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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Octeto Buenos Aires]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/octeto-buenos-aires/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Octeto Buenos Aires]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Al rescate de lo moderno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rescate-moderno_129_12752810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c60548f7-8601-4cc0-962a-ce12b461f2e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129996.jpg" width="1196" height="673" alt="Al rescate de lo moderno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos inéditos de Piazzolla. Gran música y pésima información en una nueva edición del INAMU. Novedades y rescates en la red, entre las redes.
</p></div><p class="article-text">
        En el mismo a&ntilde;o en que <strong>Igor Stravinsky</strong> consagraba al ritmo junto a la primavera, en Par&iacute;s, una pareja de pintores, <strong>Sonia</strong> y <strong>Robert Delaunay</strong>, abandonaban el cubismo y fundaban una nueva escuela, basada en las curvas y los contrastes entre colores, a la que el escritor <strong>Guillaume Apollinaire</strong> bautiz&oacute; orfismo. Lo r&iacute;tmico no fue ajeno a sus ideas pl&aacute;sticas y tanto la serie de &ldquo;Rythmes&rdquo; de Robert como &ldquo;Color Rhythm&rdquo;, de Sonia lo pusieron en escena. 
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o de <em>La consagraci&oacute;n de la primavera</em> el peque&ntilde;o hijo de ambos, <strong>Charles</strong>, ten&iacute;a dos a&ntilde;os. Y 20 a&ntilde;os despu&eacute;s tradujo el ritmo a su manera: fund&oacute; el Hot Club de Francia, se le ocurri&oacute; juntar a <strong>Django Reinhardt</strong> y su grupo de guitarras con el violinista <strong>St&eacute;phane Grappelli</strong> y fund&oacute; al c&eacute;lebre quinteto de ese club de jazz. Y, de paso, invent&oacute; una palabra, &ldquo;discograf&iacute;a&rdquo;, para titular la primera que se public&oacute; sobre el jazz: <em>Hot Discography</em>. No fueron esas sus &uacute;nicas innovaciones; dirigi&oacute; la revista Hot Jazz, en la que escribi&oacute; <strong>Boris Vian</strong>, y cre&oacute; el sello Vogue. Y, aunque el dato no figure en sus biograf&iacute;as, fue esencial para la m&uacute;sica argentina. En 1955 conoci&oacute; a un bandoneonista nacido en Mar del Plata que estaba de viaje inici&aacute;tico en Par&iacute;s. Un m&uacute;sico que hab&iacute;a tocado en una de las mejores orquestas de tango existentes, la de An&iacute;bal Troilo, y hab&iacute;a sido uno de sus arregladores, que hab&iacute;a dirigido su propia &ldquo;t&iacute;pica&rdquo; y que hab&iacute;a compuesto algunas piezas renovadoras para otras &ndash;la de <strong>Enrique Mario Francini</strong> y <strong>Armando Pontier</strong>, la de <strong>Osvaldo Fresedo</strong> y la de <strong>Jos&eacute; Basso</strong>&ndash;. Escuch&oacute; su m&uacute;sica, le produjo una grabaci&oacute;n en su sello, junto con el pianista Martial Solal y las cuerdas de la Op&eacute;ra de Par&iacute;s, charl&oacute; con &eacute;l y le regal&oacute; algunos de los discos que hab&iacute;a publicado recientemente. Y, tal vez sin saberlo, cre&oacute; tambi&eacute;n al nuevo <strong>Astor Piazzolla</strong>. El que de vuelta a la ciudad del tango gest&oacute; el primer grupo que, desde el alfabeto de ese g&eacute;nero, transform&oacute; de cuajo su gram&aacute;tica. Y el que abandon&oacute; para siempre la formaci&oacute;n de la orquesta t&iacute;pica (violines, bandoneones, piano y contrabajo, con el posible agregado de un cello y una viola).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El grupo en cuesti&oacute;n, conformado por &ldquo;ocho tanques&rdquo; en palabras de Piazzolla, fue el Octeto Buenos Aires. En la contratapa de <em>Tango Moderno</em>, su &uacute;nico disco de larga duraci&oacute;n &ndash;hab&iacute;a habido antes una grabaci&oacute;n casi casera, <em>Tango Progresivo</em>, publicada en unas pocas copias en acetato, con seis temas&ndash; el director del grupo escrib&iacute;a &ldquo;En 1954, estando en Par&iacute;s, tuve la oportunidad de escuchar a muchos conjuntos&nbsp;de jazz moderno, entre ellos al Octeto de <strong>Gerry Mulligan</strong>&rdquo; y aseguraba haber descubierto all&iacute; &ldquo;ese goce &nbsp;individual en las improvisaciones, el entusiasmo de conjunto al ejecutar un acorde, en fin,&nbsp;algo que nunca hab&iacute;a notado hasta ahora con los m&uacute;sicos y m&uacute;sica de tango&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La frase fue interpretada err&oacute;neamente como si afirmara que tal escucha hubiera sido en vivo, lo que en rigor no dice. Y adem&aacute;s no podr&iacute;a haber sucedido jam&aacute;s por dos motivos. El primero es que Mulligan fue a Par&iacute;s con un cuarteto. Y el segundo es que cuando el bandoneonista lleg&oacute; a esa ciudad, el saxofonista ya estaba de regreso en los Estados Unidos, dirigiendo la orquesta que acompa&ntilde;aba a <strong>Billie Holiday</strong> en la inauguraci&oacute;n del Festival de Newport. Lo que s&iacute; hab&iacute;a era un disco del sello Vogue, el de Delaunay, con la grabaci&oacute;n de parte de la actuaci&oacute;n del cuarteto de Mulligan en la Salle Pleyel, en 1954. Pero, sobre todo, hubo otro disco de Vogue que, posiblemente, se mezcl&oacute; en el recuerdo de Piazzolla. Un registro realizado en los Estados Unidos pero publicado en Francia. Un grupo grande, el sexteto de <strong>Oscar Pettiford</strong> &ndash;el que tuvo por esos a&ntilde;os un octeto fue <strong>Dave Brubeck</strong> y tal vez eso motiv&oacute; parte de la confusi&oacute;n&ndash; que, adem&aacute;s, como el grupo que crear&iacute;a el argentino, ten&iacute;a cello y guitarra el&eacute;ctrica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya se ha hablado <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/vino_129_12525087.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta secci&oacute;n</a> del per&iacute;odo 1956-1957 en la obra de Piazzolla. El sello del INAMU &ndash;Instituto Nacional de la M&uacute;sica&ndash; recuper&oacute; hace poco el central <em>Tango en Hi-Fi</em>, la versi&oacute;n argentina de la experiencia parisina con cuerdas, m&aacute;s piano y bandone&oacute;n solistas. Y ahora acaba de subir a las plataformas dos de las cuatro grabaciones del octeto para el sello Music-Hall, realizadas en 1957.De ellas, solo dos &nbsp;salieron alguna vez en disco, &ldquo;La cachila&rdquo; como parte de un volumen titulado <em>Historia del bandone&oacute;n Vol.2</em> &ndash;que nunca fue reeditada en ning&uacute;n formato&ndash;&nbsp;y &ldquo;Taconendo&rdquo;, que figur&oacute; en un EP junto a tres temas con orquesta (tambi&eacute;n recuperado por INAMU. <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/2eu8Mqh4dnREaiYijJdYOh" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Las otras dos, &ldquo;Arrabal&rdquo; y &ldquo;Marr&oacute;n y azul&rdquo;, son las que fueron publicadas ayer.</a> Los dos temas fueron incluidos luego en el LP <em>Tango Moderno</em> pero, si bien los arreglos son b&aacute;sicamente los mismos, tienen con esas versiones dos diferencias fundamentales. Una es la calidad de las fuentes y de su tratamiento, notablemente mejor en este caso &ndash;una mayor claridad y definici&oacute;n de planos&ndash;; la otra es <strong>Horacio Malvicino</strong>. Piazzolla lo defin&iacute;a como &ldquo;el electr&oacute;n libre&rdquo;. De hecho, era el &uacute;nico al que no le escrib&iacute;a los solos. Y sus intervenciones, en ambas piezas, son bien diferentes a las del LP &ndash;y en todos los casos extraordinarias. Hay algo m&aacute;s, y es la prominente percusi&oacute;n, con golpes sobre el contrabajo, en &ldquo;Marr&oacute;n y azul&rdquo;, un tema que ya hab&iacute;a grabado en Par&iacute;s y que bien podr&iacute;a considerarse fundante del nuevo Piazzolla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Las plataformas de streaming no son los mejores lugares para contar con informaci&oacute;n acerca de lo que se est&aacute; escuchando, pero esta edici&oacute;n, imprescindible desde el punto de vista art&iacute;stico, no ayuda demasiado en ese sentido. En primer lugar, no consigna en ninguna parte que se trata de grabaciones del Octeto Buenos Aires realizadas en 1957. Tampoco aclara que se trata de in&eacute;ditos hasta el momento. Y la ilustraci&oacute;n, un dibujo basado en un retrato de Piazzolla en sus a&ntilde;os finales, resulta sumamente equ&iacute;voca. Son reparos menores, en todo caso, si se tiene en cuenta la calidad de lo que se oye. De esos solos de Francini y de sus contrapuntos con el otro viol&iacute;n, a cargo de <strong>Hugo Baralis</strong>, con el cello de <strong>Jos&eacute; Bragato</strong>, la guitarra el&eacute;ctrica de Malvicino o con el piano, excepcional, de <strong>Atlio Sampone</strong>. Los dos bandonenistas, por otra parte, se sacan chispas. Y no es para menos: se trata de Piazzolla y <strong>Leopoldo Federico.</strong> El contrabajo de <strong>Juan Vasallo</strong>, por otra parte, tiene un papel propulsor y provee un impulso portentoso &ndash;posiblemente algo tambi&eacute;n aprendido por el bandoneonista en la escucha de aquellos discos de jazz&ndash;. Una edici&oacute;n del sello RGS agrupa los dos discos del Octeto, los que colocan lo progresivo y lo moderno junto a la palabra &ldquo;tango&rdquo;. Su t&iacute;tulo es claro, como corresponde: <em>Octeto Buenos Aires &ndash; 1957</em>. Pero se incurre en una informaci&oacute;n incorrecta. Vaya a saberse por qu&eacute;, se incluyen al final dos temas, &ldquo;Vanguardista&rdquo; &ndash;en esta edici&oacute;n aparece como &ldquo;El vanguardista&rdquo;&ndash; y otra versi&oacute;n de &ldquo;Marr&oacute;n y azul&rdquo;, extra&iacute;dos de un disco Odeon y donde no toca el octeto sino una orquesta de cuerdas.
    </p><p class="article-text">
        D.F.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/rescate-moderno_129_12752810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2025 14:43:05 +0000]]></pubDate>
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