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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - La lógica del escorpión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/la-logica-del-escorpion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - La lógica del escorpión]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La lógica del artista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/logica-artista_1_11653766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/836a8b2a-9545-4381-98a7-270d1c6e850d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102070.jpg" width="446" height="251" alt="La lógica del artista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un disco nuevo de un viejo creador. Un disco que de antemano se sabe lejano a las grandes alturas del creador. Un disco en una era en que los discos ya no existen. Un disco que parece obligar a la indulgencia o la condena. Un disco nuevo de Charly García. Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><p class="article-text">
        La m&uacute;sica no es s&oacute;lo m&uacute;sica, ya se sabe. Una sinfon&iacute;a, una canci&oacute;n o ese solo de saxo o ese estrangulamiento de la voz que provoca un nudo en el pecho de alguien, son mucho m&aacute;s que vibraciones transmitidas por el aire. Ser abonado a la &oacute;pera de un gran teatro, haber estado en el peque&ntilde;o concierto de <strong>Pat Metheny</strong> con <strong>Charlie Haden</strong> en un club de jazz de Belgrano, tener al primer <em>Artaud</em>, con la tapa irregular, saber que <strong>Mercedes Sosa</strong> cant&oacute; en Cosqu&iacute;n gracias a <strong>Jorge Cafrune</strong> o conocerse la letra de todo lo cantado por <strong>Gilda</strong>, son documentos de identidad. Dioses cotidianos. Parte de la religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Roland Barthes</strong> dijo alguna vez que hab&iacute;a dos cosas sobre las que no se pod&iacute;a discutir: m&uacute;sica y comida. En ambos casos (podr&iacute;a, para muchos, agregarse el f&uacute;tbol) la ligaz&oacute;n con la educaci&oacute;n sentimental implica necesariamente una discusi&oacute;n ya no sobre el objeto (la polenta o los knishes o el asado de padres, madres o abuelos; la voz de <strong>Maria Callas</strong>, los acordes de <strong>Luis Alberto Spinetta</strong>, las letras de <strong>Homero Manzi</strong>) sino acerca de qui&eacute;nes son las propias personas que discuten. Mucho de lo investigado por la musicolog&iacute;a en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ronda esos aspectos, sobre todo en el campo de las m&uacute;sicas de tradici&oacute;n popular; las redes que tejen y se tejen alrededor de determinadas piezas sonoras. 
    </p><p class="article-text">
        Algo que en alguna &eacute;poca se denominaba &ldquo;extramusical&rdquo; y que habr&iacute;a que volver a pensar desde la perspectiva de que no hay nada en la m&uacute;sica que no sea m&uacute;sica. Es decir, que no constituya la esencia de ese objeto. Saber qui&eacute;n toca en un disco, qu&eacute; pas&oacute; en el momento de grabarlo, que el artista estaba engripado o apenas pod&iacute;a moverse por efecto del alcohol, o cu&aacute;ndo esa soprano arroj&oacute; su zapato en escena por primera vez no son elementos ajenos a la escucha. Y, sin duda, no se escucha igual la obra de alguien a quien se admira que la de quien nada se sabe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> acaba de publicar un nuevo disco, a siete a&ntilde;os del anterior &ndash;<em>Random</em>&ndash; y a 34 de <em>Filosof&iacute;a barata y zapatos de goma</em>, el que tal vez haya sido el &uacute;ltimo de su &uacute;ltima gran &eacute;poca creativa. Se trata de un disco sobre el que ya se ha escrito mucho, en medios formales y en redes, y del que casi todos cre&iacute;an saber de antemano que no estar&iacute;a entre los mejores. Salvo pocas excepciones &ndash;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/logica-escorpion-nuevo-disco-charly-garcia_1_11624303.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Diego Batlle</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/logica-escorpion-nuevo-disco-charly-garcia_1_11624303.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en este diario</a>; <a href="https://www.instagram.com/p/C_3lD20vekf/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sergio Pujol</strong></a><a href="https://www.instagram.com/p/C_3lD20vekf/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en Instagram</a>&ndash; las escuchas parecen haber quedado prisioneras de una l&oacute;gica binaria: la indulgencia &ndash;con la consecuente reivindicaci&oacute;n del derecho (que mal podr&iacute;a ser negado) de Garc&iacute;a a hacer un nuevo disco&ndash; o la condena. En algunas aparece la sorpresa frente a lo bueno &ndash;y es que se esperaba que fuera malo&ndash;; en otras prevalece la confirmaci&oacute;n de lo negativo. No es sorpresa para nadie, en todo caso, que Charly Garc&iacute;a ha perdido la voz. Tambi&eacute;n la perdieron, en distintos momentos de sus carreras, <strong>Leonard Cohen</strong>, <strong>Lou Reed</strong> o <strong>Roberto Goyeneche </strong>sin que esto mellara sus posibilidades interpretativas &ndash;hasta en algunos casos las intensificaron&ndash;. Tampoco es sorprendente el talento, que en el caso de Garc&iacute;a siempre se manifest&oacute; en r&aacute;fagas, o torbellinos. 
    </p><p class="article-text">
        Pujol se&ntilde;ala con acierto que&nbsp;&ldquo;<em>La l&oacute;gica del escorpi&oacute;n</em> no deja la impresi&oacute;n de tratarse de un disco oto&ntilde;al, ni melanc&oacute;lico, ni de &lsquo;despedida&rsquo;&rdquo;, y concluye que se trata de un &aacute;lbum &ldquo;en&eacute;rgico, muy vivo, que merece ser escuchado e interpelado en los propios t&eacute;rminos de su propuesta est&eacute;tica&rdquo;. No escribir&eacute; sobre el disco en s&iacute;. Otros lo han hecho, como se dijo, y, a esta altura del partido, todos los interesados ya lo han escuchado por lo menos una vez y se han formado sus opiniones. 
    </p><p class="article-text">
        Me interesan, en cambio, las preguntas y los problemas que el disco suscita. La relaci&oacute;n entre an&aacute;lisis y emocionalidad que forma parte de toda escucha, y la posibilidad &ndash;o su ausencia&ndash; de la objetividad en un terreno tan cargado de subjetividades. Est&aacute; claro que la m&uacute;sica no es s&oacute;lo m&uacute;sica. Pero, tambi&eacute;n, que no lo es sin m&uacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Y, sobre todo ello sobrevuela la persistencia del concepto &ldquo;disco&rdquo; en un mundo ya sin discos. Garc&iacute;a quer&iacute;a sacar primero una edici&oacute;n en vinilo pero, m&aacute;s all&aacute; de su deseo, la mayor&iacute;a de quienes han escuchado <em>La l&oacute;gica del escorpi&oacute;n</em> no ha tenido nada parecido a una tapa en sus manos ni ha visto nada remotamente redondo a su alrededor. Y, lejos del &uacute;ltimo lugar en importancia, no ha pagado ni un peso por su escucha, salvo lo abonado por su servicio de Internet, de lo cual a los creadores no les llega nada. 
    </p><p class="article-text">
        No hubo colas en las disquer&iacute;as, ni conversaciones casuales con quienes all&iacute; esperaban. Y no hay otro objeto que un enlace virtual en la computadora, la tableta o el celular, a pesar de lo cual se tiene claro que se trata de un disco. &nbsp;Un objeto (ausente) cuyo t&iacute;tulo refiere a una f&aacute;bula. El escorpi&oacute;n pica a la rana que lo lleva en su lomo para cruzar el r&iacute;o, haciendo que ambos se ahoguen. &ldquo;Es mi naturaleza&rdquo;, explica, antes de morir, el temido ar&aacute;cnido. Esa es su l&oacute;gica y no es distinta a la del artista. M&aacute;s all&aacute; de las consecuencias, ambos responder&aacute;n a su naturaleza. Uno y otro har&aacute;n lo que, desde siempre y hasta siempre, no pueden dejar de hacer.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>Diego Fischerman es autor del blog &ldquo;El sonido de los sue&ntilde;os&rdquo;: </em><a href="https://xn--sonidodesueos-skb.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://xn--sonidodesueos-skb.com/</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Sep 2024 12:25:13 +0000]]></pubDate>
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