<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Milton Nascimento]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/milton-nascimento/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Milton Nascimento]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1043604/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Milton y los paraísos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/milton-paraisos_129_11582584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96ab0bce-2007-4db6-80d5-c83b47af676e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milton y los paraísos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Belleza desconcertante. Melancolía celestial. Milagro. Las palabras que unos y otros han usado para hablar de él, no alcanzan para explicar lo inexplicable, ese artista llamado Milton Nascimento. Y Esperanza Spalding, la talentosa cantante, contrabajista, compositora y productora, lo hace con música. Entra en su mundo, lo bordea, traza sus coordenadas e incluye allí, a los 81 años, al propio centro de su homenaje. Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nada de triste existe, que no se olvide&rdquo;, dice la letra de &ldquo;Nostalgia de los aviones de Pan Air/ Conversando en el bar&rdquo;. Y luego corrige: &ldquo;Todo lo triste existe, y no se olvida&rdquo;. Y, m&aacute;s adelante, afirma: &ldquo;Nada de nuevo existe, en este planeta, que no se hable aqu&iacute; en la mesa de un bar&rdquo;. Y en el final, tiene lugar una ronda alucinada y sin final: &ldquo;En torno de esta mesa existen otras, hablando tan parecido. En torno de esas mesas existe una calle, viviendo tan normal. En torno de esa calle, una ciudad so&ntilde;ando sus metales. En torno de esa ciudad&hellip;lara la la lara&hellip;&rdquo; 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/track/3iD3ybc13kgiEcKuZCXIpm?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La letra, de <strong>Fernando Brant</strong>, es inseparable de la m&uacute;sica de <strong>Milton Nascimento</strong>, &uacute;nica, sorprendente, inimaginable antes de que comenzara a sonar, como ya antes hab&iacute;a sucedido con piezas magistrales como &ldquo;Traves&iacute;a&rdquo; o &ldquo;Cais&rdquo;. En torno de esa canci&oacute;n existen otras, podr&iacute;a decirse, que expresan lo mismo: un talento individual impredecible, pero que siempre brill&oacute; en sociedades con otros artistas. Milton, el creador m&aacute;s personal que pueda imaginarse, es un artista colectivo. El viejo e inolvidable <em>Club de la esquina</em>, que en 1972 fij&oacute; para la historia de las m&uacute;sicas de tradici&oacute;n popular sus aparcer&iacute;as con los poetas Brant y <strong>Rolando Bastos</strong>, con los hermanos <strong>L&ocirc; </strong>y <strong>Marcio Borges</strong> y con <strong>Wagner Tiso</strong>, reencarna, eventualmente, en otro club, esta vez convocado por la talentosa cantante, compositora, contrabajista y productora <strong>Esperanza Spalding</strong>. <em>Milton + esperanza</em>, publicado este viernes, es una celebraci&oacute;n del universo del brasile&ntilde;o, de sus canciones y tambi&eacute;n de sus amores. All&iacute; se canta &ldquo;A Day in the Life&rdquo;, de <strong>Los Beatles</strong>, y all&iacute; suena &ldquo;When You Dream&rdquo;, un tema de <strong>Wayne Shorter</strong>, antiguo compa&ntilde;ero de ruta de Milton y que, junto con &eacute;l y <strong>Herbie Hancock</strong> en el piano, hab&iacute;a participado en un festival en Estambul, en 2013, donde la contrabajista era Spalding. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-kDglpZH1j-c-3081', 'youtube', 'kDglpZH1j-c', document.getElementById('yt-kDglpZH1j-c-3081'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-kDglpZH1j-c-3081 src="https://www.youtube.com/embed/kDglpZH1j-c?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/6lVRgFz4vQ3qoNT2nJfsar?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/track/0mDVWy8sOogeuZMKmh102E?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El artista m&aacute;s venerado por los m&uacute;sicos &ndash;y los p&uacute;blicos&ndash; m&aacute;s diversos, de <strong>Sarah Vaughan </strong>o Shorter y <strong>Pat Metheny </strong>a <strong>Paul Simon</strong>, <strong>Mercedes Sosa</strong> o <strong>Duran Duran</strong>, a los 81 a&ntilde;os, participa, gozoso, de un nuevo club y de una nueva esquina, en donde brillan entre otros el notable pianista argentino <strong>Leo Genovese</strong> y la flautista <strong>Elena Pinderhughes</strong> (un solo extraordinario en &ldquo;Outubro&rdquo;), y en que aparecen viejos y queridos socios, como el tambi&eacute;n octogenario Simon, con quien canta un tema dedicado a &eacute;l, &ldquo;Un vento passou&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/2lShVOIOKvCKvqY0Hftt7L?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En 1667, el poeta <strong>John Milton</strong>, hab&iacute;a publicado &ldquo;El para&iacute;so perdido&rdquo;. Y en 1671 lo continu&oacute; con &ldquo;El para&iacute;so recobrado&rdquo;. Los temas all&iacute; eran el bien y el mal, obviamente, y, sobre todo, la infelicidad &ndash;&ldquo;todo lo triste existe, y no se olvida&rdquo;, cantar&aacute; mucho despu&eacute;s el otro Milton&ndash; y la esperanza &ndash;que en el t&iacute;tulo de este disco aparece as&iacute;, con min&uacute;scula&ndash;. Los para&iacute;sos perdidos y recobrados por Milton Nascimento, en todo caso, tienen que ver con algunas de las canciones m&aacute;s importantes e influyentes &ndash;y bellas, lo que no es un dato menor&ndash; de los &uacute;ltimos sesenta a&ntilde;os, desde la temprana &ldquo;Canci&oacute;n de sal&rdquo;, que <strong>Elis Regina</strong> grab&oacute; en 1966, y la luminosa &ldquo;Traves&iacute;a&rdquo;, que &eacute;l registr&oacute; en su primer disco, de 1967, y, con parte de la letra en ingl&eacute;s, en el que inaugur&oacute; su relaci&oacute;n con el mercado estadounidense, <em>Courage</em>, de 1969 &ndash;producido y arreglado por <strong>Eumir Deodato</strong>&ndash;. Y, asimismo, con varios retiros y eclipses forzados por problemas de salud y depresiones severas. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>Milton + esperanza</em> hay, como en la propia obra de Milton, muchas voces, algunas presentes &ndash;la de Spalding, la de <strong>Diane Reeves</strong>, la de Simon&ndash; y otras que suenan desde su ausencia: la de Regina, inevitable, y la de Shorter, con quien el brasile&ntilde;o grab&oacute; dos discos, <em>Native Dancer</em>, de 1974, y <em>Milton</em>, de 1976 pero, tambi&eacute;n, de cuyo &uacute;ltimo grupo &ndash;y de su &uacute;ltimo disco, grabado en vivo en Detroit&ndash; fueron parte Spalding y Genovese. Sociedades. Clubes. Y una voz principal, desde ya. La de quien invent&oacute; un camino por fuera de la bossa nova y del tropicalismo &ndash;pero fue reconocido por ambos, aunque no siempre de inmediato&ndash;&nbsp;y cuya existencia <strong>Caetano Veloso</strong> salud&oacute; como &ldquo;milagrosa&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/4wWVr0dsdqpmY4D5uWOwka?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/album/6bnEiLE5eOj42d7usx5qVs?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Diego Fischerman es autor del blog &ldquo;El sonido de los sue&ntilde;os&rdquo;: </em><a href="https://xn--sonidodesueos-skb.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://xn--sonidodesueos-skb.com/</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/milton-paraisos_129_11582584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Aug 2024 14:02:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/96ab0bce-2007-4db6-80d5-c83b47af676e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="87945" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/96ab0bce-2007-4db6-80d5-c83b47af676e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87945" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Milton y los paraísos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/96ab0bce-2007-4db6-80d5-c83b47af676e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Milton Nascimento,Esperanza Spalding]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Milton Nascimento dice adiós a los escenarios con un último concierto dedicado a Gal Costa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/milton-nascimento-dice-adios-escenarios-ultimo-concierto-dedicado-gal-costa_1_9707893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05c6482f-48b4-4a1c-ae0d-fca934b78733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Milton Nascimento dice adiós a los escenarios con un último concierto dedicado a Gal Costa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 55.000 personas lo acompañaron en su despedida en el estadio Minerao de Belo Horizonte, donde el músico no ocultó el dolor que todavía lleva por la inesperada partida de su amiga y compañera de música Gal Costa, quien falleció el pasado miércoles en Sao Paulo.</p></div><p class="article-text">
        El octogenario cantautor brasile&ntilde;o Milton Nascimento, autor de &eacute;xitos mundialmente reconocidos como 'Mar&iacute;a, Mar&iacute;a', se despidi&oacute; este domingo de los escenarios con un emotivo y multitudinario concierto en Belo Horizonte <strong>que dedic&oacute; a su amiga, la tambi&eacute;n artista </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-77-anos-cantante-brasilena-gal-costa_1_9696289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Gal Costa, fallecida esta semana</strong></a><strong>.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1591917126033760256?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Junto con Gilberto Gil, Caetano Veloso y Chico Buarque, el artista y ganador de varios premios Grammy es uno de los m&aacute;s reconocidos representantes de la llamada M&uacute;sica Popular Brasile&ntilde;a (MPB).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras su &uacute;ltima gira, realizada este a&ntilde;o por varias ciudades de Brasil, el cantautor, apodado &ldquo;Bituca&rdquo;, dijo adi&oacute;s a sus presentaciones con el concierto de este domingo en la capital minera, urbe que lleva en el coraz&oacute;n, pese a haber nacido en R&iacute;o de Janeiro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me considero el m&aacute;s minero de los cariocas&rdquo;, asegur&oacute; el artista en el video que abri&oacute; el espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s de 55.000 aficionados lo acompa&ntilde;aron en su despedida en el estadio Minerao de Belo Horizonte, donde el m&uacute;sico no ocult&oacute; el dolor que todav&iacute;a lleva por la inesperada partida de su amiga y compa&ntilde;era de m&uacute;sica Gal Costa, quien falleci&oacute; el pasado mi&eacute;rcoles en Sao Paulo.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1591923242704711683?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Este espect&aacute;culo est&aacute; dedicado a mi querida Gal Costa&rdquo;, dijo el cantautor de 80 a&ntilde;os en su primera intervenci&oacute;n con el p&uacute;blico, despu&eacute;s de interpretar &ldquo;Ponta de Areia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A &Uacute;ltima Sess&atilde;o de M&uacute;sica&rdquo; (La &uacute;ltima sesi&oacute;n de m&uacute;sica), como bautiz&oacute; su gira de despedida, es el mismo nombre de una de las canciones del &aacute;lbum <em>Milagro dos Peixes</em> (Milagro de los Pescados, 1973).
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1591968169534672896?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El artista, que fue lanzado a la fama a sus 19 a&ntilde;os por la cantante Elis Regina -a quien tambi&eacute;n rindi&oacute; homenaje en el concierto- grab&oacute; su primer disco <em>Traves&iacute;a</em> a los 25 y durante su trayectoria, adem&aacute;s del MPB, incursion&oacute; en otros ritmos como el pop, el rock y en fusiones musicales brasile&ntilde;as e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os sufri&oacute; varios quebrantos de salud y se lo lleg&oacute; a ver bastante disminuido en sus habilidades motoras en las presentaciones que hizo antes de la pandemia</strong> de coronavirus, con dificultades para caminar en los palcos.
    </p><p class="article-text">
        Su voz, en cambio, permaneci&oacute; intacta pese al paso de los a&ntilde;os y la fragilidad de su salud.
    </p><p class="article-text">
        El cantautor y guitarrista, que este a&ntilde;o tambi&eacute;n complet&oacute; 60 a&ntilde;os de carrera musical, grab&oacute; 34 discos y se present&oacute; con decenas de grupos y m&uacute;sicos de otros pa&iacute;ses, como Wayne Shorter, Herbie Hancock, Ron Carter, Mercedes Sosa, Fito P&aacute;ez, Peter Gabriel, James Taylor, Sting, Paul Simon, Chico Buarque, Caetano Veloso, Gilberto Gil y Duran Duran.
    </p><p class="article-text">
        El brasile&ntilde;o recibi&oacute; cinco premios Grammy, entre los cuales uno en 1997 al mejor &aacute;lbum de m&uacute;sica mundial por su disco <em>Nascimento</em> y otro en 2000 por el mejor &aacute;lbum en la categor&iacute;a disco pop contempor&aacute;neo brasile&ntilde;o por <em>Crooner</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia EFE&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/milton-nascimento-dice-adios-escenarios-ultimo-concierto-dedicado-gal-costa_1_9707893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Nov 2022 23:36:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05c6482f-48b4-4a1c-ae0d-fca934b78733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="208306" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05c6482f-48b4-4a1c-ae0d-fca934b78733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="208306" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Milton Nascimento dice adiós a los escenarios con un último concierto dedicado a Gal Costa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05c6482f-48b4-4a1c-ae0d-fca934b78733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Milton Nascimento,Gal Costa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La despedida de Milton, el brasileño que cambió nuestras vidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/despedida-milton-brasileno-cambio-vidas_129_9667569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb9fcf01-6421-43ca-a10c-50652c9ddbba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La despedida de Milton, el brasileño que cambió nuestras vidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el contexto de su gira despedida el gran músico brasileño Milton Nascimento, siempre elusivo con la política partidaria, se pronunció en favor de Lula. Un repaso de sus 80 años vida, su obra, su relación con el cine, con Caetano y con sus pares.</p></div><p class="article-text">
        En la introducci&oacute;n de su monumental <em>O povo brasileiro. A forma&ccedil;&atilde;o e o sentido do Brasil, </em>de 1995, el antrop&oacute;logo Darcy Ribeiro no puede dejar de expresar su sorpresa de c&oacute;mo una sociedad tan injusta, que arrastra las lacras de la esclavitud y la servidumbre puede expresar, al mismo tiempo, una &ldquo;inveros&iacute;mil alegr&iacute;a y asombroso deseo de felicidad&rdquo;. El lado luminoso de esa contradicci&oacute;n tan a flor de piel la encarna por estas horas <strong>Milton Nascimento</strong>, quien cumpli&oacute; 80 a&ntilde;os el 26 de octubre, en la recta final de la campa&ntilde;a electoral m&aacute;s dram&aacute;tica de ese pa&iacute;s. Ni siquiera el enorme Milton ha podido salir indemne de la polarizaci&oacute;n. En varias estaciones de A &Uacute;ltima Sess&atilde;o de M&uacute;sica, su gira de despedida de los escenarios, ha recibido el abucheo de bolsonaristas. Claro, Milton hab&iacute;a cantado en Barra de Tijuca, una de las fortalezas sitiadas de la ultraderecha m&aacute;s pudiente, donde, adem&aacute;s, vive el clan Bolsonaro, en la zona sur de R&iacute;o de Janeiro. &ldquo;Viva la democracia&rdquo;, dijo el artista que casi siempre fue elusivo al pronunciamiento p&uacute;blico ya que su politicidad pas&oacute; oblicuamente a trav&eacute;s de una m&uacute;sica nunca inocente. Para qu&eacute;. El d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os, Lula lo salud&oacute; a trav&eacute;s de Twitter. &ldquo;80 a&ntilde;os del amigo Milton Nascimento, uno de los mayores cantantes del mudo, gran compositor y una referencia de nuestro pa&iacute;s y nuestra cultura. Le deseo salud y felicidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero fue Caetano Veloso, otra vez, quien dej&oacute; algunas de las palabras m&aacute;s dulces y hondas sobre Bituca. &ldquo;Milton es la fuerza m&aacute;s intensa de la creaci&oacute;n musical brasile&ntilde;a en el mundo desde Carmen Miranda y la bossa nova&rdquo;. Pero no es principalmente por esta raz&oacute;n, a&ntilde;adi&oacute;, que deb&iacute;a ser celebrada siempre &ldquo;su existencia milagrosa&rdquo;. Caetano, quien el pasado 7 de agosto tambi&eacute;n devino octogenario, cree, con ideas que Ribeiro podr&iacute;a haber aprobado, que &ldquo;los significados m&aacute;s ocultos de la construcci&oacute;n de Brasil se compactan en sus acordes con cuartas desconcertantes, los ritmos ambiguos y las melod&iacute;as sobrenaturales&rdquo; de Nascimento. &ldquo;Su m&uacute;sica y su persona contienen el alma del primer negro tra&iacute;do de &Aacute;frica y del primer jesuita que pis&oacute; Am&eacute;rica. Podemos sentir todo lo que no podemos entender. O mejor: entendemos sin ser plenamente conscientes&rdquo;.&nbsp; La relaci&oacute;n entre ambos no fue siempre tan entusiasta, como se ver&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Digamos antes que el mundo pudo haberse perdido su voz, lo que equivale a decir que habr&iacute;a sido distinto y trunco en lo que se refiere a la posibilidad de un encuentro con la belleza en su m&aacute;s alto grado emanando de las entra&ntilde;as de un cuerpo (su falsete deber&iacute;a considerarse patrimonio de la humanidad). <strong>Milton no habr&iacute;a sido Nascimento de no haber tenido una epifan&iacute;a cinematogr&aacute;fica.</strong> La m&uacute;sica era apenas un pasatiempo, apenas compatible con una vida de oficinista. Una noche de 1964, su amigo M&aacute;rcio Borges lo llev&oacute; a ver <em>Jules et Jim</em>, le pel&iacute;cula de Fran&ccedil;ois Truffaut que gira alrededor de una tr&aacute;gica relaci&oacute;n amorosa de dos amigos que le dan el nombre a la historia, con una mujer Catherine, que protagoniza Jeanne Moreau. Cuando salieron del cine, Milton estaba en estado de gracia. &ldquo;Este es el trato, vamos a tu casa. Yo agarro la guitarra, vos, un cuaderno, empez&aacute;s a escribir y yo compongo. Comenzamos hoy&rdquo;, le dijo a su amigo. Hicieron tres canciones y abrieron el camino que, en 1972, es decir, hace medio siglo, los llev&oacute; a <em>Clube da esquina 1, </em>uno de los grandes discos de todos los tiempos de la m&uacute;sica brasile&ntilde;a. &ldquo;La conversi&oacute;n de Milton en compositor le dio una autoridad, reconocida por todos los implicados en esa efervescencia creativa, que permiti&oacute; que la constelaci&oacute;n que se reuni&oacute; alrededor. Bituca no s&oacute;lo se hab&iacute;a convertido en un creador singular, sino en el l&iacute;der natural de un grupo de m&uacute;sicos y compositores que gravitaban en torno a su sensibilidad y competencia como artista&rdquo;, asegura Paulo Thiago de Mello, autor del libro <em>Milton Nascimento e Lo Borges. Clube da esquina</em>. Le habr&iacute;a bastado solo con ese disco doble que cont&oacute; con M&aacute;rcio Borges, Fernando Brant y Ronaldo Bastos como letristas, para formar parte del canon m&aacute;s selecto.
    </p><p class="article-text">
        Milton ten&iacute;a entonces 30 a&ntilde;os y cuatro discos editados, entre ellos el elogiado <em>Travessia, </em>de 1967. Y estaba <em>Milton, </em>de 1970, con su hermos&iacute;sima &ldquo;Para Lennon y McCartney&rdquo;, en la que parece pedirle a la mirada exotizante, tan propia de Brasil frente a lo negro (como cultura y <em>natura</em>), que reconozcan su &ldquo;lado occidental&rdquo;. Pero lo que sucedi&oacute; en aquel 72 fue un parteaguas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Club da esquina </em>es contempor&aacute;neo de <em>Transa, </em>de Caetano. Irradiaciones en medio de la oscuridad. La dictadura militar era, seg&uacute;n De Mello, &ldquo;un pa&iacute;s dividido entre la dura realidad del r&eacute;gimen y un reino on&iacute;rico regido por el imperativo del disfrute&rdquo;. Con <em>Club da esquina 1</em> ya no ten&iacute;a sentido hablar de la disputa entre Veloso y Chico Buarque por el centro de la escena. Milton era algo m&aacute;s que la <em>tercera posici&oacute;n</em> de un campo musical prodigioso que se desplegaba en condiciones de adversidad. El disco no entraba en las genealog&iacute;as del tropicalismo o la bossa nova, tampoco era canci&oacute;n protesta, rock, MPB cl&aacute;sica o pop, como Secos &amp; Molhados, el grupo de Ney Matogrosso. Cuatro lados de mixtura y sofisticaci&oacute;n, la convergencia de tradiciones mineras, folclore nordestino y la modernidad que premiaba las aventuras est&eacute;ticas. Adem&aacute;s, estaba la portada, completamente innovadora. En lugar de mostrar una foto de los artistas, sus nombres y el nombre del &aacute;lbum, se exhib&iacute;a una foto en color con dos ni&ntilde;os de Minas, uno negro y otro blanco. Ruralidad y futurismo urbano. Era una met&aacute;fora visual de las asociaciones musicales. Una s&iacute;ntesis del Brasil profundo y las aperturas que ven&iacute;an de la mano de los Beatles, a los que Milton sigue escuchando cada ma&ntilde;ana como un padrenuestro.
    </p><p class="article-text">
        Cuesta creer desde este presente degradado que un grupo de no tan j&oacute;venes pudieran haber llegado a semejante cumbre. <em>Clube da Esquina </em>transit&oacute; m&aacute;s por el sendero de la intuici&oacute;n que el formalismo que reivindicaban los tropicalistas. No fueron lo mismo. Caetano record&oacute; en su ensayo autobiogr&aacute;fico <em>Verdade tropical</em> (1996) que la obra de Milton era &ldquo;tan notable y tan diferente de la nuestra (incluso opuesta a la nuestra, en ciertos aspectos)&rdquo;. Veloso hab&iacute;a regresado del exilio a comienzos de los setenta y sus primeras expresiones hacia Nascimento no fueron &ldquo;tan&rdquo; calurosas. Bituca sinti&oacute; esa distancia y la vomit&oacute; en una entrevista concedida a <em>O Bondinho</em>: &ldquo;Una cosa que me duele es que me qued&eacute; casi dos a&ntilde;os trabajando solo aqu&iacute; en Brasil, mientras todo el mundo estaba en el extranjero, diciendo que no pod&iacute;a trabajar aqu&iacute;. Yo y Som Imagin&aacute;rio nos mantuvimos firmes, recibimos muchos golpes, pero salimos y abrimos puertas para muchas cosas. Ahora todo el mundo vuelve, piensa que todo es hermoso y ni siquiera toca nuestro nombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Claro que Milton no habr&iacute;a sido posible sin Caetano. El tropicalismo abrevaba de otros afluentes: desde la antropofagia de Oswald de Andrade a la poes&iacute;a concreta, el imaginario visual de H&eacute;lio Oiticica y el de Z&eacute; Celso. Caetano, Gilberto Gil, Tom Z&eacute; eran sincr&eacute;ticos y can&iacute;bales, intentaban desarrollar una idea de mestizaje planteada tambi&eacute;n por Gilberto Freyre y luego Ribeiro. En un punto, la galaxia Milton no estaba tan alejada a la idea de la mezcla y la articulaci&oacute;n de mundos lejanos. Aunque <em>Clube da esquina 1</em> no albergaba un manifiesto como el de los bahianos era, tambi&eacute;n, una revoluci&oacute;n complementaria. Lo testimonian canciones como &ldquo;Tudo o que voc&ecirc; podia ser&rdquo;, &ldquo;Cais&rdquo;, &ldquo;Cravo y canela&rdquo;, &ldquo;San Vicente&rdquo;, grabadas en apenas dos canales, y con la colaboraci&oacute;n de arregladores de la talla de Wargner Tiso y Eumir Deodato, quien en los noventa descollar&iacute;a al lado de Bj&ouml;rk.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-v43du81eZHw-2511', 'youtube', 'v43du81eZHw', document.getElementById('yt-v43du81eZHw-2511'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-v43du81eZHw-2511 src="https://www.youtube.com/embed/v43du81eZHw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Es interesante en ese sentido comprobar c&oacute;mo el propio Caetano fue corrigiendo su mirada sobre aquellas l&iacute;neas paralelas que casi no se tocaban. Al prologar <em>Os sonhos n&atilde;o envelhecen, historias do Clube da Esquina, </em>las memorias de M&aacute;rcio Borges, de 1996, explic&oacute;: &ldquo;En los a&ntilde;os setenta, un grupo de mineros se impuso en la escena de la m&uacute;sica popular brasile&ntilde;a con profundas consecuencias para su historia, tanto a nivel nacional como internacional. Trajeron lo que s&oacute;lo Minas puede traer: los frutos de una paciente maduraci&oacute;n de los impulsos culturales del pueblo brasile&ntilde;o, el esbozo (aunque muy bien acabado) de una posible s&iacute;ntesis&rdquo;. De acuerdo con Veloso, cuando Milton apareci&oacute; en un festival de Excelsior TV en San Pablo cantando una composici&oacute;n de Baden Powell, Gil le llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre su talento. &ldquo;Me impresion&oacute; la presencia personal del reci&eacute;n llegado (su noble belleza de m&aacute;scara africana, su atm&oacute;sfera a la vez celestial y triste, su aura m&iacute;stica y sexual) y no pude detectar al principio la grandeza musical de su obra. Siempre hab&iacute;a visto la seriedad de las intenciones y la sinceridad del tono, pero soy un bahiano (amante de las apariencias) y estaba metido en un programa de regeneraci&oacute;n de la m&uacute;sica brasile&ntilde;a a trav&eacute;s de la carnavalizaci&oacute;n del desenfreno y el esc&aacute;ndalo -a trav&eacute;s de la parodia y la autoparodia&rdquo;. Por supuesto, pronto le qued&oacute; claro que &ldquo;gran parte de lo que los bahianos hab&iacute;amos destacado -el rock, el pop, especialmente los Beatles, as&iacute; como la Am&eacute;rica espa&ntilde;ola- tambi&eacute;n se incorpor&oacute; al repertorio de intereses de Milton&rdquo;. Milton propuso en aquel 72 &ldquo;una fusi&oacute;n que - partiendo de premisas muy diferentes y desde una perspectiva brasile&ntilde;a - converg&iacute;a con la inaugurada por Miles Davis&rdquo;. Caetano ten&iacute;a 54 a&ntilde;os cuando escribi&oacute; ese pr&oacute;logo. &ldquo;La profundidad que percib&iacute; all&iacute; s&oacute;lo se me ha intensificado desde entonces. Estoy orgulloso de no haberme entregado al repudio puro y duro de lo que era diferente a m&iacute;. Y estoy orgulloso de poder mantener un di&aacute;logo enriquecedor con esta diferencia. Lo que me llev&oacute; a ello fue mi veneraci&oacute;n por la m&uacute;sica: obviamente, Milton siempre ha sido para m&iacute; un m&uacute;sico mucho m&aacute;s grande que yo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1972 y 1979, Nascimento produjo una serie de discos incomparables. <em>Milagre dos peixes</em> comparti&oacute; en 1973 la veta experimental de <em>Ara&ccedil;&aacute; azul</em>, de Caetano, incorporando a al percusionista y cantante Nan&aacute; Vasconcelos (como muchas letras hab&iacute;an sido censuradas, solo tarare&oacute;. Esos melismas son hoy de antolog&iacute;a y un desaf&iacute;o sutil a la dictadura). &ldquo;Os escravos de J&oacute;&rdquo;, la primera canci&oacute;n cuenta con una reescritura compartida con Elis Regina que estremece. Despu&eacute;s llegaron <em>Minas</em> (1975), con la portentosa introducci&oacute;n, <em>Geraes </em>(1976), donde comparte con Mercedes Sosa una versi&oacute;n de &ldquo;Volver a los 17&rdquo;, de Violeta Parra, y <em>Milton</em> (1976), grabado para el mercado norteamericano con parte de los mejores m&uacute;sicos de jazz del momento, completamente arrobados frente al brasile&ntilde;o. En 1978 lleg&oacute; <em>Clube da Esquina 2, </em>resumido en una canci&oacute;n que se cant&oacute; hasta el hartazgo, &ldquo;Mar&iacute;a, Mar&iacute;a&rdquo;. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde se publica <em>Sentinela </em>y, en un aspecto, se cierra el ciclo esplendoroso. Los tiempos de inspiraci&oacute;n desbordante no pueden ser eternos. Tama&ntilde;o capital convirti&oacute; no obstante a Milton en un coloso.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-krEMw8E5ZAg-8858', 'youtube', 'krEMw8E5ZAg', document.getElementById('yt-krEMw8E5ZAg-8858'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-krEMw8E5ZAg-8858 src="https://www.youtube.com/embed/krEMw8E5ZAg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; de d&oacute;nde saca tanta energ&iacute;a. Viaja sonriendo, llega a los lugares un d&iacute;a antes. Y los espect&aacute;culos son cada vez m&aacute;s emocionantes. Es como un nudo en la garganta que est&aacute; llegando a su fin. Pero Bituca tendr&aacute; las vacaciones de su vida. Incluso estamos planeando ir a dar un paseo juntos, como hac&iacute;amos cuando &eacute;ramos ni&ntilde;os&rdquo;, dijo M&aacute;rcio Borges. Milton concluir&aacute; su larga gira del adi&oacute;s el 13 de noviembre en R&iacute;o de Janeiro. Lo acompa&ntilde;ar&aacute;n Wayne Shorter y Esperanza Spalding, entre otros. Ya lo han homenajeado Herbie Hancock, Fito P&aacute;ez, Sergio Mendes, Stanley Clarke y Paul Simon.
    </p><p class="article-text">
        Tiempo atr&aacute;s, Nascimento cont&oacute; una experiencia que lo resume todo. Hab&iacute;a viajado a Nueva York. Unos amigos lo llevaron a un hotel lujoso sin informarle las razones. All&iacute; lo esperaba Jeanne Moreau, la Catherine de <em>Jules et Jim</em>.&nbsp; Nascimento le cont&oacute; c&oacute;mo aquella pel&iacute;cula hab&iacute;a alterado el destino burocr&aacute;tico que se hab&iacute;a prefijado. <strong>Ella le dijo, conmovida, que el arte tiene esa capacidad tan imponderable como maravillosa.</strong> Inefable e imprevista, podr&iacute;amos a&ntilde;adir. Nunca sabemos bien cu&aacute;ndo nos ataca y cambia nuestras vidas. Eso es lo que hizo Milton (tambi&eacute;n) conmigo.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/despedida-milton-brasileno-cambio-vidas_129_9667569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Oct 2022 03:01:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cb9fcf01-6421-43ca-a10c-50652c9ddbba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="129561" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cb9fcf01-6421-43ca-a10c-50652c9ddbba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="129561" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La despedida de Milton, el brasileño que cambió nuestras vidas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cb9fcf01-6421-43ca-a10c-50652c9ddbba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Milton Nascimento,Elecciones en Brasil 2022,música brasileña]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
