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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Damasco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/damasco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Damasco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A un mes de la huida de Al Asad, Damasco está en una libertad incierta: “Vivíamos en un estado de terror”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/mes-huida-asad-damasco-libertad-incierta-viviamos-terror_1_11948409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/703630b0-5a5c-4338-8596-559c3ceb5f12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A un mes de la huida de Al Asad, Damasco está en una libertad incierta: “Vivíamos en un estado de terror”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los habitantes de la capital regresaron a su rutina tras el cambio de Gobierno y en medio de la incertidumbre por lo que harán las nuevas autoridades encabezadas por islamistas radicales.</p></div><p class="article-text">
        El tr&aacute;fico es ca&oacute;tico en ausencia de polic&iacute;as en las calles de Damasco y, en medio del ajetreo, se pueden ver las banderas de la nueva Siria (con tres estrellas rojas) en balcones, edificios p&uacute;blicos y comercios. Es la insignia que trajeron los insurgentes desde el noroeste del pa&iacute;s cuando, hace un mes, irrumpieron en la capital y derrocaron al <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/doctor-dictador-brutal-auge-caida-bashar-asad-siria_1_11886304.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&eacute;gimen del presidente Bashar Al Asad.</a>
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la ciudad recuper&oacute; su pulso y apenas se ven hombres armados en las calles; los &uacute;nicos signos del cambio son algunas sedes gubernamentales quemadas o clausuradas. La cara del expresidente ya no es omnipresente.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, la actividad comercial creci&oacute; con la llegada de m&aacute;s productos desde Turqu&iacute;a &ndash;pa&iacute;s que siempre apoy&oacute; a la oposici&oacute;n armada siria&ndash; y con la bajada de los precios gracias a la recuperaci&oacute;n del valor de la moneda local frente al d&oacute;lar.
    </p><p class="article-text">
        Es lo primero que destacan los damascenos de a pie, que sufrieron muchas penurias en los pasados m&aacute;s de diez a&ntilde;os de conflicto: los precios bajaron y hay m&aacute;s bienes en el mercado, en primer lugar, el preciado combustible, con el que volvieron a circular los colectivos. En las calles y en medio de las carreteras, los vendedores ambulantes ofrecen frutas y verduras: papas, naranjas, limones, kiwis y bananas.
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        &ldquo;&iexcl;Nunca hab&iacute;a comprado bananas!&rdquo;, afirma Imane Hammud, una ama de casa que mira en un puesto callejero los gorros de lana para el invierno. Hace fr&iacute;o en Damasco pero, como un buen presagio, el sol brilla y calienta a los vendedores y transe&uacute;ntes y hace m&aacute;s llevaderas las bajas temperaturas que muchos sirios soportan sin calefacci&oacute;n. La mujer sonr&iacute;e y no tiene miedo a hablar, cuenta a elDiario.es que procede de Guta Oriental, uno de los principales bastiones de la oposici&oacute;n en los alrededores de la capital que fue atacado con armas qu&iacute;micas en varias ocasiones, aunque <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/bashar-al-asad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el r&eacute;gimen de Al Asad</a> neg&oacute; ser el responsable.
    </p><p class="article-text">
        Hammud espera que en la nueva Siria haya puestos de trabajo para sus dos hijos, que est&aacute;n casados y desempleados, cuenta. Tambi&eacute;n tiene una hija, mientras que un tercer hijo, falleci&oacute;. &ldquo;Era del Ej&eacute;rcito Libre Sirio&rdquo;, dice abiertamente. Esa agrupaci&oacute;n naci&oacute; frente a la represi&oacute;n violenta de las protestas de 2011 y, en un principio, estaba integrada por militares desertores que emplearon sus armas para proteger a los manifestantes antigubernamentales y, despu&eacute;s de un par de a&ntilde;os, se convirti&oacute; en un destacado grupo rebelde contra el r&eacute;gimen. &ldquo;Antes no me hubiera atrevido a decirlo, ahora s&iacute;&rdquo;, admite la madre del joven que muri&oacute; en 2013 en enfrentamientos armados cuando ten&iacute;a solo 22 a&ntilde;os. &ldquo;Me siento orgullosa de &eacute;l&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        En la nueva Siria, son muchos los que se atreven a hablar y est&aacute;n deseosos de hacerlo, de contar las injusticias, <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/busca-celdas-ocultas-sednaya-matadero-humano-siria_1_11887419.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abusos y p&eacute;rdidas que sufrieron</a> en los pasados 13 a&ntilde;os de guerra civil. Una guerra que, seg&uacute;n c&aacute;lculos conservadores, dej&oacute; al menos medio mill&oacute;n de muertos y los tejidos social y econ&oacute;mico del pa&iacute;s hechos trizas.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Viv&iacute;amos en un estado de terror&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca habr&iacute;a podido hablar as&iacute; antes&rdquo;, admite Abdelhadi Abu Yazan, due&ntilde;o de una tienda de ropa masculina que tambi&eacute;n cambia divisas de forma irregular. &ldquo;Tengo 60 a&ntilde;os y he vivido toda la vida con esta gente encima [de m&iacute;], por fin me he librado de ellos&rdquo;, dice el hombre de pelo blanco mientras fuma un cigarro relajado. Abu Yazan se refiere a la familia Al Asad, que gobern&oacute; Siria con mano de hierro desde que el padre de Bashar, Hafez, tom&oacute; el poder en los a&ntilde;os 70 del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que ahora est&aacute; tranquilo porque nadie puede detenerle sin motivo o con una acusaci&oacute;n falsa. &ldquo;Viv&iacute;amos en un Estado de terror. Ven&iacute;an los empleados de Hacienda u otros para recaudar impuestos, o los de la Gobernaci&oacute;n [de Damasco] y ped&iacute;an sobornos&rdquo;. Los comerciantes que no pagaban esos sobornos corr&iacute;an el riesgo de acabar detenidos, torturados e incluso desaparecidos.
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                    alt="Jalil Abdulrazak, de 45 años, busca a su sobrino, desaparecido en 2013 con 16 años."
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                Jalil Abdulrazak, de 45 años, busca a su sobrino, desaparecido en 2013 con 16 años.                            </span>
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        En la cercana plaza de los M&aacute;rtires o popularmente conocida como plaza de Maryi, son varios los que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Jalil Abdulrazak, de 45 a&ntilde;os, lleg&oacute; hace cuatro d&iacute;as a Damasco desde la lejana ciudad de Qamishli (en el noreste de Siria y bajo la autoproclamada administraci&oacute;n kurda). Su sobrino desapareci&oacute; en 2013, cuando ten&iacute;a apenas 16 a&ntilde;os. Relata a elDiario.es que fue detenido por los militares del r&eacute;gimen y tra&iacute;do a la capital despu&eacute;s de unos diez d&iacute;as. La familia fue informada posteriormente de que hab&iacute;a muerto, pero no han visto el cad&aacute;ver ni saben d&oacute;nde est&aacute; enterrado. &ldquo;Tenemos esperanzas de que siga vivo&rdquo;, afirma su t&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el colapso del r&eacute;gimen y la puesta en libertad de los presos pol&iacute;ticos en el pasado mes, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/buscar-sola-padre-desaparecido-regimen-asad-no-creere-muerte-ver-cuerpo_1_11925215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los parientes buscan en las c&aacute;rceles</a> y otros centros de detenci&oacute;n a aquellos que fueron arrestados o secuestrados a lo largo de los a&ntilde;os. Abdulrazak explica que lo han buscado en las fosas comunes que han sido descubiertas y tambi&eacute;n en la <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/muertos-vivientes-regreso-hombre-libre-infame-prision-militar-siria-sednaya_1_11938352.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infame prisi&oacute;n de Sednaya</a>, pero no lo han encontrado. El primo de Abdulrazak s&iacute; estuvo preso en esa c&aacute;rcel, ubicada en Damasco y conocida por ser uno de los centros de tortura m&aacute;s horribles del r&eacute;gimen sirio. El hombre alto y con una mirada profundamente triste recuerda que a su primo lo detuvieron en 2016 y, cuando la familia pudo visitarlo en Sednaya un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, hab&iacute;a quedado reducido a &ldquo;esqueleto y alma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como Abdulrazak, hay otros hombres procedentes de distintas partes del pa&iacute;s que sorben t&eacute; en la plaza de Maryi y esperan informaci&oacute;n sobre sus parientes desaparecidos. Se acercan al monumento que est&aacute; en el centro de la plaza, sobre el cual est&aacute;n pegados los carteles con las fotos de sus seres queridos y el contacto de las familias. &ldquo;Venimos para ver si alguien los ha visto o sabe algo de ellos, ya que todos est&aacute;n buscando a alguien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el r&eacute;gimen colaps&oacute; y los insurgentes &ndash;encabezados por el grupo armado Hayat Tahrir al Sham, afiliado a Al Qaeda hasta 2016&ndash; se hicieron con el poder de Damasco, Sednaya fue uno de los primeros lugares a los que todos se dirigieron para buscar a los desaparecidos, pero muchos no se encontraban all&iacute; y su paradero sigue siendo desconocido. Encontrarlos y que se haga justicia es uno de los principales retos de la nueva Siria, donde a&uacute;n no existe un organismo encargado de los desaparecidos ni un mecanismo oficial para dar con ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2025 11:58:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A un mes de la huida de Al Asad, Damasco está en una libertad incierta: “Vivíamos en un estado de terror”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Damasco,Bashar Al Asad,Bashar al Assad]]></media:keywords>
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