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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Menopausia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/menopausia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Menopausia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ingrid Beck y Mariana Carbajal: “Somos una generación de mujeres que abrimos conversaciones incómodas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ingrid-beck-mariana-carbajal-generacion-mujeres-abrimos-conversaciones-incomodas_1_12733102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6158568-eb39-47a5-acf2-e686dd981e16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ingrid Beck y Mariana Carbajal: “Somos una generación de mujeres que abrimos conversaciones incómodas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaban de publicar “Antimanual para encendidas”, un libro en el que, con humor y un tono cercano, indagan en la menopausia, comparten sus propias experiencias e invitan a otras a transitar ese período con información y sin tabúes. Estigmas en el sistema de salud, la mirada feminista y el podcast que conducen.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Se podr&iacute;a decir que lo que no pudieron ni el feminismo ni el periodismo, lo pudo la menopausia que, para ser honestas, re&uacute;ne ambos mundos&rdquo;</em>, dicen con sorna en la introducci&oacute;n de <em>Antimanual para encendidas</em> (Grijalbo, 2025). <strong>Las periodistas Ingrid Beck y Mariana Carbajal se conoc&iacute;an de los medios y de haberse cruzado, por sus roles como activistas, mientras en Argentina ten&iacute;an lugar las primeras marchas del movimiento Ni una menos y los d&iacute;as que precedieron a la aprobaci&oacute;n de la ley 27.610</strong> de legalizaci&oacute;n y despenalizaci&oacute;n del aborto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sus caminos terminaron de confluir reci&eacute;n cuando Carbajal lanz&oacute; a comienzos de 2024 su libro<em> </em><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mariana-carbajal-cambiar-narrativa-menopausia-elegir-propio-camino_1_11342383.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Encendidas: un viaje &iacute;ntimo por la menopausia</em></a>, e invit&oacute; a Beck a presentarlo. Primero arrancaron por un podcast, que hoy re&uacute;ne a una comunidad nutrida y que lleva dos temporadas. Luego vinieron las presentaciones en vivo en teatros y espacios culturales, que cada vez convocan a m&aacute;s p&uacute;blico. <strong>Ahora lleg&oacute; el &ldquo;antimanual&rdquo;, una publicaci&oacute;n que busca, entre la risa compartida y la informaci&oacute;n confiable, ofrecer herramientas para quienes est&eacute;n atravesando el climaterio. </strong>Una etapa vital muchas veces fue parodiada, subestimada o negada, un tab&uacute; en otros tiempos, un asunto que, gracias a las voces de muchas mujeres, est&aacute; cobrando m&aacute;s fuerza en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. 
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            <span class="title">
                Antimanual para encendidas, de Ingrid Beck y Mariana Carbajal.                            </span>
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        <strong>&ndash; Salieron en estos &uacute;ltimos tiempos libros como los de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-garland-novela-cuerpo-mandato-jaula-mujeres-varones_1_11643135.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>In&eacute;s Garland</strong></a><strong>, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-wittner-mandato-tradicional-mujeres-aguantemos-cosas-aplico-menopausia_1_12582414.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Laura Wittner</strong></a><strong> y el de ustedes en nuestro pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n uno de la actriz de Hollywood Naomi Watts. Est&aacute; el podcast que hacen y que es muy escuchado, tambi&eacute;n hay profesionales de la salud en las redes y cada vez m&aacute;s personas hablando del tema. Pareciera que la menopausia se meti&oacute; en la agenda p&uacute;blica con fuerza, &iquest;c&oacute;mo ven ustedes este fen&oacute;meno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>Mariana Carbajal:</strong>&nbsp;Por un lado creo que se da este fen&oacute;meno porque somos una generaci&oacute;n de mujeres que abrimos conversaciones inc&oacute;modas. Lo venimos haciendo y seguimos, porque creo que las feministas tenemos esto de pensar lo que nos pasa con nuestra mirada: lo personal es pol&iacute;tico. De hecho yo decido escribir el primer libro <em>Encendidas</em> porque la menopausia me atraves&oacute; fuertemente y dije &ldquo;c&oacute;mo es posible que de esto no se hable y llego con tanta poca informaci&oacute;n, con la sensaci&oacute;n de desconcierto&rdquo;. Era pensar &ldquo;&iexcl;c&oacute;mo me est&aacute; pasando esto y nadie me avis&oacute;!&rdquo;. Con el tiempo pude saber que hay mil millones de mujeres que atraviesan la menopausia hoy en el mundo. Y son 37 millones en Latinoam&eacute;rica. Entonces, tarde o temprano, era imposible que esta conversaci&oacute;n se mantuviera silenciosa. Lo que pasa ahora es que creo que tal vez somos una generaci&oacute;n que ha perdido la verg&uuml;enza, que sale a demandar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sobre algunas cuestiones, que queremos que la menopausia salga del cl&oacute;set o deje de ser un tab&uacute;. <strong>Queremos combatir este estigma que parece que nos rodea. Y, sobre todo, creo que ac&aacute; hay que advertir, tambi&eacute;n, una cuesti&oacute;n de injusticia, otra de las tantas injusticias patriarcales. Sobre todo en cuestiones que tienen que ver con tener la posibilidad de acceder a un acompa&ntilde;amiento terap&eacute;utico o a determinada informaci&oacute;n</strong>. Eso hoy es casi un privilegio y eso es lo que hay que desarmar. Al final, tambi&eacute;n con la menopausia, se trata en el fondo de una cuesti&oacute;n del acceso a la salud y de justicia social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Cuando Mariana mencionaba lo de la &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo;, Ingrid puso cara de desconfianza. Para replicar esto que aparece tanto en el libro como en el podcast, en este asunto hay &ldquo;teams&rdquo; o experiencias a veces muy distintas. De hecho, ustedes mismas abordaron sus menopausias con miradas divergentes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>Ingrid Beck: </strong>De hecho para m&iacute; no dir&iacute;a que fue un tab&uacute; pero s&iacute; que siempre me result&oacute; algo completamente negado. La menopausia era algo de lo que yo no quer&iacute;a hablar: era como un rompecabezas que estaba desarmado y yo no me pon&iacute;a a armar. En un punto, para m&iacute; no exist&iacute;a la palabra menopausia, por lo menos no conscientemente. Tampoco estaba charlado en mis consultas m&eacute;dicas. Yo pon&iacute;a esa cara en relaci&oacute;n a la verg&uuml;enza porque creo, como Mariana, que <strong>hay parte de nuestra generaci&oacute;n que perme&oacute; un poco la verg&uuml;enza de hablar del tema, pero tambi&eacute;n hay otra que no.</strong> Al mismo tiempo, somos una generaci&oacute;n de mujeres muy activas a esta edad y con much&iacute;simo para decir y mucho para trabajar con la experiencia que acumulamos. A veces tambi&eacute;n con un poco de falta de memoria con el asunto de los estr&oacute;genos (risas), pero con una trayectoria que nos para en un lugar en donde tenemos much&iacute;simo para conversar. <strong>Vos mencionabas reci&eacute;n a Naomi Watts. Pienso en ella y tambi&eacute;n en Jennifer Aniston o Drew Barrymore, todas minas que est&aacute;n en plena actividad, no es que se mandan a guardar a esta edad. </strong>Lo mismo que nos pasa a nosotras. Entonces, &iquest;de qu&eacute; vamos a hablar?&iquest;Por qu&eacute; no hablamos de esto? &iquest;Hablamos de que estamos activas con todo esto que nos pasa? &iquest;C&oacute;mo convivimos con todo lo que nos pasa y con esta actividad? En nuestro caso, adem&aacute;s, podemos decir que es h&iacute;peractividad porque este pa&iacute;s te obliga a ser h&iacute;per productiva porque, si no, no te alcanza para llegar a fin de mes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay mil millones de mujeres que atraviesan la menopausia hoy en el mundo. Y son 37 millones en Latinoamérica. Entonces, tarde o temprano, era imposible que esta conversación se mantuviera silenciosa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariana Carbajal</span>
                                        <span>—</span> Periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash; <strong>MC: </strong>Agrego algo sobre las famosas hollywoodenses: algunas de ellas llegaron a la menopausia hace muchos a&ntilde;os porque tuvieron una insuficiencia ov&aacute;rica prematura, lo que se dice com&uacute;nmente se conoce como &ldquo;menopausia precoz&rdquo;. Y algunas reci&eacute;n ahora lo pudieron poner en palabras y darlo a conocer p&uacute;blicamente. Creo que esto tambi&eacute;n pasa porque hay un contexto que habilita esa palabra. <strong>Hoy, a los 50 a&ntilde;os, que es m&aacute;s o menos la edad promedio en la que se llega a la menopausia, no nos sentimos viejas. No somos viejas. El tema, entonces, es pensar c&oacute;mo se transforma lo que por ah&iacute; en otro momento s&iacute; era visto como un momento de final de algo. Ahora eso es un comienzo, un gran comienzo. </strong>Por eso invitamos a las lectoras y a las personas que nos escuchan en el podcast a pensar c&oacute;mo quieren transitar los a&ntilde;os que tienen por delante, que van a ser sin menstruaci&oacute;n. Es casi un tercio de su vida y es importante prepararnos para recuperar el bienestar en la salud despu&eacute;s de todos los signos corporales que nos desarreglan. Pero tambi&eacute;n pensando en los proyectos que queremos tener como nos pasa con otras transiciones hormonales. Es como poner un freno y decir &ldquo;bueno, por ah&iacute; es momento de&nbsp;pensar en mis v&iacute;nculos&rdquo; o de dar alg&uacute;n volantazo en relaci&oacute;n al trabajo. decimos los volantazos en relaci&oacute;n al trabajo. Por lo general se nos borra, desaparecemos de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Parece que ya no fu&eacute;ramos mujeres deseables en el sentido amplio de la palabra. &iquest;Qu&eacute; pasa si nosotras cambiamos esa narrativa? Aparece para nosotras otra etapa y puede convertirse en un gran comienzo.&nbsp;
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                    alt="Beck y Carbajal hacen presentaciones en vivo para hablar de menopausia. La próxima será el 16 de noviembre en el Centro Cultural Morán, de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                Beck y Carbajal hacen presentaciones en vivo para hablar de menopausia. La próxima será el 16 de noviembre en el Centro Cultural Morán, de Buenos Aires.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Las dos participaron activamente, desde distintos lugares y en distintos momentos, de espacios de debates feministas. &iquest;Qu&eacute; pasa con la menopausia y los feminismos? &iquest;Los feminismos dejaron un poco de lado a la menopausia? &iquest;Qu&eacute; piensan de esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>MC:</strong> Me parece que los feminismos tal vez tuvieron temas muy urgentes. Hay cosas urgentes, siempre, como que te maten como consecuencia de la violencia de g&eacute;nero. O como morir por consecuencia de un aborto inseguro. <strong>Obviamente todo eso te impone una agenda mucho m&aacute;s urgente. Y a veces lo urgente arrasa con cosas que son importantes. Tal vez, como hemos dado otros debates, en alg&uacute;n momento se pueda ampliar esa agenda. Y no s&eacute; si lo haremos saliendo a las calles, como en otros casos, pero s&iacute; llegar&aacute; la hora de reclamar el acceso a la salud de manera igualitaria.</strong> Queremos que no sea un privilegio esto de poder ir al consultorio de una especialista o un especialista en climaterio. Porque pasa eso: no todos los ginec&oacute;logos lo son. Quienes elegimos una terapia hormonal, por ejemplo, pensamos en qu&eacute; pasa con aquellas que no pueden pagarla. U otros tipos de acompa&ntilde;amientos que necesitamos muchas. Un gel vaginal hoy sale plata y es un privilegio no solo tener la informaci&oacute;n o que te lo sugieran sino poder comprarlo. Lo interesante es que hoy estos debates est&aacute;n empezando a abrirse no solo desde los feminismos. En Misiones, por ejemplo, se acaba de aprobar una ley provincial impulsada por profesionales de la salud, de la Asociaci&oacute;n Argentina de Estudio del Climaterio. Ah&iacute; hubo diputados y diputadas que son m&eacute;dicos y que entendieron que la salud de las mujeres en esta etapa tambi&eacute;n es importante y tambi&eacute;n es un derecho, y tambi&eacute;n es importante garantizar el acceso. En la Provincia de Buenos Aires tambi&eacute;n hay un proyecto con media sanci&oacute;n de la C&aacute;mara de Senadores. En Santa Fe tambi&eacute;n hay iniciativas en este terreno. Para nosotras es importante pensar que estamos hablando de la salud de una amplia parte de la poblaci&oacute;n. Y que todas las que lleguemos vivas a esta etapa vamos a atravesarla. Entonces lo que se haga en materia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas tiene un impacto enorme. Porque <strong>hay una deuda muy grande con las mujeres a partir de cierta edad: nos caemos de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, no hay protocolos de atenci&oacute;n, no hay profesionales especializados o son muy poco, no hay acceso a tratamientos. </strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos una generación de mujeres muy activas a esta edad y con muchísimo para decir y mucho para trabajar con la experiencia que acumulamos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ingrid Beck</span>
                                        <span>—</span> Periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tanto en el libro como en el podcast intentan ir marcando lo que llaman &ldquo;menose&ntilde;ales&rdquo;, desandando las numerosas consecuencias de la ca&iacute;da abrupta de los estr&oacute;genos. &iquest;C&oacute;mo encuentran el equilibrio para que la informaci&oacute;n, que es mucha, no se convierta en algo abrumador?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>IB:</strong> Como vos dec&iacute;as, hacemos un poco en broma esto de hablar del &ldquo;team Mariana&rdquo; o &ldquo;el team Ingrid&rdquo; en el libro, en el podcast y tambi&eacute;n en las presentaciones que hacemos en vivo para que se pueda ver que hay un amplio espectro de posibilidades: hay un mont&oacute;n de mujeres a las que les pasan varias de todas las cosas que contamos, siempre sabiendo que cada menopausia es &uacute;nica y que cada cuerpo es &uacute;nico. Por otro lado, <strong>nosotras somos periodistas y divulgadoras, con lo cual todo lo que difundimos tiene que ver con la evidencia cient&iacute;fica. No difundimos ni el chip sexual ni el tapping ni nada que tenga que no est&eacute; probado cient&iacute;ficamente.</strong> &iquest;Y c&oacute;mo lo hacemos?&nbsp;Un poco lo que pensamos es traficar datos. Y uno de nuestros sellos, digamos, tiene que ver con ponerle humor. Lo que nos importa es que todo esto sea lo m&aacute;s transitable posible. Que el libro fuera una lectura amable nos parec&iacute;a importante. No est&aacute;s leyendo un <em>paper</em> ni est&aacute;s leyendo que se viene el caos sino que est&aacute;s leyendo, bueno, un paper y que se viene el caos&hellip; pero te est&aacute;s cagando de la risa de eso (risas). Creo que eso hace que puedas digerir todo esto de otra manera. Que puedas por ah&iacute; tomar alg&uacute;n recaudo. Que puedas hacer una consulta. Porque en &uacute;ltima instancia esto es una especie de cruzada para que cada vez m&aacute;s mujeres vayan a consultar para saber qu&eacute; opciones tienen a la hora de pasarla mejor. Porque con la menopausia hay mujeres que la pasan muy mal. No hay ning&uacute;n mandato que diga que hay que pasar esta transici&oacute;n sufriendo y con dolor, hay muchas alternativas que van apareciendo. El hecho de contar nuestras experiencias personales o de nuestras amigas hace que todo lo que contamos sea m&aacute;s posible de ser escuchado, medido, pensado. <strong>La vieja idea de &ldquo;no est&aacute;s sola&rdquo;. Eso, despu&eacute;s de todo, es el activismo, es lo que hacemos las feministas tambi&eacute;n. No est&aacute;s sola, somos un mont&oacute;n. Mil millones. &iexcl;Imaginate!</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el libro hablan de hallazgos, de tratamientos, de estudios cient&iacute;ficos en este terreno y es curioso que todo parece bastante reciente. &iquest;Qu&eacute; pasa con esto? &iquest;Hay menos informaci&oacute;n disponible? &iquest;La ciencia estudia menos los cuerpos de las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>MC:</strong> La ciencia m&eacute;dica hist&oacute;ricamente estudi&oacute; el cuerpo masculino como el modelo hegem&oacute;nico. En particular el cuerpo del hombre blanco hegem&oacute;nico. Y a nosotras nos dej&oacute; de lado absolutamente. <strong>Con la menopausia es igual: hace muy poco que se empez&oacute; a estudiar qu&eacute; nos pasa a las mujeres en el cerebro en esta etapa, mientras que los tipos tienen una pastillita para la disfunci&oacute;n er&eacute;ctil hace como 30 a&ntilde;os. Y a nosotras, que nos pasan todas estas cuestiones que tienen que ver con la falta de concentraci&oacute;n, se nos dej&oacute; afuera.</strong> &iquest;A nadie se le ocurri&oacute; que algo pod&iacute;a estar pasando si a todas las minas de esta edad cuando dejaban de menstruar empezaban a sucederles situaciones similares? Solamente una mujer en Estados Unidos, la neurocient&iacute;fica Lisa Mosconi, se puso a investigar esto. Pero todo es bastante reciente porque antes o no hab&iacute;a inter&eacute;s o no hab&iacute;a plata para esto. Entonces, una vez m&aacute;s, la desigualdad de g&eacute;nero tambi&eacute;n aparece en la ciencia y en el acceso a la salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>IB:&nbsp;</strong>El principal problema, me parece, es que dejamos de ser reproductivas. Entonces, ah&iacute; tambi&eacute;n, somos material de descarte. Ya no servimos, &iquest;para qu&eacute; corno nos van a investigar si no hacemos falta? No somos reproductivas. Y nosotras, en joda pero en serio tambi&eacute;n, decimos se habla m&aacute;s de SIBO (N. de la R: el llamado Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado, una afecci&oacute;n intestinal de la que suelen aparecer varias notas en los medios online) que de menopausia. <strong>Y el porcentaje de personas que tienen SIBO es infinitamente inferior a las personas que est&aacute;n pasando por la menopausia. Es bastante injusto.</strong> Es cierto que ahora vivimos m&aacute;s tiempo y eso es un problema para la sociedad. Bueno, nosotras queremos vivir todo el tiempo que nos queda, que es un mont&oacute;n por suerte, en buenas condiciones de salud, no pas&aacute;ndola como el culo.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Toman el recaudo de no usar la palabra &ldquo;s&iacute;ntomas&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>IB:</strong> S&iacute;, eso es algo que Mariana subraya desde siempre. Y, est&aacute; bien porque, claro, no es una enfermedad. <strong>Despu&eacute;s est&aacute; la figura de la menop&aacute;usica que se ven&iacute;a imponiendo. La menop&aacute;usica era una mina que ten&iacute;a calor, andaba con un abanico y eso era todo. Resulta que, con el tiempo se supo que hay muy distintos tipos de sofocos, no son solamente esos que vemos o que ve&iacute;amos y algunos m&aacute;s peligrosos pueden llegar a ser muy agudos y que hay que tom&aacute;rselos en serio. </strong>Van apareciendo hallazgos nuevos todos los d&iacute;as porque se empieza a relacionar a los estr&oacute;genos con distintas funciones. Apareci&oacute;, por ejemplo, esto de la fascitis plantar que es un dolor o inflamaci&oacute;n en las plantas de los pies. Cuando hablamos de esto en las presentaciones en vivo vemos la reacci&oacute;n del p&uacute;blico que dice &ldquo;che, s&iacute;, a m&iacute; me pasa&rdquo;.&nbsp;Y, nada,&nbsp;as&iacute; realmente hay cientos de se&ntilde;ales para prestar atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash; Habl&aacute;bamos al principio de la conversaci&oacute;n m&aacute;s extendida sobre la menopausia. &iquest;Qu&eacute; pasa con los varones ah&iacute;, con los hijos, con las parejas, con los amigos o compa&ntilde;eros de trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;<strong>MC</strong>: Mir&aacute;, nosotras hicimos un episodio en la primera temporada del podcast que se llama &ldquo;Y ellos tambi&eacute;n&rdquo; y hablamos un poco de lo que les pasa a ellos con nosotras y tambi&eacute;n sobre la andropausia, como un ABC de la andropausia que es tambi&eacute;n su transici&oacute;n hormonal. Pero para ellos es mucho menos abrupta que la nuestra. Es mucho m&aacute;s paulatina, por eso tal vez no tienen esos cambios tan significativos aunque tambi&eacute;n tienen lo suyo. <strong>Yo creo que es una gran conversaci&oacute;n que hay que abrir en las familias. Si ten&eacute;s pareja, con tu pareja. Puede haber ca&iacute;da de la libido, est&aacute; la sequedad vaginal, o los cambios de &aacute;nimo y todo eso impacta en la vida sexual de una pareja. Y, en general, con nuestras hijas, con nuestros hijos, est&aacute; bueno blanquear. </strong>Y que sepan que si les pregunt&aacute;s dos veces lo mismo y te dicen &ldquo;mam&aacute;, eso ya lo hablamos&rdquo;, no es que est&aacute;s tan loca sino que por ah&iacute; tiene que ver con esta etapa. Y as&iacute; como nosotros los bancamos en sus adolescencias y nuestros padres y madres soportaron las nuestras,<strong> estamos hablando de otro momento donde estos desarreglos hormonales impactan en nuestra vida cotidiana</strong>. Nos han contado que hay quienes escuchan el podcast en pareja en el auto y eso les ha permitido abrir la conversaci&oacute;n sobre el tema. Tambi&eacute;n hay varones que vienen a las presentaciones para que les firmemos el libro a sus parejas. Y me parece que est&aacute; bueno, es abordar el tema en pareja de una manera emp&aacute;tica, decir &ldquo;che, esto que te pasa puede que lo encuentres ac&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>IB: </strong>S&iacute;, en mi casa est&aacute; muy blanqueado, &iexcl;si hasta me olvido el nombre de mis hijos! (risas). <strong>Por eso siempre nos parece importante pensar en dos ejes: el humor y las redes de contenci&oacute;n. Por lo general son las amigas, pero tambi&eacute;n hay algo intergeneracional que est&aacute; bueno pensar. </strong>En mi casa mi vieja nunca me habl&oacute; de la menopausia. S&iacute; me habl&oacute; de menstruaci&oacute;n, me habl&oacute; de relaciones sexuales, de lo que se te ocurra. No hace falta hablar todo el tiempo de esto pero s&iacute; pensar en que las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes tengan algo de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ingrid-beck-mariana-carbajal-generacion-mujeres-abrimos-conversaciones-incomodas_1_12733102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Nov 2025 03:12:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ingrid Beck y Mariana Carbajal: “Somos una generación de mujeres que abrimos conversaciones incómodas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Ingrid Beck,Mariana Carbajal,Libros,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menopausia y sueño: ¿qué podés hacer si no conseguís pegar un ojo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/menopausia-sueno-puedes-si-no-pegar-ojo_1_12703557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e5a2127-6c94-4ba4-9615-3ab6065a8caa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menopausia y sueño: ¿qué puedes hacer si no consigues pegar ojo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cambios hormonales en la perimenopausia pueden afectar a la calidad del sueño, y así a la salud, pero hay formas de combatir estos síntomas.
</p></div><p class="article-text">
        A medida que la poblaci&oacute;n envejece, la menopausia en las mujeres cobra mayor protagonismo, y con ella las molestias que produce: desde los sofocos hasta la disminuci&oacute;n de la libido, pasando por la osteoporosis y la ganancia de peso. Sin embargo, se habla menos de una consecuencia de la menopausia que puede afectar gravemente a la salud general: <strong>los trastornos del sue&ntilde;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios hormonales durante la perimenopausia explican una buena parte de la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40094961/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de calidad de sue&ntilde;o</a> en las mujeres en esta fase de su vida, pero no son una condena: hay intervenciones que pueden mitigar estos trastornos.
    </p><h2 class="article-text">El sue&ntilde;o durante la menopausia</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la perimenopausia y los primeros a&ntilde;os tras la &uacute;ltima menstruaci&oacute;n, muchas mujeres notan un sue&ntilde;o m&aacute;s ligero y con m&aacute;s despertares nocturnos. La causa m&aacute;s habitual son los sofocos y sudores nocturnos, provocados por la ca&iacute;da de estr&oacute;genos y progesterona, que alteran los mecanismos de regulaci&oacute;n de la temperatura corporal&rdquo;, explica la Dra. Virginia Engels, ginec&oacute;loga de la Unidad de Ginecolog&iacute;a de Grupo Pedro Ja&eacute;n, Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el deterioro del sue&ntilde;o durante la perimenopausia se produce a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples mecanismos interconectados. Los niveles m&aacute;s bajos de estr&oacute;genos, en concreto estradiol, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9516110/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asocian en los estudios</a> con una menor eficiencia del sue&ntilde;o, despertares nocturnos m&aacute;s frecuentes y m&aacute;s despertares tras conciliar el sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que para conciliar el sue&ntilde;o es necesario que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6491889/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la temperatura corporal interna</a> baje ligeramente. Pero las neuronas sensibles a la temperatura en el hipot&aacute;lamo, la parte del cerebro responsable de regular este termostato, tienen <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8237993/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n receptores de estr&oacute;genos</a>. Cuando los estr&oacute;genos disminuyen, hay una desregulaci&oacute;n de la temperatura. Esto produce tanto los sofocos como las dificultades para conciliar el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Otra hormona, la progesterona, funciona como un 'valium natural' gracias a sus propiedades sedantes y ansiol&iacute;ticas. De nuevo, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18676087/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando los niveles de progesterona disminuyen</a> en la menopausia, baja la activaci&oacute;n de los receptores GABA, el neurotransmisor del cerebro encargado de la calma, y esto provoca un aumento de la ansiedad y dificultades para conciliar y mantener el sue&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante la perimenopausia y los primeros años tras la última menstruación, muchas mujeres notan un sueño más ligero y con más despertares nocturnos. La causa más habitual son los sofocos y sudores nocturnos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia Engels</span>
                                        <span>—</span> ginecóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los sofocos y sudores nocturnos propios de la menopausia son tambi&eacute;n los causantes de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s visibles. &ldquo;Se estima que hasta un 40-60% de las mujeres presentan insomnio o sue&ntilde;o fragmentado en esta etapa&rdquo;, corrobora la doctora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Madrid, coordinadora del Grupo de Cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Sue&ntilde;o. &ldquo;Los cambios hormonales, sobre todo la ca&iacute;da de estr&oacute;genos y progesterona, reducen el sue&ntilde;o profundo y facilitan los despertares&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los sofocos y sudores <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9516110/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo est&aacute;n asociados con el 27% del tiempo</a> de vigilia en las mujeres perimenop&aacute;usicas, lo que indica que los cambios hormonales perturban el sue&ntilde;o m&aacute;s all&aacute; de los sofocos.
    </p><p class="article-text">
        La FSH (hormona fol&iacute;culoestimulante), aumenta durante la menopausia, y estos niveles m&aacute;s altos de FSH <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11901009/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asocian con despertares nocturnos</a> m&aacute;s frecuentes, independientemente de los estr&oacute;genos y la progesterona. Adem&aacute;s, durante la menopausia hay una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5611767/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuci&oacute;n de la producci&oacute;n de melatonina</a>, lo que altera los ritmos circadianos. &ldquo;A esto se suman factores como el estr&eacute;s, los cambios del estado de &aacute;nimo o el dolor articular, que pueden empeorar la calidad del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora Engels.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los cambios hormonales, sobre todo la caída de estrógenos y progesterona, reducen el sueño profundo y facilitan los despertares</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María José Martínez Madrid</span>
                                        <span>—</span> coordinadora del Grupo de Cronobiología de la SES
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y los hombres? <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9510302/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre los 25 y los 45 a&ntilde;os</a> experimentan una disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o profundo y un descenso del 75% de la hormona del crecimiento. Despu&eacute;s de los cincuenta, se enfrentan a una reducci&oacute;n del tiempo total de sue&ntilde;o y a m&aacute;s despertares nocturnos, pero no sufren sofocos ni sudores como las mujeres, y los cambios son mucho m&aacute;s graduales.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo mejorar la calidad del sue&ntilde;o en la menopausia</h2><p class="article-text">
        La higiene del sue&ntilde;o es la intervenci&oacute;n m&aacute;s inmediata y algo que est&aacute; al alcance de todo el mundo. Las recomendaciones habituales requieren cambiar de h&aacute;bitos para favorecer un sue&ntilde;o m&aacute;s reparador: mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, evitar pantallas y luces intensas por la noche, reducir el alcohol y la cafe&iacute;na, y a&ntilde;adir exposici&oacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paseos-manana-dormir-mejor-noche_1_5961136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz natural por la ma&ntilde;ana</a>. Adem&aacute;s, conviene cuidar el entorno para dormir: mantener la <a href="https://www.eldiario.es/era/temperatura-para-dormir-bien_1_10626677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">temperatura del dormitorio</a> entre 15 y 20 &deg;C, utilizar cortinas opacas y, si es posible, hacerse con ropa de cama y <a href="https://www.eldiario.es/era/almohada-colchon-efecto-frio-gel_1_10362799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colchones refrescantes</a>.
    </p><p class="article-text">
        La actividad f&iacute;sica se revel&oacute; como uno de los cambios m&aacute;s importantes para mantener la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud durante la menopausia</a>, pero adem&aacute;s, tienen un gran efecto regulador del sue&ntilde;o. Para la doctora Mart&iacute;nez, &ldquo;la actividad f&iacute;sica y las t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n ayudan a reducir la ansiedad y mejoran la eficiencia del sue&ntilde;o&rdquo;. La actividad f&iacute;sica, combinada con una dieta adecuada, tambi&eacute;n puede combatir los efectos de la ganancia de peso corporal que muchas mujeres experimentan en esta fase de su vida, ya que, seg&uacute;n explica la doctora Engels, &ldquo;en mujeres con sobrepeso o ronquidos, la p&eacute;rdida de peso tambi&eacute;n mejora el sue&ntilde;o y los s&iacute;ntomas vasomotores&rdquo;<strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En distintos estudios, las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36781319/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intervenciones con ejercicio f&iacute;sico</a> demostraron mejorar eficazmente la calidad del sue&ntilde;o en mujeres perimenop&aacute;usicas, con las pr&aacute;cticas que incluyen alg&uacute;n tipo de componente de relajaci&oacute;n apareciendo como las m&aacute;s eficaces. Esto incluye el qigong, yoga, caminar, el ejercicio aer&oacute;bico y el pilates.
    </p><p class="article-text">
        Para la doctora Mart&iacute;nez, &ldquo;la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es el tratamiento m&aacute;s eficaz y sin efectos secundarios&rdquo;. Esta intervenci&oacute;n &ldquo;ayuda a reducir el tiempo que se tarda en dormir, los despertares y mejora la calidad del sue&ntilde;o de forma sostenida&rdquo;, dice la doctora Engels.
    </p><p class="article-text">
        En estas intervenciones, adem&aacute;s de la terapia cognitiva, que reduce las creencias perjudiciales sobre el sue&ntilde;o (como preocuparse por no dormir, lo cual provoca m&aacute;s insomnio) se introduce el control de los est&iacute;mulos que inducen al sue&ntilde;o o la vigilia, y en especial la restricci&oacute;n del tiempo de sue&ntilde;o. Esta intervenci&oacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26054060/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demostr&oacute; reducir el insomnio</a> y aumentar la eficiencia del sue&ntilde;o, con beneficios que duran hasta seis meses despu&eacute;s del tratamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si los problemas de sue&ntilde;o provienen de un desajuste de las hormonas, &iquest;es posible actuar sobre las hormonas directamente? &ldquo;La terapia hormonal es el tratamiento m&aacute;s eficaz para reducir los sofocos y sudores nocturnos, que son una de las principales causas de insomnio en esta etapa&rdquo;, explica la doctora Engels. &ldquo;En especial, el estradiol por v&iacute;a transd&eacute;rmica y la progesterona micronizada oral (que adem&aacute;s tiene efecto relajante y promotor del sue&ntilde;o) demostraron mejorar la calidad del descanso&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La terapia hormonal es el tratamiento más eficaz para reducir los sofocos y sudores nocturnos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia Engels</span>
                                        <span>—</span> ginecóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute; lo constataron algunos estudios en los que la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9060837/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terapia combinada de estr&oacute;geno y progesterona</a>  result&oacute; m&aacute;s eficaz que el estr&oacute;geno solo. Las mejoras en la calidad del sue&ntilde;o se producen entre uno y tres meses despu&eacute;s de iniciar la terapia hormonal. La doctora Engels advierte que &ldquo;la indicaci&oacute;n depende de la edad, los a&ntilde;os desde la menopausia y los factores de riesgo individuales, por lo que siempre debe valorarse con el especialista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, pr&aacute;cticas sencillas que est&aacute;n al alcance de todo el mundo pueden ser una ayuda adicional para mejorar el sue&ntilde;o: la meditaci&oacute;n, que reduce los niveles de cortisol y promueve la relajaci&oacute;n, la respiraci&oacute;n 4-7-8 (inhalar durante cuatro segundos, retener la respiraci&oacute;n durante siete y exhalar durante ocho) practicada cinco minutos antes de acostarse o incluso estiramientos suaves antes de acostarse. Hay <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3031101/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con mujeres en la perimenopausia</a> que registraron mejoras en el 60% usando programas basados en la meditaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o determina una gran parte de la calidad de vida de las personas, y las alteraciones del sue&ntilde;o con la menopausia no pueden ser una excepci&oacute;n. La asistencia de los profesionales, como siempre, pueden suponer una gran diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/menopausia-sueno-puedes-si-no-pegar-ojo_1_12703557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 09:17:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menopausia y sueño: ¿qué podés hacer si no conseguís pegar un ojo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Menopausia: ¿por qué se celebra el 18 de octubre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-menopausia-celebra-18-octubre_1_12694055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd38d67d-7ea0-409c-aa98-21dfb272ae6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Menopausia: ¿por qué se celebra el 18 de octubre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El objetivo de este día es educar a todas las personas sobre esta etapa de la vida, haciendo hincapié en los síntomas que desvelan la llegada de la menopausia y, sobre todo, las enfermedades más frecuentes que se desencadenan producto del cambio hormonal.</p></div><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2000, se conmemora cada <strong>18 de octubre </strong>el&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial de la Menopausia</strong>. Una fecha que eligieron de forma conjunta la&nbsp;Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM)&nbsp;y&nbsp;la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), debido a que se estima que en pocos a&ntilde;os habr&aacute; en el mundo m&aacute;s de mil millones de mujeres con cincuenta a&ntilde;os o m&aacute;s. Lo que implica un tratamiento mucho m&aacute;s especializado para este colectivo, as&iacute; como un mejor servicio de ginecolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo principal de este d&iacute;a es educar a todas las personas, pero principalmente a las mujeres, sobre esta etapa de sus vidas, indic&aacute;ndoles cual es el estilo de vida que deber&aacute;n llevar, los s&iacute;ntomas que desvelan la llegada de la menopausia y sobre todo, las enfermedades m&aacute;s frecuentes que se desencadenan producto del cambio hormonal.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es la menopausia?</h2><p class="article-text">
        Se entiende por menopausia al cese de la actividad de los ovarios, es decir, a la falta de producci&oacute;n de &oacute;vulos en la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, este final de la vida reproductiva suele ocurrir entre los 45 a los 50 a&ntilde;os y se suele identificar, despu&eacute;s de un a&ntilde;o sin menstruaci&oacute;n a pesar de no estar embarazada o tener un cuadro biol&oacute;gico que lo justifique, como por ejemplo un p&oacute;lipo en el ovario.
    </p><p class="article-text">
        La menopausia se diferencia del climaterio, ya que es una fase del mismo, pero el climaterio comprende todas las etapas por las que atraviesa una mujer hasta terminar su vida f&eacute;rtil.
    </p><h2 class="article-text">Etapas y s&iacute;ntomas de la menopausia</h2><p class="article-text">
        La revista&nbsp;NIH Medline Plus&nbsp;de Estados Unidos, dedicada a la divulgaci&oacute;n de investigaciones relacionadas al &aacute;rea de la&nbsp;salud, menciona que el proceso general de la&nbsp;menopausia&nbsp;se completa de siete a 14 a&ntilde;os, pero se divide en tres fases:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.&nbsp;Perimenopausia:</strong> fase que ocurre cuando las concentraciones de hormonas comienzan a cambiar y puede iniciarse con olas de calor u otros s&iacute;ntomas. Es posible que tambi&eacute;n se presenten&nbsp;per&iacute;odos menstruales&nbsp;irregulares durante esta fase, adem&aacute;s de los siguientes s&iacute;ntomas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sequedad vaginal</li>
                                    <li>Acaloramiento</li>
                                    <li>Escalofr&iacute;os</li>
                                    <li>Sudores nocturnos</li>
                                    <li>Problemas de sue&ntilde;o</li>
                                    <li>Cambios en el estado de &aacute;nimo</li>
                                    <li>Aumento de peso y metabolismo lento</li>
                                    <li>Afinamiento del cabello y piel seca</li>
                                    <li>P&eacute;rdida de volumen en los senos</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>2.&nbsp;Menopausia:</strong> esta fase ocurre cuando los&nbsp;ovarios&nbsp;desaceleran su producci&oacute;n de&nbsp;hormonas. Llega en promedio, a los 51 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.&nbsp;Postmenopausia: </strong>se produce despu&eacute;s de la&nbsp;menopausia&nbsp;y dura el resto de la vida. Los s&iacute;ntomas pueden continuar durante esta fase.
    </p><p class="article-text">
        Los signos y s&iacute;ntomas, incluidos los cambios en la&nbsp;menstruaci&oacute;n, pueden variar dependiendo de las mujeres. Lo que m&aacute;s se experimenta son las irregularidades en los&nbsp;per&iacute;odos menstruales&nbsp;antes de que se corten.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text">Datos curiosos sobre la menopausia</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Durante los primeros a&ntilde;os de la menopausia una mujer puede quedar embarazada, porque solo existe una bajada de las hormonas y ciclos irregulares, pero todav&iacute;a es una persona f&eacute;rtil.</li>
                                    <li>La disminuci&oacute;n de estr&oacute;geno&nbsp;durante la fase inicial de la menopausia conocida como&nbsp;perimenop&aacute;usico&nbsp;y la&nbsp;menopausia&nbsp;en s&iacute;, puede afectar la memoria de las mujeres haciendo que olviden donde dejaron las cosas y que iban a hacer.</li>
                                    <li>El tiempo promedio de los s&iacute;ntomas de la menopausia, como sudores nocturnos y sofocos es de&nbsp;7 a&ntilde;os y medio, pero este tiempo cambia de mujer a mujer.</li>
                                    <li>La menopausia o mejor dicho el cambio hormonal asociado a ella, produce&nbsp;insomnio&nbsp;en las mujeres que lo padecen, aunque con el paso del tiempo se suele regular.</li>
                                    <li>El 70% de las mujeres sufren de irritabilidad y mal humor&nbsp;durante esta etapa, tal como ocurre durante el embarazo, todo se debe al coctel de hormonas que est&aacute; disminuyendo en el cuerpo. Se recomienda asistir al psic&oacute;logo en esta etapa, para que le ayude a sobrellevar los cambios mentales que se est&aacute;n produciendo en el cuerpo.</li>
                                    <li>La acumulaci&oacute;n de grasa en la zona abdominal&nbsp;es muy com&uacute;n durante la menopausia y la mejor forma de evitarlo es llevar una dieta saludable y realizar ejercicio.</li>
                                    <li>Aunque es com&uacute;n que con los a&ntilde;os tanto hombres como mujeres reduzcan su apetito sexual, durante la transici&oacute;n de la menopausia, muchas mujeres no desean para nada tener relaciones sexuales.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-menopausia-celebra-18-octubre_1_12694055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Oct 2025 03:01:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial de la Menopausia: ¿por qué se celebra el 18 de octubre?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saber mirar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mirar_129_12676797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53418c4f-a77a-4d5e-9cae-a1373dbe46bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Saber mirar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La vejez puede tener un encanto sutil si se la registra en sus (pocas) ventajas en lugar de aceptar las narrativas chatas impuestas por la visión de terceros.</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las cosas que me dijeron que me iban a pasar con el embarazo no me pasaron; me queda poco menos de dos meses, as&iacute; que alguna me tocar&aacute;, pero dudo que llegue a ponerme al d&iacute;a. No soy especial, solamente contrera. Tambi&eacute;n, a pesar de que no me considero (ni cerca) desprovista de narcisismo, me seducen mucho m&aacute;s las experiencias que me resultan ajenas que las que se parecen a las m&iacute;as. Debe ser por eso que desde que estoy embarazada me interesa mucho m&aacute;s la vida de la gente sin hijos, o la menopausia, que cualquier cosa que alguien pueda o quiera contarme sobre el embarazo. 
    </p><p class="article-text">
        La gente pregunta c&oacute;mo me siento, que qu&eacute; onda la panza, que los antojos, que no s&eacute; qu&eacute; otra cosa; contesto con cortes&iacute;a y desinter&eacute;s. Trato de poner un poco m&aacute;s de onda cuando alguien quiere hablarme de su embarazo pasado o presente porque ya me di cuenta de que los consejos de maternidad de la gente no son un servicio: el verdadero servicio es escucharle a la otra su experiencia, prestarle la oreja a la que se muere de ganas de contarte algo, el formato consejo es lo menos importante. Pero en cambio, por la raz&oacute;n que sea: quiero saber todo y pensar todo sobre la menopausia, o sobre la decisi&oacute;n de no tener hijos, la vida que, m&aacute;s por azar y capricho que por alguna convicci&oacute;n firme, eleg&iacute; perderme. Tengo ganas de escribir bastante sobre lo segundo cuando nazca la criatura; mientras tanto, empiezo por lo primero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Tuve una mudanza y un gato enfermo y finalmente logr&eacute; empezar el <em>Diario de menopausia</em> de <strong>Laura Wittner</strong>. Es hermoso: no tiene grandes pretensiones literarias, y sin embargo es pura literatura, porque no est&aacute; escrito como la autoficci&oacute;n canchera de nuestra &eacute;poca, mezcla de Twitter y slam de poes&iacute;a, hecha para el remate que hace re&iacute;r. <em>Diario de menopausia</em> est&aacute; escrito con la confianza en el lector de la verdadera poes&iacute;a, la que se anima al malentendido, a lo que se construye con tiempo y de a poco, a lo que tendr&aacute; sentido m&aacute;s adelante o tal vez nunca. Ataca el tema de frente, pero tambi&eacute;n de costado. Habla de los estr&oacute;genos y las canas, del reemplazo hormonal y de las lagunas mentales (me la cruc&eacute; a Laura y creo que me dijo esto, si no lo so&ntilde;&eacute; o me lo invent&eacute;: que le hab&iacute;an dicho que esto pasaba con el embarazo, pero en realidad a ella le pas&oacute; con la menopausia). Pero tambi&eacute;n habla de la relaci&oacute;n con la comida, con el tiempo, con su madre o sobre todo con la idea de su madre. 
    </p><p class="article-text">
        Busca la estructura de los d&iacute;as, basada en una idea robada a<strong> Patti Smith</strong>: en la mayor&iacute;a de los cap&iacute;tulos aparece una suerte de estrofa que resume, en pocos versos, la estructura de un d&iacute;a cualquiera. En esas estrofas aparece de todo: dolores, kil&oacute;metros recorridos, calles, encuentros y desencuentros, lecturas, cambios de ropa. Tambi&eacute;n hay cosas que no aparecen: ni trabajar sin parar, ni correr sin parar, ni detr&aacute;s de una fecha ni detr&aacute;s de un tipo, ni detr&aacute;s de un beb&eacute;, ni detr&aacute;s de nada. La menopausia como el principio de algo que se detiene de a poco, no como una fractura sino como un auto sin nafta. 
    </p><p class="article-text">
        Wittner habla de las (pocas) ventajas de envejecer, pero no hay reivindicaciones en su relato: eso me gusta tambi&eacute;n. No hay esa necesidad contempor&aacute;nea de la valoraci&oacute;n o del rescate, de llamar bueno a lo que hist&oacute;ricamente se llam&oacute; malo. Justamente hay m&aacute;s bien un aprovechar la literatura para escaparse de los valores: no es bueno ni malo, es lo que es, y lo que es en general encuentra una manera de ser m&aacute;s o menos atractivo, esa es la magia de saber mirar las cosas m&aacute;s all&aacute; de las calificaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que hay, entonces, es una defensa, hecha con tiempo y gracia, de que la vejez no ser&aacute; necesariamente buena pero s&iacute; puede ser interesante, puede tener encanto, puede ser algo sutil para registrar en una misma en lugar de aceptar las narrativas chatas impuestas por la visi&oacute;n de los terceros. Pienso en <em>Las correcciones</em> de <strong>Jonathan Franzen</strong>, novela que le&iacute; hace ya unos meses y que coment&eacute; en esta columna, porque me gust&oacute; la descripci&oacute;n que hac&iacute;a de la vejez de los padres del protagonista: el modo en que la casa se les iba volviendo una sucesi&oacute;n de trampas mortales, cada d&iacute;a una carrera de obst&aacute;culos. Es buena la imagen, pero hay algo que, leyendo este libro de Wittner, se me aparece en contraste como una versi&oacute;n en tercera persona de la experiencia de envejecer, algo muy evidentemente contado desde afuera. 
    </p><p class="article-text">
        Wittner se atreve a contar su menopausia como algo que pasa mientras otras cosas siguen pasando, al tiempo que reconoce que ya no pasan tantas cosas al mismo tiempo como en otras &eacute;pocas de la vida. Encuentra verdades como las encuentra siempre la literatura: la encuentra de casualidad entre la belleza, no porque venga ya con esas verdades sabidas, a compartirlas con una audiencia desprovista.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mirar_129_12676797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Oct 2025 03:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Saber mirar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vejez,Menopausia,Embarazo,Laura Wittner,Jonathan Franzen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Perimenopausia y pareja: manual de supervivencia (para los dos)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perimenopausia-pareja-manual-supervivencia_129_12656464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/adef5c25-bb09-4810-9dd6-558a529c45ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Perimenopausia y pareja: manual de supervivencia (para los dos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablar de perimenopausia y entenderla puede permitir reorganizar la logística del hogar, redistribuir cargas y sostener vínculos con menos desgaste.</p></div><p class="article-text">
        La <strong>perimenopausia</strong> no es un &ldquo;ya te tocar&aacute;&rdquo;. Es un hoy que empieza con un sue&ntilde;o que no llega, un calor que sube sin permiso y una memoria que juega al despiste. Es un cuerpo que no entiende bien lo que le pasa porque, hasta hace bien poco, a nadie pareci&oacute; interesar investigar sobre ello, y un territorio com&uacute;n que, si nadie actualiza el pacto, paga la factura entera: el v&iacute;nculo, las criaturas, el humor, el deseo y la salud. No se trata de aguantar ni de santificarse; se trata de alfabetizaci&oacute;n b&aacute;sica de vida adulta. Saber qu&eacute; est&aacute; pasando, ponerle palabras y reorganizar la log&iacute;stica. Y s&iacute;, implica mirar de frente la pregunta inc&oacute;moda de toda pareja que se quiere bien: &iquest;qu&eacute; necesit&aacute;s hoy de m&iacute; y qu&eacute; estoy dispuesto a cambiar para que esto funcione?
    </p><p class="article-text">
        Lo llamamos &ldquo;perimenopausia&rdquo; y suena a pre&aacute;mbulo, a sala de espera con m&aacute;quina de caf&eacute; y revistas en la mesa. No lo es. Es un pasillo largo donde, de a ratos, se apaga la luz. Puede provocar insomnio, niebla mental, variaciones del ciclo, cambios de temperatura que te convierten en meteor&oacute;loga de la noche, ansiedad camuflada de mal humor, dolor durante el sexo, baj&oacute;n de deseo, cansancio sin explicaci&oacute;n. Traducido al idioma del hogar: hay menos paciencia para la log&iacute;stica, menos cuerda para el multitasking<em> </em>y m&aacute;s posibilidades de que un comentario inocente se sienta como una cr&iacute;tica. Si encima conviv&iacute;s con criaturas, trabajos, hipotecas y otros estreses vitales, el c&oacute;ctel es perfecto para la frase letal: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; te pasa, &uacute;ltimamente est&aacute;s imposible&rdquo;. A partir de ah&iacute;, dos caminos: convertirlo en culpa &mdash;&ldquo;me estoy volviendo insoportable&rdquo;&mdash; o convertirlo en plan.
    </p><h1 class="article-text">La trampa del car&aacute;cter</h1><p class="article-text">
        Cuando el cuerpo se desordena, el relato cultural te empuja a explicarlo con moralina: &ldquo;est&aacute; hist&eacute;rica&rdquo;, &ldquo;le cambi&oacute; el car&aacute;cter&rdquo;, &ldquo;ya no aguanta nada&rdquo;. La trampa es vieja: individualiza lo que es fisiolog&iacute;a y te deja sin herramientas. Lo contrario de esa trampa es un peque&ntilde;o gesto de civilizaci&oacute;n: separar el s&iacute;ntoma de la persona. No es lo mismo &ldquo;no me soport&aacute;s&rdquo; que &ldquo;llevo tres noches sin dormir&rdquo;. No es igual &ldquo;no quer&eacute;s acostarte conmigo&rdquo; que &ldquo;me duele, me cuesta, necesito otro ritmo y otras entradas&rdquo;. No es igual &ldquo;te volviste una controladora&rdquo; que &ldquo;si no anoto todo, se me cae el d&iacute;a encima&rdquo;. La pareja que entiende esto cambia la frase. El amor no se mide en palabras lindas, sino en ajustes concretos: qui&eacute;n se levanta por la noche, qui&eacute;n acompa&ntilde;a a la consulta m&eacute;dica, qui&eacute;n cubre extraescolares las pr&oacute;ximas dos semanas, qui&eacute;n cocina y qui&eacute;n plancha- si es que en esa casa alguien sigue planchando-.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El amor no se mide en palabras lindas, sino en ajustes concretos: quién se levanta por la noche, quién acompaña a la consulta médica, quién cubre extraescolares las próximas dos semanas, quién cocina y quién plancha</p>
          </div>

  </blockquote><h1 class="article-text">El deseo no es un bono vitalicio</h1><p class="article-text">
        El deseo cambia con el cuerpo, el cansancio, el estr&eacute;s, la calidad del sue&ntilde;o y el humor. No es un indicador de amor: es un sistema sensible. En la perimenopausia puede desaparecer, volver por rachas, necesitar m&aacute;s tiempo, m&aacute;s juego, m&aacute;s lubricaci&oacute;n, menos presi&oacute;n. &iquest;Soluci&oacute;n? Sacarlo del altar y tratarlo como un tema de conversaci&oacute;n sin tab&uacute;es. Tal vez sea sexo m&aacute;s corto, con m&aacute;s manos y menos acrobacias. Tal vez sea intimidad sin coito mientras se reeduca el suelo p&eacute;lvico. Tal vez sea recuperar el calendario er&oacute;tico; no para convertir el cuerpo en KPI (indicador clave de rendimiento), sino para reservarle un lugar donde no entren los deberes ni los dientes de leche.
    </p><h1 class="article-text">Redistribuir para sostener</h1><p class="article-text">
        El romanticismo mal entendido prefiere grandes declaraciones a peque&ntilde;os lances. La casa, en cambio, funciona con turnos. Espa&ntilde;a es el primer pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea en porcentaje de ni&ntilde;os nacidos de <a href="https://www.funcas.es/prensa/espana-el-pais-de-la-union-europea-con-mayor-porcentaje-de-bebes-nacidos-de-madres-mayores/#:~:text=Espa%C3%B1a%2C%20el%20pa%C3%ADs%20de%20la%20Uni%C3%B3n%20Europea,de%20madres%20de%2040%20o%20m%C3%A1s%20a%C3%B1os" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">madres mayores de 40 a&ntilde;os</a> sobre el total de los nacimientos. La edad media para convertirse en madre por primera vez es de <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/es/MNP2023.htm?print=1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">33,1 a&ntilde;os</a>, y la tendencia apunta al alza, por lo que es cada vez m&aacute;s frecuente que las madres espa&ntilde;olas se enfrenten a la perimenopausia con hijos en edades tempranas. 
    </p><p class="article-text">
        Si a esto le sumamos que, tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, el 78% de las madres se declaran sobrecargadas &mdash;superando el 67% de media en la Uni&oacute;n Europea&mdash; y que acarrean los niveles m&aacute;s altos de ansiedad &mdash;el 42% de las encuestadas en el estudio <a href="https://makemothersmatter.org/mmm-state-of-motherhood-in-europe-2024/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El estado de la maternidad en Europa 2024</em></a><em>, </em>frente al 32% de media en la UE&mdash; y de agotamiento mental &mdash;el 21% manifestaron <em>burnout </em>por encima de la media europea, situada en el 18%&mdash;, el c&oacute;ctel se vuelve explosivo.
    </p><p class="article-text">
        Si hay insomnio, la primera intervenci&oacute;n no es una charla de cuatro horas: es un plan de sue&ntilde;o, dos semanas de prueba, con responsabilidades rotatorias y derecho a cancelar planes sin culpa. Si hay niebla mental, la agenda de citas m&eacute;dicas deber&iacute;a pasar a manos compartidas. Si hay ansiedad, se recorta el itinerario de obligaciones ornamentales &mdash;cumplea&ntilde;os ajenos, cenas que no apetecen, compromisos evitables&mdash;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si alguien en la casa entra en una etapa que exige más de su cuerpo, la otra persona debería aportar más margen. No por héroe, sino porque entiende de qué va el juego: sobrevivir con la mínima pérdida de alegría</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La redistribuci&oacute;n no es castigo. No es &ldquo;ahora me toca a m&iacute; sufrir&rdquo;. Es la forma madura de sostener un proyecto com&uacute;n. Si alguien en la casa entra en una etapa que exige m&aacute;s de su cuerpo, la otra persona deber&iacute;a aportar m&aacute;s margen. No por h&eacute;roe, sino porque entiende de qu&eacute; va el juego: sobrevivir con la m&iacute;nima p&eacute;rdida de alegr&iacute;a.
    </p><h1 class="article-text">El papel de quien acompa&ntilde;a</h1><p class="article-text">
        Si conviv&iacute;s con alguien que est&aacute; en perimenopausia, tu papel no es de comentarista deportivo ni el de polic&iacute;a del s&iacute;ntoma. Es el de c&oacute;mplice log&iacute;stico, cuidador intermitente y, a ratos, muro de contenci&oacute;n. No hay nada m&aacute;s sexy que quien pregunta &ldquo;&iquest;qu&eacute; puedo quitarte hoy de encima?&rdquo;, y luego lo quita de verdad. Traer agua en la noche. Aprender a leer las se&ntilde;ales sin ofenderse. Defender tu casa de las exigencias externas que no suman. Y algo crucial: no convertirte en m&aacute;rtir. Ayud&aacute;s m&aacute;s si no te convert&iacute;s en el h&eacute;roe incansable que hace todo y despu&eacute;s pasa factura. El pacto es de dos, no un tributo.
    </p><h1 class="article-text">Parejas que no son hetero ni mon&oacute;gamas ni iguales</h1><p class="article-text">
        Este texto es para todas. Las din&aacute;micas cambian en parejas lesbianas, bisexuales, en v&iacute;nculos no mon&oacute;gamos, en hogares donde conviven generaciones, en familias escogidas. Si comparten ciclo o compartiste crianza, las resonancias pueden ser dobles: dos cuerpos cambiando a la vez. M&aacute;s raz&oacute;n para la empat&iacute;a, para que la log&iacute;stica sea limpia y las decisiones no se tomen bajo tormenta. Y una verdad que asusta y libera: la pareja no es la &uacute;nica unidad de cuidado. La red importa: unos v&iacute;nculos familiares sanos, un buen vecindario y unas amistades gozosas salvan vidas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si comparten ciclo o compartieron crianza, las resonancias pueden ser dobles: dos cuerpos cambiando a la vez</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Medicina s&iacute;, pero sin <em>mansplaining</em></h2><p class="article-text">
        No hace falta doctorarse para entender que esta etapa es m&eacute;dica y social. Consult&aacute;, informate, busc&aacute; profesionales que te escuchen. Lo mismo con suplementos, f&aacute;rmacos o terapia: criterio y seguimiento. Tampoco convirtamos la casa en un ensayo cl&iacute;nico de moda. Los cuerpos no son id&eacute;nticos; lo que a tu amiga le funcion&oacute; puede no ser lo tuyo. El objetivo no es conseguir una versi&oacute;n &ldquo;pre&rdquo; de ti, sino una vida que te siente bien hoy.
    </p><h1 class="article-text">Ocio, dinero y culpa</h1><p class="article-text">
        Hay una trenza que conviene deshacer: si me encuentro peor, renuncio al ocio; si renuncio al ocio, me encuentro peor; si me encuentro peor, siento culpa. Cortemos por lo sano: el ocio no se negocia como premio. En t&eacute;rminos de econom&iacute;a dom&eacute;stica, es inversi&oacute;n estrat&eacute;gica, no capricho. Si cada peso y cada minuto est&aacute;n medidos para las criaturas, la casa y el trabajo, pero el ocio de quien atraviesa la perimenopausia es &ldquo;cuando sobre&rdquo;, nunca ocurrir&aacute;. Y sin ocio, no hay deseo que sobreviva, ni humor que alcance.
    </p><h1 class="article-text">Lo que cambia cuando lo nombramos</h1><p class="article-text">
        El antes y el despu&eacute;s de esta etapa no es un milagro hormonal: es una pareja que deja de enfrentarse y se pone del mismo lado de la mesa. Cambia la conversaci&oacute;n: del &ldquo;&iquest;qu&eacute; te pasa?&rdquo;, al &ldquo;&iquest;qu&eacute; hacemos?&rdquo;. Cambia el calendario: de abarrotado a respirable. Cambia el reparto: de intuiciones a acuerdos medibles. Cambia el deseo: de exigido a posible. Cambia el humor: de desgastado a m&aacute;s estable. Y cambia, sobre todo, la sensaci&oacute;n de soledad: ya no pele&aacute;s con tu cuerpo en secreto; compart&iacute;s la batalla con alguien que entiende que quererse es comprender que el cambio es parte de la vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Porque al final el amor no es un estado: también es un conjunto de gestiones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A veces, la casa no puede con todo. Hay parejas que, con el cambio hormonal y la acumulaci&oacute;n de temas no resueltos, terminan separ&aacute;ndose. No es un fracaso moral, sino una verdad que merece tratamiento digno: acompa&ntilde;amiento, reparto justo, criaturas informadas sin dramatismo, respeto. Tambi&eacute;n hay parejas que encuentran una segunda madurez: menos pirotecnia, m&aacute;s humor, menos perfeccionismo, m&aacute;s lealtad pr&aacute;ctica. El deseo, cuando regresa, no vuelve adolescente, sino sabio. La pareja que se atreve a mirar de frente a la perimenopausia suele salir reforzada con mejores herramientas para todo lo dem&aacute;s: enfermedades, cambios laborales, adolescencias, viejas heridas. Porque al final el amor no es un estado: tambi&eacute;n es un conjunto de gestiones. Y gestionar, en tiempos de calor s&uacute;bito y sue&ntilde;o robado, es un acto pol&iacute;tico de cuidado: aqu&iacute; estamos, esto somos hoy, movemos lo que haga falta para caber aqu&iacute;, juntos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Gabaldón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perimenopausia-pareja-manual-supervivencia_129_12656464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Oct 2025 03:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Perimenopausia y pareja: manual de supervivencia (para los dos)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Mujeres,Parejas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura Wittner: “El mandato tradicional de que las mujeres nos aguantemos las cosas también se aplicó a la menopausia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-wittner-mandato-tradicional-mujeres-aguantemos-cosas-aplico-menopausia_1_12582414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a43ad842-8af7-479d-ac9b-3070f3bc32bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura Wittner: “El mandato tradicional de que las mujeres nos aguantemos las cosas también se aplicó a la menopausia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora acaba de publicar “Diario de menopausia”, un libro donde cuenta un año de su vida en el que registra con detalle algunos síntomas en su cuerpo. Su mirada sobre el silencio y la forma luminosa que encontró para “traducir” lo que le pasaba.</p><p class="subtitle">Mil lianas - La fantasía de Silvia Prieto, series de septiembre</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es este un diario sobre el fin de la era f&eacute;rtil en un cuerpo femenino. Sobre la revoluci&oacute;n arrasadora de las hormonas. Pero es, al final de cuentas, un diario sobre el tiempo. Sobre la mutabilidad del cuerpo, sobre lo inexorable que &ndash;con o sin aparato reproductor femenino&ndash; nos aguarda. Es un diario sobre el dolor y la risa. <strong>Sobre el deseo transformado, herido, irreconocible, que sobrevive, que trepa una monta&ntilde;a y llega, exhausto, a la cima, para decir: &lsquo;&iquest;Ves? Estoy vivo</strong>&rsquo;&rdquo;, apunta <strong>Luciana De Luca</strong> en la contratapa de <em>Diario de menopausia </em>(Bosque Energ&eacute;tico, 2025), el nuevo libro de la escritora <strong>Laura Wittner</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Armado a partir de observaciones por momentos dolorosas y por momentos graciosas de su autora, en el diario aparecen fragmentos que reconstruyen un a&ntilde;o de la vida de <strong>una mujer que atraviesa sus d&iacute;as, la ciudad, las comidas, la escritura, los dolores o las charlas con sus amigas a partir de los bordes difusos de la menopausia</strong>. Con honestidad y una mirada inquieta, Wittner, que es una de las poetas m&aacute;s interesantes de la escena local y tambi&eacute;n una de las traductoras literarias m&aacute;s destacadas, se detiene a releer el tiempo &ndash;ese tiempo sin par&aacute;metros&ndash;, desde lo indescifrable del cuerpo, desde su opacidad y su insistencia, a pesar de todo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Diario de menopausia, de Laura Wittner, salió por Bosque energético.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;Mientras le&iacute;a este libro ten&iacute;a todo el tiempo presente el t&iacute;tulo de uno tuyo anterior, </strong><em><strong>Se vive y se traduce</strong></em><strong>, porque de alguna manera percib&iacute; ese gesto de traducir algo que pasaba en tu cuerpo alrededor de la menopausia para plasmarlo en formato de diario. &iquest;Fuiste escribiendo a medida que ibas viviendo determinadas cosas o c&oacute;mo lo pensaste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que yo siempre de alguna manera estoy traduciendo lo que vivo porque llevo diarios desde los 19 a&ntilde;os. Los guardo y los tengo todos, pero hasta ahora jam&aacute;s tuve la intenci&oacute;n de que sean le&iacute;dos por nadie que no sea yo. De ninguna manera me imagino que eso llegue a publicarse nunca. Son diarios pero son tambi&eacute;n cuadernos, a veces anoto ideas, una palabra, fragmentos de cosas que por momentos s&iacute; funcionan a la manera de un diario por la man&iacute;a que tengo de registrar. Desde que empec&eacute; a hacerlo necesito tener ese lugar al que volver por curiosidad, para leerme a m&iacute; misma y ver c&oacute;mo era en determinado momento.<strong> En el caso de </strong><em><strong>Diario de menopausia</strong></em><strong> fue algo que surgi&oacute; con Eugenia Perez Tomas y Andr&eacute;s Gallina, los editores de Bosque Energ&eacute;tico. Ellos me dec&iacute;an que de todos esos diarios que escrib&iacute; tal vez se pod&iacute;a sacar algo. Pero lo m&iacute;o no estaba pensado para ser publicado. </strong>Entonces, no sab&iacute;a si me iba a salir. Hasta que se me ocurri&oacute; que lo que pod&iacute;a intentar era trasladar en tiempo real y durante un a&ntilde;o el diario que yo probablemente escribir&iacute;a en mi cuaderno pensando en algo que s&iacute; pod&iacute;a ser publicado. Como la editorial publica diarios tem&aacute;ticos, pens&eacute; qu&eacute; era lo que m&aacute;s me atravesaba en ese momento y r&aacute;pidamente sali&oacute; menopausia. No es que fuera mi primer a&ntilde;o de menopausia, para nada, era el cuarto o por ah&iacute;, a veces no es f&aacute;cil saber c&oacute;mo calcular. Pero ah&iacute; encontr&eacute; el hilo conductor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Cambi&oacute; entonces tu idea o tu forma de escribir a partir de que sab&iacute;as que ese diario iba a ser le&iacute;do por otros? &iquest;Ten&iacute;as en mente que ibas a exponerte m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Para m&iacute; la forma siempre es un tema. Quiero decir, pensar de qu&eacute; manera escribo en un registro o en el otro. Despu&eacute;s hay algo con los diarios en s&iacute; que est&aacute; m&aacute;s asociado como a una regularidad o a pensar qu&eacute; entra en un d&iacute;a y qu&eacute; entra en otro. Con mis diarios personales me pasa que tal vez no escribo nada en un mes. O que a un d&iacute;a lo escribo fragmentado en un mes. A veces escribo una taradez, un chiste, dos palabras. A veces escribo sin parar. De todas maneras, no es que en <em>Diario de menopausia</em> no es que desnud&eacute; mi vida. <strong>En todo caso fui buscando formas, viendo qu&eacute; implica una vida y c&oacute;mo se cuenta. Porque es algo que me interesa desde hace mucho. A m&iacute; me encanta leer este tipo de diarios &iacute;ntimos, digamos, y muchas veces me quedo pensando en c&oacute;mo se armaron. </strong>Casi ning&uacute;n diario se public&oacute; tal y como estaba. Algunos son diarios reales que despu&eacute;s son editados por otros, est&aacute; toda la pol&eacute;mica alrededor de los diarios de <strong>Katherine Mansfield </strong>qu&eacute; sac&oacute; al marido, por ejemplo.&nbsp;Y despu&eacute;s est&aacute;n todos esos otros que fueron escritos para ser publicados o editados posteriormente. Pens&eacute; mucho en estas cosas, por ejemplo, cuando le&iacute;a el de <strong>Mariano Blatt</strong>, <em>Alguna vez pens&eacute; esto</em>, que public&oacute; Caballo negro. Me encanta el diario de Mariano, pero hay veces que parece que le hablara a alguien, quiero decir: el texto fue elaborado con la mirada de editarlo y que viera la luz. Con el de la menopausia toda esa cuesti&oacute;n como que me rondaba. Y tambi&eacute;n se me dio, un poco naturalmente, y sabiendo que se iba a publicar, que escrib&iacute; de otra manera, que corrijo m&aacute;s. Entonces en el camino aparecen un mont&oacute;n de cosas que s&eacute; que despu&eacute;s no voy a querer poner. <strong>&iquest;Viste que hay gente que escribe y dice &lsquo;para m&iacute; el arte o la literatura est&aacute; antes que la vida&rsquo; y entonces cuentan todas sus cosas? </strong>No es mi caso para nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El diario, m&aacute;s all&aacute; de dar cuenta de los d&iacute;as de una mujer y su menopausia, trae informaci&oacute;n y cuestiones muy puntuales de asuntos m&eacute;dicos. &iquest;Lo pensaste en t&eacute;rminos de divulgaci&oacute;n tambi&eacute;n, te imaginabas qui&eacute;nes iban a interesarse por esos textos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No s&eacute; si lo ten&iacute;a muy claro. En primera instancia, como son las mujeres a mi alrededor con quienes comparto estos temas, me imaginaba escribirlo para ellas. Incluso ellas con sus caras y sus nombres, algo as&iacute; como <em>&ldquo;miren, todo lo que hablamos&rdquo;</em> (risas). Pero, al mismo tiempo, nunca tengo del todo presente a qui&eacute;n le escribo cuando escribo. Quiz&aacute;s con este libro aparezcan mujeres a las que por el t&iacute;tulo y porque est&aacute;n atravesando la menopausia les interese, pero que despu&eacute;s digan &ldquo;los poemas de esta escritora me re aburren&rdquo; (risas). Lo que s&iacute; me gust&oacute; hacer fue juntarme cada dos meses con la editora y leerle lo que iba teniendo. Siempre iba un poco con esta pregunta de &ldquo;a qui&eacute;n le importa&rdquo;. <strong>Con esto que estaba escribiendo, pensaba, aparec&iacute;a mi gran temor, que lo sigue siendo: &iquest;por qu&eacute; alguien querr&iacute;a leer esto interesadamente? El famoso a qui&eacute;n le importa. </strong>Que en general se lo aplico a casi todo lo que escribo, no exclusivamente a este diario.&nbsp;
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                    alt="Laura Wittner nació en Buenos Aires, en 1967. Es licenciada en Letras, coordina talleres de poesía y de traducción y trabaja como traductora para diversas editoriales."
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                Laura Wittner nació en Buenos Aires, en 1967. Es licenciada en Letras, coordina talleres de poesía y de traducción y trabaja como traductora para diversas editoriales.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el libro mencion&aacute;s que deber&iacute;as releer la novela </strong><em><strong>Clav&iacute;cula</strong></em><strong>, de Marta Sanz, desde la perspectiva de la menopausia. Me preguntaba si no es un poco el gesto de todo tu diario, esto de releer un poco tu vida reciente en esa nueva clave. &iquest;C&oacute;mo lo pens&aacute;s vos? &iquest;Te lo propusiste de alguna manera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; M&aacute;s que propon&eacute;rmelo, es algo que me est&aacute; pasando. Creo que, ante todo, lo que me pasa cuando escribo de lo que sea, y lo que en realidad me divierte, es el lenguaje, diga lo que diga, cuente lo que cuente. Creo que nunca hab&iacute;a escrito para publicar algo tan as&iacute; como en este caso, como <em>&ldquo;me tom&eacute; el colectivo&rdquo;</em>, <em>&ldquo;fui a tal lado&rdquo;</em>. Pero aun as&iacute; el motivo que me daba impulso para hacerlo era pensar c&oacute;mo lo escribo. Nada, la escritura en s&iacute; misma. Despu&eacute;s, lo que esa escritura cuente, qu&eacute; s&eacute; yo. Creo que las cosas que a m&iacute; me gusta leer tienen que ver tambi&eacute;n con eso. Me encanta leer diarios pero no cualquier diario, depende de c&oacute;mo est&eacute;n escritos. Ni siquiera tiene que ver con que me interese esa persona en particular. Ahora hablando con vos pienso otra vez en los lectores o lectoras que imaginaba para este libro y por ah&iacute; sean personas a quienes les interesan las cosas que yo estaba intentando hacer con el lenguaje ah&iacute;. Pero, al mismo tiempo, pienso en mujeres no necesariamente menop&aacute;usicas sino y, sobre todo, perimenop&aacute;usicas que son las que no saben lo que les est&aacute; pasando y piensan que est&aacute;n enloqueciendo. Entonces van a diez mil m&eacute;dicos y dicen &ldquo;&iexcl;pero si yo todav&iacute;a menstruo!&rdquo;. Y en general todas las mujeres. <strong>Cuando escrib&iacute;a me dej&oacute; bastante pasmada el hecho de que yo siendo alguien que siempre se interes&oacute;, para bien o para mal, por todas las cosas que existen en el mundo que me pueden llegar a pasar en el cuerpo nunca me haya interesado por la menopausia. </strong>Ni me haya interesado en pensarlo, en comprender que yo tambi&eacute;n iba hacia ah&iacute;. Una especie de fe, &ldquo;no, capaz que eso a m&iacute; no me pasa, si nunca tuve ni s&iacute;ndrome premenstrual&rdquo;. Me llama la atenci&oacute;n porque soy profundamente hipocondr&iacute;aca y toda mi vida fui as&iacute;: le presto atenci&oacute;n a la m&aacute;s m&iacute;nima manifestaci&oacute;n del cuerpo. Es extra&ntilde;o que desde el punto de vista hormonal yo no haya tenido mucho inter&eacute;s en indagar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el libro cont&aacute;s que tampoco fue algo de lo que hablaran las mujeres que ten&iacute;as alrededor.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro, tambi&eacute;n es extra&ntilde;o porque tuve abuelas, porque tuve madre, porque tuve t&iacute;as, porque tuve amigas m&aacute;s grandes, maestras, profesoras, todo. Un mont&oacute;n de profesoras de secundaria. Y nunca ninguna mencion&oacute; ni por un instante que quiz&aacute;s estaba atravesando un momento en el que necesitaba parar de dar clases para ir al ba&ntilde;o porque se sent&iacute;a mal. <strong>Mi hija tiene profesoras que s&iacute; lo mencionan ahora y lo cuentan, dicen </strong><em><strong>&ldquo;me vienen los calores&rdquo;</strong></em><strong> y se sacan la ropa.</strong> Pero eso es muy nuevo. Entonces una vez que me puse a hacerlo me pareci&oacute; que algo se abr&iacute;a. Ahora igual ya hay muchos libros y se habla mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; De hecho vos mencionas a In&eacute;s Garland, con quien tambi&eacute;n te une la traducci&oacute;n literaria, que </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-garland-novela-cuerpo-mandato-jaula-mujeres-varones_1_11643135.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>public&oacute; hace poco Diario de una mudanza</strong></a><strong>. O la actriz Naomi Watts, por citar un ejemplo de afuera. Aparecen cada vez m&aacute;s espacios y publicaciones alrededor de la menopausia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, &iexcl;yo ahora abro mi Instagram y es todo menopausia! Tambi&eacute;n est&aacute; el podcast <em>Encendidas</em>, que hacen <strong>Ingrid Beck</strong> y <strong>Mariana</strong> <strong>Carbajal</strong>. Tambi&eacute;n hay varias m&eacute;dicas que suben publicaciones a Instagram. En cualquier caso, ojal&aacute; el libro sea un servicio en alg&uacute;n punto. Es necesario seguir abriendo este tema y que se pueda conversar. <strong>No solo para las mujeres que no saben bien por qu&eacute; tienen determinados s&iacute;ntomas, sino tambi&eacute;n para que  se sepa que cambi&oacute; el paradigma de tratamiento. O que hay un mont&oacute;n de cosas nuevas o viejas pero que no son difundidas.</strong> Con la menopausia pasa esta cosa repetida de <em>&ldquo;bueno, ya va a pasar&rdquo;</em> o &ldquo;<em>es una cosa natural&rdquo;</em>. &iexcl;Es una cosa natural pero tambi&eacute;n es horrible! (risas). Para muchas es inhabilitante y para la mayor&iacute;a emocionalmente desconcertante. A m&iacute; por lo menos me pas&oacute; como una especie de metamorfosis que no sab&eacute;s hacia d&oacute;nde va, qui&eacute;n va a estar del otro lado cuando termine ese camino doloroso. Qu&eacute; hay del otro lado. Qui&eacute;n soy y qu&eacute; hay del otro lado.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Con la menopausia pasa esta cosa repetida de “bueno, ya va a pasar” o “es una cosa natural”. ¡Es una cosa natural pero también es horrible! Para muchas es inhabilitante y para la mayoría emocionalmente desconcertante.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Una experiencia como sin bordes, &iquest;no? Vos marc&aacute;s que no hay un tiempo concreto, que no va para todo el mundo de tal a tal edad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; No, para nada. Aparte a cada persona le dura distinto y le pega distinto. Tambi&eacute;n hay mujeres que dicen <em>&ldquo;no, yo no sent&iacute; nada&rdquo;.</em> <strong>Yo igual me permito dudar. Cada mujer que me ha dicho</strong><em><strong> &ldquo;yo no sent&iacute; nada&rdquo;</strong></em><strong> al rato hablando de otra cosa me dijo </strong><em><strong>&ldquo;ay, a m&iacute; lo que me pasa &uacute;ltimamente&rdquo;</strong></em><strong>, y me comentan s&iacute;ntomas clar&iacute;simos de menopausia.</strong> <em>&ldquo;Con la taquicardia no puedo dormir&rdquo;</em>. O &ldquo;<em>me constipo&rdquo;</em>. Much&iacute;simas que dicen <em>&ldquo;de eso no me pasa nada&rdquo;</em> y despu&eacute;s te cuentan ocho s&iacute;ntomas. Bueno, eso es la menopausia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y a qu&eacute; asoci&aacute;s ese silencio o ese tab&uacute; con&nbsp;la menopausia?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me da la sensaci&oacute;n de que el mandato tradicional de que las mujeres nos aguantemos las cosas se aplic&oacute; tambi&eacute;n a la menopausia. Supongo. Lo pienso en relaci&oacute;n a la persona m&aacute;s directa a quien yo podr&iacute;a haber visto, mi madre. Yo vi su menopausia sin enterarme, y a&uacute;n ahora me dice &ldquo;no pasa nada&rdquo;. <strong>Reci&eacute;n ahora, recuerdo algunos episodios en la vida de mi mam&aacute; o nuestra vida familiar que a partir de atravesar mi propia menopausia claramente puedo relacionar. Tambi&eacute;n creo que para muchos es muy raro porque es como que de afuera no se nota tanto.</strong> Todas seguimos m&aacute;s o menos funcionales. Y ojo, yo pas&eacute; momentos en los que estaba muy mal, pero de &uacute;ltima hago literatura, no soy una cirujana que puede llegar a matar a una persona en una operaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando escribía me dejó bastante pasmada el hecho de que yo siendo alguien que siempre se interesó, para bien o para mal, por todas las cosas que existen en el mundo que me pueden llegar a pasar en el cuerpo nunca me haya interesado por la menopausia. Ni me haya interesado en pensarlo, en comprender que yo también iba hacia ahí.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En el libro habl&aacute;s de d&iacute;as &ldquo;de hacer cosas&rdquo; y otros en los que no es posible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo de pronto me ausentaba, no funcionaba. Y pensaba, por ejemplo, qu&eacute; les pasa con eso a las mujeres que est&aacute;n en puestos de responsabilidad o de poder. Mujeres l&iacute;deres en empresas. Es una conversaci&oacute;n que se deber&iacute;a poder abrir tambi&eacute;n. <strong>As&iacute; como algunas empresas, en el mejor de los casos, empezaron a pensar en cuestiones de g&eacute;nero, la menopausia tambi&eacute;n deber&iacute;a incorporarse. Pero todav&iacute;a es algo que no est&aacute; incluido para nada. </strong>En mi caso todo esto tambi&eacute;n me hizo abrir los ojos a todo lo que implicaba la desigualdad de ser mujer. No me fue obvio desde el primer momento, ahora de golpe es como si se me hubiera retirado un velo. Y otra parte que descubr&iacute; leyendo, escuchando y conversando, es que la salud de la mujer despu&eacute;s de su era reproductiva casi no hab&iacute;a sido investigada o no ten&iacute;a inter&eacute;s. En el hombre s&iacute;, se invent&oacute; el Viagra hace un mont&oacute;n. Incluso hay muchos estudios m&eacute;dicos que se hacen sobre el cuerpo masculino que se terminan aplicando a los cuerpos de las mujeres. Entonces a nadie le interesa financiar ciertas investigaciones. <strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os s&iacute;, supongo que al calor de los nuevos movimientos feministas, hubo algunas instituciones que financiaron algunos estudios. </strong>Hubo especialmente m&eacute;dicas mujeres que se pusieron a investigar y tambi&eacute;n detectaron que lo poco que se sab&iacute;a ya qued&oacute; obsoleto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;&iquest;C&oacute;mo se encuentra el balance entre esos s&iacute;ntomas puntuales, que para muchas son inhabilitantes, con esos discursos que invitan a las mujeres a &ldquo;ser fuertes&rdquo; a toda costa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No s&eacute;, a m&iacute; me vino bien hablar con mis amigas, decir <em>&ldquo;hay que hacer en comunidad&rdquo;</em>. Tengo una que es 10 a&ntilde;os menor, Luciana, que ley&oacute; el libro y escribi&oacute; la contratapa; otra, Mar&iacute;a, que tuvo la menopausia antes y me fue contando muchas cosas tambi&eacute;n. De alguna manera ahora me siento muy contenida y acompa&ntilde;ada por mujeres de distintas edades y me parece que puede ser un camino. <strong>Yo converso con mi t&iacute;a, que tiene casi 81 y me cuenta lo que le pas&oacute; a ella. Converso con mi hija, converso con mi hijo. </strong>Hablamos de menopausia con los dos, porque&nbsp;convivimos y me parece importante. Lo escuchaba en el podcast <em>Encendidas</em> justamente y me gust&oacute;: nuestros hijos ahora saben de esto.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-wittner-mandato-tradicional-mujeres-aguantemos-cosas-aplico-menopausia_1_12582414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Sep 2025 03:04:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura Wittner: “El mandato tradicional de que las mujeres nos aguantemos las cosas también se aplicó a la menopausia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Laura Wittner,Menopausia,Libros,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menopausia: el 75% de las mujeres sufre molestias durante esta etapa de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/menopausia-75-mujeres-sufre-molestias-durante-etapa-vida_1_12467642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e04188d-748f-457b-b4ab-0cdbdb09d056_16-9-discover-aspect-ratio_default_1082846.jpg" width="1200" height="675" alt="Menopausia: el 75% de las mujeres sufre molestias durante esta etapa de la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de esta etapa se ve cada vez más como un momento para enfocarse en la salud general, en el crecimiento personal y en desarrollar nuevos proyectos, según especialistas.</p></div><p class="article-text">
        La<strong> menopausia</strong>, o climaterio, es una etapa natural de la vida de la mujer marcada por el <strong>cese de la menstruaci&oacute;n y la aparici&oacute;n de cambios hormonales</strong>. Se confirma luego de un a&ntilde;o de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/menopausia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ausencia de sangrado</a> y<strong> se produce habitualmente a los 51 a&ntilde;os, si bien se considera que el rango normal es entre los 45 y los 55 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gladys Fern&aacute;ndez (MN 76261) y Susana Leiderman (MN 22720), m&eacute;dicas de la Divisi&oacute;n Ginecolog&iacute;a del Hospital de Cl&iacute;nicas de la UBA,</strong> coinciden en que actualmente el climaterio se ve menos como el &ldquo;fin de la edad reproductiva&rdquo; y m&aacute;s como &ldquo;una nueva etapa llena de posibilidades, tanto a nivel personal como m&eacute;dico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La menopausia es una excelente oportunidad para reflexionar sobre el crecimiento personal, replantearse nuevos proyectos y realizar controles rutinarios. </strong>Es una oportunidad de liberaci&oacute;n en aquellas mujeres con menstruaciones abundantes y dolorosas o para quienes temen quedar embarazadas m&aacute;s all&aacute; de que utilicen m&eacute;todos anticonceptivos&rdquo;, sostiene Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Para priorizar la salud y realizar ajustes en el estilo de vida es clave &ldquo;empoderarse&rdquo;, de acuerdo con las m&eacute;dicas. <strong>&ldquo;La menopausia es un evento fisiol&oacute;gico de la vida de las mujeres, no es una enfermedad ni es el comienzo del envejecimiento. </strong>Lo importante para ellas es entender los cambios que se producen en su cuerpo. Por ello, es fundamental que consulten a su ginec&oacute;logo o ginec&oacute;loga para recibir informaci&oacute;n basada en evidencia cient&iacute;fica y as&iacute; ser protagonistas en la toma de decisiones sobre su salud&rdquo;, afirman.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;les son los s&iacute;ntomas frecuentes</h2><p class="article-text">
        Leiderman explica que en la etapa temprana de la postmenopausia se produce<strong> el cese de la capacidad reproductiva y de la producci&oacute;n de estr&oacute;genos por los ovarios, lo que origina el &ldquo;s&iacute;ndrome climat&eacute;rico&rdquo;</strong>, cuyos signos y s&iacute;ntomas preponderantes son las oleadas de calor y la sudoraci&oacute;n profusa.
    </p><p class="article-text">
        Estos aparecen incluso a&ntilde;os antes de la <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/1-000-millones-mujeres-menopausicas_1_12421803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima menstruaci&oacute;n</a> de la vida de la mujer y suelen exacerbar durante la noche, pudiendo asociarse con<strong> taquicardia, palpitaciones y alteraciones del sue&ntilde;o</strong>. Dichas manifestaciones se observan en aproximadamente el 75% de las mujeres, son de magnitud variada y duran pocos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la etapa tard&iacute;a de la postmenopausia aparecen los s&iacute;ntomas relacionados con el &ldquo;s&iacute;ndrome genitourinario de la menopausia&rdquo;,</strong> que incluyen la sequedad vaginal, el dolor durante la relaci&oacute;n sexual y la urgencia miccional.
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            </figure><h2 class="article-text">Recomendaciones para transitar la menopausia</h2><p class="article-text">
        Para quienes experimentan s&iacute;ntomas leves, las especialistas sugieren adoptar medidas higi&eacute;nico-diet&eacute;ticas, como vestirse en capas, evitar comidas calientes o especiadas, moderar el alcohol y respetar las horas de sue&ntilde;o. <strong>Tambi&eacute;n se recomienda realizar actividad f&iacute;sica de forma regular para mejorar el bienestar general.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En caso de presentar s&iacute;ntomas m&aacute;s intensos o persistentes, se pueden considerar tratamientos m&eacute;dicos con o sin hormonas, seg&uacute;n indicaci&oacute;n m&eacute;dica. <strong>En el caso del s&iacute;ndrome genitourinario de la menopausia, los tratamientos ideales incluyen el uso de lubricantes y humectantes vaginales, as&iacute; como estr&oacute;genos y/o andr&oacute;genos locales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Si bien el ginec&oacute;logo es el m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria de la mujer, no debemos olvidar el enfoque interdisciplinario de la atenci&oacute;n m&eacute;dica. </strong>Le sugerimos la atenci&oacute;n con endocrin&oacute;logos en caso de presentar alteraciones tiroideas u osteoporosis, con cardi&oacute;logos en aquellas mujeres con hipertensi&oacute;n o alteraciones lip&iacute;dicas, con neur&oacute;logos en caso de que manifiesten alteraciones del sue&ntilde;o no vinculadas a los sofocos y las distintas especialidades m&eacute;dicas seg&uacute;n la presentaci&oacute;n cl&iacute;nica de cada una&rdquo;, cierra Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n del Hospital de Cl&iacute;nicas.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/menopausia-75-mujeres-sufre-molestias-durante-etapa-vida_1_12467642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 10:10:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Salud,Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[1.000 millones de mujeres menopáusicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/1-000-millones-mujeres-menopausicas_1_12421803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4bdfa97-d452-480c-8489-16903f53d2cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="1.000 millones de mujeres menopáusicas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mónica Yemayel es la autora de "Mujeres que ya no sangran. Menopausia: el último tabú", de editorial Tusquets. El libro, cuya edición estuvo a cargo de Leila Guerriero y aqui adelantamos un capítulo, es una investigación sobre todos las etapas que conlleva la Menopausia en los aspectos médicos, sociales, vinculares, psicológicos.</p></div><p class="article-text">
        Antes de llegar a la menopausia no le&iacute;a revistas para mujeres. Mucho menos publicaciones para profesionales de la medicina, la psicolog&iacute;a y otras terapias alternativas y complementarias que se ocupan del tema. Ahora s&iacute;. Cualquier revista digital o blog que se me pone enfrente. En realidad, los busco. Para ver si alguno me aclara algunas cosas de la larga lista de s&iacute;ntomas que pueden aparecer entre los 50 y 65 a&ntilde;os. A veces, antes. Algunos ya los tuve y se fueron, otros los tuve y sigo teniendo. Los dem&aacute;s, los presiento.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres viven m&aacute;s que los hombres y una tercera parte de su existencia la pasan bajo el influjo de la menopausia. En Europa &ndash;donde las estad&iacute;sticas se encuentran con cierta facilidad&ndash; la esperanza de vida era, en 2013, de 83,3 a&ntilde;os para las mujeres y 77,8 a&ntilde;os para los hombres; con el siguiente dato revelador: entre 2002 (el primer a&ntilde;o con informaci&oacute;n disponible para los Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea) y 2013, la esperanza de vida aument&oacute; 2,4 a&ntilde;os para las mujeres. Se sabe que la expectativa de vida sube; pero &iquest;la calidad de vida acompa&ntilde;a ese crecimiento, sube en igual medida?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Sociedad Europea de Menopausia y Andropausia (EMAS), en 2020 hab&iacute;a 985 millones de mujeres en el mundo con una edad de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os. Para 2030 se proyecta que habr&aacute; 1000 millones, y que ser&aacute;n 1650 millones en 2050. Si bien la OMS (Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud), en un estudio realizado en 1981, dec&iacute;a que el 80% presenta alg&uacute;n s&iacute;ntoma menop&aacute;usico, lo inexplicable es que se estima que el 70% llega a esa nueva etapa sin la informaci&oacute;n suficiente para comprender de qu&eacute; se trata, ejecutar un plan de prevenci&oacute;n y ocuparse de su salud.
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                    alt="&quot;Mujeres que ya no sangran. Menopausia: el último tabú&quot;, editado por Tusquets."
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                &quot;Mujeres que ya no sangran. Menopausia: el último tabú&quot;, editado por Tusquets.                            </span>
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        Existen varios test que surgieron &mdash;especialmente en pa&iacute;ses desarrollados y a partir de los a&ntilde;os 90&mdash; para ser utilizados por los m&eacute;dicos en las consultas con sus pacientes y as&iacute; poder diagnosticar con mayor precisi&oacute;n el impacto de la menopausia en cada mujer. Sin embargo, no parece ser una pr&aacute;ctica habitual. &iquest;Alguien escuch&oacute; ha- blar alguna vez de la Escala climat&eacute;rica de Green o de la MRS (Menopause Rating Scale)? No son los &uacute;nicos disponibles. En las revis- tas cient&iacute;ficas se mencionan tambi&eacute;n el &Iacute;ndice de Blatt-Kupperman, el Women Health Questionnaire (WHQ), la Menopause Quality of Life (MENQOL), la Utian Quality of Life Score (UQOL), la Escala de Cervantes. El conocimiento ha quedado &ndash;y parece seguir que- dando&ndash; en el &aacute;mbito de los especialistas, sin saltar a la parte del mundo donde habitan las personas comunes que deber&iacute;an ser los y las destinatarias de esa informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De todos, el de Green es el que se se&ntilde;ala como el m&aacute;s utilizado en la cl&iacute;nica m&eacute;dica para detectar los s&iacute;ntomas y evaluar &ndash;profesional y paciente de manera conjunta&ndash; los tratamientos y acciones posibles. El cuestionario incluye veinte preguntas en total: once sobre s&iacute;ntomas psicol&oacute;gicos, siete sobre alteraciones f&iacute;sicas y dos espec&iacute;ficamente sobre el sistema vasomotor (ya que est&aacute; comprobado que los s&iacute;ntomas m&aacute;s precoces y comunes son los sofocos y sudoraciones).
    </p><p class="article-text">
        Al leer las veinte preguntas algo parecido a un manto de alivio desciende trayendo cosas buenas. Cambian los colores, el aroma, la temperatura. Como si entender activara los sentidos espantando la apat&iacute;a: la Escala de Green revela que ese estado n&aacute;ufrago y viciado de acontecimientos incomprensibles en el que exist&iacute; tiene nombres y un orden y se clasifica y puede expli- carse. Es un regocijo de redenci&oacute;n. La lectura en voz alta de todo lo que puede llegar a sentirse une las partes de un saber fraccio- nado, nombra con precisi&oacute;n un c&oacute;ctel de s&iacute;ntomas que conozco, una suma de cosas que me convirtieron en una persona extra&ntilde;a- da de los dem&aacute;s, una extra&ntilde;a de m&iacute;. Leo en voz alta las veinte preguntas como si fueran la confirmaci&oacute;n de una fe, una fe que dice: esas rarezas son s&iacute;ntomas identificados, no solo a m&iacute; me pasa. &iquest;Su coraz&oacute;n late fuerte y r&aacute;pidamente; se siente tensa o nerviosa; tiene dificultades para dormir; est&aacute; excitable; tiene ata- ques de ansiedad o de p&aacute;nico; dificultad para concentrarse; se siente cansada o sin energ&iacute;a; pierde el inter&eacute;s en la mayor&iacute;a de las cosas; se siente infeliz o deprimida; le dan ganas de llorar; est&aacute; irritable; se siente mareada o d&eacute;bil; siente opresi&oacute;n en la ca- beza y entumecidas algunas partes del cuerpo; tiene jaquecas; siente dolor muscular y en las articulaciones; sufre p&eacute;rdida de sensaci&oacute;n en manos y pies; dificultad para respirar; bochornos (calores); transpira por la noche; ha perdido el inter&eacute;s sexual?
    </p><p class="article-text">
        Cada pregunta admite como respuesta: en absoluto, un poco, muy variable, en extremo. El test me hipnotiza. Todo est&aacute; ah&iacute;. Si alguien me hubiese hecho este cuestionario a tiempo, tal vez, no tendr&iacute;a que haberme convertido en una autodidacta desesperada. No hubiese tenido que transitar el aprendizaje en soledad, casi disuelta.
    </p><p class="article-text">
        Pero no me alcanza con una sola versi&oacute;n. Necesito chequear con otro test. Y ah&iacute; est&aacute; la Menopause Rating Scale (MRS). Los s&iacute;ntomas divididos en tres categor&iacute;as: som&aacute;tico-vasomotor, urogenital y psicol&oacute;gico, y detectables a trav&eacute;s de once preguntas: 1) &iquest;ha sentido bochornos o sofocos, sudoraci&oacute;n; 2) latidos at&iacute;picos del coraz&oacute;n, palpitaciones, opresi&oacute;n en el pecho; 3) dificultad para conciliar el sue&ntilde;o, para dormir toda la noche; 4) se ha sentido deprimida, deca&iacute;da, triste, a punto de llorar, sin ganas de vivir; 5) se ha sentido tensa, rabiosa, intolerante, que explota f&aacute;cilmente; 6) angustiada, temerosa, inquieta, propensa a sentir p&aacute;nico; 7) ha tenido una disminuci&oacute;n general del rendimiento, olvidos frecuentes, falta de memoria, le cuesta concentrarse; 8) ha sentido cambios en el deseo sexual, tiene una menor frecuencia de relaciones sexuales, una menor satisfacci&oacute;n sexual; 9) orina una mayor cantidad de veces, siente urgencia de orinar, se le escapa la orina; 10) tiene sensaci&oacute;n de sequedad en los genitales, malestar o ardor en los genitales, malestar o dolor durante las relaciones sexuales; y 11) tiene dolores de huesos y articulaciones, dolores reum&aacute;ticos?
    </p><p class="article-text">
        Cada pregunta admite cinco grados de severidad a los que se les asigna un puntaje: asintom&aacute;tico (0), leve (1), moderado (2), severo (3) e intenso (4). El diagn&oacute;stico se desprende del puntaje total revelando seg&uacute;n el nivel de intensidad de los s&iacute;ntomas: asintom&aacute;- tico o escaso (de 0 a 4), leve (5 a 8), moderado (9 a 15), y grave (m&aacute;s de 16 puntos). Respondo, anoto, calculo, sumo. Una aut&oacute;mata trasnochada confirmando lo que ya sabe. Quisiera rodearme de mujeres asintom&aacute;ticas, quisiera o&iacute;rlas, mimetizarme con ellas. Al menos dejar de ser, por un rato, la de m&aacute;s de 16 puntos.
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                    alt="Mónica Yemayel investigó las distintas etapas de la menopausia."
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                Mónica Yemayel investigó las distintas etapas de la menopausia.                            </span>
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        Hay una idea en un cuento de Alice Munro a la que siempre llego cuando pienso en el mundo de la desinformaci&oacute;n, en qui&eacute;n ser&aacute; el beneficiario de tanta ignorancia. El personaje, una joven mujer que est&aacute; construyendo sus convicciones, se da cuenta de que las cosas que ella piensa son ignoradas por su entorno por- que, dicen, no les sirven. Entonces, iluminada por la claridad de la candidez que no deber&iacute;a apagarse jam&aacute;s, la mujer joven re- flexiona. Dice que, por ejemplo, a ella el &aacute;lgebra no le sirve para nada pero que no por eso quiere que desaparezca del mundo. A veces, siento que la palabra menopausia ha sido erradicada del mundo, que a nadie le interesa demasiado lo que le sucede a gran parte de los 985 millones que vivimos bajo su influjo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hubiese pasado si adem&aacute;s de los test que inundan los medios &ndash;gr&aacute;ficos, televisivos, radiales, las redes sociales&ndash; sobre el amor, las dietas, los celos, las adicciones, las vacaciones, las mascotas, las preferencias pol&iacute;ticas, etc&eacute;tera, me hubiese topado con un cuestionario sobre menopausia? Un test de alerta (todo esto me puede pasar) o de alivio (esto que me est&aacute; pasando tiene nombre y hay formas de actuar para modificarlo). Qu&eacute; pasar&iacute;a si las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas se ocuparan de brindar informaci&oacute;n fidedigna, actualizada con los &uacute;ltimos descubrimientos y recomendacio-nes, sin sesgos comerciales, si hicieran que llegara hasta los luga- res m&aacute;s remotos, a todas las mujeres sin importar su condici&oacute;n social, su educaci&oacute;n, atendiendo las dificultades para el acceso al conocimiento y el cuidado de la salud f&iacute;sica y mental.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si haber conocido el contenido de la Escala de Green o cualquier otro test me hubiese permitido enfrentar mejor estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Me pregunto, una y otra vez, a qui&eacute;n le servir&aacute; tanta ignorancia. Si es error, omisi&oacute;n, si es una estrategia, si es intencional o si, como dicen algunas entrevistadas, es una adaptaci&oacute;n al deseo del consumidor: las mujeres &ndash;en especial las argentinas&ndash; no quieren o&iacute;r hablar del tema, no quieren darle entidad. O si es, como dicen mis hijas &ndash;la menor tiene m&aacute;s de veinte y la mayor m&aacute;s de treinta a&ntilde;os&ndash;, que solo me miro el ombligo. Que el desinter&eacute;s por las mujeres se da en todas las etapas de la vida. Que yo solo me ocupo de esta parte porque es &laquo;la que me peg&oacute; mal&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MY</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Yemayel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/1-000-millones-mujeres-menopausicas_1_12421803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jun 2025 03:01:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[1.000 millones de mujeres menopáusicas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lecturas,Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caminar no es suficiente: ¿cómo hacer ejercicio durante la menopausia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ejercicio-menopausia_1_11798275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27a99d5f-b6b3-470d-a113-0ab4dcfcea2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caminar no es suficiente: ¿cómo hacer ejercicio durante la menopausia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conservar la masa muscular es el factor más importante en las mujeres para mantener una buena salud y calidad de vida a partir de la menopausia.
</p></div><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento de la mediana edad, generalmente entre los 45 y 55 a&ntilde;os, llega el final de la vida reproductiva de las mujeres y se producen cambios hormonales importantes, como la disminuci&oacute;n del estr&oacute;geno y la progesterona.&nbsp;Durante esta transici&oacute;n, las mujeres experimentan una serie de s&iacute;ntomas que pueden durar varios a&ntilde;os, incluyendo sofocos, sudores nocturnos y palpitaciones, todos ellos debidos a cambios en la regulaci&oacute;n de la temperatura corporal. Tambi&eacute;n son comunes los cambios de humor, ansiedad, dificultad para dormir y disminuci&oacute;n de la libido, adem&aacute;s de sequedad vaginal y cambios en la piel y el cabello debido a la p&eacute;rdida de col&aacute;geno. Otro de los s&iacute;ntomas comunes es que hacer ejercicio resulta m&aacute;s dif&iacute;cil que antes, pero, precisamente, es en ese momento cuando m&aacute;s se necesita.
    </p><h2 class="article-text">Los cambios en la menopausia</h2><p class="article-text">
        Estos<strong> </strong>s&iacute;ntomas var&iacute;an en intensidad y duraci&oacute;n entre mujeres y pueden afectar la calidad de vida, aunque existen tratamientos farmacol&oacute;gicos y estrategias para aliviarlos. Una de las que m&aacute;s atenci&oacute;n est&aacute; recibiendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es el ejercicio f&iacute;sico, en especial el ejercicio de fuerza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La menopausia tiene un efecto determinante en la longevidad, y una parte de ello proviene de su impacto en el sistema muscular y esquel&eacute;tico. Hay estudios que se&ntilde;alan que la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38300303/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">osteosarcopenia</a>, la combinaci&oacute;n de descalcificaci&oacute;n de los huesos combinada con la p&eacute;rdida de la masa muscular, podr&iacute;a tener un efecto mucho m&aacute;s pronunciado sobre la mortalidad que la osteoporosis por s&iacute; sola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ejercicio de fuerza es importante durante toda la vida, pero m&aacute;s a partir de los 40, tanto para hombres y mujeres, porque hay una p&eacute;rdida de masa muscular de entre el 1% y el 2% anual por el proceso del envejecimiento y por el declive en las hormonas anabolizantes&rdquo;, explica el doctor &Aacute;ngel Dur&aacute;ntez Prados, especializado en medicina para el envejecimiento saludable. &ldquo;Pero tambi&eacute;n nos paramos nosotros mismos, con la edad cada vez nos movemos menos. Esto se puede evitar manteniendo la actividad f&iacute;sica. Un hombre puede mantener una masa muscular m&aacute;s all&aacute; de los 60 si se ejercita y come bien&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pérdida de masa muscular no es exclusivamente por la menopausia, pero los otros síntomas afectan de tal manera a la mujer que potencian la pérdida de masa muscular</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángel Durántez Prados</span>
                                        <span>—</span> médico especializado en envejecimiento saludable
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, en el caso de las mujeres, la menopausia supone una dificultad a&ntilde;adida. &ldquo;La menopausia ocurre en pocas especies animales, y no sabemos por qu&eacute; exactamente. La ca&iacute;da hormonal en la mujer es muy brusca, sobre todo de los estr&oacute;genos, ya que la progesterona y la testosterona empiezan a decaer hasta diez a&ntilde;os antes&rdquo;, aclara el doctor Dur&aacute;ntez. &ldquo;La p&eacute;rdida de masa muscular no es exclusivamente por la menopausia, pero los otros s&iacute;ntomas afectan de tal manera a la mujer que potencian la p&eacute;rdida de masa muscular&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, ganar masa muscular puede ayudar a nivel cerebral&rdquo;, seg&uacute;n explica la <a href="https://www.instagram.com/p/C7zaI88oAkR/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doctora Marimer P&eacute;rez</a>, ginec&oacute;loga especialista en menopausia, a trav&eacute;s de sus redes sociales, donde divulga sobre ello. &ldquo;Esos momentos en que no sabes si re&iacute;r o llorar, esa labilidad emocional contenida, tener la mecha corta, todo puede mejorar con el ejercicio de fuerza. Calma la ansiedad y te ayuda a dormir mejor&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C7zaI88oAkR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/C7zaI88oAkR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">View this post on Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/C7zaI88oAkR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">A post shared by Dra. Marimer Pérez | Ginecóloga y obstetra (@doctoramarimerperez)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><h2 class="article-text">La menopausia y la musculatura</h2><p class="article-text">
        Durante la menopausia, los cambios f&iacute;sicos m&aacute;s significativos se producen debido a la disminuci&oacute;n de las hormonas, especialmente el estr&oacute;geno, que impacta en varios sistemas del cuerpo. Uno de los efectos principales se observa en la densidad &oacute;sea. Con el descenso de los estr&oacute;genos, la capacidad de los huesos para absorber calcio y otros minerales se reduce, lo que provoca una p&eacute;rdida acelerada de masa &oacute;sea, aumentando el riesgo de osteoporosis y de fracturas, especialmente en las caderas, columna y mu&ntilde;ecas.
    </p><p class="article-text">
        Pero los m&uacute;sculos tambi&eacute;n se ven afectados. La menopausia est&aacute; asociada con una disminuci&oacute;n en la masa muscular y la fuerza, un proceso que se conoce como sarcopenia. Esta p&eacute;rdida de masa muscular se debe a la disminuci&oacute;n de las hormonas anabolizantes, en especial la testosterona y los estr&oacute;genos (que debemos recordar que est&aacute;n presentes tanto en hombres como en mujeres, aunque en cantidades distintas). La p&eacute;rdida de masa muscular puede ser muy r&aacute;pida: &ldquo;Cualquiera que haya tenido una fractura lo sabe, en unas semanas de inactividad se puede perder mucha masa muscular&rdquo;, advierte el doctor Dur&aacute;ntez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de m&uacute;sculo a su vez empeora la osteoporosis. La formaci&oacute;n de nuevo tejido &oacute;seo necesita del est&iacute;mulo mec&aacute;nico que proporcionan los m&uacute;sculos y los tendones. Con m&uacute;sculos peque&ntilde;os y d&eacute;biles, los huesos se debilitan y, al contrario, el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6279907/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio de fuerza sirve para reforzar los huesos</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de afectar a los huesos y m&uacute;sculos, la menopausia tiene un impacto en el metabolismo, lo que puede llevar a un aumento de peso y una redistribuci&oacute;n de la grasa corporal, que tiende a acumularse en la zona abdominal. Este cambio en la composici&oacute;n corporal no solo afecta la apariencia f&iacute;sica, sino que tambi&eacute;n est&aacute; relacionado con un mayor riesgo de enfermedades metab&oacute;licas, como la diabetes tipo 2 y las <a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/2053369117749675" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades cardiovasculares</a>. &ldquo;El m&uacute;sculo se puede considerar un &oacute;rgano endocrino, segrega mioquinas, prote&iacute;nas que tienen efectos beneficiosos en el cerebro y el sistema cardiovascular&rdquo;, explica el doctor Dur&aacute;ntez. &ldquo;El ejercicio de fuerza tambi&eacute;n mejora los marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la reducci&oacute;n de la grasa visceral&rdquo;, a&ntilde;ade. &nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Caminar no es suficiente</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Caminar est&aacute; genial, es una actividad que todas deber&iacute;amos hacer a diario&rdquo;, escribe la doctora P&eacute;rez, &ldquo;pero si est&aacute;n en sus 30, 40, 50 o m&aacute;s, es crucial que incorporen el ejercicio de fuerza&rdquo;.&nbsp;Para el doctor Dur&aacute;ntez, el ejercicio f&iacute;sico es algo que debe hacerse durante toda la vida, y en todos sus aspectos: &ldquo;El entrenamiento tiene que ser completo: aer&oacute;bico, de fuerza y estiramiento, hay que trabajar todo&rdquo;, aclara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los motivos por los que caminar se queda corto es la falta de resistencia. &ldquo;En el ejercicio de fuerza tiene que haber una resistencia a la contracci&oacute;n muscular&rdquo;, explica el doctor Dur&aacute;ntez. &ldquo;Se puede hacer con cargas, pesas o m&aacute;quinas, bandas el&aacute;sticas, cintas de suspensi&oacute;n, poleas, o ejercicios con el propio peso corporal como sentadillas, puentes de gl&uacute;teos, o colg&aacute;ndose de una barra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un programa de&nbsp;ejercicio que incluya ejercicios de resistencia y el entrenamiento con pesas, ejercicios aer&oacute;bicos y ejercicios de movilidad, junto con una dieta rica en prote&iacute;nas, calcio&nbsp;y vitamina D, pueden ayudar a preservar la masa &oacute;sea y muscular, la funci&oacute;n muscular y, con ello, la salud en general.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El entrenamiento tiene que ser completo: aeróbico, de fuerza y estiramiento, hay que trabajar todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dr. Ángel Durántez Prados</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; componentes debe tener un programa de entrenamiento para menopausia? Estos son los fundamentales, respaldados por estudios cient&iacute;ficos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los ejercicios de fuerza multiarticulares: los m&aacute;s efectivos son movimientos complejos que involucran a varios m&uacute;sculos y articulaciones, como las sentadillas. &ldquo;Por ejemplo, pod&eacute;s usar una polea para imitar el movimiento de segar con una guada&ntilde;a&rdquo;, comenta el doctor Dur&aacute;ntez.&nbsp;</li>
                                    <li>Intervalos de alta intensidad: ejercicios en los que se alternan fases de muy alta intensidad, como <em>sprints</em> corriendo o en bicicleta, con breves descansos, como los famosos ejercicios Tabata. En el caso de la menopausia pueden ser eficaces para <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/tsm2.5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">reducir la grasa corporal</a> y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32898025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">aumentar la capacidad aer&oacute;bica</a>.&nbsp;&nbsp;</li>
                                    <li>Saltos y ejercicios de impacto: los ejercicios con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-alto-bajo-impacto_1_11603644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">impactos controlados</a>, como los saltos al caj&oacute;n o saltar a la comba, tienen un efecto <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/tsm2.5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estimulante de la regeneraci&oacute;n &oacute;sea</a>.&nbsp;</li>
                                    <li>Ejercicios de movilidad y flexibilidad: adem&aacute;s de mantener los m&uacute;sculos y articulaciones, se ha comprobado que los ejercicios de flexibilidad pueden <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4961267/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">reducir los s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n</a> relacionados con la menopausia.&nbsp;</li>
                            </ul>
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                Entrenamiento de fuerza.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">A cualquier edad, desde cualquier nivel</h2><p class="article-text">
        La otra clave del ejercicio durante la menopausia es la progresi&oacute;n. Incluso personas que no han hecho ejercicio antes pueden empezar con cargas ligeras o versiones simplificadas de los ejercicios, pero que supongan un desaf&iacute;o. Los efectos beneficiosos del entrenamiento se producen a cualquier edad, y sea cual sea el nivel de partida de la persona, especialmente en el ejercicio de fuerza. &ldquo;Las mejoras son muy r&aacute;pidas, en fisiolog&iacute;a del ejercicio los estudios se hacen en 12 semanas y se producen avances espectaculares. Hay que tener en cuenta que se est&aacute;n haciendo estudios con personas nonagenarias y centenarias, y las cargas son m&iacute;nimas&rdquo;, afirma el doctor Dur&aacute;ntez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los inconvenientes del entrenamiento de fuerza o los intervalos de alta intensidad es que tienen una cierta dificultad t&eacute;cnica, y puede ser necesario que alguien gu&iacute;e el entrenamiento para evitar lesiones, sobre todo al comienzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>*Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ejercicio-menopausia_1_11798275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Nov 2024 09:44:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caminar no es suficiente: ¿cómo hacer ejercicio durante la menopausia?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un libro busca espantar los miedos sobre la menopausia y aportar herramientas para transitarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/libro-busca-espantar-miedos-menopausia-aportar-herramientas-transitarla_1_11742889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2a0f117-dc1d-4b80-8504-1b094249edf5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un libro busca espantar los miedos sobre la menopausia y aportar herramientas para transitarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Mi primera menopausia" es un libro que apunta a que las mujeres no se sientan solas cuando llegan a esa etapa de la vida, rodeada de silencio y de miedos. Las autoras Paula Valeria Sánchez y Ana Peré Vignau aportan distintas herramientas para transitar el climaterio pero sobre todo mucho material para hablar del tema y dejar atrás los miedos que genera.</p></div><p class="article-text">
        Paula Valeria S&aacute;nchez y Ana Per&eacute; Vignau son amigas. Tienen m&aacute;s o menos la misma edad por lo que llegaron a la menopausia en tiempos similares. Como muchas otras mujeres, esa etapa de la vida les gener&oacute; confusi&oacute;n y miedos y por eso se pusieron a investigar. As&iacute; surgi&oacute; <em>Mi primera menopausia</em> (Chirimbote), un libro que invita a fomentar el di&aacute;logo y la colaboraci&oacute;n entre las mujeres sobre una etapa de la que muchas veces desconocemos casi todo. 
    </p><p class="article-text">
        Sintieron que todos los tab&uacute;es y la verg&uuml;enza que dan muchos de los s&iacute;mtomas que se presentan en algunos casos (en otros no) merec&iacute;an hablarse. &ldquo;Somos c&iacute;clicas. Nuestro ciclo tiene un comienzo y tiene un fin. Y ese comienzo tiene determinadas cosas que te pasan cuando ten&eacute;s tu primera menstruaci&oacute;n y tiene otras cuando ten&eacute;s la menopausia&rdquo;, explica Paula. &ldquo;Nos hab&iacute;an hablado un mont&oacute;n antes de nuestra primera menstruaci&oacute;n, pero nada de la menopausia. De ah&iacute; surgi&oacute; el nombre el libro&rdquo;, a&ntilde;ade Ana.
    </p><p class="article-text">
        Analizaron as&iacute; todo la impronta que nuestra sociedad machista y patriarcal tiene sobre nosotras: &ldquo;Todo lo que nos han inculcado desde muy chiquitas, lo que no nos han dejado poder registrar y poder saber lo que nos pasa. Eso nos llev&oacute; a poder escribir este libro, para que tengamos muchas herramientas y podamos tener tambi&eacute;n una variedad de cosmovisiones para elegir qu&eacute; necesitamos cada una&rdquo;.
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                    alt="Portada del libro &quot;Mi primera menopausia&quot; de Chirimbote"
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            <span class="title">
                Portada del libro &quot;Mi primera menopausia&quot; de Chirimbote                            </span>
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        La idea fue mostrar que hay distintas maneras de transitar la menopausia y variadas soluciones para los diferentes s&iacute;ntomas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestra sociedad, que es muy machista y patriarcal, cuando lleg&aacute;s a determinada edad, en vez de valorar determinados saberes, como puede ser en otras culturas, lo &uacute;nico que todo el tiempo se nos exige es que seas joven, linda, que cumplas con determinados estereotipos&rdquo;. Por eso, entre otras cosas, entrevistaron a una mujer andina, que tiene otra visi&oacute;n del tema, a una ginec&oacute;loga que  trabaja no solamente con medicina tradicional, sino tambi&eacute;n con cannabis, y a una sex&oacute;loga que acompa&ntilde;a el proceso de manera personalizada. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que las mujeres se enfrentan a muchos miedos en esta etapa. &ldquo;El miedo a envejecer, a la soledad, a todos los s&iacute;ntomas que supuestamente pod&eacute;s llegar a tener, lo que en realidad es muy subjetivo: algunas los tienen y otras no. En nuestra sociedad no est&aacute;n valorados ni la experiencia ni el saber. Todo lo contrario. Se nos quiere vender todo el tiempo que consumamos para ser siempre j&oacute;venes. Por eso tambi&eacute;n el miedo que tenemos las mujeres a llegar a la menopausia, al climaterio, porque est&aacute; totalmente asociado con la vejez. Y tambi&eacute;n con un estereotipo de vejez, algo que muchas veces no se condice ni con lo que nosotras hacemos ni con lo que queremos, ni con lo que somos&rdquo;.
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                Paula Valeria Sánchez y Ana Peré Vignau                            </span>
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        Los miedos tienen que ver con los estereotipos sociales. &ldquo;Decretar que est&aacute;s vieja, que ya no serv&iacute;s m&aacute;s, que est&aacute;s en el ocaso de la vida, que se acaba el disfrute en relaci&oacute;n al sexo, que ya no nos vamos a poder ver lindas.Y es una etapa m&aacute;s de la vida. Eso es lo que queremos transmitir. Sacar esos miedos y tambi&eacute;n sacar los cucos en relaci&oacute;n a s&iacute;ntomas que parece que vas a padecerlos por siempre y que son parte del ciclo y que despu&eacute;s se van y que otros tal vez vienen para quedarse. Pero amigarnos con las nuevas formas del cuerpo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La meta declarada del libro es que se hable del tema. &ldquo;Que puedan hablar las mujeres en los barrios, en los sindicatos, en las escuelas, que se pueda hablar en todos los lugares, porque si no queda reducido a quienes puedan acceder a determinados espacios, a determinadas instituciones. Y nuestra idea con este libro es que todas podamos tener cierta informaci&oacute;n y que esa informaci&oacute;n que circule&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; buen&iacute;simo tener esa informaci&oacute;n y no sentirse sola y compartir tips, herramientas, caminos, recorridos, experiencias. Llorar en el hombro de una amiga. Abrir el tema y sacarlo a la luz. Y que no sea un tema tab&uacute;. Que sea un tema para hablar con nuestras amigas, con nuestras hijas, con nuestras parejas&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;an a las mujeres que transitan esta etapa? &ldquo;Que no tengan verg&uuml;enza, que puedan preguntar, que puedan hablar con las amigas. Porque a todas nos pasa lo mismo, de una manera o de otra, y siempre cuando te encontr&aacute;s con otras te pueden recomendar, aconsejar, escucharte y acompa&ntilde;arte. Hay muchas herramientas para buscar soluciones a determinadas cuestiones que te pueden pasar o no, como pueden ser, la sequedad, los calores, los sofocos y dem&aacute;s. Les transmitir&iacute;a que no se queden con una sola palabra&rdquo;, dice Paula.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;H&aacute;blenlo, h&aacute;blenlo con sus parejas, con sus amigas y con sus compa&ntilde;eras de trabajo, compa&ntilde;eras de la vida. E investiguen para darse cuenta de que hay muchas maneras de atravesarlo y ver cu&aacute;l es la manera de pasar este proceso que m&aacute;s tiene que ver con una y con el recorrido que una tiene y con c&oacute;mo ve la vida, la cosmovisi&oacute;n propia&rdquo;, cierra Ana.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/libro-busca-espantar-miedos-menopausia-aportar-herramientas-transitarla_1_11742889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Oct 2024 16:09:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un libro busca espantar los miedos sobre la menopausia y aportar herramientas para transitarla]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial de la Menopausia: ¿por qué se conmemora el 18 de octubre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-menopausia-conmemora-18-octubre_1_11742155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b187f059-8ba7-4a68-acc8-2ca5c7067218_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial de la Menopausia: ¿por qué se conmemora el 18 de octubre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Día Mundial de la Menopausia se celebra cada 18 de octubre a partir de un acuerdo entre la Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).</p></div><p class="article-text">
        Esta fecha que se celebra desde el a&ntilde;o 2000 y fue elegida por la Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM) y la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) para visibilizar esta etapa en la vida de la mujer. Asimismo, concientizar sobre c&oacute;mo cuidar la salud desde la prevenci&oacute;n y los tratamientos especializados.
    </p><p class="article-text">
        La conmemoraci&oacute;n del D&iacute;a Mundial de la Menopausia tiene por objeto ayudar a crear conciencia sobre la importancia de la evaluaci&oacute;n de la salud de las mujeres y de la prevenci&oacute;n de enfermedades durante este periodo de su vida.
    </p><p class="article-text">
        La menopausia es un proceso por el que pasan todas las mujeres entre los 45 y 55 a&ntilde;os, aproximadamente, pero no siempre todos entienden sus claves. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata del momento en el que su cuerpo deja de producir estr&oacute;genos y se reduce la progesterona, principal hormona reproductiva, dando como resultado la retirada del periodo menstrual.&nbsp;Esta etapa supone, por tanto, el fin de la &eacute;poca f&eacute;rtil de las mujeres, por lo que tiene grandes implicaciones tanto f&iacute;sicas como psicol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Con el progresivo envejecimiento de la poblaci&oacute;n, cada vez son m&aacute;s las mujeres que estar&aacute;n en esta etapa. De ah&iacute; que en el D&iacute;a Mundial de la Menopausia se ponga esfuerzos en encontrar m&eacute;todos para que esta etapa sea lo m&aacute;s llevadera posible.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-menopausia-conmemora-18-octubre_1_11742155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Oct 2024 03:05:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inés Garland y una novela sobre el cuerpo: “El mandato es una jaula para las mujeres, pero también para los varones”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-garland-novela-cuerpo-mandato-jaula-mujeres-varones_1_11643135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101746.jpg" width="3170" height="1783" alt="Inés Garland y una novela sobre el cuerpo: “El mandato es una jaula para las mujeres, pero también para los varones”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Menopausia, silencios, traducción, sexo y literatura se tejen en su reciente e hipnótico “Diario de una mudanza”. Cómo es escribir desde la incomodidad y qué pasa cuando se piensa la ficción desde una “verdad moral”.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;A mi cuerpo le pasaba algo que tard&eacute; a&ntilde;os en dilucidar. Los s&iacute;ntomas parec&iacute;an desordenados, no se me ocurri&oacute; al principio que respondieran a nada espec&iacute;fico. Nadie me hab&iacute;a hablado de la menopausia. Di con algo que no encontraba en recuerdos puntuales. Escribir es dejar que emerja una verdad que parece estar por debajo de lo que pas&oacute;&rdquo;</em>, describe la narradora de esta historia.<strong> De verdades a punto de salir a la luz, de s&iacute;ntomas, de des&oacute;rdenes, de silencios o palabras no dichas y de cuerpo, mucho cuerpo, est&aacute; hecho </strong><em><strong>Diario de una mudanza</strong></em>, el reciente libro de la escritora argentina <strong>In&eacute;s Garland</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una novela hipn&oacute;tica que tiene a una mujer en el centro, alguien que escribe y que <strong>pasa sus d&iacute;as d&aacute;ndole vueltas a varios cambios en su vida</strong>: los que llegan con el climaterio, los que se producen cuando decide mudarse a las afueras de la ciudad, los que se arman cuando escribe y busca palabras que intenta traducir.
    </p><p class="article-text">
        El talento de Garland, autora de varios libros para adultos, j&oacute;venes y ni&ntilde;os, traductora y coordinadora de talleres de narrativa&ndash; est&aacute; en su forma particular de rodear un asunto, <strong>de encontrarle una forma magn&eacute;tica al merodeo, de cambiarle de signo al lugar com&uacute;n</strong> &ndash;el de la menopausia, el del paso del tiempo&ndash;. Un hechizo que se despliega de maneras tan sorprendentes como los signos mutantes que vibran en un cuerpo y en su relaci&oacute;n con los dem&aacute;s. Una narraci&oacute;n nada com&uacute;n que se compone de fragmentos, como un diario, pero sin fechas concretas ni especialmente estridentes, como el <em>tic tac</em> sigiloso de cualquier d&iacute;a en la vida.
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con <em>elDiarioAR</em>, la escritora cuenta que estuvo muchos a&ntilde;os haciendo acopio de escenas y de lecturas alrededor de la menopausia que fueron surgiendo de repente. &ldquo;Hay una especie de conexi&oacute;n. Aparecen cosas. <strong>Una vez que me enfoco en algo, el universo &ndash;digo yo, que no s&eacute; c&oacute;mo definirlo&ndash;, se encarga de ofrecerme algo.</strong> De ofrecerme lo que yo quiero. Lo que necesito. Es como si se algo sincronizara. No s&eacute;, me pasa con todas las cosas que escribo. Siempre entiendo que estoy en buen camino cuando empieza a pasar eso. M&aacute;s que en buen camino, entro en una cosa, estoy concentrada en un tema y esa concentraci&oacute;n es un im&aacute;n, me empieza a pasar que otra gente me habla de eso, que caen libros en mis manos y as&iacute;. En este caso cay&oacute; el de <em>Flash Count Diary</em>, de <strong>Darcey Steinke</strong>, y tambi&eacute;n una convocatoria de la escritora <strong>Alejandra Zina </strong>para escribir sobre la menopausia en una revista, cuando yo ven&iacute;a hac&iacute;a cinco a&ntilde;os con esto encima. Nunca faltan las sincron&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="&quot;Diario de una mudanza&quot;, lo nuevo de Inés Garland."
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                &quot;Diario de una mudanza&quot;, lo nuevo de Inés Garland.                            </span>
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        <strong>&ndash; El libro est&aacute; muy pegado a algunas experiencias tuyas y al mismo tiempo es una novela. &iquest;La pensaste as&iacute;, como un artefacto que tensiona la idea de novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Dir&iacute;a que est&aacute; ah&iacute;, en el borde. Lo que pasa es que esto nos embarcar&iacute;a en una conversaci&oacute;n bastante intensa o profunda, me parece, sobre qu&eacute; es la ficci&oacute;n. Justo ahora estoy leyendo un libro de <strong>Terry Eagleton</strong> que se llama <em>C&oacute;mo leer un poema</em> donde hace unas definiciones geniales que espero acordarme m&aacute;s o menos. <strong>Entre otras cosas dice que en realidad la ficci&oacute;n es una serie de recursos que uno tiene para contar algo que no tiene nada que ver con si tal cosa pas&oacute; o no pas&oacute;</strong> y que, en todo caso, lo que hay por debajo es una verdad moral. Usa la palabra &ldquo;verdad&rdquo;, que siempre nos pone nervios&iacute;simos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Y &ldquo;moral&rdquo; ni te digo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Y moral ni te digo (risas). <strong>Pero s&iacute;, despu&eacute;s de todo, una verdad moral es un punto de vista sobre el mundo</strong>. Cuando le&iacute; eso ah&iacute; yo enganch&eacute; y dije &ldquo;s&iacute;&rdquo;, me puedo dar cuenta de esto cuando escribo. Yo siempre parto de geograf&iacute;as conocidas porque quiero la sensorialidad, entonces necesito conocer. Parto de ah&iacute; como si fuese la punta de un hilo, empiezo a tirar, empiezan a pasar cosas. Esas cosas empiezan a pedir otras y ah&iacute; voy. Y termino armando algo que en realidad muchas veces tiene una verdad, aunque no haya sido as&iacute; en los hechos. <strong>Pero es una verdad emocional muy profunda</strong>. Esto es algo que vine a descubrir a lo largo de todos los a&ntilde;os que llevo escribiendo: que eso termina aflorando. Eso hace la escritura conmigo, ni siquiera soy yo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este libro y en general en tu escritura la verdad es una verdad muy corporal. Podr&iacute;amos decir que sos una escritora del cuerpo. &iquest;Pens&aacute;s en estos v&iacute;nculos entre cuerpo y literatura o a partir de lo que vas escribiendo es un asunto que aparece cada vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;Es un temazo! Creo que no todos los escritores escribimos desde los mismos lugares. Siempre aclaro que yo hablo de lo que me pasa a m&iacute;. <strong>Yo escribo con el inconsciente, estoy convencida. Despu&eacute;s corrijo, pero las primeras versiones son desde un lugar que ni siquiera manejo. Y el inconsciente, claro, est&aacute; en el cuerpo; el inconsciente y el cuerpo van juntos. </strong>Hace poco di un taller ac&aacute; en Eterna Cadencia y mand&eacute; a los participantes a hacer un escaneo por el cuerpo, como una visualizaci&oacute;n. Les ped&iacute; que busquen un dolor y que a ese dolor le busquen una escena. Primero les ped&iacute; que lo dibujen, entonces no s&eacute;, pod&eacute;s dibujar un alambre de p&uacute;as alrededor tuyo. Yo misma, por ejemplo, que tengo mucho dolor de hombros. Y despu&eacute;s dec&iacute;s &ldquo;cu&aacute;ndo empez&oacute; ese dolor&rdquo;. Aparece. Vos cre&eacute;s que tu inconsciente te va a tirar un dato. No importa si es verdad o no es verdad, lo importante es que vos lo sigas. Te dir&aacute; un dato, bien. Escena relacionada, bien. Ahora cont&aacute;mela con todos los detalles, porque los detalles hacen a la escritura. El cuerpo tiene toda la informaci&oacute;n. Yo creo eso, o eso pasa en mi caso. Otros parten de otros lugares, parten de lugares m&aacute;s mentales, parten de ideas o de no s&eacute; qu&eacute;. Yo busco las puntas para seguir, las busco en el inconsciente. O sea, no las busco, vienen. Se sueltan. Aparece alguna imagen. Empiezo a tirar del hilo y empiezan a aparecer cosas. Entonces dejo que vaya porque ya no soy, de alg&uacute;n modo no soy yo en ese momento. Y todo eso est&aacute; muy ligado al cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el caso de </strong><em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, &iquest;ten&eacute;s individualizada la imagen por la que partiste o es algo difuso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Estaba todo desparramado por ah&iacute; y tuve que armar, como creo que se nota en el libro. <strong>Con el tiempo me di cuenta de que ten&iacute;a una unidad, pero cuando empec&eacute; a juntar las cosas no estaba muy segura de que la hubiera, pensaba que en verdad era un cocoliche.</strong> Lo que pasa es que conf&iacute;o en que si en alg&uacute;n momento yo sent&iacute; &ldquo;es esto&rdquo; las cosas van a marchar. Es como si hubiera una parte que va cosiendo sin que yo lo sepa. Tengo que confiar. Es lo m&aacute;s dif&iacute;cil del mundo confiar en ese lado inconsciente, en ese espacio donde no soy yo exactamente. Esto suena medio extra&ntilde;o, pero es la escritura que est&aacute; por encima de m&iacute;. Es el inconsciente que est&aacute;, que vaya a saber uno d&oacute;nde se aloja en el cuerpo y en otros lados.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Garland escribe, traduce y dicta talleres de narrativa. Sus libros para adultos, jóvenes y niños han sido traducidas a varios idiomas."
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                Garland escribe, traduce y dicta talleres de narrativa. Sus libros para adultos, jóvenes y niños han sido traducidas a varios idiomas.                            </span>
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        <strong>&ndash; Contaste que en el camino fueron apareciendo muchas lecturas de no ficci&oacute;n sobre la menopausia. &iquest;Qu&eacute; pasa con la ficci&oacute;n en este asunto? &iquest;Hay menos? &iquest;Est&aacute; menos narrada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; La verdad es que no lo s&eacute;, porque tampoco he le&iacute;do todos los libros del mundo como para saber d&oacute;nde se habla de esto o d&oacute;nde no. <strong>Lo que s&iacute; s&eacute; es que a m&iacute; nunca me hablaron, nunca me habl&oacute; mi madre de la menopausia, nunca se habl&oacute; en mi casa. Tambi&eacute;n recuerdo que cuando empec&eacute; a buscar sent&iacute;a esta avidez de otras mujeres por hablar del tema y algo vinculado con la verg&uuml;enza.</strong> Me parece que era <strong>Sam Shepard</strong> que dec&iacute;a &ldquo;escrib&iacute; sobre lo que te da verg&uuml;enza&rdquo;. Si no era &eacute;l era alguien por ah&iacute;. Soy una bestia porque tengo muy mala memoria. Pero me acuerdo de esto: &ldquo;Habl&aacute; sobre lo que te da verg&uuml;enza&rdquo;. Y yo soy mandada a hacer para eso, voy a lo que me da mucha verg&uuml;enza aunque s&eacute; que muchas veces son temas universales. En este caso a m&iacute; me daba mucha verg&uuml;enza escribir sobre esto, entrar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Pero una vez que lo hiciste, entraste con todo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que primero me da verg&uuml;enza, &iexcl;pero despu&eacute;s hago la contra-fobia! (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo curioso de la novela es que, mientras se describen estos cambios en el cuerpo de la protagonista, con toda la inquietud y todo lo que  implica que nunca le hubieran hablado del tema, pareciera que los varones del libro est&aacute;n todav&iacute;a m&aacute;s desorientados, mucho m&aacute;s a la intemperie.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que hay una desconexi&oacute;n. Quiero decir: entre nosotras estamos empezando a hablar del tema, pero los varones casi no hablan de estos temas. O por ah&iacute; entre ellos s&iacute; lo hacen, pero no hablan con nosotras. <strong>Me parece que este es el tema: que el var&oacute;n se tuviera que mostrar de una manera y hubiera una conversaci&oacute;n imposible</strong>. Esto es algo que me desespera. No s&eacute; si es as&iacute; para todo el mundo, no s&eacute; si en las nuevas generaciones es as&iacute;. Yo hablo siempre desde mi experiencia y de la gente que me rodea o de lo que leo. La sensaci&oacute;n que tengo es de mucha incomunicaci&oacute;n con los varones. Y mucho m&aacute;s en una &eacute;poca determinada de la vida. Porque quiz&aacute;s la comunicaci&oacute;n de m&aacute;s joven tiene que ver con la sexualidad, con la seducci&oacute;n, con la crianza de los hijos, con armar una familia. Pero cuando eso ya no est&aacute;, es como si la comunicaci&oacute;n se interrumpiera, como si no hubiera m&aacute;s inter&eacute;s en conversar. A m&iacute; me pasa mucho que por ah&iacute; cuento algo y mis hermanas o mis amigas me dicen &ldquo;bueno, es hombre&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; es eso? &iexcl;&iquest;Perd&oacute;n?&ldquo; <strong>Por eso un poco me preocupaba que el libro saliera como un libro con el r&oacute;tulo de &rdquo;libro sobre la menopausia&ldquo;, algo que tambi&eacute;n parece dejar afuera a los varones cuando el libro reclama una conversaci&oacute;n con los varones. </strong>En general pasa eso: no hay conversaci&oacute;n y los personajes que aparecen no hablan de lo que a ellos les pasa con su propio cuerpo, con su eje. Como si no pudieran tampoco mirarse al espejo y proyectaran todo sobre las mujeres. <strong>Creo que hay algo de no querer exponer la vulnerabilidad que a m&iacute; me parece trist&iacute;simo en la vida.</strong> Por eso intento pensar en un llamado a conversar sobre esto, ser&iacute;a tanto m&aacute;s lindo yo creo. Ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el libro, hay mucho de cierta incomodidad que est&aacute; en la cabeza de la narradora, pero por lo general los tipos no dicen. Como si fuera ella la que, adem&aacute;s, tuviera que pensar sobre estas cosas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, hay una especie de mandato. Lo que pasa es que, para m&iacute;, el mandato es una jaula para las mujeres, pero tambi&eacute;n para los hombres. <strong>Pasa que las mujeres estamos medio hartas ya, o m&aacute;s acostumbradas o empezando a tratar de salir. De alguna manera nos veo mucho m&aacute;s conscientes de esa jaula que a los hombres.</strong> Sin embargo, para m&iacute; ellos tienen mucho que perder no conversando con las mujeres, no leyendo, no entendiendo. No s&eacute; qui&eacute;n dec&iacute;a hace poco esto de &ldquo;que nos devuelvan la cortes&iacute;a de leer sobre los temas que a nosotras nos preocupan&rdquo;, para que tambi&eacute;n ellos puedan contar los temas que les preocupan. Y dicho as&iacute; pareciera que estoy hablando como si el mundo fuese solo heterosexual. Y no, no es as&iacute; para nada. Pienso en algo m&aacute;s amplio. Es lo masculino y lo femenino lo que tiene que dialogar. Inclusive dentro nuestro, me parece.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hablando de lo femenino, en un momento la narradora que es escritora dice un poco en sorna que hay &ldquo;una fantas&iacute;a de que existe una literatura femenina&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; crees que siguen insistiendo en esos t&oacute;picos o esos lugares comunes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo me enojo un poco con esto, es como si se hubieran dividido los temas. Los temas m&aacute;s hacia afuera, los temas &eacute;picos, los temas geopol&iacute;ticos o pol&iacute;ticos, quedan como del lado de lo masculino. Me cuesta mucho y no me gusta hablar para llegar a generalidades. <strong>En el fondo son peleas de poder, me parece: el poder dentro de la literatura detentado por los hombres y las mujeres como una cosa de costado.</strong> Entonces, lo que a m&iacute; me indigna es un tono despectivo cuando se le dice &ldquo;literatura femenina&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; quiere decir y por qu&eacute; hay desprecio? Es desesperante esto de que se piense en &ldquo;minitas que escriben&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash; Mucho diminutivo, mucho de &ldquo;cositas&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, ellas con sus cositas, tal cual. Inclusive s&eacute; que este libro corre ese riesgo enorme de quedar en ese lugar. Pero abandon&eacute; esa gesta, pienso que los libros tienen sus propios caminos. <strong>A la vez, creo que no habr&iacute;a ning&uacute;n problema con decirle a algo &ldquo;literatura femenina&rdquo; si es que hubiera que poner r&oacute;tulos, el tema es el desprecio. &iquest;Por qu&eacute; tienen que ser despectivos? </strong>Despu&eacute;s de todo es una mirada, es una mirada sobre el mundo. Cuando yo voy a leer siempre busco eso: una mirada. No me importa la inclinaci&oacute;n sexual. No me importa el g&eacute;nero. No me importa la genitalidad ni nada de esas cosas. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; mirando esta persona? &iquest;Y c&oacute;mo lo est&aacute; mirando? Y eso no tiene nada que ver con si es hombre, mujer o si es no binario. Lo que me desespera es que se mantengan algunas etiquetas despectivas. Y no s&eacute; si esto, m&aacute;s all&aacute; de lo que se cree, est&aacute; cambiando mucho.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entre otros grandes nombres de la literatura, Inés Garland tradujo obras de Sharon Olds, Lorrie Moore, Lydia Davis, Jamaica Kincaid y Mavis Gallant."
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            <span class="title">
                Entre otros grandes nombres de la literatura, Inés Garland tradujo obras de Sharon Olds, Lorrie Moore, Lydia Davis, Jamaica Kincaid y Mavis Gallant.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo es escribir sobre alguien que escribe? &iquest;Por qu&eacute; tomaste ese camino?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Viste que hay muchos escritores que rechazan escribir sobre gente que escribe. <strong>Lo que pasa es que ac&aacute; me interesaba tambi&eacute;n la reflexi&oacute;n sobre la escritura y el tema de lo que a m&iacute; me est&aacute; pasando con las traducciones.</strong> Me dieron ganas de meter la reflexi&oacute;n sobre la traducci&oacute;n, sobre las palabras. Que es algo que yo hago normalmente y cada vez m&aacute;s. Entonces me parec&iacute;a que pod&iacute;a entrar. Tambi&eacute;n porque a m&iacute; me dej&oacute; de interesar esto de borrar el borde entre ficci&oacute;n y realidad, o mejor: entre qu&eacute; me pas&oacute; y qu&eacute; no me pas&oacute;. Me interesaba armar un personaje con algunos rasgos que son m&iacute;os. Y uno de ellos es que escribe y que tiene una obsesi&oacute;n con el lenguaje, con los niveles de lengua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Son inseparables en vos la escritora y la traductora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que la traducci&oacute;n me obliga a reflexionar much&iacute;simo sobre el lenguaje. A obsesionarme con palabras. Hay una pel&iacute;cula que se llama <em>Zelig, </em>de <strong>Woody Allen</strong>, que siempre cito para esto<strong>. </strong>A m&iacute; como traductora me pasa algo como a ese personaje: me simbiotizo, me mezclo con lo que estoy traduciendo. Entonces durante el tiempo que estoy traduciendo estoy muy mimetizada con el lenguaje, con el lenguaje traducido. Yo a veces escribo y pienso en ingl&eacute;s, por ejemplo. Pienso pedazos de palabras y me aparecen en ingl&eacute;s, las tengo que buscar en el diccionario.<strong> Hoy lo que siento es que todas las escrituras que traduje de alg&uacute;n modo pasan a estar en mi escritura despu&eacute;s. S&iacute;. Me pasa eso, me habilitan universos.</strong> Me doy cuenta de que es como si entrara en las casas de otros y les revisara todo. Para m&iacute; es un trabajo espectacular. De hecho me encantar&iacute;a traducir mucho m&aacute;s, pero es imposible, tardo un mont&oacute;n. Es que busco cada palabra, te aseguro que es un trabajo muy arduo para m&iacute;, no me conformo. Pero me gusta much&iacute;simo. Enriquece mucho mi propia escritura. Me obliga a pensar tantas cosas. Hay un concepto de <strong>Lydia Davis </strong>que es el de la temperatura del lenguaje, que a m&iacute; me encanta para traducir, esto de la temperatura, de por qu&eacute; una palabra s&iacute;, otra no. Por qu&eacute;. Tambi&eacute;n me gusta mucho algo que dice (John) Berger sobre la traducci&oacute;n: <strong>dice que vos met&eacute;s una palabra y se genera una confabulaci&oacute;n entre todas las palabras de alrededor y ten&eacute;s que encontrar la palabra puntual para que la confabulaci&oacute;n sea feliz</strong>. &iexcl;Es preciosa la idea! Me imagino algo como cuando tir&aacute;s un pan en un r&iacute;o lleno de mojarritas o pira&ntilde;as, qu&eacute; s&eacute; yo. Pira&ntilde;as tambi&eacute;n podr&iacute;an ser. Se las comen o conviven, o las rechazan, o se agreden. Es preciosa la idea de que algo as&iacute; pase con las palabras. Me imagino algo que bulle. El lenguaje que bulle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Una de las escenas o de los momentos del libro tal vez m&aacute;s impactantes del libro tiene que ver con esta situaci&oacute;n de abuso sexual que vive la protagonista con un hombre que maneja un cami&oacute;n en Inglaterra. &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la idea de escribirlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me pareci&oacute; que era algo que tambi&eacute;n es una historia que es com&uacute;n a muchas mujeres, incluso para muchas puede ser mucho peor. Ella misma, de hecho, podr&iacute;a haber tenido una situaci&oacute;n mucho peor tambi&eacute;n, pero finalmente la salva otro hombre. Esto tambi&eacute;n me pareci&oacute; importante, para salir de eso de &ldquo;todos los hombres son tal cosa&rdquo;. <strong>Me parece important&iacute;simo subrayar que hay hombres tiernos y amorosos.</strong> Inclusive ella ni siquiera juzga del todo al camionero. Porque una cosa es lo que te pasa a los veintipico de a&ntilde;os y otra cosa es mirar esa historia mucho m&aacute;s tarde y decir !ah, ac&aacute; est&aacute;bamos los dos en una, yo no entend&iacute;a, &eacute;l no entend&iacute;a&ldquo;. Est&aacute;n las jaulas que dec&iacute;a antes. No nos entendimos porque &eacute;l ten&iacute;a una educaci&oacute;n en la que probablemente le hab&iacute;an dicho si una mujer acepta un trago, listo, lo que te est&aacute; diciendo es que se quiere ir a la cama con vos. <strong>Yo creo que ahora est&aacute; todo mucho m&aacute;s suelto. Pero no s&eacute; cu&aacute;nto y no s&eacute; si en todas partes. Hay ciudades m&aacute;s cosmopolitas, hay m&aacute;s correcci&oacute;n pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n seguimos siendo animales.</strong> Y en la juventud m&aacute;s animales que despu&eacute;s. Hay instintos b&aacute;sicos muy dif&iacute;ciles.  Me parec&iacute;a importante esa historia y que lo que contara tuviese cierta universalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;De hecho, podr&iacute;a pensarse como una genealog&iacute;a, porque aparecen varias generaciones de mujeres en el relato.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. Por eso tal vez se lo le&iacute; a mi hija antes de d&aacute;rselo a las editoras. Me importaba mucho lo que ella fuera a decir. Porque adem&aacute;s hay partes donde aparece una madre que escribe con una hija adolescente. <strong>Obviamente, hay puntas ah&iacute; que saqu&eacute; de nuestra vida, de cosas que ella me cont&oacute; tambi&eacute;n.</strong> Y ella me dijo &ldquo;esto es una madre con una hija, no sos vos conmigo&rdquo;. Con eso me dej&oacute; muy tranquila.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &Uacute;ltimamente hay una tendencia a que se publiquen textos muy pegados a la experiencia vital, casi testimoniales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;, lo que pasa es que son <em>memoir</em>, viste. Esto que escrib&iacute; no es una <em>memoir</em>, yo no quise que fuera una <em>memoir</em>. Me atar&iacute;a mucho. <strong>Atar&iacute;a esa parte m&iacute;a que cuando empieza a escribir empieza a imponerse algo que no tiene que ver con la realidad y que para m&iacute; la historia lo necesita. Yo no podr&iacute;a nunca sacrificar eso.</strong> Aunque haya personajes o cosas que se asocian totalmente conmigo, prefiero tener la libertad para que eso vaya para el lado que necesita el texto. Si no me ahogo. En ese sentido es que realmente la escritura es el arte de la mentira. En ese sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Con bastante verdad encima.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, con mucha verdad. Con much&iacute;sima verdad. S&iacute;, totalmente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-garland-novela-cuerpo-mandato-jaula-mujeres-varones_1_11643135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Sep 2024 03:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inés Garland y una novela sobre el cuerpo: “El mandato es una jaula para las mujeres, pero también para los varones”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inés Garland,Libros,Literatura argentina,Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marta León, experta en salud femenina: “A una cierta edad somos invisibilizadas y eso perpetúa el tabú de la menopausia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/marta-leon-experta-salud-femenina-edad-invisibilizadas-perpetua-tabu-menopausia_1_11567992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b5724df-3bd5-4542-b56d-58eb098a4833_16-9-discover-aspect-ratio_default_1099906.jpg" width="4082" height="2296" alt="Marta León, experta en salud femenina: “A una cierta edad somos invisibilizadas y eso perpetúa el tabú de la menopausia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ‘La revolución invisible: Cuida tus hormonas a partir de los 40’ busca liberar esa etapa del estigma del envejecimiento y la pérdida de vitalidad que lleva a muchas mujeres a vivirla con desconocimiento y pudor: "Nos sorprendería lo bien que funciona una dieta con 0 azúcar para reducir los sofocos"</p></div><p class="article-text">
        Para <a href="https://www.instagram.com/Foodgreenmood/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Le&oacute;n</a> (M&aacute;laga, 1981), ingeniera qu&iacute;mica especializada en alimentaci&oacute;n y salud hormonal femenina, la menopausia sigue siendo un tab&uacute; porque muchas mujeres llegan a esa etapa sin haber recibido la suficiente informaci&oacute;n. Tras m&aacute;s de una d&eacute;cada, Le&oacute;n sigue acompa&ntilde;ando a mujeres en su deseo de cuidar y &ldquo;acariciar&rdquo; sus hormonas desde la alimentaci&oacute;n y modificaciones en su estilo de vida. 
    </p><p class="article-text">
        Autora de tres libros: <a href="https://obstare.com/embarazo/al-encuentro-de-la-maternidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Al encuentro de la maternidad</em></a><a href="https://obstare.com/embarazo/al-encuentro-de-la-maternidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Editorial Ob Stare, 2022)</a>; <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-alimentacion-y-salud-femenina/315092" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Alimentaci&oacute;n y salud femenina</em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-alimentacion-y-salud-femenina/315092" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Lunwerg Editores, 2020)</a>, premiado en la categor&iacute;a de Mujer en los Gourmand Awards, Le&oacute;n tambi&eacute;n es divulgadora y cuenta con una gran comunidad de seguidores (la mayor&iacute;a mujeres) en Instagram por su blog <a href="https://www.instagram.com/foodgreenmood/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Food green mood</a>, centrada en la alimentaci&oacute;n y la ciclicidad en la mujer.
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltima obra <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-revolucion-invisible/357373" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La revoluci&oacute;n invisible: Cuida tus hormonas a partir de los 40</em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-revolucion-invisible/357373" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Lunwerg Editores, 2022)</a>, aborda la menopausia con el aporte de recursos y sugerencias para que cada una viva esta fase con datos y de modo saludable. En Espa&ntilde;a m&aacute;s de 11 millones y medio de mujeres est&aacute;n pasando por esa etapa de transici&oacute;n hormonal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando cumplimos una edad desaparecen los referentes en el cine, la televisión o las revistas. Esto no solo perpetúa el tabú de la menopausia, sino que también nos priva de la oportunidad de compartir y aprender unas de otras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta León</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;La revolución invisible&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los motivos por los que la menopausia sigue siendo algo tab&uacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas razones est&aacute;n profundamente arraigadas en nuestra cultura y sociedad. Al vincularla a todo lo contrario de la juventud y productividad, se crea un estigma que hace que muchas mujeres se sientan reacias a hablar abiertamente sobre sus experiencias.
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas m&aacute;s conocidos como los sofocos, los cambios de humor y la disminuci&oacute;n de la libido se minimizan. En cuanto cumplimos una edad somos &ldquo;invisibilizadas&rdquo;. Desaparecen los referentes en el cine, en la televisi&oacute;n o en las revistas, lo que hace que los eventos relacionados con la menopausia tambi&eacute;n se pasen por alto. Esto no solo perpet&uacute;a el tab&uacute;, sino que tambi&eacute;n nos priva de la oportunidad de compartir y aprender unas de otras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo deber&iacute;a abordarse ese tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, la salud femenina ha sido un tema subrepresentado en la investigaci&oacute;n m&eacute;dica y en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. La menopausia deber&iacute;a abordarse como una etapa natural y poderosa de la vida de una mujer. Es un momento de transformaci&oacute;n y autoconocimiento, en el que muchas experimentan una liberaci&oacute;n en su sexualidad y una nueva autoconfianza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las claves principales para llevar una menopausia saludable y empoderada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera clave es la informaci&oacute;n. Conocer los cambios hormonales que ocurren en nuestro cuerpo nos permite anticiparnos y manejarlos mejor. La menopausia es como ese &ldquo;examen obligatorio&rdquo; por el que vamos a pasar todas y para el que hay que prepararse si lo queremos vivir bien.
    </p><p class="article-text">
        Lo siguiente ser&iacute;a la alimentaci&oacute;n. En el libro destaco la importancia de una alimentaci&oacute;n rica en nutrientes que apoyen la salud hormonal, como los fitoestr&oacute;genos de las legumbres, el omega 3 del pescado, el magnesio y las vitaminas del grupo B. Tambi&eacute;n recomiendo reducir el consumo de az&uacute;cares refinados y alimentos ultraprocesados. Nos sorprender&iacute;a si prob&aacute;ramos lo bien que funciona una dieta con 0 az&uacute;car para reducir los sofocos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunas claves para una menopausia saludable son conocer qué cambios vendrán, llevar una alimentación saludable y hacer ejercicio. También es crucial el descanso y la calidad del sueño para reducir el estrés</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta León</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;La revolución invisible&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El ejercicio regular no solo ayuda a controlar el peso y a mantener la salud cardiovascular, sino que tambi&eacute;n fortalece los huesos y articulaciones, e incluso, mejora el estado de &aacute;nimo. Es importante combinar ejercicios de fuerza con actividades aer&oacute;bicas, como caminar o nadar.
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s puede intensificar los s&iacute;ntomas de la menopausia. En el libro comparto estrategias que pueden ayudar a reducirlo. Tambi&eacute;n es crucial el descanso y la calidad del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dedico un cap&iacute;tulo completo al cuidado de la microbiota con estrategias para equilibrarla, algo que muy pocos libros abordan en profundidad. Durante el climaterio, los cambios hormonales tienen un impacto significativo en nuestra microbiota, tanto intestinal como vaginal y oral. Estos cambios pueden alterar la hidrataci&oacute;n de nuestros tejidos externos e internos, lo que a su vez puede afectar a nuestro bienestar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; puede decirnos sobre embarazos en edades m&aacute;s avanzadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es frecuente ver a <a href="https://www.eldiario.es/nidos/madres-anos-frecuente-40-25-problema-demografico_1_1725354.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">mujeres embarazadas de su primer beb&eacute; con edades cercanas a los 45 a&ntilde;os</a>. Esta tendencia, que en la mayor&iacute;a de los casos se debe a los retos que enfrenta nuestra generaci&oacute;n, hace que en ocasiones el embarazo y la entrada al climaterio se fusionen, presentando una serie de desaf&iacute;os y consideraciones especiales para poder vivir ambas etapas desde el bienestar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; influencia tiene un embarazo en edad avanzada con la menopausia? &iquest;Qu&eacute; es importante tener en cuenta en un caso de este tipo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A nivel de tejidos, la recuperaci&oacute;n posparto &mdash;que ya de por s&iacute; puede ser desafiante&mdash; lo es a&uacute;n m&aacute;s si ha habido ces&aacute;reas o episiotom&iacute;as. El tejido necesita m&aacute;s recursos para repararse, cicatrizar y volver a su normalidad. A partir de los 40, los cambios hormonales dificultan la producci&oacute;n de col&aacute;geno y elastina responsables de la firmeza y elasticidad, y esto puede aumentar la fatiga y prolongar el periodo de recuperaci&oacute;n. Convendr&iacute;a prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a la recuperaci&oacute;n del tejido e incluir en el cuidado de posparto una alimentaci&oacute;n equilibrada rica en col&aacute;geno y prote&iacute;nas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayor producción de hormonas en el embarazo puede retrasar la aparición de síntomas de la menopausia, pero la transición hacia esta puede sentirse más intensamente una vez desciendan los niveles hormonales tras el parto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta León</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;La revolución invisible&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las fluctuaciones hormonales tambi&eacute;n pueden ser m&aacute;s intensas, y durante el posparto se puede incrementar la incidencia de sofocos, sudoraci&oacute;n nocturna, cambios de humor o fatiga, por lo que contar con apoyo familiar o profesional es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer produce altos niveles de hormonas como el estr&oacute;geno y la progesterona. Este incremento hormonal puede retrasar temporalmente la aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas de la menopausia. Sin embargo, una vez que estos niveles hormonales descienden tras el parto, la transici&oacute;n hacia la menopausia puede sentirse intensamente.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, en ning&uacute;n caso pueden faltarnos nutrientes esenciales como el hierro, el calcio, el magnesio y las vitaminas del grupo B, que encontramos en los pescados, carnes, huevos, legumbres, verduras de hojas verdes o cereales integrales, fundamentales tanto para la recuperaci&oacute;n posparto como para la salud durante la menopausia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hay del sistema familiar y de pareja?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tener en cuenta los cambios que conlleva esta etapa dentro del sistema familiar y de pareja es crucial para asegurar un entorno de apoyo y comprensi&oacute;n. La menopausia no solo afecta a la persona que la vive, sino que tambi&eacute;n tiene un impacto significativo en todo el entorno cercano.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de la pareja es fundamental mantener una comunicaci&oacute;n abierta y sincera. Hablar sobre los s&iacute;ntomas y las emociones que se est&aacute;n experimentando puede fortalecer la relaci&oacute;n y evitar malentendidos. Por ejemplo, la disminuci&oacute;n de la libido o la sequedad vaginal, muy caracter&iacute;sticas en el posparto y en la menopausia, pueden afectar la intimidad. Al exponerlo, la pareja unida puede buscar soluciones, bien sea el uso de hidratantes vaginales, lubricantes o la exploraci&oacute;n de otras formas de intimidad que no dependan exclusivamente del sexo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/marta-leon-experta-salud-femenina-edad-invisibilizadas-perpetua-tabu-menopausia_1_11567992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Aug 2024 14:29:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marta León, experta en salud femenina: “A una cierta edad somos invisibilizadas y eso perpetúa el tabú de la menopausia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revolución del placer post menopausia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/revolucion-placer-post-menopausia_132_11372868.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05221099-e078-4c55-ac7b-428ce1181e72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revolución del placer post menopausia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi tres décadas después de la salida a la venta del viagra que cambio la experiencia del sexo para los varones después de la andropausia, los tratamientos para la salud sexual en las pacientes que atravesaron el climaterio se volvieron tema de conversación y están cambiando la calidad de vida de miles de mujeres. </p></div><p class="article-text">
        <strong>El 27 de marzo &uacute;ltimo el Viagra cumpli&oacute; 26 a&ntilde;os.</strong> Originalmente, el sildenafilo (tal el nombre del f&aacute;rmaco de la hoy famosa pastilla azul) fue pensado para tratar la hipertensi&oacute;n arterial pulmonar. Las pruebas de laboratorio revelaron, sin embargo, que aunque el efecto de la droga era moderado para el tratamiento de la angina de pecho, ten&iacute;a una acci&oacute;n notable para inducir erecciones en el pene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue quiz&aacute; el mayor momento eureka desde Arqu&iacute;medes: hac&iacute;a siglos que los varones buscaban la f&oacute;rmula del sexo eterno (para ellos) y el descubrimiento fue patentado por Pfizer inmediatamente. La disfunci&oacute;n er&eacute;ctil sali&oacute; entonces del cl&oacute;set con voceros populares y poderosos como Bob Dole y Pel&eacute;. Si el Rey se animaba a hablar en un comercial del sufrimiento silencioso de la impotencia, era cuesti&oacute;n de probarlo. La publicidad dec&iacute;a que el medicamento cambiar&iacute;a la vida &ldquo;de millones de hombres y sus parejas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Era un gran paso para el hombre, aunque algo peque&ntilde;o para la otra mitad de la humanidad. Del climaterio se hablaba menos, mucho menos y no parec&iacute;a que nadie estuviera interesado en mejorar la vida sexual femenina durante y despu&eacute;s de esa etapa. &iquest;Por qu&eacute; iba a importar en un mundo donde el goce se asociaba casi exclusivamente a la penetraci&oacute;n y parec&iacute;a que el acto sexual depend&iacute;a de eso y de ellos, mientras el rol de ellas se limitaba a sus habilidades para excitarlos?
    </p><p class="article-text">
        Si la &ldquo;vida &uacute;til&rdquo; de las mujeres estuvo durante tanto tiempo ligada a su fase reproductiva, <strong>asumir la menopausia era incluso para las mujeres m&aacute;s abiertas y liberadas algo as&iacute; como declararse fuera de juego. </strong>Lo que pas&oacute; con el Viagra fue un boom que revolucion&oacute; a las sociedades m&aacute;s puritanas: millones de hombres rejuvenecidos &ldquo;cambiaron&rdquo; a sus mujeres por lo que consideraban &ldquo;modelos m&aacute;s nuevos&rdquo;, nuevas parejas m&aacute;s j&oacute;venes que ellos y sin problemas de lubricaci&oacute;n ni dolor al tener relaciones, nuevas parejas que para los c&aacute;nones de belleza edadistas resultaban &ldquo;m&aacute;s excitantes&rdquo;. Mientras ellos encaraban una plenitud impensada, ellas se jubilaban del sexo en absoluto silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones sobre c&oacute;mo prolongar el placer de las mujeres llevaron m&aacute;s tiempo. D&eacute;cadas. Se lograron, en general, gracias al empuje de cient&iacute;ficas y m&eacute;dicas que comenzaron sus trabajos desde la cl&iacute;nica y en relativa soledad. Hasta hace demasiado poco, las mujeres se resignaban a irse de los consultorios ginecol&oacute;gicos con alguna indicaci&oacute;n de un lubricante en el mejor de los casos. <strong>Su salud sexual parec&iacute;a indisociable de la reproductiva, por lo que si ya no estaban en edad de procrear, no hab&iacute;a mucho m&aacute;s para ofrecerles que eso</strong>. La menopausia era un tab&uacute;, pero m&aacute;s lo era el sexo de las mujeres despu&eacute;s del climaterio.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La menopausia como tabú y la falta de información lleva a que muchas mujeres den por terminada su vida sexual. Pero existen alternativas con distintos niveles de intervención médica."
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                La menopausia como tabú y la falta de información lleva a que muchas mujeres den por terminada su vida sexual. Pero existen alternativas con distintos niveles de intervención médica.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Primer paso: investigar con perspectiva de g&eacute;nero</h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Emilia Caro es directora ejecutiva de la Fundaci&oacute;n GEDYT y presidente de Women in Global Health (WGH) Argentina y trabaj&oacute; durante la &uacute;ltima d&eacute;cada por una atenci&oacute;n de la salud con perspectiva de g&eacute;nero. Para ella, son dos las grandes barreras que impidieron y a&uacute;n impiden que m&aacute;s mujeres tengan acceso a herramientas para su salud sexual y el placer despu&eacute;s del climaterio: &ldquo;Por un lado, en entornos bastante contenidos donde circula m&aacute;s la informaci&oacute;n sobre g&eacute;nero se est&aacute; hablando cada vez m&aacute;s del tema, pero hay un mont&oacute;n de burbujas en las que la menopausia sigue siendo tab&uacute; y no es asunto de conversaci&oacute;n. La cuesti&oacute;n es que adem&aacute;s de poco hablado, es algo poco investigado; por lo que la falta de conocimiento cient&iacute;fico es real, se empieza a tratar en congresos como problem&aacute;tica, pero todav&iacute;a est&aacute; muy rezagado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema, dice Caro, no s&oacute;lo alcanza a la salud sexual en la menopausia, sino a la salud de las mujeres en general. <strong>Como ejemplo, cuenta que s&oacute;lo en 2023 se testearon por primera vez los productos de gesti&oacute;n menstrual con sangre verdadera.</strong> &ldquo;Hasta entonces se usaba soluci&oacute;n salina y eso explica las molestias que muchas sufrimos al usarlos. Y lo que puedo inferir en base a lo que s&eacute; es que eso es porque quienes tomaban las decisiones e invert&iacute;an eran siempre varones. Entonces, &iexcl;daba lo mismo soluci&oacute;n salina que sangre menstrual! No lo hac&iacute;an desde un lugar de crueldad o desidia, sino que faltaban mujeres en los equipos que pensaran en nuestras necesidades reales&rdquo;, dice. Es un buen par&aacute;metro teniendo en cuenta que sobre la menopausia pesa adem&aacute;s un velo cultural y social.&nbsp;
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                    alt="María Emilia Caro, presidenta de Women in Global Health Argentina. Reclama que en muchos espacios la menopausia sigue siendo tabú y que la investigación sobre los cuerpos de las mujeres está todavía rezagada"
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                María Emilia Caro, presidenta de Women in Global Health Argentina. Reclama que en muchos espacios la menopausia sigue siendo tabú y que la investigación sobre los cuerpos de las mujeres está todavía rezagada                            </span>
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        Eso explica tambi&eacute;n por qu&eacute; se avanz&oacute; tanto antes con la salud sexual de los varones post andropausia: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;nes deciden el flujo de dinero que se aporta a las investigaciones?&rdquo;, se pregunta Caro. &ldquo;Las drogas que salieron al mercado hace 20 a&ntilde;os, tienen como m&iacute;nimo otros 20 a&ntilde;os de desarrollo previo. Y los que estaban en los lugares de decisi&oacute;n entonces eran mayoritariamente hombres. Por eso es tan importante que las mesas de decisi&oacute;n sean diversas, y eso es lo que est&aacute; cambiando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mariana Strika es una de esas profesionales que impulsan el cambio. M&eacute;dica y miembro del staff de Ginecolog&iacute;a del Hospital Alem&aacute;n, se dedica a la ginecolog&iacute;a est&eacute;tica, funcional y regenerativa, adem&aacute;s de endocrinol&oacute;gica. &ldquo;Es una rama que tiene que ver con mejorar no solamente la est&eacute;tica y la cosm&eacute;tica genital, sino que tambi&eacute;n est&aacute; enfocada a la parte funcional, a mejorar la lubricaci&oacute;n, la sexualidad de aquellas pacientes que tienen alguna alteraci&oacute;n para tener una vida sexual plena&rdquo;, explica. Las herramientas disponibles cada vez son m&aacute;s, pero en la Argentina comenzaron a extenderse s&oacute;lo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a medida que la informaci&oacute;n comenz&oacute; a circular m&aacute;s y la menopausia y sus s&iacute;ntomas dejaron de ser algo reservado a una intimidad inc&oacute;moda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como yo me form&eacute; en ginecolog&iacute;a endocrinol&oacute;gica, recib&iacute;a muchas pacientes menop&aacute;usicas con alteraciones sobre todo de sequedad vaginal, de atrofia, de dolor en las relaciones, y las &uacute;nicas herramientas que ten&iacute;amos hasta ese momento eran el uso de lubricantes o de &oacute;vulos de estr&oacute;genos locales, o hacer una terapia de reemplazo hormonal en la que hay toda una gama de pacientes que no pueden contar con eso por antecedentes oncol&oacute;gicos, por ejemplo, o migra&ntilde;as o antecedentes de trombosis&rdquo;, dice Strika.
    </p><p class="article-text">
        Dice que sent&iacute;a que con eso no alcanzaba: &ldquo;Ten&iacute;a pacientes que andaban bien, pero muchas ven&iacute;an con atrofias de muchos a&ntilde;os y me dec&iacute;an que igual les molestaba tener relaciones. Yo no ten&iacute;a muchas m&aacute;s respuestas para darles&rdquo;. As&iacute; fue como empez&oacute; a investigar. A hacer cursos de formaci&oacute;n, porque todav&iacute;a no hay residencias o especialidades, pero s&iacute; muchas profesionales como ella que no se conforman con ofrecer soluciones a medias. &ldquo;Me form&eacute; en la parte cl&iacute;nica y quir&uacute;rgica. Y una cosa fue llevando a la otra, al hacer mis primeros cursos comenc&eacute; a escuchar sobre terapias hormonales con hormonas bioid&eacute;nticas. No con las hormonas convencionales que conoc&iacute;amos y us&aacute;bamos hasta el momento, sino con testosterona y lo que llaman &lsquo;chips sexuales&rsquo;. As&iacute; descubr&iacute; todo un mundo que funciona y muy bien&rdquo;.
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                    alt="Mariana Strika trabaja en el Hospital Alemán de CABA. Comenzó a investigar alternativas cuando sintió que las herramientas que tenía no alcanzaban para garantizar la plenitud sexual de sus pacientes"
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                Mariana Strika trabaja en el Hospital Alemán de CABA. Comenzó a investigar alternativas cuando sintió que las herramientas que tenía no alcanzaban para garantizar la plenitud sexual de sus pacientes                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El famoso &ldquo;chip&rdquo; sexual&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Rebecca Glaser es una m&eacute;dica de la Universidad de Wright en los Estados Unidos que se especializ&oacute; en el tratamiento del c&aacute;ncer de mama y, con el tiempo, como Strika, comenz&oacute; a buscar mejores resultados para que sus pacientes tambi&eacute;n pudieran recuperar el placer, como parte de una mejor calidad de vida despu&eacute;s de las terapias. Sus estudios sobre el implante de pellets (o chips sexuales) est&aacute;n revolucionando el campo y <strong>las posibilidades de seguir disfrutando del sexo ya no s&oacute;lo para quienes padecieron enfermedades oncol&oacute;gicas, sino para muchas mujeres despu&eacute;s del climaterio.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para Caro, como en toda intervenci&oacute;n m&eacute;dica &ndash;y sobre todo porque implican tratamientos con hormonas&ndash; hay contraindicaciones a tener en cuenta. &ldquo;Hubo frenos en las investigaciones, porque durante mucho tiempo se extendi&oacute; la creencia de que los tratamientos hormonales aumentaban el riesgo de c&aacute;ncer de mama. Pero m&aacute;s adelante otros estudios demostraron que ese porcentaje de riesgo no era tan significativo como se pensaba (s&oacute;lo afectaba al 0,5% de las pacientes). Hoy las grandes corrientes promueven el tratamiento hormonal porque ayuda mucho no s&oacute;lo en cuanto al placer y la libido, sino para los otros s&iacute;ntomas que tiene la menopausia, como los famosos calores o lo que se llama &rdquo;brain fog&ldquo; o neblina cerebral. Sin embargo, la mayor&iacute;a de los ginec&oacute;logos lo siguen desaconsejando, porque fue algo que pregn&oacute; mucho en la comunidad m&eacute;dica. De nuevo, se trata de c&oacute;mo circula la informaci&oacute;n y de c&oacute;mo y sobre que se investiga&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Lo importante es conocer a cada paciente &ndash;dice Strika&ndash; porque estas terapias no son para todo el mundo.</strong> Entonces hay que tener una mirada integral, que sea cl&iacute;nica y bioqu&iacute;mica, viendo qu&eacute; es lo que le pasa a cada mujer y qu&eacute; es lo que muestra su laboratorio&rdquo;. Hay algo que suele pasar en las consultas, dice la ginec&oacute;loga: &ldquo;Los m&eacute;dicos no preguntamos mucho, y eso tambi&eacute;n tiene que cambiar, est&aacute; cambiando. Hay todav&iacute;a mucho tab&uacute; y a las pacientes les cuesta contar lo que les pasa. Los m&eacute;dicos tenemos que animarlas a hablar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las que llegan a los consultorios especializados suelen hacerlo reci&eacute;n despu&eacute;s de largas b&uacute;squedas. En general, se sorprenden: &ldquo;No pueden creer que exista todo esto y todav&iacute;a no sea masivo&rdquo;. Por eso, en reuniones de amigas, en las redes y hasta en el prime time televisivo, el tema salt&oacute; por fin el c&iacute;rculo del silencio, o est&aacute; empezando a hacerlo, con voceras populares que van desde Drew Barrymore abanic&aacute;ndose en su show a Jane Fonda y Lily Tomlin hablando abiertamente de vibradores en la comedia de Netflix Grace &amp; Frankie (2015-2022) y en cientos de entrevistas posteriores donde Fonda lleg&oacute; a contar que tiene un caj&oacute;n lleno de juguetes sexuales que le enviaron sus fans a partir de su personaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso as&iacute;, muchas pierden las esperanzas demasiado pronto: &ldquo;Una paciente me dijo, resignada, &lsquo;bueno, yo tengo 48 a&ntilde;os, es normal que me moleste y ya no quiera tener relaciones&rsquo; &ndash;cuenta Strika&ndash;. Y yo le digo: &lsquo;Justo porque ten&eacute;s 48 a&ntilde;os, te queda much&iacute;simo para olvidarte de pasarla bien, &iexcl;los 50 son los nuevos 40! Si vamos a vivir mucho m&aacute;s (y trabajar mucho m&aacute;s) es l&oacute;gico que tambi&eacute;n podamos prolongar el disfrute. Y esa es la edad en la que las pacientes m&aacute;s consultan, alrededor de los 50, porque la mayor&iacute;a busca que no se termine todo ah&iacute; como siempre se le dijo. Hoy por suerte tenemos m&aacute;s respuestas para darles&rdquo;.
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                    alt="Lubricación, hormonas, dilatación y procedimientos más complejos. La información empieza a circular y las mujeres la reclaman en los consultorios."
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                Lubricación, hormonas, dilatación y procedimientos más complejos. La información empieza a circular y las mujeres la reclaman en los consultorios.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Nuevos tratamientos todav&iacute;a para pocas</h3><p class="article-text">
        Uno de los tratamientos m&aacute;s extendidos ahora es la aplicaci&oacute;n de plasma rico en plaquetas, que consiste en la extracci&oacute;n de sangre de la paciente de la que se a&iacute;sla el plasma mediante centrifugaci&oacute;n y despu&eacute;s se vuelve a colocar mediante inyecciones muy peque&ntilde;as en la vagina o en la piel, previa anestesia local. Las profesionales consultadas dicen que es inocuo y da muy buenos resultados. El tratamiento se hace en consultorio una vez por mes durante los primeros tres meses y su efecto es simple: &ldquo;Como la plaqueta tiene factores de crecimiento, al introducirlos en la c&eacute;lula, &eacute;sta empieza a fabricar col&aacute;geno y elastina y le devuelve la elasticidad al tejido&rdquo;, explica Strika. Tambi&eacute;n se hacen hidrataciones con &aacute;cido hialur&oacute;nico, que tiene efecto higrosc&oacute;pico, es decir, que atrae mol&eacute;culas de agua. <strong>No es el mismo hialur&oacute;nico que se aplica en otros rellenos, sino que est&aacute; dise&ntilde;ado especialmente para la zona vulvovaginal.&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text">Un cambio que no es para todas</h3><p class="article-text">
        Hay casos que demuestran que las posibilidades de una vida m&aacute;s plena no son s&oacute;lo para las que acaban de pasar por el climaterio: &ldquo;Tengo una paciente que lleg&oacute; al consultorio con 80 a&ntilde;os y me cont&oacute; que hab&iacute;a conocido a un se&ntilde;or por Facebook &ndash;cuenta Strika&ndash;. <strong>El era menor que ella y hab&iacute;an intentado tener relaciones pero no hab&iacute;an logrado la penetraci&oacute;n porque a ella le dol&iacute;a mucho. Le dije que no sab&iacute;a qu&eacute; resultado &iacute;bamos a lograr, pero probamos plasma rico en plaquetas, dilatadores y vitaminas locales. Me acuerdo que despu&eacute;s de la tercera sesi&oacute;n me mand&oacute; un mensaje feliz, me escribi&oacute;: &lsquo;&iexcl;Pudimos!&rsquo;&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s est&aacute; el aspecto est&eacute;tico, que aunque parece menor y hace imposible no preguntarse si no se trata de una nueva imposici&oacute;n de est&aacute;ndares sobre c&oacute;mo deber&iacute;amos vernos (&iexcl;hasta en nuestras zonas m&aacute;s privadas!), para muchas mujeres tambi&eacute;n es limitante. Juzgarlas por querer verse de un modo m&aacute;s acorde a sus expectativas (propias o impuestas) ser&iacute;a como hacerlo con quienes eligen hacer dieta, operarse la nariz o estirarse la cara. Nuevas cadenas sobre las cadenas que ya existen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En concreto, dice Strika: &ldquo;Puede pasar que los labios mayores se arruguen o se oscurezcan y para eso hay blanqueamientos, rellenos para mejorar el aspecto y terapias con l&aacute;ser, que tambi&eacute;n se usan para las incontinencias leves&rdquo;. Conocer y ofrecer las terapias disponibles es parte del trabajo. <strong>Son tratamientos que se hacen en equipo: es ideal que colaboren kinesi&oacute;logos para trabajar con el piso pelviano</strong>. &ldquo;Los ejercicios de Kegel &ndash;de la manera m&aacute;s coloquial, se trata de cortar el chorrito de pis a repetici&oacute;n&ndash; deber&iacute;an ser una pr&aacute;ctica habitual que s&iacute; podr&iacute;a ser accesible a todas si hay informaci&oacute;n&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El s&oacute;lo hecho de compartir informaci&oacute;n mejora la experiencia, sobre todo para las mujeres con menos acceso y posibilidades. Como dice Caro: &ldquo;<strong>Poner a disposici&oacute;n lubricantes e hidratantes es fundamental y todav&iacute;a es algo bastante inaccesible para las mujeres con menos recursos. El cambio que empieza a verse en algunos entornos tiene que poder llegar a todas. </strong>Es un tema de impacto para la vida y por eso es tan fundamental: porque puede marcar un salto de calidad en una sociedad cada vez m&aacute;s longeva y activa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MF/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes Funes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/revolucion-placer-post-menopausia_132_11372868.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 May 2024 02:59:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La revolución del placer post menopausia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariana Carbajal:  "Nos da vergüenza decir 'soy menopáusica' porque vivimos en una sociedad que nos exige ser jóvenes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mariana-carbajal-cambiar-narrativa-menopausia-elegir-propio-camino_1_11342383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e52cfa4f-f638-4eaa-8ea7-cd28eb4bcc0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariana Carbajal:  &quot;Nos da vergüenza decir &#039;soy menopáusica&#039; porque vivimos en una sociedad que nos exige ser jóvenes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista escribió un libro muy personal sobre su propio tránsito por esta etapa de la vida, a la que las mujeres llegamos con muy poca información y muchos mitos. En "Encendidas" se propone, sobre todo, abrir el diálogo para que la menopausia sea la transformación natural y poderosa que es.</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas triunf&oacute; en este diario una nota que se titulaba <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/hay-vida-sexual-menopausia-veces-no-pierdas-deseo-no-deseas-pareja_1_11311611.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hay vida sexual m&aacute;s all&aacute; de la menopausia&rdquo;</a>. &iquest;Y por qu&eacute; no habr&iacute;a de haberla? Hay muchos mitos en torno a esta etapa de la vida de las mujeres, sobre la que no se habla casi ni siquiera entre las mismas mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        La periodista <strong>Mariana Carbajal</strong> se top&oacute; con esos mitos y la realidad de su propio cuerpo cambiando cuando se acercaba a los 50 y decidi&oacute; indagar en profundidad sobre el tema. En su libro <em>Encendidas. Un viaje &iacute;ntimo por la menopausia </em>(Grijalbo), aporta informaci&oacute;n concreta, llama a hablar y a preguntar y, sobre todo, re&uacute;ne much&iacute;simos consejos que, como indica el subt&iacute;tulo, convierten a este trabajo en <em>Una gu&iacute;a para anticiparse y transitarla mejor</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde los calores diurnos o nocturnos hasta la sequedad vaginal, pasando por los famosos olvidos o los trastornos del sue&ntilde;o, la menopausia llega con una serie de signos corporales imposibles de ignorar. Adem&aacute;s, como cita Carbajal en el libro, para 2025 m&aacute;s de mil millones de mujeres en todo el mundo habr&aacute;n experimentado la perimenopausia &ndash;la etapa previa&ndash; y la mayor&iacute;a lo har&aacute; sabiendo poco y nada sobre lo que se avecina cuando ya no menstruamos m&aacute;s. Y mucho menos sobre las soluciones o paliativos que existen para mejorar nuestra calidad de vida. 
    </p><p class="article-text">
        El libro, para el cual la periodista entrevist&oacute; a muchas mujeres y habl&oacute; con una serie de especialistas, tambi&eacute;n muestra c&oacute;mo se vive la menopausia en otras culturas, donde puede ser el principio de una etapa de libertad y creatividad, y reclama pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para facilitar a las mujeres el atravesar esta etapa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tapa del libro &quot;Encendidas&quot;, de Mariana Carbajal                            </span>
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        &ndash;<strong>&iquest;Por qu&eacute; las mujeres no hablamos de la menopausia ni entre nosotras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una pregunta que me hice mucho. Y tuve la necesidad de escribir sobre el tema frente a ese silencio. Creo que est&aacute; muy relacionado con una sociedad que nos exige ser j&oacute;venes, que estigmatiza el paso del tiempo. Es muy gerontof&oacute;bica. Y decir &lsquo;llegu&eacute; a la menopausia&rsquo;, &lsquo;soy menop&aacute;usica&rsquo; est&aacute; muy asociado al envejecimiento. Entonces creo que nos da verg&uuml;enza contar. Y como no hablamos entre nosotras y muchos profesionales de la ginecolog&iacute;a no est&aacute;n especializados y no nos habilitan la palabra en el consultorio o no tenemos un buen acompa&ntilde;amiento, pensamos que lo que nos est&aacute; pasando es algo personal. Que solo yo tengo sequedad vaginal o empec&eacute; con algunas lagunas mentales. Muchas mujeres me dijeron lo mismo que me pens&eacute; yo: 'Uy, tengo un tumor en el cerebro, tengo principio de Alzheimer'. Nadie me hab&iacute;a advertido que los olvidos pod&iacute;an ser parte de los signos corporales asociados a la menopausia por la ca&iacute;da de los estr&oacute;genos. Porque asociamos estr&oacute;genos con el aparato reproductivo, en nuestra ignorancia. Porque estos no son temas incorporados a la educaci&oacute;n sexual integral ni a las conversaciones dentro del consultorio ginecol&oacute;gico. Entonces llegamos con muy poca informaci&oacute;n y eso tambi&eacute;n hace que una no lo quiera contar, porque no sab&eacute;s si sos vos sola a la que le est&aacute; pasando todo eso o es algo que nos atraviesa a muchas cuando llegamos a esta etapa.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En el libro cont&aacute;s tu experiencia, bastante expuesta.&iquest;Por qu&eacute; elegiste ese tono?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Porque dije: con esa informaci&oacute;n que yo no llegu&eacute;, quiero que las dem&aacute;s lleguen. La propuesta era romper ese silencio y abultar la conversaci&oacute;n. Creo que ese tono &iacute;ntimo y de confidencia y de acercarte como si se lo estuviera contando una amiga, favorec&iacute;a ese di&aacute;logo. Para que las dem&aacute;s tambi&eacute;n se animen a contarle a otra amiga lo que leyeron en el libro, lo que les est&aacute; pasando, lo que aprendieron. Este es mi quinto libro y es el que tiene el registro m&aacute;s &iacute;ntimo y en el cual me expongo. Expongo en mi propia intimidad. Pero creo que ni siquiera fue una estrategia. Dije: quiero contarte mi recorrido, lo que yo investigu&eacute;, las preguntas que me hice, las respuestas que encontr&eacute; al consultar a distintas especialistas. Porque es una revoluci&oacute;n hormonal llegar a la menopausia, as&iacute; como en la adolescencia tenemos esa revoluci&oacute;n hormonal sobre la que s&iacute; tenemos m&aacute;s informaci&oacute;n. Sobre la menopausia y el climaterio hay un gran silencio. Hay pocos libros ac&aacute; en Argentina, algunos m&aacute;s desde un tono m&eacute;dico, pero no desde la vivencia de una mujer que transita y busca respuestas.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Y qu&eacute; es lo m&aacute;s importante que tenemos que saber?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Primero, que a todas nos va a pasar. Algunas mujeres que me dec&iacute;an: bueno, yo elijo negarlo, a&uacute;n vivi&eacute;ndolo. Y creo que la negaci&oacute;n no es el mejor camino. Es mejor llegar preparada, anticiparse y saber lo que te puede pasar, porque tambi&eacute;n es importante decir que no todas vivimos la menopausia y el climaterio de la misma manera. No todas tenemos los mismos signos corporales. Y hablo de signos y no de s&iacute;ntomas, porque no es una enfermedad y creo que tambi&eacute;n esa narrativa hay que desarmarla. Pero s&iacute; nos pasan muchas cosas o nos pueden pasar muchas cosas. Y est&aacute; bueno que las sepamos, que busquemos el mejor acompa&ntilde;amiento, el que queramos, pero con una profesional o un profesional que pueda darnos las respuestas que necesitamos. Y tambi&eacute;n que nuestro entorno sepa lo que nos est&aacute; pasando. Porque si no, entre los cambios de humor que podemos tener o estas nieblas mentales o los sofocos o las cuestiones que afectan nuestra sexualidad se produce un gran desencuentro. Si no lo hablamos con claridad con nuestro compa&ntilde;ero, si tenemos una relaci&oacute;n heterosexual, con nuestra compa&ntilde;era, con nuestros hijos y nuestras hijas, si los tenemos, en nuestro trabajo, si es necesario, afecta a nuestros v&iacute;nculos y a nuestra autoestima. Entonces me parece importante estar informada, llegar con la informaci&oacute;n apropiada, buscar el asesoramiento que necesitamos en alguien que nos escuche, que tenga una escucha emp&aacute;tica y que nos brinde informaci&oacute;n y que nuestro contexto est&eacute; al tanto de que esto le pasa a todas las mujeres para que pueda acompa&ntilde;ar de una forma amorosa.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Cont&aacute;s tambi&eacute;n ejemplos de pa&iacute;ses donde hay pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en relaci&oacute;n a esto. &iquest;Qu&eacute; te parece que es lo m&aacute;s importante que habr&iacute;a que hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Primero, abrir la conversaci&oacute;n. Que deje de ser un tema tab&uacute;, que se incorpore a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Las mujeres entramos en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas desde la maternidad, podr&iacute;amos decir, pero cuando dejamos de tener la posibilidad de ser madres, al llegar a la menopausia, quedamos expulsadas. S&iacute; puede haber prevenci&oacute;n de los c&aacute;nceres asociados a las mujeres. Pero poco hay en torno a este acompa&ntilde;amiento. Hay un proyecto que se present&oacute; el a&ntilde;o pasado en la C&aacute;mara de Diputados. Lo present&oacute; la diputada Mar&iacute;a Rosa Mart&iacute;nez del Frente de Todos, para crear un programa nacional, para brindar informaci&oacute;n, para que las terapias que elijamos que nos acompa&ntilde;en tengan una cobertura tambi&eacute;n desde el punto de vista de la salud p&uacute;blica, de las obras sociales, de las prepagas. Los anticonceptivos tienen una cobertura del 100%. Todav&iacute;a. Los tratamientos de terapias hormonales para las personas trans tambi&eacute;n. Y quienes llegamos a este periodo, si elegimos una terapia de reemplazo hormonal, en el caso que la elijamos o sea apropiada o alg&uacute;n otro tipo de acompa&ntilde;amiento, no tenemos esa cobertura. Entonces me parece que deber&iacute;a entrar como una pol&iacute;tica p&uacute;blica. Sabemos que hoy es un contexto en el cual tenemos Ministerio de Salud de casualidad. Se est&aacute;n desfinanciando programas clave como la prevenci&oacute;n del embarazo en adolescentes. Entonces es muy dif&iacute;cil hoy pensar la posibilidad de la creaci&oacute;n de un programa de este tipo, pero igual no debemos dejar de se&ntilde;alarlo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Y los ginec&oacute;logos o las ginec&oacute;logas ves que est&aacute;n preparados o tambi&eacute;n est&aacute;n faltos de informaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En la presentaci&oacute;n del libro estuve acompa&ntilde;ada por Karina Mazzocco, Ingrid Beck y en el p&uacute;blico hab&iacute;a una ginec&oacute;loga que trabaja en el Hospital Italiano, especialista en climaterio, que dijo: el climaterio cuando yo estudi&eacute; era media p&aacute;gina de un manual. O sea, salvo que se especialicen, muchos ginec&oacute;logos y ginec&oacute;logas no saben del tema. Y una como usuaria de un consultorio ginecol&oacute;gico piensa que c&oacute;mo no van a saber. Deber&iacute;a ser parte de su formaci&oacute;n. Pero no es lo que una se encuentra. Entrevist&eacute; a mujeres que me dec&iacute;an cuando yo les preguntaba: &iquest;pero no te ofreci&oacute; nada para la sequedad vaginal? No. &iquest;No te ofreci&oacute; un gel vaginal o no te sugiri&oacute; nada?&iquest;Hablaron de la terapia de reemplazo hormonal a ver si ten&eacute;s ganas de hacerla, si es acorde a tu historia cl&iacute;nica? No. Entonces s&iacute; creo que hay un vac&iacute;o en ese sentido en la formaci&oacute;n de los profesionales ginecol&oacute;gicos. A veces una est&aacute; acostumbrada al mismo o a la misma ginec&oacute;loga de toda la vida. En mi caso, s&iacute; tuvo un buen acompa&ntilde;amiento. Quiz&aacute;s lo que puedo decir es no me advirti&oacute; con tiempo los cambios que iba a tener. Pero creo que buscar a una profesional o a un profesional que est&eacute; capacitado y que tenga esa escucha emp&aacute;tica es muy importante. Porque muchas mujeres de alguna forma est&aacute;n padeciendo los cambios corporales o ciertas situaciones que nos hacen la vida menos saludable y creo que esa es la gran injusticia que sent&iacute; y por la cual decid&iacute; escribir. &iquest;Por qu&eacute; pasa esto? Creo que es una consecuencia del patriarcado. Si fuesen los hombres quienes atravesaran estos cambios abruptos, porque son abruptos, a diferencia de la andropausia que viven ellos tambi&eacute;n con su ca&iacute;da hormonal, en la que es menos abrupto el cambio, es m&aacute;s paulatino. En nosotras es muy abrupto y tiene manifestaciones en distintas partes de nuestro cuerpo y de nuestra vida. Entonces me parece que es importante que lleguemos con informaci&oacute;n. Para m&iacute; es clave saber.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;C&oacute;mo hablamos con los hombres sobre esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Eso es muy interesante. Mi hermano, que tiene cuatro a&ntilde;os menos que yo, o sea que est&aacute; rondando los 50, me cont&oacute; que est&aacute; recomendando el libro en el chat de sus amigos porque sali&oacute; el tema. &lsquo;Y, viste, est&aacute; menop&aacute;usica&rsquo;. Como una conflictividad para las parejas. Y uno de mis cu&ntilde;ados tambi&eacute;n en su grupo sugiri&oacute; mi libro. Por Instagram me escribieron algunos varones que me hab&iacute;an escuchado en una entrevista en alguna radio hablando del libro y que a partir de eso se hab&iacute;an dado cuenta que por ah&iacute; lo que le estaba pasando a su pareja ten&iacute;a que ver con la menopausia y le hab&iacute;an comprado el libro y estaban muy agradecidos. Y eso para m&iacute; fue como como un p&uacute;blico inesperado. M&aacute;s all&aacute; que creo que el libro es para leer para las mujeres. Y tambi&eacute;n puede ser un buen puntapi&eacute; para abrir el di&aacute;logo. El di&aacute;logo en la pareja es b&aacute;sico, es clave. Esto tiene que ser parte de la conversaci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; nos vamos a avergonzar de lo que nos est&aacute; pasando, si es algo que nos atraviesa? Si adem&aacute;s hay cosas que podemos hacer para pasarla mejor.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Hay una parte de testimonios de mujeres de pueblos originarios con un punto de vista totalmente distinto. &iquest;Hay cosas que podemos incorporar de ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, creo que la cosmovisi&oacute;n de pueblos originarios y de distintas culturas siempre nos enriquece. Los rituales, la alimentaci&oacute;n, c&oacute;mo pueden impactar en nuestra vida. Es muy interesante para tenerlo en cuenta. En algunas culturas lo que encontr&eacute; es que las mujeres encuentran mayor libertad por los prejuicios o los tab&uacute;es que hay sobre ellas siendo madres. Entonces cuando llegan a esta etapa en la que dejan de ser reproductivas, por decirlo de alguna forma, adquieren mayores libertades para divertirse, para participar en fiestas, para emborracharse. Y tambi&eacute;n hay que pensar en que es un punto de inflexi&oacute;n. Quiz&aacute;s las que tuvimos hijos tenemos hijos que ya est&aacute;n rondando los 20. M&aacute;s all&aacute; de que en este contexto es dif&iacute;cil que se vayan de la casa y se independicen, por la problem&aacute;tica de la vivienda tan grave que hay en Argentina, s&iacute; es cierto que necesitan menos de nuestros cuidados. Y nosotras necesitamos aprovechar ese tiempo y ese espacio para cuidarnos, para pensar en nosotras, para priorizarnos, que seguramente durante mucho tiempo no nos priorizamos en funci&oacute;n de las din&aacute;micas familiares. Me parece que es un gran momento para pensar c&oacute;mo queremos vivir el resto de nuestras vidas. Y, en t&eacute;rminos de cuidados, los estr&oacute;genos pueden afectar tambi&eacute;n nuestra musculatura. Entonces priorizar el hacer ejercicios de fuerza, porque eso va a proteger nuestros huesos tambi&eacute;n, pensando siempre en el presente, pero tambi&eacute;n a futuro. Hay muchas cosas que tenemos que aprender y que no nos las han dicho.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Qu&eacute; suger&iacute;s que hagamos entonces? Una mujer lee esta entrevista. &iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;as? &iquest;Por d&oacute;nde tiene que empezar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Fundamentalmente creo que tienen que buscar a una profesional o un profesional que est&eacute; especializado, que escuche, que sientan que ese espacio les brinda la informaci&oacute;n que necesitan. Pensar en el tipo de alimentaci&oacute;n que est&aacute;n haciendo. Me cuesta a veces hablar de esto hoy en Argentina, donde aumenta la pobreza y las preocupaciones est&aacute;n en c&oacute;mo llego a fin de mes, hay quienes se est&aacute;n bajando de la prepaga o tenemos la crisis en la educaci&oacute;n p&uacute;blica. Pero hay que hablar de menopausia y climaterio porque igual nos va a pasar. Creo que hay que poder hablar en la pareja, hacer actividad f&iacute;sica, pensar que las cosas que nos est&aacute;n pasando tienen paliativos. Cada una encuentra las formas. Yo no soy m&eacute;dica y no doy una receta. Lo que cuento en el libro es mi recorrido, mi b&uacute;squeda y lo que propongo es que cada cual encuentre su propio recorrido. Hay una sensaci&oacute;n cuando llegamos a los 50, que est&aacute; asociada a la menopausia, como que somos descartables, y creo que nos tenemos que empoderar frente a eso, resignificar, cambiar la narrativa y elegir nuestro propio camino. Y eso desde el deseo, donde el deseo adquiere distintas formas, la que quieras. Y, sobre todo, no dejar que esto nos arrase. Por los testimonios que encontraba, hay mujeres que dejaron de tener relaciones sexuales o porque les baj&oacute; el deseo o porque les dol&iacute;a o porque sienten que est&aacute;n m&aacute;s deprimidas o tienen cambios de humor. Y son todas situaciones que a veces se las medica porque no hay una mirada de que est&aacute;n asociadas a todo lo que nos puede pasar al llegar a la menopausia. Y eso es injusto.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mariana-carbajal-cambiar-narrativa-menopausia-elegir-propio-camino_1_11342383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 May 2024 09:31:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariana Carbajal:  "Nos da vergüenza decir 'soy menopáusica' porque vivimos en una sociedad que nos exige ser jóvenes"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Mariana Carbajal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay vida sexual más allá de la menopausia: “A veces no es que pierdas el deseo, es que no deseás a tu pareja"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hay-vida-sexual-menopausia-veces-no-pierdas-deseo-no-deseas-pareja_1_11311611.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e047a63-2a35-47a3-a8ea-bf01357c8211_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay vida sexual más allá de la menopausia: “A veces no es que pierdas el deseo, es que no deseás a tu pareja&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la idea que asocia esta etapa vital con la extinción casi irremediable de la libido por los cambios hormonales, las expertas apuntan hacia el abanico de factores culturales y psicosociales que influyen y apuestan por cambiar el relato y buscar formas de "reconectar" con el placer.</p><p class="subtitle">Las señoras ya no se esconden: la menopausia gozosa también sale del clóset
</p></div><p class="article-text">
        Pongamos que se llama Pilar. Tiene en torno a 60 a&ntilde;os y hace unos cuantos que su marido, con el que llevaba pr&aacute;cticamente toda su vida, falleci&oacute;. Est&aacute; viuda y desde entonces no hab&iacute;a vuelto a tener relaciones sexuales. Hasta ahora. Hace unos d&iacute;as tuvo un encuentro &ldquo;maravilloso&rdquo;. &ldquo;Nunca antes hab&iacute;a pensado que se pod&iacute;a tener sexo tan gozoso&rdquo;, afirma. Otra mujer, por ejemplo Adela, se separ&oacute; de su marido ya entrados los 65. No esperaba con esa edad volver a tener un novio al mismo tiempo que la menopausia, pero el amor ha surgido y la libido y la pasi&oacute;n han vuelto a su vida.
    </p><p class="article-text">
        Pilar y Adela no se llaman as&iacute;, pero sus historias s&iacute; son reales. Son algunas de las pacientes que de vez en cuando llegan a las consultas de ginecolog&iacute;a y que contradicen <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/senoras-no-esconden-menopausia-gozosa-sale-armario_1_10588318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el relato m&aacute;s extendido sobe la temida y denostada menopausia</a>, que viene a dictaminar la extinci&oacute;n casi irremediable de la vida sexual. &ldquo;La disminuci&oacute;n del deseo o el inter&eacute;s sexual junto a veces a otros s&iacute;ntomas es una realidad con la que llegan muchas mujeres, pero la asociaci&oacute;n autom&aacute;tica que se hace de menopausia igual a fin del deseo sexual es simplista y limitante&rdquo;, esgrime la ginec&oacute;loga Alberta Fabris, coautora de <em>Se&ntilde;oras. Una gu&iacute;a integral de la salud en la menopausia</em>&nbsp;(Arpa).
    </p><p class="article-text">
        No significa que los cambios hormonales no influyan. Con la terminaci&oacute;n de la etapa reproductiva, las mujeres dejan de tener la regla y el cuerpo comienza a bajar la producci&oacute;n de estr&oacute;genos y progesterona y el pico de andr&oacute;genos que tiene lugar con la ovulaci&oacute;n suele dejar de producirse, algo que puede provocar &ldquo;reducci&oacute;n de la l&iacute;bido&rdquo; unido a posibles molestias, dolores y sequedad vaginal o s&iacute;ntomas como el cansancio que pueden hacer que &ldquo;las ganas disminuyan&rdquo;, explica Fabris. Sin embargo, la mirada biol&oacute;gica no basta para explicar, ni mucho menos, la relaci&oacute;n de la menopausia con la sexualidad, coinciden las expertas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos objeto de deseo al servicio de otro, no un sujeto deseante. A muchas mujeres lo que les pasa en esta etapa es que sencillamente no les apetece seguir manteniendo una sexualidad que les es ajena</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mónica Felipe-Larralde</span>
                                        <span>—</span> Experta en salud y género
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El vaiv&eacute;n hormonal jugar&aacute; su papel, pero hay muchos otros factores psicosociales, culturales y relacionales a los que no suele prestarse atenci&oacute;n y que sin embargo tienen un peso mucho mayor. <strong>La sexualidad es amplia y compleja, no es estanca</strong>. Condiciona mucho la expectativa cultural que hay sobre la menopausia. Si asumo que ha llegado el fin de mi vida sexual no me estoy permitiendo iniciar un proceso de b&uacute;squeda de una sexualidad que a m&iacute; me nutra. Porque la realidad es que <strong>se puede seguir disfrutando del mismo placer o m&aacute;s</strong>&rdquo;, sostiene la experta en salud y g&eacute;nero M&oacute;nica Felipe-Larralde.
    </p><h3 class="article-text">Un &ldquo;caj&oacute;n de desastres&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La especialista apunta a elementos que pueden condicionar el deseo, desde el estr&eacute;s a la calidad de vida o de pareja. &ldquo;Esta generaci&oacute;n de mujeres a las puertas de la menopausia puede estar a&uacute;n criando hijos y a veces tambi&eacute;n a sus padres; trabaja fuera de casa y dentro; el estr&eacute;s y el cansancio son muy frecuentes....&rdquo;. Por otro lado, est&aacute;n las ideas preconcebidas y estereotipadas sobre la sexualidad femenina que seguimos arrastrando: &ldquo;Somos objeto de deseo al servicio de otro, no un sujeto deseante. A muchas mujeres lo que les pasa en esta etapa es que sencillamente no les apetece seguir manteniendo una sexualidad que les es ajena&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ella es una de las profesionales que participa en el reci&eacute;n nacido proyecto <a href="https://caps.cat/proyecto-salud-para-disfrutar-sin-limite-de-edad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Salud para disfrutar sin l&iacute;mite de edad</em></a><em> </em>desarrollado, en colaboraci&oacute;n con el Instituto de las Mujeres, por el Centro de An&aacute;lisis y Programas Sanitarios (CAPS). Dirigido especialmente a profesionales, el proyecto busca romper con la idea que asocia la menopausia a la vejez, el declive y la decadencia y apuesta por una intervenci&oacute;n que, lejos de demonizar o idealizar esta etapa vital, la acompa&ntilde;e desde una mirada integral. Que s&iacute;, que hay vida sexual m&aacute;s all&aacute; de este momento tan temido por las propias mujeres es una de las nociones que intenta transmitir.
    </p><p class="article-text">
        Carme Valls, presidenta del CAPS y una de las mayores expertas en medicina con perspectiva de g&eacute;nero, recuerda que ya hace d&eacute;cadas que se abri&oacute; la puerta a entender la sexualidad como una realidad multifactorial. &ldquo;En 1996 en un congreso sobre menopausia en Estocolmo ya hubo un trabajo presentado por una psiquiatra sueca que demostraba que en la disminuci&oacute;n de la libido pesaba m&aacute;s la relaci&oacute;n de pareja que las hormonas&rdquo;, explica la experta, que alude a un abanico de factores entre los que menciona las circunstancias personales, la salud mental, la sexualidad previa o incluso sus condiciones econ&oacute;micas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo sofocos y 45 años, menopausia. No tengo deseo, menopausia. Me duelen las relaciones sexuales, menopausia. Estoy cansada, menopausia. Todo se achaca a la menopausia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberta Fabris</span>
                                        <span>—</span> Ginecóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para las expertas, uno de los problemas es que la menopausia es &ldquo;un caj&oacute;n de sastre&rdquo; o de &ldquo;desastres&rdquo;, como lo llama Valls. &ldquo;Tengo sofocos, 45 a&ntilde;os, menopausia. No tengo deseo, menopausia. Me duelen las relaciones sexuales, menopausia. Estoy cansada, menopausia. Todo se achaca a la menopausia. Sin embargo, hay por ejemplo much&iacute;simas mujeres tomando antidepresivos que como efecto colateral reducen el deseo&rdquo;, ejemplifica Fabris. Valls habla de &ldquo;la biolog&iacute;a que s&iacute; puede limitar&rdquo; la l&iacute;bido y que no tiene tanto que ver con las hormonas pero a la que parad&oacute;jicamente no se le presta tanta atenci&oacute;n: &ldquo;El cansancio es uno de los s&iacute;ntomas m&aacute;s reportados. Y hay enfermedades como la diabetes, las de la tiroides o falta de hierro que lo provocan. Claro, en esa situaci&oacute;n ni tienes ganas de nada, pero si cuando llega una mujer lo metemos todo en el caj&oacute;n de la menopausia o la fibromialgia y no profundizamos para ver qu&eacute; puede estar interfiriendo en su placer o su cansancio no les ayudamos en nada&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Patrones nuevos</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Yo siempre digo a lo mejor no es que pierdas el deseo, es que no deseas a Manuel&rdquo;, comenta entre risas Felipe-Larralde. Lejos de sonar reduccionista, la experta utiliza la frase en el contexto de una relaci&oacute;n heterosexual para poner de relieve la importancia de mirar m&aacute;s all&aacute; de las hormonas y los cambios f&iacute;sicos que trae la menopausia. &ldquo;Es un buen momento para hacerse preguntas sobre la relaci&oacute;n, pero sobre todo es que los modelos de sexualidad que aprendemos pueden llegar a ser aburridos. Manuel igual est&aacute; tambi&eacute;n intentando cumplir unos c&aacute;nones y ya no funcionan. La sexualidad va cambiando igual que cambia la relaci&oacute;n, hay que reinventarse constantemente&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante hablar de placer, abrirse a otras formas de sexualidad. Puede que te des cuenta de que no te gusta el coito pero sí masturbarte con 60</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alberta Fabris</span>
                                        <span>—</span> Ginecóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fabris, ginec&oacute;loga del Zentro Empat&iacute;a, destaca que cada proceso es &uacute;nico, pero coincide en que en muchas ocasiones lo que emerge en las parejas formadas por un hombre y una mujer es que el patr&oacute;n coitoc&eacute;ntrico ya no es para ellas. &ldquo;A lo mejor para la mujer nunca lo fue, pero yo tengo a parejas que ya no practican la penetraci&oacute;n pero tras 40 a&ntilde;os juntos tienen una vida sexual plena. Es importante hablar de placer, abrirse a otras formas de sexualidad. Puede que te des cuenta de que no te gusta el coito pero s&iacute; masturbarte con 60 o que redescubras el deseo a trav&eacute;s de juegos er&oacute;ticos o un placer m&aacute;s epid&eacute;rmico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pasa entre las parejas de mujeres? &iquest;Viven mejor este proceso? Felipe-Larralde intuye que s&iacute; porque &ldquo;quiz&aacute; se atreven m&aacute;s a comunicar con la otra parte&rdquo; y compartir lo que est&aacute; ocurriendo y est&aacute;n experimentando mientras que Fabris, aunque coincide en la posibilidad de que haya m&aacute;s comunicaci&oacute;n, recibe en consulta a parejas lesbianas o bisexuales con la misma situaci&oacute;n. &ldquo;Por mi experiencia, la demanda no es tan diferencial porque es complicado tambi&eacute;n para ellas la falta de deseo y al final el relato cultural sobre la menopausia tambi&eacute;n ha calado en ellas&rdquo;, resume.
    </p><h3 class="article-text">Conectar con el propio placer</h3><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, para Valls, m&aacute;s all&aacute; de la pareja y en todos los casos, es clave intentar &ldquo;poner en primer plano el deseo propio&rdquo;, un deseo, el femenino, &ldquo;que ha sido negado y ha quedado escondido&rdquo; sobre todo para aquellas que hoy entran en la menopausia o est&aacute;n en ella y que fueron educadas en la represi&oacute;n. &ldquo;Hay quienes incluso teniendo pareja y queriendo estar con ella, lo que est&aacute;n aprendiendo es a desearse a s&iacute; mismas. El descubrimiento del placer en muchos casos llega cuando ya no est&aacute;n constantemente pensando en la mirada ajena o dedic&aacute;ndose a los dem&aacute;s y empiezan a pensar 'bueno &iquest;a m&iacute; qu&eacute; me apetece? o &iquest;qu&eacute; quiero hacer?'&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El descubrimiento del placer en muchos casos llega cuando ya no están constantemente pensando en la mirada ajena o dedicándose a los demás y empiezan a pensar &#039;bueno ¿a mí qué me apetece?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carme Valls</span>
                                        <span>—</span> Endocrinóloga y experta en medicina con perspectiva de género
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que para las expertas, el deseo tiene mucho que ver con conectar con el propio placer m&aacute;s all&aacute; de lo considerado estrictamente como sexual. Felipe-Larralde lo explica: &ldquo;La sexualidad no es solo lo que sucede en la cama, tiene que ver con estar presente en un cuerpo sensible y abierto a los sentidos. Vamos todo el d&iacute;a estresadas, llegamos a la cama y queremos tener un orgasmo. As&iacute; no funciona. El cuerpo necesita conectarse con espacios de placer cada d&iacute;a, puede ser desde tomarse un caf&eacute; al sol, escuchar una m&uacute;sica que guste o dedicar un rato a la jardiner&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, la comunicaci&oacute;n es fundamental, apunta la experta. &ldquo;Hay mujeres que llevar&aacute;n 20 a&ntilde;os haciendo lo mismo y no les gusta. Es importante decirlo. Atreverse a expresar lo que una quiere y crear, en el caso de que sea con una pareja, espacios de b&uacute;squeda, de exploraci&oacute;n y experimentaci&oacute;n. Tambi&eacute;n es importante saber que es un proceso, que no hay una meta a la que llegar porque esto se construye cada d&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, en lo que todas las especialistas coinciden es en la importancia de personalizar. &ldquo;Lo que no debemos es simplificar. Tenemos que escuchar a las mujeres y acompa&ntilde;arlas. Hacerles anal&iacute;ticas, ver qu&eacute; medicaci&oacute;n toman, qu&eacute; calidad de vida y de relaci&oacute;n de pareja, en su caso, tienen&rdquo;, se&ntilde;ala Fabris, una intervenci&oacute;n &ldquo;multidisciplinar&rdquo; de la que a&uacute;n, en general, no se ha hecho eco la sanidad p&uacute;blica, lamentan las expertas. &ldquo;Habr&aacute; a quien le sirva con usar <em>satisfyer</em> una vez por semana, quien necesite cremas o aceites para hidratar, ir a la fisio de suelo p&eacute;lvico o en casos muy invalidantes recurrir a la terapia hormonal sustitutiva. Lo m&aacute;s importante es escuchar y dar opciones&rdquo;, concluye la ginec&oacute;loga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hay-vida-sexual-menopausia-veces-no-pierdas-deseo-no-deseas-pareja_1_11311611.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Apr 2024 10:51:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hay vida sexual más allá de la menopausia: “A veces no es que pierdas el deseo, es que no deseás a tu pareja"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Sexualidad,Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo la menopausia alargó la esperanza de vida de las ballenas hembras hasta llegar a duplicar la de los machos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/menopausia-alargo-esperanza-vida-ballenas-hembras-llegar-duplicar-machos_1_11211646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b9174b3-1325-42ab-af17-bffea5834c79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo la menopausia alargó la esperanza de vida de las ballenas hembras hasta llegar a duplicar la de los machos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio centrado en las ballenas dentadas echa luz a la explicación evolutiva de este fenómeno, que también afecta a los humanos, y ofrece respuestas a cuestiones como por qué esta solución no está más extendida y por qué no hay 'abuelos' con menopausia.</p></div><p class="article-text">
        La menopausia es un fen&oacute;meno muy raro en la naturaleza que solo experimentan seis de las m&aacute;s de 5.000 especies de mam&iacute;feros que existen, entre ellas cinco especies de ballenas dentadas (calderones tropicales, falsas orcas, orcas, narvales y belugas) y las hembras humanas, adem&aacute;s de un grupo de chim panc&eacute;s en Uganda que ha descolocado recientemente a los cient&iacute;ficos. En general, esta <em>anomal&iacute;a</em> consiste en que las hembras de estas especies siguen viviendo mucho tiempo despu&eacute;s de haber terminado su periodo reproductivo, lo que les permite ayudar a sus parientes m&aacute;s j&oacute;venes, mejorando la continuidad de sus genes, y limita la competencia por los recursos entre generaciones. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las causas y la forma en que evolucion&oacute; la menopausia no se conocen bien y los cient&iacute;ficos se plantean varias dudas: &iquest;este desajuste entre vida reproductiva y vida biol&oacute;gica se produjo porque se acort&oacute; el periodo de fertilidad de las hembras o porque se estir&oacute; el tiempo de vida por el otro extremo? Por otro lado, &iquest;pes&oacute; m&aacute;s el hecho de que esta estrategia permite a estas hembras cuidar de sus nietos (&ldquo;hip&oacute;tesis de la abuela&rdquo;) o que estas madres sigan en el grupo sin competir con sus hijas teniendo m&aacute;s cr&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        Para intentar poner un poco de claridad, el equipo de <a href="https://psychology.exeter.ac.uk/staff/profile/index.php?web_id=Samuel_Ellis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sam Ellis</a>, de la Universidad de Exeter, ha reunido y analizado los datos disponibles de las diferentes especies de ballenas (con menopausia y sin ella) y los ha comparado entre s&iacute;. Los resultados, publicados este mi&eacute;rcoles <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07159-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-024-07159-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>, les llevan a concluir que la menopausia evolucion&oacute; cuando las hembras extendieron la duraci&oacute;n de su vida sin aumentar o reducir su vida reproductiva. Y, al mismo tiempo, esto aument&oacute; la superposici&oacute;n de su esperanza de vida con sus nietos y sus descendientes, sin incrementar su superposici&oacute;n reproductiva con sus hijas para evitar la competencia con ellas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las hembras de las orcas pueden vivir hasta los 80 años, mientras que los machos suelen morir a los 40</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los resultados indican que las especies de ballenas con menopausia suelen vivir m&aacute;s que las que no la tienen, mientras que la vida reproductiva (durante la cual las hembras pueden tener descendencia) es m&aacute;s o menos la misma en todos los grupos. A juicio de los autores, esto es la prueba de que la menopausia se alcanz&oacute; al estirar la vida de las hembras sin afectar a la duraci&oacute;n de su horquilla de fertilidad. Y que esto dio lugar a claras &ldquo;ventajas intergeneracionales&rdquo;, ya que en los grupos en los que madres e hijas cr&iacute;an a la vez las posibilidades de supervivencia disminuyen.
    </p><h3 class="article-text">Hembras el doble de longevas</h3><p class="article-text">
        Los hallazgos muestran que las hembras de las cinco especies de ballenas que experimentan la menopausia viven una media de unos 40 a&ntilde;os m&aacute;s que otras hembras de ballenas de tama&ntilde;o similar. Seg&uacute;n los autores, estas ballenas han evolucionado para vivir vidas mucho m&aacute;s largas y as&iacute; poder cuidar de sus familias. En los casos extremos llegan a duplicar la esperanza de vida de los machos de la misma especie, como sucede con las hembras de las orcas, que pueden vivir hasta los 80 a&ntilde;os, mientras que los machos suelen morir a los 40.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una madre orca posreproductiva (K14) guiando a su hijo pequeño (K42) y a su hijo adulto (K26)"
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            <span class="title">
                Una madre orca posreproductiva (K14) guiando a su hijo pequeño (K42) y a su hijo adulto (K26)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Las grandes diferencias sexuales en la esperanza de vida est&aacute;n presentes en las orcas y los calderones tropicales, pero la esperanza de vida es mucho m&aacute;s uniforme en las otras especies con menopausia&rdquo;, explica Ellis a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;En este art&iacute;culo encontramos que, en promedio, la diferencia entre sexos en la esperanza de vida es mayor en las especies con menopausia que en las especies sin menopausia&rdquo;, matiza. La causa por la que no hay un margen de diferencia tan grande en humanos es que &ldquo;no parece ser una condici&oacute;n necesaria para que evolucione la menopausia, aunque s&iacute; ocurra en ocasiones&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; no hay <em>abuelos</em> con menopausia</h3><p class="article-text">
        Una de las preguntas que surgen al analizar estos datos es: si la menopausia es una estrategia biol&oacute;gica tan aparentemente ventajosa, &iquest;por qu&eacute; solo ha aparecido en seis grupos de mam&iacute;feros? &ldquo;La evoluci&oacute;n de la menopausia y una larga vida post-reproductiva s&oacute;lo podr&iacute;a ocurrir en circunstancias muy espec&iacute;ficas&rdquo;, explica <a href="https://psychology.exeter.ac.uk/staff/profile/index.php?web_id=darren_croft" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Darren Croft</a>, coautor del trabajo. &ldquo;En primer lugar, una especie debe tener una estructura social en la que las hembras pasen su vida en estrecho contacto con sus cr&iacute;as y nietos. En segundo lugar, las hembras deben tener la oportunidad de ayudar de manera que mejoren las posibilidades de supervivencia de su familia.&nbsp;Por ejemplo, se sabe que las ballenas dentadas hembras comparten alimentos y utilizan sus conocimientos para guiar al grupo a encontrar comida cuando escasea&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las hembras de las cinco especies de ballenas que experimentan la menopausia viven una media de unos 40 años más que otras hembras de ballenas de tamaño similar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; no hay &lsquo;abuelos&rsquo; con menopausia que cuiden de las cr&iacute;as? &ldquo;Hay diferentes presiones en machos y hembras de mam&iacute;feros y la situaci&oacute;n funciona de forma diferente en ambos&rdquo;, responde Croft durante un encuentro con periodistas. &ldquo;La diferencia est&aacute; en la forma en que <em>funcionan</em> los mam&iacute;feros; las hembras cuidan de las cr&iacute;as, y en estas especies se quedan con sus madres para toda la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que una de las claves es la oportunidad&rdquo;, responde Ellis. &ldquo;En los mam&iacute;feros, las hembras saben qui&eacute;nes son sus descendientes (y, por tanto, potencialmente sus nietos). Pero en las orcas, por ejemplo, los machos se aparean con hembras de otros grupos, de modo que todas sus cr&iacute;as est&aacute;n en cualquier grupo y nunca las ver&aacute;n&rdquo;, prosigue. &ldquo;Por lo tanto, no tienen la oportunidad de brindar ayuda intergeneracional o causar da&ntilde;o intergeneracional, que es lo que encontramos en este art&iacute;culo como los dos rasgos clave que se seleccionan para la menopausia&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Convergencia con los humanos</h3><p class="article-text">
        A pesar de las diferencias obvias entre ballenas y humanos, y de estar separados por 90 millones de a&ntilde;os de evoluci&oacute;n, los autores creen que esta investigaci&oacute;n muestra que tenemos historias de vida notablemente similares en la din&aacute;mica de las estructuras sociales, que han evolucionado de forma independiente. Al vivir m&aacute;s tiempo sin extender su vida reproductiva, argumentan los investigadores, las hembras postmenop&aacute;usicas tienen m&aacute;s a&ntilde;os para ayudar a sus hijos y nietos, sin aumentar el per&iacute;odo de &ldquo;superposici&oacute;n&rdquo; en el que compiten con sus hijas en la reproducci&oacute;n y crianza, al ser madres y abuelas al mismo tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El proceso de evoluci&oacute;n favorece rasgos y comportamientos mediante los cuales un animal transmite sus genes a generaciones futuras&rdquo;, dice Ellis. &ldquo;La forma m&aacute;s obvia para que una hembra haga esto es reproducirse durante toda su vida, y esto es lo que sucede en casi todas las especies animales&rdquo;. Pero en el caso de ballenas dentadas y humanos la soluci&oacute;n ha sido diferente y las &ldquo;abuelas&rdquo; han tenido un papel clave en la supervivencia de los grupos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las especies con menopausia, las hembras mayores tienen más oportunidades de ayudar a sus crías y nietas, pero hay menos oportunidades de competencia entre generaciones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rebecca Sear</span>
                                        <span>—</span> Zoóloga de la &#039;London School of Hygiene &amp; Tropical Medicine&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A juicio de la zo&oacute;loga <a href="https://www.lshtm.ac.uk/aboutus/people/sear.rebecca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rebecca Sear</a>, que escribe un art&iacute;culo de an&aacute;lisis sobre este trabajo en <em>Nature</em>, los resultados vienen a conciliar las dos principales explicaciones para la menopausia. Sirve para que asegurar la supervivencia de los nietos (&ldquo;hip&oacute;tesis de la abuela&rdquo;), pero tambi&eacute;n respalda que la menopausia evolucion&oacute; para reducir la competencia por los recursos entre generaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las especies con menopausia, las hembras mayores tienen m&aacute;s oportunidades de ayudar a sus cr&iacute;as y nietas, pero hay menos oportunidades de competencia entre generaciones&rdquo;, escribe. &ldquo;Esto se debe a que las abuelas de las ballenas pasan parte de su vida posterior sin producir descendencia, lo que competir&iacute;a con sus nietas por los recursos&rdquo;. &ldquo;En conjunto &mdash;concluye&mdash;, estos patrones demogr&aacute;ficos sugieren que tanto las hip&oacute;tesis de cooperaci&oacute;n como de competencia para la evoluci&oacute;n de la menopausia son aceptables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Igual es sorprendente para muchos, pero quiz&aacute;s podamos aprender m&aacute;s sobre la menopausia humana estudiando los cet&aacute;ceos que estudiando a los humanos&rdquo;, comenta&nbsp;<a href="https://twitter.com/BioTay" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Jos&eacute; Osuna Mascar&oacute;</a>, doctor en Biolog&iacute;a y especialista en comportamiento animal.&nbsp;La clave est&aacute; en que al ser varias las especies de cet&aacute;ceos con menopausia y tambi&eacute;n sin menopausia, se han podido contrastar hip&oacute;tesis y predicciones. &ldquo;Es muy interesante ver c&oacute;mo la estructura social de, por ejemplo, las orcas acaba dando forma a su biolog&iacute;a a tantos niveles&rdquo;, asegura. &ldquo;El hecho de que los machos se queden con sus madres, mientras que las hembras se distancien de ellas, acaba dando lugar a que los machos sean mucho m&aacute;s grandes que ellas, pero tambi&eacute;n a que las hembras vivan mucho m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, al final todo se reduce a las diferentes estrategias reproductivas de machos y hembras. &ldquo;Quiz&aacute;s a&uacute;n queden sorpresas por revelar aqu&iacute;&rdquo;, afirma Osuna Mascar&oacute;. &ldquo;El hecho de que el periodo reproductivo no se vea extendido junto con la esperanza de vida ahora mismo se explica por esa necesidad de evitar la competencia con las nuevas generaciones, creo que debemos preguntarnos si existen otras restricciones a esto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/menopausia-alargo-esperanza-vida-ballenas-hembras-llegar-duplicar-machos_1_11211646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Mar 2024 09:13:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo la menopausia alargó la esperanza de vida de las ballenas hembras hasta llegar a duplicar la de los machos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Menopausia,Ballenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Calores durante la menopausia: por qué se producen y cómo pueden combatirse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/menopausia-calores-como-eliminar-sofocos_1_11210134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/230b7243-adbb-4f51-b32f-6d6b15dea0c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Calores durante la menopausia: por qué se producen y cómo pueden combatirse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fisiológicamente, esta fase vital se caracteriza por una disminución de producción de hormonas como el estrógeno y la progesterona, que puede generar cambios en la sexualidad, insomnio, alteraciones en la piel, trastornos del estado de ánimo y síntomas vasomotores.</p></div><p class="article-text">
        Si preguntamos a alguien qu&eacute; es la menopausia, seguramente nos contestar&aacute;: &ldquo;es cuando una mujer deja de menstruar y ya no puede tener hijos&rdquo;. En principio podr&iacute;a darse por buena esta definici&oacute;n, aunque tiene matices.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la mujeres pasan por un periodo de transici&oacute;n hasta que dejan atr&aacute;s la etapa f&eacute;rtil. Esta fase comprende los procesos naturales de perimenopausia y menopausia y suelen experimentarla mujeres de entre 45 y 55 a&ntilde;os, aunque la edad puede variar.
    </p><p class="article-text">
        La perimenopausia se manifiesta con la aparici&oacute;n de irregularidades en el ciclo menstrual y otros s&iacute;ntomas relacionados com&uacute;nmente con la menopausia. Esta etapa se extiende hasta 12 meses despu&eacute;s de la menopausia y se identific&oacute; como&nbsp;<a href="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIR.0000000000000912" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un periodo de mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares</a>.
    </p><p class="article-text">
        Estrictamente hablando, se considera que se tiene la menopausia cuando pasaron m&aacute;s de 12 meses de la &uacute;ltima menstruaci&oacute;n, lo que marca el final de la etapa reproductiva.
    </p><p class="article-text">
        Fisiol&oacute;gicamente, esta fase vital se caracteriza por una disminuci&oacute;n de producci&oacute;n de hormonas&nbsp;<a href="https://aeem.es/wp-content/uploads/2022/10/n1870_libro-jovenes-aeem-04-05-20-baja12.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el estr&oacute;geno y la progesterona</a>, que puede generar&nbsp;<a href="https://theconversation.com/menopausia-habitos-y-tratamientos-para-potenciar-la-sexualidad-221935" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambios en la sexualidad</a>, insomnio, alteraciones en la piel, trastornos del estado de &aacute;nimo y s&iacute;ntomas vasomotores. Aqu&iacute; nos referiremos a estos &uacute;ltimos: sofocos, calor intenso, sudoraci&oacute;n excesiva, palpitaciones, sudores nocturnos&hellip;
    </p><h2 class="article-text">Un fallo del 'termostato' interno</h2><p class="article-text">
        Se estima que&nbsp;<a href="https://aeem.es/wp-content/uploads/2023/11/Sofocos-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 70-80% de las mujeres sufrir&aacute;n alg&uacute;n s&iacute;ntoma vasomotor durante la menopausia</a>, con una intensidad variable, aunque solo a un 20% le afectar&aacute; de forma importante en su calidad de vida. Los sofocos y los sudores nocturnos se suelen experimentar durante unos cinco a&ntilde;os desde el inicio de la menopausia, si bien en algunas personas pueden prolongarse m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Los mecanismos que desencadenan los calores o sofocos&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1521693421001668?casa_token=ram3mK-hEXYAAAAA:kxomDtbsxTJNG0Spx0CV4kRLUa8wfSULixtrG8ZqSejOxR64FFLyQnBtB3H4n4sEW87NWkls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no est&aacute;n del todo claros</a>. Por un lado, se deben a los cambios hormonales (disminuci&oacute;n de estr&oacute;genos) y, por otro, a un fallo de termorregulaci&oacute;n de una regi&oacute;n del cerebro llamada hipot&aacute;lamo. El cuerpo percibe de forma err&oacute;nea un leve aumento de temperatura y provoca respuestas exageradas para disminuir el calor mediante vasodilataci&oacute;n cut&aacute;nea (rubor), sudoraci&oacute;n profusa y otras reacciones para enfriarse.
    </p><p class="article-text">
        Estos episodios aparecen en cualquier momento del d&iacute;a, m&aacute;s frecuentemente por la noche y con mayor intensidad en verano. Su duraci&oacute;n var&iacute;a desde pocos segundos hasta varios minutos y puede estar acompa&ntilde;ado de palpitaciones, pero cada mujer los experimenta de una manera diferente.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los siguientes factores aumentan la probabilidad de sufrirlos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La obesidad, sobre todo en la perimenopausia.</li>
                                    <li>La menopausia precoz.</li>
                                    <li>La presencia de s&iacute;ndromes premenstruales durante la edad f&eacute;rtil.</li>
                                    <li>La menopausia quir&uacute;rgica o farmacol&oacute;gica (extirpaci&oacute;n de ovarios o menopausia inducida mediante f&aacute;rmacos para tratar un c&aacute;ncer de mama).</li>
                                    <li>La regi&oacute;n geogr&aacute;fica donde vive la mujer y su origen &eacute;tnico. Afecta m&aacute;s a las mujeres africanas, seguidas de las europeas y mucho menos a las japonesas.</li>
                                    <li>La ingesta de alcohol.</li>
                                    <li>El consumo de tabaco.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Riesgo de enfermedades cardiovasculares</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1521690X23000556?casa_token=_e-WVCmf3hMAAAAA:xNLTlp1Im3nKnqbmjStOT5uQDyjX1sqASxSqKvf2athxanUkizrIjjY_FcjBsjKlDME7paaV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algunos estudios</a>&nbsp;relacionan los s&iacute;ntomas vasomotores frecuentes con un incremento del riesgo a padecer enfermedades cardiovasculares (accidentes cerebrovasculares, infarto agudo de miocardio&hellip;), especialmente en mujeres menores de 60 a&ntilde;os. Se considera que los sofocos son persistentes cuando se dan m&aacute;s de seis veces a la semana.
    </p><p class="article-text">
        En 2021 se public&oacute;&nbsp;<a href="https://www.ahajournals.org/doi/epub/10.1161/JAHA.120.017416" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a>&nbsp;que hizo el seguimiento de un grupo de mujeres de entre 42 y 52 a&ntilde;os durante 20 a&ntilde;os. Los investigadores observaron que, efectivamente, los sofocos y sudores nocturnos persistentes estaban asociados a un mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Visto todo lo anterior, sobra recalcar la importancia que adquiere el control de los s&iacute;ntomas vasomotores, tanto para mejorar la calidad de vida de las mujeres como para prevenir las citadas enfermedades.
    </p><h2 class="article-text">Prevenci&oacute;n y tratamientos</h2><p class="article-text">
        Las mujeres en la fase de perimenopausia pueden seguir&nbsp;<a href="https://aeem.es/wp-content/uploads/2022/10/n1870_libro-jovenes-aeem-04-05-20-baja12.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas recomendaciones en su estilo de vida</a>&nbsp;<a href="https://aeem.es/wp-content/uploads/2023/11/Sofocos-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para mejorar estas molestias</a>, aunque un 25% de ellas precisar&aacute;n de otros tratamientos.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>1. Cambios en el estilo de vida:</strong></span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Evitar alimentos picantes y comidas y bebidas muy calientes y copiosas.</li>
                                    <li>No ingerir alcohol y bebidas estimulantes.</li>
                                    <li>Aumentar el consumo de vegetales y alimentos ricos en fitoestr&oacute;genos como la soja y el lino.</li>
                                    <li>Disminuir las grasas no saludables y los az&uacute;cares en la dieta.</li>
                                    <li>Realizar una actividad f&iacute;sica moderada, alternando ejercicios de fuerza con actividad aer&oacute;bica (caminatas r&aacute;pidas durante al menos 30 minutos).</li>
                                    <li>Mantener una <a href="https://www.eldiario.es/era/temperatura-para-dormir-bien_1_10626677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">temperatura adecuada, sobre todo en el dormitorio a la hora de dormir</a>.</li>
                                    <li>Conservar un peso saludable.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>2. Tratamientos:</strong></span>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Terapia hormonal. Suele ser el tratamiento m&aacute;s eficaz, siempre bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica. Existen distintos preparados, como la tibolona, la terapia combinada (estr&oacute;genos y progesterona) y la no combinada. Se administran por v&iacute;a oral, transd&eacute;rmica (parches) o vaginal, y la duraci&oacute;n suele ser de unos cinco a&ntilde;os, dependiendo de si se mantienen los sofocos y s&iacute;ntomas vasomotores. Es recomendable que se hagan revisiones m&eacute;dicas en los primeros tres meses desde que se empieza el tratamiento hormonal para despu&eacute;s repetirlas cada a&ntilde;o.</li>
                                    <li>F&aacute;rmacos no hormonales. En el caso de estar contraindicada la terapia hormonal, puede valorarse el uso de inhibidores de la recaptaci&oacute;n de la&nbsp;<a href="https://theconversation.com/es/topics/serotonina-82258" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">serotonina</a>.</li>
                                    <li><a href="https://aeem.es/wp-content/uploads/2023/11/Sofocos-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Terapia con productos naturales</a>. Existen distintos preparados de plantas que pueden ayudar a mejorar los sofocos y otros s&iacute;ntomas vasomotores, como las hojas de salvia (en dosis recomendadas de 300-400 mg/d&iacute;a) o el extracto citoplasm&aacute;tico de polen (160 mg/d&iacute;a los dos primeros meses para continuar con 80 mg/d&iacute;a). Y aunque algunos estudios no ven claro el efecto de los fitoestr&oacute;genos (isoflavonas de soja y tr&eacute;bol rojo), su toma no est&aacute; contraindicada.</li>
                                    <li>T&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n. Dado que el estr&eacute;s puede aumentar los sofocos, t&eacute;cnicas como la meditaci&oacute;n, el&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>mindfulness</em></span>&nbsp;y la respiraci&oacute;n profunda resultan tambi&eacute;n beneficiosas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En resumen, aunque la menopausia es una etapa m&aacute;s en la vida de la mujer, conviene abordarla de manera integral. Es importante seguir un estilo de vida saludable, practicar t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n y consultar con los profesionales de la salud para valorar las terapias hormonales adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Conversation</em></a><em><strong>. Pod&eacute;s leerlo&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/sofocos-durante-la-menopausia-por-que-se-producen-y-como-pueden-combatirse-222001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>aqu&iacute;</em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Isabel Cobo Cuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/menopausia-calores-como-eliminar-sofocos_1_11210134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Mar 2024 14:08:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Calores durante la menopausia: por qué se producen y cómo pueden combatirse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agitando el viento caliente de la menopausia: romper el tabú y mantener el goce]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/agitando-viento-caliente-menopausia-romper-tabu-mantener-goce_132_10945257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5b94f54-0b0a-4d34-ae34-120eb5818bf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agitando el viento caliente de la menopausia: romper el tabú y mantener el goce"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abanicos y silencio han rodeado el climaterio desde hace décadas pero feministas y profesionales de la salud están decididas a romper el estigma con información. </p></div><p class="article-text">
        La abuela Elena se abanicaba y se quejaba: &ldquo;Qu&eacute; calor, hasta veo estrellitas&rdquo;. Esta ni&ntilde;a, ahora en climaterio, le respond&iacute;a: &ldquo;Qu&eacute; rom&aacute;ntica, nona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa <em>nonna</em> hab&iacute;a acompa&ntilde;ado a la ni&ntilde;a en la menarca que ocurri&oacute; en unas vacaciones de invierno en la casa chorizo de la abuela, etapa a la que lleg&oacute; con escueta informaci&oacute;n suministrada por mam&aacute;. Unos tips breves en medio de una pausa en la novela de Alberto Migr&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Elena explic&oacute; c&oacute;mo usar comprensas menstruales, pregunt&oacute; si dol&iacute;a algo y luego devolvi&oacute; a la ni&ntilde;a a la casa materna-paterna, y estuvo presente luego en muchos momentos de dolores menstruales con remedios caseros y suministrando bolsa de agua caliente para los espasmos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero nunca mencion&oacute; la palabra &ldquo;menopausia&rdquo; </strong>cuando se abanicaba por los sofocos que caracterizan a esta etapa natural que toda, toda, mujer atraviesa.
    </p><p class="article-text">
        El abanico, cuenta la web del Museo del Abanico de Londres, lleg&oacute; a Europa desde el Oriente en el siglo XII y&nbsp;era un s&iacute;mbolo de status social. Con el tiempo tambi&eacute;n se convirti&oacute; en un instrumento de comunicaci&oacute;n discreto, con c&oacute;digos de abrir, cerrar o taparse la cara con el admin&iacute;culo para demostrar inter&eacute;s o no por un hombre.
    </p><p class="article-text">
        Y seguramente, colabor&oacute; mucho ante los sofocos del climaterio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El abanico ya no es parte de un código de seducción sino un guiño entre mujeres que atraviesan la misma etapa (y los mismos sofocos)."
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            <span class="title">
                El abanico ya no es parte de un código de seducción sino un guiño entre mujeres que atraviesan la misma etapa (y los mismos sofocos).                            </span>
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        Ahora, en el siglo XXI, el abanico en reuniones sociales, sobre todo y casi siempre si hay mujeres post 40, puede desplegar una charla sobre menopausia y climaterio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es que al pensar el abanico surge una invitaci&oacute;n a la analog&iacute;a de tener (abanico desplegado) o no tener (abanico plegado) informaci&oacute;n sobre menopausia para tomar decisiones informadas y aspirar a una mejor calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        Proceso que atraviesan las protagonistas de esta nota, a partir del cual desplegaron sus abanicos, movieron el viento para hacer incidencia al hablar de un tema a&uacute;n tab&uacute;.
    </p><h3 class="article-text">Una pregunta personal que impuls&oacute; una investigaci&oacute;n sobre salud p&uacute;blica</h3><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) estima que para el a&ntilde;o 2025  m&aacute;s de 1.000 millones de personas en todo el mundo habr&aacute;n atravesado la menopausia, de las cuales cerca de 37 millones vivir&aacute;n en Am&eacute;rica Latina y el Caribe.
    </p><p class="article-text">
        En esa regi&oacute;n se centra la tesis &ldquo;Mujeres, climaterio, menopausia y su abordaje desde las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en salud. Situaci&oacute;n actual en la regi&oacute;n de Am&eacute;rica Latina y el Caribe&rdquo;, de<strong> Mar&iacute;a Sol East Goenaga</strong> para un postgrado del Programa Regional en G&eacute;nero y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).
    </p><p class="article-text">
        Licenciada en Antropolog&iacute;a y Mag&iacute;ster en G&eacute;nero y Pol&iacute;ticas, con 44 a&ntilde;os, s&iacute;ntomas de premenopausia, y con trayectoria en trabajar en salud sexual y reproductiva en al &aacute;mbito p&uacute;blico y en el sistema de Naciones Unidas, donde es especialista en salud sexual y reproductiva en la oficina regional de UNFPA en Panam&aacute;,&nbsp;la profesional identific&oacute; que los s&iacute;ntomas con los que conviv&iacute;a recib&iacute;an una &uacute;nica respuesta de la medicina: &ldquo;Es t&iacute;pico de la edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Disfrut&eacute; mucho investigar sobre un tema que me atraves&oacute; como sujeta, me motiv&oacute; y me di cuenta de la escasez de abordajes al respecto&rdquo;, comparte.
    </p><p class="article-text">
        Analiz&oacute; las pol&iacute;ticas en salud sexual y posreproductiva de mujeres con foco en el climaterio y la menopausia en 19 pa&iacute;ses de la regi&oacute;n.<strong> </strong>Encontr&oacute; que solo 7 cuentan con pol&iacute;ticas espec&iacute;ficas: Brasil, Chile, El Salvador, Panam&aacute;, Rep&uacute;blica Dominicana, Uruguay y Venezuela.&nbsp;&ldquo;De estos, algunos cuentan con perspectiva de g&eacute;nero y/o enfoque de curso de vida y otros no&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando habla de curso de vida se refiere a que &ldquo;sea verdaderamente longitudinal en toda la pol&iacute;tica en salud de las mujeres; las ni&ntilde;as y adolescentes deber&iacute;an recibir informaci&oacute;n adecuada a su edad sobre esta etapa de la vida que transicionar&aacute;n en alg&uacute;n momento, posibilitando la agencia y autonom&iacute;a al momento de cuidar su salud y prevenir factores de riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el proceso encontr&oacute; sorpresas: &ldquo;Brasil encar&oacute; la tem&aacute;tica ya en la d&eacute;cada del &lsquo;80, considerando la perspectiva de g&eacute;nero, el enfoque de curso de vida y la no medicalizaci&oacute;n -se&ntilde;ala-.&nbsp; Chile tambi&eacute;n me parece destacable, porque le da mejor estructura a la pol&iacute;tica. Y me sorprendi&oacute; m&aacute;s que Panam&aacute;, El Salvador, Dominicana y Venezuela hubiesen desarrollado abordajes tambi&eacute;n, por su car&aacute;cter m&aacute;s conservador con la salud sexual y pos reproductiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es la primera tesis de su tipo en la regi&oacute;n. Todo un dato que se repetir&aacute; en otras regiones: la falta de investigaci&oacute;n cont&iacute;nua sobre este proceso de la vida de las mujeres.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sandra Magirena, médica y divulgadora sobre climaterio: “No es una enfermedad”, insiste y cuestiona la necesidad de buscar “juventud eterna”.                            </span>
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        Y la conclusi&oacute;n de Sol East Goenaga es que las mujeres y su salud sexual &ldquo;no son una prioridad en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas al momento de comenzar a transicionar la etapa donde se detiene la capacidad de gestar o se finalizan los ciclos menstruales&rdquo;. Es m&aacute;s contundente a&uacute;n: &ldquo;El orden de g&eacute;nero las coloca de manera poco inocente en el lugar de personas con capacidad de gestar, reproducir, cuidar y criar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sol llor&oacute; cuando, al fin, encontr&oacute; una profesional que la acompa&ntilde;ara y orientara en su proceso. &ldquo;Ha sido un camino lleno de obst&aacute;culos, en el sentido de pensar que alguien que es profesional, trabaja hace 10 a&ntilde;os en el campo de la salud sexual, y est&aacute; en Naciones Unidas, en la agencia que lleva esos temas, tard&oacute; 3 a&ntilde;os en dar con la profesional adecuada&rdquo;, resume su vivencia.
    </p><p class="article-text">
        Eso ocurri&oacute; cuando lleg&oacute; a sus manos el libro &ldquo;Regreso a m&iacute;&rdquo; (El Ateneo) de la m&eacute;dica argentina Sandra Magirena. &ldquo;Sandra es mi ginec&oacute;loga de referencia. Recuerdo que me largu&eacute; a llorar por otras situaciones que iban m&aacute;s all&aacute; del climaterio y que ella r&aacute;pidamente identific&oacute; como importantes. Lleg&oacute; en el momento justo. Destacar&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; de todo su conocimiento, el abordaje que hace de esta etapa de la vida, su apertura para abordar una gran variedad de temas que son fundamentales como la sexualidad, el placer, el bienestar general. Sin duda uno de los grandes hallazgos de mi tesis, fue haberla conocido&rdquo;, valora.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No romantizar un proceso natural, que no es una enfermedad&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Siendo una m&eacute;dica especialista en ginecolog&iacute;a infanto juvenil fue cuando atraves&eacute; mi propia menopausia y cuando me di cuenta que hab&iacute;a algo que no ten&iacute;a en cuenta. Me puse a hablar con mujeres, a escucharlas. Decid&iacute; escrib&iacute; el libro a partir del testimonio de mis consultantes, particip&eacute; de Umbral (un documental de la realizadora Raquel Ruiz sobre menopausia), colabor&eacute; con Sol en su tesis y colaboro permanentemente con ustedes, las periodistas&rdquo;, es una ajustada autobiograf&iacute;a climat&eacute;rica que hace Sandra Magirena en el inicio de la charla.
    </p><p class="article-text">
        Recalca la menopausia &ldquo;es un d&iacute;a en la vida, el de la &uacute;ltima menstruaci&oacute;n. Antes y despu&eacute;s, se desarrolla el climaterio. <strong>Y no es una enfermedad</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el hilo de la propuesta de Sol, la m&eacute;dica considera que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas deber&iacute;an incluir &ldquo;como otros programas de salud integral de la mujer, la prevenci&oacute;n en aquellas con menopausia en edad acorde a que ocurra el climaterio, es decir entre los 48 y los 55 a&ntilde;os; promover el cuidado del aparato cardiovascular, la optimizaci&oacute;n de la actividad f&iacute;sica para mejorar la calidad de los huesos, la alimentaci&oacute;n m&aacute;s saludable y cu&aacute;les son los cuidados respecto a su aparato urogenital para mejorar su calidad de vida sexual y evitar el s&iacute;ndrome genitourinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que hay mujeres que tienen menopausia precoz o temprana &ldquo;y que tienen una ventana de oportunidad que es la terapia hormonal de reemplazo y eso no est&aacute; cubierto en un 100% como pasa con insumos de otros programas de salud sexual. Es costoso, y las obras sociales lo cubren pero con el 40% de descuento&rdquo;.
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                    alt="“Concha seca”. Una invitación a transformar los insultos en curiosidad e información para la salud en la etapa postreproductiva."
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                “Concha seca”. Una invitación a transformar los insultos en curiosidad e información para la salud en la etapa postreproductiva.                            </span>
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        En su despliegue de abanico de opciones ella es una comunicadora de salud que transita conferencias, charlas, medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales explicando pedag&oacute;gicamente c&oacute;mo es el aparato genital femenino, indica c&oacute;mo utilizar la humectaci&oacute;n y los masajeadores vaginales &ldquo;que mejoran las condiciones del piso p&eacute;lvico y de la oxigenaci&oacute;n vaginal&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un camino de ida</h3><p class="article-text">
        En el libro &ldquo;Regreso a m&iacute;&rdquo; Sandra sostiene cuatro pilares: mejorar la alimentaci&oacute;n; pensar qu&eacute; tipo de actividad f&iacute;sica va para cada quien; mejorar la sexualidad &ldquo;erotiz&aacute;ndose de una manera acorde y saludable, y manteniendo la salud urogenital, y otro aspecto es la espiritualidad que es el regreso a m&iacute;,&nbsp;que es la conexi&oacute;n con el ser interior que tiene todas las respuestas, sacando las ataduras y los cors&eacute;s que imponen la sociedad en un modelo que no corresponde y molesta como un zapato que queda chico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cree que hay prejuicios y silencios en torno a la menopausia, pero tambi&eacute;n &ldquo;una especie de romantizaci&oacute;n del proceso que veo, sobre todo, en redes locales donde se habla de los test para ver en qu&eacute; situaci&oacute;n de menopausia est&aacute;s, para poner un poco de matices aliviadores, rom&aacute;nticos, de que no es terrible, que es lo mejor de la vida, que vas a tener sexo libremente&hellip; no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Bueno, porque &ldquo;hay un cambio importante biol&oacute;gico que tiene un impacto. Cada una vive su proceso seg&uacute;n la historia de vida: si matern&oacute; o no, c&oacute;mo fue su vida productiva, su erotismo, cuan conectada estuvo con su sexualidad, y eso es particular, y ah&iacute; aparecen mitos y tab&uacute;es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, en Argentina &ldquo;a&uacute;n se la tiende a romantizar, de la misma manera que seguimos sosteniendo el modelo de cuerpos hegem&oacute;nicos. <strong>&iquest;Por qu&eacute; ir atr&aacute;s de la f&oacute;rmula m&aacute;gica de la juventud eterna? </strong>Esto de los chips sexuales para tener fuerza, poder, sexualidad;&nbsp;estar todo el tiempo mat&aacute;ndose en el gimnasio, ponerse cosas en el cuerpo, en la cara para parecer eternamente joven. Una puede arreglarse, mantenerse en peso, saludable y con autoestima alta, pero de ah&iacute; a que sea un trabajo sostener el paso del tiempo que va a ocurrir indefectiblemente, va en contra de naturalizar este proceso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por suerte, en otras partes del mundo hay famosas que empiezan a hablar de menopausia&rdquo;,&nbsp; destaca la m&eacute;dica. Veamos.
    </p><h3 class="article-text">Las estrellas de Hollywood y un gol de media cancha</h3><p class="article-text">
        El West Ham United juega en la Premier League y aparece en esta cr&oacute;nica porque se convirti&oacute; en <strong>el primer club de f&uacute;tbol de esta Liga profesional en recibir la Acreditaci&oacute;n Amistosa con la Menopausia</strong> (MFA sigla de Menopause Friendly Accreditation, en ingl&eacute;s). Un golazo. Se trata de un movimiento potente en Gran Breta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de ayudar a atraer y retener a algunas de las mejores empleadas, nuestro enfoque para lograr la MFA ayudar&aacute; a crear conciencia entre nuestra fuerza laboral masculina y fomentar la alianza para apoyar a&uacute;n m&aacute;s a colegas, amigos y familiares&rdquo;, dijo la vicepresidenta del West Ham United, Karren Brady, cuando recibi&oacute; el reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Hay, obviamente, un contexto de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas acordes para que se den estas iniciativas en un club de f&uacute;tbol y en empresas multinacionales que tambi&eacute;n han recibido la MFA, ya que Gran Breta&ntilde;a cuenta con un plan de acci&oacute;n gubernamental de menopausia.
    </p><p class="article-text">
        Otras voceras del cambio en marcha &ndash;lento, pero ah&iacute; va&ndash; son actrices que han hablado de su climaterio p&uacute;blicamente. Un listado incompleto, y por lo tanto injusto de esas voces incluye a: <strong>Salma Hayek, Pen&eacute;lope Cruz, Gillian Anderson, Halle Berry, Drew Barrymore&nbsp; y Naomi Watts.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la ficci&oacute;n, un buen ejemplo es la serie danesa Borgen, donde la protagonista Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), atraviesa el climaterio y hay escenas con las que muchas nos identificamos.
    </p><p class="article-text">
        Y hay unas fotos que valen la pena. Las de la fot&oacute;grafa catalana Meritxell Perpiny&agrave; Masip que retrat&oacute; las sensaciones climat&eacute;ricas en su cuerpo. &ldquo;Fue un ejercicio cotidiano de honestidad&rdquo;, comparte. Se pueden ver en su web: <a href="https://www.meritxellpmasip.com/perimenopausa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.meritxellpmasip.com/perimenopausa</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y por casa &iquest;c&oacute;mo andamos?
    </p><h3 class="article-text">Las argentinas que hablan de menopausia sin utilizar el &ldquo;concha seca&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Si bien puede variar a diario, el ejercicio de escribir la palabra &lsquo;menopausia&rsquo; en espa&ntilde;ol en el buscador de Google, en la solapa de Noticias da un indicio de por d&oacute;nde andamos: s&oacute;lo aparecen unas 3.500 menciones. Nada para el mundo googlero.
    </p><p class="article-text">
        Y si buscamos mujeres p&uacute;blicas, aparece hablando de climaterio para informar y compartir experiencias la actriz <strong>Mercedes Mor&aacute;n.</strong> Y no mucho m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Hay prejuicios y silencios en torno a la menopausia, pero también “una especie de romantización&quot;."
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            <span class="title">
                Hay prejuicios y silencios en torno a la menopausia, pero también “una especie de romantización&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>S&iacute; aparece, a modo de insulto, el &ldquo;concha seca&rdquo;. La sequedad vaginal puede ser unos de los s&iacute;ntomas en el climaterio. </strong>Genera dificultades en la salud integral y la falta de informaci&oacute;n de c&oacute;mo tratarlo, no colabora en nada en mejorar la calidad de vida de las mujeres.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las palabras cargadas de sentido impactan socialmente, y el &ldquo;insulto&rdquo; podr&iacute;a transformarse en informaci&oacute;n adecuada y traer m&aacute;s felicidad a las mujeres con sequedad. Gui&ntilde;o de ojo, chicas.
    </p><p class="article-text">
        A Mariela Belski, directora de Amnist&iacute;a Internacional Argentina, le falt&oacute; informaci&oacute;n: &ldquo;Ten&iacute;a calores, experimentaba cambios f&iacute;sicos, irascibilidad, dolores corporales no identificables&hellip; y me puse a leer, sobre todo en ingl&eacute;s porque no encontraba mucha informaci&oacute;n en espa&ntilde;ol. Y aprend&iacute; para ayudarme y habl&eacute; con mi hija, mi pareja, mis padres&rdquo;, comparte.
    </p><p class="article-text">
        Decidi&oacute; hablar en sus redes sociales de climaterio: <strong>&ldquo;Me di cuenta que las feministas ven&iacute;amos en silencio, omitiendo un tema que tiene que ver con salud sexual, del que no habl&aacute;bamos&rdquo;</strong>, apunta. No duda en que el tema es tab&uacute;, pero es optimista porque cree que en esta etapa de la vida &ldquo;una no se marchita, puede florecer con herramientas e informaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La periodista Mariana Carbajal tambi&eacute;n lleg&oacute; al climaterio sin informaci&oacute;n, se hizo muchas preguntas que no encontraban siempre respuestas y sinti&oacute; que este estado de situaci&oacute;n &ldquo;es otra de las grandes injusticias del patriarcado&rdquo;. Y fue por m&aacute;s: escribi&oacute; un libro que &ndash;adelanta ac&aacute; en exclusiva&ndash; se presenta en marzo. &ldquo;Es mi libro m&aacute;s &iacute;ntimo y personal&rdquo;, confiesa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiere que &ldquo;sea una compa&ntilde;&iacute;a para las mujeres que se acercan a este momento o lo est&eacute;n transitando&rdquo;, y all&iacute; vuelca su propia experiencia, las de otras mujeres, consulta profesionales, investiga c&oacute;mo se vive el climaterio en otras culturas, y as&iacute; va respondiendo las preguntas que no ten&iacute;an respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Mariana cuestiona qu<strong>e &ldquo;se siga usando &lsquo;menopa&uacute;sica&rsquo; como insulto</strong>&rdquo; y all&iacute; tambi&eacute;n hay un aporte al debate al que invitamos por ac&aacute;. Se viene entonces &ldquo;Encendidas. Un viaje &iacute;ntimo por la menopausia. Una gu&iacute;a para anticiparse y transitarla mejor&rdquo; (Grijalbo).&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Despliegue final</h3><p class="article-text">
        Se abrieron por ac&aacute; algunas de las varillas del abanico informativo menop&aacute;usico que agitaron las protagonistas de esta nota y despertaron ideas de muchas otras voces a consultar.
    </p><p class="article-text">
        Mover el viento por una mejor calidad de vida, por una salud plena, por el disfrute y el goce, necesita de palabras y no de silencios.
    </p><p class="article-text">
        Me lo ense&ntilde;&oacute; la abuela Elena.
    </p><p class="article-text">
        <em>SM/MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvina Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/agitando-viento-caliente-menopausia-romper-tabu-mantener-goce_132_10945257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Feb 2024 19:31:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agitando el viento caliente de la menopausia: romper el tabú y mantener el goce]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menopausia y erotismo, el deseo inconcebible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/menopausia-erotismo-deseo-inconcebible_129_10888153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b83f96ef-45c1-4686-a65f-395b850effd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1089031.jpg" width="3648" height="2052" alt="Menopausia y erotismo, el deseo inconcebible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el psicoanálisis, la menopausia es un tema maldito sobre el que se escribe muy poco. ¿Por qué relegarlo a la ciencia médica, como si no tuviera implicaciones en lo anímico y el psicoanálisis no fuese una disciplina para conocer los complejos propios de distintas etapas de la vida?</p></div><p class="article-text">
        La menopausia es un tema maldito en psicoan&aacute;lisis. Esto quiere decir que est&aacute; &ldquo;mal-dicho&rdquo;, o bien que se lo dice con resquemor. Curiosamente, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os no se public&oacute; ning&uacute;n libro sobre el tema y, en jornadas y congresos, no hay ponencias ni mesas redondas sobre la cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a dudoso afirmar que es un tema sobre el cual no es necesario decir mucho, porque concierne a una especialidad m&eacute;dica, como si las modificaciones en el cuerpo no implicaran un correlato ps&iacute;quico; asimismo, la aparici&oacute;n en &uacute;ltimos a&ntilde;os de tratamientos hormonales que eran impensables en la &eacute;poca de <strong>Sigmund Freud</strong> y dem&aacute;s generaciones pioneras del psicoan&aacute;lisis, hace que la vacancia de trabajos psicoanal&iacute;ticos sobre la cuesti&oacute;n sea m&aacute;s llamativa.
    </p><p class="article-text">
        Tengo la impresi&oacute;n de que la menopausia se volvi&oacute; un tab&uacute; porque es un tema del que no es posible decir algo sin estar implicado de alguna manera. Quiz&aacute;s en otra &eacute;poca no hab&iacute;a tanto reparo entre los analistas para exponer su afectaci&oacute;n sobre ciertas cuestiones. Creo que el gran prejuicio que obstaculiza tocar este tema es que impone hablar de la mujer madura, la que m&aacute;s desaf&iacute;a el orden er&oacute;tico de nuestra cultura. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, por ejemplo, se habla mucho de la belleza real, pero poco se conmovi&oacute; el ideal de juventud. Todav&iacute;a es un halago para una mujer que ronda la cincuentena que le digan que no parece de su edad. El fantasma que hace de la menopausia la antesala de la vejez a&uacute;n goza de vigencia y, por lo tanto, confronta con un secreto que es preciso ocultar.
    </p><p class="article-text">
        Si tuviera que hacer una salvedad respecto de las publicaciones sobre la menopausia, mencionar&iacute;a el libro de <strong>Marie-Christine Laznik </strong>titulado <em>El deseo inconcebible</em>. Comentar&eacute; en cinco puntos algunas ideas que extraigo de su lectura, con el prop&oacute;sito de contribuir a lo que es un debate incipiente. Comentar ideas e hip&oacute;tesis es mucho m&aacute;s interesante que pretender decir verdades.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, Laznik sit&uacute;a que la menopausia implica una nueva reactualizaci&oacute;n del complejo de Edipo; es decir, al Edipo infantil y de la pubertad se suma una nueva instancia que confronta con el duelo eventual del deseo de hijo. Podr&iacute;a decir que durante muchos a&ntilde;os este objeto (el hijo) fue determinante en la vida an&iacute;mica de la mujer y su p&eacute;rdida puede ser vital o estrepitosa, seg&uacute;n c&oacute;mo se la elabore.
    </p><p class="article-text">
        En absoluto se trata de creer que una mujer deber&iacute;a haber sido madre para poder hacer el duelo del deseo de hijo. En efecto, el deseo de hijo no se corresponde con la maternidad de un modo necesario. S&iacute; se trata de que ese deseo de hijo haya sido asumido, o bien reconocido en su insuficiencia, para tomar una posici&oacute;n definida. Dicho de otro modo, que no haya sido conservado como algo pendiente.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, junto con el duelo del deseo de hijo se produce una reelaboraci&oacute;n del narcisismo. Para ilustrar este punto, podr&iacute;a recordarse el cuento tradicional de Blancanieves, que comienza con una hermosa reina que consulta al espejo sobre qui&eacute;n es la m&aacute;s linda. Es llamativo que la reina tiene su propia belleza, pero para envenenar a Blancanieves asume la figura de una anciana. En la secuencia f&iacute;lmica, cuando la anciana pasa junto a unos buitres, estos se burlan de ella. 
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia podr&iacute;a esclarecerse del modo siguiente: en la juventud, el conflicto ps&iacute;quico es entre belleza y fealdad; sin embargo, la menopausia introduce una nueva variable: la maldad. En la fantas&iacute;a inconsciente, la cesi&oacute;n de narcisismo a la nueva generaci&oacute;n impone una nueva elaboraci&oacute;n del complejo de la madre mala &ndash;esa que, por ejemplo, rivaliza con la hija respecto de los atributos femeninos&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        El narcisismo de una mujer no depende solamente de la mirada social, sino de aquella que proviene de la incorporaci&oacute;n de la mirada materna. En mujeres embarazadas de ni&ntilde;as no es rara la preocupaci&oacute;n temerosa de que &eacute;stas nazcan feas. Y, por cierto, son conocidos casos de mujeres que, desde el punto de vista &ldquo;objetivo&rdquo; son hermosas, pero en lo profundo de su ser se sienten horribles. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, una parte de la cuesti&oacute;n de la belleza es posible que se pueda explicar en t&eacute;rminos de construcci&oacute;n social, pero la singular incorporaci&oacute;n de la mirada de la madre &ndash;tema articulado al complejo de la madre mala&ndash; no se puede despreciar, porque es en funci&oacute;n de ella que se juega el desprecio o el efecto aterrador de sentir el paso de los a&ntilde;os. Solo resta agregar que cuando hablo de la madre mala no me refiero a la madre real, sino a una instancia ps&iacute;quica.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, quisiera destacar otro complejo, el que Laznik llama &ldquo;de Yocasta&rdquo; y que consiste en una especie de Edipo invertido. As&iacute; como Edipo es un ni&ntilde;o o joven que se enamora de la madre, tambi&eacute;n es dable pensar en lo que ocurre cuando una mujer trasciende la mediana edad y se encuentra con la excitaci&oacute;n que le despiertan j&oacute;venes que podr&iacute;an ser sus hijos &ndash;si es que no lo son. 
    </p><p class="article-text">
        Como an&eacute;cdota divertida para ilustrar este punto, podr&iacute;a recordar la situaci&oacute;n que me cont&oacute; un muchacho que trabaj&oacute; como stripper durante un tiempo y, en cierta ocasi&oacute;n, le toc&oacute; ir a una fiesta de divorcio de una mujer. Hizo su show y, al rato, el grupo de mujeres le estaba ofreciendo de comer s&aacute;ndwiches de miga, le preguntaban si adem&aacute;s estudiaba. Por esta v&iacute;a es pensable c&oacute;mo la posici&oacute;n materna puede ser una defensa indeclinable respecto del erotismo.
    </p><p class="article-text">
        Como contrapunto, tenemos la situaci&oacute;n de mujeres que atraviesan duelos profundos en ocasi&oacute;n del crecimiento de sus hijos; quiz&aacute;s en un pasaje que podr&iacute;a situar con las palabras de aquella mujer que me cont&oacute; que, con el tiempo, &ldquo;una deja de ser madre, para ser una mujer con hijos&rdquo;. Tampoco son extra&ntilde;as las circunstancias en que la menopausia es la ocasi&oacute;n para que algunas mujeres vuelvan a verse con novios o parejas de la juventud, con la intenci&oacute;n de reencontrarse con aquellas que fueron antes de recibir la determinaci&oacute;n de lo materno. 
    </p><p class="article-text">
        Como cuarto punto, ser&iacute;a interesante pensar si la menopausia no impacta tambi&eacute;n en el lazo entre mujeres, al punto de producir una modificaci&oacute;n en una estructura como la amistad. Laznik subraya que, en este punto, se distienden las relaciones de rivalidad y, en particular, la hipoteca ps&iacute;quica de la &ldquo;mejor amiga&rdquo;: aquella que sabe todo, con la que funciona un ideal de transparencia como formaci&oacute;n reactiva ante una traici&oacute;n (&ldquo;&iquest;C&oacute;mo no me dijiste que&hellip;?&rdquo;). 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, con la menopausia y el duelo del deseo de hijo se juega un pasaje entre las generaciones que reactualiza el duelo por la propia madre. No es infrecuente que en mujeres de esta edad sea un elemento central hablar de la muerte de la madre, ocurrida o por venir. Algunas mujeres incluso han dedicado su vida a cuidar a sus madres, luego de haber tenido hijos o una relaci&oacute;n afectiva duradera.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, la pregunta es si no es llamativo que sea tan tard&iacute;amente que este tema se instala en los an&aacute;lisis. Lo cierto es que no. Este es el momento crucial. Antes no hubiera sido posible, salvo muerte prematura de la madre. Asimismo, esta coordenada permite situar una diferencia entre la muerte del padre, que cuenta con una fantas&iacute;a espec&iacute;fica (el parricidio, que ordena la sucesi&oacute;n y la filiaci&oacute;n) y la muerte de la madre que, para algunas personas, es la fuente de su relaci&oacute;n con la realidad &ndash;al punto de que hay quienes pueden tomar decisiones y desestimarlas (por ejemplo, una separaci&oacute;n) hasta que llega el momento de comunicarlas a la madre. &iquest;C&oacute;mo se sigue cuando ya no hay una madre a la que contarle (y ocultarle) las cosas?
    </p><p class="article-text">
        Estas l&iacute;neas distan de haber querido ser exhaustivas. Cada uno de estos cinco puntos, lejos de agotar el tema, lo amplifican y seguramente podr&iacute;a complementarse con otros m&aacute;s. Mi inter&eacute;s no fue otro que, a trav&eacute;s del comentario de un libro, traer a la luz un tema sobre el que se escribe muy poco y se relega a la ciencia m&eacute;dica como si no tuviera implicaciones en lo an&iacute;mico y el psicoan&aacute;lisis no fuese una disciplina para conocer los complejos propios de esta etapa de la vida.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, si se trata de desarticular el fantasma que une la menopausia con el inicio de la vejez, plantear y elaborar las transiciones que apuntan a una liberaci&oacute;n del deseo &ndash;en la medida en que no impongan renuncias&ndash; es la chance de tener una versi&oacute;n alternativa de la madurez en la mujer.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/menopausia-erotismo-deseo-inconcebible_129_10888153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Feb 2024 09:32:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicoanálisis,Menopausia,Marie-Christine Laznik]]></media:keywords>
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