<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Johnny Allon]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/johnny-allon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Johnny Allon]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1045370" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Las manos de todos los negros arriba bien arriba y cumbia wacha, matancera, para pasarla de primera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/manos-negros-cumbia-wacha-matancera-pasarla-primera_129_9980138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e374b23-e4e4-4994-9909-406c890b4751_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las manos de todos los negros arriba bien arriba y cumbia wacha, matancera, para pasarla de primera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son las cinco de la mañana y este galpón al palo de la ruta 3 revienta de alcoholes color nafta y cumbia argentina de la villa y de los barrios. Pero este viaje arrancó mucho antes.</p><p class="subtitle">Navidad en Puerta de Hierro</p></div><h3 class="article-text"><strong>San Justo</strong></h3><p class="article-text">
        Pasadas las veinte, la noche est&aacute; amable y en la plaza las familias toman el aire, dan la vuelta de los s&aacute;bados, corren criaturas que se les escapan hacia Villegas, Almafuerte, Arieta o Yrigoyen. Sacan sandwichitos de los tapers y comen sentados en el filo de los canteros.<strong> La Matanza tiene una superficie total de 325 kil&oacute;metros cuadrados (CABA enterita tiene 200) </strong>y en el centro del centro de las cosas est&aacute; esta placita breve, prolijita, con sus pizzer&iacute;as enfrente y su McDonald&rsquo;s para los que pueden. Con su San Mart&iacute;n a caballo inaugurado en 1944 y su busto santo de la compa&ntilde;era Evita. Claro, parece peque&ntilde;a, en sub escala, este cuadradito del esparcimiento p&uacute;blico. Porque uno dice: &iquest;tanto partido, tanto territorio y ruta y extensi&oacute;n conurbana para esta venecita?
    </p><p class="article-text">
        Pero no, porque esta no es la plaza de La Matanza, sino la de San Justo, y <strong>San Justo es solo una de las tantas Matanzas</strong> que hay. Este el primer dato que debe comprenderse: <strong>hay matanzas para todos los gustos</strong>. Esta, es la cabeza del partido y la que guarda, ac&aacute; enfrente, al otro lado de la calle, en una &iacute;ntima oficina municipal, el sill&oacute;n donde todav&iacute;a se sienta <strong>Fernando Espinoza</strong>, pero que la Colo Cubr&iacute;a, <strong>Patricia Cubr&iacute;a</strong>, compa&ntilde;era de <strong>Emilio P&eacute;rsico</strong>, madre de su hijo N&eacute;stor,<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/evita-persico-lanza-propio-partido-busca-disputarle-matanza-nueve-municipios-pj_1_9964189.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> quiere empezar a gan&aacute;rsela en elecciones primarias, abiertas, simult&aacute;neas y obligatrorias.</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/movimiento-evita-denuncia-ataque-balazos-patota-espinoza-matanza_1_9745858.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hubo una agarrada a tiros, por unas pintasdas en las paredes, no hace mucho</a>. El peronismo de La Matanza, hacia el interior de s&iacute; mismo, est&aacute; crocante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La plaza está en el exacto centro de San Justo, que está en el exacto centro del poder político matancero, que está en el centro del peronismo bonaerense, que está en el centro territorial de todos los demás peronismos..</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Podemos mirar esta plaza como el punto inaugural de una larga ampliaci&oacute;n de c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos, parecida a esos tableros redondos de los bares donde la gente hace punter&iacute;a con los dardos. Del n&uacute;cleo hacia la periferia, esta plaza est&aacute; en el exacto centro de San Justo, que est&aacute; en el exacto centro del poder pol&iacute;tico matancero, que est&aacute; en el exacto centro del peronismo de la provincia de Buenos Aires, que est&aacute; en<strong> el centro territorial de todos los dem&aacute;s peronismos</strong> y, finalmente, ya cay&eacute;ndose del tablero, siendo gobierno o sin serlo, el peronismo le organiza una centralidad al sistema pol&iacute;tico argentino.
    </p><p class="article-text">
        Una mamushka de sentidos circulares, unos conteniendo a otros, pero ninguno de ellos no es, finalmente, una instancia del poder y del justicialismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El peronismo gobierna La Matanza desde 1983</strong>, as&iacute; que la pregunta que cabe es cu&aacute;l ser&aacute; el siguiente peronismo que la administre. Y tal vez una m&aacute;s: si a P&eacute;rsico y a Cubr&iacute;a N&eacute;stor les hubiera nacida nena, &iquest;le habr&iacute;an puesto Cristina? Yo tengo mi respuesta y no necesito escribirla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como sea, ah&iacute; est&aacute; Gast&oacute;n Catroppi, compa&ntilde;ero de Florencia Generoso, gente medular del Evita en estas tierras. Me subo a la camioneta de Gast&oacute;n, una Fiorino o s&iacute;mil,&nbsp; y ah&iacute; vamos, hacia La Matanza siguiente. Next.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ciudad Evita.</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>Ramos Mej&iacute;a, los separatistas. </strong>And&aacute; a decirle a uno de Ramos que es matancero y no te vas a ganar una abrazo. Matanza cheta que te desconoce. Virrey del Pino, en cambio, es m&aacute;s corte abandono &iquest;Alguien vio al Estado pasar? Si lo ven, chiflen. Laferrere es el pulm&oacute;n comercial. El matancero es muy de ir un s&aacute;bado a comprar a Gregorio de Laferrere. Isidro Casanova, en cambio, es la cuna de Almirante Brown, la Fragata. Le pregunto a Gast&oacute;n c&oacute;mo se llevan Lafe y Br&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>-Tiro.</em>
    </p><p class="article-text">
        Es una respuesta es magn&iacute;fica, la de Gast&oacute;n. No teje sentido, no busca lenguaje, explicaciones, argumentos. No necesita verbos. Solo dice cuatro letras con las que le alcanza para condensar un universo completo dentro de otro universo que es este partido y sus dos equipos de f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Tiro.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No es genial? Lo entend&iacute; todo en un nano segundo.
    </p><p class="article-text">
        <em>-Tiro.</em>
    </p><p class="article-text">
        Lafe juega en la C. Br&oacute;n, en la Primera Nacional, el viejo y querido Nacional B donde un equipo de Rosario que yo conozco jug&oacute; cuatro veces. En fin, es dif&iacute;cil que se crucen, que tengan su partido asesino del morbo territorial. Capaz haya que esperar alguna Copa Argentina. Lo que pagar&iacute;a por ver una Lafe-Br&oacute;n en esta calles del submundo matancero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de un rato llegamos a la casa de Florencia Generoso, en Ciudad Evita, otra Matanza m&aacute;s, como Cat&aacute;n, como Rafael Castillo, como Luzuriaga, como Aldo Bonzi, como Villa Madero, como La Tablada, que viene a ser la matanza milica.</strong> La casa de Generoso est&aacute; sobre la avenida Eva Duarte, la Avenida Eva Duarte que cruza Ciudad Evita. La nominaci&oacute;n peronista es intensa, s&iacute;. Nombrar es como la meada de los perros que se adue&ntilde;an de los &aacute;rboles: una acci&oacute;n de marcado, de establecimiento de la propiedad simb&oacute;lica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be32e46-5eb8-4252-b141-669c236dbfd3_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be32e46-5eb8-4252-b141-669c236dbfd3_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be32e46-5eb8-4252-b141-669c236dbfd3_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be32e46-5eb8-4252-b141-669c236dbfd3_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be32e46-5eb8-4252-b141-669c236dbfd3_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4be32e46-5eb8-4252-b141-669c236dbfd3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4be32e46-5eb8-4252-b141-669c236dbfd3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La previa en la casa de Florencia Generoso, en Ciudad Evita, sobre la avenida Eva Duarte, la Avenida Eva Duarte que cruza Ciudad Evita. La nominación peronista es intensa, sí. Nombrar es como la meada de los perros que se adueñan de los árboles: una acción de marcado, de establecimiento de la propiedad simbólica."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La previa en la casa de Florencia Generoso, en Ciudad Evita, sobre la avenida Eva Duarte, la Avenida Eva Duarte que cruza Ciudad Evita. La nominación peronista es intensa, sí. Nombrar es como la meada de los perros que se adueñan de los árboles: una acción de marcado, de establecimiento de la propiedad simbólica.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adentro, Gast&oacute;n saca una picada hecha de todo lo que existe: salame, queso, mortadela, jam&oacute;n crudo, pero tambi&eacute;n salchichas, papas snack, aceitunas, y pan, mucho pan, y todav&iacute;a no entramos a rascar los filamentos de la carne sobre los huesos de las costillas, y ni siquiera a&uacute;n hablamos con<strong> Alberto Samid</strong> a ver si va a venir a Skylab con nosotros, y menos a&uacute;n pasamos por la murga de los pibes del Denguer&iacute;o, cuya comparsa se llama <strong>Los Caprichos de San Alberto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -<em>&iquest;Hablaste con Samid?</em>-, pregunta Florencia mientras abre un Trumpeter. Responde Gast&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        -<em>Dice que por ah&iacute; viene, que se enter&oacute; que van muchas veteranas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Al Trumpeter con hielo le faltar&iacute;a una chistazo del sif&oacute;n, pero bueno. Despu&eacute;s nos vamos a hacer un puchito al jard&iacute;n de Florencia, donde hay una p&eacute;rgola, unas sillas blancas y una fondo de lentejuelas dor&eacute; que usan para sacarse fotos. <strong>Yo quiero mi foto con ese fondo. Decididamente, quiero ser parte.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Flor es una morocha en sus primeros cuarentis a la que le cabe con toda naturalidad el <em>Avanti&hellip; </em>de los Caballeros de la Quema. Tiene dos hijos, un pap&aacute; de esos dos hijos que mucho no pinta, fue criada de chica por do&ntilde;a Zoila, su abuela. El padre de Flor fue un alcoh&oacute;lico que hizo todas las cagadas que pudo hasta que se rescat&oacute; y abri&oacute; los primeros centro de recuperaci&oacute;n en La Matanza. Cuando terminamos, yo estoy para una siesta hasta el mediod&iacute;a, pero no; vine para llevarme a Skylab disco en una cr&oacute;nica as&iacute; que una refrescada de cara en el ba&ntilde;o y a hundir el cuerpo en la noche.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Casanova</strong></h3><p class="article-text">
        Gast&oacute;n, Florencia y yo cruzamos la avenida Cristian&iacute;a y entramos en unas callecitas angostas. Son las tres de la ma&ntilde;ana. De golpe, una murga nos hace frenar. Gast&oacute;n tira el recule, pero yo le pido que nos bajemos. Estamos en el barrio San Alberto, Isidro Casanova. El corso est&aacute; en su punto, rompiendo el hervor del parche y el redoblante. Los chicos juegan con lo que qued&oacute; de las latas, ya sin espuma.<strong> Y el carnaval del pobrer&iacute;o baila como si no hubiera un ma&ntilde;ana</strong>. En los trajes color naranja, la cara de la Colo cubr&iacute;a se hace un lugar, entre perones y maradonas bordados sobre las tafetas.
    </p><p class="article-text">
        Volvemos al auto.
    </p><p class="article-text">
        Ponemos cumbia. Super-Merka-2 canta:
    </p><p class="article-text">
        <em>se pone siempre el mismo pantal&oacute;n / y camiseta de Almirante Br&oacute;n, la despeinada</em>
    </p><p class="article-text">
        La puerta de Skylab disco est&aacute; despejada. No hay colas dando vuelta la avenida, ni patovicas cortando en la entrada.<strong> Se ve, la puerta, como una boca ancha que traga todo lo que des&eacute;e ser tragado por ella.</strong> Hay un cacheo fuerte, eso s&iacute;. Me sacan el ibuprofeno de la ri&ntilde;onera que me cruza el pecho. Me dicen que c&oacute;mo saben ellos que eso es realmente ibuprofeno.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qui&eacute;nes est&aacute;n adentro?
    </p><p class="article-text">
        En la segunda mitad de los ochenta, la puerta de Dimensi&oacute;n, en C&oacute;rdoba y Billinghurst o por ah&iacute;, se hab&iacute;a vuelto mi mejor enemiga: nac&iacute; morocho, ahora creo que le dicen marr&oacute;n, en cualquier caso, amerindio. Pelo negro, ojos negros, apodo El Negro, pigmentaci&oacute;n oscurita. Me cans&eacute; de rebotar, con 15 a&ntilde;os, en la puerta de una matin&eacute; a la que ni siquiera quer&iacute;a ir. No era un adolescente popular ni alto ni lindo, pero en realidad yo no quer&iacute;a ir a Dimensi&oacute;n: lo que yo quer&iacute;a era entrar en Dimensi&oacute;n. Cruzar su frontera, romper su l&iacute;nea de migraciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ac&aacute;, ahora, adentro, est&aacute;n todos</strong>. Pero todos. Incluso los que no est&aacute;n. Quiero decir: ac&aacute;, el que quiere, pasa. A nadie en este sitio se le ocurre que esto pueda llamarse inclusi&oacute;n, porque as&iacute; hablan en los bares de #FSoc, la Facultad de Sociales. Pero s&iacute;, se llama.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Acá entran todos. Todos quiere decir: las viejas, los viejos, las wachas, los wachines. Las gordas, las flacas, los que no tienen ese problema.Tenía razón Samid, hay veteranas.Ttal vez haya el caso de una abuela con su nieta.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Todos quiere decir: las viejas, los viejos, las wachas, los wachines. Las gordas, las flacas, las que tienen dientes, las que no los tienen. Los turros, los finos del bigotito, los pibardos.</strong> El se&ntilde;or perfumado de la camisita y la piba de las u&ntilde;as con incrustaciones de fantas&iacute;a. Los que nunca entran a ning&uacute;n lado, los que no tienen ese problema. Las rochas, los giles, las madres de las rochas y los padres de los giles. Ten&iacute;a raz&oacute;n Samid, hay veteranas. Lo que no sab&iacute;a era que ven&iacute;an con sus hijas y tal vez haya el caso de una abuela con su nieta.
    </p><p class="article-text">
        De la barra salen vaso pl&aacute;sticos de litro con bebidas suaves: el truco es que tomes mucho y tomes toooooda la noche. Son Ag&uuml;itas de colores m&aacute;s cervezas m&aacute;s champ&uacute; m&aacute;s latitas energizantes. Yo estoy esperando que pasen Duraznito.
    </p><p class="article-text">
        <em>Se borr&oacute; Duraznito de la villa / se llev&oacute; toda la plata del blindado / esa que nos hab&iacute;amo&rsquo; afanado / la otra noche, en la General Paz.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde </strong><em><strong>Pizza, birra, faso</strong></em><strong> que el neorrealismo argentino no para de crecer. La cumbia es cine. Esas dos l&iacute;neas de Pibes Chorros lo prueban.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/488a6b99-506c-4f56-8317-47ff2b308cf6_16-9-aspect-ratio_50p_1067393.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/488a6b99-506c-4f56-8317-47ff2b308cf6_16-9-aspect-ratio_50p_1067393.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/488a6b99-506c-4f56-8317-47ff2b308cf6_16-9-aspect-ratio_75p_1067393.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/488a6b99-506c-4f56-8317-47ff2b308cf6_16-9-aspect-ratio_75p_1067393.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/488a6b99-506c-4f56-8317-47ff2b308cf6_16-9-aspect-ratio_default_1067393.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/488a6b99-506c-4f56-8317-47ff2b308cf6_16-9-aspect-ratio_default_1067393.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/488a6b99-506c-4f56-8317-47ff2b308cf6_16-9-aspect-ratio_default_1067393.jpg"
                    alt="Johnny Allon y Alejandro Seselovsky, postal de un reencuentro en la noche de Skylab, un reencuentro después de 15 años."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Johnny Allon y Alejandro Seselovsky, postal de un reencuentro en la noche de Skylab, un reencuentro después de 15 años.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La noche se va espesando: un pelado en trance de baile total entra a rodar un vaso. Florencia, Gast&oacute;n y yo, ponemos en rotaci&oacute;n los nuestros. Estamos junto al ca&ntilde;o, donde se sube la que quiere, a bailar como quiera. Ahora mismo hay dos chicas de cuerpos maravillosamente contrahegem&oacute;nicos. Tampoco ac&aacute; nadie dice esta idiotes de &ldquo;contrahegem&oacute;nico&rdquo; porque tambi&eacute;n eso es postureo #FSoc.
    </p><p class="article-text">
        Hacia las cinco y medio, el locutor, arengador, conductor de la fiesta, avisa que ya est&aacute; llegando Daniel Agostini. no sab&iacute;a que &iacute;bamos a ver un vivo tirando pelazo del ex Ventanita del amor. Compro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Damas y caballeros, lectores y lectoras, sí: Johnny Allon está vivo. Quince años después (QUINCEAÑOSDESPUÉS) el tipo sigue en la misma, mirando desde las alturas al pueblo de su noche&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero Agostini no aparece. Seis menos cuarto. Seis. Seis y diez. A nadie le importa, mientras no aparezca, hay noche. Y vaso lleno. </strong>Y cumpia gede.
    </p><p class="article-text">
        O rei
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d171992-d8f5-4cc7-a623-e93112a45dd4_16-9-aspect-ratio_50p_1067394.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d171992-d8f5-4cc7-a623-e93112a45dd4_16-9-aspect-ratio_50p_1067394.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d171992-d8f5-4cc7-a623-e93112a45dd4_16-9-aspect-ratio_75p_1067394.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d171992-d8f5-4cc7-a623-e93112a45dd4_16-9-aspect-ratio_75p_1067394.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d171992-d8f5-4cc7-a623-e93112a45dd4_16-9-aspect-ratio_default_1067394.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4d171992-d8f5-4cc7-a623-e93112a45dd4_16-9-aspect-ratio_default_1067394.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4d171992-d8f5-4cc7-a623-e93112a45dd4_16-9-aspect-ratio_default_1067394.jpg"
                    alt="Final de fiesta, 7 de la mañana."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Final de fiesta, 7 de la mañana.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De golpe, lo veo. es &eacute;l, est&aacute; ah&iacute;, justo detr&aacute;s del DeeJay, intocado por los a&ntilde;os, imperturbable en su jefatura de la noche, due&ntilde;o de esta disco y de otras sobre la misma Ruta tres. Le digo a Flor Generoso como se dicen las cosas en los boliches, a los gritos y en el o&iacute;do:
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Ubic&aacute;s a ese tipo que est&aacute; all&aacute;? El alto. El rubio.</em>
    </p><p class="article-text">
        Flor me mira. Voy por mi remate:
    </p><p class="article-text">
        -Es Johnny Allon.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Damas y caballeros, lectores y lectoras, s&iacute;: Johnny Allon est&aacute; vivo. </strong>Y est&aacute; ac&aacute;, ahora. Me acerco hasta la cabina. Me presento con uno de seguridad. Me lo llama. Allon se acerca. Le cuento que lo entrevist&eacute; en 2008, para la revista de Cr&iacute;tica de la Argentina. Tambi&eacute;n fue en un boliche de La Matanza, rotonda de San Justo, creo. <strong>Quince a&ntilde;os despu&eacute;s (QUINCEA&Ntilde;OSDESPU&Eacute;S) el tipo sigue en la misma, mirando desde las alturas al pueblo de su noche</strong>. Aquella vez ten&iacute;a puesta una campera aviadora con la cara de Elvis Presley a toda espalda. Zapatos de charol rojo, tiradores. Hoy, camisa hawaiana tranka sobre el rubio platinado de toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        Los estoy saludando cuando sube Agostini al escenario. Se lo ve bien, algo ajado, el cansancio, debe ser. Dice que este es su sexto show de la noche. Ya son las siete de la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Agostini termina el &uacute;ltimo tema de sus veinte minutos de show, luces blancas y todos afuera. La Matanza nos recibe con su d&iacute;a y su ma&ntilde;ana. La Ruta tres se ensancha y la gente empieza a buscar los colectivos para volverse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me voy tarareando otra de Super Merka 2:
    </p><p class="article-text">
        <em>Encontr&eacute; la soluci&oacute;n, al problema de la resaca / me mantengo en la joda borracho hasta la seis de la ma&ntilde;ana.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y cuando pinta el sol, nos vamos pa&rsquo; la esquina / bailando con los pibes, meta vino y porquer&iacute;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Seselovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/manos-negros-cumbia-wacha-matancera-pasarla-primera_129_9980138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Feb 2023 03:44:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5e374b23-e4e4-4994-9909-406c890b4751_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2447408" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5e374b23-e4e4-4994-9909-406c890b4751_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2447408" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las manos de todos los negros arriba bien arriba y cumbia wacha, matancera, para pasarla de primera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5e374b23-e4e4-4994-9909-406c890b4751_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Skylab,La Matanza,Emilio Pérsico,Fernando Espinoza,Patricia "Colo" Cubría,Daniel Agostini,Johnny Allon,Conurbano,Peronismo bonaerense]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
