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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Nico Williams]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/nico-williams/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Nico Williams]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La importancia simbólica de Lamine y Nico, los hijos de inmigrantes campeones con España en la Eurocopa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/importancia-simbolica-lamine-nico-hijos-inmigrantes-campeones-espana-eurocopa_129_11525966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8505f6c8-caa2-4fda-85df-dc5e7d70ed91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1702y958.jpg" width="1200" height="675" alt="La importancia simbólica de Lamine y Nico, los hijos de inmigrantes campeones con España en la Eurocopa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos quisiéramos que los dos futbolistas simbolizaran únicamente la magia del fútbol. Es lo que sucedería en un mundo normal. Pero resulta inevitable que, en estos tiempos turbulentos cargados de xenofobia y racismo, hayan adquirido una significación política</p><p class="subtitle">Cómo dejar tirados a todos los Yamal que no juegan al fútbol</p></div><p class="article-text">
        Una de las particularidades de la especie humana es su propensi&oacute;n a crear s&iacute;mbolos. Los simbolismos han jugado un papel esencial en la conformaci&oacute;n de las sociedades desde los albores de la historia, como lo ha explicado Yuval Noah Harari en su muy celebrada obra &lsquo;Sapiens&rsquo;. Con ocasi&oacute;n de la Eurocopa, hemos visto c&oacute;mo dos  futbolistas, <strong>Lamine Yamal</strong> y <strong>Nico Williams,</strong> se han convertido en s&iacute;mbolos. El primero naci&oacute; en Esplugas de Llobregat (Barcelona); el segundo, en Pamplona. Los dos tienen algo en com&uacute;n aparte de un talento descomunal para el f&uacute;tbol: son hijos de inmigrantes. El padre de Lamine naci&oacute; en Marruecos y la madre, en Guinea Ecuatorial. Los padres de Nico nacieron en Ghana y entraron ilegalmente en Espa&ntilde;a en 1994 saltando la valla de Melilla, tras recorrer a pie cinco mil kil&oacute;metros a trav&eacute;s de cuatro pa&iacute;ses abrasados por el desierto del S&aacute;hara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El padre de Lamine nació en Marruecos y la madre, en Guinea Ecuatorial. Los padres de Nico nacieron en Ghana y entraron ilegalmente en España en 1994 saltando la valla de Melilla, tras recorrer a pie cinco mil kilómetros a través de cuatro países abrasados por el desierto del Sáhara</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todos quisi&eacute;ramos que Nico y Lamine simbolizaran &uacute;nica y exclusivamente la magia del f&uacute;tbol. Es lo que suceder&iacute;a en un mundo normal. Pero resulta inevitable que, <strong>en estos tiempos turbulentos cargados de xenofobia y racismo, los dos j&oacute;venes deportistas hayan adquirido sin propon&eacute;rselo un significado pol&iacute;tico.</strong> Ellos, que por experiencia familiar saben muy bien qu&eacute; est&aacute; en juego m&aacute;s all&aacute; de las canchas de f&uacute;tbol, han aceptado su nuevo estatus con naturalidad, cuando no con orgullo, como lo han venido demostrado en sus declaraciones a los medios. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mbappe-llama-votar-elecciones-francesas-espero-todavia-estemos-orgullosos-vestir-camiseta-7-julio_1_11453287.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como lo acept&oacute; Mbapp&eacute; al pedir a los franceses que no votaran a Marine Le Pen.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La </strong><em><strong>politizaci&oacute;n</strong></em><strong> de las figuras de Lamine y Nico proviene en buena medida, como no pod&iacute;a ser de otra manera, de la izquierda.</strong> Obvio: en Espa&ntilde;a, es el progresismo el que est&aacute; haciendo frente al clima de odio y la intolerancia que pretende instalar en la sociedad la extrema derecha. La derecha llamada tradicional, representada por el PP, est&aacute; plegada desde hace ya largo rato al discurso ultra y, para distanciarse realmente de &eacute;l, no le bastar&aacute; con haberse sumado casi a rega&ntilde;adientes al reparto de unos pocos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as inmigrantes llegados a Canarias. <strong>Que la izquierda haya aprovechado una vitrina como la Eurocopa para agitar el debate pol&iacute;tico sobre la inmigraci&oacute;n es comprensible</strong>, no solo por tratarse de un evento que concita un inter&eacute;s multitudinario en todo el continente, sino, sobre todo, por el potente simbolismo que en Espa&ntilde;a encierra la selecci&oacute;n nacional, m&aacute;s aun en este momento de racha victoriosa. 
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                    alt="El artista urbano TVBoy, quien ya realizó un mural de Messi, homenajeó a las jóvenes figuras de la Eurocopa, Lamine Yamal y Nico Williams."
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            <span class="title">
                El artista urbano TVBoy, quien ya realizó un mural de Messi, homenajeó a las jóvenes figuras de la Eurocopa, Lamine Yamal y Nico Williams.                            </span>
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        No hace falta que lo pregunte el CIS para saber que muy pocas instituciones han tenido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el poder magn&eacute;tico de La Roja para unir, as&iacute; sea en una  confluencia emocional moment&aacute;nea, a los espa&ntilde;oles. Por supuesto que hay muchos ciudadanos a los que les da igual el f&uacute;tbol y que detestan &ndash;con raz&oacute;n&ndash; el tufo nacionalista que exhalan los torneos internacionales, pero, incluso teniendo esto en cuenta, se me ocurren pocos acontecimientos capaces de desatar un estallido de alegr&iacute;a a lo ancho de todo el espectro ideol&oacute;gico como el triunfo de la selecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algunos, de buena fe, recomiendan aislar el f&uacute;tbol del debate pol&iacute;tico. Sin embargo, resulta dif&iacute;cil, por no decir imposible, sustraerse a la circunstancia excepcional de tener por primera vez en la selecci&oacute;n a dos estrellas surgidas de la marginalidad de la inmigraci&oacute;n en un momento en que la ultraderecha est&aacute; envalentonada y arrecia como nunca sus soflamas contra el extranjero, en particular contra el musulm&aacute;n, en nombre de una pretendida defensa de los &ldquo;valores&rdquo; de la civilizaci&oacute;n europea. El propio Nico, que junto a Lamine ha sido objeto de innumerables ataques racistas en redes, destac&oacute; tras la victoria del domingo el &ldquo;cambio hist&oacute;rico&rdquo; que la selecci&oacute;n est&aacute; transmitiendo la sociedad al recordar que su familia &ldquo;ha sufrido mucho para estar aqu&iacute;&rdquo;. Pero no solo lo que hace la izquierda o lo que dice Nico es pol&iacute;tica. Con ocasi&oacute;n de la Eurocopa circul&oacute; en redes una foto de la selecci&oacute;n francesa de 1984, en la que casi todos eran blancos, y la actual, donde la mayor&iacute;a son negros. &ldquo;Qu&eacute; rara est&aacute; la Eurocopa&rdquo;, brome&oacute; el presentador Iker Jim&eacute;nez. Esta canallada tambi&eacute;n es pol&iacute;tica. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Nico Williams recibe el abrazo del Rey Felipe VI, mientras Lamine Yamil espera para recibir el saludo en la ceremonia de premiación luego de coronarse campeones de la Eurocopa."
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                Nico Williams recibe el abrazo del Rey Felipe VI, mientras Lamine Yamil espera para recibir el saludo en la ceremonia de premiación luego de coronarse campeones de la Eurocopa.                            </span>
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        Soy consciente de que erigir en s&iacute;mbolos a Lamine y a Nico en el debate sobre la inmigraci&oacute;n es susceptible de discusi&oacute;n desde una perspectiva progresista. En ese sentido, me parece interesante la opini&oacute;n de Aldo Conway en este diario de que lo que debe hacer la izquierda es, lisa y llanamente, romper el marco narrativo de la extrema derecha rehusando convertir la inmigraci&oacute;n en tema de debate pol&iacute;tico. Comparto tambi&eacute;n que celebrar en exceso la  pertenencia a nuestro pa&iacute;s de dos ahora exitosos hijos de inmigrantes puede desviar el foco de discusiones fundamentales  como el propio concepto que tenemos de la inmigraci&oacute;n (a veces, sin darnos cuenta, nos vemos defendi&eacute;ndola con los argumentos del capitalismo: por su rentabilidad, por su su contribuci&oacute;n a las pensiones, al PIB, a los trofeos deportivos) o los desgarros que la inmigraci&oacute;n produce tanto en quienes se ven obligados a abandonar su tierra como en los pa&iacute;ses usualmente empobrecidos que dejan a sus espaldas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, del mismo modo que el objetivo inmediato de frenar a la extrema derecha en Francia posterg&oacute; moment&aacute;neamente algunos debates trascendentales dentro del bloque republicano democr&aacute;tico y en el propio seno de la izquierda, creo que la utilizaci&oacute;n simb&oacute;lica de Lamine y Nico para confrontar al discurso neofascista ha sido un soplo de aire frente a los propagadores de la ira y no tiene por qu&eacute; impedir que se ahonde en el debate de fondo sobre la inmigraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota</strong>. Yo tambi&eacute;n soy inmigrante. Llegu&eacute; de Colombia hace casi cuatro d&eacute;cadas y desde 1990 poseo la doble nacionalidad. Este domingo era para m&iacute; un d&iacute;a especial: no solo porque Espa&ntilde;a ha ganado la final de la Eurocopa, sino tambi&eacute;n porque Colombia ha jugado (ante Argentina) la final de la Copa Am&eacute;rica. Un amigo, quiz&aacute; intentando entender las complejidades emocionales de las migraciones, me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Y por qui&eacute;n ir&iacute;as si les tocara enfrentarse a Espa&ntilde;a y Colombia?&rdquo;. Estuve tentado a responderle con una reflexi&oacute;n acerca de la perversidad de las <em>pruebas de lealtad</em> a que han sido sometidos algunos pueblos a lo largo de la historia, pero prefer&iacute; no agobiarlo con la perorata. Le resum&iacute; con honestidad: &ldquo;Celebrar&iacute;a todos los goles y me gustar&iacute;a que ganara el que mejor haya jugado&rdquo;. Vio en mi respuesta una salida por la tangente. Qu&eacute; le vamos a hacer.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marco Schwartz]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jul 2024 09:46:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La importancia simbólica de Lamine y Nico, los hijos de inmigrantes campeones con España en la Eurocopa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nico Williams,Lamine Yamal,Inmigración,Migrantes,Eurocopa 2024]]></media:keywords>
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