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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pablo Maurette]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pablo-maurette/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pablo Maurette]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Pablo Maurette, Premio Herralde de Novela 2025: “Milei es un horror, pero la democracia argentina lo sobrevivirá”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pablo-maurette-premio-herralde-novela-2025-milei-horror-democracia-argentina-sobrevivira_1_12820864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5583b8af-3bc2-4d09-9aae-92dcda42c955_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x906y373.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Maurette, Premio Herralde de Novela 2025: “Milei es un horror, pero la democracia argentina lo sobrevivirá”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reciente ganador del Premio Herralde de Novela teje en 'El contrabando ejemplar' una tupida red de viajes en el tiempo y el espacio entre Buenos Aires, Florencia, Sevilla y Madrid para encontrar la respuesta definitiva a los sempiternos males que aquejan a Argentina desde su independencia de España.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo se jodi&oacute; el Per&uacute;?&rdquo;, se preguntaba en 1969 Mario Vargas Llosa en su obra cumbre Conversaci&oacute;n en La Catedral. Lo hac&iacute;a por interposici&oacute;n de su protagonista, Santiago Zavala, 'Zavalita', y con esa frase trataba el fallecido Nobel de Literatura de verbalizar la desesperaci&oacute;n de muchos intelectuales peruanos por el infortunio hist&oacute;rico de su pa&iacute;s, en un momento, adem&aacute;s, de gran inestabilidad pol&iacute;tica y continuos golpes militares. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la &ldquo;mala suerte&rdquo; del Per&uacute; no cambi&oacute;, pues pr&aacute;cticamente todos aquellos pol&iacute;ticos que llegaron a presidentes del pa&iacute;s terminaron en la c&aacute;rcel por nepotismo, abuso de poder o corrupci&oacute;n. El &uacute;ltimo, el expresidente peruano Pedro Castillo, que hace seis d&iacute;as fue condenado a 11 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por el delito de conspiraci&oacute;n. Pero Per&uacute; no es un caso &uacute;nico en la historia reciente de Am&eacute;rica Latina; son varios los pa&iacute;ses que arrastran un problema cr&oacute;nico sin que, al parecer, haya forma de revertir la tendencia al desastre. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es Argentina, sumida en una permanente crisis econ&oacute;mica, en una inflaci&oacute;n end&eacute;mica y en la desilusi&oacute;n colectiva que llev&oacute; al poder al ultraderechista Javier Milei y sus pol&iacute;ticas de recortes y austeridad. Es, por tanto, l&iacute;cito que Pablo Maurette (Buenos Aires, 1979) se haga en su novela <em>El contrabando ejemplar,</em> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritor-argentino-pablo-maurette-gano-prestigioso-premio-herralde-novela_1_12736629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Herralde de Novela 2025</a>, la misma pregunta que Vargas Llosa: &iquest;cu&aacute;ndo se jodi&oacute; Argentina? 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en conversaci&oacute;n con elDiario.es, el autor reconozca que le fue imposible responderla: &ldquo;Son tant&iacute;simas causas, tantos los factores que podr&iacute;amos citar que, de hecho, la respuesta se convierte en un misterio y en un imposible&rdquo;. Explica que en Argentina &ldquo;abundan los te&oacute;ricos sobre el origen de la desgracia del pa&iacute;s, que elaboran todo tipo de teor&iacute;as y diagn&oacute;sticos, pero en realidad ninguna da con la causa del desastre&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Humor y nostalgia contra el sentido tr&aacute;gico argentino</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/df5b4154-0bc4-4d77-8453-70c5dec7b0a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Tal vez por ello la b&uacute;squeda de respuesta de Maurette sea muy distinta a la del peruano, ya que sustituye el dramatismo de <em>Conversaci&oacute;n en La Catedral</em> por el humor y la nostalgia de un pasado que, aunque a todas luces fue tan nefasto como el presente, se ve en perspectiva como un tiempo perdido, una inocencia en la que, de haber intervenido, tal vez se hubiera podido arreglar el presente. 
    </p><p class="article-text">
        Acaso el personaje de Eduardo, coprotagonista, peronista recalcitrante, escritor diletante y homosexual salido del armario a los 51 a&ntilde;os despu&eacute;s de su traslado de Buenos Aires a Madrid, sea el mejor ejemplo de ello. Porque dicho cambio de ciudad, y de vida, es el principal culpable de que deje a medio escribir una novela llamada precisamente <em>El contrabando ejemplar</em>, donde logra aportar algunas claves de cuando se jodi&oacute; Argentina, cu&aacute;ndo empez&oacute; a ir todo mal. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que le pasa a Eduardo es que cuando uno empieza a vivir, empieza a ser uno mismo, se olvida de la literatura y las grandes preguntas&rdquo;, apunta Maurette, que en su sentido del humor recuerda a las novelas de Rodrigo Fres&aacute;n. &ldquo;Rodrigo y yo, que somos amigos, tenemos en com&uacute;n en nuestra narrativa el querer dar un punto rid&iacute;culo a la historia de Argentina para rebajar el sentimiento tr&aacute;gico&rdquo;, apostilla. 
    </p><h2 class="article-text">Una novela imposible</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, no ser&aacute; Eduardo, sino Pablo, una suerte de pupilo y/o ahijado avispado con pretensiones de escritor, gorila (anti peronista) y que en realidad es un ser sin demasiados atributos ni remordimientos, quien rescate la novela una vez muerto el primero. Su objetivo, en concordancia con el personaje, no es dar a conocer el libro a mayor gloria de Eduardo, sino apropiarse de &eacute;l y plagiarlo para su propio beneficio. 
    </p><p class="article-text">
        Es entonces cuando descubrimos, como lectores la historia, la leyenda de Gustavito, un ni&ntilde;o-monstruo tric&eacute;falo que, seg&uacute;n las cr&oacute;nicas del siglo XVII, naci&oacute; en una tribu ind&iacute;gena y muri&oacute; a los pocos d&iacute;as en la pampa. Seg&uacute;n se cuenta en la novela de Eduardo, el monstruo fue enterrado en Buenos Aires y desde entonces una maldici&oacute;n opera sobre la ciudad y el resto del pa&iacute;s. &ldquo;Es una teor&iacute;a m&aacute;s que demuestra en realidad lo disparatado que resulta intentar descubrir el origen de la desgracia de Argentina&rdquo;, subraya Maurette. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, Pablo tambi&eacute;n terminar&aacute; olvidando su intento de plagio, ya que le resulta excesivo el esfuerzo de recomponer el manuscrito original de Eduardo. En este sentido, el infructuoso intento de dar respuestas que supone <em>El contrabando ejemplar</em> genera lo que Maurette describe como &ldquo;una novela imposible, que no puede ser escrita porque no alumbra resoluci&oacute;n alguna&rdquo;. Y la equipara en su frustraci&oacute;n con &ldquo;la b&uacute;squeda de la gran novela argentina, esa que consagra a un escritor pero que nunca se alcanza cuando se busca intencionadamente, porque uno se queda sin temas y sin ideas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una broma con doble fondo agridulce</h2><p class="article-text">
        Maurette vuelca en la novela toda su capacidad para la iron&iacute;a para explicar y explicarse, porque se intuye que tanto Eduardo como Pablo ha sido creados en base a la biograf&iacute;a del autor, de modo que el libro tiene mucho de gran broma de doble fondo, que en su interior esconde una reflexi&oacute;n sobre Argentina con cierto poso de amargura. Y tambi&eacute;n sobre el Buenos Aires del siglo XX que pudo ser y no fue. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pablo Maurette durante la entrevista con elDiario.es                            </span>
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        &ldquo;Argentina es un pa&iacute;s extra&ntilde;&oacute;, poco poblado si se tiene en cuenta su extensi&oacute;n, con una mezcla de culturas muy amplia e inmensamente rico, pero que siempre anda en la ruina&rdquo;, dice el novelista, que apunta a que la historia del pa&iacute;s ha estado plagada de malas decisiones. &ldquo;Algunos apuntan que todo lo malo empez&oacute; con el peronismo, otros con la Junta Militar que desapareci&oacute; a casi toda la izquierda, etc., pero en realidad es imposible saber cuando se jodi&oacute; todo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para Maurette el Peronismo ha sido a la larga nefasto, pero no m&aacute;s que el gorilismo y sus excesos militares. &ldquo;Vamos d&eacute;cada a d&eacute;cada cambiando un gobierno por otro peor desde los a&ntilde;os 40, y el colof&oacute;n es ahora Milei&rdquo;, asegura. Aunque le reconoce al actual presidente que &ldquo;no prometi&oacute; el para&iacute;so, sino mucho sufrimiento econ&oacute;mico&rdquo;, cree que &ldquo;la gente no lo va a soportar m&aacute;s si la cosa no cambia, porque la situaci&oacute;n no ha mejorado&rdquo;. Y opina que &ldquo;aunque Milei es un horror, al final en las pr&oacute;ximas elecciones la gente le echar&aacute;, se ir&aacute; y la democracia sobrevivir&aacute;, porque ahora es fuerte a diferencia de los setenta [en referencia al golpe militar de 1976]&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una narraci&oacute;n en red</h2><p class="article-text">
        Y tras la iron&iacute;a, se despliega la narraci&oacute;n en forma de viaje continuo entre Buenos Aires y Madrid &ndash;y en ciertos momentos Sevilla&ndash; pero tambi&eacute;n en un permanente tr&aacute;nsito entre el Buenos Aires del siglo XVII, el de los 40 y 50 del siglo XX y la d&eacute;cada de los 80, tras la ca&iacute;da de la Junta Militar, seguramente tres momentos de la historia argentina que fueron tres grandes oportunidades perdidas para cambiar el infausto destino del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n transita <em>El contrabando ejemplar</em> por el Madrid los noventa y los inicios del siglo XXI, as&iacute; como eventualmente por la Roma actual y la Florencia renacentista, de modo que teje una red espacio-temporal en la que el lector queda atrapado por las minuciosas descripciones de cada tiempo, dignas en ocasiones del <em>Bomarzo</em> de M&uacute;jica Lainez. De este modo, la trama, en el sentido lineal, deja de ser importante para convertirse en una nebulosa que nos permite ir de un lado para otro, y de un tiempo para otro, en un relato que bien podr&iacute;a haber perge&ntilde;ado el Sabato de <em>Abadd&oacute;n el exterminador. </em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y para terminar, decir que desde un principio, m&aacute;s que a la leyenda de Gustavito, el monstruo enterrado y ejecutor de la maldici&oacute;n ind&iacute;gena hacia los colonizadores espa&ntilde;oles, Maurette achaca el origen de los males de Argentina a una pr&aacute;ctica denominada precisamente contrabando ejemplar. &ldquo;La misma no era otra cosa que un sistema de comercio clandestino que existi&oacute; en el R&iacute;o de la Plata durante el siglo XVII, tan institucionalizado que se le dio este nombre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Surgi&oacute; como reacci&oacute;n de las clases dominantes a la arbitraria prohibici&oacute;n del virreinato del Per&uacute; del uso del puerto de Buenos Aires para el comercio, siempre en favor del de Lima. &ldquo;Fue por necesidad un modo de subsistir ante la injusticia y el absurdo, ya que hab&iacute;a que llevar las materias hasta Lima para que las mandasen a Europa por mar&rdquo;, explica el autor. El problema del contrabando ejemplar, matiza Maurette, es que &ldquo;arraig&oacute; una corrupci&oacute;n generalizada de la que el pa&iacute;s no se ha podido librar hasta la fecha&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pablo-maurette-premio-herralde-novela-2025-milei-horror-democracia-argentina-sobrevivira_1_12820864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Dec 2025 12:56:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Maurette,Democracia,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escritor argentino Pablo Maurette ganó el prestigioso Premio Herralde de Novela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/escritor-argentino-pablo-maurette-gano-prestigioso-premio-herralde-novela_1_12736629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36832376-0543-49ad-931f-03d36ac78366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El escritor argentino Pablo Maurette ganó el prestigioso Premio Herralde de Novela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue por una obra que lleva como título “El contrabando ejemplar” y llegará a las librerías de Argentina en diciembre. De qué se trata el libro y qué dijo el jurado.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/pablo-maurette-escritor-justicia-utopia-inconseguible_1_10953502.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El escritor argentino Pablo Maurette</a> gan&oacute; el Premio Herralde de Novela, seg&uacute;n inform&oacute; la editorial Anagrama en un comunicado, una prestigiosa distinci&oacute;n dotada de 25 mil euros. Fue por una obra que lleva como t&iacute;tulo &ldquo;El contrabando ejemplar&rdquo; y llegar&aacute; a las librer&iacute;as locales en diciembre.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informaron desde la organizaci&oacute;n del premio <strong>&ldquo;se han recibido 892 originales para el 43.&ordm; Premio Herralde de Novela, dotado con 25.000 euros, que se convoca con car&aacute;cter anual&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El jurado, en esta oportunidad estuvo compuesto por <strong>Cecilia Fanti </strong>(escritora y due&ntilde;a de la librer&iacute;a C&eacute;spedes Libros, de Buenos Aires), <strong>Gonzalo Pont&oacute;n Gij&oacute;n</strong>, <strong>Marta Sanz</strong>, <strong>Juan Pablo Villalobos</strong> y la editora <strong>Silvia Ses&eacute;</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1985305081571655856?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Sobre la obra premiada, la editorial adelant&oacute; que se trata de un texto que propone <strong>&ldquo;una celebraci&oacute;n de lo personal y lo colectivo que hace del acto de contar una experiencia literaria singular y emocionante. Una novela que encuentra su lugar en la gran tradici&oacute;n de la mejor narrativa hispanoamericana&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su sinopsis oficial, en el libro de Maurette se cuenta la historia de Pablo &ldquo;un aspirante a escritor sin muchos escr&uacute;pulos, <strong>viaja a Madrid para recuperar el manuscrito que Eduardo, su amigo y mentor, dej&oacute; al morir</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un libro que nunca culmin&oacute; pero que pretend&iacute;a explicar lo inexplicable: el infortunado destino de la Argentina, que durante el siglo XVII configur&oacute; su econom&iacute;a con un sistema de comercio clandestino que se conoc&iacute;a como &lsquo;contrabando ejemplar&rsquo;. Decidido a apropiarse de la novela imposible de Eduardo (empresa literaria que es a la vez un homenaje y una expiaci&oacute;n, un saqueo y una eleg&iacute;a), <strong>Pablo se enfrentar&aacute; a un proceso que le llevar&aacute; a reconstruir su propia biograf&iacute;a</strong>, y tambi&eacute;n la de Eduardo: peronista, excesivo y sentimental, una figura desbordante, marcada por las contradicciones y la melancol&iacute;a&rdquo;, agregaron desde Anagrama.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;El contrabando ejemplar&quot;, de Pablo Maurette, llegará a las librerías locales en diciembre."
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                &quot;El contrabando ejemplar&quot;, de Pablo Maurette, llegará a las librerías locales en diciembre.                            </span>
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        &ldquo;Entre sus p&aacute;ginas irrumpen personajes que laten con intensidad: la t&iacute;a Chiquita y la enigm&aacute;tica Teruca, Pietro Malaspina, primer italiano en pisar el R&iacute;o de la Plata, Zebul&atilde;o Mendes, m&eacute;dico jud&iacute;o converso, o el monstruo querand&iacute;, grotesca figura folcl&oacute;rica cuya maldici&oacute;n parece pesar sobre Argentina&hellip; <strong>Neur&oacute;ticos, tiernos, violentos, humor&iacute;sticos, todos se entrelazan en un mosaico donde la historia, la imaginaci&oacute;n y la cr&oacute;nica sentimental de la identidad argentina se confunden</strong>. Ni oda nost&aacute;lgica a la memoria ni reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica, El contrabando ejemplar es una novela que se pregunta por el sentido de lo perdido y lo inventado&rdquo;, concluyeron.
    </p><h2 class="article-text">Las palabras del jurado</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la escritora Marta Sanz, <strong>la obra de Maurette es &ldquo;centr&iacute;fuga y, a la vez, completamente centr&iacute;peta&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El contrabando ejemplar es un viaje amen&iacute;simo por nuestras ficciones hist&oacute;ricas y personales, por la naturaleza an&oacute;mala, monstruosa e h&iacute;brida de personas, culturas, literaturas, pa&iacute;ses. <strong>En ese cuento de nunca acabar, el relato es pura esperanza, condici&oacute;n ineludible para la existencia del ser humano, gozo, invenci&oacute;n y piel</strong>&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Juan Pablo Villalobos destac&oacute; &ldquo;la proverbial verborragia argentina <strong>puesta en escena por una galer&iacute;a de personajes exc&eacute;ntricos </strong>que van tejiendo una ex&eacute;gesis de la historia del pa&iacute;s delirante y provocadora&rdquo; en el libro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un relato familiar, <strong>una novela polic&iacute;aca imposible</strong> y el bosquejo de la historia de un pa&iacute;s, de su vieja e incurable lisiadura&rdquo;, dijo Gonzalo Pont&oacute;n Gij&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pablo Maurette también es autor de los ensayos &quot;Por qué nos creemos los cuentos: cómo se construye evidencia en la ficción&quot; y &quot;Atlas ilustrado del cuerpo humano&quot;."
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                Pablo Maurette también es autor de los ensayos &quot;Por qué nos creemos los cuentos: cómo se construye evidencia en la ficción&quot; y &quot;Atlas ilustrado del cuerpo humano&quot;.                            </span>
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        &ldquo;&lsquo;&iquest;En qu&eacute; momento se jodi&oacute; la Argentina?&rsquo;. Aquello que la historia no puede responder, la literatura lo indaga, enrosca, inventa, adivina. En El contrabando ejemplar esta pregunta &mdash;ambiciosa, p&iacute;cara y pol&eacute;mica&mdash; opera como motor y punto ciego de la narraci&oacute;n. <strong>Con inteligencia y arrojo, Maurette se apoya en la tradici&oacute;n literaria y la cruza</strong>. Lo &iacute;ntimo se funde con lo hist&oacute;rico-social, y el deseo avanza en forma de narraci&oacute;n porque, mientras haya relato, el mundo todav&iacute;a puede ordenarse. &rdquo;Para m&iacute; que no tengo hijos todo este deseo est&aacute; puesto en la literatura&ldquo; dice Pablo, Pablito, el narrador. Ese deseo nos ha tra&iacute;do un contrabando ejemplar a la literatura argentina: esta agud&iacute;sima novela&rdquo;, apunt&oacute; por su parte Cecilia Fanti.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Maurette naci&oacute; en Buenos Aires, en 1979 y vive en Florencia, Italia. Es autor de las novelas <em>La migraci&oacute;n </em>(2020) y<em> La Ni&ntilde;a de Oro</em> (Anagrama, 2024) y de cuatro libros de ensayo: <em>El sentido olvidado. Ensayos sobre el tacto</em> (2015), <em>La carne viva</em> (2018), <em>Por qu&eacute; nos creemos los cuentos</em> (2021) y <em>Atlas ilustrado del cuerpo humano</em> (2023). Ha colaborado con medios de Argentina, Estados Unidos, Espa&ntilde;a, M&eacute;xico y Colombia. En la actualidad escribe para el peri&oacute;dico italiano <em>La Repubblica</em> y trabaja como profesor asociado de literatura inglesa y comparada en la Florida State University.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/escritor-argentino-pablo-maurette-gano-prestigioso-premio-herralde-novela_1_12736629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Nov 2025 12:21:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El escritor argentino Pablo Maurette ganó el prestigioso Premio Herralde de Novela]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Maurette, escritor: “La justicia es una utopía, algo inconseguible”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pablo-maurette-escritor-justicia-utopia-inconseguible_1_10953502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36832376-0543-49ad-931f-03d36ac78366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pablo Maurette, escritor: “La justicia es una utopía, algo inconseguible”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor argentino acaba de publicar “La Niña de Oro”, una novela policial vibrante que tiene lugar a finales de los 90. Cómo construyó un relato magnético donde conviven un cadáver, un taxi boy albino, la inquieta secretaria de una fiscalía y una serie de misterios en una Buenos Aires lúgubre.</p><p class="subtitle">Entrevista - Cristian Alarcón: “El trauma es un enorme cráter al que uno se acerca con timidez y miedo”</p></div><p class="article-text">
        <em>*elDiarioAR public&oacute; originalmente esta entrevista el 24 de febrero de 2024. </em><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritor-argentino-pablo-maurette-gano-prestigioso-premio-herralde-novela_1_12736629.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El 3 de noviembre de 2025, el autor gan&oacute; el premio Herralde de Novela.</em></a>
    </p><p class="article-text">
        La ansiedad se percibe en el aire: son los d&iacute;as de cuenta regresiva de 1999, de fin de d&eacute;cada, de siglo, de milenio. La imagen del futuro &ndash;uno redondo, uno que simula la vuelta de p&aacute;gina rotunda impuesta por el calendario&ndash; est&aacute; ah&iacute;, muy cerquita. <strong>Y, sin embargo, en Buenos Aires pareciera que nada cambia: los bares con sus habitu&eacute;s, las charlas y los problemas repetidos, las instituciones con sus burocracias</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Silvia Rey es abogada, trabaja como segunda en una fiscal&iacute;a e intenta navegar el <em>loop</em> porte&ntilde;o para no quedarse atrapada por esa sensaci&oacute;n de impotencia.<strong> Ese a&ntilde;o, cuando la mujer est&aacute; a punto de irse de vacaciones, aparece asesinado el profesor de biolog&iacute;a de un colegio secundario en circunstancias que llaman su atenci&oacute;n.</strong> Podr&iacute;a tratarse de un cad&aacute;ver m&aacute;s, podr&iacute;a evitar el problema de tener que cancelar sus planes, pero ella decide enfrentar la inercia que la rodea, indagar, atar cabos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La novela <em>La Ni&ntilde;a de Oro</em> (Anagrama, 2023), de <strong>Pablo Maurette</strong>, est&aacute; propulsada por esa insistencia de alguien con ganas de llevar adelante su tarea con nobleza en un sistema en el que muchos callan o prefieren ahorrarse disgustos. Contada con un ritmo vertiginoso, con sofisticaci&oacute;n y una serie de personajes delineados por el autor con lucidez (la propia Silvia Rey, pero tambi&eacute;n su padre, los polic&iacute;as que la rodean, la titular de la fiscal&iacute;a, un taxi boy albino apodado Copito y una suerte de hechicero africano, entre otros), <strong>la historia deja expuestos los entramados muchas veces opacos de cualquier investigaci&oacute;n policial</strong>. &iquest;Cu&aacute;nto de azar, cu&aacute;nto de deducci&oacute;n, cu&aacute;nto de intuici&oacute;n y cu&aacute;nto de casualidad se pone en juego al investigar una muerte violenta? &iquest;Qu&eacute; implica &ldquo;hacer justicia&rdquo; en estos casos?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La novela &quot;La Niña de Oro&quot; acaba de salir por Anagrama."
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                La novela &quot;La Niña de Oro&quot; acaba de salir por Anagrama.                            </span>
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        Maurette, que ven&iacute;a de publicar ensayos bastante alejados de este universo y que vive en el exterior, decidi&oacute; retomar <strong>una escena que imagin&oacute; hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, en una Buenos Aires l&uacute;gubre</strong> y emprender un viaje por este g&eacute;nero que le resultaba lejano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca pens&eacute; que la iba a terminar escribiendo, nunca fui un gran lector de policiales y me parec&iacute;a un poco fanfarr&oacute;n decir &lsquo;voy a escribir un policial&rsquo; sin haber le&iacute;do policiales. <strong>Pero un poco antes de la pandemia empec&eacute; a leer policiales, muchos, y compulsivamente</strong>. Entonces me pareci&oacute; cada m&aacute;s factible la idea de escribir un policial&rdquo;, cuenta el autor ante <em>elDiarioAR</em> y revela que en aquellos d&iacute;as de aislamiento pidi&oacute; entre sus amigos y conocidos amantes de los policiales que le sugirieran t&iacute;tulos: &ldquo;Les ped&iacute; que me dieran su top ten y me arm&eacute; una mega lista de cien novelas, no me le&iacute; las cien, pero s&iacute; le&iacute; muchas. Le&iacute; much&iacute;simo a <strong>Patricia Highsmith</strong>, le&iacute; much&iacute;simas inglesas, <strong>Ruth Rendell</strong>, <strong>P. D. James</strong>, algunos de los cl&aacute;sicos del noir, <strong>Dashiell Hammett</strong>, Chandler, de todo. Mucho anglosaj&oacute;n. Algo italiano. Algo franc&eacute;s. Pero evit&eacute; leer cualquier policial en castellano porque no quer&iacute;a contaminarme.<strong> Como est&aacute;bamos en pandemia tuve un tiempo sab&aacute;tico en la universidad de Estados Unidos donde doy clases. </strong>Yo hab&iacute;a publicado una novela en 2020 que se llam&oacute;<em> La migraci&oacute;n</em> y me hab&iacute;a llevado cinco a&ntilde;os. <strong>Entonces esta vez dije &lsquo;voy a escribir r&aacute;pido a ver qu&eacute; pasa&rsquo; y trat&eacute; de escribir un cap&iacute;tulo por d&iacute;a y al d&iacute;a siguiente no volver a leer el del d&iacute;a anterior.</strong> Fue seguir, seguir y seguir, seguir, un proceso muy irregular porque me met&iacute; completamente en ese mundo de la novela, ah&iacute; no hab&iacute;a pandemia, no hab&iacute;a nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La experiencia al leer </strong><em><strong>La Ni&ntilde;a de Oro</strong></em><strong> tiene ese v&eacute;rtigo tambi&eacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Era un poco la idea, s&iacute;. Me pasa como lector que me engancho cuando percibo que el autor est&aacute; enganchado tambi&eacute;n. <strong>Hay algo que dice (Gabriel) Garc&iacute;a M&aacute;rquez en este sentido: si te aburr&iacute;s escribiendo algo, el lector se va a aburrir ley&eacute;ndolo</strong>. Es una especie de ley de oro. <strong>Entonces creo que se transmiti&oacute; en </strong><em><strong>La Ni&ntilde;a de Oro</strong></em><strong> el ritmo de tanta acci&oacute;n</strong>. Es algo que no hab&iacute;a hecho en mi novela anterior, que era m&aacute;s narrativa, que atraviesa g&eacute;neros y saltos temporales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En uno de tus ensayos previos, </strong><em><strong>Por qu&eacute; nos creemos los cuentos</strong></em><strong>, s&iacute; hablabas de la compenetraci&oacute;n a la hora de la lectura. &iquest;Ven&iacute;as pensando o teniendo esto en la cabeza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, creo en ese sistema de la compenetraci&oacute;n. <strong>Creo que hay una conexi&oacute;n entre lector y escritor y que es rec&iacute;proca.</strong> Cuando el escritor se compenetra con lo que est&aacute; escribiendo es muy posible que haya lectores que se compenetren tambi&eacute;n. Ah&iacute; se produce el acopio, creo mucho en eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo llegaste al personaje de Silvia Rey, que tiene muchas caracter&iacute;sticas de los investigadores de los policiales cl&aacute;sicos, pero que al mismo tiempo pareciera eludir algunos lugares comunes? Ella es la secretaria en la fiscal&iacute;a, por momentos la narraci&oacute;n pareciera irse a zonas alejadas de lo policial para indagar aspectos m&aacute;s &iacute;ntimos de ella.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Al ponerme a leer tanto policial y, al mismo tiempo, como novato lector de policial, intent&eacute; evitar las cosas que me molestaban de los policiales. Por ejemplo, la tendencia a jugar a las escondidas con el lector. Est&aacute; esa estructura medio cl&aacute;sica de que en el cap&iacute;tulo 3 te hacen creer que el asesino es tal persona, en el 4 se muestra que no, pero que quiz&aacute;s fue tal otra. Y eso me aburr&iacute;a mucho. Entonces quise ir a la par del lector. <strong>La otra cosa que quer&iacute;a evitar era imitar el modelo anglosaj&oacute;n que es el que conocemos todos en general, en la tele y en las novelas. Ellos son maestros de eso, lo hacen muy bien. Pero ac&aacute; es distinto, es todo distinto, ac&aacute; investiga el fiscal, por ejemplo.</strong> Silvia Rey es abogada, es la segunda persona con m&aacute;s poder en la fiscal&iacute;a pero no es la m&aacute;s poderosa. Ella s&iacute; es la que labura m&aacute;s y era el elemento heroico que me permit&iacute;: una persona que est&aacute; y tiene un compromiso &eacute;tico profundo por su trabajo. Para m&iacute; esa es la &uacute;nica forma de hero&iacute;smo concebible en el mundo hoy. La otra cosa que me molestaba de los policiales, volviendo a la pregunta, es la idea de rompecabezas: todo lo que se ve, te tiene que llevar a algo atr&aacute;s. Pero yo, al contrario, quer&iacute;a evitar eso, por eso hay digresiones, conversaciones con el padre, por ejemplo, que parece que llevan a otra cosa.
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                    alt="Pablo Maurette también es autor de los ensayos &quot;Por qué nos creemos los cuentos: cómo se construye evidencia en la ficción&quot; y &quot;Atlas ilustrado del cuerpo humano&quot;."
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                Pablo Maurette también es autor de los ensayos &quot;Por qué nos creemos los cuentos: cómo se construye evidencia en la ficción&quot; y &quot;Atlas ilustrado del cuerpo humano&quot;.                            </span>
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        <strong>-&iquest;Por qu&eacute; elegiste 1999 como el a&ntilde;o en el que transcurre la historia? &iquest;Qu&eacute; te ofrec&iacute;a literariamente ese tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La imagen del comienzo, que es el germen de la novela, no s&eacute; si sali&oacute; en el &lsquo;99 o en el &rsquo;98. Entonces surgi&oacute; naturalmente que la historia transcurriera en esos a&ntilde;os. No fue una decisi&oacute;n, pero s&iacute; not&eacute;, al armar la trama temporal, que me ven&iacute;a que todo esto fuera antes del mundo del smartphone y de las redes sociales. <strong>Si escrib&iacute;s un policial que transcurre hoy no lo pod&eacute;s evitar, ser&iacute;a totalmente inveros&iacute;mil y yo no quer&iacute;a meterme en esos temas</strong>. A la vez, hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os que no vivo en Buenos Aires. Entonces se me hac&iacute;a bastante natural volver a esa ciudad, que tambi&eacute;n es mi ciudad en ese momento, me sent&iacute;a c&oacute;modo ah&iacute; escribiendo. Ahora siempre vengo de visita, pero cambi&oacute; para m&iacute; la percepci&oacute;n de la ciudad, la conozco menos, la entiendo menos en algunas cosas. Tambi&eacute;n esos a&ntilde;os, los de finales de los &lsquo;90, se viv&iacute;an con una especie de ansiedad por algo que se asomaba, <strong>a la vez era el principio de (Fernando) De La R&uacute;a, se terminaba el menemismo, se terminaba el milenio, se ven&iacute;a el desastre</strong>. Por ah&iacute; no se adivinaba todav&iacute;a, pero ya hab&iacute;a una crispaci&oacute;n flotante.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>-La Ni&ntilde;a de Oro </strong></em><strong>es una novela bien porte&ntilde;a. &iquest;C&oacute;mo es la experiencia de escribir afuera, escuchando en el d&iacute;a a d&iacute;a otro idioma y al mismo tiempo evocando una forma de hablar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es la recreaci&oacute;n de una ciudad que existe s&oacute;lo en la memoria, de un habla que es una mezcla del habla de mis padres, de mis abuelos. En alg&uacute;n lugar se sedimenta todo y todo ese sedimento de 25 a&ntilde;os de vivir en otros lugares forma una gran mezcolanza. Una mezcolanza que en cierto sentido es no s&eacute; si ut&oacute;pica o dist&oacute;pica, pero ciertamente no es real. A m&iacute; me gusta, yo creo que por ah&iacute;, aunque nunca lo sabr&eacute;, si me hubiese quedado ac&aacute; no podr&iacute;a haber escrito esto ni muchas otras cosas. <strong>Escribo con una Buenos Aires que se aparece en la distancia. Por otro lado, no puedo escribir sobre ning&uacute;n otro lugar, me sentir&iacute;a como un farsante.</strong> No podr&iacute;a escribir una novela as&iacute; y que transcurra en Roma. Aunque fui a Roma y pas&eacute; tiempo en Roma, no ser&iacute;a verdad, ser&iacute;a mentira. Y una mentira en un mal sentido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La novela expone al sistema judicial y aunque la protagonista quiere buscar una especie de reparaci&oacute;n para las v&iacute;ctimas, se choca con algunas paredes. &iquest;Es una novela de alg&uacute;n modo sobre la imposibilidad de hacer justicia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Bueno, ella misma habla o se refiere a &ldquo;la utop&iacute;a de la justicia&rdquo;, o dice que la gran utop&iacute;a del ser humano es la justicia porque es imposible hacer justicia de verdad. <strong>Pongamos el caso paradigm&aacute;tico del homicidio. Te vas a los griegos y el mito de la justicia nace ah&iacute;, el muerto obviamente no tiene justicia, va a estar muerto para siempre y queda la familia del muerto. Se abren las posibilidades: que metan preso al asesino podr&iacute;a considerarse justicia; que pague plata podr&iacute;a considerarse justicia. &iquest;Pero es realmente justicia?</strong> Entonces s&iacute;, de alguna manera, la justicia es una utop&iacute;a, es algo inconseguible, es un imposible. A la vez aparece la idea de que quienes trabajan en estos casos lo hacen para instituciones que necesitan resolver cuestiones de tipo burocr&aacute;ticas. El bur&oacute;crata tiene que resolver el problema y sea como sea tiene que resolverlo y pasar al siguiente. As&iacute;, la polic&iacute;a a veces tiene que resolver un caso, agarren o no al culpable de verdad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Escribo con una Buenos Aires que se aparece en la distancia. Por otro lado, no puedo escribir sobre ningún otro lugar, me sentiría como un farsante</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-A veces se mete el azar o asuntos m&aacute;s intuitivos, como los que se&ntilde;alan la protagonista y su padre, que arman series de coincidencias que llaman duquesas y tricotas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Silvia Rey tiene esta oscilaci&oacute;n constante entre el pensamiento m&aacute;gico y el cient&iacute;fico y la idea de que el modo natural del ser humano es el pensamiento m&aacute;gico. Esto de pensar que las cosas tienen un sentido, que nos est&aacute;n diciendo algo, que encajan, que todo pas&oacute; por una raz&oacute;n y el mundo nos est&aacute; comunicando cosas que hay que descifrar. <strong>En esa visi&oacute;n, de alguna manera el ser humano es un lector del mundo, todo el tiempo leyendo e interpretando. Y a la vez ella dice que el pensamiento cient&iacute;fico es totalmente anti-intuitivo, porque lo que hace es refutar todo como un freno constante, inc&oacute;modo, dif&iacute;cil como le pasa con la fiscal que le dice muchas veces que no.</strong> Creo que eso es un dilema, al menos yo critico tambi&eacute;n mucho la necesidad de encontrarle sentido a todo. En el final de <em>El pr&iacute;ncipe</em>, de Maquiavelo, se termina hablando de la importancia del azar, la fortuna como &eacute;l llama a la suerte, en la vida del buen pol&iacute;tico. Ese que sabe identificar cu&aacute;ndo tiene una racha de buena suerte y cu&aacute;ndo se viene la mala suerte. <strong>Es decir, no pod&eacute;s manejar la suerte, la suerte es todopoderosa, est&aacute; por encima de los dioses incluso. Lo que s&iacute; pod&eacute;s es estar atento.</strong> Entonces el juego de la &ldquo;tricota&rdquo; es un poco eso: es el azar, pero a la vez la necesidad de estar atento, porque si no est&aacute;s atento se te pasa, si no est&aacute;s atento te viene una racha de buena suerte y te la perdiste.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Atlas ilustrado del cuerpo humano&quot;, uno de los libros de ensayos de Pablo Maurette."
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                &quot;Atlas ilustrado del cuerpo humano&quot;, uno de los libros de ensayos de Pablo Maurette.                            </span>
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        <strong>-Hay toda una investigaci&oacute;n alrededor de las personas albinas en el libro. &iquest;C&oacute;mo llegaste a ellos, por qu&eacute; te interesaban?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Fueron 20 a&ntilde;os de elaboraci&oacute;n de esta novela, de pronto aparec&iacute;a algo y dec&iacute;a &ldquo;&iexcl;Ah! Este puede estar con este proyecto de ac&aacute;&rdquo;. En alg&uacute;n momento le&iacute; esa teor&iacute;a obsoleta de la idea de que hab&iacute;a un homo sapiens nocturno y que quiz&aacute; los albinos eran descendientes de ah&iacute;. Me pareci&oacute; fascinante y a la vez ten&iacute;a algo at&aacute;vico. <strong>Yo no tuve educaci&oacute;n religiosa de ning&uacute;n tipo, nunca tuve respuestas a las preguntas de qu&eacute; pasa cuando te mor&iacute;s, etc&eacute;tera, y cuando era muy chico vi una pel&iacute;cula con Chevy Chase y Goldie Hawn que se llama </strong><em><strong>Juego sucio</strong></em><strong>. </strong>El malo de la pel&iacute;cula es un albino que al final muere. En realidad lo matan, lo t&iacute;pico en una pel&iacute;cula de acci&oacute;n: el malo tiene que morir. Y me acuerdo que me dio una angustia infinita y me preguntaba qu&eacute; le pasaba despu&eacute;s. Como que se qued&oacute; la figura del albino ah&iacute;, es algo muy raro, uno no ve albinos muy a menudo. Adem&aacute;s vivimos inmersos en el racismo occidental que indica que el negro es malo y el blanco es bueno. <strong>Pero el albino, que es demasiado blanco, tambi&eacute;n es malo.</strong> Se manifest&oacute; en un punto como una figura en el trasfondo pero a la vez en el centro, como la ballena blanca, un punto alrededor del cual giraba todo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al ponerme a leer tanto policial y, al mismo tiempo, como novato lector de policial, intenté evitar las cosas que me molestaban de los policiales. Por ejemplo, la tendencia a jugar a las escondidas con el lector.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Dec&iacute;as que siempre volv&eacute;s a Buenos Aires. &iquest;Qu&eacute; encontraste esta vez en este regreso particular?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es la primera vez que vengo a la Argentina de (Javier) Milei. Not&eacute; m&aacute;s miseria, una miseria m&aacute;s visible. Vi gente durmiendo en lugares donde nunca hab&iacute;a visto gente durmiendo. A la vez se nota mucho pesimismo en gente que sol&iacute;a ser muy optimista, como mi padre, por ejemplo. Todo el mundo con el que hablo est&aacute; de acuerdo en que este va a ser un a&ntilde;o dur&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y en el mundo literario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Bueno, parece que al final no va a cambiar el tema de los precios de los libros. De todos modos empieza a aparecer esto que llaman la batalla cultural. Yo vivo la mitad del a&ntilde;o en Florida y tenemos un gobernador que es una especie de mini Trump, un energ&uacute;meno que arm&oacute; toda su campa&ntilde;a en base a la batalla cultural, incluso su lema era &ldquo;Florida donde el woke viene a morir&rdquo;. <strong>Hace tiempo que venimos viendo eso desde las universidades all&aacute;, con la guerra que hace este tipo contra la cultura. Cuando Milei empez&oacute; con estas cosas me son&oacute; que era lo mismo</strong>, que en el fondo es esto: son bravuconadas, la cultura que no tiene mucha plata pero s&iacute; tiene voz fuerte. Estos enfrentamientos le sirven entonces porque mantienen a su gente, a su base, enardecida. Es lo mismo que hizo Trump: <strong>Trump entendi&oacute; inmediatamente que nadie que no lo vot&oacute; lo iba a votar.</strong> &Eacute;l sabe muy bien que no va a convencer a nadie, la gente que lo odia lo va a odiar siempre. Milei creo que tambi&eacute;n entiende eso. Bueno, no s&eacute; si lo entiende, pero lo percibe, lo intuye. As&iacute; que lo &uacute;nico que tiene para mantenerse en lo que es, es mantener el entusiasmo de la gente que lo quiere &iquest;Y c&oacute;mo lo hace? <strong>Esta es una manera de hacerlo: lanzar esta idea de que los artistas son todos garrapatas. </strong>A &eacute;l eso le rinde, por eso creo que en el fondo no le importa ni la ley del libro ni el Fondo Nacional de las Artes. &iquest;Cu&aacute;nto implica en el PBI del pa&iacute;s eso? Nada. Lo &uacute;nico que le rinde son estas bravuconadas.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MF</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Pablo Maurette presentar&aacute; La Ni&ntilde;a de Oro el jueves 29 de febrero a las 19 en la librer&iacute;a Eterna Cadencia (Honduras 5574, CABA). El autor dialogar&aacute; con la escritora Virginia Cosin.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pablo-maurette-escritor-justicia-utopia-inconseguible_1_10953502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Feb 2024 03:02:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pablo Maurette, escritor: “La justicia es una utopía, algo inconseguible”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Maurette,Libros,Literatura argentina,escritores]]></media:keywords>
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