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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Mattio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/juan-mattio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Mattio]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Libros de mayo: Juan Mattio, Siri Hustvedt, Alan Pauls, Betina González y la mirada de Rep sobre Charly García]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-juan-mattio-siri-hustvedt-alan-pauls-betina-gonzalez-mirada-rep-charly-garcia_1_13215147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6649c5a6-1022-476f-8821-95b2c9d52628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros de mayo: Juan Mattio, Siri Hustvedt, Alan Pauls, Betina González y la mirada de Rep sobre Charly García"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diversos sellos editoriales anunciaron títulos nuevos que llegarán a las librerías a lo largo de todo el mes. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p><p class="subtitle">Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”</p></div><p class="article-text">
        Las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s anunciaron para mayo la llegada a las librer&iacute;as de una gran cantidad de lanzamientos. Entre ellos, se destacan novelas, libros de cuentos, biograf&iacute;as y ensayos. Entre muchos otros, a lo largo de todo el mes los lectores podr&aacute;n encontrarse con t&iacute;tulos de <strong>autores y autoras como Siri Hustvedt, Juan Mattio, Valeria Luiselli, el dibujante Miguel Rep, Alan Pauls, Juan Jos&eacute; Becerra, Gustavo Ferreyra, Betina Gonz&aacute;lez, Santiago Loza,  Fernanda Garc&iacute;a Lao, Jorge Consiglio y Nora Ephron</strong>, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong><em><strong> La naci&oacute;n de los sue&ntilde;os diurnos</strong></em><strong>, de Juan Mattio.</strong>&nbsp;&ldquo;Un fot&oacute;grafo de pueblo le da su archivo anal&oacute;gico con retratos familiares reunidos durante a&ntilde;os a un programador perturbado para que alimente a una IA generativa. <strong>Las animaciones resultantes de este proceso, una serie de videos sexuales elaborados sin consentimiento, tendr&aacute;n consecuencias de un alcance mayor que los evidentes dilemas morales implicados en la circulaci&oacute;n clandestina de contenido falso</strong>. La concatenaci&oacute;n de fuerzas tecnol&oacute;gicas y esot&eacute;ricas desatadas por ese episodio alterar&aacute; de manera definitiva la realidad, al hacer ingresar al mundo entidades extra&ntilde;as hechas de una sustancia que los investigadores llamar&aacute;n &lsquo;materia hipersticional&rsquo; y que recuerdan a los hr&ouml;nir, r&eacute;plicas o duplicados de objetos y seres perdidos descritos por <strong>Jorge Luis Borges</strong> en su cuento <em>Tl&ouml;n, Uqbar, Orbis Tertius</em>&rdquo;, adelant&oacute; el sello Caja Negra sobre este lanzamiento del escritor argentino <strong>Juan Mattio</strong>. Se trata de una novela que llega<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> luego de su muy comentada Materiales para una pesadilla</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al retomar las obsesiones que ocupaban el centro de su anterior novela, <strong>Juan Mattio</strong> conforma una suerte de d&iacute;ptico en torno a la cultura digital, los territorios de la inteligencia artificial, la fragmentaci&oacute;n de la memoria y las din&aacute;micas on&iacute;ricas. Si en Materiales para una pesadilla ya daba cuenta de la fragilidad ontol&oacute;gica de lo real, en La naci&oacute;n de los sue&ntilde;os diurnos Mattio profundiza en la crisis del sistema de verdad del que hoy somos testigos y se atreve a imaginar el colapso metaf&iacute;sico y civilizatorio que presagia&rdquo;, adelantaron desde la editorial.
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            <span class="title">
                La nación de los sueños diurnos, de Juan Mattio.                            </span>
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        <em><strong>La naci&oacute;n de los sue&ntilde;os diurnos</strong></em><strong>, de Juan Mattio, sali&oacute; por Caja Negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Historias de fantasmas</strong></em><strong>, de Siri Hustvedt.</strong> &ldquo;A punto de fallecer, <strong>Paul Auster </strong>le dijo a su esposa que quer&iacute;a convertirse en un fantasma, regresar para ver c&oacute;mo estaba, qu&eacute; escrib&iacute;a tras su partida o c&oacute;mo crec&iacute;a su nieto Miles. Y eso es lo que ha llegado a ser para <strong>Siri Hustvedt</strong>, una presencia siempre palpable y reconfortante: al oler su tabaco en casa, al sumergirse en sus libros y al rememorar una historia de amor y una comuni&oacute;n intelectual que dur&oacute; cuarenta y tres a&ntilde;os. <strong>En su obra m&aacute;s personal, Hustvedt reconstruye su uni&oacute;n legendaria con &eacute;l a trav&eacute;s de la textura desgarradora del duelo y el consuelo de un amor eterno.</strong> A medio camino entre el diario y la narraci&oacute;n literaria, el texto parte de documentos in&eacute;ditos de enorme valor, desde las notas que intercambiaron durante d&eacute;cadas hasta los &uacute;ltimos escritos de Paul Auster en forma de cartas a su nieto&rdquo;, adelantaron desde Seix Barral sobre este lanzamiento.
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                Historias de fantasmas, de Siri Hustvedt.                            </span>
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        <em><strong>Historias de fantasmas</strong></em><strong>, de Siri Hustvedt, sali&oacute; por Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Principio, medio, fin</strong></em><strong>, de Valeria Luiselli. </strong>&ldquo;Feltrinelli Editores comienza su andadura en Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica Latina con Principio, medio, fin, la esperad&iacute;sima nueva obra de <strong>Valeria Luiselli</strong>, siete a&ntilde;os despu&eacute;s de su aclamada Desierto sonoro. En la que posiblemente sea su obra m&aacute;s ambiciosa e &iacute;ntima, Valeria Luiselli <strong>narra el viaje de una madre y una hija por Sicilia, en un recorrido que atraviesa la memoria, el tiempo y los mitos</strong>&rdquo;, inform&oacute; este flamante sello en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta historia comienza el d&iacute;a en que una madre y su hija adolescente llegan a Sicilia, durante un verano de vientos impredecibles, repentinas tormentas y volcanes que amenazan con entrar en erupci&oacute;n. La madre acaba de dejar atr&aacute;s un divorcio dif&iacute;cil y sabe que es hora de encontrarle un nuevo inicio a su vida. Por ahora el plan es: equipaje ligero &mdash;una maleta gris y una verde&mdash; y no dejar de moverse hasta que cada cosa por fin caiga en su lugar. En <em>Principio, medio, fin</em>, las protagonistas excavan tambi&eacute;n en el tiempo en busca de una respuesta, y en su camino hacia los or&iacute;genes familiares, m&iacute;ticos y geol&oacute;gicos vislumbran un futuro posible que conecta a nietas y abuelas, mitos y piedras, escritura y memoria. <strong>C&aacute;lida, centelleante y po&eacute;tica, esta novela es una declaraci&oacute;n de amor a la imaginaci&oacute;n, esa fuerza luminosa capaz de darle sentido a nuestro paso fugaz por el mundo</strong>&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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                Principio, medio, fin, de Valeria Luiselli.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Principio, medio, fin</strong></em><strong>, de Valeria Luiselli, sali&oacute; por Feltrinelli Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong><em><strong> La vida en serio. Obra completa (1958-1997) Volumen 2</strong></em><strong>, de Juana Bignozzi. </strong>&ldquo;La intenci&oacute;n de esta edici&oacute;n es volver a poner en circulaci&oacute;n la po&eacute;tica completa de <strong>Juana Bignozzi</strong>, establecer sus poemarios en dos tomos e incluir textos in&eacute;ditos y materiales cr&iacute;ticos.<strong> Este segundo volumen de </strong><em><strong>La vida en serio</strong></em><strong> cierra la obra completa de Juana Bignozzi a la vez que devela un misterio: el de sus poemas de juventud.</strong> Se re&uacute;nen as&iacute; dos t&iacute;tulos inhallables, <em>Los l&iacute;mites </em>(1960) y <em>Tierra de nadie</em> (1962), as&iacute; como un extenso conjunto de poemas no incluidos en libros. El volumen incluye tambi&eacute;n <em>Mujer de cierto orden</em> (1967), <em>Regreso a la patria</em> (1989), <em>Interior con poeta</em> (1993) y <em>Partida de las grandes l&iacute;neas</em> (1997), junto con un estudio introductorio de <strong>Mart&iacute;n Prieto</strong>, valiosos paratextos de las ediciones originales y una cronolog&iacute;a a cargo de su bi&oacute;grafa <strong>Vanina Colagiovanni</strong>&rdquo;, informaron desde Adriana Hidalgo Editora sobre este lanzamiento de mayo, con edici&oacute;n al cuidado de <strong>Mercedes Halfon</strong>.
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                La vida en serio. Obra completa (1958-1997) Volumen 2, de Juana Bignozzi.                            </span>
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        <em><strong>La vida en serio. Obra completa (1958-1997) Volumen 2</strong></em><strong>, de Juana Bignozzi, sali&oacute; por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Diario chino</strong></em><strong>, de Santiago Loza. </strong>&ldquo;En la literatura y el cine, los viajes suelen ser el lugar donde ocurre alguna revelaci&oacute;n vital, pero afortunadamente esa clase de epifan&iacute;a no se da en este libro. <strong>En </strong><em><strong>Diario chino</strong></em><strong>, Santiago Loza llega a Shangh&aacute;i despu&eacute;s de a&ntilde;os de espera y lo que encuentra, lejos del imperativo del asombro, es un territorio opaco. Una distancia entre lo que ve y lo que puede sentir, entre el cuerpo que viaja y la mente que no termina de llegar.</strong> El <em>jet lag</em>, el dolor f&iacute;sico, la lengua ajena, la dificultad para orientarse. Todo en este libro conspira contra el mito del viaje como iluminaci&oacute;n. Pero ah&iacute;, en ese f&oacute;sforo mojado que es, por momentos, la inmensa China, algo verdadero emerge&rdquo;, apunta<strong> Josefina Licitra</strong> en la contratapa de esta publicaci&oacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-loza-iglesia-refugio-sensibilidad-queer-tiempo-castiga_1_11746320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del escritor y cineasta argentino Santiago Loza</a>. Llega este mes de la mano del sello Bosque Energ&eacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lejos de construir una cr&oacute;nica de lo ex&oacute;tico, Santiago registra una experiencia m&aacute;s inc&oacute;moda y f&eacute;rtil: la de no poder capturar eso que sucede. Frente a una ciudad desbordante de est&iacute;mulos, codificada de un modo casi ininteligible, la escritura se vuelve una de las pocas formas de mantenerse en eje. <strong>Con anotaciones fragmentarias, escenas m&iacute;nimas, un humor fino &mdash;como un alfiler que cae&mdash; y pensamientos huidizos que a veces incluso se corrigen a s&iacute; mismos, Santiago se corre de la obligaci&oacute;n de sorprenderse</strong> ante el mundo en el que entra y se pone un objetivo bastante m&aacute;s importante: sobrevivirlo. <em>Diario chino</em> es el relato de una llegada que no coincide con el arribo. La voz de un autor que viaja miles de kil&oacute;metros para confirmar que el verdadero movimiento hace lo suyo en otra parte: en la zona incierta donde la experiencia todav&iacute;a no tiene forma y donde la escritura intenta, a tientas, d&aacute;rsela&rdquo;, agrega la periodista y escritora.
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            <span class="title">
                Diario chino, de Santiago Loza.                            </span>
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        <em><strong>Diario chino</strong></em><strong>, de Santiago Loza, sali&oacute; por Bosque Energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Gente a cenar</strong></em><strong>, de Nora Ephron.</strong> &ldquo;Leer un libro de Nora Ephron es como sentarse a cenar con una buena amiga. En sus p&aacute;ginas se despliega un men&uacute; de ingenio inconfundible, repleto de divertid&iacute;simos an&aacute;lisis sobre casi todo, desde su aversi&oacute;n a las carteras y a las arrugas hasta jugosas indiscreciones sobre su vida amorosa. <strong>En esta antolog&iacute;a de textos in&eacute;ditos en espa&ntilde;ol, Ephron nos ense&ntilde;a, entre otras cosas, a ser los anfitriones perfectos sin morir en el intento, nos ilustra en el arte de preparar un buen s&aacute;ndwich, nos relata su cambio de imagen radical y se burla de las revistas femeninas</strong>, pero tambi&eacute;n medita sobre los gajes de su oficio de periodista&rdquo;, informaron desde Libros del Asteroide sobre esta publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                &quot;Gente a cenar&quot;, de Nora Ephron.                            </span>
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        <em><strong>Gente a cenar</strong></em><strong>, de Nora Ephron, sali&oacute; por Libros del Asteroide con traducci&oacute;n de Catalina Mart&iacute;nez Mu&ntilde;oz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Campo visual</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio. </strong>&ldquo;&lsquo;La realidad se mostraba ambigua y a ella le costaba interpretarla&rsquo;, escribe el narrador de uno de los nueve relatos que componen <em>Campo visual</em>. Est&aacute; hablando de Leda &mdash;unx de lxs personajes del cuento&mdash; aunque bien podr&iacute;a estar refiri&eacute;ndose a cualquiera de ellxs: <strong>personas comunes que fuman, aman y dejan de amar, desean y dejan de desear, emprenden, trabajan, apagan el despertador para seguir durmiendo, vuelven a fumar y, de pronto, se extra&ntilde;an de su propia cotidianeidad</strong>&rdquo;, adelantaron desde la editorial Eterna Cadencia sobre este nuevo libro de cuentos <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/jorge-consiglio-arte-lugar-utopia-desflecado_1_11537134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del escritor argentino Jorge Consiglio</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los relatos de <em>Campo visual</em> comparten la densidad de la atm&oacute;sfera, el espesor de los v&iacute;nculos, una forma de alteraci&oacute;n sutil y casi imperceptible de la realidad que, sin aviso, cambia el orden de las cosas. <strong>Dos manos que se rozan, un largo beso, un ni&ntilde;o que nace, un padre que muere en el fuego; una pareja que viaja a una quinta en enero para eludir el contacto con el mundo</strong>; un m&eacute;dico que pierde su licencia por la inercia del sistema; la relaci&oacute;n entre una mujer que envejece y una hija que la acompa&ntilde;a; un taxidermista que espera con paciencia el ejemplar que lo consagre; un mar gris y agitado que espeja el fin de una relaci&oacute;n; una bruja que predice una condena; un conscripto de apellido Consiglio que est&aacute; en plena tarea en el departamento de Bomberos de la Armada Argentina cuando estalla la guerra de Malvinas&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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            <span class="title">
                &quot;Campo visual&quot;, de Jorge Consiglio.                            </span>
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        <strong>El libro de cuentos </strong><em><strong>Campo visual</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Estaci&oacute;n Saturno</strong></em><strong>, de Fernanda Garc&iacute;a Lao. </strong>&ldquo;Dos hermanos, una mujer y un hombre, viajan por la ruta. Hab&iacute;a un tercer hermano, pero acaba de morir y les ha dejado un gato. Pero ahora el gato escapa. &iquest;O fue secuestrado? <strong>Como sea, urge encontrarlo. Y esa pesquisa llevar&aacute; a los dos protagonistas de esta novela hasta un hotel regenteado por dos j&oacute;venes chinas donde el universo comienza a plegarse sobre s&iacute;</strong>, la realidad se deforma y el erotismo se manifiesta de modos inesperados; un no-lugar, un no-tiempo, donde el misterio c&oacute;smico se aviene a presentarse como inteligencia extraterrestre de cotill&oacute;n, como tragedia y farsa en una misma y &uacute;nica versi&oacute;n&rdquo;, adelantaron desde la editorial Entrop&iacute;a sobre este lanzamiento de mayo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Garc&iacute;a Lao regresa con <em>Estaci&oacute;n Saturno</em> a los mundos donde absurdo y fant&aacute;stico convergen y conforman la geograf&iacute;a de lo extra&ntilde;o. Siempre sensorial, el microcosmos de la novela est&aacute; poblado por personajes al margen, dos en duelo por la muerte y el resto en duelo por la vida. <strong>Lao, m&aacute;s ballardiana que nunca, feroz en la cr&iacute;tica impl&iacute;cita, se vale de lo inexplicable para mostrar el vac&iacute;o existencial</strong>, la v&iacute;a escapista del sexo, la opresi&oacute;n de la soledad colectiva, cierta cobard&iacute;a at&aacute;vica, el peso de los silencios y las heridas que provoca la m&aacute;s sacrosanta de las instituciones: la familia. Afilada en la prosa, rotunda en el fraseo, po&eacute;tica en lo inquietante, psicof&oacute;nica en la fragmentaci&oacute;n y pol&iacute;tica en los estratos sobre los que crece la novela, la autora vuelve a contagiar un desasosiego atravesado por el humor y por una profunda angustia metaf&iacute;sica s&oacute;lo mitigada por el atisbo final de, tal vez, nuevas (y m&aacute;s sanas) formas de relaci&oacute;n&rdquo;, escribe <strong>Gema Monlle&oacute;</strong> en la contratapa de esta publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                &quot;Estación Saturno&quot;, de Fernanda García Lao.                            </span>
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        <em><strong>Estaci&oacute;n Saturno</strong></em><strong>, de Fernanda Garc&iacute;a Lao, sali&oacute; por Entrop&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Malas lenguas</strong></em><strong>, de Alan Pauls. </strong>&ldquo;Los nombres y apellidos, los t&iacute;tulos y las tramas, las vidas y las obras, lo que se escribe y lo que se lee para poder seguir escribiendo y viviendo y confundiendo los l&iacute;mites entre bi&oacute;grafos y biografiados&hellip; Todo esto se conjuga y comulga en la tan c&oacute;mica como tr&aacute;gica <em>Malas lenguas</em>, donde &mdash;entre lo angelical y lo serpenteante, lo divino y lo diab&oacute;lico&mdash; <strong>Alan Pauls vuelve a demostrar su maestr&iacute;a a la hora de hacer y deshacer historias con el fantasmal pasado como la m&aacute;s luminosa de las materias oscuras</strong>. Otra gran novela del mismo gran escritor de siempre y para siempre&rdquo;, escribi&oacute; <strong>Rodrigo Fres&aacute;n</strong> sobre esta publicaci&oacute;n que llega este mes a las librer&iacute;as a trav&eacute;s del sello Random House.
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                &quot;Malas lenguas&quot;, de Alan Pauls.                            </span>
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        <em><strong>Malas lenguas</strong></em><strong>, de Alan Pauls, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10.</strong><em><strong> Un amor sin futuro</strong></em><strong>, de Betina Gonz&aacute;lez. </strong>&ldquo;&lsquo;Un secreto puede ser un tesoro o un veneno&rsquo;, dice la voz que narra esta novela. Su protagonista es una profesora universitaria que, luego del confinamiento obligado por la pandemia, empieza a recibir mensajes desesperados de sus alumnos con reflexiones personales a partir de los textos compartidos en clase. Un d&iacute;a llega un correo diferente: encierra una declaraci&oacute;n de amor, una invitaci&oacute;n. Ella decide no tomarlo en serio, pero el asedio de ese estudiante contin&uacute;a de una manera delicada, inteligente, imbatible. <em><strong>Un amor sin futuro</strong></em><strong> es mucho m&aacute;s que el relato de una relaci&oacute;n que transgrede todas las encarnaciones estereotipadas del amor</strong>. Es un ensayo sobre la belleza en tiempos de Instagram e influencers, un tratado sobre el deseo. <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong> ha escrito una novela inesperada, de una belleza esplendente, donde la escritura es un acto de rebeld&iacute;a ante la angustia y la soledad que acechan en nuestra &eacute;poca, en especial a los que reci&eacute;n se asoman a la vida&rdquo;, informaron desde Tusquets sobre esta novela de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/betina-gonzalez-epoca-quiere-convencer-perdiendo-literatura-tiempos_1_11569437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora argentina Betina Gonz&aacute;lez</a>.
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                &quot;Un amor sin futuro&quot;, de Betina González.                            </span>
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        <em><strong>Un amor sin futuro</strong></em><strong>, de Betina Gonz&aacute;lez, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>&iquest;Por qu&eacute; existen las guerras?</strong></em><strong>, de Hinde Pomeraniec, con ilustraciones de Pen&eacute;lope Chauvi&eacute;. </strong>&ldquo;Frente a una realidad turbulenta, los chicos esperan respuestas de los adultos. Hinde Pomeraniec expone los motivos principales que desatan las guerras, y analiza las herramientas que nos ayudan a imaginar un futuro mejor: los procesos de paz, las negociaciones y los acuerdos&rdquo;, adelantaron sobre este lanzamiento desde Siglo Para Chicos, el sello infantil de la editorial Siglo XXI Editores.
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                &quot;¿Por qué existen las guerras?&quot;, de Hinde Pomeraniec.                            </span>
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        <em><strong>&iquest;Por qu&eacute; existen las guerras?</strong></em><strong>, de Hinde Pomeraniec con ilustraciones de Pen&eacute;lope Chauvi&eacute;, sali&oacute; por Siglo Para Chicos. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-explica-guerra-chicos-libro-realista-esperanza_1_13208767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>La Ant&aacute;rtica empieza aqu&iacute;</strong></em><strong>, de Benjam&iacute;n Labatut. &ldquo;</strong>Antes de que su nombre se convirtiera en una referencia ineludible para pensar las grandes preguntas de la ciencia y sus relaciones con el v&eacute;rtigo, la destrucci&oacute;n y la locura,<strong> Benjam&iacute;n Labatut escribi&oacute; </strong><em><strong>La Ant&aacute;rtica empieza aqu&iacute;</strong></em><strong>, su primer libro, una colecci&oacute;n de cuentos que conten&iacute;a, en estado larvario, las obsesiones que iban a marcar su literatura posterior</strong>. Publicados originalmente en 2010, y revisados por el autor para esta nueva edici&oacute;n, los cuentos presentan historias en las cuales la realidad se descompone y la experiencia humana se vuelve extra&ntilde;a. Seis narraciones atravesadas por una sensaci&oacute;n de amenaza difusa y de violencia latente en las que una decisi&oacute;n m&iacute;nima lo puede trastornar todo. Algo se quiebra sin estruendo: una certeza, una relaci&oacute;n, una identidad. Aqu&iacute;, la Ant&aacute;rtica, m&aacute;s que un lugar o un destino f&iacute;sico, es una frontera: el l&iacute;mite tras el cual se encuentra la muerte o la revelaci&oacute;n, el umbral donde el lenguaje comienza a fallar y el ser humano se expone a su enorme fragilidad&rdquo;, anticiparon desde Anagrama sobre esta publicaci&oacute;n.
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                &quot;La Antártica empieza aquí&quot;, de Benjamín Labatut.                            </span>
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        <em><strong>La Ant&aacute;rtica empieza aqu&iacute;</strong></em><strong>, de Benjam&iacute;n Labatut, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>D&oacute;berman</strong></em><strong>, de Gustavo Ferreyra. </strong>&ldquo;Joaqu&iacute;n Riste fue un reconocido showman, due&ntilde;o de un oficio pulido con a&ntilde;os de escenario. Hasta que una noche, las palabras lo abandonan.<strong> Lo que sigue es una ca&iacute;da sin red. </strong><em><strong>D&oacute;berman</strong></em><strong> no cuenta una historia, sino un colapso. El de un hombre que intenta sostener el mito de su figura p&uacute;blica mientras su mente, su cuerpo y sus recuerdos empiezan a desarmarse. </strong>Un relato donde el fracaso profesional fractura al yo, y la realidad se disuelve en versiones cada vez m&aacute;s extra&ntilde;as. Ferreyra compone un personaje brutalmente humano, y despliega una voz narrativa omnisciente que se sumerge en los pliegues m&aacute;s rec&oacute;nditos del pensamiento&rdquo;, informaron desde Ediciones Godot sobre este libro, un nuevo rescate de la obra <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-ferreyra-vida-civilizada-sordida-forma-no-serlo_1_11882833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del escritor argentino Gustavo Ferreyra</a>.
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                &quot;Dóberman&quot;, de Gustavo Ferreyra.                            </span>
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        <em><strong>D&oacute;berman</strong></em><strong>, de Gustavo Ferreyra, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>Charly absoluto</strong></em><strong>, de Miguel Rep. </strong>&ldquo;Vida y obra de <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> en vi&ntilde;etas y postales de Rep. <strong>Un recorrido gr&aacute;fico por su origen, sus influencias, su genio, su delirio, su m&uacute;sica y sus pol&eacute;micas</strong>: de Sui Generis a Ser&uacute; Gir&aacute;n, del o&iacute;do absoluto a la l&oacute;gica del escorpi&oacute;n&rdquo;, informaron desde Penguin Random House sobre esta publicaci&oacute;n del dibujante y humorista gr&aacute;fico argentino Rep. Public&oacute; Sudamericana.
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            <span class="title">
                &quot;Charly absoluto&quot;, de Miguel Rep.                            </span>
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        <em><strong>Charly absoluto</strong></em><strong>, de Miguel Rep, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>La forma del derrumbe</strong></em><strong>, de Laura Cukierman. &ldquo;</strong>Un domingo cualquiera, Sof&iacute;a escucha en una comisar&iacute;a el eco de un informe policial, una causa judicial y una detenci&oacute;n que le resulta ajena: la de su &uacute;nico hijo. Cuando Federico &mdash;diecisiete a&ntilde;os, alumno promedio, el que lavaba los platos sin que se lo pidieran&mdash; es detenido por liderar una banda que robaba a vecinos y amigos, el mundo conocido se desmorona. Un detalle termina de fracturar la escena: el chico exige un abogado propio y se niega a recibir a sus padres. La novela transcurre en las veinticuatro horas siguientes a la detenci&oacute;n. <strong>En ese lapso, asistimos al desplome de una familia como cualquier otra y al calvario de una madre que oscila entre la negaci&oacute;n y la rabia, entre el hijo que crey&oacute; conocer y esa figura extra&ntilde;a, casi monstruosa, que emerge de repente</strong>&rdquo;, adelantaron desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica sobre este lanzamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tanto saben, realmente, una madre o un padre sobre su hijo? &iquest;Cu&aacute;ndo empieza lo que nadie vio venir? Cukierman construye una historia compleja, repleta de contradicciones humanas &mdash;entre la maternidad y la culpa, la vida privada y la verg&uuml;enza p&uacute;blica, el amor y el delito&mdash;. Convierte el relato en una experiencia l&iacute;mite y, al mismo tiempo, personal: la de<strong> alguien que intenta sostener la idea de su familia sin perderse en los escombros</strong>, ante la evidencia de que la persona m&aacute;s querida y cercana puede ser, en el fondo, un desconocido&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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                &quot;La forma del derrumbe&quot;, de Laura Cukierman.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>La forma del derrumbe</strong></em><strong>, de Laura Cukierman, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Moiras. Cuentos de mujeres que tejieron sus destinos</strong></em><strong>. Compilados por Elaine Vilar Madruga. &ldquo;</strong>Once cuentos oscuros. Once mujeres contempor&aacute;neas. Las protagonistas de esta antolog&iacute;a quedan atrapadas en los hilos del destino. Aunque intenten tejer y destejer, cada puntada las devuelve a la tragedia&rdquo;, adelantan desde la editorial Fera sobre este lanzamiento.&nbsp;Se trata de una antolog&iacute;a de relatos de autoras contempor&aacute;neas, compilado y comentado por la autora cubana<strong> Elaine Vilar Madruga</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro trae cuentos de <strong>Mercedes Duque Espiau, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, Zez&eacute; Atabales, Agustina Bazterrica, Barbara March, Clyo Mendoza, Anna Starobinets, Fernanda Tr&iacute;as, Bora Chung, Lina Mar&iacute;a Parra Ochoa y Giovanna Rivero</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo la compiladora explica que en la tradici&oacute;n mitol&oacute;gica griega,<strong> las Moiras se entienden como las hacedoras y guardianas del destino</strong>. Por este papel, y al ser figuras t&iacute;picamente relacionadas con la muerte, se les ha entregado el inframundo como reino, se las ha reconocido en diferentes tradiciones como Parcas y se les otorg&oacute; adem&aacute;s el hilo, la rueca y la tijera como s&iacute;mbolos de sus poderes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como curadora, mi inter&eacute;s era mostrar que la belleza de las tinieblas escapa a las denominaciones m&aacute;s cerradas, que no todo puede ser nombrado terror o g&oacute;tico y que existen unas fronteras mucho m&aacute;s amplias (y mestizas) en el reino de lo narrativo. <strong>Esta antolog&iacute;a es un testimonio de las memorias de nuestros territorios, de las leyendas, fantasmagor&iacute;as y espectralidades</strong> que nuestros espacios de convivencia y de fricci&oacute;n pueden contarnos&rdquo;, apunta Vilar Madruga.
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                    alt="&quot;Moiras. Cuentos de mujeres que tejieron sus destinos&quot;, (comp. Elaine Vilar Madruga)."
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            <span class="title">
                &quot;Moiras. Cuentos de mujeres que tejieron sus destinos&quot;, (comp. Elaine Vilar Madruga).                            </span>
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        <em><strong>Moiras. Cuentos de mujeres que tejieron sus destinos,</strong></em><strong> (comp. Elaine Vilar Madruga), sali&oacute; por la editorial Fera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>Cuentos de provincia. Mitos y leyendas</strong></em><strong>, varios autores. &ldquo;</strong>Este libro contiene una colecci&oacute;n &uacute;nica de relatos fant&aacute;sticos ambientados en diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires. <strong>Ciudades, pueblos, lagunas, r&iacute;os, llanuras, rutas y suburbios son escenarios de mitos y leyendas que pasaron de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n</strong> a trav&eacute;s de narradores an&oacute;nimos y que persisten en la memoria de las comunidades&rdquo;, informaron desde Ediciones Bonaerenses sobre este libro de cuentos que, como todo el cat&aacute;logo de la editorial p&uacute;blica de la Provincia de Buenos Aires, <a href="https://edicionesbonaerenses.sg.gba.gob.ar/libro/cuentos-de-provincia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; disponible para descargar gratis en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Diez autores contempor&aacute;neos versionan, con total libertad, esos mitos. El resultado es una muestra poderosa de voces y estilos que renuevan la literatura argentina, m&aacute;s all&aacute; de g&eacute;neros literarios. <strong>Participan Jorge Consiglio, Tom&aacute;s Downey, Fernanda Garc&iacute;a Lao, Betina Gonz&aacute;lez, Alejandra Kamiya, Luciano Lamberti, Sergio Olgu&iacute;n, Raquel Robles, Pablo Ramos, Leila Sucari</strong>&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Cuentos de provincia. Mitos y leyendas&quot;, varios autores.                            </span>
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        <em><strong>Cuentos de provincia. Mitos y leyendas</strong></em><strong>, varios autores, sali&oacute; por Ediciones Bonaerenses. El libro se puede descargar de manera gratuita aqu&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>Index. Historia de los &iacute;ndices</strong></em><strong>, de Dennis Duncan. </strong>&ldquo;Una lista, un mapa, un modo de clasificaci&oacute;n, la lectura minuciosa de un texto. &iquest;Qu&eacute; es en definitiva un &iacute;ndice? <strong>El historiador y escritor Dennis Duncan intenta responder esta pregunta con gracia, profundidad y erudici&oacute;n</strong>, y a partir de ella construye una historia de este elemento que es, en realidad, un relato sobre el tiempo y el conocimiento. De Samuel Johnson a J. G. Ballard, este trabajo repleto de curiosidades y rarezas traza su evoluci&oacute;n desde los monasterios y las universidades de Europa en el siglo XIII hasta las oficinas de cristal y acero de Silicon Valley en el XXI&rdquo;, adelantan desde el sello Ampersand sobre esta novedad de mayo.
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                &quot;Index. Historia de los índices&quot;, de Dennis Duncan.                            </span>
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        <em><strong>Index. Historia de los &iacute;ndices</strong></em><strong>, de Dennis Duncan, sali&oacute; por Ampersand.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>Un fantasma recorre el mundo. C&oacute;mo funciona la m&aacute;quina de guerra reaccionaria (y qu&eacute; podemos hacer para enfrentarla)</strong></em><strong>, de Pablo Stefanoni. </strong>&ldquo;En 2019, un amigo le coment&oacute; al autor de este libro: Los libertarios son como los bitcoins. No se los puede sacar de internet. Sin embargo, lograron salir. <strong>La derecha neorreaccionaria ya no sorprende a nadie, corri&oacute; todos los l&iacute;mites y encabeza una cruzada para resetear el sistema en un sentido antidemocr&aacute;tico.</strong> Llamar a eso batalla cultural suena a poco: es una guerra ideol&oacute;gica por la visi&oacute;n del mundo. Y, como toda guerra, tiene sus armas y sus t&aacute;cticas. En este libro esclarecedor, Pablo Stefanoni descorre el velo sobre los argumentos clave del arsenal de la derecha. &iquest;Estamos ante un nuevo tipo de fascismo? Si es as&iacute;, &iquest;c&oacute;mo incluir en &eacute;l a los reaccionarios reci&eacute;n llegados, esos magnates ligados al mundo de las nuevas tecnolog&iacute;as y las distop&iacute;as apalancadas en su riqueza? &iquest;Existe el wokismo, o es un invento para fortalecer la demonizaci&oacute;n de las izquierdas? &iquest;Por qu&eacute; la derecha se volvi&oacute; hipersionista y, sobre todo, c&oacute;mo logr&oacute; la autoabsoluci&oacute;n de su antisemitismo cl&aacute;sico? &iquest;Tiene futuro la libertad sin democracia que proponen las derechas en el poder, por ejemplo en la Argentina?&rdquo;, plantean desde Siglo XXI Editores sobre este flamante libro de <strong>Pablo Stefanoni</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la l&iacute;nea de su exitos&iacute;simo libro <em>&iquest;La rebeld&iacute;a se volvi&oacute; de derecha?</em>, Stefanoni logra priorizar la informaci&oacute;n y los argumentos por sobre el griter&iacute;o reaccionario, desarma los conceptos m&aacute;s enredados para hacerlos comprensibles y no se deja ganar por el desaliento: la historia no est&aacute; escrita, y existen aqu&iacute; y all&aacute; resistencias eficaces. <strong>Es hora de canalizar la indignaci&oacute;n en un sentido opuesto.</strong> Habr&aacute; que demostrar desde la izquierda que, como dijo el propio Milei, la diferencia entre un genio y un loco es el &eacute;xito&rdquo;, agregan desde la editorial.
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                &quot;Un fantasma recorre el mundo. Cómo funciona la máquina de guerra reaccionaria (y qué podemos hacer para enfrentarla)&quot;, de Pablo Stefanoni.                            </span>
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        <em><strong>Un fantasma recorre el mundo. C&oacute;mo funciona la m&aacute;quina de guerra reaccionaria (y qu&eacute; podemos hacer para enfrentarla)</strong></em><strong>, de Pablo Stefanoni, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>Donde yo no estaba</strong></em><strong>, de Marcelo Cohen. </strong>&ldquo;<em>Donde yo no estaba</em> es la obra cumbre de <strong>Marcelo Cohen</strong>, uno de los mayores renovadores del g&eacute;nero fant&aacute;stico que ha dado la literatura reciente. Aliano D'Evanderey, el narrador de esta novela, es due&ntilde;o de un negocio mayorista de lencer&iacute;a femenina, esposo y padre dedicado, destacado participante del traj&iacute;n social y pol&iacute;tico de la isla del Delta Panor&aacute;mico donde vive, y un inigualable h&eacute;roe de la sensatez. Con su curiosidad sin l&iacute;mites, escribir es, para Aliano, la manera de realizar un plan vital: adelgazar la personalidad, borrarse progresivamente, y que su espacio lo ocupe la plena diversidad del mundo que lo rodea. <strong>Y a eso se dedica en su diario personal, a registrar y celebrar las cosas de la vida con inteligencia y gracia, desde las minucias cotidianas, los v&iacute;nculos de toda especie, hasta dilemas pol&iacute;ticos y especulaciones filos&oacute;ficas</strong>&rdquo;, se&ntilde;alan desde la editorial Sigilo sobre este rescate de un libro central en la obra de Marcelo Cohen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero sus d&iacute;as apacibles sufren un gran sacud&oacute;n. La separaci&oacute;n de su mujer, que se ha enamorado de otro hombre, la detecci&oacute;n de una enfermedad rara que podr&iacute;a matarlo en cualquier momento y la aparici&oacute;n de una serie de personajes atribulados con los que entra en di&aacute;logo &ndash;el lumpen Y&oacute;nder a la cabeza, una suerte de negativo suyo&ndash; <strong>lo llevar&aacute;n a hacer un gesto que desatar&aacute; una crisis en su comunidad y lo arrastrar&aacute; a vivir una aventura existencial inolvidable</strong>.Novela realista situada en un universo fant&aacute;stico, comedia sobre la muerte y las peripecias de vivir juntos, epopeya de una conciencia en estado de disposici&oacute;n total, <em>Donde yo no estaba</em> es una invitaci&oacute;n a habitar un mundo imaginario creado hasta el &uacute;ltimo detalle por un escritor tocado con el don de la palabra&rdquo;, agregan desde la editorial.
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                &quot;Donde yo no estaba&quot;, de Marcelo Cohen.                            </span>
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        <em><strong>Donde yo no estaba</strong></em><strong>, de Marcelo Cohen, sali&oacute; por la editorial Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. </strong><em><strong>Mis cambios de opini&oacute;n</strong></em><strong>, de Julian Barnes. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/despedida-julian-barnes-fotos-memoria_129_13082317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aunque se despidi&oacute; hace poco con su libro Despedidas</a>, <strong>este mes llega a las librer&iacute;as locales este breve ensayo del escritor brit&aacute;nico</strong>, a trav&eacute;s de Anagrama.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dada&iacute;sta <strong>Francis Picabia</strong> dec&iacute;a que &lsquo;tenemos la cabeza redonda para que nuestros pensamientos puedan cambiar de orientaci&oacute;n&rsquo;. En efecto, a lo largo de los a&ntilde;os, modificamos nuestra opini&oacute;n sobre muchas cosas: gustos est&eacute;ticos &ndash;la m&uacute;sica que escuchamos, la ropa que vestimos&ndash;, afiliaciones sociales &ndash;el equipo de f&uacute;tbol o el partido pol&iacute;tico al que apoyamos&ndash; y hasta cuestiones tan trascendentales como la persona a la que amamos o el dios al que veneramos. <strong>Julian Barnes explora en este ensayo la maleabilidad de nuestros recuerdos y opiniones, de las palabras que usamos y las lecturas que atesoramos</strong>. Un trabajo exquisito sobre la naturaleza escurridiza y metam&oacute;rfica del pensamiento&rdquo;, detallan desde la editorial.
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                &quot;Mis cambios de opinión&quot;, de Julian Barnes.                            </span>
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        <em><strong>Mis cambios de opini&oacute;n</strong></em><strong>, de Julian Barnes, sali&oacute; por Anagrama. Con traducci&oacute;n de Jaime Zulaika.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22. </strong><em><strong>Misterio y maneras. Prosa ocasional</strong></em><strong>, de Flannery O&rsquo;Connor. </strong>&ldquo;&lsquo;Hay dos cualidades que hacen a la ficci&oacute;n. Una es el sentido del misterio y la otra es el sentido de los modales y las maneras&rsquo;. <strong>Bajo esta premisa, Flannery O&rsquo;Connor explora la intersecci&oacute;n entre los detalles de lo cotidiano y el sentido &uacute;ltimo de la realidad. </strong><em>Misterio y maneras</em> re&uacute;ne ensayos y conferencias en los que una de las voces m&aacute;s singulares de la literatura moderna disecciona su oficio: desde sus ir&oacute;nicos recuerdos sobre la crianza de pavos reales en su granja de Georgia hasta sus c&eacute;lebres observaciones sobre la t&eacute;cnica del cuento, lo grotesco y la fe del escritor.
    </p><p class="article-text">
        Estos textos &mdash;que incluyen piezas fundamentales como <em>La naturaleza y el objetivo de la ficci&oacute;n</em> y <em>El arte del cuento</em>&mdash; se caracterizan por su voz directa, de una honestidad ineludible. <strong>O&rsquo;Connor despoja a la escritura de adornos para revelar que la ficci&oacute;n es, ante todo, un modo de ver.</strong> M&aacute;s que un manual t&eacute;cnico, este libro es una indagaci&oacute;n sobre la exigencia &eacute;tica y est&eacute;tica de la creaci&oacute;n: una invitaci&oacute;n a reconocer que solo hundiendo las ra&iacute;ces en lo concreto se puede aspirar a lo universal&ldquo;, detallan desde la editorial La Parte Maldita, sobre este lanzamiento de mayo.
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            <span class="title">
                &quot;Misterio y maneras. Prosa ocasional&quot;, de Flannery O’Connor.                            </span>
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        <em><strong>Misterio y maneras. Prosa ocasional</strong></em><strong>, de Flannery O&rsquo;Connor, sali&oacute; por el sello La Parte Maldita. Con traducci&oacute;n de In&eacute;s Garland.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Milei, fen&oacute;meno verbal</strong></em><strong>, de Juan Jos&eacute; Becerra. </strong>&ldquo;El escritor se sumergi&oacute; en todos los discursos, streams y apariciones televisivas de <strong>Javier Milei</strong> para que da cuenta del itinerario que hizo de &eacute;l un presidente sin ayuda de consultores, experiencia, territorio ni &lsquo;rosca&rsquo;: solo con palabras&rdquo;, adelantan desde Siglo XXI Editores sobre esta nueva publicaci&oacute;n del escritor argentino <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong>.
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            <span class="title">
                &quot;Milei, fenómeno verbal&quot;, de Juan José Becerra.                            </span>
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        <em><strong>Milei, fen&oacute;meno verbal</strong></em><strong>, de Juan Jos&eacute; Becerra, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>24. </strong><em><strong>Los amos del mundo</strong></em><strong>, de Alessandro Volpi. &ldquo;</strong>En 2023, Amazon, Alphabet, Apple, Microsoft, Meta y Netflix registraron beneficios r&eacute;cord y despidieron a 250.000 empleados. Detr&aacute;s de todas esas empresas aparecen los mismos accionistas, cuyos principales referentes son BlackRock, Vanguard y State Street. Es la l&oacute;gica de un sistema donde los precios ya no los fija la oferta y la demanda, sino un pu&ntilde;ado de fondos que, adem&aacute;s, son propietarios de s&iacute; mismos. <strong>Alessandro Volpi explica cu&aacute;ndo y c&oacute;mo nace el poder de esos agentes, que hoy gestionan m&aacute;s dinero que cualquier Estado, adem&aacute;s de controlar a los principales bancos, farmac&eacute;uticas, cadenas de alimentos e infraestructuras energ&eacute;ticas</strong>&rdquo;, informaron en un comunicado desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica sobre esta publicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Los amos del mundo</em> est&aacute; escrito para quienes sienten, sin poder nombrarlo, que algo fundamental cambi&oacute; en las reglas del juego, y se preguntan por qu&eacute; cuesta m&aacute;s vivir de un salario, por qu&eacute; los hospitales se deterioran mientras las aseguradoras prosperan, por qu&eacute; la palabra democracia suena hueca cuando quienes fijan el costo de vida no se presentan a elecciones. <strong>Este libro es una herramienta para ver con claridad lo que los discursos oficiales prefieren esconder</strong>&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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                &quot;Los amos del mundo&quot;, de Alessandro Volpi.                            </span>
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        <em><strong>Los amos del mundo</strong></em><strong>, de Alessandro Volpi, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-juan-mattio-siri-hustvedt-alan-pauls-betina-gonzalez-mirada-rep-charly-garcia_1_13215147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 09:15:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libros de mayo: Juan Mattio, Siri Hustvedt, Alan Pauls, Betina González y la mirada de Rep sobre Charly García]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Nora Ephron,Juan Mattio,Alan Pauls]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El ojo en el envase, un thriller animado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/ojo-envase-thriller-animado_129_12070918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68dfaa1c-204a-41ec-ba54-88886ec864eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ojo en el envase, un thriller animado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Dos veces no, la vida de un maestro</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Hoy pens&eacute; en un cuaderno como una herramienta para acercarse al mundo. No s&eacute; si para entender del mundo, porque el mundo es incomprensible, </em><em><strong>solo para aproximarse a &eacute;l con alg&uacute;n sentimiento o pregunta</strong></em><em>, para decir, por ejemplo; desde que me sent&eacute; a escribir en este caf&eacute; ya se hizo de noche y por un momento me olvid&eacute; d&oacute;nde estaba y qu&eacute; d&iacute;a era hoy. Ojal&aacute; la escritura sea siempre alguna clase de trance&rdquo;</em>. <strong>Cecilia Pav&oacute;n, </strong><em><strong>Poes&iacute;a estructurada</strong></em><strong>.</strong>
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                &quot;Poesía estructurada&quot;, de Cecilia Pavón.                            </span>
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        <em>&ldquo;Si es humano poner algo que quieres, porque es &uacute;til, comestible, o hermoso, en una bolsa, o un cesto, o en un poco de corteza enrollada o en una hoja, o en una red hecha con tu propio pelo, o lo que sea, y luego llev&aacute;rtelo a casa, siendo la casa otro tipo diferente de saquito o bolsa, un recipiente para personas, y m&aacute;s tarde sacarlo y com&eacute;rtelo o compartirlo o guardarlo para el invierno en un contenedor m&aacute;s s&oacute;lido, o ponerlo en el botiqu&iacute;n o en el altar o en el museo, en el lugar sagrado, en el &aacute;rea que contiene lo sagrado, y luego al d&iacute;a siguiente probablemente hacer m&aacute;s de lo mismo &mdash; si hacer esto es humano, si esto es lo que se pide, entonces, resulta que s&iacute; soy humana, a pesar de todo. Completamente, libremente, alegremente, por primera vez (...). Est&aacute; claro que el H&eacute;roe no queda bien en esta bolsa. Necesita un escenario, o un pedestal, o una cima. Lo metes en una bolsa y parece un conejo, o una patata. </em><em><strong>Por eso me gustan las novelas: en lugar de h&eacute;roes, contienen personas. </strong></em><em>As&iacute; que, cuando comenc&eacute; a escribir novelas de ciencia ficci&oacute;n, llegu&eacute; arrastrando este saco grande y pesado lleno de cosas, mi bolsa llena de peleles y patosos, y peque&ntilde;os granos de cosas m&aacute;s peque&ntilde;as que un grano de mostaza, y redes intrincadas que, al ser laboriosamente desenhebradas, dejan ver que contienen un guijarro azul, un cron&oacute;metro impert&eacute;rrito que marca la hora en otro mundo, y la calavera de un rat&oacute;n; lleno de principios sin finales, de iniciaciones, de p&eacute;rdidas, de transformaciones y traducciones, y muchos m&aacute;s trucos que conflictos, muchos menos triunfos que trampas y espejismos; lleno de naves espaciales que se quedan encalladas, misiones que fracasan, gente que no entiende&rdquo;</em>. <strong>Ursula K Le Guin, </strong><em><strong>La teor&iacute;a de la bolsa de la ficci&oacute;n</strong></em><strong>.</strong>
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                &quot;La teoría de la bolsa de la ficción&quot;, de Ursula K Le Guin.                            </span>
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        Las citas pertenecen a dos libros potentes que le&iacute; por estas horas (el primero sali&oacute; por Vinilo, el segundo fue publicado por Rara Avis). Quiz&aacute; arrastrada por esta lectura, ahora me doy cuenta de que los elegidos de esta semana <strong>&ndash;una pel&iacute;cula de yakuzas que se va desintegrando hasta volverse parodia de s&iacute; misma, un thriller contado con dibujos animados, una novela-m&aacute;quina que bucea en las profundidades y tambi&eacute;n se choca con los muros del lenguaje&ndash; </strong>zigzaguean por ac&aacute;: el ojo m&aacute;s en el envase que en la &eacute;pica; la mirada sobre personas que no entienden; el trance en medio del desconcierto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>De esa materia inasible y magn&eacute;tica que recubre los relatos m&aacute;s poderosos</strong>, y con ellos, ese misterio cotidiano que es nuestra vida, est&aacute; hecha hoy esta entrega de <em>Mil lianas</em>.&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;</a>, pueden pasar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>1. </strong><em><strong>Broken Rage</strong></em><strong>, de Takeshi Kitano. </strong>Un experimento, una travesura, un intento por re&iacute;rse de los g&eacute;neros cinematogr&aacute;ficos. En <em>Broken Rage</em>, una pel&iacute;cula de apenas una hora dividida en dos partes, el maestro del cine de acci&oacute;n japon&eacute;s <strong>Takeshi Kitano</strong> se dedic&oacute; a explorar en poco tiempo y para una plataforma como Amazon Prime Video la ya conocida premisa que indica que la historia ocurre primero como tragedia y luego como farsa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el primer tramo de <em>Broken Rage</em>, de hecho, el propio Kitano encarna a Mouse, <strong>un hombre que vive en un humilde departamento de Tokio y recibe, casi a diario en un bar cercano, una carta donde le encargan matar a diferentes personajes</strong>. Cl&aacute;sica en su desarrollo, con yakuzas que le dan &oacute;rdenes y polic&iacute;as torpes que quieren indagar en la mafia japonesa, durante unos 30 minutos hay escenas imbatibles de acci&oacute;n y tambi&eacute;n los previsibles tiroteos, gritos de terror, violencia y manchones de sangre en pantalla. <strong>Lo que ocurre en el segundo tramo, que en la pel&iacute;cula se presenta como &ldquo;spin off&rdquo;, es lo m&aacute;s sorprendente del relato.</strong> Es que, casi calcadas, las escenas de acci&oacute;n de la primera parte se ver&aacute;n ahora en tono par&oacute;dico, como si la propia pel&iacute;cula fuera mutando hasta desintegrarse. Lejos del protagonista preciso y recio de la primera parte, en la segunda este asesino a sueldo ser&aacute; v&iacute;ctima de ca&iacute;das, de todo tipo de escenas de humor f&iacute;sico y delirante, y de su propia torpeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con levedad, por suerte, Kitano vuelve a demostrar su maestr&iacute;a narrativa incluso en un trabajo peque&ntilde;o, <strong>sin tomarse demasiado en serio las reglas, ni al cine, ni a s&iacute; mismo</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula</strong><em><strong> Broken Rage</strong></em><strong>, de Takeshi Kitano, est&aacute; disponible en Amazon Prime Video.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Efectos colaterales</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;&iquest;Te puedo contar algo? &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si hubiera un remedio que pudiera curar pr&aacute;cticamente todas las enfermedades?&rdquo;. Marshall Cuso, un hombre que pareciera vivir un poco al costado del camino, se encuentra de casualidad con Frances Applewhite, una ex compa&ntilde;era del colegio, y le lanza esa revelaci&oacute;n. <strong>Es evidente que algo les pasa, aunque sus vidas, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os sin verse, parecieran haber seguido rumbos bien distintos</strong>: ella trabaja para una corporaci&oacute;n del rubro farmac&eacute;utico y vive con un traje formal, &eacute;l dice haber encontrado un hongo que podr&iacute;a ser remedio de casi todos los males y pasa sus d&iacute;as con una camisa abierta y un sombrero hippie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Contada con el v&eacute;rtigo de un thriller, con mucho humor, <em>Efectos colaterales </em>(<em>Common Side Effects</em>) es <strong>una nueva serie de animaci&oacute;n dedicada al p&uacute;blico adulto lleg&oacute; este mes a la pantalla de Adult Swim y se puede ver por la plataforma Max</strong>. En tiempos de conspiranoia global y tambi&eacute;n de cuestionamientos reales sobre el negocio alrededor de la medicina, la historia plantea las dificultades que se abren ante la posibilidad de comercializar un remedio natural que ayudar&iacute;a a combatir los padecimientos de millones en todo el mundo. En su b&uacute;squeda, Marshall y Frances se cruzar&aacute;n con ambiciosos empresarios, organismos gubernamentales que pondr&aacute;n sus trabas y c&oacute;mplices inesperados de las grandes farmac&eacute;uticas.<strong> En el medio, habr&aacute; persecuciones, polic&iacute;as disparatados y una pareja protag&oacute;nica que tiene m&aacute;s de un secreto por revelar</strong>. 
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        <strong>La serie animada </strong><em><strong>Efectos colaterales</strong></em><strong> (</strong><em><strong>Common Side Effects</strong></em><strong>) se puede ver por Max. Cada semana se estrena un nuevo episodio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Materiales para una pesadilla</strong></em><strong>, de Juan Mattio. </strong><em>&ldquo;Imitar la forma de lo real supone, entonces, saber cu&aacute;l es la forma de la realidad. &iquest;Sabe alguien esto? &iquest;Se escucha ac&aacute;, dentro del texto, el eco melanc&oacute;lico de la vida? &iquest;Deber&iacute;a escucharse? &iquest;Lo escuchan ustedes? Ac&aacute; hay un eco, s&iacute;. Pero no s&eacute; de d&oacute;nde viene. Tal vez es el murmullo del sentido que se aleja, tal vez es la voz vac&iacute;a de la experiencia&rdquo;</em>, apunta el narrador de&nbsp;<em>Materiales para una pesadilla</em>, la novela del escritor argentino&nbsp;<strong>Juan Mattio</strong>.&nbsp;<strong>Un libro extraordinario que, como esos ecos y como varios de los fantasmas que atraviesan sus p&aacute;ginas, acaba de volver, esta vez reeditado por el sello Caja Negra</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Juan Mattio nació en 1983. Su novela &quot;Materiales para una pesadilla&quot; ganó el premio Fundación Medifé-Filba en 2022.                            </span>
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-gana-premio-fundacion-medife-filba-materiales-pesadilla_1_9754891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ganadora del Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute;-Filba en 2022</a>&nbsp;luego de su lanzamiento el a&ntilde;o anterior a trav&eacute;s de la editorial Aquilina, la novela propone un engranaje minucioso y perfectamente tramado donde se cruzan tiempos, lecturas, realidad, memoria, muerte y la belleza en su forma m&aacute;s extra&ntilde;a. Donde lo que insiste es una pregunta por el lenguaje. Ocurre a partir de la b&uacute;squeda que emprende Keiner, un hombre que hered&oacute;, luego del fallecimiento de una mujer a la que am&oacute;, una investigaci&oacute;n inconclusa alrededor de un grupo de escritores, ling&uuml;istas y psicoanalistas que colabor&oacute; con la dictadura militar de 1976 para darle forma a un sistema de escuchas de conversaciones telef&oacute;nicas que se activa a partir de determinadas palabras.&nbsp;<strong>Pero esa l&iacute;nea, repleta de fantasmas y donde resuena todo el tiempo la figura de Ricardo Piglia y&nbsp;</strong><em><strong>La ciudad ausente</strong></em><strong>, se completa con otros espectros.</strong>&nbsp;Son los del futuro, son los que vienen con la creaci&oacute;n de una hacker japonesa llamada Haruka que debe pasar a la clandestinidad en el a&ntilde;o 2036 luego de programar una realidad virtual que permite a las personas interactuar con sus seres queridos muertos.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as pude conversar <strong>con Juan Mattio</strong> sobre este libro, su mirada alrededor de la virtualidad, el cyberpunk, la dictadura y las posibilidades tecnol&oacute;gicas que vinieron a cambiar de alguna manera nuestro v&iacute;nculo con la muerte. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la entrevista por ac&aacute;</a>. 
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                Materiales para una pesadilla, de Juan Mattio, salió por Caja Negra.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Materiales para una pesadilla</strong></em><strong>, de Juan Mattio, fue reeditada por Caja Negra. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Apostilla.</strong> Con una dotaci&oacute;n de <strong>5 millones de pesos</strong> y un jurado compuesto por <strong>Mar&iacute;a Moreno</strong>, <strong>Alan Pauls</strong> y <strong>Alejandra Kamiya</strong>, esta semana se anunci&oacute; una nueva convocatoria al Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba de novela. <strong>Es la sexta edici&oacute;n de un galard&oacute;n que a&ntilde;o a a&ntilde;o busca distinguir novelas argentinas</strong>. Esta vez, podr&aacute;n participar autores y autoras locales con libros publicados entre enero y diciembre de 2024. &ldquo;En esta nueva edici&oacute;n, el premio contin&uacute;a comprometido con su misi&oacute;n de <strong>dar visibilidad a las mejores obras de escritoras y escritores locales</strong>, colaborar con su circulaci&oacute;n y respaldar no solo a las novelas elegidas, sino tambi&eacute;n a las editoriales que apostaron por ellas&rdquo;, informaron en un comunicado los organizadores. Quienes tengan ganas de participar o quieran conocer otros detalles, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lanzan-sexta-edicion-premio-fundacion-medife-filba-novela-participar_1_12062991.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden leer m&aacute;s en este enlace</a>.
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                    alt="María Moreno, Alan Pauls y Alejandra Kamiya conforman el jurado de la nueva edición del Premio Fundación Medifé Filba."
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                María Moreno, Alan Pauls y Alejandra Kamiya conforman el jurado de la nueva edición del Premio Fundación Medifé Filba.                            </span>
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        <strong>Banda sonora. </strong>Despu&eacute;s de presentarla en vivo en Cosqu&iacute;n Rock, la cantante chilena <strong>Javiera Mena</strong> lanz&oacute; <em>Mar de coral</em>, una canci&oacute;n preciosa que forma parte de su pr&oacute;ximo disco y que interpreta junto a Santiago Motorizado. Tiern&iacute;sima, seg&uacute;n ella misma revel&oacute; <a href="https://es.rollingstone.com/arg-javiera-mena-y-santiago-motorizado-le-cantan-al-amor-a-distancia-en-la-nueva-balada-mar-de-coral/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista con Rolling Stone</a>, &ldquo;es una balada que habla sobre las relaciones a distancia y es una invitaci&oacute;n a aceptar con ternura esa lejan&iacute;a&rdquo;. Como me encant&oacute; y desde que sali&oacute; vengo escuch&aacute;ndola varias veces al d&iacute;a, decid&iacute; sumarla a nuestra banda sonora. <strong>Aprovech&eacute;, de paso, para agregar otras canciones, en las que el l&iacute;der de &Eacute;l Mat&oacute; canta a d&uacute;o con Dillom, Massacre, Juana Aguirre, Los Besos, Palo Pandolfo, Viva El&aacute;stico, La Bien Querida, Hilda Lizarazu, Morbo y Mambo y m&aacute;s</strong>.<strong> </strong>Se escucha, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=df744bf30058435b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
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        <strong>Bonus track. </strong>Un plan si andan por Buenos Aires: hasta el 23 de febrero tiene lugar, en distintas sedes porte&ntilde;as, la quinta edici&oacute;n del Festival Internacional de Cine Cann&aacute;bico. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/llega-nueva-edicion-festival-internacional-cine-cannabico-sedes-peliculas-destacadas_1_12049357.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer un poco m&aacute;s sobre las pel&iacute;culas que participan y las sedes elegidas</a>. Atenci&oacute;n que, una vez terminado el festival, la programaci&oacute;n se va a poder ver desde todo el pa&iacute;s a trav&eacute;s de la plataforma Octubre TV. Si me dan a elegir, no me perder&iacute;a la proyecci&oacute;n del documental <em>Fuck You! El &uacute;ltimo show</em>, de <strong>Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a</strong>, un incre&iacute;ble registro de los preparativos y el desarrollo de un concierto hist&oacute;rico de Sumo: la presentaci&oacute;n de su &uacute;ltimo disco pocos meses antes de la muerte del l&iacute;der del grupo, <strong>Luca Prodan.</strong>
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/ojo-envase-thriller-animado_129_12070918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Feb 2025 09:36:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ojo en el envase, un thriller animado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Mattio: “Hay posibilidades tecnológicas que vinieron a cambiar nuestra relación con la muerte”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09a4bf83-dec9-49a0-90f6-d8894e086b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Mattio: “Hay posibilidades tecnológicas que vinieron a cambiar nuestra relación con la muerte”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se acaba de reeditar Materiales para una pesadilla, una impactante novela cyberpunk donde el escritor, en distintos tiempos, cruza escenas de la dictadura con episodios de una realidad virtual del futuro. Lenguaje, negacionismo, ciencia ficción y muerte, en la mirada de una de las voces más originales de la literatura contemporánea.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Imitar la forma de lo real supone, entonces, saber cu&aacute;l es la forma de la realidad. &iquest;Sabe alguien esto? &iquest;Se escucha ac&aacute;, dentro del texto, el eco melanc&oacute;lico de la vida? &iquest;Deber&iacute;a escucharse? &iquest;Lo escuchan ustedes? Ac&aacute; hay un eco, s&iacute;. Pero no s&eacute; de d&oacute;nde viene. Tal vez es el murmullo del sentido que se aleja, tal vez es la voz vac&iacute;a de la experiencia&rdquo;</em>, apunta el narrador de <em>Materiales para una pesadilla</em>, la novela del escritor argentino <strong>Juan Mattio</strong>. <strong>Un libro extraordinario que, como esos ecos y como varios de los fantasmas que atraviesan sus p&aacute;ginas, acaba de volver, esta vez reeditado por el sello Caja Negra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-gana-premio-fundacion-medife-filba-materiales-pesadilla_1_9754891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ganadora del Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute;-Filba en 2022</a> luego de su lanzamiento el a&ntilde;o anterior a trav&eacute;s de la editorial Aquilina, la novela propone un engranaje minucioso y perfectamente tramado donde se cruzan tiempos, lecturas, realidad, memoria, muerte y la belleza en su forma m&aacute;s extra&ntilde;a. Donde lo que insiste es una pregunta por el lenguaje. Ocurre a partir de la b&uacute;squeda que emprende Keiner, un hombre que hered&oacute;, luego del fallecimiento de una mujer a la que am&oacute;, una investigaci&oacute;n inconclusa alrededor de un grupo de escritores, ling&uuml;istas y psicoanalistas que colabor&oacute; con la dictadura militar de 1976 para darle forma a un sistema de escuchas de conversaciones telef&oacute;nicas que se activa a partir de determinadas palabras. <strong>Pero esa l&iacute;nea, repleta de fantasmas y donde resuena todo el tiempo la figura de Ricardo Piglia y </strong><em><strong>La ciudad ausente</strong></em><strong>, se completa con otros espectros.</strong> Son los del futuro, son los que vienen con la creaci&oacute;n de una hacker japonesa llamada Haruka que debe pasar a la clandestinidad en el a&ntilde;o 2036 luego de programar una realidad virtual que permite a las personas interactuar con sus seres queridos muertos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Materiales para una pesadilla&quot;, de Juan Mattio, salió por Caja Negra.                            </span>
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        <strong>&ndash;Desde los ling&uuml;istas que colaboran con la dictadura hasta la creadora de la realidad virtual, en el libro aparece siempre la pregunta por el lenguaje y sus agujeros. De hecho en la dedicatoria se lee &ldquo;A la memoria de Mirta, que enferm&oacute; de lenguaje&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; te interes&oacute; abordar este asunto en todas las capas que componen la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay varias puntas. Por un lado, desde chico conviv&iacute; con mi mam&aacute;, que era una persona con una enfermedad mental severa. Eso siempre me abri&oacute; una serie de preguntas sobre el lenguaje, algo que otro tipo de infancias no tiene que enfrentar. Pero a m&iacute; me pas&oacute;. De hecho en un momento en la novela creo que lo digo: para m&iacute; hay una fe de los ni&ntilde;os en las palabras que es total. <strong>Pero cuando uno se da cuenta de que el lenguaje puede expresar algo que no est&aacute; ah&iacute; y que alguien, un adulto que puede ser de tu familia en este caso, puede estar convencido de una realidad, describirla con el lenguaje y que esa realidad no est&eacute; ah&iacute;, genera un cortocircuito muy particular en relaci&oacute;n a la adquisici&oacute;n del propio lenguaje. </strong>Tambi&eacute;n a la concepci&oacute;n del lenguaje como medio social y de construcci&oacute;n de la vida cotidiana. M&aacute;s all&aacute; de que no se trata de una novela de la experiencia personal si mucho menos, fue un intento por ver qu&eacute; pasaba con eso. Por otro lado, hacia el a&ntilde;o 2014, alguien me cont&oacute; una an&eacute;cdota sobre una militante del Partido Comunista: cuando esta persona hablaba por alg&uacute;n tel&eacute;fono p&uacute;blico, evitaba ciertas palabras. Por ejemplo, no dec&iacute;a &ldquo;Cuba&rdquo;, dec&iacute;a &ldquo;la isla&rdquo;. Y esto pasaba porque ella supon&iacute;a que ciertas palabras activaban una m&aacute;quina para grabar conversaciones. Por supuesto la m&aacute;quina no exist&iacute;a, pero me puse a pensar c&oacute;mo funcionar&iacute;a, o sea, c&oacute;mo deber&iacute;a ser una m&aacute;quina que realmente cumpliera esa fantas&iacute;a. As&iacute; entr&eacute; en una espiral de investigaciones y a darme cuenta de que eso que hab&iacute;a imaginado no era cierto, pero tampoco estaba tan lejos de algunas realidades m&aacute;s de la contemporaneidad. Sobre todo de la sensaci&oacute;n de que el tel&eacute;fono me escucha, esto de hablar de zapatillas y que de repente las redes me ofrezcan zapatillas. <strong>As&iacute; empec&eacute; a ver ah&iacute; toda una serie de links que me permitieron algunas reflexiones iniciales sobre el lenguaje en relaci&oacute;n a la construcci&oacute;n de la realidad y esto se fue metiendo de manera org&aacute;nica en la trama de la novela</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&ndash;Es curioso porque, inclusive la zona m&aacute;s del futuro, si se quiere, el relato tiene un ancla en lo m&aacute;s anal&oacute;gico de todo: buena parte de los textos que se intercalan son desgrabaciones de cassettes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Hay algo curioso y es que la trama del a&ntilde;o 2030 y pico, eso que tiene que ver con esta programadora japonesa que se llama Haruka y el entorno de realidad virtual aparecen para salvarme la novela mucho tiempo despu&eacute;s de que me pusiera a escribir. <strong>Durante cuatro a&ntilde;os la novela hab&iacute;a sido una investigaci&oacute;n en el presente del pasado de la dictadura y nada m&aacute;s, con un escritor que entraba al servicio de inteligencia a colaborar en el Proyecto Hermes.</strong> Pero no pod&iacute;a terminarla, no me cerraba, hab&iacute;a algo que le faltaba. Hasta que apareci&oacute; Haruka, de una forma muy extra&ntilde;a. Yo estaba volviendo de una reuni&oacute;n de militancia con un amigo que es <em>gamer</em> y &eacute;l me dijo &ldquo;me gusta este juego nuevo que encontr&eacute; porque el trabajo con la f&iacute;sica est&aacute; bueno&rdquo;. Le digo &ldquo;&iquest;la f&iacute;sica?&rdquo;. Me dice: &ldquo;claro, &iquest;vos viste Mario Bros? Salta, o sea, no salta igual que saltar&iacute;a una persona, ah&iacute; hay una f&iacute;sica fant&aacute;stica digamos. Hay f&iacute;sicas m&aacute;s realistas con cuerpos se mueven parecido a los del mundo real&rdquo;. Y ah&iacute; empiezo a pensar en esto de un programador de la f&iacute;sica. Entonces llegu&eacute; a mi casa y escrib&iacute; las primeras notitas de Haruka, de alguien que programaba la f&iacute;sica de un entorno virtual. Y ah&iacute; se destrab&oacute; la novela. Y ah&iacute;, tambi&eacute;n, empez&oacute; a tener como una especie de contraste entre la tecnolog&iacute;a anal&oacute;gica de los a&ntilde;os 60 y 70 y la de Haruka, en el a&ntilde;o 2035 o 2036.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mattio también es autor de la novela &quot;Tres veces luz&quot; y del libro de ensayos &quot;La sombra de un jinete desesperado&quot;."
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                Mattio también es autor de la novela &quot;Tres veces luz&quot; y del libro de ensayos &quot;La sombra de un jinete desesperado&quot;.                            </span>
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        <strong>&ndash;Decidiste, con estos recursos y estas idas y vueltas en el tiempo, retomar episodios de la dictadura argentina, contarla en clave cyberpunk. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Siempre estamos volviendo a pensar en esos a&ntilde;os y a relatarlos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Voy a tratar de ser cuidadoso con las palabras. Creo que es muy claro que la dictadura es una especie de gran trauma social al cual hemos intentado elaborar y posiblemente sigamos intentando elaborar por mucho tiempo. Pienso que lo hemos hecho con distintas estrategias y el paso de una estrategia a otra no significa el fracaso de la anterior, sino cierto agotamiento. Si vos revis&aacute;s los primeros a&ntilde;os del regreso de la democracia, lo que predomina es el testimonio: hab&iacute;a una necesidad de reconstruir la verdad de los hechos que hizo que no solamente el <em>Nunca m&aacute;s</em> sino que todo testimonio o libro de no ficci&oacute;n se convirtieran como en el centro de la discusi&oacute;n en relaci&oacute;n a la dictadura. Despu&eacute;s aparece un segundo momento donde la novela realista, la ficci&oacute;n realista, toma un poco ese lugar predominante y ya no hace falta que se narre exactamente la verdad de los hechos, pero s&iacute; todav&iacute;a que esos relatos respondan al funcionamiento de la realidad tal cual lo conocemos. Y hay un tercer momento, que podr&iacute;amos fechar en el cambio de siglo, donde el terror o la ciencia ficci&oacute;n empiezan a hacerse cargo de esa especie de elaboraci&oacute;n del trauma y empiezan a tomar la dictadura como un material que puede ser absorbido por una literatura de g&eacute;nero. Yo me imagino que si aparec&iacute;a un cuento de terror en 1983 que tomara la dictadura, hubiera sido muy dif&iacute;cil que circule o que no le dijeran al que lo escribi&oacute; &ldquo;te pasaste de rosca&rdquo;. Si uno lo piensa, con la Segunda Guerra mundial y el Holocausto pasa m&aacute;s o menos parecido. <strong>De Primo Levi a la aparici&oacute;n de (Kurt) Vonnegut con </strong><em><strong>Matadero cinco</strong></em><strong>, con una elaboraci&oacute;n delirante pero al mismo tiempo desde un sobreviviente de Dresde, pasa algo de tiempo</strong>. No tengo respuesta, pero es una buena pregunta la de por qu&eacute; es necesario hacer ese camino por el que las literaturas no mim&eacute;ticas llegan despu&eacute;s a la elaboraci&oacute;n o vienen a elaborar algo de una forma distinta. Simplemente aparecen estos otros tratamientos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Creo que es muy claro que la dictadura es una especie de gran trauma social al cual hemos intentado elaborar y posiblemente sigamos intentando elaborar por mucho tiempo. Pienso que lo hemos hecho con distintas estrategias y el paso de una estrategia a otra no significa el fracaso de la anterior, sino cierto agotamiento. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Una historia pol&iacute;tica llena de fantasmas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, no est&aacute; muy lejos una cosa de otra. La idea de la casa embrujada, por ejemplo. Los centros clandestinos de detenci&oacute;n dejaron lugares muy acechados por fantasmas. Uno va al (Centro Cultural) Conti ahora mismo, se empieza a hacer de noche y te quer&eacute;s ir. Yo, al menos, no me quiero quedar y soy una persona racional que no cree en casi nada. Pero hay algo ah&iacute;. Despu&eacute;s tambi&eacute;n hay cicatrices: uno camina por esta ciudad y se encuentra con placas cada dos o tres cuadras. <strong>Toda esa espectralizaci&oacute;n de la ciudad y los espacios encuentran en el terror un lugar para la narraci&oacute;n. Es un material que nos va a seguir dando para pensar y escribir.</strong> Incluso, probablemente, quiz&aacute; nos fuercen a volver a estrategias anteriores o nuevas. Sobre todo si, como estamos viendo, el negacionismo se convierte en el discurso de Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En todos los tiempos de la novela, la tecnolog&iacute;a pareciera venir a dar alg&uacute;n tipo de soluci&oacute;n, pero tambi&eacute;n est&aacute; vinculada con el peligro, el mal, el delito. &iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s vos la tecnolog&iacute;a?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay una an&eacute;cdota que cuenta William Gibson en un documental que se llama <em>No hay mapas para estos territorios</em>. El documental es &eacute;l en el asiento trasero de un auto hablando durante horas, es b&aacute;rbaro. &Eacute;l dice que ley&oacute; la cr&oacute;nica de un reverendo en alg&uacute;n momento del siglo XIX, que va a una fiesta y escucha por primera vez un gram&oacute;fono. Entonces vuelve y escribe un texto en contra de Dios porque piensa en c&oacute;mo Dios puede haber permitido que se grabaran y quedaran grabadas voces de personas que van a morir. Lo que dice Gibson es que tal vez esta persona estaba en el pico de ese cambio, de esa transformaci&oacute;n, y que posiblemente la segunda vez que escuch&oacute; algo as&iacute; ya estuviera m&aacute;s tranquilo. Y, despu&eacute;s de la tercera, finalmente pudo empezar a convivir con eso. Cuando yo era chico ya era completamente de uso habitual convivir con las voces de los muertos, no nos hac&iacute;amos ninguna pregunta sobre eso. O convivir con sus im&aacute;genes de fotograf&iacute;as o videos. Entonces todo eso no nos impact&oacute;. <strong>Ahora, la primera vez que en Facebook vi revivir el perfil de alguien que se hab&iacute;a muerto hac&iacute;a poco porque alguien se hab&iacute;a metido a decirle &ldquo;te extra&ntilde;o&rdquo; me pareci&oacute; raro y s&iacute; me inquiet&oacute;. </strong>Por ah&iacute; en ese momento est&aacute;bamos en el pico de algo y ahora ya es m&aacute;s frecuente tambi&eacute;n. Me parece que hay algo de las identidades virtuales que vamos construyendo y c&oacute;mo eso va a reverberar y va a ser una especie de eco nuestro una vez que no estemos vivos enrarece nuestro presente de alguna manera.&nbsp; Por otro lado, creo que hay algo de la realidad que va corriendo m&aacute;s r&aacute;pido que nuestra imaginaci&oacute;n. O de la m&iacute;a, por lo menos. Hacia el final de la escritura de la novela alguien me mand&oacute; la noticia de una mujer coreana que se hab&iacute;a hecho construir por unos ingenieros un entorno virtual donde se iba a reencontrar con su hija que hab&iacute;a muerto. Se lo mand&eacute; a Ricardo Romero, el editor, dici&eacute;ndole &ldquo;che, aparece esto despu&eacute;s de cinco a&ntilde;os de escribir la novela&rdquo;. &Eacute;l me dijo: &ldquo;No leas nada de eso y segu&iacute; porque no estamos escribiendo sobre la realidad&rdquo;. <strong>Pero es cierto que hay posibilidades tecnol&oacute;gicas que vinieron a cambiar nuestra relaci&oacute;n con la muerte. Y van a seguir apareciendo m&aacute;s y m&aacute;s inquietantes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Se queda corta la ciencia ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Pasa que la ciencia ficci&oacute;n de anticipaci&oacute;n, digamos, es un tipo de ciencia ficci&oacute;n bastante concentrada en los artefactos. Viste que cada tanto aparecen art&iacute;culos en diarios tipo &ldquo;los cinco inventos que <strong>Julio Verne</strong> anticip&oacute;&rdquo; o algo as&iacute;. Hay un autor, <strong>Arthur Clarke</strong>, que dice que el problema de la ciencia ficci&oacute;n no es imaginar el autom&oacute;vil sino imaginar el embotellamiento. O sea, el problema que va a traer determinado invento. Entonces, s&iacute; est&aacute; bueno estar atento a qu&eacute; est&aacute; pasando en t&eacute;rminos tecnol&oacute;gicos y para d&oacute;nde est&aacute;n yendo las cosas porque posiblemente desde el siglo XIX no hubo un momento de tanto prodigio tecnol&oacute;gico y rarezas de todo tipo.<strong> Pero en el fondo a m&iacute; me sigue interesando m&aacute;s el embotellamiento que el autom&oacute;vil. O sea, prefiero pensar cu&aacute;les son los aspectos sociales de esas tecnolog&iacute;as, los aspectos incluso personales y emocionales del asunto</strong>.&nbsp;
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                    alt="Juan Mattio vive en Buenos Aires, donde escribe y dicta talleres de lectura y escritura."
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                Juan Mattio vive en Buenos Aires, donde escribe y dicta talleres de lectura y escritura.                            </span>
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        <strong>&ndash;La m&aacute;quina m&aacute;s all&aacute; de la m&aacute;quina.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay una autora que me gusta mucho que se llama <strong>Helen Hester</strong> que dice que la tecnolog&iacute;a no es ni buena ni mala, es pol&iacute;tica. Ah&iacute; hay una premisa, un buen lugar por donde empezar, la idea de que en la relaci&oacute;n social del capital la tecnolog&iacute;a tiende a favorecer la propia reproducci&oacute;n del capital. Eso puede tener muchas formas. Puede ser ella misma una mercanc&iacute;a. Puede ser parte del proceso de producci&oacute;n. Puede ser parte de la red de vigilancia que necesita un Estado para sostenerse en el poder. O sea, hay muchas formas del mal que puede ocupar la m&aacute;quina. <strong>Al mismo tiempo, se trata siempre objetos muy libidinizados. Quiero decir: la gente quiere tener el tel&eacute;fono, quiere el iPhone. Hay algo de la m&aacute;quina que por alguna raz&oacute;n extra&ntilde;a est&aacute; muy libidinizada y nos atrae</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En el recorrido que hizo el libro desde que sali&oacute;, gan&oacute; el premio Medif&eacute;-Filba y ahora se reedita, se habl&oacute; de una novela cyberpunk. &iquest;La catalogar&iacute;as as&iacute;? &iquest;Podr&iacute;as contar de qu&eacute; se trata ese g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, a m&iacute; me interesa ese g&eacute;nero, posiblemente por sus connotaciones nada prestigiosas en el campo literario. La novela que de alguna manera inicia el g&eacute;nero es <em>Neuromante</em> de (William) Gibson en 1983. A eso yo le sumar&iacute;a el imaginario visual de la pel&iacute;cula <em>Blade Runner</em> que es del &lsquo;82. Y tambi&eacute;n sumar&iacute;a textos como el Manifiesto cyborg de (Donna) Haraway que es del 84 u 85. Lo que veo pensando en este terreno y en Gibson, que es un autor al que quiero mucho, es que el futuro ac&aacute; no est&aacute; en el nivel de la representaci&oacute;n sino en el nivel del lenguaje. La primera l&iacute;nea de <em>Neuromante</em> es algo as&iacute; como &ldquo;el cielo sobre el ensanche ten&iacute;a el color de un televisor sintonizado en un canal muerto&rdquo;. Esa comparaci&oacute;n de la naturaleza con la televisi&oacute;n es extraordinaria. Despu&eacute;s de esa l&iacute;nea no me interesa si vas a describir un objeto que no existe, si vas a contarme un viaje en el tiempo o qu&eacute; va a pasar. Lo que me interesa es que el lenguaje, ese barroco de Gibson, hace que el futuro est&eacute; en el lenguaje.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una autora que me gusta mucho que se llama Helen Hester que dice que la tecnología no es ni buena ni mala, es política. Ahí hay una premisa, un buen lugar por donde empezar, la idea de que en la relación social del capital la tecnología tiende a favorecer la propia reproducción del capital. Eso puede tener muchas formas. Puede ser ella misma una mercancía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Ves una escena nueva de la llamada ficci&oacute;n extra&ntilde;a, new weird, literatura cyberpunk en Latinoam&eacute;rica? &iquest;Se est&aacute; publicando m&aacute;s de estos g&eacute;neros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que hay que hacer una salvedad. Para m&iacute; la diferencia entre una categor&iacute;a cr&iacute;tica y una etiqueta de mercado es la supervivencia en el tiempo. Y creo que no pas&oacute; el tiempo suficiente como para saber si nueva ficci&oacute;n extra&ntilde;a latinoamericana va a significar algo realmente o va a ser simplemente una manera de organizar las bateas de las grandes cadenas. Pero si existiera esto como campo, entonces, creo que aparecen dos l&iacute;neas. Una l&iacute;nea tiene m&aacute;s que ver con lo que podemos llamar <em>neog&oacute;tico</em>, que es una especie de regreso a la literatura de terror con elementos de la tradici&oacute;n latinoamericana. <strong>Una tradici&oacute;n profunda, que tiene que ver o con pueblos originarios o con elementos entre precoloniales y coloniales. Una vuelta al siglo XIX, en algunos casos.</strong> Pienso ah&iacute; en <em>Las esferas invisibles</em>, de <strong>Diego Muzzio</strong>. Pienso en <em>Las voladoras</em> de <strong>M&oacute;nica Ojeda</strong>. Pienso en algunas cosas que hace <strong>Mariana Enriquez</strong>. Pienso en <strong>Fernanda Melchor</strong> de M&eacute;xico. Un tipo de literatura que est&aacute; trabajando, me parece, con la doble v&iacute;a de la tradici&oacute;n latinoamericana y lo contempor&aacute;neo. Yo, por ejemplo, me cri&eacute; viendo I-Sat, viendo cine clase B y escuchando m&uacute;sica rock. Todo ese tipo de artefactos m&aacute;s pop son la interferencia, la gran interferencia de este g&oacute;tico nuevo que est&aacute; circulando en Latinoam&eacute;rica ahora. Esa es una zona con m&aacute;s visibilidad, tal vez, y que es parte de lo que podr&iacute;amos llamar nueva ficci&oacute;n extra&ntilde;a. Despu&eacute;s hay una vertiente m&aacute;s <em>weird</em> en el sentido <em>lovecraftiano</em>, donde s&iacute; incluir&iacute;a algunas experiencias del cyberpunk. Pienso en textos m&aacute;s duros como <em>Miles de ojos</em>, de <strong>Maxi Barrientos</strong>. La rareza incre&iacute;ble de lo que hace (Luis Carlos) Barrag&aacute;n o <em>Verde</em> de (Ramiro) Sanchiz. Tal vez puesto as&iacute; suena todo demasiado esquem&aacute;tico. Pero, en l&iacute;neas generales, el g&oacute;tico suele ser una preocupaci&oacute;n por el pasado, por c&oacute;mo regresa el pasado en las m&uacute;ltiples formas de lo no muerto. El fantasma, el vampiro, el zombi. Todas figuras de lo no muerto que vuelve, que insiste. <strong>Hay muchos traumas en Latinoam&eacute;rica que hacen que ese retorno de lo no muerto sea interesante de narrar. </strong>Del otro lado, el <em>weird</em> est&aacute; m&aacute;s preocupado por el futuro, por la incertidumbre sobre el futuro, por la cat&aacute;strofe, por la crisis, por lo extra&ntilde;o de lo que podr&iacute;a venir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Est&aacute;s terminando una nueva novela, te dedic&aacute;s a dar talleres. &iquest;C&oacute;mo atraves&aacute;s esta Argentina en muchos aspectos dif&iacute;cil de 2025?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, doy talleres de forma particular y por suerte este es el tercer a&ntilde;o que voy a dar taller en la Biblioteca Nacional. Va a ser uno de ocho encuentros sobre ciencia ficci&oacute;n argentina que me tiene entusiasmado. Es cierto que hay algo de la literatura que genera mucha comunidad. El a&ntilde;o pasado di un taller de seis meses donde le&iacute;mos el <em>Ulises</em> de Joyce con encuentros quincenales y se arm&oacute; una comunidad muy hermosa alrededor del texto. Este a&ntilde;o estamos leyendo <em>El ruido y la furia</em>, de Faulkner.<strong> Creo que adem&aacute;s de ser una salida laboral en tiempos complicados, estos espacios ayudan a amucharse en un momento de dificultad. No quiero caer en la idea de refugio porque siempre me pareci&oacute; mal&iacute;sima. Me refiero a amucharse para pensar. </strong>Se puede pensar en la realidad sin pensarla de forma inmediata y literal. C&oacute;mo se sale de este l&iacute;o no es una respuesta que vayamos a encontrar necesariamente leyendo el diario. Qu&eacute; s&eacute; yo, capaz la encontramos leyendo a Joyce. En cualquier caso, este tipo de comunidades funcionan m&aacute;s que nada como otra forma de producir reflexi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Feb 2025 03:05:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Mattio: “Hay posibilidades tecnológicas que vinieron a cambiar nuestra relación con la muerte”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Mattio,Libros,Literatura argentina,Ciencia Ficción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres libros que sacan la lengua: un tejido de lecturas, un mapa de obsesiones extrañas y hechizos desde Suecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-sacan-lengua-tejido-lecturas-mapa-obsesiones-extranas-hechizos-suecia_1_10672358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fc4d3b6-6c00-4236-ae99-d894927ca1e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres libros que sacan la lengua: un tejido de lecturas, un mapa de obsesiones extrañas y hechizos desde Suecia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Virginia Cosin, Juan Mattio y Virginia Higa acaban de publicar tres textos notables que, entre el ensayo y la crónica, indagan en el lenguaje y la escritura. De qué se tratan y las editoriales que apostaron por ellos. 
</p></div><p class="article-text">
        Hay coincidencias felices, como la que acaba de ocurrir por estos d&iacute;as: tres editoriales argentinas e independientes acaban de publicar tres libros que, con diferencias de estilos y una sinton&iacute;a de insistencias, <strong>indagan en el lenguaje, en la escritura y en los recorridos lectores de quienes los escribieron</strong>. Tres libros que sacan la lengua, la diseccionan, la tuercen. Tres nombres, adem&aacute;s, detr&aacute;s de novelas resonantes y muy comentadas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (<em>Pasaje al acto</em>, <em>Materiales para una pesadilla</em> y <em>Los sorrentinos</em>, respectivamente): <strong>Virginia Cosin, Juan Mattio y Virginia Higa apostaron ahora por textos que se aproximan al ensayo y a la cr&oacute;nica a partir de sus propias experiencias</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por cada uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La pizarra m&aacute;gica</strong></em><strong>, de Virginia Cosin. </strong><em>&ldquo;No quiero saber qui&eacute;n soy. No s&eacute; en qu&eacute; me convert&iacute;. Si lo supiera, no podr&iacute;a escribir&rdquo;</em>, se&ntilde;ala <strong>Virginia Cosin</strong> en uno de los fragmentos que componen<em> La pizarra m&aacute;gica</em> (Vinilo Editora, 2023). Es que este libro est&aacute;, justamente, <strong>hecho de peque&ntilde;as escenas, de fracciones, de inestabilidades </strong>donde se combinan la trayectoria de Cosin como lectora con esa deriva siempre voluble que es la de la escritura: no hay un lugar al que llegar en ese recorrido sin br&uacute;jula, en ese viaje para el que &ldquo;hay que saber perder&rdquo;, como se&ntilde;ala la autora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;La pizarra mágica&quot;, lo nuevo de Virginia Cosin.                            </span>
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        Con im&aacute;genes memorables de sus primeros encandilamientos con los libros y con los amores (<strong>J. D. Salinger</strong> a la cabeza), con apuntes alrededor de su tarea como coordinadora de talleres de escritura (&ldquo;no creo en los consejos&rdquo; y &ldquo;no doy consignas&rdquo;), con frases punzantes y contundentes como flechas, con ese tejido mutante que armaron sus lecturas, con sus propios vaivenes en la escritura, <strong>Cosin ofrece un camino alrededor de la ficci&oacute;n, la verdad y la memoria hecho de retazos que se van tramando con elegancia y sensibilidad</strong>.
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                    alt="Virginia Cosin nació en Caracas, en 1973. Vive desde los 5 años en Buenos Aires, donde trabaja como coordinadora de talleres de lectura y escritura."
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            <span class="title">
                Virginia Cosin nació en Caracas, en 1973. Vive desde los 5 años en Buenos Aires, donde trabaja como coordinadora de talleres de lectura y escritura.                            </span>
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        Virginia Cosin naci&oacute; en Caracas, Venezuela, en 1973, y vive en la Argentina desde los cinco a&ntilde;os. <strong>Escribi&oacute; las novelas </strong><em><strong>Partida de nacimiento</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Pasaje al acto</strong></em><strong> (Entrop&iacute;a) </strong>y cuentos que forman parte de distintas antolog&iacute;as. En la actualidad coordina talleres de lectura y escritura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La sombra de un jinete desesperado</strong></em><strong>, de Juan Mattio. </strong><em>&ldquo;El t&iacute;tulo del libro es una cita de un poema de Miguel &Aacute;ngel Bustos, que public&oacute; en </em>Visi&oacute;n de los hijos del mal <em>y que dice: &lsquo;Todo caballo lleva la sombra de un jinete desesperado&rsquo;. No puedo pensar en una imagen mejor para definir la forma ensayo. Trasladando, podr&iacute;amos decir que toda hip&oacute;tesis te&oacute;rica lleva la sombra de un autor desesperado. Mientras escrib&iacute;a me preocupaba que los ensayos de este libro no se escribieran de un modo impersonal y distante (...). Me preocupaba porque lo cierto es que estos objetos est&aacute;n ligados a mis estados de &aacute;nimo y a mis ansiedades pol&iacute;ticas de un modo &iacute;ntimo y no solo intelectual&rdquo;</em>, avisa <strong>Juan Mattio</strong> en el pr&oacute;logo de <em>La sombra de un jinete desesperado</em> (Ediciones Godot, 2023). Un libro armado, si se quiere, a partir de esa desesperaci&oacute;n lectora que viene atada a &ldquo;la certeza de la incomunicaci&oacute;n que anida en el lenguaje&rdquo;, de esa voracidad infinita, de ese temblor que provocan en el escritor algunos libros, algunas pel&iacute;culas y algunas series. <strong>En especial de un universo que lo obsesiona: esa zona que oscila en el g&oacute;tico, en las ficciones extra&ntilde;as del terror y el </strong><em><strong>noir</strong></em><strong>, en las distintas distop&iacute;as que abre la ciencia ficci&oacute;n.</strong>
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                &quot;La sombra de un jinete desesperado&quot; es el nuevo libro del escritor argentino Juan Mattio.                            </span>
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        El libro est&aacute; compuesto por ocho cap&iacute;tulos breves en los que Mattio se dedica, a partir de diversos recursos ret&oacute;ricos, a repensar la influencia del novelista estadounidense <strong>Philip K. Dick</strong> (una figura &ldquo;espectral&rdquo;, en sus palabras, que recorre toda la publicaci&oacute;n), a elaborar cruces alrededor de lo que el autor llama &ldquo;marxismo g&oacute;tico&rdquo;; a revisitar la serie <em>The Wire </em>o la pel&iacute;cula <em>Seven</em>. <strong>Pero, lejos de las afirmaciones categ&oacute;ricas, lo que logra Mattio es invitar a los lectores apasionadamente a atravesar eso que &eacute;l llama un &ldquo;paisaje mental&rdquo;</strong>, con textos un poco anfibios y cautivantes (uno de los cap&iacute;tulos es una suerte de diario &iacute;ntimo con fechas y escenas muy personales; otro es una carta al guionista de una pel&iacute;cula) donde, adem&aacute;s de subrayar textos de <strong>Gilles Deleuze</strong> o fragmentos de <em>El capital</em>, recupera algunas de sus experiencias m&aacute;s &iacute;ntimas, sus p&eacute;rdidas y su memoria familiar para plantear hip&oacute;tesis de lectura sobre esos materiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan Mattio naci&oacute; en 1983. Es autor de <em>Tres veces luz</em> (Negro absoluto, 2016), que obtuvo una menci&oacute;n en el premio Casa de las Am&eacute;ricas. <strong>Su segunda novela, </strong><em><strong>Materiales para una pesadilla</strong></em><strong> (Negro absoluto, 2021), </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-gana-premio-fundacion-medife-filba-materiales-pesadilla_1_9754891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>gan&oacute; el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute;/Filba</strong></a><strong>. </strong>En la actualidad vive en Buenos Aires, donde coordina talleres de lectura.
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            <span class="title">
                El diseño interior del libro contiene un retrato de Juan Mattio.                            </span>
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        <strong>3. </strong><em><strong>El hechizo del verano</strong></em><strong>, de Virginia Higa.</strong> <em>&ldquo;En 2017 me mud&eacute; a Estocolmo con mi pareja, Federico, a partir de una oferta laboral que recibi&oacute; como investigador cient&iacute;fico. En el oto&ntilde;o de 2019 naci&oacute; nuestro hijo. Las cr&oacute;nicas que siguen fueron escritas durante estos a&ntilde;os y, si bien hablan de temas diversos, tienen como tel&oacute;n de fondo la experiencia de vida en Suecia&rdquo;</em>, dice <strong>Virginia Higa</strong> en la nota que precede los textos que integran <em>El hechizo del verano</em> (Sigilo, 2023).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los textos del libro, sin caer en simplismos, dan cuenta de una sorpresa, del pasaje que implica empezar a vivir en otra lengua. <strong>Un movimiento que pone en juego los sentidos, los modos de moverse en una ciudad y sus suburbios, y las formas de decir</strong> (&ldquo;Qu&eacute; maravilla, pens&eacute;, estar entre humanos y no entender nada&rdquo;, apunta la autora en el primer cap&iacute;tulo).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Virginia Higa, autora de la novela &quot;Los sorrentinos&quot;, acaba de publicar el libro de ensayos &quot;El hechizo del verano&quot;."
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                Virginia Higa, autora de la novela &quot;Los sorrentinos&quot;, acaba de publicar el libro de ensayos &quot;El hechizo del verano&quot;.                            </span>
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        Con la lupa puesta entonces en las palabras &ndash;del idioma que la rodea, pero tambi&eacute;n, de las conversaciones en el cine de <strong>&Eacute;ric Rohmer</strong>, de los libros de <strong>Jane Austen</strong>, de las cartas de <strong>Manuel Puig</strong>, de la nomenclatura del naturalista sueco Linneo, ese h&eacute;roe que nombr&oacute;, catalog&oacute;, clasific&oacute;&nbsp; plantas, minerales y animales&ndash; la escritora despliega con humor y lucidez una serie de ensayos breves que combinan curiosidad, experiencia y reflexi&oacute;n. <strong>Una serie de postales que hechizan por su escritura di&aacute;fana, sus descripciones ajustadas y el modo en que reflejan una enorme capacidad de escucha.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Virginia Higa nació en Bahía Blanca. En la actualidad vive en Estocolmo, Suecia.                            </span>
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        Virginia Higa naci&oacute; en Bah&iacute;a Blanca, Argentina, en 1983. Es licenciada y profesora en Letras por la Universidad de Buenos Aires. <strong>Su primera novela, Los </strong><em><strong>sorrentinos</strong></em><strong> (Sigilo, 2018), ha sido traducida al italiano, al sueco, al franc&eacute;s y pr&oacute;ximamente al portugu&eacute;s.</strong> Desde 2017 vive en Estocolmo, donde ense&ntilde;a espa&ntilde;ol y trabaja como traductora literaria.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-sacan-lengua-tejido-lecturas-mapa-obsesiones-extranas-hechizos-suecia_1_10672358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Nov 2023 03:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres libros que sacan la lengua: un tejido de lecturas, un mapa de obsesiones extrañas y hechizos desde Suecia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Juan Mattio,Virginia Cosin,Virginia Higa]]></media:keywords>
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