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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Diego Rojas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/diego-rojas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Diego Rojas]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La llama del “no”, mujeres en el trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/llama-no-mujeres-trabajo_129_11372684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04c3468c-e34e-40b8-adb4-f9b63990eb34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La llama del “no”, mujeres en el trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Libros de mayo, el reflejo de César Aira</p></div><p class="article-text">
        Fue antes de hacernos amigos con <strong>Diego Rojas</strong> (<a href="https://www.instagram.com/p/C66PYfju9yc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese instante misterioso, ese clic imposible de capturar</a>). En esos d&iacute;as yo trabajaba en un canal de televisi&oacute;n de cable y tambi&eacute;n era colaboradora de un diario. Es m&aacute;s: quer&iacute;a irme de ese canal para dedicarme exclusivamente a la gr&aacute;fica &ndash;oh, vieja y querida inocencia, te extra&ntilde;amos&ndash; porque lo &uacute;nico que me desvelaba era escribir. <strong>Entonces propon&iacute;a o aceptaba hacer notas, cualquier nota de cualquier tema, muchas veces sin ton ni son</strong>. Me tironeaban la arrogancia y el exceso de entusiasmo bastante t&iacute;pico de los <em>veintipocos</em> que encajan muy bien con los colmillos siempre afilados de alg&uacute;n explotador laboral. Quer&iacute;a lucirme, quer&iacute;a que me contrataran cuanto antes como empleada fija; ser, por fin, elenco estable de una redacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para una nota que me hab&iacute;an encargado de apuro en el diario, buscaba un contacto que sab&iacute;a que ten&iacute;a Diego porque tiempo atr&aacute;s &eacute;l hab&iacute;a hecho algo sobre el tema en una revista. As&iacute; que le ped&iacute; a un colega su mail &ndash;no eran tiempos del formato intrusivo ni del tono destemplado de Whatsapp; <strong>oh vieja y querida prudencia formal, te extra&ntilde;amos tambi&eacute;n</strong>&ndash; y le escrib&iacute; cont&aacute;ndole que lo necesitaba cuanto antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esper&eacute; poco y lleg&oacute; su respuesta. Diego fue cordial, aunque su correo ven&iacute;a cargado de algo que, en medio de mi urgencia, de mi actitud de buena alumna queriendo sobresalir con la tarea y de mi ignorancia sobre lo que pasara mucho m&aacute;s all&aacute; de mis rulitos laborales de ocasi&oacute;n, me sacudi&oacute;. <strong>Primero me daba el contacto que le hab&iacute;a pedido, con algunas instrucciones para que no metiera la pata. </strong>Y despu&eacute;s abr&iacute;a una especie de advertencia (vista desde hoy, la escena tambi&eacute;n es una postal triste de la prensa argentina y sus crisis en loop). M&aacute;s o menos lo reconstruyo, porque no estoy de &aacute;nimos para ir a bucear en mi mail, no quiero abrir la compuerta, no todav&iacute;a: &ldquo;Mir&aacute; que en ese diario no est&aacute;n pagando a t&eacute;rmino, los trabajadores est&aacute;n en conflicto y por ir al paro; si los colaboradores externos como vos mandan notas como si nada pasara, la medida de fuerza pierde contundencia&rdquo;. Despu&eacute;s me dec&iacute;a que quiz&aacute; pod&iacute;a demorar un poco la entrega de la nota hasta que se resolviera el asunto, hablar con mi jefe o directamente desistir del encargo. <strong>Lo que sigue no lo reconstruyo, lo que sigue me qued&oacute; grabado tal como lo escribi&oacute; &eacute;l: &ldquo;Siempre pod&eacute;s decir que no&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pienso bastante en el &ldquo;no&rdquo; (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/memoria-decir-no_129_8859302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este espacio, sin ir m&aacute;s lejos, escrib&iacute; sobre eso hace un tiempito</a>), en su chispa, en su <em>abracadabra</em>. Pero, por lo general, escribir me sale m&aacute;s f&aacute;cil que llevar a la acci&oacute;n alg&uacute;n tipo de negativa. No soy original en esto: <strong>me queda m&aacute;s a mano estirar im&aacute;genes con palabras</strong>, intentar ir a la pesca de argumentos, encontrar subrayados, poner al caos que me rodea a bailar por un rato alguna m&uacute;sica despatarrada que sintonice con algo que podr&iacute;a decir. El agujero, el crujido, el abismo: &iquest;y si no puedo? &iquest;y si no quiero?
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s o menos urgencia, con m&aacute;s o menos cari&ntilde;o, por estas horas dolorosas algunas personas nos pidieron a los amigos que escribi&eacute;ramos alg&uacute;n texto o coment&aacute;ramos algo sobre la muerte de Diego, por fuera de los balbuceos que fuimos subiendo a nuestras redes sociales <strong>(ese manotazo del angustiado, pero tambi&eacute;n ese jard&iacute;n propio)</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&ldquo;Con mis recuerdos encend&iacute; el fuego&rdquo;</strong></em><strong>, canta &Eacute;dith Piaf en una parte de la canci&oacute;n del no por excelencia</strong>, <em>Non, je ne regrette rien</em>. Y entonces las palabras de Diego &ndash;&ldquo;siempre pod&eacute;s decir que no&rdquo;&ndash; se vuelven llama, se vuelven homenaje, se vuelven una obligaci&oacute;n hacia &eacute;l, alguien que con valent&iacute;a y sonrisas supo enfrentar, discutir, ser disidencia en cualquier &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Un no gigante, como tu coraz&oacute;n, como la pena que nos atraviesa a todos los que te quisimos: <strong>hoy elijo dedicarte eso, querido Die</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con el pecho estrujado, arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La exactitud del dolor</strong></em><strong>, de Horacio Convertini. </strong>Un hombre agoniza ensangrentado al comienzo de<em> La exactitud del dolor </em>(Letras de Plata/Urano, 2024), del escritor argentino <strong>Horacio Convertini</strong>. Se llama Juan Rayo, est&aacute; en cuero y con shorts de boxeo en un paraje desolado. Esa misma noche, otro hombre que tambi&eacute;n vive su propio ocaso tiene una pesadilla y se desvela. Se llama Am&iacute;lcar Zafe y fue entrenador de Rayo cuando el boxeador era una promesa y despu&eacute;s una estrella que brill&oacute; en varios rings. <strong>A partir de entonces, el autor desenrolla una historia atrapante llena de cruces pasados, de traiciones y sobre todo de golpes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una de las voces m&aacute;s interesantes de la llamada nueva novela negra argentina, <strong>Convertini aprovecha el universo de sue&ntilde;os y desenga&ntilde;os del boxeo para desplegar un relato potente que se cifra en ese mundo</strong>, tambi&eacute;n de glorias y desencantos, que fueron los a&ntilde;os &lsquo;90 en la Argentina.
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                &quot;La exactitud del dolor&quot; comienza con una escena desgarradora: un boxeador agoniza en un misterioso paraje desolado.                            </span>
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        &ldquo;El boxeo, como el f&uacute;tbol, fue uno de los deportes que me interesaron de chico. Porque eran los deportes que se ve&iacute;an en televisi&oacute;n o se comentaban entre los varones de mi casa. Recuerdo claramente estar muy temprano a la ma&ntilde;ana por la diferencia horaria reunidos todos frente al televisor cuando alg&uacute;n boxeador argentino peleaba por el t&iacute;tulo del mundo en Jap&oacute;n o en Filipinas. Y tambi&eacute;n nos recuerdo esperando esa especie de alegr&iacute;a nacional que era que un boxeador argentino se consagrara campe&oacute;n del mundo o ganara. <strong>Me acuerdo tambi&eacute;n de tristezas personales cuando uno de esos boxeadores perd&iacute;a</strong>&rdquo;, me cont&oacute; en esta entrevista que le hice por la salida del libro. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/horacio-convertini-anos-90-argentina-derrumbe-silencioso_1_11358496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leerla por ac&aacute;</a>. Adem&aacute;s de un gran escritor, <strong>Horacio tiene la lucidez calma de las personas discretas</strong>. Si tienen tiempo, les pido que se detengan especialmente en la parte en la que habla de los asuntos &ldquo;urgentes y necesarios&rdquo;.
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                Horacio Convertini acaba de lanzar la novela &quot;La exactitud del dolor&quot;.                            </span>
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        <em><strong>La exactitud del dolor</strong></em><strong>, de Horacio Convertini, sali&oacute; por Letras de Plata, un sello de Urano. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/horacio-convertini-anos-90-argentina-derrumbe-silencioso_1_11358496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Ciclo </strong><em><strong>Mujeres en el trabajo</strong></em><strong>. </strong>Adem&aacute;s de ofrecer cursos de alem&aacute;n e impulsar numerosas iniciativas culturales y art&iacute;sticas,<strong> </strong>el Instituto Goethe tiene una plataforma que ofrece pel&iacute;culas para ver de manera gratuita y online. <strong>Se llama Goethe On Demand y cada mes renueva su men&uacute; con producciones de Alemania a veces recientes y a veces hist&oacute;ricas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Durante mayo, con motivo del D&iacute;a Internacional de los Trabajadores, Goethe On Demand program&oacute; el ciclo <em>Mujeres en el trabajo</em> que re&uacute;ne largometrajes muy interesantes <strong>&ldquo;con diferentes representaciones de los roles femeninos en el universo laboral, desde la ex Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana hasta la Alemania actual&rdquo;</strong>, seg&uacute;n anuncian desde el Goethe en su p&aacute;gina (<a href="https://www.goethe.de/ins/ar/es/kul/ser/god.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden ver m&aacute;s en este enlace</a>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una escena de la película &quot;Una mujer flexible&quot;, que forma parte del ciclo que ofrece Goethe On Demand.                            </span>
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        Podr&aacute;n verse, gratis y con subt&iacute;tulos en espa&ntilde;ol, <em>Karla</em> (de Herrmann Zschoche, prohibida en la RDA y estrenada en 1990), <em>Todas mis chicas</em> (Iris Gusner, RDA, 1980) y <em>Todos hablan del tiempo</em> (Annika Pinske, 2022), entre otras pel&iacute;culas, <strong>disponibles para los usuarios a lo largo de dos d&iacute;as una vez que son elegidas en la plataforma</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La selecci&oacute;n de pel&iacute;culas pone en di&aacute;logo perspectivas de la RDA, pel&iacute;culas de los a&ntilde;os 2000 y de la actualidad&rdquo;, informaron los programadores. Por mi parte, voy a arrancar con <em>Eine flexible Frau</em> (<em>Una mujer flexible</em>, 2010), de <strong>Tatjana Turanskyj</strong>, que parece que es la primera entrega de una trilog&iacute;a de la directora en la que indaga sobre mujeres y trabajo. <strong>Tiene como protagonista a una mujer de 40 que vive en Berl&iacute;n y de buenas a primeras es despedida de su empleo</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>El ciclo de pel&iacute;culas gratuito y online </strong><em><strong>Mujeres en el trabajo</strong></em><strong>, del Instituto Goethe, </strong><a href="https://www.goethe.de/ins/ar/es/kul/ser/god.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver por ac&aacute;</strong></a><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Por qu&eacute; leer</strong></em><strong>. </strong><em>&ldquo;Leer en voz alta. Compartir un texto con los dem&aacute;s. </em><em><strong>Prestar nuestra voz para contar una historia.</strong></em><em> Por todo esto empec&eacute; a grabar audiolibros en 2018. Desde ese momento hasta ac&aacute; subo un cuento por semana a Spotify, Apple Podcast, Google Podcast y Ivoox&rdquo;</em>, cuenta la periodista argentina e h&iacute;perlectora <strong>Cecilia Bona</strong>, creadora de la multiplataforma dedicada a difundir libros <em>Por qu&eacute; leer</em>.
    </p><p class="article-text">
        En cada entrega del podcast o audiolibro, como prefiere llamarlos ella, Cecilia lee con calidez alg&uacute;n texto y hacia el final lo comenta. <strong>Seg&uacute;n ella misma cuenta en su sitio, la selecci&oacute;n del material la realiza seg&uacute;n los siguientes criterios</strong>: &ldquo;Autores cl&aacute;sicos&rdquo;, &ldquo;Autores nuevos que me hicieron disfrutar much&iacute;simo y quiero promover&rdquo;, &ldquo;Autores argentinos consagrados&rdquo;, &ldquo;Autores contempor&aacute;neos publicados por editoriales que me autorizaron a grabarlos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que tanto la curadur&iacute;a como la lectura resultan siempre sorprendentes. <a href="https://porqueleer.com/audiolibros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden pispear un poco m&aacute;s en este enlace</a> y <strong>engancharse a escuchar un cuento de Katherine Mansfield, de Stefan Zweig, o de Mario Levrero</strong>, entre much&iacute;simos otros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Por qu&eacute; leer</strong></em><strong> es una iniciativa de Cecilia Bona, dedicada a promover libros y autores. Cada entrega de la selecci&oacute;n semanal de cuentos que realiza </strong><a href="https://open.spotify.com/show/56bLHgRY55areTTXrjcU2W?si=57bad48e2144492f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede escuchar por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>No hay mucho esta vez ac&aacute;. Fueron d&iacute;as de silencio. Pero revisando mi correo, y aunque ando bastante  demorada con esa tarea por estas horas, <strong>me enter&eacute; de que a partir del 5 de junio se podr&aacute; ver a trav&eacute;s de la plataforma Paramount un documental que recorre la vida de Cyndi Lauper y me dio curiosidad</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n anuncia la plataforma, se trata de una producci&oacute;n dirigida por la documentalista <strong>Alison Ellwood </strong>que se estren&oacute; en el Festival de Tribeca en 2023 y ahora se podr&aacute; ver en formato hogare&ntilde;o. Un largometraje que va desde los d&iacute;as de Lauper en Blue Angel hasta su exitazo <em>Girls Just Want to Have Fun</em> y todo lo que vino despu&eacute;s. Les dejo a mano el tr&aacute;iler.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Se termin&oacute; ese lugar de intensidades que es cada a&ntilde;o la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. <strong>Este a&ntilde;o hubo un debate de cierre, del que escrib&iacute; </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/dialogo-trabado-cruces-tuvo-lugar-debate-cierre-feria-libro-2024_1_11361389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>algunas l&iacute;neas por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong> Pero, al calor de la urgencia, el texto no termina de reflejar todo lo que pas&oacute; en esa jornada. As&iacute; que quer&iacute;a dejarles por ac&aacute; el video de esa charla alrededor del financiamiento de la cultura y de la llamada &ldquo;batalla cultural&rdquo;, entre otros asuntos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata II.</strong> Arranc&oacute; el Festival de Cannes y cada a&ntilde;o se combinan en ese encuentro los debates, los homenajes y el adelanto de algunas pel&iacute;culas que luego podremos ver. <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/festival-de-cannes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace pueden seguir la cobertura que publica </a><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/festival-de-cannes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>elDiarioAR</em></a>, incluidas las notas del cr&iacute;tico argentino <strong>Diego Batlle</strong> que est&aacute; por all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/llama-no-mujeres-trabajo_129_11372684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2024 09:38:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La llama del “no”, mujeres en el trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Édith Piaf,Libros,Música,Diego Rojas,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me fui, como quien se desangra: un adiós a Diego Rojas, el “trosko dandi”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/desangra-adios-diego-rojas-trosko-dandi_1_11367307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d731fc5d-c071-444e-94f4-9ae956d731e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Me fui, como quien se desangra: un adiós a Diego Rojas, el “trosko dandi”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Periodista, investigador, hombre de la cultura, curioso. Murió a los 47 años. Su partida produjo un golpe entre sus amigos. elDiarioAR hablo con ellos para dejar testimonio de su legado.</p><p class="subtitle">Murió el periodista, escritor e investigador Diego Rojas</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo posteo que subi&oacute; <strong>Diego Rojas</strong> (Buenos Aires, 1977-2024) en su cuenta de <a href="https://www.instagram.com/p/C5ZnK_Yum8G/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram es la foto de su brazo con una aureola de sangre</a>, acompa&ntilde;ada de una cita: &ldquo;&iexcl;En Brazaville estamos todos y todas alucinados! La sangre se pone espesa como la del r&iacute;o Congo... Dicen que es el fantasma del emperador Leopoldo los aldeanos. Mira, aqu&iacute; todos fascinados&rdquo;. <em>Congo River Letters, 1979, European Free Press Editions, Homenaje a Leopoldo</em>.
    </p><p class="article-text">
        En el posteo anterior, una c&aacute;nula en la que circula sangre atraviesa el cuadro. Y otra referencia, previa: <em>Congo River Letters, Belgium, XIX Century, Golden Europe&hellip;</em> Habla del Congo Belga, habla de guerra, habla de sangre que se espesa, habla de un r&iacute;o, de cuerpos que no se nombran. Habla del color rojo.
    </p><p class="article-text">
        Los dos posteos tienen la misma fecha: 5 de abril.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entonces as&iacute; se estaba despidiendo? &iquest;Con una adivinanza? En todo caso, algo queda claro y luego se confirmar&aacute;: Diego Rojas era un gran, exquisito lector. Periodista, escritor, militante trotskista, amigos sus amigos y de su eterna compa&ntilde;era, la perra salchicha Leni (por Leonor, como la madre de Borges, supo escribir Diego), que lo acompa&ntilde;aba a todas partes y est&aacute; en todas las fotos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego, en su cuenta de <a href="https://twitter.com/zonarojas/status/1788785741524324693" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">X, sigui&oacute; en actividad hasta el 10 de mayo.</a> En esos d&iacute;as, entre otras cosas, se solidariz&oacute; con la causa por<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/asesinato-pareja-mujeres-barracas-expresion-extrema-crecientes-discursos-odio_1_11358585.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las tres lesbianas asesinadas en Barracas por un crimen de odio</a>, con compa&ntilde;eros precarizados y con una salida esperanzada por izquierda. Tambi&eacute;n pidi&oacute; <a href="https://twitter.com/zonarojas/status/1788390810548879777" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donantes de sangre con un flyer</a> y un texto provisto de humor y agradecimiento: &ldquo;Si pasan por el Hospital Alem&aacute;n, <em>leave the gun, take the cannolly</em> (una referencia a <em>El Padrino</em> de Francis Ford Coppola) y donen la sangre. Muchas gracias gracias al<a href="https://twitter.com/capitanintriga" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> @capitanintriga</a> y los amigos y amigas del super dise&ntilde;o&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1790088405495304390?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Diego Rojas trabaj&oacute; como periodista cultural en los diarios Infobae, Clar&iacute;n, en el suplemento cultural ADN de La Naci&oacute;n. Fue redactor en jefe de la revista Veintitr&eacute;s y editor de la revista Contraeditorial. Condujo el podcast cultural de la Fundaci&oacute;n Proa. Public&oacute; los&nbsp; libros &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; a Mariano Ferreyra?&rdquo; (2011), &ldquo;Argentuits&rdquo; (2012) y &ldquo;El kirchnerismo feudal&rdquo; (2013). Y, en coautor&iacute;a con Mariana Romano, &ldquo;Pasen m&uacute;sica. El caso Santiago Maldonado en la era de la posverdad&rdquo;, en editorial Marea, que poste&oacute; en Instagram: &ldquo;Lo recordaremos como era, entusiasta, generoso y alegre, siempre con alg&uacute;n proyecto en mente&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C66QSL2Ozre/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C66QSL2Ozre/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C66QSL2Ozre/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Marea Editorial (@mareaeditorial)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Su amigo <strong>Tom&aacute;s Balmaceda,</strong> fil&oacute;sofo y periodista, hizo un posteo colectivo en X y escribi&oacute;: &ldquo;Diego es el primer amigo en irse y siempre lo recordaremos&rdquo;. Y	<strong>Agustina Larrea,</strong> periodista cultural en <strong>elDiarioAR</strong>, tuite&oacute;: &ldquo;Como dice Tom, Diego es un tipo amiguero, talentoso, peleador, ca&oacute;tico, entra&ntilde;able y con la mejor risa estallido del mundo. Adi&oacute;s, amigo<a href="https://twitter.com/zonarojas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> @zonarojas</a>. Qu&eacute; absurdo y qu&eacute; triste escribir esto.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Hinde Pomeraniec, quien fue su editora en Infobae, poste&oacute;: &ldquo;Diego se fue en el final de la Feria del Libro. Podr&iacute;amos decir -y seguramente le gustar&iacute;a- que respet&oacute; el cierre, como buen periodista. Sin sus lecturas, sin sus miradas sobre los fen&oacute;menos de la cultura, nos quedamos m&aacute;s solos y m&aacute;s pobres. Vamos a quererte siempre, Diegui.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Imagin&oacute; Diego que el d&iacute;a de su muerte temprana, a las 5.30 de la ma&ntilde;ana del 13 de mayo de 2024, a ra&iacute;z de complicaciones por un trasplante de h&iacute;gado al que se hab&iacute;a sometido en 2020, tantas personas iban a coincidir en los mensajes en redes, pudo conjeturar hacerse viral? Editores, compa&ntilde;eros de trabajo y de militancia, amigos de la vida: &iquest;es posible componer su biograf&iacute;a a partir de esa profusi&oacute;n de mensajes? Y, adem&aacute;s: &iquest;era tan claro su perfil?
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1790338396071538998?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Diego Rojas era el quinto de seis hermanos, el t&iacute;o de doce sobrinos, hijo de padres bolivianos migrantes. Una mam&aacute; amada que supo retratar en una breve ficci&oacute;n autobiogr&aacute;fica que habla de esa condici&oacute;n migrada: <a href="https://www.clarin.com/literatura/algo-para-recordar-cuestion-tierra_0_HJoBhtxivXx.html?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR3XN-jkDfne5BGxQPQTmO3r-QXNefw17LspMULprbOpsdMnxrhSKhf0Vxc_aem_AS2m_4oLLUu21gutMEwmb-KP4cKnm9Q8-UkOgek2ugq8fX2AgmXAARxV6qBamHA3Ezl_D3e3d33cpSNWp0WtGZQ3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La cuesti&oacute;n de la tierra</a>. Una mam&aacute; forzada a comprender lo incomprensible: que un hijo se vaya antes.
    </p><p class="article-text">
        Valiente, sin medias tintas, sarc&aacute;stico, gran amigo y compa&ntilde;ero, son algunos de los adjetivos que lo describen en redes y entre las personas que estuvieron muy cerca de &eacute;l en distintos momentos de su vida laboral, algunos de los cuales dan su testimonio generoso para <strong>elDiarioAR</strong>, que transcribimos.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1789960012179058988?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Patricia Kolesnicov</strong>: &ldquo;Le&iacute; y pens&eacute; de todo hoy: provocador, buen amigo, divertido, elegante, inteligente. Para m&iacute; Diego Rojas fue &ndash;el puto tiempo pasado&ndash; sobre todo muy valiente. Pienso antes que nada en c&oacute;mo encar&oacute; a Jos&eacute; Pedraza para hacerlo dar cuenta del asesinato de Mariano Ferreyra. Hab&iacute;a que tener coraje para sentarse ah&iacute;, preguntar y despu&eacute;s, encima, publicar. Era sensible, le gustaba el Negroni, era buen conversador y cin&eacute;filo. Pod&iacute;a haberse quedado tranquilo ah&iacute; pero sac&oacute; su libro Qui&eacute;n mat&oacute; a Mariano Ferreyra y esa entrevista, cuyo audio est&aacute; en Internet. No s&eacute; si tuvo miedo, lo contaba con una sonrisa, como un destino. S&eacute; que no quer&iacute;a morirse y que no se hab&iacute;a resignado. En los &uacute;ltimos d&iacute;as pensaba en las notas que ten&iacute;a que hacer y en que la medicaci&oacute;n hiciera efecto y pudieran volver a transplantarlo. Lo segu&iacute;a preocupando el mundo. Hoy somos tantos, tan diversos los que lo despedimos. Por ah&iacute; es <em>trending topic</em>. Le hubiera encantado&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Agustina Rabaini</strong>: &ldquo;Fui compa&ntilde;era de trabajo de Diego en Veintitr&eacute;s en la secci&oacute;n de Espect&aacute;culos, nuestro jefe era Miguel Russo, y fuimos compa&ntilde;eros en el mejor sentido de la palabra. Nos busc&aacute;bamos, nos gustaba estar juntos y cuando dejamos la redacci&oacute;n seguimos siendo amigos de una manera muy n&iacute;tida, muy sin vueltas. Los dos sab&iacute;amos que est&aacute;bamos uno para el otro nos vi&eacute;ramos mucho o no. Todo el mundo quer&iacute;a estar en sus cumplea&ntilde;os, muy numerosos, muy coloridos. &Eacute;l disfrutaba de esos encudentros. Muy laburador, con mucho oficio y mucho cari&ntilde;o por ese oficio. Hab&iacute;a algo apasionado y divertido. No se quehjaba, ten&iacute;a un temple, una integridad, filoso. para m&iacute; se fue un amigo muy querido, muy noble, muy amigo de sus amigos, muy generoso, a quien voy a extra&ntilde;ar mucho por eso, porque ten&aacute; un modo de estar, una presencia muy contundente. Ten&iacute;a su filo, su oscuridad, su humor, su sentido de la iron&iacute;a, ten&iacute;a una agudeza, un amor por los libros, por el cine; era muy curioso. Muy tierno, algo que mostraba con su perrita Leni pero tambi&eacute;n con gestos conmovedores a veces en la sombra, sin que nadie supiera. Siempre compart&iacute;amos proyectos, ideas; la &uacute;ltima vez en un bar de San Telmo, con Leni, la ten&iacute;a pegadita, siempre con &eacute;l. Fueron muchos momentos alegres, felices, de buen humor y lo voy a extra&ntilde;ar un mont&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miguel Russo</strong>: &ldquo;Trabaj&eacute; con Diego en Veintitr&eacute;s, en esa &eacute;poca enga&ntilde;osa en la cual se empez&oacute; a hacer lugar com&uacute;n que el periodismo independiente era el ep&iacute;tome de la libertad de expresi&oacute;n. Y era un orgullo verlo sentado ah&iacute; al lado porque era la prueba palmaria, irremediable, de que uno no estaba tan solo en la pelea por poner la ideolog&iacute;a arriba del escritorio a la hora de escribir. Y por llevarla bien alto a la hora de elegir el hecho y de preguntar los motivos y de desarrollar la noticia. Era un imprescindible, una de esas personas que nunca cierran los ojos y nos hacen mantenerlos abiertos. Por favor, ya que llegaste primero, hacenos un lugar en la redacci&oacute;n en la que est&eacute;s para seguir peleando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ignacio Iraola</strong>: &ldquo;Diego Rojas es generoso, talentoso y buena gente. Trabaj&eacute; con &eacute;l en Planeta, donde con Paula P&eacute;rez Alonso publicamos tres de sus libros. Divertido, filoso, gracioso y tambi&eacute;n gran anfitri&oacute;n: en pocos lugares me divert&iacute; tanto como en sus cumplea&ntilde;os. S&oacute;lo decir que es un crack. Buena gente, brillante y generoso. Un divino. Lo voy a extra&ntilde;ar. Siento mucho y lamento enormemente su p&eacute;rdida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paula P&eacute;rez Alonso</strong>: &ldquo;En Planeta publicamos varios libros de Diego. Los &uacute;ltimos fueron <em>El kirchnerismo feudal</em> (que presentaron Beatriz Sarlo y Jorge Altamira en El Ateneo de Florida) y <em>La izquierda</em>. Aclaro que Beatriz nunca presentaba libros de otros, lo hizo por el gran aprecio que hab&iacute;a entre ellos. Diego ten&iacute;a un proyecto de libro que llam&oacute; &acute;&rsquo;Los verdes&rsquo;, que hab&iacute;a recibido la ayuda de Mecenazgo: una investigaci&oacute;n sobre episodios desconocidos de la historia de la dictadura. &lsquo;Los verdes&rsquo; era la denominaci&oacute;n que se le daba a los estudiantes de la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada que cumpl&iacute;an roles de vigilancia y otros sobre los detenidos-desaparecidos apresados en el Casino de Oficiales donde funcionaba el campo de concentraci&oacute;n llamado Capucha. Los sobrevivientes se&ntilde;alan en sus testimonios el contacto directo que ten&iacute;an con estos estudiantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la ESMA. Estos estudiantes proven&iacute;an, a diferencia de los alumnos, del Liceo Naval, por lo general de sectores de origen popular y aspiraban a tener un grado militar. Est&aacute;bamos en contacto permanente, intercambi&aacute;bamos ideas; encabezaba sus mails con Dear Paula&hellip; O tambi&eacute;n Pauline&hellip;&nbsp; Habl&aacute;bamos de literatura y pens&aacute;bamos qu&eacute; libros hac&iacute;an falta en el panorama pol&iacute;tico/editorial. Un tipo de una gran calidad y delicadeza y, como dice Gabi Esquivada, un &lsquo;trosko dandi'. Intercambiamos mensajes hace menos de un mes, cuando estuvo muy delicado. A pesar de la seriedad de la circunstancia manten&iacute;a la alegr&iacute;a y la confianza en que iba a superarla; me cont&oacute; an&eacute;cdotas de Leni, su perra salchicha adorada. Un tipo muy especial y querido por todos los que tuvimos la suerte de conocerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pablo Avelutto:</strong> &ldquo;Lo conoc&iacute; a Diego hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os cuando trabajaba con Gabriel levinas en plazademayo.com, ah&iacute; comenzamos a conversar y fue una conversaci&oacute;n que no se interrumpi&oacute; nunca. Hace pocas semanas me hab&iacute;a llamado para pensar juntos un proyecto de un nuevo medio en streaming. Siempre disfrut&eacute; mucho de conversar con &eacute;l, me gustaba su manera de ser, su humor, su iron&iacute;a, su inteligencia, su voz; tambi&eacute;n convers&aacute;bamos a trav&eacute;s de las redes sociales, sin prejuicios, cosas en las que est&aacute;bamos de acuerdo y en las que no, lo mismo durante la gesti&oacute;n del gobierno, siempre fue para m&iacute; una referencia importante. Mi hijo Nicol&aacute;s (<em>quien muri&oacute; en 2021. N. de la R</em>) lo conoc&iacute;a, ten&iacute;an una relaci&oacute;n, lo cual nos un&iacute;a a trav&eacute;s de &eacute;l. Me duele much&iacute;simo que ya no est&eacute; y lo voy a recordar siempre. Un tipo muy inteligente, un gran escritor. Nos queda el recuerdo, nos quedan los libros y nos queda su vocaci&oacute;n, pol&iacute;tica y period&iacute;stica, que fueron muy valiosas, ambas&rdquo;.&nbsp; &nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Olga Viglieca</strong>: &ldquo;Diego es una persona entra&ntilde;able. Hemos pasado todos los 1 de enero de los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os juntos en la casa de Pablo Riesnik y Mar&iacute;a, y despu&eacute;s que se muri&oacute; Pablo, de Mar&iacute;a, que continu&oacute; con la tradici&oacute;n. Diego es un personaje extraordinario, ten&iacute;a un conocimiento enciclop&eacute;dico de marxismo, de sus debates, sorprendente. Har&aacute; unos veinte d&iacute;as pens&oacute; que pod&iacute;a utilizar las horas muertas de la internaci&oacute;n en leer las actas judiciales sobre el asesinato de Le&oacute;n Trotsky y la justicia mexicana. Ese libro se public&oacute; en la d&eacute;cada del cuarenta del siglo pasado y desde entonces est&aacute; agotado. Un mont&oacute;n de amigos se pusieron en movimiento para tratar de ubicarlo. La hija de una compa&ntilde;era que vive en M&eacute;xico encontr&oacute; un ejemplar en un archivo nacional, hizo los tr&aacute;mites y el libro est&aacute; viajando hacia ac&aacute;. Diego era una persona peculiar, con inter&eacute;s en casi todo, de lo divino y de lo humano, con una mirada cr&iacute;tica, y de una ternura vergonzante que &eacute;l ocultaba para las luces y las sombras de lo humano, y de la gente que amaba, y de la gente que odiaba. Vitri&oacute;lico en sus cr&iacute;ticas, implacable, un amigo de una fidelidad y de una entrega devocional, que en varias oportunidades puso en riesgo todo para defender a alg&uacute;n amigo. Yo soy veinte a&ntilde;os m&aacute;s grande que &eacute;l; empezamos a militar juntos y con Valu, mi hija, en la Asamblea de San Crist&oacute;bal, y desde entonces no nos hemos abandonado. Discutimos, le&iacute;mos, peleamos, le encantaba la poes&iacute;a, la literatura. Era un lector &aacute;vido y un buscador de tesoros que compart&iacute;a. La vida va a ser muy rara sin Diego. Pod&iacute;a asustarse por tonter&iacute;as y en los momentos claves era un guerrero. Diego no hac&iacute;a concesiones a nadie, ni a propios ni a extra&ntilde;os respecto de sus conclusiones. Nadie me hizo re&iacute;r y rabiar tanto como &eacute;l los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os. Era un trotskista: nada le era ajeno. Miiraba con curiosidad y con un ojo genuino casi todo lo que el mundo te ofrece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2018, Luis Gusm&aacute;n hab&iacute;a escrito en un art&iacute;culo, <a href="https://www.clarin.com/revista-n/literatura/coincidencias-sombras_0_S1_4mrxqz.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De algunas coincidencias entre sombras</a>, sobre <em>Don Segundo Sombra</em>, de Ricardo G&uuml;iraldes: &ldquo;En su novela, junto con la silueta de Don Segundo que se va alejando, el gaucho pierde su apellido y solo queda Sombra. No olvidemos que, en esa despedida, su silueta doble se perfil&oacute; sesgada sobre el cielo como un rayo. &lsquo;&iexcl;Sombra!&rsquo;, se repite entonces su ahijado, que lo vio partir. Y se pregunta si debe rezar. Pero repetir &lsquo;&iexcl;Sombra!&acute;&rsquo; ya es una forma de rezo. Una despedida puede entrar, entonces, en &rdquo;la ejecuci&oacute;n de los peque&ntilde;os hechos&ldquo;. El ahijado da vuelta a su caballo y lentamente se va &lsquo;para las casas&rsquo;. La silueta se pierde en la lomada. &lsquo;Me fui, como quien se desangra&rsquo;, dice despidi&eacute;ndose de su padrino. La partida no deja lugar a otras palabras.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Diego se fue como quien se desangra y se llev&oacute; tambi&eacute;n su sombra. Queda la espesura de su sangre, la claridad de sus ideas. Lo sobreviven sus seres queridos, sus libros, sus art&iacute;culos. Queda ese nombre con el cual dio en llamarse en redes, @zonarojas. Quedan los pendientes: la investigaci&oacute;n inconclusa sobre &ldquo;los verdes&rdquo; de la ESMA y ese libro que hoy viaja a la Argentina desde M&eacute;xico: queda la causa de Trotsky. Ese, su legado.
    </p><p class="article-text">
        <em>GS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Saidon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/desangra-adios-diego-rojas-trosko-dandi_1_11367307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 May 2024 19:05:19 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Murió el periodista, escritor e investigador Diego Rojas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-periodista-escritor-e-investigador-diego-rojas_1_11362717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b569465-c2ba-47e1-91a9-eba116d8e739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió el periodista, escritor e investigador Diego Rojas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue autor de varios libros, entre ellos, la investigación ¿Quién mató a Mariano Ferreyra?, que fue llevada al cine y el periodista fue clave para la condena al gremialista José Pedraza, ya fallecido. Se desempeñaba en la sección Cultura del medio Infobae.</p></div><p class="article-text">
        El periodista e investigador Diego Rojas muri&oacute; este lunes a los 47 a&ntilde;os producto de una larga enfermedad y hac&iacute;a meses que ven&iacute;a sufriendo complicaciones fruto de un trasplante de h&iacute;gado realizado durante la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Rojas se desempe&ntilde;aba en la secci&oacute;n Cultura del medio Infobae y fue autor de varios libros, entre ellos, la investigaci&oacute;n &iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; a Mariano Ferreyra?, que fue llevada al cine y el periodista fue clave para la condena al gremialista Jos&eacute; Pedraza, ya fallecido.
    </p><p class="article-text">
        En 2010, tras el crimen del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra, Rojas se reuni&oacute; con Pedraza y obtuvo una entrevista que, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, un tribunal usar&iacute;a para condenar al gremialista como part&iacute;cipe necesario de ese asesinato.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Rojas fue redactor en jefe de la revista Veintitr&eacute;s y editor de la revista Contraeditorial, mientras que condujo el podcast cultural de Fundaci&oacute;n Proa, tambi&eacute;n escribi&oacute; en Clar&iacute;n y en el suplemento cultural ADN de La Naci&oacute;n.
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        <a href="https://www.infobae.com/sociedad/2024/05/13/murio-el-periodista-y-escritor-diego-rojas-redactor-de-la-seccion-cultura-de-infobae/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n indic&oacute; Infobae</a>, la familia cont&oacute; poco despu&eacute;s de aprender solo a leer, se llevaba a los rincones el libro de Educaci&oacute;n C&iacute;vica de su hermana y le&iacute;a sobre historia en secreto, mientras que en el &uacute;ltimo tiempo, estando ya internado, quiso leer las actas judiciales del caso por el asesinato de Le&oacute;n Trotsky, en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Diego Rojas hab&iacute;a nacido en Buenos Aires en 1977, era hijo de una familia proveniente de Bolivia, pa&iacute;s donde vivi&oacute; por algunos periodos, era egresado del Colegio Lasalle, estudi&oacute; Letras en la Universidad de Buenos Aires, pero dej&oacute; la carrera para meterse de lleno en su pasi&oacute;n, el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de &iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; a Mariano Ferreyra?, public&oacute; los libros Argentuits, El kirchnerismo feudal y La izquierda, donde a trav&eacute;s de diversos episodios hist&oacute;ricos, como la llegada del enviado de Karl Marx a la Argentina reflexiona sobre los esfuerzos para construir una era nueva en el pa&iacute;s.
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                Portada del libro &quot;Quién mato a mariano Ferreyra&quot;, de Diego Rojas                            </span>
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        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-periodista-escritor-e-investigador-diego-rojas_1_11362717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 May 2024 12:06:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Diego Rojas,Mariano Ferreyra]]></media:keywords>
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