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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Entre los votantes de Milei, la corrupción ya preocupa más que el salario y la inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/votantes-milei-corrupcion-preocupa-salario-inflacion_1_13180087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55d62700-5697-4bc4-a420-db3a0e307756_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre los votantes de Milei, la corrupción ya preocupa más que el salario y la inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Monitor de Opinión Pública de Zentrix muestra que el 27,9% de los votantes oficialistas ubica a la corrupción como principal desafío del país. El dato aparece mientras los hogares ajustan gastos, los salarios pierden poder de compra y se acumulan causas que golpean el discurso anticasta del Gobierno.</p></div><p class="article-text">
        Para los trabajadores que viven de un ingreso mensual, el ajuste necesita una explicaci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s una cuenta de almac&eacute;n como parecen las que a veces postea el ministro Luis Caputo en Twitter (X). La encuesta de Zentrix marca un dato que altera el modo de leer el humor social del oficialismo: <strong>entre los votantes de Milei, la corrupci&oacute;n aparece como el principal desaf&iacute;o del pa&iacute;s, con 27,9%, por encima del endeudamiento, el desempleo, el salario y la inflaci&oacute;n</strong>. El dato no surge de una oposici&oacute;n que ya mira al Gobierno con rechazo, sino de su propia base electoral, definida por la consultora seg&uacute;n el voto en las legislativas de 2025.
    </p><p class="article-text">
        El orden de prioridades entre oficialistas es preciso. Corrupci&oacute;n re&uacute;ne 27,9%; endeudamiento, 14,9%; desempleo, 14,3%; salario, 12,9%; inflaci&oacute;n, 12,8%; inseguridad, 7,1%; pobreza, 3,7%; salud, 3,3%; y educaci&oacute;n, 3%. Entre opositores, en cambio, lidera desempleo con 26,5%, seguido por corrupci&oacute;n con 16,8%, endeudamiento con 14,4%, salario con 12,8%, inflaci&oacute;n con 12,3% y pobreza con 10,7%. <strong>La diferencia muestra dos formas de procesar el mismo deterioro: el oficialismo empieza a mirar la &eacute;tica p&uacute;blica; la oposici&oacute;n mira primero el empleo, los ingresos y la fragilidad material del hogar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De todas maneras, el factor determinante sigue siendo el bolsillo. El informe registra que el 86,6% de los consultados dice que su salario no le gana a la inflaci&oacute;n. Entre votantes oficialistas, esa percepci&oacute;n alcanza al 70,1%; entre opositores, al 98,1%. Zentrix tambi&eacute;n se&ntilde;ala que el votante oficialista expresa malestar econ&oacute;mico y que casi la mitad llega solo hasta el d&iacute;a 20 con sus ingresos, aunque conserva una lectura m&aacute;s tolerante del presente. <strong>No hay una base oficialista c&oacute;moda frente al ajuste: hay una base que todav&iacute;a soporta parte del costo, pero que empieza a ubicar la corrupci&oacute;n como l&iacute;mite pol&iacute;tico del sacrificio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese l&iacute;mite aparece en otras respuestas del mismo relevamiento. El 57,3% considera que existe corrupci&oacute;n generalizada en el gobierno de Javier Milei y el 60,2% interpreta las denuncias como reflejo de un problema general de la gesti&oacute;n. Adem&aacute;s, dos tercios de los consultados afirman que el pacto anticasta se rompi&oacute; y que el Gobierno termin&oacute; siendo parte de aquello que prometi&oacute; combatir. El 66,6% tambi&eacute;n cree que la administraci&oacute;n nacional no est&aacute; comprometida con prevenir hechos de corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La encuesta no mide expedientes judiciales. Mide percepci&oacute;n social. Esa percepci&oacute;n se forma en una secuencia de causas, denuncias e investigaciones period&iacute;sticas que golpean al n&uacute;cleo del discurso oficial. <strong>Cuando un trabajador recorta gastos, posterga consumos o se endeuda para llegar al mes, la sospecha de privilegios, retornos o enriquecimiento en el poder pesa m&aacute;s que una discusi&oacute;n abstracta sobre instituciones</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una secuencia de causas y denuncias golpea el relato anticasta</h2><p class="article-text">
        La causa $LIBRA ocupa un lugar central en ese desgaste. La Justicia investiga la presunta estafa vinculada a la criptomoneda promocionada por Milei, cuyo valor se dispar&oacute; tras el respaldo presidencial y luego se desplom&oacute; con p&eacute;rdidas para miles de inversores. Peritajes incorporados al expediente hallaron en el tel&eacute;fono de Mauricio Novelli un presunto acuerdo por US$ 5 millones a cambio del apoyo del Presidente al proyecto, con pagos escalonados ligados a la promoci&oacute;n p&uacute;blica y a la firma de un contrato. 
    </p><p class="article-text">
        La causa ANDIS agrega otro cap&iacute;tulo de mayor impacto social por el &aacute;rea involucrada: medicamentos y discapacidad. El Ministerio P&uacute;blico Fiscal inform&oacute; que el ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, fue procesado como presunto l&iacute;der de una asociaci&oacute;n il&iacute;cita dentro del organismo que cobraba coimas. El expediente incluye otros 18 procesamientos y un embargo de 202 mil millones de pesos sobre Spagnuolo. Seg&uacute;n Chequeado, la causa se origin&oacute; a partir de audios que mencionaban un sistema de retornos del 8% en la compra de medicamentos. 
    </p><p class="article-text">
        Manuel Adorni concentra otro frente de desgaste. <strong>elDiarioAR</strong> public&oacute; que el actual jefe de Gabinete registr&oacute; un incremento patrimonial superior al 500% entre sus declaraciones juradas, con incorporaci&oacute;n de d&oacute;lares en efectivo atribuidos a pr&eacute;stamos familiares, entre ellos una jubilada de 95 a&ntilde;os. La Justicia tambi&eacute;n investiga los vuelos privados a Punta del Este y pidi&oacute; informes sobre contratos vinculados a la productora de un amigo de Adorni con la TV P&uacute;blica. En la encuesta de Zentrix, Adorni aparece con 73,9% de imagen negativa y 17,5% de positiva. 
    </p><p class="article-text">
        La trama que une a Jos&eacute; Luis Espert con Federico &ldquo;Fred&rdquo; Machado suma otra capa sensible para un gobierno que construy&oacute; poder sobre la denuncia contra &ldquo;la casta&rdquo;. Seg&uacute;n revelaciones publicadas por <strong>elDiarioAR</strong> y recogidas en el debate parlamentario, Espert figura como receptor de US$200.000 en un registro ligado a Machado, empresario acusado en Estados Unidos por narcotr&aacute;fico, lavado de dinero y fraude. La documentaci&oacute;n tambi&eacute;n menciona aportes log&iacute;sticos, vuelos y veh&iacute;culos para actividades de campa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El episodio de las valijas mostr&oacute; otra zona opaca del poder. Chequeado reconstruy&oacute; que el 26 de febrero de 2025 lleg&oacute; a Aeroparque un vuelo privado desde Miami con Laura Bel&eacute;n Arrieta y dos tripulantes, todos empleados de OCP Tech, empresa de Leonardo Scatturice. Dos fiscales dictaminaron irregularidades en torno al vuelo, el equipaje y la tripulaci&oacute;n, y se&ntilde;alaron que se habilit&oacute; un carril especial que evit&oacute; que las valijas pasaran por el esc&aacute;ner. 
    </p><p class="article-text">
        A esa acumulaci&oacute;n se suman denuncias por retornos salariales en organismos con presencia territorial. P&aacute;gina/12 inform&oacute; que acusaciones internas de La Libertad Avanza se&ntilde;alaron pedidos de dinero sobre sueldos de funcionarios de PAMI y ANSES. Conclusi&oacute;n public&oacute; denuncias de empleados de delegaciones de PAMI y ANSES en Misiones, Santa Cruz y La Pampa por supuestos &ldquo;aportes partidarios&rdquo;, y mencion&oacute; una carta en Ober&aacute; donde se acus&oacute; a la conducci&oacute;n local de pedir el 10% de los sueldos de empleados p&uacute;blicos afiliados. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos expedientes reemplaza una sentencia. La Justicia deber&aacute; definir responsabilidades penales, procesamientos firmes, sobreseimientos o condenas. Pero las encuestas que toman la opini&oacute;n de los votantes, en este caso la de Zentrix, no preguntan por condenas: preguntan por el principal desaf&iacute;o del pa&iacute;s y por la confianza en la voluntad del Gobierno de prevenir hechos de corrupci&oacute;n. <strong>El dato pol&iacute;tico es que el propio votante oficialista pone a la corrupci&oacute;n arriba del salario y la inflaci&oacute;n, aun cuando siete de cada diez de esos votantes dicen que su salario no le gana a los precios</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El cruce con el &Iacute;ndice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella refuerza el dato de Zentrix: la econom&iacute;a sigue pesando, pero la corrupci&oacute;n empieza a ordenar el malestar pol&iacute;tico incluso dentro del oficialismo. El ICC cay&oacute; 5,7% en abril, despu&eacute;s de bajar 5,3% en marzo y 4,7% en febrero. Desde el pico registrado en enero de 2025, durante el actual gobierno, acumula una ca&iacute;da de 16,33%.
    </p><p class="article-text">
        Esa secuencia importa porque <strong>Milei lleg&oacute; a la Presidencia con la promesa de ordenar la econom&iacute;a. El consumo, la confianza y los ingresos siguen bajo presi&oacute;n, pero la encuesta de Zentrix muestra que entre sus propios votantes la corrupci&oacute;n ya aparece por encima del salario, la inflaci&oacute;n y el desempleo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La lectura positiva de la motosierra que la sociedad hizo en 2023, harta de la &ldquo;pol&iacute;tica tradicional&rdquo; y d&aacute;ndole cr&eacute;dito a un economista despeinado, que en programas de chimentos hablaba sobre la Escuela Austr&iacute;aca, y su promesa de arrasar con la casta, <strong>se vuelve negativa cuando el sacrificio econ&oacute;mico convive con causas judiciales, denuncias y sospechas sobre el uso del poder</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El golpe al relato anticasta pesa porque el ajuste ya tiene efectos en la vida diaria. M&aacute;s de ocho de cada diez hogares resignaron alg&uacute;n gasto para sostenerse, seg&uacute;n el informe. Zentrix lee esa base material como el suelo compartido entre oficialistas y opositores: unos procesan el costo desde una preocupaci&oacute;n moral o institucional; otros, desde el deterioro directo del trabajo, los ingresos y las condiciones de reproducci&oacute;n cotidiana del hogar.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de credibilidad tambi&eacute;n alcanza a la figura presidencial. En abril, Milei registra 35,2% de imagen positiva y 59,3% de negativa. La lectura del informe atribuye el desgaste a una doble presi&oacute;n: la microeconom&iacute;a de los hogares, con salarios que no alcanzan y p&eacute;rdida de poder adquisitivo, y las denuncias que afectan la pretensi&oacute;n de superioridad &eacute;tica del mile&iacute;smo frente a &ldquo;la casta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Monitor de Opini&oacute;n P&uacute;blica de Zentrix se realiz&oacute; sobre 1.559 casos, con cobertura nacional, mediante una encuesta online autoadministrada entre el 11 y el 18 de abril. La consultora aclara que la muestra es no probabil&iacute;stica, con dise&ntilde;o cuotado por sexo, edad y regi&oacute;n, calibrado seg&uacute;n el padr&oacute;n electoral nacional, y que los resultados deben leerse en el plano nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando el salario pierde y el Gobierno queda rodeado por causas de corrupci&oacute;n, el apoyo se vuelve desconfianza y desgaste (a veces hasta odio)</strong>. Ya lo sabemos. Hay l&iacute;deres pol&iacute;ticos que integraron gobiernos anteriores que hoy por hoy no podr&iacute;an caminar tranquilos por las calles de la Argentina. Y no precisamente porque los vayan a parar para pedirles una selfie y felicitarlos por su gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/data/votantes-milei-corrupcion-preocupa-salario-inflacion_1_13180087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 18:13:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre los votantes de Milei, la corrupción ya preocupa más que el salario y la inflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La macro del “pague cuando pueda”: el otro truco del superávit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/macro-pague-pueda-truco-superavit_1_13140021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/124ac637-67f0-415c-91da-a283b5b22b80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La macro del “pague cuando pueda”: el otro truco del superávit"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el Gobierno celebra el superávit fiscal, crecen los conflictos en sectores que dependen del Estado: salud, transporte y universidades denuncian demoras en los pagos. Una forma silenciosa de ajuste que sostiene las cuentas públicas trasladando el problema a la economía real.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses comenzaron a multiplicarse los conflictos en sectores que tienen algo en com&uacute;n: dependen del Estado para funcionar. M&eacute;dicos del PAMI en paro, universidades nacionales con medidas de fuerza, prestadores de discapacidad al borde del colapso, empresas de transporte que reducen servicios. <strong>Detr&aacute;s de todos esos conflictos aparece un mismo fen&oacute;meno econ&oacute;mico: el atraso en los pagos del Estado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n econ&oacute;mica argentina suele quedar atrapada en una variable: la inflaci&oacute;n. Es l&oacute;gico. Durante d&eacute;cadas fue el s&iacute;ntoma m&aacute;s visible del desorden macroecon&oacute;mico. Sin embargo, detr&aacute;s de ese indicador hay otros mecanismos menos visibles que tambi&eacute;n moldean la vida cotidiana de la econom&iacute;a. <strong>Uno de ellos es el manejo del tiempo de los pagos del Estado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, distintos sectores comenzaron a denunciar lo mismo: demoras en los pagos de parte del Gobierno nacional, y <strong>analistas econ&oacute;micos advierten que el retraso deliberado de desembolsos se ha convertido en una de las herramientas centrales para sostener el equilibrio fiscal</strong> que el d&uacute;o din&aacute;mico Javier Milei-Luis Caputo festeja cada mes como si cada mes la Argentina ganara el Mundial, mientras en la sociedad se oye el cantar a un grillo solitario. 
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras: <strong>el super&aacute;vit se sostiene, en parte, pagando m&aacute;s tarde. </strong>Y cuando el Estado se demora, <strong>toda la econom&iacute;a argentina &mdash;acostumbrada a anticiparse a los efectos de la inflaci&oacute;n&mdash; siente el impacto.</strong>
    </p><h2 class="article-text">La macroeconom&iacute;a del pago diferido</h2><p class="article-text">
        Hay un principio bastante simple en econom&iacute;a p&uacute;blica: si los ingresos caen y el gasto no puede reducirse m&aacute;s, el margen de maniobra aparece en la administraci&oacute;n del flujo de caja. Es decir, en cu&aacute;ndo se paga.
    </p><p class="article-text">
        La recaudaci&oacute;n tributaria viene mostrando se&ntilde;ales de debilidad. En ese contexto, el gobierno de Javier Milei busca sostener su bandera pol&iacute;tica m&aacute;s importante: el equilibrio fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese equilibrio no siempre se construye solamente con recortes de gasto. <strong>Tambi&eacute;n con demoras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un informe period&iacute;stico firmado por el periodista Carlos Lamiral describe uno de los mecanismos utilizados: &ldquo;Los comodines del super&aacute;vit fiscal: Luis Caputo pisa la devoluci&oacute;n de impuestos y suma ingresos extraordinarios&rdquo;, la ca&iacute;da en la recaudaci&oacute;n oblig&oacute; al equipo econ&oacute;mico a buscar recursos alternativos para sostener el resultado fiscal. Para el FMI, al d&iacute;a. Para adentro, paga Dios.
    </p><p class="article-text">
        Entre esos &ldquo;comodines&rdquo; aparece la postergaci&oacute;n de gastos tributarios. Un ejemplo claro es la devoluci&oacute;n del IVA a exportadores, que en febrero directamente fue cero, cuando en meses anteriores superaba los cientos de miles de millones de pesos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una forma elegante de ajustar sin anunciar un ajuste.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El problema es que los retrasos no quedan en las planillas del Tesoro. <strong>Se trasladan r&aacute;pidamente a la econom&iacute;a real.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay reclamos de distintos sectores hacia el Gobierno por el atraso en los pagos. Las empresas de colectivos, los prestadores de discapacidad y las farmacias y cl&iacute;nicas que trabajan con PAMI sostienen que el ministro de Econom&iacute;a, Luis Caputo, demora desembolsos para mantener el super&aacute;vit a pesar de la ca&iacute;da en la recaudaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el transporte p&uacute;blico, por ejemplo, la situaci&oacute;n ya gener&oacute; conflictos concretos. Las empresas del AMBA denunciaron una deuda del Estado que ronda entre 120.000 y 150.000 millones de pesos en subsidios.
    </p><p class="article-text">
        La Secretar&iacute;a de Transporte termin&oacute; adelantando el 60% de los pagos de abril para evitar una paralizaci&oacute;n mayor del servicio.
    </p><p class="article-text">
        Incluso con ese anticipo, varias l&iacute;neas redujeron frecuencias o directamente suspendieron recorridos. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-aguanto-tercer-trabajo-profundiza-malestar-usuarios-reduccion-frecuencias-colectivos_1_13128747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El periodista de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-aguanto-tercer-trabajo-profundiza-malestar-usuarios-reduccion-frecuencias-colectivos_1_13128747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>elDiarioAR</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-aguanto-tercer-trabajo-profundiza-malestar-usuarios-reduccion-frecuencias-colectivos_1_13128747.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Le&oacute;n Nicanoff lo describi&oacute; en esta nota</a>: c&oacute;mo la Argentina del libertario Milei se va pareciendo a Cuba, al menos en lo que respecta a c&oacute;mo viajan los usuarios en las guagas, en el Caribe, y en los colectivos, aqu&iacute; en Buenos Aires: apretados a m&aacute;s no poder. Y eso que al boleto lo vienen subiendo sin piedad.
    </p><h2 class="article-text">La salud, el eslab&oacute;n m&aacute;s fr&aacute;gil</h2><p class="article-text">
        Donde el impacto se vuelve m&aacute;s sensible es en el sistema de salud.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si PAMI no paga, vamos a tener que suspender el servicio&rdquo;, advirti&oacute; H&eacute;ctor Milanesi, uno de los farmac&eacute;uticos afectados. <strong>Los m&eacute;dicos de cabecera del PAMI iniciaron recientemente un paro de 72 horas para reclamar mejoras en sus condiciones de pago.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El conflicto se dispar&oacute; por una resoluci&oacute;n que modifica la forma de remuneraci&oacute;n y reduce ingresos, lo que para muchos profesionales vuelve inviable el sostenimiento de los consultorios.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n denunciaron desde el sector, los m&eacute;dicos pasar&iacute;an a cobrar alrededor de 2.100 pesos por paciente, una cifra que consideran insuficiente para cubrir los costos b&aacute;sicos del ejercicio profesional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando el Estado paga tarde o paga menos, </strong>la salud p&uacute;blica funciona peor (pero con los mismos impuestos), y <strong>las consecuencias no son contables sino sociales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las universidades nacionales tambi&eacute;n denuncian retrasos en el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Seg&uacute;n organizaciones docentes, el gobierno acumula m&aacute;s de 170 d&iacute;as de incumplimiento en la aplicaci&oacute;n de la norma aprobada por el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta fue la convocatoria a nuevas medidas de fuerza y paros en el sistema universitario. Otra consecuencia del mismo problema.
    </p><h2 class="article-text">Disco rayado</h2><p class="article-text">
        La relato oficial insiste en que el equilibrio fiscal es la condici&oacute;n necesaria para estabilizar la econom&iacute;a. Y es cierto que la Argentina necesita ordenar sus cuentas p&uacute;blicas. Pero tambi&eacute;n es cierto que <strong>el equilibrio fiscal puede construirse de distintas maneras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es lo mismo reducir gastos estructuralmente que postergar pagos. Porque en el segundo caso el gasto no desaparece: <strong>simplemente se traslada hacia adelante. </strong>Y ese traslado tiene efectos. Aumenta la incertidumbre en sectores que dependen del Estado. Dificulta la planificaci&oacute;n de empresas y profesionales. Y, sobre todo, <strong>agrega estr&eacute;s a una macroeconom&iacute;a que sigue funcionando mal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No solamente las paritarias y los ingresos est&aacute;n pisados en el gobierno de Javier Milei, con la presunci&oacute;n de que a mayor circulando de dinero, mayor es la suba de precios. Son tambi&eacute;n los pagos intra-Estado, que como el gobierno de La Libertad Avanza es tan libre, los honra cuando se le da la gana.
    </p><p class="article-text">
        Analistas econ&oacute;micos advierten que esta es una estrategia fija de Luis Caputo para sostener su sagrado equilibrio fiscal, una de las pocas variables que le da bien pero que tiene sabor a nada a la luz de los n&uacute;meros de la inflaci&oacute;n 2026, que puede cerrar su primer trimestre en el orden del 9%, cuando, por ejemplo, en los cuatro a&ntilde;os de presidencia de N&eacute;stor Kirchner rond&oacute; el 9% promedio pero anual, no trimestral, a apenas 17 meses de la salida del uno a uno y justo antes de que el Indec empezara a mentir la inflaci&oacute;n con el interventor Guillermo Moreno, ya con Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner como presidenta, per&iacute;odo en que la macro empez&oacute; a funcionar mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La inflaci&oacute;n ha bajado desde los porcentajes del gobierno del fantasmal Frente de Todos, pero no lo que Milei y los empresarios y los trabajadores que lo votaron esperaban que bajara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La baja de la inflaci&oacute;n es necesaria, porque la econom&iacute;a argentina es una econom&iacute;a indexada. Sin embargo, Milei, en nombre de libertad de empresa (porque de la del paciente, mejor <em>no comments</em>), les dio plena libertad a las prepagas para que subieran la cuota mensual a sus afiliados. Todo lo que quisieran. Despu&eacute;s de aumentos impresionantes, como el del 40% que pusieron el primer mes, gracias a la libertad que les otorg&oacute; el Presidente al firmar en diciembre de 2023 ese primer decreto con centenares de art&iacute;culos desreguladores y derogadores, ideado por el ministro de Transformaci&oacute;n del Estado, &ldquo;El Coloso&rdquo; Federico Sturzenegger.
    </p><p class="article-text">
        Los que tenemos cr&eacute;ditos hipotecarios UVA estamos volviendo a tener los mismos problemas que con Mauricio Macri y con Alberto Fern&aacute;ndez, presidentes a quienes la inflaci&oacute;n, como consecuencia de los saltos del tipo de cambio por las corridas bancarias, se les fue de las manos: <strong>agarr&aacute;ndonos la cabeza porque la cuota te come cada vez m&aacute;s el ingreso</strong>, como la prepaga y los servicios, por mencionar s&oacute;lo un par de ejemplos. Son gastos fijos, pagos que las familias no pueden dejar de hacer. No es sacarle al fiado un poco de fiambre y una Coca-Cola al almacenero. Es no pagar la luz. &iquest;Qu&eacute; pasa si no pag&aacute;s la luz? <strong>Te la cortan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con los UVA, Macri y Fern&aacute;ndez por lo menos congelaron las cuotas. Fue una forma de admitir que no pod&iacute;an controlar la inflaci&oacute;n: se nos fue de las manos, desde el Estado damos un alivio a la gente, pensaron (uno por motivos electorales; el otro, sanitarios).
    </p><p class="article-text">
        Milei, que habla pestes de la inflaci&oacute;n, tampoco logra controlarla pero <strong>no dar&aacute; ning&uacute;n tipo de ayuda a nadie.</strong> En este per&iacute;odo libertario de la Argentina pareciera que todos tenemos que arregl&aacute;rnolas como podamos, inclusive pagando los mismos impuestos. Todos, menos Manuel Adorni y el resto de la casta que juraron combatir.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, la econom&iacute;a argentina es una econom&iacute;a indexada a la inflaci&oacute;n y al d&oacute;lar. Por lo tanto, <strong>no controlar la inflaci&oacute;n, que adem&aacute;s era la principal &mdash;y reiterada hasta el hartazgo&mdash; promesa de campa&ntilde;a de Milei, activa la indexaci&oacute;n y la retroalimenta. La salud privada aumenta seg&uacute;n el Indec, y nadie dice ni mu.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para este modelo, la &uacute;nica libertad que permanece innegociable es para los poderosos, las empresas que pueden ajustar precios cuando y como quieran, y el Estado para elegir a qui&eacute;n, c&oacute;mo y &mdash;sobre todo&mdash; cu&aacute;ndo dejar de deberle. Para el resto, la libertad sigue llegando tarde. Como los pagos del gobierno del d&uacute;o din&aacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/macro-pague-pueda-truco-superavit_1_13140021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 17:59:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La macro del “pague cuando pueda”: el otro truco del superávit]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crisis de empleo, crisis de poder adquisitivo, crisis de ventas, crisis industrial… ¿y si estamos entrando, otra vez, en una crisis económica?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/crisis-empleo-crisis-adquisitivo-crisis-ventas-crisis-industrial-si-entrando-vez-crisis-economica_1_13060358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9539a045-9d7b-4c6c-9661-5d84cedebf53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crisis de empleo, crisis de poder adquisitivo, crisis de ventas, crisis industrial… ¿y si estamos entrando, otra vez, en una crisis económica?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Despidos, suspensiones, pluriempleo en alza, consumo débil y fábricas que recortan producción: señales que, vistas en conjunto, invitan a preguntarse si la Argentina no se encamina hacia una nueva debacle, la novena de los últimos 35 años.</p></div><p class="article-text">
        Hay palabras que en la Argentina parecen prohibidas hasta que ya es demasiado tarde. Crisis es una de ellas. Durante meses &mdash;a veces durante a&ntilde;os&mdash; los s&iacute;ntomas se acumulan sin que nadie quiera pronunciar el diagn&oacute;stico completo, crisis econ&oacute;mica, porque el que se quema con leche ve la vaca y llora. Se habla de desaceleraci&oacute;n, de reacomodamiento, de transici&oacute;n, de ajuste necesario, de sinceramiento. Pero no de crisis econ&oacute;mica. Hasta que ya es tarde.
    </p><p class="article-text">
        En la econom&iacute;a real, las se&ntilde;ales empiezan a repetirse con una familiaridad inquietante: paros por salarios que ya no alcanzan; f&aacute;bricas que suspenden trabajadores porque no venden; empresas que despiden a la mitad de su personal; bancos que advierten que cada vez m&aacute;s familias dejan de pagar sus cr&eacute;ditos, y en consecuencia pierden valor, porque caen sus acciones.
    </p><p class="article-text">
        Cada noticia parece contar una historia distinta. Miradas juntas, todas <strong>hablan de lo mismo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es insoslayable: &iquest;son problemas aislados o estamos asistiendo a los primeros cap&iacute;tulos de una nueva crisis econ&oacute;mica?
    </p><p class="article-text">
        La Argentina conoce bien ese terreno. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas atraves&oacute; <strong>al menos ocho grandes recesiones</strong>, seg&uacute;n distintos estudios sobre el ciclo econ&oacute;mico: en <strong>1989-1990, 1995, 1998-2002, 2009, 2012, 2014, 2016 y 2018-2020</strong>, cortando ah&iacute;, sin contar la pandemia. Cada una de esas ocho grandes recesiones de la historia reciente tuvo causas distintas, pero todas dejaron una marca similar: ca&iacute;da del empleo, deterioro salarial y retroceso del consumo.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo del trabajo las se&ntilde;ales vuelven a aparecer con nitidez. All&iacute; es donde las transformaciones macroecon&oacute;micas dejan de ser abstracciones y se convierten en experiencias concretas.
    </p><p class="article-text">
        En 2010, Amado Boudou, cuando fue ministro de Econom&iacute;a y ten&iacute;a poco m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, buenmozo, sonriente, en la cresta de la ola por &mdash;como se le atribuye&mdash; haber capeado en la Argentina la crisis econ&oacute;mica mundial provocada en Europa por el derrumbe de las subprime, y antes de pasar al ostracismo por la causa Ciccone &mdash;por la que termin&oacute; condenado y preso&mdash;, dijo una frase que son&oacute; fuerte: <strong>&ldquo;La econom&iacute;a es como el amor, cuanto m&aacute;s caliente, mejor&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor quien al a&ntilde;o siguiente se convertir&iacute;a en vicepresidente de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner ten&iacute;a algo de raz&oacute;n. Porque la realidad evidencia que <strong>cuando la econom&iacute;a se enfr&iacute;a, lo primero que se enfr&iacute;a es el salario</strong>. Y m&aacute;s cuando est&aacute; en el poder un gobierno como el de La Libertad Avanza, con el economista Javier Milei al frente de la Presidencia de la Naci&oacute;n: al dejar al Estado de brazos cruzados observando c&oacute;mo el mercado acomoda todo, deja a miles de hogares a la deriva, sin protecci&oacute;n, tras los despidos de los hombres y las mujeres que los sostienen econ&oacute;micamente con sus trabajos. Despidos que se informan, ya desde hace meses, todos los d&iacute;as. &iquest;Acaso no son ya despidos masivos? Porque as&iacute; como se habla de crisis en determinados sectores y no de crisis econ&oacute;mica, se cuentan los despidos pero no se habla de despidos masivos.
    </p><p class="article-text">
        La quiebra de <strong>Garbarino</strong>, durante a&ntilde;os uno de los gigantes del comercio de electrodom&eacute;sticos en el pa&iacute;s, se convirti&oacute; en uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s visibles de esa descomposici&oacute;n. El cierre de la compa&ntilde;&iacute;a, y centenares de ellas m&aacute;s, desde peque&ntilde;as hasta grandes, se enmarca en un escenario de.desmoronamiento de las ventas minoristas y, en la industria, de plantas paralizadas, suspensiones y despidos, desde el sector textil hasta el metal&uacute;rgico y el autopartista. En muchos casos, las empresas explican el ajuste por la misma raz&oacute;n que repiten desde hace meses: la ca&iacute;da de las ventas en el mercado interno.
    </p><p class="article-text">
        En el sector del neum&aacute;tico, por ejemplo, <strong>el cierre de Fate dej&oacute; a cientos de trabajadores frente a un futuro incierto, adem&aacute;s de dejar a la Argentina sin fabricaci&oacute;n nacional de neum&aacute;ticos despu&eacute;s de 86 a&ntilde;os (ahora s&oacute;lo lo har&aacute;n las extranjeras Firestone y Pirelli)</strong>; en la metalurgia advierten que decisiones de compra externa pueden dejar cientos de empleos en el camino; y en distintos rubros manufactureros se multiplican los recortes de personal. Son episodios que parecen inconexos, pero son parte de la misma serie: una estructura industrial que cruje por la ca&iacute;da del consumo, la presi&oacute;n de las importaciones y el enfriamiento de la actividad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Hoy el salario m&iacute;nimo en la Argentina cubre apenas una fracci&oacute;n del costo de vida. En diciembre de 2025 fue de <strong>$334.800</strong>, mientras que la canasta b&aacute;sica total para una familia tipo super&oacute; <strong>$1,3 millones</strong>. Es decir que <strong>el ingreso m&iacute;nimo legal cubre apenas una cuarta parte de lo necesario para no ser pobre</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Eso explica tambi&eacute;n <strong>el incesante crecimiento del pluriempleo</strong>. Cada vez m&aacute;s trabajadores necesitan sumar un segundo &mdash;y a veces un tercer&mdash; ingreso para sostener la econom&iacute;a familiar. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os la proporci&oacute;n de personas con m&aacute;s de un empleo pas&oacute; del <strong>8,5% al 11,9%</strong>, un aumento cercano al <strong>40%</strong>, impulsado por la p&eacute;rdida de poder adquisitivo.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esa estad&iacute;stica hay jornadas que se estiran hasta la madrugada, padres y madres que encadenan trabajos formales con changas, aplicaciones de <em>delivery</em> y de traslados, como Uber, Cabify y Didi, y dem&aacute;s &ldquo;kioscos&rdquo; para poder llegar a fin de mes. El pluriempleo no es una buena se&ntilde;al por dos razones: la primera es que en cualquier econom&iacute;a que funcione bien <strong>lo normal ser&iacute;a que una persona tuviera un solo trabajo remunerado para llegar a fin de mes</strong>, no dos, ni tres ni cinco, y lo segundo es que tener m&aacute;s de un trabajo le agrega estr&eacute;s, agotamiento y menos tiempo al trabajador y a la trabajadora, y por ende a la vida familiar de esas personas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El pluriempleo no es una buena señal por dos razones: la primera es que en cualquier economía que funcione bien lo normal sería que una persona tuviera un solo trabajo remunerado para llegar a fin de mes, no dos, ni tres ni cinco, y lo segundo es que tener más de un trabajo le agrega estrés, agotamiento y menos tiempo al trabajador y a la trabajadora, y por ende a la vida familiar de esas personas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Incluso en el empleo formal, los ingresos crecieron por debajo de los precios durante 2025. La inflaci&oacute;n anual cerr&oacute; en <strong>31,5%</strong>, pero el aumento de salarios no logr&oacute; acompa&ntilde;ar ese ritmo. El resultado fue una nueva ca&iacute;da del poder adquisitivo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; aparece un fen&oacute;meno que hasta hace pocos a&ntilde;os parec&iacute;a excepcional y hoy se volvi&oacute; estructural: <strong>la pobreza dentro del empleo</strong>. Tener trabajo ya no garantiza escapar de la pobreza. Los trabajadores ferroviarios, por ejemplo, denunciaron que <strong>perdieron un 56% de su salario real desde diciembre de 2023</strong>, lo que deriv&oacute; en un paro nacional del sector. Y en el transporte automotor, los choferes de la l&iacute;nea 60 denunciaron una p&eacute;rdida a&uacute;n mayor de su poder de compra En distintas ramas industriales, las paritarias quedan rezagadas frente al costo de vida. Cuando el salario se debilita, es el consumo el que lo sigue. Inevitablemente.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace meses las empresas vienen describiendo el mismo problema: <strong>las ventas se desploman</strong>. Y de ese diagn&oacute;stico se desprenden consecuencias concretas: suspensiones, despidos y, en algunos casos, cierres. Es bastante l&oacute;gico. No hay que ser un especialista en la teor&iacute;a econ&oacute;mica de la Escuela Austr&iacute;aca para entenderlo.
    </p><p class="article-text">
        Textilana, hist&oacute;rica fabricante de la marca Mauro Sergio, suspendi&oacute; a 175 trabajadores por acumulaci&oacute;n de stock.
    </p><p class="article-text">
        La empresa Kopelco, conocida por producir los preservativos Tulip&aacute;n, despidi&oacute; a 220 empleados en sus plantas de San Mart&iacute;n y San Luis.
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos, la explicaci&oacute;n empresarial fue la misma: <strong>la demanda cay&oacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La industria es particularmente sensible a ese proceso. Cuando el consumo se enfr&iacute;a, la producci&oacute;n se reduce. Cuando la producci&oacute;n se reduce, el empleo industrial suele ser el primero en resentirse.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando los salarios ya no alcanzan y el consumo se retrae, la tensi&oacute;n termina filtr&aacute;ndose tambi&eacute;n en otro frente de la econom&iacute;a dom&eacute;stica: <strong>las deudas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los balances de los principales bancos privados del pa&iacute;s revelaron un aumento de la morosidad en los cr&eacute;ditos de consumo, el nivel m&aacute;s alto en casi dos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de ese n&uacute;mero hay miles de historias similares: familias que se endeudan para sostener gastos corrientes y que luego descubren que el ingreso ya no alcanza para pagar las cuotas.
    </p><p class="article-text">
        Salarios d&eacute;biles, consumo debilitado, empresas que ajustan producci&oacute;n, hogares endeudados.
    </p><p class="article-text">
        En econom&iacute;a, esa cadena de eventos rara vez aparece por casualidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;alcanza todo esto para hablar de recesi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta t&eacute;cnica es m&aacute;s cauta. En la literatura econ&oacute;mica suele utilizarse una regla pr&aacute;ctica: <strong>un pa&iacute;s entra en recesi&oacute;n cuando su producto interno bruto cae durante dos trimestres consecutivos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la definici&oacute;n acad&eacute;mica m&aacute;s utilizada es algo m&aacute;s amplia.
    </p><p class="article-text">
        El <em>National Bureau of Economic Research</em> (NBER), el organismo estadounidense que estudia los ciclos econ&oacute;micos, define una recesi&oacute;n como <strong>una ca&iacute;da significativa de la actividad econ&oacute;mica extendida en toda la econom&iacute;a y que dura m&aacute;s de unos pocos meses</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero no se trata solo del producto. Tambi&eacute;n cuentan el empleo, los ingresos, el consumo y la producci&oacute;n industrial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde ese punto de vista, el diagn&oacute;stico es m&aacute;s ambiguo.
    </p><p class="article-text">
        La Argentina todav&iacute;a no atraviesa una recesi&oacute;n en sentido estricto. Pero varios indicadores empiezan a mostrar se&ntilde;ales de enfriamiento.
    </p><p class="article-text">
        La serie del Estimador Mensual de Actividad Econ&oacute;mica (EMAE) ayuda a entender este momento. Tras la profunda contracci&oacute;n registrada entre finales de 2023 y comienzos de 2024 &mdash;una de las consecuencias inmediatas del fuerte ajuste macroecon&oacute;mico&mdash; la econom&iacute;a experiment&oacute; <strong>un rebote durante parte de 2024</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese repunte permiti&oacute; hablar durante algunos meses de &ldquo;milagro econ&oacute;mico&rdquo; de la Argentina (esta vez, atribuido a Milei) y de recuperaci&oacute;n acelerada. Pero las econom&iacute;as no viven de milagros, sino de ingresos, consumo y producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante 2025 la actividad empez&oacute; a perder impulso. En varios meses se observaron estancamientos o leves retrocesos. No fue una ca&iacute;da abrupta, pero s&iacute; una desaceleraci&oacute;n persistente.
    </p><p class="article-text">
        Ese comportamiento agregado, adem&aacute;s, oculta fuertes desigualdades sectoriales. <strong>La industria manufacturera y la construcci&oacute;n &mdash;dos de los grandes motores hist&oacute;ricos del empleo formal en la Argentina&mdash; fueron tambi&eacute;n dos de los sectores m&aacute;s golpeados del ciclo reciente.</strong> La industria cay&oacute; <strong>9,4% en 2024</strong> y apenas logr&oacute; crecer <strong>1,6% en 2025</strong>, mientras que la construcci&oacute;n se desplom&oacute; <strong>27,4% en 2024</strong> y rebot&oacute; <strong>6,3% en 2025</strong>, una recuperaci&oacute;n todav&iacute;a insuficiente para compensar el derrumbe previo.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, buena parte del crecimiento reciente se concentra en sectores que <strong>generan poco empleo directo o tienen menor efecto multiplicador sobre el resto de la econom&iacute;a</strong>. Esa asimetr&iacute;a ayuda a explicar una paradoja cada vez m&aacute;s visible: algunos indicadores macroecon&oacute;micos mejoran, pero el mercado laboral y el consumo siguen debilitados.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos de ciclo econ&oacute;mico, es el tipo de comportamiento que suele observarse <strong>en las fases previas a una recesi&oacute;n</strong>.
    </p><h2 class="article-text">En el viaje se acomodan los melones</h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, el modelo econ&oacute;mico oficial insiste en una idea simple: el mercado se encargar&aacute; de acomodar las variables. El Estado, en esa l&oacute;gica, debe retirarse y dejar que los precios y los incentivos hagan su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que <strong>los mercados no acomodan personas. Acomodan n&uacute;meros</strong>. Cuando las empresas reducen costos para sobrevivir a una ca&iacute;da de ventas, lo que desaparece no es una variable abstracta: es el ingreso de un trabajador. Y detr&aacute;s de cada trabajador hay un hogar. Miles de hogares. <strong>En las planillas de Excel se llaman ajustes. En la vida se llaman despidos</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los mercados no acomodan personas. Acomodan números. Cuando las empresas reducen costos para sobrevivir a una caída de ventas, lo que desaparece no es una variable abstracta: es el ingreso de un trabajador. Y detrás de cada trabajador hay un hogar. Miles de hogares. En las planillas de Excel se llaman “ajustes”. En la vida cotidiana se llaman despidos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s cada una de estas crisis pueda explicarse por separado. La crisis salarial, por la inflaci&oacute;n pasada. La crisis del consumo, por la p&eacute;rdida de ingresos. La crisis del cr&eacute;dito, por el endeudamiento familiar. La crisis industrial, por la ca&iacute;da de ventas y por otro factor que golpea a la producci&oacute;n local: <strong>el aumento de las importaciones y el debate sobre el tipo de cambio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez resulta m&aacute;s barato traer productos del exterior que fabricarlos en el pa&iacute;s. Incluso algunos economistas &mdash;a los que el Presidente suele descalificar p&uacute;blicamente como &ldquo;econochantas&rdquo;&mdash; sostienen que el peso volvi&oacute; a apreciarse en t&eacute;rminos reales, lo que abarata las compras externas. Los econochantas hablan de atraso cambiario. A Milei eso le pone los pelos de punta. Lo cierto es que su pol&iacute;tica aperturista y su pol&iacute;tica cambiaria, las importaciones de bienes crecen con fuerza en distintos sectores manufactureros, mientras plantas locales reducen producci&oacute;n o directamente suspenden o recortan personal.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todas estas crisis aparecen al mismo tiempo, cuando el salario pierde poder de compra, cuando el consumo se enfr&iacute;a, cuando la industria disminuye su producci&oacute;n y cuando las familias empiezan a dejar de pagar sus deudas, el fen&oacute;meno deja de ser sectorial.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez la pregunta no sea si hay crisis en tal o cual empresa o en tal o cual sector, como el textil, que trabaja al 40% de su capacidad instalada, o como la industria toda, donde se registran 160 despidos por d&iacute;a desde que lleg&oacute; al poder el t&aacute;ndem Javier Milei-Luis Caputo y su modelo libertario. La pregunta es, m&aacute;s bien, si todos estos s&iacute;ntomas &mdash;vistos en conjunto&mdash; no est&aacute;n describiendo algo m&aacute;s amplio. Una palabra que en la Argentina siempre llega tarde, pero igual termina apareciendo: <strong>crisis. O crisis econ&oacute;mica, con todas las letras.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/crisis-empleo-crisis-adquisitivo-crisis-ventas-crisis-industrial-si-entrando-vez-crisis-economica_1_13060358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 18:40:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crisis de empleo, crisis de poder adquisitivo, crisis de ventas, crisis industrial… ¿y si estamos entrando, otra vez, en una crisis económica?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milei, Maquiavelo y el regreso de una CGT partida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/milei-maquiavelo-regreso-cgt-partida_1_12999426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f74392a-cafa-4bbf-926e-86b1ba6debbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milei, Maquiavelo y el regreso de una CGT partida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras la reforma laboral avanza en el Congreso, la central obrera peronista atraviesa una tensión interna que podría derivar en una nueva fractura histórica. No hay pruebas de maniobras de la Casa Rosada: la división nace del propio sindicalismo.</p></div><p class="article-text">
        Javier Milei dijo hace unas semanas que Maquiavelo ha muerto, para reivindicar una pol&iacute;tica sin c&aacute;lculo, sin intrigas, sin el manual del florentino. No cit&oacute;, sin embargo, una frase asociada al autor de El Pr&iacute;ncipe, err&oacute;neamente adjudicada pero sugestiva en este contexto: &ldquo;Divide y reinar&aacute;s&rdquo;. No hay evidencia de que el Gobierno haya impulsado una maniobra concreta para fracturar al sindicalismo, aun cuando la reforma laboral m&aacute;s profunda en m&aacute;s de medio siglo se debate en el Congreso. <strong>Si la CGT termina partida, no ser&aacute; por dise&ntilde;o oficial</strong>. La divisi&oacute;n, en todo caso, ser&iacute;a interna, algo que el florentino advirti&oacute; al analizar las fracturas del Estado y que resulta extensible a otras organizaciones. Entonces, &iquest;Maquiavelo ha muerto?
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;divide y reinar&aacute;s&rdquo;, vale recordarlo, no pertenece a Nicol&aacute;s Maquiavelo. La f&oacute;rmula latina <em>divide et impera</em> se atribuye a l&iacute;deres de la Antig&uuml;edad, como Julio C&eacute;sar o Filipo de Macedonia. En El Pr&iacute;ncipe, sin embargo, Maquiavelo s&iacute; describe la utilidad t&aacute;ctica de dividir a los adversarios y, a la vez, advierte que las fracturas dentro del Estado pueden debilitarlo frente a amenazas externas. Esas fracturas internas que se&ntilde;alaba Maquiavelo, est&aacute; claro, son proyectables a otro tipo de organizaciones, como las sindicales: a mayor fragmentaci&oacute;n, menos poder.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; Maquiavelo s&iacute; est&aacute; vivito y coleando. Y tambi&eacute;n, cuando uno mira las acciones estrat&eacute;gicas pensadas y ejecutadas por el gobierno libertario para lograr que su reforma laboral sea ley. S&iacute; consta, por ejemplo, que hubo y hay negociaciones pol&iacute;ticas para asegurar votos legislativos &mdash;como la modificaci&oacute;n del cap&iacute;tulo sobre Ganancias para evitar afectar recursos coparticipables de las provincias&mdash;, pero no hay pruebas de operaciones destinadas a quebrar la CGT. <strong>Si la central se divide, no ser&aacute; por ingenier&iacute;a oficial sino por tensi&oacute;n interna. </strong>Esa tensi&oacute;n es visible y, por qu&eacute; no, precursora de otra ruptura en su historia institucional.
    </p><p class="article-text">
        La reforma laboral en debate modifica aspectos estructurales de la Ley de Contrato de Trabajo, una norma que rige desde hace m&aacute;s de medio siglo. La actualizaci&oacute;n de un cuerpo legal con d&eacute;cadas de vigencia es, ya s&oacute;lo por l&oacute;gica temporal, razonable y necesaria. El problema radica en la orientaci&oacute;n concreta de los cambios pretendidos por la Casa Rosada: ampliaci&oacute;n de per&iacute;odos de prueba, redefinici&oacute;n de indemnizaciones, revisi&oacute;n de licencias, alteraciones en la negociaci&oacute;n colectiva y varias modificaciones m&aacute;s en contra de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La conducci&oacute;n de la CGT eligi&oacute; convocar a un paro sin movilizaci&oacute;n el d&iacute;a de la votaci&oacute;n en Diputados. La sola decisi&oacute;n de esa modalidad de protesta, un paro en silencio, provoc&oacute; un torrente de cr&iacute;ticas desde dentro del propio universo sindical. La UOM, ATE, los aceiteros, La Bancaria y los camioneros, s&oacute;lo por mencionar un pu&ntilde;ado, cuestionan la plaza vac&iacute;a que a su criterio promueve la central obrera peronista en su resoluci&oacute;n, justo ahora, cuando est&aacute; a las puertas de ser ley una reforma regresiva de la Ley de Contrato de Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En 2025 m&aacute;s de 150.000 trabajadores accedieron al seguro de desempleo y se registraron casi 22.000 empleadores menos desde la asunci&oacute;n de Milei. La primera semana del a&ntilde;o dej&oacute; casi 400 trabajadores despedidos en el sector privado. El frigor&iacute;fico creador de la marca Paty suspendi&oacute; a 450 trabajadores y paraliz&oacute; su planta en La Pampa. Lustramax fue denunciada por despidos sin telegrama y violaci&oacute;n de fueros sindicales. Fate acumul&oacute; 13 meses sin pagar aumentos y sus operarios hablaron de un &ldquo;laboratorio de la reforma laboral&rdquo;. L&aacute;cteos Ver&oacute;nica cerr&oacute; tres plantas con salarios adeudados. &iquest;Todo esto es culpa de la legislaci&oacute;n laboral argentina en vigor o m&aacute;s bien de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica que ejecuta el t&aacute;ndem Javier Milei-Luis Caputo? &iquest;Hace falta una reforma laboral como esta para que los trabajadores vivan mejor o una de otro tipo, como las que avanzan en la regi&oacute;n, en pa&iacute;ses como M&eacute;xico y Brasil?
    </p><p class="article-text">
        Desde el empresariado pyme, mientras tanto, surgieron advertencias sobre el impacto negativo de la propuesta del gobierno de La Libertad Avanza. La CAME se&ntilde;al&oacute; que la reforma no garantiza creaci&oacute;n de empleo y alert&oacute; sobre su potencial judicializaci&oacute;n. No es un debate binario entre sindicatos y empresariado (en esta era mundial de rebrote conservador, apoyado deliberadamente por el Gobierno), porque tambi&eacute;n hay diferencias en las miradas de los hombres de negocios.
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina nada es nuevo. Por eso <strong>la posibilidad de una CGT fracturada no ser&iacute;a una anomal&iacute;a en la historia del sindicalismo argentino, sino una recurrencia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Desde fines de los a&ntilde;os sesenta, la central obrera atraves&oacute; escisiones cada vez que las tensiones internas coincidieron con coyunturas pol&iacute;ticas decisivas.
    </p><p class="article-text">
        En 1968, bajo el gobierno de facto de Ongan&iacute;a, un dictador inepto que tambi&eacute;n promovi&oacute; pol&iacute;ticas en contra de los trabajadores, la divisi&oacute;n entre la combativa CGT de los Argentinos &mdash;con Raimundo Ongaro como figura emblem&aacute;tica&mdash; y el sector m&aacute;s negociador vinculado a Augusto Timoteo Vandor marc&oacute; uno de los quiebres m&aacute;s profundos.
    </p><p class="article-text">
        Durante la &uacute;ltima dictadura volvi&oacute; a escindirse entre la CGT Brasil, encabezada por Sa&uacute;l Ubaldini, y la CGT Azopardo impulsada por Jorge Triaca y Armando Cavalieri.
    </p><p class="article-text">
        En 1989, ya en democracia, otra divisi&oacute;n opuso a Ubaldini en la Azopardo con la CGT San Mart&iacute;n conducida por G&uuml;erino Andreoni. Y en el a&ntilde;o 2000, con una reforma laboral como tel&oacute;n de fondo (la de la ley Banelco), la central volvi&oacute; a fracturarse: Rodolfo Daer condujo la CGT oficial mientras Hugo Moyano encabez&oacute; una estructura paralela hasta la reunificaci&oacute;n de 2004 bajo un triunvirato.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima gran ruptura se produjo durante el segundo mandato de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, cuando la central se parti&oacute; entre el sector que respaldaba al Gobierno, encabezado por Antonio Cal&oacute; desde la Uni&oacute;n Obrera Metal&uacute;rgica, y la CGT liderada por Hugo Moyano, que tom&oacute; distancia y endureci&oacute; su posici&oacute;n frente al Poder Ejecutivo. En aquellos a&ntilde;os tambi&eacute;n se dividi&oacute; la CTA, que contin&uacute;a partida en dos hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La historia muestra un patr&oacute;n: cuando el debate interno se superpone con reformas estructurales o crisis pol&iacute;ticas, la unidad sindical se resiente.
    </p><p class="article-text">
        Hoy el escenario vuelve a parecerse a otros momentos cr&iacute;ticos de la historia sindical. Un gobierno liberal impulsa una reforma laboral estructural proempresa &mdash;la m&aacute;s profunda en m&aacute;s de medio siglo&mdash; en un contexto de deterioro del empleo y cierre de empresas. Y, como en otras etapas de reformas intensas, la discusi&oacute;n sobre c&oacute;mo enfrentar ese cambio abre fisuras dentro de la propia central. La eventual fragmentaci&oacute;n no surgir&iacute;a de alineamientos con el poder pol&iacute;tico, sino de desacuerdos internos sobre el m&eacute;todo de confrontaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n interna en la CGT no es solo t&aacute;ctica &mdash;paro con o sin movilizaci&oacute;n&mdash; sino conceptual. &iquest;La central obrera peronista deber&iacute;a preservar canales de di&aacute;logo institucional frente a nada menos que la reforma de la ley marco del trabajo en la Argentina o bien, ante el avance parlamentario de esta iniciativa, sin que el Gobierno los hubiera convocado siquiera a participar del debate sobre el texto, tendr&iacute;a que plantarse y demostrar su rechazo por todas las v&iacute;as (por supuesto, tambi&eacute;n en la calle)?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En pol&iacute;tica, las divisiones no siempre son producto de una mano invisible que las provoque</strong>. A veces emergen de la acumulaci&oacute;n de desacuerdos, de estilos, de lecturas distintas del momento hist&oacute;rico. Maquiavelo &mdash;el real, no el ap&oacute;crifo&mdash; advert&iacute;a que las discordias internas pod&iacute;an resultar m&aacute;s peligrosas que los enemigos externos. Es ir&oacute;nico: a tres semanas de que el Presidente declarara muerto a Maquiavelo, la escena pol&iacute;tica argentina vuelve a dialogar con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Si la reforma laboral se aprueba y la CGT mantiene su fractura, Milei no habr&aacute; ejecutado acciones de divisi&oacute;n premeditadas. Pero podr&iacute;a beneficiarse de un sindicalismo menos compacto por obra y gracia del propio sindicalismo. A veces, el poder no se construye solo por acciones deliberadas y estudiadas. A veces el poder se consolida gracias a las grietas ajenas.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo dir&aacute; si esta reforma, en el caso de que sea sancionada, inaugura un nuevo r&eacute;gimen laboral y abre, adem&aacute;s, un nuevo ciclo de divisi&oacute;n sindical. Maquiavelo quiz&aacute; no haya dicho nunca &ldquo;divide y reinar&aacute;s&rdquo; e incluso puede que est&eacute; muerto, como sostuvo el Presidente. Pero su sombra s&iacute; que reaparece cuando el poder y las divisiones se cruzan en el mismo escenario.
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                Montaje digital entre los rostros de Javier Milei y Nicolás Maquiavelo, creado con inteligencia artificial.                            </span>
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        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/milei-maquiavelo-regreso-cgt-partida_1_12999426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 01:41:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Milei, Maquiavelo y el regreso de una CGT partida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Reforma laboral,Javier Milei,Nicolás Maquiavelo,CGT,sindicalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gordo de Navidad y los trabajadores: la ilusión de un ingreso extrasalarial que une a España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/gordo-navidad-trabajadores-ingreso-extrasalarial-une-espana_1_12873026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b3bff3e-d1a3-4570-8256-905644021bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gordo de Navidad y los trabajadores: la ilusión de un ingreso extrasalarial que une a España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un error en el reparto del premio mayor de la lotería del Estado en un pueblo de montaña en el norte español abrió una pregunta más grande: por qué un sorteo logra unir a toda una sociedad. Un ritual colectivo que se juega, sobre todo, en la oficina, la fábrica, el hospital, la escuela, la pyme.</p></div><p class="article-text">
        Un pueblo de unos <strong>700 habitantes</strong> del norte de Espa&ntilde;a gan&oacute; el Gordo de Navidad y, sin embargo, no supo c&oacute;mo cobrarlo. En Villaman&iacute;n, una localidad de monta&ntilde;a de la provincia de Le&oacute;n, la comisi&oacute;n de fiestas que hab&iacute;a vendido participaciones del n&uacute;mero premiado reconoci&oacute; un error: hab&iacute;a m&aacute;s papeletas en circulaci&oacute;n que d&eacute;cimos reales que las respaldaran (el d&eacute;cimo es el cup&oacute;n oficial de la Loter&iacute;a de Navidad, el &uacute;nico que reconoce el Estado, aunque vender participaciones no es ilegal ni constituye fraude en Espa&ntilde;a). El resultado fue un acuerdo fr&aacute;gil, una quita del premio a cada ganador y un conflicto que puso en tensi&oacute;n v&iacute;nculos personales, expectativas econ&oacute;micas y la idea misma de justicia. El episodio, que podr&iacute;a leerse como una an&eacute;cdota local, funciona en realidad como <strong>una endija</strong> por la que se ve algo mucho m&aacute;s grande: el Gordo de Navidad como fen&oacute;meno social, econ&oacute;mico y laboral &uacute;nico en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; un sorteo puede generar semejante conmoci&oacute;n &mdash;y por qu&eacute;, al mismo tiempo, logra unir cada a&ntilde;o a toda Espa&ntilde;a&mdash; conviene explicar primero qu&eacute; es, exactamente, el Gordo de Navidad. Se trata del principal premio del sorteo anual de la Loter&iacute;a de Navidad, que reparte varios millones de euros y se celebra cada 22 de diciembre. El premio mayor es de 4 millones de euros y el Estado paga <strong>400.000 euros por cada d&eacute;cimo</strong> del billete cuyo n&uacute;mero haya salido sorteado (que en pesos argentinos, al tipo vendedor del euro de la pizarra del Banco Naci&oacute;n de este viernes son unos 700 millones) es decir, por cada d&eacute;cimo oficial de 20 euros. Cuando se dice que &ldquo;un n&uacute;mero gan&oacute; el Gordo&rdquo;, lo que en realidad ocurri&oacute; es que cada d&eacute;cimo de ese n&uacute;mero obtiene esa suma, que luego se reparte entre quienes lo comparten a trav&eacute;s de participaciones. De ah&iacute; que un mismo n&uacute;mero pueda &ldquo;caer&rdquo; en un barrio, una empresa o s&oacute;lo entre los empleados de su &aacute;rea de ventas o su &aacute;rea de Recursos Humanos, un pueblo entero o cualquier instituci&oacute;n p&uacute;blica o privada completa, multiplicando el impacto social del premio.
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n del fen&oacute;meno se entiende mejor con un dato b&aacute;sico. <strong>Espa&ntilde;a tiene alrededor de 48 millones de habitantes</strong>, una poblaci&oacute;n muy similar a la de la Argentina, que ronda los <strong>46 millones</strong>. Cada a&ntilde;o, <strong>decenas de millones de personas participan del sorteo</strong>, ya sea comprando un d&eacute;cimo completo o alguna participaci&oacute;n compartida. El Gordo atraviesa a la mayor parte de la poblaci&oacute;n adulta y se integra a la vida cotidiana del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como no todo el mundo puede o quiere gastar 20 euros (unos 35.000 pesos argentinos) en un d&eacute;cimo del billete, desde hace d&eacute;cadas existe una pr&aacute;ctica informal pero masiva: las <strong>participaciones</strong>. Son fracciones de un d&eacute;cimo que venden asociaciones, sindicatos, comercios de barrio, escuelas o comisiones de fiestas (<strong>grupos de vecinos voluntarios</strong>, normalmente del pueblo, que se organizan para <strong>armar y financiar las fiestas patronales o de verano</strong>). El comprador juega, por ejemplo, cuatro euros al n&uacute;mero y deja uno para financiar una actividad colectiva. Legalmente, la participaci&oacute;n es un acuerdo privado entre personas: vale solo si detr&aacute;s hay un d&eacute;cimo real que la respalde. No es un t&iacute;tulo oficial ni un instrumento financiero, sino una forma socialmente aceptada de repartir un premio potencial.
    </p><p class="article-text">
        Ese sistema, basado en la confianza y en la escala peque&ntilde;a, funciona casi siempre. Funciona porque las participaciones no circulan en abstracto, sino en espacios muy concretos del mundo del trabajo y de la vida cotidiana. Se venden en oficinas de empresas multinacionales &mdash;a veces por &aacute;reas o divisiones internas&mdash;, en pymes donde juegan todos los empleados, en talleres, en f&aacute;bricas, en hospitales, en escuelas, en sindicatos. Tambi&eacute;n en una farmacia de barrio, en un almac&eacute;n, en un bar donde el due&ntilde;o ofrece &ldquo;el n&uacute;mero de la casa&rdquo; a los clientes habituales. Alguien pasa con una lista, anota nombres, junta el dinero, guarda el d&eacute;cimo en un caj&oacute;n o en una caja fuerte improvisada. Se discute si el que entr&oacute; hace poco &ldquo;entra&rdquo; o no entra. Se aclara que, si alguien deja el trabajo antes del sorteo, se le devuelve lo que puso o se acuerda que sigue participando igual. Todo eso ocurre en charlas de pasillo, en una pausa para el caf&eacute;, alrededor de una infusi&oacute;n caliente en pleno invierno o, a veces, al final de la jornada, compartiendo un albari&ntilde;o, un rioja o un cava. El Gordo se juega, ante todo, en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el problema de Villaman&iacute;n no fue que existieran participaciones &mdash;eso es normal&mdash; sino que se vendieran m&aacute;s de las que pod&iacute;an respaldarse. El error pas&oacute; inadvertido mientras el n&uacute;mero no sal&iacute;a premiado. El conflicto apareci&oacute; cuando apareci&oacute; el dinero. Y cuando apareci&oacute;, lo que hab&iacute;a que discutir ya no era una ilusi&oacute;n, sino un <strong>ingreso concreto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; el lenguaje cambia. Ya no se habla de suerte, sino de reparto. De quita. De acuerdo. De evitar juicios. De &ldquo;perder todos un poco&rdquo;. El conflicto se resolvi&oacute; &mdash;al menos provisoriamente&mdash; como se resuelven muchos conflictos laborales: con negociaci&oacute;n informal, presi&oacute;n comunitaria y sin acudir a los tribunales, con la idea de que es mejor cobrar que no cobrar nada.
    </p><p class="article-text">
        Conviene, sin embargo, <strong>poner en contexto econ&oacute;mico</strong> ese conflicto. La quita acordada fue, seg&uacute;n los propios t&eacute;rminos del arreglo, de <strong>entre el 2% y el 3%</strong> del premio que correspond&iacute;a a cada ganador. No es un recorte insignificante, pero tampoco implica que el Gordo haya dejado de cumplir su funci&oacute;n: quienes compraron de buena fe su participaci&oacute;n o su d&eacute;cimo <strong>igual cobrar&iacute;an</strong> y obtendr&iacute;an ese ingreso extrasalarial que da sentido al ritual. El problema fue menos el monto perdido que el golpe simb&oacute;lico al valor de la palabra, que opera como contrato en los pueblos, donde todos se conocen y donde cualquier conflicto se vuelve inevitablemente personal.
    </p><p class="article-text">
        Ese punto es clave para entender por qu&eacute; el Gordo importa tanto en el mundo del trabajo. El sorteo no interpela a grandes patrimonios ni a quienes viven de ingresos financieros. Interpela a trabajadores, cuentapropistas, jubilados. A personas para las cuales el salario ya no garantiza ascenso social ni estabilidad a largo plazo. Esto pasa en Espa&ntilde;a; en la Argentina ya no alcanza ni para superar el umbral de la pobreza. El Gordo en Espa&ntilde;a no se juega como inversi&oacute;n: se juega como posibilidad. Como un <strong>ingreso extrasalarial</strong> que, aunque improbable, es leg&iacute;timo imaginar. Y esa imaginaci&oacute;n no es individual: es colectiva.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras loter&iacute;as, el Gordo se juega en grupo. El n&uacute;mero de la oficina, del taller, del hospital, del sindicato, de la escuela. El de la empresa multinacional donde cada departamento compra una participaci&oacute;n. El de la pyme donde juegan todos, desde el due&ntilde;o hasta el &uacute;ltimo incorporado. La compra del d&eacute;cimo o de la participaci&oacute;n es una acci&oacute;n m&iacute;nima, repetida por millones, que no distingue jerarqu&iacute;as ni ideolog&iacute;as. Todos hacen lo mismo. Todos esperan lo mismo. Nadie compite con nadie. Si toca en un lugar, no pierde otro. En t&eacute;rminos laborales, el Gordo no premia m&eacute;rito ni esfuerzo: <strong>redistribuye azar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Eso explica por qu&eacute; el sorteo atraviesa toda Espa&ntilde;a, incluso comunidades con identidades propias muy fuertes como Catalu&ntilde;a o el Pa&iacute;s Vasco. El Gordo no pide adhesi&oacute;n pol&iacute;tica ni identidad nacional expl&iacute;cita. No representa al gobierno de turno ni a una idea militante de pa&iacute;s. Es un ritual laico, previo a la pol&iacute;tica, que no divide. Comprar un d&eacute;cimo no es un gesto ideol&oacute;gico; es una forma de no quedarse afuera de una experiencia compartida. Por eso nadie lo boicotea.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explica por qu&eacute; no existe algo igual en otros pa&iacute;ses con econom&iacute;as estables. En Francia, Estados Unidos, Chile o Uruguay hay sorteos grandes y confiables, pero no hay un evento anual que combine acci&oacute;n colectiva, estabilidad institucional y aceptaci&oacute;n cultural del azar. En muchos lugares, el juego est&aacute; moralmente estigmatizado o confinado a espacios espec&iacute;ficos. En Espa&ntilde;a, en cambio, el azar convive sin culpa con el trabajo y una sociedad entera.
    </p><p class="article-text">
        En la Argentina, el contraste es evidente. No existe un sorteo nacional con esa estabilidad ni ese consenso. La inflaci&oacute;n, la endebleza institucional y la historia de cambios de reglas impiden que una loter&iacute;a funcione como ancla simb&oacute;lica. <strong>El lugar que en Espa&ntilde;a ocupa el Gordo lo ocupa, de otro modo, el f&uacute;tbol; m&aacute;s concretamente, la Selecci&oacute;n en el Mundial</strong>: una pasi&oacute;n colectiva que suspende diferencias, organiza el calendario emocional y permite que una sociedad se piense junta. Pero mientras el f&uacute;tbol une a trav&eacute;s de la competencia y la &eacute;pica, el Gordo une a trav&eacute;s del reparto y la posibilidad compartida.
    </p><p class="article-text">
        Villaman&iacute;n mostr&oacute; el l&iacute;mite del sistema: cuando el azar se vuelve demasiado real, la confianza se tensiona. Pero tambi&eacute;n mostr&oacute; su potencia. Frente a un error millonario, una comunidad peque&ntilde;a eligi&oacute; negociar, repartir la p&eacute;rdida y evitar la judicializaci&oacute;n. No es poca cosa. En un mundo del trabajo cada vez m&aacute;s atomizado, donde el ingreso es incierto y la negociaci&oacute;n colectiva se debilita, el Gordo de Navidad sigue funcionando &mdash;con todas sus contradicciones&mdash; como un raro dispositivo de igualdad simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        No garantiza justicia. No corrige desigualdades estructurales. Pero una vez al a&ntilde;o permite que millones de trabajadores imaginen lo mismo al mismo tiempo: que la suerte, por una vez, <strong>tambi&eacute;n puede jugar a favor de ellos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/gordo-navidad-trabajadores-ingreso-extrasalarial-une-espana_1_12873026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 15:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gordo de Navidad y los trabajadores: la ilusión de un ingreso extrasalarial que une a España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tradición servil de la Corte Suprema de la Nación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/tradicion-servil-corte-suprema-nacion_129_12865333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb5e3106-120e-4c89-8fcb-7b47eff236e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118511.jpg" width="1491" height="839" alt="La tradición servil de la Corte Suprema de la Nación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor reconstruye una tradición histórica de subordinación de la Corte Suprema frente al poder político y advierte que ese patrón persiste en la actualidad. A partir de antecedentes clave, cuestiona el silencio del máximo tribunal ante los abusos del Ejecutivo y la degradación de las reglas constitucionales.</p></div><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de esta nota suena exagerado, como si fuera el producto del enojo, la desesperaci&oacute;n o el pesimismo. Pero no debe ser le&iacute;do desde esa perspectiva emocional. Cuando utilizo el concepto de tradici&oacute;n hago referencia a un fen&oacute;meno social tangible, que opera sobre la configuraci&oacute;n del campo judicial en su totalidad y las personas que componen esas instituciones judiciales. Recurro a la presentaci&oacute;n del tema que hace alguien que no puede ser catalogado de otro modo que moderado, sobrio, hasta en exceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a Bidart Campos, que da cuenta de esta tradici&oacute;n en su libro <em>La Corte Suprema</em> (Allende y Brea, 1982: 183 y ss.), comenzando con la &ldquo;comunicaci&oacute;n&rdquo; del golpe de Estado de Uriburu, que depuso al Presidente Irigoyen. Ante las diversas posiciones posibles, la Corte emiti&oacute; una Acordada fat&iacute;dica para nuestra tradici&oacute;n institucional, en la que reconoci&oacute; la legitimidad de &ldquo;facto&rdquo; de dicha asonada militar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La historia es bien conocida, pero recordarla no es el objeto de esta nota, sino evidenciar c&oacute;mo nuestra Corte Suprema, a lo largo de muchas d&eacute;cadas y hasta el presente, se ha mostrado especialmente d&eacute;bil para sostener y exigir el cumplimiento de las reglas de juego por parte de los actores pol&iacute;ticos instalados en cualquiera de los otros dos poderes del Estado. Un p&aacute;rrafo de esa Acordaba es fundante de esa tradici&oacute;n: &ldquo;Que el gobierno provisional que acaba de constituirse en el pa&iacute;s es pues un gobierno de facto, cuyo t&iacute;tulo no puede ser judicialmente discutido con &eacute;xito por las personas, en cuanto ejercita la funci&oacute;n administrativa y pol&iacute;tica derivada de su posesi&oacute;n de la fuerza como resorte de orden y de seguridad social&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dejemos de lado el hecho de que no discutimos ya (por obra de muchas generaciones que han luchado por ello) el origen ilegal de un gobierno dictatorial, pero la frase que interesa es la que nos dice que <em>no puede ser judicialmente discutido con &eacute;xito por las personas en cuanto ejercita la funci&oacute;n administrativa y pol&iacute;tica derivada de su posesi&oacute;n de la fuerza como resorte de orden y seguridad social.</em> Cuatro veces la Corte Suprema repiti&oacute; esta idea (1943, 1955, 1966 y 1976), con las desastrosas consecuencias para nuestro pa&iacute;s que conocemos o hemos vivido. En 1962, en lugar de responder un amparo positivo para que se reponga al presidente leg&iacute;timo, apoy&oacute; su sustituci&oacute;n por Guido, presidente provisional del Senado. Bidart Campos es condescendiente con esta historia, a la que considera &ldquo;equilibrada&rdquo;, m&aacute;s all&aacute; de la angustia de los constitucionalistas, porque esta debilidad de la Corte no ha significado que pierda independencia e imparcialidad en otros casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n sumisa de la Corte no se manifiesta en los innumerables fallos que sigue dictando, con deliberaci&oacute;n o no, conociendo lo que firma o a consecuencia de la &ldquo;maquinaria&rdquo; de relatores &mdash;lo que constituye otro grave problema, admitido incluso por integrantes de la Corte&mdash;; sino porque no protege con especial cuidado las <em>reglas de juego institucionales y no permite (no es que reconoce) que las personas puedan tener &eacute;xito (como en la Acordada del 30) en los reclamos judiciales, para que esas reglas de juego, previstas en la Constituci&oacute;n Nacional como derechos de la ciudadan&iacute;a, salgan fortalecidas. </em>Esa es la tradici&oacute;n sumisa de la Corte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tiene que ver ello con el presente? Claro est&aacute; que nos encontramos con un gobierno que tiene legitimidad constitucional en su origen y elecci&oacute;n. Nadie duda de eso. Pero luego, en el ejercicio de su poder, ha dejado de lado <em>muy claras reglas constitucionales. </em>Por ejemplo, el art. 99, inciso 3, de la Constituci&oacute;n Nacional nos dice: &ldquo;El Poder Ejecutivo no podr&aacute; en ning&uacute;n caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de car&aacute;cter legislativo&rdquo;. &iquest;Es muy dif&iacute;cil comprender el sentido de esa norma? &iquest;No ha abusado el Poder Ejecutivo de un modo brutal con ese principio? No se puede decir que la excepci&oacute;n siguiente (los decretos de necesidad y urgencia, fundado en &ldquo;circunstancias excepcionales&rdquo;) es la verdadera regla, porque entonces el idioma espa&ntilde;ol ya no vale en el mundo judicial<em>.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha dicho que la Corte debe esperar que le llegue un caso, pero eso es tambi&eacute;n falso porque ante temas menores (recordemos el del traslado de jueces) no dud&oacute; en utilizar el avocamiento que permite saltar instancias. Lo que hace la Corte es aplicar la doctrina de la Acordada del 30, para desesperaci&oacute;n de los ciudadanos. Es tan grande el abuso del Poder Ejecutivo y tan estruendoso el silencio c&oacute;mplice la Corte, que el mal desempe&ntilde;o est&aacute; a la mano, si no fuera porque este sistema les conviene a los representantes, que deber&iacute;an ejercer el control sobre la Corte en nuestro sistema de pesos y contrapesos. El circulo vicioso se cierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos dir&aacute;n los ministros y algunos constitucionalistas, como ya dec&iacute;a Bidart Campos, que este es un tema menor, porque mientras tanto la Corte sigue fallando, a veces bien a veces mal, en muchos de los otros casos. Pobre consuelo leguleyo. Permitir que se degraden a este punto las instituciones es el peor de los males posibles, que ning&uacute;n buen fallo en otra materia lo remedia. Adem&aacute;s, transmite un p&eacute;simo mensaje a todo el sistema judicial, en especial a los Tribunales y Cortes provinciales que repiten el mismo funcionamiento sumiso ante los poderes provinciales.&nbsp;Se produce una doctrina burocr&aacute;tica de la indulgencia moral. La burocracia, como se ha dicho, se convierte en un espacio de fuga moral, donde la integridad de cada uno de los magistrados ya no importa e igual son aceptados por la academia, por los juristas, por los colegios de abogados, etc. El mundillo acad&eacute;mico-judicial se rinde ante el boato del cargo, no ante la calidad de la funci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con el Poder Legislativo federal. La Corte le ha ordenado que nombre cargos previstos especialmente para poner en marcha los derechos de los ciudadanos (como el Defensor del Pueblo) y puede pasar m&aacute;s de una d&eacute;cada sin que cumpla con esa regla constitucional. Dejar vacantes (esto es un decir, porque se llenan con jueces interinos) a los cargos judiciales se ha convertido en un negocio, incluso para sectores del Poder Judicial que no dudan en prestarse a ese juego espurio, por un suplemento de su sueldo. Ha establecido plazos para que se dicten normas de base constitucional (como la del Consejo de la Magistratura) y nadie hace caso, como si la Corte fuera una instancia de meras declaraciones abstractas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n institucional que observamos cotidianamente no es un fen&oacute;meno natural. Es el resultado del accionar concreto de personas de carne y hueso, con nombre y apellido, que podemos identificar, denunciar y, si la denuncia no tiene efecto, repudiar y guardar en la memoria. La &uacute;ltima dictadura, la m&aacute;s terrible, cont&oacute; con la complicidad silente de la administraci&oacute;n de justicia que se escond&iacute;a en la burocracia. Siempre me impact&oacute; ese papel de los jueces. &iquest;Si hoy tuvi&eacute;ramos un dictador &mdash;que por suerte no lo tenemos&mdash; ser&iacute;a el Poder Judicial un escudo que proteger&iacute;a la democracia, o se repetir&iacute;a la complicidad del pasado?&nbsp;Por este camino me temo que f&aacute;cilmente hallar&iacute;amos jueces que nos dir&iacute;an que las violaciones a la Constituci&oacute;n Nacional &ldquo;no pueden ser judicialmente discutidas con &eacute;xito por las personas en cuanto el Poder Ejecutivo ejercita la funci&oacute;n administrativa y pol&iacute;tica derivada de su posesi&oacute;n de la fuerza como resorte de orden y seguridad social&rdquo;. La tradici&oacute;n servil de la Corte sigue viva.
    </p><p class="article-text">
        <em>*El autor es Presidente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto M. Binder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/tradicion-servil-corte-suprema-nacion_129_12865333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2025 16:39:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tradición servil de la Corte Suprema de la Nación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Corte Suprema]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué cuesta tanto que una mina llegue?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/historias/cuesta-mina-llegue_1_12832523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77344d47-e4de-4b34-99ba-b7f9e6bea0af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué cuesta tanto que una mina llegue?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta nota, publicada originalmente en Vayaina Mag, revela la inadvertida y desigual presencia de mujeres en los medios argentinos. Un relevamiento de radios, canales de cable, aire y plataformas de streaming muestra que casi 7 de cada 10 conductores son varones, especialmente en los horarios y programas de mayor centralidad política y económica. Aunque hay avances, las mujeres siguen relegadas a roles secundarios y géneros “blandos”.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre sent&iacute; que es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil para una mina, y para m&iacute; lo fue, ocupar un lugar de primera ma&ntilde;ana donde la voz de la pol&iacute;tica o la econom&iacute;a sigue siendo mayoritariamente masculina en materia de opini&oacute;n. Vos viste que las columnas de los domingos en los diarios son de varones, los que conducen mayoritariamente programas &mdash;muy mayoritariamente&mdash;de pol&iacute;tica y de econom&iacute;a son varones. Como si el saber de la opini&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica fuese una voz predominantemente masculina y eso no cambi&oacute; mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso cuando entro a Metro, donde el resto de los conductores eran todos varones &mdash;salvo el programa de Wainraich que conduce con Julieta Pink&mdash;, me dec&iacute;an que &lsquo;<strong>necesitaban poner una mina</strong>&rsquo;. Y yo dec&iacute;a &lsquo;bueno, al rev&eacute;s, pregunt&eacute;monos por qu&eacute; cost&oacute; tanto que una mina llegue&rsquo;. A m&iacute; me cost&oacute; mucho m&aacute;s que a mis compa&ntilde;eros de camada poder llegar a tener un lugar propio en primera ma&ntilde;ana, que es un horario &lsquo;caliente&rsquo;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="María O’Donnell es un caso emblemático: es una de las pocas mujeres que conducen un programa en una radio mainstream argentina."
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                María O’Donnell es un caso emblemático: es una de las pocas mujeres que conducen un programa en una radio mainstream argentina.                            </span>
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        Quien da cuenta de este panorama es&nbsp;<a href="https://youtu.be/JSYLiXSCe3A?t=1582" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a O&rsquo;Donnell</a>&nbsp;en el programa&nbsp;<em>On the record</em>&nbsp;(Cenital), una de las pocas periodistas mujeres, entre otras excepciones, que conduce un programa en la radiofon&iacute;a mainstream argentina.&nbsp;Es dif&iacute;cil pasar por alto el capital social con el que contaba Mar&iacute;a cuando dio sus primeros pasos en el periodismo. Si a ella, integrante de la familia O&rsquo;Donnell, le cost&oacute; llegar, &iquest;c&oacute;mo es para el resto de las mujeres que no cuentan con contactos de antemano?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora bien, &iquest;es tan as&iacute;? &iquest;Qu&eacute; pasa con el lugar qu&eacute; ocupamos las minas en los medios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como consumidora casi adicta a todo tipo de medios, se me hac&iacute;a cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil pasar por alto la preponderancia de varones en la mayor&iacute;a de los espacios. Lideran, opinan, marcan agenda, hablan de &ldquo;los temas que importan&rdquo; y dan o quitan la palabra a su antojo, pues ellos son quienes est&aacute;n al frente. A priori esto produce que estemos todo el tiempo consumiendo miradas y voces sesgadas, donde no entran ni la voz, ni la perspectiva ni las problem&aacute;ticas de las mujeres. Acompa&ntilde;amos, complementamos, pero no protagonizamos.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido de esta nota propone evidenciar a trav&eacute;s de un relevamiento cuantitativo la predominancia num&eacute;rica de los varones al frente de los programas de radios, canales de cable y de aire, y streams m&aacute;s vistos y escuchados de la Ciudad de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alerta spoiler: los datos arrojaron que el 68,72 % de los conductores son varones frente a un 31,09 % de mujeres</strong>,&nbsp;<strong>esto significa que 7 de cada 10 son tipos</strong>. Yendo a un an&aacute;lisis cualitativo, la mayor&iacute;a de los programas liderados por conductoras son magazines de actualidad, tendencias, entrevistas a personalidades, infantiles y cocina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Georgina Barbarossa integra la lista de conductoras de la TV abierta, un ámbito donde la presencia femenina es mayor porque predominan magacines, espectáculos, cocina e infantiles. Es decir, un ejemplo de mujeres que conducen programas en formatos “livianos”."
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            <span class="title">
                Georgina Barbarossa integra la lista de conductoras de la TV abierta, un ámbito donde la presencia femenina es mayor porque predominan magacines, espectáculos, cocina e infantiles. Es decir, un ejemplo de mujeres que conducen programas en formatos “livianos”.                            </span>
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        De acuerdo con los datos que arroj&oacute; el sitio&nbsp;<a href="https://www.totalmedios.com/nota/61706/ranking-de-radios-mitre-y-la-100-cierran-el-trimestre-al-frente-con-rivadavia-y-rock-and-pop-en-alza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Totalmedios</a>&nbsp;(elaborados por Kantar Ibope Media),&nbsp;<a href="https://www.totalmedios.com/nota/61706/ranking-de-radios-mitre-y-la-100-cierran-el-trimestre-al-frente-con-rivadavia-y-rock-and-pop-en-alza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las cinco radios AM m&aacute;s escuchadas en el trimestre de julio a septiembre</a>&nbsp;fueron Radio Mitre, Radio 10, Rivadavia, La Red y El Destape AM 1070. En estas emisoras se contabilizaron un total de<strong>&nbsp;89 conductores varones y 27 conductoras mujeres</strong>. En ning&uacute;n caso, las mujeres est&aacute;n al frente de programas en los horarios m&aacute;s &ldquo;calientes&rdquo; de la ma&ntilde;ana. Las pocas afortunadas, como es el caso de&nbsp;<strong>Cristina P&eacute;rez, Nancy Pazos y Marcela Feudale, tienen programas diarios a partir del mediod&iacute;a</strong>. Mientras que el resto comparte la conducci&oacute;n junto a compa&ntilde;eros varones, o bien solas pero durante los fines de semana. Un caso que evidencia este escenario es el de Radio Rivadavia, la emisora que menos diferencia presenta en paridad de g&eacute;nero, sin embargo, solo Cristina P&eacute;rez mantiene un programa de lunes a viernes, mientras que las nueve conductoras restantes tienen espacio solo los fines de semana, este es el caso de D&eacute;bora Plager, Guadalupe V&aacute;zquez y Camila Dolabjian. Profundizando esta tendencia se ubica Radio La Red, cuya &uacute;nica voz femenina es la de Clara Mari&ntilde;o y se la puede escuchar solo los domingos a las 8 de la ma&ntilde;ana. Estamos en condiciones de afirmar que si el periodismo pol&iacute;tico es un terreno predominantemente de varones, en materia de deportes este concepto se agudiza.
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            <span class="title">
                Las más escuchadas.                            </span>
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        Seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://www.totalmedios.com/nota/61706/ranking-de-radios-mitre-y-la-100-cierran-el-trimestre-al-frente-con-rivadavia-y-rock-and-pop-en-alza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Totalmedios</a>, las cinco radios m&aacute;s escuchadas en el mes de septiembre fueron La 100, Aspen 102.3, Radio Disney (de la que no hay informaci&oacute;n disponible, por lo que, en su lugar, se relev&oacute; Radio Pop 101.5, ubicada en el sexto puesto del ranking mencionado), Rock and Pop 95.9 y Mega 98.3.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El relevamiento arroj&oacute; que hay 49 conductores y 12 conductoras</strong>. Elizabeth &ldquo;La Negra&rdquo; Vernaci, Lizi Tagliani y Gabriela Radice son las &uacute;nicas tres mujeres al frente de programas matutinos. Si bien a priori podr&iacute;a verse como una diferencia positiva en comparaci&oacute;n con las AM,&nbsp;<strong>hay emisoras que ni siquiera cuentan con mujeres, como es el caso de ASPEN</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de&nbsp;<strong>La 100 no tiene programas conducidos &uacute;nicamente por mujeres</strong>. Las &uacute;nicas tres lo hacen junto con compa&ntilde;eros varones de mayor trayectoria o peso en los medios, como es el caso de las duplas Guido Kaczka-Claudia Font&aacute;n, Mariano Peluffo-Julieta Prandi y Sergio Lapeg&uuml;e-Mariela Fern&aacute;ndez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Rock &amp; Pop tiene una grilla marcadamente masculina. Solo aparece una periodista mujer, Carolina Orden, que comparte conducción en un programa vespertino (“A otra cosa mariposa”, de lunes a viernes a las 19)."
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            <span class="title">
                Rock &amp; Pop tiene una grilla marcadamente masculina. Solo aparece una periodista mujer, Carolina Orden, que comparte conducción en un programa vespertino (“A otra cosa mariposa”, de lunes a viernes a las 19).                            </span>
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        Otro caso llamativo es el de la&nbsp;<strong>Rock and Pop, que presenta un plantel notoriamente masculino</strong>&nbsp;con excepci&oacute;n de la periodista Carolina Orden, quien comparte la conducci&oacute;n del programa &ldquo;A otra cosa mariposa&rdquo; de lunes a viernes a las 19 hs, junto con un compa&ntilde;ero var&oacute;n; y le da voz al &uacute;nico programa de toda la grilla a cargo de una mujer, que se emite los domingos a las 7 am.
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                Blender, sólo varones.                            </span>
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        <strong>Siguiendo con los canales de stream &mdash;probablemente una nueva oportunidad perdida para democratizar los espacios y achicar las brechas de g&eacute;nero</strong>&mdash; de acuerdo al ranking de&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/endirectostream?utm_source=ig_web_button_share_sheet&amp;igsh=ZDNlZDc0MzIxNw==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Directo Stream</a>, los canales Luzu, Olga, Carnaval, Blender y Gelatina lideraron las visualizaciones en el mes&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/p/DPR5r74DkcR/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">septiembre de 2025</a>&nbsp;(mes en que comenz&oacute; el relevamiento).
    </p><p class="article-text">
        Si bien en algunos canales no se ve una marcada diferencia entre la cantidad de varones y mujeres al frente de programas, es probable que se deba principalmente a las grillas mucho m&aacute;s acotadas en comparaci&oacute;n con los medios tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de&nbsp;<strong>Gelatina</strong>, si bien hay 5 varones y 4 mujeres al frente de programas, ellos tienen mucha mayor presencia en la grilla as&iacute; como en los horarios centrales. Este es el caso de Pedro Rosemblat y Matias Colombatti, quienes conducen de lunes a jueves en las franjas principales, mientras que el &ldquo;El Tri&aacute;ngulo de Hierro&rdquo;, a cargo de Agustina &ldquo;Sugus&rdquo; Leunda, solo tiene aire los d&iacute;as viernes y &ldquo;Que olor&rdquo;, conducido por Noelia Custodio y Charo L&oacute;pez, se emite solo los d&iacute;as martes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                “Faltan varones”.                            </span>
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        Algo similar ocurre en&nbsp;<strong>Luzu</strong>: no hay una diferencia tan marcada en la cantidad conductores y conductoras, sin embargo, los programas principales est&aacute;n a cargo de varones, mientras que las mujeres conducen espacios que no se emiten todos los d&iacute;as, como es el caso de Carina Zampini, Victoria Garabal y Karina &ldquo;La Princesita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Olga</strong>, a priori, parece m&aacute;s parejo en cuanto a la presencia de mujeres en horarios y programas relevantes, pero no as&iacute; en cantidad, dado que&nbsp;<strong>los varones cuadruplican la cantidad de mujeres en la conducci&oacute;n</strong>&nbsp;(16 varones y 4 mujeres). La primera ma&ntilde;ana est&aacute; conducida por Nati Jota y tiene otra figura fuerte por la tarde como es Lizi Tagliani, sin embargo, cuenta con programas conducidos netamente por varones, como es el caso de &ldquo;Faltan varones&rdquo;, &ldquo;Paren a Olga&rdquo; y &ldquo;Golgana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carnaval</strong>&nbsp;tambi&eacute;n presenta una diferencia notable en la cantidad de varones y mujeres al frente de programas. Tal vez el &uacute;nico punto a favor es que tiene tres programas liderados por mujeres: Viviana Canosa, Mariana Brey y Juana Viale (&eacute;ste &uacute;ltimo se emite una vez por semana), pero las figuras &ldquo;fuertes&rdquo; del canal siguen siendo tipos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Canosa y tres varones.                            </span>
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        Dentro de los streams analizados,&nbsp;<strong>el caso m&aacute;s extremo es el de Blender, que directamente no cuenta con conductoras mujeres</strong>. El &uacute;nico programa es &ldquo;Soundtrush&rdquo;, a cargo de la presentadora Mikki Lusardi pero no forma parte de la grilla diaria.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los canales de streaming más vistos                            </span>
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        En el caso de los&nbsp;<strong>canales de noticias de la televisi&oacute;n por cable&nbsp;</strong><a href="https://www.totalmedios.com/nota/61637/rating-de-cable-tn-lidero-en-septiembre-seguido-por-c5n-y-a24" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>m&aacute;s vistos</strong></a>, si bien mantienen un formato m&aacute;s tradicional donde la conducci&oacute;n de noticieros se conforma con parejas, el n&uacute;mero de conductores varones duplica al de mujeres: de acuerdo al relevamiento,&nbsp;<strong>hay 110 varones conductores frente a 56 mujeres</strong>.&nbsp;
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                Eduardo Feinmann, Antonio Laje, Luis Novaresio y Pablo Rossi.                            </span>
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        <strong>Los programas pol&iacute;ticos en horarios centrales, siguen siendo un territorio de varones</strong>. Las mujeres que logran poner un pie son excepciones, como es el caso de Cristina P&eacute;rez, Mar&iacute;a Laura Santill&aacute;n, D&eacute;bora Plager y Carolina Amoroso con programas diarios a partir del mediod&iacute;a, mientras que Nancy Pazos, Daniela Ballester y Laura Di Marco cuentan con programas semanales por la noche. El resto de las mujeres que logran tener un espacio propio conducen programas de espect&aacute;culos, como &ldquo;Chicas pochocleras&rdquo; (Barbie Simons y Fernanda Arena); entrevistas, como &ldquo;Un d&iacute;a en la Vida&rdquo; (Alexia Toumikian) y &ldquo;Right now&rdquo; (Julieta Cama&ntilde;o); m&uacute;sica (Miss Bolivia); y ciencia (Lucila Ent&iacute;n).
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                Los canales de cable más vistos                            </span>
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        Por &uacute;ltimo, en el caso de los canales de aire, la diferencia de conducciones por g&eacute;nero no parece ser tan holgada en comparaci&oacute;n con el cable.&nbsp;<strong>Se relevaron 95 conductores varones y 64 mujeres</strong>. Tal vez esto se puede explicar por la programaci&oacute;n m&aacute;s &ldquo;liviana&rdquo; que presentan las grillas desprovistas casi por completo de programas pol&iacute;ticos, y abocadas mayoritariamente a magazines de inter&eacute;s general, programas de espect&aacute;culos, cocina, infantiles y entrevistas. En este caso, las conductoras son numerosas: Mirtha Legrand, Gerogina Barbarosa, Moria Cas&aacute;n, Ver&oacute;nica Lozano, Pamela David, Mariana Fabbiani, Wanda Nara, Bel&eacute;n Ludue&ntilde;a, Yanina Latorre, Juana Viale, Panam, Flor de la V, Carmen Barbieri, Marcela Tauro, Jimena Monteverde, Laurita Fern&aacute;ndez, Susana Rocasalvo, Bel&eacute;n Francese, Andrea Rinc&oacute;n, Karen Reichardt (flamante diputada) Tamara Petinatto, Marcela Ba&ntilde;os y Coki Ram&iacute;rez, solo por mencionar a las m&aacute;s conocidas.&nbsp;<strong>&ldquo;Opini&oacute;n p&uacute;blica&rdquo; es el &uacute;nico programa pol&iacute;tico conducido por una mujer en la televisi&oacute;n de aire.</strong>&nbsp;El programa de Romina Manguel se emite los domingo a las 22 hs.
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                    alt="Casi un 60% y un 40 de mujeres, la proporción muestra un claro predominio de hombres, lo cual podría influir en la dinámica, perspectivas o decisiones del conjunto de los canales de televisión y streaming."
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                Casi un 60% y un 40 de mujeres, la proporción muestra un claro predominio de hombres, lo cual podría influir en la dinámica, perspectivas o decisiones del conjunto de los canales de televisión y streaming.                            </span>
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        A 10 a&ntilde;os de la &uacute;ltima ola feminista &iquest;qu&eacute; logramos efectivamente? Los n&uacute;meros presentados se&ntilde;alan una clara desventaja num&eacute;rica a la hora de liderar y conducir espacios en los medios de comunicaci&oacute;n m&aacute;s relevantes. Entonces, &iquest;qui&eacute;nes nos representan?&nbsp;<strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; la voz de las minas? &iquest;De qu&eacute; hablan las que pueden estar?</strong>&nbsp;Y, en todo caso, &iquest;alcanza solo con&nbsp;<em>estar</em>?&nbsp;
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                    alt="Pamela David, como Barbarossa, conductora de la TV abierta dentro de un grupo numeroso de mujeres que lideran magacines, programas de interés general, espectáculos o entrevistas, los programas “blandos”."
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                Pamela David, como Barbarossa, conductora de la TV abierta dentro de un grupo numeroso de mujeres que lideran magacines, programas de interés general, espectáculos o entrevistas, los programas “blandos”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Son todos tipos, falta la mitad del mundo</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute; comienza la descripci&oacute;n de la cuenta de instagram&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/sontodostipos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Son Todos Tipos</a>, una iniciativa creada por tres mujeres que se proponen evidenciar la predominancia de varones en lugares de decisi&oacute;n y, adem&aacute;s, meterse en la conversaci&oacute;n, disputar sentido y mostrar otra mirada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy, lo que m&aacute;s nos preocupa es la sobrerrepresentaci&oacute;n de varones en casi todos los espacios de poder. En los medios, por ejemplo, la presencia masculina domina no solo la conversaci&oacute;n: domina la edici&oacute;n, la producci&oacute;n y la agenda. Nosotras quedamos como espectadoras de contenidos que no est&aacute;n pensados para nosotras. Y tambi&eacute;n est&aacute; la violencia online, que crece y busca expulsarnos del espacio p&uacute;blico digital &mdash;ese lugar donde pasamos horas cada d&iacute;a. Por eso quisimos generar un espacio propio: un lugar donde podamos pensar, re&iacute;rnos, compartir, y tambi&eacute;n poner sobre la mesa los temas que nos tocan desde una mirada feminista. Y todo esto se repite tambi&eacute;n en la pol&iacute;tica: no hay una sola gobernadora mujer en el pa&iacute;s. Las decisiones que afectan a toda la poblaci&oacute;n se toman desde una l&oacute;gica muy reducida. Y mientras tanto, la inteligencia artificial &mdash;que deber&iacute;a ser &lsquo;el futuro&rsquo;&mdash; se construye desde la mirada de un pu&ntilde;ado de tipos blancos de clase media alta. Todo eso tambi&eacute;n nos preocupa&rdquo;, se&ntilde;ala<em>&nbsp;</em>Candela Villalonga Zalazar, cofundadora de STT, polit&oacute;loga y doctoranda (UBA).
    </p><p class="article-text">
        Por si no lo hab&iacute;as notado, en efecto, Argentina no cuenta actualmente con gobernadoras mujeres, tampoco se las puede ver en el equipo econ&oacute;mico del presidente y nunca lideraron el triunvirato de la CGT. No importa cuando leas esto, las minas &mdash;salvo escasas excepciones&mdash; no conformamos los espacios de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro&nbsp;<em><strong>La rosca pol&iacute;tica</strong></em>&nbsp;(Siglo XXI), su autora Mariana Gen&eacute;, se pregunta: &ldquo;&iquest;Para ser armador pol&iacute;tico hay que ser var&oacute;n? La cartera del Interior, como la Jefatura de Gabinete, es una de las pocas que a&uacute;n no fue ocupada por una mujer. Si bien otros ministerios hist&oacute;ricamente considerados &lsquo;masculinos&rsquo;, como los de Econom&iacute;a, Industria, Seguridad o Defensa ya fueron comandados por Ministras, en Interior nunca hubo una mujer ni se rumore&oacute; jam&aacute;s la llegada de una a ese cargo.&nbsp;La bibliograf&iacute;a ha mostrado con claridad que las leyes de cupo o cuotas de g&eacute;nero, materia en que la Argentina es pionera, aumentaron notablemente la inclusi&oacute;n de las mujeres en el Congreso, pero tambi&eacute;n tendieron a encarrilarlas en carreras parlamentarias, en tanto su acceso a cargos ejecutivos en todos los niveles (nacional, provincial, municipal) contin&uacute;a siendo infinitamente menor&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuarenta años demoró polémica en el bar en sentar a su mesa a su primera integrante mujer, la ya fallecida periodista y socióloga Silvina Walger. También lo hizo con Nancy Pazos y ahora, con Marina Calabró."
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                Cuarenta años demoró polémica en el bar en sentar a su mesa a su primera integrante mujer, la ya fallecida periodista y socióloga Silvina Walger. También lo hizo con Nancy Pazos y ahora, con Marina Calabró.                            </span>
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        En el otro extremo, la investigaci&oacute;n publicada en el libro&nbsp;<a href="https://vayainamag.com/2025/08/25/feministas-contra-la-imaginacion-feminista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Sin padre, sin marido y sin estado</strong></em></a>&nbsp;(Siglo XXI), revela que para la agrupaci&oacute;n Mujeres Liberales Argentina (MLA), la agenda de cupo paridad tambi&eacute;n es uno de los principales t&oacute;picos de discusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien la idea liberal cl&aacute;sica, que sostiene que &lsquo;todos somos iguales ante la ley&rsquo;, las posiciona contra las acciones afirmativas, MLA engarza la demanda por m&aacute;s mujeres en el liberalismo con la demanda de la leyes de paridad. Como se&ntilde;alamos, Mar&iacute;a (l&iacute;der del MLA) comenz&oacute; su militancia en 2019 con esa agenda en el armado de la Junta Promotora de Hurlingham y en 2024 acompa&ntilde;&oacute; a la presentaci&oacute;n del primer proyecto de Ley de Paridad de G&eacute;nero en la Corte Suprema de Justicia (&hellip;). Mar&iacute;a comparti&oacute; los datos que difundieron en la actividad con otras integrantes de MLA: &lsquo;En la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n el 100% son varones, en la Procuraci&oacute;n General de la Naci&oacute;n ocupan el 72%, en la Defensor&iacute;a General de la Naci&oacute;n el 62%, en la Justicia Nacional y Federal el 76% de las C&aacute;maras&rsquo;; y luego les pregunt&oacute;, como disparador para abrir el di&aacute;logo:&nbsp;<strong>&lsquo;&iquest;Por qu&eacute;, a pesar de rendir bien los ex&aacute;menes, no eligen mujeres para ser altas magistradas de la Naci&oacute;n?&rsquo;&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro&nbsp;<em><strong>Rompimos el cristal</strong></em>&nbsp;(Paid&oacute;s), la empresaria y dirigente industrial, Carolina Castro, le pregunta a Julia Pomares, directora ejecutiva de Cippec, su visi&oacute;n sobre el &ldquo;tema de cupos aplicado a otros &aacute;mbitos no necesariamente relacionados a la pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que tenemos que superar una falsa dicotom&iacute;a que est&aacute; muy instalada entre el tema de cupos y la meritocracia. Ya se estudi&oacute; mucho que gran parte de las mujeres que entran al sistema gracias a una cuesti&oacute;n de cupos suelen tener una mejor formaci&oacute;n que la de sus colegas varones. O sea, que no entran mujeres peor formadas por una cuesti&oacute;n de cupos. Yo creo que el cupo funciona porque presiona al menos para empezar a generar un cambio. Tambi&eacute;n soy consciente de que existe una falsa dicotom&iacute;a, sin fundamento emp&iacute;rico, que vincula los temas de cupo en la pol&iacute;tica con los temas familiares y de parentesco. Esa idea de que si pon&eacute;s cupo, los hombres terminan incorporando a mujeres solo porque son sus familiares. Yo creo que muchas veces en la pol&iacute;tica , como tambi&eacute;n en otros &aacute;mbitos de liderazgo, hay mucho nepotismo, lo que no quiere decir que sean siempre las mujeres las beneficiadas. Hay muchos datos que corroboran que hay tantos hijos de como hijas de. Sin embargo, si vos mir&aacute;s c&oacute;mo se estructura la pol&iacute;tica en el conurbano bonaerense, hay muchos m&aacute;s familiares varones en la conformaci&oacute;n de los espacios de poder&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Magdalena P&eacute;rez, cofundadora de STT y polit&oacute;loga (UBA) afirma: &ldquo;El cupo fue clave. Gracias a esa ley pudimos empezar a equilibrar una cancha que estuvo inclinada desde siempre. Pero hace rato que qued&oacute; corto. Lo que necesitamos ahora es m&aacute;s representaci&oacute;n feminista.&nbsp;<strong>No alcanza con que haya mujeres: queremos mujeres&nbsp;</strong>con perspectiva de g&eacute;nero en la pol&iacute;tica, en la econom&iacute;a, en la m&uacute;sica,<strong>&nbsp;en todos los espacios donde se toman decisiones&rdquo;</strong><em>.</em>
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                    alt="Los integrantes de “Baby en el Medio”, el ciclo de Baby Etchecopar en Radio Mitre. Lo integran dos varones, Nicolás Wiñazki y Rolando Barbano, y una mujer, Marina Calabró."
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                Los integrantes de “Baby en el Medio”, el ciclo de Baby Etchecopar en Radio Mitre. Lo integran dos varones, Nicolás Wiñazki y Rolando Barbano, y una mujer, Marina Calabró.                            </span>
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        &ldquo;Y d&eacute;jenme sumar algo que siempre decimos con iron&iacute;a:&nbsp;<strong>el cupo masculino existi&oacute; toda la vida</strong>, aunque nadie lo llame as&iacute;. Varones ocupando el 90% de los espacios como si fuera lo m&aacute;s natural del mundo. Por eso resulta casi absurdo que cuando nosotras pedimos cupo aparezcan los esc&aacute;ndalos. El cupo masculino funciona hace d&eacute;cadas y jam&aacute;s gener&oacute; debate&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Alcanza con el cupo? No, pero fue condici&oacute;n necesaria para llegar hasta donde estamos. Y es un logro enorme del movimiento feminista, de sus pioneras y de quienes lo sostuvieron contra toda resistencia. Argentina es vanguardia en esto, y el mundo lo registra. Es importante recordarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tomando este &uacute;ltimo punto queda claro que&nbsp;<strong>sin cupo las minas directamente no estar&iacute;amos en el radar, pero tambi&eacute;n se evidencia que no es suficiente</strong>. Volviendo al an&aacute;lisis de los medios, aparece de nuevo la pregunta &iquest;qu&eacute; lugar estamos ocupando las mujeres? No estamos ni en los horarios ni en los espacios centrales y, cuando excepcionalmente lo hacemos, la mayor&iacute;a de las veces estamos escoltadas por alguien que &mdash;&iexcl;oh, sorpresa!&mdash; &iexcl;es un var&oacute;n!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, parece que tampoco se nos est&aacute; permitido hablar de todos los temas. La pol&iacute;tica, la econom&iacute;a y el deporte son territorios repletos de testosterona donde de vez en cuando se nos deja meter un bocado, contar noticias, complementar informaci&oacute;n o apuntarle datos al conductor despistado.&nbsp;<strong>Todo indicar&iacute;a que las minas estamos destinadas a las columnas sensibles</strong>, a hablar de espect&aacute;culos y de cocina. Tambi&eacute;n parece que&nbsp;<strong>nos queda muy bien dar la hora y la temperatura, y encima estar buena, caso contrario en la tele no pod&eacute;s estar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entonces,&nbsp;<strong>la discusi&oacute;n ya no debe centrarse exclusivamente en s&iacute; estamos o no, sino en c&oacute;mo estamos, de qu&eacute; manera y cuestionar esos roles previamente asignados</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La programación de la radio La Red.                            </span>
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        &ldquo;La estrategia m&aacute;s poderosa sigue siendo la misma: unirnos. Armar redes, tender puentes, y hacernos piecito entre nosotras para llegar a lugares que solas ser&iacute;an imposibles. En un sistema que hist&oacute;ricamente nos dej&oacute; afuera, la salida jam&aacute;s es individual. La fuerza est&aacute; en lo colectivo: compartir recursos, abrir puertas, pasarnos contactos, sostenernos cuando alguna flaquea. Tambi&eacute;n es clave construir alianzas en espacios que no son feministas de entrada, pero donde hay personas dispuestas a mover estructuras desde adentro. No alcanza con&nbsp;<em>estar</em>: hay que ocupar con perspectiva, cuestionar pr&aacute;cticas, proponer otros liderazgos y visibilizar lo que todav&iacute;a sigue oculto&rdquo;, finaliza la tercera cofundadora de STT, Victoria Grinstein soci&oacute;loga (UBA) y maestranda en estudios y pol&iacute;ticas de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <em>Aclaraciones metodol&oacute;gicas: Los relevamientos se realizaron casi en su totalidad de acuerdo a las informaci&oacute;n disponible en las p&aacute;ginas oficiales, canales de YouTube y perfiles de redes sociales, tanto de los programas, como de quienes conducen. El an&aacute;lisis comenz&oacute; en el mes de septiembre de 2025 y culmin&oacute; en noviembre. Si bien puede haber cierto margen de error de acuerdo a la informaci&oacute;n encontrada, eso no cambia significativamente los n&uacute;meros que arroja el relevamiento.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DSC3mmvAMVB/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DSC3mmvAMVB/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">View this post on Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; 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overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DSC3mmvAMVB/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">A post shared by Vayaina Mag (@vayainamag)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        <em>*La autora, Soledad De Marco, es comunicadora social, especializada en periodismo y medios (UBA y UCES).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota de Soledad De Marco fue </em><a href="https://vayainamag.com/2025/12/09/por-que-cuesta-tanto-que-una-mina-llegue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>publicada originalmente en la revista digital Vayaina Mag</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soledad De Marco*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/historias/cuesta-mina-llegue_1_12832523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Dec 2025 00:51:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué cuesta tanto que una mina llegue?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadoras,Televisión,TV,Streaming,Radio,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mientras México y Brasil amplían derechos, la Argentina avanza en una reforma laboral de desprotección y fragmentación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/mexico-brasil-amplian-derechos-argentina-avanza-reforma-laboral-desproteccion-fragmentacion_129_12825087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7f8720b-ae03-45c4-865c-a47765ee5aac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mientras México y Brasil amplían derechos, la Argentina avanza en una reforma laboral de desprotección y fragmentación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gobierno de Milei busca descolectivizar las relaciones laborales con una reforma regresiva. El contraste con las principales economías latinoamericanas marca un rumbo solitario y con fuerte sesgo proempresa.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La sociedad no existe. S&oacute;lo existen individuos, hombres y mujeres, y familias&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
         La frase pertenece a Margaret Thatcher, s&iacute;mbolo del neoliberalismo global, y sintetiza una visi&oacute;n donde los derechos colectivos son un estorbo para el mercado. Javier Milei no oculta su admiraci&oacute;n por esa mirada y por la propia expremier brit&aacute;nica: su proyecto de reforma laboral propone traducir esa consigna en pol&iacute;tica concreta.
    </p><p class="article-text">
        La Argentina es hoy la tercera econom&iacute;a de Am&eacute;rica Latina, pero en materia de pol&iacute;tica laboral <strong>avanza en sentido opuesto a las dos primeras</strong>. Mientras Brasil y M&eacute;xico &mdash;con gobiernos de izquierda&mdash; impulsan reformas que reducen la jornada laboral y fortalecen la negociaci&oacute;n colectiva, <strong>el oficialismo argentino promueve un proyecto que flexibiliza, desregula y erosiona la arquitectura de derechos laborales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La reforma de 182 art&iacute;culos filtrada esta semana confirma lo que ya se ven&iacute;a anunciando: la intenci&oacute;n del presidente Javier Milei de <strong>redefinir el trabajo como una relaci&oacute;n individual</strong>, sin mediaci&oacute;n gremial, con derechos recortados y poder concentrado en el empleador.
    </p><h2 class="article-text">Una estrategia de descolectivizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo ideol&oacute;gico del proyecto es claro: <strong>romper la fuerza organizativa del trabajo</strong>. Al habilitar convenios por empresa, <strong>fragmenta la negociaci&oacute;n sectorial</strong>, base hist&oacute;rica del sistema argentino de paritarias. Esta l&oacute;gica <strong>debilita a los gremios</strong>, obliga a cada planta a negociar condiciones distintas y <strong>desarma la capacidad colectiva para discutir salarios</strong>. Es un modelo atomizador, que sigue la regla de &ldquo;divide y reinar&aacute;s&rdquo;. Los convenios por empresa ya figuraban en borradores previos. Lo ven&iacute;a anunciando a viva voz, el Federico Sturzenegger, siempre sonriente, convencido de que est&aacute; dando buenas noticias permanentemente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Descolectivizar es desorganizar, y desorganizar es hacer que cada trabajador enfrente solo a su empleador.</strong> En ese esquema, reclamar deja de ser un derecho colectivo para volverse un riesgo individual.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud del impacto no es menor: <strong>m&aacute;s del 70% de los trabajadores registrados est&aacute;n alcanzados por convenios colectivos de actividad</strong>. Su desarticulaci&oacute;n significar&iacute;a <strong>desmantelar uno de los pilares centrales de la estructura laboral argentina</strong>, vigente desde mediados del siglo XX y clave en la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica post 2001
    </p><h2 class="article-text">Salario por productividad: una idea tentadora que puede ocultar inequidad</h2><p class="article-text">
        El Gobierno sostiene que quiere &ldquo;modernizar&rdquo; el mercado laboral. Uno de sus argumentos es reemplazar los aumentos generales por esquemas de productividad, donde cada trabajador podr&iacute;a ganar m&aacute;s si produce m&aacute;s. En teor&iacute;a, suena justo. En la pr&aacute;ctica, <strong>convierte el salario en un premio discrecional</strong>, sometido a criterios poco transparentes y f&aacute;cilmente manipulables.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <strong>desconoce las desigualdades estructurales entre empresas</strong>: no es lo mismo una pyme que una multinacional, ni un taller textil que una planta automotriz. Al desligar los sueldos del marco paritario y atarlos al rendimiento individual, <strong>se introduce una competencia interna constante entre trabajadores que desgasta, precariza y erosiona la solidaridad gremial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El oficialismo lo defiende como un mecanismo de eficiencia. Pero <strong>no hay productividad posible cuando las condiciones b&aacute;sicas &mdash;como estabilidad, descanso y previsibilidad&mdash; se ven recortadas</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La vuelta al trabajo como mercanc&iacute;a</h2><p class="article-text">
        El proyecto tambi&eacute;n incluye:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Jornadas de hasta 12 horas con &ldquo;bancos de horas&rdquo; compensatorios (<strong>figura en borradores previos</strong> y fue anticipado por la diputada Romina Diez (en otro proyecto del oficialismo).</li>
                                    <li>Pago de indemnizaciones en cuotas y creaci&oacute;n de un fondo de cese laboral.</li>
                                    <li>Fragmentaci&oacute;n de vacaciones.</li>
                                    <li>Eliminaci&oacute;n del principio de favor individual en los juicios laborales.</li>
                                    <li>Exclusi&oacute;n de trabajadores de plataformas y colaboradores de independientes de la Ley de Contrato de Trabajo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En conjunto, estas medidas <strong>desarman el concepto de trabajo como derecho y lo reconfiguran como mercanc&iacute;a bajo reglas de mercado</strong>. Un producto que se ofrece, se pacta y se extingue sin protecci&oacute;n ni comunidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tampoco se incluyen disposiciones sobre licencias parentales, cuidados ni perspectiva de g&eacute;nero</strong>, a pesar de los reclamos del movimiento feminista y del peso creciente del trabajo reproductivo en la agenda laboral.
    </p><h2 class="article-text">El contraste regional: Lula y Sheinbaum, el espejo invertido</h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, <strong>Lula en Brasil y Sheinbaum en M&eacute;xico defienden el camino opuesto</strong>. El presidente brasile&ntilde;o propuso reducir la jornada legal de 44 a 40 horas, cuestionando que el aumento de la productividad no haya sido devuelto en tiempo libre. La mandataria mexicana impulsa una ley que llevar&aacute; la jornada a 40 horas sin baja de salarios, con amplio consenso sindical y empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Ambos casos tienen algo en com&uacute;n: <strong>parten del supuesto de que el trabajo no debe adaptarse al mercado, sino al bienestar social</strong>. En cambio, <strong>Milei parte de la premisa contraria</strong>: que el mercado es el &uacute;nico ordenador posible, y que <strong>el Estado debe retirarse incluso cuando se trata de garantizar derechos b&aacute;sicos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La reforma argentina <strong>no surge de foros de consulta ni de diagn&oacute;sticos participativos</strong>, como en M&eacute;xico, ni busca redistribuir los frutos del crecimiento, como plantea Lula. Es una reforma <strong>escrita desde la c&uacute;pula, con base empresarial, sin mediaci&oacute;n sindical ni pol&iacute;tica</strong>, impulsada en un contexto de recesi&oacute;n, p&eacute;rdida salarial y conflictividad social creciente.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; en discusi&oacute;n no es solo un nuevo r&eacute;gimen laboral sino <strong>qu&eacute; tipo de ciudadan&iacute;a se construye a trav&eacute;s del trabajo</strong>. El modelo Milei propone <strong>una ciudadan&iacute;a individual, fragmentada, disciplinada por el mercado</strong>. Sin paritarias, sin convenios por actividad, sin estabilidad, <strong>el trabajador se convierte en una variable m&aacute;s del c&aacute;lculo empresarial</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sociedad no existe. S&oacute;lo existen individuos, hombres y mujeres, y familias&rdquo;, fue una potente declaraci&oacute;n de Thatcher, que reflejaba su ideolog&iacute;a neoliberal y su defensa del individualismo, enfatizando la responsabilidad personal y familiar sobre el rol del Estado. <strong>La mandataria es venerada abiertamente por Milei</strong>, quien reivindica su figura en entrevistas y discursos, y replica su doctrina de desregulaci&oacute;n, antisindicalismo y ruptura del Estado como garante de derechos colectivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reforma laboral propuesta en la Argentina puede leerse como una traducci&oacute;n literal de esa frase: un intento de desmantelar los marcos colectivos &mdash;convenios, sindicatos, paritarias&mdash; que reconocen al trabajo como una dimensi&oacute;n social y no meramente contractual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Argentina no solo se a&iacute;sla de sus principales socios regionales. <strong>Rechaza el rumbo progresivo que la regi&oacute;n empieza a explorar en el mundo del trabajo y avanza en una direcci&oacute;n solitaria, de alta conflictividad y con riesgos institucionales.</strong>
    </p><p class="article-text">
         Una modernizaci&oacute;n sin derechos es otro ajuste m&aacute;s de este gobierno, con otro nombre.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/voces/mexico-brasil-amplian-derechos-argentina-avanza-reforma-laboral-desproteccion-fragmentacion_129_12825087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 16:15:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mientras México y Brasil amplían derechos, la Argentina avanza en una reforma laboral de desprotección y fragmentación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d7f8720b-ae03-45c4-865c-a47765ee5aac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No intenso agora, Nuestra tierra, neocolonialismo y Showgirls]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-intenso-agora-tierra-neocolonialismo-showgirls_1_12715116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No intenso agora, Nuestra tierra, neocolonialismo y Showgirls"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Pablo Pryluka conversan sobre el documental No intenso agora de Joao Moreira Salles, la próxima película de Lucrecia Martel, algunos casos de neocolonialismo y Showgirls de Paul Verhoeven.
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify,</a>&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/1fxReYsWOHZsdJVKSGdxGF?utm_source=generator&t=0" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-intenso-agora-tierra-neocolonialismo-showgirls_1_12715116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 20:09:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No intenso agora, Nuestra tierra, neocolonialismo y Showgirls]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El igualitarismo en la sociedad porteña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/igualitarismo-sociedad-portena_1_12713799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El igualitarismo en la sociedad porteña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio de Historiar, Roy Hora conversa con Juan Carlos Torre sobre estos problemas a propósito de un ensayo reciente de este autor titulado “Naides es más que naides. El impulso igualitario en la trayectoria de la sociedad argentina”.</p></div><p class="article-text">
        La historia de la sociedad argentina estuvo marcada, desde muy temprano, por un poderoso impulso igualitarista. &iquest;A qu&eacute; se debe este fen&oacute;meno, que molde&oacute; las formas de interacci&oacute;n social y tuvo consecuencias decisivas en nuestra vida p&uacute;blica? &iquest;Qu&eacute; factores le dieron forma? &iquest;Cu&aacute;les fueron sus l&iacute;mites? &iquest;C&oacute;mo se transform&oacute; en el tiempo? En este episodio de Historiar, Roy Hora conversa con Juan Carlos Torre sobre estos problemas a prop&oacute;sito de un ensayo reciente de este autor titulado &ldquo;Naides es m&aacute;s que naides. El impulso igualitario en la trayectoria de la sociedad argentina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entrevistado: Juan Carlos Torre
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Roy Hora
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        AsAIH
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR, Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/igualitarismo-sociedad-portena_1_12713799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 23:55:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El igualitarismo en la sociedad porteña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Historiar,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aquelarre caníbal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aquelarre-canibal_1_12694262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aquelarre caníbal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Judith Farberman conversa con Fabián Campagne sobre imaginarios de larga duración, presentes en el folklore barroco y en cuentos infantiles como Hansel y Gretel o Pulgarcito. </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es el aquelarre y de d&oacute;nde proviene este concepto? &iquest;Es un complot, una asamblea de brujas? &iquest;Qui&eacute;n lo define? &iquest;Los cr&iacute;menes a los que alude son puramente imaginarios o tienen algo de realidad? &iquest;C&oacute;mo interviene la conquista de Am&eacute;rica en las visiones del canibalismo y la brujer&iacute;a? &iquest;Y c&oacute;mo incide la imprenta? En este episodio Judith Farberman conversa con Fabi&aacute;n Campagne sobre imaginarios de larga duraci&oacute;n, presentes en el folklore barroco y en cuentos infantiles como Hansel y Gretel o Pulgarcito.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Entrevistado: </strong>Fabi&aacute;n Campagne
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conducci&oacute;n: </strong>Judith Farberman
    </p><p class="article-text">
        <strong>Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: </strong>Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        AsAIH
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aquelarre-canibal_1_12694262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Oct 2025 03:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aquelarre caníbal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Podcast,Historiar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La quimera, Héctor Libertella, Una sombra voraz y Bones and All]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/quimera-hector-libertella-sombra-voraz-bones-and-all_1_12658069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La quimera, Héctor Libertella, Una sombra voraz y Bones and All"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Male Rey conversan sobre la última película de Alice Rohrwacher, una novela de Héctor Libertella reeditada por Blatt y Rios, la nueva obra de Mariano Pensotti y una curiosa novela sobre adolescentes caníbales.
</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify,</a>&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/quimera-hector-libertella-sombra-voraz-bones-and-all_1_12658069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Oct 2025 22:03:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La quimera, Héctor Libertella, Una sombra voraz y Bones and All]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Tamara Tenenbaum]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia de la moda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-moda_1_12637078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Historia de la moda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Cecilia Tossounian conversa con Teresita Garabana y Gabriela Mitidieri sobre aquel mundo del vestir, sus reglas, sus productores y consumidores.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se visten quienes viven en el Buenos Aires del siglo XIX? &iquest;Hay moda? &iquest;De d&oacute;nde proviene la ropa, con qu&eacute; telas se hace? &iquest;C&oacute;mo son las tiendas? &iquest;Hay modistas y sastres? &iquest;C&oacute;mo juega &ldquo;lo franc&eacute;s&rdquo; como marca de prestigio? &iquest;D&oacute;nde consiguen sus prendas los menos pudientes? En este episodio, Cecilia Tossounian conversa con Teresita Garabana y Gabriela Mitidieri sobre aquel mundo del vestir, sus reglas, sus productores y consumidores.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/5BN3Dg0ozyiYzjauXrd9ve?utm_source=generator&t=0" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Conducci&oacute;n:</strong> Cecilia Tossounian
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entrevistadas: </strong>Teresita Garabana y Gabriela Mitidieri
    </p><p class="article-text">
        <strong>Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido:</strong> Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-moda_1_12637078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 03:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historia de la moda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Podcast,Historiar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Televisión abierta, Sirat, Realidad Virtual y Emily Oster]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/television-abierta-sirat-realidad-virtual-emily-oster_129_12619290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Televisión abierta, Sirat, Realidad Virtual y Emily Oster"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Gino Cingolani conversaron sobre el célebre programa que producían Cohn y Duprat en los 90, le película Sirat, las últimas novedades en realidad aumentada y el único libro sobre embarazo que leyó Tamara.</p><p class="subtitle">Episodio anterior  - Madonna, Spiderman, Otro viernes de locos y Laura Wittner</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify,</a>&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/0Ul7KjbZTMLyZycFSXKG93?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        MU<span id="1"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/television-abierta-sirat-realidad-virtual-emily-oster_129_12619290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Sep 2025 17:17:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Televisión abierta, Sirat, Realidad Virtual y Emily Oster]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Tamara Tenenbaum,Opinión,Algo prestado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ley Sáenz Peña y las reformas electorales de comienzos del siglo XX en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ley-saenz-pena-reformas-electorales-comienzos-siglo-xx-argentina_1_12618217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ley Sáenz Peña y las reformas electorales de comienzos del siglo XX en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué prácticas fraudulentas quisieron desterrar y qué tipo de ciudadano imaginaron? ¿Hubo intentos para incluir a las mujeres en el derecho a voto? ¿Qué papel jugaron los partidos políticos? </p></div><p class="article-text">
        A principios del siglo XX, la demanda de elecciones libres y honestas movilizaron a la elite dirigente y a la opini&oacute;n p&uacute;blica, abriendo el camino para una serie de reformas electorales cuyo hito mayor fue la Ley S&aacute;enz Pe&ntilde;a de 1912. &iquest;Qu&eacute; pr&aacute;cticas fraudulentas quisieron desterrar y qu&eacute; tipo de ciudadano imaginaron? &iquest;Hubo intentos para incluir a las mujeres en el derecho a voto? &iquest;Qu&eacute; papel jugaron los partidos pol&iacute;ticos? En este episodio, Mar&iacute;a Jos&eacute; Navajas conversa con Luciano de Privitellio sobre las elecciones argentinas en las d&eacute;cadas que van de 1890 a la d&eacute;cada de 1920, y examina las distintas percepciones y propuestas de los contempor&aacute;neos, as&iacute; como los nuevos desaf&iacute;os que dej&oacute; abiertos la instauraci&oacute;n del sufragio secreto y obligatorio en 1912.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entrevistado:</strong> Luciano de Privitellio
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conducci&oacute;n:</strong> Mar&iacute;a Jos&eacute; Navajas
    </p><p class="article-text">
        <strong>Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: </strong>Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/0Txwi8X0O9bmmyKi7cpQAy?utm_source=generator&t=0" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ley-saenz-pena-reformas-electorales-comienzos-siglo-xx-argentina_1_12618217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Sep 2025 03:02:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ley Sáenz Peña y las reformas electorales de comienzos del siglo XX en Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Historiar,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desperonización y descristinización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/desperonizacion-descristinizacion_129_12607113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab594c33-3ef7-4d6a-8b75-35ae4bf1c8bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desperonización y descristinización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El decreto 4161 de 1956 buscó extirpar al peronismo del tejido cultural de la Nación. Hoy el fallo que inhabilitó a Cristina Fernández de Kirchner a ocupar cargos públicos tuvo la misma lógica que aquel infame decreto, destaca el autor.</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a como hoy, hace exactamente 70 a&ntilde;os, se produjo un golpe de Estado que derroc&oacute; a Per&oacute;n. El golpe inici&oacute; un proceso conocido como &ldquo;desperonizaci&oacute;n&rdquo;. El decreto 4161 de 1956 fue el s&iacute;mbolo institucional de esa pol&iacute;tica: prohibi&oacute; la sola menci&oacute;n del nombre de Per&oacute;n o de Evita, las im&aacute;genes, los himnos y cualquier manifestaci&oacute;n p&uacute;blica de la identidad peronista, bajo amenaza de c&aacute;rcel. La proscripci&oacute;n fue absoluta: busc&oacute; extirpar al peronismo del tejido cultural de la Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no se trat&oacute; solo de la proscripci&oacute;n pol&iacute;tica y la persecuci&oacute;n a dirigentes, sindicatos y militantes, sino tambi&eacute;n de un fen&oacute;meno social m&aacute;s complejo: muchos dirigentes peronistas dejaron de hablar de Per&oacute;n. Desde luego, el miedo es un factor que juega siempre; tambi&eacute;n el oportunismo, la conveniencia, los posicionamientos personales o fraccionales. Sin embargo, tambi&eacute;n existieron cuestionamientos -no necesariamente acertados pero s&iacute; leg&iacute;timos- que precedieron al golpe. Las diferencias con el l&iacute;der podr&iacute;a resumirse en sus dos extremos: los que rechazaron la v&iacute;a del &ldquo;5x1&rdquo; y los que rechazaron la consigna &ldquo;entre la sangre y el tiempo, prefiero el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el golpe, la propia masa -que hab&iacute;a llenado la Plaza de Mayo d&iacute;as antes- sufri&oacute; un fuerte reflujo. Si bien no tardaron en aparecer n&uacute;cleos de resistencia activa, buena parte del pueblo peronista qued&oacute; desorientado, disperso o atemorizado y tardaron a&ntilde;os en recomponer la fuerza colectiva que mantuvo viva la identidad hasta el retorno de Per&oacute;n. Los primeros focos de la Resistencia Peronista, como el levantamiento de Valle, fueron ahogados con fusilamientos clandestinos, disciplinando por un tiempo la resistencia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, el silencio, la autocensura, el miedo a portar una foto o cantar una marcha fueron parte de esa primera etapa. La desperonizaci&oacute;n no fue s&oacute;lo una pol&iacute;tica represiva del Estado; tambi&eacute;n fue la consecuencia de la fragilidad de las certezas en tiempos de derrota. En ese ambiente surgi&oacute; el neoperonismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, setenta a&ntilde;os despu&eacute;s, asistimos a un intento de &ldquo;descristinizaci&oacute;n&rdquo;, que no se inicia con un golpe militar sino con un largo proceso de desgaste que deriv&oacute; en un golpe medi&aacute;tico-judicial. En este caso, el instrumento es otro: no un decreto, sino una sentencia. El fallo que inhabilit&oacute; a Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner a ocupar cargos p&uacute;blicos tuvo la misma l&oacute;gica que aquel infame decreto: la voluntad de apartar a la figura central de la pol&iacute;tica argentina mediante un mecanismo institucional que busca legitimar la exclusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si en 1955 se prohib&iacute;a pronunciar un nombre, en 2025 se impidi&oacute; que otro nombre figure en la boleta. En su exilio domiciliario, Cristina sufre similares limitaciones que Per&oacute;n en Puerta de Hierro. El contacto con el pueblo y su rol de conducci&oacute;n se encuentran intervenidos por coacciones ileg&iacute;timas del partido judicial que cumple el mismo papel que el partido militar. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n es similar en sus objetivos: despojar al pueblo de la posibilidad de elegir a su dirigente, forzar un vaciamiento de representaci&oacute;n popular mediante la proscripci&oacute;n y provocar una ruptura interna entre las distintas posturas en torno a c&oacute;mo encarar la vida pol&iacute;tica. La historia nos permite anticipar lo que puede suceder si cometemos el mismo error.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inhabilitaci&oacute;n de la mism&iacute;sima presidenta del Partido Justicialista, la columna pol&iacute;tico-electoral del Movimiento Nacional, no cambia las reglas del juego&hellip; impone un juego nuevo, ileg&iacute;timo y tramposo. Este accionar se refleja tambi&eacute;n en las &uacute;ltimas maniobras de la Justicia, que le impedir&aacute;n a Cristina votar en las pr&oacute;ximas elecciones de octubre, a pesar de que, seg&uacute;n la sentencia de <strong>la jueza </strong>federal subrogante de R&iacute;o Gallegos, Mariel Borruto, la inhabilitaci&oacute;n para ocupar cargos p&uacute;blicos, no anula su derecho de participar en los comicios. A&uacute;n as&iacute;, la C&aacute;mara Nacional Electoral revoc&oacute; el fallo por &ldquo;incumplimientos de los procedimientos legales establecidos&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Sin Cristina hay Peronismo&rdquo;, Gerardo Milman.&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Con esa frase impresa en un escrito legislativo -nada m&aacute;s y nada menos que un proyecto de ley- donde se anticipaba el intento de asesinato contra Cristina, Gerardo Milman inaugur&oacute; la versi&oacute;n contempor&aacute;nea del neo-peronismo: un intento de perge&ntilde;ar una farsa que contenga la forma pero no la esencia del Movimiento para finalmente destruirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer neo-peronismo fue una estrategia que, por un tiempo, tuvo considerable &eacute;xito dentro de la Argentina para contener a las fuerzas del Movimiento Nacional y Popular.&nbsp;Ex ministros, dirigentes sindicales, gobernadores, intendentes, militantes buscaron en esa posici&oacute;n mecanismos de supervivencia. Las motivaciones de cada cual son inescrutables. No eran todos &ldquo;traidores&rdquo;. Muchos buscaban lo mejor para el pueblo y la clase obrera en momentos de turbulencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que la historia revela c&oacute;mo fueron cambiando las posiciones con el devenir de los acontecimientos; algunos incluso, despu&eacute;s de las dudas iniciales, fueron vanguardia de la resistencia. Otros que adoptaron la l&iacute;nea dura en un comienzo, se sumaron a las filas del sello legalista Uni&oacute;n Popular. Me viene a la cabeza la met&aacute;fora que me ense&ntilde;&oacute; un hombre de mar, Juan Carlos Smith, Secretario General del Sindicato de Dragado y Balizamiento: en tiempos de turbulencia, los tripulantes pasan incesantemente de un lado a otro del buque.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a Gerardo Milman. El conspicuo represor macrista marc&oacute; el programa descristinizante del poder real. La tentativa de asesinato inducido con una campa&ntilde;a sistem&aacute;tica de instigaci&oacute;n a la violencia f&iacute;sica contra Cristina fue un primer paso. Fracasada&nbsp;esa variable, llegaron las nuevas instrucciones del poder real desde el Diario Clar&iacute;n, su pasqu&iacute;n oficial: &ldquo;la bala que no sali&oacute; y el fallo que s&iacute; saldr&aacute;&rdquo;. Finalmente, la escriban&iacute;a de ese mismo poder -sita en el Palacio de Tribunales- rubric&oacute; con tres firmas y en tiempo r&eacute;cord la proscripci&oacute;n.&nbsp;Que siga el peronismo, pero sin Cristina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El peronismo sin Per&oacute;n -la desperonizaci&oacute;n-&nbsp;es an&aacute;logo al peronismo sin Cristina -la descristinizaci&oacute;n&mdash;. Noto que no se dimensiona adecuadamente la gravedad pol&iacute;tica de la proscripci&oacute;n de Cristina. No se trata de la postura de tal o cual dirigente; lo noto en muchos actores influyentes dentro del movimiento -dirigentes, comunicadores, intelectuales- como una tendencia desviada frente a un golpe del enemigo que ninguno de nosotros cre&oacute;. No lo se&ntilde;alo desde una posici&oacute;n de certezas absolutas ni de superioridad moral, mucho menos en clave internista; simplemente quiero remarcar que esto est&aacute; sucediendo y debemos registrarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la frase de Milman tiene una segunda parte que expresa el n&uacute;cleo de la estrategia:&nbsp;&ldquo;Sin peronismo, sigue habiendo Argentina&rdquo;. Aqu&iacute; est&aacute; el quid de la cuesti&oacute;n. Correr a Cristina es el primer paso para destruir el peronismo. Es posible que, de triunfar esa estrategia, seguir&aacute; habiendo Argentina&hellip; pero ser&aacute; una Argentina antidemocr&aacute;tica, injusta, dependiente y colonizada. La Argentina que quiere Javier Milei.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El funcionamiento del movimiento cuando su l&iacute;der est&aacute; proscripto es siempre complejo. No es lineal, no se resuelve en blanco y negro, ni se trata de buscar culpables, cazar traidores o ensalzar leales. Es un proceso de b&uacute;squeda de s&iacute;ntesis, donde conviven el desconcierto, la adaptaci&oacute;n y la resistencia. Entre la traici&oacute;n expl&iacute;cita y la verticalidad absoluta hay una enorme gama de posiciones, errores, aciertos, debates, discusiones; todo derivado del caos creado por el poder. Nuestro desaf&iacute;o es transitarlas dignamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa dignidad que requiere la acci&oacute;n pol&iacute;tica en un r&eacute;gimen ileg&iacute;timo tiene dos dimensiones inexorables: combatir la descristinizaci&oacute;n y evitar la par&aacute;lisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lectura de este art&iacute;culo en clave internista ser&iacute;a la negaci&oacute;n de una de las dos tareas, as&iacute; como la cancelaci&oacute;n de un aporte al redise&ntilde;o de una estrategia prospectiva, nacional y popular. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un futuro con Cristina libre y presente. Un futuro con trasvasamiento generacional y social dise&ntilde;ado junto a Cristina como intent&oacute; el propio Per&oacute;n. Un futuro con peronismo, actualizado en su doctrina, remozado con nuevas representaciones. Un futuro con Argentina Justa, Libre y Soberana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos lograrlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Grabois]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/desperonizacion-descristinizacion_129_12607113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2025 12:37:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desperonización y descristinización]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cristina Fernández de Kirchner,Prisión domiciliaria,Juan Domingo Perón,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rusia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rusia_1_12599813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rusia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuál ha sido la impronta de la literatura y la música del siglo XIX en este modo de ver? ¿Cómo incidió el advenimiento de la Unión Soviética? </p></div><p class="article-text">
        La guerra en Ucrania ha tra&iacute;do a Rusia a la conversaci&oacute;n. Por regla general, lo que se dice proviene de im&aacute;genes a&ntilde;ejas sobre este pa&iacute;s, forjadas a lo largo de mucho tiempo. En este episodio, Mart&iacute;n Albornoz conversa con Mart&iacute;n Ba&ntilde;a sobre los imaginarios de Rusia en Argentina. &iquest;Cu&aacute;l ha sido la impronta de la literatura y la m&uacute;sica del siglo XIX en este modo de ver? &iquest;C&oacute;mo incidi&oacute; el advenimiento de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica? &iquest;C&oacute;mo se comparan estas representaciones con los s&iacute;mbolos predominantes en la Rusia de Putin? &iquest;C&oacute;mo opera la nostalgia del comunismo? &iquest;Y c&oacute;mo llegan esos elementos a bandas de rock argentino?
    </p><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Mart&iacute;n Albornoz
    </p><p class="article-text">
        Entrevistado: Mart&iacute;n Ba&ntilde;a
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rusia_1_12599813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2025 03:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rusia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Política de la nacionalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/politica-nacionalidad_1_12582528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Política de la nacionalidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conversamos sobre los desafíos de las grandes migraciones, la xenofobia, e indagamos en algunas particularidades de la concepción de la ciudadanía en la Argentina desde el siglo xix hasta nuestros días.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; diferencias hay entre la ciudadan&iacute;a y la nacionalidad?&iquest;Qu&eacute; significa naturalizarse? &iquest;Qu&eacute; clase v&iacute;nculos pol&iacute;ticos y jur&iacute;dicos crean estas categor&iacute;as entre los individuos, la comunidad, y los estados?&nbsp;En este episodio de Historiar, Pilar Gonzalez Berlando de Quir&oacute;s explora la historia de estas nociones desde una perspectiva que incluye las leyes, el debate p&uacute;blico, y las vivencias de la gente corriente. Conversamos sobre los desaf&iacute;os de las grandes migraciones, la xenofobia, e indagamos en algunas particularidades de la concepci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en la Argentina desde el siglo xix hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Conducci&oacute;n:</strong> Nicol&aacute;s Sillitti
    </p><p class="article-text">
        <strong>Invitada:</strong> Pilar Gonzalez Berlando de Quir&oacute;s
    </p><p class="article-text">
        <strong>Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido:</strong> Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/politica-nacionalidad_1_12582528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 03:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Política de la nacionalidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Historiar,Opinión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hipotecar el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/no-hipotecar-futuro_129_12566160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35650ba1-f6bc-4f6d-bc3b-bd857ce9e1c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hipotecar el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 2010, cada 30 de agosto la ONU convoca al mundo a recordar a las víctimas de desapariciones forzadas. Hoy, Loan no es solo un nombre. Es la advertencia de que la desaparición forzada puede reaparecer bajo nuevas formas, advierte la autora.</p></div><p class="article-text">
        	Desde 2010, cada 30 de agosto la ONU convoca al mundo a recordar a las v&iacute;ctimas de desapariciones forzadas. Lejos de un ritual encapsulado en una fecha del calendario, se trata de mantener, todos los d&iacute;as del a&ntilde;o, el desprecio hacia una de las pr&aacute;cticas m&aacute;s atroces del poder estatal. Y tambi&eacute;n de garantizar su impedimento.
    </p><p class="article-text">
        	Cierto que en nuestro pa&iacute;s, esta memoria resuena con una densidad. La valent&iacute;a de un periodista le hizo confesar al tirano: &ldquo;Son una inc&oacute;gnita, no tienen entidad, no est&aacute;n ni vivos ni muertos&rdquo;. Y la reacci&oacute;n frente a experiencia sufrida en la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar hace medio siglo  nosconvirti&oacute; en referencia universal y hasta hoy constituye marca indeleble. Ahora, &iquest;Cu&aacute;l es su sentido de futuro?
    </p><p class="article-text">
        	La respuesta no puede reducirse a la evocaci&oacute;n del pasado. Y menos a&uacute;n en un presente marcado por la relativizaci&oacute;n &mdash;cuando no la reivindicaci&oacute;n&mdash; de los cr&iacute;menes de Estado, al tiempo que persisten hip&oacute;tesis de desaparici&oacute;n forzada, como lo evidenci&oacute;, hace apenas un a&ntilde;o, el caso doloroso de Loan Pe&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        	Cuando este ni&ntilde;o correntino de apenas cinco a&ntilde;os no fue habido, la primera l&iacute;nea de pesquisa apunt&oacute; precisamente a la tipolog&iacute;a de desaparici&oacute;n, tras la ubicaci&oacute;n en escena de integrantes de fuerzas. La burocracia judicial &mdash;oscilando entre instancias provinciales y federales&mdash; expuso un tratamiento burdo y descoordinado, con ausencia de temprana reacci&oacute;n institucional y hasta la participaci&oacute;n de autoridades extranjeras, reflejo de desconfianza en las capacidades locales. Los reconocidos Protocolos de Minnesota y de Estambul, como tantas herramientas esenciales para investigaciones de esta gravedad, quedaron archivados en los escritorios, sin traducci&oacute;n pr&aacute;ctica. En el colmo del disparate y el desprecio por las v&iacute;ctimas, se proclam&oacute; la radiograf&iacute;a de animales.
    </p><p class="article-text">
        	Hoy, Loan no es solo un nombre. Es la advertencia de que la desaparici&oacute;n forzada puede reaparecer bajo nuevas formas, con v&iacute;ctimas especialmente vulnerables, como lasinfancias, cada vez m&aacute;s empobrecidas. La indiferencia que sigui&oacute; a la propaganda inicial &mdash;en parte porque se trataba de un ni&ntilde;o provinciano, lejano del centro&mdash; revela c&oacute;mo opera la crueldad de la reacci&oacute;n estatal y tambi&eacute;n social. All&iacute; donde todav&iacute;a se cree que la vida vale menos, la desaparici&oacute;n encuentra campo f&eacute;rtil.
    </p><p class="article-text">
        	Por eso un 30 de agosto no puede ser le&iacute;do como un mero ejercicio de almanaque. La fecha nos advierte sobre el riesgo de seguir hipotecando el futuro, cada vez que el Estado no protege a sus excluidos, cada vez que el sistema penal fracasa en dar respuestas, cada vez que la sociedad se acostumbra al silencio. Hace tiempo que la deuda dej&oacute; de ser externa, medida en cifras y compromisos financieros. Antes, esa deuda es interna y &eacute;tica, y se orienta a resguardar la dignidad de quienes m&aacute;s cuidado necesitan.
    </p><p class="article-text">
        	Recordar a los desaparecidos siempre implica impedir que nuevas generaciones crezcan bajo el signo del miedo y la desprotecci&oacute;n. Y, sobre todo, que la desaparici&oacute;n siga siendo una posibilidad en nuestra democracia.
    </p><p class="article-text">
        <em>*La autora es profesora de la Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata y miembro del Observatorio Memoria y Justicia.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela L. Gusis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/no-hipotecar-futuro_129_12566160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Aug 2025 03:02:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hipotecar el futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión,Caso Loan,Desaparición de Loan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catolicismo y peronismo, más allá de Buenos Aires]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/catolicismo-peronismo-buenos-aires_1_12566146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26d374da-5a33-4618-adc0-0aae64c2c186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Catolicismo y peronismo, más allá de Buenos Aires"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo se involucran los curas párrocos en provincias como Tucumán? ¿Cómo viven los funerales de Eva Perón las mujeres católicas de esa provincia? ¿Cómo se manifiesta allí el conflicto de 1955? </p></div><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo entre catolicismo y peronismo evoca postales c&eacute;lebres, entre las que figura la quema de iglesias de 1955. Pero como han demostrado varios estudios, esa relaci&oacute;n fue mucho m&aacute;s compleja de lo que ese cuadro puede sugerir. Y lo es mucho m&aacute;s si corremos el foco de Buenos Aires. En este episodio Luc&iacute;a Santos Lepera y Mar&iacute;a Elena Barral conversan sobre algunas manifestaciones menos conocidas de este v&iacute;nculo. &iquest;C&oacute;mo se involucran los curas p&aacute;rrocos en provincias como Tucum&aacute;n? &iquest;C&oacute;mo viven los funerales de Eva Per&oacute;n las mujeres cat&oacute;licas de esa provincia? &iquest;C&oacute;mo se manifiesta all&iacute; el conflicto de 1955? 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Conducci&oacute;n:</strong> Mar&iacute;a Elena Barral
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entrevistada: </strong>Luc&iacute;a Santos Lepera
    </p><p class="article-text">
        <strong>Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: </strong>Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Shindell
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Historiar</a> es un podcast creado y producido por la AsAIH, la Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia. Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/catolicismo-peronismo-buenos-aires_1_12566146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Aug 2025 03:02:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Historiar,Opinión]]></media:keywords>
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