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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Espectáculos]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Espectáculos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘El diablo viste a la moda 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/diablo-viste-moda-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13184109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3dfd0ab-3725-4ff7-965e-bb9885017cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4103y1961.jpg" width="1200" height="675" alt="‘El diablo viste a la moda 2’, una secuela todavía más superficial que la película original"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Meryl Streep vuelve como el álter ego de Anna Wintour para seguir indagando en el mundo de la moda y, de propina, regodearse en una facilona nostalgia</p></div><p class="article-text">
        La primera pel&iacute;cula de <em>El diablo viste a la moda</em>, estrenada en 2006, no se merece su secuencia m&aacute;s famosa. Es aquella en la que, ante el desd&eacute;n de Andy Sachs (Anne Hathaway) por el periodismo de moda, su iracunda jefa Miranda Priestly (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/actriz-meryl-streep-gana-premio-princesa-artes_1_10152919.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meryl Streep</a>) defiende la relevancia de su trabajo. &ldquo;Quer&eacute;s decirle al mundo que te tom&aacute;s demasiado en serio a vos misma como para preocuparte por c&oacute;mo vest&iacute;s&rdquo;, dice sobre el su&eacute;ter azul de su asistente, que ella asegura que tom&oacute; de una tienda sin darle muchas vueltas. &ldquo;Pero ese azul representa millones de d&oacute;lares e incontables empleos, y es gracioso que pienses que tomaste una decisi&oacute;n totalmente alejada de la industria de la moda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un mon&oacute;logo estupendo, que aborda atinadamente el calado de la moda en la vida cotidiana (esto es, en la cultura) por mucho que haya quien lo desprecie o no le d&eacute; importancia. Andy, sin duda, aprende la lecci&oacute;n. Pero esto no impedir&aacute; que acabe dejando el trabajo por no soportar los abusos de su jefa. Abusos retratados con el mismo <em>glamour</em> &mdash;el carisma de Streep moviendo monta&ntilde;as&mdash; con el que la pel&iacute;cula recorre un escenario lleno de marcas y f&iacute;sicos de ensue&ntilde;o, diametralmente alejados de esa inserci&oacute;n democr&aacute;tica que, en teor&iacute;a, defend&iacute;a el mon&oacute;logo del azul cer&uacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Es la misma disonancia que se rastreaba en otra secuencia muy famosa del filme, la inicial. Cuando, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bG_xdkGrwSA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al ritmo de KT Tunstall</a>, la preparaci&oacute;n matutina de Andy para salir a trabajar alternaba con j&oacute;venes estructurales eligiendo ropa de dise&ntilde;o para transformar Nueva York en una pasarela. Implantando, por su parte, una distancia decisiva. La gente normal, por un lado, y el negocio, por otro, rindiendo en t&eacute;rminos aislados y artificiosos. <em>El diablo viste a la moda 2</em>, por muy cl&aacute;sico generacional que sea &mdash;por muy espectacular que fuera su &eacute;xito cuando compiti&oacute; en el verano de 2006 con <em>Superman Returns</em>, modulando un proto <em>Barbenheimer</em>&mdash; no ayud&oacute; a humanizar la moda, ni a acercarla a nadie. Para haberlo hecho tendr&iacute;a que haber sido algo m&aacute;s que un escaparate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no pudo hacerlo, simplemente, porque era un filme cuyo discurso se desactivaba a trav&eacute;s de sus contradicciones internas &mdash;&iquest;era una s&aacute;tira?, &iquest;la defensa de un gremio?, &iquest;ninguna de las dos?&mdash;, limit&aacute;ndose a fluir en la memoria colectiva a base de carisma. As&iacute; que en todo este tiempo nadie ha podido ponerse de acuerdo sobre qu&eacute; pretend&iacute;a &mdash;ni siquiera ha aguantado bien <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2006/sep/06/film.comment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la coartada feminista</a>, a cuenta de la grosera heteronormatividad que paseaba desde sus primeros minutos acorralando a Andy&mdash;... con la posible excepci&oacute;n de Anna Wintour. En tanto editora de Vogue desde 1988, era el referente de Streep para interpretar a Miranda Priestly como editora de <em>Runway</em>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa7fius" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Wintour y Streep <a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conversaron hace poco en un n&uacute;mero de la misma </a><a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vogue</em></a>, promocionando <em>El diablo viste a la moda 2: Alfombra Roja en Vivo</em>. Wintour, por supuesto, ha hecho las paces con el fen&oacute;meno. El libro que adaptaba la primera pel&iacute;cula estaba escrito por su antigua asistente en clave autobiogr&aacute;fica, Lauren Weisberger, y obviamente hab&iacute;a bastante rencor en el retrato de Miranda.  Sin embargo, Wintour no est&aacute; enfadada por dicho retrato: sabe que todos han salido ganando con <em>El diablo viste a la moda</em>. &ldquo;Lo que me gust&oacute; de la primera pel&iacute;cula es que mostr&oacute; al mundo el enorme negocio que es la moda&rdquo;, le dice a Streep en cierto momento. &ldquo;La pel&iacute;cula reconoci&oacute; que es una fuerza econ&oacute;mica mundial&rdquo;. La cuesti&oacute;n cultural, la importancia del azul cer&uacute;leo, debe ser lo de menos para ella.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Gente con dinero hace cosas de gente con dinero</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; le iba a importar, por otra parte? Wintour tuvo unos pocos a&ntilde;os malos alrededor de la Gran Recesi&oacute;n, pero a mediados de la d&eacute;cada pasada recib&iacute;a grandes halagos debido a que su revista fuera una de las pocas que estuviera aguantando el chaparr&oacute;n de los medios digitales y la dictadura del clic. De forma que, cuando finalmente dej&oacute; de ser editora de Vogue el a&ntilde;o pasado &mdash;reemplazada por Chloe Malle, hija de la actriz Candice Bergen y el cineasta Louis Malle&mdash;, fuera tras haber sido ascendida a directora global de contenidos de Cond&eacute; Nast. El conglomerado medi&aacute;tico que, en el universo de <em>El diablo viste a la moda</em>, conocemos como Elias-Clark.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Anne Hathaway en &#039;El diario viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Pasa algo similar en <em>El diablo viste a la moda 2</em>. Miranda Priestly tiene previsto convertirse en la m&aacute;xima responsable editorial del conglomerado, cuando de pronto afronta una crisis de relaciones p&uacute;blicas y es necesario contactar con una vieja conocida: Andy, que ha logrado hacerse un nombre como &ldquo;periodista seria&rdquo; pero acaba de tener una experiencia algo m&aacute;s realista con los sinsabores contempor&aacute;neos de la profesi&oacute;n. Esto es, que ha sido despedida de su peri&oacute;dico junto a muchos otros compa&ntilde;eros, teniendo que volver al lugar donde empez&oacute; de becaria y, presumiblemente, comprendi&oacute; que la moda no es algo ni mucho menos fr&iacute;volo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El diablo viste a la moda</em> es una de tantas secuelas nost&aacute;lgicas en las que el holgado paso del tiempo garantiza que, m&aacute;s que de continuidad argumental, hablemos de una actualizaci&oacute;n de los esquemas narrativos originales. La ostensible decadencia de la prensa escrita (o la prensa en general, sometida a la dictadura del algoritmo) solo sirve en esta secuela para volver a colocar a Andy en la casilla de salida, sin propiciar apuntes o reflexiones sobre la actualidad a partir de ah&iacute;. Andy tiene que hacerse respetar de nuevo frente a Miranda &mdash;quien no por necesitarla m&aacute;s ahora que en los 2000 va a tratarla algo mejor&mdash;, mientras por el camino teje otra inestable alianza con el simp&aacute;tico personaje de Emily Blunt, llamado asimismo Emily.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Otro fotograma de &#039;El diablo viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n est&aacute; Stanley Tucci (Nigel), como presencia segura en la que apoyarse. Y otro noviazgo que la inmersi&oacute;n de Andy en su trabajo podr&iacute;a llegar a entorpecer &mdash;las escenas que comparte con el novio en cuesti&oacute;n, Patrick Brammall, son sin duda las m&aacute;s inc&oacute;modas y lamentables de esta secuela&mdash;, reafirm&aacute;ndose en la jugada de que todo tenga que ser familiar y favorecer los gui&ntilde;os nost&aacute;lgicos. Lo de siempre, vaya. Ya hemos perdido la cuenta de todas las jugadas de este tipo que ha encadenado Hollywood en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, as&iacute; que todo es estrictamente previsible manteniendo reparto, director (David Frankel) y guionista (Aline Brosh McKenna).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mantenimiento de todas las fuerzas creativas &mdash;con excepci&oacute;n de Weisberger, que en 2013 escribi&oacute; una secuela titulada <em>Revenge Wears Prada</em> (<em>La venganza viste de Prada</em>) a la que no se le ha hecho mucho caso&mdash; conduce, sin embargo, a horizontes jugosos, gracias a las particularidades del t&iacute;tulo original. Porque, si este ya era militantemente superficial &mdash;si no ten&iacute;a nada que decir de tan satisfecho como estaba oficiando de <em>banner </em>para la industria de la moda&mdash;, no queda otra que el vac&iacute;o se exacerbe en <em>El diablo viste a la moda 2</em>. Que sea a&uacute;n m&aacute;s grotesco, a extremos dolorosamente reveladores.
    </p><p class="article-text">
        Como Hollywood vive el momento que vive, <em>El diablo viste a la moda 2</em> tiene unas formas mucho m&aacute;s vulgares que el filme original &mdash;en su d&iacute;a una median&iacute;a, s&iacute;, pero una median&iacute;a muy bien empaquetada&mdash;, incapaces de que las miserias de la propuesta se camuflen con el brillo de la moda. Con una fotograf&iacute;a tan inexpresiva y una planificaci&oacute;n tan tosca, <em>El diablo viste a la moda 2</em> no saca ning&uacute;n r&eacute;dito del paisaje que registra. No se contagia de su lujo, sino que lo vulgariza y todo da una sensaci&oacute;n de cutrez extrema &mdash;por mucho que cuente con cameo y actuaci&oacute;n de Lady Gaga&mdash;, finalmente en sinton&iacute;a con la percepci&oacute;n actual del periodismo especializado. Tan <em>mierdificado</em> (por utilizar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cory-doctorow-autor-mierdificacion-trump-apagarnos-tecnologicamente-quiera_128_13082896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la expresi&oacute;n de Cory Doctorow</a>) como las plataformas de las que depende.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Emily Blunt también regresa en la secuela                            </span>
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        Por mucho que <em>El diablo viste a la moda 2</em> se niegue a profundizar en los cambios que ha atravesado el mundo editorial durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os &mdash;una menci&oacute;n a la IA por aqu&iacute;, otra menci&oacute;n a la retirada del papel por all&aacute;, mientras sorprendentemente no hay ni rastro de <em>influencers</em>&mdash;, al final la atm&oacute;sfera que conjura es tan decadente como para poder mostrar un reflejo apropiado. Y esto es algo que contra todo pron&oacute;stico acaba reforzando el guion: al carecer de un solo chiste memorable mientras mantiene el desd&eacute;n por considerar a la moda una cultura &mdash;qued&aacute;ndose m&aacute;s cerca de la simulaci&oacute;n endog&aacute;mica&mdash; que ya deduc&iacute;amos del filme original, <em>El diablo viste a la moda 2</em> puede subrayar sus verdaderos condicionantes ideol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte del argumento de la secuela acaba girando en torno a qui&eacute;n tiene el control de <em>Runway</em>. Qui&eacute;n dirigir&aacute; la revista en un contexto tan delicado para el periodismo de moda. Y es ilustrativo c&oacute;mo se traza este conflicto: gente ali&aacute;ndose con uno u otro millonario, lanzando ofertas estilo <em>Succession</em>, proclamando que solo bajo su mano <em>Runway</em> seguir&aacute; siendo una publicaci&oacute;n genuina y a la vanguardia de la moda. El argumentario no va m&aacute;s all&aacute; de ah&iacute; y la &uacute;nica diferencia sustancial entre los postores depende de qui&eacute;n nos caiga mejor. Quien sea m&aacute;s <em>girlboss</em>, o algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La gracia est&aacute; en que, a la hora de enumerar los motivos por los que <em>Runway</em> estar&iacute;a mejor en unas manos u otras, nadie sabe expresar a qui&eacute;n beneficiar&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de su bolsillo. Nadie habla de los lectores, nadie habla de las vidas que podr&iacute;an cambiar puesto que la moda es tan importante, puesto que supuestamente moldea la sensibilidad est&eacute;tica de las sociedades. Solo importa qui&eacute;n tiene el dinero para que la industria siga funcionando, a espaldas de la gente, firmando cheques y encadenando sinergias. A <em>El diablo viste a moda 2</em>, siendo una secuela tan chapucera, al menos hay que concederle algo: nos ha aclarado por fin de qu&eacute; iba realmente la primera pel&iacute;cula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/diablo-viste-moda-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13184109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 09:40:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘El diablo viste a la moda 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Meryl Streep]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Sacristán: “No es posible que haya algo tan obsceno como el comportamiento de Trump o Milei”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/jose-sacristan-no-posible-haya-obsceno-comportamiento-trump-milei_1_13184112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dc4858e-2a22-4768-8e15-cf397d8d79fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Sacristán: “No es posible que haya algo tan obsceno como el comportamiento de Trump o Milei”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A sus 88 años, el actor español dirige e interpreta 'El hijo de la cómica', la adaptación que hizo de 'El tiempo amarillo', las memorias de su amigo Fernando Fernán Gómez.</p></div><p class="article-text">
        El actor espa&ntilde;ol <strong>Fernando Fern&aacute;n G&oacute;mez</strong> public&oacute; en 1990 sus memorias. Se llamaban <em>El tiempo amarillo,</em> y en ellas, el int&eacute;rprete total del cine ib&eacute;rico, contaba una vida que era un recorrido por la historia de Espa&ntilde;a. Nacido en 1921, Fern&aacute;n G&oacute;mez vivi&oacute; los grandes acontecimientos del siglo XX que marcaron ese pa&iacute;s. La Segunda Rep&uacute;blica, el golpe de Estado, la guerra, la posguerra, la dictadura&hellip; As&iacute; hasta llegar a la ansiada democracia. Hab&iacute;a algo en esas p&aacute;ginas que a <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/jose-sacristan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Sacrist&aacute;n</a> le recordaba a su vida. Aunque hab&iacute;a nacido a&ntilde;os m&aacute;s tarde, &eacute;l tambi&eacute;n fue un ni&ntilde;o de la posguerra que encontr&oacute; en el oficio de actor algo m&aacute;s que una forma de vida.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s fuera ese uno de los motivos que los convirti&oacute; en algo m&aacute;s que compa&ntilde;eros de trabajo, en amigos que se juntaban y se contaban. Que se abr&iacute;an el uno con el otro. Y quiz&aacute;s por eso, ahora que Jos&eacute; Sacrist&aacute;n tom&oacute; su relevo como el gran actor vivo de Espa&ntilde;a, decidi&oacute; honrarlo llevando a las tablas aquellas memorias. Lo hace en <em>El hijo de la c&oacute;mica</em>, que dirige e interpreta hasta el 28 de junio en el Teatro Bellas Artes de Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde all&iacute; irrumpe en el escenario a sus 88 a&ntilde;os. Antes que &eacute;l, su voz, anunciando que interpretar&aacute; un par de escenas para la prensa antes de atender unas cuantas entrevistas en donde el actor, como siempre, dice las cosas que deber&iacute;an ser de sentido com&uacute;n, pero no lo son. Habla de memoria, de su amigo Fern&aacute;n G&oacute;mez y de la importancia de re&iacute;rse en tiempos de gente como Donald Trump. Para todos ellos tiene un consejo: memoria y humor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Adapta </strong><em><strong>El tiempo amarillo</strong></em><strong>, las memorias de Fernando Fern&aacute;n G&oacute;mez. Se llevaban m&aacute;s de diez a&ntilde;os de edad pero, en esas memorias, en ese ni&ntilde;o de la posguerra, &iquest;hab&iacute;a algo que hablaba tambi&eacute;n de Pepe Sacrist&aacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo ya hab&iacute;a hablado con &eacute;l de Pepe Sacrist&aacute;n antes de que se publicaran esas memorias. Yo estaba en este mismo teatro haciendo <em>Las guerras de nuestros antepasados</em> cuando se public&oacute; la primera edici&oacute;n, pero yo ya hab&iacute;a hablado con &eacute;l de su abuela, de la m&iacute;a, de la Espa&ntilde;a de entonces, de ser actores y de las pu&ntilde;eter&iacute;as que contiene este oficio ejercido en este pu&ntilde;etero pa&iacute;s.
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                    alt="José Sacristán en el escenario del Teatro Bellas Artes de Madrid"
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                José Sacristán en el escenario del Teatro Bellas Artes de Madrid                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Me acuerdo de cuando Javier Bardem gan&oacute; el Oscar, que se lo dedic&oacute; a los c&oacute;micos. No dijo a los actores, dijo a los c&oacute;micos. &iquest;Qu&eacute; tiene esa palabra?, &iquest;es una dignificaci&oacute;n del oficio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, es un t&eacute;rmino entra&ntilde;able y me atrevo a decir, de un cierto car&aacute;cter de nobleza. Ser buen c&oacute;mico es como ser un buen ciudadano o ser un buen padre. De hecho, hay una pel&iacute;cula maravillosa del t&iacute;o de Javier, de Juan Antonio Bardem,<em> C&oacute;micos</em>, que para m&iacute; es de cabecera. Hago pedagog&iacute;a con ella. De vez en cuando, se la paso. Un d&iacute;a estuvieron en casa Asier Etxeand&iacute;a, Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n y otros cuantos c&oacute;micos y c&oacute;micas, y les puse la pel&iacute;cula, que es una belleza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Usted no fue hijo de c&oacute;mica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Pero sus hijos s&iacute; que van a poder decir que fueron hijos de c&oacute;mico. &iquest;Eso enorgullece?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;. Me siento muy orgulloso. Te voy a contar una an&eacute;cdota que he contado varias veces, pero es que me gusta. Estaba en Tarifa, despu&eacute;s de hacer <em>Se&ntilde;ora de rojo</em>. Paseo por la ciudad y dos muchachos de 30 a&ntilde;os me ven y uno me reconoce, se me acerca felic&iacute;simo y me dice: &ldquo;Claro, usted, es el que 'hac&iacute;a de re&iacute;r' en las pel&iacute;culas antiguas&rdquo;. Y le dije: &ldquo;Ya tengo epitafio&rdquo;. S&iacute;, ese soy yo. Y me siento orgulloso de ser el que 'hac&iacute;a de re&iacute;r' en las pel&iacute;culas antiguas. Y a mucha honra.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los ciudadanos no somos del todo inocentes y sufrimos las consecuencias de la clase política. No, nos representan. Desgraciadamente nos representan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Sacristán</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Le he le&iacute;do decir varias veces que Fern&aacute;n G&oacute;mez le ense&ntilde;&oacute; a escuchar. Eso de escuchar ahora mismo es algo casi revolucionario.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;. Lamentablemente, son m&aacute;s, como dec&iacute;a don Antonio Machado, los ecos que las voces. Es una jaula de grillos ensordecedora. Es lamentable. Y yo insisto en esto, no somos del todo inocentes. No somos los ciudadanos perfectos, maravillosos que sufrimos las consecuencias de una clase pol&iacute;tica. No, nos representan. Desgraciadamente nos representan. No es posible que haya algo tan obsceno como el comportamiento de un se&ntilde;or como Donald Trump, o del se&ntilde;or Milei. &iquest;C&oacute;mo alguien puede decir &lsquo;yo quiero que ese sea el presidente&rsquo;? Eres un puto tarado. Y ah&iacute; estamos todos. Y ahora adem&aacute;s con esta actitud de la extrema derecha, esta cosa insultante que llaman rata de mierda, que quedan para volver a cantar el <em>Cara al sol</em>&hellip; y la gente les vota. Pues ya est&aacute;. Pues qu&eacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En el escenario aparece escrito en el fondo: &lsquo;Hay que recordar, hay que recordar&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es una alusi&oacute;n a <em>El viaje a ninguna parte</em>. Yo empezaba diciendo: &ldquo;Hay que recordar, hay que recordar&rdquo;. En realidad, yo me he autorizado a contar esta historia porque hice<em> El viaje a ninguna parte </em>y hago una pirueta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Pero esa frase tambi&eacute;n nos habla de la memoria, algo que es importante y que era importante en aquellas memorias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Para m&iacute; es fundamental saber de d&oacute;nde y de qui&eacute;n vengo. Miro para atr&aacute;s y procuro no darme con las farolas. Miro para atr&aacute;s constantemente, porque cuando miro, no huelo a mierda. Es m&aacute;s, a m&iacute; me ayuda a vivir y a tirar para adelante la memoria que tengo del cr&iacute;o que fui. S&iacute;, sin duda alguna.
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            <span class="title">
                José Sacristán honra a su amigo Fernando Fernán Gómez en &#039;El hijo de la cómica&#039;                            </span>
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        <strong>&mdash;&iquest;Y cuando lee que hay un porcentaje de j&oacute;venes que dicen que con Franco se viv&iacute;a mejor?, &iquest;qu&eacute; dir&iacute;a a esos j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Que no tienen ni puta idea de lo que es vivir con Franco. Eso lo primero. Habr&aacute; alg&uacute;n nazi por ah&iacute; y alg&uacute;n fascista que le prefieren, y all&aacute; ellos, pero yo conf&iacute;o en que no sean mayor&iacute;a. Pero en principio les dir&iacute;a que no tienen la m&aacute;s puta idea de lo que es vivir en una dictadura. Ah&iacute; est&aacute; la maldad de estos que les llenan el cerebro con estas gilipolleces. Es lamentable&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;El arte puede hacer algo en todo eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, no, no. Ojal&aacute; pudi&eacute;ramos hacer algo. Y si pudi&eacute;ramos hacer algo, tendr&iacute;amos que estar en la c&aacute;rcel todos conforme est&aacute; el panorama. Hacemos lo que podemos. Pero hay quien hace la historia y hay quien la padece. La gente de la cultura hacemos lo que podemos. Si la gente de la cultura realmente pudiese modificar la sociedad, Donald Trump no ser&iacute;a presidente de los EE.UU. Joder, eso no te quepa ninguna duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Siempre dice que para usted actuar es un juego muy serio. &iquest;No se cansa de jugar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No. Si eso pasara me quedo en casa. La base fundamental es lo que tiene de juego esto para m&iacute;, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y c&oacute;mo ve a las nuevas generaciones, entienden ese juego serio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo que veo es gente con mucho talento. Me encanta. Me encanta trabajar con j&oacute;venes porque hay una galer&iacute;a y una cosecha de cineastas y de gente de teatro formidable. Ahora Juanito, Juan Diego Botto, est&aacute; haciendo en el Teatro Espa&ntilde;ol algo que es un aut&eacute;ntico prodigio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y si no hubiera sido actor qu&eacute; hubiera sido, lo ha pensado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No. Tengo una vocaci&oacute;n frustrada que es la de director de orquesta. Pero esa me ha venido despu&eacute;s, cuando he visto a Karajan, a Carlos Kleiber y a Celibidache dirigir.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente de la cultura hacemos lo que podemos. Si la gente de la cultura realmente pudiese modificar la sociedad, Donald Trump no sería presidente de los EEUU</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Sacristán</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; Fern&aacute;n G&oacute;mez sigue siendo el ejemplo, el &iacute;cono?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Porque es el que mejor lo hac&iacute;a, el que m&aacute;s se aproximaba a la verdad. Y luego ya conoces su faceta de dramaturgo, de novelista, de columnista, de director de cine, de teatro, de poeta... Joder, ese es el modelo. Lo que pasa es que es inalcanzable llegar a transitar por tanta disciplina de un modo tan brillante como &eacute;l lo hac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;A usted qu&eacute; le ha faltado por hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La Br&iacute;gida del Tenorio. Me voy a morir con las ganas de hacer la Br&iacute;gida del Tenorio. Es que he hecho zarzuela. He hecho musicales. He cantado copla. Y creo haber asumido desde las primeras de cambio ser una buena correa transmisora de estados de emoci&oacute;n m&aacute;s bien dom&eacute;sticos. Yo no tengo un <em>Hamlet,</em> no tengo un<em> Macbeth</em> ni un <em>Rey Lear. </em>No voy a decir que lo echo de menos. Mi modelo de actor para m&iacute; no era Lawrence Olivier, sino James Stewart. Yo hubiera hecho cualquier cosa por hacer <em>El hombre de Laramie, El bazar de las sorpresas, Qu&eacute; bello es vivir, Anatom&iacute;a de un asesinato, V&eacute;rtigo, Horizontes lejanos</em>&hellip; Pero para m&iacute; el colmo de la sabidur&iacute;a, la mayor demostraci&oacute;n de talento que alguien ha hecho delante de una c&aacute;mara, es la de Donald O'Connor&nbsp;en <em>Cantando bajo la lluvia</em>. El <em>Hazles re&iacute;r</em>&hellip; Yo hubiera dado cualquier cosa por haber llegado a una altura tan excelsa como la suya ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Me imagino que a usted actores j&oacute;venes se le acercaran como referentes, &iquest;es un orgullo o una responsabilidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es que yo soy el que 'hac&iacute;a de re&iacute;r' en las pel&iacute;culas antiguas. No me toque los cojones. No tengo el menor inter&eacute;s de pasar a ser el profeta o el patriarca. Yo soy un currante de esto y tengo la suerte de que la gente me sigue comprando los ajos, hago lo que me da la gana y disfruto. Y creo que no lo hago mal. Y si lo hiciera mal, pues no vendr&iacute;an a verme, digo yo. Pero no tengo el menor inter&eacute;s de trascender o de significar para los dem&aacute;s otra cosa que no sea el que hac&iacute;a de re&iacute;r en las pel&iacute;culas antiguas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Ahora nos viene bien re&iacute;r&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;No te r&iacute;es con el capullo de Donald Trump?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;La verdad es que me preocupa&hellip; Ojal&aacute; me hiciera re&iacute;r.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La risa hay que saberla buscar. El sentido del humor yo creo que es lo &uacute;nico que nos distingue del diplodocus o de la rata callejera. El sentido del humor y la risa siempre est&aacute;n ah&iacute;. Todos los d&iacute;as. Est&aacute; en El Roto. La risa es muy importante. Hay un grupo que hizo Luis Garc&iacute;a Montero, le llamamos los 'optimistas melanc&oacute;licos'. La melancol&iacute;a es la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de algo. De unos ideales a los que has aspirado y sabes que no se van a dar. Pero el optimismo tiene que ver con la risa. No hablo de la felicidad, hablo de la alegr&iacute;a, de la risa, de salir a librar la batalla con un &ldquo;os vais a joder, no me vais a aburrir, y me voy a re&iacute;r&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/jose-sacristan-no-posible-haya-obsceno-comportamiento-trump-milei_1_13184112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 09:39:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[José Sacristán,Juan Diego Botto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cantante y escritora Patti Smith ganó el premio Princesa de Asturias de las Artes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cantante-escritora-patti-smith-gano-premio-princesa-asturias-artes_1_13183831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/909dde75-a62f-4b55-80f7-988359d9ce24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cantante y escritora Patti Smith ganó el premio Princesa de Asturias de las Artes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La 'madrina del punk' recibe otro importante reconocimiento a sus 79 años, por "su impetuosa creatividad que conecta el rock, la poesía simbolista y el espíritu de la cultura con una gran potencia expresiva", según indicó el jurado.</p><p class="subtitle">Por qué Patti Smith sigue siendo una inspiración para Rosalía y la generación Z
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/patti-smith/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patti Smith</a> fue un personaje transgresor y disruptor en la segunda mitad de los a&ntilde;os 70, cuando form&oacute; parte de la escena protopunk neoyorquina. Ella ten&iacute;a veinte a&ntilde;os, ven&iacute;a de vivir en Par&iacute;s y la ciudad era un lugar sucio y muerto; es decir, lleno de posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 50 a&ntilde;os despu&eacute;s de la aparici&oacute;n de su disco <em>Horses</em>, uno de esos trabajos que cambian la historia de la m&uacute;sica, volvi&oacute; a convertirse en una voz escuchada e influyente. A los 79 a&ntilde;os, la artista est&aacute; recibiendo el reconocimiento que merece.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Princesa de Asturias de Espa&ntilde;a se uni&oacute; a esa ola de admiraci&oacute;n con el premio de las Artes, que dio a conocer este mi&eacute;rcoles. El jurado decidi&oacute; que merece este premio por &ldquo;su impetuosa creatividad que conecta el rock, la poes&iacute;a simbolista y el esp&iacute;ritu de la cultura con una gran potencia expresiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Int&eacute;rprete de estilo vigoroso, ha plasmado la rebeld&iacute;a del indiviudo en la sociedad en canciones palpitantes, alguna de las cuales ya son iconos de la m&uacute;sica popular de nuestro tiempo&rdquo;, recalc&oacute; el jurado en su anuncio del galard&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Inconformista, transgresora e influyente</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Como escritora, ha transmitido una visi&oacute;n po&eacute;tica de la vida, comprometida con ofrecer un mensaje de esperanza frente a las injusticias&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. &ldquo;Con una actitud inconformista y transgresora, ejemplo para muchas artistas, ha conmovido a oyentes y lectores de todo el mundo y sigue inspirando a las nuevas generaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El jurado estuvo presidido por la core&oacute;grafa Mar&iacute;a Pag&eacute;s y la ensayista Estrella de Diego como secretaria. Formaban parte del jurado artistas como la core&oacute;grafa y bailarina Blanca Li, la cantante Christina Rosenvinge, la fot&oacute;grafa Isabel Mu&ntilde;oz Villalonga o el actor y director Josep Maria Flotats.
    </p><p class="article-text">
        Patti Smith, que recibi&oacute; el apelativo de 'madrina del punk', no par&oacute; de girar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y tambi&eacute;n de escribir. Su &uacute;ltimo libro de memorias, <em>Pan de &aacute;ngeles,</em> reson&oacute; en las lecturas de 2025, donde vuelve a esa Nueva York de los 70 junto al fot&oacute;grafo Robert Mapplethorpe, que le hizo sus fotograf&iacute;as m&aacute;s ic&oacute;nicas, Sam Shepard, William Burroughs o Allen Ginsberg. 
    </p><p class="article-text">
        No es su &uacute;nico libro de memorias. Su fascinante vida fue tambi&eacute;n alimento para <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em> (2010), <em>El a&ntilde;o del mono </em>(2020) y <em>El libro de los d&iacute;as </em>(2023). Tambi&eacute;n abord&oacute; la creaci&oacute;n po&eacute;tica en libros como Devoci&oacute;n (2023). Sus poemas pueden leerse en <em>Augurios de inocencia</em> (2024). 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cantante-escritora-patti-smith-gano-premio-princesa-asturias-artes_1_13183831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 18:41:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cantante y escritora Patti Smith ganó el premio Princesa de Asturias de las Artes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patti Smith,Premio Princesa de Asturias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julieta Venegas confiesa en sus memorias la lucha para no ser “la mujer que se esperaba” de ella]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/julieta-venegas-confiesa-memorias-lucha-no-mujer-esperaba_1_13183646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/160ffdaa-baad-428c-8401-a54614dbfbbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Julieta Venegas confiesa en sus memorias la lucha para no ser “la mujer que se esperaba” de ella"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista presenta 'Norteña. Memorias del comienzo', una obra en la que hace un repaso por su infancia antes de alcanzar la fama y que acompañará de un disco en los próximos meses.</p></div><p class="article-text">
        Hace varias d&eacute;cadas, dos nenas en una habitaci&oacute;n de Tijuana (M&eacute;xico) escuchaban una y otra vez un cassette que les hab&iacute;a tra&iacute;do su padre. El cassette, que apareci&oacute; en casa poco tiempo despu&eacute;s de que este encontrara a sus hijas besando a sus respectivos novios, reproduc&iacute;a en bucle una conferencia sobre la &ldquo;perdici&oacute;n de las mujeres si se relacionaban con hombres antes del matrimonio&rdquo;. Un d&iacute;a que el padre las encontr&oacute; con las manos en los cuerpos, las nenas tuvieron que escuchar la conferencia cien veces y transcribirla a m&aacute;quina. Ellas eran <strong>Julieta Venegas</strong> y su hermana Yvonne, y este uno de los sucesos que rememora la cantante en su libro <a href="https://blatt-rios.com.ar/libros/nortena-memorias-del-comienzo-julieta-venegas-blatt-y-rios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Norte&ntilde;a. Memorias del comienzo</em></a><em> </em>(Blatt &amp; R&iacute;os, 2026).
    </p><p class="article-text">
        La primera incursi&oacute;n de la int&eacute;rprete en el sector literario es un relato sobre su juventud, donde ahonda en c&oacute;mo sus vivencias la hicieron alcanzar una voz propia capaz de conectar con personas de todo el mundo. Aquel cassette, que su hermana y ella terminaron odiando, fue uno de los detonantes de la libertad que terminar&iacute;a caracterizando el arte de Julieta Venegas. Tanto fue as&iacute; que, cuando ambas descubrieron que el cassette era tan solo una cinta endeble, la desenrollaron y la destrozaron. &ldquo;Toda la vida he escrito diarios, pero siempre ocultando mucho tras todas las cosas que dec&iacute;a&rdquo;, cuenta la autora en un encuentro con un n&uacute;mero reducido de medios. &ldquo;Este ha sido un ejercicio de sacarme el pudor, de aceptaci&oacute;n&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la artista mexicana se&ntilde;ala que las canciones le dieron la posibilidad de ser autobiogr&aacute;fica porque son &ldquo;muy abiertas a interpretaci&oacute;n&rdquo;, apunta que serlo a trav&eacute;s de la narrativa es m&aacute;s complicado. Pese a esto, Venegas se abre por completo con respecto a las din&aacute;micas familiares, que se vuelven un eje importante de <em>Norte&ntilde;a</em>. &ldquo;A los padres mexicanos les viene muy bien que las mujeres escribamos memorias sobre ellos porque la figura del padre siempre ha sido muy importante en la cultura latinoamericana&rdquo;, afirma la autora, agregando que la relaci&oacute;n con su padre cambi&oacute; mucho con los a&ntilde;os y &ldquo;se ha podido revisar porque se ha deconstruido muchas veces&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La tapa de &quot;Norteña&quot;, de Julieta Venegas                            </span>
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        Esta evoluci&oacute;n en sus relaciones, que Julieta Venegas confiesa que supuso una gran ense&ntilde;anza tanto para ella como para su hermana, se une tambi&eacute;n al hecho de que crecieron en Tijuana, una ciudad de la que cuenta que crecer all&iacute; es &ldquo;hacerlo en dos lugares a la vez&rdquo;. Todo ello impact&oacute; en la perspectiva de Venegas sobre aquello que la rodea, ya que la obra lleva al lector a una fila infinita de coches frente a la frontera con EE.UU., que ella define en el libro como un &ldquo;micromundo con su propia din&aacute;mica&rdquo;. Entre vendedores de figuras de yeso de Jesucristo y se&ntilde;ores cantando rancheras con bocinas gigantes, la cantante aprendi&oacute; lo que es la espera. 
    </p><p class="article-text">
        La compositora de &ldquo;Lim&oacute;n y sal&rdquo;<em> </em>recuerda la frontera como una &ldquo;cicatriz latente&rdquo;, un espacio de mezcla cultural donde &ldquo;The Cure se llevaba bien con Juan Gabriel&rdquo;, ya que lo estadounidense era omnipresente y ambos mundos se fusionaban constantemente. &ldquo;Crec&iacute; con muchos contrastes&rdquo;, explica Julieta Venegas. &ldquo;Ten&iacute;a esta mezcolanza de la cotidianidad de EE.UU., porque en Tijuana se siente esa presencia. No hab&iacute;a internet, pero ve&iacute;a tele gringa en vez de mexicana, escuchaba m&uacute;sica en ingl&eacute;s y en espa&ntilde;ol...&rdquo;, declara, comentando que cuando nac&eacute;s en un pa&iacute;s no te visualiz&aacute;s habiendo nacido en otro. &ldquo;Yo no imagino mi vida sin tener esas diferencias, que eran elementos de tensi&oacute;n&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante, cuando la cantante lleg&oacute; con 21 a&ntilde;os a Ciudad de M&eacute;xico, vivi&oacute; en una &ldquo;minicasa&rdquo; que no ten&iacute;a llave. All&iacute; conoci&oacute; la &ldquo;soledad feliz y triste&rdquo;, como escribe en sus memorias, un espacio necesario para convertirse en adulta que impuls&oacute; su creatividad y que contrasta con la crisis de vivienda que imposibilita a las nuevas generaciones de artistas poder independizarse. &ldquo;Se est&aacute; moviendo tanto el mundo con la gentrificaci&oacute;n que de repente ya no sabemos d&oacute;nde se acomoda esa comunidad que conoc&iacute;amos, d&oacute;nde se acomoda la gente que un d&iacute;a estaba en un lugar y que tuvo que mudarse&rdquo;, reflexiona Venegas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay algo muy racional en la expresividad femenina que tiene que ver con la sexualidad, con el cuerpo, y que es también muy natural</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julieta Venegas</span>
                                        <span>—</span> Cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Echando la vista atr&aacute;s, la artista rememora c&oacute;mo desde su primer disco, <em>Aqu&iacute;</em> (1997), fue la &ldquo;m&aacute;s pudorosa del mundo&rdquo;. Sin embargo, cuenta que era la forma que hab&iacute;a elegido de expresar su feminidad. &ldquo;Hay algo muy racional en la expresividad femenina que tiene que ver con la sexualidad, con el cuerpo, y que tambi&eacute;n es muy natural&rdquo;, justifica la mexicana. Para ella, era prioritario tener la opci&oacute;n de mostrarse a trav&eacute;s de las canciones: &ldquo;&Eacute;ramos pocas mujeres compositoras y yo siempre remarqu&eacute; mucho eso. Hay algo en la composici&oacute;n femenina que s&iacute; marca una diferencia y s&iacute; marca un espacio que quiz&aacute;s en la televisi&oacute;n o en la radio no se entend&iacute;a tanto, pues no era m&uacute;sica comercial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Julieta Venegas considera que la situaci&oacute;n en la industria es ahora &ldquo;muy diferente&rdquo; y &ldquo;superinteresante&rdquo;. &ldquo;Estamos en un momento de despliegue muy bonito. Ya no hay tanto juicio o de tener que estar haciendo algo de una manera determinada&rdquo;, indica la cantante. Sin embargo, apunta que &ldquo;sigue habiendo la cuesti&oacute;n de sentirte como la impostora&rdquo;: &ldquo;Es una sensaci&oacute;n con la que tenemos que pelear mucho. Es incre&iacute;ble que a estas alturas de mi vida la siga teniendo presente. A m&iacute; me tom&oacute; mucho tiempo liberarme de un mont&oacute;n de capas de inseguridades, de decir, 'esto es lo que soy y no la mujer que se esperaba de m&iacute;'&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a que la artista sostiene que a las mujeres les toca &ldquo;pasar por muchas luchas internas y pelear por llegar a un lugar espec&iacute;fico&rdquo;, asegura que &ldquo;las plataformas han abierto el mercado y hay fen&oacute;menos tanto masculinos como femeninos&rdquo;. &ldquo;Ya no hay tantos filtros como antes y los proyectos se desarrollan de otra manera. Antes s&iacute; hab&iacute;a m&aacute;s gente, como los porteros, que dictaban qui&eacute;n sonaba en la radio o a qui&eacute;n iban a firmar en la discogr&aacute;fica, pero ahora la independencia te permite llegar de otras maneras&rdquo;, declara Julieta Venegas. La cantante, de hecho, no abandona la m&uacute;sica: lanzar&aacute; un disco en los pr&oacute;ximos meses con el mismo t&iacute;tulo, <em>Norte&ntilde;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las memorias de la artista se publican en cinco editoriales diferentes (Almad&iacute;a en M&eacute;xico, Blatt &amp; R&iacute;os en Argentina, La Pollera en Chile, Laguna en Colombia y Las Afueras en Espa&ntilde;a) en vez de firmar por un gran grupo. &ldquo;Admiro mucho las editoriales independientes. Todas las editoriales con las que estamos trabajando son editoriales que quiero mucho y admiro&rdquo;, detalla la cantante. &ldquo;Siempre he sentido que las independientes se acercan de otra manera a lo que publican. Se me hace bonito hacerlo as&iacute; en vez de buscar a una multinacional. Ya he trabajado con multinacionales haciendo discos, por lo que ese camino ya me lo s&eacute;&rdquo;, explica. Julieta Venegas indica que la experiencia trabajando con estas editoriales independientes ha sido &ldquo;muy enriquecedora&rdquo; y destaca que tienen &ldquo;otra manera de trabajar los libros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/julieta-venegas-confiesa-memorias-lucha-no-mujer-esperaba_1_13183646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 17:31:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julieta Venegas confiesa en sus memorias la lucha para no ser “la mujer que se esperaba” de ella]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julieta Venegas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Taylor Swift solicita el registro de su voz e imagen como marca para protegerse de la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/taylor-swift-solicita-registro-voz-e-imagen-marca-protegerse-ia_1_13180568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36da83b4-5653-40f8-a397-aebe6b6a6068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Taylor Swift solicita el registro de su voz e imagen como marca para protegerse de la IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista ha tomado esta medida ante la amenaza de la inteligencia artificial, que ella ha experimentado de primera mano con canciones que imitan su voz o incluso imágenes pornográficas</p><p class="subtitle">La versión brasileña de la canción de Taylor Swift creada con IA que supera en éxito a la original</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/taylor-swift/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift</a> present&oacute; nuevas solicitudes de registro de marca para blindar su voz e imagen de cara a protegerse de las amenazas que plantea la inteligencia artificial (IA), inform&oacute; el despacho de abogados Gerben IP. Los documentos fueron presentados en nombre de TAS Rights Management el 24 de abril y suponen &ldquo;un cambio m&aacute;s amplio en la forma en que las celebridades est&aacute;n aplicando la ley de marcas para luchar contra la IA&rdquo;, de acuerdo con una publicaci&oacute;n escrita por el abogado especializado en propiedad intelectual Josh Gerben.
    </p><p class="article-text">
        Entre las solicitudes de la cantante, dos corresponden a marcas sonoras que cubren su voz: &ldquo;Hey, it&rsquo;s Taylor Swift&rdquo; y &ldquo;Hey, it&rsquo;s Taylor&rdquo;. La tercera es una marca visual que abarca &ldquo;una fotograf&iacute;a de Taylor Swift sosteniendo una guitarra rosa con una correa negra, mientras viste un body iridiscente multicolor y botas plateadas&rdquo;, un atuendo que est&aacute; relacionado con sus actuaciones durante 'The Eras Tour'.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el abogado, la medida de Swift puede proporcionar una capa adicional de protecci&oacute;n a la que ofrecen las leyes vigentes sobre el &ldquo;Derecho a la propia imagen&rdquo; contra el uso no autorizado de la imagen de una persona famosa. &ldquo;Al registrar frases espec&iacute;ficas vinculadas a su voz, Swift podr&iacute;a impugnar no solo las reproducciones id&eacute;nticas, sino tambi&eacute;n las imitaciones que sean 'confusamente similares', un criterio clave en la legislaci&oacute;n sobre marcas registradas&rdquo;, explica el escrito de Gerben.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la presentaci&oacute;n de demandas basada en im&aacute;genes, el abogado detall&oacute; que &ldquo;al proteger un elemento visual distintivo, como el traje que Swift suele usar y su pose, el equipo de Swift puede obtener argumentos adicionales para presentar demandas contra im&aacute;genes manipuladas o generadas por IA que evoquen su imagen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La imagen de Taylor Swift fue utilizada sin su consentimiento en distintos contenidos falsos creados con inteligencia artificial, incluyendo im&aacute;genes pornogr&aacute;ficas que circularon por internet. Incluso antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2024, Donald Trump comparti&oacute; im&aacute;genes creadas con IA que daban a entender, de forma enga&ntilde;osa, que Swift lo apoyaba. <strong>La artista se suma en esta medida al actor Matthew McConaughey, quien registr&oacute; marcas similares en los &uacute;ltimos meses para proteger su voz e imagen.</strong> En 2025, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos concedi&oacute; ocho marcas registradas al actor. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/taylor-swift-solicita-registro-voz-e-imagen-marca-protegerse-ia_1_13180568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 21:44:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Taylor Swift solicita el registro de su voz e imagen como marca para protegerse de la IA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Taylor Swift,IA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nostalgia, crítica y revisión generacional: qué queda del fenómeno ‘Amélie’ 25 años después de su estreno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nostalgia-critica-revision-generacional-queda-fenomeno-amelie-25-anos-despues-estreno_1_13171265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e331f695-5c76-479e-b4af-5b68ff58f110_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nostalgia, crítica y revisión generacional: qué queda del fenómeno ‘Amélie’ 25 años después de su estreno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El mundo en el que transcurre la película, ya no existe. Leí una vez que hoy esa historia duraría cinco minutos: Amélie encontraría un álbum, lo publicaría en redes sociales, encontraría a Nino y fin de la historia"</p></div><p class="article-text">
        Si usted es una de esas personas que cada vez que rompe el az&uacute;car tostado de una <em>cr&egrave;me br&ucirc;l&eacute;e</em>, se acuerda de cierta chica que viv&iacute;a en Montmartre, es posible que le interese este art&iacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos que no est&eacute;n tan familiarizados con <em>Am&eacute;lie</em>, la pel&iacute;cula de 2001 dirigida por Jean-Pierre Jeunet y protagonizada por Audrey Tautou y Mathieu Kassovitz, en el p&aacute;rrafo anterior hac&iacute;a referencia a uno de los momentos m&aacute;s recordados del filme; cuando el narrador nos revela que una de las cosas que m&aacute;s disfruta en la vida la protagonista, aparte de meter la mano en las bolsas de legumbres, es romper el az&uacute;car endurecido de la <em>cr&egrave;me br&ucirc;l&eacute;e.&nbsp;</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Sin duda alguna, <em>Am&eacute;lie</em> marc&oacute; a toda una generaci&oacute;n, en especial mujeres, que vieron en el personaje una forma distinta de habitar el mundo, m&aacute;s m&aacute;gica, m&aacute;s imaginativa y aparentemente al margen de las reglas que dictaban c&oacute;mo deb&iacute;a ser una chica. Un modelo que legitimaba la sensibilidad, la rareza y cierto repliegue hacia lo propio como un espacio desde el que construir la identidad, el deseo y el relato personal.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo les pas&oacute; a las chicas. Gerard, de 35 a&ntilde;os, resume as&iacute; el impacto que tuvo <em>Am&eacute;lie</em> en su vida: &ldquo;Me influy&oacute; un mont&oacute;n, porque hizo que Par&iacute;s y Montmartre se convirtieran en mi lugar favorito&rdquo;, confiesa. &ldquo;Fui cuatro veces y siempre intento hacer el recorrido de los sitios ic&oacute;nicos de la peli. Pero quiz&aacute; en lo que m&aacute;s me influy&oacute; fueen mi amor por el arte y en concreto por el arte impresionista franc&eacute;s. Hoy en d&iacute;a, soy maestro de arte en una escuela de primaria y creo que, en parte, las propuestas que hago a mi alumnado est&aacute;n ba&ntilde;adas por la influencia de la pel&iacute;cula&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Amélie marcó a toda una generación, en especial mujeres, que vieron en el personaje una forma distinta de habitar el mundo (...) Un modelo que legitimaba la sensibilidad, la rareza y cierto repliegue hacia lo propio</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La educaci&oacute;n sentimental de los 2000</h2><p class="article-text">
        Como vemos en este ejemplo, y en otros que aparecer&aacute;n a continuaci&oacute;n, para muchas personas que crecieron a principios de los a&ntilde;os 2000, <em>Am&eacute;lie</em> fue mucho m&aacute;s que una pel&iacute;cula, casi una educaci&oacute;n sentimental.
    </p><p class="article-text">
        Elo, de 43 a&ntilde;os, tambi&eacute;n la recuerda con pasi&oacute;n: &ldquo;Yo la vi en octubre de 2001, que fue cuando se estren&oacute;. Y ese a&ntilde;o fue para m&iacute; superimportante porque cumpl&iacute; 18 a&ntilde;os y empec&eacute; la universidad&hellip; Fue la primera vez que llor&eacute; despu&eacute;s de una pel&iacute;cula, porque me sent&iacute; muy, muy identificada&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s vino ya lo de cortarte el pelo como ella, vestir como ella, tener el p&oacute;ster en la habitaci&oacute;n. Eso s&iacute;, en japon&eacute;s. No s&eacute;, fue un aut&eacute;ntico <em>shock</em> encontrar a un personaje que sent&iacute;a tan parecido a m&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade. Durante un tiempo abundaron <em>las Am&eacute;lies.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Victoria, de 21 a&ntilde;os, cree que, &ldquo;para las ni&ntilde;as que crecimos m&aacute;s hacia dentro que hacia fuera, Am&eacute;lie constituy&oacute; un &iacute;cono en el que reconocernos y sentir que esa soledad medio so&ntilde;adora y medio evitativa del mundo real, era posible en el cine&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El peso del tiempo</h2><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, esa identificaci&oacute;n se fue mezclando con una nostalgia m&aacute;s compleja. Virginia lo formula de manera bastante melanc&oacute;lica: &ldquo;La verdad es que <em>Am&eacute;lie</em> me genera mucha nostalgia y algo de pena&rdquo;, confiesa. &ldquo;El mundo en el que transcurre la pel&iacute;cula, ya no existe. Le&iacute; una vez que hoy esa historia durar&iacute;a cinco minutos: Am&eacute;lie encontrar&iacute;a un &aacute;lbum, lo publicar&iacute;a en redes sociales, encontrar&iacute;a a Nino y fin de la historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cabinas telef&oacute;nicas, los fotomatones, incluso el tiempo para perderse por las calles, para bajar al comercio de abajo, para aburrirse, para espiar a los vecinos e imaginar planes locos, desaparecieron casi completamente. &ldquo;Son tiempos dif&iacute;ciles para los so&ntilde;adores&rdquo;, sentencia Virginia.
    </p><p class="article-text">
        Pero si esa nostalgia podr&iacute;a haber jugado a favor de la pel&iacute;cula, el paso del tiempo y, sobre todo, la magnitud de su &eacute;xito terminaron operando en su contra. La sobreexposici&oacute;n convirti&oacute; a <em>Am&eacute;lie</em> en un clich&eacute; reconocible al instante, reducido a una est&eacute;tica y a una actitud f&aacute;cilmente caricaturizables.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sobreexposición convirtió a Amélie en un cliché reconocible al instante, reducido a una estética y a una actitud fácilmente caricaturizables</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese proceso de simplificaci&oacute;n, y quiz&aacute; tambi&eacute;n de olvido de la propia pel&iacute;cula, el personaje qued&oacute; atrapado en una imagen de dulzura e ingenuidad que, le&iacute;da desde los c&oacute;digos actuales, empez&oacute; a generar rechazo. En plena expansi&oacute;n de los discursos feministas m&aacute;s cr&iacute;ticos con ciertos arquetipos, muchas espectadoras comenzaron a cuestionar esa feminidad aparentemente fr&aacute;gil, silenciosa y volcada en los dem&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Charas Vega, creadora de contenido y que escribe sobre cine en su cuenta <a href="https://www.instagram.com/charcastrolofilm/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@charcastrolofilm</a>, lo plantea con claridad: &ldquo;Desde la perspectiva feminista y generacional, <em>Am&eacute;lie</em> ha sobrevivido un poco regular ya que se la ha asimilado a t&eacute;rminos como pick me girl o manic pixie dream girl o a una construcci&oacute;n atravesada por la mirada masculina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que en su momento funcionaba como refugio o identificaci&oacute;n pas&oacute; a interpretarse, para algunas personas, como un modelo limitado o incluso problem&aacute;tico, dejando a <em>Am&eacute;lie</em> m&aacute;s como un estereotipo superado que como &iacute;cono generacional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Fue un auténtico shock encontrar a un personaje que sentía tan parecido a mí&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;Fue un auténtico shock encontrar a un personaje que sentía tan parecido a mí&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Volver a verla, volver a pensarla</h2><p class="article-text">
        Tengo que decir que, en mi caso, volver a ver <em>Am&eacute;lie</em> despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os me produjo un efecto inesperado. La recordaba m&aacute;s ingenua, m&aacute;s encapsulada en una est&eacute;tica de postal. Sin embargo, la sensaci&oacute;n fue otra. La pel&iacute;cula resulta hoy mucho m&aacute;s moderna de lo que yo recordaba, m&aacute;s compleja en su construcci&oacute;n de personajes y menos complaciente de lo que el recuerdo colectivo sugiere.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde la perspectiva feminista y generacional, &#039;Amélie&#039; ha sobrevivido un poco regular ya que se la ha asimilado a términos como &#039;pick me girl&#039; o &#039;manic pixie dream girl&#039; o a una construcción atravesada por la mirada masculina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Charas Vega</span>
                                        <span>—</span> creadora de contenido sobre cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El visionado me hizo pensar que quiz&aacute; simplificamos demasiado a <em>Am&eacute;lie</em> con el tiempo. Quiz&aacute; la redujimos a una est&eacute;tica, a un peinado, a una serie de im&aacute;genes, y en ese proceso dejamos afuera otras capas m&aacute;s ricas que estaban ah&iacute; desde el primer momento.
    </p><p class="article-text">
        Mi lectura coincide en lo b&aacute;sico con la opini&oacute;n de Mar&iacute;a Castej&oacute;n, profesora, especialista en representaciones de g&eacute;nero en el audiovisual y en historia de mujeres y autora de <a href="https://lenguadetrapo.com/libros/ensayo/rebeldes-y-peligrosas-de-cine/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rebeldes y peligrosas de cine</em></a> (Lengua de trapo, 2021). &ldquo;Creo que lo m&aacute;s importante de <em>Am&eacute;lie</em> es el propio protagonismo de ella. Su personaje es el que maneja toda la pel&iacute;cula&rdquo;, explica. &ldquo;Quiz&aacute; chirr&iacute;a un poco el tema del amor rom&aacute;ntico. Pero a la vez es una mujer s&uacute;per, superindependiente. En ning&uacute;n momento es una Bridget Jones que cree que si no est&aacute; con un hombre su vida es un fracaso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una mujer muy poderosa, una mujer muy libre y ese tipo de personajes nos gustan desde el feminismo&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Y adem&aacute;s que no est&aacute; todo el rato empoder&aacute;ndose, algo que tambi&eacute;n resulta bastante cansino&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un imaginario que resiste</h2><p class="article-text">
        Resulta interesante c&oacute;mo el personaje sigue generando debate hoy en d&iacute;a. Para algunas personas, representa una feminidad que ya no encaja. Para otras, sigue siendo reconocible y v&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Castej&oacute;n insiste en esa complejidad: &ldquo;Es una persona muy sensible, muy so&ntilde;adora, muy emp&aacute;tica. Muy de ayudar a todo el mundo, muy t&iacute;mida, pero a la vez una mujer muy fuerte. Entonces creo que ese tipo de feminidad est&aacute; muy presente tambi&eacute;n en la actualidad, no ha caducado absolutamente nada. Ni el de ella ni el de todas las mujeres que tiene alrededor, que tambi&eacute;n son muy interesantes, como la due&ntilde;a del bar, la vecina, la del estanco&hellip; En definitiva, creo que es un personaje muy actual&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizá chirría un poco el tema del amor romántico. Pero a la vez es una mujer súper, superindependiente. En ningún momento es una Bridget Jones que cree que si no está con un hombre su vida es un fracaso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Castejón</span>
                                        <span>—</span> profesora, especialista en género y audiovisual
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Vista hoy en d&iacute;a, hay algo en <em>Am&eacute;lie</em> que sigue funcionando. Aunque puede que no sea exactamente lo mismo que en 2001. En opini&oacute;n de Elo la pel&iacute;cula sigue siendo &ldquo;deliciosa, perfecta&rdquo;. Y se&ntilde;ala algo clave: &ldquo;Creo que reflej&oacute; muy bien el sentir de 2001. Fue un a&ntilde;o muy complicado. La estrenaron como un mes despu&eacute;s de las Torres Gemelas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el mensaje final de este art&iacute;culo deber&iacute;a ser: vuelvan a ver <em>Am&eacute;lie</em>. Cosa que no es sencilla, por cierto, porque aunque parezca sorprendente, hoy en d&iacute;a no est&aacute; disponible en la suscripci&oacute;n de ninguna de las plataformas de <em>streaming</em> .
    </p><p class="article-text">
        Es posible que, con motivo de sus 25 a&ntilde;os, vuelva a las pantallas, quiz&aacute; incluso al cine. Aprovechen, vu&eacute;lvanla a ver y saquen sus propias conclusiones, porque quiz&aacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la miramos con demasiada condescendencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nostalgia-critica-revision-generacional-queda-fenomeno-amelie-25-anos-despues-estreno_1_13171265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 03:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nostalgia, crítica y revisión generacional: qué queda del fenómeno ‘Amélie’ 25 años después de su estreno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arcadia todas las semanas en el York de Olivos: cine en el cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/arcadia-semanas-york-olivos-cine-cine_1_13165381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/325f0978-9219-44ec-a9b0-ed05426ff9e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arcadia todas las semanas en el York de Olivos: cine en el cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juan Manuel Domínguez, con el respaldo de un gran equipo, es el responsable de una programación realmente irresistible de ciclos de films en una histórica sala de Olivos, con entrada gratuita.
</p></div><p class="article-text">
        Hay un lugar &ndash;suburbano pero accesible&ndash; donde se pueden cumplir los sue&ntilde;os m&aacute;s ex&oacute;ticos y descabellados de gente cin&eacute;fila; donde es posible encontrar cobijo y calidez para todas aquellas personas que extra&ntilde;an los cines de barrio. Y tambi&eacute;n para aquellas que no los conocieron pero que prefieren ver las pel&iacute;culas de cualquier &eacute;poca y origen en pantalla grande, descubriendo el encanto de tratar con el acomodador de anta&ntilde;o y confiando en la seguridad de que hay un proyectorista que va a corregir cualquier problema t&eacute;cnico que se presente.
    </p><p class="article-text">
        En fin, estar en una atm&oacute;sfera humanizada, alcanzar esa porci&oacute;n de felicidad que arranca al hacer la cola e intercambiar con sus integrantes cercanos, tiene su cl&iacute;max durante la proyecci&oacute;n y se extiende a los aplausos al final, a los comentarios a la salida... Es decir, esa zona gozosa que Guillermo Cabrera Infante denomin&oacute; &ndash;en el libro que re&uacute;ne sus charlas enamoradas, juguetonas, eruditas sobre los placeres del cine&ndash; <strong>Arcadia todas las noches</strong> (hay nuevas ediciones en danza), remitiendo a ese sitio dichoso de la mitolog&iacute;a griega donde reinaba la armon&iacute;a y la benevolencia. Al igual que el bienaventurado Bosque de Arden de la comedia <strong>Como gust&eacute;is</strong>, de Shakespeare.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DXUF6aNjavO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DXUF6aNjavO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DXUF6aNjavO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Cine York (@cineyork)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        Pues bien, el cine York &ndash;Alberdi 895, Olivos&ndash; se convirti&oacute; hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o en el puerto seguro al que pueden llegar los vecinos cercanos a pie; o en bondi, tren, bicicleta o coche los de Caba y otros parajes aleda&ntilde;os. Porque bien se merece el viaje esta grat&iacute;sima experiencia que est&aacute; llenando la sala de casi trescientas butacas, atrayendo particularmente a los/as j&oacute;venes, en dos horarios de mi&eacute;rcoles a s&aacute;bados. Con entrada libre y gratuita por orden de llegada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estuvo cerrado y abandonado mucho tiempo, reabri&oacute; sus puertas en 2025, refaccionado, con proyecci&oacute;n en 35 mil&iacute;metros, ca&ntilde;&oacute;n de DVD, sonido est&eacute;reo. Para no ir m&aacute;s hacia atr&aacute;s, vale resaltar que la semana pasada esta sala brind&oacute; cuatro piezas incomparables del gran cineasta ruso B&eacute;la Tarr, que muri&oacute; recientemente. Y hoy empieza el ciclo que re&uacute;ne en m&aacute;s que afortunada convivencia a &ndash;chan, chan&ndash; <strong>Lawrence de Arabia</strong> (David Lean), <strong>Rebelde sin causa</strong> (Nicholas Ray), <strong>&iexcl;Qu&eacute; bello es vivir!</strong> (Frank Capra),<strong> Luna nueva</strong> (Howard Hawks) y <strong>Vi&ntilde;as de ira</strong> (John Ford), O sea: espectacular &eacute;pica, la comedia seria quiz&aacute;s m&aacute;s amada de todos los tiempos, otra comedia pero divertidamente lun&aacute;tica, un drama social de alto voltaje. Todos r&eacute;quetecl&aacute;sicos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Lawrence de Arabia, otro de los clásicos que se pueden ver en el cine York."
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                Lawrence de Arabia, otro de los clásicos que se pueden ver en el cine York.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El cine York, que tuvo otro nombre cuando se inaugur&oacute; en 1911, forma parte de una suerte de complejo cultural dedicado al cine y otras expresiones art&iacute;sticas, bajo el ala protectora de <a href="https://lumiton.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lumiton</a> (otrora, los estudios donde se hicieron cantidad de cintas argentinas), que incluye archivo, museo, usina de audiovisuales, conferencias, talleres, muestras de fotos y afiches. Todo gracias a la Secretar&iacute;a de Cultura de la Municipalidad de Vicente L&oacute;pez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DW0_eD8gZQ2/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DW0_eD8gZQ2/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DW0_eD8gZQ2/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Lumiton Usina Audiovisual (@lumitonusina)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        El art&iacute;fice de las siempre atractivas cuando no asombrosas proposiciones del cine York es Juan Manuel Dom&iacute;nguez, gestor cultural, periodista especializado en cine y otras artes del espect&aacute;culo, programador del Bafici y del Baficito. En estos d&iacute;as a tope absoluto en su trajinar que, sin embargo, se presta generosamente a la entrevista. JMD es, asimismo, un experto en la historieta y lleva publicados libros como <strong>SuperHollywood, los h&eacute;roes</strong> <strong>del c&oacute;mic salvan al cine</strong> y <strong>Amar como en el cine, comedias</strong> <strong>rom&aacute;nticas de ayer y de hoy</strong> (ambos editados por Paid&oacute;s).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Palabra de programador apasionado</h2><p class="article-text">
        Con gran amplitud y desprejuicio, Juan Manuel Dom&iacute;nguez elige y arrima toda suerte de cl&aacute;sicos y malditos, de bendecidos por el &eacute;xito y rarezas inhallables, incomprendidos y adictivos. A continuaci&oacute;n, as&iacute; habla&nbsp;(sin m&uacute;sica de Richard Strauss) para <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;n fuerte es tu vocaci&oacute;n de programador de cine con respecto a tus otros intereses profesionales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una vocaci&oacute;n hermosa que suele nacer de un error: uno es, en la mayor&iacute;a de los casos, parte de un sistema. Palabra dura, pero que aqu&iacute; es positiva, tipo ara&ntilde;a radiactiva: yo puedo hacer lo que hago codo a codo con Magdalena Cernadas porque hay una Secretar&iacute;a de Cultura que cree en el trabajo que hacemos con el equipo en Vicente L&oacute;pez-Ciudad del Cine. Es f&aacute;cil jugar al h&eacute;roe cultural. Pero creo es la mentira m&aacute;s grande: uno es parte de un grupo de gente -de mucha, en todas las direcciones- de la que se convierte en la cara m&aacute;s visible. Amo programar cine, m&aacute;s que nada, entendiendo que es algo que debe estar anclado, idealmente, en una pol&iacute;tica cultural diversa, sincera y que busque hablar con radio de comunicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Juan Manuel Domínguez, a cargo de la programación del cine York.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Te puedo imaginar como un goloso en una chocolater&iacute;a muy surtida de delicatessen cuando te pon&eacute;s a elegir y combinar los films?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ser&iacute;a quiz&aacute;s m&aacute;s por el lado de jugar a im&aacute;genes, un Superman: si Superman escucha hasta los problemas que tiene una hormiga, &iquest;c&oacute;mo decide qu&eacute; hacer? Yo soy m&aacute;s sordo, m&aacute;s humano, pero puedo entender que programar cine es hablar con tu comunidad, con sus problemas, con las necesidades de una industria, de un p&uacute;blico que quiere ver algo que no est&aacute; en otros lugares, con gente que conf&iacute;a en nuestro criterio. Mi disco r&iacute;gido es m&iacute;o. Lo que hacemos en Vicente L&oacute;pez es un sue&ntilde;o: es crear una forma de enamorarse del cine con entrada gratuita porque hay un gobierno que cree en eso. &iquest;Cu&aacute;ntos gobiernos pueden decir algo semejante?&nbsp;
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                Cine York, en Olivos.                            </span>
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        <strong>&ndash;Y cuando lo hac&eacute;s, &iquest;segu&iacute;s una intuici&oacute;n, una idea, un capricho, una pasi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Se siguen muchas cosas, pero la principal es: &iquest;c&oacute;mo hago que nuestros cines no sean nuestra biblioteca? Todo importa, todo puede ser un evento, todo genera la puesta en acci&oacute;n de una maquinaria. Yo quiero ver todos los d&iacute;as <strong>Batman vuelve</strong>, pero el cine est&aacute; hecho de la posibilidad de descubrir, no de la de fosilizarse. No creo en el cine est&aacute;tico, no creo en ninguna otra cosa que en el evento. Por eso, cuando lo hacemos con un equipo hermoso, creemos en un p&uacute;blico ideal, que no implica un p&uacute;blico que ame todo lo que hacemos, sino que advierta que nuestras funciones generan ideas sobre cine: para pensarlo, quererlo, construirlo, alterarlo o ratificarlo. Cuando el equipo con el que trabajo, nuestro equipo y nuestras salas &ndash;las de la Secretar&iacute;a del Cultura de Vicente L&oacute;pez&ndash; confluyen en esos momentos perfectos de funciones logradas.&nbsp;
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            <span class="title">
                Tardes de soledad, para no perdérsela este domingo.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo establec&eacute;s vecindades, por ejemplo, entre un Lawrence de Arabia y un Rebelde sin causa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que el cine es mucho m&aacute;s libre de lo que creemos; que es la m&aacute;s humana de las artes, la m&aacute;s l&uacute;dica, la m&aacute;s universal. Creo que pensar en Hollywood cl&aacute;sico es tan solo decir: el cine pod&iacute;a ser todo esto. Y eso la semana que viene lo puede demostrar Lucrecia Martel y <strong>Critters</strong>. Me agota la sala solo de obras maestras. Las salas de cine deben ser espacios de descubrimiento, de confirmaciones, de desconfianzas, de milagros, de sue&ntilde;os, de iluminaci&oacute;n. Pocas artes se parecen tanto a nuestra personalidad y hasta ayudan a descubrirla. El cine ratifica cosas, s&iacute;, pero para eso hay que volver a ver la pel&iacute;culas: &iquest;me har&aacute; re&iacute;r hoy <strong>Pink Flamingos</strong>? El cine nos lleva a enfrentarnos con quienes somos de la forma m&aacute;s c&aacute;lida, humana y noble que una industria cultural puede generar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;les son tus sentimientos cuando asist&iacute;s a una funci&oacute;n del York y ves a un p&uacute;blico heterog&eacute;neo &ndash;desde el propio del barrio hasta el que se toma 2 bondis para llegar&ndash; que hace descubrimientos, disfruta, se emociona, comenta a la salida? &iquest;Charl&aacute;s mano a mano con la gente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una verdadera maravilla. Uno cree sin querer que el cine acaba y empieza en uno (ese protagonismo del mundo del que hablaba David Foster Wallace). El cine nos pone en comunidad: gente que amamos, odiamos, ignoramos, o los sentimientos que sean, convive con nosotros, porque tuvimos el mismo impulso: ver este relato en pantalla. Entonces, mi sentimiento es sentirme abrumado, feliz, muchas cosas que solo el cine me genera, sobre todo cuando junto con mi equipo y nuestro p&uacute;blico todo confluye de manera ideal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/arcadia-semanas-york-olivos-cine-cine_1_13165381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 08:42:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arcadia todas las semanas en el York de Olivos: cine en el cine]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Michael’, una lastimosa biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/michael-lastimosa-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13165339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c627c6d-2a27-4f3f-ba80-338512947a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Michael’, una lastimosa biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película dedicada a Michael Jackson esquiva cualquier ángulo conflictivo de su figura para conformarse con un producto totalmente anodino y sin verdadera razón de ser.</p><p class="subtitle">Miguel Poveda, tras descubrir los versos inéditos de Lorca: “Necesitamos ahora su sentido de la justicia y la igualdad”
</p></div><p class="article-text">
        Miles Teller interpreta al abogado John Branca en <em>Michael</em> y esto irrit&oacute; a la hija de Michael Jackson. Hoy Paris Jackson est&aacute; inmersa en una disputa con Branca a cuenta de la gesti&oacute;n del patrimonio de su padre y considera que el fichaje del actor de <em>Whiplash</em> <a href="https://www.the-independent.com/arts-entertainment/films/news/paris-jackson-michael-jackson-biopic-miles-teller-b2868443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es otra muestra de sus malas pr&aacute;cticas</a>. &ldquo;Us&oacute; su puesto de productor en pos de elegir al &uacute;nico actor de alto perfil de la pel&iacute;cula para interpretarlo a &eacute;l&rdquo;, dijo. Es cierto que, con el posible a&ntilde;adido de Colman Domingo (<em>Euphoria</em>) como el padre de Michael Jackson, no hay otros int&eacute;rpretes conocidos en <em>Michael</em>. Solo est&aacute; Teller, como alguien que a priori tampoco pensar&iacute;amos que tiene mucho que hacer en el filme.
    </p><p class="article-text">
        Paris Jackson cree que Branca quiere engrandecer su imagen a trav&eacute;s del fichaje de Teller. Tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la pel&iacute;cula como tal, ya que la aparici&oacute;n de Branca a mitad del filme es absolutamente providencial: es gracias a &eacute;l que Jackson puede iniciar la dif&iacute;cil separaci&oacute;n laboral con su padre que centra el conflicto dram&aacute;tico de <em>Michael</em>. Joseph Jackson fue un hombre desp&oacute;tico que quiso enriquecerse a costa de convertir a Michael y sus hermanos en una popular banda juvenil (primero los Jackson 5, luego los Jackson a secas), y que se resisti&oacute; hasta el final a que el cantante de <em>Thriller</em> pudiera volar libre. Menos mal, nos cuentan, que se cruz&oacute; con Branca, su intr&eacute;pido abogado. Lo que no nos cuentan es lo que pas&oacute; despu&eacute;s. La relaci&oacute;n tan conflictiva que tuvieron.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los 2000 Jackson hab&iacute;a prescindido de los servicios de Branca, y no por primera vez. Branca tuvo un golpe de suerte, sin embargo: apenas ocho d&iacute;as antes de que Jackson falleciera, en junio de 2009, hab&iacute;a sido readmitido a su servicio. Fue una suerte para &eacute;l y tambi&eacute;n para el patrimonio de Jackson, que por entonces acariciaba la bancarrota. Branca no solo ejerci&oacute; entonces de albacea del testamento del artista, sino que tambi&eacute;n acept&oacute; la misi&oacute;n de sanear las cuentas, y decidi&oacute; lanzar para ello el documental <em>This is It</em> aquel mismo a&ntilde;o, en torno a los preparativos de esa &uacute;ltima gira que Jackson no hab&iacute;a llegado a encabezar. Su &eacute;xito ser&iacute;a el primero de muchos.
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        Desde entonces Branca, al frente del patrimonio de Jackson, sigui&oacute; enriqueci&eacute;ndose con el legado del Rey del Pop. Es el responsable de varios espect&aacute;culos de Las Vegas y tambi&eacute;n de uno de Broadway, <em>MJ the Musical</em>, que en 2021 mostraba la t&oacute;nica a seguir para una <em>biopic</em> futurible. <em>MJ the Musical</em> es un repaso a la carrera de Jackson que se ancla a 1992, cuando Michael recuerda sus mejores momentos mientras prepara la gira de <em>Dangerous</em>. Y hace memoria en el momento m&aacute;s confortable, justo antes de ser acusado de abusar sexualmente de un menor, Jordan Chandler.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un </strong><em><strong>moonwalk </strong></em><strong>para disimular</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando <em>MJ</em> se materializ&oacute; a&uacute;n coleaba el l&iacute;o de <em>Leaving Neverland</em>. Y ya se hab&iacute;a puesto en marcha&nbsp;oficialmente <em>Michael</em>. Branca, de hecho, tuvo la idea de hacer una pel&iacute;cula seg&uacute;n se top&oacute; con la controversia reavivada por el documental de HBO. Ante las acusaciones contra Jackson por parte de Wade Robson y James Safechuck, al abogado se le ocurri&oacute; hacer un documental alternativo para defender la inocencia del cantante. Despu&eacute;s pens&oacute; que quiz&aacute; una pel&iacute;cula servir&iacute;a mejor a estos prop&oacute;sitos, y seguramente lo pens&oacute; gracias al precedente de <em>Bohemian Rhapsody</em>.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 el &eacute;xito de este proyecto &mdash;tambi&eacute;n marcado por la sombra del esc&aacute;ndalo a cuenta de las acusaciones de abusos <a href="https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-48620874" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contra el director Bryan Singer</a>, desaparecido en medio del rodaje&mdash; consolid&oacute; la <em>biopic</em> musical como la mejor estrategia para mantener fluyendo los royalties en una &eacute;poca donde plataformas estilo Spotify parec&iacute;an imponer un complicado desaf&iacute;o. Tambi&eacute;n dio, sobre todo, con un modelo de producci&oacute;n mucho m&aacute;s curado y controlado de lo visto previamente. Con herederos, familiares y promotores implicados en su desarrollo para que la imagen de cada artista fuera lo m&aacute;s rentable (y c&oacute;moda) posible. Branca debi&oacute; intuir todo esto. Aunque, para correr a&uacute;n menos riesgos, quiso asociarse adem&aacute;s con el mismo productor de <em>Bohemian Rhapsody</em>, Graham King.
    </p><p class="article-text">
        Son ellos los nombres principales de <em>Michael</em>, aunque tambi&eacute;n tiene su inter&eacute;s la presencia de John Logan como guionista. Logan escribi&oacute; <em>El aviador</em>, <em>biopic</em> de Howard Hughes, y era justamente con este exc&eacute;ntrico millonario con quien Barney Hoskyns, cr&iacute;tico musical, hab&iacute;a comparado a Jackson <a href="https://cajanegraeditora.com.ar/libros/jacksonismo-mark-fisher-ed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poco despu&eacute;s de su muerte</a>. &ldquo;La fama de Jackson nos fascina porque es total. Como Hughes, no tiene una relaci&oacute;n p&uacute;blica con la fama pero la encarna de forma abstracta&rdquo;. Estas palabras planteaban que MJ no era tanto un enigma como un conjunto vac&iacute;o. Su biograf&iacute;a no contaba nada por s&iacute; misma, allanando el camino de los rumores y los secretos ominosos.
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                Fotograma de &#039;Michael&#039;                            </span>
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        Hoskyns acaso intu&iacute;a el desaf&iacute;o de Logan a la hora de escribir una <em>biopic</em> de Jackson. Uno, obviamente, a la medida de su patrimonio y de Branca, que al principio tante&oacute; retratar el proceso de Jackson contra los &ldquo;codiciosos padres&rdquo; de Chandler &mdash;si no lo hizo fue porque una cl&aacute;usula del acuerdo alcanzado <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/04/17/espanol/cultura/michael-jackson-pelicula.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo hab&iacute;a prohibido en 1993</a>&mdash; para finalmente hacer como si nada. Disimular, como ya hiciera <em>MJ the Musical</em>. Es el motivo por el que <em>Michael</em> solo cuenta la vida de Jackson hasta que se emancipa de su padre y publica <em>Bad</em> a mediados de los 80. Por entonces tambi&eacute;n mont&oacute; su rancho de Neverland para poder compartir cama a sus anchas con varios ni&ntilde;os, pero eso el filme tampoco lo cuenta. Si <em>Michael </em>funciona en taquilla, a lo mejor lo hace en una segunda parte que en la industria se da por asegurada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La </strong><em><strong>biopic</strong></em><strong> m&aacute;s moribundo jam&aacute;s dise&ntilde;ado</strong></h2><p class="article-text">
        Siendo estas, resumiendo mucho, las circunstancias que alumbraron <em>Michael</em>, dif&iacute;cilmente nadie que no fuera un fan &mdash;o uno de esos espectadores que sintieron su propia infancia parad&oacute;jicamente injuriada al toparse con <em>Leaving Neverland</em> hace siete a&ntilde;os&mdash; se esperar&iacute;a algo distinto a un producto totalmente desalmado. Desde luego, siendo como es la <em>biopic</em> musical una industria en s&iacute; misma a estas alturas, se trata de algo achacable a muchos otros proyectos alrededor de <em>Michael</em>. Pero la pel&iacute;cula que dirige Antoine Fuqua tiene unas particularidades muy jugosas.
    </p><p class="article-text">
        Tiene, para empezar, muchos m&aacute;s controles de da&ntilde;os y malabares de los habituales en la plantilla, emanando de esa decisi&oacute;n troncal que ya destruye de entrada cualquier opci&oacute;n de que <em>Michael</em> respire como esfuerzo vagamente creativo: nos las vemos con una historia incompleta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no porque carezca de litigios en los tribunales o an&eacute;cdotas inc&oacute;modas, sino simplemente por la planicie de su desarrollo. Generalmente las <em>biopics</em> musicales discurren en torno a un auge, una ca&iacute;da y una redenci&oacute;n. La f&oacute;rmula, por encorsetada que resulte, obedece a la voluntad edificante de este perfil de proyectos. Es una estructura imperativa pero <em>Michael </em>solo tiene lo primero, el auge. Una carrera continua hasta la cima, sin m&aacute;s amenaza que la insistencia de Joseph Jackson en tener amarrado a su hijo (insistencia que se alarga y alarga en un valle perpetuo).
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                El pasado en los Jackson 5 tiene mucha importacia en la película                            </span>
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        As&iacute; que la pel&iacute;cula es desesperadamente aburrida, sin que tampoco pueda jugar a guardarse cosas para una hipot&eacute;tica segunda parte &mdash;que, en caso de que se haga y ateni&eacute;ndonos a la biograf&iacute;a de la criatura, ser&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s aparatosa que esta&mdash;, aunque s&iacute; atine a copiar la estrategia de <em>Bohemian Rhapsody</em> de disimular lo penosa que es colocando una extensa secuencia de concierto en <em>playback</em> al final. Varias canciones seguidas para que el int&eacute;rprete escogido termine de reclamar su Oscar &mdash;aqu&iacute; se trata de un voluntarioso Jaafar Jackson, sobrino del artista&mdash; que perseguir&iacute;an una rutilante catarsis colectiva en el patio de butacas, poniendo en com&uacute;n su memoria musical.
    </p><p class="article-text">
        Esta catarsis favoreci&oacute; tanto la taquilla como la demencial presencia en los premios de <em>Bohemian Rhapsody</em>, y es un logro que tampoco cabr&iacute;a descartar con respecto a <em>Michael</em> porque seguramente la gente vaya a verla, y gane mucho dinero, y Branca se tenga que preguntar c&oacute;mo diablos plantean ahora una <em>Michael II</em>. Igualmente, y sin salir de la m&uacute;sica, es notable el desinter&eacute;s que existe en <em>Michael </em>hacia ella. Puesto que la idea es ce&ntilde;irlo todo al drama familiar, nos topamos con que la figura del productor Quincy Jones &mdash;responsable del inequ&iacute;voco sonido de <em>Off the Wall</em> y <em>Thriller</em>&mdash; tiene mucha menos importancia que el padre abusivo y el dichoso abogado.
    </p><p class="article-text">
        Los pocos instantes en que <em>Michael</em> no resulta completamente deprimente es cuando el guion se centra en la preparaci&oacute;n de <em>Thriller</em>. Y son poqu&iacute;simos minutos, que carecen asimismo de alg&uacute;n apunte de inter&eacute;s sobre la naturaleza art&iacute;stica de los logros de Jackson. Acaso por ser un artilugio impulsado fundamentalmente por abogados, <em>Michael</em> no parece tener mucha idea de por qu&eacute; la m&uacute;sica del personaje tuvo el impacto que tuvo &mdash;m&aacute;s all&aacute; de dedicarle mucho metraje al baile&mdash;, as&iacute; que prefiere pasar el tiempo entre vivencias dom&eacute;sticas. Con unos di&aacute;logos escalofriantes, escritos como quien mira constantemente de reojo preocupado por molestar a alguien, y alcanzando de vez en cuando puntos hilarantes cuando se trata de incidir en las excentricidades de Jackson.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, claro, es donde se va a pisar terreno resbaladizo s&iacute; o s&iacute;, y no hay historia oficial que alivie lo retratado. La decisi&oacute;n entonces pasa por enfatizar la identificaci&oacute;n de Jackson con Peter Pan y una supuesta infancia perdida &mdash;que hace parecer al protagonista alguien todav&iacute;a m&aacute;s alien&iacute;gena, toda vez que m&aacute;s inquietante en cuanto se cruza con alg&uacute;n ni&ntilde;o&mdash; y, sobre todo, por sublimar todos sus h&aacute;bitos estramb&oacute;ticos a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con un chimpanc&eacute;. Este mono, Bubbles, est&aacute; dise&ntilde;ado con un CGI horrendo en su pretensi&oacute;n de hacer m&aacute;s amigable al animal y menos salvaje o imprevisible. Lo que tiene mucha gracia, porque la extra&ntilde;eza que depara es m&aacute;s o menos la misma que implica el hecho de ver y sufrir <em>Michael</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/michael-lastimosa-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13165339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 08:41:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Michael’, una lastimosa biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Michael Jackson,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brian Eno, Massive Attack y mil artistas y personalidades llaman al boicot a Eurovisión 2026 por “encubrir el genocidio” de Israel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/eurovision-2026-israel-1-000-artistas-personalidades-cultura-llaman-boicot-encubrir-genocidio_1_13161423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/288fd822-acf8-400b-a773-7288c04b78d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brian Eno, Massive Attack y mil artistas y personalidades llaman al boicot a Eurovisión 2026 por “encubrir el genocidio” de Israel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Artistas, músicos y trabajadores del sector cultural suman sus voces para promover el boicot a Eurovisión, a poco menos de un mes de su edición más polémica en Viena. Brian Eno, Massive Attack, Macklemore y Blanca Paloma, entre los firmantes</p></div><p class="article-text">
        A poco menos de un mes para la celebraci&oacute;n de <strong>Eurovisi&oacute;n 2026</strong>, m&aacute;s de un millar de artistas, m&uacute;sicos y personalidades de la cultura unieron sus voces para <strong>promover un boicot al festival de la Uni&oacute;n Europea de Radiodifusi&oacute;n (UER) hasta que expulsen a Israel</strong>. Un llamamiento al sector cultural, en el marco de la que ser&aacute; la tercera edici&oacute;n del certamen en la que se permite la participaci&oacute;n de la Corporaci&oacute;n de Radiodifusi&oacute;n Israel&iacute; (KAN) mientras su gobierno comete un <strong>genocidio en Gaza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de una carta compartida en la plataforma <a href="https://nomusicforgenocide.org/eurovision" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No music for genocide</a> (<em>No hay m&uacute;sica para el genocidio</em>), m&aacute;s de mil profesionales del arte firman contra la <strong>UER</strong> y rechazan p&uacute;blicamente &ldquo;que Eurovisi&oacute;n se utilice para encubrir y normalizar el genocidio&rdquo;. Como ya hicieron cerca de un centenar de artistas eurovisivos en la previa de Basilea 2025, ahora son m&aacute;s nombres de la cultura los que unen sus voces <strong>para se&ntilde;alar la &ldquo;hipocres&iacute;a&rdquo; de los organizadores del festival </strong>al no seguir con Israel el criterio que ellos mismos instauraron al vetar a Rusia por su invasi&oacute;n a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        En su carta abierta, los firmantes aplauden adem&aacute;s la retirada &ldquo;basada en principios&rdquo; de las cadenas p&uacute;blicas de Espa&ntilde;a, Irlanda, Islandia, Eslovenia y Pa&iacute;ses Bajos, y rechazan guardar silencio: &ldquo;Como artistas, reconocemos nuestra capacidad de acci&oacute;n colectiva y el poder de la resistencia. Nos negamos a callar.<strong> Nos negamos a ser c&oacute;mplices</strong>&rdquo;, escriben.
    </p><p class="article-text">
        Entre los primeros firmantes de la lista, que ya supera los 1.000 nombres, figuran artistas como <strong>Brian Eno, Massive Attack, Sigur R&oacute;s, Nadine Shah, Idles, Young Fathers, Kneecap, Erika de Casier, Paul Weller, Mogwai, Smerz, Nemahsis o Macklemore</strong>. En el listado tambi&eacute;n aparecen ganadores de Eurovisi&oacute;n como <strong>Emmelie de Forest</strong> (Dinamarca, 2013) y <strong>Charlie McGettigan</strong> (Irlanda, 1994), as&iacute; como la espa&ntilde;ola <strong>Blanca Paloma</strong> (2023).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Blanca Paloma en Eurovisión 2023, y Yuval Raphael en la alfombra turquesa de Basilea 2025"
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            <span class="title">
                Blanca Paloma en Eurovisión 2023, y Yuval Raphael en la alfombra turquesa de Basilea 2025                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Comunicado completo de los artistas y personalidades de la cultura</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este mayo, se espera que millones de personas sintonicen el 70&ordm; Festival de Eurovisi&oacute;n. Por tercer a&ntilde;o consecutivo, ver&aacute;n a Israel en el escenario a pesar del genocidio que sigue cometiendo en Gaza, mientras que Rusia permanece vetada por su invasi&oacute;n ilegal de Ucrania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como m&uacute;sicos y trabajadores culturales, muchos de nosotros residentes en el &aacute;rea de influencia de la Uni&oacute;n Europea de Radiodifusi&oacute;n (UER), <strong>rechazamos que Eurovisi&oacute;n se utilice para encubrir y normalizar el genocidio</strong>, el bloqueo y la brutal ocupaci&oacute;n militar israel&iacute; contra los palestinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos solidarizamos con los llamamientos palestinos a las emisoras p&uacute;blicas, artistas, organizadores de eventos, equipos t&eacute;cnicos y aficionados para que <strong>boicoteen Eurovisi&oacute;n hasta que la UER vete a la emisora israel&iacute; c&oacute;mplice KAN</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aplaudimos la retirada, basada en principios, de las emisoras espa&ntilde;ola, irlandesa, islandesa, eslovena y neerlandesa</strong>, y de los numerosos finalistas de las selecciones nacionales que se comprometieron a no participar en Eurovisi&oacute;n. Al igual que los artistas se opusieron a la opresi&oacute;n en Sud&aacute;frica, nos mantenemos unidos ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El presidente del Israel del <em>apartheid</em>, <strong>Isaac Herzog</strong> -mencionado en la denuncia de Sud&aacute;frica ante la Corte Internacional de Justicia por incitaci&oacute;n al genocidio- <strong>desempe&ntilde;&oacute; un papel fundamental en la presi&oacute;n ejercida sobre las cadenas de televisi&oacute;n</strong> para que no proh&iacute;ban la participaci&oacute;n de Israel en el concurso, el evento musical en directo m&aacute;s visto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las hip&oacute;critas respuestas de la UER a los cr&iacute;menes de Rusia e Israel</strong> disiparon cualquier ilusi&oacute;n sobre la supuesta 'neutralidad' de Eurovisi&oacute;n. En 2022, la UER declar&oacute; que la presencia de Rusia 'desprestigiar&iacute;a la competici&oacute;n'. Sin embargo, tras m&aacute;s de 30 meses de genocidio en Gaza -junto con la limpieza &eacute;tnica y el robo de tierras en la asediada Cisjordania- no se consideran suficientes para aplicar la misma pol&iacute;tica a Israel.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede un artista o un fan de Eurovisi&oacute;n participar con la conciencia tranquila en la pr&oacute;xima edici&oacute;n del concurso en Austria, en medio de los planes estadounidenses e israel&iacute;es para establecer campos de concentraci&oacute;n con vigilancia extrema en la 'Nueva Gaza'? <strong>Hay momentos en que el silencio pasivo no es una opci&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nos negamos a guardar silencio cuando la violencia genocida de Israel pone banda sonora</strong> y silencia las vidas palestinas. Cuando los ni&ntilde;os en las c&aacute;rceles israel&iacute;es sufren palizas por tararear una melod&iacute;a. Cuando de casi todos los escenarios, estudios, librer&iacute;as y universidades de Gaza solo quedan montones de escombros, bajo los cuales los cuerpos masacrados a&uacute;n esperan ser recuperados y recibir un entierro digno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como artistas, reconocemos nuestra capacidad de acci&oacute;n colectiva y el poder de la resistencia. Nos negamos a callar.<strong> Nos negamos a ser c&oacute;mplices</strong>. Hacemos un llamamiento a otros en nuestra industria para que se unan a nosotros. Y nos solidarizamos con todos los esfuerzos basados en principios para acabar con la complicidad en todas las industrias.
    </p><p class="article-text">
        No hay lugar para el genocidio. #BoicotEurovisi&oacute;n&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/eurovision-2026-israel-1-000-artistas-personalidades-cultura-llaman-boicot-encubrir-genocidio_1_13161423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 16:26:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brian Eno, Massive Attack y mil artistas y personalidades llaman al boicot a Eurovisión 2026 por “encubrir el genocidio” de Israel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Eurovisión,Israel,Franja de Gaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Netflix pondrá fin a 'Machos Alfa' con una sexta y última temporada, que ya se está rodando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/netflix-pondra-machos-alfa-sexta-ultima-temporada-rodando_1_13158321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2418dd5-7301-446c-9c59-4a1bc341159e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Netflix pondrá fin a &#039;Machos Alfa&#039; con una sexta y última temporada, que ya se está rodando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plataforma de streaming anuncia la renovación de la comedia 'Machos Alfa' por una sexta temporada, que será la última. Al reparto original se sumarán en esta temporada final Joaquín Reyes, Manuela Velasco y María Romanillos</p><p class="subtitle">'Machos Alfa 5' afila su sátira en Netflix con una “comuna machirula” que se ríe de quienes tienen miedo a la igualdad</p></div><p class="article-text">
        <strong>Netflix </strong>pondr&aacute; fin a <em><strong>Machos Alfa</strong></em> con su <strong>sexta temporada</strong>. Apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s del estreno de la quinta, que lleg&oacute; el pasado viernes <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/machos-alfa-temporada-5-netflix-afila-satira-comuna-machirula-rie-miedo-igualdad_1_13152095.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con una &ldquo;comuna machirula&rdquo;</a> que se r&iacute;e de quienes tienen miedo a la igualdad, la plataforma anunci&oacute; que empez&oacute; a rodar una <strong>nueva tanda de cap&iacute;tulos que ser&aacute; la &uacute;ltima</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La temporada final de la serie tendr&aacute; 10 cap&iacute;tulos</strong>, y contar&aacute; con el grupo de actores protagonistas al completo, <strong>Fernando Gil, Mar&iacute;a Herv&aacute;s, Ra&uacute;l Tej&oacute;n, Kira Mir&oacute;, Gorka Otxoa, Paula Gallego, Fele Mart&iacute;nez&nbsp;</strong>y<strong>&nbsp;Raquel Guerrero</strong>,<strong> </strong>en sus ya caracter&iacute;sticos roles. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n siguen en el reparto&nbsp;<strong>Cayetana Cabezas, Mar&iacute;a Ad&aacute;nez </strong>y<strong> Patricia Conde</strong>, y se suman <strong>Mar&iacute;a Romanillos, Joaqu&iacute;n Reyes&nbsp;</strong>y<strong>&nbsp;Manuela Velasco </strong>como nuevos fichajes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuatro hombres que aspiraban a ser el ejemplo perfecto de la nueva masculinidad y han acabado convertidos en un tutorial de todo lo que no hay que hacer. En esta despedida, <strong>Pedro, Ra&uacute;l, Santi y Luis</strong> intentan ser hombres nuevos, padres ejemplares y aliados impecables&hellip; pero la deconstrucci&oacute;n, una vez m&aacute;s, se les resiste&rdquo;, reza la sinopsis oficial de la &uacute;ltima temporada de <em>Machos Alfa</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen capitular de &#039;Machos Alfa 5&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La segunda serie m&aacute;s longeva de Netflix Espa&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        Con esta sexta temporada, la comedia creada por los hermanos <strong>Alberto y Laura Caballero </strong>se despedir&aacute; como <strong>la segunda serie espa&ntilde;ola de Netflix m&aacute;s longeva</strong>, solo por detr&aacute;s de <em><strong>&Eacute;lite </strong></em>(8 temporadas). Supera a otra producci&oacute;n m&iacute;tica de Netflix Espa&ntilde;a como <em><strong>Las chicas del cable</strong></em>, que tuvo un total de cinco. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Machos Alfa</em> est&aacute; producida por&nbsp;<strong>Contubernio Films</strong>, que actualmente tambi&eacute;n est&aacute; a cargo de otra ficci&oacute;n de la plataforma como es <em><strong>Muertos SL</strong></em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/netflix-pondra-machos-alfa-sexta-ultima-temporada-rodando_1_13158321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 16:52:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Netflix pondrá fin a 'Machos Alfa' con una sexta y última temporada, que ya se está rodando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machos Alfa,Series españolas]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Tríptico poético de Jim Jarmusch sobre las complejas relaciones de familia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/triptico-poetico-jim-jarmusch-complejas-relaciones-familia_1_13152849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7522a0f2-0c13-4abb-bd66-454b312aa63d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tríptico poético de Jim Jarmusch sobre las complejas relaciones de familia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de Paterson y Solo los amantes sobreviven vuelve a sorprender, ahora con tres relatos enlazados que proponen encuentros entre padres, madres y sus hijos e hijas adultos. Lejos de toda idealización, pero sin abrir juicio moral y con mucho humor oblicuo.
</p></div><p class="article-text">
        Artista vers&aacute;til y multifac&eacute;tico que tanto te hace una pel&iacute;cula como un disco con su grupo Sq&uuml;rl o compone una banda sonora, escribe un guion o realiza collages con fotos que &eacute;l mismo toma, <strong>Jim Jarmusch</strong> &ndash;despu&eacute;s de aplicarse en su cine a temas bien diferentes (zombis, vampirismo, caf&eacute; y cigarrillos, samur&aacute;is)&ndash; se arrima ahora a los famosos lazos de sangre. Ya saben ustedes: ese grupo humano formado por personas ligadas por la consanguineidad o por &iacute;ntima afinidad (matrimonio o algo equivalente), considerado tradicionalmente como base del orden social, ejem.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hace con esa radicalidad que lo distingue, sobria y tirando a<em> nonchalante</em>, adjetivo que le cae como anillo al dedo ya que est&aacute; queriendo mudarse a su querida Francia por causa del totalitarismo trumpiano. Con esos modales decontract&eacute;s, subvierte el trajinado melodrama f&iacute;lmico o teatral que suele incluir choques, revelaci&oacute;n de secretos, malentendidos, desahogo de emociones intensas y purificaci&oacute;n final del v&iacute;nculo entre padres, madres y sus descendientes ya en la adultez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Nada de eso le interesa a este cineasta que prefiere aqu&iacute; la v&iacute;a del humor subyacente, la observaci&oacute;n a cierta distancia, los di&aacute;logos inconducentes por no decir absurdos &ndash;un toque de Beckett por aqu&iacute;, otro de Pinter por all&aacute;&ndash;, esa supuesta trivialidad en la superficie que aten&uacute;a mentiritas piadosas o no tanto, hipocres&iacute;as comunes y corrientes. Siempre sin bajar l&iacute;nea directa y desbaratando lugares comunes, convenciones e ideas recibidas, justamente poni&eacute;ndolos graciosamente en evidencia. Por caso, &ldquo;se eligen los amigos, los amantes, no la familia&rdquo;, suelta un personaje.
    </p><h2 class="article-text">Diez personajes y varios skaters encontraron un autor</h2><p class="article-text">
        En <strong>Father Mother Sister</strong>, todo sucede en tres episodios interrelacionados, como movimientos de una pieza musical. Una sonata, digamos, porque una sinfon&iacute;a le parecer&iacute;a demasiado a nuestro Jim, habitualmente un poquit&iacute;n esc&eacute;ptico, consider&aacute;ndose un amateur antes que un profesional en cualquiera de los emprendimientos en las artes que cultiva. O probablemente aceptar&iacute;a ser llamado un diletante en alguna oportunidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Elenco y director premiados en el último Festival de Venecia                            </span>
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        Entonces, aunque a algunos rese&ntilde;adores les ha parecido que los tres episodios de este reciente estreno local eran independientes entre s&iacute;, lo cierto y concreto ser&iacute;a, seg&uacute;n palabras del propio JJ, que se trata de variaciones sobre un mismo tema. Que los brindis (con agua, t&eacute;, caf&eacute;), los relojes Rolex, los skaters, las frases hechas, el dinero, los autos, la droga, etc&eacute;tera, que aparecen y reaparecen en todos los cap&iacute;tulos no son meros gui&ntilde;os o coincidencias: en cada ocasi&oacute;n hay una familiaridad que surge y cobra sentido bajo esa mirada que prefiere ser neutra, con un resabio de indulgencia, del realizador. Que no quiere saber nada de que se hable de sus episodios como de un rejunte de cortos independientes, porque trabaj&oacute; mucho para tender lazos, establecer relaciones.&nbsp;
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            <span class="title">
                Logo de la banda experimental de Jarmusch y Carter Logan                            </span>
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        Asimismo, Jarmusch decidi&oacute; cuidadosamente la ubicaci&oacute;n de cada uno de los relatos protagonizados, respectivamente, por tres personajes (en el del medio, se cuela uno m&aacute;s, tangencial). O sea: hijo e hija que visitan al padre viudo en New Jersey; dos hijas que van a tomar un t&eacute; anual con su madre escritora exitosa en Dubl&iacute;n; hermano y hermana gemelos (mestizos afronorteamericanos, para m&aacute;s datos) que se re&uacute;nen cari&ntilde;osamente en Par&iacute;s despu&eacute;s de la muerte de sus padres en un accidente de avi&oacute;n. Esta es la zona m&aacute;s emocional de la cinta, tambi&eacute;n la m&aacute;s relajada, donde nadie enga&ntilde;a a nadie.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Afiche estadounidense                            </span>
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        Porque en los caps 1 y 2 hay actitudes tramposas, puestas en escena minuciosas &ndash;del padre, de la madre, de una hija&ndash; para sacar ventaja, imponer un ritual, no tener que dar explicaciones. Pero los gemelos se quieren mucho, se sinceran, evocan con amorosa clemencia a sus padres, descubren divertidos algunas travesuras de ellos. Y hasta la portera del edificio -tercer personaje- que se les aparece cuando los j&oacute;venes est&aacute;n en el departamento deshabitado pero con rastros en paredes y puertas (Fran&ccedil;oise Lebrun, que encabezara <strong>La maman et la putain</strong>, cl&aacute;sico de Jean Eustache, hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os: una elecci&oacute;n muy adrede de JJ) les dice a Billy y a Skye, denotando su buen coraz&oacute;n, que salv&oacute; las cosas de los fallecidos aunque deb&iacute;an tres meses de alquiler.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta tercera parte del tr&iacute;ptico sucede en un barrio parisino nada tur&iacute;stico, el Bajo Pigalle cuyas calles surcan en coche los gemelos como enfilando por el t&uacute;nel del tiempo. Si bien en alg&uacute;n momento, la modernidad de los j&oacute;venes skaters girando y revoloteando en sus tablas nos trae un soplo de frescura, despertando admiraci&oacute;n la incre&iacute;ble habilidad con que danzan y hacen acrobacias sobre las tablas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Enternecedor Adam Drive, en el episodio 1 (como hijo de Tom Waits)                            </span>
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        Los misteriosos skaters que brotan de la nada generando poes&iacute;a y deslumbramiento, est&aacute;n en los otros dos episodios, siempre evolucionando ingr&aacute;vidos y gentiles &ndash;gracias, Antonio Machado&ndash; en torno a personajes quietos en sus coches. Nada que explicar sobre la presencia en lugares tan distintos del planeta de esta suerte de equilibristas: pasa que a JJ lo apasiona el skateboard como objeto art&iacute;stico y s&iacute;mbolo de libertad. &Eacute;l mismo practic&oacute; ese deporte -o puro solaz creativo urbano, ya aceptado por los Juegos Ol&iacute;mpicos en 2020- alguna vez, y le fascina mirar c&oacute;mo los skaters transgreden leyes de gravedad para inventar movimientos que van perfeccionando por genuino placer, para desplazarse desafiando la interacci&oacute;n gravitatoria en el espacio a&eacute;reo. Jarmusch aprecia mucho su audacia, su creatividad para las coreograf&iacute;as, ese esp&iacute;ritu algo salvaje; le resultan la mar de inspiradores. Y porque s&iacute;, nom&aacute;s, dispuso ponerlos en <strong>Father Mother&hellip;,</strong> sumando en el cap&iacute;tulo 1 a la grand&iacute;sima skater Beatrice Domond, a quien adora y de quien tiene, en su colecci&oacute;n de arte, una tabla con su efigie de ni&ntilde;a. Bueno, todos los equilibristas que participan en los tres episodios son un espect&aacute;culo aparte y, a la vez, integrado narrativamente. En los tres sitios geogr&aacute;ficos, el cineasta se contact&oacute; con skaters locales y comprob&oacute; que realmente son una comunidad af&iacute;n, que est&aacute;n conectados entre ellos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tom Waits, flor de Father                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un elenco variopinto de alt&iacute;simo desempe&ntilde;o&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El desprejuicio y la originalidad &ndash;exentos del menor esnobismo&ndash; de JJ a la hora de elegir a sus actores y actrices siempre fueron una de sus marcas de f&aacute;brica, desde que estren&oacute; formalmente en 1984 <strong>Extra&ntilde;os en el</strong> <strong>para&iacute;so</strong>, reuniendo en el cast al notable m&uacute;sico de jazz y pintor John Lurie, a la cantante y compositora h&uacute;ngara Eszter Balint, y a su propia esposa de a&ntilde;ares, Sara Driver, cineasta productora, musa muy reconocida. Y en su siguiente film, <strong>Bajo el peso de la ley</strong>, 1986, ya estaba llamando a Tom Waits, sobresaliente m&uacute;sico, compositor y cantante que no necesita presentaci&oacute;n, que luego colaborar&iacute;a con el genial director teatral Bob Wilson en varias comedias musicales; tambi&eacute;n invit&oacute; al comediante italiano Roberto Benigni (d&eacute;cada antes de que dirigiera la empalagosa <strong>La vita &eacute; bella</strong>, 1997). Y sum&oacute; de vuelta a Lurie, armando de esta guisa un tr&iacute;o de presidiarios injustamente arrestados en Nueva Orleans que escapan, corren por diversos paisajes y conversan, parlotean en tanto que atraviesan parte del pa&iacute;s. Porque ya sabemos, docena y pico de films mediante, que JJ no transa ni con las convenciones de la acci&oacute;n ni -mucho menos- con la violencia expl&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        Por consiguiente, no es de extra&ntilde;ar su manera de integrar el elenco de <strong>Father&hellip;</strong>, empezando por su amigazo Waits en el primer episodio, con todo su vozarr&oacute;n y las ma&ntilde;as de su rol, no solo actuando en falsete para sus hijos Jeff (que le cree devotamente) y Emily (que sospecha e intenta alertar a su hermano), sino que previamente ha montado una puesta en escena del decorado dom&eacute;stico para pasar por pobret&oacute;n, ermita&ntilde;o y hasta lector de grandes cl&aacute;sicos. Fenomenal TW, tan bien asistido -es un decir- por un Adam Driver cr&eacute;dulo, generoso, compungido, culposo&hellip; Lo contrario de Mayim Bialik que mira todo por encima del hombro, investiga, saca a relucir alguna evidencia sin que este<em> father</em> se d&eacute; por aludido nunca, elogiando su sill&oacute;n especial para mirar por la ventana el lago, y con el cuadro de un barco a vela sobre el mar encima del sof&aacute;. Agua por doquier. Como en todos los caps, delicia grande reparar en los detalles: ay, esas mesitas ratonas triangulares, diminutas; esos cubitos de hielo que<em> father </em>manosea antes de dejarlos caer en los vasos de agua con que convida a sus visitantes&hellip;
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                Luka Sabbat  e Indya Moore, Brother, Sister                            </span>
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        Una aut&eacute;ntica gloria la presencia de Charlotte Rampling dura como el diamante, m&aacute;s fr&iacute;a que un glaciar (antes de que alguna jodida ley lo haga derretir). Imposible m&aacute;s elegante. Trabaja por primera vez con JJ, bendito sea por convocarla. Ella, la escritora best seller que por algo no quiere que sus hijas Timothea y Lilith lean sus libros (hay que estar de mala leche materna para ponerle a una hija Lilith -googlear si hace falta, que estoy pasada de caracteres-). Pero les impone un t&eacute; con exquisita reposter&iacute;a, una vez al a&ntilde;o. Un encuentro forzado que ellas acatan porque le temen. Ese d&iacute;a, que nos lo cuenta esta segunda entrega del film, est&aacute;n bajo su dominio y banc&aacute;ndose el silencio inc&oacute;modo, apenas quebrado por di&aacute;logos huecos y desamorados. Impecables Vicky Krieps y particularmente Cate Blanchett, cuya capacidad transformista es proverbial. Aqu&iacute;, como si el director le hubiese lavado la cabeza (con champ&uacute; moderador de expresividad) luego de cortarle el pelo. Casi irreconocible en su austeridad gestual desprovista de jactancia actoral.&nbsp;
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            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C8hCg9eR-8m/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C8hCg9eR-8m/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C8hCg9eR-8m/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por BEATRICE DOMOND (@beatricedomond)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima parte del tr&iacute;ptico, como qued&oacute; dicho, hay amor, confianza, franqueza, complicidad entre los hermanos, padre y madre queridos y comprendidos por los gemelos que se comunican como solo pueden hacerlo los<em> twins</em>. En el departamento vac&iacute;o solo hay una caja que aporta el hermano con fotos felices de anta&ntilde;o, documentos fraguados por esa madre y ese padre at&iacute;picos. Y hacia el final, esa fugaz visita al dep&oacute;sito donde est&aacute;n muebles y objetos que acumul&oacute; la pareja a trav&eacute;s del tiempo. Una dulce melancol&iacute;a ti&ntilde;e la pantalla. Luka Sabaat est&aacute; m&aacute;s que correcto, pero la bell&iacute;sima y seductora Indya Moore -trans no binaria, hija de puertorrique&ntilde;a y caribe&ntilde;o en la vida real- se roba descaradamente las escenas. Ella sufri&oacute; terriblemente el bullying escolar en su temprana adolescencia, hizo un intento de suicidio, sali&oacute; a flote y a los 15 se transform&oacute; en supermodelo de Dior y Gucci. Hoy a los 31, tiene un carrer&oacute;n como maniqu&iacute; y actriz a sus espaldas y por delante, a la vez que milita asiduamente por los derechos de la comunidad LGBTQ y ha sido distinguida en m&aacute;s de una oportunidad entre las principales personas &ldquo;luchadoras por la igualdad, la aceptaci&oacute;n y la dignidad de todas las personas&rdquo;. Brava Indya, brav&iacute;sima.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Ni drama ni comedia, <strong>Father Mother Sister Brother</strong>. Un registro otro el del trazo jarmuschiano, que amalgama iron&iacute;a, acidez, negrura para cerrar con una cierta ternura que a cada espectador, espectadora le puede provocar -en su escala- un efecto desculpabilizador. No hay ni madres ni padres ni hijos/as que sean perfectos/as. Como dice JJ, &ldquo;todos venimos un poco fallados&rdquo;. Algunos mucho m&aacute;s que otros, como Trump y sus ac&oacute;litos que le dan ganas a este artista de dejar los Estados Unidos. Emulando a Piaf canturrea: &ldquo;J&rsquo;ai deux amours, New York y Par&iacute;s&rdquo;. Ciudad que de muy joven sol&iacute;a recorrer con la novela <strong>Nadja</strong>, de Andr&eacute; Breton, bajo el poncho, como gu&iacute;a para<em> fl&acirc;ner</em> sin perderse del todo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/triptico-poetico-jim-jarmusch-complejas-relaciones-familia_1_13152849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 03:02:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tríptico poético de Jim Jarmusch sobre las complejas relaciones de familia]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Machos Alfa 5' afila su sátira en Netflix con una “comuna machirula” que se ríe de quienes tienen miedo a la igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/machos-alfa-temporada-5-netflix-afila-satira-comuna-machirula-rie-miedo-igualdad_1_13152095.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68c965e4-705d-4ba9-9d1f-98d9d1b51d18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Machos Alfa 5&#039; afila su sátira en Netflix con una “comuna machirula” que se ríe de quienes tienen miedo a la igualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La quinta temporada de 'Machos Alfa', que se estrena este viernes 17 de abril en Netflix, lleva al límite la crisis de sus protagonistas y convierte su huída hacia una "comuna machirula" en el retrato más incómodo -y certero- de los que manifiestan miedo a la igualdad</p><p class="subtitle">Crítica - 'Euphoria' se desdibuja en su temporada 3 como nueva víctima del retroceso ideológico (y cultural) de nuestro tiempo
</p></div><p class="article-text">
        La <strong>quinta temporada</strong> de <em><strong>Machos Alfa</strong></em> vuelve a dar con la tecla, presentando de nuevo a unos personajes que libran su particular batalla con esa deconstrucci&oacute;n que les lleva por el camino de la amargura. En esta tanda de cap&iacute;tulos, la premisa de partida ya es toda una declaraci&oacute;n de intenciones: los cuatro amigos planean irse a vivir juntos a una &ldquo;<strong>comuna machirula libre de mujeres</strong>&rdquo;, que viene a ser un complejo dise&ntilde;ado para estar 'a salvo'. Esta idea que plantea la serie de <strong>Netflix </strong>podr&iacute;a encajar a la perfecci&oacute;n con el deseo de cualquier nost&aacute;lgico: un b&uacute;nker donde los techos de cristal ni siquiera tienen nombre, donde la igualdad no quebrante una forma de vida con amplias comodidades.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie se equivoque, la comedia de los <strong>hermanos Caballero</strong> se eleva una vez m&aacute;s como una excelente cr&iacute;tica, como analizamos a continuaci&oacute;n en verTele. Es una s&aacute;tira a ese caos del que tanto se quejan ciertos sectores de la sociedad, utilizando el humor para retratar la fragilidad de aquellos que confunden el avance social con una persecuci&oacute;n personal. Ya lo dijo <strong>Ra&uacute;l Tej&oacute;n</strong> en una <a href="https://www.instagram.com/reel/DTifdVPCuTO/?utm_source=ig_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a>, refiri&eacute;ndose a esos<strong> &ldquo;bros&rdquo; que le toman por gur&uacute; </strong>sin entender la parodia: &ldquo;Yo soy mariqu&iacute;sima y no me oculto, lo digo abiertamente&rdquo;. Para los que no se han enterado de absolutamente nada, como coment&oacute; el actor, esta temporada es una tesis de manual.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DTifdVPCuTO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DTifdVPCuTO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DTifdVPCuTO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Eh Universo Media (@ehuniverso)</a></p></div></blockquote>
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        La ficci&oacute;n de Contubernio Films se estrena este <strong>viernes, 17 de abril</strong>, con una bater&iacute;a de episodios donde sus protagonistas se dan de bruces contra la realidad. <strong>Fernando Gil</strong>, <strong>Mar&iacute;a</strong> <strong>Herv&aacute;s</strong>, <strong>Ra&uacute;l Tej&oacute;n</strong>, <strong>Kira Mir&oacute;</strong>, <strong>Gorka Otxoa</strong>, <strong>Paula Gallego</strong>, <strong>Fele Mart&iacute;nez </strong>y <strong>Raquel Guerrero </strong>est&aacute;n de vuelta para brindar al espectador una imagen caricaturesca de nuestra sociedad. Completan el reparto las nuevas incorporaciones <strong>Mar&iacute;a Ad&aacute;nez </strong>y <strong>Diego Mart&iacute;n</strong>, con personajes clave que complementan los regresos de <strong>Cayetana Cabezas</strong>, <strong>Marta Hazas </strong>y <strong>Paloma Bloyd</strong>, entre otros. La direcci&oacute;n de los seis episodios de la serie corre a cargo de <strong>Laura Caballero</strong>, tambi&eacute;n creadora junto a su hermano <strong>Alberto Caballero</strong>.
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            </figure><h2 class="article-text">El viaje de los cuatro fant&aacute;sticos de 'Machos Alfa 5'</h2><p class="article-text">
        El arco argumental de esta temporada es, quiz&aacute;s, el m&aacute;s maduro &ndash;dentro de las posibilidades de este cuarteto&ndash; hasta la fecha. Resulta un ejercicio de lo m&aacute;s interesante analizar el colapso de <strong>Santi Peralta</strong> (Gorka Otxoa), quien decide que ya ha tenido m&aacute;s que suficiente en su viaje hacia la deconstrucci&oacute;n. El arquitecto que intent&oacute; ser el aliado perfecto inicia un camino radical de vuelta: rechaza cualquier tipo de relaci&oacute;n sexoafectiva, impulsando la constituci&oacute;n de la sociedad Pacto Patriarcal. Y lo cierto es que se transmite una ternura latente en sus fracasos constantes por encontrar una persona con la que avanzar. <strong>Podr&iacute;amos definirlo como el hartazgo vital hecho personaje</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <strong>Ra&uacute;l Camacho</strong> (Ra&uacute;l Tej&oacute;n) por fin colapsa. Toma conciencia de que nunca supo querer, un diagn&oacute;stico que resuena en varias generaciones educadas en un patriarcado donde los sentimientos no son cosa de hombres. Sus tramas nos vuelven a llevar por <strong>rincones inc&oacute;modos de la heterosexualidad</strong>, como esos clubes destinados al placer solo para varones donde la &uacute;nica regla es que &ldquo;no hay contacto homosexual&rdquo;. El personaje da un paso m&aacute;s en esta pirueta argumental para retratar la homofobia interiorizada que, lamentablemente, a&uacute;n sobrevive en ciertos entornos. Bien por <em>Machos Alfa</em>, colando este debate en millones de hogares a trav&eacute;s de la comedia.
    </p><p class="article-text">
        El adalid de la masculinidad, que responde al nombre de <strong>Pedro Aguilar </strong>(Fernando Gil), vive una curiosa evoluci&oacute;n: el m&aacute;s reacio en los inicios termina <strong>abrazando algunas bondades de la deconstrucci&oacute;n</strong>, o al menos eso parece. B&aacute;sicamente, hasta el m&aacute;s 'rudo' puede cambiar cuando el sistema que defend&iacute;a cae por su propio peso. Mientras tanto, <strong>Luis Bravo</strong> (Fele Mart&iacute;nez) intenta sobrevivir hasta que <strong>encuentra su &iquest;nuevo camino?</strong> tras una negociaci&oacute;n con su esposa plagada de giros. Y atenci&oacute;n porque uno de sus episodios vitales toca de lleno una asignatura pendiente para nuestra sociedad: las relaciones y las din&aacute;micas cuestionables de pareja.
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                </figure><h2 class="article-text">Adolescentes y relaciones t&oacute;xicas</h2><p class="article-text">
        Conviene poner la lupa en una de las tramas que nos regala la quinta temporada de <em>Machos Alfa</em>: la <strong>toxicidad </strong>que impera en las <strong>relaciones de los adolescentes</strong>. Tambi&eacute;n se muestran otras tramas inspiradas en <strong>otras pol&eacute;micas de nuestros d&iacute;as</strong>, evidenciando su vocaci&oacute;n de generar reflexiones en los espectadores. El guion pone sobre la mesa una realidad que se recoge en los dos &uacute;ltimos <strong>Macroestudios de violencia de g&eacute;nero Tolerancia Cero</strong>, cuyas <a href="https://www.atresmedia.com/tolerancia-cero/estudios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estad&iacute;sticas</a> m&aacute;s preocupantes se destacan a continuaci&oacute;n: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El 11% de los hombres j&oacute;venes piensan que obligar a su pareja a mantener relaciones no es violencia de g&eacute;nero</li>
                                    <li>Un 14% considera que empujar o golpear tras una discusi&oacute;n no es maltrato</li>
                                    <li>El 25% no cree que insultar o despreciar sean formas de maltrato</li>
                                    <li>Un 31% tampoco valora como maltrato controlar la forma de vestir</li>
                                    <li>El 34% piensa que controlar el m&oacute;vil o las redes sociales no es violencia</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La serie de Netflix aborda esta dif&iacute;cil realidad a lo largo de la temporada, evidenciando que todav&iacute;a queda <strong>mucho camino por recorrer en materia de igualdad</strong>. Y lo hace a trav&eacute;s del humor, un veh&iacute;culo clave para introducir debates en la conversaci&oacute;n de los espectadores. Es fundamental que el mensaje llegue a todas las generaciones -sobre todo a las nuevas-, especialmente en un contexto donde el sesgo de confirmaci&oacute;n act&uacute;a como escudo. En una &eacute;poca en la que muchos desacreditan las realidades que no encajan con su ideolog&iacute;a, colar esta realidad en una narrativa es vital. Quiz&aacute;s, la forma m&aacute;s efectiva de romper un muro para visibilizar y concienciar.
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            <span class="title">
                Kira Miró, María Hervás y Raquel Guerrero en la temporada 5 de &#039;Machos Alfa&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un espejo de nuestra sociedad que escuece (y mucho)</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las risas, <em>Machos Alfa</em> se erige como <strong>un ensayo sobre el cambio de paradigma en lo que significa &ldquo;ser un hombre&rdquo;</strong>. La sociedad viene de un pasado donde la masculinidad era sin&oacute;nimo de fuerza, silencio emocional, dominaci&oacute;n, ausencia de dudas y virilidad en exceso. Ese modelo, que durante d&eacute;cadas fue hegem&oacute;nico, era estructural: el <strong>Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS)</strong> lleva a&ntilde;os detectando un aumento en la percepci&oacute;n de los hombres &ndash;especialmente j&oacute;venes&ndash; que <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3428mar_Total-pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advierten discriminaci&oacute;n</a> en la promoci&oacute;n de la igualdad de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Ese hombre de ayer no se preguntaba qui&eacute;n era ni qu&eacute; sent&iacute;a, simplemente ejecutaba un rol privilegiado de autoridad que no pod&iacute;a cuestionarse. En este sentido, el cuarteto protagonista satiriza a la perfecci&oacute;n ese punto de inflexi&oacute;n: todos viven a su manera un caos interno porque la sociedad les obliga a escapar de una hist&oacute;rica zona de confort. Ellos mismos deciden vivir en una <strong>&ldquo;comuna machirula libre de mujeres&rdquo;</strong> mucho tiempo despu&eacute;s de haberse sometido a un curso donde deconstruirse, aunque el devenir de los acontecimientos puede terminar por desbaratar sus planes.
    </p><p class="article-text">
        La idea de retiro que plantea la serie conecta con el auge de comunidades online solo frecuentadas por hombres, que en la realidad suelen ir acompa&ntilde;ados por discursos antifeministas donde hay &ldquo;<a href="https://www.igualdad.gob.es/comunicacion/sala-de-prensa/estudio-comparativa-politicas-masculinidades/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crecimiento del negacionismo</a>&rdquo;, como documenta el <strong>Ministerio de Igualdad</strong>. Y aunque los personajes terminan enfrent&aacute;ndose a <strong>sorprendentes cierres de ciclo</strong> durante la quinta temporada, <em>Machos Alfa</em> vuelve a plantear con acierto que el conflicto real no est&aacute; en la igualdad, sino en la gesti&oacute;n emocional, cultural y social.
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                Fernando Gil y María Adánez en una escena de la quinta temporada de &#039;Machos Alfa&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">'Machos Alfa' invita a re&iacute;rse de las contradicciones</h2><p class="article-text">
        En definitiva,<em><strong> Machos Alfa</strong></em> se mantiene como <strong>una de las mejores comedias espa&ntilde;olas de la televisi&oacute;n actual</strong>, confirmando que no existe temor alguno a meterse en el barro. Las interpretaciones son, como siempre, impecables. Logran que empaticemos con personajes que, sobre el papel, posiblemente nos sacar&iacute;an de nuestras casillas. Y es que la serie de <strong>Netflix </strong>no juzga desde una posici&oacute;n de superioridad, sino que invita a re&iacute;rse de las contradicciones humanas. Es entretenida, es &aacute;gil y, sobre todo, es muy inteligente: se&ntilde;ala sin titubeos que el b&uacute;nker del cuarteto protagonista no es para huir de las mujeres, sino para alejarse de un mundo que ya no se vive en blanco y negro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Soriano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/machos-alfa-temporada-5-netflix-afila-satira-comuna-machirula-rie-miedo-igualdad_1_13152095.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 03:02:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Machos Alfa 5' afila su sátira en Netflix con una “comuna machirula” que se ríe de quienes tienen miedo a la igualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machos Alfa,Series,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro obras teatrales imperdibles de 2025 reestrenando en abril 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cuatro-obras-teatrales-imperdibles-2025-reestrenando-abril-2026_1_13146370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39662ec0-3f05-416a-b1b0-0431b674cc65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro obras teatrales imperdibles de 2025 reestrenando en abril 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de espectáculos muy recomendables que regresan a la cartelera teatral, reseñados por elDiarioAR en oportunidad de su estreno.</p></div><p class="article-text">
        Cuatro obras rese&ntilde;adas por elDiarioAR vuelven a la cartelera porte&ntilde;a y son una buena excusa para regresar al teatro. Desde el unipersonal &ldquo;La viva voz&rdquo;, con Mar&iacute;a Merlino como un Gardel asediado por una vampira, hasta la intensidad literaria de &ldquo;Pibitxs del r&iacute;o&rdquo;, pasando por la desopilante &ldquo;Las bingueras de Eur&iacute;pides&rdquo; y la conmovedora experiencia esc&eacute;nica de &ldquo;Respirar&rdquo;, la programaci&oacute;n re&uacute;ne humor, tragedia, experimentaci&oacute;n y emoci&oacute;n, con funciones semanales en distintas salas de la Ciudad.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La viva voz&rdquo;</h2><p class="article-text">
         Unipersonal protagonizado por Mar&iacute;a Merlino, sobre texto de Fabi&aacute;n D&iacute;az y Andr&eacute;s Gallina. Desopilante y terror&iacute;fica &uacute;ltima noche de Carlos Cardel antes de subir al malhadado avi&oacute;n, acosado por una vampira que le quiere robar la voz y chupar la sangre. Suntuosidad visual, verbal, musical, actoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los lueves a las 20 en Dumont 4040
    </p><p class="article-text">
        Aqui la cr&iacute;tica: <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/carlos-gardel-atacado-vampira-funesto-avion-medellin_1_12668959.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.eldiarioar.com/cultura/carlos-gardel-atacado-vampira-funesto-avion-medellin_1_12668959.html</a>
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                Soy ponja. Cabeza, también.Delfina Colombo en Pibitxs del Río                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Pibitxs del r&iacute;o&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &nbsp;La actriz Delfina Colombo rinde maravillosa actuaci&oacute;n, propulsada por un texto de alta calidad literaria y tensa fuerza&nbsp;expositiva, que Iv&aacute;n Mochsner ha dirigido con una exacta marcaci&oacute;n. Con humor cuando correspond&iacute;a, con amor siempre.
    </p><p class="article-text">
        Testro El crito, Costa Rica 5459
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la cr&iacute;tica: <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/amor-cumbia-rio-rojo-fatalidad_1_12303591.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.eldiarioar.com/cultura/amor-cumbia-rio-rojo-fatalidad_1_12303591.html</a>
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Las bingueras de Eur&iacute;pides&rdquo;</h2><p class="article-text">
        .Versi&oacute;n libre y gozosa de la tragedia<strong>&nbsp;Las bacantes</strong>, con un desarrollo de ritmo trepidante que guarda fidelidad esencial al original. Inspirada dramaturgia de la espa&ntilde;ola Ana L&oacute;pez Segovia que encuentra en Francisco&nbsp;Civit al director ideal para conducir diestramente a 16 int&eacute;rpretes.
    </p><p class="article-text">
        Los s&aacute;bados a las 18 en Teatro &Iuml;taca, Humahuaca 4027.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la cr&iacute;tica: <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/bacantes-euripides-devenidas-bingueras-clandestinas-humor_1_12326471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.eldiarioar.com/cultura/bacantes-euripides-devenidas-bingueras-clandestinas-humor_1_12326471.html</a>
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Respirar. Bit&aacute;cora esc&eacute;nica en un acto&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pilar Ruiz, despu&eacute;s de salvarse de la muerte, vivita y creando, voltea paredes teatrales&nbsp;en una obra aventura e innovadora que conmueve profundamente al p&uacute;blico que recorre con ella un camino de sanaci&oacute;n. Y que sale de la funci&oacute;n revalorando la vida, el amor, la solidaridad, el cumplimiento de los deseos profundos.
    </p><p class="article-text">
        Sabados a las 20,30, en Sala de M&aacute;quinas, Lavalle
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la cr&iacute;tica: <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/pilar-ruiz-salvada-veces-muerte-vivita-creando_1_12476724.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.eldiarioar.com/espectaculos/pilar-ruiz-salvada-veces-muerte-vivita-creando_1_12476724.html</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cuatro-obras-teatrales-imperdibles-2025-reestrenando-abril-2026_1_13146370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 09:38:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro obras teatrales imperdibles de 2025 reestrenando en abril 2026]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Los Juegos del Hambre’ no terminan y ofrecen una última entrega que denuncia la manipulación informativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/juegos-hambre-no-terminan-ofrecen-ultima-entrega-denuncia-manipulacion-informativa_1_13146418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2e774be-5bfb-4f14-a884-8e6069c51f6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140904.jpg" width="1976" height="1112" alt="‘Los Juegos del Hambre’ no terminan y ofrecen una última entrega que denuncia la manipulación informativa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las primeras imágenes de la adaptación cinematográfica de la última novela de Suzanne Collins sobre la saga, ’Amanecer en la cosecha’, circularon estos días. Así es el libro.
</p></div><p class="article-text">
        El ep&iacute;grafe de George Orwell lo advierte: &ldquo;Toda propaganda es mentira, incluso aquella que cuenta la verdad. Creo que eso no importa, siempre y cuando se sepa lo que se est&aacute; haciendo y por qu&eacute;&rdquo;. Le siguen unas citas de William Blake y David Hume en la misma l&iacute;nea: la verdad y la invenci&oacute;n, el poder y la sumisi&oacute;n, la creaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Hay mucho del esp&iacute;ritu del Gran Hermano orwelliano en <em>Amanecer en la cosecha</em> (Molino, 2025; trad. Pilar Ram&iacute;rez Tello), la &uacute;ltima novela de <em>Los Juegos del Hambre </em>cuya adaptaci&oacute;n acaba de estrenar su nuevo tr&aacute;iler y que se desarrolla veinticinco a&ntilde;os antes de la primera parte y est&aacute; protagonizada por un joven Haymitch, a quien conocimos &mdash;interpretado en las pel&iacute;culas por Woody Harrelson&mdash; como el mentor de Katniss y Peeta durante los Juegos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Suzanne Collins</strong> (Hartford, Connecticut, 1962) dej&oacute; bien cerrada la trilog&iacute;a original, <em>Los Juegos del Hambre</em> (2008), <em>En llamas</em> (2009) y <em>Sinsajo</em> (2010), pero unos a&ntilde;os despu&eacute;s, y sin haber publicado nada en ese tiempo, sinti&oacute; la urgencia de volver a ese mundo con otra perspectiva, ten&iacute;a algo nuevo que contar. De ah&iacute; surgi&oacute; <em>Balada de p&aacute;jaros cantores y serpientes</em> (2020), una precuela que acontece 64 a&ntilde;os antes del primero, protagonizada por Coriolanus Snow, el futuro presidente de Panem. Lejos de estirar el chicle, la autora demostr&oacute; que aquella indagaci&oacute;n en las aristas m&aacute;s oscuras de su universo ten&iacute;a sentido; y lo volvi&oacute; a demostrar con esta quinta entrega, que llegar&aacute; a las pantallas el 20 de noviembre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s que un producto comercial</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando un libro tiene &eacute;xito, las sospechas se ciernen sobre &eacute;l. Si adem&aacute;s es juvenil, y se adapt&oacute; al cine con un gran revuelo, los prejuicios se multiplican. En el caso de <em>Los Juegos del Hambre</em>, un reproche habitual es una supuesta falta de originalidad, por tener puntos en com&uacute;n con <em>Battle Royale</em> (1999), la novela dist&oacute;pica de Koushun Takami. Un reproche sin mucho fundamento, dado que, en lo esencial, todos los tropos literarios se explotaron hasta la saciedad. La cuesti&oacute;n es que cada autor sepa hacer algo personal a partir de esa base; el c&oacute;mo, no el qu&eacute;. Y Suzanne Collins lo logr&oacute; con solvencia.
    </p><p class="article-text">
        Puestos a buscar influencias, m&aacute;s vale fijarse en el mito del Minotauro como inspiraci&oacute;n de los Juegos: los ciudadanos pagan un &ldquo;tributo&rdquo; (un chico y una chica por distrito, cada a&ntilde;o), tras haber perdido la guerra civil contra el Capitolio, que ostenta el poder en esta sociedad futura dictatorial. Esa es una de las muchas referencias a la cultura grecolatina: desde expresiones en lat&iacute;n, como el nombre del pa&iacute;s, Panem (<em>panem et circenses</em>, pan y circo) a elementos como la Cornucopia, el Capitolio, la arena o los nombres de muchos personajes (Plutarch por el historiador Plutarco, Seneca Crane por el fil&oacute;sofo S&eacute;neca), o los propios Juegos, que emulan los combates de gladiadores del circo romano.
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            </figure><p class="article-text">
        La otra gran influencia es la experiencia del padre de la autora en la guerra, que se nota sobre todo en la &uacute;ltima parte, <em>Sinsajo</em>. En esta trilog&iacute;a la violencia no es gratuita ni se limita a criticar la cultura del <em>reality-show</em>, la presi&oacute;n est&eacute;tica, el uso de menores como objeto de entretenimiento y las desigualdades sociales. Tiene muchas capas, el mundo imaginado por Collins est&aacute; dise&ntilde;ado con encaje de bolillos, y, aunque la historia tiene un tri&aacute;ngulo amoroso, el centro no est&aacute; puesto en el romance, algo de lo que adolec&iacute;an muchas sagas juveniles contempor&aacute;neas. No, no es <em>Crep&uacute;sculo</em> (2005) ni <em>After</em> (2013). Aqu&iacute; hay acci&oacute;n, intriga, sentimientos y un revestimiento pol&iacute;tico impactante.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de la complacencia, Suzanne Collins se diferenci&oacute; de lo que se estilaba entonces &ndash;el romance paranormal de vampiros o lobos adolescentes, con una protagonista gris y un chico &ldquo;malo&rdquo; como inter&eacute;s amoroso&ndash;, apost&oacute; por unos personajes complejos y temas arriesgados en literatura juvenil, con una humanidad sobrecogedora. Hizo algo propio, no copi&oacute; la f&oacute;rmula de nadie, sino que supo aprovechar el lenguaje del mito para transmitir una verdad que hab&iacute;a conocido de forma estrecha, a trav&eacute;s de los recuerdos de su padre o de lo que observaba ella misma en la sociedad capitalista. Despu&eacute;s de triunfar se publicaron decenas de distop&iacute;as apocal&iacute;pticas; hab&iacute;a creado escuela.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El origen de Haymitch Abernathy</strong></h2><p class="article-text">
        A Haymitch Abernathy lo conocimos en <em>Los Juegos del Hambre</em> como un hombre de mediana edad con problemas con la bebida, torpe en las relaciones sociales, ir&oacute;nico e imprevisible; un inadaptado que no super&oacute; su victoria en los Quincuag&eacute;simos Juegos. La nueva novela narra justo esa gesta, y comienza como la primera parte, con el d&iacute;a de la cosecha, esto es, la jornada en la que se elige por sorteo a los tributos &ndash;adolescentes de entre doce y diecis&eacute;is a&ntilde;os&ndash; de los pr&oacute;ximos Juegos del Hambre. En esta edici&oacute;n, en honor al Vasallaje de los Veinticinco, que se celebra cada veinticinco a&ntilde;os, por partida doble: dos chicos y dos chicas por distrito.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/63122f88-797d-4342-8592-7d31c328ee25_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Haymitch, como Katniss y Peeta, pertenece al Distrito 12, el &uacute;ltimo. Cada distrito se asocia a una actividad econ&oacute;mica, y el 12 es el de la miner&iacute;a, el m&aacute;s pobre junto con el 11 (agricultores, los descendientes de los esclavos). Y, a los diecis&eacute;is a&ntilde;os, que son los que cumple justo el d&iacute;a de la cosecha, el joven Haymitch trabaja en el contrabando de alcohol para ayudar a su madre y a su hermano peque&ntilde;o, que, tras la muerte del padre en la mina, no tienen a nadie m&aacute;s. Como todos los muchachos del Distrito 12, aprendi&oacute; a ganarse el pan. &Eacute;l mismo reconoce que no es ning&uacute;n lumbreras, pero tampoco le pide demasiado a la vida, tan solo una existencia tranquila junto a su novia, Lenore Dove.
    </p><p class="article-text">
        Como Katniss en la trilog&iacute;a, Haymitch narra su historia en primera persona, lo que nos permite conocerlo mejor, y en tiempo presente, una apuesta poco frecuente que lo dota de emoci&oacute;n. Sabemos que saldr&aacute; reclutado en esa cosecha tan feroz como <em>La loter&iacute;a</em> de Shirley Jackson; tambi&eacute;n sabemos que ganar&aacute; los Juegos. Lo que no sabemos es c&oacute;mo ocurrir&aacute; todo eso (de nuevo, el c&oacute;mo, no el qu&eacute;). Y hay una pregunta latente: por qu&eacute; un chico tan sencillo y tenaz como &eacute;l termin&oacute; convertido en un adulto disfuncional. S&iacute;, sobrevivir a la trituradora de los Juegos tuvo algo que ver &ndash;los ganadores son como los veteranos de guerra: recibidos como h&eacute;roes, traumatizados de por vida&ndash;, pero hubo m&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><em><strong>Fake news</strong></em><strong> y manipulaci&oacute;n informativa</strong></h2><p class="article-text">
        Todo lo que funcionaba en las otras entregas &ndash;la estructura en torno al desarrollo de los Juegos, con algo que trasciende al concurso y unos personajes que evolucionan&ndash;, vuelve a cumplir con creces (adem&aacute;s, hay gui&ntilde;os a las familias de Katniss y Peeta, entre otros iconos de la saga). Ahora bien, si la autora tuvo la necesidad de ponerse a escribir no fue para narrar lo mismo. En estos a&ntilde;os, la sociedad occidental  cambi&oacute;; algunos conflictos siguen vigentes, pero otros surgieron o se acentuaron desde entonces. Suzanne Collins tiene la virtud de saber acompasarse con los tiempos: detr&aacute;s del relato de Haymitch, dispara rotunda al presente.
    </p><p class="article-text">
        En Panem no existen las redes sociales ni se utiliza la expresi&oacute;n <em>fake news</em>, pero el libro de alg&uacute;n modo denuncia todo eso: la manipulaci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n y la espectacularizaci&oacute;n de la intimidad. Haymitch sabe de qu&eacute; tratan los Juegos, los viopor televisi&oacute;n desde que era ni&ntilde;o; sin embargo, vivirlos desde adentro, desde el momento en el que lo eligen, le descubre <em>in situ</em> toda la maquinaria salvaje que hay detr&aacute;s: los incidentes o chispas de insurrecci&oacute;n que jam&aacute;s se emitir&aacute;n, el intento de utilizar a las familias de los tributos y sus vidas personales para conmover al espectador, el trato a los j&oacute;venes como animales de ganader&iacute;a intensiva, la represi&oacute;n sin paliativos.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Haymitch, que se sabe condenado de antemano, solo tiene un deseo: morir con dignidad. Mantenerse &iacute;ntegro ante la inminencia de la muerte, guardarse para s&iacute; lo m&aacute;s valioso que tiene, no vender aquello que no pueden quitarle: sus sentimientos, sus principios, sus metas, todo lo que guarda dentro. Desde el principio se insiste mucho en esa idea: &ldquo;No dejes que te usen&rdquo;, le aconseja su familia antes de separarse. &ldquo;No les dejes pintar sus carteles con tu sangre, siempre que puedas evitarlo&rdquo;. Solo que no es tan f&aacute;cil hacerlo cuando tu vida es lo que est&aacute; en juego. Y hay un reto adicional: si se filtran las im&aacute;genes y se manipula a destajo, &iquest;c&oacute;mo comunicar al p&uacute;blico la verdad?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de la adaptación de &#039;Amanecer en la cosecha&#039;                            </span>
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        El punto de partida de Haymitch es un poco distinto al de Katniss en <em>Los Juegos del Hambre</em>, por cuanto &eacute;l ya tiene una pareja estable y un proyecto de futuro claro. Cuando el equipo del programa se da cuenta de ello, trata de utilizar su historia de amor como cebo para la audiencia, pero ni &eacute;l ni su chica ceden. Su postura contrasta con los valores actuales, donde prima la sobreexposici&oacute;n de la intimidad en las redes sociales y uno mismo se convierte en un producto sin que nadie se lo pida.
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s asuntos subyacentes: el valor de la comunidad, el trabajo en equipo, la uni&oacute;n frente a la adversidad como revulsivo; la subsistencia mediante la econom&iacute;a sumergida; el negocio apostar, que aprovecha la desesperaci&oacute;n ajena para obtener beneficio; la obsesi&oacute;n por el f&iacute;sico, por mantenerse joven y sensual; la cultura local, inmaterial, transmitida de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, como las canciones de Lenore Dove (lo improvisado, ef&iacute;mero y genuino frente a aquello prefabricado, filmado e interesado; el valor de la experiencia real frente a la visualizaci&oacute;n en la pantalla); la dificultad para saber en qui&eacute;n confiar y tejer alianzas cuando no sabes si los dem&aacute;s est&aacute;n a tu favor o mienten (en particular, los adultos involucrados en los Juegos).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mantenerse &iacute;ntegro, mantenerse humano</strong></h2><p class="article-text">
        Es injusto que, a veces, lo &uacute;nico que se valore de esta saga sea su naturaleza &ldquo;adictiva&rdquo;. Hay muchas novelas que atrapan y tienen un buen ritmo, pero lo que distingue este ciclo es su discurso filos&oacute;fico, la dualidad &eacute;tica y moral que se entrev&eacute; a trav&eacute;s de situaciones complejas, personajes complejos. <em>Amanecer en la cosecha</em> no es ninguna excepci&oacute;n: no tiene nada que envidiar a la trilog&iacute;a; es, de hecho, m&aacute;s contundente a&uacute;n en su denuncia, que siempre reviste un mensaje constructivo: conservar la integridad pase lo que pase. No podemos controlar lo que har&aacute;n con nuestra imagen (o datos), pero podemos evitar que muestren algo que no queremos si nos negamos a actuar de ese modo.
    </p><p class="article-text">
        Pueden manipular, no inventar (al menos en principio). Y la decisi&oacute;n de a qu&eacute; y a qui&eacute;n mantenerse fiel depende solo de uno mismo. Sin duda, un planteamiento estimulante en una novela que es, tambi&eacute;n, un viaje inici&aacute;tico sobre hacerse adulto, sobre dejar atr&aacute;s el para&iacute;so irrecuperable de la infancia, que a los tributos se les arranca como a los ni&ntilde;os de la guerra, de un d&iacute;a para otro, sembrando violencia, muerte y destrucci&oacute;n. La autora vuelve de este modo a conectar con el presente, con las cuestiones que afectan a los adolescentes (y a la poblaci&oacute;n en general). Denuncia ese adormecimiento colectivo que nos mantiene pasivos, inconscientes de nuestro poder, en lugar de rebelarnos ante las injusticias.
    </p><p class="article-text">
        Estos libros son alimento de calidad para la resistencia. No deja de ser una iron&iacute;a cruel que, por su &eacute;xito, se hayan convertido en un producto m&aacute;s de la cadena capitalista. Con motivo del lanzamiento de esta quinta parte, en Espa&ntilde;a la editorial organiz&oacute; una fiesta, llamada la Gran Gala del Capitolio, en una discoteca de Madrid (30&euro; por entrada, con &ldquo;regalos&rdquo; de <em>merchandising</em> incluidos). Adem&aacute;s, relanz&oacute; toda la saga en ediciones especiales de tapa dura con los cantos tintados, siguiendo la &uacute;ltima tendencia en juvenil de las ediciones de coleccionista con brillibrilli, de tiraje limitado y, por supuesto, m&aacute;s caras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ciertos momentos, lo &uacute;nico que pod&eacute;s controlar es tu actitud&rdquo;. Es dif&iacute;cil actuar con coherencia cuando la industria, el sistema, no lo ponen f&aacute;cil. Por suerte, lo interesante de una obra literaria no es el envoltorio ni el ruido que genera, sino el poso que deja tras su lectura. Y, ah&iacute; s&iacute;, no hay duda: <em>Amanecer en la cosecha</em> es una nueva pieza brillante de una serie magistral, una novela que enriquece, matiza y, sobre todo, dialoga con la actualidad, estimula el an&aacute;lisis, anima a desentumecerse, a reaccionar. No hay escritora m&aacute;s consecuente que Suzanne Collins: nos recuerda la importancia de ser due&ntilde;os de nuestro destino cuando a&uacute;n estamos a tiempo; y nos urge a no olvidar que, aunque nos pretendan dividir, estamos en el mismo bando. Juntos somos m&aacute;s fuertes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/juegos-hambre-no-terminan-ofrecen-ultima-entrega-denuncia-manipulacion-informativa_1_13146418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:35:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Los Juegos del Hambre’ no terminan y ofrecen una última entrega que denuncia la manipulación informativa]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Se sigue ampliando el universo de 'La casa de papel' con un nuevo spin-off que ya tiene protagonista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/sigue-ampliando-universo-casa-papel-nuevo-spin-off-protagonista_1_13146397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4957d668-922b-4369-8996-ab1b60eecf41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se sigue ampliando el universo de &#039;La casa de papel&#039; con un nuevo spin-off que ya tiene protagonista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plataforma de streaming Netflix prepara una nueva serie del universo de 'La casa de papel', esta vez centrada en el personaje del coronel Tamayo (Fernando Cayo)</p><p class="subtitle">Crítica - 'Euphoria' se desdibuja en su temporada 3 como nueva víctima del retroceso ideológico (y cultural) de nuestro tiempo
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Netflix </strong>seguir&aacute; ampliando el universo de <em><strong>La casa de papel</strong></em> en un nuevo spin-off. Tras el &eacute;xito de la serie original y de su primera secuela <em>Berl&iacute;n</em>, la plataforma de streaming prepara una ficci&oacute;n centrada en el coronel <strong>Luis Tamayo</strong>, el personaje de <strong>Fernando Cayo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras informaciones sobre este t&iacute;tulo, de nuevo a cargo de <strong>Vancouver Media</strong>, las avanzaron <a href="https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/medios/netflix-estudia-serie-nueva-relacionada-universo-casa-papel/202604131500001014688.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Confidencial Digital</a> y el podcast <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3pudcqJm_I8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PraimTaim</a> hace apenas unos d&iacute;as. No obstante, lo que parec&iacute;a un proyecto en estudio, todav&iacute;a sin luz verde, apunta a que se har&aacute; realidad. 
    </p><p class="article-text">
        El citado podcast, a cargo de H&eacute;rctor Alabad&iacute;, Sergio Navarro y Almudena Lizana, no tard&oacute; en <a href="https://x.com/praimtaimtv/status/2044141346848419953?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ampliar la informaci&oacute;n</a>, adelantando que la nueva serie estar&aacute; protagonizada por el mencionado Fernando Cayo en el papel del coronel Tamayo y que ya habr&iacute;a empezado su rodaje. Horas despu&eacute;s, <a href="https://www.elperiodico.com/es/tele/yotele/20260415/buscametales-nuevo-spin-off-casa-papel-prepara-netflix-protagonizada-fernando-cayo-recupera-alvaro-morte-profesor-129123538" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yotele</a> aport&oacute; su t&iacute;tulo, <em><strong>Buscametales</strong></em>, y una <strong>primera sinopsis </strong>que a&ntilde;ade pistas a una serie que Netflix todav&iacute;a no confirm&oacute; de manera oficial.
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>'Buscametales', la nueva serie de 'La casa de papel'</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las informaciones publicadas, el nuevo spin-off de <em>La casa de papel</em> pondr&iacute;a el foco esta vez en el equipo policial, liderado por Tamayo, y en<strong> la operaci&oacute;n de b&uacute;squeda del oro</strong> que la banda de <strong>El Profesor</strong> sac&oacute; del Banco de Espa&ntilde;a en la serie original. De hecho, apuntan a una participaci&oacute;n puntual de <strong>&Aacute;lvaro Morte</strong>, que retomar&iacute;a de manera especial su ic&oacute;nico personaje, de manera similar a como hizo en <em>Berl&iacute;n </em>y sin gran peso en la trama.
    </p><p class="article-text">
        Desde Netflix no realizan comentarios sobre esta informaci&oacute;n. La plataforma estrenar&aacute; el pr&oacute;ximo mes de mayo la segunda temporada de <em><strong>Berl&iacute;n</strong></em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/sigue-ampliando-universo-casa-papel-nuevo-spin-off-protagonista_1_13146397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:11:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se sigue ampliando el universo de 'La casa de papel' con un nuevo spin-off que ya tiene protagonista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,La Casa de Papel,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madonna anuncia la fecha de su primer disco con música nueva en siete años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/madonna-anuncia-fecha-primer-disco-musica-nueva-siete-anos_1_13146236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea6db0fa-00d0-4b51-bbaa-c724c505d799_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madonna anuncia la fecha de su primer disco con música nueva en siete años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista publicará el próximo 3 de julio la segunda parte de 'Confessions on a Dance Floor', su aclamado y exitoso disco de 2005, y sorprende con un avance de la canción 'I Feel So Free'.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Madonna</strong> regresa con nueva m&uacute;sica. La leyenda del pop, que llevaba siete a&ntilde;os sin publicar material in&eacute;dito, vuelve a la industria con uno de los proyectos que m&aacute;s tiempo llevan esperando sus fans: la segunda parte del aclamado y exitoso disco<em> Confessions on a Dance Floor</em> (2005). <strong>Su lanzamiento est&aacute; programado para el pr&oacute;ximo 3 de julio </strong>y en este vuelve a trabajar en la producci&oacute;n con el DJ Stuart Price, quien ya estuvo presente en el d&eacute;cimo &aacute;lbum de estudio de la cantante con hits como <em>Hung Up</em>, <em>Sorry </em>o <em>Jump</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos bailar, celebrar y orar con nuestros cuerpos. Son pr&aacute;cticas que hemos llevado a cabo durante miles de a&ntilde;os; son, en realidad, pr&aacute;cticas espirituales. Al fin y al cabo, la pista de baile es un espacio ritual&iacute;stico&rdquo;, declar&oacute; Madonna en un comunicado de prensa que recoge el &ldquo;manifiesto&rdquo; que ella y Price escribieron durante la creaci&oacute;n del disco. &ldquo;Es un lugar donde conect&aacute;s con tus heridas, con tu fragilidad. Ir de fiesta es un arte. Se trata de superar tus l&iacute;mites y conectar con una comunidad de personas afines&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La artista hace alusi&oacute;n al &ldquo;sonido&rdquo;, la &ldquo;luz&rdquo; y la &ldquo;vibraci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Remodelan nuestras percepciones, nos sumergen en un estado de trance. La repetici&oacute;n del bajo no solo la o&iacute;mos, sino que la sentimos. Altera nuestra conciencia y disuelve el ego y el tiempo&rdquo;. El anuncio se produce despu&eacute;s de que Madonna insinuara que un nuevo &aacute;lbum de m&uacute;sica dance saldr&iacute;a en 2026 tras su regreso al sello discogr&aacute;fico Warner Records casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de haberlo abandonado. 
    </p><p class="article-text">
        Madonna tambi&eacute;n aprovech&oacute; para revelar la portada de este proyecto, en la que aparece sentada sobre unos parlantes morados y con la cara cubierta por un velo rosa. Asimismo, la int&eacute;rprete public&oacute; un adelanto musical de hasta un minuto de duraci&oacute;n del primer single, que se titular&aacute;<em> I Feel So Free</em>. El disco pretende seguir la misma est&eacute;tica que <em>Confessions on a Dance Floor</em> y promete grandes melod&iacute;as y ritmos que inviten al oyente a bailar. Todav&iacute;a falta por conocer, no obstante, cu&aacute;ntas canciones lo compondr&aacute;n y el t&iacute;tulo de las mismas.
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      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/madonna-anuncia-fecha-primer-disco-musica-nueva-siete-anos_1_13146236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 18:41:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madonna anuncia la fecha de su primer disco con música nueva en siete años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madonna,Música]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA['Euphoria' se desdibuja en su temporada 3 como nueva víctima del retroceso ideológico (y cultural) de nuestro tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/euphoria-temporada-3-hbo-max-nueva-victima-retroceso-ideologico-cultural-tiempo-zendaya-jacob-elordi-sydney-sweeney_1_13143388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a69fe9d8-7e30-4656-90ac-83e16edfb100_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Euphoria&#039; se desdibuja en su temporada 3 como nueva víctima del retroceso ideológico (y cultural) de nuestro tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Euphoria' estrenó una tercera y probable temporada final en HBO Max que hace aguas por la regresión estética y argumental que traen consigo sus nuevas tramas. La ficción no hace justicia a sus estrellas, con unos consagrados Zendaya, Jacob Elordi o Sydney Sweeney, y se aleja del sello Gen Z que la encumbró para entregarse a una mirada profundamente masculina y conservadora</p></div><p class="article-text">
        Cuando en junio de 2019 <em><strong>Euphoria </strong></em>irrumpi&oacute; en nuestras pantallas, lo hizo como una producci&oacute;n est&eacute;ticamente rompedora que tra&iacute;a a la televisi&oacute;n un relato audiovisual, en fondo y forma, altamente representativo de la<strong> generaci&oacute;n Z</strong>. Con <strong>Zendaya </strong>al frente de un desconocido reparto de noveles actores a los que catapult&oacute; al estrellato, la serie de <strong>HBO Max</strong> &ndash;basada en la hom&oacute;nima israel&iacute; de la plataforma HOT&ndash; caus&oacute; un gran impacto entre el p&uacute;blico por el planteamiento de <strong>un descarnado universo</strong> en el que se lograron plasmar &ndash;tal vez con exceso de revoluciones&ndash; algunas de las inquietudes m&aacute;s caracter&iacute;sticas de la poblaci&oacute;n centennial. En su <strong>tercera temporada</strong>, que la plataforma estren&oacute; este pasado domingo, <em>Euphoria</em> rompe ahora con su pasado y deja atr&aacute;s casi todo lo que un d&iacute;a la hizo grande y extraordinaria.  
    </p><p class="article-text">
        Lejos de presentarse como una serie juvenil al uso m&aacute;s, tirando de conflictos adolescentes ya explotados en otros t&iacute;tulos, <em>Euphoria </em>lleg&oacute; a nuestras vidas en el &uacute;ltimo verano prepand&eacute;mico con todo el peso puesto sobre unos protagonistas que <strong>sublimaban el nuevo signo de los tiempos entre los j&oacute;venes:</strong> sus personajes usaban un lenguaje hiperreferencial y <strong>autoconsciente</strong>; mostraban una mayor sensibilidad sobre la <strong>salud mental</strong> y una apertura de criterio desprejuiciada, diversa y fluida en torno a la <strong>identidad sexual</strong>; y manifestaban una gran voluntad por la <strong>creatividad y la autoexpresi&oacute;n</strong>, evidente desde su propio maquillaje y vestuario, lo que caus&oacute; un gran impacto cultural en las corrientes de moda del planeta en aquella &eacute;poca.
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                Ejemplo de la fotografía y primerísimo primer plano de &#039;Euphoria&#039;                            </span>
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        Todo este c&oacute;ctel fue reflejado ante las c&aacute;maras por su creador Sam Levinson &ndash;durante sus dos primeras temporadas y los dos cap&iacute;tulos especiales que HBO Max ofreci&oacute; entre ellas&ndash; a trav&eacute;s de <strong>un look cinematogr&aacute;fico</strong> hiperestilizado, con aire indie y ciertamente experimental, que pon&iacute;a la realizaci&oacute;n &ndash;con abundancia de primeros y primer&iacute;simos primeros planos&ndash; y la fotograf&iacute;a &ndash;y su gama de colores saturados&ndash; <strong>al servicio de las emociones de sus protagonistas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lo hac&iacute;a con su <strong>narrativa</strong>, que planteaba f&oacute;rmulas innovadoras que atrapaban al espectador, jugando con diferentes l&iacute;neas temporales y con secuencias que oscilaban con facilidad entre lo realista y lo on&iacute;rico. Y con su <strong>excelsa banda sonora</strong> firmada por <strong>Labrinth</strong>, que serv&iacute;a como un potent&iacute;simo amplificador sensorial de toda la historia y una de las se&ntilde;as de identidad m&aacute;s s&oacute;lidas de la ficci&oacute;n. Todo ello ten&iacute;a, como dec&iacute;amos, un claro objetivo: no ya explicar las emociones de sus personajes, sino <strong>hac&eacute;rnoslas sentir</strong> en nuestra misma piel.
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                Jules y Rue, en el capítulo 2 de la temporada 3 de &#039;Euphoria&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>'Euphoria', otra v&iacute;ctima del retroceso cultural de nuestro tiempo</strong></h2><p class="article-text">
        El contexto en el que <em>Euphoria</em> logra al fin estrenar su tercera temporada en HBO Max, que recordaremos al final de este art&iacute;culo, se hace fundamental para entender las posibles consecuencias que este crispado ambiente ha tenido en su resultado. Pero no es el &uacute;nico, ya que la ficci&oacute;n parece ser el &uacute;ltimo producto que<strong> sufre los efectos del gran retroceso ideol&oacute;gico</strong> que se ha desatado en el mundo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que, sin duda, ha permeado con fuerza en una industria cultural que plantea <strong>dudas sobre cu&aacute;nto tiene de reflejo y cu&aacute;nto de instrumento perpetuador</strong> de los valores conservadores que imperan en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, la pandemia del coronavirus se posiciona como<strong> un punto de inflexi&oacute;n clave </strong>en nuestra historia reciente, con la emergencia o repunte de figuras de poder que se aprovecharon de un escenario de<strong> incertidumbre y miedo global</strong> para mover a su antojo el tablero pol&iacute;tico y social en todo el planeta. Y en esa nueva partida, estos agentes retr&oacute;grados entendieron que la llamada -por ellos-<strong> 'batalla cultural contra lo woke'</strong> jugaba un papel clave para poner freno a todos aquellos principios progresistas, de conciencia social, de igualdad, de inclusi&oacute;n o de diversidad que se impon&iacute;an entonces en el discurso social dominante.
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            <span class="title">
                Afiche promocional de la temporada 3 de &#039;Euphoria&#039; HBO Max                            </span>
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        Esta regresi&oacute;n, que se viene palpando en los &uacute;ltimos tiempos en t&iacute;tulos de nueva creaci&oacute;n, cobra &ndash;voluntaria o involuntariamente&ndash; una mayor tangibilidad en <em>Euphoria</em>, a la que la perspectiva del tiempo y su desarrollo a caballo entre los a&ntilde;os pre y postpand&eacute;micos deja en profunda evidencia. Al menos eso es lo que siente uno cuando se planta a ver <strong>los tres primeros cap&iacute;tulos</strong> de esta tercera temporada.
    </p><p class="article-text">
        En ellos, los personajes retoman las tramas <strong>cinco a&ntilde;os despu&eacute;s</strong> de los hechos ocurridos en el final de la segunda tanda, con unas vidas (l&oacute;gicamente alejadas &ndash;quiz&aacute; demasiado&ndash; de las que ten&iacute;an en el instituto) en las que, tras perderse a s&iacute; mismos en los dramas de la juventud, cada uno emprende su respectiva traves&iacute;a por el desierto. <strong>Una deriva en la que parece descarrilarse la propia serie</strong>, que se entrega &ndash;ahora tambi&eacute;n en fondo y forma, como aventuraba su tr&aacute;iler y su cartel promocional&ndash; a un <strong>conservadurismo y falta de creatividad</strong> con el que deja atr&aacute;s todo lo que un d&iacute;a fue.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>'Euphoria' se desdibuja en su temporada 3 en HBO Max</strong></h2><p class="article-text">
        Por un lado, como dec&iacute;amos, hay un giro formal y est&eacute;tico. Y es que <em>Euphoria</em> se convierte en su tercera temporada en <strong>una suerte de neo-western de mirada masculina </strong>que la acerca a referentes m&aacute;s pr&oacute;ximos a<em> </em><em><strong>Breaking Bad</strong></em> o <em><strong>Los Soprano</strong></em> que a t&iacute;tulos autorales como <em>Girls </em>o <em>Fleabag</em>. Es decir, m&aacute;s al<strong> thriller criminal y la comedia negra</strong> y menos al drama y al realismo generacional que marcaba sus primeras temporadas. Para ello, Levinson presenta ahora a <strong>Rue </strong>como una traficante de armas y de drogas que tiene que sortear <strong>humor&iacute;sticas peripecias</strong> vinculadas a la delincuencia &ndash;como la delirante con la que arranca el primer cap&iacute;tulo&ndash; y lidiar con los <strong>tejemanejes de dos capos de la droga</strong> en sus insistentes intentos por huir de los errores de su pasado. 
    </p><p class="article-text">
        En esa nueva vida, en el marco de un conflictivo club de striptease, es donde el personaje de Zendaya se topa con los de la cantante <strong>Rosal&iacute;a </strong>y la actriz hispano-puertorrique&ntilde;a <strong>Priscilla Delgado (</strong>la ni&ntilde;a de Los Protegidos<strong>)</strong>, fichajes de la temporada &ndash;junto a una en principio testimonial <strong>Sharon Stone&ndash;</strong> y que no dejaran indiferente a nadie con sus pertinentes trabajos interpretativos. Especialmente el de la segunda, que despunta por sorpresa con un personaje m&aacute;s protag&oacute;nico del que nadie imaginaba y que aspira a ser clave en el segundo tramo de la temporada. 
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                Rue (Zendaya), en la temporada 3 de &#039;Euphoria&#039;                            </span>
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        Para lograr esa est&eacute;tica, Levinson y su director de fotograf&iacute;a (<strong>Marcell R&eacute;v</strong>) apostaron por rodar en <strong>pel&iacute;cula de 65mm de Kodak</strong>, buscando proporcionar una imagen extendida en pantalla que reflejase mejor el nuevo mundo amplio y salvaje en el que se mueven los personajes. Como consecuencia, se pone ahora m&aacute;s el foco en lo que ocurre alrededor de los protagonistas y <strong>menos en la profundidad de las consecuencias emocionales </strong>que desencadena en ellos lo que les pasa. Los creadores tambi&eacute;n abandonan la oscuridad y el juego de luces y colores de sus comienzos &ndash;aunque en la segunda tanda ya vivi&oacute; una notable evoluci&oacute;n fotogr&aacute;fica&ndash; para <strong>decantarse ahora por los tonos c&aacute;lidos</strong> &ndash;dorados, amarillos, anaranjados&ndash; m&aacute;s cl&aacute;sicos de cine del Oeste. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, sumado a la p&eacute;rdida de <strong>Labrinth </strong>en la banda sonora &ndash;que prescinde ahora tambi&eacute;n de esa canciones comerciales que anclaban la serie a nuestro tiempo&ndash; y a un encargo a prestigioso <strong>Hans Zimmer</strong> que se hace insuficiente por la despersonalizaci&oacute;n que se produce en las m&uacute;sicas de la producci&oacute;n, propicia que parezca que nos encontramos desde el principio &ndash;y de un simple vistazo&ndash; ante una <em>Euphoria </em>radicalmente diferente a la que hace no tantos a&ntilde;os nos conquist&oacute;. 
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            </figure><p class="article-text">
        Pero <em>Euphoria </em>tambi&eacute;n se desdibuja en sus tramas, con<strong> un guion que se desinfla</strong> desde el planteamiento de la temporada y que no hace justicia a las estrellas actorales de su reparto, siempre con una soberbia Zendaya que est&aacute; por encima de su texto. Durante los dos primeros cap&iacute;tulos, la serie se esfuerza &ndash;haciendo uso de demasiado metraje&ndash; en contarnos lo distanciada que vive ahora aquella pandilla de amigos y en el tercero encuentra en la boda de Cassey y Nate <strong>una excusa f&aacute;cil, forzada y poco consistente</strong> sobre el papel para reunirlos. Era obvio que los personajes no iban a seguir escolarizados con sus actores acerc&aacute;ndose a la treintena, pero en estos nuevos episodios se nos presentan con <strong>desarrollos vitales superficiales, poco interesantes e incoherentes</strong>, especialmente el de <strong>Jacob Elordi</strong>, con un Nate 'beatificado' que pierde por completo los tormentos, la ira y la oscuridad que siempre lo caracterizaba.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que tienen los protagonistas de <em>Euphoria </em>en com&uacute;n es llevar unas vidas vinculadas a la criminalidad, ya sea por narcotr&aacute;fico, prevaricaci&oacute;n urban&iacute;stica o explotaci&oacute;n sexual. Y es en este &uacute;ltimo punto donde la serie toca hueso por la <strong>mirada cosificadora y sexualizada</strong> que Levinson &ndash;que ya fue criticado por lo mismo en The Idol&ndash; parece poner sobre <strong>los personajes femeninos</strong>, al menos en los tres cap&iacute;tulos que HBO Max ha avanzado a la prensa. Ah&iacute; la peor parada es <strong>una Sydney Sweeney objetivada y erotizada hasta el extremo</strong>, una actriz que ha sido v&iacute;ctima de esto mismo por la proyecci&oacute;n que han hecho de ella la industria y los medios a ra&iacute;z de su &eacute;xito en la serie.
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                Sydney Sweeney, en una escena de la temporada 3 de &#039;Euphoria&#039;                            </span>
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        Sin querer precipitarnos, ni cometer el error de juzgar la parte por el todo, habr&aacute; que ver el resto de entregas para confirmar si la representaci&oacute;n que se hace de las mujeres -que llevan todo el peso de las tramas- termina llevando impl&iacute;cita <strong>una cr&iacute;tica o reflexi&oacute;n moral </strong>(como se dejaba entrever mejor en las primeras temporadas) o, al vaciarse de mensaje y basarse en el artificio, acaba <strong>reforzando los estereotipos y comportamientos mis&oacute;ginos</strong> que quiz&aacute; pretend&iacute;a se&ntilde;alar. Habr&aacute; que esperar para ver si Levinson y Sweeney han ideado una estrategia para expresarse contra el odio a trav&eacute;s de sus tramas en los nuevos cap&iacute;tulos de la ficci&oacute;n o todo queda en una trivial huida hacia adelante.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, toca aguardar unas semanas para ver si <em>Euphoria </em>logra reconducir una temporada -ojal&aacute; final- a la que, de momento, sostiene su <strong>espectacular reparto</strong>, el r&eacute;dito del inter&eacute;s por la evoluci&oacute;n de <strong>unos personajes otrora bien escritos y desarrollados</strong>, y su <strong>adictivo potencial entretenedor</strong>, aunque a veces abuse de buscar disrupci&oacute;n y forzoso impacto a trav&eacute;s de im&aacute;genes inc&oacute;modas y desagradables. Tambi&eacute;n la cr&iacute;tica que planea de fondo sobre un sistema capitalista que se tambalea y que desmonta, con alusiones y alegor&iacute;as a la Fiebre del Oro de California &ndash;espacio en el que se desarrolla la acci&oacute;n&ndash;, <strong>aquella vulgar quimera del sue&ntilde;o americano</strong>.<strong> </strong>
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                Priscilla Delgado y Zendaya, en la temporada 3 de &#039;Euphoria&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La larga y convulsa espera para lo nuevo de 'Euphoria'</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Euphoria </em>rompe con todo ello en su tercera temporada &ndash;y &uacute;ltima, tal y como han apuntado en recientes entrevistas sus <a href="https://variety.com/2026/tv/columns/euphoria-sam-levinson-angus-cloud-eric-dane-season-4-1236710947/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsables </a>y <a href="https://variety.com/2026/tv/news/zendaya-euphoria-ending-after-season-3-1236709488/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrellas</a>&ndash;, que se estrena siete a&ntilde;os despu&eacute;s del lanzamiento de su primera tanda en HBO Max, y tras una larga y convulsa espera de cuatro a&ntilde;os desde la segunda que parecen haber hecho mella en su resultado. Un retraso marcado primero por la <strong>huelga de guionistas de Hollywood</strong> y, despu&eacute;s, por las dificultades para <strong>compaginar las agendas</strong> de sus ya cotizados actores, especialmente las de unos consagrados<strong> Zendaya, Sydney Sweeney</strong> y <strong>Jacob Elordi</strong>, nominado este a&ntilde;o al &Oacute;scar al Mejor Actor por su trabajo en <em>Frankenstein</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os a la par condicionados por algunas pol&eacute;micas internas en la serie que han hecho aflorar desavenencias entre algunos actores y Sam Levinson, con el sonado abandono de <strong>Barbie Ferreira</strong>, unido a los de otros int&eacute;rpretes principales como <strong>Storm Reid, Austin Abrams</strong> o<strong> Dominic Fike</strong>; rumores de enfrentamiento &ndash;con las miradas en Zendaya y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/jeans-donas-genes-publicidades-tintes-racistas-muestran-estrategias-vender-trump_1_12509768.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sweeney por sus conocidas diferencias ideol&oacute;gicas</a>&ndash; entre algunos miembros del elenco principal, que curiosamente<strong> evit&oacute; un posado grupal</strong> en la reciente premiere de la temporada; e incluso<strong> la abrupta salida de Labrinth</strong>, que a &uacute;ltima hora <strong>dej&oacute; el proyecto y retir&oacute; su m&uacute;sica</strong> del mismo entre cr&iacute;ticas a la industria y un supuesto conflicto con la serie que tambi&eacute;n parec&iacute;a se&ntilde;alar a Levinson.
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                Eric Dane, en una escena póstuma de la temporada 3 de &#039;Euphoria&#039;                            </span>
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        Por otro lado, la producci&oacute;n se vio afectada por la muerte de uno de sus responsables principales, el productor Kevin Turen, y la de dos de sus actores protagonistas: en agosto de 2023, la de <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-25-anos-angus-cloud-estrella-serie-euphoria_1_10422997.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Angus Cloud -el joven Fezco en la ficci&oacute;n</a>, una de las piezas claves de su segunda temporada-; y el pasado mes de febrero, la de<a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-eric-dane-estrella-series-grey-s-anatomy-euphoria_1_13008506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> Eric Dane, que interpretaba al despreciable Cal Jacobs</strong></a><strong> &ndash;</strong>el padre de Nate (Jacob Elordi)&ndash; y que deja en esta tercera tanda un &uacute;ltimo (e impactante) trabajo a t&iacute;tulo p&oacute;stumo tras fallecer a causa de <strong>esclerosis lateral amiotr&oacute;fica (ELA)</strong>. A trav&eacute;s de sus cr&eacute;ditos, <em>Euphoria </em>le dedica a los tres sus nuevos cap&iacute;tulos y, en una carta enviada por Sam Levinson a la cr&iacute;tica &ndash;a la que ha podido tener acceso verTele&ndash;, el creador hace especial hincapi&eacute; en c&oacute;mo la muerte por sobredosis de Angus Cloud le &ldquo;afect&oacute; profundamente de forma inesperada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la adicci&oacute;n, se supone que uno debe estar preparado para la p&eacute;rdida de alguien que est&aacute; luchando, pero<strong> su muerte despert&oacute; en m&iacute; una rabia, no solo por &eacute;l</strong>, sino por las muchas vidas j&oacute;venes en Estados Unidos truncadas por el fentanilo. El a&ntilde;o en que muri&oacute;, m&aacute;s de 70.000 estadounidenses fallecieron por esta causa, siendo la principal causa de muerte entre los menores de 45 a&ntilde;os. Esta temporada se convirti&oacute; en mi forma de<strong> honrar a Angus y a todos los j&oacute;venes que no tuvieron una segunda oportunidad</strong>. Quer&iacute;a contar una historia en la que la esperanza y la luz a&uacute;n pudieran sentirse en la oscuridad&rdquo;, explica en el texto el cinesta, quien ya reconoci&oacute; que sus problemas con las drogas en el pasado le hab&iacute;an inspirado a la hora de poner en pie <em>Euphoria.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/euphoria-temporada-3-hbo-max-nueva-victima-retroceso-ideologico-cultural-tiempo-zendaya-jacob-elordi-sydney-sweeney_1_13143388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 09:25:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Euphoria' se desdibuja en su temporada 3 como nueva víctima del retroceso ideológico (y cultural) de nuestro tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euphoria,HBO Max,Zendaya,Sydney Sweeney]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Francella vuelve a ponerse en la piel de "El Encargado" y la cuarta temporada de la serie de Disney ya tiene trailer y fecha de estreno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/guillermo-francella-vuelve-ponerse-piel-encargado-cuarta-temporada-serie-disney-trailer-fecha-estreno_1_13141837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25dc7408-e145-4b88-a733-cde4a674ad48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillermo Francella vuelve a ponerse en la piel de &quot;El Encargado&quot; y la cuarta temporada de la serie de Disney ya tiene trailer y fecha de estreno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cuarta entrega de la producción argentina estará disponible a partir del 1 de mayo. Por lo que se puede apreciar en las imágenes que adelantó Disney en sus redes sociales, Eliseo Basurto está listo para dar su golpe final y cerrar su historia. </p></div><p class="article-text">
        La plataforma&nbsp;<strong>Disney Plus</strong>&nbsp;estren&oacute; el primer adelanto de la &uacute;ltima temporada de&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/el-encargado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Encargado</a>, la exitosa serie argentina protagonizada por&nbsp;Guillermo Francella, que mezcla humor negro y una s&aacute;tira del t&iacute;pico porte&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuarta entrega de la producci&oacute;n argentina<strong>&nbsp;estar&aacute; disponible a partir del 1ero de mayo</strong>. Por lo que se puede apreciar en las im&aacute;genes, Eliseo Basurto est&aacute; listo para dar su golpe final y cerrar su historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este primer avance,&nbsp;<strong>Eliseo</strong>&nbsp;est&aacute; m&aacute;s calculador que nunca y con m&aacute;s &aacute;nimos de enfrentarse a quienes se interponen en su camino. Tras vender su negocio por una millonaria cifra y elevar su estatus frente a sus molestos vecinos, su pr&oacute;ximo desaf&iacute;o es asesorar a nada m&aacute;s y nada menos que al Presidente de la Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El simple cambio econ&oacute;mico de Eliseo ser&aacute; el desencadenante de la furia de su archienemigo Zambrano, con la gran interpretaci&oacute;n del Puma Goity, que buscar&aacute; burlar sus planes con una bizarra estrategia legal.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043675721092960639?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Aunque todo parece oscuro para Eliseo, quien aparentemente muere en el tr&aacute;iler, el encargado promete dar batalla y demostrar que con su ingenio le puede ganar a la mism&iacute;sima muerte.
    </p><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n, nuevamente a cargo de la dupla&nbsp;<strong>Mariano Cohn y Gast&oacute;n Duprat</strong>, mantiene esa est&eacute;tica pulida que convirti&oacute; a la ficci&oacute;n argentina en un fen&oacute;meno internacional.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2043676834978492617?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/guillermo-francella-vuelve-ponerse-piel-encargado-cuarta-temporada-serie-disney-trailer-fecha-estreno_1_13141837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 12:19:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Francella vuelve a ponerse en la piel de "El Encargado" y la cuarta temporada de la serie de Disney ya tiene trailer y fecha de estreno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El encargado,Guillermo Francella,Disney,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Felipe Staiti, histórico guitarrista y fundador de Los Enanitos Verdes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-felipe-staiti-historico-guitarrista-fundador-enanitos-verdes_1_13141243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e62fb083-460b-4c46-9f58-39356cf78f6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Felipe Staiti, histórico guitarrista y fundador de Los Enanitos Verdes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico mendocino, de 64 años, murió este lunes en el Hospital Italiano de la provincia cuyana, donde había sido ingresado con serios problemas en la salud. Fue uno de los creadores de Los Enanitos Verdes en 1979, junto a Marciano Cantero (que falleció en 2022) y Daniel Piccolo.</p></div><p class="article-text">
        El m&uacute;sico mendocino&nbsp;<strong>Felipe Staiti</strong>, guitarrista y miembro fundador de la banda&nbsp;<strong>Los Enanitos Verdes</strong>, falleci&oacute; a los 64 a&ntilde;os tras permanecer internado por complicaciones de salud, en una noticia que gener&oacute; fuerte impacto en el ambiente del rock nacional.
    </p><p class="article-text">
        Staiti muri&oacute; este lunes en el&nbsp;<strong>Hospital Italiano de Mendoza</strong>, donde hab&iacute;a sido ingresado luego de presentar serios problemas en la salud, confirmado por Diego Gareca, secretario de Cultura de Mendoza.
    </p><p class="article-text">
        El autor de &ldquo;Tender un puente&rdquo; y &ldquo;Cultura y Pol&iacute;tica&rdquo;, escribi&oacute; un sentido mensaje en redes sociales para despedir al legendario guitarrista. &ldquo;<strong>Con profunda tristeza despedimos al querido Felipe Staiti, un talento inmenso de nuestra tierra y pieza fundamental de la historia del rock mendocino</strong>. La cultura de Mendoza pierde a uno de sus guitarristas m&aacute;s brillantes e irreemplazables&rdquo;, poste&oacute; en X. Y concluy&oacute;: &ldquo;Recordaremos para siempre tu m&uacute;sica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El guitarrista hab&iacute;a presentado complicaciones en su estado de salud que hab&iacute;an encendido se&ntilde;ales de alarma en su entorno, incluso con la posibilidad de ser trasladado a Buenos Aires para continuar su tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        Referente indiscutido del rock en espa&ntilde;ol,&nbsp;<strong>Staiti fue uno de los creadores de Los Enanitos Verdes en 1979</strong>, junto a&nbsp;<strong>Marciano Cantero y Daniel Piccolo</strong>, banda que marcar&iacute;a a generaciones con cl&aacute;sicos como&nbsp;<strong>&ldquo;Lamento Boliviano&rdquo; y &ldquo;La muralla verde&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tras la muerte de Cantero en 2022, el guitarrista asumi&oacute; un rol central dentro del grupo,&nbsp;<strong>convirti&eacute;ndose en su voz y principal referente en los escenarios</strong>, manteniendo vigente el legado de la banda en distintos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su carrera, Staiti fue reconocido no solo por su talento como guitarrista y compositor,<strong>&nbsp;sino tambi&eacute;n por su influencia en el desarrollo del rock latinoamericano</strong>, siendo parte de&nbsp;<strong>una de las bandas m&aacute;s importantes surgidas en la d&eacute;cada del 80.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su fallecimiento provoc&oacute; numerosas muestras de dolor en el &aacute;mbito cultural, especialmente en Mendoza, donde era considerado una&nbsp;<strong>figura emblem&aacute;tica</strong>&nbsp;<strong>y uno de los m&uacute;sicos m&aacute;s influyentes de la escena local.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De esta manera,&nbsp;<strong>el rock argentino despide a uno de sus grandes referentes</strong>, cuya obra y legado permanecer&aacute;n en la historia de la m&uacute;sica latinoamericana.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-felipe-staiti-historico-guitarrista-fundador-enanitos-verdes_1_13141243.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 10:26:24 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13116235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c08ba21-d987-4b05-b393-bf2d888c8a28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La secuela de ‘Super Mario Bros.’ afina un poco la fórmula en pos de ser aún más previsible para homenajear dos videojuegos especialmente icónicos del plomero de Nintendo.</p></div><p class="article-text">
        Los videojuegos <em>Super Mario Galaxy</em> y <em>Super Mario Galaxy 2</em> son sendas obras maestras del medio. A decir verdad lo son dentro de una franquicia a la que le sobran las obras maestras, pero igualmente hay que rendirse a su apabullante dise&ntilde;o de niveles, a sus virtuosas mec&aacute;nicas y a las variaciones milim&eacute;tricas que mueven a pensar que ambos est&aacute;n compuestos de m&uacute;ltiples videojuegos (y todos buen&iacute;simos). El d&iacute;ptico <em>Galaxy</em> arrastra por lo dem&aacute;s otra particularidad, y es su poderosa resonancia hist&oacute;rica: fueron publicados entre 2007 y 2010, inseparables de un contexto amedrentador. Una crisis econ&oacute;mica mundial. Una crisis que Nintendo se las apa&ntilde;&oacute; para esquivar.
    </p><p class="article-text">
        Las ganancias responsables de este logro, en rigor, le pertenecen m&aacute;s al exitoso lanzamiento de la Wii &mdash;y a las experiencias directamente derivadas en forma de <em>Wii Sports </em>o <em>Wii Fit</em>&mdash; que al plomero, pero como en esta etapa pocas obras rivalizaron con la excelencia de los <em>Galaxy</em> el titular sigue siendo tentador: <em>Super Mario Galaxy</em> simboliz&oacute; la resistencia del videojuego (como medio e industria) a las fuerzas de declive neoliberal que espolearon la Gran Recesi&oacute;n. De ah&iacute; que fuera inevitable sentir cierto resquemor cuando, tiempo despu&eacute;s, se cumpl&iacute;an 40 a&ntilde;os del nacimiento de Super Mario durante un Nintendo Direct, y a la compa&ntilde;&iacute;a nipona no se le ocurr&iacute;a otra cosa para celebrarlo que anunciar un <em>remaster</em> de los dos <em>Super Mario Galaxy</em> para Switch y Switch 2.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se anunciaba una pel&iacute;cula basada en los susodichos <em>Galaxy</em>. El <em>remaster</em>, de hecho, obedec&iacute;a a su existencia. Y resultaba descorazonador. En lugar de anunciar un nuevo Mario, uno que intentara ser tan revolucionario como los <em>Galaxy</em>, Nintendo se complac&iacute;a en abrillantar su trato con Illumination, confirmando la obligada secuela de <em>Super Mario Bros. La pel&iacute;cula</em>. <strong>Este es, entonces, el objetivo de </strong><em><strong>Super Mario Galaxy: La pel&iacute;cula, </strong></em><strong>adaptar dos catedrales absolutas del videojuego, y tratar de responder nuevamente a la temible pregunta: &iquest;c&oacute;mo hacer algo as&iacute; sin hacer el rid&iacute;culo?</strong> &iquest;Sin demostrar, a cada minuto de metraje, que es una misi&oacute;n abocada al fracaso?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Illumination y Nintendo, condenadas a entenderse</strong></h2><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente podr&iacute;amos argumentar, por otro lado, que la anterior pel&iacute;cula de <em>Super Mario</em> fuera eso, un fracaso. Sobre todo si lo compar&aacute;bamos con lo que hab&iacute;a sucedido en los a&ntilde;os 90, con aquella delirante pel&iacute;cula en acci&oacute;n real que, al tiempo de inaugurar la tradici&oacute;n de adaptaciones cinematogr&aacute;ficas de videojuegos, tambi&eacute;n las condenaba a aplazar por unas cuantas d&eacute;cadas el punto en que estas pudieran cuajar y gustar al p&uacute;blico. Es lo que hizo <em>Super Mario Bros. La pel&iacute;cula</em>. Gan&oacute; 1.360 millones de d&oacute;lares. En 2023, solo <em>Barbie</em> pudo superar su recaudaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Ante la euforia de todas esas masas que gozaron con <em>Super Mario Bros.</em>, hablar de fracaso se antoja&nbsp;una tonter&iacute;a. Sin embargo, y puesto que en buena medida <em>Super Mario Galaxy</em> calca su plantilla a la hora de acercarse a estos videojuegos de plataformas, m&iacute;nimo habr&iacute;a que estudiar c&oacute;mo es esa plantilla. Y en ese sentido podr&iacute;amos proponer que la clave del triunfo estuvo en asociarse con Illumination. Illumination y Nintendo sin duda se entienden. &iquest;Incluso se parecen un poco?
    </p><p class="article-text">
        En sus respectivos campos de cine animado y videojuegos &mdash;y frente a las desiguales aspiraciones de la amplia competencia&mdash;, Illumination y Nintendo se contentan en l&iacute;neas generales con tener al p&uacute;blico infantil como destinatario. Con dise&ntilde;ar juguetes, juguetes con la capacidad de dejar hipnotizados a los peques gracias a est&iacute;mulos poderosos y chillones. Illumination hace pel&iacute;culas baratas, de animaci&oacute;n no demasiado pulida (de hecho la subcontrata a una empresa de Francia), que fundamentan su impacto en el colorido y el humor tan bobalic&oacute;n como, sobre todo, veloz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La velocidad resulta determinante si nos acercamos a Super Mario: su impacto se fundamenta en que todo vaya rapid&iacute;simo. En el movimiento constante, en resumen, que fue lo que m&aacute;s quiso respetar el primer film animado de <em>Super Mario</em>. El argumento era tan idiota como el que nos hab&iacute;amos ido encontrando en los juegos, una mera excusa para empezar a moverse. Solo cuando esta s&iacute;ntesis era traicionada atisb&aacute;bamos ciertas grietas. Grietas atribuibles a la propia Illumination como hogar de Gru y los Minions (la m&uacute;sica licenciada para gustar a los padres, por ejemplo), pero tambi&eacute;n a nociones m&aacute;s amplias que nos hablaban de un momento industrial concreto.
    </p><p class="article-text">
        Este momento industrial es muy distinto al de hace 15 a&ntilde;os. Sin necesidad de entrar en si las cosas van algo mejor para el videojuego &mdash;lo cierto es que no, y los m&uacute;ltiples despidos y estudios cerrados son solo una muestra&mdash;, desde luego nos topamos con un entramado corporativo tan dado a la expansi&oacute;n como a la estandarizaci&oacute;n. Esto es, que cada vez puede haber m&aacute;s empresas distintas trabajando, pero con una coordinaci&oacute;n perfecta que ahogue las fricciones capaces de volver a impulsar, por ejemplo, algo como la pel&iacute;cula de <em>Super Mario</em> de los 90. Este entramado facilita cosas estilo las series de <em>The Last of Us </em>y <em>Fallout</em>, o las pel&iacute;culas de <em>Uncharted</em> y <em>Super Mario</em>.&nbsp;
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                Imagen promocional de &#039;Super Mario Galaxy&#039;                            </span>
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        Es decir, productos homog&eacute;neos. Ninguno est&aacute; lo que se dice bien, pero ninguno est&aacute; demasiado mal. Se impone una est&eacute;tica aglutinante, reconocible de cabo a rabo &mdash;basta verse seguidos los tr&aacute;ilers de las &uacute;ltimas versiones de <em>Vaiana</em> y <em>Harry Potter</em> para hacerse la idea m&aacute;s ajustada y apocal&iacute;ptica del asunto&mdash;, que favorece la transformaci&oacute;n de los productos en anuncios simult&aacute;neos de otros productos. Escaparates que explicar&iacute;an, tanto en <em>Super Mario Bros.</em> como en <em>Super Mario Galaxy</em>, la d&oacute;cil afloraci&oacute;n de cameos y gui&ntilde;os a varios rincones de la franquicia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Super IP Galaxy</strong></h2><p class="article-text">
        No es que Illumination haya incorporado esto a <em>Super Mario</em>. Hasta cierto punto, de hecho, podr&iacute;amos darle a Nintendo la responsabilidad de haber avanzado los Universos de Propiedades Intelectuales a finales de los 90, con el inicio de la saga <em>Super Smash Bros. </em>Fue Nintendo &mdash;antes que <em>Fornite</em> o <em>La gran aventura LEGO </em>&mdash; la primera que reuni&oacute; a buena parte de sus licencias para combatir, entendi&eacute;ndose a s&iacute; misma como un cat&aacute;logo de personajes e historias intercambiables. Ante la frustraci&oacute;n que entra&ntilde;a encontrarse con tantas referencias en las pel&iacute;culas de <em>Super Mario</em>, la gente de Illumination bien podr&iacute;a replicar que solo se ci&ntilde;en a las ense&ntilde;anzas de Nintendo.
    </p><p class="article-text">
        Y ser&iacute;a un buen argumento. <em>Galaxy</em> a&ntilde;ade al adorable Yoshi para acompa&ntilde;ar a los personajes principales (Mario, Luigi, Peach y Toad) mientras Bowsy intenta liberar a su padre y dominar la galaxia, combinando las sinopsis de <em>Galaxy</em> y el previo <em>Super Mario Sunshine</em> (donde debut&oacute; este hijo de Bowser). Hasta ah&iacute; todo bien. El caso es que la secuela tambi&eacute;n a&ntilde;ade escenarios y motivos de otro prestigioso t&iacute;tulo de la saga como es <em>Super Mario Odyssey </em>&mdash;acaso avanzando que la tercera entrega, seguramente ya en preproducci&oacute;n, se titule justo as&iacute;&mdash;, y a personajes como Fox McCloud en calidad de Han Solo: el protagonista de una saga de los 90, <em>Star Fox</em>, que los chicos de hoy d&iacute;a dif&iacute;cilmente reconocer&aacute;n a menos que se lo hayan pedido en el <em>Smash Bros</em>.
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                Bowsy, hijo de Bowser, es el nuevo villano de la película                            </span>
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        As&iacute; con todo. <em>Super Mario Galaxy</em> es otra pel&iacute;cula-escaparate, donde a cada rinc&oacute;n hay una referencia a un juego previo con el que seguramente disfrutaste mucho m&aacute;s que viendo este artefacto, pero con el que de todas formas es grato reencontrarse. La prioridad es ampliar el escaparate todo lo posible y eso va en detrimento de cualquier narraci&oacute;n m&iacute;nimamente funcional, as&iacute; que a&ntilde;adiendo la comedia marca de la casa &mdash;mucho m&aacute;s sarc&aacute;stica que la vista en las consolas porque al fin y al cabo hablamos de un equipo mayoritariamente estadounidense&mdash;, ya tenemos todas las piezas para conseguir un nuevo film IP que arrase en taquilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo es de lo m&aacute;s previsible y continuista de forma que, aceptando que esto es lo que hay, quepa divisar alg&uacute;n consuelo. La irritante banda sonora <em>boomer</em> &mdash;que nos condenaba en <em>Super Mario Bros.</em> a escuchar a AC/DC o A-ha&mdash; fue completamente sustituida por los inmortales temas de Koji Kondo, debidamente editados para que suenen como Hans Zimmer, pero reteniendo parte de su belleza. Eso que nos llevamos. Y, adem&aacute;s, hay un abandono m&aacute;s contundente al movimiento por el movimiento, coreografiado en varias tomas continuas para hacer brillar lo que defini&oacute; en primer lugar a todos estos personajes. Sus saltos, sus esquivas, sus vuelos.
    </p><p class="article-text">
        Fueron los verbos que nos enamoraron durante a&ntilde;os de los videojuegos de <em>Super Mario</em>, y de lo que aqu&iacute; se trata simplemente es de verlos impresos desde una distancia nost&aacute;lgica. Puede ser agradable, por qu&eacute; no. Porque aqu&iacute; ya nadie enga&ntilde;a a nadie y de lo que se trata es de ofrecer una experiencia cuidadosamente delimitada, que no deje poso alguno ni fuerzas para ofrecer una opini&oacute;n enf&aacute;tica. Porque para qu&eacute;, qu&eacute; sentido tendr&iacute;a. Si tanto se habla hoy de &ldquo;consumir&rdquo; obras culturales ha de deberse a artefactos como el que nos ocupa, que dif&iacute;cilmente vamos a encontrar m&aacute;s pulidos y depurados en otra parte. He aqu&iacute; el grado cero, el patr&oacute;n oro, del producto de consumo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13116235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 03:02:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Super Mario Bros]]></media:keywords>
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