<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Investigación y Desarrollo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/investigacion-y-desarrollo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Investigación y Desarrollo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1045529/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Por la falta de recursos, científicos que regresaron a la Argentina con el programa Raíces vuelven a abandonar el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/falta-recursos-cientificos-regresaron-argentina-programa-raices-vuelven-abandonar-pais_1_11635567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71705510-6e99-425d-8078-e469e73c026c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por la falta de recursos, científicos que regresaron a la Argentina con el programa Raíces vuelven a abandonar el país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alejandro Díaz Caro y Pablo Manavella son científicos de especialidades "duras" que habían sido repatriados y hoy migran por el desmantelamiento del sector. Carolina Marvaldi terminó su doctorado y trabajará para el gobierno de Estados Unidos porque su grupo de investigación está paralizado. </p></div><p class="article-text">
        El jueves por la noche, mientras el presidente Javier Milei llamaba &ldquo;casta&rdquo; a los cient&iacute;ficos argentinos en un <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/javier-milei-santiago-abascal-foro-de-madrid_1_11632684.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evento del Foro Madrid en Buenos Aires</a>, el investigador del Conicet Alejandro D&iacute;az Caro publicaba en Facebook su decisi&oacute;n de regresar a Francia. <strong>Fue repatriado en 2014 con el programa Ra&iacute;ces y despu&eacute;s de diez a&ntilde;os de investigaciones en Argentina, vuelve a vivir a Europa. &ldquo;</strong>Hoy me voy con el programa Motosierra&rdquo;, escribi&oacute;. D&iacute;az Caro es doctor en computaci&oacute;n cu&aacute;ntica y es uno de los investigadores que se va del pa&iacute;s a nueve meses de gobierno de La Libertad Avanza porque ya no puede financiar sus proyectos. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento,<strong> hay 850 personas que obtuvieron las becas del Conicet a finales del a&ntilde;o pasado pero que a&uacute;n no pudieron comenzar a trabajar. </strong>Esto se enmarca dentro de una situaci&oacute;n m&aacute;s compleja en la que fueron despedidos casi 2.500 empleados en todo el sistema de ciencia y tecnolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de 10 a&ntilde;os tengo que destruir todo, irme, desarmar&rdquo;, dice D&iacute;az Caro, investigador adjunto de Conicet y profesor de&nbsp; la Universidad Nacional de Quilmes. Tiene 43 a&ntilde;os y en la &uacute;ltima d&eacute;cada form&oacute; grupos de investigaci&oacute;n de computaci&oacute;n cu&aacute;ntica, dirigi&oacute; proyectos internacionales y dict&oacute; cursos en Am&eacute;rica Latina. Esta semana decidi&oacute; volver a Francia. &ldquo;En 2014 quise apostar porque hab&iacute;a una intenci&oacute;n pol&iacute;tica y ahora tengo que destruir todo y volver a construirlo en otro pa&iacute;s. All&aacute;&nbsp; voy a estar bien, pero me hubiese gustado hacerlo en Argentina. <strong>La &uacute;nica raz&oacute;n por la que me voy es el contexto econ&oacute;mico, no hay otra</strong>&rdquo;, cuenta a elDiarioAR.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec943a18-4b11-4e68-9276-4f47b42c140a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec943a18-4b11-4e68-9276-4f47b42c140a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec943a18-4b11-4e68-9276-4f47b42c140a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec943a18-4b11-4e68-9276-4f47b42c140a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec943a18-4b11-4e68-9276-4f47b42c140a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec943a18-4b11-4e68-9276-4f47b42c140a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec943a18-4b11-4e68-9276-4f47b42c140a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El grupo de investigación que dirige Díaz Caro, de Lógica y Reescritura para Lenguajes de Programación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El grupo de investigación que dirige Díaz Caro, de Lógica y Reescritura para Lenguajes de Programación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        D&iacute;az Caro tiene en Argentina su grupo de investigaci&oacute;n, incluso algunos proyectos financiados desde Europa, pero el desmantelamiento que sufre el sector impacta directo en su trabajo: &ldquo;Tengo tres estudiantes de doctorado que a duras penas pueden subsistir. Cuando ellos terminen, no tengo mucha esperanza de conseguir nuevos estudiantes porque hay muy poca becas y con un nivel de salario extremadamente bajo&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2023 se definieron los concursos para las becas del CONICET en el que 850 investigadores e investigadoras fueron seleccionados. Sin embargo, un a&ntilde;o despu&eacute;s no fueron dados de alta&nbsp; por &ldquo;una cuesti&oacute;n presupuestaria&rdquo;.<strong> Desde que asumi&oacute; el gobierno de LLA, no se registr&oacute; ning&uacute;n ingreso de personal</strong>, ni tampoco 34 personas de convocatorias anteriores que ya hab&iacute;an sido efectivizadas para enero de este a&ntilde;o. &ldquo;La carrera del investigador en CONICET est&aacute; cerrada de hecho&rdquo;, sostienen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f8774b6-0ba8-47c3-8165-d081555339de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f8774b6-0ba8-47c3-8165-d081555339de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f8774b6-0ba8-47c3-8165-d081555339de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f8774b6-0ba8-47c3-8165-d081555339de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f8774b6-0ba8-47c3-8165-d081555339de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f8774b6-0ba8-47c3-8165-d081555339de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f8774b6-0ba8-47c3-8165-d081555339de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La publicación de Alejandro Díaz Caro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La publicación de Alejandro Díaz Caro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Pablo Manavella </strong>atiende el tel&eacute;fono desde Par&iacute;s, donde participa de un Congreso sobre regulaci&oacute;n gen&eacute;tica en plantas, hay otros cient&iacute;ficos argentinos all&iacute;. Hay una pregunta que escucha frecuentemente entre sus colegas de otros pa&iacute;ses: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; llevan al colapso el sistema cient&iacute;fico en Argentina?&rdquo;. Hace dos meses que Manavella se instal&oacute; en M&aacute;laga, Espa&ntilde;a, junto a su mujer y sus hijos de 11, 8 y 7 a&ntilde;os. <strong>Es doctor en biolog&iacute;a molecular de plantas, investiga los ARN peque&ntilde;os, informaci&oacute;n clave para afrontar los cambios clim&aacute;ticos y futuros ambientes hostiles para los cultivos.</strong> Lo convocaron desde el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas de Espa&ntilde;a (similar al Conicet) y despu&eacute;s de analizar el la situaci&oacute;n nacional, decidi&oacute; aceptar. En los a&ntilde;os previos hab&iacute;a rechazado propuestas similares, pero est&aacute; vez el panorama le pareci&oacute; sombr&iacute;o. &ldquo;Con el cambio del gobierno y la intenci&oacute;n de desmantelar el sistema cient&iacute;fico que estamos viviendo silenciosamente, se volvi&oacute; evidente que ten&iacute;a que cruzar de vuelta el charco&rdquo;, dice Manavella, que <strong>hizo su carrera universitaria en C&oacute;rdoba, el doctorado en Santa Fe, el postdoctorado en Alemania y regres&oacute; tambi&eacute;n con el programa Ra&iacute;ces.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero no cruz&oacute; el charco solo, tambi&eacute;n se fueron con &eacute;l alumnos de su grupo de estudios y estudiantes de otros sectore<strong>s</strong> que lo contactaron ante la imposibilidad de financiamiento y formaci&oacute;n en Argentina.&nbsp; <strong>&ldquo;Lo primero que se va a notar es una migraci&oacute;n de la siguiente generaci&oacute;n, que son los chicos que ten&iacute;an que quedarse en Argentina haciendo post doctorados, doctorados o iniciar su carrera cient&iacute;fica.</strong> Esos son los primeros que van a sentir este impacto y se van a tener que ir del pa&iacute;s o abandonar proyectos cient&iacute;ficos. Los <em>seniors </em>pueden resistir m&aacute;s&rdquo;, anticipa Manavella.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a990cbb3-f987-4f15-9ebd-360c07deb2c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a990cbb3-f987-4f15-9ebd-360c07deb2c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a990cbb3-f987-4f15-9ebd-360c07deb2c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a990cbb3-f987-4f15-9ebd-360c07deb2c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a990cbb3-f987-4f15-9ebd-360c07deb2c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a990cbb3-f987-4f15-9ebd-360c07deb2c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a990cbb3-f987-4f15-9ebd-360c07deb2c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Edificio central del Conicet, en la Ciudad de Buenos Aires. Los científicos del organismo están diseminados por diversas casas de estudio, en todo el territorio argentino."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Edificio central del Conicet, en la Ciudad de Buenos Aires. Los científicos del organismo están diseminados por diversas casas de estudio, en todo el territorio argentino.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos son uno de los blancos de ataques de los gobiernos neoliberales. Esta vez Milei no los mand&oacute; a lavar los platos como el exministro de Econom&iacute;a Domingo Cavallo, sino que los llam&oacute; &ldquo;casta&rdquo; y los incluy&oacute; as&iacute; como parte del origen de todos los males. &ldquo;Los supuestos cient&iacute;ficos e intelectuales, que creen que tener una titulaci&oacute;n acad&eacute;mica los vuelve seres superiores y que todos debemos subsidiarles la vocaci&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute; el presidente durante su discurso en la convenci&oacute;n de l&iacute;deres de ultraderecha que se hizo el jueves en el exCCK, rebautizado Palacio Libertad. Pero lo suyo no es solo discursivo:<strong> desde que lleg&oacute; al poder despidi&oacute; a casi 2.500 personas que se dedican a Ciencia y Tecnolog&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe del <strong>Grupo Econom&iacute;a Pol&iacute;tica Ciencia del Centro Iberoamericano de Investigaci&oacute;n (EPC-CIICTI)</strong>, se pas&oacute; de <strong>74.891 empleados en diciembre de 2023 a 72.443 en julio de 2024, con una destrucci&oacute;n neta de 2.448</strong> empleos vinculados a ciencia y tecnolog&iacute;a en diversos sectores del Estado. <strong>De ese total, el Conicet representa m&aacute;s de la mitad: 1.339 personas,</strong> de los cuales 825 est&aacute;n relacionados con becas y 514 son administrativos. Tambi&eacute;n hubo ca&iacute;das significativas en el INTI (-271) y en la Comisi&oacute;n Nacional de Energ&iacute;a At&oacute;mica (138 despidos).
    </p><p class="article-text">
        Carolina Marvaldi tiene 31 a&ntilde;os, meses atr&aacute;s se recibi&oacute; de doctora en farmacia y bioqu&iacute;mica. Se present&oacute; a una beca postdoctoral para continuar con su proyecto que no le fue otorgada; qued&oacute; en la posici&oacute;n 22, con un puntaje que en a&ntilde;os previos le hubiese alcanzado para ingresar. <strong>Investiga partos prematuros y quiere profundizar en patolog&iacute;as asociadas a la placenta</strong>. Sin embargo, ya no recibe un salario por participar del grupo de estudios en la Facultad de Medicina de la UBA y<strong> acept&oacute; una propuesta del National Institutes of Health (NIH), el instituto nacional de salud del gobierno de Estados Unidos.</strong> &ldquo;No fue f&aacute;cil tomar la decisi&oacute;n pero con la vocaci&oacute;n sola no se puede. Me gusta el proyecto que tengo en Argentina, el grupo de trabajo, pero si quiero seguir mi carrera en ciencia me tengo que ir afuera, con la esperanza de volver cuando tengamos financiamiento&rdquo;, dice y se le quiebra la voz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc97854-585a-41d4-b711-0647fe0e0fb9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc97854-585a-41d4-b711-0647fe0e0fb9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc97854-585a-41d4-b711-0647fe0e0fb9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc97854-585a-41d4-b711-0647fe0e0fb9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc97854-585a-41d4-b711-0647fe0e0fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc97854-585a-41d4-b711-0647fe0e0fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dcc97854-585a-41d4-b711-0647fe0e0fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Edificio del National Institutes of Health (NIH), el instituto nacional de salud del gobierno de Estados Unidos a donde irá a trabajar Carolina Marvaldi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Edificio del National Institutes of Health (NIH), el instituto nacional de salud del gobierno de Estados Unidos a donde irá a trabajar Carolina Marvaldi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Marvaldi es la nueva generaci&oacute;n de cient&iacute;ficos obligados a migrar de la que habla Pablo Manavella. El Estados invirti&oacute; en su formaci&oacute;n durante 12 a&ntilde;os, pero no puede seguir en Argentina porque no hay recursos y en enero de 2025 se va a Estados Unidos. &ldquo;Mi decisi&oacute;n es consecuencia de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de Milei porque si me hubiese salido la beca yo iba a percibir un sueldo y me iba a poder mantener, pero en mi proyecto de investigaci&oacute;n est&aacute;n paralizadas las convocatorias de la Agencia de Promoci&oacute;n Cient&iacute;fica y Tecnol&oacute;gica lo cual hace que mi jefe investigador responsable no pueda aplicar y obtener un subsidio para  comprar los insumos que necesitamos para investigar&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi idea es volver porque quiero hacer ciencia en mi pa&iacute;s&rdquo;, dice Marvaldi. Ninguno de los tres se quiere ir, pero hoy en Argentina, las y los cient&iacute;ficos son &ldquo;la casta&rdquo; y no se salvan de la motosierra.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/falta-recursos-cientificos-regresaron-argentina-programa-raices-vuelven-abandonar-pais_1_11635567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Sep 2024 03:01:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/71705510-6e99-425d-8078-e469e73c026c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="286304" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/71705510-6e99-425d-8078-e469e73c026c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="286304" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por la falta de recursos, científicos que regresaron a la Argentina con el programa Raíces vuelven a abandonar el país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/71705510-6e99-425d-8078-e469e73c026c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,CONICET,Investigación y Desarrollo,Ajuste,Motosierra,Despidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigadores y académicos marcharon en defensa del desarrollo soberano de la Ciencia y la Tecnología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/investigadores-academicos-marcharon-defensa-desarrollo-soberano-ciencia-tecnologia_1_10453694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38a5e349-2050-4024-a550-1e2b133e84c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigadores y académicos marcharon en defensa del desarrollo soberano de la Ciencia y la Tecnología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luego de que el precandidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei propuesiera eliminar el CONICET y la inversión pública en desarrollo de conocimiento, la comunidad científica se concentró en las afueras del Ministerio de Ciencia en defensa de su trabajo.</p></div><p class="article-text">
        Una multitud de cient&iacute;ficos, investigadores, docentes y estudiantes universitarios se movilizaron hoy en la explanada del ministro de Ciencia en Palermo, para respaldar las las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para el desarrollo de conocimiento luego de que el precandidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei, propusiera eliminar el Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas (CONICET).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Milei concibe un pa&iacute;s donde nosotros no hacemos falta y lo entiendo porque si solo le interesa un pa&iacute;s para unos pocos basado en la exportaci&oacute;n de materias primas, la inversi&oacute;n en Ciencia se vuelve un gasto innecesario. Pero si pensamos un pa&iacute;s que se inserte en un mundo que cada vez necesita de m&aacute;s desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico en el que las principales potencias no paran de aumentar sus inversiones en conocimiento lo que est&aacute; planteando este candidato es una barbaridad&rdquo;, sostuvo Ana Franchi, titular del CONICET.
    </p><p class="article-text">
        En la marcha estuvieron presentes integrantes del Instituto Nacional de Tecnolog&iacute;a Agropecuaria (INTA), que buscan soluciones biotecnol&oacute;gicas para potenciar la producci&oacute;n agropecuaria, y de la Comisi&oacute;n Nacional de Energ&iacute;a At&oacute;mica (CNEA), que investigan sobre energ&iacute;as renovables. Llevaban carteles y pancartas con consignas como &ldquo;La Ciencia no es cara; es la ignorancia&rdquo;, &ldquo;Ciencia es desarrollo tecnol&oacute;gico&rdquo; y &ldquo;La Ciencia Argentina hace y la vamos a defender siempre&rdquo;. La Comisi&oacute;n Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y profesionales del Instituto Nacional de Tecnolog&iacute;a Industrial (INTI) tambi&eacute;n participaron de la protesta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta no es una defensa corporativa, nosotros vinimos ac&aacute; para defender el pa&iacute;s, el que nos merecemos y que nos incluya a todo; por eso est&aacute;n ac&aacute; tambi&eacute;n todas las universidades y los organismos cient&iacute;ficos, porque vamos por m&aacute;s y para sostener la Ciencia al servicio del pa&iacute;s&rdquo;, agreg&oacute; Franchi.
    </p><p class="article-text">
        La Academia cont&oacute; con el apoyo de distintos sindicatos con representaci&oacute;n en el &aacute;mbito cient&iacute;ficos como la Asociaci&oacute;n de Trabajadores del Estado (ATE), La Uni&oacute;n del Personal Civil de la Naci&oacute;n (UPCN) y la Federaci&oacute;n de Docentes Universitarios (FEDUN). Adem&aacute;s, otros gremios como el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA) y el de Trabajadores Municipales de Lan&uacute;s (STML) se solidarizaron con la comunidad cient&iacute;fica y acompa&ntilde;aron la congregaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1692641406429310995?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Desde el Gobierno Nacional tambi&eacute;n cuestionaron la propuesta de Milei y expresaron su respaldo a los sectores movilizados. &ldquo;El solo planteo de que un pa&iacute;s puede desarrollarse sin Ciencia es de una ignorancia enorme, sobre todo cuando el mismo personaje que hace el planteo pone de ejemplos a pa&iacute;ses cuyos estados son los que m&aacute;s invierten en Ciencia y Tecnolog&iacute;a. Por eso los cient&iacute;ficos salimos hoy a se&ntilde;alar que no es posible un pa&iacute;s que crezca sin impulsar el conocimiento&rdquo;, sostuvo el ministro Daniel Filmus.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, se manifest&oacute; el investigador del CONICET y cofundador de GALTEC, Gabriel Rabinovich: &ldquo;Es crucial el apoyo del estado para que el trabajo de los cient&iacute;ficos tenga una funci&oacute;n transformadora para la sociedad, yo estoy muy orgulloso de todo el trabajo del CONICET y nunca m&aacute;s tiene que aparecer gente con ideas de cerrar el CINICET, que vengan y conozcan todo lo que hacemos&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n finaliz&oacute; con todos los presentes entonando el Himno Nacional Argentino, mientras automovilistas que pasaban por la zona los acompa&ntilde;aban haciendo sonar sus bocinas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/investigadores-academicos-marcharon-defensa-desarrollo-soberano-ciencia-tecnologia_1_10453694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Aug 2023 01:32:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/38a5e349-2050-4024-a550-1e2b133e84c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="69108" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/38a5e349-2050-4024-a550-1e2b133e84c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="69108" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Investigadores y académicos marcharon en defensa del desarrollo soberano de la Ciencia y la Tecnología]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/38a5e349-2050-4024-a550-1e2b133e84c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Tecnología,Investigación y Desarrollo,CONICET,Daniel Filmus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigadores reivindican la inversión estatal en ciencia y tecnología en medio de una campaña electoral que propone limitarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/investigadores-reivindican-inversion-estatal-ciencia-tecnologia-medio-campana-electoral-propone-limitarla_1_10451679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d549d64-b53a-48bd-a7d8-4891e346bfc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigadores reivindican la inversión estatal en ciencia y tecnología en medio de una campaña electoral que propone limitarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Profesionales argentinos que trabajan en el exterior firmaron un documento en el que destacan la importancia de la colaboración entre el sector público y privado para el desarollo de las naciones. "Las mejores oportunidades de contruir al bien común están donde el estado sostiene con más recursos las estructuras de conocimiento y producción", afirman.</p></div><p class="article-text">
        Investigadores y profesionales formados en la Argentina, que actualmente trabajan en el exterior, reivindican la <strong>inversi&oacute;n estatal en educaci&oacute;n, ciencia y tecnolog&iacute;a</strong> en el marco de una campa&ntilde;a electoral que ha puesto en jaque la continuidad de la <strong>pol&iacute;tica cient&iacute;fica a nivel nacional</strong>. &ldquo;Tenemos ideolog&iacute;as pol&iacute;tico-partidarias distintas, y sin embargo nos une la preocupaci&oacute;n por algunas mentiras que se est&aacute;n diciendo en la campa&ntilde;a electoral argentina y que ponen en riesgo las posibilidades de crecimiento que tiene nuestro pa&iacute;s en el futuro&rdquo;, escribieron.
    </p><p class="article-text">
        El documento, que cuenta con m&aacute;s de mil firmas, destaca la relevancia de un Estado que impulse la ciencia b&aacute;sica y aplicada. Seg&uacute;n explican en el escrito, Estados Unidos, China, Rusia, Corea del Sur y Europa han logrado convertirse en potencias con una inversi&oacute;n estatal fuerte y sostenida que estimulara el<strong> trabajo conjunto entre centros de investigaci&oacute;n p&uacute;bica y empresas privadas</strong>. <strong>&ldquo;Cada d&iacute;a, estos pa&iacute;ses donde vivimos destinan una proporci&oacute;n alt&iacute;sima de los impuestos que pagan los contribuyentes a la investigaci&oacute;n y el desarrollo cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico</strong>. Nada de lo que lograron y siguen logrando hubiera sido posible sin el rol fundamental del Estado&rdquo;, aseguraron.
    </p><p class="article-text">
        Subrayaron, en este sentido, una multiplicidad de objetos de uso diario que nacieron como consecuencia de la colaboraci&oacute;n entre el sector p&uacute;blico y privado. Este es el caso del Internet, el iPhone, diversos medicamentos, etc. Innovaciones de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas como los viajes al espacio y la inteligencia artificial tampoco podr&iacute;an ser posibles si el Estado no brindara <strong>recursos a las estructuras de conocimiento y producci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas naciones est&aacute;n mejor y much&iacute;simas est&aacute;n peor que la Argentina. Para estar entre las mejores, <strong>necesitamos un Estado que pueda y quiera invertir cada vez m&aacute;s en educaci&oacute;n, ciencia y tecnolog&iacute;a, con un modelo sustentable&rdquo;</strong>, concluyeron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/investigadores-reivindican-inversion-estatal-ciencia-tecnologia-medio-campana-electoral-propone-limitarla_1_10451679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Aug 2023 22:39:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d549d64-b53a-48bd-a7d8-4891e346bfc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="440236" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d549d64-b53a-48bd-a7d8-4891e346bfc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="440236" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Investigadores reivindican la inversión estatal en ciencia y tecnología en medio de una campaña electoral que propone limitarla]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d549d64-b53a-48bd-a7d8-4891e346bfc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Tecnología,Inversión pública,Investigación y Desarrollo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otro capitalismo tiene que ser posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/capitalismo-posible_129_10017101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/649c6139-1a12-484c-a411-dafef235bed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1068275.jpg" width="2721" height="1531" alt="Mazzucato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Adelanto del capítulo La innovación, el Estado y el capital, de la economista italian Mariana Mazzucato, incluido en el libro "Otro capitalismo tiene que ser posible" que editó Siglo Veintiuno. </p></div><p class="article-text">
        Los gobiernos en los pa&iacute;ses desarrollados de todo el mundo dicen querer un crecimiento &ldquo;inteligente&rdquo;, impulsado por la innovaci&oacute;n, pero hasta ahora muy pocos lo alcanzaron. En cambio, desde la crisis financiera la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as avanzadas mostraron tasas de crecimiento d&eacute;biles, niveles de inversi&oacute;n hist&oacute;ricamente bajos y un desempe&ntilde;o deficiente en materia de productividad. Al parecer, durante la &uacute;ltima d&eacute;cada hubo una marcada desaceleraci&oacute;n en el &iacute;ndice de la inno- vaci&oacute;n que mejora la productividad, tendencia que probablemente se vea exacerbada en el futuro por la disminuci&oacute;n de las tasas de inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n y desarrollo tanto del sector p&uacute;blico como del privado. Este factor genera cierta preocupaci&oacute;n, visto que el mundo desarrollado no ingres&oacute; en un per&iacute;odo de crecimiento sostenido, sino en uno de &ldquo;estancamiento secular&rdquo;. Algunos economistas ven este peligro como una consecuencia casi inevitable del cambio demogr&aacute;fico y el comportamiento del ahorro en los pa&iacute;ses de altos ingresos. En este cap&iacute;tulo, por el contrario, se destaca su car&aacute;cter end&oacute;geno como resultado de <em>decisiones </em>problem&aacute;ticas tomadas por las empresas y los gobiernos, y luego se observa c&oacute;mo una comprensi&oacute;n diferente de los or&iacute;genes de la innovaci&oacute;n (en particular, el papel de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en el proceso de creaci&oacute;n de riqueza) lleva a un conjunto diferente de imperativos pol&iacute;ticos para los pa&iacute;ses que buscan un crecimiento &ldquo;inteligente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El debate p&uacute;blico sobre la innovaci&oacute;n (de d&oacute;nde viene y c&oacute;mo puede ser estimulada y apoyada) suele empantanarse en ideas econ&oacute;micas obsoletas. El an&aacute;lisis econ&oacute;mico ortodoxo tiende a ver la innovaci&oacute;n como un proceso sobre todo del sector privado e impulsado por oportunidades tecnol&oacute;gicas &ldquo;ex&oacute;genas&rdquo;. Sobre la base de las teor&iacute;as convencionales de los mercados y de fallas del mercado, se considera que los gobiernos desempe&ntilde;an un papel limitado en el proceso de innovaci&oacute;n, fuera del financiamiento de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica b&aacute;sica que, como &ldquo;bien p&uacute;blico&rdquo;, se caracteriza por muy bajas inversiones privadas. Se considera que las pol&iacute;ticas para estimular la innovaci&oacute;n deben apuntar en gran medida a corregir esas fallas de mercado, &ldquo;incentivar&rdquo; la inversi&oacute;n privada y garantizar suficiente competencia entre las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la perspectiva ortodoxa no es consistente con la evidencia. De hecho, como se ver&aacute; en este cap&iacute;tulo, los gobiernos no solo participaron ampliamente en el proceso de innovaci&oacute;n, a la hora de apoyar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y encarar todo tipo de externalidades positivas y negativas, sino que tambi&eacute;n lo hicieron de maneras m&aacute;s activas y estra- t&eacute;gicas. Esto incluye invertir a lo largo de <em>toda </em>la cadena de innovaci&oacute;n: desde la investigaci&oacute;n b&aacute;sica hasta la investigaci&oacute;n aplicada y el financiamiento inicial de nuevas empresas. Por a&ntilde;adidura, los gobiernos fueron y son cruciales no solo para determinar la tasa de innovaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n para moldear su <em>direcci&oacute;n</em>. Las tecnolog&iacute;as computacionales, de la informaci&oacute;n y de la comunicaci&oacute;n fueron la direcci&oacute;n elegida en los Estados Unidos durante las d&eacute;cadas de 1960, 1970 y 1980, del mismo modo que actualmente la tecnolog&iacute;a &ldquo;verde&rdquo; es elegida en pa&iacute;ses como Alemania, Dinamarca y China. Y en una econom&iacute;a cada vez m&aacute;s financiarizada en la que apenas una peque&ntilde;a parte de las ganancias de las empresas privadas se reinvierten en inversiones productivas, es cada vez m&aacute;s necesario que las finanzas p&uacute;blicas aporten capital &ldquo;paciente&rdquo;, vale decir, comprometido y a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Por ende, para entender el papel de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en la innovaci&oacute;n hace falta una comprensi&oacute;n m&aacute;s sofisticada de c&oacute;mo se produce la innovaci&oacute;n. Luego de analizar las insuficiencias del modelo ortodoxo de los mercados y sus fallas, el cap&iacute;tulo toma las ideas de la econom&iacute;a schumpeteriana y evolutiva para presentar un marco alternativo. Acelerar la tasa de innovaci&oacute;n es crucial para el crecimiento a largo plazo y para enfrentar muchos de los grandes desaf&iacute;os que hoy en d&iacute;a enfrentan las sociedades, como el cambio clim&aacute;tico, la escasez de recursos naturales o la mejora de la atenci&oacute;n m&eacute;dica. Esto significa volver a pensar el papel de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en la econom&iacute;a y la relaci&oacute;n entre los sectores p&uacute;blico y privado. El papel del Estado no puede limitarse a corregir las fallas de mercado, como prescribe el modelo ortodoxo; tambi&eacute;n debe <em>moldear </em>y <em>crear </em>los mercados de manera activa para impulsar formas m&aacute;s fuertes, sostenibles e inclusivas de crecimiento econ&oacute;mico.
    </p><h3 class="article-text"><strong>En la direcci&oacute;n equivocada</strong></h3><p class="article-text">
        Una de las pocas cosas en las que los economistas est&aacute;n de acuerdo es que la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica produce crecimiento econ&oacute;mico a largo plazo. Se reconoce ampliamente que las inversiones p&uacute;blicas y privadas en investigaci&oacute;n y desarrollo (I+D) y en formaci&oacute;n de capital humano, con los consiguientes cambios tecnol&oacute;gicos y organizativos, llevaron a un aumento a largo plazo de la productividad y la producci&oacute;n. Sin embargo, la forma en que esto ocurre es objeto de debates candentes. El modelo neocl&aacute;sico ortodoxo opina que el papel de la innovaci&oacute;n es cambiar una funci&oacute;n de producci&oacute;n de un equilibrio a otro. Por el contrario, los modelos evolutivos y schumpeterianos se centran en los efectos desequilibrantes de la innovaci&oacute;n, que vuelven menos significativas las funciones de producci&oacute;n. El &eacute;nfasis evolutivo en la transformaci&oacute;n y el cambio estructural llev&oacute; al concepto de sistemas de innovaci&oacute;n, que postula que las empresas est&aacute;n integradas en una red nacional de instituciones, tanto en el sector p&uacute;blico como en el privado, &ldquo;cuyas actividades e interacciones inician, importan, modifican y difunden nuevas tecnolog&iacute;as&rdquo;. Estos sistemas comprenden &ldquo;los elementos y relaciones que interact&uacute;an en la producci&oacute;n, la difusi&oacute;n y el uso de conocimientos nuevos y econ&oacute;micamente &uacute;tiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este enfoque de los sistemas, lo que impulsa el rendimiento de la innovaci&oacute;n nacional no es simplemente el nivel de gasto en I+D en un pa&iacute;s, sino la circulaci&oacute;n del conocimiento y su difusi&oacute;n por la econom&iacute;a en su conjunto. La perspectiva de los sistemas considera que el proceso de innovaci&oacute;n no es lineal, sino que en su transcurso abundan los ciclos de retroalimentaci&oacute;n entre los mercados y la tecnolog&iacute;a, las aplicaciones pr&aacute;cticas y la teor&iacute;a cient&iacute;fica, las pol&iacute;ticas y las inversiones. Es esta comprensi&oacute;n de c&oacute;mo funcionan los sistemas nacionales de innovaci&oacute;n lo que vuelve tan preocupante la evidencia reciente sobre los patrones de gasto en I+D. En los Estados Unidos, por ejemplo, si bien la cantidad total de inversi&oacute;n en I+D como porcentaje del producto bruto interno (PBI) a&uacute;n es relativamente alta (alrededor del 2,8%), su composici&oacute;n cambi&oacute; dr&aacute;sticamente. En primer lugar, disminuy&oacute; la proporci&oacute;n de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en I+D: de un m&aacute;ximo del 67% en 1964 cay&oacute; a tan solo el 25% en 2000 para luego volver a un 30% en 2012, mayormente a causa del est&iacute;mulo temporario introducido por el gobierno de los Estados Unidos despu&eacute;s de la crisis financiera. El mismo patr&oacute;n puede verse en varios pa&iacute;ses europeos: por ejemplo, en el Reino Unido la proporci&oacute;n del gasto p&uacute;blico en I+D disminuy&oacute; del 43,5% en 1985 al 30,2% en 2000, y lleg&oacute; al 28,8% en 2014, mientras que en Italia todav&iacute;a era del 50,7% en 2005, pero disminuy&oacute; al 41,4% en 2013, y en el conjunto de la zona euro cay&oacute; 3,4 puntos (del 36,7 al 33,3%) entre 2003 y 2013.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, si bien la I+D del sector privado colm&oacute; parcialmente esa laguna, esta se concentra cada vez m&aacute;s en esferas <em>aplicadas </em>de alcance m&aacute;s limitado. En los Estados Unidos, la proporci&oacute;n de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica realizada por la industria disminuy&oacute; de entre un 33 o un 35% en la d&eacute;cada de 1950 a un 15 o un 20% en la de 2000. Las empresas se involucraron m&aacute;s en la D que en la I, por as&iacute; decir, lo que result&oacute; en un cambio fundamental de la composici&oacute;n de la I+D en detrimento de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica. Esto muy probablemente reduzca las futuras oportunidades de innovaci&oacute;n, que siempre estuvieron impulsadas por una fuerte interacci&oacute;n entre la investigaci&oacute;n b&aacute;sica y la aplicada, <em>tanto </em>en la industria <em>como </em>en el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los trabajos de Arora, Belenzon y Patacconi revelan que desde la d&eacute;cada de 1980 las grandes corporaciones se alejaron de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Esta tendencia se refleja sistem&aacute;ticamente en diferentes indicadores de la inversi&oacute;n de las empresas en investigaci&oacute;n y, lo que es m&aacute;s importante, no obedece a disminuci&oacute;n alguna de la utilidad de la ciencia como aporte a la innovaci&oacute;n. Su conclusi&oacute;n es que las empresas se benefician de los frutos de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica tanto como antes, pero ahora est&aacute;n menos dispuestas a invertir en ella.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; pasa esto? Una de las razones de la desinversi&oacute;n privada en la investigaci&oacute;n (la pata dif&iacute;cil de la I+D) es el creciente cortoplacismo de las empresas. El auge del modelo de &ldquo;maximizar el valor para el accionista&rdquo; en el gobierno corporativo desempe&ntilde;&oacute; un papel importante en la cada vez menor propensi&oacute;n de las empresas a emprender proyectos de inversi&oacute;n a largo plazo. El aumento de la presi&oacute;n de los accionistas puede limitar la capacidad de las empresas para invertir en &aacute;reas de innovaci&oacute;n a largo plazo, lo cual reduce su disposici&oacute;n a asumir el tipo de riesgos que implica. El impacto de un mayor cortoplacismo en el capitalismo contempor&aacute;neo de accionistas puede verse tanto en estudios que comparan pa&iacute;ses (por ejemplo, Jap&oacute;n y los Estados Unidos) como en estudios que observan distintos sectores. 
    </p><p class="article-text">
        Como sostienen Lazonick y O&rsquo;Sullivan, &ldquo;maximizar el valor para los accionistas&rdquo; es una ideolog&iacute;a gerencial que permiti&oacute; a los altos ejecutivos volverse extremadamente ricos en muchos pa&iacute;ses (especialmente en los Estados Unidos). Las empresas financiarizadas gastaron y gastan una parte enorme y cada vez mayor de sus ingresos en la recompra de accio- nes, y as&iacute; manipulan los precios e impulsan el valor de las opciones sobre acciones, que guardan una relaci&oacute;n estrecha con los salarios ejecutivos. Y, m&aacute;s recientemente, Lazonick demostr&oacute; que, entre 2003 y 2012, las empresas que cotizan en Bolsa incluidas en el &iacute;ndice S&amp;P 500 utilizaron el 54% de sus ganancias (alrededor de US$4.400.000.000.000) para la re- compra de acciones. Ese gasto se realiz&oacute; en detrimento de la inversi&oacute;n y la innovaci&oacute;n, como tambi&eacute;n puede observarse en la creciente proporci&oacute;n de recompras de acciones sobre el gasto en I+D de las empresas de la lista Fortune.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones se habla de este cortoplacismo en el comportamiento empresarial como si fuera una imposici&oacute;n de las fuerzas inevitables del &ldquo;mercado&rdquo;; pero es importante reconocer que el cortoplacismo no es una caracter&iacute;stica del capitalismo o de los mercados <em>per se</em>, sino un resultado de tipos peculiares de estructuras de gobierno corporativo, modelos de propiedad y culturas financieras. Los mercados se entienden mejor como resultado de interacciones entre diferentes agentes econ&oacute;micos. El cortoplacismo es un reflejo de los contundentes cambios que ocurrieron en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, sobre todo en los Estados Unidos y el Reino Unido, pero no hay nada inevitable o universal en ellos. De hecho, la bibliograf&iacute;a sobre las &ldquo;variedades de capitalismo&rdquo; demuestra que los negocios y las finanzas tradicionalmente se estructuraron de manera muy distinta en Jap&oacute;n y Alemania, por ejemplo, y en todas las econom&iacute;as pueden encontrarse empresas con perspectivas de inversi&oacute;n a largo plazo. Solo conseguiremos explicar el modo en que las empresas contribuyen al crecimiento a largo plazo o lo socavan si entendemos las formas concretas en que son gobernadas y los distintos comportamientos de mercado que resultan de ello.
    </p><p class="article-text">
        Esta cuesti&oacute;n remite al sector privado por s&iacute; solo, y tambi&eacute;n a su relaci&oacute;n con el Estado: el &ldquo;acuerdo&rdquo; entre el gobierno y las empresas. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, esta relaci&oacute;n presenta cada vez m&aacute;s lo que podr&iacute;a describirse como caracter&iacute;sticas &ldquo;parasitarias&rdquo;, ya que el sector empresarial privado presiona a los gobiernos para que debiliten las regulaciones y reduzcan los impuestos sobre las ganancias de capital, al mismo tiempo que reduce su participaci&oacute;n en la inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n b&aacute;sica y, por lo tanto, aumenta la dependencia del gasto p&uacute;blico en esta &aacute;rea. El crecimiento futuro necesitar&aacute; una forma totalmente diferente de colaboraci&oacute;n entre los sectores p&uacute;blico y privado, caracterizada por una simbiosis sana que sea sostenible a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        * <em>Economista. directora del Instituto para Innovaci&oacute;n y Prop&oacute;sito P&uacute;blico en&nbsp;</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>University College London</em></span><em>&nbsp;(UCL) y el RM Phillips Chair en Econom&iacute;a de Innovaci&oacute;n en la&nbsp;</em><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Universidad de Sussex</em></span><em>.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana Mazzucato]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/capitalismo-posible_129_10017101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Mar 2023 04:36:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/649c6139-1a12-484c-a411-dafef235bed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1068275.jpg" length="120728" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/649c6139-1a12-484c-a411-dafef235bed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1068275.jpg" type="image/jpeg" fileSize="120728" width="2721" height="1531"/>
      <media:title><![CDATA[Otro capitalismo tiene que ser posible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/649c6139-1a12-484c-a411-dafef235bed0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1068275.jpg" width="2721" height="1531"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mariana Mazzucato,Investigación y Desarrollo,Estado,Mercados]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
