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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Isha Escribano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/isha-escribano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Isha Escribano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Solo es vida si es verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/vida-si_1_9742393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b8da5fb-612c-4750-afa2-1b57c2aa1737_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solo es vida si es verdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recuerdos de una infancia dentro de una familia acomodada, la transición de género y la fuerza que encontró en la meditación y el yoga son parte de este libro en el que la autora repasa su vida.</p><p class="subtitle">Grandes reportajes/Archivo de elDiarioAR - Isha Escribano, influencer espiritual: "Hice un esfuerzo sobrehumano por pertenecer y no funcionó"</p></div><p class="article-text">
        En el<strong> libro &ldquo;Solo es vida si es verdad&rdquo;</strong>, la m&eacute;dica, periodista, m&uacute;sica e instructora de yoga,<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/isha-escribano-influencer-espiritual-hice-esfuerzo-sobrehumano-pertenecer-no-funciono_130_7352967.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Isha Escribano </a>narra su historia en primera persona. &ldquo;Pretendo dejar testimonio de una innumerable concatenaci&oacute;n de &iacute;ntimas metamorfosis y transiciones. Y ya no, solamente, de g&eacute;nero, sino tambi&eacute;n de todas aquellas que me llevaron hacia una existencia m&aacute;s libre, florecida y feliz&rdquo;, escribi&oacute;<strong> la mujer que recibi&oacute; el DNI con rectificaci&oacute;n de g&eacute;nero n&uacute;mero 9000 en el a&ntilde;o 2020</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n un fragmento del libro editado por Penguin Random House.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Solo es vida si es verdad&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        De a poco, la humanidad comienza a darse cuenta de que la buena m&uacute;sica puede venir de cualquier cuerpo, as&iacute; como tambi&eacute;n que el mundo no necesita gente que lo salve, sino que brille y est&eacute; contenta siendo quien es.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo podremos aceptarnos como somos? La pregunta es pertinente no solo porque ah&iacute; radica el tama&ntilde;o de nuestra libertad, sino tambi&eacute;n porque las personas que no pueden aceptarse a s&iacute; mismas nunca ser&aacute;n libres. S&eacute; muy bien de lo que hablo. Me llev&oacute; una vida entera comprenderlo. Nadie, bajo el vasto cielo, es un error de la Creaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s grandes desaf&iacute;os consiste en concebir la vida como una obra de arte, en la cual cada persona pueda llevar su proceso evolutivo hasta las &uacute;ltimas consecuencias. Como nos recuerda Fernando Pessoa: &ldquo;Hay un tiempo en que es necesario dejar las ropas usadas que adoptaron la forma de nuestro cuerpo y en el que debemos olvidar los caminos que nos han llevado a los mismos lugares. Es ahora el tiempo de la traves&iacute;a, y si no nos animamos, habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos&rdquo;. A fin de cuentas, nadie puede sanar siendo la misma persona, puesto que la sanaci&oacute;n es un viaje de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; somos? &iquest;Un rol, un oficio, un sexo, una edad? &iquest;Nos definen, acaso, condiciones como gay, lesbiana, cis, h&eacute;tero, homo, blanco, negro, amarillo, transg&eacute;nero? &iquest;No somos acaso mucho m&aacute;s que todo eso? En el momento en que caemos en identificaciones nos estamos condicionando como seres humanos, as&iacute; como tambi&eacute;n a nuestro m&uacute;ltiple potencial: &iquest;por qu&eacute; la insistencia con r&oacute;tulos que no hacen m&aacute;s que reducirnos a la condici&oacute;n de objeto? &iquest;No es nuestra naturaleza mucho m&aacute;s vasta que lo que nos han hecho creer?
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de la gente ve a la gente, y a s&iacute; misma, desde una sola perspectiva: cr&iacute;tica, tendenciosa, normativa, moral. Se nos amaestr&oacute; para ver el fascinante paisaje de los nombres y las formas con mirada ajena y sesgada. Se nos program&oacute; para ser quienes ni somos ni sentimos ni deseamos. Y puesto que pr&aacute;cticamente nadie calza en el molde que le fue asignado desde el vamos, sufrimos una insoportable picaz&oacute;n de incongruencia. John Milton, en su Para&iacute;so perdido, nos recuerda y a la vez propone: &ldquo;La belleza es sin duda digna de tu afecto, de tu respeto y de tu amor, mas no de rendimiento tan absoluto. Comp&aacute;rate con ella, y est&iacute;mate en lo que vales, que a veces nada es tan provechoso como esa estimaci&oacute;n de s&iacute; mismo bien entendida y puesta en sus justos y razonables l&iacute;mites. Cuanto m&aacute;s procures conocerte a ti, m&aacute;s se persuadir&aacute; ella de tu superioridad, y menos se sobrepondr&aacute;n a la realidad las apariencias&rdquo;. Durante a&ntilde;os fracas&eacute; una y otra vez en la devastadora empresa de &ldquo;rotularme&rdquo; y &ldquo;encajar&rdquo;; algo que, gracias a Dios, no funcion&oacute;. Todo lo que puedo decir hoy, tras semejante esfuerzo sobrehumano, es: &iexcl;Qu&eacute; bendici&oacute;n no haber triunfado! Cuando al mundo no se lo oculta con de nominaciones o etiquetas, la vida cobra una profundidad mucho mayor, y todo recupera su novedad, su frescura, su pureza, su fragancia. Intentar definirlo todo, y definirnos, no hace m&aacute;s que limitarnos, reducirnos, empeque&ntilde;ecernos. El Tao que puede ser expresado no es el verdadero Tao.		
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El libro narra la historia de Isha Escribano en primera persona                            </span>
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        &nbsp;*	**
    </p><p class="article-text">
        Quien es incapaz de percibir la violencia impl&iacute;cita o expl&iacute;cita de la discriminaci&oacute;n en cualquiera de sus formas es porque tambi&eacute;n la ejerce. Y a&uacute;n m&aacute;s: son los privilegios &mdash;que han sido naturalizados como al mismo aire que se respira&mdash; los que impiden verla, alzar la voz o conmoverse frente a las crueldades e injusticias que sufrimos quienes no encajamos en la macetita dise&ntilde;ada para bons&aacute;is. Es decir, en el sucinto molde de esa realidad artificial y perversa mal llamada &ldquo;normatividad&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de que nuestro g&eacute;nero o sexualidad est&eacute;n o no determinados de antemano por fuerzas sociales o de otra &iacute;ndole, todas las personas de este mundo tenemos el derecho de expresarnos en p&uacute;blico sin temor al exterminio, la discriminaci&oacute;n y el salvajismo. Porque existir es existir; no es provocar. Sin embargo, el universalismo de la filosof&iacute;a moderna tipo hegeliana dota de humanidad solo a quienes participan de los t&iacute;picos rasgos occidentales &ldquo;no disidentes&rdquo;, quit&aacute;ndole visibilidad a todas las personas &ldquo;desviadas&rdquo;, &ldquo;inferiores&rdquo; o &ldquo;discrepantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        De la noche a la ma&ntilde;ana me hab&iacute;a convertido en un incordio para las buenas costumbres, el decoro c&iacute;vico y el prestigio familiar. As&iacute; fue como cuando les dije mi verdad me incluyeron en el listado de los monstruos de la historia. Y luego &mdash;como destaca Paul Preciado&mdash;, pagado el precio y ya sin nada que perder, cambi&eacute; de nombre. Al igual que los esclavos cuando compraban su libertad. A&ntilde;os despu&eacute;s, comprend&iacute; que quien deja salir todos sus miedos y se anima a mostrarse tal cual es, llega a ver c&oacute;mo el odio se va apagando como un fuego en el desierto. Y que del breve pu&ntilde;ado de cenizas que quedaron tras la extinci&oacute;n casi aniquilatoria, surge un nuevo espacio, un nuevo mundo, mucho m&aacute;s libre, infinito y liviano, en donde es posible expresarse, existir, amar y ser amada, y dejar prosperar todos los sue&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isha Escribano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/vida-si_1_9742393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Nov 2022 03:35:42 +0000]]></pubDate>
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