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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pino Solanas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pino-solanas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pino Solanas]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘La hora de los hornos’: la película que desde la clandestinidad se volvió un ícono mundial del cine “en estado de revolución”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hora-hornos-pelicula-clandestinidad-volvio-icono-mundial-cine-revolucion_1_12825102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46b6ccf4-89ae-46d7-9162-09d7569d4ff3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La hora de los hornos’: la película que desde la clandestinidad se volvió un ícono mundial del cine “en estado de revolución”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Felipe Celesia acaba de publicar un libro fascinante que reconstruye la cocina del documental emblemático de los años ‘60. Los orígenes de Pino Solanas y Octavio Getino, las dificultades para rodar en plena dictadura y el impacto global que produjo el largometraje.</p></div><p class="article-text">
        De la clandestinidad local y los temores por rodar en plena dictadura de <strong>Juan Carlos Ongan&iacute;a</strong>,&nbsp;a los aplausos en festivales europeos. Del anonimato y el trabajo publicitario a codearse con <strong>Jean-Luc Godard</strong>. Del rechazo al justicialismo a la intimidad de Puerta de Hierro para hablar cara a cara con <strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong>. Del brillo a la censura. De las dudas iniciales, a las certezas escritas en manifiestos sobre el cine pol&iacute;tico de intervenci&oacute;n que se volvieron referencia para toda una generaci&oacute;n de cineastas. <strong>De los rodeos interminables para encontrar una manera de decir a las convicci&oacute;n m&aacute;s f&eacute;rrea: hacer una pel&iacute;cula para cambiar el mundo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una serie de saludables ambivalencias se tejen detr&aacute;s de las vidas de <strong>Fernando </strong><em><strong>Pino</strong></em><strong> Solanas</strong> y <strong>Octavio Getino</strong> y del rodaje de su pel&iacute;cula <em>La hora de los hornos</em>, un hito insoslayable para la historia del cine argentino. Una referencia internacional para el rubro, tambi&eacute;n, desde su estreno en 1968 en el festival de P&eacute;saro, Italia.
    </p><p class="article-text">
        Con inteligencia, con un rastreo incansable por archivos, con la recuperaci&oacute;n de los diarios personales del propio Solanas y de buena parte de los intercambios epistolares del cineasta, <strong>en su flamante libro </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong> (Paid&oacute;s, 2025) el periodista Felipe Celesia reconstruy&oacute; la historia de una epopeya, del encuentro de dos hombres con or&iacute;genes dis&iacute;miles y tambi&eacute;n de una &eacute;poca efervescente hecha de ideas, ambiciones y contingencias</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La hora de los hornos, de Felipe Celesia.                            </span>
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        <strong>&ndash; Todos tus libros tienen elementos en com&uacute;n: indagaste en historias de militancia, en cr&iacute;menes cometidos por la &uacute;ltima dictadura, en grupos como el Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense, en vidas de compromiso como las de los abogados que fueron v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado en &ldquo;La Noche de las Corbatas&rdquo;. En este, por primera vez creo, entr&aacute;s a ese universo, pero a trav&eacute;s de un artefacto cultural, una pel&iacute;cula. &iquest;Por qu&eacute; decidiste dar este paso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, siempre estuve con la mirada m&aacute;s puesta en la militancia y la dirigencia pol&iacute;tica del pasado reciente, de los 70 sobre todo. Pero de un tiempo a esta parte empec&eacute; a ver que en los 70 hab&iacute;a una clave cultural que de alguna manera empezaba muy fuertemente en los 60 y que ayudaba a explicar los 70. Parece un trabalenguas, pero tiene una l&oacute;gica. <strong>Yo creo que son los cambios profundos que hubo en materia pol&iacute;tica, pero sobre todo cultural en los '60, lo que permite pensar mejor la posibilidad del surgimiento de esos '70 tan revolucionarios</strong>. Lo que pasa es que no encontraba un recurso para contar esos 60. Y me parec&iacute;a que ir a rascar sobre las organizaciones pol&iacute;ticas previas a las grandes organizaciones pol&iacute;ticas de los 70 era algo insuficiente y que ya estaba muy transitado. Este recurso de contar a trav&eacute;s de un artefacto cultural una &eacute;poca tiene una larga tradici&oacute;n en la no ficci&oacute;n europea y americana, pero me pas&oacute; esta vez que en particular me entusiasm&eacute; con un libro que se llama <em>Shooting Midnight Cowboy </em>(N. de la R: sali&oacute; en 2021 y lo escribi&oacute; el periodista <strong>Glenn Frankel</strong>)<em> </em>que habla sobre la trastienda de una pel&iacute;cula que ac&aacute; se llam&oacute; <em>Vaquero de medianoche</em>, que tiene en el elenco a <strong>Dustin Hoffman</strong> y <strong>Jon Voight</strong>. Leyendo el libro vi que aparecen un mont&oacute;n de rupturas de fines de los 60 que tienen que ver con lo cultural, que tienen que ver tambi&eacute;n con el g&eacute;nero, con las identidades sexuales, con Vietnam: ah&iacute; hay como un caldo de cultivo muy amplio. Cuando le&iacute; eso y en plena b&uacute;squeda de pensar esos '70 en los '60, imagin&eacute; qu&eacute; podr&iacute;amos asimilar para la experiencia dom&eacute;stica. Y, de inmediato, apareci&oacute; <em>La hora de los hornos</em>. <strong>A diferencia de esa pel&iacute;cula, ac&aacute; se sumaba que era un documental de intervenci&oacute;n pol&iacute;tica, con una historia un poco m&aacute;s amplia. Un proyecto un poco m&aacute;s ambicioso y con efectos m&aacute;s perdurables</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Record&aacute;s cu&aacute;ndo viste </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong> por primera vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, fue a finales de los 80, principios de los 90. Para m&iacute; fue una experiencia cinematogr&aacute;fica extraordinaria porque la pel&iacute;cula tiene un ritmo y unos recursos que eran muy nuevos, y a&uacute;n hoy lo siguen siendo, hay algo de su tensi&oacute;n que sigue estando vigente. Es una pel&iacute;cula que envejeci&oacute; muy bien. Sobre todo la primera parte. <strong>En t&eacute;rminos cinematogr&aacute;ficos, estrictamente, claro. Despu&eacute;s, ya en el terreno de los planteos ideol&oacute;gicos y pol&iacute;ticos, tambi&eacute;n encontr&eacute; que ten&iacute;a una actualidad enorme y convocaba a cambiar las cosas, con esp&iacute;ritu revolucionario en su origen. </strong>Con su idea de un despertar, del cine en estado de revoluci&oacute;n. Y eso me entusiasm&oacute; mucho. Claro que para pensar en un libro ten&iacute;a un problema bastante serio y era que la mayor&iacute;a de los involucrados en <em>La hora de los hornos</em> estaban casi todos muertos. Yo habitualmente trabajo con testimonios de protagonistas. Esta idea conllevaba esa dificultad. <strong>La pel&iacute;cula hab&iacute;a sido empezada a ser pensada a principios de los 60, filmada en el 66 y estrenada en el 68, o sea que quien en ese momento ten&iacute;a veintipocos y particip&oacute; de alguna manera hoy tiene alrededor de 80 a&ntilde;os.</strong> Por otra parte, los dos directores, Fernando Pino Solanas y Octavio Getino, ya murieron. Apenas quedaba alg&uacute;n miembro del equipo cuando empec&eacute; a investigar. <strong>Pero supuse, y agradezco no haberme equivocado, que iba a haber alg&uacute;n reservorio documental: un intercambio epistolar, documentos, diarios de rodaje. Apost&eacute; a eso de una manera un poco inconsciente. </strong>Por suerte todo eso lo encontr&eacute; en los archivos de Solanas que fue un hombre muy met&oacute;dico, muy prolijo. Alguien que pese a los vaivenes de su vida pudo conservar buena parte de sus papeles.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los cambios profundos que hubo en materia política, pero sobre todo cultural en los &#039;60, lo que permite pensar mejor la posibilidad del surgimiento de esos &#039;70 tan revolucionarios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo interesante que reconstru&iacute;s en el comienzo del libro tiene que ver con los or&iacute;genes bien diferentes de Solanas y de Getino y c&oacute;mo ocurre que esas dos personas tan distintas confluyen para encarar el proyecto de </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>. &iquest;Los une la &eacute;poca, se ten&iacute;an que juntar dos personas as&iacute; para hacer un trabajo tan contundente y disruptivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La diferencia de origen y de clase de ellos realmente me fascin&oacute;: <strong>Solanas, un privilegiado de zona norte, con una infancia relativamente id&iacute;lica, con una vida en un caser&oacute;n enorme con m&uacute;sica, entretenimientos, sin mayores contratiempos econ&oacute;micos contrapuesto con la infancia de Getino despu&eacute;s de la Guerra Civil espa&ntilde;ola, con recuerdos muy v&iacute;vidos de toda esa violencia, con una pobreza franciscana espantosa, alguien que nunca hab&iacute;a tenido un ba&ntilde;o propio ni se hab&iacute;a sentado en un caf&eacute; hasta que fue muy grande</strong>. Hasta que se viene a Argentina y con el tiempo se convierte en obrero industrial del Conurbano junto a su padre y a su t&iacute;o.&nbsp;Ah&iacute; Getino sigue un recorrido muy peronista aun sin ser peronista. Me pareci&oacute; que parte de las claves eran esas diferencias de or&iacute;genes de los directores, diferencias que pudieron crear ese artefacto que es <em>La hora de los hornos</em>, tanto en su est&eacute;tica como en su contenido. Eso se ve r&aacute;pidamente en el intercambio epistolar entre ellos, en sus discusiones previas, donde queda clara m&aacute;s o menos cu&aacute;l era la visi&oacute;n de cada uno. Lo que le hab&iacute;a sumado Getino a la pel&iacute;cula era una reflexi&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s formada. Y, en el caso de <strong>Solanas, como hab&iacute;a trabajado mucho todos los recursos cinematogr&aacute;ficos por su trabajo anterior en publicidad, le hab&iacute;a dado una est&eacute;tica poderos&iacute;sima con much&iacute;simo gancho y con much&iacute;simo atractivo visual</strong>. Esa conjunci&oacute;n me pareci&oacute; fascinante y dice mucho de la pel&iacute;cula: dos clases diferentes, dos suertes distintas que convergen. Por otra parte, siempre pens&eacute; tambi&eacute;n en la vida de ellos dos y el hecho de haber trabajado en la pel&iacute;cula como una de esas novelas de aprendizaje. <strong>Como un </strong><em><strong>coming of age</strong></em><strong>; ellos se transforman en quienes son a trav&eacute;s de esta pel&iacute;cula. Y los encuentra en ese camino, pese a no tener demasiadas afinidades en un principio, el deseo de querer hacer algo importante de verdad. </strong>Algo que era un compromiso muy de la &eacute;poca y que en ellos ten&iacute;a un plus. Ellos quer&iacute;an realmente ser parte de ese proceso hist&oacute;rico. Claro que despu&eacute;s todo aquel clima de &eacute;poca los empuja porque obviamente los &lsquo;60 fueron disruptivos como pocos.&nbsp;
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                El periodista Felipe Celesia es autor de numerosos libros de no ficción.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo notable que mostr&aacute;s tiene que ver con la paulatina &ldquo;peronizaci&oacute;n&rdquo; de ellos, en especial de Pino Solanas, este chico de zona norta que no ve&iacute;a con buenos ojos al peronismo. &iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, esa tambi&eacute;n fue una caracter&iacute;stica interesante que fui viendo porque ellos dos se &ldquo;peronizan&rdquo; a trav&eacute;s de la producci&oacute;n y la realizaci&oacute;n de <em>La hora de los hornos</em>. <strong>Tambi&eacute;n hay ah&iacute; un factor que tiene que ver con la &eacute;poca y lo dicen muy claramente tanto (Roberto) </strong><em><strong>Pajarito</strong></em><strong> Grabois, el padre de Juan Grabois, como Julio B&aacute;rbaro: a mediados de los &lsquo;60, cuando empieza la filmaci&oacute;n de la pel&iacute;cula, el peronismo no era un paradigma n&iacute;tido para la juventud.</strong> No era un proyecto pol&iacute;tico a revisar. No era nada o era parte de este fracaso de la resistencia, y con fracaso me refiero a que no se hab&iacute;a logrado el retorno del l&iacute;der. Hasta que en alg&uacute;n momento se empiezan a mirar y a tratar de encontrar un sujeto revolucionario de la historia.&nbsp;Ah&iacute; el peronismo aparece como una de las vertientes posibles mientras en paralelo hab&iacute;a tambi&eacute;n opciones m&aacute;s por izquierda o por el socialismo. Pino para entonces era afiliado al Partido Comunista y Getino estaba en una agrupaci&oacute;n sindical de una vertiente trotskista. <strong>El que los &ldquo;peroniza&rdquo; o por lo menos es quien les despierta cierta pregunta sobre qu&eacute; era el peronismo para ellos es Rodolfo Ortega Pe&ntilde;a. Uno de los vanguardistas en eso de &ldquo;peronizar&rdquo; a las capas medias, tambi&eacute;n.</strong> Uno de los que, para usar un t&eacute;rmino actual, &ldquo;la ve&rdquo; primero. Vaya casualidad mi primer libro es sobre Ortega Pe&ntilde;a y entonces pude estudiar muy bien c&oacute;mo fue un proceso hist&oacute;rico de gran envergadura y muy interesante a nivel generacional que tiene que ver con, para decirlo r&aacute;pido, c&oacute;mo los hijos de gorilas terminan &ldquo;peroniz&aacute;ndose&rdquo; y desembocando despu&eacute;s en las organizaciones revolucionarias. Ah&iacute; hay algo de lo colectivo que se produce y tanto Solanas como Getino son parte de eso. Pero es notable c&oacute;mo empiezan la pel&iacute;cula rechazando el peronismo o parte de sus pr&aacute;cticas, y terminan haciendo una pel&iacute;cula sobre el peronismo, en gran medida en la segunda y tercera parte. Pero hay grados. Ninguno de los dos era exactamente un gorila y a los dos el bombardeo de Plaza de Mayo los sacude de una manera definitiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Por los intercambios de cartas y de opiniones que mostr&aacute;s, la forma de la pel&iacute;cula parec&iacute;a ser un conflicto central para los directores. &iquest;Fue siempre tan ambiciosa? Por momentos hablan de &ldquo;un manifiesto &eacute;pico&rdquo;, una pel&iacute;cula que se parezca a una asamblea.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, ah&iacute; creo que hay un sesgo m&aacute;s art&iacute;stico en el caso de Pino, una pregunta existencial en la creaci&oacute;n. Y hay algo m&aacute;s program&aacute;tico que tiene que ver con ese perfil m&aacute;s pol&iacute;tico o de dirigente que ten&iacute;a Getino. Estos perfiles logran ecualizarse y terminan haciendo este balance. <strong>Pero es cierto, de Pino aflora en todo momento una pregunta por la forma, por el estilo, por c&oacute;mo expresarse, por interrogarse sobre si el g&eacute;nero documental era suficiente o insuficiente</strong>.&nbsp;En el caso de Getino creo que pensaba m&aacute;s en un juego de opciones, en qu&eacute; se descartaba y en qu&eacute; no pod&iacute;a faltar. Pero siempre hay un intercambio intenso y continuo entre ellos. O sea, no era solo el hacer sino tambi&eacute;n el reflexionar cuando un largometraje, hecho en las condiciones en las que se hizo <em>La hora de los hornos</em>, implica un trabajo tremendo. Pero incluso en esa adversidad, ellos siempre se cuestionaban cosas, los dos ten&iacute;an esa necesidad de hacer una puesta en com&uacute;n por v&iacute;as diversas, pero sobre todo a nivel epistolar. As&iacute; es que dejan por escrito sus reflexiones y se las intercambian como una manera de ayudarse mutuamente, darse pie y dejar un registro. No lo sabemos en el caso de Getino porque no queda casi material, pero Pino produc&iacute;a tambi&eacute;n sus diarios personales. Era famoso porque llegaba al lugar de rodaje a hacer una escena, y enseguida sacaba su maquinita y se pon&iacute;a a escribir mientras montaban el equipo. Algunas veces estaban todos esper&aacute;ndolo a que terminara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Con ese &iacute;mpetu salen a rodar ni m&aacute;s ni menos que durante una dictadura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, y lo hacen con recursos muy limitados. Por supuesto que no cuentan con ninguna clase de apoyo oficial o de cr&eacute;dito alguno. As&iacute; que financian la pel&iacute;cula con el trabajo publicitario que hac&iacute;an en la productora de Pino. Y es admirable comprobar que los dos dedican todos sus recursos y toda su energ&iacute;a a ese proyecto, aparece un compromiso absoluto. <strong>Algo tambi&eacute;n muy notable fue descubrir c&oacute;mo Pino, siendo uno de los publicistas m&aacute;s exitosos en el momento en el que se hab&iacute;an abierto los canales privados y hab&iacute;a una demanda de cortos publicitarios enorme, dice &ldquo;no, no voy a quedar preso de esto, si sigo as&iacute; voy a construir un castillo tan rico que me va a dejar preso adentro&rdquo;</strong>. Entonces convoca a todos sus empleados y les dice: &ldquo;cierro en unos meses la productora&rdquo; y les pasa sus clientes. Primero se va a hacer un viaje inici&aacute;tico a Europa. &Eacute;l invierte todo, arriesga todo, lo da todo por esta pel&iacute;cula y por esta idea de convertirse en un artista total de la &eacute;poca. &iexcl;Y lo m&aacute;s maravilloso es que lo logra! Los dos lo logran de alg&uacute;n modo, porque despu&eacute;s de esta pel&iacute;cula les rinden pleites&iacute;a en los lugares de la &eacute;lite cinematogr&aacute;fica de autor de Europa y de Estados Unidos. <strong>Pasan a ser la vanguardia del cine de autor en esta propuesta que ellos del llamado &ldquo;tercer cine&rdquo;: ni un cine comercial, ni un cine de autor, un tercer cine para el pueblo y para la gente</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Es notable cómo Solanas y Getino empiezan la película rechazando el peronismo o parte de sus prácticas, y terminan haciendo una película sobre el peronismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El estreno de la pel&iacute;cula en Italia, en el Festival de P&eacute;saro de junio de 1968,&nbsp;los lleva a una Europa de revueltas, con el Mayo Franc&eacute;s cerca. Ah&iacute; son celebrados y a la vez cuestionados porque desde all&aacute;, como se&ntilde;ales en el libro, no se terminaba de entender al peronismo. &iquest;C&oacute;mo viven ellos esas ambivalencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que estando all&aacute; pueden tomar dimensi&oacute;n de parte de un proceso hist&oacute;rico de rupturas culturales y pol&iacute;ticas muy importantes. Los famosos largos 60 del siglo pasado, que son un punto de gran ruptura. En ese momento un Pino Solanas o un Getino romp&iacute;a con las tradiciones familiares o las convenciones sociales mucho m&aacute;s de lo que pudimos haber hecho nosotros con respecto a nuestros padres. O lo que har&aacute;n nuestros hijos respecto de nosotros. <strong>Es un momento muy revulsivo y ellos llegan desde un sur lejano, sin pr&aacute;cticamente nadie que creyera en ellos, sin ning&uacute;n apoyo, sin ser nadie en t&eacute;rminos ni simb&oacute;licos ni materiales, y logran invertir todo eso. De un momento a otro se convierten en parte de ese proceso y van un poco a contarles a los europeos c&oacute;mo hab&iacute;a que seguir.</strong> Eso es maravilloso. Y realmente es una epopeya que a ellos les cambia la vida. Despu&eacute;s les toca volver al pa&iacute;s y a las dificultades del pago chico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Claro, legalmente ac&aacute; no se pod&iacute;a ver la pel&iacute;cula aunque se multiplicaban las proyecciones clandestinas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Claro, oficialmente <em>La hora de los hornos</em> no se pudo ver hasta el &lsquo;73. Y eso fue despu&eacute;s de haber pasado m&aacute;s un momento dif&iacute;cil tambi&eacute;n en el exterior porque no siempre lograron convencer del todo a la intelectualidad europea y americana de que el peronismo era una fuerza de izquierda que buscaba la justicia social.<strong> Getino fue el que llev&oacute; adelante los argumentos m&aacute;s formales y m&aacute;s exitosos en esas discusiones. Recibieron cuestionamientos muy duros&nbsp;y yo creo que se defendieron muy bien y apuntalaron muy bien por qu&eacute; entonces el peronismo era el sujeto revolucionario de la historia</strong>. Despu&eacute;s la juventud les dir&iacute;a que algo de eso hab&iacute;a. O por lo menos las organizaciones de la izquierda peronista. Pero en aquel entonces fue bastante complejo.&nbsp;
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        <strong>&ndash;&nbsp;&iquest;C&oacute;mo se vincula Per&oacute;n con la pel&iacute;cula y con los dos directores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, esto comienza cuando ellos se constituyen en esa vanguardia est&eacute;tica y pol&iacute;tica en Europa y tambi&eacute;n, paulatinamente, en una referencia para el peronismo y para la juventud en Argentina. La pel&iacute;cula empieza a circular de forma clandestina y se convierte en una piedra de toque de todo aquel que ten&iacute;a inquietudes pol&iacute;ticas y se empieza a masificar.<strong> Se empieza a &ldquo;viralizar&rdquo; en t&eacute;rminos de nuestra &eacute;poca. Realmente hay un acceso muy popular: va todo el mundo a ver </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>: va el barrio, va la f&aacute;brica, va la Unidad B&aacute;sica clandestina. Empieza a ser un momento clave de la vida y la militancia para muchos porque ten&iacute;a un impacto muy fuerte.</strong> Tambi&eacute;n para muchos es el momento en que deciden comprometerse m&aacute;s pol&iacute;ticamente. Con densidad pol&iacute;tica un poco inesperada y convertidos los directores en dos referentes dentro del amplio espectro del peronismo, Per&oacute;n recibe las noticias de que hab&iacute;a una pel&iacute;cula que reivindicaba sus gobiernos, y reivindicaba al peronismo como una fuerza popular. Entonces, a trav&eacute;s de interp&oacute;sita persona, lo convocan a Pino a Puerta de Hierro a charlar con Per&oacute;n. Y ah&iacute; Pino se va con un as en la manga. Lo recibe Per&oacute;n y le agradece por la pel&iacute;cula, se fascina con la perspectiva ideol&oacute;gica de Pino, y Pino le dice: &ldquo;general, ahora hay que hacer algo con usted, porque hay una generaci&oacute;n que nunca lo vio hablar, usted manda los casetes pero eso ya est&aacute; perimido, es antiguo&rdquo;. Ah&iacute; lo entusiasman a Per&oacute;n que estaba un poco aburrido viendo qu&eacute; pasaba all&aacute; en Puerta de Hierro, solitario con sus caniches, con sus autitos, y les da el ok. <strong>Ah&iacute; empieza un proceso bastante engorroso porque estaba (Jos&eacute;) L&oacute;pez Rega de por medio, pero logran terminar con Getino dos documentales que ser&iacute;an un poco la avanzadilla de Per&oacute;n </strong>en la construcci&oacute;n de su retorno en los '70.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Con la pel&iacute;cula ya estrenada en Argentina en el &lsquo;73, tanto Solanas como Getino se convierten en referentes del cine de intervenci&oacute;n, les piden escribir manifiestos, se vuelven a cuestionar sobre las formas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, creo que esto es un reflejo de toda aquella &eacute;poca y todos esos momentos convulsos. Por otro lado, es insoslayable un eje program&aacute;tico que ten&iacute;a que ver con que hab&iacute;a que tomar las armas porque la convocatoria era esa: hay que hacer la revoluci&oacute;n y no hay que desde&ntilde;ar para nada la violencia. <strong>Por el contrario, la violencia, en sus t&eacute;rminos, es un poco el objetivo principal que nos va a liberar. En esta cosa de liberaci&oacute;n o dependencia que ellos trabajan tan bien y que viene de vieja data, de alg&uacute;n sector del peronismo, del tercer mundo como propuesta pol&iacute;tica y todo eso. </strong>Pero a Pino se le ocurre que la efectividad de esta convocatoria a la acci&oacute;n y lo mucho que pudieran interpelar esas im&aacute;genes depend&iacute;a de cu&aacute;nto &eacute;l pudiera hacer con las escenas. Entonces en algunas situaciones, y &eacute;l lo admite, hacen falsos documentales. Recrean situaciones. De una manera bastante acotada, hay que decirlo, no es que convocan extras ni arman escenograf&iacute;as. Es un poco inevitable desde el momento en que hay una c&aacute;mara y el proyecto de registrar una determinada porci&oacute;n de la realidad y surge una decisi&oacute;n en la puesta de c&aacute;mara. Desde el qu&eacute; se cuenta y qu&eacute; no, qu&eacute; se dice y qu&eacute; no, hay siempre una postura y un recorte. <strong>Este dilema nos atraviesa a todos los que contamos historias del pasado, preguntarnos hasta d&oacute;nde lo nuestro es ficci&oacute;n, hasta d&oacute;nde es un reflejo cabal. </strong>Objetivo no es, eso lo sabemos, alg&uacute;n artificio necesit&aacute;s, pero s&iacute; lo que hac&eacute;s puede ser honesto.&nbsp;Yo creo que ese es el l&iacute;mite.
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                &quot;La hora de los hornos&quot; recién tuvo su estreno oficial en la Argentina en 1973.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; claves, despu&eacute;s de haber investigado </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, deja una experiencia as&iacute; para este presente del cine argentino, por un lado desfinanciado desde el Estado e incluso atacado por el gobierno y, por el otro, celebrado muchas veces en festivales internacionales? &iquest;Hay continuidades, rupturas, puntos de contacto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, en principio todas las representaciones del pasado son un puente entre pasado y presente. Si no, no tendr&iacute;an sentido. Despu&eacute;s, s&iacute;, creo que hoy vivimos un momento de similitudes y cosas que no son iguales a aquella &eacute;poca.<strong> La similitud se da en una gran crisis del cine nacional por distintos motivos, aunque en aquel momento hab&iacute;a algo de desfinanciamiento pero, sobre todo, una censura muy f&eacute;rrea.</strong> En nuestra actualidad hay un desinter&eacute;s absoluto por parte del gobierno y existe un ataque frontal. Pero yo creo que el cine es indestructible. Lo que s&iacute; puede ocurrir y ocurre es que se van deteriorando las condiciones de producci&oacute;n. <strong>Pino con </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong> se dispuso a embargar todo su capital, que no era poco, su capital social y su capital simb&oacute;lico. La verdad es que no tengo claro si ahora un Pino de hoy podr&iacute;a triunfar o hacer algo parecido. Pero mantengamos las esperanzas en que s&iacute;.</strong> Despu&eacute;s, desde otra perspectiva, creo que es inspiradora la experiencia de esta pel&iacute;cula porque es la historia de dos personas con compromiso social y pol&iacute;tico que se animan a producir algo complejo. Que no escuchan el canto de las sirenas de &ldquo;hacer algo m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;. Que tienen algo adentro que quiere salir y buscan su camino. Hoy hay una generaci&oacute;n, entre los 20 y los 30 a&ntilde;os, con much&iacute;sima vocaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica y yo la celebro. No s&eacute; si en gran medida alguno piensa en romper todo, como pensaba Pino. Y est&aacute; bien, Pino no ten&iacute;a espacio pr&aacute;cticamente, entonces no le quedaba otra que romper con lo dado, lo establecido. <strong>Pero tambi&eacute;n podr&iacute;a haberse quedado con sus cortos en plan</strong><em><strong> nouvelle vague</strong></em><strong>, quedarse como un director de alguna de las grandes productoras y ver qu&eacute; pasaba ah&iacute;. Probablemente hubiera hecho una carrera digna como un director industrial m&aacute;s. Pero prefiri&oacute; hacer otra cosa.</strong> Bueno, de alguna manera esa experiencia nos est&aacute; diciendo que siempre se puede hacer otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La bajada del libro habla de &ldquo;un pa&iacute;s que ya no existe&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo creo hay cierta cuota de nostalgia en el libro que tiene que ver con un esp&iacute;ritu de cambio que ahora por lo menos masivamente no estamos viendo. O por el contrario: hay una cr&iacute;tica despiadada sobre cualquier intento de cambiar las cosas aunque la desigualdad siga siendo el principal problema de este mundo. <strong>Hoy no es el momento del paradigma de celebrar a quien trabaje en favor de los m&aacute;s despose&iacute;dos y contra los poderosos. Pero s&iacute; lo fue para la generaci&oacute;n de Getino y Solanas. </strong>Y yo creo que, m&aacute;s all&aacute; de sus m&aacute;s y sus menos, esa generaci&oacute;n hizo un aporte central a este pa&iacute;s, a nuestra condici&oacute;n, a c&oacute;mo nos vemos a nosotros mismos y c&oacute;mo nos podemos mostrar hacia los otros. Y bueno, tambi&eacute;n es una generaci&oacute;n que, entre muchas otras cosas, dej&oacute; grandes piezas para el cine nacional. <strong>Yo no s&eacute; si sin </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, sin el cine de oro de los &lsquo;40 y &lsquo;50, se puede concebir el Nuevo Cine Argentino de los &lsquo;90 y los 2000</strong>. Algunos dir&aacute;n que s&iacute;, otros dir&aacute;n que no. A m&iacute; me resulta dif&iacute;cil sustraerse de una tradici&oacute;n tan fuerte como esa.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hora-hornos-pelicula-clandestinidad-volvio-icono-mundial-cine-revolucion_1_12825102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Dec 2025 03:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La hora de los hornos’: la película que desde la clandestinidad se volvió un ícono mundial del cine “en estado de revolución”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pino Solanas,Cine,Películas,Documentales]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[El deshielo de Paul McCartney, poetas del dolor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/deshielo-paul-mccartney-poetas-dolor_129_11249927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a6eed9a-c72c-44a5-b74d-9f67a1e95e63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El deshielo de Paul McCartney, poetas del dolor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p></div><p class="article-text">
        Desinstal&eacute; Twitter del tel&eacute;fono y entro cada vez menos. Me qued&eacute;, entonces, con la deriva autocomplaciente de Instagram, con sus im&aacute;genes h&iacute;per trucadas, con sus colores mullidos, con esa blandura de corralito. <strong>Nunca falta el que dice &ldquo;esto es lo m&aacute;s hermoso que vas a ver hoy&rdquo; y, &aacute;vidos de alg&uacute;n tipo de belleza mediada, convalidada por otros que est&aacute;n en la misma b&uacute;squeda pavota de comodidad y fuga, hacia ah&iacute; vamos</strong> (placebo compartido entre varios: placebo al cuadrado). 
    </p><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as vi circular con ese r&oacute;tulo hiperb&oacute;lico de<em> lo m&aacute;s hermoso, etc.</em> una entrevista que le hacen a <strong>Paul McCartney</strong> en 1982 en <em>Desert Island Discs</em>, de la BBC. La premisa del programa, que naci&oacute; en la d&eacute;cada del &lsquo;40 y sigue emiti&eacute;ndose (<a href="https://open.spotify.com/show/2T28kNzyAOX64ahUz5oyXa?si=27d5fcb932aa4a63" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;, de hecho, pueden seguirlo en formato de podcast</a>), es simple y divina: convocan a distintas personas para que elijan ocho canciones que se llevar&iacute;an si tuvieran que vivir en una isla desierta. <strong>Tambi&eacute;n tienen que elegir un libro y un objeto que implique cierto lujo, pero el centro son las canciones, que son escuchadas y comentadas entre los entrevistados y quien conduce el programa.</strong> En la charla McCartney cuenta que no eligi&oacute; ning&uacute;n tema de su repertorio personal ni de los Beatles para esta consigna (dice que si eran m&aacute;s de ocho, seguramente lo hubiera hecho). <em>&ldquo;Para resumir todo, me qued&eacute; con una de John Lennon, de Double Fantasy, que creo que es una canci&oacute;n preciosa y muy conmovedora para m&iacute;&rdquo;</em>, cuenta y empieza a sonar <em>Beautiful Boy (Darling Boy)</em>. A partir de ese momento ocurre algo curioso &ndash;y, s&iacute;, <em>lo m&aacute;s hermoso, etc</em>&ndash;: la cara del m&uacute;sico se empieza torsionar a medida que avanza el tema que Lennon le hab&iacute;a escrito a su hijo Sean como un ant&iacute;doto para alg&uacute;n tipo de pesadilla (<em>cerr&aacute; los ojos</em>, <em>no tengas miedo</em>, <em>el monstruo se fue</em>, canta John con ternura). 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al contrario de lo que se supone que deber&iacute;a provocar una canci&oacute;n de cuna <strong>&ndash;contener un desvelo, atemperar un llanto, calmar la angustia&ndash; </strong>para Paul McCartney, en medio de esa entrevista que ocurre a dos a&ntilde;os del asesinato de su amigo y con toda la historia encima, el tema es como un empuj&oacute;n. <a href="https://www.instagram.com/thebeatles.zone/p/C3nzsOFBuYa/?next=%2Fdarshanmange%2F&amp;hl=es&amp;img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El video lo exhibe con pudor y tambi&eacute;n con contundencia</a>: hay un movimiento en su boca que da cuenta de un quiebre, de una barrera que cede, de algo intraducible. Un deshielo en los labios.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La escena me hizo recordar otro momento de dolor p&uacute;blico de McCartney, que qued&oacute; registrado en el documental de <strong>Peter Jackson </strong><em>The Beatles:</em> <em>Get Back</em> y que provoc&oacute; infinidad de debates entre los fans: en las c&eacute;lebres sesiones de la grabaci&oacute;n del &uacute;ltimo disco de estudio de la banda hay d&iacute;as &aacute;ridos, jornadas en las que alguno no llega a horario o se borra, tensiones al borde de un final bastante cantado. El 13 de enero del &lsquo;69 McCartney conversa con Ringo Starr, est&aacute;n rodeados de productores y de gente del estudio, pero del resto de los m&uacute;sicos del grupo no hay noticias. <strong>Hacen lo poco que puede hacer alguien que espera: especulan.</strong> En ese el&aacute;stico que se va estirando, Paul le lanza una frase a su compa&ntilde;ero: &ldquo;<em>And then there were two&rdquo;</em> (algo as&iacute; como &ldquo;y entonces quedaron dos&rdquo;, los debates entre seguidores del grupo sobre c&oacute;mo interpretar esta l&iacute;nea siguen hasta hoy). Como esta vez Paul tiene las manos cerca de la boca, es imposible adivinar el gesto.<strong> Lo que s&iacute; se destaca es un brillo en sus ojos</strong>: otra vez &ndash;mucho antes que la escena de <em>Beautiful Boy</em>,<em> </em>pero con la misma contundencia, como si hubiera entre las dos un hilo invisible que las anuda&ndash; algo que incluso &eacute;l, que hizo de las palabras y de los sonidos su mundo e ilumin&oacute; para siempre nuestro, no encuentra c&oacute;mo traducir.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Cuando pensaba en estas escenas lleg&oacute; a mis manos el libro <em>Poetas del dolor </em>(Omn&iacute;vora, 2024), compilado por la investigadora argentina <strong>Renata Prati</strong>. Transcribo unas l&iacute;neas de lo mucho que subray&eacute; (abajo les cuento m&aacute;s, el libro es precioso y tambi&eacute;n va en la categor&iacute;a de <em>lo m&aacute;s hermoso, etc.</em>) porque me pareci&oacute; que ven&iacute;a al caso.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Tanto de la poes&iacute;a como del dolor se dice que son intraducibles; tanto la poes&iacute;a como el dolor se traducen, todos los d&iacute;as, imperfecta e inevitablemente. Y tanto la poes&iacute;a como el dolor se transforman en el movimiento de la traducci&oacute;n, solo que quiz&aacute;s, ah&iacute; donde el poema se multiplica, el dolor m&aacute;s bien se ablande&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dolores, deshielos y distintas formas de ablandar con palabras eso que se presenta intraducible</strong> atraviesan una nueva edici&oacute;n de <em>Mil lianas</em>. Ojal&aacute; suene como una canci&oacute;n de cuna modesta, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden pasar por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Poetas del dolor. Dickinson, Woolf, Plath, Pastan</strong></em><strong>, compilado por Renata Prati.</strong> &ldquo;Este libro trata sobre el malestar: sobre la pena, el duelo y la desolaci&oacute;n, sobre fiebres, contracturas y hospitales, sobre perder la cabeza y encontrarla cambiada&rdquo;, adelanta Renata Prati en la introducci&oacute;n. <strong>Elegidos y traducidos por ella, en </strong><em><strong>Poetas del dolor</strong></em><strong> la investigadora selecciona textos de Emily Dickinson, Virginia Woolf, Sylvia Plath y Linda Pastan que indagan en el dolor por v&iacute;as muy diversas. </strong>Con estilos particulares y publicados en momentos muy distintos (Dickinson naci&oacute; a finales de 1800, Pastan muri&oacute; en 2023), las cuatro escritoras, tal como describe Prati, <strong>tuvieron un v&iacute;nculo innegable con el dolor tanto en su vida como en su obra</strong>. Es por eso que la compiladora ofrece un texto introductorio para cada una de las autoras sobre los contextos en los que trabajaron y sus trayectorias.<strong> El de Woolf, por ejemplo, es un agudo ensayo publicado en una revista en 1926 en el que la autora de </strong><em><strong>Al faro</strong></em><strong> escribe sobre la enfermedad</strong>. En el caso de Dickinson, se trata de poes&iacute;a escrita entre 1862 y 1865.
    </p><p class="article-text">
        A fuerza de un trabajo sutil y sin dudas amoroso, <em>Poetas del dolor</em> es un libro breve y encantador que a partir de un material que no oculta su aridez, echa luz sobre el terreno insoslayable del sufrimiento para hacerle preguntas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Renata Prati se form&oacute; en la Universidad de Buenos Aires</strong>. Es doctora en Filosof&iacute;a y especialista en traducci&oacute;n literaria. Ha trabajado extensamente como editora, correctora y traductora desde el ingl&eacute;s, el franc&eacute;s y el italiano. Colabora regularmente con la revista literaria <em>Otra Parte Semanal</em>.
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                &quot;Poetas del dolor&quot; salió por el sello independiente Omnívora Editora.                            </span>
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        <em><strong>Poetas del dolor. Dickinson. Woolf. Plath. Pastan</strong></em><strong>, compilado por Renata Prati, sali&oacute; por </strong><a href="https://www.instagram.com/p/C3n8pXvvlcs/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Omn&iacute;vora Editora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero.</strong> <em>&ldquo;Cada 14 de marzo, durante a&ntilde;os, Silvia Labayru festej&oacute; con su padre, Jorge Labayru, mayor de la Fuerza A&eacute;rea y piloto civil de Aerol&iacute;neas Argentinas, el d&iacute;a en que se produjo la llamada que le salv&oacute; la vida. El 14 de marzo de 1977 &eacute;l levant&oacute; el auricular del tel&eacute;fono de su casa, un piso 12 sobre la Avenida del Libertador desde el que se ven el hip&oacute;dromo de Buenos Aires y la costa uruguaya, escuch&oacute; la voz de un hombre que dijo: &lsquo;</em><em><strong>Llamo para hablarle de su hija&rsquo;</strong></em><em>, y respondi&oacute; con un grito: &lsquo;&iexcl;Montoneros hijos de puta! &iexcl;Ustedes son los responsables morales de la muerte de mi hija! &iexcl;Los voy a cagar a tiros!&rsquo;. O algo as&iacute;. Para entonces, Jorge Labayru llevaba tres meses creyendo que su hija estaba muerta&rdquo;</em>, se lee en uno de los fragmentos que integran <em>La llamada</em> (Anagrama, 2024), el reciente libro de la periodista argentina Leila Guerriero. <strong>Esa escena crucial le sirve a la cronista como una suerte de cordel del que tira para armar con idas y vueltas temporales y una estructura envolvente repleta de observaciones, el retrato de una mujer. </strong>Inteligentemente armado a partir de fragmentos &ndash;&iquest;c&oacute;mo sintetizar una vida? &iquest;c&oacute;mo condensar esta vida?&ndash; en La llamada se superponen capas de la historia de Silvia Labayru.&nbsp;
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                &quot;La llamada&quot;, lo nuevo de Leila Guerriero.                            </span>
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        Las escenas, montadas con maestr&iacute;a por la autora y reconstruidas a partir de decenas de encuentros con la protagonista y con su entorno, adem&aacute;s de un centenar de entrevistas que realiz&oacute; a otros personajes clave, conforman una sucesi&oacute;n. En una secuencia, a todas luces irreductible y para nada lineal, <strong>Guerriero narra y describe con todo detalle los d&iacute;as de una mujer que proven&iacute;a de un linaje militar y lleg&oacute; a integrar el sector de Inteligencia de la organizaci&oacute;n Montoneros</strong>; que fue secuestrada y torturada por la dictadura cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os; que debi&oacute; parir a su primera hija en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) y entregarla a su familia a los pocos d&iacute;as; que fue sometida a una suerte de &ldquo;reeducaci&oacute;n&rdquo; en ese centro clandestino; que fue violada por militares y por la esposa de uno de ellos; que fue obligada a participar, junto a <strong>Alfredo Astiz</strong>, de una operaci&oacute;n en la que el represor se infiltr&oacute; en plena dictadura en Madres de Plaza de Mayo y por la que terminaron desaparecidas algunas integrantes de esa organizaci&oacute;n, familiares de desaparecidos y las monjas francesas <strong>Alice Domond y Leonie Duquet</strong>; que sobrevivi&oacute; a la ESMA y vivi&oacute; controlada por las autoridades militares; que se exili&oacute; y fue rechazada por otros exiliados en Europa porque la ve&iacute;an con sospechas por haber sobrevivido; que brind&oacute; su testimonio en juicios en los que se investig&oacute;, entre otros asuntos, delitos sexuales cometidos durante la dictadura; que cuestiona algunos relatos cristalizados por parte de algunos organismos de derechos humanos; <strong>que vive entre Espa&ntilde;a y Buenos Aires luego de reencontrarse con uno de sus grandes amores de la juventud</strong>; que no quiere ni puede de ninguna manera pensarse exclusivamente como una v&iacute;ctima eterna.
    </p><p class="article-text">
        Para hablar de este libro, que se convirti&oacute; en una suerte de fen&oacute;meno editorial en estos d&iacute;as de baja generalizada en las ventas en librer&iacute;as, entrevist&eacute; a su autora hace unos d&iacute;as. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Leila Guerriero acaba de publicar el libro La llamada, un retrato de Silvia Labayru.                            </span>
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        <em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, sali&oacute; por Anagrama. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Ciclo Pino Solanas. </strong>Hasta el 1&deg; de abril la plataforma Lumiton, un lugar que, adem&aacute;s de diversas actividades presenciales, ofrece distintos materiales para ver online y gratis para quienes estamos en Argentina, <strong>tendr&aacute; disponible la segunda parte de un ciclo dedicado a Pino Solanas</strong>, el enorme cineasta, militante y figura ineludible de la pol&iacute;tica y de la cultura en Argentina. Gratis y para mirar en formato hogare&ntilde;o, <a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/vecine-vecine-de-autor-pino-solanas-2-entrega/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; pueden encontrarse los t&iacute;tulos disponibles</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las pel&iacute;culas del ciclo, <strong>se encuentra un documental muy especial de 2021: </strong><em><strong>Tres en la deriva del acto creativo</strong></em><strong>. </strong>Tal como se&ntilde;ala la sinopsis oficial, esta pel&iacute;cula &ldquo;naci&oacute; de un encuentro de tres viejos amigos que son referentes de la cultura latinoamericana: el pintor Luis Felipe <em>Yuyo</em> No&eacute;, el dramaturgo y actor Eduardo <em>Tato</em> Pavlovsky y el realizador Fernando <em>Pino</em> Solanas. A ellos se sumaron sus hijos cineastas &ndash;<strong>Gaspar No&eacute; y Juan Solanas</strong>&ndash;, que por pedido de Pino, filmaron sin suponer que del rodaje iba a nacer un film sobre el proceso creativo&rdquo;. As&iacute; que si tienen ganas de meterse un rato para escuchar a estos tres grandes y verlos en acci&oacute;n hablando sobre el acto creativo, no se lo pierdan.
    </p><p class="article-text">
        Un recordatorio si andan buscando cosas para ver en estos d&iacute;as en los que varios tendremos feriados: adem&aacute;s de las pel&iacute;culas de Solanas, <strong>Lumiton tambi&eacute;n tiene focos dedicados a la obra de Albertina Carri y Ken Loach</strong> para ver sus pel&iacute;culas gratis. Esos y otros materiales est&aacute;n disponibles <a href="https://lumiton.ar/cine-online/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>El ciclo online y gratuito de la plataforma Lumiton dedicado a las pel&iacute;culas de Pino Solanas </strong><a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/vecine-vecine-de-autor-pino-solanas-2-entrega/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Esta semana, vamos con varias cosas. <strong>Para empezar, por supuesto que se suman a nuestra lista compartida </strong><em><strong>Beautiful Boy (Darling Boy)</strong></em><strong> y las otras canciones que eligi&oacute; Paul McCartney</strong> para llevarse a una isla desierta. Aparecen, entre otros, <strong>temas de Chuck Berry, Gene Vincent y Little Richard</strong>. Si tienen ganas de escucharla, la entrevista completa con Paul <a href="https://open.spotify.com/episode/0h7qq1fyESRvh76UEiXYUb?si=49bf6198493348fc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Me encant&oacute; saber que la banda escocesa The Jesus &amp; Mary Chain sac&oacute; hace poquito un nuevo disco. Se llama<em> Glasgow Eyes</em> y me acompa&ntilde;&oacute; toda la semana.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, vi por mi amigo Mart&iacute;n que la cantante y compositora tucumana <strong>Luciana Tagliapietra</strong> sac&oacute; por estas horas <a href="https://open.spotify.com/track/6Kgia497qaSRF4xa9bP2bu?si=7318acf9bc7a4774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo tema que se llama </a><a href="https://open.spotify.com/track/6Kgia497qaSRF4xa9bP2bu?si=7318acf9bc7a4774" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Solo en vos</em></a><em> </em>y es divino. Todo esto y alguna sorpresa m&aacute;s se puede escuchar en la banda sonora de Mil lianas, que <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=6915b518915f4397" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre encuentran por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/deshielo-paul-mccartney-poetas-dolor_129_11249927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Mar 2024 03:06:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El deshielo de Paul McCartney, poetas del dolor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Pino Solanas,Virginia Woolf]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Efemérides del 16 de febrero: ¿qué pasó un día como hoy?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/efemerides-16-febrero-paso-dia-hoy_1_9955884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/750c987b-5edc-4993-9e13-d87f0e8db239_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Efemérides del 16 de febrero: ¿qué pasó un día como hoy?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocé cuáles fueron los acontecimientos más importantes de Argentina y el mundo ocurridos en esta fecha. Un día como hoy, tuvimos nacimientos y fallecimientos notables, un invento que revolucionó la industria textil y la asunción de un guerrillero que derrocó a un dictador caribeño.</p></div><h3 class="article-text">1835 - Fallece Facundo Quiroga</h3><p class="article-text">
        A la edad de 46 a&ntilde;os, muere de un disparo el militar, exgobernador riojano y caudillo federal <strong>Juan Facundo Quiroga</strong>, al ser emboscado en <strong>Barranca Yaco</strong>, <strong>C&oacute;rdoba</strong> por un grupo de milicianos unitarios. Fue el contexto de las guerras internas tuvieron lugar despu&eacute;s de la declaraci&oacute;n de independencia del <strong>Virreinato del R&iacute;o de la Plata</strong>. Su persona qued&oacute; inmortalizada en el panfleto pol&iacute;tico &ldquo;<strong>Facundo: Civilizaci&oacute;n y Barbarie</strong>&rdquo; de <strong>Domingo Faustino Sarmiento</strong>. 
    </p><h3 class="article-text">1936 - Nace Fernando &ldquo;Pino&rdquo; Solanas</h3><p class="article-text">
        Nace en la localidad bonaerense de Olivos el cineasta y pol&iacute;tico argentino <strong>Fernando Ezequiel &ldquo;Pino&rdquo; Solanas</strong>. Entre sus filmes se destacan &ldquo;<strong>La hora de los hornos</strong>&rdquo; (1968), &ldquo;<strong>El exilio de Gardel</strong>&rdquo; (1985) y &ldquo;<strong>Sur</strong>&rdquo; (1988). Considerado uno de los cineastas m&aacute;s importantes de la historia del cine nacional, tambi&eacute;n fue elegido diputado en 2009 y senador en 2013 por la Ciudad de Buenos Aires y nombrado embajador de la Argentina ante la <strong>UNESCO</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">1937 - Fibra Nylon</h3><p class="article-text">
        La qu&iacute;mica estadounidense <strong>DuPont de Nemours</strong> se queda con la patente del proceso de estirado en fr&iacute;o de la fibra de <strong>Nylon</strong>, la primera de origen sint&eacute;tico, con lo que se revolucion&oacute; a la industria textil y de la indumentaria. Es una&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">fibra</span>&nbsp;textil el&aacute;stica y muy resistente, no lo ataca la&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">polilla</span>, no precisa planchado y se convertir&iacute;a en un reemplazo de la seda. El descubridor y quien lo patent&oacute; por primera vez fue&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>Wallace Hume Carothers</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><h3 class="article-text">1943 - Nace Marilina Ross</h3><p class="article-text">
        Nace en el barrio porte&ntilde;o de Liniers la actriz, cantante y compositora <strong>Marilina Ross</strong> (alias <strong>Mar&iacute;a Celina Parrondo</strong>). Fue ganadora del premio <strong>Fotogramas de Plata </strong>por su papel protag&oacute;nico en el filme &ldquo;<strong>La Raulito</strong>&rdquo; (1976) y declarada ciudadana ilustre de Buenos Aires. Grab&oacute; una veintena de discos y trabaj&oacute; en otras tantas pel&iacute;culas, entre las que se destaca &ldquo;<strong>La Raulito</strong>&rdquo; (1975) del director chileno <strong>Lautaro Mur&uacute;a</strong>. Durante la &uacute;ltima dictadura militar, estuvo exiliada en Espa&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">1948 - Nace Roberto Mouras</h3><p class="article-text">
        Nace en la localidad bonaerense de Moctezuma la leyenda del automovilismo argentino <strong>Roberto Jos&eacute; Mouras</strong>, quien fue tricampe&oacute;n de <strong>Turismo Carretera </strong>(1983, 1984 y 1985), la categor&iacute;a en la que desarroll&oacute; casi toda su carrera deportiva. Con las marchas <em><strong>Chevrolet </strong></em>y <em><strong>Dodge</strong></em>, gan&oacute; un total de 50 carreras. Falleci&oacute; el 22 de noviembre de 1992, en un accidente en la <strong>Vuelta de Lobos</strong>, pen&uacute;ltima fecha del campeonato de ese a&ntilde;o. 
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            </figure><h3 class="article-text">1955 - Nace Miguel Zavaleta</h3><p class="article-text">
        Nace en el <strong>Barrio Norte </strong>de Buenos Aires el cantante, m&uacute;sico, compositor y autor <strong>Miguel Zavaleta</strong>, quien alcanz&oacute; la fama como vocalista del grupo <strong>Su&eacute;ter </strong>en la d&eacute;cada del 80. Es el autor de populares canciones como &ldquo;<strong>Extra&ntilde;o ser</strong>&rdquo;, &ldquo;<strong>Amanece en la ruta</strong>&rdquo; y &ldquo;<strong>El anda diciendo</strong>&rdquo;. Es un apasionado de la&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">ufolog&iacute;a</span>&nbsp;y durante 2011 tuvo un programa radial llamado&nbsp;<em><strong>Naves Musicales</strong></em>, donde pasaba m&uacute;sica y hablaba de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">ovnis.</span>
    </p><h3 class="article-text">1959 - Asume Fidel Castro</h3><p class="article-text">
        El l&iacute;der de la <strong>Revoluci&oacute;n Cubana</strong>, <strong>Fidel Alejandro Castro Ruz</strong>, toma posesi&oacute;n como primer ministro de <strong>Cuba </strong>en el palacio presidencial en <strong>La Habana</strong>, al que hab&iacute;a llegado con tropas guerrilleras luego de derrocar al dictador <strong>Fulgencio Batista</strong>. Gobern&oacute; la isla durante casi 50 a&ntilde;os,&#8203; como&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">primer ministro</span>&nbsp;(1959-1976) y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">presidente</span>&nbsp;(1976-2008). Transform&oacute; su pa&iacute;s en un Estado socialista de ideolog&iacute;a marxista-leninista de partido &uacute;nico, por lo que tambi&eacute;n es considerado un dictador.&#8203;
    </p><h3 class="article-text">1959 - Nace John McEnroe</h3><p class="article-text">
        Nace en <strong>Wiesbaden</strong>, <strong>Alemania</strong> el ex tenista nacionalizado estadounidense <strong>John Patrick McEnroe</strong>, uno de los m&aacute;s grandes talentos de la historia del deporte. Lleg&oacute; a ser n&uacute;mero uno del mundo en 1979, 1980 y 1984. A lo largo de su carrera, gan&oacute; siete torneos de <strong>Grand Slam </strong>y tres <strong>ATP World Tour Finals </strong>dentro de un total de 156 t&iacute;tulos obtenidos. <em><strong>Big Mac</strong></em><em> </em>tambi&eacute;n fue miembro de la selecci&oacute;n de <strong>Estados Unidos </strong>para la&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>Copa Davis</strong></span>, donde lidera el historial de su pa&iacute;s con 59 partidos ganados.
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            </figure><h3 class="article-text">1964 - Nace Bebeto</h3><p class="article-text">
        Nace en la ciudad brasile&ntilde;a de <strong>Salvador de Bah&iacute;a</strong> el exfutbolista <strong>Jos&eacute; Roberto Gama de Oliveira</strong>, popularmente conocido como <strong>Bebeto</strong> por su cara de ni&ntilde;o. Es uno de los grandes delanteros de la selecci&oacute;n de <strong>Brasil</strong>. Con <strong>Romario</strong>,<strong> </strong>form&oacute; la dupla goleadora del equipo campe&oacute;n de la <strong>Copa del Mundo </strong>de <strong>Estados Unidos 1994</strong>. Con su seleccionado, tambi&eacute;n gan&oacute; la <span class="highlight" style="--color:#f7f8ff;"><strong>Copa Mundial de F&uacute;tbol Juvenil 1983</strong></span> en M&eacute;xico, <span class="highlight" style="--color:#f7f8ff;"><strong>Copa Am&eacute;rica 1989</strong></span><span class="highlight" style="--color:#f7f8ff;"> como local y la </span><span class="highlight" style="--color:#f7f8ff;"><strong>Copa FIFA Confederaciones 1997</strong></span> en Arabia Saudita.
    </p><h3 class="article-text">1990 - Nace The Weeknd</h3><p class="article-text">
        Nace en Toronto, Canad&aacute;, el <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">cantante</span>,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">compositor</span>&nbsp;y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">productor</span>&nbsp;discogr&aacute;fico <strong>Abel Makkonen Tesfaye</strong>, m&aacute;s conocido como <strong>The Weeknd</strong>. Desde su debut profesional en 2009, recibi&oacute; cuatro&nbsp;premios <strong>Grammy</strong>, 20 premios&nbsp;<strong>Billboard Music Awards</strong>, 17&nbsp;premios <strong>Juno</strong>, seis&nbsp;<strong>American Music Awards</strong>, dos&nbsp;<strong>MTV Video Music Awards</strong>, una nominaci&oacute;n para un&nbsp;premio de la <strong>Academia</strong>, un&nbsp;premio <strong>Grammy Latino</strong>&nbsp;y un premio&nbsp;<strong>Primetime Emmy</strong>.
    </p><h3 class="article-text">2007 - Fallece Herminio Iglesias</h3><p class="article-text">
        A la edad de 77 a&ntilde;os, muere el dirigente peronista <strong>Herminio Iglesias</strong>, quien fue concejal e intendente de <strong>Avellaneda </strong>y diputado nacional. Durante la dictadura llamada &ldquo;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>Revoluci&oacute;n Libertadora</strong></span>&rdquo;, estuvo preso varias veces y sufri&oacute; torturas, tras lo cual logr&oacute; fugarse y exiliarse con su pareja en Uruguay. En el cierre de campa&ntilde;a de las elecciones presidenciales de 1983, como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el <strong>Partido Justicialista</strong>,<strong> </strong>prendi&oacute; fuego a un ata&uacute;d con las siglas de la <strong>Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical</strong>, el partido de <strong>Ra&uacute;l Alfons&iacute;n</strong> que termin&oacute; ganando esos comicios. 
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        <em>LC</em>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2023 03:02:07 +0000]]></pubDate>
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