<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Julio César Strassera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/julio-cesar-strassera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Julio César Strassera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1042446" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA["Señores jueces: ‘Nunca Más", el juicio que hizo historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/senores-jueces-juicio-hizo-historia_1_10637516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b134c4e2-5cbd-4be8-8b92-7c483aeecb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1083567.jpg" width="1286" height="723" alt="&quot;Señores jueces: ‘Nunca Más&quot;, el juicio que hizo historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 9 de diciembre de 1985 culminó el juicio a las Juntas Militares de la dictadura militar. Sólo Jorge Rafael Videla y Eduardo Massera recibieron penas a prisión perpetua. En su momento, la labor de jueces y fiscales fue cuestionada, pero los años le dieron perspectiva y lo colocaron como ejemplo a nivel mundial. Mostró los horrores cometidos por los genocidas y probó que hubo un plan sistemático de violaciones a los derechos humanos.</p><p class="subtitle">El impactante documental sobre el Juicio a las Juntas armado a partir de 530 horas de grabación de las audiencias</p><p class="subtitle">La víctima de la dictadura que se reencontró con su yo de hace 40 años en 'Argentina, 1985'</p></div><p class="article-text">
        La joven e incipiente democracia nacida el 10 de diciembre de 1983, amenazada por los fantasmas de un autoritarismo que buscaba consagrar la impunidad, necesitaba<strong> un hecho fundacional para consolidar un pacto de convivencia entre todos los argentinos</strong>. El juicio a las Juntas de Comandantes militares por las violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar fue un hito fundamental para afianzar la institucionalidad en los tiempos de la dif&iacute;cil transici&oacute;n que encabezaba el gobierno de <strong>Ra&uacute;l Alfons&iacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras la derrota sufrida en la Guerra de Malvinas en 1982, la dictadura inici&oacute; su retirada con un llamado a elecciones generales para que el pa&iacute;s retorne a la constitucionalidad que ese r&eacute;gimen genocida hab&iacute;a interrumpido seis a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        En la opini&oacute;n p&uacute;blica y entre las fuerzas democr&aacute;ticas comenz&oacute; un debate sobre &ldquo;c&oacute;mo resolver&rdquo; la cuesti&oacute;n de los detenidos desaparecidos y los cr&iacute;menes del terrorismo de Estado que hab&iacute;an sido denunciados por Madres de Plaza de Mayo y los organismos de Derechos Humanos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb683db-fefa-4745-a9ed-cafa9d127f00_16-9-aspect-ratio_50p_1083570.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb683db-fefa-4745-a9ed-cafa9d127f00_16-9-aspect-ratio_50p_1083570.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb683db-fefa-4745-a9ed-cafa9d127f00_16-9-aspect-ratio_75p_1083570.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb683db-fefa-4745-a9ed-cafa9d127f00_16-9-aspect-ratio_75p_1083570.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb683db-fefa-4745-a9ed-cafa9d127f00_16-9-aspect-ratio_default_1083570.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bdb683db-fefa-4745-a9ed-cafa9d127f00_16-9-aspect-ratio_default_1083570.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bdb683db-fefa-4745-a9ed-cafa9d127f00_16-9-aspect-ratio_default_1083570.jpg"
                    alt="El fiscal Julio César Strassera con Jorge Luis Borges."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El fiscal Julio César Strassera con Jorge Luis Borges.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese contexto de denuncia y revelamiento de las atrocidades que se hab&iacute;an cometido durante la represi&oacute;n ilegal, los medios de comunicaci&oacute;n difund&iacute;an testimonios de los sobrevivientes de los centros clandestinos de detenci&oacute;n y cubr&iacute;an la exhumaci&oacute;n de cuerpos NN en las fosas comunes de los cementerios. La prensa daba a conocer as&iacute; lo que hab&iacute;a preferido ignorar durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los desaparecidos y los cr&iacute;menes de la dictadura se instalaron en la campa&ntilde;a electoral de 1983. En retirada, los militares dictaron una autoamnist&iacute;a a trav&eacute;s de la ley 22924 y los candidatos de los dos principales partidos sentaron postura. Mientras<strong> &Iacute;talo Argentino Luder,</strong> postulante del peronismo, se manifestaba en favor de convalidar esa norma y no revisar las violaciones a los derechos humanos,<strong> Ra&uacute;l Alfons&iacute;n</strong>, al frente de la UCR, se pronunciaba por desconocer esa ley promulgada por la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        En las filas del candidato radical se conform&oacute; un grupo de juristas para analizar la legalidad de los actos cometidos por la dictadura militar. Genaro Carri&oacute;, Carlos Nino, Mart&iacute;n Farrell, y Eugenio Bulygin, Osvaldo Guariglia y Eduardo Rabossi fueron algunos de los intelectuales que conformaron ese grupo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras imponerse en las elecciones de ese a&ntilde;o, Alfons&iacute;n asumi&oacute; el gobierno el 10 de diciembre de 1983, y tres d&iacute;as despu&eacute;s dict&oacute;, como jefe de los fiscales, dos decretos que signar&iacute;an la pol&iacute;tica de derechos humanos de su gesti&oacute;n y dar&iacute;a lugar a la definici&oacute;n de la denominada &ldquo;Teor&iacute;a de los demonios&rdquo; con la cual se intent&oacute; procesar y saldar las heridas que hab&iacute;a dejado la violencia pol&iacute;tica que asol&oacute; al pa&iacute;s de los a&ntilde;os &rsquo;70.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el Decreto 157/83, se ordenaba la persecuci&oacute;n penal a las conducciones de las organizaciones armadas de Montoneros y ERP, y con el 158/83, se dispon&iacute;a al Consejo Superior de las Fuerzas Armadas someter a juicio sumario a los integrantes de las juntas militares que hab&iacute;an usurpado en el poder el 24 de marzo de 1976 y se ordenada distinguir en la responsabilidad de los mandos subalternos en las violaciones a los derechos humanos. Adem&aacute;s, el 22 de diciembre, el Congreso derog&oacute; la ley de autoamnist&iacute;a de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Con el fin de apoyar las investigaciones sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas por las Fuerzas Armadas, el gobierno dispuso por otro decreto, el 187/83, la creaci&oacute;n de la <strong>Comisi&oacute;n Nacional sobre la Desaparici&oacute;n de Personas (Conadep)</strong>. Alfons&iacute;n eligi&oacute; a diez de sus integrantes y los otros seis (tres diputados y tres senadores) deber&iacute;an ser designados por el Congreso. La periodista Magdalena Ruiz Gui&ntilde;az&uacute;, el obispo Jaime De Nevares, el Rabino Marshall Meyer y el escritor Ernesto S&aacute;bato fueron algunas de las personalidades que integraron esta entidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante nueve meses, la Conadep elabor&oacute; un informe de m&aacute;s de 50 mil p&aacute;ginas que se present&oacute; a Alfons&iacute;n el 20 de septiembre de 1984 en Casa Rosada. <strong>Una multitud de 70 mil personas acompa&ntilde;aron la oficializaci&oacute;n de esa investigaci&oacute;n en Plaza de Mayo.</strong> La comisi&oacute;n document&oacute; m&aacute;s de 9 mil violaciones a los derechos humanos que condens&oacute; en un libro: <strong>&ldquo;El Nunca M&aacute;s&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, El Consejo Superior de las Fuerzas Armadas comenz&oacute; a instruir la causa 13, pero ante la renuncia a investigar, la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones de la Capital Federal decidi&oacute; hacerse cargo del expediente en octubre de 1984, pese a las presiones de sectores del Poder Judicial y del propio gobierno que pretend&iacute;an que la investigaci&oacute;n siguiera en manos de los militares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c95139d-59da-4111-9b6c-a452aec8bd2f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c95139d-59da-4111-9b6c-a452aec8bd2f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c95139d-59da-4111-9b6c-a452aec8bd2f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c95139d-59da-4111-9b6c-a452aec8bd2f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c95139d-59da-4111-9b6c-a452aec8bd2f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c95139d-59da-4111-9b6c-a452aec8bd2f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2c95139d-59da-4111-9b6c-a452aec8bd2f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Luis Moreno Ocampo, ayudante de Strassera en la acusación contra los genocidas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Luis Moreno Ocampo, ayudante de Strassera en la acusación contra los genocidas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ven&iacute;amos de 50 a&ntilde;os de promiscuidad entre el poder militar y los sectores civiles que hab&iacute;an propiciado los golpes de Estado que se produjeron en el siglo XX. Lo cierto es que<strong> ese juicio no era deseado por los factores de poder</strong>&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, el jurista <strong>Ricardo Gil Lavedra,</strong> uno de los jueces que integr&oacute; la C&aacute;mara que tuvo la responsabilidad de conducir ese proceso oral y p&uacute;blico a las Juntas de Comandantes.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Gil Lavedra, el tribunal que enjuici&oacute; a los comandantes estuvo compuesto por los magistrados <strong>Andr&eacute;s J. D&rsquo;Alessio,</strong> <strong>Le&oacute;n Carlos Arslani&aacute;n</strong>, <strong>Jorge</strong> <strong>Torlasco</strong>, <strong>Jorge Valerga Araoz</strong> y <strong>Guillermo Ledesma</strong>. En tanto, la acusaci&oacute;n qued&oacute; a cargo de los fiscales <strong>Julio Strassera</strong> y <strong>Luis Moreno Ocampo</strong>, quienes contaron con la colaboraci&oacute;n de un grupo de j&oacute;venes estudiantes que recopilaron datos e informaci&oacute;n sobre los cr&iacute;menes de la dictadura. El trabajo de ese grupo qued&oacute; reflejado en la pel&iacute;cula 1985, de Santiago Mitre, estrenada el a&ntilde;o pasado y que cuenta las alternativas de ese proceso.
    </p><p class="article-text">
        El 22 de abril de 1985, la C&aacute;mara federal dio comienzo al juicio a las Juntas. La defensa de los comandantes qued&oacute; a cargo de estudios privados, a excepci&oacute;n de la representaci&oacute;n del dictador Jorge Rafael Videla, que result&oacute; defendido por Carlos Tavares, un letrado del ministerio p&uacute;blico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alfons&iacute;n y el gobierno ofrecieron incluso que los integrantes de las Juntas en el juicio se declaran culpables a fin de suspender la declaraci&oacute;n de los testigos, algo que los militares acusados rechazaron de plano.<strong> El argumento de los imputados se bas&oacute; en el Decreto de aniquilamiento de la subversi&oacute;n que hab&iacute;a sido promulgado en los &uacute;ltimos meses del gobierno de Isabel Per&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las presiones sobre fiscales y testigos fueron constantes y las audiencias no pudieron ser televisadas y se transmitieron por radio. No obstante, las declaraciones quedaron registradas y tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la realizaci&oacute;n del juicio, y por temor a los levantamientos militares que hab&iacute;a sufrido el gobierno de Alfons&iacute;n<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/impactante-documental-juicio-juntas-armado-partir-530-horas-grabacion-audiencias_1_10096225.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, se dispuso que una copia de todos esos materiales se trasladara al Parlamento de Noruega.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los testigos no ten&iacute;amos protecci&oacute;n de ning&uacute;n tipo y despu&eacute;s de declarar no ten&iacute;amos que ir a nuestras casas sin que nadie nos custodiara </strong>y en un tiempo en el cual el aparato represivo estaba intacto. As&iacute; y todo, nuestros testimonios sirvieron para que los argentinos supieran qu&eacute; era lo que hab&iacute;a pasado durante el terrorismo de Estado&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en declaraciones a <strong>elDiarioAR</strong> Carlos Mu&ntilde;oz, sobreviviente los centros clandestinos que funcionaron en Coordinaci&oacute;n Federal y la ESMA.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o antes del juicio, Mu&ntilde;oz particip&oacute; junto a los integrantes de la Conadep de una inspecci&oacute;n visual a la ESMA. <strong>All&iacute; reconoci&oacute; a unos de sus captores, apodado como &ldquo;Morr&oacute;n&rdquo;, que segu&iacute;a en funciones en la unidad militar</strong>. Su regreso al infierno qued&oacute; retratado en una foto que le tomaron en el altillo de la ESMA, donde funcion&oacute; un sector nombrado como &ldquo;Capuchita&rdquo;. Carlos aparece en esa imagen sentado frente a una ventana, por la cual se cuela un haz de luz sobre esa parte del centro clandestino de detenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Declar&eacute; en junio de 1985. Estuve m&aacute;s de cuatro horas ante los jueces y me fum&eacute; dos atados y medio de cigarrillos, porque en esa &eacute;poca todav&iacute;a se pod&iacute;a fumar en espacios cerrados&rdquo;, evoca Mu&ntilde;oz.
    </p><p class="article-text">
        Una de las declaraciones que conmovieron a quienes presenciaron ese juicio fue la de <strong>Adriana Calvo</strong>, quien fue secuestrada cuando estaba embarazada y <strong>narr&oacute; c&oacute;mo debi&oacute; parir en cautiverio y obligar a limpiar la placenta sin recibir atenci&oacute;n alguna</strong>, mientras el m&eacute;dico Jorge Antonio Berg&eacute;s supervisaba esa intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s de 800 testigos dieron cuenta de la maquinaria empleada por el terrorismo de Estado y ratificaron la existencia de un plan sistem&aacute;tico de desaparici&oacute;n de persona</strong>s. Entre el 11 y el 18 de septiembre Strassera pronunci&oacute; un alegato que qued&oacute; en la historia y que concluy&oacute; con un cerrado aplauso de los presentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero renunciar expresamente a toda pretensi&oacute;n de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. <strong>Se&ntilde;ores jueces: &lsquo;Nunca M&aacute;s&rsquo;&rdquo;</strong>, remarc&oacute; el acusador en alusi&oacute;n al t&iacute;tulo de la obra que hab&iacute;a confeccionado por la Conadep.
    </p><p class="article-text">
        El 9 de diciembre, el tribunal dict&oacute; la sentencia. Videla y el exjefe de la Armada, Emilio Eduardo Massera recibieron penas de prisi&oacute;n perpetua. El expresidente de facto Roberto Viola recibi&oacute; una pena de 17 a&ntilde;os; el almirante Armando Lambruschini recibi&oacute; 8 a&ntilde;os y el brigadier Orlando Ram&oacute;n Agosti tuvo una sentencia de 4 a&ntilde;os y seis meses. Los brigadieres Omar Grafi&ntilde;a y Arturo Basilio Lami Dozo, junto con el general Leopoldo Fortunato Galtieri y el almirante Jorge Isaac Anaya, resultaron absueltos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La penas no nos conformaron, e incluso algunas nos parecieron irrisorias. Pero a partir de all&iacute; se supo la verdad y se reconoci&oacute; que hab&iacute;a habido un genocidio&rdquo;, apunt&oacute; Mu&ntilde;oz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gil Lavedra no puede dejar de recordar el dificultoso contexto en el cual debi&oacute; realizarse ese juicio y las presiones que existieron por parte del poder castrense para que no se realizara. &ldquo;Hubo en esos a&ntilde;os, tres alzamientos militares, pero se pudo condenar la impunidad. El legado de ese juicio es que las empresas m&aacute;s dif&iacute;ciles se pueden llevar a cabo si hay voluntad de justicia y decisi&oacute;n de evitar el olvido&rdquo;, subraya el exmagistrado.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leonardo Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/senores-jueces-juicio-hizo-historia_1_10637516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Oct 2023 03:01:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b134c4e2-5cbd-4be8-8b92-7c483aeecb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1083567.jpg" length="452324" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b134c4e2-5cbd-4be8-8b92-7c483aeecb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1083567.jpg" type="image/jpeg" fileSize="452324" width="1286" height="723"/>
      <media:title><![CDATA["Señores jueces: ‘Nunca Más", el juicio que hizo historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b134c4e2-5cbd-4be8-8b92-7c483aeecb9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1083567.jpg" width="1286" height="723"/>
      <media:keywords><![CDATA[Juicio a las Juntas Militares,Julio César Strassera,Luis Moreno Ocampo,Ricardo Gil Lavedra,Jorge Rafael Videla,40 años de democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Argentina, 1985" quedó en la lista final para ingresar a los premios Oscar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentina-1985-quedo-lista-final-ingresar-premios-oscar_1_9815173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea4cc1d8-4bf9-41c5-9661-472010e5e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Argentina, 1985&quot; quedó en la lista final para ingresar a los premios Oscar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De 15 filmes preseleccionados, 5 llegarán a la gala final, que se desarrollará el próximo domingo 3 de marzo en el Teatro Dolby de Los Angeles. Las cinco elegidas para la gala se revelarán el próximo 24 de enero.</p></div><p class="article-text">
        El filme &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/argentina-1985/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argentina, 1985</a>&rdquo;, de Santiago Mitre, ingres&oacute; a la preselecci&oacute;n final de 15 cintas y qued&oacute; en la antesala para ser nominada como Mejor Pel&iacute;cula Extranjera para los Premios Oscar 2023, inform&oacute; en las &uacute;ltimas horas la Academia de Hollywood.
    </p><p class="article-text">
        De estos 15 filmes, 5 llegar&aacute;n a la gala final, que se desarrollar&aacute; el pr&oacute;ximo domingo 3 de marzo en el Teatro Dolby de Los Angeles. Las cinco elegidas para la gala se revelar&aacute;n el pr&oacute;ximo 24 de enero.
    </p><p class="article-text">
        La cinta con Ricardo Dar&iacute;n y Peter Lanzani fue nominada en la categor&iacute;a Mejor Pel&iacute;cula Extranjera en la 80 edici&oacute;n de los Globo de Oro de la Asociaci&oacute;n de la Prensa Extranjera de Hollywood, que se entregar&aacute;n el pr&oacute;ximo 10 de enero en la ciudad estadounidense de Los &Aacute;ngeles.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula de Mitre, la m&aacute;s vista en el a&ntilde;o del cine nacional, est&aacute; inspirada en la historia real de los fiscales Julio Strassera y Luis Moreno Ocampo -interpretados por Dar&iacute;n y Lanzani, respectivamente-, que en 1985 llevaron adelante el juicio a las juntas de la &uacute;ltima dictadura militar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Argentina 1985&rdquo; tambi&eacute;n representar&aacute; al pa&iacute;s en los Premios Goya que entrega la Academia de Cine de Espa&ntilde;a, y viene de realizar un amplio recorrido de festivales internacionales desde su premiere mundial en la &uacute;ltima edici&oacute;n del Festival de Venecia, como el Festival Internacional de Cine de San Sebasti&aacute;n, en donde se alz&oacute; con Premio del P&uacute;blico, el Festival de Cine del BFI de Londres y el Festival Internacional de Cine R&iacute;o, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        El film argentino compite para ingresar a las candidaturas finales de los Oscar con otras como &ldquo;Close&rdquo;, del belga Lukas Dhont y que gan&oacute; el Premio Especial del Jurado en el &uacute;ltimo Festival de Cannes, &ldquo;Decision to Leave&rdquo;, del surcoreano Park Chan-Wook; &ldquo;EO&rdquo; del polaco Jerzy Skolimowsky, y  &ldquo;Bardo, False Chronicle of a Handful of Truths&rdquo;, de Alejandro Gonz&aacute;lez I&ntilde;arritu, en la que trabaja la actriz argentina Griselda Siciliani.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentina-1985-quedo-lista-final-ingresar-premios-oscar_1_9815173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Dec 2022 13:33:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ea4cc1d8-4bf9-41c5-9661-472010e5e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="233252" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ea4cc1d8-4bf9-41c5-9661-472010e5e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="233252" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Argentina, 1985" quedó en la lista final para ingresar a los premios Oscar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ea4cc1d8-4bf9-41c5-9661-472010e5e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina 1985,Santiago Mitre,Ricardo Darín,Peter Lanzani,Julio César Strassera,Luis Moreno Ocampo,Premios Oscar,Cine argentino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tenemos derecho a una buena Ley de Humedales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/derecho-buena-ley-humedales_129_9709464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/195ecf21-a93f-4b99-bc92-754e2bfdfbc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tenemos derecho a una buena Ley de Humedales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección Ambiental de los Humedales cuenta con una larga historia en el Congreso Nacional. Maristella Svampa y Enrique Viale analizan los proyectos en danza, las razones para apoyar el dictamen de minoría y un gesto de la película "Argentina 1985" para, salvando las distancias, pensar sobre cómo los gobernadores cajonearon una iniciativa. Qué pasa en Diputados. </p></div><p class="article-text">
        La ya fallecida soci&oacute;loga Norma Giarracca dec&iacute;a que &ldquo;no hay s&eacute;ptimo d&iacute;a de descanso en la disputa socioambiental&rdquo;, primero hay que lograr que sancionen la ley, luego que la reglamenten, despu&eacute;s que la apliquen efectivamente, y as&iacute;, continuar en la lucha. En el camino se generan debates en la sociedad, se confronta, se va produciendo masa cr&iacute;tica y se otorgan herramientas concretas para crear una nueva institucionalidad ambiental, para proteger nuestra salud, la del planeta y de nuestros bienes comunes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b5b64a-d309-423a-8f71-817c763259c5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b5b64a-d309-423a-8f71-817c763259c5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b5b64a-d309-423a-8f71-817c763259c5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b5b64a-d309-423a-8f71-817c763259c5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b5b64a-d309-423a-8f71-817c763259c5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6b5b64a-d309-423a-8f71-817c763259c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6b5b64a-d309-423a-8f71-817c763259c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El plenario de Comisión de la Cámara de Diputados del 14 de noviembre de 2022 que trató la Ley de Humedales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El plenario de Comisión de la Cámara de Diputados del 14 de noviembre de 2022 que trató la Ley de Humedales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El proyecto de<strong> Ley de Presupuestos M&iacute;nimos para la Protecci&oacute;n Ambiental de los Humedales</strong> cuenta con un largo y penoso derrotero de 10 a&ntilde;os en el Congreso Nacional. En 2013, impulsada por el entonces senador&nbsp;Rub&eacute;n Giustiniani, se logr&oacute; una primera media sanci&oacute;n en la C&aacute;mara de Senadores, pero luego, al no tratarse, perdi&oacute; estado parlamentario en la C&aacute;mara de Diputados. Exactamente lo mismo ocurri&oacute; en 2016 con un proyecto del ex senador&nbsp;Fernando &ldquo;Pino&rdquo; Solanas, que tambi&eacute;n logr&oacute; media sanci&oacute;n pero termin&oacute; cajoneado en la C&aacute;mara Baja, sin tratamiento alguno. As&iacute;, se ech&oacute; por tierra un trabajo de a&ntilde;os que incluy&oacute; decenas de reuniones con especialistas, varias audiencias p&uacute;blicas y el apoyo de un abanico muy amplio de organizaciones, expertos y universidades nacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si la&nbsp;sanci&oacute;n de la Ley de Bosques (2007) fue dif&iacute;cil pues chocaba directamente con los intereses del agronegocio como tambi&eacute;n lo fue m&aacute;s tarde la&nbsp;<a href="https://www.carbono.news/recursos-naturales/10-anos-de-la-ley-de-glaciares-sus-logros-y-lo-que-falta-hacer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley de Glaciares</a>&nbsp;(2010)&nbsp;por el boicot de la gran miner&iacute;a transnacional,&nbsp;la Ley de Humedales se enfrenta no s&oacute;lo a estos dos lobbies que act&uacute;an en conjunto, sino tambi&eacute;n al de la especulaci&oacute;n inmobiliaria, responsable de la destrucci&oacute;n de miles de hect&aacute;reas de humedales con sus barrios cerrados y countries n&aacute;uticos, y caracterizado por sus aceitados v&iacute;nculos con la m&aacute;s variada fauna pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes capitales mineros tampoco quieren una Ley de Humedales&nbsp;ya que no s&oacute;lo el oro se encuentra en las vegas en la Cordillera sino tambi&eacute;n el&nbsp;<a href="https://www.carbono.news/tools/redirect.php?t=3&amp;i=1014&amp;s=2c411f51a7f6a17ec841eff634e98993" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">litio en humedales de altura</a>, los salares del norte argentino, que actualmente se explotan de manera incontrolada, con baj&iacute;simas regal&iacute;as y en muchos casos, sin licencia social.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/127f44d6-28cd-434a-b496-9ca13882110f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/127f44d6-28cd-434a-b496-9ca13882110f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/127f44d6-28cd-434a-b496-9ca13882110f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/127f44d6-28cd-434a-b496-9ca13882110f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/127f44d6-28cd-434a-b496-9ca13882110f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/127f44d6-28cd-434a-b496-9ca13882110f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/127f44d6-28cd-434a-b496-9ca13882110f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Maximiliano Ferraro, presidente Coalición Cívica, en el plenario de comisiones por la Ley de Humedales, el 14 de noviembre de 2022."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Maximiliano Ferraro, presidente Coalición Cívica, en el plenario de comisiones por la Ley de Humedales, el 14 de noviembre de 2022.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por su parte,&nbsp;el agronegocio corre permanentemente su frontera sin preocuparse por lo que deforesta con su accionar. Que la Argentina sea uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s arrasados por la expansi&oacute;n de la soja transg&eacute;nica y otros cultivos, o incluso de la ganader&iacute;a extensiva, no parece preocuparlos. A esto hay que a&ntilde;adir otro grupo de poder extractivista, el de la producci&oacute;n forestal industrial en las provincias del litoral, sobre todo Corrientes. Esta particular conjunci&oacute;n de intereses contra la Ley de Humedales provoca que las resistencias pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas sean enormes, transversales y busquen clausurar deliberadamente la discusi&oacute;n. En el lenguaje coloquial ya tienen un nombre: son el lobby del fuego.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos lobbies acepta l&iacute;mite alguno a su actividad extractiva, ignorando tanto el agravamiento de la crisis clim&aacute;tica como el reclamo de las poblaciones por proteger los humedales y la salud de las poblaciones. Una de las herramientas que&nbsp;el pa&iacute;s necesita para conservar estos ecosistemas tan valiosos es una Ley Nacional de Protecci&oacute;n de Humedales&nbsp;que, aunque por s&iacute; sola no revertir&aacute; m&aacute;gicamente los procesos destructivos del extractivismo, puede convertirse en un punto de inflexi&oacute;n para empezar a proteger y conservar uniformemente estos ambientes, mucho m&aacute;s en un contexto de emergencia clim&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con una correcta Ley de Humedales se ordena y organiza el territorio y las actividades productivas sobre ellos. El conocimiento para la conservaci&oacute;n de estos ecosistemas, y sus zonas claves, es fundamental en &eacute;pocas de sequ&iacute;as y para afrontar los eventos clim&aacute;ticos extremos.
    </p><p class="article-text">
        Se ha repetido innumerables veces: como ya lo hab&iacute;a hecho en 2020, en marzo de 2022, el diputado por el Frente de Todos, Leonardo Grosso (presidente de la Comisi&oacute;n de Recursos Naturales y Conservaci&oacute;n del Ambiente Humano de la C&aacute;mara de Diputados) impuls&oacute; y present&oacute; formalmente el llamado &ldquo;proyecto consensuado&rdquo;, que recoge los lineamientos de las discusiones y dict&aacute;menes en los anteriores debates legislativos y tiene el respaldo de cient&iacute;ficos y expertos, y unas 400 organizaciones, entre asambleas, multisectoriales y colectivos de defensa del territorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tres a&ntilde;os, con el incremento de los incendios y el avance del humo sobre las ciudades y campos, una gran cantidad de textos, declaraciones, videos, notas period&iacute;sticas, testimonios producidos por organizaciones cient&iacute;ficas, sociales y ecologistas y periodistas independientes, dan cuenta de esta situaci&oacute;n, denunciando los m&uacute;ltiples impactos no s&oacute;lo sobre los humedales, sino sobre la salud de las personas, muy especialmente sobre ni&ntilde;os, ancianos y personas vulnerables. Cada vez m&aacute;s los relatos cotidianos est&aacute;n poblados de salas de urgencia desbordadas y madres que salen corriendo a llevar a sus ni&ntilde;os con alergias y ataques de broncoespasmo. <a href="https://www.facebook.com/watch/?v=580124946986245" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;En Rosario no se puede respirar&rdquo;</a>, repet&iacute;a una y otra vez un video que se viraliz&oacute; hace poco, pero que englobaba la experiencia cada vez m&aacute;s angustiante de muchas ciudades y localidades de diferentes provincias, como Santa Fe, Entre R&iacute;os y Buenos Aires. &ldquo;Somos un crematorio a cielo abierto&rdquo;, dec&iacute;a de modo estremecedor un conocido referente social de Rosario. Los incendios ya arrasaron con casi la mitad del territorio del Delta y el humo lleg&oacute; incluso a la benem&eacute;rita ciudad de Buenos Aires, dejando de ser as&iacute; solo una noticia que afecta mayoritariamente las provincias,&nbsp; y convirti&eacute;ndose ahora tambi&eacute;n en incipiente sufrimiento ambiental capitalino.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, la discusi&oacute;n sobre la Ley de Humedales fue postergada una y otra vez. Hace poco, dieciocho intendentes de la costa santafesina del Paran&aacute; impulsaron un comunicado en el que instaban al Congreso a tratar la ley. &ldquo;No aceptamos m&aacute;s excusas, no m&aacute;s fuego, no m&aacute;s humo, queremos calidad de vida&rdquo;.&nbsp; Cuando parec&iacute;a que todo estaba dado para tratar la ley, los gobernadores de las provincias del Norte argentino, desde Washington donde estaban de gira,&nbsp;emitieron una carta p&uacute;blica en la cual afirmaban que no es posible tratar el proyecto de manera &ldquo;expr&eacute;s&rdquo;, y que la regulaci&oacute;n propuesta avanza sobre las autonom&iacute;as provinciales y la propiedad privada. <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/investigadores-academicos-pais-responden-gobernadores-demorar-ley-humedales_129_9620257.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desde el campo cient&iacute;fico m&aacute;s de 2000 investigadores salieron a rebatir las excusas de los gobernadores</a>. El proyecto lleva m&aacute;s de diez a&ntilde;os de discusi&oacute;n y los gobernadores lo saben. Tampoco desconocen &ndash;porque se les ha dicho y argumentado una y otra vez- que lejos de ser prohibitivo, el proyecto consensuado establece un necesario marco normativo, un ordenamiento territorial, una regulaci&oacute;n m&iacute;nima y uniforme para todo el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2027c490-dc3e-4834-a65e-39fdf8f17f7b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2027c490-dc3e-4834-a65e-39fdf8f17f7b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2027c490-dc3e-4834-a65e-39fdf8f17f7b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2027c490-dc3e-4834-a65e-39fdf8f17f7b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2027c490-dc3e-4834-a65e-39fdf8f17f7b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2027c490-dc3e-4834-a65e-39fdf8f17f7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2027c490-dc3e-4834-a65e-39fdf8f17f7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Máximo Kirchner en el plenario de comisiones de Diputados por la Ley de Humedales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Máximo Kirchner en el plenario de comisiones de Diputados por la Ley de Humedales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; la semana pasada?</strong></h3><p class="article-text">
        El jueves pasado se realiz&oacute; el postergado plenario de Comisiones en la C&aacute;mara de Diputados por la Ley de Humedales. El primero en tomar la palabra fue el diputado Maximiliano Ferraro, del interbloque Cambiemos, quien se&ntilde;al&oacute; que ellos est&aacute;n &ldquo;interesados en los humedales&rdquo;, aunque en realidad presentaron un dictamen propio que desprotege los humedales, a medida de los lobbies del agronegocio y minero. Empezaba nuevamente el boicot a una buena Ley de Humedales. Poco despu&eacute;s tom&oacute; la palabra el diputado Jorge Vara, de Corrientes, empresario arrocero, quien relativiz&oacute; el cambio clim&aacute;tico y acompa&ntilde;&oacute; el dictamen del diputado Maximiliano Ferraro. Incluso se atrevi&oacute; a decir que &ldquo;no lo van a correr con eso de los lobbies...&rdquo;, cuando lo cierto es que tanto &eacute;l como Ricardo Buryailde, presidente de la Comisi&oacute;n de Agricultura, son el lobby y deber&iacute;an excusarse de votar, por conflicto de intereses. Vara fue presidente de la &ldquo;Asociaci&oacute;n Correntina de Plantadores de Arroz&rdquo;, organizaci&oacute;n empresarial que se encuentra entre las que no quieren esta ley, porque dicha actividad avanza impactando sobre humedales. Buryailde es empresario ganadero, ligado al agronegocio. En su cortoplacismo voraz, los sectores del agronegocio ni siquiera alcanzan a visualizar que el Cambio Clim&aacute;tico ya afecta y afectar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s sus actividades, que la destrucci&oacute;n de los humedales (grandes reguladores h&iacute;dricos), impactar&aacute; de modo negativo en su econom&iacute;a particular.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los gobernadores peronistas de provincias del Norte argentino, los mismos que semanas atr&aacute;s -junto al Gobernador Gerardo Morales (Jujuy)- hab&iacute;an obstruido desde Washington el tratamiento parlamentario de la ley, est&aacute; vez tambi&eacute;n jugaron un papel protag&oacute;nico. Presionaron a una decena de diputados/as del Frente de Todos para que se ausenten del plenario, lo cual hizo posible que triunfara como dictamen de Mayor&iacute;a el proyecto de Cambiemos.
    </p><p class="article-text">
        Los diputados ausentes fueron Daniel Brue (Santiago del Estero), Nilda Moyano (Santiago del Estero), Pamela Calletti (Salta), Sergio Casas (La Rioja), Silvana Ginocchio (Catamarca), Anah&iacute; Costa (Catamarca), Ana Fabiola Aubone (San Juan), Mar&iacute;a Graciela Parola (Formosa), Nelly Daldovo (Formosa), Liliana Paponet (Mendoza). Como se&ntilde;al&oacute; el naturalista Cesar Massi, justamente la mayor&iacute;a de ellos/as son representantes de aquellas provincias que los estudios cient&iacute;ficos se&ntilde;alan como zonas con &ldquo;potencial crisis del agua&rdquo; y &ldquo;estr&eacute;s h&iacute;drico por aumento de temperatura&rdquo;. &ldquo;No se me ocurre peor forma de degradar la democracia&rdquo; concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia estrat&eacute;gica de estos diputados del FdT permiti&oacute; que avanzara el dictamen de mayor&iacute;a propuesto por Cambiemos, habilitando as&iacute; la posibilidad de aprobar una mala ley. Algo, que en el marco de la gran grieta que existe en nuestro pa&iacute;s es enormemente llamativo. Esto demuestra el desmedido poder de los lobbies que logran penetrar interpartidariamente, y se alinean en contra cada vez que aparece un proyecto de ley que busca poner m&iacute;nimos l&iacute;mites a los intereses econ&oacute;micos en nombre de los intereses generales de toda la sociedad y la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, hubo dictamen en el plenario de Comisiones en la C&aacute;mara de Diputados por el proyecto de Ley de Humedales. Pero qued&oacute; como dictamen de Mayor&iacute;a el de Cambiemos, que no es una buena ley. Y como dictamen de Minor&iacute;a, el de Grosso, el consensuado, con algunas modificaciones. El final est&aacute; abierto y puede pasar cualquier cosa, como ya sucedi&oacute; con la Ley Nacional de Glaciares, que subi&oacute; al recinto con un dictamen de Minor&iacute;a, pero finalmente fue aprobada. Por eso, es muy importante la voz de las organizaciones socioambientales y de los expertos y cient&iacute;ficos para dar la &uacute;ltima batalla en el recinto y se consiga que el dictamen de minor&iacute;a, el &uacute;nico verdaderamente protector, se convierta en Ley.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Porqu&eacute; hay que apoyar el dictamen de minor&iacute;a</strong></h3><p class="article-text">
        <a href="https://aadeaa.org/analisis-de-las-diferencias-entre-los-proyectos-de-ley-de-humedales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si hacemos un an&aacute;lisis comparativo de los dos proyectos de ley, vemos que las diferencias entre ambos dict&aacute;menes son evidentes</a>. El dictamen de Mayor&iacute;a (Cambiemos) es enormemente regresivo respecto del de minor&iacute;a (proyecto de Grosso) y pese a que toma &ndash;de modo enga&ntilde;oso y estrat&eacute;gico- la misma definici&oacute;n de humedales, flexibiliza notoriamente la protecci&oacute;n de los humedales en todo su articulado. Para ir m&aacute;s al detalle comparativo, a diferencia del dictamen de Mayor&iacute;a, el dictamen de Minor&iacute;a tiene objetivos m&aacute;s amplios y protectores. Un ejemplo es el principio de no regresi&oacute;n en materia ambiental y, en caso de controversias, resguardar los principios <em>in dubio pro aqua e in dubio pro natura</em> (cuando hay dudas, se debe actuar en favor del agua y de la naturaleza), esto es, en favor de la protecci&oacute;n de los humedales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el dictamen de Minor&iacute;a establece como objetivo de la ley &ldquo;valorar, reconocer y apoyar los medios de vida y producci&oacute;n, tradicionales y de la econom&iacute;a popular, que en un marco de respeto y conocimiento de su entorno se realicen de forma racional y sustentable.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de Minor&iacute;a establece que el proceso de Ordenamiento Territorial debe incorporarse en un plazo m&aacute;ximo de 2 a&ntilde;os desde la sanci&oacute;n de la ley, mientras que el dictamen de Mayor&iacute;a establece 1 a&ntilde;o desde la publicaci&oacute;n del inventario, es decir 4 a&ntilde;os desde la sanci&oacute;n de la ley (3+1).
    </p><p class="article-text">
        El dictamen de Minor&iacute;a establece una serie de&nbsp; principios fundamentales, que deben ser aplicados: el de Participaci&oacute;n, la Co-construcci&oacute;n del conocimiento, la Equidad territorial y social, la Perspectiva del paisaje, la Progresividad, la Variabilidad espacio-temporal de los humedales, el Principio <em>in dubio pro natura e in dubio pro aqua</em> (ya citados), el Principio de no regresi&oacute;n y el Resguardo jur&iacute;dico ambiental. Todos ellos est&aacute;n ausentes en el dictamen de la Mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Respecto del monitoreo del Ordenamiento Territorial de Humedales (OTH), s&oacute;lo el proyecto de minor&iacute;a establece un Monitoreo, actualizaci&oacute;n y participaci&oacute;n ciudadana<strong>&nbsp;</strong>en el OTH.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el dictamen de la Minor&iacute;a elimin&oacute; la moratoria, lo modific&oacute; y reemplaz&oacute; por la v&iacute;a de la transici&oacute;n. As&iacute;, &eacute;ste establece que en el tiempo entre la sanci&oacute;n de la ley y la inclusi&oacute;n de los humedales en el Ordenamiento Ambiental Territorial (OAT), todas las nuevas actividades (o ampliaci&oacute;n de existentes) deber&aacute;n realizar una Evaluaci&oacute;n de Impacto Ambiental (EIA) previa, que deber&aacute;n cumplir con las previsiones de la Ley (muy importante esto) y las normas locales. En cambio, el dictamen de Mayor&iacute;a, en el mismo periodo hasta que se apruebe el OTH, permite &ldquo;cambios en el uso del suelo o la ampliaci&oacute;n de las actividades existentes en humedales plenamente reconocidos cuando la Autoridad Competente determine que no se ver&aacute;n afectadas significativamente sus caracter&iacute;sticas ecol&oacute;gicas.&rdquo; Abre as&iacute; un gran espacio para la discrecionalidad, adem&aacute;s de exigir que sean &ldquo;plenamente reconocidos&rdquo;, lo que en la pr&aacute;ctica nunca ocurre.
    </p><p class="article-text">
        La flexibilidad ambiental del dictamen de Mayor&iacute;a se percibe a la hora de referirnos a las exigencias de la Evaluaci&oacute;n de Impacto Ambiental (EIA). Son m&aacute;s amplias las exigencias de la EIA en el despacho de Minor&iacute;a que establece que &ldquo;deber&aacute; considerar en todas sus etapas las caracter&iacute;sticas e integridad ecol&oacute;gica de los mismos, as&iacute; como su valor intr&iacute;nseco y los criterios de manejo racional y uso sustentable que como aplicaci&oacute;n de la presente surjan, incorporando el an&aacute;lisis a escala de paisaje y/o regional, a fin de considerar la interdependencia con otros ambientes y posibles impactos acumulativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que es fundamental es que el proyecto de Minor&iacute;a (que el de Mayor&iacute;a omite) es obligar de modo expreso y taxativo a una EIA previa en el caso de:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;f) La construcci&oacute;n de polders, terraplenes, bordos, albardones o estructuras similares que modifiquen la libre circulaci&oacute;n del agua;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>g) La construcci&oacute;n de represas o endicamientos de cualquier escala;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>c) El movimiento de suelos cualquiera sea su fin;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>h) El volcamiento de efluentes, desechos, desperdicios o cualquier otro elemento o sustancia extra&ntilde;os al humedal que pueda resultar contaminante o que modifique sus par&aacute;metros estructurales o de funcionamiento;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>l) Las actividades que impliquen monocultivos, cultivos intensivos y/o agricultura industrial.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>n) El cambio de uso del suelo;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>p) La exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n minera, hidrocarbur&iacute;fera y la presencia de reservas para fracking.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de estas actividades actualmente se realizan sin una Evaluaci&oacute;n de Impacto Ambiental previa.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, solo el dictamen de Minor&iacute;a establece la obligaci&oacute;n de realizar una Evaluaci&oacute;n de Impacto Ambiental (EIA) previa a la realizaci&oacute;n de fumigaciones a&eacute;reas o terrestres. Esto es muy importante y ser&iacute;a un avance significativo ya que actualmente no existe esta obligaci&oacute;n y estas pulverizaciones se hacen discrecionalmente. Esto es omitido en el dictamen de Mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el dictamen de Minor&iacute;a obliga a la restauraci&oacute;n de las &aacute;reas degradadas (estableciendo, adem&aacute;s, prioridades en territorio ind&iacute;gena, agricultores familiares, comunidades locales y Cambio Clim&aacute;tico) y el de Mayor&iacute;a solo establece un &ldquo;apoyo&rdquo; gen&eacute;rico de la autoridad nacional y sin esas prioridades.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de Mayor&iacute;a incorpora en el Comit&eacute; Nacional de Humedales, entre otros, al Consejo Federal de Miner&iacute;a, el INTA, el Consejo Federal Agropecuario y elimina a los sindicatos. El dictamen de Minor&iacute;a crea un Consejo que le da m&aacute;s importancia a la sociedad civil (organizaciones sociales, ambientales e ind&iacute;genas)
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo el proyecto de Minor&iacute;a establece la &ldquo;responsabilidad solidaria&rdquo;, en caso de da&ntilde;o ambiental, de empresas o personas que suscriban estudios con datos omitidos o falsos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de Mayor&iacute;a pone, ins&oacute;litamente, como autoridad de aplicaci&oacute;n &ndash;junto al Ministerio de Ambiente de la Naci&oacute;n- a la Secretar&iacute;a de Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca de la Naci&oacute;n. Es una ley ambiental, no se explica que tiene que hacer esa Secretar&iacute;a como autoridad de aplicaci&oacute;n, lo que &ndash;adem&aacute;s- generar&aacute; una dificultad pr&aacute;ctica en su efectiva aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las grandes diferencias. Para resumir, el dictamen de la mayor&iacute;a, propuesto por Cambiemos, desprotege los humedales, al no reconocer el valor intr&iacute;nseco de &eacute;stos, ni resguardar su integridad ecol&oacute;gica con el objeto de garantizar los numerosos servicios ecosist&eacute;micos que los humedales nos brindan. Aparentando ser una Ley de protecci&oacute;n de Humedales, en realidad es un proyecto regresivo, y est&aacute; hecho a la medida de los intereses y lobbies que vienen destruyendo los humedales. En cambio, el dictamen de Minor&iacute;a, propuesto por Grosso, aun con sus modificaciones del proyecto original, es una propuesta robusta y superadora; con conceptos, instrumentos, principios y herramientas muy concretas para una correcta gesti&oacute;n y protecci&oacute;n de estos valiosos ecosistemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o actual es lograr que se discuta en el recinto antes de fin de a&ntilde;o. A casi 10 a&ntilde;os del primer proyecto de ley, ya queda claro que no es a ra&iacute;z de un problema t&eacute;cnico que no se consigue su aprobaci&oacute;n.&nbsp;El triple lobby (agronegocio, minero e inmobiliario) no quiere ninguna regulaci&oacute;n, y, ahora, buscar&aacute;n que no se ponga en debate en el pleno de la C&aacute;mara de Diputados para que &ndash;una vez m&aacute;s- pierda estado parlamentario. Sin embargo, ha perge&ntilde;ado un Plan B; aprobar el Dictamen de Mayor&iacute;a, que propone una ley decididamente menos protectora. Ante esto, la disyuntiva es simple: democracia o lobbies.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>En favor de la vida</strong></h3><p class="article-text">
        Hay una escena en la tan comentada pel&iacute;cula  <em>Argentina1985</em>, la &uacute;nica que se repite dos veces (la primera como ensayo, la segunda, como acto en s&iacute;). Es sobre el alegato final del fiscal Julio Strassera contra las Juntas militares, que habla del &ldquo;gesto neroniano&rdquo;, esto es, el pulgar hacia abajo, para referirse a los militares que decid&iacute;an por la vida o muerte de los detenidos-desaparecidos. Distancias aparte, la orden de los gobernadores del norte de cajonear la buena ley ya consensuada, que se continu&oacute; con la ausencia estrat&eacute;gica de los y las diputadas de esas provincias, habilitando como dictamen de Mayor&iacute;a la mala ley de Cambiemos, se corresponde con el gesto neroniano, el del pulgar hacia abajo, que decide discrecionalmente en favor de reducir cada vez m&aacute;s la calidad de vida de los argentinos, en tiempos de emergencia clim&aacute;tica. Como ciudadanos y ciudadanas de una democracia que pronto cumplir&aacute; 40 a&ntilde;os, nos merecemos una buena Ley de Humedales, sabiendo que &eacute;ste no es el final del camino, sino m&aacute;s bien el principio de una regulaci&oacute;n justa, racional y equilibrada. Todav&iacute;a estamos a tiempo de invertir el gesto neroniano, y llevar el pulgar hacia arriba, en defensa del buen proyecto de ley, del dictamen de Minor&iacute;a, en favor de la vida.
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/EV</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maristella Svampa, Enrique Viale]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/derecho-buena-ley-humedales_129_9709464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Nov 2022 14:45:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/195ecf21-a93f-4b99-bc92-754e2bfdfbc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1395077" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/195ecf21-a93f-4b99-bc92-754e2bfdfbc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1395077" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tenemos derecho a una buena Ley de Humedales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/195ecf21-a93f-4b99-bc92-754e2bfdfbc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ley de Humedales,Humedales,Congreso Nacional,Argentina 1985,Julio César Strassera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué se le va a hacer: Julio Strassera, retrato íntimo de un antihéroe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/strassera-retrato-intimo-antiheroe_129_9626951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c21d1a3-2fe2-47d2-be83-d6fba81332a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué se le va a hacer: Julio Strassera, retrato íntimo de un antihéroe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por su cobertura del juicio a las Juntas Militares Sergio Ciancaglini ganó el premio Rey de España. Durante meses y meses siguió a Julio Strassera y la epopeya de su fiscalía. Aquí lo recuerda durmiendo la siesta en medio de las amenazas, con el padecimiento de su diabetes, haciéndose pasar por Capitán Poronga y rompiendo en llanto después de su alegato final.</p></div><p class="article-text">
        Aquel hombre llamado Julio C&eacute;sar Strassera era ojeroso, de mostachos negros, a veces con el pelo como de estatua por la gomina, otras con el jopo derrotando fijadores y cay&eacute;ndole sobre el ojo derecho. Parec&iacute;a estar siempre en guardia, erizado, salvo cuando el cansancio le iniciaba querellas densas. Una vez llegu&eacute; a la Fiscal&iacute;a despu&eacute;s de la hora del almuerzo, no hab&iacute;a nadie en la antesala, segu&iacute; viaje hacia su oficina y lo encontr&eacute; dormido en el sill&oacute;n de cuero de un cuerpo que en esos momentos le funcionaba como un recurso de amparo. <strong>Hab&iacute;a reunido m&eacute;ritos suficientes como para ser la persona m&aacute;s amenazada del pa&iacute;s pero estaba solo y durmiendo cual beb&eacute; a merced de cualquier cosa. </strong>Hasta de un periodista. No s&eacute; si so&ntilde;aba. Tal vez era al rev&eacute;s: sus sue&ntilde;os y sus pesadillas en esos d&iacute;as transcurr&iacute;an cuando estaba despierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s supe que los brotes de cansancio proven&iacute;an no solo de todo lo que estaba haciendo y deshaciendo durante el juicio, sino tambi&eacute;n de un enemigo interno que enfrentaba con terquedad e insulina: la diabetes.
    </p><p class="article-text">
        Estaba siempre de traje, pero creo que lo que m&aacute;s le gustaba era andar de blazer azul, camisa blanca, alguna corbata que no desafinara, pantal&oacute;n gris, zapatos negros y trajinados. Cada d&iacute;a al saludar, alargaba el &ldquo;hola&rdquo; como si estuviese sorprendido de que la otra persona anduviese por all&iacute;, lo que pod&iacute;a traducirse como un gesto de afecto. Cuando estaba en vena, despu&eacute;s de unos segundos para encender un cigarrillo y mirar alrededor, largaba la charla: &iquest;vio lo que pas&oacute; con Fulano? &iquest;y lo que dijo Mengano?
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s o menos as&iacute; comenzaba unos mon&oacute;logos sobre la actualidad en los que se iba retroalimentando de broncas, abr&iacute;a los brazos, sacud&iacute;a la cabeza negando que la gente (pol&iacute;ticos, periodistas, abogados &amp; afines) pudiera hacer o decir semejantes barbaridades, burradas o cosas peores. Gesticulaba como un actor de pel&iacute;cula italiana, y pod&iacute;a terminar despotricando con resonancias desde metaf&iacute;sicas hasta sexuales, antecedente de lo que Roberto Fontanarrosa definir&iacute;a en el Congreso de la Lengua de 2004 como &ldquo;funci&oacute;n terap&eacute;utica de las malas palabras&rdquo;, para las que solicit&oacute; formalmente una amnist&iacute;a: &ldquo;Las vamos a necesitar&rdquo;, dijo aquel sabio. Siempre me pareci&oacute; que para Strassera eran una terapia doble: contra cosas que lo fastidiaban, y contra cierta melancol&iacute;a. Cuando le bajaba esa espuma una de sus muletillas era decir, mirando el piso: <strong>Qu&eacute; se le va a hacer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo supe que varios de sus amigos tem&iacute;an que en el propio juicio el temperamento y el diccionario le hirvieran como cuando estaba en confianza, pero eso no ocurri&oacute;. La pel&iacute;cula de Santiago Mitre le adjudica gestos un tanto procaces hacia los abogados como forma de sacarlos de quicio (algunos no necesitaban mucha ayuda), cosa que no alcanc&eacute; a ver pero que no puede descartarse seg&uacute;n cierto anecdotario que me contaron sus entonces (a&uacute;n) j&oacute;venes colaboradores: algunas veces llamaba a personas conocidas haci&eacute;ndose pasar por un militar hasta que le preguntaban qui&eacute;n era y contestaba cosas como &ldquo;el capit&aacute;n Poronga&rdquo;, antes de colgar, cual versi&oacute;n jur&iacute;dica del doctor Tangalanga. Alguna vez se agenci&oacute; un rev&oacute;lver de juguete, de cebita, con el cual recibi&oacute; en su despacho, apunt&oacute; y le dispar&oacute; a un periodista que andaba por all&iacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por esas cosas, as&iacute; como al fiscal adjunto Luis Moreno Ocampo lo llamaban secretamente &ldquo;Oso&rdquo; por su aspecto, el elenco joven de la Fiscal&iacute;a bautiz&oacute; a Strassera &ndash;seg&uacute;n la jurisprudencia quinielera&ndash; &ldquo;22&rdquo;&nbsp; o directamente &ldquo;Loco&rdquo;. Por supuesto que no se lo dec&iacute;an en la cara, pero el propio fiscal relat&oacute; su encuentro con Ra&uacute;l Alfons&iacute;n en el cual el entonces presidente le recomend&oacute;, frente a todo lo que implicaba el juicio: &ldquo;No se vuelva loco, doctor&rdquo;. A lo que &eacute;l contest&oacute;: <strong>&ldquo;Demasiado tarde, se&ntilde;or presidente&rdquo;.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La contracara del histrionismo le afloraba al hablar del juicio. Lo hac&iacute;a con una pasi&oacute;n fr&iacute;a, enorme conocimiento y buscaba la exactitud en cada argumento como prepar&aacute;ndose para la Sala de Audiencias. No exist&iacute;an los juicios orales en el pa&iacute;s, pero Strassera desde el primer d&iacute;a se mostr&oacute; en la Causa 13 due&ntilde;o de una asombrosa soltura y claridad y de una aplastante potencia de ideas. El alegato que hoy sigue impactando a trav&eacute;s del cine fue una muestra.
    </p><p class="article-text">
        En el d&iacute;a a d&iacute;a era frecuente verlo oscilar en el doble juego de atender a la otra persona, escucharla y a la vez estar con la cabeza en otra parte: no le faltaban situaciones a las que volaban sus pensamientos. Pero apenas volv&iacute;a de esas escapadas mentales le gustaba conversar, preguntar y compartir. Con el grupo de la Fiscal&iacute;a eso significaba terminar las jornadas de trabajo yendo a alguna pizzer&iacute;a de la zona de Tribunales a comentar todo lo que estaban viviendo. Strassera estaba construyendo as&iacute; confianza, grupo de trabajo, tal vez compa&ntilde;&iacute;a y por eso compa&ntilde;erismo con chiquilines 20 o 30 a&ntilde;os menores.
    </p><p class="article-text">
        En el af&aacute;n de conversar, una vez llam&oacute; a mi casa en esas eras geol&oacute;gica de tel&eacute;fonos fijos regenteados por Entel. Hab&iacute;a pasado la medianoche, yo estaba de viaje. Claudia Acu&ntilde;a (periodista, que ya ejerc&iacute;a la curiosa actitud de soportarme) lo atendi&oacute; y estuvieron charlando durante un par de horas sobre art&iacute;culos period&iacute;sticos que consideraba injustos, maniobras pol&iacute;ticas insondables, conspiraciones reales y cuestiones que &eacute;l parec&iacute;a navegar, como nos pasa a tantos, entre algunas certezas y demasiadas incertidumbres.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a la mirada siempre inquieta y los dedos de la mano derecha color nicotina en esos tiempos de tabaco a mansalva. En la Sala de Audiencias estaba prohibido fumar, salvo para los fiscales, los jueces y los acusados que presenciaron el alegato sin mirar a Strassera. Videla vest&iacute;a traje gris con el libro <em>Las siete palabras de Cristo</em>, de Charles Journet. El lente de un reportero gr&aacute;fico nos permiti&oacute; detectar que le&iacute;a los cap&iacute;tulos &ldquo;En el Para&iacute;so&rdquo; y &ldquo;Reflexiones del Apocalipsis&rdquo;. En los pasillos Strassera dijo despu&eacute;s, como espantando con la mano un mal augurio: &ldquo;Que lea lo que quiera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una de esas jornadas, al entrar los militares, Videla pas&oacute; junto a Strassera que estaba de espaldas y le dio un empuj&oacute;n con el hombro, como corri&eacute;ndolo del paso. Strassera no entr&oacute; en la provocaci&oacute;n, ni mencion&oacute; nada p&uacute;blicamente al respecto. Unos d&iacute;as despu&eacute;s, tras la intervenci&oacute;n de la defensa de Massera (que luego dir&iacute;a &ldquo;mis jueces disponen de la cr&oacute;nica, pero yo dispongo de la historia, y es all&iacute; donde se escuchar&aacute; el veredicto final&rdquo;), el fiscal sali&oacute; apurado: &ldquo;La audiencia termin&oacute; puntualmente as&iacute; que llego justo, me est&aacute; esperando mi se&ntilde;ora para ver una &oacute;pera muy adecuada para estos tiempos&rdquo;. Cruzando Plaza Lavalle, en el Teatro Col&oacute;n, se presentaba una obra de su amado Richard Wagner: <em>El ocaso de los dioses.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las amenazas fueron un tema recurrente desde comienzos del juicio.</strong> Buscaban crear un clima de miedo dirigido principalmente a las personas que iban a testimoniar, y a quienes trabajaban en la Fiscal&iacute;a. Strassera simulaba no prestarles atenci&oacute;n. &ldquo;Tenemos demasiado trabajo como para estar pensando en eso&rdquo;. Una vez, sin embargo, lo plante&oacute; p&uacute;blicamente durante la audiencia: &ldquo;Los vencedores de la guerra contra la subversi&oacute;n llamaron para proferir amenazas contra la Fiscal&iacute;a&rdquo; dijo ante los jueces.
    </p><p class="article-text">
        La llamada hab&iacute;a sido atendida por una de sus colaboradoras. &ldquo;D&iacute;gale a Strassera que en el plazo de 48 horas va a ser ejecutado&rdquo; dijo un hombre que intentaba distorsionar su voz. Mec&aacute;nicamente, entre el miedo y la inocencia, ella pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;De parte de qui&eacute;n?&rdquo;. Respuesta: &ldquo;Del comando tricolor&rdquo;. A partir de entonces resolvieron responder a esos llamados informando que&nbsp; las amenazas se recib&iacute;an solo de 8 a 9. El fiscal intensificaba su terapia de las malas palabras. La polic&iacute;a les hab&iacute;a dicho a los jueces que no cre&iacute;an que pasara nada, pero que era prudente no subirse al auto con &eacute;l.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Strassera lo peor fue cuando una mujer increp&oacute; a su hija Carolina (16 a&ntilde;os) que hab&iacute;a ido a Sanidad Escolar a buscar un certificado de salud. La mujer oy&oacute; el apellido de la ni&ntilde;a, la esper&oacute; a la salida, la insult&oacute; y le dijo que a su padre tendr&iacute;an que matarlo. <strong>&ldquo;Esa es la mentalidad cobarde que sustenta las atrocidades que ocurrieron en el pa&iacute;s&rdquo; me dijo &eacute;l d&iacute;as despu&eacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 18 de septiembre de 1985 fue el cierre y explosi&oacute;n de la presi&oacute;n de seis jornadas de alegatos y cinco meses de testimonios para los que no alcanzan los adjetivos, en lo que el fiscal defini&oacute; como &ldquo;el mayor genocidio de la joven historia de nuestro pa&iacute;s&rdquo;. Meses palabras que mucha gente no hab&iacute;a querido creer: secuestro, picana, desaparici&oacute;n, fusilamiento, robo, fosas comunes, clandestinidad, vuelos de la muerte, robo de beb&eacute;s. Los cinco canales de televisi&oacute;n que hab&iacute;a entonces solo pod&iacute;an transmitir im&aacute;genes. Lo que ocurr&iacute;a en las audiencias se conoc&iacute;a principalmente por las cr&oacute;nicas de los diarios y de las radios.
    </p><p class="article-text">
        Ese mediod&iacute;a, antes del cierre del alegato, Moreno Ocampo estaba en el despacho ajustando su intervenci&oacute;n. Strassera hab&iacute;a hecho correcciones y agregados durante la ma&ntilde;ana. Una de sus colaboradoras, Judith K&ouml;nig (21 a&ntilde;os) las pasaba en limpio, incluyendo la frase final. Moreno Ocampo mand&oacute; pedir un s&aacute;ndwich de jam&oacute;n, tomate y huevo, aderezado con humor negro: &ldquo;&iquest;Y si est&aacute; envenenado?&rdquo;. Strassera lleg&oacute; de su almuerzo con una teor&iacute;a: &ldquo;Mi popularidad decrece, reci&eacute;n una se&ntilde;ora me dijo algo feo, pero no voy a pedir condena contra ella&rdquo;. Le propin&oacute; una frase del Quijote a Moreno Ocampo, que segu&iacute;a escribiendo: &ldquo;A quien has de castigar con obras, no maltrates con palabras&rdquo;. Llegaron su esposa Marisa Tobar y su hijo Juli&aacute;n, y a las tres de la tarde todos se dirigieron a la Sala de Audiencias.
    </p><p class="article-text">
        El trueno que estall&oacute; con forma de ovaci&oacute;n cuando Strassera dijo &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;, dej&oacute; a ambos fiscales clavados en sus asientos, mirando y escuchando ese momento que incluy&oacute; el cruce de insultos entre algunas personas en las gradas y Viola. Videla, de pie, miraba est&aacute;tico, provocativo, al p&uacute;blico que ovacionaba. La sala se desaloj&oacute; pac&iacute;ficamente.
    </p><p class="article-text">
        En el hall llegaron los abrazos y las l&aacute;grimas. El fiscal dijo, pa&ntilde;uelo en mano: &ldquo;Me estoy poniendo viejo&rdquo;. All&iacute; estaba tambi&eacute;n empapada mi supuesta objetividad period&iacute;stica tras haber aprendido en esos d&iacute;as mucho sobre la subjetividad en este oficio, y en esta vida. Quienes se emocionan con la excelente pel&iacute;cula de Santiago Mitre sabr&aacute;n entender c&oacute;mo impact&oacute; eso en quienes pudimos presenciar todo a cuatro metros de distancia. La potencia de lo ocurrido en 1985, sus alcances pr&aacute;cticos, pol&iacute;ticos, &eacute;ticos, vitales, es la que Mitre nos pone delante de las narices y en colores para discutir en tiempo presente; intuyo que es una de las causas del modo en que ha sido recibida.
    </p><p class="article-text">
        Unos minutos m&aacute;s tarde la Fiscal&iacute;a fue sede de un primer festejo privado del cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 52 de su titular, con s&aacute;ndwiches y champ&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente volv&iacute; a Tribunales y all&iacute; andaba Strassera solo, de saco azul y pantalones grises, las manos en los bolsillos, un cigarrillo asomando sin fuerza bajo el bigote, la mirada barriendo el piso. Alarg&oacute; el &ldquo;hola&rdquo; y me cont&oacute;: &ldquo;No ten&iacute;a que venir, pero despu&eacute;s de todo lo que ha pasado esto es como un im&aacute;n. Qu&eacute; se le va a hacer&rdquo;. Anduvimos por el hall, me mostr&oacute; luego en su escritorio un libro que le hab&iacute;an regalado sobre otros laberintos: <em>El nombre de la rosa</em>, de Umberto Eco. &ldquo;Lo que m&aacute;s me preocupa ahora son los chicos. La mayor&iacute;a de la gente que ha colaborado con nosotros no es de la Fiscal&iacute;a, y no s&eacute; qu&eacute; van a hacer&rdquo;. Me cont&oacute; que la noche anterior todo el equipo hab&iacute;a ido a su casa a continuar el festejo: &ldquo;Se quedaron hasta las 4 de la ma&ntilde;ana. Fue muy lindo&rdquo;. Levant&oacute; los hombros con media sonrisa: &ldquo;Qu&eacute; se le va a hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es una frase llamativa. Quienes la pronuncian lo hacen con un tono de resignaci&oacute;n, o como una pregunta que insin&uacute;a que en realidad no hay nada que hacer. Para &eacute;l era una muletilla que desobedeci&oacute; en ese 1985: demostr&oacute; mucho de lo que s&iacute; se pod&iacute;a hacer con respecto a algo que parec&iacute;a imposible y que fue in&eacute;dito en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, fue cr&iacute;tico de la sentencia por las absoluciones y penas bajas (salvo Videla y Massera, condenados a perpetua y quiz&aacute; Viola, a 17 a&ntilde;os). Escuch&oacute; el fallo le&iacute;do por Carlos Arslani&aacute;n sin dejar de fumar, inclin&aacute;ndose poco a poco sobre su escritorio cuando empez&oacute; a escuchar las absoluciones. Adriana Calvo y Hebe de Bonafini se pararon y se fueron de la sala. Adriana dijo con una sonrisa nerviosa. &ldquo;Es una verg&uuml;enza&rdquo;. Lo que Strassera rescat&oacute; luego fue el Punto 30 del fallo que ordenaba seguir investigando a los autores materiales de los cr&iacute;menes. A&ntilde;os despu&eacute;s no estuvo de acuerdo con las leyes de Obediencia Debida y Punto final, y mucho menos con los indultos menemistas que lo llevaron a renunciar del cargo diplom&aacute;tico en Ginebra que le hab&iacute;a asignado el gobierno radical. Abri&oacute; un estudio de abogados en la calle Callao con algunos de sus ex colaboradores.
    </p><p class="article-text">
        Voy hasta all&iacute; con los recuerdos, casi como la pel&iacute;cula. Nos cruzamos algunas veces pero cada uno sigui&oacute; con su vida. No habl&eacute; con &eacute;l en momentos en que cay&oacute; o se meti&oacute; en la grieta haci&eacute;ndole aflorar un tipo de actitud que hubiera querido no ver ni escucharle.&nbsp; <strong>Elijo recordar que lo impensable puede ocurrir.</strong> Que personas que ecualizan coraz&oacute;n y cerebro pueden generar hechos inesperados. Y justos. Que las voces que nunca hab&iacute;an sido escuchadas y s&iacute; perseguidas, reprimidas, censuradas, invisibilizadas, clasificadas como &ldquo;locas&rdquo; en plena dictadura, eran las &uacute;nicas que hab&iacute;an tenido raz&oacute;n desde siempre. Que esa fuerza social, sumada al Nunca M&aacute;s y al propio juicio, gener&oacute; tambi&eacute;n todo lo posterior que llev&oacute; a que en el pa&iacute;s haya 1.088 genocidas condenados por delitos de lesa humanidad en 286 causas, 14 juicios orales en desarrollo,63 casos elevados a juicio y 274 en etapa de instrucci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>No s&eacute; si Strassera fue un h&eacute;roe, pero al menos en 1985 hizo lo suyo para ganarse ese protagonismo que no us&oacute; para hacer carrera, fama, ni panelismo televisivo.</strong> Algunos colegas lo han descripto como un santo, posible efecto de los consumos problem&aacute;ticos tambi&eacute;n en este oficio.
    </p><p class="article-text">
        Los h&eacute;roes &ndash;creo que Julio estar&iacute;a de acuerdo&ndash; fueron los testigos, los familiares, las madres y abuelas, padres (como Emilio Mignone entre otros), la gente que desde siempre denunci&oacute; en soledad, march&oacute; en soledad, y hasta desapareci&oacute; en soledad. Personas que nunca se resignaron. Eso me despert&oacute; desde entonces una pregunta: &iquest;Cu&aacute;les son las violaciones a los derechos humanos actuales? La violencia estatal, sus v&iacute;ctimas, las desapariciones y tormentos, los femicidios que en muchos casos son tambi&eacute;n responsabilidad del Estado, los cr&iacute;menes ambientales, los sistemas de control social. Las nuevas tecnolog&iacute;as de la miseria planificada, en t&eacute;rminos de Rodolfo Walsh. Las l&oacute;gicas que aniquilan, empobrecen, contaminan, someten, violan y amenazan demasiadas formas de vida. Otras personas locas &ndash;ignoradas o silenciadas met&oacute;dicamente&ndash; son las que hoy reflejan la cordura, las que simbolizan lo que antes simboliz&oacute; el juicio: nada m&aacute;s que la verdad. &iquest;Sabemos escucharlas? &iquest;Vemos qui&eacute;nes son? &iquest;Percibimos d&oacute;nde est&aacute; hoy germinando la resistencia y la potencia social que no se resigna a la muerte?
    </p><p class="article-text">
        Me quedo con esas preguntas y con la imagen de aquel hombre que sin propon&eacute;rselo qued&oacute; ubicado en un lugar crucial y logr&oacute; la haza&ntilde;a de hacer lo que correspond&iacute;a. Nada menos: escuchar, pensar, sentir y actuar rebel&aacute;ndose contra la resignaci&oacute;n del &ldquo;qu&eacute; se le va a hacer&rdquo; que a veces murmuraba con las manos en los bolsillos, la mirada barriendo el piso y el cigarrillo humeando bajo el mostacho. 
    </p><p class="article-text">
        <em>SG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Ciancaglini]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/strassera-retrato-intimo-antiheroe_129_9626951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Oct 2022 03:03:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3c21d1a3-2fe2-47d2-be83-d6fba81332a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="238639" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3c21d1a3-2fe2-47d2-be83-d6fba81332a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="238639" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Qué se le va a hacer: Julio Strassera, retrato íntimo de un antihéroe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3c21d1a3-2fe2-47d2-be83-d6fba81332a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Julio César Strassera,Juicio a las Juntas Militares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julio César Strassera y la historia de los comunes: apuntes sobre Argentina, 1985]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/julio-cesar-strassera-historia-comunes-apuntes-argentina-1985_129_9608344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Julio César Strassera y la historia de los comunes: apuntes sobre Argentina, 1985"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Martín Rodríguez, que conoció por dentro el largo camino de la película, cuenta cómo se buscó una historia hasta encontrar que la clave estaba en el centro mismo de la epopeya jurídica de algo que prácticamente sólo se hizo en Argentina: sentar a los tiranos en el banquillo. Un repaso, también, sobre el cine y sus circunstancias.</p></div><p class="article-text">
        En 1983 la clase obrera no fue al para&iacute;so y la clase media fue mayor&iacute;a. Como realidad y como deseo, como resultado tambi&eacute;n del experimento de <em>esos a&ntilde;os</em>. De clase a ciudadan&iacute;a: los mocasines en la fuente. Por eso, esa l&iacute;nea de la pel&iacute;cula <em>Argentina, 1985</em>, de Santiago Mitre en la que Luis Moreno Ocampo presume que &ldquo;hay que convencer a la clase media&rdquo;, pero luego sentencia que &ldquo;sabemos que la clase media justifica cualquier golpe&rdquo; omite justamente lo que la sostiene: el alfonsinismo. <strong>El sue&ntilde;o de esa clase y de ese juicio.</strong> El sue&ntilde;o de ser republicanos e hijos de padres separados, de domesticar al peronismo con ley Mucci y de mandar a los militares a los cuarteles. Pero ese &ldquo;orden&rdquo; finalmente ardi&oacute; entre las gomas quemadas de la h&iacute;per, los remarcadores del Supercoop, las corridas cambiarias, los saqueos de los humildes y el bet&uacute;n de los milicos con <em>anfetas</em> (esas otras &ldquo;falopas duras&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los ochenta no se fueron: son el bronce y el fuego al que volvemos. </strong>Y vamos a volver cien veces para mirarnos en el espejo del &ldquo;&iexcl;metiste a Videla en cana, pap&aacute;!&rdquo; y tambi&eacute;n en eso que a&uacute;n no sabemos darnos: una econom&iacute;a para el desierto argentino. Los ochenta no est&aacute;n hechos s&oacute;lo con solemnidad. Fueron a&ntilde;os en que la guita fue el gran tema. Una d&eacute;cada corta con dos monedas y una h&iacute;per. El incendio en que termin&oacute; el <em>Plan Austral</em> fueron las llamas en las que se quemaba tambi&eacute;n la Brasilia fr&iacute;a del sue&ntilde;o radical (mudar la capital a Viedma: nueva ciudad para una nueva Rep&uacute;blica). Sabemos hacer negocio con el bronce, pero no sabemos hacer de bronce los negocios. Somos plata quemada y moral orgullosa: monos con navaja de la econom&iacute;a y caballeros de nuestro N&uacute;remberg.
    </p><p class="article-text">
        Si una pel&iacute;cula tambi&eacute;n define su &eacute;xito en el contexto, el contexto de <em>Argentina, 1985 </em>no es est&aacute;tico. La pel&iacute;cula pr&aacute;cticamente se estrena en la emergencia de<em> educar a los Copitos</em>, y ocurre tambi&eacute;n en paralelo a otras noches de lobo: por ejemplo, la de este jueves en la que la polic&iacute;a bonaerense conducida por el gobernador Axel Kicillof caz&oacute; a hinchas de f&uacute;tbol en el bosque de La Plata durante el partido entre Gimnasia y Esgrima de La Plata y Boca Juniors. El temblor de los &ldquo;consensos&rdquo; no reconoce geograf&iacute;as. Si tanto se menta el consenso democr&aacute;tico para el debate de la polarizaci&oacute;n, entonces traten de garantizarlo. No se trata de malos o buenos sino de <em>qui&eacute;n gobierna (al &ldquo;mal&rdquo;)</em>. El consenso democr&aacute;tico no es s&oacute;lo un debate entre te&oacute;ricos, es una pol&iacute;tica de decisiones. Y entonces, &iquest;qu&eacute; polic&iacute;a ten&eacute;s? No justamente por adhesi&oacute;n al &ldquo;garantismo&rdquo; es que la mayor&iacute;a de la gente desconf&iacute;a de la polic&iacute;a. Lo que la pel&iacute;cula divide entre <em>buenos y malos</em> en su trama convencional no es lineal al salir de la sala. La pregunta de la democracia no es solo sobre las intenciones de los gobiernos. La pregunta es otra: &iquest;que controla un gobierno? <strong>El gobierno nacional (y provincial) a esta altura parece no controlar ni la moneda, ni la polic&iacute;a, ni el hist&oacute;rico conflicto con los mapuches. </strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a controlar algo un gobierno cuando nunca pudo ordenar del todo su propia cadena de mando? El Frente de Todos es <em>el </em>tema del Frente de Todos: una metapol&iacute;tica, mientras que abajo el caldo social se espesa, y ya parece que estamos al ritmo de un hecho de violencia por semana. Con presidente, vicepresidente, ministros y gobernadores que comentan hechos de la realidad, oficialistas cr&iacute;ticos que hablan como opositores con goce de sueldo, y trovadores de una canci&oacute;n desesperada contra la violencia de la polic&iacute;a de Larreta que se convierten en realpolitiks de situaci&oacute;n frente a los <em>muertos propios</em>. Tambi&eacute;n <em>1985 </em>es una pel&iacute;cula que se proyecta sobre ese terreno resbaladizo de desgobierno: &iquest;que controla un gobierno? Alfons&iacute;n deb&iacute;a gobernar eso. La pel&iacute;cula no es tan seguro que sembrar&aacute; m&aacute;s alfonsinistas, tal vez s&oacute;lo har&aacute; mirar en el espejo de aquel desaf&iacute;o de los lejanos ochenta (&iquest;c&oacute;mo entraba una citaci&oacute;n judicial a un cuartel?) las mezquindades, corporativismos y cobard&iacute;as actuales.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La historia mitrista</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Se&ntilde;ores jueces, nunca m&aacute;s&hellip;</em> &iquest;Aquel alegato funciona tambi&eacute;n como el epitafio de un pa&iacute;s que no existe m&aacute;s? Puede ser que tambi&eacute;n, que incluso -&iexcl;que adem&aacute;s!- la Argentina del <em>fifty-fifty </em>se vele en ese juicio. Santiago Mitre no es de la <em>familia Mitre</em>. Es el hijo del &ldquo;Turco Mitre&rdquo;. Ricardo Mitre es un pol&iacute;tico de la izquierda peronista de estrech&iacute;sima cercan&iacute;a con el dirigente Carlos &ldquo;Chacho&rdquo; &Aacute;lvarez, el &uacute;nico vicepresidente que peg&oacute; un portazo en el a&ntilde;o 2000. Santiago Mitre hall&oacute; en el relato original del juicio una historia que calcarle encima: la del h&eacute;roe gris. <strong>Un Marvel de Tribunales: Julio Cesar Strassera.</strong> Los detalles de esta <em>ficci&oacute;n</em> reproducen, pinchan o inflan lo que estaba en el original: la madre de Moreno Ocampo, los servicios, las amenazas, las guapezas y arrugues radicales, el miedo de los testigos y su valor&hellip; Y adem&aacute;s el reclutamiento del equipo &ldquo;joven&rdquo; de la fiscal&iacute;a. Ese cap&iacute;tulo es clave y lo muestra la pel&iacute;cula: un <em>casting</em> que busca j&oacute;venes sin filiaci&oacute;n pol&iacute;tica, democr&aacute;ticos y &ldquo;sui generis&rdquo;, como mano de obra de una investigaci&oacute;n conducida por Strassera y Moreno Ocampo. Esa &ldquo;convocatoria&rdquo; replica a la Conadep, es decir, forma <em>otra Conadep</em>: la de los comunes. Nadie quiere dormirse <a href="https://www.youtube.com/watch?v=D_NcDwel0mE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>. La verdad en el <em>nuevo orden civil</em> la construye en parte la sociedad contra el Estado. Sea con notables, o con desconocidos.
    </p><p class="article-text">
        La Buenos Aires de <em>1985 </em>se recorta sobre esas veinte manzanas de las que hablaba el viejo presidente, Arturo Illia. Barrio de San Nicol&aacute;s, Retiro, Microcentro de Buenos Aires donde arde el Palacio. Pero est&aacute; hecha para el afuera de esas manzanas. Est&aacute; hecha para la se&ntilde;ora del barrio de Flores y el pibe de Villa Lugano. <strong>Ah&iacute; est&aacute; la virtud de Mitre: </strong><em><strong>c&oacute;mo hacer popular lo que parec&iacute;a estar en retroceso</strong></em><strong>.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Subo a un taxi: lo maneja un &uacute;ltimo mohicano, &ldquo;Pocho&rdquo; Loidi, que est&aacute; a poco de cumplir cincuenta a&ntilde;os de taxista en Buenos Aires. La larga charla de ese lado de afuera. Cincuenta a&ntilde;os de madrugadas, de comer un s&aacute;ndwich con el auto en doble fila, de llevar a Enrique Pinti o a Sergio Denis al teatro, a un pol&iacute;tico desde Libertador y Salguero (<em>donde viven todos</em>, como dice el libertario Jos&eacute; Luis Espert) hasta el centro, de caf&eacute;s al paso en la GNC, de plazas, de represiones, de noche y niebla y de cobro en Patacones. Intercalo su voz entre estos apuntes sobre una pel&iacute;cula que, me dice, &ldquo;no vi, no creo que la vea, arriba del taxi ya vi todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enero del 73: Pocho, el taxista, va con sus padres a dar el examen para sacar el registro. Pasa la prueba de manejo con el Fiat familiar. No hab&iacute;a cumplido los veinti&uacute;n a&ntilde;os, le faltaban seis meses. El 6 de febrero de 1973 sale desde el Puente Saavedra a las seis de la tarde con un Falcon 70, lo sabe de memoria: &ldquo;Mi primer viaje fue desde Cabildo y Congreso hasta la estaci&oacute;n de Colegiales&rdquo;. Miles de viajes y recuerda el primero. Esos a&ntilde;os hab&iacute;a tanto trabajo que le met&iacute;a m&aacute;s de doce horas si pod&iacute;a. &ldquo;Era nuevo y no me bajaba del auto, almorzaba ah&iacute; mismo. A veces met&iacute;a cuarenta y cinco viajes, una barbaridad. Cuando llegaba a Corrientes a la tarde, ve&iacute;a que la gente se peleaba por agarrar la manija. Si iban para el mismo lado llevabas dos personas o tres, era impresionante.&rdquo; &Uacute;ltimo recuerdo de un pa&iacute;s que no existe: los pasajeros de Pocho, la Argentina que se empieza a hundir en el 76.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el tiempo de la dictadura nosotros trabajamos sin problema, pero hab&iacute;a muchos controles&rdquo;, dice. Cada vez que lo hac&iacute;an bajar del auto para un control ten&iacute;a que abrir la puerta con la mano del lado de afuera, y cuando lo paraban ten&iacute;a que poner las dos manos sobre el volante. &ldquo;Lo m&aacute;s feo fue una madrugada que, sin darme cuenta, me met&iacute; en un tiroteo y par&eacute; el taxi. Entonces se me acerca un tipo que estaba agachado y me dice, &lsquo;sal&iacute; despacio que est&aacute;s en medio de un quilombo&rsquo;&rdquo;, recuerda Pocho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mano invisible de la historia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todos los excesos que ahorra Santiago Mitre en su pel&iacute;cula est&aacute;n fuera de ella: el contexto, las cr&iacute;ticas que le demandan tal o cual l&iacute;nea ideol&oacute;gica y el deseo de ubicarla en una tarea pedag&oacute;gica definitiva. <em>Argentina, 1985</em> es una historia del Juicio a las Juntas: una pel&iacute;cula <em>de acci&oacute;n</em>, la justicia a paso de hombre que hubo que hacer m&aacute;s r&aacute;pido. &iquest;Qued&oacute; afuera el movimiento de derechos humanos, las internas pol&iacute;ticas vidriosas, la &eacute;pica de Alfons&iacute;n? Contar es recortar.
    </p><p class="article-text">
        Y Amazon puso la plata, no la mano invisible. <strong>La </strong><em><strong>avant premiere</strong></em><strong> distribu&iacute;a el </strong><em><strong>packaging </strong></em><strong>de un vaso negro y una bolsa de pochoclos con un cartel de </strong><em><strong>Argentina, 1985</strong></em><strong>.</strong> Nos dec&iacute;a: <em>Bienvenidos al show del horror</em>. Por la misma escalera del Cinemark Puerto Madero bajaron Susana Gim&eacute;nez, Adri&aacute;n Suar, Boy Olmi y Nora Corti&ntilde;as. Lorena &Aacute;lvarez <a href="https://panamarevista.com/1985-stranger-things/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apunta ac&aacute;</a> el efecto Dar&iacute;n. Eso que aparece atrapado en las garras del mercado implica, tambi&eacute;n, otra fuerza parad&oacute;jica de la pel&iacute;cula: los derechos humanos retornan a la sociedad. Vuelve a contarse su historia menos estatalizada, menos &ldquo;partidizada&rdquo;, menos sujeta a las batallas por &ldquo;los usos del pasado&rdquo;, ni al tironeo de manta corta entre rivalidades pol&iacute;ticas (&ldquo;&iexcl;eso que denunci&aacute;s en CABA no lo denunci&aacute;s en la Provincia!&rdquo; y viceversa; esa doble vara -que es un recurso pol&iacute;tico universal- se las ve dif&iacute;cil con la universalidad de los derechos humanos). <strong>Si la pel&iacute;cula es un &ldquo;&eacute;xito&rdquo; que se presenta un&aacute;nime, este &ldquo;&eacute;xito&rdquo;, entonces, &iquest;le devuelve por un rato los derechos humanos a la sociedad? Escuchar de nuevo a las v&iacute;ctimas.</strong> En palabras de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-mitre-haya-querido-pelicula-salio_1_9586051.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Natal&iacute; Schejtman</a>: &ldquo;Pas&oacute; demasiada agua abajo del puente y quiz&aacute;s ten&iacute;amos que volver a escuchar c&oacute;mo pari&oacute; a su beb&eacute; una detenida desaparecida&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo se sale del laberinto? Por el principio.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo al relato de Pocho, el taxista. &ldquo;Empec&eacute; a trabajar en los setenta, en una empresa que vend&iacute;a ca&ntilde;er&iacute;as para industria pesada, export&aacute;bamos mucho. Despu&eacute;s empiezo en el 73 en el taxi y en el 74 compr&eacute; mi primer auto, ahorr&eacute; como loco. Juntaba en veintiocho d&iacute;as lo que pod&iacute;a y lo llevaba a Ayacucho, mi pueblo y mi viejo lo pon&iacute;a en el banco comercial de Tandil.&rdquo; Para tener su auto se endeud&oacute; y al otro a&ntilde;o lo agarr&oacute; el Rodrigazo: &ldquo;Las cuotas subieron y gracias a Dios pude cancelarlas&rdquo;. Muchos perdieron. &ldquo;Los bancos no perdonan, viven de tu esfuerzo&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Argentina, 1985</strong></em><strong> est&aacute; al resguardo de un equilibrio finito: contar f&aacute;cil lo dif&iacute;cil, contar para los que saben poco, sublimar las &iacute;nfulas colectivas reservadas para el h&eacute;roe gris de Julio C&eacute;sar Strassera y guiar la emoci&oacute;n infante como si vieras por primera vez lo que ya sab&eacute;s.</strong> Evita algunos nudos. Esquiva las condiciones en que se hac&iacute;a el cine de los ochenta: no escenifica la tortura, s&oacute;lo reproduce testimonios. Los actores en tal caso reconstruyen los testimonios can&oacute;nicos del juicio original. <strong>Compiten contra la sombra de lo que vimos.</strong> Hab&iacute;a una idea de Rodolfo Fogwill que perfectamente aplicaba al estatus de la cultura de la &ldquo;primavera democr&aacute;tica&rdquo;: reproducir en detalle el horror pod&iacute;a denunciar tanto como prolongar los efectos de ese mismo terror denunciado. Generar esc&aacute;ndalo y/o dar miedo. Las dos cosas. El efecto de mirar <em>La noche de los l&aacute;pices</em> llevaba al p&uacute;ber no s&oacute;lo a poner en im&aacute;genes ese <em>horror</em> del que se hablaba, tambi&eacute;n &ndash;quiz&aacute;s- llevaba a su intimidad un balance de buhardilla: &ldquo;jam&aacute;s me meter&eacute; en pol&iacute;tica, mam&aacute;&rdquo;. El llamado &ldquo;cine por la democracia&rdquo; temblaba en ese aparato invertebrado que no controlaba tanto el manejo de sus s&iacute;mbolos. El Estado y su electricidad. El cine denuncia, el cine picanea.
    </p><p class="article-text">
        El cr&iacute;tico Miguel Fern&aacute;ndez dice: &ldquo;Dif&iacute;cil para una pel&iacute;cula decirle que es una &lsquo;pel&iacute;cula necesaria&rsquo;&hellip; dig&aacute;mosle de &uacute;ltima &lsquo;oportuna&rsquo;&rdquo;. Cine de Estado, cine de mercado, &iexcl;y cine constitucionalista! <strong>&iquest;Le pediremos tanto a la pel&iacute;cula hasta estatizarla</strong>? Naranja Mec&aacute;nica: el plus euf&oacute;rico y did&aacute;ctico con <em>1985 </em>en el &ldquo;sue&ntilde;o&rdquo; de sentar a Javier Milei con los <a href="https://www.google.com/search?q=tratamiento+ludovico&amp;rlz=1C1CHZL_esAR685AR685&amp;sxsrf=ALiCzsYRa3lNdq4fjdogqCHm_8heySGQlw:1665182223681&amp;tbm=isch&amp;source=iu&amp;ictx=1&amp;vet=1&amp;fir=I4DoxjZKHiriJM%252CaR0d6e1cPLakHM%252C%252Fg%252F11bc5k74_f%253BGIvfWJV_jNzfcM%252CePVf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ojos abiertos</a> hasta su &ldquo;educaci&oacute;n&rdquo;. La pel&iacute;cula, como un tratamiento Ludovico. <em>Todos tenemos que verla</em>. &iquest;No se les ocurre una frase mejor? <em>1985</em> vuelve al origen de las cosas. Tanto mentar el <em>consenso democr&aacute;tico</em> y ac&aacute; est&aacute; la historia de su grado cero. El cine de la dictadura nos pone profesores de instrucci&oacute;n c&iacute;vica. Pero ac&aacute; hay algo m&aacute;s, ya no es -cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s- un cine sobre la dictadura. <em>1985</em> es una pel&iacute;cula sobre la democracia, sobre el cemento fresco de una primavera vidriosa que ten&iacute;a de un lado a Federico Moura y del otro a Antonio Tr&oacute;ccoli. Si pas&aacute;s el alegato al rev&eacute;s, dice tambi&eacute;n: <em>es indispensable bailar</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>1985</em> cuenta adem&aacute;s el <em>c&oacute;mo</em> se empez&oacute; a contar el pasado en el imperativo alfonsinista: <em>somos la vida, somos la paz&hellip; salvemos a la sociedad</em>. Zona de simulaciones: &iquest;se sab&iacute;a lo que hab&iacute;a pasado?, &iquest;cu&aacute;ntos se hicieron &ldquo;los que reci&eacute;n se enteraban&rdquo;?, &iquest;cu&aacute;ntos fueron honestos en lo que sab&iacute;an? Los ochenta propon&iacute;an para la sociedad el otro &ldquo;destape&rdquo;: ahora todos sabremos qu&eacute; hab&iacute;a <em>detr&aacute;s de aquel espejo</em>. La democracia nace con una <em>fuerza ficticia</em> para la sociedad: &ldquo;no sab&iacute;amos&rdquo;. La democracia es el indulto permanente de la sociedad a s&iacute; misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y d&oacute;nde queda Alfons&iacute;n a todo esto? En una escena curiosa en la que </strong><em><strong>no dice nada</strong></em><strong>. Mitre lo pone detr&aacute;s de un vidrio empa&ntilde;ado. Lo que ya nadie hace con ese &ldquo;bronce&rdquo;: ponerlo en el misterio. </strong>Hay que acercarse, secar y que cada cual vea lo que quiere o puede ver. La dirigencia peronista hace a&ntilde;os tuvo un plan: ponerlo en una estatua a Alfons&iacute;n. Menem lo llam&oacute; estadista despu&eacute;s del Pacto de Olivos. Duhalde lo llam&oacute; &ldquo;socio&rdquo; despu&eacute;s de su gobierno. Cristina le puso el busto para agradecerle la democracia. Y Alberto Fern&aacute;ndez lo declar&oacute; su inspiraci&oacute;n intelectual. El &uacute;nico que lo ningune&oacute; un poco fue Kirchner, que despu&eacute;s se disculp&oacute; por l&iacute;nea privada. Incluso su supuesto rival hist&oacute;rico, Antonio Cafiero, dio el mejor discurso de homenaje ante Alfons&iacute;n en un acto que organiz&oacute; Scioli como gobernador. Lo dicho: fue el &ldquo;abrazo con Balb&iacute;n&rdquo; de cada l&iacute;der peronista.
    </p><p class="article-text">
        Pocho retoma el 76: &ldquo;momento tan jodido&rdquo;, dice. &ldquo;Fue que hab&iacute;a dejado un viaje a unas cuadras y de repente me encuentro en un lugar a la madrugada, y empec&eacute; a sentir disparos y ah&iacute; par&eacute; el auto&rdquo;. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer hasta que se le acerc&oacute; el muchacho que le dijo <em>segu&iacute; avanzando</em>, &ldquo;te voy a sacar de este quilombo&rdquo;. &ldquo;&Eacute;l estaba de civil, era joven, treinta a&ntilde;os ponele, y con la mano derecha iba agarrado de mi puerta y en la otra llevaba el rev&oacute;lver&rdquo;. Despacio, en primera, Pocho arriba del auto, el otro us&aacute;ndolo de escudo. No se entend&iacute;a nada, pero las balas picaban cerca. Despacito, despacito, salieron de la balacera. &ldquo;&Eacute;l encontr&oacute; un lugar en el cual se pudo tambi&eacute;n guarecer&rdquo;, dice Pocho. &ldquo;Met&iacute; segunda, tercera, cuarta, raj&eacute; de ah&iacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La tarjeta de &ldquo;Pocho&rdquo; dice &ldquo;viajes media y larga distancia&rdquo; y su n&uacute;mero de celular con caracter&iacute;stica de Ayacucho. No fue a la Plaza de Mayo en el 82 porque escuchaba en su pueblo una radio uruguaya &ldquo;que dec&iacute;a la verdad de lo que estaba pasando en la guerra&rdquo;. Las &uacute;nicas veces que estuvo en una manifestaci&oacute;n &ldquo;fue en el a&ntilde;o 78 y en el 86 cuando fuimos campeones del mundo&rdquo;. &ldquo;Despu&eacute;s vino Alfons&iacute;n y la democracia, todos est&aacute;bamos esperanzados. Mi trabajo tuvo altibajos. Con Menem tambi&eacute;n hubo trabajo al principio, pero entreg&oacute; el pa&iacute;s. El 2001 fue lo peor que pas&oacute;, tocamos fondo. Era triste ver a la gente salir de los supermercados con comida y todo lo que pod&iacute;an llevar. Hab&iacute;a gente que pasaba hambre hasta en Capital. En los pueblos hay m&aacute;s recursos y la vida se pelea de otra manera. Con mi hijo en el campo hemos llegado a cazar perdices y chaj&aacute;s. Con N&eacute;stor mejoramos mucho, pero los &uacute;ltimos a&ntilde;os de Cristina se fueron complicando por la inflaci&oacute;n y la falta de dinero en la calle. Yo esperaba que con Macri cambiaran las cosas pero me equivoqu&eacute;. Siguieron a&ntilde;os parecidos al gobierno anterior y el cuarto ya fue un desastre. Nada se puede comparar a los primeros a&ntilde;os del setenta&rdquo;, dice Pocho. Est&aacute; orgulloso de haber nacido en esta tierra: &ldquo;Amo a mi pa&iacute;s como a mi madre, y quiero a su gente, a la que trabaja y lucha cada d&iacute;a. Pero hay otros personajes que en su af&aacute;n de acumular dinero no tienen reparo en destruir al pr&oacute;jimo&rdquo;, dice nuestro payador. Un tipo que estuvo cincuenta a&ntilde;os arriba del taxi en esta ciudad y una pel&iacute;cula que muestra aquella primera ciudad g&oacute;tica de la democracia. Ese juicio, la semilla transg&eacute;nica del orden civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mitre, invitalo al cine. Ponele la bolsa de pochoclos en la mano y que mire por una vez una historia con final feliz. <strong>Algo que nos sali&oacute; bien. </strong>De lo poco, poquito.
    </p><p class="article-text">
        (Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez junto a Federico Scigliano formaron el equipo de investigaci&oacute;n de la pel&iacute;cula.)
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/julio-cesar-strassera-historia-comunes-apuntes-argentina-1985_129_9608344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Oct 2022 03:02:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="533745" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="533745" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Julio César Strassera y la historia de los comunes: apuntes sobre Argentina, 1985]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Santiago Mitre,Julio César Strassera,Luis Moreno Ocampo,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Argentina, 1985": en qué cines se podrá ver la película sobre el Juicio a las Juntas Militares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentina-1985-cines-podra-ver-pelicula-juicio-juntas-militares_1_9571119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7be73d-8c97-4d68-b4c2-04ef41750c9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Argentina, 1985&quot;: en qué cines se podrá ver la película sobre el Juicio a las Juntas Militares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película que protagonizan Ricardo Darín, Peter Lanzani y Alejandra Flechner se estrenará el jueves 29 de septiembre en 223 salas de todo el país. Uno por uno, provincia por provincia, te contamos en qué cines se podrá ver.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Argentina, 1985&rdquo;</strong> es uno de los estrenos nacionales m&aacute;s esperados de este a&ntilde;o. Sin embargo, su llegada al streaming, de la mano de la plataforma Prime Video, gener&oacute; controversia e impuls&oacute; a importantes cadenas de cine a no proyectar el film de Santiago Mitre en sus salas.
    </p><p class="article-text">
        En medio de la pol&eacute;mica y las especulaciones, <strong>Axel Kuschevatzky</strong> -uno de los productores del proyecto- aclar&oacute; c&oacute;mo podr&aacute; verse en la pantalla grande.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No vamos a negar que las reglas est&aacute;n cambiando, pero de todas maneras <strong>se va estrenar en mas de 200 salas en todo el pa&iacute;s</strong>, va a llegar a todas las regiones, porque queremos que todo el mundo acceda a la posibilidad de disfrutarla&rdquo;, coment&oacute; en conferencia de prensa.&nbsp;.
    </p><p class="article-text">
        Y desminti&oacute; que el estreno en streaming obligue a las salas a levantar la programaci&oacute;n de la pel&iacute;cula.<strong> &ldquo;No va a estar solamente tres semanas en cartel, va a estar todo el tiempo que sea necesario. Luego se va a poder ver en la plataforma, pero va a seguir en los cines&rdquo;</strong>, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y de cara al lanzamiento del<strong> jueves 29 de septiembre</strong>, el distribuidor local Digicine anunci&oacute; que la pel&iacute;cula de Santiago Mitre sobre el Juicio a las Juntas Militares, que tiene a <strong>Ricardo Dar&iacute;n, Peter Lanzani y Alejandra Flechner</strong> como protagonistas,&nbsp;se podr&aacute; ver en <strong>223 salas de todo el pa&iacute;s</strong>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-EDK2FtU5oxg-4422', 'youtube', 'EDK2FtU5oxg', document.getElementById('yt-EDK2FtU5oxg-4422'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-EDK2FtU5oxg-4422 src="https://www.youtube.com/embed/EDK2FtU5oxg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Los cines confirmados:</h2><h3 class="article-text">CABA: </h3><p class="article-text">
        Multiplex Belgrano (BELGRANO), Atlas Caballito (CABALLITO), Lorca (CENTRO), Rivera Indarte (FLORES), Multiplex Lavalle (LAVALLE), Atlas Liniers (LINIERS), Paseo Alcorta (PALERMO), Patio Bullrich (RECOLETA), Cinema Devoto (VILLA DEVOTO).
    </p><h3 class="article-text">Gran Buenos Aires </h3><p class="article-text">
        Atlas Nordelta (NORDELTA, TIGRE), Multiplex Palmas del Pilar (PILAR), Cine Escobar (ESCOBAR), Helios Palomar (EL PALOMAR), Cine Teatro Auditorio Universidad Nacional de La Matanza (LA MATANZA), V&iacute;ctor Show Cinemas (VILLA BOSCH), Canning Multiplex (CANNING), Cinema Adrogu&eacute; (ADROGU&Eacute;),&nbsp;CPM Shopping Adrogu&eacute; (ADROGU&Eacute;), CPM Shopping Gonz&aacute;lez Cat&aacute;n (GONZ&Aacute;LEZ CAT&Aacute;N), Cinemacenter Varela (FLORENCIO VARELA), Cinema Paradiso (LA PLATA), Cinema City (LA PLATA), Cine Teatro Municipal Quilmes - Espacio INCAA (QUILMES), Shopping Los Nogales (TRISTAN SUAREZ).
    </p><h3 class="article-text">PROVINCIA DE BUENOS AIRES</h3><p class="article-text">
        Espa&ntilde;ol 25 De Mayo (25 DE MAYO), Tu Cine 9 De Julio (9 DE JULIO), Cinema Flix Azul (AZUL), Visi&oacute;n Bah&iacute;a Blanca (BAH&Iacute;A BLANCA), Visual Bah&iacute;a Blanca (BAH&Iacute;A BLANCA), Cinemacenter Bah&iacute;a Blanca (BAH&Iacute;A BLANCA), Par&iacute;s Balcarce (BALCARCE),&nbsp;Atilio Marinelli Benito Ju&aacute;rez (BENITO JU&Aacute;REZ), Cine Centro Cultural Bragado (BRAGADO), Complejo Campana (CAMPANA), Cine Avenida Castelli (CASTELLI), Espa&ntilde;ol Chacabuco (CHACABUCO), Tu Cine Chivilcoy (CHIVILCOY), Espa&ntilde;ol Chivilcoy (CHIVILCOY),&nbsp;Metropol Chivilcoy (CHIVILCOY), Cine Teatro Col&oacute;n (COL&Oacute;N), Cine Italia, Coronel Su&aacute;rez (CORONEL SU&Aacute;REZ), Espa&ntilde;ol General Belgrano (GENERAL BELGRANO), Tu Cine Jun&iacute;n (JUN&Iacute;N), San Mart&iacute;n De Las Flores (LAS FLORES), Club Jorge Newbery Lincoln (LINCOLN),&nbsp;Cine Italiano De Lobos (LOBOS), Leonardo Favio - Los Toldos (LOS TOLDOS), Cinema Rosso Lujan (LUJAN), California Mar De Ajo (MAR DE AJO), Cines Paseo Aldrey (MAR DEL PLATA), Cinema (MAR DEL PLATA), Paseo Diagonal (MAR DEL PLATA), Ambassador (MAR DEL PLATA), Mercedes (MERCEDES), Ocean Necochea (NECOCHEA), Flix Olavarr&iacute;a (OLAVARR&Iacute;A), Par&iacute;s Olavarr&iacute;a (OLAVARR&Iacute;A), Cinema Pergamino (PERGAMINO), Cine Teatro Municipal Pila (PILA), Oasis Pinamar (PINAMAR), Frances Rojas (ROJAS), Cine Teatro Espa&ntilde;ol Saladillo (SALADILLO),&nbsp;Sociedad Italiana Salliquelo (SALLIQUELO), Cervantes Salto (SALTO), Arenas San Bernardo (SAN BERNARDO), Tuy&uacute; San Clemente (SAN CLEMENTE), Palma San Pedro (SAN PEDRO), Municipalidad Santa Rosa de Lima (SANTA ROSA DE LIMA),&nbsp;Yanel Santa Teresita (SANTA TERESITA), Cinemacenter Tandil (TANDIL), Centro Cultural Tapalqu&eacute; (TAPALQU&Eacute;), Cine Club Barrio Alegre Trenque Lauquen (TRENQUE LAUQUEN), Tortoni Tres Arroyos (TRES ARROYOS), Cine Teatro Coliseo Z&aacute;rate (Z&Aacute;RATE).
    </p><h3 class="article-text">CATAMARCA</h3><p class="article-text">
        Cinemacenter Alto del Solar (CATAMARCA), Cinemacenter Catamarca (CATAMARCA).
    </p><h3 class="article-text">CHACO</h3><p class="article-text">
        Cinemacenter Av Avalos (RESISTENCIA), Cinemacenter Resistencia 3 (RESISTENCIA), Cines De La Costa Resistencia (RESISTENCIA).
    </p><h3 class="article-text">CHUBUT</h3><p class="article-text">
        Auditorium Puerto Madryn (PUERTO MADRYN), Cine Coliseo Espa&ntilde;ol (COMODORO RIVADAVIA), Cine Auditorio Municipal (ESQUEL ESQUEL), Jos&eacute; Hern&aacute;ndez De Rawson (RAWSON), Rex Viedma (VIEDMA), Cine Coliseo Trelew (TRELEW).
    </p><h3 class="article-text">C&Oacute;RDOBA</h3><p class="article-text">
        Dinosaurio Mall (C&Oacute;RDOBA), Cinemacenter Alta Gracia (ALTA GRACIA), Cinema 2000 Arroyito (ARROYITO), Sud Cinemas Bell Ville (BELL VILLE), Coop Canals (CANALS), Enrique Mui&ntilde;o Capilla Del Monte (CAPILLA DEL MONTE), Dino Ruta 20 (C&Oacute;RDOBA), Cinerama (C&Oacute;RDOBA), Gran Rex (C&Oacute;RDOBA), Sunstar C&oacute;rdoba (C&Oacute;RDOBA), Atlas Cosqu&iacute;n (COSQU&Iacute;N), Aida Cruz del Eje (CRUZ DEL EJE), Cooperativo de Elena (ELENA), Las Tipas Jes&uacute;s Mar&iacute;a (JES&Uacute;S MAR&Iacute;A), Moderno La Francia (LA FRANCIA), Cines del Paseo (R&Iacute;O CUARTO), Cinema Strike R&iacute;o Tercero (R&Iacute;O TERCERO),&nbsp;Ceyal Vicu&ntilde;a Mackenna (VICU&Ntilde;A MACKENA), Holiday Carlos Paz (VILLA CARLOS PAZ), Gral Paz Villa Del Rosario (VILLA DEL ROSARIO), Cine Eter Villa Dolores (VILLA DOLORES), Sud Cinemas Villa Mar&iacute;a (VILLA MAR&Iacute;A), Las Tipas San Francisco (SAN FRANCISCO), Las Tipas San Jorge (SAN JORGE).
    </p><h3 class="article-text">CORRIENTES</h3><p class="article-text">
        Sociedad Rural Curuz&uacute; Cuati&aacute; (CURUZU CUATIA), Cine Fantasio - Bella Vista (BELLA VISTA), Cinemacenter Corrientes (CORRIENTES), Cines De La Costa Centenario (CORRIENTES), Cines De La Costa Costanera (CORRIENTES), Cines De La Costa Goya (GOYA).
    </p><h3 class="article-text">ENTRE R&Iacute;OS</h3><p class="article-text">
        C&iacute;rculo Obrero Paran&aacute; (PARAN&Aacute;), Cine Gran Libertad (CHAJAR&Iacute;), Starlight Cinema Digital (COL&Oacute;N), Cinema San Mart&iacute;n (CONCEPCION DEL URUGUAY), Gran Ode&oacute;n Concordia (CONCORDIA), Marconi Diamante (DIAMANTE), Cine Boulevard (GUALEGUAY) Cinema Concept (GUALEGUAYCHU), Urquiza San Jos&eacute; (SAN JOS&Eacute;), Cine Teatro Victoria (VICTORIA), Berisso Villaguay (VILLAGUAY).
    </p><h3 class="article-text">JUJUY</h3><p class="article-text">
        Alfa Jujuy (JUJUY), Annuar Jujuy (JUJUY), N&eacute;stor Kichner Palpala (PALPALA).
    </p><h3 class="article-text">LA PAMPA</h3><p class="article-text">
        Milenium Santa Rosa (SANTA ROSA), Cine Gran Pampa General Pico (GENERAL PICO), Cine Teatro General Pico (GENERAL PICO).
    </p><h3 class="article-text">LA RIOJA</h3><p class="article-text">
        Cinemacenter La Rioja (LA RIOJA), Cinema 3D La Rioja (LA RIOJA), Cinema 3D La Rioja (LA RIOJA), Cinema 3D Chilecito (CHILECITO).
    </p><h3 class="article-text">MISIONES</h3><p class="article-text">
        Casino Ober&aacute; (OBER&Aacute;), Sunstar Posadas (POSADAS).
    </p><h3 class="article-text">NEUQU&Eacute;N</h3><p class="article-text">
        Espa&ntilde;ol (NEUQU&Eacute;N), Rex Cutral Co (CUTRAL CO), Rinc&oacute;n de Los Sauces (LOS SAUCES), Cine Amankay (SAN MART&Iacute;N DE LOS ANDES), Municipal Zapala (ZAPALA).
    </p><h3 class="article-text">SALTA</h3><p class="article-text">
        &Oacute;pera Salta (SALTA), Open Plaza Tartagal (TARTAGAL), Cine Club Metan (METAN), Casa De La Cultura Oran (ORAN).
    </p><h3 class="article-text">SAN JUAN</h3><p class="article-text">
        CPM San Juan (SAN JUAN), Play Cinema San Juan (SAN JUAN), Cinemacenter San Juan (SAN JUAN).
    </p><h3 class="article-text">SAN LUIS</h3><p class="article-text">
        Cinemacenter San Luis (SAN LUIS), Cinestar Merlo San Luis (MERLO). Cine F&eacute;nix Villa (MERCEDES).
    </p><h3 class="article-text">SANTA CRUZ</h3><p class="article-text">
        Cine Municipal - El Calafate (EL CALAFATE), Mechenien (CALETA OLIVIA), Sala Jos&eacute; Fern&aacute;ndez - Espacio INCAA (CALETA OLIVIA), Cine Madres de Plaza de Mayo (GOBERNADOR GREGORES),&nbsp;Cine Auditorio Deseado - Puerto Deseado (PUERTO DESEADO), Cine Teatro Talia Puerto San Juli&aacute;n (PUERTO SAN JULI&Aacute;N), Cine R&iacute;o Gallegos (R&Iacute;O GALLEGOS), Multiespacio Select (SANTA CRUZ).
    </p><h3 class="article-text">SANTA FE</h3><p class="article-text">
        Libertador Casilda (CASILDA), Esperanza Santa Fe (ESPERANZA), Las Tipas Rafaela (RAFAELA), Recite Reconquista (RECONQUISTA), Cines del Centro (ROSARIO),&nbsp;Nuevo Monumental (ROSARIO), Municipal Hispano Rufino (RUFINO), Cine Club Alte Brown San Vicente (SAN VICENTE), Patio Casey Venado Tuerto (VENADO TUERTO), Alavera Vera (SANTA FE).
    </p><h3 class="article-text">SANTIAGO DEL ESTERO</h3><p class="article-text">
        Sunstar Santiago (SANTIAGO DEL ESTERO).
    </p><h3 class="article-text">TUCUM&Aacute;N</h3><p class="article-text">
        Solar del Cerro (TUCUM&Aacute;N), Atlas (TUCUM&Aacute;N), Atlas V&iacute;a (TUCUM&Aacute;N), Atlas Terminal (TUCUM&Aacute;N), Cinemacenter Tucum&aacute;n (TUCUM&Aacute;N), Sunstar Tucum&aacute;n (TUCUM&Aacute;N).
    </p><h3 class="article-text">TIERRA DEL FUEGO</h3><p class="article-text">
        Sunstar Ushuaia (USHUAIA) y El Cine Rio Grande (RIO GRANDE).
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentina-1985-cines-podra-ver-pelicula-juicio-juntas-militares_1_9571119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2022 19:01:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7e7be73d-8c97-4d68-b4c2-04ef41750c9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="438554" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7e7be73d-8c97-4d68-b4c2-04ef41750c9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="438554" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Argentina, 1985": en qué cines se podrá ver la película sobre el Juicio a las Juntas Militares]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7e7be73d-8c97-4d68-b4c2-04ef41750c9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina 1985,Ricardo Darín,Peter Lanzani,Julio César Strassera,Luis Moreno Ocampo,Juicio a las Juntas Militares,Alejandra Flechner,Santiago Mitre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estreno de "Argentina, 1985" desata una pelea entre los cines y el streaming]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/estreno-argentina-1985-desata-pelea-cines-streaming_1_9564869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea4cc1d8-4bf9-41c5-9661-472010e5e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El estreno de &quot;Argentina, 1985&quot; desata una pelea entre los cines y el streaming"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Axel Kuschevatzky, uno de los productores de la película de Santiago Mitre, aseguró que le "da tristeza porque querríamos que la película esté en todas partes” y que “la pudiese disfrutar la mayor cantidad de gente posible”. Se estrenará en 200 salas, pero no en las grandes cadenas, que están en contra de que el film se exhiba muy pronto en plataformas de streaming.</p></div><p class="article-text">
        La proyecci&oacute;n de &ldquo;Argentina, 1985&rdquo; se sumergi&oacute; en la disputa entre las salas de cine y el streaming, ya que la cinta, que se estrenar&aacute; el 29 de septiembre en territorio nacional, no se pasar&aacute; en las salas m&aacute;s grandes por el desacuerdo de estas con el poco tiempo que transcurrir&aacute; hasta estar disponible en la plataforma Amazon Prime Video.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en un universo cambiante&rdquo;, dijo este jueves Axel Kuschevatzky, uno de los productores de la pel&iacute;cula de Santiago Mitre, en una rueda de prensa posterior a la proyecci&oacute;n de presentaci&oacute;n del filme en Buenos Aires, a la que tambi&eacute;n acudieron sus protagonistas, Ricardo Dar&iacute;n, Peter Lanzani y Alejandra Flechner.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No vamos a negar la realidad, el sistema est&aacute; cambiando&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; ante una pregunta de Efe.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes salas de cine no estrenar&aacute;n la pel&iacute;cula en Argentina el jueves de la semana que viene porque est&aacute;n en desacuerdo con que est&eacute; disponible por Amazon Prime Video -uno de los productores junto a Infinity Hill, La Uni&oacute;n de los R&iacute;os y Kenya Films- antes de los 45 d&iacute;as siguientes al estreno.
    </p><p class="article-text">
        El filme, que se sumerge en el juicio que en 1985 sent&oacute; en el banquillo a los jefes de la &uacute;ltima dictadura militar argentina (1976-1983), s&iacute; se estrenar&aacute; en salas m&aacute;s peque&ntilde;as o independientes, lo que dificulta la presencia de la pel&iacute;cula en todo el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supuesto que nos da tristeza. Querr&iacute;amos que est&eacute; en todas partes&rdquo; y que &ldquo;la pudiese disfrutar la mayor cantidad de gente posible&rdquo;, dijo Kuschevatzky.
    </p><p class="article-text">
        Pero subray&oacute; que la pel&iacute;cula se va a estrenar en m&aacute;s de 200 salas en todo el pa&iacute;s, &ldquo;una cantidad muy grande&rdquo;, y &ldquo;en todas las regiones&rdquo;, presencia que, dijo, se propusieron &ldquo;muy a conciencia&rdquo; cuando supieron que &ldquo;hab&iacute;a circuitos&rdquo; que no iban a proyectar la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Y se&ntilde;al&oacute; que la pel&iacute;cula &ldquo;no va a estar solamente tres semanas&rdquo; en los cines hasta que eventualmente se estrene en Amazon Prime Video, a&uacute;n sin fecha confirmada, sino que se va a quedar en cartel en la medida que el p&uacute;blico la vaya a ver.
    </p><p class="article-text">
        La cinta -que Mitre cont&oacute; que se empez&oacute; a gestar hace cuatro a&ntilde;os, tom&oacute; dos a&ntilde;os de investigaci&oacute;n y se realiz&oacute; en plena pandemia de coronavirus- se estrenar&aacute; el 30 de septiembre en EEUU, Espa&ntilde;a y Uruguay y el 5 de octubre en Chile, seg&uacute;n indicaron los portavoces.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;ENVIDIA&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Argentina, 1985&rdquo; no s&oacute;lo emociona sino que combina los relatos de las violaciones de los derechos humanos y del entramado judicial con el humor, que, para Dar&iacute;n, funciona como una &ldquo;v&aacute;lvula de escape&rdquo; que &ldquo;no invalida seguir el curso del relato&rdquo;, sino que &ldquo;es casi un aporte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que la historia relata el juicio a las juntas militares en Argentina tras la vuelta de la democracia, Dar&iacute;n cont&oacute; que constataron que la reacci&oacute;n emocional llega tambi&eacute;n a los extranjeros, est&eacute;n &ldquo;o no al tanto del relato&rdquo;, porque el guion se construye a s&iacute; mismo y &ldquo;no hay sociedad que no haya sido avasallada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a es un caso testigo&rdquo;, dijo Dar&iacute;n, porque all&iacute; -donde no se ha podido juzgar a la dictadura franquista- &ldquo;estaban encendidos&rdquo; con &ldquo;el t&eacute;rmino envidia&rdquo; y &ldquo;el por qu&eacute; aqu&iacute; no&rdquo; se pudo hacer lo mismo que en Argentina.
    </p><h3 class="article-text">OSCAR</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Argentina, 1985&rdquo; fue de las m&aacute;s aplaudidas en el Festival de Venecia y ha sido premiada por la Federaci&oacute;n Internacional de Cr&iacute;ticos de Cine, recogi&oacute; elogios en la 70 edici&oacute;n del Festival de Cine de San Sebasti&aacute;n en Espa&ntilde;a, en tanto se exhibir&aacute; en el de Zurich y de Londres y representar&aacute; a Argentina en los Premios Goya 2023.
    </p><p class="article-text">
        Fue mencionada la posibilidad de que llegue a los premios Oscar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ser&aacute; as&iacute;?&rdquo;, repregunt&oacute; Mitre, &ldquo;&iexcl;Si!&rdquo;, contestaron los periodistas. &ldquo;Ojal&aacute;&rdquo; haya menciones, agreg&oacute; Dar&iacute;n. &ldquo;Estamos muy orgullosos de la pel&iacute;cula&rdquo; y &ldquo;todo lo que sea bueno para la pel&iacute;cula ser&aacute; bueno para nosotros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/estreno-argentina-1985-desata-pelea-cines-streaming_1_9564869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Sep 2022 18:21:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ea4cc1d8-4bf9-41c5-9661-472010e5e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="233252" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ea4cc1d8-4bf9-41c5-9661-472010e5e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="233252" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El estreno de "Argentina, 1985" desata una pelea entre los cines y el streaming]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ea4cc1d8-4bf9-41c5-9661-472010e5e5be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina 1985,Ricardo Darín,Santiago Mitre,Peter Lanzani,Cine,Amazon,Amazon Prime,Axel Kuschevatzky,Dictadura,Dictadura Cívico Militar,Dictadura militar argentina (1976-1983),Julio César Strassera,Luis Moreno Ocampo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Argentina, 1985", de Santiago Mitre, copó el festival de Venecia con Darín, Lanzani y Flechner]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentina-1985-santiago-mitre-copo-festival-venecia-darin-lanzani-flechner_1_9286890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fef8dffc-16c5-4340-ab11-86c476ef9320_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Argentina, 1985&quot;, de Santiago Mitre, copó el festival de Venecia con Darín, Lanzani y Flechner"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filme está centrado en la historia de los fiscales Julio César Strassera (Darín) y Luis Moreno Ocampo (Lanzani), que en 1985 fueron los responsables de investigar y enjuiciar a los principales responsables de la dictadura militar argentina.</p></div><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula&nbsp;<strong>Argentina, 1985&nbsp;</strong>fue seleccionada como parte de la Competencia Internacional de este a&ntilde;o del&nbsp;Festival&nbsp;Internacional de&nbsp;Cine&nbsp;de Venecia y este s&aacute;bado, su director y los protagonistas coparon la alfombra roja del prestigioso concurso italiano. 
    </p><p class="article-text">
        Con su director, Santiago Mitre a la cabeza, Ricardo Dar&iacute;n, Peter Lanzani y Alejandra Flechner posaron para los flashes previo a la exhibici&oacute;n del film que competir&aacute; frente a otros 21 t&iacute;tulos por el&nbsp;Le&oacute;n de Oro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en las &uacute;ltimas horas se confirm&oacute; que es la pel&iacute;cula argentina que estar&aacute; presente en la 37ma. edici&oacute;n de los Premios Goya, que se celebrar&aacute;n el 11 de febrero de 2023 en Sevilla, Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Elegida por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematogr&aacute;ficas de Argentina para participar de estos galardones antes de su estreno, la pel&iacute;cula de Mitre est&aacute; centrada en la historia de los fiscales Julio C&eacute;sar Strassera (Dar&iacute;n) y Luis Moreno Ocampo (Lanzani), que en 1985 fueron los responsables de investigar y enjuiciar a los responsables de los cr&iacute;menes de lesa humanidad de la dictadura militar m&aacute;s sangrienta de la historia argentina.
    </p><p class="article-text">
        Coproducci&oacute;n de La Uni&oacute;n de los R&iacute;os, Kenya Films, Infinity Hill y Amazon Studios, &ldquo;Argentina, 1985 tiene un guion del propio Mitre junto a Mariano Llin&aacute;s (&rdquo;La flor&ldquo;) y tendr&aacute; su estreno en salas locales pr&oacute;ximo 29 de septiembre para luego pasar a la plataforma de Amazon Prime Video.
    </p><p class="article-text">
        Los Premios Goya, otorgados por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematogr&aacute;ficas de Espa&ntilde;a, premi&oacute; en ediciones anteriores con el galard&oacute;n de Mejor Pel&iacute;cula Iberoamericana a filmes argentinos como &ldquo;El secreto de sus ojos&rdquo; (2009), &ldquo;Un cuento chino&rdquo; (2011), &ldquo;Relatos salvajes&rdquo; (2014), &ldquo;El clan&rdquo; (2015), &ldquo;El ciudadano ilustre&rdquo; (2016) y &ldquo;La odisea de los giles&rdquo; (2019).
    </p><p class="article-text">
        Antes, ser&aacute; uno de los siete t&iacute;tulos seleccionados para las funciones de gala del 17&deg; entrega del Festival de Zurich a realizarse entre los pr&oacute;ximos 22 de septiembre y el 2 de octubre, y participar&aacute; en la Competencia Oficial del 66ta. edici&oacute;n del BFI London Film Festival, que se llevar&aacute; a cabo en la capital brit&aacute;nica entre el 5 y el 16 de octubre. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;De qu&eacute; trata Argentina, 1985?</h3><p class="article-text">
        Argentina, 1985 est&aacute; inspirada en la historia real de los fiscales Julio Strassera y Luis Moreno Ocampo, que en 1985 se atrevieron a investigar y enjuiciar a la dictadura militar m&aacute;s sangrienta de la historia argentina. Sin dejarse intimidar por la todav&iacute;a considerable influencia militar en la nueva y fr&aacute;gil democracia, Strassera y Moreno Ocampo reunieron un joven equipo jur&iacute;dico de inesperados h&eacute;roes para su batalla de David contra Goliat. Bajo amenaza constante sobre ellos y sus familias, corrieron contra el tiempo para hacer justicia por las v&iacute;ctimas de la junta militar.
    </p><p class="article-text">
        Los productores de Argentina, 1985 son Axel Kuscheatzky, Federico Posternak, Agustina Llambi Campbell, Ricardo Dar&iacute;n, Santiago Mitre, Santiago Carabante, Chino Dar&iacute;n y Victoria Alonso. A cargo de la producci&oacute;n ejecutiva se encuentran Cindy Teperman y Phin Glynn.
    </p><p class="article-text">
        El trailer
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-GcLkLU_bPD8-8462', 'youtube', 'GcLkLU_bPD8', document.getElementById('yt-GcLkLU_bPD8-8462'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-GcLkLU_bPD8-8462 src="https://www.youtube.com/embed/GcLkLU_bPD8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentina-1985-santiago-mitre-copo-festival-venecia-darin-lanzani-flechner_1_9286890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Sep 2022 12:27:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fef8dffc-16c5-4340-ab11-86c476ef9320_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="228802" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fef8dffc-16c5-4340-ab11-86c476ef9320_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="228802" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Argentina, 1985", de Santiago Mitre, copó el festival de Venecia con Darín, Lanzani y Flechner]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fef8dffc-16c5-4340-ab11-86c476ef9320_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina 1985,Cine,Ricardo Darín,Peter Lanzani,Santiago Mitre,Alejandra Flechner,Festival de Venecia,León de Oro,Julio César Strassera,Luis Moreno Ocampo,Juicio a las Juntas Militares]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
