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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Édith Piaf]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/edith-piaf/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Édith Piaf]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La llama del “no”, mujeres en el trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/llama-no-mujeres-trabajo_129_11372684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04c3468c-e34e-40b8-adb4-f9b63990eb34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La llama del “no”, mujeres en el trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Libros de mayo, el reflejo de César Aira</p></div><p class="article-text">
        Fue antes de hacernos amigos con <strong>Diego Rojas</strong> (<a href="https://www.instagram.com/p/C66PYfju9yc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese instante misterioso, ese clic imposible de capturar</a>). En esos d&iacute;as yo trabajaba en un canal de televisi&oacute;n de cable y tambi&eacute;n era colaboradora de un diario. Es m&aacute;s: quer&iacute;a irme de ese canal para dedicarme exclusivamente a la gr&aacute;fica &ndash;oh, vieja y querida inocencia, te extra&ntilde;amos&ndash; porque lo &uacute;nico que me desvelaba era escribir. <strong>Entonces propon&iacute;a o aceptaba hacer notas, cualquier nota de cualquier tema, muchas veces sin ton ni son</strong>. Me tironeaban la arrogancia y el exceso de entusiasmo bastante t&iacute;pico de los <em>veintipocos</em> que encajan muy bien con los colmillos siempre afilados de alg&uacute;n explotador laboral. Quer&iacute;a lucirme, quer&iacute;a que me contrataran cuanto antes como empleada fija; ser, por fin, elenco estable de una redacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para una nota que me hab&iacute;an encargado de apuro en el diario, buscaba un contacto que sab&iacute;a que ten&iacute;a Diego porque tiempo atr&aacute;s &eacute;l hab&iacute;a hecho algo sobre el tema en una revista. As&iacute; que le ped&iacute; a un colega su mail &ndash;no eran tiempos del formato intrusivo ni del tono destemplado de Whatsapp; <strong>oh vieja y querida prudencia formal, te extra&ntilde;amos tambi&eacute;n</strong>&ndash; y le escrib&iacute; cont&aacute;ndole que lo necesitaba cuanto antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esper&eacute; poco y lleg&oacute; su respuesta. Diego fue cordial, aunque su correo ven&iacute;a cargado de algo que, en medio de mi urgencia, de mi actitud de buena alumna queriendo sobresalir con la tarea y de mi ignorancia sobre lo que pasara mucho m&aacute;s all&aacute; de mis rulitos laborales de ocasi&oacute;n, me sacudi&oacute;. <strong>Primero me daba el contacto que le hab&iacute;a pedido, con algunas instrucciones para que no metiera la pata. </strong>Y despu&eacute;s abr&iacute;a una especie de advertencia (vista desde hoy, la escena tambi&eacute;n es una postal triste de la prensa argentina y sus crisis en loop). M&aacute;s o menos lo reconstruyo, porque no estoy de &aacute;nimos para ir a bucear en mi mail, no quiero abrir la compuerta, no todav&iacute;a: &ldquo;Mir&aacute; que en ese diario no est&aacute;n pagando a t&eacute;rmino, los trabajadores est&aacute;n en conflicto y por ir al paro; si los colaboradores externos como vos mandan notas como si nada pasara, la medida de fuerza pierde contundencia&rdquo;. Despu&eacute;s me dec&iacute;a que quiz&aacute; pod&iacute;a demorar un poco la entrega de la nota hasta que se resolviera el asunto, hablar con mi jefe o directamente desistir del encargo. <strong>Lo que sigue no lo reconstruyo, lo que sigue me qued&oacute; grabado tal como lo escribi&oacute; &eacute;l: &ldquo;Siempre pod&eacute;s decir que no&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pienso bastante en el &ldquo;no&rdquo; (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/memoria-decir-no_129_8859302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este espacio, sin ir m&aacute;s lejos, escrib&iacute; sobre eso hace un tiempito</a>), en su chispa, en su <em>abracadabra</em>. Pero, por lo general, escribir me sale m&aacute;s f&aacute;cil que llevar a la acci&oacute;n alg&uacute;n tipo de negativa. No soy original en esto: <strong>me queda m&aacute;s a mano estirar im&aacute;genes con palabras</strong>, intentar ir a la pesca de argumentos, encontrar subrayados, poner al caos que me rodea a bailar por un rato alguna m&uacute;sica despatarrada que sintonice con algo que podr&iacute;a decir. El agujero, el crujido, el abismo: &iquest;y si no puedo? &iquest;y si no quiero?
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s o menos urgencia, con m&aacute;s o menos cari&ntilde;o, por estas horas dolorosas algunas personas nos pidieron a los amigos que escribi&eacute;ramos alg&uacute;n texto o coment&aacute;ramos algo sobre la muerte de Diego, por fuera de los balbuceos que fuimos subiendo a nuestras redes sociales <strong>(ese manotazo del angustiado, pero tambi&eacute;n ese jard&iacute;n propio)</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&ldquo;Con mis recuerdos encend&iacute; el fuego&rdquo;</strong></em><strong>, canta &Eacute;dith Piaf en una parte de la canci&oacute;n del no por excelencia</strong>, <em>Non, je ne regrette rien</em>. Y entonces las palabras de Diego &ndash;&ldquo;siempre pod&eacute;s decir que no&rdquo;&ndash; se vuelven llama, se vuelven homenaje, se vuelven una obligaci&oacute;n hacia &eacute;l, alguien que con valent&iacute;a y sonrisas supo enfrentar, discutir, ser disidencia en cualquier &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Un no gigante, como tu coraz&oacute;n, como la pena que nos atraviesa a todos los que te quisimos: <strong>hoy elijo dedicarte eso, querido Die</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con el pecho estrujado, arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La exactitud del dolor</strong></em><strong>, de Horacio Convertini. </strong>Un hombre agoniza ensangrentado al comienzo de<em> La exactitud del dolor </em>(Letras de Plata/Urano, 2024), del escritor argentino <strong>Horacio Convertini</strong>. Se llama Juan Rayo, est&aacute; en cuero y con shorts de boxeo en un paraje desolado. Esa misma noche, otro hombre que tambi&eacute;n vive su propio ocaso tiene una pesadilla y se desvela. Se llama Am&iacute;lcar Zafe y fue entrenador de Rayo cuando el boxeador era una promesa y despu&eacute;s una estrella que brill&oacute; en varios rings. <strong>A partir de entonces, el autor desenrolla una historia atrapante llena de cruces pasados, de traiciones y sobre todo de golpes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una de las voces m&aacute;s interesantes de la llamada nueva novela negra argentina, <strong>Convertini aprovecha el universo de sue&ntilde;os y desenga&ntilde;os del boxeo para desplegar un relato potente que se cifra en ese mundo</strong>, tambi&eacute;n de glorias y desencantos, que fueron los a&ntilde;os &lsquo;90 en la Argentina.
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                &quot;La exactitud del dolor&quot; comienza con una escena desgarradora: un boxeador agoniza en un misterioso paraje desolado.                            </span>
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        &ldquo;El boxeo, como el f&uacute;tbol, fue uno de los deportes que me interesaron de chico. Porque eran los deportes que se ve&iacute;an en televisi&oacute;n o se comentaban entre los varones de mi casa. Recuerdo claramente estar muy temprano a la ma&ntilde;ana por la diferencia horaria reunidos todos frente al televisor cuando alg&uacute;n boxeador argentino peleaba por el t&iacute;tulo del mundo en Jap&oacute;n o en Filipinas. Y tambi&eacute;n nos recuerdo esperando esa especie de alegr&iacute;a nacional que era que un boxeador argentino se consagrara campe&oacute;n del mundo o ganara. <strong>Me acuerdo tambi&eacute;n de tristezas personales cuando uno de esos boxeadores perd&iacute;a</strong>&rdquo;, me cont&oacute; en esta entrevista que le hice por la salida del libro. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/horacio-convertini-anos-90-argentina-derrumbe-silencioso_1_11358496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leerla por ac&aacute;</a>. Adem&aacute;s de un gran escritor, <strong>Horacio tiene la lucidez calma de las personas discretas</strong>. Si tienen tiempo, les pido que se detengan especialmente en la parte en la que habla de los asuntos &ldquo;urgentes y necesarios&rdquo;.
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                Horacio Convertini acaba de lanzar la novela &quot;La exactitud del dolor&quot;.                            </span>
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        <em><strong>La exactitud del dolor</strong></em><strong>, de Horacio Convertini, sali&oacute; por Letras de Plata, un sello de Urano. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/horacio-convertini-anos-90-argentina-derrumbe-silencioso_1_11358496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Ciclo </strong><em><strong>Mujeres en el trabajo</strong></em><strong>. </strong>Adem&aacute;s de ofrecer cursos de alem&aacute;n e impulsar numerosas iniciativas culturales y art&iacute;sticas,<strong> </strong>el Instituto Goethe tiene una plataforma que ofrece pel&iacute;culas para ver de manera gratuita y online. <strong>Se llama Goethe On Demand y cada mes renueva su men&uacute; con producciones de Alemania a veces recientes y a veces hist&oacute;ricas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Durante mayo, con motivo del D&iacute;a Internacional de los Trabajadores, Goethe On Demand program&oacute; el ciclo <em>Mujeres en el trabajo</em> que re&uacute;ne largometrajes muy interesantes <strong>&ldquo;con diferentes representaciones de los roles femeninos en el universo laboral, desde la ex Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana hasta la Alemania actual&rdquo;</strong>, seg&uacute;n anuncian desde el Goethe en su p&aacute;gina (<a href="https://www.goethe.de/ins/ar/es/kul/ser/god.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden ver m&aacute;s en este enlace</a>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una escena de la película &quot;Una mujer flexible&quot;, que forma parte del ciclo que ofrece Goethe On Demand."
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            <span class="title">
                Una escena de la película &quot;Una mujer flexible&quot;, que forma parte del ciclo que ofrece Goethe On Demand.                            </span>
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        Podr&aacute;n verse, gratis y con subt&iacute;tulos en espa&ntilde;ol, <em>Karla</em> (de Herrmann Zschoche, prohibida en la RDA y estrenada en 1990), <em>Todas mis chicas</em> (Iris Gusner, RDA, 1980) y <em>Todos hablan del tiempo</em> (Annika Pinske, 2022), entre otras pel&iacute;culas, <strong>disponibles para los usuarios a lo largo de dos d&iacute;as una vez que son elegidas en la plataforma</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La selecci&oacute;n de pel&iacute;culas pone en di&aacute;logo perspectivas de la RDA, pel&iacute;culas de los a&ntilde;os 2000 y de la actualidad&rdquo;, informaron los programadores. Por mi parte, voy a arrancar con <em>Eine flexible Frau</em> (<em>Una mujer flexible</em>, 2010), de <strong>Tatjana Turanskyj</strong>, que parece que es la primera entrega de una trilog&iacute;a de la directora en la que indaga sobre mujeres y trabajo. <strong>Tiene como protagonista a una mujer de 40 que vive en Berl&iacute;n y de buenas a primeras es despedida de su empleo</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>El ciclo de pel&iacute;culas gratuito y online </strong><em><strong>Mujeres en el trabajo</strong></em><strong>, del Instituto Goethe, </strong><a href="https://www.goethe.de/ins/ar/es/kul/ser/god.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver por ac&aacute;</strong></a><strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Por qu&eacute; leer</strong></em><strong>. </strong><em>&ldquo;Leer en voz alta. Compartir un texto con los dem&aacute;s. </em><em><strong>Prestar nuestra voz para contar una historia.</strong></em><em> Por todo esto empec&eacute; a grabar audiolibros en 2018. Desde ese momento hasta ac&aacute; subo un cuento por semana a Spotify, Apple Podcast, Google Podcast y Ivoox&rdquo;</em>, cuenta la periodista argentina e h&iacute;perlectora <strong>Cecilia Bona</strong>, creadora de la multiplataforma dedicada a difundir libros <em>Por qu&eacute; leer</em>.
    </p><p class="article-text">
        En cada entrega del podcast o audiolibro, como prefiere llamarlos ella, Cecilia lee con calidez alg&uacute;n texto y hacia el final lo comenta. <strong>Seg&uacute;n ella misma cuenta en su sitio, la selecci&oacute;n del material la realiza seg&uacute;n los siguientes criterios</strong>: &ldquo;Autores cl&aacute;sicos&rdquo;, &ldquo;Autores nuevos que me hicieron disfrutar much&iacute;simo y quiero promover&rdquo;, &ldquo;Autores argentinos consagrados&rdquo;, &ldquo;Autores contempor&aacute;neos publicados por editoriales que me autorizaron a grabarlos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que tanto la curadur&iacute;a como la lectura resultan siempre sorprendentes. <a href="https://porqueleer.com/audiolibros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden pispear un poco m&aacute;s en este enlace</a> y <strong>engancharse a escuchar un cuento de Katherine Mansfield, de Stefan Zweig, o de Mario Levrero</strong>, entre much&iacute;simos otros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Por qu&eacute; leer</strong></em><strong> es una iniciativa de Cecilia Bona, dedicada a promover libros y autores. Cada entrega de la selecci&oacute;n semanal de cuentos que realiza </strong><a href="https://open.spotify.com/show/56bLHgRY55areTTXrjcU2W?si=57bad48e2144492f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede escuchar por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>No hay mucho esta vez ac&aacute;. Fueron d&iacute;as de silencio. Pero revisando mi correo, y aunque ando bastante  demorada con esa tarea por estas horas, <strong>me enter&eacute; de que a partir del 5 de junio se podr&aacute; ver a trav&eacute;s de la plataforma Paramount un documental que recorre la vida de Cyndi Lauper y me dio curiosidad</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n anuncia la plataforma, se trata de una producci&oacute;n dirigida por la documentalista <strong>Alison Ellwood </strong>que se estren&oacute; en el Festival de Tribeca en 2023 y ahora se podr&aacute; ver en formato hogare&ntilde;o. Un largometraje que va desde los d&iacute;as de Lauper en Blue Angel hasta su exitazo <em>Girls Just Want to Have Fun</em> y todo lo que vino despu&eacute;s. Les dejo a mano el tr&aacute;iler.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Se termin&oacute; ese lugar de intensidades que es cada a&ntilde;o la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. <strong>Este a&ntilde;o hubo un debate de cierre, del que escrib&iacute; </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/dialogo-trabado-cruces-tuvo-lugar-debate-cierre-feria-libro-2024_1_11361389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>algunas l&iacute;neas por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong> Pero, al calor de la urgencia, el texto no termina de reflejar todo lo que pas&oacute; en esa jornada. As&iacute; que quer&iacute;a dejarles por ac&aacute; el video de esa charla alrededor del financiamiento de la cultura y de la llamada &ldquo;batalla cultural&rdquo;, entre otros asuntos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata II.</strong> Arranc&oacute; el Festival de Cannes y cada a&ntilde;o se combinan en ese encuentro los debates, los homenajes y el adelanto de algunas pel&iacute;culas que luego podremos ver. <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/festival-de-cannes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace pueden seguir la cobertura que publica </a><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/festival-de-cannes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>elDiarioAR</em></a>, incluidas las notas del cr&iacute;tico argentino <strong>Diego Batlle</strong> que est&aacute; por all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/llama-no-mujeres-trabajo_129_11372684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2024 09:38:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La llama del “no”, mujeres en el trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Édith Piaf,Libros,Música,Diego Rojas,Cine]]></media:keywords>
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