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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Rock Nacional]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/rock-nacional/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Rock Nacional]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Camionero: la novedad más ancestral del rock nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/camionero-irrumpe-ancestral-novedad-rock-nacional_128_12463042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04ef515a-33de-40b3-8985-248f8fecc1f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Camionero: la novedad más ancestral del rock nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista a una banda que crece evadiendo etiquetas. Su secreto: tocar hasta en el Hospital Garrahan y vender cassettes tallados a mano. Un dúo que prueba que lo sólido no siempre se desvanece.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Todo nos termin&oacute; cerrando cuando Gonza, un amigo de Mendoza, nos dijo:<strong> &lsquo;No saben lo que dar&iacute;an muchas bandas por tener un racimo de locos como los que tienen ustedes&rsquo;.</strong> Si lo ten&eacute;s que salir a buscar y pagar, eso te sale fortuna&rdquo;, dicen <strong>Joan Manuel Pardo</strong> y <strong>Santiago Luis</strong> a <strong>elDiarioAR</strong> en el camar&iacute;n del <strong>Centro Cultural Matienzo</strong>. Es s&aacute;bado 12 de julio y <em><strong>Camionero </strong></em>est&aacute; por llevar adelante <strong>Tracci&oacute;n a Sangre XV</strong>, un ciclo mensual que encarna uno de los fundamentos de la banda, la defensa del vivo. <strong>&ldquo;Tocar, tocar y tocar&rdquo;</strong>. Es la primera vez que el d&uacute;o dar&aacute; dos shows en una misma noche, ambos con entradas agotadas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los rasgos que sobresale del fen&oacute;meno <em>Camionero </em>es el sentido de pertenencia y comunidad que genera entre sus seguidores. Un s&iacute;mbolo que circula y se hace propio con una vitalidad y fluidez at&iacute;pica. <strong>&ldquo;</strong><em><strong>Camionero </strong></em><strong>es una experiencia que r&aacute;pidamente transforma p&uacute;blico en fans activos que multiplican su voz&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante 2024 y la primera mitad de este 2025 la banda ha experimentado un crecimiento exponencial</strong>. No solo han machacado con decenas de shows en la<strong> Capital Federal </strong>y en el conurbano bonaerense, se han presentado en diferentes puntos del pa&iacute;s, desde <strong>Jujuy </strong>hasta <strong>Comodoro Rivadavia</strong>, <strong>Chubut</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Camionero tocó el 12 de julio en la XV edición de su ciclo Tracción a Sangre.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una b&uacute;squeda</strong></h2><p class="article-text">
        &mdash;<strong>En la composici&oacute;n de las letras, en las melod&iacute;as, en el sonido y en las historias que cuentan sus las canciones, </strong><em><strong>Camionero </strong></em><strong>propone una b&uacute;squeda constante. Y hay algo que pasa especialmente con el lenguaje. &iquest;De d&oacute;nde sale ese juego? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Joan: <strong>Es lo que aprend&iacute; escuchando a Spinetta. </strong>No hay que respetar la palabra del diccionario, hay que buscar la sonoridad de la palabra. Me agarro de esa idea. La palabra est&aacute; compuesta por fonemas, por articulaciones de la boca y uno puede jugar con eso, sacar la palabra de su significado de diccionario y llevarla un poquito m&aacute;s all&aacute;, que cada palabra te lleve por fuera de lo com&uacute;n. Hay un frase muy linda, quiz&aacute; un poco soez, que dice<strong> Sebasti&aacute;n Goyeneche</strong> acerca de <strong>Ioshua</strong>, un poeta que ya falleci&oacute;: &lsquo;En la boca Ioshua &lsquo;pija&rsquo; suena a fruta&rsquo;. Ioshua lo dice todo el tiempo pero no suena como algo guarango o como un insulto, suena como algo delicado y lindo. Esto es un caso extremo. <strong>Pero la idea es llevar las palabras m&aacute;s all&aacute; de su significado literal, que te disparen a otros lugares</strong>. Como la m&uacute;sica te pinta paisajes, las palabras acompa&ntilde;an ese paisaje. <strong>Eso es herencia del Flaco</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Camionero </em>naci&oacute; en <strong>Beccar</strong>, zona norte de la provincia de Buenos Aires, en el a&ntilde;o 2017, con <strong>Joan Manuel Pardo</strong> en guitarra y voz y Santiago Luis en bater&iacute;a, octavadores y coros. Uno de los proyectos en com&uacute;n que antecedieron a <em>Camionero </em>fue el lanzamiento del sello <strong>Cordillera Discos</strong>, donde Joan y Santiago editaron bandas de rock, blues y stoner, inclu&iacute;das <strong>Perro Volador</strong>, de Joan, y <strong>Jinetes</strong>, de Santiago. Tras esa experiencia, en 2018 <em>Camionero </em>decidi&oacute; publicar sus dos primeros trabajos de estudio, <strong>E.P.I</strong> y <strong>E.P II</strong>. Luego apareci&oacute; el EP <em>Confianza en ti solo</em> (2019), donde tocan el tema <em>&ldquo;Agua Asesina&rdquo;</em> junto a <strong>Juanse</strong>, de <strong>Ratones Paranoicos</strong>. Por &uacute;ltimo, los &aacute;lbumes <em>Club Camionero</em> (2021) y <em>Todo lo s&oacute;lido se desvanece en el aire</em> (2023).
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es lo que aprendí escuchando a Spinetta. No hay que respetar la palabra del diccionario, hay que buscar la sonoridad de la palabra.</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Santiago Luis (batería, octavadores y coros) y Joan Manuel Pardo (guitarra y voz).                            </span>
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        <strong>&mdash;Ustedes son cr&iacute;ticos del actual sistema de consumo musical en las plataformas de streaming. &iquest;Creen que podr&iacute;an aparecer otras formas? &iquest;Tocar tanto en vivo se vuelve una alternativa? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Joan: Creo que se podr&iacute;a hacer, negarlo de plano es absurdo. <strong>Decir que ya nunca m&aacute;s va a aparecer algo m&aacute;s copado es absurdo</strong>. Tiene que aparecer algo nuevo y va a aparecer. Porque hay una necesidad muy fuerte de otro tipo de consumo de m&uacute;sica, mucho m&aacute;s vinculado a una cuesti&oacute;n est&eacute;tica, art&iacute;stica y no tanto a la digesti&oacute;n al estilo McDonald&rsquo;s de la m&uacute;sica. Yo ven&iacute;a para ac&aacute; escuchando un disco, el disco termin&oacute; y empez&oacute; la famosa reproducci&oacute;n autom&aacute;tica, y no ten&iacute;an nada que ver un tema con el otro. As&iacute; suenan mal todos los temas, porque no hay una historia que se cuente a lo largo de un disco. <strong>Escuchar m&uacute;sica as&iacute; es como ver una foto hiperpixelada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Santiago: Coincido con que algo va a aparecer en alg&uacute;n momento. Si bien las plataformas ayudaron a la difusi&oacute;n y a que uno tenga m&aacute;s facilidad para difundir su m&uacute;sica,<strong> por otro lado &ldquo;lavaron&rdquo; un poquito el ambiente</strong>. Tiene que volver eso de que el artista pueda hacer su camino a su manera y teniendo el poder de hacer valer su m&uacute;sica como quiera. Eso no est&aacute; pasando ahora. Lo &uacute;nico que est&aacute; pasando es que a los que pueden ejecutarla en vivo les vaya mejor, y hacer una carrera en ese sentido. Es un poco lo que nosotros elegimos. La reproducci&oacute;n autom&aacute;tica hace que aparezcas medio de costado. <strong>Est&aacute;s escuchando Pimpinella y te aparece </strong><em><strong>Camionero</strong></em>. Hay mucha gente que viene y dice que le aparecimos en Spotify, pero no creo que sea el grueso, <strong>el grueso llega por el boca en boca y en la carrera que estamos haciendo basada en el vivo</strong>, que es tocar, tocar y tocar.
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                    alt="El dúo Camionero tocó en el Centro Cultural Matienzo el sábado 12 de julio."
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            <span class="title">
                El dúo Camionero tocó en el Centro Cultural Matienzo el sábado 12 de julio.                            </span>
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        <strong>&mdash;Cuando escuch&eacute; por primera vez el tema &ldquo;Guerrero At&iacute;pico&rdquo; intent&eacute; detectar influencias y aparecieron Pappo&rsquo;s Blues, The Black Keys, Los Ratones Paranoicos, Arctic Monkeys, entre otras bandas. Despu&eacute;s me dio la sensaci&oacute;n de estar escuchando algo nuevo. Fui a buscar el tema a las plataformas y result&oacute; ser el tema con mayor cantidad de reproducciones. &iquest;Esperaban eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Joan: <strong>No esper&aacute;bamos el impacto que tuvo el tema, porque cuando hicimos los cortes del disco no lo elegimos</strong>. Nos gustaba el tema, nosotros lo hab&iacute;amos imaginado de una forma y cuando lo grabamos no hab&iacute;a quedado tal como lo hab&iacute;amos compuesto en la sala. Era algo que no hab&iacute;amos logrado terminar de plasmar. Lo grabamos, qued&oacute; y cuando sali&oacute; como que resucit&oacute;. Nos amigamos con el tema que estaba grabado y despu&eacute;s la gente sola lo eligi&oacute; como su caballito de batalla. <strong>Cuando lo tocamos en vivo es cuando vuelan las personas y vuelan las botellas</strong>. Pero tampoco nos queremos agarrar de esa canci&oacute;n para hacer una carrera entera. Lo compartimos en redes sociales, pero<strong> tratamos que no sea el &uacute;nico canal que tenemos para acceder a la gente</strong>, porque sino m&aacute;s que una banda con todo un imaginario disponible somos una canci&oacute;n. Preferimos que no sea as&iacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No esperábamos el impacto que tuvo el tema [Guerrero Atípico], porque cuando hicimos los cortes del disco no lo elegimos</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El Acoplado</strong></h2><p class="article-text">
        Durante el show del 12 de julio, los <em>Camionero </em>no han estado solos en el escenario, han compartido con varios invitados,<strong> entre ellos el exbajista de Los Piojos,</strong> <strong>Micky Rodr&iacute;guez</strong>, con quien tocaron el cl&aacute;sico &ldquo;Tan solo&rdquo;.<strong> &ldquo;Ac&aacute; hay alguien que eligi&oacute; no tocar en River y tocar en el Matienzo&rdquo;</strong>, as&iacute; fue presentado. Pero adem&aacute;s al d&uacute;o en cada show lo acompa&ntilde;a <em>El Acoplado</em>, un fen&oacute;meno que <strong>Toto</strong>, uno de sus fundadores, explic&oacute; a<strong> elDiarioAR</strong>.
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                Micky Rodríguez, ex bajista de Los Piojos, junto a Camionero en Tracción a Sangre XV.                            </span>
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        &mdash;Toto: <em><strong>Camionero </strong></em><strong>y </strong><em><strong>El Acoplado</strong></em><strong> crecimos a la par</strong>. Yo a los chicos los conoc&iacute; por Instagram, yendo a buscar a la banda. Yo soy de la antig&uuml;edad, me gustan los CDs y los cassettes. Cuando los contacto les pregunto si tienen alg&uacute;n CD o cassette para venderme y me dijeron que no. Entonces lo que hice fue dise&ntilde;ar un cassette con xilograf&iacute;a, que es mi t&eacute;cnica, el grabado, les mand&eacute; un video y les dije:<strong> &ldquo;Ahora ya tengo cassette de ustedes&rdquo;</strong>. Y ah&iacute; Santi flashe&oacute; y me dijo si no quer&iacute;a hacer m&aacute;s para venderlos en los pr&oacute;ximos conciertos. Hice un par de cassettes m&aacute;s y as&iacute; empec&eacute; a venir a los shows. <strong>Ellos no ten&iacute;an nada para ofrecer, ni un sticker</strong>. En ese primer cassette que hice sonaba Roxete, despu&eacute;s ven&iacute;a el &aacute;lbum Club Camionero, terminaba y segu&iacute;a Roxette (r&iacute;e). Despu&eacute;s empec&eacute; a hacer posters. A partir de ah&iacute; empieza a nacer <em>El Acoplado</em>. Despu&eacute;s se sum&oacute; <strong>El Rulo</strong>, que es artesano, y empez&oacute; a hacer calaveras. &ldquo;No tenemos remeras&rdquo;, vino una chica y empez&oacute; a hacer remeras. As&iacute; fue creciendo. Ellos nos dieron el nombre <em>Camionero </em>y creamos la est&eacute;tica. <strong>A ellos les sirve como publicidad y nosotros tenemos el 100% de las ganancias</strong>. Como te dec&iacute;a, hubo un crecimiento de la banda y de <em>El Acoplado</em> al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Porqu&eacute; genera tanto sentimiento de comunidad la banda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Toto: Porque no se la creen.
    </p><p class="article-text">
        Al entrar a <em>El Acoplado</em> nos ponen un sello en la mu&ntilde;eca, el &ldquo;Pasaporte Camionero&rdquo;, con el que luego podemos entrar a la sala donde tocar&aacute; la banda. Nos invitan a probar unas pedaleras artesanales con est&eacute;tica camionera y con los nombres de los temas de la banda. Una costurera estampa en camisas, camperas, chalecos, un parche que dice &ldquo;Club Camionero&rdquo;. Se vende una cerveza que dice &ldquo;Dale Cami&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n est&aacute; <em>La Rueda de Auxilio</em>, un espacio que recoge donaciones y se suma a acciones solidarias.<em> </em>Hay mesas con calaveras artesanales, remeras, stencils, grabados, posters, stickers. La puesta en escena la lleva adelante un equipo de al menos veinte personas que funciona como un reloj.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo funciona el sistema de El Acoplado? Va a contramano de la l&oacute;gica de la comercializaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Joan: En un momento con Santi dijimos a esto hay que darle una forma, tom&aacute;rselo m&aacute;s en serio porque est&aacute; tomando unas dimensiones importantes. <em>El Acoplado</em> ya no era una feria de una mesita, eran siete mesas que ocupaban diez metros de pared y generaba un impacto.<strong> Hay formas ya establecidas de que el merchandising se vende de una forma, esto ni siquiera nos animamos a llamarlo as&iacute;, es una demostraci&oacute;n de amor</strong>. Vamos buscando corrernos de la estructura normal de c&oacute;mo se vende un merchandising y buscarle la vuelta, porque es sentido com&uacute;n, la gente que est&aacute; laburando ac&aacute; deja un mont&oacute;n de tiempo de su vida para hacerlo, <strong>que nosotros le morfemos una parte por el laburo que hicieron, no nos sentimos c&oacute;modos con eso</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Santiago: <strong>el inter&eacute;s no es simplemente econ&oacute;mico, es art&iacute;stico y de apoyo mutuo</strong>. Adem&aacute;s es una preocupaci&oacute;n menos para nosotros. Desde ya hay un respeto mutuo, nos muestran todo lo que hacen y nosotros aprobamos o no, pero el sistema ya est&aacute; muy aceitado y funciona para todos.
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                El Acoplado.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Ancestral novedad</strong></h2><p class="article-text">
        <em><strong>Camionero </strong></em><strong>irrumpe como una ancestral novedad en el rock nacional</strong>. La vuelta renovada de una &ldquo;vieja escuela&rdquo;. <strong>&ldquo;Lo viejo funciona&rdquo;, en clave El Eternauta</strong>. Pero el &ldquo;eterno retorno&rdquo; no es siempre igual, y al igual que en sus or&iacute;genes, <em>Camionero </em>es parte de una tradici&oacute;n que se nutre de lo for&aacute;neo sin prejuicios, que no imposta falsos localismos y en cambio celebra la universalidad del lenguaje musical, pero con las inevitables marcas de una tierra. Cantar sobre una pelea callejera en el barrio del Abasto (&ldquo;Genio del Abasto&rdquo;, en <em>Club Camionero</em>): la m&aacute;xima dostoievskiana &ldquo;Pinta tu aldea y ser&aacute;s universal&rdquo;.  Rock-blues, stoner, indie, pop, <strong>coordenadas que fallan a la hora de etiquetar una propuesta est&eacute;tica diversa</strong>, rica, que simplemente fluye con la necesaria confianza y el coraje de un camionero que se le anima a la ruta. <strong>La rebeld&iacute;a del rock and roll no es meramente contestataria en lo social, es tambi&eacute;n est&eacute;tica</strong>. <em>Camionero </em>hace honor a ambas dimensiones y avanza con una vitalidad muchas veces contenida y canalizada por la dictadura del algoritmo. <strong>La singularidad de ser un dos y sonar como un mont&oacute;n, como escribi&oacute; Juan Facundo D&iacute;az en la revista </strong><a href="https://es.rollingstone.com/arg/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rolling Stone</strong></a><strong>, no es improvisada</strong>, ha implicado mucho trabajo y la b&uacute;squeda de un sonido <em>fuzzeado </em>que hace coincidir la ausencia de los tonos graves del bajo con una arquitectura musical, han explicado, que involucra en el rompecabezas hasta la sonoridad y la m&eacute;trica de las letras. <strong>Defienden a rajatabla su car&aacute;cter de banda independiente</strong>. Menos es m&aacute;s. <strong>Parecen estar c&oacute;modos en la escena under, disfrutan este momento y no los tracciona el mandato de la masividad</strong>, he ah&iacute; un poco del encanto de la banda. La variedad de la propuesta art&iacute;stica de <em>Camionero </em>coincide con la variedad del p&uacute;blico que asiste a sus recitales: j&oacute;venes, treinta&ntilde;eros y un poco m&aacute;s. Rolingas, metaleros, progresivos, mezclados. A su vez <em>Camionero</em> empalma con una &eacute;poca de comunidades intensas.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay formas ya establecidas de que el merchandising se vende de una forma, esto ni siquiera nos animamos a llamarlo así, es una demostración de amor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;A fines de  junio participaron en un festival que se hizo a las afueras del Hospital Garrahan, en apoyo a sus trabajadores. &iquest;Hay ah&iacute; un s&iacute;ntoma del clima social y pol&iacute;tico que se est&aacute; viviendo en Argentina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Santiago: <strong>Nosotros con la m&uacute;sica no tratamos de hacer pol&iacute;tica</strong>, sin embargo inevitablemente tenemos ciertas posturas y manifestaciones por una realidad que no negamos y est&aacute; bastante dif&iacute;cil. Nosotros nunca lo expresamos expl&iacute;citamente, pero yo en lo personal tengo mayor afinidad con los partidos pol&iacute;ticos de la izquierda. El chico que nos hace las visuales es militante, y cuando pas&oacute; lo de los jubilados gener&oacute; un contenido y peg&oacute;, lo mismo pas&oacute; con el Garrahan. Nosotros nos hacemos cargo de las cosas que van pasando. <strong>As&iacute; fue que nos invitaron y nos sentimos como responsables de apoyar esa causa</strong>. Fuimos, ejecutamos, apoyamos y nos volvimos. Joni tiene un poco m&aacute;s de relaci&oacute;n con los profesionales de la Salud, yo no pero tengo dos ojos donde veo que dos m&aacute;s dos es cuatro, hay cosas que no est&aacute;n bien. Falta mucha empat&iacute;a, compa&ntilde;erismo, de no ser tan crueles con la pol&iacute;tica. <strong>Pero a mi me interesa hacer m&uacute;sica y no bajar una l&iacute;nea</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de m&uacute;sico,<strong> Joan es profesor de Lengua y Literatura en zona norte del Gran Buenos Aires</strong>. Debido al crecimiento de la banda ha comenzado a dejar horas de clase.<strong> Santiago es arquitecto</strong>, nacido en Comodoro Rivadavia, Chubut, se vino a vivir a Buenos Aires y se recibi&oacute; en la UBA.<strong> Su padre es camionero</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Tres libros y tres obras arquitect&oacute;nicas para recomendar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Joan: Dos mexicanos: <em>El testigo</em>, de <strong>Juan Villoro</strong> y <em>Pedro P&aacute;ramo</em>, de <strong>Juan Rulfo</strong>, amo ese libro. Y de <strong>C&eacute;sar Vallejo</strong>, poeta peruano, <em>Poemas Humanos</em>.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Santiago: <em>Casa Curutchet</em>, del arquitecto suizo<strong> Le Corbusier</strong>, la <em>Casa del Puente</em>, del argentino<strong> Amancio Williams</strong>, que est&aacute; en <strong>Mar del Plata</strong> y es del mismo estilo. Y despu&eacute;s la <em>Biblioteca Nacional</em>, el &aacute;rbol de la sabidur&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Ulacia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/camionero-irrumpe-ancestral-novedad-rock-nacional_128_12463042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Jul 2025 17:40:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Camionero: la novedad más ancestral del rock nacional]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Romina Zanellato, el feminismo rockero al poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/romina-zanellato-feminismo-rockero_132_12287318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a8e8364-e584-4278-b60a-1650949ebcfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117516.jpg" width="1916" height="1078" alt="Romina Zanellato, el feminismo rockero al poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Periodista, escritora y editora. Su trabajo se destaca por la recuperación crítica y sensible de voces históricamente silenciadas en la música argentina. Autora del libro "Brilla la luz para ellas. Mujeres en el rock argentino" (1960–2020), obra pionera que visibiliza el recorrido de las mujeres en un género dominado durante décadas por lógicas masculinas.</p></div><p class="article-text">
        No todo fue igual para el rock argentino luego de la aparici&oacute;n a fines de 2020 de <em>Brilla la luz para ellas</em> (Marea Editorial), el libro con el que<strong> Romina Zanellato</strong> (Neuqu&eacute;n, 1984) sald&oacute; una deuda con una historia en muchas ocasiones invisibilizada u olvidada: la de &ldquo;las mujeres en el rock argentino 1960-2020&rdquo;, como reza la bajada del t&iacute;tulo. A lo largo de casi cuatrocientas cincuenta p&aacute;ginas, podemos reconocer y seguir las trayectorias y las traves&iacute;as de las m&uacute;sicas de un g&eacute;nero que se escribi&oacute; en una gran parte de su recorrido con los c&oacute;digos y los mandatos de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Y todo naci&oacute; por una pregunta &ndash;&ldquo;&iquest;cu&aacute;l fue la primera m&uacute;sica feminista del pa&iacute;s?&rdquo;&ndash; que intentaron responder con varias de sus amigas una noche de pizzas y debates al calor de un paro de mujeres para un 8M. Prosigue Zanellato en su libro: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo era la tradici&oacute;n de rockeras nacionales? &iquest;Qui&eacute;nes fueron las pioneras en el rock argentino? Aparec&iacute;an nombres sueltos, pero poco sab&iacute;amos del recorrido. El descubrimiento fue revelador: en los feminismos honr&aacute;bamos a las pioneras en la lucha por el aborto legal, las que abrieron espacios y armaron la red. En la m&uacute;sica ni siquiera se sab&iacute;a qui&eacute;nes hab&iacute;an sido las primeras rockeras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la hora en que conversaremos v&iacute;a Zoom &ndash;ella pasando unos d&iacute;as en su Neuqu&eacute;n natal&ndash;, varias veces estuve por comentarle sobre una cuenta de Instagram que me gusta mucho, <a href="https://www.instagram.com/amigahablemosdeplata/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amiga, Hablemos de Plata</a>. Porque ciertos &iacute;tems que toca su hacedora resuenan en varias de las entradas de <em>Brilla la luz para ellas</em> a la hora de discutir el patriarcado &ldquo;Replicar el modelo masculino o buscar uno nuevo.&rdquo; &ldquo;Se la banc&oacute; como una lady.&rdquo; &ldquo;Hablemos de la obsesi&oacute;n con las mujeres exitosas. Con opini&oacute;n. Que no se callan.&rdquo; &ldquo;En la Argentina la brecha salarial entre hombres y mujeres llega al 27%, la m&aacute;s alta de Am&eacute;rica Latina, aunque es el pa&iacute;s con la mayor cantidad de mujeres en la fuerza laboral de la regi&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En la p&aacute;gina noventa del libro leemos la remembranza de una entrevista que la poeta <strong>Diana</strong> <strong>Bellessi</strong> le hizo a la tambi&eacute;n poeta y cantautora <strong>Mirtha</strong> <strong>Defilpo</strong> para la revista <em>Expreso Imaginario</em>, tiempos en que Defilpo se ocupaba de las letras de las composiciones de su pareja del momento, <strong>Litto Nebbia</strong>. &ldquo;En uno de los primeros ejemplares, en diciembre de ese a&ntilde;o, Bellessi le hizo una nota a Mirtha bajo un t&iacute;tulo provocador: &lsquo;No est&aacute; mal por ser una chica&rsquo;. La nota empezaba as&iacute;: &lsquo;Tanto en las carteleras como en los afiches que anuncian recitales de m&uacute;sica progresiva sobresalen en n&uacute;mero los nombres de m&uacute;sicos solistas, cantantes, compositores; pero &iquest;qu&eacute; pasa con las mujeres int&eacute;rpretes, compositoras o cantantes, salvo honrosas excepciones? &iquest;Hasta qu&eacute; punto no han sido marginadas, obstaculizadas o rechazadas agresivamente si no coquetean con una versi&oacute;n y una imagen impuesta en la sociedad y tambi&eacute;n en el rock? &iquest;Qu&eacute; pasa con las artistas mujeres?&rsquo;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa con las artistas mujeres hoy? De un modo esto lo viene respondiendo Zanellato con pasi&oacute;n y agudeza desde esa noche en que frente al enigma que cubri&oacute; el cielo de la pizzer&iacute;a de Chacarita le dio rienda suelta a la desfachatez y al orgullo. Aqu&iacute; y ahora su gran apuesta es la conducci&oacute;n del canal de YouTube <a href="https://www.youtube.com/@RuidoySentimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruido y Sentimiento</a>, donde conversa de m&uacute;sica con m&uacute;sicas. En tanto, colabor&oacute; en varios medios &ndash;<em>Rolling Stone</em>, <em>Rockdelux</em>, <em>Los Inrockuptibles</em>, <em>Indie</em> <em>Hoy</em>, <em>Infobae</em>, <em>Brando</em> y <em>Viva</em>, entre otros&ndash; y en la actualidad est&aacute; a cargo de la edici&oacute;n de los newsletters y el sitio web <a href="https://cenital.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cenital</a>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hay una escena digna de una epifan&iacute;a detr&aacute;s de </strong><em><strong>Brilla la luz para ellas</strong></em><strong>. Ese d&iacute;a te cay&oacute; la ficha. &iquest;C&oacute;mo fuiste encontrando el hilo ante la ausencia de muchas de esas historias de m&uacute;sicas en la bibliograf&iacute;a rockera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me hice unas unas cartulinas que pegu&eacute; en la pared de mi estudio y realic&eacute; una l&iacute;nea de tiempo como cuando escrib&iacute; mi tesis de grado en la universidad. Primero fui agarrando los libros que hab&iacute;a en casa. Despu&eacute;s me fui comprando varios: una primera edici&oacute;n usada de la <em>Historia del rock en Argentina</em> (Distal, 1987) de <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong>, los dos de Ezequiel &Aacute;balos &ndash;<em>Historias del Rock de ac&aacute; I </em>(Editora AC, 1995)<em> </em>y <em>II</em> (Edici&oacute;n de autor, 2011)&ndash;, <em>C&oacute;mo vino la mano</em> (Mutantia, 1985) de <strong>Miguel</strong> <strong>Grinberg</strong>, <em>Agarrate!!! </em>(Galerna, 1970)<em> </em>de <strong>Juan Carlos Kreimer</strong>. A medida que iba leyendo, iba marcando en ese hilo conductor nombres que aparec&iacute;an para investigar. Habr&eacute; comenzado en 2018. Pero adem&aacute;s de esa epifan&iacute;a con mis amigas, me hab&iacute;a pasado algo que me avergonz&oacute; aunque me dio pie para ir m&aacute;s a fondo. <strong>Pablo Schanton</strong> me invit&oacute; a coordinar con &eacute;l una mesa de debate sobre &ldquo;Mujeres en el Rock&rdquo; en el Di Tella. Estaban <strong>Mavi D&iacute;az</strong>, <strong>Juana Molina</strong>, <strong>Miss Bolivia</strong> y <strong>Pilar</strong> <strong>Arrese</strong> de <strong>She Devils</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En un momento Juana (Molina) menciona a <strong>Gabriela</strong> y yo digo: &ldquo;<strong>Mar&iacute;a Gabriela Epumer</strong>&rdquo;. Y ella dice: &ldquo;No, <strong>Gabriela</strong>, la primera mujer en el rock&rdquo;. Yo no sab&iacute;a qui&eacute;n era <strong>Gabriela</strong> <strong>Parodi</strong> y para m&iacute; fue terrible porque soy muy buena alumna. (<em>Risas</em>) Me sent&iacute; muy avergonzada y a partir de ah&iacute; me plante&eacute;: &ldquo;No puedo decirme periodista feminista ni periodista de m&uacute;sica, si no tengo esta genealog&iacute;a completamente clara en mi mente&rdquo;. Sin embargo, yo tampoco conoc&iacute;a muchas periodistas de m&uacute;sica en ese momento con quienes hablar. Entonces recurr&iacute; a los libros y a las revistas. Ah&iacute; me fui anotando esos nombres y armando un word &ndash;un poco como un identikit&ndash; con cada una de ellas. Fui a ferias, me compr&eacute; discos usados y revistas viejas, tambi&eacute;n muchos CDs (soy coleccionista). Como que fui montando un archivo. Todo eso me encant&oacute;, fue la parte m&aacute;s linda de toda la investigaci&oacute;n: fui hablando con distintas personas y entonces cada vez se iban sumando m&aacute;s nombres, m&aacute;s nombres, m&aacute;s nombres y se fue abriendo y ampliando ese mapa que estaba trazando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; vida cobr&oacute; el libro despu&eacute;s de su edici&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Unas semanas atr&aacute;s hab&iacute;a tenido un d&iacute;a de mierda y me subo al subte a las once de la noche. El vag&oacute;n estaba casi vac&iacute;o. Me siento, hab&iacute;a una chica enfrente y una al lado. La chica que estaba enfrente me mira, sonr&iacute;e, se me sienta al lado y me dice: &ldquo;Tu libro fue muy importante para m&iacute;. A partir de eso empec&eacute; a escribir sobre m&uacute;sica&rdquo;. Y yo: &ldquo;Guau, &iexcl;qu&eacute; hermosa!&rdquo;. Me siguen pasando esas cosas. No lo puedo creer. Yo medio que disoci&eacute;: escrib&iacute; el libro, lo publiqu&eacute; y ahora es como si lo hubiera hecho otra persona. Me resulta algo completamente ajeno. Pero me siguen llegando mensajes de algunas m&uacute;sicas muy emocionadas por haber sido recordadas. Es el caso de <strong>Leonor</strong> <strong>Marchesi</strong> de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=7jVOQl9gq5w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>P&uacute;rpura</strong></a>; hablo con ella todo el tiempo y flashea con ese rescate. Me sigue pasando de que yo sigo obsesionada con algunas de ellas. Con <strong>Cristina Plate</strong>, con <strong>Diana</strong> <strong>Nylon</strong>; sigo pensando en ellas.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>En lo personal, creo tambi&eacute;n que me dio una seguridad para trabajar que no ten&iacute;a. Esa verg&uuml;enza y esa inseguridad que sent&iacute; en el momento en que Juana (Molina) me dijo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo no sab&eacute;s qui&eacute;n es Gabriela?&rdquo;, ya no las tengo. Ahora me puedo plantar ante cualquiera sin dudar: gan&eacute; una seguridad que me cambi&oacute; la vida. Me siento una voz autorizada, algo que antes no me pasaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Unos meses antes de que aparezca el libro se sancion&oacute; la Ley 27.539, que regula el acceso de artistas mujeres y no binaries a eventos musicales. &iquest;Qu&eacute; cambios se fueron dando desde que naci&oacute; el cupo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que el libro sali&oacute; en un momento clave. Al mes del m&iacute;o, se edit&oacute; el de <strong>Barbi</strong> <strong>Recanati</strong>, <em>Mostras del Rock</em> (Futurock, 2020), que lo presentamos juntas en El Galp&oacute;n de Guevara. Despu&eacute;s m&aacute;s adelante vio la luz <em>Al taco. Historia del rock argentino hecho por mujeres (1954-1999)</em>, de <strong>Carolina Santos</strong>, <strong>Gabriela</strong> <strong>Cei</strong> y <strong>Silvia</strong> <strong>Arcidiacono</strong> &ndash;editado por Gourmet Musical en 2023&ndash; que contin&uacute;a con esa discusi&oacute;n. Esos tres libros junto con la serie documental que hizo Carolina Santos, <a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLZ6TIj4tHEIsEDbZojy0B4aQbsD53DQdA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sirenas rock</em></a> (2021), abrieron un debate y pusieron a las mujeres del rock en el lugar que se merec&iacute;an. La visi&oacute;n que todas tuvimos fue inevitablemente distinta a una producci&oacute;n que puede hacer un var&oacute;n. La admiraci&oacute;n de haber visto a determinadas mujeres haciendo m&uacute;sica nos posibilit&oacute; llegar hasta ac&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que suena vac&iacute;o y tonto decirlo, pero si vos ves a alguien realizando algo con lo que so&ntilde;&aacute;s, dec&iacute;s: &ldquo;Ah, bueno, lo puedo hacer, eso es posible&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;nto me marc&oacute; una canci&oacute;n de <strong>Fabi Cantilo</strong> cuando yo era chica y a la que repet&iacute;a sin parar? Esas cosas desde un punto de vista masculino cl&aacute;sico del periodismo de rock argentino no se contaban. Por eso la producci&oacute;n de nosotras cinco lo logr&oacute; y con el paso del tiempo lo fuimos confirmando. Aqu&iacute; y ahora salen cuentas en Instagram de chicas que relatan esto, que rescatan un disco, de lo que signific&oacute; tal banda en sus vidas. El domingo estaba leyendo una nota a <a href="https://lamusicaquetedebo.com.ar/2025/04/13/carmen-sanchez-viamonte-lo-que-arrasa-es-la-determinacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Carmen S&aacute;nchez Viamonte</strong></a> y ella dice: &ldquo;Yo hago esto porque la vi a <strong>Marilina</strong> (<strong>Bertoldi</strong>) haciendo eso y me cambi&oacute; la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-</strong><em><strong> Brilla la luz para ellas</strong></em><strong> est&aacute; dedicado a Rosario Bl&eacute;fari. &iquest;C&oacute;mo dimension&aacute;s la figura de ella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me cuesta much&iacute;simo porque el libro sali&oacute; dos o tres meses despu&eacute;s de su muerte y nosotras &eacute;ramos amigas; hab&iacute;amos hecho junto con <strong>Nahuel Ugazio</strong> el podcast Los Cart&oacute;grafos. Creo que escrib&iacute; una nota ni bien falleci&oacute; porque un poco la hab&iacute;a estado escribiendo antes; uno a veces escribe para saber qu&eacute; piensa y as&iacute; procesar ciertas cosas. Sali&oacute; en <a href="https://latfem.org/adios-adios-rosario-me-voy-me-voy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LatFem</a> pero despu&eacute;s intent&eacute; hablar poco de ella, tratando de proteger nuestra amistad. Creo que su legado ha crecido y que su familia es la que ocupa ese rol. El otro d&iacute;a la entrevist&eacute; a <strong>Nina</strong> <strong>Su&aacute;rez</strong> en el ciclo de YouTube <a href="https://www.youtube.com/@RuidoySentimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruido y Sentimiento</a> y le digo: &ldquo;A m&iacute; me sigue flasheando verla en remeras o ver un grafiti en la calle con su nombre&rdquo;. Y una chica escribi&oacute; en el chat de la entrevista que ella segu&iacute;a a <strong>Nina</strong> pero no sab&iacute;a que &iexcl;<strong>Nina</strong> era hija de <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> y que lo descubri&oacute; ah&iacute;! He recibido muchos comentarios del estilo: &ldquo;Yo la conozco por la pel&iacute;cula <em>Silvia Prieto</em>, pero no sab&iacute;a que era m&uacute;sica&rdquo;. (<em>Risas</em>) Son chicos muy j&oacute;venes, &iexcl;que es hermoso! Su figura en un punto no para de crecer y se est&aacute; moviendo por los lugares en los que ella le gustar&iacute;a haberlo hecho. Todo muy alternativo, muy under, pero con un consenso de reconocimiento que su figura se merece. Entonces, me siento muy satisfecha con eso y siento que el mundo est&aacute; haciendo justicia sin que nadie intervenga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En paralelo a la devoci&oacute;n por Rosario Bl&eacute;fari se encuentra otro &iacute;cono de los a&ntilde;os 90 como Mar&iacute;a Fernanda Aldana, a cuya historia tambi&eacute;n abord&aacute;s en el libro. Adem&aacute;s, fuiste a cubrir el juicio a su hermano Cristian Aldana para la revista </strong><em><strong>Rolling Stone</strong></em><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        - En principio, como la mayor&iacute;a de las personas, he ido cambiando de idea a lo largo de estos a&ntilde;os. Hay momentos donde fui m&aacute;s radicalizada, otros m&aacute;s moderada. Ahora estoy s&uacute;per radicalizada de vuelta. Pero en todos esos momentos nunca dud&eacute; de la importancia de <strong>Mar&iacute;a Fernanda</strong> <strong>Aldana</strong> en esta historia que yo estaba contando en el libro, que es la historia de las mujeres en el rock y sobre todo de cu&aacute;nto influyeron ciertas de ellas en esa &eacute;poca a las dem&aacute;s. Tengo cuarenta a&ntilde;os. Cuando iba a la secundaria, todas mis compa&ntilde;eras estaban vestidas como Mar&iacute;a Fernanda, yo iba a los recitales de <strong>El Otro Yo</strong>, ella era nuestra &iacute;dola absoluta. No s&eacute; si tuvo responsabilidad, si hubo complicidad &ndash;la justicia no lo determin&oacute; as&iacute;&ndash;, pero para m&iacute; es innegable el valor y la marca que ella dej&oacute; en la historia del rock, sobre todo de las mujeres. Para m&iacute; nunca estuvo en discusi&oacute;n si incluirla o no. S&iacute; me debat&iacute; el hecho de entrevistarla pero decid&iacute; no buscarla e intentar retratarla solo desde su obra. Dado que en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo hablo del juicio a <strong>Cristian Aldana</strong>, resolv&iacute; darle voz a <strong>Ariell Carolina Luj&aacute;n</strong>, una de sus v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; implica ser periodista musical y feminista? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es un compromiso pol&iacute;tico. Yo aplico el feminismo en toda mi vida. Es una forma de ver el mundo. Y conlleva el uso de ciertos valores que tengo: desde hablar con vos hasta ejercer mi trabajo como periodista. Creo que eso implica hacerme siempre preguntas y cuestionar lo establecido. Es volver a esa imagen de la pizzer&iacute;a Imperio, cuando estoy con mis amigas y me doy cuenta de que nunca me hab&iacute;a cuestionado la genealog&iacute;a de la m&uacute;sica que a m&iacute; m&aacute;s me gustaba. Y eso que hac&iacute;a mucho tiempo yo ven&iacute;a escribiendo sobre sobre m&uacute;sica&hellip; Bueno, yo intento tener esa pregunta constantemente en mi cabeza: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que no estoy viendo?&rdquo; &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n no estoy mirando?&rdquo; &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n no le estoy dando lugar?&rdquo; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando que yo no entiendo?&rdquo; Por ejemplo, ahora escrib&iacute; una nota para <a href="https://cenital.com/popstars-porno-el-potencial-artistico-del-sexo-mercado-o-rebeldia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cenital</a> sobre unas popstar underground actuales que tienen al sexo como la narrativa principal de su est&eacute;tica y de su m&uacute;sica. Es que despu&eacute;s de Madonna, no entiendo por qu&eacute; el sexo es escandaloso. Es decir, en 2025, &iquest;qu&eacute; hay ah&iacute; que yo no veo? Es meterme de una manera respetuosa y sin prejuicios en ese tema e intentar responder eso que a m&iacute; me provoca curiosidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Te genera tambi&eacute;n incordio esta incertidumbre? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Siempre lo hablamos con <strong>Lala Toutonian</strong>. Soy rockera: primero odio y despu&eacute;s te doy la posibilidad de cambiar de opini&oacute;n. (<em>Risas</em>) A m&iacute; me interesa entender incluso lo que no me gusta. Por eso hago un poco el canal <em>Ruido y Sentimiento</em>: para no quedarme afuera y para poder entender qu&eacute; le ve la gente a determinadas escenas, a determinadas m&uacute;sica, a determinados personajes. O sea, me parece que es por eso que somos periodistas, m&aacute;s all&aacute; de escribir sobre lo que a uno le gusta. Intento siempre estar un poco inc&oacute;moda. Hay que manejar siempre cierta distancia para poder analizar un poquitito m&aacute;s all&aacute;. Esa incomodidad de no entender bien del todo es mejor para la profesi&oacute;n. Y cuando est&aacute;s muy metido y sent&iacute;s que ten&eacute;s que defender algo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- El activismo te gana, en ciertas ocasiones, en el mal sentido del caso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Al tener cuarenta a&ntilde;os, yo ya fui parte de una escena como la del indie. Ahora soy espectadora de otras escenas que van naciendo. Uno es p&uacute;blico pero adem&aacute;s soy una trabajadora de la industria musical, entonces soy parte de una cadena. El problema es que muchas veces los periodistas no nos sentimos parte de la cadena de producci&oacute;n de la industria de la m&uacute;sica, pero lo somos. Y eso abre otro debate: la calidad del periodismo musical, de los espacios que se usan en los roles en los medios. La industria ha cambiado mucho y nosotros tambi&eacute;n debemos ir cambiando. Pero es otro debate.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; es significa en este momento de tu trayectoria el canal en YouTube </strong><em><strong>Ruido y Sentimiento</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es un proyecto que hago muy a pulm&oacute;n. Es mucho m&aacute;s barato escribir un libro por cinco a&ntilde;os que hacer un contenido digital. (<em>Risas</em>) Un poco lo pens&eacute; como la continuidad de <em>Brilla la luz para ellas</em>. Se trata de hacer entrevistas largas, fuera del algoritmo, de la vor&aacute;gine del recorte, con las m&uacute;sicas que est&aacute;n surgiendo y que no pude abordar en el libro porque su aparici&oacute;n es posterior a 2020. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En varias de tus &uacute;ltimas notas, sos de revindicar al pogo como una muestra de comunidad, de suerte de conciencia de clase rockera, casi como una resistencia ante la IA. &iquest;Hay algo de eso? &iquest;El pogo como un modo de materializar la uni&oacute;n frente a la ira?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo tengo mucha bronca. (<em>Risas</em>) Para m&iacute; es muy importante la bronca como elemento est&eacute;tico del arte. Como pulsi&oacute;n. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os estuve muy enojada. Y no quiero ir a bailar a una disco, no quiero que el rock sea pop. Antes de la pandemia, las grandes bandas eran <strong>Babas&oacute;nicos</strong>, <strong>B&aacute;ndalos</strong> <strong>Chinos</strong>. El sonido era mucho m&aacute;s proveniente de teclados, hab&iacute;a menos guitarras el&eacute;ctricas. Yo no encontraba en ese presente algo que canalizara eso que sent&iacute;a. Por suerte estaba una Marilina Bertoldi &ndash;que es muy rockera&ndash; con esa sensaci&oacute;n de enojo, de te escupo en la cara. Pero yo ve&iacute;a que el rock se estaba yendo a otro lado. Despu&eacute;s de la pandemia toda esta escena muy post punk de pibes &ndash;de la que soy espectadora&ndash; por suerte la empez&oacute; a encauzar y me encanta. Bandas como <strong>Mujer</strong> <strong>Cebra</strong> o <strong>Buenos Vampiros</strong>. Como que despu&eacute;s de la pandemia, la corporalidad y la forma de emocionarse cambi&oacute; radicalmente y todav&iacute;a no se habl&oacute; lo suficiente sobre eso. Y es clar&iacute;simo que esto tiene un efecto en la m&uacute;sica y en los pibes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me quedo con esto porque el emergente de la pandemia fue un rock m&aacute;s crudo, m&aacute;s visceral, y a veces encarnado en grupos de mujeres como Dum Chica o Las Tussi.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ya no existe m&aacute;s la idea que ten&iacute;amos de bandas de chicas o bandas de chicos. Ya todos son mixtas; o sea, se piensa distinto, los pibes lo piensan distinto. Ni siquiera piensan: &ldquo;Pongamos a una chica en tal lugar&rdquo;. Eso ya fue. Es maravilloso. Es una conquista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- No hace mucho te preguntaste: &ldquo;&iquest;Hace cu&aacute;ntas d&eacute;cadas que Buenos Aires no era el epicentro de algo nuevo en el rock?&rdquo; &iquest;Qu&eacute; transformaciones has notado al respecto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Tengo esta intuici&oacute;n que quiero compartir. Las personas que tienen la vida m&aacute;s o menos hecha, ordenada, al tener las condiciones b&aacute;sicas satisfechas, el arte que generan es menos urgente o menos excitante; es menos visceral. Son decisiones est&eacute;ticas m&aacute;s pensadas, m&aacute;s conceptualizadas. Pero cuando el arte y la m&uacute;sica se produce en los m&aacute;rgenes, en personas con una pulsi&oacute;n de crear realmente tan grande, digamos, que se superpone a sus propias limitaciones socioecon&oacute;micas, hay algo ah&iacute; de esa urgencia y esa realidad que a m&iacute; me interesa bastante m&aacute;s. Lo digo por esto de preguntarnos de d&oacute;nde proviene la creaci&oacute;n. No me olvido que desde los a&ntilde;os 70 para ac&aacute; personas como <strong>Charly Garc&iacute;a </strong>y <strong>Luis Alberto Spinetta</strong>, por ejemplo, ven&iacute;an de cunas m&aacute;s privilegiadas, y que esas comunidades que se generaron a su alrededor o en su contra fueron tambi&eacute;n las que alimentaron el rock de los 80, y el que a m&iacute; m&aacute;s me interesa es el que fue m&aacute;s revolucionario y vanguardista, el que viv&iacute;a en los m&aacute;rgenes de la sexualidad, de lo econ&oacute;mico, de lo social.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que ahora lo que veo es que un poco la pandemia democratiz&oacute; otro tipo de carencia o de malestar para los j&oacute;venes. Porque tanto un pibe en una habitaci&oacute;n en Palermo como un pibe en una habitaci&oacute;n en el conurbano m&aacute;s vulnerable, estaban viviendo cosas similares &ndash;m&aacute;s all&aacute; del plato de comida.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, creo que toda esa generaci&oacute;n de pibes sufri&oacute; el mismo mal todos por igual: el encierro, la angustia, la sensaci&oacute;n de agon&iacute;a, la ansiedad. Como que de ah&iacute; parte mucha de esta escena nueva y que tiene como epicentro a Buenos Aires. Eso que empez&oacute; en ciertos sucuchos, en esos lugares por afuera del circuito oficial, ahora explot&oacute;. Y cada vez m&aacute;s esas bandas llaman la atenci&oacute;n a trav&eacute;s de notas en los medios m&aacute;s grandes. Creo que esta generaci&oacute;n que sufri&oacute; tanto el encierro, la pandemia; que naci&oacute; con las redes sociales, con el tel&eacute;fono en las manos, que sufre tanto esa ansiedad, es la que busca tambi&eacute;n respuestas alternativas y crea esta nueva escena. Esas bandas y solistas est&aacute;n generando estrategias para salir del algoritmo, de la ansiedad y de la agenda impuesta.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; </em><strong>Daniel Flores</strong><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/romina-zanellato-feminismo-rockero_132_12287318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 May 2025 03:03:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Romina Zanellato, el feminismo rockero al poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional,Mujeres,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carolina Taffoni, la mirada ácida viene de Rosario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/carolina-taffoni-mirada-acida-viene-rosario_132_12174477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec8bb552-e04f-47cb-abd4-d0fca3b7013f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carolina Taffoni, la mirada ácida viene de Rosario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la época dorada de los blogs, sobresalía "Contra las Cuerdas". Su hacedora fue la rosarina Carolina Taffoni, una pesimista apasionada. Así que nos propusimos un viaje en el túnel del tiempo para rememorar y revisar esos años, y de paso aseverar que estamos vivitos y coleando. Pese a la incertidumbre de no saber qué es aquí y ahora el periodismo.

 </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Thank you for the music. Bueno, hasta aqu&iacute; lleg&oacute; el blog&hellip; En este &uacute;ltimo tiempo se amontonaron muchos bosquejos de posteos en cuadernos, papeles sueltos y archivos de word. Ninguno pudo ser completado. Tampoco me gustaron los textos que se publicaron recientemente. Est&aacute;n escritos a las apuradas, y no me gusta escribir de esa manera. Quer&iacute;a agradecer a la gente que se tom&oacute; la molestia de leer y de participar en estos cuatro a&ntilde;os. Realmente fue una gran experiencia.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Con fecha de 4 de enero de 2008, estas son las palabras que leyeron lectoras y lectores como apertura del cierre del blog <a href="https://contralascuerdas.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Contra las Cuerdas</a>. Su hacedora, la periodista <strong>Carolina</strong> <strong>Taffoni</strong> (San Lorenzo, Santa Fe, 1971; o como ella remarca: &ldquo;nac&iacute; el a&ntilde;o de <em>Hunky</em> <em>Dory</em> y <em>Sticky Fingers</em>&rdquo;) lo hab&iacute;a arrancado en 2003 y CLC era parte de un ecosistema que nucleaba a otros blogs con fundamento y mucha carne en el asador como Lunes Felices (de <strong>Marcos Zurita</strong>) y Mal Elemento (con <strong>Hern&aacute;n</strong> <strong>Ferreir&oacute;s</strong>, <strong>Alejandro</strong> <strong>Lingenti</strong>, <strong>Pablo Strozza</strong>).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Contra las Cuerdas fue una bit&aacute;cora que disparaba y mord&iacute;a, que contagiaba una fiebre pasional mientras las oraciones se desenvolv&iacute;an solas en sorpresas inesperadas para el lector y, tal vez, hasta su propia autora&rdquo;, ha dicho el periodista <strong>Lucas</strong> <strong>Canalda</strong> ocho a&ntilde;os atr&aacute;s cuando <a href="https://www.rapto.com.ar/rapto/carolina-taffoni" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisit&oacute;</a> el fen&oacute;meno <strong>Taffoni</strong>. M&aacute;s ac&aacute; en el tiempo, el periodista y escritor <strong>Juan Manuel Strasburguer</strong> se&ntilde;ala: &ldquo;A m&iacute; siempre me gust&oacute; mucho su blog. Su pulsi&oacute;n de escritura se combina muy bien con su pasi&oacute;n por la cr&iacute;tica musical. Taffoni tiene un estilo de escritura confesional, biogr&aacute;fica, pero a la vez logra decir cosas anal&iacute;ticas, algo que no es tan com&uacute;n en el periodismo de rock en Argentina. Eso tiene un valor importante: alcanza niveles de narrativa literaria con ese enfoque. Adem&aacute;s, ella tiene una visi&oacute;n de la vida por un lado apasionada y por otro por otro lado un poco pesimista, pero combina las dos: es un pesimismo apasionado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En tanto, mientras su blog escalaba tanto en elogios como en una mirada &aacute;cida sobre las condiciones de producci&oacute;n del periodismo musical, <strong>Taffoni</strong> escrib&iacute;a en el diario rosarino <em>La Capital</em> &ndash;donde se retir&oacute; hace muy poco luego de veinticinco a&ntilde;os siendo parte de su redacci&oacute;n&ndash; y colaboraba en la revista <em>Rolling Stone</em>. Pasaron casi veinte a&ntilde;os y el periodismo musical se revolc&oacute; mil veces como la persona que encara la ola en el mar. De ac&aacute; para all&aacute;, ella busc&oacute; el modo de incorporarse y encontrar el horizonte. Ahora escribe espor&aacute;dicamente para el newsletter Gold Soundz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Taffoni</strong> contin&uacute;a viviendo en Rosario y v&iacute;a un zoom decodificamos los c&oacute;digos maestros de una estirpe que no sabe de finales: los pugilistas de la belleza rockera, los herederos de una causa que naci&oacute; perdida. El bistur&iacute; afilado, la mirada lac&oacute;nica y certera. Es m&aacute;s, en medio de nuestra conversaci&oacute;n dejar&aacute; frases como: &ldquo;No s&eacute; si el periodismo existe ahora, si es una profesi&oacute;n o es un hobby. Ya no s&eacute; bien qu&eacute; es&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; dejaste de escuchar m&uacute;sica asiduamente, si la m&uacute;sica era el centro de tu vida? Tomo una pregunta que te hac&eacute;s en un </strong><a href="https://substack.com/home/post/p-157166858" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>texto</strong></a><strong> que firmaste recientemente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;- En el texto ensayo la b&uacute;squeda de las causas de por qu&eacute; pudo haber pasado esto. &iquest;Por qu&eacute; no escucho de la misma forma que antes? El primer punto es neur&aacute;lgico: en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os yo relacionaba siempre la m&uacute;sica con mi trabajo. Y entonces, como el trabajo se hab&iacute;a vuelto algo muy poco placentero, yo asociaba la m&uacute;sica &ndash;el hecho de escuchar m&uacute;sica, el hecho de los discos, el hecho de los recitales, todos esos productos culturales&ndash;al trabajo y al displacer continuo del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Siento mucha distancia entre esa forma de hacer m&uacute;sica &ndash;la de un disco de <strong>David Bowie</strong>, de los <strong>Stones</strong> o de los <strong>Beatles</strong>, que pueden ser de los 60 o 70&ndash; y este presente. Eso causa como una especie de angustia, &iquest;no? Es dif&iacute;cil de explicar&hellip; Adem&aacute;s, si bien por eso dej&eacute; de escuchar asiduamente esos discos que antes escuchaba continuamente, la verdad es que me los s&eacute; de memoria. Despu&eacute;s me angustia que yo no siento ninguna conexi&oacute;n con lo que ahora es mainstream &ndash;a pesar de todos los esfuerzos que hice&ndash;, y si habl&aacute;s de la palabra esfuerzo es porque est&aacute; todo mal. Esa m&uacute;sica no me conmueve, me aburre. Con ciertos m&uacute;sicos de la actualidad realmente me duermo, lo &uacute;nico que me producen es un profundo aburrimiento y despu&eacute;s del aburrimiento me empiezan a irritar. Mi generaci&oacute;n siempre vivi&oacute; el rock y el pop como un presente constante.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Claro que nos toc&oacute; rebobinar y escuchar en los a&ntilde;os 80 toda la gloriosa herencia de los 50, 60 y 70. Pero en los 80, el rock y el pop eran mainstream y en los 90 ni hablar. Para m&iacute;, los primeros diez a&ntilde;os de este siglo corresponden a una especie de resaca de los a&ntilde;os 90, de sus distintas escenas, que eran tantas y tan variadas. Eso dej&oacute; toda una estela de un mont&oacute;n de m&uacute;sica maravillosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Ahora es natural que haya voces femeninas en el periodismo musical, pero en tus comienzos eras una </strong><em><strong>rara avis</strong></em><strong>. Pasaron casi veinte a&ntilde;os de la &uacute;ltima entrada de tu blog </strong><em><strong>Contra las Cuerdas</strong></em><strong>. &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; a escribirlo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - El blog se llamaba <em>Contra las Cuerdas</em> porque ese era el t&iacute;tulo de una columna que yo ten&iacute;a en el diario <em>La Capital</em>. Pero a la columna la censuraron: molestaba. El blog naci&oacute; por la insistencia de un amigo, <a href="https://www.instagram.com/francoingrassia76/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Franco Ingrassia</strong></a>, uno de los fundadores del sello Planeta X. &Eacute;l me dec&iacute;a: &ldquo;Vos ten&eacute;s que tener un blog&rdquo;. Primero, yo ni sab&iacute;a qu&eacute; era un blog, pero &eacute;l me explic&oacute;, me mostr&oacute; los blogs que hab&iacute;a en ese momento y me gustaron. Sin embargo, yo me planteaba algo: &ldquo;Si estoy todo el d&iacute;a encerrada en el diario escribiendo, ni en pedo llego a casa y sigo escribiendo. No quiero ni ver la computadora&rdquo;. Pero como &eacute;l es muy obstinado, lo cre&oacute; igual. Me dijo: &ldquo;Bueno, suger&iacute; un t&iacute;tulo&rdquo;. Le dije: &ldquo;Pon&eacute;le <em>Contra las cuerdas</em>, como era la columna del diario&rdquo;. El blog qued&oacute; armado, flotando en internet. Unas semanas m&aacute;s tarde fui a cubrir un recital de <strong>Babas&oacute;nicos</strong> que se hac&iacute;a ac&aacute; en Rosario, era un lugar peque&ntilde;o. Si bien hice la rese&ntilde;a para el diario, me hab&iacute;an quedado cosas para decir; o sea, las cosas que me hab&iacute;an quedado para decir escapaban de la rese&ntilde;a tradicional que se hace para un medio. Ah&iacute; me acord&eacute; que estaba el blog y escrib&iacute; el primer posteo a partir de algunas cosas sueltas; unos di&aacute;logos que yo hab&iacute;a escuchado del p&uacute;blico; es decir, pavadas. Yo no ten&iacute;a ninguna intenci&oacute;n de escribir una vez por semana o de escribir una vez por mes; ni de hacerlo crecer ni nada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me llama la atenci&oacute;n que en varias entrevistas recalcases que no sab&iacute;as que te estaban leyendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es que jam&aacute;s pens&eacute; que el blog iba a llegar gente que estuviese en otro lugar que no fuese Rosario; es decir, yo no ten&iacute;a mucha dimensi&oacute;n de lo que pasaba con internet. Sucedi&oacute; que lo empez&oacute; a leer gente del c&iacute;rculo de Planeta X y despu&eacute;s ocurrieron otras cosas que no cab&iacute;an en mi trabajo en el diario, entonces empec&eacute; a escribirlas y eso gener&oacute; un rebote que nunca pens&eacute; que iba a tener. Luego se dio de comunicarme con gente de otros de otros blogs. Pienso que eso sucedi&oacute; porque una sent&iacute;a una enorme libertad para escribir. Esa falta de conciencia de que hab&iacute;a gente ley&eacute;ndote daba la posibilidad de escribir como una especie de diario &iacute;ntimo. Ese fue el mayor encanto de los blogs. No ten&iacute;a que escribir en un formato determinado ni en tantos caracteres como una nota convencional; o que el editor te pod&iacute;a decir algo, o romperte las pelotas por tal cr&iacute;tica. Eso era lo mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Adem&aacute;s, escrib&iacute;as con el seud&oacute;nimo de un hombre (Hunter). Esto gener&oacute; ciertos equ&iacute;vocos. Como que pasaron cosas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Eso era muy muy loco. En principio, era un homenaje a <strong>Hunter Thompson</strong>, uno de mis periodistas preferidos. Aunque me puse un seud&oacute;nimo porque no quer&iacute;a tener problemas con el diario. Ese fue el motivo. Es que a veces hablaba de cosas que pasaban en la redacci&oacute;n o que ocurr&iacute;an tras bambalinas en las entrevistas que yo hac&iacute;a en el diario. En ese sentido, <em>La Capital</em> era terriblemente controlador de todo, hasta lo que escrib&iacute;amos en redes sociales. Hasta al d&iacute;a de hoy sigo teniendo un seud&oacute;nimo pese a no trabajar m&aacute;s en el diario. Por ejemplo, en X sigo teniendo un seud&oacute;nimo porque nunca me anim&eacute; a poner mi nombre, sigo teniendo esa persecuta. Es algo que tendr&iacute;a que cambiar, dar la cara: no hay ning&uacute;n motivo para que no ponga mi nombre. (<em>Risas</em>) Y s&iacute;, hab&iacute;a mucha confusi&oacute;n. Siempre me trataban como como un hombre, me dec&iacute;an: &ldquo;Che, chab&oacute;n, que qu&eacute; bueno ese posteo&rdquo;. &ldquo;Hey, chab&oacute;n, vos sos sordo, no entend&eacute;s nada.&rdquo; (<em>Risas</em>) Incluso cuando yo escrib&iacute;a en primera persona y con pronombres femeninos, me respond&iacute;an como si escribiese un hombre: era muy gracioso. Y en X me pas&oacute; lo mismo durante muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Creciste leyendo la revista </strong><em><strong>Rolling Stone</strong></em><strong> importada, subyugada por el influjo de periodistas como Tom Wolfe y Hunter S. Thompson. Combinas como pocas voces en esta profesi&oacute;n lo biogr&aacute;fico con lo anal&iacute;tico de la cr&iacute;tica musical. &iquest;De d&oacute;nde viene eso? &iquest;Se debe a esas lecturas primeras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me han preguntado eso varias veces y la verdad es que no lo s&eacute;. Es cierto que estos tipos escrib&iacute;an mucho en primera persona y que son los periodistas que m&aacute;s he le&iacute;do; aunque tambi&eacute;n he le&iacute;do a muchos otros periodistas hist&oacute;ricos en la revista <em>Rolling Stone</em>, que tambi&eacute;n utilizaban la primera persona, pero en el momento en que me largu&eacute; a escribir en el blog no pens&eacute; en eso. En verdad, yo ten&iacute;a como una necesidad de contar cosas personales y me lo tom&eacute; como una suerte de diario en donde una iba volcando recuerdos y cosas &iacute;ntimas; pero reci&eacute;n tom&eacute; conciencia mucho despu&eacute;s cuando los otros me dec&iacute;an que era un formato que les resultaba original o que les resultaba entretenido de leer. Ahora bien, en ese instante yo no me di cuenta de eso; con el tiempo obviamente que s&iacute;. A m&iacute; se me peg&oacute; algo de su estilo de escribir pero sobre todo su manera de mirar el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una mirada &aacute;cida, corrosiva.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Claro, una mirada un poco &aacute;cida, desencantada. Aunque eso tambi&eacute;n viene de la m&uacute;sica que escucho. Porque la m&uacute;sica es la mayor inspiraci&oacute;n de los posteos de cualquier texto que yo pudiera haber escrito. Primero est&aacute; la m&uacute;sica. Algo que est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con lo que me provoca esa m&uacute;sica sobre lo que estoy escribiendo; lo que me provoca ese m&uacute;sico, su biograf&iacute;a, su historia, sus letras, su forma de componer, su forma de hablar en las entrevistas. Es decir, esa es la mayor inspiraci&oacute;n. Y esa mirada &aacute;cida tambi&eacute;n tiene que ver con la m&uacute;sica que me form&oacute; durante la adolescencia, sobre todo los <strong>Rolling Stones</strong> de los a&ntilde;os 60. Cuando escuch&aacute;s mil veces &ldquo;Satisfaction&rdquo;, &ldquo;Paint It Black&rdquo; o &ldquo;Mother&rsquo;s Little Helper&rdquo;, qued&aacute;s enculado de por vida (<em>Risas</em>). Ya no hay vuelta atr&aacute;s. Todo esto yo lo absorb&iacute; desde adolescente y me fascin&oacute;; siempre encontr&eacute; ah&iacute; un punto de conexi&oacute;n muy fuerte. Despu&eacute;s eso se reforz&oacute; con las distintas lecturas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Esa adolescente que en los a&ntilde;os 80 viv&iacute;a en San Lorenzo &ndash;una ciudad que se encuentra a 23 kms de Rosario&ndash;, &iquest;vislumbraba que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana estar&iacute;a ejerciendo el periodismo musical?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ten&iacute;a el deseo pero lo ve&iacute;a como algo s&uacute;per lejano. Yo le&iacute;a la revista <em>Rock and Pop</em> y dec&iacute;a: &ldquo;A m&iacute; me gustar&iacute;a hacer esto&rdquo;; sobre todo en la &uacute;ltima etapa de la revista cuando empezaron a aparecer (<strong>Norberto</strong>) <strong>Cambiasso</strong>, (<strong>Pablo</strong>) <strong>Schanton</strong>, <strong>Daniel H. Renne</strong>; toda una serie de personas que me encantaban c&oacute;mo escrib&iacute;an y que despu&eacute;s las perd&iacute; de vista porque al poco tiempo la revista cerr&oacute;. Recuerdo como si fuera ayer que llam&eacute; por tel&eacute;fono a la <em>Rock and Pop</em> &ndash;no s&eacute; si fui la &uacute;nica loca que llam&oacute;&ndash; preguntando por qu&eacute; no sal&iacute;a m&aacute;s. Me quer&iacute;a matar. No es como ahora que con internet ubic&aacute;s a cualquiera. Yo me preguntaba: &ldquo;&iquest;Y a estos tipos d&oacute;nde los encuentro? &iquest;D&oacute;nde los leo&rdquo;. Claro, algunos se pasaron a los diarios. Pero yo solo le&iacute;a revistas. Los vuelvo a encontrar de pura casualidad cuando voy a Buenos Aires y en la vidriera de una disquer&iacute;a ten&iacute;an dos revistas: la <em>Rev&oacute;lver</em> y <em>Esculpiendo Milagros</em>. &ldquo;&iquest;Y esto qu&eacute; es?&rdquo; Las empec&eacute; a ojear y en una estaba (<strong>Norberto</strong>) <strong>Cambiasso</strong> y en la otra (<strong>Pablo</strong>) <strong>Schanton</strong>. Entonces, cuando iba a Buenos Aires compraba esas revistas y las le&iacute;a como si fueran la Biblia. (<em>Risas</em>) Y esa tambi&eacute;n fue una gran influencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una gran escuela.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, una gran escuela. Pienso que la gente que escribi&oacute; ac&aacute; en la Argentina en los blogs, tienen una enorme influencia de la <em>Rev&oacute;lver</em>, de la <em>Esculpiendo Milagros</em>, de la <em>Ruido</em> &ndash;que salieron creo solo dos n&uacute;meros&ndash;, de toda la gente que escribi&oacute; en esas revistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; cerraste el blog?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cierro el blog porque estaba agotada f&iacute;sicamente. Me consum&iacute;a mucho tiempo su elaboraci&oacute;n. Es decir, yo no lo escrib&iacute;a tipo un rato a la noche, quince minutos y ya est&aacute;. No, lo iba escribiendo por partes. Pero lleg&oacute; un momento en que me cans&eacute; f&iacute;sicamente, ten&iacute;a la espalda rota&hellip; Me pasaba un mont&oacute;n de horas en el diario y despu&eacute;s los fines de semana estaba encerrada en casa escribiendo. Lleg&oacute; un momento en que me agot&oacute;. Y pese a que lo cerr&eacute; pensando en alg&uacute;n momento abrir otro, eso finalmente no ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me sumo al clamor popular. &iquest;Por qu&eacute; no quer&eacute;s que </strong><em><strong>Contra las Cuerdas</strong></em><strong> sea un libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No s&eacute;. Yo envidio mucho a la gente que se enamora del proceso de sacar libros. Me lo propusieron algunas veces, incluso empec&eacute; a hacer como una selecci&oacute;n de textos&hellip; Pero cuando los reviso, quiero cambiar la mitad de las cosas; es que la edici&oacute;n de todo esto ya me resulta tedioso. Despu&eacute;s est&aacute; el hecho de que sacar un libro no es un asunto pendiente. Ahora que dej&eacute; de trabajar en un diario &ndash;eso te quema mucho la cabeza, porque es un trabajo a presi&oacute;n y a velocidad&ndash;, entonces ahora que estoy haciendo como una especie de desintoxicaci&oacute;n de esa vor&aacute;gine, a lo mejor pueda pensar en algo m&aacute;s tranqui de hacer, algo que tiene otros tiempos, por ejemplo, editar un libro. No me considero escritora, me considero periodista. A m&iacute; me entusiasma m&aacute;s ver un texto que aparece en un diario o en una revista que en un libro. Es decir, para m&iacute; lo m&aacute;s sigue siendo una nota. En este momento tan complejo del periodismo, y ni hablar de la cr&iacute;tica, creo que a veces es m&aacute;s complejo sacar una nota, editar una nota, que editar un libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A la hora de definirte, esquiv&aacute;s catalogarte como &ldquo;escritora&rdquo;. Reivindicas la periodista que hay en vos. &iquest;Qu&eacute; cosas te interesan del periodismo actual? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - El periodismo como profesi&oacute;n est&aacute; en v&iacute;as de extinci&oacute;n. La precarizaci&oacute;n de la profesi&oacute;n es tremenda, y m&aacute;s si hablamos del llamado periodismo cultural y de espect&aacute;culos, porque son asuntos perif&eacute;ricos en el flujo de la informaci&oacute;n, sobre todo para los grandes medios. Como se suele decir en las redacciones, &ldquo;no son temas monetizables&rdquo;. Las causas de esta debacle son muchas y habr&iacute;a que dejarlo para otra nota&hellip; La profesi&oacute;n muere tristemente pero quedan algunos periodistas, gente con talento y vocaci&oacute;n que resiste en medio de la crisis econ&oacute;mica y hace malabares para sobrevivir. El tema es que no s&eacute; hasta cu&aacute;ndo. Cada vez hay m&aacute;s periodistas abandonando el barco, que tienen que cambiar de rubro. Con respecto a la cr&iacute;tica, qu&eacute; decir... La cr&iacute;tica musical ya no existe ni en el Primer Mundo, imaginate ac&aacute; en el cuarto. Las rese&ntilde;as son pura descripci&oacute;n y complacencia. Los medios no quieren quedar mal con nadie, y menos con los m&uacute;sicos, que se ofenden por cualquier pavadita que se diga de ellos. Por eso hace poco llam&oacute; tanto la atenci&oacute;n la rese&ntilde;a negativa que se public&oacute; en <em>Rolling Stone</em> sobre el &uacute;ltimo disco de <a href="https://es.rollingstone.com/arg-critica-duki-ameri/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Duki</strong></a>. Esa cr&iacute;tica se viraliz&oacute; porque una rese&ntilde;a negativa es una rareza absoluta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Una de las claves de tu escritura est&aacute; en poner patas para arriba la correcci&oacute;n pol&iacute;tica. &iquest;C&oacute;mo fuiste llegando a ese manojo de despojo y humor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando te metes con ciertos popes el rock argentino, eso despu&eacute;s te gana ciertos odios. Cuando te metes con un <strong>Charly Garc&iacute;a</strong>, un <strong>Fito P&aacute;ez</strong>, eso te provoca un dolor de cabeza tras otro. Es algo que se hace de vez en cuando, no se puede hacer todo los d&iacute;as. Ese es el diferencial con los blogs, donde era posible hacerlo y por eso tambi&eacute;n en su momento fueron tan le&iacute;dos, &iquest;no? Porque terminaban un poco con el discurso m&aacute;s acartonado y comprometido de los medios masivos. Eso los hac&iacute;a muy atractivos. A ver&hellip; Algunos periodistas les sale decir naturalmente que todos los discos de <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> son buen&iacute;simos y qu&eacute; buena toda la discograf&iacute;a de (<strong>Luis Alberto</strong>)<strong> Spinetta</strong>. No s&eacute;, algunos a lo mejor en ese aspecto son honestos y les entusiasma. A m&iacute; eso no me pasaba y lo dec&iacute;a. Lo que pasa es que despu&eacute;s ten&eacute;s que pagar el costo; es decir, en un medio los costos son altos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En ese punto, &iquest;te tent&oacute; alguna vez mudarte a Buenos Aires?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, nunca me lo pregunt&eacute;. Hay una cosa que yo siempre digo: las ciudades donde uno tiene que trabajar para ganarse la vida y pagar los impuestos tarde o temprano se vuelven un infierno. (<em>Risas</em>) Como a m&iacute; me gusta tanto Buenos Aires, de alguna manera yo quise conservar a Buenos Aires como una especie de refugio y no al lugar donde ten&iacute;a que vivir. Porque aparte hay otra cosa. Por las generales de la ley, cuando hay crisis en las profesiones, todos terminamos en la misma bolsa desgraciadamente: los buenos, los malos, los lindos y los feos. Y al final, las dificultades que yo enfrentaba en un medio ac&aacute; en Rosario, no eran muy distintas de las dificultades que enfrentan o enfrentaron los &uacute;ltimos a&ntilde;os mis colegas en Buenos Aires. Entonces, cuando yo me doy cuenta de eso, digo: &ldquo;Bueno, no s&eacute; si hubiese valido tanto la pena&rdquo;. Seguramente hubiera tenido m&aacute;s contactos profesionales y en la actualidad estar&iacute;a trabajando. Pero no creo que hubiese hecho la gran diferencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Vos pens&aacute;s que en un sentido te benefici&oacute; Rosario para tu escritura; la escritura como una forma de mirar el mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No s&eacute;, nunca lo pens&eacute;. Yo soy una especie de forastera ac&aacute; en Rosario. En la tradici&oacute;n musical, Rosario es una ciudad muy cancionera, mientras que yo vengo de una ciudad industrial en donde en los a&ntilde;os 80 se escuchaba mucho blues, mucho rock and roll. Vengo m&aacute;s de ah&iacute;. Con Rosario tengo algunos v&iacute;nculos de familia, v&iacute;nculos del club del que soy hincha, pero no tengo v&iacute;nculos musicales. Por supuesto, me gustan algunos m&uacute;sicos rosarinos, pero no son tan distintivos de la ciudad como la <strong>Trova</strong> o <strong>Fito</strong> <strong>P&aacute;ez</strong>, que es lo que siempre se vendi&oacute; para el afuera. Me gusta mucho <strong>Coki</strong> <strong>Debernardi</strong>, el ex l&iacute;der de <strong>Punto G</strong>, y tambi&eacute;n <strong>Juani Favre</strong> y <strong>Pablo</strong> <strong>Jubany</strong>. Y m&aacute;s ac&aacute; en el tiempo te podr&iacute;a nombrar a <strong>Barbeye</strong> y <strong>Pablo Comas</strong>. Respeto profundamente tambi&eacute;n a <strong>Litto Nebbia</strong>, que trasciende lo musical y es un modelo de laburo independiente y constante a trav&eacute;s de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Sos de esa generaci&oacute;n que se enojaba por un disco, por la opini&oacute;n de un m&uacute;sico. Sentenci&aacute;bamos como si se nos fuese la vida. &iquest;C&oacute;mo le&eacute;s ese aspecto en estos d&iacute;as? &iquest;Mejoramos como especie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - (<em>Risas</em>) Yo tengo sangre italiana, as&iacute; que para m&iacute; enojarme es como respirar, &iexcl;es una cuesti&oacute;n vital! (<em>Risas</em>). En ese sentido no mejor&eacute; como especie (<em>Risas</em>). Uno con los a&ntilde;os tiende a relajar un poco y a re&iacute;rse de cosas que antes le parec&iacute;an graves. De todas maneras, a veces leo declaraciones y pego un grito: &ldquo;&iexcl;Pero mir&aacute; lo que dice este pelotudo!&rdquo; Y capaz que quedo todo el d&iacute;a manija con eso. El tema es que hace a&ntilde;os el rock se transform&oacute; en un ambiente muy chiquito, ya no despierta semejantes pasiones. &iquest;Por qu&eacute; disco te vas a pelear ahora? &iquest;Por cu&aacute;ntas declaraciones te pod&eacute;s indignar? As&iacute; que cuando me enojo me parece bien, es se&ntilde;al de que estoy viva, de que todav&iacute;a me importa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En 2007, en el obituario del creador del sello Factory y la discoteca The Hacienda te preguntabas: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntos Tony Wilson necesitamos ahora, o estamos necesitando desde hace a&ntilde;os?&rdquo; &iquest;Sigue pendiente esa pregunta? &iquest;D&oacute;nde fue a parar esa necesidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Siempre se van necesitar tipos que &ldquo;hagan que las cosas sucedan&rdquo;, como recuerdo que escrib&iacute; en ese obituario. Y ya que habl&aacute;bamos de periodismo, estar&iacute;a bueno recordar que <strong>Tony Wilson</strong> era periodista. Y que los periodistas son fundamentales en el armado y la difusi&oacute;n de escenas culturales, sobre todo las m&aacute;s under. Es un laburo que se hace a pulm&oacute;n, y por lo tanto se necesita mucha convicci&oacute;n. El &uacute;ltimo caso que recuerdo en ese sentido es el de <strong>Juan Manuel Strassburger</strong> y <strong>Nicol&aacute;s Lantos</strong>, los periodistas que armaron el Festipulenta. Son casos aislados, pero afortunadamente existen.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Lalo Mir.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/carolina-taffoni-mirada-acida-viene-rosario_132_12174477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Mar 2025 03:04:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carolina Taffoni, la mirada ácida viene de Rosario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Bellas, el último editor del Sí!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/jose-bellas-ultimo-editor-si_132_12094711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/922c64fb-7b5d-4b9e-a889-011b0fa4202c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Bellas, el último editor del Sí!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corre 1985. José Bellas celebra sus quince años comprando "Exile on Main St." y aparece el Suplemento Sí! de Clarín. Años después, como periodista primero y editor después, PK se suma al Sí!, donde permanecerá veintidós años.</p></div><p class="article-text">
        En 1985, un adolescente <strong>Jos&eacute; Bellas</strong> (Villa del Parque, 1970) compr&oacute; el vinilo de <em>Exile on Main St. </em>para festejar su cumplea&ntilde;os n&uacute;mero quince. Es un a&ntilde;o fundamental en su vida, pensando en el futuro cercano: ese 1985 llega a todas las casas del pa&iacute;s el <em>Suplemento S&iacute;!</em> del diario <em>Clar&iacute;n</em>. El viernes 12 de abril de 1985, m&aacute;s precisamente. Alguna vez <strong>Omar Chab&aacute;n</strong> dir&aacute;: &ldquo;En 1985 se consolida el negocio del rock en la Argentina: salen la Rock &amp; Pop, el <em>S&iacute;!</em> y se inaugura Cemento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, ya como periodista, el joven <strong>PK </strong>(como todos en el ambiente musical lo conocen) se incorporar&aacute; a las filas del suplemento joven. Veintid&oacute;s a&ntilde;os de su vida y trayectoria estar&aacute;n relacionados con esas p&aacute;ginas, con los debates y pol&eacute;micas vertidas, con las ponderaciones y profec&iacute;as esparcidas que han sido marca registrada del <em>S&iacute;!</em>. Hab&iacute;a una militancia en el suplemento por la modernidad, por sacarse de encima el sayo del rock conservador. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Otro de los pilares de la trayectoria de <strong>Bellas</strong> est&aacute; ligado a la elaboraci&oacute;n de libros. Y con una curiosidad: una gran parte los ha realizado a cuatro manos. Primero con <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong> &ndash;la serie <em>100 veces</em> para Ediciones B, arrancando con <strong>Pappo </strong>y continuando con <strong>Charly Garc&iacute;a</strong>, los <strong>Redondos </strong>y los <strong>Stones</strong>&ndash; y luego con <strong>Paz Azc&aacute;rate</strong> (<em>Ayer so&ntilde;&eacute; con Taylor</em>, Planeta, 2023). En ambos proyectos las voces encontraron una forma de articular informaci&oacute;n y an&eacute;cdotas, con una ense&ntilde;anza o una observaci&oacute;n detr&aacute;s para restituir.
    </p><p class="article-text">
        Unos meses atr&aacute;s, a trav&eacute;s del libro <em>Karina. La hermana. El jefe. La soberana </em>(Penguin Random House, 2024), firmado por la periodista <strong>Victoria De Masi</strong>, conocimos una an&eacute;cdota que vincula al presidente <strong>Javier Milei</strong> con <strong>Jos&eacute;</strong> <strong>Bellas</strong>. Por un amigo en com&uacute;n, los entonces adolescentes se conocieron. O sea, digamos, <strong>PK</strong> era portador de muchos vinilos de los <strong>Rolling Stones</strong> y el arquero frustrado de Chacarita quer&iacute;a escucharlos. Ese amigo en com&uacute;n logr&oacute; que <strong>Bellas</strong> abriese las puertas de su discoteca en la casa paterna en Flores.
    </p><p class="article-text">
        La estad&iacute;stica, en este caso, no miente: <strong>Jos&eacute; Bellas</strong> fue el &uacute;ltimo editor del <em>S&iacute;!</em>, una historia que dijo adi&oacute;s el viernes 14 de octubre de 2016. No solo <strong>PK</strong> fue el encargado del cierre de un suplemento que marc&oacute; una &eacute;poca dorada del periodismo joven, sino tambi&eacute;n el testigo privilegiado de varios cismas que se dieron en el rock argentino desde los a&ntilde;os 90 para ac&aacute;. De esto y mucho m&aacute;s estar&aacute; compuesta nuestra conversaci&oacute;n virtual, con varias picantes observaciones sobre el devenir de la pr&aacute;ctica period&iacute;stica musical de por medio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo y cu&aacute;ndo te enteraste de que el </strong><em><strong>Suplemento S&iacute;</strong></em><strong>! ten&iacute;a un final?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Como muchas cosas en ciertos lugares, me enter&eacute; casi por radio pasillo. As&iacute; que no fue muy grato. Pero yo no soy <strong>Jorge Pistocchi</strong> o <strong>Jorge &Aacute;lvarez,</strong> que empezaron algo desde abajo, sino que yo entr&eacute; a una estructura que estaba armada. De los treinta y un a&ntilde;os que dur&oacute; el <em>S&iacute;!</em>, yo en veintid&oacute;s ocup&eacute; distintos cargos. Soy de las personas que m&aacute;s tiempo estuvo en el suplemento. Tengo encima m&aacute;s de mil cien cierres semanales. Soy la persona r&eacute;cord. Pero el cierre fue una decisi&oacute;n industrial del diario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l de todas las etapas que viviste en el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> record&aacute;s con m&aacute;s cari&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La parte que m&aacute;s me gust&oacute; fue la etapa desde 1992-93 hasta el 2000. En ese lapso intentamos darle un alma al suplemento, y no es que no la ten&iacute;a, pero quisimos legarle un alma period&iacute;stica. Ahora, si bien lo pod&eacute;s pensar desde un lugar period&iacute;stico o tambi&eacute;n como un espacio de preferencia por ciertas cosas u oposici&oacute;n a ciertas otras, lo m&aacute;s importante del <em>S&iacute;!</em> era la agenda. Si me pregunt&aacute;s, hoy en d&iacute;a es lo que m&aacute;s extra&ntilde;o. Muchas veces me pierdo shows porque no me entero. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Los grupos que no sal&iacute;an en la agenda del </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong>, sent&iacute;an que ese viernes por la noche nadie los iba a ir a ver.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Claro, incluso te dir&iacute;a que cuando quisimos mejorar ese asunto, se termin&oacute; el <em>S&iacute;!</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hist&oacute;ricamente, desde abril de 1985 hasta el a&ntilde;o 2000, la agenda era una sola p&aacute;gina al final del suplemento, en la retiraci&oacute;n de tapa. Como editor, cuando te llegaba el mono, la p&aacute;gina en el diagrama estaba entera. Ah&iacute; empezaban a poner los avisos pagos y despu&eacute;s con el espacio que te quedaba, vos te encargabas de lo que era la agenda gratuita. Cuando al suplemento le dieron m&aacute;s p&aacute;ginas y color, dijimos: &ldquo;Bueno, vamos a darle a la agenda dos p&aacute;ginas&rdquo;. Ah&iacute; entraba casi todo, pero a&uacute;n as&iacute; quedaba gente afuera. En 2008, nos dieron m&aacute;s p&aacute;ginas para el suplemento, veinte inicialmente. Entonces llevamos la agenda a tres p&aacute;ginas. Con el tiempo, como le sucedi&oacute; a muchos medios, tuvimos que achicarnos: de veinte a diecis&eacute;is, de diecis&eacute;is a doce, los costos del papel, etc. Adem&aacute;s, entraba a tallar la web. Por ende, en la web sal&iacute;a todo; por ende, utiliz&aacute;bamos menos papel. El tema es que la agenda nos sigui&oacute; quedando en tres p&aacute;ginas. &iquest;Pero qu&eacute; pas&oacute;? Los grupos ya no ten&iacute;an que pagar su destacado. Al no contar con publicidad, el <em>S&iacute;!</em> cierra porque deja de ser un negocio para el diario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Uy, no lo hab&iacute;a pensado as&iacute;. Por democratizar el espacio, ustedes rompieron con su propia estructura de negocio&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Los que hac&iacute;amos el suplemento no est&aacute;bamos pendientes de eso, pero en un momento fue obvio que no se generaba ese dinero de los destacados. Esto termin&oacute; impactando. En una &eacute;poca, he tenido charlas de media hora con un integrante de una banda poque no sal&iacute;an en la agenda. Y yo pensaba: &ldquo;Esta persona cuando le llega por error una factura de cien mil pesos de Edenor por ah&iacute; no tiene esta vehemencia para demandar por algo que es un servicio y lo paga, pero se lo reclama al <em>S&iacute;!</em>&rdquo;. En un punto, esta cuesti&oacute;n de proporciones ayud&oacute; al cierre del suplemento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l fue el mayor logro del </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong>, teniendo en cuenta el aspecto ideol&oacute;gico que se&ntilde;alabas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;- Lo m&aacute;s importante del <em>S&iacute;! </em>es que lo hayan fundado. Dentro de la estructura de <em>Clar&iacute;n</em>, en 1985 le encargan realizar a <strong>Daniel Kon </strong>&ndash;que era un periodista importante y joven, ven&iacute;a de escribir el libro y el gui&oacute;n de la pel&iacute;cula <em>Los chicos de la guerra</em> en 1984&ndash; un suplemento con un enfoque joven. B&aacute;sicamente, en el diario quer&iacute;an tener lectores j&oacute;venes. En ese momento ya se empezaba a hablar de que los j&oacute;venes no le&iacute;an tanto el diario: &iexcl;a&ntilde;o 1985! Lo del <em>S&iacute;!</em> es la creaci&oacute;n de un visionario tal como <strong>Daniel</strong> <strong>Kon</strong>, un tipo que despu&eacute;s terminar&iacute;a manejando a <strong>Soda Stereo</strong>. &Eacute;l concibe esa especie de m&aacute;quina adentro de <em>Clar&iacute;n</em> y uno como adolescente se entera enseguida del asunto porque es el diario que compra tu viejo: <em>Clar&iacute;n </em>estaba en la mayor&iacute;a de los hogares de clase media trabajadora. Adem&aacute;s, era una lectura gratis, ya no me ten&iacute;a que comprar la revista <em>Pelo</em>. En el 90, <strong>Kon</strong> se va con <strong>Soda</strong> (<strong>Stereo</strong>). Por un par de a&ntilde;os, el <em>S&iacute;!</em> queda al comando del gran (<strong>Guillermo</strong>) &ldquo;<strong>Pacho&rdquo; Allerand</strong> y despu&eacute;s agarra la manija <strong>Marcelo Franco</strong>. Creo que &eacute;l ten&iacute;a ganas de darle un golpe de efecto, as&iacute; que lo va a buscar a <strong>Pablo Schanton</strong>, y entran <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong>, <strong>Marcelo</strong> <strong>Panozzo</strong> y <strong>Ernesto</strong> <strong>Martelli</strong>. De este modo cambia la generaci&oacute;n de colaboradores y muchos de los que escrib&iacute;an en el suplemento &ndash;como <strong>Javier Febr&eacute;</strong> (que en paz descanse) y <strong>David Wroclavsky</strong>&ndash; empiezan a pasar a otras secciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Esos comienzos de los a&ntilde;os 90 son un momento bisagra en el rock argentino. En 1992, regresa Ser&uacute; Giran y Soda Stereo invita a las bandas s&oacute;nicas al Estadio Obras. &iquest;Qu&eacute; pod&eacute;s repasar de esos cambios en cuanto el enfoque period&iacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ese 1992 fue un padecimiento. Tuvimos seis meses donde todo era <strong>Ser&uacute;</strong> (<strong>Giran</strong>), despu&eacute;s otro semestre con <em>El amor despu&eacute;s del amor </em>sonando hasta cuando tirabas la cadena del inodoro. Y para terminar, el &eacute;xito de la pel&iacute;cula <em>Tango feroz</em>. Entonces, la &uacute;nica salida era por arriba; o m&aacute;s bien, por abajo. Por eso le dimos tanta manija a la movida s&oacute;nica; se trataba de que hubiese una m&uacute;sica perteneciente a esta nueva generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Adem&aacute;s, estaba el conflicto por institucionalizar algo que naci&oacute; para no ser institucionalizado como es el rock.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Exacto. Hab&iacute;an pasado diez a&ntilde;os de Malvinas y la explosi&oacute;n masiva del rock a trav&eacute;s de las radios. Por eso pensamos que deb&iacute;amos dejar de ser condescendiente con el rock. Estos tipos estaban ganando mucha guita, transform&aacute;ndose en unos viejos chotos; dando poco, totalmente aburguesados. Ante esto, salimos a hacer un poco de periodismo y a pinchar. Hab&iacute;a gente que estaba tapando o no dejando crecer otras expresiones&hellip; Si algo lamento a nivel period&iacute;stico en estos ocho a&ntilde;os sin estar al frente del <em>S&iacute;! </em>es no poder hacer una tapa por semana con un trapero. Son un mont&oacute;n de estrellas que estar&iacute;a buen&iacute;simo presentarlas y hablar con cada una Pero, adem&aacute;s, pincharlas como no se los pincha, &iquest;no? F&iacute;jate que eso tambi&eacute;n sucede por la percepci&oacute;n cr&iacute;tica y no es algo de este &uacute;ltimo a&ntilde;o, ya nos pasaba en los a&ntilde;os 90 con <strong>La Renga</strong> y <strong>Los</strong> <strong>Piojos</strong>. Por ejemplo, el colega <strong>Juan Facundo D&iacute;az</strong> hizo una <a href="https://es.rollingstone.com/arg-critica-duki-ameri/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;tica</a> en la revista <em>Rolling Stone</em> muy respetuosa del &uacute;ltimo disco de <strong>Duki</strong>, haci&eacute;ndose una pregunta sobre la evoluci&oacute;n o no del artista. El comentario se viraliz&oacute;, con gente diciendo: &ldquo;Mir&aacute;, lo destroz&oacute;&rdquo;. &iexcl;&iquest;Qu&eacute; lo va a destrozar?! El colega estaba ejerciendo el derecho de hacerse una pregunta p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Ah&iacute; es cuando el periodismo musical</strong><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><strong>conversa con la &eacute;poca, en el sentido en que tambi&eacute;n se fue pauperizando su esp&iacute;ritu cr&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que hay una malformaci&oacute;n de la idea de cr&iacute;tica. Mucha gente cree que cr&iacute;tica es tener un martillo como Thor. As&iacute;, despu&eacute;s de escuchar un disco, baj&aacute;s el martillo: &ldquo;Dos estrellas. &iexcl;Es malo!&rdquo; En el suplemento, si bien no realiz&aacute;bamos cr&iacute;tica con puntaje, intent&aacute;bamos ser cr&iacute;ticos pero desde la idea de hacernos m&aacute;s preguntas que las que se suelen efectuar sobre el mismo objeto. La cr&iacute;tica es una conversaci&oacute;n permanente que se reposiciona y se resignifica; es permitir contemplar un mont&oacute;n de puntos de vista distintos. &ldquo;Esto que nos gustan mucho, &iquest;por qu&eacute; nos gusta tanto?&rdquo; Creo que las redes fueron el Man&aacute; que lleg&oacute; para los m&uacute;sicos y para los fans: &iexcl;nos pudieron saltear a los periodistas!
    </p><p class="article-text">
        <strong>- M&aacute;s al &aacute;ngulo imposible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No s&eacute; c&oacute;mo en alg&uacute;n momento se baj&oacute; la l&iacute;nea de que todo aquello que dijeran los que se dicen artistas es algo que le hace bien al mundo, que es un regalo que nos dan con su coraz&oacute;n. En alg&uacute;n momento inicial de su creaci&oacute;n puede ser as&iacute;, pero mayormente se trata de gente queriendo ganarse leg&iacute;timamente la vida y, al fin y al cabo, haciendo un negocio por y para ellos mismos. Eso lo empezamos a ver en los a&ntilde;os 90. Por ejemplo, <strong>La Renga</strong> llenaba estadios y eso se supon&iacute;a que era toda la afirmaci&oacute;n, que los hac&iacute;a indiscutibles. En lo personal, mi pregunta era c&oacute;mo pod&iacute;a ser que veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, una banda basada en <strong>Vox Dei</strong> pero con menos calidad, le iba veinte veces mejor. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado? En ese entonces, si vos te hac&iacute;as tres preguntas y dudabas un poco, te calificaban de mala leche. Y uno empezaba a comprender que el grueso de nuestros potenciales lectores solo quer&iacute;a leer cosas que ratificaran su gusto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Algo usual en estos d&iacute;as, &iquest;no? Recuerdo que David Vi&ntilde;as propon&iacute;a leer siempre </strong><em><strong>La Naci&oacute;n</strong></em><strong>, as&iacute; sab&iacute;as qu&eacute; pensaba el enemigo. A todo esto, &iquest;c&oacute;mo fue tu formaci&oacute;n antes de ingresar al </strong><em><strong>Suplemento S&iacute;!</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Empec&eacute; en la revista <em>Rock en Blanco y Negro</em>. Ten&iacute;a veinte y estuve tres a&ntilde;os. Me llev&oacute; <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong>, que va a dar el salto al<em> S&iacute;!</em> despu&eacute;s de hacerle una nota a <strong>John Lydon</strong> cuando vino con <strong>PIL</strong>. Yo me qued&eacute; un a&ntilde;o m&aacute;s en la revista. Pero mi formaci&oacute;n era la que ten&iacute;amos antes. Mi primer show fue a los doce a&ntilde;os: fui a ver a Van Halen con unos amigos grandes del barrio. Mi formaci&oacute;n, entonces, fue leer revistas: leer a los periodistas que eran buenos y a los que eran malos, porque los que eran malos tambi&eacute;n te formaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- No vamos a dar nombres...</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo le&iacute;a todo porque a m&iacute; me gusta tanto leer y escribir de m&uacute;sica como escucharla. Me encanta la literatura bastarda que emite el rock. Y trato de emular en la escritura algo que pocos hicieron &ndash;puedo citar a <strong>Lester Bangs</strong>&ndash;, que es reproducir ese rayo, la velocidad de un riff de guitarra; la potencia, el estruendo o la decepci&oacute;n. Mismo el baj&oacute;n que te produce que te decepcione algo, &iquest;no? Al costo que le pones el coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo a lo que te dec&iacute;a antes, cuando en el suplemento nos dimos cuenta de que esa especie de cr&iacute;tica que le pod&iacute;amos hacer a una banda grande, eso no mermaba la cantidad de seguidores que ellos ten&iacute;an, el hecho en s&iacute; nos liber&oacute;: &ldquo;Ahhh, no les estoy cagando dinero.&rdquo; (<em>Risas</em>) Al mismo tiempo, cuando escrib&iacute;as un paneg&iacute;rico sobre <strong>Su&aacute;rez</strong>, eso no lograba tampoco que ellos sumasen p&uacute;blico. Entonces, en cierto sentido era decepcionante pero tambi&eacute;n liberador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; otras transformaciones fuiste percibiendo en el transcurso del tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando ingres&eacute; en 1994, el editor <strong>Marcelo Franco</strong> ten&iacute;a una libreta con los tel&eacute;fonos de la casa de todas las estrellas. Nosotros le vamos a contar a nuestros nietos que a <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> lo llamabas por tel&eacute;fono y, si estaba, &iexcl;te atend&iacute;a! (<em>Risas</em>) Cuando llegu&eacute; a ser editor en 2004, yo no ten&iacute;a el tel&eacute;fono de la casa de ninguno. Fue el momento en que los m&uacute;sicos y las bandas empezaron a poner prensa, secretarios y filtros. Solo hablaban cuando sacaban un disco. 
    </p><p class="article-text">
        La primera tapa del<em> S&iacute;!</em> fue con (<strong>Juan Carlos</strong>)<strong> Baglietto</strong> vestido de tanguero con un chambergo. Cuando supe que habr&iacute;a un &uacute;ltimo n&uacute;mero, la llam&eacute; a <strong>Jorgela Argara&ntilde;as</strong> &ndash;la madre del hijo de <strong>Baglietto</strong> que tocaba en ese momento en <strong>El Huevo</strong>&ndash; e hicimos con <strong>Juli&aacute;n Baglietto</strong> <a href="https://x.com/diegorottman/status/787035628223471617" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la misma foto</a>. Tratamos de hacer ese cierre circular para decir: &ldquo;Bueno, este no era un producto m&aacute;s, sino que estaba pensado de esta manera; tratando de insuflar un alma, un sentir, una noci&oacute;n y un pensamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En un momento el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> abandona el perfil musical y tiende a convertirse en un suplemento de tendencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En el periodismo, pretender cubrir la atenci&oacute;n y los intereses de un joven es estar llamado al fracaso. Igual que le suced&iacute;a a quienes realizaban la revista <em>Rolling Stone</em>, hab&iacute;a lectores del suplemento que defenestraban que hubiese en la tapa un actor o una actriz, alguien de la radio o que se tocase un tema social. Sin embargo, era un suplemento joven, no uno de rock. Es un disparate creer que en un medio as&iacute; pod&eacute;s interpelar a todos los j&oacute;venes del mundo. Por eso hacer un suplemento joven era estar condenados de entrada al fracaso: hay tantas formas de ser joven&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Us&aacute;s mucho la idea del fracaso como una certeza. Pero el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> tambi&eacute;n manejaba cierto car&aacute;cter prof&eacute;tico en relaci&oacute;n a los artistas que recomendaba. Se embanderaba con ellos. Pienso en Leo Garc&iacute;a, en Su&aacute;rez, en Miranda!</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Nos interesaba la din&aacute;mica o la m&aacute;quina de hacer estrellas de los suplementos de afuera, la de los tabloides ingleses. Le&iacute;amos a <strong>Simon Reynolds </strong>en ese momento, no veinte a&ntilde;os despu&eacute;s por Caja Negra. Hab&iacute;a una cosa de nuevo periodismo en nuestro quehacer. Estaba buen&iacute;simo salir los viernes, que es todo lo contrario a la idea del diario del lunes. En la actualidad, la mayor&iacute;a de los libros de rock est&aacute;n hechos con el diario del lunes. El periodismo de rock tiene que ser lo opuesto a tener un salvavidas, un paraca&iacute;das, que es el diario del lunes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Ya que hablamos de libros, en general los que hiciste est&aacute;n hecho a cuatro manos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Todo empez&oacute; con <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong> con quien quer&iacute;amos hacer un libro sobre an&eacute;cdotas de <strong>Pappo</strong>. Cuando hago un libro sobre rock, me interesa que el d&iacute;a en que va a imprenta, el 90% sean cosas que no se conoc&iacute;an previamente. Es que si no es un rejunte, es una compilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y cu&aacute;ndo leeremos el </strong><em><strong>100 veces Iorio</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me gustar&iacute;a hacerlo. Sin embargo, el proyecto que &uacute;ltimamente m&aacute;s me entusiasma es la antolog&iacute;a que estamos armando con <strong>Pablo Schanton</strong>. Queremos hacer una antolog&iacute;a de escritos sobre m&uacute;sica argentina, pero no solamente de rock, sino tambi&eacute;n de m&uacute;sica electr&oacute;nica, de tango, de folklore, de m&uacute;sica contempor&aacute;nea. Va a salir por Vadem&eacute;cum que es una editorial muy seria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Al respecto, tu escritura se ha vuelto punzante y reflexiva a la vez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Esto pasa porque soy viejo. (<em>Risas</em>) No, imagino que esto sucede por el hecho de bajar las ansiedades. A todo esto, el final del<em> S&iacute;!</em> me hizo reflexionar y desprenderme del d&iacute;a a d&iacute;a. Esto te vuelve m&aacute;s selectivo. As&iacute;, eleg&iacute;s de qu&eacute; opinar y hasta muchas veces es mejor callar. Como dir&iacute;a (<strong>Jorge Luis</strong>)<strong> Borges</strong>: &ldquo;Me da m&aacute;s orgullo lo que le&iacute; que lo que escrib&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Yumber Vera Rojas</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/jose-bellas-ultimo-editor-si_132_12094711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2025 03:12:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Bellas, el último editor del Sí!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suple Sí!,Clarín,Rock Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oscar Jalil, el enlace de la escena platense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/oscar-jalil-enlace-escena-platense_132_12056247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db31def4-c9b2-4f44-88e7-6a0a094c8665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oscar Jalil, el enlace de la escena platense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las marmitas del rock argentino es la ciudad de La Plata. Uno de sus reporteros más conspicuos es Oscar Jalil, primero al frente del suplemento joven de un reconocido diario platense y luego como factótum de la musicalización de la FM de Radio Universidad. Además, es el hacedor de una frondosa biografía de Luca Prodan.
</p></div><p class="article-text">
        En uno de los tramos finales de nuestra conversaci&oacute;n virtual, <a href="https://www.instagram.com/oscarjalil3/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Oscar Jalil</strong></a> (Mendoza, 1962) afirmar&aacute;: &ldquo;Todo lo que hago desde muy chico es realizar todo lo necesario para seguir conectado con la m&uacute;sica, con los discos&rdquo;. Lo dice un periodista cuyos primeros pinitos los llev&oacute; a cabo a los catorce a&ntilde;os haciendo las veces de DJ. Un adolescente que se mare&oacute; (para bien) cuando escuch&oacute; en vivo a <strong>La M&aacute;quina de Hacer P&aacute;jaros</strong>. El mismo adolescente &ndash;pero con cuatro a&ntilde;os m&aacute;s&ndash; que flashe&oacute; con <strong>The Police</strong> en el Estadio Obras en diciembre de 1980. Pero tambi&eacute;n un futuro no abogado que pate&oacute; el tablero y luego de pasar por la carrera de Comunicaci&oacute;n Social en la UNLP, se incorpor&oacute; a uno de los medios gr&aacute;ficos puntales de La Plata, <em>El D&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde mediados de los a&ntilde;os 90 para ac&aacute; su nombre y apellido se convirtieron en una instituci&oacute;n del periodismo platense. En tiempos previos a internet, si quienes no viv&iacute;an en la ciudad de las diagonales quer&iacute;an saber qu&eacute; se estaba cocinando de nuevo en aquellos parajes, <strong>Jalil</strong> dilucidaba con una serie de nombres de bandas y solistas las alternativas que se estaban gestando en La Plata.
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        Si bien el car&aacute;cter de pionero no le interese a <strong>Jalil</strong>, muchas de las voces del periodismo que le sucedieron &ndash;colegas que est&aacute;n entre los 35 y los 45 a&ntilde;os, casi dos generaciones menores&ndash; lo ven como un conector, el enlace. Primero con la revista <em>Bong&oacute;</em> y sus tres n&uacute;meros entre 1991 y 1993, y luego en una l&iacute;nea temporal mayor al frente del suplemento joven de <em>El D&iacute;a</em> (el romance finaliz&oacute; en 2000). 
    </p><p class="article-text">
        Mientras que desde 1998 hasta estos d&iacute;as es uno de los pilares de la traves&iacute;a musical de Radio Universidad &ndash;FM 107.5, el <em>house organ</em> del indie platense, ese que hoy reverbera en muchos festivales del mundo bajo el buque insignia <strong>&Eacute;l Mat&oacute; a un Polic&iacute;a Motorizado</strong>&ndash;, una emisora que <strong>Jalil</strong> plante&oacute; con el modelo de las radios <em>college</em> de los Estados Unidos. En marzo regresa al aire el programa que desde hace doce a&ntilde;os conduce junto con <strong>Nando Magistrale</strong>, <em>Detectives Salvajes</em> (los viernes de 20 a 22 hs.). A su vez, desde 2010 el hacedor de la biograf&iacute;a de <strong>Luca Prodan</strong>, <em>Libertad divino tesoro</em> (Planeta, 2015) es colaborador permanente de la revista <em>Rolling Stone</em>, en la que comenz&oacute; a escribir en 2002. 
    </p><p class="article-text">
        En 2024, Radio Universidad celebr&oacute; su <a href="https://es.rollingstone.com/arg-los-hitos-rockeros-de-radio-universidad-de-la-plata-del-programa-de-rocambole-en-los-70-al-tributo-a-virus-y-un-show-inolvidable-de-palo-pandolfo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centenario</a>. Uno de los hitos de sus &uacute;ltimas d&eacute;cadas fue la edici&oacute;n de tres discos en homenaje al repertorio del rock platense: <em>Tomo lo que encuentro</em> (2004), un tributo a <strong>Virus</strong> con <strong>Estelares</strong>, <strong>Mister Am&eacute;rica</strong>, <strong>Norma</strong> y <strong>Nerd Kids</strong>, entre otras bandas o solistas; <em>De regreso a Oktubre</em> (2007), donde los versionados fueron los <strong>Redondos</strong> por <strong>Mostruo!</strong>, <strong>Don Lunfardo</strong>, <strong>Crema del Cielo</strong> o <strong>Enc&iacute;as Sangrantes</strong>. Y finalmente, el a&ntilde;o pasado produjeron <em>Cinta Testigo Vol. 1</em>, un cat&aacute;logo peque&ntilde;o pero exquisito para revisitar la obra de <strong>Sergio P&aacute;ngaro</strong>, <strong>El Mat&oacute;</strong>, <strong>Francisco Bochat&oacute;n</strong> y <strong>La Cofrad&iacute;a de la Flor Solar</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esto, siempre estuvo <strong>Jalil</strong>, el conector, el enlace de la escena musical platense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Seg&uacute;n el cr&iacute;tico musical e historiador Sergio Pujol, sos el inventor del rock platense. &iquest;Qu&eacute; hay de cierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo que pasa que a &eacute;l le gusta mucho el jazz. (<em>Risas</em>) A principios de los a&ntilde;os 90, el diario <em>El D&iacute;a </em>era tan mezquino que si superabas las cuatro o cinco colaboraciones mensuales, no pod&iacute;as escribir m&aacute;s ese mes. Como a veces <strong>Sergio </strong>(<strong>Pujol</strong>) exced&iacute;a esa cantidad, si ven&iacute;a a tocar, supongamos, <strong>Chick Corea</strong> a La Plata, lo ten&iacute;a que cubrir yo. Una locura. Cuando arranqu&eacute;, le hac&iacute;a muchas preguntas a (<strong>Sergio</strong>)<strong> Pujol</strong>. Pero tal vez todo se deba a que el suplemento joven del diario tuvo en un momento una gran presencia de artistas de La Plata, algo que no hab&iacute;a sucedido. Esto ocurri&oacute; entre 1991 y 2000. En el a&ntilde;o 92 o 93, todos los integrantes de los <strong>Babas&oacute;nicos</strong> ven&iacute;an a La Plata porque sab&iacute;an que hab&iacute;a un flaco que les hac&iacute;a una entrevista larga y te sacaban fotos. As&iacute; pas&oacute; tambi&eacute;n con <strong>Adri&aacute;n</strong> <strong>Paoletti</strong>, con <strong>El Otro Yo</strong>, con <strong>Su&aacute;rez</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En el suplemento joven del diario </strong><em><strong>El D&iacute;a</strong></em><strong> marcaste la cancha, construiste de un modo la escena platense.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En 1992, armamos una encuesta del rock platense. Por primera vez los m&uacute;sicos de la Plata ten&iacute;an voz y voto: opinaban y sal&iacute;an con su fotito. Yo hablaba con bandas que no ten&iacute;an disco y que capaz nunca iban a sacar uno porque en esos d&iacute;as era imposible grabarlo. Entonces, era un laburo muy de remarla para encontrar la historia de esa banda que no ten&iacute;a una gacetilla y a lo sumo contaba con un demo en un casete. Hasta el a&ntilde;o 2000, la escena platense era muy reducida, con diez a doce discos por a&ntilde;o. A partir de 1998, lo mismo que yo hac&iacute;a en el diario, intent&eacute; llevarlo a cabo en Radio Universidad de La Plata. Por ejemplo, las bandas de ac&aacute; no sonaban en las radios de nuestra ciudad: cuando los <strong>Peligrosos</strong> <strong>Gorriones</strong> estaban con sus videos en MTV y hab&iacute;an ganado la encuesta del Suplemento <em>S&iacute;! </em>de <em>Clar&iacute;n</em> en 1993, en La Plata no los pasaban en ninguna radio. Ahora eso ha cambiado. Hasta una canci&oacute;n como &ldquo;Un d&iacute;a perfecto&rdquo; de los <strong>Estelares</strong> suena en las radios deportivas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo arrancaste puntualmente en el diario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mientras estaba estudiando Comunicaci&oacute;n, entr&eacute; al diario por un contrato de verano. A m&iacute; lo que me interesaba era escribir periodismo, pero en la facultad no te lo ense&ntilde;aban. Entonces, arranqu&eacute; un taller de escritura con <strong>Gabriel Ba&ntilde;ez</strong>. Al a&ntilde;o y medio de laburar en el diario, me di cuenta de que ten&iacute;a un techo, del que me golpeaba todo el tiempo. (<em>Risas</em>) Es que llega un instante en que mucho no se puede aprender, salvo cuando te mand&aacute;s una cagada. Ah&iacute; aprend&iacute; algo que es maravilloso y horrible a la vez: el elogio del silencio. Eso me lo ense&ntilde;&oacute; una colega que trabajaba en la secci&oacute;n. Si hac&eacute;s las cosas bien, nunca va a pasar nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Alguna macana que puedas evocar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Una vez me putearon porque lo hab&iacute;a puesto a <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong> en la tapa del suplemento joven de <em>El D&iacute;a</em>: se inauguraba el Centro Cultural Islas Malvinas y <strong>Becerra</strong> era el director. Me acuerdo que el secretario de redacci&oacute;n se recalent&oacute; conmigo porque dec&iacute;a que yo estaba a favor de la pol&iacute;tica municipal. Pero en el suplemento no solamente habl&aacute;bamos de m&uacute;sica.<strong> Mariana Enr&iacute;quez</strong> fue tapa por sus libros. A m&iacute; lo que me gustaba era poner en pie de igualdad lo que suced&iacute;a ac&aacute; con lo que ocurr&iacute;a afuera de esta ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l fue uno de tus descubrimientos predilectos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La primera vez que vi a <strong>Sergio P&aacute;ngaro </strong>tocar en una fiesta, no lo pod&iacute;a creer. Le dije: &ldquo;Quiero hacerte una nota&rdquo;. Pero &eacute;l no ten&iacute;a ni un demo. Me pareci&oacute; un personaje &uacute;nico. En el suplemento aparec&iacute;an los protagonistas de esa mini escena del rock de La Plata con voces y opiniones. Y no eran esas notas medias autom&aacute;ticas, t&iacute;picas de diario. La idea era abrir el juego porque adem&aacute;s lo hac&iacute;a yo solo, por eso hasta tuve que inventarme seud&oacute;nimos. Como nadie firmaba en el diario <em>El D&iacute;a</em>, lo primero que intent&eacute; hacer fue que me dejasen firmar porque quer&iacute;a llevarme algo el d&iacute;a de ma&ntilde;ana. A ver, yo crec&iacute; pol&iacute;ticamente odiando al diario <em>El D&iacute;a</em> &ndash;N. del E.: parte del grupo econ&oacute;mico del diario bahiense <em>Nueva Provincia</em>, muy ligado a la dictadura c&iacute;vico-militar&ndash; y cuando volvi&oacute; la democracia era el enemigo. Cosas de la vida, termin&eacute; laburando ah&iacute;. (<em>Risas</em>) Mi t&iacute;o me dec&iacute;a: &ldquo;Che, vos que sos periodista, &iquest;d&oacute;nde va a laburar? Ten&eacute;s que trabajar en el diario <em>El D&iacute;a</em>&rdquo;. Ah&iacute; me di cuenta de que no hab&iacute;a modo de escapar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En toda esta historia, fue primordial la revista</strong><em><strong> Bong&oacute;</strong></em><strong> que montaste con unos amigos a principios de los a&ntilde;os 90. &iquest;Qu&eacute; record&aacute;s de esos d&iacute;as? Bosquejaron un mapa del futuro con los distintos artistas que sacaron en tapa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, en ese momento fue tambi&eacute;n el arranque de un sello discogr&aacute;fico que estaba medio apadrinado por la Municipalidad de La Plata, Uno Dos Discos. Ah&iacute; sale el primer &aacute;lbum de <strong>Elefante Violeta</strong> y el segundo de <strong>Las</strong> <strong>Canoplas</strong>. Como mel&oacute;mano fan&aacute;tico de las revistas de rock que soy, con varios amigos armamos nuestra propia revista,<em> Bong&oacute;</em>. Sali&oacute; un n&uacute;mero por a&ntilde;o pero era imposible hacerla; pusimos y perdimos mucha guita. Igual, era muy c&oacute;mico: lo que m&aacute;s interesaba a la gente era la fiesta que hac&iacute;amos de presentaci&oacute;n, donde tocaban todas las bandas. En 1993, la primera tapa fue para los <strong>Peligros Gorriones</strong>. La de 1994, la compartieron <strong>Mister</strong> <strong>Am&eacute;rica</strong>, <strong>V&iacute;ctimas del Baile</strong> y <strong>Elefante Violeta</strong>. Y en la &uacute;ltima fuimos con <strong>Las Canoplas</strong>. Sin embargo, no hab&iacute;a que tener demasiadas luces para darse cuenta de que eso se estaba gestando, estaba en el aire. Para m&iacute;, <strong>Rudie Mart&iacute;nez</strong> es uno de los artistas m&aacute;s importantes del rock argentino y a veces no tiene ese reconocimiento. <strong>V&iacute;ctimas del Baile</strong> era vanguardia al principio de los 90 en el rock de La Plata.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A la distancia, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a la diferencia que marc&oacute; una revista como </strong><em><strong>Bong&oacute;</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En esos tiempos, no hab&iacute;a mucho humor en el periodismo de rock y nosotros jod&iacute;amos bastante con eso; algo m&aacute;s en la l&iacute;nea de la revista <em>Revolver</em>. Hab&iacute;a un personaje &ndash;<strong>Kaiser Killer</strong>&ndash; que era un periodista de Capital y que ven&iacute;a a destruir a las bandas de La Plata. (<em>Risas</em>) Esto era una invenci&oacute;n de uno de los que hac&iacute;amos la revista, <strong>Marcelo Rodr&iacute;guez Gait&aacute;n</strong>, que era muy divertido. No s&eacute;, nos interesaban los chismes del rock&hellip;. Nos gustaba tambi&eacute;n divertirnos bastante con eso. Hasta ten&iacute;amos un suplemento de heavy metal, que no ten&iacute;a nada que ver con la revista; pero hab&iacute;a una escena de metal y hardcore importante en La Plata. Adem&aacute;s, en <em>Bong&oacute;</em> colaboraron muchos fot&oacute;grafos que despu&eacute;s fueron important&iacute;simos dentro de lo que es la fotograf&iacute;a del rock. Por ejemplo, <strong>Leo Vaca</strong> o <strong>Mart&iacute;n Lucesole</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; tiene el agua de La Plata que genera tanto talento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo no soy para nada endog&aacute;mico ni creo que todo lo que se hace ac&aacute; es genial. Es m&aacute;s, siempre fui bastante cr&iacute;tico a eso como a la mirada a veces de La Plata con respecto a otros lugares. En 1991, lo conoc&iacute; a <strong>Rocambole </strong>(el<strong> Ricardo &ldquo;Mono&rdquo; Cohen</strong>) y armamos una productora fantasma llamada La Conspiraci&oacute;n. Con &eacute;l aprend&iacute; mucho de c&oacute;mo funciona el rock, m&aacute;s que nada en cuanto a esa intenci&oacute;n que ten&iacute;a <strong>La</strong> <strong>Cofrad&iacute;a </strong>(<strong>De La Flor Solar</strong>) o la que tuvieron los <strong>Redondos</strong> en su primera &eacute;poca. Reivindico esa mirada un poco inocente de difundir m&uacute;sica nueva, de hacer cosas distintas. Para m&iacute;, el esp&iacute;ritu m&aacute;s rom&aacute;ntico de los <strong>Redondos</strong> descansa en toda la obra de <strong>Rocambole</strong>. Con esa productora trajimos a bandas que hicieron sus primeras movidas en La Plata: desde <strong>Martes Menta</strong> a <strong>T&iacute;a Newton</strong>, el grupo de <strong>Carca</strong>, quien a&uacute;n hoy se acuerda. Los primeros shows de <strong>Los Piojos </strong>los armamos con <strong>Rocambole</strong>. Todav&iacute;a hoy seguimos haciendo cosas juntos. A m&iacute; me interesaba conectarme con los m&uacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Otra faceta importante de tu trayectoria est&aacute; ligada a Radio Universidad de La Plata y a los cambios que le imprime tu arribo en la coordinaci&oacute;n art&iacute;stica. El dial de la radio fue el faro de esa escena que fuiste generando en el suplemento joven del diario </strong><em><strong>El D&iacute;a</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La radio siempre me hab&iacute;a gustado. Es un medio mucho m&aacute;s expansivo que la gr&aacute;fica, tiene un halo muy fuerte. Sin embargo, sobre todo me interesaba poder poner m&uacute;sica que no suena usualmente en la radio. Esa fue mi intenci&oacute;n. Me encantaba la idea de ir en auto y que suene <strong>Tindersticks</strong>. Un amigo me cont&oacute; que estaban buscando musicalizador y fui a hablar con la directora. En ese tiempo, 1998, pese a los cambios que se hab&iacute;an dado &ndash;el rectorado de la universidad hab&iacute;a arreglado para que se hiciese cargo de la emisora la facultad de periodismo&ndash;, no hab&iacute;a un proyecto de radio. A ella le cuento que era posible adaptar ac&aacute; el formato de las radios <em>college</em> <em>rock</em> yankees, pero no hab&iacute;a mucha informaci&oacute;n al respecto. <strong>R.E.M.</strong>, los <strong>Pixies</strong> y <strong>Nirvana</strong>, son todas bandas que hab&iacute;an surgido de las radios <em>college</em>. Despu&eacute;s tambi&eacute;n estaban las radios inglesas o pensar en c&oacute;mo funcionaba la BBC. As&iacute; que me met&iacute; en el tema y me encargu&eacute; de traducir para La Plata una idea de radio <em>college</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo se fue armando la radio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Al principio, todo era muy precario. Yo era coordinador de aire y musicalizador. Creo que destru&iacute; mi colecci&oacute;n de CDs llevando todos los d&iacute;as una caja gigante de cuarenta a cincuenta discos&hellip; Le puse mucha garra. Me interesaba esa idea de la radio tem&aacute;tica, la radio con tiempo, las entrevistas largas, la contextualizaci&oacute;n. Hab&iacute;a un programa llamado &ldquo;C&aacute;tedra libre&rdquo;, donde un supuesto profesor acad&eacute;mico hablaba una hora, por ejemplo, de <strong>Roger</strong> <strong>Corman</strong>. O sino de <strong>Alfred</strong> <strong>Hithcock</strong>. O de <strong>Yo La Tengo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Me acuerdo que le festejaban los cumplea&ntilde;os a ciertos m&uacute;sicos con una pasada marat&oacute;nica de sus canciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo nuestro era muy pasional. Esos programas especiales eran una demencia. Cuando cumpli&oacute; a&ntilde;os el <strong>Flaco</strong> (<strong>Luis Alberto Spinetta</strong>), el 23 de enero de 2002, hicimos &ldquo;Operaci&oacute;n Spinetta&rdquo; con diez horas de su m&uacute;sica. Lo armamos con <strong>Lucas Finocchi</strong> (hoy guitarrista de <strong>Mostruo!</strong>) y llamamos por tel&eacute;fono al <strong>Mono</strong> <strong>Fontana</strong>, a <strong>Ariel Minimal</strong>; lo llamamos al <strong>Flaco</strong> a la casa pero no contest&oacute;. De esos programas hicimos varios: uno dedicado a <strong>Peter</strong> <strong>Gabriel</strong>, otro a <strong>John</strong> <strong>Lennon</strong>, otro a <strong>Daniel Melero</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Recuerdo tambi&eacute;n las ferias de los outlets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;- Eso fue en la &eacute;poca cuando la radio no ten&iacute;a dial por un problema t&eacute;cnico. Empezamos a armar los outlets, unas ferias como las que hac&iacute;a <strong>Gustavo Rudy</strong> del sello Ultrapop en Buenos Aires. &Eacute;l tra&iacute;a los discos de all&aacute; y las bandas ven&iacute;an con su CDR reci&eacute;n hecho, con las tapitas realizadas por ellos. Hicimos diecisiete outlets y tocaron m&aacute;s de ciento ochenta bandas. Uno de los shows los cerr&oacute; (<strong>Richard</strong>) <strong>Coleman</strong>, otro <strong>Palo</strong> (<strong>Pandolfo</strong>). En el primero toc&oacute; <strong>Miranda! </strong>cuando a&uacute;n no hab&iacute;an sacado su &aacute;lbum debut, sino ese CDR con unos pocos temas. La radio Universidad siempre fue un laboratorio de ideas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; canon impuso la radio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - A m&iacute; me cuesta saberlo, pero creo que muchos m&uacute;sicos de la Plata han escuchado la radio y se han fanatizado, por ejemplo, con <strong>Nick Drake</strong>. En Radio Universidad intentamos compartir la m&uacute;sica, pero tambi&eacute;n con un contexto detr&aacute;s. Esas canciones o esos artistas tienen que ver con pel&iacute;culas, con momentos hist&oacute;ricos, con geograf&iacute;as, con mucha literatura. Eso hace a un combo de maneras de apreciar la m&uacute;sica que no empieza y termina en la canci&oacute;n sino que va m&aacute;s all&aacute;. Y siempre compartiendo la m&uacute;sica de la ciudad de La Plata, tanto la nueva como la vieja.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Quedaste conforme con el laburazo que implic&oacute; un libro como </strong><em><strong>Libertad divino tesoro</strong></em><strong>, la biograf&iacute;a de Luca Prodan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El libro de <strong>Luca</strong> (<strong>Prodan</strong>) tiene mucho de revelador a partir de que cuenta la historia familiar. Se sab&iacute;a muy poco al respecto. Es m&aacute;s, <strong>Andrea Prodan</strong> me dec&iacute;a que le gustar&iacute;a que se hable de su pap&aacute; porque en la pel&iacute;cula de (<strong>Rodrigo</strong>) <strong>Espina</strong>, <em>Luca </em>(1999), el padre hab&iacute;a quedado muy mal parado; que hab&iacute;a algo m&aacute;s para contar sobre &eacute;l. En un punto, fue remontarse un poco a la historia del abuelo de <strong>Luca</strong>, que tambi&eacute;n fue un personaje. Yo ten&iacute;a noventa entrevistas hechas y ordenarlas era casi imposible. Con el editor, tomamos la decisi&oacute;n de que se torne un libro coral. Cada momento de la historia de <strong>Sumo</strong> tiene que ver con diferentes instancias muy fuertes de nuestra historia; no solamente la dictadura y la guerra de Malvinas, sino tambi&eacute;n la asunci&oacute;n de (<strong>Ra&uacute;l</strong>) <strong>Alfons&iacute;n</strong> y el regreso de la democracia; el Punto Final y la Ley de Obediencia Debida; la asonada de Semana Santa&hellip; Justamente en cada momento puntual de nuestra historia, ah&iacute; estaba <strong>Sumo</strong> por sacar un disco. Me parece que para la generaci&oacute;n de los m&aacute;s j&oacute;venes es importante que sepan de toda la riqueza que tiene la historia de <strong>Luca</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las cosas que me qued&oacute; marcado fue la proyecci&oacute;n de las mujeres, la mirada que ten&iacute;an sobre &eacute;l. Ellas le sacan la ficha enseguida, con ellas no compet&iacute;a. <strong>Luca</strong> era un gran amigo de las mujeres y ten&iacute;a ciertos modales que lo diferenciaban bastante del machismo argentino. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s del lanzamiento del libro, estamos viendo de sacar una cuarta edici&oacute;n de <em>Libertad divino tesoro</em>, ya que est&aacute; agotado. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Jos&eacute; Bellas</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/oscar-jalil-enlace-escena-platense_132_12056247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 03:20:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oscar Jalil, el enlace de la escena platense]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional,Luca Prodan,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eduardo Berti, el que se mudó al país de la ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/eduardo-berti-mudo-pais-ficcion_132_11941846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0711954e-7a47-4c18-b951-9f902af36458_16-9-discover-aspect-ratio_default_1109004.jpg" width="469" height="264" alt="Eduardo Berti, el que se mudó al país de la ficción"></p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabaj&eacute; unos quince, veinte a&ntilde;os como periodista. Hice dos mil entrevistas, si no fueron unas tres mil. (&hellip;) Soport&eacute; m&aacute;s de la cuenta la vida de periodista, m&aacute;s de lo que hab&iacute;a imaginado que podr&iacute;a soportar el humo, los nervios, el ruido y el caf&eacute; fr&iacute;o o hervido de las redacciones en aquellos tiempos, lejanos y tambi&eacute;n cercanos, en los que hab&iacute;a m&aacute;quinas de escribir y humo de cigarrillos, lo soport&eacute; convencido y tal vez equivocado, creyendo que era el peaje o el inicio de una especie de camino que conduc&iacute;a a la literatura&rdquo;, leemos en la p&aacute;gina 108 de este proverbial canto a la amistad que es <a href="https://hibridaeditora.com.ar/productos/faster-eduardo-berti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Faster</em></a> (H&iacute;brida, 2024), la adictiva novela recientemente publicada en nuestro pa&iacute;s de <a href="https://www.instagram.com/eduardoberti_/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Eduardo Berti</strong></a> (Buenos Aires, 1964).
    </p><p class="article-text">
        El trailer del libro dir&iacute;a algo as&iacute; (hay que leerlo con esa voz de trailer). Dos amigos del secundario. Un fanzine escolar. Una oda a la amistad. Una entrevista a <strong>Juan Manuel Fangio</strong>. Una ceremonia inici&aacute;tica. Una marea de recuerdos. La fascinaci&oacute;n por un ex Beatles (<strong>George</strong> <strong>Harrison</strong>). <strong>Emerson</strong> <strong>Fittipaldi</strong> y su Copersucar. Modos de ser felices. Un escritor y sus desvelos. Alianzas que se tejen a solas.
    </p><p class="article-text">
        Antes, una aclaraci&oacute;n. Aunque mejor que lo diga el mismo <strong>Berti</strong>. &ldquo;En general, estoy contando muy poco del plano real del libro. Es decir, cuando hago entrevistas &ndash;sobre todo con el palo m&aacute;s literario &ndash;, digo un amigo, un compa&ntilde;ero. Pero si quer&eacute;s ac&aacute; podemos decir que Fern&aacute;n es <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong>; digo porque me parece perfecto con la tem&aacute;tica de esta secci&oacute;n. Hay cierta gente, digamos la del palo como dice <strong>Gloria</strong> (<strong>Guerrero</strong>), que lo entendi&oacute; o lo intuy&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n se relaciona con el otro personaje de <em>Faster</em> &ndash;cuya primera edici&oacute;n fue en 2021 en Espa&ntilde;a, v&iacute;a la editorial Impedimenta&ndash;, el periodista y amigo <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong>, con quien <strong>Berti</strong> comenz&oacute; a escribir en diversos medios cuando no ten&iacute;an a&uacute;n veinte a&ntilde;os &ndash;<em>Canta Rock</em>, <em>Cerdos y Peces</em>&ndash;, firmando al principio siempre juntos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, la columna vertebral de nuestra conversaci&oacute;n virtual &ndash;<strong>Berti</strong> vive fuera de nuestro pa&iacute;s hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas; ahora mismo est&aacute; instalado en Burdeos, al sur de Francia&ndash; ser&aacute; su v&iacute;nculo con el periodismo de rock. Porque en <em>Faster</em>, m&aacute;s all&aacute; de la amistad, m&aacute;s all&aacute; de la vocaci&oacute;n literaria o la escritura, lo interesante es c&oacute;mo <strong>Berti</strong> va planteando en esa reconstrucci&oacute;n su lazo con el periodismo. Accedemos as&iacute; a situaciones tensas, otras de amor y otras de odio al oficio.
    </p><p class="article-text">
        - Nada es puro en <em>Faster</em>. Hay cosas que son verdad: que hac&iacute;amos una revista con <strong>Marcelo</strong> (<strong>Fern&aacute;ndez Bitar</strong>), verdad; que conocernos tuvo que ver con los gustos musicales y con un viaje en un micro, sin dudas. Que la revista era de deportes, verdad; lo de (<strong>Juan Manuel</strong>) <strong>Fangio</strong>, totalmente cierto; que lo llamamos y que nos dijo vengan en tres o cuatro horas, es verdad. Despu&eacute;s mezcl&eacute; como hacen los directores de cine quienes condensan todo en una sola escena. Juego, imagino situaciones. Me divierto a partir de una cosa que es real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;En esa postal de ustedes haciendo la revista hab&iacute;a una se&ntilde;al de futuro? &iquest;Imaginabas que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana te ibas a dedicar al periodismo y a la literatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Te juro que no recuerdo haberlo pensado mucho. Yo desde muy chico jugaba al periodismo. Adem&aacute;s, escrib&iacute;a textos breves o cuentos totalmente absurdos que le&iacute;an mis t&iacute;as, porque ellas eran profesoras de literatura. M&aacute;s adelante grab&eacute; con un amigo que ven&iacute;a a casa programas de radio en casete: mi viejo me hab&iacute;a regalado un grabador y era la novedad. Luego, con el tiempo, invit&eacute; a mi amigo a que se uniera al Bulo de Merl&iacute;n y lo que hicimos no era tan distinto. (<em>Risas</em>) Tal vez un poco mejor. Pero jugaba a estas cosas hasta que un d&iacute;a, ya en cuarto a&ntilde;o del secundario, empec&eacute; a decir: &ldquo;Bueno, tal vez esto es m&aacute;s que una diversi&oacute;n y me gustar&iacute;a dedicarme al periodismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Por qu&eacute; empezaron firmando los dos juntos, vos y Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En general, prepar&aacute;bamos entre los dos las preguntas. &Iacute;bamos juntos a las entrevistas y nos sent&aacute;bamos frente al entrevistado, pero despu&eacute;s hab&iacute;a uno que se encargaba de desgrabar, de darle forma a la nota, de editar. Entonces, el que firmaba primero es porque era quien hab&iacute;a hecho el montaje, eso nos permit&iacute;a cambiar y no ir en el mismo orden a la hora de la publicaci&oacute;n. Eso nos daba tambi&eacute;n m&aacute;s visibilidad, pod&iacute;amos firmar el doble de notas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Es cierto que les dec&iacute;an Batman y Robin?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La primera vez que lo escuch&eacute; fue de la <strong>Negra</strong> <strong>Poli</strong> y de <strong>Skay</strong> (<strong>Beilinson</strong>), quienes se refer&iacute;an as&iacute; de nosotros. Creo que se lo dec&iacute;an a <strong>Enrique</strong> (<strong>Symns</strong>), con quien eran amigos. Es que &eacute;ramos dos ni&ntilde;os con dieciocho o diecinueve a&ntilde;os en ese momento, principios de los a&ntilde;os 80.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;ndo escribiste tu &uacute;ltima nota en un medio gr&aacute;fico? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo &uacute;ltimo que firm&eacute; &ndash;y f&iacute;jate que ahora que lo digo es muy revelador&ndash; es una nota que me pidieron para la secci&oacute;n Cultura de <em>La Naci&oacute;n</em> despu&eacute;s de la muerte de <strong>Gustavo Cerati</strong>. Hoy la escribir&iacute;a de otro modo. A ver, con la misma admiraci&oacute;n que hay o que intento transmitir en ese texto, pero aqu&iacute; y ahora mi mirada de la carrera solista de <strong>Gustavo </strong>(<strong>Cerati</strong>) creci&oacute; much&iacute;simo. En ese momento, ese texto se lo pierde un poco. No es que lo minimiza, pero cuantitativamente no es tanto lo que le dedico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Tal vez no tiene el lado emocional que implica el paso del tiempo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La persona que estuvo vi&eacute;ndolo a <strong>Gustavo</strong> (<strong>Cerati</strong>) y que tuvo un v&iacute;nculo cordial con &eacute;l y que le hac&iacute;a notas, coincid&iacute;a con el <strong>Gustavo (Cerati)</strong> de <strong>Soda</strong> (<strong>Stereo</strong>). Mientras que con el otro, el solista, tuvo una relaci&oacute;n m&aacute;s distante, lo que es absurdo pero que influye sin duda emocionalmente. A su vez, en cuanto a mi &uacute;ltima escritura en torno al periodismo, se reedit&oacute; no hace mucho <em>Rockolog&iacute;a</em> (Gourmet Musical, 2023) al que le a&ntilde;ad&iacute; un cap&iacute;tulo. Sucede que encontr&eacute; dos entrevistas viejas a <strong>(Luis Alberto) Spinetta</strong> que estaban publicadas pero medio incompletas. Entonces hice un cap&iacute;tulo acerca del &aacute;lbum <em>Priv&eacute;</em> (1986) aunque noto que tiene una mirada muy distinta. No s&eacute;. No digo que desafine o que desentone con <em>Rockolog&iacute;a</em>, pero se nota el paso del tiempo. Que tampoco est&aacute; mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Pero hubo un d&iacute;a puntual en que tomaste la decisi&oacute;n de dejar atr&aacute;s el periodismo gr&aacute;fico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En un punto, hubo una etapa intermedia. Yo estaba escribiendo cada vez m&aacute;s ficci&oacute;n. Pero sent&iacute;a que la carga cuantitativa de trabajo de periodismo escrito me agotaba, me dejaba poco margen para la literatura. Como estaba en crisis con eso, lo charlaba con amigos. No recuerdo qui&eacute;n exactamente pero como m&iacute;nimo dos de ellos me dijeron: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no te pas&aacute;s a un medio audiovisual?&rdquo; No era tan f&aacute;cil decir: &ldquo;Largo todo y me quedo a escribir en mi casa, solo&rdquo;; me daba miedo esa apuesta como la soledad que pod&iacute;a tambi&eacute;n traer aparejada. Entonces, reci&eacute;n pude dejar la escritura period&iacute;stica al empezar a trabajar con los hermanos (<strong>Josi</strong> y <strong>Daniel</strong>) <strong>Garc&iacute;a Moreno</strong> y <strong>Carmen </strong>(<strong>Moreno</strong>), la madre de <strong>Charly</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>).
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo fue ingresar en ese universo desconocido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Si bien hab&iacute;a hecho radio en una pirata en 1987, no ten&iacute;a mucha idea de qu&eacute; era hacer televisi&oacute;n. Yo tra&iacute;a un poco los vicios buenos y malos del Bulo de Merl&iacute;n &ndash;mucho montaje, mucha edici&oacute;n&ndash;, lo que es caro para la tele, porque siempre es m&aacute;s barato realizar algo en vivo. Pero les gust&oacute; ese esp&iacute;ritu y logramos que <strong>Carmen </strong>(<strong>Moreno</strong>) aceptara. Esos fueron los a&ntilde;os en que dej&eacute; pr&aacute;cticamente de escribir periodismo. Primero hicimos <em>Rocanrol</em> (1992) y luego <em>La Cueva</em> (1993). Sin embargo, luego ocurri&oacute; lo que menos me esperaba: la gente de FM Tango &ndash;una radio muy rockera en su origen, con <strong>Gustavo Noya</strong> y <strong>Daniel Morano</strong> (<strong>Alphonso S&rsquo;Entrega) </strong>a la cabeza&ndash; me propuso hacer algo como <em>Rocanrol</em> pero de tango. Era para un canal de cable que estaban armando. Entonces del periodismo escrito de rock pas&eacute; al documental televisivo de rock para terminar en el tango, pero en la televisi&oacute;n. Por supuesto que no ten&iacute;a mucha idea de tango, todo lo fui aprendiendo, descubriendo. Por suerte cont&eacute; con <strong>Irene Amuch&aacute;stegui</strong> y <strong>Gabriel</strong> <strong>Soria</strong> &ndash;hoy el sucesor de <strong>Horacio</strong> <strong>Ferrer</strong> al frente de la Academia del Tango&ndash; cerca, fue un lujo tenerlos de asesores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Extra&ntilde;aste el rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - De pronto, en tres a&ntilde;os me fui pr&aacute;cticamente de ese mundo. Es que el universo del tango era muy intenso. Es cierto tambi&eacute;n que lo que estaba ocurriendo en el rock argentino a mediados de los a&ntilde;os 90 no me entusiasmaba mucho. Hab&iacute;a cosas interesantes pero en retrospectiva me sigue sucediendo lo mismo. Por otra parte, todo esto coincide con una amistad fuerte con <strong>Litto</strong> <strong>Nebbia</strong>, que estaba volcando pr&aacute;cticamente su sello Melopea al tango. &Eacute;l estaba grabando un disco con (<strong>Enrique</strong>) <strong>Cad&iacute;camo</strong> y yo termin&eacute; haciendo el documental del &aacute;lbum con <strong>Litto</strong> (<strong>Nebbia</strong>). Es que los dos est&aacute;bamos en una rara sinton&iacute;a: nos pas&aacute;bamos todo el tiempo discos de tango. Era absurdo: viv&iacute;amos en otra &eacute;poca. Con el tiempo le dediqu&eacute; a &eacute;l mi libro <em>Por qu&eacute; escuchamos a An&iacute;bal Troilo</em> (Gourmet Musical, 2017).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; record&aacute;s del d&iacute;a a d&iacute;a en una redacci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Para m&iacute; fue una escuela enorme. Por un lado porque la presi&oacute;n del periodismo, el cierre para tal d&iacute;a y para tal hora, tal cantidad de caracteres, eso te tira abajo cualquier idea muy rom&aacute;ntica que puedas tener de la escritura. Despu&eacute;s se trata de encontrar cierta variedad dentro de esa m&aacute;quina de hacer chorizos que puede ser el periodismo de actualidad. Ahora bien, siempre sent&iacute; que las notas que publiqu&eacute;, te dir&iacute;a que pr&aacute;cticamente todas las que firm&eacute; en <em>P&aacute;gina/12</em>, las podr&iacute;a haber publicado uno o dos d&iacute;as m&aacute;s tarde y no cambiaba nada. Salvo que tuviese una primicia. Me acuerdo cuando <strong>Charly</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>) me dijo: &ldquo;Ven&iacute; a casa que te quiero contar algo&rdquo;. La noticia era que regresaba <strong>Ser&uacute; Gir&aacute;n</strong>. Obviamente que me sub&iacute; a un taxi y llegu&eacute; a la redacci&oacute;n diciendo como en el sketch de <strong>Minguito Tinguitella</strong>: &ldquo;Paren las rotativas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Quiz&aacute;s ese espacio tuyo implicaba otro tipo de compromiso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Escribir en la secci&oacute;n de Espect&aacute;culos en<em> P&aacute;gina/12</em> me daba libertad. Yo exploraba porque sent&iacute;a que el diario lo permit&iacute;a, incluso hasta lo incentivaba. Entonces no s&eacute; si mi experiencia period&iacute;stica es la convencional. Uno, por no estar ligada a la actualidad pura. Y lo otro, por estar en un medio como <em>P&aacute;gina/12</em> que buscaba todo el tiempo dar una vuelta de tuerca a los formatos tradicionales. Me acuerdo una nota que hice con <strong>Sandra (Mihanovich</strong>) y <strong>Celeste</strong> (<strong>Carballo</strong>) con el formato &ldquo;verdadero-falso&rdquo;, medio oulipiano. Yo preguntaba: &ldquo;Se dice tal cosa, &iquest;verdadero o falso?&rdquo; Y ellas contestaban. Pero a medida que avanzaba la entrevista, me di cuenta de que les estaba planteando un mont&oacute;n de cosas escudado en el verdadero o falso. En un momento les comento: &ldquo;Se dice que son pareja&rdquo;, pero enseguida les aclaro que si quieren no hablamos de esto. A lo que ellas me dicen: &ldquo;No, hablemos porque nadie nos lo pregunta&rdquo;. Creo que fue la primera vez que contestaron eso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sensaciones te genera si te digo </strong><a href="https://www.malaspalabras.com/la-cada-del-bulo-de-merln/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El Bulo de Merl&iacute;n</strong></a><strong>, esa radio alternativa que levantaron en una casa en Olivos a mediados de los a&ntilde;os 80?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hermosas. La sensaci&oacute;n de estar haciendo lo que nos divert&iacute;a, creando, inventando algo desde cero. Porque sab&iacute;amos que exist&iacute;an radio libres y radios piratas, pero la verdad es que nunca hab&iacute;amos escuchado una. Era un mito abstracto. Hoy me doy cuenta de que fue un laboratorio para jugar con los l&iacute;mites entre ficci&oacute;n y realidad, para ver c&oacute;mo se puede sacudir un g&eacute;nero desde adentro.<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>Como digo en <em>Faster</em>: &ldquo;Hacer periodismo es aprender en p&uacute;blico&rdquo;. Pero lo hicimos con mucha complicidad de los oyentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Record&aacute;s alg&uacute;n momento particular de El Bulo de Merl&iacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Los s&aacute;bados a la noche hac&iacute;amos una secci&oacute;n que se llamaba &ldquo;El rally del dial&rdquo;. Era un juego que consist&iacute;a en mandar a los oyentes, por ejemplo, a buscar si estaba sonando &ldquo;Sin gamul&aacute;n&rdquo; de los <strong>Abuelos de la Nada</strong> en otro radio. Entonces, los oyentes ten&iacute;an que dejar de escucharnos a nosotros y salir a buscar en las otras cu&aacute;l estaba transmitiendo esa canci&oacute;n. Despu&eacute;s nos ten&iacute;an que llamar antes de que termine para decirnos el nombre de la radio. Pero en el medio se nos perd&iacute;an oyentes y se nos plantaban un mont&oacute;n de otros porque tal vez les gustaba la radio nueva o porque no encontraban nuestra se&ntilde;al, que era muy fr&aacute;gil. Claramente lo que hac&iacute;amos era un disparate. Eran ideas muy audaces o muy suicidas para los criterios de rating o de eficacia que podr&iacute;a tener una radio tradicional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Arrancaste tranqui en el mundo editorial: </strong><em><strong>Spinetta &ndash; Cr&oacute;nica e iluminaciones</strong></em><strong> (Editora/12, 1988). &iquest;C&oacute;mo lograste que Luis Alberto Spinetta accediera? &iquest;Qu&eacute; buscaban con ese sumergirse en la m&aacute;quina del tiempo que implic&oacute; el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hace unos a&ntilde;os lo reeditamos junto con <strong>Cata (Spinetta</strong>), su hija, y con <strong>Patricia</strong> <strong>(Salazar</strong>), la madre de sus hijos. No met&iacute; mucho mano, salvo algunas erratas que supieron marcarme <strong>Rodolfo</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>) y <strong>Emilio</strong> (<strong>Del</strong> <strong>Guercio</strong>). No obstante, m&aacute;s que nada fue como hacer un nuevo packaging y, por ejemplo, incluir las fotos de <strong>Dylan </strong>(<strong>Mart&iacute;</strong>) que <strong>Luis </strong>(<strong>Alberto Spinetta</strong>) hab&iacute;a querido y que todos hab&iacute;amos querido. En ese momento, no daba ni el presupuesto ni la calidad de impresi&oacute;n en la Argentina para sacar un libro con fotos en papel ilustraci&oacute;n. Igual reley&eacute;ndolo me sorprend&iacute; de un mont&oacute;n de cosas. Primero, por momentos, me quer&iacute;a matar a m&iacute; mismo. Me dio ganas de viajar en el tiempo y realizar ciertas preguntas que no hice. A favor &ndash;para no ser nada m&aacute;s autocr&iacute;tico&ndash;, me sorprende su enorme generosidad y paciencia. Porque el libro es muy fiel. <strong>Luis</strong> lo ley&oacute; y si bien hay un par de cosas que a&ntilde;adi&oacute; y corrigi&oacute;, la generosidad que tuvo fue enorme. Recuerdo tambi&eacute;n que un momento empez&oacute; a cansarse de mi m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo fue eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Tal vez para &eacute;l se volvi&oacute; rutinario recordar el pasado. El formato que eleg&iacute; estuvo inspirado en el libro <em>El cine seg&uacute;n Hitchcock</em> (Alianza Editorial, 1966) de Fran&ccedil;ois Truffaut y tambi&eacute;n un poquito en <em>El montevideano</em> (Ediciones Trilce, 1987) de Milita Alfaro, un texto sobre Jaime Roos que me sirvi&oacute; de referencia a la hora de ir en orden cronol&oacute;gico, disco por disco, canci&oacute;n por canci&oacute;n. Eso tal vez fue un error de mi parte y volvi&oacute; al trabajo un poco previsible. Aunque &eacute;l &ndash;en dos o tres momentos en que yo quise cambiar el m&eacute;todo&ndash; se resisti&oacute;: en el fondo, <strong>Luis</strong> estaba tirando de un gran hilo. Ahora lo que me pregunto es por qu&eacute; hizo este libro conmigo. Lo hablamos mucho con <strong>Patricia</strong> <strong>(Salazar</strong>)y con <strong>Cata (Spinetta</strong>). Yo tengo dos teor&iacute;as. Una, que yo era muy pendejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; edad ten&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando lo fui a ver, ten&iacute;a veinti&uacute;n a&ntilde;os. Yo no era parte del mainstream del periodismo de rock. Aunque, honestamente, no creo que <strong>Luis</strong> haya especulado con eso. En cambio, el hecho de verme pendejo tal vez le dio ternura, no s&eacute; c&oacute;mo llamarlo. Pero la clave es que en ese momento <strong>Dante</strong> (<strong>Spinetta</strong>), que era el m&aacute;s grande de sus hijos, le pon&iacute;a su propia m&uacute;sica. Y <strong>Luis</strong> se ten&iacute;a que bancar que sonaran esos discos. Creo que hab&iacute;a una mezcla de eso con una necesidad de transmisi&oacute;n; el hecho de que le estaban contando algo a un chico cuya edad estaba m&aacute;s cercana a la de Dante que a la suya. No obstante, es raro: me estoy metiendo en la cabeza de &eacute;l y estoy haciendo teor&iacute;a, pero no me parece tan descabellado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A m&iacute; tampoco, pensando en la influencia de los hijos. Por ejemplo, Migue Garc&iacute;a que le marca la cancha al Charly de Ser&uacute; Gir&aacute;n: le pide que deje de componer canciones con tantos saltos y contrapuntos y haga algo m&aacute;s lineal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Totalmente. Por eso <strong>Charly</strong> (<strong>Garc&iacute;a</strong>) hace <em>Clics modernos</em> (1982). <strong>Migue </strong>(<strong>Garc&iacute;a</strong>) me ha dicho que cuando &eacute;l se empezaba a copar con una cosa de <strong>Ser&uacute;</strong> (<strong>Gir&aacute;n</strong>), se la cambiaban. En ese punto, <strong>Luis</strong> (<strong>Spinetta</strong>) me ha comentado que <strong>Dante</strong> (<strong>Spinetta</strong>) fue clave para el sonido de <em>Priv&eacute;</em> (1986).
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Pasaron m&aacute;s de tres d&eacute;cadas y cuatro reediciones de </strong><em><strong>Rockolog&iacute;a</strong></em><strong> (AC Editora, 1989), una puesta al d&iacute;a en los a&ntilde;os 80 de los cambios que se hab&iacute;an dado en el mapa sonoro del rock, con conversaciones muy nutritivas con distintos exponentes del rock argentino (de Litto Nebbia a Daniel Melero, de los Redondos a Soda). Pensar todo lo que le cost&oacute; a la industria editorial reconocer a la literatura proveniente del rock.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es cierto. Primero cost&oacute; que las editoriales se tomaran en serio la idea de sacar un libro de rock; m&aacute;s all&aacute; de los antecedentes excelentes de los libros de <strong>Juan Carlos Kreimer</strong> y <strong>Miguel Grinberg</strong> &ndash;me sigo sacando el sombrero ante las cosas que ellos hicieron&ndash;, pero es cierto que por un momento la apertura fue: &ldquo;Bueno, un libro de <strong>Charly</strong>, un libro de <strong>Spinetta</strong>, y nada m&aacute;s&rdquo;. S&iacute;, est&aacute; muy bien pero eran apuestas m&aacute;s o menos seguras y un poco obvias. Hoy llegamos a libros sobre una canci&oacute;n, ya la lupa ha llegado al otro extremo; lo que es maravilloso. Pero lo que tuvo <em>Rockolog&iacute;a</em> es que no puso el eje tanto en el m&uacute;sico o en la banda, sino en entrarle desde otro costado al rock.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; libro fue tu modelo en este caso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Como muchos de mi generaci&oacute;n, yo hab&iacute;a le&iacute;do <em>Sociolog&iacute;a del rock</em> (Jucar, 1980) de <strong>Simon</strong> <strong>Frith</strong>, que fue important&iacute;simo; esos libros que te abr&iacute;an el bocho y que te dan pautas. Incluso <em>El tango</em> (Planeta, 1986) de <strong>Horacio Salas</strong>, que te daba ganas de hacer lo mismo con el rock. A su vez, los libros sobre jazz con un enfoque de la jazzolog&iacute;a. En el medio, era el boom de las carreras human&iacute;sticas, vamos a decir estudios culturales, y yo recib&iacute;a en <em>P&aacute;gina/12</em> a un mont&oacute;n de pibes &ndash;quienes ten&iacute;an casi mi edad, a lo sumo dos a&ntilde;os menos&ndash; que estaban terminando alg&uacute;n tipo de tesis o de laburo universitario y que ven&iacute;an a charlar conmigo, pero sobre todo llegaban desesperados porque no hab&iacute;a nada de material. Por mi parte, ya hab&iacute;a empezado a cranear esto, ten&iacute;a apuntes y algunas notas que iba publicando en la revista <em>El Porte&ntilde;o</em>. <strong>Eduardo Blaustein</strong> me dijo un d&iacute;a: &ldquo;Ten&eacute;s que hacer un libro de rockolog&iacute;a&rdquo;. Yo le dije: &ldquo;Te rob&eacute; el t&iacute;tulo&rdquo;. (<em>Risas</em>) Estos chicos que ven&iacute;an me confirmaban esta intuici&oacute;n: faltaba un abordaje as&iacute;. Creo que si no lo hac&iacute;a yo, lo iba a hacer alg&uacute;n otro; o sea, hab&iacute;a gente como <strong>Pablo Schanton</strong>, como muchos otros, que iban a llegar a eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hasta ayer, hasta ahora que escribo estas l&iacute;neas, Fern&aacute;n sigui&oacute; trabajando como periodista y cr&iacute;tico de rock. A veces leo sus art&iacute;culos, esp&iacute;o su actividad, veo el merecido prestigio y el cari&ntilde;o que cosech&oacute;, e imagino que hizo eso, a fin de cuentas, para mostrarme c&oacute;mo habr&iacute;a sido mi vida si no hubiese abandonado el periodismo, si no me hubiese mudado al pa&iacute;s de la ficci&oacute;n&rdquo;, leemos en la p&aacute;gina 112 de </strong><em><strong>Faster</strong></em><strong>. &iquest;C&oacute;mo contin&uacute;a tu mudanza al pa&iacute;s de la ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No lo s&eacute;. Cuando me fui de Argentina, me vine a vivir a Francia, y esa distancia me ayud&oacute; a poder concentrarme m&aacute;s en la escritura. Ten&iacute;a menos tentaciones y el mundo del periodismo me quedaba m&aacute;s lejos. Entonces eso me permiti&oacute; meterme m&aacute;s de lleno en la escritura. Fue una mudanza de a poco, sin darme cuenta, pero sabiendo que quer&iacute;a mudarme ah&iacute;; no como una oposici&oacute;n, como una ant&iacute;poda del periodismo, sino como una necesidad genuina de instalarme ah&iacute;. Otra l&oacute;gica de laburo: tener m&aacute;s tiempo para leer, para escribir; elegir m&aacute;s en la primera fase de transici&oacute;n lo que quer&iacute;a hacer de periodismo; elegir m&aacute;s el tipo de periodismo que quer&iacute;a hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo te llevas con escribir en castellano con tantos a&ntilde;os viviendo en Francia? &iquest;O ya hiciste la gran Samuel Beckett, que termin&oacute; escribiendo en franc&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Lo estoy haciendo. Me ocurri&oacute; con <em>Una presencia ideal</em> (Alianza Lit, 2021) que es el libro que cuenta el cotidiano del personal sanitario en un hospital de ac&aacute;. Es tan franc&eacute;s todo en el texto &ndash;el mundo que yo estaba descubriendo, la oralidad que quer&iacute;a trabajar de las enfermeras&ndash;, que no lo pude escribir en castellano. Entonces eso me abri&oacute; una ventana, que no significa dejar el castellano: le agregu&eacute; una habitaci&oacute;n m&aacute;s a la casa. Despu&eacute;s de haber compuesto toda mi vida con la guitarra, ahora de vez en cuando escribo con el piano. Pero te digo que fue m&aacute;s duro escribir en castellano cuando viv&iacute;a en Espa&ntilde;a. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles 15 de enero finalmente <em>Faster</em> tendr&aacute; su presentaci&oacute;n en la Argentina. El lugar elegido es la <a href="https://libreriadelfondo.com.ar/evento/presentacion-faster/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Librer&iacute;a del Fondo</a>, Costa Rica 4568, Palermo. A las 18:30 hs, con entrada libre y gratuita. Eduardo Berti, desde Francia, y acompa&ntilde;an el editor <strong>Sergio Criscolo</strong>, el periodista <strong>Marcelo Fern&aacute;ndez Bitar</strong> y la escritora <strong>Natalia Zito</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Ra&uacute;l &ldquo;Dirty&rdquo; Ortiz.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/eduardo-berti-mudo-pais-ficcion_132_11941846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jan 2025 03:02:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eduardo Berti, el que se mudó al país de la ficción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional,Luis Alberto Spinetta,Charly García,Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andy Cherniavsky, clics modernos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/andy-cherniavsky-clics-modernos_132_11837634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b10c0b1-cf49-4ca7-a26a-360df960b55f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andy Cherniavsky, clics modernos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vida llena de detalles. Eso depara recorrer las andanzas profesionales de Andy Cherniavsky, la fotógrafa que inmortalizó grandes momentos de los años 80 rockeros. Remembranzas del ojo que miró el magma.</p></div><p class="article-text">
        Rostros luminosos. Rulos. Expresiones gr&aacute;ciles. Es la imagen fotogr&aacute;fica de unos rozagantes <strong>Abuelos de la Nada</strong> que la tienen en sus brazos a ella, la joven fot&oacute;grafa <strong>Andy Cherniavsky</strong>. Ser&aacute; 1982. Todav&iacute;a la bota militar est&aacute; sobre la cabeza del pueblo argentino. Pero el rock local est&aacute; despoj&aacute;ndose de tantas ataduras y oscuridad. Una camada de j&oacute;venes viene a patear el tablero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cherniavsky</strong> es mucho m&aacute;s que una artista visual. Ella es la fot&oacute;grafa ilustrada del rock argentino en una d&eacute;cada como la de 1980, en la que pas&oacute; demasiada agua bajo el puente. Es la memoria viviente de una &eacute;poca dorada y adorada. Una protagonista delante como detr&aacute;s del mostrador. Mucho de esto se respira en su libro <em>Acceso Directo</em> (Planeta, 2020), las remembranzas de una vida con varias capas aunque el mismo esp&iacute;ritu: disfrutar y aprender, aprender y disfrutar.
    </p><p class="article-text">
        En ese texto biogr&aacute;fico, ella comparti&oacute; ciertas observaciones, pertinentes para entender su lugar en esta historia, la del periodismo de rock: &ldquo;Con el libro me doy cuenta de que escribo un pedazo de historia argentina, de la historia de la m&uacute;sica, de historia de la vida de todos estos grosos del rock. Me gusta haberlo realizado porque podr&iacute;a haber quedado enterrado u olvidado, pero logr&eacute; desempolvar toda esa &eacute;poca y mostrarla en im&aacute;genes y, ahora, en palabras. (&hellip;) Mi hija tambi&eacute;n me dec&iacute;a que mi vida era para contarla, que mi vida estaba llena de detalles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de nuestra entrevista virtual, soslayaremos &ndash;pero porque son parte del todo&ndash; algunos de esos detalles. En verdad, el iceberg de una vida a luz de los flashes y las miles de horas en un laboratorio. Las visitas a su casa familiar de personajes de alta alcurnia cultural y pol&iacute;tica, desde <strong>Vinicius De Moraes</strong> a la madre del <strong>Che Guevara</strong>. El hecho de quedarse sola en Buenos Aires a&uacute;n sin finalizar la escuela secundaria porque su padre se exilia en Brasil &ndash;luego de una amenaza de bomba en su Centro de Artes y Ciencias&ndash; y su madre en Espa&ntilde;a siguiendo a su tercer marido. Un joven <strong>Charly</strong> <strong>Garc&iacute;a</strong> compartiendo casa con ella. Un noviazgo largo con un lozano <strong>Andr&eacute;s</strong> <strong>Calamaro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La realidad dice que <strong>Cherniavsky</strong> llev&oacute; a cabo m&aacute;s m&aacute;s de trescientas producciones distintas para la revista <em>Rock &amp; Pop</em>, tomas para las tapas de discos y la prensa de los artistas de DG Discos &ndash;la discogr&aacute;fica que origin&oacute; <strong>Daniel Grinbank</strong>&ndash;, como as&iacute; tambi&eacute;n su presencia c&aacute;mara en mano en festivales y giras. Luego colaborar&aacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de las revistas <em>Canta Rock</em>, <em>El Musiquero</em> y <em>Pelo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Con ustedes, los ojos que mejor captaron los a&ntilde;os 80 rockeros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Charly García, junto a la primera formación de Los Twist.                            </span>
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        <strong>- En 1964, tu padre, Daniel Cherniavsky, fund&oacute; el Centro de Artes y Ciencias. &iquest;De qu&eacute; modo impact&oacute; en tu futuro ese espacio de vanguardia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El Centro de Artes y Ciencias abr&iacute;a toda la semana. Vos comprabas un abono e ibas a todo lo que quer&iacute;as utilizar. En cierto punto, las salidas con mi viejo eran ir a su laburo porque tambi&eacute;n trabajaba en feriados y los fines de semana. Por otro lado, en los veranos &iacute;bamos a la playa pero a laburar. Un verano &eacute;l tuvo dos caf&eacute;-concert en Villa Gesell. Yo ten&iacute;a quince a&ntilde;os y vend&iacute;a entradas en la boleter&iacute;a. Tocaban <strong>Moris</strong> y <strong>Dina</strong> <strong>Roth</strong>; actuaban <strong>Les Luthiers</strong>, <strong>Nacha</strong> <strong>Guevara</strong>. O <strong>Norman Briski</strong>. Todas figuras clave en el futuro cercano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Con semejante educaci&oacute;n sentimental, &iquest;c&oacute;mo es que no saliste ingeniera, abogada o economista? (</strong><em><strong>Risas</strong></em><strong>) </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi futuro para m&iacute; siempre hab&iacute;a sido ser psic&oacute;loga, como mi vieja. La fotograf&iacute;a vino de casualidad: la fotograf&iacute;a me elige a m&iacute; y no yo a ella. (<em>Risas</em>) Pero hoy puedo afirmar que tanto mi viejo como mi vieja me recontra influenciaron, me marcaron el futuro; es decir, mi laburo. Sobre todo el papel que cumpli&oacute; mi padre. Porque lo que rescato de &eacute;l es el rock, que era lo que a m&iacute; me llegaba, lo que me emocionaba y que me hac&iacute;a pensar y vibrar. Hab&iacute;a mucho rock alrededor. M&aacute;s all&aacute; de los <strong>Beatles</strong> y los <strong>Rolling Stones</strong>, <strong>Los Gatos</strong> me volaban la cabeza; <strong>Manal</strong> tambi&eacute;n. Yo iba descubriendo a trav&eacute;s de mi viejo un mont&oacute;n de m&uacute;sica incre&iacute;ble. Es m&aacute;s, &eacute;l como productor trajo a <strong>Carlos</strong> <strong>Santana</strong> al Luna Park en 1973. Hicieron dos shows. Me acuerdo yo chiquita de la mano con mi viejo yendo a ese concierto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En tus a&ntilde;os de adolescencia viste en vivo a la </strong><em><strong>creme de la creme </strong></em><strong>del rock en Argentina, a los pioneros. &iquest;Cu&aacute;l fue el grupo o solista cuya imagen sigue resonando en tu cabeza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ver a <strong>Moris</strong> en ese momento me influy&oacute; much&iacute;simo. Como tambi&eacute;n las cosas que escuch&eacute; en dos teatros que ten&iacute;a pap&aacute;: uno, el Kraft, en la calle Florida; y despu&eacute;s el Margarita Xirgu. Adem&aacute;s, &eacute;l organizaba shows en el cine teatro Metro donde tocaban <strong>Billy Bond y la Pesada</strong>, <strong>Pescado</strong> <strong>Rabioso</strong> o <strong>Pappo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iexcl;Qu&eacute; importante fue tu padre en tu vida!</strong>
    </p><p class="article-text">
        - El tipo hac&iacute;a lo que hac&iacute;a para subsistir. Hizo millones de cosas. No solo todo lo relacionado a los shows musicales y las obras de teatro, sino despu&eacute;s ya en Brasil se va a reinventar. Para eso har&aacute; una infinidad de cosas: desde criar gatos y h&aacute;msteres a hacer maceteros, pilotos, relojes. Yo sal&iacute; a &eacute;l en el hecho de ser emprendedora. Pensemos que en esa &eacute;poca no exist&iacute;a la palabra. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Esa capacidad de reinvenci&oacute;n la adquiriste y la desarrollaste tambi&eacute;n, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Totalmente. &iexcl;Pero yo no voy a emprender m&aacute;s!
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo arrancaste con la fotograf&iacute;a? Me imagino que habr&aacute;s reflexionado y mucho sobre c&oacute;mo un pasatiempo se transforma en un oficio y hasta en una manera de mirar el mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No, no empec&eacute; como un hobbie, sino como fot&oacute;grafa de plaza. Era una profesi&oacute;n muy antigua, con esos tr&iacute;podes de madera. Los fot&oacute;grafos estaban en el Rosedal, por ejemplo; adem&aacute;s te pintaban a mano las fotos porque no hab&iacute;a fotograf&iacute;a color en aquella &eacute;poca. En principio, hice un curso b&aacute;sico de tres meses pero en la mitad se me ocurre empezar a hacer ese laburo. Lo loco es que no hab&iacute;a terminado el curso y ya ten&iacute;a mi propia empresa. Si bien nunca me hab&iacute;a vislumbrado como empresaria, ganaba mi guita para comprar mis rollos y realizar las otras cosas que me interesaban. Es que ven&iacute;a haciendo ropa pero mand&eacute; todo a la mierda. Segu&iacute; con este emprendimiento de las plazas hasta que comenc&eacute; a sacar fotos de espect&aacute;culos, donde ganaba m&aacute;s plata. Siempre fui autodidacta. Ah, hice ese curso de fotograf&iacute;a por acompa&ntilde;ar a una amiga y al final yo sola segu&iacute; con la fotograf&iacute;a. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo aparecen las fotos a los rockeros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me fui armando un estudio en el living de mi casa donde fotografi&eacute; a <strong>Ser&uacute;</strong> <strong>Gir&aacute;n</strong>, a <strong>Virus</strong> por primera vez. Tambi&eacute;n a los <strong>Dulces 16</strong> como a un mont&oacute;n de otros este artistas menos conocidos. Aunque todo lo llev&eacute; a cabo en mi casa, con un fondo que no era un fondo, era una tela de pintor gigante. Mi primera tapa grosa fue en esa casa: <em>Pensar en nada</em> de <strong>Le&oacute;n</strong> <strong>Gieco</strong>. La hicimos sobre esa tela de pintor, un sill&oacute;n de mi abuela, un mu&ntilde;eco de <strong>Zoca</strong> y como protagonistas <strong>Liza</strong>, la hija de Le&oacute;n, y &eacute;l. Esa casa estaba activa y llena de amigos, funcionaba El Club Palta, un selecto grupo de <strong>Abuelos de la Nada</strong>, <strong>Ser&uacute; (Gir&aacute;n)</strong> y amigues; y tambi&eacute;n el estudio de dise&ntilde;o y fotograf&iacute;a que ten&iacute;a con <strong>Clota Ponieman</strong>, Estudio Graphics.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; va a implicar en tu vida el hecho de que en 1983 caiga en tus manos </strong><em><strong>Photographs</strong></em><strong>, el primer libro de Annie Leibovitz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En esa &eacute;poca, yo no ten&iacute;a acceso a ning&uacute;n libro de esas caracter&iacute;sticas. Cuando <strong>Charly (Garc&iacute;a)</strong> viaja a Nueva York, me trae ese libro de regalo y a m&iacute; se me<strong> </strong>abre la cabeza desde el punto de vista de la fotograf&iacute;a de las ideas. Porque ac&aacute;, en la Argentina, todav&iacute;a est&aacute;bamos en la fotograf&iacute;a del natural, del mendigo en el and&eacute;n. (<em>Risas</em>) <strong>(Pedro Luis)</strong> <strong>Raota</strong> reci&eacute;n empezaba a crear im&aacute;genes, pero no hab&iacute;a una fotograf&iacute;a de las ideas, que creo que es lo que hago yo. Ese libro no solo me enfrenta con el laburo de <strong>Annie Leibovitz</strong> &ndash;que me vuela la cabeza&ndash;, sino que tambi&eacute;n me hizo dar cuenta de que <strong>Charly</strong> me ve&iacute;a como una fot&oacute;grafa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo es eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Porque yo no ten&iacute;a ning&uacute;n maestro. Yo no sab&iacute;a si lo que estaba haciendo estaba bien o mal, si era correcto. No ten&iacute;a a qui&eacute;n consultarle. Es m&aacute;s, me sent&iacute;a insegura, no quer&iacute;a ni ver lo que hab&iacute;a hecho, me daba terror. Y que <strong>Charly</strong> me trajera ese libro era como que me daba un &ldquo;diplomita&rdquo;.
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                Luca Prodan                            </span>
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        <strong>- Hay gente que con ciertos gestos te abre la puerta al futuro, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Sin duda, <strong>Charly</strong> me dio una confianza desconocida. No solo desde el punto de vista de la fotograf&iacute;a, sino tambi&eacute;n desde la m&uacute;sica, de la forma de vestir, de pensar. Conocerlo fue como crecer de golpe. Es una persona muy importante en mi vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Detr&aacute;s de cada una de tus fotos supiste rescatar un sentimiento, un recuerdo, una canci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo fuiste encontrando ese modo de ver?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que en ese momento no me daba cuenta, pero ahora s&iacute;: yo hac&iacute;a muchos retratos muy cerrados, que los sigo realizando. En cambio, si ves c&oacute;mo se saca actualmente una foto de espect&aacute;culos, vas a notar que el p&uacute;blico toma toda la imagen y el artista est&aacute; chiquitito en el escenario; todo reside en lo que pasa alrededor. En ese tiempo yo ten&iacute;a un dilema acerca de mi estilo, de cu&aacute;l era mi estilo. Hoy en d&iacute;a me pregunto por qu&eacute; hay que tener un estilo. Me gusta m&aacute;s la diversidad que el estilo. (<em>Risas</em>) De hecho, el haber sido autodidacta me dio esa diversidad tan importante para continuar vigente. Muchas fot&oacute;grafas y fot&oacute;grafos que empezaron conmigo se dedicaron solo a la moda y en la actualidad no las llaman de ning&uacute;n lado. En mi caso, hice todo lo que se te pueda ocurrir a la hora de fotografiar: autos, comidas, hoteles, retratos, hasta una caja registradora. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        - <strong>&iquest;Cu&aacute;l es tu m&eacute;todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Mi m&eacute;todo de laburo es que aprend&iacute; a ser directora de actores, a ser una gran archivera. Adem&aacute;s, aprend&iacute; a ser coleccionista de mis propias fotos. Tengo un m&eacute;todo de trabajo muy respetuoso. De empaparme mucho. De ponerme nerviosa. Es que si no me pusiera nerviosa antes de laburar, no me estar&iacute;a interesando lo que voy a hacer. La semana pasada le saqu&eacute; fotos a unas embarazadas y estuve tan nerviosa como si hubiera sido <strong>Charly</strong> el retratado. Es que tengo est&aacute;ndares altos de lo que tiene que ser el trabajo profesional. No necesito una c&aacute;mara para visualizar una foto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Hasta unas semanas atr&aacute;s se pudo ver en Villa Ballester la muestra </strong><em><strong>Los &Aacute;ngeles de Charly</strong></em><strong>, con fotos tuyas, de Hilda Lizarazu y Nora Lezano. &iquest;Qu&eacute; te pareci&oacute; </strong><em><strong>La l&oacute;gica del escorpi&oacute;n</strong></em><strong>?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        - A <strong>Charly</strong> lo amo. Quiero que en mi velorio y en mi entierro haya m&uacute;sica de &eacute;l. <em>La l&oacute;gica del escorpi&oacute;n</em> me emociona un mont&oacute;n. Primero lo o&iacute; en una escucha privada y despu&eacute;s lo volv&iacute; a escuchar en casa. Lo escuch&eacute; y lo sigo escuchando. Creo que es hermoso. Me lo imagino a <strong>Charly</strong> haciendo cada uno de los temas. &Eacute;l es un pedazo enorme de la historia argentina, un libro de historia escrito desde otro lugar. Y eso me encanta.
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                Andrés Calamaro y Andy Cherniavsky                            </span>
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        <strong>- El m&uacute;sico y conductor Roberto Pettinato siempre dice: &ldquo;Si no te acord&aacute;s nada de los a&ntilde;os 80 es que realmente los viviste&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo lograste no quedar atrapada en la telara&ntilde;a de los 80?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Despu&eacute;s de ser madre, podr&iacute;a decir que es lo m&aacute;s hermoso que me pas&oacute; en la vida fueron los a&ntilde;os 80. &iexcl;Aunque si no fuese por mis fotos, no me acordar&iacute;a absolutamente de nada! Hablamos de los detalles, claro. Yo siempre fui una persona s&uacute;per sana. Nunca tuve una personalidad depresiva ni adictiva. Mientras todos se drogaban, yo hac&iacute;a gimnasia. Por otro lado, nos sub&iacute;amos a un micro y nos &iacute;bamos al festival de La Falda con Sumo y otras bandas. Viv&iacute;amos todos en el mismo hotel. Era una cosa hermosa. Siempre est&aacute;bamos pendientes de divertirnos, de pasarlo bomba. Adem&aacute;s, no exist&iacute;a la industria como hoy la conocemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Ten&eacute;s varias fotos ic&oacute;nicas del rock argentino. &iquest;Cu&aacute;les son tus favoritas? Una de las m&iacute;as es la de Miguel Abuelo, levantando los brazos, colgando una bandera. Otra, la tapa de </strong><em><strong>Hotel Calamaro</strong></em><strong>. Y la del Flaco parado, comandado con su sonrisa una mesa con colegas en un festival de La Falda (con Le&oacute;n Gieco y Andr&eacute;s Calamaro al costado). Y cualquiera de Charly.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Podr&iacute;a elegir una pero soy incapaz de hacerlo. Es que no tengo una predilecta, sino que todas lo son. Obvio que cada foto que hice de alguna manera me saca una sonrisa, me lleva a ese lugar. Hay fotos de camarines que me fascinan. Hay otras que reflejan lo que eran los 80: la alegr&iacute;a, la diversi&oacute;n, el baile, la m&uacute;sica, la camarader&iacute;a y la amistad. Mientras que est&aacute;n las que traslucen otra parte de los 80, dur&iacute;sima, que tiene que ver con las drogas; pero esas nunca nadie las va a ver.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado es Juan Manuel Strassburger.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/andy-cherniavsky-clics-modernos_132_11837634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Nov 2024 03:15:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andy Cherniavsky, clics modernos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andy Cherniavsky,Fotografía,Rock Nacional,Charly García,Luca Prodan,Andrés Calamaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gloria Guerrero no detiene jamás su marcha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/gloria-guerrero-no-detiene-marcha_132_11766333.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dda00b4-cbee-4333-8bcb-667e1c968d95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gloria Guerrero no detiene jamás su marcha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No solo es la primera mujer que escribió de rock en Argentina, sino que las primeras entrevistas a Luca Prodan y a los Redondos también las realizó ella. Además, dirigió la Rolling Stone nativa y trazó en un libro puntilloso la historia del mítico estadio Obras. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ese mismo a&ntilde;o, Gloria Guerrero inicia su camino en el periodismo: junto a un grupo de gente de Lincoln hace la primera revista alternativa gratuita de Buenos Aires; las p&aacute;ginas estaban mimeografiadas con est&eacute;ncil, y quienes quer&iacute;an sumar sus colaboraciones pod&iacute;an mimeografiarlas y abrocharlas con la revista. Se llam&oacute; <em>Primero Confluir</em>, y se repart&iacute;a en Parque Centenario y Parque Rivadavia, o en los recitales, en donde se les ped&iacute;a una peque&ntilde;a contribuci&oacute;n a quienes la requer&iacute;an, que a veces daban a cambio sus pulseritas trenzadas&rdquo;, leemos en la segunda de las diecis&eacute;is entradas o menciones que habr&aacute; de <strong>Gloria Guerrero</strong> (Buenos Aires, 1957) a lo largo del apabullante <em>Al taco</em> (Gourmet Musical, 2023), el libro donde las periodistas e investigadoras <strong>Carolina Santos</strong>, <strong>Gabriela Cei</strong> y <strong>Silvia Arcidi&aacute;cono</strong> revisan la historia del rock argentino hecho por mujeres entre 1954 y 1999.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o al que se hace menci&oacute;n es 1972 y el viernes 17 de noviembre el general Per&oacute;n aterriz&oacute; en la Argentina tras diecisiete a&ntilde;os y cincuenta y dos d&iacute;as de exilio para hacer realidad la consigna &ldquo;Luche y vuelve&rdquo;. Cinco d&eacute;cadas despu&eacute;s, Gloria Guerrero se ha tomado un a&ntilde;o sab&aacute;tico &ndash;la salud de su madre es una de las razones&ndash; pero a&uacute;n su mirada y su lengua afiladas conservan ese ritmo trepidante que supieron rociar sus cr&oacute;nicas rockeras y la convirtieron en el Everest del periodismo de rock en estos pagos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo te llev&aacute;s con situaciones como la que viviste unos meses atr&aacute;s, cuando se hizo viral una nota tuya de 1999 en la cual le dabas con un ca&ntilde;o a un disco de Andr&eacute;s Calamaro, </strong><em><strong>Alta suciedad</strong></em><strong>? Me encant&oacute; c&oacute;mo sali&oacute; en tu defensa </strong><a href="https://laagenda.buenosaires.gob.ar/contenido/62755-el-diario-del-lunes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mart&iacute;n E. Graziano</strong></a><strong> en La Agenda: &ldquo;Porque cambia el horizonte de lectura de una obra y cambia lo que nos dice. El texto es el mismo y no es el mismo. Con los discos pasa igual&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Pas&oacute; un cuarto de siglo! La reflexi&oacute;n de Mart&iacute;n (Graziano) fue muy interesante: &ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">Lo primero que me pregunt&eacute; fue: &lsquo;&iquest;por qu&eacute; ahora?&rsquo;&rdquo;</span> &iexcl;Actualizar y viralizar eso es tener demasiado tiempo libre! (<em>Risas</em>) Con Andr&eacute;s (Calamaro) nos conocemos desde la adolescencia: se enoj&oacute; conmigo; despu&eacute;s se desenoj&oacute;; despu&eacute;s nos desenojamos los dos; el problema es que la compa&ntilde;&iacute;a de discos se enoj&oacute; PEOR y sac&oacute; la pauta de publicidad de <em>Rolling Stone</em> (eso me trajo problemas). Pero con Andr&eacute;s hicimos mil notas m&aacute;s desde entonces y seguimos comunic&aacute;ndonos cada tanto, cada mucho, como siempre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y todo bien?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - S&iacute;, todo bien. Aunque no siempre entiendo lo que Andr&eacute;s me dice. &iquest;Viste lo raro que habla? (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En 2022 fuiste homenajeada por parte del colectivo Periodistas Argentinas junto a otras catorce profesionales de los medios, en tanto referente e inspiradora. &iquest;Te sent&iacute;s retribuida por las periodistas que han emergido en estos &uacute;ltimos tiempos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Todav&iacute;a no fui a buscar la medalla, pero me la guardaron. Esas chicas del Colectivo son fant&aacute;sticas y me hicieron un gran honor.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Con Fito Páez, en la época de &quot;Humor&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Gloria Guerrero fue secretaria, redactora, jefa de redacci&oacute;n, correctora, jefa de prensa, m&aacute;nager de bandas, editora, escribi&oacute; libros, fue columnista de radio y hasta fue productora de programas de TV. Todo su recorrido en los medios nos dej&oacute; marcas indelebles a todas las mujeres que amamos la m&uacute;sica, pero por sobre todas las cosas, nos pone la vara mucho m&aacute;s alta cada vez que debemos enfrentarnos a una hoja en blanco&rdquo;, subraya la periodista Gabriela Cei, una de las hacedoras de <em>Al taco</em>, ante nuestro requerimiento.
    </p><p class="article-text">
        Y agrega: &ldquo;Gloria no solo escribe y describe, sino que reflexiona y apela a la complicidad del lector para transmitir aquello que vio tras bambalinas o frente al escenario. Y lo hace siempre con maestr&iacute;a. Si bien siempre recalca que no tuvo que lidiar con el machismo en t&eacute;rminos de acoso, me quedan grabadas sus palabras: &lsquo;En una oportunidad se me cuestion&oacute; c&oacute;mo yo, siendo mujer, pod&iacute;a saber la diferencia entre una Stratocaster y una Telecaster&rsquo;. Esa constante de tener que &lsquo;rendir examen&rsquo; haya sido, quiz&aacute;s, el combustible para que jam&aacute;s desacelerara su F&oacute;rmula Uno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo era escribir sobre rock en los a&ntilde;os 70?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Era eso mismo: era escribir sobre rock. Intenso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo era ser mujer y escribir sobre rock en los a&ntilde;os 70?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Igual que siendo var&oacute;n, supongo; en aquel entonces yo no me hac&iacute;a esa pregunta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Tal vez el hecho de ser mujer hizo que tu presencia fuese menos amenazante, animando a cierta intimidad? Pienso en esa nota en que Charly Garc&iacute;a va a tu casa porque estabas convaleciente&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Charly vino a mi casa porque yo ten&iacute;a medio cuerpo enyesado despu&eacute;s de que con Le&oacute;n Gieco nos peg&aacute;ramos un palo automovil&iacute;stico en el Sur. &iexcl;No hab&iacute;a otra manera de hacer una entrevista juntos si Charly no ven&iacute;a a casa! Por cierto, para entonces los m&uacute;sicos y periodistas de rock &eacute;ramos s&oacute;lo un centenar, y todos nos ayud&aacute;bamos y nos apreci&aacute;bamos bastante. No creo que ser mujer haya sido m&aacute;s o menos amenazante. En realidad, no entiendo por qu&eacute; alguien tendr&iacute;a que amenazar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de la cr&iacute;tica de rock para vos? &iquest;Qu&eacute; es ser cr&iacute;tica de rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La palabra &ldquo;cr&iacute;tica&rdquo; est&aacute; sobrevaluada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Si hay algo que ya no se ve tan seguido es la cr&iacute;tica al pr&oacute;cer. En tiempos de la revista </strong><em><strong>Humor</strong></em><strong> no ten&iacute;as pelos en la lengua. Y si ten&iacute;as que decir el embole o los pifies en un show de, por ejemplo, Ser&uacute; Gir&aacute;n, no te temblaba el dedo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Das por sentado cierta calidad de pr&oacute;cer, como si fuera palabra escrita en piedra. Si alguien desafina, desafina. Si una banda cae mal en los finales, cae mal en los finales. &iquest;Est&aacute; mal charlar eso? Por cierto, creo que &ndash;en mi caso&ndash; Ser&uacute; Gir&aacute;n no es un buen ejemplo; mientras otros compa&ntilde;eros los hicieron merda, yo vi otra cosa. Tendr&iacute;amos que buscar ejemplos mejores.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el ejemplo? Se me ocurre este, cuando le pon&eacute;s los puntos a Leonor Marchesi (cantante de P&uacute;rpura): &ldquo;Marchesi, sin duda, es una gran vocalista. Pero no una cantante de rock and roll. (&hellip;) El rock tiene reviente en la voz. Leonor canta en falsete. Y los rocanroles no pueden cantarse en falsete&rdquo;. Siempre en tu mirada hab&iacute;a una postura, no digo una bajada de l&iacute;nea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Es un ejemplo raro, &iexcl;y pasaron m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os! Leonor Marchesi, que yo recuerde &ndash;y estoy haciendo un gran esfuerzo para recordar cosas de hace cuarenta a&ntilde;os&ndash;, no era de desafinar. Lo dem&aacute;s, eso que vos llam&aacute;s &ldquo;posturas&rdquo;, eran opiniones sinceras de nosotros, por entonces un pu&ntilde;ado de veintea&ntilde;eros, dentro de un movimiento de rock incipiente al que hab&iacute;a que cuidar (s&iacute;) pero no necesariamente malcriar. Hoy algunas cosas son diferentes: <em>Sign o&rsquo; the Times</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>- A todo esto, &iquest;not&aacute;s cierta falta de riesgo en el periodismo de rock actual? Como que solo se puede hablar bien o no decir nada. &iquest;Es as&iacute; o exagero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No estoy segura de que exista un &ldquo;periodismo de rock&rdquo; actual, salvo excepciones; en fin, me aburro bastante cuando leo cr&oacute;nicas de shows en grandes estadios&hellip; pero esto es muy personal: &iexcl;va la lista de temas, en orden! Y la gente est&aacute; chocha, y todo parece tan lindo que termina siendo muy raro
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; te qued&oacute; de tu paso por la revista </strong><em><strong>Rolling Stone</strong></em><strong>? Fue un merecido reconocimiento a tu trayectoria, pero entiendo que no fue lo que esperabas. O que pasaron cosas&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Qu&eacute; periodista de rock de la &eacute;poca no hab&iacute;a fantaseado alguna vez con trabajar en la legendaria <em>Rolling Stone</em> pero desde ac&aacute;, desde el culo del mundo? Ser Jefa de Redacci&oacute;n de <em>RS</em>, traductora, editora y cronista, fue uno de mis mayores sue&ntilde;os cumplidos; a m&iacute; se me dio e hice mi tarea del modo m&aacute;s impecable que pude. Durante siete a&ntilde;os &ldquo;fueron pasando cosas&rdquo;, y tanto yo como otros muchos compa&ntilde;eros le terminamos ganando un juicio laboral a la empresa La Naci&oacute;n, due&ntilde;a de la marca en la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En 2010 te metiste en el t&uacute;nel del tiempo a la hora de escribir el libro </strong><em><strong>Estadio Obras - el templo del rock</strong></em><strong> (Sudamericana).</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Para el rock de ac&aacute;, y m&aacute;s a&uacute;n durante la dictadura, el estadio Obras signific&oacute; casi TODO lo necesario. Para los m&uacute;sicos y bandas que ven&iacute;an tocando en bares y teatros &ldquo;hacer su primer Obras&rdquo; era la consagraci&oacute;n verdadera; para nosotros, los dem&aacute;s, Obras era lugar de encuentro comunal y empat&iacute;a, resistencia y fiesta. Era &ldquo;nuestra casa&rdquo;. Estoy orgullosa de ese libro porque trabaj&eacute; durante casi tres a&ntilde;os para reconstruir la historia de la m&uacute;sica del estadio y qued&oacute; puntillos&iacute;sima; gracias a Alicia D&iacute;az tuve acceso a la Memoria del Club Atl&eacute;tico Obras Sanitarias, memoria ecl&eacute;ctica si las hay: fijate que en diciembre de 1980 tocaron Los Chalchaleros (el 11) y al otro d&iacute;a estuvo The Police. Investigu&eacute; todos los archivos de diarios y revistas con cr&oacute;nicas de la &eacute;poca &ndash;no, NO todo est&aacute; en Google&ndash; y las reproduje textualmente; los afiches; las fotos alucinantes de los shows en vivo (m&eacute;ritos del maestro Eduardo Grossman y de su hija Luc&iacute;a); y entrevist&eacute; &ndash;fuera de lo cronol&oacute;gico del relato&ndash; a m&uacute;sicos entra&ntilde;ables para que contaran &ldquo;su primer Obras&rdquo;: desde Juan Carlos Baglietto a Pil Trafa y desde Adri&aacute;n Otero de la Memphis hasta Andr&eacute;s Calamaro y desde Juanse hasta Divididos y Los Pericos. Ricardo Soul&eacute; de Vox Dei. Charly.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En la historia del periodismo de rock argentino est&aacute;s en el cuadro de honor por haber entrevistado por primera vez a dos &iacute;conos como son los Redondos y Sumo. &iquest;Qu&eacute; recuerdos ten&eacute;s de esas notas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Luca era un tipo adorable, inteligent&iacute;simo; irrepetible. Los Redondos eran eruditos, crudos, intelectuales. Me toc&oacute; estar ah&iacute; y ac&aacute; cuando todos ellos arrancaban, y me eligieron (con la revista <em>Humor</em>) para dar a conocer sus historias. En retrospectiva, es un lujo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Si se trata de armar tu altar de entrevistas que te gustaron realizar, &iquest;cu&aacute;les ser&iacute;an?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Luis (Alberto Spinetta), siempre; Pedro Aznar; Franco Battiato; Tony Levin; Bruce Dickinson; Fito P&aacute;ez; (Horacio) Fontova. &iquest;De cu&aacute;nto es &ldquo;un altar&rdquo;, digo: cu&aacute;ntos caben? (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; te sucede cuando enfrent&aacute;s a Gloria Guerrero como oyente pero tambi&eacute;n como protagonista? Es decir, desde adentro y, si puede, tambi&eacute;n, tomando distancia. (Ac&aacute; hago trampa: me atrajo una pregunta que le hiciste a </strong><a href="https://www.pagina12.com.ar/25540-king-crimson-ha-sido-ahora-y-siempre-mi-mayor-desafio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tony Levin</strong></a><strong> en una entrevista de hace unos a&ntilde;os; lo &uacute;nico que hice fue cambiar nombres&hellip;)</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ser oyente y adem&aacute;s protagonista es una linda yunta. No s&eacute; si hay algo m&aacute;s bonito.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado es Alfonso &ldquo;Ponchi&rdquo; Fern&aacute;ndez</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/gloria-guerrero-no-detiene-marcha_132_11766333.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Oct 2024 03:06:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gloria Guerrero no detiene jamás su marcha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gloria Guerrero,Rock Nacional,Luis Alberto Spinetta,Luca Prodan,Fito Páez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Carlos Kreimer, el que le puso los puntos al rock]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/juan-carlos-kreimer-le-puso-puntos-rock_132_11689456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df6ca446-4446-44df-83a3-f70431cbc5a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102825.jpg" width="237" height="133" alt="Juan Carlos Kreimer, el que le puso los puntos al rock"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Periodista y escritor clave en la narrativa del rock argentino y el fenómeno punk, dueño de  una mirada única sobre cómo la música puede ser un reflejo de los cambios sociales y personales, dejó huella con "Agarrate!!!" (1970) y "La muerte joven" (1977).</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Escribo desde Ayacucho y Sarmiento&rdquo;, leemos en el primer libro que abraza la causa del rock argentino. En los albores. Ah&iacute;, en pleno alboroto. Cuando la cosa era clara pero el horizonte incierto. El libro, <em>Agarrate!!! </em>(Editorial Galerna, 1970). El autor, <strong>Juan Carlos Kreimer</strong> (Buenos Aires, 1944). La cita se encuentra en la entrada de <strong>Vox</strong> <strong>Dei</strong>, un grupo que en ese momento hab&iacute;a dejado de pertenecer a las calles de Quilmes y hab&iacute;a llevado su rock suburbano a las noches del centro, code&aacute;ndose de igual a igual con <strong>Manal</strong> y <strong>Almendra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Pensar que unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, <strong>Kreimer </strong>nos introducir&aacute; a un fen&oacute;meno tan musical como pol&iacute;tico en <em>Punk - La muerte joven</em> (Bruguera, 1977) desde el mismo lugar de los hechos, Londres. Mientras que en <em>B&uacute;zios era un hospital de tr&aacute;nsito</em> (Seix Barral, 2023) reunir&aacute; en dos nouvelles (<em>De ninguna parte</em> y la que le da t&iacute;tulo al texto) un momento bisagra en su vida: entre la decadencia de un mundo que abandonaba (el rock) y el nacimiento del punk en la capital inglesa, y el despertar en medio de la turbulencia en una playa brasile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes del periodismo, estuvo la poes&iacute;a. Sucedi&oacute; que nadie quer&iacute;a publicar al joven poeta con diecinueve a&ntilde;os. Entonces, la resoluci&oacute;n: la poes&iacute;a por otros medios, de eso se trata su entrada al periodismo de la mano del pr&oacute;cer <strong>Miguel</strong> <strong>Grinberg</strong> (Buenos Aires, 1937 - 2022), que frente a una Olivetti en la redacci&oacute;n de la revista <em>Eco Contempor&aacute;neo</em> le edit&oacute; &ndash;marc&aacute;ndole punto por punto todos los cambios&ndash; su nota sobre el estreno de <em>Help</em>, la pel&iacute;cula de los <strong>Beatles</strong> en 1965.
    </p><p class="article-text">
        Pero como si el azar fuese una bola de billar, ese texto lo leer&aacute; <strong>Jorge &Aacute;lvarez</strong>. Ante el vac&iacute;o que deja la partida de <strong>Germ&aacute;n Garc&iacute;a</strong> en su librer&iacute;a-editorial, el luego mentor de Mandioca le ofrece a Kreimer incorporarse como cadete, diagramador y para ocuparse tambi&eacute;n de cosas de imprenta. Con sueldo y todo. Su jefe, <strong>Pir&iacute; Lugones</strong>. Pero al poco tiempo &Aacute;lvarez quiebra: <strong>Quino</strong> le hace juicio por <em>Mafalda</em> por una deuda impagable por derechos de autor.
    </p><p class="article-text">
        En ese mismo instante, Pir&iacute; &ndash;que lo quer&iacute;a como un hijo&ndash; lo lleva a la editorial Abril. Kreimer entra en 1968 como redactor a <em>Claudia</em>, la revista que le&iacute;an su madre y amigas. Ah&iacute; le empiezan a pedir notas de rock internacional. Adem&aacute;s, le dan material de revistas extranjeras y le consiguen vinilos: <strong>Joan B&aacute;ez</strong>,<strong> Donovan</strong>,<strong> Peter</strong>,<strong> Paul &amp; Mary</strong>, etc. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Imaginamos que tambi&eacute;n te piden notas del incipiente rock argentino, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Exacto. Era un momento muy especial. Yo ten&iacute;a veinticuatro a&ntilde;os y pertenec&iacute;a a la siguiente generaci&oacute;n de j&oacute;venes, no a la nueva. Yo ven&iacute;a de un mundo intelectual, ellos del universo post <strong>Elvis</strong> <strong>Presley</strong>, donde la m&uacute;sica era m&aacute;s importante que publicar un libro. En cambio, Miguel (Grinberg) y sus amigos lo &uacute;nico que quer&iacute;an era sacar un libro de poes&iacute;a. Si lo mir&aacute;s con ojos de hoy en d&iacute;a, era muy de vanguardia, aunque tambi&eacute;n muy aburrido. Pero las poes&iacute;as con las canciones tomaban otra dimensi&oacute;n. A los grandes poetas como Moris no les interesaba sacar un libro, solo cantar sus canciones. Hab&iacute;a otra fuerza. A los m&aacute;s j&oacute;venes que yo les llegaba m&aacute;s la m&uacute;sica que la letra.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en el billar, carambola va, carambola viene. En medio de un clima beatlesco a troche y moche en el mundo y por ende en la Argentina, un amigo del club, un tal <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/guillermo-schavelzon-premios-literarios-son-operaciones-marketing-efectivas_1_9241709.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Willie Schavelzon</strong></a> &ndash;muy recomendable su puesta al d&iacute;a de una vida ligada a los libros y sus autores: <em>El enigma del oficio &ndash; Memorias de un agente literario</em>, <a href="https://www.edicionesampersand.com/product-page/el-enigma-del-oficio-guillermo-schavelzon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ampersand</a>, 2023&ndash;, a cargo de editorial Galerna, le pide en 1967 un libro sobre los Fab 4. Kreimer se pone a hilar y teje <em>Beatles &amp; Co</em>. Se vendi&oacute; tanto el libro (hasta en Espa&ntilde;a y Per&uacute;), que <strong>Schavelzon</strong> le ofrece un porcentaje de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tiros imposibles, jugadas maestras. Pero el billar tiene sus d&iacute;as. Crecer en redacciones no es gratis. Tiempos de aplicar recursos de la narrativa al periodismo. Ganas de escribir sobre <strong>Pier Paolo Pasolini</strong> y <strong>Jean-Luc Godard</strong>. Pero cunde la obligaci&oacute;n de aporrear la Remington y versar acerca del servicio t&eacute;cnico de calefones, de valijas, de coches o de c&oacute;mo cuidar el dinero (comenzaba nuestro karma de la inflaci&oacute;n). La prosa al servicio de la t&eacute;cnica pero por otros medios (de vuelta la batalla). 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Kreimer, por dentro, se sent&iacute;a un traidor.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Claro, &iquest;qu&eacute; onda tu radicalidad? Sos un hombre de palabra y con sentimientos a flor de piel. Pero m&aacute;s a esa edad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Si bien yo no era peronista en ese momento, era de izquierda. Y la izquierda me odiaba porque yo hablaba de lo que ocurr&iacute;a en Estados Unidos. Menos mal que se puso de moda un libro llamado <em>Ni Marx ni Jes&uacute;s</em> de un soci&oacute;logo franc&eacute;s, <strong>Jean-Fran&ccedil;ois Revel</strong>; quien dec&iacute;a que en Estados Unidos estaba ocurriendo una revoluci&oacute;n. Y de una manera esto nos salv&oacute; a Miguel (Grinberg) y a m&iacute;, porque &eacute;ramos acusados de nihilistas por la izquierda. De un modo, dej&eacute; de escribir de rock cuando me fui del pa&iacute;s en 1975 porque sent&iacute; que los grandes rockeros se hab&iacute;an vendido a las grandes corporaciones. Solo quer&iacute;an firmar con una gran compa&ntilde;&iacute;a y vender discos. De a poco el fen&oacute;meno se iba diluyendo. Me dije: &ldquo;Ya est&aacute;, ya cumpl&iacute; mi etapa con el rock. Me interesan m&aacute;s la filosof&iacute;a, el urbanismo, la vida, los emergentes culturales&rdquo;. Y ah&iacute; me fui a Europa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Esper&aacute;, no nos vayamos a&uacute;n al viejo continente. En </strong><em><strong>Agarrate!!!</strong></em><strong> le recrimin&aacute;s al rock su falta de ideolog&iacute;a. &ldquo;Esta falta de ideolog&iacute;a que manifiestan es de por s&iacute; una ideolog&iacute;a. Aunque inconsciente o deliberadamente renieguen de ella, lo es y, para peor, una ideolog&iacute;a c&oacute;mplice con la sociedad dominante&rdquo;, escribiste.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que a fines de los a&ntilde;os 60 el rock no quer&iacute;a saber nada con nadie. Despu&eacute;s vino lo del Frejuli en la cancha de Argentinos Juniors en la &eacute;poca camporista. En esos primeros a&ntilde;os hab&iacute;a un desapego, pero con razones. Tal vez yo fui muy duro. Porque las ideolog&iacute;as eran muy blandas o muy viejas. Y, en el fondo, la gente m&aacute;s piola se meti&oacute; en la guerrilla porque no daba m&aacute;s. Sin embargo, llev&oacute; a la militancia todos los viejos lastres de machismo, de poder. El <strong>Che Guevara</strong> hablaba del hombre nuevo, un concepto que era fant&aacute;stico, pero todos terminaban repitiendo viejos vicios en nuevos esquemas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En medio de una sociedad cada vez m&aacute;s radicalizada, el joven <strong>Kreimer</strong> es parte de los mufados, esa vertiente que con <strong>Grinberg</strong> a la cabeza no adhieren al compromiso sartreano y rescatan el esp&iacute;ritu existencialista camusiano (adem&aacute;s, <strong>Albert</strong> <strong>Camus</strong> hab&iacute;a deschavado los asesinatos y purgas del estalinismo). La cercan&iacute;a con el anarcoexistencialismo del polaco <strong>Witold</strong> <strong>Gombrowicz</strong> los ubicar&aacute; y desubicar&aacute; en el mapa intelectual y pol&iacute;tico de esos d&iacute;as. Es que Gombrowicz era repudiado por ambos bandos, tanto por las revistas de derecha (<em>Sur</em>) como las de izquierda (<em>El Escarabajo de Oro</em>).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Si vos quer&eacute;s una frase clave en toda mi biograf&iacute;a, es esta: &ldquo;En el momento no nos damos cuenta lo que estamos viviendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo dice el hombre que aqu&iacute; y ahora llega a nuestra conversaci&oacute;n en el Bar Oriente, una vieja fonda en pleno Villa Ortuzar, en su bicicleta. Con dos muertes s&uacute;bitas en su haber. Un marcapasos. Una novela en ciernes de t&iacute;tulo onettiano. Un buceador inquebrantable en el universo espiritual con una serie de libros en bandeja de salida (el &uacute;ltimo y muy recomendable, <em>El artista como buscador espiritual</em>, Ediciones La Llave, 2022; ahora mismo corrigiendo las galeras de <em>Para qu&eacute; pasamos por la Tierra</em>). El amigo que visita a su amigo los fines de semana en Luj&aacute;n (hablamos de <strong>Pipo</strong> <strong>Lernoud</strong>). 
    </p><p class="article-text">
        El narrador de la nouvelle <em>De ninguna parte</em> &ndash;que se halla en la citada <em>B&uacute;zios era un hospital de tr&aacute;nsito</em>&ndash; es alguien que es mirado con desconfianza, algo propio muchas veces del periodismo de rock; esa tensi&oacute;n subsiste entre el que escucha o critica a los m&uacute;sicos, pero tambi&eacute;n el que muchas veces busca la alianza o amistad con los mismos: &ldquo;Para los compa&ntilde;eros del diario yo era un traidor a la causa, no quer&iacute;a participar de ninguna organizaci&oacute;n&rdquo;. Si bien Kreimer no era tan convencional como varios de sus colegas, &ldquo;para los rockeros y reventados yo tambi&eacute;n era un tipo de otro palo. Alguien en quien no se pod&iacute;a confiar. De careta a batidor hay solo un apriete&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo te llev&aacute;s con la m&uacute;sica? Porque dec&iacute;s que tu acercamiento fue m&aacute;s intelectual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Soy de escuchar m&uacute;sica, pero no la que deber&iacute;a. Cuando laburo, escucho mucho chamam&eacute;, mucho <strong>Chango Spasiuk</strong>. En una &eacute;poca fui fan&aacute;tico de <strong>Jorge Cafrune</strong>. Es m&aacute;s, estuve a punto de hacer un libro sobre &eacute;l que la hija no me dej&oacute;. En otra &eacute;poca, mucho <strong>Keith Jarrett</strong>. Es que despu&eacute;s del punk, como que me cuesta retomar ciertos discos de rock. Me gust&oacute; lo que dec&iacute;an algunas canciones. Escuch&eacute; mucho <strong>Television</strong>, mucho <strong>Richard Hell</strong>, mucho <strong>The Clash</strong>. En cambio, a los <strong>Sex Pistols</strong> no los escuch&eacute; tanto pese a tener mucho afecto por <strong>Johnny Rotten</strong>. Era muy divertido ir a escucharlos en las fiestas, pero si tengo que escuchar un disco prefiero algo de <strong>Bj&ouml;rk</strong> o <strong>Patti Smith</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Le&iacute; que en una &eacute;poca escuchabas mucho a los payadores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Sucede que es una remembranza de mi infancia. En casa se escuchaba mucho folklore en la radio. Adem&aacute;s, la m&uacute;sica no es el &uacute;nico arte. En mi vida hay mucho cine, mucho arte. Por otro lado, con el tiempo empec&eacute; a leer en orden. Porque al principio era m&aacute;s an&aacute;rquico todo. Entonces, arm&eacute; una suerte de biblioteca: desde <strong>Philip Roth</strong> a <strong>Roberto Bola&ntilde;o</strong>, de <strong>Simone de Beauvoir</strong> a <strong>Samuel Beckett</strong>. La m&uacute;sica me quedaba corta. Pas&oacute; de ser un universo a un pa&iacute;s de ese universo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Segu&iacute;s suscribiendo a la prosa can&iacute;bal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, por supuesto. Es el nombre de un libro que saqu&eacute; en 2018, <em>Prosa can&iacute;bal</em>, donde abordo mi v&iacute;nculo con la escritura a la que denomino &ldquo;prosa transg&eacute;nero&rdquo;. Hoy se han roto las categor&iacute;as. &iquest;Vos pod&eacute;s ser un periodista puro? No, no pod&eacute;s serlo. Hubo muchos cambios. &iquest;Qu&eacute; es novela? &iquest;Qu&eacute; es ensayo? &iquest;Qu&eacute; es periodismo? &iquest;Qu&eacute; es literatura? No est&aacute;n tan claros los l&iacute;mites. Se han quebrado las fronteras. Entonces, yo sigo yendo por ese lado. De alguna manera, la mayor jugada que hice en la frontera fue el libro <em>El artista como buscador espiritual</em>, donde encontr&eacute; muchas cosas que les pasan a los artistas en el momento de crear y que son muy similares a las que le suceden a los que buscamos el sentido de la vida, a los espiritualistas, a los m&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; opac&oacute; tu v&iacute;nculo con el rock?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mucho tuvo que ver una visita que hago antes de ir a Londres en el 76 a un campamento suf&iacute; en la campi&ntilde;a francesa. Algo de eso lo escrib&iacute; en una nota en la revista <em>Mutantia</em>. Darme cuenta de que hab&iacute;a dos realidades: la cotidiana y una m&aacute;s trascendente. Entonces en un momento empec&eacute; a leer otras cosas. M&aacute;s ligadas a b&uacute;squedas espirituales. Una rama de la vida que era m&aacute;s fuerte que el rock. Despu&eacute;s no pude volver. Y todav&iacute;a no puedo volver.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra pr&oacute;xima invitada: Laura Ramos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/juan-carlos-kreimer-le-puso-puntos-rock_132_11689456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Sep 2024 03:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Carlos Kreimer, el que le puso los puntos al rock]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rock Nacional,Punk]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El alfonsinismo y yo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/alfonsinismo_129_10705309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bd55d0b-dd4e-4020-b72b-fb96c7a65ace_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El alfonsinismo y yo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Breve bitácora personal sobre los días y las noches de los ochenta, con Raúl Alfonsín en el gobierno y Fito, Fabi, Charly y Cerati en los boliches.</p></div><p class="article-text">
        En el alfonsinismo yo era chiquito y, seg&uacute;n parece, Buenos Aires tambi&eacute;n: los jueces del Juicio a las Juntas sal&iacute;an de Tribunales y se iban al Banchero de Corrientes y Talcahuano a discutir sentencias; Spinetta y Fito se encontraban en la avenida Santa Fe y terminaban haciendo <em>La la la</em>; Bilardo, que preparaba a la selecci&oacute;n para el Mundial de M&eacute;xico, tem&iacute;a que la AFA lo echara y por eso les ped&iacute;a a mozos y taxistas que le comunicaran cualquier cosa que oyeran sobre &eacute;l; Jorge Daffunchio, que pronto ser&iacute;a el coautor de &laquo;Persiana americana&raquo;, buscaba desesperadamente a Cerati y lo encontraba; Gast&oacute;n Pauls cuenta en un episodio del podcast La Cruda: &ldquo;yo arranqu&eacute; a salir en el &acute;85. Entraba a los boliches y al lado m&iacute;o estaban Fito, Fabi, Charly, Cerati. Estaban todos ahi&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No era entonces Buenos Aires lo que es ahora&rdquo; escribi&oacute; Lucio Vicente L&oacute;pez en <em>La gran aldea</em>, de 1884, y yo estoy de acuerdo. 
    </p><p class="article-text">
        En esa Buenos Aires aldeana, en ese orbe municipal, todo participaba del amanecer democr&aacute;tico: la canci&oacute;n de la publicidad de Tuby 3 y Tuby 4 empezaba diciendo &ldquo;Yo soy un Tuby / que andaba solo / en una ciudad pesada&rdquo; y terminaba &ldquo;Vamos subidos / a los bolsillos / de una ciudad soleada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;***
    </p><p class="article-text">
        Los ochenta y el alfonsinismo son, como dijo el poeta, &ldquo;donde mi infancia surt&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nac&iacute; el 15 de septiembre de 1980, el d&iacute;a de las elecciones de 1983 me toc&oacute; un Sugus amarillo y en la inundaci&oacute;n de 1985 mi madre me habl&oacute; por primera vez de un monstruo que rebalsaba y se llamaba Juan B. Justo. Para esa &eacute;poca habr&eacute; recibido mi primera bicicleta: una Fiorenza azul con unas misteriosas tapas pl&aacute;sticas que ocultaban el centro de la rueda. Yo aprend&iacute;a a andar entre las cabinas pop de Entel, en las que pod&iacute;a haber fila. 
    </p><p class="article-text">
         En la escuela aprend&iacute;a el abecedario: todav&iacute;a estaba la letra &ldquo;ch&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
         En el almac&eacute;n de la esquina compraba galletitas que sal&iacute;an de una caja gigante.
    </p><p class="article-text">
         Puertas adentro mi principal actividad era, creo, mirar televisi&oacute;n. &iexcl;Oh manchas de Cheetarah! &iexcl;Oh piernas de Shera! Por otro lado, que &ldquo;Bad&iacute;a y Compa&ntilde;&iacute;a&rdquo; se abreviase &ldquo;Bad&iacute;a y C&iacute;a&rdquo; me sum&iacute;a en largas cavilaciones. &iquest;Qu&eacute; ten&iacute;a que ver &ldquo;compa&ntilde;&iacute;a&rdquo; con &ldquo;c&iacute;a&rdquo;? Lo que no me sorprend&iacute;a era la interrupci&oacute;n de la programaci&oacute;n para ahorrar energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En 1988 est&aacute;bamos vacacionando en Mar del Plata cuando fue lo de Olmedo y pasamos por ah&iacute; con el auto; tengo el recuerdo de un gent&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en 1988, y aprovechando la flamante ley, mis padres se divorciaron. (Creo que esto podr&iacute;a haber estado presente en el excelente<em> 1988: el fin de la ilusi&oacute;n</em> de Mart&iacute;n Zariello: 1988 tambi&eacute;n fue, gracias a la novedosa posibilidad de divorciarse, el fin de la ilusi&oacute;n de muchas familias). 
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo iba a pagar algo, por supuesto con australes, ten&iacute;a que decir &ldquo;centavos&rdquo; y no &ldquo;sentados&rdquo;. Cuando mi padre pagaba lo hac&iacute;a con Argencard.
    </p><p class="article-text">
        Por las noches aguzaba el o&iacute;do porque le ten&iacute;a miedo a &ldquo;los ladrones&rdquo; y, como mi habitaci&oacute;n daba a la calle, escuchaba a veces, m&aacute;s all&aacute; de la ventana con rejas en diagonal, grupitos de gente que pasaba y cuyas voces se imprim&iacute;an en la placa sensible de mi cerebrito. Vendr&iacute;an de ver a Los Abuelos, a Sumo, a P&aacute;ez. La noche de los ochenta (donde todas las galaxias estaban cerca) no me fue totalmente ajena. Mucho tiempo despu&eacute;s yo escuchar&iacute;a esa misma m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, despu&eacute;s otro d&iacute;a y despu&eacute;s otro d&iacute;a: as&iacute; pasa el tiempo. Hoy es muy parecido a ayer, y sin embargo el tiempo pasado existe y los hombres lo amamos y contra ese amor nada se puede, aunque en 1985 hubiese treinta por ciento de inflaci&oacute;n mensual. 
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se cumplen cien a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n de <em>Fervor de Buenos Aires</em> y creo que lo que me pasa con el alfonsinismo y los ochenta es lo que le pasaba a Borges con la Buenos Aires de Nicolas Paredes y Evaristo Carriego que tanto le gustaba evocar: se trata de haber vivido, pero muy de chicos y sin la debida conciencia, un tiempo que (seguramente por eso mismo) se nos hizo mitol&oacute;gico. Borges escribi&oacute;: &ldquo;Me cri&eacute; en un jard&iacute;n, detr&aacute;s de una verja con lanzas, y en una biblioteca de ilimitados libros ingleses. (...) &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a, mientras tanto, del otro lado de la verja con lanzas? &iquest;Qu&eacute; destinos vern&aacute;culos y violentos fueron cumpli&eacute;ndose a unos pasos de m&iacute;?&rdquo;. Para m&iacute; el alfonsinismo es algo que pas&oacute; del otro lado de la ventana con rejas en diagonal.
    </p><p class="article-text">
        Leo en una p&aacute;gina de <em>Cr&iacute;tica y ficci&oacute;n</em> que, en una entrevista fechada el a&ntilde;o 1987, Ricardo Piglia se refiere a la cuesti&oacute;n de juzgar a los militares y a la diferencia entre &ldquo;lo posible y lo verdadero&rdquo; y dice: &ldquo;Pero &eacute;se es un problema de Tr&oacute;ccoli, de Jaunarena, digamos. Tr&oacute;ccoli tiene que negociar y someterse a la divisi&oacute;n entre lo posible y lo verdadero. &iquest;Por qu&eacute; voy a tener que pensar yo con las categor&iacute;as del ministro del Interior?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Jaunarena, Tr&oacute;ccoli: &iexcl;extra&ntilde;a m&iacute;stica de estos h&eacute;roes m&oacute;dicos! Entro a Wikipedia a ver cu&aacute;ndo nos dejaron: Jaunarena incre&iacute;blemente vive; Tr&oacute;ccoli muri&oacute; en 1995. &iquest;Alguien har&aacute; lo mismo en el futuro con Florencio Randazzo y Agust&iacute;n Rossi? 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Estaba paseando no hace mucho por el Parque Lezama y de pronto me sent&iacute; tan a gusto que decid&iacute; sentarme en un banco a escuchar una canci&oacute;n de Horacio Fontova. Yo lo conoc&iacute;a a Fontova desde <em>Peor es nada</em>, donde trabajaba como humorista, y siempre lo hab&iacute;a asociado a la televisi&oacute;n y a los a&ntilde;os noventa. Pero fue s&oacute;lo despu&eacute;s de la muerte del genio renacentista que descubr&iacute; su incre&iacute;ble faceta musical: canciones como &laquo;Maduro el bomb&oacute;n&raquo; y &laquo;Porto Seguro&raquo; son cl&aacute;sicos &iacute;ntimos m&iacute;os y esa tarde, en un banco del Parque Lezama, me decid&iacute; por la versi&oacute;n en vivo de &laquo;Porto Seguro&raquo;: poca letra, mucha belleza y Fontova, que jugaba a postularse a presidente, cantando con Fito, a quien presenta como &ldquo;ministro de poes&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s segu&iacute; mi camino, me met&iacute; en el Museo Hist&oacute;rico Nacional y ah&iacute; fue que sucedi&oacute;: yo, que quer&iacute;a sumergirme en el siglo XIX (que es el siglo al que se dedica el museo), me vi de pronto (&iexcl;y de vuelta!) en la noche alfonsinista. 
    </p><p class="article-text">
        La muestra se llamaba &ldquo;Los 80: el rock en la calle&rdquo; y se expuso entre el 18 de diciembre de 2021 y el 28 de agosto de 2022. Ah&iacute; adentro la d&eacute;cada del ochenta segu&iacute;a transcurriendo. Hab&iacute;a, por ejemplo, un spray que Miguel Abuelo se pon&iacute;a en el pelo (<em>Vasos y besos </em>sali&oacute; el 9 de diciembre de 1983: &uacute;ltimo d&iacute;a del gobierno militar); un saquito que usaba alguno de Los Fabulosos Cadillacs; y hab&iacute;a tambi&eacute;n, y vol&eacute;, un vinilo de Fontova.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os mi hermano me dijo &ldquo;Ale, no te asustes, pero lleg&oacute; una deuda de millones de pesos por la casa&rdquo;; se refer&iacute;a a la casa familiar que ahora es nuestra. Me acerqu&eacute; al Centro de Gesti&oacute;n y Participaci&oacute;n con las alarmas del caso y cuando le mostr&eacute; a mostr&eacute; el papel en cuesti&oacute;n a la persona que me atendi&oacute; me se&ntilde;al&oacute;, junto a la cifra millonaria, una &ldquo;A&rdquo; a la que yo no le hab&iacute;a prestado atenci&oacute;n. &ldquo;No te preocupes&rdquo;, me dijo. &ldquo;Es algo viejo. Son australes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la cuarentena, Fito hizo un par de shows por streaming y record&oacute; a Fontova, que acababa de morir, llam&aacute;ndolo &ldquo;el Comandante Fontova&rdquo; y recuperando as&iacute; todo el juego de la postulaci&oacute;n de Fontova a presidente.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a que muri&oacute; Maradona transcurri&oacute;, como pudo notar cualquier persona que haya salido a la calle durante esas horas, en 1986.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a, despu&eacute;s otro d&iacute;a y despu&eacute;s otro d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        A veces, casi siempre, siento que el alfonsinismo est&aacute; en un pasado absoluto. En un pasado &eacute;pico que no tiene ning&uacute;n contacto con el presente. Que entre esa poes&iacute;a y esta prosa hay una distancia insalvable, porque el presente nunca se envuelve en el tejido legendario.
    </p><p class="article-text">
        Pero otras veces, las mejores, siento que no. Que bastar&iacute;a con envejecer los autos y los carteles publicitarios, o con que pase un afilador haciendo su melod&iacute;a, o con escuchar el primer disco de Alejandro del Prado, o con salir campeones del mundo, o con una disparada inflacionaria, para ver que el alfonsinismo est&aacute; ac&aacute;, como el agua en el agua. 
    </p><p class="article-text">
        Ernesto Schargrodsky le ha dicho a Juan Carlos Torre, refiri&eacute;ndose a <em>Una temporada en el quinto piso</em>: &ldquo;Si uno en el libro tacha nombres y tacha fechas, obviamente reconoc&eacute;s que se est&aacute; hablando de la Argentina pero no sab&eacute;s bien en qu&eacute; a&ntilde;o est&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y fue en los ochenta que Luca escribi&oacute;: <em>It&acute;s strange the way that past seems always fine.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Droznes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/alfonsinismo_129_10705309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Nov 2023 22:54:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El alfonsinismo y yo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Raúl Alfonsín,Democracia,Arte,Rock Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fito Páez suspendió su última función en el Movistar Arena por una "gastroenteritis aguda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/fito-paez-suspendio-ultima-funcion-movistar-arena-gastroenteritis-aguda_1_9694004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3acbe9e-80e1-4a99-a248-877956e62860_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fito Páez suspendió su última función en el Movistar Arena por una &quot;gastroenteritis aguda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luego de su séptima fecha en Buenos Aires, Fito Páez suspendió la última de sus presentaciones en el Movistar Arena por un cuadro de "gastrointeritis aguda". </p><p class="subtitle">Por Lautaro Castillo - Fito Páez y los días después del amor</p></div><p class="article-text">
        <strong>Fito P&aacute;ez</strong> suspendi&oacute; la octava y &uacute;ltima fecha del tour en Buenos Aires de &ldquo;<strong>El Amor 30 A&ntilde;os Despu&eacute;s del Amor</strong>&rdquo;, la cual estaba prevista la noche de hoy martes, por un cuadro de &ldquo;<strong>gastroenteritis aguda</strong>&rdquo;, seg&uacute;n explic&oacute; el m&uacute;sico en sus redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Ayer realic&eacute; el concierto del Movistar Arena en Buenos Aires con un fuerte dolor del lado izquierdo inferior del t&oacute;rax</strong> y tom&eacute; lo que todo hijo de vecino: antiinflamatorios y analg&eacute;sicos, pero el dolor no cedi&oacute; al punto de declararme una gastroenteritis aguda&rdquo;, escribi&oacute; P&aacute;ez desde su cuenta de Twitter hoy al mediod&iacute;a.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1590024835047968769?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Obviamente me veo en la triste obligaci&oacute;n de <strong>suspender el concierto de hoy a la noche por expresa indicaci&oacute;n de mis m&eacute;dicos</strong>&rdquo;, agreg&oacute;. No obstante, aclar&oacute; que la recuperaci&oacute;n &ldquo;<strong>ser&aacute; r&aacute;pida</strong>&rdquo;, pero que lo obliga a &ldquo;<strong>estar en reposo y con dieta estricta por tres o cuatro d&iacute;as</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>A la brevedad anunciaremos la reprogramaci&oacute;n de acuerdo a la disponibilidad de la agenda del Movistar Arena</strong>&rdquo;, concluy&oacute; el m&uacute;sico. La de hoy iba a ser la octava y &uacute;ltima fecha prevista en Buenos Aires, para celebrar las tres d&eacute;cadas del disco m&aacute;s vendido de la historia argentina.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1589973195125559296?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Est&aacute; previsto que la gira de El Amor 30 A&ntilde;os Despu&eacute;s del Amor contin&uacute;e el 25 de noviembre en <strong>Montevideo</strong>, el 2 de diciembre en <strong>Santiago de Chile</strong>. Durante 2023, seguir&aacute; rodando nuestro pa&iacute;s, as&iacute; como <strong>Brasil</strong>, <strong>Paraguay</strong>, <strong>Per&uacute;</strong>, <strong>Ecuador</strong>, <strong>Colombia</strong>, <strong>M&eacute;xico</strong>, <strong>Costa Rica</strong>, <strong>Rep&uacute;blica Dominicana</strong>, <strong>Puerto Rico</strong>, <strong>Estados Unidos</strong>, <strong>Canad&aacute;</strong>, <strong>Israel </strong>y varios puntos de <strong>Europa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/fito-paez-suspendio-ultima-funcion-movistar-arena-gastroenteritis-aguda_1_9694004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Nov 2022 19:41:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fito Páez suspendió su última función en el Movistar Arena por una "gastroenteritis aguda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fito Páez,El amor después del amor,Movistar Arena,Música,Rock Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió María José Cantilo, hermana de Miguel y una de las pioneras del rock nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-maria-jose-cantilo-hermana-miguel-pioneras-rock-nacional_1_8960920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4177544-89e8-496c-a50e-94addf7b0bfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió María José Cantilo, hermana de Miguel y una de las pioneras del rock nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenía 68 años y era hermana de Miguel Cantilo. Fue una de las mujeres que sacudió la escena del rock en la década del ´80. Editó 9 discos.</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; Cantilo,&nbsp;una de las mujeres que lider&oacute; el movimiento del rock nacional de los a&ntilde;os '80, muri&oacute; este martes 2 de mayo a los 68 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; naci&oacute; en el&nbsp;barrio de Belgrano&nbsp;en una familia numerosa, de diez hermanos, cuyo hermano mayor es uno de los &iacute;conos de la m&uacute;sica nacional, Miguel Cantilo. 
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; a tocar la guitarra a los siete a&ntilde;os y compuso su primera canci&oacute;n a los 17. En su adolescencia frecuentaba la casa de la calle Conesa (la famosa casa de su hermano Miguel cuya calle dio nombre a un disco de&nbsp;Pedro y Pablo en 1972) donde desfilaron m&uacute;sicos como&nbsp;Moris,&nbsp;Pappo,&nbsp;Roque Narvaja,&nbsp;Miguel Abuelo,&nbsp;Kubero D&iacute;az y&nbsp;Jorge Pinchevsky. En la d&eacute;cada del '70, se mud&oacute; al&nbsp;El Bols&oacute;n, en la provincia de R&iacute;o Negro, con el objetivo de experimentar la vida en comunidad y el contacto con la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Regres&oacute; a la provincia de Buenos Aires en el a&ntilde;o&nbsp;1982, cuando comenz&oacute; su carrera art&iacute;stica profesional. Con un estilo&nbsp;folk rock&nbsp;ac&uacute;stico, Cantilo grab&oacute; su &aacute;lbum debut hom&oacute;nimo en el a&ntilde;o&nbsp;1984, del cual participaron figuras de la mpusica nacional como&nbsp;David Leb&oacute;n,&nbsp;Le&oacute;n Gieco,&nbsp;Osvaldo Fattorusso,&nbsp;Daniel Colombres&nbsp;y su hermano Miguel, entre otros. Fue parte de los festivales&nbsp;B.A. Rock&nbsp;y&nbsp;La Falda, donde cant&oacute; acompa&ntilde;ada solo de su guitarra ac&uacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        Hacia el a&ntilde;o&nbsp;1989&nbsp;lanz&oacute; su segundo disco titulado &ldquo;En banda&rdquo; y participaron en &eacute;l&nbsp;Oscar Moro,&nbsp;Claudio &ldquo;Pato&rdquo; Loza,&nbsp;Gustavo Dinerstain,&nbsp;Angel Lombardo y Diego Gesualdi. Al a&ntilde;o siguiente, en&nbsp;mayo de 1990,&nbsp;hace una producci&oacute;n fotogr&aacute;fica para la revista&nbsp;Playboy&nbsp;(edici&oacute;n Argentina).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En&nbsp;febrero de 1992&nbsp;fue detenida por&nbsp;tr&aacute;fico de drogas&nbsp;y debi&oacute; pasar dos a&ntilde;os y ocho meses en la&nbsp;c&aacute;rcel&nbsp;de&nbsp;Ezeiza. Esta experiencia la plasmar&iacute;a en un libro editado un tiempo despu&eacute;s de su liberaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o&nbsp;2000&nbsp;comienza un lento retorno a la m&uacute;sica con presentaciones espor&aacute;dicas, que se ir&iacute;an haciendo m&aacute;s frecuentes con su &aacute;lbum &ldquo;Covers&rdquo;, editado en ese mismo a&ntilde;o. En 2005 lanz&oacute; &ldquo;Momento de boleros&rdquo; y, en 2006, &ldquo;Aqu&iacute; y ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;septiembre de 2004, particip&oacute; de una nueva versi&oacute;n de &ldquo;La marcha de la bronca&rdquo; junto a su hermano Miguel e invitados especiales.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o&nbsp;2011&nbsp;edit&oacute; un disco titulado &ldquo;Esencia&rdquo; que fue producido por su hijo&nbsp;Gaspar Benegas&nbsp;(guitarrista del&nbsp;Indio Solari) respetando la simpleza del sonido de su voz y su guitarra que la caracterizan.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-maria-jose-cantilo-hermana-miguel-pioneras-rock-nacional_1_8960920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 May 2022 16:37:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[María José Cantilo,Rock Nacional,Música]]></media:keywords>
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