democracia? Contra ellos tiene un problema la extrema derecha, contra el extremismo de centro, as&iacute; lo llaman. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Tienen raz&oacute;n en ir a buscar a, no s&eacute;, llamarle alfonsinismo no se puede hoy, pero hay como un hilo conductor, cierto radicalismo, cierto progresismo antiperonista? Contra ellos tiene un problema la extrema derecha.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es dif&iacute;cil c&oacute;mo leer a este grupo otorg&aacute;ndole razones seg&uacute;n los criterios de uno, porque est&aacute;n muy desfasados. Uno conversa con ellos y hay un elemento yo creo que hasta psic&oacute;tico, que hace que es muy dif&iacute;cil tomarlos como interlocutores y decir: bueno, ac&aacute; se entiende lo que est&aacute;n haciendo porque su l&oacute;gica es esta o la otra. Pero, digamos, en principio esto no es un fen&oacute;meno solo argentino, ya lo dijimos, lo sabemos. Me parece que una de las cosas que podr&iacute;amos pensar es que ellos extreman el gesto de un mercado mundial o de una raz&oacute;n capitalista que sigue sac&aacute;ndose de encima los viejos compromisos sociales e institucionales con sectores de la sociedad que luego del giro keynesiano se vieron obligados a financiar, a incluir, a contemplar y que en este momento se consideran personas sobrantes y adem&aacute;s de personas sobrantes son personas que no tienen la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica para imponer su presencia. Entonces, est&aacute;n sincerando o blanqueando: &iquest;por qu&eacute; tenemos que financiar a sectores sociales que no son &uacute;tiles al aseguramiento de las preeminencias y jerarqu&iacute;as que ellos defienden? Y ac&aacute; viene un segundo punto que quiz&aacute;s s&iacute; sea para pensarlo con la pandemia y con momentos en donde quiz&aacute;s se explique mucho el salto que ellos pegaron, que es la idea de que ciertas ciertas jerarqu&iacute;as pueden haberse sentido para ellos amenazadas. Es decir, pueden haber sentido una amenaza. Y pueden haber sentido que las derechas cl&aacute;sicas no eran lo suficientemente firmes para frenar esa amenaza. Eso en Europa existe. Frente al mundo musulm&aacute;n, frente a los migrantes. Eso en Estados Unidos existe, frente a los migrantes mexicanos. Es decir, la idea de que las blancas no tienen asegurada la hegemon&iacute;a del mundo y el control del espacio y el control de reproducci&oacute;n como ellos querr&iacute;an. Pero esto pensado con una mente paranoica, con una mente ultra racista, con una mente supremacista amenazada. Los veo parte de ese movimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Pienso en el ascenso de la extrema derecha que convive -obviamente es una sociedad heterog&eacute;nea y pueden suceder cosas en simult&aacute;neo-, pero pienso, por ejemplo, en el &eacute;xito que tuvo la pel&iacute;cula </strong><em><strong>1985</strong></em><strong> en el a&ntilde;o que Milei fue electo presidente o mientras iba camino al poder o en el &eacute;xito que tuvo, por ejemplo, el libro de Juan Carlos Torres. O sea, relatos de un radicalismo en un caso con una mirada cr&iacute;tica de lo que fue la experiencia del Plan Austral. En otro caso, con una pel&iacute;cula que cuenta una &eacute;pica en torno a un personaje que es el fiscal Strassera. Ah&iacute; la extrema derecha tiene un problema con eso que parece sobrevivir a la crisis del kirchnerismo, va por otro carril.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Quiz&aacute;s esa pel&iacute;cula lo que pon&iacute;a muy en juego era a 40 a&ntilde;os la democracia, &iquest;cu&aacute;l es la legitimidad que defendemos? Y se identific&oacute; esa legitimidad con una escena, con una pel&iacute;cula de un palacio de tribunales. Es notable esa situaci&oacute;n de considerar que la escena fundante de la democracia argentina, esa que tiene que sobrevivir m&aacute;s all&aacute; de dirigentes y partidos, haya sido el tribunal y m&aacute;s all&aacute; del valor de la pel&iacute;cula y m&aacute;s all&aacute; de que tiene un valor en el sentido de enfrentar un negacionismo, a muchos nos dej&oacute; con la idea de ac&aacute; hay una incomprensi&oacute;n profunda respecto de que la escena que funda la democracia argentina fue mucho m&aacute;s callejera, fue mucho m&aacute;s conflictiva, fue mucho m&aacute;s cr&iacute;tica. Y hay una historia que, yo lo dir&iacute;a as&iacute;, de las Madres de Plaza Mayo al 2001, se cuenta la historia de unas se&ntilde;oras que terminan siendo los referentes de un movimiento social abrumado, destrozado, como fueron los piquetes en aquellos a&ntilde;os. Esa conversaci&oacute;n entre los despojados del neoliberalismo y el recorrido de los organismos de derechos humanos ah&iacute; se anuda sustantivamente una forma de legitimidad distinta. Lo que s&iacute; me parece es que la ultraderecha no acepta que ese sea un momento de legitimidad. Al contrario, lo ve como un n&uacute;cleo de aquello que la batalla cultural tiene que liquidar. Macri de una manera muy, muy torpe, hablando del currito de los derechos humanos y esto, y ellos m&aacute;s bien de una manera mucho m&aacute;s contundente, tratando de producir una narraci&oacute;n distinta. O sea, hay una voluntad narrativa mucho m&aacute;s fuerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; se da esta asimetr&iacute;a de la derecha prueba con Macri y despu&eacute;s del fracaso de Macri, prueba con Milei? En cambio, los sectores progresistas que en su momento apostaron al kirchnerismo, del kirchnerismo pasan a la resignaci&oacute;n o diciendo bueno, el kirchnerismo fue demasiado audaz pese a que, como Cristina muchas veces dice, la juntaban en pala los sectores de mayor poder. &iquest;Por qu&eacute; es esa esa asimetr&iacute;a tan fuerte donde hay como un arrepentimiento de los que se enfrentan a Milei de haber abonado la aventura kirchnerista, que es considerada demasiado osada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Del kirchnerismo para ac&aacute; el llamado campo progresista o peronista, qu&eacute; s&eacute; yo, se modera a ver si lo aceptan, mientras que la derecha cada vez se radicaliza m&aacute;s a ver si puede no fracasar tan r&aacute;pido. Yo creo que lo que est&aacute; ah&iacute; en el centro es la idea del enfrentamiento. Creo que en torno al 2008, 2009, 2010, el kirchnerismo se pregunta algo y es hasta donde llegar&iacute;amos nosotros con el enfrentamiento. Esa pregunta es una pregunta muy dif&iacute;cil, porque llevar en la Argentina adelante el debate sobre el enfrentamiento es hasta d&oacute;nde vas a llegar con el enfrentamiento f&iacute;sico tambi&eacute;n, con la historia que nosotros tenemos y que Villarruel viene hoy a recordar milim&eacute;tricamente. O sea, hay un recuerdo muy claro de lo que ocurrir&iacute;a. Lo tuvimos el 12 de junio en la calle. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Bullrich y Villarruel, figuras complementarias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Exacto. En cambio, creo que ellos tienen, por un lado, una disposici&oacute;n al enfrentamiento con los cuerpos de seguridad, que lo han ido clarificando en el tiempo por un lado. Y por otro lado ellos no se van a poner en riesgo nunca. El enfrentamiento, a ellos no los pone en riesgo, a nosotros s&iacute;. Es decir, &iquest;a ellos qu&eacute; les puede pasar? &iquest;Qu&eacute; le puede pasar a Patricia Bullrich? Que Feinmann le haga una broma en la televisi&oacute;n. Y no durmi&oacute; esa noche. Pero, digamos, la distribuci&oacute;n de poder est&aacute; puesta de manera tal. Por eso es un poco loco escucharlos cuando, por ejemplo, Villarruel dice: durante la &eacute;poca del kirchnerismo era una dictadura y nosotros no pod&iacute;amos hablar. &iquest;No pod&iacute;amos hablar qu&eacute; quiere decir? Que no le daban tanta bola en los medios. En cambio, cuando nosotros decimos que hay elementos de autoritarismo fuerte, de totalitarismo, de amenazas, lo que estamos hablando es de una historia en donde sabemos que las clases dominantes en la Argentina tienen 30.000 desaparecidos encima y seguramente no tiene una enorme inhibici&oacute;n para amenazar con eso. No s&eacute; si estar&iacute;an en condiciones de volver a hacerlo, pero para amenazar, para recordarlo, lo hicieron en el desfile del 9 de julio. En Belgrano hubo un desfile de Falcon verdes ese d&iacute;a. El recuerdo es continuo. La amenaza de muerte es continua. Y ah&iacute; yo dir&iacute;a que ah&iacute; hay algo en el ADN de las clases dominantes en Argentina.
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            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">📌 Milei, extrema derecha y batalla cultural<br><br>Compartimos la entrevista completa que <a href="https://twitter.com/otro_periodista?ref_src=twsrc%5Etfw">@otro_periodista</a> le hizo a Diego Sztulwark, politólogo, investigador y escritor.<br><br>✅ Spotify: <a href="https://t.co/pFFvLrzhzd">https://t.co/pFFvLrzhzd</a><br>✅ YouTube: <a href="https://t.co/6eM8CijNbe">https://t.co/6eM8CijNbe</a> <a href="https://t.co/hGFpTt4swQ">pic.twitter.com/hGFpTt4swQ</a></p>&mdash; Fuera de Tiempo (@fueradetiempo_) <a href="https://twitter.com/fueradetiempo_/status/1836846722829668813?ref_src=twsrc%5Etfw">September 19, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Hasta qu&eacute; punto es compatible este discurso tan violento, con una sociedad pauperizada, con una sociedad que ve que el horizonte es ajuste por tiempo indeterminado para los sectores m&aacute;s vulnerables? Un presupuesto que est&aacute; planteado para pagar la deuda. Y para los votantes de Milei, incluso de base popular, no hay nada. &iquest;Qu&eacute; ves ah&iacute;? Porque estamos hablando de una extrema derecha muy potente desde el discurso, pero tiene pies de barro, pareciera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, yo creo que est&aacute; muy bien la pregunta, porque uno cuando se pone a pensar esto se pone en una situaci&oacute;n que es muy complicada, que es la idea de que las derechas en la Argentina, las clases dominantes, tienen todo el poder y, por lo tanto, frente a eso uno deber&iacute;a llorar. Pero no es as&iacute;, no es as&iacute;. Lo que ellos sue&ntilde;an paranoicamente como que desde la cultura se les secuestr&oacute; es no comprender una parte muy importante de la pol&iacute;tica argentina que se subestima mucho en parte por lo que fue el &uacute;ltimo periodo del kirchnerismo. Y es que en la Argentina los derechos humanos, los feminismos, los movimientos sociales no se crearon del Estado, no los cre&oacute; Cristina Kirchner, no los cre&oacute; La C&aacute;mpora. Ellos son como el &uacute;ltimo rulo, si quer&eacute;s y bastante exterior a ese movimiento, de un proceso que fue realmente gramsciano, de construcci&oacute;n de hegemon&iacute;a en la sociedad civil, de lucha social, de creaci&oacute;n de elementos de nuevas im&aacute;genes de la sociedad desde la base misma de la sociedad. Ese es el punto clave para m&iacute;. La segunda mitad de los 90. Ah&iacute; se pudo hacer una construcci&oacute;n de abajo hacia arriba que que gener&oacute; fuerza colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, yo creo que tu pregunta es muy buena en el sentido que nos restituye un dato que hay que tomar muy en serio, que es la fragilidad del proyecto que ellos tienen. La fragilidad institucional, la fragilidad ideol&oacute;gica, la fragilidad econ&oacute;mico-financiera, la fragilidad de la dominaci&oacute;n. Entonces, creo que eso lo tenemos que recordar, porque es esa fragilidad de la dominaci&oacute;n que no se la puede tocar cuando nosotros estamos muy replegados. No ten&eacute;s d&oacute;nde tocarlo. En los momentos en donde las din&aacute;micas de resistencia social, que en la Argentina no se puede nunca contar con que no las va a haber, todo el tiempo est&aacute; habiendo cosas y el tiempo, en ese sentido, puede siempre jugar a favor de que algo de eso se ensanche. Yo creo que donde se ensanche un poco la resistencia social pol&iacute;tica, donde el debate ideol&oacute;gico, el debate intelectual tambi&eacute;n, donde eso se ensanche, se ponga un poco m&aacute;s pesado, yo creo que la fragilidad de ellos va a ir haci&eacute;ndose m&aacute;s obvia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista realizada por Diego Genoud en su programa Fuera de Tiempo (Radio Con Vos).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>DG/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Genoud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diego-sztulwark-derecha-devuelve-progresismo-espejo-dice-renunciaron-transformar-sociedad_1_11669447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2024 03:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Ultraderecha,Progresismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Progresismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/progresismo_129_10726672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fab0987-20fc-4872-90f0-d3ef663e2cd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Progresismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es la economía, estúpido, sino las formas ideologizadas con las que el progresismo buscó ocultarla, sostiene el autor sobre el ascenso de Javier Milei al poder en este mapa de lo que significa ser progresista en Argentina, un país en el que se cruzan cuarenta años de democracia con el avance de la derecha.</p></div><p class="article-text">
        Muchos de los que participamos de la vida p&uacute;blica desde el amplio espacio progresista hemos tenido como faro de nuestro imaginario pol&iacute;tico alternativamente a Cuba, Nicaragua y Venezuela. Eso solo, aun antes de que asuma el primer gobierno argentino de ultraderecha elegido en las urnas, alcanza para repensar nuestra contribuci&oacute;n a formar una sociedad m&aacute;s igualitaria y libre en las que las grandes mayor&iacute;as puedan vivir mejor. Y en la que un pa&iacute;s entero no tenga que vivir en un p&eacute;ndulo mefistof&eacute;lico entre los errores que cometimos y los horrores que combatimos.
    </p><p class="article-text">
        Esas opciones del progresismo en Am&eacute;rica Latina no son todas iguales ni nacieron as&iacute;. Ning&uacute;n pibe nace Ortega. En 1973, <strong>Henry Kissinger</strong> le explicaba a un grupo de dirigentes chilenos que su principal preocupaci&oacute;n con <strong>Salvador Allende</strong> no era el futuro de Chile. Su obsesi&oacute;n era que el acceso al poder del socialismo por v&iacute;a democr&aacute;tica fuera exitoso y se convirtiera en ejemplo para el resto de la regi&oacute;n y el mundo. Le preocupaba Chile porque le preocupaba Italia, donde Estados Unidos machacaba de todas las formas imaginables para que la v&iacute;a democr&aacute;tica del Partido Comunista fuera defectuosa, impotente. Lo cierto es que con o sin Kissinger, la democratizaci&oacute;n de las sociedades en Am&eacute;rica Latina fue, en el mejor de los casos, una preocupaci&oacute;n pasajera parte de sus elites, obsesionadas con suprimir el conflicto social, contener la expansi&oacute;n de pr&aacute;cticas democratizadoras y garantizar el orden a&uacute;n si esto significara crear el caos. Kissingeristas de la primera hora. Es dif&iacute;cil imaginar que qu&eacute; hubiera pasado en Nicaragua si su revoluci&oacute;n democr&aacute;tica no se hubiera desarrollado entre puertos minados por la CIA y una insurgencia que s&oacute;lo reforz&oacute; la militarizaci&oacute;n de la sociedad y apretuj&oacute; todo esfuerzo -que los hubo- por crear una sociedad m&aacute;s justa. Las revoluciones democr&aacute;ticas de la regi&oacute;n o sucumbieron bajo formidables complejos militares e ideol&oacute;gicos, o encontraron miles de atajos, encerronas e incentivos para desjurar de sus promesas y endurecerse en su autoritarismo al mismo tiempo que fracasaban en su promesa de bienestar e igualdad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fidel Castro junto a Daniel Ortega (a la derecha) y Sergio Ramírez,  presidente y vice de Nicaragua, en una foto de 1985, cuando expresaban la imagen del progresismo."
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            <span class="title">
                Fidel Castro junto a Daniel Ortega (a la derecha) y Sergio Ramírez,  presidente y vice de Nicaragua, en una foto de 1985, cuando expresaban la imagen del progresismo.                            </span>
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        Lo interesante es que uno de los pa&iacute;ses en los que eso no sucedi&oacute; fue justamente la Argentina, que, para bien o para mal, ni ven&iacute;a de Cuba ni iba hacia Venezuela. Con excepciones varias pero menores, ese mismo progresismo local (que Javier Franz&eacute; define como &ldquo;el peronismo kirchnerista, el alfonsinismo, los socialistas y los socialcristianos, con o sin partido&rdquo;) aplaudi&oacute; a Castro, Ortega y Ch&aacute;vez pero esquiv&oacute; prolijamente sus peores desenlaces, y&nbsp;particip&oacute; de una sociedad que se hizo m&aacute;s democr&aacute;tica, no menos. Donde hubo alternancia de poder, expansi&oacute;n de derechos pol&iacute;ticos en todas las formas imaginables, una defensa m&aacute;s que razonable del derecho a la vida, alt&iacute;sima participaci&oacute;n pol&iacute;tica en las elecciones, en las organizaciones sociales, en las calles.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Javier Milei sumó a la Argentina al mapa global de extremas derechas muy diversas que crecen, en la medida que desaparece el espacio de negociación nadie encuentra incentivos para moverse hacia el centro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En buena parte, <strong>Javier Milei</strong> sum&oacute; a la Argentina al mapa global de extremas derechas muy diversas que crecen, en la medida que desaparece el espacio de negociaci&oacute;n nadie encuentra incentivos para moverse hacia el centro. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el centro? En la Argentina, por su historia y su estructura social y econ&oacute;mica, ese centro es el combate a la inflaci&oacute;n. En la Argentina solo desde una inflaci&oacute;n bajo control puede pensarse una radicalizaci&oacute;n de la expansi&oacute;n de los derechos econ&oacute;micos, socioambientales y pol&iacute;ticos. Hist&oacute;ricamente al menos desde el Rodrigazo en 1975, un Estado democr&aacute;tico y democratizador es un Estado con un control fuerte sobre los precios internos. Por fuera de una revoluci&oacute;n, el Estado es una inflaci&oacute;n controlada. No es la educaci&oacute;n, la salud, la seguridad, la infraestructura o las pol&iacute;ticas sociales p&uacute;blicas que el progresismo alaba ideol&oacute;gicamente, sino la estabilidad de precios que hace que todas esas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas tengan un sentido profundo para quienes deber&iacute;an beneficiarse de ellas y no se conviertan en una arena movediza que al mismo tiempo que ofrece salvatajes perpet&uacute;a la precariedad y la exclusi&oacute;n. Cuando<strong> Mauricio Macri </strong>dijo aquello de &ldquo;caer en la escuela p&uacute;blica&rdquo; tambi&eacute;n estaba conectando con la realidad cotidiana de millones de argentinos, una realidad que &eacute;l, su familia y su clase dieron forma en las d&eacute;cadas precedentes a la frase.
    </p><p class="article-text">
        En perspectiva, es insensato pensar que pol&iacute;ticas como la expansi&oacute;n de derechos asociados a la &ldquo;batalla cultural&rdquo; hayan sido una causa del ascenso de Milei. Muchas de esas reformas deber&iacute;an ser m&aacute;s profundas a&uacute;n. Pero su circulaci&oacute;n en la Argentina inflacionaria fue menos emancipador que lo que muchos imaginan. Y el problema fue la forma en la que el lenguaje inclusivo, por poner un caso, se incorpor&oacute; al arsenal de recursos con los que ocultar el fracaso de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica.<strong> El problema fue la forma en la que la ret&oacute;rica exacerbada del kirchnerismo ocult&oacute; mal y poco el efecto muy poco radicalizado de sus pol&iacute;tica, imaginando una polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica ah&iacute; donde s&oacute;lo hab&iacute;a una radicalizaci&oacute;n de la derecha.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es la econom&iacute;a, est&uacute;pido, sino las formas ideologizadas con las que el progresismo busc&oacute; ocultarla. Para esconder la inflaci&oacute;n, el kirchnerismo primero, y el amplio arco de fuerzas que se opuso al ascenso de Milei despu&eacute;s, terminaron en una versi&oacute;n vergonzante de aquella &ldquo;democracia formal&rdquo; que caricaturizaban d&eacute;cadas atr&aacute;s. Olv&iacute;dense de la inflaci&oacute;n, de sus carencias, de las flaquezas del Estado, de la falta de pan: piensen en lo importante que son las instituciones y los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esa concepci&oacute;n enceguecedora se deriv&oacute; una decisi&oacute;n t&aacute;ctica enceguecida:<strong> Alberto Fern&aacute;ndez</strong>, <strong>Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner </strong>y Sergio Massa tendr&aacute;n que explicar qu&eacute; tomaron c&oacute;mo imaginaron que en la Argentina inflacionaria la mejor forma de frenar a la ultraderecha era colocar al &uacute;nico candidato que consideraban posible como ministro de Econom&iacute;a. Mientras eso ocurr&iacute;a en mentes afiebradas, afuera la inflaci&oacute;n lograba que el beneficiario de pol&iacute;ticas sociales y el comerciante de una ciudad encontraran un terreno com&uacute;n desde el que identificar al Estado como un problema y no una soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las comparaciones de Milei con Trump, Bolsonaro, el gran ausente es el índice de precios al consumidor. El año en el que ganó Trump la inflación fue del 1,14%, y la de Brasil cuando ganó Bolsonaro de 3,18%. Sentados arriba de un volcán, nada será igual</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si algo de esto es cierto hacia atr&aacute;s, es muy importante para el futuro por dos razones fundamentales, adem&aacute;s de repensar la relaci&oacute;n entre democracia e inflaci&oacute;n en el contexto hist&oacute;rico argentino. Primero, porque en las comparaciones de Milei con Trump, Bolsonaro, Orb&aacute;n, Wilder o Meloni, el gran ausente es el &iacute;ndice de precios al consumidor. Cuando busquemos normalizar el ascenso de Milei y el desmadre que le aguarda a &eacute;l y al pa&iacute;s, es central recordar que la inflaci&oacute;n del a&ntilde;o en el que gan&oacute; Trump (2016) fue del 1,14 % y la de Brasil cuando gan&oacute; Bolsonaro (2018) lleg&oacute; al 3,18. Sentados arriba de un volc&aacute;n, nada er&aacute; igual.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a largo plazo el desd&eacute;n ideol&oacute;gico y pol&iacute;tico por la inflaci&oacute;n fue la mayor derrota del progresismo y esa puede ser una advertencia hacia el futuro. En aquel gesto de suponer que hay desesperaciones que no merecen ser escuchadas, el kirchnerismo perdi&oacute; ah&iacute; donde ten&iacute;a su punto fuerte: En articular como demandas pol&iacute;ticas antes y mejor que otros aquellos problemas que no ten&iacute;an representaci&oacute;n efectiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el futuro inmediato, Argentina vivir&aacute; la confluencia de las demandas sociales y ambientales. Este verano ser&aacute; el primero en el que miles de personas morir&aacute;n como derivado directo del calentamiento global (agudizado por el fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o) que a su vez har&aacute; m&aacute;s visible los d&eacute;ficits de infraestructura. El progresismo puede pensar urgentemente qu&eacute; hacer frente a eso, imaginar c&oacute;mo integrar a las v&iacute;ctimas de un cataclismo humano en un proyecto pol&iacute;tico emancipador. O puede insistir con una visi&oacute;n del desarrollo econ&oacute;mico, el Estado y la naturaleza que tom&oacute; forma cuando el planeta ten&iacute;a la mitad de habitantes, el doble de recursos naturales y unos cuantos grados menos de temperatura. Pero cuando se haga fuerte un l&iacute;der que proponga enfrentar el calentamiento global quemando los bosques y secando los oc&eacute;anos tendremos que recordar de nuevo que las demandas crecen a la sombra de nuestro desd&eacute;n y toman formas pol&iacute;ticas de espaldas a nuestro desprecio. Y se expresan con las ofertas pol&iacute;ticas existentes y no con las que nosotros nos encargamos de ignorar.
    </p><p class="article-text">
        <em>ES/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernesto Semán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/progresismo_129_10726672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Dec 2023 03:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Progresismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecha,Progresismo,40 años de democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desafío de reconstruir un sistema para que el odio deje de ser negocio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/desafio-reconstruir-sistema-odio-deje-negocio_129_9287571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aea3f5bf-ade3-4c2a-9d12-eda6cf9672be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desafío de reconstruir un sistema para que el odio deje de ser negocio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay indicios para prever que el extremismo de derecha tiene un campo por recorrer, en la medida que brinda rédito mediático y electoral</p></div><p class="article-text">
        Horas, d&iacute;as, semanas y a&ntilde;os antes de intentar asesinar a Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, Fernando Andr&eacute; Sabag Montiel, un &ldquo;loquito suelto&rdquo;, se cruz&oacute; con mensajes que describ&iacute;an a la vicepresidenta como una mujer perversa, mera delincuente cuyo objetivo era saquear al pa&iacute;s. El cristinismo fue descripto en el<em> prime time</em> como una organizaci&oacute;n criminal compuesta por &ldquo;totalitarios&rdquo;, &ldquo;nost&aacute;lgicos del terrorismo&rdquo;, &ldquo;farsantes de izquierda&rdquo;, &ldquo;zurdos&rdquo;, etc&eacute;tera. Personas comunes, como el propio neonazi tatuado, ganaron minutos de aire gracias a que fomentaron el racismo y la violencia: dieron bien en c&aacute;mara. <a href="https://twitter.com/radiomitre/status/1564966313889566725" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Por arriba y por abajo, varios jugaron con la idea de vivir sin Cristina</a>. <strong>Las frases quedaron flotando en el aire para ser interpretadas, whatsappeadas y retuiteadas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que la endogamia y el relativo anonimato que ofrecen las redes sociales son el h&aacute;bitat por excelencia de ese tipo de manifestaciones. Sin embargo, en la Argentina hay un dato sobresaliente que dialoga con la difusi&oacute;n viral. Esas &ldquo;ideas fuerza&rdquo; contra Cristina, sus mundos, los &ldquo;planeros&rdquo;, la &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; inmigrante, los mapuches, los montoneros y la izquierda campean en varios segmentos diarios de los principales grupos medi&aacute;ticos. Ellos proponen en programas matutinos, bloques de humor, tuits y mon&oacute;logos nocturnos; la audiencia responde con <em>rating</em> y <em>clicks</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Opositores colgaron bolsas que simulaban cadáveres de funcionarios y referentes de derechos humanos durante una marcha llevada a cabo en Plaza de Mayo el 27 de febrero de 2021"
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                Opositores colgaron bolsas que simulaban cadáveres de funcionarios y referentes de derechos humanos durante una marcha llevada a cabo en Plaza de Mayo el 27 de febrero de 2021                            </span>
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        Hay pol&iacute;ticos ambiciosos que sacan cuentas, como Patricia Bullrich y Elisa Carri&oacute;, por citar a dirigentes estelares que no atinaron siquiera a condenar un intento de magnicidio tan flagrante como el visto el jueves por la noche. <strong>El descarado llamado a la violencia por parte de los libertarios Javier Milei y Jos&eacute; Luis Espert desorient&oacute; en los &uacute;ltimos tiempos a ciertos dirigentes de Juntos por el Cambio</strong>; no saben si tratarlos como aliados o lanzarse a una competencia alocada por la temeridad. El dilema atrapa a los Mart&iacute;n Tetaz de la pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        El recorrido entre dos hechos existentes (la amenaza y la deshumanizaci&oacute;n proferidas en el discurso p&uacute;blico y el dedo en el gatillo en una esquina de Recoleta) merece ser abordado, aunque sin esl&oacute;ganes que faciliten la tarea. Hay procesos hist&oacute;ricos, sociol&oacute;gicos y ps&iacute;quicos a tener en cuenta. Mientras tanto, la tentaci&oacute;n en sectores oficialistas de asignar toda cr&iacute;tica o investigaci&oacute;n judicial al dispositivo de odio no har&aacute; m&aacute;s que profundizarlo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El recorrido entre dos hechos existentes (la amenaza y la deshumanización proferidas en el discurso público y el dedo en el gatillo en una esquina de Recoleta) merece ser abordado, aunque sin eslóganes que faciliten la tarea</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Era de impugnaciones</h3><p class="article-text">
        No hay dudas de que la democracia argentina transita hace a&ntilde;os por carriles separados por muros. Prevalece la impugnaci&oacute;n pol&iacute;tica, intelectual y moral del adversario, y para mantener en pie esa divisi&oacute;n, la exacerbaci&oacute;n de la violencia simb&oacute;lica es un pasaporte efectivo. Tal escenario interpela a todo el sistema; tambi&eacute;n a actores centrales como el kirchnerismo, la izquierda y el movimiento de derechos humanos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es cuesti&oacute;n de hacer equilibrismo porque &ldquo;todos son responsables de la violencia, bajemos un cambio&rdquo;, y as&iacute; reposar en la comodidad del enga&ntilde;oso lugar del medio</strong>. El equilibrista siempre tendr&aacute; a mano la cita de un disparate de un panelista K para compensar el de una estrella televisiva M o L, pero resulta que la diferencia de poder&iacute;o medi&aacute;tico a favor de la opci&oacute;n M o L es abrumadora. Este texto no propone semejante treta.
    </p><p class="article-text">
        Para la mirada progresista, de izquierda, nacional y popular o como se la quiera llamar, se trata de asumir el desaf&iacute;o de lidiar con un adversario de derecha que, incluso con sus falencias y tentaciones autoritarias, participa de la vida democr&aacute;tica y no es equiparable ni asociable a las dictaduras del pasado. Probablemente lo sean algunos de sus miembros, lejos est&aacute;n de serlo la mayor&iacute;a. La generalizaci&oacute;n de la acusaci&oacute;n suele facilitarle al bloque conservador la tarea de camuflar sus presencias vergonzantes. 
    </p><p class="article-text">
        El c&aacute;ntico callejero &ldquo;Macri, basura, vos sos la dictadura&rdquo; traduce alusiones, por ejemplo, de la propia Cristina, a &ldquo;los generales multimedi&aacute;ticos y judiciales&rdquo; que vinieron &mdash;en su mirada&mdash; a reemplazar a los tanques militares que perpetraban golpes de Estado y desaparec&iacute;an personas.
    </p><p class="article-text">
        Invalidar a los dirigentes de centroderecha y derecha o cualquier adversario como actores leg&iacute;timos de la democracia implica una holgazaner&iacute;a intelectual que exime de explicar derrotas y mala praxis del propio cu&ntilde;o y, sobre todo, habilita la cancelaci&oacute;n del otro como sujeto con el cual discutir o negociar. En ese juego, al enemigo no se le habla; se lo condena. 
    </p><h3 class="article-text">Antecedentes, atajos y t&uacute;neles entre relatos</h3><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n seguida de muerte de Santiago Maldonado en Chubut, el asesinato de Rafael Nahuel en R&iacute;o Negro, el encarcelamiento pol&iacute;tico de Milagro Sala en Jujuy y la feroz represi&oacute;n de las protestas por la reforma previsional en 2017 est&aacute;n all&iacute;, merecen denuncia y b&uacute;squeda de justicia. El alerta por la violencia policial durante el Gobierno de Macri y el actual de la Ciudad de Buenos Aires tiene aristas m&aacute;s complicadas, habida cuenta de la similitud de pol&iacute;ticas con diferentes administraciones peronistas, por empezar, en la provincia de Buenos Aires. Ya vemos. Los carriles separados por muros mantienen t&uacute;neles subterr&aacute;neos. 
    </p><p class="article-text">
        A Macri seguramente le importa poco y nada la gesta por Memoria, Verdad y Justicia, Ricardo L&oacute;pez Murphy firmar&iacute;a a dos manos una amnist&iacute;a y Arietto no dudar&iacute;a en sacarse una <em>selfie </em>abrazada a un falcon verde. Con todo lo rechazable y provocativo que sean esas posturas, no tienen punto de comparaci&oacute;n con secuestrar a miles de personas de noche y arrojarlas al r&iacute;o, prohibir la disidencia e instalarse en la Casa Rosada sin ganar elecciones. Sugerir tal equivalencia ofende la memoria del Nunca M&aacute;s. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A Macri seguramente le importa poco y nada la gesta por Memoria, Verdad y Justicia, Ricardo López Murphy firmaría a dos manos una amnistía y Arietto no dudaría en sacarse una selfie abrazada a un falcon verde</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro atajo es atribuir la condici&oacute;n de &ldquo;dictadura&rdquo;, &ldquo;fascismo&rdquo; o &ldquo;ladrones&rdquo; a los adversarios actuales porque buscan los mismos fines econ&oacute;micos que la dictadura que comenz&oacute; en 1976. Habr&iacute;a que hilar mucho m&aacute;s fino, pero si fuera el caso, una falacia por el estilo le cabr&iacute;a a cualquier partido neoliberal o conservador de Europa con respecto a los totalitarismos precedentes, o al actual oficialismo uruguayo con el r&eacute;gimen 1973-1985. El intento de sentar en el banquillo a pol&iacute;ticas econ&oacute;micas lacerantes camufladas en los cantos de sirena del libre mercado &mdash;muchas veces votadas por sectores humildes&mdash; parece demasiado tentador como para ser m&iacute;nimamente factible. 
    </p><p class="article-text">
        Un hombre no mat&oacute; de milagro a la principal l&iacute;der pol&iacute;tica del siglo XXI. Que discursos p&uacute;blicos se dediquen a satisfacer broncas de almas exasperadas como la de Sabag supone un problema grave para la democracia y hay indicios de que podr&iacute;a empeorar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si la sociolog&iacute;a pol&iacute;tica de</strong><em><strong> like</strong></em><strong> sirve de algo, habr&aacute; que decir que fueron mucho m&aacute;s exitosas las invectivas de Bullrich o las regurgitaciones conspiranoicas de Amalia Granata que las correctas expresiones de condena al intento de magnicidio de la gran mayor&iacute;a de los integrantes del Pro, la UCR y la Coalici&oacute;n C&iacute;vica</strong>. No por nada el partido fundado por Macri se desgast&oacute; durante horas de debate en torno a su participaci&oacute;n en la sesi&oacute;n especial en Diputados, para terminar retir&aacute;ndose la palabra en el recinto con argumentos pueriles. Bullrich estaba al acecho. Al momento de escribirse esta nota, el odioso tuit de la presidenta del Pro cuestionando a Alberto Fern&aacute;ndez sin condenar el atentado cosechaba 96.000 &ldquo;me gusta&rdquo;, contra los 4.500 <em>likeo</em>s a la solidaridad y el repudio al atentado expresados por Horacio Rodr&iacute;guez Larreta. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo dir&aacute; cu&aacute;nto campo tiene por recorrer Bullrich en las calles, los barrios y las urnas, y si el campo liberal-conservador habr&iacute;a sido capaz de reconducir el punto l&iacute;mite en que se colocaron sus dirigentes. 
    </p><p class="article-text">
        Del lado del oficialismo, todav&iacute;a sujeto a una l&oacute;gica conmoci&oacute;n por el intento de magnicidio, resta saber si la rebeld&iacute;a del cristinismo demostrada en lo que va del mandato del Frente de Todos se siente contenida en las expresiones medidas del presidente del bloque de Diputados, Germ&aacute;n Mart&iacute;nez, y dirigentes de peso como Agust&iacute;n Rossi y Jorge Capitanich quienes, adem&aacute;s de la cr&iacute;tica al adversario, ensayaron una mirada introspectiva sobre la responsabilidad colectiva en el resquebrajamiento de la coexistencia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Al fin al cabo, la cuesta mayor para el frente peronista ser&aacute; demostrar cohesi&oacute;n y capacidad para dar respuestas a demandas sociales y econ&oacute;micas de sectores de la poblaci&oacute;n que se ven seducidos por los fuegos artificiales del extremismo. Con hechos, m&aacute;s que con promesas e impugnaciones, si es que est&aacute; a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/desafio-reconstruir-sistema-odio-deje-negocio_129_9287571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Sep 2022 03:02:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desafío de reconstruir un sistema para que el odio deje de ser negocio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fernando André Sabag Montiel,Patricia Bullrich,Amalia Granata,Viviana Canosa,Cristina Fernández de Kirchner,Frente de Todos,Recoleta,Juntos por el Cambio,Florencia Arietto,PRO (Propuesta Republicana),Progresismo,Izquierdas,Derecha,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Productividad y progresismo: entrar en un debate incómodo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/productividad-progresismo-entrar-debate-incomodo_1_9251930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ecbaaf5-0bef-4ddd-ad8e-64109f0fc968_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Productividad y progresismo: entrar en un debate incómodo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desafío es construir una agenda orientada a incrementar la productividad y así lograr una mejora genuina de la competitividad, que no esté centrada en las recetas ortodoxas de reducción de costos, en general asociadas a  flexibilización de las relaciones laborales y baja de salarios, sostienen los autores de esta columna de opinión y dan un caso argentino como ejemplo.</p></div><p class="article-text">
        El tema de la productividad de la econom&iacute;a argentina merece un debate maduro. Su bajo dinamismo tiene larga data, pero el problema se agrav&oacute; durante la &uacute;ltima d&eacute;cada. Seg&uacute;n datos del CEP XXI, entre 2011 y 2019 la productividad laboral cay&oacute; m&aacute;s de un 10% y la de la industria manufacturera casi un 20%. En un sector clave, el automotriz, la ca&iacute;da fue del 35%. Este no es un problema exclusivo de Argentina: los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina han ampliado su brecha de productividad no solo con los pa&iacute;ses desarrollados, sino tambi&eacute;n con el propio grupo de pa&iacute;ses de ingresos medios al que pertenecen. El desaf&iacute;o es construir una agenda orientada a incrementar la productividad y as&iacute; lograr una mejora&nbsp; genuina de la competitividad, que no est&eacute; centrada en las recetas ortodoxas de reducci&oacute;n de costos, en general asociadas a&nbsp; flexibilizaci&oacute;n de las relaciones laborales y baja de salarios. Un camino alternativo a transitar es la generaci&oacute;n conjunta &mdash;entre empresarios y trabajadores&mdash; de capacidades productivas. Un camino no exento de claroscuros y tensiones.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo econ&oacute;mico implica una transformaci&oacute;n de la estructura productiva. Para ello, el aumento del nivel medio de productividad de las actividades y sectores existentes aparece como una condici&oacute;n necesaria. Pero el salto en productividad necesario en el presente es mucho m&aacute;s pronunciado que el que tuvieron que dar los pa&iacute;ses que se desarrollaron primero (Estados Unidos y Jap&oacute;n, apenas dos ejemplos paradigm&aacute;ticos). Hacerlo implica entender los problemas concretos a los que se enfrentan empresarios y trabajadores en los contextos econ&oacute;micos, institucionales y pol&iacute;ticos en los que se desenvuelven. Una cuesti&oacute;n tan seria como la productividad no puede quedar en voces de la ortodoxia, que suelen pronunciarse desde un corset ideol&oacute;gico y se reiteran en recetas y f&oacute;rmulas m&aacute;gicas de larga data. Es necesario pensar en alternativas pr&aacute;cticas para el pa&iacute;s real que tenemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La industria automotriz es una puerta interesante para ampliar el campo de debate. No solo por su relevancia en la econom&iacute;a argentina &mdash;representa un tercio de las exportaciones industriales y el 6% del empleo industrial&mdash;, sino tambi&eacute;n por los desaf&iacute;os de competitividad que enfrenta el sector autopartista local en el contexto de una cadena global de valor que avanza cada vez m&aacute;s r&aacute;pido hacia un importante cambio tecnol&oacute;gico &mdash;cambio que incluye, pero no se limita, a la electromovilidad&mdash;. Un pa&iacute;s como Argentina debe considerarse afortunado en tener que afrontar esta clase de desaf&iacute;os: econom&iacute;as vecinas como las de Chile o Uruguay no tienen que resolver este dilema ya que carecen de una industria automotriz a la cual transformar.
    </p><p class="article-text">
        Para el archipi&eacute;lago de empresas autopartistas que proveen a las terminales automotrices en Argentina &ndash;pero tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses de ingresos medios como Brasil, Sud&aacute;frica, Turqu&iacute;a o Tailandia&ndash; el desaf&iacute;o es lograr una inserci&oacute;n inteligente en cadenas globales de valor que t&iacute;picamente localizan la generaci&oacute;n de innovaci&oacute;n en el Norte Global. Una de esas empresas es Industrias Guidi (IG), autopartista ubicada en la Provincia de Buenos Aires, que emplea a m&aacute;s de 500 personas y se dedica al estampado de piezas de tama&ntilde;o mediano y al ensamblado de conjuntos soldados, proveedora de Toyota Argentina desde mediados de la d&eacute;cada de 1990. IG logr&oacute; acompa&ntilde;ar el ciclo expansivo de esta terminal, basado en la producci&oacute;n y exportaci&oacute;n de camionetas <em>pickups</em>, respondiendo a sus requerimientos de aumentar la productividad y colocarse en la frontera internacional de costos para competir con las plantas tailandesas de Toyota y exportar a otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. El acompa&ntilde;amiento de la filial japonesa fue determinante para lograr el objetivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto puede entenderse sin bajar al llano. En reductos peque&ntilde;os y at&iacute;picos dentro del paisaje corporativo de nuestro pa&iacute;s podemos aprender algo interesante sobre el desaf&iacute;o de la productividad en Argentina del siglo veintiuno. El problema de una firma, el problema de un pa&iacute;s: acercar la lupa, alejar la lupa. Por eso la importancia &ndash;la necesidad&ndash; de realizar estudios en enclaves industriales como Guidi: una pol&iacute;tica p&uacute;blica que quiera contribuir a que la Argentina produzca m&aacute;s y mejor debe ser capaz de identificar&nbsp; aquellos elementos virtuosos en las experiencias que existen. Y los obst&aacute;culos que esos casos encuentran en el camino.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo han hecho los y las due&ntilde;as, los y las gerentas y los y las trabajadoras de estas empresas dom&eacute;sticas para dar esos saltos de productividad que exige la integraci&oacute;n en cadenas globales de valor, escapando al declive que caracteriza al conjunto del pa&iacute;s? La respuesta requiere considerar las caracter&iacute;sticas del v&iacute;nculo entre las empresas dom&eacute;sticas y las multinacionales, y tambi&eacute;n el contexto institucional local de las empresas proveedoras de estas cadenas que afecta las posibilidades de las firmas para adquirir, adaptar y mejorar su conocimiento productivo. El trabajo de campo en las plantas de IG en Burzaco y Z&aacute;rate muestra que para integrarse al mundo y competir con empresas muy eficientes en costos y capacidades tecnol&oacute;gicas es importante no solo incorporar tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n fortalecer las instituciones que promueven la cooperaci&oacute;n de los trabajadores en relaci&oacute;n con la mejora de la productividad y el desempe&ntilde;o de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;en qu&eacute; marco se articula esa cooperaci&oacute;n? Las negociaciones sobre productividad deben considerar las especificidades de las firmas y eso implica cierto grado de descentralizaci&oacute;n de la negociaci&oacute;n entre empresarios y liderazgos sindicales. Es un tema de m&aacute;xima sensibilidad para el mundo del trabajo y para el progresismo argentino. Los derechos de los trabajadores &mdash;m&aacute;s a&uacute;n, los cuerpos de los y las trabajadoras&mdash; deben ser especialmente protegidos en un contexto donde los sistemas de producci&oacute;n imponen exigentes procesos en t&eacute;rminos de tiempos, metas y controles de productividad. La pregunta es c&oacute;mo hacerlo: la respuesta, por supuesto, carece de soluciones enlatadas f&aacute;ciles.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece claro, por un lado, que las negociaciones colectivas entre trabajadores y empresarios deben definir lineamientos comunes para la aplicaci&oacute;n de instrumentos que impulsen mejoras de productividad a nivel de las empresas &mdash;por ejemplo, los sistemas de pago por desempe&ntilde;o&mdash;. Parece claro, por otro lado, que los sindicatos tienen que fortalecer sus capacidades de acompa&ntilde;amiento y monitoreo de la implementaci&oacute;n de estos instrumentos en las plantas, esto es, responder al llamado del tiempo que corre. El salto de productividad es tambi&eacute;n un salto institucional a toda regla, y la responsabilidad puede no ser equivalente, pero es conjunta: propiciar espacios adecuados entre el Estado, el empresariado y los trabajadores para discutir una agenda de mejora la productividad que tengan legitimidad y generen un marco de confianza y de discusi&oacute;n de alto nivel t&eacute;cnico. Entonces, &iquest;es posible construir una agenda de mejora de la productividad que no est&eacute; centrada en la flexibilizaci&oacute;n de las relaciones laborales, sino en la construcci&oacute;n conjunta de capacidades productivas? Entrar en este debate inc&oacute;modo es un primer paso urgente para que la respuesta sea afirmativa.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Parece claro, por un lado, que las negociaciones colectivas entre trabajadores y empresarios deben definir lineamientos comunes para la aplicación de instrumentos que impulsen mejoras de productividad a nivel de las empresas </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Guidi ha sobrevivido y ha crecido &ndash;en el panorama desalentador de la &uacute;ltima d&eacute;cada&ndash; porque ha podido mejorar su productividad. Al final del d&iacute;a, es fundamental que empresas dom&eacute;sticas medianas como Guidi contin&uacute;en en su senda de crecimiento y que sean un modelo cada vez m&aacute;s virtuoso para ofrecer trabajo de calidad a sus empleados. Pero ese modelo debe potenciar los pactos preexistentes en nuestro pa&iacute;s: producir m&aacute;s y mejor no puede significar un retroceso sobre derechos adquiridos. Y una nota final, que surge al alejar la lupa una vez m&aacute;s. Como en otras dimensiones de la agenda de desarrollo inclusivo, la evidencia internacional muestra que cuando los actores progresistas en la sociedad y en el Estado supieron hablar con rigor t&eacute;cnico sobre productividad, hacer de este un tema suyo, las mesas de negociaci&oacute;n se ampliaron. Lejos de quedar como un asunto de las derechas, la experiencia comparada indica que hacerse cargo del tema de la productividad desde el campo progresista vuelve posible la definici&oacute;n de estrategias para acelerar el crecimiento econ&oacute;mico y, al mismo tiempo, la construcci&oacute;n de sistemas de protecci&oacute;n social m&aacute;s generosos y de sociedades m&aacute;s igualitarias.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>* Tom&aacute;s Bril Mascarenhas es director del &Aacute;rea de Desarrollo Productivo de </em><a href="https://www.fund.ar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Fundar.&nbsp;</em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>** Jimena Rubio es investigadora asociada del &Aacute;rea de Desarrollo Productivo de</em><a href="https://www.fund.ar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em> Fundar.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>TBM/JR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Bril Mascarenhas y Jimena Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/productividad-progresismo-entrar-debate-incomodo_1_9251930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 03:14:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Productividad y progresismo: entrar en un debate incómodo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Progresismo,Productividad,Argentina,Fundar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El progresismo es imaginar un futuro y tener voluntad de realizarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/progresismo-imaginar-futuro-voluntad-realizarlo_129_9118710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f585251-d741-4290-b68c-b70e99ccadba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hay algo más progresista que bajar la inflación?, se pregunta María Migliore."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estabilidad macroeconómica, reducción de la inflación, la libertad y el trabajo en el centro y la búsqueda de consensos son fundamentales en esa agenda progresista sostiene la autora. La propuesta de un proyecto de futuro.</p></div><p class="article-text">
        En la Revista Se&uacute;l, Hern&aacute;n Iglesias Illa escribi&oacute; una afilada cr&iacute;tica al progresismo actual. <a href="https://seul.ar/el-fin-del-progresismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ac&aacute;, Hern&aacute;n describe un progresismo sin horizonte de futuro</a>, atorado en posiciones defensivas, nost&aacute;lgicas del pasado, y alarmantes respecto a los veloces cambios actuales -de ra&iacute;z tecnol&oacute;gica, pero que acarrean transformaciones en el modo en el que organizamos nuestra pol&iacute;tica, nuestra econom&iacute;a, nuestra educaci&oacute;n, nuestra cultura, en definitiva: nuestra vida en sociedad-.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comparto las reflexiones de Hern&aacute;n: <strong>hoy el progresismo dominante se volvi&oacute; derrotista, conservador.</strong> Sin capacidad de imaginar un futuro, y voluntad pol&iacute;tica de realizarlo. Su mayor haza&ntilde;a es que las cosas no cambien. La nota de Hern&aacute;n me llev&oacute; a preguntarme acerca de d&oacute;nde podemos buscar y d&oacute;nde encuentro yo lo disruptivo en la Argentina de hoy. Una serie de interrogantes para iniciar un nuevo ejercicio de imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estabilidad econ&oacute;mica: agenda conservadora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo la Argentina es el pa&iacute;s del &ldquo;no futuro&rdquo;. Los problemas estructurales se mantienen y reproducen, y las sucesivas crisis dejan el piso cada vez m&aacute;s bajo. Ante este panorama,&nbsp; una propuesta de futuro en la Argentina de hoy tiene que empezar por generar condiciones de base para iniciar un nuevo ciclo de crecimiento sostenido y estable: macroeconom&iacute;a ordenada y orden fiscal.<strong> &iquest;Qu&eacute; pol&iacute;tica m&aacute;s progresista que bajar la inflaci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que, con la excepci&oacute;n de la Argentina, la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n le encontraron el agujero al mate en esta cuesti&oacute;n, manteniendo disciplina fiscal, m&aacute;s all&aacute; de si hubo cambios de signo pol&iacute;ticos en los gobiernos. Chile, Uruguay, Paraguay o Brasil tuvieron ejemplos de continuidad en el orden de las cuentas p&uacute;blicas, independientemente de los signos pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es que la estabilidad macroecon&oacute;mica no tiene ideolog&iacute;a: no es izquierda ni de derecha. Es la condici&oacute;n necesaria para fundar cualquier ciclo de desarrollo real y duradero. </strong>Porque adem&aacute;s, sin estabilidad, no hay pol&iacute;tica social, educativa, cultural, sanitaria que pueda traducirse en progreso y ascenso social efectivo y concreto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo la libertad se volvi&oacute; una mala palabra?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Creo que todos buscamos lo mismo // No sabemos muy bien qu&eacute; es ni d&oacute;nde est&aacute; // O&iacute;mos hablar de la hermana m&aacute;s hermosa // Que se busca y no se puede encontrar&rdquo;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde la revoluci&oacute;n francesa, las independencias latinoamericanas, la libertad es una idea revolucionaria. Una palabra que grita futuro. El poder ser lo que quieras. Ser sujeto de nuestros propios destinos como personas, como comunidades. Esa es la base de cualquier cosa nueva que busque forjarse y hacer su camino en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La libertad no es otra cosa que romper el status quo, poner en marcha utop&iacute;as colectivas, afirmar identidades. Imaginar un horizonte y avanzar en su b&uacute;squeda. En esta era de las redes, de lo colaborativo y de la disrupci&oacute;n y no de reproducci&oacute;n de lo mismo, no me imagino un proyecto pol&iacute;tico de futuro que no tenga <strong>una idea de libertad como valor central</strong>. Porque de esa b&uacute;squeda incesante de la que hablan Calamaro y tantos otros nace la vitalidad para construir un proyecto personal &uacute;nico que de fuerza y anime un proyecto colectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa progresar hoy?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Laburar para vivir bien. Esforzarse para estar mejor de lo que se estaba. Este es el pacto t&aacute;cito que hizo grande a la Argentina. No hace falta decir que esto hoy est&aacute; roto. No porque falle el esfuerzo, sino porque el ecosistema no est&aacute; permitiendo que la gran mayor&iacute;a de los argentinos puedan vivir bien. Ir en b&uacute;squeda de recomponer este pacto es lo que tenemos que hacer.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata de reconstruir un sue&ntilde;o viejo, de otra &eacute;poca. Las ideas cambian, se transforman. Hoy est&aacute; claro que el paradigma de &ldquo;Del trabajo a la casa y de la casa al trabajo&rdquo; remite a un tiempo que no es el nuestro. Hoy &ldquo;vivir bien&rdquo; implica trabajar para contar con los medios para salir adelante, pero con una idea de bienestar m&aacute;s amplia que incluye cuidar quienes somos, nuestras relaciones, nuestra casa com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los momentos de crisis como los que vivimos no nos tienen que hacer dar vuelta la mirada para intentar volver al pasado. En la Argentina hay que generar trabajo a partir de un paradigma de desarrollo que nos permita descubrir y darle lugar a una noci&oacute;n de bienestar m&aacute;s amplio. Fundar y hacer real el sue&ntilde;o de progreso de nuestro tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es m&aacute;s disruptivo en la Argentina de hoy que generar consensos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay apuesta m&aacute;s disruptiva en la Argentina de hoy que la de generar consensos. Ir en la b&uacute;squeda de consensos profundos que den lugar al largo plazo, y que permitan hacer las cosas con la suficiente solidez para que perduren en el tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Definir cu&aacute;les son los puntos fundamentales por los cuales tenemos que arrancar, y desde ah&iacute; animarnos a construir caminos que nos trasciendan, en los que distintas partes de la sociedad puedan sentirse representadas en ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Animarse a construir as&iacute; implica mucha grandeza. Requiere anteponer un inter&eacute;s general por encima de los particulares, y asumir que todas las partes tienen algo de valor para sumar en ese camino. Construir as&iacute; es profundamente revolucionario en la Argentina de hoy. Desde la diversidad componer ese inter&eacute;s general, y as&iacute; construir un futuro distinto y mejor para la Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un proyecto de futuro para la Argentina</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a ser el progresismo sino una imaginaci&oacute;n y una voluntad pol&iacute;tica de construir futuro? Cambiar matrices, un reformismo permanente con el fin de transformar la realidad. La pol&iacute;tica tiene que volver a lo fundamental: hacer que las personas podamos vivir mejor, que podamos estar bien. Reformar lo que sea necesario para construir y hacer realidad nuevos sue&ntilde;os de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buscar un proyecto que tenga estabilidad econ&oacute;mica como condici&oacute;n de posibilidad; donde haya libertad para que podamos ser quienes somos y cumplir nuestros sue&ntilde;os; donde la cancha est&eacute; nivelada para que haya oportunidades reales de vivir bien para todos y todas. Construir esto es sumamente disruptivo en esta Argentina.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese es el proyecto que buscamos hacer realidad en JxC. Quiz&aacute;s no tengamos a&uacute;n todas las respuestas, pero s&iacute; nos hacemos las preguntas, buscando caminos desde la diversidad que nos constituye como frente. Escuchando a la sociedad, y anteponiendo la realidad y la imaginaci&oacute;n por sobre el dogma, tengo la convicci&oacute;n de que seremos capaces de imaginar y seguir construyendo un nuevo sue&ntilde;o de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Migliore]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/progresismo-imaginar-futuro-voluntad-realizarlo_129_9118710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jun 2022 03:02:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El progresismo es imaginar un futuro y tener voluntad de realizarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Progresismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hacia un progresismo ambiental? Colombia y la renovación política de las izquierdas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/progresismo-ambiental-colombia-renovacion-politica-izquierdas_129_9105136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cd03527-d499-42db-a7d7-3a58085f6a53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hacia un progresismo ambiental? Colombia y la renovación política de las izquierdas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de Gustavo Petro y Francia Márquez a la presidencia colombiana puede marcar un punto de inflexión en la región. Nunca hubo en América Latina un presidente electo que apostara abiertamente a un progresismo ambiental. Los desafíos de la transición ecosocial.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Paz, Justicia Social, Justicia Ambiental y liderar el Di&aacute;logo con los progresismos de Am&eacute;rica Latina, sin exclusiones, para dejar los f&oacute;siles, cambiar el rumbo para salvar a la humanidad...&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Le hablo al mundo queremos que desde la diplomacia Colombia se coloque al frente de la lucha contra el Cambio Clim&aacute;tico&rdquo;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Necesitamos transitar de la vieja econom&iacute;a extractivista, que mata el agua y la vida, a una econom&iacute;a colaborativa en armon&iacute;a con el ambiente...&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Es el gobierno que quiere construir a Colombia como una potencia mundial de la vida. Y si queremos sintetizar en tres frases en qu&eacute; consiste un gobierno de la vida, dir&iacute;a: primero, en la paz; segundo, en la justicia social; tercero, en la justicia ambiental&rdquo;</em> (&hellip;) <em>&ldquo;Producir respetando la naturaleza, eso es la justicia ambiental&rdquo;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gustavo Petro y Francia Márquez, presidente y vicepresidenta electos en Colombia                            </span>
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        Estas son algunos de las numerosas menciones al extractivismo y a la <strong>problem&aacute;tica socioambiental </strong>de parte del flamante presidente electo de Colombia, <strong>Gustavo Petro</strong>, en su discurso de victoria, pronunciado ante un una multitud exultante el domingo pasado. Petro no es un reci&eacute;n llegado ni a la pol&iacute;tica colombiana ni al ambientalismo. Ex alcalde de Bogot&aacute;, varias veces candidato a presidente, su llegada parec&iacute;a imposible en un pa&iacute;s atravesado por la violencia pol&iacute;tica y caracterizado por alternar de modo recurrente gobiernos conservadores con gobiernos ultraliberales, o ambas cosas.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la existencia de poderosas organizaciones y movimientos sociales (campesinos, antiextractivistas, juveniles, antirracistas, urbanos y feministas, movimientos de paz y de derechos humanos) que se han venido manifestando de modo muy visible y masivo en las calles en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Colombia nunca antes tuvo la oportunidad hist&oacute;rica de vivir su &ldquo;momento progresista&rdquo;. Pero no hay que enga&ntilde;arse. Petro no propone ser un gobierno progresista m&aacute;s, tal como est&aacute; sucediendo con <strong>Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador </strong>en M&eacute;xico, marcado por un progresismo que se cree inaugural, que nunca se refiere a la historia reciente de la regi&oacute;n, o como ocurre con los actuales progresismos d&eacute;biles de Argentina y de Bolivia, que persisten en su ceguera extractivista y no debaten ni siquiera en t&eacute;rminos de modelo de desarrollo. Todo lo contrario: <em>&ldquo;Al progresismo latinoamericano le propongo dejar de pensar la justicia social, la redistribuci&oacute;n de la riqueza y el futuro sostenible sobre la base del petr&oacute;leo, el carb&oacute;n y el gas&rdquo;, </em>dijo tambi&eacute;n en su discurso como presidente electo.
    </p><p class="article-text">
        No es tampoco la primera vez que Petro interpela y desaf&iacute;a a los progresismos f&oacute;siles. En 2018, en el &ldquo;Foro de Pensamiento Cr&iacute;tico&rdquo; de Clacso, realizado en Buenos Aires, fue la &uacute;nica voz cr&iacute;tica que desde la clase pol&iacute;tica inst&oacute; a pensar el desaf&iacute;o ambiental y en contra de los extractivismos, ante el consignismo ruidoso y autocomplaciente que marcar&iacute;a el encuentro, del cual participaron Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, Dilma Roussef y Alvaro Garc&iacute;a Linera, entre otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos por los derechos de la Madre Tierra. A cuidar nuestra casa grande y cuidar la biodiversidad&rdquo;, dijo tambi&eacute;n en esa misma noche la vicepresidenta electa<strong> Francia M&aacute;rquez</strong>, una reconocida lideresa ambiental en defensa de los territorios de la Colombia profunda. Francia, quien desde hace veinticinco a&ntilde;os viene luchando contra el racismo estructural y por la defensa de la tierra y el territorio, es originaria del Cauca, una regi&oacute;n en disputa por el avance de los extractivismos y el conflicto armado. En 2015 obtuvo el premio nacional de la defensa de los derechos humanos en Colombia, y en el a&ntilde;o 2018, fue distinguida con el prestigioso premio Goldman, conocido a nivel internacional como el Nobel ambiental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Francia sufri&oacute; varias amenazas de muerte y un atentado, en el pa&iacute;s m&aacute;s letal del mundo para los y las defensoras de la Naturaleza. Aunque ac&aacute; en Argentina algunos defensores del progresismo f&oacute;sil sigan hablando de &ldquo;ambientalismo bobo&rdquo; o &ldquo;falopa&rdquo;, y sean indiferentes a la estrecha asociaci&oacute;n que hay entre extractivismo y violencia, entre extractivismo y ausencia de democracia, los datos son incontestables. Am&eacute;rica Latina es la regi&oacute;n del mundo donde se asesinan m&aacute;s activistas ambientales. En 2020, &uacute;ltimo a&ntilde;o de registro de Global Witness 227 activistas por la tierra y el ambiente fueron asesinados, la peor cifra desde que se tiene registro. Colombia volvi&oacute; a ser el pa&iacute;s con m&aacute;s ataques registrados, con 65 defensores asesinados. Todav&iacute;a resuena el horrendo asesinato en Brasil de Bruno Pereira y Don Phillips, ambos defensores de la Amazon&iacute;a, una de las fronteras de muerte en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, Francia M&aacute;rquez, quien siempre se ha ocupado de ampliar los horizontes de lucha, se recibi&oacute; de abogada en la Universidad de Cali y fue presidenta del&nbsp;<em>Consejo Nacional de Paz y Convivencia</em>&nbsp;en el a&ntilde;o 2020, donde se ocup&oacute; del seguimiento al cumplimiento de los&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdos_de_paz_entre_el_gobierno_colombiano_y_las_FARC-EP" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdos de paz</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hemos dicho ac&aacute; que Gustavo Petro declar&oacute; durante la campa&ntilde;a presidencial que<em> &ldquo;La transici&oacute;n es de una econom&iacute;a de la muerte a una econom&iacute;a de la vida... No podemos aceptar que la riqueza y las divisas en Colombia provengan de la exportaci&oacute;n de 3 venenos para la humanidad: Petr&oacute;leo, Carb&oacute;n y Coca&iacute;na&rdquo;</em>. En esta l&iacute;nea se destaca el programa de gobierno del Pacto Hist&oacute;rico, una propuesta de transici&oacute;n denominada &ldquo;<em>Colombia Sin F&oacute;siles</em>&rdquo; que contempla:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>&ldquo;Un desescalamiento gradual de la dependencia econ&oacute;mica del petr&oacute;leo y del carb&oacute;n.&rdquo;</em></li>
                                    <li><em>&ldquo;Se prohibir&aacute; la exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n de yacimientos no convencionales, se detendr&aacute;n los proyectos piloto de fracking y el desarrollo de yacimientos costa afuera. No se otorgar&aacute;n nuevas licencias para la exploraci&oacute;n de hidrocarburos.&rdquo;</em></li>
                                    <li>Se destinar&aacute;&nbsp;<em>&ldquo;la extracci&oacute;n de las reservas actuales de combustibles f&oacute;siles (&hellip;) al consumo interno bajo criterios t&eacute;cnicos y socioecon&oacute;micos que permitan una mayor eficiencia en su uso y una mayor tasa de retorno energ&eacute;tico&rdquo;.[</em>1]</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La propuesta de Transici&oacute;n gradual y justa contempla suficientes salvaguardas a los sectores econ&oacute;micos y laborales que dependen hoy en d&iacute;a de la extracci&oacute;n de combustibles f&oacute;siles (el 35% de las exportaciones de Colombia). Implica no solo cambios en la matriz energ&eacute;tica, sino tambi&eacute;n la oportunidad para impulsar la diversificaci&oacute;n y desconcentraci&oacute;n econ&oacute;mica de Colombia. Y ser&iacute;a un verdadero ejemplo para la regi&oacute;n y el mundo en la experimentaci&oacute;n de nuevos caminos, al proponer dejar los combustibles f&oacute;siles en el subsuelo.&nbsp;
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            <span class="title">
                Pronunciamiento del ambientalismo en el Paro Nacional 2021 en Colombia                            </span>
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        El debate acerca de la transici&oacute;n ecosocial y m&aacute;s espec&iacute;ficamente sobre la transici&oacute;n energ&eacute;tica, aparece muy poco en los discursos de los progresismos existentes. Seguimos siendo hablados por el Norte, mientras avanza el colonialismo energ&eacute;tico de la mano de una transici&oacute;n corporativa (como en el llamado Tri&aacute;ngulo del Litio o en la tala indiscriminada de madera de balsa en Ecuador para la industria e&oacute;lica), o mientras los gobiernos del sur compiten entre s&iacute; para obtener contratos internacionales para la producci&oacute;n y exportaci&oacute;n de hidr&oacute;geno, el nuevo Eldorado a escala global, sin tener en cuenta la cuesti&oacute;n de la soberan&iacute;a energ&eacute;tica (en un mundo en crisis energ&eacute;tica y rumbo a una desglobalizaci&oacute;n) ni la licencia social (frente a la destrucci&oacute;n de territorios y criminalizaci&oacute;n creciente de las poblaciones que resisten a los megaproyectos), ni los impactos locales (nuevamente Am&eacute;rica Latina es zona de sacrificio, ahora en nombre de la transici&oacute;n energ&eacute;tica del norte).
    </p><p class="article-text">
        En su largo discurso de victoria, Petro propuso un <em>di&aacute;logo americano</em> que contempla dos ejes: uno, el de la relaci&oacute;n Norte/Sur, con Estados Unidos; otro, hacia adentro, hacia Am&eacute;rica Latina; en ambos casos para sentar las bases de una &ldquo;transici&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo; ante los estragos causados por el cambio clim&aacute;tico. Claves necesarias de una transici&oacute;n sostenible, que habr&aacute; que pensar desde los ejes de la justicia ambiental, la deuda ecol&oacute;gica y la integraci&oacute;n regional, en sinton&iacute;a con las propuestas del &ldquo;Pacto Ecosocial del Sur&rdquo; del que formamos parte. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que la sinergia de ambos discursos, el de Petro y el de Francia, pueden marcar un punto de inflexi&oacute;n en la regi&oacute;n. Nunca hubo en Am&eacute;rica Latina un presidente electo que apostara abiertamente a un progresismo ambiental. Nunca hubo una vicepresidente que encarnara ella misma la apuesta a la interseccionalidad: mujer, de origen popular, afro, antiracista, ecologista y feminista. Por eso la victoria de este binomio plurinacional que apuesta a la &ldquo;econom&iacute;a de la vida&rdquo; y a &ldquo;la vida sabrosa&rdquo; genera hoy tantas expectativas. Una militante muy joven de Colombia, exiliada y amenazada de muerte por defender su territorio del avance del fracking, nos escribi&oacute; emocionada: &ldquo;les enviamos todo el amor que nos est&aacute; invadiendo, somos ni&ntilde;os crecidos en medio de miedo y violencia, pero hoy vemos un nuevo amanecer y hay que mirar al sol&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La victoria colombiana viene a oxigenar una pol&iacute;tica latinoamericana caracterizada por las repeticiones y la ausencia de visiones pol&iacute;ticas renovadoras, visible en los progresismos refractarios, que como en Argentina, Bolivia y muy probablemente Brasil &ndash;si Lula triunfara en las pr&oacute;ximas elecciones-, no se interesan por abrir la agenda socioambiental ni discutir una Transici&oacute;n Justa, y consecuentemente, reducen de manera significativa los horizontes de la democracia y de la vida digna y sostenible. Es cierto que podr&iacute;a decirse que Petro no estar&aacute; solo, pues Chile con Boric y la alianza que lo llev&oacute; al gobierno, tambi&eacute;n muestra una renovaci&oacute;n pol&iacute;tica desde la izquierda. Ambas gestiones representan la esperanza de un &ldquo;progresismo de segunda generaci&oacute;n&rdquo; en Am&eacute;rica Latina, donde democracia y&nbsp; problem&aacute;tica socioambiental puedan por fin expresarse transversalmente en el programa de gobierno y no solamente como compartimento estanco.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es cierto que podría decirse que Petro no estará solo, pues Chile con Boric y la alianza que lo llevó al gobierno, también muestra una renovación política desde la izquierda. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Justamente la semana pasada el gobierno chileno anunci&oacute;, como parte de la &ldquo;<em>transici&oacute;n socioecol&oacute;gica justa&rdquo;</em>, contenida en la promesa electoral, el cierre definitivo de la fundici&oacute;n de Ventanas que &ldquo;se realizar&aacute; mediante un proceso gradual y responsable junto a la poblaci&oacute;n y las y los trabajadores&rdquo; y asegurando que &ldquo;ning&uacute;n trabajador quedar&aacute; desamparado producto de esta decisi&oacute;n&rdquo;. Ventanas es una fundidora, perteneciente a la empresa estatal Codelco, denunciada hace d&eacute;cadas por sus alt&iacute;simos niveles de contaminaci&oacute;n, es por ello que &ldquo;esta decisi&oacute;n se ha tomado considerando los recurrentes casos de intoxicaci&oacute;n que ha habido en la zona, los constantes cierres temporales de escuelas, los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as enfermas, y la saturaci&oacute;n medioambiental de la zona&rdquo;.&nbsp; Ventanas se encuentra en el polo industrial m&aacute;s contaminado del pa&iacute;s, cerca de Valpara&iacute;so, donde en 1964 comenz&oacute; a funcionar la primera fundici&oacute;n y refiner&iacute;a de cobre de la Empresa Nacional de Miner&iacute;a (ENAMI). En 2016, cuando visitamos la zona, el parque industrial albergaba m&aacute;s de 17 empresas entre las que se destacan siete termoel&eacute;ctricas a carb&oacute;n, una refiner&iacute;a y una fundici&oacute;n de cobre, tres empresas relacionadas a la distribuci&oacute;n de hidrocarburos, dos empresas almacenadoras de qu&iacute;micos, tres empresas distribuidoras de gas. Ah&iacute; naci&oacute; la agrupaci&oacute;n <em>Mujeres de Zonas de Sacrificio</em> <em>en Resistencia de Puchuncav&iacute;-Quintero</em>, que ha realizado un trabajo enorme de desnaturalizaci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n, denunciando la injusticia ambiental y los impactos sobre la salud.
    </p><p class="article-text">
        En suma, ojal&aacute; este resultado electoral en Colombia abra una nueva etapa en ese pa&iacute;s y para toda la regi&oacute;n. Nadie dice que ser&aacute; f&aacute;cil, pues los desaf&iacute;os pol&iacute;ticos y sociales son enormes y complej&iacute;simos. El marco de las alianzas establecidas por Petro a nivel nacional (la presencia de maquinarias y figuras pol&iacute;ticas tradicionales), la posibilidad de apertura de nuevos espacios regionales de integraci&oacute;n en clave de progresismos de nueva generaci&oacute;n (crisis clim&aacute;tica y transici&oacute;n justa), las relaciones con el Norte (muy particularmente con Estados Unidos), tensar&aacute;n al nuevo gobierno e ir&aacute;n definiendo su rumbo en esos varios andariveles. Y sin dudas el programa de transici&oacute;n ecosocial es el desaf&iacute;o m&aacute;s complicado, tanto por razones pol&iacute;ticas como econ&oacute;mico-productivas, que tendr&aacute; el nuevo gobierno. Adem&aacute;s, dado que Petro tiene un horizonte de solo cuatro a&ntilde;os en el poder (no hay reelecci&oacute;n en Colombia), en el mejor de los casos sentar&aacute; las bases para el futuro y lograr extender la discusi&oacute;n sobre el modelo de desarrollo al conjunto de la sociedad colombiana y de Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero algo nuevo se viene forjando, al calor de grandes movilizaciones sociales. Petro y Francia aparecen como la poderosa encarnaci&oacute;n de un nuevo binomio disrruptivo y plurinacional que esta vez integra la cuesti&oacute;n socioambiental transversalmente en sus pol&iacute;ticas y narrativas. No s&oacute;lo tienen &ldquo;conciencia ambiental&rdquo;, son tambi&eacute;n decididos militantes con una trayectoria ambientalista y de defensa de los territorios. Vienen a desafiar al &ldquo;neodesarrollismo&rdquo; de la regi&oacute;n porque cuestionan directamente las bases ideol&oacute;gicas del extractivismo (a&uacute;n para redistribuir) y desnudan as&iacute; la verdadera grieta: seguir con las recetas del pasado o apostar por un futuro igualitario e inclusivo, social y ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/EV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maristella Svampa, Enrique Viale]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/progresismo-ambiental-colombia-renovacion-politica-izquierdas_129_9105136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jun 2022 15:41:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hacia un progresismo ambiental? Colombia y la renovación política de las izquierdas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ambientalismo,Progresismo,Colombia,Gustavo Petro,Francia Márquez,Izquierdas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Intelectuales piden al campo popular "mayor unidad" frente al avance de la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/intelectuales-piden-campo-popular-mayor-unidad-frente-avance-derecha_1_8826941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cd20d0a-e845-4e42-a569-d09e1a616742_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Intelectuales piden al campo popular &quot;mayor unidad&quot; frente al avance de la derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una carta hablan sobre los desafíos de los espacios progresistas frente al avance de fuerzas de derecha. En un clima marcado por los conflictos internacionales y la inestabilidad política reinante.</p></div><p class="article-text">
        Artistas e intelectuales afines al Gobierno firmaron un documento titulado <strong>&ldquo;La unidad del campo popular en tiempos dif&iacute;ciles&rdquo;</strong> donde marcan los desaf&iacute;os del progresismo, el campo popular y la izquierda en un escentario de inestabilidad marcado por un conflicto b&eacute;lico, dos a&ntilde;os de pandemia y un discurso de los espacios de derecha que cada vez tienen m&aacute;s incidencia en la sociedad. Y tambi&eacute;n, la necesidad de una sustentabilidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo enfatizan que, <strong>con la pandemia, los avances electorales de la ultraderecha y el debilitamiento de la integraci&oacute;n regional en Am&eacute;rica del Sur, no se encuentran experiencias nacionales de radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica comparables a algunos casos de las primeras d&eacute;cadas del siglo.</strong> Y enfatizan: &ldquo;Siempre es necesario saber leer los signos de cada momento hist&oacute;rico, no como un ejercicio de resignaci&oacute;n o de posibilismo, sino como forma de desplegar acciones que logren sostener y hacer avanzar a los proyectos populares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los intelectuales, entre los que se destacan Dora Barrancos, Ana Castellani, Alejandro Grimson, Nahuel Sosa, Cecilia Todesca, Sol Prieto, Guillermo Carmona, entre otros firmantes, instan a la apertura de <strong>un debate &ldquo;amplio y franco&rdquo; en el campo nacional y popular</strong>. Y agregan: &ldquo;Las ideas y la voluntad no s&oacute;lo deben encontrarse con las demandas sociales. Es la sociedad, con sus creencias, sus organizaciones, sus disputas culturales, la que establece posibilidades y l&iacute;mites de esos procesos, tanto en t&eacute;rminos econ&oacute;micos como pol&iacute;ticos. Los pueblos no son entidades metaf&iacute;sicas. Constituyen experiencias hist&oacute;ricas concretas, hechas con personas de carne y hueso, que sufren el impacto de los dispositivos de la dominaci&oacute;n, las enormes dificultades de un tiempo de incertidumbres y precariedad&rdquo;. Con respecto a la derecha especifican que: <strong>&ldquo;&lsquo;Los otros&rsquo; tambi&eacute;n juegan y lo hacen con una mezcla de astucia, poder de fuego inmenso y capacidad de construir sentido com&uacute;n&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya para finalizar especifican: &ldquo;La moderaci&oacute;n no es buena o mala en s&iacute; misma. Quiz&aacute;s en pa&iacute;ses h&iacute;per estables la moderaci&oacute;n puede ser hasta una identidad. En Am&eacute;rica Latina no. Es una opci&oacute;n t&aacute;ctica en una etapa espec&iacute;fica. Hay momentos en la historia en los cuales la moderaci&oacute;n puede ser transformadora y la radicalizaci&oacute;n impotente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La carta completa
    </p><p class="article-text">
        La unidad del campo popular en tiempos dif&iacute;ciles
    </p><p class="article-text">
        <em>Una pregunta nos convoca y nos exige encontrar las respuestas imprescindibles: &iquest;Cu&aacute;l es la mejor estrategia para enfrentar en la etapa actual a las fuerzas de la derecha, la ultraderecha y el neoliberalismo que se muestran activas y con una fuerte capacidad de interpelaci&oacute;n social? En el amplio espectro progresista, del campo popular y de las izquierdas, este debate est&aacute; a la orden del d&iacute;a en varios pa&iacute;ses como consecuencia, entre otros factores, del impacto de los dos a&ntilde;os de pandemia y, ahora, de lo que significa la guerra que lanza hacia un territorio de incertidumbre la vida colectiva en la geograf&iacute;a planetaria. A partir de la &ldquo;oleada&rdquo; de 2015 y 2016 que produjo el golpe contra Dilma, el triunfo de Trump, el ascenso de la derecha en Gran Breta&ntilde;a y la derrota electoral en Argentina, se ha iniciado un ciclo marcado por la inestabilidad global, por triunfos y derrotas de ambos proyectos antag&oacute;nicos y por una enorme dificultad de generar sustentabilidad a todos los proyectos pol&iacute;ticos. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;Estamos en una &eacute;poca donde toda estabilidad se vuelve precaria y provisoria. Su figura dominante y excluyente es la del &ldquo;cisne negro&rdquo;. En el inicio de aquel ascenso de la derecha hubo quienes postularon que s&oacute;lo con una radicalizaci&oacute;n equivalente el campo popular pod&iacute;a volver a construir mayor&iacute;as. Sin embargo, hasta ahora ning&uacute;n proyecto de esas caracter&iacute;sticas pudo triunfar ni en Europa ni en Am&eacute;rica Latina. M&aacute;s bien, los triunfos electorales y otros posibles triunfos populares en otros pa&iacute;ses est&aacute;n inexorablemente marcados por la construcci&oacute;n de la unidad m&aacute;s amplia posible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ahora bien, esa unidad plantea tensiones, porque no salda el debate, sino que hace que se despliegue en un nuevo marco: ya sea como proyecto electoral o como gobierno. Con la pandemia, los avances electorales de la ultraderecha y el debilitamiento de la integraci&oacute;n regional en Am&eacute;rica del Sur, no se encuentran experiencias nacionales de radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica comparables a algunos casos de las primeras d&eacute;cadas del siglo. Siempre es necesario saber leer los signos de cada momento hist&oacute;rico, no como un ejercicio de resignaci&oacute;n o de posibilismo, sino como forma de desplegar acciones que logren sostener y hacer avanzar a los proyectos populares.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Salvo el caso de Chile desde 2019, tampoco hay fen&oacute;menos de movilizaci&oacute;n social y pol&iacute;tica comparables a lo sucedido en aquellos a&ntilde;os en Venezuela, Bolivia, Ecuador o Argentina. Y el gran triunfo de Boric requiri&oacute; del apoyo de una ampl&iacute;sima coalici&oacute;n. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todas esas dificultades se agravan porque en varios casos la unidad vive procesos de tensi&oacute;n y podr&iacute;a terminar en un proceso de alta fragmentaci&oacute;n. Donde eso ocurra -y esta es nuestra principal preocupaci&oacute;n, aquello que motiva este escrito- habr&aacute; un camino expedito para el retorno del neoliberalismo, seguramente en una versi&oacute;n acentuada y con mayor potencia destructiva, m&aacute;s all&aacute; de las formas que asuman coyunturalmente las candidaturas. En un momento de alto cansancio y desgaste social por crisis profundas, la pol&iacute;tica transformadora necesita evitar que esos debates aparezcan como desconectados de ese malestar. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;Es decir, el campo nacional y popular necesita abrir un debate amplio y franco acerca de la sostenibilidad del proyecto pol&iacute;tico. La pol&iacute;tica consiste en crear posibilidades y en dise&ntilde;ar nuevos caminos. Sin embargo, esa creaci&oacute;n surge de las vivencias y las movilizaciones de la sociedad. Las ideas y la voluntad no s&oacute;lo deben encontrarse con las demandas sociales. Es la sociedad, con sus creencias, sus organizaciones, sus disputas culturales, la que establece posibilidades y l&iacute;mites de esos procesos, tanto en t&eacute;rminos econ&oacute;micos como pol&iacute;ticos. Los pueblos no son entidades metaf&iacute;sicas. Constituyen experiencias hist&oacute;ricas concretas, hechas con personas de carne y hueso, que sufren el impacto de los dispositivos de la dominaci&oacute;n, las enormes dificultades de un tiempo de incertidumbres y precariedad. Los &ldquo;otros&rdquo; tambi&eacute;n juegan y lo hacen con una mezcla de astucia, poder de fuego inmenso y capacidad de construir sentido com&uacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El hecho de que las experiencias populares anteriores sean tan cercanas en el tiempo tiene un papel doble. Por un lado, permite la existencia de una memoria social, al menos en un sector relevante. Por otro lado, puede provocar la ilusi&oacute;n de que ser&iacute;a deseable y posible regresar a aquellos momentos, cuando en pol&iacute;tica no existe forma de regresar. La memoria de lo vivido, sus ense&ntilde;anzas, son un activo en nuestra tradici&oacute;n pol&iacute;tica. No pueden ni deben convertirse en formas ejemplares y absolutas como si entre ellas y nosotros nada hubiera sucedido. Hace pocos a&ntilde;os se vivieron momentos &eacute;picos y hoy no hay una situaci&oacute;n &eacute;pica. Por eso, aqu&iacute; y ahora, hay una situaci&oacute;n que conviene comprender mejor, incluso para detectar errores t&aacute;cticos y t&eacute;cnicos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuando miramos la historia, muchas veces nos preguntamos si ante disyuntivas hist&oacute;ricas, todos los actores ten&iacute;an plena conciencia de lo que se encontraba en juego. Si hubieran apostado de la misma manera a un cambio de ra&iacute;z de haber sabido c&oacute;mo se desenvolvieron finalmente los sucesos hist&oacute;ricos. Y aqu&iacute; las opiniones siempre estuvieron divididas. Ha habido quienes creen que se trata de plantar banderas con la voluntad, aunque eso derive en enormes derrotas, creyendo que as&iacute; se construir&aacute; en otra etapa una victoria. Ha habido quienes prefieren amoldar la estrategia para construir cambios m&aacute;s paulatinos y han sido criticados por realistas o posibilistas. Y por &uacute;ltimo ha habido quienes en nombre de la resignaci&oacute;n se han plegado en cada situaci&oacute;n a los vientos que corr&iacute;an.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Creemos que hay que asumir los riesgos concretos que nuestras sociedades desiguales tienen en la situaci&oacute;n actual. En t&eacute;rminos globales, hay que dar pasos firmes y concretos sabiendo que vendr&aacute; m&aacute;s adelante una nueva oleada, m&aacute;s profunda si somos capaces de no desperdiciar lo que ahora estamos sosteniendo, con grandes dificultades. Pero si esa oleada dependiera s&oacute;lo de la voluntad este debate no tendr&iacute;a sentido. Esperar a tiempos mejores incluso tomando el riesgo de grandes derrotas no puede ser hecho sin asumir el propio lugar en las consecuencias calamitosas sobre la vida de las trabajadoras y trabajadores, de las consecuencias desastrosas (incluso de pocos a&ntilde;os neoliberales) sobre generaciones. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La etapa marca la necesidad de ampliar la imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica y desplegar un programa de reformas sociales que en cada pa&iacute;s pueda acompa&ntilde;ar las din&aacute;micas de las propias sociedades. El optimismo de la voluntad es clave para construir hegemon&iacute;a, para que una multiplicidad de demandas pueda articularse en un gobierno popular. La construcci&oacute;n de mayor&iacute;as y de sentido com&uacute;n requiere de una estrategia compleja, donde la propia diversidad es un potencial enorme.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Unidad para defender la democracia y los derechos humanos. Unidad para repudiar la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica contra l&iacute;deres populares y, ahora mismo, contra la violencia inusitada contra nuestra vicepresidenta en el Congreso. Unidad para construir la transformaci&oacute;n material progresiva sobre la cual se despliegue el d&iacute;a a d&iacute;a de los trabajadores y sus familias. Unidad para fortalecer a nuestro gobierno y a nuestro Presidente.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuando la unidad entra en riesgo, el resultado es incalculable. Frente al odio, templanza. Ante las minor&iacute;as excluyentes, construcci&oacute;n de mayor&iacute;as. Ante los propios deseos, intenso di&aacute;logo con los sectores populares. Ante los propios errores, reparaci&oacute;n. Nadie es due&ntilde;o, como le gustaba decir a N&eacute;stor Kirchner, de la verdad absoluta. En la diversidad, en las discrepancias, en los acuerdos, en &ldquo;las verdades relativas&rdquo; y en la voluntad de tensionar creativamente la unidad est&aacute; nuestra fuerza all&iacute; donde compartimos un ideal emancipador com&uacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;Estamos atravesando una etapa de triunfos y derrotas, de avances y retrocesos. Hay que asumir los ritmos de una realidad veloz y cambiante y trabajar para crear otras posibilidades. Si se preservan identidades para otra etapa quiz&aacute;s se encuentren con un futuro catastr&oacute;fico que hoy no es f&aacute;cil imaginar pero que acecha en el horizonte si nos resignamos a descuidar lo que hoy tenemos. El deber de la hora es sostener los proyectos progresistas y populares, fortalecer a esos gobiernos contra las arremetidas de las derechas, crear &aacute;mbitos para que la diversidad pueda desplegarse y tener siempre muy claro d&oacute;nde est&aacute; la contradicci&oacute;n principal.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hay decisiones que un dirigente debe tomar porque son necesarias para el pa&iacute;s y el bienestar de la poblaci&oacute;n, aunque a veces pueden no ser convenientes para su capital pol&iacute;tico o su futuro electoral. La historia est&aacute; repleta de ejemplos. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La moderaci&oacute;n no es buena o mala en s&iacute; misma. Quiz&aacute;s en pa&iacute;ses h&iacute;per estables la moderaci&oacute;n puede ser hasta una identidad. En Am&eacute;rica Latina no. Es una opci&oacute;n t&aacute;ctica en una etapa espec&iacute;fica. Hay momentos en la historia en los cuales la moderaci&oacute;n puede ser transformadora y la radicalizaci&oacute;n impotente. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En otras condiciones objetivas, en cambio, intensificar las acciones transformadoras es la clave de un proyecto popular. Seamos capaces, todos y todas los que nos sentimos parte del frente nacido en 2019 gracias a una decisi&oacute;n hist&oacute;rica, de seguir inventando una pol&iacute;tica que nos pueda conducir a la construcci&oacute;n de un pa&iacute;s m&aacute;s justo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Primeras firmas. 
    </p><p class="article-text">
        Alejandro Grimson - Jorge Alem&aacute;n- Dora Barrancos - Ricardo Forster - Mar&iacute;a Seoane &ndash; Eduardo Jozami &ndash; Mar&iacute;a Esperanza Casullo &ndash; Juan Jos&eacute; Gianni - Adriana Puigr&oacute;s - Edgardo Mocca &ndash; Graciela Morgade - Eduardo Aliverti - Diego Golombek- Carolina Mera &ndash; Daniel &ldquo;Tano&rdquo; Catalano - Lila Pastoriza &ndash; Claudio Mar&iacute;n- Cecilia Todesca Bocco - Roberto Follari - Ana Castellani -&nbsp;Jaime Sor&iacute;n - Elina Malamud - Fernando Peirano &ndash; Sabina Frederic - Pablo Sem&aacute;n - Nahuel Sosa - Ricardo Rouvier - Luc&iacute;a Perl - Claudio Ingerflom - Adri&aacute;n Cannellotto - Rub&eacute;n Z&aacute;rate - Gerardo Adrogu&eacute; - Mart&iacute;n Unzu&eacute; - Edgardo Esteban - Tati&aacute;n Diego - Sol Prieto - Guillermo Carmona&nbsp;- Mat&iacute;as Cerezo - Luis Kon - Alejandro Tarruella - Jorge Mancinelli - Sebasti&aacute;n Etchemendy - Agust&iacute;n D' Attellis - Francisco &ldquo;Tete&rdquo; Romero - Carlos Freytes - Jorge Battaglino - Juan O'Farrell - Phillip Kitzberger - Sergio De Piero - Walter Wallach - Eduardo Villalba &ndash; Alejandro Vanoli - German Lodola - Armando Ledesma - Cecilia Abdo Ferez - Josefina Ch&aacute;vez - Fernando Melillo - Roxana Perazza - Teresa Laura Artieda - Pedro Nencini - Silvia Giambroni - Jos&eacute; Luis Rachid - Aldo Lo Russo - Addis Ricardo - Patricia Raquel Redondo - Adri&aacute;n Niron - Nilda Corral - Mariano Venturini - Cecilia Sleiman - Jos&eacute; Gabriel Migueles Chazarreta - Guillermo Justo Chaves - Sof&iacute;a Lafuente - Laura Gold - Fabiana Rousseaux - Mar&iacute;a In&eacute;s Fern&aacute;ndez - Cecilia Raquel Flores - Federico Escribal - Abelardo Vitale - Guido Giorgi - Nicol&aacute;s Tereschuk - Victoria Banegas - Miguel Cuberos - Silvia Zerillo - Oliveira Mijarez - Jorge Andr&eacute;s Mendoza Madrid - Gabriela Lauretti - Oscar Rodr&iacute;guez - &Aacute;gueda Pereyra- Hern&aacute;n Pombo - Luis Butierrez - Andres Dmitruk - Rub&eacute;n Rodr&iacute;guez - M&oacute;nica Tabera - Cristina Mar&iacute;a In&eacute;s Peralta -&nbsp;Mariano Faraci - Silvia M&oacute;nica Gonz&aacute;lez Parma - Gustavo Seijo - Enzo Nicol&aacute;s Abreu - Selva Fund - Norberto Ferrari - Alfredo Benialgo - Celeste Montechiarini - Paula Meschini - Sebastian Adrian -Alejandra Perez Feulien - Orlando Pablo -Mancebo Cristina - Mariano Zukerfeld - Adri&aacute;n D&iacute;az - Graciela Bisignano - Adela Carvajal - Ernesto Dmitruk - Alejandra Muro - Paula Sestua - Bernardo Cort&eacute;s M&aacute;rquez - Stella Maris Fern&aacute;ndez - Iliana Prieto - Fiocco Rosanna - Jorge Sad Levi - Myriam Perez - Federico Casiraghi - Susana Zunino - Jorge Ga&ntilde;a - Ana Gastaldi - Leandro Boero - Rosa Blanquer - Valeria Niemes - Lidia Bracco - Ver&oacute;nica Vitullo - Mariana Roqueiro - Zunino Elena - P&eacute;rez Moncunill, Laura - Norma Monica Kisel - Guillermo Federico Flesca - Silvia Battistuzzi - Jos&eacute; Antonio Bernabe - Jorge Fern&aacute;ndez - Cristina Gallardo - Edith Fern&aacute;ndez - Lidia Ferrari - Edith M. Fern&aacute;ndez - Marcelo J. Fern&aacute;ndez Oriol - Laura In&eacute;s Miguel Villar - Quadrini, Claudia - Germ&aacute;n Carina - Claudio Steinmeyer&nbsp;- Fern&aacute;ndez Mar&iacute;a Elena - Jorge Cordi Brons - Andr&eacute;s Ponce de Le&oacute;n - P&eacute;rez Uxio - Chaves Carlos Alberto - Santiago Bustelo - Sof&iacute;a Thisted - Monica Cohendoz - Gabriel Su&aacute;rez - Mart&iacute;n Rogani - Juan Quintero - Stella Maris Quinteros - Andr&eacute;s Waisman - Sergio Roberto M&aacute;rquez - Juli&aacute;n L&oacute;pez - Juan Reginato - Fabi&aacute;n Moreira 
    </p><p class="article-text">
        Y siguen las firmas&hellip;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/intelectuales-piden-campo-popular-mayor-unidad-frente-avance-derecha_1_8826941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Mar 2022 15:27:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Progresismo,América Latina,Campo Popular,Intelectuales]]></media:keywords>
    </item>
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