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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Atahualpa Yupanqui]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Atahualpa Yupanqui]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Una voz bella ¡quién la tuviera!”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/voz-bella-tuviera_1_12212582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0354866f-fc64-477e-bdbd-1e9ae8b5ba20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Una voz bella ¡quién la tuviera!”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El eximio actor Marcos Montes, también músico y escritor, ofrecerá tres funciones de ¡Yupanqui!, su personal tributo al mayor clásico del folklore argentino, reconocido mundialmente.
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Para cantarte toda la vida, /pero mi estrella me dio este acento/ y as&iacute; te siento, tierra querida</em>&rdquo;. Los entra&ntilde;ables versos de las canciones de <strong>Atahualpa Yupanqui</strong> &ndash;bajo la forma de milongas, zambas, chacareras, bagualas&hellip;&ndash; siguen resonando en o&iacute;dos argentinos, aunque el folklore no est&eacute; en la actualidad particularmente de moda. Y desde luego no solo se oyen a trav&eacute;s de la inconfundible voz del poeta cantor, sino tambi&eacute;n de los numerosos int&eacute;rpretes de val&iacute;a que han entonado, que siguen entonando sus temas, ac&aacute; y en el mundo, cuyos escenarios recorri&oacute; Don Ata. Algunas l&iacute;neas de esas canciones, como sucede con ciertos tangos que no pierden vigencia, se han incorporado al habla popular. Por caso, se suele decir &ldquo;las vaquitas son ajenas&rdquo;, sin que haga falta completar la primera parte ni explicar el sentido de esa frase.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marcos Montes es un gran actor que, aparte de este oficio que ejerce sin descanso y con suma versatilidad &ndash;adem&aacute;s de habilidades vinculadas a cuestiones idiom&aacute;ticas&ndash; cultiva el canto: en otros tiempos, jazz en ingl&eacute;s; y, desde que lo flech&oacute; la milonga campera <strong>El aromo</strong> de Yupanqui, en la voz de Suma Paz en el teatro Cervantes, no dud&oacute; en retomar la guitarra para para entonar esos poemas a la Argentina profunda, al paisanaje, a los pueblos originarios, a los marcos naturales de ese trovador que desde muy joven creci&oacute; en talento y sabidur&iacute;a. Y que eligi&oacute; cambiar su nombre en los papeles por esas dos palabras que lo representan y que significan en &ndash;la sangre de su padre&ndash; &ldquo;el que viene de tierras lejanas a decir algo&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        &nbsp;Entre otros frutos de su pasi&oacute;n por Atahualpa Yupanqui, Montes tuvo que ver con distintos espect&aacute;culos desde hace dos d&eacute;cadas, entre los cuales un unipersonal con texto y m&uacute;sica que arranc&oacute; en 2009, paralelamente a sus trabajos de actor, que fue ofreciendo cada tanto, ac&aacute; y en ciudades europeas, con variaciones en su contenido y cambiando de t&iacute;tulo. Hasta convertirse en el <strong>&iexcl;Yupanqui!</strong> que brindar&aacute; en tres funciones a partir de ma&ntilde;ana s&aacute;bado en la Biblioteca Caf&eacute;.
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            <span class="title">
                Marcos Montes interpreta a Yupanqui.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Andando y cantando, su modo de alumbrar</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque cualquiera que escuche <strong>Luna tucumana</strong> sin conocer sus datos biogr&aacute;ficos, podr&iacute;a deducir que Don Ata naci&oacute; en esa provincia, lo cierto es que su origen es bonaerense, zona de Pergamino, 1908. De ni&ntilde;o aprendi&oacute; a tocar el viol&iacute;n con el cura del lugar, instrumento que troc&oacute; por la guitarra bajo la gu&iacute;a de un amigo de su padre. A la muerte de este, prueba varios oficios &ndash;todav&iacute;a adolescente&ndash;, recorre lugares con su guitarra y un poncho por equipaje, descubre con mucha empat&iacute;a la orfandad de los campesinos, de los descendientes de pueblos originarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los 20 ya est&aacute; cumpliendo labores period&iacute;sticas en la Capital, viaja a Bolivia, se reconoce en y se siente muy inspirado por los paisajes, las culturas ancestrales. Radical por herencia paterna, en su anhelo de justicia social adhiere al Partido Comunista, al que renunciar&aacute; decepcionado en los a&ntilde;os&rsquo;50. Pero antes -luego de un casamiento temprano con una prima- conoce en 1942 a la pianista y compositora nacida en un territorio franc&eacute;s cerca de Canad&aacute;, Antoinette Paule Pepin- Fitzpatrick. Es decir, Nenette, el amor de su vida que participar&aacute; en la creaci&oacute;n de la m&uacute;sica de muchas canciones, con quien convive desde 1946.
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            </figure><p class="article-text">
        &nbsp;Fichado por su compromiso pol&iacute;tico, es encarcelado &ldquo;en averiguaci&oacute;n de antecedentes&rdquo; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Y cada vez, ella gestiona su liberaci&oacute;n, hasta que Atahualpa decide exiliarse en Par&iacute;s, 1949, ciudad donde encuentra refugio en la casa de <strong>Paul &Eacute;luard</strong>. Y durante una reuni&oacute;n de amigos del poeta galo, sucede el milagro: <strong>Edith Piaf </strong>lo escucha cantar y lo amadrina para que debute en el teatro Athen&eacute;e. De ah&iacute; en m&aacute;s, la trayectoria exitosa de Yupanqui se dispara en Francia, en otros pa&iacute;ses europeos, llega al Jap&oacute;n. Y, a partir de los &rsquo;50 regresa regularmente a su patria, donde ofrece recitales, es entrevistado, compone la m&uacute;sica de un par de pel&iacute;culas, recibe el afecto del gran p&uacute;blico. Establecido en Par&iacute;s, deja de visitar la Argentina durante la dictadura. En la d&eacute;cada de 1980 recibe distinciones: el Konex de Brillantes, la condecoraci&oacute;n francesa como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Su salud declinaba cuando estuvo en el Festival de Cosqu&iacute;n, 1990. Volvi&oacute; a Par&iacute;s por compromisos de actuaci&oacute;n y a fines de mismo ese a&ntilde;o, muere en Buenos Aires su adorada Nenette. Muy afectado, Atahualpa Yupanqui la sobrevivir&aacute; dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Mercedes Sosa, Jorge Cafrune, Marie Lafor&ecirc;t, Suma Paz, Daniel Viglietti, Violeta Parra, Chavela Vargas, Elis Regina, Jairo, Divididos, Juan Carlos Baglietto figuran entre los incontables int&eacute;rpretes que han merecido las canciones del poeta autor de <strong>El payador perseguido,</strong> que gustaba presumir con orgullo de sus rasgos aindiados, de sus ojos entornados. Pero Marcos Montes se los va a contar y cantar de la mejor manera.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Arrim&aacute;ndole coplas y textos a la esperanza</strong></h2><p class="article-text">
        La trayectoria de Marcos Montes es de intensidad y diversidad poco frecuentes. Entre otros hitos, estuvo en la fundaci&oacute;n del notable grupo teatral (H)umoris Dramatis, junto al destacado colega Juan Carlos Portaluppi y al director Adri&aacute;n Gh&iacute;o. Compa&ntilde;&iacute;a que, por citar apenas uno de sus altos logros, brind&oacute; en 2005 una memorable puesta en escena de <strong>El homosexual o la dificultad de expresarse</strong>, de Copi, en el Anfitri&oacute;n. Convocado por Alfredo Arias, Marcos trabaj&oacute; con este artista en Par&iacute;s y en Buenos Aires, arrancando con<strong> Tatuaje</strong>, joya esc&eacute;nica que remit&iacute;a libremente a la leyenda de Miguel de Molina, exiliado en Buenos Aires en tiempos del franquismo (Montes se luc&iacute;a cantando y Sandra Guida hac&iacute;a una shockeante aparici&oacute;n como Evita, vestida por Pablo Ram&iacute;rez). &Uacute;ltimamente, siempre con Arias, sobresali&oacute; en <strong>Bela Vamp</strong> y en <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/hechos-as-materia-suenos_1_11755422.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Brown usaba ruleros</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, MM ya inici&oacute; la cuarta temporada de <strong>El hombre de acero</strong> en Espacio Callej&oacute;n, escrita y dirigida por Juan Francisco Dasso, acerca de un padre que desea conectar con su hijo adolescente autista; repone en mayo <strong>Mi querido se&ntilde;or Mozart</strong>, en el Borges. Y se apresta valerosamente a comenzar los ensayos de <strong>Ricardo III</strong>, de Shakespeare, con puesta del siempre controversial espa&ntilde;ol Calixto Bieito, en el San Mart&iacute;n, como parte del gran elenco en el que est&aacute;n Joaqu&iacute;n Furriel, Alejandra Flechner, Ingrid Pelicori, Luciano Suardi, Bel&eacute;n Blanco, Iv&aacute;n Moschner.
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            <span class="title">
                Nenette y Atahualpa                            </span>
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        En paralelo y dando pruebas de su af&aacute;n de saberes vinculados a las lenguas, Marcos, sin hacer alarde, es Master en Lexicograf&iacute;a Hisp&aacute;nica por la Real Academia Espa&ntilde;ola. Y asimismo Corrector Internacional de Lengua Espa&ntilde;ola. De &eacute;l se podr&iacute;a decir que es uno de <strong>Los justos</strong> del poema de Borges &ndash;tan admirado por Yupanqui&ndash; porque &ldquo;descubre con placer una etimolog&iacute;a&rdquo; y, en otro orden de cosas, bichero a pleno, sin duda es una de las personas &ldquo;que acaricia a un animal dormido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conversatorio musicalizado&rdquo;, define Montes su espect&aacute;culo <strong>&iexcl;Yupanqui!</strong> donde cita al trovador cuando responde: &ldquo;A un folklorista no se le pregunta si trae algo nuevo. Preg&uacute;ntele qu&eacute; trae de viejo&rdquo;. Y entre los temas que canta con su voz c&aacute;lida y bien estrenada no pod&iacute;a faltar la milonga del pe&oacute;n de campo, ese que nunca tuvo tropilla propia, siempre montado en ajeno: &ldquo;A veces me entra tristeza/ y otros veces, rebeli&oacute;n./ En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, quisiera hacerme perdiz (&hellip;)/ Pero la verdad, paisano, me gusta el aire de aqu&iacute;&rdquo;. La econom&iacute;a, la elocuente simplicidad hechas poes&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Yupanqui en 1934                            </span>
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        Marcos Montes no imita con su canto a Atahualpa: da su personal versi&oacute;n contempor&aacute;nea de los temas, desde su condici&oacute;n de actor, de fan incondicional. Y muy probablemente haga <strong>El aromo</strong>, &aacute;rbol al que le pegan todos los vientos: &ldquo;Pero con un alma tan linda/ que no le brota la queja,/ que en vez de morirse triste/ hace flores con sus penas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>&iexcl;Yupanqui! </strong>hay citas a las cartas a Nenette escritas durante muchos a&ntilde;os por el poeta cantor y publicadas por Sudamericana. Suceder&aacute; en un sitio tan hospitalario como la Biblioteca Caf&eacute;, Marcelo T. de Alvear 1155, los pr&oacute;ximos s&aacute;bados 12, 19 y 26 de abril, a las 17, con merienda incluida en la entrada.
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/voz-bella-tuviera_1_12212582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Apr 2025 09:43:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Una voz bella ¡quién la tuviera!”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un degüello de soles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deguello-soles_129_11607075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/384ade6c-3868-4b68-8f08-13ec56dfeb70_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100881.jpg" width="435" height="245" alt="Un degüello de soles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una canción, grabada hace ochenta años, cuenta una historia pequeña, la de un arriero, sus penas propias y las vacas ajenas, y, al mismo tiempo, pone en escena otra: la de la discusión acerca de la tradición. Una payada entre lo "gauchesco" y el "folklore" donde la música –y Atahualpa Yupanqui– tuvieron mucho que decir. Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;bamos a la orilla de un r&iacute;o chiquito y pas&oacute; un paisano arreando una tropita de veinte vacas. Iba yendo por la costa de una sendita sin alambre. Punteaba un novillo viejo y los dem&aacute;s lo segu&iacute;an, mansos. Se llamaba, el arriero, Antonio Fern&aacute;ndez. Le dec&iacute;an &lsquo;Don Anto&rsquo;, seg&uacute;n lo supe cuando el cuidador del cerro lo reconoci&oacute; y lo salud&oacute; con sus buenos d&iacute;as. &lsquo;Buenos d&iacute;as, buen provecho&rsquo;, contest&oacute; el hombre. Nosotros no hab&iacute;amos comido todav&iacute;a as&iacute; que lo del &lsquo;provecho&rsquo; nos son&oacute; a insinuaci&oacute;n. &lsquo;B&aacute;jese don Anto&rsquo;, le dijimos. &ndash;No &ndash;dijo &eacute;l. Ya voy a venir m&aacute;s tarde en todo caso. Voy llevando esta hacienda para la finca. -&iquest;Y por qu&eacute; anda tan apurado? &ndash;le preguntamos. Encogi&eacute;ndose de hombros el arriero contest&oacute;: &ndash;Es que tengo que andar no m&aacute;s. Ajenas culpas pagando y ajenas vacas arreando&rdquo;. As&iacute; contaba Atahualpa Yupanqui el origen de &ldquo;El arriero&rdquo; y de su frase m&aacute;s famosa, citado por <strong>Norberto Galasso</strong> en <em>Atahualpa Yupanqui, el canto de la patria profunda</em>. &ldquo;Las penas y las vaquitas/ se van por la misma senda./ Las penas son de nosotros,/ las vaquitas son ajenas&rdquo;, grababa el 27 de diciembre de 1944, a solas con su instrumento, ese hombre misterioso. Un guitarrista virtuoso y original, ex estudiante de viol&iacute;n y poeta notable que parec&iacute;a, por un lado, fundar todos los mitos acerca de la sabidur&iacute;a popular y la l&uacute;cida sencillez del hombre de campo y, por otro, desmentirlos uno a uno.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El disco, que ten&iacute;a del otro lado &ldquo;A orillas del Yi&rdquo;, era el decimocuarto de su carrera. El primero, con &ldquo;Caminito del indio&rdquo; y &ldquo;Mangruyando&rdquo;, hab&iacute;a sido publicado en 1936. Hubo, en los &rsquo;60 argentinos, algo llamado &ldquo;boom del folklore&rdquo;. Y, desde 1950, un consumo creciente de canciones e int&eacute;rpretes asociados con tradiciones rurales, f&aacute;cilmente relacionable con las pol&iacute;ticas sociales del peronismo y el crecimiento de la migraci&oacute;n interna hacia centros urbanos. Pero, obviamente, el <em>Caso Yupanqui</em> es muy anterior y muy poco asimilable al peronismo, sobre todo si se tiene en cuenta que durante el primer gobierno de Per&oacute;n el artista fue prohibido, en raz&oacute;n de su afiliaci&oacute;n al Partido Comunista, y, luego de ser arrestado en varias ocasiones, acab&oacute; escapando a Montevideo en 1948 y exil&aacute;ndose definitivamente en Par&iacute;s a partir del a&ntilde;o siguiente. &ldquo;En tiempos de Per&oacute;n estuve varios a&ntilde;os sin poder trabajar en la Argentina. Me acusaban de todo, hasta del crimen de la semana que viene&rdquo;, cont&oacute; a Galasso . &ldquo;Desde esa olvidable &eacute;poca tengo el &iacute;ndice de la mano derecha quebrado. Una vez m&aacute;s pusieron sobre mi mano una m&aacute;quina de escribir y luego se sentaban arriba, otros saltaban. Buscaban deshacerme la mano, pero no se percataron de un detalle: me da&ntilde;aron la mano derecha y yo, para tocar la guitarra, soy zurdo. Todav&iacute;a hoy, a varios a&ntilde;os de ese hecho, hay tonos como el si menor que me cuesta hacerlos. Los puedo ejecutar porque uso el oficio, la ma&ntilde;a; pero realmente me cuestan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la m&uacute;sica, prim&oacute; &ndash;seguramente sin que nadie lo decidiera de antemano&ndash; el viejo concepto de <strong>Ricardo Rojas</strong>, luego discutido por <strong>Jorge Luis Borges</strong>, <strong>Juan Alonso Carrizo</strong> y <strong>Bruno Jacovella</strong> seg&uacute;n el cual <em>gauchesca</em> y <em>folklore</em> eran la misma cosa. Borges, en sus discusiones con Rojas, asegura que lo que los gauchos cantaban era &ldquo;un lenguaje hispano&rdquo;, y que un mexicano pod&iacute;a entender el folklore bonaerense, pero que necesitar&iacute;a un glosario para comprender a<strong> Hilario Ascasubi</strong> (el autor de <em>Santos Vega o los mellizos de la Flor</em>, en1851, y, dos a&ntilde;os despu&eacute;s, de <em>Aniceto el Gallo</em>). Borges introdujo, en un texto de 1932 dedicado a &ldquo;El escritor argentino y la tradici&oacute;n&rdquo;, uno de los mejores chistes de la historia cultural argentina. &ldquo;He encontrado d&iacute;as pasados una curiosa confirmaci&oacute;n de que lo verdaderamente nativo suele y puede prescindir del color local&rdquo;, escribe all&iacute;; &ldquo;encontr&eacute; esta confirmaci&oacute;n en la <em>Historia de la declinaci&oacute;n y ca&iacute;da del Imperio Romano</em> de Gibbon. Gibbon observa que, en el libro &aacute;rabe por excelencia, en el <em>Alcor&aacute;n</em>, no hay camellos; yo creo que, si hubiera alguna duda sobre la autenticidad del Alcor&aacute;n, bastar&iacute;a esta ausencia de camellos para probar que es &aacute;rabe&rdquo;. Lo que Borges plantea, con iron&iacute;a salvaje, es la relaci&oacute;n inversa entre localismos y autenticidad. O la t&eacute;cnica del conteo de camellos para dirimir, en sus t&eacute;rminos, si se trata de gauchesca &shy;&ndash;una construcci&oacute;n artificial, debida a poetas urbanos y letrados&ndash; o de folklore &ndash;la verdadera tradici&oacute;n&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que, en el folklore musical, por lo menos en la mayor&iacute;a de lo producido a partir del &ldquo;boom&rdquo;, casi todo es <em>gauchesca</em>. Tambi&eacute;n en este aspecto <strong>Atahualpa Yupanqui </strong>es excepcional. En su caso no oculta el lado erudito y, m&aacute;s bien, el uso de los localismos, que le resulta inevitable, es pudoroso. &Eacute;l hace realidad, eventualmente, la idea de la m&uacute;sica folkl&oacute;rica (equivalente a lo gauchesco literario) como &ldquo;un uso letrado de la cultura popular&rdquo;, formulada por <strong>Josefina Ludmer</strong> en <em>El g&eacute;nero gauchesco. Un tratado sobre la patria</em>. Yupanqui, &eacute;l mismo con aspecto de arriero, era tan inevitablemente criollo que, de la misma manera en que el Mahoma de Borges no deb&iacute;a preocuparse por parecer &aacute;rabe, estaba mucho m&aacute;s all&aacute; de la necesidad de pintoresquismo como se&ntilde;al de identidad. Lo que se destacaba, en cambio, era el refinamiento de esa tradici&oacute;n: su manera de tocar la melod&iacute;a a dos voces paralelas, en la guitarra, el escepticismo, la dureza y hasta el cinismo de sus letras, el peque&ntilde;o &ndash;y tambi&eacute;n virtuoso&ndash; desplazamiento r&iacute;tmico entre su voz y el acompa&ntilde;amiento. Ese refinamiento fue, en todo caso, lo que sedujo a Edith Piaf, que lo invit&oacute; a cantar con &eacute;l en 1950 y dio lugar al comienzo de su deslumbrante carrera francesa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arriero&rdquo; es, en muchos aspectos, una canci&oacute;n ejemplar. Hay all&iacute; dos voces, la del narrador y la del personaje (que Yupanqui canta con un timbre distinto, m&aacute;s apretado y con una colocaci&oacute;n en un registro m&aacute;s agudo) y que es quien repite, como una letan&iacute;a, &ldquo;Las penas y las vaquitas/ se van por la misma senda./ Las penas son de nosotros,/ las vaquitas son ajenas&rdquo;. Est&aacute;, por supuesto, el paisaje: &ldquo;En las arenas bailan los remolinos,/ el sol juega en el brillo del pedregal...&rdquo;. Y est&aacute;n las im&aacute;genes extraordinarias, desmesuradas, como&nbsp;&ldquo;un deg&uuml;ello de soles muestra la tarde&rdquo;. Pero tal vez el momento central, aquel donde el hombre de campo hace realidad aquello dicho por Borges en relaci&oacute;n con la payada del Mart&iacute;n Fierro &ndash;el &uacute;nico momento en que, seg&uacute;n &eacute;l, hablan por s&iacute; mismos y de lo que realmente les interesa: la soledad, el amor, la muerte). No importan los aperos ni las espuelas ni si el caballo es alaz&aacute;n o tobiano. Hay un hispanismo, &ldquo;amalaya&rdquo;, derivado de tres palabras, &ldquo;ah&rdquo;, &ldquo;mal&rdquo; y &ldquo;haya&rdquo;, usado como expresi&oacute;n de deseo (y no, como tambi&eacute;n es frecuente, como maldici&oacute;n). Y cuando el arriero va, &ldquo;como sombra en la sombra por esos cerros&rdquo;, las palabras articulan un ruego que nada tiene de idealizaci&oacute;n ni de postal: que &ldquo;la noche traiga un recuerdo que haga menos pesada la soledad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>Diego Fischerman es autor del blog &ldquo;El sonido de los sue&ntilde;os&rdquo;: </em><a href="https://xn--sonidodesueos-skb.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://xn--sonidodesueos-skb.com/</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/deguello-soles_129_11607075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Aug 2024 13:20:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un degüello de soles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atahualpa Yupanqui,Jorge Luis Borges]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Celebran en Córdoba un primer congreso internacional dedicado a la obra de Atahualpa Yupanqui]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/celebran-cordoba-primer-congreso-internacional-dedicado-obra-atahualpa-yupanqui_1_10467681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79068c84-f7f8-4f31-8400-d9d6a818da46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Celebran en Córdoba un primer congreso internacional dedicado a la obra de Atahualpa Yupanqui"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los objetivos son abordar aspectos de la obra del compositor y guitarrista y de su pensamiento filosófico, valorar el aporte musical de Nennette Pepin Fiztpatrick, que firmó muchas composiciones con él bajo el seudónimo de Pablo del Cerro, y fomentar la producción de nuevos compositores de la música de raíz folklórica argentina. </p></div><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Atahualpa Yupanqui organiza los d&iacute;as&nbsp;7, 8 y 9 de septiembre&nbsp;el&nbsp;1&ordm; Congreso Internacional Yupanquiano, dedicado a la obra del m&uacute;sico y poeta de&nbsp;<strong>Atahualpa Yupanqui</strong>&nbsp;y la pianista y compositora&nbsp;<strong>Nennette Pepin Fitzpatrick</strong>, su compa&ntilde;era musical y de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los&nbsp;objetivos de este encuentro, con entrada libre y gratuita, son <strong>abordar aspectos de la obra del compositor y guitarrista y de su pensamiento filos&oacute;fico</strong>, <strong>valorar el aporte musical de Nennette Pepin Fiztpatrick</strong>, que firm&oacute; muchas composiciones con &eacute;l bajo el seud&oacute;nimo de Pablo del Cerro, y <strong>fomentar la producci&oacute;n de nuevos compositores</strong> de la m&uacute;sica de ra&iacute;z folkl&oacute;rica argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cita es en el<strong>&nbsp;</strong>Centro Cultural C&oacute;rdoba (Av. Poeta Lugones 401 - C&oacute;rdoba Capital)&nbsp;los d&iacute;as 7 y 8 de septiembre y en el Centro Cultural Casa - Museo &ldquo;Agua Escondida&rdquo; (Cerro Colorado), donde vivieran Yupanqui y su esposa, el 9 de septiembre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El congreso, que abrir&aacute; Roberto Chavero, hijo del m&uacute;sico y presidente de la Fundaci&oacute;n Atahualpa Yupanqui, abarca exposiciones de especialistas, presentaci&oacute;n de trabajos de investigaci&oacute;n y/o ensayos, presentaci&oacute;n de nuevas obras de compositores,&nbsp;una Feria del Libro Yupanquiano y del Folklore, conclusiones&nbsp;y un cierre con un recital con importantes figuras del folklore y la presencia del ministro de Cultura Trist&aacute;n Bauer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n est&aacute; abierta la inscripci&oacute;n para ponencias. M&aacute;s informaci&oacute;n en la <a href="https://atahualpayupanqui.org.ar/congreso-internacional-yupanquiano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">web de la Fundaci&oacute;n Atahualpa Yupanqui</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Don Ata&rdquo; naci&oacute; el 31 de enero de 1908, en Campo de la Cruz, provincia de Buenos Aires, y muri&oacute; el 23 de mayo de 1992 en Nimes, Francia. Es considerado uno de los mayores referentes de la historia del folklore argentino.
    </p><p class="article-text">
        El escenario del Festival Folkl&oacute;rico de Cosqu&iacute;n, el m&aacute;s importante de Argentina, fue bautizado con su nombre&nbsp;en 1972. En 1986 Francia lo condecor&oacute; como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus obras m&aacute;s conocidas figuran &ldquo;Camino del indio&rdquo;, &ldquo;Coplas del payador perseguido&rdquo;, &ldquo;El arriero va&rdquo;, &ldquo;La a&ntilde;era&rdquo;, &ldquo;La pobrecita&rdquo;, &ldquo;Los ejes de mi carreta&rdquo;, &ldquo;Los hermanos&rdquo;, &ldquo;Luna tucumana&rdquo;, &ldquo;Piedra y camino&rdquo; y &ldquo;Viene clareando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/celebran-cordoba-primer-congreso-internacional-dedicado-obra-atahualpa-yupanqui_1_10467681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Aug 2023 18:15:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Celebran en Córdoba un primer congreso internacional dedicado a la obra de Atahualpa Yupanqui]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Allpa Munay relee a Yupanqui a 30 años de su muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/allpa-munay-relee-yupanqui-30-anos-muerte_1_9012812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3655d3d6-20b5-4efe-b5cb-8d5c6f7967f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1048416.jpg" width="5383" height="3028" alt="Allpa Munay relee a Yupanqui a 30 años de su muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuarteto trabaja en un segundo disco dedicado a la obra del folklorista argentino Atahualpa Yupanqui al tiempo que se prepara para recorrer escuelas y otros establecimientos educativos difundiendo su legado. En diálogo con elDiarioAR, tres de sus integrantes explicaron cómo es tocar estas canciones en 2022.</p></div><p class="article-text">
        Los integrantes de<strong> Allpa Munay</strong> ten&iacute;an unos pocos a&ntilde;os cuando <strong>Atahualpa Yupanqui</strong> mor&iacute;a en Nimes, en el sur de Francia. Este 23 de mayo se cumplen 30 a&ntilde;os de la partida del m&aacute;ximo referente del folklore argentino, ese hombre sobrio, de gesto serio, que con su guitarra al hombro recorri&oacute; el mundo cant&aacute;ndole a la tierra argentina y a quienes la trabajan.
    </p><p class="article-text">
        Unas 10 o 15 de sus canciones son conocid&iacute;simas y forman parte del acervo popular. &ldquo;Luna tucumana&rdquo;, por ejemplo, es un cl&aacute;sico. Pero don Ata compuso alrededor de 500 obras que aparecen poco en los repertorios de los cantores y las cantoras de la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        A sus veintipico, los integrantes de Allpa Munay se conocieron y empezaron a interesarse por la obra del m&uacute;sico y escritor y se propusieron difundir lo menos conocido. Le pusieron tanta pasi&oacute;n a su cometido que se toparon con Roberto &ldquo;El Kolla&rdquo; Chavero, hijo del folklorista, que les acerc&oacute; unas partituras in&eacute;ditas. De ah&iacute; surgi&oacute; el primer disco de este cuarteto, <em>Yupanqui In&eacute;dito</em>, de 2018. Ahora, a sus treinta y pico, la conocen en profundidad y siguen transitando la senda yupanquiana.
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        En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, tres de los integrantes de este cuarteto -<strong>Ferni de Gyldenfeldt</strong> (voz), <span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>Nicol&aacute;s Kamienkowski</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> (guitarra) y </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>Pablo Palacios</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> (piano)- contaron de d&oacute;nde les vino esta afici&oacute;n por Don Ata y cu&aacute;les son sus pr&oacute;ximos proyectos. Completa el grupo </span><strong>Nahuel Villegas</strong> en percusi&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; este v&iacute;nculo con Yupanqui siendo tan j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Ferni de Gyldenfeldt</strong>: Ya no somos tan j&oacute;venes (risas). Tenemos treinta y pico de a&ntilde;os. S&iacute; es cierto que nos comenzamos a interesar ya hace mucho tiempo en la obra de Atahualpa y que desde la juventud de cada une, la adolescencia, la infancia, incluso, de una u otra manera nos ha acompa&ntilde;ado. Creo que por legado familiar, por la cercan&iacute;a de los intereses musicales de cada une, por habernos&nbsp;sentido interpelades&nbsp;alguna vez, como seguramente gran parte del pueblo argentino, con alguna letra de Atahualpa Yupanqui, en alg&uacute;n momento tuvimos la necesidad de juntarnos. En principio, yo como cantora me acuerdo de llamarlo a Nico, despu&eacute;s a Pablo. Luego se sum&oacute; Nahuel. Y en los cuatro naci&oacute; ese consenso, ese pacto musical de dar vida y reversionar la obra de Atahualpa. Luego vino el condimento maravilloso de conectarnos con el hijo y que nos acercara de forma directa obra in&eacute;dita. Eso ya dio otro vuelo. Fue&nbsp;un potenciador casi inmediato que tuvimos. Entonces Allpa Munay nace con <em>Yupanqui In&eacute;dito</em>. Ya no con la tarea solamente de reversionar obra de Atahualpa, sino de reversionar aquella obra poco difundida o in&eacute;dita. Y ahora, l&oacute;gicamente, fue cambiando. Llevamos ocho a&ntilde;os como grupalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Nicol&aacute;s Kamienkowski</strong>: El grupo edita el disco <em>Yupanqui In&eacute;dito </em>en 2018 y hubo un proceso previo bastante grande porque ve&iacute;amos que la obra ten&iacute;a distintos ejes. Por un lado,&nbsp;obviamente el m&aacute;s paisaj&iacute;stico,&nbsp;no como idea de paisaje, sino de territorio o espacio simb&oacute;lico desde otra perspectiva m&aacute;s campesina, m&aacute;s ind&iacute;gena. Cuando Yupanqui&nbsp;habla de la piedra o del r&iacute;o es desde el punto de vista de alguien que lo vivi&oacute;. Despu&eacute;s ve&iacute;amos que hab&iacute;a una mirada filos&oacute;fica bastante profunda y hasta metaf&iacute;sica, la mirada desde esa otra filosof&iacute;a, esa otra Am&eacute;rica, que tambi&eacute;n se ve por ejemplo en autores como&nbsp;(Rodolfo)&nbsp;Kusch. Otra filosof&iacute;a que &eacute;l reivindicaba mucho frente a la mirada blanca o colonizadora. Y,&nbsp;por otro lado,&nbsp;Yupanqui&nbsp;tiene tambi&eacute;n obras de mucha cr&iacute;tica social, que no se queda solo en la mera cr&iacute;tica como cantor de protesta, sino que m&aacute;s bien es una obra desde del sufrimiento del campesino, del pe&oacute;n, del trabajador y la trabajadora, desde quien lo ha vivido y quien ha recorrido esos espacios. Entonces, cuando tuvimos el encuentro con Roberto &ldquo;Kolla&rdquo;&nbsp;Chavero, el hijo de Yupanqui, y nos acerca ese pu&ntilde;ado de partituras in&eacute;ditas, nos abocamos a esa obra y a otras que nos gustaron. Y ahora decidimos seguir con la obra de Yupanqui&nbsp;pero ya no solo lo in&eacute;dito,&nbsp;sino tambi&eacute;n lo poco difundido u obras que creemos que son interesantes tambi&eacute;n para el grupo.
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    </figure><p class="article-text">
        -<strong>Pablo Palacios</strong>: En el mundo del folklore hay mucha juventud tambi&eacute;n, aunque no sea lo mainstream. Cada une del grupo entr&oacute; por eso, cada une est&aacute; ligado desde distintas trayectorias con la m&uacute;sica y el folklore. Ah&iacute; fue el primer acercamiento. El grupo se fue ensamblando a medida que nos conoc&iacute;amos. Alguien tiraba: &ldquo;&iquest;podemos hacer este tema?&rdquo;&nbsp;&ldquo;&iquest;Cu&aacute;l es este tema? No lo conozco&rdquo;. Y as&iacute; es como que &iacute;bamos viendo que hab&iacute;a m&aacute;s repertorio del que se suele cantar, difundir y conocer de Yupanqui. Entonces creo que eso es algo pilar en nuestra formaci&oacute;n de grupo que, antes de conocer al &ldquo;Kolla&rdquo;, ya ten&iacute;amos una inquietud por buscar temas que no fueran los m&aacute;s difundidos. Y as&iacute; fue que fuimos armando una lista. En el medio, nos terminamos cruzando y conociendo al &ldquo;Kolla&rdquo; Chavero y ah&iacute; sucede que &eacute;l nos entrega partituras in&eacute;ditas. Y el disco termin&oacute; siendo una combinaci&oacute;n de partituras in&eacute;ditas y algunas como &ldquo;Preguntitas sobre dios&rdquo;, &ldquo;Canci&oacute;n del ca&ntilde;averal&rdquo;, &ldquo;Te dicen poeta&rdquo;, que han sido versionadas pero quiz&aacute; no tanto. Lo que nos gust&oacute; es que hab&iacute;a un universo mucho m&aacute;s grande de Yupanqui que las canciones m&aacute;s conocidas, la &ldquo;Luna tucumana&rdquo; y lo que quiz&aacute; se conoce en el mundo del folklore. Nos dimos cuenta que tiene 500 o m&aacute;s canciones y que est&aacute;n una mejor que la otra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo llevaron la m&uacute;sica de Yupanqui a esta instrumentaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<strong>PP</strong>: En realidad fuimos encontr&aacute;ndonos al principio medio tocando, zapando, improvisando. Y despu&eacute;s en el primer disco empezamos a juntarnos bastante desde los instrumentos arm&oacute;nicos, la guitarra y el piano, a probar cosas. Ya despu&eacute;s fuimos decidiendo trabajar sobre la escritura formal de una canci&oacute;n. Entonces ah&iacute; ya hicimos arreglos para partitura. Fuimos encontrando de qu&eacute; manera pod&iacute;amos combinar lo que tenemos: dos instrumentos arm&oacute;nicos, una percusi&oacute;n muy amplia para la sonoridad y la voz de Ferni. Lo que hacemos es darle otros colores, reversionar, darle otras miradas propias, art&iacute;sticas de cada uno.
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                Allpa Munay en un recital en el anfiteatro del Parque Centenario a principios de mayo                            </span>
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        <strong>-&iquest;A qu&eacute; le llaman reversionar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<strong>NK</strong>: Algo que hablamos mucho nosotres tiene que ver con una mirada sobre el folklore y la cultura que tenemos y que tiene que ver con un folklore que no es un folklore muerto sino algo que est&aacute; vivo. Y tambi&eacute;n una forma de darle vida a estas obras es, desde nuestra forma de verlo, tocarlas como las&nbsp;sentimos actualmente y no tratar de hacer una interpretaci&oacute;n historicista, que no nos interesa ni es la b&uacute;squeda que tenemos. Por suerte la mirada sobre el folklore est&aacute; cambiando mucho y eso quiere decir que es un folklore que se mueve, que tiene vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Suelen nombrar en los conciertos a Nenette Pepin Fitzpatrick, la mujer de Yupanqui, que aparece como coautora de varios temas bajo el seud&oacute;nimo de Pablo del Cerro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<strong>NK</strong>: S&iacute;, la nombramos&nbsp;porque ella fue coautora de varias de las obras y por su tiempo hist&oacute;rico, machismo mediante, como ha pasado con muchas mujeres o diversidades, ha sido invisibilizada. Entonces me parece fundamental resaltar la importancia de Nenette como compositora sobre todo en lo que tiene que ver con lo musical y ojal&aacute; que haya estudios que pongan en relevancia cu&aacute;l fue la tarea en esa composici&oacute;n y en esa coautor&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -<strong>FdG</strong>: Es volver a echar luz o nombrar aquellas cosas que fueron invisibilizadas, soslayadas, alrededor de lo que significaba ser m&uacute;sico hombre hace 70, 60, 50 a&ntilde;os. Y todo lo que esa figura, por el sistema machista de la &eacute;poca, ocultaba, lo que quedaba en las sombras. Nosotres sabemos&nbsp;la importancia que tuvo Nenette en la vida de Atahualpa. La tarea que tuvo Nenette en la crianza del hijo mientras Atahualpa hac&iacute;a su carrera como guitarrista solista por el mundo, levantando el agua del pozo en las nevadas, limpiando esa casa, criando al &ldquo;Kolla&rdquo; en los inviernos m&aacute;s duros de Cerro Colorado. Luego vemos la importancia que tuvo en la coautor&iacute;a de muchas obras. Y luego tambi&eacute;n en la transcripci&oacute;n a pentagrama de muchas de esas m&uacute;sicas, ya que ella era pianista y concertista.&nbsp;Empezar a visibilizar eso no es para contrarrestar lo grandes que fueron ciertos genios,&nbsp;pero s&iacute; para mirar qu&eacute; hab&iacute;a atr&aacute;s de esa genialidad, del hombre omnipotente. Si bien vamos por la deconstrucci&oacute;n de un sistema, a veces se piensa que esto es atacar la figura de alguien. Es todo lo contrario. Es completar, mostrar otros colores, otra paleta, de lo que ya conocemos. Que Atahualpa es un genio lo sabemos. Ahora es important&iacute;simo entender todo esto otro, que est&aacute; sustentado incluso en la propia admiraci&oacute;n que ten&iacute;a Atahualpa hacia Nenette. En <em>Cartas a Nenette </em>(de V&iacute;ctor Pintos), libro que recopila cartas de Atahualpa&nbsp;hacia ella, vemos con qu&eacute; admiraci&oacute;n se refiere a ella, c&oacute;mo destaca su labor musical. Entonces como grupo de m&uacute;siques del siglo XXI estamos atravesades tambi&eacute;n por este transfeminismo y por este momento y hacer visibles estas cosas me parece que es algo sustancial. Creo que Allpa Munay no est&aacute; alejado&nbsp;de esa lectura cr&iacute;tica hacia el patriarcado. Y no solamente me estoy refiriendo a esto <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/festival-cosquin-decide-unificar-rubro-solista-vocal-cuenta-cantantes-trans_1_8350960.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">yo como una cantora trans no binaria</a>. No tiene que ver con eso. Tiene que ver con la relectura que hacemos de la obra de hace&nbsp;70 a&ntilde;os que ten&iacute;a, en su caso, tambi&eacute;n en muchos temas la coautor&iacute;a de una mujer que firmaba con seud&oacute;nimo de var&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; proyectos tienen para estos pr&oacute;ximos tiempos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<strong>NK</strong>: Son dos proyectos. Durante la pandemia nos presentamos a mecenazgo cultural de la Ciudad&nbsp;y fuimos seleccionades. Es un proyecto relacionado con trabajar el folklore en las escuelas, en establecimientos educativos, jard&iacute;n, primaria, secundaria, escuela de adultos, escuela de m&uacute;sicos. Poder llevar esta obra de Atahualpa Yupanqui&nbsp;y Nenette e&nbsp;interpretarla ah&iacute;. El proyecto consiste en hacer conciertos did&aacute;cticos. Puede ser de distintas maneras de acuerdo a las caracter&iacute;sticas de cada proyecto educativo. Y poder realizar conciertos donde est&aacute; la base de nuestra sociedad que son las infancias. Nos parece que est&aacute; bueno llevar un concierto de la misma dimensi&oacute;n que har&iacute;amos en un gran anfiteatro al patio de una escuela o a un aula.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y se viene otro disco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<strong>PP</strong>: Todav&iacute;a no estamos con fechas cerradas. El a&ntilde;o pasado grabamos algunas canciones nuevas. Hace poco sali&oacute; un video, que es &ldquo;Tierra Querida&rdquo;. Allpa Munay significa en quechua &ldquo;tierra querida&rdquo;&nbsp;y reci&eacute;n para esta segunda tanda de canciones se viene una zamba que tiene ese t&iacute;tulo. Dentro de poco van a salir algunos videos nuevos y grabaciones nuevas. Estamos en el medio de la cocina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -<strong>FdG</strong>: Se viene la &ldquo;Zamba del Grillo&rdquo;&nbsp;tambi&eacute;n, hist&oacute;rica zamba de Atahualpa,&nbsp;en versi&oacute;n allpamunayesca. Tambi&eacute;n unas milongas poco versionadas, en las que aparece la filosof&iacute;a yupanquiana m&aacute;s profunda. Para mi forma de entender, en la milonga Atahualpa&nbsp;se explaya de una manera pol&iacute;tica muy filos&oacute;fica, ahondando en cosas de la vida m&aacute;s espirituales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Se animan a decirme cu&aacute;l es para cada une la canci&oacute;n favorita de Yupanqui?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<strong>FdG</strong>: Yo elijo &ldquo;T&uacute;&nbsp;que puedes,&nbsp;vu&eacute;lvete&rdquo;. Me gusta much&iacute;simo desde adolescente.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>PP</strong>: Voy a decir una que est&aacute; incluida en el primer disco y que sorprende a mucha gente que quiz&aacute; no est&aacute; tan&nbsp;metida con el mundo yupanquiano. Nosotros logramos una versi&oacute;n especial. Lo que &eacute;l hace con la guitarra lo orquestamos en nuestra banda. La canci&oacute;n es &ldquo;El ni&ntilde;o duerme sonriendo&rdquo;, que es como una canci&oacute;n de cuna pero a la vez se transforma en una canci&oacute;n dram&aacute;tica.&nbsp;En el medio mete una poes&iacute;a de un poeta espa&ntilde;ol.&nbsp;Esa profundidad que aparece en esa canci&oacute;n me parece que representa tambi&eacute;n bastante a Yupanqui. Y si bien Yupanqui tiene cosas m&aacute;s picarescas o m&aacute;s rom&aacute;nticas, es uno de los t&oacute;picos yupanquianos que a m&iacute; me parece que est&aacute; bueno,&nbsp;esa profundidad que es medio oscura,&nbsp;dram&aacute;tica, pero es parte del ser humano y me representa muy bien.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>NK</strong>:&nbsp;Podr&iacute;a mencionar muchas solo de la obra guitarr&iacute;stica, como la &ldquo;Danza del ma&iacute;z maduro&rdquo;. Soy muy fan&aacute;tico de la obra guitarr&iacute;stica.&nbsp;Pero voy a decir una&nbsp;que para m&iacute; es la m&aacute;s representativa, no solo por la poes&iacute;a, sino tambi&eacute;n por la musicalidad,&nbsp;que es &ldquo;El payador perseguido&rdquo;. Y mir&aacute; que dura m&aacute;s de media hora, seg&uacute;n la interpretaci&oacute;n. Pero yo pongo play y la escucho hasta el final varias veces. Como que me lleva a un mundo y a un relato y a una historia no solo escenogr&aacute;fico, sino tambi&eacute;n filos&oacute;fico. Para m&iacute; es incluso una superaci&oacute;n del &ldquo;Mart&iacute;n Fierro&rdquo;&nbsp;s&uacute;per interesante, la otra perspectiva. Dialoga con esa obra. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/allpa-munay-relee-yupanqui-30-anos-muerte_1_9012812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 May 2022 10:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Allpa Munay relee a Yupanqui a 30 años de su muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Allpa Munay,Atahualpa Yupanqui,Ferni de Gyldenfeldt]]></media:keywords>
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