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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Francis Ford Coppola]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/francis-ford-coppola/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Francis Ford Coppola]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La cuerda de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuerda-vida_129_11553959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/325f0aaa-44f3-419d-b49e-4c9c327a4589_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cuerda de la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gesto profundamente contracultural de "Un puñado de flechas", el nuevo libro de María Gainza, es el de examinar y disfrutar de ese azar que es la vida del artista: no buscarle el secreto ni la autenticidad, no intentar desentrañar qué es aquello que se necesita para seguir produciendo. </p></div><p class="article-text">
        Leer&iacute;a una lista de supermercado si la escribiera <strong>Mar&iacute;a Gainza</strong>, pero si a veces demoro un par de semanas o incluso meses en arrancar sus libros cuando llegan a mis manos es porque siento que leerla a ella, como a <strong>Rachel Cusk</strong>, a <strong>Vivian Gornick</strong> o a <strong>Nora Ephron</strong> es un poco hacer trampa. Tengo una parte kantiana de mi mente que siente que las cosas importantes tienen que molestarme un poco para ense&ntilde;arme algo; y leer a Gainza jam&aacute;s me molesta. Todo en la experiencia de leerla me resulta terso y suave: no es porque se repita, no es porque sea predecible, todo lo contrario, &eacute;sas son el tipo de piedras en el zapato que me van empantanando la lectura de un libro. Es sencillamente que s&eacute; que me va a gustar, que me va a sorprender, que me lo voy a devorar. La conciencia de que tiene todo lo que necesito y tambi&eacute;n algo m&aacute;s, algo que deja sin decir, sin cerrar, y que yo siempre vengo a arruinar con mis interpretaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En <em>Un pu&ntilde;ado de flechas</em>, eso que Mar&iacute;a Gainza tiene la delicadeza de nunca terminar de nombrar es la pregunta por el paso del tiempo. Igual que <em>El nervio &oacute;ptico</em>, libro que comparte universo y registro con &eacute;ste, Gainza empieza el libro con un ensayo que tiene una clave de lectura para leer todos los dem&aacute;s. En <em>El nervio &oacute;ptico</em>, el primer texto terminaba enunciando el procedimiento del libro, con la sencillez de quien esconde la carta robada sobre el escritorio: &ldquo;uno escribe algo para otra cosa&rdquo;, as&iacute; pon&iacute;a. El primer texto de <em>Un pu&ntilde;ado de flechas</em>, que se llama &ldquo;El carcaj y las flechas doradas&rdquo;, explica un concepto que le ense&ntilde;&oacute; a Gainza nadie m&aacute;s y nadie menos que <strong>Francis Ford Coppola</strong> una noche en el Rodney, el bar de Chacarita: &ldquo;Vos sab&eacute;s&rdquo;, le dijo Coppola a Gainza, &ldquo;el artista viene al mundo con un carcaj que contiene un n&uacute;mero limitado de flechas doradas (...) Puede lanzar todas sus flechas de joven, o lanzarlas de adulto, o incluso ya de viejo. (...) Y s&oacute;lo al final de una vida se puede evaluar la periodicidad de los lanzamientos&rdquo;. Gainza le pregunta a Coppola si el artista tiene control en el lanzamiento de esas flechas, si puede decidir cu&aacute;ndo lo hace: &ldquo;No mucho&rdquo;, le contesta &eacute;l. &ldquo;<em>It just happens</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Gainza recordar&iacute;a este intercambio a&ntilde;os despu&eacute;s: ella ya era adulta y madre cuando un c&uacute;mulo de circunstancias la llevaron a terminar tomando pisco sour con su marido, su beba y Francis Ford Coppola a pasos del Parque Los Andes, pero no hab&iacute;a empezado su carrera de escritora. No hab&iacute;a lanzado todav&iacute;a su primera flecha. La imagen parece volver en este libro, que viene ya despu&eacute;s de muchos: la parte que ella no enuncia es la pregunta que todos nos hacemos, la de cu&aacute;ntas flechas nos quedar&aacute;n. Es una pregunta espec&iacute;fica que nos hacemos quienes escribimos, supongo: cu&aacute;ntos ases bajo la manga tendr&eacute; todav&iacute;a, cu&aacute;ndo dejar&aacute; de dar agua el pozo del que siempre siento que estoy sacando la &uacute;ltima gota. Es tambi&eacute;n una pregunta m&aacute;s general sobre la cuerda de la vida, y a lo largo del libro, Gainza parece examinarla de manera oblicua tambi&eacute;n en este sentido: cuando se pregunta por el sentido de una colecci&oacute;n de arte, o incluso por la narrativa de una vida, lo que est&aacute; haciendo de alguna manera es poner en escena distintas versiones de esta b&uacute;squeda por el sentido, esta sensaci&oacute;n de intentar ponerle a lo inesperado de la existencia un borde que solo puede aparecer cuando ya no estamos ah&iacute; para entenderlo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gainza escribió ya alguna vez cómo se liberó de los imperativos de su clase. En &quot;Un puñado de flechas&quot; cuenta cómo se liberó de ciertos imperativos del mercado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando pienso en lo que se perder&iacute;a si el arte pasara a ser todo producido por inteligencias artificiales (o por figuras encarnadas por humanos pero enteramente inventadas por empresas, que es casi lo mismo, en el fondo: no es una cuesti&oacute;n de ADN, ni de venas ni de sangre), pienso en que una de las cosas m&aacute;s valiosas que tienen los autores es que viven en el tiempo y que podemos leer la sucesi&oacute;n de sus obras como un relato: ver su juventud, sus b&uacute;squedas, lo que emerge despu&eacute;s de un bloqueo o de un per&iacute;odo de silencio largo, las inquietudes que se le gastan, las que aparecen, las que nunca lo abandonan. 
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n sentido pienso que esto que le dijo Coppola a Gainza habla tambi&eacute;n de su trabajo, el de Gainza digo, el trabajo de cr&iacute;tica de arte que viene ejerciendo desde antes de ser escritora y que todo indica que la acompa&ntilde;ar&aacute; toda la vida. Solo al final de una vida se puede evaluar la periodicidad de los lanzamientos: y para cuando eso pasa el artista ya no est&aacute;, de modo que ese trabajo es esencialmente el trabajo del cr&iacute;tico. Pienso, tambi&eacute;n, en lo otro que pasa con el tiempo, que es aprender cosas que uno ni sabe que sabe: la sabidur&iacute;a, ese conocimiento intransmisible del cuerpo sobre el amor y sobre el poder y sobre la experiencia en general que no puede traducirse en informaci&oacute;n y por eso nunca podr&iacute;a llegar a saberlo nadie que no tenga que soportar vivir en un cuerpo por todos estos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Un pu&ntilde;ado de flechas</em> habla de todo esto sin discursos motivacionales, sin ense&ntilde;anzas: Gainza no quiere decirnos que todo es siempre posible, ni darnos ning&uacute;n consejo para mantener las fechas disponibles despu&eacute;s de los treinta o de los cuarenta o de la marca arbitraria que sea. El gesto profundamente contracultural de <em>Un pu&ntilde;ado de flechas</em> es el de examinar y disfrutar de ese azar que es la vida del artista: no buscarle el secreto ni la autenticidad, no intentar desentra&ntilde;ar qu&eacute; es aquello que se necesita para seguir produciendo. Lo que hace el libro es mirar, como se mira en un museo, la maravilla del paso del tiempo, las oportunidades tomadas y las despercidiadas. Lo hace con la tranquilidad de quien se entrega al descontrol mitad porque es lo &uacute;nico que se puede hacer, mitad porque en el coraz&oacute;n de su narradora late una intuici&oacute;n muy &iacute;ntima de que de esa manera aparece la autenticidad mucho m&aacute;s que si se la busca en alguna instancia &uacute;ltima, en un viaje de ayahuasca, en un casamiento, en lo que sea. 
    </p><p class="article-text">
        Gainza escribi&oacute; ya alguna vez c&oacute;mo se liber&oacute; de los imperativos de su clase; en <em>Un pu&ntilde;ado de flechas</em> cuenta c&oacute;mo se liber&oacute; de ciertos imperativos del mercado, y de cierta narrativa burguesa, juvenilista y predecible de la carrera del artista. Mucha gente se va de mundos, y eso siempre te ense&ntilde;a algo, pero lo que se ve en este libro es que Gainza no se fue de un mundo para conquistar otro. Se fue del goce aburrido de la conquista.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cuerda-vida_129_11553959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jul 2024 03:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[María Gainza,Rachel Cusk,Vivian Gornick,Nora Ephron,Francis Ford Coppola]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Festival de Cannes 2024: “Megalopolis”, el testamento y el legado de Francis Ford Coppola]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/festival-cannes-2024-megalopolis-testamento-legado-francis-ford-coppola_1_11373666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00820748-c3a3-4128-b8e5-35b722e88940_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Festival de Cannes 2024: “Megalopolis”, el testamento y el legado de Francis Ford Coppola"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la película que el célebre director estadounidense viene maquinando desde hace más de cuatro décadas, un gran sueño para el que apostó a lo grande. El film llegó aquí en medio de polémicas, trascendidos, chimentos y denuncias. La estética retrofuturista y las luchas dentro de y entre familias, un rasgo del director de El Padrino y Apocalipsis Now.</p><p class="subtitle">Diego Battle - Intercepted, la cara oculta de la guerra: un film construido con postales ucranianas y la voz de los soldados rusos</p></div><p class="article-text">
        Si el a&ntilde;o pasado la pel&iacute;cula m&aacute;s esperada en el Festival de Cannes fue &ldquo;Los asesinos de la luna&rdquo;, de Martin Scorsese, en esta 77&ordf; edici&oacute;n que comenz&oacute; el martes &uacute;ltimo el film sobre el que todos especulaban y comentaban de antemano era &ldquo;Megalopolis&rdquo;, de Francis Ford Coppola. Tiene su l&oacute;gica: ambos son autores insoslayables y aut&eacute;nticos mitos vivientes. Y, se sabe, la cinefilia en general y los franceses en particular tienen una admiraci&oacute;n profunda, casi reverencial, por estos maestros (de 81 y 85 a&ntilde;os, respectivamente) que junto con Brian De Palma, George Lucas, Steven Spielberg y varios otros tomaron por asalto a Hollywood durante la gloriosa d&eacute;cada de 1970.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Megalopolis&rdquo; es la pel&iacute;cula que Coppola viene maquinando desde hace m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas, un gran sue&ntilde;o para el que apost&oacute; &mdash;como tantas veces en su carrera&mdash; a lo grande. De hecho, <strong>financi&oacute; los US$120 millones que cost&oacute; de su propio bolsillo</strong>, vendiendo para ello parte de los famosos vi&ntilde;edos que han sido su sustento y lo han salvado varias veces de la bancarrota.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula lleg&oacute; a Cannes en medio de pol&eacute;micas, trascendidos, chimentos y denuncias: que Coppola ech&oacute; de mala manera al equipo de arte en medio del rodaje, que el director tuvo comportamientos inapropiados hacia algunas mujeres (lo public&oacute; hace pocos d&iacute;as el prestigioso diario ingl&eacute;s The Guardian), que ninguno de los estudios de Hollywood ni las principales plataformas de <em>streaming</em> se anim&oacute; a desembolsar US$100 millones (y otro tanto en publicidad) por un film al que consideran muy poco comercial. Por eso, las notas de las &uacute;ltimas horas en medios del ambiente como Variety ten&iacute;an t&iacute;tulos contundentes como este: &ldquo;&iquest;Podr&aacute; Cannes salvar a 'Megalopolis'?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y esta &eacute;pica de 138 minutos finalmente tuvo esta tarde su premi&egrave;re mundial en la m&iacute;tica Sala Lumi&egrave;re con la presencia de Coppola y de buena parte del elenco: Adam Driver, Nathalie Emmanuel, Aubrey Plaza, Shia LaBeouf, Giancarlo Esposito, Chloe Fineman, D.B Sweeney, Laurence Fishburne y John Voight, entre otros. La proyecci&oacute;n termin&oacute; con la platea de pie ofreci&eacute;ndole una ovaci&oacute;n que dur&oacute; siete minutos, pero cr&iacute;ticas m&aacute;s bien divididas.
    </p><p class="article-text">
        Presentada como una &ldquo;f&aacute;bula&rdquo; (ese es el t&eacute;rmino que figura como subt&iacute;tulo debajo de &ldquo;Megal&oacute;polis&rdquo;), <strong>esta pel&iacute;cula de est&eacute;tica retrofuturista est&aacute; ambientada en Nueva Roma</strong> (una Manhattan con una impronta m&aacute;s propia de imperio romano) y tiene como protagonista a C&eacute;sar Catalina (Adam Driver), un arquitecto, cient&iacute;fico, fil&oacute;sofo y genio eg&oacute;latra no siempre comprendido (claro alter ego de Coppola) cuya obsesi&oacute;n es construir una ciudad y una sociedad ut&oacute;pica (aunque lo que aparece en pantalla es m&aacute;s bien dist&oacute;pico).
    </p><p class="article-text">
        El film aborda cuestiones recurrentes en el cine de Coppola como <strong>las luchas dentro de y entre familias, la cuesti&oacute;n del tiempo (en la primera escena C&eacute;sar logra detenerlo), la violencia propia de la ambici&oacute;n desmedida</strong> y de una din&aacute;mica a todas luces disfuncional. Fiestas dionis&iacute;acas, duelos propios de un coliseo romano, manifestaciones callejeras y desfiles, explosiones e implosiones (edificios que son derrumbados), caos financiero y sat&eacute;lites que est&aacute;n por caer a la Tierra nos presentan un colapso que parece inminente y que C&eacute;sar intentar&aacute; detener y remediar con sus teor&iacute;as y proyectos.
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                Una escena de “Megalopolis”, de Francis Ford Coppola.                            </span>
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        Los rivales (n&eacute;mesis) del protagonista son el alcalde de la ciudad Frank Cicero / Cicer&oacute;n (Giancarlo Esposito) y el rey de las finanzas Hamilton Crassus III (Jon Voight), mientras que su amante es Wow Platinum (Aubrey Plaza), aunque la gran historia de amor de C&eacute;sar ser&aacute; con Julia Cicero (Nathalie Emmanuel), quien no es otra que la hija del alcalde.
    </p><p class="article-text">
        Si &ldquo;Megalopolis&rdquo; planteaba en principio un claro un esp&iacute;ritu sat&iacute;rico, hay que indicar que el film nunca resulta demasiado gracioso ni punzante en ese sentido, sino m&aacute;s bien todo lo contrario: dominado por constantes citas a grandes pensadores, por di&aacute;logos altisonantes y subrayados, y por una tendencia a la sobreactuaci&oacute;n, <strong>se aleja por completo de cualquier atisbo de realismo o naturalismo para abrazar con fuerza aquella idea de f&aacute;bula</strong>. De todas maneras, las alegor&iacute;as, simbolismos y paralelismos con la realidad son m&aacute;s que evidentes: en el ascenso de Clodio Pulcher (Shia LaBeouf), un l&iacute;der populista que incentiva y se beneficia del creciente descontento, puede verse algo del fen&oacute;meno Donald Trump y otros similares de estos tiempos en diferentes latitudes.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de ver y analizar &ldquo;Megalopolis&rdquo; (que incluy&oacute; la sorpresiva aparici&oacute;n en vivo sobre el escenario y en plena proyecci&oacute;n de un locutor que &ldquo;interact&uacute;a&rdquo; con el personaje de Driver) deja sensaciones encontradas, profundas contradicciones porque tiene unas cuantas escenas deslumbrantes y momentos de indudable inspiraci&oacute;n visual e intelectual, pero ese entusiasmo se desvanece casi de inmediato y por completo en otros pasajes que resultan banales, torpes y burdos en su est&eacute;tica, sus di&aacute;logos y sus reflexiones. As&iacute; de desconcertante es este regreso del director de la saga de &ldquo;El Padrino&rdquo;, &ldquo;Apocalipsis Now&rdquo;, &ldquo;La conversaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;La ley de la calle&rdquo;. Lejos de las cimas de aquellas obras maestras, &ldquo;Megal&oacute;polis&rdquo; s&iacute; queda, de todas maneras, como su pel&iacute;cula m&aacute;s personal, la que siempre so&ntilde;&oacute;, la que se apreciar&aacute; como su testamento f&iacute;lmico, su legado no solo cinematogr&aacute;fico sino como una reflexi&oacute;n sobre los grandes problemas de este mundo que siempre le han preocupado y ahora, con todos sus hallazgos y sus traspi&eacute;s, finalmente pudo abordar y compartir.
    </p><p class="article-text">
        <em>DB/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Batlle]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/festival-cannes-2024-megalopolis-testamento-legado-francis-ford-coppola_1_11373666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2024 22:36:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Festival de Cannes 2024: “Megalopolis”, el testamento y el legado de Francis Ford Coppola]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espectáculos,Cine,Festival de Cannes,Francis Ford Coppola]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Festival de Cannes 2024: La combinación perfecta entre cine, política, prestigio, polémicas mediáticas y glamour]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/festival-cannes-2024-combinacion-perfecta-cine-politica-prestigio-polemicas-mediaticas-glamour_1_11364110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c0b22f5-46b2-47b5-9eca-ca946ef025b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Festival de Cannes 2024: La combinación perfecta entre cine, política, prestigio, polémicas mediáticas y glamour"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la previa a la inauguración,Thierry Frémaux, delegado artístico, habló de Gaza, del regreso de Lula al poder y, aunque sin nombrarlo, se refirió a  Javier Milei y sus políticas de ajuste a la cultura. Todo en el principal festival de cine del mundo.</p><p class="subtitle">Viggo Mortensen: “El pueblo argentino es de los más resilientes. Tiene más aguante que casi cualquiera”</p><p class="subtitle">Oliver Stone presentará su documental sobre Lula da Silva en el Festival de Cannes</p></div><p class="article-text">
         Gaza, Ucrania e Ir&aacute;n, la figura de Trump y el #MeToo, el Brasil de Lula y la Argentina de Milei,&nbsp;huelgas y manifestaciones... Podr&iacute;a ser el sumario para definir la tapa de cualquier diario de referencia mundial, pero fue el temario que este lunes 13 abord&oacute; en sus respuestas Thierry Fr&eacute;maux, delegado art&iacute;stico del Festival de Cannes, durante la tradicional conferencia de prensa que se organiza el d&iacute;a previo al inicio de cada edici&oacute;n (ma&ntilde;ana comienza la n&uacute;mero 77 con la proyecci&oacute;n de &ldquo;Le Deuxi&egrave;me Acte&rdquo;, comedia de Quentin Dupieux con L&eacute;a Seydoux, Vincent Lindon, Louis Garrel y Rapha&euml;l Quenard).
    </p><p class="article-text">
        Es que el principal festival del mundo se alimenta cada a&ntilde;o de la mixtura, la convivencia, la combinaci&oacute;n (y a veces de una ca&oacute;tica acumulaci&oacute;n) de eventos y celebraciones, de estrellas en la alfombra roja (durante la apertura habr&aacute; un tributo a <strong>Meryl Streep</strong>), pero tambi&eacute;n de las pol&eacute;micas que lo tienen como catalizador y amplificador. 
    </p><p class="article-text">
        <strong> La f&oacute;rmula, el c&oacute;ctel, la cosecha 2024 incluir&aacute; regresos de grandes autores</strong> (<strong>Francis Ford Coppola</strong>, por ejemplo, estrenar&aacute; en Competencia Oficial &ldquo;Megal&oacute;polis&rdquo;, la &eacute;pica futurista de 120 millones de d&oacute;lares que &eacute;l financi&oacute; de su bolsillo vendiendo parte de sus vi&ntilde;edos y que a&uacute;n no tiene distribuci&oacute;n asegurada en los Estados Unidos) y producciones de Hollywood (la precuela <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/furiosa-nueva-pelicula-saga-mad-max-presentara-festival-cannes_1_11233990.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Furiosa: de la saga de Mad Max&rdquo;;</a> y &ldquo;Horizon&rdquo;, primera entrega de los westerns sobre la historia de los Estados Unidos dirigidos y protagonizados por <strong>Kevin Costner</strong>), pero tambi&eacute;n un <strong>documental de Oliver Stone sobre Lula</strong>; &ldquo;The Invasion&rdquo;, film de no ficci&oacute;n de Sergei Loznitsa sobre la invasi&oacute;n rusa a Ucrania; una historia de travestis y transexuales ambientada entre Gaza y Tel Aviv (&ldquo;La belle de Gaza&rdquo;, de Yolande Zauberman); y &ldquo;The Apprentice&rdquo;, film del iran&iacute; Ali Abassi sobre el ascenso de un joven <strong>Donald Trump </strong>(Sebastian Stan) junto a Ivana (Maria Bakalova) y su mentor Roy Cohn (Jeremy Strong).
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                Megalopolis, de Francis Ford Coppola con Adam Driver y Zendaya.                            </span>
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         Aunque en muchas de sus respuestas &ndash;como todo buen diplom&aacute;tico&ndash; Fr&eacute;maux evit&oacute; dar definiciones tajantes e inc&oacute;modas para algunos, Cannes no deja pasar ninguna oportunidad de sumarse o darle visibilidad a distintos movimientos. As&iacute; como en 2019 program&oacute; &ldquo;Que sea ley&rdquo;, documental de Juan Solanas, e invit&oacute; a varias referentas de la denominada Marea Verde en medio de la discusi&oacute;n parlamentaria por el aborto legal en la Argentina, este a&ntilde;o sum&oacute; a &uacute;ltimo momento &ldquo;Moi aussi&rdquo; (Me Too), cortometraje en el que la directora, guionista, actriz y activista Judith Godr&egrave;che denuncia los abusos en la industria audiovisual francesa que alguna vez tuvo en el foco de la tormenta a cineastas como Beno&icirc;t Jacquot, Jacques Doillon, Philippe Garrel y ahora llega hasta al actual director del CNC (el equivalente local del INCAA), Dominique Boutonnat, quien est&aacute; por enfrentar un juicio en tribunales pero se niega a renunciar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras en los alrededores se preparan manifestaciones del #MeToo o contra Israel y persisten amenazas concretas de huelgas por parte de los trabajadores del festival con contratos eventuales (incluidos varios proyectoristas) que &ndash;con el apoyo de centrales sindicales como la UGT&ndash; reclaman mejoras en sus condiciones de trabajo, la ciudad comenz&oacute;&nbsp;este lunes a vivir esa din&aacute;mica tan particular con miles de personas arrastrando las rueditas de sus valijas rumbo a todo tipo de hoteles y departamentos que albergar&aacute;n durante las pr&oacute;ximas dos semanas a los m&aacute;s de 35.000 acreditados provenientes de 160 pa&iacute;ses que tienen tanto el festival como el March&eacute; du Film (el mercado m&aacute;s grande del mundo que se desarrolla de forma simult&aacute;nea y en el que se compran y se venden m&aacute;s de 4.000 t&iacute;tulos). <strong>Una marat&oacute;n de proyecciones en el Palais des Festivals y varias otras salas de la ciudad, de fiestas en hoteles de lujo como el Martinez o el Carlton, en playas privadas o a bordo de yates en noches interminables donde impera la ostentaci&oacute;n aun en tiempos de crisis. </strong>
    </p><p class="article-text">
         Mientras se espera un March&eacute; con muy buenos negocios (una recuperaci&oacute;n ya casi total luego de la pandemia), <strong>Argentina est&aacute; tambi&eacute;n en el centro de la escena, pero por razones opuestas: cruzarse con alg&uacute;n colega europeo significa ya no solo recibir un saludo sino una suerte de p&eacute;same. Nadie entiende c&oacute;mo un gobierno puede destruir en tan poco tiempo una industria como la audiovisual que, con una inversi&oacute;n p&uacute;blica m&iacute;nima, es desde hace d&eacute;cadas referencia a nivel mundial. </strong>As&iacute; lo expres&oacute; el propio Fr&eacute;maux durante la conferencia de prensa al celebrar el regreso del cine brasile&ntilde;o a los primeros planos gracias a la vuelta de Lula al gobierno en lugar de Bolsonaro y lamentar como contrapartida los brutales recortes en la Argentina, donde el INCAA hoy est&aacute; cerrado y el sector, pr&aacute;cticamente paralizado desde hace medio a&ntilde;o.
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                The Apprentice, con Sebastian Stan como Donald Trump                            </span>
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         De todas formas, el cine nacional se las ingeni&oacute; para colar varios t&iacute;tulos muy valiosos en esta edici&oacute;n tanto en la selecci&oacute;n oficial como en las muestras paralelas:<a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/transmitzvah-argentino-daniel-burman-estrenara-festival-cannes_1_11323901.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;Transmitzvah&rdquo;, de Daniel Burman</a>; &ldquo;Algo viejo, algo nuevo, algo prestado&rdquo;, de Hern&aacute;n Rosselli; &ldquo;Los domingos mueren m&aacute;s personas&rdquo;, de &shy;Iair Said; &ldquo;Sim&oacute;n de la monta&ntilde;a&rdquo;, de Federico Luis; &ldquo;Gloomy Eyes&rdquo;, de Fernando Maldonado y Jorge Tereso; el corto &ldquo;Nuestra sombra&rdquo;, de Agustina S&aacute;nchez Gavier; y el cl&aacute;sico restaurado &ldquo;Rosaura a las diez&rdquo;, de Mario Soffici, dar&aacute;n muestra de una vitalidad, diversidad y continuidad que hoy est&aacute; en muy serio riesgo (la presencia en 2025 podr&iacute;a ser nula).
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                Transmitzvah, de Daniel Burman con Penélope Guerrero y Juan Minujín.                            </span>
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        Fr&eacute;maux tambi&eacute;n abord&oacute; durante su encuentro con la prensa el buen presente de la producci&oacute;n china (se aguarda con muchas expectativas el estreno mundial de &ldquo;Caught by the Tides&rdquo;, film del notable realizador Jia Zhangke que retrata desde una &oacute;ptica feminista los profundos cambios de esa sociedad durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas) y la situaci&oacute;n del director iran&iacute; Mohammad Rasoulof, quien acaba de huir de su pa&iacute;s rumbo a un paradero desconocido en Europa luego de ser condenado a ocho a&ntilde;os de prisi&oacute;n, azotes, multa y confiscaci&oacute;n de bienes por filmar &ldquo;The Seed of the Sacred Fig&rdquo;, largometraje que se presentar&aacute; tambi&eacute;n aqu&iacute; en la lucha por la codiciada y consagratoria Palma de Oro.
    </p><p class="article-text">
         Pero, claro, no todo es controversia en el festival m&aacute;s importante del planeta. A &uacute;ltimo momento Fr&eacute;maux anunci&oacute; que Cannes se sumar&aacute; a la celebraci&oacute;n de Par&iacute;s como inminente sede de los Juegos Ol&iacute;mpicos con la proyecci&oacute;n de &ldquo;Olympiques! La France des Jeux&rdquo;, documental deportivo (durante la funci&oacute;n arribar&aacute; la llama ol&iacute;mpica) que se suma a otro ya programado como &ldquo;Nasty&rdquo;, sobre el brillante tenista rumano Ilie Nastase. Tambi&eacute;n habr&aacute; tres&nbsp;largometrajes locales de animaci&oacute;n como &ldquo;La Plus Pr&eacute;cieuse des marchandises&rdquo;, de Michel Hazanavicius; &ldquo;Sauvages&rdquo;, de Claude Barras; y &ldquo;Angelo, dans la for&ecirc;t myst&eacute;rieuse&rdquo;, de Vincent Paronnaud y Alexis Ducord; mientras que los nuevos films de Paolo Sorrentino, Paul Schrader, Jacques Audiard, Sean Baker, David Cronenberg, Miguel Gomes, Yorgos Lanthimos, Andrea Arnold y Arnaud Desplechin tratar&aacute;n de convertirse en lo que &ldquo;Anatom&iacute;a de una ca&iacute;da&rdquo;, &ldquo;La zona de inter&eacute;s&rdquo;, &ldquo;Los asesinos de la luna&rdquo; y &ldquo;D&iacute;as perfectos&rdquo; fueron a nivel de cr&iacute;tica, p&uacute;blico y premios luego de su estreno en Cannes 2023. Porque, se sabe, no hay mejor (o peor) plataforma de lanzamiento para un film de autor que este festival enclavado en una paradis&iacute;aca zona de la Costa Azul. Cannes &ndash;el &uacute;nico que no negocia condiciones con Netflix pero acaba de sumar una competencia inmersiva para incorporar todo lo relacionado con la realidad virtual, la inteligencia artificial y las nuevas tendencias est&eacute;ticas y tecnol&oacute;gicas&ndash; puede exaltar, consagrar, reciclar o hundir la carrera de un artista. M&aacute;s all&aacute; de esas tentaciones, promesas y riesgos, nadie quiere perderse la cita. La repercusi&oacute;n a escala global propia de este aut&eacute;ntico mundial del cine.
    </p><p class="article-text">
        <em>DB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Batlle]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/festival-cannes-2024-combinacion-perfecta-cine-politica-prestigio-polemicas-mediaticas-glamour_1_11364110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 May 2024 20:19:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Festival de Cannes 2024: La combinación perfecta entre cine, política, prestigio, polémicas mediáticas y glamour]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Festival de Cannes,Meryl Streep,Francis Ford Coppola,Juan Minujín,Oliver Stone]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Roger Corman, prolífico director de serie B, mentor de Francis Ford Coppola y maestro de Tarantino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/muere-roger-corman-prolifico-director-serie-b-mentor-francis-ford-coppola-maestro-tarantino_1_11360710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22651d05-2293-48de-90cf-6a77e49c9122_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Roger Corman, prolífico director de serie B, mentor de Francis Ford Coppola y maestro de Tarantino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corman, que recibió el Oscar honorífico en 2009, es considerado el descubridor y mentor de muchos de los grandes cineastas que marcaron el cine y que posteriormente fueron conocidos como el Nuevo Hollywood. El cineasta realizó célebres adaptaciones de relatos de Edgar Allan Poe en los años 60</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El legendario cineasta y productor Roger Corman falleci&oacute; el pasado 9 de mayo a los 98 a&ntilde;os, seg&uacute;n se ha conocido este s&aacute;bado. Con cientos de pel&iacute;culas en su haber, se convirti&oacute; en el rey del cine de bajo presupuesto m&aacute;s influyente. Una larga filmograf&iacute;a, especialmente como productor, donde &eacute;l mismo estimaba que hab&iacute;a hecho casi 500 pel&iacute;culas, pero tambi&eacute;n como director, con 50 filmes detr&aacute;s de la c&aacute;mara. 
    </p><p class="article-text">
        Su incre&iacute;ble carrera, su forma de hacer cine y su legado quedaron tambi&eacute;n en su libro <em>C&oacute;mo hice cien pel&iacute;culas en Hollywood </em>y nunca perd&iacute; un centavo, una de las mejores cr&oacute;nicas del cine en EEUU de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas donde contaba sus memorias y an&eacute;cdotas en el sector.
    </p><p class="article-text">
        Corman, que recibi&oacute; el Oscar honor&iacute;fico en 2009, es considerado el descubridor y mentor de muchos de los grandes cineastas que marcaron el cine y que posteriormente fueron conocidos como el Nuevo Hollywood. Francis Ford Coppola, que est&aacute; a punto de estrenar su nueva pel&iacute;cula en Cannes, debut&oacute; gracias a &eacute;l con un filme de bajo presupuesto llamado <em>Dementia 13. </em>Tambi&eacute;n otros realizadores como Scorsese o Jonathan Demme le agradecen haber apostado por ellos cuando todav&iacute;a no eran nadie en la industria con t&iacute;tulos como <em>El tren de Bertha </em>(1972) o<em> C&aacute;rcel caliente </em>(1974).
    </p><p class="article-text">
        Fueron estos directores los que se encargaron de reivindicar su figura y su importancia en el cine moderno. A aquellos que descubri&oacute; y dio la oportunidad de debutar se unen los que le consideran uno de los grandes de la historia, como Quentin Tarantino, cuyas pel&iacute;culas recuperan el esp&iacute;ritu del cine producido por Corman. De hecho, el director de <em>Pulp Fiction</em> entreg&oacute; junto a Corman uno de los premios del Festival de Cannes en una de sus &uacute;ltimas apariciones p&uacute;blicas.
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                Quentin Tarantino junto a Roger Corman en la última clausura del Festival de Cannes                            </span>
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        A Corman se le atribuye tambi&eacute;n haber encontrado a algunos de los mejores actores del cine, como el caso de Jack Nicholson, quien debut&oacute; en 1958 junto a Corman en <em>Grita, asesino </em>y que protagoniz&oacute; en 1963 la pel&iacute;cula<em> The Terror </em>junto a Boris Karloff. Nicholson fue el rostro habitual de las producciones de la compa&ntilde;&iacute;a de Corman, e incluso dirigi&oacute; algunas de ellas. Tambi&eacute;n produjo papeles para nombres como Robert de Niro, Bruce Dern y Ellen Burstyn, que comenzaron sus carreras en pel&iacute;culas de Corman. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, supo recoger corrientes contraculturales de los a&ntilde;os 60 o el papel de las drogas alucin&oacute;genas como en <em>The Trip, </em>protagonizada por Peter Fonda. Entre lo m&aacute;s apreciado de la carrera de Corman est&aacute; el ciclo de adaptaciones del escritor g&oacute;tico Edgar Allan Poe, como <em>The House of Usher, The Premature Burial, The Raven </em>o la c&eacute;lebre <em>The Masque of the Red Head, </em>muchas de ellas protagonizadas por Vincent Price.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sus pel&iacute;culas fueron revolucionarias e iconoclastas y capturaron el esp&iacute;ritu de una &eacute;poca. Cuando se le pregunt&oacute; c&oacute;mo le gustar&iacute;a que lo recordaran, dijo: 'Yo era cineasta, solo eso'&rdquo;, ha dicho la familia en <a href="https://variety.com/2024/film/news/roger-corman-dead-producer-independent-b-movie-1235999591/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un comunicado recogido por Variety</a>. El director John Carpenter, en un mensaje en X, ha admitido la evidente influencia que tuvo Corman sobre y &eacute;l y ha dicho que &ldquo;molde&oacute; mi infancia con pel&iacute;culas de ciencia ficci&oacute;n y epopeyas de Edgar Allen Poe&rdquo; y que &ldquo;fue un privilegio conocerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/muere-roger-corman-prolifico-director-serie-b-mentor-francis-ford-coppola-maestro-tarantino_1_11360710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 May 2024 14:15:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere Roger Corman, prolífico director de serie B, mentor de Francis Ford Coppola y maestro de Tarantino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roger Corman,Francis Ford Coppola,Quentin Tarantino,Cine Clase B]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para saber cómo es la soledad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/soledad_129_10578387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4721ced4-2282-4fce-8e55-ded8622d7d64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para saber cómo es la soledad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vida en sí no es ni buena ni mala, simplemente es. La vida social, en cambio, puede ser una fuente incesante de frustraciones. </p></div><p class="article-text">
        Siempre me impactaron las personas que saben c&oacute;mo estar solas. Hay algo en ese tipo de esp&iacute;ritu que me parece central para tener una buena vida. En ingl&eacute;s hay dos palabras para definir la soledad, una es <em>solitude</em>, que es la soledad deseada, y otra <em>loneliness</em>, que es la soledad que encierra, que no se desea y que aparta y a&iacute;sla.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para tener una soledad deseada, hay que llevarse bien con uno mismo, saber disfrutar incluso del aburrimiento, que puede ser un momento especial, como propon&iacute;a <strong>Mart&iacute;n Heidegger</strong>, en el que sentimos &ldquo;el peso del ser&rdquo;. Cuando era chico padec&iacute; muchos momentos de aburrimiento y s&eacute; que sal&iacute; de ellos potenciado: algo se me revelaba ah&iacute; que me daba cierta capacidad de frustraci&oacute;n para afrontar la vida. La vida en s&iacute; no es ni buena ni mala, simplemente es. La vida social, en cambio, puede ser una fuente incesante de frustraciones y cuanto m&aacute;s capacidad tengas de sobrellevarlas m&aacute;s feliz vas a ser.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pod&eacute;s alcanzar la iluminaci&oacute;n estando solo o estando entre la gente. Los libros siempre me parecieron instrumentos para estar entre la gente. Y los logros colectivos me parecen m&aacute;s potentes que los logros individuales. De mi recuerdo del f&uacute;tbol, una cosa que todav&iacute;a puedo valorar de esa pr&aacute;ctica -como hincha, espectador- es que el logro lo ten&iacute;an los otros -los jugadores- y la alegr&iacute;a la compart&iacute;a con la gente que estaba a mi lado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Borges, ir&oacute;nicamente, le puso de t&iacute;tulo a un libro de ensayos, <em>Historia de la eternidad</em>, justo lo que no se puede historizar porque no termina nunca. Pero hay un libro que acaba de salir en castellano que se llama <em>Una historia de la soledad</em>, de <strong>David Vincent</strong>. La soledad es algo muy real. Y Vincent se encarga en este libro ameno y muy bien datado, de dar cuenta de su trayecto hist&oacute;rico, sobre todo en la cultura inglesa. &iquest;La soledad es una epidemia de nuestra &eacute;poca? &iexcl;Cu&aacute;ndo y de qu&eacute; manera comenz&oacute; el deseo de desconectarse del mundo? &iquest;Vivir en la era digital ampl&iacute;a nuestra sociabilidad o nos deja cada vez m&aacute;s solos? Son algunas de las preguntas que se hace el autor.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El miedo de vivir es un camino que conduce a la soledad no deseada. Yo encuentro algo de eso en la matriz del budismo, que es un sincretismo del hindu&iacute;smo, una religi&oacute;n m&aacute;s antigua. Identificar el placer con el dolor y tener que tom&aacute;rselas lejos de la gente para, bajo la sombra del &aacute;rbol Bodhi, hallar la iluminaci&oacute;n y no tener que volver jam&aacute;s a la tierra, puede ser una manera despiadada del terror.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas que pueden estar a gusto solas, están capacitadas para estar bien con los demás. Y esa soledad sólo es potente si sirve para estar con la gente.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por un lado, seg&uacute;n mis investigaciones, nunca ninguna persona ha vuelto de la muerte. Es decir que, cuando morimos -otra de las cosas que pude comprobar y que tienen que aceptar los que no les gusta el spoiler-, se acaba todo. Por eso lo &uacute;nico que existe es el presente y hay que tratar de captarlo en un pu&ntilde;o con la potencia del haiku.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro de Vincent hay un largo cap&iacute;tulo sobre los poetas rom&aacute;nticos ingleses, que sal&iacute;an a perderse en la naturaleza para disfrutar cada momento en soledad, con sus propios pensamientos. <strong>William Wordsworth</strong> sol&iacute;a caminar por los lagos, porque cre&iacute;a que utilizaba los pies como lo hab&iacute;an hechos los cristianos y los fil&oacute;sofos antiguos. Caminar en soledad y pensar -algo que tambi&eacute;n hac&iacute;a Heidegger en la Selva negra- es uno de los placeres m&aacute;s extraordinarios que existen. M&aacute;s que el div&aacute;n, una pr&aacute;ctica potente para el psicoan&aacute;lisis deber&iacute;a ser ir caminando junto al paciente por un bosque. Recuerdo ahora largas caminatas por la ciudad junto a algunos amigos: eran momentos inolvidables, est&aacute;bamos juntos y, tambi&eacute;n, est&aacute;bamos solos, en un movimiento tan veloz como el de la luz de giro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>Rumble Fish</em>, la pel&iacute;cula de <strong>Francis Ford Coppola</strong>, Rusty James y su hermano, El Chico de la Moto, caminan un largo trecho hablando sobre&nbsp; su vida, cruzan un puente que los conduce a la ciudad y mientras caminan tratan de entenderse, de saber qui&eacute;nes son. Yo suelo desconfiar de cualquier pensamiento que no se me haya ocurrido caminando. No es necesario recorrer un bosque, basta con ir de la cama al living. Hay un dicho que me gusta mucho y que habla de la necesidad de caminar para traccionar la angustia &ldquo;el diablo nos quiere con los pies fr&iacute;os&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata de caminar por caminar. Hay toda una industria en torno de la infancia -de la infancia pudiente- que trata de que los chicos no se aburran nunca y los llenamos de cursos de todo. Tambi&eacute;n llevan mochilas inmensas al colegio: se trata de que no puedan moverse, cada nenita o nenito son su propio mito de S&iacute;sifo en el sistema educativo embrutecedor.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gentrificaci&oacute;n produce nuevas formas de soledad. Eso lo vio bien <strong>David Simon</strong> en sus series <em>The Wire</em>, <em>The Deuce</em>, <em>Show me a hero</em>. Las personas que pueden estar a gusto solas, est&aacute;n capacitadas para estar bien con los dem&aacute;s. Y esa soledad s&oacute;lo es potente si sirve para estar con la gente. La idea de viajar o moverte -si vos no est&aacute;s bien en soledad- no tiene sentido, porque como dice Montaigne en su ensayo sobre la soledad, citando a Horacio, por m&aacute;s que te alejes con el caballo m&aacute;s veloz, &ldquo;la negra inquietud va sentada tras el jinete&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/soledad_129_10578387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Oct 2023 03:01:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fabián Casas,Francis Ford Coppola,Soledad]]></media:keywords>
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