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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Marina Silva]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/marina-silva/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Marina Silva]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Todos los fuegos, el fuego: Brasilia arde como la Amazonía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/fuegos-fuego-brasilia-arde-amazonia_1_9865554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e5afcc0-a2ca-443e-9965-a25b2df71c2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos los fuegos, el fuego: Brasilia arde como la Amazonía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A dos semanas de su asunción, y luego de firmar una serie de decretos que dan vuelta la página a las políticas de devastación ambiental bolsonarista, un intento de golpe de estado contra Lula Da Silva reflota interrogantes respecto a la compatibilidad del agronegocio con la democracia brasileña.</p><p class="subtitle">Human Rights Watch urge a Lula revertir “la destrucción desenfrenada” de la Amazonía</p><p class="subtitle">Lula y Marina Silva en la COP27: “Nuestro objetivo es tolerancia cero con la deforestación” de la Amazonía</p></div><p class="article-text">
        El 2023 comenz&oacute; para Brasil con un tercer gobierno de centroizquierda liderado por el veterano <strong>Luiz In&aacute;cio Lula Da Silva</strong> apoyado por referentes ambientalistas e ind&iacute;genas para retomar un desarrollo sustentable para el pa&iacute;s, luego de la tierra arrasada que dejan cuatro a&ntilde;os de depredaci&oacute;n ambiental bolsonarista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Brasil y la Amazon&iacute;a son pr&aacute;cticamente sin&oacute;nimos a nivel internacional. Sin embargo, durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os el gobierno de <strong>Jair Bolsonaro</strong> avanz&oacute; sobre tierras fiscales e ind&iacute;genas para sustituir bosques nativos por agronegocios, ganader&iacute;a y miner&iacute;a ilegal. Las tasas de deforestaci&oacute;n se dispararon a niveles astron&oacute;micos<strong> llevando a biomas como la Amazon&iacute;a a pr&aacute;cticamente un punto de no retorno</strong>, donde la sabanizaci&oacute;n se impone y el bosque ya no logra recuperarse por s&iacute; solo.
    </p><p class="article-text">
        El pasado domingo 8 de enero, apenas a una semana de su asunci&oacute;n, <a href="https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/lula-decreto-intervencion-area-seguridad-brasilia_1_9850445.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lula Da Silva tuvo que decretar la intervenci&oacute;n federal de Brasilia luego de que una horda de manifestantes bolsonaristas invadiera la plaza de los Tres Poderes</a>, desconociendo el resultado de las &uacute;ltimas elecciones. Lula no dud&oacute; en apuntar contra los due&ntilde;os del agronegocio, madereros ilegales y mineros, los destructores del Amazonas como financistas de este intento de golpe de Estado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lula Da Silva, entonces presidente electo de Brasil, durante un encuentro con la sociedad civil en la COP27                            </span>
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        &ldquo;Esas personas estaban hoy en Brasilia. El agronegocio. Todos esos estaban hoy en Brasilia. Vamos a investigar a esas personas y vamos a castigarlas&rdquo;, sentenci&oacute; Lula, remarcando que la cuesti&oacute;n ambiental va a ser un eje central en los conflictos que deba navegar su nuevo gobierno.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Lula, el D&iacute;a del Fuego y la democracia en jaque</strong></h3><p class="article-text">
        En la COP27,<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/lula-promete-tolerancia-cero-frente-deforestacion-amazonia_1_9718235.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Lula como presidente electo se encontr&oacute; con representantes ind&iacute;genas y del pueblo negro de Brasil</a> bajo la consigna de que <em>&lsquo;el tiempo de la juventud brasile&ntilde;a, de la juventud perif&eacute;rica, es el tiempo de la emergencia clim&aacute;tica&rsquo;</em>, donde se destac&oacute; la plegaria de una joven activista carioca: &ldquo;nuestra realidad es de expropiaci&oacute;n, de las p&eacute;rdidas y da&ntilde;os que ya est&aacute;n sucediendo en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Queremos reforzarle a usted, se&ntilde;or Lula, para que siempre recuerde que nosotros ya vivimos bajo el racismo ambiental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de asumir, Lula abraz&oacute; la lucha contra el cambio clim&aacute;tico y se comprometi&oacute; a celebrar la <a href="https://twitter.com/helderbarbalho/status/1613182211720871936?t=6G5_9VYTH3N_QyeWcgz7hA&amp;s=08" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COP30 en la ciudad de Bel&eacute;n</a> - capital de Par&aacute; - en 2025, el mismo estado que en agosto de 2019, mientras la Amazon&iacute;a enfrentaba un n&uacute;mero r&eacute;cord de incendios, fue v&iacute;ctima de un grupo de agricultores que decidi&oacute; organizar una manifestaci&oacute;n criminal en apoyo a las pol&iacute;ticas de demolici&oacute;n ambiental de Brasil: el D&iacute;a del Fuego. Y los n&uacute;meros, que ya eran malos, alcanzaron niveles estratosf&eacute;ricos ese mes.
    </p><p class="article-text">
        Las &aacute;reas que se quemaron en 2019, en la acci&oacute;n coordinada de agricultores y deforestadores, ahora son destruidas y algunas est&aacute;n ocupadas por ganado, lo que demuestra que <a href="https://www.greenpeace.org/brasil/florestas/dia-do-fogo-completa-um-ano-com-legado-de-impunidade/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Brasil el crimen vale la pena</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ya en agosto del a&ntilde;o pasado un grupo de empresarios bolsonaristas especularon con la defensa de un golpe de Estado en caso de que Lula fuera elegido presidente. <strong>Luiz Andr&eacute; Tissot</strong>, due&ntilde;o de la maderera Sierra M&oacute;veis, es uno de los empresarios cuyos intereses se ven afectados por los <a href="https://twitter.com/MarinaSilva/status/1610040250012950528" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientes decretos ambientales de Lula</a>. Mientras que su empresa se presenta como proveedora de &ldquo;madera extra&iacute;da de forma renovable, de reforestaci&oacute;n, donde cada &aacute;rbol se repone inmediatamente&rdquo;, <strong>la misma f&aacute;brica compra madera a proveedores que deforestan ilegalmente la Amazon&iacute;a.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que entidades del sector agropecuario repudiaron un&aacute;nimemente el vandalismo provocado por bolsonaristas radicales el domingo en Brasilia para tratar de prevenir cualquier tipo de da&ntilde;o al campo, sectores del agronegocio se encuentran entre las m&aacute;s de 100 empresas sospechosas de financiar el intento de golpe de Estado en Brasilia, el pasado domingo 8. Seg&uacute;n investigaciones de la Abogac&iacute;a General de la Uni&oacute;n (AGU), cientos de personas jur&iacute;dicas aportaron dinero para organizar las caravanas que transportaron a simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro a la capital federal que provocaron, entre otros da&ntilde;os, un principio de incendio en el Sal&oacute;n Verde de la C&aacute;mara de Diputados.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un Plan Marshal para salvar la Amazon&iacute;a</strong></h3><p class="article-text">
        Desde el <a href="https://www.brazilclimatehub.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil Climate Action Hub</a>, el espacio que la sociedad civil brasile&ntilde;a pudo conquistar en la COP27 para hacer visible su resistencia ante el ecocidio y el sistem&aacute;tico atropello a las comunidades ind&iacute;genas amaz&oacute;nicas, dos figuras claves de la pol&iacute;tica nacional se hicieron presentes: <a href="https://twitter.com/MarinaSilva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marina Silva</a>, ex ministra de Medio Ambiente de Lula entre 2003 y 2008, y tambi&eacute;n la lideresa ind&iacute;gena <a href="https://twitter.com/GuajajaraSonia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sonia Guajajara</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ambas fueron elegidas para una banca en el congreso nacional, pero a pocos d&iacute;as de su vuelta al poder, Lula volvi&oacute; a nombrar a Silva al frente de la cartera de ambiente y design&oacute; a Guajajara como encargada del nuevo Ministerio de Asuntos Ind&iacute;genas. Mientras que Guajajara llega al Gobierno con<strong> la esperanza de que se logre la demarcaci&oacute;n de cinco territorios ind&iacute;genas,</strong> Silva se propone como objetivo la <strong>reforestaci&oacute;n de 12 millones de hect&aacute;reas de bosque</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la nueva responsable de la cartera ambiental, se trata de combatir la desigualdad con democracia y sustentabilidad: &ldquo;si vamos a estar comprometidos con la deforestaci&oacute;n cero y el combate al cambio clim&aacute;tico, de la demarcaci&oacute;n y el cuidado de los pueblos originarios, todo eso requiere de un nuevo modelo de desarrollo, sobre todo en el caso de la Amazon&iacute;a&rdquo;.
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                Marina Silva, entonces ex ministra de ambiente y diputada electa de Brasil en la COP27, en representación del presidente electo Lula Da Silva                            </span>
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        Seg&uacute;n Silva, eso no es algo que pueda suceder de la noche a la ma&ntilde;ana: &ldquo;tendremos que combinar acciones emergenciales para combatir la criminalidad, para dar respuesta a las poblaciones vulnerables y al mismo tiempo brindar est&iacute;mulos para favorecer la inversi&oacute;n en bioeconom&iacute;a - ecoturismo y agricultura de bajo carbono - infraestructura para el desarrollo sustentable, la recuperaci&oacute;n forestal y todas aquellas medidas que lleven al Brasil a un nuevo c&iacute;rculo de prosperidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marina Silva creci&oacute; en las plantaciones de caucho en Acre, al oeste de la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a, milit&oacute; junto a Chico Mendes y ocup&oacute; distintos cargos parlamentarios hasta que en 2003 Lula la nombr&oacute; Ministra de Ambiente de su primer gobierno hasta su renuncia en 2008. Luego de una etapa de distanciamiento, en 2022 su apoyo fue vital para la victoria del ex presidente en el ballotage contra Bolsonaro en la carrera al Planalto. Tras una pulseada dentro de la coalici&oacute;n de gobierno, Silva regresa al renovado Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Clim&aacute;tico en un contexto mucho m&aacute;s complejo que el de hace 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La principal pol&iacute;tica ambiental del gobierno de Bolsonaro fue no tener una pol&iacute;tica ambiental</strong>. Dado que &eacute;l no tuvo una pol&iacute;tica ambiental, coloc&oacute; en pr&aacute;ctica un proceso de desmantelamiento de las instituciones de gesti&oacute;n, monitoreo, fiscalizaci&oacute;n y de la propia gobernanza ambiental brasile&ntilde;a, amenazando con modificar la legislaci&oacute;n&rdquo;, explica Silva. Una de las principales razones por la cual se dispar&oacute; el desmonte durante el bolsonarismo fue debido a que se dej&oacute; de aplicar el Plan de Acci&oacute;n para la Prevenci&oacute;n y Control de la Deforestaci&oacute;n en la Amazon&iacute;a Legal (PPCDAm), forjado por el equipo de Silva en el primer gobierno petista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, el gobierno de ultraderecha cort&oacute; presupuestos, sustituy&oacute; equipos t&eacute;cnicos por pol&iacute;ticos y militares e intimid&oacute; y acos&oacute; servidores p&uacute;blicos.</strong> Para Silva, el resultado es un Brasil con deforestaci&oacute;n e incendios fuera de control, miner&iacute;a ilegal y exploraci&oacute;n de madera, es decir, todo tipo de contravenci&oacute;n ambiental posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo suelo decir que<strong> el futuro gobierno va a tener que hacer una recuperaci&oacute;n de posguerra </strong>en relaci&oacute;n a la guerra que hizo Bolsonaro contra las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de salud, educaci&oacute;n y medio ambiente. Es tierra arrasada. En cuanto a las medidas que deben ser tomadas, una de las primeras es la recomposici&oacute;n de equipos t&eacute;cnicos en los lugares donde deben estar, de gestores p&uacute;blicos comprometidos con la agenda del desarrollo sustentable y el respeto a las poblaciones ind&iacute;genas&rdquo;, comenta la mujer que volver&aacute; a hacerse cargo de la pol&iacute;tica ambiental de la econom&iacute;a m&aacute;s grande de Sudam&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Para Sonia Guajajara, quien viaj&oacute; a la COP27 en representaci&oacute;n de la Articulaci&oacute;n de de los Pueblos Ind&iacute;genas del Brasil (APIB) luego de ser electa como diputada federal electa por el estado de Sao Paulo, su pa&iacute;s est&aacute; saliendo de un gobierno tr&aacute;gico como fue el de Bolsonaro, donde se desmont&oacute; la pol&iacute;tica ind&iacute;gena, se debilitaron los &oacute;rganos de fiscalizaci&oacute;n y control ambiental, vulnerando la participaci&oacute;n y derechos de las poblaciones ind&iacute;genas, quienes suponen menos del 1% de la poblaci&oacute;n brasile&ntilde;a viven en 12% del territorio nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos confiados en que es posible retomar ese di&aacute;logo con el nuevo gobierno de Lula donde exista esa construcci&oacute;n entre la sociedad civil, el poder legislativo y el ejecutivo y reconstruir las pol&iacute;ticas que fueron totalmente perdidas desde el 2019 y tambi&eacute;n pensar de qu&eacute; forma los pueblos ind&iacute;genas sean incluidos dentro de los espacios de toma de decisi&oacute;n. Queremos que Lula corresponda con esas expectativas y que son importantes no solo para Brasil, sino para el mundo entero&rdquo;, dice la mujer nacida en el estado amaz&oacute;nico de Maranh&atilde;o que ahora ocupar&aacute; uno de los 37 ministerios que el nuevo gobierno progresista tendr&aacute; a partir del 2023.
    </p><p class="article-text">
        Sin pasar desapercibida entre la multitud que recorre los pasillos de la convenci&oacute;n organizada por las Naciones Unidas, Guajajara explica que es importante traer a los pueblos ind&iacute;genas, la demarcaci&oacute;n de sus territorios y la pauta socioambiental al centro del debate p&uacute;blico sobre el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los pueblos ind&iacute;genas, comprobadamente, son los que m&aacute;s protegen la biodiversidad</strong> y a la madre tierra, que tienen una relaci&oacute;n sustentable con el ambiente. Somos el 5% de la poblaci&oacute;n mundial y protegemos el 82% de la biodiversidad viva en el mundo: nadie puede vivir sin biodiversidad, por lo que si nuestros derechos y nuestros modos de vida est&aacute;n amenazados, la biodiversidad tambi&eacute;n lo est&aacute;, y la humanidad entera est&aacute; en riesgo&rdquo;, sostiene Guajajara. <strong>Un 13% del territorio brasile&ntilde;o est&aacute; demarcado como tierra ind&iacute;gena</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No necesitamos solo soluciones basadas en la naturaleza, sino tambi&eacute;n en los modos de vida y en el respeto de las personas que protegen los ecosistemas y son los leg&iacute;timos guardianes de la madre tierra&rdquo;, dice antes de fundirse en un abrazo con la j&oacute;ven activista clim&aacute;tica de la Amazon&iacute;a <a href="https://twitter.com/walela15" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Txai Suru&iacute;</a>,&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La joven activista amazónica Txai Suruí en la COP27                            </span>
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        Bajo una bandera verdeamarela, Suru&iacute; denuncia que &ldquo;la crisis clim&aacute;tica nos afecta al ser pueblos de la selva, dado que nuestros cultivos cada vez tienen m&aacute;s dificultades para crecer y florecer, lo cual pone en riesgo nuestra seguridad alimentaria. Estamos viendo c&oacute;mo la miner&iacute;a envenena a nuestras familias, en simult&aacute;neo con un clima que se va calentando&rdquo;. Para la joven amaz&oacute;nica no habr&aacute; soluci&oacute;n a la crisis en la medida en que no se proteja a aquellos que se juegan la vida protegiendo la selva. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>La bioeconom&iacute;a como alternativa para el desarrollo sustentable</strong></h3><p class="article-text">
        Mientras que Bolsonaro fue despedido de las cumbres clim&aacute;ticas por la sociedad civil con la menci&oacute;n deshonrosa de <a href="https://climatenetwork.org/resource/the-colossal-fossil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">F&oacute;sil del D&iacute;a</a> - por las emisiones de carbono que implic&oacute; la deforestaci&oacute;n durante sus cuatro a&ntilde;os de gobierno - desde el equipo ambiental de Lula buscan articular soluciones creativas con pa&iacute;ses mega-forestales como Colombia, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo e Indonesia para lograr una acci&oacute;n cooperada que permita proteger bosques y pueblos originarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consultada respecto a c&oacute;mo la Amazon&iacute;a podr&iacute;a ser un pilar de la pol&iacute;tica exterior brasile&ntilde;a, Silva explica que &ldquo;vamos a cambiar la frecuencia del gobierno de Bolsonaro, quien siempre vino a las cumbres de cambio clim&aacute;tico y de biodiversidad para chantajear al mundo, diciendo que &lsquo;Brasil va a proteger sus selvas si el resto nos pagase por ello&rsquo;.<strong> Nosotros logramos reducir la deforestaci&oacute;n en un 83% por casi una d&eacute;cada sin precisar del dinero de nadie</strong>.<strong> </strong>Tenemos el Fondo de la Amazon&iacute;a que fue un bono por los resultados alcanzados - financiado por Noruega y Alemania y suspendido en 2019, tras el aumento de la deforestaci&oacute;n de Bolsonaro -, y vamos a ampliar esos recursos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La narrativa del gobierno bolsonarista fue que Brasil tiene soberan&iacute;a sobre la Amazon&iacute;a, por lo que el impacto planetario sobre las decisiones que se tomen sobre estos recursos no tiene cabida dentro de un plan de desarrollo extractivista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Silva tiene una mirada superadora: &ldquo;la soberan&iacute;a de los pa&iacute;ses que son poseedores de la Amazon&iacute;a es incuestionable, eso jam&aacute;s puede ser puesto en tela de juicio. Ahora, eso no significa que no tengamos que buscar cooperaci&oacute;n: Brasil, Colombia, Per&uacute; y Ecuador deben buscar cooperaci&oacute;n para proteger sus selvas, implementar un modelo de bioeconom&iacute;a y de desarrollo sustentable para esta regi&oacute;n estrat&eacute;gica y tan importante para el planeta&rdquo;.&nbsp;
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                La activista Marciely Ayap Tupari (derecha), de la Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB) durante la COP27 en Egipto.                            </span>
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        <strong>&ldquo;Pero para dar el salto hacia una econom&iacute;a m&aacute;s sustentable necesitamos de inversi&oacute;n y que los mercados se abran a nuestros productos. Seremos enteramente solidarios con la iniciativa de pa&iacute;ses hermanos</strong> - no solamente de Am&eacute;rica Latina - sino tambi&eacute;n de &Aacute;frica y Asia de buscar mecanismos de protecci&oacute;n y uso sustentable de sus selvas&rdquo;, dice Silva.
    </p><p class="article-text">
        Silva se&ntilde;ala que la idea de una &ldquo;Organizaci&oacute;n de Pa&iacute;ses Exportadores de Petr&oacute;leo (OPEP) de las selvas&rdquo; no es id&oacute;nea, primero porque la OPEP es un cartel - y los bosques no funcionan as&iacute; - sino que se trata de un ambiente de lograr cooperaci&oacute;n; segundo, la OPEP es un cartel que genera emisiones de carbono, mientras que las selvas absorben y fijan carbono; y tercero, la OPEP es un cartel altamente verticalizado - para grandes conglomerados econ&oacute;micos - mientras que las selvas son el medio de vida y de identidad de miles de pueblos originarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Silva, en materia de gobernanza ambiental, lo mejor es liderar a trav&eacute;s del ejemplo: &ldquo;defiendo a t&iacute;tulo personal que se haga <strong>un Plan Marshal para el desarrollo sustentable de la Amazon&iacute;a: que los gobiernos nacionales hagan un fondo que permita una planificaci&oacute;n del desarrollo de la bioeconom&iacute;a</strong>. Con recursos de terceros pa&iacute;ses - y hasta del sector privado - se podr&iacute;a pensar en un esquema de 2x1: por cada d&oacute;lar de carbono absorbido por nuestros bosques, recibimos dos d&oacute;lares en compensaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nueva ministra de Ambiente explica que, en el caso de Brasil, no se limitar&aacute;n solo a la obtenci&oacute;n de fondos para la fiscalizaci&oacute;n y control, sino que aspiran transitar hacia las inversiones lo antes posible: &ldquo;queremos salir del modelo predatorio y pasar a uno sustentable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>JR/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Reingold]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Jan 2023 19:51:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos los fuegos, el fuego: Brasilia arde como la Amazonía]]></media:title>
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