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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Operativo Independencia]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Operativo Independencia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Secuestros y torturas en La Fronterita: cuando el poder económico esquiva el banquillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/secuestros-torturas-fronterita-economico-esquiva-banquillo_1_13092189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd5c4b7b-41d2-445f-906b-5fdbddf4bf5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Secuestros y torturas en La Fronterita: cuando el poder económico esquiva el banquillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el marco del medio siglo del inicio de la dictadura, Tucumán se enfrenta a la parálisis del primer juicio que compromete a una empresa en delitos de lesa humanidad en la provincia. El secuestro del dirigente Jacobo Ortiz y la responsabilidad de los directivos del ingenio, en el centro de una justicia que llega tarde.
</p><p class="subtitle">Ezequiel Adamovsky - 1976, el comienzo de un loop destructivo del que nunca pudimos salir</p><p class="subtitle">Vaciamiento de políticas de derechos humanos, eliminación de organismos clave y una larga lista de provocaciones
</p></div><p class="article-text">
        Al cumplirse 50 a&ntilde;os del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la memoria colectiva argentina se detiene en las huellas de un plan de exterminio que, en Tucum&aacute;n, tuvo un pr&oacute;logo feroz con el Operativo Independencia. <strong>Mientras el pa&iacute;s conmemora cinco d&eacute;cadas de lucha por Memoria, Verdad y Justicia, en esta provincia el reloj parece haberse detenido.</strong> La reciente suspensi&oacute;n del juicio por el Ingenio La Fronterita, con&nbsp;68 v&iacute;ctimas de delitos de lesa humanidad que deb&iacute;a iniciar este 11 de marzo, demuestra que <strong>el poder econ&oacute;mico a&uacute;n batalla por evitar el banquillo de los acusados sobre su complicidad con el terrorismo de Estado.</strong>
    </p><h2 class="article-text">El mundo rural como blanco del plan sistem&aacute;tico de exterminio</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/pozo-vargas-20-anos-116-victimas-40-metros-puerta-profundo-historia_1_8942380.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El terrorismo de Estado en Tucum&aacute;n no fue un fen&oacute;meno meramente urbano</a>, fue una cacer&iacute;a dise&ntilde;ada para desarticular el movimiento social en el coraz&oacute;n productivo de la provincia. El plan sistem&aacute;tico de exterminio tuvo como blanco a los trabajadores de la ca&ntilde;a de az&uacute;car y del mundo rural, un sector que representaba parte de la columna vertebral de la resistencia social y sindical.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para las fuerzas represivas, el pe&oacute;n de surco y el obrero del ingenio no eran solo trabajadores, sino objetivos militares dentro de una estrategia de control territorial. </strong>La militarizaci&oacute;n de los pueblos azucareros buscaba aniquilar la hist&oacute;rica capacidad de movilizaci&oacute;n de la Federaci&oacute;n Obrera de Trabajadores de la Industria Azucarera (FOTIA), el poderoso gremio azucarero que hab&iacute;a tenido conquistas hist&oacute;ricas, desafiando hasta al expresidente Juan Domingo Per&oacute;n. En este esquema, el ingenio dej&oacute; de ser una unidad productiva para integrarse a la log&iacute;stica del horror, convirtiendo el paisaje rural en un escenario de persecuciones, secuestros y disciplinamiento social a trav&eacute;s del miedo.
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                    alt="Fidel Jacobo Ortiz, secretario general del sindicato de La Fronterita, personifica la saña contra el sindicalismo de base."
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            <span class="title">
                Fidel Jacobo Ortiz, secretario general del sindicato de La Fronterita, personifica la saña contra el sindicalismo de base.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La cacer&iacute;a de Ortiz</h2><p class="article-text">
        Dentro de este plan, la figura de <strong>Fidel Jacobo Ortiz,</strong> secretario general del sindicato de La Fronterita, personifica la sa&ntilde;a contra el sindicalismo de base. Su secuestro, ejecutado en 1976, fue una muestra de la cacer&iacute;a coordinada entre el Ej&eacute;rcito y la empresa. Ortiz fue arrancado de su hogar en un operativo violento, realizado a plena luz del d&iacute;a y frente a su familia, lo que <strong>evidencia &ldquo;la zona liberada&rdquo; que imperaba en los alrededores del ingenio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los registros y testimonios, Ortiz no fue llevado a una comisar&iacute;a, sino trasladado de inmediato a la base militar instalada dentro del propio predio de La Fronterita. El ensa&ntilde;amiento contra &eacute;l fue particular: por su rol de liderazgo y su defensa de los derechos de los obreros del surco<strong> fue sometido a interrogatorios bajo torturas en los mismos galpones donde habitualmente cumpl&iacute;a su labor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La log&iacute;stica empresarial fue determinante: se denunci&oacute; que los grupos de tareas utilizaron camionetas de la propia compa&ntilde;&iacute;a para su traslado y que <strong>la oficina de personal facilit&oacute; los datos precisos para localizarlo.</strong> Su destino final es incierto, tras pasar por este Centro Clandestino de Detenci&oacute;n (CCD). Ortiz est&aacute; desaparecido, siendo el s&iacute;mbolo de c&oacute;mo la estructura empresarial provey&oacute; &ldquo;listas negras&rdquo; para eliminar a los referentes rurales m&aacute;s combativos.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DGBtfFBRHEz/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DGBtfFBRHEz/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; 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font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DGBtfFBRHEz/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Andhes (@andhesorg)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Fidel Jacobo Ortiz no era un dirigente cualquiera. Se hab&iacute;a criado en la Colonia 3 del ingenio La Fronterita, viviendo all&iacute; con su familia en las modestas casas que la empresa constru&iacute;a para sus trabajadores. Comenz&oacute; como obrero del surco &ndash;el trabajo m&aacute;s duro en el cultivo de ca&ntilde;a&ndash; pero su compromiso con los compa&ntilde;eros lo llev&oacute; a escalar posiciones en el sindicato. Su influencia era tal que, a pesar de venir de una familia humilde, fue electo secretario general con 35 a&ntilde;os y represent&oacute; con dignidad los intereses de los trabajadores azucareros, seg&uacute;n testimonios, frente a las injusticias laborales y al modelo productivo inequitativo que implementaba la empresa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ortiz fue secuestrado unos d&iacute;as despu&eacute;s del golpe de 24 marzo de 1976. Lo liberaron 43 d&iacute;as m&aacute;s tarde, en la localidad de El Manantial, luego de haber sido sometido a torturas, por lo que su estado de salud era delicado cuando regres&oacute; a su casa, record&oacute; su hija Hortensia Ort&iacute;z, quien dialog&oacute; con <strong>elDiarioAR</strong>. Hab&iacute;a perdido su trabajo en La Fronterita y sus verdugos le advirtieron que abandonara el pa&iacute;s pero regres&oacute; con su familia y en junio fue detenido, una vez m&aacute;s, y nunca m&aacute;s se supo de &eacute;l. &ldquo;Pap&aacute; no quer&iacute;a dejarnos, a pesar de las amenazas&rdquo;, rememor&oacute; Hortensia. &ldquo;Fue una noche muy triste y negra para nosotros. No volvimos a saber nada de &eacute;l, mi mam&aacute; sal&iacute;a temprano a la ma&ntilde;ana y volv&iacute;a tarde a la noche tratando de encontrarlo, nunca dej&oacute; de buscarlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Fronterita                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Galpones convertidos en mazmorras</h2><p class="article-text">
        En la planta azucarera oper&oacute; la fuerza de tareas &ldquo;Rayo&rdquo; del Ej&eacute;rcito. De acuerdo con la investigaci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a Federal, los propietarios del ingenio cedieron tres galpones a los militares, denominados &ldquo;Tambo&rdquo; y los &ldquo;Conventillos&rdquo;, utilizados por los trabajadores golondrina durante la zafra y &ldquo;Campamento&rdquo;, en donde estaban las carpas del Ej&eacute;rcito Argentino desplegadas alrededor de una laguna de descarte de desechos de la planta azucarera. En los dos primeros se secuestr&oacute;, tortur&oacute; y desapareci&oacute; a decenas de personas, a solo 300 metros de la casa del administrador Jorge Alberto Figueroa Minetti, quien no pod&iacute;a haber desconocido la existencia de esos delitos. El lugar fue funcional a la &ldquo;La Escuelita&rdquo; de Famaill&aacute;, el primer centro clandestino de detenci&oacute;n y tortura del pa&iacute;s, por el que pasaron alrededor de 2.500 v&iacute;ctimas, que est&aacute; a solo seis kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        El caso de La Fronterita no es aislado, tambi&eacute;n se utiliz&oacute; la misma metodolog&iacute;a represiva en los ingenios Lules, Nueva Baviera, Santa Luc&iacute;a, Bella Vista y Concepci&oacute;n. En este &uacute;ltimo, ubicado en el municipio de Banda del R&iacute;o Sal&iacute;, pegado a la capital tucumana, al menos 26 trabajadores fueron secuestrados entre los meses previos y el fin de la &uacute;ltima dictadura. Todos eran gremialistas de la FOTIA o delegados del ingenio. De ese total, 21 permanecen desaparecidos. Existen pruebas de que la empresa aport&oacute; veh&iacute;culos para los operativos de secuestros, muchos de los cuales sucedieron en las propias instalaciones. <strong>El genocida condenado y fallecido Antonio Domingo Bussi, excomandante del Operativo Independencia y gobernador de facto de Tucum&aacute;n, ten&iacute;a un despacho propio en la planta, seg&uacute;n testimonios.</strong>
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                La familia Ortiz reside en Famaillá, en la actualidad.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Las cifras del genocidio</h2><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n conjunta del Centro de Estudios Genocida (CEG) de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y la Fundaci&oacute;n Memorias e Identidades de Tucum&aacute;n (MIT), en base a datos extra&iacute;dos de los juicios que se sustancias en estrados judiciales federales, revel&oacute; otra dimensi&oacute;n del terrorismo de Estado durante el per&iacute;odo 1975-1983, al consolidar una base de datos actualizada a 2025 que documenta 1.887 v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El estudio arroj&oacute; que el 44% de las v&iacute;ctimas tucumanas &ndash;825 personas&ndash; fueron secuestradas durante el Operativo Independencia, lo que confirm&oacute; que la represi&oacute;n ilegal no comenz&oacute; con la dictadura c&iacute;vico militar, lo que desmantela la narrativa que intenta diferenciar ambos per&iacute;odos</strong>. El 64% de las v&iacute;ctimas secuestradas (527) fueron liberadas, hubo 40 casos de cr&iacute;menes y 258 personas est&aacute;n desaparecidas. El alto porcentaje de sobrevivencia no fue una rareza tucumana: una proporci&oacute;n similar se registra a nivel nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al poner la lupa sobre los secuestros, se determinaron sus actividades en 555 casos: 450 v&iacute;ctimas trabajaban, 66 estudiaban y 28 estudiaban y trabajaban. El grupo m&aacute;s grande fue de la industria azucarera (123) y durante la dictadura este n&uacute;mero ascendi&oacute; a 305. Le siguieron los trabajadores de la administraci&oacute;n p&uacute;blica (42), de otras tareas agr&iacute;colas (39) y de construcci&oacute;n (32). <strong>La cifra de 305 refleja la centralidad econ&oacute;mica y pol&iacute;tica de los ingenios en la provincia, as&iacute; como la determinaci&oacute;n de las fuerzas armadas de desarticular cualquier organizaci&oacute;n sindical o pol&iacute;tica vinculada a la industria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La geograf&iacute;a del terror en Tucum&aacute;n se materializ&oacute;, adem&aacute;s, con la existencia de 80 centros clandestinos de detenci&oacute;n identificados: 14 estaban vinculados a ingenios azucareros. As&iacute;, la f&aacute;brica y el campo dejaron de ser lugares de producci&oacute;n para transformarse en nodos de un sistema represivo que articulaba el poder econ&oacute;mico con el militar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2023, la Secretaría de Derechos Humanos señalizó como sitio de memoria la Base Militar en Ingenio La Fronterita."
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                En 2023, la Secretaría de Derechos Humanos señalizó como sitio de memoria la Base Militar en Ingenio La Fronterita.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Los acusados: de la gerencia al banquillo</h2><p class="article-text">
        La causa Fronterita tuvo un sinuoso recorrido. En 2019, el juez federal Daniel Bejas &ndash;actual miembro de la C&aacute;mara Nacional Electoral- dict&oacute; la falta de m&eacute;rito para los empresarios acusados, decisi&oacute;n que fue confirmada por la C&aacute;mara Federal de Tucum&aacute;n. Fue la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n quien, en diciembre de 2020, revirti&oacute; ese criterio y en agosto de 2021 la C&aacute;mara de Tucum&aacute;n proces&oacute; a los imputados por cr&iacute;menes de lesa humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Producto de esas demoras judiciales solo llegaron a juicio dos acusados de la media docena original: <strong>Jorge Alberto Figueroa Minetti</strong>, que era administrador, y <strong>Eduardo Buttori</strong>, exmiembro del directorio. <strong>La fiscal&iacute;a los acusa de ser part&iacute;cipes necesarios en delitos de lesa humanidad contra 68 v&iacute;ctimas, incluyendo torturas, homicidios y violencia sexual.</strong> La acusaci&oacute;n sostiene que la empresa prest&oacute; apoyo log&iacute;stico esencial &ndash;veh&iacute;culos, predios y combustible&ndash; para la persecuci&oacute;n de sus propios empleados. Otros dos exdirectivos procesados quedaron afuera: Alfredo Jos&eacute; Mart&iacute;nez Minetti, fallecido, y Fernando Corn&uacute; De Olmos, apartado por problemas de salud.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El intendente José Orellana y Figueroa Minetti. Fotos: FB de la Secretaría de Gobierno de la Municipalidad de Famaillá"
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            <span class="title">
                El intendente José Orellana y Figueroa Minetti. Fotos: FB de la Secretaría de Gobierno de la Municipalidad de Famaillá                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El juicio oral estaba previsto para marzo de 2025 pero fue suspendido por la recusaci&oacute;n contra dos juezas y para analizar el estado de salud de los dos empresarios imputados. Finalmente, el pasado mi&eacute;rcoles 11 de marzo, tras innumerables demoras, deb&iacute;a comenzar el juicio oral contra Figueroa Minetti y Buttori pero un d&iacute;a antes, el Tribunal Oral Federal suspendi&oacute; el debate: la defensa solicit&oacute; una nueva pericia m&eacute;dica sobre la salud de Figueroa Minetti, lo que obligar&aacute; a intervenir al Cuerpo M&eacute;dico Forense. La fecha de inicio qued&oacute; en suspenso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta decisi&oacute;n implica un nuevo obst&aacute;culo en la b&uacute;squeda de justicia en una causa que lleva m&aacute;s de diez a&ntilde;os de tr&aacute;mite judicial y que investiga delitos de lesa humanidad. Esta situaci&oacute;n coloca la causa al borde de lo que denominamos la impunidad biol&oacute;gica, consecuencia de las fallas estructurales del poder judicial argentino en el proceso de memoria, verdad y justicia. El juicio tiene, adem&aacute;s, un car&aacute;cter hist&oacute;rico: es el primero en Tucum&aacute;n que busca juzgar la responsabilidad de actores empresariales en el terrorismo de Estado&rdquo;, sostuvo a eldiarioar Rodrigo Scrocchi, integrante de la organizaci&oacute;n Abogados y Abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales (ANDHES).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A horas de comenzar el juicio, esta suspensi&oacute;n vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrenta el proceso de juzgamiento de los delitos de lesa humanidad cuando el tiempo avanza m&aacute;s r&aacute;pido que la justicia&rdquo;. &ldquo;A 51 a&ntilde;os del Operativo Independencia y a 50 a&ntilde;os del terrorismo de Estado en Argentina, las v&iacute;ctimas y sus familias siguen esperando justicia&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; la entidad en un comunicado. ANDHES acompa&ntilde;a la causa como querellante y representa a familiares de v&iacute;ctimas del Ingenio La Fronterita, entre ellos, a la familia de Ortiz.
    </p><p class="article-text">
        Consultada Hortensia por <strong>elDiarioAR</strong> sobre esta nueva dilaci&oacute;n, su breve respuesta fue: &ldquo;tememos que ahora todo quede en la nada como en otros casos, no solo para nosotros, tambi&eacute;n para el resto de las v&iacute;ctimas&rdquo;. Y tras un silencio, agreg&oacute;: &ldquo;nos piden que esperemos, que tengamos paciencia pero la paciencia alguna vez se acabar&aacute;&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El espejo del Ledesma</h2><p class="article-text">
        La suspensi&oacute;n del juicio en Tucum&aacute;n encendi&oacute; las alarmas por su similitud con el caso de <strong>Carlos Pedro Blaquier</strong>, due&ntilde;o del Ingenio Ledesma, en Jujuy. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/murio-95-anos-empresario-carlos-pedro-blaquier-expresidente-ingenio-ledesma-procesado-crimenes-durante-dictadura_1_10029728.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Blaquier falleci&oacute; en 2023, a los 95 a&ntilde;os</a>, sin haber sido juzgado, beneficiado por una estrategia judicial de dilaci&oacute;n. El caso Blaquier qued&oacute; definitivamente cerrado por la muerte del imputado, el de La Fronterita est&aacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/muerte-victimarios-desafia-juicios-lesa-humanidad-abre-debate-reparacion_1_11340070.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;al borde de la impunidad biol&oacute;gica&rdquo;.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        Ambos procesos ilustran lo que los organismos de derechos humanos identifican como una resistencia estructural del Poder Judicial para avanzar en causas contra actores econ&oacute;micos. <strong>De las 360 sentencias por cr&iacute;menes de lesa humanidad dictadas en el pa&iacute;s, desde 2003, solo cinco involucraron a empresarios y ninguno del sector agroindustrial ha sido condenado hasta el momento.</strong> La impunidad biol&oacute;gica, lejos de ser un destino inevitable, aparece como consecuencia directa de &ldquo;las fallas estructurales del poder judicial argentino en el proceso de memoria, verdad y justicia&rdquo;. A 50 a&ntilde;os del golpe, la justicia no puede seguir siendo un tr&aacute;mite postergable.
    </p><p class="article-text">
        <em>DC/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/secuestros-torturas-fronterita-economico-esquiva-banquillo_1_13092189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Secuestros y torturas en La Fronterita: cuando el poder económico esquiva el banquillo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura Cívico Militar,24 de marzo,Operativo Independencia,Carlos Blaquier]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tucumán recuerda el Operativo Independencia, el ensayo del genocidio que la dictadura expandió a todo el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tucuman-recuerda-operativo-independencia-ensayo-genocidio-dictadura-expandio-pais_1_12026305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49a0a85d-2209-4fdd-932b-0d1702f8df66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tucumán recuerda el Operativo Independencia, el ensayo del genocidio que la dictadura expandió a todo el país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organismos de derechos humanos realizarán actos en la provincia para conmemorar el inicio del plan sistemático de desapariciones y torturas que comenzó con el gobierno de Isabel Perón, reivindicada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, y que continuó el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional.</p><p class="subtitle">Pozo de Vargas: es la fosa más grande del país, se identificaron 116 restos óseos y quedán más de 30</p><p class="subtitle">Juan Falú: “A mi hermano Lucho lo asesinó Bussi de un tiro en la cabeza”</p></div><p class="article-text">
        El 5 de febrero de 1975, Tucum&aacute;n se convirti&oacute; en el primer escenario del plan sistem&aacute;tico de represi&oacute;n ilegal en la Argentina. A trav&eacute;s del <a href="https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-261-1975-210287/texto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decreto 261</a>, <strong>la presidenta Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n orden&oacute; la militarizaci&oacute;n de la provincia bajo el pretexto de &ldquo;aniquilar a la subversi&oacute;n&rdquo;</strong>. Ese operativo, que se publicit&oacute; como una respuesta a la guerrilla rural del Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), fue en realidad el puntapi&eacute; inicial de un plan genocida que incluy&oacute; secuestros, torturas, desapariciones y asesinatos. A 50 a&ntilde;os, organismos de derechos humanos realizar&aacute;n actividades en distintos puntos de Tucum&aacute;n para recordar y denunciar las consecuencias de aquella pol&iacute;tica represiva que, un a&ntilde;o despu&eacute;s, se expandir&iacute;a a todo el pa&iacute;s con la dictadura militar.
    </p><p class="article-text">
        Junto con familiares y v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado, las organizaciones realizar&aacute;n <strong>actos conmemorativos en Famaill&aacute;, Santa Luc&iacute;a, Taf&iacute; Viejo y San Miguel de Tucum&aacute;n</strong> bajo la consigna: &ldquo;Lo dijeron las v&iacute;ctimas. Fue sentencia de la Justicia. Es historia. Operativo Independencia, el comienzo del genocidio&rdquo;. Estas actividades cuentan con el apoyo de la Universidad Nacional de Tucum&aacute;n (UNT), el Municipio de Taf&iacute; Viejo, la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la provincia y la Legislatura tucumana.
    </p><p class="article-text">
        El decreto de <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-reunio-isabel-peron-criticaron-vas-reivindicar-bataclana-puesta-dedo-dictador_1_11742815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la viuda de Per&oacute;n, recientemente reivindicada por la vicepresidenta, Victoria Villarruel</a>, permiti&oacute; la ocupaci&oacute;n militar de Tucum&aacute;n: en pocos d&iacute;as, llegaron a la provincia unos 5.000 efectivos del Ej&eacute;rcito, la Gendarmer&iacute;a y la Polic&iacute;a Federal, instaurando <strong>un r&eacute;gimen de terror que incluy&oacute; la desaparici&oacute;n sistem&aacute;tica de personas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el Operativo Independencia se present&oacute; como una ofensiva contra el ERP, su alcance fue mucho mayor: <strong>se convirti&oacute; en un ataque directo contra militantes y simpatizantes de organizaciones pol&iacute;ticas, sindicales, estudiantiles y religiosas</strong>. En particular, los trabajadores azucareros y sus sindicatos fueron blanco de la represi&oacute;n, en un contexto de transformaci&oacute;n econ&oacute;mica que a&uacute;n deja huella en la provincia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre 1975 y 1983, se registraron en Tucum&aacute;n aproximadamente 80 centros clandestinos de detenci&oacute;n</strong>, incluyendo la Escuelita de Famaill&aacute; y las bases militares en los exingenios La Fronterita, Lules y Santa Luc&iacute;a. En estos sitios, m&aacute;s de 800 personas fueron secuestradas, torturadas y sometidas a violencia extrema. La represi&oacute;n en Tucum&aacute;n fue de tal magnitud que, al inicio de la dictadura militar, la provincia ya hab&iacute;a concentrado la mitad de las desapariciones registradas en todo el per&iacute;odo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La represión en Tucumán fue de tal magnitud que, al inicio de la dictadura militar, la provincia ya había concentrado la mitad de las desapariciones registradas en todo el período</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Operativo Independencia no solo instaur&oacute; la desaparici&oacute;n forzada de personas como pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica sino que <strong>convirti&oacute; a Tucum&aacute;n en un laboratorio de exterminio para las Fuerzas Armadas, que luego replicar&iacute;an estos m&eacute;todos en todo el pa&iacute;s tras el golpe del 24 de marzo de 1976</strong>. Los juicios por delitos de lesa humanidad, como las causas Operativo Independencia I y II entre 2016 y 2020, ratificaron judicialmente el car&aacute;cter genocida de aquel plan represivo.
    </p><h2 class="article-text">Las actividades para recordar el inicio del programa represivo que sigui&oacute; la dictadura</h2><p class="article-text">
        La conmemoraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os del Operativo Independencia incluir&aacute; diversas actividades, a las que <a href="https://docs.google.com/spreadsheets/d/17gpxItvyt_bffHMNUICRVIWJLRj4NjDc/edit?usp=sharing&amp;ouid=103857809611430987186&amp;rtpof=true&amp;sd=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convocan y adhieren unas 230 organizaciones</a>.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Este mi&eacute;rcoles, en la Escuelita de Famaill&aacute;, se llevar&aacute; a cabo <strong>un acto con m&uacute;sica, muestras fotogr&aacute;ficas y testimonios de familiares y sobrevivientes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &bull; El viernes 7, la sede ser&aacute; Taf&iacute; Viejo, donde la represi&oacute;n apunt&oacute; especialmente contra trabajadores ferroviarios.
    </p><p class="article-text">
        &bull; El s&aacute;bado 8, las actividades se trasladar&aacute;n a Santa Luc&iacute;a, localidad donde el Ej&eacute;rcito instal&oacute; una de sus bases en el exingenio Santa Luc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &bull; Finalmente, el 17 de febrero, frente al Tribunal Oral Federal de San Miguel de Tucum&aacute;n, <strong>organismos de derechos humanos exigir&aacute;n que se fije fecha para el juicio contra los exdirectivos del Ingenio La Fronterita, acusados de complicidad en delitos de lesa humanidad</strong>. &ldquo;Los sobrevivientes y familiares de v&iacute;ctimas se est&aacute;n muriendo sin justicia y los empresarios mueren impunes. Rechazamos este punto final biol&oacute;gico y exigimos que se realice el juicio&rdquo;, afirman las organizaciones.
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                    alt="En 1975 el general entrerriano Antonio Domingo Bussi se hizo cargo del Operativo Independencia en Tucumán, provincia de la que sería interventor federal nombrado por la dictadura y gobernador elegido democráticamente, entre 1995 y 1999. En 2008 fue condenado a prisión perpetua por genocidio. Murió en 2011. Tenía arresto domiciliario."
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            <span class="title">
                En 1975 el general entrerriano Antonio Domingo Bussi se hizo cargo del Operativo Independencia en Tucumán, provincia de la que sería interventor federal nombrado por la dictadura y gobernador elegido democráticamente, entre 1995 y 1999. En 2008 fue condenado a prisión perpetua por genocidio. Murió en 2011. Tenía arresto domiciliario.                            </span>
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        La conmemoraci&oacute;n del Operativo Independencia se realiza en un contexto de <a href="https://www.eldiarioar.com/focos/la-avanzada-negacionista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negacionismo estatal, iniciado con la llegada de Javier Milei al poder</a>, que incluye el desmantelamiento de pol&iacute;ticas de memoria y la reivindicaci&oacute;n del terrorismo de Estado por parte de figuras del oficialismo.
    </p><h2 class="article-text">El genocidio, en n&uacute;meros</h2><p class="article-text">
        El Centro de Estudios sobre Genocidio (CEG) de la Universidad de Tres de Febrero (Untref) y la Fundaci&oacute;n Memorias e Indentidades de Tucum&aacute;n (MIT) Tucumampa Yuyaynim, cuyas coordinadoras son las investigadoras Ana Jemio y Julia Vitar, elaboraron una <a href="https://drive.google.com/file/d/1v8dVq1oZr7iSTuB6pWtE8OXcXh78ED7V/view?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">base de datos &mdash;actualizada a 2025&mdash; sobre el genocidio en Tucum&aacute;n perpetrado entre 1975 y 1983</a>. Aqu&iacute;, algunos trazos generales de este proceso represivo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Nuestra base de datos registra 1887 v&iacute;ctimas del genocidio en Tucum&aacute;n. El 44% de las cuales (825) fueron secuestradas durante el Operativo Independencia, es decir, entre febrero de 1975 y el 23 de marzo de 1976.</li>
                                    <li>El 64% de las v&iacute;ctimas secuestradas durante el Operativo Independencia (527) fueron liberadas. En 40 casos fueron asesinadas y en 258 contin&uacute;an desaparecidas. El alto porcentaje de sobrevivencia no fue una rareza tucumana: una proporci&oacute;n similar se registra a nivel nacional.</li>
                                    <li>En 555 casos se cuenta con informaci&oacute;n sobre la actividad de las v&iacute;ctimas: 450 de ellas trabajaban, 66 estudiaban y 28 estudiaban y trabajaban. El grupo m&aacute;s grande trabajaba para la agroindustria azucarera (123). Durante la dictadura militar, este n&uacute;mero ascendi&oacute; a 305. Le siguen los trabajadores de la administraci&oacute;n p&uacute;blica (42 personas), tareas agr&iacute;colas menos az&uacute;car (39 personas) y construcci&oacute;n (32).</li>
                                    <li>Durante el Operativo Independencia se utilizaron 80 espacios de detenci&oacute;n clandestina, 11 de los cuales fueron grandes CCD. De esos 80 espacios, 14 estaban vinculados a la agroindustria azucarera, 5 de ellos eran o hab&iacute;an sido ingenios azucareros.</li>
                                    <li>El 49% de los casos de violaciones a los derechos humanos durante el Operativo Independencia (403) fueron denunciados reci&eacute;n a partir de 2003, con la reapertura de las investigaciones judiciales. La mayor&iacute;a de estas nuevas denuncias son casos de sobrevivientes (90%).</li>
                                    <li>En Tucum&aacute;n se han realizado dos juicios orales y p&uacute;blicos dedicados exclusivamente a delitos cometidos durante el Operativo Independencia contra 270 personas. Se juzgaron a 32 militares, polic&iacute;as y gendarmes, 18 de los cuales fueron condenados. Se encuentran en investigaci&oacute;n y pendientes de juicio alrededor de 400 casos m&aacute;s.</li>
                            </ul>
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        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/tucuman-recuerda-operativo-independencia-ensayo-genocidio-dictadura-expandio-pais_1_12026305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Feb 2025 18:45:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tucumán recuerda el Operativo Independencia, el ensayo del genocidio que la dictadura expandió a todo el país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Operativo Independencia,Represión,Genocidio,Genocidas,Isabel Perón,María Estela Martínez de Perón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pozo de Vargas: se realizó el último envío de restos óseos de la fosa en la que fueron identificados 116 desaparecidos de la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pozo-vargas-realizo-ultimo-envio-restos-oseos-fosa-identificados-116-desaparecidos-ultima-dictadura_1_10539622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e3e6783-9dd8-4179-a9fa-e58ff68819aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pozo de Vargas: se realizó el último envío de restos óseos de la fosa en la que fueron identificados 116 desaparecidos de la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ubicada en Tafí Viejo, Tucumán, es la fosa más grande de Sudamérica en donde se intentó ocultar a víctimas de las Juntas que fueron detenidas, torturadas y asesinadas.</p><p class="subtitle">Pozo de Vargas, 20 años, 116 víctimas y 40 metros de una puerta hacia lo más profundo de nuestra historia</p><p class="subtitle">Juan Falú: “A mi hermano Lucho lo asesinó Bussi de un tiro en la cabeza. Estaba arrodillado, con las manos atadas atrás y quisieron ocultar su cuerpo en El Pozo de Vargas”</p></div><p class="article-text">
        Imagine el lector o la lectora un antiguo pozo de agua de 40 metros de profundidad reutilizado a fosa para ocultar cuerpos de hombres y mujeres. Por las dudas estuvieran con vida, algunos cuerpos reciben disparos, son rematados desde arriba. Unos cuantos son arrojados de manera individual, con las manos atadas, pero a otros se los envuelve de a tres o cinco y se los enrolla en bolsas y se ci&ntilde;en con alambre. Despu&eacute;s de cada operativo se arrojan escombros sobre los restos pero como es insuficiente, se trae tierra y ripio de arroyos cercanos. Cuando no da para m&aacute;s, se destruye el brocal del pozo, que tambi&eacute;n se deposita adentro, y luego con una m&aacute;quina se empareja el terreno para ocultar esa boca profunda al horror. Los cuerpos llegaban hasta el predio durante la noche en camiones militares, al mismo tiempo que se produc&iacute;a un apag&oacute;n y las pocas casas cercanas se quedaban sin luz. Tuvieron que pasar muchos a&ntilde;os para que algunos vecinos comenzaran a hablar. Esta escena que bien podr&iacute;a ser de la Alemania nazi, se repiti&oacute; de manera sistem&aacute;tica durante dos a&ntilde;os, al menos, en Taf&iacute; Viejo, Tucum&aacute;n, y tiene un nombre: El Pozo de Vargas. Fue durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar que se inici&oacute; el 24 de marzo de 1976.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se trata de la fosa m&aacute;s grande de Sudam&eacute;rica, en donde se han identificado, hasta ahora, a 116 detenidos desaparecidos.</strong> Es tan espantoso lo que sucedi&oacute; all&iacute; y son tantas las pruebas, que ni los m&aacute;s ultra defensores de las Juntas militares golpistas pudieron negar su existencia. Ni siquiera el ya fallecido <strong>Antonio Domingo Bussi</strong>, exdue&ntilde;o de la vida y de la muerte durante el Operativo Independencia y exgobernador tucumano, tambi&eacute;n condenado por cr&iacute;menes de lesa humanidad en uno de los juicios. Su fallecimiento tambi&eacute;n le puso fin a un rosario de juicios en los que estaba comprometido y que le auguraban una similar resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/juan-falu-hermano-lucho-asesino-bussi-tiro-cabeza-arrodillado-manos-atadas-quisieron-ocultar-cuerpo-pozo-vargas_128_8716425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;A mi hermano Lucho lo asesin&oacute; Bussi de un tiro en la cabeza. Estaba arrodillado, con las manos atadas atr&aacute;s</a> y quisieron ocultar su cuerpo en El Pozo de Vargas&rdquo;, cont&oacute; a este cronista el reconocido m&uacute;sico tucumano Juan Fal&uacute; en una entrevista en febrero de 2022. Bussi fue condenado en este juicio oral y p&uacute;blico. Luego de permanecer en ese limbo lacerante que es la figura del desaparecido, a los Fal&uacute; se les inform&oacute; el 7 de junio de 2016 que los restos de Luis, empleado de Gas del Estado, estudiante universitario y secuestrado el 14 de septiembre de 1976, hab&iacute;an sido identificados en el Pozo. Tuvieron que pasar 40 a&ntilde;os para que la familia supiera a donde poner una flor para recordarlo. No es el caso de muchos que a&uacute;n claman por justicia. &ldquo;Todav&iacute;a esperamos que nos digan a d&oacute;nde han escondido las flores que aromaron las calles persiguiendo un destino&rdquo;, canta&nbsp;el poeta y m&uacute;sico argentino V&iacute;ctor Heredia, que a&uacute;n pide justicia por la desaparici&oacute;n de su hermana Mar&iacute;a Cristina y de su esposo, Claudio Grandi, cuando estaba embarazada. Su canto es todav&iacute;a el de miles en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Este 19 de septiembre qued&oacute; marcado en la memoria de quienes pudieron identificar a sus familiares en El Pozo de Vargas y de quienes a&uacute;n esperan que en los cientos de restos de huesitos hallados all&iacute; podr&iacute;a estar el ADN que les devuelva la identidad. Ese d&iacute;a, el Juzgado Federal 2 de Tucum&aacute;n, con colaboraci&oacute;n de la Gendarmer&iacute;a, envi&oacute; desde el predio al Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense (EAAF), cuyos laboratorios se encuentran en la exESMA, en la Ciudad de Buenos Aires, los &uacute;ltimos fragmentos extra&iacute;dos por los peritos del Colectivo de Arqueolog&iacute;a, Memoria e Identidad de Tucum&aacute;n (CAMIT). <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/concluyeron-trabajos-excavacion-fosa-inhumacion-clandestina-tucuman-pozo-vargas_1_9943683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mucho antes, el 21 de marzo de este a&ntilde;o, el juez federal Fernando Povi&ntilde;a declar&oacute; la Clausura de la Excavaci&oacute;n Pozo de Vargas porque los peritos hab&iacute;an llegado al fondo, de donde se extrajo todo el material posible. Desde entonces trabajaron en tareas de zaranda para separar los huesos de la tierra y otros materiales, clasificar y conservar</a>. Este fue el contenido del &uacute;ltimo env&iacute;o. Una caja de cart&oacute;n, embalada con cuidado, llev&oacute; en su interior alrededor de una veintena de peque&ntilde;as bolsas con huesitos y en una etiqueta, en cada una, en donde se consignaron datos importantes, como la profundidad del hallazgo y la cuadr&iacute;cula en la que fueron encontrados. Las muestras ser&aacute;n cruzadas por los cient&iacute;ficos del EAAF con un potente software de comparaci&oacute;n masiva, con datos gen&eacute;ticos de los restos que les llegaron desde los lugares en donde se est&aacute;n realizando investigaciones. <strong>Habr&aacute; que esperar unos meses para conocer ese resultado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa ma&ntilde;ana fue soleada y con &aacute;rboles en flor. Primaveral. Desde temprano esperaron el cumplimiento de la medida algunos parientes de identificados y otros que esperan que la ciencia haga posible el milagro de devolverle a sus seres queridos. Entre ellos estuvieron Josefina Molina, hija del vice gobernador tucumano Dardo Molina Chazarreta, y Teresa Arias, hija del ferroviario tafice&ntilde;o Segundo Bonifacio Arias. Ambos fueron secuestrados y sus restos identificados en el Pozo. A su lado estuvo Virginia Sosa, presidenta de la asociaci&oacute;n Familiares de Desaparecidos de Tucum&aacute;n (Fadetuc) que a&uacute;n espera tener alg&uacute;n dato, una pista, siquiera, que pueda dar con los restos de su esposo Jos&eacute; Zen&oacute;n Ruiz, secuestrado durante el Operativo Independencia, el 28 de julio de 1975. &ldquo;Este d&iacute;a es muy importante porque es el resultado de haber militado durante a&ntilde;os, contra todo, para que se supiera que aqu&iacute; hab&iacute;a restos. Cuando comenzaron las excavaciones nos pasamos semanas acompa&ntilde;ando a los peritos, con viento, fr&iacute;o y lluvia, para exigir que el Estado destine fondos para los trabajos. Los acompa&ntilde;amos siempre porque seguimos pidiendo justicia&rdquo;, dice y su voz se quiebra.
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                    alt="Virginia Sosa, de remera negra, y Julia Castillo, de pañuelo. En los extremos, Antonia Díaz y Josefina Molina Chazarreta, hijas de desaparecidos, el pasado 19 de septiembre, cuando se entregaron los últimos restos al Equipo Argentino de Antropología Forense para su identificación."
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            <span class="title">
                Virginia Sosa, de remera negra, y Julia Castillo, de pañuelo. En los extremos, Antonia Díaz y Josefina Molina Chazarreta, hijas de desaparecidos, el pasado 19 de septiembre, cuando se entregaron los últimos restos al Equipo Argentino de Antropología Forense para su identificación.                            </span>
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        Virginia estaba en su cuarto mes de embarazo cuando ese 28 de julio, de madrugada, a&uacute;n de noche, un grupo de polic&iacute;as, con Roberto Heriberto &ldquo;El Tuerto&rdquo; Albornoz al frente, condenado y ya fallecido, entraron con violencia a su casa en el barrio San Jos&eacute; y se llevaron a su esposo. Durante el operativo, Virginia y sus dos hijos peque&ntilde;os fueron golpeados y obligados a meterse debajo de una mesa. Para entonces, ya ten&iacute;a un hermano y una hermana desaparecidos, por lo que se hizo cargo de la crianza de sus sobrinos. Desde entonces, no se detuvo ni un d&iacute;a en buscar a su compa&ntilde;ero y hermanos. Solo pudo rescatar a su hermana, que hab&iacute;a sido llevada al penal de Concepci&oacute;n, en el sur tucumano, porque hab&iacute;a sido &ldquo;blanqueada&rdquo;, es decir, estaba en los registros de detenciones. Su dolor se hizo p&uacute;blico cuando declar&oacute; en la Megacausa Operativo Independencia. Aunque no lo confiesa de manera abierta, abriga una m&iacute;nima esperanza de que en la caja de madera est&eacute; aunque sea un huesito de Jos&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ella estuvo Julia Castillo que, incansable, tambi&eacute;n busca a su hijo Hugo Pastor Ju&aacute;rez, quien fue secuestrado en diciembre de 1976. &ldquo;Ojal&aacute; sus restos estuvieran aqu&iacute;, quiz&aacute;s con los estudios que se hagan se pueda saber. Sino, seguir&eacute; busc&aacute;ndolo hasta mis &uacute;ltimos d&iacute;as&rdquo;. Su hijo fue secuestrado el 11 de diciembre de 1976, en Taco Ralo. Desde hace 47 a&ntilde;os lo busca, incansable. La familia viv&iacute;a en Bella Vista cuando una patota militar entr&oacute; a su casa. La golpearon hasta el hartazgo hasta que uno de sus hijos confes&oacute; en donde se encontraba Hugo. Sus pedidos para dar con su hijo no cesaron, aun en plena dictadura. Tres veces, al menos, fue v&iacute;ctima de ataques en Bella Vista por no hacer silencio. Temiendo por su vida, la familia se traslad&oacute; a Buenos Aires y durante a&ntilde;os ocult&oacute; el domicilio real por temor a represalias. Hace unos d&iacute;as declar&oacute; en la Megacausa Jefatura III, en Tucum&aacute;n, en la que se juzga la responsabilidad penal de 27 exmilitares y expolic&iacute;as de la provincia, que est&aacute;n acusados por delitos cometidos en perjuicio de 237 v&iacute;ctimas, de las que 84 contin&uacute;an desaparecidas. &ldquo;He luchado, sigo luchando y seguir&eacute; luchando porque no voy a bajar los brazos. Que la justicia los condene y vean el dolor que yo pas&eacute;. Yo solo quiero saber de mi hijo, quiero saber d&oacute;nde est&aacute;n sus restos&rdquo;, sostuvo en la sala para cerrar su testimonio.
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                    alt="El trabajo de  los peritos del Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (CAMIT). La primera identificación de restos en El Pozo de Vargas fue el 11 de diciembre de 2011"
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                El trabajo de  los peritos del Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (CAMIT). La primera identificación de restos en El Pozo de Vargas fue el 11 de diciembre de 2011                            </span>
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        Pese a que se trat&oacute; del &uacute;ltimo env&iacute;o de restos de huesos desde El Pozo de Vargas al EAAF, todav&iacute;a resta mucho por hacer, como clasificar otro tipos de materiales que se han encontrado y que podr&iacute;an asociarse con algunas identificaciones, como marcos de anteojos, cadenas, crucifijos, medallas, restos de zapatillas, zapatos y medias, entre otros objetos personales.<strong> El lugar est&aacute; se&ntilde;alizado como Sitio de la Memoria y hay varios proyectos para convertirlo en un museo que albergue todo el material que se extrajo y del que se desconoce su pertenencia. </strong>Adem&aacute;s, tambi&eacute;n continuar&aacute;n otras tareas en el predio porque se cree, por algunos indicios, que all&iacute; hubo construcciones que fueron destruidas y que podr&iacute;an haber sido utilizadas como salas de detenci&oacute;n y torturas. El lugar se mantiene por la colaboraci&oacute;n del municipio de Taf&iacute; Viejo, cuyo intendente, el peronista Javier Noguera, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;forma parte de nuestro compromiso con las pol&iacute;ticas de Memoria, Verdad y Justicia; el objetivo es que el predio se transforme en un museo para que las futuras generaciones conozcan los horrores que se cometieron durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, en el lugar desarrollan las tareas de investigaci&oacute;n los integrantes CAMIT, desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, que son los peritos Ruy Diego Zurita, Alejandro Leiva, Luciano Molina y Fabio Srur, quienes trabajaron en el interior del pozo. Las tareas complementarias en el exterior, como trabajar en la zaranda, estuvieron a cargo de los peritos Aldo Ger&oacute;nimo, V&iacute;ctor Ataliva, Sergio Cano, Julia Lund y Gema Guti&eacute;rrez Gueta Gollena. Todas las acciones fueron y son coordinadas y supervisadas por el perito ge&oacute;logo Juan Carlos Valoy.
    </p><p class="article-text">
        La primera identificaci&oacute;n de restos en El Pozo de Vargas fue el 11 de diciembre de 2011. Ese d&iacute;a, el EAAF comunic&oacute; que all&iacute; hab&iacute;a sido arrojado el ex senador provincial peronista Guillermo &ldquo;Chonga&rdquo; Vargas Aignasse, desaparecido el 5 de abril de 1976, a los 35 a&ntilde;os de edad, padre del actual legislador provincial electo Ger&oacute;nimo Vargas Aignasse. Desde entonces se han sucedido las identificaciones hasta llegar a la cifra de 116 y se sabe que, al menos, a 31 restos faltan darle sus nombres y apellidos, el camino a sus historias.
    </p><p class="article-text">
        <em>DC/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pozo-vargas-realizo-ultimo-envio-restos-oseos-fosa-identificados-116-desaparecidos-ultima-dictadura_1_10539622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Sep 2023 09:18:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pozo de Vargas: se realizó el último envío de restos óseos de la fosa en la que fueron identificados 116 desaparecidos de la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pozo de Vargas,Tucumán,Antonio Bussi,EEAF,Operativo Independencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En un municipio de Tucumán declararon ciudadano ilustre a un empresario azucarero procesado en una causa por crímenes de lesa humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/municipio-tucuman-declararon-ciudadano-ilustre-empresario-azucarero-procesado-causa-crimenes-lesa-humanidad_1_9021196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f1e415e-0560-4c81-9cee-584217398475_16-9-discover-aspect-ratio_default_1048597.jpg" width="1253" height="705" alt="En un municipio de Tucumán declararon ciudadano ilustre a un empresario azucarero procesado en una causa por crímenes de lesa humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El intendente de Famaillá le otorgó un reconocimiento a Jorge Alberto Figueroa Minetti, ex administrador del ingenio La Fronterita durante el Operativo Independencia y la última dictadura.</p></div><p class="article-text">
        El municipio de <strong>Famaill&aacute;</strong> se encuentra 37 kil&oacute;metros al sur de San Miguel de Tucum&aacute;n, al pie de los cerros, es una de las zonas m&aacute;s aptas y f&eacute;rtiles para el desarrollo de actividades agropecuarias, como el cultivo de ca&ntilde;a de az&uacute;car. No es casual que ese lugar haya sido elegido por la familia Minetti para construir el ingenio azucarero <strong>La Fronterita </strong>en 1923, a&uacute;n hoy uno de los m&aacute;s importantes en la provincia.
    </p><p class="article-text">
        Este pasado 19 de mayo el municipio realiz&oacute; un acto en el design&oacute; como Ciudadano Ilustre al empresario azucarero <strong>Jorge Alberto Figueroa Minetti</strong>, quien fue administrador del ingenio y presidente de su directorio durante los a&ntilde;os 70. El propio intendente <strong>Jos&eacute; Orellana </strong>le entreg&oacute; el reconocimiento ante la presencia de funcionarios municipales y ex empleados de la f&aacute;brica. &ldquo;Reconocer a alguien es tomarlo como ejemplo para que sea un motivador de nuestra sociedad. Nosotros tenemos que hacer las cosas como las hicieron ellos&rdquo;, sostuvo Orellana durante el acto.
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                Ingenio La Fronterita, Tucumán                            </span>
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        A las pocas horas y luego de la publicaci&oacute;n de la actividad en las redes sociales oficiales del municipio surgieron<strong> repudios</strong> de organizaciones de familiares de detenidos y desaparecidos durante la dictadura c&iacute;vico militar. &iquest;Por qu&eacute;? Porque en septiembre del a&ntilde;o pasado la <strong>C&aacute;mara Federal de Apelaciones de Tucum&aacute;n</strong> proces&oacute; a Figueroa Minetti, Eduardo Butori, Alfredo Jos&eacute; Mart&iacute;nez Minetti y Fernando Corn&uacute; De Olmos, miembros del directorio de la firma, por su participaci&oacute;n criminal en delitos de lesa humanidad cometidos entre 1975 y 1978. In&eacute;dito en Tucum&aacute;n por tratarse de complicidad empresarial con la represi&oacute;n ilegal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a la Fiscal&iacute;a, los procesados son presuntos c&oacute;mplices de cr&iacute;menes de lesa humanidad contra, al menos, 68 personas que trabajaban en la planta o que viv&iacute;an en sus colonias (casas que pertenec&iacute;an a la firma) y que fueron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detenci&oacute;n y tortura que operaba en la propia f&aacute;brica. Todos fueron torturados y algunos a&uacute;n est&aacute;n desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        Durante la investigaci&oacute;n se pudo acreditar que la firma cedi&oacute; parte de sus instalaciones al Ej&eacute;rcito, aport&oacute; la log&iacute;stica para la base militar, puso a disposici&oacute;n veh&iacute;culos y dio informaci&oacute;n clave para los secuestros y homicidios, la mayor&iacute;a de dirigentes gremiales de la combativa Federaci&oacute;n Obrera Tucumana de la Industria del Az&uacute;car (FOTIA), delegados y allegados al sindicato. &ldquo;Sin los aportes que realizaron, los delitos investigados y demostrados en autos no habr&iacute;an podido cometerse en la forma en que fueron perpetrados&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; de manera taxativa la C&aacute;mara Federal al ordenar los procesamientos.
    </p><p class="article-text">
        De esta manera Figueroa Minetti, Eduardo Butori y Corn&uacute; de Olmos est&aacute;n a las puertas del <strong>inicio del juicio oral</strong> y todo indica que antes de fin de a&ntilde;o se producir&iacute;a, una vez que finalice el per&iacute;odo de aporte de pruebas que ser&aacute; en breve. Mart&iacute;nez Minetti falleci&oacute;. &ldquo;Han recurrido a todas las v&iacute;as legales posibles y a su alcance para impedir el juicio pero es inminente su inicio, ya nada lo impedir&aacute;&rdquo;, sostuvo a <strong>elDiarioAR</strong> el abogado Pablo Gargiulo, quien representa a la querella de la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n y de la familia del desaparecido Fidel Jacobo Ortiz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El acto de reconocimiento a Minetti es imposible de disociar de lo comprometido que est&aacute; en la causa y de la necesidad que tiene de mejorar su imagen p&uacute;blica. Yo s&oacute;lo har&iacute;a las siguientes preguntas. &iquest;Por qu&eacute; el intendente Orellana no hizo antes este homenaje como se&ntilde;al de apoyo pol&iacute;tico? &iquest;A qu&eacute; responde esta acci&oacute;n de hace unos d&iacute;as? &iquest;No ser&aacute; porque estamos ante la inminencia del juicio oral? No hay otra lectura posible, al menos para m&iacute;&rdquo;, expres&oacute; Gargiulo.
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                La Escuelita de Famaillá, Tucumán                            </span>
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        La causa se puso en marcha en 2018 por la desaparici&oacute;n de Ortiz, en base a testimonios y pruebas que surgieron durante el primer juicio por el<strong> Operativo Independencia</strong>. Ortiz fue un obrero del surco del Fronterita y lleg&oacute; a ser un aguerrido secretario general del sindicato en la planta, entre 1973 y 1975. Al a&ntilde;o siguiente fue electo secretario de actas y viv&iacute;a con su familia en una de las casas de la empresa. Fue secuestrado dos veces. En abril de 1976 lo sometieron a torturas y estuvo cautivo para que renunciara a su cargo. Lo liberaron pero unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, en junio, fue otra vez secuestrado. De acuerdo a testimonios, su detenci&oacute;n fue en el centro clandestino que se hab&iacute;a montado en el ingenio. Desde entonces, nada se sabe de su destino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, Hortensia Ortiz, querellante en la causa sobre la desaparici&oacute;n de su padre, reflexion&oacute;: &ldquo;No puedo creer que le hayan dado ese honor a una persona que nos hizo sufrir tanto, como a muchas otras personas. No es justo, cuando secuestraron a mi padre hasta nos corrieron de la casa en la que viv&iacute;amos con mi mam&aacute; y mis otros siete hermanos. Quedamos en la calle y como mi pap&aacute; era el &uacute;nico ingreso de dinero, desde ni&ntilde;os tuvimos que salir a trabajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad de Famaill&aacute; tambi&eacute;n es conocida porque all&iacute; funcion&oacute; &ldquo;La Escuelita&rdquo;, el primer centro clandestino de detenci&oacute;n (CCD) del pa&iacute;s. Seis kil&oacute;metros separan al ingenio del establecimiento que, en rigor, se denomina Diego de Rojas. Fue base de la 5&ordf; Brigada del Ej&eacute;rcito y en sus aulas se detuvo, tortur&oacute; y asesin&oacute;, entre febrero de 1975 -Operativo Independencia- y 1976, hasta unos meses despu&eacute;s del golpe de Estado c&iacute;vico militar que comenz&oacute; en marzo. De testimonios que se hicieron p&uacute;blicos en los juicios por cr&iacute;menes de lesa humanidad, se estima que por all&iacute; pasaron entre 1.500 y 2.500 v&iacute;ctimas. Mientras funcion&oacute; estuvo a cargo de los represores Acdel Vilas, general de Brigada, y Antonio Bussi, general.
    </p><p class="article-text">
        Entre &ldquo;La Escuelita&rdquo; y el centro de detenci&oacute;n del Fronterita hubo una articulaci&oacute;n permanente. Mientras en el primero estaba el Puesto de Comando T&aacute;ctico Adelantado, en el ingenio funcion&oacute; la fuerza del Ej&eacute;rcito conocida como &ldquo;Rayo&rdquo; que se alojaba en dos lugares: en el Comando de la Laguna, la oficialidad, y en El Tambo, la tropa. Hab&iacute;a un tercer espacio que se denominaba Los Conventillos, en donde estaban las habitaciones en donde se llevaban a cabo las torturas y detenciones ilegales. Esto detalles se conocieron por los testimonios que est&aacute;n en la causa. Si se cumplen los tiempos previstos, antes de fin de a&ntilde;o deber&iacute;a comenzar el juicio, seg&uacute;n Gargiulo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Madres de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S.,&nbsp;Tucum&aacute;n, la Fundaci&oacute;n Memorias e Identidades del Tucum&aacute;n, la Asociaci&oacute;n de ex presos pol&iacute;ticos Tucum&aacute;n, Abogados y Abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales, la Liga Argentina por los Derechos Humanos y la Comisi&oacute;n de DDHH de Taf&iacute; Viejo, entre otras organizaciones, han repudiado en un documento la decisi&oacute;n del intendente de Famaill&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>DC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/municipio-tucuman-declararon-ciudadano-ilustre-empresario-azucarero-procesado-causa-crimenes-lesa-humanidad_1_9021196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2022 20:13:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En un municipio de Tucumán declararon ciudadano ilustre a un empresario azucarero procesado en una causa por crímenes de lesa humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lesa humanidad,Delitos de lesa humanidad,Tucumán,Derechos humanos,Operativo Independencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Jemio, autora de 'Tras las huellas del terror':  “El genocidio no comienza en Argentina el 24 de marzo de 1976, sino en febrero de 1975 en Tucumán”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ana-jemio-autora-huellas-terror-genocidio-no-comienza-argentina-24-marzo-1976-febrero-1975-tucuman_128_8835007.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76630d14-ec62-4367-b580-3cf89098566d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Jemio, autora de &#039;Tras las huellas del terror&#039;:  “El genocidio no comienza en Argentina el 24 de marzo de 1976, sino en febrero de 1975 en Tucumán”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La socióloga tucumana acaba de publicar una investigación sobre la trama del operativo de 1975. El libro, editado por Prometeo, gira sobre una hipótesis que tiende puentes sobre la sociedad y la fecha del inicio de la represión.</p></div><p class="article-text">
        Febrero de 1975. Un decreto presidencial habilita a las Fuerzas Armadas a &ldquo;neutralizar y/o aniquilar&rdquo; a la guerrilla en el monte tucumano. Un mes y un a&ntilde;o antes del &uacute;ltimo golpe c&iacute;vico militar en la Argentina, en esa provincia del NOA se instaura el terror. Personas presas y desaparecidas, en su mayor&iacute;a obreros de ingenios azucareros, centros clandestinos de detenci&oacute;n, anticipan lo que vendr&aacute;. Pero hay mucho m&aacute;s, y la trama es m&aacute;s compleja, como lo narra y analiza la soci&oacute;loga tucumana <strong>Ana Jemio</strong> en su libro <em>Tras las huellas del terror. El Operativo Independencia y el comienzo del genocidio en Argentina (</em> Prometeo, 2021) y cuenta en esta entrevista. El libro se presentar&aacute; este viernes 18 de marzo a las 19 en <a href="https://www.eternacadencia.com.ar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la librer&iacute;a Eterna cadencia.&nbsp;</a>
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                La tapa de &#039;Tras las huellas del terror&#039;                            </span>
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        <strong>En </strong><em><strong>Tras las huellas del terror</strong></em><strong> cont&aacute;s que el proyecto surgi&oacute; de algo que te dijo Margarita Cruz, una sobreviviente de la Escuelita de Famaill&aacute;, en 2005: &ldquo;Yo quiero saber qu&eacute; pasaba afuera del campo, no en la Escuelita sino en el pueblo&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; esa pregunta est&aacute; en el origen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa pregunta condensa una manera de interrogar nuestra historia que tiende puentes. La propuesta era investigar sobre el genocidio, pero no en la dictadura, sino durante un gobierno constitucional, tendiendo puentes entre esos dos procesos. La intenci&oacute;n era entender ese proceso de violencia estatal pero no solo ni centralmente a trav&eacute;s de quienes hab&iacute;an sido sus v&iacute;ctimas m&aacute;s directas: quer&iacute;amos saber c&oacute;mo hab&iacute;a impactado el terror en todo el conjunto social. La idea que nos serv&iacute;a como norte era: esto no es algo que les pas&oacute; s&oacute;lo a las v&iacute;ctimas, s&oacute;lo a unos pocos, esto es algo que nos pas&oacute; como sociedad y, aunque no seamos capaces de verlo a simple ojo, eso nos ha cambiado. Y esa idea contiene, de manera intr&iacute;nseca, un puente entre el pasado y el presente. Esta perspectiva que nos llegaba a nosotros a trav&eacute;s de Margarita era, a su vez, producto de toda una reflexi&oacute;n conjunta en la que jugaron las propias experiencias de los sobrevivientes, las producciones de sobrevivientes de otras latitudes y de intelectuales argentinos de distintas generaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esa pregunta, punto de llegada de todo un proceso, funcionaba para nosotros como punto de partida de otro recorrido donde nos encontr&aacute;bamos distintas generaciones. Digamos que esa pregunta inicial puede ser rele&iacute;da como: necesito entender mi historia en relaci&oacute;n con los otros. Y eso es una especie de piedra basal en todo este proceso.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los lugares comunes que </strong><em><strong>Tras las huellas del terror</strong></em><strong> logra desarmar? &iquest;Es mucho decir que a partir de tu libro el inicio de la &uacute;ltima dictadura podr&iacute;a adelantarse un a&ntilde;o?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La tesis fuerte de este libro es que el genocidio no comienza en Argentina el 24 de marzo de 1976, sino en febrero de 1975 en Tucum&aacute;n. Esto se da de patadas con uno de los nudos m&aacute;s fuertes que estructuran nuestra mirada sobre el pasado reciente: el que liga dictadura con genocidio. Si el &ldquo;verdadero&rdquo; genocidio comienza con una dictadura, el Operativo Independencia solo puede aparecer como la antesala de lo que se vendr&aacute; despu&eacute;s. Sin embargo, y esto es lo que muestra el libro, durante 1975 y en Tucum&aacute;n la represi&oacute;n tuvo id&eacute;nticas caracter&iacute;sticas de lo que vino despu&eacute;s: campos de concentraci&oacute;n, desaparecidos, secuestros, negaci&oacute;n de informaci&oacute;n sobre las v&iacute;ctimas. Esto no niega, por supuesto, que luego de marzo de 1976 esta pol&iacute;tica se haya generalizado e intensificado en el resto del pa&iacute;s. Y que, incluso, muchas otras cosas hayan cambiado porque no es lo mismo un gobierno constitucional que una dictadura militar. Lo que s&iacute; fue igual fue el modo en que reprimieron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo similar puede decirse en relaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas: la imagen dominante del per&iacute;odo es que la mayor parte de ellas contin&uacute;an detenidas desaparecidas y que una &iacute;nfima minor&iacute;a sobrevivi&oacute; a los campos de concentraci&oacute;n. En Tucum&aacute;n esto es sencillamente incorrecto. Aunque cambia seg&uacute;n el tiempo y el lugar, como m&iacute;nimo la mitad del total de v&iacute;ctimas fue liberada luego de pasar por Centros Clandestinos de Detenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me parece importante es que estos se&ntilde;alamientos no apuntan necesariamente a cuestionar como &ldquo;falsos&rdquo; esos &iacute;conos con los que solemos pensar el per&iacute;odo. En todo caso, busca inscribirlos como un elemento destacado en el marco de un panorama m&aacute;s amplio: es cierto que a partir de 1976 se extiende territorialmente y se profundiza la pol&iacute;tica genocida, pero no que all&iacute; empieza; es cierto que la desaparici&oacute;n forzada de personas fue el modo dominante en que se ejerci&oacute; la violencia estatal, pero adem&aacute;s de su vertiente de exterminio, tuvo otra vertiente, la liberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las principales incomodidades a las que lleva ahondar en el Operativo Independencia: la mirada sobre la guerrilla en el monte y el hecho de que se haya desarrollado en un gobierno democr&aacute;tico y peronista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre dije que el Operativo Independencia era un acontecimiento inc&oacute;modo, pero ahora con tu pregunta pienso que no lo es en general, ni para todo el mundo. Para los genocidas o durante la hegemon&iacute;a de la llamada &ldquo;teor&iacute;a de los dos demonios&rdquo; ese acontecimiento ten&iacute;a un rol claro en sus narrativas: la guerrilla hab&iacute;a construido en Tucum&aacute;n su m&aacute;ximo desaf&iacute;o instalando una compa&ntilde;&iacute;a en el monte, y el Estado constitucional respond&iacute;a leg&iacute;timamente a esa ofensa. Hay muchas diferencias entre ambas explicaciones, pero s&iacute; comparten este punto central: legitimar la represi&oacute;n a partir de la existencia de una guerrilla rural.
    </p><p class="article-text">
        El campo popular y el amplio mundo del progresismo, en cambio, tiene muchos m&aacute;s problemas para lidiar con este acontecimiento. En primer lugar, porque ocurri&oacute; durante un gobierno peronista y porque bombardea la idea de que en un estado constitucional de derecho nada malo puede pasar. En segundo lugar, porque pone sobre la mesa el problema de los proyectos revolucionarios y de la lucha armada. Desde hace al menos 20 a&ntilde;os tom&oacute; fuerza una interpretaci&oacute;n seg&uacute;n la cual el Estado persigui&oacute; a todo aquel que se opusiera al proyecto que buscaba imponer el bloque dominante. Con esta explicaci&oacute;n m&aacute;s general, la discusi&oacute;n sobre las organizaciones revolucionarias pudo omitirse. El Operativo Independencia, como m&iacute;nimo, impide esa omisi&oacute;n. Porque cuando uno intenta explicar por qu&eacute; en Tucum&aacute;n la pol&iacute;tica sistem&aacute;tica de desaparici&oacute;n forzada comienza un a&ntilde;o antes, algo tiene que decir sobre la guerrilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Us&aacute;s dos figuras metaf&oacute;ricas para desplegar las hip&oacute;tesis centrales: el caldito y la sopa, y el pulpo, cabeza y tent&aacute;culos. &iquest;Pod&eacute;s desarrollarlas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n te dec&iacute;a que nuestro inter&eacute;s central era saber c&oacute;mo hab&iacute;a impactado el terror en todo el conjunto social. Para eso part&iacute;amos de los trabajos desarrollados por el soci&oacute;logo Daniel Feierstein (director de la tesis que luego se convirti&oacute; en este libro) y de las reflexiones desarrolladas por la propia Asociaci&oacute;n de Ex Detenidos Desaparecidos, de la cual Margarita form&oacute; y forma parte. Si el genocidio busca transformar la sociedad a trav&eacute;s del terror, el principal &aacute;mbito de producci&oacute;n de ese terror son los campos de concentraci&oacute;n. Los sobrevivientes crearon la met&aacute;fora del cubito y el caldo: el Centro Clandestino de Detenci&oacute;n y sus reclusos eran la expresi&oacute;n concentrada (el cubito) de algo que irradiaba a todo el conjunto social (el caldo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta met&aacute;fora es muy rica porque sugiere varios sentidos. El campo no es una entidad separada o aislada de la sociedad, sino que est&aacute; dentro de ella. Existe un movimiento, una direccionalidad porque hay un emisor y un receptor: a medida que el cubito se va disolviendo (va irradiando el terror), sus part&iacute;culas van transformando el agua en sopa (va transformando a ese conjunto). Una vez disuelto todo el cubito, sus part&iacute;culas no se esfuman, sino que persisten sus efectos en el caldo, cuya naturaleza inicial de agua est&aacute; perdida, ha sido transformada.
    </p><p class="article-text">
        Digamos que esta met&aacute;fora fue el punto de partida para investigar concretamente c&oacute;mo hab&iacute;an sido esos &ldquo;cubitos&rdquo; en Tucum&aacute;n, durante el Operativo Independencia. Y nos encontramos, en primer lugar, con que hab&iacute;an sido muchos: al menos hubo 60 espacios en los que hubo personas secuestradas. Pero adem&aacute;s de muchos, hab&iacute;an sido muy distintos. Algunos eran grandes espacios, m&aacute;s parecidos a los que nos imaginamos cuando pensamos en un campo de concentraci&oacute;n: la Escuelita de Famaill&aacute;, la Jefatura de Polic&iacute;a, la base del Ingenio Fronterita. Otros, en cambio, eran lugares muy peque&ntilde;os a los que dif&iacute;cilmente podr&iacute;amos llamar Centros Clandestinos de Detenci&oacute;n pero que tambi&eacute;n hab&iacute;an servido para secuestrar y torturar personas. Si tomamos esos espacios de a uno, podr&iacute;amos caer en el error de restarles importancias: ten&iacute;an un detenido, dos, tres. Pero si los tomamos en conjunto vemos que eran no menos de 45 y que estaban distribuidos por toda la geograf&iacute;a tucumana.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; llega la met&aacute;fora del pulpo que es, de alguna manera, producto de haber desplegado esa met&aacute;fora anterior. Lo que vimos en la investigaci&oacute;n es que m&aacute;s que calditos, unidades similares, lo que hab&iacute;a era una red de espacios donde ese terror se produc&iacute;a. Espacios que estaban conectados entre s&iacute;, y que ten&iacute;an distintos niveles de magnitud, de complejidad. Los grandes CCD eran como la cabeza de un pulpo, que iba acompa&ntilde;ada de tent&aacute;culos, ventosas. Esos tent&aacute;culos, en sus extremos m&aacute;s finos, no se parecen a la cabeza del animal, pero recuerdan su existencia. La comisar&iacute;a de la esquina de la casa, la misma de siempre, o un campamento militar a orillas de un ca&ntilde;averal en el que secuestraron a una, dos personas, no son la cabeza del pulpo, pero son sus tent&aacute;culos y con ello alcanza para reconocer qu&eacute; hay detr&aacute;s. Fueron piezas claves para producir y amplificar el terror en el conjunto de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro incluye bastante de backstage. Es el resultado de tu tesis de doctorado, pero tambi&eacute;n de otras acciones militantes, no solo acad&eacute;micas. &iquest;Pod&eacute;s resumir esa articulaci&oacute;n de saberes y acciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre he trabajo en procesos colectivos y siento que las producciones individuales (este libro, un art&iacute;culo, la tesis) son momentos de reflexi&oacute;n sobre aquel hacer con otros. Primero, ese hacer fue con el Grupo de Investigaci&oacute;n sobre el Genocidio en Tucum&aacute;n, que impuls&oacute; Marga Cruz. Hicimos entrevistas, talleres con j&oacute;venes y sobrevivientes, homenajes, espacios de educaci&oacute;n popular, reconstrucci&oacute;n de historias de vida. En ese proceso quedaron sembradas las principales preguntas que han sido motor de este libro. Luego, ese hacer fue con el equipo del Observatorio de Cr&iacute;menes de Estado, dirigido por Daniel Feierstein y Malena Silveyra. Con ellos ensayamos distintos modos de vincularnos con organizaciones querellantes y construir conjuntamente conocimiento que pudiese aportar a los juicios que se desarrollan contra los genocidas. Si en aquel proceso quedaron sembradas las preguntas, en este podr&iacute;a decir que encontr&eacute; algunas de las principales herramientas para responderlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Saidon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ana-jemio-autora-huellas-terror-genocidio-no-comienza-argentina-24-marzo-1976-febrero-1975-tucuman_128_8835007.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Mar 2022 10:56:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Jemio, autora de 'Tras las huellas del terror':  “El genocidio no comienza en Argentina el 24 de marzo de 1976, sino en febrero de 1975 en Tucumán”]]></media:title>
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