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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Novelas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/novelas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Novelas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La historia de la exitosa escritora de crímenes que cometió uno cuando era adolescente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/exitosa-escritora-crimenes-cometio-adolescente-anne-perry-juliet-hulme-asesinato-pm_1_12572422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6daa287-44e9-4a82-ae8f-62c259795b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de la exitosa escritora de crímenes que cometió uno cuando era adolescente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con solo 15 años, la autora británica Anne Perry, cuyo nombre real era Juliet Hulme, ayudó a planear y llevar a cabo un asesinato junto a su amiga Pauline Parker.</p></div><p class="article-text">
        Anne Perry falleci&oacute; a sus 84 a&ntilde;os en 2023. A lo largo de su trayectoria, la autora brit&aacute;nica hab&iacute;a conseguido consolidarse como una de las grandes figuras del g&eacute;nero literario del thriller. Para hacernos una idea, el diario <em>The Times</em> lleg&oacute; a considerarla como <strong>una de las 100 mejores escritoras de crimen del siglo XX</strong>. Se vendieron m&aacute;s de 25 millones de ejemplares de sus novelas de intriga a nivel mundial al mismo tiempo que consigui&oacute; numerosos galardones que premiaron su escritura.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no muchos saben que detr&aacute;s de su famosa serie de novelas de cr&iacute;menes protagonizadas por el inspector Pitt est&aacute; una mujer que <strong>protagoniz&oacute; su propio crimen cuando era una adolescente</strong>. Perry, cuyo nombre real era Juliet Hulme, ten&iacute;a solo 15 a&ntilde;os cuando entr&oacute; en la c&aacute;rcel por ayudar a planear y llevar a cabo un asesinato.
    </p><p class="article-text">
        Todo ocurri&oacute; en 1954, en la ciudad de Christchurch, Nueva Zelanda. En aquel momento, los padres de Juliet estaban separ&aacute;ndose y decidieron que la joven ir&iacute;a a vivir a Sud&aacute;frica una temporada. Juliet y <strong>su entonces mejor amiga Pauline Parker ten&iacute;an una relaci&oacute;n muy cercana</strong> y no quer&iacute;an separarse bajo ning&uacute;n concepto. Las dos adolescentes intentaron convencer a los padres de Pauline para que pudieran viajar juntas hasta el pa&iacute;s africano. Sin embargo, Honorah Rieper, la madre de Pauline, no acept&oacute; que su hija se marchara.
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            </figure><p class="article-text">
        Esto no fue plato de buen gusto para las j&oacute;venes, que pronto empezaron a planear su venganza. As&iacute;, el 22 de junio de 1954, las chicas decidieron salir a dar un paseo por el parque Victoria en la ciudad de Christchurch con Honorah y llevar a cabo su plan. Juliet y Pauline<strong> asesinaron</strong> <strong>a la madre de Pauline golpe&aacute;ndola con un ladrillo</strong>. Como eran demasiado j&oacute;venes para la pena de muerte, las dos entraron en prisi&oacute;n, donde estuvieron encerradas cinco a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una pel&iacute;cula para contar el caso real</strong></h2><p class="article-text">
        Una vez fueron puestas en libertad, Juliet decidi&oacute; <strong>cambiarse el nombre y empezar una nueva vida</strong>. As&iacute; naci&oacute; la figura de Anne Perry, que public&oacute; su primera novela <em>Los cr&iacute;menes de Cater Street</em> en 1979. Durante a&ntilde;os, nadie supo que su nombre era un seud&oacute;nimo ni que hab&iacute;a estado en la c&aacute;rcel por cometer un asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        Su identidad y su pasado no fueron conocidos por todos hasta la d&eacute;cada de los 90, cuando su historia fue adaptada a la gran pantalla. En 1994, el director Peter Jackson decidi&oacute; contar la historia del crimen en la <strong>pel&iacute;cula</strong><em><strong> Criaturas celestiales</strong></em>, protagonizada por la neozelandesa Melanie Lynskey y la brit&aacute;nica Kate Winslet, que entonces apenas ten&iacute;an 15 y 17 a&ntilde;os respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no puedo ser juzgada por lo que soy ahora en lugar de por lo que era entonces?&rdquo;, lleg&oacute; a lamentarse la escritora en una entrevista para <em>The Guardian </em>a&ntilde;os despu&eacute;s del estreno del largometraje. Sus novelas de cr&iacute;menes y asesinatos, traducidas a varios idiomas, siguen ley&eacute;ndose actualmente en todo el mundo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/exitosa-escritora-crimenes-cometio-adolescente-anne-perry-juliet-hulme-asesinato-pm_1_12572422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Sep 2025 11:58:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Novelas,Anne Perry,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gabriela Cerruti deja la política y publica una novela sobre los entretelones del poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gabriela-cerruti-deja-politica-publica-novela-entretelones_1_12196757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67c519fb-b932-41e5-a932-be5c24b8f272_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gabriela Cerruti deja la política y publica una novela sobre los entretelones del poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para la periodista y política, que fue vocera presidencial de Alberto Fernández, el poder es un "veneno" que contamina no solo a quienes lo ejercen, sino también a los que orbitan a su alrededor: periodistas, empresarios, jueces. El protagonista de su primera novela es un presidente abandonado por su partido. </p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de a&ntilde;os en la primera l&iacute;nea de la pol&iacute;tica y el periodismo, Gabriela Cerruti rompe su silencio con una declaraci&oacute;n tajante: &ldquo;Mi ciclo en la pol&iacute;tica est&aacute; terminado&rdquo;. Sin discursos de despedida ni entrevistas televisivas, la ex portavoz presidencial vuelve a escena, pero esta vez desde la ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su nueva novela, &ldquo;El veneno del poder&rdquo;, es un thriller pol&iacute;tico que transcurre entre las paredes cargadas de secretos de la Casa Rosada y la residencia de Olivos. La presentaci&oacute;n oficial ser&aacute; el 1&deg; de mayo en la Feria del Libro, aunque el t&iacute;tulo ya se puede conseguir en librer&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con la Agencia Noticias Argentinas, Cerruti confirm&oacute; su retiro definitivo de la vida pol&iacute;tica. &ldquo;Fue cerrar un ciclo&rdquo;, sentenci&oacute;, dejando en claro que no tiene intenciones de volver a participar en las pr&oacute;ximas elecciones legislativas.
    </p><h2 class="article-text">Sobre la novela</h2><p class="article-text">
        El relato sigue a Salvador G&oacute;mez, un presidente argentino abandonado por su propio partido, que navega el poder acompa&ntilde;ado por su hermana, cuatro perros bautizados con nombres de los Beatles y una pareja con un historial amoroso vinculado a varios mandatarios. La historia profundiza en las intrigas palaciegas, el deseo, la soledad y una obsesiva necesidad de afecto que lleva al protagonista a preguntar una y otra vez: &ldquo;&iquest;Me quer&eacute;s?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las similitudes con la figura de Alberto Fern&aacute;ndez son inevitables, pero Cerruti es clara: &ldquo;No, de ninguna manera&rdquo;, respondi&oacute; en una entrevista con TN. &ldquo;Primero, no s&eacute; m&aacute;s de &eacute;l que de otros presidentes; s&eacute; mucho m&aacute;s de Menem. Y luego, agarr&eacute; hilos conductores, escenas de la pol&iacute;tica argentina en las que la ficci&oacute;n supera a la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La autora &ndash;que a los 23 a&ntilde;os public&oacute; &ldquo;El Jefe&rdquo;, una biograf&iacute;a de Carlos Menem, y m&aacute;s tarde &ldquo;El Pibe&rdquo;, sobre Mauricio Macri&ndash;aclara que esta novela no es un retrato de su experiencia directa, sino una amalgama de situaciones reales y ficticias que revelan el lado m&aacute;s crudo, absurdo y humano del poder.
    </p><p class="article-text">
        Cerruti busca instalar un g&eacute;nero poco explorado en el pa&iacute;s: el thriller pol&iacute;tico. &ldquo;Ac&aacute;, contar o inventar historias sobre lo que pasa adentro de Olivos, de la Rosada o de Tribunales, es un g&eacute;nero que todav&iacute;a no est&aacute; demasiado instalado&rdquo;, explica, diferenci&aacute;ndolo del canon estadounidense, con producciones como &ldquo;The West Wing&rdquo; y &ldquo;House of Cards&rdquo;. Su paso por la Legislatura porte&ntilde;a, el Congreso Nacional y el rol de vocera presidencial le dieron material de sobra para su debut como novelista a los 60 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cerruti, que empez&oacute; a frecuentar Olivos en 1986 y convivi&oacute; pol&iacute;ticamente con figuras como Menem y Macri, pone sobre la mesa a&ntilde;os de an&eacute;cdotas, cenas de Estado y pasillos repletos de secretos, convirti&eacute;ndolos en una ficci&oacute;n donde la l&iacute;nea entre realidad y fantas&iacute;a es peligrosamente delgada.El libro est&aacute; cargado de escenas tan extravagantes como veros&iacute;miles: una mujer llega a la residencia en el ba&uacute;l de un auto y termina como primera dama en el Teatro Col&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero el t&iacute;tulo no deja lugar a dudas. Para Cerruti, el poder es un &ldquo;veneno&rdquo; que contamina no solo a quienes lo ejercen, sino tambi&eacute;n a los que orbitan a su alrededor: periodistas, empresarios, jueces. Su obra es una cr&iacute;tica sin anestesia a ese sistema oscuro y envejecido que &mdash;seg&uacute;n ella&mdash; necesita ser transformado.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las posibles controversias que pueda desatar el contenido del libro, Cerruti no se inmuta. &ldquo;Yo dije todo lo que hab&iacute;a que decir cuando estaba frente a un micr&oacute;fono, y hablaba todos los d&iacute;as. Ya no es m&aacute;s mi trabajo, no me corresponde hablar. Que hablen los personajes de la novela&rdquo;, concluy&oacute;.
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        MP con informaci&oacute;n de NA
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      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 21:51:17 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Tres libros con el dinero en el centro: una novela sórdida, memorias del ‘Corralito’, misterio en Paternal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-dinero-centro-novela-sordida-memorias-corralito-misterio-paternal_1_11947112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/948acbdb-dd1b-4c05-baf9-873ee1569369_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres libros con el dinero en el centro: una novela sórdida, memorias del ‘Corralito’, misterio en Paternal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante 2024 llegaron a las librerías tres destacadas publicaciones con historias en las que la plata, los bancos, el temor y la ambición juegan un rol importante. De qué se trata cada una de ellas.</p><p class="subtitle">Convocan a dos destacados concursos literarios para cuentos y novelas: premios, fechas y requisitos</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/lecturas-de-verano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como ocurri&oacute; el a&ntilde;o pasado</a>, <strong>una vez m&aacute;s desde este espacio aprovecharemos que en enero el mundo editorial suele entrar en una pausa para ofrecer una selecci&oacute;n &ndash;arbitraria, claro&ndash; por algunos libros publicados durante 2024 que no llegaron a tener la cobertura que se merec&iacute;an</strong>. A lo largo de cuatro mi&eacute;rcoles de enero, rescataremos otra vez bajo el r&oacute;tulo de <em>Lecturas de verano</em> publicaciones que salieron en los &uacute;ltimos meses y no llegaron a tener la cobertura que se merec&iacute;an, que por falta de tiempo quedaron afuera de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/destacado-ano-literatura-argentina-doce-libros-riesgo-retrato-humor_1_11918492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los balances de fin de a&ntilde;o</a> o, simplemente, que <strong>vale la pena tener en cuenta como opci&oacute;n para quienes est&eacute;n buscando lecturas por estos d&iacute;as</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, la primera entrega de esta saga, compuesta por tres notables novelas escritas por autores nacidos en Argentina y que, en distintos tonos, paisajes y estilos, tienen al dinero en un lugar destacado de sus relatos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>&lsquo;Ta loco aquel que quiera tu coraz&oacute;n</strong></em><strong>, de Carlos Bernatek. </strong><em>&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; extra&ntilde;a sustancia es la noche de cada d&iacute;a! &iexcl;Qu&eacute; materia singular impregna la naturaleza y se traga al mundo!&rdquo;</em>. Tal vez en esta cita de <strong>Pascal Quignard</strong>, que se puede leer al comienzo de <em>&lsquo;Ta loco aquel que quiera tu coraz&oacute;n </em>(Fondo de Cultura Econ&oacute;mica)<strong> </strong>de <strong>Carlos Bernatek</strong>, se condense en pocas palabras el tono voraz, inquietante y arrasador de esta novela. Tal vez all&iacute;, tambi&eacute;n, se cifre el interrogante que atraviesa el relato (y en general, a buena parte de la mejor literatura: &iquest;qu&eacute; es el mal? &iquest;d&oacute;nde ubicarlo? &iquest;hay escapatoria posible?): la pregunta por la oscuridad, por lo vil, por la locura de querer volar <em>&ldquo;buscando un sitio al lado del sol&rdquo;</em>, para citar la canci&oacute;n de <strong>Fernando Cabrera</strong> que da nombre al libro; por los desbordes de la vida que pueden llegar a ensombrecer a cualquiera hasta volverlo una criatura de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Contada en una primera persona audaz, p&iacute;cara en sus descripciones, alejada &ndash;por suerte&ndash; de cualquier par&aacute;metro o viento de &eacute;poca, la historia est&aacute; protagonizada por el Bicho Urdaneta, <strong>un ex bancario devenido empleado de una empresa de seguros en Santa Fe</strong> que una madrugada, apenas sale de la casa de una amante, atropella con su auto a un joven. Al costado de ese cuerpo inerte Urdaneta detecta un bolso con dinero (<em>&ldquo;billetes, fajos de d&oacute;lares, prolijos, nuevos; oliendo a queso rancio, a tinta, a sudor, muchos billetes&rdquo;</em>). Lo toma y huye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                ‘Ta loco aquel que quiera tu corazón, de Carlos Bernatek, salió por Fondo de Cultura Económica.                            </span>
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        A partir de ese momento, como es esperable, su vida se ver&aacute; trastocada. Entonces sus d&iacute;as de empleado m&aacute;s o menos confiable, de lector e interesado en asuntos que van m&aacute;s all&aacute; de su trabajo cotidiano, de amigo que se rodea de personas en las que todav&iacute;a puede ver las luces de la confianza, y de esposo con dudas sobre el v&iacute;nculo con su pareja empezar&aacute;n a llenarse de personajes s&oacute;rdidos. <strong>Es que el Bicho, arrastrado por esa ola incontenible que es la b&uacute;squeda de cierta salvaci&oacute;n &ndash;una intenci&oacute;n tan humana, tan fatal&ndash;, empezar&aacute; a trabajar para un personaje del poder local </strong>que lo obligar&aacute; a trasladar en una camioneta dinero y paquetes misteriosos por distintas localidades santafesinas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de tejer con maestr&iacute;a los claroscuros, los silencios, las complicidades y tambi&eacute;n algunos peque&ntilde;os refugios luminosos que circundan al protagonista en su deriva, <strong>Bernatek ofrece una historia atrapante que se posa en los intersticios, en lo que se prende y se apaga, en lo que reluce y en lo que va perdiendo lustre</strong>. Gracias a la prosa intr&eacute;pida del autor, como en los viajes que hace el Bicho Urdaneta, como en cualquier vida, no faltan los brillos, las horas opacas, el amor y sus posibilidades sorprendentes, los anocheceres inciertos y tambi&eacute;n esa forma m&oacute;dica de la esperanza que ofrecen siempre las primeras luces del d&iacute;a en alguna ruta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carlos Bernatek</strong> naci&oacute; en Avellaneda, en 1955. <strong>Es escritor, fue asesor literario en la Biblioteca Nacional y ha desempe&ntilde;ado diversos cargos en organismos de cultura</strong> de la Naci&oacute;n, la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires y la provincia de Santa Fe. Es autor de los libros de cuentos <em>Larga noche con enanos</em> (1998) y <em>Voz de pez</em> (2003); del poemario <em>La son&aacute;mbula</em> (2009), y de las novelas <em>La pasi&oacute;n en colores</em> (1994), <em>Rutas argentinas</em> (2000), <em>Un lugar inocente</em> (2001), <em>Rencores de provincia</em> (2007) &mdash;primer premio del Fondo Nacional de las Artes&mdash;, <em>Banzai</em> (2011),<em> El canario</em> (2015) &mdash;premio Clar&iacute;n-Alfaguara de Novela&mdash; y la trilog&iacute;a de Santa Fe: <em>La noche litoral</em> (2015), <em>Jard&iacute;n primitivo</em> (2017) y <em>El hombre de cristal</em> (2019). Parte de su obra ha sido traducida al franc&eacute;s.
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                Carlos Bernatek nació en Avellaneda, en 1955.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>&lsquo;Ta loco aquel que quiera tu coraz&oacute;n</strong></em><strong>, de Carlos Bernatek, fue publicada por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La ficci&oacute;n del ahorro</strong></em><strong>, de Carmen M. C&aacute;ceres. Florencia Angilletta</strong> lo sintetiz&oacute; con lucidez <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/mil-millones_129_8447073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este art&iacute;culo</a>: &ldquo;No hay tiempo hist&oacute;rico sin dinero que lo organice. Un pa&iacute;s son sus relojes y sus monedas&rdquo;. Es, justamente, la plata, o esa ficci&oacute;n del ahorro que propone el t&iacute;tulo, lo que organiza la memoria familiar que se cuenta en esta notable y breve novela de <strong>Carmen M. C&aacute;ceres</strong> publicada en 2024 por el sello Fiordo. En esa l&iacute;nea, entonces, una familia argentina de clase media es sus recuerdos y sus d&oacute;lares en colchones, en bolsas o en escondites siempre ins&oacute;litos.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El sistema es muy sencillo: vamos a forrar mi cintura con cinta de embalar y, sobre esa superficie de pl&aacute;stico, vamos a pegar los fajos de d&oacute;lares protegidos en bolsitas transparentes&rdquo;</em>, cuenta la narradora de <em>La ficci&oacute;n del ahorro</em> en una de las primeras escenas del libro. <strong>El cuadro es tan absurdo como c&oacute;mico y espeluznante</strong>: la joven est&aacute; con su &ldquo;segundo padre&rdquo; en la b&oacute;veda de un banco de Posadas, Misiones, a punto de retirar los ahorros de la familia. &ldquo;Es imposible que le roben a una piba&rdquo;, dice &eacute;l mientras termina de pegarle a ella en el cuerpo todo el dinero antes de salir del banco.
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                    alt="La novela &quot;La ficción del ahorro&quot;, de Carmen M. Cáceres, fue publicada por el sello Fiordo."
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            <span class="title">
                La novela &quot;La ficción del ahorro&quot;, de Carmen M. Cáceres, fue publicada por el sello Fiordo.                            </span>
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        Aguda, graciosa a veces, ir&oacute;nica casi siempre, la voz que cuenta esta historia traza un relato que recorre la traves&iacute;a &iacute;ntima de alguien que dej&oacute; su ciudad natal para irse a estudiar a la Capital y que<strong> decide regresar en el irrespirable verano de 2001, ese tiempo difuso que rode&oacute; al llamado &ldquo;Corralito&rdquo; en Argentina</strong>, para visitar a su familia y llevar adelante esa particular misi&oacute;n. Con la mirada de quien vuelve, <strong>ella recuerda y tambi&eacute;n observa con sagacidad los mecanismos que hacen mover a su mundo privado y, por a&ntilde;adidura, al pa&iacute;s de las sucesivas crisis en el que vive</strong>. As&iacute;, a fuerza de una narraci&oacute;n vigorosa, <em>La ficci&oacute;n del ahorro</em> se convierte en una ficci&oacute;n del pasado, pero tambi&eacute;n de un futuro posible; de lo material y al mismo tiempo de esa sustancia intangible, casi espectral, que sella irremediablemente los v&iacute;nculos familiares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carmen M. C&aacute;ceres</strong> naci&oacute; en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora. En 2016 public&oacute; su primera novela, <em>Una verdad improvisada</em> (Pre-Textos, Espa&ntilde;a) y en 2021 el ensayo ilustrado<em> Un a&ntilde;o con los ojos cerrados</em> (Papeles M&iacute;nimos, Espa&ntilde;a) en coautor&iacute;a con el escritor Andr&eacute;s Barba, y en 2022 <em>Al borde de la boca. Diez intuiciones en torno al mate</em>. <strong>Ha traducido del ingl&eacute;s piezas de ficci&oacute;n de autores como Joseph Conrad, Daniel Defoe o la correspondencia de las hermanas Mitford, y obras de no ficci&oacute;n de Robert Bellah y Barack Obama</strong>. Como ilustradora, se form&oacute; en Madrid y Nueva York, y trabaja t&eacute;cnicas mixtas de collage en lienzo y fotograf&iacute;a anal&oacute;gica. Realiz&oacute; portadas para varias editoriales literarias.
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                    alt="Carmen M. Cáceres nació en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora."
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            <span class="title">
                Carmen M. Cáceres nació en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>La ficci&oacute;n del ahorro</strong></em><strong>, de Carmen M. C&aacute;ceres, fue publicada por la editorial Fiordo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Domin&oacute;</strong></em><strong>, de Jos&eacute; Salem. </strong>&ldquo;En <em>Domin&oacute;</em> est&aacute;n reunidos: la novela policial, el retrato, y tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, el cuadro de costumbres. Pero el tema es la vejez, ese tab&uacute; que no cae y que derriba cualquier ideolog&iacute;a. <strong>Jos&eacute; Salem tiene la sagacidad de mostrar hasta qu&eacute; punto, y contra lo que se cree, la vejez es una etapa &ndash;en todo sentido&ndash; vital, y hasta acaso la m&aacute;s vital de todas</strong>. Pero <em>Domin&oacute;</em> tambi&eacute;n es el retrato de un hombre que ha llevado una vida razonable, incluso ejemplar, que ha sido un marido ejemplar &ndash;si eso fuera posible&mdash;, un empleado y un amigo ejemplar y, por qu&eacute; no, un hijo ejemplar. Y que en un d&iacute;a &ndash;o ni siquiera, en un momento&mdash; se ve arrastrado al otro lado de la vida, a ese lado nada razonable ni controlable, donde las cosas y los hechos son los que mandan, y las personas son como t&iacute;teres o marionetas, figuras de papel&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Edgardo Scott</strong> en el pr&oacute;logo de esta novela, editada durante 2024 por el sello espa&ntilde;ol Fagus, con distribuci&oacute;n en las librer&iacute;as argentinas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tom&aacute;s Ruiz</strong>, narrador y protagonista de la novela, es un jubilado porte&ntilde;&iacute;simo, viudo y de costumbres inalterables. Entre ellas est&aacute;n sus met&oacute;dicos procedimientos de limpieza hogare&ntilde;a, sus movimientos medidos y tambi&eacute;n los encuentros que tiene con sus amigos todas las semanas para jugar al domin&oacute; en su casa del barrio porte&ntilde;o de La Paternal. La rutina, sin embargo, se ve alterada una tarde en la que uno de los jugadores no llega.<strong> Cuando Tom&aacute;s y el grupo decide ir a buscarlo a su casa, se encuentran una imagen aterradora: el hombre yace muerto en el piso del living.</strong> No parece tratarse de un robo, se trata de una muerte violenta y misteriosa. Desde ese momento, la historia tendr&aacute; al propio Tom&aacute;s Ruiz, que siempre fue una especie de ciudadano intachable, tironeado por una serie de personajes y circunstancias inesperados. <strong>Entre otras cosas que lo inquietan est&aacute; el hallazgo de una carta que habla de dinero y corrupci&oacute;n, de un desfalco a las arcas del Estado, de una estafa</strong>.&nbsp;
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            <span class="title">
                La novela Dominó, de José Salem, salió por la editorial Fagus.                            </span>
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        Vertiginosa y con un tipo de suspenso bastante cl&aacute;sico, la novela lleva a los lectores a reflexionar sobre la correcci&oacute;n, lo insospechado y los caminos siempre sinuosos que se abren con la vejez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; Salem</strong> naci&oacute; en Buenos Aires y se radic&oacute; en Par&iacute;s. Es escritor de narrativa y poes&iacute;a en castellano y en franc&eacute;s. <strong>De profesi&oacute;n abogado, se ha dedicado a la docencia universitaria.</strong>&nbsp;Es autor del libro de cuentos <em>Donde la vida nos lleva</em> (Paradiso Ediciones, 2021). Varios de sus relatos han aparecido en peri&oacute;dicos y revistas literarias de Argentina y de Francia.
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                    alt="José Salem nació en Buenos Aires y se radicó en París. Es escritor de narrativa y poesía en castellano y en francés."
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                José Salem nació en Buenos Aires y se radicó en París. Es escritor de narrativa y poesía en castellano y en francés.                            </span>
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        <strong>Ls novela </strong><em><strong>Domin&oacute;</strong></em><strong>, de Jos&eacute; Salem, sali&oacute; por la editorial Fagus.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-dinero-centro-novela-sordida-memorias-corralito-misterio-paternal_1_11947112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2025 09:54:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres libros con el dinero en el centro: una novela sórdida, memorias del ‘Corralito’, misterio en Paternal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[lecturas de verano,Libros,Literatura argentina,Novelas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sala de espera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sala-espera_129_11919812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a6ae561-0414-444d-9fca-497c476462ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1108492.jpg" width="304" height="171" alt="La sala de espera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gente que imagina tener una enfermedad, otra que la tiene y necesita la precisión del diagnóstico, el que acude buscando la palabra precisa y tranquilizadora. La sala de espera del médico clínico es el gran personaje de la novela “Estudio para un gallo”, de Juan González del Solar, un espacio en el que convergen desconocidos con sus historias de amor y desamor.</p></div><p class="article-text">
        Durante la pandemia, las salas de espera de los consultorios fueron lugares clausurados, vac&iacute;os, sin uso. Gran paradoja: en el momento de mayor necesidad de atenci&oacute;n m&eacute;dica, el sitio habitual en el que se aguarda la consulta estaba vedado. No se pod&iacute;a acudir ni permanecer all&iacute;, ni siquiera con barbijo. Al menos, de la manera en que todos hab&iacute;amos conocido hasta ese momento, esperando que un m&eacute;dico nos atendiera luego de concedernos un turno. Los hospitales y sanatorios reventaban de pacientes. Eran, siguen siendo, esos lugares en los que nos invade el agobio y necesitamos eyectarnos por la puerta de salida con noticias luminosas. 
    </p><p class="article-text">
        Como esos espacios que el antrop&oacute;logo franc&eacute;s <strong>Marc Aug&eacute;</strong> denomin&oacute; no lugares, sitios de tr&aacute;nsito, de pasaje, la recepci&oacute;n de los m&eacute;dicos perdi&oacute; entonces su sentido. Los m&eacute;dicos aparec&iacute;an en tu casa o atend&iacute;an en las salas de emergencia de los hospitales y sanatorios para diagnosticarte, ayudar a sanarte en lo posible y evitar contagiar. Ni atendedores ni atendidos se pod&iacute;an ver mucho m&aacute;s que los ojos. Los especialistas llegaban vestidos como astronautas, con esa especie de escafandra que les cubr&iacute;a la cabeza y todos los agujeros de la cara, envueltos en trajes inmaculados de color blanco que proteg&iacute;an del virus.
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        Antes de esa enfermedad globalizada, hubo en la mente y en la escritura de <strong>Juan Gonz&aacute;lez del Solar</strong> una sala de espera, el gran personaje de la novela <em>Estudio para un gallo</em>, de H&iacute;brida Ediciones. Y aunque se trata de su debut en el g&eacute;nero, el autor comenz&oacute; a escribirla hace diez a&ntilde;os y lo hace con una precisi&oacute;n, inteligencia y detalle inusuales. 
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez del Solar tiene una gran experiencia en las lides literarias. Licenciado en letras es tambi&eacute;n corrector, public&oacute; en 2022 el libro de cuentos <em>Tomas familiares </em>(Mansalva), donde desde una mirada adulta trajo reminiscencias de ese n&uacute;cleo b&aacute;sico de relaciones amorosas que opera en la infancia. Fue, adem&aacute;s, editor de la editorial espa&ntilde;ola Lengua de trapo. Tambi&eacute;n estudi&oacute; m&uacute;sica y teatro musical y anima fiestas en formato karaoke.
    </p><p class="article-text">
        La gente que aparece interactuando en <em>Estudio para un gallo</em> es observada como un pintor que va bocetando con detalle su estudio, un fot&oacute;grafo impiadoso y comprensible a la vez, fijando el foco en la indumentaria y los peque&ntilde;os gestos para luego ir buceando en lugares m&aacute;s profundos. El narrador los mira y los encuentra a veces pat&eacute;ticos, otras conmovedores en sus luchas personales y en esa mirada se va construyendo a s&iacute; mismo. &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; est&aacute;s si no es para representarme?&rdquo;, preguntar&aacute; un personaje hacia el final.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algo incomoda de forma particular en la sala de espera, una especie de zumbido torpe que todos compartir&aacute;n por algunos minutos; esto distraer&aacute;, en parte, de la emoci&oacute;n que se vive de fondo, del nerviosismo inevitable&rdquo;, escribe al comienzo.
    </p><p class="article-text">
        Fuera del par&eacute;ntesis que signific&oacute; el COVID 19 y que tantas huellas nos dej&oacute;, esa sala de espera con sus n&oacute;mades ansiosos es ese sitio que sirve como excusa para indagar sobre el amor, los miedos, la muerte. &ldquo;A su modo, que es siempre un poco improbable, la literatura puede estudiar y analizar la composici&oacute;n, estructura y propiedades de las relaciones humanas&rdquo;, escribe en la contratapa del libro <strong>Guillermo Piro</strong>, marcando la forma particular que tiene la ficci&oacute;n de acercarse a la diversidad de temas humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay elementos, especies, compuestos, mezclas y sustancias que reaccionan y experimentan cambios; una qu&iacute;mica. Un d&iacute;a recibimos una noticia, o esperamos el resultado e un estudio m&eacute;dico, o nos aman o nos odian; y reaccionamos. Las relaciones entre las personas siempre deber&iacute;an ser narradas en presente, el tiempo verbal que se despliega ante nuestros ojos&rdquo;. Eso es lo que ve, oye y escribe Gonz&aacute;lez del Solar, quien tuvo la idea de este texto brillante un lejano d&iacute;a que tuvo que asistir por un sarpullido a una sala de espera m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;... est&aacute;n en una guardia cl&iacute;nica y el lugar carece de la tensi&oacute;n que tienen las entradas de emergencias, las salas de espera de cirug&iacute;a o de terapia -salvo casos extraordinarios, ac&aacute; no hay gente desmayada, y ciertamente no hay sangre, cortes o escenas de ese tipo-, pero es a la vez el terreno de lo inminente , o al menos de lo posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Estudio para un gallo</em> es un relato coral, que invita al lector a sumergirse en varias capas de lectura que a medida que se avanza, se van complejizando. Es, b&aacute;sicamente, una (o, mejor dicho, varias) historias de amor del (des)afecto y la soledad, donde el narrador se cruza con personas desconocidas y juega a ubicarlos fuera de los roles previsibles, proyect&aacute;ndoles actos y pensamientos imaginarios en mundos anteriores que modificar&iacute;an el estado de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        El escritor de <em>Estudio para un gallo </em>eligi&oacute; personajes muy dis&iacute;miles y pens&oacute; universos paralelos para cada uno, trabajando laboriosamente con el espacio y el tiempo fragmentado para ponerlos al servicio de su prop&oacute;sito y deseo narrativo. As&iacute; se expresa la polifon&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        <em>La primera vez lleg&oacute; porque era el pr&oacute;ximo turno libre y nunca hab&iacute;a tenido un cl&iacute;nico a quien consultar sistem&aacute;ticamente; para eso estaba su ginec&oacute;loga, hab&iacute;a estado su home&oacute;pata con quien pudo &ldquo;abrirse&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Afuera de la cl&iacute;nica ocurre un accidente. Desde dentro se escucha el ruido de los frenos, el golpe y los gritos. Muy poco tiempo despu&eacute;s, sirenas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Al ver esos papeles llenos de cifras y porcentajes, ella se pregunta por qu&eacute; no sacarse pronto la duda -puede ser una casualidad, pero no se siente del todo bien- No es nada que la preocupe pero prefiere insistir.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Al final, por suerte, no era nada, estr&eacute;s nom&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No hablemos de mi nariz, hablemos de la gente que me mira como si fu&eacute;ramos siameses o de las tres veces que en el cine unos chicos me tiraron pochoclo a los pies; y declaro que est&aacute; comprobado: ni huelo m&aacute;s que el resto ni consumo m&aacute;s ox&iacute;geno que otras personas. Y prefiero elegir yo cu&aacute;ndo me r&iacute;o de mi misma&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Se sentir&aacute; muy nervioso, hiperventilado, el cuello latiendo mucho, un tubo de aire bajando por la garganta, el pecho, el plexo, la columna como si acarrease aceite hirviendo, las rodillas desajustadas, dolores en las plantas de los pies.</em>
    </p><p class="article-text">
        A las salas de espera m&eacute;dica asisten quienes imaginan tener una enfermedad f&iacute;sica y tal vez necesiten una psicoterapia, los que tienen apenas un rasp&oacute;n, pero son incapaces de soportar un dolor o los que se est&aacute;n por morir. Es gente que se cruza sin elegirlo, como ocurre en los medios de transporte, los supermercados, los aeropuertos y que comparten un tiempo y un espacio ef&iacute;mero, es probable que no se conozcan ni tengan nada en com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Singular, sin ser pretenciosa, muy diferente a cualquier moda, con cap&iacute;tulos cortos, la novela de Gonz&aacute;lez del Solar exige un peque&ntilde;o esfuerzo al comienzo hasta que el lector logra identificar y diferenciar cada personaje. A modo de espejo, te va sumergiendo en el t&uacute;nel de la introspecci&oacute;n, haci&eacute;ndote sentir y pensar en tus propios v&iacute;nculos. En esa especie de cornisa entre enfermedad y salud, donde la palabra del m&eacute;dico -la autoridad- tiene tanto peso, convergen hombres y mujeres con preguntas elementales, con sus paranoias, sus dudas sobre ese amasijo de carne, sangre, pensamiento, recuerdo y emoci&oacute;n que somos, con sus inquietudes sin respuesta.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sala-espera_129_11919812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Dec 2024 03:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sala de espera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura argentina,Novelas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adelanto de Ciudad, 1951, la última novela de María Lobo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/adelanto-ciudad-1951-ultima-novela-maria-lobo_1_11437701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21e1d446-18b1-4471-a569-9ee613600f51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adelanto de Ciudad, 1951, la última novela de María Lobo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra de la autora tucumana logró el Premio de Novela del Fondo Nacional de las Artes en 2022 y es sobre la construcción de la ciudad universitaria más grande de América Latina, en la montaña selvática de Tucumán. Este fragmento mezcla la realidad y la memoria. Benita y Charles caminan por San Miguel de Tucumán, entre la peculiaridad de la ciudad y los recuerdos del futuro.</p></div><p class="article-text">
        En un mundo presente, Benita mir&oacute; a Charles y dijo: &mdash;&iquest;Ser&aacute; cierto lo de 1951? Charles levant&oacute; la vista. Ella le pregunt&oacute; si se hab&iacute;a dado cuenta de que San Miguel era una ciudad de azoteas abundantes. &Eacute;l baj&oacute; la mirada hacia las baldosas y se concentr&oacute; en el sonido de las pisadas. Llegaron a la esquina sin interrumpir el silencio; dejar en primer plano la ausencia de tantas palabras.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an caminado juntos hasta el punto donde sus destinos deb&iacute;an separarse. Como &eacute;l no dec&iacute;a nada, Benita insisti&oacute;: &mdash;Dicen que vamos a dejar de recordar del futuro. &mdash;Eso dicen &mdash;dijo Charles. &mdash;Me refiero a que estamos en 1951 &mdash;dijo ella.
    </p><p class="article-text">
        Los tacos de los zapatos de Benita no eran altos, aunque s&iacute; bastante finos. Charles no recordaba haber estado en otra ciudad donde hubiera tranv&iacute;as estacionados en la mitad de las cuadras. Pero en San Miguel esa imagen, como las de las azoteas, era una imagen de carne y hueso. Real. Hab&iacute;a un vag&oacute;n vac&iacute;o all&iacute;, justo en mitad de una manzana. De alguna manera, Benita consegu&iacute;a caminar sin enterrar sus tacos entre las juntas de los adoquines. Despedirse sin decir &ldquo;nos despedimos&rdquo;. Charles la mir&oacute; saludarlo con la mano, manejar sus piernas (f&aacute;cil), los pasos cortos; la mir&oacute; cruzar la calle, avanzar hasta perderse detr&aacute;s del vag&oacute;n estacionado, desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        Era la tarde y era el viento. Fr&iacute;o en los pies. &Eacute;l pod&iacute;a dejar las cosas como estaban. Seguir caminando en direcci&oacute;n a las monta&ntilde;as, buscar la luz del almac&eacute;n que estaba en la esquina de la pensi&oacute;n, encontrarlo abierto. Salir de all&iacute; con una botella de vino dentro de un paquete, caminar una cuadra m&aacute;s, esta vez hacia el sur, &iquest;Benita esperaba que &eacute;l dijera algo?, llegar, subir las escaleras a pie, &iquest;o que &eacute;l hiciera algo?, cenar a solas, despu&eacute;s sentarse a dibujar. Camin&oacute; en el mismo sentido, todo recto en direcci&oacute;n a esas monta&ntilde;as que, en aquel momento del d&iacute;a, pod&iacute;an existir o no existir. La ciudad estaba desierta y penetrada de aquel olor a San Miguel, &iquest;humo?, &iquest;el vapor de personas diferentes?, aspirar un lugar.
    </p><p class="article-text">
        Si acaso &eacute;l se volviera sobre sus pasos, Benita, &iquest;todav&iacute;a estar&iacute;a all&iacute;, justo en el punto donde se hab&iacute;an separado? La luz del almac&eacute;n se ve&iacute;a encendida, pero Charles dio la vuelta hacia el este. Una pareja que caminaba detr&aacute;s, a la que &eacute;l no hab&iacute;a visto, se detuvo de pronto para no tropezarse con &eacute;l y luego le abri&oacute; el paso.
    </p><p class="article-text">
        Charles lleg&oacute; a la primera esquina, esper&oacute; el cruce del tranv&iacute;a, tal vez Benita apareciera del mismo modo en que se hab&iacute;a perdido hac&iacute;a solo un instante; luego Charles se quit&oacute; el sombrero, &iquest;se puede estar con alguien y no renunciar a nuestra imagen de persona en estado de superaci&oacute;n?, &iquest;salir a la vida como un hombre que se ha enamorado y aun as&iacute; seguir pareciendo libre? Tocar un timbre, ser un desconocido que pregunta por una mujer cuyo nombre lo excita desde que lo ha o&iacute;do por primera vez. Benita. Invitarla a qu&eacute;. Alcanz&oacute; la segunda esquina, borde&oacute; el charco, salt&oacute; las v&iacute;as, &iquest;algo se descompon&iacute;a debajo de las calles de San Miguel?
    </p><p class="article-text">
        Entonces ella apareci&oacute;; tambi&eacute;n llevaba su sombrero en la mano, y sus pantalones muy largos, y su abrigo muy grande o muy largo, y la mochila colgada de un hombro. Invitarla a d&oacute;nde. Benita se hab&iacute;a vuelto sobre sus pasos y ahora estaba all&iacute;. Parada en una vereda, mirando al frente; Benita era ahora una testigo de alguien (un Charles); testigo de un hombre que se hab&iacute;a vuelto sobre sus pasos para mirar otra vez a una mujer. Charles se acerc&oacute; y le ofreci&oacute; cargar su mochila, como si estuvieran a punto de emprender un recorrido. Era Benita quien ten&iacute;a el derecho de decidir a d&oacute;nde. Aunque llevaba tres a&ntilde;os en la ciudad, Charles no era m&aacute;s que un reci&eacute;n llegado en San Miguel. Se colg&oacute; la mochila de ella en el mismo hombro en el que cargaba la de &eacute;l. Charles ahora era alguien que ten&iacute;a dos mochilas colgando de su hombro. Mir&oacute; hacia las azoteas. &mdash;&iquest;A d&oacute;nde vamos? &mdash;le pregunt&oacute; a Benita.
    </p><p class="article-text">
        Entonces ella le agarr&oacute; la mano y empezaron a caminar hacia el este, por esas cuadras que iban en descenso desde la ciudad hacia la zona de parque, &iquest;ir de la mano? Los tacos en el silencio de esa noche, &iquest;mostrarse as&iacute;? Llegaron al final del bajo, cruzaron la avenida. De pronto, los &aacute;rboles del parque, la vista del lago. De pronto, la noche. Estaban parados justo debajo del puente peatonal que separaba el norte del sur en San Miguel.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a estar seguro. Saber si Benita realmente se hab&iacute;a vuelto caminando todas esas cuadras para encontrarse con &eacute;l. Pod&iacute;a invitarla a mirar las cosas desde las alturas. Ella no parec&iacute;a sentir verg&uuml;enza nunca. &mdash;Qu&eacute; es mejor, caminar por sobre o debajo de las cosas &mdash;dijo &eacute;l&mdash;. Porque creo que iba a invitarte al puente. Creo que iba a invitarte, &iquest;creo?, &iquest;creo que iba a invitarte?, &iquest;creer?
    </p><p class="article-text">
        Benita lo mir&oacute;; dijo: &mdash;&iquest;Te pregunt&aacute;s algunas veces? &iquest;Por el sonido y la visi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an avanzado por aquellas cuadras, en descenso. Benita parec&iacute;a haber pasado por esa situaci&oacute;n en tantas otras oportunidades; se ve&iacute;a como alguien que no ten&iacute;a problemas con las im&aacute;genes de parejas que van por las veredas: esa clase de amor. Charles no le dijo que &eacute;l s&iacute; se hab&iacute;a vuelto para buscarla. Caminaron unos pasos m&aacute;s, hasta la entrada del puente por donde cruzaban los peatones. Hab&iacute;a una valla que cerraba el paso de las escaleras, porque el puente estaba en obra. Charles nunca lo hab&iacute;a visto despejado; ese puente estaba en obra desde que &eacute;l hab&iacute;a llegado a San Miguel por primera vez.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ahora va a pasar un auto &mdash;dijo ella&mdash;. He tenido ese recuerdo. Y tambi&eacute;n me he visto a m&iacute; misma, en el futuro, recordando esta clase de momentos.
    </p><p class="article-text">
        Charles le pregunt&oacute; si quer&iacute;a esperar all&iacute; hasta que pasara el auto o si prefer&iacute;a subir. Benita le dio un beso corto, entonces &eacute;l volvi&oacute; a darle otro m&aacute;s profundo y m&aacute;s largo. Le agarr&oacute; la mano, desplaz&oacute; la valla hacia un costado y la acomod&oacute; otra vez, cuando entraron. Mientras sub&iacute;an las escaleras, frenaron en un pelda&ntilde;o y se dieron un beso otra vez. Aplastado, un beso bastante eterno. Llegaron a las alturas, caminaron hasta la mitad del puente. Se quedaron all&iacute;, mirando hacia las monta&ntilde;as. &mdash;En el futuro &mdash;dijo Charles&mdash;. Vas a recordarlo siempre. Ning&uacute;n auto a esa hora. &mdash;&iquest;Vos tambi&eacute;n? &mdash;dijo Benita&mdash;. &iquest;Ya lo has recordado?
    </p><p class="article-text">
        <em>ML/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Lobo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/adelanto-ciudad-1951-ultima-novela-maria-lobo_1_11437701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Jun 2024 15:58:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adelanto de Ciudad, 1951, la última novela de María Lobo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lecturas,Novelas,María Lobo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así comienza la novela inédita de Gabriel García Márquez que llega esta semana a las librerías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/comienza-novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-llega-semana-librerias_1_10974000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f07cedeb-4f9c-4d07-b64a-134c99f0960c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así comienza la novela inédita de Gabriel García Márquez que llega esta semana a las librerías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En agosto nos vemos" es un libro que el autor colombiano escribió hacia el final de su vida y que fue rescatado entre sus papeles personales. La fecha de lanzamiento mundial y un adelanto del texto.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cada mes de agosto Ana Magdalena Bach toma el transbordador hasta la isla donde est&aacute; enterrada su madre para visitar la tumba en la que yace. Esas visitas acaban suponiendo una irresistible invitaci&oacute;n a convertirse en una persona distinta durante una noche al a&ntilde;o. <strong>Escrita en el inconfundible y fascinante estilo de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, </strong><em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong> es un canto a la vida</strong>, a la resistencia del goce pese al paso del tiempo y al deseo femenino&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de Editorial Sudamericana sobre este libro p&oacute;stumo del autor colombiano que gan&oacute; el Premio Nobel y muri&oacute; en 2014. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un texto que permaneci&oacute; in&eacute;dito y que, en palabras de los hijos del escritor, <strong>Rodrigo y Gonzalo Garc&iacute;a Barcha</strong>, <strong>&ldquo;fue el fruto de un &uacute;ltimo esfuerzo por seguir creando contra viento y marea&rdquo;</strong>.&nbsp;
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                    alt="&quot;En agosto nos vemos&quot;, lo nuevo de Gabriel García Márquez."
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                &quot;En agosto nos vemos&quot;, lo nuevo de Gabriel García Márquez.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la prensa mexicana, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-publicara-ano-viene_1_10163302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la novela fue descubierta por el escritor colombiano Gustavo Arango en el Archivo Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas</a> y <strong>estar&aacute; disponible en las librer&iacute;as de todo Latinoam&eacute;rica</strong> <strong>a partir del 6 de agosto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por la expectativa que genera un lanzamiento de estas caracter&iacute;sticas trat&aacute;ndose de uno de los mayores autores en idioma espa&ntilde;ol, en las &uacute;ltimas horas, <a href="https://www.penguinlibros.com/ar/revista-lengua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Lengua, una publicaci&oacute;n digital que pertenece a la multinacional Penguin Random House que edita los libros de Garc&iacute;a M&aacute;rquez</a>, public&oacute; un fragmento de la novela durante este domingo 6 de marzo, el d&iacute;a en el que Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez cumplir&iacute;a 97 a&ntilde;os, que puede leerse a continuaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">As&iacute; comienza <em>En agosto nos vemos</em>, de Garc&iacute;a M&aacute;rquez</h3><p class="article-text">
        Volvi&oacute; a la isla el viernes 16 de agosto en el transbordador de las tres de la tarde. Llevaba pantalones vaqueros, camisa de cuadros escoceses, zapatos sencillos de tac&oacute;n bajo y sin medias, una sombrilla de raso, su bolso de mano y como &uacute;nico equipaje un malet&iacute;n de playa. En la fila de taxis del muelle fue directa a un modelo viejo carcomido por el salitre. El chofer la recibi&oacute; con un saludo de amigo y la llev&oacute; dando tumbos a trav&eacute;s del pueblo indigente, con casas de bahareque, techos de palma amarga y calles de arena ardiente frente a un mar en llamas. Tuvo que hacer cabriolas para sortear los cerdos imp&aacute;vidos y a los ni&ntilde;os desnudos que lo burlaban con pases de torero. Al final del pueblo se enfil&oacute; por una avenida de palmeras reales donde estaban las playas y los hoteles de turismo, entre el mar abierto y una laguna interior poblada de garzas azules. Por fin se detuvo en el hotel m&aacute;s viejo y desmerecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conserje la esperaba con la ficha de inscripci&oacute;n lista para firmar y las llaves de la &uacute;nica habitaci&oacute;n del segundo piso que daba a la laguna. Subi&oacute; las escaleras con cuatro zancadas y entr&oacute; en el cuarto pobre con un olor de insecticida reciente y casi ocupado por completo con la enorme cama matrimonial. Sac&oacute; del malet&iacute;n un neceser de cabritilla y un libro intonso que puso en la mesa de noche con una p&aacute;gina marcada por el cortapapeles de marfil. Sac&oacute; una camisola de dormir de seda rosada y la puso debajo de la almohada. Sac&oacute; tambi&eacute;n una pa&ntilde;oleta de seda con estampados de p&aacute;jaros ecuatoriales, una camisa blanca de manga corta y unos zapatos de tenis muy usados, y los llev&oacute; al ba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Antes de arreglarse se quit&oacute; el anillo de casada y el reloj de hombre que usaba en el brazo derecho, los puso en la repisa del tocador y se hizo abluciones r&aacute;pidas en la cara para lavarse el polvo del viaje y espantar el sue&ntilde;o de la siesta. Cuando acab&oacute; de secarse sopes&oacute; en el espejo sus senos redondos y altivos a pesar de sus dos partos. Se estir&oacute; las mejillas hacia atr&aacute;s con los cantos de las manos para acordarse de c&oacute;mo hab&iacute;a sido joven. Pas&oacute; por alto las arrugas del cuello, que ya no ten&iacute;an remedio, y se revis&oacute; los dientes perfectos y reci&eacute;n cepillados despu&eacute;s del almuerzo en el transbordador. Se frot&oacute; con el pomo de desodorante las axilas bien afeitadas y se puso la camisa de algod&oacute;n fresco con las iniciales AMB bordadas en el bolsillo. Se cepill&oacute; el cabello indio, largo hasta los hombros, y se amarr&oacute; la cola de caballo con la pa&ntilde;oleta de p&aacute;jaros. Para terminar, se suaviz&oacute; los labios con l&aacute;piz labial de vaselina simple, se humedeci&oacute; los &iacute;ndices en la lengua para alisarse las cejas encontradas, se dio un toque de Maderas de Oriente detr&aacute;s de cada oreja, y se enfrent&oacute; por fin al espejo con su rostro de madre oto&ntilde;al. La piel sin un rastro de cosm&eacute;ticos ten&iacute;a el color y la textura de la melaza, y los ojos de topacio eran hermosos con sus oscuros p&aacute;rpados portugueses. Se tritur&oacute; a fondo, se juzg&oacute; sin piedad, y se encontr&oacute; casi tan bien como se sent&iacute;a. S&oacute;lo cuando se puso el anillo y el reloj se dio cuenta de su retraso: faltaban seis para las cuatro, pero se concedi&oacute; un minuto de nostalgia para contemplar las garzas que planeaban inm&oacute;viles en el sopor ardiente de la laguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El taxi la esperaba bajo los platanales del portal. Arranc&oacute; sin esperar &oacute;rdenes por la avenida de palmeras hasta un claro de los hoteles donde estaba el mercado popular al aire libre, y se detuvo en un puesto de flores. Una negra grande que dormitaba en una silla de playa despert&oacute; sobresaltada por la bocina, reconoci&oacute; a la mujer en el asiento posterior del autom&oacute;vil, y le dio entre risas y ch&aacute;charas el ramo de gladiolos que hab&iacute;a encargado para ella. Unas cuadras m&aacute;s adelante el taxi torci&oacute; por un sendero apenas transitable que sub&iacute;a por una cornisa de piedras afiladas. A trav&eacute;s del aire cristalizado por el calor se ve&iacute;a el Caribe abierto, los yates de placer alineados en la d&aacute;rsena del turismo, el transbordador de las cuatro que regresaba a la ciudad. En la cumbre de la colina estaba el cementerio m&aacute;s pobre. Empuj&oacute; sin esfuerzo el port&oacute;n oxidado y entr&oacute; con el ramo de flores en el sendero de t&uacute;mulos ahogados por la maleza. En el centro hab&iacute;a una ceiba de grandes ramas que la orient&oacute; para identificar la tumba de su madre. Las piedras afiladas hac&iacute;an da&ntilde;o aun a trav&eacute;s de las suelas de caucho recalentado, y el sol &aacute;spero se filtraba por el raso de la sombrilla. Una iguana surgi&oacute; de los matorrales, se detuvo en seco frente a ella, la mir&oacute; un instante y escap&oacute; en estampida.
    </p><p class="article-text">
        Se puso un guante de jard&iacute;n que llevaba en el bolso, y hab&iacute;a tenido que limpiar tres l&aacute;pidas cuando reconoci&oacute; la de m&aacute;rmol amarillento con el nombre de la madre y la fecha de su muerte, ocho a&ntilde;os antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a repetido aquel viaje cada 16 de agosto a la misma hora, con el mismo taxi y la misma florista, bajo el sol de fuego del mismo cementerio indigente, para poner un ramo de gladiolos frescos en la tumba de su madre. A partir de ese momento no ten&iacute;a nada que hacer hasta las nueve de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente, cuando sal&iacute;a el primer transbordador de regreso.
    </p><p class="article-text">
        Se llamaba Ana Magdalena Bach, hab&iacute;a cumplido cuarenta y seis a&ntilde;os de nacida y veintisiete de un matrimonio bien avenido con un hombre que amaba y que la amaba, y con el cual se cas&oacute; sin terminar la carrera de Artes y Letras, todav&iacute;a virgen y sin noviazgos anteriores. Su madre hab&iacute;a sido una c&eacute;lebre maestra de primaria montessoriana que, a pesar de sus m&eacute;ritos, no quiso ser nada m&aacute;s hasta su &uacute;ltimo aliento. Ana Magdalena hered&oacute; de ella el esplendor de los ojos dorados, la virtud de las pocas palabras y la inteligencia para manejar el temple de su car&aacute;cter. Era una familia de m&uacute;sicos. Su padre hab&iacute;a sido maestro de piano y director del Conservatorio Provincial durante cuarenta a&ntilde;os. Su marido, tambi&eacute;n hijo de m&uacute;sicos y director de orquesta, sustituy&oacute; a su maestro. Ten&iacute;an un hijo ejemplar que era el primer chelo de la Orquesta Sinf&oacute;nica Nacional a los veintid&oacute;s a&ntilde;os, y hab&iacute;a sido aplaudido por Mstislav Leop&oacute;ldovich Rostrop&oacute;vich en una sesi&oacute;n privada. En cambio, la hija de dieciocho a&ntilde;os ten&iacute;a una facilidad casi genial para aprender de o&iacute;do cualquier instrumento, pero s&oacute;lo le gustaba como pretexto para no dormir en casa. Estaba de amores alegres con un excelente trompetista de jazz, pero quer&iacute;a profesar en la orden de las Carmelitas Descalzas contra el parecer de sus padres.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad de ser enterrada en la isla la hab&iacute;a expresado su madre tres d&iacute;as antes de morir. (...)
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">¡Ha llegado el momento más esperado!<br><br>✨ Ya se puede leer en nuestro sitio web un adelanto exclusivo de la novela inédita de Gabriel García Márquez, que llegará a librerías este miércoles 6 de marzo. ✨<br><br>Así empieza «En agosto nos vemos».<br>➡️ <a href="https://t.co/EZVfMHsx8l">https://t.co/EZVfMHsx8l</a> <a href="https://t.co/X7EUPBYBNA">pic.twitter.com/X7EUPBYBNA</a></p>&mdash; Revista LENGUA (@revistalengua) <a href="https://twitter.com/revistalengua/status/1764350399857709480?ref_src=twsrc%5Etfw">March 3, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/comienza-novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-llega-semana-librerias_1_10974000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Mar 2024 18:06:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así comienza la novela inédita de Gabriel García Márquez que llega esta semana a las librerías]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ethel Cain, Dejar el mundo atrás, Virginia Higa y calendarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/ethel-cain-mundo-virginia-higa-calendarios_129_10791916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ethel Cain, Dejar el mundo atrás, Virginia Higa y calendarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este especial de Navidad, el elenco completo conversa sobre el primer disco de Ethel Cain, una película catástrofe protagonizada por Julia Roberts, el nuevo libro de Virginia Higa y la historia de los calendarios.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a><strong>,</strong> junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Dec 2023 14:04:32 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Gabriela Cabezón Cámara, escritora: "España debe pedir perdón a los pueblos originarios y devolver el oro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gabriela-cabezon-camara-escritora-espana-debe-pedir-perdon-pueblos-originarios-devolver-oro_1_10739474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39a13b47-9e61-4d44-bca0-c3255f99e064_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gabriela Cabezón Cámara, escritora: &quot;España debe pedir perdón a los pueblos originarios y devolver el oro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora argentina aborda en una novela la vida de Catalina de Erauso, la Monja Alférez que nació en España como niña en 1592 y se sumó travestida como varón a la conquista de América.</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su autobiograf&iacute;a, Catalina de Erauso huy&oacute;  el 18 de marzo de 1600 del convento de monjas dominicas de San Sebasti&aacute;n en el que estaba internada. La que m&aacute;s tarde ser&iacute;a conocida como Monja Alf&eacute;rez se cort&oacute; el pelo, se hizo un traje nuevo con la tela de su atuendo de novicia y se lanz&oacute; al mundo como hombre con ganas de aventuras. Su recorrido le llev&oacute; a sitios como Bilbao, Valladolid o Sevilla, donde se enrol&oacute; como grumete en un barco capitaneado por su t&iacute;o Esteban Egui&ntilde;o que la dirigi&oacute; a lo que ahora se conoce como Latinoam&eacute;rica. Todo ese recorrido estuvo plagado de cr&iacute;menes de diferentes niveles que continuaron, por supuesto, en el continente que los espa&ntilde;oles hab&iacute;an empezado a arrasar dos siglos antes. La escritora argentina Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara tom&oacute; a este personaje como protagonista de su novela <em>Las ni&ntilde;as de naranjel</em>, que acaba de publicar la editorial Random House.
    </p><p class="article-text">
        Catalina, que en el libro ya es Antonio, se observa desde tres perspectivas. La del p&iacute;caro propio de la literatura espa&ntilde;ola del Siglo de Oro, la del conquistador atroz y la del cuidador, sin duda la m&aacute;s sorprendente. Esas diferentes visiones se reflejan tambi&eacute;n en las tres gram&aacute;ticas que conviven en el libro as&iacute; como las tres lenguas que se intercalan: el espa&ntilde;ol, el guaran&iacute; y el euskera. As&iacute;, la novela se extiende mucho m&aacute;s all&aacute; de las vivencias del protagonista para abarcar temas que llegan hasta el presente como el extractivismo, el medioambiente o el racismo, entre otros. Cinco siglos despu&eacute;s de que la Monja Alf&eacute;rez tuviera su leyenda, el ser humano a&uacute;n sigue sin resolver esos asuntos que le llevan al abismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; la cuesti&oacute;n de su valent&iacute;a y de su extrema canallesca. Es un criminal, es una porquer&iacute;a, un personaje de una picaresca del horror. Esto es lo extraordinario, lo canalla, lo valiente, lo genocida, porque participa de la conquista de la Araucan&iacute;a y le dan medallas&rdquo;, dice Gabriela Cabez&oacute;n a <strong>elDiario.es</strong> en la sede de su editorial en Barcelona. La &eacute;poca que le toc&oacute; vivir es, por supuesto, un factor que modela su personalidad y que le permite llevar a cabo muchos de sus cr&iacute;menes sin pensar en las consecuencias. Por ejemplo y por supuesto, la perspectiva que tiene de Am&eacute;rica y sus habitantes. &ldquo;En un momento de su autobiograf&iacute;a describe Lima y lo &uacute;nico que ve es Espa&ntilde;a: el convento, la catedral, las universidades. Y si vas hoy a Lima ves mucho que no es Occidente as&iacute; que imag&iacute;nate en 1600 y pico, claro. Me interesa esa mirada tan limitada porque no ve al otro ni como ex&oacute;tico, directamente no lo ve&rdquo;, asevera la autora.
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                Retrato Catalina de Erauso atribuido a Juan van der Hamen                            </span>
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        La escritora piensa la invasi&oacute;n en el presente porque, seg&uacute;n su opini&oacute;n, &ldquo;la conquista no se termin&oacute;&rdquo;. Aunque &lsquo;oficialmente&rsquo; se considere que termin&oacute; cuando los Estados latinoamericanos se independizaron de Espa&ntilde;a, esos Estados &ldquo;son coloniales y colonizados a la vez&rdquo;, sostiene. &ldquo;A lo mejor esa conquista se termina cuando se termina el mundo. Porque est&aacute; &iacute;ntimamente entrelazada con lo que es el capitalismo, con lo que es el extractivismo. Y eso no estamos logrando pararlo aunque sea de inter&eacute;s para toda la humanidad&rdquo;. Para ella, lleg&oacute; el momento de que los colonizadores reparen los da&ntilde;os infligidos de manera rotunda. &ldquo;La conquista de Am&eacute;rica fue un genocidio sin parang&oacute;n. 100 a&ntilde;os despu&eacute;s de la llegada de Col&oacute;n solo quedaba el 10% de la poblaci&oacute;n que hab&iacute;a cuando lleg&oacute;. Hay bastantes teor&iacute;as que dicen que se produjo una peque&ntilde;a glaciaci&oacute;n en esa &eacute;poca porque masacraron a tanta gente que volvieron a crecer los bosques y baj&oacute; la temperatura del planeta. Fue un genocidio con impronta geol&oacute;gica&rdquo;, sostiene. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de que pidan perd&oacute;n, como dice L&oacute;pez Obrador, yo llevar&iacute;a el oro de vuelta. Sencillamente lo devolver&iacute;a a sus leg&iacute;timos propietarios, que no somos nosotros tampoco, son los pueblos originarios de Am&eacute;rica [los que habitaban el territorio antes de la conquista]. Despu&eacute;s los Estados latinoamericanos los siguieron masacrando, siguieron tratando a esos pueblos ni siquiera como a ciudadanos sino como a moscas&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, para Cabez&oacute;n esto compete a todos aquellos pa&iacute;ses colonizadores. La escritora aboga por una acci&oacute;n global en la que los pueblos originarios de todo el mundo lideren la lucha por la supervivencia al Apocalipsis que est&aacute; prevista con el cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Tanto los americanos como los de otros pa&iacute;ses. Porque ah&iacute; donde hay un pueblo originario, el bosque est&aacute; mejor conservado. El exterminio de los pueblos originarios es el exterminio de la humanidad. Ellos est&aacute;n primeros en la l&iacute;nea de la guerra, son las primeras v&iacute;ctimas, pero nosotros tambi&eacute;n. Y si no nos despertamos, fuimos&rdquo;.
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            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/eldiario/private/content/image/original/2023/1201/12/las-nin-as-del-naranjel-gabriela-cabezon-camara-63bde9f.jpg?X-Amz-Content-Sha256=UNSIGNED-PAYLOAD&X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-Credential=AKIA2M6SND5L4DATCTVO%2F20231201%2Feu-west-1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20231201T125100Z&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-Expires=86400&X-Amz-Signature=804832acf308cc1b45a3719742e5bc0bfbf2262d8e7ce295cb198452524e998a" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Precisamente, uno de los personajes que acompa&ntilde;a a Antonio es la propia naturaleza. Parte de la historia que cuenta Cabez&oacute;n se emplaza en un claro de una selva que tiene vida y lenguaje propios. Para conseguir un retrato lo m&aacute;s certero posible de ese entorno, la misma escritora se adentr&oacute; en sus rincones junto al fot&oacute;grafo naturalista Emilio White. Una de las partes m&aacute;s emocionantes de la documentaci&oacute;n que, por otro lado, no fue complicada para la autora, ya que en su libro confluyen muchos de sus intereses: la literatura medieval espa&ntilde;ola, la cultura de los pueblos originarios y la relaci&oacute;n que se entrelaza entre diferentes lenguas que conviven. Aunque el peso lo lleva el castellano, las pocas palabras que usa en guaran&iacute; (alrededor de 18) y en euskera permiten plasmar una manera particular de ver el mundo. &ldquo;Est&aacute; esta suerte de parodia en un sentido amoroso del espa&ntilde;ol de esa &eacute;poca, por un lado. Despu&eacute;s esta forma de hablar de las nenas, que la tuve que inventar porque no hablan en guaran&iacute; sino en un castellano con alguna gramaticalidad y con una m&uacute;sica distinta. Y despu&eacute;s un narrador en tercera persona en castellano contempor&aacute;neo&rdquo;, explica la escritora.
    </p><p class="article-text">
        Una de las partes m&aacute;s sorprendentes de la novela es la que muestra la humanidad de Antonio. Pese a ser un sanguinario criminal, cuando se asienta en la naturaleza junto a las ni&ntilde;as sale a relucir su faceta cuidadora, protectora. Consigue, por fin, considerar como personas a dos originarias de esa tierra. &ldquo;Ah&iacute; &eacute;l se ve obligado a detenerse: su vida es como una espiral que tiene cada vez m&aacute;s velocidad y ve cada vez m&aacute;s horror. Y ah&iacute;, por las circunstancias m&aacute;s equivocadas, se ve obligado a detenerse&rdquo;, explica Gabriela Cabez&oacute;n. Es la primera vez en su existencia en la que se para libremente y no por estar literalmente detenido por la autoridad e incluso al borde de la horca. Y las nenas son la clave de este frenazo voluntario. &ldquo;Los ni&ntilde;os son una luz en la vida de casi cualquiera y le afecta. Se hace parte del tejido de la vida, es parte de algo, pertenece a algo. Le sucede la transformaci&oacute;n m&aacute;s radical que hay&rdquo;.
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                Retrato de Gabriela Cabezón Cámara, en mayo de 2023                            </span>
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        Pese a todo, la estancia en la selva es solo un par&eacute;ntesis en las peripecias de la Monja Alf&eacute;rez que, al salir de la naturaleza, se las tiene que apa&ntilde;ar para librarse de la condena. Incluso termina volviendo a un convento despu&eacute;s de confesar todos sus actos sanguinarios, incluido su tr&aacute;nsito por el mundo como hombre y no como mujer. Sin embargo, y pese a los robos y asesinatos, consigue el perd&oacute;n gracias a que a&uacute;n preserva su himen intacto (un inexplicable milagro) seg&uacute;n certifican unas matronas. &ldquo;Lo cuenta as&iacute; en su autobiograf&iacute;a. Habla de la jerarqu&iacute;a de los pecados de la &eacute;poca. Asesino casi serial s&iacute;, pero puta no. Un abrazo, el obispo llorando conmovido, un delirio&rdquo;, responde la escritora. &ldquo;Si llegaba a ser no virgen, seguro que terminaba en la hoguera&rdquo;, asegura.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El propio recorrido</strong></h3><p class="article-text">
        Este es el quinto libro de Cabez&oacute;n C&aacute;mara. Previamente public&oacute; las dos novelas cortas <em>Le viste la cara a Dios</em> (2011) y <em>Romance de la negra rubia</em> (2014) y las novelas <em>La virgen de la cabeza</em> (2009) y <em>Las aventuras de la China Iron</em> (2017). Con este &uacute;ltimo t&iacute;tulo qued&oacute; finalista en la <em>shortlist </em>del premio Booker Internacional (2020) y del M&eacute;dicis (2021). Pero antes de llegar a ser una escritora traducida a m&aacute;s de 10 idiomas, tuvo muchos empleos diferentes y alejados del mundo de las letras. &ldquo;Me fui cuando ten&iacute;a 18 a&ntilde;os de la casa de mis padres, como con mucha orfandad, sin contactos para conseguir trabajos, sin dinero&rdquo;, rememora. &ldquo;Trabaj&eacute; de lo que pude: en una panader&iacute;a, vendiendo seguros de autom&oacute;vil en la calle, ingresando datos para Edenor, vendiendo disyuntores autom&aacute;ticos puerta por puerta, en imprentas. Hice muchas cosas diferentes&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Fueron tiempos complicados, de mucha precariedad, en los que muchas veces tuvo que quedarse en casa de amigos porque no llegaba para pagar el alquiler. Hasta que finalmente consigui&oacute; un puesto en el departamento de arte del peri&oacute;dico Clar&iacute;n, alcanz&oacute; la estabilidad econ&oacute;mica y pudo estudiar la carrera de Letras. Ten&iacute;a m&aacute;s de 25 a&ntilde;os. &ldquo;Yo siempre escrib&iacute;, pero no pude desplegar esa escritura hasta tener el espacio mental de no angustia por c&oacute;mo iba a vivir y por d&oacute;nde iba a vivir. Entonces, con estabilidad pude empezar a darle el aliento necesario a eso. Y bueno, un d&iacute;a termin&eacute; una novela y ac&aacute; estamos&rdquo;, sostiene. Ahora combina sus libros con talleres de escritura creativa y art&iacute;culos en medios, como hacen casi todos los escritores de Argentina, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Ahora su plan inmediato es descansar e irse &ldquo;a remar al Delta del Paran&aacute;&rdquo;. Pero como tanta otra gente, est&aacute; preocupada por la situaci&oacute;n pol&iacute;tica de su pa&iacute;s. Se enter&oacute; de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultraderechista-javier-milei-gana-elecciones-argentina_1_10699721.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la victoria de Milei</a> en las elecciones del pasado 19 de noviembre en el avi&oacute;n rumbo a Espa&ntilde;a y a&uacute;n est&aacute; en shock cuando tiene lugar esta entrevista. Su predicci&oacute;n de futuro inmediato es negativa aunque no pierde el optimismo. &ldquo;Lo que sea que ya era malo va a ser peor porque ya era malo. Es una salida de la furia de un pa&iacute;s que tiene m&aacute;s del 42% de pobreza, seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;sticas y Censos. Pero esa cuenta no contempla el gasto en vivienda, porque deben de pensar que los pobres son propietarios&rdquo;, afrima. &ldquo;Mientras, el pa&iacute;s es arrasado por el extractivismo en un orden colonial desertificando, perdiendo el agua. Pero esperemos que esta oscuridad nos posibilite generar algo nuevo ya porque lo necesitamos. Y si no, nos vemos pronto por ac&aacute;&rdquo;, dice sin perder la sonrisa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gabriela-cabezon-camara-escritora-espana-debe-pedir-perdon-pueblos-originarios-devolver-oro_1_10739474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Dec 2023 13:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gabriela Cabezón Cámara, escritora: "España debe pedir perdón a los pueblos originarios y devolver el oro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriela Cabezón Cámara,Novelas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rejtman, Epecuén, Loperman e Illouz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/rejtman-epecuen-loperman-e-illouz_129_10697718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rejtman, Epecuén, Loperman e Illouz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara Tenenbaum y Male Rey hablan sobre un nuevo libro sobre Rejtman, la historia de Epecuén, un espectáculo de Charo López y Adrián Lakerman y el último libro de Eva Illouz.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Spotify</strong></a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/rejtman-epecuen-loperman-e-illouz_129_10697718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Nov 2023 14:19:46 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Lo camp, Ian Curtis, Olivia Rodrigo y Catherine Lacey]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/camp-ian-curtis-olivia-rodrigo-catherine-lacey_129_10539254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo camp, Ian Curtis, Olivia Rodrigo y Catherine Lacey"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara Tenenbaum y Buji hablan de un texto de Susan Sontag, dos libros sobre Ian Curtis, el nuevo disco de Olivia Rodrigo y la última novela de Catherine Lacey.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Inti, Telemarketers, Li Lu y Sheila Heti
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Spotify</strong></a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2023 13:37:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo camp, Ian Curtis, Olivia Rodrigo y Catherine Lacey]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tamara Tenenbaum,Podcast,Olivia Rodrigo,Música,Novelas,Literatura,Cine y series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La española Silvia Hidalgo ganó el Premio Tusquets por su novela "Nada que decir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/espanola-silvia-hidalgo-gano-premio-tusquets-novela-decir_1_10515743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e42a2c03-33ee-4ed0-a4cb-3c46a2a6d09b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1080911.jpg" width="1024" height="576" alt="La española Silvia Hidalgo ganó el Premio Tusquets por su novela &quot;Nada que decir&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un jurado acordó por mayoría otorgarle el XIX premio Tusquets Editores 2023 a la tercera novela de Silvia Hidalgo, quien recibirá 18.000 euros y una estatuilla diseñada por Joaquín Camps. "Nada que decir" se publicará en Argentina como parte de la colección Andanzas en febrero.

</p></div><p class="article-text">
        La escritora espa&ntilde;ola <strong>Silvia Hidalgo </strong>es la ganadora del <strong>XIX premio Tusquets Editores 2023 </strong>por &ldquo;<strong>Nada que decir</strong>&rdquo;. Su tercera novela se publicar&aacute; en Argentina como parte de la colecci&oacute;n Andanzas en febrero pr&oacute;ximo, seg'un inform&oacute; <strong>Grupo Planeta </strong>en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Un jurado, presidido por <strong>Antonio Orejudo </strong>e integrado por <strong>B&aacute;rbara Blasco</strong>, <strong>Eva Cosculluela</strong>, <strong>Cristina Ara&uacute;jo </strong>(ganadora en la convocatoria anterior) y <strong>Juan Cerezo </strong>(en representaci&oacute;n de la editorial), acord&oacute; por mayor&iacute;a otorgar el premio a la obra de Hidalgo. Recibir&aacute; $18.000 euros y una estatuilla dise&ntilde;ada por <strong>Joaqu&iacute;n Camps</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1702272281488048286?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Nacida en Sevilla en 1978, Hidalgo es ingeniera inform&aacute;tica y autora de las novelas &ldquo;<strong>Dejarse flequillo</strong>&rdquo; y &ldquo;<strong>Yo, mentira</strong>&rdquo;. En esta convocatoria, se impuso sobre 672 manuscritos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nada que decir&rdquo; es el deslumbrante retrato psicol&oacute;gico de una mujer enfrentada a sus contradicciones y a la vor&aacute;gine de la vida moderna, una historia veraz y lacerante sobre la vivencia del deseo y la pasi&oacute;n, sobre c&oacute;mo se sobrepone a la crisis de los 40, la ansiedad por el &eacute;xito social, el&nbsp;desencanto del hogar y la atracci&oacute;n por lo prohibido.
    </p><p class="article-text">
        La obra arranca con la historia de una mujer que aguarda en el interior de un coche a que su exmarido buscara a la hija de ambos, quien llora en el asiento de atr&aacute;s. Mientras cae la lluvia, ella est&aacute; pendiente de su tel&eacute;fono y de una cita con un desconocido. Como un animal desorientado y furioso, se deja llevar por su deseo crudo, sin tapujos, en el que la maternidad, la familia, el trabajo ocupan un lugar secundario.
    </p><p class="article-text">
        La novela &ldquo;<strong>traza con extraordinaria agudeza una radiograf&iacute;a transversal de la mujer contempor&aacute;nea</strong>&rdquo;, en palabras de jueza Ara&uacute;jo. Para Cosculluela, Hidalgo tiene &ldquo;<strong>una voz afilada que escarba en el deseo, las ambiciones y el desencanto de una mujer que lo tiene todo, una indagaci&oacute;n extraordinaria sobre las decepciones que esconden las vidas perfectas</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es m&aacute;s que una tarada sentada al volante mirando fijamente el m&oacute;vil. Todav&iacute;a es joven, pero ya es alguien que fue otra persona, al menos, una mujer. Ahora solo espera quieta a que pase algo, que la ni&ntilde;a deje de llorar detr&aacute;s, que el padre llegue a recoger a la criatura, que aparezca un mensaje en la pantalla. Algo&rdquo;, se lee en las primeras hojas.
    </p><p class="article-text">
        Y contin&uacute;a: &ldquo;Respira en rojo con las luces de emergencia <em>clin clon clin clon</em>. Por la ventanilla ya aparece el padre, viene a por lo que es suyo. La sonrisa como una garra que se apropia, la sonrisa que antes tambi&eacute;n era para ella en las terrazas de los bares y en las bodas. Apresurada, se baja del coche, le entrega la ni&ntilde;a y la bolsa de ositos con lo que se le ocurri&oacute; meter dentro. &Eacute;l le pregunta &iquest;est&aacute;s bien?, &iquest;est&aacute;s bien? Pero no escucha, se responde a s&iacute; mismo con su mirada compasiva, la abraza y le pincha todo el cuerpo. <strong>Ellos iban a ser diferentes, iban a ser felices, en cambio ah&iacute; est&aacute;n y se pone a llover a mares como venganza</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/espanola-silvia-hidalgo-gano-premio-tusquets-novela-decir_1_10515743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Sep 2023 19:57:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La española Silvia Hidalgo ganó el Premio Tusquets por su novela "Nada que decir"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premio Tusquets de Novela,Libros,libro,Premios,Novelas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reynolds, Uno no decide lo que ama, la Unión Europea y What Happened Was]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/reynolds-no-decide-ama-union-europea-what-happened-was_129_10483411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reynolds, Uno no decide lo que ama, la Unión Europea y What Happened Was"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara Tenenbaum y Gino Cingolani conversan sobre la banda Reynolds, la primera novela de Ignacio Véliz, las nuevas disposiciones de la Unión Europea para el contenido y la película de 1994 What Happened Was.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - El proyecto Cybersyn, canibalismo, nazis y el Patreon de Contrapoints
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR </strong>realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Spotify</strong></a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/60Xo38d0KbAYXXNeA6PdtL?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/reynolds-no-decide-ama-union-europea-what-happened-was_129_10483411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Sep 2023 16:00:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reynolds, Uno no decide lo que ama, la Unión Europea y What Happened Was]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tamara Tenenbaum,Podcast,Novelas,Series,Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El proyecto Cybersyn, canibalismo, nazis y el Patreon de Contrapoints]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/proyecto-cybersyn-canibalismo-nazis-patreon-contrapoints_129_10454196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El proyecto Cybersyn, canibalismo, nazis y el Patreon de Contrapoints"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara y Pablo Pryluka conversan sobre el podcast The Santiago Boys, algunas historias de caníbales, el libro De alemanes a nazis y el contenido exclusivo de Contrapoints sobre Barbie.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Extranjeros, editores, Steven Soderbergh y Joni Mitchell</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de<strong> elDiarioAR </strong>realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Spotify</strong></a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/proyecto-cybersyn-canibalismo-nazis-patreon-contrapoints_129_10454196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Aug 2023 13:45:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El proyecto Cybersyn, canibalismo, nazis y el Patreon de Contrapoints]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Extranjeros, editores, Steven Soderbergh y Joni Mitchell]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/extranjeros-editores-steven-soderbergh-joni-mitchell_129_10443206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Extranjeros, editores, Steven Soderbergh y Joni Mitchell"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara Tenenbaum y Male Rey conversan sobre La Interlengua de Mónica Zwaig y Extranjero en todas partes de Mercedes Halfon, la colección Editor de la editorial Gris tormenta, la película Let Them All Talk de Steven Soderbergh y la canción Little Green de Joni Mitchell.
</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Mandarinas, Worldcoin, NPCs y Claire-Louise Bennett
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Spotify,</strong></a> plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/extranjeros-editores-steven-soderbergh-joni-mitchell_129_10443206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Aug 2023 15:22:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Extranjeros, editores, Steven Soderbergh y Joni Mitchell]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Submarinos, Hernán Díaz, Oaxaca y Einstein on the Beach]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/submarinos-hernan-diaz-oaxaca-einstein-on-the-beach_129_10323652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podcast"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara Tenenbaum y Pablo Pryluka conversan sobre el submarino que iba a ver al Titanic, la novela Fortuna de Hernán Díaz, algunas cosas para ver y comer en Oaxaca, y la ópera minimalista Einstein in the Beach.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Ruge en el bosque, Delfos, algunos podcasts y Raymond Queneau</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Spotify</strong></a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/submarinos-hernan-diaz-oaxaca-einstein-on-the-beach_129_10323652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jun 2023 13:53:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Submarinos, Hernán Díaz, Oaxaca y Einstein on the Beach]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ruge en el bosque, Delfos, algunos podcasts y Raymond Queneau]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/ruge-bosque-delfos-podcasts-raymond-queneau_129_10304219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ruge en el bosque, Delfos, algunos podcasts y Raymond Queneau"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara Tenenbaum y Male Rey conversan sobre proyecto poético Ruge el bosque, la novela Delfos de Clare Pollard, algunos podcasts en español y una rareza de Raymond Queneau.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Murakami, Misántropo, los Blabla y Una habitación propia
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/ruge-bosque-delfos-podcasts-raymond-queneau_129_10304219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jun 2023 14:05:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ruge en el bosque, Delfos, algunos podcasts y Raymond Queneau]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tamara Tenenbaum,Podcast,Poesía,Novelas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murakami, Misántropo, los Blabla y Una habitación propia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/murakami-misantropo-blabla-habitacion-propia_129_10284116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara y Buji hablan de una novela de Murakami sobre relojes, la última película de Damián Szifrón, la nueva obra de los Blabla y el clásico de Virginia Woolf.
</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Vancouver, la NBA, Erdogan y I Heart Huckabees</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por<strong> </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Spotify</strong></a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/murakami-misantropo-blabla-habitacion-propia_129_10284116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jun 2023 14:27:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murakami, Misántropo, los Blabla y Una habitación propia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tamara Tenenbaum,Podcast,Novelas,Películas,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Katja Alemann, Rosario Bléfari, Mac Demarco y Anne Fadimann]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/katja-alemann-rosario-blefari-mac-demarco-anne-fadimann_1_10243843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Katja Alemann, Rosario Bléfari, Mac Demarco y Anne Fadimann"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio, Tamara Tenenbaum y Male Rey hablan sobre la película La Sudestada, los diarios de Rosario Bléfari, el disco de 199 canciones de Mac Demarco y The Wine Lover’s Daughter de Anne Fadiman.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Las guerras de Pepsi, la huelga de guionistas, una batalla de promoting y Lana del Rey
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Algo Prestado</strong></a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Spotify</strong></a>, plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/katja-alemann-rosario-blefari-mac-demarco-anne-fadimann_1_10243843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 May 2023 17:02:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Katja Alemann, Rosario Bléfari, Mac Demarco y Anne Fadimann]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Tamara Tenenbaum,Literatura,Novelas,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió el escritor británico Martin Amis a los 73 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-escritor-britanico-martin-amis-73-anos_1_10223418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57b5712d-4d42-4d76-863b-d759b0de8d4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió el escritor británico Martin Amis a los 73 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Amis falleció en su casa de Lake Worth, Florida, como consecuencia de un cáncer de esófago. Es uno de los novelistas en inglés mas influyentes de las últimas décadas.</p></div><p class="article-text">
        El novelista brit&aacute;nico <strong>Martin Amis </strong>muri&oacute; este s&aacute;bado a los 73 a&ntilde;os en su casa de Lake Worth, en Florida, <a href="https://www.nytimes.com/2023/05/20/books/martin-amis-dead.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n indic&oacute; The New York Times.</a>
    </p><p class="article-text">
        Su esposa, la escritora Isabel Fonseca, se&ntilde;al&oacute; que la causa de la muerte fue un c&aacute;ncer de es&oacute;fago. Esta misma enfermedad mat&oacute; tambi&eacute;n a su &iacute;ntimo amigo el escritor Christopher Hitchens en 2011. 
    </p><p class="article-text">
        Conocido por libros como <em>Dinero,</em> <em>Campos de Londres</em> o <em>La informaci&oacute;n</em>, cre&oacute; &ldquo;un estilo elevado para describir cosas bajas&rdquo;, como &eacute;l mismo dijo. Amis redefini&oacute; con sus novelas la ficci&oacute;n brit&aacute;nica en los a&ntilde;os 80 y 90. Es uno de los novelistas en ingl&eacute;s mas influyentes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas e hijo del tambi&eacute;n escritor Kingsley Amis. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Martin Amis en 2015                            </span>
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        Public&oacute; 15 novelas, pero tambi&eacute;n unas memorias, obras de no ficci&oacute;n y colecciones de ensayos y relatos cortos. En sus &uacute;ltimas obras, investig&oacute; a Stalin en <em>Koba el Temible, la risa y los veinte millones</em>&nbsp;(2002), las guerras contra el terror y el Holocausto. 
    </p><p class="article-text">
        Su primera novela fue&nbsp;<em>El libro de Rachel, </em>en 1973. Tras ella vinieron otras obras como las ya mencionadas o <em>Ni&ntilde;os muertos</em>&nbsp;(1975), <em>&Eacute;xito</em>&nbsp;(1978), <em>Other People</em>&nbsp;(1981) o los cuentos de&nbsp;<em>Los monstruos de Einstein</em>&nbsp;(1987). 
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Amis ocurre un d&iacute;a despu&eacute;s de la proyecci&oacute;n en el Festival de Cannes de &ldquo;The Zone of Interest&rdquo;, del director Jonathan Glazer, adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica del libro hom&oacute;nimo (La zona de inter&eacute;s) del brit&aacute;nico publicado en 2014.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencia de noticias EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-escritor-britanico-martin-amis-73-anos_1_10223418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 May 2023 20:33:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió el escritor británico Martin Amis a los 73 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novelas,Martin Amis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fin del periodismo y otras historias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/periodismo-historias_129_9885982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed1b2868-be85-454d-b6ac-f1fcde4540d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fin del periodismo y otras historias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cualquiera escribe una novela", afirma el autor, y se explaya: Consiste en dos operaciones: empezarla y terminarla. Algo tan fácil como encender y apagar una lámpara". Apuntes sobre la nueva novela de Alejandro Caravario.</p></div><p class="article-text">
        Cualquiera escribe una novela. Es un derecho de las personas alfabetizadas, y de las analfabetas tambi&eacute;n, porque no hay por qu&eacute; acordar con una lengua dada para escribirla: se la puede inventar. El rencor de Saer con &ldquo;el escribano jubilado que escribe su novela&rdquo; no tiene justificaci&oacute;n. Est&aacute; fundado en un prejuicio aristocr&aacute;tico, y en un indisimulable tufillo a concebir la novela, en todo caso a aceptarla, bajo la condici&oacute;n de que sea un asunto de profesionales, de entendidos en una materia de la que nadie est&aacute; en condiciones de dar c&aacute;tedra.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tendr&iacute;a de inaceptable que, por dar un ejemplo cualquiera, Mauricio Macri se levantara de la cama como todos los mediod&iacute;as y dijera: &ldquo;voy a escribir una novela&rdquo;? Tiene asesores literarios de primer nivel que podr&iacute;an imprimirle y subrayarle unos briefs para entrenarlo acerca de todo Cervantes, Proust, Balzac, Stendhal y Andahazi, y el cabo de una o dos jornadas intensivas (mejor una) en las que se descargar&iacute;an tormentas de tramas, personajes y emociones, darle la oportunidad de experimentar la ilusi&oacute;n de libertad m&aacute;s grande que se pueda tener sobre esta tierra inviable.
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera puede escribir una novela por la sencilla raz&oacute;n de que escribir una novela es cualquiera (lo que le inyecta garrafas, damajuanas de iron&iacute;a a las palabras &ldquo;novela&rdquo; y &ldquo;novelista&rdquo;). Consiste en dos operaciones: empezarla y terminarla. Algo tan f&aacute;cil como encender y apagar una l&aacute;mpara. O m&aacute;s f&aacute;cil todav&iacute;a: encenderla, y esperar que se apague sola. Y despu&eacute;s es cuesti&oacute;n de ver c&oacute;mo el mercado de la suerte interviene sobre el producto, y c&oacute;mo la o &eacute;l novelista ambientan su figura para cazar compradores de libros desarmados. Se puede contratar una gigantograf&iacute;a en la Avenida Lugones, plotear las lunetas de los bondis con retratos de los artistas que den un efecto de sabidur&iacute;a, usar tiradores, hacerse amigo de famosos o directamente serlo.
    </p><p class="article-text">
        Esos, m&aacute;s todos los habitantes del mundo, son los novelistas &ldquo;de derecho&rdquo;, y ojal&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a no le quede a nadie una novela por hacer. Los novelistas &ldquo;de hecho&rdquo; son menos abundantes y m&aacute;s discretos. Uno de ellos, emblem&aacute;tico por su manera de sustraerse al traj&iacute;n de los escenarios, es <strong>Alejandro Caravario</strong>, que acaba de publicar <em>Una isla argentina</em> (H&iacute;brida Editora, 2022) y que es &iquest;qu&eacute;? No es f&aacute;cil saberlo, lo que no implica dificultades en la relaci&oacute;n con el libro sino asumir sin deprimirnos que el &iquest;qu&eacute;? de las historias, para no hablar del &iquest;qui&eacute;n?, tiene la estructura de una ilusi&oacute;n rota.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sentido de la vida, ¿existe? ¿Existe realmente? ¿O es un sticker aleatorio que se le pega a la vida de una manera tan arbitraria como se le podría poner cualquier nombre a cualquier cosa? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La primera postulaci&oacute;n de <em>Una isla argentina, </em>que ya hab&iacute;a sido formulada en su novela anterior, <em>Librer&iacute;as Palmer</em> (Hojarasca, 2021), con esa delicadeza que tiene Caravario para llevar la reconstrucci&oacute;n de experiencias al campo de la traducci&oacute;n emotiva, en las que rozan sus filamentos los ej&eacute;rcitos a menudo enfrentados de los pensamientos y los sentimientos, es la siguiente: no hay unidad. De nada. No la hay en el individuo, ni en los hechos, ni en los recursos con que se pueden contar los hechos. Lo que hay son enigmas de la existencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El narrador de <em>Una isla argentina</em> no sabe qu&eacute; est&aacute; contando. Esa ignorancia tiene todo el sentido del mundo por una causa determinante: est&aacute; hablando de &eacute;l, y lo hace en un intersticio que se abre entre el cementerio del pasado (plagado de muertes del &ldquo;yo&rdquo;) y un futuro en el que lo que se espera puede y no puede ocurrir. Nunca se &ldquo;es&rdquo; nada. Siempre se &ldquo;era&rdquo; alguien. En el caso del personaje de Caravario, que cuenta su historia recibiendo los efectos de incertidumbre del tiempo real, fue un cronista de ciclismo que cae por el palo enjabonado de la desocupaci&oacute;n y la inutilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De las crueldades inducidas por lo que el narrador de Caravario, llamado Solito (lo que pide el diminutivo es piedad), considera El Sistema, hay que anotar la farsa de obtener la identidad personal a trav&eacute;s de la identidad laboral. Ambas son falsas, y se desploman juntas, y es en ese desplazamiento hacia abajo en el que ocurre <em>Una isla argentina</em>. Con una paradoja vinculada a la altura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solito va heredar la fortuna de su padre, un lobo de la especulaci&oacute;n financiera, a cuya mansi&oacute;n de barrio cerrado regresa luego de una doble desocupaci&oacute;n (a la laboral se le agrega la matrimonial). La deriva podr&iacute;a tener un sentido ascendente si se juzgan los beneficios materiales del porvenir inmediato, pero para Solito, el salto de clase hacia arriba no puede sino ser una ca&iacute;da al vac&iacute;o. Es la lectura implacable de la existencia propia lo que est&aacute; en juego, no la vulgaridad del confort concedido por la loter&iacute;a de la sangre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sentido de la vida, &iquest;existe? &iquest;Existe <em>realmente</em>? &iquest;O es un sticker aleatorio que se le pega a la vida de una manera tan arbitraria como se le podr&iacute;a poner cualquier nombre a cualquier cosa? Para no entrar en los terrenos de la solemnidad, en los que Caravario se niega a poner un pie, ese sentido, el que sea que se haga presente o le falte a la vida, se vuelca sobre los hechos cotidianos. Respecto del trabajo, reflexionando en estado de resignaci&oacute;n sobre la muerte del periodismo, y no solo del de bicicletas. La disciplina ya no existe en general, nadie la pr&aacute;ctica. Su reemplazo se ha consolidado en favor de la tendencia que la consagra como un entretenimiento malo, mal&iacute;simo, de chispas negras, que mantienen vivo el malestar social y la acumulaci&oacute;n de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya no hay aire en el ambiente, excepto el irrespirable. Solito conoce el asunto, como conoce &ldquo;la potencia del deseo verdadero&rdquo; (aquel que tiene &ldquo;m&aacute;s intensidad que la vida&rdquo;), las diferencias entre &ldquo;estar con alguien y amar&rdquo; y el misterio de vivir, de haber vivido, dado que &ldquo;no hay modo de que el pasado no vuelva como enigma&rdquo;, que es lo que por lo general se dice del futuro.
    </p><p class="article-text">
        El poder de Caravario para escribir sus historias en las que el pasado est&aacute; siempre por delante (son historias de un pasado que <em>todav&iacute;a</em> no pas&oacute;) se ejerce por discreci&oacute;n. Uno puede detenerse en su prosa con la lupa en la mano, mirarla del derecho y del rev&eacute;s, someterla a la luz y revisarla letra por letra, y lo que va a resplandecer es el don de alguien que convierte las joyas en bloques de oro. Una especie de refinamiento invertido, de voluntad esencialista, que nos ilusiona con la idea de que la literatura puede regresar a la vida de la que sali&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/periodismo-historias_129_9885982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jan 2023 03:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fin del periodismo y otras historias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan José Becerra,Juan José Saer,Alejandro Caravario,Novelas]]></media:keywords>
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